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<rss xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:podcast="https://podcastindex.org/namespace/1.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" version="2.0"><channel><title>Reflejos de su gloria</title><link>https://reflejosdesugloria.wixsite.com/reflejos</link><description><![CDATA[Reflejos de su gloria es un programa que tiene como objetivo compartir las enseñanzas de las Escrituras, celebrando la gloria de Dios, con el deseo de reflejar su carácter con cada enseñanza.]]></description><atom:link href="https://www.spreaker.com/show/3293691/episodes/feed" rel="self" type="application/rss+xml"/><language>es</language><category>Religion &amp; Spirituality</category><copyright>Copyright David y Maribel</copyright><image><url>https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/7100bea01787c60dbce3e0c89fe15ac0.jpg</url><title>Reflejos de su gloria</title><link>https://reflejosdesugloria.wixsite.com/reflejos</link></image><lastBuildDate>Wed, 26 Aug 2026 05:41:36 +0000</lastBuildDate><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:owner><itunes:name>David y Maribel</itunes:name><itunes:email>bell.maribel@gmail.com</itunes:email></itunes:owner><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/7100bea01787c60dbce3e0c89fe15ac0.jpg"/><itunes:subtitle>Reflejos de su gloria es un programa que tiene como objetivo compartir las enseñanzas de las Escrituras, celebrando la gloria de Dios, con el deseo de reflejar su carácter con cada enseñanza.</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Reflejos de su gloria es un programa que tiene como objetivo compartir las enseñanzas de las Escrituras, celebrando la gloria de Dios, con el deseo de reflejar su carácter con cada enseñanza.]]></itunes:summary><itunes:category text="Religion &amp; Spirituality"/><itunes:explicit>false</itunes:explicit><podcast:guid>a39b1c1f-62d1-5c21-84a5-c673403c82b9</podcast:guid><itunes:type>episodic</itunes:type><item><title>Santiago-160 Prontos para oír, tardos para hablar</title><link>https://www.spreaker.com/episode/santiago-160-prontos-para-oir-tardos-para-hablar--41249833</link><description><![CDATA[Prontos para oír, tardos para hablar<br /><br />Alguien ha dicho que Dios nos ha dado dos oídos, pero solo una boca, para que escuchemos más de lo que hablamos. <br /><br />Santiago, como buen libro de sabiduría, nos dice en el primer capítulo  “Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.” (1:19-20).<br /><br />En el contexto del primer capítulo, Santiago está hablando de nuestra reacción ante Dios cuando no entendemos sus propósitos. Nos es fácil quejarnos de las pruebas que experimentamos en esta vida. Pero hacemos bien en frenar nuestra lengua y aprender a escuchar a Dios. Este principio también opera en nuestras relaciones interpersonales, como nos muestra Santiago especialmente en el capítulo 3. <br /><br />Todos hemos experimentado esa sensación que queda después de haber dicho lo que no debíamos en un momento de descuido o frustración. Solemos ser muy rápidos a la hora de defendernos o excusarnos. Al mismo tiempo somos capaces de condenar a otros con nuestras palabras. Pero como hemos leído en el texto, nuestra ira nunca obra la justicia de Dios. Como regla general, somos sabios cuando tardamos en responder, cuando escuchamos atentamente y con paciencia, y luego consideramos nuestra reacción antes de abrir la boca. <br /><br />Por eso Santiago dice: “Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana.”<br /><br />Podemos caer en el error de profesar fe en Dios, y al abrir la boca, desacreditar al Dios justo y amoroso que profesamos.  <br /><br />El capítulo 3 de Santiago nos muestra que podemos deshonrar a Dios cuando usamos nuestra lengua para maldecir o herir a otros.<br /><br />La manera más fácil de ofender es con nuestra lengua. <br /><br />Dice el texto: “ todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo.”<br /><br />Es demasiado fácil abrir la boca y dejar que salgan palabras que dañan. Como dice el texto, si existiera alguien que nunca ofendiera con su lengua, sería una persona perfecta. Sin embargo, encontramos que esta lengua con la que alabamos a alguien en un momento dado, es capaz de herir incluso a aquellos que más amamos.  Santiago 3:9-10 declara: “Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios. De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.”<br /><br />Santiago nos da ejemplos del poder de la lengua. La asemeja al freno que ponemos en la boca del caballo, y que nos permite controlar todo el cuerpo. Nos pone también el ejemplo del timón en un barco, un pequeño instrumento que controla toda la embarcación. Así, del mismo modo, este miembro tan pequeño de nuestro cuerpo puede condicionar cómo nos conducimos y cómo somos vistos por los que nos rodean. <br /><br />Santiago compara la influencia de la lengua con la de una pequeña llama. Hemos visto los grandes fuegos que puede ocasionar una colilla mal apagada. Y del mismo modo, una lengua que no está bajo el control del Espíritu Santo, puede causar incendios que destruyan amistades e incluso alejen a la gente de Dios. <br /><br />Notemos la incongruencia. Con ella bendecimos, y con ella maldecimos. Imagina que llegas a una fuente de agua dulce, pero hoy ha amanecido mal y solo da agua amarga. Si la fuente es impredecible, no podemos fiarnos de su pureza. <br /><br />La sabiduría de Dios se hace evidente en el cristiano que escucha la Palabra de Dios y la hace. La verdadera religión se evidencia en una vida controlada por el Espíritu Santo. Así que si vamos a proclamar el nombre de Dios, cuidemos nuestra lengua, para no desacreditar a nuestro Salvador. Aprendamos a escuchar más y pidamos a Dios que controle nuestra lengua para que lo que salga de nuestra boca refleje correctamente el carácter de nuestro Señor.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41249833</guid><pubDate>Wed, 26 Aug 2026 05:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41249833/santiago_161_prontos_para_oi_r_tardos_para_hablar.mp3" length="9536692" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Prontos para oír, tardos para hablar

Alguien ha dicho que Dios nos ha dado dos oídos, pero solo una boca, para que escuchemos más de lo que hablamos. 

Santiago, como buen libro de sabiduría, nos dice en el primer capítulo  “Por esto, mis amados...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Prontos para oír, tardos para hablar<br /><br />Alguien ha dicho que Dios nos ha dado dos oídos, pero solo una boca, para que escuchemos más de lo que hablamos. <br /><br />Santiago, como buen libro de sabiduría, nos dice en el primer capítulo  “Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.” (1:19-20).<br /><br />En el contexto del primer capítulo, Santiago está hablando de nuestra reacción ante Dios cuando no entendemos sus propósitos. Nos es fácil quejarnos de las pruebas que experimentamos en esta vida. Pero hacemos bien en frenar nuestra lengua y aprender a escuchar a Dios. Este principio también opera en nuestras relaciones interpersonales, como nos muestra Santiago especialmente en el capítulo 3. <br /><br />Todos hemos experimentado esa sensación que queda después de haber dicho lo que no debíamos en un momento de descuido o frustración. Solemos ser muy rápidos a la hora de defendernos o excusarnos. Al mismo tiempo somos capaces de condenar a otros con nuestras palabras. Pero como hemos leído en el texto, nuestra ira nunca obra la justicia de Dios. Como regla general, somos sabios cuando tardamos en responder, cuando escuchamos atentamente y con paciencia, y luego consideramos nuestra reacción antes de abrir la boca. <br /><br />Por eso Santiago dice: “Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana.”<br /><br />Podemos caer en el error de profesar fe en Dios, y al abrir la boca, desacreditar al Dios justo y amoroso que profesamos.  <br /><br />El capítulo 3 de Santiago nos muestra que podemos deshonrar a Dios cuando usamos nuestra lengua para maldecir o herir a otros.<br /><br />La manera más fácil de ofender es con nuestra lengua. <br /><br />Dice el texto: “ todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo.”<br /><br />Es demasiado fácil abrir la boca y dejar que salgan palabras que dañan. Como dice el texto, si existiera alguien que nunca ofendiera con su lengua, sería una persona perfecta. Sin embargo, encontramos que esta lengua con la que alabamos a alguien en un momento dado, es capaz de herir incluso a aquellos que más amamos.  Santiago 3:9-10 declara: “Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios. De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.”<br /><br />Santiago nos da ejemplos del poder de la lengua. La asemeja al freno que ponemos en la boca del caballo, y que nos permite controlar todo el cuerpo. Nos pone también el ejemplo del timón en un barco, un pequeño instrumento que controla toda la embarcación. Así, del mismo modo, este miembro tan pequeño de nuestro cuerpo puede condicionar cómo nos conducimos y cómo somos vistos por los que nos rodean. <br /><br />Santiago compara la influencia de la lengua con la de una pequeña llama. Hemos visto los grandes fuegos que puede ocasionar una colilla mal apagada. Y del mismo modo, una lengua que no está bajo el control del Espíritu Santo, puede causar incendios que destruyan amistades e incluso alejen a la gente de Dios. <br /><br />Notemos la incongruencia. Con ella bendecimos, y con ella maldecimos. Imagina que llegas a una fuente de agua dulce, pero hoy ha amanecido mal y solo da agua amarga. Si la fuente es impredecible, no podemos fiarnos de su pureza. <br /><br />La sabiduría de Dios se hace evidente en el cristiano que escucha la Palabra de Dios y la hace. La verdadera religión se evidencia en una vida controlada por el Espíritu Santo. Así que si vamos a proclamar el nombre de Dios, cuidemos nuestra lengua, para no desacreditar a nuestro Salvador. 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Dios nos ha dado multitud de regalos, y todos, todos pueden considerarse buenos. Esta es la afirmación que encontramos en Santiago 1:17 “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.”<br /><br />Lo que vemos aquí es que todo lo bueno que recibimos, viene de parte de Dios, y todo lo que desciende de Dios es bueno. Ahora bien, esto no parece cierto en muchas ocasiones. Es fácil percibir las cosas que Dios permite en nuestras vidas como malas, pero eso es engañoso. Es por esto que el versículo anterior a esta afirmación advierte: “Amados hermanos míos, no erréis.” Nos equivocamos cuando calificamos de malo algo que Dios permite en nuestras vidas. <br /><br /><br />Es cierto que cuando estamos pasando por situaciones difíciles, nos cuesta creer que un Dios bueno podría permitir que aquellos que le aman sufran adversidad. Sin embargo, en ningún momento nos ha prometido Dios que si le seguimos estaremos libres de sufrimiento. Al contrario; Jesús dijo a sus seguidores:  “En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.” (Juan 16:33b)<br /><br />No nos engañemos ni caigamos en el error de pensar que alguien que nos ama nos libra de toda dificultad. Nunca funciona así. El entrenador que quiere que su discípulo mejore su marca le hará pasar por ejercicios graduados para que a través de la dificultad supere su forma personal y mejore los resultados. El profesor que quiere ayudar a su alumno a mejorar, le preparará ejercicios que al momento no parecen ni provechosos ni agradables, pero lo hace sabiendo que el resultado será motivo de alegría y satisfacción. <br /><br />Por eso Santiago dice en los primeros versículos del primer capítulo: <br /> “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.”<br /><br />Está diciendo justo esto; cuando pasemos por las pruebas que ciertamente vendrán, considerémoslo un motivo de gozo, no por estar en la situación de prueba en sí, sino por lo que ésta producirá en nosotros. El apóstol sabe que para tener esta actitud necesitamos paciencia y confianza. Al soportar la prueba con buena actitud, desarrollamos aquello que en el momento parece que nos falta. Y así, prueba a prueba, llegaremos al resultado que Dios ha dispuesto, que vayamos siendo transformados más a Su imagen, sin que nada nos falte de su parte. <br /><br />Dios nos ha dado todo lo que necesitamos. El versículo 18 nos anima con esta verdad: “El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.” <br /><br />Llegamos a ser sus hijos por el nuevo nacimiento en Cristo. Y lo que Dios comienza, siempre lo lleva a buen fin. Los regalos de Dios son buenos, son completos, y además, los da sin reproche. ¿Te han dado alguna vez algo con condiciones, y que además luego han venido para echártelo en cara? Esto es lo que Satanás hace siempre. Él da para engatusar, y luego viene para culpar y demandar. Debemos huir de los que así dan. <br /><br />Dios da de Su amor a la humanidad. Nos ha dado vida, ha provisto salvación, y nos regala su gracia para cada día. <br /><br />Santiago 4:6 al 10 dice: “Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones. Afligíos, y lamentad, y llorad. Vuestra risa se convierta en lloro, y vuestro gozo en tristeza. Humillaos delante del Señor, y él os exaltará.”<br /><br />¡Hay motivo de gozo! ¡Él te quiere exaltar! Deja lo que te impide disfrutar de los regalos de Dios, ven a Él humildemente, trayendo ante Dios todo aquello que te ata, para ser purificada, y deja que Su gracia transforme tu corazón y tu vida. Nunca te arrepentirás de recibir sus regalos.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41212304</guid><pubDate>Tue, 25 Aug 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41212304/santiago_160_los_regalos_de_dios.mp3" length="10683424" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Los regalos de Dios 

¿A quién no le gusta recibir regalos? La Biblia nos enseña que debemos ser agradecidos, ya que no hay nada de lo que tenemos que no nos haya sido dado. Dios nos ha dado multitud de regalos, y todos, todos pueden considerarse...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Los regalos de Dios <br /><br />¿A quién no le gusta recibir regalos? La Biblia nos enseña que debemos ser agradecidos, ya que no hay nada de lo que tenemos que no nos haya sido dado. Dios nos ha dado multitud de regalos, y todos, todos pueden considerarse buenos. Esta es la afirmación que encontramos en Santiago 1:17 “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.”<br /><br />Lo que vemos aquí es que todo lo bueno que recibimos, viene de parte de Dios, y todo lo que desciende de Dios es bueno. Ahora bien, esto no parece cierto en muchas ocasiones. Es fácil percibir las cosas que Dios permite en nuestras vidas como malas, pero eso es engañoso. Es por esto que el versículo anterior a esta afirmación advierte: “Amados hermanos míos, no erréis.” Nos equivocamos cuando calificamos de malo algo que Dios permite en nuestras vidas. <br /><br /><br />Es cierto que cuando estamos pasando por situaciones difíciles, nos cuesta creer que un Dios bueno podría permitir que aquellos que le aman sufran adversidad. Sin embargo, en ningún momento nos ha prometido Dios que si le seguimos estaremos libres de sufrimiento. Al contrario; Jesús dijo a sus seguidores:  “En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.” (Juan 16:33b)<br /><br />No nos engañemos ni caigamos en el error de pensar que alguien que nos ama nos libra de toda dificultad. Nunca funciona así. El entrenador que quiere que su discípulo mejore su marca le hará pasar por ejercicios graduados para que a través de la dificultad supere su forma personal y mejore los resultados. El profesor que quiere ayudar a su alumno a mejorar, le preparará ejercicios que al momento no parecen ni provechosos ni agradables, pero lo hace sabiendo que el resultado será motivo de alegría y satisfacción. <br /><br />Por eso Santiago dice en los primeros versículos del primer capítulo: <br /> “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.”<br /><br />Está diciendo justo esto; cuando pasemos por las pruebas que ciertamente vendrán, considerémoslo un motivo de gozo, no por estar en la situación de prueba en sí, sino por lo que ésta producirá en nosotros. El apóstol sabe que para tener esta actitud necesitamos paciencia y confianza. Al soportar la prueba con buena actitud, desarrollamos aquello que en el momento parece que nos falta. Y así, prueba a prueba, llegaremos al resultado que Dios ha dispuesto, que vayamos siendo transformados más a Su imagen, sin que nada nos falte de su parte. <br /><br />Dios nos ha dado todo lo que necesitamos. El versículo 18 nos anima con esta verdad: “El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.” <br /><br />Llegamos a ser sus hijos por el nuevo nacimiento en Cristo. Y lo que Dios comienza, siempre lo lleva a buen fin. Los regalos de Dios son buenos, son completos, y además, los da sin reproche. ¿Te han dado alguna vez algo con condiciones, y que además luego han venido para echártelo en cara? Esto es lo que Satanás hace siempre. Él da para engatusar, y luego viene para culpar y demandar. Debemos huir de los que así dan. <br /><br />Dios da de Su amor a la humanidad. Nos ha dado vida, ha provisto salvación, y nos regala su gracia para cada día. <br /><br />Santiago 4:6 al 10 dice: “Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones. Afligíos, y lamentad, y llorad. Vuestra risa se convierta en lloro, y vuestro gozo en tristeza. 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En esta carta que está dividida en 5 capítulos tenemos lenguaje que nos recuerda al libro de los Proverbios del sabio rey Salomón o las enseñanzas de Jesús en el sermón del Monte. <br /><br />Santiago comienza el libro con una llamada a los que leerían su carta “Si alguno tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada” (Santiago 1:5)<br /><br />Eso es un gran ofrecimiento. Todos nos hemos encontrado en situaciones en las que no estamos seguros cómo debemos actuar, pero vemos la promesa de que si tenemos una relación con Dios, podemos ir a él en busca de sabiduría. <br /><br />Sin embargo, Santiago nos advierte del peligro de ir a Dios dudando de si en verdad lo que tiene para nosotros es en realidad la mejor opción. Dice que el que viene a pedir, que “pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la ola del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor” (Santiago 1:6-7).<br /><br />Y es que Dios ya ha dicho que el que viene a Dios, debe creer en Él. Si vamos a Dios tan solo por curiosidad para ver lo que tiene que decir, con la intención de decidir nosotros mismos si lo que me dice me gusta o no, mejor no ir a Él. El versículo 8 nos dice que “El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.” <br /><br />Si vamos de un lado a otros como la ola del mar, nuestro rumbo es incierto. En esta vida los vientos cambian a menudo, y si no estamos arraigados en Cristo, iremos de un lado para otro según el viento sople. Por eso necesitamos atender a la Palabra de Dios, porque en la Biblia es donde encontramos la sabiduría divina. <br /><br />“Por lo cual”, nos dice el versículo 21, “desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.”<br /><br />En el versículo 27 se nos deja bien claro que la verdadera religión es “guardarse sin mancha del mundo,” y mostrar nuestra fe a través de nuestro amor hacia otros. <br /><br /><br />Santiago es muy directo en cuanto a esto, diciendo: “Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.” <br /><br />Una vez más, si venimos a Dios pidiendo dirección y no estamos dispuestos a poner su enseñanza en práctica, estamos perdiendo el tiempo y condenándonos a nosotros mismos. <br /><br />El capítulo 3 es el centro del libro; nos presenta la diferencia entre la sabiduría de este mundo y la sabiduría de lo celestial. La terrenal busca nuestro propio bien, produciendo contiendas, celos jactancia y engaño. Sin embargo, la sabiduría de Dios es “pura, pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.” Una trae conflicto y la otra trae paz (3:13-18).<br /><br />Santiago nos ofrece verdades prácticas que deben ser evidentes en la vida del cristiano. Si hemos confiado en Cristo y vamos constantemente a Dios para recibir instrucción, debe haber una evidencia clara en nuestro andar diario. Así que, pongámonos a prueba personalmente, y pidamos a Dios que nos muestre a través de la lectura de Su Palabra dónde nos encontramos en nuestro andar con Él. Y a partir de ahí, vivamos la verdad, y compartámosla con otros, para que ellos también vayan a Cristo, aquel que puede salvar su alma. (5:20)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41163482</guid><pubDate>Mon, 24 Aug 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41163482/santiago_159_la_epi_stola_de_santiago.mp3" length="8720615" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>La epístola de Santiago

Antes de que Jerusalén fuera destruida en el año 70 de nuestro Señor, los judíos ya empezaban a dispersarse por la diáspora. Santiago, al igual que el autor de Hebreos escribe a estos judíos dispersados, compartiendo la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[La epístola de Santiago<br /><br />Antes de que Jerusalén fuera destruida en el año 70 de nuestro Señor, los judíos ya empezaban a dispersarse por la diáspora. Santiago, al igual que el autor de Hebreos escribe a estos judíos dispersados, compartiendo la sabiduría que viene directamente de Dios. En esta carta que está dividida en 5 capítulos tenemos lenguaje que nos recuerda al libro de los Proverbios del sabio rey Salomón o las enseñanzas de Jesús en el sermón del Monte. <br /><br />Santiago comienza el libro con una llamada a los que leerían su carta “Si alguno tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada” (Santiago 1:5)<br /><br />Eso es un gran ofrecimiento. Todos nos hemos encontrado en situaciones en las que no estamos seguros cómo debemos actuar, pero vemos la promesa de que si tenemos una relación con Dios, podemos ir a él en busca de sabiduría. <br /><br />Sin embargo, Santiago nos advierte del peligro de ir a Dios dudando de si en verdad lo que tiene para nosotros es en realidad la mejor opción. Dice que el que viene a pedir, que “pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la ola del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor” (Santiago 1:6-7).<br /><br />Y es que Dios ya ha dicho que el que viene a Dios, debe creer en Él. Si vamos a Dios tan solo por curiosidad para ver lo que tiene que decir, con la intención de decidir nosotros mismos si lo que me dice me gusta o no, mejor no ir a Él. El versículo 8 nos dice que “El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.” <br /><br />Si vamos de un lado a otros como la ola del mar, nuestro rumbo es incierto. En esta vida los vientos cambian a menudo, y si no estamos arraigados en Cristo, iremos de un lado para otro según el viento sople. Por eso necesitamos atender a la Palabra de Dios, porque en la Biblia es donde encontramos la sabiduría divina. <br /><br />“Por lo cual”, nos dice el versículo 21, “desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.”<br /><br />En el versículo 27 se nos deja bien claro que la verdadera religión es “guardarse sin mancha del mundo,” y mostrar nuestra fe a través de nuestro amor hacia otros. <br /><br /><br />Santiago es muy directo en cuanto a esto, diciendo: “Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.” <br /><br />Una vez más, si venimos a Dios pidiendo dirección y no estamos dispuestos a poner su enseñanza en práctica, estamos perdiendo el tiempo y condenándonos a nosotros mismos. <br /><br />El capítulo 3 es el centro del libro; nos presenta la diferencia entre la sabiduría de este mundo y la sabiduría de lo celestial. La terrenal busca nuestro propio bien, produciendo contiendas, celos jactancia y engaño. Sin embargo, la sabiduría de Dios es “pura, pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.” Una trae conflicto y la otra trae paz (3:13-18).<br /><br />Santiago nos ofrece verdades prácticas que deben ser evidentes en la vida del cristiano. Si hemos confiado en Cristo y vamos constantemente a Dios para recibir instrucción, debe haber una evidencia clara en nuestro andar diario. Así que, pongámonos a prueba personalmente, y pidamos a Dios que nos muestre a través de la lectura de Su Palabra dónde nos encontramos en nuestro andar con Él. Y a partir de ahí, vivamos la verdad, y compartámosla con otros, para que ellos también vayan a Cristo, aquel que puede salvar su alma. (5:20)]]></itunes:summary><itunes:duration>344</itunes:duration><itunes:keywords>abundante,dar,dios,fe,hebreos,jerusalén,judíos,obras,pedir,sabiduría,vida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ab74a1c99c01472f2b6f896e8397c5dc.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Hebreos-157 La fe en práctica</title><link>https://www.spreaker.com/episode/hebreos-157-la-fe-en-practica--41107782</link><description><![CDATA[La fe en práctica<br /><br />El libro de Hebreos acaba con una sección de enseñanza práctica, ya que la fe, como hemos estado viendo, se debe mostrar en el día a día. Este es también el tema principal de la epístola de Santiago, el cual dice básicamente “¡Tú que dices que tienes fe, muéstrame tu fe por tus obras!”<br /><br />Como nos dice Hebreos 13, y luego también encontramos en las cartas de Juan, el cristiano ha de brillar por su amor al prójimo. Si la salvación deriva del amor de Dios al mundo, el amor debe permanecer y mostrarse en nuestras vidas. Juan 3:16 dice que “de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” ¿Que estamos dispuestas a dar nosotras para que alguien escuche y obtenga esta vida eterna por la que Cristo vino y padeció?<br /><br />Leemos en Hebreos 13:15-16:  “Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre. Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios.”<br />Dios ya ha dejado claro que no desea sacrificios, y aquí leemos que si estamos dispuestas a ofrecer, ofrezcamos alabanza, dando gracias a Dios por lo mucho que nos ha dado. Si queremos agradar a Dios, hagamos el bien y ayudémonos unos a otros. Porque nos dice la Palabra que esto es lo que de verdad agrada a Dios. ¿Cómo puedo mostrar al mundo el amor de Dios? Amando al prójimo. <br /><br />El Señor nos pide que ejercitemos la hospitalidad, que demos de lo nuestro, para que otros puedan conocerle a Él. Hace poco leíamos un libro que decía que el evangelio viene con la llave de tu casa. Trataba del tema de abrir nuestros hogares y nuestras vidas a aquellos que tienen necesidad de Cristo. Verán así en nuestras vidas al Cristo de quien hablamos.<br /><br />Además de mostrar a Cristo con el amor hacia otros, mostramos a Cristo incluso en la forma en que nos relacionamos con los más íntimos. El texto enfatiza la importancia de mantener un matrimonio puro y vibrante. Recordemos que Dios ha instituido el matrimonio como una representación de la relación entre Cristo y su iglesia. ¡Qué mejor forma de mostrar a Cristo al mundo que a través de una buena relación matrimonial.<br /><br />Nuestra propia actitud también, día a día muestra la obra de Cristo en nuestros corazones. La avaricia y la ingratitud no caben en la vida del cristiano. Si el Señor es el que nos ayuda y nos sustenta, no hay lugar para el miedo o la codicia. Con Cristo podemos disfrutar de plena satisfacción, porque Él no nos dejará ni nos desamparará. <br /><br />¡Qué importante es vivir la vida cristiana sabiamente! Esto es responsabilidad de cada uno. Muchas veces cuando fallamos, buscamos excusas o echamos la culpa a otros por nuestras acciones o reacciones. A veces miramos a aquellos que llevan más tiempo que nosotros en la fe, y cuando fallan en algo, lo usamos como excusa para descuidar nuestro andar. <br /><br />El texto en Hebreos 13 menciona varias veces a los líderes de la iglesia. Pide que observemos la conducta de los que nos enseñan los principios que Dios ha dado en Su Palabra, mas nos dice en específico que imitemos su fe. Es decir, si estos están viviendo la vida como Dios quiere, es por la obra de Cristo en sus vidas. Y así debemos nosotros desear vivir esa misma fe en Cristo en cada aspecto de nuestras vidas. Esta es la voluntad de Dios para nosotros aquí en la Tierra. <br /><br />Sin embargo, no debemos olvidar que esta vida, ni es perfecta, ni es duradera. Por este motivo el versículo 9 nos advierte del peligro de doctrinas extrañas, de enseñanzas y prácticas que nos apartan de la voluntad de Dios. Si alguien te anima a creer o hacer cosas que van en contra de la fe cristiana revelada en la Biblia, es tu responsabilidad buscar a Dios y seguir su voluntad de acuerdo a lo que su Palabra enseña. Si observas que alguien a tu lado no está viviendo según la fe, anímale tú, y no te desanimes por sus hechos. <br /><br />Este mundo en que vivimos no es donde pasaremos la eternidad. Los cristianos esperamos una ciudad eterna, la cual no perece, nos dice Hebreos. Vivamos, anhelando esa ciudad, y a través de nuestro sacrificio vivo a Dios, mostremos al mundo el camino a la ciudad eterna.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41107782</guid><pubDate>Fri, 21 Aug 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41107782/hebreos_158_la_fe_en_pra_ctica.mp3" length="9859883" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>La fe en práctica

El libro de Hebreos acaba con una sección de enseñanza práctica, ya que la fe, como hemos estado viendo, se debe mostrar en el día a día. Este es también el tema principal de la epístola de Santiago, el cual dice básicamente “¡Tú...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[La fe en práctica<br /><br />El libro de Hebreos acaba con una sección de enseñanza práctica, ya que la fe, como hemos estado viendo, se debe mostrar en el día a día. Este es también el tema principal de la epístola de Santiago, el cual dice básicamente “¡Tú que dices que tienes fe, muéstrame tu fe por tus obras!”<br /><br />Como nos dice Hebreos 13, y luego también encontramos en las cartas de Juan, el cristiano ha de brillar por su amor al prójimo. Si la salvación deriva del amor de Dios al mundo, el amor debe permanecer y mostrarse en nuestras vidas. Juan 3:16 dice que “de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” ¿Que estamos dispuestas a dar nosotras para que alguien escuche y obtenga esta vida eterna por la que Cristo vino y padeció?<br /><br />Leemos en Hebreos 13:15-16:  “Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre. Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios.”<br />Dios ya ha dejado claro que no desea sacrificios, y aquí leemos que si estamos dispuestas a ofrecer, ofrezcamos alabanza, dando gracias a Dios por lo mucho que nos ha dado. Si queremos agradar a Dios, hagamos el bien y ayudémonos unos a otros. Porque nos dice la Palabra que esto es lo que de verdad agrada a Dios. ¿Cómo puedo mostrar al mundo el amor de Dios? Amando al prójimo. <br /><br />El Señor nos pide que ejercitemos la hospitalidad, que demos de lo nuestro, para que otros puedan conocerle a Él. Hace poco leíamos un libro que decía que el evangelio viene con la llave de tu casa. Trataba del tema de abrir nuestros hogares y nuestras vidas a aquellos que tienen necesidad de Cristo. Verán así en nuestras vidas al Cristo de quien hablamos.<br /><br />Además de mostrar a Cristo con el amor hacia otros, mostramos a Cristo incluso en la forma en que nos relacionamos con los más íntimos. El texto enfatiza la importancia de mantener un matrimonio puro y vibrante. Recordemos que Dios ha instituido el matrimonio como una representación de la relación entre Cristo y su iglesia. ¡Qué mejor forma de mostrar a Cristo al mundo que a través de una buena relación matrimonial.<br /><br />Nuestra propia actitud también, día a día muestra la obra de Cristo en nuestros corazones. La avaricia y la ingratitud no caben en la vida del cristiano. Si el Señor es el que nos ayuda y nos sustenta, no hay lugar para el miedo o la codicia. Con Cristo podemos disfrutar de plena satisfacción, porque Él no nos dejará ni nos desamparará. <br /><br />¡Qué importante es vivir la vida cristiana sabiamente! Esto es responsabilidad de cada uno. Muchas veces cuando fallamos, buscamos excusas o echamos la culpa a otros por nuestras acciones o reacciones. A veces miramos a aquellos que llevan más tiempo que nosotros en la fe, y cuando fallan en algo, lo usamos como excusa para descuidar nuestro andar. <br /><br />El texto en Hebreos 13 menciona varias veces a los líderes de la iglesia. Pide que observemos la conducta de los que nos enseñan los principios que Dios ha dado en Su Palabra, mas nos dice en específico que imitemos su fe. Es decir, si estos están viviendo la vida como Dios quiere, es por la obra de Cristo en sus vidas. Y así debemos nosotros desear vivir esa misma fe en Cristo en cada aspecto de nuestras vidas. Esta es la voluntad de Dios para nosotros aquí en la Tierra. <br /><br />Sin embargo, no debemos olvidar que esta vida, ni es perfecta, ni es duradera. Por este motivo el versículo 9 nos advierte del peligro de doctrinas extrañas, de enseñanzas y prácticas que nos apartan de la voluntad de Dios. Si alguien te anima a creer o hacer cosas que van en contra de la fe cristiana revelada en la Biblia, es tu responsabilidad buscar a Dios y seguir su voluntad de acuerdo a lo que su Palabra enseña. 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Pero debemos admitir que la disciplina implica a menudo corrección, y en ocasiones si el caso lo requiere, castigo. El propósito de la disciplina, sin embargo, debe siempre ser el bien del que la recibe. Un castigo sin ánimo de ayudar a aquel que lo recibe no se puede considerar disciplinario, si no da posibilidad de restauración.  Sería este meramente punitivo y sin un fin educativo. Muchas veces este castigo sirve para que otros vean las consecuencias de una acción y se mantengan lejos de tal comportamiento. En ese caso tiene un sentido positivo para otros, aunque no para el sujeto en sí. <br /><br />Quisiera tratar aquí la disciplina en el sentido formativo, es decir aquella que tiene como fin mejorar a la persona objeto de la disciplina. <br /><br />La palabra disciplina está relacionada a la palabra discípulo. Un discípulo es un alumno, alguien que está aprendiendo. Así, el que enseña imparte una disciplina. De hecho utilizamos la palabra disciplina para hablar de una asignatura o área de conocimiento. <br /><br />Pensemos en la disciplina como un aprendizaje, no solo teórico, sino mayormente práctico. La disciplina de la que habla Hebreos es esa corrección que nos conviene cuando nos desviamos de la enseñanza que queremos conseguir. Así, cuando alguien nos disciplina de este modo, deberíamos verlo como algo bueno, necesario y provechoso. Hebreos 12:11 dice: “Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.”<br /> <br /><br />La disciplina ocurre en primer lugar en el ámbito del hogar. Cuando un bebé nace, los primeros responsables de su educación son sus padres. No pasa mucho tiempo hasta que estos comienzan a guiar al niño en el camino en el que ha de ir. Es por esto que no dejamos que nuestros pequeños alcancen el objeto punzante que quiere, o que se meta a la boca cualquier cosa que encuentra en el suelo. Aunque el pequeño llore al no poder salirse con la suya, la disciplina es provechosa y lo protege de peligros y daños. <br /><br />Hebreos compara la disciplina del Señor con la de los padres en los versículos 9 y 10:<br /><br />“Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos? Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad.”<br /><br />Está admitiendo que nuestros padres terrenales, aunque bien intencionados, no aciertan al 100% en sus decisiones y correcciones, y además, no nos disciplinan durante toda nuestra vida. La disciplina del hogar tiene su propósito y su tiempo, y llega el día en que esta ya no tiene efecto en nuestras vidas. Sin embargo, la enseñanza y la corrección del Señor es perfecta y duradera. <br /><br />Dios disciplina a los que son suyos, y su disciplina demuestra una relación con él.<br /><br />Del mismo modo que una madre disciplina a sus hijos, pero no se dedica a disciplinar a los que no son suyos (a nadie le gusta que le llame la atención un extraño), Dios no suele disciplinar a los que no son suyos. Si notas la disciplina del Señor, da gracias. Si en algún momento tienes la sensación de que otros pueden hacer lo que quieren y las cosas les van bien y no se sienten mal; pero a ti te da la impresión de que cuando tú haces lo mismo todo se “vuelve en tu contra” y no tienes paz interior, da gracias que Dios te guarda y te guía. No va a dejar a uno de sus hijos desviarse sin antes darle un toque de atención. <br /><br /><br /><br />Dice Hebreos 12:7-8:  “Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos.”<br /><br />Queremos ser contados entre los hijos de Dios, aquellos que conocen Su nombre y a los que Dios conoce. Leemos en el capítulo 12 que cuando nos acercamos a Dios, no nos acercamos al monte Sinaí, donde la presencia de Dios era fuego consumidor. A tal monte era imposible acercarse y salir con vida, mas nos dice Hebreos que nos acercamos al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles, a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos, a Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel.” Por Cristo nos acercamos al pacto que da vida, y cuando nos instruye y nos corrige, lo hace firmemente, pero con amor. <br /><br />¿Cómo podría alguien rechazar tal disciplina? El texto continúa advirtiendo en cuanto al peligro de desechar la corrección. Si nos resistimos a la amonestación y continuamos en nuestro camino erróneo, nos puede pasar como a Esaú, el cual cambió la bendición duradera por un placer momentáneo cuando vendió su primogenitura por un plato de potaje, y nos dice el texto que no tuvo oportunidad de rectificar. <br /><br />“Mirad que no desechéis al que habla, (dice Hebreos). Porque si no escaparon aquellos que desecharon al que los amonestaba en la tierra, mucho menos nosotros, si desecháremos al que amonesta desde los cielos.”  <br />Hebreos 12:25, <br /><br />Aquel que conmovió la Tierra, conmoverá también los cielos. “Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia; porque nuestro Dios es fuego consumidor.” (28-29)<br /><br />Dios el Todopoderoso nos disciplina con amor, como un padre a su hijo que ama, deseando lo mejor para nosotros. Entonces, aprovechemos esta disciplina. Prestemos atención a sus instrucciones y correcciones para que podamos disfrutar paz y gozo verdadero. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41070502</guid><pubDate>Thu, 20 Aug 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41070502/hebreos_157_la_disciplina_es_provechosa.mp3" length="12856865" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>La disciplina es provechosa

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En ese caso tiene un sentido positivo para otros, aunque no para el sujeto en sí. <br /><br />Quisiera tratar aquí la disciplina en el sentido formativo, es decir aquella que tiene como fin mejorar a la persona objeto de la disciplina. <br /><br />La palabra disciplina está relacionada a la palabra discípulo. Un discípulo es un alumno, alguien que está aprendiendo. Así, el que enseña imparte una disciplina. De hecho utilizamos la palabra disciplina para hablar de una asignatura o área de conocimiento. <br /><br />Pensemos en la disciplina como un aprendizaje, no solo teórico, sino mayormente práctico. La disciplina de la que habla Hebreos es esa corrección que nos conviene cuando nos desviamos de la enseñanza que queremos conseguir. Así, cuando alguien nos disciplina de este modo, deberíamos verlo como algo bueno, necesario y provechoso. Hebreos 12:11 dice: “Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.”<br /> <br /><br />La disciplina ocurre en primer lugar en el ámbito del hogar. Cuando un bebé nace, los primeros responsables de su educación son sus padres. No pasa mucho tiempo hasta que estos comienzan a guiar al niño en el camino en el que ha de ir. Es por esto que no dejamos que nuestros pequeños alcancen el objeto punzante que quiere, o que se meta a la boca cualquier cosa que encuentra en el suelo. Aunque el pequeño llore al no poder salirse con la suya, la disciplina es provechosa y lo protege de peligros y daños. <br /><br />Hebreos compara la disciplina del Señor con la de los padres en los versículos 9 y 10:<br /><br />“Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos? Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad.”<br /><br />Está admitiendo que nuestros padres terrenales, aunque bien intencionados, no aciertan al 100% en sus decisiones y correcciones, y además, no nos disciplinan durante toda nuestra vida. La disciplina del hogar tiene su propósito y su tiempo, y llega el día en que esta ya no tiene efecto en nuestras vidas. Sin embargo, la enseñanza y la corrección del Señor es perfecta y duradera. <br /><br />Dios disciplina a los que son suyos, y su disciplina demuestra una relación con él.<br /><br />Del mismo modo que una madre disciplina a sus hijos, pero no se dedica a disciplinar a los que no son suyos (a nadie le gusta que le llame la atención un extraño), Dios no suele disciplinar a los que no son suyos. Si notas la disciplina del Señor, da gracias. Si en algún momento tienes la sensación de que otros pueden hacer lo que quieren y las cosas les van bien y no se sienten mal; pero a ti te da la impresión de que cuando tú haces lo mismo todo se “vuelve en tu contra” y no tienes paz interior, da gracias que Dios te guarda y te guía. No va a dejar a uno de sus hijos desviarse sin antes darle un toque de atención. <br /><br /><br /><br />Dice Hebreos 12:7-8:  “Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a...]]></itunes:summary><itunes:duration>516</itunes:duration><itunes:keywords>aprendizaje,aprovecha,dios,discípulo,enseñanza,eterno,gozo,hijos,padres,paz,provecho,temporal</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/81ec64ca0f7cbd622848bee970d81fbf.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Hebreos-155 Héroes de la fe</title><link>https://www.spreaker.com/episode/hebreos-155-heroes-de-la-fe--41027565</link><description><![CDATA[Héroes de la fe<br /><br />“Tienes que tener fe,” hemos oído decir. Lo cantan cantantes populares, lo vemos afirmado en el cine, y lo recibimos del consejo de nuestros amigos y conocidos. Pero, ¿qué es la fe?<br /><br />La Real Academia de la Lengua Española tiene varias definiciones, entre ellas las siguientes: <br />“Confianza, buen concepto que se tiene de alguien o de algo”<br />“Creencia que se da a algo por la autoridad de quien lo dice o por la fama pública.”<br />“Seguridad, aseveración de que algo es cierto.” En relación a la religión, dice: “virtud teológica que consiste en el asentimiento a la revelación de Dios, propuesta por la Iglesia.”<br /><br />Esta última definición no me convence, ya que propone que es asentir a la revelación de Dios, es decir, Su Palabra, pero propuesta por la Iglesia con mayúscula, refiriéndose a una institución humana. Da a entender que la fe cristiana es asentir a lo que un grupo de personas ha determinado que es la revelación de Dios. Prefiero adherirme a la idea de que la revelación de Dios ha sido propuesta directamente por Dios. <br /><br />Mas que todas estas definiciones, me quedo con la definición dada en Hebreos 11: “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.” <br /><br />Nos dice aquí que la fe es una certeza. Esto coincide con la definición anterior de confianza, seguridad, aseveración de que algo es cierto. Cuando uno dice que tiene fe en el médico, está aceptando a este como una autoridad en su campo y está depositando su confianza en este para tratamiento. <br /><br />Notemos que es una confianza en algo que se espera. Es decir, que todavía no lo tienes, o al menos no lo tienes plenamente. Cuando uno trabaja, rara vez cobra antes de empezar; normalmente lo hace por fe, basado en la certeza de que al final del mes, se te pagará por el trabajo realizado. Prácticamente podemos decir que todos vivimos depositando nuestra fe en algo o alguien. Cada vez que nos sentamos, estamos ejercitando fe en la silla que nos sostendrá. Normalmente no dudamos de si nos podrá sostener o si nos caeremos al sentarnos. Podríamos afirmar que estamos demostrando fe constantemente. <br /><br /><br />La segunda parte de la definición afirma que la fe es una convicción, convicción de lo que no se ve. Las convicciones que tenemos condicionan nuestro comportamiento. Si estamos convencidos de que el aire que respiramos es sano y no corremos peligro al inhalarlo, lo haremos de forma abierta y segura. Si dudamos de ello, nos protegeremos para no inhalar aquello que nos puede dañar. Si no estamos convencidos de la honestidad de una persona, no dejaremos nada de valor a su cargo. La fe es una convicción en algo que no se ve, o no se ve aún, y que nos lleva a actuar de una forma u otra. <br /><br />El capítulo 11 de hebreos recoge el testimonio de personas a lo largo de la historia que por su fe actuaron de forma heróica. <br /><br />¿Tenían estos mucha fe? En los evangelios Jesús afirmaba: ”si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible” (Mateo 17:20).  <br />Quizá la cuestión no es la cantidad de fe, sino el objeto de la fe. ¿Fe en quién? ¿Fe en qué?<br /><br />Hebreos 11:3 afirma: “Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.”<br /><br />En primer lugar, estos héroes, al igual que nosotros, podían descansar seguros en la certeza y la convicción de que el universo en que vivimos fue hecho de lo que no se veía, por la palabra directa de Dios. <br /><br />Si no podemos creer lo que Dios ha revelado en su Palabra, de principio a fin, no podemos decir que creemos en Dios. Cuando no podemos confiar en la palabra de alguien plenamente, no podemos depositar nuestra segura confianza en esta persona. <br /><br />Abel, Enoc, Noé, Abraham, Sara, Isaac, Jacob, José, Moisés, Rahab, Gedeón, Barac, Sansón, Jefté, David, Samuel y los profetas, una lista extensa pero no exhaustiva, actuaron según una convicción, y esta es que Dios es quien dice que es. <br /><br />Cuando vinieron las situaciones difíciles, en momentos de incertidumbre, la verdad de Dios les permitió seguir adelante, perseverando en aquello que no podían ver, pero que era seguro. <br /><br />Lee el capítulo entero para contemplar aquello que estos héroes sufrieron, y aún así no perdieron la certeza y convicción en lo que Dios les había prometido. Y es que como leemos en el versículo 6, “sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.”<br />Por tanto, como nos anima el capítulo 12, “nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.”<br /><br />¿Qué te está pidiendo Dios hoy? Dudo que sea comparable a lo que estos héroes y otros en la historia han vivido y están viviendo a día de hoy. <br /><br />Si la voluntad de Dios para mí es mi propia salvación y mi santificación, ¿qué es lo que me frena? Si lo único que Dios quiere de mí es que yo lo conozca y que le siga con convicción y confianza, ¿a qué estoy esperando? Debo decir como profetizaba el salmista de Jesús el Mesías (Salmo 40:8; Heb. 10:7):   “El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, Y tu ley está en medio de mi corazón.” ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41027565</guid><pubDate>Wed, 19 Aug 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41027565/hebreos_156_he_roes_de_la_fe.mp3" length="12214038" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Héroes de la fe

“Tienes que tener fe,” hemos oído decir. Lo cantan cantantes populares, lo vemos afirmado en el cine, y lo recibimos del consejo de nuestros amigos y conocidos. Pero, ¿qué es la fe?

La Real Academia de la Lengua Española tiene varias...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Héroes de la fe<br /><br />“Tienes que tener fe,” hemos oído decir. Lo cantan cantantes populares, lo vemos afirmado en el cine, y lo recibimos del consejo de nuestros amigos y conocidos. Pero, ¿qué es la fe?<br /><br />La Real Academia de la Lengua Española tiene varias definiciones, entre ellas las siguientes: <br />“Confianza, buen concepto que se tiene de alguien o de algo”<br />“Creencia que se da a algo por la autoridad de quien lo dice o por la fama pública.”<br />“Seguridad, aseveración de que algo es cierto.” En relación a la religión, dice: “virtud teológica que consiste en el asentimiento a la revelación de Dios, propuesta por la Iglesia.”<br /><br />Esta última definición no me convence, ya que propone que es asentir a la revelación de Dios, es decir, Su Palabra, pero propuesta por la Iglesia con mayúscula, refiriéndose a una institución humana. Da a entender que la fe cristiana es asentir a lo que un grupo de personas ha determinado que es la revelación de Dios. Prefiero adherirme a la idea de que la revelación de Dios ha sido propuesta directamente por Dios. <br /><br />Mas que todas estas definiciones, me quedo con la definición dada en Hebreos 11: “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.” <br /><br />Nos dice aquí que la fe es una certeza. Esto coincide con la definición anterior de confianza, seguridad, aseveración de que algo es cierto. Cuando uno dice que tiene fe en el médico, está aceptando a este como una autoridad en su campo y está depositando su confianza en este para tratamiento. <br /><br />Notemos que es una confianza en algo que se espera. Es decir, que todavía no lo tienes, o al menos no lo tienes plenamente. Cuando uno trabaja, rara vez cobra antes de empezar; normalmente lo hace por fe, basado en la certeza de que al final del mes, se te pagará por el trabajo realizado. Prácticamente podemos decir que todos vivimos depositando nuestra fe en algo o alguien. Cada vez que nos sentamos, estamos ejercitando fe en la silla que nos sostendrá. Normalmente no dudamos de si nos podrá sostener o si nos caeremos al sentarnos. Podríamos afirmar que estamos demostrando fe constantemente. <br /><br /><br />La segunda parte de la definición afirma que la fe es una convicción, convicción de lo que no se ve. Las convicciones que tenemos condicionan nuestro comportamiento. Si estamos convencidos de que el aire que respiramos es sano y no corremos peligro al inhalarlo, lo haremos de forma abierta y segura. Si dudamos de ello, nos protegeremos para no inhalar aquello que nos puede dañar. Si no estamos convencidos de la honestidad de una persona, no dejaremos nada de valor a su cargo. La fe es una convicción en algo que no se ve, o no se ve aún, y que nos lleva a actuar de una forma u otra. <br /><br />El capítulo 11 de hebreos recoge el testimonio de personas a lo largo de la historia que por su fe actuaron de forma heróica. <br /><br />¿Tenían estos mucha fe? En los evangelios Jesús afirmaba: ”si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible” (Mateo 17:20).  <br />Quizá la cuestión no es la cantidad de fe, sino el objeto de la fe. ¿Fe en quién? ¿Fe en qué?<br /><br />Hebreos 11:3 afirma: “Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.”<br /><br />En primer lugar, estos héroes, al igual que nosotros, podían descansar seguros en la certeza y la convicción de que el universo en que vivimos fue hecho de lo que no se veía, por la palabra directa de Dios. <br /><br />Si no podemos creer lo que Dios ha revelado en su Palabra, de principio a fin, no podemos decir que creemos en Dios. Cuando no podemos confiar en la palabra de alguien plenamente, no podemos depositar nuestra segura confianza en esta persona. <br /><br />Abel, Enoc, Noé, Abraham, Sara, Isaac, Jacob, José, Moisés, Rahab, Gedeón, Barac, Sansón, Jefté,...]]></itunes:summary><itunes:duration>489</itunes:duration><itunes:keywords>acción,confianza,convicción,dios,fe,fidelidad,fiel,pensamiento,seguridad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/29fc3b5597382349432a1c4138599a4f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Hebreos-154 De una vez por todas</title><link>https://www.spreaker.com/episode/hebreos-154-de-una-vez-por-todas--40960175</link><description><![CDATA[De una vez por todas<br /><br />Los capítulos 8-10 de Hebreos profundizan sobre la idea de que nuestro gran sacerdote, Cristo, el cual, como ya hemos visto es nuestro perfecto representante ante Dios, no tuvo que ofrecer sacrificios múltiples como lo hicieron los sacerdotes antes que él, sino que ofreció un sacrificio que sería suficiente para abolir la práctica de los sacrificios para siempre. <br /><br />¿Cómo fue esto posible? El contenido de estos capítulos es profundo, pero una lectura detenida de estos deja clara la obra de Cristo y cómo pudo, de una vez por todas, resolver el problema entre la humanidad y Dios. <br /><br />Desde que el hombre decidió pecar, al desobedecer el mandamiento de Dios, todos, en cualquier momento y cualquier lugar somos culpables de pecado. No hay nadie que haya vivido la vida conforme a los estatutos de Dios y sin fallar en algún detalle. Dios ha proclamado que la paga del pecado es muerte. El pueblo hebreo tenía un sistema de sacrificios que permitía que cada cual pudiera “pagar” del perdón de sus pecados a través del sacrificio de un animal puro. En realidad, la sangre de un animal nunca podría cancelar el pecado, sino que era más bien una representación de la sangre del Cordero de Dios que vendría a quitar el pecado del mundo.  El sacrificio de animales era una práctica que mostraba la necesidad de perdón, pero no era suficiente. Etos sacrificios se debían llevar a cabo vez tras vez, e incluso el sacerdote debía ofrecer primeramente por sus propios pecados. <br /><br />Dios había diseñado un tabernáculo donde su pueblo podía ofrecer estos sacrificios y venir a su presencia. En el Pentateuco Moisés describe las instrucciones que recibió de parte de Dios sobre cómo se debía construir el tabernáculo. El capítulo 9 de Hebreos nos describe esta estructura que viajaba con el pueblo hebreo; tenía una zona donde el sacerdote se podía lavar para entrar puro al Lugar Santo. Aquí podían entrar los sacerdotes, después de haberse purificado. Tras el segundo velo estaba la parte del tabernáculo llamada el Lugar Santísimo, el cual tenía un incensario de oro y el arca del pacto cubierta de oro por todas partes, en la que estaba una urna de oro que contenía el maná, la vara de Aarón que reverdeció, y las tablas del pacto; y sobre ella los querubines de gloria que cubrían el propiciatorio” nos dicen los versículos del 3-5. A esta zona solo podía entrar el sumo sacerdote, y este solo una vez al año. Claramente, tenías que ser muy especial para entrar a la misma presencia de Dios, y además prepararte al detalle. <br />Cuando los hebreos por fin tuvieron su tierra, el rey Salomón edificó el primer templo, el cual tenía estas mismas secciones. Al Lugar Santísimo, la misma presencia de Dios, solo podría entrar el sumo sacerdote una vez al año, como indica el texto. Dios había establecido este pacto antiguo con limitaciones. De este modo, podríamos apreciar un nuevo pacto que estaba por venir. Hebreos 8 nos dice, “Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, ciertamente no se hubiera procurado lugar para el segundo.” Este nuevo pacto que Dios había prometido no sería como el pacto que Dios había dado a sus padres en el desierto. Dice el texto que en el nuevo pacto la ley no estaría escrita en tablas, sino grabada en nuestra mente y nuestro corazón. “Y seré a ellos por Dios, Y ellos me serán a mí por pueblo;” dice el versículo 10. Y dice además “Porque seré propicio a sus injusticias, Y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades.”<br /><br />A través de la ley podemos reconocer nuestros fallos y nuestra incapacidad de cumplirla completamente y en todo momento. Mas gracias al nuevo pacto, podemos recibir a Cristo en nuestro corazón y recibir el perdón de todas nuestras injusticias de forma que Dios nunca se acuerde de nuestros pecados. <br /><br />Siglos más tarde, el gran sumo sacerdote prometido, aquel cuyo linaje no era de la tribu de Leví, el Mesías que podía representar al ser humano de forma perfecta ante Dios, porque era hombre y era Dios, vino a cambiar todo este sistema que conformaba el antiguo pacto. <br /><br />Este Jesús por su sangre derramada en sacrificio por nuestros pecados, dice el versículo 9:18 “limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo.”  Según nos dice el capítulo 10, lo que la sangre de los sacrificios a través de los siglos no pudo jamás lograr, Cristo lo consiguió en un solo sacrificio. Por medio de un sacrificio único tenemos la herencia de la vida eterna,“porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados” (Hebreos 10:14). Cristo, ha pagado de una vez por todas el precio de nuestra libertad, la limpieza de nuestras conciencias. Ahora somos libres de culpa, no por algo que hayamos hecho nosotras, sino porque Cristo, en el momento de su muerte rasgó el velo de separación entre Dios y el ser humano. Hay acceso al Lugar Santísimo; en Cristo, la puerta está abierta a la presencia de Dios. Cristo está sentado a la diestra de Dios Padre, y todo el que acepta el sacrificio de Cristo como suyo tiene acceso directo para siempre. Esa es la mejor noticia que nos pueden dar en cualquier momento. <br /><br />Por tanto, concluye el capítulo 10, puesto que tenemos esta libertad y tal representante, “acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura. Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.”<br /><br />A Él sea la gloria por todos los siglos. Amén. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40960175</guid><pubDate>Tue, 18 Aug 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40960175/hebreos_155_de_una_vez_por_todas.mp3" length="12355332" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>De una vez por todas

Los capítulos 8-10 de Hebreos profundizan sobre la idea de que nuestro gran sacerdote, Cristo, el cual, como ya hemos visto es nuestro perfecto representante ante Dios, no tuvo que ofrecer sacrificios múltiples como lo hicieron...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[De una vez por todas<br /><br />Los capítulos 8-10 de Hebreos profundizan sobre la idea de que nuestro gran sacerdote, Cristo, el cual, como ya hemos visto es nuestro perfecto representante ante Dios, no tuvo que ofrecer sacrificios múltiples como lo hicieron los sacerdotes antes que él, sino que ofreció un sacrificio que sería suficiente para abolir la práctica de los sacrificios para siempre. <br /><br />¿Cómo fue esto posible? El contenido de estos capítulos es profundo, pero una lectura detenida de estos deja clara la obra de Cristo y cómo pudo, de una vez por todas, resolver el problema entre la humanidad y Dios. <br /><br />Desde que el hombre decidió pecar, al desobedecer el mandamiento de Dios, todos, en cualquier momento y cualquier lugar somos culpables de pecado. No hay nadie que haya vivido la vida conforme a los estatutos de Dios y sin fallar en algún detalle. Dios ha proclamado que la paga del pecado es muerte. El pueblo hebreo tenía un sistema de sacrificios que permitía que cada cual pudiera “pagar” del perdón de sus pecados a través del sacrificio de un animal puro. En realidad, la sangre de un animal nunca podría cancelar el pecado, sino que era más bien una representación de la sangre del Cordero de Dios que vendría a quitar el pecado del mundo.  El sacrificio de animales era una práctica que mostraba la necesidad de perdón, pero no era suficiente. Etos sacrificios se debían llevar a cabo vez tras vez, e incluso el sacerdote debía ofrecer primeramente por sus propios pecados. <br /><br />Dios había diseñado un tabernáculo donde su pueblo podía ofrecer estos sacrificios y venir a su presencia. En el Pentateuco Moisés describe las instrucciones que recibió de parte de Dios sobre cómo se debía construir el tabernáculo. El capítulo 9 de Hebreos nos describe esta estructura que viajaba con el pueblo hebreo; tenía una zona donde el sacerdote se podía lavar para entrar puro al Lugar Santo. Aquí podían entrar los sacerdotes, después de haberse purificado. Tras el segundo velo estaba la parte del tabernáculo llamada el Lugar Santísimo, el cual tenía un incensario de oro y el arca del pacto cubierta de oro por todas partes, en la que estaba una urna de oro que contenía el maná, la vara de Aarón que reverdeció, y las tablas del pacto; y sobre ella los querubines de gloria que cubrían el propiciatorio” nos dicen los versículos del 3-5. A esta zona solo podía entrar el sumo sacerdote, y este solo una vez al año. Claramente, tenías que ser muy especial para entrar a la misma presencia de Dios, y además prepararte al detalle. <br />Cuando los hebreos por fin tuvieron su tierra, el rey Salomón edificó el primer templo, el cual tenía estas mismas secciones. Al Lugar Santísimo, la misma presencia de Dios, solo podría entrar el sumo sacerdote una vez al año, como indica el texto. Dios había establecido este pacto antiguo con limitaciones. De este modo, podríamos apreciar un nuevo pacto que estaba por venir. Hebreos 8 nos dice, “Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, ciertamente no se hubiera procurado lugar para el segundo.” Este nuevo pacto que Dios había prometido no sería como el pacto que Dios había dado a sus padres en el desierto. Dice el texto que en el nuevo pacto la ley no estaría escrita en tablas, sino grabada en nuestra mente y nuestro corazón. “Y seré a ellos por Dios, Y ellos me serán a mí por pueblo;” dice el versículo 10. Y dice además “Porque seré propicio a sus injusticias, Y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades.”<br /><br />A través de la ley podemos reconocer nuestros fallos y nuestra incapacidad de cumplirla completamente y en todo momento. Mas gracias al nuevo pacto, podemos recibir a Cristo en nuestro corazón y recibir el perdón de todas nuestras injusticias de forma que Dios nunca se acuerde de nuestros pecados. <br /><br />Siglos más tarde, el gran sumo sacerdote prometido, aquel cuyo linaje no era de la tribu de Leví, el Mesías que podía representar al ser humano de...]]></itunes:summary><itunes:duration>495</itunes:duration><itunes:keywords>definitivo,deuda,eterna,libertad,limpieza,muerte,perdón,sacrificio,saldada,salvación,vida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/7b8b7f2b9dd6a452a06154a0b614e636.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Hebreos-153 Perseverando hasta el fin</title><link>https://www.spreaker.com/episode/hebreos-153-perseverando-hasta-el-fin--40911456</link><description><![CDATA[Perseverando hasta el fin<br /><br />En el capítulo 2 de Hebreos se nos advertía sobre el peligro de descuidar algo tan importante como es la salvación, el destino de nuestra alma. En el capítulo 6:11-12 se nos anima a persistir en aquello en lo que hemos creído, pues la voluntad del Señor es también nuestra santificación. Dice así: “Pero deseamos que cada uno de vosotros muestre la misma solicitud hasta el fin, para plena certeza de la esperanza, a fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas.”<br /><br />Los que dejan las cosas a medias no llegan lejos. Aquí en el texto nos da a entender que aquellos que no permanecen, son perezosos. <br /><br />Los que hemos creído en Cristo, debemos persistir en la fe. El capítulo 6 comienza exhortando a los creyentes hebreos de este modo: “Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección.”<br /><br />Como creyentes, podemos pasarnos el día hablando de temas técnicos. Hebreos de hecho nos ofrece una buena base doctrinal, y el autor nombra las bases de la fe cristiana. Sí, se debe hablar del arrepentimiento, de la fe, del bautismo y la imposición de manos, de la resurrección de los muertos, y del juicio eterno, dice Hebreos, pero no podemos olvidar que Dios desea que vayamos perfeccionándonos en Él. Esto es enseñanza práctica.<br /><br />La prueba de que Dios ha entrado en una vida no es lo que uno es capaz de decir o explicar. La salvación se evidencia en una vida cuando día a día uno es más como Cristo y menos como el mundo que nos rodea. La semilla que cae en buena tierra crece y da fruto, y Hebreos toma esta ilustración para advertir del peligro de una vida que no da fruto, sino que niega la obra de Dios. (Hebreos 6:4-6) <br /><br />La perseverancia en la fe muestra nuestra confianza en Dios. En el capítulo 6 encontramos el ejemplo de Abraham. Dios le dio una promesa--que le daría una descendencia como las estrellas, la cual no podría contar, y este tuvo que esperar con paciencia. En el versículo 15 nos dice que Abrahan, “habiendo esperado con paciencia, alcanzó la promesa.” Y es que el que prometió es de fiar. Leemos que es imposible que Dios mienta. Por naturaleza, Él es la verdad (Juan 14:6). Y nos dice Hebreos que no solo dio Dios su palabra, la cual sería suficiente para descansar en ella, sino que además hizo un juramento. ¡Qué reconfortante! Tenemos plena confianza, porque Dios nos dio “dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, para que tengamos un fortísimo consuelo los que hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros” (Hebreos 6:18). Es decir, Dios dice y Dios jura, por su propio nombre eterno. Lo que Dios dice, lo hará. Es por eso que en los momentos de duda, en las dificultades que enfrentamos en nuestra vida, podemos y debemos ir al que es Fiel, y pedirle a Él dirección y fe. Cuando el padre de un muchacho atormentado vino a Jesús para salvación, leemos en Marcos 9 que Jesús le dijo, “Si puedes creer, al que cree todo le es posible. E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad.” Este hombre puso la fe que tenía en Cristo, y pidió que este le diera la fe que le faltaba. Así podemos nosotros rogarle a Dios. <br /><br />Como veremos en el capítulo 11 de Hebreos, muchos otros han confiado en Dios, aún cuando parecía que no había esperanza. Algunos perseveraron hasta la muerte, sin llegar a ver en sus vidas la promesa cumplida que estaba por venir. Mas Dios nos asegura el cumplimiento de sus promesas siempre, sin necesidad de especificar el cuándo y el cómo. Comenzando por la de la vida eterna que tenemos asegurada en Cristo, “La cual tenemos como segura y firme ancla del alma” (Hebreos 6:19), y siguiendo con las promesas que Dios ha dejado en su Palabra, podemos descansar en el que es Fiel. Cuando perseveramos en Él, nunca es en vano.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40911456</guid><pubDate>Mon, 17 Aug 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40911456/hebreos_154_perseverando_hasta_el_fin.mp3" length="9787396" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Perseverando hasta el fin

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Aquí en el texto nos da a entender que aquellos que no permanecen, son perezosos. <br /><br />Los que hemos creído en Cristo, debemos persistir en la fe. El capítulo 6 comienza exhortando a los creyentes hebreos de este modo: “Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección.”<br /><br />Como creyentes, podemos pasarnos el día hablando de temas técnicos. Hebreos de hecho nos ofrece una buena base doctrinal, y el autor nombra las bases de la fe cristiana. Sí, se debe hablar del arrepentimiento, de la fe, del bautismo y la imposición de manos, de la resurrección de los muertos, y del juicio eterno, dice Hebreos, pero no podemos olvidar que Dios desea que vayamos perfeccionándonos en Él. Esto es enseñanza práctica.<br /><br />La prueba de que Dios ha entrado en una vida no es lo que uno es capaz de decir o explicar. La salvación se evidencia en una vida cuando día a día uno es más como Cristo y menos como el mundo que nos rodea. La semilla que cae en buena tierra crece y da fruto, y Hebreos toma esta ilustración para advertir del peligro de una vida que no da fruto, sino que niega la obra de Dios. (Hebreos 6:4-6) <br /><br />La perseverancia en la fe muestra nuestra confianza en Dios. En el capítulo 6 encontramos el ejemplo de Abraham. Dios le dio una promesa--que le daría una descendencia como las estrellas, la cual no podría contar, y este tuvo que esperar con paciencia. En el versículo 15 nos dice que Abrahan, “habiendo esperado con paciencia, alcanzó la promesa.” Y es que el que prometió es de fiar. Leemos que es imposible que Dios mienta. Por naturaleza, Él es la verdad (Juan 14:6). Y nos dice Hebreos que no solo dio Dios su palabra, la cual sería suficiente para descansar en ella, sino que además hizo un juramento. ¡Qué reconfortante! Tenemos plena confianza, porque Dios nos dio “dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, para que tengamos un fortísimo consuelo los que hemos acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros” (Hebreos 6:18). Es decir, Dios dice y Dios jura, por su propio nombre eterno. Lo que Dios dice, lo hará. Es por eso que en los momentos de duda, en las dificultades que enfrentamos en nuestra vida, podemos y debemos ir al que es Fiel, y pedirle a Él dirección y fe. Cuando el padre de un muchacho atormentado vino a Jesús para salvación, leemos en Marcos 9 que Jesús le dijo, “Si puedes creer, al que cree todo le es posible. E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad.” Este hombre puso la fe que tenía en Cristo, y pidió que este le diera la fe que le faltaba. Así podemos nosotros rogarle a Dios. <br /><br />Como veremos en el capítulo 11 de Hebreos, muchos otros han confiado en Dios, aún cuando parecía que no había esperanza. Algunos perseveraron hasta la muerte, sin llegar a ver en sus vidas la promesa cumplida que estaba por venir. Mas Dios nos asegura el cumplimiento de sus promesas siempre, sin necesidad de especificar el cuándo y el cómo. Comenzando por la de la vida eterna que tenemos asegurada en Cristo, “La cual tenemos como segura y firme ancla del alma” (Hebreos 6:19), y siguiendo con las promesas que Dios ha dejado en su Palabra, podemos descansar en el que es Fiel. 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El libro sigue desarrollando la imagen de Cristo como nuestro sacerdote en el capítulo 5, y en el capítulo 7 añade que  Jesucristo es el sumo sacerdote según el orden de Melquisedec, confirmando que Cristo es el sacerdote perpetuo, que intercede por nosotros para salvación. Los capítulos 8 y 9 nos ofrecen una recapitulación sobre el perfecto sacerdote y el sacrificio perpetuo que es Cristo.<br /><br />El pueblo de Dios había tenido muchos sacerdotes según el pacto levítico que Dios había hecho con ellos, mas ahora Dios hecho carne había descendido a la Tierra para interceder por la raza humana. Este sería el sacerdote perfecto y eterno del nuevo pacto.<br /><br />Nos dice Hebreos 4:14: “Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión.” <br /><br />El sacerdote del nuevo pacto era perfecto, singular y eterno. <br /><br />En el capítulo 5 leemos sobre la función del sacerdote, de cómo este intercedía a favor de las personas ante Dios, ofreciendo los sacrificios que proveían el perdón de los pecados. Nos dice el texto lo que representaban los sacerdotes levíticos para el pueblo: el sacerdote debía interceder por ellos ante Dios, “para que presente ofrendas y sacrificios por los pecados; para que se muestre paciente con los ignorantes y extraviados, puesto que él también está rodeado de debilidad; y por causa de ella debe ofrecer por los pecados, tanto por sí mismo como también por el pueblo.”<br /><br />El sacerdote debía ofrecer sacrificio por sus propios pecados antes de ofrecer por los de los demás, y tenía conciencia de que él también tenía necesidad del perdón de Dios. Sin embargo, la Biblia nos presenta un sacerdote, que a diferencia de todos los sacerdotes era perfecto, sin pecado. Este es también presentado como el sacrificio perfecto, sin mancha y suficiente para quitar el pecado de todo aquel que lo reciba por fe. <br /><br />Los sacerdotes que estos hebreos conocían venían de la línea de Aarón, hermano de Moisés. Dios había asignado el ministerio sacerdotal a los varones de la tribu de Leví. Jesús, sin embargo, no era de Leví, sino de la tribu de Judá. Hebreos explica la singularidad del sacerdocio de Cristo. La Biblia lo compara con el sacerdocio de Melquisedec, un sumo sacerdote que aparece en el primer libro de las Escrituras. Este personaje es curioso porque sabemos muy poquito de él. Lo encontramos en Génesis 14, cuando Abraham viene a él después de una batalla, y este le da su bendición. En los salmos se hace mención de Melquisedec, donde se anuncia al Mesías como sacerdote según el orden de Melquisedec. El capítulo 7 de Hebreos nos habla más detalladamente de él, rey de Salem, repasando los sucesos de Génesis y explicando cómo Melquisedec era gran sumo sacerdote, no por linaje humano, sino por voluntad divina. De Melquisedec no conocemos su ascendencia ni su descendencia. Su posición no dependía de sus lazos familiares, y no se hizo sacerdote a sí mismo; nos dice Génesis 14; nos repite Hebreos que este era sacerdote del Dios Altísimo, no por sí mismo, sino por designio divino. El Mesías venía, Hijo del Dios Altísimo, para buscar y salvar a los perdidos, “y fue declarado por Dios sumo sacerdote según el orden de Melquisedec” (Hebreos 5:10).<br /><br />Hebreos 7 nos presenta el nuevo pacto en Cristo, un pacto que abroga el antiguo. Jesucristo venía a interceder por el ser humano ante Dios, y venía como sacerdote único y suficiente para salvar a la humanidad eternamente. Al contrario de los sacerdotes del antiguo pacto, que debían ser muchos porque tenían limitaciones de espacio y tiempo, este sacerdote es Omnipresente y eterno. Un sacerdote estaba en un lugar a la vez, y cuando moría, otro debía tomar su lugar en el templo. Cristo, por el contrario, puede interceder en todo lugar y por los siglos. Los versículos 23-27 del capítulo 7 lo describe de forma inmejorable:<br /><br />“Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían continuar; mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable; por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos. Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos; que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo.”<br /><br />Esta preciosa verdad nos da esperanza. Pero por si nos faltara confirmación, el capítulo 4 ya nos afirmó que Cristo, aunque santo y sin mancha, es capaz de interceder por nosotros porque entiende nuestra condición. Los versículos 15-16 dicen:<br /><br /><br />“Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.” 4:15-16<br /><br />Cristo vivió en esta Tierra como hombre, y por su obediencia, es capaz de compadecerse de nosotros e interceder en nuestro lugar. Tenemos sin duda el representante perfecto. Capaz de salvar y guiar, merece nuestra leal confianza. Sin duda, podemos acercarnos confiadamente al trono de la gracia, porque alcanzaremos en Él misericordia y gracia en todo momento. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40886596</guid><pubDate>Fri, 14 Aug 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40886596/hebreos_153_un_representante_perfecto.mp3" length="12569751" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Un representante perfecto

En el capítulo 4, Hebreos nos presenta a Cristo como nuestro representante ante Dios. El libro sigue desarrollando la imagen de Cristo como nuestro sacerdote en el capítulo 5, y en el capítulo 7 añade que  Jesucristo es el...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Un representante perfecto<br /><br />En el capítulo 4, Hebreos nos presenta a Cristo como nuestro representante ante Dios. El libro sigue desarrollando la imagen de Cristo como nuestro sacerdote en el capítulo 5, y en el capítulo 7 añade que  Jesucristo es el sumo sacerdote según el orden de Melquisedec, confirmando que Cristo es el sacerdote perpetuo, que intercede por nosotros para salvación. Los capítulos 8 y 9 nos ofrecen una recapitulación sobre el perfecto sacerdote y el sacrificio perpetuo que es Cristo.<br /><br />El pueblo de Dios había tenido muchos sacerdotes según el pacto levítico que Dios había hecho con ellos, mas ahora Dios hecho carne había descendido a la Tierra para interceder por la raza humana. Este sería el sacerdote perfecto y eterno del nuevo pacto.<br /><br />Nos dice Hebreos 4:14: “Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión.” <br /><br />El sacerdote del nuevo pacto era perfecto, singular y eterno. <br /><br />En el capítulo 5 leemos sobre la función del sacerdote, de cómo este intercedía a favor de las personas ante Dios, ofreciendo los sacrificios que proveían el perdón de los pecados. Nos dice el texto lo que representaban los sacerdotes levíticos para el pueblo: el sacerdote debía interceder por ellos ante Dios, “para que presente ofrendas y sacrificios por los pecados; para que se muestre paciente con los ignorantes y extraviados, puesto que él también está rodeado de debilidad; y por causa de ella debe ofrecer por los pecados, tanto por sí mismo como también por el pueblo.”<br /><br />El sacerdote debía ofrecer sacrificio por sus propios pecados antes de ofrecer por los de los demás, y tenía conciencia de que él también tenía necesidad del perdón de Dios. Sin embargo, la Biblia nos presenta un sacerdote, que a diferencia de todos los sacerdotes era perfecto, sin pecado. Este es también presentado como el sacrificio perfecto, sin mancha y suficiente para quitar el pecado de todo aquel que lo reciba por fe. <br /><br />Los sacerdotes que estos hebreos conocían venían de la línea de Aarón, hermano de Moisés. Dios había asignado el ministerio sacerdotal a los varones de la tribu de Leví. Jesús, sin embargo, no era de Leví, sino de la tribu de Judá. Hebreos explica la singularidad del sacerdocio de Cristo. La Biblia lo compara con el sacerdocio de Melquisedec, un sumo sacerdote que aparece en el primer libro de las Escrituras. Este personaje es curioso porque sabemos muy poquito de él. Lo encontramos en Génesis 14, cuando Abraham viene a él después de una batalla, y este le da su bendición. En los salmos se hace mención de Melquisedec, donde se anuncia al Mesías como sacerdote según el orden de Melquisedec. El capítulo 7 de Hebreos nos habla más detalladamente de él, rey de Salem, repasando los sucesos de Génesis y explicando cómo Melquisedec era gran sumo sacerdote, no por linaje humano, sino por voluntad divina. De Melquisedec no conocemos su ascendencia ni su descendencia. Su posición no dependía de sus lazos familiares, y no se hizo sacerdote a sí mismo; nos dice Génesis 14; nos repite Hebreos que este era sacerdote del Dios Altísimo, no por sí mismo, sino por designio divino. El Mesías venía, Hijo del Dios Altísimo, para buscar y salvar a los perdidos, “y fue declarado por Dios sumo sacerdote según el orden de Melquisedec” (Hebreos 5:10).<br /><br />Hebreos 7 nos presenta el nuevo pacto en Cristo, un pacto que abroga el antiguo. Jesucristo venía a interceder por el ser humano ante Dios, y venía como sacerdote único y suficiente para salvar a la humanidad eternamente. Al contrario de los sacerdotes del antiguo pacto, que debían ser muchos porque tenían limitaciones de espacio y tiempo, este sacerdote es Omnipresente y eterno. Un sacerdote estaba en un lugar a la vez, y cuando moría, otro debía tomar su lugar en el templo. Cristo, por el contrario, puede interceder en todo lugar y por los siglos. Los versículos 23-27...]]></itunes:summary><itunes:duration>504</itunes:duration><itunes:keywords>aaron,cristo,dios,melquisedec,nuevo,pacto,perdón,representante,sacerdote,sacrificio,salvación,sumo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/7b8b7f2b9dd6a452a06154a0b614e636.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Hebreos-151 Espada de dos filos</title><link>https://www.spreaker.com/episode/hebreos-151-espada-de-dos-filos--40826090</link><description><![CDATA[Espada de dos filos<br /><br />Hablando del reposo espiritual que Dios ofrece y que permea cada faceta de nuestra vida, el autor de Hebreos advierte en el capítulo 4: <br /><br />“Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia. Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.<br />Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.”<br /><br />Dios es Omnisciente. Lo sabe todo, conoce nuestras motivaciones, actitudes y pensamientos. Nos dice que su Palabra llega a lo más profundo del ser, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. No hay nada que se esconda del conocimiento de Dios. Esto puede traer paz o gran turbación. Si confiamos en Él y vivimos en su justicia, sabemos que todo detalle de nuestra vida está bajo su control. <br />Si por el contrario estamos intentando huir de Dios y vivir a nuestro antojo, el saber que nada se escapa de los ojos de Dios y que un día todos tendremos que dar cuentas ante Él nos debe hacer temblar. <br /><br />Cuando abrimos la Palabra de Dios, nos estamos exponiendo a la mente del Todopoderoso. Su Palabra es viva y es eficaz; no podemos salir de su presencia igual que entramos; o seremos transformados por Su poder o saldremos endurecidos por nuestra incredulidad. El resultado depende de nosotros, de si nos acercamos a Él con arrepentimiento y fe. <br /><br />Isaías 40:8 nos dice que la Palabra de Dios permanece para siempre. La hierba marchita, la flor se cae, mas la Palabra de Dios permanece para siempre. <br /><br />El salmista nos dice en Salmo 119:105 que la Palabra de Dios es una lámpara a los pies y una lumbrera para el camino. Su Palabra no solo penetra el alma y conoce nuestros pensamientos, sino que ilumina el camino por el que debemos andar. <br /><br />1 Pedro 2 nos dice que la Palabra es alimento para el cristiano: leche para el principiante y un buen filete para cuando alcanzas madurez. <br /><br />Como leemos en 2 Timoteo 3, la Palabra es útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruirnos en la justicia de Dios y prepararnos para vivir una vida que le agrada. <br /><br />Es una espada de dos filos. Al que está caminando en el sendero hacia Dios, su Palabra corrige y dirige. Podemos confiar en aquel que nos ha creado y nos conoce. Su Palabra es suficiente y actual; es eficaz en cada situación. Al que está huyendo en la otra dirección, vale la pena recordar que “no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; nos dice el texto que “antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.”<br /><br />Tenemos un tesoro a nuestro alcance. Podemos tomarlo en nuestras manos cada día. Muchos han deseado tenerla en momentos de opresión y otros han procurado destruirla intentando deshacerse del eterno Dios. Pero la Palabra de Dios ha sido preservada durante siglos, traducida a más idiomas que ninguna obra de literatura, y Dios sigue hablándonos hoy. ¿Atenderás hoy su voz?]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40826090</guid><pubDate>Thu, 13 Aug 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40826090/hebreos_152_espada_de_dos_filos.mp3" length="8787483" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Espada de dos filos

Hablando del reposo espiritual que Dios ofrece y que permea cada faceta de nuestra vida, el autor de Hebreos advierte en el capítulo 4: 

“Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Espada de dos filos<br /><br />Hablando del reposo espiritual que Dios ofrece y que permea cada faceta de nuestra vida, el autor de Hebreos advierte en el capítulo 4: <br /><br />“Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia. Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.<br />Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.”<br /><br />Dios es Omnisciente. Lo sabe todo, conoce nuestras motivaciones, actitudes y pensamientos. Nos dice que su Palabra llega a lo más profundo del ser, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. No hay nada que se esconda del conocimiento de Dios. Esto puede traer paz o gran turbación. Si confiamos en Él y vivimos en su justicia, sabemos que todo detalle de nuestra vida está bajo su control. <br />Si por el contrario estamos intentando huir de Dios y vivir a nuestro antojo, el saber que nada se escapa de los ojos de Dios y que un día todos tendremos que dar cuentas ante Él nos debe hacer temblar. <br /><br />Cuando abrimos la Palabra de Dios, nos estamos exponiendo a la mente del Todopoderoso. Su Palabra es viva y es eficaz; no podemos salir de su presencia igual que entramos; o seremos transformados por Su poder o saldremos endurecidos por nuestra incredulidad. El resultado depende de nosotros, de si nos acercamos a Él con arrepentimiento y fe. <br /><br />Isaías 40:8 nos dice que la Palabra de Dios permanece para siempre. La hierba marchita, la flor se cae, mas la Palabra de Dios permanece para siempre. <br /><br />El salmista nos dice en Salmo 119:105 que la Palabra de Dios es una lámpara a los pies y una lumbrera para el camino. Su Palabra no solo penetra el alma y conoce nuestros pensamientos, sino que ilumina el camino por el que debemos andar. <br /><br />1 Pedro 2 nos dice que la Palabra es alimento para el cristiano: leche para el principiante y un buen filete para cuando alcanzas madurez. <br /><br />Como leemos en 2 Timoteo 3, la Palabra es útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruirnos en la justicia de Dios y prepararnos para vivir una vida que le agrada. <br /><br />Es una espada de dos filos. Al que está caminando en el sendero hacia Dios, su Palabra corrige y dirige. Podemos confiar en aquel que nos ha creado y nos conoce. Su Palabra es suficiente y actual; es eficaz en cada situación. Al que está huyendo en la otra dirección, vale la pena recordar que “no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; nos dice el texto que “antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.”<br /><br />Tenemos un tesoro a nuestro alcance. Podemos tomarlo en nuestras manos cada día. Muchos han deseado tenerla en momentos de opresión y otros han procurado destruirla intentando deshacerse del eterno Dios. 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Cuando oigo la palabra “descanso” respiro, suelto el aire lentamente y cierro los ojos para sentir en mi interior esa sensación de relajación y bienestar que tantas veces anhelamos y que experimentamos tan poco.<br /><br />En los capítulos 3 y 4 de Hebreos leemos acerca del reposo. De forma curiosa, el autor nos presenta un reposo que el pueblo hebreo no llegó a disfrutar y que nosotros podemos llegar a tener si no nos descuidamos como ellos. <br /><br />Cuando Dios creó el mundo en seis días, tomó el séptimo día y lo apartó como un día de reposo. No era porque Dios necesitara el descanso. Nos dice la Biblia que Dios no se cansa. Leemos en Isaías 40:28 “¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio.” <br />Entonces, ¿en qué consistía el descanso de Dios? Vemos en el relato de la creación que Dios tomó tiempo cada día de trabajo para contemplar lo que había hecho y evaluarlo—Dios vio día a día que su obra era buena; esto era un descanso. Debemos entender que el séptimo día descansó para contemplar y disfrutar de aquello que había creado. <br /><br />Nosotros, a diferencia del Señor, sí necesitamos descansar nuestro cuerpo físico. No somos Todopoderosos, y necesitamos sueño y reposo para reponer fuerzas. Pero aún más importante es el reposo interior. En medio del ajetreo diario podemos experimentar un reposo interno, y tristemente es posible estar en un estado de conmoción y agitación interna sin realizar ninguna actividad física. Esto de hecho es muy común en nuestra sociedad, con demasiados casos de inactividad y depresión. <br /><br />Dios ofreció a su pueblo en el Antiguo Testamento un reposo interno que afectaba a todos los aspectos de la vida: física, psíquica y espiritualmente. Este reposo descansa, si me permites decirlo así, en la plena confianza en Dios. En los versículos 18 y 19 del capítulo 3 de Hebreos  leemos: “¿Y a quiénes juró que no entrarían en su reposo, sino a aquellos que desobedecieron? Y vemos que no pudieron entrar a causa de incredulidad.”<br /><br />La principal causa por la que no entraron en el reposo que Dios tenía para ellos y tuvieron que vagabundear por el desierto durante 40 años fue su incredulidad. No tuvieron fe en el Dios que los había rescatado de los egipcios. A pesar de los milagros que habían presenciado y vivido en sus propias carnes, no confiaban plenamente en Dios; dudaron de su capacidad de guiarlos y cuidarlos. <br /><br />Nosotros podemos caer en el mismo error. El reposo que Dios ofrece comienza con la salvación del alma por la fe en la obra de Cristo y continúa con una confianza diaria en que Dios es poderoso para guiarnos y cuidarnos. En Efesios 3:20 leemos que es “poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos” y en Judas 24 dice que “es poderoso para guardarnos sin caída, y presentarnos sin mancha delante de su gloria.” <br /><br />En 1 Pedro 1:13 nos dice: “Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado.” <br /><br />Esta es la promesa del reposo final que nos espera, cuando Cristo se manifieste en el día del Señor. <br /><br />Habiendo oído del reposo que Dios quiere darnos, sería triste que endureciéramos nuestro corazón, como dice el versículo 4:7. <br /><br />Este reposo en Cristo no requiere gran esfuerzo de nuestra parte. Al contrario, lo difícil de este reposo es que requiere que dejemos de hacer y confiemos en lo que Él ya ha hecho y en lo que hará. En relación con el descanso de Dios después de finalizar la creación, dice en el 4:10:<br /><br />“Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas.”<br /><br />“Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia.” (4:11) El pueblo de Dios en el Antiguo Testamento no entró por su incredulidad. <br /><br />¿Y tú? ¿Puedes confiar plenamente en Cristo y disfrutar día a día del reposo que Dios ha provisto para cada uno de nosotros?]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40782683</guid><pubDate>Wed, 12 Aug 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40782683/hebreos_151_el_reposo_del_sen_or.mp3" length="10471471" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El reposo del Señor

¿A quíen no le agrada el concepto de reposo? Cuando oigo la palabra “descanso” respiro, suelto el aire lentamente y cierro los ojos para sentir en mi interior esa sensación de relajación y bienestar que tantas veces anhelamos y...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El reposo del Señor<br /><br />¿A quíen no le agrada el concepto de reposo? Cuando oigo la palabra “descanso” respiro, suelto el aire lentamente y cierro los ojos para sentir en mi interior esa sensación de relajación y bienestar que tantas veces anhelamos y que experimentamos tan poco.<br /><br />En los capítulos 3 y 4 de Hebreos leemos acerca del reposo. De forma curiosa, el autor nos presenta un reposo que el pueblo hebreo no llegó a disfrutar y que nosotros podemos llegar a tener si no nos descuidamos como ellos. <br /><br />Cuando Dios creó el mundo en seis días, tomó el séptimo día y lo apartó como un día de reposo. No era porque Dios necesitara el descanso. Nos dice la Biblia que Dios no se cansa. Leemos en Isaías 40:28 “¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio.” <br />Entonces, ¿en qué consistía el descanso de Dios? Vemos en el relato de la creación que Dios tomó tiempo cada día de trabajo para contemplar lo que había hecho y evaluarlo—Dios vio día a día que su obra era buena; esto era un descanso. Debemos entender que el séptimo día descansó para contemplar y disfrutar de aquello que había creado. <br /><br />Nosotros, a diferencia del Señor, sí necesitamos descansar nuestro cuerpo físico. No somos Todopoderosos, y necesitamos sueño y reposo para reponer fuerzas. Pero aún más importante es el reposo interior. En medio del ajetreo diario podemos experimentar un reposo interno, y tristemente es posible estar en un estado de conmoción y agitación interna sin realizar ninguna actividad física. Esto de hecho es muy común en nuestra sociedad, con demasiados casos de inactividad y depresión. <br /><br />Dios ofreció a su pueblo en el Antiguo Testamento un reposo interno que afectaba a todos los aspectos de la vida: física, psíquica y espiritualmente. Este reposo descansa, si me permites decirlo así, en la plena confianza en Dios. En los versículos 18 y 19 del capítulo 3 de Hebreos  leemos: “¿Y a quiénes juró que no entrarían en su reposo, sino a aquellos que desobedecieron? Y vemos que no pudieron entrar a causa de incredulidad.”<br /><br />La principal causa por la que no entraron en el reposo que Dios tenía para ellos y tuvieron que vagabundear por el desierto durante 40 años fue su incredulidad. No tuvieron fe en el Dios que los había rescatado de los egipcios. A pesar de los milagros que habían presenciado y vivido en sus propias carnes, no confiaban plenamente en Dios; dudaron de su capacidad de guiarlos y cuidarlos. <br /><br />Nosotros podemos caer en el mismo error. El reposo que Dios ofrece comienza con la salvación del alma por la fe en la obra de Cristo y continúa con una confianza diaria en que Dios es poderoso para guiarnos y cuidarnos. En Efesios 3:20 leemos que es “poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos” y en Judas 24 dice que “es poderoso para guardarnos sin caída, y presentarnos sin mancha delante de su gloria.” <br /><br />En 1 Pedro 1:13 nos dice: “Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado.” <br /><br />Esta es la promesa del reposo final que nos espera, cuando Cristo se manifieste en el día del Señor. <br /><br />Habiendo oído del reposo que Dios quiere darnos, sería triste que endureciéramos nuestro corazón, como dice el versículo 4:7. <br /><br />Este reposo en Cristo no requiere gran esfuerzo de nuestra parte. Al contrario, lo difícil de este reposo es que requiere que dejemos de hacer y confiemos en lo que Él ya ha hecho y en lo que hará. En relación con el descanso de Dios después de finalizar la creación, dice en el 4:10:<br /><br />“Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas.”<br /><br />“Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de...]]></itunes:summary><itunes:duration>417</itunes:duration><itunes:keywords>confianza,descanso,desobediencia,dios,fe,incredulidad,israel,obediencia,paz</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/e51270376a92c3d321bbfe10f61ce73d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Hebreos-148 El libro de Hebreos</title><link>https://www.spreaker.com/episode/hebreos-148-el-libro-de-hebreos--40684897</link><description><![CDATA[El libro de Hebreos<br /><br />Tras pasar las hojas de las epístolas paulinas, encontramos en el nuevo testamento un grupo de cartas a creyentes judíos repartidos por la zona de judea. Entre estas están las cartas de Santiago y Judas, hermanos de Jesús, y las de los apóstoles Juan y Pedro. Y andtes de estas, tenemos una carta más extensa que va dirigida “a los Hebreos.”<br /><br />El libro a los Hebreos, aunque a menudo clasificado como una epístola, no mantiene la estructura común a las epístolas. No especifica el autor ni el destinatario, y no toma mucho tiempo para enviar los saludos típicos de las epístolas. El libro contiene una alta dosis doctrinal, presentando importantes verdades para creyentes en cualquier lugar y cualquier momento de la historia, pero incluye también enseñanza práctica para la vida cristiana.<br /><br />Hebreos es una exposición teológica de la persona y obra de Jesucristo, el autor y consumador de nuestra salvación, y relaciona a Cristo con el Antiguo pacto. <br /><br />Por el contenido del libro, sabemos que el autor conocía bien las Escrituras del Antiguo Testamento. El libro analiza la enseñanza del Antiguo Testamento a la luz de la persona y obra de Jesucristo. En el Antiguo Testamento Dios había hablado a través de los profetas, mas ahora hablaba directamente por su Hijo. En el Antiguo Testamento se habían realizado continuamente sacrificios de animales puros para perdón de pecados. Mas ahora Cristo había venido y se había entregado en la cruz como el sacrificio perfecto, que podía quitar eternamente el pecado de todo aquel que lo recibiera como su Salvador. Hebreos presenta al Cristo, el gran sacerdote y el sacrificio perfecto a la vez, abriendo el camino al Padre. El autor hace referencia al tabernáculo que los judíos habían fabricado siguiendo las instrucciones directas de Dios, y ahora, siglos más tarde, el lugar santísimo, al que solo tenía acceso el sumo sacerdorte una vez al año, se había abierto a todos. Cuando Cristo murió en la cruz, el velo del templo se rasgó desde arriba y hacia abajo, mostrando que la presencia del Señor se extendía para todo aquel que viniera al Padre a través del Hijo. <br /><br />En contraste con el Antiguo Testamento que presentaba el pacto de Dios con su pueblo y la ley de Moisés que todos debían cumplir, ahora Dios había establecido un nuevo pacto en Cristo. El ser humano, al intentar cumplir la ley, descubriría que nadie es capaz de ganar la salvación por sus propios méritos. Mas Cristo, con su preciosa sangre, ha pagado la deuda que el pecador tenía con Dios, y ahora a través de Él puede acceder a Dios sin reservas. Gracias a Cristo las ofrendas y sacrificios antiguos ya no son necesarios, pues Cristo, el Cordero de Dios, ha zanjado la deuda. Cristo es suficiente, y en Él por el Espíritu Santo podemos hacer lo que Dios había pedido desde el principio: amarle con todo el ser y obedecerle de corazón.<br /><br />Aunque el mensaje de Hebreos es universal, los destinatarios de esta carta, como su nombre indica, eran cristianos judíos que habían puesto su confianza en Cristo. Estos creyentes sufrían oposición y podían caer en el desánimo, por lo que el autor les anima y les exhorta a continuar en la fe, huyendo de las falsas enseñanzas y manteniendo un estilo de vida digno de Cristo. <br /><br />Hebreos nos enseña que podemos mantenernos firmes en el Señor incluso cuando las circunstancias son adversas, porque Cristo vino a salvarnos de nuestro pecado y a mostrarnos la nueva vida en la fe. No estamos solos, sino que como nos indica Hebreos 11 y 12, tenemos además como múltiples testigos que antes de nosotros han andado en la fe y han alcanzado el reposo en Cristo. Por todo esto, con la vista puesta en el autor de la fe y el que la ha completado, vivamos nuestras vidas para agradar al autor del nuevo pacto de la fe. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40684897</guid><pubDate>Mon, 10 Aug 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40684897/hebreos_149_el_libro_de_hebreos.mp3" length="9440205" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El libro de Hebreos

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El libro contiene una alta dosis doctrinal, presentando importantes verdades para creyentes en cualquier lugar y cualquier momento de la historia, pero incluye también enseñanza práctica para la vida cristiana.<br /><br />Hebreos es una exposición teológica de la persona y obra de Jesucristo, el autor y consumador de nuestra salvación, y relaciona a Cristo con el Antiguo pacto. <br /><br />Por el contenido del libro, sabemos que el autor conocía bien las Escrituras del Antiguo Testamento. El libro analiza la enseñanza del Antiguo Testamento a la luz de la persona y obra de Jesucristo. En el Antiguo Testamento Dios había hablado a través de los profetas, mas ahora hablaba directamente por su Hijo. En el Antiguo Testamento se habían realizado continuamente sacrificios de animales puros para perdón de pecados. Mas ahora Cristo había venido y se había entregado en la cruz como el sacrificio perfecto, que podía quitar eternamente el pecado de todo aquel que lo recibiera como su Salvador. Hebreos presenta al Cristo, el gran sacerdote y el sacrificio perfecto a la vez, abriendo el camino al Padre. El autor hace referencia al tabernáculo que los judíos habían fabricado siguiendo las instrucciones directas de Dios, y ahora, siglos más tarde, el lugar santísimo, al que solo tenía acceso el sumo sacerdorte una vez al año, se había abierto a todos. Cuando Cristo murió en la cruz, el velo del templo se rasgó desde arriba y hacia abajo, mostrando que la presencia del Señor se extendía para todo aquel que viniera al Padre a través del Hijo. <br /><br />En contraste con el Antiguo Testamento que presentaba el pacto de Dios con su pueblo y la ley de Moisés que todos debían cumplir, ahora Dios había establecido un nuevo pacto en Cristo. El ser humano, al intentar cumplir la ley, descubriría que nadie es capaz de ganar la salvación por sus propios méritos. Mas Cristo, con su preciosa sangre, ha pagado la deuda que el pecador tenía con Dios, y ahora a través de Él puede acceder a Dios sin reservas. Gracias a Cristo las ofrendas y sacrificios antiguos ya no son necesarios, pues Cristo, el Cordero de Dios, ha zanjado la deuda. Cristo es suficiente, y en Él por el Espíritu Santo podemos hacer lo que Dios había pedido desde el principio: amarle con todo el ser y obedecerle de corazón.<br /><br />Aunque el mensaje de Hebreos es universal, los destinatarios de esta carta, como su nombre indica, eran cristianos judíos que habían puesto su confianza en Cristo. Estos creyentes sufrían oposición y podían caer en el desánimo, por lo que el autor les anima y les exhorta a continuar en la fe, huyendo de las falsas enseñanzas y manteniendo un estilo de vida digno de Cristo. <br /><br />Hebreos nos enseña que podemos mantenernos firmes en el Señor incluso cuando las circunstancias son adversas, porque Cristo vino a salvarnos de nuestro pecado y a mostrarnos la nueva vida en la fe. No estamos solos, sino que como nos indica Hebreos 11 y 12, tenemos además como múltiples testigos que antes de nosotros han andado en la fe y han alcanzado el reposo en Cristo. 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Hemos visto cómo Dios ha hablado a través de los profetas, dándonos los escritos del antiguo testamento. Sin embargo, el Creador del universo, el heredero, el que sustenta todas las cosas con la palabra misma de su poder, es el que nos ha hablado en estos postreros días. Nuestro calendario judeo-cristiano está marcado por la manifestación de nuestro Señor Jesucristo aquí en la Tierra. Cristo, del que los profetas hablaron, el cual es el protagonista de la completa Palabra de Dios desde principio a fin, habiéndonos purificado de nuestros pecados por su propia muerte y resurrección, está ahora sentado en las alturas, ejerciendo su Majestad.<br /><br />El libro de Hebreos nos muestra su preeminencia. Veremos en Hebreos que Cristo no es comparable a los profetas, a los ángeles, a los sacerdotes del antiguo pacto, o a cualquier cosa creada.  La Epístola a los Hebreos nos muestra el carácter único de Jesús. Este Jesús nos salvó con su propio poder, porque él es Dios. No se le puede comparar a nada creado. <br /><br />Veremos en Hebreos que la creación lo honra, y hasta los ángeles le rinden adoración. Cristo está en el trono, y en su mano lleva el cetro, dirigiendo y sustentando la creación de su propia mano. <br /><br />Tomemos unos días para leer con detenimiento y atención este tratado que tanto tiene para enseñarnos. Pidamos a Dios que abra los ojos de nuestro entendimiento para notar y anotar aquellas verdades que nos han sido reveladas, y después de unos días, comenzaré a compartir las lecciones que he ido descubriendo en Su Palabra. Si tienes algo que compartir de tu estudio personal sobre Hebreos, te invito a visitar la página Reflejos de Su Gloria. Continuaré los estudios en unos días. Dios te bendiga a través de Su Palabra.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40509140</guid><pubDate>Fri, 07 Aug 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40509140/hebreos_147_dios_ha_hablado.mp3" length="6580238" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Dios ha hablado 

“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Dios ha hablado <br /><br />“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas…”<br /><br />Así comienza la epístola a los Hebreos, afirmando que Jesucristo, el Hijo, nos ha hablado. <br /><br />La Palabra inspirada por Dios nos ha sido revelada. Hemos visto cómo Dios ha hablado a través de los profetas, dándonos los escritos del antiguo testamento. Sin embargo, el Creador del universo, el heredero, el que sustenta todas las cosas con la palabra misma de su poder, es el que nos ha hablado en estos postreros días. Nuestro calendario judeo-cristiano está marcado por la manifestación de nuestro Señor Jesucristo aquí en la Tierra. Cristo, del que los profetas hablaron, el cual es el protagonista de la completa Palabra de Dios desde principio a fin, habiéndonos purificado de nuestros pecados por su propia muerte y resurrección, está ahora sentado en las alturas, ejerciendo su Majestad.<br /><br />El libro de Hebreos nos muestra su preeminencia. Veremos en Hebreos que Cristo no es comparable a los profetas, a los ángeles, a los sacerdotes del antiguo pacto, o a cualquier cosa creada.  La Epístola a los Hebreos nos muestra el carácter único de Jesús. Este Jesús nos salvó con su propio poder, porque él es Dios. No se le puede comparar a nada creado. <br /><br />Veremos en Hebreos que la creación lo honra, y hasta los ángeles le rinden adoración. Cristo está en el trono, y en su mano lleva el cetro, dirigiendo y sustentando la creación de su propia mano. <br /><br />Tomemos unos días para leer con detenimiento y atención este tratado que tanto tiene para enseñarnos. Pidamos a Dios que abra los ojos de nuestro entendimiento para notar y anotar aquellas verdades que nos han sido reveladas, y después de unos días, comenzaré a compartir las lecciones que he ido descubriendo en Su Palabra. Si tienes algo que compartir de tu estudio personal sobre Hebreos, te invito a visitar la página Reflejos de Su Gloria. Continuaré los estudios en unos días. Dios te bendiga a través de Su Palabra.]]></itunes:summary><itunes:duration>255</itunes:duration><itunes:keywords>ángeles,carta,creador,cristo,dios,epístola,hebreos,jesucristo,jesús,libro,palabra,poder,preeminencia,profetas,sustentador,tratado</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ab74a1c99c01472f2b6f896e8397c5dc.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Filemón-146 Filemón- Superando la decepción</title><link>https://www.spreaker.com/episode/filemon-146-filemon-superando-la-decepcion--40493848</link><description><![CDATA[Filemón: Superando la decepción<br /><br />¿Alguna vez te has sentido decepcionada por alguien? Sería extraño que en ningún momento hayas tenido una situación en la que una persona ha actuado contra ti sin que tú le hayas dado motivos. Cuando nos hacen daño, suele ser difícil volver a confiar en esta persona. Pero hay situaciones en las que esta persona se arrepiente de sus acciones y cambia su conducta de tal modo que hay posibilidad de volver a intentar mantener una relación amigable. La Biblia nos enseña que si el que ha pecado contra nosotros se arrepiente y vuelve pidiendo perdón, tenemos la responsabilidad cristiana de perdonarlo. Esto requiere de parte del ofensor arrepentimiento y cambio, y de parte del ofendido, perdón y confianza para dejar la ofensa en manos de Dios.<br /><br />En la carta a Filemón, Pablo expone una situación que había ocurrido hacía un tiempo y que ahora podía llegar a resolverse. Filemón era un hombre en buena posición económica que confiaba en Cristo para salvación. Tenía personas a su servicio, y suponemos que no era un patrón abusivo, sino que trataba a sus siervos como Dios quería, con respeto y consideración. Onésimo, uno de sus siervos, en algún momento en el pasado se había vuelto contra su señor, y había huido de la hacienda, dejando a Filemón de lado. Había roto un contrato, descuidado sus obligaciones y abandonado a alguien que miraba por su bienestar. Filemón, conforme a las leyes del lugar y la época, tenía derecho a castigar a este siervo y hasta mandarlo a prisión, pero Pablo escribía pidiéndole todo lo contrario. <br /><br />Y es que Onésimo había huido de su casa, y Dios, en su misericordia había orquestado su situación para que se encontrara con el apóstol Pablo y el joven Timoteo. Si Filemón le había hablado de Cristo en su casa, al escaparse de ahí, Onésimo se había encontrado con otros que compartían la misma fe que su señor, y había confiado en Cristo para la salvación de su alma. Así es la gracia de nuestro Dios. Aún cuando huimos, Él nos busca para ofrecernos perdón y vida en Cristo. <br /><br />Después de conocer a Cristo, Onésimo había permanecido cerca de Pablo y Timoteo, aprendiendo de la Palabra y ayudando en la obra del evangelio. Cuando Pablo escribe a Filemón, le dice que Onésimo, el que anteriormente había sido rebelde y prácticamente inútil a su servicio, ahora era otra persona, fiel y servicial. <br /><br />Pablo ya estaba mayor, vivía preso en una casa, y Timoteo y otros lo ayudaban con las necesidades que pudiera tener. Y vemos por el texto que Onésimo había sido de gran ayuda, atendiendo a Pablo en tal situación. Ahora Pablo pedía a Onésimo que volviera a la casa de donde había huido para vivir en libertad, y que se sujetara de nuevo a Filemón. Onésimo debía saber que lo que había hecho no merecía la reconciliación, pero ahora tenía la oportunidad de volver con humildad al lugar de donde había salido. <br /><br />Al mismo tiempo, Filemón recibe palabras bastante fuertes de Pablo, comprometiéndole a aceptar a Onésimo, no como un esclavo, sino más bien como un hermano en la fe. Ahora la relación entre Filemón y Onésimo sería diferente. Dios ya se había declarado en cuanto a este tema. Pablo, en varias de sus cartas, debido a la existencia de un sistema de esclavitud generalizada, hablaba a los amos, dando claras instrucciones de cómo debían tratar a sus siervos. A los que no conocían a Cristo, debían mostrarles el amor de Dios; a los que sí, debían tratar como a hermanos en la fe. Podemos compararlo a una situación de trabajo. Cuando el jefe y el empleado son creyentes, debería haber un trato de mutuo respeto y apreciación entre ambos, mostrando así el amor de Dios. <br /><br />No sabemos cómo acabó la historia, pero sí vemos que Pablo lo dejó bien claro para Filemón. Su fe en Dios se mostraría en su reacción a la vuelta de Onésimo. Ambos debían humillarse y confiar para resolver la situación. A ninguno nos gusta hacer esto, pero para resolver conflictos interpersonales ambas cosas son necesarias; la humildad y la confianza son aspectos básicos del perdón y la restauración. <br /><br />Que Dios nos ayude a actuar como cristianos verdaderos. Si hemos sido perdonados y transformados por Cristo, que se note en nuestro trato con otros.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40493848</guid><pubDate>Thu, 06 Aug 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40493848/filemo_n_147_filemo_n_superando_la_decepcio_n.mp3" length="10466978" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Filemón: Superando la decepción

¿Alguna vez te has sentido decepcionada por alguien? Sería extraño que en ningún momento hayas tenido una situación en la que una persona ha actuado contra ti sin que tú le hayas dado motivos. Cuando nos hacen daño,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Filemón: Superando la decepción<br /><br />¿Alguna vez te has sentido decepcionada por alguien? Sería extraño que en ningún momento hayas tenido una situación en la que una persona ha actuado contra ti sin que tú le hayas dado motivos. Cuando nos hacen daño, suele ser difícil volver a confiar en esta persona. Pero hay situaciones en las que esta persona se arrepiente de sus acciones y cambia su conducta de tal modo que hay posibilidad de volver a intentar mantener una relación amigable. La Biblia nos enseña que si el que ha pecado contra nosotros se arrepiente y vuelve pidiendo perdón, tenemos la responsabilidad cristiana de perdonarlo. Esto requiere de parte del ofensor arrepentimiento y cambio, y de parte del ofendido, perdón y confianza para dejar la ofensa en manos de Dios.<br /><br />En la carta a Filemón, Pablo expone una situación que había ocurrido hacía un tiempo y que ahora podía llegar a resolverse. Filemón era un hombre en buena posición económica que confiaba en Cristo para salvación. Tenía personas a su servicio, y suponemos que no era un patrón abusivo, sino que trataba a sus siervos como Dios quería, con respeto y consideración. Onésimo, uno de sus siervos, en algún momento en el pasado se había vuelto contra su señor, y había huido de la hacienda, dejando a Filemón de lado. Había roto un contrato, descuidado sus obligaciones y abandonado a alguien que miraba por su bienestar. Filemón, conforme a las leyes del lugar y la época, tenía derecho a castigar a este siervo y hasta mandarlo a prisión, pero Pablo escribía pidiéndole todo lo contrario. <br /><br />Y es que Onésimo había huido de su casa, y Dios, en su misericordia había orquestado su situación para que se encontrara con el apóstol Pablo y el joven Timoteo. Si Filemón le había hablado de Cristo en su casa, al escaparse de ahí, Onésimo se había encontrado con otros que compartían la misma fe que su señor, y había confiado en Cristo para la salvación de su alma. Así es la gracia de nuestro Dios. Aún cuando huimos, Él nos busca para ofrecernos perdón y vida en Cristo. <br /><br />Después de conocer a Cristo, Onésimo había permanecido cerca de Pablo y Timoteo, aprendiendo de la Palabra y ayudando en la obra del evangelio. Cuando Pablo escribe a Filemón, le dice que Onésimo, el que anteriormente había sido rebelde y prácticamente inútil a su servicio, ahora era otra persona, fiel y servicial. <br /><br />Pablo ya estaba mayor, vivía preso en una casa, y Timoteo y otros lo ayudaban con las necesidades que pudiera tener. Y vemos por el texto que Onésimo había sido de gran ayuda, atendiendo a Pablo en tal situación. Ahora Pablo pedía a Onésimo que volviera a la casa de donde había huido para vivir en libertad, y que se sujetara de nuevo a Filemón. Onésimo debía saber que lo que había hecho no merecía la reconciliación, pero ahora tenía la oportunidad de volver con humildad al lugar de donde había salido. <br /><br />Al mismo tiempo, Filemón recibe palabras bastante fuertes de Pablo, comprometiéndole a aceptar a Onésimo, no como un esclavo, sino más bien como un hermano en la fe. Ahora la relación entre Filemón y Onésimo sería diferente. Dios ya se había declarado en cuanto a este tema. Pablo, en varias de sus cartas, debido a la existencia de un sistema de esclavitud generalizada, hablaba a los amos, dando claras instrucciones de cómo debían tratar a sus siervos. A los que no conocían a Cristo, debían mostrarles el amor de Dios; a los que sí, debían tratar como a hermanos en la fe. Podemos compararlo a una situación de trabajo. Cuando el jefe y el empleado son creyentes, debería haber un trato de mutuo respeto y apreciación entre ambos, mostrando así el amor de Dios. <br /><br />No sabemos cómo acabó la historia, pero sí vemos que Pablo lo dejó bien claro para Filemón. Su fe en Dios se mostraría en su reacción a la vuelta de Onésimo. Ambos debían humillarse y confiar para resolver la situación. A ninguno nos gusta hacer esto, pero para resolver conflictos...]]></itunes:summary><itunes:duration>417</itunes:duration><itunes:keywords>amistad,confianza,conflicto,filemón,humildad,onésimo,reconciliación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/81ec64ca0f7cbd622848bee970d81fbf.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Tito-145 La razón de ser</title><link>https://www.spreaker.com/episode/tito-145-la-razon-de-ser--40480263</link><description><![CDATA[La razón de ser<br /><br />Si alguien te preguntara por qué actúas como actuas, puede que te pille desprevenida y no sepas qué contestar. Muchas veces la respuesta acaba siendo--”porque así me han enseñado” o “porque así soy.”<br /><br />Cuando Pablo escribe a Tito enumerando las características que los cristianos deben demostrar, le explica el motivo de vivir dígnamente.  En los versículos 11-13 Pablo nos recuerda que la razón por la que podemos vivir así es “Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.”<br /><br />Nadie puede vivir una vida de total dedicación a otros. Como humanos, queremos hacer el bien a otros siempre que no trastorne nuestro modo de vida. Damos cuando nos sobra, de nuestro tiempo y nuestro dinero, mostramos empatía para los que son como nosotros, y amamos a los que nos muestran respeto y amistad. Pero si pensamos que esto es amor cristiano, nos equivocamos. Esto se podría calificar como reciprocidad. Lo puede hacer cualquier persona, incluso sin tener al Espíritu de Dios morando en él. <br /><br />Sin embargo, el amor cristiano es imposible sin el poder del Espíritu Santo. Dar más allá de lo que te sobra no es lógico, pero leemos en los evangelios que la viuda dió gran porcentaje de su dinero y Jesús la alabó. El rey David dijo que no daría a Dios de lo que no le cuesta nada, reconociendo todo lo que Dios merecía. Cuando Jesús enseñó que debíamos amar a nuestros enemigos, no compartía ideas lógicas de cómo mostrar empatía, sino que estaba enseñando lo que él demostró con su vida e incluso con su muerte. Cristo murió por todos, no queriendo que ninguno perezca. En el capítulo 3 de Tito leemos de la bondad y el amor de Dios. Cuando reconocemos la obra de Cristo en la cruz y su gracia salvadora, no podemos más que renunciar a la impiedad y a cualquier deseo mundano, sin importar lo natural que sea, y el deseo de vivir sobria, justa y piadosamente inunda nuestro ser por la obra del Espíritu Santo.  <br /><br />No hay manera de vivir así por nuestra propia determinación; es sobrenatural. Lo natural es hacer aquello que nos hace sentir bien, por la ley del mínimo esfuerzo. Pero en el versículo 16 del primer capítulo, Pablo denuncia a aquellos que “profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra.”<br /><br />El Señor nos ha amado tanto que nos ha lavado, regenerado, renovado, y nos ha dado el poder para vivir como a Él le agrada. Debemos profesar a Dios con nuestra boca, pero más importante aún, nuestros hechos deben corroborar nuestra profesión. <br /><br />Que seamos el mejor anuncio de la gracia de Dios. Que en nuestro entorno llevemos el mensaje de Cristo, proclamándolo con nuestra vida, para que vean y crean en aquel que los amó. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40480263</guid><pubDate>Wed, 05 Aug 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40480263/tito_146_la_razo_n_de_ser.mp3" length="7864208" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>La razón de ser

Si alguien te preguntara por qué actúas como actuas, puede que te pille desprevenida y no sepas qué contestar. Muchas veces la respuesta acaba siendo--”porque así me han enseñado” o “porque así soy.”

Cuando Pablo escribe a Tito...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[La razón de ser<br /><br />Si alguien te preguntara por qué actúas como actuas, puede que te pille desprevenida y no sepas qué contestar. Muchas veces la respuesta acaba siendo--”porque así me han enseñado” o “porque así soy.”<br /><br />Cuando Pablo escribe a Tito enumerando las características que los cristianos deben demostrar, le explica el motivo de vivir dígnamente.  En los versículos 11-13 Pablo nos recuerda que la razón por la que podemos vivir así es “Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.”<br /><br />Nadie puede vivir una vida de total dedicación a otros. Como humanos, queremos hacer el bien a otros siempre que no trastorne nuestro modo de vida. Damos cuando nos sobra, de nuestro tiempo y nuestro dinero, mostramos empatía para los que son como nosotros, y amamos a los que nos muestran respeto y amistad. Pero si pensamos que esto es amor cristiano, nos equivocamos. Esto se podría calificar como reciprocidad. Lo puede hacer cualquier persona, incluso sin tener al Espíritu de Dios morando en él. <br /><br />Sin embargo, el amor cristiano es imposible sin el poder del Espíritu Santo. Dar más allá de lo que te sobra no es lógico, pero leemos en los evangelios que la viuda dió gran porcentaje de su dinero y Jesús la alabó. El rey David dijo que no daría a Dios de lo que no le cuesta nada, reconociendo todo lo que Dios merecía. Cuando Jesús enseñó que debíamos amar a nuestros enemigos, no compartía ideas lógicas de cómo mostrar empatía, sino que estaba enseñando lo que él demostró con su vida e incluso con su muerte. Cristo murió por todos, no queriendo que ninguno perezca. En el capítulo 3 de Tito leemos de la bondad y el amor de Dios. Cuando reconocemos la obra de Cristo en la cruz y su gracia salvadora, no podemos más que renunciar a la impiedad y a cualquier deseo mundano, sin importar lo natural que sea, y el deseo de vivir sobria, justa y piadosamente inunda nuestro ser por la obra del Espíritu Santo.  <br /><br />No hay manera de vivir así por nuestra propia determinación; es sobrenatural. Lo natural es hacer aquello que nos hace sentir bien, por la ley del mínimo esfuerzo. Pero en el versículo 16 del primer capítulo, Pablo denuncia a aquellos que “profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra.”<br /><br />El Señor nos ha amado tanto que nos ha lavado, regenerado, renovado, y nos ha dado el poder para vivir como a Él le agrada. Debemos profesar a Dios con nuestra boca, pero más importante aún, nuestros hechos deben corroborar nuestra profesión. <br /><br />Que seamos el mejor anuncio de la gracia de Dios. Que en nuestro entorno llevemos el mensaje de Cristo, proclamándolo con nuestra vida, para que vean y crean en aquel que los amó. ]]></itunes:summary><itunes:duration>308</itunes:duration><itunes:keywords>comportamiento,cristo,dios,ejemplo,imagen,justicia,motivación,muestra,piedad,salvación,vida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ab74a1c99c01472f2b6f896e8397c5dc.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Tito-144 Una carta a Tito</title><link>https://www.spreaker.com/episode/tito-144-una-carta-a-tito--40465913</link><description><![CDATA[Una carta a Tito<br /><br />Tras las cartas a Timoteo, encontramos la carta que el apóstol Pablo escribió a Tito, colaborador también con Pablo en la propagación del evangelio de Cristo. Pablo le había enviado a la isla de Creta a establecer iglesias locales entre los que habían recibido el mensaje de salvación de Cristo. <br /> <br />Creta era una isla con muy mala fama, donde se adoraba al dios Zeus. En su carta, Pablo utiliza una cita del poeta griego Epiménides para describirlos, diciendo: “Los cretenses, siempre mentirosos, malas bestias, glotones ociosos.”  Era un pueblo donde reinaba el ocio, pero aún ahí el Señor tenía seguidores. Tito había ido a la isla para enseñar a los nuevos creyentes cómo debían vivir una vida cristiana ordenada en una sociedad desordenada. Como Timoteo, Tito debía marcar el ejemplo que los cristianos de Creta necesitaban para pelear la buena batalla de la fe ahí donde Dios los había puesto. Tito debía presentar el carácter santo de Dios, muy diferente al dios que este pueblo conocía. Su tarea incluía señalar a aquellos que querían despistar a los cristianos con las mismas fábulas y la misma corrupción que los creyentes a los que Timoteo enseñaba. Entre estos estaban los incrédulos paganos y también los judaizantes que pretendían imponer las normas de tradición judía.<br /><br />En medio de esta sociedad, los cristianos de Creta debían vivir vidas que mostraran el carácter de Cristo al pueblo cretense. Esta carta establecía temas de importancia para que los grupos de cristianos en la isla pudieran compartir el evangelio a todo aquel que quisiera conocer a Cristo. <br /><br />Es probable que la comunidad donde tú vives sea muy similar a la de la Creta de los tiempos de Tito. Seguramente tus vecinos no sirvan a Zeus, pero es posible que tengan una idea de Dios similar a la que estos cretenses tenían. Es incluso probable que tus amigos y vecinos hayan optado por decir que no hay Dios, ya que ellos han llegado a ser su propio dios. A estos, puedes mostrarle por tu carácter y por tu vida, el verdadero carácter del verdadero Dios. <br /><br />En la carta a Tito leemos las características que los cristianos debían poseer si iban a ser luz en un lugar de oscuridad. Habla a hombres y mujeres, jóvenes y ancianos. Habla también a los siervos, aquellos que trabajaban para otros. Podríamos hacer una lista de estas características, y no haríamos mal en desear que estos rasgos fueran comunes a cada cristiano: dice el texto que debían ser sobrios, serios, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la paciencia. Específicamente dice a las mujeres que sean “reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien; que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada.” Y a los jóvenes: que sean prudentes. Ya que Tito tenía la responsabilidad de liderar la congregación, recibe el siguiente mensaje de ánimo y  reto: “preséntate tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza mostrando integridad, seriedad, palabra sana e irreprochable, de modo que el adversario se avergüence, y no tenga nada malo que decir de vosotros.” Pablo da instrucciones a los siervos diciendo: “que se sujeten a sus amos, que agraden en todo, que no sean respondones; no defraudando, sino mostrándose fieles en todo, para que en todo adornen la doctrina de Dios nuestro Salvador.”<br /><br />La Palabra de Dios transciende los tiempos, por lo que este comportamiento de parte de los cristianos no es para mostrar lo estupendos y especiales que somos, sino para cumplir la voluntad de Dios, con un fin común, que el nombre de Dios sea adornado, honrado, alabado, y que nadie tenga nada que reprocharle a Dios por culpa nuestra. <br /><br /> Si ponemos en práctica las instrucciones de Dios dadas a través de Pablo en esta carta, y vivimos así, tendríamos una comunidad de creyentes que impactará de forma positiva la población en la que habitamos. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40465913</guid><pubDate>Tue, 04 Aug 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40465913/tito_145_una_carta_a_tito.mp3" length="9540644" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Una carta a Tito

Tras las cartas a Timoteo, encontramos la carta que el apóstol Pablo escribió a Tito, colaborador también con Pablo en la propagación del evangelio de Cristo. Pablo le había enviado a la isla de Creta a establecer iglesias locales...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Una carta a Tito<br /><br />Tras las cartas a Timoteo, encontramos la carta que el apóstol Pablo escribió a Tito, colaborador también con Pablo en la propagación del evangelio de Cristo. Pablo le había enviado a la isla de Creta a establecer iglesias locales entre los que habían recibido el mensaje de salvación de Cristo. <br /> <br />Creta era una isla con muy mala fama, donde se adoraba al dios Zeus. En su carta, Pablo utiliza una cita del poeta griego Epiménides para describirlos, diciendo: “Los cretenses, siempre mentirosos, malas bestias, glotones ociosos.”  Era un pueblo donde reinaba el ocio, pero aún ahí el Señor tenía seguidores. Tito había ido a la isla para enseñar a los nuevos creyentes cómo debían vivir una vida cristiana ordenada en una sociedad desordenada. Como Timoteo, Tito debía marcar el ejemplo que los cristianos de Creta necesitaban para pelear la buena batalla de la fe ahí donde Dios los había puesto. Tito debía presentar el carácter santo de Dios, muy diferente al dios que este pueblo conocía. Su tarea incluía señalar a aquellos que querían despistar a los cristianos con las mismas fábulas y la misma corrupción que los creyentes a los que Timoteo enseñaba. Entre estos estaban los incrédulos paganos y también los judaizantes que pretendían imponer las normas de tradición judía.<br /><br />En medio de esta sociedad, los cristianos de Creta debían vivir vidas que mostraran el carácter de Cristo al pueblo cretense. Esta carta establecía temas de importancia para que los grupos de cristianos en la isla pudieran compartir el evangelio a todo aquel que quisiera conocer a Cristo. <br /><br />Es probable que la comunidad donde tú vives sea muy similar a la de la Creta de los tiempos de Tito. Seguramente tus vecinos no sirvan a Zeus, pero es posible que tengan una idea de Dios similar a la que estos cretenses tenían. Es incluso probable que tus amigos y vecinos hayan optado por decir que no hay Dios, ya que ellos han llegado a ser su propio dios. A estos, puedes mostrarle por tu carácter y por tu vida, el verdadero carácter del verdadero Dios. <br /><br />En la carta a Tito leemos las características que los cristianos debían poseer si iban a ser luz en un lugar de oscuridad. Habla a hombres y mujeres, jóvenes y ancianos. Habla también a los siervos, aquellos que trabajaban para otros. Podríamos hacer una lista de estas características, y no haríamos mal en desear que estos rasgos fueran comunes a cada cristiano: dice el texto que debían ser sobrios, serios, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la paciencia. Específicamente dice a las mujeres que sean “reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien; que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada.” Y a los jóvenes: que sean prudentes. Ya que Tito tenía la responsabilidad de liderar la congregación, recibe el siguiente mensaje de ánimo y  reto: “preséntate tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza mostrando integridad, seriedad, palabra sana e irreprochable, de modo que el adversario se avergüence, y no tenga nada malo que decir de vosotros.” Pablo da instrucciones a los siervos diciendo: “que se sujeten a sus amos, que agraden en todo, que no sean respondones; no defraudando, sino mostrándose fieles en todo, para que en todo adornen la doctrina de Dios nuestro Salvador.”<br /><br />La Palabra de Dios transciende los tiempos, por lo que este comportamiento de parte de los cristianos no es para mostrar lo estupendos y especiales que somos, sino para cumplir la voluntad de Dios, con un fin común, que el nombre de Dios sea adornado, honrado, alabado, y que nadie tenga nada que reprocharle a Dios por culpa nuestra. <br /><br /> Si ponemos en práctica las instrucciones de Dios dadas a través de Pablo en esta carta, y vivimos así, tendríamos una comunidad de creyentes...]]></itunes:summary><itunes:duration>378</itunes:duration><itunes:keywords>creta,creyentes,cristianos,desorden,epístola,espíritu,espiritual,orden,pablo,sociedad,vida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ab74a1c99c01472f2b6f896e8397c5dc.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Timoteo-143 La buena batalla de la fe</title><link>https://www.spreaker.com/episode/timoteo-143-la-buena-batalla-de-la-fe--40404233</link><description><![CDATA[La buena batalla de la fe<br /><br />Pablo, en su carta a Timoteo le exhorta diciendo: “Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos.”  Timoteo había recibido a Cristo por fe. Era un hombre de Dios, y había dedicado su vida para agradar a su Creador y Salvador. Pablo le instruye en sus cartas sobre la necesidad de poner su atención en la promesa de la vida eterna; Le ruega que en lugar de centrar su vista en lo que este mundo ofrece, se centre en lo que está por venir. En el capítulo 6 Pablo lo reta a pelear la buena batalla de la fe. En lugar de preocuparse por los detalles de la vida, debía ocuparse en “la lectura (de la Palabra), la exhortación y la enseñanza” (1 Timoteo 4:13), cuidándose a sí mismo, y a la doctrina de Cristo. <br /><br />¿Cómo debía hacer esto? 1 Timoteo 6:11 le dice: “Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre.”<br /><br />Debía huir de los lazos de la codicia y seguir la justicia, perseguir la piedad, insistir en la fe, persistir en amor y en paciencia, y todo esto sin altivez, sino con mansedumbre. Esto sería un ejercicio de determinación y constancia, peleando la batalla de la fe con una mente enfocada en Cristo. <br /><br />Hace unos días un joven que conozco corrió una ultramaratón de 200 millas de distancia, 322 kilómetros. No es una carrera a la que te enfrentas a la ligera. Tienes que planear, prepararte, mentalizarte, y luego, tienes que correr cada tramo con paciencia. No es una carrera en la que corres con ímpetu, sino que corres sabiendo que la meta está más allá. Descansas cuando lo necesitas, te nutres sabiamente, y no pierdes tiempo ni energía en asuntos innecesarios. La meta te espera, y debes continuar con determinación y entereza. Es también una carrera en la que necesitas la ayuda de otros. Si la haces en compañía es mucho más agradable, porque cuando llegan los momentos difíciles, tienes a alguien a tu lado que te anime y sufra contigo. Tienes a otros que están ahí para aportar aquello que tú no tienes, y ayudarte con lo que tú no puedes cargar. Estos corredores tenían a alguien que les esperaba para darles descanso. Oraban por ellos y preparaban comida y lo que fuera necesario para que pudieran continuar su carrera. Sin ellos, es probable que no hubieran podido completar la carrera. Esta carrera de larga duración requiere preparación, concentración, y cooperación; requiere mansedumbre para aceptar ayuda y fortaleza para llegar a la meta. <br /><br />Podríamos decir que la buena batalla de la fe es como una ultramaratón. Para correrla dignamente, necesitamos toda la ayuda del Espíritu Santo, por medio del cual tenemos todo lo necesario para la carrera (2 Pedro 1:3). Leemos en 2 Timoteo 1:7 que Dios nos ha dado el espíritu “de poder, de amor y de dominio propio.” <br /><br />La carrera la llevamos a cabo perseverando en la fe, guardando sus mandamientos (14) hasta que lleguemos a la meta, “la aparición de nuestro Señor Jesucristo, la cual a su tiempo mostrará el bienaventurado y solo Soberano, Rey de reyes, y Señor de señores, el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno. Amén.”<br /><br />Esa es la meta hacia la que corremos, y como leemos en la segunda carta a Timoteo, capítulo 2, corremos “en la gracia que es en Cristo Jesús”, con esfuerzo y determinación, legítimamente (6), sin atajos ni distracciones (4,18), corriendo diligentemente con las fuerzas que Dios da, persistiendo en lo que hemos aprendido de la Palabra (2 Timoteo 3:14-15), porque “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”<br /><br />Pablo urge a Timoteo en el capítulo 4 de ambas cartas a cuidarse a sí mismo, a persistir, a ser sobrio en todo, y a soportar las aflicciones como buen soldado, como buen atleta. No corremos solos, sino que queremos hacerlo acompañados de otros que corren a nuestro lado. A todos los que corremos, a los que pelean la buena batalla de la fe, a aquellos que amamos su venida, Cristo nos espera en la meta con la corona de justicia. Que cuando lleguemos al final podamos decir con Pablo: “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40404233</guid><pubDate>Mon, 03 Aug 2026 05:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40404233/timoteo_144_la_buena_batalla_de_la_fe.mp3" length="10681385" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>La buena batalla de la fe

Pablo, en su carta a Timoteo le exhorta diciendo: “Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos.”  Timoteo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[La buena batalla de la fe<br /><br />Pablo, en su carta a Timoteo le exhorta diciendo: “Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos.”  Timoteo había recibido a Cristo por fe. Era un hombre de Dios, y había dedicado su vida para agradar a su Creador y Salvador. Pablo le instruye en sus cartas sobre la necesidad de poner su atención en la promesa de la vida eterna; Le ruega que en lugar de centrar su vista en lo que este mundo ofrece, se centre en lo que está por venir. En el capítulo 6 Pablo lo reta a pelear la buena batalla de la fe. En lugar de preocuparse por los detalles de la vida, debía ocuparse en “la lectura (de la Palabra), la exhortación y la enseñanza” (1 Timoteo 4:13), cuidándose a sí mismo, y a la doctrina de Cristo. <br /><br />¿Cómo debía hacer esto? 1 Timoteo 6:11 le dice: “Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre.”<br /><br />Debía huir de los lazos de la codicia y seguir la justicia, perseguir la piedad, insistir en la fe, persistir en amor y en paciencia, y todo esto sin altivez, sino con mansedumbre. Esto sería un ejercicio de determinación y constancia, peleando la batalla de la fe con una mente enfocada en Cristo. <br /><br />Hace unos días un joven que conozco corrió una ultramaratón de 200 millas de distancia, 322 kilómetros. No es una carrera a la que te enfrentas a la ligera. Tienes que planear, prepararte, mentalizarte, y luego, tienes que correr cada tramo con paciencia. No es una carrera en la que corres con ímpetu, sino que corres sabiendo que la meta está más allá. Descansas cuando lo necesitas, te nutres sabiamente, y no pierdes tiempo ni energía en asuntos innecesarios. La meta te espera, y debes continuar con determinación y entereza. Es también una carrera en la que necesitas la ayuda de otros. Si la haces en compañía es mucho más agradable, porque cuando llegan los momentos difíciles, tienes a alguien a tu lado que te anime y sufra contigo. Tienes a otros que están ahí para aportar aquello que tú no tienes, y ayudarte con lo que tú no puedes cargar. Estos corredores tenían a alguien que les esperaba para darles descanso. Oraban por ellos y preparaban comida y lo que fuera necesario para que pudieran continuar su carrera. Sin ellos, es probable que no hubieran podido completar la carrera. Esta carrera de larga duración requiere preparación, concentración, y cooperación; requiere mansedumbre para aceptar ayuda y fortaleza para llegar a la meta. <br /><br />Podríamos decir que la buena batalla de la fe es como una ultramaratón. Para correrla dignamente, necesitamos toda la ayuda del Espíritu Santo, por medio del cual tenemos todo lo necesario para la carrera (2 Pedro 1:3). Leemos en 2 Timoteo 1:7 que Dios nos ha dado el espíritu “de poder, de amor y de dominio propio.” <br /><br />La carrera la llevamos a cabo perseverando en la fe, guardando sus mandamientos (14) hasta que lleguemos a la meta, “la aparición de nuestro Señor Jesucristo, la cual a su tiempo mostrará el bienaventurado y solo Soberano, Rey de reyes, y Señor de señores, el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno. 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Pero Pablo le dijo a Timoteo:<br /><br />“gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento”<br /><br />Aunque esta afirmación la hizo en el ámbito del dinero, se puede aplicar a cualquier ámbito de la vida. Como cristianos, queremos vivir según los principios que Dios ha establecido, pero sin olvidarnos que parte del fruto del Espíritu es gozo. Si no podemos vivir disfrutando el gozo del Señor, debemos examinar nuestro corazón y nuestra actitud, pues la gran ganancia de la que habla Pablo no viene solo de vivir piadosamente, conforme a los preceptos del Señor, sino haciéndolo con verdadero gozo. El contentamiento es un sentimiento de satisfacción y felicidad con lo que tienes en el momento. No quiere decir que la situación no podría mejorar, o que no debes aspirar a más, pero gracias a Dios, puedes experimentar gozo en la situación específica en la que te encuentras.<br /><br />En el ámbito económico, Pablo estaba comunicando a Timoteo lo que debía enseñar a los creyentes. Había personas que servían en la congregación para su propia ganancia personal. No eran ricos, pero vivían con ansia de tener más. No se sentían contentos con lo que tenían. Y Pablo les recuerda en los versículos 7 y 8: “porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.”<br /><br /><br />¿Cuántas personas critican a los ricos, citando a Jesús cuando dijo que era difícil que los ricos entraran en el reino de Dios? Estos piensan que por ser pobres son naturalmente más piadosos, sin embargo, no están disfrutando del gozo el Señor, y no están contentos con su situación actual. <br /><br />Pablo avisa del peligro de vivir la vida cristiana sin el gozo que trae la confianza en el Señor. Y dice advirtiendo a aquellos que buscan enriquecerse a toda costa:<br /><br />“Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.<br /><br />Y le dice Pablo al joven Timoteo: “Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre. Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos.”<br /><br />En la situación en la que estés, busca el gozo del Señor en el Señor mismo, el único que te puede dar el contentamiento. Si tienes poco, da gracias por lo que tienes. Si tienes mucho, asegúrate de poseer con las manos abiertas, dispuesta a ayudar a otros, y con el gozo anclado en Cristo, el que te da la mejor razón para sonreír siempre. <br /><br />Sigue a Dios, cumple sus preceptos, pero no olvides que el contentamiento que Él da es gran ganancia.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40404222</guid><pubDate>Fri, 31 Jul 2026 05:25:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40404222/timoteo_143_la_piedad_y_el_contentamiento.mp3" length="7756720" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>La piedad y el contentamiento

¡Qué fácil es caer en el error de intentar seguir una rutina piadosa sin vivir en el gozo del Señor! Pero Pablo le dijo a Timoteo:

“gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento”

Aunque esta afirmación la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[La piedad y el contentamiento<br /><br />¡Qué fácil es caer en el error de intentar seguir una rutina piadosa sin vivir en el gozo del Señor! Pero Pablo le dijo a Timoteo:<br /><br />“gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento”<br /><br />Aunque esta afirmación la hizo en el ámbito del dinero, se puede aplicar a cualquier ámbito de la vida. Como cristianos, queremos vivir según los principios que Dios ha establecido, pero sin olvidarnos que parte del fruto del Espíritu es gozo. Si no podemos vivir disfrutando el gozo del Señor, debemos examinar nuestro corazón y nuestra actitud, pues la gran ganancia de la que habla Pablo no viene solo de vivir piadosamente, conforme a los preceptos del Señor, sino haciéndolo con verdadero gozo. El contentamiento es un sentimiento de satisfacción y felicidad con lo que tienes en el momento. No quiere decir que la situación no podría mejorar, o que no debes aspirar a más, pero gracias a Dios, puedes experimentar gozo en la situación específica en la que te encuentras.<br /><br />En el ámbito económico, Pablo estaba comunicando a Timoteo lo que debía enseñar a los creyentes. Había personas que servían en la congregación para su propia ganancia personal. No eran ricos, pero vivían con ansia de tener más. No se sentían contentos con lo que tenían. Y Pablo les recuerda en los versículos 7 y 8: “porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.”<br /><br /><br />¿Cuántas personas critican a los ricos, citando a Jesús cuando dijo que era difícil que los ricos entraran en el reino de Dios? Estos piensan que por ser pobres son naturalmente más piadosos, sin embargo, no están disfrutando del gozo el Señor, y no están contentos con su situación actual. <br /><br />Pablo avisa del peligro de vivir la vida cristiana sin el gozo que trae la confianza en el Señor. Y dice advirtiendo a aquellos que buscan enriquecerse a toda costa:<br /><br />“Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.<br /><br />Y le dice Pablo al joven Timoteo: “Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre. Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos.”<br /><br />En la situación en la que estés, busca el gozo del Señor en el Señor mismo, el único que te puede dar el contentamiento. Si tienes poco, da gracias por lo que tienes. Si tienes mucho, asegúrate de poseer con las manos abiertas, dispuesta a ayudar a otros, y con el gozo anclado en Cristo, el que te da la mejor razón para sonreír siempre. <br /><br />Sigue a Dios, cumple sus preceptos, pero no olvides que el contentamiento que Él da es gran ganancia.]]></itunes:summary><itunes:duration>304</itunes:duration><itunes:keywords>actitud,corazón,cristo,dinero,dios,felicidad,ganancia,gozo,obediencia,sonrisa</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/81ec64ca0f7cbd622848bee970d81fbf.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Timoteo-141 Las mujeres en la iglesia</title><link>https://www.spreaker.com/episode/timoteo-141-las-mujeres-en-la-iglesia--40397632</link><description><![CDATA[Las mujeres en la iglesia<br /><br />Vivimos en una sociedad en la que cualquier afirmación puede ser percibida como un ataque y provocar reacciones defensivas. Espero que esta reflexión sobre lo que la Biblia enseña sobre las mujeres y el papel que desempeñamos en la congregación de los creyentes no resulte en nada parecido. <br /><br />Cuando el Señor creó a la raza humana, nos creó a su imagen. Dios en múltiples textos afirma que para él no hay judío ni griego, ni hombre ni mujer. Esto lo dice afirmando que ante Dios todos tenemos el mismo valor. La igualdad no se basa en la falta de variedad, sino en la ausencia de vanagloria. “Nada hagáis por contienda o vanagloria”, decía el apóstol en Filipenses 2; “antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.”<br /><br />Si alguno cree ser más que otro, por razón de tono de piel, nacionalidad o sexo, se equivoca, y no piensa como Dios piensa. Dios quiere que asignemos a otros el valor que Dios nos ha dado, y Dios no hace acepción de personas (Hechos 10:34, Romanos 2:11, Gálatas 2:6, Efesios 6:9)<br /><br />Ahora bien, como antes he comentado, la igualdad no consiste en la ausencia de diferencias. Somos todos diferentes y únicos. Dios nos ha hecho con una creatividad maravillosa, y nos ha dado dones y limitaciones para que en todo y por todo lo reconozcamos a Él y le traigamos gloria. <br /><br />No es incorrecto ni sexista admitir que los hombres y las mujeres tenemos diferentes características generales, pero no por ellas somos más o menos valiosos ante Dios. Tampoco podemos negar que hay variedad dentro de cada sexo, y que no hay cualidades de carácter que nos hagan más hombre o más mujer. Conocemos a mujeres que pueden ejercer un firme liderazgo y a hombres que atienden a individuos con ternura. Y esto es bueno; no es extraño. <br /><br />Cuando Dios salva a personas y las junta en una iglesia, su plan es que cada uno, con sus dones y limitaciones, edifique y sea edificado. Y para ello ha establecido roles y límites para el servicio. <br /><br />En Timoteo 3, por ejemplo, Pablo repasa las características de las diferentes posiciones de liderazgo en la iglesia. En primer lugar habla de los obispos, refiriéndose a los líderes encargados de la iglesia, los cuales tenían la responsabilidad de enseñar y dirigir. De estos claramente leemos que deben ser “marido de una sola mujer.” No hay referencia a las características de la mujer obispo, por lo que debemos entender que los obispos debían ser varones adultos, cabeza de su propia unidad familiar. Esto no tiene por qué frustrar a ninguna mujer, pues nadie debería desear el obispado para su propio beneficio. En el capítulo 1:7 Pablo habla fuertemente de aquellos que utilizan mucha palabrería para obtener un cargo importante. <br /><br />Es curioso que en el capítulo 1 Pablo tiene que dar instrucciones específicas sobre unas mujeres que al parecer estaban intentando llamar la atención hacia ellas mismas por la manera en que vestían y cómo se comportaban. ¿Por qué si no pediría el apóstol que las mujeres no vinieran a la iglesia para lucir sus nuevos modelitos sino más bien para mostrar sus buenas obras? Les tiene que pedir que la mujer no busque enseñar a los hombres, diciendo:  “Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio.” Esto nos puede sonar machista, pero si somos prudentes, lo deberíamos entender con el espíritu con que se dio. Hay innumerables formas de aportar a la congregación sin la necesidad de cuestionar el carácter de Dios y la autoridad de las Escrituras. <br /><br />Si realmente queremos servir al Señor en la iglesia, el cargo que desempeñemos no debe ser lo que nos traiga satisfacción, sino más bien la oportunidad de ayudar a otros y servir a Dios. <br /><br />En el mismo capítulo, bajo la sección de diáconos, sí se refiere a hombres y mujeres, (aunque algunos entenderían que se podría referir a las esposas de los diáconos). Los diáconos, del término griego que significa “siervo,” tenían la oportunidad de servir en formas específicas ayudando con “servir las mesas.” Estos visitaban a los enfermos, organizaban comidas y ayudaban con servicios sociales para atender a las viudas y a los huérfanos. Debían ser personas “honestas, no calumniadoras, sino sobrias, fieles en todo.” La palabra “honestidad” se repite en varias ocasiones en el texto, ya que estas personas estarían encargadas de administrar las ayudas que irían a una y otra actividad en la iglesia. <br /><br />Vemos en Hechos que Felipe, el cual era un diácono, estaba preparado para presentar el evangelio al eunuco, y suponemos que cada diácono, así como cada creyente maduro, debería poder explicar las Escrituras al que lo necesitara. <br /><br />Podemos concluir por esta definición de diácono que cada congregación tiene sus diáconos y sus “diaconisas”, ya sea que el cargo sea oficial o puramente pragmático. Una vez más, no deberíamos desear para nosotros mismos un cargo ni esperar a que nos lo concedan para servir a los demás. Si no ayudas a otros, no aprovechas las oportunidades que Dios te da para compartir el evangelio, y no te ofreces para ayudar en tu iglesia tal como eres, no deberías quejarte de la posibilidad o no de ostentar un cargo en la iglesia. <br /><br />Al leer este capítulo, me hace pensar incluso que estas mujeres que se dedicaban a ayudar serían en muchas ocasiones solteras o viudas, por el texto en 1 Corintios 7 donde el apóstol explica que la mujer casada se ocupa de atender a su familia primero, mas la soltera puede dedicar su tiempo a la obra de Dios. Deja claro que cada una debemos atender a nuestras responsabilidades personales primeramente, y si Dios nos da la oportunidad, servir a aquellos que tenemos a nuestro alcance. <br /><br />No caigamos en las filosofías huecas de nuestros días, y no perdamos el tiempo deseando cargos y títulos, sino vivamos cada instante libremente, con el único propósito de agradar a Dios y edificarnos unos a otros.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40397632</guid><pubDate>Thu, 30 Jul 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40397632/timoteo_142_las_mujeres_en_la_iglesia.mp3" length="13355075" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Las mujeres en la iglesia

Vivimos en una sociedad en la que cualquier afirmación puede ser percibida como un ataque y provocar reacciones defensivas. Espero que esta reflexión sobre lo que la Biblia enseña sobre las mujeres y el papel que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Las mujeres en la iglesia<br /><br />Vivimos en una sociedad en la que cualquier afirmación puede ser percibida como un ataque y provocar reacciones defensivas. Espero que esta reflexión sobre lo que la Biblia enseña sobre las mujeres y el papel que desempeñamos en la congregación de los creyentes no resulte en nada parecido. <br /><br />Cuando el Señor creó a la raza humana, nos creó a su imagen. Dios en múltiples textos afirma que para él no hay judío ni griego, ni hombre ni mujer. Esto lo dice afirmando que ante Dios todos tenemos el mismo valor. La igualdad no se basa en la falta de variedad, sino en la ausencia de vanagloria. “Nada hagáis por contienda o vanagloria”, decía el apóstol en Filipenses 2; “antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.”<br /><br />Si alguno cree ser más que otro, por razón de tono de piel, nacionalidad o sexo, se equivoca, y no piensa como Dios piensa. Dios quiere que asignemos a otros el valor que Dios nos ha dado, y Dios no hace acepción de personas (Hechos 10:34, Romanos 2:11, Gálatas 2:6, Efesios 6:9)<br /><br />Ahora bien, como antes he comentado, la igualdad no consiste en la ausencia de diferencias. Somos todos diferentes y únicos. Dios nos ha hecho con una creatividad maravillosa, y nos ha dado dones y limitaciones para que en todo y por todo lo reconozcamos a Él y le traigamos gloria. <br /><br />No es incorrecto ni sexista admitir que los hombres y las mujeres tenemos diferentes características generales, pero no por ellas somos más o menos valiosos ante Dios. Tampoco podemos negar que hay variedad dentro de cada sexo, y que no hay cualidades de carácter que nos hagan más hombre o más mujer. Conocemos a mujeres que pueden ejercer un firme liderazgo y a hombres que atienden a individuos con ternura. Y esto es bueno; no es extraño. <br /><br />Cuando Dios salva a personas y las junta en una iglesia, su plan es que cada uno, con sus dones y limitaciones, edifique y sea edificado. Y para ello ha establecido roles y límites para el servicio. <br /><br />En Timoteo 3, por ejemplo, Pablo repasa las características de las diferentes posiciones de liderazgo en la iglesia. En primer lugar habla de los obispos, refiriéndose a los líderes encargados de la iglesia, los cuales tenían la responsabilidad de enseñar y dirigir. De estos claramente leemos que deben ser “marido de una sola mujer.” No hay referencia a las características de la mujer obispo, por lo que debemos entender que los obispos debían ser varones adultos, cabeza de su propia unidad familiar. Esto no tiene por qué frustrar a ninguna mujer, pues nadie debería desear el obispado para su propio beneficio. En el capítulo 1:7 Pablo habla fuertemente de aquellos que utilizan mucha palabrería para obtener un cargo importante. <br /><br />Es curioso que en el capítulo 1 Pablo tiene que dar instrucciones específicas sobre unas mujeres que al parecer estaban intentando llamar la atención hacia ellas mismas por la manera en que vestían y cómo se comportaban. ¿Por qué si no pediría el apóstol que las mujeres no vinieran a la iglesia para lucir sus nuevos modelitos sino más bien para mostrar sus buenas obras? Les tiene que pedir que la mujer no busque enseñar a los hombres, diciendo:  “Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio.” Esto nos puede sonar machista, pero si somos prudentes, lo deberíamos entender con el espíritu con que se dio. Hay innumerables formas de aportar a la congregación sin la necesidad de cuestionar el carácter de Dios y la autoridad de las Escrituras. <br /><br />Si realmente queremos servir al Señor en la iglesia, el cargo que desempeñemos no debe ser lo que nos traiga satisfacción, sino más bien la oportunidad de ayudar a otros y servir a Dios. <br /><br />En el mismo capítulo, bajo la sección de diáconos, sí se refiere a hombres y mujeres,...]]></itunes:summary><itunes:duration>537</itunes:duration><itunes:keywords>ama,dios,distinción,feminismo,igualdad,machismo,racismo,raza,sexo,valioso,valor,vanagloria,variedad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/29fc3b5597382349432a1c4138599a4f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Timoteo-140 Un ejemplo a seguir</title><link>https://www.spreaker.com/episode/timoteo-140-un-ejemplo-a-seguir--40377862</link><description><![CDATA[Un ejemplo a seguir<br /><br />Timoteo era joven cuando comenzó su ministerio. Su responsabilidad incluía la predicación de la Palabra, enseñando y exhortando a los cristianos. <br /><br />En el capítulo 3 de la primera carta, Pablo ya había dado los requisitos para el que ejerciera como maestro líder de una congregación. Debía ser un hombre “irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar; no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro; que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?); no un neófito (es decir, un nuevo creyente), no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo.” <br /><br />Podemos deducir que Timoteo cumplía estos requisitos y enseñaba a otros que también podrían ejercer como obispos y diáconos. Pablo le dice en los versículos 14-15: “Esto te escribo, aunque tengo la esperanza de ir pronto a verte, para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.”<br /><br />Timoteo era un ejemplo para los creyentes, y Pablo lo anima en la labor: <br /><br />“Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.” (4:12)<br />En la segunda carta, capítulo 3, versículo 7 le recuerda cómo debe ser el que lidera: <br />“También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo.”<br /><br />Dios habla a Timoteo y a cada persona que quiere servir de ejemplo a otros creyentes, dando instrucciones sobre cómo debemos vivir. <br /><br />En el capítulo 4 versículo 7 le dice: “Desecha las fábulas profanas y de viejas. Ejercítate para la piedad;” <br /><br />Timoteo debía entrenarse para la piedad como uno se entrena para una competición física. Pablo a menudo compara el ejercicio físico con el ejercicio espiritual, valorando aún más este último. Por lo que anima a Timoteo a ejercitarse en la piedad. <br /><br /><br />Este entrenamiento lo llevaría a cabo estudiando y poniendo en práctica la Palabra de Dios.<br /><br />“Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza. No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio.<br />Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos. Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren.”<br /><br />Siendo fiel a la Palabra de Dios podría mantenerse firme y ayudar a otros a hacer lo mismo. <br /><br />En el capítulo 5 Pablo le da instrucciones sobre cómo tratar con las viudas y los ancianos, y cómo reprender a aquellos que insistían en pecar. Sin duda, su tarea como responsable de la congregación no era fácil. Es por esto que debemos orar por los líderes en las iglesias. No es sencillo ser ejemplo a aquellos que quieren seguir al Señor, y tener que corregir a aquellos que no están siguiendo los preceptos de Cristo.<br /><br />Timoteo debía vivir marcando un sano ejemplo para aquellos que lo rodeaban. Pablo incluye en su carta instrucciones detalladas sobre diferentes situaciones, y todo lo tenemos documentado en la Palabra de Dios.<br /><br />Santiago nos recuerda que si tenemos falta de sabiduría, la podemos pedir a Dios. Timoteo tenía al Espíritu Santo y la Palabra de Dios, y con estos recursos podía ser el ejemplo que sus hermanos en la fe necesitaban. <br /><br />Que Dios nos ayude a ser ejemplo a aquellos que desean agradar a Dios, y que nos ejercitemos, ayudándonos unos a otros a crecer en Su Palabra.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40377862</guid><pubDate>Wed, 29 Jul 2026 05:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40377862/timoteo_141_un_ejemplo_a_seguir.mp3" length="9255390" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Un ejemplo a seguir

Timoteo era joven cuando comenzó su ministerio. Su responsabilidad incluía la predicación de la Palabra, enseñando y exhortando a los cristianos. 

En el capítulo 3 de la primera carta, Pablo ya había dado los requisitos para el...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Un ejemplo a seguir<br /><br />Timoteo era joven cuando comenzó su ministerio. Su responsabilidad incluía la predicación de la Palabra, enseñando y exhortando a los cristianos. <br /><br />En el capítulo 3 de la primera carta, Pablo ya había dado los requisitos para el que ejerciera como maestro líder de una congregación. Debía ser un hombre “irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar; no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro; que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?); no un neófito (es decir, un nuevo creyente), no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo.” <br /><br />Podemos deducir que Timoteo cumplía estos requisitos y enseñaba a otros que también podrían ejercer como obispos y diáconos. Pablo le dice en los versículos 14-15: “Esto te escribo, aunque tengo la esperanza de ir pronto a verte, para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.”<br /><br />Timoteo era un ejemplo para los creyentes, y Pablo lo anima en la labor: <br /><br />“Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.” (4:12)<br />En la segunda carta, capítulo 3, versículo 7 le recuerda cómo debe ser el que lidera: <br />“También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo.”<br /><br />Dios habla a Timoteo y a cada persona que quiere servir de ejemplo a otros creyentes, dando instrucciones sobre cómo debemos vivir. <br /><br />En el capítulo 4 versículo 7 le dice: “Desecha las fábulas profanas y de viejas. Ejercítate para la piedad;” <br /><br />Timoteo debía entrenarse para la piedad como uno se entrena para una competición física. Pablo a menudo compara el ejercicio físico con el ejercicio espiritual, valorando aún más este último. Por lo que anima a Timoteo a ejercitarse en la piedad. <br /><br /><br />Este entrenamiento lo llevaría a cabo estudiando y poniendo en práctica la Palabra de Dios.<br /><br />“Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza. No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio.<br />Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos. Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren.”<br /><br />Siendo fiel a la Palabra de Dios podría mantenerse firme y ayudar a otros a hacer lo mismo. <br /><br />En el capítulo 5 Pablo le da instrucciones sobre cómo tratar con las viudas y los ancianos, y cómo reprender a aquellos que insistían en pecar. Sin duda, su tarea como responsable de la congregación no era fácil. Es por esto que debemos orar por los líderes en las iglesias. No es sencillo ser ejemplo a aquellos que quieren seguir al Señor, y tener que corregir a aquellos que no están siguiendo los preceptos de Cristo.<br /><br />Timoteo debía vivir marcando un sano ejemplo para aquellos que lo rodeaban. Pablo incluye en su carta instrucciones detalladas sobre diferentes situaciones, y todo lo tenemos documentado en la Palabra de Dios.<br /><br />Santiago nos recuerda que si tenemos falta de sabiduría, la podemos pedir a Dios. Timoteo tenía al Espíritu Santo y la Palabra de Dios, y con estos recursos podía ser el ejemplo que sus hermanos en la fe necesitaban. <br /><br />Que Dios nos ayude a ser ejemplo a aquellos que desean agradar a Dios, y que nos ejercitemos, ayudándonos unos a otros a crecer en Su Palabra.]]></itunes:summary><itunes:duration>366</itunes:duration><itunes:keywords>cristo,dios,ejemplar,fe,guiar,joven,líder,pablo,palabra,pureza,timoteo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ab74a1c99c01472f2b6f896e8397c5dc.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Timoteo-139 No para cobardes</title><link>https://www.spreaker.com/episode/timoteo-139-no-para-cobardes--40363548</link><description><![CDATA[No para cobardes<br /><br />¿Sigues queriendo descubrir el mensaje que Dios ha dejado en su Palabra? En medio de tiempos revueltos, la Palabra de Dios nos ofrece seguridad. En un mundo de relativismo, la verdad absoluta de Dios y su Palabra nos da estabilidad. La Palabra de Dios no es para cobardes. En Josué 1 leemos cómo Dios animaba a Josué a ser valiente. A través del Antiguo Testamento leemos que Dios instruye a su pueblo y en particular a varios de los dirigentes y profetas diciendo: “No temas, porque yo estoy contigo.” Del mismo modo, en el Nuevo Testamento tenemos palabras de afirmación que nos inspiran a confiar en Dios y no temer. Y en su segunda carta a Timoteo, Pablo, escribiendo desde la cárcel, instruye a Timoteo a mantenerse firme en la fe, con valor y determinación. En el primer capítulo de la carta, le dice: “te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti.” Timoteo había reconocido al Señor Jesús como Salvador de sus pecados y por lo tanto disfrutaba del precioso regalo de Dios, Su propio Espíritu Santo. Es por esto que podía estar confiado, y ahora debía vivir con valentía, según el versículo 7: “porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.”<br /><br />Cuando somos salvas, el Espíritu de Dios mora en nuestro interior. Leemos en Romanos que somos templo del Espíritu, y su fruto debe reflejarse en nuestras vidas. Últimamente he estado reflexionando en cómo la influencia del espíritu se debe manifestar en mi vida. Hemos leído sobre los diferentes aspectos del fruto del Espíritu, del amor, el gozo, la paz, la paciencia, la benignidad, la bondad y la fe; sobre la mansedumbre y la templanza, pero nunca había parado a pensar que cuando no elijo vivir en el Espíritu, estoy en realidad viviendo como una cobarde. Pablo dice que Dios no nos ha dado espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. Es decir, necesito el poder del Espíritu para amar cuando amar se hace difícil. Cuando alguien me trata de una manera que me hace daño, lo más “fácil” es alejarme de esta persona y buscar mi propio bien. Sin embargo, hay situaciones en las que mi vida no corre peligro por mostrar bondad a alguien que no la merece. En esa situación, puede ejercitar el poder del Espíritu, alejarme de mi propia cobardía, y amar, por el poder del don de Dios en mi vida. De igual modo, en momentos en los que no me apetece nada hacer lo correcto, Dios espera que eche manos del poder del Espíritu para ejercitar dominio propio, para hacer aquello que debo hacer. Lo fácil, lo cobarde en esa situación puede que sea seguir mis emociones y obedecer a mi instinto, pero lo valiente es hacer uso del poder del espíritu que mora en mí y a través de él, manifestar dominio propio. <br /><br />Puesto que, como leemos en el texto, Cristo nos ha salvado y nos ha llamado, podemos mantenernos firmes. En el versículo 12 dice Pablo: “Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día.” Pablo había sufrido aflicción por vivir para Dios, pero todo lo que estaba sufriendo, hasta el punto de la muerte en su caso, no le provocaba amargura. Él sabía en quién confiaba, y su esperanza era segura. El poder del espíritu que en él habitaba era el mismo poder que levantó a Cristo de la tumba, como nos dice Romanos 8:11. <br /><br />De igual modo, tú y yo, si hemos confiado en Cristo, podemos vivir una vida de confianza. No tenemos que vivir con temor de lo que nos vendrá, porque sabemos que cuando llegue el fin de la historia, estaremos a salvo en Cristo. Podemos vivir con la certeza de que el que comenzó la obra en nosotros la perfeccionará, como nos dice Pablo en Filipenses. <br /><br />El evangelio no es para cobardes, así que aprovechemos el poder del espíritu y vivamos una vida de poder, de amor y de dominio propio.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40363548</guid><pubDate>Tue, 28 Jul 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40363548/timoteo_140_no_para_cobardes.mp3" length="9753507" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>No para cobardes

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Y en su segunda carta a Timoteo, Pablo, escribiendo desde la cárcel, instruye a Timoteo a mantenerse firme en la fe, con valor y determinación. En el primer capítulo de la carta, le dice: “te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti.” Timoteo había reconocido al Señor Jesús como Salvador de sus pecados y por lo tanto disfrutaba del precioso regalo de Dios, Su propio Espíritu Santo. Es por esto que podía estar confiado, y ahora debía vivir con valentía, según el versículo 7: “porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.”<br /><br />Cuando somos salvas, el Espíritu de Dios mora en nuestro interior. Leemos en Romanos que somos templo del Espíritu, y su fruto debe reflejarse en nuestras vidas. Últimamente he estado reflexionando en cómo la influencia del espíritu se debe manifestar en mi vida. Hemos leído sobre los diferentes aspectos del fruto del Espíritu, del amor, el gozo, la paz, la paciencia, la benignidad, la bondad y la fe; sobre la mansedumbre y la templanza, pero nunca había parado a pensar que cuando no elijo vivir en el Espíritu, estoy en realidad viviendo como una cobarde. Pablo dice que Dios no nos ha dado espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. Es decir, necesito el poder del Espíritu para amar cuando amar se hace difícil. Cuando alguien me trata de una manera que me hace daño, lo más “fácil” es alejarme de esta persona y buscar mi propio bien. Sin embargo, hay situaciones en las que mi vida no corre peligro por mostrar bondad a alguien que no la merece. En esa situación, puede ejercitar el poder del Espíritu, alejarme de mi propia cobardía, y amar, por el poder del don de Dios en mi vida. De igual modo, en momentos en los que no me apetece nada hacer lo correcto, Dios espera que eche manos del poder del Espíritu para ejercitar dominio propio, para hacer aquello que debo hacer. Lo fácil, lo cobarde en esa situación puede que sea seguir mis emociones y obedecer a mi instinto, pero lo valiente es hacer uso del poder del espíritu que mora en mí y a través de él, manifestar dominio propio. <br /><br />Puesto que, como leemos en el texto, Cristo nos ha salvado y nos ha llamado, podemos mantenernos firmes. En el versículo 12 dice Pablo: “Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día.” Pablo había sufrido aflicción por vivir para Dios, pero todo lo que estaba sufriendo, hasta el punto de la muerte en su caso, no le provocaba amargura. Él sabía en quién confiaba, y su esperanza era segura. El poder del espíritu que en él habitaba era el mismo poder que levantó a Cristo de la tumba, como nos dice Romanos 8:11. <br /><br />De igual modo, tú y yo, si hemos confiado en Cristo, podemos vivir una vida de confianza. No tenemos que vivir con temor de lo que nos vendrá, porque sabemos que cuando llegue el fin de la historia, estaremos a salvo en Cristo. Podemos vivir con la certeza de que el que comenzó la obra en nosotros la perfeccionará, como nos dice Pablo en Filipenses. <br /><br />El evangelio no es para cobardes, así que aprovechemos el poder del espíritu y vivamos una vida de poder, de amor y de dominio propio.]]></itunes:summary><itunes:duration>387</itunes:duration><itunes:keywords>amor,confianza,control,dominio,espíritu,josué,poder,propio,temas,temor,victoria</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/81ec64ca0f7cbd622848bee970d81fbf.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Timoteo-138 La necesidad de orar por nuestros líderes</title><link>https://www.spreaker.com/episode/timoteo-138-la-necesidad-de-orar-por-nuestros-lideres--39911886</link><description><![CDATA[La necesidad de orar por nuestros líderes<br /><br />Pablo escribe a Timoteo para animarlo y darle instrucciones de cómo ser útil para el Señor en el lugar donde Dios lo había puesto. Pablo mismo reconocía que Dios por su gracia salvadora lo había rescatado de una vida sin sentido y le había concedido el privilegio de compartir con otros la gracia que él había recibido. Era Dios el que también había llamado y salvado por gracia a Timoteo, y era Dios el que podía guardar a cada uno de sus hijos de los falsos profetas y de las fábulas engañosas. Por todo esto, Pablo exalta a Dios en el versículo 17: “Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.”<br /><br />Pablo debía dejar claro que Dios es el que salva y guarda, y enfatiza que para vivir “sabia y reposadamente en toda piedad y honestidad” delante de Dios y de los hombres, es imprescindible mantener una vida de oración saludable. <br /><br />En el capítulo 2 Pablo exhorta a los creyentes a que hagan oraciones por todos los hombres. Esto puede sonar muy genérico, sin embargo muestra que cada persona en la Tierra necesita la intercesión de un cristiano ante el trono de Dios. ¿Te has parado a pensar que es posible que tú seas ese cristiano que puede orar por aquella persona con la que te cruzas todos los días? <br /><br />Es importante que oremos por los que conocemos, y que nos apoyemos unos a otros en oración, pero debemos mantener nuestro corazón abierto para amar a algunos que no conocemos y que Dios pone en nuestro camino para que los podamos presentar ante aquel que siempre escucha las oraciones. <br /><br />Pablo especifica algunas personas y motivos de oración que deben estar presentes en nuestras oraciones; lo vemos en 1 Timoteo 2:1-3  “Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador,”<br /><br />No podemos permitirnos el dejar de orar por aquellos que nos dirigen, ya sea a nivel del hogar, del trabajo, o de reyes y gobernantes. Pablo nos recuerda que es bueno y agradable delante de Dios, “el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.” (1:4)  ¿Recuerdas el uso de estos adjetivos para describir la perfecta voluntad de Dios? En Romanos 12:1-2 nos dice que la voluntad de Dios es uena y agradable. Es Su voluntad que traigamos ante el trono a aquellos que toman decisiones por nosotros. Aún si no sentimos afección natural por estas personas, el apóstol Pablo recuerda a los cristianos que la oración por los dirigentes lleva como resultado nuestro propio beneficio, ya que si nuestros líderes nos permiten tener la libertad para obedecer a Dios, podremos vivir la vida más quieta y reposadamente. Debemos pedirle a Dios que por Su gracia nos permita la libertad de culto en nuestra tierra, y que podamos disfrutar una vida piadosa y honesta gracias a la obra de Dios a través de nuestros líderes. <br /><br />Recordemos que Pablo no tuvo los líderes más piadosos o pacíficos; todo lo contrario. Cuando escribió la segunda carta a Timoteo, Pablo se en encontraba en prisión y Nerón el cruel gobernaba en Roma. Mas Pablo podría leer la carta que él mismo había escrito bajo la inspiración de Dios, sobre la necesidad de orar siempre Los cristianos vivían bajo el dominio del imperio romano y en ocasiones también bajo judíos que seguían la tradición por encima de la voluntad de Dios, por lo que Pablo debía exhortarlos a orar “por todos los hombres,” sin excepción. <br /><br />Te animo a tomar un tiempo para orar por aquellos que Dios ha puesto en tu vida. Ora por su salvación, y pide a Dios, como nos recuerda el sabio Salomón en Proverbios 21:1, que dirija él el corazón del rey, o del dirigente que Dios haya permitido en tu entorno, “Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/39911886</guid><pubDate>Mon, 27 Jul 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/39911886/timoteo_138_la_necesidad_de_orar_por_nuestros_li_deres.mp3" length="9680833" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>La necesidad de orar por nuestros líderes

Pablo escribe a Timoteo para animarlo y darle instrucciones de cómo ser útil para el Señor en el lugar donde Dios lo había puesto. Pablo mismo reconocía que Dios por su gracia salvadora lo había rescatado de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[La necesidad de orar por nuestros líderes<br /><br />Pablo escribe a Timoteo para animarlo y darle instrucciones de cómo ser útil para el Señor en el lugar donde Dios lo había puesto. Pablo mismo reconocía que Dios por su gracia salvadora lo había rescatado de una vida sin sentido y le había concedido el privilegio de compartir con otros la gracia que él había recibido. Era Dios el que también había llamado y salvado por gracia a Timoteo, y era Dios el que podía guardar a cada uno de sus hijos de los falsos profetas y de las fábulas engañosas. Por todo esto, Pablo exalta a Dios en el versículo 17: “Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.”<br /><br />Pablo debía dejar claro que Dios es el que salva y guarda, y enfatiza que para vivir “sabia y reposadamente en toda piedad y honestidad” delante de Dios y de los hombres, es imprescindible mantener una vida de oración saludable. <br /><br />En el capítulo 2 Pablo exhorta a los creyentes a que hagan oraciones por todos los hombres. Esto puede sonar muy genérico, sin embargo muestra que cada persona en la Tierra necesita la intercesión de un cristiano ante el trono de Dios. ¿Te has parado a pensar que es posible que tú seas ese cristiano que puede orar por aquella persona con la que te cruzas todos los días? <br /><br />Es importante que oremos por los que conocemos, y que nos apoyemos unos a otros en oración, pero debemos mantener nuestro corazón abierto para amar a algunos que no conocemos y que Dios pone en nuestro camino para que los podamos presentar ante aquel que siempre escucha las oraciones. <br /><br />Pablo especifica algunas personas y motivos de oración que deben estar presentes en nuestras oraciones; lo vemos en 1 Timoteo 2:1-3  “Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador,”<br /><br />No podemos permitirnos el dejar de orar por aquellos que nos dirigen, ya sea a nivel del hogar, del trabajo, o de reyes y gobernantes. Pablo nos recuerda que es bueno y agradable delante de Dios, “el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.” (1:4)  ¿Recuerdas el uso de estos adjetivos para describir la perfecta voluntad de Dios? En Romanos 12:1-2 nos dice que la voluntad de Dios es uena y agradable. Es Su voluntad que traigamos ante el trono a aquellos que toman decisiones por nosotros. Aún si no sentimos afección natural por estas personas, el apóstol Pablo recuerda a los cristianos que la oración por los dirigentes lleva como resultado nuestro propio beneficio, ya que si nuestros líderes nos permiten tener la libertad para obedecer a Dios, podremos vivir la vida más quieta y reposadamente. Debemos pedirle a Dios que por Su gracia nos permita la libertad de culto en nuestra tierra, y que podamos disfrutar una vida piadosa y honesta gracias a la obra de Dios a través de nuestros líderes. <br /><br />Recordemos que Pablo no tuvo los líderes más piadosos o pacíficos; todo lo contrario. Cuando escribió la segunda carta a Timoteo, Pablo se en encontraba en prisión y Nerón el cruel gobernaba en Roma. Mas Pablo podría leer la carta que él mismo había escrito bajo la inspiración de Dios, sobre la necesidad de orar siempre Los cristianos vivían bajo el dominio del imperio romano y en ocasiones también bajo judíos que seguían la tradición por encima de la voluntad de Dios, por lo que Pablo debía exhortarlos a orar “por todos los hombres,” sin excepción. <br /><br />Te animo a tomar un tiempo para orar por aquellos que Dios ha puesto en tu vida. 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Cuando leemos sobre Timoteo en el libro de Hechos, lo encontramos acompañando y ayudando al apóstol Pablo en sus diferentes viajes para compartir el evangelio y establecer comunidades de nuevos cristianos. <br /><br />Timoteo era el hijo de una mujer judía cristiana y un hombre griego. De su padre no sabemos mucho; es probable que ni siquiera hubiera creído el evangelio de Jesucristo. Pero esto no frenó a Timoteo, porque el efecto del evangelio no depende de nuestros familiares, sino de una decisión individual. Timoteo contaba con una madre y una abuela piadosas. La importancia de la enseñanza y el apoyo de una madre es incalculable. También lo es la de una abuela dedicada, o sinceramente, de cualquier persona que esté dispuesta a ser una influencia piadosa en la vida de una persona. Prueba de esto es Timoteo. <br /><br />El Espíritu Santo inspiró a Pablo a escribir dos cartas a Timoteo, y Dios las ha preservado para cada uno de nosotros. El mensaje de las cartas es de bendición a cada creyente, y en particular a cada uno que está comprometido a servir en la iglesia de Cristo, cada uno en su congregación. <br /><br />Dos temas se repiten en la primera epístola: la apostasía, y la organización de la congregación de creyentes. <br /><br />En los capítulos 1 y 4, Pablo advierte a Timoteo de los falsos profetas y la falsa doctrina que amenazaba al cuerpo de Cristo, y de la importancia de que los cristianos mantengamos firme nuestra fe, basados en la verdad absoluta que es Dios y Su Palabra. Estas fábulas, como las llama Pablo, causaban división; y en su palabras, “acarrean disputas más bien que edificación de Dios que es por fe.” <br /><br />La meta de cualquier congregación de cristianos debe ser la mutua edificación, por lo que debemos estar atentos y evitar las enseñanzas y prácticas que causan disputas en lugar de motivar al amor y las buenas obras.  <br /><br />En los capítulos dos y tres Pablo enseña los principios para una iglesia fuerte que resista las falsas enseñanzas que se puedan filtrar en la congregación. Habla de la oración en el capítulo 2 y del carácter de  los líderes de las congregaciones, dando gran importancia a la integridad moral. Asimismo, en los capítulos 5 y 6 extiende estos requisitos a cada creyente, ya que esta integridad de carácter y de forma de vida no es solo necesaria para los líderes, sino para cada persona que confiesa creer en Cristo. <br /><br />Como podemos ver en la segunda parte de los capítulos 3 y 6, la batalla de la fe en la que cada uno militamos se gana confiando en el poder del Espíritu Santo, permaneciendo asidos de la Cabeza, que es Cristo. <br /><br />En la segunda carta a Timoteo, Pablo expone su última voluntad, ya que en el momento de escribirle, el apóstol se encontraba prisionero, y no parecía que pudiera salir de esa situación con vida. En cada uno de los capítulos lo encontramos exhortándo a Timoteo a que se mantenga firme en la fe, a vivir como fiel soldado de Cristo, y a pastorear a los cristianos con amorosa dedicación, protegiéndolos de las enseñanzas y prácticas falsas. <br /><br />Estas cartas que tienen un toque personal de un maestro a su discípulo y amigo nos sirven a nosotros también de ánimo y enseñanza. Al igual que Timoteo, sea cual sea nuestro papel en la congregación, recibamos la Palabra de Dios, viva y eficaz, y vivamos para glorificar a Dios y edificar a otros en la fe.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/39892690</guid><pubDate>Fri, 24 Jul 2026 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/39892690/timoteo_137_cartas_a_timoteo.mp3" length="8252701" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Cartas a Timoteo
 
¿Conoces a Timoteo? Es un personaje del que no sabemos nada negativo. Cuando leemos sobre Timoteo en el libro de Hechos, lo encontramos acompañando y ayudando al apóstol Pablo en sus diferentes viajes para compartir el evangelio y...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Cartas a Timoteo<br /> <br />¿Conoces a Timoteo? Es un personaje del que no sabemos nada negativo. Cuando leemos sobre Timoteo en el libro de Hechos, lo encontramos acompañando y ayudando al apóstol Pablo en sus diferentes viajes para compartir el evangelio y establecer comunidades de nuevos cristianos. <br /><br />Timoteo era el hijo de una mujer judía cristiana y un hombre griego. De su padre no sabemos mucho; es probable que ni siquiera hubiera creído el evangelio de Jesucristo. Pero esto no frenó a Timoteo, porque el efecto del evangelio no depende de nuestros familiares, sino de una decisión individual. Timoteo contaba con una madre y una abuela piadosas. La importancia de la enseñanza y el apoyo de una madre es incalculable. También lo es la de una abuela dedicada, o sinceramente, de cualquier persona que esté dispuesta a ser una influencia piadosa en la vida de una persona. Prueba de esto es Timoteo. <br /><br />El Espíritu Santo inspiró a Pablo a escribir dos cartas a Timoteo, y Dios las ha preservado para cada uno de nosotros. El mensaje de las cartas es de bendición a cada creyente, y en particular a cada uno que está comprometido a servir en la iglesia de Cristo, cada uno en su congregación. <br /><br />Dos temas se repiten en la primera epístola: la apostasía, y la organización de la congregación de creyentes. <br /><br />En los capítulos 1 y 4, Pablo advierte a Timoteo de los falsos profetas y la falsa doctrina que amenazaba al cuerpo de Cristo, y de la importancia de que los cristianos mantengamos firme nuestra fe, basados en la verdad absoluta que es Dios y Su Palabra. Estas fábulas, como las llama Pablo, causaban división; y en su palabras, “acarrean disputas más bien que edificación de Dios que es por fe.” <br /><br />La meta de cualquier congregación de cristianos debe ser la mutua edificación, por lo que debemos estar atentos y evitar las enseñanzas y prácticas que causan disputas en lugar de motivar al amor y las buenas obras.  <br /><br />En los capítulos dos y tres Pablo enseña los principios para una iglesia fuerte que resista las falsas enseñanzas que se puedan filtrar en la congregación. Habla de la oración en el capítulo 2 y del carácter de  los líderes de las congregaciones, dando gran importancia a la integridad moral. Asimismo, en los capítulos 5 y 6 extiende estos requisitos a cada creyente, ya que esta integridad de carácter y de forma de vida no es solo necesaria para los líderes, sino para cada persona que confiesa creer en Cristo. <br /><br />Como podemos ver en la segunda parte de los capítulos 3 y 6, la batalla de la fe en la que cada uno militamos se gana confiando en el poder del Espíritu Santo, permaneciendo asidos de la Cabeza, que es Cristo. <br /><br />En la segunda carta a Timoteo, Pablo expone su última voluntad, ya que en el momento de escribirle, el apóstol se encontraba prisionero, y no parecía que pudiera salir de esa situación con vida. En cada uno de los capítulos lo encontramos exhortándo a Timoteo a que se mantenga firme en la fe, a vivir como fiel soldado de Cristo, y a pastorear a los cristianos con amorosa dedicación, protegiéndolos de las enseñanzas y prácticas falsas. <br /><br />Estas cartas que tienen un toque personal de un maestro a su discípulo y amigo nos sirven a nosotros también de ánimo y enseñanza. Al igual que Timoteo, sea cual sea nuestro papel en la congregación, recibamos la Palabra de Dios, viva y eficaz, y vivamos para glorificar a Dios y edificar a otros en la fe.]]></itunes:summary><itunes:duration>325</itunes:duration><itunes:keywords>abuela,amigo,colaborador,congregación,cristo.,epístola,eunice,evangelio,griego,iglesia,judío,madre,pablo,prisión</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/109290cf3a8ae7e44baee6a1c69d6e62.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Tesalonicenses-136 Cuando morir no es muerte</title><link>https://www.spreaker.com/episode/tesalonicenses-136-cuando-morir-no-es-muerte--39875723</link><description><![CDATA[Cuando morir no es muerte<br /><br />El tema de la muerte es universal, personal e inevitable. Aun si a algunos nos resulta muy difícil hablar de la muerte de otros o sobre la nuestra propia, es un tema que debería tratarse con naturalidad, porque todos, desde el momento en que nacemos tenemos la seguridad de que un día dejaremos esta vida. Claro está que no debe ser un tema en el que meditemos continuamente. Conscientes de que es una realidad en este mundo caído, debemos vivir esta vida con un claro propósito y con la máxima intencionalidad. <br /><br />Cuando los nuevos creyentes de Tesalónica vivieron la muerte de uno de los suyos, Pablo los consoló con la certeza de que Cristo viene, y la muerte aquí en la Tierra no es el final de nuestra vida. Podríamos afirmar, como comparte un himno nuevo que habla sobre el tema, que “No es muerte morir.” Dice así una traducción literal del poema:  <br /><br />No es muerte morir, <br />dejar este camino agotador<br />para unirse a los santos que habitan en lo alto,<br />Que han encontrado su hogar con Dios.<br /><br />No es muerte cerrar los ojos<br />Atenuados por las lágrimas<br />Y despertar con gozo ante el trono,<br />Liberados de nuestros miedos.<br /><br />O Jesús, al haber conquistado la tumba<br />Tu preciosa sangre tiene poder para salvar.<br />Aquellos que en ti confían<br />Descubrirán en tu misericordia<br />Que no es muerte morir.<br /><br />No es muerte desprenderse<br />De este polvo terrenal<br />Y ascender con alas fuertes y nobles<br />Para habitar entre los justificados.<br /><br />No es muerte escuchar<br />La llave abrir la puerta<br />Que nos libera de los años de mortalidad<br />Para alabar a Dios por la eternidad.<br /><br />O Jesús, al haber conquistado la tumba<br />Tu preciosa sangre tiene poder para salvar.<br />Aquellos que en ti confían<br />Descubrirán en tu misericordia<br />Que no es muerte morir.<br /><br />(Compositores: Bob Kauflin / Henri A.c. Malan)<br /><br />En 1 Tesalonicenses 4:13-18 leemos del futuro que espera a cada creyente, y nuestra segura esperanza de vida después de la muerte. <br /><br />En el versículo 13 Pablo les dice:<br /><br />“Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.”<br /><br />¿En qué basamos esta esperanza? Los siguientes versículos explican:<br /><br />“Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él.”<br /><br />Por la resurrección de Cristo tenemos la certeza de que nosotros también seremos resucitados con Él. Y a la venida de Cristo, aquellos que aún viven, serán arrebatados con él en las nubes. <br /><br />¿Y cómo se llevará esto a cabo? Lo leemos también en el texto:<br /><br />“Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.”<br /><br /><br />“Por tanto”, nos dice Pablo en su carta, “alentaos los unos a los otros con estas palabras.” <br /><br />Debemos amar la vida, y vivirla bien, para el Señor. Sin embargo, parte de vivir la vida bien debe incluir un sentimiento de paz ante la muerte, ya sea la nuestra o la de un ser querido. Esta paz que sobrepasa todo entendimiento, se obtiene cuando creemos en la obra de amor de Cristo en nuestro lugar y la certeza de una eternidad en su compañía. <br /><br />Solo entonces pueden ser de aliento estas palabras. En el momento de la aflicción, animémonos unos a otros con la esperanza que nos ha regalado nuestro Salvador. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/39875723</guid><pubDate>Thu, 23 Jul 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/39875723/tesalonicenses_136_cuando_morir_no_es_muerte.mp3" length="9071343" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Cuando morir no es muerte

El tema de la muerte es universal, personal e inevitable. Aun si a algunos nos resulta muy difícil hablar de la muerte de otros o sobre la nuestra propia, es un tema que debería tratarse con naturalidad, porque todos, desde...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Cuando morir no es muerte<br /><br />El tema de la muerte es universal, personal e inevitable. Aun si a algunos nos resulta muy difícil hablar de la muerte de otros o sobre la nuestra propia, es un tema que debería tratarse con naturalidad, porque todos, desde el momento en que nacemos tenemos la seguridad de que un día dejaremos esta vida. Claro está que no debe ser un tema en el que meditemos continuamente. Conscientes de que es una realidad en este mundo caído, debemos vivir esta vida con un claro propósito y con la máxima intencionalidad. <br /><br />Cuando los nuevos creyentes de Tesalónica vivieron la muerte de uno de los suyos, Pablo los consoló con la certeza de que Cristo viene, y la muerte aquí en la Tierra no es el final de nuestra vida. Podríamos afirmar, como comparte un himno nuevo que habla sobre el tema, que “No es muerte morir.” Dice así una traducción literal del poema:  <br /><br />No es muerte morir, <br />dejar este camino agotador<br />para unirse a los santos que habitan en lo alto,<br />Que han encontrado su hogar con Dios.<br /><br />No es muerte cerrar los ojos<br />Atenuados por las lágrimas<br />Y despertar con gozo ante el trono,<br />Liberados de nuestros miedos.<br /><br />O Jesús, al haber conquistado la tumba<br />Tu preciosa sangre tiene poder para salvar.<br />Aquellos que en ti confían<br />Descubrirán en tu misericordia<br />Que no es muerte morir.<br /><br />No es muerte desprenderse<br />De este polvo terrenal<br />Y ascender con alas fuertes y nobles<br />Para habitar entre los justificados.<br /><br />No es muerte escuchar<br />La llave abrir la puerta<br />Que nos libera de los años de mortalidad<br />Para alabar a Dios por la eternidad.<br /><br />O Jesús, al haber conquistado la tumba<br />Tu preciosa sangre tiene poder para salvar.<br />Aquellos que en ti confían<br />Descubrirán en tu misericordia<br />Que no es muerte morir.<br /><br />(Compositores: Bob Kauflin / Henri A.c. Malan)<br /><br />En 1 Tesalonicenses 4:13-18 leemos del futuro que espera a cada creyente, y nuestra segura esperanza de vida después de la muerte. <br /><br />En el versículo 13 Pablo les dice:<br /><br />“Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.”<br /><br />¿En qué basamos esta esperanza? Los siguientes versículos explican:<br /><br />“Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él.”<br /><br />Por la resurrección de Cristo tenemos la certeza de que nosotros también seremos resucitados con Él. Y a la venida de Cristo, aquellos que aún viven, serán arrebatados con él en las nubes. <br /><br />¿Y cómo se llevará esto a cabo? Lo leemos también en el texto:<br /><br />“Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.”<br /><br /><br />“Por tanto”, nos dice Pablo en su carta, “alentaos los unos a los otros con estas palabras.” <br /><br />Debemos amar la vida, y vivirla bien, para el Señor. Sin embargo, parte de vivir la vida bien debe incluir un sentimiento de paz ante la muerte, ya sea la nuestra o la de un ser querido. Esta paz que sobrepasa todo entendimiento, se obtiene cuando creemos en la obra de amor de Cristo en nuestro lugar y la certeza de una eternidad en su compañía. <br /><br />Solo entonces pueden ser de aliento estas palabras. En el momento de la aflicción, animémonos unos a otros con la esperanza que nos ha regalado nuestro Salvador. ]]></itunes:summary><itunes:duration>359</itunes:duration><itunes:keywords>biblia,cristo,esperanza,gozo,importante,morir,muerte,muertos,nubes,paz,resucitados,resurrección,tema,venida,vida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/7f157a5ccfee7cb252265f3a85e9bc0e.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Tesalonicenses-135 Como ladrón en la noche</title><link>https://www.spreaker.com/episode/tesalonicenses-135-como-ladron-en-la-noche--39856596</link><description><![CDATA[Como ladrón en la noche<br /><br />El mensaje de Tesalonicenses es evidente cuando leemos las cartas. El Señor Jesús vuelve, y su venida es segura e inminente. Un evento inminente es uno del que no se sabe el día ni la hora, pero se sabe que está por ocurrir. Así es la venida de Cristo. Pablo advierte a los tesalonicenses que Cristo vendrá como ladrón en la noche. Cuando el ladrón viene, no anuncia su llegada. Así Cristo, aunque sin duda no viene con las intenciones de un ladrón, sí vendrá sin aviso. El anuncio ya está hecho, y nosotros debemos anticipar su venida, estando preparados para que cuando ocurra, no tengamos que estar avergonzados ni sorprendidos. <br /><br />Dice Pablo en 1 Tesalonicenses 5:1-6<br />“Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba. Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche; que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán. Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón. Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas. Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios.”<br /><br />Cuando Cristo venga, como leemos en 2 Tesalonicenses 1, él traerá la retribución justa para cada uno. Nosotros no podemos hacer justicia perfecta aquí en la tierra, pero el Dios justo traerá justicia, como nos dice el texto:  “Porque es justo delante de Dios pagar con tribulación a los que os atribulan, y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder.”<br /><br />Este texto deja bien claro el fin de cada persona en la Tierra. Aquellos que confían en Cristo para salvación estarán eternamente en la presencia del Señor, y aquellos que han rechazado a Dios serán excluidos. Y esto, como dice el versículo 12, “para que el nombre de nuestro Señor Jesucristo sea glorificado.”<br /><br />“El día del Señor está cerca” nos dice el versículo 2 del capítulo 2, pero Dios espera con paciencia a aquellos que aún han de creer en Él. Es la iglesia de Cristo y el Espíritu Santo que en nosotros habita que hace que los eventos del fin no hayan venido ya. 2 Pedro 3:9 nos dice que Dios es paciente, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento. <br /><br />Vivamos conscientes de estas verdades. No tomemos a la ligera el tiempo que tenemos y las oportunidades de traer gloria al nombre de Dios aquí en la Tierra, porque los días son cortos, y no somos ignorantes del futuro que está por venir. <br />Pablo concluye en el capítulo 2: 15-17:<br /><br />“Así que, hermanos, estad firmes, y retened la doctrina que habéis aprendido, sea por palabra, o por carta nuestra. Y el mismo Jesucristo Señor nuestro, y Dios nuestro Padre, el cual nos amó y nos dio consolación eterna y buena esperanza por gracia, conforte vuestros corazones, y os confirme en toda buena palabra y obra.”<br /><br />El Señor viene pronto. Que vivamos esta vida plenamente, con el deseo de ver su rostro, en las palabras del apóstol Juan, diciendo: “Ven, Señor Jesús!]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/39856596</guid><pubDate>Wed, 22 Jul 2026 04:55:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/39856596/tesalonicenses_135_como_ladro_n_en_la_noche.mp3" length="8686001" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Como ladrón en la noche

El mensaje de Tesalonicenses es evidente cuando leemos las cartas. El Señor Jesús vuelve, y su venida es segura e inminente. Un evento inminente es uno del que no se sabe el día ni la hora, pero se sabe que está por ocurrir....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Como ladrón en la noche<br /><br />El mensaje de Tesalonicenses es evidente cuando leemos las cartas. El Señor Jesús vuelve, y su venida es segura e inminente. Un evento inminente es uno del que no se sabe el día ni la hora, pero se sabe que está por ocurrir. Así es la venida de Cristo. Pablo advierte a los tesalonicenses que Cristo vendrá como ladrón en la noche. Cuando el ladrón viene, no anuncia su llegada. Así Cristo, aunque sin duda no viene con las intenciones de un ladrón, sí vendrá sin aviso. El anuncio ya está hecho, y nosotros debemos anticipar su venida, estando preparados para que cuando ocurra, no tengamos que estar avergonzados ni sorprendidos. <br /><br />Dice Pablo en 1 Tesalonicenses 5:1-6<br />“Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba. Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche; que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán. Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón. Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas. Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios.”<br /><br />Cuando Cristo venga, como leemos en 2 Tesalonicenses 1, él traerá la retribución justa para cada uno. Nosotros no podemos hacer justicia perfecta aquí en la tierra, pero el Dios justo traerá justicia, como nos dice el texto:  “Porque es justo delante de Dios pagar con tribulación a los que os atribulan, y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder.”<br /><br />Este texto deja bien claro el fin de cada persona en la Tierra. Aquellos que confían en Cristo para salvación estarán eternamente en la presencia del Señor, y aquellos que han rechazado a Dios serán excluidos. Y esto, como dice el versículo 12, “para que el nombre de nuestro Señor Jesucristo sea glorificado.”<br /><br />“El día del Señor está cerca” nos dice el versículo 2 del capítulo 2, pero Dios espera con paciencia a aquellos que aún han de creer en Él. Es la iglesia de Cristo y el Espíritu Santo que en nosotros habita que hace que los eventos del fin no hayan venido ya. 2 Pedro 3:9 nos dice que Dios es paciente, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento. <br /><br />Vivamos conscientes de estas verdades. No tomemos a la ligera el tiempo que tenemos y las oportunidades de traer gloria al nombre de Dios aquí en la Tierra, porque los días son cortos, y no somos ignorantes del futuro que está por venir. <br />Pablo concluye en el capítulo 2: 15-17:<br /><br />“Así que, hermanos, estad firmes, y retened la doctrina que habéis aprendido, sea por palabra, o por carta nuestra. Y el mismo Jesucristo Señor nuestro, y Dios nuestro Padre, el cual nos amó y nos dio consolación eterna y buena esperanza por gracia, conforte vuestros corazones, y os confirme en toda buena palabra y obra.”<br /><br />El Señor viene pronto. Que vivamos esta vida plenamente, con el deseo de ver su rostro, en las palabras del apóstol Juan, diciendo: “Ven, Señor Jesús!]]></itunes:summary><itunes:duration>342</itunes:duration><itunes:keywords>inminente,juicio,justo,juzgar,paga,retribución,seguro,sorpresa,venida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/9ad630d15240908f2f6745deefed29fd.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Tesalonicenses-134 La voluntad de Dios para sus hijos</title><link>https://www.spreaker.com/episode/tesalonicenses-134-la-voluntad-de-dios-para-sus-hijos--39806450</link><description><![CDATA[La voluntad de Dios para sus hijos<br /><br />Dios especifica Su voluntad para sus hijos. En 1 Tesalonicenses 4:3 leemos que su voluntad para nosotros es nuestra santificación.<br /><br />¿Qué significa esto? Santificado significa “apartado.” Se refiere a algo escogido que se aparta para una función muy especial. <br /><br />En Efesios 1:4 leemos: “nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,”<br /><br />Este concepto es muy sencillo y cotidiano. Me gusta poner el ejemplo del cepillo de dientes. Solemos apartar nuestro cepillo de dientes para un único propósito, cepillarnos los dientes. Para ello debemos mantenerlo “santo” y sin mancha. No utilizaría ese cepillo para limpiar otra cosa que no fuera mis dientes. No quisiera que fuera utilizado para limpiar tampoco los dientes de otro, ¿verdad? Ese cepillo ha sido apartado, y lo mantengo limpio para que pueda cumplir su propósito.<br /><br />Cuando somos santificadas, nuestra vida es apartada para la gloria del Señor y ha de mantenerse limpia y sin mancha.  <br /><br />La santificación es un proceso que comienza en el momento de la salvación y que continúa hasta que lleguemos a la presencia de Dios Padre. <br /><br />¿Pero cómo somos santificados? No es nada que produzcamos nosotros con nuestro esfuerzo <br />2 Corintios 3:18 nos explica que es la obra de Dios en nosotros.  “Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.”<br />Somos transformadas “de gloria en gloria” es decir, poco a poco, sin llegar a acomodarnos por lo que hemos conseguido, sino gozosas en Cristo, deseando crecer más en nuestra santidad. Debemos seguir mirando en la Palabra de Dios, como en un espejo, la reflexión de la gloria de Dios.<br /><br />Jesús pide en oración por sus discípulos en Juan 17:17: “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.”<br /><br />Mirando en Su Palabra podemos conocer al Señor y Su voluntad. Si no tienes tiempo para estudiar Su Palabra, no podrás experimentar la voluntad de Dios para tu vida. <br /><br />Por la Palabra de Dios en Isaías 43:7 sabemos que hemos sido creadas por Dios para traer Gloria a Su nombre. Lo que trae gloria a Su nombre es nuestra salvación primeramente, como también vemos en 2 Tesalonicenses 2:14, y la santificación de sus hijos, como hemos leído en la primera carta. Esa es la voluntad de Dios para cada uno. <br /><br />Nosotros debemos permanecer en la Palabra de Dios para ser santificados, y la santificación debe evidenciarse en nuestra vida: según el texto en Tesalonicenses, el que se santifica para el Señor, se aparta de fornicación (4:3), no agravia ni engaña en nada a su hermano (4:6), desecha la inmundicia y busca la santificación (4:7-8), ama al prójimo, (4:9-10), procura la paz, y se ocupa en sus negocios, trabaja con sus manos y se conduce  honradamente para con los de afuera (4:11-12)<br /><br />Leemos en el capítulo 5 cómo Pablo exhorta a los creyentes a respetar a aquellos que trabajan para el bien espiritual de los cristianos, a no ser ociosos, a alentar a los de poco ánimo y sostener a los débiles, siendo pacientes unos con otros en amor, (5:14). Les ruega que no den mal por mal, sino que elijan siempre el bien (5:15), a que mantengan el gozo en el Señor (5:16), y que oren sin cesar, dando gracias a Dios por todo. <br /><br />El cristiano que está en proceso de santificación vive con la certeza de que Cristo vuelve, como anuncia Pablo a través de las dos cartas, y mientras lo espera, vive una vida que agrada a Dios.  En Romanos 12:2 el apóstol decía: <br />“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.” <br /><br />Lo bonito es que el cristiano que busca la santificación diariamente, al mismo tiempo que cumple la voluntad de Dios, nota que su relación con otros es mucho más agradable y constructiva. La voluntad de Dios resulta ser buena, agradable y perfecta. <br /><br />El mismo Dios de paz nos santifique por completo; y todo nuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es el que nos ha llamado, el cual también lo hará. (2 Tesalonicenses 5:23-24)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/39806450</guid><pubDate>Tue, 21 Jul 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/39806450/tesalonicenses_134_la_voluntad_de_dios_para_sus_hijos.mp3" length="10255240" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>La voluntad de Dios para sus hijos

Dios especifica Su voluntad para sus hijos. En 1 Tesalonicenses 4:3 leemos que su voluntad para nosotros es nuestra santificación.

¿Qué significa esto? Santificado significa “apartado.” Se refiere a algo escogido...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[La voluntad de Dios para sus hijos<br /><br />Dios especifica Su voluntad para sus hijos. En 1 Tesalonicenses 4:3 leemos que su voluntad para nosotros es nuestra santificación.<br /><br />¿Qué significa esto? Santificado significa “apartado.” Se refiere a algo escogido que se aparta para una función muy especial. <br /><br />En Efesios 1:4 leemos: “nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él,”<br /><br />Este concepto es muy sencillo y cotidiano. Me gusta poner el ejemplo del cepillo de dientes. Solemos apartar nuestro cepillo de dientes para un único propósito, cepillarnos los dientes. Para ello debemos mantenerlo “santo” y sin mancha. No utilizaría ese cepillo para limpiar otra cosa que no fuera mis dientes. No quisiera que fuera utilizado para limpiar tampoco los dientes de otro, ¿verdad? Ese cepillo ha sido apartado, y lo mantengo limpio para que pueda cumplir su propósito.<br /><br />Cuando somos santificadas, nuestra vida es apartada para la gloria del Señor y ha de mantenerse limpia y sin mancha.  <br /><br />La santificación es un proceso que comienza en el momento de la salvación y que continúa hasta que lleguemos a la presencia de Dios Padre. <br /><br />¿Pero cómo somos santificados? No es nada que produzcamos nosotros con nuestro esfuerzo <br />2 Corintios 3:18 nos explica que es la obra de Dios en nosotros.  “Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.”<br />Somos transformadas “de gloria en gloria” es decir, poco a poco, sin llegar a acomodarnos por lo que hemos conseguido, sino gozosas en Cristo, deseando crecer más en nuestra santidad. Debemos seguir mirando en la Palabra de Dios, como en un espejo, la reflexión de la gloria de Dios.<br /><br />Jesús pide en oración por sus discípulos en Juan 17:17: “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.”<br /><br />Mirando en Su Palabra podemos conocer al Señor y Su voluntad. Si no tienes tiempo para estudiar Su Palabra, no podrás experimentar la voluntad de Dios para tu vida. <br /><br />Por la Palabra de Dios en Isaías 43:7 sabemos que hemos sido creadas por Dios para traer Gloria a Su nombre. Lo que trae gloria a Su nombre es nuestra salvación primeramente, como también vemos en 2 Tesalonicenses 2:14, y la santificación de sus hijos, como hemos leído en la primera carta. Esa es la voluntad de Dios para cada uno. <br /><br />Nosotros debemos permanecer en la Palabra de Dios para ser santificados, y la santificación debe evidenciarse en nuestra vida: según el texto en Tesalonicenses, el que se santifica para el Señor, se aparta de fornicación (4:3), no agravia ni engaña en nada a su hermano (4:6), desecha la inmundicia y busca la santificación (4:7-8), ama al prójimo, (4:9-10), procura la paz, y se ocupa en sus negocios, trabaja con sus manos y se conduce  honradamente para con los de afuera (4:11-12)<br /><br />Leemos en el capítulo 5 cómo Pablo exhorta a los creyentes a respetar a aquellos que trabajan para el bien espiritual de los cristianos, a no ser ociosos, a alentar a los de poco ánimo y sostener a los débiles, siendo pacientes unos con otros en amor, (5:14). Les ruega que no den mal por mal, sino que elijan siempre el bien (5:15), a que mantengan el gozo en el Señor (5:16), y que oren sin cesar, dando gracias a Dios por todo. <br /><br />El cristiano que está en proceso de santificación vive con la certeza de que Cristo vuelve, como anuncia Pablo a través de las dos cartas, y mientras lo espera, vive una vida que agrada a Dios.  En Romanos 12:2 el apóstol decía: <br />“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.” <br /><br />Lo bonito es que el cristiano que busca la santificación diariamente, al mismo tiempo que cumple la...]]></itunes:summary><itunes:duration>408</itunes:duration><itunes:keywords>apartados,cristo,dios,espejo,futuro,gloria,gozosos,mancha,salvación,santificación,santos,transformados,venida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/9ad630d15240908f2f6745deefed29fd.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Tesalonicenses-133 Introducción a las cartas a los Tesalonicenses</title><link>https://www.spreaker.com/episode/tesalonicenses-133-introduccion-a-las-cartas-a-los-tesalonicenses--39788116</link><description><![CDATA[Primera carta a los Tesalonicenses<br /><br />Esta carta es la primera de todas las epístolas de Pablo. Escrita durante su segundo viaje misionero, la carta iba dirigida a los creyentes en Tesalónica, ciudad romana cosmopolita, capital de provincia y situada en la costa del mar Egeo.<br /><br />En Hechos 17 leemos de la llegada de Pablo a la ciudad de Tesalónica, después de haber compartido el evangelio en Filipos. Parece ser que Pablo estuvo allí unos meses. Lucas comparte que un buen grupo creyó en Cristo, judíos, y gentiles de diferentes nacionalidades. Sin embargo, Pablo tuvo que salir de la ciudad precipitadamente porque “los judíos que no creían,” viendo la obra del evangelio  “causaron gran alboroto,” nos dice el texto.<br /><br />A pesar de los disturbios, los que habían creído en Tesalónica no habían sucumbido a las amenazas de los que luchaban contra la verdad de Cristo. Al contrario, cuando Pablo escribe desde Corinto, de gracias a Dios por los creyentes de Tesalónica, por su amor y dedicación al evangelio. En los versículos 8 y 9 del primer capítulo los alaba por la forma en que han compartido el mensaje de salvación, diciendo: <br />“Porque partiendo de vosotros ha sido divulgada la palabra del Señor, no sólo en Macedonia y Acaya, sino que también en todo lugar vuestra fe en Dios se ha extendido, de modo que nosotros no tenemos necesidad de hablar nada; porque ellos mismos cuentan de nosotros la manera en que nos recibisteis, y cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero,”<br /><br />Pablo, desde Corinto, recibía noticias de que los nuevos creyentes de Tesalónica seguían fieles y creciendo en el Señor. Él quería ir a visitarlos, pero al no serle posible, había pedido a Timoteo que fuera él, y Timoteo había vuelto a Corinto trayendo un buen reportaje de la obra de Dios entre los tesalonicenses, incluso durante momentos de persecución. Leemos en el segundo capítulo (13): <br /><br />“Por lo cual también nosotros sin cesar damos gracias a Dios, de que cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios, la cual actúa en vosotros los creyentes. Y dice también:<br />“Vosotros sois nuestra gloria y gozo.”<br /><br />Y en el capítulo 3, tras haber recibido noticias de parte de Timoteo, Pablo dice:<br /><br />“porque ahora vivimos, si vosotros estáis firmes en el Señor.”<br /><br />Pablo había sufrido persecución por compartir la Palabra, y los cristianos de Tesalónica también, mas lo que los mantenía firmes era el saber que todos tenían puesta su fe en el mismo Salvador, Jesucristo. <br /><br />El peligro era real, mas la esperanza también. Por lo que Pablo cierra el capítulo 3 con estas palabras:<br /><br />“Mas el mismo Dios y Padre nuestro, y nuestro Señor Jesucristo, dirija nuestro camino a vosotros. Y el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros y para con todos—” Todo esto para que sus corazones fueran afirmados, “hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos.” Con este mismo deseo acaba la carta el apóstol.<br /><br />Como cristianos, vivimos para la gloria de Dios, y nuestro deseo ha de ser que cuando lleguemos a la presencia de Dios, podamos ser recibidos con las palabras: bien hecho, siervo fiel. <br /><br />Que sea ésta nuestra oración al leer la primera carta de Pablo a los Tesalonicenses. “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es el que os llama, el cual también lo hará.” (1 Tesalonicenses 5:23-24)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/39788116</guid><pubDate>Mon, 20 Jul 2026 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/39788116/tesalonicenses_133_primera_carta_a_los_tesalonicenses.mp3" length="8649155" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Primera carta a los Tesalonicenses

Esta carta es la primera de todas las epístolas de Pablo. Escrita durante su segundo viaje misionero, la carta iba dirigida a los creyentes en Tesalónica, ciudad romana cosmopolita, capital de provincia y situada en...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Primera carta a los Tesalonicenses<br /><br />Esta carta es la primera de todas las epístolas de Pablo. Escrita durante su segundo viaje misionero, la carta iba dirigida a los creyentes en Tesalónica, ciudad romana cosmopolita, capital de provincia y situada en la costa del mar Egeo.<br /><br />En Hechos 17 leemos de la llegada de Pablo a la ciudad de Tesalónica, después de haber compartido el evangelio en Filipos. Parece ser que Pablo estuvo allí unos meses. Lucas comparte que un buen grupo creyó en Cristo, judíos, y gentiles de diferentes nacionalidades. Sin embargo, Pablo tuvo que salir de la ciudad precipitadamente porque “los judíos que no creían,” viendo la obra del evangelio  “causaron gran alboroto,” nos dice el texto.<br /><br />A pesar de los disturbios, los que habían creído en Tesalónica no habían sucumbido a las amenazas de los que luchaban contra la verdad de Cristo. Al contrario, cuando Pablo escribe desde Corinto, de gracias a Dios por los creyentes de Tesalónica, por su amor y dedicación al evangelio. En los versículos 8 y 9 del primer capítulo los alaba por la forma en que han compartido el mensaje de salvación, diciendo: <br />“Porque partiendo de vosotros ha sido divulgada la palabra del Señor, no sólo en Macedonia y Acaya, sino que también en todo lugar vuestra fe en Dios se ha extendido, de modo que nosotros no tenemos necesidad de hablar nada; porque ellos mismos cuentan de nosotros la manera en que nos recibisteis, y cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero,”<br /><br />Pablo, desde Corinto, recibía noticias de que los nuevos creyentes de Tesalónica seguían fieles y creciendo en el Señor. Él quería ir a visitarlos, pero al no serle posible, había pedido a Timoteo que fuera él, y Timoteo había vuelto a Corinto trayendo un buen reportaje de la obra de Dios entre los tesalonicenses, incluso durante momentos de persecución. Leemos en el segundo capítulo (13): <br /><br />“Por lo cual también nosotros sin cesar damos gracias a Dios, de que cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios, la cual actúa en vosotros los creyentes. Y dice también:<br />“Vosotros sois nuestra gloria y gozo.”<br /><br />Y en el capítulo 3, tras haber recibido noticias de parte de Timoteo, Pablo dice:<br /><br />“porque ahora vivimos, si vosotros estáis firmes en el Señor.”<br /><br />Pablo había sufrido persecución por compartir la Palabra, y los cristianos de Tesalónica también, mas lo que los mantenía firmes era el saber que todos tenían puesta su fe en el mismo Salvador, Jesucristo. <br /><br />El peligro era real, mas la esperanza también. Por lo que Pablo cierra el capítulo 3 con estas palabras:<br /><br />“Mas el mismo Dios y Padre nuestro, y nuestro Señor Jesucristo, dirija nuestro camino a vosotros. Y el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros y para con todos—” Todo esto para que sus corazones fueran afirmados, “hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos.” Con este mismo deseo acaba la carta el apóstol.<br /><br />Como cristianos, vivimos para la gloria de Dios, y nuestro deseo ha de ser que cuando lleguemos a la presencia de Dios, podamos ser recibidos con las palabras: bien hecho, siervo fiel. <br /><br />Que sea ésta nuestra oración al leer la primera carta de Pablo a los Tesalonicenses. “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. 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La nueva condición se reflejaba en una vida ordenada, pero no porque la salvación del alma dependiera de la obediencia a leyes. La salvación del alma la habían obtenido al depositar su fe en Cristo, y el poder de Dios había transformado cada vida. Ahora ya no tenían que sucumbir a las tentaciones del pecado. Como vimos en la carta a los Gálatas, tampoco podían confiar en sus buenas obras ni tenían por qué depender de estas para su bienestar espiritual.<br /><br />Como en Gálatas, en Colosenses 2:20-23 Pablo explica que habiendo sido salvos de la ley y el pecado, ¿por qué seguiría alguien con todas estas ataduras? <br /><br />“Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos tales como: No manejes, ni gustes, ni aun toques (en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres), cosas que todas se destruyen con el uso? Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo; pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne.”<br /><br />Pablo explica aquí que todo esfuerzo que pueda hacer una persona por mejorarse a sí misma puede tener algo de provecho humano pero nadie puede obtener la salvación del alma por su propio esfuerzo, por muy bueno que sea. Por tu esfuerzo y disciplina puedes llegar a ser considerado sabio y tener buena reputación ante la gente, pero el apóstol declara que todos estos esfuerzos humanos no tienen en realidad ningún valor incluso contra los apetitos de la carne. Puede decir esto porque no hay humano que pueda vivir toda su vida en completo control de sus emociones y acciones. Tarde o temprano llegamos a una situación en la que perdemos el control y hacemos aquello que nos habíamos propuesto no hacer. El único en la historia de la humanidad que puede decir que ha vencido la carne es Cristo. Él no cayó en ningún momento de tentación, y es el único del que podemos afirmar que jamás pecó.<br /> <br />El versículo 19 del capítulo 2 explica que la manera de vivir una vida cristiana victoriosa es “asiéndose de la Cabeza.”  El versículo explica que necesitamos estar asidos de Cristo para poder crecer. Es “en virtud de (Cristo) que todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose por las coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que da Dios.” <br /><br />Solo cuando hemos llegado a formar parte del cuerpo, que es la iglesia de Cristo, podemos permanecer bien conectados al que es la Cabeza, “asidos de Cristo”, y así permanecer firmes. En ese momento, podemos, como dice en el capítulo 3, hacer morir lo terrenal en nosotros, “cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia,”<br /><br />No quisiéramos causar ira a la Cabeza, ni vivir en desacuerdo con esta. Creo que estaríamos de acuerdo que en un cuerpo mortal, cuando no hay buena conexión entre la cabeza y el resto del cuerpo, tenemos un serio problema funcional. De la misma manera, el Cuerpo, que es el conjunto de personas que hemos confiado en Cristo como nuestro Salvador, queremos mantener una relación coherente y pacífica con la Cabeza, que es Cristo. <br /><br />Para que cada parte el cuerpo pueda funcionar en armonía, es imprescindible que cada uno de nosotros estemos constantemente conectados a la Palabra que Dios nos ha dejado. A través de la Biblia podemos conocer a Dios y descubrir su voluntad. Así que Pablo les deja este consejo de vida en Colosenses 3:16-17:<br /><br />“La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales. Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.”<br /><br />Esta preciosa armonía hace que el cuerpo funcione para la gloria de Dios. Cada uno estudiando la Palabra de Dios, enseñándonos y animándonos unos a otros, alabando al Señor en nuestros corazones y compartiendo su alabanza unos con otros, y llevando cada pensamiento o acción a Dios, de forma que todo lo que hacemos o no hacemos, es para traer gloria al Padre por medio de la Cabeza que es Cristo. <br /><br />Gracias a Dios por este precioso misterio, por este perfecto plan. Vivamos en unidad y armonía para proclamar su gloria.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/39770326</guid><pubDate>Fri, 17 Jul 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/39770326/colosenses_132_asidos_de_la_cabeza.mp3" length="11536320" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Asidos de la Cabeza

Pablo escribía a personas que habían conocido a Cristo. Los que antes vivían bajo religiones que marcaban el comportamiento que debían seguir sus fieles, ahora vivían para agradar a Dios. Esta nueva forma de vida no dependía del...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Asidos de la Cabeza<br /><br />Pablo escribía a personas que habían conocido a Cristo. Los que antes vivían bajo religiones que marcaban el comportamiento que debían seguir sus fieles, ahora vivían para agradar a Dios. Esta nueva forma de vida no dependía del cumplimiento de ritos y normas. La nueva condición se reflejaba en una vida ordenada, pero no porque la salvación del alma dependiera de la obediencia a leyes. La salvación del alma la habían obtenido al depositar su fe en Cristo, y el poder de Dios había transformado cada vida. Ahora ya no tenían que sucumbir a las tentaciones del pecado. Como vimos en la carta a los Gálatas, tampoco podían confiar en sus buenas obras ni tenían por qué depender de estas para su bienestar espiritual.<br /><br />Como en Gálatas, en Colosenses 2:20-23 Pablo explica que habiendo sido salvos de la ley y el pecado, ¿por qué seguiría alguien con todas estas ataduras? <br /><br />“Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos tales como: No manejes, ni gustes, ni aun toques (en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres), cosas que todas se destruyen con el uso? Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo; pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne.”<br /><br />Pablo explica aquí que todo esfuerzo que pueda hacer una persona por mejorarse a sí misma puede tener algo de provecho humano pero nadie puede obtener la salvación del alma por su propio esfuerzo, por muy bueno que sea. Por tu esfuerzo y disciplina puedes llegar a ser considerado sabio y tener buena reputación ante la gente, pero el apóstol declara que todos estos esfuerzos humanos no tienen en realidad ningún valor incluso contra los apetitos de la carne. Puede decir esto porque no hay humano que pueda vivir toda su vida en completo control de sus emociones y acciones. Tarde o temprano llegamos a una situación en la que perdemos el control y hacemos aquello que nos habíamos propuesto no hacer. El único en la historia de la humanidad que puede decir que ha vencido la carne es Cristo. Él no cayó en ningún momento de tentación, y es el único del que podemos afirmar que jamás pecó.<br /> <br />El versículo 19 del capítulo 2 explica que la manera de vivir una vida cristiana victoriosa es “asiéndose de la Cabeza.”  El versículo explica que necesitamos estar asidos de Cristo para poder crecer. Es “en virtud de (Cristo) que todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose por las coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que da Dios.” <br /><br />Solo cuando hemos llegado a formar parte del cuerpo, que es la iglesia de Cristo, podemos permanecer bien conectados al que es la Cabeza, “asidos de Cristo”, y así permanecer firmes. En ese momento, podemos, como dice en el capítulo 3, hacer morir lo terrenal en nosotros, “cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia,”<br /><br />No quisiéramos causar ira a la Cabeza, ni vivir en desacuerdo con esta. Creo que estaríamos de acuerdo que en un cuerpo mortal, cuando no hay buena conexión entre la cabeza y el resto del cuerpo, tenemos un serio problema funcional. De la misma manera, el Cuerpo, que es el conjunto de personas que hemos confiado en Cristo como nuestro Salvador, queremos mantener una relación coherente y pacífica con la Cabeza, que es Cristo. <br /><br />Para que cada parte el cuerpo pueda funcionar en armonía, es imprescindible que cada uno de nosotros estemos constantemente conectados a la Palabra que Dios nos ha dejado. A través de la Biblia podemos conocer a Dios y descubrir su voluntad. Así que Pablo les deja este consejo de vida en Colosenses 3:16-17:<br /><br />“La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales. 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Si en algún momento te has preguntado o te han preguntado quién es Jesucristo, la carta a los Filipenses te lo describe de manera concisa y precisa y Colosenses también nos habla claramente de su deidad. <br /><br />Jesús no fue tan solo un buen hombre que vivió hace unos dos mil años, que ayudaba a los necesitados y denunciaba las injusticias sociales, como algunos lo describirían. Si vamos a aceptar la figura de Jesús, la cual está científicamente probada, debemos aceptarlo como la Palabra de Dios lo presenta. Alguien ha dicho que si no aceptamos que Jesús murió en la cruz y resucitó al tercer día, como él mismo afirma, entonces no podemos considerarlo un buen hombre, porque sería un mentiroso engañador. <br /><br />La Biblia presenta a Jesucristo como el Mesías, un título que significa “el ungido”. Como el Ungido de Dios, Jesús es la prometida simiente de Abraham que sería para bendición de todas las familias de la tierra. Las escrituras se refieren a él también como Hijo de Dios, hijo de Hombre, el Salvador, el Cristo, Emanuel (Dios con nosotros), o Logos (el Verbo). <br /><br />Jesucristo es enteramente Dios y enteramente hombre. Por este motivo es el único que puede ser el Mediador entre Dios y los hombres. Cuando vivió en la Tierra, tuvo las mismas necesidades que cualquier ser humano; la única diferencia es que no pecó. <br /><br />Jesús también es completamente Dios. <br /><br />Algunos quieren explicar al Cristo desde una perspectiva limitada a la capacidad humana y pecan al negar que Jesús es Dios. En el capítulo 2:9-10 Pablo afirma la deidad de Cristo con estas palabras: “Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.”<br /><br />Las palabras “toda la plenitud de la Deidad” dejan bastante clara la naturaleza divina de Dios. Mas Pablo describe su Deidad aún con más detalle en Colosenses 1:15-20:<br /><br /> “El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia; por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.”<br /><br />Esta descripción no deja lugar a duda. Cristo es la imagen misma del Dios invisible. Es también el creador de todas las cosas, en los cielos y en la tierra, y es también el que sustenta la creación. No solo ha creado todo, sino que hace que todo subsista. Cristo es además la cabeza de la iglesia, siendo Él el origen de la salvación y el medio por el cual somos salvos. En Él habita toda la plenitud, y por eso puede ser él el mediador, habiendo hecho la paz entre Dios y el hombre por medio de la sangre de su cruz. <br />Es por esto que puede presentarnos, como dice el versículo 22, “santos y sin mancha e irreprensibles delante de él;” No que nosotros seamos perfectos cuando recibimos el perdón de Cristo, sino que por medio de su redención, Él nos presentará en el día final santos, sin mancha e irreprensibles delante del trono. Es obra de Cristo, y no nuestra. <br /><br />Es una bendición poder confiar plenamente en Dios, pues el trino Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo nos ha dado la vida aquí en la Tierra y ha provisto la salvación eterna para sus hijos.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/39602552</guid><pubDate>Thu, 16 Jul 2026 05:05:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/39602552/colosenses_131_quie_n_es_el_cristo.mp3" length="10179855" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>¿Quién es el Cristo?

Las epistolas nos describen la deidad de Cristo de una manera espectacular. Si en algún momento te has preguntado o te han preguntado quién es Jesucristo, la carta a los Filipenses te lo describe de manera concisa y precisa y...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[¿Quién es el Cristo?<br /><br />Las epistolas nos describen la deidad de Cristo de una manera espectacular. Si en algún momento te has preguntado o te han preguntado quién es Jesucristo, la carta a los Filipenses te lo describe de manera concisa y precisa y Colosenses también nos habla claramente de su deidad. <br /><br />Jesús no fue tan solo un buen hombre que vivió hace unos dos mil años, que ayudaba a los necesitados y denunciaba las injusticias sociales, como algunos lo describirían. Si vamos a aceptar la figura de Jesús, la cual está científicamente probada, debemos aceptarlo como la Palabra de Dios lo presenta. Alguien ha dicho que si no aceptamos que Jesús murió en la cruz y resucitó al tercer día, como él mismo afirma, entonces no podemos considerarlo un buen hombre, porque sería un mentiroso engañador. <br /><br />La Biblia presenta a Jesucristo como el Mesías, un título que significa “el ungido”. Como el Ungido de Dios, Jesús es la prometida simiente de Abraham que sería para bendición de todas las familias de la tierra. Las escrituras se refieren a él también como Hijo de Dios, hijo de Hombre, el Salvador, el Cristo, Emanuel (Dios con nosotros), o Logos (el Verbo). <br /><br />Jesucristo es enteramente Dios y enteramente hombre. Por este motivo es el único que puede ser el Mediador entre Dios y los hombres. Cuando vivió en la Tierra, tuvo las mismas necesidades que cualquier ser humano; la única diferencia es que no pecó. <br /><br />Jesús también es completamente Dios. <br /><br />Algunos quieren explicar al Cristo desde una perspectiva limitada a la capacidad humana y pecan al negar que Jesús es Dios. En el capítulo 2:9-10 Pablo afirma la deidad de Cristo con estas palabras: “Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.”<br /><br />Las palabras “toda la plenitud de la Deidad” dejan bastante clara la naturaleza divina de Dios. Mas Pablo describe su Deidad aún con más detalle en Colosenses 1:15-20:<br /><br /> “El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia; por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.”<br /><br />Esta descripción no deja lugar a duda. Cristo es la imagen misma del Dios invisible. Es también el creador de todas las cosas, en los cielos y en la tierra, y es también el que sustenta la creación. No solo ha creado todo, sino que hace que todo subsista. Cristo es además la cabeza de la iglesia, siendo Él el origen de la salvación y el medio por el cual somos salvos. En Él habita toda la plenitud, y por eso puede ser él el mediador, habiendo hecho la paz entre Dios y el hombre por medio de la sangre de su cruz. <br />Es por esto que puede presentarnos, como dice el versículo 22, “santos y sin mancha e irreprensibles delante de él;” No que nosotros seamos perfectos cuando recibimos el perdón de Cristo, sino que por medio de su redención, Él nos presentará en el día final santos, sin mancha e irreprensibles delante del trono. Es obra de Cristo, y no nuestra. <br /><br />Es una bendición poder confiar plenamente en Dios, pues el trino Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo nos ha dado la vida aquí en la Tierra y ha provisto la salvación eterna para sus hijos.]]></itunes:summary><itunes:duration>405</itunes:duration><itunes:keywords>creador,diedad,dios,espíritu,hijo,hombre,padre,rey,salvador,santo,sustentador,trino</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/7b8b7f2b9dd6a452a06154a0b614e636.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Colosenses-130 Colosenses</title><link>https://www.spreaker.com/episode/colosenses-130-colosenses--39264691</link><description><![CDATA[Colosenses<br /><br />Pablo escribió la carta a la iglesia de Colosas desde prisión. Epafras, pastor de la iglesia, había compartido con Pablo lo que el Señor estaba haciendo entre los colosenses. La iglesia estaba creciendo a pesar de la presión que los creyentes recibían de judaizantes y de la influencia de las creencias paganas de la cultura que los rodeaba. Leemos en el primer versículo que Timoteo estaba con Pablo cuando escribió la carta que iba dirigida a aquellos que habían confiado en Cristo y se congregaban en la iglesia de Colosas. Sin embargo, en el capítulo 4 Pablo les dice que debían compartir la carta con los creyentes de Laodicea, y leer ellos la carta que Pablo les había enviado. Algunos creen que la carta que Pablo envió a los Laodicenses era una copia de la misma carta que envió a los Efesios. Existe una copia antigua de la epístola que no tiene el título, indicando posiblemente que otras iglesias también recibieron la carta.<br /><br />Pablo no había estado en Colosas y no conocía a la iglesia. Había oído de ellos, y en sus oraciones daba gracias a Dios por los creyentes ahí, por la fe que estos tenían y por el amor con que la demostraban. En el capítulo 2 Pablo les dice: “Porque quiero que sepáis cuán gran lucha sostengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca han visto mi rostro; para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.”<br /><br /><br />La carta a los colosenses y la carta a los Efesios tienen mucho en común. En ambas encontramos a Pablo dando gracias por los hermanos y orando por ellos, para que pudieran crecer en el conocimiento de Dios y así vivir una vida digna del evangelio. <br /><br />El apóstol entendía bien que para vivir como Dios quiere, primero tenemos que conocer bien a Dios. Como en la carta a los efesios, la primera parte presenta la doctrina, o lo que llamaríamos la teoría, y la segunda parte nos muestra la aplicación de dicha doctrina. <br /><br />En el capítulo 1, leemos cómo el Padre nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; y “nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados. (Colosenses 1:12-14)<br /><br />En Cristo, estamos completos. Hemos sido perdonados, nuestra deuda anulada; y ahora nuestra vida y esperanza descansan en la plenitud de Cristo, y Él nos completa. En Colosenses 3:4 leemos que “Cuando Cristo, se manifieste, entonces [nosotros] también [seremos] manifestados con él en gloria.” <br /><br />Basado en esa verdad, Pablo les dice: <br />“Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.” (Colosenses 3:1)<br /><br />Esta plenitud que tenemos en Cristo se manifiesta en una vida nueva, caracterizada por el fruto del Espíritu Santo y demostrada en nuestra relación con otros, comenzando por los de nuestra casa y extendiéndose a aquellos con los que tenemos contacto. <br /><br />Con la imagen de un cambio de ropa, el apóstol enseña: <br /><br />Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto. Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.”<br /><br />Dios, el cual nos ha ofrecido su perdón, paz y amor, es el que nos capacita para amar a nuestro prójimo. Gracias a Dios por amarnos y completarnos en Cristo. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/39264691</guid><pubDate>Wed, 15 Jul 2026 05:10:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/39264691/colosenses_130_colosenses.mp3" length="9608137" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Colosenses

Pablo escribió la carta a la iglesia de Colosas desde prisión. Epafras, pastor de la iglesia, había compartido con Pablo lo que el Señor estaba haciendo entre los colosenses. La iglesia estaba creciendo a pesar de la presión que los...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Colosenses<br /><br />Pablo escribió la carta a la iglesia de Colosas desde prisión. Epafras, pastor de la iglesia, había compartido con Pablo lo que el Señor estaba haciendo entre los colosenses. La iglesia estaba creciendo a pesar de la presión que los creyentes recibían de judaizantes y de la influencia de las creencias paganas de la cultura que los rodeaba. Leemos en el primer versículo que Timoteo estaba con Pablo cuando escribió la carta que iba dirigida a aquellos que habían confiado en Cristo y se congregaban en la iglesia de Colosas. Sin embargo, en el capítulo 4 Pablo les dice que debían compartir la carta con los creyentes de Laodicea, y leer ellos la carta que Pablo les había enviado. Algunos creen que la carta que Pablo envió a los Laodicenses era una copia de la misma carta que envió a los Efesios. Existe una copia antigua de la epístola que no tiene el título, indicando posiblemente que otras iglesias también recibieron la carta.<br /><br />Pablo no había estado en Colosas y no conocía a la iglesia. Había oído de ellos, y en sus oraciones daba gracias a Dios por los creyentes ahí, por la fe que estos tenían y por el amor con que la demostraban. En el capítulo 2 Pablo les dice: “Porque quiero que sepáis cuán gran lucha sostengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca han visto mi rostro; para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.”<br /><br /><br />La carta a los colosenses y la carta a los Efesios tienen mucho en común. En ambas encontramos a Pablo dando gracias por los hermanos y orando por ellos, para que pudieran crecer en el conocimiento de Dios y así vivir una vida digna del evangelio. <br /><br />El apóstol entendía bien que para vivir como Dios quiere, primero tenemos que conocer bien a Dios. Como en la carta a los efesios, la primera parte presenta la doctrina, o lo que llamaríamos la teoría, y la segunda parte nos muestra la aplicación de dicha doctrina. <br /><br />En el capítulo 1, leemos cómo el Padre nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; y “nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados. (Colosenses 1:12-14)<br /><br />En Cristo, estamos completos. Hemos sido perdonados, nuestra deuda anulada; y ahora nuestra vida y esperanza descansan en la plenitud de Cristo, y Él nos completa. En Colosenses 3:4 leemos que “Cuando Cristo, se manifieste, entonces [nosotros] también [seremos] manifestados con él en gloria.” <br /><br />Basado en esa verdad, Pablo les dice: <br />“Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.” (Colosenses 3:1)<br /><br />Esta plenitud que tenemos en Cristo se manifiesta en una vida nueva, caracterizada por el fruto del Espíritu Santo y demostrada en nuestra relación con otros, comenzando por los de nuestra casa y extendiéndose a aquellos con los que tenemos contacto. <br /><br />Con la imagen de un cambio de ropa, el apóstol enseña: <br /><br />Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto. Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.”<br /><br />Dios, el cual nos ha ofrecido su perdón, paz y amor, es el que nos capacita para amar a nuestro prójimo. Gracias a Dios por amarnos y completarnos en Cristo. ]]></itunes:summary><itunes:duration>381</itunes:duration><itunes:keywords>amor,colosas,completos,cristo,efesios,espíritu,gozo,nueva,paz,perdón,santo,vestíos,vida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/109290cf3a8ae7e44baee6a1c69d6e62.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Filipenses-129 Una vida de gozo</title><link>https://www.spreaker.com/episode/filipenses-129-una-vida-de-gozo--38236858</link><description><![CDATA[Una vida de gozo<br /><br />La carta a los Filipenses presenta una vida gozosa, fundada en Cristo, y desarrollada en oración continua y compromiso firme. <br /><br />Pablo da en el capítulo 4 pautas para poder disfrutar del día a día, sin afán, sin disensiones, sin contiendas ni peleas. La vida del cristiano se debería caracterizar por una actitud de gratitud y confianza. Dice Pablo en los versículos 6-7:<br /><br />“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.<br />Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”<br /><br />¿No te gustaría que tu vida fuera como Pablo la describe en estos versículos? Creo que el deseo de paz es común al ser humano. Y Dios nos ofrece su paz, la cual sobrepasa todo entendimiento. Es imposible llegar a comprender la paz que Dios da, porque la da incluso cuando a nuestro alrededor no hay sosiego. Es un misterio, pero el cristiano que confía en Dios, en los momentos más turbulentos puede disfrutar de un sentimiento de paz interior que no es posible explicar. <br /><br />Esto se hace posible cuando Dios guarda nuestro corazón y nuestra mente, como dice el texto. Una mente controlada por el Espíritu de Dios es capaz de meditar en la grandeza del Señor cuando todo a su alrededor tambalea. Por esto el apóstol exhorta a los creyentes de Filipos a traer las preocupaciones al Señor en oración, y en el versículo 8 a dejar que sea Dios mismo el que guarde nuestros pensamientos:  <br /><br />“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.”<br /><br />Cuando nuestros pensamientos son como dice el texto, podemos damos cuenta de que estamos sintonizados con Dios. Y cuando nos salimos de la frecuencia de Dios, nuestros pensamientos acaban desviándose hacia lo que no es cierto, preocupándonos por cosas que no son reales e imaginando situaciones que nos quitan la paz. Acabamos perdiendo el tiempo pensando en cosas deshonestas que alguien nos ha hecho o peor aún, que nosotros podríamos hacer. Nos permitimos pensar en aquellos que tienen mala fama, aún si el pensar en ellos nos pone de mal humor. Dejamos que nuestra mente dé vueltas sobre cosas que no tienen virtud alguna, y acabamos criticando en lugar de dar gracias. Cuando damos rienda suelta a nuestros propios pensamientos, en lugar de paz, sufrimos ansiedad, miedo, y desánimo. <br /><br />En lugar de esto, tomemos el reto que Dios nos ofrece. Si dejamos que Dios tome el mando de nuestra mente podremos disfrutar de la paz de Dios y de los buenos pensamientos que Él quiere producir en nosotros. Pablo había aprendido a tener paz y gozo en cualquier situación. Dice en los versículos 12 y 13: “Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”<br /><br />Así como Pablo vivía, podemos vivir nosotras. Al hacer esto, no sólo podremos disfrutar de paz y ver la vida de forma más positiva, sino que seremos sal y luz en medio de aquellos que no han experimentado la paz de Dios. <br /> <br />Pablo acaba la epístola dando gracias a Dios por todas sus bondades, deseando que la gracia de Dios abunde en la vida de cada cristiano, y afirmando en Filipenses 4:19 que Dios siempre cuida a los suyos. Descansemos seguros en esta promesa:<br /><br /> “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.”<br /><br />A Él sea la gloria.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/38236858</guid><pubDate>Tue, 14 Jul 2026 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/38236858/filipenses_129_una_vida_de_gozo.mp3" length="9468250" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Una vida de gozo

La carta a los Filipenses presenta una vida gozosa, fundada en Cristo, y desarrollada en oración continua y compromiso firme. 

Pablo da en el capítulo 4 pautas para poder disfrutar del día a día, sin afán, sin disensiones, sin...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Una vida de gozo<br /><br />La carta a los Filipenses presenta una vida gozosa, fundada en Cristo, y desarrollada en oración continua y compromiso firme. <br /><br />Pablo da en el capítulo 4 pautas para poder disfrutar del día a día, sin afán, sin disensiones, sin contiendas ni peleas. La vida del cristiano se debería caracterizar por una actitud de gratitud y confianza. Dice Pablo en los versículos 6-7:<br /><br />“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.<br />Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”<br /><br />¿No te gustaría que tu vida fuera como Pablo la describe en estos versículos? Creo que el deseo de paz es común al ser humano. Y Dios nos ofrece su paz, la cual sobrepasa todo entendimiento. Es imposible llegar a comprender la paz que Dios da, porque la da incluso cuando a nuestro alrededor no hay sosiego. Es un misterio, pero el cristiano que confía en Dios, en los momentos más turbulentos puede disfrutar de un sentimiento de paz interior que no es posible explicar. <br /><br />Esto se hace posible cuando Dios guarda nuestro corazón y nuestra mente, como dice el texto. Una mente controlada por el Espíritu de Dios es capaz de meditar en la grandeza del Señor cuando todo a su alrededor tambalea. Por esto el apóstol exhorta a los creyentes de Filipos a traer las preocupaciones al Señor en oración, y en el versículo 8 a dejar que sea Dios mismo el que guarde nuestros pensamientos:  <br /><br />“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.”<br /><br />Cuando nuestros pensamientos son como dice el texto, podemos damos cuenta de que estamos sintonizados con Dios. Y cuando nos salimos de la frecuencia de Dios, nuestros pensamientos acaban desviándose hacia lo que no es cierto, preocupándonos por cosas que no son reales e imaginando situaciones que nos quitan la paz. Acabamos perdiendo el tiempo pensando en cosas deshonestas que alguien nos ha hecho o peor aún, que nosotros podríamos hacer. Nos permitimos pensar en aquellos que tienen mala fama, aún si el pensar en ellos nos pone de mal humor. Dejamos que nuestra mente dé vueltas sobre cosas que no tienen virtud alguna, y acabamos criticando en lugar de dar gracias. Cuando damos rienda suelta a nuestros propios pensamientos, en lugar de paz, sufrimos ansiedad, miedo, y desánimo. <br /><br />En lugar de esto, tomemos el reto que Dios nos ofrece. Si dejamos que Dios tome el mando de nuestra mente podremos disfrutar de la paz de Dios y de los buenos pensamientos que Él quiere producir en nosotros. Pablo había aprendido a tener paz y gozo en cualquier situación. Dice en los versículos 12 y 13: “Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”<br /><br />Así como Pablo vivía, podemos vivir nosotras. Al hacer esto, no sólo podremos disfrutar de paz y ver la vida de forma más positiva, sino que seremos sal y luz en medio de aquellos que no han experimentado la paz de Dios. <br /> <br />Pablo acaba la epístola dando gracias a Dios por todas sus bondades, deseando que la gracia de Dios abunde en la vida de cada cristiano, y afirmando en Filipenses 4:19 que Dios siempre cuida a los suyos. Descansemos seguros en esta promesa:<br /><br /> “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.”<br /><br />A Él sea la gloria.]]></itunes:summary><itunes:duration>375</itunes:duration><itunes:keywords>afán,agradecimiento,corazón,gozo,gracia,gracias,mente,oración,paz,pensamientos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/81ec64ca0f7cbd622848bee970d81fbf.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Filipenses-128 Enemigos de la cruz</title><link>https://www.spreaker.com/episode/filipenses-128-enemigos-de-la-cruz--37892496</link><description><![CDATA[Enemigos de la cruz<br /><br />Aunque muchos no buscan a Dios, creo que podríamos decir que la mayoría de las personas no se considerarían a sí mismos como enemigos de la cruz. Esa terminología suena muy fuerte. Se podría aplicar a los que persiguen a los cristianos para destruirlos, o a aquellos que les hacen la vida imposible, pero no para el ciudadano de a pie. La mayoría diría que la religión puede ser beneficiosa en moderación, si es para hacer el bien, mas no consideran que ellos la necesiten. <br /><br />¿Pero qué dice la biblia en cuanto a esto? ¿Quienes son los enemigos de la cruz? Filipenses 3:18-21 advierte: “Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal. Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.”<br /><br />Pablo presenta un contraste entre los enemigos de la cruz y los seguidores de Cristo, y no parece dejar margen para aquellos que no son ni uno ni otro. Este contraste ya lo había hecho antes, cuando hablaba de las obras de la carne y las obras del Espíritu. También ha hablado de lo terrenal y lo celestial en 1 Corintios 15, y hablará también a los Colosenses del cuerpo terrenal y el espiritual. Santiago también contrasta la sabiduría terrenal con la celestial, no dando lugar a otro tipo de sabiduría. <br /><br />Siguiendo esta dicotomía debemos concluir que aquellos que no tienen la ciudadanía en los cielos, que no viven esperando al Salvador, se encuentran en ese primer grupo que Pablo describe como enemigos de la cruz de Cristo. Sé que hay personas que son amigos del cristianismo, porque reconocen que con la filosofía cristiana el mundo funciona más ordenadamente. Mas Pablo describe a los enemigos de la cruz como aquellos que "adoran el vientre, y cuya gloria es su vergüenza". Está describiendo a los que solo piensan en satisfacer los deseos del cuerpo, viviendo para comer y beber, y disfrutar de los placeres de la vida. No es que comer y beber y disfrutar la vida sea malo, pero estas personas solo piensan en lo terrenal, en el aquí y ahora, y no tienen tiempo para pensar en las cosas celestiales. No quieren perder ni un minuto de su tiempo aquí en la Tierra para considerar el estado de su alma ni lo que les espera después de la muerte. Solo tienen tiempo para las cosas de esta tierra. A estos les llama el apóstol enemigos de la cruz, y nos dice que su destino final es la perdición. Ellos no recibirán el supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús al final de la carrera de la vida. Habrán corrido, pero hacia la perdición. <br /><br />En lugar de vivir para Cristo, habrán vivido para ellos mismos, y la llegada a la meta será triste, pues todo para lo que han vivido se quedará a este lado, y lo único que encontrarán a la llegada será perdición, lejos de la presencia de Cristo.<br /><br />No quisiera sonar pesimista ni catastrófica, pero quisiera comunicar ese sentimiento de urgencia que he sentido al leer el texto en Filipenses 3. Pablo quería proteger a estos cristianos de los enemigos de la cruz, pero muchas veces nosotras mismas podemos mostrar características que nos identificarían con estos. Si decimos con Pablo “Para mí el vivir es Cristo”, no podemos vivir el día a día pensando en lo material solamente, lo que comeremos, lo que haremos, lo que lograremos. Si de verdad vivimos en Cristo, lo demás debe ocupar menos importancia en nuestras vidas. Yo debería cuidar mi alma más, y no dar tanta importancia a las cosas terrenales. Debería prepararme para reaccionar mejor a las decepciones diarias, y debería pasar más tiempo con Dios, y no esperar a llegar a la gloria. Al final de la carrera me espera el Salvador, pero puedo correr el curso de su mano. No quiero que se me confunda con un enemigo de la cruz.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/37892496</guid><pubDate>Mon, 13 Jul 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/37892496/filipenses_128_enemigos_de_la_cruz.mp3" length="9684739" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Enemigos de la cruz

Aunque muchos no buscan a Dios, creo que podríamos decir que la mayoría de las personas no se considerarían a sí mismos como enemigos de la cruz. Esa terminología suena muy fuerte. Se podría aplicar a los que persiguen a los...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Enemigos de la cruz<br /><br />Aunque muchos no buscan a Dios, creo que podríamos decir que la mayoría de las personas no se considerarían a sí mismos como enemigos de la cruz. Esa terminología suena muy fuerte. Se podría aplicar a los que persiguen a los cristianos para destruirlos, o a aquellos que les hacen la vida imposible, pero no para el ciudadano de a pie. La mayoría diría que la religión puede ser beneficiosa en moderación, si es para hacer el bien, mas no consideran que ellos la necesiten. <br /><br />¿Pero qué dice la biblia en cuanto a esto? ¿Quienes son los enemigos de la cruz? Filipenses 3:18-21 advierte: “Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal. Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.”<br /><br />Pablo presenta un contraste entre los enemigos de la cruz y los seguidores de Cristo, y no parece dejar margen para aquellos que no son ni uno ni otro. Este contraste ya lo había hecho antes, cuando hablaba de las obras de la carne y las obras del Espíritu. También ha hablado de lo terrenal y lo celestial en 1 Corintios 15, y hablará también a los Colosenses del cuerpo terrenal y el espiritual. Santiago también contrasta la sabiduría terrenal con la celestial, no dando lugar a otro tipo de sabiduría. <br /><br />Siguiendo esta dicotomía debemos concluir que aquellos que no tienen la ciudadanía en los cielos, que no viven esperando al Salvador, se encuentran en ese primer grupo que Pablo describe como enemigos de la cruz de Cristo. Sé que hay personas que son amigos del cristianismo, porque reconocen que con la filosofía cristiana el mundo funciona más ordenadamente. Mas Pablo describe a los enemigos de la cruz como aquellos que "adoran el vientre, y cuya gloria es su vergüenza". Está describiendo a los que solo piensan en satisfacer los deseos del cuerpo, viviendo para comer y beber, y disfrutar de los placeres de la vida. No es que comer y beber y disfrutar la vida sea malo, pero estas personas solo piensan en lo terrenal, en el aquí y ahora, y no tienen tiempo para pensar en las cosas celestiales. No quieren perder ni un minuto de su tiempo aquí en la Tierra para considerar el estado de su alma ni lo que les espera después de la muerte. Solo tienen tiempo para las cosas de esta tierra. A estos les llama el apóstol enemigos de la cruz, y nos dice que su destino final es la perdición. Ellos no recibirán el supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús al final de la carrera de la vida. Habrán corrido, pero hacia la perdición. <br /><br />En lugar de vivir para Cristo, habrán vivido para ellos mismos, y la llegada a la meta será triste, pues todo para lo que han vivido se quedará a este lado, y lo único que encontrarán a la llegada será perdición, lejos de la presencia de Cristo.<br /><br />No quisiera sonar pesimista ni catastrófica, pero quisiera comunicar ese sentimiento de urgencia que he sentido al leer el texto en Filipenses 3. Pablo quería proteger a estos cristianos de los enemigos de la cruz, pero muchas veces nosotras mismas podemos mostrar características que nos identificarían con estos. Si decimos con Pablo “Para mí el vivir es Cristo”, no podemos vivir el día a día pensando en lo material solamente, lo que comeremos, lo que haremos, lo que lograremos. Si de verdad vivimos en Cristo, lo demás debe ocupar menos importancia en nuestras vidas. Yo debería cuidar mi alma más, y no dar tanta importancia a las cosas terrenales. 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Corre en dirección a esta meta, e intenta no hacer nada que le haga difícil correr con soltura y determinación. Su vestimenta, de los pies a la cabeza está diseñado para hacer la carrera más eficaz y agradable. Su calzado es cómodo, sus calcetines transpirables, sus pantalones frescos y su camisa suave y agradable. Puede que lleve una gorra y que se haya aplicado crema solar, dependiendo de cómo sea el recorrido hacia la meta. No sé si Pablo había sido corredor pero en el texto nos da ideas de cómo se debe correr la carrera de la fe para llegar a la meta con satisfacción. <br /><br /><br />Filipenses 2:16 dice que nos es necesario correr “asidos de la palabra de vida, para que en el día de Cristo yo pueda gloriarme de que no he corrido en vano, ni en vano he trabajado.”<br /><br />Todo el esfuerzo que la carrera conlleva no debería ser en vano, por lo que tenemos que entender bien la palabra de vida que Dios nos ha dado. <br /><br /><br />En Filipenses 3:12-14, Pablo, hablando de cómo correr la carrera cristiana para llegar a alcanzar el premio, nos dice:<br /><br /><br />“No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.”<br /><br />Aquí vemos definida la meta del cristiano: es “el premio del llamamiento de Dios en Cristo Jesús” el cual es supremo, el más alto llamamiento. Esto describe el momento de la glorificación, cuando en el juicio final el Señor llame nuestro nombre y nos dé paso a la vida eterna con Cristo. Esta es la meta de cada persona que a través de la historia ha confiado en la obra redentora de Cristo en la cruz. Cuando allá se pase lista, todo aquel que ha iniciado la carrera de la fe en Cristo habrá seguido en la carrera gracias al don del Salvador y llegará a la meta esperada. Pablo advierte a aquellos que no sienten que están en la carrera, que no tienen el sentir que hubo en Cristo Jesús, descrito en el capítulo 2, diciéndoles: “Así que, todos los que somos perfectos (es decir, los que hemos sido perfeccionados por la obra de Cristo en la cruz), esto mismo sintamos; y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios.” Pídele a Dios que te muestre si estás o no en la carrera, e inscríbete por fe en Cristo, porque el premio te espera en la meta, y podrás disfrutar de la perfecta comunión con Cristo. <br /><br />Es por este supremo premio que nos espera que el apóstol puede decir en el 1:22: “Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.” Pablo vivía su vida para Cristo, por lo que sin importar las circunstancias, la vivía gozoso y con ganas, y sabía que si moría, alcanzaría la meta por la que vivía, que era Cristo mismo. Cuando vivimos para cualquier cosa en esta vida, ya sea fama, dinero o diversión, en el momento de la muerte lo perdemos, porque nada podemos llevar con nosotros al la tumba. Mas cuando vivimos para Cristo, la muerte es la obtención plena de aquello para lo que hemos vivido. <br /><br />Por este motivo Pablo proclama sin titubear en el capítulo 3:7-9 “Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo, y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe.”<br /><br />En el capítulo cuatro, Pablo anima a los filipenses a permanecer unidos, firmes en el Señor, y gozosos, porque el Señor está cerca. <br /><br />Mantengamos la vista en la meta, en el premio que Cristo ya ha ganado por nosotros. Prosigamos con confianza, porque a la llegada está nuestro Salvador esperando con los brazos abiertos, y por el camino, su Espíritu nos sostiene y nos guía. Sin duda, no tenemos nada que temer, porque viviendo para el Señor, todo es ganancia.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/37492318</guid><pubDate>Fri, 10 Jul 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/37492318/filipenses_127_hacia_la_meta.mp3" length="10396412" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Hacia la meta

El apóstol Pablo en la carta a los Filipenses utiliza una imagen de una carrera para explicar la vida cristiana. Cuando uno comienza una carrera, tiene claro dónde se encuentra la meta. Corre en dirección a esta meta, e intenta no hacer...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Hacia la meta<br /><br />El apóstol Pablo en la carta a los Filipenses utiliza una imagen de una carrera para explicar la vida cristiana. Cuando uno comienza una carrera, tiene claro dónde se encuentra la meta. Corre en dirección a esta meta, e intenta no hacer nada que le haga difícil correr con soltura y determinación. Su vestimenta, de los pies a la cabeza está diseñado para hacer la carrera más eficaz y agradable. Su calzado es cómodo, sus calcetines transpirables, sus pantalones frescos y su camisa suave y agradable. Puede que lleve una gorra y que se haya aplicado crema solar, dependiendo de cómo sea el recorrido hacia la meta. No sé si Pablo había sido corredor pero en el texto nos da ideas de cómo se debe correr la carrera de la fe para llegar a la meta con satisfacción. <br /><br /><br />Filipenses 2:16 dice que nos es necesario correr “asidos de la palabra de vida, para que en el día de Cristo yo pueda gloriarme de que no he corrido en vano, ni en vano he trabajado.”<br /><br />Todo el esfuerzo que la carrera conlleva no debería ser en vano, por lo que tenemos que entender bien la palabra de vida que Dios nos ha dado. <br /><br /><br />En Filipenses 3:12-14, Pablo, hablando de cómo correr la carrera cristiana para llegar a alcanzar el premio, nos dice:<br /><br /><br />“No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.”<br /><br />Aquí vemos definida la meta del cristiano: es “el premio del llamamiento de Dios en Cristo Jesús” el cual es supremo, el más alto llamamiento. Esto describe el momento de la glorificación, cuando en el juicio final el Señor llame nuestro nombre y nos dé paso a la vida eterna con Cristo. Esta es la meta de cada persona que a través de la historia ha confiado en la obra redentora de Cristo en la cruz. Cuando allá se pase lista, todo aquel que ha iniciado la carrera de la fe en Cristo habrá seguido en la carrera gracias al don del Salvador y llegará a la meta esperada. Pablo advierte a aquellos que no sienten que están en la carrera, que no tienen el sentir que hubo en Cristo Jesús, descrito en el capítulo 2, diciéndoles: “Así que, todos los que somos perfectos (es decir, los que hemos sido perfeccionados por la obra de Cristo en la cruz), esto mismo sintamos; y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios.” Pídele a Dios que te muestre si estás o no en la carrera, e inscríbete por fe en Cristo, porque el premio te espera en la meta, y podrás disfrutar de la perfecta comunión con Cristo. <br /><br />Es por este supremo premio que nos espera que el apóstol puede decir en el 1:22: “Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.” Pablo vivía su vida para Cristo, por lo que sin importar las circunstancias, la vivía gozoso y con ganas, y sabía que si moría, alcanzaría la meta por la que vivía, que era Cristo mismo. Cuando vivimos para cualquier cosa en esta vida, ya sea fama, dinero o diversión, en el momento de la muerte lo perdemos, porque nada podemos llevar con nosotros al la tumba. Mas cuando vivimos para Cristo, la muerte es la obtención plena de aquello para lo que hemos vivido. <br /><br />Por este motivo Pablo proclama sin titubear en el capítulo 3:7-9 “Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo, y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe.”<br /><br />En el capítulo cuatro, Pablo anima a los...]]></itunes:summary><itunes:duration>414</itunes:duration><itunes:keywords>carrera,correr,cristo,ganar,meta,premio,regalo,vencer,victoria</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ab74a1c99c01472f2b6f896e8397c5dc.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Filipenses-126 Unánimes en Cristo</title><link>https://www.spreaker.com/episode/filipenses-126-unanimes-en-cristo--36612938</link><description><![CDATA[Unánimes en Cristo<br /><br />Si tuviéramos que elegir un pasaje como núcleo del libro de Filipenses, sería el texto del capítulo 2 en el que el apóstol presenta el carácter y la obra de Cristo en nuestro favor. <br /><br />Pablo establece su argumento de la siguiente forma en los versículos 1 y 2:<br /><br />“Por tanto, si hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable, si alguna misericordia,<br />completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa.”<br /><br />Esto podríamos decirlo en otras palabras, ya que sus premisas son correctas:<br /><br />Puesto que hay consolación en Cristo, puesto que tenemos consuelo en su amor, puesto que disfrutamos de la comunión del Espíritu, de su afecto entrañable y de toda misericordia, podemos tener un mismo espíritu, sentir lo mismo y tener el mismo amor. Podemos vivir unánimes en Cristo, gracias al evangelio. Por tanto, los siguientes versículos se hacen posible. Pablo nos reta a vivir conforme a estas premisas, diciendo:<br /><br />“Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.”<br /><br />Cuando vivimos conforme al ejemplo de Jesucristo, no buscamos nuestra gloria, sino que damos de nosotros mismos para el bien de los que nos rodean. Y el texto nos exhorta con estas palabras:<br /><br />“Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.”<br /><br />La esencia del evangelio es que Cristo, siendo Dios mismo, se bajó a sí mismo a nuestro nivel, para darnos el regalo de la salvación. Esto le costó la vida, padeciendo una muerte no solo dolorosa, sino también humillante; y todo por nuestra redención. Mas Dios no lo dejó humillado, sino que<br /><br />“Dios también lo exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.”<br /><br />Nuestro Salvador es vencedor, y por medio de Él podremos disfrutar de la victoria eterna sobre el mal. <br /><br />Por Su obra en la cruz podemos vivir una vida que da gloria a Su nombre, unánimes, en amor, y con gozo; sin murmuraciones ni contiendas, (2:14), “asidos de la palabra de vida” (2:16). Muchos han seguido el ejemplo de Cristo, dando de lo suyo para el bien de otros, sirviendo a los que necesitan ayuda, prestando atención a aquellos que necesitan un hombro amigo. Haciendo esto unos con otros, cumplimos el consejo del apóstol, regocijándonos en el Señor, gozosos unos con otros, para gloria de Dios Padre.  ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/36612938</guid><pubDate>Thu, 09 Jul 2026 05:09:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/36612938/filipenses_126_una_nimes_en_cristo.mp3" length="7863288" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Unánimes en Cristo

Si tuviéramos que elegir un pasaje como núcleo del libro de Filipenses, sería el texto del capítulo 2 en el que el apóstol presenta el carácter y la obra de Cristo en nuestro favor. 

Pablo establece su argumento de la siguiente...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Unánimes en Cristo<br /><br />Si tuviéramos que elegir un pasaje como núcleo del libro de Filipenses, sería el texto del capítulo 2 en el que el apóstol presenta el carácter y la obra de Cristo en nuestro favor. <br /><br />Pablo establece su argumento de la siguiente forma en los versículos 1 y 2:<br /><br />“Por tanto, si hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable, si alguna misericordia,<br />completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa.”<br /><br />Esto podríamos decirlo en otras palabras, ya que sus premisas son correctas:<br /><br />Puesto que hay consolación en Cristo, puesto que tenemos consuelo en su amor, puesto que disfrutamos de la comunión del Espíritu, de su afecto entrañable y de toda misericordia, podemos tener un mismo espíritu, sentir lo mismo y tener el mismo amor. Podemos vivir unánimes en Cristo, gracias al evangelio. Por tanto, los siguientes versículos se hacen posible. Pablo nos reta a vivir conforme a estas premisas, diciendo:<br /><br />“Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.”<br /><br />Cuando vivimos conforme al ejemplo de Jesucristo, no buscamos nuestra gloria, sino que damos de nosotros mismos para el bien de los que nos rodean. Y el texto nos exhorta con estas palabras:<br /><br />“Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.”<br /><br />La esencia del evangelio es que Cristo, siendo Dios mismo, se bajó a sí mismo a nuestro nivel, para darnos el regalo de la salvación. Esto le costó la vida, padeciendo una muerte no solo dolorosa, sino también humillante; y todo por nuestra redención. Mas Dios no lo dejó humillado, sino que<br /><br />“Dios también lo exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.”<br /><br />Nuestro Salvador es vencedor, y por medio de Él podremos disfrutar de la victoria eterna sobre el mal. <br /><br />Por Su obra en la cruz podemos vivir una vida que da gloria a Su nombre, unánimes, en amor, y con gozo; sin murmuraciones ni contiendas, (2:14), “asidos de la palabra de vida” (2:16). Muchos han seguido el ejemplo de Cristo, dando de lo suyo para el bien de otros, sirviendo a los que necesitan ayuda, prestando atención a aquellos que necesitan un hombro amigo. Haciendo esto unos con otros, cumplimos el consejo del apóstol, regocijándonos en el Señor, gozosos unos con otros, para gloria de Dios Padre.  ]]></itunes:summary><itunes:duration>308</itunes:duration><itunes:keywords>amor,cristo,dios,gloria,gozo,humildad,regocijar</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/81ec64ca0f7cbd622848bee970d81fbf.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Filipenses-125 Filipenses</title><link>https://www.spreaker.com/episode/filipenses-125-filipenses--36243798</link><description><![CDATA[Filipenses<br /><br />Filipos, ciudad que debe su nombre al rey Filipo II, padre de Alejandro Magno, llegó a ser una colonia del imperio romano. Situada en la región de Macedonia, Filipos era una ciudad de gran importancia en los días del apóstol, y fue en esta ciudad que se fundó la primera iglesia en tierras europeas. En Hechos 16 leemos que cuando Pablo, Silas y Timoteo intentaron ir a Bitinia, en Asia, el Espíritu no se lo permitió, y “les fue prohibido hablar la palabra en Asia” nos dice el texto; entonces vieron en visión a un varón macedonio que les rogaba que pasaran hasta Macedonia. Y así fue como llegaron hasta Filipo, donde Lidia, vendedora de púrpura escuchó el evangelio y lo recibió, y donde el carcelero y su familia llegaron a conocer a Cristo también. <br />En la carta a los Filipenses encontramos a Pablo escribiendo desde prisión y orando por los filipenses del mismo modo que había orado por los creyentes de Éfeso y de la zona. El apóstol daba gracias por ellos, porque habían llegado a compartir la gracia de Dios a través del evangelio, confiando en que Dios, que había comenzado la obra en ellos dándoles la salvación, la continuaría hasta la perfección en el momento de la glorificación. Pablo, sentía que estos cristianos compartían con él la gracia de Dios sin importar dónde se encontrara cada uno. Pablo estaba en ese momento en prisión por predicar el evangelio, mas sentía gozo al meditar en todas las bendiciones del evangelio, incluyendo la compañía espiritual de otros y la seguridad de una herencia en Cristo. <br /><br />La iglesia de Filipo estaría compuesta por personas que habían salido del paganísmo y habían llegado a conocer a Cristo, por lo que no encontramos comentarios sobre judíos y gentiles. Esto serían en su mayoría gentiles. <br /><br />Pablo escribe a los filipenses una carta bastante personal, tocando temas prácticos del andar cristiano. <br /><br />Pablo agradece a los filipenses que lo hayan sostenido con sus oraciones y sus regalos de amor. Su petición por los filipenses la vemos en los versículos 8-11: “Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aun más y más en ciencia y en todo conocimiento, para que aprobéis lo mejor” Pablo rogaba para que estos cristianos pudieran vivir una vida sincera y sin reproches hasta el día en que estuvieran en la presencia de Cristo, que pudieran abundar en sus vidas  los frutos de justicia por medio de Jesucristo, y así dieran gloria y alabanza a Dios por su andar diario. En el último capítulo de la carta, Pablo una vez más agradece a los filipenses por el cariño que le habían mostrado, recordándoles en el versículo 19, el conocido principio que Dios cuida de sus hijos, por lo que podemos dar libremente de todo aquello que Dios nos da, porque: “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.”<br /><br />Esta verdad nos permite estar gozosos sin importar la situación, confiando en que Dios cuida a los suyos. No siempre entendemos por qué Dios permite que hijos suyos sean perseguidos por aquellos que persiguen el evangelio de Cristo. Entendemos que cuando esto ocurre, estamos participando de los sufrimientos, como comenta en Filipenses 1:19 y 3:10. Pablo entendía que Dios podía hacer que incluso en la persecución, el nombre de Dios pudiera ser proclamado y glorificado, y esto lo consideraba un honor.  <br /><br />En el segundo capítulo de Filipenses, Pablo presenta el corazón del libro al mostrar el carácter y la obra de Cristo. Con Cristo como ejemplo, el apóstol nos muestra destellos de lo que es una vida digna del evangelio de Cristo. El contenido del libro está directamente conectado al núcleo, que es la persona de Jesucristo. Aquellos que hemos gustado la gracia y el amor de Dios podemos vivir una vida de gozo y confianza, intercediendo en oración unos por otros y apoyándonos en la fe hasta el día de Jesucristo.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/36243798</guid><pubDate>Wed, 08 Jul 2026 05:05:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/36243798/filipenses_125_filipenses.mp3" length="9289362" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Filipenses

Filipos, ciudad que debe su nombre al rey Filipo II, padre de Alejandro Magno, llegó a ser una colonia del imperio romano. Situada en la región de Macedonia, Filipos era una ciudad de gran importancia en los días del apóstol, y fue en esta...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Filipenses<br /><br />Filipos, ciudad que debe su nombre al rey Filipo II, padre de Alejandro Magno, llegó a ser una colonia del imperio romano. Situada en la región de Macedonia, Filipos era una ciudad de gran importancia en los días del apóstol, y fue en esta ciudad que se fundó la primera iglesia en tierras europeas. En Hechos 16 leemos que cuando Pablo, Silas y Timoteo intentaron ir a Bitinia, en Asia, el Espíritu no se lo permitió, y “les fue prohibido hablar la palabra en Asia” nos dice el texto; entonces vieron en visión a un varón macedonio que les rogaba que pasaran hasta Macedonia. Y así fue como llegaron hasta Filipo, donde Lidia, vendedora de púrpura escuchó el evangelio y lo recibió, y donde el carcelero y su familia llegaron a conocer a Cristo también. <br />En la carta a los Filipenses encontramos a Pablo escribiendo desde prisión y orando por los filipenses del mismo modo que había orado por los creyentes de Éfeso y de la zona. El apóstol daba gracias por ellos, porque habían llegado a compartir la gracia de Dios a través del evangelio, confiando en que Dios, que había comenzado la obra en ellos dándoles la salvación, la continuaría hasta la perfección en el momento de la glorificación. Pablo, sentía que estos cristianos compartían con él la gracia de Dios sin importar dónde se encontrara cada uno. Pablo estaba en ese momento en prisión por predicar el evangelio, mas sentía gozo al meditar en todas las bendiciones del evangelio, incluyendo la compañía espiritual de otros y la seguridad de una herencia en Cristo. <br /><br />La iglesia de Filipo estaría compuesta por personas que habían salido del paganísmo y habían llegado a conocer a Cristo, por lo que no encontramos comentarios sobre judíos y gentiles. Esto serían en su mayoría gentiles. <br /><br />Pablo escribe a los filipenses una carta bastante personal, tocando temas prácticos del andar cristiano. <br /><br />Pablo agradece a los filipenses que lo hayan sostenido con sus oraciones y sus regalos de amor. Su petición por los filipenses la vemos en los versículos 8-11: “Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aun más y más en ciencia y en todo conocimiento, para que aprobéis lo mejor” Pablo rogaba para que estos cristianos pudieran vivir una vida sincera y sin reproches hasta el día en que estuvieran en la presencia de Cristo, que pudieran abundar en sus vidas  los frutos de justicia por medio de Jesucristo, y así dieran gloria y alabanza a Dios por su andar diario. En el último capítulo de la carta, Pablo una vez más agradece a los filipenses por el cariño que le habían mostrado, recordándoles en el versículo 19, el conocido principio que Dios cuida de sus hijos, por lo que podemos dar libremente de todo aquello que Dios nos da, porque: “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.”<br /><br />Esta verdad nos permite estar gozosos sin importar la situación, confiando en que Dios cuida a los suyos. No siempre entendemos por qué Dios permite que hijos suyos sean perseguidos por aquellos que persiguen el evangelio de Cristo. Entendemos que cuando esto ocurre, estamos participando de los sufrimientos, como comenta en Filipenses 1:19 y 3:10. Pablo entendía que Dios podía hacer que incluso en la persecución, el nombre de Dios pudiera ser proclamado y glorificado, y esto lo consideraba un honor.  <br /><br />En el segundo capítulo de Filipenses, Pablo presenta el corazón del libro al mostrar el carácter y la obra de Cristo. Con Cristo como ejemplo, el apóstol nos muestra destellos de lo que es una vida digna del evangelio de Cristo. El contenido del libro está directamente conectado al núcleo, que es la persona de Jesucristo. Aquellos que hemos gustado la gracia y el amor de Dios podemos vivir una vida de gozo y confianza, intercediendo en oración unos por otros y apoyándonos en la fe hasta el día de Jesucristo.]]></itunes:summary><itunes:duration>368</itunes:duration><itunes:keywords>amor,carcelero,cristo,digno,europa,evangelio,gloria,gozo,lidia,macedonia,pablo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/29fc3b5597382349432a1c4138599a4f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Efesios-124 El andar del cristiano</title><link>https://www.spreaker.com/episode/efesios-124-el-andar-del-cristiano--35548904</link><description><![CDATA[El andar del cristiano<br /><br />En la segunda parte de la carta a los Efésios, Pablo pasa a mostrarnos cómo el evangelio se evidencia en la vida del cristiano. <br /><br />En el capítulo 4, Pablo comienza con esta petición a los cristianos de Éfeso: “os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados.” Puesto que Dios nos ha llamado a la salvación y santificación, y nos ha dado su poder para ser fortalecidos internamente, debemos vivir diariamente como corresponde a esta vocación. <br /><br />¿Y cómo es esta manera de andar o de vivir? En primer lugar Pablo da una lista de actitudes que describen al cristiano en los versículos 2-5: “con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.” <br /><br />Las características que menciona son parte del fruto del Espíritu: humildad, mansedumbre, paciencia, amor, paz, todo esto necesario para preservar la unidad en el Espíritu. La unidad en la fe y el conocimiento de Dios nos permite no solo ir creciendo en el Señor, sino también ayudando a otros a crecer. Dios, en su sabiduría, usa a individuos para perfeccionarnos unos a otros. En las palabras de Pablo, “que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor. (Efesios 4:15-16)<br /><br />Así como veíamos en el capítulo 3 que Dios usa a los creyentes para mostrar su sabiduría a los principados y potestades en el universo, Dios usa a su iglesia para la mutua edificación, cada uno con su don personal, usándolo en mansedumbre para la gloria de Dios. <br /><br />En los últimos tres capítulos vemos cómo la antigua manera de vivir es sustituida por una forma de andar de acuerdo con la vida nueva en Cristo. Pablo no describe un cambio de actuación aprendido, sino más bien presenta un cambio interior que se va reflejando en una nueva forma de vida. Las conversaciones necias y vacías pasan a ser conversaciones de gratitud y alabanza. En lugar de agradarnos a nosotros mismos, buscamos agradar a Dios, evitando actitudes y acciones que Dios condena y haciendo aquellas cosas que Dios aprueba. <br /><br />Este cambio de corazón se refleja también en nuestra relación con otros. En primer lugar, se muestra en nuestra relación con los más cercanos. La última sección de Efesios 5 describe una relación de amor y respeto mutuo entre el esposo y la esposa. Y los primeros versículos del capítulos 6 tratan la relación entre padres e hijos, así como las relaciones laborales. <br /><br />Todas estas relaciones interpersonales tienen en común el respeto que Dios da a cada ser humano y que espera de nosotros. La falta de respeto interpersonal es síntoma de una pobre relación con Dios que necesita atención. Cuando tratamos con otros, debemos hacerlo para agradar a Dios, y no a los hombres, “sabiendo que el bien que cada uno hiciere, ése recibirá del Señor, sea siervo o sea libre” (Efesios 6:8).<br /><br />Cuando actuamos con este principio en mente, la relación entre el esposo y la esposa mostrará el amor de Dios a la iglesia, y el respeto de la iglesia a Cristo, y esto se reflejará en la administración y el funcionamiento del hogar. Los hijos que entienden la bendición de Dios a aquellos que le obedecen, mostrarán respeto a sus padres, y los padres que comprenden que su autoridad como padres es una responsabilidad dada por Dios, al cual tendrán que dar cuenta, tratarán a sus hijos con el cuidado y la dedicación que Dios espera de ellos. En el ámbito laboral, el trabajador tratará a su jefe con respeto y el empresario no se aprovechará de sus empleados, sino que los tratará correctamente.<br /><br />Todo esto, una vez más, es imposible de mantener diariamente sin los recursos que Dios nos ha dado en el momento de la salvación. Cuando recibimos la salvación de Cristo, obtenemos también la armadura de Dios, “para que podamos resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.” (Efesios 6:13): El yelmo de la salvación nos capacita para llevar la armadura, el cinto de verdad nos guía, la coraza de justicia nos da la capacidad para tomar las decisiones correctas en la batalla, el escudo de la fe nos protege de la duda y el desánimo, y podemos usar la espada de la Palabra cuando nos enfrentamos a las tentaciones diarias. <br /><br />Recordemos en las situaciones diarias que nuestro verdadero enemigo no es la persona que tenemos delante. No olvidemos que nuestra lucha es contra fuerzas espirituales, “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.” (Efesios 6:12)<br /><br />Tomemos por tanto los recursos que Dios nos ha dado, y vivamos una vida según el corazón de Dios. Comprobaremos que esta forma de vivir no solo agrada a Dios, sino que es una vida mucho más gozosa y llena de paz en nuestro interior y con los que nos rodean.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/35548904</guid><pubDate>Tue, 07 Jul 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/35548904/efesios_124_el_andar_del_cristiano.mp3" length="12431821" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El andar del cristiano

En la segunda parte de la carta a los Efésios, Pablo pasa a mostrarnos cómo el evangelio se evidencia en la vida del cristiano. 

En el capítulo 4, Pablo comienza con esta petición a los cristianos de Éfeso: “os ruego que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El andar del cristiano<br /><br />En la segunda parte de la carta a los Efésios, Pablo pasa a mostrarnos cómo el evangelio se evidencia en la vida del cristiano. <br /><br />En el capítulo 4, Pablo comienza con esta petición a los cristianos de Éfeso: “os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados.” Puesto que Dios nos ha llamado a la salvación y santificación, y nos ha dado su poder para ser fortalecidos internamente, debemos vivir diariamente como corresponde a esta vocación. <br /><br />¿Y cómo es esta manera de andar o de vivir? En primer lugar Pablo da una lista de actitudes que describen al cristiano en los versículos 2-5: “con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.” <br /><br />Las características que menciona son parte del fruto del Espíritu: humildad, mansedumbre, paciencia, amor, paz, todo esto necesario para preservar la unidad en el Espíritu. La unidad en la fe y el conocimiento de Dios nos permite no solo ir creciendo en el Señor, sino también ayudando a otros a crecer. Dios, en su sabiduría, usa a individuos para perfeccionarnos unos a otros. En las palabras de Pablo, “que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor. (Efesios 4:15-16)<br /><br />Así como veíamos en el capítulo 3 que Dios usa a los creyentes para mostrar su sabiduría a los principados y potestades en el universo, Dios usa a su iglesia para la mutua edificación, cada uno con su don personal, usándolo en mansedumbre para la gloria de Dios. <br /><br />En los últimos tres capítulos vemos cómo la antigua manera de vivir es sustituida por una forma de andar de acuerdo con la vida nueva en Cristo. Pablo no describe un cambio de actuación aprendido, sino más bien presenta un cambio interior que se va reflejando en una nueva forma de vida. Las conversaciones necias y vacías pasan a ser conversaciones de gratitud y alabanza. En lugar de agradarnos a nosotros mismos, buscamos agradar a Dios, evitando actitudes y acciones que Dios condena y haciendo aquellas cosas que Dios aprueba. <br /><br />Este cambio de corazón se refleja también en nuestra relación con otros. En primer lugar, se muestra en nuestra relación con los más cercanos. La última sección de Efesios 5 describe una relación de amor y respeto mutuo entre el esposo y la esposa. Y los primeros versículos del capítulos 6 tratan la relación entre padres e hijos, así como las relaciones laborales. <br /><br />Todas estas relaciones interpersonales tienen en común el respeto que Dios da a cada ser humano y que espera de nosotros. La falta de respeto interpersonal es síntoma de una pobre relación con Dios que necesita atención. Cuando tratamos con otros, debemos hacerlo para agradar a Dios, y no a los hombres, “sabiendo que el bien que cada uno hiciere, ése recibirá del Señor, sea siervo o sea libre” (Efesios 6:8).<br /><br />Cuando actuamos con este principio en mente, la relación entre el esposo y la esposa mostrará el amor de Dios a la iglesia, y el respeto de la iglesia a Cristo, y esto se reflejará en la administración y el funcionamiento del hogar. Los hijos que entienden la bendición de Dios a aquellos que le obedecen, mostrarán respeto a sus padres, y los padres que comprenden que su autoridad como padres es una responsabilidad dada por Dios, al cual tendrán que dar cuenta, tratarán a sus hijos con el cuidado y la dedicación que Dios espera de ellos. En el ámbito laboral, el trabajador tratará a su jefe con respeto y el empresario no se aprovechará de sus empleados, sino que los tratará correctamente.<br /><br />Todo esto, una vez más, es imposible de mantener diariamente sin los recursos que Dios nos ha...]]></itunes:summary><itunes:duration>499</itunes:duration><itunes:keywords>amor,armadura,biblia,coraza,empleados,empresario,escudo,espada,esposa,esposo,gozo,hijos,jefe,mansedumbre,padres,paz,relaciones,respeto,yelmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/7b8b7f2b9dd6a452a06154a0b614e636.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Efesios-123 Las riquezas de su gracia</title><link>https://www.spreaker.com/episode/efesios-123-las-riquezas-de-su-gracia--35316490</link><description><![CDATA[Las riquezas de su gracia<br /><br />Solemos dar de lo que tenemos, por lo que es seguro decir que si no tienes algo, no lo puedes compartir con nadie. <br /><br />Cuando Dios da gracia, es porque Él es rico en gracia y misericordia. La gracia es un favor inmerecido. Dios es capaz de dar gracia, porque Él es el mismo concepto de gracia. Es compasivo y misericordioso. Dios nos puede dar vida, porque Él es la vida, como confesó Jesús en Juan 14:6. En Efesios 2 leemos que cuando estábamos muertos en nuestros propios delitos y pecados, Dios dio vida.  En el versículo 3 leemos: “todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. Como veíamos en Gálatas, en la reflexión sobre la carne y el Espíritu, en nuestra condición natural, vivimos para los deseos de la carne. Hay quien cree que vive según sus propios deseos, pero si somos sinceras, como Pablo expresaba en 2 Corintios, esas cosas que queremos hacer no llegamos a hacerlas, y aquello que determinamos no hacer, acabamos haciéndolo en repetidas ocasiones. Y es que en nuestras propias fuerzas, tendemos a practicar las obras de la carne.<br /><br />Mas afortunadamente para nosotras, no tenemos que permanecer esclavizadas a la carne. Efesios 2:4-7 nos anuncia: “Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.”<br /><br />Dios nos ha dado una vida nueva en Cristo, para mostrar a través de los siglos la riqueza de su gracia. Ha sido bondadoso hacia aquellos que lo rechazábamos. Eso es ser rico en gracia; eso es ser rico en misericordia.  <br /><br />Como dice el capítulo 2, cuando estábamos lejos de Dios y ajenos a su voluntad, sin esperanza y sin Dios, hemos “sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.” (Efesios 2:13)<br /><br />“Así que”, dice Pablo en los versículos 19-23, “ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.”<br /><br />Ahora somos familia de Dios, gracias a su gracia salvadora. Ahora los cristianos formamos un cuerpo, un edificio fundado en Cristo, la piedra angular, y ahora, por la gracia de Dios, somos templo del Espíritu Santo. <br /><br />No olvidemos nunca de donde nos ha rescatado Dios, y cuál es nuestro destino, gracias a su rica misericordia. Meditemos a menudo en la riqueza de la gracia de Dios.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/35316490</guid><pubDate>Mon, 06 Jul 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/35316490/efesios_123_las_riquezas_de_su_gracia.mp3" length="8055435" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Las riquezas de su gracia

Solemos dar de lo que tenemos, por lo que es seguro decir que si no tienes algo, no lo puedes compartir con nadie. 

Cuando Dios da gracia, es porque Él es rico en gracia y misericordia. La gracia es un favor inmerecido....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Las riquezas de su gracia<br /><br />Solemos dar de lo que tenemos, por lo que es seguro decir que si no tienes algo, no lo puedes compartir con nadie. <br /><br />Cuando Dios da gracia, es porque Él es rico en gracia y misericordia. La gracia es un favor inmerecido. Dios es capaz de dar gracia, porque Él es el mismo concepto de gracia. Es compasivo y misericordioso. Dios nos puede dar vida, porque Él es la vida, como confesó Jesús en Juan 14:6. En Efesios 2 leemos que cuando estábamos muertos en nuestros propios delitos y pecados, Dios dio vida.  En el versículo 3 leemos: “todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. Como veíamos en Gálatas, en la reflexión sobre la carne y el Espíritu, en nuestra condición natural, vivimos para los deseos de la carne. Hay quien cree que vive según sus propios deseos, pero si somos sinceras, como Pablo expresaba en 2 Corintios, esas cosas que queremos hacer no llegamos a hacerlas, y aquello que determinamos no hacer, acabamos haciéndolo en repetidas ocasiones. Y es que en nuestras propias fuerzas, tendemos a practicar las obras de la carne.<br /><br />Mas afortunadamente para nosotras, no tenemos que permanecer esclavizadas a la carne. Efesios 2:4-7 nos anuncia: “Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.”<br /><br />Dios nos ha dado una vida nueva en Cristo, para mostrar a través de los siglos la riqueza de su gracia. Ha sido bondadoso hacia aquellos que lo rechazábamos. Eso es ser rico en gracia; eso es ser rico en misericordia.  <br /><br />Como dice el capítulo 2, cuando estábamos lejos de Dios y ajenos a su voluntad, sin esperanza y sin Dios, hemos “sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.” (Efesios 2:13)<br /><br />“Así que”, dice Pablo en los versículos 19-23, “ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.”<br /><br />Ahora somos familia de Dios, gracias a su gracia salvadora. Ahora los cristianos formamos un cuerpo, un edificio fundado en Cristo, la piedra angular, y ahora, por la gracia de Dios, somos templo del Espíritu Santo. <br /><br />No olvidemos nunca de donde nos ha rescatado Dios, y cuál es nuestro destino, gracias a su rica misericordia. Meditemos a menudo en la riqueza de la gracia de Dios.]]></itunes:summary><itunes:duration>316</itunes:duration><itunes:keywords>amor,cristo,cuerpo,edificio,gracia,misericordia,piedra,vida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ab74a1c99c01472f2b6f896e8397c5dc.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Efesios-122 Oración de intercesión</title><link>https://www.spreaker.com/episode/efesios-122-oracion-de-intercesion--35065650</link><description><![CDATA[Oración de intercesión<br /><br />Pablo, en el capítulo 3 de Efesios explica cómo Dios, en su perfecto plan, había abierto la puerta de la salvación a los gentiles, presentando el evangelio de Jesucristo. Me encanta el mensaje del versículo 10, donde leemos del plan perfecto de Dios: “que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales.”<br /><br />El propósito eterno de Dios es dar a conocer su sabiduría, y pudiéndolo hacer de cualquier manera, ha elegido hacerlo a través de nosotros, su iglesia, aquellos que hemos confiado en Él para salvación.<br /><br />Pablo, confiando en la seguridad de la esperanza eterna que tenemos en Cristo, anima a los cristianos de Éfeso a no preocuparse por las tribulaciones que él mismo estaba pasando durante su encarcelamiento. Pablo no estaba en la cárcel por crímenes que había cometido. Su único delito era predicar la palabra de Dios. <br /><br />Pablo aprovechaba bien el tiempo en prisión, orado por los cristianos que estaban fuera, y animándolos en su andar diario con Dios. <br /><br />Les dice en el capítulo 3: “Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, … para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.”<br /><br />Cuando Pablo aquí ora por los creyentes, pide que estos sean fortalecidos internamente. Muchas veces oramos por las necesidades físicas de las personas, lo cual es bueno y necesario, pero a veces olvidamos la importancia de ser fortalecidos en Cristo, de permanecer firmes, arraigados y cimentados en amor, y que lleguemos a entender y disfrutar la esencia de Dios y la bendición de ser sus hijos. <br /><br />Así como Pablo oraba, debemos pedir nosotras por los que desean andar en los caminos del Señor, alentándonos unos a otros, y llevando las necesidades espirituales a “aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros.” el poder de Dios mismo. <br /><br />A este, el Todopoderoso, nuestro creador, salvador y sustentador  “sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.”<br /><br />Así acaba el apóstol su oración en este capítulo. Sigamos el ejemplo del apóstol. Sigamos este ejemplo de intercesión. Llevemos a nuestros hermanos en oración ante Dios, para que seamos fortalecidos en el Señor, para la gloria de Dios.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/35065650</guid><pubDate>Fri, 03 Jul 2026 05:12:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/35065650/efesios_122_oracio_n_de_intercesio_n.mp3" length="7377415" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Oración de intercesión

Pablo, en el capítulo 3 de Efesios explica cómo Dios, en su perfecto plan, había abierto la puerta de la salvación a los gentiles, presentando el evangelio de Jesucristo. Me encanta el mensaje del versículo 10, donde leemos del...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Oración de intercesión<br /><br />Pablo, en el capítulo 3 de Efesios explica cómo Dios, en su perfecto plan, había abierto la puerta de la salvación a los gentiles, presentando el evangelio de Jesucristo. Me encanta el mensaje del versículo 10, donde leemos del plan perfecto de Dios: “que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales.”<br /><br />El propósito eterno de Dios es dar a conocer su sabiduría, y pudiéndolo hacer de cualquier manera, ha elegido hacerlo a través de nosotros, su iglesia, aquellos que hemos confiado en Él para salvación.<br /><br />Pablo, confiando en la seguridad de la esperanza eterna que tenemos en Cristo, anima a los cristianos de Éfeso a no preocuparse por las tribulaciones que él mismo estaba pasando durante su encarcelamiento. Pablo no estaba en la cárcel por crímenes que había cometido. Su único delito era predicar la palabra de Dios. <br /><br />Pablo aprovechaba bien el tiempo en prisión, orado por los cristianos que estaban fuera, y animándolos en su andar diario con Dios. <br /><br />Les dice en el capítulo 3: “Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, … para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.”<br /><br />Cuando Pablo aquí ora por los creyentes, pide que estos sean fortalecidos internamente. 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En la carta a los Efesios, Pablo nos deja constancia de su oración, la cual podemos seguir como ejemplo de nuestra intercesión por aquellos que están en el camino con nosotros. <br /><br />En el primer capítulo, Pablo comienza con una alabanza a Dios mismo, recordando Su perfecto amor y Su gracia que ha derramado sobre cada uno de nosotros. <br /><br />Efesios 1:3-4 “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él”<br /><br />Dios, de su propia voluntad, como hemos visto ya en otros textos, nos escogió desde antes de la fundación del mundo. El Dios eterno en su omnisciencia predeterminó que nosotros en el siglo XXI creeríamos en la obra de Cristo en la cruz y seríamos sus hijos. Su conocimiento y su poder supera nuestro entendimiento, mas podemos disfrutar del hecho de que en su amor, nos predestinó, nos adoptó, nos redimió, nos perdonó, nos hizo aceptos en Cristo el Amado.<br /><br />No se limitó a salvarnos para que no pereciéramos en nuestra iniquidad, sino que además, nos dicen los versículos 7-9, “según las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia, nos dio a conocer el misterio de su voluntad.” Dios nos ha dado su Palabra, para que podamos conocerle a Él y conocer su voluntad. <br /><br />Dios nos ha declarado herederos de la gracia, para alabanza de su gloria, y nos ha dado al Espíritu Santo como las arras de la herencia que recibiremos en gloria. Dios no se ha dejado ningún detalle. No hay nada que nos falte en Él. Todo lo que necesitamos para la vida cristiana aquí y la eternidad en gloria ya nos ha sido otorgado. Por todo esto podemos estar agradecidos. <br /><br />Por todo esto, Pablo oraba por los Efesios, primeramente dando gracias por la salvación que podían disfrutar. En los versículos 15-17 les dice: <br /><br />“Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él.”<br /><br />Podemos poner en práctica esta oración de gratitud a Dios por nosotras y por aquellos que nos rodean. Que podamos reconocer y apreciar aquello que Dios ya ha hecho por nosotras, y que cada uno de nosotros podamos crecer en sabiduría y conocimiento de Dios. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/34672512</guid><pubDate>Thu, 02 Jul 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/34672512/efesios_121_oracio_n_de_gratitud.mp3" length="7051200" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Oración de gratitud

La Biblia nos anima a orar unos por otros. Pero a veces es difícil saber cómo podemos orar por nuestros familiares y amigos. En la carta a los Efesios, Pablo nos deja constancia de su oración, la cual podemos seguir como ejemplo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Oración de gratitud<br /><br />La Biblia nos anima a orar unos por otros. Pero a veces es difícil saber cómo podemos orar por nuestros familiares y amigos. En la carta a los Efesios, Pablo nos deja constancia de su oración, la cual podemos seguir como ejemplo de nuestra intercesión por aquellos que están en el camino con nosotros. <br /><br />En el primer capítulo, Pablo comienza con una alabanza a Dios mismo, recordando Su perfecto amor y Su gracia que ha derramado sobre cada uno de nosotros. <br /><br />Efesios 1:3-4 “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él”<br /><br />Dios, de su propia voluntad, como hemos visto ya en otros textos, nos escogió desde antes de la fundación del mundo. El Dios eterno en su omnisciencia predeterminó que nosotros en el siglo XXI creeríamos en la obra de Cristo en la cruz y seríamos sus hijos. Su conocimiento y su poder supera nuestro entendimiento, mas podemos disfrutar del hecho de que en su amor, nos predestinó, nos adoptó, nos redimió, nos perdonó, nos hizo aceptos en Cristo el Amado.<br /><br />No se limitó a salvarnos para que no pereciéramos en nuestra iniquidad, sino que además, nos dicen los versículos 7-9, “según las riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia, nos dio a conocer el misterio de su voluntad.” Dios nos ha dado su Palabra, para que podamos conocerle a Él y conocer su voluntad. <br /><br />Dios nos ha declarado herederos de la gracia, para alabanza de su gloria, y nos ha dado al Espíritu Santo como las arras de la herencia que recibiremos en gloria. Dios no se ha dejado ningún detalle. No hay nada que nos falte en Él. Todo lo que necesitamos para la vida cristiana aquí y la eternidad en gloria ya nos ha sido otorgado. Por todo esto podemos estar agradecidos. <br /><br />Por todo esto, Pablo oraba por los Efesios, primeramente dando gracias por la salvación que podían disfrutar. En los versículos 15-17 les dice: <br /><br />“Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él.”<br /><br />Podemos poner en práctica esta oración de gratitud a Dios por nosotras y por aquellos que nos rodean. Que podamos reconocer y apreciar aquello que Dios ya ha hecho por nosotras, y que cada uno de nosotros podamos crecer en sabiduría y conocimiento de Dios. ]]></itunes:summary><itunes:duration>274</itunes:duration><itunes:keywords>adopción,adoptó,agradecimiento,amoroso,dios,gracias,gratitud,hijos,padre,poderoso,redimió,salvó</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/29fc3b5597382349432a1c4138599a4f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Efesios-120 Efesios</title><link>https://www.spreaker.com/episode/efesios-120-efesios--33730077</link><description><![CDATA[Efesios<br /><br />La ciudad de Éfeso se puede visitar hoy día si decides ir hasta Turquía. Incluso podrías ir de compras al outlet de Éfeso. Esa antigua ciudad costera era en los días de los apóstoles un lugar de mucha actividad. En el libro de los Hechos leemos que Pablo visitó esta ciudad en varias ocasiones, y que vivió allí dos años. <br /><br />Efesios, junto a las cartas a los Filipenses, a los Colosenses y a Filemón, se denominan epístolas de la cautividad, ya que se deduce que Pablo escribió estas cartas mientras estaba en la cárcel.  <br /><br />A diferencia de la carta a los Romanos o la de los Gálatas, en la carta a los Efesios no aparecen saludos específicos a aquellos con los que Pablo tenía más relación. Entendemos que esta carta es una de las que los Efesios leerían, y pasarían a otras comunidades de la zona. Así, encontramos que Efesios es una carta que podría muy bien haber sido enviada a cualquier grupo de cristianos en cualquier lugar del mapa o etapa histórica. Es así una carta escrita para ti y para mí, tanto como para cualquier creyente que viviera en la región de Asia Menor en el primer siglo. <br /><br />Si dividimos Efesios en dos, la primera parte es una sección doctrinal, en la que el apóstol pone las bases para la vida cristiana. La segunda parte provee la aplicación práctica, dando pautas para vivir la vida según los principios expuestos en la primera parte de la carta. <br />Es una organización muy lógica, ya que es congruente que nuestro estilo de vida esté basado en creencias firmes. Efesios presenta primeramente esas bases ideológicas que hacen posible una vida de unidad y respeto mutuo entre personas. <br /><br />Un tema que se palpa a través de toda la carta, es el de la unidad de los creyentes en un mismo Dios y Salvador, Jesucristo. <br /><br />La idea principal del libro sería la siguiente: Puesto que Dios ha querido salvarnos y nos ha dado a Su Hijo para redimirnos de nuestros pecados, y su Espíritu para guiarnos en Su voluntad, podemos y debemos mostrar respeto mutuo en nuestras relaciones interpersonales, y así disfrutar de la voluntad de Dios para nuestras vidas.<br /><br />Como Dios sabe que no seríamos capaces de vivir la vida cristiana en nuestras propias fuerzas, en el último capítulo nos muestra la equipación que Él ha provisto para cada cristiano, para que con todos los recursos que hemos recibido de Él podamos tener la victoria en las batallas de la vida. <br /><br />Te reto a leer con atención esta carta y anotar las bases para la vida cristiana y cómo estas pueden producir una vida victoriosa en Cristo.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/33730077</guid><pubDate>Wed, 01 Jul 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/33730077/efesios_120_efesios.mp3" length="6292195" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Efesios

La ciudad de Éfeso se puede visitar hoy día si decides ir hasta Turquía. Incluso podrías ir de compras al outlet de Éfeso. Esa antigua ciudad costera era en los días de los apóstoles un lugar de mucha actividad. En el libro de los Hechos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Efesios<br /><br />La ciudad de Éfeso se puede visitar hoy día si decides ir hasta Turquía. Incluso podrías ir de compras al outlet de Éfeso. Esa antigua ciudad costera era en los días de los apóstoles un lugar de mucha actividad. En el libro de los Hechos leemos que Pablo visitó esta ciudad en varias ocasiones, y que vivió allí dos años. <br /><br />Efesios, junto a las cartas a los Filipenses, a los Colosenses y a Filemón, se denominan epístolas de la cautividad, ya que se deduce que Pablo escribió estas cartas mientras estaba en la cárcel.  <br /><br />A diferencia de la carta a los Romanos o la de los Gálatas, en la carta a los Efesios no aparecen saludos específicos a aquellos con los que Pablo tenía más relación. Entendemos que esta carta es una de las que los Efesios leerían, y pasarían a otras comunidades de la zona. Así, encontramos que Efesios es una carta que podría muy bien haber sido enviada a cualquier grupo de cristianos en cualquier lugar del mapa o etapa histórica. Es así una carta escrita para ti y para mí, tanto como para cualquier creyente que viviera en la región de Asia Menor en el primer siglo. <br /><br />Si dividimos Efesios en dos, la primera parte es una sección doctrinal, en la que el apóstol pone las bases para la vida cristiana. La segunda parte provee la aplicación práctica, dando pautas para vivir la vida según los principios expuestos en la primera parte de la carta. <br />Es una organización muy lógica, ya que es congruente que nuestro estilo de vida esté basado en creencias firmes. Efesios presenta primeramente esas bases ideológicas que hacen posible una vida de unidad y respeto mutuo entre personas. <br /><br />Un tema que se palpa a través de toda la carta, es el de la unidad de los creyentes en un mismo Dios y Salvador, Jesucristo. <br /><br />La idea principal del libro sería la siguiente: Puesto que Dios ha querido salvarnos y nos ha dado a Su Hijo para redimirnos de nuestros pecados, y su Espíritu para guiarnos en Su voluntad, podemos y debemos mostrar respeto mutuo en nuestras relaciones interpersonales, y así disfrutar de la voluntad de Dios para nuestras vidas.<br /><br />Como Dios sabe que no seríamos capaces de vivir la vida cristiana en nuestras propias fuerzas, en el último capítulo nos muestra la equipación que Él ha provisto para cada cristiano, para que con todos los recursos que hemos recibido de Él podamos tener la victoria en las batallas de la vida. <br /><br />Te reto a leer con atención esta carta y anotar las bases para la vida cristiana y cómo estas pueden producir una vida victoriosa en Cristo.]]></itunes:summary><itunes:duration>243</itunes:duration><itunes:keywords>comportamiento,congruencia,creyentes,cristo,doctrina,interpersonales,relaciones,vida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/7b8b7f2b9dd6a452a06154a0b614e636.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Gálatas-119 Una alegoría</title><link>https://www.spreaker.com/episode/galatas-119-una-alegoria--33453478</link><description><![CDATA[Una alegoría<br /><br />En el corazón de la epístola a los Gálatas, Pablo presenta una alegoría que captura la esencia del mensaje de Gálatas. <br /><br />Dios había hecho pacto con Abraham en el desierto. En el capítulo 3 de Gálatas leemos cómo Abraham había mostrado su fe en Dios, confirmando que la justicia de Abraham era por la fe, y no por las obras. Abraham había recibido la promesa de que él y Sara tendrían un hijo, a través del cual vendría el Salvador. Mientras esperaban, se desesperaron, y pensando que igual no debían interpretar la promesa de Dios literalmente, decidieron que Abraham tuviera un hijo con Agar, la sierva de Sara. Así, Abraham tuvo un hijo con Agar, y lo llamó Ismael. Agar, viéndose la madre del heredero de Abraham, comenzó a despreciar a Sara, su señora. Fue así que Agar fue enviada lejos. Mas Dios atendió a la oración de Agar, y esta volvió y habitó en con ellos, y dio a luz a Ismael. Pasados unos años, Dios hizo que Sara concibiera un hijo de Abraham, Isaac, el hijo de la promesa. Este pequeño llegó al mundo cuando Ismael ya tenía unos 13 años. De repente, Agar e Ismael, pasaron a un segundo plano, ya que quedaba claro que Isaac era en realidad ese hijo prometido. Sin embargo, leemos en Génesis 21 que Ismael, el hermano mayor,  al ir creciendo Isaac, contínuamente se metía con él y se burlaba. Sara sufría viendo la situación, y pidió que Abraham enviara a Ismael y Agar lejos de ahí. A Abraham no le parecía bien esta acción, mas consultando con Dios sobre el asunto, Dios le dio paz de que Él mismo cuidaría de Agar e Ismael, y que así protegería a Isaac, el hijo de la promesa.<br /><br />Muchos siglos más tarde, en esta carta de Pablo a los Gálatas, encontramos una alegoría que nos llama la atención. Pablo, al explicar que la ciudadanía que importa es la celestial, nos presenta una alegoría basada en esta historia. Leemos en Gálatas 4:21<br /><br />“Decidme, los que queréis estar bajo la ley: ¿no habéis oído la ley?<br />Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos; uno de la esclava, el otro de la libre.<br />Pero el de la esclava nació según la carne; mas el de la libre, por la promesa.<br /><br />Lo cual es una alegoría, pues estas mujeres son los dos pactos; el uno proviene del monte Sinaí, el cual da hijos para esclavitud; éste es Agar.<br /><br />Porque Agar es el monte Sinaí en Arabia, y corresponde a la Jerusalén actual, pues ésta, junto con sus hijos, está en esclavitud.<br />Mas la Jerusalén de arriba, la cual es madre de todos nosotros, es libre.<br />Porque está escrito:<br />    Regocíjate, oh estéril, tú que no das a luz;<br />    Prorrumpe en júbilo y clama, tú que no tienes dolores de parto;<br />    Porque más son los hijos de la desolada, que de la que tiene marido. m<br /><br />Así que, hermanos, nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa.<br />Pero como entonces el que había nacido según la carne perseguía al que había nacido según el Espíritu, así también ahora.<br /><br />Mas ¿qué dice la Escritura? Echa fuera a la esclava y a su hijo, porque no heredará el hijo de la esclava con el hijo de la libre.<br />De manera, hermanos, que no somos hijos de la esclava, sino de la libre.”<br /><br />Curiosamente, en esta alegoría, el pueblo étnico de los judíos viene representado, no por Isaac, el hijo de la promesa, sino por Ismael, el hijo de Agar, la sierva. Este era hijo en la carne, nacido de la esclava. Así el pueblo judío que había rechazado a Jesús, el pueblo que habitaba la zona de Jerusalén en este momento, en el monte Sinaí, era el hijo de la esclava, mientras que todos los que hemos creído en Cristo y hemos sido nacidos de nuevo en el Espíritu, estamos representados en la alegoría por Isaac, el hijo de la libre. Para nosotros, como para Isaac, es la promesa. Nosotros, como Isaac, podemos confiar en que nada ni nadie nos podrá privar de aquello que Dios nos ha concedido. Los que cuestionaban la promesa a los creyentes, no tenían esperanza de victoria. Dios siempre ha protegido a los suyos.<br /><br />Al continuar leyendo las otras cartas de Pablo a los creyentes, descansemos en la certeza de que la Jerusalén de arriba nos espera, y ahora ya podemos disfrutar de la libertad que Cristo ha provisto, viviendo en el Espíritu. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/33453478</guid><pubDate>Tue, 30 Jun 2026 04:40:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/33453478/ga_latas_119_una_alegori_a.mp3" length="9611198" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Una alegoría

En el corazón de la epístola a los Gálatas, Pablo presenta una alegoría que captura la esencia del mensaje de Gálatas. 

Dios había hecho pacto con Abraham en el desierto. En el capítulo 3 de Gálatas leemos cómo Abraham había mostrado su...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Una alegoría<br /><br />En el corazón de la epístola a los Gálatas, Pablo presenta una alegoría que captura la esencia del mensaje de Gálatas. <br /><br />Dios había hecho pacto con Abraham en el desierto. En el capítulo 3 de Gálatas leemos cómo Abraham había mostrado su fe en Dios, confirmando que la justicia de Abraham era por la fe, y no por las obras. Abraham había recibido la promesa de que él y Sara tendrían un hijo, a través del cual vendría el Salvador. Mientras esperaban, se desesperaron, y pensando que igual no debían interpretar la promesa de Dios literalmente, decidieron que Abraham tuviera un hijo con Agar, la sierva de Sara. Así, Abraham tuvo un hijo con Agar, y lo llamó Ismael. Agar, viéndose la madre del heredero de Abraham, comenzó a despreciar a Sara, su señora. Fue así que Agar fue enviada lejos. Mas Dios atendió a la oración de Agar, y esta volvió y habitó en con ellos, y dio a luz a Ismael. Pasados unos años, Dios hizo que Sara concibiera un hijo de Abraham, Isaac, el hijo de la promesa. Este pequeño llegó al mundo cuando Ismael ya tenía unos 13 años. De repente, Agar e Ismael, pasaron a un segundo plano, ya que quedaba claro que Isaac era en realidad ese hijo prometido. Sin embargo, leemos en Génesis 21 que Ismael, el hermano mayor,  al ir creciendo Isaac, contínuamente se metía con él y se burlaba. Sara sufría viendo la situación, y pidió que Abraham enviara a Ismael y Agar lejos de ahí. A Abraham no le parecía bien esta acción, mas consultando con Dios sobre el asunto, Dios le dio paz de que Él mismo cuidaría de Agar e Ismael, y que así protegería a Isaac, el hijo de la promesa.<br /><br />Muchos siglos más tarde, en esta carta de Pablo a los Gálatas, encontramos una alegoría que nos llama la atención. Pablo, al explicar que la ciudadanía que importa es la celestial, nos presenta una alegoría basada en esta historia. Leemos en Gálatas 4:21<br /><br />“Decidme, los que queréis estar bajo la ley: ¿no habéis oído la ley?<br />Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos; uno de la esclava, el otro de la libre.<br />Pero el de la esclava nació según la carne; mas el de la libre, por la promesa.<br /><br />Lo cual es una alegoría, pues estas mujeres son los dos pactos; el uno proviene del monte Sinaí, el cual da hijos para esclavitud; éste es Agar.<br /><br />Porque Agar es el monte Sinaí en Arabia, y corresponde a la Jerusalén actual, pues ésta, junto con sus hijos, está en esclavitud.<br />Mas la Jerusalén de arriba, la cual es madre de todos nosotros, es libre.<br />Porque está escrito:<br />    Regocíjate, oh estéril, tú que no das a luz;<br />    Prorrumpe en júbilo y clama, tú que no tienes dolores de parto;<br />    Porque más son los hijos de la desolada, que de la que tiene marido. m<br /><br />Así que, hermanos, nosotros, como Isaac, somos hijos de la promesa.<br />Pero como entonces el que había nacido según la carne perseguía al que había nacido según el Espíritu, así también ahora.<br /><br />Mas ¿qué dice la Escritura? Echa fuera a la esclava y a su hijo, porque no heredará el hijo de la esclava con el hijo de la libre.<br />De manera, hermanos, que no somos hijos de la esclava, sino de la libre.”<br /><br />Curiosamente, en esta alegoría, el pueblo étnico de los judíos viene representado, no por Isaac, el hijo de la promesa, sino por Ismael, el hijo de Agar, la sierva. Este era hijo en la carne, nacido de la esclava. Así el pueblo judío que había rechazado a Jesús, el pueblo que habitaba la zona de Jerusalén en este momento, en el monte Sinaí, era el hijo de la esclava, mientras que todos los que hemos creído en Cristo y hemos sido nacidos de nuevo en el Espíritu, estamos representados en la alegoría por Isaac, el hijo de la libre. Para nosotros, como para Isaac, es la promesa. Nosotros, como Isaac, podemos confiar en que nada ni nadie nos podrá privar de aquello que Dios nos ha concedido. Los que cuestionaban la promesa a los creyentes, no tenían esperanza de victoria. 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Más como Pablo explica en sus cartas, todavía encontramos una ley natural, y es que el mal sigue morando en nuestro ser cuando no estamos viviendo consciente y activamente en el poder del Espititu Santo que mora en nosotros tras la redención. En los capítulos 5 y 6 de Gálatas, encontramos una clara distinción entre las obras naturales de la carne y las obras naturales del Espíritu. Y nosotros, en Cristo, podemos vivir desechando unas para practicar las otras. La pregunta es cuales vamos a desecahr y cuáles vamos a practicar. Leamos los versículos en Gálatas 5:13-6:5 para poder meditar en lo que la Biblia nos enseña. Pablo comienza con una exhortación—una afirmación de lo que ha ocurrido en nuestras vidas y el peligro de tomar a la ligera la gran obra de transformación que el Señor quiere llevar a cabo en nuestras vidas. Dice así:<br /><br />“Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros. Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Pero si os mordéis y os coméis unos a otros, mirad que también no os consumáis unos a otros. <br /><br />Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.<br />Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. <br /><br />Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, <br /><br />enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, <br /><br />herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.”<br /><br />Llama la atención encontrar en la lista algunos de los pecados que más fácilmente justificamos entre aquellos pecados que consideramos más serios. Consideramos algunos peores que otros, más Dios ve todas las desviaciones de su voluntad como pecado, incluso aquellas que consideramos más pasables. <br /><br />Pero continúa el apóstol con una lista de características que podemos disfrutar, porque son el resultado directo del Espíritu de Dios; solo tenemos que desechar las obras de la carne y permitir que el fruto natural del Espíritu brote en nuestras vidas. <br /><br />“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,<br />mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.”<br /><br />¿Qué ley podría condenarnos por mostrar gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre o templanza?<br /><br />Asi que, vivamos libres para el Señor, como nos dice el texto:<br /><br />“Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.<br />Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.<br /><br />Aceptemos el reto. Vivamos cada día desechando las obras de la carne, que incluyen enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas y disensiones,<br /><br />Y disfrutemos del fruto dulce que el Espíritu puede producir en nuestras vidas.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/33108268</guid><pubDate>Mon, 29 Jun 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/33108268/ga_latas_118_la_carne_y_el_espi_ritu.mp3" length="8076874" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>La carne y el Espíritu

Hay una gran diferencia entre una persona que vive la vida en la carne y una que vive en el Espíritu. Hemos podido ver que gracias a la obra de Cristo en la cruz, somos libres de la ley. Si la ley nos esclaviza, Cristo nos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[La carne y el Espíritu<br /><br />Hay una gran diferencia entre una persona que vive la vida en la carne y una que vive en el Espíritu. Hemos podido ver que gracias a la obra de Cristo en la cruz, somos libres de la ley. Si la ley nos esclaviza, Cristo nos libera. Más como Pablo explica en sus cartas, todavía encontramos una ley natural, y es que el mal sigue morando en nuestro ser cuando no estamos viviendo consciente y activamente en el poder del Espititu Santo que mora en nosotros tras la redención. En los capítulos 5 y 6 de Gálatas, encontramos una clara distinción entre las obras naturales de la carne y las obras naturales del Espíritu. Y nosotros, en Cristo, podemos vivir desechando unas para practicar las otras. La pregunta es cuales vamos a desecahr y cuáles vamos a practicar. Leamos los versículos en Gálatas 5:13-6:5 para poder meditar en lo que la Biblia nos enseña. Pablo comienza con una exhortación—una afirmación de lo que ha ocurrido en nuestras vidas y el peligro de tomar a la ligera la gran obra de transformación que el Señor quiere llevar a cabo en nuestras vidas. Dice así:<br /><br />“Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros. Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Pero si os mordéis y os coméis unos a otros, mirad que también no os consumáis unos a otros. <br /><br />Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.<br />Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. <br /><br />Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, <br /><br />enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, <br /><br />herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.”<br /><br />Llama la atención encontrar en la lista algunos de los pecados que más fácilmente justificamos entre aquellos pecados que consideramos más serios. Consideramos algunos peores que otros, más Dios ve todas las desviaciones de su voluntad como pecado, incluso aquellas que consideramos más pasables. <br /><br />Pero continúa el apóstol con una lista de características que podemos disfrutar, porque son el resultado directo del Espíritu de Dios; solo tenemos que desechar las obras de la carne y permitir que el fruto natural del Espíritu brote en nuestras vidas. <br /><br />“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,<br />mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.”<br /><br />¿Qué ley podría condenarnos por mostrar gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre o templanza?<br /><br />Asi que, vivamos libres para el Señor, como nos dice el texto:<br /><br />“Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.<br />Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu.<br /><br />Aceptemos el reto. 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La verdad debe ser dicha, pero con mucho cuidado, porque aún cuando se busca el momento adecuado y se miden las palabras, es posible que la reacción recibida tras decir la verdad no sea la que quisiéramos. Pablo había dejado claro que la ley judía había sido dada al pueblo judío a través de Moisés, como vimos en el Antiguo Testamento. En el capítulo 3 vemos que el propósito de la ley era mostrar la santidad de Dios y el pecado de los humanos, ya que nadie es capaz de cumplir fielmente toda la ley. Cuando no hay normas, no hay infracción, mas cuando se establece una normativa, toda desviación es identificada. Si no hubiera una ley que limitara la velocidad en carretera, no habría multas por exceso de velocidad. Sin la presencia de una ley que prohíba fumar en un espacio público, nadie podría llamarle la atención al que encendiera un cigarrillo. Si no tuviéramos una ley que exige el uso del cinturón de seguridad, no llevarlo sería optativo. Las leyes, por tanto hacen que aquello prohibido o exigido, según sea el caso, defina lo que es aceptable o lo que está mal. <br /><br />Los judíos, como sucede a muchos de nosotros, imaginaban que podían mostrar superioridad si cumplían las normas mejor que otro. Siguiendo este pensamiento, cuando Dios presenta la salvación por gracia, como un regalo inmerecido imposible de alcanzar por obras, podemos seguir pensando erróneamente que nuestras obras nos pueden dar gracia ante Dios. Estos cristianos judíos de Galacia, habiendo sido rescatados de la condenación de la ley, todavía insistían en someterse a leyes de higiene, comida y ritos. No siendo esto necesario, los apóstoles no ponían pegas, entendiendo que seguir la ley no era incorrecto. Sin embargo, estos cristianos judíos imponían sus principios a los gentiles que jamás habían guardado estas leyes. Veían a cualquiera que no seguía sus normas como inferiores a ellos, y juzgaban a judíos y gentiles, e incluso a ellos mismos se agobiaban, imponiendo aquellas cosas de las que Dios les había librado. La circuncisión era una práctica por la que había división. En la ley judía, los niños varones eran circuncidados al octavo día, siguiendo el rito judío. Cuando un varón no judío se convertía al evangelio, los judíos esperaban que estos fueran circuncidados. Por esto Pablo les dice en Romanos y aquí también que la circuncisión no trae salvación. Dice en Gálatas 5:6 “porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor.”<br /><br />Y les exhorta en el versículo 1: “Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.”<br /><br />Si eres libre de la ley por Cristo, no te ates a aquellas cosas de las que has sido liberado. Este es el mensaje de Pablo a los gálatas y a nosotros también.<br /><br />Esto no es una licencia para que cada uno haga según le parezca, sino para recordar que nuestra salvación depende de Cristo, y es un regalo de gracia. El cristiano agradecido hace buenas obras, pero no para merecer favor, sino para mostrar y compartir aquello que ha recibido de Dios. Esto lo vemos en Gálatas 5:13-14, donde dice: “Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros. Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.”<br /><br />Si somos libres para amar y hacer el bien, ejerzamos la libertad que Dios nos ha dado y dejemos que fluya hacia aquellos que nos rodean, hablando la verdad en amor, recibiendo la verdad con agradecimiento y haciendo el bien unos con otros.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/32789230</guid><pubDate>Fri, 26 Jun 2026 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/32789230/ga_latas_117_libertad_en_cristo.mp3" length="9288346" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Libertad en Cristo

El el capítulo 4 de Gálatas, Pablo lamenta que la relación que había tenido con los creyentes de Galacia se había deteriorado, y los que en el pasado habían admirado al apóstol y lo habían ayudado en su debilidad física, ahora lo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Libertad en Cristo<br /><br />El el capítulo 4 de Gálatas, Pablo lamenta que la relación que había tenido con los creyentes de Galacia se había deteriorado, y los que en el pasado habían admirado al apóstol y lo habían ayudado en su debilidad física, ahora lo despreciaban.<br /><br />En el versículo 16 Pablo pregunta a los gálatas:  “¿Me he hecho, pues, vuestro enemigo, por deciros la verdad?”<br /><br />Es probable que en alguna ocasión por decir la verdad a alguien, acabemos dañando la relación; y es que la verdad duele. La verdad debe ser dicha, pero con mucho cuidado, porque aún cuando se busca el momento adecuado y se miden las palabras, es posible que la reacción recibida tras decir la verdad no sea la que quisiéramos. Pablo había dejado claro que la ley judía había sido dada al pueblo judío a través de Moisés, como vimos en el Antiguo Testamento. En el capítulo 3 vemos que el propósito de la ley era mostrar la santidad de Dios y el pecado de los humanos, ya que nadie es capaz de cumplir fielmente toda la ley. Cuando no hay normas, no hay infracción, mas cuando se establece una normativa, toda desviación es identificada. Si no hubiera una ley que limitara la velocidad en carretera, no habría multas por exceso de velocidad. Sin la presencia de una ley que prohíba fumar en un espacio público, nadie podría llamarle la atención al que encendiera un cigarrillo. Si no tuviéramos una ley que exige el uso del cinturón de seguridad, no llevarlo sería optativo. Las leyes, por tanto hacen que aquello prohibido o exigido, según sea el caso, defina lo que es aceptable o lo que está mal. <br /><br />Los judíos, como sucede a muchos de nosotros, imaginaban que podían mostrar superioridad si cumplían las normas mejor que otro. Siguiendo este pensamiento, cuando Dios presenta la salvación por gracia, como un regalo inmerecido imposible de alcanzar por obras, podemos seguir pensando erróneamente que nuestras obras nos pueden dar gracia ante Dios. Estos cristianos judíos de Galacia, habiendo sido rescatados de la condenación de la ley, todavía insistían en someterse a leyes de higiene, comida y ritos. No siendo esto necesario, los apóstoles no ponían pegas, entendiendo que seguir la ley no era incorrecto. Sin embargo, estos cristianos judíos imponían sus principios a los gentiles que jamás habían guardado estas leyes. Veían a cualquiera que no seguía sus normas como inferiores a ellos, y juzgaban a judíos y gentiles, e incluso a ellos mismos se agobiaban, imponiendo aquellas cosas de las que Dios les había librado. La circuncisión era una práctica por la que había división. En la ley judía, los niños varones eran circuncidados al octavo día, siguiendo el rito judío. Cuando un varón no judío se convertía al evangelio, los judíos esperaban que estos fueran circuncidados. Por esto Pablo les dice en Romanos y aquí también que la circuncisión no trae salvación. Dice en Gálatas 5:6 “porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor.”<br /><br />Y les exhorta en el versículo 1: “Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud.”<br /><br />Si eres libre de la ley por Cristo, no te ates a aquellas cosas de las que has sido liberado. Este es el mensaje de Pablo a los gálatas y a nosotros también.<br /><br />Esto no es una licencia para que cada uno haga según le parezca, sino para recordar que nuestra salvación depende de Cristo, y es un regalo de gracia. El cristiano agradecido hace buenas obras, pero no para merecer favor, sino para mostrar y compartir aquello que ha recibido de Dios. Esto lo vemos en Gálatas 5:13-14, donde dice: “Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros. Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.”<br /><br />Si somos libres para amar y...]]></itunes:summary><itunes:duration>368</itunes:duration><itunes:keywords>amor,confianza,cristo,gracia,ley,libres,salva</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/7b8b7f2b9dd6a452a06154a0b614e636.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Gálatas-116 Doble cara</title><link>https://www.spreaker.com/episode/galatas-116-doble-cara--32557227</link><description><![CDATA[Doble cara <br />Como hemos podido ver la división étnica entre judíos y gentiles causaba división incluso entre los creyentes. Pablo había recibido la tarea de llevar el evangelio a los gentiles, mientras otros como Pedro estaban trabajando más de cerca con los judíos. Pedro, Jacobo y Juan habían entendido y defendían que los creyentes gentiles no tenían por qué circuncidarse o guardar la ley judía. En Hechos 15, en el concilio de Jerusalén, ya habían reconocido que los gentiles no tenían que seguir las leyes de higiene y alimentación de los judíos.<br /><br />Nos cuenta el capítulo dos de Gálatas que Pedro no tenía ningún problema en comer con los gentiles, pero parece ser que cuando estaba con judíos, evitaba ser visto sentado con los gentiles. Por este motivo Pablo tuvo que llamarle la atención, a pesar de que Pedro era respetado por muchos. <br /><br />Así nos dice Pablo en Gálatas 2:11-14. “Pero cuando Pedro vino a Antioquía, le resistí cara a cara, porque era de condenar. Pues antes que viniesen algunos de parte de Jacobo, comía con los gentiles; pero después que vinieron, se retraía y se apartaba, porque tenía miedo de los de la circuncisión. Y en su simulación participaban también los otros judíos, de tal manera que aun Bernabé fue también arrastrado por la hipocresía de ellos.<br />Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar?”<br /><br />Esto que Pedro estaba haciendo, y en lo que le siguieron otros, incluído Bernabé, era tener una doble cara. Pedro no creía que los gentiles tuvieran que seguir la tradición judía; tampoco tenía ningún problema en incluir a aquellos a los que algunos consideraban “inmundos” cuando otros judíos no estaban presentes, pero cuando los judíos que él consideraba importantes entraron en escena, cambió su comportamiento para que no pensaran mal de él, y ya no se sentó con los gentiles a la mesa. Imagino cómo se habrían sentido estos cristianos; los que anteriormente habían comido con ellos ahora los evitaban y hacían como si no los conocieran. ¿Te ha pasado alguna vez? No es una experiencia agradable, pero sin duda deja muy claro que alguien busca la aprobación de alguna persona que no te tiene en alta estima.<br /><br />Pablo intervino en ese momento, haciendo algo que podría haber provocado un rechazo de parte de Pedro y de los judíos que ahí estaban. Sin embargo, gracias a Dios, Pedro reaccionó de forma correcta. <br /><br />Lo sabemos porque más adelante, en su segunda carta, Pedro llama a Pablo “nuestro amado hermano” (3:15), no guardando rencor por la corrección del último de los apóstoles, como Pablo se llamaba a sí mismo. <br /><br />Pablo sabía para quién vivía, y Pedro también, e igualmente nosotros podemos estar firmes en nuestra posición en Cristo. En Gálatas 2:20-21 Pablo afirma:  ”Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.”<br /><br />Lo que vivimos y cómo vivimos debe ir en armonía con lo que creemos en Cristo. Las tradiciones y preferencias de otros no deben interferir en nuestra vida cristiana. Hemos sido salvos por la fe en Cristo. En el versículo 21 dice Pablo: <br /><br />“No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.”<br />En el capítulo 3 pregunta: “Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe?” “Aquel, pues, que os suministra el Espíritu, y hace maravillas entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe?”<br /><br />No olvidemos que no ganamos favor de Dios por nuestras obras. Recordemos en nuestro trato con otros que nuestra salvación y la de ellos es por gracia, y está fundamentada en la fe en Cristo, y el intercambio llevado a cabo en la cruz. El creyente debe obedecer los preceptos bíblicos respetando las diferencias de preferencias en asuntos donde la Biblia deja libertad para decidir según la dirección del Espíritu Santo. Que Dios nos dé sabiduría y amor para vivir una vida consistente con Su Palabra sin tener una doble cara dependiendo de aquellos con los que estemos en el momento. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/32557227</guid><pubDate>Thu, 25 Jun 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/32557227/ga_latas_116_doble_cara.mp3" length="9500930" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Doble cara 
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Pedro, Jacobo y Juan habían entendido y defendían que los creyentes gentiles no tenían por qué circuncidarse o guardar la ley judía. En Hechos 15, en el concilio de Jerusalén, ya habían reconocido que los gentiles no tenían que seguir las leyes de higiene y alimentación de los judíos.<br /><br />Nos cuenta el capítulo dos de Gálatas que Pedro no tenía ningún problema en comer con los gentiles, pero parece ser que cuando estaba con judíos, evitaba ser visto sentado con los gentiles. Por este motivo Pablo tuvo que llamarle la atención, a pesar de que Pedro era respetado por muchos. <br /><br />Así nos dice Pablo en Gálatas 2:11-14. “Pero cuando Pedro vino a Antioquía, le resistí cara a cara, porque era de condenar. Pues antes que viniesen algunos de parte de Jacobo, comía con los gentiles; pero después que vinieron, se retraía y se apartaba, porque tenía miedo de los de la circuncisión. Y en su simulación participaban también los otros judíos, de tal manera que aun Bernabé fue también arrastrado por la hipocresía de ellos.<br />Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar?”<br /><br />Esto que Pedro estaba haciendo, y en lo que le siguieron otros, incluído Bernabé, era tener una doble cara. Pedro no creía que los gentiles tuvieran que seguir la tradición judía; tampoco tenía ningún problema en incluir a aquellos a los que algunos consideraban “inmundos” cuando otros judíos no estaban presentes, pero cuando los judíos que él consideraba importantes entraron en escena, cambió su comportamiento para que no pensaran mal de él, y ya no se sentó con los gentiles a la mesa. Imagino cómo se habrían sentido estos cristianos; los que anteriormente habían comido con ellos ahora los evitaban y hacían como si no los conocieran. ¿Te ha pasado alguna vez? No es una experiencia agradable, pero sin duda deja muy claro que alguien busca la aprobación de alguna persona que no te tiene en alta estima.<br /><br />Pablo intervino en ese momento, haciendo algo que podría haber provocado un rechazo de parte de Pedro y de los judíos que ahí estaban. Sin embargo, gracias a Dios, Pedro reaccionó de forma correcta. <br /><br />Lo sabemos porque más adelante, en su segunda carta, Pedro llama a Pablo “nuestro amado hermano” (3:15), no guardando rencor por la corrección del último de los apóstoles, como Pablo se llamaba a sí mismo. <br /><br />Pablo sabía para quién vivía, y Pedro también, e igualmente nosotros podemos estar firmes en nuestra posición en Cristo. En Gálatas 2:20-21 Pablo afirma:  ”Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.”<br /><br />Lo que vivimos y cómo vivimos debe ir en armonía con lo que creemos en Cristo. Las tradiciones y preferencias de otros no deben interferir en nuestra vida cristiana. Hemos sido salvos por la fe en Cristo. En el versículo 21 dice Pablo: <br /><br />“No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.”<br />En el capítulo 3 pregunta: “Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe?” “Aquel, pues, que os suministra el Espíritu, y hace maravillas entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe?”<br /><br />No olvidemos que no ganamos favor de Dios por nuestras obras. 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Pablo defiende su apostolado, vuelve a presentar el evangelio, y se centra en el tema de la libertad cristiana.<br /><br />El tema principal de esta carta es la libertad que tenemos en Cristo. Para tratar este tema, el apóstol vuelve a presentar el evangelio de Jesucristo, por el cual obtenemos esta libertad. A través de la muerte de Cristo en la cruz, obtenemos la libertad del pecado, y como veíamos en Romanos 6 y 7, habiendo dejado atrás nuestras ataduras al pecado, somos libres para seguir y servir a Cristo. Esta es la base de nuestra libertad. <br /><br />Cristo murió por mis pecados, pero visto de forma más personal, Cristo murió por mí. Como resultado de su muerte, tengo el privilegio de creer en él y ser rescatado. Y así lo quiso Dios. Puedo regocijarme en esta salvación y compartirla con otros. Esto es lo que Pablo estaba haciendo, y por ello estaba recibiendo críticas y ataques de todo tipo. Por esto es que una vez más, esta vez a los de la región de Galacia, debe explicar que él no ha elegido este trabajo para su propio beneficio, sino que Dios le había buscado, le había salvado, y por eso él compartía el evangelio. En Gálatas 1: dice “Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre; pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.”<br /><br />Recordemos que Pablo iba camino a detener a aquellos que habían creído en Cristo cuando Jesús apareció en su camino cambiando su vida y sus planes de vida, y enviándolo más tarde a compartir, especialmente con los gentiles el camino a la salvación. <br /><br />Algunos cristianos judíos de la región de Galacia seguían insistiendo en que el cristianismo debía incluir las tradiciones judías, mas cuando Pablo recibió la misión de evangelizar a los gentiles quedaba claro que estos no necesitaban cumplir las tradiciones de la ley judía. Pedro, Jacobo, hermano de Jesús, y Juan lo reconocían así también. La salvación dependía únicamente de la fe en la obra de Cristo, y los judíos debían aceptar que los gentiles vivieran la vida cristiana libres de las tradiciones de la ley judía. <br /><br />Asi, en los capítulos 1 y 2 de Gálatas, tras defender su apostolado, Pablo introduce los dos temas que desarrollará en el resto de la epístola: la salvación en Cristo, y la libertad que esta salvación nos ofrece. <br /><br />Pablo comparte su testimonio de salvación donde quiera que va, y aquí lo comparte de nuevo a los Gálatas<br /><br />Me encanta escuchar el testimonio de cada persona que ha conocido a Cristo como Salvador. Aunque los detalles son particulares a cada individuo, la salvación en Cristo marca sin duda un antes y un después en la vida de una persona. Si tú has tenido un encuentro personal con Dios, te animo a compartir con alguien cómo llegaste a ese momento y cómo ha cambiado tu forma de ver la vida. Puedes compartirlo también en el grupo de Facebook Reflejos de Su gloria si quieres animar a alguien con tu testimonio personal. Si estás viviendo en la libertad que la salvación te brinda, comparte con otros el gozo de servir al Señor. Que Dios te bendiga. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/32348380</guid><pubDate>Wed, 24 Jun 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/32348380/ga_latas_115_carta_a_los_ga_latas.mp3" length="7726915" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>La carta a los Gálatas

Pablo escribió la carta a los Gálatas en los años 50 después de Cristo, a los creyentes que habitaban en la región de Galacia. El apóstol trata tres temas, dos de los cuales trata también en la epístola a los Romanos o la de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[La carta a los Gálatas<br /><br />Pablo escribió la carta a los Gálatas en los años 50 después de Cristo, a los creyentes que habitaban en la región de Galacia. El apóstol trata tres temas, dos de los cuales trata también en la epístola a los Romanos o la de Corintios. Pablo defiende su apostolado, vuelve a presentar el evangelio, y se centra en el tema de la libertad cristiana.<br /><br />El tema principal de esta carta es la libertad que tenemos en Cristo. Para tratar este tema, el apóstol vuelve a presentar el evangelio de Jesucristo, por el cual obtenemos esta libertad. A través de la muerte de Cristo en la cruz, obtenemos la libertad del pecado, y como veíamos en Romanos 6 y 7, habiendo dejado atrás nuestras ataduras al pecado, somos libres para seguir y servir a Cristo. Esta es la base de nuestra libertad. <br /><br />Cristo murió por mis pecados, pero visto de forma más personal, Cristo murió por mí. Como resultado de su muerte, tengo el privilegio de creer en él y ser rescatado. Y así lo quiso Dios. Puedo regocijarme en esta salvación y compartirla con otros. Esto es lo que Pablo estaba haciendo, y por ello estaba recibiendo críticas y ataques de todo tipo. Por esto es que una vez más, esta vez a los de la región de Galacia, debe explicar que él no ha elegido este trabajo para su propio beneficio, sino que Dios le había buscado, le había salvado, y por eso él compartía el evangelio. En Gálatas 1: dice “Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre; pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.”<br /><br />Recordemos que Pablo iba camino a detener a aquellos que habían creído en Cristo cuando Jesús apareció en su camino cambiando su vida y sus planes de vida, y enviándolo más tarde a compartir, especialmente con los gentiles el camino a la salvación. <br /><br />Algunos cristianos judíos de la región de Galacia seguían insistiendo en que el cristianismo debía incluir las tradiciones judías, mas cuando Pablo recibió la misión de evangelizar a los gentiles quedaba claro que estos no necesitaban cumplir las tradiciones de la ley judía. Pedro, Jacobo, hermano de Jesús, y Juan lo reconocían así también. La salvación dependía únicamente de la fe en la obra de Cristo, y los judíos debían aceptar que los gentiles vivieran la vida cristiana libres de las tradiciones de la ley judía. <br /><br />Asi, en los capítulos 1 y 2 de Gálatas, tras defender su apostolado, Pablo introduce los dos temas que desarrollará en el resto de la epístola: la salvación en Cristo, y la libertad que esta salvación nos ofrece. <br /><br />Pablo comparte su testimonio de salvación donde quiera que va, y aquí lo comparte de nuevo a los Gálatas<br /><br />Me encanta escuchar el testimonio de cada persona que ha conocido a Cristo como Salvador. Aunque los detalles son particulares a cada individuo, la salvación en Cristo marca sin duda un antes y un después en la vida de una persona. Si tú has tenido un encuentro personal con Dios, te animo a compartir con alguien cómo llegaste a ese momento y cómo ha cambiado tu forma de ver la vida. 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En este currículum debes incluir tu formación, titulación y tu experiencia en ese campo, todo con la meta de convencer a otro de tu capacidad para llevar a cabo la tarea indicada. <br /><br />En los capítulos finales de 1 Corintios, Pablo presenta una especie de currículum en el que expone los motivos por los que él puede ejercer como apóstol del Señor. No llega a esta defensa por iniciativa propia, sino porque algunos lo habían intentado desacreditar, comparándolo a otros que venían predicando por Corinto. Pablo no lo hace porque quiere enaltecerse, sino que lo hace sin ganas e hipotéticamente, diciendo:<br /><br />“Ciertamente no me conviene gloriarme …. Sin embargo, si quisiera gloriarme, no sería insensato, porque diría la verdad.”<br /><br />Pablo estaba preocupado de que los de Corinto estaban mirando mucho el currículum de algunos para aprobar aquello que les estaban presentando; les dice: <br /><br />“Miráis las cosas según la apariencia” (10:7). Y continúa diciendo en el capítulo 11: 3-5<br />“Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo. Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el que os hemos predicado, o si recibís otro espíritu que el que habéis recibido, u otro evangelio que el que habéis aceptado, bien lo toleráis; y pienso que en nada he sido inferior a aquellos grandes apóstoles.”<br /><br />Ante el peligro de que los creyentes de Corinto fueran engañados por las apariencias, recibiendo otro evangelio que el que presenta la Biblia, Pablo defiende su sinceridad en el ministerio que Dios le había dado; y es que su seguridad no dependía de sus logros personales, sino de su Salvador, Jesucristo. <br /><br />Él tenía logros de los que hablar. Su currículum podría incluir los siguientes textos: <br /><br />2 Corintios 11:6 “aunque sea tosco en la palabra, no lo soy en el conocimiento; en todo y por todo os lo hemos demostrado.”<br /><br />11:9 “cuando estaba entre vosotros y tuve necesidad, a ninguno fui carga,”<br /><br />2 Corintios 11 (2-29), comparándose con los que habían venido para confundirlos con otras enseñanzas, el apóstol dice  “¿Son hebreos? Yo también. ¿Son israelitas? Yo también. ¿Son descendientes de Abraham? También yo. ¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo.) Yo más; en trabajos más abundante; en azotes sin número; en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces. De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno. Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar; en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez; y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias. ¿Quién enferma, y yo no enfermo? ¿A quién se le hace tropezar, y yo no me indigno?<br /><br />Pablo matiza en el 11:17:  “Lo que hablo, no lo hablo según el Señor, sino como en locura, con esta confianza de gloriarme.” Lo que debemos entender aquí es que la lista de logros y capacidades no es lo que Dios pide, y en ninguna manera impresionamos a Dios con nuestro currículum. Más bien, lo que Dios busca y alaba es nuestra disposición hacia Él y sus preceptos. Por eso concluye Pablo en el 10:17-18: “Mas el que se gloría, gloríese en el Señor; porque no es aprobado el que se alaba a sí mismo, sino aquel a quien Dios alaba.”<br /><br />Por lo que Pablo afirma en el 11:30: “Si es necesario gloriarse, me gloriaré en lo que es de mi debilidad.”<br /><br />Aunque Pablo había pertenecido a la secta judía de élite más estricta, la de los fariseos, no se gloriaba ni en eso ni en que era judío de pura cepa. Pablo luchaba con un “aguijón en la carne;” Aunque no nos dice lo que era, sabemos que le molestaba mucho y que había pedido a Dios que lo librara de esto. Mas Dios le había dado una contestación negativa, diciéndole: “Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad.“ (2 Corintios 12:9a)<br /><br />Pablo había decidido que aceptaría la negativa de Dios y tomaría este aguijón como un regalo por el cual podría glorificar a Dios. Su gloria estaba en Jesús. “Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.” (dice Pablo en 2 Corintios 12:9b)<br /><br />A los creyentes de Galacia, en el 6:14, les dice: “lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo.”<br /><br />Por lo tanto, ya que lo que de verdad importa es el fundamento de nuestra fe, Pablo acaba su carta con esta exhortación: “Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados? (2 Cor. 13:5)<br /><br />Asegurémonos que nuestra fe está basada en Jesucristo, y que nuestra confianza está, no en nuestro currículum ni en nuestro pedigrí, sino en la obra de Cristo en la cruz.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/31807517</guid><pubDate>Tue, 23 Jun 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/31807517/corintios_114_curri_culum_vitae.mp3" length="11898381" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Currículum Vitae

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Pablo no lo hace porque quiere enaltecerse, sino que lo hace sin ganas e hipotéticamente, diciendo:<br /><br />“Ciertamente no me conviene gloriarme …. Sin embargo, si quisiera gloriarme, no sería insensato, porque diría la verdad.”<br /><br />Pablo estaba preocupado de que los de Corinto estaban mirando mucho el currículum de algunos para aprobar aquello que les estaban presentando; les dice: <br /><br />“Miráis las cosas según la apariencia” (10:7). Y continúa diciendo en el capítulo 11: 3-5<br />“Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo. Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el que os hemos predicado, o si recibís otro espíritu que el que habéis recibido, u otro evangelio que el que habéis aceptado, bien lo toleráis; y pienso que en nada he sido inferior a aquellos grandes apóstoles.”<br /><br />Ante el peligro de que los creyentes de Corinto fueran engañados por las apariencias, recibiendo otro evangelio que el que presenta la Biblia, Pablo defiende su sinceridad en el ministerio que Dios le había dado; y es que su seguridad no dependía de sus logros personales, sino de su Salvador, Jesucristo. <br /><br />Él tenía logros de los que hablar. Su currículum podría incluir los siguientes textos: <br /><br />2 Corintios 11:6 “aunque sea tosco en la palabra, no lo soy en el conocimiento; en todo y por todo os lo hemos demostrado.”<br /><br />11:9 “cuando estaba entre vosotros y tuve necesidad, a ninguno fui carga,”<br /><br />2 Corintios 11 (2-29), comparándose con los que habían venido para confundirlos con otras enseñanzas, el apóstol dice  “¿Son hebreos? Yo también. ¿Son israelitas? Yo también. ¿Son descendientes de Abraham? También yo. ¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo.) Yo más; en trabajos más abundante; en azotes sin número; en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces. De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno. Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar; en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez; y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias. ¿Quién enferma, y yo no enfermo? ¿A quién se le hace tropezar, y yo no me indigno?<br /><br />Pablo matiza en el 11:17:  “Lo que hablo, no lo hablo según el Señor, sino como en locura, con esta confianza de gloriarme.” Lo que debemos entender aquí es que la lista de logros y capacidades no es lo que Dios pide, y en ninguna manera impresionamos a Dios con nuestro currículum. Más bien, lo que Dios busca y alaba es nuestra disposición hacia Él y sus preceptos. Por eso concluye Pablo en el 10:17-18: “Mas el que se gloría, gloríese en el Señor; porque no es aprobado el que se alaba a sí mismo, sino aquel a quien Dios alaba.”<br /><br />Por lo que Pablo afirma en el 11:30: “Si es necesario...]]></itunes:summary><itunes:duration>476</itunes:duration><itunes:keywords>aguijón,carne,cristo,cualidades,gloria,gracia,logros,pedigrí,personal</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/e51270376a92c3d321bbfe10f61ce73d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Corintios-113 Las armas del cristiano</title><link>https://www.spreaker.com/episode/corintios-113-las-armas-del-cristiano--31587401</link><description><![CDATA[Las armas del cristiano<br /><br />Cuando algunos criticaron a Pablo diciendo que estaba manipular a los cristianos de Corinto, este respondió con la Palabra de Dios, asegurándoles que en sí mismo, él no tenía ningun poder o autoridad. Cuando les llamaba la atención por algo, era siempre con el deseo de ver a cada creyente tener victoria y avanzar en su vida cristiana. Pablo utiliza un lenguaje militar para mostrarnos cómo el Señor nos ha equipado para ganar las batallas contra la carne. <br /><br />2 Corintios 10:3-5 nos dice: “Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne;<br />porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.”<br /><br />¿A qué armas se refiere el apóstol? Pablo hablará en Efesios de la armadura del cristiano, pero podemos identificar al Espíritu Santo de Dios como nuestro defensor y la Palabra de Dios como nuestra arma de ataque contra las fortalezas que se opongan a nuestro crecimiento espiritual. <br /><br />Nos dice el texto que estas armas son poderosas. Cuando entramos en un argumento por nuestra cuenta, podemos usar nuestras propias fuerzas e ideas para intentar defender nuestra posición, mas el Señor nos dice que las armas espirituales son mucho más poderosas y eficaces que cualquier plan que podamos idear, porque tienen el poder de Dios. <br /><br />El propósito de las armas que Dios nos ha dado es defender el conocimiento de Dios y promover nuestra obediencia a sus principios. <br /><br />¿Y cómo funcionan estas armas? Podríamos preguntarnos. Estas armas tienen como objetivo los pensamientos. En primer lugar, nos dice el texto que destruyen lo que se levanta en contra del conocimiento de Dios, ya sean argumentos de nuestra mente o la altivez del corazón. Además, estas armas también llevan cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo. Esto ocurre de forma que cuando desobedecemos, sentimos la necesidad de arrepentimiento y restauración, y cuando obedecemos, recibimos la confirmación divina de nuestra fidelidad a Dios. <br /><br />Como humanos que somos, solemos darnos la gloria por las victorias en nuestra vida, y cuando sufrimos la derrota, miramos a Dios para pedir explicaciones. Sin embargo, estas batallas que experimentamos en nuestra mente o con otros, las ganamos de la mano del Señor, y toda la gloria de la victoria debe ser para Él. Pablo dice en 2 Corintios 10:17-18:<br /><br />“Mas el que se gloría, gloríese en el Señor; porque no es aprobado el que se alaba a sí mismo, sino aquel a quien Dios alaba.”<br /><br />En el capítulo 12 el apóstol confirma: <br />Ciertamente no me conviene gloriarme (12:1)...., Sin embargo, si quisiera gloriarme, no sería insensato, porque diría la verdad; pero lo dejo, para que nadie piense de mí más de lo que en mí ve, u oye de mí.” Pablo sabía que no es que él no tenía logros personales por los que podría enaltecerse, mas reconocía que lo que teía, era por la gracia de Dios. <br /><br />“Por tanto, (afirma Pablo) de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.”<br /><br /><br />Si entendemos que la victoria es posible gracias a Dios a través de las armas espirituales que Él nos ha dado, y confiamos en que cuando fallamos, podemos ir a Él en humildad, pidiendo otra oportunidad, podremos enfrentarnos a las batallas diarias de la vida con la determinación de agradar a aquel que tanto nos ama y que ha hecho posible la victoria. Disfrutemos cada día confiando en el Señor. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/31587401</guid><pubDate>Mon, 22 Jun 2026 04:40:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/31587401/corintios_113_las_armas_del_cristiano.mp3" length="8758592" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Las armas del cristiano

Cuando algunos criticaron a Pablo diciendo que estaba manipular a los cristianos de Corinto, este respondió con la Palabra de Dios, asegurándoles que en sí mismo, él no tenía ningun poder o autoridad. Cuando les llamaba la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Las armas del cristiano<br /><br />Cuando algunos criticaron a Pablo diciendo que estaba manipular a los cristianos de Corinto, este respondió con la Palabra de Dios, asegurándoles que en sí mismo, él no tenía ningun poder o autoridad. Cuando les llamaba la atención por algo, era siempre con el deseo de ver a cada creyente tener victoria y avanzar en su vida cristiana. Pablo utiliza un lenguaje militar para mostrarnos cómo el Señor nos ha equipado para ganar las batallas contra la carne. <br /><br />2 Corintios 10:3-5 nos dice: “Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne;<br />porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.”<br /><br />¿A qué armas se refiere el apóstol? Pablo hablará en Efesios de la armadura del cristiano, pero podemos identificar al Espíritu Santo de Dios como nuestro defensor y la Palabra de Dios como nuestra arma de ataque contra las fortalezas que se opongan a nuestro crecimiento espiritual. <br /><br />Nos dice el texto que estas armas son poderosas. Cuando entramos en un argumento por nuestra cuenta, podemos usar nuestras propias fuerzas e ideas para intentar defender nuestra posición, mas el Señor nos dice que las armas espirituales son mucho más poderosas y eficaces que cualquier plan que podamos idear, porque tienen el poder de Dios. <br /><br />El propósito de las armas que Dios nos ha dado es defender el conocimiento de Dios y promover nuestra obediencia a sus principios. <br /><br />¿Y cómo funcionan estas armas? Podríamos preguntarnos. Estas armas tienen como objetivo los pensamientos. En primer lugar, nos dice el texto que destruyen lo que se levanta en contra del conocimiento de Dios, ya sean argumentos de nuestra mente o la altivez del corazón. Además, estas armas también llevan cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo. Esto ocurre de forma que cuando desobedecemos, sentimos la necesidad de arrepentimiento y restauración, y cuando obedecemos, recibimos la confirmación divina de nuestra fidelidad a Dios. <br /><br />Como humanos que somos, solemos darnos la gloria por las victorias en nuestra vida, y cuando sufrimos la derrota, miramos a Dios para pedir explicaciones. Sin embargo, estas batallas que experimentamos en nuestra mente o con otros, las ganamos de la mano del Señor, y toda la gloria de la victoria debe ser para Él. Pablo dice en 2 Corintios 10:17-18:<br /><br />“Mas el que se gloría, gloríese en el Señor; porque no es aprobado el que se alaba a sí mismo, sino aquel a quien Dios alaba.”<br /><br />En el capítulo 12 el apóstol confirma: <br />Ciertamente no me conviene gloriarme (12:1)...., Sin embargo, si quisiera gloriarme, no sería insensato, porque diría la verdad; pero lo dejo, para que nadie piense de mí más de lo que en mí ve, u oye de mí.” Pablo sabía que no es que él no tenía logros personales por los que podría enaltecerse, mas reconocía que lo que teía, era por la gracia de Dios. <br /><br />“Por tanto, (afirma Pablo) de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.”<br /><br /><br />Si entendemos que la victoria es posible gracias a Dios a través de las armas espirituales que Él nos ha dado, y confiamos en que cuando fallamos, podemos ir a Él en humildad, pidiendo otra oportunidad, podremos enfrentarnos a las batallas diarias de la vida con la determinación de agradar a aquel que tanto nos ama y que ha hecho posible la victoria. Disfrutemos cada día confiando en el Señor. ]]></itunes:summary><itunes:duration>345</itunes:duration><itunes:keywords>amor,arrepentimiento,biblia,espíritu,obediencia,palabra,poder,santo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bc2cba22842ce5b9577f5625e75966fe.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Corintios-112 Prosperidad y generosidad</title><link>https://www.spreaker.com/episode/corintios-112-prosperidad-y-generosidad--31350219</link><description><![CDATA[Prosperidad y generosidad <br /><br />La Palabra de Dios enseña una ética de trabajo en la que la remuneración es el resultado del esfuerzo. Al mismo tiempo, algunos textos bíblicos muestran un sistema de ayuda al necesitado. Esto no es contradictorio. No deberíamos utilizar textos bíblicos para defender un sistema capitalista ni tampoco ir al otro extremo para defender un sistema económico social comunista que elimina el principio establecido por Dios que dice “Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma.” <br /><br />Pablo clarifica los principios de prosperidad y generosidad en los capítulos 8 y 9, mostrándonos un ciclo precioso por el que el nombre de Dios es glorificado a través de los recursos que nos da diariamente y de la generosidad de sus hijos hacia los que en un momento dado sufren necesidad. <br /><br />Así en el capítulo 9 encontramos los conocidos versículos sobre la generosidad: “Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra;” (2 Corintios 9:7-8)<br /><br />Ejemplo de esto lo tenemos en Cristo, de quien leemos en el 8:9 “Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.”<br /><br />Este principio de generosidad va dirigido al dador, y no al que recibe. El que recibe, nos dice al final del capítulo 9 debe en respuesta mostrar gratitud, dando gloria a Dios que provee para cada uno, reconociendo que es Dios el que da a cada uno. Y como leemos en el mismo texto,en otra ocasión el que ha recibido será el dador, según sea prosperado. Porque Dios ha diseñado un sistema en el que aquel que se esfuerza y trabaja, recibirá recompensa por su labor.<br /><br />Leemos en 2 Corintios 9:6: <br /><br />“Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará.” Encontramos el principio de la siembra y la siega en diversos textos bíblicos. Dios ha ordenado el universo de forma que por regla general, aquel que siembra, segará en correspondencia con aquello que ha sembrado. <br /><br />Sin embargo, a causa de la caída y el sistema fallido con el que tenemos que vivir en este mundo, hay épocas en que una buena siembra no produce una buena cosecha. Hay momentos de crisis que provocan escasez, ya sea debido al clima, a una crisis sanitaria, e incluso la mala administración de los recursos. Lo cierto es que es muy probable que en algún momento de nuestra vida, pasemos estrechez. Y para esos momentos, Dios ha establecido que los que tienen más, puedan ayudar a los que tienen menos. Esto está organizado principalmente de forma voluntaria y entre cristianos, no necesariamente organizado por un gobierno u otro. <br /><br />Pablo cita Éxodo 16:18 en el capítulo 8:15 de su carta, diciendo: “como está escrito: El que recogió mucho, no tuvo más, y el que poco, no tuvo menos.” <br /><br />Esta frase se está refiriendo al milagro de provisión de maná en el desierto. Los del pueblo recogían cada día lo que iban a comer, y al final del día, no había sobras. Esto no nos está enseñando que nosotros no podemos o no debemos ahorrar. Todo lo contrario. Pablo les está hablando en el mismo texto en cuanto a las ofrendas con las que van a ayudar a los que vendrán a predicar y a ayudarlos, recordándoles que deben recoger para tener cuando estos vengan. Dios premia al trabajador fiel, y como podemos ver en los evangelio, el mejor trabajador es aquel que invierte sus talentos para multiplicar sus recursos. Aquellos que mejor administren sus bienes tendrán más para poder bendecir a otros. <br /><br /><br />Pablo y otros estaban administrando las ofrendas, y los cristianos de Corinto podían aportar de sus recursos para ayudar a otros cristianos que estaban pasando estrechez. Mas Pablo les asegura que el reparto se está haciendo honrada y justamente. Les dice en los versículos 13 y 14:<br /><br />“Porque no digo esto para que haya para otros holgura, y para vosotros estrechez, sino para que en este tiempo, con igualdad, la abundancia vuestra supla la escasez de ellos, para que también la abundancia de ellos supla la necesidad vuestra, para que haya igualdad.”<br /><br />Debía ser un sistema en el que en un momento marcado de necesidad, aquellos que pudieran, dieran de lo que Dios les había dado; en otro momento podrían ser estos últimos los que necesitaran la ayuda de los demás. Mas en  2 Corintios 9:10-11 Dios nos recuerda quien es el que al fin y al cabo, provee para cada uno. Dice así: <br /><br /><br />“Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia, para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios.”<br /><br />Dios es el que provee la semilla al que siembra y el pan al que come. Dios es el que multiplica y aumenta nuestros recursos, y lo hace con liberalidad. Y de lo que él nos da podemos utilizarlo de manera que traiga gloria a Dios. <br /><br />Este ciclo se explica en los versículos que le siguen, los cuales nos muestran cómo al dar para suplir las necesidades de otro, despertamos en estos agradecimiento a Dios por Su provisión, a la vez que ellos oran por aquellos que han dado para suplir su necesidad. <br /><br />Pidamos a Dios que nos ayude a ser fieles y agradecidos en la situación en la que nos encontremos en el momento, deseando dar la gloria a Dios con todo lo que nos da. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/31350219</guid><pubDate>Fri, 19 Jun 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/31350219/corintios_112_prosperidad_y_generosidad.mp3" length="12680230" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Prosperidad y generosidad 

La Palabra de Dios enseña una ética de trabajo en la que la remuneración es el resultado del esfuerzo. Al mismo tiempo, algunos textos bíblicos muestran un sistema de ayuda al necesitado. Esto no es contradictorio. No...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Prosperidad y generosidad <br /><br />La Palabra de Dios enseña una ética de trabajo en la que la remuneración es el resultado del esfuerzo. Al mismo tiempo, algunos textos bíblicos muestran un sistema de ayuda al necesitado. Esto no es contradictorio. No deberíamos utilizar textos bíblicos para defender un sistema capitalista ni tampoco ir al otro extremo para defender un sistema económico social comunista que elimina el principio establecido por Dios que dice “Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma.” <br /><br />Pablo clarifica los principios de prosperidad y generosidad en los capítulos 8 y 9, mostrándonos un ciclo precioso por el que el nombre de Dios es glorificado a través de los recursos que nos da diariamente y de la generosidad de sus hijos hacia los que en un momento dado sufren necesidad. <br /><br />Así en el capítulo 9 encontramos los conocidos versículos sobre la generosidad: “Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra;” (2 Corintios 9:7-8)<br /><br />Ejemplo de esto lo tenemos en Cristo, de quien leemos en el 8:9 “Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.”<br /><br />Este principio de generosidad va dirigido al dador, y no al que recibe. El que recibe, nos dice al final del capítulo 9 debe en respuesta mostrar gratitud, dando gloria a Dios que provee para cada uno, reconociendo que es Dios el que da a cada uno. Y como leemos en el mismo texto,en otra ocasión el que ha recibido será el dador, según sea prosperado. Porque Dios ha diseñado un sistema en el que aquel que se esfuerza y trabaja, recibirá recompensa por su labor.<br /><br />Leemos en 2 Corintios 9:6: <br /><br />“Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará.” Encontramos el principio de la siembra y la siega en diversos textos bíblicos. Dios ha ordenado el universo de forma que por regla general, aquel que siembra, segará en correspondencia con aquello que ha sembrado. <br /><br />Sin embargo, a causa de la caída y el sistema fallido con el que tenemos que vivir en este mundo, hay épocas en que una buena siembra no produce una buena cosecha. Hay momentos de crisis que provocan escasez, ya sea debido al clima, a una crisis sanitaria, e incluso la mala administración de los recursos. Lo cierto es que es muy probable que en algún momento de nuestra vida, pasemos estrechez. Y para esos momentos, Dios ha establecido que los que tienen más, puedan ayudar a los que tienen menos. Esto está organizado principalmente de forma voluntaria y entre cristianos, no necesariamente organizado por un gobierno u otro. <br /><br />Pablo cita Éxodo 16:18 en el capítulo 8:15 de su carta, diciendo: “como está escrito: El que recogió mucho, no tuvo más, y el que poco, no tuvo menos.” <br /><br />Esta frase se está refiriendo al milagro de provisión de maná en el desierto. Los del pueblo recogían cada día lo que iban a comer, y al final del día, no había sobras. Esto no nos está enseñando que nosotros no podemos o no debemos ahorrar. Todo lo contrario. Pablo les está hablando en el mismo texto en cuanto a las ofrendas con las que van a ayudar a los que vendrán a predicar y a ayudarlos, recordándoles que deben recoger para tener cuando estos vengan. Dios premia al trabajador fiel, y como podemos ver en los evangelio, el mejor trabajador es aquel que invierte sus talentos para multiplicar sus recursos. Aquellos que mejor administren sus bienes tendrán más para poder bendecir a otros. <br /><br /><br />Pablo y otros estaban administrando las ofrendas, y los cristianos de Corinto podían aportar de sus recursos para ayudar a otros cristianos...]]></itunes:summary><itunes:duration>509</itunes:duration><itunes:keywords>capitalismo,comunismo,dar,dios,esfuerzo,intercambio,necesidad,prosperidad,provisión,recibir,remuneración</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/9ad630d15240908f2f6745deefed29fd.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Corintios-111 Perfeccionando la santidad</title><link>https://www.spreaker.com/episode/corintios-111-perfeccionando-la-santidad--31026936</link><description><![CDATA[Perfeccionando la santidad<br /><br />Como somos templo del Espíritu Santo, debemos salir de en medio de “ellos” y no tocar “lo inmundo,” dice 2 Corintios 6: 16-18 ¿Quienes son ellos? ¿Y a qué se refiere cuando dice que nos apartemos de lo inmundo? Esto incluye aquellas cosas que nos pueden ensuciar los pensamientos, así como cualquier persona que nos puede llevar hacia acciones o actitudes que son dañinas para nosotros.<br /><br />El texto expone que si somos morada del Espíritu Santo de Dios, debemos mantener el templo puro, libre de inmundicia. Aunque la promesa de la presencia de Dios en nuestras vidas debería ser suficiente incentivo para mantenernos puros, también disfrutamos en el día a día los beneficios de un cuerpo limpio y una mente pura. <br /><br />Por esto el primer versículo del capítulo 7 concluye con la siguiente exhortación: “Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.”<br /><br />Este proceso de perfeccionamiento de la santidad no es ni lineal ni constante, pero sí debe ser dinámico. Un crecimiento lineal implicaría un aumento de santidad sin pasos atrás, pero la realidad es que hay momentos en nuestras vidas en que damos pasos en falso, y retrocedemos en nuestro bienestar espiritual. Mas como vemos en el capítulo 7 de 2 Corintios, cuando esto sucede, podemos recibir la corrección directa de la Palabra de Dios o a través de un hermano en la fe que nos para en nuestro descenso y nos ayuda a enfocar nuestra mirada en la meta y a dar pasos hacia ella. Pablo les dice en el 7:8-9: <br /><br />“Porque aunque os contristé con la carta, no me pesa, aunque entonces lo lamenté; porque veo que aquella carta, aunque por algún tiempo, os contristó, ahora me gozo, no porque hayáis sido contristados, sino porque fuisteis contristados para arrepentimiento; porque habéis sido contristados según Dios, para que ninguna pérdida padecieseis por nuestra parte.”<br /><br />Recuerda que Pablo les había escrito para llamarles la atención sobre algunos asuntos. Ellos podían haber respondido con mala actitud y a la defensiva. Pero no había sido así. Pablo dice que aunque les entristeció la llamada de atención, ellos habían reaccionado con arrepentimiento, por lo cual la tristeza de haber recibido la reprimenda había resultado en gozo. <br /><br />En el versículo 10 Pablo contrasta dos posibles reacciones que podemos tener frente a la reprimenda; dice así: <br /><br />“Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte.”<br />Así que, cuando nos desviamos del camino hacia la meta, y recibimos corrección ya sea directamente de la Palabra o a través de alguien que viene a nosotros con la verdad de la Biblia, podemos reaccionar con una tristeza que nos lleva al cambio genuino, y que produce salvación y gozo, o podemos responder con una tristeza que no produce cambio de dirección, sino que nos acelera en amargura hacia la destrucción. Los de Corinto habían escogido la primera, y habían atendido a la reprensión de Pablo y la dirección de Tito. Esto les había llevado en la dirección correcta hacia la perfección de la santidad en Dios. <br /><br />Así como el proceso de perfeccionamiento no es lineal, tampoco es constante. Habrá momentos de mayor crecimiento, y momentos en los que el cambio parece más lento. Habrá momentos en que experimentamos un estirón en el crecimiento espiritual, y otras temporadas en las que nos iremos afirmando en aquello que hemos aprendido. Cada creyente va a su ritmo, y pasa por diferentes etapas en diferentes momentos de su vida. Algunos acaban de recibir la semilla, otros están siendo regados, otros ya muestran el fruto de esta temporada de su vida y algunos están en proceso de maduración. Cada etapa es necesaria y cada etapa se repite en diferentes momentos de una vida. Este crecimiento, si no lineal y no constante, siempre debe ser dinámico. ¿Qué quiere decir esto? Que no se para, que no se estanca. Cuando no hay actividad en nuestra vida espiritual, cuando no hay ni crecimiento, ni fortalecimiento, ahí es cuando hay peligro de que en realidad no haya vida. La vida cristiana debe evidenciar un proceso de perfeccionamiento de santidad. Pidamos a Dios que nos ayude a identificar el estado en el que estamos y con Su ayuda, a comenzar a avanzar en el proceso.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/31026936</guid><pubDate>Thu, 18 Jun 2026 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/31026936/corintios_111_perfeccionando_la_santidad.mp3" length="10503632" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Perfeccionando la santidad

Como somos templo del Espíritu Santo, debemos salir de en medio de “ellos” y no tocar “lo inmundo,” dice 2 Corintios 6: 16-18 ¿Quienes son ellos? ¿Y a qué se refiere cuando dice que nos apartemos de lo inmundo? Esto incluye...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Perfeccionando la santidad<br /><br />Como somos templo del Espíritu Santo, debemos salir de en medio de “ellos” y no tocar “lo inmundo,” dice 2 Corintios 6: 16-18 ¿Quienes son ellos? ¿Y a qué se refiere cuando dice que nos apartemos de lo inmundo? Esto incluye aquellas cosas que nos pueden ensuciar los pensamientos, así como cualquier persona que nos puede llevar hacia acciones o actitudes que son dañinas para nosotros.<br /><br />El texto expone que si somos morada del Espíritu Santo de Dios, debemos mantener el templo puro, libre de inmundicia. Aunque la promesa de la presencia de Dios en nuestras vidas debería ser suficiente incentivo para mantenernos puros, también disfrutamos en el día a día los beneficios de un cuerpo limpio y una mente pura. <br /><br />Por esto el primer versículo del capítulo 7 concluye con la siguiente exhortación: “Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.”<br /><br />Este proceso de perfeccionamiento de la santidad no es ni lineal ni constante, pero sí debe ser dinámico. Un crecimiento lineal implicaría un aumento de santidad sin pasos atrás, pero la realidad es que hay momentos en nuestras vidas en que damos pasos en falso, y retrocedemos en nuestro bienestar espiritual. Mas como vemos en el capítulo 7 de 2 Corintios, cuando esto sucede, podemos recibir la corrección directa de la Palabra de Dios o a través de un hermano en la fe que nos para en nuestro descenso y nos ayuda a enfocar nuestra mirada en la meta y a dar pasos hacia ella. Pablo les dice en el 7:8-9: <br /><br />“Porque aunque os contristé con la carta, no me pesa, aunque entonces lo lamenté; porque veo que aquella carta, aunque por algún tiempo, os contristó, ahora me gozo, no porque hayáis sido contristados, sino porque fuisteis contristados para arrepentimiento; porque habéis sido contristados según Dios, para que ninguna pérdida padecieseis por nuestra parte.”<br /><br />Recuerda que Pablo les había escrito para llamarles la atención sobre algunos asuntos. Ellos podían haber respondido con mala actitud y a la defensiva. Pero no había sido así. Pablo dice que aunque les entristeció la llamada de atención, ellos habían reaccionado con arrepentimiento, por lo cual la tristeza de haber recibido la reprimenda había resultado en gozo. <br /><br />En el versículo 10 Pablo contrasta dos posibles reacciones que podemos tener frente a la reprimenda; dice así: <br /><br />“Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte.”<br />Así que, cuando nos desviamos del camino hacia la meta, y recibimos corrección ya sea directamente de la Palabra o a través de alguien que viene a nosotros con la verdad de la Biblia, podemos reaccionar con una tristeza que nos lleva al cambio genuino, y que produce salvación y gozo, o podemos responder con una tristeza que no produce cambio de dirección, sino que nos acelera en amargura hacia la destrucción. Los de Corinto habían escogido la primera, y habían atendido a la reprensión de Pablo y la dirección de Tito. Esto les había llevado en la dirección correcta hacia la perfección de la santidad en Dios. <br /><br />Así como el proceso de perfeccionamiento no es lineal, tampoco es constante. Habrá momentos de mayor crecimiento, y momentos en los que el cambio parece más lento. Habrá momentos en que experimentamos un estirón en el crecimiento espiritual, y otras temporadas en las que nos iremos afirmando en aquello que hemos aprendido. Cada creyente va a su ritmo, y pasa por diferentes etapas en diferentes momentos de su vida. Algunos acaban de recibir la semilla, otros están siendo regados, otros ya muestran el fruto de esta temporada de su vida y algunos están en proceso de maduración. Cada etapa es necesaria y cada etapa se repite en diferentes momentos de una vida. 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Leamos la transición entre el capítulo 5 y el 6 de 2 Corintios: <br /><br />“Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él. Así, pues, nosotros, como colaboradores suyos, os exhortamos también a que no recibáis en vano la gracia de Dios.”<br /><br />Hay una canción cristiana titulada “Su manto por el mío” en la que se canta cómo Cristo se quitó su capa de justicia para dármela a mí, y llevó sobre Él mi manto de injusticia. En la cruz hubo un intercambio no equitativo, en el que mi pecado fue derramado sobre el inocente, y su santa justicia se derramó para cubrir mi mal. Habiendo recibido esa gracia, la primera frase del capítulo 6 me exhorta a vivir de forma que esa gracia de Dios derramada a mi favor no sea en vano. Si habiendo recibido tal intercambio decido vivir como si nada hubiera ocurrido, estaría menospreciando el sacrificio de Cristo en la cruz. <br /><br />Dios anunció que el día de salvación venía, y Pablo declara “He aquí ahora el día de salvación” (6:2). Cristo vino y nos ha ofrecido la gracia inmerecida de Dios. Ahora nosotros podemos disfrutar de la justicia de Dios en Cristo. <br />Es por eso que Pablo puede decir que vive por encima de los ataques diarios de nuestra propia carne o de las injustas valoraciones que cualquiera pudiera hacer. En los versículos 8-10 presenta los siguientes contrastes: <br /><br />“por honra y por deshonra, por mala fama y por buena fama; como engañadores, pero veraces; como desconocidos, pero bien conocidos; como moribundos, mas he aquí vivimos; como castigados, mas no muertos; como entristecidos, mas siempre gozosos; como pobres, mas enriqueciendo a muchos; como no teniendo nada, mas poseyéndolo todo.”<br /><br />Eran colaboradores de Dios, incluso cuando algunos los vieran de forma errónea. Podrían verlos como personas sin honra, podrían tener mala fama por seguir a Cristo, podrían pensar que lo que anunciaban era falso, podrían sufrir ignominia, podrían sufrir en sus carnes y pasar por momentos muy tristes, podrían sufrir escasez material, mas ellos sabían que lo poseían todo, pues tenían a Cristo de su lado. En Él podían disfrutar de honra, buena fama ante Dios, conocidos por Dios, vivos y gozosos, enriqueciendo a otros por la gracia de Dios. Era por esto que podían vivir, como dice en el versículo 4 y hasta el 7: <br /><br />“en mucha paciencia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias; en azotes, en cárceles, en tumultos, en trabajos, en desvelos, en ayunos; en pureza, en ciencia, en longanimidad, en bondad, en el Espíritu Santo, en amor sincero, en palabra de verdad, en poder de Dios, con armas de justicia a diestra y a siniestra;”<br /><br />De la misma manera, esta invitación a colaborar se nos ha extendido a nosotros. El manto de Jesús ha llegado a ser el nuestro si la justicia de Cristo ha llegado a ser nuestra por la fe. Habiendo sidos hechos justicia de Dios en Él, aceptemos ser colaboradores de Dios, viviendo una vida digna de la obra de Cristo en nuestro lugar.  <br /><br />¿Cómo? Apartándonos de los mantos de inmundicia que ya hemos depositado a los pies de la cruz, y viviendo en la justicia recibida en su lugar. Por esto cita el apóstol las palabras del Antiguo Testamento: <br /><br />“Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo:<br />    Habitaré y andaré entre ellos,<br />    Y seré su Dios,<br />    Y ellos serán mi pueblo. m<br />Por lo cual: Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor,<br />Y no toquéis lo inmundo;  Y yo os recibiré,<br />Y seré para vosotros por Padre,<br />Y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso.”<br /><br />¡Qué maravilla de plan de vida! Hijas del Todopoderoso, colaboradoras de la gracia de Dios a la humanidad. Esta es la vida que Dios nos ha dado aquí en la Tierra, mientras aguardamos la glorificación y la entrada a la vida eterna con Cristo.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/30728768</guid><pubDate>Wed, 17 Jun 2026 02:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/30728768/corintios_110_intercambio_y_colaboracio_n.mp3" length="10003665" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Intercambio y colaboración

Me resulta interesante conectar los últimos versículos de un capítulo con el primero del siguiente, porque a menudo el pensamiento continúa de uno al otro, y nos perdemos una bendición al separarlos. Leamos la transición...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Intercambio y colaboración<br /><br />Me resulta interesante conectar los últimos versículos de un capítulo con el primero del siguiente, porque a menudo el pensamiento continúa de uno al otro, y nos perdemos una bendición al separarlos. Leamos la transición entre el capítulo 5 y el 6 de 2 Corintios: <br /><br />“Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él. Así, pues, nosotros, como colaboradores suyos, os exhortamos también a que no recibáis en vano la gracia de Dios.”<br /><br />Hay una canción cristiana titulada “Su manto por el mío” en la que se canta cómo Cristo se quitó su capa de justicia para dármela a mí, y llevó sobre Él mi manto de injusticia. En la cruz hubo un intercambio no equitativo, en el que mi pecado fue derramado sobre el inocente, y su santa justicia se derramó para cubrir mi mal. Habiendo recibido esa gracia, la primera frase del capítulo 6 me exhorta a vivir de forma que esa gracia de Dios derramada a mi favor no sea en vano. Si habiendo recibido tal intercambio decido vivir como si nada hubiera ocurrido, estaría menospreciando el sacrificio de Cristo en la cruz. <br /><br />Dios anunció que el día de salvación venía, y Pablo declara “He aquí ahora el día de salvación” (6:2). Cristo vino y nos ha ofrecido la gracia inmerecida de Dios. Ahora nosotros podemos disfrutar de la justicia de Dios en Cristo. <br />Es por eso que Pablo puede decir que vive por encima de los ataques diarios de nuestra propia carne o de las injustas valoraciones que cualquiera pudiera hacer. En los versículos 8-10 presenta los siguientes contrastes: <br /><br />“por honra y por deshonra, por mala fama y por buena fama; como engañadores, pero veraces; como desconocidos, pero bien conocidos; como moribundos, mas he aquí vivimos; como castigados, mas no muertos; como entristecidos, mas siempre gozosos; como pobres, mas enriqueciendo a muchos; como no teniendo nada, mas poseyéndolo todo.”<br /><br />Eran colaboradores de Dios, incluso cuando algunos los vieran de forma errónea. Podrían verlos como personas sin honra, podrían tener mala fama por seguir a Cristo, podrían pensar que lo que anunciaban era falso, podrían sufrir ignominia, podrían sufrir en sus carnes y pasar por momentos muy tristes, podrían sufrir escasez material, mas ellos sabían que lo poseían todo, pues tenían a Cristo de su lado. En Él podían disfrutar de honra, buena fama ante Dios, conocidos por Dios, vivos y gozosos, enriqueciendo a otros por la gracia de Dios. Era por esto que podían vivir, como dice en el versículo 4 y hasta el 7: <br /><br />“en mucha paciencia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias; en azotes, en cárceles, en tumultos, en trabajos, en desvelos, en ayunos; en pureza, en ciencia, en longanimidad, en bondad, en el Espíritu Santo, en amor sincero, en palabra de verdad, en poder de Dios, con armas de justicia a diestra y a siniestra;”<br /><br />De la misma manera, esta invitación a colaborar se nos ha extendido a nosotros. El manto de Jesús ha llegado a ser el nuestro si la justicia de Cristo ha llegado a ser nuestra por la fe. Habiendo sidos hechos justicia de Dios en Él, aceptemos ser colaboradores de Dios, viviendo una vida digna de la obra de Cristo en nuestro lugar.  <br /><br />¿Cómo? Apartándonos de los mantos de inmundicia que ya hemos depositado a los pies de la cruz, y viviendo en la justicia recibida en su lugar. Por esto cita el apóstol las palabras del Antiguo Testamento: <br /><br />“Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo:<br />    Habitaré y andaré entre ellos,<br />    Y seré su Dios,<br />    Y ellos serán mi pueblo. m<br />Por lo cual: Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor,<br />Y no toquéis lo inmundo;  Y yo os recibiré,<br />Y seré para vosotros por Padre,<br />Y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso.”<br /><br />¡Qué maravilla de plan de vida! Hijas del Todopoderoso, colaboradoras de...]]></itunes:summary><itunes:duration>397</itunes:duration><itunes:keywords>cambio,cristo,dios,hoy,humanos,injusticia,justicia,manto,perdón,salvación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/81ec64ca0f7cbd622848bee970d81fbf.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Corintios-109 La nueva vida</title><link>https://www.spreaker.com/episode/corintios-109-la-nueva-vida--30219787</link><description><![CDATA[La vida nueva <br /><br />“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” 2 Corintios 5:17<br /><br />En Cristo, somos nuevas criaturas. Los beneficios finales y completos los veremos en el momento de glorificación, cuando nuestros cuerpos mortales den paso a los eternos, mas ya hemos sido declaradas nuevas criaturas.<br /><br />¿Cómo sabemos que somos una nueva creación, que hemos nacido de nuevo, que la gracia y el don de la justificación son reales en nuestra vida?<br /><br />2ª a los Corintios 5:15-18 dice así: <br /><br />“y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aun si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así.<br />De modo que si alguno está en Cristo, NUEVA CRIATURA ES; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación;” <br /><br />Este texto habla de una obra de Dios, no de logros humanos. Fíjate en los verbos: nos reconcilió, nos dio, nos encargó. Y dice el versículo 18, “todo esto proviene de Dios”. <br /><br />Osea, somos nuevas criaturas, habiendo confesado a Dios nuestro pecado y recibido la obra de Cristo, y se hace evidente en que hay un cambio en nuestra vida. Las cosas viejas han pasado, y lo que ahora hay en nuestra vida (1) es nuevo, (2) y es de DIos y no nuestro.<br /><br />Muchos piensan que uno es salvo de su pasada manera de vivir para intentar cada día hacer buenas obras. Sin embargo es más la idea de que al ser reconciliadas con Cristo (versículos 18 y 19), nos asombramos nosotros mismos de que aquello que antes nos dominaba ya no nos domina. No que seamos perfectas, pero vamos viendo que el pecado que antes nos atraía, ahora nos desagrada. Lo que parecía que no conseguíamos hacer en nuestras fuerzas sin Cristo, ahora en Cristo es posible. Las cosas son hechas nuevas, “y todo esto proviene de Dios.” <br /><br />El apóstol lo expresa así en Gálatas 2:20: <br /><br />“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.” <br /><br />¿Quién vive, tú o Cristo? ¿Quién manda en tu vida, tú misma, o eres una nueva criatura? <br /><br />Si eres una nueva creación, si has confesado tus pecados y la gracia y el don de la justificación te han hecho una nueva criatura, entonces nos enseña la Palabra que lo que vives ahora en la carne lo vives en la fe del Hijo de Dios. No estás sola ante la tentación; no estás sola en la prueba.<br /><br />Hoy mismo examina tu vida para ver si has sido reconciliada con Cristo. Si es así, eres una nueva criatura, ya no vives tú; ahora es el momento de que Cristo sea reflejado en tu andar diario. <br /><br />Quizás hace tiempo que confesaste tu pecado y abrazaste la salvación de Cristo, pero luchas con dejarle a Cristo llevar las riendas de tu vida. ¡Cuidado! Eso no es el plan de Dios. Según estos versículos, rendimos nuestra vida en el momento de la salvación, pero debemos seguir rindiéndola cada día. <br /><br />Leemos en los evangelios que Jesús “decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.” Lucas 9:23<br /><br />Nueva criatura en el Señor, toma tu cruz cada día, dale las riendas de tu vida al Señor, “el cual te amó y se entregó a sí mismo por ti,” y síguelo.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/30219787</guid><pubDate>Tue, 16 Jun 2026 02:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/30219787/corintios_109_la_nueva_vida.mp3" length="8861166" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>La vida nueva 

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” 2 Corintios 5:17

En Cristo, somos nuevas criaturas. Los beneficios finales y completos los veremos en el momento de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[La vida nueva <br /><br />“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” 2 Corintios 5:17<br /><br />En Cristo, somos nuevas criaturas. Los beneficios finales y completos los veremos en el momento de glorificación, cuando nuestros cuerpos mortales den paso a los eternos, mas ya hemos sido declaradas nuevas criaturas.<br /><br />¿Cómo sabemos que somos una nueva creación, que hemos nacido de nuevo, que la gracia y el don de la justificación son reales en nuestra vida?<br /><br />2ª a los Corintios 5:15-18 dice así: <br /><br />“y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aun si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así.<br />De modo que si alguno está en Cristo, NUEVA CRIATURA ES; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación;” <br /><br />Este texto habla de una obra de Dios, no de logros humanos. Fíjate en los verbos: nos reconcilió, nos dio, nos encargó. Y dice el versículo 18, “todo esto proviene de Dios”. <br /><br />Osea, somos nuevas criaturas, habiendo confesado a Dios nuestro pecado y recibido la obra de Cristo, y se hace evidente en que hay un cambio en nuestra vida. Las cosas viejas han pasado, y lo que ahora hay en nuestra vida (1) es nuevo, (2) y es de DIos y no nuestro.<br /><br />Muchos piensan que uno es salvo de su pasada manera de vivir para intentar cada día hacer buenas obras. Sin embargo es más la idea de que al ser reconciliadas con Cristo (versículos 18 y 19), nos asombramos nosotros mismos de que aquello que antes nos dominaba ya no nos domina. No que seamos perfectas, pero vamos viendo que el pecado que antes nos atraía, ahora nos desagrada. Lo que parecía que no conseguíamos hacer en nuestras fuerzas sin Cristo, ahora en Cristo es posible. Las cosas son hechas nuevas, “y todo esto proviene de Dios.” <br /><br />El apóstol lo expresa así en Gálatas 2:20: <br /><br />“Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.” <br /><br />¿Quién vive, tú o Cristo? ¿Quién manda en tu vida, tú misma, o eres una nueva criatura? <br /><br />Si eres una nueva creación, si has confesado tus pecados y la gracia y el don de la justificación te han hecho una nueva criatura, entonces nos enseña la Palabra que lo que vives ahora en la carne lo vives en la fe del Hijo de Dios. No estás sola ante la tentación; no estás sola en la prueba.<br /><br />Hoy mismo examina tu vida para ver si has sido reconciliada con Cristo. Si es así, eres una nueva criatura, ya no vives tú; ahora es el momento de que Cristo sea reflejado en tu andar diario. <br /><br />Quizás hace tiempo que confesaste tu pecado y abrazaste la salvación de Cristo, pero luchas con dejarle a Cristo llevar las riendas de tu vida. ¡Cuidado! Eso no es el plan de Dios. Según estos versículos, rendimos nuestra vida en el momento de la salvación, pero debemos seguir rindiéndola cada día. <br /><br />Leemos en los evangelios que Jesús “decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.” Lucas 9:23<br /><br />Nueva criatura en el Señor, toma tu cruz cada día, dale las riendas de tu vida al Señor, “el cual te amó y se entregó a sí mismo por ti,” y síguelo.]]></itunes:summary><itunes:duration>350</itunes:duration><itunes:keywords>creación,criatura,cristo,diferente,dios,nueva,vida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/29fc3b5597382349432a1c4138599a4f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Corintios-108 Vasos de barro</title><link>https://www.spreaker.com/episode/corintios-108-vasos-de-barro--30219257</link><description><![CDATA[Vasos de barro<br /><br />Si tuvieras que guardar algún tesoro, ¿dónde lo guardarías? <br /><br />En el capítulo 4 de 2 Corintios leemos que el tesoro de la gloria de Dios, la misma imagen de Dios, no se encuentra guardada en preciosos jarrones de cristal, ni vasijas de metales preciosos, sino en vasos de barro. No es la primera vez que Dios utiliza la imagen del alfarero para ilustrar que somos creación suya. Vasos de barro, frágiles, rudos, de más valor sentimental que material; eso somos nosotros. Nuestro valor lo llevamos en el interior, en el valor que Dios mismo nos ha dado al soplar su imagen en nosotros, al entregarnos su Espíritu en el momento de la salvación. <br /><br />Estos vasos de barro, nuestros cuerpos, sufren los achaques de la vida, mientras el Espíritu nos sigue dando aliento. Pablo lo expresa en estas palabras: <br /><br />“estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos; llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos.” (2 Corintios 4:8-10)<br /><br /><br />Si ya vimos que en el sufrimiento podemos experimentar consolación, veamos ahora cómo el sufrimiento nos recuerda que tenemos una esperanza futura que vale la pena. <br /><br />Todos estamos dispuestos a padecer un poco cuando los resultados de nuestro padecimiento valen la pena. Podemos pasar un poco de hambre o sudar la gota gorda, siempre y cuando al final notemos los resultados. Podemos estudiar arduamente si sabemos que al final del esfuerzo nos espera una titulación o un trabajo seguro. Con la meta deseada en el horizonte, podemos esforzarnos y sufrir sin desmayar, anticipando con esperanza aquello que deseamos. <br /><br />Así podemos resistir en los momentos de prueba “sabiendo que el que resucitó al Señor Jesús, a nosotros también nos resucitará con Jesús, y nos presentará juntamente con vosotros. (dice el apóstol)<br />Porque todas estas cosas padecemos por amor a vosotros, para que abundando la gracia por medio de muchos, la acción de gracias sobreabunde para gloria de Dios.” <br /><br />Pablo lo expresa así en 2 Corintios 4 y 5:<br /><br />“Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas. Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos.”<br /><br />Vasos de barro que con el tiempo y el uso se van desgastando. Nos agrietamos; la vida nos da golpes y nos dañamos. Mas un día pasaremos a tener cuerpos nuevos y duraderos. Moradas terrestres, tiendas perecederas donde habitamos temporalmente, pero que se transformarán un día en un edificio eterno, no hecho de manos. Esta esperanza cierta nos permite sobrellevar los momentos difíciles que enfrentamos en la vida. Cuando pases por momentos difíciles, recuerda tres cosas que Dios quiere: (1) Dios quiere que renovemos nuestro ser interior día a día a la luz de la Palabra. (2) Dios quiere que tengamos una visión correcta de este mundo, recordando que esto que aquí nos parece tan importante, es tan solo la antesala de lo que está por venir, y por lo tanto, (3) Dios quiere que mantengamos una visión correcta de la gloria venidera. <br /><br /><br />Tenemos el consuelo que Dios ofrece en el momento de la prueba, y además, tenemos la esperanza de la morada eterna con nuestro Salvador. Nos encantaría no tener que sufrir el desgaste. Como Pablo expresa en el capítulo 5 versículo 4, no tener que desvestirnos de este cuerpo para vestirnos del nuevo. <br /><br />Pero el proceso natural no es este; a menos que Cristo venga en las nubes para rescatar a los suyos durante nuestra vida terrenal, este cuerpo se desgastará, tendrá que ser desnudado, tendremos que experimentar la muerte física, mas tenemos la seguridad de que un día compareceremos ante el tribunal de Cristo, y entonces los que hemos confiado en la justificación de Cristo, seremos revestidos, esta vez con de un cuerpo eterno e indestructible, Es raro imaginarlo, mas no olvidemos que es cierto. Dios lo ha dicho, y así será.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/30219257</guid><pubDate>Mon, 15 Jun 2026 02:37:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/30219257/corintios_108_vasos_de_barro.mp3" length="10572313" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Vasos de barro

Si tuvieras que guardar algún tesoro, ¿dónde lo guardarías? 

En el capítulo 4 de 2 Corintios leemos que el tesoro de la gloria de Dios, la misma imagen de Dios, no se encuentra guardada en preciosos jarrones de cristal, ni vasijas de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Vasos de barro<br /><br />Si tuvieras que guardar algún tesoro, ¿dónde lo guardarías? <br /><br />En el capítulo 4 de 2 Corintios leemos que el tesoro de la gloria de Dios, la misma imagen de Dios, no se encuentra guardada en preciosos jarrones de cristal, ni vasijas de metales preciosos, sino en vasos de barro. No es la primera vez que Dios utiliza la imagen del alfarero para ilustrar que somos creación suya. Vasos de barro, frágiles, rudos, de más valor sentimental que material; eso somos nosotros. Nuestro valor lo llevamos en el interior, en el valor que Dios mismo nos ha dado al soplar su imagen en nosotros, al entregarnos su Espíritu en el momento de la salvación. <br /><br />Estos vasos de barro, nuestros cuerpos, sufren los achaques de la vida, mientras el Espíritu nos sigue dando aliento. Pablo lo expresa en estas palabras: <br /><br />“estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados; perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos; llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos.” (2 Corintios 4:8-10)<br /><br /><br />Si ya vimos que en el sufrimiento podemos experimentar consolación, veamos ahora cómo el sufrimiento nos recuerda que tenemos una esperanza futura que vale la pena. <br /><br />Todos estamos dispuestos a padecer un poco cuando los resultados de nuestro padecimiento valen la pena. Podemos pasar un poco de hambre o sudar la gota gorda, siempre y cuando al final notemos los resultados. Podemos estudiar arduamente si sabemos que al final del esfuerzo nos espera una titulación o un trabajo seguro. Con la meta deseada en el horizonte, podemos esforzarnos y sufrir sin desmayar, anticipando con esperanza aquello que deseamos. <br /><br />Así podemos resistir en los momentos de prueba “sabiendo que el que resucitó al Señor Jesús, a nosotros también nos resucitará con Jesús, y nos presentará juntamente con vosotros. (dice el apóstol)<br />Porque todas estas cosas padecemos por amor a vosotros, para que abundando la gracia por medio de muchos, la acción de gracias sobreabunde para gloria de Dios.” <br /><br />Pablo lo expresa así en 2 Corintios 4 y 5:<br /><br />“Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas. Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos.”<br /><br />Vasos de barro que con el tiempo y el uso se van desgastando. Nos agrietamos; la vida nos da golpes y nos dañamos. Mas un día pasaremos a tener cuerpos nuevos y duraderos. Moradas terrestres, tiendas perecederas donde habitamos temporalmente, pero que se transformarán un día en un edificio eterno, no hecho de manos. Esta esperanza cierta nos permite sobrellevar los momentos difíciles que enfrentamos en la vida. Cuando pases por momentos difíciles, recuerda tres cosas que Dios quiere: (1) Dios quiere que renovemos nuestro ser interior día a día a la luz de la Palabra. (2) Dios quiere que tengamos una visión correcta de este mundo, recordando que esto que aquí nos parece tan importante, es tan solo la antesala de lo que está por venir, y por lo tanto, (3) Dios quiere que mantengamos una visión correcta de la gloria venidera. <br /><br /><br />Tenemos el consuelo que Dios ofrece en el momento de la prueba, y además, tenemos la esperanza de la morada eterna con nuestro Salvador. Nos encantaría no tener que sufrir el desgaste. Como Pablo expresa en el capítulo 5 versículo 4, no tener que desvestirnos de este cuerpo para vestirnos del nuevo. <br /><br />Pero el proceso...]]></itunes:summary><itunes:duration>421</itunes:duration><itunes:keywords>cristo,edificio,eterno,frágiles,gloria,glorioso,perecederos,permanente,temporal,tienda,vasijas,vasos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/7b8b7f2b9dd6a452a06154a0b614e636.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Corintios-107 Cartas de Dios</title><link>https://www.spreaker.com/episode/corintios-107-cartas-de-dios--30073875</link><description><![CDATA[Cartas de Dios<br /><br />En el capítulo 3 de 2 Corintios, cuando Pablo está defendiendo su apostolado, comenta que no necesitaba cartas de recomendación, porque los propios cristianos de Corinto eran sus cartas. Dice en los versículos 2 y 3: <br /><br />“Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres; siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón.”<br /><br />¿Cómo somos nosotros los creyentes cartas ante otros?<br /><br /><br />Pablo hace referencia a la gloria que Dios mostró en el monte Sinaí, cuando entregó las tablas de la ley por medio de Moisés. Cuando Dios se le manifestó en el monte Sinaí, Moisés volvió con tal resplandor en su cara que el pueblo no podía mirarlo. Este se colocó un velo que lo cubría hasta que el reflejo de la gloria de Dios se desvaneciera. Este reflejo de gloria era pasajero, nos dice Pablo en el versículo 7. <br /><br />Esta gloria pasajera de la que leemos en los libros de Moisés es un mero destello de la gloria que produce la transformación del Espíritu Santo en nuestras vidas. La entrega de la ley mostraba al pueblo la condenación, dejando claro que nadie podría alcanzar la gloria por el cumplimiento de la ley, ya que ninguno puede cumplir la ley enteramente. Así que Dios en su bondad ha provisto acceso a Dios por el ministerio de la justificación, llevado a cabo por nuestro Salvador Jesucristo. Este produce una gloria eterna, a diferencia de aquella primera gloria que el pueblo de Dios pudo contemplar. Dice así Pablo: <br /><br /><br />“Porque si el ministerio de condenación fue con gloria, mucho más abundará en gloria el ministerio de justificación. Porque aun lo que fue glorioso, no es glorioso en este respecto, en comparación con la gloria más eminente. Porque si lo que perece tuvo gloria, mucho más glorioso será lo que permanece.”<br /><br />Moisés cubría su rostro hasta que la gloria de Dios pasara, mas Pablo dice a sus oidores que incluso aún el pueblo seguía con el velo puesto, incapaces de comprender el misterio de la justificación por fe. Pablo se lamenta en los versículos 14-16, “Pero el entendimiento de ellos se embotó; porque hasta el día de hoy, cuando leen el antiguo pacto, les queda el mismo velo no descubierto, el cual por Cristo es quitado. Y aun hasta el día de hoy, cuando se lee a Moisés, el velo está puesto sobre el corazón de ellos. Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará.” Dice Pablo<br /><br />Ocurre incluso hoy en día. Existe un velo que hace que muchos judíos no vean la justificación en Cristo. Y esto no sólo ocurre a los judíos. Ese mismo velo hace que muchos no entiendan que la justificación de Cristo es únicamente accesible a través de la fe, y no por obras. Cristo es el único acceso a la gloria de Dios. <br /><br />Los propios creyentes de Corinto eran ante el pueblo cartas de Dios, que mostraban este ministerio de justificación, predicado por los apóstoles, pero hecho posible únicamente por Cristo. Las vidas de cada uno de los cristianos debían ser cartas que cualquiera pudiera leer y volverse al Señor. En la conversión al Señor, el velo es quitado, permitiendo al creyente ver la gloria de Dios incluso en esta vida. El apóstol acaba el capítulo dándonos la preciosa imagen de este proceso en nuestras vidas:<br /><br />“Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.”<br /><br />Cartas abiertas, que llevan al lector a desear y disfrutar la gloria de Dios.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/30073875</guid><pubDate>Fri, 12 Jun 2026 09:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/30073875/corintios_107_cartas_de_dios.mp3" length="8680898" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Cartas de Dios

En el capítulo 3 de 2 Corintios, cuando Pablo está defendiendo su apostolado, comenta que no necesitaba cartas de recomendación, porque los propios cristianos de Corinto eran sus cartas. Dice en los versículos 2 y 3: 

“Nuestras cartas...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Cartas de Dios<br /><br />En el capítulo 3 de 2 Corintios, cuando Pablo está defendiendo su apostolado, comenta que no necesitaba cartas de recomendación, porque los propios cristianos de Corinto eran sus cartas. Dice en los versículos 2 y 3: <br /><br />“Nuestras cartas sois vosotros, escritas en nuestros corazones, conocidas y leídas por todos los hombres; siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón.”<br /><br />¿Cómo somos nosotros los creyentes cartas ante otros?<br /><br /><br />Pablo hace referencia a la gloria que Dios mostró en el monte Sinaí, cuando entregó las tablas de la ley por medio de Moisés. Cuando Dios se le manifestó en el monte Sinaí, Moisés volvió con tal resplandor en su cara que el pueblo no podía mirarlo. Este se colocó un velo que lo cubría hasta que el reflejo de la gloria de Dios se desvaneciera. Este reflejo de gloria era pasajero, nos dice Pablo en el versículo 7. <br /><br />Esta gloria pasajera de la que leemos en los libros de Moisés es un mero destello de la gloria que produce la transformación del Espíritu Santo en nuestras vidas. La entrega de la ley mostraba al pueblo la condenación, dejando claro que nadie podría alcanzar la gloria por el cumplimiento de la ley, ya que ninguno puede cumplir la ley enteramente. Así que Dios en su bondad ha provisto acceso a Dios por el ministerio de la justificación, llevado a cabo por nuestro Salvador Jesucristo. Este produce una gloria eterna, a diferencia de aquella primera gloria que el pueblo de Dios pudo contemplar. Dice así Pablo: <br /><br /><br />“Porque si el ministerio de condenación fue con gloria, mucho más abundará en gloria el ministerio de justificación. Porque aun lo que fue glorioso, no es glorioso en este respecto, en comparación con la gloria más eminente. Porque si lo que perece tuvo gloria, mucho más glorioso será lo que permanece.”<br /><br />Moisés cubría su rostro hasta que la gloria de Dios pasara, mas Pablo dice a sus oidores que incluso aún el pueblo seguía con el velo puesto, incapaces de comprender el misterio de la justificación por fe. Pablo se lamenta en los versículos 14-16, “Pero el entendimiento de ellos se embotó; porque hasta el día de hoy, cuando leen el antiguo pacto, les queda el mismo velo no descubierto, el cual por Cristo es quitado. Y aun hasta el día de hoy, cuando se lee a Moisés, el velo está puesto sobre el corazón de ellos. Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará.” Dice Pablo<br /><br />Ocurre incluso hoy en día. Existe un velo que hace que muchos judíos no vean la justificación en Cristo. Y esto no sólo ocurre a los judíos. Ese mismo velo hace que muchos no entiendan que la justificación de Cristo es únicamente accesible a través de la fe, y no por obras. Cristo es el único acceso a la gloria de Dios. <br /><br />Los propios creyentes de Corinto eran ante el pueblo cartas de Dios, que mostraban este ministerio de justificación, predicado por los apóstoles, pero hecho posible únicamente por Cristo. Las vidas de cada uno de los cristianos debían ser cartas que cualquiera pudiera leer y volverse al Señor. En la conversión al Señor, el velo es quitado, permitiendo al creyente ver la gloria de Dios incluso en esta vida. El apóstol acaba el capítulo dándonos la preciosa imagen de este proceso en nuestras vidas:<br /><br />“Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.”<br /><br />Cartas abiertas, que llevan al lector a desear y disfrutar la gloria de Dios.]]></itunes:summary><itunes:duration>342</itunes:duration><itunes:keywords>condenación,cristo,gloria,justificación,ley,moisés,recomendación,resplandor,velo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/109290cf3a8ae7e44baee6a1c69d6e62.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Corintios-106 El perdón</title><link>https://www.spreaker.com/episode/corintios-106-el-perdon--29868672</link><description><![CDATA[El perdón<br /><br />En el segundo capítulo de la segunda epístola, Pablo habla de una visita a Corinto que no había sido muy agradable. No estamos seguros de cuándo fue exactamente, pero sabemos por el texto que tras enviar la primera carta, Pablo los había visitado, ya que la reacción de algunos no había sido como se pudiera haber esperado. Por pasajes en la carta entendemos que algunos habían tratado de forma punitiva a personas que habían pecado, sin intentar hacerlo como Dios desea, buscando la restauración.<br /><br />Había algunos que habían hablado mal de Pablo, menospreciándolo y acusándole de querer tener el protagonismo para él. Pablo contesta a esto en el capítulo 3, asegurándoles que entendía bien que la única autoridad que él tenía sobre la iglesia era la establecida por Dios. Cuando enseñamos lo que Dios dice, la autoridad de nuestro mensaje no es nuestra, sino que es la autoridad del emisor original del mensaje.<br /><br />En respuesta a las acusaciones, Pablo reacciona con una disposición a perdonar. Le habían causado tristeza, como dice en el versículo 5, pero Pablo pide que se perdone al que le había ofendido. Me encanta ver la bondad del apóstol reflejada en el versículo 7 cuando les dice: “más bien deberían perdonarle y consolarle, para que no sea consumido de demasiada tristeza.” Su deseo era que mostraran perdón y amor hacia el que lo había atacado. Este perdón y amor sería prueba de la obra de Dios en sus vidas. Pablo les recuerda que él ya los había perdonado, y curiosamente les dice que lo ha hecho “para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros (dice); pues no ignoramos sus maquinaciones.”<br /><br />Es importante notar que cuando no perdonamos, estamos dando rienda suelta a Satanás para estropear nuestra existencia. Él desearía vernos amargadas, guardando rencores por daños pasados, llegando a amargarnos. ¿Pero quién querría vivir así cuando podemos escoger el perdón? <br /><br />Pablo podía perdonar porque tenía la vista puesta en Cristo. Lo que otros pudieran hacerle a él no era tan importante. Su deseo era que el nombre de Cristo fuera manifestado. <br />En el 2:14 Pablo dice: “Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento.”<br /><br />Si practicamos el perdón, desprenderemos un grato olor, el olor de su conocimiento. La falta de perdón también desprende un olor, pero es un olor amargo, desagradable. Pidamos a Dios que nos de la capacidad de perdonar, para que de nuestra vida se desprenda una fragancia que otros puedan notar, y les lleve a desear a Cristo, el que produce la dulce fragancia del perdón.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/29868672</guid><pubDate>Thu, 11 Jun 2026 02:25:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/29868672/corintios_106_el_perdo_n.mp3" length="6730851" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El perdón

En el segundo capítulo de la segunda epístola, Pablo habla de una visita a Corinto que no había sido muy agradable. No estamos seguros de cuándo fue exactamente, pero sabemos por el texto que tras enviar la primera carta, Pablo los había...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El perdón<br /><br />En el segundo capítulo de la segunda epístola, Pablo habla de una visita a Corinto que no había sido muy agradable. No estamos seguros de cuándo fue exactamente, pero sabemos por el texto que tras enviar la primera carta, Pablo los había visitado, ya que la reacción de algunos no había sido como se pudiera haber esperado. Por pasajes en la carta entendemos que algunos habían tratado de forma punitiva a personas que habían pecado, sin intentar hacerlo como Dios desea, buscando la restauración.<br /><br />Había algunos que habían hablado mal de Pablo, menospreciándolo y acusándole de querer tener el protagonismo para él. Pablo contesta a esto en el capítulo 3, asegurándoles que entendía bien que la única autoridad que él tenía sobre la iglesia era la establecida por Dios. Cuando enseñamos lo que Dios dice, la autoridad de nuestro mensaje no es nuestra, sino que es la autoridad del emisor original del mensaje.<br /><br />En respuesta a las acusaciones, Pablo reacciona con una disposición a perdonar. Le habían causado tristeza, como dice en el versículo 5, pero Pablo pide que se perdone al que le había ofendido. Me encanta ver la bondad del apóstol reflejada en el versículo 7 cuando les dice: “más bien deberían perdonarle y consolarle, para que no sea consumido de demasiada tristeza.” Su deseo era que mostraran perdón y amor hacia el que lo había atacado. Este perdón y amor sería prueba de la obra de Dios en sus vidas. Pablo les recuerda que él ya los había perdonado, y curiosamente les dice que lo ha hecho “para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros (dice); pues no ignoramos sus maquinaciones.”<br /><br />Es importante notar que cuando no perdonamos, estamos dando rienda suelta a Satanás para estropear nuestra existencia. Él desearía vernos amargadas, guardando rencores por daños pasados, llegando a amargarnos. ¿Pero quién querría vivir así cuando podemos escoger el perdón? <br /><br />Pablo podía perdonar porque tenía la vista puesta en Cristo. Lo que otros pudieran hacerle a él no era tan importante. Su deseo era que el nombre de Cristo fuera manifestado. <br />En el 2:14 Pablo dice: “Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento.”<br /><br />Si practicamos el perdón, desprenderemos un grato olor, el olor de su conocimiento. La falta de perdón también desprende un olor, pero es un olor amargo, desagradable. Pidamos a Dios que nos de la capacidad de perdonar, para que de nuestra vida se desprenda una fragancia que otros puedan notar, y les lleve a desear a Cristo, el que produce la dulce fragancia del perdón.]]></itunes:summary><itunes:duration>261</itunes:duration><itunes:keywords>amarga,amargura,conocimiento.,dios,dulce,dulzor,fragancia,perdonar,restauración</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/9ef10080a2cc07e0dd26d5febe4fd65e.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Corintios-105 La consolación</title><link>https://www.spreaker.com/episode/corintios-105-la-consolacion--29825514</link><description><![CDATA[La consolación<br /><br />En el primer capítulo de la epístola a los Corintios, Dios nos muestra una bendición detrás del sufrimiento. No nos gusta sufrir, y sin embargo, el sufrimiento es común a cada uno de nosotros. Pero podemos preguntarnos: ¿Por qué permite Dios que suframos?<br /><br />Entendemos que el pecado entró en el mundo a causa de la decisión del hombre. Y por el pecado vino la maldición. En este sentido entendemos que hay sufrimiento y muerte en este mundo a pesar de la bondad de Dios. Pero ¿por qué permitiría Dios que los que vivimos la vida cristiana suframos? A veces incluso tenemos la sensación de que sufrimos más que los demás.<br /><br />¿Qué bendición secreta puede estár escondida en situaciones de sufrimiento? Pablo escribe esto a los corintios: 2 Cor. 1.3-6<br /><br />“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios.<br />Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación.<br />Pero si somos atribulados, es para vuestra consolación y salvación; o si somos consolados, es para vuestra consolación y salvación, la cual se opera en el sufrir las mismas aflicciones que nosotros también padecemos.<br /><br />Este texto nos asegura que cuando sufrimos, Dios está con nosotros. Nos lleva a entender que Dios permite que suframos para que podamos experimentar su consolación. Así, cuando alguien a nuestro alcance pase por una situación similar, podremos consolarlos con la misma consolación con la que Dios nos ha consolado a nosotros. <br /><br />Pablo había sufrido (y había causado sufrimiento); podríamos decir que era un experto en la materia. En cada aflicción, había experimentado la consolación de Dios, y aquí está animando a los corintios a practicar una dinámica de consuelo, experimentando la consolación y consolando. Así como Dios nos consuela en la aflicción, Dios espera que consolemos a otros en su aflicción. <br /><br />En el momento de la aflicción, es difícil parar a analizar en qué manera estamos siendo consolados por Dios directamente y por otros. En la Biblia se nos presenta al Espíritu Santo como El Consolador. Si podemos ser capaces de parar y notar la consolación que experimentamos en los momentos difíciles, comenzaremos a experimentar el ciclo de la consolación. El primer paso es apreciar conscientemente cómo somos consolados. Luego, cuando llegue el momento en que otro esté pasando por un momento difícil, podremos pedir a Dios que seamos sabios y sensibles a la situación, para comportarnos de forma que la otra persona pueda sentir el apoyo y consolación. Notemos que no se trata de irrumpir para contar nuestra situación personal. Muchas veces hacemos esto, y sin darnos cuenta, estamos desviando la atención hacia nosotros. Esta no es la idea de consolación que Dios quiere comunicar, pero es lo que más fácil nos resulta. Dios ve, escucha, y en sabiduría conforta. Nosotros, imitando a Dios, podemos practicar lo mismo: observar, escuchar y ofrecer la sabiduría de la Palabra de Dios.<br /><br />¿En qué situaciones difíciles te has visto involucrada? A veces queremos olvidarlas, pero es de provecho recordarlas. Haz un esfuerzo que vale la pena; analiza tus situaciones de aflicción o sufrimiento para notar las maneras en las que el Señor te ha mostrado Su presencia y la forma en que otros te han sido de consuelo. ¿Recuerdas cómo te consoló el Señor? ¿Recuerdas de qué modo te sentiste animada o consolada? Te animo a comenzar ese ciclo y practicar la consolación en tu vida diaria, y verás lo que Dios hace en ti y a través de ti.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/29825514</guid><pubDate>Wed, 10 Jun 2026 02:20:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/29825514/corintios_105_la_consolacio_n.mp3" length="8869324" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>La consolación

En el primer capítulo de la epístola a los Corintios, Dios nos muestra una bendición detrás del sufrimiento. No nos gusta sufrir, y sin embargo, el sufrimiento es común a cada uno de nosotros. Pero podemos preguntarnos: ¿Por qué...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[La consolación<br /><br />En el primer capítulo de la epístola a los Corintios, Dios nos muestra una bendición detrás del sufrimiento. No nos gusta sufrir, y sin embargo, el sufrimiento es común a cada uno de nosotros. Pero podemos preguntarnos: ¿Por qué permite Dios que suframos?<br /><br />Entendemos que el pecado entró en el mundo a causa de la decisión del hombre. Y por el pecado vino la maldición. En este sentido entendemos que hay sufrimiento y muerte en este mundo a pesar de la bondad de Dios. Pero ¿por qué permitiría Dios que los que vivimos la vida cristiana suframos? A veces incluso tenemos la sensación de que sufrimos más que los demás.<br /><br />¿Qué bendición secreta puede estár escondida en situaciones de sufrimiento? Pablo escribe esto a los corintios: 2 Cor. 1.3-6<br /><br />“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios.<br />Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación.<br />Pero si somos atribulados, es para vuestra consolación y salvación; o si somos consolados, es para vuestra consolación y salvación, la cual se opera en el sufrir las mismas aflicciones que nosotros también padecemos.<br /><br />Este texto nos asegura que cuando sufrimos, Dios está con nosotros. Nos lleva a entender que Dios permite que suframos para que podamos experimentar su consolación. Así, cuando alguien a nuestro alcance pase por una situación similar, podremos consolarlos con la misma consolación con la que Dios nos ha consolado a nosotros. <br /><br />Pablo había sufrido (y había causado sufrimiento); podríamos decir que era un experto en la materia. En cada aflicción, había experimentado la consolación de Dios, y aquí está animando a los corintios a practicar una dinámica de consuelo, experimentando la consolación y consolando. Así como Dios nos consuela en la aflicción, Dios espera que consolemos a otros en su aflicción. <br /><br />En el momento de la aflicción, es difícil parar a analizar en qué manera estamos siendo consolados por Dios directamente y por otros. En la Biblia se nos presenta al Espíritu Santo como El Consolador. Si podemos ser capaces de parar y notar la consolación que experimentamos en los momentos difíciles, comenzaremos a experimentar el ciclo de la consolación. El primer paso es apreciar conscientemente cómo somos consolados. Luego, cuando llegue el momento en que otro esté pasando por un momento difícil, podremos pedir a Dios que seamos sabios y sensibles a la situación, para comportarnos de forma que la otra persona pueda sentir el apoyo y consolación. Notemos que no se trata de irrumpir para contar nuestra situación personal. Muchas veces hacemos esto, y sin darnos cuenta, estamos desviando la atención hacia nosotros. Esta no es la idea de consolación que Dios quiere comunicar, pero es lo que más fácil nos resulta. Dios ve, escucha, y en sabiduría conforta. Nosotros, imitando a Dios, podemos practicar lo mismo: observar, escuchar y ofrecer la sabiduría de la Palabra de Dios.<br /><br />¿En qué situaciones difíciles te has visto involucrada? A veces queremos olvidarlas, pero es de provecho recordarlas. Haz un esfuerzo que vale la pena; analiza tus situaciones de aflicción o sufrimiento para notar las maneras en las que el Señor te ha mostrado Su presencia y la forma en que otros te han sido de consuelo. ¿Recuerdas cómo te consoló el Señor? ¿Recuerdas de qué modo te sentiste animada o consolada? Te animo a comenzar ese ciclo y practicar la consolación en tu vida diaria, y verás lo que Dios hace en ti y a través de ti.]]></itunes:summary><itunes:duration>350</itunes:duration><itunes:keywords>aflicción,consolación,consuelo,cristo,dios,espíritu,ministerio,santo,sufrimiento</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/959607917a02473329f66991d18e471c.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Corintios-104 La segunda carta</title><link>https://www.spreaker.com/episode/corintios-104-la-segunda-carta--29115495</link><description><![CDATA[La segunda carta<br /><br />Cuando Pablo escribe la segunda carta a la iglesia de Corinto, vemos que Timoteo, el joven predicador, estaba con él. Se cree que esta segunda carta fue escrita desde Macedonia durante el tercer viaje misionero del apóstol. Tito llevó la carta a la iglesia en Corinto y después volvió con buenas noticias del buen espíritu que había encontrado en la iglesia (7:5-16). <br /><br />En esta carta, Pablo dedica varios capítulos a la defensa de su ministerio de apostolado, explicando cómo Dios lo llamó para que compartiera el mensaje del evangelio a judíos y a gentiles. Esto lo leemos en 2 Corintios 4:5, donde dice: ”Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, y a nosotros como vuestros siervos por amor de Jesús.”<br /><br />Pablo declara que aunque hay momentos difíciles en la vida del cristiano, por la gracia de Dios, podemos permanecer firmes, confiando en la esperanza venidera. Pablo incluso comparte su propia experiencia personal, cómo él sufría con algo que Dios había permitido en su vida, y cómo pudo glorificar a Dios incluso a través de este aguijón, como él mismo lo denomina. <br /><br />En los capítulos 8 y 9, Pablo anima a los cristianos de Corinto a ayudar a los de Jerusalén que estaban pasando dificultad, porque si Cristo dió hasta su propia vida por nosotros, nosotros podemos al menos dar de lo que tenemos para atender a las necesidades especiales de otros. <br /><br />Pablo pide en la última parte de la carta que cada uno se examine a sí mismo, para comprobar que en verdad estamos en la fe. <br /><br />Veremos con algo más de detalle algunos de los temas que nos presenta esta carta, pero por ahora, te animo a que tomes un ratito para leer los 13 capítulos deseando que Dios te hable a través de Su Palabra.<br /><br />Acabo con el último versículo de la carta, deseando que “La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/29115495</guid><pubDate>Tue, 09 Jun 2026 02:10:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/29115495/corintios_104_la_segunda_carta.mp3" length="5408493" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>La segunda carta

Cuando Pablo escribe la segunda carta a la iglesia de Corinto, vemos que Timoteo, el joven predicador, estaba con él. Se cree que esta segunda carta fue escrita desde Macedonia durante el tercer viaje misionero del apóstol. Tito...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[La segunda carta<br /><br />Cuando Pablo escribe la segunda carta a la iglesia de Corinto, vemos que Timoteo, el joven predicador, estaba con él. Se cree que esta segunda carta fue escrita desde Macedonia durante el tercer viaje misionero del apóstol. Tito llevó la carta a la iglesia en Corinto y después volvió con buenas noticias del buen espíritu que había encontrado en la iglesia (7:5-16). <br /><br />En esta carta, Pablo dedica varios capítulos a la defensa de su ministerio de apostolado, explicando cómo Dios lo llamó para que compartiera el mensaje del evangelio a judíos y a gentiles. Esto lo leemos en 2 Corintios 4:5, donde dice: ”Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, y a nosotros como vuestros siervos por amor de Jesús.”<br /><br />Pablo declara que aunque hay momentos difíciles en la vida del cristiano, por la gracia de Dios, podemos permanecer firmes, confiando en la esperanza venidera. Pablo incluso comparte su propia experiencia personal, cómo él sufría con algo que Dios había permitido en su vida, y cómo pudo glorificar a Dios incluso a través de este aguijón, como él mismo lo denomina. <br /><br />En los capítulos 8 y 9, Pablo anima a los cristianos de Corinto a ayudar a los de Jerusalén que estaban pasando dificultad, porque si Cristo dió hasta su propia vida por nosotros, nosotros podemos al menos dar de lo que tenemos para atender a las necesidades especiales de otros. <br /><br />Pablo pide en la última parte de la carta que cada uno se examine a sí mismo, para comprobar que en verdad estamos en la fe. <br /><br />Veremos con algo más de detalle algunos de los temas que nos presenta esta carta, pero por ahora, te animo a que tomes un ratito para leer los 13 capítulos deseando que Dios te hable a través de Su Palabra.<br /><br />Acabo con el último versículo de la carta, deseando que “La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.”]]></itunes:summary><itunes:duration>206</itunes:duration><itunes:keywords>aguijón,apóstol,apostolado,corintios,fe,prueba,segunda,timoteo,vida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/96af35a1cd5e9ff007016ed4dccef930.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Corintios-103 Sabiduría de salvación</title><link>https://www.spreaker.com/episode/corintios-103-sabiduria-de-salvacion--29113263</link><description><![CDATA[Sabiduría de salvación<br /><br />El apóstol Pablo finaliza su primera carta a los Corintios atando los temas que ha tratado, animando a los creyentes a buscar el apoyo de los que están ahí para ayudarlos. Entre estos, encontramos a Timoteo, un joven predicador, a Estéfanas, Fortunato y Acaico. De estos tres últimos, Pablo dice: “confortaron mi espíritu y el vuestro; reconoced, pues, a tales personas.” (16:18)<br /><br />Estos, al igual que Pablo, estaban ahí para ayudarlos a comprender el mensaje del evangelio y crecer en enseñanza y doctrina. Pablo cierra la carta con la exhortación de los versículos 13 y 14: <br /><br />“Velad, estad firmes en la fe. Y “Todas vuestras cosas sean hechas con amor.”<br /><br />Desde el comienzo de su carta, Pablo les había hablado de la palabra de la cruz, la cual dijo el apóstol, “es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios.” (1:18) “ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, (sino que) agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación.” Dice el apóstol. (1:21)<br /><br />Es increíble cómo un mismo mensaje puede resultar ofensivo (o de locura) para unos, mas para los que lo reciben, llegar a ser una fuente de poder. <br /><br />Y es que el poder del evangelio no reside en aquellos que lo hemos recibido, sino en el que lo ha dado. Porque Dios no elige a ninguno de nosotros en base a nuestras capacidades, sino que somos salvos por nuestra fe en la obra de Cristo. Y nos dice el texto en el 29 que esto lo hace para “que nadie se jacte.” “Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención; para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor.” (1:29-31 )<br /><br />Este mensaje es el que la Biblia proclama de principio a fin. Hemos visto que Pablo habla de ello como un misterio, porque es increíble que un Dios Santo y Justo haya ideado la forma de proveer una salvación tan grande e inmerecida a nosotros los humanos, los cuales lo hemos rechazado desde el principio. En el capítulo 2 nos dice:<br /><br />“Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria. Antes bien, como está escrito:<br />Cosas que ojo no vio, ni oído oyó,<br />Ni han subido en corazón de hombre,<br />Son las que Dios ha preparado para los que le aman.” (2:7-9) <br /><br />¿Puede un mensaje ser más fascinante que este? Dios dice: Si hubieran entendido el mensaje del evangelio, no habrían crucificado al Cristo, mas este tenía que morir para que nosotros pudiéramos disfrutar la salvación. Así que este fascinante misterio, inimaginable para la mente humana, ha sido preparado desde antes de la fundación del mundo. <br /><br />Y Dios nos lo ha revelado a nosotros por el Espíritu (continúa Pablo); “porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido.”<br /><br />¿Eres capaz de apreciar el sacrificio de Cristo en la cruz? ¿Entiendes lo que su muerte y resurrección implican? Si has llegado a comprender esto, es gracias al Espíritu Santo de Dios.<br />La vida espiritual es posible solo gracias a la obra del Espíritu Santo en nuestro ser, y por ello debemos estar agradecidos. <br /><br />Esta sabiduría que viene de lo alto nos permite apropiar el mensaje del evangelio y compartirlo con los demás. Para aquellos que recibiendo el mensaje no atienden a la llamada del Espíritu de Dios, como dice el apóstol, el mensaje les resultará locura. Pablo lo pone en estas palabras en el versículo 14::<br /><br />“Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.<br />En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie.<br />Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.” <br /><br />La sabiduría que Dios da nos permite ver el mundo como Dios lo ve. Esa es mi meta este año; eso es lo que le sigo pidiendo a Dios diariamente, porque lo más normal, lo carnal en mí, es ver las cosas desde mi propio punto de vista, o como el mundo las ve, porque es lo que nos viene naturalmente. Dice así el apóstol en el 3:18-19:<br /><br />“Nadie se engañe a sí mismo; si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo, hágase ignorante, para que llegue a ser sabio. Porque la sabiduría de este mundo es insensatez para con Dios; pues escrito está: Él prende a los sabios en la astucia de ellos. Y otra vez: El Señor conoce los pensamientos de los sabios, que son vanos.”<br /><br />Quiero ser sabia, para salvación primeramente, recibiendo el mensaje por el Espíritu de Dios; mas quiero continuar en la sabiduría que es de Dios, teniendo la mente de Cristo, y viendo cada situación como Él la ve.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/29113263</guid><pubDate>Mon, 08 Jun 2026 03:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/29113263/corintios_103_sabiduri_a_de_salvacio_n.mp3" length="12480186" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Sabiduría de salvación

El apóstol Pablo finaliza su primera carta a los Corintios atando los temas que ha tratado, animando a los creyentes a buscar el apoyo de los que están ahí para ayudarlos. Entre estos, encontramos a Timoteo, un joven...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Sabiduría de salvación<br /><br />El apóstol Pablo finaliza su primera carta a los Corintios atando los temas que ha tratado, animando a los creyentes a buscar el apoyo de los que están ahí para ayudarlos. Entre estos, encontramos a Timoteo, un joven predicador, a Estéfanas, Fortunato y Acaico. De estos tres últimos, Pablo dice: “confortaron mi espíritu y el vuestro; reconoced, pues, a tales personas.” (16:18)<br /><br />Estos, al igual que Pablo, estaban ahí para ayudarlos a comprender el mensaje del evangelio y crecer en enseñanza y doctrina. Pablo cierra la carta con la exhortación de los versículos 13 y 14: <br /><br />“Velad, estad firmes en la fe. Y “Todas vuestras cosas sean hechas con amor.”<br /><br />Desde el comienzo de su carta, Pablo les había hablado de la palabra de la cruz, la cual dijo el apóstol, “es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios.” (1:18) “ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, (sino que) agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación.” Dice el apóstol. (1:21)<br /><br />Es increíble cómo un mismo mensaje puede resultar ofensivo (o de locura) para unos, mas para los que lo reciben, llegar a ser una fuente de poder. <br /><br />Y es que el poder del evangelio no reside en aquellos que lo hemos recibido, sino en el que lo ha dado. Porque Dios no elige a ninguno de nosotros en base a nuestras capacidades, sino que somos salvos por nuestra fe en la obra de Cristo. Y nos dice el texto en el 29 que esto lo hace para “que nadie se jacte.” “Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención; para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor.” (1:29-31 )<br /><br />Este mensaje es el que la Biblia proclama de principio a fin. Hemos visto que Pablo habla de ello como un misterio, porque es increíble que un Dios Santo y Justo haya ideado la forma de proveer una salvación tan grande e inmerecida a nosotros los humanos, los cuales lo hemos rechazado desde el principio. En el capítulo 2 nos dice:<br /><br />“Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria. Antes bien, como está escrito:<br />Cosas que ojo no vio, ni oído oyó,<br />Ni han subido en corazón de hombre,<br />Son las que Dios ha preparado para los que le aman.” (2:7-9) <br /><br />¿Puede un mensaje ser más fascinante que este? Dios dice: Si hubieran entendido el mensaje del evangelio, no habrían crucificado al Cristo, mas este tenía que morir para que nosotros pudiéramos disfrutar la salvación. Así que este fascinante misterio, inimaginable para la mente humana, ha sido preparado desde antes de la fundación del mundo. <br /><br />Y Dios nos lo ha revelado a nosotros por el Espíritu (continúa Pablo); “porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido.”<br /><br />¿Eres capaz de apreciar el sacrificio de Cristo en la cruz? ¿Entiendes lo que su muerte y resurrección implican? Si has llegado a comprender esto, es gracias al Espíritu Santo de Dios.<br />La vida espiritual es posible solo gracias a la obra del Espíritu Santo en nuestro ser, y por ello debemos estar agradecidos. <br /><br />Esta sabiduría que viene de lo alto nos permite apropiar el mensaje del evangelio y compartirlo con los demás. Para aquellos que recibiendo el mensaje no atienden a la llamada del Espíritu de Dios, como dice el apóstol, el mensaje...]]></itunes:summary><itunes:duration>500</itunes:duration><itunes:keywords>cristo,dios,escogió,fe,locura,mente,necio,predicación,sabio,salvo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/e51270376a92c3d321bbfe10f61ce73d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Corintios-102 La esperanza del cristiano</title><link>https://www.spreaker.com/episode/corintios-102-la-esperanza-del-cristiano--28919849</link><description><![CDATA[La esperanza del cristiano<br /><br />Hacia la conclusión de la carta a los Corintios, Pablo repasa el evangelio por el que confiamos que un día estaremos con Dios. Este evangelio de salvación proclama que todo el que cree en Jesucristo como Salvador de los pecados es salvo, y pasará la eternidad con Dios. <br /><br />Esta esperanza está basada en un hecho histórico muy importante, la resurrección de Cristo de los muertos. <br /><br />“Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí (dice el apóstol): Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;” dicen los versículos 3 y 4 del capítulo 15. <br /><br />Los datos históricos nos confirman que esto ocurrió y no se puede refutar. Hubo una gran cantidad de testigos oculares que vieron a Jesús resucitado. Lo vieron al tercer día sus discípulos, mas cientos lo vieron antes de su ascensión al cielo. <br /><br />Dios ha prometido que un día todos los humanos de todo lugar y todo tiempo comparecerán ante el trono de Dios. Aquellos cuyos nombres estén escritos en el libro de la vida pasarán a una eternidad con Cristo, y aquellos que rehusaron creer en Cristo en esta vida, pasarán una eternidad de desoladora separación de Dios. Esto puede parecer drástico para algunos, mas Dios da la oportunidad de creer y gozar de Él a cada persona durante su tiempo aquí en la Tierra. <br />Algunos de Corinto no creían en la resurrección de los muertos. Pablo expone claramente el problema de no creer en la resurrección, en los versículos 13 al 19:<br /><br />“Porque si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe. Y somos hallados falsos testigos de Dios; porque hemos testificado de Dios que él resucitó a Cristo, al cual no resucitó, si en verdad los muertos no resucitan. Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados. Entonces también los que durmieron en Cristo perecieron. Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres.”<br /><br />Pablo está presentando un argumento lógico que va así: si no hay resurrección de los muertos, Cristo entonces no resucitó.<br />Si Cristo no resucitó, nuestra fe entonces es vana, y estamos todavía en nuestros pecados y condenación porque nuestra fe estaría basada en una mentira. Si así fuera, entonces todos tendrían que sentir pena de nosotros. <br /><br />¿Sigues el razonamiento aquí expresado? Sin embargo, este razonamiento no es real, porque los hechos son distintos. <br /><br />Cristo resucitó, y de ello tenemos evidencia. La segunda parte del capítulo Pablo expone el siguiente argumento opuesto:<br /><br />Cristo resucitó, y Él fue el primero de los que resucitaremos. Así como Adán murió y luego todos tenemos una cita con la muerte, como Cristo resucitó, tenemos una cita para la resurrección. <br /><br />“Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida.” (1 Corintios 15:23) <br /><br />Esto es lo que ocurrirá en la venida de Cristo.<br /><br />“Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia. Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies. Y el postrer enemigo que será destruido es la muerte.”<br /><br />Esta es la gran esperanza del creyente. Así como Cristo resucitó, resucitaremos para gloria cuando el Señor venga. Y cuando esto haya ocurrido, llegará el fin de lo que ahora se conoce y el comienzo de una gloriosa eternidad para aquellos que en Él hemos confiado. <br /><br />Y entonces ya no habrá más muerte, porque el último enemigo de Dios en ser destruido será la misma muerte. <br /><br />En un mundo en el que vemos la muerte como algo triste y final, nos queda este consuelo. Para aquellos que mueren confiando en Cristo, la muerte es el paso a la gloria eterna con Dios. En la postrera resurrección, todos los que han confiado en él estrenarán un cuerpo nuevo para disfrutar durante toda una eternidad la presencia del Salvador. Este cuerpo no sufrirá enfermedad, no se envejecerá, no cogerá peso ni habrá que sudar para mantenerlo en forma. Este cuerpo al que Pablo denomina espiritual estará libre de corrupción. Estemos seguros de esto: <br /><br />“en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.<br />Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad. Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? (1 Corintios 15:52-55) La victoria final será de Cristo:<br /><br />“Gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.”<br /><br />Bendita esperanza de gloria, en la que podemos basar toda nuestra confianza en Jesús. Nuestra fe en Cristo y el vivir esta vida por y para Él no es ni será en vano. Es una esperanza que nos llevará hasta nuestra salvación eterna.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/28919849</guid><pubDate>Fri, 05 Jun 2026 03:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/28919849/corintios_102_la_esperanza_del_cristiano.mp3" length="12478850" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>La esperanza del cristiano

Hacia la conclusión de la carta a los Corintios, Pablo repasa el evangelio por el que confiamos que un día estaremos con Dios. Este evangelio de salvación proclama que todo el que cree en Jesucristo como Salvador de los...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[La esperanza del cristiano<br /><br />Hacia la conclusión de la carta a los Corintios, Pablo repasa el evangelio por el que confiamos que un día estaremos con Dios. Este evangelio de salvación proclama que todo el que cree en Jesucristo como Salvador de los pecados es salvo, y pasará la eternidad con Dios. <br /><br />Esta esperanza está basada en un hecho histórico muy importante, la resurrección de Cristo de los muertos. <br /><br />“Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí (dice el apóstol): Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;” dicen los versículos 3 y 4 del capítulo 15. <br /><br />Los datos históricos nos confirman que esto ocurrió y no se puede refutar. Hubo una gran cantidad de testigos oculares que vieron a Jesús resucitado. Lo vieron al tercer día sus discípulos, mas cientos lo vieron antes de su ascensión al cielo. <br /><br />Dios ha prometido que un día todos los humanos de todo lugar y todo tiempo comparecerán ante el trono de Dios. Aquellos cuyos nombres estén escritos en el libro de la vida pasarán a una eternidad con Cristo, y aquellos que rehusaron creer en Cristo en esta vida, pasarán una eternidad de desoladora separación de Dios. Esto puede parecer drástico para algunos, mas Dios da la oportunidad de creer y gozar de Él a cada persona durante su tiempo aquí en la Tierra. <br />Algunos de Corinto no creían en la resurrección de los muertos. Pablo expone claramente el problema de no creer en la resurrección, en los versículos 13 al 19:<br /><br />“Porque si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe. Y somos hallados falsos testigos de Dios; porque hemos testificado de Dios que él resucitó a Cristo, al cual no resucitó, si en verdad los muertos no resucitan. Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados. Entonces también los que durmieron en Cristo perecieron. Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres.”<br /><br />Pablo está presentando un argumento lógico que va así: si no hay resurrección de los muertos, Cristo entonces no resucitó.<br />Si Cristo no resucitó, nuestra fe entonces es vana, y estamos todavía en nuestros pecados y condenación porque nuestra fe estaría basada en una mentira. Si así fuera, entonces todos tendrían que sentir pena de nosotros. <br /><br />¿Sigues el razonamiento aquí expresado? Sin embargo, este razonamiento no es real, porque los hechos son distintos. <br /><br />Cristo resucitó, y de ello tenemos evidencia. La segunda parte del capítulo Pablo expone el siguiente argumento opuesto:<br /><br />Cristo resucitó, y Él fue el primero de los que resucitaremos. Así como Adán murió y luego todos tenemos una cita con la muerte, como Cristo resucitó, tenemos una cita para la resurrección. <br /><br />“Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida.” (1 Corintios 15:23) <br /><br />Esto es lo que ocurrirá en la venida de Cristo.<br /><br />“Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia. Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies. Y el postrer enemigo que será destruido es la muerte.”<br /><br />Esta es la gran esperanza del creyente. Así como Cristo resucitó, resucitaremos para gloria cuando el Señor venga. Y cuando esto haya ocurrido, llegará el fin de lo que ahora se conoce y el comienzo de una gloriosa eternidad para aquellos que en Él hemos confiado. <br /><br />Y entonces ya no habrá más muerte, porque el último enemigo de Dios en ser destruido será la misma muerte. <br /><br />En un mundo en el que vemos la muerte como algo triste y...]]></itunes:summary><itunes:duration>500</itunes:duration><itunes:keywords>cristo,dios,esperanza,eterna,evento,hechos,jesús,muerte,oculares,realidad,resurrección,testigos,verdad,vida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bc2cba22842ce5b9577f5625e75966fe.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Corintios-101 Entendimiento y edificación</title><link>https://www.spreaker.com/episode/corintios-101-entendimiento-y-edificacion--28841037</link><description><![CDATA[Entendimiento y edificación<br /><br />“Ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.<br />Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis.”<br /><br /><br />Así se entrelazan los capítulos 13 y 14 de la primera carta a los Corintios, marcando lo que debería definir a cada congregación en la iglesia de Cristo. Con una base común del gran amor que Dios ya ha dado a cada uno de sus hijos, y apreciando cada don espiritual, el don que Pablo quisiera promover aquí es el de la profecía.  El don de profecía se refiere a la capacidad de tomar lo que Dios ha dado en Su Palabra y comunicar el mensaje de Dios a los oyentes. <br /><br /><br />Había otro don que Dios había dado en Pentecostés y que se mantenía en los tiempo de los apóstoles que llamaba la atención de muchos; el don de hablar lenguas que no habían estudiado. Cuando esto ocurrió por primera vez durante la entrega del Espíritu Santo, vemos que las lenguas de las que trata el texto son idiomas reales, hablados en diferentes partes del mundo. Los oyentes testificaron el haber oído la Palabra en su propio idioma de la boca de extranjeros. Muchos procuraban este don de lenguas, y algunos hablaban en la congregación en lenguas que otros no entendían; recordemos que en Corinto había personas de muchas nacionalidades. En estos casos, aunque la Palabra de Dios fuera compartida, no tenía ningún provecho, como dice Pablo en este texto, porque lo que otro no entiende no puede edificar. <br /><br />Dice en el versículo 2: “Porque el que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios; pues nadie le entiende, aunque por el Espíritu habla misterios.” <br /><br />Y en los versículos 21 y 22 explica el propósito de las lenguas y el de la predicación: <br /><br />“En la ley está escrito: En otras lenguas y con otros labios hablaré a este pueblo; y ni aun así me oirán, dice el Señor.<br />Así que, las lenguas son por señal, no a los creyentes, sino a los incrédulos; pero la profecía, no a los incrédulos, sino a los creyentes,” dice Pablo.<br /><br /><br />Las lenguas y las sanaciones milagrosas de Hechos habían sido dadas para autentificar el Espíritu Santo que Dios había enviado, y en cumplimiento de lo profetizado en el Antiguo Testamento. Pero la iglesia debía ser edificada desde dentro, creciendo en el conocimiento de Cristo. Y para la edificación de la iglesia era necesaria buena enseñanza y doctrina. Para esto, el hablar idiomas o lenguas no era el plan para el beneficio de otros. El mensaje debía ser comprensible para crecer en el Señor. <br /><br />En el versículo 4 dice Pablo: “El que habla en lengua extraña, a sí mismo se edifica; pero el que profetiza, edifica a la iglesia.”<br /><br />Recuerdo a una amiga muy querida, que cuando nos juntábamos a orar, pedía si podía hacerlo en un idioma de Guinea Ecuatorial, su tierra natal. Para ella, hablar con Dios en castellano resultaba raro, y se comunicaba mejor con Dios en bubi. Pero desde luego, yo no podía entender nada de lo que decía a menos que ella lo tradujera después.<br /><br />Para tratar sobre la importancia de entender el mensaje, Pablo utiliza un lenguaje musical:<br /><br />“ Y si la trompeta diere sonido incierto, ¿quién se preparará para la batalla?<br />Así también vosotros, si por la lengua no diereis palabra bien comprensible, ¿cómo se entenderá lo que decís? Porque hablaréis al aire. Tantas clases de idiomas hay, seguramente , en el mundo, (dice el apóstol) y ninguno de ellos carece de significado. Pero si yo ignoro el valor de las palabras, seré como extranjero para el que habla, y el que habla será como extranjero para mí.”<br /><br />Si vamos a crecer en conocimiento, lo importante es recibir el mensaje de la Palabra en un idioma que conocemos y de manera que comunique el significado. <br /><br />Hay provecho en el mensaje de la predicación. Mas si oímos solo ruido y no se entiende el mensaje, poco se entenderá lo que decís. “Tantas lenguas hay,” dice la Palabra, “mas todas tienen significado. No seamos insensatos, porque si hablamos en lengua desconocida, qué provecho será para mí esa lengua.”<br /><br />Pablo les dice: “Ahora pues, hermanos, si yo voy a vosotros hablando en lenguas, ¿qué os aprovechará, si no os hablare con revelación, o con ciencia, o con profecía, o con doctrina?”<br /><br />Pablo presenta la conclusión del asunto diciendo: “prefiero hablar cinco palabras con mi entendimiento, para enseñar también a otros, que diez mil palabras en lengua desconocida.”  <br /><br />Pidamos a Dios que nos dé sabiduría para discernir entre lo bueno y lo mejor para nuestras vidas y que nos dé entendimiento para comprender lo que Él ha compartido con nosotros en su Palabra. Llevemos a otros este mensaje de forma que lo puedan entender y les sea de edificación así como lo es para nosotras. A Él sea toda la gloria.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/28841037</guid><pubDate>Thu, 04 Jun 2026 02:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/28841037/corintios_101_entendimiento_y_edificacio_n.mp3" length="10469019" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Entendimiento y edificación

“Ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.
Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis.”


Así se entrelazan los capítulos 13 y 14...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Entendimiento y edificación<br /><br />“Ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.<br />Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis.”<br /><br /><br />Así se entrelazan los capítulos 13 y 14 de la primera carta a los Corintios, marcando lo que debería definir a cada congregación en la iglesia de Cristo. Con una base común del gran amor que Dios ya ha dado a cada uno de sus hijos, y apreciando cada don espiritual, el don que Pablo quisiera promover aquí es el de la profecía.  El don de profecía se refiere a la capacidad de tomar lo que Dios ha dado en Su Palabra y comunicar el mensaje de Dios a los oyentes. <br /><br /><br />Había otro don que Dios había dado en Pentecostés y que se mantenía en los tiempo de los apóstoles que llamaba la atención de muchos; el don de hablar lenguas que no habían estudiado. Cuando esto ocurrió por primera vez durante la entrega del Espíritu Santo, vemos que las lenguas de las que trata el texto son idiomas reales, hablados en diferentes partes del mundo. Los oyentes testificaron el haber oído la Palabra en su propio idioma de la boca de extranjeros. Muchos procuraban este don de lenguas, y algunos hablaban en la congregación en lenguas que otros no entendían; recordemos que en Corinto había personas de muchas nacionalidades. En estos casos, aunque la Palabra de Dios fuera compartida, no tenía ningún provecho, como dice Pablo en este texto, porque lo que otro no entiende no puede edificar. <br /><br />Dice en el versículo 2: “Porque el que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios; pues nadie le entiende, aunque por el Espíritu habla misterios.” <br /><br />Y en los versículos 21 y 22 explica el propósito de las lenguas y el de la predicación: <br /><br />“En la ley está escrito: En otras lenguas y con otros labios hablaré a este pueblo; y ni aun así me oirán, dice el Señor.<br />Así que, las lenguas son por señal, no a los creyentes, sino a los incrédulos; pero la profecía, no a los incrédulos, sino a los creyentes,” dice Pablo.<br /><br /><br />Las lenguas y las sanaciones milagrosas de Hechos habían sido dadas para autentificar el Espíritu Santo que Dios había enviado, y en cumplimiento de lo profetizado en el Antiguo Testamento. Pero la iglesia debía ser edificada desde dentro, creciendo en el conocimiento de Cristo. Y para la edificación de la iglesia era necesaria buena enseñanza y doctrina. Para esto, el hablar idiomas o lenguas no era el plan para el beneficio de otros. El mensaje debía ser comprensible para crecer en el Señor. <br /><br />En el versículo 4 dice Pablo: “El que habla en lengua extraña, a sí mismo se edifica; pero el que profetiza, edifica a la iglesia.”<br /><br />Recuerdo a una amiga muy querida, que cuando nos juntábamos a orar, pedía si podía hacerlo en un idioma de Guinea Ecuatorial, su tierra natal. Para ella, hablar con Dios en castellano resultaba raro, y se comunicaba mejor con Dios en bubi. Pero desde luego, yo no podía entender nada de lo que decía a menos que ella lo tradujera después.<br /><br />Para tratar sobre la importancia de entender el mensaje, Pablo utiliza un lenguaje musical:<br /><br />“ Y si la trompeta diere sonido incierto, ¿quién se preparará para la batalla?<br />Así también vosotros, si por la lengua no diereis palabra bien comprensible, ¿cómo se entenderá lo que decís? Porque hablaréis al aire. Tantas clases de idiomas hay, seguramente , en el mundo, (dice el apóstol) y ninguno de ellos carece de significado. Pero si yo ignoro el valor de las palabras, seré como extranjero para el que habla, y el que habla será como extranjero para mí.”<br /><br />Si vamos a crecer en conocimiento, lo importante es recibir el mensaje de la Palabra en un idioma que conocemos y de manera que comunique el significado. <br /><br />Hay provecho en el mensaje de la predicación. 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También en el capítulo 12 de Corintios Pablo habla de cómo los cristianos, cada uno con diferentes dones, nos complementamos unos a otros, formando un cuerpo en Cristo. Aquí el apóstol presenta diferentes dones espirituales con los que el Señor permite que nos edifiquemos mutuamente en la congregación. Pablo nombra algunos en el texto, y cada uno como bien dice, para provecho del cuerpo que es la iglesia:<br /><br />“Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo.<br />Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo.<br />Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo.” 1 a los Corintios 12:4-6<br /><br />Algunos dones son de conocimiento, por los que pueden ayudar a los demás a entender la Palabra, otros de servicio, con los que echan una mano en las necesidades físicas de la congregación, otros de generosidad, que saben notar las necesidades especiales para ser de bendición de tantas formas. Los dones son distintos, los ministerios en los que estos son utilizados son diferentes, pero el Dios que da los regalos con los que servimos a otros es el mismo, y todos los dones son útiles y provechosos. <br /><br />Y es que el deseo de Dios es “que los miembros todos se preocupen los unos por los otros.<br />De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan.” Concluye el apóstol diciendo: “Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular.” (12:25-27)<br /> <br />Así que después de dar una lista de los regalos que Dios ha repartido a su iglesia, Pablo les abre las puertas a un regalo que todos hemos recibido de Dios. Acaba así el versículo 31: “Mas yo os muestro un camino aun más excelente.”<br /><br />En el famoso capítulo 13 sobre el amor, Pablo presenta la importancia de amar como Dios nos ha amado. El apóstol dice que aunque uno pudiera hablar el idioma de los ángeles, el don de lenguas no serviría para nada si no se tiene amor. Sería mero ruido, metal que retiñe, címbalo que resuena. “Y si... entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, (pero) no tengo amor, nada soy.” Fíjate; ni el don de profecía, ni el de conocimiento de la Palabra y ni siquiera la fe capaz de mover montañas llega a ser eficaz si no viene acompañada de amor a Dios y al prójimo. <br /><br />Podrías ser tan generosa que repartieras todos tus bienes; tan entregada que acabaras en la hoguera por tus convicciones, pero si no tienes amor, dice la Palabra de Dios que de nada te sirve. <br /><br />Todos hemos conocido a alguien con creencias firmes, o con un increíble talento, o con formación que supera a la de la mayoría, pero que no llega a tener un impacto positivo en este mundo porque le falta afecto hacia los demás. <br /><br />Dios dice que el amor genuino es mucho más valioso que cualquiera de estos dones. El apóstol describe así el amor que Dios da: <br /><br />“es sufrido, es benigno.” Pablo acababa de tratar el tema de la ofensa, de cómo algunos ofendían sin pensarlo, y como algunos se sentían ofendidos fácilmente. Y aquí afirma que el amor no se ofende fácilmente por las acciones de otros (es sufrido). Y al otro lado de la moneda, es benigno, por lo que procura no ofender. <br /><br /><br />“el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.”<br /><br />El apóstol está refiriéndose a actitudes derivadas del orgullo, que nos hacen envidiar a los demás, desear lo que otros tienen, intentar subirnos a nosotros mismos por encima de cualquiera, y a cualquier precio, y permite la injusticia en lugar de desear la verdad. El amor busca el bien del prójimo, y se alegra del éxito de los demás. <br /><br />Vuelve a enfatizar la paciencia y humildad del amor diciendo: “Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.” <br /> <br />Por si no ha quedado claro, nos recuerda que el amor es sufrido y bienintencionado. Por eso es crucial para el éxito interpersonal. <br /><br />Cuando tratamos las diferencias personales a través del filtro del amor, es mucho más fácil entender y ser entendidos correctamente. <br /><br />Los de Corinto habían preguntado sobre temas que causaban discusión si no división. Algunos creían que la mujer debía llevar velo en la iglesia, otros no; algunos creían que los que predicaban la Palabra no debían recibir remuneración, otros que sí. Algunos tenían problemas con la carne que había sido previamente sacrificada a los ídolos, otros no, y así, las diferencias de opiniones estaban minando la eficacia del cuerpo de Cristo en la ciudad. Pablo, hacia la conclusión de la epístola, les recuerda que cuando hay amor genuino, las diferencias se pueden superar. <br /><br /><br />El capítulo concluye mostrando la supremacía del amor, presentándolo como el mayor de los regalos que Dios nos ha dado.<br /><br />“El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará. Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará.” <br /><br />Pablo acaba el capítulo del amor recordándonos que aunque los dones terrenales se acabarán a nuestro paso a la eternidad, el amor perdura. <br /><br />“Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/28757969</guid><pubDate>Wed, 03 Jun 2026 02:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/28757969/corintios_100_el_mayor_don.mp3" length="13428287" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El mayor don

En la carta a los creyentes de Roma Pablo había hablado de los diferentes dones que Dios ha regalado a cada uno, y cómo pueden ser usados para la edificación del cuerpo de Cristo, esto es, el conjunto de cristianos en cada congregación,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El mayor don<br /><br />En la carta a los creyentes de Roma Pablo había hablado de los diferentes dones que Dios ha regalado a cada uno, y cómo pueden ser usados para la edificación del cuerpo de Cristo, esto es, el conjunto de cristianos en cada congregación, y extendiéndolo a la iglesia de Cristo repartida por el mundo. <br /><br />Una vez más vemos que Pablo trata temas similares para diferentes iglesias, ya que en todo lugar y en todo tiempo, el ser humano sufre de limitaciones y tentaciones similares. También en el capítulo 12 de Corintios Pablo habla de cómo los cristianos, cada uno con diferentes dones, nos complementamos unos a otros, formando un cuerpo en Cristo. Aquí el apóstol presenta diferentes dones espirituales con los que el Señor permite que nos edifiquemos mutuamente en la congregación. Pablo nombra algunos en el texto, y cada uno como bien dice, para provecho del cuerpo que es la iglesia:<br /><br />“Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo.<br />Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo.<br />Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo.” 1 a los Corintios 12:4-6<br /><br />Algunos dones son de conocimiento, por los que pueden ayudar a los demás a entender la Palabra, otros de servicio, con los que echan una mano en las necesidades físicas de la congregación, otros de generosidad, que saben notar las necesidades especiales para ser de bendición de tantas formas. Los dones son distintos, los ministerios en los que estos son utilizados son diferentes, pero el Dios que da los regalos con los que servimos a otros es el mismo, y todos los dones son útiles y provechosos. <br /><br />Y es que el deseo de Dios es “que los miembros todos se preocupen los unos por los otros.<br />De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan.” Concluye el apóstol diciendo: “Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular.” (12:25-27)<br /> <br />Así que después de dar una lista de los regalos que Dios ha repartido a su iglesia, Pablo les abre las puertas a un regalo que todos hemos recibido de Dios. Acaba así el versículo 31: “Mas yo os muestro un camino aun más excelente.”<br /><br />En el famoso capítulo 13 sobre el amor, Pablo presenta la importancia de amar como Dios nos ha amado. El apóstol dice que aunque uno pudiera hablar el idioma de los ángeles, el don de lenguas no serviría para nada si no se tiene amor. Sería mero ruido, metal que retiñe, címbalo que resuena. “Y si... entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, (pero) no tengo amor, nada soy.” Fíjate; ni el don de profecía, ni el de conocimiento de la Palabra y ni siquiera la fe capaz de mover montañas llega a ser eficaz si no viene acompañada de amor a Dios y al prójimo. <br /><br />Podrías ser tan generosa que repartieras todos tus bienes; tan entregada que acabaras en la hoguera por tus convicciones, pero si no tienes amor, dice la Palabra de Dios que de nada te sirve. <br /><br />Todos hemos conocido a alguien con creencias firmes, o con un increíble talento, o con formación que supera a la de la mayoría, pero que no llega a tener un impacto positivo en este mundo porque le falta afecto hacia los demás. <br /><br />Dios dice que el amor genuino es mucho más valioso que cualquiera de estos dones. El apóstol describe así el amor que Dios da: <br /><br />“es sufrido, es benigno.” Pablo acababa de tratar el tema de la ofensa, de cómo algunos ofendían sin pensarlo, y como algunos se sentían ofendidos fácilmente. Y aquí afirma que el amor no se ofende fácilmente por las acciones de otros (es sufrido). Y al otro lado de la moneda, es benigno, por lo que procura no ofender. <br /><br /><br />“el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo,...]]></itunes:summary><itunes:duration>540</itunes:duration><itunes:keywords>amor,dar,dios,dones,generosidad,gloria,jesús,lenguas,regalo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ab74a1c99c01472f2b6f896e8397c5dc.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Corintios-099 Imítame</title><link>https://www.spreaker.com/episode/corintios-099-imitame--28570213</link><description><![CDATA[Podríamos decir que esta es una invitación atrevida. Cuando le decimos a otro que nos imite, se supone que nuestra conducta es no sólo aceptable, sino admirable. Cuando estás aprendiendo un idioma, intentas imitar a alguien que tenga buen dominio del idioma. Si estás aprendiendo un deporte, quieres imitar a uno que lo juegue bien. <br /><br />Pablo dice en el capítulo 4:16 “os ruego que me imitéis” y en el 11:1 “Sed imitadores de mí, como yo de Cristo.” Él era una persona fiable para imitar, porque él mismo imitaba al Maestro. Cuando nosotros imitamos a Dios, otros pueden imitarnos con confianza.<br /><br /><br />Pablo repite este imperativo en otras cartas. Lo dice a los Tesalonicenses, a los Filipenses, y a los Efesios directamente les pide que imiten a Dios. <br /><br />Cualquiera de nosotras que vivamos imitando a Dios podríamos decir a otros al igual que Pablo que nos imiten a nosotros. <br /><br />¿Alguna vez has estado perdida en una ciudad, y bajando la ventanilla has pedido dirección al coche de al lado. La forma más segura de llegar es cuando esta persona sabe adónde vas y te dice: “Sígueme.” Del mismo modo, si nosotras sabemos lo que Dios desea y lo estamos haciendo, los que nos sigan llegarán a buen fin con nosotros. <br /><br />¿Qué debían imitar? Para verlo debemos leer el final del capítulo 10: “yo en todas las cosas agrado a todos, no procurando mi propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos.”<br /><br />Con esto no quería decir que intentaba agradar a todo el mundo, una meta imposible de alcanzar, y no lo que Dios pide de nosotros. Más bien les estaba diciendo que debían glorificar a Dios con sus vidas, intentando no ser de tropiezo a nadie, <br /><br />Pablo, en el capítulo 10 les había advertido contra la idolatría. Curiosamente, el ejemplo que da al pueblo puede sorprendernos, porque no les recrimina aquí que adoraran a otros dioses, lo cual el Señor condena, sino que les acusa de rendir culto a uno mismo. Dice el versículo 7: “Ni seáis idólatras, como algunos de ellos, según está escrito: Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a jugar.” Uno pensaría, “¿Qué hay de malo en ello? No hay nada de malo en el mero hecho de comer o beber, o jugar, pero el texto denunciaba que algunos vivían para sí mismos, posicionándose ellos como el centro de su universo, y dándose culto a ellos mismos. En lugar de vivir para agradar a Dios, vivían para agradarse a sí mismos. <br /><br />Pablo mostraba con su vida algo muy distinto, procurando el bien de otros y deseando para ellos la salvación del alma. <br /><br />Así debemos vivir, conscientes de que aún deseando hacer lo correcto, lo natural para nosotros es la idolatría, y fácilmente nos quejamos y tentamos a Dios con nuestro egoísmo. <br /><br /><br />“Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.” Así anima el apóstol a estar alerta si no queremos caer. Mas lo bonito es que las situaciones que se nos presentan las podemos enfrentar con éxito si seguimos el ejemplo de Cristo, el supremo maestro. Este nos dice: “No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.”<br /><br />Hasta Jesús fue tentado, y resistió haciendo buen uso de la Palabra de Dios. La salida siempre está ahí, a nuestro alcance. Sólo tenemos que tomarla, confiando en el que nos la ha dado. Pablo resistía la tentación de mirar por su propio bienestar porque valoraba más la salvación de almas, y Dios le permitió mantenerse fiel al evangelio para su bien y el nuestro. <br /><br />Fiel es Dios, que no nos dejará solos en la tentación. Si le seguimos, no nos perderemos; llegaremos a nuestro destino; si le imitamos, seremos más y más como Él es.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/28570213</guid><pubDate>Tue, 02 Jun 2026 03:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/28570213/corintios_099_im.mp3" length="9611183" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Podríamos decir que esta es una invitación atrevida. Cuando le decimos a otro que nos imite, se supone que nuestra conducta es no sólo aceptable, sino admirable. Cuando estás aprendiendo un idioma, intentas imitar a alguien que tenga buen dominio del...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Podríamos decir que esta es una invitación atrevida. Cuando le decimos a otro que nos imite, se supone que nuestra conducta es no sólo aceptable, sino admirable. Cuando estás aprendiendo un idioma, intentas imitar a alguien que tenga buen dominio del idioma. Si estás aprendiendo un deporte, quieres imitar a uno que lo juegue bien. <br /><br />Pablo dice en el capítulo 4:16 “os ruego que me imitéis” y en el 11:1 “Sed imitadores de mí, como yo de Cristo.” Él era una persona fiable para imitar, porque él mismo imitaba al Maestro. Cuando nosotros imitamos a Dios, otros pueden imitarnos con confianza.<br /><br /><br />Pablo repite este imperativo en otras cartas. Lo dice a los Tesalonicenses, a los Filipenses, y a los Efesios directamente les pide que imiten a Dios. <br /><br />Cualquiera de nosotras que vivamos imitando a Dios podríamos decir a otros al igual que Pablo que nos imiten a nosotros. <br /><br />¿Alguna vez has estado perdida en una ciudad, y bajando la ventanilla has pedido dirección al coche de al lado. La forma más segura de llegar es cuando esta persona sabe adónde vas y te dice: “Sígueme.” Del mismo modo, si nosotras sabemos lo que Dios desea y lo estamos haciendo, los que nos sigan llegarán a buen fin con nosotros. <br /><br />¿Qué debían imitar? Para verlo debemos leer el final del capítulo 10: “yo en todas las cosas agrado a todos, no procurando mi propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos.”<br /><br />Con esto no quería decir que intentaba agradar a todo el mundo, una meta imposible de alcanzar, y no lo que Dios pide de nosotros. Más bien les estaba diciendo que debían glorificar a Dios con sus vidas, intentando no ser de tropiezo a nadie, <br /><br />Pablo, en el capítulo 10 les había advertido contra la idolatría. Curiosamente, el ejemplo que da al pueblo puede sorprendernos, porque no les recrimina aquí que adoraran a otros dioses, lo cual el Señor condena, sino que les acusa de rendir culto a uno mismo. Dice el versículo 7: “Ni seáis idólatras, como algunos de ellos, según está escrito: Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a jugar.” Uno pensaría, “¿Qué hay de malo en ello? No hay nada de malo en el mero hecho de comer o beber, o jugar, pero el texto denunciaba que algunos vivían para sí mismos, posicionándose ellos como el centro de su universo, y dándose culto a ellos mismos. En lugar de vivir para agradar a Dios, vivían para agradarse a sí mismos. <br /><br />Pablo mostraba con su vida algo muy distinto, procurando el bien de otros y deseando para ellos la salvación del alma. <br /><br />Así debemos vivir, conscientes de que aún deseando hacer lo correcto, lo natural para nosotros es la idolatría, y fácilmente nos quejamos y tentamos a Dios con nuestro egoísmo. <br /><br /><br />“Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.” Así anima el apóstol a estar alerta si no queremos caer. Mas lo bonito es que las situaciones que se nos presentan las podemos enfrentar con éxito si seguimos el ejemplo de Cristo, el supremo maestro. Este nos dice: “No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.”<br /><br />Hasta Jesús fue tentado, y resistió haciendo buen uso de la Palabra de Dios. La salida siempre está ahí, a nuestro alcance. Sólo tenemos que tomarla, confiando en el que nos la ha dado. Pablo resistía la tentación de mirar por su propio bienestar porque valoraba más la salvación de almas, y Dios le permitió mantenerse fiel al evangelio para su bien y el nuestro. <br /><br />Fiel es Dios, que no nos dejará solos en la tentación. Si le seguimos, no nos perderemos; llegaremos a nuestro destino; si le imitamos, seremos más y más como Él es.]]></itunes:summary><itunes:duration>381</itunes:duration><itunes:keywords>almas,apóstol,beneficio,destino,dios,imitación,otros,salvar,sígueme</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/81ec64ca0f7cbd622848bee970d81fbf.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Corintios-098 ¿Quién ha de juzgar?</title><link>https://www.spreaker.com/episode/corintios-098-quien-ha-de-juzgar--28472172</link><description><![CDATA[En la segunda parte de la primera carta a los Corintios, Pablo trata una serie de temas por los que la iglesia de Corinto había preguntado. Habían preguntado sobre si era mejor servir al Señor casado o soltero, o si era lícito comer lo sacrificado a los ídolos. Pablo contestaría estos temas, pero antes, en el capítulo 6, les amonesta sobre algo que había llegado a sus oídos. Algunos de la congregación, habiendo tenido algún desacuerdo con otro creyente, había denunciado el caso para que un juez decidiera sobre el asunto. Pablo consideraba esto como desacertado, ya que dos cristianos que están en desacuerdo deberían poder llegar a un acuerdo sin necesidad de que un juez tenga que mediar. Dice Pablo en los primeros dos versículos: <br /><br />“¿Osa alguno de vosotros, cuando tiene algo contra otro, ir a juicio delante de los injustos, y no delante de los santos?¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar cosas muy pequeñas?<br /><br />Si Dios ha anunciado que en el juicio final, nosotros juzgaremos la Tierra con Él, dice Pablo, ¿cómo no vamos a poder juzgar las pequeñeces que nos dividen?<br /><br />“Así que, (prosigue Pablo) por cierto es ya una falta en vosotros que tengáis pleitos entre vosotros mismos. ¿Por qué no sufrís más bien el agravio? ¿Por qué no sufrís más bien el ser defraudados? Pero vosotros cometéis el agravio, y defraudáis, y esto a los hermanos.”<br /><br /><br />¿Tiene sentido que dos creyentes tengan que ir a juicio? Lo ideal sería que entre cristianos, primeramente, no hubiera pleitos; que como dice el texto intentáramos por un lado no defraudar al hermano, y cuando nos sintamos defraudados, soportáramos el agravio sin causar pleitos. Mas cuando estos surjan, busquemos ayuda entre hermanos, para llegar a un acuerdo sin tener que llevar las discusiones a las instituciones públicas.<br /><br />Las aclaraciones de Pablo sobre diversos temas se encuentran en diferentes capítulos. Los corintios habían preguntado sobre qué era mejor, si servir al Señor estando casado (como lo estaba Pedro), o si era mejor estar soltero, como era el caso de Pablo. Específicamente parece que su pregunta trataba la situación de viudos y viudas. Hay incluso buenos motivos para creer que Pablo había perdido a su esposa en su juventud, antes de conocer a Cristo. Pablo es muy cercano y sincero en su respuesta, dando tanto los beneficios como los inconvenientes de cada situación. Expresa que mejor sería si un viudo o una viuda no se volviera a casar, porque así tendría más libertad para servir al Señor, sin tener que repartir el tiempo entre las cosas de Dios y de la familia, pero asegura enfatizar que eso era su opinión personal, y que la relación íntima pertenecía exclusivamente al ámbito matrimonial. Pablo enfatiza que si uno estaba casado, debía permanecer con su esposa, y atender a su familia fielmente. Es probable que algunos, después de recibir el evangelio, hubieran sentido el deseo de salir como Pablo a compartir y ayudar a otros, mas Pablo quería dejar claro que los que están casados tienen una obligación personal a su familia, y no es correcto desatenderlos para “hacer la obra de Dios.” <br /><br /><br />Otro tema que trató con ellos fue el de no ser tropiezo a otros. Así como tuvo que hablar a los de Roma sobre el principio del respeto por encima de los derechos personales, Pablo advierte a los corintios en el capítulo 8:8-9:  <br />“Si bien la vianda no nos hace más aceptos ante Dios; pues ni porque comamos, seremos más, ni porque no comamos, seremos menos. Pero mirad que esta libertad vuestra no venga a ser tropezadero para los débiles.”<br /><br />Pablo dice, que no pecamos por comer carne que alguien ha sacrificado a los ídolos, pero podríamos pecar contra nuestro hermano por ser desconsiderados. Sería mejor abstenerse de “comer lo sacrificado a los ídolos” con tal de respetar la conciencia del que está con nosotros que disfrutar de las libertades que nos permita nuestra conciencia. Por eso dice el apóstol en el versículo 8:13  “Por lo cual, si la comida le es a mi hermano ocasión de caer, no comeré carne jamás, para no poner tropiezo a mi hermano.”<br /><br />El capítulo 10 concluye: “Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios. No seáis tropiezo ni a judíos, ni a gentiles, ni a la iglesia de Dios;<br />como también yo en todas las cosas agrado a todos, no procurando mi propio beneficio, sino el de muchos, para que sean salvos.” El apóstol tenía como prioridad el bienestar espiritual de su prójimo. <br /><br />Durante las instrucciones a la observancia de la mesa del Señor, Pablo advierte:  “Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados”<br /><br />Esta es una práctica que podemos hacer a menudo y no solo los días en que planeamos tomar la cena del Señor; hagámoslo cada día, tantas veces sea necesario. Examinémonos, no a la luz de lo que otros hacen o no hacen, sino a la luz de la Palabra que Dios nos ha revelado. <br /><br />Examinemonos para que no seamos juzgados. Sería mejor que soportáramos el oprobio cuando se trate de cuestiones personales reconociendo que Dios puede librarnos si quiere, o darnos lo que necesitamos durante la prueba. Elijamos respetar al prójimo para animarlo en el Señor, y pidamos a Dios que nos ayude a vivir según su justicia y su amor.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/28472172</guid><pubDate>Mon, 01 Jun 2026 03:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/28472172/corintios_098_quie_n_ha_de_juzgar.mp3" length="11643526" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>En la segunda parte de la primera carta a los Corintios, Pablo trata una serie de temas por los que la iglesia de Corinto había preguntado. Habían preguntado sobre si era mejor servir al Señor casado o soltero, o si era lícito comer lo sacrificado a...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[En la segunda parte de la primera carta a los Corintios, Pablo trata una serie de temas por los que la iglesia de Corinto había preguntado. Habían preguntado sobre si era mejor servir al Señor casado o soltero, o si era lícito comer lo sacrificado a los ídolos. Pablo contestaría estos temas, pero antes, en el capítulo 6, les amonesta sobre algo que había llegado a sus oídos. Algunos de la congregación, habiendo tenido algún desacuerdo con otro creyente, había denunciado el caso para que un juez decidiera sobre el asunto. Pablo consideraba esto como desacertado, ya que dos cristianos que están en desacuerdo deberían poder llegar a un acuerdo sin necesidad de que un juez tenga que mediar. Dice Pablo en los primeros dos versículos: <br /><br />“¿Osa alguno de vosotros, cuando tiene algo contra otro, ir a juicio delante de los injustos, y no delante de los santos?¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar cosas muy pequeñas?<br /><br />Si Dios ha anunciado que en el juicio final, nosotros juzgaremos la Tierra con Él, dice Pablo, ¿cómo no vamos a poder juzgar las pequeñeces que nos dividen?<br /><br />“Así que, (prosigue Pablo) por cierto es ya una falta en vosotros que tengáis pleitos entre vosotros mismos. ¿Por qué no sufrís más bien el agravio? ¿Por qué no sufrís más bien el ser defraudados? Pero vosotros cometéis el agravio, y defraudáis, y esto a los hermanos.”<br /><br /><br />¿Tiene sentido que dos creyentes tengan que ir a juicio? Lo ideal sería que entre cristianos, primeramente, no hubiera pleitos; que como dice el texto intentáramos por un lado no defraudar al hermano, y cuando nos sintamos defraudados, soportáramos el agravio sin causar pleitos. Mas cuando estos surjan, busquemos ayuda entre hermanos, para llegar a un acuerdo sin tener que llevar las discusiones a las instituciones públicas.<br /><br />Las aclaraciones de Pablo sobre diversos temas se encuentran en diferentes capítulos. Los corintios habían preguntado sobre qué era mejor, si servir al Señor estando casado (como lo estaba Pedro), o si era mejor estar soltero, como era el caso de Pablo. Específicamente parece que su pregunta trataba la situación de viudos y viudas. Hay incluso buenos motivos para creer que Pablo había perdido a su esposa en su juventud, antes de conocer a Cristo. Pablo es muy cercano y sincero en su respuesta, dando tanto los beneficios como los inconvenientes de cada situación. Expresa que mejor sería si un viudo o una viuda no se volviera a casar, porque así tendría más libertad para servir al Señor, sin tener que repartir el tiempo entre las cosas de Dios y de la familia, pero asegura enfatizar que eso era su opinión personal, y que la relación íntima pertenecía exclusivamente al ámbito matrimonial. Pablo enfatiza que si uno estaba casado, debía permanecer con su esposa, y atender a su familia fielmente. Es probable que algunos, después de recibir el evangelio, hubieran sentido el deseo de salir como Pablo a compartir y ayudar a otros, mas Pablo quería dejar claro que los que están casados tienen una obligación personal a su familia, y no es correcto desatenderlos para “hacer la obra de Dios.” <br /><br /><br />Otro tema que trató con ellos fue el de no ser tropiezo a otros. Así como tuvo que hablar a los de Roma sobre el principio del respeto por encima de los derechos personales, Pablo advierte a los corintios en el capítulo 8:8-9:  <br />“Si bien la vianda no nos hace más aceptos ante Dios; pues ni porque comamos, seremos más, ni porque no comamos, seremos menos. Pero mirad que esta libertad vuestra no venga a ser tropezadero para los débiles.”<br /><br />Pablo dice, que no pecamos por comer carne que alguien ha sacrificado a los ídolos, pero podríamos pecar contra nuestro hermano por ser desconsiderados. Sería mejor abstenerse de “comer lo sacrificado a los ídolos” con tal de respetar la conciencia del que está con nosotros que disfrutar de las...]]></itunes:summary><itunes:duration>466</itunes:duration><itunes:keywords>amar,amor,derechos,desacuerdos,juicio,juzgados,juzgar,matrimonio,oprobios,soltería</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/29fc3b5597382349432a1c4138599a4f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Corintios-097 No me pertenezco</title><link>https://www.spreaker.com/episode/corintios-097-no-me-pertenezco--28380547</link><description><![CDATA[En la segunda parte del capítulo 6 de Corintios, Pablo continúa respondiendo aquellas cuestiones que los creyentes en Corinto no parecían tener claras aun. Pablo les habla aquí de la importancia de dar gloria a Dios con nuestros cuerpos.<br /><br />Comienza en el versículo 12 diciendo: “Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna. Las viandas para el vientre, y el vientre para las viandas; pero tanto al uno como a las otras destruirá Dios. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo. Y Dios, que levantó al Señor, también a nosotros nos levantará con su poder.”<br /><br />Al mismo tiempo que somos libres en Cristo y no dependemos de una obediencia a leyes sobre tales cosas como la comida, debemos recordar que no deberíamos dejar que nada terrenal tome las riendas de nuestra vida. Pablo está diciendo que debemos recordar que las cosas de esta vida son pasajeras, y por lo tanto, serán destruidas, pero lo que hagamos con nuestro cuerpo tiene efectos duraderos. “El cuerpo es para el Señor, y el Señor para el cuerpo. Y un día <br />El mismo que levantó el cuerpo de nuestro Señor levantará el nuestro con su poder. <br /><br /><br />“¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo?” pregunta Pablo por si no se han enterado. Así que, si mi cuerpo es un miembro de Cristo, pregunta Pablo: <br /><br />“¿Quitaré, pues, los miembros de Cristo y los haré miembros de una ramera? De ningún modo. ¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne. Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él.”<br /><br /><br />Este texto es un tanto explícito. Habla de la unión sexual, y cómo cuando dos personas se unen físicamente, llegan a ser uno. No es algo que se debe tomar a la ligera. El sexo no es una actividad de ocio para practicarla con quien apetezca en el momento. Dios deja claro en su Palabra que Él diseñó el sexo para el matrimonio. Por eso cuando habla de la unión matrimonial, dice “y serán una sola carne.” Esto, aunque no se limita a la relación sexual, sin duda deja claro que el matrimonio es el ámbito para la culminación de la intimidad en pareja. <br /><br />Pablo va más allá, y compara esta unión íntima con nuestra unión al Señor. “El que se une al Señor, un espíritu es con él” Y es que este no es el único lugar en la Biblia en el que la unión matrimonial es utilizada para presentar la unión espiritual entre Cristo y su iglesia. <br /><br />Pablo dice, cuidado a quién das tu cuerpo, porque al dar tu cuerpo, estás dando tu todo. Así como nuestra unión a Dios ha de ser exclusiva, debes reservar la unión física más íntima para el matrimonio, y no compartirla con cualquiera. <br />El hecho de que la unión física represente la íntima unión espiritual existente entre Dios y el que a Él se entrega es suficiente argumento como para pedir que esta mantenga su exclusividad, mas Pablo ofrece aún otra razón en los siguientes versículos: <br /><br />“Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca. ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.”<br /><br />Nuestro cuerpo no es nuestro; pertenece a Dios. Si has recibido a Cristo en tu vida, el Espíritu Santo de Dios mora en ti, y tu cuerpo es su templo. <br /><br />Ya lo había dicho Pablo en el capítulo 3:16-17 ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.<br /><br />Cristo ha pagado gran precio por ti; su vida. Tiene sentido que todo nuestro ser, cuerpo y alma, traigan gloria a Dios. Si en el capítulo 3 trataba la importancia de cuidar el cuerpo, porque era propiedad divina, ahora está tratando la importancia de preservar la pureza sexual para el ámbito que Dios ha marcado. <br /><br />Mostramos nuestra dedicación a Dios en cómo tratamos nuestro cuerpo. Podríamos decir que es imposible separar el cuerpo de nuestra alma interior. Si no le damos todo, estamos siendo infieles. <br /><br />Con esto como base, Pablo continúa en el capítulo 7 hablando del matrimonio, establecido por Dios para que sea una unión indivisible, en la que uno pertenece al otro, y cada uno trata al otro como parte de su propio ser. <br /><br />Recordemos que Pablo era soltero. En el plan de Dios, él no tendría esta unión con su esposa, mas deja claro que aquellos que no están casados pueden dar gloria a Dios en su soltería, dedicando su cuerpo y alma al Señor. <br /><br />Aquellos a los que Dios dirige al matrimonio debemos permanecer fieles a nuestro cónyuge, disfrutando de una relación exclusiva, porque ese es el plan de Dios. <br /><br />Pablo habla sobre el divorcio en este texto, pero solo para situaciones tristes, en las que un hombre o una mujer que ha pactado amor y respeto, ha roto el pacto y no consiente en vivir juntos. Mas es el deseo de Dios que el hombre y la mujer disfruten de su relación y glorifiquen a Dios en su matrimonio. Que Dios nos ayude a amar y respetar, de modo que en nuestra unión y convivencia en santidad, podamos mostrar a Cristo ante otros. Recordemos que no somos nuestros, que pertenecemos al Rey de Reyes, y que Él tiene un plan para nuestra vida. En la situación en la que nos encontremos hoy, entreguémonos a Él en cuerpo y alma y dejemos que dirija nuestros pasos.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/28380547</guid><pubDate>Fri, 29 May 2026 03:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/28380547/corintios_097_no_me_pertenezco.mp3" length="12926452" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>En la segunda parte del capítulo 6 de Corintios, Pablo continúa respondiendo aquellas cuestiones que los creyentes en Corinto no parecían tener claras aun. Pablo les habla aquí de la importancia de dar gloria a Dios con nuestros cuerpos.

Comienza en...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[En la segunda parte del capítulo 6 de Corintios, Pablo continúa respondiendo aquellas cuestiones que los creyentes en Corinto no parecían tener claras aun. Pablo les habla aquí de la importancia de dar gloria a Dios con nuestros cuerpos.<br /><br />Comienza en el versículo 12 diciendo: “Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna. Las viandas para el vientre, y el vientre para las viandas; pero tanto al uno como a las otras destruirá Dios. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo. Y Dios, que levantó al Señor, también a nosotros nos levantará con su poder.”<br /><br />Al mismo tiempo que somos libres en Cristo y no dependemos de una obediencia a leyes sobre tales cosas como la comida, debemos recordar que no deberíamos dejar que nada terrenal tome las riendas de nuestra vida. Pablo está diciendo que debemos recordar que las cosas de esta vida son pasajeras, y por lo tanto, serán destruidas, pero lo que hagamos con nuestro cuerpo tiene efectos duraderos. “El cuerpo es para el Señor, y el Señor para el cuerpo. Y un día <br />El mismo que levantó el cuerpo de nuestro Señor levantará el nuestro con su poder. <br /><br /><br />“¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo?” pregunta Pablo por si no se han enterado. Así que, si mi cuerpo es un miembro de Cristo, pregunta Pablo: <br /><br />“¿Quitaré, pues, los miembros de Cristo y los haré miembros de una ramera? De ningún modo. ¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne. Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él.”<br /><br /><br />Este texto es un tanto explícito. Habla de la unión sexual, y cómo cuando dos personas se unen físicamente, llegan a ser uno. No es algo que se debe tomar a la ligera. El sexo no es una actividad de ocio para practicarla con quien apetezca en el momento. Dios deja claro en su Palabra que Él diseñó el sexo para el matrimonio. Por eso cuando habla de la unión matrimonial, dice “y serán una sola carne.” Esto, aunque no se limita a la relación sexual, sin duda deja claro que el matrimonio es el ámbito para la culminación de la intimidad en pareja. <br /><br />Pablo va más allá, y compara esta unión íntima con nuestra unión al Señor. “El que se une al Señor, un espíritu es con él” Y es que este no es el único lugar en la Biblia en el que la unión matrimonial es utilizada para presentar la unión espiritual entre Cristo y su iglesia. <br /><br />Pablo dice, cuidado a quién das tu cuerpo, porque al dar tu cuerpo, estás dando tu todo. Así como nuestra unión a Dios ha de ser exclusiva, debes reservar la unión física más íntima para el matrimonio, y no compartirla con cualquiera. <br />El hecho de que la unión física represente la íntima unión espiritual existente entre Dios y el que a Él se entrega es suficiente argumento como para pedir que esta mantenga su exclusividad, mas Pablo ofrece aún otra razón en los siguientes versículos: <br /><br />“Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca. ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.”<br /><br />Nuestro cuerpo no es nuestro; pertenece a Dios. Si has recibido a Cristo en tu vida, el Espíritu Santo de Dios mora en ti, y tu cuerpo es su templo. <br /><br />Ya lo había dicho Pablo en el capítulo 3:16-17 ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.<br /><br />Cristo ha pagado gran precio por ti; su vida. Tiene sentido que todo nuestro...]]></itunes:summary><itunes:duration>519</itunes:duration><itunes:keywords>amor,cuerpo,destrucción,exclusividad,fornicación,infidelidad,matrimonio,pertenencia,ramera,unión</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/7b8b7f2b9dd6a452a06154a0b614e636.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Corintios-096 Todo se pega</title><link>https://www.spreaker.com/episode/corintios-096-todo-se-pega--28303547</link><description><![CDATA[Como veíamos en la reflexión anterior, la ciudad de Corinto no era un ejemplo de moralidad. <br />Ser un cristiano en Corinto no era más fácil que ser un cristiano hoy día. La inmoralidad era tal que había calado hasta el interior de la iglesia de Cristo. <br /><br />En los primeros tres versículos del capítulo 3, Pablo les habla sinceramente, de cómo les tenía que tratar como a bebés, porque no podían aún masticar: Les dice: “De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres?<br /><br />Pablo les llama la atención porque parece que no han madurado en la fe. Era normal que al principio, cuando les compartió la Palabra y creyeron, tuvieran la madurez de un bebé, necesitando ser alimentados con leche espiritual, y no con carne. Mas habiendo pasado el tiempo, estos creyentes seguían necesitando la leche, y no parecían haber avanzado. Mostraban señales de carnalidad, cuando debían ir transformandose por el Espíritu, de gloria en gloria, llegando a ser más como Cristo. <br /><br />Su inmadurez y carnalidad eran evidentes por los celos y disensiones que había entre ellos.<br /><br />Además de las contiendas, y divisiones, la iglesia de Corinto también pecaba de una tolerancia que no agradaba a Dios. Seguramente en Corinto, como hoy día, la tolerancia se veía como algo positivo, pero los creyentes no debían tolerar lo que Dios había calificado de inmoral. <br /><br />Debemos respeto a cada ser humano, aunque no estemos de acuerdo con sus opiniones o estilos de vida, pero no tenemos que tolerar, o aceptar, sus acciones, y mucho menos apropiarlas en nuestras vidas. <br /><br />En el capítulo 5 Pablo tiene que tratar el tema de la inmoralidad personal que igualaba y sobrepasaba lo que practicaban en el pueblo: “De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles; tanto que alguno tiene la mujer de su padre.”  La iglesia de Corinto, estaba permitiendo las prácticas inmorales de algunos en la congregación y hasta se sentían orgullosos de lo tolerantes que eran. Es en este contexto que Pablo pronuncia “No es buena vuestra jactancia. ¿No sabéis que un poco de levadura leuda toda la masa? Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.”<br /><br />Con este texto les está advirtiendo que una vida de pecado evidente que se permite en la congregación puede llegar a contagiar a otros, que pueden pecar excusándose por el ejemplo de los que están en desobediencia a Dios. Un poco de levadura podía afectar a toda la masa. Es por eso que les dice que no deben consentir el pecado, sino confrontarlo, para que haya arrepentimiento y reconciliación. Y si la persona insiste en su pecado, deben separarse del que insiste en vivir una vida de pecado.<br /><br />Curiosamente, cuando les dice en el texto que no se junten con los pecadores, no les está hablando de personas de su barrio o familiares, sino que les dice: “Os he escrito por carta, que no os juntéis con los fornicarios; no absolutamente con los fornicarios de este mundo, o con los avaros, o con los ladrones, o con los idólatras; pues en tal caso os sería necesario salir del mundo. Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón”<br /><br />Pablo deja claro que el que juzga a cada uno es Dios, mas cuando nos juntamos en congregación para adorar a Dios, debemos esperar de los que profesan a Dios que actúen conforme a las leyes de Dios. <br /><br />Todo se pega, por tanto, busca la comunión cristiana con aquellos que desean agradar a Dios. No esperes que sean perfectos, porque solo Dios lo es. Pero como creyentes debemos ir mostrando una madurez creciente y un deseo de agradar al que nos dio la vida.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/28303547</guid><pubDate>Thu, 28 May 2026 02:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/28303547/corintios_096_todo_se_pega.mp3" length="9893395" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Como veíamos en la reflexión anterior, la ciudad de Corinto no era un ejemplo de moralidad. 
Ser un cristiano en Corinto no era más fácil que ser un cristiano hoy día. La inmoralidad era tal que había calado hasta el interior de la iglesia de Cristo. ...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Como veíamos en la reflexión anterior, la ciudad de Corinto no era un ejemplo de moralidad. <br />Ser un cristiano en Corinto no era más fácil que ser un cristiano hoy día. La inmoralidad era tal que había calado hasta el interior de la iglesia de Cristo. <br /><br />En los primeros tres versículos del capítulo 3, Pablo les habla sinceramente, de cómo les tenía que tratar como a bebés, porque no podían aún masticar: Les dice: “De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres?<br /><br />Pablo les llama la atención porque parece que no han madurado en la fe. Era normal que al principio, cuando les compartió la Palabra y creyeron, tuvieran la madurez de un bebé, necesitando ser alimentados con leche espiritual, y no con carne. Mas habiendo pasado el tiempo, estos creyentes seguían necesitando la leche, y no parecían haber avanzado. Mostraban señales de carnalidad, cuando debían ir transformandose por el Espíritu, de gloria en gloria, llegando a ser más como Cristo. <br /><br />Su inmadurez y carnalidad eran evidentes por los celos y disensiones que había entre ellos.<br /><br />Además de las contiendas, y divisiones, la iglesia de Corinto también pecaba de una tolerancia que no agradaba a Dios. Seguramente en Corinto, como hoy día, la tolerancia se veía como algo positivo, pero los creyentes no debían tolerar lo que Dios había calificado de inmoral. <br /><br />Debemos respeto a cada ser humano, aunque no estemos de acuerdo con sus opiniones o estilos de vida, pero no tenemos que tolerar, o aceptar, sus acciones, y mucho menos apropiarlas en nuestras vidas. <br /><br />En el capítulo 5 Pablo tiene que tratar el tema de la inmoralidad personal que igualaba y sobrepasaba lo que practicaban en el pueblo: “De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles; tanto que alguno tiene la mujer de su padre.”  La iglesia de Corinto, estaba permitiendo las prácticas inmorales de algunos en la congregación y hasta se sentían orgullosos de lo tolerantes que eran. Es en este contexto que Pablo pronuncia “No es buena vuestra jactancia. ¿No sabéis que un poco de levadura leuda toda la masa? Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.”<br /><br />Con este texto les está advirtiendo que una vida de pecado evidente que se permite en la congregación puede llegar a contagiar a otros, que pueden pecar excusándose por el ejemplo de los que están en desobediencia a Dios. Un poco de levadura podía afectar a toda la masa. Es por eso que les dice que no deben consentir el pecado, sino confrontarlo, para que haya arrepentimiento y reconciliación. Y si la persona insiste en su pecado, deben separarse del que insiste en vivir una vida de pecado.<br /><br />Curiosamente, cuando les dice en el texto que no se junten con los pecadores, no les está hablando de personas de su barrio o familiares, sino que les dice: “Os he escrito por carta, que no os juntéis con los fornicarios; no absolutamente con los fornicarios de este mundo, o con los avaros, o con los ladrones, o con los idólatras; pues en tal caso os sería necesario salir del mundo. Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón”<br /><br />Pablo deja claro que el que juzga a cada uno es Dios, mas cuando nos juntamos en congregación para adorar a Dios, debemos esperar de los que profesan a Dios que actúen conforme a las leyes de Dios. <br /><br />Todo se pega, por tanto, busca la comunión cristiana con aquellos que desean agradar a Dios. 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Pablo les escribió con aprecio y en confianza, deseando que ellos pudieran, al igual que los creyentes de Roma, vivir la vida cristiana en santidad, agradando a Dios. <br /><br />En Hechos 18 leíamos cómo Pablo llegó a Corinto para compartir el evangelio de Cristo, y estuvo trabajando con Aquila y Priscila fabricando tiendas al mismo tiempo que predicaba el evangelio en la sinagoga. La semilla del evangelio en Corinto brotó y creció, de modo que Pablo escribió esta carta desde Éfeso a la iglesia que estaba en Corinto para alentarlos y guiarlos en su vida cristiana. En las referencias y salutaciones de la carta vemos que saluda a los que conoció en Corinto mientras estaba allí, y envía saludos de algunos que Pablo había conocido en Corinto y estaban ahora con él en Éfeso, como es el caso de Aquila, Priscila y un tal Sóstenes. Pablo comienza la carta diciendo que tiene a su lado al “hermano Sóstenes.” Lo llama hermano porque este había llegado a creer en Cristo como su Salvador personal, y había llegado a formar parte de la familia de la fe. Parece ser que cuando Crispo, principal de la sinagoga de Corinto se había convertido al evangelio de Jesucristo, Sóstenes tomó su puesto como principal de la sinagoga, y al parecer, poco tiempo después, Sóstenes también había creído en Cristo. Por este motivo, habría tenido que dejar su puesto como principal de la sinagoga, y ahora se encontraba en Éfeso con Pablo. <br /><br />¿Quienes eran los creyentes a los que Pablo dirige esta carta? El apóstol los saluda con estas preciosas palabras: <br /><br />“A la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro: Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.”<br /><br />Corinto era una ciudad costera, cosmopolita, y con mucha actividad comercial. Era también conocida por el culto a muchas divinidades, entre ellas la diosa Afrodita, a la cual ofrecían culto por medio prácticas obscenas.<br /><br />Lo cierto es que los creyentes que vivían en Corinto no eran muy diferentes de cualquier creyente en una ciudad de las de ahora, y Pablo lo dice en este texto, “llamados a ser santos, con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de Cristo.” No era fácil brillar en un lugar de oscuridad moral; sin embargo, la luz en la oscuridad puede ser incluso más evidente que en la penumbra o que en la luz del día. <br /><br />Pablo había ido a Corinto a compartir la Palabra de Dios. Dice en los primeros versículos del capítulo 2: “Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría. Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado.” Pablo no llegó a Corinto como guerrero ni como erudito, sino que vino a ellos compartiendo el mensaje del evangelio: Cristo fue crucificado para salvar al mundo de su pecado y resucitó el tercer día sellando la victoria sobre la muerte. Él compartió la Palabra, y dejó que Dios obrara a través de su Espíritu. Este es el que nos muestra la verdad, enseñándonos el carácter de Dios. Aquellos que hemos invitado al Espíritu Santo a morar en nuestras vidas, como dice el versículo 16 “tenemos la mente de Cristo.” <br /><br />Como ya vimos en Romanos, cuando vemos el mundo como Dios lo ve, y vemos al prójimo como Dios lo ve, las contiendas sobran. Pablo trata en esta carta con los que contendían con otros en base a la persona que les había predicado el evangelio y a quien seguían. Algunos se identificaban con Pablo, otros con Apolos, y otros con Cefas, que es Pedro. Pero debían fijar sus ojos en el autor de la salvación y no en el que traía el mensaje. Vemos en el capítulo 4 que Pablo y Apolos habían hablado de este problema, entendiendo ambos que de ellos no provenía la salvación, sino que toda honra y gloria debe ir a Cristo. En el 3:6-7 dice: Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios. Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento.” Y en el 1:13 pregunta: ¿Acaso está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿O fuisteis bautizados en el nombre de Pablo? Pablo deja claro que el fundamento de la fe es Cristo. Y en el versículo 9 afirma: “Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor.”<br /><br />Pablo se identifica en el capítulo 4 como servidor de Cristo, y cada uno que lleva la Palabra a otros somos servidores de Cristo, meros administradores, y los administradores, afirma el apóstol, deben mantenerse fieles, porque Cristo viene, “y manifestará las intenciones de los corazones,” como leemos en el versículo 5.<br /><br />Si eres una creyente en un entorno de penumbra o de plena oscuridad, pídele a Dios que la luz del evangelio brille a través de ti, para que otros vean a Cristo.<br /><br />Es necesario que nos examinemos a nosotras mismas, para asegurarnos que somos fieles administradoras de la gracia de Dios. Quizá debemos preguntarnos: ¿Vivo mi vida para Dios, o estoy siguiendo a una persona, a una asociación, o a una religión? Debemos estar agradecidos por aquellos que nos han presentado a Cristo y nos enseñan el camino de Dios. Gracias a Dios por administradores fieles que sufren para que otros conozcan a Cristo. Pero no debemos despistarnos; Cristo es el que da la salvación, y no una afiliación a cualquier entidad humana. El evangelio es la verdad de Dios para salvación a todo aquel que cree, y esa salvación no puede darla ni Pablo, ni Apolo, ni Pedro, ni ningún otro. Solo Cristo salva.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/28212317</guid><pubDate>Wed, 27 May 2026 02:20:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/28212317/corintios_095_los_creyentes_de_corinto.mp3" length="12958344" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Las próximas dos cartas que encontramos en el Nuevo Testamento van dirigidas a los creyentes de Corinto. 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En las referencias y salutaciones de la carta vemos que saluda a los que conoció en Corinto mientras estaba allí, y envía saludos de algunos que Pablo había conocido en Corinto y estaban ahora con él en Éfeso, como es el caso de Aquila, Priscila y un tal Sóstenes. Pablo comienza la carta diciendo que tiene a su lado al “hermano Sóstenes.” Lo llama hermano porque este había llegado a creer en Cristo como su Salvador personal, y había llegado a formar parte de la familia de la fe. Parece ser que cuando Crispo, principal de la sinagoga de Corinto se había convertido al evangelio de Jesucristo, Sóstenes tomó su puesto como principal de la sinagoga, y al parecer, poco tiempo después, Sóstenes también había creído en Cristo. Por este motivo, habría tenido que dejar su puesto como principal de la sinagoga, y ahora se encontraba en Éfeso con Pablo. <br /><br />¿Quienes eran los creyentes a los que Pablo dirige esta carta? El apóstol los saluda con estas preciosas palabras: <br /><br />“A la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro: Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.”<br /><br />Corinto era una ciudad costera, cosmopolita, y con mucha actividad comercial. Era también conocida por el culto a muchas divinidades, entre ellas la diosa Afrodita, a la cual ofrecían culto por medio prácticas obscenas.<br /><br />Lo cierto es que los creyentes que vivían en Corinto no eran muy diferentes de cualquier creyente en una ciudad de las de ahora, y Pablo lo dice en este texto, “llamados a ser santos, con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de Cristo.” No era fácil brillar en un lugar de oscuridad moral; sin embargo, la luz en la oscuridad puede ser incluso más evidente que en la penumbra o que en la luz del día. <br /><br />Pablo había ido a Corinto a compartir la Palabra de Dios. Dice en los primeros versículos del capítulo 2: “Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría. Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado.” Pablo no llegó a Corinto como guerrero ni como erudito, sino que vino a ellos compartiendo el mensaje del evangelio: Cristo fue crucificado para salvar al mundo de su pecado y resucitó el tercer día sellando la victoria sobre la muerte. Él compartió la Palabra, y dejó que Dios obrara a través de su Espíritu. Este es el que nos muestra la verdad, enseñándonos el carácter de Dios. Aquellos que hemos invitado al Espíritu Santo a morar en nuestras vidas, como dice el versículo 16 “tenemos la mente de Cristo.” <br /><br />Como ya vimos en Romanos, cuando vemos el mundo como Dios lo ve, y vemos al prójimo como Dios lo ve, las contiendas sobran. Pablo trata en esta carta con los que contendían con otros en base a la persona que les había predicado el evangelio y a quien seguían. Algunos se identificaban con Pablo, otros con Apolos, y otros con Cefas, que es Pedro. 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Comenzando por mostrarnos la cara más fea del ser humano, nos muestra también la bella faz de nuestro Señor, Creador, Sustentador y Salvador. La redención de Dios se ha hecho posible tanto para los judíos como para los gentiles, de modo que cualquier persona en cualquier lugar del mundo y en cualquier época histórica puede recibir el regalo precioso de salvación. Y con la salvación no acaba todo; al contrario, con la salvación comienza una vida en compañía del Espíritu Santo de Dios, el cual nos defiende, nos guía y nos alienta a vivir una vida aquí en la Tierra que en verdad vale la pena, mientras aguardamos con paciencia la vida eterna que nos espera en Cristo. Todo esto nos debe traer esperanza y gozo.  <br /><br />El apóstol, consciente de que nuestra naturaleza humana sigue dándonos problemas incluso después de conocer a Cristo, trata temas que pueden hacer que sea difícil vivir según Dios ha establecido. En lo personal, batallamos internamente con nuestros deseos y nuestras limitaciones. Aunque seamos creyentes, sufrimos los mismos problemas que el resto de la humanidad, viviendo en un mundo estropeado por el pecado, que gime y espera la redención final. En lo interpersonal, encontramos sentimientos de orgullo, contienda, y malas intenciones incluso entre los que tenemos la determinación de vivir dignos de nuestro Señor. Pero todo esto no pilla a nuestro Señor por sorpresa. Y por lo tanto Pablo nos recuerda con las palabras que envió a los de Roma, que todo lo que está escrito en la Palabra de Dios se nos ha dado para que podamos vivir en esperanza. (Romanos 15:4-6)<br /><br /><br />¿Y cómo conservamos esta esperanza? Pablo continúa diciendo: <br /><br />“Pero el Dios de la paciencia y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según Cristo Jesús, para que unánimes, a una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.” <br /><br />La vida cristiana no está diseñada para llevarla solos, en aislamiento. Dios nos ha dado un mismo Espíritu, y quiere que le glorifiquemos unánimes, a una voz. Esto solo se consigue cuando cada creyente glorifica a Dios en su vida y está dispuesto a convivir con otros en base a la fe común en Cristo Jesús. <br /><br />Pablo dedicó su vida a compartir el evangelio de esperanza con aquellos que no lo habían oído, pero también lo vemos animando a aquellos que ya lo habían recibido, para que pudieran a crecer en esperanza. Esta convivencia no solo se podía apreciar en el ámbito espiritual o emocional, sino también en el físico. En el versículo 27 elogia a los gentiles que estaban ayudando económicamente a los judíos de Jerusalén que sufrían necesidad, porque así como los gentiles habían sido hechos participantes de sus bienes espirituales, estos también sentían la obligación de ministrarles de los materiales.” Les da también instrucciones sobre cómo protegerse de falsas doctrinas, y de aquellos que utilizaría el evangelio para ganancia propia, aprovechándose de ellos. Esto lo vemos en los versículos 17-20. Y todo esto con los ojos puestos en la esperanza que tenemos en Cristo, de que un día el mal será denunciado y condenado, y el bien prevalecerá. Es con esta verdad en mente que Pablo puede dejarles esta preciosa promesa en el versículo 20:<br /><br />“Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros.”<br /><br />Es en esta esperanza real y segura que el apóstol expresa su deseo para los creyentes de Roma y para cada uno de nosotros: “Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo. (Romanos 15:13)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/27997338</guid><pubDate>Tue, 26 May 2026 02:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/27997338/romanos_094_el_mensaje_final_de_romanos.mp3" length="9040687" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>La epístola a los Romanos comparte un mensaje que era práctico para los creyentes de Roma y muy actual para los creyentes de nuestro día. Comenzando por mostrarnos la cara más fea del ser humano, nos muestra también la bella faz de nuestro Señor,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[La epístola a los Romanos comparte un mensaje que era práctico para los creyentes de Roma y muy actual para los creyentes de nuestro día. Comenzando por mostrarnos la cara más fea del ser humano, nos muestra también la bella faz de nuestro Señor, Creador, Sustentador y Salvador. La redención de Dios se ha hecho posible tanto para los judíos como para los gentiles, de modo que cualquier persona en cualquier lugar del mundo y en cualquier época histórica puede recibir el regalo precioso de salvación. Y con la salvación no acaba todo; al contrario, con la salvación comienza una vida en compañía del Espíritu Santo de Dios, el cual nos defiende, nos guía y nos alienta a vivir una vida aquí en la Tierra que en verdad vale la pena, mientras aguardamos con paciencia la vida eterna que nos espera en Cristo. Todo esto nos debe traer esperanza y gozo.  <br /><br />El apóstol, consciente de que nuestra naturaleza humana sigue dándonos problemas incluso después de conocer a Cristo, trata temas que pueden hacer que sea difícil vivir según Dios ha establecido. En lo personal, batallamos internamente con nuestros deseos y nuestras limitaciones. Aunque seamos creyentes, sufrimos los mismos problemas que el resto de la humanidad, viviendo en un mundo estropeado por el pecado, que gime y espera la redención final. En lo interpersonal, encontramos sentimientos de orgullo, contienda, y malas intenciones incluso entre los que tenemos la determinación de vivir dignos de nuestro Señor. Pero todo esto no pilla a nuestro Señor por sorpresa. Y por lo tanto Pablo nos recuerda con las palabras que envió a los de Roma, que todo lo que está escrito en la Palabra de Dios se nos ha dado para que podamos vivir en esperanza. (Romanos 15:4-6)<br /><br /><br />¿Y cómo conservamos esta esperanza? Pablo continúa diciendo: <br /><br />“Pero el Dios de la paciencia y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según Cristo Jesús, para que unánimes, a una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.” <br /><br />La vida cristiana no está diseñada para llevarla solos, en aislamiento. Dios nos ha dado un mismo Espíritu, y quiere que le glorifiquemos unánimes, a una voz. Esto solo se consigue cuando cada creyente glorifica a Dios en su vida y está dispuesto a convivir con otros en base a la fe común en Cristo Jesús. <br /><br />Pablo dedicó su vida a compartir el evangelio de esperanza con aquellos que no lo habían oído, pero también lo vemos animando a aquellos que ya lo habían recibido, para que pudieran a crecer en esperanza. Esta convivencia no solo se podía apreciar en el ámbito espiritual o emocional, sino también en el físico. En el versículo 27 elogia a los gentiles que estaban ayudando económicamente a los judíos de Jerusalén que sufrían necesidad, porque así como los gentiles habían sido hechos participantes de sus bienes espirituales, estos también sentían la obligación de ministrarles de los materiales.” Les da también instrucciones sobre cómo protegerse de falsas doctrinas, y de aquellos que utilizaría el evangelio para ganancia propia, aprovechándose de ellos. Esto lo vemos en los versículos 17-20. Y todo esto con los ojos puestos en la esperanza que tenemos en Cristo, de que un día el mal será denunciado y condenado, y el bien prevalecerá. Es con esta verdad en mente que Pablo puede dejarles esta preciosa promesa en el versículo 20:<br /><br />“Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros.”<br /><br />Es en esta esperanza real y segura que el apóstol expresa su deseo para los creyentes de Roma y para cada uno de nosotros: “Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo. (Romanos 15:13)]]></itunes:summary><itunes:duration>357</itunes:duration><itunes:keywords>cristo,esperanza,palabra,práctico,roma,salvación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/81ec64ca0f7cbd622848bee970d81fbf.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Romanos-093 Practicando el amor y el respeto</title><link>https://www.spreaker.com/episode/romanos-093-practicando-el-amor-y-el-respeto--27910685</link><description><![CDATA[Romanos 14 habla de cómo podemos mostrar amor y respeto al prójimo en cuestiones cotidianas. El apóstol aquí presenta las dificultades que surgen cuando incluso entre cristianos hay diferencia de opiniones sobre ciertos temas. En la Roma de la época, se hacían rituales y se sacrificaban animales a dioses. La carne de estos animales se vendía en el mercado, y por sus características, era carne de buena calidad. Había cristianos que no tenían ningún problema en comprar y comer esta carne, ya que para ellos era tan solo buena carne. Sin embargo, otros creyentes no podían aceptar el hecho de que esa carne hubiera sido sacrificada a ídolos, y ellos no solo no la consumían, sino que veían mal que otros la consumieran. Pablo presenta otra situación por la que había división; los judíos celebraban días tradicionalmente solemnes para su religión, pero los creyentes gentiles que vivían en Roma no celebraban las fiestas judías, y muchos, como dice el texto, consideraban que todos los días eran iguales. Algunos judíos los juzgaban por ello y les presionaban para que observaran estas fiestas. <br /><br />Así que vemos que el problema es que algunos pensaban que los que no actuaban como ellos eran muy dogmáticos y otros juzgaban a los que no observaban sus tradiciones, tachándolos de liberales. Pablo se dirige a ambos extremos para mostrarles cómo debe funcionar el amor y el respeto bíblico en situaciones como estas.<br /><br />Es importante que notemos que estas cuestiones eran extrabíblicas; es decir, la Palabra de Dios no especificaba lo que debían hacer en esas situaciones. Notemos, por ejemplo que aquellos que comían la carne no estaban participando en la adoración u ofrenda a dioses, lo cual habría sido desobediencia directa al mandato de Dios de adorar solamente a Dios. Tampoco se discutían diferencias de opinión sobre si se podía robar o no, si se debe mentir o si está permitido desobedecer de cualquier forma a Dios. No hay lugar para nuestra opinión cuando Dios ha dado un mandamiento. Estas cuestiones estaban tratando diferencias de preferencias. <br /><br />Me encanta cómo contesta Pablo a ambos bandos, dejando claro que Dios es el que ha de juzgar, y no nosotros a los siervos de Dios. <br /><br />Dice en Romanos 14:4-5: “¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerle estar firme.”<br /><br />Dios está dejando claro que cada uno de nosotros debemos cuentas a Dios, nuestro Señor. ¿Así que quién es otro para juzgar al siervo del Señor? Cuando juzgas a otro por una u otra cuestión que Dios no ha mandado o prohibido, estás juzgando “al criado de otro” dice el texto; o sea, estás juzgando cómo este siervo sirve a su Señor, a Dios mismo. Si cae, dice, su Señor se encargará de él, pero nos dice el texto que no caerá, sino que permanecerá firme porque “poderoso es el Señor para hacerle estar firme.”<br /><br />Así que no le demos demasiadas vueltas a temas de preferencias. Como dice el versículo 5, “Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente.” Pidamos a Dios que nuestra mente esté totalmente sincronizada con la suya, para que sirvamos a aquel al que debemos toda honra y obediencia. <br /><br />Si ves a algún hermano que peca, ayúdalo, comunicando lo que Dios ha dictado en Su Palabra. Pero si lo que te molesta es un tema personal, no menosprecies a tu hermano por sus principios personales; lleva el caso ante el Señor tuyo y suyo en amor, y vive tú para Dios, porque Cristo murió por ti y por él, y ambos daréis cuentas ante Dios, nos dice el texto.<br /><br />¿Juzgas a alguien porque hace cosas que tú no harías? ¿Menosprecias a alguien porque le molestan cosas que tú crees que no tienen importancia?<br /><br />Pablo acaba el capítulo prescribiendo una solución para estas situaciones en las que reina el respeto y el amor al prójimo. Dice en el versículo 15: <br /><br />“si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya no andas conforme al amor. No hagas que por la comida tuya se pierda aquel por quien Cristo murió.” <br />“porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.”<br /><br />Recordemos lo importante; si podemos evitar el ofender a un hermano, estaremos mostrando amor, y si podemos aprender a no ofendernos fácilmente, estaremos respetando y amando al prójimo. <br /><br />“Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación dice el versículo 19.<br />Haciendo esto, estaremos agradando a Dios y creciendo en gracia con nuestro prójimo. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/27910685</guid><pubDate>Mon, 25 May 2026 02:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/27910685/romanos_093_practicando_el_amor_y_el_respeto.mp3" length="12340694" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Romanos 14 habla de cómo podemos mostrar amor y respeto al prójimo en cuestiones cotidianas. El apóstol aquí presenta las dificultades que surgen cuando incluso entre cristianos hay diferencia de opiniones sobre ciertos temas. En la Roma de la época,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Romanos 14 habla de cómo podemos mostrar amor y respeto al prójimo en cuestiones cotidianas. El apóstol aquí presenta las dificultades que surgen cuando incluso entre cristianos hay diferencia de opiniones sobre ciertos temas. En la Roma de la época, se hacían rituales y se sacrificaban animales a dioses. La carne de estos animales se vendía en el mercado, y por sus características, era carne de buena calidad. Había cristianos que no tenían ningún problema en comprar y comer esta carne, ya que para ellos era tan solo buena carne. Sin embargo, otros creyentes no podían aceptar el hecho de que esa carne hubiera sido sacrificada a ídolos, y ellos no solo no la consumían, sino que veían mal que otros la consumieran. Pablo presenta otra situación por la que había división; los judíos celebraban días tradicionalmente solemnes para su religión, pero los creyentes gentiles que vivían en Roma no celebraban las fiestas judías, y muchos, como dice el texto, consideraban que todos los días eran iguales. Algunos judíos los juzgaban por ello y les presionaban para que observaran estas fiestas. <br /><br />Así que vemos que el problema es que algunos pensaban que los que no actuaban como ellos eran muy dogmáticos y otros juzgaban a los que no observaban sus tradiciones, tachándolos de liberales. Pablo se dirige a ambos extremos para mostrarles cómo debe funcionar el amor y el respeto bíblico en situaciones como estas.<br /><br />Es importante que notemos que estas cuestiones eran extrabíblicas; es decir, la Palabra de Dios no especificaba lo que debían hacer en esas situaciones. Notemos, por ejemplo que aquellos que comían la carne no estaban participando en la adoración u ofrenda a dioses, lo cual habría sido desobediencia directa al mandato de Dios de adorar solamente a Dios. Tampoco se discutían diferencias de opinión sobre si se podía robar o no, si se debe mentir o si está permitido desobedecer de cualquier forma a Dios. No hay lugar para nuestra opinión cuando Dios ha dado un mandamiento. Estas cuestiones estaban tratando diferencias de preferencias. <br /><br />Me encanta cómo contesta Pablo a ambos bandos, dejando claro que Dios es el que ha de juzgar, y no nosotros a los siervos de Dios. <br /><br />Dice en Romanos 14:4-5: “¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerle estar firme.”<br /><br />Dios está dejando claro que cada uno de nosotros debemos cuentas a Dios, nuestro Señor. ¿Así que quién es otro para juzgar al siervo del Señor? Cuando juzgas a otro por una u otra cuestión que Dios no ha mandado o prohibido, estás juzgando “al criado de otro” dice el texto; o sea, estás juzgando cómo este siervo sirve a su Señor, a Dios mismo. Si cae, dice, su Señor se encargará de él, pero nos dice el texto que no caerá, sino que permanecerá firme porque “poderoso es el Señor para hacerle estar firme.”<br /><br />Así que no le demos demasiadas vueltas a temas de preferencias. Como dice el versículo 5, “Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente.” Pidamos a Dios que nuestra mente esté totalmente sincronizada con la suya, para que sirvamos a aquel al que debemos toda honra y obediencia. <br /><br />Si ves a algún hermano que peca, ayúdalo, comunicando lo que Dios ha dictado en Su Palabra. Pero si lo que te molesta es un tema personal, no menosprecies a tu hermano por sus principios personales; lleva el caso ante el Señor tuyo y suyo en amor, y vive tú para Dios, porque Cristo murió por ti y por él, y ambos daréis cuentas ante Dios, nos dice el texto.<br /><br />¿Juzgas a alguien porque hace cosas que tú no harías? ¿Menosprecias a alguien porque le molestan cosas que tú crees que no tienen importancia?<br /><br />Pablo acaba el capítulo prescribiendo una solución para estas situaciones en las que reina el respeto y el amor al prójimo. 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A través de las Escrituras encontramos muchos personajes que juzgando según sus acciones y actitudes, diríamos que no merecían el respeto que recibieron. David respetaba a Saúl, aún cuando este era un insensato y procuraba matarlo. José respetaba a la esposa de Potifar por ser quien era, aún cuando esta procuraba seducirlo para acostarse con él. Incluso vemos que el apóstol Pablo había respetado al sumo sacerdote en el incidente en el que éste mandó que se pegara a Pablo en contra la ley. Puede que nos vengan a la mente muchos más casos de personas que pensaríamos que no merecerían honra y respeto. Leemos de reyes que mataban a niños inocentes, gobernantes que explotaban a sus súbditos, hombres que coleccionaban mujeres para sí, y mujeres que aprovechaban sus encantos para manipular.<br /><br />Debemos notar que el respeto y la honra no son sinónimos de la obediencia ciega. David respetaba a Saúl por ser su rey, al punto de no matarlo cuando tuvo la oportunidad, pero no se quedó a su lado para dejar que este lo matara a él, sino que se fué lejos de su presencia hasta que el Señor lo libró. Nos dice el texto que José se opuso a las proposiciones de la mujer de Potifar, aún si eso le costó la cárcel. Juan el Bautista denunció el pecado del rey Herodes, perdiendo su libertad y más tarde su vida, y Daniel siguió orando a Dios a pesar de la prohibición de que así lo hiciera, porque debía obedecer a Dios antes que a los hombres. Pero podemos decir que estos mantuvieron una actitud de respeto a sus autoridades. <br /><br /><br />En el capítulo 13 de Romanos se nos pide que mostremos este respeto y amor no solo a los que están en posiciones de autoridad, sino también a nuestro prójimo, a los que tenemos alrededor.<br />Seguro que te vienen a la mente personas difíciles de respetar, con las que tienes que convivir, con las que tratas a diario por un motivo u otro, y se hace difícil, si no imposible, de respetar por cómo trata contigo o con los demás. <br /><br />Los últimos versículos del capítulo nos piden amar al prójimo, y resume que la ley de Dios se puede dividir en el amor a Dios, y el amor al prójimo: “Porque: No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo” Romanos 13:9. <br /><br /><br />Pero amar o respetar al prójimo no siempre resulta fácil. Es natural dar respeto y amor a aquellos que a nuestros ojos lo han ganado, y denegarlo a los que no lo merecen según nuestro juicio. <br /><br />¿Cómo mostramos respeto (o amor) hacia personas que no lo merecen? Quizá encontremos una clave en las últimas palabras del versículo 9: “Amarás a tu prójimo, como a ti mismo”<br /><br />Nosotros queremos que nos amen y nos respeten como personas, pero si somos honestos, admitiremos que no siempre actuamos de forma que merezca amor y respeto. Evaluémosnos: cuando los de nuestro alrededor nos miran objetivamente, ¿considerarían que nuestra vida es digna de respeto, que somos fáciles de amar? ¿o es posible que en ocasiones actuemos de forma que perdamos el respeto de otros? Hay muchas formas de perder el respeto, una actitud egoísta o abusiva, acciones irracionales o una respuesta descontrolada. Eclesiastés 10:1 dice que “Las moscas muertas hacen heder y dar mal olor al perfume del perfumista; así una pequeña locura, al que es estimado como sabio y honorable.” Son incluso las cosas pequeñas las que estropean el carácter de una persona, haciendo difícil el amor y el respeto. <br /><br />Romanos 13:11-14 nos recuerda que debemos convivir con otros, incluyendo aquellos que están en autoridad, pero extendiéndose a los que tenemos a nuestro lado, no haciendo mal al prójimo, sino cumpliendo la ley del amor, como dice el texto, “y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos, (dice el texto); “La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz. Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.”<br /><br />Si todos actuáramos así, qué fácil sería respetarnos y amarnos, ¿verdad? Pero podemos empezar el reto actuando de forma que otros nos puedan respetar y amar fácilmente, porque estamos mostrando a Cristo en nuestras vidas. <br /><br />Y a los que son difíciles de amar y respetar, podemos mostrarles el amor que una criatura creada a la imagen de Dios merece, el mismo amor que Dios nos ha mostrado a nosotros. Recordemos que Dios nos ha otorgado valor ofreciéndonos la salvación; con Cristo en nuestras vidas podemos mirar al prójimo, incluso a aquel que no se ha ganado nuestro respeto, como un alma que tiene valor ante Dios. Esto nos puede ayudar a orar y pedir que Dios tenga la misma misericordia que ha tenido con nosotros, y le dé la oportunidad de arrepentirse y cambiar. Recuerda, el respeto no implica insensatez ni pensar como ellos piensan, pero como vemos en David, José o Daniel, es mantenerse firme en los principios de Dios sin despreciar el alma necesitada que tenemos ante nosotros. <br /><br />Cuando Cristo se manifieste, queremos que nos halle amando y respetando a los demás, viendo a nuestro prójimo como Dios lo ve, como Dios nos ve.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/27794457</guid><pubDate>Fri, 22 May 2026 02:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/27794457/romanos_092_el_respeto_mutuo.mp3" length="13282570" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>La primera parte del capítulo 13 de Romanos nos recordaba nuestro deber ante las autoridades de ser ciudadanos responsables. 

Dios nos pide que respetemos a aquellos a los que debemos respeto, pero la pregunta que puede surgir es…¿a quién debemos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[La primera parte del capítulo 13 de Romanos nos recordaba nuestro deber ante las autoridades de ser ciudadanos responsables. <br /><br />Dios nos pide que respetemos a aquellos a los que debemos respeto, pero la pregunta que puede surgir es…¿a quién debemos respeto? En primer lugar, hemos visto que hay personas a las que debemos honra o respeto por su posición, aún si no es por su carácter. A través de las Escrituras encontramos muchos personajes que juzgando según sus acciones y actitudes, diríamos que no merecían el respeto que recibieron. David respetaba a Saúl, aún cuando este era un insensato y procuraba matarlo. José respetaba a la esposa de Potifar por ser quien era, aún cuando esta procuraba seducirlo para acostarse con él. Incluso vemos que el apóstol Pablo había respetado al sumo sacerdote en el incidente en el que éste mandó que se pegara a Pablo en contra la ley. Puede que nos vengan a la mente muchos más casos de personas que pensaríamos que no merecerían honra y respeto. Leemos de reyes que mataban a niños inocentes, gobernantes que explotaban a sus súbditos, hombres que coleccionaban mujeres para sí, y mujeres que aprovechaban sus encantos para manipular.<br /><br />Debemos notar que el respeto y la honra no son sinónimos de la obediencia ciega. David respetaba a Saúl por ser su rey, al punto de no matarlo cuando tuvo la oportunidad, pero no se quedó a su lado para dejar que este lo matara a él, sino que se fué lejos de su presencia hasta que el Señor lo libró. Nos dice el texto que José se opuso a las proposiciones de la mujer de Potifar, aún si eso le costó la cárcel. Juan el Bautista denunció el pecado del rey Herodes, perdiendo su libertad y más tarde su vida, y Daniel siguió orando a Dios a pesar de la prohibición de que así lo hiciera, porque debía obedecer a Dios antes que a los hombres. Pero podemos decir que estos mantuvieron una actitud de respeto a sus autoridades. <br /><br /><br />En el capítulo 13 de Romanos se nos pide que mostremos este respeto y amor no solo a los que están en posiciones de autoridad, sino también a nuestro prójimo, a los que tenemos alrededor.<br />Seguro que te vienen a la mente personas difíciles de respetar, con las que tienes que convivir, con las que tratas a diario por un motivo u otro, y se hace difícil, si no imposible, de respetar por cómo trata contigo o con los demás. <br /><br />Los últimos versículos del capítulo nos piden amar al prójimo, y resume que la ley de Dios se puede dividir en el amor a Dios, y el amor al prójimo: “Porque: No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo” Romanos 13:9. <br /><br /><br />Pero amar o respetar al prójimo no siempre resulta fácil. Es natural dar respeto y amor a aquellos que a nuestros ojos lo han ganado, y denegarlo a los que no lo merecen según nuestro juicio. <br /><br />¿Cómo mostramos respeto (o amor) hacia personas que no lo merecen? Quizá encontremos una clave en las últimas palabras del versículo 9: “Amarás a tu prójimo, como a ti mismo”<br /><br />Nosotros queremos que nos amen y nos respeten como personas, pero si somos honestos, admitiremos que no siempre actuamos de forma que merezca amor y respeto. Evaluémosnos: cuando los de nuestro alrededor nos miran objetivamente, ¿considerarían que nuestra vida es digna de respeto, que somos fáciles de amar? ¿o es posible que en ocasiones actuemos de forma que perdamos el respeto de otros? Hay muchas formas de perder el respeto, una actitud egoísta o abusiva, acciones irracionales o una respuesta descontrolada. Eclesiastés 10:1 dice que “Las moscas muertas hacen heder y dar mal olor al perfume del perfumista; así una pequeña locura, al que es estimado como sabio y honorable.” Son incluso las cosas pequeñas las que estropean el carácter de una persona, haciendo difícil el amor y el respeto. <br /><br />Romanos 13:11-14 nos recuerda que debemos...]]></itunes:summary><itunes:duration>534</itunes:duration><itunes:keywords>amor,autoridad,dar,dios,ganar,honor,mandamientos,misericordia,prójimo,respeto</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/7b8b7f2b9dd6a452a06154a0b614e636.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Romanos-091 Las autoridades</title><link>https://www.spreaker.com/episode/romanos-091-las-autoridades--27700532</link><description><![CDATA[Romanos 13 es conocido por muchos como el texto que explica la responsabilidad del cristiano ante las autoridades y Pablo además es bastante claro en su trato del tema. <br /><br />Las autoridades han sido establecidas por Dios: Dios ha diseñado un sistema en el que todos tenemos a alguien que ejerce autoridad sobre nosotros. Aún aquellos que se creen que no han de responder a nadie están gravemente equivocados, pues tienen sobre ellos una autoridad mayor. Podemos descansar en que Dios, la máxima autoridad en el universo, no duerme, y está atento a lo que está ocurriendo en nuestro mundo. <br /><br />Aunque el principio que encontramos en este texto se puede aplicar generalmente a cualquier autoridad, Pablo aquí está refiriéndose específicamente a dos aspectos de la autoridad, el ámbito de las leyes y el de los impuestos.  En primer lugar, trata sobre las autoridades que están establecidas para que se cumplan las leyes del lugar, como por ejemplo, las fuerzas de seguridad o los jueces. Cuando nos oponemos a los agentes que tienen la labor de animar al orden y castigar la desobediencia, dice el texto que “acarreamos condenación para nosotros mismos.” Hacemos bien en ver a los agentes de seguridad pública como guardianes del bien, que están ahí para protegernos del mal y proveer bienestar. El versículo 3 menciona a los magistrados, los altos mandos, aquellos que establecen las leyes y deciden quién recibe alabanza y quién recibe el castigo. El apóstol Pablo afirma que aquellos que hacen lo correcto no deben temer a las autoridades, pero sí deben temer aquellos que hacen lo malo; por tanto “haz lo bueno, y tendrás alabanza”, concluye el versículo. <br /><br />El otro aspecto que Pablo especifica es el de los impuestos. El versículo 5 dice que debemos obedecer lo establecido, no solo para evitar el castigo, sino por motivos de nuestra conciencia. Jesús mismo, cuando se le preguntó si debían pagarse los tributos a César, dijo que sí, que se le diera a César aquello que era de César, pero que no se nos olvidara dar a Dios aquello que es de Dios, refiriéndose a nuestro ser. Es curioso lo fácil que es notar cuando los altos cargos cometen fraudes, violando así los preceptos de Dios, pero al mismo tiempo muchos intentan justificar el incumplimiento de sus propias obligaciones fiscales. No se nos pide que paguemos a hacienda solo si nos parece buen porcentaje o si lo recaudado se emplea bien; se nos pide que cumplamos con nuestras obligaciones fiscales, y punto. Gracias a Dios tenemos oportunidad de votar a nuestros representantes, y debemos ejercer esa responsabilidad, pero debemos respetar el sistema y las normas. Pablo anima a los creyentes a ser ciudadanos ejemplares, no rebeldes ni antisistema. <br /><br />Ahora bien, es cierto que podríamos argumentar que muchas veces los que han de hacer justicia no obran justamente según nuestra opinión. Hay países en los que reina la injusticia; hay situaciones en las que parece que se premia el mal o se condena el bien. ¿Qué hemos de hacer los creyentes en estas situaciones? <br /><br />Todos tenemos una autoridad superior, y existen cauces legales para apelar las decisiones de las autoridades o denunciar abusos de parte de autoridades deshonestas, porque como ya hemos mencionado, normalmente toda autoridad tiene a alguien por encima de ellos. En las fuerzas de seguridad existe la posibilidad de reclamar, en los juzgados se puede apelar una decisión que nos parece injusta, e incluso el gobierno tiene un congreso y un sistema judicial al que deben dar explicaciones de acciones cuestionables si así se les pide. <br /><br />Dios no pide que consintamos el abuso de ninguna autoridad humana, ya sea en el ámbito más familiar o en las altas esferas. Dios es nuestro defensor en última instancia. Podemos ir a las autoridades establecidas por Él directa o indirectamente, y al mismo tiempo siempre podemos llevar a su presencia cualquier injusticia hecha en nuestra contra.<br /><br />Creo que podemos volver a los principios del capítulo 12 para reaccionar correctamente ante las autoridades, incluso cuando no estemos de acuerdo.  Nos dicen los versículos 17-19: “No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres. Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.”<br /><br />Si las autoridades hacen lo incorrecto, eso no nos da libertad de hacer aquello que Dios no aprueba. No paguemos mal por mal, sino procuremos la paz con todos. El texto continúa diciendo:<br /><br />“No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.” Si consideras que tus autoridades merecen juicio, lleva tus quejas directamente a Dios, el que es la máxima autoridad, y descansa en Su soberanía. Si hay cauces legales que debes seguir, aprovecha las instituciones que Dios ha permitido para protegerte, y deja los resultados al Señor.<br /><br />Como dice Romanos 12:21, “No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.”<br /><br /><br />Podríamos resumir el mensaje sobre la sumisión a la autoridad en el capítulo 13 con los siguientes versículos: <br />“Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra. No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley.” Romanos 13:8-9<br /><br />Seamos ciudadanos sabios para discernir el bien del mal, pero mansos para mostrar una ciudadanía ejemplar y responsable.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/27700532</guid><pubDate>Thu, 21 May 2026 02:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/27700532/romanos_091_las_autoridades.mp3" length="12318397" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Romanos 13 es conocido por muchos como el texto que explica la responsabilidad del cristiano ante las autoridades y Pablo además es bastante claro en su trato del tema. 

Las autoridades han sido establecidas por Dios: Dios ha diseñado un sistema en...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Romanos 13 es conocido por muchos como el texto que explica la responsabilidad del cristiano ante las autoridades y Pablo además es bastante claro en su trato del tema. <br /><br />Las autoridades han sido establecidas por Dios: Dios ha diseñado un sistema en el que todos tenemos a alguien que ejerce autoridad sobre nosotros. Aún aquellos que se creen que no han de responder a nadie están gravemente equivocados, pues tienen sobre ellos una autoridad mayor. Podemos descansar en que Dios, la máxima autoridad en el universo, no duerme, y está atento a lo que está ocurriendo en nuestro mundo. <br /><br />Aunque el principio que encontramos en este texto se puede aplicar generalmente a cualquier autoridad, Pablo aquí está refiriéndose específicamente a dos aspectos de la autoridad, el ámbito de las leyes y el de los impuestos.  En primer lugar, trata sobre las autoridades que están establecidas para que se cumplan las leyes del lugar, como por ejemplo, las fuerzas de seguridad o los jueces. Cuando nos oponemos a los agentes que tienen la labor de animar al orden y castigar la desobediencia, dice el texto que “acarreamos condenación para nosotros mismos.” Hacemos bien en ver a los agentes de seguridad pública como guardianes del bien, que están ahí para protegernos del mal y proveer bienestar. El versículo 3 menciona a los magistrados, los altos mandos, aquellos que establecen las leyes y deciden quién recibe alabanza y quién recibe el castigo. El apóstol Pablo afirma que aquellos que hacen lo correcto no deben temer a las autoridades, pero sí deben temer aquellos que hacen lo malo; por tanto “haz lo bueno, y tendrás alabanza”, concluye el versículo. <br /><br />El otro aspecto que Pablo especifica es el de los impuestos. El versículo 5 dice que debemos obedecer lo establecido, no solo para evitar el castigo, sino por motivos de nuestra conciencia. Jesús mismo, cuando se le preguntó si debían pagarse los tributos a César, dijo que sí, que se le diera a César aquello que era de César, pero que no se nos olvidara dar a Dios aquello que es de Dios, refiriéndose a nuestro ser. Es curioso lo fácil que es notar cuando los altos cargos cometen fraudes, violando así los preceptos de Dios, pero al mismo tiempo muchos intentan justificar el incumplimiento de sus propias obligaciones fiscales. No se nos pide que paguemos a hacienda solo si nos parece buen porcentaje o si lo recaudado se emplea bien; se nos pide que cumplamos con nuestras obligaciones fiscales, y punto. Gracias a Dios tenemos oportunidad de votar a nuestros representantes, y debemos ejercer esa responsabilidad, pero debemos respetar el sistema y las normas. Pablo anima a los creyentes a ser ciudadanos ejemplares, no rebeldes ni antisistema. <br /><br />Ahora bien, es cierto que podríamos argumentar que muchas veces los que han de hacer justicia no obran justamente según nuestra opinión. Hay países en los que reina la injusticia; hay situaciones en las que parece que se premia el mal o se condena el bien. ¿Qué hemos de hacer los creyentes en estas situaciones? <br /><br />Todos tenemos una autoridad superior, y existen cauces legales para apelar las decisiones de las autoridades o denunciar abusos de parte de autoridades deshonestas, porque como ya hemos mencionado, normalmente toda autoridad tiene a alguien por encima de ellos. En las fuerzas de seguridad existe la posibilidad de reclamar, en los juzgados se puede apelar una decisión que nos parece injusta, e incluso el gobierno tiene un congreso y un sistema judicial al que deben dar explicaciones de acciones cuestionables si así se les pide. <br /><br />Dios no pide que consintamos el abuso de ninguna autoridad humana, ya sea en el ámbito más familiar o en las altas esferas. Dios es nuestro defensor en última instancia. Podemos ir a las autoridades establecidas por Él directa o indirectamente, y al mismo tiempo siempre podemos llevar a su presencia cualquier injusticia hecha en nuestra contra.<br /><br />Creo que podemos...]]></itunes:summary><itunes:duration>494</itunes:duration><itunes:keywords>apelación,autoridad,defensa,dios,fuerzas,jueces,obediencia,policía,protección,seguridad,sumisión</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/109290cf3a8ae7e44baee6a1c69d6e62.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Romanos-090 La convivencia</title><link>https://www.spreaker.com/episode/romanos-090-la-convivencia--27602519</link><description><![CDATA[La voluntad del Señor es que traigamos gloria a Su nombre por la forma en que pensamos, la forma en que vivimos, y la forma en que tratamos a otros, especialmente a nuestros hermanos en la fe. <br /><br />Ahora bien, es importante entender que para poder convivir con otros, debemos primeramente estar conviviendo con Dios. Si no pensamos como Dios piensa, si no vemos al prójimo como Dios lo ve, no podremos dar gloria a Dios en nuestras relaciones con otros. <br /><br />Por eso, en el versículo 3 del capítulo 12, tras haber establecido la importancia de ver las cosas como Dios las ve, Pablo enseña sobre las relaciones interpersonales, comenzando desde dentro, desde nuestra forma de vernos a nosotros mismos y a los demás: “Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno. Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.”<br /><br />Pablo está recordando que no todos tenemos las mismas capacidades, la misma personalidad, o la misma función. Y sin embargo, Dios ha creado y ha juntado a diferentes personas en grupos para que trabajando juntos puedan traer aún más gloria a Dios que individualmente. Siendo cada uno un miembro distinto de un mismo cuerpo, podemos ejercer nuestros dones para la gloria de Dios. <br /><br />Así que en lugar de compararnos unos con otros y pensar más de nosotros mismos que lo que debiéramos, el versículo 10 pide: “Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros.”<br /><br />Nos dice que en lugar de buscar nuestra propia honra, procuremos la honra del compañero. Eso no es muy popular. Digamos que esta actitud no se conforma a la cultura de este mundo. Así no es como el mundo piensa, pero sí es como piensa Dios. Esta es la voluntad de Dios para sus hijos. <br /><br />Los siguientes versículos especifican cómo quiere Dios que vivamos en este mundo en el que vivimos: <br /><br />“No perezosos, sino diligentes y fervientes en espíritu, sirviendo al Señor.” (12:11)<br />“Gozosos en la esperanza” (recuerda que la esperanza es aquello que en el momento no se ve) (12:12). “Sufridos en la tribulación”, soportando y esperando con paciencia, “y constantes en la oración,” sabiendo que de esta dependemos para mantenernos firmes. <br />“Compartiendo con los que tienen necesidad, practicando la hospitalidad” (12:13)<br /><br />¿Y todo esto con quién? ¿Con aquellos que hacen lo mismo con nosotros? No parece que esté limitado a estos casos. Porque dice el versículo 14: “Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis.” Es difícil ser perseguido, pero encontrar algo positivo que decir de los que nos están haciendo la vida difícil o desear que Dios les dé bendición es algo sobrenatural, que sólo puede ocurrir si el Espíritu de Dios está obrando en nosotros. Lo bueno es que Dios ha establecido autoridades que nos protejan de aquellos que están obrando mal contra nosotros. Si la situación es ilegal, debemos llevar al perseguidor ante la ley, y entonces estaremos libres para orar por esta persona en la voluntad de Dios. Si el oprobio no está contemplado en la ley, todavía podemos llevar la situación a Dios y pedir consejo sabio para librarnos de tal mal contra nosotros, pero sin la necesidad de maldecir o tomar la justicia en nuestras manos. En el versículo 17 nos dice el texto que no busquemos dar mal por mal (12:17), y no tomemos la venganza en nuestras manos (12:19), sino que sigamos los cauces legales y confiemos en Dios. <br /><br />Y es que Dios desea que no seamos vencidos de lo malo, cayendo nosotros en mal hacer, sino que con actitudes y acciones correctas podamos vencer el mal. Si así lo hacemos, estamos libres para procurar la paz unos con otros en lo que de nuestra mano esté, como dice Romanos 12:18.<br /><br /><br />En el trato con nuestro prójimo, aquellos que están a nuestro alcance en nuestra vida diaria, la Palabra nos anima a empatizar con ellos: “Gozándonos con los que se gozan; y llorando con los que lloran.” Fácilmente podemos sentir rabia cuando vemos a otros disfrutando de algo que nosotros no podemos tener en el momento, o nos reímos de la calamidad de otros, o sentimos consuelo, cuando vemos el mal de muchos, como dice el refrán. Pero esto no es el sentir de Dios. El mundo anima a que busques tu propio bien y no dejes que nadie te supere, mas Dios pide que estemos unánimes y no seamos altivos. En la unidad hay gozo por el gozo del vecino, y no espero que le vaya mal para sentirme yo mejor. Las actitudes de Dios y las del mundo son contradictorias ¿A qué vamos a conformarnos? ¿A Dios o al mundo? <br /><br />No nos conformemos a este siglo, sino sea transformado nuestro entendimiento para pensar como Dios piensa, para ver a nuestro prójimo como Dios lo ve. <br /><br />El apóstol Pablo les recuerda y nos recuerda, que no debemos ser “sabios en nuestra propia opinión.” En lugar de defender nuestro punto de vista, busquemos conocer la opinión de Dios, y dejemos que nuestra mente sea transformada para que podamos pensar como Él piensa, conformados más y más a Su imagen.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/27602519</guid><pubDate>Wed, 20 May 2026 02:40:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/27602519/romanos_090_la_convivencia.mp3" length="12281258" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>La voluntad del Señor es que traigamos gloria a Su nombre por la forma en que pensamos, la forma en que vivimos, y la forma en que tratamos a otros, especialmente a nuestros hermanos en la fe. 

Ahora bien, es importante entender que para poder...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[La voluntad del Señor es que traigamos gloria a Su nombre por la forma en que pensamos, la forma en que vivimos, y la forma en que tratamos a otros, especialmente a nuestros hermanos en la fe. <br /><br />Ahora bien, es importante entender que para poder convivir con otros, debemos primeramente estar conviviendo con Dios. Si no pensamos como Dios piensa, si no vemos al prójimo como Dios lo ve, no podremos dar gloria a Dios en nuestras relaciones con otros. <br /><br />Por eso, en el versículo 3 del capítulo 12, tras haber establecido la importancia de ver las cosas como Dios las ve, Pablo enseña sobre las relaciones interpersonales, comenzando desde dentro, desde nuestra forma de vernos a nosotros mismos y a los demás: “Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno. Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.”<br /><br />Pablo está recordando que no todos tenemos las mismas capacidades, la misma personalidad, o la misma función. Y sin embargo, Dios ha creado y ha juntado a diferentes personas en grupos para que trabajando juntos puedan traer aún más gloria a Dios que individualmente. Siendo cada uno un miembro distinto de un mismo cuerpo, podemos ejercer nuestros dones para la gloria de Dios. <br /><br />Así que en lugar de compararnos unos con otros y pensar más de nosotros mismos que lo que debiéramos, el versículo 10 pide: “Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros.”<br /><br />Nos dice que en lugar de buscar nuestra propia honra, procuremos la honra del compañero. Eso no es muy popular. Digamos que esta actitud no se conforma a la cultura de este mundo. Así no es como el mundo piensa, pero sí es como piensa Dios. Esta es la voluntad de Dios para sus hijos. <br /><br />Los siguientes versículos especifican cómo quiere Dios que vivamos en este mundo en el que vivimos: <br /><br />“No perezosos, sino diligentes y fervientes en espíritu, sirviendo al Señor.” (12:11)<br />“Gozosos en la esperanza” (recuerda que la esperanza es aquello que en el momento no se ve) (12:12). “Sufridos en la tribulación”, soportando y esperando con paciencia, “y constantes en la oración,” sabiendo que de esta dependemos para mantenernos firmes. <br />“Compartiendo con los que tienen necesidad, practicando la hospitalidad” (12:13)<br /><br />¿Y todo esto con quién? ¿Con aquellos que hacen lo mismo con nosotros? No parece que esté limitado a estos casos. Porque dice el versículo 14: “Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis.” Es difícil ser perseguido, pero encontrar algo positivo que decir de los que nos están haciendo la vida difícil o desear que Dios les dé bendición es algo sobrenatural, que sólo puede ocurrir si el Espíritu de Dios está obrando en nosotros. Lo bueno es que Dios ha establecido autoridades que nos protejan de aquellos que están obrando mal contra nosotros. Si la situación es ilegal, debemos llevar al perseguidor ante la ley, y entonces estaremos libres para orar por esta persona en la voluntad de Dios. Si el oprobio no está contemplado en la ley, todavía podemos llevar la situación a Dios y pedir consejo sabio para librarnos de tal mal contra nosotros, pero sin la necesidad de maldecir o tomar la justicia en nuestras manos. En el versículo 17 nos dice el texto que no busquemos dar mal por mal (12:17), y no tomemos la venganza en nuestras manos (12:19), sino que sigamos los cauces legales y confiemos en Dios. <br /><br />Y es que Dios desea que no seamos vencidos de lo malo, cayendo nosotros en mal hacer, sino que con actitudes y acciones correctas podamos vencer el mal. 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Isaías 43:7 nos dice que cada uno hemos sido creados para dar gloria a Dios. Así también, cuando recibimos a Cristo, no nos vamos directamente a la presencia de Dios, sino que nos quedamos en este mundo para glorificar a Dios ante los demás. Los dos primeros versículos del capítulo 12 de Romanos son conocidos por su riqueza espiritual; estos nos instan a entregarnos a Dios diariamente para poder experimentar Su perfecta voluntad.<br /><br />“Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”<br /><br />El apóstol Pablo está exhortando a los creyentes de Roma a no conformarse a la cultura del momento, sino a dejar que Dios los vaya transformando. Esto mismo es lo que Dios quiere que nosotros hagamos, y por este motivo ha preservado la carta a los Romanos para nuestra edificación. Esta transformación de la que habla el texto consiste en una renovación constante de nuestro entendimiento, de modo que nuestra manera de pensar no sea como la de los que nos rodean, sino más bien se vaya conformando más y más al modo de pensar de Dios. Cuando esta transformación va ocurriendo en nuestras vidas, comenzamos a comprobar que la voluntad de Dios es sin duda buena, agradable y perfecta. <br /><br />Hay situaciones en las que no parece que la voluntad de Dios para nuestras vidas sea buena o agradable, y no nos parece perfecta. Esos no son momentos para altercar con Dios, sino para darnos cuenta que quizás nuestro entendimiento está más conformado a este siglo que a la mente de Dios. <br /><br />Cuando pienso en los tres adjetivos que Pablo usa para describir la voluntad de Dios, me viene a la mente una ilustración en el ámbito alimenticio. Hay alimentos que son buenos. Si los comemos, nos hacen más fuertes, o nos mantienen sanos. Puede que lleguemos a entender que cierta verdura es buena para nosotros, pero no la consideramos agradable porque no disfrutamos su sabor.<br />Hay también alimentos agradables, pero que no consideraríamos buenos por su composición alimenticia. Lo natural es pensar que o bien comemos lo que es bueno, o bien comemos lo que es agradable, pero hay pocas cosas buenas y agradables a la vez. Pero lo que nos enseñan los nutricionistas es que debemos cambiar nuestra forma de pensar para aprender a disfrutar aquellos alimentos que son sanos y nos hacen bien. En este proceso de aprendizaje, aquello que no nos sienta bien o no es bueno para nuestro organismo, tendemos a evitarlo y no nos parece tan apetecible. Podríamos decir que se produce un cambio en nuestra escala de valores. <br /><br /><br />Pablo no presenta la voluntad de Dios como una dicotomía, siendo a veces buena, y otras agradable. La describe como buena y agradable a la vez. Esto sólo lo podemos comprender cuando nuestra mente ha sido transformada por la obra del Espíritu, cuando llegamos a ser capaces de disfrutar aquello que nos será beneficioso, y aprendemos a no desear aquello que no nos conviene. Cuando nuestro entendimiento es conformado o moldeado según la mente de Dios, llegamos a ver las cosas como Él las ve, y logramos comprender que Su voluntad es siempre buena y agradable; Su voluntad para sus hijos es perfecta. <br /><br /><br />¿Te cuesta disfrutar de los buenos platos que Dios te está sirviendo en tu vida? Pídele que moldee tu entendimiento, y que transforme tu manera de ver las cosas, para poder disfrutar del menú que en Su perfecta sabiduría te ha servido para este día. Confiemos en que al final de la jornada, el menú completo cumplirá su propósito en nuestra vida, y podremos comprobar que Su voluntad es en verdad buena, agradable y perfecta.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/27367185</guid><pubDate>Tue, 19 May 2026 02:35:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/27367185/romanos_089_conociendo_su_voluntad.mp3" length="6818993" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Tras haber asentado las bases de nuestra salvación en Cristo y de nuestra posición ante Dios, el apóstol Pablo expone cómo debe vivir un cristiano para que la iglesia de Cristo pueda ejercer su propósito aquí en la Tierra. 

¿Y cuál es el propósito de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Tras haber asentado las bases de nuestra salvación en Cristo y de nuestra posición ante Dios, el apóstol Pablo expone cómo debe vivir un cristiano para que la iglesia de Cristo pueda ejercer su propósito aquí en la Tierra. <br /><br />¿Y cuál es el propósito de tener cristianos viviendo en este mundo? Isaías 43:7 nos dice que cada uno hemos sido creados para dar gloria a Dios. Así también, cuando recibimos a Cristo, no nos vamos directamente a la presencia de Dios, sino que nos quedamos en este mundo para glorificar a Dios ante los demás. Los dos primeros versículos del capítulo 12 de Romanos son conocidos por su riqueza espiritual; estos nos instan a entregarnos a Dios diariamente para poder experimentar Su perfecta voluntad.<br /><br />“Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”<br /><br />El apóstol Pablo está exhortando a los creyentes de Roma a no conformarse a la cultura del momento, sino a dejar que Dios los vaya transformando. Esto mismo es lo que Dios quiere que nosotros hagamos, y por este motivo ha preservado la carta a los Romanos para nuestra edificación. Esta transformación de la que habla el texto consiste en una renovación constante de nuestro entendimiento, de modo que nuestra manera de pensar no sea como la de los que nos rodean, sino más bien se vaya conformando más y más al modo de pensar de Dios. Cuando esta transformación va ocurriendo en nuestras vidas, comenzamos a comprobar que la voluntad de Dios es sin duda buena, agradable y perfecta. <br /><br />Hay situaciones en las que no parece que la voluntad de Dios para nuestras vidas sea buena o agradable, y no nos parece perfecta. Esos no son momentos para altercar con Dios, sino para darnos cuenta que quizás nuestro entendimiento está más conformado a este siglo que a la mente de Dios. <br /><br />Cuando pienso en los tres adjetivos que Pablo usa para describir la voluntad de Dios, me viene a la mente una ilustración en el ámbito alimenticio. Hay alimentos que son buenos. Si los comemos, nos hacen más fuertes, o nos mantienen sanos. Puede que lleguemos a entender que cierta verdura es buena para nosotros, pero no la consideramos agradable porque no disfrutamos su sabor.<br />Hay también alimentos agradables, pero que no consideraríamos buenos por su composición alimenticia. Lo natural es pensar que o bien comemos lo que es bueno, o bien comemos lo que es agradable, pero hay pocas cosas buenas y agradables a la vez. Pero lo que nos enseñan los nutricionistas es que debemos cambiar nuestra forma de pensar para aprender a disfrutar aquellos alimentos que son sanos y nos hacen bien. En este proceso de aprendizaje, aquello que no nos sienta bien o no es bueno para nuestro organismo, tendemos a evitarlo y no nos parece tan apetecible. Podríamos decir que se produce un cambio en nuestra escala de valores. <br /><br /><br />Pablo no presenta la voluntad de Dios como una dicotomía, siendo a veces buena, y otras agradable. La describe como buena y agradable a la vez. Esto sólo lo podemos comprender cuando nuestra mente ha sido transformada por la obra del Espíritu, cuando llegamos a ser capaces de disfrutar aquello que nos será beneficioso, y aprendemos a no desear aquello que no nos conviene. Cuando nuestro entendimiento es conformado o moldeado según la mente de Dios, llegamos a ver las cosas como Él las ve, y logramos comprender que Su voluntad es siempre buena y agradable; Su voluntad para sus hijos es perfecta. <br /><br /><br />¿Te cuesta disfrutar de los buenos platos que Dios te está sirviendo en tu vida? 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A él sea la gloria por los siglos. Amén.” <br />(Romanos 11:33-36)<br /><br />Romanos 11 presenta un argumento difícil de entender y por lo tanto complejo de explicar. En Roma, los creyentes judíos y los creyentes gentiles tenían una contínua contienda. Los gentiles tendían a despreciar a los judíos, entendiendo que estos a través de la historia habían desechado al Dios que los había escogido. Por lo tanto ahora Dios había elegido dar salvación a los gentiles por la desobediencia del pueblo judío. Era fácil que los cristianos gentiles se vieran a sí mismos como superiores a los judíos que habían rechazado a Cristo. Pablo trata este problema y lo pone en perspectiva.<br /><br />El texto en Romanos 10 y 11 explica a ambos bandos la bondad y la soberanía de Dios. El pueblo de Israel había sido elegido por la misericordia de Dios para salvación. Mas cuando rechazaron a Dios y desobedecieron, Dios ofreció la salvación a los gentiles, a todo pueblo fuera del pueblo judío. Por esto es que dice que por la desobediencia de unos, otros hemos recibido la oportunidad de la salvación, y nuestra inclusión en el plan de salvación de Dios supondrá una futura entrega del pueblo de Israel, cuando estos se volverán al Señor y serán salvos. <br /><br />Dios ha usado la desobediencia del pueblo judío para darnos oportunidad de ser salvos por la fe, y usará nuestra salvación para ofrecer un nuevo pacto al pueblo judío. Y su plan perfecto dará oportunidad a todo aquel que acepte su plan de salvación para disfrutar de vida eterna en Cristo y de una vida en comunión con Él. <br /><br />Pablo prosigue en Romanos 11:20b advirtiendo a los creyentes gentiles de no enorgullecerse por la salvación por fe que les ha sido dada; dice estas palabras:  “pero tú por la fe estás en pie. No te ensoberbezcas, sino teme.”<br /><br />El texto presenta la imagen de un olivo donde hay ramas que han sido arrancadas del árbol, estos representando a los judíos, que habían sido arrancados del plan de Dios. Hay otras ramas de un olivo silvestre que han sido injertadas a este árbol de vida. Mas de los judíos dice: “Y aun ellos, si no permanecieren en incredulidad, serán injertados, pues poderoso es Dios para volverlos a injertar.” (Romanos 11:23) <br /><br />Entonces, ¿cambia Dios de opinión en cuanto a los que han de ser salvos? De ninguna manera. Romanos 11:29-31 afirma: “Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios. Pues como vosotros también en otro tiempo erais desobedientes a Dios, pero ahora habéis alcanzado misericordia por la desobediencia de ellos, así también éstos ahora han sido desobedientes, para que por la misericordia concedida a vosotros, ellos también alcancen misericordia.”<br /><br />Los planes de Dios son perfectos, y dentro de su plan, ha ofrecido la salvación por pura gracia tanto a judíos como a gentiles. Ni unos ni otros hemos hecho nada para merecerlo, y lo aceptamos sin llegar a entender la mente de Dios.<br /><br />Cuando un texto de las Escrituras nos parezca complicado, no olvidemos que los pensamientos de Dios son infinitamente superiores a nuestro entendimiento. Pidámosle que nos muestre a través de su Espíritu lo que quiere enseñarnos, y confiemos en su infinita sabiduría.<br /><br /><br />“Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos! Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero? ¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado?<br /><br />No olvidemos nunca quién es Él, y quienes somos nosotros. De ese modo, mantendremos la actitud correcta ante el Rey de reyes. <br /><br />“Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/27247144</guid><pubDate>Mon, 18 May 2026 03:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/27247144/romanos_088_la_mente_de_dios.mp3" length="6844472" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!
Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero?
¿O quién le dio a él primero, para que le...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!<br />Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero?<br />¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado?<br />Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.” <br />(Romanos 11:33-36)<br /><br />Romanos 11 presenta un argumento difícil de entender y por lo tanto complejo de explicar. En Roma, los creyentes judíos y los creyentes gentiles tenían una contínua contienda. Los gentiles tendían a despreciar a los judíos, entendiendo que estos a través de la historia habían desechado al Dios que los había escogido. Por lo tanto ahora Dios había elegido dar salvación a los gentiles por la desobediencia del pueblo judío. Era fácil que los cristianos gentiles se vieran a sí mismos como superiores a los judíos que habían rechazado a Cristo. Pablo trata este problema y lo pone en perspectiva.<br /><br />El texto en Romanos 10 y 11 explica a ambos bandos la bondad y la soberanía de Dios. El pueblo de Israel había sido elegido por la misericordia de Dios para salvación. Mas cuando rechazaron a Dios y desobedecieron, Dios ofreció la salvación a los gentiles, a todo pueblo fuera del pueblo judío. Por esto es que dice que por la desobediencia de unos, otros hemos recibido la oportunidad de la salvación, y nuestra inclusión en el plan de salvación de Dios supondrá una futura entrega del pueblo de Israel, cuando estos se volverán al Señor y serán salvos. <br /><br />Dios ha usado la desobediencia del pueblo judío para darnos oportunidad de ser salvos por la fe, y usará nuestra salvación para ofrecer un nuevo pacto al pueblo judío. Y su plan perfecto dará oportunidad a todo aquel que acepte su plan de salvación para disfrutar de vida eterna en Cristo y de una vida en comunión con Él. <br /><br />Pablo prosigue en Romanos 11:20b advirtiendo a los creyentes gentiles de no enorgullecerse por la salvación por fe que les ha sido dada; dice estas palabras:  “pero tú por la fe estás en pie. No te ensoberbezcas, sino teme.”<br /><br />El texto presenta la imagen de un olivo donde hay ramas que han sido arrancadas del árbol, estos representando a los judíos, que habían sido arrancados del plan de Dios. Hay otras ramas de un olivo silvestre que han sido injertadas a este árbol de vida. Mas de los judíos dice: “Y aun ellos, si no permanecieren en incredulidad, serán injertados, pues poderoso es Dios para volverlos a injertar.” (Romanos 11:23) <br /><br />Entonces, ¿cambia Dios de opinión en cuanto a los que han de ser salvos? De ninguna manera. Romanos 11:29-31 afirma: “Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios. Pues como vosotros también en otro tiempo erais desobedientes a Dios, pero ahora habéis alcanzado misericordia por la desobediencia de ellos, así también éstos ahora han sido desobedientes, para que por la misericordia concedida a vosotros, ellos también alcancen misericordia.”<br /><br />Los planes de Dios son perfectos, y dentro de su plan, ha ofrecido la salvación por pura gracia tanto a judíos como a gentiles. Ni unos ni otros hemos hecho nada para merecerlo, y lo aceptamos sin llegar a entender la mente de Dios.<br /><br />Cuando un texto de las Escrituras nos parezca complicado, no olvidemos que los pensamientos de Dios son infinitamente superiores a nuestro entendimiento. Pidámosle que nos muestre a través de su Espíritu lo que quiere enseñarnos, y confiemos en su infinita sabiduría.<br /><br /><br />“Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos! Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero? ¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado?<br /><br />No olvidemos nunca quién es Él, y quienes somos nosotros. De ese modo, mantendremos la actitud correcta ante el Rey de reyes. <br...]]></itunes:summary><itunes:duration>399</itunes:duration><itunes:keywords>ciencia,conocimiento,dios,enaltecer,entendimiento,fe,gentiles,gracia,humillar,judíos,mente,misericordia,profundidad,salvación,todos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/e42302e9a111e3ef75a47f43a3018a67.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Romanos-087 Altercando con Dios</title><link>https://www.spreaker.com/episode/romanos-087-altercando-con-dios--27186795</link><description><![CDATA[Altercar no es una palabra muy común. Un sinónimo que se utiliza más a menudo es “discutir.” Un altercado aparece definido en el diccionario como “una pelea violenta y acalorada;” un enfrentamiento. <br /><br />En Romanos 9:20 leemos:  “Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? <br /><br />Ya en la primera parte del capítulo 9, Pablo ha estado cuestionando nuestras ideas sobre Dios, afirmando verdades que deben quedar claras en nuestras mentes. <br /><br />En primer lugar, en el versículo 6, y tras haber expuesto la condición del pueblo judío ante Dios y a través de la historia, Pablo afirma que la palabra de Dios no falla. <br /><br />En el versículo 14, durante su explicación de cómo Dios escogió a Jacob y no a Esaú, plantea y resuelve una duda común al ser humano. Dice así:  “¿Qué, pues, diremos? ¿Que hay injusticia en Dios? En ninguna manera.”<br /><br />Dios es soberano para tomar decisiones y es perfectamente justo. Su favor no depende de lo mucho que podamos ofrecerle, ni de lo poco que podamos darle. El versículo 16 afirma:<br /><br />Que “no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.”<br /><br />No importa cuánto nos afanemos, Dios es el que da, y Él da según su misericordia y según su voluntad. Por eso en el versículo que ya hemos leído dice:<br /><br />“¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así? ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?<br /> <br />¿Por qué discutiríamos con Dios sobre sus decisiones? ¿Quién creemos que somos? ¿Acaso merecemos unos más que otros? Dios está dejando claro una vez más que nadie en este mundo merece su misericordia, y cuando Dios la da, no debemos cuestionarla.<br /><br />Nosotros somos el barro y Él es el alfarero: ¿Acaso “dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así?”<br /><br />Fácilmente cuestionamos las bondades de Dios, fácilmente dudamos de la veracidad de sus palabras. Y eso es un desprecio inaceptable. El texto nos explica que Dios tiene potestad sobre su creación, y no hacemos bien en cuestionar su voluntad. <br /><br />No es la primera vez que Dios ofrece misericordia a aquellos que no la merecen. En Oseas encontramos que dice: (Romanos 9:25-29)<br /><br />“Llamaré pueblo mío al que no era mi pueblo,<br />Y a la no amada, amada.<br />Y en el lugar donde se les dijo: Vosotros no sois pueblo mío,<br />Allí serán llamados hijos del Dios viviente.”<br /><br />“ Y como antes dijo Isaías:<br />    Si el Señor de los ejércitos no nos hubiera dejado descendencia,<br />    Como Sodoma habríamos venido a ser, y a Gomorra seríamos semejantes.”<br /><br />Todos merecíamos castigo, y Dios nos ha ofrecido misericordia y salvación.<br /><br />No debemos olvidar quienes somos y quién es Dios. No intentemos discutir con Dios sobre sus decisiones. No nos pensemos mejores que Dios, más sabios o más poderosos, porque el principio de la sabiduría es el temor de Dios. <br /><br />En lugar de defender nuestras ideas ante Dios, humillémonos y pidamos que Su voluntad sea hecha. Creamos en Dios con nuestro corazón y confesemos con nuestra boca. Porque como enseña Romanos 10:9-11 “si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado.”<br /><br />Cree en Su bondad, y descansa en su sabiduría. Permitamos que las manos poderosas y amorosas del Dios del Universo nos moldeen según su voluntad.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/27186795</guid><pubDate>Fri, 15 May 2026 03:05:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/27186795/romanos_087_altercando_con_dios.mp3" length="6439849" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Altercar no es una palabra muy común. Un sinónimo que se utiliza más a menudo es “discutir.” Un altercado aparece definido en el diccionario como “una pelea violenta y acalorada;” un enfrentamiento. 

En Romanos 9:20 leemos:  “Mas antes, oh hombre,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Altercar no es una palabra muy común. Un sinónimo que se utiliza más a menudo es “discutir.” Un altercado aparece definido en el diccionario como “una pelea violenta y acalorada;” un enfrentamiento. <br /><br />En Romanos 9:20 leemos:  “Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? <br /><br />Ya en la primera parte del capítulo 9, Pablo ha estado cuestionando nuestras ideas sobre Dios, afirmando verdades que deben quedar claras en nuestras mentes. <br /><br />En primer lugar, en el versículo 6, y tras haber expuesto la condición del pueblo judío ante Dios y a través de la historia, Pablo afirma que la palabra de Dios no falla. <br /><br />En el versículo 14, durante su explicación de cómo Dios escogió a Jacob y no a Esaú, plantea y resuelve una duda común al ser humano. Dice así:  “¿Qué, pues, diremos? ¿Que hay injusticia en Dios? En ninguna manera.”<br /><br />Dios es soberano para tomar decisiones y es perfectamente justo. Su favor no depende de lo mucho que podamos ofrecerle, ni de lo poco que podamos darle. El versículo 16 afirma:<br /><br />Que “no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.”<br /><br />No importa cuánto nos afanemos, Dios es el que da, y Él da según su misericordia y según su voluntad. Por eso en el versículo que ya hemos leído dice:<br /><br />“¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así? ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?<br /> <br />¿Por qué discutiríamos con Dios sobre sus decisiones? ¿Quién creemos que somos? ¿Acaso merecemos unos más que otros? Dios está dejando claro una vez más que nadie en este mundo merece su misericordia, y cuando Dios la da, no debemos cuestionarla.<br /><br />Nosotros somos el barro y Él es el alfarero: ¿Acaso “dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así?”<br /><br />Fácilmente cuestionamos las bondades de Dios, fácilmente dudamos de la veracidad de sus palabras. Y eso es un desprecio inaceptable. El texto nos explica que Dios tiene potestad sobre su creación, y no hacemos bien en cuestionar su voluntad. <br /><br />No es la primera vez que Dios ofrece misericordia a aquellos que no la merecen. En Oseas encontramos que dice: (Romanos 9:25-29)<br /><br />“Llamaré pueblo mío al que no era mi pueblo,<br />Y a la no amada, amada.<br />Y en el lugar donde se les dijo: Vosotros no sois pueblo mío,<br />Allí serán llamados hijos del Dios viviente.”<br /><br />“ Y como antes dijo Isaías:<br />    Si el Señor de los ejércitos no nos hubiera dejado descendencia,<br />    Como Sodoma habríamos venido a ser, y a Gomorra seríamos semejantes.”<br /><br />Todos merecíamos castigo, y Dios nos ha ofrecido misericordia y salvación.<br /><br />No debemos olvidar quienes somos y quién es Dios. No intentemos discutir con Dios sobre sus decisiones. No nos pensemos mejores que Dios, más sabios o más poderosos, porque el principio de la sabiduría es el temor de Dios. <br /><br />En lugar de defender nuestras ideas ante Dios, humillémonos y pidamos que Su voluntad sea hecha. Creamos en Dios con nuestro corazón y confesemos con nuestra boca. Porque como enseña Romanos 10:9-11 “si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. Pues la Escritura dice: Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado.”<br /><br />Cree en Su bondad, y descansa en su sabiduría. Permitamos que las manos poderosas y amorosas del Dios del Universo nos moldeen según su voluntad.]]></itunes:summary><itunes:duration>374</itunes:duration><itunes:keywords>altercar,bondad,confesar,cuestionar,dios,discusión,enfrentamiento,favor,justo,misericordia,obedecer,pelea,sabiduría,santo,voluntad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/0978a645c642b782f270ed16d01a8bd2.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Romanos-086 Más que vencedores</title><link>https://www.spreaker.com/episode/romanos-086-mas-que-vencedores--27113473</link><description><![CDATA[Romanos 8:31-37<br /><br />Dios ha dejado claro en Su Palabra que en lo bueno y en lo malo, Él  está con nosotros. Nos predestinó, nos llamó, nos justificó, y nos glorificó. Y como hemos visto, en nuestra vida diaria con Él, no deja de concedernos favores de gracia y misericordia. <br /><br />Cuando éramos enemigos de Dios (Romanos 5:10-11) y esclavos del pecado (Romanos 6), nos libró, y nos dio Su Espíritu Santo para que morando en nosotros nos vivificara, y para que cuando no sepamos cómo orar, interceda por nosotros, porque “el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos,” nos dice Romanos. Cuando oramos a Dios, no en nuestras propias fuerzas, sino en el Espíritu, estamos rogándole que sea Su voluntad la que opere en nuestras vidas, porque en Su voluntad siempre salimos ganando. <br /><br />Eso es lo que Romanos 8:28 nos enseña. Viene justo detrás del pensamiento de que cuando el Espíritu Santo intercede por nosotros, la voluntad de Dios en nuestras vidas produce la obra perfecta de Dios en nosotros, de modo que la resolución de nuestra situación glorifique a aquel que nos escogió, nos llamó, nos justificó y nos cuenta ya como glorificados con Él. La glorificación es algo futuro para nosotros, mas en los ojos de Dios, el dueño del tiempo, ya ha ocurrido, porque lo que Él ha determinado, se puede dar por hecho. <br /><br />Así que “¿Qué, pues, diremos a esto?” Nos reta Pablo en Romanos 8: 31: “Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?”<br /><br />Esta es una pregunta retórica, de las que no espera ser contestada porque tiene una sola respuesta: Si Dios está de nuestro lado, NADIE puede contra nosotros. Por lo que el texto reafirma: <br /><br />“El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?”<br /><br />¿Acaso dudamos que Dios pueda o quiera darnos todo aquello de lo que tenemos necesidad? Si ya nos ha dado hasta a su propio hijo para salvarnos, ¿Cómo no nos dará también todas las otras cosas que a sus ojos, y a los nuestros deberían ser de menor importancia?<br /><br />El apóstol continúa con preguntas retóricas para ayudarnos a contemplar al que lucha por nosotros, nuestro aliado y defensor: <br /><br />“¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Si “Dios es el que justifica”, entonces nadie puede presentar acusación válida ante el Juez. .<br /><br />“¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.”<br /><br />El versículo 26 nos decía que el Espíritu Santo intercede por nosotros en la oración, y aquí vemos que Cristo intercede por nosotros ante cualquier acusación del maligno. Por lo que estamos completamente y constantemente cubiertos de acusación ante el Padre. Por eso el capítulo 8 puede comenzar con la afirmación: “Ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.”<br /><br />En esta condición recibimos la última pregunta: “¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?”<br /><br />¿Puedes anticipar la respuesta?<br /><br />Exactamente: NADA ni NADIE…<br /><br />Afirma el apóstol con seguridad: “Más bien (Antes), en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.” <br /><br />¿En qué cosas? En tribulación, en angustia, en persecución, en hambre o desnudez, en peligro, en espada, en todo esto, ya somos vencedores; no, más que vencedores, a través del poder de aquel que nos amó, Dios mismo. <br /><br /><br />“Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.”<br /><br />Queda claro, ¿verdad? Tenemos la victoria asegurada siempre y cuando nos enfrentemos a la vida con Dios a nuestro lado, siempre que hayamos sido reconciliadas con Dios a través de Cristo Jesús. <br /><br />Pablo les dice en el versículo 17 “Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.”<br /><br />Escojamos vivir en el Espíritu por la gracia de Dios y a través de Jesucristo nuestro Señor; porque ahí nos asegura Dios que no hay condenación. Y estando de su lado descansemos en la seguridad de que no hay fuerza en este universo que pueda separarnos del amor de Dios.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/27113473</guid><pubDate>Thu, 14 May 2026 03:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/27113473/romanos_086_ma_s_que_vencedores.mp3" length="7462635" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Romanos 8:31-37

Dios ha dejado claro en Su Palabra que en lo bueno y en lo malo, Él  está con nosotros. Nos predestinó, nos llamó, nos justificó, y nos glorificó. Y como hemos visto, en nuestra vida diaria con Él, no deja de concedernos favores de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Romanos 8:31-37<br /><br />Dios ha dejado claro en Su Palabra que en lo bueno y en lo malo, Él  está con nosotros. Nos predestinó, nos llamó, nos justificó, y nos glorificó. Y como hemos visto, en nuestra vida diaria con Él, no deja de concedernos favores de gracia y misericordia. <br /><br />Cuando éramos enemigos de Dios (Romanos 5:10-11) y esclavos del pecado (Romanos 6), nos libró, y nos dio Su Espíritu Santo para que morando en nosotros nos vivificara, y para que cuando no sepamos cómo orar, interceda por nosotros, porque “el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos,” nos dice Romanos. Cuando oramos a Dios, no en nuestras propias fuerzas, sino en el Espíritu, estamos rogándole que sea Su voluntad la que opere en nuestras vidas, porque en Su voluntad siempre salimos ganando. <br /><br />Eso es lo que Romanos 8:28 nos enseña. Viene justo detrás del pensamiento de que cuando el Espíritu Santo intercede por nosotros, la voluntad de Dios en nuestras vidas produce la obra perfecta de Dios en nosotros, de modo que la resolución de nuestra situación glorifique a aquel que nos escogió, nos llamó, nos justificó y nos cuenta ya como glorificados con Él. La glorificación es algo futuro para nosotros, mas en los ojos de Dios, el dueño del tiempo, ya ha ocurrido, porque lo que Él ha determinado, se puede dar por hecho. <br /><br />Así que “¿Qué, pues, diremos a esto?” Nos reta Pablo en Romanos 8: 31: “Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?”<br /><br />Esta es una pregunta retórica, de las que no espera ser contestada porque tiene una sola respuesta: Si Dios está de nuestro lado, NADIE puede contra nosotros. Por lo que el texto reafirma: <br /><br />“El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?”<br /><br />¿Acaso dudamos que Dios pueda o quiera darnos todo aquello de lo que tenemos necesidad? Si ya nos ha dado hasta a su propio hijo para salvarnos, ¿Cómo no nos dará también todas las otras cosas que a sus ojos, y a los nuestros deberían ser de menor importancia?<br /><br />El apóstol continúa con preguntas retóricas para ayudarnos a contemplar al que lucha por nosotros, nuestro aliado y defensor: <br /><br />“¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Si “Dios es el que justifica”, entonces nadie puede presentar acusación válida ante el Juez. .<br /><br />“¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.”<br /><br />El versículo 26 nos decía que el Espíritu Santo intercede por nosotros en la oración, y aquí vemos que Cristo intercede por nosotros ante cualquier acusación del maligno. Por lo que estamos completamente y constantemente cubiertos de acusación ante el Padre. Por eso el capítulo 8 puede comenzar con la afirmación: “Ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.”<br /><br />En esta condición recibimos la última pregunta: “¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?”<br /><br />¿Puedes anticipar la respuesta?<br /><br />Exactamente: NADA ni NADIE…<br /><br />Afirma el apóstol con seguridad: “Más bien (Antes), en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.” <br /><br />¿En qué cosas? En tribulación, en angustia, en persecución, en hambre o desnudez, en peligro, en espada, en todo esto, ya somos vencedores; no, más que vencedores, a través del poder de aquel que nos amó, Dios mismo. <br /><br /><br />“Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús...]]></itunes:summary><itunes:duration>437</itunes:duration><itunes:keywords>amor,condenación,cristo,defensor,dios,glorificación,jesús,libertad,libró,nadie,pobreza,separación,tribulación,vencer,victoria</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/883bf4172a0d6124c49906afdbb12e98.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Romanos-085 El regalo que sigue dando</title><link>https://www.spreaker.com/episode/romanos-085-el-regalo-que-sigue-dando--27041565</link><description><![CDATA[¿Sabes lo mejor del regalo de la salvación que Dios ofrece? Que viene con muchos regalos incluidos. Cuando recibimos el regalo de vida eterna por la fe en Cristo obtenemos sin duda la salvación eterna, más incluso en esta vida, recibimos mucho más en el mismo paquete. <br /><br />Romanos 5 nos dice que tenemos paz con Dios. En el versículo 9 y el 11 nos dice que “somos salvos de la ira” de Dios, y hemos obtenido la reconciliación. Leemos en el 2 que tenemos “entrada a la gracia de Dios”. Gracia significa, “favor no merecido.” y en Cristo obtenemos el favor de Dios que nadie merece.<br /><br />O sea que al recibir el regalo de la salvación, no solo somos librados de la justa ira de Dios hacia el pecado, sino que entramos en un estado de gracia, es decir, recibimos favores de Dios, acciones a nuestro favor que nosotros en realidad no merecemos. Ahora podemos disfrutar de una paz que Dios da y que es imposible de experimentar antes de recibir a Cristo. <br /><br />El apóstol nos dice que incluso en los momentos difíciles, cuando pasamos por tribulaciones en esta vida, los que somos hijos de Dios, recibimos de esta tribulación una serie de regalos. Por eso los versículos 2-4 enfatizan que podemos descansar tanto en los momentos buenos como en los malos; dice así: “nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza.” Es decir, cuando pasamos tribulación, nuestra paciencia es fortalecida, y podemos contemplar la prueba, es decir, la evidencia de que en verdad Dios es el que nos sostiene. Esto verifica la esperanza que tenemos en Dios. Nos confirma que nuestra esperanza está fijada en el lugar correcto, en la soberanía, sabiduría y el amor de Dios, y de este modo confiamos en que nunca nos sentiremos defraudados de haber confiado en Dios. Ya lo confirmaba el apóstol Pablo en el capítulo 1:16 cuando decía:  “no me averguenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree.” La esperanza depositada en Dios nunca nos avergonzará; podemos descansar en esta verdad. <br /><br />Habrá momentos en los que esta esperanza no presente evidencias, en que las circunstancias del momento no nos permitan ver ese fin que deseamos. Nos dice Romanos que aquellos que tenemos el Espíritu de Dios en nuestras vidas sufrimos junto con el resto de la creación de Dios al ver el estado actual del mundo, mas nuestra esperanza no está puesta en este mundo, sino que esperamos “la adopción, la redención de nuestro cuerpo” dice Romanos 8:23.<br /><br />Mas leemos en Romanos 8:24-25 “Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo? Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos.”<br /><br />En los momentos en que no puedas ver esa gloria futura, recuerda que Dios es fiel. Dejemos que esta tribulación presente pasajera sea otra oportunidad de experimentar el cuidado y la protección de Dios en nuestra vida, y no perdamos de vista la evidencia de la esperanza que tenemos a través de Cristo. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/27041565</guid><pubDate>Wed, 13 May 2026 02:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/27041565/romanos_085_el_regalo_que_sigue_dando.mp3" length="5702980" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>¿Sabes lo mejor del regalo de la salvación que Dios ofrece? Que viene con muchos regalos incluidos. Cuando recibimos el regalo de vida eterna por la fe en Cristo obtenemos sin duda la salvación eterna, más incluso en esta vida, recibimos mucho más en...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[¿Sabes lo mejor del regalo de la salvación que Dios ofrece? Que viene con muchos regalos incluidos. Cuando recibimos el regalo de vida eterna por la fe en Cristo obtenemos sin duda la salvación eterna, más incluso en esta vida, recibimos mucho más en el mismo paquete. <br /><br />Romanos 5 nos dice que tenemos paz con Dios. En el versículo 9 y el 11 nos dice que “somos salvos de la ira” de Dios, y hemos obtenido la reconciliación. Leemos en el 2 que tenemos “entrada a la gracia de Dios”. Gracia significa, “favor no merecido.” y en Cristo obtenemos el favor de Dios que nadie merece.<br /><br />O sea que al recibir el regalo de la salvación, no solo somos librados de la justa ira de Dios hacia el pecado, sino que entramos en un estado de gracia, es decir, recibimos favores de Dios, acciones a nuestro favor que nosotros en realidad no merecemos. 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Nos confirma que nuestra esperanza está fijada en el lugar correcto, en la soberanía, sabiduría y el amor de Dios, y de este modo confiamos en que nunca nos sentiremos defraudados de haber confiado en Dios. Ya lo confirmaba el apóstol Pablo en el capítulo 1:16 cuando decía:  “no me averguenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree.” La esperanza depositada en Dios nunca nos avergonzará; podemos descansar en esta verdad. <br /><br />Habrá momentos en los que esta esperanza no presente evidencias, en que las circunstancias del momento no nos permitan ver ese fin que deseamos. Nos dice Romanos que aquellos que tenemos el Espíritu de Dios en nuestras vidas sufrimos junto con el resto de la creación de Dios al ver el estado actual del mundo, mas nuestra esperanza no está puesta en este mundo, sino que esperamos “la adopción, la redención de nuestro cuerpo” dice Romanos 8:23.<br /><br />Mas leemos en Romanos 8:24-25 “Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo? Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos.”<br /><br />En los momentos en que no puedas ver esa gloria futura, recuerda que Dios es fiel. Dejemos que esta tribulación presente pasajera sea otra oportunidad de experimentar el cuidado y la protección de Dios en nuestra vida, y no perdamos de vista la evidencia de la esperanza que tenemos a través de Cristo. ]]></itunes:summary><itunes:duration>328</itunes:duration><itunes:keywords>amor,cristo,dios,favor,gracia,ira,paciencia,paz,regalo,sabiduría,salvación,soberanía,tribulación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/a3d23e2ce47b41ed94eec7a549a785d3.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Romanos-084 Vivificados</title><link>https://www.spreaker.com/episode/romanos-084-vivificados--26877580</link><description><![CDATA[Quisiera que reflexionáramos hoy sobre el poder que opera en cada cristiano desde el momento de la salvación en Cristo. <br /><br />Romanos 8:10-11 presenta una preciosa verdad; dice así: “Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia. Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.”<br /><br />Aunque Romanos 8 siempre ha sido mi capítulo favorito en toda la Biblia, este versículo cobró gran importancia para mí no hace muchos años. El capítulo ocho está dividido en muchas Biblias en dos secciones, una que han titulado Viviendo en el Espíritu y una segunda llamada Más que vencedores. Esto hace que en nuestra mente separemos estas dos secciones, pero propongo que el único motivo por el que podemos ser vencedores es por el Espíritu que mora en nosotros. <br /><br />El texto nos dice que si Cristo está en nosotras, a pesar de que este cuerpo mortal sigue influenciando nuestra vida diaria, tenemos al Espíritu Santo del Dios del cielo en nuestro interior, dándonos vida. <br />Por si no has parado a reflexionar en esta fascinante verdad, te invito a indagar conmigo en la verdad que nos está comunicando el apóstol. El versículo 11 dice: “si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en ti, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también tu cuerpos mortales por su Espíritu que mora en ti.”<br /><br />¿Quién es ese Espíritu que mora en nosotros? Es “el Espíritu que levantó de los muertos a Jesús.” Es un Espíritu capaz de dar vida a un cuerpo muerto; tiene victoria sobre la misma muerte. El apóstol continúa diciendo que es Dios mismo es el que vivifica tu cuerpo mortal a través de Su Espíritu. <br /><br />Este texto no da pie a pensar que el Espíritu Santo en el interior de un cristiano tiene grados de poder. El Espíritu Santo que mora en tu interior es el mismo que levantó a Jesús de la muerte. <br /><br />Algunas personas temen dar su vida a Cristo porque creen que Dios no podría perdonar y cambiar a alguien así. Este texto te pregunta: ¿Acaso piensas que el Espíritu no puede darte vida a ti? Este es el Espíritu que levantó de los muertos a Cristo Jesús, la resurrección que ha provisto vida para todo aquel que la desee.<br /><br />¿Dudas de la salvación en Cristo? Dicen los versículos 15-17: “Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.”<br /><br />La obra de salvación es completa y es afirmada contínuamente por el Espíritu Santo. Si has aceptado la obra de Cristo en tu favor, pídele que Su Espíritu dé testimonio a tu mente y corazón. El Espíritu Santo debería darte la seguridad de que por la gracia de Dios eres hija y heredera de la gracia. <br /><br />Cuando estés pasando por tribulaciones; cuando las batallas en tu vida te produzcan temor o ansiedad, recuerda que si Cristo está en ti, mora en ti el mismo espíritu que dio vida al cuerpo inerte de Jesús. Si el Espíritu hizo esto en Él, ¿por qué habríamos de sentir este miedo y ansiedad? El versículo 18 nos anima diciendo: “Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.” Esta tribulación que estás pasando es momentánea, pero la gloria futura es eterna. <br /><br />No dejes de comunicarte con tu Creador y Salvador, porque este mismo Espíritu es el que nos ayuda a ir a Dios en oración, ayudándonos a pedir como conviene, e intercediendo por nosotros con gemidos indecibles” nos dice el versículo 26.<br /><br /><br />Aprovechemos la bendición de tener al Espíritu Santo de Dios morando en nuestro interior, pues este que es poderoso para levantar de los muertos es el que vivifica nuestro ser.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/26877580</guid><pubDate>Tue, 12 May 2026 02:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/26877580/romanos_084_vivificados.mp3" length="7153283" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Quisiera que reflexionáramos hoy sobre el poder que opera en cada cristiano desde el momento de la salvación en Cristo. 

Romanos 8:10-11 presenta una preciosa verdad; dice así: “Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Quisiera que reflexionáramos hoy sobre el poder que opera en cada cristiano desde el momento de la salvación en Cristo. <br /><br />Romanos 8:10-11 presenta una preciosa verdad; dice así: “Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia. Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.”<br /><br />Aunque Romanos 8 siempre ha sido mi capítulo favorito en toda la Biblia, este versículo cobró gran importancia para mí no hace muchos años. El capítulo ocho está dividido en muchas Biblias en dos secciones, una que han titulado Viviendo en el Espíritu y una segunda llamada Más que vencedores. Esto hace que en nuestra mente separemos estas dos secciones, pero propongo que el único motivo por el que podemos ser vencedores es por el Espíritu que mora en nosotros. <br /><br />El texto nos dice que si Cristo está en nosotras, a pesar de que este cuerpo mortal sigue influenciando nuestra vida diaria, tenemos al Espíritu Santo del Dios del cielo en nuestro interior, dándonos vida. <br />Por si no has parado a reflexionar en esta fascinante verdad, te invito a indagar conmigo en la verdad que nos está comunicando el apóstol. El versículo 11 dice: “si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en ti, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también tu cuerpos mortales por su Espíritu que mora en ti.”<br /><br />¿Quién es ese Espíritu que mora en nosotros? Es “el Espíritu que levantó de los muertos a Jesús.” Es un Espíritu capaz de dar vida a un cuerpo muerto; tiene victoria sobre la misma muerte. El apóstol continúa diciendo que es Dios mismo es el que vivifica tu cuerpo mortal a través de Su Espíritu. <br /><br />Este texto no da pie a pensar que el Espíritu Santo en el interior de un cristiano tiene grados de poder. El Espíritu Santo que mora en tu interior es el mismo que levantó a Jesús de la muerte. <br /><br />Algunas personas temen dar su vida a Cristo porque creen que Dios no podría perdonar y cambiar a alguien así. Este texto te pregunta: ¿Acaso piensas que el Espíritu no puede darte vida a ti? Este es el Espíritu que levantó de los muertos a Cristo Jesús, la resurrección que ha provisto vida para todo aquel que la desee.<br /><br />¿Dudas de la salvación en Cristo? Dicen los versículos 15-17: “Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.”<br /><br />La obra de salvación es completa y es afirmada contínuamente por el Espíritu Santo. Si has aceptado la obra de Cristo en tu favor, pídele que Su Espíritu dé testimonio a tu mente y corazón. El Espíritu Santo debería darte la seguridad de que por la gracia de Dios eres hija y heredera de la gracia. <br /><br />Cuando estés pasando por tribulaciones; cuando las batallas en tu vida te produzcan temor o ansiedad, recuerda que si Cristo está en ti, mora en ti el mismo espíritu que dio vida al cuerpo inerte de Jesús. Si el Espíritu hizo esto en Él, ¿por qué habríamos de sentir este miedo y ansiedad? El versículo 18 nos anima diciendo: “Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.” Esta tribulación que estás pasando es momentánea, pero la gloria futura es eterna. <br /><br />No dejes de comunicarte con tu Creador y Salvador, porque este mismo Espíritu es el que nos ayuda a ir a Dios en oración, ayudándonos a pedir como conviene, e intercediendo por nosotros con gemidos...]]></itunes:summary><itunes:duration>418</itunes:duration><itunes:keywords>ansiedad,cristo,dios,espíritu,jesús,muerte,resurrección,santo,temor,vencedores,vida,viviendo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/de5e1f9a88c7ec81bf789604b2488a91.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Romanos-083 Los muertos no desean</title><link>https://www.spreaker.com/episode/romanos-083-los-muertos-no-desean--26849219</link><description><![CDATA[Romamos 6:6-7: “Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado.”<br /><br />El capítulo 6 de Romanos presenta un argumento muy interesante. El apóstol Pablo ha estado explicando que cuando el pecado abunda, la gracia de Dios es aún más abundante. La gracia de Dios, Su favor hacia el ser humano cuando este no lo merecía, es mucho mayor que cualquier mal que el hombre pueda cometer. Sin embargo, esta verdad no puede llevar a nadie a la conclusión de que podemos pecar todo lo que queramos. <br /><br />Pablo expone este pensamiento falaz en los primeros versículos del capítulo: “¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él? ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?”<br /><br /><br />Pablo propone que si hemos recibido la salvación de Cristo, hemos muerto al pecado. Los siguientes versículos explican que en el momento de nuestra identificación con el Salvador, hemos dejado nuestro viejo ser esclavizado al pecado y hemos nacido a una nueva vida. <br />Esto está claramente ilustrado en el bautismo que presentan los evangelios, representando nuestra muerte y resurrección con Cristo. Bajamos a las aguas del bautismo ilustrando la muerte al pecado, y subimos, representando una vida nueva en Cristo. <br /><br />Hay una historia conocida de un hombre que limpiando la iglesia encontró una pipa de fumar en el bautisterio. Llevaba unas iniciales que coincidían con un señor que acababa de bautizarse el domingo anterior, así que fue a entregarle el objeto perdido. Sin embargo, este señor que había sido bautizado examinó la pipa y le respondió: “No, esto no me pertenece.” ¿Qué raro?, dijo el conserje, lleva sus iniciales. El señor le insistió: “Puede que perteneciera al hombre que entró en el bautisterio, pero desde luego no pertenece al hombre que salió de allí.” Él había recibido una vida nueva cuando recibió a Cristo, y ahora lo hacía evidente con ese gesto en el momento de su bautismo público. <br /><br />En esta nueva vida, las cosas a las que antes no podíamos decir que no, ahora no nos llaman la atención. ¿O sí?<br /><br />En principio el pecado ya no debería tener dominio de nuestro ser. El título de esta reflexión puede sonar extraño, pero lo cierto es que cuando alguien ha muerto, ya no experimenta deseos; no tiene la tentación de comer o hacer aquello que antes hacía. Sin embargo, es evidente que aún cuando hemos muerto al pecado, seguimos sintiendo tentaciones y luchando con aquellas actitudes o prácticas que no queremos hacer.  Pablo habla de esto en el capítulo 7. Cuando alguien ha perdido a un cónyuge, no hay infidelidad si se casa con otro. La viuda debería sentirse libre para amar a otro hombre, y sin embargo, en el ámbito espiritual, muchas veces seguimos intentando ser fieles al pecado, al cual ya hemos muerto en Cristo. <br /><br />En el versículo 15 Pablo dice: “Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago.” Parece que el pecado sigue teniendo influencia en nosotros. Continúa Pablo diciendo: “Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago.” “Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. ¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?”<br /><br /><br />¿Notas la lucha interna del apóstol? Seguro que tú misma la has experimentado. Y es que mientras vivamos en este cuerpo, seguiremos luchando con nuestra humanidad, hasta el momento en que vayamos a la presencia del Señor. <br /><br />Mas el apóstol contesta su propio dilema al final del capítulo 7 proclamando: “Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro” Cristo es el que nos libra de este cuerpo de muerte. <br /><br />Lo explica claramente Romanos 6 “Si morimos en Cristo, creemos que también viviremos con Él. Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro” (Romanos 6:8,11).<br /><br />Pablo concluye el capítulo sobre la muerte al pecado con estas palabras para el creyente: “No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus deseos desordenados (concupiscencias); ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de maldad  (iniquidad), sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia.” Romanos 6:12-13. <br /><br />Recuerda que hemos cambiado alianzas. Dice la Palabra: “Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna. Porque (recuerda), la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 6:22-23).<br />Declarémosnos muertos a la iniquidad y la tiranía del mal, y vivamos en justicia y santificación, disfrutando de la libertad que tenemos en Cristo Jesús. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/26849219</guid><pubDate>Mon, 11 May 2026 01:55:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/26849219/romanos_083_los_muertos_no_desean.mp3" length="7937780" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Romamos 6:6-7: “Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado.”

El capítulo 6 de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Romamos 6:6-7: “Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado.”<br /><br />El capítulo 6 de Romanos presenta un argumento muy interesante. El apóstol Pablo ha estado explicando que cuando el pecado abunda, la gracia de Dios es aún más abundante. La gracia de Dios, Su favor hacia el ser humano cuando este no lo merecía, es mucho mayor que cualquier mal que el hombre pueda cometer. Sin embargo, esta verdad no puede llevar a nadie a la conclusión de que podemos pecar todo lo que queramos. <br /><br />Pablo expone este pensamiento falaz en los primeros versículos del capítulo: “¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él? ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?”<br /><br /><br />Pablo propone que si hemos recibido la salvación de Cristo, hemos muerto al pecado. Los siguientes versículos explican que en el momento de nuestra identificación con el Salvador, hemos dejado nuestro viejo ser esclavizado al pecado y hemos nacido a una nueva vida. <br />Esto está claramente ilustrado en el bautismo que presentan los evangelios, representando nuestra muerte y resurrección con Cristo. Bajamos a las aguas del bautismo ilustrando la muerte al pecado, y subimos, representando una vida nueva en Cristo. <br /><br />Hay una historia conocida de un hombre que limpiando la iglesia encontró una pipa de fumar en el bautisterio. Llevaba unas iniciales que coincidían con un señor que acababa de bautizarse el domingo anterior, así que fue a entregarle el objeto perdido. Sin embargo, este señor que había sido bautizado examinó la pipa y le respondió: “No, esto no me pertenece.” ¿Qué raro?, dijo el conserje, lleva sus iniciales. El señor le insistió: “Puede que perteneciera al hombre que entró en el bautisterio, pero desde luego no pertenece al hombre que salió de allí.” Él había recibido una vida nueva cuando recibió a Cristo, y ahora lo hacía evidente con ese gesto en el momento de su bautismo público. <br /><br />En esta nueva vida, las cosas a las que antes no podíamos decir que no, ahora no nos llaman la atención. ¿O sí?<br /><br />En principio el pecado ya no debería tener dominio de nuestro ser. El título de esta reflexión puede sonar extraño, pero lo cierto es que cuando alguien ha muerto, ya no experimenta deseos; no tiene la tentación de comer o hacer aquello que antes hacía. Sin embargo, es evidente que aún cuando hemos muerto al pecado, seguimos sintiendo tentaciones y luchando con aquellas actitudes o prácticas que no queremos hacer.  Pablo habla de esto en el capítulo 7. Cuando alguien ha perdido a un cónyuge, no hay infidelidad si se casa con otro. La viuda debería sentirse libre para amar a otro hombre, y sin embargo, en el ámbito espiritual, muchas veces seguimos intentando ser fieles al pecado, al cual ya hemos muerto en Cristo. <br /><br />En el versículo 15 Pablo dice: “Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago.” Parece que el pecado sigue teniendo influencia en nosotros. Continúa Pablo diciendo: “Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago.” “Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. ¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?”<br /><br /><br />¿Notas la lucha interna del apóstol? Seguro que tú misma la has experimentado. 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Podríamos decir que un premio es algo que ganas debido a tus talentos o esfuerzos, un mérito por el que tú has trabajado y digamos que mereces. <br />El diccionario ofrece varios términos relacionados, entre ellos una “paga” o “remuneración” “recompensa” “compensación.” Un premio es una compensación por lo que eres o has hecho; una paga es una remuneración en base a un acuerdo o a una labor realizada. <br /><br />El regalo, al otro extremo, es algo por lo que tú no has trabajado. No está vinculado a tu esfuerzo ni a tus capacidades. Es algo que muestra el aprecio de otra persona hacia ti, y aunque solemos dar regalos por haber nacido, o haber llegado a ciertos hitos en la vida, los regalos no son algo “merecido” u “obtenido,” sino algo dado inmerecidamente.<br /><br />Romanos 6:23 nos dice que “la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.”<br /><br />Este texto explica que la paga, es decir, la remuneración, la compensación, o el premio derivado de tener o practicar el pecado es la muerte. <br /><br />Romanos 3:23 nos dice: “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” Al estar destituidos o excluídos, no merecemos ser parte de la gloria de Dios. <br /><br />Los versículos 9-11 afirman que tanto judíos como gentiles estamos en la misma condición. Dice Pablo:  “ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado. Como está escrito:  No hay justo, ni aun uno; No hay quien entienda. No hay quien busque a Dios.”<br />Puesto que “todos pecaron” y “no hay justo ni aun uno” debemos entender que la muerte es la justa remuneración que cada ser humano merece. <br /><br />Sin embargo, como encontramos a través de las Escrituras, en la segunda parte de Romanos 6:23 vemos la otra cara del asunto, la solución a esta desesperante condición. Dice que la paga del pecado es muerte, mas la dádiva, (es decir el regalo) de Dios es vida eterna en Cristo.” <br /><br />La justa retribución es muerte, mas el regalo de Dios es vida eterna. Recordemos que el regalo no es una justa remuneración. Por ello es que Pablo dice en Romanos 3:24-28 que somos <br /><br />“justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús”<br /><br />Es decir, este regalo viene a cuenta del único que no ha pecado, y por lo tanto, no tiene la condena de la muerte; este es Cristo. Romanos 5:1-2 nos dice que “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo”<br /><br />Él es “el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.” nos dice Romanos 5:26. Y en Él “tenemos entrada por la fe a esta gracia,” a este regalo de vida. <br /><br />Romanos 5:18-19 repite: “Así que, como por la transgresión de uno (esto es Adán) vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno (esto es Jesucristo) vino a todos los hombres la justificación de vida. Porque así como por la desobediencia de un hombre (Adán) los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno (Jesucristo) , los muchos serán constituidos justos.”<br /><br />Si el pecado entró en el mundo por Adán, la solución al pecado fué comprada y es ofrecida como un regalo por Cristo Jesús. <br /><br />Como humanos, por nuestros propios méritos nos hemos ganado la condena de muerte; esa es nuestra justa retribución. Mas Cristo ha comprado para nosotros con su propia sangre la vida, vida eterna, nada más y nada menos, para todo el que la desee. Y el único requisito para obtenerla es la fe en Cristo.<br /> <br />En Romanos 3:27-28 se nos pregunta: ¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. <br /><br />¿Qué ley debo cumplir? o ¿Qué debo hacer para merecer esta vida eterna?) <br /><br />El texto continúa preguntando:  ¿(Será) Por la (ley) de las obras? No, sino por la ley de la fe. Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley.”<br /><br />Lógico. Si fuera por obras, no sería un regalo, sino un premio o retribución. <br />Romanos 4:4-5 dice: “Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda; mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia.” <br /><br /><br />El capítulo 5 concluye con esta afirmación: “así como el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna mediante Jesucristo, Señor nuestro.”<br /><br />Pablo nos explica que ya no tenemos que cargar con la paga del pecado. Romanos 5:6<br />Nos dice que “Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos.” <br />En Romanos 5:8 leemos que “Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.”<br /><br />Así que los que recibimos este regalo podemos decir con Pablo: “nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación.” (Romanos 5:11) <br /><br />Hemos sido reconciliados con Dios a través del único que nos podía reconciliar. Esto no se consigue por cumplir ninguna ley, ni de judíos, ni de ninguna religión. Esto sólo se puede recibir como un regalo de parte de Dios, por una fe sincera en Jesucristo, el que compró el regalo. Despreciarlo te deja con la justa paga por tu pecado. Aceptarlo te da la vida eterna en Cristo, la paz y la reconciliación con tu Creador.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/26783796</guid><pubDate>Fri, 08 May 2026 02:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/26783796/romanos_082_el_regalo_de_dios.mp3" length="8889065" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>¿Podrías explicar la diferencia entre un premio y un regalo? Podríamos decir que un premio es algo que ganas debido a tus talentos o esfuerzos, un mérito por el que tú has trabajado y digamos que mereces. 
El diccionario ofrece varios términos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[¿Podrías explicar la diferencia entre un premio y un regalo? Podríamos decir que un premio es algo que ganas debido a tus talentos o esfuerzos, un mérito por el que tú has trabajado y digamos que mereces. <br />El diccionario ofrece varios términos relacionados, entre ellos una “paga” o “remuneración” “recompensa” “compensación.” Un premio es una compensación por lo que eres o has hecho; una paga es una remuneración en base a un acuerdo o a una labor realizada. <br /><br />El regalo, al otro extremo, es algo por lo que tú no has trabajado. No está vinculado a tu esfuerzo ni a tus capacidades. Es algo que muestra el aprecio de otra persona hacia ti, y aunque solemos dar regalos por haber nacido, o haber llegado a ciertos hitos en la vida, los regalos no son algo “merecido” u “obtenido,” sino algo dado inmerecidamente.<br /><br />Romanos 6:23 nos dice que “la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.”<br /><br />Este texto explica que la paga, es decir, la remuneración, la compensación, o el premio derivado de tener o practicar el pecado es la muerte. <br /><br />Romanos 3:23 nos dice: “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” Al estar destituidos o excluídos, no merecemos ser parte de la gloria de Dios. <br /><br />Los versículos 9-11 afirman que tanto judíos como gentiles estamos en la misma condición. Dice Pablo:  “ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado. Como está escrito:  No hay justo, ni aun uno; No hay quien entienda. No hay quien busque a Dios.”<br />Puesto que “todos pecaron” y “no hay justo ni aun uno” debemos entender que la muerte es la justa remuneración que cada ser humano merece. <br /><br />Sin embargo, como encontramos a través de las Escrituras, en la segunda parte de Romanos 6:23 vemos la otra cara del asunto, la solución a esta desesperante condición. Dice que la paga del pecado es muerte, mas la dádiva, (es decir el regalo) de Dios es vida eterna en Cristo.” <br /><br />La justa retribución es muerte, mas el regalo de Dios es vida eterna. Recordemos que el regalo no es una justa remuneración. Por ello es que Pablo dice en Romanos 3:24-28 que somos <br /><br />“justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús”<br /><br />Es decir, este regalo viene a cuenta del único que no ha pecado, y por lo tanto, no tiene la condena de la muerte; este es Cristo. Romanos 5:1-2 nos dice que “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo”<br /><br />Él es “el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.” nos dice Romanos 5:26. Y en Él “tenemos entrada por la fe a esta gracia,” a este regalo de vida. <br /><br />Romanos 5:18-19 repite: “Así que, como por la transgresión de uno (esto es Adán) vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno (esto es Jesucristo) vino a todos los hombres la justificación de vida. Porque así como por la desobediencia de un hombre (Adán) los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno (Jesucristo) , los muchos serán constituidos justos.”<br /><br />Si el pecado entró en el mundo por Adán, la solución al pecado fué comprada y es ofrecida como un regalo por Cristo Jesús. <br /><br />Como humanos, por nuestros propios méritos nos hemos ganado la condena de muerte; esa es nuestra justa retribución. Mas Cristo ha comprado para nosotros con su propia sangre la vida, vida eterna, nada más y nada menos, para todo el que la desee. Y el único requisito para obtenerla es la fe en Cristo.<br /> <br />En Romanos 3:27-28 se nos pregunta: ¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. <br /><br />¿Qué ley debo cumplir? o ¿Qué debo hacer para merecer esta vida eterna?) <br /><br />El texto continúa preguntando:  ¿(Será) Por la (ley) de las obras? No, sino por la ley de la fe. Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las...]]></itunes:summary><itunes:duration>527</itunes:duration><itunes:keywords>adán,compensación,cristo,dádiva,inmerecido,jesucristo,justicia,justificar,justo,merecemos,muerte,paga,pecado,premio,regalo,retribución,vida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/de984eb11f5a930ee3d5118aabb084e0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Romanos-081 El origen del mal</title><link>https://www.spreaker.com/episode/romanos-081-el-origen-del-mal--26722220</link><description><![CDATA[Cuando nos enfrentamos a una catástrofe, lo primero que mucha gente hace es lanzar una acusación a Dios. Si existe, ¿por qué permite esto? Es una pregunta algo lógica, y sin embargo injustificable. ¿Por qué digo eso? En primer lugar, porque muchos de los que la hacen profesan ser ateos. Si no creen en Dios como origen del universo, de la humanidad, y de todo lo bueno que disfrutamos, ¿por qué apuntan el dedo a Dios cuando ven algo negativo? Esta mentalidad y actuación es lo que el apóstol Pablo denuncia en Romanos 1:25. Dice que “cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos.” Ellos son sus propios dioses, y cuando su mundo va mal, buscan un culpable que ellos mismos han dado por inexistente. ¿Qué sentido tiene esto?<br /><br />¿Por qué hay mal en esta tierra? Justo por esto, porque en el principio, en el huerto del Edén, cuando Adán pudo haber elegido comunión perfecta con Dios, eligió el otro camino, el que le “permitiría” hacer lo que él consideraba más sabio y agradable que los planes de Dios. Después de Adán, todos hemos seguido el camino que nos marca nuestra propia voluntad. Y hasta la Tierra misma gime, nos dice Romanos 8:22, sufriendo los desastres naturales que observamos de tanto en tanto.<br /><br />¿De dónde viene el mal? De nuestra propia elección. Comparémoslo con las tinieblas ¿Cómo se producen las tinieblas? Eliminando la luz, ¿verdad? Hemos eliminado la luz de nuestras vidas, desde muy al principio de la creación. Hemos elegido vivir en un mundo de tinieblas sin aquel que es la Luz del Mundo. <br /><br />Vivimos en un mundo caído, controlado por el mal, que sufre los resultados de haber rechazado el plan de Dios, y lo que nos debería sorprender es la cantidad de cosas buenas que disfrutamos en esta vida.<br /><br />Romanos 1:21 Dice que “habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.” Entenebrecido significa “oscurecido” Cuando no glorificamos a Dios, sino que glorificamos al hombre, nuestro entendimiento se envanece y nuestro corazón se oscurece. <br />Dios se ha dado a conocer a través de su creación y a través de Su Palabra, mas el ser humano intenta robarle a Dios de ambas, postulando teorías alternativas a la Creación e intentando desprestigiar la Biblia. Mas Dios dice “no tienen excusa” y “son dignos de muerte.” <br />Esta es la condición del ser humano lejos de la misericordia y el amor de Dios. <br /><br />El ser humano ignora a Dios cuando todo va bien, porque queremos controlar nuestro mundo. Pensamos que podemos controlar el clima, la densidad de población, las enfermedades, incluso la conducta social ...y solo basta un pequeño virus, una tormenta o un movimiento sísmico para poder darnos cuenta de que hay muy poco en este mundo que el ser humano pueda controlar con éxito. <br /><br />La realidad es que antes de mirar a Dios para buscar un culpable para el mal del mundo, debemos examinarnos a nosotros mismos, por si, como Romanos establece, hayamos dejado a un lado a Dios para elegir nuestro propio destino. Los versículos 28-32 describen a los que esto han hecho de este modo:<br /><br />“Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia; quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.”<br />No es una descripción muy halagadora, ¿verdad? Sin embargo muchos se enorgullecen de estas prácticas mencionadas. <br /><br /><br />Pero yo no soy quien para juzgar, como tampoco lo son ellos. El versículo 1 del capítulo 2 dice: “Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo.”<br /><br />Muchas veces, nosotros, los que sí creemos que Dios existe, que profesamos que creó el mundo donde vivimos por Su gracia, los que hemos gustado su salvación, la promesa de vida eterna en Cristo, permitimos que esa misma pregunta nos invada los pensamientos. ¿Por qué, Señor permites que haya tanta maldad en este mundo? ¿Por qué tenemos que sufrir esto?<br /><br />El versículo 4 nos lanza esta pregunta: ¿menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?<br /><br />Romanos 5 nos dice que así como Adán pecó y el pecado entró en el mundo por un hombre, por un hombre, Jesucristo, la salvación ha venido a la Tierra, y todo aquel que arrepentido recibe a Cristo como sustituto, disfruta de la benignidad, paciencia y longanimidad de Dios. La maldad existirá en este mundo caído hasta el juicio de Dios, cuando Éste establezca Su reino.<br /><br />Pablo nos recuerda que el juicio justo de Dios viene, y que su mayor muestra de amor al mundo es la llamada al arrepentimiento; la entrada a una comunión perfecta con Dios. Con la muerte de Cristo en la cruz nos ha mostrado que nos ama; con la resurrección de Cristo de la muerte nos ha mostrado su gran poder. Lo que a nosotros nos corresponde es creer en su soberanía y su amor, y aguardar Su venida disfrutando mientras tanto de cada acto de bondad que Él nos brinda.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/26722220</guid><pubDate>Thu, 07 May 2026 02:20:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/26722220/romanos_081_el_origen_del_mal.mp3" length="9055414" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Cuando nos enfrentamos a una catástrofe, lo primero que mucha gente hace es lanzar una acusación a Dios. Si existe, ¿por qué permite esto? Es una pregunta algo lógica, y sin embargo injustificable. ¿Por qué digo eso? En primer lugar, porque muchos de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Cuando nos enfrentamos a una catástrofe, lo primero que mucha gente hace es lanzar una acusación a Dios. Si existe, ¿por qué permite esto? Es una pregunta algo lógica, y sin embargo injustificable. ¿Por qué digo eso? En primer lugar, porque muchos de los que la hacen profesan ser ateos. Si no creen en Dios como origen del universo, de la humanidad, y de todo lo bueno que disfrutamos, ¿por qué apuntan el dedo a Dios cuando ven algo negativo? Esta mentalidad y actuación es lo que el apóstol Pablo denuncia en Romanos 1:25. Dice que “cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos.” Ellos son sus propios dioses, y cuando su mundo va mal, buscan un culpable que ellos mismos han dado por inexistente. ¿Qué sentido tiene esto?<br /><br />¿Por qué hay mal en esta tierra? Justo por esto, porque en el principio, en el huerto del Edén, cuando Adán pudo haber elegido comunión perfecta con Dios, eligió el otro camino, el que le “permitiría” hacer lo que él consideraba más sabio y agradable que los planes de Dios. Después de Adán, todos hemos seguido el camino que nos marca nuestra propia voluntad. Y hasta la Tierra misma gime, nos dice Romanos 8:22, sufriendo los desastres naturales que observamos de tanto en tanto.<br /><br />¿De dónde viene el mal? De nuestra propia elección. Comparémoslo con las tinieblas ¿Cómo se producen las tinieblas? Eliminando la luz, ¿verdad? Hemos eliminado la luz de nuestras vidas, desde muy al principio de la creación. Hemos elegido vivir en un mundo de tinieblas sin aquel que es la Luz del Mundo. <br /><br />Vivimos en un mundo caído, controlado por el mal, que sufre los resultados de haber rechazado el plan de Dios, y lo que nos debería sorprender es la cantidad de cosas buenas que disfrutamos en esta vida.<br /><br />Romanos 1:21 Dice que “habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.” Entenebrecido significa “oscurecido” Cuando no glorificamos a Dios, sino que glorificamos al hombre, nuestro entendimiento se envanece y nuestro corazón se oscurece. <br />Dios se ha dado a conocer a través de su creación y a través de Su Palabra, mas el ser humano intenta robarle a Dios de ambas, postulando teorías alternativas a la Creación e intentando desprestigiar la Biblia. Mas Dios dice “no tienen excusa” y “son dignos de muerte.” <br />Esta es la condición del ser humano lejos de la misericordia y el amor de Dios. <br /><br />El ser humano ignora a Dios cuando todo va bien, porque queremos controlar nuestro mundo. Pensamos que podemos controlar el clima, la densidad de población, las enfermedades, incluso la conducta social ...y solo basta un pequeño virus, una tormenta o un movimiento sísmico para poder darnos cuenta de que hay muy poco en este mundo que el ser humano pueda controlar con éxito. <br /><br />La realidad es que antes de mirar a Dios para buscar un culpable para el mal del mundo, debemos examinarnos a nosotros mismos, por si, como Romanos establece, hayamos dejado a un lado a Dios para elegir nuestro propio destino. Los versículos 28-32 describen a los que esto han hecho de este modo:<br /><br />“Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia; quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.”<br />No es una descripción muy halagadora, ¿verdad? 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Estas congregaciones incluían judíos conversos y gentiles crisitanos que no practicaban ritos tradicionales judíos. En la epístola, Pablo enfatiza la unión en una familia de la fe, y cómo debían practicar el amor cristiano para poder servir al Señor de todo corazón. <br /><br /><br />Sabemos por el capítulo 15 de Hechos que Pablo no había estado en Roma tras su conversión, y los creyentes ahí, aunque habrían oído hablar de Pablo, no lo conocían. Así que leemos al comienzo del libro una pequeña introducción del apóstol. En los capítulos 1 y 15 de Romanos Pablo expresa el deseo de visitar a los creyentes en Roma, “para ser mutuamente confortados por la fe que nos es común a vosotros y a mí.” dice en el versículo 12 del primer capítulo. <br /><br /><br />Creemos que Pablo escribió la carta mientras estaba en Corinto y Cencrea, durante su tercer viaje misionero.<br />En ella comparte su deseo de ir a Roma, y de ahí extender su ministerio hasta el otro lado del mar Mediterraneo, a España.<br /><br />Creemos que envió su carta a Roma de mano de Febe, una mujer que activamente ayudaba a los cristianos de Cencrea. En su despedida, Pablo manda saludos a muchos que ya conocía y que ahora estaban en Roma. Entre ellos, saluda a Aquila y Priscila. Recordemos que Pablo había trabajado con estos en Corinto, en su primer viaje, y eran muy queridos para él. Estos habían llegado desde Roma cuando el emperador Claudio echó a los judíos. Cinco años después, cuando este murió, muchos judíos volvieron a Roma. PArece ser que para cuando Pablo escribió esta carta, Aquila y Priscila ya vivían de nuevo en Roma. En el capítulo 16, entre sus saludos personales, Pablo envía saludos a esta pareja que tanto había hecho por él y por el avance del evangelio. Incluye también saludos de parte de sus colaboradores, parientes, y otros de la iglesia donde se encontraba, incluyendo a Tercio, que escribió a mano las palabras del apóstol. <br /><br />El mensaje de Romanos desde el principio de la carta enfatiza el regalo de salvación de parte de Dios. Romanos presenta muy claramente el evangelio, las buenas nuevas de la salvación en Cristo, por lo que es uno de los primeros libros recomendados para aquellos que quieren conocer a Dios y su plan para la humanidad.<br /><br />Ya desde su saludo al comienzo de la carta, Pablo les da un repaso de la bendición de ser llamados y apartados para el evangelio, por la obra del Señor Jesucristo, “que fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos.”<br /><br />Pablo dice que él fue llamado de Dios para salvación, e igualmente cada creyente en Roma, diciendo en el versículo 6: “entre las cuales estáis también vosotros, llamados a ser de Jesucristo;” De esta preciosa verdad somos parte cada uno de los que habiendo sido llamados, hemos respondido a esta llamada en fe. Y es que en el versículo 16 Pablo les afirma que el evangelio nunca le ha defraudado, “porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree.” <br />Este regalo no es un premio por algo que ellos o nosotros hayamos hecho. En los próximos versículos y capítulos, Pablo deja esto bien claro. El ser humano nunca ha buscado a Dios. Romanos 1 explica claramente cómo el hombre no tiene excusa Dice así: “Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.<br />Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.Profesando ser sabios, se hicieron necios,” (Romanos 1:20-22). Esta es la condición humana. <br /><br /><br />En contraste, Pablo muestra la justicia de Dios, explicando que estamos en enemistad con el Creador y Señor del Universo. Pero no nos deja sin esperanza, porque continuará mostrando el gran amor de Dios al llamarnos y apartarnos, dándonos la posibilidad de una nueva vida en Cristo. Una nueva vida, una nueva familia, un nuevo futuro. <br /><br />Pablo concluye su carta con una doxología, lo cual es una alabanza a Dios, cerrando el mensaje del libro con estas palabras: <br /><br />“Y al que puede confirmaros según mi evangelio y la predicación de Jesucristo, según la revelación del misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos, pero que ha sido manifestado ahora, y que por las Escrituras de los profetas, según el mandamiento del Dios eterno, se ha dado a conocer a todas las gentes para que obedezcan a la fe, al único y sabio Dios, sea gloria mediante Jesucristo para siempre. Amén.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/26645792</guid><pubDate>Wed, 06 May 2026 01:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/26645792/romanos_080_la_carta_a_los_romanos.mp3" length="7486390" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>La epístola a los Romanos fue escrita por el año 57 de la era cristiana, por el apóstol Pablo, e iba dirigida a los cristianos que vivían en la ciudad de Roma. Pablo escribe esta carta, no a una iglesia específica en Roma, sino que dice “a los que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[La epístola a los Romanos fue escrita por el año 57 de la era cristiana, por el apóstol Pablo, e iba dirigida a los cristianos que vivían en la ciudad de Roma. Pablo escribe esta carta, no a una iglesia específica en Roma, sino que dice “a los que están en Roma.” Estos eran creyentes judíos y gentiles que habían confiado en Cristo y que se reunían en casas, sin haber formado aún iglesias. Estas congregaciones incluían judíos conversos y gentiles crisitanos que no practicaban ritos tradicionales judíos. En la epístola, Pablo enfatiza la unión en una familia de la fe, y cómo debían practicar el amor cristiano para poder servir al Señor de todo corazón. <br /><br /><br />Sabemos por el capítulo 15 de Hechos que Pablo no había estado en Roma tras su conversión, y los creyentes ahí, aunque habrían oído hablar de Pablo, no lo conocían. Así que leemos al comienzo del libro una pequeña introducción del apóstol. En los capítulos 1 y 15 de Romanos Pablo expresa el deseo de visitar a los creyentes en Roma, “para ser mutuamente confortados por la fe que nos es común a vosotros y a mí.” dice en el versículo 12 del primer capítulo. <br /><br /><br />Creemos que Pablo escribió la carta mientras estaba en Corinto y Cencrea, durante su tercer viaje misionero.<br />En ella comparte su deseo de ir a Roma, y de ahí extender su ministerio hasta el otro lado del mar Mediterraneo, a España.<br /><br />Creemos que envió su carta a Roma de mano de Febe, una mujer que activamente ayudaba a los cristianos de Cencrea. En su despedida, Pablo manda saludos a muchos que ya conocía y que ahora estaban en Roma. Entre ellos, saluda a Aquila y Priscila. Recordemos que Pablo había trabajado con estos en Corinto, en su primer viaje, y eran muy queridos para él. Estos habían llegado desde Roma cuando el emperador Claudio echó a los judíos. Cinco años después, cuando este murió, muchos judíos volvieron a Roma. PArece ser que para cuando Pablo escribió esta carta, Aquila y Priscila ya vivían de nuevo en Roma. En el capítulo 16, entre sus saludos personales, Pablo envía saludos a esta pareja que tanto había hecho por él y por el avance del evangelio. Incluye también saludos de parte de sus colaboradores, parientes, y otros de la iglesia donde se encontraba, incluyendo a Tercio, que escribió a mano las palabras del apóstol. <br /><br />El mensaje de Romanos desde el principio de la carta enfatiza el regalo de salvación de parte de Dios. Romanos presenta muy claramente el evangelio, las buenas nuevas de la salvación en Cristo, por lo que es uno de los primeros libros recomendados para aquellos que quieren conocer a Dios y su plan para la humanidad.<br /><br />Ya desde su saludo al comienzo de la carta, Pablo les da un repaso de la bendición de ser llamados y apartados para el evangelio, por la obra del Señor Jesucristo, “que fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos.”<br /><br />Pablo dice que él fue llamado de Dios para salvación, e igualmente cada creyente en Roma, diciendo en el versículo 6: “entre las cuales estáis también vosotros, llamados a ser de Jesucristo;” De esta preciosa verdad somos parte cada uno de los que habiendo sido llamados, hemos respondido a esta llamada en fe. Y es que en el versículo 16 Pablo les afirma que el evangelio nunca le ha defraudado, “porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree.” <br />Este regalo no es un premio por algo que ellos o nosotros hayamos hecho. En los próximos versículos y capítulos, Pablo deja esto bien claro. El ser humano nunca ha buscado a Dios. Romanos 1 explica claramente cómo el hombre no tiene excusa Dice así: “Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.<br />Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus...]]></itunes:summary><itunes:duration>439</itunes:duration><itunes:keywords>apóstol,aquila,corinto,evangelio,febe,juicio,justicia,pablo,priscila,regalo,roma,salvación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/d251082b9bc5dac82808bff599716bbf.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Epístolas-079 Introducción a las epístolas</title><link>https://www.spreaker.com/episode/epistolas-079-introduccion-a-las-epistolas--26446699</link><description><![CDATA[¿Te gusta recibir cartas? A mi hija le encanta recibir cartas en el buzón, por lo que ella escribe cartas en papel cuando la mayoría de personas han dejado de usar el método de correo tradicional para dar paso a mensajes digitales. Lo cierto es que produce una sensación agradable recibir una carta dirigida a ti, sabiendo que la persona ha pensado en ti con antelación y ha gastado el tiempo y el dinero en enviarla.<br /><br />La segunda parte del Nuevo Testamento es una composición de cartas escritas para diferentes iglesias o individuos empezando en el tiempo del libro de los Hechos y continuando hasta el final del primer siglo. Estas cartas se escribieron en circunstancias diversas, algunas de ellas desde una prisión, y otras en territorio hostil al evangelio. Eran enviadas por medio de personas particulares que viajaban atravesando mar o tierra, y enfrentando peligros. Estas eran recibidas y compartidas oralmente para que los cristianos pudieran, no solo oír el mensaje, sino profundizar en las enseñanzas que estas contenían. <br /><br />De las 21 cartas, o epístolas, como se las denomina tradicionalmente, el apóstol Pablo escribió 13. Las otras fueron escritas por los apóstoles Pedro, Jacobo (Santiago), Juan y Judas. La carta de los Hebreos, con muchas características similares a los escritos de Pablo, no viene firmada, y por lo tanto, existen diferentes ideas sobre su autoría. <br /><br />Hay cartas dirigidas a diferentes iglesias, como la mayoría de las de Pablo, las de Juan y la carta de Judas. En ellas, se tratan temas sobre la nueva vida del creyente en Cristo. Unas son más extensas, como la carta a los Romanos o las dos cartas a los Corintios. Otras son más cortas, como las epístolas a los gálatas, los efesios, los filipenses o los tesalonicenses.<br /><br />Las cartas de Santiago y Pedro, y la epístola a los Hebreos están dirigidas específicamente a los judíos conversos. Estos judíos estaban dispersados por el imperio romano, en algunos casos sufriendo persecución de parte de los judíos no cristianos, o de los romanos. <br /><br />Otras cartas están dirigidas a personas específicas, como las de Timoteo, Tito y Filemón. Pablo da instrucciones a Timoteo y a Tito sobre cómo pastorear a los cristianos en su zona. En la carta a Filemón, Pablo habla específicamente a este para pedirle que restaure a su siervo Onésimo, el cual se había escapado, y ahora había conocido a Cristo.<br /><br />Conforme estudiemos las diferentes cartas, podremos notar que más allá de los saludos personales que suelen aparecer en una carta, estas contienen el mensaje eterno de Dios para su iglesia. No importa que vivamos siglos después de los primeros destinatarios de estas cartas. Al comenzar a leerlas notamos que su mensaje es tan válido para nosotros como lo era para ellos.<br /><br />En la segunda carta de Pablo a Timoteo, este le dice que “toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”<br /><br />Debido a que la humanidad no ha cambiado mucho a lo largo de los siglos, el mensaje de las epístolas sigue vigente y sigue siendo eficaz. Dios nos ha hablado a través de Su Palabra, y con ella nos ofrece instrucción y corrección, exhortándonos y guiándonos para que podamos vivir una vida que agrade a Dios, para que podamos estar completamente preparados para toda buena obra. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/26446699</guid><pubDate>Tue, 05 May 2026 02:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/26446699/epi_stolas_079_introduccio_n_a_las_epi_stolas.mp3" length="5489015" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>¿Te gusta recibir cartas? A mi hija le encanta recibir cartas en el buzón, por lo que ella escribe cartas en papel cuando la mayoría de personas han dejado de usar el método de correo tradicional para dar paso a mensajes digitales. Lo cierto es que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[¿Te gusta recibir cartas? A mi hija le encanta recibir cartas en el buzón, por lo que ella escribe cartas en papel cuando la mayoría de personas han dejado de usar el método de correo tradicional para dar paso a mensajes digitales. Lo cierto es que produce una sensación agradable recibir una carta dirigida a ti, sabiendo que la persona ha pensado en ti con antelación y ha gastado el tiempo y el dinero en enviarla.<br /><br />La segunda parte del Nuevo Testamento es una composición de cartas escritas para diferentes iglesias o individuos empezando en el tiempo del libro de los Hechos y continuando hasta el final del primer siglo. Estas cartas se escribieron en circunstancias diversas, algunas de ellas desde una prisión, y otras en territorio hostil al evangelio. Eran enviadas por medio de personas particulares que viajaban atravesando mar o tierra, y enfrentando peligros. Estas eran recibidas y compartidas oralmente para que los cristianos pudieran, no solo oír el mensaje, sino profundizar en las enseñanzas que estas contenían. <br /><br />De las 21 cartas, o epístolas, como se las denomina tradicionalmente, el apóstol Pablo escribió 13. Las otras fueron escritas por los apóstoles Pedro, Jacobo (Santiago), Juan y Judas. La carta de los Hebreos, con muchas características similares a los escritos de Pablo, no viene firmada, y por lo tanto, existen diferentes ideas sobre su autoría. <br /><br />Hay cartas dirigidas a diferentes iglesias, como la mayoría de las de Pablo, las de Juan y la carta de Judas. En ellas, se tratan temas sobre la nueva vida del creyente en Cristo. Unas son más extensas, como la carta a los Romanos o las dos cartas a los Corintios. Otras son más cortas, como las epístolas a los gálatas, los efesios, los filipenses o los tesalonicenses.<br /><br />Las cartas de Santiago y Pedro, y la epístola a los Hebreos están dirigidas específicamente a los judíos conversos. Estos judíos estaban dispersados por el imperio romano, en algunos casos sufriendo persecución de parte de los judíos no cristianos, o de los romanos. <br /><br />Otras cartas están dirigidas a personas específicas, como las de Timoteo, Tito y Filemón. Pablo da instrucciones a Timoteo y a Tito sobre cómo pastorear a los cristianos en su zona. En la carta a Filemón, Pablo habla específicamente a este para pedirle que restaure a su siervo Onésimo, el cual se había escapado, y ahora había conocido a Cristo.<br /><br />Conforme estudiemos las diferentes cartas, podremos notar que más allá de los saludos personales que suelen aparecer en una carta, estas contienen el mensaje eterno de Dios para su iglesia. No importa que vivamos siglos después de los primeros destinatarios de estas cartas. Al comenzar a leerlas notamos que su mensaje es tan válido para nosotros como lo era para ellos.<br /><br />En la segunda carta de Pablo a Timoteo, este le dice que “toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”<br /><br />Debido a que la humanidad no ha cambiado mucho a lo largo de los siglos, el mensaje de las epístolas sigue vigente y sigue siendo eficaz. Dios nos ha hablado a través de Su Palabra, y con ella nos ofrece instrucción y corrección, exhortándonos y guiándonos para que podamos vivir una vida que agrade a Dios, para que podamos estar completamente preparados para toda buena obra. ]]></itunes:summary><itunes:duration>314</itunes:duration><itunes:keywords>apóstoles,biblia,cartas,corregir,cristianos,enseñar,epístolas,escrituras,filemón,gálatas,instruir,jacobo,mensaje,pablo,romanos,santiago,timoteo,tito,útil</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/c903cb95e9daf756f7a1a4b8ffd5421d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Hechos-078 Casi persuadidos</title><link>https://www.spreaker.com/episode/hechos-078-casi-persuadidos--26365387</link><description><![CDATA[Durante el tiempo que Pablo permaneció preso en Jerusalén y en Cesarea, tuvo la oportunidad de hablarle a varios líderes romanos que sentían curiosidad por lo que este venía enseñando. Después de todo, sus discursos habían levantado controversia entre los judíos, y algunos incluso habían hecho voto con la determinación de no comer hasta que dieran muerte a Pablo. Claudio Lisias, tribuno romano en Jerusalén, habiendo oído la causa de Pablo y habiendo sido advertido del plan de los judíos, envió a Pablo con una gran escolta hasta Cesarea, para que Felix, gobernador romano, se hiciera cargo de su caso. El gobernador, después de leer la carta del tribuno y haber escuchado los cargos de parte de los judíos, dio la palabra a Pablo para que expusiera su caso en presencia de sus acusadores. El apóstol habló con prudencia y en verdad, defendiendo que su único delito era haber predicado a Cristo resucitado. <br /><br />Felix los despidió  “Y mandó al centurión que se custodiase a Pablo, pero que se le concediese alguna libertad, y que no impidiese a ninguno de los suyos servirle o venir a él.<br />Algunos días después, viniendo Félix con Drusila su mujer, que era judía, llamó a Pablo, y le oyó acerca de la fe en Jesucristo.” (Hechos 23:23-24)<br /><br />Dios dio oportunidad a Pablo de compartir el evangelio con estos y los que allí se encontraban presentes. Pero nos dice Lucas que “al disertar Pablo acerca de la justicia, del dominio propio y del juicio venidero, Félix se espantó, y dijo: Ahora vete; pero cuando tenga oportunidad te llamaré.” Hechos 24:25<br /><br />Nos dice Lucas que Felix esperaba que Pablo le ofreciera dinero para soltarlo, y por eso lo mantenía preso, pero Pablo estaba encantado de poder hablar con este mientras tenía la oportunidad y leemos que Pablo estuvo ahí mucho tiempo, ya que “Al cabo de dos años recibió Félix por sucesor a Porcio Festo; y queriendo Félix congraciarse con los judíos, dejó preso a Pablo.” (Hechos 24:27)<br /><br />Al llegar Festo a su puesto, y habiendo los judíos pedido que los dejaran juzgar a Pablo, el gobernador preparó un tribunal para escucharle, y ahí,  ante sus acusadores, ofreció a Pablo ir a Jerusalén a ser juzgado por los judíos. Pablo sabía que los judíos no le darían un justo juicio, así que insistió en ser juzgado por el tribunal de César, por lo que Festo determinó que llevaría su causa ante el emperador Augusto César. <br /><br /><br />Nos narra la segunda parte del capítulo 25 que vinieron esos días a visitar a Festo el rey Agripa y su mujer Berenice. Festo, exponiendo el caso de Pablo, pidió que Agripa escuchara a este para ayudar con la redacción del informe que lo acompañaría hasta Roma.  <br />Y así es cómo Pablo pudo compartir su testimonio de salvación ante el rey y los que con él estaban. Le contó cómo había pertenecido desde la juventud a la órden más estricta de los fariseos, cómo había perseguido a aquellos que seguían a Jesús de Nazaret, cómo el Señor se le había cruzado en el camino y habiendo transformado su vida, lo envió a predicar, a judíos y gentiles, sin hacer distinción de persona, el evangelio de Cristo, profetizado por los profetas del Antiguo Testamento y cumplido íntegramente por Jesús de Nazaret. <br /><br />Pablo acabó animando a Agripa a apropiar estas verdades. Le dijo: “¿Crees, oh rey Agripa, a los profetas? Yo sé que crees. Entonces Agripa dijo a Pablo: Por poco me persuades a ser cristiano.” Hechos 26: 28<br /><br />Eso es lo que deseaba Pablo, que el rey también pudiera disfrutar de la nueva vida en Cristo. <br />Sin embargo se levantaron y dieron por finalizada la reunión. Casi persuadidos, pero lejos de la salvación. ¿Tendrían estos otra oportunidad de abrir sus corazones al evangelio? No lo sabemos. <br /><br />Agripa y Festo, habiendo oído el discurso de Pablo, “cuando se retiraron aparte, hablaban entre sí, diciendo: Ninguna cosa digna ni de muerte ni de prisión ha hecho este hombre. Y Agripa dijo a Festo: Podía este hombre ser puesto en libertad, si no hubiera apelado a César.” (Hechos 26:31-32)<br /><br />Durante años me incomodaba leer este desenlace, y pensaba….¿por qué tuvo que apelar a César? ¡Podría haber salido libre! Sin embargo, es evidente en la lectura de Hechos que si lo hubieran liberado ahí, los judíos habrían hecho lo necesario para callarlo. Pablo había apelado a César en su defensa ante los judíos, y ahora cruzaría el Mediterraneo para ir hasta Roma, con su pasaje pagado por el imperio romano. Dios le había anunciado que predicaría en Roma, y ahora lo llevarían ante el emperador romano para defender su causa. <br /><br />¿Era la misión de Pablo persuadir a otros para que creyeran en Cristo? Pablo seguiría anunciando la verdad, mas de él no dependía quién sería persuadido por el evangelio. Su misión no era persuadir, como Agripa había sugerido. Su misión era exponer la realidad. Es igual para nosotros. Exponemos la Palabra de Dios, compartimos nuestra experiencia, pero la obra de persuasión al arrepentimiento la hace el Espíritu Santo en cada vida. Aquellos que abren su corazón y su mente a la verdad del evangelio son persuadidos por el Espíritu mismo de Dios, y transformados por la obra del Espíritu. <br /><br />Salgamos animadas como Pablo, y no dejemos de compartir aquello que nos da vida, y al llegar a la presencia del Señor veremos a los que fueron persuadidos por el Espíritu, y nos regocijaremos eternamente.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/26365387</guid><pubDate>Mon, 04 May 2026 03:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/26365387/hechos_078_casi_persuadidos.mp3" length="7676601" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Durante el tiempo que Pablo permaneció preso en Jerusalén y en Cesarea, tuvo la oportunidad de hablarle a varios líderes romanos que sentían curiosidad por lo que este venía enseñando. 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El apóstol habló con prudencia y en verdad, defendiendo que su único delito era haber predicado a Cristo resucitado. <br /><br />Felix los despidió  “Y mandó al centurión que se custodiase a Pablo, pero que se le concediese alguna libertad, y que no impidiese a ninguno de los suyos servirle o venir a él.<br />Algunos días después, viniendo Félix con Drusila su mujer, que era judía, llamó a Pablo, y le oyó acerca de la fe en Jesucristo.” (Hechos 23:23-24)<br /><br />Dios dio oportunidad a Pablo de compartir el evangelio con estos y los que allí se encontraban presentes. Pero nos dice Lucas que “al disertar Pablo acerca de la justicia, del dominio propio y del juicio venidero, Félix se espantó, y dijo: Ahora vete; pero cuando tenga oportunidad te llamaré.” Hechos 24:25<br /><br />Nos dice Lucas que Felix esperaba que Pablo le ofreciera dinero para soltarlo, y por eso lo mantenía preso, pero Pablo estaba encantado de poder hablar con este mientras tenía la oportunidad y leemos que Pablo estuvo ahí mucho tiempo, ya que “Al cabo de dos años recibió Félix por sucesor a Porcio Festo; y queriendo Félix congraciarse con los judíos, dejó preso a Pablo.” (Hechos 24:27)<br /><br />Al llegar Festo a su puesto, y habiendo los judíos pedido que los dejaran juzgar a Pablo, el gobernador preparó un tribunal para escucharle, y ahí,  ante sus acusadores, ofreció a Pablo ir a Jerusalén a ser juzgado por los judíos. Pablo sabía que los judíos no le darían un justo juicio, así que insistió en ser juzgado por el tribunal de César, por lo que Festo determinó que llevaría su causa ante el emperador Augusto César. <br /><br /><br />Nos narra la segunda parte del capítulo 25 que vinieron esos días a visitar a Festo el rey Agripa y su mujer Berenice. Festo, exponiendo el caso de Pablo, pidió que Agripa escuchara a este para ayudar con la redacción del informe que lo acompañaría hasta Roma.  <br />Y así es cómo Pablo pudo compartir su testimonio de salvación ante el rey y los que con él estaban. Le contó cómo había pertenecido desde la juventud a la órden más estricta de los fariseos, cómo había perseguido a aquellos que seguían a Jesús de Nazaret, cómo el Señor se le había cruzado en el camino y habiendo transformado su vida, lo envió a predicar, a judíos y gentiles, sin hacer distinción de persona, el evangelio de Cristo, profetizado por los profetas del Antiguo Testamento y cumplido íntegramente por Jesús de Nazaret. <br /><br />Pablo acabó animando a Agripa a apropiar estas verdades. Le dijo: “¿Crees, oh rey Agripa, a los profetas? Yo sé que crees. Entonces Agripa dijo a Pablo: Por poco me persuades a ser cristiano.” Hechos 26: 28<br /><br />Eso es lo que deseaba Pablo, que el rey también pudiera disfrutar de la nueva vida en Cristo. <br />Sin embargo se levantaron y dieron por finalizada la reunión. Casi persuadidos, pero lejos de la salvación. ¿Tendrían estos otra oportunidad de abrir sus corazones al evangelio? No lo sabemos. <br /><br />Agripa y Festo, habiendo oído el discurso de Pablo, “cuando se retiraron aparte, hablaban entre sí, diciendo: Ninguna cosa digna ni de muerte ni de prisión ha hecho este hombre. 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En Hechos 20 leemos que les dijo: “Ahora, he aquí, ligado yo en espíritu, voy a Jerusalén, sin saber lo que allá me ha de acontecer; salvo que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio, diciendo que me esperan prisiones y tribulaciones.” Pablo había estado por muchos lugares compartiendo la Palabra, y enseñando a los que velarían por los cristianos en las iglesias. Mas ahora sabía que era el momento de volver a Jerusalén, aunque temía que lo que le esperaba no iba a ser agradable. En el versículo 25 les dice a los ancianos que estaba seguro de que no volvería a ver más sus rostros. <br /><br />Pablo estaba preparado para lo que Dios tuviera para él. Había ya probado lo que era la persecución, pues el fruto de la transformación por el evangelio era de mayor importancia. Les dijo: “Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.” (Hechos 20:24)<br /><br />Ese era el espíritu del apóstol Pablo, gozoso de padecer si fuera necesario por la causa del evangelio. Y ahora exhortaba a estos hombres a que pastorearan a los creyentes que habían sido salvados por el Espíritu Santo de Cristo. Les recordó cómo él había trabajado con sus manos para no ser una carga para nadie mientras viajaba, y les pidió que miraran por el bien del rebaño, para que los lobos rapaces que se levantarían contra estos no los pudieran arrebatar. Esta imagen nos recuerda al Buen Pastor, el que da Su vida por sus ovejas. Pablo había aprendido a imitar a Cristo, el Buen Pastor, y ahora pedía a estos que ellos también lo hicieran. Y habiendo orado juntos, se despidieron con llantos y abrazos y lo acompañaron al barco. <br /><br />Pablo pasó por varios puertos, y los discípulos con sus familias pudieron orar con él y despedirse. Hubo quienes llorando le rogaron que no fuese de allí a Jerusalén, pero “Pablo respondió: ¿Qué hacéis llorando y quebrantándome el corazón? Porque yo estoy dispuesto no sólo a ser atado, mas aun a morir en Jerusalén por el nombre del Señor Jesús.”<br /><br />Y nos dice Lucas que como no lo pudieron persuadir, desistieron “diciendo: Hágase la voluntad del Señor.”<br /><br />Cuando Pablo llegó a Jerusalén, los discípulos, advirtiéndole de las habladurías de algunos judíos que lo acusaban de incumplir y animar el incumplimiento de las leyes de Moisés, lo animaron a ir al templo para cumplir con las tradiciones judías. Así que Pablo, tomando a cuatro varones que debían cumplir el voto judío, entraron en el templo, y habiendo cumplido los siete días de la purificación volvieron a entrar; mas algunos judíos de Asia se alborotaron acusando a Pablo de enseñar en contra de la ley, y también lo acusaron falsamente de haber introducido a griegos en el templo. Si no hubiera sido por la intervención de las autoridades romanas del lugar, los judíos habrían dado muerte a Pablo ese día. <br /><br />Los soldados romanos lo encadenaron y lo llevaron hacia la fortaleza sin saber exactamente quién era ni de qué se le acusaba, por lo que Pablo pidió permiso para hablar a los que allí estaban. Todos escucharon atentamente el relato de la conversión de Pablo, de cómo cuando reconoció a Jesús de Nazaret como el  Salvador del mundo, su vida cambió. A partir de ese día, ya no perseguía a los crisitanos, sino que compartía el evangelio con los judíos y también con los gentiles. Mas cuando mencionó a los gentiles, los judíos allí presentes alzaron la voz en su contra diciendo: “Quita de la tierra a tal hombre, porque no conviene que viva.” Hechos 22:22<br /><br />Los soldados, para protegerlo, lo ingresaron en la fortaleza donde permaneció preso. El concilio romano cuestionó a Pablo, y no hallaba nada de qué acusarlo, mas como los judíos amenazaban con matarlo, Pablo permaneció encerrado. En Hechos 23:11 Dios dio a Pablo una pincelada de lo que tenía planeado para él, cuando “A la noche siguiente se le presentó el Señor y le dijo: Ten ánimo, Pablo, pues como has testificado de mí en Jerusalén, así es necesario que testifiques también en Roma.”<br /><br />Hubo varios intentos de parte de algunos judíos de matar a Pablo, incluyendo un complot fallido, mas Dios protegió la vida del apóstol, dándole oportunidades de compartir la Palabra durante su arresto en Jerusalén y en Cesarea. <br /><br />¡Qué bonito ver que a pesar de los enemigos que uno pueda tener o los peligros que pueda enfrentar, nuestra vida está en manos de Dios, y ahí estamos seguros. La voluntad de Pablo no estaba en manos de los judíos, o su vida hubiera acabado ahí en Jerusalén. Dios había dado a Pablo la misión de compartir el evangelio, y ahora le había confirmado que después de compartirlo en Jerusalén, lo compartiría hasta el otro lado del mar, en Roma. <br /><br />¿Te encuentras tú dudando de lo que harás en un futuro cercano? ¿Tienes situaciones inciertas en tu vida? Descansa en la verdad de la soberanía y el amor de Dios. Él nos promete que nos lleva en la palma de su mano y nada ni nadie nos podrá separar de su amor. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/26302159</guid><pubDate>Fri, 01 May 2026 03:20:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/26302159/hechos_077_pablo_en_jerusale_n.mp3" length="7819185" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Al final de su tercer viaje misionero, Pablo llegó a Éfeso deseoso de pasar un tiempo de comunión con los ancianos de la iglesia, con los cuales compartió la carga que tenía en el corazón por ir hasta Jerusalén. En Hechos 20 leemos que les dijo:...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Al final de su tercer viaje misionero, Pablo llegó a Éfeso deseoso de pasar un tiempo de comunión con los ancianos de la iglesia, con los cuales compartió la carga que tenía en el corazón por ir hasta Jerusalén. 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Había ya probado lo que era la persecución, pues el fruto de la transformación por el evangelio era de mayor importancia. Les dijo: “Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.” (Hechos 20:24)<br /><br />Ese era el espíritu del apóstol Pablo, gozoso de padecer si fuera necesario por la causa del evangelio. Y ahora exhortaba a estos hombres a que pastorearan a los creyentes que habían sido salvados por el Espíritu Santo de Cristo. Les recordó cómo él había trabajado con sus manos para no ser una carga para nadie mientras viajaba, y les pidió que miraran por el bien del rebaño, para que los lobos rapaces que se levantarían contra estos no los pudieran arrebatar. Esta imagen nos recuerda al Buen Pastor, el que da Su vida por sus ovejas. Pablo había aprendido a imitar a Cristo, el Buen Pastor, y ahora pedía a estos que ellos también lo hicieran. Y habiendo orado juntos, se despidieron con llantos y abrazos y lo acompañaron al barco. <br /><br />Pablo pasó por varios puertos, y los discípulos con sus familias pudieron orar con él y despedirse. Hubo quienes llorando le rogaron que no fuese de allí a Jerusalén, pero “Pablo respondió: ¿Qué hacéis llorando y quebrantándome el corazón? Porque yo estoy dispuesto no sólo a ser atado, mas aun a morir en Jerusalén por el nombre del Señor Jesús.”<br /><br />Y nos dice Lucas que como no lo pudieron persuadir, desistieron “diciendo: Hágase la voluntad del Señor.”<br /><br />Cuando Pablo llegó a Jerusalén, los discípulos, advirtiéndole de las habladurías de algunos judíos que lo acusaban de incumplir y animar el incumplimiento de las leyes de Moisés, lo animaron a ir al templo para cumplir con las tradiciones judías. Así que Pablo, tomando a cuatro varones que debían cumplir el voto judío, entraron en el templo, y habiendo cumplido los siete días de la purificación volvieron a entrar; mas algunos judíos de Asia se alborotaron acusando a Pablo de enseñar en contra de la ley, y también lo acusaron falsamente de haber introducido a griegos en el templo. Si no hubiera sido por la intervención de las autoridades romanas del lugar, los judíos habrían dado muerte a Pablo ese día. <br /><br />Los soldados romanos lo encadenaron y lo llevaron hacia la fortaleza sin saber exactamente quién era ni de qué se le acusaba, por lo que Pablo pidió permiso para hablar a los que allí estaban. Todos escucharon atentamente el relato de la conversión de Pablo, de cómo cuando reconoció a Jesús de Nazaret como el  Salvador del mundo, su vida cambió. A partir de ese día, ya no perseguía a los crisitanos, sino que compartía el evangelio con los judíos y también con los gentiles. 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Sin embargo, es curioso leer que para “cuando Silas y Timoteo llegaron de Macedonia a Corinto, Pablo estaba entregado por entero a la predicación de la palabra, testificando a los judíos que Jesús era el Cristo.” Pablo habría rebajado su jornada laboral poco a poco para poder enseñar a aquellos que buscaban saber de Cristo, y según la demanda creció, acabó dedicado por completo a la predicación. Sin duda esto dice mucho de Aquila y Priscila, sus socios en el negocio. Estaban dispuestos a ser flexibles para que Pablo se sintiera libre de ir a enseñar a los que querían aprender. Vemos que estos tampoco se sentían atados a su negocio cuando había necesidad para el ministerio. Estos se habían mudado de Roma a Corinto, no para promover su negocio, sino por causa del evangelio. Y cuando Pablo salió de Corinto para ir a Éfeso, vemos que Aquila y Priscila, habiendo hecho voto ante Dios, zarparon con él. <br />Dice el texto que ellos se instalaron en Efeso, entendemos que trabajando en su negocio de hacer tiendas, mientras Pablo iba a la sinagoga a enseñar. <br /><br /><br />Pablo siguió su ruta de esperanza por las diferentes ciudades, y Aquila y Priscila se quedaron en la ciudad de Éfeso. Nos cuenta Lucas que “Llegó entonces a Efeso un judío llamado Apolos, natural de Alejandría, varón elocuente, poderoso en las Escrituras. Este había sido instruido en el camino del Señor; y siendo de espíritu fervoroso, hablaba y enseñaba diligentemente lo concerniente al Señor, aunque solamente conocía el bautismo de Juan. Y comenzó a hablar con denuedo en la sinagoga; pero cuando le oyeron Priscila y Aquila, le tomaron aparte y le expusieron más exactamente el camino de Dios.”<br /><br />Este hombre elocuente llegó predicando, pero no había conocido a Cristo, sino que predicaba el mensaje de Juan el Bautista. Sin duda esperaba al Mesías, pero vemos que cuando Priscila lo escuchó, se dio cuenta de que Apolos necesitaba que alguien le compartiera el mensaje de Cristo para que conociera mejor a Dios. Y así fue como esta, junto a Aquila su marido, fueron a hablar con él en privado. No lo difamaron, juzgándolo sin hablar con él de lo que enseñaba, sino que nos dice que “ lo tomaron aparte”. Y este escuchó y creyó, y quería seguir compartiendo la Palabra, esta vez proclamando exactamente el camino de Dios. <br /><br />Leemos que “queriendo él pasar a Acaya, los hermanos le animaron, y escribieron a los discípulos que le recibiesen; y llegado él allá, fue de gran provecho a los que por la gracia habían creído; porque con gran vehemencia refutaba públicamente a los judíos, demostrando por las Escrituras que Jesús era el Cristo.” Apolos, otra alma salvada y con deseo de proclamar el mensaje, gracias al discernimiento y el amor cristiano de Priscila y Aquila. <br /><br />En Romanos 16:3-4, Pablo expresa su profundo agradecimiento a esta pareja que estuvo siempre apoyándolo y ayudando en cada oportunidad que tuvieron: “Saludad a Priscila y a Aquila, mis colaboradores en Cristo Jesús, que expusieron su vida por mí; a los cuales no sólo yo doy gracias, sino también todas las iglesias de los gentiles.”<br /><br /><br />Gracias a Dios por personas que dan de sí, de su tiempo y de lo suyo para invertir en la vida espiritual de otros.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/26218713</guid><pubDate>Thu, 30 Apr 2026 02:40:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/26218713/hechos_076_priscila_y_aquila.mp3" length="5631568" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Hechos 18

Cuando Pablo llegó a Corinto, vemos que fue a trabajar con Aquila y Priscila, su mujer, y se hospedaba con ellos. Estos eran del mismo oficio que Pablo; fabricaban tiendas. Nos dice Hechos 18 que durante este tiempo Pablo trabajaba toda la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Hechos 18<br /><br />Cuando Pablo llegó a Corinto, vemos que fue a trabajar con Aquila y Priscila, su mujer, y se hospedaba con ellos. Estos eran del mismo oficio que Pablo; fabricaban tiendas. Nos dice Hechos 18 que durante este tiempo Pablo trabajaba toda la semana con ellos e iba a la sinagoga el día de reposo a compartir las Escrituras. Sin embargo, es curioso leer que para “cuando Silas y Timoteo llegaron de Macedonia a Corinto, Pablo estaba entregado por entero a la predicación de la palabra, testificando a los judíos que Jesús era el Cristo.” Pablo habría rebajado su jornada laboral poco a poco para poder enseñar a aquellos que buscaban saber de Cristo, y según la demanda creció, acabó dedicado por completo a la predicación. Sin duda esto dice mucho de Aquila y Priscila, sus socios en el negocio. Estaban dispuestos a ser flexibles para que Pablo se sintiera libre de ir a enseñar a los que querían aprender. Vemos que estos tampoco se sentían atados a su negocio cuando había necesidad para el ministerio. Estos se habían mudado de Roma a Corinto, no para promover su negocio, sino por causa del evangelio. Y cuando Pablo salió de Corinto para ir a Éfeso, vemos que Aquila y Priscila, habiendo hecho voto ante Dios, zarparon con él. <br />Dice el texto que ellos se instalaron en Efeso, entendemos que trabajando en su negocio de hacer tiendas, mientras Pablo iba a la sinagoga a enseñar. <br /><br /><br />Pablo siguió su ruta de esperanza por las diferentes ciudades, y Aquila y Priscila se quedaron en la ciudad de Éfeso. Nos cuenta Lucas que “Llegó entonces a Efeso un judío llamado Apolos, natural de Alejandría, varón elocuente, poderoso en las Escrituras. Este había sido instruido en el camino del Señor; y siendo de espíritu fervoroso, hablaba y enseñaba diligentemente lo concerniente al Señor, aunque solamente conocía el bautismo de Juan. Y comenzó a hablar con denuedo en la sinagoga; pero cuando le oyeron Priscila y Aquila, le tomaron aparte y le expusieron más exactamente el camino de Dios.”<br /><br />Este hombre elocuente llegó predicando, pero no había conocido a Cristo, sino que predicaba el mensaje de Juan el Bautista. Sin duda esperaba al Mesías, pero vemos que cuando Priscila lo escuchó, se dio cuenta de que Apolos necesitaba que alguien le compartiera el mensaje de Cristo para que conociera mejor a Dios. Y así fue como esta, junto a Aquila su marido, fueron a hablar con él en privado. No lo difamaron, juzgándolo sin hablar con él de lo que enseñaba, sino que nos dice que “ lo tomaron aparte”. Y este escuchó y creyó, y quería seguir compartiendo la Palabra, esta vez proclamando exactamente el camino de Dios. <br /><br />Leemos que “queriendo él pasar a Acaya, los hermanos le animaron, y escribieron a los discípulos que le recibiesen; y llegado él allá, fue de gran provecho a los que por la gracia habían creído; porque con gran vehemencia refutaba públicamente a los judíos, demostrando por las Escrituras que Jesús era el Cristo.” Apolos, otra alma salvada y con deseo de proclamar el mensaje, gracias al discernimiento y el amor cristiano de Priscila y Aquila. <br /><br />En Romanos 16:3-4, Pablo expresa su profundo agradecimiento a esta pareja que estuvo siempre apoyándolo y ayudando en cada oportunidad que tuvieron: “Saludad a Priscila y a Aquila, mis colaboradores en Cristo Jesús, que expusieron su vida por mí; a los cuales no sólo yo doy gracias, sino también todas las iglesias de los gentiles.”<br /><br /><br />Gracias a Dios por personas que dan de sí, de su tiempo y de lo suyo para invertir en la vida espiritual de otros.]]></itunes:summary><itunes:duration>323</itunes:duration><itunes:keywords>apolos,apóstol,corintio,corinto,corrección,discípulos,efesios,éfeso,enseñanza,pablo,predicar,roma,romanos,sinagoga,tiendas,trabajar</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/87135a1088ff65cfd2c6fbb35812ebc8.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Hechos-075 Pablo en Atenas</title><link>https://www.spreaker.com/episode/hechos-075-pablo-en-atenas--26158000</link><description><![CDATA[La visita de Pablo a Atenas me parece muy relevante hoy día. La historia bíblica está mayormente centrada en el oriente próximo, con tradiciones que pueden diferir de las del mundo occidental. Sin embargo, cuando el evangelio entra en Europa, puede que sientas como yo, un cierto sentimiento de empatía, porque es la historia de cómo el evangelio me llegó a mí. <br />Si has estudiado la filosofía de los griegos, te resultará fascinante leer cómo Pablo tuvo la oportunidad de traer el evangelio a filósofos y pensadores de la época. <br /><br />Hechos 17 nos narra sobre la cultura religiosa griega y cómo Pablo, al llegar allí, les habló del Dios del Universo. Dice así:<br /><br />“Mientras Pablo los esperaba en Atenas, su espíritu se enardecía viendo la ciudad entregada a la idolatría. Así que discutía en la sinagoga con los judíos y piadosos, y en la plaza cada día con los que concurrían.<br />Y algunos filósofos de los epicúreos y de los estoicos disputaban con él; y unos decían: ¿Qué querrá decir este palabrero? Y otros: Parece que es predicador de nuevos dioses; porque les predicaba el evangelio de Jesús, y de la resurrección.<br /><br />Y tomándole, le trajeron al Areópago, diciendo: ¿Podremos saber qué es esta nueva enseñanza de que hablas? Pues traes a nuestros oídos cosas extrañas. Queremos, pues, saber qué quiere decir esto. (Porque todos los atenienses y los extranjeros residentes allí, en ninguna otra cosa se interesaban sino en decir o en oír algo nuevo.)<br />Entonces Pablo, puesto en pie en medio del Areópago, dijo: Varones atenienses, en todo observo que sois muy religiosos; porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio.<br /><br />El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas, ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas.<br />Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación; para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros.<br />Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos.<br />Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres. Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos.<br /><br />Pero cuando oyeron lo de la resurrección de los muertos, unos se burlaban, y otros decían: Ya te oiremos acerca de esto otra vez. Y así Pablo salió de en medio de ellos. Mas algunos creyeron, juntándose con él; entre los cuales estaba Dionisio el areopagita, una mujer llamada Dámaris, y otros con ellos.”<br /><br />El mensaje de Pablo fue claro y conectado a aquello que los oyentes podían entender. <br />Pablo dice en la primera carta a Timoteo: “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.” (1 Timoteo 2:5)<br /><br /><br />Los de Atenas nunca habían escuchado nada así antes. Pablo les estaba presentando a un solo Dios cuando ellos tenía una amplia carta de dioses. Presentaba a un Dios Creador que era Señor sobre los cielos y la tierra. Un Dios que no había sido creado por mano humana, sino que transcendía a la humanidad y al Universo. Un Dios autosuficiente que no necesitaba de adoradores, porque Él es el que da aliento y vida. Y sin embargo, ha establecido este mundo para que sus criaturas creadas puedan buscarlo. El Dios eterno nos ha marcado límite de tiempo en nuestra vida; el omnipresente nos ha puesto límite de espacio. Y todo para que viendo nuestras limitaciones sintamos la necesidad de buscar al que no tiene límites. Él no está lejos, pues se mantiene cercano a los que le buscan (Salmos 145:18).<br /><br />Hasta ahí mantenía la atención de los atenienses, mas Pablo no paró ahí, sino que les presentó al mediador entre Dios y los hombres, a Jesucristo hombre, el cual ha provisto el perdón de pecados por su muerte y la vida eterna por su resurrección. <br /><br />Nos dice Lucas en el texto que cuando oyeron de la resurrección, algunos se burlaron y otros lo comenzaron a evadir diciéndole que ya lo escucharían otro día. Pablo dejó su discurso ahí, pero leemos que “algunos creyeron, y se juntaron con él. De ahí se fue a Corinto, Éfeso y Cesarea, viajando por las regiones de Macedonia, Galacia y Grecia y muchos de los que escucharon creyeron. Y como leemos en Juan 1:12 “A todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.” <br /><br />Me emociona pensar que el mismo evangelio que los salvó a ellos, es el que nos ofrece Dios a día de hoy, en la región donde nos encontremos. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/26158000</guid><pubDate>Wed, 29 Apr 2026 02:35:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/26158000/hechos_075_pablo_en_atenas.mp3" length="7771457" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>La visita de Pablo a Atenas me parece muy relevante hoy día. La historia bíblica está mayormente centrada en el oriente próximo, con tradiciones que pueden diferir de las del mundo occidental. Sin embargo, cuando el evangelio entra en Europa, puede...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[La visita de Pablo a Atenas me parece muy relevante hoy día. La historia bíblica está mayormente centrada en el oriente próximo, con tradiciones que pueden diferir de las del mundo occidental. Sin embargo, cuando el evangelio entra en Europa, puede que sientas como yo, un cierto sentimiento de empatía, porque es la historia de cómo el evangelio me llegó a mí. <br />Si has estudiado la filosofía de los griegos, te resultará fascinante leer cómo Pablo tuvo la oportunidad de traer el evangelio a filósofos y pensadores de la época. <br /><br />Hechos 17 nos narra sobre la cultura religiosa griega y cómo Pablo, al llegar allí, les habló del Dios del Universo. Dice así:<br /><br />“Mientras Pablo los esperaba en Atenas, su espíritu se enardecía viendo la ciudad entregada a la idolatría. Así que discutía en la sinagoga con los judíos y piadosos, y en la plaza cada día con los que concurrían.<br />Y algunos filósofos de los epicúreos y de los estoicos disputaban con él; y unos decían: ¿Qué querrá decir este palabrero? Y otros: Parece que es predicador de nuevos dioses; porque les predicaba el evangelio de Jesús, y de la resurrección.<br /><br />Y tomándole, le trajeron al Areópago, diciendo: ¿Podremos saber qué es esta nueva enseñanza de que hablas? Pues traes a nuestros oídos cosas extrañas. Queremos, pues, saber qué quiere decir esto. (Porque todos los atenienses y los extranjeros residentes allí, en ninguna otra cosa se interesaban sino en decir o en oír algo nuevo.)<br />Entonces Pablo, puesto en pie en medio del Areópago, dijo: Varones atenienses, en todo observo que sois muy religiosos; porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio.<br /><br />El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas, ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas.<br />Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación; para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros.<br />Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos.<br />Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres. Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos.<br /><br />Pero cuando oyeron lo de la resurrección de los muertos, unos se burlaban, y otros decían: Ya te oiremos acerca de esto otra vez. Y así Pablo salió de en medio de ellos. Mas algunos creyeron, juntándose con él; entre los cuales estaba Dionisio el areopagita, una mujer llamada Dámaris, y otros con ellos.”<br /><br />El mensaje de Pablo fue claro y conectado a aquello que los oyentes podían entender. <br />Pablo dice en la primera carta a Timoteo: “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.” (1 Timoteo 2:5)<br /><br /><br />Los de Atenas nunca habían escuchado nada así antes. Pablo les estaba presentando a un solo Dios cuando ellos tenía una amplia carta de dioses. Presentaba a un Dios Creador que era Señor sobre los cielos y la tierra. Un Dios que no había sido creado por mano humana, sino que transcendía a la humanidad y al Universo. 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El capítulo 13 de Hechos comienza contándonos como había “en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros: Bernabé, Simón el que se llamaba Niger, Lucio de Cirene, Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, y Saulo.” <br />Todos estos eran hombres que habiendo conocido a Cristo, estaban preparados para enseñar a otros. Nos dice el texto que el Espíritu Santo apartó a Bernabé y a Saulo para que saliendo de Antioquía, fueran a diferentes lugares a enseñar la Palabra. Y así fue como comenzaron los viajes misioneros del apóstol Pablo, al que hasta ahora se le había llamado Saulo, sí, el de Tarso. <br /><br />En un primer viaje fueron Bernabé y Pablo hacia la costa y se embarcaron rumbo a Chipre donde predicaron en las sinagogas y presentaron el evangelio al procónsul en Pafos. De allí cruzando a lo que hoy es Turquía, pasaron por Perge y llegaron a Antioquía de Pisidia, donde los principales de la sinagoga invitaron a Pablo a compartir unas palabras. Este aprovechó esta ocasión para presentar el evangelio comenzando desde el Antiguo Testamento y yendo hasta el cumplimiento de la promesa en Cristo, acabando con una invitación a la justificación y el perdón de pecados para todos los judíos que allí estaban. Nos dice el versículo 42 que “Cuando salieron ellos de la sinagoga de los judíos, los gentiles les rogaron que el siguiente día de reposo les hablasen de estas cosas.” Y así fue como casi toda la ciudad pudo escuchar el mensaje y muchos fueron salvos. Tuvieron que salir de allí porque hubo oposición de parte de algunos judíos, pero Bernabé y Pablo salieron gozosos por lo que Dios había hecho. Encontraron la misma variedad de respuesta al predicar en los lugares que pudieron visitar; desde querer adorar a Bernabé y a Pablo como si estos fueran dioses, hasta querer matarlos. En Listra Pablo fue apedreado por causa de algunos judíos que levantaron falsas acusaciones, pero Dios lo sanó y pudieron volver por los lugares donde habían predicado, animando a los nuevos creyentes a que permanecieran en la fe; y así llegaron de vuelta a Antioquía. <br /><br /><br /><br />Dios trajo hasta Antioquía a Silas un creyente de Jerusalén, y cuando llegó el momento de iniciar un segundo viaje misionero, mientras Bernabé fué hacia Chipre con Juan Marcos, el cual había acompañado a Pablo y Bernabé durante parte del primer viaje, Pablo fue con Silas para confirmar a las iglesias que se habían formado en los lugares donde antes había predicado. Es bonito ver que cuando pasaron por estas ciudades, los que habían recibido el evangelio anteriormente habían crecido en su fe y otros habían sido salvos por su palabra. En Listra, un joven creyente llamado Timoteo, el cual era hijo de una mujer judía creyente en Cristo y de padre griego se unió a Pablo y Silas. <br /><br />Aunque Pablo y sus compañeros pensaron que sería bueno ir hacia Asia a predicar,  esta resultó no ser la voluntad de Dios para ellos en ese momento, sino que Dios los guió a la zona de Macedonia, llegando a la ciudad de Filipos. Allí conocieron a Lidia, una mujer que vendía telas; esta, al escuchar el evangelio creyó, y fue de ayuda para los siervos de Dios. Dios había traído a sus siervos hasta este lugar para traer el mensaje a esta mujer y su familia, y a los Filipenses que creerían la Palabra. Ahí en Filipos, Pablo y Silas acabaron en la cárcel por predicar el evangelio. Mas a media noche hubo un gran temblor que abrió las puertas de la cárcel. El carcelero, viendo que su vida peligraba porque sus presos podían escaparse, empuñó su espada para matarse, mas Pablo lo paró, asegurándole que todos estaban ahí y que no huirían. A través de este testimonio, el carcelero y su familia recibieron a Cristo en sus vidas. <br /><br />Leemos en Hechos cómo estos hombres fueron predicando a Tesalónica y a Berea donde muchas mujeres y hombres recibieron a Cristo. Y llegando a Atenas, Pablo presentó el evangelio de Cristo en medio del areópago griego. Aquí Pablo basó su enseñanza en lo que estos griegos ya conocían, para poder presentarles al Dios verdadero que no conocían, y mostrarles el camino a la relación personal con Él.<br /><br />De ahí partió Pablo a Corinto, donde estuvo trabajando con Aquila y su mujer Priscila, procedentes de Roma, al mismo tiempo que predicaba la Palabra en los días de reposo hasta que se reunieron a él Silas y Timoteo. Pablo entonces tuvo que salir hacia Éfeso, y se fue acompañado de Aquila y Priscila, los cuales permanecieron en Éfeso mientras Pablo continuó su viaje misionero por las iglesias de camino a Antioquía. <br /><br />En el tercer viaje, nos dice Hechos 18, que Pablo fue “recorriendo por orden la región de Galacia y de Frigia, confirmando a todos los discípulos.” El apóstol tuvo buenos momentos de evangelización y de discipulado en las diferentes regiones que visitó, pero también tuvo problemas en muchas de ellas a causa de la oposición al evangelio. Pablo sabía desde un principio que tendría que sufrir por la causa de Cristo, pero aún así fue a los judíos y a los gentiles para darles el mensaje de esperanza, deseando que todos llegaran al arrepentimiento y al conocimiento de Cristo. <br /><br />¡Qué cambio había hecho Dios en la vida de este hombre! Y si lo pudo hacer en él, Dios puede hacerlo en cualquiera que encontrándose con Cristo, lo acepte con plena confianza.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/25970008</guid><pubDate>Tue, 28 Apr 2026 02:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/25970008/hechos_074_viajes_de_esperanza.mp3" length="8494131" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Viajes de esperanza 
(Hechos 13-20)

Cuando en una iglesia local el Señor permite que haya varias personas totalmente dedicadas, algo muy precioso puede ocurrir. El capítulo 13 de Hechos comienza contándonos como había “en la iglesia que estaba en...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Viajes de esperanza <br />(Hechos 13-20)<br /><br />Cuando en una iglesia local el Señor permite que haya varias personas totalmente dedicadas, algo muy precioso puede ocurrir. El capítulo 13 de Hechos comienza contándonos como había “en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros: Bernabé, Simón el que se llamaba Niger, Lucio de Cirene, Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, y Saulo.” <br />Todos estos eran hombres que habiendo conocido a Cristo, estaban preparados para enseñar a otros. Nos dice el texto que el Espíritu Santo apartó a Bernabé y a Saulo para que saliendo de Antioquía, fueran a diferentes lugares a enseñar la Palabra. Y así fue como comenzaron los viajes misioneros del apóstol Pablo, al que hasta ahora se le había llamado Saulo, sí, el de Tarso. <br /><br />En un primer viaje fueron Bernabé y Pablo hacia la costa y se embarcaron rumbo a Chipre donde predicaron en las sinagogas y presentaron el evangelio al procónsul en Pafos. De allí cruzando a lo que hoy es Turquía, pasaron por Perge y llegaron a Antioquía de Pisidia, donde los principales de la sinagoga invitaron a Pablo a compartir unas palabras. Este aprovechó esta ocasión para presentar el evangelio comenzando desde el Antiguo Testamento y yendo hasta el cumplimiento de la promesa en Cristo, acabando con una invitación a la justificación y el perdón de pecados para todos los judíos que allí estaban. Nos dice el versículo 42 que “Cuando salieron ellos de la sinagoga de los judíos, los gentiles les rogaron que el siguiente día de reposo les hablasen de estas cosas.” Y así fue como casi toda la ciudad pudo escuchar el mensaje y muchos fueron salvos. Tuvieron que salir de allí porque hubo oposición de parte de algunos judíos, pero Bernabé y Pablo salieron gozosos por lo que Dios había hecho. Encontraron la misma variedad de respuesta al predicar en los lugares que pudieron visitar; desde querer adorar a Bernabé y a Pablo como si estos fueran dioses, hasta querer matarlos. En Listra Pablo fue apedreado por causa de algunos judíos que levantaron falsas acusaciones, pero Dios lo sanó y pudieron volver por los lugares donde habían predicado, animando a los nuevos creyentes a que permanecieran en la fe; y así llegaron de vuelta a Antioquía. <br /><br /><br /><br />Dios trajo hasta Antioquía a Silas un creyente de Jerusalén, y cuando llegó el momento de iniciar un segundo viaje misionero, mientras Bernabé fué hacia Chipre con Juan Marcos, el cual había acompañado a Pablo y Bernabé durante parte del primer viaje, Pablo fue con Silas para confirmar a las iglesias que se habían formado en los lugares donde antes había predicado. Es bonito ver que cuando pasaron por estas ciudades, los que habían recibido el evangelio anteriormente habían crecido en su fe y otros habían sido salvos por su palabra. En Listra, un joven creyente llamado Timoteo, el cual era hijo de una mujer judía creyente en Cristo y de padre griego se unió a Pablo y Silas. <br /><br />Aunque Pablo y sus compañeros pensaron que sería bueno ir hacia Asia a predicar,  esta resultó no ser la voluntad de Dios para ellos en ese momento, sino que Dios los guió a la zona de Macedonia, llegando a la ciudad de Filipos. Allí conocieron a Lidia, una mujer que vendía telas; esta, al escuchar el evangelio creyó, y fue de ayuda para los siervos de Dios. Dios había traído a sus siervos hasta este lugar para traer el mensaje a esta mujer y su familia, y a los Filipenses que creerían la Palabra. Ahí en Filipos, Pablo y Silas acabaron en la cárcel por predicar el evangelio. Mas a media noche hubo un gran temblor que abrió las puertas de la cárcel. El carcelero, viendo que su vida peligraba porque sus presos podían escaparse, empuñó su espada para matarse, mas Pablo lo paró, asegurándole que todos estaban ahí y que no huirían. 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Los de Lira y Sarón vieron andar a Eneas, el que había permanecido paralítico durante ocho años, y los de Jope vieron a la joven Dorcas recobrar la vida cuando ya la habían dado por muerta. <br /><br />Muchos vieron y creyeron, no por los beneficios físicos de los milagros, sino porque reconocían el poder que había obrado en Jesús para resurrección. Este mismo poder estaba entre ellos, obrando aquello que ningún hombre podía hacer. Los hombres que los perseguían podrían quitarles la vida. Pero el único que puede dar la vida se había ofrecido para dar vida a cada uno que en Él confiara. ¡Qué bello mensaje!<br /><br /><br />Pedro se quedó en Jope un tiempo, en casa de Simón el curtidor. Y lemos en el capítulo 10 de Hechos que en la ciudad de Cesarea había un centurión que tenía temor de Dios. No sabemos si había seguido la trayectoria de Jesús o si había aprendido sobre el poder de Dios Padre durante el tiempo que había estado trabajando para el ejército en la región judía. Pero Cornelio oraba a Dios, lo cual los romanos no hacían, y ayudaba con limosnas a los pobres de la zona, mientras que los romanos solían aprovecharse de los judíos. <br /><br />Dios, que no descuida al que lo busca, preparó un encuentro entre Pedro y Cornelio que transformaría la vida de ambos. <br /><br /><br />Por un lado, estando Pedro en la azotea de la casa de Simón el curtidor, mientras esperaba la hora de bajar a comer, vio una visión del cielo—na sábana como un lienzo que bajaba atada de las cuatro puntas, llena de animales, cuadrúpedos terrestres, reptiles y aves del cielo. Pero más extraño que la visión en sí fue la voz que oyó del cielo que decía: “Levántate, Pedro, mata y come.”<br /><br />¡No!, ¡nunca! Pedro no comería de estos animales, por mucha hambre que tuviera! Estos eran animales que la ley judía clasificaba como inmundos, y Pedro, como buen judío, no comería de estos. Pero Dios le dijo estas palabras: “Lo que Dios limpió no lo llames tú impuro” Tres veces la voz de Dios le ofreció estos animales para comer, y tres veces tuvieron este intercambio de palabras Dios y Pedro. Y el lienzo desapareció. <br /><br />Pedro estaba perplejo con lo que esto significaba para él. Pero pronto lo pudo descubrir. <br /><br />Dios había dado instrucciones a Cornelio, un centurión romano, de ir hasta Jope a buscar a Pedro. Este envío a sus hombres diciendo: ”Cornelio el centurión, varón justo y temeroso de Dios, y que tiene buen testimonio en toda la nación de los judíos, ha recibido instrucciones de un santo ángel, de hacerte venir a su casa para oír tus palabras.” (Hechos 10:22)<br /><br />Este hombre que no era judío estaba buscando a Dios, y Dios quería que Pedro lo guiara a los pies de Cristo. Cornelio había enviado a tres de sus hombres hasta Jope para que Pedro fuera con ellos a su casa.<br /><br />Ya les había costado a los cristianos judíos aceptar que Pablo el perseguidor hubiera sido transformado por la obra de Dios, pero al menos Pablo era judío. Ahora venía un romano queriendo conocer a Dios, pero no pertenecía al pueblo elegido de Dios. ¿Podía este disfrutar del regalo de Cristo?<br /><br />Pedro,recordando la visión que había tenido en la azotea, los hospedó, recordemos que Pedro había estado esperando con hambre la hora de comer. Al día siguiente, habiendo preparado sus cosas fue con estos tres hombres hasta Cesarea.<br /><br />Cuando Pedro entró en casa de Cornelio, este, emocionado, se postró ante Pedro, pero Pedro inmediatamente le pidió que se levantara diciendo: diciendo: Levántate, pues yo mismo también soy hombre.” Había en la casa muchos reunidos, que querían escuchar el mensaje de Pedro. <br />Este comenzó con lo que Dios le había enseñado a Él: “Vosotros sabéis cuán abominable es para un varón judío juntarse o acercarse a un extranjero; pero a mí me ha mostrado Dios que a ningún hombre llame común o inmundo; por lo cual, al ser llamado, vine sin replicar. Así que pregunto: ¿Por qué causa me habéis hecho venir?”<br /><br />A Pedro Dios le había mostrado que a nadie debía considerar “inmundo” o no digno del evangelio. Y ahora estaba dispuesto a atender a las necesidades de estos que estaban ahí reunidos. Su mensaje era el evangelio de Jesucristo. Dijo Pedro: “Dios envió mensaje a los hijos de Israel, anunciando el evangelio de la paz por medio de Jesucristo; éste es Señor de todos.” (Hechos 10:36) Les habló de su muerte y resurrección, de la entrega del Espíritu Santo, y de la misión a los cristianos, diciendo: “Y nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos que él es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos. De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre.” (Hechos 10:42-43) Y los que allí estaban creyeron y fueron bautizados. <br /><br />Y así fue como los cristianos judíos, habiendo oído de Pedro lo ocurrido “glorificaron a Dios, diciendo: ¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida! (Hechos 11:18)<br /><br />Y muchos judíos, romanos, griegos y de otros pueblos oyeron y creyeron, agregándose a la iglesia de Cristo. Gracias a Dios porque no hace distinción de personas. Me ofreció salvación a mí, y ti, y a todo aquel que en Él cree. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/25918010</guid><pubDate>Sun, 26 Apr 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/25918010/hechos_073_no_solo_judi_os.mp3" length="8817174" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Hechos 9-11
“Entonces las iglesias tenían paz por toda Judea, Galilea y Samaria; y eran edificadas, andando en el temor del Señor, y se acrecentaban fortalecidas por el Espíritu Santo.” Hechos 9:31

Durante este tiempo de paz y edificación en las...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Hechos 9-11<br />“Entonces las iglesias tenían paz por toda Judea, Galilea y Samaria; y eran edificadas, andando en el temor del Señor, y se acrecentaban fortalecidas por el Espíritu Santo.” Hechos 9:31<br /><br />Durante este tiempo de paz y edificación en las iglesias de Judea, Galilea y Samaria, los creyentes andaban en el temor, no de hombres, sino de Dios, y estaban siendo fortalecidas por el Espíritu Santo. <br /><br />Pedro salió de Jerusalén para ir a visitarlas, compartiendo y mostrando el poder de Dios. Los de Lira y Sarón vieron andar a Eneas, el que había permanecido paralítico durante ocho años, y los de Jope vieron a la joven Dorcas recobrar la vida cuando ya la habían dado por muerta. <br /><br />Muchos vieron y creyeron, no por los beneficios físicos de los milagros, sino porque reconocían el poder que había obrado en Jesús para resurrección. Este mismo poder estaba entre ellos, obrando aquello que ningún hombre podía hacer. Los hombres que los perseguían podrían quitarles la vida. Pero el único que puede dar la vida se había ofrecido para dar vida a cada uno que en Él confiara. ¡Qué bello mensaje!<br /><br /><br />Pedro se quedó en Jope un tiempo, en casa de Simón el curtidor. Y lemos en el capítulo 10 de Hechos que en la ciudad de Cesarea había un centurión que tenía temor de Dios. No sabemos si había seguido la trayectoria de Jesús o si había aprendido sobre el poder de Dios Padre durante el tiempo que había estado trabajando para el ejército en la región judía. Pero Cornelio oraba a Dios, lo cual los romanos no hacían, y ayudaba con limosnas a los pobres de la zona, mientras que los romanos solían aprovecharse de los judíos. <br /><br />Dios, que no descuida al que lo busca, preparó un encuentro entre Pedro y Cornelio que transformaría la vida de ambos. <br /><br /><br />Por un lado, estando Pedro en la azotea de la casa de Simón el curtidor, mientras esperaba la hora de bajar a comer, vio una visión del cielo—na sábana como un lienzo que bajaba atada de las cuatro puntas, llena de animales, cuadrúpedos terrestres, reptiles y aves del cielo. Pero más extraño que la visión en sí fue la voz que oyó del cielo que decía: “Levántate, Pedro, mata y come.”<br /><br />¡No!, ¡nunca! Pedro no comería de estos animales, por mucha hambre que tuviera! Estos eran animales que la ley judía clasificaba como inmundos, y Pedro, como buen judío, no comería de estos. Pero Dios le dijo estas palabras: “Lo que Dios limpió no lo llames tú impuro” Tres veces la voz de Dios le ofreció estos animales para comer, y tres veces tuvieron este intercambio de palabras Dios y Pedro. Y el lienzo desapareció. <br /><br />Pedro estaba perplejo con lo que esto significaba para él. Pero pronto lo pudo descubrir. <br /><br />Dios había dado instrucciones a Cornelio, un centurión romano, de ir hasta Jope a buscar a Pedro. Este envío a sus hombres diciendo: ”Cornelio el centurión, varón justo y temeroso de Dios, y que tiene buen testimonio en toda la nación de los judíos, ha recibido instrucciones de un santo ángel, de hacerte venir a su casa para oír tus palabras.” (Hechos 10:22)<br /><br />Este hombre que no era judío estaba buscando a Dios, y Dios quería que Pedro lo guiara a los pies de Cristo. Cornelio había enviado a tres de sus hombres hasta Jope para que Pedro fuera con ellos a su casa.<br /><br />Ya les había costado a los cristianos judíos aceptar que Pablo el perseguidor hubiera sido transformado por la obra de Dios, pero al menos Pablo era judío. Ahora venía un romano queriendo conocer a Dios, pero no pertenecía al pueblo elegido de Dios. ¿Podía este disfrutar del regalo de Cristo?<br /><br />Pedro,recordando la visión que había tenido en la azotea, los hospedó, recordemos que Pedro había estado esperando con hambre la hora de comer. Al día siguiente, habiendo preparado sus cosas fue con estos tres hombres hasta Cesarea.<br /><br />Cuando Pedro entró en casa de Cornelio, este, emocionado, se postró ante Pedro, pero Pedro...]]></itunes:summary><itunes:duration>522</itunes:duration><itunes:keywords>animales,común,cornelio,cristo,dios,gentiles,griegos,inmundos,jesús,judíos,lienzo,pedro,romanos,sábana,salvos,todos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/c903cb95e9daf756f7a1a4b8ffd5421d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Hechos-072 Cristo sale al encuentro</title><link>https://www.spreaker.com/episode/hechos-072-cristo-sale-al-encuentro--25860004</link><description><![CDATA[Mientras apedreaban a Esteban por anunciar el evangelio, notamos que un joven llamado Saulo, natural de Tarso, aguantaba las ropas de los que lo apedreaban y consentía en su muerte. Este era un perseguidor de cristianos, y nos dice el versículo 3 del capítulo 8 que “asolaba la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres, y los entregaba en la cárcel.”<br /><br />El capítulo 9 nos narra cómo este “Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén.”<br /><br />Y fue así como Saulo salió camino a Damasco, con la determinación de encontrar y arrestar a estos cristianos. “Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? El dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón.<br />El, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer.<br />Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos, oyendo a la verdad la voz, mas sin ver a nadie. Entonces Saulo se levantó de tierra, y abriendo los ojos, no veía a nadie; así que, llevándole por la mano, le metieron en Damasco, donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió” (Hechos 9:3-9).<br /><br />¿Qué sucedería ahora que este perseguidor de Cristo había experimentado un encuentro personal con el Señor? ¿Cómo cambiaría su vida?<br /><br />Dios lo tenía todo planeado. Ananías, un seguidor de Jesús, recibió instrucción de ir a encontrar a Saulo el perseguidor. Este al principio se mostró preocupado por la misión que se le estaba asignando, ya que la fama de Saulo era conocida por todos. Dios le estaba diciendo que Saulo oraba y había visto en visión que un varón llamado Ananías vendría a él, y que pondría las manos sobre él para devolverle la vista. “El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel, porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre. Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo. Y al momento le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al instante la vista; y levantándose, fue bautizado. Y habiendo tomado alimento, recobró fuerzas. Y estuvo Saulo por algunos días con los discípulos que estaban en Damasco” (Hechos 9:15-19).<br /><br />Ananías confió en Dios a pesar de la amenaza que Saulo suponía y participó en el plan de Dios para la expansión del evangelio. <br /><br />Imagino que durante esos días que Pablo permaneció en Damasco, estuvo recibiendo enseñanza intensiva de parte de los discípulos de Cristo, los cuales le mostraron en la ley que este conocía todo lo anunciado sobre el Mesías y cómo Jesús cumplió la ley y vino a salvar al mundo de su pecado. Y leemos a continuación cómo pasados muchos días, Pablo, el que había perseguido a la iglesia de Cristo, era perseguido por los líderes religiosos que lo habían enviado a Damasco, ya que este comenzó a predicar a Cristo en las sinagogas, proclamando que Jesús era sin duda Cristo, el Hijo de Dios. <br /><br />Pablo llegó a encontrarse en una situación difícil; los creyentes en Cristo dudaban de él porque hacía nada los había estado persiguiendo, y los judíos y los griegos querían matarlo porque se había convertido al evangelio.<br /><br />Fue en este momento que Bernabé, confiando en Dios, intercedió por Pablo ante los apóstoles en Jerusalén, contándoles cómo Saulo había tenido un encuentro personal con Jesús camino a Damasco, y cómo Saulo había “hablado valerosamente en el nombre de Jesús.”<br /><br />Los apóstoles recibieron a Saulo entre ellos, y al ver que su vida peligraba en Jerusalén, lo enviaron a Cesarea y de ahí a su tierra natal, Tarso. <br /><br />Qué gozo da leer que tras esta intervención divina, “las iglesias tenían paz por toda Judea, Galilea y Samaria; y eran edificadas, andando en el temor del Señor, y se acrecentaban fortalecidas por el Espíritu Santo.” Dios les dio un respiro, concediéndoles un tiempo de paz después de la persecución que habían estado sufriendo. <br /><br />Saulo llegó a ser el que Dios usaría para llevar el evangelio a los gentiles, como Dios había revelado a Ananías cuando este fue a su encuentro. <br /><br />Ananías y Bernabé son ejemplo para nosotros. Estos dos cristianos confiaron en la obra redentora de Dios cuando hubiera sido más fácil dudar de la verdadera conversión de Saulo. Jesús enseño que debíamos ser astutos como serpientes y sencillos como palomas. En una situación de peligro, es fácil poner la barrera de la astucia y desconfiar de cualquiera que nos pueda dañar. Sin embargo, Dios puso en el corazón de estos hombres la confianza, no en el hombre en sí, sino en la obra transformadora del Espíritu Santo en una vida. Y Dios los usó para traer aliento a un nuevo cristiano que había sido rescatado igual que ellos. Si Saulo no hubiera creído genuinamente, estos habrían estado poniendo sus vidas y las de otros en peligro. En cambio, si no hubieran seguido la dirección de Dios, habrían perdido la oportunidad de ser usados por Dios en la propagación del evangelio. Quizás fue su íntima relación con el Señor lo que les ayudó a discernir y seguir la dirección que Dios les estaba marcando.<br /><br />Gracias a Dios por su obra transformadora en la vida de cada creyente. Que Dios nos dé sabiduría y dirección para hacer aquello que nos esté pidiendo en cada momento de nuestra vida. <br /><br /><br />Cristo sale al encuentro<br /><br />Mientras apedreaban a Esteban por anunciar el evangelio, notamos que un joven llamado Saulo, natural de Tarso, aguantaba las ropas de los que lo apedreaban y consentía en su muerte. Este era un perseguidor de cristianos, y nos dice el versículo 3 del capítulo 8 que “asolaba la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres, y los entregaba en la cárcel.”<br /><br />El capítulo 9 nos narra cómo este “Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén.”<br /><br />Y fue así como Saulo salió camino a Damasco, con la determinación de encontrar y arrestar a estos cristianos. “Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? El dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón.<br />El, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer.<br />Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos, oyendo a la verdad la voz, mas sin ver a nadie. Entonces Saulo se levantó de tierra, y abriendo los ojos, no veía a nadie; así que, llevándole por la mano, le metieron en Damasco, donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió” (Hechos 9:3-9).<br /><br />¿Qué sucedería ahora que este perseguidor de Cristo había experimentado un encuentro personal con el Señor? ¿Cómo cambiaría su vida?<br /><br />Dios lo tenía todo planeado. Ananías, un seguidor de Jesús, recibió instrucción de ir a encontrar a Saulo el perseguidor. Este al principio se mostró preocupado por la misión que se le estaba asignando, ya que la fama de Saulo era conocida por todos. Dios le estaba diciendo que Saulo oraba y había visto en visión que un varón llamado Ananías vendría a él, y que pondría las manos sobre él para devolverle la vista. “El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel, porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre. Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo. Y al momento le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al instante la vista; y levantándose, fue bautizado. Y habiendo tomado alimento, recobró fuerzas. Y estuvo Saulo por algunos días con los discípulos que estaban en Damasco” (Hechos 9:15-19).<br /><br />Ananías confió en Dios a pesar de la amenaza que Saulo suponía y participó en el plan de Dios para la expansión del evangelio. <br /><br />Imagino que durante esos días que Pablo permaneció en Damasco, estuvo recibiendo enseñanza intensiva de parte de los discípulos de Cristo, los cuales le mostraron en la ley que este conocía todo lo anunciado sobre el Mesías y cómo Jesús cumplió la ley y vino a salvar al mundo de su pecado. Y leemos a continuación cómo pasados muchos días, Pablo, el que había perseguido a la iglesia de Cristo, era perseguido por los líderes religiosos que lo habían enviado a Damasco, ya que este comenzó a predicar a Cristo en las sinagogas, proclamando que Jesús era sin duda Cristo, el Hijo de Dios. <br /><br />Pablo llegó a encontrarse en una situación difícil; los creyentes en Cristo dudaban de él porque hacía nada los había estado persiguiendo, y los judíos y los griegos querían matarlo porque se había convertido al evangelio.<br /><br />Fue en este momento que Bernabé, confiando en Dios, intercedió por Pablo ante los apóstoles en Jerusalén, contándoles cómo Saulo había te]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/25860004</guid><pubDate>Fri, 24 Apr 2026 02:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/25860004/hechos_072_cristo_sale_al_encuentro.mp3" length="9126899" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Mientras apedreaban a Esteban por anunciar el evangelio, notamos que un joven llamado Saulo, natural de Tarso, aguantaba las ropas de los que lo apedreaban y consentía en su muerte. 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Este era un perseguidor de cristianos, y nos dice el versículo 3 del capítulo 8 que “asolaba la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres, y los entregaba en la cárcel.”<br /><br />El capítulo 9 nos narra cómo este “Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén.”<br /><br />Y fue así como Saulo salió camino a Damasco, con la determinación de encontrar y arrestar a estos cristianos. “Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? El dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón.<br />El, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer.<br />Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos, oyendo a la verdad la voz, mas sin ver a nadie. Entonces Saulo se levantó de tierra, y abriendo los ojos, no veía a nadie; así que, llevándole por la mano, le metieron en Damasco, donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió” (Hechos 9:3-9).<br /><br />¿Qué sucedería ahora que este perseguidor de Cristo había experimentado un encuentro personal con el Señor? ¿Cómo cambiaría su vida?<br /><br />Dios lo tenía todo planeado. Ananías, un seguidor de Jesús, recibió instrucción de ir a encontrar a Saulo el perseguidor. Este al principio se mostró preocupado por la misión que se le estaba asignando, ya que la fama de Saulo era conocida por todos. Dios le estaba diciendo que Saulo oraba y había visto en visión que un varón llamado Ananías vendría a él, y que pondría las manos sobre él para devolverle la vista. “El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel, porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre. Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo. Y al momento le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al instante la vista; y levantándose, fue bautizado. Y habiendo tomado alimento, recobró fuerzas. Y estuvo Saulo por algunos días con los discípulos que estaban en Damasco” (Hechos 9:15-19).<br /><br />Ananías confió en Dios a pesar de la amenaza que Saulo suponía y participó en el plan de Dios para la expansión del evangelio. <br /><br />Imagino que durante esos días que Pablo permaneció en Damasco, estuvo recibiendo enseñanza intensiva de parte de los discípulos de Cristo, los cuales le mostraron en la ley que este conocía todo lo anunciado sobre el Mesías y cómo Jesús cumplió la ley y vino a salvar al mundo de su pecado. Y leemos a continuación cómo pasados muchos días, Pablo, el que había perseguido a la iglesia de Cristo, era perseguido por los líderes religiosos que lo habían enviado a Damasco, ya que este comenzó a predicar a Cristo en las sinagogas, proclamando que Jesús era sin duda Cristo, el Hijo de Dios. <br /><br />Pablo llegó a encontrarse en una situación difícil; los creyentes en Cristo dudaban de él porque hacía nada los había estado persiguiendo, y los judíos y los griegos querían matarlo porque se había convertido al evangelio.<br /><br />Fue en este momento que Bernabé, confiando en Dios, intercedió por Pablo ante los apóstoles en Jerusalén, contándoles cómo Saulo había tenido un...]]></itunes:summary><itunes:duration>541</itunes:duration><itunes:keywords>aguijón,ananías,bernabé,camino,coces,damasco,encuentro,jerusalén,jesús,salvación,saulo,tarso,transformación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/f580ead8aa14b767d338eb528abb98e0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Hechos-071 La expansión del evangelio</title><link>https://www.spreaker.com/episode/hechos-071-la-expansion-del-evangelio--25812026</link><description><![CDATA[¡Qué poco nos gusta sufrir! Es normal para el ser humano evitar el sufrimiento y la opresión. Sin embargo, incluso las situaciones difíciles que llegan a nuestra vida pueden traer consigo resultados favorables en diferentes aspectos. En Hechos vemos cómo la opresión y persecución llevaron a la iglesia de Cristo a dispersarse y así llevar el evangelio a diferentes zonas del mapa. <br /><br />La muerte de Esteban a manos de aquellos que odiaban el evangelio de Cristo inició una persecución de los del Camino, como los llamaban entonces. Los creyentes en Jerusalén tuvieron que salir por toda la región de Judea y de Samaria mientras los apóstoles permanecieron en Jerusalén, y dieron sepultura a Esteban. Mas Saulo, un fariseo presente en la muerte de Esteban “asolaba la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres, y los entregaba en la cárcel.” Las autoridades judías en Jerusalén insistían en reprimir el avivamiento que Cristo había impulsado. Y mientras ellos luchaban por apagar la llama del Espíritu, vemos en el capítulo 8 de Hechos que aquellos que tenían que huir de Jerusalén seguían predicando el evangelio dondequiera que iban. <br /><br />Felipe, uno de los siete diáconos elegidos por los apóstoles para ayudar a la iglesia salió hacia Samaria, donde Dios hizo señales y muchos recibieron la Palabra. Nos cuenta Lucas cómo el Espíritu del Señor guió a Felipe hacia Gaza para que por el camino se encontrara con un funcionario de la reina Candace de Etiopía que volvía de Jerusalén. El eunuco etíope iba en su carro mientras Felipe corriendo intentaba mantenerse a la misma altura del carruaje. Felipe le preguntó al eunuco si entendía lo que estaba leyendo. Este hombre que volvía de adorar en el templo le dijo que leía del libro de Isaías, y pidió a Felipe que subiera al carro con él si podía explicarle lo que leía. Felipe subió, y le explicó lo que Isaías 53 enseñaba sobre el Mesías, que “Como oveja a la muerte fue llevado; Y como cordero mudo delante del que lo trasquila, así no abrió su boca. En su humillación no se le hizo justicia; Mas su generación, ¿quién la contará? Porque fue quitada de la tierra su vida.”<br />Felipe le explicó el evangelio de Jesús, y el eunuco puso su fe en Cristo y fue bautizado. Después de esto, Felipe continuó hacia Cesarea, y anunciaba las buenas nuevas del evangelio por donde iba. <br /><br />Aquellos que perseguían a los cristianos no se dieron por vencidos, sino que encontramos a Saulo de Tarso yendo hacia Damasco en busca de los cristianos que habían salido de Jerusalén y que estaban extendiendo el mensaje del evangelio hasta más allá de las regiones de Judea y Samaria. <br /><br />Ya les había anunciado Jesús al ascender al cielo que le serían testigos en Jerusalén, en Judea, en Samaria y hasta lo último de la Tierra. Y los líderes que se oponían a Jesús estaban, si se puede expresar así, haciendo necesario el cumplimiento de esta tarea. <br /><br />Este viaje de Saulo para destruir la expansión del evangelio resultaría, sin este saberlo aún, en un avivamiento todavía mayor en la iglesia de Cristo de la época. <br /><br />Muchos sufrieron. Juan y Pedro fueron encarcelados en múltiples ocasiones, y en todas Dios los ayudó, llegando ellos a predicar el evangelio incluso en cadenas. Algunos tuvieron que morir a causa del evangelio, como fue el caso de Esteban, o de Jacobo, hermano de Juan, el cual fue herido de espada a manos del rey Herodes, el mismo cruel Herodes que había mandado cortar la cabeza de Juan el Bautista. <br /><br />El mensaje de salvación de Cristo es vivo y es eficaz; y es para tiempos buenos y para tiempos malos. El mensaje de salvación produce gozo para los que lo reciben y amargura para aquellos que lo rechazan. Las reacciones a la verdad del evangelio pueden ser opuestas, pero algo queda claro, y es que cuando una persona es confrontada con su necesidad personal de arrepentimiento ante el regalo de fe que Cristo ofrece, no puede salir igual que estaba; o lo recibe gozoso, o desarrollará un rechazo a esta verdad que lo llevará a un juicio eterno.<br /><br />Nuestra tarea como seguidores de Cristo es compartir la verdad como hicieron los primeros creyentes, estando dispuestas a recibir la respuesta que venga. Esto no está bajo nuestro control, pero sí bajo la supervisión perfecta de Dios. La obra de fe en cada corazón proviene del Espíritu Santo de Dios y cada persona es responsable de su respuesta a esta invitación. Que la palabra de Dios crezca y se multiplique como en los días que narra el libro de los Hechos, y transforme muchos corazones en nuestro entorno.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/25812026</guid><pubDate>Thu, 23 Apr 2026 02:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/25812026/hechos_071_la_expansio_n_del_evangelio.mp3" length="7272431" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>¡Qué poco nos gusta sufrir! Es normal para el ser humano evitar el sufrimiento y la opresión. Sin embargo, incluso las situaciones difíciles que llegan a nuestra vida pueden traer consigo resultados favorables en diferentes aspectos. En Hechos vemos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[¡Qué poco nos gusta sufrir! Es normal para el ser humano evitar el sufrimiento y la opresión. Sin embargo, incluso las situaciones difíciles que llegan a nuestra vida pueden traer consigo resultados favorables en diferentes aspectos. En Hechos vemos cómo la opresión y persecución llevaron a la iglesia de Cristo a dispersarse y así llevar el evangelio a diferentes zonas del mapa. <br /><br />La muerte de Esteban a manos de aquellos que odiaban el evangelio de Cristo inició una persecución de los del Camino, como los llamaban entonces. Los creyentes en Jerusalén tuvieron que salir por toda la región de Judea y de Samaria mientras los apóstoles permanecieron en Jerusalén, y dieron sepultura a Esteban. Mas Saulo, un fariseo presente en la muerte de Esteban “asolaba la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres, y los entregaba en la cárcel.” Las autoridades judías en Jerusalén insistían en reprimir el avivamiento que Cristo había impulsado. Y mientras ellos luchaban por apagar la llama del Espíritu, vemos en el capítulo 8 de Hechos que aquellos que tenían que huir de Jerusalén seguían predicando el evangelio dondequiera que iban. <br /><br />Felipe, uno de los siete diáconos elegidos por los apóstoles para ayudar a la iglesia salió hacia Samaria, donde Dios hizo señales y muchos recibieron la Palabra. Nos cuenta Lucas cómo el Espíritu del Señor guió a Felipe hacia Gaza para que por el camino se encontrara con un funcionario de la reina Candace de Etiopía que volvía de Jerusalén. El eunuco etíope iba en su carro mientras Felipe corriendo intentaba mantenerse a la misma altura del carruaje. Felipe le preguntó al eunuco si entendía lo que estaba leyendo. Este hombre que volvía de adorar en el templo le dijo que leía del libro de Isaías, y pidió a Felipe que subiera al carro con él si podía explicarle lo que leía. Felipe subió, y le explicó lo que Isaías 53 enseñaba sobre el Mesías, que “Como oveja a la muerte fue llevado; Y como cordero mudo delante del que lo trasquila, así no abrió su boca. En su humillación no se le hizo justicia; Mas su generación, ¿quién la contará? Porque fue quitada de la tierra su vida.”<br />Felipe le explicó el evangelio de Jesús, y el eunuco puso su fe en Cristo y fue bautizado. Después de esto, Felipe continuó hacia Cesarea, y anunciaba las buenas nuevas del evangelio por donde iba. <br /><br />Aquellos que perseguían a los cristianos no se dieron por vencidos, sino que encontramos a Saulo de Tarso yendo hacia Damasco en busca de los cristianos que habían salido de Jerusalén y que estaban extendiendo el mensaje del evangelio hasta más allá de las regiones de Judea y Samaria. <br /><br />Ya les había anunciado Jesús al ascender al cielo que le serían testigos en Jerusalén, en Judea, en Samaria y hasta lo último de la Tierra. Y los líderes que se oponían a Jesús estaban, si se puede expresar así, haciendo necesario el cumplimiento de esta tarea. <br /><br />Este viaje de Saulo para destruir la expansión del evangelio resultaría, sin este saberlo aún, en un avivamiento todavía mayor en la iglesia de Cristo de la época. <br /><br />Muchos sufrieron. Juan y Pedro fueron encarcelados en múltiples ocasiones, y en todas Dios los ayudó, llegando ellos a predicar el evangelio incluso en cadenas. Algunos tuvieron que morir a causa del evangelio, como fue el caso de Esteban, o de Jacobo, hermano de Juan, el cual fue herido de espada a manos del rey Herodes, el mismo cruel Herodes que había mandado cortar la cabeza de Juan el Bautista. <br /><br />El mensaje de salvación de Cristo es vivo y es eficaz; y es para tiempos buenos y para tiempos malos. El mensaje de salvación produce gozo para los que lo reciben y amargura para aquellos que lo rechazan. 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Como había indicado la profecía del Antiguo Testamento, y para dejar evidencia que esta era la entrega de la promesa, Dios permitió que los apóstoles hicieran muchas maravillas y señales. Estos milagros sucedieron para que todos los presentes pudieran identificar el cumplimiento de la palabra dada por Dios en el libro de Joel (Joel 2) <br /><br />En medio de las señales que vivían, muchos que habían escuchado el mensaje durante el ministerio terrenal de Cristo creyeron el evangelio y se unieron a la iglesia. Nos dice el texto que los creyentes estaban atentos a las necesidades de otros creyentes, y algunos incluso vendían sus bienes para ayudar a los necesitados. No debemos entender del texto que vivían en comunas ni que nadie tuviera nada propio, porque vemos que cada uno tenía su casa. Incluso, cuando una familia vendía su terreno, tenían el derecho de guardar para sí el precio de la venta. Esto lo vemos en la triste historia de Ananías y Safira, los cuales, queriendo ser como algunos que habían vendido sus bienes para ayudar a los necesitados, pero a la vez mantener parte del dinero, decidieron mentir sobre el precio de venta de su hacienda. Pedro les aseguró que su pecado no fue quedarse con el dinero que les pertenecía. Su pecado fue mentir en cuanto a ello. <br /><br />Los primeros cristianos se reunían para adorar a Dios y pasar tiempo juntos en distintas casas, y también se reunían en el templo contínuamente, perseverando en la Palabra y la oración. Hechos 5:42 “Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo” Sin duda, se mantenían unidos y se ayudaban unos a otros. Y todo esto lo hacían, como leemos en Hechos 2, con alegría y sencillez de corazón. <br /><br />Esta ferviente iglesia de Jerusalén creció en número, y nos narra Lucas que tocó la vida del pueblo entero. “Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.” Qué precioso ejemplo para cualquier grupo de creyentes en cualquier lugar. <br /><br />Esta iglesia en Jerusalén sufría oposición de los líderes de la ciudad, siendo Pedro y Juan arrestados en varias ocasiones por predicar la Palabra. Mas los apóstoles se sintieron “gozosos de haber sido tenidos por dignos de padecer afrenta por causa del Nombre” (Hechos 5:41). Pedro y Juan fueron liberados por la gracia de Dios y pudieron seguir predicando la Palabra, pero no todos los que compartían el nombre de Cristo tuvieron la misma suerte. <br /><br />Esteban, uno de los hombres que ayudaban a los apóstoles a servir a los creyentes en Jerusalén fue asesinado por predicar la Palabra. Algunos que querían hacerle mal, al ver que no podían encontrar nada de qué acusarlo, habían mentido contra él, acusándolo de blasfemia y de querer destruir el templo. Cuando el sumo sacerdote le interrogó, Esteban dio un largo discurso sobre la trayectoria del pueblo de Israel, y cómo vez tras vez el pueblo de Dios había dado la espalda a Dios a pesar del gran amor del Señor hacia ellos. Esteban reprendió a los que escuchaban con estas palabras: “Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros.<br />¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros padres? Y mataron a los que anunciaron de antemano la venida del Justo, de quien vosotros ahora habéis sido entregadores y matadores”<br />Hechos 7:51-52<br /><br />Y oyendo estos a Esteban, se enfurecieron mucho y lo sacaron de la ciudad, y lo apedrearon violentamente. Confrontados con el evangelio no se arrepintieron, sino que se enfurecieron. Esteban perdió su vida ese día, mas la vida eterna en Cristo nadie se la podía arrebatar. Leemos que Esteban “lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios, y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios” (Hechos 7:55-56). <br /><br />Aquellos creyentes en Jerusalén sabían que vivieran o que murieran, tenían la esperanza de reunirse con su Salvador. Esto es cierto de la iglesia de Cristo en cualquier lugar y en cualquier momento histórico. Lo que compartían ellos y podemos compartir nosotros es la seguridad de que servimos a un Dios vivo y amoroso, cuyo poder sana y salva, más allá de la muerte.<br /><br />Romanos 8 nos enseña que nada ni nadie puede separarnos del amor de Cristo. Su obra perfecta es lo que une a Su iglesia a través de la Historia. ¡A Él sea la gloria!]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/25761510</guid><pubDate>Wed, 22 Apr 2026 02:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/25761510/hechos_070_la_iglesia_de_cristo.mp3" length="7105711" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Nos cuenta Hechos 2:42-47 las experiencias que vivieron los primeros cristianos en Jerusalén, esos días después de la entrega del prometido Espíritu Santo. Como había indicado la profecía del Antiguo Testamento, y para dejar evidencia que esta era la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Nos cuenta Hechos 2:42-47 las experiencias que vivieron los primeros cristianos en Jerusalén, esos días después de la entrega del prometido Espíritu Santo. Como había indicado la profecía del Antiguo Testamento, y para dejar evidencia que esta era la entrega de la promesa, Dios permitió que los apóstoles hicieran muchas maravillas y señales. Estos milagros sucedieron para que todos los presentes pudieran identificar el cumplimiento de la palabra dada por Dios en el libro de Joel (Joel 2) <br /><br />En medio de las señales que vivían, muchos que habían escuchado el mensaje durante el ministerio terrenal de Cristo creyeron el evangelio y se unieron a la iglesia. Nos dice el texto que los creyentes estaban atentos a las necesidades de otros creyentes, y algunos incluso vendían sus bienes para ayudar a los necesitados. No debemos entender del texto que vivían en comunas ni que nadie tuviera nada propio, porque vemos que cada uno tenía su casa. Incluso, cuando una familia vendía su terreno, tenían el derecho de guardar para sí el precio de la venta. Esto lo vemos en la triste historia de Ananías y Safira, los cuales, queriendo ser como algunos que habían vendido sus bienes para ayudar a los necesitados, pero a la vez mantener parte del dinero, decidieron mentir sobre el precio de venta de su hacienda. Pedro les aseguró que su pecado no fue quedarse con el dinero que les pertenecía. Su pecado fue mentir en cuanto a ello. <br /><br />Los primeros cristianos se reunían para adorar a Dios y pasar tiempo juntos en distintas casas, y también se reunían en el templo contínuamente, perseverando en la Palabra y la oración. Hechos 5:42 “Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo” Sin duda, se mantenían unidos y se ayudaban unos a otros. Y todo esto lo hacían, como leemos en Hechos 2, con alegría y sencillez de corazón. <br /><br />Esta ferviente iglesia de Jerusalén creció en número, y nos narra Lucas que tocó la vida del pueblo entero. “Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.” Qué precioso ejemplo para cualquier grupo de creyentes en cualquier lugar. <br /><br />Esta iglesia en Jerusalén sufría oposición de los líderes de la ciudad, siendo Pedro y Juan arrestados en varias ocasiones por predicar la Palabra. Mas los apóstoles se sintieron “gozosos de haber sido tenidos por dignos de padecer afrenta por causa del Nombre” (Hechos 5:41). Pedro y Juan fueron liberados por la gracia de Dios y pudieron seguir predicando la Palabra, pero no todos los que compartían el nombre de Cristo tuvieron la misma suerte. <br /><br />Esteban, uno de los hombres que ayudaban a los apóstoles a servir a los creyentes en Jerusalén fue asesinado por predicar la Palabra. Algunos que querían hacerle mal, al ver que no podían encontrar nada de qué acusarlo, habían mentido contra él, acusándolo de blasfemia y de querer destruir el templo. Cuando el sumo sacerdote le interrogó, Esteban dio un largo discurso sobre la trayectoria del pueblo de Israel, y cómo vez tras vez el pueblo de Dios había dado la espalda a Dios a pesar del gran amor del Señor hacia ellos. Esteban reprendió a los que escuchaban con estas palabras: “Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos! Vosotros resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros.<br />¿A cuál de los profetas no persiguieron vuestros padres? Y mataron a los que anunciaron de antemano la venida del Justo, de quien vosotros ahora habéis sido entregadores y matadores”<br />Hechos 7:51-52<br /><br />Y oyendo estos a Esteban, se enfurecieron mucho y lo sacaron de la ciudad, y lo apedrearon violentamente. Confrontados con el evangelio no se arrepintieron, sino que se enfurecieron. Esteban perdió su vida ese día, mas la vida eterna en Cristo nadie se la podía arrebatar. 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Este, al verse sanado, no se despegó de ellos, sino que nos dice el texto que entró en el templo con ellos, y “teniendo asidos a Pedro y a Juan el cojo que había sido sanado, todo el pueblo, atónito, concurrió a ellos al pórtico que se llama de Salomón. Viendo esto Pedro, respondió al pueblo: Varones israelitas, ¿por qué os maravilláis de esto?, ¿o por qué ponéis los ojos en nosotros, como si por nuestro poder o piedad hubiésemos hecho andar a este? El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su Hijo Jesús, a quien vosotros entregasteis y negasteis delante de Pilato, cuando este había resuelto ponerle en libertad.”<br /><br />En el versículo 15 Pedro los acusa diciendo: “matasteis al Autor de la vida, a quien Dios ha resucitado de los muertos, de lo cual nosotros somos testigos. Pedro aquí identifica a Jesús como “el Autor de la vida,” dejando clara su deidad. Era por el poder de este Autor de la vida que este hombre cojo había sido sanado, y sin embargo, en lugar de arrepentirse y reconocer a Jesucristo como Salvador, ellos habían rechazado al Mesías.<br /><br />En el versículo 19 vemos que Pedro una vez más invita a los oyentes a venir a Cristo diciendo: “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio.”<br /><br />Nos dice el capítulo 4 que mientras hablaban, vinieron los sacerdotes con los jefes de la guardia del templo y los saduceos, los cuales negaban la resurrección, y arrestaron a Pedro, a Juan, y al hombre que había sido sanado, y los pusieron en la cárcel hasta el día siguiente. Pensaban que arrestándolos acabarían con el mensaje de Jesucristo, pero nos dice el texto que los que oyeron creyeron, y se convirtieron a Cristo unos 5000 varones. Imaginemos el número de mujeres y niños que también habrían creído a la predicación de Pedro y los otros discípulos. <br /><br />Ante tal revuelta, los gobernadores y líderes religiosos se reunieron para cuestionar a los discípulos, preguntándoles: “¿Con qué potestad, o en qué nombre, habéis hecho vosotros esto? Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo” puesto en pie les dijo: “el nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de los muertos, por él este hombre está en vuestra presencia sano.”<br /><br />Y prosiguió proclamando la salvación ofrecida por Cristo, explicando que “en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.”<br /><br />Después de escuchar a Pedro y Juan estaban todos maravillados, porque sabían que estos no tenían estudios, y sin embargo se notaba que habían estado con Jesús, porque hablaban como su Maestro. ¡Qué preciosa afirmación de parte de aquellos que estaban en contra del evangelio. Dijeron: “¿Qué haremos con estos hombres? Porque de cierto, señal manifiesta ha sido hecha por ellos, notoria a todos los que moran en Jerusalén, y no lo podemos negar.”<br /><br />No podían negar que Dios estaba en ellos, y sin embargo, querían hacerlos callar. Les amenazaron para que no hablaran a nadie de Cristo, mas ellos respondieron: “Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios; porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído.” Amenazándolos, los soltaron, mas no podían castigarlos de ningún modo porque todo el pueblo había visto las obras de estos y habían oído el mensaje del evangelio. ¡Qué precioso testimonio!<br /><br />Si llegara el momento en que las autoridades te pidieran que callaras y no compartieras tu fe en Cristo, ¿cuál sería tu reacción? Los creyentes podían creer, pero no podían compartir su fe. Sin embargo, Juan y Pedro, con mansedumbre, se negaron a conformarse con quedarse el mensaje para sí mismos y no compartirlo. <br />Tristemente, a menudo no necesitamos una amenaza para quedarnos calladas. Sería preferible que nos amenazaran por hablar a que Dios nos tenga que preguntar por qué no compartimos las buenas noticias del evangelio. <br /><br />Me surge otra pregunta para nosotras hoy: ¿Podrían aquellos que están en contra de Dios identificarnos como seguidoras de Cristo? Estos hombres tuvieron que admitir que Pedro y Juan tenían a Dios en ellos. Espero que cualquiera que nos vea y nos oiga se quede con la misma conclusión de nosotras. Si tienes a Cristo en tu vida, si el Espíritu Santo mora en ti, deja que Su obra brille de modo que todos la puedan ver y den gloria a Él. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/25616922</guid><pubDate>Tue, 21 Apr 2026 03:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/25616922/hechos_069_proclamando_la_verdad.mp3" length="7325974" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Nos cuenta Lucas en el capítulo 3 de Hechos que Pedro y Juan sanaron a un cojo de nacimiento que pedía limosna fuera del templo. Este, al verse sanado, no se despegó de ellos, sino que nos dice el texto que entró en el templo con ellos, y “teniendo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Nos cuenta Lucas en el capítulo 3 de Hechos que Pedro y Juan sanaron a un cojo de nacimiento que pedía limosna fuera del templo. Este, al verse sanado, no se despegó de ellos, sino que nos dice el texto que entró en el templo con ellos, y “teniendo asidos a Pedro y a Juan el cojo que había sido sanado, todo el pueblo, atónito, concurrió a ellos al pórtico que se llama de Salomón. Viendo esto Pedro, respondió al pueblo: Varones israelitas, ¿por qué os maravilláis de esto?, ¿o por qué ponéis los ojos en nosotros, como si por nuestro poder o piedad hubiésemos hecho andar a este? El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su Hijo Jesús, a quien vosotros entregasteis y negasteis delante de Pilato, cuando este había resuelto ponerle en libertad.”<br /><br />En el versículo 15 Pedro los acusa diciendo: “matasteis al Autor de la vida, a quien Dios ha resucitado de los muertos, de lo cual nosotros somos testigos. Pedro aquí identifica a Jesús como “el Autor de la vida,” dejando clara su deidad. Era por el poder de este Autor de la vida que este hombre cojo había sido sanado, y sin embargo, en lugar de arrepentirse y reconocer a Jesucristo como Salvador, ellos habían rechazado al Mesías.<br /><br />En el versículo 19 vemos que Pedro una vez más invita a los oyentes a venir a Cristo diciendo: “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio.”<br /><br />Nos dice el capítulo 4 que mientras hablaban, vinieron los sacerdotes con los jefes de la guardia del templo y los saduceos, los cuales negaban la resurrección, y arrestaron a Pedro, a Juan, y al hombre que había sido sanado, y los pusieron en la cárcel hasta el día siguiente. Pensaban que arrestándolos acabarían con el mensaje de Jesucristo, pero nos dice el texto que los que oyeron creyeron, y se convirtieron a Cristo unos 5000 varones. Imaginemos el número de mujeres y niños que también habrían creído a la predicación de Pedro y los otros discípulos. <br /><br />Ante tal revuelta, los gobernadores y líderes religiosos se reunieron para cuestionar a los discípulos, preguntándoles: “¿Con qué potestad, o en qué nombre, habéis hecho vosotros esto? Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo” puesto en pie les dijo: “el nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de los muertos, por él este hombre está en vuestra presencia sano.”<br /><br />Y prosiguió proclamando la salvación ofrecida por Cristo, explicando que “en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.”<br /><br />Después de escuchar a Pedro y Juan estaban todos maravillados, porque sabían que estos no tenían estudios, y sin embargo se notaba que habían estado con Jesús, porque hablaban como su Maestro. ¡Qué preciosa afirmación de parte de aquellos que estaban en contra del evangelio. Dijeron: “¿Qué haremos con estos hombres? Porque de cierto, señal manifiesta ha sido hecha por ellos, notoria a todos los que moran en Jerusalén, y no lo podemos negar.”<br /><br />No podían negar que Dios estaba en ellos, y sin embargo, querían hacerlos callar. Les amenazaron para que no hablaran a nadie de Cristo, mas ellos respondieron: “Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios; porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído.” Amenazándolos, los soltaron, mas no podían castigarlos de ningún modo porque todo el pueblo había visto las obras de estos y habían oído el mensaje del evangelio. ¡Qué precioso testimonio!<br /><br />Si llegara el momento en que las autoridades te pidieran que callaras y no compartieras tu fe en Cristo, ¿cuál sería tu reacción? Los creyentes podían creer, pero no podían compartir su fe. 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Nos dice el versículo 5 que “Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo.” Y estando unidos los seguidores de Jesús, algo muy extraño sucedió: “de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos.”<br /><br />El viento y el fuego son dos imágenes que ya hemos visto asociadas al Espíritu de Jehová en el Antiguo Testamento. Imagina lo sorprendidos que estarían cuando de repente un viento se levantó. Y luego, sobre la cabeza de cada uno de los presentes se alzaron como pequeñas lenguas de fuego. Y nos continúa diciendo el texto, que “fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.”<br /><br />Las personas ahí presentes se dieron cuenta de que los galileos hablaban el idioma de la región de cada uno que escuchaba. Dice el texto que decían: ”Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de África más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios.”<br /><br />Notemos que este don de lenguas, regalo de Dios, no se trataba de lenguas extrañas que nadie entendía. Esto es lo que muchos que malinterpretan el don de lenguas defienden; sin embargo la Biblia nos enseña que cuando el Espíritu Santo descendió en Pentecostés, las lenguas que se hablaron fueron idiomas que otros entendían, y una forma de que el evangelio de Jesucristo fuera esparcido a todos los confines de la Tierra. En el capítulo 4 versículo 31 nos dice que los creyentes, “Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.” Este era el resultado de ser llenos del Espíritu, el compartir la Palabra de Dios. <br /><br />Nos dice en el capítulo 2 que los que allí se encontraban aquel día estaban “atónitos y perplejos, diciéndose unos a otros: ¿Qué quiere decir esto?” <br /><br />No entendían lo que estaba ocurriendo. Algunos incluso comenzaron a acusarlos de estar borrachos. En este momento Pedro se levantó y habló a los oyentes, explicando que esto que estaba ocurriendo había sido anunciado por el profeta Joel en el Antiguo Testamento. <br /><br />Les dijo además que Jesús, el cual ellos habían entregado y matado, había resucitado, como David había profetizado en el Salmo 16 y en el Salmo 110.<br /><br />Y acabó Pedro con esta afirmación: “Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo.”<br /><br />“Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.” Hechos 2:37-39.<br /><br />Ese día tan especial, “los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas.”<br /><br />Estos desde ese día, perseveraron “en la doctrina de los apóstoles, en comunión unos con otros, en el partimiento del pan en memoria de la obra de Cristo, y en las oraciones.”<br /><br />Notemos que Pedro, en su mensaje ese día, les dijo: “Para vosotros es la promesa, para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.” (Hechos 2:39)<br /><br />Esta promesa del Espíritu Santo se hace eficaz también a día de hoy para cada persona que arrepentida, recibe el mensaje de Cristo, y a partir de ese momento el Espíritu mora en el cuerpo mortal del creyente. No se manifiesta en lenguas, como en aquel día de Pentecostés; esa ocasión fue especial, para marcar claramente esa primera entrega de la promesa del Padre. La evidencia del Espíritu en una vida se muestra por la obra transformadora que este produce. Gálatas 5: 22-23 nos da una lista del fruto que manifiesta la presencia del Espíritu en la vida de un creyente. Dice así: “Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza.” ¿Tienes evidencia en tu vida de la presencia del Espíritu Santo? <br />Que el Espíritu del Señor produzca su fruto en tu corazón, y su obra sea evidente en tu vida.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/25556028</guid><pubDate>Mon, 20 Apr 2026 03:40:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/25556028/hechos_068_ma_s_que_lenguas.mp3" length="7866364" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Hechos 2
La celebración de Pentecostés traía a muchos judíos a Jerusalén. Hechos 2 nos narra que se habían juntado judíos de muchas nacionalidades. Nos dice el versículo 5 que “Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Hechos 2<br />La celebración de Pentecostés traía a muchos judíos a Jerusalén. Hechos 2 nos narra que se habían juntado judíos de muchas nacionalidades. Nos dice el versículo 5 que “Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo.” Y estando unidos los seguidores de Jesús, algo muy extraño sucedió: “de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos.”<br /><br />El viento y el fuego son dos imágenes que ya hemos visto asociadas al Espíritu de Jehová en el Antiguo Testamento. Imagina lo sorprendidos que estarían cuando de repente un viento se levantó. Y luego, sobre la cabeza de cada uno de los presentes se alzaron como pequeñas lenguas de fuego. Y nos continúa diciendo el texto, que “fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.”<br /><br />Las personas ahí presentes se dieron cuenta de que los galileos hablaban el idioma de la región de cada uno que escuchaba. Dice el texto que decían: ”Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de África más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios.”<br /><br />Notemos que este don de lenguas, regalo de Dios, no se trataba de lenguas extrañas que nadie entendía. Esto es lo que muchos que malinterpretan el don de lenguas defienden; sin embargo la Biblia nos enseña que cuando el Espíritu Santo descendió en Pentecostés, las lenguas que se hablaron fueron idiomas que otros entendían, y una forma de que el evangelio de Jesucristo fuera esparcido a todos los confines de la Tierra. En el capítulo 4 versículo 31 nos dice que los creyentes, “Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.” Este era el resultado de ser llenos del Espíritu, el compartir la Palabra de Dios. <br /><br />Nos dice en el capítulo 2 que los que allí se encontraban aquel día estaban “atónitos y perplejos, diciéndose unos a otros: ¿Qué quiere decir esto?” <br /><br />No entendían lo que estaba ocurriendo. Algunos incluso comenzaron a acusarlos de estar borrachos. En este momento Pedro se levantó y habló a los oyentes, explicando que esto que estaba ocurriendo había sido anunciado por el profeta Joel en el Antiguo Testamento. <br /><br />Les dijo además que Jesús, el cual ellos habían entregado y matado, había resucitado, como David había profetizado en el Salmo 16 y en el Salmo 110.<br /><br />Y acabó Pedro con esta afirmación: “Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo.”<br /><br />“Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.” Hechos 2:37-39.<br /><br />Ese día tan especial, “los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas.”<br /><br />Estos desde ese día, perseveraron “en la doctrina de los apóstoles, en comunión unos con otros, en el partimiento del pan en memoria de la obra de Cristo, y en las oraciones.”<br /><br />Notemos que Pedro, en su mensaje ese día, les dijo: “Para...]]></itunes:summary><itunes:duration>463</itunes:duration><itunes:keywords>dios,entendimiento,evangelio,fuego,idiomas,interpretación,lenguas,milagro,padre,palabra,pentecostés,promesa,viento</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b34e659f8e616a9f80ae0451f73edc52.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Hechos-067 La Promesa del Padre</title><link>https://www.spreaker.com/episode/hechos-067-la-promesa-del-padre--25500320</link><description><![CDATA[El Señor Jesús, antes de ascender al cielo, les había pedido que permanecieran en Jerusalén hasta que recibieran la promesa. <br /><br />Lucas 24:49 lee  “He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.”<br /><br />Y en Hechos 1:4 dice que “estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre.”<br /><br />¿Cuál era la promesa que esperaban del Padre? <br /><br />Esta promesa, según leemos en los evangelios, era el Espíritu Santo de Dios. En Hechos 1:8 Jesús les había mandado que esparcieran el mensaje del evangelio, pero no lo harían es sus propias fuerzas, sino que dijo: “recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.”<br /><br />Desde el principio del ministerio de Jesús había sido anunciado que a diferencia de Juan, el cual bautizaba con agua, Jesús bautizaría con el Espíritu Santo (Mt. 3.11; Mr. 1.8; Lc. 3.16; Jn. 1.33) dentro de no muchos días.<br /><br />En Juan 15:26 dijo “Cuando venga el Consolador, a quien yo enviaré del Padre, {es decir,} el Espíritu de verdad que procede del Padre, Él dará testimonio de mí.<br /><br />Leemos en Juan 16 cómo había enseñado Jesús diciendo: “Pero yo os digo la verdad: os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, el Consolador no vendrá a vosotros; pero si me voy, os lo enviaré. Y cuando Él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio”... “Pero cuando Él, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y os hará saber lo que habrá de venir. El me glorificará, porque tomará de lo mío y os {lo} hará saber. Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que El toma de lo mío y os {lo} hará saber.”<br /><br />Esto ocurriría, según Juan 7:39, cuando Cristo fuera glorificado; es decir, cuando después de muerto hubiera resucitado y ascendido en gloria al cielo. Una vez Jesús ascendió al cielo, el Espíritu Santo vendría a habitar en la vida de cada uno que previamente depositara su fe en Cristo. <br /><br />Esta promesa debía dar aliento a los seguidores de Jesús que lo verían sufrir a manos de los judíos y romanos, lo verían crucificado en una infame cruz. Gracias a Dios, a la mañana del tercer día, había vencido la muerte, resucitando y encontrándose con muchos de sus seguidores. Nos narra Hechos 1 que “después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Dios.” ¡Qué privilegio haber podido sentarse una vez más a los pies de Cristo para oír sus palabras. Después de esto Jesús había ascendido al Padre, no sin antes dar, como dice el versículo 2 del primer capítulo de Hechos “mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido, ” esto es, que compartieran lo que habían visto y vivido por toda Jerusalén, por Judea, y hasta los fines de la tierra (Mateo 28:19-20). Hasta recibir el Espíritu,  debían permanecer en Jerusalén, como Jesús les había indicado. <br /><br />¿Pero cuándo vendría este prometido Consolador? ¿Cómo lo reconocerían? <br />No les había dado estos detalles. Debían esperar con fe en la incertidumbre. <br /><br />De este modo, y en estas condiciones, encontramos a los discípulos al principio del libro de los Hechos, juntos en Jerusalén, reuniéndose y repasando las verdades que habían oído y habían vivido, esperando la promesa del Consolador, este precioso bautismo del Espíritu que Jesús había prometido y que tenemos registrado en los cuatro evangelios (Mt. 3.11; Mr. 1.8; Lc. 3.16; Jn. 1.33).<br /><br />¡Qué difícil se hace esperar cuando no conocemos todos los detalles! ¿verdad? Mas Dios quiere que confiemos en Él aún cuando no vemos el cómo y el por qué; cuando no conocemos la ruta de salida. Ellos confiaron en comunión con Dios y con otros de la misma fe. ¿Puedes esperar tú en Él en las circunstancias en las que te encuentras?  ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/25500320</guid><pubDate>Fri, 17 Apr 2026 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/25500320/hechos_067_la_promesa_del_padre.mp3" length="6749096" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El Señor Jesús, antes de ascender al cielo, les había pedido que permanecieran en Jerusalén hasta que recibieran la promesa. 

Lucas 24:49 lee  “He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El Señor Jesús, antes de ascender al cielo, les había pedido que permanecieran en Jerusalén hasta que recibieran la promesa. <br /><br />Lucas 24:49 lee  “He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.”<br /><br />Y en Hechos 1:4 dice que “estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre.”<br /><br />¿Cuál era la promesa que esperaban del Padre? <br /><br />Esta promesa, según leemos en los evangelios, era el Espíritu Santo de Dios. En Hechos 1:8 Jesús les había mandado que esparcieran el mensaje del evangelio, pero no lo harían es sus propias fuerzas, sino que dijo: “recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.”<br /><br />Desde el principio del ministerio de Jesús había sido anunciado que a diferencia de Juan, el cual bautizaba con agua, Jesús bautizaría con el Espíritu Santo (Mt. 3.11; Mr. 1.8; Lc. 3.16; Jn. 1.33) dentro de no muchos días.<br /><br />En Juan 15:26 dijo “Cuando venga el Consolador, a quien yo enviaré del Padre, {es decir,} el Espíritu de verdad que procede del Padre, Él dará testimonio de mí.<br /><br />Leemos en Juan 16 cómo había enseñado Jesús diciendo: “Pero yo os digo la verdad: os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, el Consolador no vendrá a vosotros; pero si me voy, os lo enviaré. Y cuando Él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio”... “Pero cuando Él, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y os hará saber lo que habrá de venir. El me glorificará, porque tomará de lo mío y os {lo} hará saber. Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que El toma de lo mío y os {lo} hará saber.”<br /><br />Esto ocurriría, según Juan 7:39, cuando Cristo fuera glorificado; es decir, cuando después de muerto hubiera resucitado y ascendido en gloria al cielo. Una vez Jesús ascendió al cielo, el Espíritu Santo vendría a habitar en la vida de cada uno que previamente depositara su fe en Cristo. <br /><br />Esta promesa debía dar aliento a los seguidores de Jesús que lo verían sufrir a manos de los judíos y romanos, lo verían crucificado en una infame cruz. Gracias a Dios, a la mañana del tercer día, había vencido la muerte, resucitando y encontrándose con muchos de sus seguidores. Nos narra Hechos 1 que “después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Dios.” ¡Qué privilegio haber podido sentarse una vez más a los pies de Cristo para oír sus palabras. Después de esto Jesús había ascendido al Padre, no sin antes dar, como dice el versículo 2 del primer capítulo de Hechos “mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido, ” esto es, que compartieran lo que habían visto y vivido por toda Jerusalén, por Judea, y hasta los fines de la tierra (Mateo 28:19-20). Hasta recibir el Espíritu,  debían permanecer en Jerusalén, como Jesús les había indicado. <br /><br />¿Pero cuándo vendría este prometido Consolador? ¿Cómo lo reconocerían? <br />No les había dado estos detalles. Debían esperar con fe en la incertidumbre. <br /><br />De este modo, y en estas condiciones, encontramos a los discípulos al principio del libro de los Hechos, juntos en Jerusalén, reuniéndose y repasando las verdades que habían oído y habían vivido, esperando la promesa del Consolador, este precioso bautismo del Espíritu que Jesús había prometido y que tenemos registrado en los cuatro evangelios (Mt. 3.11; Mr. 1.8; Lc. 3.16; Jn. 1.33).<br /><br />¡Qué difícil se hace esperar cuando no conocemos todos los detalles! ¿verdad? 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Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre”<br /><br />Uno de los cuatro evangelios, el de Lucas, comienza con una dedicatoria a este mismo Teófilo. El libro de Lucas es el primero de dos libros escrito por Lucas bajo inspiración divina. Nos dice que fue escrito para que Teófilo conociera bien la verdad de las cosas en las cuales había sido instruido. <br /><br />¿Quién era este Teófilo? Aunque no se ha identificado a este personaje histórico, podemos deducir por el texto que era alguien con un cargo público (ya que se le llama “excelentísimo” y que había mostrado interés en conocer a Dios. Lucas dedica estos dos libros a Teófilo, su relato del evangelio y este segundo libro de los Hechos ocurridos tras la ascensión de Jesús. <br /><br /><br />Si en el libro de Lucas se habían relatado los acontecimientos que ocurrieron desde el anuncio del nacimiento de Jesús hasta su muerte y postrera resurrección, el libro de Hechos expone los acontecimientos a partir de la resurrección de Jesús, y durante los primeros años del cristianismo. <br /><br />El libro originalmente no se llamaba “Hechos de los apóstoles.” Los hechos que se narran en esta segunda parte del libro que escribió Lucas trata lo que Jesús hizo durante los primeros años de la iglesia a través del Espíritu Santo en la vida de los apóstoles. <br /><br />En Lucas 24:44-49 leemos: “Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos. Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras; y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén. Y vosotros sois testigos de estas cosas.<br />He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.”<br /><br />En el primer párrafo del libro leemos cómo Jesús había permanecido en Jerusalén cuarenta días después de su resurrección, para alentar e instruir a sus apóstoles. Les había dejado a la espera de una promesa y con el encargo de compartir aquello que habían visto y oído. <br /><br />Veremos en el libro de los Hechos cómo el mensaje del evangelio se esparció en Jerusalén y en Judea, y cómo se extendió por toda Samaria, y hasta llegar a lo último de la Tierra. Así como lo vieron ir al cielo, nos dicen las Escrituras que lo veremos volver un día. “Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.” Hechos 1:11. Mientras tanto, estudiemos aquello que los primeros seguidores de Jesús experimentaron, y aprendamos cómo esperar nosotros esta preciosa venida.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/25475357</guid><pubDate>Thu, 16 Apr 2026 03:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/25475357/hechos_066_el_libro_de_los_hechos.mp3" length="5493221" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El libro de los Hechos comienza así: 
“En el primer tratado, oh Teófilo,. hablé acerca de todas las cosas que Jesús comenzó a hacer y a enseñar, hasta el día en que fue recibido arriba, después de haber dado mandamientos por el Espíritu Santo a los...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El libro de los Hechos comienza así: <br />“En el primer tratado, oh Teófilo,. hablé acerca de todas las cosas que Jesús comenzó a hacer y a enseñar, hasta el día en que fue recibido arriba, después de haber dado mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido; a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Dios. Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre”<br /><br />Uno de los cuatro evangelios, el de Lucas, comienza con una dedicatoria a este mismo Teófilo. El libro de Lucas es el primero de dos libros escrito por Lucas bajo inspiración divina. Nos dice que fue escrito para que Teófilo conociera bien la verdad de las cosas en las cuales había sido instruido. <br /><br />¿Quién era este Teófilo? Aunque no se ha identificado a este personaje histórico, podemos deducir por el texto que era alguien con un cargo público (ya que se le llama “excelentísimo” y que había mostrado interés en conocer a Dios. Lucas dedica estos dos libros a Teófilo, su relato del evangelio y este segundo libro de los Hechos ocurridos tras la ascensión de Jesús. <br /><br /><br />Si en el libro de Lucas se habían relatado los acontecimientos que ocurrieron desde el anuncio del nacimiento de Jesús hasta su muerte y postrera resurrección, el libro de Hechos expone los acontecimientos a partir de la resurrección de Jesús, y durante los primeros años del cristianismo. <br /><br />El libro originalmente no se llamaba “Hechos de los apóstoles.” Los hechos que se narran en esta segunda parte del libro que escribió Lucas trata lo que Jesús hizo durante los primeros años de la iglesia a través del Espíritu Santo en la vida de los apóstoles. <br /><br />En Lucas 24:44-49 leemos: “Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos. Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras; y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén. Y vosotros sois testigos de estas cosas.<br />He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.”<br /><br />En el primer párrafo del libro leemos cómo Jesús había permanecido en Jerusalén cuarenta días después de su resurrección, para alentar e instruir a sus apóstoles. Les había dejado a la espera de una promesa y con el encargo de compartir aquello que habían visto y oído. <br /><br />Veremos en el libro de los Hechos cómo el mensaje del evangelio se esparció en Jerusalén y en Judea, y cómo se extendió por toda Samaria, y hasta llegar a lo último de la Tierra. Así como lo vieron ir al cielo, nos dicen las Escrituras que lo veremos volver un día. “Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.” Hechos 1:11. 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Mateo 21:17-19 <br /><br />Jesús había pasado tres años de su vida enseñando a sus discípulos, preparándolos para el día en que la promesa de redención se culminaría con la muerte y resurrección del Mesías. <br /><br />Los discípulos no parecían estar listos para este mensaje, por esto los vemos insistendo en hablar de temas triviales como quién sería el mayor en el reino De Dios. El reino de los cielos había llegado, y Jesús, el mayor de todos iba a entregar su cuerpo para tomar sobre sí el pecado de todos nosotros. <br /><br />Al seguir leyendo los evangelios, leemos que cuando entraron en Jerusalén, Jesús sobre un pollino, algunos recibieron a Jesús con palmas y mantos, como la profecía había señalado siglos antes, pero los doce no parecen relacionarlo.<br />Los discípulos no parecían entender durante toda la semana los eventos que llevarían a Jesús al momento de su muerte, aunque camino a Jerusalén, Jesús les había dicho que sería apresado, condenado, azotado y crucificado. <br /><br />Durante la celebración de la Semana Santa reflexionamos sobre los eventos de esa semana. Pero en este día, al llegar al final de los evangelios, notemos que los discípulos, como nos puede suceder a nosotros, estaban confundidos con las promesas que Jesús les había hecho y con los eventos que estaban viviendo. <br /><br />Ellos estaban con Jesús cuando este les dijo que uno de ellos lo traicionaría, mas ellos no sabían quién sería. Cuando Judas trajo al grupo de soldados al jardín donde lo apresarían, Pedro reaccionó para intentar rescatar a su maestro, y este le tuvo que parar, porque como había indicado, este había sido el plan desde la eternidad. <br />Cuando Jesús estaba siendo acusado y escarnecido, algunos de sus discípulos huyeron y el mismo Pedro que dijo que moriría por Él, le negó para protegerse a sí mismo. <br /><br />Vemos a Jesús ante Pilato, y el pueblo entero pidiendo su crucifixión. Y al fin Jesús, clavado en una cruz, mientras muchos miraban, unos contentos, otros llorando, y los que le conocían, “y las mujeres que le habían seguido desde Galilea, estaban lejos mirando estas cosas.” (Lucas 23: 49).<br /><br />Su cuerpo inerte fue bajado de la cruz y sepultado por José de Arimatea, el cual había creído en Jesús, y las mismas mujeres que seguían al maestro y habían contemplado lo ocurrido ayudaron a preparar su cuerpo. <br /><br />Mas aún así no parecía que sus seguidores entendieran todo lo que estaba sucediendo, porque al tercer día, cuando Cristo resucitó de la tumba, todos recibieron la noticia con sorpresa, a pesar de que Cristo les había dicho que estas cosas ocurrirían. Los ángeles les tuvieron que repetir: “Acordaos de lo que os habló, …”Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día.”<br /><br />¡Entonces ellas se acordaron de sus palabras!<br /><br />Esta es una preciosa reflexión. Por fin, por la obra del Espíritu, todo lo que habían oído tenía sentido. Ahora entendían que su maestro, el Mesías prometido, estaba cumpliendo delante de sus ojos todo lo prometido. Jesús resucitó, victorioso sobre la muerte. Se presentó ante muchos en su cuerpo glorificado, y ascendió al Padre, tal como había sido anunciado. Es este Jesús el que ha abierto el camino de cada pecador al Padre Santo, para que todos podamos experimenta vida eterna en Cristo. <br /><br />Veremos más adelante detalles de estos eventos de redención, pero ahora meditemos en esta verdad: Dios siempre cumple lo que promete. <br /><br />Los seguidores de Jesús tenían toda la información necesaria para entender lo que estaba sucediendo, pero no podían ver lo que Cristo estaba haciendo, hasta que sus ojos fueron abiertos. <br /><br />Pídele a Dios que abra los ojos de tu entendimiento, para que veas y entiendas lo que Dios ha hecho por ti. <br /><br />Vive la vida aquí consciente de la obra de Cristo y disfruta de las promesas de Dios día a día.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/48592867</guid><pubDate>Wed, 15 Apr 2026 05:05:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/48592867/evangelios_065b_recuerda_sus_palabras.mp3" length="9724188" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Recuerda sus promesas

Subiendo Jesús a Jerusalén, tomó a sus doce discípulos aparte en el camino, y les dijo:  He aquí subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte; y...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Recuerda sus promesas<br /><br />Subiendo Jesús a Jerusalén, tomó a sus doce discípulos aparte en el camino, y les dijo:  He aquí subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte; y le entregarán a los gentiles para que le escarnezcan, le azoten, y le crucifiquen; mas al tercer día resucitará. Mateo 21:17-19 <br /><br />Jesús había pasado tres años de su vida enseñando a sus discípulos, preparándolos para el día en que la promesa de redención se culminaría con la muerte y resurrección del Mesías. <br /><br />Los discípulos no parecían estar listos para este mensaje, por esto los vemos insistendo en hablar de temas triviales como quién sería el mayor en el reino De Dios. El reino de los cielos había llegado, y Jesús, el mayor de todos iba a entregar su cuerpo para tomar sobre sí el pecado de todos nosotros. <br /><br />Al seguir leyendo los evangelios, leemos que cuando entraron en Jerusalén, Jesús sobre un pollino, algunos recibieron a Jesús con palmas y mantos, como la profecía había señalado siglos antes, pero los doce no parecen relacionarlo.<br />Los discípulos no parecían entender durante toda la semana los eventos que llevarían a Jesús al momento de su muerte, aunque camino a Jerusalén, Jesús les había dicho que sería apresado, condenado, azotado y crucificado. <br /><br />Durante la celebración de la Semana Santa reflexionamos sobre los eventos de esa semana. Pero en este día, al llegar al final de los evangelios, notemos que los discípulos, como nos puede suceder a nosotros, estaban confundidos con las promesas que Jesús les había hecho y con los eventos que estaban viviendo. <br /><br />Ellos estaban con Jesús cuando este les dijo que uno de ellos lo traicionaría, mas ellos no sabían quién sería. Cuando Judas trajo al grupo de soldados al jardín donde lo apresarían, Pedro reaccionó para intentar rescatar a su maestro, y este le tuvo que parar, porque como había indicado, este había sido el plan desde la eternidad. <br />Cuando Jesús estaba siendo acusado y escarnecido, algunos de sus discípulos huyeron y el mismo Pedro que dijo que moriría por Él, le negó para protegerse a sí mismo. <br /><br />Vemos a Jesús ante Pilato, y el pueblo entero pidiendo su crucifixión. Y al fin Jesús, clavado en una cruz, mientras muchos miraban, unos contentos, otros llorando, y los que le conocían, “y las mujeres que le habían seguido desde Galilea, estaban lejos mirando estas cosas.” (Lucas 23: 49).<br /><br />Su cuerpo inerte fue bajado de la cruz y sepultado por José de Arimatea, el cual había creído en Jesús, y las mismas mujeres que seguían al maestro y habían contemplado lo ocurrido ayudaron a preparar su cuerpo. <br /><br />Mas aún así no parecía que sus seguidores entendieran todo lo que estaba sucediendo, porque al tercer día, cuando Cristo resucitó de la tumba, todos recibieron la noticia con sorpresa, a pesar de que Cristo les había dicho que estas cosas ocurrirían. Los ángeles les tuvieron que repetir: “Acordaos de lo que os habló, …”Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día.”<br /><br />¡Entonces ellas se acordaron de sus palabras!<br /><br />Esta es una preciosa reflexión. Por fin, por la obra del Espíritu, todo lo que habían oído tenía sentido. Ahora entendían que su maestro, el Mesías prometido, estaba cumpliendo delante de sus ojos todo lo prometido. Jesús resucitó, victorioso sobre la muerte. Se presentó ante muchos en su cuerpo glorificado, y ascendió al Padre, tal como había sido anunciado. Es este Jesús el que ha abierto el camino de cada pecador al Padre Santo, para que todos podamos experimenta vida eterna en Cristo. <br /><br />Veremos más adelante detalles de estos eventos de redención, pero ahora meditemos en esta verdad: Dios siempre cumple lo que promete. <br /><br />Los seguidores de Jesús tenían toda la información necesaria para entender...]]></itunes:summary><itunes:duration>386</itunes:duration><itunes:keywords>cristo,discípulos,jesús,muerte,pasión,resurrección</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/4f38b2e84a469904fa8e67645539d8f6.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-064 ¿Qué harás con lo que te ha sido dado?</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-064-que-haras-con-lo-que-te-ha-sido-dado--24716234</link><description><![CDATA[Lucas 19:11-27<br />Mateo 25:14-30<br /><br />A todos se nos ha dado algo con lo que aportar a este mundo en el que vivimos. Unos parecen tener muchos talentos; capacidades artísticas, dones de administración, facilidad para aprender idiomas, manejar números complejos, analizar problemas o buscar soluciones eficaces. Es fácil ver a los que brillan por sus talentos, pero lo cierto es que cada ser humano tiene algo que otro ser humano necesita. En tiempos de crisis sanitaria nos damos cuenta de lo valiosa que es la atención y el cuidado de los sanitarios y la capacidad de organización y ayuda de los servicios de seguridad ciudadana. Y quizás tú dices, ¿y yo qué aportación tengo para ofrecer? <br /><br />El Señor Jesús enseñó sobre la utilidad de lo que se nos ha dado y cómo sacar el máximo partido de lo que tenemos. Para ello contó una historia. En Lucas 19 “Un hombre noble se fue a un país lejano, para recibir un reino y volver. Y llamando a diez siervos suyos, les dio diez minas (moneda de un cierto valor) y les dijo: Negociad entre tanto que vengo.”<br />“Aconteció que vuelto él, después de recibir el reino, mandó llamar ante él a aquellos siervos a los cuales había dado el dinero, para saber lo que había negociado cada uno.”<br />Uno vino con la grata noticia de que su mina había producido diez minas. Este había administrado lo que su señor le había dado, de manera que lo había multiplicado por diez. Le dijo su señor: “Está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades.” El segundo siervo le presentó sus ganancias también. La mina que él había recibido había producido cinco minas. ¡No estaba mal! El señor lo alabó y le dio para supervisar cinco ciudades. Llegó un tercer siervo “diciendo: Señor, aquí está tu mina, la cual he tenido guardada en un pañuelo.” Este siervo no había invertido aquello que se le había dado, y como consecuencia, estaba entregando a su señor lo que este le había dado, sin ganancia alguna. El señor tuvo palabras duras para este hombre. Le dijo incluso: “¿por qué, pues, no pusiste mi dinero en el banco, para que al volver yo, lo hubiera recibido con los intereses?”<br />Este siervo no era de fiar; si no había sacado partido de lo que tenía, ¿cómo podría su señor darle más? La historia nos dice que la mina fue dada al que tenía diez, pues este era el que había demostrado saber aprovechar aquello que ya tenía. <br />En Mateo 25:14-30 tenemos una parábola similar, en la que cada uno recibe diferentes cantidades, y administra lo que ha recibido para que esto crezca y se reproduzca. <br /><br /><br />Esta lección es importante para cada uno de nosotros. Debemos reconocer todo lo que se nos ha dado y ver cómo lo estamos administrando. ¿Qué te ha dado a ti el Señor? Puede que al principio te cueste pensar en algo. Deja que te de un par de ejemplos. Te ha dado una vida; ¿qué es lo que haces con ella? La organizas para tu propio provecho, o haces planes para vivirla de forma agradable a Dios y que traiga provecho a otros? Te ha dado un cuerpo ¿cómo cuidas tu cuerpo? ¿Le das lo que te pide cuando te lo pide, o planeas aquello que tu cuerpo necesita para que se mantenga sano y traiga gozo al Señor?  Te ha dado una mente, ¿usas tu mente para dar gloria a Dios y para poder ayudar a otros? Te ha dado personas en tu vida ¿valoras a tus familiares y amigos y cuidas las relaciones para que estas se desarrollen positivamente y traigan honra a Dios? Puedes ir nombrando cada parte de ti, cada capacidad, cada regalo que tienes, y que a veces puede que no notes. Estas son tus minas, estos son tus talentos. Enuméralos, y pide a Dios que te ayude a usarlos de manera fiel, para que el Señor pueda decir, “Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.” (Mateo 25:23)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/24716234</guid><pubDate>Tue, 14 Apr 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/24716234/evangelios_064_que_hara_s_con_lo_que_te_ha_sido_dado.mp3" length="6011913" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Lucas 19:11-27
Mateo 25:14-30

A todos se nos ha dado algo con lo que aportar a este mundo en el que vivimos. Unos parecen tener muchos talentos; capacidades artísticas, dones de administración, facilidad para aprender idiomas, manejar números...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Lucas 19:11-27<br />Mateo 25:14-30<br /><br />A todos se nos ha dado algo con lo que aportar a este mundo en el que vivimos. Unos parecen tener muchos talentos; capacidades artísticas, dones de administración, facilidad para aprender idiomas, manejar números complejos, analizar problemas o buscar soluciones eficaces. Es fácil ver a los que brillan por sus talentos, pero lo cierto es que cada ser humano tiene algo que otro ser humano necesita. En tiempos de crisis sanitaria nos damos cuenta de lo valiosa que es la atención y el cuidado de los sanitarios y la capacidad de organización y ayuda de los servicios de seguridad ciudadana. Y quizás tú dices, ¿y yo qué aportación tengo para ofrecer? <br /><br />El Señor Jesús enseñó sobre la utilidad de lo que se nos ha dado y cómo sacar el máximo partido de lo que tenemos. Para ello contó una historia. En Lucas 19 “Un hombre noble se fue a un país lejano, para recibir un reino y volver. Y llamando a diez siervos suyos, les dio diez minas (moneda de un cierto valor) y les dijo: Negociad entre tanto que vengo.”<br />“Aconteció que vuelto él, después de recibir el reino, mandó llamar ante él a aquellos siervos a los cuales había dado el dinero, para saber lo que había negociado cada uno.”<br />Uno vino con la grata noticia de que su mina había producido diez minas. Este había administrado lo que su señor le había dado, de manera que lo había multiplicado por diez. Le dijo su señor: “Está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades.” El segundo siervo le presentó sus ganancias también. La mina que él había recibido había producido cinco minas. ¡No estaba mal! El señor lo alabó y le dio para supervisar cinco ciudades. Llegó un tercer siervo “diciendo: Señor, aquí está tu mina, la cual he tenido guardada en un pañuelo.” Este siervo no había invertido aquello que se le había dado, y como consecuencia, estaba entregando a su señor lo que este le había dado, sin ganancia alguna. El señor tuvo palabras duras para este hombre. Le dijo incluso: “¿por qué, pues, no pusiste mi dinero en el banco, para que al volver yo, lo hubiera recibido con los intereses?”<br />Este siervo no era de fiar; si no había sacado partido de lo que tenía, ¿cómo podría su señor darle más? La historia nos dice que la mina fue dada al que tenía diez, pues este era el que había demostrado saber aprovechar aquello que ya tenía. <br />En Mateo 25:14-30 tenemos una parábola similar, en la que cada uno recibe diferentes cantidades, y administra lo que ha recibido para que esto crezca y se reproduzca. <br /><br /><br />Esta lección es importante para cada uno de nosotros. Debemos reconocer todo lo que se nos ha dado y ver cómo lo estamos administrando. ¿Qué te ha dado a ti el Señor? Puede que al principio te cueste pensar en algo. Deja que te de un par de ejemplos. Te ha dado una vida; ¿qué es lo que haces con ella? La organizas para tu propio provecho, o haces planes para vivirla de forma agradable a Dios y que traiga provecho a otros? Te ha dado un cuerpo ¿cómo cuidas tu cuerpo? ¿Le das lo que te pide cuando te lo pide, o planeas aquello que tu cuerpo necesita para que se mantenga sano y traiga gozo al Señor?  Te ha dado una mente, ¿usas tu mente para dar gloria a Dios y para poder ayudar a otros? Te ha dado personas en tu vida ¿valoras a tus familiares y amigos y cuidas las relaciones para que estas se desarrollen positivamente y traigan honra a Dios? Puedes ir nombrando cada parte de ti, cada capacidad, cada regalo que tienes, y que a veces puede que no notes. Estas son tus minas, estos son tus talentos. Enuméralos, y pide a Dios que te ayude a usarlos de manera fiel, para que el Señor pueda decir, “Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.” (Mateo 25:23)]]></itunes:summary><itunes:duration>347</itunes:duration><itunes:keywords>bien,dios,dones,fiel,ganancia,gozo,inversión,invertir,jesús,minas,producir,provecho,regalos,señor,siervo,talentos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/6f1d773d23da4628802e60445263d1b1.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-063 Bartimeo y Zaqueo buscan a Dios</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-063-bartimeo-y-zaqueo-buscan-a-dios--24687492</link><description><![CDATA[Lucas 19:1-10<br />Lucas 18:35-43; Mt. 20.29-34; Mr. 10.46-52<br /><br /><br />Los evangelios nos cuentan que Jesús y los discípulos, yendo camino a Jerusalén, pasaron por la ciudad de Jericó. <br /><br />Nos cuenta Marcos 10 que “al salir de Jericó él y sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando. Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces y a decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!”<br /><br />Este hombre ciego había oído sobre Jesús de Nazaret, y sabía que podía darle la vista. Por lo que leemos, parece que sabía mucho más de Jesús, porque lo llamó “Hijo de David”. Entendía que Jesús era el prometido Mesías, el Salvador que vendría del linaje de David.<br /><br />Nos dice el texto que “muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! Entonces Jesús, deteniéndose, mandó llamarle; y llamaron al ciego, diciéndole: Ten confianza; levántate, te llama. El entonces, arrojando su capa, se levantó y vino a Jesús.”<br /><br />Este hombre dejó todo lo que tenía y levantándose, vino hasta Jesús. <br /><br />“Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga?” Me encanta. Jesús sabía lo que este ciego necesitaba; sin embargo, hizo que este le pidiera lo que quería. Dios quiere que le pidamos, aún cuando sabe lo que necesitamos. Desea que nos demos cuenta de nuestra necesidad y tengamos la confianza de venir a pedírselo, como hizo este hombre. <br /><br />“El ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista. Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.”<br /><br />Jesús lo sanó, y la prueba de que este recibió mucho más de Jesús que sus ojos es que vemos que lo seguía en el camino. Había recibido de Dios lo que le había pedido, pero no se fue por su propio camino, sino que se fue siguiendo los pasos de su Salvador. <br /><br />El segundo personaje que queremos ver hoy es Zaqueo. Como hemos visto en el texto, salían de Jericó, Jesús, sus discípulos y una gran multitud, por lo que sería difícil para algunos ver a Jesús. <br /><br />Por este motivo encontramos a nuestro personaje, entendiendo quién era este que pasaba por su ciudad, y haciendo todo lo necesario para poder verlo. Se nos dice de Zaqueo que era un jefe de los publicanos, rico y de baja estatura. Ninguna de estas cualidades le ayudaba a llegar hasta Jesús. Pero este había determinado ver quien era Jesús. Así que buscó un árbol al que se pudiera subir, y sin importarle lo que cualquiera pudiera pensar, trepó hasta lo alto para poder divisar al Señor desde allí. Para su sorpresa, “Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa.”<br /><br />¿Cómo? Lo llamaba por nombre, y quería quedarse en su casa. Este no dejó a Jesús esperando. Nos dice el texto que “descendió aprisa, y le recibió gozoso. Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado a posar con un hombre pecador.”<br /><br />Imagina a los religiosos al ver que Jesús había elegido comer y descansar en casa de un cobrador de impuestos que trabajaba para el imperio romano. Zaqueo, sin embargo, había encontrado en Jesús la paz de su alma. Y lo sabemos porque su vida así lo mostraría. <br /><br />“Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado.” Estaba dispuesto a cambiar su vida para agradar a Dios y ayudar a otros. <br /><br />“Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham. Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.”<br /><br />¿Recuerdas las parábolas de lo perdido que era encontrado? Una vez más, Jesús recuerda a los oyentes que no había venido a los que se consideraban justos, sino a aquellos que reconocían que necesitaban salvación. Zaqueo era uno de ellos. Había buscado a Dios y lo había encontrado, y con esto, todos los beneficios que trae el conocerlo. <br /><br />En Mateo 7:7-8 nos dice el Señor: “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.<br />Porque cualquiera que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se abrirá.”<br /><br />Busca al Señor mientras pueda ser hallado; como Bartimeo, clama a Él; como Zaqueo, haz lo que sea necesario para ver quién es este Jesús. Porque al que clama, Jesús escucha; al que le abre sus puertas, Cristo entra a morar; y la comunión con el Mesías es dulce y duradera.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/24687492</guid><pubDate>Mon, 13 Apr 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/24687492/evangelios_063_bartimeo_y_zaqueo_buscan_a_dios.mp3" length="7557510" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Lucas 19:1-10
Lucas 18:35-43; Mt. 20.29-34; Mr. 10.46-52


Los evangelios nos cuentan que Jesús y los discípulos, yendo camino a Jerusalén, pasaron por la ciudad de Jericó. 

Nos cuenta Marcos 10 que “al salir de Jericó él y sus discípulos y una gran...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Lucas 19:1-10<br />Lucas 18:35-43; Mt. 20.29-34; Mr. 10.46-52<br /><br /><br />Los evangelios nos cuentan que Jesús y los discípulos, yendo camino a Jerusalén, pasaron por la ciudad de Jericó. <br /><br />Nos cuenta Marcos 10 que “al salir de Jericó él y sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando. Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces y a decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!”<br /><br />Este hombre ciego había oído sobre Jesús de Nazaret, y sabía que podía darle la vista. Por lo que leemos, parece que sabía mucho más de Jesús, porque lo llamó “Hijo de David”. Entendía que Jesús era el prometido Mesías, el Salvador que vendría del linaje de David.<br /><br />Nos dice el texto que “muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! Entonces Jesús, deteniéndose, mandó llamarle; y llamaron al ciego, diciéndole: Ten confianza; levántate, te llama. El entonces, arrojando su capa, se levantó y vino a Jesús.”<br /><br />Este hombre dejó todo lo que tenía y levantándose, vino hasta Jesús. <br /><br />“Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga?” Me encanta. Jesús sabía lo que este ciego necesitaba; sin embargo, hizo que este le pidiera lo que quería. Dios quiere que le pidamos, aún cuando sabe lo que necesitamos. Desea que nos demos cuenta de nuestra necesidad y tengamos la confianza de venir a pedírselo, como hizo este hombre. <br /><br />“El ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista. Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.”<br /><br />Jesús lo sanó, y la prueba de que este recibió mucho más de Jesús que sus ojos es que vemos que lo seguía en el camino. Había recibido de Dios lo que le había pedido, pero no se fue por su propio camino, sino que se fue siguiendo los pasos de su Salvador. <br /><br />El segundo personaje que queremos ver hoy es Zaqueo. Como hemos visto en el texto, salían de Jericó, Jesús, sus discípulos y una gran multitud, por lo que sería difícil para algunos ver a Jesús. <br /><br />Por este motivo encontramos a nuestro personaje, entendiendo quién era este que pasaba por su ciudad, y haciendo todo lo necesario para poder verlo. Se nos dice de Zaqueo que era un jefe de los publicanos, rico y de baja estatura. Ninguna de estas cualidades le ayudaba a llegar hasta Jesús. Pero este había determinado ver quien era Jesús. Así que buscó un árbol al que se pudiera subir, y sin importarle lo que cualquiera pudiera pensar, trepó hasta lo alto para poder divisar al Señor desde allí. Para su sorpresa, “Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa.”<br /><br />¿Cómo? Lo llamaba por nombre, y quería quedarse en su casa. Este no dejó a Jesús esperando. Nos dice el texto que “descendió aprisa, y le recibió gozoso. Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado a posar con un hombre pecador.”<br /><br />Imagina a los religiosos al ver que Jesús había elegido comer y descansar en casa de un cobrador de impuestos que trabajaba para el imperio romano. Zaqueo, sin embargo, había encontrado en Jesús la paz de su alma. Y lo sabemos porque su vida así lo mostraría. <br /><br />“Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado.” Estaba dispuesto a cambiar su vida para agradar a Dios y ayudar a otros. <br /><br />“Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham. Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.”<br /><br />¿Recuerdas las parábolas de lo perdido que era encontrado? Una vez más, Jesús recuerda a los oyentes que no había venido a los que se consideraban justos, sino a aquellos que reconocían que...]]></itunes:summary><itunes:duration>443</itunes:duration><itunes:keywords>abrir,amor,buscar,ciego,clama,clamor,dios,hallar,jericó,jesús,llamar,publicano,responder,salvación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/72d1052fc72b957525c998836c16ee43.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-062 La herencia de la vida</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-062-la-herencia-de-la-vida--24624458</link><description><![CDATA[Mt. 19.16-30; Marcos 10:17-31; Lc. 18.18-30<br /><br />Estando Jesús en la región de Judea, vino a Él un joven rico que con gran respeto le hizo una pregunta que lo inquietaba.<br /><br />“Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna?”<br />Jesús le contestó conforme a lo escrito en la ley de los judíos: “si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.”<br /><br />Este chico le preguntó: “¿Cuáles? Y Jesús dijo: No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No dirás falso testimonio. Honra a tu padre y a tu madre; y, Amarás a tu prójimo como a ti mismo.<br />El joven le dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. ¿Qué más me falta?<br />Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme.”<br /><br />Este joven quería garantizarse un lugar en el cielo por su propio mérito. Ya hemos visto en la Palabra de Dios que nadie puede ganarse el cielo. Este chico afirmaba haber cumplido todos los mandamientos de la ley. Jesús, que conoce los corazones, ya le había dicho nada más llegar que bueno no hay más que uno, y este es Dios mismo. A los ojos de muchos, este sin duda era un ciudadano honorable. Y sin embargo, este chico al que nada material le faltaba, sentía que le faltaba algo para poder tener la seguridad de pertenecer al reino de Dios. Quería heredar la vida eterna. <br /><br />Jesús no le dice que no haya cumplido la ley fielmente. No le cuestiona las ocasiones, que las habría, en las que el joven habría infringido la ley en hecho o en pensamiento. Lo que hace es ir directamente a aquello que para el joven tenía más valor que seguir al Maestro. Le pide que venda sus posesiones, reparta lo que saque de estas a los pobres y lo siga. ¿Era este el proceder que Jesús sugería a sus seguidores? No, no lo era. Tenemos evidencia de Lázaro, su amigo, que junto a sus hermanas eran adinerados y dueños de una hacienda donde el Maestro se hospedaba cuando pasaba por Betania. No es que Jesús pidiera como requisito prescindir de riquezas para poder servirle a Él. Sin embargo, esto era lo que retenía a este joven. Jesús sabía que las riquezas le poseían y no él a sus riquezas. <br /><br />Cuando Jesús dijo que era difícil que un rico entrara en el reino de Dios, sus discípulos dijeron:  “¿Quién, pues, podrá ser salvo? Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible.”<br /><br />Nos recuerda Mateo 19:25-26 que la entrada al reino es imposible, para ricos y para pobres. Mas Jesús la hace posible, porque lo que es imposible para el hombre, para Dios es fácil. <br /><br />Lo preciosos es que después de explicar el camino a la vida eterna, los discípulos abrieron su corazón preguntando al Maestro: <br /><br />“He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido; ¿qué, pues, tendremos?<br />Y Jesús les dijo: De cierto os digo que en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, vosotros que me habéis seguido también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel.<br />Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna.”<br /><br />La vida eterna es la herencia de todos los que de corazón han recibido a Cristo, mas Jesús les revela que los sacrificios hechos por el Señor aquí en la Tierra no pasarán desapercibidos. El haber sacrificado cosas materiales en esta vida o seres queridos por hacer la obra de Dios no compra la entrada al cielo para nadie. Mas Dios no deja sin recompensa aquello que uno hace por Él. 1 Corintios 15:58 dice: “Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.<br /><br />¿Tienes ya la herencia de la vida? Está disponible gratuitamente para todo aquel que cree. Y no desmayes pensando que tu bien aquí en la Tierra pasa desapercibido. <br /><br />Jesús enseñó así en Juan 12:24-26 “De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto. El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará. Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/24624458</guid><pubDate>Fri, 10 Apr 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/24624458/evangelios_062_la_herencia_de_la_vida.mp3" length="7058486" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Mt. 19.16-30; Marcos 10:17-31; Lc. 18.18-30

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“Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna?”
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Ya hemos visto en la Palabra de Dios que nadie puede ganarse el cielo. Este chico afirmaba haber cumplido todos los mandamientos de la ley. Jesús, que conoce los corazones, ya le había dicho nada más llegar que bueno no hay más que uno, y este es Dios mismo. A los ojos de muchos, este sin duda era un ciudadano honorable. Y sin embargo, este chico al que nada material le faltaba, sentía que le faltaba algo para poder tener la seguridad de pertenecer al reino de Dios. Quería heredar la vida eterna. <br /><br />Jesús no le dice que no haya cumplido la ley fielmente. No le cuestiona las ocasiones, que las habría, en las que el joven habría infringido la ley en hecho o en pensamiento. Lo que hace es ir directamente a aquello que para el joven tenía más valor que seguir al Maestro. Le pide que venda sus posesiones, reparta lo que saque de estas a los pobres y lo siga. ¿Era este el proceder que Jesús sugería a sus seguidores? No, no lo era. Tenemos evidencia de Lázaro, su amigo, que junto a sus hermanas eran adinerados y dueños de una hacienda donde el Maestro se hospedaba cuando pasaba por Betania. No es que Jesús pidiera como requisito prescindir de riquezas para poder servirle a Él. Sin embargo, esto era lo que retenía a este joven. Jesús sabía que las riquezas le poseían y no él a sus riquezas. <br /><br />Cuando Jesús dijo que era difícil que un rico entrara en el reino de Dios, sus discípulos dijeron:  “¿Quién, pues, podrá ser salvo? Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible.”<br /><br />Nos recuerda Mateo 19:25-26 que la entrada al reino es imposible, para ricos y para pobres. Mas Jesús la hace posible, porque lo que es imposible para el hombre, para Dios es fácil. <br /><br />Lo preciosos es que después de explicar el camino a la vida eterna, los discípulos abrieron su corazón preguntando al Maestro: <br /><br />“He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido; ¿qué, pues, tendremos?<br />Y Jesús les dijo: De cierto os digo que en la regeneración, cuando el Hijo del Hombre se siente en el trono de su gloria, vosotros que me habéis seguido también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel.<br />Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna.”<br /><br />La vida eterna es la herencia de todos los que de corazón han recibido a Cristo, mas Jesús les revela que los sacrificios hechos por el Señor aquí en la Tierra no pasarán desapercibidos. El haber sacrificado cosas materiales en esta vida o seres queridos por hacer la obra de Dios no compra la entrada al cielo para nadie. Mas Dios no deja sin recompensa aquello que uno hace por Él. 1 Corintios 15:58 dice: “Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.<br /><br />¿Tienes ya la herencia de la vida? Está disponible gratuitamente para todo aquel que cree. 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Una escuela de pensamiento dentro de la tradición judía permitía al hombre desechar a su esposa por cualquier motivo, desde una comida quemada hasta haber encontrado a otra mujer más joven y querer un cambio. Curiosamente, los mismos derechos no se le concedían a la mujer. Una vez más, la tradición estaba muy lejos de los deseos de Dios para su pueblo. <br /><br />Jesús dejó a un lado la tradición judía y fue directamente a la esencia del asunto. <br />“Él, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo, y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne? Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.”<br /><br />Jesús presenta el matrimonio como un paquete indivisible. ¿Cómo puede parte del paquete decidir que no quiere a la otra parte? Cuando Dios diseñó la unión de un hombre y una mujer en una sola carne, estaba mostrando la esencia de la Deidad. Y cuando esa carne unificada se rasga en dos, está dañando esa imagen de unidad que Dios quería representar. <br /><br />Está claro que aquellos que no conocen a Dios no tienen el mínimo interés en preservar la imagen misma de Dios. Sin embargo, debería ser distinto con aquellos que han decidido vivir sus vidas para Dios. Por eso es que un matrimonio entre una persona que pertenece al reino de Dios con una persona que no ha entrado en su reino no es el plan de Dios. El ideal de Dios es que un hombre y una mujer que han puesto su fe en Cristo se junten en matrimonio para formar una unidad que busque representar la unión y el amor de Dios. <br /><br />Pero qué lejos estamos a menudo de hacer esto en los matrimonios. Por esto la tasa de divorcio es tan elevada.<br /><br />Los fariseos apelaron a la ley de Moisés para defender su caso: “Ellos dijeron: Moisés permitió dar carta de divorcio, y repudiarla. Y respondiendo Jesús, les dijo: Por la dureza de vuestro corazón os escribió este mandamiento, pero al principio de la creación, varón y hembra los hizo Dios.”<br /><br />Cuando uno busca su propio bien ignorando o asaltando el bienestar del otro es cuando la idea del divorcio surge. Somos pecadores, como la Biblia indica, y esto se refleja en nuestras relaciones interpersonales, comenzando normalmente por aquellas más cercanas. <br /><br />El plan de Dios es la unión que hubo en el principio entre Adán y Eva, mas la dureza de nuestro corazón, específicamente en el texto del corazón de los israelitas, había provocado una enmienda en la que se permitía el divorcio por causas específicas, la infidelidad y la rebeldía directa contra Dios, en la que uno no consentía en vivir con su cónyuge creyente. (Mateo 19:9; ver Jeremías 3:8)<br /><br />Ya a solas con Jesús, los discípulos volvieron a sacar el tema. Y Jesús les explicó que tanto el hombre como la mujer, si repudiaban a su cónyuge para unirse a otro, estarían adulterando. Ni el hombre ni la mujer tenían derecho a romper la unión que habían hecho ante Dios simplemente porque habían encontrado a otro que les gustaba más. <br /><br />Una vez más Jesús enfatiza, que si dos personas que dan fe de pertenecer a Dios están unidas en matrimonio, el pacto de unidad debe llevar garantizado el amor que Cristo tiene para su iglesia, un amor que busca el bienestar del otro. Cuando esto se hace mutuamente, no surgirá motivo de divorcio. Las situaciones de divorcio llegarán sólo cuando una de las partes del matrimonio deje de buscar la voluntad de Dios, y por desgracia, cuando esto ocurre, afecta a ambos, y muchas veces a otros fuera de la pareja, como los hijos y otros familiares cercanos. <br /><br />La Palabra de Dios habla del matrimonio mixto, en el que uno de ellos ha conocido a Dios y el otro aún no. Esto lo encontramos en 1 Corintios 7:14. Incluso en esta situación, Dios no recomienda el divorcio si hay respeto mutuo. Aquí el creyente debe mostrar a Cristo en su vida, con la esperanza de que su cónyuge venga al conocimiento de Dios.<br /><br /><br />Sí, es cierto que en este mundo habrá situaciones en las que el divorcio es inevitable. Dios puede restaurar vidas destrozadas por el divorcio; puede en su misericordia bendecir uniones provenientes de previos desastres matrimoniales; pero es mucho mejor aún, si estamos en una unión entre creyentes o si el esposo no creyente está de acuerdo en convivir en armonía, buscar agradar a Dios y no permitir que el pecado destroce esta unión. <br /><br />Que Dios nos ayude a ver cada aspecto de nuestra vida como Dios lo ve, y que cada matrimonio cristiano pueda reflejar la gloria de Dios al mundo.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/24598244</guid><pubDate>Thu, 09 Apr 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/24598244/evangelios_061_jesu_s_habla_sobre_el_divorcio.mp3" length="7509860" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Mt. 19.1-12; Marcos 10:1-12; Lc. 16.18

Los fariseos, como en otras ocasiones, vinieron a Jesús con una pregunta trampa para ver si este decía algo en contra de la ley judía. Esta vez, preguntaron a Jesús sobre el divorcio, si le era o no lícito a un...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Mt. 19.1-12; Marcos 10:1-12; Lc. 16.18<br /><br />Los fariseos, como en otras ocasiones, vinieron a Jesús con una pregunta trampa para ver si este decía algo en contra de la ley judía. Esta vez, preguntaron a Jesús sobre el divorcio, si le era o no lícito a un hombre repudiar a su mujer por cualquier motivo. Una escuela de pensamiento dentro de la tradición judía permitía al hombre desechar a su esposa por cualquier motivo, desde una comida quemada hasta haber encontrado a otra mujer más joven y querer un cambio. Curiosamente, los mismos derechos no se le concedían a la mujer. Una vez más, la tradición estaba muy lejos de los deseos de Dios para su pueblo. <br /><br />Jesús dejó a un lado la tradición judía y fue directamente a la esencia del asunto. <br />“Él, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo, y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne? Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.”<br /><br />Jesús presenta el matrimonio como un paquete indivisible. ¿Cómo puede parte del paquete decidir que no quiere a la otra parte? Cuando Dios diseñó la unión de un hombre y una mujer en una sola carne, estaba mostrando la esencia de la Deidad. Y cuando esa carne unificada se rasga en dos, está dañando esa imagen de unidad que Dios quería representar. <br /><br />Está claro que aquellos que no conocen a Dios no tienen el mínimo interés en preservar la imagen misma de Dios. Sin embargo, debería ser distinto con aquellos que han decidido vivir sus vidas para Dios. Por eso es que un matrimonio entre una persona que pertenece al reino de Dios con una persona que no ha entrado en su reino no es el plan de Dios. El ideal de Dios es que un hombre y una mujer que han puesto su fe en Cristo se junten en matrimonio para formar una unidad que busque representar la unión y el amor de Dios. <br /><br />Pero qué lejos estamos a menudo de hacer esto en los matrimonios. Por esto la tasa de divorcio es tan elevada.<br /><br />Los fariseos apelaron a la ley de Moisés para defender su caso: “Ellos dijeron: Moisés permitió dar carta de divorcio, y repudiarla. Y respondiendo Jesús, les dijo: Por la dureza de vuestro corazón os escribió este mandamiento, pero al principio de la creación, varón y hembra los hizo Dios.”<br /><br />Cuando uno busca su propio bien ignorando o asaltando el bienestar del otro es cuando la idea del divorcio surge. Somos pecadores, como la Biblia indica, y esto se refleja en nuestras relaciones interpersonales, comenzando normalmente por aquellas más cercanas. <br /><br />El plan de Dios es la unión que hubo en el principio entre Adán y Eva, mas la dureza de nuestro corazón, específicamente en el texto del corazón de los israelitas, había provocado una enmienda en la que se permitía el divorcio por causas específicas, la infidelidad y la rebeldía directa contra Dios, en la que uno no consentía en vivir con su cónyuge creyente. (Mateo 19:9; ver Jeremías 3:8)<br /><br />Ya a solas con Jesús, los discípulos volvieron a sacar el tema. Y Jesús les explicó que tanto el hombre como la mujer, si repudiaban a su cónyuge para unirse a otro, estarían adulterando. Ni el hombre ni la mujer tenían derecho a romper la unión que habían hecho ante Dios simplemente porque habían encontrado a otro que les gustaba más. <br /><br />Una vez más Jesús enfatiza, que si dos personas que dan fe de pertenecer a Dios están unidas en matrimonio, el pacto de unidad debe llevar garantizado el amor que Cristo tiene para su iglesia, un amor que busca el bienestar del otro. Cuando esto se hace mutuamente, no surgirá motivo de divorcio. Las situaciones de divorcio llegarán sólo cuando una de las partes del matrimonio deje de buscar la voluntad de Dios, y por desgracia, cuando esto ocurre, afecta a ambos, y muchas veces a otros fuera de la pareja, como los hijos y otros familiares...]]></itunes:summary><itunes:duration>440</itunes:duration><itunes:keywords>adán,amor,deidad,dios,divorcio,eva,fidelidad,infidelidad,ley,matrimonio,moisés,relaciones,respeto,unión</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/d0ef60cc3f51ff20e20d8390a6373eb7.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-060 Jesús anuncia su muerte</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-060-jesus-anuncia-su-muerte--24399006</link><description><![CDATA[Mt. 16.21-28; Marcos 8:31-38; Lc. 9.22-27<br />Mt. 17.22-23; Marcos 9: 30-32; Lc. 9.43-45<br />Mt. 20.17-19; Marcos 10:32-34; Lc. 18.31-34<br /><br />La primera vez que Jesús anunció a los discípulos que era necesario que fuera a Jerusalén, para ser acusado, para sufrir y para morir, Pedro quiso protegerlo de tal situación. En Mateo 16 leemos cómo tomó a Jesús aparte y “comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca.” Pedro recibió una dura respuesta: “¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres. El propósito de la venida de Jesús a la Tierra era morir, pagando la deuda de todos los pecados de la humanidad, y Pedro, con todas sus buenas intenciones estaba intentando convencerlo para que esto no ocurriera. <br /><br />Jesús entonces explicó a sus discípulos: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?”<br /><br />Los discípulos, como cualquiera de nosotros, daban mucha importancia a esta vida. Después de todo, es la única que conocemos. Mas Jesús les recuerda que esta vida es pasajera. Aunque es bueno y necesario velar por nuestra salud física, es mucho más importante analizar el estado de nuestra alma, porque de esto dependerá nuestra eternidad. <br /><br />Más adelante, en otras dos ocasiones, Jesús volvió a hablarles de la necesidad de su muerte. En Mateo 17 y Marcos 9 les recuerda que después de morir, resucitaría al tercer día. Esta esperanza debía sostenerlos a través de los momentos difíciles que se acercaban, mas nos dicen los evangelios que los discípulos no entendían, y se entristecieron. <br /><br />Una tercera vez, “Subiendo Jesús a Jerusalén, tomó a sus doce discípulos aparte en el camino, y les dijo: He aquí subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte; y le entregarán a los gentiles para que le escarnezcan, le azoten, y le crucifiquen; mas al tercer día resucitará.<br /><br />Aún con toda esta información a su disposición, y habiendo convivido con el Maestro durante tres años, los discípulos no llegaron a comprender los eventos de la pasión del Cristo. Durante los días de la celebración de la Semana Santa repasaremos los eventos que sucedieron. Recordemos que como los discípulos, nosotros tenemos todo lo que necesitamos saber para comprender la obra de Cristo en nuestro lugar. Pidamos a Dios que nos ayude a entender para qué vino, y que vivamos de modo que su sacrificio valga la pena ahora y en la eternidad. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/24399006</guid><pubDate>Wed, 08 Apr 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/24399006/evangelios_060_jesu_s_anuncia_su_muerte.mp3" length="5625706" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Mt. 16.21-28; Marcos 8:31-38; Lc. 9.22-27
Mt. 17.22-23; Marcos 9: 30-32; Lc. 9.43-45
Mt. 20.17-19; Marcos 10:32-34; Lc. 18.31-34

La primera vez que Jesús anunció a los discípulos que era necesario que fuera a Jerusalén, para ser acusado, para sufrir...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Mt. 16.21-28; Marcos 8:31-38; Lc. 9.22-27<br />Mt. 17.22-23; Marcos 9: 30-32; Lc. 9.43-45<br />Mt. 20.17-19; Marcos 10:32-34; Lc. 18.31-34<br /><br />La primera vez que Jesús anunció a los discípulos que era necesario que fuera a Jerusalén, para ser acusado, para sufrir y para morir, Pedro quiso protegerlo de tal situación. En Mateo 16 leemos cómo tomó a Jesús aparte y “comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca.” Pedro recibió una dura respuesta: “¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres. El propósito de la venida de Jesús a la Tierra era morir, pagando la deuda de todos los pecados de la humanidad, y Pedro, con todas sus buenas intenciones estaba intentando convencerlo para que esto no ocurriera. <br /><br />Jesús entonces explicó a sus discípulos: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?”<br /><br />Los discípulos, como cualquiera de nosotros, daban mucha importancia a esta vida. Después de todo, es la única que conocemos. Mas Jesús les recuerda que esta vida es pasajera. Aunque es bueno y necesario velar por nuestra salud física, es mucho más importante analizar el estado de nuestra alma, porque de esto dependerá nuestra eternidad. <br /><br />Más adelante, en otras dos ocasiones, Jesús volvió a hablarles de la necesidad de su muerte. En Mateo 17 y Marcos 9 les recuerda que después de morir, resucitaría al tercer día. Esta esperanza debía sostenerlos a través de los momentos difíciles que se acercaban, mas nos dicen los evangelios que los discípulos no entendían, y se entristecieron. <br /><br />Una tercera vez, “Subiendo Jesús a Jerusalén, tomó a sus doce discípulos aparte en el camino, y les dijo: He aquí subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte; y le entregarán a los gentiles para que le escarnezcan, le azoten, y le crucifiquen; mas al tercer día resucitará.<br /><br />Aún con toda esta información a su disposición, y habiendo convivido con el Maestro durante tres años, los discípulos no llegaron a comprender los eventos de la pasión del Cristo. Durante los días de la celebración de la Semana Santa repasaremos los eventos que sucedieron. Recordemos que como los discípulos, nosotros tenemos todo lo que necesitamos saber para comprender la obra de Cristo en nuestro lugar. Pidamos a Dios que nos ayude a entender para qué vino, y que vivamos de modo que su sacrificio valga la pena ahora y en la eternidad. ]]></itunes:summary><itunes:duration>323</itunes:duration><itunes:keywords>compasión,cristo,dios,fidelidad,misión,morir,muerte,pedro,resurrección,sacrificio,salvación,tentación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/d9159b7375e54e74dcb3d8ea82d87593.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-059 Buscando rango</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-059-buscando-rango--24300923</link><description><![CDATA[Mt. 18.1-5; Marcos 9:33-37; Lc. 9.46-48<br />Mt. 20.20-28; Marcos 10:35-45<br />Mt. 19.13-15; Marcos 10:13-16; Lc. 18.15-17<br /><br />A los seres humanos nos encantan las clasificaciones, las tablas y los rangos. Es por esto que triunfan las calificaciones, porque nos permiten ver cómo vamos en comparación con otros. <br />Los discípulos también cayeron en esto, y entre ellos “entraron en discusión sobre quién de ellos sería el mayor.” Juan y Jacobo, hijos de Zebedeo, incluso llegaron a preguntarle al Maestro si podían sentarse cada uno a un lado de Jesús en el cielo. Esto no cayó muy bien a los otros discípulos, los cuales se enfadaron con los dos hermanos, como nos narra Mateo 20:24. <br />Jesús, en cada ocasión en la que los discípulos cayeron en la tentación de buscar rango y posicionarse sobre otros les enseñó que en el reino de los cielos, paradójicamente, el mayor es el siervo de todos. <br /><br />En Lucas 9:46-48, “Jesús, percibiendo los pensamientos de sus corazones, tomó a un niño y lo puso junto a sí, y les dijo: Cualquiera que reciba a este niño en mi nombre, a mí me recibe; y cualquiera que me recibe a mí, recibe al que me envió; porque el que es más pequeño entre todos vosotros, ése es el más grande.” Los discípulos discutían por ver quién era el más importante entre ellos, y Jesús les mostró la necedad de sus pensamientos. <br /><br />Mateo 18:1-5 nos dice que: “llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos, y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos.” Del mismo modo que un niño puede ver la grandeza de Dios y maravillarse por ello, debemos nosotros también humillarnos, para ver lo maravilloso que Él es. Jesús les pedía que no buscaran un lugar acomodado para sí mismos, y que dieran valor e importancia a aquellos a los que otros veían como menos importantes. En el capítulo 19 de Mateo, nos cuenta que algunos trajeron a unos niños, para que pusiese las manos sobre ellos, y orase; y los discípulos les reprendieron.<br /><br />“Pero Jesús dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos.” En esa ocasión, los discípulos habían llamado la atención a los que habían traído a los niños hasta Jesús, y este dejó bien claro que el reino de Dios es para los humildes, y cada cual que quiera entrar en el reino de los cielos ha de depositar su confianza en Cristo. Jesús nos muestra la confianza de un niño como ejemplo a seguir para todo ser humano. <br /><br />Así que ¿quién es el mayor? El reino de los cielos no consiste en posicionarse para estar mejor. Mas Jesús dejó bien claro la diferencia entre el reino de este mundo y el reino de los cielos en Mateo 20 y Marcos 10:<br /><br />“Entonces Jesús, llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad. Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.” <br /><br />El ejemplo de Cristo es evidente. Filipenses 2 nos enseña así: “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.”<br /><br />¿Quieres ser grande en el reino de los cielos? Confía en Dios con todo tu ser, piensa en el bien de otros y muestra el amor de Dios a través de tu servicio.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/24300923</guid><pubDate>Tue, 07 Apr 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/24300923/evangelios_059_buscando_rango.mp3" length="6273533" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Mt. 18.1-5; Marcos 9:33-37; Lc. 9.46-48
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A los seres humanos nos encantan las clasificaciones, las tablas y los rangos. Es por esto que triunfan las calificaciones, porque nos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Mt. 18.1-5; Marcos 9:33-37; Lc. 9.46-48<br />Mt. 20.20-28; Marcos 10:35-45<br />Mt. 19.13-15; Marcos 10:13-16; Lc. 18.15-17<br /><br />A los seres humanos nos encantan las clasificaciones, las tablas y los rangos. Es por esto que triunfan las calificaciones, porque nos permiten ver cómo vamos en comparación con otros. <br />Los discípulos también cayeron en esto, y entre ellos “entraron en discusión sobre quién de ellos sería el mayor.” Juan y Jacobo, hijos de Zebedeo, incluso llegaron a preguntarle al Maestro si podían sentarse cada uno a un lado de Jesús en el cielo. Esto no cayó muy bien a los otros discípulos, los cuales se enfadaron con los dos hermanos, como nos narra Mateo 20:24. <br />Jesús, en cada ocasión en la que los discípulos cayeron en la tentación de buscar rango y posicionarse sobre otros les enseñó que en el reino de los cielos, paradójicamente, el mayor es el siervo de todos. <br /><br />En Lucas 9:46-48, “Jesús, percibiendo los pensamientos de sus corazones, tomó a un niño y lo puso junto a sí, y les dijo: Cualquiera que reciba a este niño en mi nombre, a mí me recibe; y cualquiera que me recibe a mí, recibe al que me envió; porque el que es más pequeño entre todos vosotros, ése es el más grande.” Los discípulos discutían por ver quién era el más importante entre ellos, y Jesús les mostró la necedad de sus pensamientos. <br /><br />Mateo 18:1-5 nos dice que: “llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos, y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos.” Del mismo modo que un niño puede ver la grandeza de Dios y maravillarse por ello, debemos nosotros también humillarnos, para ver lo maravilloso que Él es. Jesús les pedía que no buscaran un lugar acomodado para sí mismos, y que dieran valor e importancia a aquellos a los que otros veían como menos importantes. En el capítulo 19 de Mateo, nos cuenta que algunos trajeron a unos niños, para que pusiese las manos sobre ellos, y orase; y los discípulos les reprendieron.<br /><br />“Pero Jesús dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos.” En esa ocasión, los discípulos habían llamado la atención a los que habían traído a los niños hasta Jesús, y este dejó bien claro que el reino de Dios es para los humildes, y cada cual que quiera entrar en el reino de los cielos ha de depositar su confianza en Cristo. Jesús nos muestra la confianza de un niño como ejemplo a seguir para todo ser humano. <br /><br />Así que ¿quién es el mayor? El reino de los cielos no consiste en posicionarse para estar mejor. Mas Jesús dejó bien claro la diferencia entre el reino de este mundo y el reino de los cielos en Mateo 20 y Marcos 10:<br /><br />“Entonces Jesús, llamándolos, dijo: Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad. Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.” <br /><br />El ejemplo de Cristo es evidente. Filipenses 2 nos enseña así: “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.”<br /><br />¿Quieres ser grande en el reino de los cielos? Confía en Dios con todo tu ser, piensa en el bien de otros y muestra el amor de Dios a través de tu servicio.]]></itunes:summary><itunes:duration>363</itunes:duration><itunes:keywords>clasificación,comparación,discípulo,jesús,mayor,menor,primero,reino,siervo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b61117e898c6147d26c953338f91169b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Semana_Santa09-lunes de pascua</title><link>https://www.spreaker.com/episode/semana-santa09-lunes-de-pascua--17671530</link><description><![CDATA[Al caer la tarde después del domingo de resurrección, Lucas nos narra la historia de dos discípulos que iban andando hacia el pequeño pueblo de Emaús. Las noticias de los eventos de ese día les habían llegado y la verdad es que ya no sabían qué creer. La entrada de Jesús en Jerusalén les parecía ya un evento lejísimo en su memoria. Mientras iban andando, no podían evitar conversar sobre Jesús.<br /><br />Lucas 24 <br />Y he aquí, dos de ellos iban el mismo día a una aldea llamada Emaús, que estaba a sesenta estadios de Jerusalén. E iban hablando entre sí de todas aquellas cosas que habían acontecido.<br />Sucedió que mientras hablaban y discutían entre sí, Jesús mismo se acercó, y caminaba con ellos. Mas los ojos de ellos estaban velados, para que no le conociesen.<br /><br />Y les dijo: ¿Qué pláticas son estas que tenéis entre vosotros mientras camináis, y por qué estáis tristes?<br />Respondiendo uno de ellos, que se llamaba Cleofas, le dijo: ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no has sabido las cosas que en ella han acontecido en estos días?<br />Entonces él les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús nazareno, que fue varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo; y cómo le entregaron los principales sacerdotes y nuestros gobernantes a sentencia de muerte, y le crucificaron.<br />Pero nosotros esperábamos que él era el que había de redimir a Israel; y ahora, además de todo esto, hoy es ya el tercer día que esto ha acontecido. Aunque también nos han asombrado unas mujeres de entre nosotros, las que antes del día fueron al sepulcro;<br />y como no hallaron su cuerpo, vinieron diciendo que también habían visto visión de ángeles, quienes dijeron que él vive.<br />Y fueron algunos de los nuestros al sepulcro, y hallaron así como las mujeres habían dicho, pero a él no le vieron.<br /><br />Entonces él les dijo: ¡Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho!<br />¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria?<br /><br />Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían.<br /><br />Llegaron a la aldea adonde iban, y él hizo como que iba más lejos.<br />Mas ellos le obligaron a quedarse, diciendo: Quédate con nosotros, porque se hace tarde, y el día ya ha declinado. Entró, pues, a quedarse con ellos. Y aconteció que estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan y lo bendijo, lo partió, y les dio.<br />Entonces les fueron abiertos los ojos, y le reconocieron; mas él se desapareció de su vista.<br />Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?<br /><br />Y levantándose en la misma hora, volvieron a Jerusalén, y hallaron a los once reunidos, y a los que estaban con ellos, que decían: Ha resucitado el Señor verdaderamente, y ha aparecido a Simón.<br />Entonces ellos contaban las cosas que les habían acontecido en el camino, y cómo le habían reconocido al partir el pan.<br /><br />Mientras ellos aún hablaban de estas cosas, Jesús se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros. Entonces, espantados y atemorizados, pensaban que veían espíritu. Pero él les dijo: ¿Por qué estáis turbados, y vienen a vuestro corazón estos pensamientos?<br />Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo.<br /><br />Y diciendo esto, les mostró las manos y los pies. Y como todavía ellos, de gozo, no lo creían, y estaban maravillados, les dijo: ¿Tenéis aquí algo de comer?<br />Entonces le dieron parte de un pez asado, y un panal de miel. Y él lo tomó, y comió delante de ellos. Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos.<br />Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras;<br />y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.<br />Y vosotros sois testigos de estas cosas.<br /><br />He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto. Y los sacó fuera hasta Betania, y alzando sus manos, los bendijo.<br />Y aconteció que bendiciéndolos, se separó de ellos, y fue llevado arriba al cielo.<br />Ellos, después de haberle adorado, volvieron a Jerusalén con gran gozo;<br />y estaban siempre en el templo, alabando y bendiciendo a Dios. Amén.<br /><br />La tristeza de los discípulos el viernes se había convertido en gran gozo y alabanza. Si tú has conocido a Cristo, y estás confiando en lo que Él hizo por ti durante esa santa semana, el mismo gozo que experimentaron sus discípulos debería estar presente cada día de tu vida.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17671530</guid><pubDate>Mon, 06 Apr 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17671530/semana_santa09_lunes_de_pascua.mp3" length="6941017" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Al caer la tarde después del domingo de resurrección, Lucas nos narra la historia de dos discípulos que iban andando hacia el pequeño pueblo de Emaús. Las noticias de los eventos de ese día les habían llegado y la verdad es que ya no sabían qué creer....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Al caer la tarde después del domingo de resurrección, Lucas nos narra la historia de dos discípulos que iban andando hacia el pequeño pueblo de Emaús. Las noticias de los eventos de ese día les habían llegado y la verdad es que ya no sabían qué creer. La entrada de Jesús en Jerusalén les parecía ya un evento lejísimo en su memoria. Mientras iban andando, no podían evitar conversar sobre Jesús.<br /><br />Lucas 24 <br />Y he aquí, dos de ellos iban el mismo día a una aldea llamada Emaús, que estaba a sesenta estadios de Jerusalén. E iban hablando entre sí de todas aquellas cosas que habían acontecido.<br />Sucedió que mientras hablaban y discutían entre sí, Jesús mismo se acercó, y caminaba con ellos. Mas los ojos de ellos estaban velados, para que no le conociesen.<br /><br />Y les dijo: ¿Qué pláticas son estas que tenéis entre vosotros mientras camináis, y por qué estáis tristes?<br />Respondiendo uno de ellos, que se llamaba Cleofas, le dijo: ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no has sabido las cosas que en ella han acontecido en estos días?<br />Entonces él les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús nazareno, que fue varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo; y cómo le entregaron los principales sacerdotes y nuestros gobernantes a sentencia de muerte, y le crucificaron.<br />Pero nosotros esperábamos que él era el que había de redimir a Israel; y ahora, además de todo esto, hoy es ya el tercer día que esto ha acontecido. Aunque también nos han asombrado unas mujeres de entre nosotros, las que antes del día fueron al sepulcro;<br />y como no hallaron su cuerpo, vinieron diciendo que también habían visto visión de ángeles, quienes dijeron que él vive.<br />Y fueron algunos de los nuestros al sepulcro, y hallaron así como las mujeres habían dicho, pero a él no le vieron.<br /><br />Entonces él les dijo: ¡Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho!<br />¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria?<br /><br />Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían.<br /><br />Llegaron a la aldea adonde iban, y él hizo como que iba más lejos.<br />Mas ellos le obligaron a quedarse, diciendo: Quédate con nosotros, porque se hace tarde, y el día ya ha declinado. Entró, pues, a quedarse con ellos. Y aconteció que estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan y lo bendijo, lo partió, y les dio.<br />Entonces les fueron abiertos los ojos, y le reconocieron; mas él se desapareció de su vista.<br />Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?<br /><br />Y levantándose en la misma hora, volvieron a Jerusalén, y hallaron a los once reunidos, y a los que estaban con ellos, que decían: Ha resucitado el Señor verdaderamente, y ha aparecido a Simón.<br />Entonces ellos contaban las cosas que les habían acontecido en el camino, y cómo le habían reconocido al partir el pan.<br /><br />Mientras ellos aún hablaban de estas cosas, Jesús se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros. Entonces, espantados y atemorizados, pensaban que veían espíritu. Pero él les dijo: ¿Por qué estáis turbados, y vienen a vuestro corazón estos pensamientos?<br />Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo.<br /><br />Y diciendo esto, les mostró las manos y los pies. Y como todavía ellos, de gozo, no lo creían, y estaban maravillados, les dijo: ¿Tenéis aquí algo de comer?<br />Entonces le dieron parte de un pez asado, y un panal de miel. Y él lo tomó, y comió delante de ellos. Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos.<br />Entonces les...]]></itunes:summary><itunes:duration>405</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,estudio,lunes,maribel,pascua,ruiz,santa,semana</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/883bf4172a0d6124c49906afdbb12e98.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Semana_Santa08-domingo de resurreccion</title><link>https://www.spreaker.com/episode/semana-santa08-domingo-de-resurreccion--17671534</link><description><![CDATA[Antes del amanecer el primer día de la semana, encontramos guardias en la tumba y mujeres preparándose para ungir el cuerpo de Jesús. Ninguno de los dos grupos tenía idea de lo que estaba a punto de acontecer. El cuerpo que estaban guardando y que venían a ungir seria resucitado en gloria y saldría victorioso de aquella tumba.<br /><br />Lucas 24<br />El primer día de la semana, muy de mañana, vinieron al sepulcro, trayendo las especias aromáticas que habían preparado, y algunas otras mujeres con ellas. Y hallaron removida la piedra del sepulcro; y entrando, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús.<br /><br />Aconteció que estando ellas perplejas por esto, he aquí se pararon junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes;<br />y como tuvieron temor, y bajaron el rostro a tierra, les dijeron: <br />¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló, cuando aún estaba en Galilea, diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día.<br /><br />Entonces ellas se acordaron de sus palabras, y volviendo del sepulcro, dieron nuevas de todas estas cosas a los once, y a todos los demás. Eran María Magdalena, y Juana, y María madre de Jacobo, y las demás con ellas, quienes dijeron estas cosas a los apóstoles.<br />Mas a ellos les parecían locura las palabras de ellas, y no las creían. Pero levantándose Pedro, corrió al sepulcro; y cuando miró dentro, vio los lienzos solos, y se fue a casa maravillándose de lo que había sucedido.<br /><br />Vemos que el apóstol Juan cuenta cómo vivió él, con Pedro, el mismo acontecimiento. Juan 20<br /><br />El primer día de la semana, María Magdalena fue de mañana, siendo aún oscuro, al sepulcro; y vio quitada la piedra del sepulcro.<br />Entonces corrió, y fue a Simón Pedro y al otro discípulo, aquel al que amaba Jesús, y les dijo: Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto. Y salieron Pedro y el otro discípulo, y fueron al sepulcro.<br /><br />Corrían los dos juntos; pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro, y llegó primero al sepulcro. Y bajándose a mirar, vio los lienzos puestos allí, pero no entró.<br /><br />Luego llegó Simón Pedro tras él, y entró en el sepulcro, y vio los lienzos puestos allí, y el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús, no puesto con los lienzos, sino enrollado en un lugar aparte.<br />Entonces entró también el otro discípulo, que había venido primero al sepulcro; y vio, y creyó. Porque aún no habían entendido la Escritura, que era necesario que él resucitase de los muertos.<br /><br />Y volvieron los discípulos a los suyos. Pero María estaba fuera llorando junto al sepulcro; y mientras lloraba, se inclinó para mirar dentro del sepulcro; y vio a dos ángeles con vestiduras blancas, que estaban sentados el uno a la cabecera, y el otro a los pies, donde el cuerpo de Jesús había sido puesto.<br />Y le dijeron: Mujer, ¿por qué lloras? Les dijo: Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto.<br /><br />Cuando había dicho esto, se volvió, y vio a Jesús que estaba allí; mas no sabía que era Jesús.<br />Jesús le dijo: Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas? Ella, pensando que era el hortelano, le dijo: Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo lo llevaré.<br />Jesús le dijo: ¡María! Volviéndose ella, le dijo: ¡Raboni! (que quiere decir, Maestro).<br />Jesús le dijo: No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios.<br />Fue entonces María Magdalena para dar a los discípulos las nuevas de que había visto al Señor, y que él le había dicho estas cosas.<br /><br />El día domingo comenzó inmerso en tristeza, pero esta tristeza se transformaría en gloria cuando Cristo salió victorioso de la tumba, tal como había profetizado de sí mismo. En su conquista de la muerte, vemos su victoria sobre el pecado. Su sacrificio fue aceptado delante de Dios para poder ofrecernos perdón de pecados. Hoy tenemos motivo para celebrar. Nuestro Salvador ha resucitado. No está muerto. Vive para siempre, para interceder por nosotros delante de Dios.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17671534</guid><pubDate>Sun, 05 Apr 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17671534/semana_santa08_domingo_de_resurreccion.mp3" length="5845554" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Antes del amanecer el primer día de la semana, encontramos guardias en la tumba y mujeres preparándose para ungir el cuerpo de Jesús. Ninguno de los dos grupos tenía idea de lo que estaba a punto de acontecer. El cuerpo que estaban guardando y que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Antes del amanecer el primer día de la semana, encontramos guardias en la tumba y mujeres preparándose para ungir el cuerpo de Jesús. Ninguno de los dos grupos tenía idea de lo que estaba a punto de acontecer. El cuerpo que estaban guardando y que venían a ungir seria resucitado en gloria y saldría victorioso de aquella tumba.<br /><br />Lucas 24<br />El primer día de la semana, muy de mañana, vinieron al sepulcro, trayendo las especias aromáticas que habían preparado, y algunas otras mujeres con ellas. Y hallaron removida la piedra del sepulcro; y entrando, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús.<br /><br />Aconteció que estando ellas perplejas por esto, he aquí se pararon junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes;<br />y como tuvieron temor, y bajaron el rostro a tierra, les dijeron: <br />¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló, cuando aún estaba en Galilea, diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día.<br /><br />Entonces ellas se acordaron de sus palabras, y volviendo del sepulcro, dieron nuevas de todas estas cosas a los once, y a todos los demás. Eran María Magdalena, y Juana, y María madre de Jacobo, y las demás con ellas, quienes dijeron estas cosas a los apóstoles.<br />Mas a ellos les parecían locura las palabras de ellas, y no las creían. Pero levantándose Pedro, corrió al sepulcro; y cuando miró dentro, vio los lienzos solos, y se fue a casa maravillándose de lo que había sucedido.<br /><br />Vemos que el apóstol Juan cuenta cómo vivió él, con Pedro, el mismo acontecimiento. Juan 20<br /><br />El primer día de la semana, María Magdalena fue de mañana, siendo aún oscuro, al sepulcro; y vio quitada la piedra del sepulcro.<br />Entonces corrió, y fue a Simón Pedro y al otro discípulo, aquel al que amaba Jesús, y les dijo: Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto. Y salieron Pedro y el otro discípulo, y fueron al sepulcro.<br /><br />Corrían los dos juntos; pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro, y llegó primero al sepulcro. Y bajándose a mirar, vio los lienzos puestos allí, pero no entró.<br /><br />Luego llegó Simón Pedro tras él, y entró en el sepulcro, y vio los lienzos puestos allí, y el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús, no puesto con los lienzos, sino enrollado en un lugar aparte.<br />Entonces entró también el otro discípulo, que había venido primero al sepulcro; y vio, y creyó. Porque aún no habían entendido la Escritura, que era necesario que él resucitase de los muertos.<br /><br />Y volvieron los discípulos a los suyos. Pero María estaba fuera llorando junto al sepulcro; y mientras lloraba, se inclinó para mirar dentro del sepulcro; y vio a dos ángeles con vestiduras blancas, que estaban sentados el uno a la cabecera, y el otro a los pies, donde el cuerpo de Jesús había sido puesto.<br />Y le dijeron: Mujer, ¿por qué lloras? Les dijo: Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto.<br /><br />Cuando había dicho esto, se volvió, y vio a Jesús que estaba allí; mas no sabía que era Jesús.<br />Jesús le dijo: Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas? Ella, pensando que era el hortelano, le dijo: Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo lo llevaré.<br />Jesús le dijo: ¡María! Volviéndose ella, le dijo: ¡Raboni! (que quiere decir, Maestro).<br />Jesús le dijo: No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios.<br />Fue entonces María Magdalena para dar a los discípulos las nuevas de que había visto al Señor, y que él le había dicho estas cosas.<br /><br />El día domingo comenzó inmerso en tristeza, pero esta tristeza se transformaría en gloria cuando Cristo salió victorioso de la tumba, tal como había profetizado de sí mismo. 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Nos cuenta la Biblia lo siguiente en Lucas 23:50-56:<br /><br />Había un varón llamado José, de Arimatea, ciudad de Judea, el cual era miembro del concilio, varón bueno y justo.<br />Este, que también esperaba el reino de Dios, y no había consentido en el acuerdo ni en los hechos de ellos, fue a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús.<br />Y quitándolo, lo envolvió en una sábana, y lo puso en un sepulcro abierto en una peña, en el cual aún no se había puesto a nadie.<br />Era día de la preparación, y estaba para comenzar el día de reposo.<br />Y las mujeres que habían venido con él desde Galilea, siguieron también, y vieron el sepulcro, y cómo fue puesto su cuerpo.<br />Y vueltas, prepararon especias aromáticas y ungüentos; y descansaron el día de reposo, conforme al mandamiento.<br /><br />José de Arimatea no era el único que estuvo presente para acoger el cuerpo de Jesús. También lo acompañó Nicodemo, el líder de los judíos que había venido a Jesús de noche tres años antes. Jesús le había hablado de su necesidad de nacer de nuevo en Juan 19:39-42<br />39 También Nicodemo, el que antes había visitado a Jesús de noche, vino trayendo un compuesto de mirra y de áloes, como cien libras.<br />40 Tomaron, pues, el cuerpo de Jesús, y lo envolvieron en lienzos con especias aromáticas, según es costumbre sepultar entre los judíos.<br />41 Y en el lugar donde había sido crucificado, había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el cual aún no había sido puesto ninguno.<br />42 Allí, pues, por causa de la preparación de la pascua de los judíos, y porque aquel sepulcro estaba cerca, pusieron a Jesús.<br /><br />Pero ¿dónde estaban los otros discípulos? ¿Qué había pasado con Pedro, el que estaba dispuesto a morir por él, y así lo había declarado delante de los demás? La última vez que habíamos leído de Pedro, fue después de que hubiera negado a Cristo tres veces, y cuando cantó el gallo, salió llorando amargamente. Los discípulos de Jesús están esparcidos, tal como había profetizado de ellos Zacarías cuando dijo: “Hiere al pastor, y serán dispersadas las ovejas” (13:7). <br /><br />Muchas veces nosotros nos encontramos en la misma situación cuando estamos en medio de la prueba. Nos es difícil en los momentos de incertidumbre recordar las promesas de Dios y creer que hay esperanza. Los pobres discípulos estaban deprimidos porque todos sus planes parecían haber fracasado. Pero era sólo sábado, y ¡pronto llegaría el domingo!]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17671531</guid><pubDate>Sat, 04 Apr 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17671531/semana_santa07_sa_bado.mp3" length="3763217" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Antes del anochecer del viernes, cuando comenzaba el día de reposo para los judíos, el cuerpo de Cristo debía estar en la sepultura. 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Había un varón llamado José, de Arimatea, ciudad de Judea, el...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Antes del anochecer del viernes, cuando comenzaba el día de reposo para los judíos, el cuerpo de Cristo debía estar en la sepultura. Nos cuenta la Biblia lo siguiente en Lucas 23:50-56:<br /><br />Había un varón llamado José, de Arimatea, ciudad de Judea, el cual era miembro del concilio, varón bueno y justo.<br />Este, que también esperaba el reino de Dios, y no había consentido en el acuerdo ni en los hechos de ellos, fue a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús.<br />Y quitándolo, lo envolvió en una sábana, y lo puso en un sepulcro abierto en una peña, en el cual aún no se había puesto a nadie.<br />Era día de la preparación, y estaba para comenzar el día de reposo.<br />Y las mujeres que habían venido con él desde Galilea, siguieron también, y vieron el sepulcro, y cómo fue puesto su cuerpo.<br />Y vueltas, prepararon especias aromáticas y ungüentos; y descansaron el día de reposo, conforme al mandamiento.<br /><br />José de Arimatea no era el único que estuvo presente para acoger el cuerpo de Jesús. También lo acompañó Nicodemo, el líder de los judíos que había venido a Jesús de noche tres años antes. Jesús le había hablado de su necesidad de nacer de nuevo en Juan 19:39-42<br />39 También Nicodemo, el que antes había visitado a Jesús de noche, vino trayendo un compuesto de mirra y de áloes, como cien libras.<br />40 Tomaron, pues, el cuerpo de Jesús, y lo envolvieron en lienzos con especias aromáticas, según es costumbre sepultar entre los judíos.<br />41 Y en el lugar donde había sido crucificado, había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el cual aún no había sido puesto ninguno.<br />42 Allí, pues, por causa de la preparación de la pascua de los judíos, y porque aquel sepulcro estaba cerca, pusieron a Jesús.<br /><br />Pero ¿dónde estaban los otros discípulos? ¿Qué había pasado con Pedro, el que estaba dispuesto a morir por él, y así lo había declarado delante de los demás? La última vez que habíamos leído de Pedro, fue después de que hubiera negado a Cristo tres veces, y cuando cantó el gallo, salió llorando amargamente. Los discípulos de Jesús están esparcidos, tal como había profetizado de ellos Zacarías cuando dijo: “Hiere al pastor, y serán dispersadas las ovejas” (13:7). <br /><br />Muchas veces nosotros nos encontramos en la misma situación cuando estamos en medio de la prueba. Nos es difícil en los momentos de incertidumbre recordar las promesas de Dios y creer que hay esperanza. Los pobres discípulos estaban deprimidos porque todos sus planes parecían haber fracasado. Pero era sólo sábado, y ¡pronto llegaría el domingo!]]></itunes:summary><itunes:duration>206</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,estudio,maribel,sábado,santa,semana</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/a3d23e2ce47b41ed94eec7a549a785d3.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Semana_Santa06-viernes</title><link>https://www.spreaker.com/episode/semana-santa06-viernes--17671532</link><description><![CDATA[Esa misma noche del jueves, cuando ya había anochecido, y justo después de que Jesús pasara el tiempo de oración en el huerto, se oyó un alboroto. Nos dice Lucas 22 y 23<br /><br />47 Mientras él aún hablaba, se presentó una turba; y el que se llamaba Judas, uno de los doce, iba al frente de ellos; y se acercó hasta Jesús para besarle. Entonces Jesús le dijo: Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del Hombre?<br />Viendo los que estaban con él lo que había de acontecer, le dijeron: Señor, ¿heriremos a espada?<br />Y uno de ellos hirió a un siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha.<br />Entonces respondiendo Jesús, dijo: Basta ya; dejad. Y tocando su oreja, le sanó.<br />Y Jesús dijo a los principales sacerdotes, a los jefes de la guardia del templo y a los ancianos, que habían venido contra él: ¿Como contra un ladrón habéis salido con espadas y palos?<br />Habiendo estado con vosotros cada día en el templo, no extendisteis las manos contra mí; mas esta es vuestra hora, y la potestad de las tinieblas.<br /><br />54 Y prendiéndole, le llevaron, y le condujeron a casa del sumo sacerdote. Y Pedro le seguía de lejos.<br />55 Y habiendo ellos encendido fuego en medio del patio, se sentaron alrededor; y Pedro se sentó también entre ellos.<br />Pero una criada, al verle sentado al fuego, se fijó en él, y dijo: También éste estaba con él.<br />Pero él lo negó, diciendo: Mujer, no lo conozco.<br />Un poco después, viéndole otro, dijo: Tú también eres de ellos. Y Pedro dijo: Hombre, no lo soy.<br />Como una hora después, otro afirmaba, diciendo: Verdaderamente también éste estaba con él, porque es galileo.<br />Y Pedro dijo: Hombre, no sé lo que dices. Y en seguida, mientras él todavía hablaba, el gallo cantó.<br />Entonces, vuelto el Señor, miró a Pedro; y Pedro se acordó de la palabra del Señor, que le había dicho: Antes que el gallo cante, me negarás tres veces.<br />Y Pedro, saliendo fuera, lloró amargamente. <br />Y los hombres que custodiaban a Jesús se burlaban de él y le golpeaban;<br />y vendándole los ojos, le golpeaban el rostro, y le preguntaban, diciendo: Profetiza, ¿quién es el que te golpeó?<br />Y decían otras muchas cosas injuriándole.<br /><br />Cuando era de día, se juntaron los ancianos del pueblo, los principales sacerdotes y los escribas, y le trajeron al concilio, diciendo:<br />¿Eres tú el Cristo? Dínoslo. Y les dijo: Si os lo dijere, no creeréis; y también si os preguntare, no me responderéis, ni me soltaréis.<br />Pero desde ahora el Hijo del Hombre se sentará a la diestra del poder de Dios.<br /><br />Dijeron todos: ¿Luego eres tú el Hijo de Dios? Y él les dijo: Vosotros decís que lo soy.<br />Entonces ellos dijeron: ¿Qué más testimonio necesitamos? porque nosotros mismos lo hemos oído de su boca.<br /><br />Lucas 23<br />Levantándose entonces toda la muchedumbre de ellos, llevaron a Jesús a Pilato. Y comenzaron a acusarle, diciendo: A éste hemos hallado que pervierte a la nación, y que prohibe dar tributo a César, diciendo que él mismo es el Cristo, un rey.<br />Entonces Pilato le preguntó, diciendo: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Y respondiéndole él, dijo: Tú lo dices.<br />Y Pilato dijo a los principales sacerdotes, y a la gente: Ningún delito hallo en este hombre.<br />Pero ellos porfiaban, diciendo: Alborota al pueblo, enseñando por toda Judea, comenzando desde Galilea hasta aquí.<br /><br />Entonces Pilato, oyendo decir, Galilea, preguntó si el hombre era galileo.<br />Y al saber que era de la jurisdicción de Herodes, le remitió a Herodes, que en aquellos días también estaba en Jerusalén.<br />Herodes, viendo a Jesús, se alegró mucho, porque hacía tiempo que deseaba verle; porque había oído muchas cosas acerca de él, y esperaba verle hacer alguna señal.<br />Y le hacía muchas preguntas, pero él nada le respondió.<br />Y estaban los principales sacerdotes y los escribas acusándole con gran ímpetu.<br />Entonces Herodes con sus soldados le menospreció y escarneció, vistiéndole de una ropa espléndida; y volvió a enviarle a Pilato.<br />Y se hicieron amigos Pilato y Herodes aquel día; porque antes estaban enemistados entre sí.<br /><br />Entonces Pilato, convocando a los principales sacerdotes, a los gobernantes, y al pueblo,<br />les dijo: Me habéis presentado a éste como un hombre que perturba al pueblo; pero habiéndole interrogado yo delante de vosotros, no he hallado en este hombre delito alguno de aquellos de que le acusáis.<br />Y ni aun Herodes, porque os remití a él; y he aquí, nada digno de muerte ha hecho este hombre. Le soltaré, pues, después de castigarle.<br />Y tenía necesidad de soltarles uno en cada fiesta. Mas toda la multitud dio voces a una, diciendo: ¡Fuera con éste, y suéltanos a Barrabás! Este había sido echado en la cárcel por sedición en la ciudad, y por un homicidio.<br /><br />Les habló otra vez Pilato, queriendo soltar a Jesús; pero ellos volvieron a dar voces, diciendo: ¡Crucifícale, crucifícale!<br />Él les dijo por tercera vez: ¿Pues qué mal ha hecho éste? Ningún delito digno de muerte he hallado en él; le castigaré, pues, y le soltaré.<br /><br />Mas ellos instaban a grandes voces, pidiendo que fuese crucificado. Y las voces de ellos y de los principales sacerdotes prevalecieron.<br />Entonces Pilato sentenció que se hiciese lo que ellos pedían; y les soltó a aquel que había sido echado en la cárcel por sedición y homicidio, a quien habían pedido; y entregó a Jesús a la voluntad de ellos.<br /><br />Y llevándole, tomaron a cierto Simón de Cirene, que venía del campo, y le pusieron encima la cruz para que la llevase tras Jesús.<br />Y le seguía gran multitud del pueblo, y de mujeres que lloraban y hacían lamentación por él.<br />Pero Jesús, vuelto hacia ellas, les dijo: Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, sino llorad por vosotras mismas y por vuestros hijos.<br />Porque he aquí vendrán días en que dirán: Bienaventuradas las estériles, y los vientres que no concibieron, y los pechos que no criaron. Entonces comenzarán a decir a los montes: Caed sobre nosotros; y a los collados: Cubridnos. Porque si en el árbol verde hacen estas cosas, ¿en el seco, qué no se hará?<br /><br />Llevaban también con él a otros dos, que eran malhechores, para ser muertos.<br />Y cuando llegaron al lugar llamado de la Calavera, le crucificaron allí, y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda.<br />Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. <br /><br />Y repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes. Y el pueblo estaba mirando; y aun los gobernantes se burlaban de él, diciendo: A otros salvó; sálvese a sí mismo, si éste es el Cristo, el escogido de Dios.<br /><br />Los soldados también le escarnecían, acercándose y presentándole vinagre, y diciendo: Si tú eres el Rey de los judíos, sálvate a ti mismo.<br /><br />Había también sobre él un título escrito con letras griegas, latinas y hebreas: ESTE ES EL REY DE LOS JUDÍOS.<br /><br />Y uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros. <br />Respondiendo el otro, le reprendió, diciendo: ¿Ni aun temes tú a Dios, estando en la misma condenación?<br />Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; mas éste ningún mal hizo.<br />Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.<br />Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.<br /><br />Cuando era como la hora sexta, hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. Y el sol se oscureció, y el velo del templo se rasgó por la mitad. Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró.<br />Cuando el centurión vio lo que había acontecido, dio gloria a Dios, diciendo: Verdaderamente este hombre era justo.<br />Y toda la multitud de los que estaban presentes en este espectáculo, viendo lo que había acontecido, se volvían golpeándose el pecho.<br />Pero todos sus conocidos, y las mujeres que le habían seguido desde Galilea, estaban lejos mirando estas cosas.<br /><br />Jesús pasó toda la noche del jueves y la mañana del viernes recibiendo los abusos y acusaciones de los que le odiaban. Fue llevado delante del Sanhedrín, luego Pilato y Herodes y cada uno le examinaba]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17671532</guid><pubDate>Fri, 03 Apr 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17671532/semana_santa06_viernes.mp3" length="12241520" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Esa misma noche del jueves, cuando ya había anochecido, y justo después de que Jesús pasara el tiempo de oración en el huerto, se oyó un alboroto. Nos dice Lucas 22 y 23

47 Mientras él aún hablaba, se presentó una turba; y el que se llamaba Judas,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Esa misma noche del jueves, cuando ya había anochecido, y justo después de que Jesús pasara el tiempo de oración en el huerto, se oyó un alboroto. Nos dice Lucas 22 y 23<br /><br />47 Mientras él aún hablaba, se presentó una turba; y el que se llamaba Judas, uno de los doce, iba al frente de ellos; y se acercó hasta Jesús para besarle. Entonces Jesús le dijo: Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del Hombre?<br />Viendo los que estaban con él lo que había de acontecer, le dijeron: Señor, ¿heriremos a espada?<br />Y uno de ellos hirió a un siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha.<br />Entonces respondiendo Jesús, dijo: Basta ya; dejad. Y tocando su oreja, le sanó.<br />Y Jesús dijo a los principales sacerdotes, a los jefes de la guardia del templo y a los ancianos, que habían venido contra él: ¿Como contra un ladrón habéis salido con espadas y palos?<br />Habiendo estado con vosotros cada día en el templo, no extendisteis las manos contra mí; mas esta es vuestra hora, y la potestad de las tinieblas.<br /><br />54 Y prendiéndole, le llevaron, y le condujeron a casa del sumo sacerdote. Y Pedro le seguía de lejos.<br />55 Y habiendo ellos encendido fuego en medio del patio, se sentaron alrededor; y Pedro se sentó también entre ellos.<br />Pero una criada, al verle sentado al fuego, se fijó en él, y dijo: También éste estaba con él.<br />Pero él lo negó, diciendo: Mujer, no lo conozco.<br />Un poco después, viéndole otro, dijo: Tú también eres de ellos. Y Pedro dijo: Hombre, no lo soy.<br />Como una hora después, otro afirmaba, diciendo: Verdaderamente también éste estaba con él, porque es galileo.<br />Y Pedro dijo: Hombre, no sé lo que dices. Y en seguida, mientras él todavía hablaba, el gallo cantó.<br />Entonces, vuelto el Señor, miró a Pedro; y Pedro se acordó de la palabra del Señor, que le había dicho: Antes que el gallo cante, me negarás tres veces.<br />Y Pedro, saliendo fuera, lloró amargamente. <br />Y los hombres que custodiaban a Jesús se burlaban de él y le golpeaban;<br />y vendándole los ojos, le golpeaban el rostro, y le preguntaban, diciendo: Profetiza, ¿quién es el que te golpeó?<br />Y decían otras muchas cosas injuriándole.<br /><br />Cuando era de día, se juntaron los ancianos del pueblo, los principales sacerdotes y los escribas, y le trajeron al concilio, diciendo:<br />¿Eres tú el Cristo? Dínoslo. Y les dijo: Si os lo dijere, no creeréis; y también si os preguntare, no me responderéis, ni me soltaréis.<br />Pero desde ahora el Hijo del Hombre se sentará a la diestra del poder de Dios.<br /><br />Dijeron todos: ¿Luego eres tú el Hijo de Dios? Y él les dijo: Vosotros decís que lo soy.<br />Entonces ellos dijeron: ¿Qué más testimonio necesitamos? porque nosotros mismos lo hemos oído de su boca.<br /><br />Lucas 23<br />Levantándose entonces toda la muchedumbre de ellos, llevaron a Jesús a Pilato. Y comenzaron a acusarle, diciendo: A éste hemos hallado que pervierte a la nación, y que prohibe dar tributo a César, diciendo que él mismo es el Cristo, un rey.<br />Entonces Pilato le preguntó, diciendo: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Y respondiéndole él, dijo: Tú lo dices.<br />Y Pilato dijo a los principales sacerdotes, y a la gente: Ningún delito hallo en este hombre.<br />Pero ellos porfiaban, diciendo: Alborota al pueblo, enseñando por toda Judea, comenzando desde Galilea hasta aquí.<br /><br />Entonces Pilato, oyendo decir, Galilea, preguntó si el hombre era galileo.<br />Y al saber que era de la jurisdicción de Herodes, le remitió a Herodes, que en aquellos días también estaba en Jerusalén.<br />Herodes, viendo a Jesús, se alegró mucho, porque hacía tiempo que deseaba verle; porque había oído muchas cosas acerca de él, y esperaba verle hacer alguna señal.<br />Y le hacía muchas preguntas, pero él nada le respondió.<br />Y estaban los principales sacerdotes y los escribas acusándole con gran ímpetu.<br />Entonces Herodes con sus soldados le menospreció y escarneció, vistiéndole de una ropa...]]></itunes:summary><itunes:duration>736</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,estudio,maribel,ruiz,santa,semana,viernes</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/a3d23e2ce47b41ed94eec7a549a785d3.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Semana_Santa05-jueves</title><link>https://www.spreaker.com/episode/semana-santa05-jueves--17671533</link><description><![CDATA[Hasta este punto en la semana, Jesús había estado enseñando en el templo todos los días. Ya no volvía a Betanía por la noche sino que acampaba con sus discípulos en Getsemaní, un huerto en las laderas del monte de los olivos. Ahora, el jueves por la tarde, se preparaba para celebrar la cena pascual con sus discípulos en un aposento alto en la ciudad.<br /><br />Lucas 22:7-46<br />“Llegó el día de los panes sin levadura, en el cual era necesario sacrificar el cordero de la pascua.<br />Y Jesús envió a Pedro y a Juan, diciendo: Id, preparadnos la pascua para que la comamos.<br />Ellos le dijeron: ¿Dónde quieres que la preparemos?<br />Él les dijo: He aquí, al entrar en la ciudad os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle hasta la casa donde entrare, y decid al padre de familia de esa casa: El Maestro te dice: ¿Dónde está el aposento donde he de comer la pascua con mis discípulos?<br />Entonces él os mostrará un gran aposento alto ya dispuesto; preparad allí.<br />Fueron, pues, y hallaron como les había dicho; y prepararon la pascua. Cuando era la hora, se sentó a la mesa, y con él los apóstoles.<br />Y les dijo: ¡Cuánto he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca!<br /><br />Jesús hizo algo inesperado después de esta cena. Utilizando los elementos de la cena, el pan sin levadura y el fruto de la vid, Jesús estableció una representación de lo que ocurriría el día siguiente. Su cuerpo sería roto y su sangre derramada en una cruz romana.<br /><br />Porque os digo que no la comeré más, hasta que se cumpla en el reino de Dios.<br />Y habiendo tomado la copa, dio gracias, y dijo: Tomad esto, y repartidlo entre vosotros; porque os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta que el reino de Dios venga.<br />Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí.<br /><br />De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama. Mas he aquí, la mano del que me entrega está conmigo en la mesa. A la verdad el Hijo del Hombre va, según lo que está determinado; pero ¡ay de aquel hombre por quien es entregado!<br />Entonces ellos comenzaron a discutir entre sí, quién de ellos sería el que había de hacer esto.<br /><br />Parece difícil que en un momento tan sobrio, los discípulos podrían estar preocupados por el tema de su posición en el futuro reino de Cristo, pero así fuen. Jesús les había lavado los pies porque ninguno de ellos estaba dispuesto a hacer el trabajo de un siervo, pero de alguna forma todavía no habían captado el mensaje de la humildad de su Maestro.<br /><br />Hubo también entre ellos una disputa sobre quién de ellos sería el mayor.<br />Pero él les dijo: Los reyes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que sobre ellas tienen autoridad son llamados bienhechores;<br />mas no así vosotros, sino sea el mayor entre vosotros como el más joven, y el que dirige, como el que sirve.<br />Porque, ¿cuál es mayor, el que se sienta a la mesa, o el que sirve? ¿No es el que se sienta a la mesa? Mas yo estoy entre vosotros como el que sirve. Pero vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis pruebas. Yo, pues, os asigno un reino, como mi Padre me lo asignó a mí, para que comáis y bebáis a mi mesa en mi reino, y os sentéis en tronos juzgando a las doce tribus de Israel.<br /><br />Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos. El le dijo: Señor, dispuesto estoy a ir contigo no sólo a la cárcel, sino también a la muerte. Y él le dijo: Pedro, te digo que el gallo no cantará hoy antes que tú niegues tres veces que me conoces.<br /><br />Y a ellos dijo: Cuando os envié sin bolsa, sin alforja, y sin calzado, ¿os faltó algo? Ellos dijeron: Nada.<br />Y les dijo: Pues ahora, el que tiene bolsa, tómela, y también la alforja; y el que no tiene espada, venda su capa y compre una.<br />Porque os digo que es necesario que se cumpla todavía en mí aquello que está escrito: Y fue contado con los inicuos; porque lo que está escrito de mí, tiene cumplimiento. Entonces ellos dijeron: Señor, aquí hay dos espadas. Y él les dijo: Basta.<br /><br />Y saliendo, se fue, como solía, al monte de los Olivos; y sus discípulos también le siguieron.<br />Cuando llegó a aquel lugar, les dijo: Orad que no entréis en tentación.<br />Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró, diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.<br />Y se le apareció un ángel del cielo para fortalecerle. Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.<br />Cuando se levantó de la oración, y vino a sus discípulos, los halló durmiendo a causa de la tristeza; y les dijo: ¿Por qué dormís? Levantaos, y orad para que no entréis en tentación.”<br /><br />Mucho sucedió aquel día en el que comerían el cordero de la pascua. Los discípulos buscaron el lugar y el cordero, lo prepararon, y pudieron juntarse esa noche a comer con el Señor lo que se denomina hasta hoy la última cena. Jesús sabía lo que seguiría a esta cena. Sabía que su hora llegaba. Mas sus discípulos no lo anticipaban. Para ellos era otra pascua más. Aunque Jesús les estaba avisando de lo que venía, ellos no llegaban a entenderlo. Quizás por eso seguían discutiendo sobre quien era el mayor entre ellos, quien podría ser el que no seguía al Señor con todo su corazón, o cuántas espadas tenían en posesión. El hecho de que no llegaban a entender lo que se acercaba explica que después de cenar, cuando fueron al huerto a orar, los discípulos se quedaran dormidos mientras Jesús agonizaba en oración. Su Padre sí sabía lo que venía, y le envió un ángel que lo fortaleciera. Jesús, fortalecido y dispuesto a llevar a cabo la obra a la que había venido aquí a la tierra, despertó a sus discípulos y los animó a orar, para no entrar en tentación. Simón Pedro, el que pensaba estar firme, el que prometió seguir a Cristo hasta la muerte no sabía que una gran tentación se le iba a echar encima. <br /><br />¿Estás tú atento a las tentaciones que puedan avecinarse? ¿Pasas tiempo en oración para ser fortalecido? Es fácil descuidarnos cuando no entendemos que se aproxima la prueba. Quizás por eso el Señor nos exhorta a velar en oración. No que debemos orar y no dormir, pero recordemos que nuestra fuerza para superar las pruebas viene de Dios. No seamos como los discípulos esa noche en Getsemaní, porque perderemos la oportunidad de fortalecernos en el poder de la fuerza de Dios.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17671533</guid><pubDate>Thu, 02 Apr 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17671533/semana_santa05_jueves.mp3" length="8912892" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Hasta este punto en la semana, Jesús había estado enseñando en el templo todos los días. Ya no volvía a Betanía por la noche sino que acampaba con sus discípulos en Getsemaní, un huerto en las laderas del monte de los olivos. Ahora, el jueves por la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Hasta este punto en la semana, Jesús había estado enseñando en el templo todos los días. Ya no volvía a Betanía por la noche sino que acampaba con sus discípulos en Getsemaní, un huerto en las laderas del monte de los olivos. Ahora, el jueves por la tarde, se preparaba para celebrar la cena pascual con sus discípulos en un aposento alto en la ciudad.<br /><br />Lucas 22:7-46<br />“Llegó el día de los panes sin levadura, en el cual era necesario sacrificar el cordero de la pascua.<br />Y Jesús envió a Pedro y a Juan, diciendo: Id, preparadnos la pascua para que la comamos.<br />Ellos le dijeron: ¿Dónde quieres que la preparemos?<br />Él les dijo: He aquí, al entrar en la ciudad os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle hasta la casa donde entrare, y decid al padre de familia de esa casa: El Maestro te dice: ¿Dónde está el aposento donde he de comer la pascua con mis discípulos?<br />Entonces él os mostrará un gran aposento alto ya dispuesto; preparad allí.<br />Fueron, pues, y hallaron como les había dicho; y prepararon la pascua. Cuando era la hora, se sentó a la mesa, y con él los apóstoles.<br />Y les dijo: ¡Cuánto he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca!<br /><br />Jesús hizo algo inesperado después de esta cena. Utilizando los elementos de la cena, el pan sin levadura y el fruto de la vid, Jesús estableció una representación de lo que ocurriría el día siguiente. Su cuerpo sería roto y su sangre derramada en una cruz romana.<br /><br />Porque os digo que no la comeré más, hasta que se cumpla en el reino de Dios.<br />Y habiendo tomado la copa, dio gracias, y dijo: Tomad esto, y repartidlo entre vosotros; porque os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta que el reino de Dios venga.<br />Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí.<br /><br />De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama. Mas he aquí, la mano del que me entrega está conmigo en la mesa. A la verdad el Hijo del Hombre va, según lo que está determinado; pero ¡ay de aquel hombre por quien es entregado!<br />Entonces ellos comenzaron a discutir entre sí, quién de ellos sería el que había de hacer esto.<br /><br />Parece difícil que en un momento tan sobrio, los discípulos podrían estar preocupados por el tema de su posición en el futuro reino de Cristo, pero así fuen. Jesús les había lavado los pies porque ninguno de ellos estaba dispuesto a hacer el trabajo de un siervo, pero de alguna forma todavía no habían captado el mensaje de la humildad de su Maestro.<br /><br />Hubo también entre ellos una disputa sobre quién de ellos sería el mayor.<br />Pero él les dijo: Los reyes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que sobre ellas tienen autoridad son llamados bienhechores;<br />mas no así vosotros, sino sea el mayor entre vosotros como el más joven, y el que dirige, como el que sirve.<br />Porque, ¿cuál es mayor, el que se sienta a la mesa, o el que sirve? ¿No es el que se sienta a la mesa? Mas yo estoy entre vosotros como el que sirve. Pero vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis pruebas. Yo, pues, os asigno un reino, como mi Padre me lo asignó a mí, para que comáis y bebáis a mi mesa en mi reino, y os sentéis en tronos juzgando a las doce tribus de Israel.<br /><br />Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos. El le dijo: Señor, dispuesto estoy a ir contigo no sólo a la cárcel, sino también a la muerte. Y él le dijo: Pedro, te digo que el gallo no cantará hoy antes que tú niegues tres veces que me conoces.<br /><br />Y a ellos dijo: Cuando os envié sin bolsa, sin alforja, y sin calzado, ¿os faltó algo? 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Esto molestaba a los fariseos y los escribas, líderes religiosos de la época. <br />La profecía decía que el Cristo, el Mesías debía venir del linaje del rey David. <br /><br />“Entonces él les dijo: ¿Cómo dicen que el Cristo es hijo de David?<br /><br />Pues el mismo David dice en el libro de los Salmos:  Dijo el Señor a mi Señor:  Siéntate a mi diestra,<br />Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies. David, pues, le llama Señor; ¿cómo entonces es su hijo?”<br /><br />Jesús esta diciendo. David llamó al Mesías que había de venir, Señor, poniéndose bajo su autoridad. ¿Así que, quién sería realmente el Mesías? No era hijo de David en el sentido en que David sería superior al Mesías, sino que Mesías el Cristo era mucho superior a David, ya que David mismo lo llamó Señor.”<br /><br />Esto causaba gran revuelto entre estos líderes. Pero Jesús continuó acusando a los escribas de no creer las Escrituras que ellos mismos copiaban. Lucas 20: 45-47:<br /><br />“Y oyéndole todo el pueblo, dijo a sus discípulos:<br />Guardaos de los escribas, que gustan de andar con ropas largas, y aman las salutaciones en las plazas, y las primeras sillas en las sinagogas, y los primeros asientos en las cenas;<br />que devoran las casas de las viudas, y por pretexto hacen largas oraciones; éstos recibirán mayor condenación.”<br /><br />Este mismo día miércoles, algo estaba ocurriendo entre los discípulos de Jesús. Judas, el que había establecido con JEsús durante estos últimos tres años, estaba tramando un plan que revelaba su verdadera identidad. <br /><br />Lucas 22:1-6<br />Estaba cerca la fiesta de los panes sin levadura, que se llama la pascua.<br />Y los principales sacerdotes y los escribas buscaban cómo matarle; porque temían al pueblo.<br /><br />Y entró Satanás en Judas, por sobrenombre Iscariote, el cual era uno del número de los doce;<br />y éste fue y habló con los principales sacerdotes, y con los jefes de la guardia, de cómo se lo entregaría.<br />Ellos se alegraron, y convinieron en darle dinero.<br />Y él se comprometió, y buscaba una oportunidad para entregárselo a espaldas del pueblo.<br /><br />¿Cómo era posible que alguien que se había sentado a los pies de Jesús y había escuchado la enseñanza de la boca de Dios mismo pudiera traicionarlo asI? ¿Cuántas personas escuchan la Palabra de Dios y rechazan a Cristo? En Jeremías 2:13 Dios dice: “Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua.” Y Judas es uno de estos que dejó al Mesías, la fuente de agua viva, y fue intentando saciarse en cisternas que no podían contener el agua.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17641367</guid><pubDate>Wed, 01 Apr 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17641367/semana_santa04_miercoles.mp3" length="3996022" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Jesús se estaba identificando claramente como Dios. Esto molestaba a los fariseos y los escribas, líderes religiosos de la época. 
La profecía decía que el Cristo, el Mesías debía venir del linaje del rey David. 

“Entonces él les dijo: ¿Cómo dicen...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Jesús se estaba identificando claramente como Dios. Esto molestaba a los fariseos y los escribas, líderes religiosos de la época. <br />La profecía decía que el Cristo, el Mesías debía venir del linaje del rey David. <br /><br />“Entonces él les dijo: ¿Cómo dicen que el Cristo es hijo de David?<br /><br />Pues el mismo David dice en el libro de los Salmos:  Dijo el Señor a mi Señor:  Siéntate a mi diestra,<br />Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies. David, pues, le llama Señor; ¿cómo entonces es su hijo?”<br /><br />Jesús esta diciendo. David llamó al Mesías que había de venir, Señor, poniéndose bajo su autoridad. ¿Así que, quién sería realmente el Mesías? No era hijo de David en el sentido en que David sería superior al Mesías, sino que Mesías el Cristo era mucho superior a David, ya que David mismo lo llamó Señor.”<br /><br />Esto causaba gran revuelto entre estos líderes. Pero Jesús continuó acusando a los escribas de no creer las Escrituras que ellos mismos copiaban. Lucas 20: 45-47:<br /><br />“Y oyéndole todo el pueblo, dijo a sus discípulos:<br />Guardaos de los escribas, que gustan de andar con ropas largas, y aman las salutaciones en las plazas, y las primeras sillas en las sinagogas, y los primeros asientos en las cenas;<br />que devoran las casas de las viudas, y por pretexto hacen largas oraciones; éstos recibirán mayor condenación.”<br /><br />Este mismo día miércoles, algo estaba ocurriendo entre los discípulos de Jesús. Judas, el que había establecido con JEsús durante estos últimos tres años, estaba tramando un plan que revelaba su verdadera identidad. <br /><br />Lucas 22:1-6<br />Estaba cerca la fiesta de los panes sin levadura, que se llama la pascua.<br />Y los principales sacerdotes y los escribas buscaban cómo matarle; porque temían al pueblo.<br /><br />Y entró Satanás en Judas, por sobrenombre Iscariote, el cual era uno del número de los doce;<br />y éste fue y habló con los principales sacerdotes, y con los jefes de la guardia, de cómo se lo entregaría.<br />Ellos se alegraron, y convinieron en darle dinero.<br />Y él se comprometió, y buscaba una oportunidad para entregárselo a espaldas del pueblo.<br /><br />¿Cómo era posible que alguien que se había sentado a los pies de Jesús y había escuchado la enseñanza de la boca de Dios mismo pudiera traicionarlo asI? ¿Cuántas personas escuchan la Palabra de Dios y rechazan a Cristo? En Jeremías 2:13 Dios dice: “Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua.” Y Judas es uno de estos que dejó al Mesías, la fuente de agua viva, y fue intentando saciarse en cisternas que no podían contener el agua.]]></itunes:summary><itunes:duration>221</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,maribel,miércoles,ruiz,santa,semana</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/de5e1f9a88c7ec81bf789604b2488a91.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Semana_Santa03-martes</title><link>https://www.spreaker.com/episode/semana-santa03-martes--17641366</link><description><![CDATA[Durante los días que Jesús estuvo en Jerusalén, no se quedó en casa meditando sobre lo que le esperaba. Lo vemos que aprovechó el tiempo enseñando. El lunes de camino al templo para limpiarlo, había visto una higuera llena de hojas. Se había acercado en busca de fruto, pero no encontró ninguno. Jesús maldijo la higuera en señal de la nación de Israel. Ellos también parecían tener fruto, pero en realidad su religión era estéril. El martes de camino a la ciudad, Jesús y sus discípulos pasaron la misma higuera que Jesús había maldecido el día anterior.<br /><br />Marcos 11:20-22<br />“Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se había secado desde las raíces. Entonces Pedro, acordándose, le dijo: Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado. Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios.”<br /><br />Recordemos, Jesús no maldijo la higuera porque estaba frustrado o enojado. Era una señal del juicio de Dios contra la religión estéril de su pueblo. Por eso Jesús aprovecha la oportunidad para animar a sus discípulos a confiar en Dios. Una vez entrado en la ciudad, Jesús se puso a enseñar al pueblo del juicio de Dios contra la rebeldía de su pueblo.<br /><br />Lucas 20:9-26<br />Comenzó luego a decir al pueblo esta parábola: Un hombre plantó una viña, la arrendó a labradores, y se ausentó por mucho tiempo.<br />Y a su tiempo envió un siervo a los labradores, para que le diesen del fruto de la viña; pero los labradores le golpearon, y le enviaron con las manos vacías. Volvió a enviar otro siervo; mas ellos a éste también, golpeado y afrentado, le enviaron con las manos vacías. Volvió a enviar un tercer siervo; mas ellos también a éste echaron fuera, herido.<br /><br />Entonces el señor de la viña dijo: ¿Qué haré? Enviaré a mi hijo amado; quizá cuando le vean a él, le tendrán respeto.<br />Mas los labradores, al verle, discutían entre sí, diciendo: Este es el heredero; venid, matémosle, para que la heredad sea nuestra.<br />Y le echaron fuera de la viña, y le mataron. ¿Qué, pues, les hará el señor de la viña?<br />Vendrá y destruirá a estos labradores, y dará su viña a otros. Cuando ellos oyeron esto, dijeron: !!Dios nos libre!<br />Pero él, mirándolos, dijo: ¿Qué, pues, es lo que está escrito:  La piedra que desecharon los edificadores  Ha venido a ser cabeza del ángulo? <br />Todo el que cayere sobre aquella piedra, será quebrantado; mas sobre quien ella cayere, le desmenuzará.<br />Procuraban los principales sacerdotes y los escribas echarle mano en aquella hora, porque comprendieron que contra ellos había dicho esta parábola; pero temieron al pueblo.”<br /><br />Y acechándole enviaron espías que se simulasen justos, a fin de sorprenderle en alguna palabra, para entregarle al poder y autoridad del gobernador.<br />Y le preguntaron, diciendo: Maestro, sabemos que dices y enseñas rectamente, y que no haces acepción de persona, sino que enseñas el camino de Dios con verdad.<br />¿Nos es lícito dar tributo a César, o no?<br />Mas él, comprendiendo la astucia de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis?<br />Mostradme la moneda. ¿De quién tiene la imagen y la inscripción? Y respondiendo dijeron: De César.<br />Entonces les dijo: Pues dad a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios.<br />Y no pudieron sorprenderle en palabra alguna delante del pueblo, sino que maravillados de su respuesta, callaron.”<br /><br />Fíjate. Jesús usa esta ocasión para recordar a estos que buscaban ocasión para acusarle de que cada persona es portadora de la imagen de Dios. Dios, en el momento de la creación, nos hizo a su imagen. Las monedas de los romanos llevaban grabadas la imagen del César, por lo que Jesús les dice “dad a César lo que es de César,” es decir: puesto que la moneda lleva ´su imagen dadle el tributo que pide. Pero mucho más importante, si nosotros llevamos grabada la imagen de Dios, ¿no sería lógico que nuestro ser le diera tributo y le honráramos?]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17641366</guid><pubDate>Tue, 31 Mar 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17641366/semana_santa03_martes.mp3" length="5655294" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Durante los días que Jesús estuvo en Jerusalén, no se quedó en casa meditando sobre lo que le esperaba. Lo vemos que aprovechó el tiempo enseñando. El lunes de camino al templo para limpiarlo, había visto una higuera llena de hojas. Se había acercado...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Durante los días que Jesús estuvo en Jerusalén, no se quedó en casa meditando sobre lo que le esperaba. Lo vemos que aprovechó el tiempo enseñando. El lunes de camino al templo para limpiarlo, había visto una higuera llena de hojas. Se había acercado en busca de fruto, pero no encontró ninguno. Jesús maldijo la higuera en señal de la nación de Israel. Ellos también parecían tener fruto, pero en realidad su religión era estéril. El martes de camino a la ciudad, Jesús y sus discípulos pasaron la misma higuera que Jesús había maldecido el día anterior.<br /><br />Marcos 11:20-22<br />“Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se había secado desde las raíces. Entonces Pedro, acordándose, le dijo: Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado. Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios.”<br /><br />Recordemos, Jesús no maldijo la higuera porque estaba frustrado o enojado. Era una señal del juicio de Dios contra la religión estéril de su pueblo. Por eso Jesús aprovecha la oportunidad para animar a sus discípulos a confiar en Dios. Una vez entrado en la ciudad, Jesús se puso a enseñar al pueblo del juicio de Dios contra la rebeldía de su pueblo.<br /><br />Lucas 20:9-26<br />Comenzó luego a decir al pueblo esta parábola: Un hombre plantó una viña, la arrendó a labradores, y se ausentó por mucho tiempo.<br />Y a su tiempo envió un siervo a los labradores, para que le diesen del fruto de la viña; pero los labradores le golpearon, y le enviaron con las manos vacías. Volvió a enviar otro siervo; mas ellos a éste también, golpeado y afrentado, le enviaron con las manos vacías. Volvió a enviar un tercer siervo; mas ellos también a éste echaron fuera, herido.<br /><br />Entonces el señor de la viña dijo: ¿Qué haré? Enviaré a mi hijo amado; quizá cuando le vean a él, le tendrán respeto.<br />Mas los labradores, al verle, discutían entre sí, diciendo: Este es el heredero; venid, matémosle, para que la heredad sea nuestra.<br />Y le echaron fuera de la viña, y le mataron. ¿Qué, pues, les hará el señor de la viña?<br />Vendrá y destruirá a estos labradores, y dará su viña a otros. Cuando ellos oyeron esto, dijeron: !!Dios nos libre!<br />Pero él, mirándolos, dijo: ¿Qué, pues, es lo que está escrito:  La piedra que desecharon los edificadores  Ha venido a ser cabeza del ángulo? <br />Todo el que cayere sobre aquella piedra, será quebrantado; mas sobre quien ella cayere, le desmenuzará.<br />Procuraban los principales sacerdotes y los escribas echarle mano en aquella hora, porque comprendieron que contra ellos había dicho esta parábola; pero temieron al pueblo.”<br /><br />Y acechándole enviaron espías que se simulasen justos, a fin de sorprenderle en alguna palabra, para entregarle al poder y autoridad del gobernador.<br />Y le preguntaron, diciendo: Maestro, sabemos que dices y enseñas rectamente, y que no haces acepción de persona, sino que enseñas el camino de Dios con verdad.<br />¿Nos es lícito dar tributo a César, o no?<br />Mas él, comprendiendo la astucia de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis?<br />Mostradme la moneda. ¿De quién tiene la imagen y la inscripción? Y respondiendo dijeron: De César.<br />Entonces les dijo: Pues dad a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios.<br />Y no pudieron sorprenderle en palabra alguna delante del pueblo, sino que maravillados de su respuesta, callaron.”<br /><br />Fíjate. Jesús usa esta ocasión para recordar a estos que buscaban ocasión para acusarle de que cada persona es portadora de la imagen de Dios. Dios, en el momento de la creación, nos hizo a su imagen. Las monedas de los romanos llevaban grabadas la imagen del César, por lo que Jesús les dice “dad a César lo que es de César,” es decir: puesto que la moneda lleva ´su imagen dadle el tributo que pide. Pero mucho más importante, si nosotros llevamos grabada la imagen de Dios, ¿no sería lógico que nuestro ser le diera tributo y le honráramos?]]></itunes:summary><itunes:duration>325</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,maribel,martes,ruiz,santa,semana</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b6d6dce7dd34509e28b8439372d2280e.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Semana_Santa02-lunes</title><link>https://www.spreaker.com/episode/semana-santa02-lunes--17641368</link><description><![CDATA[La gran aclamación de la entrada triunfal de Jesús el domingo contrastan con los eventos del día siguiente. Marcos nos cuenta que el domingo “entró Jesús en Jerusalén, y en el templo; y habiendo mirado alrededor todas las cosas, como ya anochecía, se fue a Betania con los doce.” (11:11). <br /><br />El domingo había entrado Jesús en el templo y había observado el negocio que se estaba haciendo en la casa de Dios, pero se dio la vuela y salió porque ya se hacía tarde. La limpieza del templo sería un asunto que tendría que esperar para el día siguiente. <br />El lunes volvió a entrar Jesús en el templo y esta vez no entró para observar. <br /><br />Mateo 21:12-14<br />Y entró Jesús en el templo de Dios, y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el templo, y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas; 13 y les dijo: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones. 14 Y vinieron a él en el templo ciegos y cojos, y los sanó.<br /><br />Jesús no podía ignorar lo que encontró en el templo. El sitio que debía ser santo se estaba usando para aprovecharse de los que venían para adorar. Se cambiaba monedas y vendían animales para el sacrificio de manera injusta. Sabemos que la práctica era inflar los precios, ya que la gente tendría que comprarlos ahí en el templo si no querían viajar con animales y correr el riesgo que se lastimaran por el camino. Jesús amonesta a los líderes religiosos por su mala gestión de la casa de su Padre y luego demuestra por su ejemplo la compasión de Dios, recibiendo a ciegos y cojos y sanándoles.<br /><br />Así que los fariseos, aquellos religiosos encargados de los asuntos del templo, estaban molestos con él. <br /><br />Mateo 21:15-17<br />15 Pero los principales sacerdotes y los escribas, viendo las maravillas que hacía, y a los muchachos aclamando en el templo y diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! se indignaron, 16 y le dijeron: ¿Oyes lo que éstos dicen? Y Jesús les dijo: Sí; ¿nunca leísteis: <br />De la boca de los niños y de los que maman <br />Perfeccionaste la alabanza? 17 Y dejándolos, salió fuera de la ciudad, a Betania, y posó allí. <br /><br />La gente empezó a saludar a Jesús de la misma manera que lo habían hecho en la entrada triunfal. Hosanna, que quiere decir, “sálvanos, por favor” y estaban llamando a Jesús “el hijo de David”, un título mesiánico. Una vez más los fariseos querían que Jesús les callara, pero él les dijo que la alabanza de los jóvenes era perfecta, citando el Salmo 8:2.<br /><br />Lucas 20:1-8<br />“Sucedió un día, que enseñando Jesús al pueblo en el templo, y anunciando el evangelio, llegaron los principales sacerdotes y los escribas, con los ancianos, y le hablaron diciendo: Dinos: ¿con qué autoridad haces estas cosas? ¿o quién es el que te ha dado esta autoridad? Respondiendo Jesús, les dijo: Os haré yo también una pregunta; respondedme: El bautismo de Juan, ¿era del cielo, o de los hombres?<br /><br />Entonces ellos discutían entre sí, diciendo: Si decimos, del cielo, dirá: ¿Por qué, pues, no le creísteis?<br />Y si decimos, de los hombres, todo el pueblo nos apedreará; porque están persuadidos de que Juan era profeta.<br />Y respondieron que no sabían de dónde fuese.<br />Entonces Jesús les dijo: Yo tampoco os diré con qué autoridad hago estas cosas.”<br /><br />Jesús decidió no contestarles, porque sabía que buscaban ocasión para acusarlo, y su hora no había llegado. Todavía tenía asuntos que atender en los días que seguían.<br /><br />Pensemos un momento hoy. Dios nos dice que nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, si es que hemos creído en Cristo para salvación. Si nuestro cuerpo es templo, ¿qué necesita el Señor limpiar para que Él se sienta honrado de verdad?]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17641368</guid><pubDate>Mon, 30 Mar 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17641368/semana_santa02_lunes_06_04_2020_09_00.mp3" length="5322621" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>La gran aclamación de la entrada triunfal de Jesús el domingo contrastan con los eventos del día siguiente. Marcos nos cuenta que el domingo “entró Jesús en Jerusalén, y en el templo; y habiendo mirado alrededor todas las cosas, como ya anochecía, se...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[La gran aclamación de la entrada triunfal de Jesús el domingo contrastan con los eventos del día siguiente. Marcos nos cuenta que el domingo “entró Jesús en Jerusalén, y en el templo; y habiendo mirado alrededor todas las cosas, como ya anochecía, se fue a Betania con los doce.” (11:11). <br /><br />El domingo había entrado Jesús en el templo y había observado el negocio que se estaba haciendo en la casa de Dios, pero se dio la vuela y salió porque ya se hacía tarde. La limpieza del templo sería un asunto que tendría que esperar para el día siguiente. <br />El lunes volvió a entrar Jesús en el templo y esta vez no entró para observar. <br /><br />Mateo 21:12-14<br />Y entró Jesús en el templo de Dios, y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el templo, y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas; 13 y les dijo: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones. 14 Y vinieron a él en el templo ciegos y cojos, y los sanó.<br /><br />Jesús no podía ignorar lo que encontró en el templo. El sitio que debía ser santo se estaba usando para aprovecharse de los que venían para adorar. Se cambiaba monedas y vendían animales para el sacrificio de manera injusta. Sabemos que la práctica era inflar los precios, ya que la gente tendría que comprarlos ahí en el templo si no querían viajar con animales y correr el riesgo que se lastimaran por el camino. Jesús amonesta a los líderes religiosos por su mala gestión de la casa de su Padre y luego demuestra por su ejemplo la compasión de Dios, recibiendo a ciegos y cojos y sanándoles.<br /><br />Así que los fariseos, aquellos religiosos encargados de los asuntos del templo, estaban molestos con él. <br /><br />Mateo 21:15-17<br />15 Pero los principales sacerdotes y los escribas, viendo las maravillas que hacía, y a los muchachos aclamando en el templo y diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! se indignaron, 16 y le dijeron: ¿Oyes lo que éstos dicen? Y Jesús les dijo: Sí; ¿nunca leísteis: <br />De la boca de los niños y de los que maman <br />Perfeccionaste la alabanza? 17 Y dejándolos, salió fuera de la ciudad, a Betania, y posó allí. <br /><br />La gente empezó a saludar a Jesús de la misma manera que lo habían hecho en la entrada triunfal. Hosanna, que quiere decir, “sálvanos, por favor” y estaban llamando a Jesús “el hijo de David”, un título mesiánico. Una vez más los fariseos querían que Jesús les callara, pero él les dijo que la alabanza de los jóvenes era perfecta, citando el Salmo 8:2.<br /><br />Lucas 20:1-8<br />“Sucedió un día, que enseñando Jesús al pueblo en el templo, y anunciando el evangelio, llegaron los principales sacerdotes y los escribas, con los ancianos, y le hablaron diciendo: Dinos: ¿con qué autoridad haces estas cosas? ¿o quién es el que te ha dado esta autoridad? Respondiendo Jesús, les dijo: Os haré yo también una pregunta; respondedme: El bautismo de Juan, ¿era del cielo, o de los hombres?<br /><br />Entonces ellos discutían entre sí, diciendo: Si decimos, del cielo, dirá: ¿Por qué, pues, no le creísteis?<br />Y si decimos, de los hombres, todo el pueblo nos apedreará; porque están persuadidos de que Juan era profeta.<br />Y respondieron que no sabían de dónde fuese.<br />Entonces Jesús les dijo: Yo tampoco os diré con qué autoridad hago estas cosas.”<br /><br />Jesús decidió no contestarles, porque sabía que buscaban ocasión para acusarlo, y su hora no había llegado. Todavía tenía asuntos que atender en los días que seguían.<br /><br />Pensemos un momento hoy. Dios nos dice que nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, si es que hemos creído en Cristo para salvación. Si nuestro cuerpo es templo, ¿qué necesita el Señor limpiar para que Él se sienta honrado de verdad?]]></itunes:summary><itunes:duration>304</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,lunes,maribel,ruiz,santa,santo,semana</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/de984eb11f5a930ee3d5118aabb084e0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Semana_Santa01-domingo_ramos</title><link>https://www.spreaker.com/episode/semana-santa01-domingo-ramos--17634724</link><description><![CDATA[Bienvenidos a una semana especial en que vamos a cambiar nuestra programación habitual para enfocar más en los eventos narrados en la Biblia que son la culminación del ministerio terrenal de Jesús de Nazaret. Todos los días esta semana, vamos a hacer lecturas y hablar de los eventos importantes que llevan a la crucifixión y la resurrección, la obra salvador que Jesús. Es nuestra oración que estas lecturas y meditaciones sean de bendición y os ayuden a meditar más en nuestra gran salvación.<br /><br />¿Por qué llamamos a este domingo “domingo de ramos? ¿Qué es lo que celebramos? El domingo de ramos inicia la semana que nosotros denominamos Santa. Es Santa porque durante esta semana Jesucristo culminó su gran misión aquí en la Tierra, el morir por la humanidad y resucitar en victoria sobre el pecado. Jesús había tenido un ministerio de predicación en toda Judea. Había mostrado que era Dios mismo, haciendo milagros que otros no podían hacer. Y ahora, subía a Jerusalem para cumplir con la tarea que lo había traído aquí. <br /><br />El domingo de ramos se llama así porque al enterarse los que le seguían que Jesús llegaba a Jerusalén, fueron a buscar hojas de palmera y lo esperaron a la entrada para recibirle. Esto no fue un acto de toda la ciudad; sería una mezcla de aquellos que habían oído de las grandes cosas que hacía Jesús y todos sus seguidores que habitaban en Jerusalén . Leamos el relato de Lucas sobre este domingo en la historia. Recordemos que el día domingo era para el pueblo judío un día de trabajo; el primer día de la semana después del Sabat, el día de reposo. Mas esta era la semana en que se celebraría la pascua, así que mucha gente iba llegando a la ciudad para estar ahí para la celebración.<br /><br />Lucas 19:28-44<br />Iba delante subiendo a Jerusalén. Y aconteció que llegando cerca de Betfagé y de Betania, al monte que se llama de los Olivos, envió dos de sus discípulos, diciendo: Id a la aldea de enfrente, y al entrar en ella hallaréis un pollino atado, en el cual ningún hombre ha montado jamás; desatadlo, y traedlo.<br />Y si alguien os preguntare: ¿Por qué lo desatáis? le responderéis así: Porque el Señor lo necesita.<br />Fueron los que habían sido enviados, y hallaron como les dijo.<br />Y cuando desataban el pollino, sus dueños les dijeron: ¿Por qué desatáis el pollino?<br />Ellos dijeron: Porque el Señor lo necesita.<br />Y lo trajeron a Jesús; y habiendo echado sus mantos sobre el pollino, subieron a Jesús encima.<br />Y a su paso tendían sus mantos por el camino.<br />Cuando llegaban ya cerca de la bajada del monte de los Olivos, toda la multitud de los discípulos, gozándose, comenzó a alabar a Dios a grandes voces por todas las maravillas que habían visto, diciendo: !!Bendito el rey que viene en el nombre del Señor; paz en el cielo, y gloria en las alturas!<br />Entonces algunos de los fariseos de entre la multitud le dijeron: Maestro, reprende a tus discípulos.<br />Él, respondiendo, les dijo: Os digo que si éstos callaran, las piedras clamarían.<br /><br />Y cuando llegó cerca de la ciudad, al verla, lloró sobre ella,<br />diciendo: !!Oh, si también tú conocieses, a lo menos en este tu día, lo que es para tu paz! Mas ahora está encubierto de tus ojos.<br />Porque vendrán días sobre ti, cuando tus enemigos te rodearán con vallado, y te sitiarán, y por todas partes te estrecharán,<br />y te derribarán a tierra, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación.<br /><br />¿Sabías que el profeta Zacarías había profetizado su entrada en Jerusalén montado sobre un pollino?<br /><br />Zacarías 9:9 “Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna.” Dios ya tenía esta semana en su agenda. Era necesario que Cristo viniera a Jerusalén. Venía a la fiesta de la Pascua el cordero de Dios, el que quitaría el pecado del mundo. <br /><br />¿Habrías estado tú entre las personas que salían a adorar al Señor ese día? Mejor aún, ¿adoras tú al Señor diariamente, en la quietud de tu corazón? Porque el Ser no pide palmas ni mantos, no pide gritos ni sacrificios, Dios puede que los que lo adoran, lo adoren en espíritu y en verdad . Lo dijo Jesús en Juan 4:23: Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17634724</guid><pubDate>Sun, 29 Mar 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17634724/semana_santa01_domingo_ramos.mp3" length="6249658" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Bienvenidos a una semana especial en que vamos a cambiar nuestra programación habitual para enfocar más en los eventos narrados en la Biblia que son la culminación del ministerio terrenal de Jesús de Nazaret. 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Había mostrado que era Dios mismo, haciendo milagros que otros no podían hacer. Y ahora, subía a Jerusalem para cumplir con la tarea que lo había traído aquí. <br /><br />El domingo de ramos se llama así porque al enterarse los que le seguían que Jesús llegaba a Jerusalén, fueron a buscar hojas de palmera y lo esperaron a la entrada para recibirle. Esto no fue un acto de toda la ciudad; sería una mezcla de aquellos que habían oído de las grandes cosas que hacía Jesús y todos sus seguidores que habitaban en Jerusalén . Leamos el relato de Lucas sobre este domingo en la historia. Recordemos que el día domingo era para el pueblo judío un día de trabajo; el primer día de la semana después del Sabat, el día de reposo. Mas esta era la semana en que se celebraría la pascua, así que mucha gente iba llegando a la ciudad para estar ahí para la celebración.<br /><br />Lucas 19:28-44<br />Iba delante subiendo a Jerusalén. Y aconteció que llegando cerca de Betfagé y de Betania, al monte que se llama de los Olivos, envió dos de sus discípulos, diciendo: Id a la aldea de enfrente, y al entrar en ella hallaréis un pollino atado, en el cual ningún hombre ha montado jamás; desatadlo, y traedlo.<br />Y si alguien os preguntare: ¿Por qué lo desatáis? le responderéis así: Porque el Señor lo necesita.<br />Fueron los que habían sido enviados, y hallaron como les dijo.<br />Y cuando desataban el pollino, sus dueños les dijeron: ¿Por qué desatáis el pollino?<br />Ellos dijeron: Porque el Señor lo necesita.<br />Y lo trajeron a Jesús; y habiendo echado sus mantos sobre el pollino, subieron a Jesús encima.<br />Y a su paso tendían sus mantos por el camino.<br />Cuando llegaban ya cerca de la bajada del monte de los Olivos, toda la multitud de los discípulos, gozándose, comenzó a alabar a Dios a grandes voces por todas las maravillas que habían visto, diciendo: !!Bendito el rey que viene en el nombre del Señor; paz en el cielo, y gloria en las alturas!<br />Entonces algunos de los fariseos de entre la multitud le dijeron: Maestro, reprende a tus discípulos.<br />Él, respondiendo, les dijo: Os digo que si éstos callaran, las piedras clamarían.<br /><br />Y cuando llegó cerca de la ciudad, al verla, lloró sobre ella,<br />diciendo: !!Oh, si también tú conocieses, a lo menos en este tu día, lo que es para tu paz! Mas ahora está encubierto de tus ojos.<br />Porque vendrán días sobre ti, cuando tus enemigos te rodearán con vallado, y te sitiarán, y por todas partes te estrecharán,<br />y te derribarán a tierra, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación.<br /><br />¿Sabías que el profeta Zacarías había profetizado su entrada en Jerusalén montado sobre un pollino?<br /><br />Zacarías 9:9 “Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna.” Dios ya tenía esta semana en su agenda. Era necesario que Cristo viniera a Jerusalén. 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Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él.”<br /><br />Podemos imaginar la escena. De repente, con Jesús, los discípulos ven a dos personajes. ¿Cómo podrían saber que eran Elías y Moisés? Supongo que Dios les dió este conocimiento, a menos que estos se presentaran a sí mismos o de alguna forma llevaran algún objeto identificativo. El caso es que como podían comprobar, Jesús no era ni Elías, ni tampoco Moisés, como algunos creían. Pedro, con su personalidad extrovertida y explosiva, interrumpió la solemne escena para ofrecer reverencia diciendo: “Señor, bueno es para nosotros que estemos aquí; si quieres, hagamos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías.”<br />Quizás sin darse cuenta de lo que decía, Pedro estaba poniendo a Jesús al mismo nivel que Elías y Moisés. Después de todo, ambos eran personajes que los judíos respetaban grandemente.  Mas “Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd. Al oír esto los discípulos, se postraron sobre sus rostros, y tuvieron gran temor.”<br /><br />Dios intervino en la escena para mostrar a los discípulos que Jesús era el único al que debían oír. Si alguna vez has mostrado reverencia a un santo o te has acercado a pedir favor de algún personaje del pasado, debes ver, como Pedro y los otros discípulos pudieron entender en esa escena de la transfiguración, que el único que merece tu reverencia y el único al que Dios ha asignado como mediador es Cristo. <br /><br />Nos dicen los evangelios que los discípulos postraron sus rostros y tuvieron gran temor, mas <br />“Jesús se acercó y los tocó, y dijo: Levantaos, y no temáis. Y alzando ellos los ojos, a nadie vieron sino a Jesús solo.”<br /><br />Jesús es el Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, el Salvador de la humanidad; mas en su amor se acercó a los discípulos para decirles que no temieran. Conocerlo a Él trae paz, rechazarlo debería traer temor. Mas este Jesús al que Dios identificó como su Hijo amado ha venido a mostrar su amor a cada uno de nosotros. Levantémonos y no temamos, sino sigámoslo y disfrutemos de una preciosa relación con Él. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/24262334</guid><pubDate>Fri, 27 Mar 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/24262334/evangelios_058_la_transfiguracio_n.mp3" length="4961948" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Mt. 17.1-13; Marcos 9:2-13; Lc. 9.28-36
Seis días después de que Jesús hablara con sus discípulos acerca de su identidad y su propósito aquí en la Tierra, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto; y nos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Mt. 17.1-13; Marcos 9:2-13; Lc. 9.28-36<br />Seis días después de que Jesús hablara con sus discípulos acerca de su identidad y su propósito aquí en la Tierra, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto; y nos dicen los evangelios que “se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz. Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él.”<br /><br />Podemos imaginar la escena. De repente, con Jesús, los discípulos ven a dos personajes. ¿Cómo podrían saber que eran Elías y Moisés? Supongo que Dios les dió este conocimiento, a menos que estos se presentaran a sí mismos o de alguna forma llevaran algún objeto identificativo. El caso es que como podían comprobar, Jesús no era ni Elías, ni tampoco Moisés, como algunos creían. Pedro, con su personalidad extrovertida y explosiva, interrumpió la solemne escena para ofrecer reverencia diciendo: “Señor, bueno es para nosotros que estemos aquí; si quieres, hagamos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías.”<br />Quizás sin darse cuenta de lo que decía, Pedro estaba poniendo a Jesús al mismo nivel que Elías y Moisés. Después de todo, ambos eran personajes que los judíos respetaban grandemente.  Mas “Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd. Al oír esto los discípulos, se postraron sobre sus rostros, y tuvieron gran temor.”<br /><br />Dios intervino en la escena para mostrar a los discípulos que Jesús era el único al que debían oír. Si alguna vez has mostrado reverencia a un santo o te has acercado a pedir favor de algún personaje del pasado, debes ver, como Pedro y los otros discípulos pudieron entender en esa escena de la transfiguración, que el único que merece tu reverencia y el único al que Dios ha asignado como mediador es Cristo. <br /><br />Nos dicen los evangelios que los discípulos postraron sus rostros y tuvieron gran temor, mas <br />“Jesús se acercó y los tocó, y dijo: Levantaos, y no temáis. Y alzando ellos los ojos, a nadie vieron sino a Jesús solo.”<br /><br />Jesús es el Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, el Salvador de la humanidad; mas en su amor se acercó a los discípulos para decirles que no temieran. Conocerlo a Él trae paz, rechazarlo debería traer temor. Mas este Jesús al que Dios identificó como su Hijo amado ha venido a mostrar su amor a cada uno de nosotros. Levantémonos y no temamos, sino sigámoslo y disfrutemos de una preciosa relación con Él. ]]></itunes:summary><itunes:duration>281</itunes:duration><itunes:keywords>cristo,dios,elías,hijo,jesús,moisés,oíd,pedro,profetas,reverencia,salvador,santos,único</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/97c95a976b9bfdc3797c914f8a2b04f3.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-057 ¿Quién crees que soy?</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-057-quien-crees-que-soy--24217227</link><description><![CDATA[Mt. 16.13-20; Marcos 8:27-30; Lc. 9.18-21)<br /><br />Durante el ministerio de Jesús en la Tierra, había muchos rumores sobre la persona de Jesucristo. ¿Quién sería este que hacía milagros y enseñaba aquello que no había estudiado? Era el hijo de un carpintero, no pertenecía a la élite judía, y sin embargo, muchos lo seguían. ¿Quién era este hombre realmente?<br /><br />Un día que viajaban por la región de Cesarea de Filipo, preguntó Jesús a sus discípulos: “¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?”<br /><br />“Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas.”<br /><br />Juan el Bautista había fallecido injustamente a manos de Herodes. Para atender al capricho de su sobrina, e hija de su amante, Herodes había accedido a matarlo. El profeta, primo de Jesús, había denunciado abiertamente la inmoralidad del tetrarca, y este lo había encarcelado. Durante la fiesta de cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías, cuñada y amante del tetrarca, danzó para este. A Herodes le agradó, y le ofreció cualquier cosa que quisiera, pero ésta, instruida por su madre, pidió que se le entregara en una bandeja la cabeza de Juan.<br /><br />Cuando Herodes, más tarde, comenzó a escuchar sobre el ministerio de Jesús, creyó que era Juan el Bautista, que había vuelto de la muerte. Algunos más, aparentemente también creían ese rumor.<br /><br />Otros decían que era Elías. Si recordamos, la Palabra contaba cómo Elías fue llevado al cielo sin pasar por la muerte y el profeta Malaquías había profetizado que Dios volvería a enviar al profeta Elías antes de la llegada del gran día de Jehová (Malaquías 4:5). Así que, se puede entender que algunos creyeran que Jesús era Elías que había vuelto. Otros, lo relacionaban con uno de los grandes profetas del pasado, como Moisés o Jeremías. Veían su poder, pero no querían entender que este era, como él estaba comunicando, el Mesías anunciado. <br /><br />Así que Jesús preguntó a sus discípulos: “Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?”<br />“Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.”<br /><br />Pedro lo tenía claro. El Maestro a quien él seguía era el mismo Dios, el Cristo que esperaban. Curiosamente, el Señor Jesús “les mandó que a nadie dijesen esto, encargándoselo rigurosamente.” ¿Por qué haría esto? ¿No sería fantástico que todo el mundo escuchara que este era el Mesías? Mas Jesús había venido con un propósito. Venía a morir. Si todos creían que era el que era, no lo habrían matado. Jesús les explicó diciendo: “Es necesario que el Hijo del Hombre padezca muchas cosas, y sea desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, y que sea muerto, y resucite al tercer día.”<br /><br />Cuando esto sucediera, su misión se habría cumplido, y todos los que quisieran podrían comprender que este era en verdad el Cristo profetizado, el Hijo del Dios viviente, el Salvador de sus pecados. <br /><br />Este es Jesús, del que la Palabra nos habla página tras página. ¿Has confiado en Él para salvación? Romanos 10:11 nos dice: “El que creyere, no será avergonzado.” Dios no defrauda al que en él confía ¿Estás descansando en Él diariamente?]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/24217227</guid><pubDate>Thu, 26 Mar 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/24217227/evangelios_057_quie_n_crees_que_soy.mp3" length="5583904" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Mt. 16.13-20; Marcos 8:27-30; Lc. 9.18-21)

Durante el ministerio de Jesús en la Tierra, había muchos rumores sobre la persona de Jesucristo. ¿Quién sería este que hacía milagros y enseñaba aquello que no había estudiado? Era el hijo de un carpintero,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Mt. 16.13-20; Marcos 8:27-30; Lc. 9.18-21)<br /><br />Durante el ministerio de Jesús en la Tierra, había muchos rumores sobre la persona de Jesucristo. ¿Quién sería este que hacía milagros y enseñaba aquello que no había estudiado? Era el hijo de un carpintero, no pertenecía a la élite judía, y sin embargo, muchos lo seguían. ¿Quién era este hombre realmente?<br /><br />Un día que viajaban por la región de Cesarea de Filipo, preguntó Jesús a sus discípulos: “¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?”<br /><br />“Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas.”<br /><br />Juan el Bautista había fallecido injustamente a manos de Herodes. Para atender al capricho de su sobrina, e hija de su amante, Herodes había accedido a matarlo. El profeta, primo de Jesús, había denunciado abiertamente la inmoralidad del tetrarca, y este lo había encarcelado. Durante la fiesta de cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías, cuñada y amante del tetrarca, danzó para este. A Herodes le agradó, y le ofreció cualquier cosa que quisiera, pero ésta, instruida por su madre, pidió que se le entregara en una bandeja la cabeza de Juan.<br /><br />Cuando Herodes, más tarde, comenzó a escuchar sobre el ministerio de Jesús, creyó que era Juan el Bautista, que había vuelto de la muerte. Algunos más, aparentemente también creían ese rumor.<br /><br />Otros decían que era Elías. Si recordamos, la Palabra contaba cómo Elías fue llevado al cielo sin pasar por la muerte y el profeta Malaquías había profetizado que Dios volvería a enviar al profeta Elías antes de la llegada del gran día de Jehová (Malaquías 4:5). Así que, se puede entender que algunos creyeran que Jesús era Elías que había vuelto. Otros, lo relacionaban con uno de los grandes profetas del pasado, como Moisés o Jeremías. Veían su poder, pero no querían entender que este era, como él estaba comunicando, el Mesías anunciado. <br /><br />Así que Jesús preguntó a sus discípulos: “Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?”<br />“Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.”<br /><br />Pedro lo tenía claro. El Maestro a quien él seguía era el mismo Dios, el Cristo que esperaban. Curiosamente, el Señor Jesús “les mandó que a nadie dijesen esto, encargándoselo rigurosamente.” ¿Por qué haría esto? ¿No sería fantástico que todo el mundo escuchara que este era el Mesías? Mas Jesús había venido con un propósito. Venía a morir. Si todos creían que era el que era, no lo habrían matado. Jesús les explicó diciendo: “Es necesario que el Hijo del Hombre padezca muchas cosas, y sea desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, y que sea muerto, y resucite al tercer día.”<br /><br />Cuando esto sucediera, su misión se habría cumplido, y todos los que quisieran podrían comprender que este era en verdad el Cristo profetizado, el Hijo del Dios viviente, el Salvador de sus pecados. <br /><br />Este es Jesús, del que la Palabra nos habla página tras página. ¿Has confiado en Él para salvación? Romanos 10:11 nos dice: “El que creyere, no será avergonzado.” Dios no defrauda al que en él confía ¿Estás descansando en Él diariamente?]]></itunes:summary><itunes:duration>320</itunes:duration><itunes:keywords>bautista,cabeza,confianza,cristo,cruz,dios,eterna,fe,herodes,hijo,hombre,juan,muerte,señor,vida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/a89fb1bd29567746dd1bc5d0d73afa58.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-056 Lo que contamina al hombre</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-056-lo-que-contamina-al-hombre--24175641</link><description><![CDATA[Mt. 15.1-20; Marcos 7:1-23<br />Oíd, y entended: “No lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre.” Mateo 15:11<br /><br />Con estas palabras, Jesús contestó a aquellos que criticaban que sus discípulos no siguieran el rito de lavado de manos de la tradición judía. <br /><br />“Entonces acercándose sus discípulos, le dijeron: ¿Sabes que los fariseos se ofendieron cuando oyeron esta palabra?”<br /><br />Los fariseos se sintieron ofendidos por la respuesta de Jesús. Ellos vivían una vida basada en la tradición, y cualquiera que cuestionara sus costumbres debía ser señalado. <br />Mas Jesús no se sentía amenazado por las tradiciones de los judíos, siendo él mismo judío.<br /><br />Cuando los fariseos cuestionaron el hecho de que los discípulos no siguieran la tradición judía, Jesús les cuestionó a ellos algo aún más serio. Ellos usaban la tradición para desobedecer la ley de Dios. <br /><br /><br />Leemos en Mateo 15:3-9 que Jesús les dijo: ¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición? Porque Dios mandó diciendo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente.<br /><br />Pero vosotros decís: Cualquiera que diga a su padre o a su madre: Es mi ofrenda a Dios todo aquello con que pudiera ayudarte, ya no ha de honrar a su padre o a su madre. Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición.”<br /><br />La ley pedía que cada uno mantuviera a sus padres cuando estos no pudieran proveer más para sí mismos, pero los fariseos, siempre preocupados por el dinero, habían ideado una manera de saltarse esta obligación, y estipulaban que podían designar dinero para “el Señor”, y así no cumplían esa ley. Jesús les acusó de no honrar a sus padres, uno de los diez mandamientos, utilizando como pretexto su tradición.<br /><br />Jesús los llama Hipócritas diciendo: “bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo:<br />Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.”<br /><br />Es en este contexto que Jesús dijo: “No lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre.” Pedro pidió que les explicara lo que quería decir con esto, aunque parece bastante claro, no? Jesús lo explica en los versículos 17-20.<br /><br />¿No entendéis que todo lo que entra en la boca va al vientre, y es echado en la letrina?<br />Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre.”<br /><br />Cuando estamos concienciados en cuidar la higiene y guardarnos de contaminación, damos gran importancia a actos como lavarnos las manos antes de comer. Sin embargo, con la importancia que esto tiene para no contaminarnos, hay algo que contamina más que cualquier cosa que podamos ingerir, y eso es lo que sale de nuestra boca, “Porque de la abundancia del corazón habla la boca” dice Lucas 6:45.<br /><br />Examinemos constantemente lo que sale de nuestra boca. Analicemos lo que hacemos y por qué lo hacemos, para poder saber si en verdad estamos siguiendo mandamientos de hombres, o si estamos viviendo conforme a la ley de Dios. Que de nuestra boca salga solo aquello que es de edificación para otros y que da la gloria a Dios.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/24175641</guid><pubDate>Wed, 25 Mar 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/24175641/evangelios_056_lo_que_contamina_al_hombre.mp3" length="5417590" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Mt. 15.1-20; Marcos 7:1-23
Oíd, y entended: “No lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre.” Mateo 15:11

Con estas palabras, Jesús contestó a aquellos que criticaban que sus discípulos no...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Mt. 15.1-20; Marcos 7:1-23<br />Oíd, y entended: “No lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre.” Mateo 15:11<br /><br />Con estas palabras, Jesús contestó a aquellos que criticaban que sus discípulos no siguieran el rito de lavado de manos de la tradición judía. <br /><br />“Entonces acercándose sus discípulos, le dijeron: ¿Sabes que los fariseos se ofendieron cuando oyeron esta palabra?”<br /><br />Los fariseos se sintieron ofendidos por la respuesta de Jesús. Ellos vivían una vida basada en la tradición, y cualquiera que cuestionara sus costumbres debía ser señalado. <br />Mas Jesús no se sentía amenazado por las tradiciones de los judíos, siendo él mismo judío.<br /><br />Cuando los fariseos cuestionaron el hecho de que los discípulos no siguieran la tradición judía, Jesús les cuestionó a ellos algo aún más serio. Ellos usaban la tradición para desobedecer la ley de Dios. <br /><br /><br />Leemos en Mateo 15:3-9 que Jesús les dijo: ¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición? Porque Dios mandó diciendo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente.<br /><br />Pero vosotros decís: Cualquiera que diga a su padre o a su madre: Es mi ofrenda a Dios todo aquello con que pudiera ayudarte, ya no ha de honrar a su padre o a su madre. Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición.”<br /><br />La ley pedía que cada uno mantuviera a sus padres cuando estos no pudieran proveer más para sí mismos, pero los fariseos, siempre preocupados por el dinero, habían ideado una manera de saltarse esta obligación, y estipulaban que podían designar dinero para “el Señor”, y así no cumplían esa ley. Jesús les acusó de no honrar a sus padres, uno de los diez mandamientos, utilizando como pretexto su tradición.<br /><br />Jesús los llama Hipócritas diciendo: “bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo:<br />Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.”<br /><br />Es en este contexto que Jesús dijo: “No lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre.” Pedro pidió que les explicara lo que quería decir con esto, aunque parece bastante claro, no? Jesús lo explica en los versículos 17-20.<br /><br />¿No entendéis que todo lo que entra en la boca va al vientre, y es echado en la letrina?<br />Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre.”<br /><br />Cuando estamos concienciados en cuidar la higiene y guardarnos de contaminación, damos gran importancia a actos como lavarnos las manos antes de comer. Sin embargo, con la importancia que esto tiene para no contaminarnos, hay algo que contamina más que cualquier cosa que podamos ingerir, y eso es lo que sale de nuestra boca, “Porque de la abundancia del corazón habla la boca” dice Lucas 6:45.<br /><br />Examinemos constantemente lo que sale de nuestra boca. Analicemos lo que hacemos y por qué lo hacemos, para poder saber si en verdad estamos siguiendo mandamientos de hombres, o si estamos viviendo conforme a la ley de Dios. Que de nuestra boca salga solo aquello que es de edificación para otros y que da la gloria a Dios.]]></itunes:summary><itunes:duration>310</itunes:duration><itunes:keywords>comer,desoberiencia,dios,enseñanza,fariseos,honra,jesús,judíos,leyes,limpias,liturgia,madre,mandamiento,manos,padre,pretextos,tradición</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/c8ac7b415263b7c230ae126f44b97d41.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-055 La venida del reino</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-055-la-venida-del-reino--24068637</link><description><![CDATA[Lucas 17:20-37<br /> <br />Durante la época de crisis por la pandemia pudimos observar que no es difícil que la gente se sienta atemorizada y reaccione como si el fin del mundo hubiera llegado. Si un virus puede hacer que la gente salga a los supermercados a arrasar con todo, aún cuando han asegurado que habrá abastecimiento, podemos imaginar cómo será cuando todo lo que la Biblia ha predicho se haga realidad. La Palabra de Dios ha publicado que Cristo vendrá en las nubes y se llevará con Él a todo aquel que ha depositado su fe en Él. Este será un acontecimiento traumático para los que se queden. A partir de ese momento, un periodo de tribulación llevará al mundo a una situación de una aparente unidad mundial seguida de un caos global que acabará con la venida de Cristo a la Tierra para derrotar el reino de este mundo y establecer Su reino. <br /> <br />En Mateo 24 los discípulos preguntaban a Jesús sobre el fin de los tiempos, y este les contestó: “oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores.” (Mateo 24:6-8) <br /><br />En Lucas 17 los fariseos preguntaron a Jesús sobre la venida del reino de Dios. Y este les dijo:  “El reino de Dios no vendrá con advertencia” Dijo también: “Porque como el relámpago que al fulgurar resplandece desde un extremo del cielo hasta el otro, así también será el Hijo del Hombre en su día.” <br />“Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre. Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos.” ¿Recuerdas lo que ocurrió cuando el diluvio? Alguien hizo referencia a esto , de que nos tendríamos que hacer un arca y meternos ahí, como en la historia de Noé. Aquí sin embargo, lo que Jesús está diciéndoles es que como en los días de Noé, la gente no creería las advertencias de que algo gordo se acercaba, las actividades del día a día seguirían su curso y nadie se percataría de lo que estaría por venir. En la situación con el Coronavirus ha costado que la gente entendiera la gravedad del asunto. Solo cuando se nos impuso el aislamiento la gente ha comenzado a reaccionar, y entonces de manera incorrecta muchos, congregándose multitudinalmente para abastecerse de lo que no necesitaban. Algo así ocurrirá en aquel día.<br /> <br />Jesús prosiguió con sus ejemplos: <br />“Asimismo como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban; mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos. Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste.” <br />Durante la pandemia se cerraron colegios, comercios, lugares de ocio, se cancelaron bodas, conciertos y otras funciones. Pero incluso entonces tuvimos aviso previo, aunque fuera tan solo días u horas. Cuando Cristo venga, será sin previo aviso, como ocurrió en la destrucción de Sodoma. <br /><br />Jesús continuó diciendo: <br />“En aquel día, el que esté en la azotea, y sus bienes en casa, no descienda a tomarlos; y el que en el campo, asimismo no vuelva atrás. Acordaos de la mujer de Lot.” Todo esto lo puedes leer en Lucas 17 y Mateo 24. <br /> <br />No es mi intención transmitir temor, sino todo lo contrario. Ya que todo esto está escrito desde hace siglos, vale la pena que lo comuniquemos a otros. La Palabra de Dios no nos ha dejado sin información. Nos conviene leerla y estar preparados.  <br /> <br />Lo mejor de todo es que para los que están en Cristo, no hay ningún riesgo. Como comentábamos al principio de la reflexión, Cristo vendrá en las nubes a rescatar a su iglesia, a todo el que ha puesto su fe en la obra de Cristo en la cruz. Antes del rapto, e incluso después, el evangelio de Cristo será proclamado para que todo aquel que en Él crea sea salvo. Dice Mateo 24:14 “Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.” <br />Que esto sirva para alertar a aquellos que todavía no han preparado sus almas para recibir el reino de Dios en la Tierra. Recuerda:  la verdad del evangelio salva vidas. Cristo te quiere salvar. <br />]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/24068637</guid><pubDate>Tue, 24 Mar 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/24068637/evangelios_055_la_venida_del_reino_2.mp3" length="9615068" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Lucas 17:20-37
 
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A partir de ese momento, un periodo de tribulación llevará al mundo a una situación de una aparente unidad mundial seguida de un caos global que acabará con la venida de Cristo a la Tierra para derrotar el reino de este mundo y establecer Su reino. <br /> <br />En Mateo 24 los discípulos preguntaban a Jesús sobre el fin de los tiempos, y este les contestó: “oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores.” (Mateo 24:6-8) <br /><br />En Lucas 17 los fariseos preguntaron a Jesús sobre la venida del reino de Dios. Y este les dijo:  “El reino de Dios no vendrá con advertencia” Dijo también: “Porque como el relámpago que al fulgurar resplandece desde un extremo del cielo hasta el otro, así también será el Hijo del Hombre en su día.” <br />“Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre. Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos.” ¿Recuerdas lo que ocurrió cuando el diluvio? Alguien hizo referencia a esto , de que nos tendríamos que hacer un arca y meternos ahí, como en la historia de Noé. Aquí sin embargo, lo que Jesús está diciéndoles es que como en los días de Noé, la gente no creería las advertencias de que algo gordo se acercaba, las actividades del día a día seguirían su curso y nadie se percataría de lo que estaría por venir. En la situación con el Coronavirus ha costado que la gente entendiera la gravedad del asunto. Solo cuando se nos impuso el aislamiento la gente ha comenzado a reaccionar, y entonces de manera incorrecta muchos, congregándose multitudinalmente para abastecerse de lo que no necesitaban. Algo así ocurrirá en aquel día.<br /> <br />Jesús prosiguió con sus ejemplos: <br />“Asimismo como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban; mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos. Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste.” <br />Durante la pandemia se cerraron colegios, comercios, lugares de ocio, se cancelaron bodas, conciertos y otras funciones. Pero incluso entonces tuvimos aviso previo, aunque fuera tan solo días u horas. Cuando Cristo venga, será sin previo aviso, como ocurrió en la destrucción de Sodoma. <br /><br />Jesús continuó diciendo: <br />“En aquel día, el que esté en la azotea, y sus bienes en casa, no descienda a tomarlos; y el que en el campo, asimismo no vuelva atrás. Acordaos de la mujer de Lot.” Todo esto lo puedes leer en Lucas 17 y Mateo 24. <br /> <br />No es mi intención transmitir temor, sino todo lo contrario. Ya que todo esto está escrito desde hace siglos, vale la pena que lo comuniquemos a otros. La Palabra de Dios no nos ha dejado sin información. Nos conviene leerla y estar preparados.  <br /> <br />Lo mejor de todo es que para los que están en Cristo, no hay ningún riesgo. Como comentábamos al principio de la reflexión, Cristo vendrá en las nubes a rescatar a su iglesia, a todo el que ha puesto su fe en la obra de Cristo en la cruz. Antes del rapto, e incluso después, el evangelio de Cristo será proclamado para...]]></itunes:summary><itunes:duration>401</itunes:duration><itunes:keywords>cristo,evangelio,fe,iglesia,nubes,rapto,salvación,salvador,salvar,tierra,venida,verdad,vida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/0a151328f0fe56f29c00d5a0b84110c0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-054 Fe en el Verdadero</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-054-fe-en-el-verdadero--24033925</link><description><![CDATA[Lucas 17:1-19<br />Mt. 18.6-9; Marcos 9:42-50; Lc. 17.1-2<br /><br />Los evangelios nos relatan algunas de las conversaciones que Jesús y sus discípulos mantuvieron mientras iban por el camino. En aquellos días, los trayectos se hacían a pie, por lo que tenían tiempo de sobra para hablar y aprender del Maestro. En Lucas 17:1-4 Jesús les habló de la importancia de apoyarse unos a otros, y no ser piedra de tropiezo. “Dijo Jesús a sus discípulos: Imposible es que no vengan tropiezos; mas ¡ay de aquel por quien vienen! Mejor le fuera que se le atase al cuello una piedra de molino y se le arrojase al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeñitos. Mirad por vosotros mismos. Si tu hermano pecare contra ti, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale. Y si siete veces al día pecare contra ti, y siete veces al día volviere a ti, diciendo: Me arrepiento; perdónale.” No podemos hablar de esto suficiente. Como dice el texto, fracasos habrá, caídas vendrán, pero examinemos nuestro andar, para que no seamos nosotras las que provoquemos la caída de otros. Y mantengamos nuestro paso firme en Cristo. Lo precioso es que como leemos en el Salmo 37:24 “Cuando el hombre cayere, no quedará postrado, Porque Jehová sostiene su mano.” Ayudemos a otros también para que caigamos menos y nos mantengamos asidos de Su mano. <br /><br />Jesús enseñó a sus discípulos que lejos de ser piedra de tropiezo, debían estar atentos para facilitar el acceso de todo aquel que buscaba a Dios, sin importar su situación o su origen, para que puedan entrar en Su reino. Camino a Jerusalén, pasando entre Samaria y Galilea, Jesús encontró a diez leprosos. Estos no podían presentarse en el templo al menos que fueran sanados, pero sabían que Jesús era su única esperanza.<br /><br />“Y alzaron la voz, diciendo: ¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros! Cuando él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados.<br />Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz,<br />y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano.”<br /><br />Leprosos, de Galilea algunos, de Samaria otros, mas solo uno volvió en busca del que lo había sanado. <br /><br />“Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están? ¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero? Y le dijo: Levántate, vete; tu fe te ha salvado.”<br /><br />Diez vieron el poder y la bondad de Jesús en sus propias vidas. Mas solo uno vino a Cristo en busca de sanación espiritual. Y solo ese, por fe, fue salvo. <br /><br />Los discípulos pidieron a Jesús “Auméntanos la fe,” Mas Jesús les aseguró que no era cuestión de tener mucha fe, sino de tener fe en Él.<br /><br />Digamos que la cantidad de fe no es lo que importa, sino el objeto de nuestra fe. En medio de filosofías que sugieren que creer es poder, lo que realmente importa es que creamos en el único que tiene poder para dar y quitar la vida, Dios mismo. <br /><br />¿Quieres la salvación de tu alma? ¿Quieres vivir asida de Cristo y no caída y cayendo todo el tiempo? ¿Quieres ser de apoyo a otros y no de tropiezo? ¿Quieres que la gloria de Dios se manifieste en tu vida? Solo tienes que tener una pizca de fe, pero fe en el verdadero; en el único Dios y Salvador.<br /><br />Jesús enseñó a sus discípulos que lejos de ser piedra de tropiezo, debían estar atentos para facilitar el acceso de todo aquel que buscaba a Dios, sin importar su situación o su origen, pudiera entrar en Su reino. Camino a Jerusalén, pasando entre Samaria y Galilea, Jesús encontró a diez leprosos. Estos no podían presentarse en el templo al menos que fueran sanados, pero sabían que Jesús era su única esperanza.<br /><br />“Y alzaron la voz, diciendo: ¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros! Cuando él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados.<br />Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz,<br />y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano.<br /><br />Leprosos, de Galilea algunos, de Samaria otros, mas solo uno volvió en busca del que lo había sanado. <br /><br />“Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están? ¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero? Y le dijo: Levántate, vete; tu fe te ha salvado.”<br /><br />Diez vieron el poder y la bondad de Jesús en sus propias vidas. Mas solo uno vino a Cristo en busca de sanación espiritual. Y solo ese, por fe, fue salvo. <br /><br />Los discípulos pidieron a Jesús “Auméntanos la fe,” Mas Jesús les aseguró que no era cuestión de tener mucha fe, sino de tener fe en Él.<br /><br />Digamos que la cantidad de fe no es lo que importa, sino el objeto de nuestra fe. En medio de filosofías trascendentales que sugieren que creer es poder, lo que realmente importa es que creamos en el único que tiene poder para dar y quitar la vida, Dios mismo. <br /><br />¿Quieres la salvación de tu alma? ¿Quieres vivir asida de Cristo y no caída y cayendo todo el tiempo? ¿Quieres ser de apoyo a otros y no de tropiezo? ¿Quieres que la gloria de Dios se manifieste en tu vida? Solo tienes que tener una pizca de fe, pero fe en el verdadero; en el único Dios y Salvador,]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/24033925</guid><pubDate>Mon, 23 Mar 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/24033925/evangelios_054_fe_en_el_verdadero.mp3" length="5774464" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Lucas 17:1-19
Mt. 18.6-9; Marcos 9:42-50; Lc. 17.1-2

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Y si siete veces al día pecare contra ti, y siete veces al día volviere a ti, diciendo: Me arrepiento; perdónale.” No podemos hablar de esto suficiente. Como dice el texto, fracasos habrá, caídas vendrán, pero examinemos nuestro andar, para que no seamos nosotras las que provoquemos la caída de otros. Y mantengamos nuestro paso firme en Cristo. Lo precioso es que como leemos en el Salmo 37:24 “Cuando el hombre cayere, no quedará postrado, Porque Jehová sostiene su mano.” Ayudemos a otros también para que caigamos menos y nos mantengamos asidos de Su mano. <br /><br />Jesús enseñó a sus discípulos que lejos de ser piedra de tropiezo, debían estar atentos para facilitar el acceso de todo aquel que buscaba a Dios, sin importar su situación o su origen, para que puedan entrar en Su reino. Camino a Jerusalén, pasando entre Samaria y Galilea, Jesús encontró a diez leprosos. Estos no podían presentarse en el templo al menos que fueran sanados, pero sabían que Jesús era su única esperanza.<br /><br />“Y alzaron la voz, diciendo: ¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros! Cuando él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. Y aconteció que mientras iban, fueron limpiados.<br />Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz,<br />y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano.”<br /><br />Leprosos, de Galilea algunos, de Samaria otros, mas solo uno volvió en busca del que lo había sanado. <br /><br />“Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están? ¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero? Y le dijo: Levántate, vete; tu fe te ha salvado.”<br /><br />Diez vieron el poder y la bondad de Jesús en sus propias vidas. Mas solo uno vino a Cristo en busca de sanación espiritual. Y solo ese, por fe, fue salvo. <br /><br />Los discípulos pidieron a Jesús “Auméntanos la fe,” Mas Jesús les aseguró que no era cuestión de tener mucha fe, sino de tener fe en Él.<br /><br />Digamos que la cantidad de fe no es lo que importa, sino el objeto de nuestra fe. En medio de filosofías que sugieren que creer es poder, lo que realmente importa es que creamos en el único que tiene poder para dar y quitar la vida, Dios mismo. <br /><br />¿Quieres la salvación de tu alma? ¿Quieres vivir asida de Cristo y no caída y cayendo todo el tiempo? ¿Quieres ser de apoyo a otros y no de tropiezo? ¿Quieres que la gloria de Dios se manifieste en tu vida? Solo tienes que tener una pizca de fe, pero fe en el verdadero; en el único Dios y Salvador.<br /><br />Jesús enseñó a sus discípulos que lejos de ser piedra de tropiezo, debían estar atentos para facilitar el acceso de todo aquel que buscaba a Dios, sin importar su situación o su origen, pudiera entrar en Su reino. Camino a Jerusalén, pasando entre Samaria y Galilea, Jesús encontró a diez leprosos. Estos no podían presentarse en el templo al menos que fueran sanados, pero sabían que Jesús era su única esperanza.<br /><br />“Y alzaron la voz, diciendo: ¡Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros! Cuando él los vio, les dijo: Id, mostraos a los sacerdotes. 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Él ya pagó la deuda con su sangre preciosa, y nuestros pecados son cancelados cuando confiamos en su obra redentora, es decir, la sustitución de su vida por la nuestra para ofrecernos vida eterna. <br /><br />Es por esto que hasta un niño puede venir en fe a Dios, porque lo único que debemos hacer es confiar plenamente en Dios para nuestra salvación eterna. <br /><br />Jesús contó la historia del rico y Lázaro para reforzar esta verdad. Si recuerdas que dijimos que las parábolas no suelen dar nombre a los personajes, notarás que esta historia llama por nombre a un pobre mendigo que comía de las migajas que caían de la mesa de un hombre rico del que no se nos da el nombre. Podría ser que este Lázaro fuera un personaje que el pueblo conocía, pero es más probable que Jesús estuviera dando nombre a un indigente para darle la importancia que Dios le da, dejando al rico anónimo. Se nos presenta la historia así:<br /><br />“Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas, y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas.”<br /><br />Los fariseos, como hemos visto, veían el mundo desde un punto de vista distinto al de Cristo. Como estos dependían de las donaciones de la gente, trataban a los ricos con preferencia y a los pobres como abandonados de Dios. Jesús no viene presentando una visión inversa a esta como muchos han hecho en la historia de la humanidad, glorificando a los pobres y condenando a los ricos. ¿Sabes por qué? Porque Jesús ve más allá de las riquezas. Sería tan injusto condenar a un pobre por ser pobre como condenar a un rico por ser rico. Jesús dice en Juan 14:6 “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” El único camino al Padre es Jesucristo; ni las riquezas, ni la pobreza. Es lo que hacemos en cuanto al regalo de salvación de Cristo lo que determina nuestro destino.<br /><br />La historia cuenta que este pobre Lázaro murió y fue al seno de Abraham, donde los fariseos judíos creían que iban los “bendecidos de Dios”, que para ellos eran aquellos prósperos en la Tierra. Mas murió también el rico y nos dice el texto que sepultado fue al Hades, un lugar de tormento.<br /><br />Esto era impensable para los fariseos. ¿Cómo podría ser que todo estuviera al revés? Obviamente, Lázaro había escuchado al mensaje de Dios revelado en Moisés y los profetas y estaba confiando en el prometido Mesías, mientras el rico vivía al margen de estas verdades. Jesús continuó diciendo:<br /><br />“El rico entonces, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama.” Notemos aquí que esta historia no está basada en lo que la Biblia enseña, sino en lo que los judíos creían. Por supuesto que el lugar eterno no está regido por Abraham, como presentaba esa tradición judía. Este pobre rico sufría, y pedía que Lázaro viniera a ayudarle. Al no ser posible, rogó que este fuera a la Tierra de los mortales a advertir a su familia del sufrimiento que él estaba viviendo, para que no tuvieran que ir ahí. Y Abraham en la historia les contestó: “A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos.” Ya tenían la ley escrita, y todo el evangelio que los profetas habían proclamado. El que quería creer, podía. <br /><br />El rico “entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán. Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos.”<br /><br />Curiosamente, el rico pensó que si alguien volvía de la muerte a anunciar el evangelio, que todos creerían. Mas Abraham en la historia le corrige, diciéndole que si no creen el testimonio escrito, tampoco creerán si algo milagroso ocurriera. Lo cierto es que poco tiempo después, Cristo moriría en la cruz, y después de tres días resucitaría. Mas aquellos que creyeron las Escrituras creyeron en Él, y muchos que han visto y oído lo que Jesús hizo, aún no creen. <br /><br />Este caso que Jesús propuso exponía las falacias de las creencias populares y dejaba claro que la salvación del alma está basada únicamente en lo que hemos hecho con Cristo en vida. Juan 3:36 lo ratifica: “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.” No tus riquezas, ni tu pobreza; no tus ritos ni tus sacrificios; es tu fe en Cristo lo que cuenta para la eternidad.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23946176</guid><pubDate>Fri, 20 Mar 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23946176/evangelios_053_el_rico_y_la_zaro.mp3" length="8949703" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Lucas 16:19-31

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Si recuerdas que dijimos que las parábolas no suelen dar nombre a los personajes, notarás que esta historia llama por nombre a un pobre mendigo que comía de las migajas que caían de la mesa de un hombre rico del que no se nos da el nombre. Podría ser que este Lázaro fuera un personaje que el pueblo conocía, pero es más probable que Jesús estuviera dando nombre a un indigente para darle la importancia que Dios le da, dejando al rico anónimo. Se nos presenta la historia así:<br /><br />“Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas, y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas.”<br /><br />Los fariseos, como hemos visto, veían el mundo desde un punto de vista distinto al de Cristo. Como estos dependían de las donaciones de la gente, trataban a los ricos con preferencia y a los pobres como abandonados de Dios. Jesús no viene presentando una visión inversa a esta como muchos han hecho en la historia de la humanidad, glorificando a los pobres y condenando a los ricos. ¿Sabes por qué? Porque Jesús ve más allá de las riquezas. Sería tan injusto condenar a un pobre por ser pobre como condenar a un rico por ser rico. Jesús dice en Juan 14:6 “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” El único camino al Padre es Jesucristo; ni las riquezas, ni la pobreza. Es lo que hacemos en cuanto al regalo de salvación de Cristo lo que determina nuestro destino.<br /><br />La historia cuenta que este pobre Lázaro murió y fue al seno de Abraham, donde los fariseos judíos creían que iban los “bendecidos de Dios”, que para ellos eran aquellos prósperos en la Tierra. Mas murió también el rico y nos dice el texto que sepultado fue al Hades, un lugar de tormento.<br /><br />Esto era impensable para los fariseos. ¿Cómo podría ser que todo estuviera al revés? Obviamente, Lázaro había escuchado al mensaje de Dios revelado en Moisés y los profetas y estaba confiando en el prometido Mesías, mientras el rico vivía al margen de estas verdades. Jesús continuó diciendo:<br /><br />“El rico entonces, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama.” Notemos aquí que esta historia no está basada en lo que la Biblia enseña, sino en lo que los judíos creían. Por supuesto que el lugar eterno no está regido por Abraham, como presentaba esa tradición judía. Este pobre rico sufría, y pedía que Lázaro viniera a ayudarle. Al no ser posible, rogó que este fuera a la Tierra de los mortales a advertir a su familia del sufrimiento que él estaba viviendo, para que no tuvieran que ir ahí. Y Abraham en la historia les contestó: “A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos.” Ya tenían la ley escrita, y todo el evangelio que los profetas habían proclamado. El que quería creer, podía. <br /><br />El rico “entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán. 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Nos dice Lucas 18:9 que Jesús, “A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola:<br /><br />”Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano.<br />El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;<br />ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano.<br /><br />Mas el publicano, (nos dice la historia) estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador.<br />Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.”<br /><br />¿No te llama la atención esta parábola? Seguro que te los puedes imaginar. El fariseo orando en voz alta “consigo mismo”, nos dice el texto, no necesariamente para que Dios lo escuche, sino para que todos sepan lo genial y grande que es, y cómo ninguno de los que están ahí puede compararse con él. Es curioso, porque entendemos la oración como una conversación con Dios, pero este estaba en el templo hablando “consigo mismo”. Además, para exaltarse él, echa abajo a los otros, como nos dice Filipenses 2:3-5 que no hagamos. Para defender su honestidad los llama ladrones, para proclamar su propia justicia los llama injustos, y para anunciar su supuesta moralidad los llama adúlteros. Como resultado de su oración a sí mismo, sus oraciones no pasaron del techo. Dios sabe quién está clamando a Él realmente y a quién le importa más lo que otros crean que lo que sepa Dios. <br /><br />En contraste, encontramos al publicano en un rincón, mirando hacia abajo porque no se consideraba digno de mirar al cielo, y pidiendo la misericordia de Dios hacia él. Dios sabía que este venía a hablar con Él. Se veía necesitado y venía a buscar la ayuda de su Señor. Y como cada vez que alguien se acerca a Él, Dios presta total atención, otorgándole la eficaz justificación del cielo.<br /><br />Justo antes de esta parábola, leemos la de la viuda y el juez injusto. Nos narra cómo esta señora va a pedir justicia ante un juez que no tenía temor de Dios; es más, era conocido por su dureza. Esta viuda fue a él a pedir ayuda en múltiples ocasiones, sin recibir su atención. Mas después de un tiempo, este juez injusto, por dejar de oírla, nos dice que atendió su caso y la ayudó. <br /><br />Con esta historia Jesús les mostró la necesidad de orar sin cesar. Así como la viuda insistió en pedir ayuda en aquello que la afligía, debemos tener fe para ir en oración a buscar ayuda de lo alto. No es que Dios sea como este juez. Dios atiende a las oraciones de aquellos que vienen a Él, y no mira para otro lado. Sin embargo, a menudo estamos dispuestos a ir a rogar a personas para que nos echen una mano con nuestros problemas y olvidamos ir a Dios, el cual está deseoso de ayudarnos y es poderoso para hacerlo. <br /><br />La oración es un regalo que podemos y debemos disfrutar. Si mi hijo tuviera una necesidad y fuera a otros a pedir ayuda, ¿cómo me sentiría yo al enterarme? Me entristecería pensar que confía en otros más que en mí. Si tenemos verdadera fe en Dios, demostrémosla en oración. El fariseo utilizaba la oración para proclamar su propia grandeza. El publicano reconocía su condición de necesitado, como la viuda, y estaba dispuesto a dejar su orgullo para buscar ayuda ante aquel que realmente podía dársela. <br /><br />Dejemos a un lado el orgullo y busquemos la ayuda de Dios. Veamos que en nuestras propias fuerzas no llegamos más lejos que el fariseo, y echemos nuestras cargas sobre Dios, porque como nos recuerda 1 Pedro 5:7 “Él tiene cuidado de nosotros.” Seremos así justificados por el Juez Justo cuyo oído está siempre atento a nuestros ruegos.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23946152</guid><pubDate>Thu, 19 Mar 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23946152/evangelios_052_para_bolas_sobre_la_oracio_n_y_el_orgullo.mp3" length="6559004" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Lucas 18:1-8; 9-14

En el evangelio de Lucas leemos dos parábolas sobre la oración. Nos dice Lucas 18:9 que Jesús, “A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola:

”Dos hombres subieron al...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Lucas 18:1-8; 9-14<br /><br />En el evangelio de Lucas leemos dos parábolas sobre la oración. Nos dice Lucas 18:9 que Jesús, “A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola:<br /><br />”Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano.<br />El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;<br />ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano.<br /><br />Mas el publicano, (nos dice la historia) estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador.<br />Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.”<br /><br />¿No te llama la atención esta parábola? Seguro que te los puedes imaginar. El fariseo orando en voz alta “consigo mismo”, nos dice el texto, no necesariamente para que Dios lo escuche, sino para que todos sepan lo genial y grande que es, y cómo ninguno de los que están ahí puede compararse con él. Es curioso, porque entendemos la oración como una conversación con Dios, pero este estaba en el templo hablando “consigo mismo”. Además, para exaltarse él, echa abajo a los otros, como nos dice Filipenses 2:3-5 que no hagamos. Para defender su honestidad los llama ladrones, para proclamar su propia justicia los llama injustos, y para anunciar su supuesta moralidad los llama adúlteros. Como resultado de su oración a sí mismo, sus oraciones no pasaron del techo. Dios sabe quién está clamando a Él realmente y a quién le importa más lo que otros crean que lo que sepa Dios. <br /><br />En contraste, encontramos al publicano en un rincón, mirando hacia abajo porque no se consideraba digno de mirar al cielo, y pidiendo la misericordia de Dios hacia él. Dios sabía que este venía a hablar con Él. Se veía necesitado y venía a buscar la ayuda de su Señor. Y como cada vez que alguien se acerca a Él, Dios presta total atención, otorgándole la eficaz justificación del cielo.<br /><br />Justo antes de esta parábola, leemos la de la viuda y el juez injusto. Nos narra cómo esta señora va a pedir justicia ante un juez que no tenía temor de Dios; es más, era conocido por su dureza. Esta viuda fue a él a pedir ayuda en múltiples ocasiones, sin recibir su atención. Mas después de un tiempo, este juez injusto, por dejar de oírla, nos dice que atendió su caso y la ayudó. <br /><br />Con esta historia Jesús les mostró la necesidad de orar sin cesar. Así como la viuda insistió en pedir ayuda en aquello que la afligía, debemos tener fe para ir en oración a buscar ayuda de lo alto. No es que Dios sea como este juez. Dios atiende a las oraciones de aquellos que vienen a Él, y no mira para otro lado. Sin embargo, a menudo estamos dispuestos a ir a rogar a personas para que nos echen una mano con nuestros problemas y olvidamos ir a Dios, el cual está deseoso de ayudarnos y es poderoso para hacerlo. <br /><br />La oración es un regalo que podemos y debemos disfrutar. Si mi hijo tuviera una necesidad y fuera a otros a pedir ayuda, ¿cómo me sentiría yo al enterarme? Me entristecería pensar que confía en otros más que en mí. Si tenemos verdadera fe en Dios, demostrémosla en oración. El fariseo utilizaba la oración para proclamar su propia grandeza. El publicano reconocía su condición de necesitado, como la viuda, y estaba dispuesto a dejar su orgullo para buscar ayuda ante aquel que realmente podía dársela. <br /><br />Dejemos a un lado el orgullo y busquemos la ayuda de Dios. Veamos que en nuestras propias fuerzas no llegamos más lejos que el fariseo, y echemos nuestras cargas sobre Dios, porque como nos recuerda 1 Pedro 5:7 “Él tiene cuidado de nosotros.” Seremos así justificados por el Juez Justo cuyo oído está siempre atento a nuestros ruegos.]]></itunes:summary><itunes:duration>381</itunes:duration><itunes:keywords>confianza,enseñanza,fariseo,fe,jesús,justificación,oración,orgullo,publicano,ruegos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/e250d2f3b3ea58d373bf172953f0e63c.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-051 La parábola del mayordomo sagaz</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-051-la-parabola-del-mayordomo-sagaz--23906139</link><description><![CDATA[Lucas 16:1-15<br /><br />A veces podemos pensar que las personas espirituales se mantienen completamente al margen de los asuntos de la vida cotidiana. Mas Jesús no enseñó que como cristianos debamos vivir totalmente apartados de la sociedad en la que vivimos. Para ser luz y sal en la Tierra debemos saber relacionarnos con los de alrededor. Nuestra relación vertical con el Padre es la base para que nuestras relaciones en el plano horizontal con los que nos rodean puedan funcionar. Y lo curioso es que a través de estas relaciones horizontales, podemos recibir bendiciones verticales. Muchas veces los tesoros celestiales los encontramos aquí en la Tierra. Veamos lo que Jesús enseñó sobre cómo actuar sagazmente en las situaciones más cotidianas. <br /><br />En Lucas 16:1-15 <br /><br />“Dijo también a sus discípulos: Había un hombre rico que tenía un mayordomo, y éste fue acusado ante él como disipador de sus bienes.<br />Entonces le llamó, y le dijo: ¿Qué es esto que oigo acerca de ti? Da cuenta de tu mayordomía, porque ya no podrás más ser mayordomo.”<br /><br />Curiosamente se le da el título de “mayordomo infiel” a esta parábola, pero lo que encontramos es una acusación que ha llegado al jefe de que este encargado está disipando sus bienes. No queda claro si la acusación era cierta o no, y no hay ningún cargo legal contra él, pero este mayordomo parece que tenía que entregar los libros y ya no podría seguir trabajando en esa casa. La historia continúa relatando lo que este encargado decidió hacer para salvar su situación de la manera más favorable. <br /><br />“Entonces el mayordomo dijo para sí: ¿Qué haré? Porque mi amo me quita la mayordomía. Cavar, no puedo; mendigar, me da vergüenza. Ya sé lo que haré para que cuando se me quite de la mayordomía, me reciban en sus casas. Y llamando a cada uno de los deudores de su amo, dijo al primero: ¿Cuánto debes a mi amo? Él dijo: Cien barriles de aceite. Y le dijo: Toma tu cuenta, siéntate pronto, y escribe cincuenta. Después dijo a otro: Y tú, ¿cuánto debes? Y él dijo: Cien medidas de trigo. Él le dijo: Toma tu cuenta, y escribe ochenta.”<br /><br />Notamos que este mayordomo no criticó a su jefe ni se justificó a sí mismo ante estos deudores. Lo que hizo fue idear un plan para cerrar los libros de la manera más sabia posible. Este tuvo una reunión uno por uno, les propuso una reducción de la deuda, consiguiendo que pagaran un buen porcentaje a su amo, y canceló así las deudas.<br /><br />Es probable por lo que leemos que este señor ya estuviera mayor para hacer trabajo físico, y no quisiera tener que depender de otros para su sustento, por lo que hizo su trabajo de mediador financiero, llegando a una situación que era favorable tanto para su antiguo jefe como para cada uno de sus deudores, los cuales podrían contratarlo cuando quedara sin trabajo. <br /><br />Y nos dice la parábola que “alabó el amo al mayordomo malo por haber hecho sagazmente.”<br />El jefe tuvo que reconocer que la manera de negociar de su encargado había sido sabia. No nos dice si decidió despedirlo o no. Es posible que no quisiera que trabajara para él porque había perdido su confianza debido a las acusaciones que había recibido, pero tenía que admitir que este había actuado sagazmente. <br /><br />Jesús concluyó la parábola con esta afirmación: “porque los hijos de este siglo son más sagaces en el trato con sus semejantes que los hijos de luz.”<br /><br />¿Alguna vez has pensado tú así? Muchas veces vemos personas que no reconocen a Dios como Señor, pero saben tratar con sus semejantes de manera más sabia que aquellos que proclaman el nombre de Dios. Hay personas que no creen en Dios que viven vidas mínimamente ordenadas, que respetan las diferencias y opiniones de otros, que admiten crítica y ofrecen apoyo, que no parecen buscar conflicto sino que lo amainan. Y sin embargo, hay cristianos que buscan afrentas donde no las hay, que no pueden ignorar ofensas, que pelean batallas innecesarias y no parecen poder vivir en paz con su prójimo. Pero esto no debería ser así.<br /><br />Prosigue el Señor: “Y yo os digo: Ganad amigos por medio de las riquezas injustas, para que cuando éstas falten, os reciban en las moradas eternas. El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto. Pues si en las riquezas injustas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero? Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién os dará lo que es vuestro?”<br /><br />Es difícil entender todo a lo que Jesús pueda estar haciendo referencia aquí, pero la idea que nos deja esta historia es, que si en las cosas pequeñas perdemos la oportunidad de actuar sabiamente, ¿cómo podremos ser sabios en los asuntos más serios? Extrapolemos la situación a cualquier conflicto interpersonal. Si por cualquier asunto cotidiano perdemos nuestro sabor (aludiendo a la sal) y nuestra luz disminuye (atendiendo a la necesidad de ser luz en nuestro entorno), ¿cómo podremos ser de edificación a otros? <br /><br />Aquí en la parábola Jesús está llamando la atención específicamente a los fariseos, y nos dice en el versículo 14 que ellos se burlaban de Jesús; mas este les respondió: “Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación.” Los fariseos se justificaban delante de todos, mas Jesús los confrontó.<br /><br />¿Te encuentras a ti misma defendiéndote y justificándote constantemente? El mayordomo podría haberse defendido contra las acusaciones que había recibido. Podría haberse intentado justificar, pero lo que hizo fue mostrar por sus obras que él sabía administrar las riquezas de su amo. No tuvo que responder a las acusaciones con palabras acusadoras ni burladoras, como hacían estos fariseos, sino que con sus hechos proclamó su sabiduría. <br /><br />Haríamos bien nosotras en dejar que nuestras acciones y no nuestras palabras sean la muestra de nuestra sabiduría. Seamos más sagaces que los hijos de este siglo. No dejemos que las “riquezas injustas”, es decir, aquellos asuntos que no son eternos, nos quiten la paz y el gozo del Señor y nos pongan en pleito con nuestro prójimo. Quizá podamos ganar amigos por medio de las riquezas injustas, para que cuando en el día final estas ya no cuenten, aquellos ante los que hemos sido luz y sal nos reciban en las moradas eternas. ¿Y si por nuestra reacción a situaciones que podamos calificar de injustas alguien llegara a depositar su fe en Cristo y un día nos lo encontraramos en el cielo? Que Dios nos ayude a actuar y reaccionar de manera que traigamos gloria a su nombre. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23906139</guid><pubDate>Wed, 18 Mar 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23906139/evangelios_051_la_para_bola_del_mayordomo_sagaz.mp3" length="9578783" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Lucas 16:1-15

A veces podemos pensar que las personas espirituales se mantienen completamente al margen de los asuntos de la vida cotidiana. Mas Jesús no enseñó que como cristianos debamos vivir totalmente apartados de la sociedad en la que vivimos....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Lucas 16:1-15<br /><br />A veces podemos pensar que las personas espirituales se mantienen completamente al margen de los asuntos de la vida cotidiana. Mas Jesús no enseñó que como cristianos debamos vivir totalmente apartados de la sociedad en la que vivimos. Para ser luz y sal en la Tierra debemos saber relacionarnos con los de alrededor. Nuestra relación vertical con el Padre es la base para que nuestras relaciones en el plano horizontal con los que nos rodean puedan funcionar. Y lo curioso es que a través de estas relaciones horizontales, podemos recibir bendiciones verticales. Muchas veces los tesoros celestiales los encontramos aquí en la Tierra. Veamos lo que Jesús enseñó sobre cómo actuar sagazmente en las situaciones más cotidianas. <br /><br />En Lucas 16:1-15 <br /><br />“Dijo también a sus discípulos: Había un hombre rico que tenía un mayordomo, y éste fue acusado ante él como disipador de sus bienes.<br />Entonces le llamó, y le dijo: ¿Qué es esto que oigo acerca de ti? Da cuenta de tu mayordomía, porque ya no podrás más ser mayordomo.”<br /><br />Curiosamente se le da el título de “mayordomo infiel” a esta parábola, pero lo que encontramos es una acusación que ha llegado al jefe de que este encargado está disipando sus bienes. No queda claro si la acusación era cierta o no, y no hay ningún cargo legal contra él, pero este mayordomo parece que tenía que entregar los libros y ya no podría seguir trabajando en esa casa. La historia continúa relatando lo que este encargado decidió hacer para salvar su situación de la manera más favorable. <br /><br />“Entonces el mayordomo dijo para sí: ¿Qué haré? Porque mi amo me quita la mayordomía. Cavar, no puedo; mendigar, me da vergüenza. Ya sé lo que haré para que cuando se me quite de la mayordomía, me reciban en sus casas. Y llamando a cada uno de los deudores de su amo, dijo al primero: ¿Cuánto debes a mi amo? Él dijo: Cien barriles de aceite. Y le dijo: Toma tu cuenta, siéntate pronto, y escribe cincuenta. Después dijo a otro: Y tú, ¿cuánto debes? Y él dijo: Cien medidas de trigo. Él le dijo: Toma tu cuenta, y escribe ochenta.”<br /><br />Notamos que este mayordomo no criticó a su jefe ni se justificó a sí mismo ante estos deudores. Lo que hizo fue idear un plan para cerrar los libros de la manera más sabia posible. Este tuvo una reunión uno por uno, les propuso una reducción de la deuda, consiguiendo que pagaran un buen porcentaje a su amo, y canceló así las deudas.<br /><br />Es probable por lo que leemos que este señor ya estuviera mayor para hacer trabajo físico, y no quisiera tener que depender de otros para su sustento, por lo que hizo su trabajo de mediador financiero, llegando a una situación que era favorable tanto para su antiguo jefe como para cada uno de sus deudores, los cuales podrían contratarlo cuando quedara sin trabajo. <br /><br />Y nos dice la parábola que “alabó el amo al mayordomo malo por haber hecho sagazmente.”<br />El jefe tuvo que reconocer que la manera de negociar de su encargado había sido sabia. No nos dice si decidió despedirlo o no. Es posible que no quisiera que trabajara para él porque había perdido su confianza debido a las acusaciones que había recibido, pero tenía que admitir que este había actuado sagazmente. <br /><br />Jesús concluyó la parábola con esta afirmación: “porque los hijos de este siglo son más sagaces en el trato con sus semejantes que los hijos de luz.”<br /><br />¿Alguna vez has pensado tú así? Muchas veces vemos personas que no reconocen a Dios como Señor, pero saben tratar con sus semejantes de manera más sabia que aquellos que proclaman el nombre de Dios. Hay personas que no creen en Dios que viven vidas mínimamente ordenadas, que respetan las diferencias y opiniones de otros, que admiten crítica y ofrecen apoyo, que no parecen buscar conflicto sino que lo amainan. Y sin embargo, hay cristianos que buscan afrentas donde no las hay, que no pueden ignorar ofensas, que pelean batallas innecesarias y no parecen...]]></itunes:summary><itunes:duration>570</itunes:duration><itunes:keywords>cielo,cuidado,dinero,dios,encargado,jefe,justicia,mayordomo,negocios,personales,relaciones,sabio,salvación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/e342ec218d1754d69bc67b215406bc42.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-050 Perdonado y perdonando</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-050-perdonado-y-perdonando--23807186</link><description><![CDATA[Mateo 18:23-35<br />Como parte de la enseñanza sobre el perdón y la restauración, el Señor Jesús compartió la parábola de los dos deudores, diciendo: <br /><br />“El reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos.<br />Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos.<br />A éste, como no pudo pagar, ordenó su señor venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo que tenía, para que se le pagase la deuda.<br />Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. El señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda.”<br /><br />Imaginas ser este que tenía la deuda. Debía 10.000 talentos, una cantidad elevada de dinero. El señor del lugar viene a cobrar, y al ver que este hombre jamás podría pagar, decide que tiene que dar en pago todo lo que posee, su esposa, sus hijos, y él mismo. Todos los miembros de su familia pasarían a ser esclavos de este señor, para que la deuda fuera cancelada. <br /><br />Este hombre se arrodilló ante su señor, y con el último suspiro que le quedaba, rogó que este le diera más tiempo para poder pagar su deuda. La cantidad que debía era tan alta que trabajando toda una vida no podría pagar la deuda que tenía. <br />Jesús pone este ejemplo para dejar claro que la deuda que tenemos con el rey de reyes es tan grande que jamás podríamos pagarla nosotros mismos aunque viviéramos mil años. <br /><br />El rey en la historia, sintiendo compasión por el pobre siervo, lo perdonó. Fue misericordioso y lo dejó libre, sin necesidad de pagar la deuda. <br /><br />Este siervo debía estar agradecido de por vida. Había sido objeto de la misericordia del rey, y gracias a esto podría vivir libre de deuda. <br /><br />Mas la parábola no acababa ahí. En la segunda parte se nos dice que este siervo tenía un compañero que le debía cien denarios. Cuando comparamos esto con los diez mil que debía el primer siervo, vemos que es mucho menos dinero. Si el siervo estuviera dispuesto a esperar, es posible que su consiervo pudiera ir reduciendo la deuda. Sin embargo, vemos en el texto que aquel siervo  “asiendo de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que me debes. Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, (como este otro había hecho) le rogaba diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. Mas él no quiso, sino fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase la deuda.”<br /><br />Este hombre que había recibido misericordia no era capaz de extenderla a su compañero. Hizo que lo apresaran hasta que pagara la deuda. Desde luego que si no podía pagarle cuando era libre para trabajar, seguro que en la cárcel no podría conseguir el dinero para saldar la deuda. <br /><br />“Viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su señor todo lo que había pasado.”<br /><br />Cuando el señor, o el rey como nos hemos referido a él anteriormente, oyó lo que este siervo estaba haciendo a uno de sus compañeros, se indignó. ¿Cómo era posible que tratara así a su consiervo cuando él había recibido su misericordia? Nos narra la historia que <br />“Entonces, llamándole su señor, le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste. ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti? Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía.”<br /><br />Si él no estaba dispuesto a mostrar misericordia hacia su prójimo, su señor tampoco la iba a mostrar con él. <br /><br />El Señor Jesús concluyó la historia diciendo: “Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.”<br /><br />Cuando en el Padre Nuestro pedimos: “Perdónanos nuestras deudas como también nosotros perdonamos a nuestros deudores” ¿Nos damos cuenta de lo que estamos pidiendo? ¿Y si Dios nos perdonara del mismo modo que perdonamos nosotros a otros? <br /><br />Que esta historia nos sirva de recordatorio para extender hacia otros la misericordia que queremos que Dios tenga con nosotros.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23807186</guid><pubDate>Tue, 17 Mar 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23807186/evangelios_050_perdonado_y_perdonando.mp3" length="6559074" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Mateo 18:23-35
Como parte de la enseñanza sobre el perdón y la restauración, el Señor Jesús compartió la parábola de los dos deudores, diciendo: 

“El reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos.
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Todos los miembros de su familia pasarían a ser esclavos de este señor, para que la deuda fuera cancelada. <br /><br />Este hombre se arrodilló ante su señor, y con el último suspiro que le quedaba, rogó que este le diera más tiempo para poder pagar su deuda. La cantidad que debía era tan alta que trabajando toda una vida no podría pagar la deuda que tenía. <br />Jesús pone este ejemplo para dejar claro que la deuda que tenemos con el rey de reyes es tan grande que jamás podríamos pagarla nosotros mismos aunque viviéramos mil años. <br /><br />El rey en la historia, sintiendo compasión por el pobre siervo, lo perdonó. Fue misericordioso y lo dejó libre, sin necesidad de pagar la deuda. <br /><br />Este siervo debía estar agradecido de por vida. Había sido objeto de la misericordia del rey, y gracias a esto podría vivir libre de deuda. <br /><br />Mas la parábola no acababa ahí. En la segunda parte se nos dice que este siervo tenía un compañero que le debía cien denarios. Cuando comparamos esto con los diez mil que debía el primer siervo, vemos que es mucho menos dinero. Si el siervo estuviera dispuesto a esperar, es posible que su consiervo pudiera ir reduciendo la deuda. Sin embargo, vemos en el texto que aquel siervo  “asiendo de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que me debes. Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, (como este otro había hecho) le rogaba diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. Mas él no quiso, sino fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase la deuda.”<br /><br />Este hombre que había recibido misericordia no era capaz de extenderla a su compañero. Hizo que lo apresaran hasta que pagara la deuda. Desde luego que si no podía pagarle cuando era libre para trabajar, seguro que en la cárcel no podría conseguir el dinero para saldar la deuda. <br /><br />“Viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su señor todo lo que había pasado.”<br /><br />Cuando el señor, o el rey como nos hemos referido a él anteriormente, oyó lo que este siervo estaba haciendo a uno de sus compañeros, se indignó. ¿Cómo era posible que tratara así a su consiervo cuando él había recibido su misericordia? Nos narra la historia que <br />“Entonces, llamándole su señor, le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste. ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti? Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía.”<br /><br />Si él no estaba dispuesto a mostrar misericordia hacia su prójimo, su señor tampoco la iba a mostrar con él. <br /><br />El Señor Jesús concluyó la historia diciendo: “Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.”<br /><br />Cuando en el Padre Nuestro pedimos: “Perdónanos nuestras deudas como también nosotros perdonamos a nuestros deudores” ¿Nos damos cuenta de lo que estamos pidiendo? ¿Y si Dios nos perdonara del mismo modo que perdonamos nosotros...]]></itunes:summary><itunes:duration>381</itunes:duration><itunes:keywords>diario,dios,jesús,oración,perdón,reconciliación,rey,señor</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/fa5301a9dc4962a4c755c4f069565575.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-049 Proceso de restauración</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-049-proceso-de-restauracion--23765330</link><description><![CDATA[Mateo 18:15-22 <br /><br />Si pudiéramos vivir sin ofender a nadie ni ser ofendidos, sería fantástico. Pero todos sabemos que eso es imposible. Por muy buenas intenciones que tengamos, es inevitable tener conflictos personales, porque somos humanos, y los humanos fallamos por acción o por omisión. <br /><br />La Palabra de Dios trata las relaciones interpersonales en diferentes textos. Podemos tratar de evitar los conflictos practicando el amor al prójimo, pero cuando ocurren, y ocurrirán, la Biblia también nos da pautas para restaurar. Mateo 18:15-22 nos enseña cómo debemos actuar cuando otro cristiano nos ofende. Por supuesto que los principios se pueden aplicar con cualquier persona, pero el texto trata específicamente de conflictos entre hermanos en la fe, donde ambos deben tener el deseo de vivir justamente ante Dios. Comienza diciendo: <br />“Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano.”<br /><br />En primer lugar instruye a que si te has sentido ofendido por alguno, que vayas directamente a esta persona, e intentes arreglarlo sin involucrar a nadie más en el asunto. Si el problema se puede solucionar entre los dos, la restauración es mucho más sencilla y la relación puede salir fortalecida. Nota que no dice que vayas a hablar con otros de cómo esta persona te ha ofendido. Cuando se hace esto, el problema se extiende, y la reconciliación se hace menos probable. <br /><br />El texto continúa con el supuesto de que la persona que habiendo hecho algo mal te ha ofendido, después de que has hablado con ella, no acepta la reprensión y no desea la restauración. Entonces, y con la suposición de que lo que la persona ha hecho va en contra de los principios de la Palabra de Dios, deberías volver a hablar con ella, pero esta vez en compañía de alguien que puede mediar entre vosotros dos. Notemos aquí que la meta es la restauración, involucrando en el problema al mínimo de personas necesario. Los versículos 19-20 nos lo aclaran diciendo: “Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.” Ahí donde estás tú y esa persona practicando el perdón y la restauración, Dios está presente. No es necesario llevarlo más allá si podéis llegar a un acuerdo que agrada a Dios. <br /><br />Solo cuando el ofensor, siendo bíblicamente responsable, insiste en sus caminos rechazando la restauración, se debería llevar el caso ante la congregación, y si su actitud no es la de un seguidor de Cristo, deberíamos suponer que en verdad no es un cristiano. Claro está, que si hay arrepentimiento, como hemos visto a través de las Escrituras, nuestra única reacción correcta sería el perdón y la restauración. Lucas 17:3-4 lo resume así:<br />“Mirad por vosotros mismos. Si tu hermano pecare contra ti, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale. Y si siete veces al día pecare contra ti, y siete veces al día volviere a ti, diciendo: Me arrepiento; perdónale.” <br />En Mateo, “se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.”<br /><br />La actitud del cristiano debe ser de constante arrepentimiento y perdón, dispuesto a disculparse por aquello en lo que ofende, y rápido para perdonar a aquellos que habiéndolo ofendido, piden perdón. Si vivimos así, estaremos viviendo la voluntad del cielo aquí en la Tierra.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23765330</guid><pubDate>Mon, 16 Mar 2026 06:05:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23765330/evangelios_049_proceso_de_restauracio_n.mp3" length="5988526" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Mateo 18:15-22 

Si pudiéramos vivir sin ofender a nadie ni ser ofendidos, sería fantástico. Pero todos sabemos que eso es imposible. Por muy buenas intenciones que tengamos, es inevitable tener conflictos personales, porque somos humanos, y los...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Mateo 18:15-22 <br /><br />Si pudiéramos vivir sin ofender a nadie ni ser ofendidos, sería fantástico. Pero todos sabemos que eso es imposible. Por muy buenas intenciones que tengamos, es inevitable tener conflictos personales, porque somos humanos, y los humanos fallamos por acción o por omisión. <br /><br />La Palabra de Dios trata las relaciones interpersonales en diferentes textos. Podemos tratar de evitar los conflictos practicando el amor al prójimo, pero cuando ocurren, y ocurrirán, la Biblia también nos da pautas para restaurar. Mateo 18:15-22 nos enseña cómo debemos actuar cuando otro cristiano nos ofende. Por supuesto que los principios se pueden aplicar con cualquier persona, pero el texto trata específicamente de conflictos entre hermanos en la fe, donde ambos deben tener el deseo de vivir justamente ante Dios. Comienza diciendo: <br />“Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano.”<br /><br />En primer lugar instruye a que si te has sentido ofendido por alguno, que vayas directamente a esta persona, e intentes arreglarlo sin involucrar a nadie más en el asunto. Si el problema se puede solucionar entre los dos, la restauración es mucho más sencilla y la relación puede salir fortalecida. Nota que no dice que vayas a hablar con otros de cómo esta persona te ha ofendido. Cuando se hace esto, el problema se extiende, y la reconciliación se hace menos probable. <br /><br />El texto continúa con el supuesto de que la persona que habiendo hecho algo mal te ha ofendido, después de que has hablado con ella, no acepta la reprensión y no desea la restauración. Entonces, y con la suposición de que lo que la persona ha hecho va en contra de los principios de la Palabra de Dios, deberías volver a hablar con ella, pero esta vez en compañía de alguien que puede mediar entre vosotros dos. Notemos aquí que la meta es la restauración, involucrando en el problema al mínimo de personas necesario. Los versículos 19-20 nos lo aclaran diciendo: “Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.” Ahí donde estás tú y esa persona practicando el perdón y la restauración, Dios está presente. No es necesario llevarlo más allá si podéis llegar a un acuerdo que agrada a Dios. <br /><br />Solo cuando el ofensor, siendo bíblicamente responsable, insiste en sus caminos rechazando la restauración, se debería llevar el caso ante la congregación, y si su actitud no es la de un seguidor de Cristo, deberíamos suponer que en verdad no es un cristiano. Claro está, que si hay arrepentimiento, como hemos visto a través de las Escrituras, nuestra única reacción correcta sería el perdón y la restauración. Lucas 17:3-4 lo resume así:<br />“Mirad por vosotros mismos. Si tu hermano pecare contra ti, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale. Y si siete veces al día pecare contra ti, y siete veces al día volviere a ti, diciendo: Me arrepiento; perdónale.” <br />En Mateo, “se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.”<br /><br />La actitud del cristiano debe ser de constante arrepentimiento y perdón, dispuesto a disculparse por aquello en lo que ofende, y rápido para perdonar a aquellos que habiéndolo ofendido, piden perdón. Si vivimos así, estaremos viviendo la voluntad del cielo aquí en la Tierra.]]></itunes:summary><itunes:duration>345</itunes:duration><itunes:keywords>arrepentimiento,conflictos,creyentes,cristianos,dios,jesús,perdón,personales,reconciliación,relaciones,restauración,setenta</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/a4a61fc55c02f4ed18eaf48006df003a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-048 Los hijos perdidos</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-048-los-hijos-perdidos--23721097</link><description><![CDATA[Lucas 15:11-32<br /><br />Esta parábola de hoy es una de las más conocidas; se la conoce como la parábola del hijo pródigo, pero quisiera enfatizar que la historia trata de dos hijos perdidos, a los que el padre ama con liberalidad, queriendo la reconciliación con ambos. Veamos la historia que contó Jesús. <br /><br />“Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y nos dice la historia que (el padre) “les repartió los bienes.”<br /><br />Curiosamente, podemos notar que aunque fue el hijo menor el que demandó su parte de la herencia, su hermano mayor, el cual debería haberse levantado a defender la honra de su padre, accedió a la propuesta con la condición de que él recibiera también su parte de la herencia. Por lo que la historia nos dice que “les repartió (a ambos) los bienes. El joven, que se quería marchar, se llevaría efectivo, y el mayor se quedaría, imaginamos, con la hacienda familiar. <br />Jésus continuó con la parábola:<br /><br />“No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente, (de ahí que se le llame el hijo pródigo),<br />Cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle. Y fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentase cerdos.”<br /><br />Recordemos que según la ley moral de los judíos, el cerdo es un animal inmundo. Sin duda, este chico había llegado muy lejos, si tenía que alimentar a los cerdos en tierra ajena para poder sacar algún dinero. Y nos dice el texto que “deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba.”<br /><br />Estaba dispuesto a comer lo mismo que comían los cerdos, pero lo que le daban era estrictamente para sus animales, así que ni eso podía comer. <br /><br />“Y Volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!<br />Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti.<br />Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros.”<br /><br />Había perdido todo el dinero de su herencia. Volver a casa ahora sería para pedir trabajo, no en condición de hijo. Eso lo tenía claro. <br /><br />“Levantándose, vino a su padre.” Seguramente iba con temor, preguntándose qué diría su padre, cómo lo vería el resto de la familia. ¿Lo rechazarían ellos también? Qué humillación. <br /><br />Mas “cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó. Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo.”<br /><br />Y ya no pudo decir más, porque su padre tomó la palabra. <br />Este “dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta;<br />porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse.”<br /><br />Este padre que había sufrido humillación de parte de sus dos hijos, había perdido a este. Había pasado mucho tiempo y no sabía nada de él. Mas cuando lo vuelve a ver quiere restaurarlo. <br /><br />Mas nos cuenta el Señor que el “hijo mayor estaba en el campo; y cuando vino, y llegó cerca de la casa, oyó la música y las danzas; y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello.<br /><br />Este le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha hecho matar el becerro gordo, por haberle recibido bueno y sano. Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase. Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos. Pero cuando vino este tu hijo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo.”<br />Parece que este padre no había perdido solamente un hijo. El pequeño se había marchado, pero el mayor, el cual también había recibido su parte de la herencia, se había quedado en casa con su padre. <br /><br />El hijo mayor mentía si decía que trabajaba para su padre, puesto que el padre ya le había cedido su herencia. Los cabritos eran suyos; podía tomar lo que quisiera, pero, sin embargo, acusaba a su padre de no dejarlo celebrar nada. Su manera de ver las cosas era negativa y errónea. <br /><br />Su padre “entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas.<br />Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se había perdido, y es hallado.”<br /><br />Su hermano había vuelto a casa. Había malgastado el dinero de su padre, pero estaba dispuesto a empezar una vida nueva, restaurando su relación con el padre. <br /><br />Los fariseos que escuchaban la parábola podrían haber identificado a este hijo con los publicanos, aquellos pecadores que para ellos no merecían perdón. Pero Jesús quería que se dieran cuenta que ellos, como el hermano menor, estaban igual de perdidos; necesitaban una reconciliación con el padre también. Estando tan próximos al Padre, estaban realmente lejos, separados de Dios por su orgullo. <br /><br />Jesús acaba la historia ahí, dejándonos sin la conclusión. ¿Se arrepentiría el hijo mayor de su amargura y entraría a la fiesta a celebrar? ¿o por el contrario se alejaría aún más, dando la espalda al padre y lamentando la reconciliación del hermano arrepentido? <br /><br />Ese era el dilema de los que escuchaban. ¿Cuál sería la respuesta de ellos a la nueva vida que Dios ofrecía? ¿Cuál es nuestra actitud hacia la misericordia de Dios para nosotros? ¿y para otros? ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23721097</guid><pubDate>Fri, 13 Mar 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23721097/evangelios_048_los_hijos_perdidos.mp3" length="8841520" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Lucas 15:11-32

Esta parábola de hoy es una de las más conocidas; se la conoce como la parábola del hijo pródigo, pero quisiera enfatizar que la historia trata de dos hijos perdidos, a los que el padre ama con liberalidad, queriendo la reconciliación...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Lucas 15:11-32<br /><br />Esta parábola de hoy es una de las más conocidas; se la conoce como la parábola del hijo pródigo, pero quisiera enfatizar que la historia trata de dos hijos perdidos, a los que el padre ama con liberalidad, queriendo la reconciliación con ambos. Veamos la historia que contó Jesús. <br /><br />“Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y nos dice la historia que (el padre) “les repartió los bienes.”<br /><br />Curiosamente, podemos notar que aunque fue el hijo menor el que demandó su parte de la herencia, su hermano mayor, el cual debería haberse levantado a defender la honra de su padre, accedió a la propuesta con la condición de que él recibiera también su parte de la herencia. Por lo que la historia nos dice que “les repartió (a ambos) los bienes. El joven, que se quería marchar, se llevaría efectivo, y el mayor se quedaría, imaginamos, con la hacienda familiar. <br />Jésus continuó con la parábola:<br /><br />“No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente, (de ahí que se le llame el hijo pródigo),<br />Cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle. Y fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentase cerdos.”<br /><br />Recordemos que según la ley moral de los judíos, el cerdo es un animal inmundo. Sin duda, este chico había llegado muy lejos, si tenía que alimentar a los cerdos en tierra ajena para poder sacar algún dinero. Y nos dice el texto que “deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba.”<br /><br />Estaba dispuesto a comer lo mismo que comían los cerdos, pero lo que le daban era estrictamente para sus animales, así que ni eso podía comer. <br /><br />“Y Volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!<br />Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti.<br />Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros.”<br /><br />Había perdido todo el dinero de su herencia. Volver a casa ahora sería para pedir trabajo, no en condición de hijo. Eso lo tenía claro. <br /><br />“Levantándose, vino a su padre.” Seguramente iba con temor, preguntándose qué diría su padre, cómo lo vería el resto de la familia. ¿Lo rechazarían ellos también? Qué humillación. <br /><br />Mas “cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó. Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo.”<br /><br />Y ya no pudo decir más, porque su padre tomó la palabra. <br />Este “dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta;<br />porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse.”<br /><br />Este padre que había sufrido humillación de parte de sus dos hijos, había perdido a este. Había pasado mucho tiempo y no sabía nada de él. Mas cuando lo vuelve a ver quiere restaurarlo. <br /><br />Mas nos cuenta el Señor que el “hijo mayor estaba en el campo; y cuando vino, y llegó cerca de la casa, oyó la música y las danzas; y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello.<br /><br />Este le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha hecho matar el becerro gordo, por haberle recibido bueno y sano. Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase. Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos. 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Dijo así el Señor. <br /><br />“¿qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma, no enciende la lámpara, y barre la casa, y busca con diligencia hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas, diciendo: Gozaos conmigo, porque he encontrado la dracma que había perdido. Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.”<br /><br />En la costumbre de los judíos, una mujer recibía cuando se casaba diez dracmas, monedas que eran parte de la dote y simbolizaban su matrimonio. Perder una moneda no implicaba gran crisis económica, pero sí sentimental. Ella no querría tener el set incompleto. Así que la vemos limpiando por todos los rincones de la casa, buscando diligentemente hasta encontrar la moneda perdida. <br /><br />Al poco tiempo de habernos casado, David, mi esposo, perdió su alianza de boda. Habíamos estado en diferentes tiendas comprando ropa. En algún momento de la tarde, mi marido se dio cuenta de que no llevaba su alianza en el dedo, pero pens que a lo mejor se la había olvidado en la casa. Esa tarde miró en el coche y en la casa, y al no encontrarla en ningún sitio, llamamos al centro comercial donde habíamos estado para ver si se le había caído ahí. Gracias a Dios, alguien la había encontrado en el suelo de la tienda y la había entregado en caja. Sin duda celebramos con alegría cuando la pudimos recuperar. No estábamos preocupados de encontrar el anillo simplemente por el valor que este tenía. Lo cierto es que no habíamos invertido una gran suma de dinero en esta alianza, pero para mi esposo y para mí, representaba nuestra unión. Estábamos muy contentos de volver a encontrarlo.<br /><br />Esta señora de la historia, cuando encontró su moneda, llamó a sus amigas y vecinas para celebrar con ellas que había encontrado la dracma que había perdido.<br /><br />Y así Jesús concluye recordándonos que del mismo modo, hay mucho gozo en el cielo por cada pecador arrepentido. Lo hemos leímos anteriormente; los ángeles tendrán que separar en el gran día del fin a los justos de los pecadores. Por esto, cada vez que un pecador es justificado por su fe en Cristo, los ángeles celebran que esta alma gozará de vida eterna con Cristo. Gracias a Dios por el don de la salvación.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23687559</guid><pubDate>Thu, 12 Mar 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23687559/evangelios_047_la_moneda_perdida.mp3" length="4466723" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Lucas 15:8-10
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Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.”<br /><br />En la costumbre de los judíos, una mujer recibía cuando se casaba diez dracmas, monedas que eran parte de la dote y simbolizaban su matrimonio. Perder una moneda no implicaba gran crisis económica, pero sí sentimental. Ella no querría tener el set incompleto. Así que la vemos limpiando por todos los rincones de la casa, buscando diligentemente hasta encontrar la moneda perdida. <br /><br />Al poco tiempo de habernos casado, David, mi esposo, perdió su alianza de boda. Habíamos estado en diferentes tiendas comprando ropa. En algún momento de la tarde, mi marido se dio cuenta de que no llevaba su alianza en el dedo, pero pens que a lo mejor se la había olvidado en la casa. Esa tarde miró en el coche y en la casa, y al no encontrarla en ningún sitio, llamamos al centro comercial donde habíamos estado para ver si se le había caído ahí. Gracias a Dios, alguien la había encontrado en el suelo de la tienda y la había entregado en caja. Sin duda celebramos con alegría cuando la pudimos recuperar. No estábamos preocupados de encontrar el anillo simplemente por el valor que este tenía. Lo cierto es que no habíamos invertido una gran suma de dinero en esta alianza, pero para mi esposo y para mí, representaba nuestra unión. Estábamos muy contentos de volver a encontrarlo.<br /><br />Esta señora de la historia, cuando encontró su moneda, llamó a sus amigas y vecinas para celebrar con ellas que había encontrado la dracma que había perdido.<br /><br />Y así Jesús concluye recordándonos que del mismo modo, hay mucho gozo en el cielo por cada pecador arrepentido. Lo hemos leímos anteriormente; los ángeles tendrán que separar en el gran día del fin a los justos de los pecadores. Por esto, cada vez que un pecador es justificado por su fe en Cristo, los ángeles celebran que esta alma gozará de vida eterna con Cristo. Gracias a Dios por el don de la salvación.]]></itunes:summary><itunes:duration>250</itunes:duration><itunes:keywords>ángeles,dios,encontrada,enseñanza,gozo,jesús,juicio,parábola,perdón</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/2f9eda66c42f6107a8647a3329886ca2.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-046 La oveja perdida</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-046-la-oveja-perdida--23655871</link><description><![CDATA[Perdido y encontrado<br />La oveja perdida <br />Mateo 18:10-14; Lc. 15.3-7; Lucas 15<br />Jesús contó tres historias diferentes para ilustrar cómo Dios nos ha amado tanto que ha ofrecido la restauración de una relación entre el hombre y Dios que hbía sido destruída por el pecado. Juan 3:16 dice que “de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree no se pierda, mas tenga vida eterna. <br /><br />Las tres parábolas tratan de algo perdido; la primera, nos cuenta sobre un animal perdido, la segunda, un objeto simbólico perdido, y la tercera de unos hijos perdidos. Comenzamos hoy con la parábola de la oveja perdida. <br /><br />En Lucas 15, leemos que “Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírle,<br />y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come.<br />Entonces él les refirió esta parábola, diciendo:<br />¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla?<br />Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso;<br />y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido.<br />Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.<br /><br />Recordemos que los escribas y fariseos se consideraban a sí mismos como justos, superiores a los pecadores comunes que venían al templo. Estos, al ver a Jesús juntándose con diferentes personas para comer y hablar, se escandalizaban y lo criticaban. Por eso Jesús les cuenta la historia de la oveja que se extravía. El pastor tenía 99 ovejas en el redil. Podría haber asumido la pérdida en lugar de ir a buscarla. Mas Jesús da valor a cada una de sus ovejas. Dejando a las 99 a salvo en el redil, el pastor salió a buscar a la que se había alejado del rebaño, y al encontrarla, la puso en sus hombros y la cargó hasta donde estaría a salvo. Los que conocían la ley de Dios debían saber que Dios es misericordioso y desea que todos lleguemos al arrepentimiento y la reconciliación. Sin embargo, ellos no estaban por la labor de buscar a los perdidos. <br /><br />Mas Cristo es diferente. Gracias a su bondad, cada uno de nosotros, aunque hayamos huido en algún momento de su presencia para buscar nuestro propio rumbo, podemos estar seguros que el Señor no nos ha abandonado. Alguien me dijo una vez, habiendo vuelto al Señor tras haberse extraviado: “yo me alejé de Dios, pero Él nunca se alejó de mí.” Así es. “Los ojos de Jehová están en todo lugar”, nos dice Proverbios 15:3 “Mirando a los malos y a los buenos.”<br /><br /><br />Y en el Salmo 34:15 leemos: “Los ojos de Jehová están sobre los justos, Y atentos sus oídos al clamor de ellos.” Estos “justos” no son los que se creen justos, y por lo tanto no se ven necesitados de Dios, sino los que hemos reconocido nuestra necesidad de Dios y hemos sido justificados por la gracia de Dios. Si has entregado tu alma a Cristo, tenlo por cierto que nada ni nadie te puede separar del amor de Dios (Romanos 8:35). <br />Cuando el pastor hubo encontrado a su oveja perdida, llegó a casa, invitó a sus amigos y vecinos, y celebraron la vuelta de esta oveja encontrada. Toda reconciliación con Dios debe ser motivo de gozo, por lo que Jesús les recuerda a sus oyentes que cada vez que un pecador se arrepiente, hay fiesta en el cielo. <br /><br />Busquemos estar cerca de Él, porque no hay mejor lugar que en el redil del Buen Pastor. Y cuando alguien viene a Cristo habiendo estado perdido, celebremos con los que están en el cielo, Es fácil dudar, es fácil juzgar, pero Jesús nos anima a celebrar el arrepentimiento.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23655871</guid><pubDate>Wed, 11 Mar 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23655871/evangelios_046_la_oveja_perdida.mp3" length="6273608" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Perdido y encontrado
La oveja perdida 
Mateo 18:10-14; Lc. 15.3-7; Lucas 15
Jesús contó tres historias diferentes para ilustrar cómo Dios nos ha amado tanto que ha ofrecido la restauración de una relación entre el hombre y Dios que hbía sido destruída...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Perdido y encontrado<br />La oveja perdida <br />Mateo 18:10-14; Lc. 15.3-7; Lucas 15<br />Jesús contó tres historias diferentes para ilustrar cómo Dios nos ha amado tanto que ha ofrecido la restauración de una relación entre el hombre y Dios que hbía sido destruída por el pecado. Juan 3:16 dice que “de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree no se pierda, mas tenga vida eterna. <br /><br />Las tres parábolas tratan de algo perdido; la primera, nos cuenta sobre un animal perdido, la segunda, un objeto simbólico perdido, y la tercera de unos hijos perdidos. Comenzamos hoy con la parábola de la oveja perdida. <br /><br />En Lucas 15, leemos que “Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírle,<br />y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come.<br />Entonces él les refirió esta parábola, diciendo:<br />¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla?<br />Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso;<br />y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido.<br />Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.<br /><br />Recordemos que los escribas y fariseos se consideraban a sí mismos como justos, superiores a los pecadores comunes que venían al templo. Estos, al ver a Jesús juntándose con diferentes personas para comer y hablar, se escandalizaban y lo criticaban. Por eso Jesús les cuenta la historia de la oveja que se extravía. El pastor tenía 99 ovejas en el redil. Podría haber asumido la pérdida en lugar de ir a buscarla. Mas Jesús da valor a cada una de sus ovejas. Dejando a las 99 a salvo en el redil, el pastor salió a buscar a la que se había alejado del rebaño, y al encontrarla, la puso en sus hombros y la cargó hasta donde estaría a salvo. Los que conocían la ley de Dios debían saber que Dios es misericordioso y desea que todos lleguemos al arrepentimiento y la reconciliación. Sin embargo, ellos no estaban por la labor de buscar a los perdidos. <br /><br />Mas Cristo es diferente. Gracias a su bondad, cada uno de nosotros, aunque hayamos huido en algún momento de su presencia para buscar nuestro propio rumbo, podemos estar seguros que el Señor no nos ha abandonado. Alguien me dijo una vez, habiendo vuelto al Señor tras haberse extraviado: “yo me alejé de Dios, pero Él nunca se alejó de mí.” Así es. “Los ojos de Jehová están en todo lugar”, nos dice Proverbios 15:3 “Mirando a los malos y a los buenos.”<br /><br /><br />Y en el Salmo 34:15 leemos: “Los ojos de Jehová están sobre los justos, Y atentos sus oídos al clamor de ellos.” Estos “justos” no son los que se creen justos, y por lo tanto no se ven necesitados de Dios, sino los que hemos reconocido nuestra necesidad de Dios y hemos sido justificados por la gracia de Dios. Si has entregado tu alma a Cristo, tenlo por cierto que nada ni nadie te puede separar del amor de Dios (Romanos 8:35). <br />Cuando el pastor hubo encontrado a su oveja perdida, llegó a casa, invitó a sus amigos y vecinos, y celebraron la vuelta de esta oveja encontrada. Toda reconciliación con Dios debe ser motivo de gozo, por lo que Jesús les recuerda a sus oyentes que cada vez que un pecador se arrepiente, hay fiesta en el cielo. <br /><br />Busquemos estar cerca de Él, porque no hay mejor lugar que en el redil del Buen Pastor. 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Son muy cortas, pero el mensaje es precioso. Ambas nos hablan del valor intrínseco que tiene el evangelio. Tanto, que como el Señor dice en Mateo 16:26, “¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?”<br /><br />Sin duda, el destino de tu alma tiene mucha más importancia que cualquier otro asunto aquí en la Tierra, y por lo tanto, el evangelio de las buenas nuevas de Jesucristo tiene más valor que cualquier otra cosa que se pueda desear. <br /><br />Dijo así Jesús: “el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.”<br /><br />El Señor Jesús presenta a un hombre que va caminando por un campo y encuentra un tesoro, pero como el campo donde lo encontró no le pertenece, lo entierra donde estaba. Va entonces y busca al dueño del terreno, y le pregunta cuánto quiere por el campo. El precio que el dueño pide es mucho, pero este hombre sabe el tesoro que este campo esconde. Así que pone en venta todas sus posesiones para poder recoger el dinero suficiente para comprar el terreno. Y cuando lo compra, puede disfrutar del tesoro que ahora sí le pertenece. Todo aquello de lo que ha tenido que desprenderse vale la pena, porque lo que ha ganado es mucho más valioso que cualquier cosa que hubiera podido tener anteriormente. <br /><br />Por si los oyentes no habían comprendido bien la idea, Jesús les contó también otra parábola, hablando de una perla de gran precio. Dijo así:<br /><br />“También el reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas,<br />que habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró.”<br /><br />Este mercader en la historia es capaz de identificar el valor de esta perla preciosa, y sabe que aunque tenga que cambiar todo lo que tiene por conseguir esta perla, cualquier cambio vale la pena, porque nada de lo que tiene supera el valor de esta. <br /><br />Ambas historias tratan de un tesoro; en la primera, la persona no anda buscando; sin embargo lo encuentra, y cambia su vida. En la segunda, el protagonista anda buscando el tesoro hasta que lo encuentra. Pasa así con el reino de Dios. Hay personas que van por su propio camino, y Dios se les presenta a través de circunstancias o personas, y una vez conocen a Cristo, sus vidas cambian.<br />En otros casos, Dios pone una sed de Él en el corazón de la persona y eso inicia una búsqueda de la verdad. Puede que pase por diferentes lugares donde no se halle la verdad de Cristo, mas Dios promete que el que busca hallará, y aquel que desea conocer a Dios llegará a su encuentro. <br /><br />En ambas ocasiones, el evangelio hallado no tiene precio. La vida de gozo y paz que Cristo ofrece para la eternidad no se puede comparar con nada, material o inmaterial.<br /><br />Es por eso que el que halla a Dios halla el mayor tesoro. Qué bendición haber conocido a Cristo y poder disfrutar de ese tesoro incalculable. <br /><br />En los versículos 51-52 del capítulo 13 de Mateo, el Señor “Jesús les dijo: ¿Habéis entendido todas estas cosas? Ellos respondieron: Sí, Señor. El les dijo: Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos es semejante a un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.”<br /><br />Así es el día a día en el camino del Señor. Podemos encontrar tesoros antiguos ya descubiertos, y nuevos tesoros que Dios nos muestra día a día. <br />¿Cómo llevamos eso? ¿Somos como ese padre de familia? ¿Estudiamos Su Palabra para sacar tesoros nuevos de su Palabra y disfrutar de los que ya hemos descubierto con anterioridad? <br /><br />Como el salmista dice en el Salmo 119:162, “Es tal la alegría que me causa tu palabra que es como hallar un gran tesoro.” (RVC)<br /><br />Indaguemos en la Palabra cada día para disfrutar de los tesoros que nos ofrece el Señor.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23518293</guid><pubDate>Tue, 10 Mar 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23518293/evangelios_045_el_valor_del_evangelio.mp3" length="6829443" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El valor del evangelio (el tesoro enterrado, la perla)
Mateo 13:44-46

El Señor Jesús compartió dos parábolas que ilustran el reino de los cielos. Son muy cortas, pero el mensaje es precioso. Ambas nos hablan del valor intrínseco que tiene el...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El valor del evangelio (el tesoro enterrado, la perla)<br />Mateo 13:44-46<br /><br />El Señor Jesús compartió dos parábolas que ilustran el reino de los cielos. Son muy cortas, pero el mensaje es precioso. Ambas nos hablan del valor intrínseco que tiene el evangelio. Tanto, que como el Señor dice en Mateo 16:26, “¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?”<br /><br />Sin duda, el destino de tu alma tiene mucha más importancia que cualquier otro asunto aquí en la Tierra, y por lo tanto, el evangelio de las buenas nuevas de Jesucristo tiene más valor que cualquier otra cosa que se pueda desear. <br /><br />Dijo así Jesús: “el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.”<br /><br />El Señor Jesús presenta a un hombre que va caminando por un campo y encuentra un tesoro, pero como el campo donde lo encontró no le pertenece, lo entierra donde estaba. Va entonces y busca al dueño del terreno, y le pregunta cuánto quiere por el campo. El precio que el dueño pide es mucho, pero este hombre sabe el tesoro que este campo esconde. Así que pone en venta todas sus posesiones para poder recoger el dinero suficiente para comprar el terreno. Y cuando lo compra, puede disfrutar del tesoro que ahora sí le pertenece. Todo aquello de lo que ha tenido que desprenderse vale la pena, porque lo que ha ganado es mucho más valioso que cualquier cosa que hubiera podido tener anteriormente. <br /><br />Por si los oyentes no habían comprendido bien la idea, Jesús les contó también otra parábola, hablando de una perla de gran precio. Dijo así:<br /><br />“También el reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas,<br />que habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró.”<br /><br />Este mercader en la historia es capaz de identificar el valor de esta perla preciosa, y sabe que aunque tenga que cambiar todo lo que tiene por conseguir esta perla, cualquier cambio vale la pena, porque nada de lo que tiene supera el valor de esta. <br /><br />Ambas historias tratan de un tesoro; en la primera, la persona no anda buscando; sin embargo lo encuentra, y cambia su vida. En la segunda, el protagonista anda buscando el tesoro hasta que lo encuentra. Pasa así con el reino de Dios. Hay personas que van por su propio camino, y Dios se les presenta a través de circunstancias o personas, y una vez conocen a Cristo, sus vidas cambian.<br />En otros casos, Dios pone una sed de Él en el corazón de la persona y eso inicia una búsqueda de la verdad. Puede que pase por diferentes lugares donde no se halle la verdad de Cristo, mas Dios promete que el que busca hallará, y aquel que desea conocer a Dios llegará a su encuentro. <br /><br />En ambas ocasiones, el evangelio hallado no tiene precio. La vida de gozo y paz que Cristo ofrece para la eternidad no se puede comparar con nada, material o inmaterial.<br /><br />Es por eso que el que halla a Dios halla el mayor tesoro. Qué bendición haber conocido a Cristo y poder disfrutar de ese tesoro incalculable. <br /><br />En los versículos 51-52 del capítulo 13 de Mateo, el Señor “Jesús les dijo: ¿Habéis entendido todas estas cosas? Ellos respondieron: Sí, Señor. El les dijo: Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos es semejante a un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.”<br /><br />Así es el día a día en el camino del Señor. Podemos encontrar tesoros antiguos ya descubiertos, y nuevos tesoros que Dios nos muestra día a día. <br />¿Cómo llevamos eso? ¿Somos como ese padre de familia? ¿Estudiamos Su Palabra para sacar tesoros nuevos de su Palabra y disfrutar de los que ya hemos descubierto con anterioridad? <br /><br />Como el salmista dice en el Salmo 119:162, “Es tal la alegría que me causa tu palabra que es como hallar un gran tesoro.” (RVC)<br /><br />Indaguemos...]]></itunes:summary><itunes:duration>398</itunes:duration><itunes:keywords>campo,comprar,dios,escondido,evangelios,familia,hallado,jesús,padre,palabra,precioso,terreno,tesoro,valioso,valor,vender</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/58658f74224953b75fa1020fe51968ab.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-044 La influencia del evangelio</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-044-la-influencia-del-evangelio--23479347</link><description><![CDATA[La influencia del evangelio (semilla de mostaza, levadura)<br />Mateo 13:31-33; Mr. 4.30-32; Lc. 13.18-21<br /><br />Muchas veces vemos como algo muy pequeño puede llegar a crecer inmensamente. Un ejemplo de esto son las semillas. Lo que empieza como algo que podemos coger con dos dedos, plantado en un lugar apropiado y con buen cuidado, puede llegar a crecer alto y fuerte. <br /><br />Jesús contó una parábola que utilizaba esta ilustración para explicar que Dios puede tomar algo insignificante y puede transformarlo en algo formidable. Usó para ilustrarlo el ejemplo de la semilla de mostaza, diciendo:<br /><br />“El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su campo; el cual a la verdad es la más pequeña de todas las semillas; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, de tal manera que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas.”<br /><br />De todas las hortalizas, esta es una que sobresale por su tamaño, por lo que Jesús dijo que “se hace árbol”, y muchos son los que se refieren a esta como a un árbol. <br /><br /><br />En otra parábola Jesús les dijo: “El reino de los cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo fue leudado.”<br />Aquí vemos a una panadera que pone un poco de levadura, y de la mezcla hace tres panes, y la levadura leuda toda la masa.<br /><br />Si has hecho pan alguna vez, sabrás que la levadura se compone de hongos diminutos que viajan por toda la masa hasta influenciar cada gramo de la mezcla fermentando toda la masa. En esta parábola podemos ver el poder que algo puede tener en su ambiente. Así es el reino de Dios. <br /><br />En Mateo 17:20 el Señor dijo a sus discípulos que si tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza, podrían mover montes. Y es que Dios puede hacer maravillas de lo muy poco. Creó el mundo de la nada, ¿habría algo que Él no podría hacer? <br /><br />Como la semilla de mostaza se transforma en árbol, como la levadura afecta toda la masa, Dios es poderoso, y su evangelio puede cambiar una vida, y puede cambiar el mundo entero. Que sus buenas noticias lleguen a todos los confines de la tierra, y su gracia a lo profundo de cada corazón.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23479347</guid><pubDate>Mon, 09 Mar 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23479347/evangelios_044_la_influencia_del_evangelio.mp3" length="4133583" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>La influencia del evangelio (semilla de mostaza, levadura)
Mateo 13:31-33; Mr. 4.30-32; Lc. 13.18-21

Muchas veces vemos como algo muy pequeño puede llegar a crecer inmensamente. Un ejemplo de esto son las semillas. Lo que empieza como algo que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[La influencia del evangelio (semilla de mostaza, levadura)<br />Mateo 13:31-33; Mr. 4.30-32; Lc. 13.18-21<br /><br />Muchas veces vemos como algo muy pequeño puede llegar a crecer inmensamente. Un ejemplo de esto son las semillas. Lo que empieza como algo que podemos coger con dos dedos, plantado en un lugar apropiado y con buen cuidado, puede llegar a crecer alto y fuerte. <br /><br />Jesús contó una parábola que utilizaba esta ilustración para explicar que Dios puede tomar algo insignificante y puede transformarlo en algo formidable. Usó para ilustrarlo el ejemplo de la semilla de mostaza, diciendo:<br /><br />“El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su campo; el cual a la verdad es la más pequeña de todas las semillas; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, de tal manera que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas.”<br /><br />De todas las hortalizas, esta es una que sobresale por su tamaño, por lo que Jesús dijo que “se hace árbol”, y muchos son los que se refieren a esta como a un árbol. <br /><br /><br />En otra parábola Jesús les dijo: “El reino de los cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo fue leudado.”<br />Aquí vemos a una panadera que pone un poco de levadura, y de la mezcla hace tres panes, y la levadura leuda toda la masa.<br /><br />Si has hecho pan alguna vez, sabrás que la levadura se compone de hongos diminutos que viajan por toda la masa hasta influenciar cada gramo de la mezcla fermentando toda la masa. En esta parábola podemos ver el poder que algo puede tener en su ambiente. Así es el reino de Dios. <br /><br />En Mateo 17:20 el Señor dijo a sus discípulos que si tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza, podrían mover montes. Y es que Dios puede hacer maravillas de lo muy poco. Creó el mundo de la nada, ¿habría algo que Él no podría hacer? <br /><br />Como la semilla de mostaza se transforma en árbol, como la levadura afecta toda la masa, Dios es poderoso, y su evangelio puede cambiar una vida, y puede cambiar el mundo entero. Que sus buenas noticias lleguen a todos los confines de la tierra, y su gracia a lo profundo de cada corazón.]]></itunes:summary><itunes:duration>229</itunes:duration><itunes:keywords>amor,árbol,evangelio,gracia,hortaliza,influencia,jesús,levadura,mostaza,paz,salvación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/0051a29d4ed9b4356637f90e6499281c.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Especial Mujer-23</title><link>https://www.spreaker.com/episode/especial-mujer-23--53104781</link><description><![CDATA[ESPECIAL DÍA DE LA MUJER<br /><br />“Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras;<br />Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien.” Salmo 139:13-14 <br />Mujer, has sido creada con propósito, y cuando encuentras tu propósito, la vida toma sentido y te permite vivirla al máximo. Lo cierto es que como sociedad estamos muy lejos de entender y aceptar el propósito para el que estamos aquí. <br />¿El quién soy? ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy? Son las preguntas que se han hecho a través de los años, las que llamamos existenciales. <br />Cuando nos conforman el cerebro para creer que somos seres que estamos aquí por casualidad, que no sabemos muy bien de dónde venimos, o que venimos de seres aún más primitivos que nosotros, y que somos nosotras las que marcamos nuestro destino, un destino incierto e inseguro, por cierto, acabamos viviendo la vida a la defensiva y sin rumbo. Con una existencia así, solo quedaría luchar por tantos derechos como pueda mientras viva, intentando disfrutar el momento. <br />Pero debemos admitir que, con esta filosofía, aún el que más y mejor viva la vida, llega igual al final con una sensación de vacío. Y esta es la existencia que nos han marcado aquellos que rechazando la existencia de Dios, han marcado el ritmo del mundo como nosotras lo conocemos ahora. <br />El sabio Rey Salomón ya lo dijo hace miles de años. La vida es vanidad, viento que se desvanece. Otros la han descrito como un suspiro. <br />Permíteme que hoy te introduzca a la realidad, descrita por Dios a través de Su Palabra. Porque Dios nos dice que nos creó a su imagen y con propósito. <br />En Isaías 43:7 dice Dios: “para gloria mía los he creado, los formé y los hice.” <br />Génesis 1:27 nos dice “creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.” Génesis 2:18-23 nos narra cómo ocurrió en el principio: “dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él. <br />Dios creó al hombre y a la mujer a su imagen, pero nos narra el texto que primeramente creó a Adán ¿Te has preguntado si a Dios le pilló por sorpresa la ausencia de la mujer en la creación? Yo creo firmemente que no. El que tenía que notar la falta de la mujer era Adán. Al Dios omnisciente no se le escaparía esto. Piénsalo. <br />Dios crea las plantas y los animales (macho y hembra), te recuerdo. Y entonces le pide a Adán que nombre a los animales. Esta tarea le haría ver que él era el único ser creado que no tenía pareja. Y entonces Dios creó a la mujer, y solo entonces, consideró la creación completa. <br />Dios JAMÁS ha quitado valor a la mujer. Al contrario; nos ha dado mucho valor. Él demanda que sea tratada como un jarrón preciado. Es parte de la sociedad la que quiere teñir las palabras del Señor para hacernos pensar que la culpa de la opresión que pueda sufrir una mujer proviene de Dios. <br />Vemos en la historia cómo el hombre ha abusado de su liderazgo, oprimiendo a la mujer. Pero una afirmación así es como decir que los ricos oprimen a los pobres, o que los altos oprimen a los bajos. Es una generalización que coloca a todos los hombres en una caja y los etiqueta como opresores. <br />Ha habido muchos tipos de personas que en un momento u otro, en un lugar u otro, se han proclamado superiores y han querido considerar a otros “inferiores”. Pero eso no es el plan de Dios. <br />Podemos observar en la historia de la humanidad opresión por causa de sexo, opresión por color, opresión por etnia, opresión por clase social, opresión por religión; todas estas se ven aún, aunque pensemos que vivimos en un mundo moderno y civilizado. Cualquier opresión y desprecio es resultado directo del pecado, y Dios lo detesta. El pecado de orgullo, el pecado de odio, el pecado de avaricia. Estos son la causa. Que no nos engañen haciéndonos pensar que somos desfavorecidas por ser mujeres, y que eso es un diseño divino. No lo es. Cuando una persona es oprimida de cualquier modo, el opresor o la opresora es considerada culpable por Dios, y Dios es un juez justo. <br />Lo triste es que las mujeres que se sienten dominadas por el hombre son a menudo las mismas que quieren el derecho de dominar, legalizando la opresión por edad, <i>por ejemplo.</i> ¿O si no, qué es el aborto? Es la idea de que un bebé en el útero no es una persona tan valiosa como la madre que lo lleva. ¿No es eso opresión en base a la edad? ¿Y qué me dices de la eutanasia, o muerte digna? ¿No es opresión basada en la edad o las capacidades físicas o psíquicas de una persona? <br />¿Quién decide entonces quien puede ser opresor y quien puede ser oprimido? Nadie <i>debe</i>. El plan de Dios es uno de amor y respeto mutuo. Pero a estas personas, hombres o mujeres, que luchan por dominar, no les interesa el plan de Dios. Cualquier hombre o mujer que se exalta bajando a otro es considerado por Dios como transgresor de la ley natural, transgresora de la ley moral, transgresor de la ley divina. <i>Transgresor, o transgresora, tú sabes quién eres. </i> <br />El plan de Dios para el hombre y la mujer era que se complementaran. Esa es la idea de una ayuda idónea, dos piezas de un mismo set. El plan de Dios era que el hombre amara y protegiera a su mujer, pero la mujer ha rechazado este plan. Muchas no quieren ser cuidadas, ni quieren ser protegidas. Lo triste es que al apartarnos del plan de Dios, el hombre ha pasado de proteger a abusar. Es triste y escandalizador. No tiene sentido natural ni moral. Dice el Señor en Efesios 5:28-30: <br />“Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia, porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos.” El amor de un hombre hacia su esposa debería mostrar el amor de Cristo hacia su iglesia. <br />Un hombre que sigue los preceptos de Dios ama a su esposa como a su propio cuerpo. ¿Quién haría daño a su propio cuerpo? pregunta el Señor. Sería ilógico e inhumano. <br />Pero como siempre, cuando el ser humano rechaza el plan de Dios, no llega a una mejor posición. Al contrario, rebaja el valor del ser humano y muestra la peor cara, sean hombres o mujeres. <br />Vez tras vez en las Escrituras, vemos el aprecio de Dios hacia la mujer. <br />Vemos que Jesús tenía sus discípulos, pero tenía un grupo central de mujeres que fueron esenciales en la propagación del evangelio, siendo ellas pilares de oración y fe. <br />En medio de la sociedad romana, cuando el testimonio de una mujer valía poco legalmente, vemos que Jesús, cuando resucita, aparece primeramente a las mujeres, siendo estas las que irían a relatarlo a los discípulos. <br />El apóstol Pablo recuerda tanto a los cristianos de la época como a nosotros que somos todos iguales ante el Señor, mereciendo la muerte por nuestro pecado, pero salvados por la obra redentora de Cristo en la cruz. Gálatas 3:28 “No hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay hombre ni mujer, porque todos (somos) uno en Cristo Jesús” <br /><br />Así que, dejando asentada la verdad de que Dios ama al hombre y a la mujer por igual, habiendo enviado a Su Hijo a la tierra para morir en nuestro lugar y darnos salvación, no olvidemos las bendiciones que tenemos como mujeres. Manifiéstate hoy ante Dios, pero primeramente para darle las gracias por crearte, por amarte, por salvarte. Vayamos también ante Su presencia para pedirle hoy y cada día por aquellas mujeres que no pueden disfrutar de la paz que nosotras disfrutamos, pero pidamos también por aquellos hombres, mujeres, niñas y niños, nacidos y por nacer, que por culpa del pecado de alguno o alguna son oprimidos a día de hoy. <br />Dios, que es justo y santo ha dicho: “Tarde o temprano, el malo será castigado; Mas la descendencia de los justos será librada.” Feliz día de la mujer.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/53104781</guid><pubDate>Sun, 08 Mar 2026 08:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/53104781/reflejos_gloria_especial_mujer_23.mp3" length="17501640" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>ESPECIAL DÍA DE LA MUJER

“Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras;
Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien.” Salmo 139:13-14 
Mujer, has sido creada...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[ESPECIAL DÍA DE LA MUJER<br /><br />“Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras;<br />Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien.” Salmo 139:13-14 <br />Mujer, has sido creada con propósito, y cuando encuentras tu propósito, la vida toma sentido y te permite vivirla al máximo. Lo cierto es que como sociedad estamos muy lejos de entender y aceptar el propósito para el que estamos aquí. <br />¿El quién soy? ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy? Son las preguntas que se han hecho a través de los años, las que llamamos existenciales. <br />Cuando nos conforman el cerebro para creer que somos seres que estamos aquí por casualidad, que no sabemos muy bien de dónde venimos, o que venimos de seres aún más primitivos que nosotros, y que somos nosotras las que marcamos nuestro destino, un destino incierto e inseguro, por cierto, acabamos viviendo la vida a la defensiva y sin rumbo. Con una existencia así, solo quedaría luchar por tantos derechos como pueda mientras viva, intentando disfrutar el momento. <br />Pero debemos admitir que, con esta filosofía, aún el que más y mejor viva la vida, llega igual al final con una sensación de vacío. Y esta es la existencia que nos han marcado aquellos que rechazando la existencia de Dios, han marcado el ritmo del mundo como nosotras lo conocemos ahora. <br />El sabio Rey Salomón ya lo dijo hace miles de años. La vida es vanidad, viento que se desvanece. Otros la han descrito como un suspiro. <br />Permíteme que hoy te introduzca a la realidad, descrita por Dios a través de Su Palabra. Porque Dios nos dice que nos creó a su imagen y con propósito. <br />En Isaías 43:7 dice Dios: “para gloria mía los he creado, los formé y los hice.” <br />Génesis 1:27 nos dice “creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.” Génesis 2:18-23 nos narra cómo ocurrió en el principio: “dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él. <br />Dios creó al hombre y a la mujer a su imagen, pero nos narra el texto que primeramente creó a Adán ¿Te has preguntado si a Dios le pilló por sorpresa la ausencia de la mujer en la creación? Yo creo firmemente que no. El que tenía que notar la falta de la mujer era Adán. Al Dios omnisciente no se le escaparía esto. Piénsalo. <br />Dios crea las plantas y los animales (macho y hembra), te recuerdo. Y entonces le pide a Adán que nombre a los animales. Esta tarea le haría ver que él era el único ser creado que no tenía pareja. Y entonces Dios creó a la mujer, y solo entonces, consideró la creación completa. <br />Dios JAMÁS ha quitado valor a la mujer. Al contrario; nos ha dado mucho valor. Él demanda que sea tratada como un jarrón preciado. Es parte de la sociedad la que quiere teñir las palabras del Señor para hacernos pensar que la culpa de la opresión que pueda sufrir una mujer proviene de Dios. <br />Vemos en la historia cómo el hombre ha abusado de su liderazgo, oprimiendo a la mujer. Pero una afirmación así es como decir que los ricos oprimen a los pobres, o que los altos oprimen a los bajos. Es una generalización que coloca a todos los hombres en una caja y los etiqueta como opresores. <br />Ha habido muchos tipos de personas que en un momento u otro, en un lugar u otro, se han proclamado superiores y han querido considerar a otros “inferiores”. Pero eso no es el plan de Dios. <br />Podemos observar en la historia de la humanidad opresión por causa de sexo, opresión por color, opresión por etnia, opresión por clase social, opresión por religión; todas estas se ven aún, aunque pensemos que vivimos en un mundo moderno y civilizado. Cualquier opresión y desprecio es resultado directo del pecado, y Dios lo detesta. El pecado de orgullo, el pecado de odio, el pecado de avaricia. Estos son la causa. Que no nos engañen haciéndonos pensar que somos desfavorecidas por ser mujeres, y que eso es un diseño divino. No lo es. 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La cizaña es una planta que se asemeja a la planta del trigo, pero que no produce nada útil para el ser humano. Cuando se echaba en el campo, solía ser en campo ajeno y para perjudicar. Jesús siguió contando lo que sucedió después. <br /><br />“Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña. Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña? El les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos?”<br /><br />Como podemos leer, los siervos se daban cuenta que la cizaña haría difícil la labor de recoger el fruto, ya que a primera vista, estas dos eran muy parecidas, pero estaban dispuestos a ir planta por planta intentando identificarlas y arrancar las que no eran provechosas. Mas el jefe dijo: <br /><br />“No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo.<br />Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero.” <br /><br />Su plan era bueno. Había suficientes nutrientes y suficiente tierra para que todo creciera. Cuando llegara el tiempo de la siega, recogerían el trigo y aquellas plantas sin el grano de trigo serían claramente identificadas como cizaña. Una vez más, el fruto sería el elemento distintivo entre ambas. <br /><br />Los discípulos, cuando la gente ya se había marchado, se acercaron a Jesús y le pidieron: <br />“Explícanos la parábola de la cizaña del campo.”<br /><br />Y “Respondiendo él, les dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre. El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo.<br />El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles. De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo. Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes. Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.”<br /><br />Palabras claras y muy fuertes. El Señor está advirtiendo a través de los siglos que viene una siega final, donde quedarán claramente identificados aquellos que son de Dios y aquellos que no lo han aceptado como Señor y Salvador. <br /><br />Jesús entonces compartió otra parábola similar, hablando de “una red, que echada en el mar, recoge de toda clase de peces; y una vez llena, la sacan a la orilla; y sentados, recogen lo bueno en cestas, y lo malo echan fuera.” Y concluye el Señor la parábola diciendo: “Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.”<br /><br />Nos gustaría pensar que el final es feliz para todos, pero hasta en nuestras historias comprendemos que si el mal triunfa, el final no es feliz; un Dios de justicia ha de castigar el mal. No obstante, Dios está dando oportunidad de una conversión. La cizaña no se puede convertir en trigo en ninguna etapa de su crecimiento por sí sola, pero Dios puede transformar a un pecador en justo por el milagro de la salvación, como ha hecho con cada uno de los que hemos creído en Él. Es una preciosa realidad.<br /><br />Que en el día del fin del siglo, pueda el sembrador identificarnos como suyos. Entonces resplandeceremos como el sol en el reino del Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23441415</guid><pubDate>Fri, 06 Mar 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23441415/evangelios_043_el_trigo_la_cizan_a_y_la_red.mp3" length="6829429" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Mateo 13:24-30, 36-43, 47-50

Después de haber hablado de las diferentes reacciones a la Palabra de Dios, Jesús, “Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Mateo 13:24-30, 36-43, 47-50<br /><br />Después de haber hablado de las diferentes reacciones a la Palabra de Dios, Jesús, “Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue.”<br /><br />He leido que en los tiempos de los romanos, echar cizaña en los sembrados estaba prohibido. La cizaña es una planta que se asemeja a la planta del trigo, pero que no produce nada útil para el ser humano. Cuando se echaba en el campo, solía ser en campo ajeno y para perjudicar. Jesús siguió contando lo que sucedió después. <br /><br />“Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña. Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña? El les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos?”<br /><br />Como podemos leer, los siervos se daban cuenta que la cizaña haría difícil la labor de recoger el fruto, ya que a primera vista, estas dos eran muy parecidas, pero estaban dispuestos a ir planta por planta intentando identificarlas y arrancar las que no eran provechosas. Mas el jefe dijo: <br /><br />“No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo.<br />Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero.” <br /><br />Su plan era bueno. Había suficientes nutrientes y suficiente tierra para que todo creciera. Cuando llegara el tiempo de la siega, recogerían el trigo y aquellas plantas sin el grano de trigo serían claramente identificadas como cizaña. Una vez más, el fruto sería el elemento distintivo entre ambas. <br /><br />Los discípulos, cuando la gente ya se había marchado, se acercaron a Jesús y le pidieron: <br />“Explícanos la parábola de la cizaña del campo.”<br /><br />Y “Respondiendo él, les dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre. El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo.<br />El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles. De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo. Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes. Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.”<br /><br />Palabras claras y muy fuertes. El Señor está advirtiendo a través de los siglos que viene una siega final, donde quedarán claramente identificados aquellos que son de Dios y aquellos que no lo han aceptado como Señor y Salvador. <br /><br />Jesús entonces compartió otra parábola similar, hablando de “una red, que echada en el mar, recoge de toda clase de peces; y una vez llena, la sacan a la orilla; y sentados, recogen lo bueno en cestas, y lo malo echan fuera.” Y concluye el Señor la parábola diciendo: “Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.”<br /><br />Nos gustaría pensar que el final es feliz para todos, pero hasta en nuestras historias comprendemos que si el mal triunfa, el final no es feliz; un Dios de justicia ha de castigar el mal. No obstante, Dios está dando oportunidad de una conversión. La cizaña no se puede convertir en trigo en ninguna etapa de su crecimiento por sí sola, pero Dios puede transformar a un pecador en justo por el milagro de la salvación, como ha hecho con cada uno de los que hemos creído en Él. 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Sin embargo, al ir esparciéndola por el terreno, parte de la semilla “cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron. Otra “parte cayó entre las piedras, donde no había mucha tierra; esta semilla brotó pronto superficialmente, porque no tenía profundidad de tierra; pero salió el sol, los brotes se quemaron y se secaron, “porque no tenía raíz.” <br /><br />Otra parte de la semilla esparcida cayó entre los matorrales; y las malas hierbas crecieron, y la ahogaron.”<br /><br />Pero parte de la semilla que el sembrador echaba cayó en buena tierra, y dio mucho fruto, treinta, sesenta, y hasta cien por una.<br /><br />Jesús, al acabar de contar esta parábola dijo a toda la gente que estaba en la playa escuchándolo: “El que tiene oídos para oír, oiga.”<br /><br />Marcos 4 nos dice que “Cuando estuvo solo, los que estaban cerca de él con los doce le preguntaron sobre la parábola.” Y Jesús les contestó: “¿No sabéis esta parábola? ¿Cómo, pues, entenderéis todas las parábolas?” Mas para ayudarlos a comprender lo que estaba intentando enseñarles, Jesús les dijo: <br /><br />“El sembrador es el que siembra la palabra” Es decir, cada persona que comparte lo que Dios enseña en su Palabra está representada por el sembrador. Dios es el mismo hoy, ayer y por los siglos, y Su Palabra no cambia. Es tan actual y eficaz hoy como hace dos mil años.<br /><br />Entonces, ¿Qué marca la diferencia entre aquellos que al oírla atienden su voz y aquellos en los que la Palabra no tiene ningún efecto? Jesús lo explicó así:<br /><br />“Los de junto al camino son los que oyen la Palabra, pero, en seguida viene el maligno, y quita la palabra que se sembró en sus corazones.” Nosotros diríamos aquellos que por un oído les entra, y por el otro les sale, y no retienen el mensaje de Dios.<br /><br />Aquella semilla que cayó en pedregales representa a “los que cuando han oído la palabra, al momento la reciben con gozo; pero no tienen raíz en sí, sino que son de corta duración, porque cuando viene la tribulación o la persecución por causa de la palabra, luego tropiezan.”<br /><br />Es decir, escuchan lo que Dios ha dicho en su palabra, pero no lo interiorizan; no hay un cambio en su vida por lo que han escuchado, y por lo tanto, cuando vienen las aflicciones, así como el que edificó la casa en la arena, todo lo “aprendido” se olvida, dejando evidencia nula de que la semilla estaba ahí. <br /><br />Los que fueron sembrados entre espinos son los que oyen la palabra, “pero los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra, y se hace infructuosa.” Estos parece que sí han recibido la Palabra; puede que asistan a una iglesia, y que se consideren cristianos; sin embargo, no tienen fruto en su vida. Van siempre liados por los quehaceres diarios, les preocupa más tener éxito en sus propios negocios que hacer la voluntad de Dios, y el sistema de este mundo los tiene tan ocupados que no hay evidencia de Cristo en sus vidas. <br /><br />Estos que Jesús describía eran como árboles sin evidencia de vida. Jesús había enseñado que lo que identificaba un árbol sano era su fruto, y ninguno de estos llevaba buen fruto. <br /><br />Mas Jesús describió un cuarto grupo; “éstos son los que fueron sembrados en buena tierra: los que oyen la palabra y la reciben, y dan fruto a treinta, a sesenta, y a ciento por uno.”<br /><br /><br />Vale la pena repartir la semilla, compartir la palabra, porque esta no tiene desperdicio. <br />Si parece que no cambia una vida, no es porque la semilla sea mala. La Palabra de Dios es viva y eficaz, nos dice Hebreos 4:12. Cuando la Palabra de Dios no produce una transformación para bien, debemos examinar el terreno, quitar cualquier dureza que impida que la semilla brote, arrancar cualquier espino que la pueda ahogar, y asegurarnos que nuestro corazón es tierra fértil. Oremos para que el Espíritu Santo prepare el terreno donde la semilla será sembrada. Así veremos fruto que brota en abundancia.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23403556</guid><pubDate>Thu, 05 Mar 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23403556/evangelios_042_la_para_bola_del_sembrador.mp3" length="6829444" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Mt. 13.1-23; Marcos 4 Lc. 8.4-15

Una buena mañana desde una barca a la orilla del mar de Galilea, contó Jesús una historia sobre un sembrador que salió con un capazo lleno de semilla a sembrarla en sus campos. La semilla era toda una, buena semilla...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Mt. 13.1-23; Marcos 4 Lc. 8.4-15<br /><br />Una buena mañana desde una barca a la orilla del mar de Galilea, contó Jesús una historia sobre un sembrador que salió con un capazo lleno de semilla a sembrarla en sus campos. La semilla era toda una, buena semilla que después de un tiempo debería producir fruto. Sin embargo, al ir esparciéndola por el terreno, parte de la semilla “cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron. Otra “parte cayó entre las piedras, donde no había mucha tierra; esta semilla brotó pronto superficialmente, porque no tenía profundidad de tierra; pero salió el sol, los brotes se quemaron y se secaron, “porque no tenía raíz.” <br /><br />Otra parte de la semilla esparcida cayó entre los matorrales; y las malas hierbas crecieron, y la ahogaron.”<br /><br />Pero parte de la semilla que el sembrador echaba cayó en buena tierra, y dio mucho fruto, treinta, sesenta, y hasta cien por una.<br /><br />Jesús, al acabar de contar esta parábola dijo a toda la gente que estaba en la playa escuchándolo: “El que tiene oídos para oír, oiga.”<br /><br />Marcos 4 nos dice que “Cuando estuvo solo, los que estaban cerca de él con los doce le preguntaron sobre la parábola.” Y Jesús les contestó: “¿No sabéis esta parábola? ¿Cómo, pues, entenderéis todas las parábolas?” Mas para ayudarlos a comprender lo que estaba intentando enseñarles, Jesús les dijo: <br /><br />“El sembrador es el que siembra la palabra” Es decir, cada persona que comparte lo que Dios enseña en su Palabra está representada por el sembrador. Dios es el mismo hoy, ayer y por los siglos, y Su Palabra no cambia. Es tan actual y eficaz hoy como hace dos mil años.<br /><br />Entonces, ¿Qué marca la diferencia entre aquellos que al oírla atienden su voz y aquellos en los que la Palabra no tiene ningún efecto? Jesús lo explicó así:<br /><br />“Los de junto al camino son los que oyen la Palabra, pero, en seguida viene el maligno, y quita la palabra que se sembró en sus corazones.” Nosotros diríamos aquellos que por un oído les entra, y por el otro les sale, y no retienen el mensaje de Dios.<br /><br />Aquella semilla que cayó en pedregales representa a “los que cuando han oído la palabra, al momento la reciben con gozo; pero no tienen raíz en sí, sino que son de corta duración, porque cuando viene la tribulación o la persecución por causa de la palabra, luego tropiezan.”<br /><br />Es decir, escuchan lo que Dios ha dicho en su palabra, pero no lo interiorizan; no hay un cambio en su vida por lo que han escuchado, y por lo tanto, cuando vienen las aflicciones, así como el que edificó la casa en la arena, todo lo “aprendido” se olvida, dejando evidencia nula de que la semilla estaba ahí. <br /><br />Los que fueron sembrados entre espinos son los que oyen la palabra, “pero los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra, y se hace infructuosa.” Estos parece que sí han recibido la Palabra; puede que asistan a una iglesia, y que se consideren cristianos; sin embargo, no tienen fruto en su vida. Van siempre liados por los quehaceres diarios, les preocupa más tener éxito en sus propios negocios que hacer la voluntad de Dios, y el sistema de este mundo los tiene tan ocupados que no hay evidencia de Cristo en sus vidas. <br /><br />Estos que Jesús describía eran como árboles sin evidencia de vida. Jesús había enseñado que lo que identificaba un árbol sano era su fruto, y ninguno de estos llevaba buen fruto. <br /><br />Mas Jesús describió un cuarto grupo; “éstos son los que fueron sembrados en buena tierra: los que oyen la palabra y la reciben, y dan fruto a treinta, a sesenta, y a ciento por uno.”<br /><br /><br />Vale la pena repartir la semilla, compartir la palabra, porque esta no tiene desperdicio. <br />Si parece que no cambia una vida, no es porque la semilla sea mala. La Palabra de Dios es viva y eficaz, nos dice Hebreos 4:12. 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Podemos distinguir una parábola de un relato en el texto bíblico en que los personajes de las parábolas no tienen nombre, y queda claro que ilustran situaciones posibles pero no reales. <br /><br />Cuando sus discípulos preguntaron sobre el uso de las parábolas, Jesús les dio en Mateo 13:10-17 dos propósitos de enseñar a través de parábolas.<br /><br />En primer lugar, les dijo que las utilizaba para que entendieran el mensaje mejor, pudiendo conectar conceptos con ejemplos.<br />Y en segundo lugar, enseñaba a través de parábolas para que aquellos que no querían creer no entendieran el mensaje. <br />Los dos motivos parecen contradictorios a primera vista, pero son complementarios. Vemos que Jesús nunca manipuló a nadie para creer. Su enseñanza era clara para el que buscaba a Dios, y sin embargo la mantenía escondida para aquellos que no lo querían encontrar. De este modo, no estaba añadiendo más culpa en el juicio de aquellos que lo estaban rechazando. <br /><br />De las parábolas de Jesús nos quedan expresiones que muchos, incluso aquellos que no conocen las Escrituras, reconocen o utilizan en sus conversaciones. Entre ellas está la idea de amar al prójimo o ser un buen samaritano. Comenzaremos el estudio de las parábolas con la parábola del buen samaritano.<br /><br />Leemos en Lucas 10: “Y he aquí un intérprete de la ley se levantó y dijo, para probarle: Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna? Él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees?” Siendo este hombre un estudioso de la ley de Dios, debía saber lo que esta decía. <br />“Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.<br />Y le dijo: Bien has respondido; haz esto, y vivirás.<br />Pero él, queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo? (Lucas 10:25-28)<br /><br />Jesús le contestó a su pregunta con esta parábola: Un judío que viajaba a Jerusalén fue asaltado por unos ladrones y dejado malherido al lado del camino. A continuación y sucesivamente, pasaron tres personas. La primera era un sacerdote que iba camino a Jerusalén también. Nos dice el texto que pasó de largo. Probablemente iba a ejercer su función religiosa y no quería ni llegar tarde ni contaminarse de ningún modo. Por la razón que fuera, dejó al pobre tirado y siguió su camino. Más tarde pasó un levita. De igual modo, los levitas participaban en los sacrificios en Jerusalén. No nos dice sus motivos, pero este no se complicó la vida y también pasó de largo. <br />Un tercer personaje se aproximaba en la distancia. Era un samaritano. <br />Puedo imaginar a los que estaban escuchando la historia que contaba Jesús en estos momentos. ¡Un samaritano! ¡Este seguro que no pararía! Los judíos y los samaritanos no se llevaban bien. <br /><br />Sin embargo, Jesús prosiguió: “Este fue movido a misericordia; y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él.” Incluso nos dice el texto que cuando el samaritano tuvo que marcharse para continuar su camino, le dió un dinero al mesonero para los gastos que este tuviera en el cuidado del herido, añadiendo además: “todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese.”<br /><br />Jesús le preguntó al que había venido a tentarlo: “¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones?<br />Él dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo.”<br /><br />Claro que con solo hacer misericordia a nuestro prójimo no heredamos la vida eterna. El que vino a probar a Jesús había confirmado que era necesario para heredar la vida eterna “amar a Dios sobre todas las cosas, y al prójimo como a uno mismo.” En 1 de Juan 4:20 leemos: “Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?” <br />Cuando no amamos primero a Dios no podemos amar a los que nos rodean.<br />Podemos amar a aquellos que son amables con nosotros, cuando es conveniente, si no nos incomoda, y si no altera nuestros planes. Pero mostrar misericordia hacia el prójimo cuando cuesta, ahí es donde podemos mostrar verdaderamente el amor de Dios. <br /><br />Si amamos a Dios, su amor nos da la fuerza para mostrar misericordia. Por lo que 1 de Juan 4 resume este concepto con esta afirmación: El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. Que Dios nos ayude a mostrar Su amor a nuestro prójimo.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23301197</guid><pubDate>Wed, 04 Mar 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23301197/evangelios_041_las_para_bolas_de_jesu_s_el_buen_samaritano.mp3" length="7391173" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Jesús a menudo enseñó por medio de parábolas. Estas son historias diseñadas para transmitir una lección. Podemos distinguir una parábola de un relato en el texto bíblico en que los personajes de las parábolas no tienen nombre, y queda claro que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Jesús a menudo enseñó por medio de parábolas. Estas son historias diseñadas para transmitir una lección. Podemos distinguir una parábola de un relato en el texto bíblico en que los personajes de las parábolas no tienen nombre, y queda claro que ilustran situaciones posibles pero no reales. <br /><br />Cuando sus discípulos preguntaron sobre el uso de las parábolas, Jesús les dio en Mateo 13:10-17 dos propósitos de enseñar a través de parábolas.<br /><br />En primer lugar, les dijo que las utilizaba para que entendieran el mensaje mejor, pudiendo conectar conceptos con ejemplos.<br />Y en segundo lugar, enseñaba a través de parábolas para que aquellos que no querían creer no entendieran el mensaje. <br />Los dos motivos parecen contradictorios a primera vista, pero son complementarios. Vemos que Jesús nunca manipuló a nadie para creer. Su enseñanza era clara para el que buscaba a Dios, y sin embargo la mantenía escondida para aquellos que no lo querían encontrar. De este modo, no estaba añadiendo más culpa en el juicio de aquellos que lo estaban rechazando. <br /><br />De las parábolas de Jesús nos quedan expresiones que muchos, incluso aquellos que no conocen las Escrituras, reconocen o utilizan en sus conversaciones. Entre ellas está la idea de amar al prójimo o ser un buen samaritano. Comenzaremos el estudio de las parábolas con la parábola del buen samaritano.<br /><br />Leemos en Lucas 10: “Y he aquí un intérprete de la ley se levantó y dijo, para probarle: Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna? Él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees?” Siendo este hombre un estudioso de la ley de Dios, debía saber lo que esta decía. <br />“Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.<br />Y le dijo: Bien has respondido; haz esto, y vivirás.<br />Pero él, queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo? (Lucas 10:25-28)<br /><br />Jesús le contestó a su pregunta con esta parábola: Un judío que viajaba a Jerusalén fue asaltado por unos ladrones y dejado malherido al lado del camino. A continuación y sucesivamente, pasaron tres personas. La primera era un sacerdote que iba camino a Jerusalén también. Nos dice el texto que pasó de largo. Probablemente iba a ejercer su función religiosa y no quería ni llegar tarde ni contaminarse de ningún modo. Por la razón que fuera, dejó al pobre tirado y siguió su camino. Más tarde pasó un levita. De igual modo, los levitas participaban en los sacrificios en Jerusalén. No nos dice sus motivos, pero este no se complicó la vida y también pasó de largo. <br />Un tercer personaje se aproximaba en la distancia. Era un samaritano. <br />Puedo imaginar a los que estaban escuchando la historia que contaba Jesús en estos momentos. ¡Un samaritano! ¡Este seguro que no pararía! Los judíos y los samaritanos no se llevaban bien. <br /><br />Sin embargo, Jesús prosiguió: “Este fue movido a misericordia; y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él.” Incluso nos dice el texto que cuando el samaritano tuvo que marcharse para continuar su camino, le dió un dinero al mesonero para los gastos que este tuviera en el cuidado del herido, añadiendo además: “todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese.”<br /><br />Jesús le preguntó al que había venido a tentarlo: “¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones?<br />Él dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo.”<br /><br />Claro que con solo hacer misericordia a nuestro prójimo no heredamos la vida eterna. El que vino a probar a Jesús había confirmado que era necesario para heredar la vida eterna “amar a Dios sobre todas las cosas, y al prójimo como a uno mismo.” En 1 de Juan 4:20 leemos: “Si alguno dice: Yo amo a Dios, y...]]></itunes:summary><itunes:duration>433</itunes:duration><itunes:keywords>amar,amor,ayudar,enseñanza,escriba,fariseo,historias,juan,lecciones,levita,misericordia,parábolas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/9dac7f163d0eb3dbf3873a942e183ef8.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-040 El peligro de privarse</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-040-el-peligro-de-privarse--23262493</link><description><![CDATA[Mateo 12:43-45; Lc. 11.24-26<br /><br />Hemos entrado en el periodo de cuaresma, y mucha gente decide privarse de algo en preparación para la celebración de la Semana Santa. No es una celebración que Dios pida en Su palabra. No voy a entrar a juzgar si es buena práctica o no, pero desde luego, no es algo que nos dé más favor ante Dios. Sabemos que Dios mira el corazón más que nuestros sacrificios, y a Él le agrada que vivamos en armonía con su voluntad. Así que, si te privas o no, es entre tú y Dios, y tus motivos por hacerlo también. <br /><br />Ahora bien, vale la pena notar en Mateo 12:43-45 y en Lucas 11:24-26 unos versículos que nos enseñan del peligro que hay en quitar vicios de nuestra vida sin añadir buenos hábitos.<br /><br />Jesús presenta el caso hablando de un “espíritu inmundo que sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla. Entonces dice: Volveré a mi casa de donde salí; y cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada. Entonces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrados, moran allí; y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero.”<br /><br />No se nos da explicación de este corto relato, pero la lección que Jesús estaba compartiendo queda clara. Una persona puede trabajar por sí misma para quitar malos hábitos, puede limpiar su vida, quitando aquellas cosas que no le convienen, pero si hace esto sin llenar su vida de aquello que en realidad necesita, se puede comparar con esta casa que Jesús describe, desocupada, barrida y adornada. Cuando este espíritu inmundo, representación de esos malos hábitos que ha quitado de su vida se da cuenta de lo bien que está la casa, llama a siete amigos más y se instala ahí, haciendo que el postrer estado sea mucho peor que el inicial. <br /><br />Podemos encontrar ilustraciones de esto en muchos ámbitos. En la alimentación, las dietas restrictivas que tienen alimentos prohibidos, si no se sustituyen estos por alimentos sanos que sacien y nutran, acabará fallando, estropeando la salud del individuo. <br /><br />En el ámbito social, si alguien decide dejar amigos tóxicos para mejorar su vida, pero no busca buenos amigos para sustituir a estos y formar un círculo de amistades saludable, llegará a sentirse solo y volverá a encontrarse rodeado de amistades peligrosas. <br /><br />Puedo pensar en el ámbito de la educación, donde se busca sustituir valores negativos por aquellos que edifican a la persona. En todos los ámbitos, cuando se vacía por un lado, se debe reemplazar con algo mejor que lo que has desechado. Si no, no hay crecimiento positivo. <br /><br />Pero Jesús no vino a esta Tierra con el propósito de enseñarnos sentido común. Este tenía en mente algo mucho más grande que una lección sobre el cambio de hábitos en la vida. <br /><br />Jesús vino a salvar a los perdidos, a quitar el pecado del mundo, y esto lo hace persona a persona. Cuando Jesús compartió esta enseñanza, quería que los que estaban escuchando entendieran que la salvación no consiste solamente en despojarnos de aquello que nos impide seguirle. El arrepentimiento es requisito indispensable para la salvación; sin embargo, una vez dejamos nuestros pecados a los pies de Cristo, debemos llenar nuestra vida de Dios. Cuando Cristo ocupa cada rincón de nuestra vida, no hay lugar para aquellas cosas que van en contra de su voluntad. <br /><br />En Filipenses 1:21 el apóstol Pablo dice: “Para mí el vivir es Cristo.” Este, como veremos más adelante, había cambiado el tema de su vida; ya no vivía para la religión que antes lo consumía; ahora vivía para Cristo. Todavía vivía su vida, pero la vivía de forma diferente, porque el propósito principal de su existencia era agradar a Cristo. <br /><br />Igual no has tomado esa decisión que Pablo tomó, de sustituir el tema principal de tu vida. Cristo te invita a hacerlo hoy, a dejar de ser llevado por el sistema establecido del mal y ser llena de Cristo, el Rey de reyes. <br /><br />Si ya has elegido el tema de tu nuevo hogar interior, es probable que notes cosas que no pertenecen a esta nueva vida. Ahora comienza una nueva reorganización, permitiendo que el Espíritu de Dios te guíe a dejar aquello que no es digno de un cristiano, y sustituirlo por lo que a Dios le agrada. <br />Las epístolas están llenas de referencias a “dejar” unas cosas y “tomar” otras. Te animo a leer las listas que aparecen en Gálatas 4, Efesios 4 y Colosenses 3 y ver aquellas cosas que deberían desaparecer en tu vida y esas otras que deben ir apareciendo en tu andar diario con Dios.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23262493</guid><pubDate>Tue, 03 Mar 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23262493/evangelios_040_el_peligro_de_privarse.mp3" length="6844407" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Mateo 12:43-45; Lc. 11.24-26

Hemos entrado en el periodo de cuaresma, y mucha gente decide privarse de algo en preparación para la celebración de la Semana Santa. No es una celebración que Dios pida en Su palabra. No voy a entrar a juzgar si es buena...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Mateo 12:43-45; Lc. 11.24-26<br /><br />Hemos entrado en el periodo de cuaresma, y mucha gente decide privarse de algo en preparación para la celebración de la Semana Santa. No es una celebración que Dios pida en Su palabra. No voy a entrar a juzgar si es buena práctica o no, pero desde luego, no es algo que nos dé más favor ante Dios. Sabemos que Dios mira el corazón más que nuestros sacrificios, y a Él le agrada que vivamos en armonía con su voluntad. Así que, si te privas o no, es entre tú y Dios, y tus motivos por hacerlo también. <br /><br />Ahora bien, vale la pena notar en Mateo 12:43-45 y en Lucas 11:24-26 unos versículos que nos enseñan del peligro que hay en quitar vicios de nuestra vida sin añadir buenos hábitos.<br /><br />Jesús presenta el caso hablando de un “espíritu inmundo que sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla. Entonces dice: Volveré a mi casa de donde salí; y cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada. Entonces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrados, moran allí; y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero.”<br /><br />No se nos da explicación de este corto relato, pero la lección que Jesús estaba compartiendo queda clara. Una persona puede trabajar por sí misma para quitar malos hábitos, puede limpiar su vida, quitando aquellas cosas que no le convienen, pero si hace esto sin llenar su vida de aquello que en realidad necesita, se puede comparar con esta casa que Jesús describe, desocupada, barrida y adornada. Cuando este espíritu inmundo, representación de esos malos hábitos que ha quitado de su vida se da cuenta de lo bien que está la casa, llama a siete amigos más y se instala ahí, haciendo que el postrer estado sea mucho peor que el inicial. <br /><br />Podemos encontrar ilustraciones de esto en muchos ámbitos. En la alimentación, las dietas restrictivas que tienen alimentos prohibidos, si no se sustituyen estos por alimentos sanos que sacien y nutran, acabará fallando, estropeando la salud del individuo. <br /><br />En el ámbito social, si alguien decide dejar amigos tóxicos para mejorar su vida, pero no busca buenos amigos para sustituir a estos y formar un círculo de amistades saludable, llegará a sentirse solo y volverá a encontrarse rodeado de amistades peligrosas. <br /><br />Puedo pensar en el ámbito de la educación, donde se busca sustituir valores negativos por aquellos que edifican a la persona. En todos los ámbitos, cuando se vacía por un lado, se debe reemplazar con algo mejor que lo que has desechado. Si no, no hay crecimiento positivo. <br /><br />Pero Jesús no vino a esta Tierra con el propósito de enseñarnos sentido común. Este tenía en mente algo mucho más grande que una lección sobre el cambio de hábitos en la vida. <br /><br />Jesús vino a salvar a los perdidos, a quitar el pecado del mundo, y esto lo hace persona a persona. Cuando Jesús compartió esta enseñanza, quería que los que estaban escuchando entendieran que la salvación no consiste solamente en despojarnos de aquello que nos impide seguirle. El arrepentimiento es requisito indispensable para la salvación; sin embargo, una vez dejamos nuestros pecados a los pies de Cristo, debemos llenar nuestra vida de Dios. Cuando Cristo ocupa cada rincón de nuestra vida, no hay lugar para aquellas cosas que van en contra de su voluntad. <br /><br />En Filipenses 1:21 el apóstol Pablo dice: “Para mí el vivir es Cristo.” Este, como veremos más adelante, había cambiado el tema de su vida; ya no vivía para la religión que antes lo consumía; ahora vivía para Cristo. Todavía vivía su vida, pero la vivía de forma diferente, porque el propósito principal de su existencia era agradar a Cristo. <br /><br />Igual no has tomado esa decisión que Pablo tomó, de sustituir el tema principal de tu vida. Cristo te invita a hacerlo hoy, a dejar de ser llevado por el sistema establecido del mal y ser llena de Cristo, el Rey de reyes. <br /><br />Si ya has...]]></itunes:summary><itunes:duration>399</itunes:duration><itunes:keywords>agradar,cristo,cuaresma,dejar,despojarse,dios,llenar,pablo,propósito,sacrificio,santa,semana,tema,tomar,vaciar,vida,vivir</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/725091f2f2f17cad59a8fd42e00fa442.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-039 Los íntimos de Jesús</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-039-los-intimos-de-jesus--23224967</link><description><![CDATA[Mateo 12:46-50; Mr. 3.31-35; Lc. 8<br /><br />Jesús escogió a doce discípulos que constantemente estaban con Él, aprendiendo del Maestro y ayudando a otros. Como leemos en el versículo 1 de Lucas 8, estos doce iban con él por todas las ciudades y aldeas, predicando y anunciando el evangelio del reino de Dios. Pero además de los doce, Jesús tuvo a otros que eran cercanos a Él. Por supuesto, podríamos nombrar a su madre, María. Podemos deducir por la falta de referencias a José durante los años del ministerio de Jesús que su padre José ya había fallecido. María siempre estuvo ahí, confiando en su Salvador, recordando la preciosa bendición que se le había otorgado de tener y criar al mismo Hijo de Dios. Sabemos por Juan 7 que algunos de sus hermanos no creían en él durante su ministerio. Juan 7 narra que estos le animaban a salir más públicamente si se quería dar a conocer, no entendiendo que el propósito de Jesús no era adquirir fama; Él había venido para cumplir la voluntad del Padre cuando llegara el momento, y no tenía que “venderse” a sí mismo. <br /><br />En Mateo 12 y Lucas 8 vemos que María y los hermanos de Jesús vinieron hasta donde este estaba, aunque no nos dice para qué. Marcos 3 nos aporta más información dejándonos saber que sus hermanos estaban preocupados por su estado de salud y por el bienestar familiar; estos habían dicho que parecía que estaba fuera de sí. Su madre y sus hermanos no pudieron llegar hasta donde estaba enseñando, y pidieron que este saliera fuera para hablar con él en privado. <br /><br />Jesús les hizo esperar, contestando al recadero: “todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano, y hermana, y madre.” <br /><br />Esto no era para despreciar a su familia, aunque Jesús si sabría el verdadero motivo de esta interrupción. Con esta afirmación Jesús estaba más bien confirmando la importancia que Dios da a cada uno de los que buscan hacer Su voluntad. <br /><br />Nos narran los primeros versículos de Lucas 8 que había también mujeres piadosas que estaban dedicando su vida al evangelio. <br /><br />Estas mujeres habían sido rescatadas de enfermedades o de una vida desordenada, y ahora dedicaban sus vidas al servicio de Dios. Estas no dejaban de hacer su vida diaria; atendían a sus quehaceres, continuaban trabajando para cuidar a sus familias, pero todas servían. El evangelista menciona por nombre a María Magdalena, a Juana, mujer de Chuza, un hombre que era alto funcionario de la corte de Herodes, y a Susana. Sin embargo nos dice que había muchas otras que le servían de sus bienes. <br /><br />Estas no seguían a Jesús porque no tenían otra cosa que hacer. Todos estos íntimos de Jesús, hombres y mujeres tenían algo en común: organizaban sus vidas para poder seguir y servir al Maestro. <br /><br />Nos dice Lucas 8:16-18 que “No hay nada oculto que no haya de ser manifestado” y nos recuerda en los versículos que le siguen que “los que oyen la palabra de Dios y la hacen” son verdaderamente sus íntimos. <br /><br />Siglos más tarde, aún podemos leer de aquellos que pusieron el servicio a Dios en un lugar privilegiado en su vida. Y nosotros podemos también ser fieles íntimos de Dios. <br /><br />¿Nos considerará el Señor como uno de sus íntimos? ¿Somos conscientes de que lo que hagamos en secreto será manifestado un día? Busquemos una relación íntima y verdadera con el Dios verdadero.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23224967</guid><pubDate>Mon, 02 Mar 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23224967/evangelios_039_los_i_ntimos_de_jesu_s.mp3" length="5470622" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Mateo 12:46-50; Mr. 3.31-35; Lc. 8

Jesús escogió a doce discípulos que constantemente estaban con Él, aprendiendo del Maestro y ayudando a otros. Como leemos en el versículo 1 de Lucas 8, estos doce iban con él por todas las ciudades y aldeas,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Mateo 12:46-50; Mr. 3.31-35; Lc. 8<br /><br />Jesús escogió a doce discípulos que constantemente estaban con Él, aprendiendo del Maestro y ayudando a otros. Como leemos en el versículo 1 de Lucas 8, estos doce iban con él por todas las ciudades y aldeas, predicando y anunciando el evangelio del reino de Dios. Pero además de los doce, Jesús tuvo a otros que eran cercanos a Él. Por supuesto, podríamos nombrar a su madre, María. Podemos deducir por la falta de referencias a José durante los años del ministerio de Jesús que su padre José ya había fallecido. María siempre estuvo ahí, confiando en su Salvador, recordando la preciosa bendición que se le había otorgado de tener y criar al mismo Hijo de Dios. Sabemos por Juan 7 que algunos de sus hermanos no creían en él durante su ministerio. Juan 7 narra que estos le animaban a salir más públicamente si se quería dar a conocer, no entendiendo que el propósito de Jesús no era adquirir fama; Él había venido para cumplir la voluntad del Padre cuando llegara el momento, y no tenía que “venderse” a sí mismo. <br /><br />En Mateo 12 y Lucas 8 vemos que María y los hermanos de Jesús vinieron hasta donde este estaba, aunque no nos dice para qué. Marcos 3 nos aporta más información dejándonos saber que sus hermanos estaban preocupados por su estado de salud y por el bienestar familiar; estos habían dicho que parecía que estaba fuera de sí. Su madre y sus hermanos no pudieron llegar hasta donde estaba enseñando, y pidieron que este saliera fuera para hablar con él en privado. <br /><br />Jesús les hizo esperar, contestando al recadero: “todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano, y hermana, y madre.” <br /><br />Esto no era para despreciar a su familia, aunque Jesús si sabría el verdadero motivo de esta interrupción. Con esta afirmación Jesús estaba más bien confirmando la importancia que Dios da a cada uno de los que buscan hacer Su voluntad. <br /><br />Nos narran los primeros versículos de Lucas 8 que había también mujeres piadosas que estaban dedicando su vida al evangelio. <br /><br />Estas mujeres habían sido rescatadas de enfermedades o de una vida desordenada, y ahora dedicaban sus vidas al servicio de Dios. Estas no dejaban de hacer su vida diaria; atendían a sus quehaceres, continuaban trabajando para cuidar a sus familias, pero todas servían. El evangelista menciona por nombre a María Magdalena, a Juana, mujer de Chuza, un hombre que era alto funcionario de la corte de Herodes, y a Susana. Sin embargo nos dice que había muchas otras que le servían de sus bienes. <br /><br />Estas no seguían a Jesús porque no tenían otra cosa que hacer. Todos estos íntimos de Jesús, hombres y mujeres tenían algo en común: organizaban sus vidas para poder seguir y servir al Maestro. <br /><br />Nos dice Lucas 8:16-18 que “No hay nada oculto que no haya de ser manifestado” y nos recuerda en los versículos que le siguen que “los que oyen la palabra de Dios y la hacen” son verdaderamente sus íntimos. <br /><br />Siglos más tarde, aún podemos leer de aquellos que pusieron el servicio a Dios en un lugar privilegiado en su vida. Y nosotros podemos también ser fieles íntimos de Dios. <br /><br />¿Nos considerará el Señor como uno de sus íntimos? ¿Somos conscientes de que lo que hagamos en secreto será manifestado un día? 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Podemos mencionar a Moisés, al que Dios le pidió que tirara la vara al suelo para mostrarle el poder con el que se presentaría ante faraón; o Gedeón, el cual pidió dos señales diferentes antes de enfrentarse al inmenso ejército enemigo con tan solo 300 soldados. Y Dios les dio señal, y esto sirvió de afirmación de que lo que Dios les estaba prometiendo era fiable. <br /><br />Sin embargo, en los evangelio encontramos a personas que a pesar de ver las señales milagrosas de Jesús, seguían sin querer creer en este. Mateo 12 nos narra que “vinieron algunos de los escribas y de los fariseos, diciendo: Maestro, deseamos ver de ti señal.”<br /><br />Curiosamente lo llaman Maestro, pero no quieren someterse a su autoridad y enseñanza, no hasta que este les muestre señal. ¿Pero no les bastaba todo lo que estaban viendo? Estos hombres habían estudiado las Escrituras. Deberían ser los primeros en reconocer al Hijo del Hombre enviado a la Tierra. Deberían estar reconociendo lo que los profetas habían anunciado del Mesías y ser los primeros en seguirlo. Sin embargo estaban eligiendo dudar, y demandar señal. <br /><br />La contestación de Jesús no fue lo que buscaban, seguramente. Este dijo: “La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás.”<br /><br />Una respuesta similar recibirían otros como estos que unos capítulos más tarde pedían señal del cielo. Jesús los amonestó diciéndoles básicamente: Estudiais el cielo para predecir el tiempo, sin embargo no sois capaces de estudiar los tiempos para reconocer al Mesías. No tendréis más señal de la que ya os ha sido dada; la del profeta Jonás (Mateo 16:4). ¿Cuál era la señal del profeta?<br /><br />Cuando leemos la historia de Jonás, no pensamos que sería una señal profética sobre lo que acontecería al Mesías. Dice el Señor: “Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.” Jesús les estaba dando una señal que no podrían identificar hasta después de muerto Jesús, y al llegar el momento de su resurrección. Mas el Señor sabía que la incredulidad de estos hombres no les permitiría ver la realidad, porque cuando uno decide no creer, sus ojos están cegados a la verdad. <br /><br />Estos que demandaban señal para poder creer recibieron esta reprimenda: <br /><br />“Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán; porque ellos se arrepintieron a la predicación de Jonás, y he aquí más que Jonás en este lugar.<br />La reina del Sur se levantará en el juicio con esta generación, y la condenará; porque ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón, y he aquí más que Salomón en este lugar.”<br /><br /><br />Jesús los compara a los habitantes de Nínive y a la reina del Sur. Los de Nínive, al recibir palabra del profeta, creyeron y se arrepintieron. La reina del Sur, habiendo oído del Dios Verdadero, dejó sus dioses falsos y viajó larga distancia para oír de Dios por boca del rey Salomón. Jesús dice que en el día del juicio, cuando estos escribas y fariseos dieran excusas de que no sabían, de que no lo habían entendido bien, de que no habían tenido señal, el ejemplo de los de Nínive y de la reina del Sur, figuras que estos considerarían paganos, los condenarían. <br /><br />Y es que ahora estos tenían delante a uno mucho mayor que Jonás y Salomón. Y sin embargo, en lugar de creer, demandaban señal. <br /><br />¿Qué te haría falta a ti para creer a Cristo? ¿Qué señal sería suficiente para que, dejando los dioses falsos de esta época, te volvieras a Dios? <br /><br />Nos han sido dadas señales El señor Jesús resucitó, y fueron muchos los que lo vieron. Hay evidencia suficiente para creer en el Verdadero Dios, por lo cual, como nos dice Romanos 1:20, no tenemos excusa. Tenemos como señal la Palabra escrita de Dios, tenemos como señal la evidencia plasmada en la creación. Tenemos como evidencia el poder de Dios en la vida de aquellos que a Él se acercan. <br /><br />Creamos con confianza; no hay motivo alguno para dudar que Dios es, y que es fiel, como leemos en Hebreos 11:6. <br /><br />“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23186627</guid><pubDate>Fri, 27 Feb 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23186627/evangelios_038_que_sen_al_necesitamos.mp3" length="6749147" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Mateo 12:38-42; Lc. 11.29-32
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En diversas ocasiones encontramos a personas que tras recibir un encargo de parte de Dios, dudaron, y Dios les dio una señal. Podemos mencionar a Moisés, al que Dios le pidió que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Mateo 12:38-42; Lc. 11.29-32<br />Mateo 16:1-4; Mr. 8.11-13; Lc. 12.54-56<br /><br />En diversas ocasiones encontramos a personas que tras recibir un encargo de parte de Dios, dudaron, y Dios les dio una señal. Podemos mencionar a Moisés, al que Dios le pidió que tirara la vara al suelo para mostrarle el poder con el que se presentaría ante faraón; o Gedeón, el cual pidió dos señales diferentes antes de enfrentarse al inmenso ejército enemigo con tan solo 300 soldados. Y Dios les dio señal, y esto sirvió de afirmación de que lo que Dios les estaba prometiendo era fiable. <br /><br />Sin embargo, en los evangelio encontramos a personas que a pesar de ver las señales milagrosas de Jesús, seguían sin querer creer en este. Mateo 12 nos narra que “vinieron algunos de los escribas y de los fariseos, diciendo: Maestro, deseamos ver de ti señal.”<br /><br />Curiosamente lo llaman Maestro, pero no quieren someterse a su autoridad y enseñanza, no hasta que este les muestre señal. ¿Pero no les bastaba todo lo que estaban viendo? Estos hombres habían estudiado las Escrituras. Deberían ser los primeros en reconocer al Hijo del Hombre enviado a la Tierra. Deberían estar reconociendo lo que los profetas habían anunciado del Mesías y ser los primeros en seguirlo. Sin embargo estaban eligiendo dudar, y demandar señal. <br /><br />La contestación de Jesús no fue lo que buscaban, seguramente. Este dijo: “La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás.”<br /><br />Una respuesta similar recibirían otros como estos que unos capítulos más tarde pedían señal del cielo. Jesús los amonestó diciéndoles básicamente: Estudiais el cielo para predecir el tiempo, sin embargo no sois capaces de estudiar los tiempos para reconocer al Mesías. No tendréis más señal de la que ya os ha sido dada; la del profeta Jonás (Mateo 16:4). ¿Cuál era la señal del profeta?<br /><br />Cuando leemos la historia de Jonás, no pensamos que sería una señal profética sobre lo que acontecería al Mesías. Dice el Señor: “Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.” Jesús les estaba dando una señal que no podrían identificar hasta después de muerto Jesús, y al llegar el momento de su resurrección. Mas el Señor sabía que la incredulidad de estos hombres no les permitiría ver la realidad, porque cuando uno decide no creer, sus ojos están cegados a la verdad. <br /><br />Estos que demandaban señal para poder creer recibieron esta reprimenda: <br /><br />“Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán; porque ellos se arrepintieron a la predicación de Jonás, y he aquí más que Jonás en este lugar.<br />La reina del Sur se levantará en el juicio con esta generación, y la condenará; porque ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón, y he aquí más que Salomón en este lugar.”<br /><br /><br />Jesús los compara a los habitantes de Nínive y a la reina del Sur. Los de Nínive, al recibir palabra del profeta, creyeron y se arrepintieron. La reina del Sur, habiendo oído del Dios Verdadero, dejó sus dioses falsos y viajó larga distancia para oír de Dios por boca del rey Salomón. Jesús dice que en el día del juicio, cuando estos escribas y fariseos dieran excusas de que no sabían, de que no lo habían entendido bien, de que no habían tenido señal, el ejemplo de los de Nínive y de la reina del Sur, figuras que estos considerarían paganos, los condenarían. <br /><br />Y es que ahora estos tenían delante a uno mucho mayor que Jonás y Salomón. Y sin embargo, en lugar de creer, demandaban señal. <br /><br />¿Qué te haría falta a ti para creer a Cristo? ¿Qué señal sería suficiente para que, dejando los dioses falsos de esta época, te volvieras a Dios? <br /><br />Nos han sido dadas señales El señor Jesús resucitó, y fueron muchos los que lo vieron. 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Las tres presentan la esencia de la Deidad, y una no es más Dios que la otra. Aunque la palabra Trinidad no aparece en la Biblia, el concepto en sí está presente desde la creación en Génesis hasta las últimas palabras del Apocalipsis. <br /><br />A Dios Padre lo vemos a través de las Escrituras, a Dios Hijo ya hemos enfatizado que también lo encontramos de principio a fin, pero no olvidemos que el Espíritu Santo también está claramente presente en las páginas de las Escrituras. El Espíritu de Jehová aparece vez tras vez, hablando a los profetas y guiando al ser humano hacia el conocimiento de Dios. <br /><br />Muchos pasajes bíblicos presentan la obra del Espíritu Santo. En primer lugar, es Él el que convence del pecado, paso imprescindible para la salvación por fe (Juan 16:8). Pero su obra no termina allí. También produce un cambio positivo en la vida del creyente, manifestando su fruto: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza (Gálatas 5:22-23). También las Escrituras nos dicen que intercede por nosotros en la oración cuando no sabemos cómo pedir (Romanos 8:26). Veremos más adelante que cuando Jesús ascendió al cielo, prometió a sus discípulos que con ellos se quedaba “El Consolador”. Este es el Espíritu Santo de Dios, el cual mora en el corazón de cada creyente. <br /><br />En Mateo 12, los fariseos acusaron a Jesús de echar fuera demonios por el poder de Beelzebú, esto es Satanás. Claro, que esta práctica de echar fuera espíritus la practicaban los fariseos igualmente, Por lo que Jesús les cuestionó su acusación: “Y si yo echo fuera los demonios por Beelzebú, ¿por quién los echan vuestros hijos? Por tanto, ellos serán vuestros jueces.” Mateo 12:27<br /><br />Jesús explicó que no tenía sentido que Satanás echara fuera a Satanás, porque su reino estaría dividido. Este tema nos puede parecer un tanto extraño, pero quiero que veamos cómo Jesús aprovechó la ocasión para presentales la realidad de Dios. Les dijo:<br /><br />“Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios.” Jesús obraba con el poder del Espíritu de Dios. Cuando estos fariseos dudaban del Espíritu Santo de Dios, estaban blasfemando contra este. <br />Cuando el Espíritu Santo está amonestando a una persona, haciéndole sentir la necesidad de arrepentimiento, y esta no responde a este llamado, su oportunidad de perdón se desvanece, y por esto no hay perdón, porque el perdón viene después de escuchar y atender la obra del Espíritu Santo de Dios. Podemos dudar por un tiempo, y por la gracia de Dios reconocer nuestra necesidad de Dios que nos muestra el Espíritu, y recibir la obra del Hijo en la cruz para tener acceso al Padre. Pero si contínuamente ignoramos al Espíritu, pecando contra Él, la perdición del alma es inevitable. <br /><br />Así vemos que las tres personas de la Trinidad están involucradas en el proceso de la salvación de un alma. <br /><br />Dios Padre ha ideado el plan por el que podemos ser reconciliados con Él, el Espíritu Santo nos convence de pecado para que podamos arrepentirnos, y en Cristo Dios cargó el pecado de todos nosotros para que por fe podamos ser salvos y tener acceso directo al Padre. <br /><br />Gracias a Dios que Él es mucho más grande que nuestra mente. Puede que no entendamos todos los detalles de su esencia, pero podemos confiar en el Trino Dios para la salvación de nuestra alma.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23142271</guid><pubDate>Thu, 26 Feb 2026 05:55:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23142271/evangelios_037_blasfemia_contra_el_espi_ritu_santo.mp3" length="6059513" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Mateo 12:22-37; Mr. 3.20-30; Lc. 11.14-23 

¿Crees en el Espíritu Santo? Algunos no tienen idea de quién es, y otros ponen tanto énfasis en este que basan su fe en emociones que creen sentir más que en la Palabra revelada de Dios. 

La Biblia nos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Mateo 12:22-37; Mr. 3.20-30; Lc. 11.14-23 <br /><br />¿Crees en el Espíritu Santo? Algunos no tienen idea de quién es, y otros ponen tanto énfasis en este que basan su fe en emociones que creen sentir más que en la Palabra revelada de Dios. <br /><br />La Biblia nos muestra a Dios en tres personas diferentes, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Las tres presentan la esencia de la Deidad, y una no es más Dios que la otra. Aunque la palabra Trinidad no aparece en la Biblia, el concepto en sí está presente desde la creación en Génesis hasta las últimas palabras del Apocalipsis. <br /><br />A Dios Padre lo vemos a través de las Escrituras, a Dios Hijo ya hemos enfatizado que también lo encontramos de principio a fin, pero no olvidemos que el Espíritu Santo también está claramente presente en las páginas de las Escrituras. El Espíritu de Jehová aparece vez tras vez, hablando a los profetas y guiando al ser humano hacia el conocimiento de Dios. <br /><br />Muchos pasajes bíblicos presentan la obra del Espíritu Santo. En primer lugar, es Él el que convence del pecado, paso imprescindible para la salvación por fe (Juan 16:8). Pero su obra no termina allí. También produce un cambio positivo en la vida del creyente, manifestando su fruto: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza (Gálatas 5:22-23). También las Escrituras nos dicen que intercede por nosotros en la oración cuando no sabemos cómo pedir (Romanos 8:26). Veremos más adelante que cuando Jesús ascendió al cielo, prometió a sus discípulos que con ellos se quedaba “El Consolador”. Este es el Espíritu Santo de Dios, el cual mora en el corazón de cada creyente. <br /><br />En Mateo 12, los fariseos acusaron a Jesús de echar fuera demonios por el poder de Beelzebú, esto es Satanás. Claro, que esta práctica de echar fuera espíritus la practicaban los fariseos igualmente, Por lo que Jesús les cuestionó su acusación: “Y si yo echo fuera los demonios por Beelzebú, ¿por quién los echan vuestros hijos? Por tanto, ellos serán vuestros jueces.” Mateo 12:27<br /><br />Jesús explicó que no tenía sentido que Satanás echara fuera a Satanás, porque su reino estaría dividido. Este tema nos puede parecer un tanto extraño, pero quiero que veamos cómo Jesús aprovechó la ocasión para presentales la realidad de Dios. Les dijo:<br /><br />“Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios.” Jesús obraba con el poder del Espíritu de Dios. Cuando estos fariseos dudaban del Espíritu Santo de Dios, estaban blasfemando contra este. <br />Cuando el Espíritu Santo está amonestando a una persona, haciéndole sentir la necesidad de arrepentimiento, y esta no responde a este llamado, su oportunidad de perdón se desvanece, y por esto no hay perdón, porque el perdón viene después de escuchar y atender la obra del Espíritu Santo de Dios. Podemos dudar por un tiempo, y por la gracia de Dios reconocer nuestra necesidad de Dios que nos muestra el Espíritu, y recibir la obra del Hijo en la cruz para tener acceso al Padre. Pero si contínuamente ignoramos al Espíritu, pecando contra Él, la perdición del alma es inevitable. <br /><br />Así vemos que las tres personas de la Trinidad están involucradas en el proceso de la salvación de un alma. <br /><br />Dios Padre ha ideado el plan por el que podemos ser reconciliados con Él, el Espíritu Santo nos convence de pecado para que podamos arrepentirnos, y en Cristo Dios cargó el pecado de todos nosotros para que por fe podamos ser salvos y tener acceso directo al Padre. <br /><br />Gracias a Dios que Él es mucho más grande que nuestra mente. Puede que no entendamos todos los detalles de su esencia, pero podemos confiar en el Trino Dios para la salvación de nuestra alma.]]></itunes:summary><itunes:duration>350</itunes:duration><itunes:keywords>amor,arrepentimiento,dios,espíritu,fruto,gozo,hijo,jesús,lucas,marcos,mateo,paciencia,padre,paz,salvación,santo,trinidad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/350024ba4dcb8a0a274e426cf21b3a8c.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-036 El siervo humilde</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-036-el-siervo-humilde--23112525</link><description><![CDATA[En ocasiones comento la bendición que es ser usada por Dios, y cada vez que lo hago, me pregunto si alguien pensará en el concepto de ser “usada” como algo negativo. Vemos con indignación cómo algunas personas con influencia usan a otros para que hagan el trabajo que ellos no quieren hacer, o para llegar a brillar ellos a expensas de otros. <br /><br />Estos abusos reflejan la manera en la que Satanás usa a muchos. El maligno usa a quien se ponga a su disposición para sus propios beneficios y luego los deja tirados. Muchos jóvenes que flirteaban con vicios y placeres prohibidos acaban siendo esclavos a los vicios que al principio venían camuflados en placer. Muchos se encuentran con sus vidas destrozadas después de haber abandonado el buen camino y haber servido a los deleites de este mundo. Esos placeres que tanto prometían resultan ser cepos que aprisionan.<br /><br />Pero esto no se asemeja en absoluto a la forma en que Dios obra. Cuando Dios invita a alguien a seguir en sus caminos, es siempre para el beneficio de la persona que lo sigue. Digamos que Dios no necesita siervos ni seguidores. Dios es autosuficiente. Sin embargo, en su bondad, nos permite ser parte de su precioso ministerio, usando nuestras vidas para hacer Su perfecta y agradable voluntad, como nos dice Romanos 12:2.<br /><br />En Mateo 12:15-21 leemos que tras sanar Jesús a un hombre en el día de reposo, los fariseos querían destruirlo. “Sabiendo esto Jesús, se apartó de allí; y le siguió mucha gente, y sanaba a todos.” Curiosamente, los que lo seguían buscando sanación, la recibieron; sin embargo, esto no lo hizo Jesús para ganar fama. Nos dice el texto que Él “les encargaba rigurosamente que no le descubriesen.”<br /><br />No necesitaba que fueran por ahí proclamando que Jesús los había sanado. Jesús no había venido para comenzar un movimiento de sanación. Esto lo hacía para proclamar su deidad. En su bondad sanó al que se le acercaba, y en humildad, les pidió que no lo fueran anunciando por ahí. <br /><br />Nos explica Mateo que Jesús hizo esto “para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo:<br /><br />“He aquí mi siervo, a quien he escogido; Mi Amado, en quien se agrada mi alma; Pondré mi Espíritu sobre él, Y a los gentiles anunciará juicio. No contenderá, ni voceará, Ni nadie oirá en las calles su voz.”<br /><br />Esta poesía de Isaías nos presenta al Mesías. Jesús vino en humildad, como un siervo. Dios lo enviaba como el Escogido, su Amado. Vino a anunciar juicio, y vino a dar su vida por nosotros, los pecadores. <br /><br />Filipenses 2 nos explica que Cristo, siendo Dios, vino en forma de hombre para vivir con las limitaciones de un ser humano durante su tiempo aquí. Pagó con su propia vida el precio del perdón para aquellos que ni siquiera lo habían buscado. Nos dice Juan que Cristo nos amó primero, antes de que nosotros lo amáramos a Él. Mas a todos los que creen en Su nombre, nos ha dado vida que dura para siempre. <br /><br />Aquellos que le sirven, siguen su ejemplo, porque Cristo es el siervo Amado, el siervo por excelencia. Mas cuando ponemos nuestra vida a Su servicio, lo podemos hacer en confianza, porque Él no es un Señor que se aproveche de los que le sirven. Cuando Jesús anduvo en la tierra, lavó los pies de sus seguidores. No hay mejor jefe que aquel que se presta a suplir las necesidades de sus trabajadores. Y no hay mejor Señor que aquel que da de sí por el bienestar de sus siervos. <br /><br />Con ganas quiero servir al que se ha dado por mí, porque además sé que sirviéndolo a Él saldré mil veces mejor que sirviendo mis propios deseos. Es un honor ser sierva de Dios, útil a Su servicio.<br /><br />Gracias, Dios por permitirme ser uno de tus utensilios. Gracias por usarme en amor para proclamar tu gloria.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23112525</guid><pubDate>Wed, 25 Feb 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23112525/evangelios_036_el_siervo_humilde.mp3" length="6011830" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>En ocasiones comento la bendición que es ser usada por Dios, y cada vez que lo hago, me pregunto si alguien pensará en el concepto de ser “usada” como algo negativo. Vemos con indignación cómo algunas personas con influencia usan a otros para que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[En ocasiones comento la bendición que es ser usada por Dios, y cada vez que lo hago, me pregunto si alguien pensará en el concepto de ser “usada” como algo negativo. Vemos con indignación cómo algunas personas con influencia usan a otros para que hagan el trabajo que ellos no quieren hacer, o para llegar a brillar ellos a expensas de otros. <br /><br />Estos abusos reflejan la manera en la que Satanás usa a muchos. El maligno usa a quien se ponga a su disposición para sus propios beneficios y luego los deja tirados. Muchos jóvenes que flirteaban con vicios y placeres prohibidos acaban siendo esclavos a los vicios que al principio venían camuflados en placer. Muchos se encuentran con sus vidas destrozadas después de haber abandonado el buen camino y haber servido a los deleites de este mundo. Esos placeres que tanto prometían resultan ser cepos que aprisionan.<br /><br />Pero esto no se asemeja en absoluto a la forma en que Dios obra. Cuando Dios invita a alguien a seguir en sus caminos, es siempre para el beneficio de la persona que lo sigue. Digamos que Dios no necesita siervos ni seguidores. Dios es autosuficiente. Sin embargo, en su bondad, nos permite ser parte de su precioso ministerio, usando nuestras vidas para hacer Su perfecta y agradable voluntad, como nos dice Romanos 12:2.<br /><br />En Mateo 12:15-21 leemos que tras sanar Jesús a un hombre en el día de reposo, los fariseos querían destruirlo. “Sabiendo esto Jesús, se apartó de allí; y le siguió mucha gente, y sanaba a todos.” Curiosamente, los que lo seguían buscando sanación, la recibieron; sin embargo, esto no lo hizo Jesús para ganar fama. Nos dice el texto que Él “les encargaba rigurosamente que no le descubriesen.”<br /><br />No necesitaba que fueran por ahí proclamando que Jesús los había sanado. Jesús no había venido para comenzar un movimiento de sanación. Esto lo hacía para proclamar su deidad. En su bondad sanó al que se le acercaba, y en humildad, les pidió que no lo fueran anunciando por ahí. <br /><br />Nos explica Mateo que Jesús hizo esto “para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo:<br /><br />“He aquí mi siervo, a quien he escogido; Mi Amado, en quien se agrada mi alma; Pondré mi Espíritu sobre él, Y a los gentiles anunciará juicio. No contenderá, ni voceará, Ni nadie oirá en las calles su voz.”<br /><br />Esta poesía de Isaías nos presenta al Mesías. Jesús vino en humildad, como un siervo. Dios lo enviaba como el Escogido, su Amado. Vino a anunciar juicio, y vino a dar su vida por nosotros, los pecadores. <br /><br />Filipenses 2 nos explica que Cristo, siendo Dios, vino en forma de hombre para vivir con las limitaciones de un ser humano durante su tiempo aquí. Pagó con su propia vida el precio del perdón para aquellos que ni siquiera lo habían buscado. Nos dice Juan que Cristo nos amó primero, antes de que nosotros lo amáramos a Él. Mas a todos los que creen en Su nombre, nos ha dado vida que dura para siempre. <br /><br />Aquellos que le sirven, siguen su ejemplo, porque Cristo es el siervo Amado, el siervo por excelencia. Mas cuando ponemos nuestra vida a Su servicio, lo podemos hacer en confianza, porque Él no es un Señor que se aproveche de los que le sirven. Cuando Jesús anduvo en la tierra, lavó los pies de sus seguidores. No hay mejor jefe que aquel que se presta a suplir las necesidades de sus trabajadores. Y no hay mejor Señor que aquel que da de sí por el bienestar de sus siervos. <br /><br />Con ganas quiero servir al que se ha dado por mí, porque además sé que sirviéndolo a Él saldré mil veces mejor que sirviendo mis propios deseos. Es un honor ser sierva de Dios, útil a Su servicio.<br /><br />Gracias, Dios por permitirme ser uno de tus utensilios. Gracias por usarme en amor para proclamar tu gloria.]]></itunes:summary><itunes:duration>347</itunes:duration><itunes:keywords>amor,dios,humildad,humilló,jesús,pecador,perdón,salvó,satanás,siervo,tirar,usar</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/521f79861dd6249b484100ce58fa71b1.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-035 El día de reposo</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-035-el-dia-de-reposo--23005371</link><description><![CDATA[En el capítulo 12 de Mateo encontramos el relato de dos incidentes en los que se acusó a Jesús de realizar trabajo en el día de reposo de los judíos. El cuarto mandamiento de los 10 que Dios dio a su pueblo era que guardaran el día de reposo. En la explicación de la ley, se especificaba que debían tener todo preparado al anochecer del viernes para que el sábado, en el día de reposo observado por los judíos no se tuviera que realizar ningún trabajo, ni siquiera cocinar. Pudimos experimentar esta práctica cuando al estar visitando Israel, nos fuimos a ver el anochecer al Monte del Precipicio, en Nazaret sobre las 5 de la tarde. Cuando terminamos de contemplar la bella puesta de sol, descendimos del monte para descubrir que todos los comercios habían cerrado y no teníamos un lugar donde comer o comprar comida. <br /><br />En los días de Jesús, especialmente los fariseos, tomaban muy en serio el día de reposo. Sin embargo, Jesús, que decía ser el Mesías, parecía estar desafiando la ley de Moisés. Nos dice el texto que...<br /><br />“En aquel tiempo iba Jesús por los sembrados en un día de reposo; y sus discípulos tuvieron hambre, y comenzaron a arrancar espigas y a comer.<br />Viéndolo los fariseos, le dijeron: He aquí tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en el día de reposo.”<br /><br />Jesús tomó esta oportunidad para enseñarles la esencia de la ordenanza sobre este día que debían guardar relatándoles cómo David, mientras huía del rey Saúl, cuando tuvo hambre, había comido de los panes sacrificados a Dios en el altar. También aludió Jesús al hecho de que en el día de reposo, los sacerdotes del templo trabajaban para cumplir los ritos establecidos, y esto se podría considerar como una profanación del día de reposo según ellos. Mas Jesús concluye su defensa con una rotunda afirmación sobre sí mismo y el día de reposo (12:6-8): “Pues os digo que uno mayor que el templo está aquí.” Aquí Jesús declara su deidad, y continúa diciéndoles: <br /><br />“Y si supieseis qué significa: Misericordia quiero, y no sacrificio, no condenaríais a los inocentes; porque el Hijo del Hombre es Señor del día de reposo.” <br /><br />¿Qué quería decir Jesús con esto? Este principio de “misericordia quiero y no sacrificio” venía del Antiguo Testamento. La encontramos tal cual en Oseas 6:6, una de las ocasiones en las que Dios recuerda a su pueblo que lo que quiere de ellos no son sacrificios y holocaustos, sino que lo conozcan a Él y hagan lo que le agrada. Dios había afirmado esto a Saúl en 1 de Samuel 15, cuando este lo había desobedecido para ofrecerle sacrificios que a él no le correspondía hacer. <br /><br />Una vez más Jesús enseña que el secreto no está en guardar ritos y tradiciones, sino en vivir una vida de obediencia a Dios. <br /><br />El mismo día de reposo, y llegando a la sinagoga, nos narra Mateo que ocurrió otro incidente: “He aquí había allí uno que tenía seca una mano; y preguntaron a Jesús, para poder acusarle: ¿Es lícito sanar en el día de reposo?”<br /><br />Y Jesús “les dijo: ¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si ésta cayere en un hoyo en día de reposo, no le eche mano, y la levante?”<br />Pues ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Por consiguiente, es lícito hacer el bien en los días de reposo.”<br /><br />Estos estaban intentando encontrar algo de qué acusar a Jesús según sus leyes, pero Jesús usó la ley para mostrarles que así como se podía sacar a un animal de un hoyo en el día de reposo si este caía, mucho más justo sería sacar a un ser humano de una aflicción como la que este hombre sufría. La idea no era ser completamente inactivo o inútil en el día de reposo, sino mostrar por sus actividades durante el día de reposo que respetaban al Creador del día.<br /><br />Dios creó el mundo en seis días, y el séptimo, nos dice que descansó. Dios no estaba cansado, pero tomó un día para contemplar la belleza de lo que había creado. Desde el principio, el Creador ha querido que paremos sistemáticamente a contemplar lo que Dios está haciendo en nuestras vidas. Ante este mandamiento, podemos seguir rituales de forma dogmática, causando más tensión que reposo, y juzgando a otros por sus acciones, o podemos, como Jesús hizo, disfrutar de un día de descanso atendiendo a aquellas cosas que agradan a Dios y disfrutando de la compañía de otros creyentes. Debemos hacer el bien todos los días, pero debemos buscar sistemáticamente el tiempo para contemplar aquellas cosas que Dios está haciendo, y darle gracias por el descanso que podemos disfrutar en Él.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23005371</guid><pubDate>Tue, 24 Feb 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23005371/evangelios_035_el_di_a_de_reposo.mp3" length="7034573" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>En el capítulo 12 de Mateo encontramos el relato de dos incidentes en los que se acusó a Jesús de realizar trabajo en el día de reposo de los judíos. El cuarto mandamiento de los 10 que Dios dio a su pueblo era que guardaran el día de reposo. En la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[En el capítulo 12 de Mateo encontramos el relato de dos incidentes en los que se acusó a Jesús de realizar trabajo en el día de reposo de los judíos. El cuarto mandamiento de los 10 que Dios dio a su pueblo era que guardaran el día de reposo. En la explicación de la ley, se especificaba que debían tener todo preparado al anochecer del viernes para que el sábado, en el día de reposo observado por los judíos no se tuviera que realizar ningún trabajo, ni siquiera cocinar. Pudimos experimentar esta práctica cuando al estar visitando Israel, nos fuimos a ver el anochecer al Monte del Precipicio, en Nazaret sobre las 5 de la tarde. Cuando terminamos de contemplar la bella puesta de sol, descendimos del monte para descubrir que todos los comercios habían cerrado y no teníamos un lugar donde comer o comprar comida. <br /><br />En los días de Jesús, especialmente los fariseos, tomaban muy en serio el día de reposo. Sin embargo, Jesús, que decía ser el Mesías, parecía estar desafiando la ley de Moisés. Nos dice el texto que...<br /><br />“En aquel tiempo iba Jesús por los sembrados en un día de reposo; y sus discípulos tuvieron hambre, y comenzaron a arrancar espigas y a comer.<br />Viéndolo los fariseos, le dijeron: He aquí tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en el día de reposo.”<br /><br />Jesús tomó esta oportunidad para enseñarles la esencia de la ordenanza sobre este día que debían guardar relatándoles cómo David, mientras huía del rey Saúl, cuando tuvo hambre, había comido de los panes sacrificados a Dios en el altar. También aludió Jesús al hecho de que en el día de reposo, los sacerdotes del templo trabajaban para cumplir los ritos establecidos, y esto se podría considerar como una profanación del día de reposo según ellos. Mas Jesús concluye su defensa con una rotunda afirmación sobre sí mismo y el día de reposo (12:6-8): “Pues os digo que uno mayor que el templo está aquí.” Aquí Jesús declara su deidad, y continúa diciéndoles: <br /><br />“Y si supieseis qué significa: Misericordia quiero, y no sacrificio, no condenaríais a los inocentes; porque el Hijo del Hombre es Señor del día de reposo.” <br /><br />¿Qué quería decir Jesús con esto? Este principio de “misericordia quiero y no sacrificio” venía del Antiguo Testamento. La encontramos tal cual en Oseas 6:6, una de las ocasiones en las que Dios recuerda a su pueblo que lo que quiere de ellos no son sacrificios y holocaustos, sino que lo conozcan a Él y hagan lo que le agrada. Dios había afirmado esto a Saúl en 1 de Samuel 15, cuando este lo había desobedecido para ofrecerle sacrificios que a él no le correspondía hacer. <br /><br />Una vez más Jesús enseña que el secreto no está en guardar ritos y tradiciones, sino en vivir una vida de obediencia a Dios. <br /><br />El mismo día de reposo, y llegando a la sinagoga, nos narra Mateo que ocurrió otro incidente: “He aquí había allí uno que tenía seca una mano; y preguntaron a Jesús, para poder acusarle: ¿Es lícito sanar en el día de reposo?”<br /><br />Y Jesús “les dijo: ¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si ésta cayere en un hoyo en día de reposo, no le eche mano, y la levante?”<br />Pues ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Por consiguiente, es lícito hacer el bien en los días de reposo.”<br /><br />Estos estaban intentando encontrar algo de qué acusar a Jesús según sus leyes, pero Jesús usó la ley para mostrarles que así como se podía sacar a un animal de un hoyo en el día de reposo si este caía, mucho más justo sería sacar a un ser humano de una aflicción como la que este hombre sufría. La idea no era ser completamente inactivo o inútil en el día de reposo, sino mostrar por sus actividades durante el día de reposo que respetaban al Creador del día.<br /><br />Dios creó el mundo en seis días, y el séptimo, nos dice que descansó. Dios no estaba cansado, pero tomó un día para contemplar la belleza de lo que había creado. 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Estos se creían mejores que el resto de los judíos, y la mayoría de ellos estaban en contra de Jesús, porque este se estaba presentando a sí mismo como el Mesías, el enviado que los judíos esperaban durante siglos. <br /><br />Simón invitó a Jesús a comer en su casa, y Jesús aceptó la invitación. Nos dice el texto que “Entonces una mujer de la ciudad, que era pecadora, al saber que Jesús estaba a la mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume; y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus pies, y los ungía con el perfume.” El texto continúa diciendo: “Cuando vio esto el fariseo que le había convidado, dijo para sí: Este, si fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que le toca, que es pecadora.” Este Simón fariseo sabía quién era la mujer, probablemente una prostituta ¿Cómo conocía Simón a esta mujer? ¿Por qué pudo esta entrar en su casa?, me pregunto.<br /><br />Simón estaba juzgando a Jesús por dejarle que esta le ungiera los pies con perfume y con las lágrimas de su corazón compungido. Este pensaba que si Jesús era Dios como Él proclamaba, debería saber que esta mujer que estaba ahí no era, según los de alrededor, digna de acercarse a Jesús. <br /><br />Pero por supuesto que Jesús sabía quien era ella y lo que habría hecho. Recordemos que Jesús es el que conoce los corazones. Por ese motivo, porque sabía lo que él estaba pensando, se volvió a Simón y le dijo: le dijo: “Simón, una cosa tengo que decirte. Y él le dijo: Di, Maestro. Un acreedor tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta; y no teniendo ellos con qué pagar, perdonó a ambos. Di, pues, ¿cuál de ellos le amará más?<br />Respondiendo Simón, dijo: Pienso que aquel a quien perdonó más. Y él le dijo: Rectamente has juzgado.”<br /><br />La pregunta era sencilla. Dos personas tenían una deuda y el cobrador había venido a hablar con ellos. Cuando este perdonó las deudas porque ellos no podían pagar, perdonó más a aquel que más debía, y ambos llegaron a estar en paz, sin deber nada. Ambos deberían estar agradecidos por haber sido librados de la deuda, pero el más agradecido era aquel que debía más, porque se le había perdonado más. <br /><br />Jesús dijo a Simón: “¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, y no me diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos.<br />No me diste beso; mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies. No ungiste mi cabeza con aceite; mas ésta ha ungido con perfume mis pies.”<br /><br /><br />Jesús enseñó a Simón, que esta mujer estaba mostrando gratitud por el perdón de Dios a un nivel que él no había estado dispuesto a demostrar. Esta mujer sabía que era pecadora, y que Jesús podía perdonarla y librarla de sus ataduras. Simón sin embargo se creía más justo que ella, y por lo tanto no parecía darse cuenta de su necesidad de Dios. Así que no había mostrado el mismo amor hacia Cristo. <br /><br />Pero Dios ve a cada ser humano como pecador, ya que ninguno es libre de falta. Sin embargo, a diferencia de como nosotros juzgamos los pecados según nos parecen más o menos respetables o aceptables, Dios ve todo pecado como inaceptable, aquellos que nosotros clasificamos como pequeños y los que vemos como aberrantes. Y Él ofrece perdón y liberación de todos ellos. <br /><br />Aquel que reconoce su pecado y es perdonado, amará mucho, y mostrará agradecimiento por esta liberación. Y aquel que no lo reconoce, no tendrá la oportunidad de disfrutar el perdón, y la paz y el gozo que vienen de haberlo experimentado. <br /><br />Jesús le dijo a la mujer: “Tu fe te ha salvado, ve en paz.” No la habían salvado sus lágrimas, ni el perfume, sino la fe con la que había llegado a los pies de Jesús. <br /><br />Había pecado mucho, y Jesús había perdonado todo, porque su perdón es proporcional a nuestro pecado, dejando siempre saldada la deuda. Y a la que mucho se le había perdonado, mucho amó.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22966209</guid><pubDate>Mon, 23 Feb 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22966209/evangelios_034_perdo_n_proporcional.mp3" length="6986961" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>(Lucas 7:36-50)
Nos cuenta Lucas un encuentro de Jesús con un fariseo llamado Simón. Recordemos que los fariseos eran religiosos judíos muy dedicados al estudio y cumplimiento de la ley y las tradiciones del pueblo judío. Estos se creían mejores que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[(Lucas 7:36-50)<br />Nos cuenta Lucas un encuentro de Jesús con un fariseo llamado Simón. Recordemos que los fariseos eran religiosos judíos muy dedicados al estudio y cumplimiento de la ley y las tradiciones del pueblo judío. Estos se creían mejores que el resto de los judíos, y la mayoría de ellos estaban en contra de Jesús, porque este se estaba presentando a sí mismo como el Mesías, el enviado que los judíos esperaban durante siglos. <br /><br />Simón invitó a Jesús a comer en su casa, y Jesús aceptó la invitación. Nos dice el texto que “Entonces una mujer de la ciudad, que era pecadora, al saber que Jesús estaba a la mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume; y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus pies, y los ungía con el perfume.” El texto continúa diciendo: “Cuando vio esto el fariseo que le había convidado, dijo para sí: Este, si fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que le toca, que es pecadora.” Este Simón fariseo sabía quién era la mujer, probablemente una prostituta ¿Cómo conocía Simón a esta mujer? ¿Por qué pudo esta entrar en su casa?, me pregunto.<br /><br />Simón estaba juzgando a Jesús por dejarle que esta le ungiera los pies con perfume y con las lágrimas de su corazón compungido. Este pensaba que si Jesús era Dios como Él proclamaba, debería saber que esta mujer que estaba ahí no era, según los de alrededor, digna de acercarse a Jesús. <br /><br />Pero por supuesto que Jesús sabía quien era ella y lo que habría hecho. Recordemos que Jesús es el que conoce los corazones. Por ese motivo, porque sabía lo que él estaba pensando, se volvió a Simón y le dijo: le dijo: “Simón, una cosa tengo que decirte. Y él le dijo: Di, Maestro. Un acreedor tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta; y no teniendo ellos con qué pagar, perdonó a ambos. Di, pues, ¿cuál de ellos le amará más?<br />Respondiendo Simón, dijo: Pienso que aquel a quien perdonó más. Y él le dijo: Rectamente has juzgado.”<br /><br />La pregunta era sencilla. Dos personas tenían una deuda y el cobrador había venido a hablar con ellos. Cuando este perdonó las deudas porque ellos no podían pagar, perdonó más a aquel que más debía, y ambos llegaron a estar en paz, sin deber nada. Ambos deberían estar agradecidos por haber sido librados de la deuda, pero el más agradecido era aquel que debía más, porque se le había perdonado más. <br /><br />Jesús dijo a Simón: “¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, y no me diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos.<br />No me diste beso; mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies. No ungiste mi cabeza con aceite; mas ésta ha ungido con perfume mis pies.”<br /><br /><br />Jesús enseñó a Simón, que esta mujer estaba mostrando gratitud por el perdón de Dios a un nivel que él no había estado dispuesto a demostrar. Esta mujer sabía que era pecadora, y que Jesús podía perdonarla y librarla de sus ataduras. Simón sin embargo se creía más justo que ella, y por lo tanto no parecía darse cuenta de su necesidad de Dios. Así que no había mostrado el mismo amor hacia Cristo. <br /><br />Pero Dios ve a cada ser humano como pecador, ya que ninguno es libre de falta. Sin embargo, a diferencia de como nosotros juzgamos los pecados según nos parecen más o menos respetables o aceptables, Dios ve todo pecado como inaceptable, aquellos que nosotros clasificamos como pequeños y los que vemos como aberrantes. Y Él ofrece perdón y liberación de todos ellos. <br /><br />Aquel que reconoce su pecado y es perdonado, amará mucho, y mostrará agradecimiento por esta liberación. Y aquel que no lo reconoce, no tendrá la oportunidad de disfrutar el perdón, y la paz y el gozo que vienen de haberlo experimentado. <br /><br />Jesús le dijo a la mujer: “Tu fe te ha salvado, ve en paz.” No la habían salvado sus lágrimas,...]]></itunes:summary><itunes:duration>408</itunes:duration><itunes:keywords>arrepentimiento,cambio,deuda,fariseo,gratitud,liberación,pecado,perdón,prostitución,simón</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/70a2d8613d662acddb3f306f5e704772.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-033 El verdadero descanso</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-033-el-verdadero-descanso--22926885</link><description><![CDATA[Mateo 11:25-30<br /><br />El descanso viene definido en el diccionario de la Real Academia Española como “Quietud, reposo o pausa en el trabajo o fatiga. Y también como: “causa de alivio en la fatiga y en las dificultades físicas o morales.” <br /><br />Cuando hablamos de descanso, podemos referirnos a una pausa en actividad física o a un alivio emocional. Quizás estás pensando en este momento que podrías beneficiarte de un descanso que incluyera ambos ámbitos, el físico y el emocional. <br /><br />El Señor Jesús dice en Mateo 11:28<br /><br />“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.”<br /><br />¿En qué consiste este descanso que Jesús estaba ofreciendo? ¿Podemos beneficiarnos nosotras de este descanso?<br /><br />La invitación de Jesús es para aquellos que están trabajados y cargados. <br />Alguien que está trabajado estará experimentando un cansancio físico. Quizás ha ido demasiado tiempo sin dormir bien, o sin tomar descansos para reponer fuerzas, puede que no esté alimentándose bien, o por un motivo u otro, su cuerpo está agotado. Nuestro cuerpo tiene maneras de dejarnos saber que está cansado, pero muchas veces hacemos oídos sordos y continuamos con la faena. <br />Jesús también llama a los cargados. El concepto de cargados parece comunicar el cansancio emocional, mental o espiritual. Nos podemos cargar con preocupaciones, pecados, problemas personales, o incluso cuestiones ajenas, situaciones que nos parecen injustas o complicadas, o quizás un cúmulo de diferentes causas de ansiedad. <br />Cuando nos cargamos emocionalmente, es muy probable que lo veamos manifestarse en nuestro cuerpo físico, llegando a estar cargadas, y trabajadas a la vez.<br /><br />Jesús, dice “venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”. <br /><br />El Salmo 55:22 exhorta: “Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará”<br />Y 1 Pedro nos dice que echemos nuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de nosotros. <br /><br />Para echar nuestras cargas y ansiedades sobre Dios, debemos primero llegar a aceptar que no somos todopoderosas, que tenemos límites, y por lo tanto necesitamos ayuda externa. Cuando hacemos esto, reconocemos nuestra debilidad, y podemos parar y pedirle a Dios que nos renueve las fuerzas. <br />Isaías 40:29 nos dice que “El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.” Eso es un milagro que solo Dios puede hacer.<br /><br />El señor completa su invitación en el texto de Mateo diciendo: “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.”<br /><br />Jesús nos ofrece entrar en el yugo con él. Un yugo es lo que se coloca sobre dos bueyes para poder llevar el arado. Cuando aceptamos el yugo del Señor, nos dice este que la carga se hace ligera. Hace fácil el trabajo. Cuando somos mansos y humildes, y buscamos la ayuda de Dios en lugar de intentar llevar las cargas en nuestras propias fuerzas, entonces podemos descansar en sus fuerzas.<br /><br />Nuestra alma puede descansar en Dios cuando hemos dejado nuestras cargas a sus pies y las hemos sustituido por la vida que Él quiere compartir con nosotros. Es entonces cuando podemos experimentar el verdadero descanso.<br /><br />¿Te atreves a dejarle llevar tus cargas y unirte con Él en su yugo? Verás que merece la pena.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22926885</guid><pubDate>Fri, 20 Feb 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22926885/evangelios_033_el_verdadero_descanso.mp3" length="5845527" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Mateo 11:25-30

El descanso viene definido en el diccionario de la Real Academia Española como “Quietud, reposo o pausa en el trabajo o fatiga. Y también como: “causa de alivio en la fatiga y en las dificultades físicas o morales.” 

Cuando hablamos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Mateo 11:25-30<br /><br />El descanso viene definido en el diccionario de la Real Academia Española como “Quietud, reposo o pausa en el trabajo o fatiga. Y también como: “causa de alivio en la fatiga y en las dificultades físicas o morales.” <br /><br />Cuando hablamos de descanso, podemos referirnos a una pausa en actividad física o a un alivio emocional. Quizás estás pensando en este momento que podrías beneficiarte de un descanso que incluyera ambos ámbitos, el físico y el emocional. <br /><br />El Señor Jesús dice en Mateo 11:28<br /><br />“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.”<br /><br />¿En qué consiste este descanso que Jesús estaba ofreciendo? ¿Podemos beneficiarnos nosotras de este descanso?<br /><br />La invitación de Jesús es para aquellos que están trabajados y cargados. <br />Alguien que está trabajado estará experimentando un cansancio físico. Quizás ha ido demasiado tiempo sin dormir bien, o sin tomar descansos para reponer fuerzas, puede que no esté alimentándose bien, o por un motivo u otro, su cuerpo está agotado. Nuestro cuerpo tiene maneras de dejarnos saber que está cansado, pero muchas veces hacemos oídos sordos y continuamos con la faena. <br />Jesús también llama a los cargados. El concepto de cargados parece comunicar el cansancio emocional, mental o espiritual. Nos podemos cargar con preocupaciones, pecados, problemas personales, o incluso cuestiones ajenas, situaciones que nos parecen injustas o complicadas, o quizás un cúmulo de diferentes causas de ansiedad. <br />Cuando nos cargamos emocionalmente, es muy probable que lo veamos manifestarse en nuestro cuerpo físico, llegando a estar cargadas, y trabajadas a la vez.<br /><br />Jesús, dice “venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”. <br /><br />El Salmo 55:22 exhorta: “Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará”<br />Y 1 Pedro nos dice que echemos nuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de nosotros. <br /><br />Para echar nuestras cargas y ansiedades sobre Dios, debemos primero llegar a aceptar que no somos todopoderosas, que tenemos límites, y por lo tanto necesitamos ayuda externa. Cuando hacemos esto, reconocemos nuestra debilidad, y podemos parar y pedirle a Dios que nos renueve las fuerzas. <br />Isaías 40:29 nos dice que “El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.” Eso es un milagro que solo Dios puede hacer.<br /><br />El señor completa su invitación en el texto de Mateo diciendo: “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.”<br /><br />Jesús nos ofrece entrar en el yugo con él. Un yugo es lo que se coloca sobre dos bueyes para poder llevar el arado. Cuando aceptamos el yugo del Señor, nos dice este que la carga se hace ligera. Hace fácil el trabajo. Cuando somos mansos y humildes, y buscamos la ayuda de Dios en lugar de intentar llevar las cargas en nuestras propias fuerzas, entonces podemos descansar en sus fuerzas.<br /><br />Nuestra alma puede descansar en Dios cuando hemos dejado nuestras cargas a sus pies y las hemos sustituido por la vida que Él quiere compartir con nosotros. Es entonces cuando podemos experimentar el verdadero descanso.<br /><br />¿Te atreves a dejarle llevar tus cargas y unirte con Él en su yugo? 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Miedo a lo desconocido, temores a aquello que no podamos controlar, temor del qué dirán, qué pensarán de nosotras o cómo se resolverá una situación concreta. <br /><br />Jesús, después de avisar a sus discípulos de la persecución que se les acercaba a causa de su fe, les dijo claramente en Mateo 10:26:<br /><br />“no los temáis; porque nada hay encubierto, que no haya de ser manifestado; ni oculto, que no haya de saberse.”<br /><br />Aquello que ocurre en lo secreto, será manifestado un día. Lo que aún desconoces, se resolverá un día. Jesús está diciendo en este texto, aquel mal que te puedan hacer sin que parezca recibir justa retribución, saldrá a la vista un día. Y todo el bien que hagas sin experimentar los resultados de tus actos será conocido en su momento. Los tiempos de Dios no son los nuestros, pero podemos descansar en su perfecta justicia. <br /><br />Por este motivo podemos vivir una vida tranquila, en confianza, sin experimentar el temor a lo que nos rodea o lo que no sabemos si vendrá. <br /><br />Mas Jesús les dice en el versículo 28: “no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.”<br /><br />Una fuerte afirmación se esconde en este texto. Hay muchas circunstancias que nos podrían hacer sentir que nuestro cuerpo físico peligra, mas Dios dice que así como Él cuida de las aves y las plantas, no hay nada de nuestra vida que se escape de su cuidado. Nos dice incluso que sabe el número de cabellos en nuestra cabeza, y eso que varía diariamente. Mas Jesús advierte que hay alguien que merece nuestro temor; este tiene poder de salvar y de destruir. Nos puede parecer fuerte notar que está hablando de Dios. Dios da vida y la quita. Muchos pueden destruir el cuerpo, mas solo uno tiene la última palabra sobre nuestra alma. Dios es el único que puede destruir el alma. <br /><br />¿Pero cómo puede ser? Mi idea de Dios no puede concebir un Dios que destruye! <br /><br />En Mateo 10:32-33 Jesús dice: “A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos.”<br />Y Juan 3:36 nos avisa: “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.”<br /><br />Recordemos que Dios es Santo. A través de la historia bíblica hemos visto que Dios odia el pecado. Dios no puede coexistir con el pecado, y no hay mayor pecado que rechazar la gracia de Dios. Solo el alma de aquellos que rechazan a Dios será destruída en el lago de fuego, como menciona el texto en Mateo. Dios puede perdonar el pecado del que viene a Él arrepentido, pero si alguien rechaza ese perdón, ¿cómo puede reconciliarse con Dios?<br /><br />La Biblia habla mucho del temor de Dios, y este temor es el principio de la sabiduría. Salomón el sabio concluyó su libro de sabiduría con estas palabras: “El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala.”<br /><br />Y el señor Jesús siglos más tarde repite este mensaje, recordándonos que si tememos a Dios y elegimos caminar de su lado, no hay nada a lo que debamos temer, porque nuestro cuerpo y alma están seguros en Él. <br /><br />Salmo 62:5-8 <br /><br />“Alma mía, en Dios solamente reposa,<br />Porque de él es mi esperanza.<br /><br />El solamente es mi roca y mi salvación.<br />Es mi refugio, no resbalaré.<br /><br />En Dios está mi salvación y mi gloria;<br />En Dios está mi roca fuerte, y mi refugio.<br /><br />Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos;<br />Derramad delante de él vuestro corazón;<br />Dios es nuestro refugio.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22886371</guid><pubDate>Thu, 19 Feb 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22886371/evangelios_032_temor_a_que.mp3" length="6368755" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>(Mateo 10:26-33; Lucas 12:2-9)

No se habla muy abiertamente del temor, pero lo cierto es que muchas sufrimos de esto. Miedo a lo desconocido, temores a aquello que no podamos controlar, temor del qué dirán, qué pensarán de nosotras o cómo se...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[(Mateo 10:26-33; Lucas 12:2-9)<br /><br />No se habla muy abiertamente del temor, pero lo cierto es que muchas sufrimos de esto. Miedo a lo desconocido, temores a aquello que no podamos controlar, temor del qué dirán, qué pensarán de nosotras o cómo se resolverá una situación concreta. <br /><br />Jesús, después de avisar a sus discípulos de la persecución que se les acercaba a causa de su fe, les dijo claramente en Mateo 10:26:<br /><br />“no los temáis; porque nada hay encubierto, que no haya de ser manifestado; ni oculto, que no haya de saberse.”<br /><br />Aquello que ocurre en lo secreto, será manifestado un día. Lo que aún desconoces, se resolverá un día. Jesús está diciendo en este texto, aquel mal que te puedan hacer sin que parezca recibir justa retribución, saldrá a la vista un día. Y todo el bien que hagas sin experimentar los resultados de tus actos será conocido en su momento. Los tiempos de Dios no son los nuestros, pero podemos descansar en su perfecta justicia. <br /><br />Por este motivo podemos vivir una vida tranquila, en confianza, sin experimentar el temor a lo que nos rodea o lo que no sabemos si vendrá. <br /><br />Mas Jesús les dice en el versículo 28: “no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.”<br /><br />Una fuerte afirmación se esconde en este texto. Hay muchas circunstancias que nos podrían hacer sentir que nuestro cuerpo físico peligra, mas Dios dice que así como Él cuida de las aves y las plantas, no hay nada de nuestra vida que se escape de su cuidado. Nos dice incluso que sabe el número de cabellos en nuestra cabeza, y eso que varía diariamente. Mas Jesús advierte que hay alguien que merece nuestro temor; este tiene poder de salvar y de destruir. Nos puede parecer fuerte notar que está hablando de Dios. Dios da vida y la quita. Muchos pueden destruir el cuerpo, mas solo uno tiene la última palabra sobre nuestra alma. Dios es el único que puede destruir el alma. <br /><br />¿Pero cómo puede ser? Mi idea de Dios no puede concebir un Dios que destruye! <br /><br />En Mateo 10:32-33 Jesús dice: “A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos.”<br />Y Juan 3:36 nos avisa: “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.”<br /><br />Recordemos que Dios es Santo. A través de la historia bíblica hemos visto que Dios odia el pecado. Dios no puede coexistir con el pecado, y no hay mayor pecado que rechazar la gracia de Dios. Solo el alma de aquellos que rechazan a Dios será destruída en el lago de fuego, como menciona el texto en Mateo. Dios puede perdonar el pecado del que viene a Él arrepentido, pero si alguien rechaza ese perdón, ¿cómo puede reconciliarse con Dios?<br /><br />La Biblia habla mucho del temor de Dios, y este temor es el principio de la sabiduría. Salomón el sabio concluyó su libro de sabiduría con estas palabras: “El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala.”<br /><br />Y el señor Jesús siglos más tarde repite este mensaje, recordándonos que si tememos a Dios y elegimos caminar de su lado, no hay nada a lo que debamos temer, porque nuestro cuerpo y alma están seguros en Él. <br /><br />Salmo 62:5-8 <br /><br />“Alma mía, en Dios solamente reposa,<br />Porque de él es mi esperanza.<br /><br />El solamente es mi roca y mi salvación.<br />Es mi refugio, no resbalaré.<br /><br />En Dios está mi salvación y mi gloria;<br />En Dios está mi roca fuerte, y mi refugio.<br /><br />Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos;<br />Derramad delante de él...]]></itunes:summary><itunes:duration>369</itunes:duration><itunes:keywords>alma,confianza,cuerpo,destrucción,esperanza,fe,fuego,incertidumbre,infierno,inseguridad,miedo,reposo,salvación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/f282762d6c4af04aec3a444a9d6615cd.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-031 Como serpientes, como palomas</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-031-como-serpientes-como-palomas--22848214</link><description><![CDATA[El Señor Jesús sabía que venían tiempos revueltos para sus seguidores. Sabía que lo matarían a Él, y que tras su resurrección y ascensión al Padre, perseguirían a los cristianos por su fe. <br /><br />Ha ocurrido otras veces en la historia. Por desgracia, los cristianos verdaderos han tenido que sufrir a través de la historia a manos de ambos polos, aquellos que se denominan ateos y aquellos que se creen muy religiosos. En muchos lugares incluso hoy en día, aquellos que se declaran enemigos de Dios afligen a los que abiertamente lo siguen. Y por otro lado, la religión, que erróneamente conectamos a Dios muchas veces, no ha ido de la mano de la enseñanza Bíblica, sino que ha sido usada como pretexto para extorsionar y dominar a otros. Lo hemos visto en la historia, y lo seguiremos viendo. <br /><br />Tanto en los tiempos de Cristo como ahora, habrá situaciones difíciles para aquellos que deciden seguir al Señor fiel y abiertamente. Puede que te preguntes: ¿pero aquí y ahora también? Puede ser. Y la Biblia dice que llegarán peores tiempos. No debemos esperar aceptación de parte de todos. <br /><br />¿Habrá personas que te odien por ser cristiana? Tal vez. ¿Habrá quien se ría de ti? Puede ser, pero Jesús dijo que eso era normal. Si tanto los que se llamaban religiosos como los ateos lo trataron mal a Él, ¿por qué esperaríamos nosotros mejor trato? Nos dice Mateo 10:24-25. <br /><br />Jesús quería que sus seguidores supieran que no sería fácil llevar el nombre de Cristo, y por eso los equipó con su divino consejo. Jesús les dijo que no se preocuparan por lo que deberían decir, porque el Espíritu Santo mismo hablaría por ellos. Mas les dijo también cómo debían conducirse dondequiera que fueran: “Sed prudentes como serpientes y sencillos como palomas.”<br /><br />Tomó dos animales muy distintos y los puso como ejemplo para sus discípulos. <br /><br />La serpiente, desde el principio ha sido identificada como un animal astuto. En el jardín del Edén, cuando se le acercó a Eva para tentarla, nos dice Génesis 3:1 que “la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho.”<br /><br />La astucia no tiene que ser una característica negativa. La astucia puede ser usada maléficamente para engañar, como hizo la serpiente en el huerto, o puede usarse para ver el engaño y evitarlo. Es ese el significado que Jesús quiere comunicar a sus discípulos. La persona astuta será prudente, sabia y perspicaz, para poder discernir aquello que es dañino y evitarlo. <br />Y a modo de equilibrio, el Señor también les dijo que debían ser similares a una paloma. No sé qué es lo primero que te viene a la mente cuando piensas en una paloma. Pensamos en una paloma blanca como símbolo de la paz. No son animales que atacan; más bien, pensamos en ellas como inocentes, dóciles y sencillas. No muestran la astucia de la serpiente, sino que tienen una cierta ingenuidad. <br /><br />Ahora bien, con un sentido de astucia muy elevado, uno puede llegar a desconfiar de las personas y no ser capaz de disfrutar las relaciones personales que Dios nos pone en nuestro camino. Con un sentido demasiado elevado de sencillez, uno puede ser susceptible al abuso, dejando que otros se aprovechen de su inocencia; esto tampoco lleva a relaciones sanas. Por eso nuestro sabio Dios nos pide que busquemos un buen equilibrio entre la astucia y la sencillez de corazón. Sé sabia, pero sencilla a la vez; sé prudente y precavida, pero dócil y humilde; sé astuta, pero inocente. De este modo podrás discernir entre lo malo y lo bueno, evitando uno y disfrutando el otro. Y ante todo, recordando que el Señor está con los que somos suyos para protegernos y guardarnos hasta que estemos con Él en gloria.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22848214</guid><pubDate>Wed, 18 Feb 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22848214/evangelios_031_como_serpientes_como_palomas.mp3" length="6083314" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El Señor Jesús sabía que venían tiempos revueltos para sus seguidores. Sabía que lo matarían a Él, y que tras su resurrección y ascensión al Padre, perseguirían a los cristianos por su fe. 

Ha ocurrido otras veces en la historia. Por desgracia, los...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El Señor Jesús sabía que venían tiempos revueltos para sus seguidores. Sabía que lo matarían a Él, y que tras su resurrección y ascensión al Padre, perseguirían a los cristianos por su fe. <br /><br />Ha ocurrido otras veces en la historia. Por desgracia, los cristianos verdaderos han tenido que sufrir a través de la historia a manos de ambos polos, aquellos que se denominan ateos y aquellos que se creen muy religiosos. En muchos lugares incluso hoy en día, aquellos que se declaran enemigos de Dios afligen a los que abiertamente lo siguen. Y por otro lado, la religión, que erróneamente conectamos a Dios muchas veces, no ha ido de la mano de la enseñanza Bíblica, sino que ha sido usada como pretexto para extorsionar y dominar a otros. Lo hemos visto en la historia, y lo seguiremos viendo. <br /><br />Tanto en los tiempos de Cristo como ahora, habrá situaciones difíciles para aquellos que deciden seguir al Señor fiel y abiertamente. Puede que te preguntes: ¿pero aquí y ahora también? Puede ser. Y la Biblia dice que llegarán peores tiempos. No debemos esperar aceptación de parte de todos. <br /><br />¿Habrá personas que te odien por ser cristiana? Tal vez. ¿Habrá quien se ría de ti? Puede ser, pero Jesús dijo que eso era normal. Si tanto los que se llamaban religiosos como los ateos lo trataron mal a Él, ¿por qué esperaríamos nosotros mejor trato? Nos dice Mateo 10:24-25. <br /><br />Jesús quería que sus seguidores supieran que no sería fácil llevar el nombre de Cristo, y por eso los equipó con su divino consejo. Jesús les dijo que no se preocuparan por lo que deberían decir, porque el Espíritu Santo mismo hablaría por ellos. Mas les dijo también cómo debían conducirse dondequiera que fueran: “Sed prudentes como serpientes y sencillos como palomas.”<br /><br />Tomó dos animales muy distintos y los puso como ejemplo para sus discípulos. <br /><br />La serpiente, desde el principio ha sido identificada como un animal astuto. En el jardín del Edén, cuando se le acercó a Eva para tentarla, nos dice Génesis 3:1 que “la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho.”<br /><br />La astucia no tiene que ser una característica negativa. La astucia puede ser usada maléficamente para engañar, como hizo la serpiente en el huerto, o puede usarse para ver el engaño y evitarlo. Es ese el significado que Jesús quiere comunicar a sus discípulos. La persona astuta será prudente, sabia y perspicaz, para poder discernir aquello que es dañino y evitarlo. <br />Y a modo de equilibrio, el Señor también les dijo que debían ser similares a una paloma. No sé qué es lo primero que te viene a la mente cuando piensas en una paloma. Pensamos en una paloma blanca como símbolo de la paz. No son animales que atacan; más bien, pensamos en ellas como inocentes, dóciles y sencillas. No muestran la astucia de la serpiente, sino que tienen una cierta ingenuidad. <br /><br />Ahora bien, con un sentido de astucia muy elevado, uno puede llegar a desconfiar de las personas y no ser capaz de disfrutar las relaciones personales que Dios nos pone en nuestro camino. Con un sentido demasiado elevado de sencillez, uno puede ser susceptible al abuso, dejando que otros se aprovechen de su inocencia; esto tampoco lleva a relaciones sanas. Por eso nuestro sabio Dios nos pide que busquemos un buen equilibrio entre la astucia y la sencillez de corazón. Sé sabia, pero sencilla a la vez; sé prudente y precavida, pero dócil y humilde; sé astuta, pero inocente. De este modo podrás discernir entre lo malo y lo bueno, evitando uno y disfrutando el otro. Y ante todo, recordando que el Señor está con los que somos suyos para protegernos y guardarnos hasta que estemos con Él en gloria.]]></itunes:summary><itunes:duration>351</itunes:duration><itunes:keywords>amor,ateos,cristianos,dios,jesús,odio,persecución,protección,religión,religiosos,sufrimiento</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/e9affca71bdb79e8d0d321be7ab51ae9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-030 La mies es mucha</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-030-la-mies-es-mucha--22657948</link><description><![CDATA[Leemos en Mateo 9:35-37 que “Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.”<br />Vemos a través de este texto la actitud que Jesús tenía hacia aquellas multitudes que encontraba en ciudades y aldeas. La mayoría no eran personas interesadas en el evangelio que Jesús ofrecía. Venían a Jesús a ver si este les daría pan para comer o les sanaría sus dolencias. Y muchos otros, ni para eso. No querían saber nada de Jesús ni su mensaje. <br /><br />Mas Jesús jamás muestra desprecio hacia ellos, ni lo vemos con una actitud negativa. Nos dice claramente el versículo 36 que “tuvo compasión de ellas.” No tuvo compasión porque estuvieran enfermos, que algunos lo estaban. No tuvo compasión porque no tuvieran qué comer; algunos no tendrían. Dice que tuvo compasión de ellos “porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.”<br /><br />Sin duda, entre las multitudes en esas ciudades y aldeas había muchos que aparentemente no necesitaban nada de lo que parecía que Jesús podía ofrecer. Muchos estarían bien, contentos con las cosas materiales que poseían y disfrutando de buena salud. Mas Jesús, el que ve más allá de lo que ve el ojo, que ve el corazón de las personas, sabía que todos estos, los sanos, los enfermos, los ricos y los pobres, tenían algo en común: andaban por su cuenta, dispersos y desamparados, como las ovejas que no tienen pastor. El Buen Pastor caminaba entre ellos, y ahora tenían la oportunidad de formar parte de su rebaño. <br /><br />Jesús se dirigió a sus discípulos, porque quería que ellos también vieran a la gente a su alrededor del mismo modo compasivo con que Él las veía. Les dijo “la mies es mucha,” haciendo ahora alusión a los campos llenos de cultivo, “mas los obreros pocos; Rogad pues al Señor de la mies que envíe obreros a Su mies.” Jesucristo era Señor de la mies. Él podía recogerla toda él mismo o enviar a quien quisiera a segar todo ese fruto listo para ser recogido. Pero creo que quería que los discípulos vieran a las multitudes de manera positiva. Quería que los vieran con compasión y ellos también sintieran la urgencia de presentarles al Señor de la mies, de guiarles al Buen Pastor que podía darles el amor y la dirección que estos necesitaban, aún si estos aún no se habían dado cuenta.<br /><br />Es fácil mirar a nuestro alrededor; observar cómo la gente va de aquí para allá, envueltos en los quehaceres de la vida, liados en los afanes diarios, y desanimarnos al ver que no hay interés en la eternidad. Pero debemos ver a la gente como Jesús nos vio a nosotros, y sentir lo que Jesús sintió, compasión por las almas desamparadas y dispersas. Los seres humanos somos propensos a ir a menudo como ovejas que no tienen pastor, sin una dirección fija, sin un propósito de vida. <br /><br />Cristo invita a cada uno a fijarlo a Él como nuestro propósito de vida. El apóstol Pablo dijo en Filipenses 1:21 “para mí el vivir es Cristo.” No es que no hiciera otra cosa en esta vida. Vivía, trabajaba, tenía una vida social, metas que alcanzar, pero el enfoque de su vida era el Buen Pastor, y eso era lo que daba dirección y sentido a su vida. Yo no entiendo mucho de ganado, pero imagino que cuando una oveja pertenece a un redil, está confiada en que tiene un pastor que vela por ella y tiene buenos planes para ella. Entiendo más de seres humanos, y cuando por ejemplo una niña sabe que tiene a alguien que vela por ella, desea lo mejor para ella y daría lo que fuera por protegerla y cuidarla, puede vivir la vida confiadamente y realizar sus sueños con una seguridad que le da las fuerzas necesarias para enfrentarse a lo que venga.<br /><br />Cuando sabemos que el omnipotente y amoroso Dios es nuestro Pastor, que ha dado su vida para salvarnos, y vive para guardarnos, que se interesa por nuestro bienestar presente y eterno, podemos vivir esta vida con dirección y confiadamente. Y podemos ver a otros con el deseo de que ellos también tengan a Jesús como su Pastor. Ten compasión y ruega al Señor de la mies que envíe obreros a su mies.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22657948</guid><pubDate>Tue, 17 Feb 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22657948/evangelios_030_la_mies_es_mucha.mp3" length="7010876" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Leemos en Mateo 9:35-37 que “Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Y al ver las multitudes, tuvo compasión de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Leemos en Mateo 9:35-37 que “Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.”<br />Vemos a través de este texto la actitud que Jesús tenía hacia aquellas multitudes que encontraba en ciudades y aldeas. La mayoría no eran personas interesadas en el evangelio que Jesús ofrecía. Venían a Jesús a ver si este les daría pan para comer o les sanaría sus dolencias. Y muchos otros, ni para eso. No querían saber nada de Jesús ni su mensaje. <br /><br />Mas Jesús jamás muestra desprecio hacia ellos, ni lo vemos con una actitud negativa. Nos dice claramente el versículo 36 que “tuvo compasión de ellas.” No tuvo compasión porque estuvieran enfermos, que algunos lo estaban. No tuvo compasión porque no tuvieran qué comer; algunos no tendrían. Dice que tuvo compasión de ellos “porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.”<br /><br />Sin duda, entre las multitudes en esas ciudades y aldeas había muchos que aparentemente no necesitaban nada de lo que parecía que Jesús podía ofrecer. Muchos estarían bien, contentos con las cosas materiales que poseían y disfrutando de buena salud. Mas Jesús, el que ve más allá de lo que ve el ojo, que ve el corazón de las personas, sabía que todos estos, los sanos, los enfermos, los ricos y los pobres, tenían algo en común: andaban por su cuenta, dispersos y desamparados, como las ovejas que no tienen pastor. El Buen Pastor caminaba entre ellos, y ahora tenían la oportunidad de formar parte de su rebaño. <br /><br />Jesús se dirigió a sus discípulos, porque quería que ellos también vieran a la gente a su alrededor del mismo modo compasivo con que Él las veía. Les dijo “la mies es mucha,” haciendo ahora alusión a los campos llenos de cultivo, “mas los obreros pocos; Rogad pues al Señor de la mies que envíe obreros a Su mies.” Jesucristo era Señor de la mies. Él podía recogerla toda él mismo o enviar a quien quisiera a segar todo ese fruto listo para ser recogido. Pero creo que quería que los discípulos vieran a las multitudes de manera positiva. Quería que los vieran con compasión y ellos también sintieran la urgencia de presentarles al Señor de la mies, de guiarles al Buen Pastor que podía darles el amor y la dirección que estos necesitaban, aún si estos aún no se habían dado cuenta.<br /><br />Es fácil mirar a nuestro alrededor; observar cómo la gente va de aquí para allá, envueltos en los quehaceres de la vida, liados en los afanes diarios, y desanimarnos al ver que no hay interés en la eternidad. Pero debemos ver a la gente como Jesús nos vio a nosotros, y sentir lo que Jesús sintió, compasión por las almas desamparadas y dispersas. Los seres humanos somos propensos a ir a menudo como ovejas que no tienen pastor, sin una dirección fija, sin un propósito de vida. <br /><br />Cristo invita a cada uno a fijarlo a Él como nuestro propósito de vida. El apóstol Pablo dijo en Filipenses 1:21 “para mí el vivir es Cristo.” No es que no hiciera otra cosa en esta vida. Vivía, trabajaba, tenía una vida social, metas que alcanzar, pero el enfoque de su vida era el Buen Pastor, y eso era lo que daba dirección y sentido a su vida. Yo no entiendo mucho de ganado, pero imagino que cuando una oveja pertenece a un redil, está confiada en que tiene un pastor que vela por ella y tiene buenos planes para ella. Entiendo más de seres humanos, y cuando por ejemplo una niña sabe que tiene a alguien que vela por ella, desea lo mejor para ella y daría lo que fuera por protegerla y cuidarla, puede vivir la vida confiadamente y realizar sus sueños con una seguridad que le da las fuerzas necesarias para enfrentarse a...]]></itunes:summary><itunes:duration>409</itunes:duration><itunes:keywords>arrepentimiento,compartir,compasión,cosecha,discípulos,evangelio,fruto,gente,jesús,mies,multitud,orar,señor</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/d8e3c30e6c55832ff2e48f27f08211e7.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-029 El evangelio es para todos</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-029-el-evangelio-es-para-todos--22644273</link><description><![CDATA[Al acabar el gran sermón del monte, donde Jesús había estado compartiendo toda esta enseñanza que hemos estado viendo, Jesús se encontró con diversas personas que necesitaban atención. Los que no habían subido al monte para escuchar la Palabra, venían a buscarle. Recordemos que Jesús no había venido para sanar al mundo de sus dolencias, pero leemos en Isaías 53:8 que el Mesías llevaría nuestras enfermedades, y sufriría nuestros dolores. A través de las sanaciones, Jesús mostró su identidad divina y su amor por la humanidad en términos que la gente podía entender. <br /><br />En el capítulo 8 de Mateo leemos que Jesús sanó a muchos enfermos y endemoniados que eran atormentados por espíritus malignos, para que esta profecía se cumpliera. Nos cuenta con más detalle su encuentro con un leproso, un centurión romano que vino a pedir ayuda para su siervo y la suegra de Pedro que se había enfermado y estaba en cama.<br /><br />Con estas historias podemos observar que Jesús no vino a alcanzar a una parte de la sociedad, sino a todas. Del leproso no sabemos mucho. En las sociedad judía, la inmundicia se evitaba, y un leproso representaba lo más inmundo. La ley establecía que si un leproso sanaba de su enfermedad, debía ir a ofrecer sacrificio al templo. Jesús se acercó a él, lo tocó, aun siendo inmundo, y después de sanarlo lo envió al sacerdote, pidiéndole que no dijera nada del encuentro con Jesús. Pero aún así, la voz se extendería, y muchos vinieron a Jesús a ser sanados. <br /><br />Al entrar en Capernaum, ciudad donde vivían Pedro y Andrés, se le acercó un centurión. Este romano junto con otros centuriones que vemos aparecer en los evangelios, había oído de Jesús y sabía de su poder. Su siervo, el cual sería judío, había sufrido alguna desgracia, ya que se encontraba en la casa paralizado y gravemente atormentado de dolor. Jesús se ofreció a ir a la casa y sanarlo, mas el centurión, mostrando su fe y respeto hacia el Señor Jesús, le dijo que no era necesario que fuera hasta allá. “Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra, y mi criado sanará.<br />Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.<br />Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe.” Mateo 8:8-10 <br /><br />Este centurión entendía bien la autoridad de Jesús, y por eso le sobraba con que este diera la orden de sanación. Jesús lo puso de ejemplo de fe, mucho mayor que la fe que había visto en el pueblo judío. <br /><br />El tercer caso que encontramos en el capítulo 8 es la suegra de Pedro. Jesús se iba a hospedar ahí, y la pobre mujer, en lugar de poder atender a Jesús, estaba en cama, enferma. Me encanta la imagen, porque cuando ella quería hacer algo por Jesús, Jesús le mostró que Él estaba ahí para hacer algo por ella. Esta se sanó, y pudo atender a los invitados como ella había deseado. <br /><br />Jesús estuvo ahí para atender a judíos, a gentiles, a hombres y a mujeres. Lo vemos más adelante en la tierra de los gadarenos, sanando a un extranjero (Mateo 8, Marcos 5, Lucas 8), dando vida a la hija de un principal de la sinagoga, y una mujer afligida por flujo de sangre durante años. Estos, más importante que ver la mano sanadora de Jesús, tuvieron la oportunidad de conocer al Mesías salvador de pecados. Y es que el evangelio no es solo para algunos; el evangelio es para todos, y todos tenemos necesidad de Cristo. Estas personas sanadas, tiempo después de esta experiencia, todavía tuvieron que llegar al momento de la muerte, pero la salvación del alma por la fe depositada en Cristo es eterna. <br /><br />El evangelio aún es eficaz, y funciona para todo aquel que se acerque a Dios por fe. ¿Vendrás a Cristo para salvación?]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22644273</guid><pubDate>Mon, 16 Feb 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22644273/evangelios_029_el_evangelio_es_para_todos.mp3" length="6083354" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Al acabar el gran sermón del monte, donde Jesús había estado compartiendo toda esta enseñanza que hemos estado viendo, Jesús se encontró con diversas personas que necesitaban atención. 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Nos cuenta con más detalle su encuentro con un leproso, un centurión romano que vino a pedir ayuda para su siervo y la suegra de Pedro que se había enfermado y estaba en cama.<br /><br />Con estas historias podemos observar que Jesús no vino a alcanzar a una parte de la sociedad, sino a todas. Del leproso no sabemos mucho. En las sociedad judía, la inmundicia se evitaba, y un leproso representaba lo más inmundo. La ley establecía que si un leproso sanaba de su enfermedad, debía ir a ofrecer sacrificio al templo. Jesús se acercó a él, lo tocó, aun siendo inmundo, y después de sanarlo lo envió al sacerdote, pidiéndole que no dijera nada del encuentro con Jesús. Pero aún así, la voz se extendería, y muchos vinieron a Jesús a ser sanados. <br /><br />Al entrar en Capernaum, ciudad donde vivían Pedro y Andrés, se le acercó un centurión. Este romano junto con otros centuriones que vemos aparecer en los evangelios, había oído de Jesús y sabía de su poder. Su siervo, el cual sería judío, había sufrido alguna desgracia, ya que se encontraba en la casa paralizado y gravemente atormentado de dolor. Jesús se ofreció a ir a la casa y sanarlo, mas el centurión, mostrando su fe y respeto hacia el Señor Jesús, le dijo que no era necesario que fuera hasta allá. “Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra, y mi criado sanará.<br />Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.<br />Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe.” Mateo 8:8-10 <br /><br />Este centurión entendía bien la autoridad de Jesús, y por eso le sobraba con que este diera la orden de sanación. Jesús lo puso de ejemplo de fe, mucho mayor que la fe que había visto en el pueblo judío. <br /><br />El tercer caso que encontramos en el capítulo 8 es la suegra de Pedro. Jesús se iba a hospedar ahí, y la pobre mujer, en lugar de poder atender a Jesús, estaba en cama, enferma. Me encanta la imagen, porque cuando ella quería hacer algo por Jesús, Jesús le mostró que Él estaba ahí para hacer algo por ella. Esta se sanó, y pudo atender a los invitados como ella había deseado. <br /><br />Jesús estuvo ahí para atender a judíos, a gentiles, a hombres y a mujeres. Lo vemos más adelante en la tierra de los gadarenos, sanando a un extranjero (Mateo 8, Marcos 5, Lucas 8), dando vida a la hija de un principal de la sinagoga, y una mujer afligida por flujo de sangre durante años. Estos, más importante que ver la mano sanadora de Jesús, tuvieron la oportunidad de conocer al Mesías salvador de pecados. Y es que el evangelio no es solo para algunos; el evangelio es para todos, y todos tenemos necesidad de Cristo. 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Como ya hemos visto, a diferencia de lo que podríamos haber concluido según nuestra propia lógica, la Palabra de Dios enseña que no todo el que profesa conocer a Dios es en realidad hijo de Dios. Un verdadero hijo de Dios es aquel que, aceptando los términos de Dios, ha entrado al reino de Dios a través de la única puerta, el único camino, la única verdad, Jesucristo. Cualquier otra forma de entrada Jesús la calificó como asalto o usurpación. (Juan 10:9)<br /><br />Jesús, que conocía los corazones, sabía que el ser humano puede engañarse a sí mismo y establecer una base errónea para su fe. <br /><br />Entre las comparaciones que Jesús compartió para que aquellos que escuchaban pudieran entender esta enseñanza. Jesús contó la historia de dos hombres que edificaron sobre dos cimientos diferentes. (Mateo 7:24-29 y Lucas 6:46-49)<br /><br />En el texto de Lucas leemos que Jesús les dijo: “¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo? Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras y las hace, os indicaré a quién es semejante. Semejante es al hombre que al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la roca.<br />Mas el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que edificó su casa sobre tierra, sin fundamento; contra la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó, y fue grande la ruina de aquella casa.”<br /><br />Jesús estaba presentando dos tipos de persona, representados por dos tipos de edificación. Dos personas habían edificado casas, aparentemente de características similares, pero sobre dos tipos diferentes de cimiento. Uno había edificado cimiento sobre la roca. Este había cavado hondo, hasta llegar a piedra firme, y ahí había anclado su casa. Probablemente llevó esfuerzo, determinación y horas de constancia, y todo esto antes de poder dedicar tiempo a lo que realmente se vería, su proyecto de vida, su casa. Pero la seguridad de que la casa estaría firme traería paz y tranquilidad en el descanso. <br /><br />La segunda persona probablemente llegó a construir su casa mucho antes que el primero, ya que no tomó el tiempo de cavar hondo para llegar a la roca firme bajo el suelo donde construiría. Mientras su vecino construía los cimientos que nadie vería, él estaba avanzando en sus proyectos, construyendo una preciosa casa que todos podrían admirar. <br /><br />Recordemos que las casas, una vez construidas, parecían de las mismas características, pero este último se había ahorrado el tiempo y esfuerzo en aquello que al fin y al cabo nadie podría ver, los cimientos.<br /><br />Cuando llegó la época de las lluvias, ambas casas fueron puestas a prueba. La lluvia cayó sobre ellas, con la tormenta que las trajo. El río creció, llegando a pegar a las casas con ímpetu, nos dice el texto. Y fue en esos momentos, los momentos de dificultad cuando la diferencia entre estas dos casas se hizo patente. <br /><br />Ante los ojos de los que pasaban, ambas casas eran iguales, pero la casa que no estaba cimentada sobre la roca no pudo aguantar los azotes de los desastres naturales, esos desastres que le vienen a uno y a otro sin excepción. La casa cayó, nos narra el texto, y fue grande su ruina.<br /><br />El mismo desastre azotó la casa del vecino, pero esta no se movió. Nos dice el texto que la tempestad “no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la roca.”<br /><br />Esas horas buscando la roca y cimentando en ella ahora se hacían evidentes. La diferencia entre el gran desastre de una casa y la resistencia de la otra no tenía otra explicación que la diferencia de cimientos. La roca salvó la casa. <br />En múltiples textos en la Biblia Dios se identifica como La Roca, y el salmista escribe en el Salmo 73: “Mi carne y mi corazón desfallecen; Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.” Cuando estaba pasando por dificultades, Dios era la roca que lo mantenía firme. <br /><br />La enseñanza de Cristo está claramente basada en la obediencia a la Palabra de Dios. La diferencia entre estos dos hombres era que uno oía la Palabra pero no la ponía en práctica. Este no pudo resistir la prueba; todos sus esfuerzos en edificar fueron derribados por las tormentas de la vida. Mas el que oía la Palabra y hacía aquello que Dios le indicaba, anclando su vida en la Roca, este pudo disfrutar del fruto de su trabajo, porque estaba anclado en Cristo, la Roca de la Salvación. Que Él sea nuestra Roca; que nuestra vida esté anclada en Cristo.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22644256</guid><pubDate>Fri, 13 Feb 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22644256/evangelios_028_un_firme_cimiento.mp3" length="7224831" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Jesús enfatizó en su enseñanza la importancia de la evidencia de una pertenencia a Cristo. Como ya hemos visto, a diferencia de lo que podríamos haber concluido según nuestra propia lógica, la Palabra de Dios enseña que no todo el que profesa conocer...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Jesús enfatizó en su enseñanza la importancia de la evidencia de una pertenencia a Cristo. Como ya hemos visto, a diferencia de lo que podríamos haber concluido según nuestra propia lógica, la Palabra de Dios enseña que no todo el que profesa conocer a Dios es en realidad hijo de Dios. Un verdadero hijo de Dios es aquel que, aceptando los términos de Dios, ha entrado al reino de Dios a través de la única puerta, el único camino, la única verdad, Jesucristo. Cualquier otra forma de entrada Jesús la calificó como asalto o usurpación. (Juan 10:9)<br /><br />Jesús, que conocía los corazones, sabía que el ser humano puede engañarse a sí mismo y establecer una base errónea para su fe. <br /><br />Entre las comparaciones que Jesús compartió para que aquellos que escuchaban pudieran entender esta enseñanza. Jesús contó la historia de dos hombres que edificaron sobre dos cimientos diferentes. (Mateo 7:24-29 y Lucas 6:46-49)<br /><br />En el texto de Lucas leemos que Jesús les dijo: “¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo? Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras y las hace, os indicaré a quién es semejante. Semejante es al hombre que al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu contra aquella casa, pero no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la roca.<br />Mas el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que edificó su casa sobre tierra, sin fundamento; contra la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó, y fue grande la ruina de aquella casa.”<br /><br />Jesús estaba presentando dos tipos de persona, representados por dos tipos de edificación. Dos personas habían edificado casas, aparentemente de características similares, pero sobre dos tipos diferentes de cimiento. Uno había edificado cimiento sobre la roca. Este había cavado hondo, hasta llegar a piedra firme, y ahí había anclado su casa. Probablemente llevó esfuerzo, determinación y horas de constancia, y todo esto antes de poder dedicar tiempo a lo que realmente se vería, su proyecto de vida, su casa. Pero la seguridad de que la casa estaría firme traería paz y tranquilidad en el descanso. <br /><br />La segunda persona probablemente llegó a construir su casa mucho antes que el primero, ya que no tomó el tiempo de cavar hondo para llegar a la roca firme bajo el suelo donde construiría. Mientras su vecino construía los cimientos que nadie vería, él estaba avanzando en sus proyectos, construyendo una preciosa casa que todos podrían admirar. <br /><br />Recordemos que las casas, una vez construidas, parecían de las mismas características, pero este último se había ahorrado el tiempo y esfuerzo en aquello que al fin y al cabo nadie podría ver, los cimientos.<br /><br />Cuando llegó la época de las lluvias, ambas casas fueron puestas a prueba. La lluvia cayó sobre ellas, con la tormenta que las trajo. El río creció, llegando a pegar a las casas con ímpetu, nos dice el texto. Y fue en esos momentos, los momentos de dificultad cuando la diferencia entre estas dos casas se hizo patente. <br /><br />Ante los ojos de los que pasaban, ambas casas eran iguales, pero la casa que no estaba cimentada sobre la roca no pudo aguantar los azotes de los desastres naturales, esos desastres que le vienen a uno y a otro sin excepción. La casa cayó, nos narra el texto, y fue grande su ruina.<br /><br />El mismo desastre azotó la casa del vecino, pero esta no se movió. Nos dice el texto que la tempestad “no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la roca.”<br /><br />Esas horas buscando la roca y cimentando en ella ahora se hacían evidentes. La diferencia entre el gran desastre de una casa y la resistencia de la otra no tenía otra explicación que la diferencia de cimientos. 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Con la alusión al fruto natural de los árboles nos mostró cómo identificar si en realidad hay vida o no. Y es que es posible que alguien piense que conoce a Dios, pero que se haya creado su propio concepto de Dios. La pregunta importante sería: ¿Te conoce Dios a ti? Claro, decimos que Dios lo sabe todo y conoce a todos, pero la pregunta es: ¿Te reconoce Dios como suyo? <br /><br />Mateo 7:22-23 nos narra un evento futuro muy triste. Dice el Señor:<br /><br />“Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.”<br /><br />¿Recuerdas la enseñanza sobre los milagros? Aquí dice Jesús que algunos están basando su confianza en obras que estos hacen. Algunos incluso hablan y profetizan, pero como dijo Jesús, muchos vendrán con su currículum ante Dios para recibir una triste respuesta: “nunca os conocí”. <br />El pastor conoce sus ovejas, nos dice Juan 10:14-15: Dijo Jesús “Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.”<br /><br />Jesús afirma: “yo conozco al Padre, y el Padre me conoce” y de igual modo “yo conozco a los que son míos, y ellos me conocen” Es un reconocimiento y conocimiento mutuo. Es una relación bidireccional y activa. Cristo ha puesto su vida para que sus ovejas sean salvas, y no se olvida de ninguna de ellas. Las ovejas a su vez lo reconocen como su Pastor y le siguen. Aquellos que son de Dios hacen lo que a Dios le agrada. <br /><br /><br />Mateo 7:21 afirma: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.” <br /><br />Lucas 13:25-27 contrasta aquellos que quieren entrar por la puerta grande al cielo, y aquellos que pasan por la estrecha. Algunos se quejaban: “Señor, son pocos los que se salvan” Mas Jesús les dijo: entrad por la puerta estrecha. ¿Qué es esta puerta?<br /><br />En Juan 10:9 Jesús declara: “Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo” El versículo 1 de Juan 10 dice “El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador.”<br /><br />No todos los caminos llevan al cielo. En Juan 14:6 dice el Señor Jesús: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” <br /><br />Sé que en este mundo de relativismo, es fácil condenar los absolutos y querer crear una realidad alternativa. Pero Dios se presenta en la Biblia como absoluto: Él dijo: “El camino, la verdad, la vida, la puerta,...” No es una de muchas. Él marca las condiciones de pertenencia, y solo aquellos que pasan por Cristo son ovejas de su redil. <br /><br />Asegúrate que no estás viniendo a Cristo en tus propios méritos. Asegúrate que vienes por medio de los méritos de Cristo, el Buen Pastor que “pone su vida por sus ovejas y conoce a sus ovejas.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22527091</guid><pubDate>Thu, 12 Feb 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22527091/evangelios_027_te_conoce_el_buen_pastor.mp3" length="5441403" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El Señor Jesús enseñó que no todo el que profesa el nombre del Señor lo conoce de verdad. Con la alusión al fruto natural de los árboles nos mostró cómo identificar si en realidad hay vida o no. Y es que es posible que alguien piense que conoce a...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El Señor Jesús enseñó que no todo el que profesa el nombre del Señor lo conoce de verdad. Con la alusión al fruto natural de los árboles nos mostró cómo identificar si en realidad hay vida o no. Y es que es posible que alguien piense que conoce a Dios, pero que se haya creado su propio concepto de Dios. La pregunta importante sería: ¿Te conoce Dios a ti? Claro, decimos que Dios lo sabe todo y conoce a todos, pero la pregunta es: ¿Te reconoce Dios como suyo? <br /><br />Mateo 7:22-23 nos narra un evento futuro muy triste. Dice el Señor:<br /><br />“Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.”<br /><br />¿Recuerdas la enseñanza sobre los milagros? Aquí dice Jesús que algunos están basando su confianza en obras que estos hacen. Algunos incluso hablan y profetizan, pero como dijo Jesús, muchos vendrán con su currículum ante Dios para recibir una triste respuesta: “nunca os conocí”. <br />El pastor conoce sus ovejas, nos dice Juan 10:14-15: Dijo Jesús “Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.”<br /><br />Jesús afirma: “yo conozco al Padre, y el Padre me conoce” y de igual modo “yo conozco a los que son míos, y ellos me conocen” Es un reconocimiento y conocimiento mutuo. Es una relación bidireccional y activa. Cristo ha puesto su vida para que sus ovejas sean salvas, y no se olvida de ninguna de ellas. Las ovejas a su vez lo reconocen como su Pastor y le siguen. Aquellos que son de Dios hacen lo que a Dios le agrada. <br /><br /><br />Mateo 7:21 afirma: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.” <br /><br />Lucas 13:25-27 contrasta aquellos que quieren entrar por la puerta grande al cielo, y aquellos que pasan por la estrecha. Algunos se quejaban: “Señor, son pocos los que se salvan” Mas Jesús les dijo: entrad por la puerta estrecha. ¿Qué es esta puerta?<br /><br />En Juan 10:9 Jesús declara: “Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo” El versículo 1 de Juan 10 dice “El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador.”<br /><br />No todos los caminos llevan al cielo. En Juan 14:6 dice el Señor Jesús: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” <br /><br />Sé que en este mundo de relativismo, es fácil condenar los absolutos y querer crear una realidad alternativa. Pero Dios se presenta en la Biblia como absoluto: Él dijo: “El camino, la verdad, la vida, la puerta,...” No es una de muchas. Él marca las condiciones de pertenencia, y solo aquellos que pasan por Cristo son ovejas de su redil. <br /><br />Asegúrate que no estás viniendo a Cristo en tus propios méritos. Asegúrate que vienes por medio de los méritos de Cristo, el Buen Pastor que “pone su vida por sus ovejas y conoce a sus ovejas.”]]></itunes:summary><itunes:duration>311</itunes:duration><itunes:keywords>conocer,estrecha,ovejas,pastor,puerta,salvación,seguridad,verdad,vida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/9c2d0e01f2064179d69d3bf928f89422.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-026 El árbol se conoce por su fruto</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-026-el-arbol-se-conoce-por-su-fruto--22527065</link><description><![CDATA[¿Qué sucede cuando alguien dice ser cristiano y no vive conforme a los principios que vemos reflejados en la Biblia? Lo cierto es que uno no puede afirmar ni negar el arrepentimiento de otra persona o la sinceridad de la fe de otro. Pero Jesús enseñó que al igual que en la naturaleza, al árbol se le conoce por su fruto, podemos deducir lo que hay en el corazón de una persona por sus acciones y reacciones. Lucas 6:43-45 dice así: <br /><br />Lucas 6:43-45 “No es buen árbol el que da malos frutos, ni árbol malo el que da buen fruto. Porque cada árbol se conoce por su fruto; pues no se cosechan higos de los espinos, ni de las zarzas se vendimian uvas. El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.”<br /><br />A partir de este texto podemos aprender dos lecciones. En primer lugar, deberíamos poder ver en otros si su fe es verdadera, porque sus frutos, esto es, sus acciones y reacciones están en armonía con lo que Cristo modeló y la Palabra de Dios enseña. <br /><br />De este modo, aunque una persona puede decir que conoce a Cristo, si sus obras son malas, si no muestra amor por el prójimo, si no trata a otros como espera que se le trate a él, si reacciona al mal con mal, está dando evidencias de no tener el Espíritu de Cristo en su interior. Así como la higuera debe llevar higos, aquellos que tienen el Espíritu Santo en ellos deben llevar el fruto del Espíritu Santo. ¿Y cuál es el fruto del Espíritu? “Amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza”. Si no vemos el fruto del Espíritu Santo en una vida, podríamos justamente dudar de la salvación de esta persona. Esto que en un principio suena como una práctica negativa puede resultar en una muestra de amor para esta persona. Porque lo peor que podría ocurrirle a cualquiera es que pensara que por algún rito que ha realizado en cierto momento o por una afirmación puntual en defensa de Dios ya va de camino al cielo. Nadie es salvo por sus prácticas religiosas o sus confesiones verbales. Solo el arrepentimiento genuino sellado con la fe en la obra salvadora de Cristo en la cruz puede asegurar la salvación de una alma. Cuando dudamos de la salvación de una persona, le hacemos un bien tratándolo como alguien que aún no ha experimentado la salvación en Cristo. Si lo tratamos como un cristiano, no le estamos dando la oportunidad de arrepentirse y comenzar una nueva vida en Cristo. <br /><br />Sin embargo, dándole la vuelta al asunto, podemos encontrar una segunda lección en este texto. Si nosotras decimos que somos cristianas, deberíamos examinarnos a nosotras mismas, y pedirle al Espíritu Santo que nos muestre claramente que realmente somos fieles seguidoras de Cristo. Si nuestras acciones no muestran el fruto del Espíritu, o si reaccionamos de forma contraria a cómo Jesús reaccionó a las injusticias ¿cómo podemos saber que éste mora en nosotras? ¿es posible que no sea el rey de nuestra vida? ¿Es posible que sí lo hayamos conocido, pero que quizás tengamos al Espíritu Santo tan olvidado y contristado, como dice Efesios 4:30 que no hay evidencia de salvación en nuestra vida? El salmista pidió a Dios en el Salmo 139: 23-24: “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno.”<br /><br />Esta es una muy buena oración. Hacemos bien en examinarnos y en pedir a Dios que nos examine periódicamente. Si no estamos siendo una luz clara, debemos arrepentirnos de nuestra desobediencia y permitir que el fruto del Espíritu Santo brote en nuestras vidas. <br />Que nuestro fruto sea fruto de arrepentimiento, (Mateo 3:8; Lucas 3:8) y el fruto del Espíritu sea obvio en nuestras vidas, de modo que se nos pueda identificar como verdaderas seguidoras de Cristo.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22527065</guid><pubDate>Wed, 11 Feb 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22527065/evangelios_026_el_a_rbol_se_conoce_por_su_fruto.mp3" length="5940856" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>¿Qué sucede cuando alguien dice ser cristiano y no vive conforme a los principios que vemos reflejados en la Biblia? Lo cierto es que uno no puede afirmar ni negar el arrepentimiento de otra persona o la sinceridad de la fe de otro. 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En primer lugar, deberíamos poder ver en otros si su fe es verdadera, porque sus frutos, esto es, sus acciones y reacciones están en armonía con lo que Cristo modeló y la Palabra de Dios enseña. <br /><br />De este modo, aunque una persona puede decir que conoce a Cristo, si sus obras son malas, si no muestra amor por el prójimo, si no trata a otros como espera que se le trate a él, si reacciona al mal con mal, está dando evidencias de no tener el Espíritu de Cristo en su interior. Así como la higuera debe llevar higos, aquellos que tienen el Espíritu Santo en ellos deben llevar el fruto del Espíritu Santo. ¿Y cuál es el fruto del Espíritu? “Amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza”. Si no vemos el fruto del Espíritu Santo en una vida, podríamos justamente dudar de la salvación de esta persona. Esto que en un principio suena como una práctica negativa puede resultar en una muestra de amor para esta persona. Porque lo peor que podría ocurrirle a cualquiera es que pensara que por algún rito que ha realizado en cierto momento o por una afirmación puntual en defensa de Dios ya va de camino al cielo. Nadie es salvo por sus prácticas religiosas o sus confesiones verbales. Solo el arrepentimiento genuino sellado con la fe en la obra salvadora de Cristo en la cruz puede asegurar la salvación de una alma. Cuando dudamos de la salvación de una persona, le hacemos un bien tratándolo como alguien que aún no ha experimentado la salvación en Cristo. Si lo tratamos como un cristiano, no le estamos dando la oportunidad de arrepentirse y comenzar una nueva vida en Cristo. <br /><br />Sin embargo, dándole la vuelta al asunto, podemos encontrar una segunda lección en este texto. Si nosotras decimos que somos cristianas, deberíamos examinarnos a nosotras mismas, y pedirle al Espíritu Santo que nos muestre claramente que realmente somos fieles seguidoras de Cristo. Si nuestras acciones no muestran el fruto del Espíritu, o si reaccionamos de forma contraria a cómo Jesús reaccionó a las injusticias ¿cómo podemos saber que éste mora en nosotras? ¿es posible que no sea el rey de nuestra vida? ¿Es posible que sí lo hayamos conocido, pero que quizás tengamos al Espíritu Santo tan olvidado y contristado, como dice Efesios 4:30 que no hay evidencia de salvación en nuestra vida? El salmista pidió a Dios en el Salmo 139: 23-24: “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno.”<br /><br />Esta es una muy buena oración. Hacemos bien en examinarnos y en pedir a Dios que nos examine periódicamente. Si no estamos siendo una luz clara, debemos arrepentirnos de nuestra desobediencia y permitir que el fruto del Espíritu Santo brote en nuestras vidas. <br />Que nuestro fruto sea fruto de arrepentimiento, (Mateo 3:8; Lucas 3:8) y el fruto del Espíritu sea obvio en nuestras vidas, de modo que se nos pueda identificar como verdaderas seguidoras de Cristo.]]></itunes:summary><itunes:duration>342</itunes:duration><itunes:keywords>conocer,espíritu,fruto,muerte,salvación,santo,seguridad,suyo,vida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/e42302e9a111e3ef75a47f43a3018a67.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-025 No juzguéis para que no seáis juzgados</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-025-no-juzgueis-para-que-no-seais-juzgados--22491060</link><description><![CDATA[No juzguéis, para que no seáis juzgados<br /><br />Mateo 7:1 comienza con esta enseñanza. ¡Qué poca gracia nos hace que la gente nos juzgue, sobre todo si no nos conocen bien. ¿Qué sabrán ellos de nuestras motivaciones o nuestras intenciones? <br /><br />Sin embargo, muy fácilmente juzgamos los hechos de los demás. Sacamos conclusiones a partir de alguna acción, e imaginamos lo que la persona estaba pensando sin siquiera hablar con ella. Podríamos afirmar que en muchas ocasiones nuestras conclusiones no serán acertadas, y no hacemos bien en intentar ser Dios. Recordemos que nosotros no podemos saberlo todo, y por lo tanto no tenemos todos los datos para juzgar correctamente. <br /><br />Sin embargo, Juan 7:24 nos anima a juzgar juicio justo. ¿Juzgamos o no juzgamos? Todo depende si podemos juzgar justamente. Quizá el secreto esté en cómo juzgamos. <br /><br />Jesús nos recuerda que nos es fácil notar un trozo de paja en el ojo de otro mientras nosotros vamos por ahí con una viga incrustada en el nuestro y ni nos damos cuenta. ¡Menuda metáfora más exagerada nos presenta el Señor en Mateo 7 y Lucas 6, ¿verdad? ¿Cómo podría ser eso? <br /><br />Suele ocurrir que las personas critican a otros por aquello con lo que ellos mismos tienen problemas. Solemos trasladar nuestros malos pensamientos y acusar a otra persona de tener malas intenciones. Nuestra propia malicia acaba siendo lo que creemos ver en el otro. Jesús continúa diciendo que si observamos que el de al lado tiene una falta (un trozo de paja en el ojo), que nos examinemos nosotros primero, arreglemos nuestras faltas primero, entonces, y solo entonces podremos ayudar a otro a identificar y superar sus faltas. <br /><br />Curiosamente, cuando hacemos esto, estamos juzgando justamente, o correctamente; vemos que hay algo que nuestro amigo tiene que arreglar, pero no lo estamos haciendo ya de forma negativa. Al haber juzgado nuestro estado primero, hemos podido quitar de nuestro ojo aquello que nos podría cegar, y ahora podemos ayudar al amigo a través de un proceso basado en el amor y no el odio. <br /><br />Ahora bien, Jesús advierte que no toda persona a la que intentes ayudar va a reaccionar correctamente. Aunque lo hagas de la forma correcta, es posible que alguno reaccione mal a tu ayuda. En cuanto a esto Jesús dijo en Mateo 7:6 “No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen.”<br /><br />Esta es otra metáfora que nos ayuda a visualizar la enseñanza. Un perro no puede apreciar las cosas santas, un cerdo no es digno de perlas, y uno que desprecia el consejo y la corrección no es merecedor de este. Si vas a alguien con una buena motivación y buenos modales, para ayudarle con algo que necesita arreglar, y esta persona responde de forma violenta o con desprecio, haces bien en dejar el asunto al Señor, porque Él juzga justamente, como nos dice 1 Pedro 2:23. Incluso el señor Jesús y sus discípulos experimentaron este rechazo, como nos narra Marcos 6. <br /><br />Juzguemos justo juicio, pero hagámoslo con prudencia, porque solo Dios puede juzgar justamente. Examinemos lo que tenemos delante, asegurándonos que nuestra actitud es correcta y nuestro ojo está limpio por la gracia de Dios. Y así podemos intentar ayudar a aquellos que en humildad quieran ser ayudados. Esto es una actividad cristiana que podemos desarrollar unos con otros y practicar para ayudarnos unos a otros, para edificarnos en la fe.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22491060</guid><pubDate>Tue, 10 Feb 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22491060/evangelios_025_no_juzgue_is_para_que_no_sea_is_juzgados.mp3" length="5869353" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>No juzguéis, para que no seáis juzgados

Mateo 7:1 comienza con esta enseñanza. ¡Qué poca gracia nos hace que la gente nos juzgue, sobre todo si no nos conocen bien. ¿Qué sabrán ellos de nuestras motivaciones o nuestras intenciones? 

Sin embargo, muy...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[No juzguéis, para que no seáis juzgados<br /><br />Mateo 7:1 comienza con esta enseñanza. ¡Qué poca gracia nos hace que la gente nos juzgue, sobre todo si no nos conocen bien. ¿Qué sabrán ellos de nuestras motivaciones o nuestras intenciones? <br /><br />Sin embargo, muy fácilmente juzgamos los hechos de los demás. Sacamos conclusiones a partir de alguna acción, e imaginamos lo que la persona estaba pensando sin siquiera hablar con ella. Podríamos afirmar que en muchas ocasiones nuestras conclusiones no serán acertadas, y no hacemos bien en intentar ser Dios. Recordemos que nosotros no podemos saberlo todo, y por lo tanto no tenemos todos los datos para juzgar correctamente. <br /><br />Sin embargo, Juan 7:24 nos anima a juzgar juicio justo. ¿Juzgamos o no juzgamos? Todo depende si podemos juzgar justamente. Quizá el secreto esté en cómo juzgamos. <br /><br />Jesús nos recuerda que nos es fácil notar un trozo de paja en el ojo de otro mientras nosotros vamos por ahí con una viga incrustada en el nuestro y ni nos damos cuenta. ¡Menuda metáfora más exagerada nos presenta el Señor en Mateo 7 y Lucas 6, ¿verdad? ¿Cómo podría ser eso? <br /><br />Suele ocurrir que las personas critican a otros por aquello con lo que ellos mismos tienen problemas. Solemos trasladar nuestros malos pensamientos y acusar a otra persona de tener malas intenciones. Nuestra propia malicia acaba siendo lo que creemos ver en el otro. Jesús continúa diciendo que si observamos que el de al lado tiene una falta (un trozo de paja en el ojo), que nos examinemos nosotros primero, arreglemos nuestras faltas primero, entonces, y solo entonces podremos ayudar a otro a identificar y superar sus faltas. <br /><br />Curiosamente, cuando hacemos esto, estamos juzgando justamente, o correctamente; vemos que hay algo que nuestro amigo tiene que arreglar, pero no lo estamos haciendo ya de forma negativa. Al haber juzgado nuestro estado primero, hemos podido quitar de nuestro ojo aquello que nos podría cegar, y ahora podemos ayudar al amigo a través de un proceso basado en el amor y no el odio. <br /><br />Ahora bien, Jesús advierte que no toda persona a la que intentes ayudar va a reaccionar correctamente. Aunque lo hagas de la forma correcta, es posible que alguno reaccione mal a tu ayuda. En cuanto a esto Jesús dijo en Mateo 7:6 “No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen.”<br /><br />Esta es otra metáfora que nos ayuda a visualizar la enseñanza. Un perro no puede apreciar las cosas santas, un cerdo no es digno de perlas, y uno que desprecia el consejo y la corrección no es merecedor de este. Si vas a alguien con una buena motivación y buenos modales, para ayudarle con algo que necesita arreglar, y esta persona responde de forma violenta o con desprecio, haces bien en dejar el asunto al Señor, porque Él juzga justamente, como nos dice 1 Pedro 2:23. Incluso el señor Jesús y sus discípulos experimentaron este rechazo, como nos narra Marcos 6. <br /><br />Juzguemos justo juicio, pero hagámoslo con prudencia, porque solo Dios puede juzgar justamente. Examinemos lo que tenemos delante, asegurándonos que nuestra actitud es correcta y nuestro ojo está limpio por la gracia de Dios. Y así podemos intentar ayudar a aquellos que en humildad quieran ser ayudados. Esto es una actividad cristiana que podemos desarrollar unos con otros y practicar para ayudarnos unos a otros, para edificarnos en la fe.]]></itunes:summary><itunes:duration>338</itunes:duration><itunes:keywords>amigo,ayudar,dios,hermano,humildad,juez,juicio,justamente,justicia,justo,juzgar,ojo,paja,viga</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/0978a645c642b782f270ed16d01a8bd2.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-024 Sobre el afán y la ansiedad</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-024-sobre-el-afan-y-la-ansiedad--22448680</link><description><![CDATA[Puede que pienses que la ansiedad es un mal del siglo XXI, pero no es así. Parece ser que el ser humano ha sufrido momentos de afán y ansiedad desde que Adán desobedeció a Dios y eligió el camino de perdición. Imagino que cuando Dios bajó esa tarde a conversar con ellos y se intentaron esconder, experimentarían por primera vez ese sentimiento que pellizca el estómago y hace difícil la respiración. <br /><br />Como humanos, muchas situaciones nos afectan de modo que despiertan en nuestro interior temores o inquietudes que afectan a nuestro cuerpo físico. Podemos sentirlo en los órganos del cuerpo, o podemos notarlo en las articulaciones. La verdad es que muchas veces el afán o ansiedad acaba manifestándose físicamente antes de que seamos conscientes de lo que estamos experimentando mentalmente. La verdad es que el estudio personal de las emociones y su manifestación en el propio cuerpo es muy interesante. <br /><br />El salmista, siglos antes de que Jesús viniera a la Tierra, comparte sus momentos de ansiedad y cómo los solucionaba yendo a la presencia del Altísimo. <br /><br />Jesús, en su enseñanza recoge este tema y habla a las multitudes ahí reunidas. Lo podemos leer en Mateo 6 y Lucas 12. Dice así en Mateo: <br /><br />“Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?<br /><br />26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?<br />27 ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?<br />28 Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan;<br />29 pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos.<br />30 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?<br />31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?<br />32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.<br />33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.<br />34 Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.<br /><br />En primer lugar, Jesús trata la realidad de nuestro afán por lo que hemos de comer, beber o vestir. Muchas veces no dedicamos mucho pensamiento a estas decisiones, pero hay ocasiones en que las necesidades básicas de la vida se hacen motivo de ansiedad. Jesús dice: “la vida es mucho más que el comer y el cuerpo más que el vestir” y procede a darnos el ejemplo de las aves. Estas no trabajan el campo, no esperan la cosecha, pero Dios mismo las alimenta. Si Dios cuida de las aves, ¿cómo no va a cuidar de mí? <br />Da otro ejemplo, el de los lirios del campo. Si a estos que son mucho más efímeros que nosotros, Dios los viste de hermosura, ¿por qué nos preocupamos por lo que vestiremos?<br /><br />En segundo lugar, Jesús relata un hecho muy significativo; esto es que el afán no puede producir la solución al problema. Jesús dice: “por mucho que te afanes, no vas a aumentar tu estatura.” Hay situaciones que no podemos controlar, y por estas nunca deberíamos afanarnos. Podemos ocuparnos en resolver aquellas cosas que están a nuestro alcance, y aquello que está fuera de nuestro control, deberíamos dejarlo en manos de Dios y no permitirnos el afán y ansiedad.<br /><br />El versículo 31 lo vuelve a repetir: “no os afanéis” y explica en el 32: porque “vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.” Si Dios es tu Padre celestial, puedes descansar en la promesa de que Él conoce tus necesidades. <br /><br />¿Cómo debe afectar esta realidad a nuestras vidas? Jesús lo explica así: <br />“Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.”<br /><br />De igual modo que había enseñado sobre las riquezas, vuelve a recordarnos que Dios ha de ser el Señor de nuestras vidas. Nada debe ocupar nuestro corazón por encima de Dios. Esto incluye el afán por lo que no tenemos o la ansiedad por lo que pretendemos controlar. <br /><br />Jesús dice: Puesto que Dios sabe nuestras necesidades y le hemos dejado a cargo de lo que quiera que sea que nos está intentando robar la paz en estos momentos, declara Dios “no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.<br /><br />No se trata de la filosofía del carpe diem, vive hoy, porque mañana moriremos, sino más bien, haz aquello que está en tus manos, sé diligente y prudente, pero no dejes que el afán de lo que aún no es realidad te robe la energía que debes usar hoy. No te afanes por lo que piensas que puede ocurrir mañana, porque no podrás afrontar las luchas de hoy, ni disfrutar de lo bueno de este día.<br /><br />Uno de mis versículos favoritos es Eclesiastés 9:10: “Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría.” El sabio Salomón anima al lector a aprovechar el día, sabiendo que nuestra vida aquí en la Tierra es limitada; a vivir activamente, pero confiando en Dios. <br /><br />El afán y la ansiedad son síntomas de desconfianza. Cuando los detectes en tu cuerpo o en tu mente, llévalos ante Dios, al trono de la gracia. Cuando dejes tus cargas a sus pies, podrás correr con energía la carrera que tienes por delante.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22448680</guid><pubDate>Mon, 09 Feb 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22448680/evangelios_024_sobre_el_afa_n_y_la_ansiedad.mp3" length="8437318" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Puede que pienses que la ansiedad es un mal del siglo XXI, pero no es así. Parece ser que el ser humano ha sufrido momentos de afán y ansiedad desde que Adán desobedeció a Dios y eligió el camino de perdición. Imagino que cuando Dios bajó esa tarde a...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Puede que pienses que la ansiedad es un mal del siglo XXI, pero no es así. Parece ser que el ser humano ha sufrido momentos de afán y ansiedad desde que Adán desobedeció a Dios y eligió el camino de perdición. Imagino que cuando Dios bajó esa tarde a conversar con ellos y se intentaron esconder, experimentarían por primera vez ese sentimiento que pellizca el estómago y hace difícil la respiración. <br /><br />Como humanos, muchas situaciones nos afectan de modo que despiertan en nuestro interior temores o inquietudes que afectan a nuestro cuerpo físico. Podemos sentirlo en los órganos del cuerpo, o podemos notarlo en las articulaciones. La verdad es que muchas veces el afán o ansiedad acaba manifestándose físicamente antes de que seamos conscientes de lo que estamos experimentando mentalmente. La verdad es que el estudio personal de las emociones y su manifestación en el propio cuerpo es muy interesante. <br /><br />El salmista, siglos antes de que Jesús viniera a la Tierra, comparte sus momentos de ansiedad y cómo los solucionaba yendo a la presencia del Altísimo. <br /><br />Jesús, en su enseñanza recoge este tema y habla a las multitudes ahí reunidas. Lo podemos leer en Mateo 6 y Lucas 12. Dice así en Mateo: <br /><br />“Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?<br /><br />26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?<br />27 ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?<br />28 Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan;<br />29 pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos.<br />30 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?<br />31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?<br />32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.<br />33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.<br />34 Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.<br /><br />En primer lugar, Jesús trata la realidad de nuestro afán por lo que hemos de comer, beber o vestir. Muchas veces no dedicamos mucho pensamiento a estas decisiones, pero hay ocasiones en que las necesidades básicas de la vida se hacen motivo de ansiedad. Jesús dice: “la vida es mucho más que el comer y el cuerpo más que el vestir” y procede a darnos el ejemplo de las aves. Estas no trabajan el campo, no esperan la cosecha, pero Dios mismo las alimenta. Si Dios cuida de las aves, ¿cómo no va a cuidar de mí? <br />Da otro ejemplo, el de los lirios del campo. Si a estos que son mucho más efímeros que nosotros, Dios los viste de hermosura, ¿por qué nos preocupamos por lo que vestiremos?<br /><br />En segundo lugar, Jesús relata un hecho muy significativo; esto es que el afán no puede producir la solución al problema. Jesús dice: “por mucho que te afanes, no vas a aumentar tu estatura.” Hay situaciones que no podemos controlar, y por estas nunca deberíamos afanarnos. Podemos ocuparnos en resolver aquellas cosas que están a nuestro alcance, y aquello que está fuera de nuestro control, deberíamos dejarlo en manos de Dios y no permitirnos el afán y ansiedad.<br /><br />El versículo 31 lo vuelve a repetir: “no os afanéis” y explica en el 32: porque “vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.” Si Dios es tu Padre celestial, puedes descansar en la promesa de que Él conoce tus necesidades. <br /><br />¿Cómo debe afectar esta...]]></itunes:summary><itunes:duration>498</itunes:duration><itunes:keywords>afán,ansiedad,confianza,desconfianza,dios,evangelios,jesús,paz,preocupaciones,tranquilidad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/883bf4172a0d6124c49906afdbb12e98.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-023 Dios y las riquezas</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-023-dios-y-las-riquezas--22421125</link><description><![CDATA[Jesús enseñó en Mateo 6:24 “Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.”<br /><br />¿Quiere decir esto que para ser un buen cristiano hay que prescindir de bienes materiales o tomar un voto de pobreza, como algunos han sugerido?<br /><br />No necesariamente. Veamos qué más dice la Biblia sobre las riquezas. <br /><br />Proverbios 27:4: Porque las riquezas no duran para siempre, ¿Y será la corona para perpetuas generaciones?<br />Como leemos en Mateo 6: 19-20, las riquezas terrenales son efímeras; se pueden desvanecer o nos las pueden quitar. Ni las riquezas ni el poder son para siempre. <br /><br />En Marcos 4:19 leemos que las riquezas pueden engañar al que las posee, porque como dice también Proverbios 10:15 “Las riquezas del rico son su ciudad fortificada”; uno puede poner su confianza en ellas y pensar que nada le puede tocar. <br /><br />Aprendemos en la Biblia que se pueden usar las riquezas de forma que agrada a Dios. Lucas 16:9 nos recuerda que podemos ganar amigos por el buen uso de las riquezas, y tenemos ejemplos en la Biblia de personas de dinero que sirvieron a Dios con sus vidas, entre ellos Marta, María y Lázaro, amigos de Jesús. Podemos concluir que las riquezas no son ni buenas ni malas, a menos que las riquezas se hayan ganado de forma deshonesta. <br />Cuando Proverbios 28:6 dice: “Mejor es el pobre que camina en su integridad que el de perversos caminos y rico.” No está diciendo que el pobre es mejor que el rico, sino es mejor el que camina en integridad que el de perversos caminos. Como seres humanos podemos juzgar a alguien como más importante cuando tiene más riquezas, pero a Dios le interesa la integridad. <br /><br />El rico insensato del que Jesús habla en Lucas 12 hizo mal, no porque prosperó en su negocio, sino porque puso su confianza en sus riquezas, y como nos recuerda el versículo 21 no se hizo rico para con Dios. <br /><br />La Palabra de Dios no enseña que el pobre esté más cerca a Dios que el rico. Cuando dice Cristo en Mateo 19:24 “es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios” no está diciendo que es imposible. Recordemos que sería imposible que cualquiera de nosotros pudiera entrar en el reino de Dios. Es solo por la obra de Dios que cualquier ser humano que en Él cree puede entrar en Su reino. Jesús comenta que las riquezas pueden robarnos el corazón, y como el versículo 24 de Mateo 6 nos dice, si hacemos de las riquezas nuestro dios, no podremos servir al Dios verdadero. Ninguno puede servir a dos señores,...No podéis servir a Dios y a las riquezas.”<br /><br />¿Cómo entonces debemos ver las riquezas? <br />Como un regalo de Dios, como la buena salud, un buen intelecto, o cualquier otro don que Dios nos haya dado. Se podría decir que lo que poseemos no debe poseernos, sino que debemos usarlo para servir a Dios mejor.<br /><br /><br />Como David dijo en el salmo 62:10 “si aumentan las riquezas, no pongáis el corazón en ellas.”<br /><br />Este principio se ve resumido en la primera carta a Timoteo 6:17 donde dice: “A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos.”<br /><br />El gran mandamiento dice: “Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.”<br /><br />Dios ha de ser nuestro Señor, y las riquezas, sean escasas o numerosas, deben ocupar un lugar muy inferior en nuestras vidas, y nunca deben tomar el lugar de Dios llegando a ser nuestra fuente de confianza o robarnos el tiempo y la atención que solo Dios merece. <br /><br />¿Tienes riquezas? Disfrútalas en su justa medida, usándolas para hacer el bien que Dios quiere.<br />¿Estás pasando escasez? Dios es Señor. Hónrale a Él con tu vida y persevera en la confianza de que Dios no te va a abandonar; Él cuida de ti. <br /><br />Tengas mucho o tengas poco, pon tu esfuerzo en servir a Dios. Busca ser rico en aquello que dura para siempre. Mateo 6:19-21 nos advierte: <br /><br />“No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.”<br /><br />Hazte rico en tesoros celestiales. Busca a Dios y conócelo mejor, porque donde está tu tesoro, allí estará tu corazón.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22421125</guid><pubDate>Fri, 06 Feb 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22421125/evangelios_023_dios_y_las_riquezas.mp3" length="7462582" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Jesús enseñó en Mateo 6:24 “Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.”

¿Quiere decir esto que para ser un buen cristiano hay...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Jesús enseñó en Mateo 6:24 “Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.”<br /><br />¿Quiere decir esto que para ser un buen cristiano hay que prescindir de bienes materiales o tomar un voto de pobreza, como algunos han sugerido?<br /><br />No necesariamente. Veamos qué más dice la Biblia sobre las riquezas. <br /><br />Proverbios 27:4: Porque las riquezas no duran para siempre, ¿Y será la corona para perpetuas generaciones?<br />Como leemos en Mateo 6: 19-20, las riquezas terrenales son efímeras; se pueden desvanecer o nos las pueden quitar. Ni las riquezas ni el poder son para siempre. <br /><br />En Marcos 4:19 leemos que las riquezas pueden engañar al que las posee, porque como dice también Proverbios 10:15 “Las riquezas del rico son su ciudad fortificada”; uno puede poner su confianza en ellas y pensar que nada le puede tocar. <br /><br />Aprendemos en la Biblia que se pueden usar las riquezas de forma que agrada a Dios. Lucas 16:9 nos recuerda que podemos ganar amigos por el buen uso de las riquezas, y tenemos ejemplos en la Biblia de personas de dinero que sirvieron a Dios con sus vidas, entre ellos Marta, María y Lázaro, amigos de Jesús. Podemos concluir que las riquezas no son ni buenas ni malas, a menos que las riquezas se hayan ganado de forma deshonesta. <br />Cuando Proverbios 28:6 dice: “Mejor es el pobre que camina en su integridad que el de perversos caminos y rico.” No está diciendo que el pobre es mejor que el rico, sino es mejor el que camina en integridad que el de perversos caminos. Como seres humanos podemos juzgar a alguien como más importante cuando tiene más riquezas, pero a Dios le interesa la integridad. <br /><br />El rico insensato del que Jesús habla en Lucas 12 hizo mal, no porque prosperó en su negocio, sino porque puso su confianza en sus riquezas, y como nos recuerda el versículo 21 no se hizo rico para con Dios. <br /><br />La Palabra de Dios no enseña que el pobre esté más cerca a Dios que el rico. Cuando dice Cristo en Mateo 19:24 “es más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios” no está diciendo que es imposible. Recordemos que sería imposible que cualquiera de nosotros pudiera entrar en el reino de Dios. Es solo por la obra de Dios que cualquier ser humano que en Él cree puede entrar en Su reino. Jesús comenta que las riquezas pueden robarnos el corazón, y como el versículo 24 de Mateo 6 nos dice, si hacemos de las riquezas nuestro dios, no podremos servir al Dios verdadero. Ninguno puede servir a dos señores,...No podéis servir a Dios y a las riquezas.”<br /><br />¿Cómo entonces debemos ver las riquezas? <br />Como un regalo de Dios, como la buena salud, un buen intelecto, o cualquier otro don que Dios nos haya dado. Se podría decir que lo que poseemos no debe poseernos, sino que debemos usarlo para servir a Dios mejor.<br /><br /><br />Como David dijo en el salmo 62:10 “si aumentan las riquezas, no pongáis el corazón en ellas.”<br /><br />Este principio se ve resumido en la primera carta a Timoteo 6:17 donde dice: “A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos.”<br /><br />El gran mandamiento dice: “Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.”<br /><br />Dios ha de ser nuestro Señor, y las riquezas, sean escasas o numerosas, deben ocupar un lugar muy inferior en nuestras vidas, y nunca deben tomar el lugar de Dios llegando a ser nuestra fuente de confianza o robarnos el tiempo y la atención que solo Dios merece. <br /><br />¿Tienes riquezas? Disfrútalas en su justa medida, usándolas para hacer el bien que Dios quiere.<br />¿Estás pasando escasez? Dios es Señor....]]></itunes:summary><itunes:duration>437</itunes:duration><itunes:keywords>dinero,gloria,honra,impío,integridad,justo,pobre,posesiones,rico,riquezas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/a3d23e2ce47b41ed94eec7a549a785d3.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-022 La lámpara del cuerpo</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-022-la-lampara-del-cuerpo--22381791</link><description><![CDATA[Me recuerda también a la vez que quisimos llevar al circo a los niños. La idea era ver payasos, animales grandiosos y diversión infantil, pero claro, la empresa quería entretener a los padres también, por lo que incluyeron en su programa actuaciones que podrían fácilmente haber salido de algún club de alterne. ¡Qué triste que hayamos llegado a un punto en que el entretenimiento tiene que incluir semidesnudez y movimientos sensuales, y a pocos parece molestarles!<br /><br />Jesús predicó a la multitud en Galilea y les advirtió: “La lámpara del cuerpo es el ojo; cuando tu ojo es bueno, también todo tu cuerpo está lleno de luz; pero cuando tu ojo es maligno, también tu cuerpo está en tinieblas.Mira pues, no suceda que la luz que en ti hay, sea tinieblas. Así que, si todo tu cuerpo está lleno de luz, no teniendo parte alguna de tinieblas, será todo luminoso, como cuando una lámpara te alumbra con su resplandor.” Lucas 11:34-36<br /><br />Hace nada leíamos Mateo 5:27-28 “Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón”. <br /><br />Propongo que esto no se limita a los hombres, sino que es un ejemplo claro de que el pecado comienza mucho antes de una acción. El pecado comienza cuando vemos con buenos ojos aquello que Dios denuncia. <br /><br />Si lo que dice la Biblia es cierto, y creemos que así lo es, debemos guardar nuestros ojos, porque lo que entra por la vista va a nuestra mente y moldea nuestra manera de pensar y de actuar. Deberíamos preguntarnos seriamente qué hay a la raíz del aumento de agresiones sexuales. No debe sorprendernos cuando nos damos cuenta de que la pornografía se ha generalizado y se enseña a poner medios en lugar de practicar la abstinencia fuera del matrimonio. Estamos siendo bombardeados con escenas sensuales constantemente y en cualquier contexto. <br /><br />Podemos hablar todo el día sobre responsabilidades y derechos, pero creo que Jesús dejó claro que este principio es fiable tanto para hombres como para mujeres, jóvenes y mayores. Si ves violencia todo el tiempo, acabarás aceptándola como algo normal; si ves promiscuidad continuamente, la acabarás viendo como natural y aceptable. Los que quieren moldear nuestras mentes a su antojo lo saben muy bien. Por eso las empresas pagan tanto dinero en anuncios publicitarios para mostrar sus productos o servicios como apetecibles. Por este mismo motivo nos están metiendo personajes LGTB en cada programa que se precie. Lo que vemos continuamente lo acabamos aceptando, justificando y apropiando.<br /><br />Jesús dice en Mateo 6:23 “si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas?<br /><br />Aquí Jesús insiste en su enseñanza hablando a aquellos que se consideran seguidores de Jesús. Dice: Si tú que debes ser luz que alumbre en este mundo para que otros vean a Cristo, permites que las tinieblas entren a través de tus ojos hasta oscurecerte internamente, ¿qué luz van a ver los que están en tinieblas? <br /><br />Si los que somos luz dejamos que la lámpara de nuestro cuerpo se deje llevar por la oscuridad, dejando que nuestros ojos participen de aquello que Dios condena, entonces nuestra función aquí en la Tierra es prácticamente nula. Habremos cedido a los que mueven las cuerdas de este mundo, y el reino de los cielos estará lejos de ser afirmado en nuestro entorno. <br /><br />Que aquellos que nos hemos propuesto seguir a Cristo seamos ejemplo de pureza a los que están buscando una luz que los lleve al reino de Dios. Como dice la oración modelo de nuestro Señor, santifiquemos cada día el nombre del Señor en nuestras vidas.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22381791</guid><pubDate>Thu, 05 Feb 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22381791/evangelios_022_la_la_mpara_del_cuerpo.mp3" length="9416227" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Me recuerda también a la vez que quisimos llevar al circo a los niños. La idea era ver payasos, animales grandiosos y diversión infantil, pero claro, la empresa quería entretener a los padres también, por lo que incluyeron en su programa actuaciones...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Me recuerda también a la vez que quisimos llevar al circo a los niños. La idea era ver payasos, animales grandiosos y diversión infantil, pero claro, la empresa quería entretener a los padres también, por lo que incluyeron en su programa actuaciones que podrían fácilmente haber salido de algún club de alterne. ¡Qué triste que hayamos llegado a un punto en que el entretenimiento tiene que incluir semidesnudez y movimientos sensuales, y a pocos parece molestarles!<br /><br />Jesús predicó a la multitud en Galilea y les advirtió: “La lámpara del cuerpo es el ojo; cuando tu ojo es bueno, también todo tu cuerpo está lleno de luz; pero cuando tu ojo es maligno, también tu cuerpo está en tinieblas.Mira pues, no suceda que la luz que en ti hay, sea tinieblas. Así que, si todo tu cuerpo está lleno de luz, no teniendo parte alguna de tinieblas, será todo luminoso, como cuando una lámpara te alumbra con su resplandor.” Lucas 11:34-36<br /><br />Hace nada leíamos Mateo 5:27-28 “Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón”. <br /><br />Propongo que esto no se limita a los hombres, sino que es un ejemplo claro de que el pecado comienza mucho antes de una acción. El pecado comienza cuando vemos con buenos ojos aquello que Dios denuncia. <br /><br />Si lo que dice la Biblia es cierto, y creemos que así lo es, debemos guardar nuestros ojos, porque lo que entra por la vista va a nuestra mente y moldea nuestra manera de pensar y de actuar. Deberíamos preguntarnos seriamente qué hay a la raíz del aumento de agresiones sexuales. No debe sorprendernos cuando nos damos cuenta de que la pornografía se ha generalizado y se enseña a poner medios en lugar de practicar la abstinencia fuera del matrimonio. Estamos siendo bombardeados con escenas sensuales constantemente y en cualquier contexto. <br /><br />Podemos hablar todo el día sobre responsabilidades y derechos, pero creo que Jesús dejó claro que este principio es fiable tanto para hombres como para mujeres, jóvenes y mayores. Si ves violencia todo el tiempo, acabarás aceptándola como algo normal; si ves promiscuidad continuamente, la acabarás viendo como natural y aceptable. Los que quieren moldear nuestras mentes a su antojo lo saben muy bien. Por eso las empresas pagan tanto dinero en anuncios publicitarios para mostrar sus productos o servicios como apetecibles. Por este mismo motivo nos están metiendo personajes LGTB en cada programa que se precie. Lo que vemos continuamente lo acabamos aceptando, justificando y apropiando.<br /><br />Jesús dice en Mateo 6:23 “si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas?<br /><br />Aquí Jesús insiste en su enseñanza hablando a aquellos que se consideran seguidores de Jesús. Dice: Si tú que debes ser luz que alumbre en este mundo para que otros vean a Cristo, permites que las tinieblas entren a través de tus ojos hasta oscurecerte internamente, ¿qué luz van a ver los que están en tinieblas? <br /><br />Si los que somos luz dejamos que la lámpara de nuestro cuerpo se deje llevar por la oscuridad, dejando que nuestros ojos participen de aquello que Dios condena, entonces nuestra función aquí en la Tierra es prácticamente nula. Habremos cedido a los que mueven las cuerdas de este mundo, y el reino de los cielos estará lejos de ser afirmado en nuestro entorno. <br /><br />Que aquellos que nos hemos propuesto seguir a Cristo seamos ejemplo de pureza a los que están buscando una luz que los lleve al reino de Dios. Como dice la oración modelo de nuestro Señor, santifiquemos cada día el nombre del Señor en nuestras vidas.]]></itunes:summary><itunes:duration>383</itunes:duration><itunes:keywords>adulterio,cielo,desnudez,luz,ojo,ojos,pecado,pureza,reino,santificación,santificar,sensualidad,tierra,tinieblas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/de5e1f9a88c7ec81bf789604b2488a91.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-021 La oración modelo</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-021-la-oracion-modelo--22348284</link><description><![CDATA[Después de explicar conceptos básicos sobre la oración, Jesús compartió una oración modelo que muchos de nosotros hemos memorizado. Se encuentra en Mateo y Lucas, y lo llamamos El Padre Nuestro. No tengo nada en contra de la memorización de las Escrituras; al contrario. Pero basado en lo que Jesús nos advirtió sobre recitar oraciones aprendidas, debemos tener cuidado de cómo utilizamos esta oración. <br /><br />El Padre nuestro en Mateo 6: 9-13 lee en la versión de Reina Valera del 60:<br /><br />“Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.<br />Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.<br />El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.<br />Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.<br />Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; <br />porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.”<br /><br />Esta oración tiene diferentes componentes que podemos incluir en nuestras oraciones. En primer lugar, comienza con la suposición de que reconocemos al Padre que está en los cielos como nuestro Padre, al cual podemos venir en confianza.<br /><br />La frase “santificado sea tu nombre” es significativa. No solo reconocemos que el nombre de Dios es santo, sino que con nuestra oración y nuestra vida queremos santificarlo, es decir, proclamar su santidad. Claro está que ninguno de nosotros podemos hacer a Dios más santo de lo que es, porque Él es la santidad personificada. Pero con nuestra actitud y comportamiento, podemos y debemos proclamar su santidad, no permitiendo que la inmundicia se infiltre en nuestra vida. <br /><br />La segunda frase de esta oración pide “venga tu reino” y “hágase tu voluntad en la tierra, así como en el cielo”. ¿Has parado a pensar en esta petición? Dios ha prometido que reinará en la Tierra como ahora reina en el cielo. Mas hoy día, cuando hacemos Su voluntad aquí en la tierra, le reconocemos a Él como el verdadero y legítimo rey. Muchas veces, las oraciones acaban siendo más bien un intento de que la voluntad de aquí en la tierra, es decir, la nuestra, sea hecha en el cielo. Insistimos en pedir aquello que queremos que suceda como si estuvieramos hablando al genio después de haber frotado la lámpara, cuando lo que debemos hacer es pedirle a Dios que se haga Su voluntad, reconociéndolo así como soberano rey, y realmente deseando que Su reino sea establecido en la Tierra.<br /><br />Así que vemos hasta aquí que la oración modelo nos lleva a dar a Dios su merecida gloria y a ponernos a nosotros a Su servicio, y no esperar que Él lo esté al nuestro. <br /><br />Es con esta actitud de sumisión que Jesús introduce el ruego por las necesidades físicas. “El pan nuestro de cada día dánoslo hoy.” La oración pide que las necesidades diarias sean suplidas, mas es precioso ver que Dios a menudo da mucho más de lo que necesitamos. Es importante que notemos esto, porque pasamos momentos en los que sentimos que nuestras necesidades básicas peligran, y esto nos puede causar ansiedad. Pero qué bonito es saber que Dios sabe, Dios suple, y es fiel cada vez. Podemos esperar confiadamente en Él. <br /><br />La oración continúa con arrepentimiento. “Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.” Fácilmente podríamos comenzar nuestra oración con esta frase, ya que es bueno reconocer que tenemos deudas con Dios. La petición viene vinculada a una especie de condición, y es que nosotros también debemos practicar el perdón hacia aquellos que nos ofenden. Jesús vuelve a este versículo al acabar la oración para recordarles que si uno no está dispuesto a perdonar las ofensas de su prójimo, no debe esperar perdón por las suyas propias. Dios es fiel para perdonar, y no importa las veces que lo ofendamos, siempre que venimos a Él reconociendo la culpa y pidiendo perdón, Él nos perdona. Así debemos perdonar nosotros.<br /><br />La última parte de la oración es una petición de protección contra el mal y el maligno. Una vez más, el pedir la protección implica que nos damos cuenta de que en nosotras mismas no podemos vencer la tentación. De nuevo vemos que la oración es el momento ideal para reconocer la grandeza de Dios y nuestra necesidad de Él.<br /><br />Y con esto en mente, acaba la oración proclamando la verdad sobre el Padre: “tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.”<br /><br />¿Oras tú asI? ¿Oro yo así? Prueba a escribir el Padre Nuestro en tus propias palabras, con tus propios detalles.<br /><br />“Padre, tú eres santo; cuánto deseo que tu reino venga a la Tierra. Es mi deseo que tu voluntad, la cual es hecha perfectamente en los cielos, sea también hecha aquí y ahora, en mi vida. Tú sabes mis necesidades actuales. Por favor, atiéndelas como solo tú puedes. Yo procuro siempre extender el perdón a los que me ofenden, y me doy cuenta de lo difícil que es. Te ruego que tú perdones mis muchas ofensas y que me ayudes a perdonar a los que me han ofendido; es fácil caer en la tentación, y hay tantas; líbrame de las que sea posible y ayúdame a superar aquellas que me harán ver tu poder; protégeme de las garras del maligno. Vengo a ti porque tú eres poderoso para suplir más allá de lo que yo pueda necesitar, tú eres el Rey de reyes; el poder y la gloria te pertenecen ahora y eternamente. Amén Señor, así sea.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22348284</guid><pubDate>Wed, 04 Feb 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22348284/evangelios_021_la_oracio_n_modelo.mp3" length="8199418" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Después de explicar conceptos básicos sobre la oración, Jesús compartió una oración modelo que muchos de nosotros hemos memorizado. Se encuentra en Mateo y Lucas, y lo llamamos El Padre Nuestro. No tengo nada en contra de la memorización de las...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Después de explicar conceptos básicos sobre la oración, Jesús compartió una oración modelo que muchos de nosotros hemos memorizado. Se encuentra en Mateo y Lucas, y lo llamamos El Padre Nuestro. No tengo nada en contra de la memorización de las Escrituras; al contrario. Pero basado en lo que Jesús nos advirtió sobre recitar oraciones aprendidas, debemos tener cuidado de cómo utilizamos esta oración. <br /><br />El Padre nuestro en Mateo 6: 9-13 lee en la versión de Reina Valera del 60:<br /><br />“Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.<br />Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.<br />El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.<br />Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.<br />Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; <br />porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.”<br /><br />Esta oración tiene diferentes componentes que podemos incluir en nuestras oraciones. En primer lugar, comienza con la suposición de que reconocemos al Padre que está en los cielos como nuestro Padre, al cual podemos venir en confianza.<br /><br />La frase “santificado sea tu nombre” es significativa. No solo reconocemos que el nombre de Dios es santo, sino que con nuestra oración y nuestra vida queremos santificarlo, es decir, proclamar su santidad. Claro está que ninguno de nosotros podemos hacer a Dios más santo de lo que es, porque Él es la santidad personificada. Pero con nuestra actitud y comportamiento, podemos y debemos proclamar su santidad, no permitiendo que la inmundicia se infiltre en nuestra vida. <br /><br />La segunda frase de esta oración pide “venga tu reino” y “hágase tu voluntad en la tierra, así como en el cielo”. ¿Has parado a pensar en esta petición? Dios ha prometido que reinará en la Tierra como ahora reina en el cielo. Mas hoy día, cuando hacemos Su voluntad aquí en la tierra, le reconocemos a Él como el verdadero y legítimo rey. Muchas veces, las oraciones acaban siendo más bien un intento de que la voluntad de aquí en la tierra, es decir, la nuestra, sea hecha en el cielo. Insistimos en pedir aquello que queremos que suceda como si estuvieramos hablando al genio después de haber frotado la lámpara, cuando lo que debemos hacer es pedirle a Dios que se haga Su voluntad, reconociéndolo así como soberano rey, y realmente deseando que Su reino sea establecido en la Tierra.<br /><br />Así que vemos hasta aquí que la oración modelo nos lleva a dar a Dios su merecida gloria y a ponernos a nosotros a Su servicio, y no esperar que Él lo esté al nuestro. <br /><br />Es con esta actitud de sumisión que Jesús introduce el ruego por las necesidades físicas. “El pan nuestro de cada día dánoslo hoy.” La oración pide que las necesidades diarias sean suplidas, mas es precioso ver que Dios a menudo da mucho más de lo que necesitamos. Es importante que notemos esto, porque pasamos momentos en los que sentimos que nuestras necesidades básicas peligran, y esto nos puede causar ansiedad. Pero qué bonito es saber que Dios sabe, Dios suple, y es fiel cada vez. Podemos esperar confiadamente en Él. <br /><br />La oración continúa con arrepentimiento. “Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.” Fácilmente podríamos comenzar nuestra oración con esta frase, ya que es bueno reconocer que tenemos deudas con Dios. La petición viene vinculada a una especie de condición, y es que nosotros también debemos practicar el perdón hacia aquellos que nos ofenden. Jesús vuelve a este versículo al acabar la oración para recordarles que si uno no está dispuesto a perdonar las ofensas de su prójimo, no debe esperar perdón por las suyas propias. Dios es fiel para perdonar, y no importa las veces que lo ofendamos, siempre que venimos a Él reconociendo la culpa y pidiendo perdón, Él nos perdona. Así debemos perdonar nosotros.<br /><br />La última parte de la oración es una petición...]]></itunes:summary><itunes:duration>484</itunes:duration><itunes:keywords>amén,cielo,diario,dios,gloria,necesidades,nuestro,padre,pan,poder,reino,santificado,santo,siglos,tierra</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b6d6dce7dd34509e28b8439372d2280e.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-020 La oración que Dios desea</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-020-la-oracion-que-dios-desea--22245960</link><description><![CDATA[Durante la enseñanza de Jesús en el monte, este habló sobre la importancia de la oración, la forma natural que tenemos de hablar con Dios. La verdad es que al pensarlo, deberíamos notar la grandeza del concepto. Que el Dios del Universo haya propuesto una forma de que podamos hablarle en cualquier momento y en cualquier lugar. Y Él ha prometido que siempre nos oye. Entre otros textos, 1 Juan 5:14-15 nos lo confirma. <br /><br />En el sermón del monte, Jesús comenzó su enseñanza sobre la oración diciéndoles cómo no debían orar. Les dijo que no lo hicieran para aparentar: <br /><br />Mateo 6:5: “Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.”<br /><br />Jesús deja claro que las oraciones no son para que nos tengan en alta estima los de alrededor. <br />En el versículo 7, Jesús les está diciendo también que las oraciones no han de ser meras recitaciones que no vienen del corazón. <br /><br />Dice así: “Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.”<br /><br />Obviamente, cuando Jesús dice que los que recitan oraciones bonitas piensan que serán oídos da a entender que este tipo de fórmulas no es lo que el Señor en los cielos escucha. <br /><br />Entonces, ¿en qué consiste la oración que Dios escucha? Entendemos por este texto que a Dios le agrada que vengamos en reverencia a hablar con Él, compartiendo nuestro corazón. <br /><br />El versículo 6 dice: “Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.”<br /><br />Esto lo dice en contraposición a la idea de recitar oraciones públicas diseñadas para mostrar a otros lo bien que hablamos. Jesús dice, entra en tu cuarto, cierra la puerta, y ahí habla a tu Padre en secreto. Y Él ya se encargará de contestarte de forma que incluso otros lo podrán ver. <br /><br />En el versículo 8 Jesús advierte contra los que oraban repitiendo peticiones vez tras vez pensando que por la repetición estas serían contestadas. Jesús dice: “No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.”<br /><br />Jesús introduce aquí un concepto importante en el que debemos pensar un poco. Es el hecho de que Dios sabe lo que necesitamos antes de que le pidamos. Uno se podría preguntar: ¿para qué orar entonces?<br /><br />Pues debemos orar porque Dios nos ha mostrado en su Palabra que quiere que vayamos a Él en oración, como lo vemos en los evangelios y en muchos otros textos en la Biblia (1 Tesalonicenses 5:17).<br /><br />Vemos que a Dios le agrada que vayamos a Él en oración. Incluso nosotros apreciamos a un amigo o familiar que ante una noticia especial, un problema o una necesidad elige venir a nosotros a compartirlo. Cuando vamos a Dios en oración, para dar gracias y para compartir necesidades o preocupaciones, estamos mostrando una intimidad con Dios. A través de los evangelios vemos que Jesús se apartaba para orar. Dios Hijo hablaba con Dios Padre. ¿Crees que siendo la misma esencia había necesidad de comunicación? Mas Dios muestra que es un ser comunicativo, priorizando la comunión entre las personas de la trinidad. Del mismo modo, Dios se deleita en que vayamos a Él en oración. No para ser visto; no recitando poesía aprendida, sino en humildad, abriendo nuestro corazón a Él. <br /><br />¿Has hablado con Dios así alguna vez? Te animo a poner en práctica estos dos principios y comprobar que tu vida de oración personal abrirá los ojos de tu entendimiento, permitiéndote ver más del carácter de Dios.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22245960</guid><pubDate>Tue, 03 Feb 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22245960/evangelios_020_la_oracio_n_que_dios_desea.mp3" length="6249660" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Durante la enseñanza de Jesús en el monte, este habló sobre la importancia de la oración, la forma natural que tenemos de hablar con Dios. La verdad es que al pensarlo, deberíamos notar la grandeza del concepto. Que el Dios del Universo haya propuesto...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Durante la enseñanza de Jesús en el monte, este habló sobre la importancia de la oración, la forma natural que tenemos de hablar con Dios. La verdad es que al pensarlo, deberíamos notar la grandeza del concepto. Que el Dios del Universo haya propuesto una forma de que podamos hablarle en cualquier momento y en cualquier lugar. Y Él ha prometido que siempre nos oye. Entre otros textos, 1 Juan 5:14-15 nos lo confirma. <br /><br />En el sermón del monte, Jesús comenzó su enseñanza sobre la oración diciéndoles cómo no debían orar. Les dijo que no lo hicieran para aparentar: <br /><br />Mateo 6:5: “Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.”<br /><br />Jesús deja claro que las oraciones no son para que nos tengan en alta estima los de alrededor. <br />En el versículo 7, Jesús les está diciendo también que las oraciones no han de ser meras recitaciones que no vienen del corazón. <br /><br />Dice así: “Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.”<br /><br />Obviamente, cuando Jesús dice que los que recitan oraciones bonitas piensan que serán oídos da a entender que este tipo de fórmulas no es lo que el Señor en los cielos escucha. <br /><br />Entonces, ¿en qué consiste la oración que Dios escucha? Entendemos por este texto que a Dios le agrada que vengamos en reverencia a hablar con Él, compartiendo nuestro corazón. <br /><br />El versículo 6 dice: “Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.”<br /><br />Esto lo dice en contraposición a la idea de recitar oraciones públicas diseñadas para mostrar a otros lo bien que hablamos. Jesús dice, entra en tu cuarto, cierra la puerta, y ahí habla a tu Padre en secreto. Y Él ya se encargará de contestarte de forma que incluso otros lo podrán ver. <br /><br />En el versículo 8 Jesús advierte contra los que oraban repitiendo peticiones vez tras vez pensando que por la repetición estas serían contestadas. Jesús dice: “No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.”<br /><br />Jesús introduce aquí un concepto importante en el que debemos pensar un poco. Es el hecho de que Dios sabe lo que necesitamos antes de que le pidamos. Uno se podría preguntar: ¿para qué orar entonces?<br /><br />Pues debemos orar porque Dios nos ha mostrado en su Palabra que quiere que vayamos a Él en oración, como lo vemos en los evangelios y en muchos otros textos en la Biblia (1 Tesalonicenses 5:17).<br /><br />Vemos que a Dios le agrada que vayamos a Él en oración. Incluso nosotros apreciamos a un amigo o familiar que ante una noticia especial, un problema o una necesidad elige venir a nosotros a compartirlo. Cuando vamos a Dios en oración, para dar gracias y para compartir necesidades o preocupaciones, estamos mostrando una intimidad con Dios. A través de los evangelios vemos que Jesús se apartaba para orar. Dios Hijo hablaba con Dios Padre. ¿Crees que siendo la misma esencia había necesidad de comunicación? Mas Dios muestra que es un ser comunicativo, priorizando la comunión entre las personas de la trinidad. Del mismo modo, Dios se deleita en que vayamos a Él en oración. No para ser visto; no recitando poesía aprendida, sino en humildad, abriendo nuestro corazón a Él. <br /><br />¿Has hablado con Dios así alguna vez? Te animo a poner en práctica estos dos principios y comprobar que tu vida de oración personal abrirá los ojos de tu entendimiento, permitiéndote ver más del carácter de Dios.]]></itunes:summary><itunes:duration>362</itunes:duration><itunes:keywords>comunión,dios,enseñanza,escucha,intimidad,jesús,monte,oraciones,orar,repeticiones,sermón,vanas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/de984eb11f5a930ee3d5118aabb084e0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-019 Más allá del mandamiento</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-019-mas-alla-del-mandamiento--22209213</link><description><![CDATA[En el monte, Jesús tomó la ley que Dios había dado a los judíos y explicó la esencia de la ley, la cual reflejaba el carácter de Dios. Parece que los judíos eran muy buenos en cumplir leyes. De hecho, al ser humano en general parece que nos guste tener la lista de leyes, obligaciones y prohibiciones, porque estas nos ayudan a organizar nuestra conducta. Sin embargo, en el sermón del monte, Jesús tocó ciertas normas en la ley de los judíos para mostrar la esencia de la ley de Dios. Porque a Dios le interesa más el corazón que la conducta. Como ya vimos en el Antiguo Testamento, Dios está más interesado en que lo conozcamos a él que en los sacrificios que podamos ofrecerle. <br /><br />Por esto Jesús comenzó diciendo que la ley se había de cumplir, mas para entrar en el reino de los cielos, uno tenía que ser más justo que los escribas y los fariseos. Esto molestó a los líderes religiosos, que creían que ellos sin duda tenían el cielo ganado porque cumplían y hacían cumplir la ley de Dios. Jesús dio ejemplos de lo que estaba intentando enseñarles, aludiendo a varias leyes: <br /><br />“Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio” (Mateo 5:21). Pero Jesús continuó explicando que el mandamiento no se limita a quitarle la vida a una persona. Cualquiera que insulta a su hermano o calumnia contra él, ya ha roto el mandamiento. Esto iba más allá de lo que la ley exponía, y llegaba a lo que estaba en el corazón, pero que Dios podía ver. <br /><br />Mateo 5:27 “Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio.” Sin embargo, continuó explicando Jesús, el adulterio comienza cuando miras con lujuria, deseando adulterar. En nuestra sociedad donde parece que se utilizan alusiones de carácter sexual casi en cualquier contexto, este principio parece cobrar especial sentido. Jesús enseñaba que la pureza se lleva en el corazón, y de ahí emanan nuestras acciones; las normas pueden moldear nuestra conducta, pero si no vienen de un interior puro, no es pureza. ¿Ves la diferencia? A nosotros nos gusta saber dónde está la línea, para no pasar de ahí y nos sentirnos justos cuando guardamos las normas, mas Dios quiere corazones puros, que no permitan la inmoralidad y guarden la vista y la mente de pensamientos adúlteros. <br /><br />En Mateo 5:31-32, Jesús en la misma ocasión les reprocha la tendencia a enumerar los motivos permitidos en la ley para validar el divorcio, y les recuerda que la ruptura del matrimonio trae tristes consecuencias, por lo que no cualquier motivo es una buena base para el divorcio. Jesús continúa hablando en Mateo 5 sobre la importancia de cumplir los pactos, priorizando la fidelidad sobre los juramentos oficiales.<br /><br />Y es que aunque la ley permitía el concepto equitativo de “ojo por ojo y diente por diente,” la esencia de la ley que Cristo estaba compartiendo defendía el amor por el prójimo, que era capaz de dar sin esperar nada a cambio y perdonar las ofensas, como Cristo nos ha perdonado. <br /><br />Y por esto Jesús les pudo decir en Mateo 5:43-45: “Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;<br />para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.”<br /><br />No es de sorprender que Jesús causara revueltas. Los que seguían la ley de pe a pa, se sintieron insultados porque esto iba más allá del mero cumplimiento. Esa forma de ver la ley iba demasiado lejos para ellos. No parecía justa. Sin embargo, Jesús estaba dejando claro que el perdón de Dios hacia la humanidad tampoco es justo. Nos alegramos cuando recibimos misericordia de Dios, ¿verdad?; entonces, ejercitemos también esa misericordia. <br /><br />Aquellos que buscaban a Dios, podían darse cuenta que seguir el camino del reino de Dios era imposible en fuerzas humanas. Y tenían razón. Para ser hijos de Dios, necesitamos a Dios. Para seguir la enseñanza de Jesús, necesitamos a Jesús. Día a día, paso a paso. <br /><br />Que cada día podamos permanecer en Él, para conocerlo mejor y andar como Él anduvo, viviendo en la esencia del evangelio.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22209213</guid><pubDate>Mon, 02 Feb 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22209213/evangelios_019_ma_s_alla_del_mandamiento.mp3" length="6630422" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>En el monte, Jesús tomó la ley que Dios había dado a los judíos y explicó la esencia de la ley, la cual reflejaba el carácter de Dios. Parece que los judíos eran muy buenos en cumplir leyes. De hecho, al ser humano en general parece que nos guste...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[En el monte, Jesús tomó la ley que Dios había dado a los judíos y explicó la esencia de la ley, la cual reflejaba el carácter de Dios. Parece que los judíos eran muy buenos en cumplir leyes. De hecho, al ser humano en general parece que nos guste tener la lista de leyes, obligaciones y prohibiciones, porque estas nos ayudan a organizar nuestra conducta. Sin embargo, en el sermón del monte, Jesús tocó ciertas normas en la ley de los judíos para mostrar la esencia de la ley de Dios. Porque a Dios le interesa más el corazón que la conducta. Como ya vimos en el Antiguo Testamento, Dios está más interesado en que lo conozcamos a él que en los sacrificios que podamos ofrecerle. <br /><br />Por esto Jesús comenzó diciendo que la ley se había de cumplir, mas para entrar en el reino de los cielos, uno tenía que ser más justo que los escribas y los fariseos. Esto molestó a los líderes religiosos, que creían que ellos sin duda tenían el cielo ganado porque cumplían y hacían cumplir la ley de Dios. Jesús dio ejemplos de lo que estaba intentando enseñarles, aludiendo a varias leyes: <br /><br />“Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio” (Mateo 5:21). Pero Jesús continuó explicando que el mandamiento no se limita a quitarle la vida a una persona. Cualquiera que insulta a su hermano o calumnia contra él, ya ha roto el mandamiento. Esto iba más allá de lo que la ley exponía, y llegaba a lo que estaba en el corazón, pero que Dios podía ver. <br /><br />Mateo 5:27 “Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio.” Sin embargo, continuó explicando Jesús, el adulterio comienza cuando miras con lujuria, deseando adulterar. En nuestra sociedad donde parece que se utilizan alusiones de carácter sexual casi en cualquier contexto, este principio parece cobrar especial sentido. Jesús enseñaba que la pureza se lleva en el corazón, y de ahí emanan nuestras acciones; las normas pueden moldear nuestra conducta, pero si no vienen de un interior puro, no es pureza. ¿Ves la diferencia? A nosotros nos gusta saber dónde está la línea, para no pasar de ahí y nos sentirnos justos cuando guardamos las normas, mas Dios quiere corazones puros, que no permitan la inmoralidad y guarden la vista y la mente de pensamientos adúlteros. <br /><br />En Mateo 5:31-32, Jesús en la misma ocasión les reprocha la tendencia a enumerar los motivos permitidos en la ley para validar el divorcio, y les recuerda que la ruptura del matrimonio trae tristes consecuencias, por lo que no cualquier motivo es una buena base para el divorcio. Jesús continúa hablando en Mateo 5 sobre la importancia de cumplir los pactos, priorizando la fidelidad sobre los juramentos oficiales.<br /><br />Y es que aunque la ley permitía el concepto equitativo de “ojo por ojo y diente por diente,” la esencia de la ley que Cristo estaba compartiendo defendía el amor por el prójimo, que era capaz de dar sin esperar nada a cambio y perdonar las ofensas, como Cristo nos ha perdonado. <br /><br />Y por esto Jesús les pudo decir en Mateo 5:43-45: “Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;<br />para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.”<br /><br />No es de sorprender que Jesús causara revueltas. Los que seguían la ley de pe a pa, se sintieron insultados porque esto iba más allá del mero cumplimiento. Esa forma de ver la ley iba demasiado lejos para ellos. No parecía justa. Sin embargo, Jesús estaba dejando claro que el perdón de Dios hacia la humanidad tampoco es justo. Nos alegramos cuando recibimos misericordia de Dios, ¿verdad?; entonces, ejercitemos también esa misericordia. <br /><br />Aquellos que buscaban a Dios, podían darse cuenta que seguir el camino del reino de...]]></itunes:summary><itunes:duration>385</itunes:duration><itunes:keywords>actitud,comportamiento,corazón,jesús,ley,leyes,mandamientos,monte,normas,reglas,sermón</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/aa3751c11482d73561ae0dba7b235f99.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-018 Sal y Luz</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-018-sal-y-luz--22170137</link><description><![CDATA[En el sermón del monte, Jesús compara a sus seguidores con la sal y la luz. Dice en Mateo 5: 13<br /><br />“Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres. <br /><br />Y en Mateo 5:14-16 dice: <br /><br />“Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.<br />Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.<br />Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” Mateo 5:14-16<br /><br />¿Qué quería decir Jesús con eso de que somos sal y luz? <br /><br />En primer lugar, pensemos un poco en la utilidad de la sal. Es cierto que se usa para curar carnes y pescados, para así conservarlos. Muchos han hablado de este uso de la sal. Sin embargo, Jesús no hace mención de las propiedades conservantes de la sal. Más bien habla de la propiedad de aportar sabor. <br /><br />La sal, en pequeñas cantidades, hace que todo sepa mejor. Si preparamos un plato con todos los ingredientes adecuados pero no le echamos sal, se verá igual, incluso olerá igual, pero cuando lo probemos, notaremos de inmediato que está insípido. La sal no debe ser el primer sabor que notamos al probar un plato. Cuando así es, diríamos que nos hemos pasado de sal. Sin embargo, la sal tiene la habilidad de realzar los sabores de los ingredientes principales de una comida. <br /><br />Así podemos comparar nuestra función aquí en la tierra con la de la sal. Nuestro andar diario en la tierra debería realzar a Cristo. Cristo es el ingrediente principal, si lo podemos decir así, y nosotros debemos asegurarnos que Cristo es ensalzado y todos lo puedan disfrutar. <br /><br />“Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.”<br /><br />La sal en los tiempos de Jesús no era muy pura. Cuando la sal, mezclada con otras sustancias acababa desvaneciéndose, ya no servía para cocinar. Jesús advierte con este texto sobre la importancia de mantenernos eficaces a la hora de sazonar el evangelio de la fe. Que ningún sabor extraño arruine el mensaje del evangelio. <br /><br />Jesús también comparó a sus seguidores con la luz. Curiosamente, vemos en Juan 6 que Él mismo es la luz del mundo. Podrçiamos decir que nosotros somos reflejos de Su luz. Cuando en plena noche la luna ilumina en la oscuridad, entendemos que la luna en sí no es la fuente real de luz, sino que está reflejando la luz del sol en el espacio. <br /><br /><br />Mateo 5 proclama: “Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” (Mateo 5:14-16)<br /><br />Cuando uno lleva una luz en medio de la oscuridad, no guarda la luz bajo una manta. Al contrario, cuando llevas un candelero o una antorcha, la llevas bien en alto, para que todos puedan ver la realidad alrededor. La meta en realidad no es ver la luz en sí. La meta es que se vea aquello que la luz está alumbrando. El Señor dice que nuestra luz delante de todos debe alumbrar de tal forma que todo el mundo a nuestro alrededor pueda glorificar a Dios. <br /><br />Al contemplar esta enseñanza, me pregunto a mí misma: ¿Realzo el sabor del evangelio, haciéndolo apetecible a los que me rodean? ¿Alumbro de modo que a través de mi vida otros proclamen el nombre de Cristo dándole a Él honor? <br /><br />Efesios 5:8 “Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz.”<br /><br />Cumplamos el propósito que Dios nos ha dado en esta tierra, sazonando y alumbrando con nuestra vida el evangelio de Cristo.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22170137</guid><pubDate>Fri, 30 Jan 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22170137/evangelios_018_sal_y_luz.mp3" length="6178582" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>En el sermón del monte, Jesús compara a sus seguidores con la sal y la luz. Dice en Mateo 5: 13

“Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[En el sermón del monte, Jesús compara a sus seguidores con la sal y la luz. Dice en Mateo 5: 13<br /><br />“Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres. <br /><br />Y en Mateo 5:14-16 dice: <br /><br />“Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.<br />Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.<br />Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” Mateo 5:14-16<br /><br />¿Qué quería decir Jesús con eso de que somos sal y luz? <br /><br />En primer lugar, pensemos un poco en la utilidad de la sal. Es cierto que se usa para curar carnes y pescados, para así conservarlos. Muchos han hablado de este uso de la sal. Sin embargo, Jesús no hace mención de las propiedades conservantes de la sal. Más bien habla de la propiedad de aportar sabor. <br /><br />La sal, en pequeñas cantidades, hace que todo sepa mejor. Si preparamos un plato con todos los ingredientes adecuados pero no le echamos sal, se verá igual, incluso olerá igual, pero cuando lo probemos, notaremos de inmediato que está insípido. La sal no debe ser el primer sabor que notamos al probar un plato. Cuando así es, diríamos que nos hemos pasado de sal. Sin embargo, la sal tiene la habilidad de realzar los sabores de los ingredientes principales de una comida. <br /><br />Así podemos comparar nuestra función aquí en la tierra con la de la sal. Nuestro andar diario en la tierra debería realzar a Cristo. Cristo es el ingrediente principal, si lo podemos decir así, y nosotros debemos asegurarnos que Cristo es ensalzado y todos lo puedan disfrutar. <br /><br />“Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.”<br /><br />La sal en los tiempos de Jesús no era muy pura. Cuando la sal, mezclada con otras sustancias acababa desvaneciéndose, ya no servía para cocinar. Jesús advierte con este texto sobre la importancia de mantenernos eficaces a la hora de sazonar el evangelio de la fe. Que ningún sabor extraño arruine el mensaje del evangelio. <br /><br />Jesús también comparó a sus seguidores con la luz. Curiosamente, vemos en Juan 6 que Él mismo es la luz del mundo. Podrçiamos decir que nosotros somos reflejos de Su luz. Cuando en plena noche la luna ilumina en la oscuridad, entendemos que la luna en sí no es la fuente real de luz, sino que está reflejando la luz del sol en el espacio. <br /><br /><br />Mateo 5 proclama: “Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” (Mateo 5:14-16)<br /><br />Cuando uno lleva una luz en medio de la oscuridad, no guarda la luz bajo una manta. Al contrario, cuando llevas un candelero o una antorcha, la llevas bien en alto, para que todos puedan ver la realidad alrededor. La meta en realidad no es ver la luz en sí. La meta es que se vea aquello que la luz está alumbrando. El Señor dice que nuestra luz delante de todos debe alumbrar de tal forma que todo el mundo a nuestro alrededor pueda glorificar a Dios. <br /><br />Al contemplar esta enseñanza, me pregunto a mí misma: ¿Realzo el sabor del evangelio, haciéndolo apetecible a los que me rodean? ¿Alumbro de modo que a través de mi vida otros proclamen el nombre de Cristo dándole a Él honor? <br /><br />Efesios 5:8 “Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz.”<br /><br />Cumplamos el propósito que Dios nos ha...]]></itunes:summary><itunes:duration>357</itunes:duration><itunes:keywords>conservar,cristo,dios,evangelio,gloria,jesús,luna,luz,preservar,realzar,reflejo,sal,sazonar,sol</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/d251082b9bc5dac82808bff599716bbf.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-017 Las bienaventuranzas</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-017-las-bienaventuranzas--22135222</link><description><![CDATA[Las enseñanzas de Jesús en el sermón del monte<br /><br />Las bienaventuranzas<br /><br />En Mateo 5 al 7 y en Lucas 6 encontramos la enseñanza que Jesús compartió en el monte, frente al mar. Allí venían muchos a escuchar, y Jesús expuso enseñanza que hasta el día de hoy nos llama la atención y nos impacta. <br /><br />En las bienaventuranzas, encontramos una serie de paradojas que llaman nuestra atención por su aparente contradicción. <br /><br />El Señor dice: Bienaventurados los pobres en espíritu, los que lloran, los mansos, los que tienen hambre y sed de justicia, los misericordiosos, los de limpio corazón, los pacificadores, los que padecen persecución. <br /><br />Si la palabra “bienaventurados” significa felices y afortunados, ¿cómo podríamos considerar felices a aquellos que padecen? <br />La clave para entender las bienaventuranzas de Jesús está en que a cada una de las afirmaciones anteriores, le sigue una promesa del Señor: <br />“Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.<br />Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.<br />Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.<br />Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.<br />Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.<br />Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.<br />Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.”<br /><br />Podemos decir que bienaventurado (o dichoso) es el que confía en Dios, porque no importa la situación en la que se encuentre (pobreza, tristeza, o injusticia), este podrá encontrar la paz y el descanso en el que controla todo para nuestro bien; en aquel que nos ha dado la promesa de la vida eterna en Su presencia. <br /><br />Mateo 5:11-12 dice: “Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.” Jesús les estaba diciendo a aquellos que sufrirían por defender la fe que cuando sufrieran injustamente, se “gozaran y se alegraran”, no porque la persecución fuera agradable; eso sería incorrecto. Dice el Señor: “Gozaos y alegraos porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.” <br /><br />Cuando sufrimos por hacer aquello que Dios quiere, podemos mantener el gozo y la paz, porque no estamos solos en la lucha; la vida de aquellos profetas de Dios en el antiguo testamento, y de los que aparecen en la lista de héroes de la fe en Hebreos 11 nos confirma que el sufrimiento por Cristo en esta tierra no puede compararse con el gozo de la gloria venidera. <br /><br />La esencia de las bienaventuranzas es que a diferencia de los principios por el que este mundo es gobernado, en el reino de Dios, tenemos las promesas seguras del Señor. En nuestra sociedad, felices y bienaventurados parecen ser los que están por encima de otros, los que no les falta nada, los que siempre están de fiesta, los que no se dejan dominar, los que evaden la justicia, los que no tienen escrúpulos, los que no les importa el bien de otros, sino que luchan por el suyo propio. Aquellos que son pobres, mansos, misericordiosos y de limpio corazón son vistos como débiles o falsos. Sin embargo, Dios enseña otro camino, y Jesús nos lo demostró. El que era Dueño de todo, dio voluntariamente su vida por todos. El que era Señor del Universo, sirvió a los que se le acercaron. Y nos enseñó así que dichoso es aquel que confía en Dios a pesar de las circunstancias, porque nuestra recompensa está asegurada en Cristo.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22135222</guid><pubDate>Thu, 29 Jan 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22135222/evangelios_017_las_bienaventuranzas.mp3" length="6225897" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Las enseñanzas de Jesús en el sermón del monte

Las bienaventuranzas

En Mateo 5 al 7 y en Lucas 6 encontramos la enseñanza que Jesús compartió en el monte, frente al mar. Allí venían muchos a escuchar, y Jesús expuso enseñanza que hasta el día de hoy...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Las enseñanzas de Jesús en el sermón del monte<br /><br />Las bienaventuranzas<br /><br />En Mateo 5 al 7 y en Lucas 6 encontramos la enseñanza que Jesús compartió en el monte, frente al mar. Allí venían muchos a escuchar, y Jesús expuso enseñanza que hasta el día de hoy nos llama la atención y nos impacta. <br /><br />En las bienaventuranzas, encontramos una serie de paradojas que llaman nuestra atención por su aparente contradicción. <br /><br />El Señor dice: Bienaventurados los pobres en espíritu, los que lloran, los mansos, los que tienen hambre y sed de justicia, los misericordiosos, los de limpio corazón, los pacificadores, los que padecen persecución. <br /><br />Si la palabra “bienaventurados” significa felices y afortunados, ¿cómo podríamos considerar felices a aquellos que padecen? <br />La clave para entender las bienaventuranzas de Jesús está en que a cada una de las afirmaciones anteriores, le sigue una promesa del Señor: <br />“Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.<br />Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.<br />Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.<br />Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.<br />Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.<br />Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.<br />Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.”<br /><br />Podemos decir que bienaventurado (o dichoso) es el que confía en Dios, porque no importa la situación en la que se encuentre (pobreza, tristeza, o injusticia), este podrá encontrar la paz y el descanso en el que controla todo para nuestro bien; en aquel que nos ha dado la promesa de la vida eterna en Su presencia. <br /><br />Mateo 5:11-12 dice: “Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.” Jesús les estaba diciendo a aquellos que sufrirían por defender la fe que cuando sufrieran injustamente, se “gozaran y se alegraran”, no porque la persecución fuera agradable; eso sería incorrecto. Dice el Señor: “Gozaos y alegraos porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.” <br /><br />Cuando sufrimos por hacer aquello que Dios quiere, podemos mantener el gozo y la paz, porque no estamos solos en la lucha; la vida de aquellos profetas de Dios en el antiguo testamento, y de los que aparecen en la lista de héroes de la fe en Hebreos 11 nos confirma que el sufrimiento por Cristo en esta tierra no puede compararse con el gozo de la gloria venidera. <br /><br />La esencia de las bienaventuranzas es que a diferencia de los principios por el que este mundo es gobernado, en el reino de Dios, tenemos las promesas seguras del Señor. En nuestra sociedad, felices y bienaventurados parecen ser los que están por encima de otros, los que no les falta nada, los que siempre están de fiesta, los que no se dejan dominar, los que evaden la justicia, los que no tienen escrúpulos, los que no les importa el bien de otros, sino que luchan por el suyo propio. Aquellos que son pobres, mansos, misericordiosos y de limpio corazón son vistos como débiles o falsos. Sin embargo, Dios enseña otro camino, y Jesús nos lo demostró. El que era Dueño de todo, dio voluntariamente su vida por todos. El que era Señor del Universo, sirvió a los que se le acercaron. 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Ya tenemos la evidencia de la identidad del Mesías, y ahora recae en nosotros la responsabilidad de creer o no en Cristo el Salvador. <br /><br /><br />Los milagros de Jesús en el nuevo testamento se pueden dividir en cuatro apartados; los que muestran el poder de Jesús sobre la naturaleza, los que muestran el poder de Jesús sobre la enfermedad, aquellos que muestran su poder sobre las fuerzas espirituales, y los que muestran su poder sobre la muerte. <br /><br />El los evangelios vemos que Jesús mostró su deidad al controlar fenómenos naturales. Como Creador y sustentador del universo, no hay nada que le pase desapercibido. Alguno pensará, si Dios puede controlar la naturaleza, ¿por qué ocurren los desastres naturales? Lo cierto es que la Biblia nos dice que Dios creó el mundo perfecto, mas el hombre eligió un mundo al margen de Dios. A partir de la caída en Edén, nos dice la Biblia que hasta la tierra gime, esperando la redención. En este texto de Romanos 8:22-23 vemos que los desastres naturales son otra consecuencia de las decisiones del ser humano, y que toda la creación espera, como nosotros, el día de la redención. <br /><br />Jesús también mostró su poder sobre la enfermedad. Lo mostró sanando a muchos enfermos, jóvenes y mayores, hombres y mujeres, ricos y pobres. A través de sus sanaciones, Jesús mostró su deidad. <br /><br />Hay personas por ahí que quieren hacer creer que ellos pueden hacer milagros. Esto no viene de parte de Dios, y Mateo 24:24 nos lo advierte. Dios es el Sanador, mas no ha dejado ningún indicio de que haya dado el don de sanación para ejercer en nuestros días. Damos gracias a Dios que ha permitido que la medicina se desarrolle y hayamos aprendido a frenar procesos degenerativos y evitar la muerte temprana en muchas ocasiones. Pero la época de las señales milagrosas acabó con la época de los apóstoles de Jesús. <br /><br />Esto no quiere decir que Dios no haga milagros hoy en día. Realmente no somos conscientes de la obra que Dios ejerce día a día para que podamos vivir. No querríamos saber cómo sería vivir en esta tierra sin el continuo cuidado del Señor. <br /><br />Cuando Jesús sanaba el cuerpo, solía recordar que más milagroso que quitar enfermedades era su capacidad única de quitar el pecado del ser humano. El perdón de pecado sobrepasaba cualquier sanación.<br /><br />En tercer lugar, Jesús mostró que Él era poderoso para vencer y subyugar las fuerzas espirituales. Mostró a través de diferentes milagros que él tenía poder para echar fuera demonios, liberando a diferentes personas de ataduras satánicas. La Biblia nos enseña que en un futuro, Cristo destruirá el mal para siempre, pero en su tiempo aquí en la Tierra dio muestras de que de verdad tenía poder sobre el maligno. <br /><br />Por último, Jesús mostró su poder sobre la muerte. Esto lo hizo a través de la resurrección del hijo de la viuda, y de la hija de Jairo, y la resurrección de su amigo Lázaro. Y por supuesto, dejó claro que el seol no prevalecería sobre él al resucitar él mismo de la muerte. Una vez más, aunque Dios tiene poder sobre la muerte, no quiere decir que cuando alguien muere, Dios nos ha fallado o abandonado. El que es poderoso para dar vida y para quitarla es el ser justo y amoroso por excelencia. En este mundo caído, no llegamos a entender el propósito de la enfermedad y la muerte, pero a pesar de nuestra falta de entendimiento, podemos descansar en la verdad de que si le hemos confesado nuestros pecados y hemos confiado en Cristo como Salvador, la muerte no nos puede separar del amor de Dios (Romanos 8:38-39). <br /><br />Gracias a Dios por mostrarnos su poder a través de los milagros registrados en los evangelios. Y gracias por la confianza que podemos tener de que, aunque tendremos que pasar por desastres, enfermedad, luchas espirituales e incluso la muerte, podemos descansar en el cuidado que Dios tiene de nosotros, sabiendo que nada ni nadie nos puede separar de su gran amor.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/21994963</guid><pubDate>Wed, 28 Jan 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/21994963/evangelios_016_los_milagros_de_jesu_s.mp3" length="6463625" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Hemos visto que la Palabra de Dios que nosotros hemos recibido nos declara la identidad de Cristo, haciendo innecesaria ninguna otra señal. 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Alguno pensará, si Dios puede controlar la naturaleza, ¿por qué ocurren los desastres naturales? Lo cierto es que la Biblia nos dice que Dios creó el mundo perfecto, mas el hombre eligió un mundo al margen de Dios. A partir de la caída en Edén, nos dice la Biblia que hasta la tierra gime, esperando la redención. En este texto de Romanos 8:22-23 vemos que los desastres naturales son otra consecuencia de las decisiones del ser humano, y que toda la creación espera, como nosotros, el día de la redención. <br /><br />Jesús también mostró su poder sobre la enfermedad. Lo mostró sanando a muchos enfermos, jóvenes y mayores, hombres y mujeres, ricos y pobres. A través de sus sanaciones, Jesús mostró su deidad. <br /><br />Hay personas por ahí que quieren hacer creer que ellos pueden hacer milagros. Esto no viene de parte de Dios, y Mateo 24:24 nos lo advierte. Dios es el Sanador, mas no ha dejado ningún indicio de que haya dado el don de sanación para ejercer en nuestros días. Damos gracias a Dios que ha permitido que la medicina se desarrolle y hayamos aprendido a frenar procesos degenerativos y evitar la muerte temprana en muchas ocasiones. Pero la época de las señales milagrosas acabó con la época de los apóstoles de Jesús. <br /><br />Esto no quiere decir que Dios no haga milagros hoy en día. Realmente no somos conscientes de la obra que Dios ejerce día a día para que podamos vivir. No querríamos saber cómo sería vivir en esta tierra sin el continuo cuidado del Señor. <br /><br />Cuando Jesús sanaba el cuerpo, solía recordar que más milagroso que quitar enfermedades era su capacidad única de quitar el pecado del ser humano. El perdón de pecado sobrepasaba cualquier sanación.<br /><br />En tercer lugar, Jesús mostró que Él era poderoso para vencer y subyugar las fuerzas espirituales. Mostró a través de diferentes milagros que él tenía poder para echar fuera demonios, liberando a diferentes personas de ataduras satánicas. La Biblia nos enseña que en un futuro, Cristo destruirá el mal para siempre, pero en su tiempo aquí en la Tierra dio muestras de que de verdad tenía poder sobre el maligno. <br /><br />Por último, Jesús mostró su poder sobre la muerte. Esto lo hizo a través de la resurrección del hijo de la viuda, y de la hija de Jairo, y la resurrección de su amigo Lázaro. Y por supuesto, dejó claro que el seol no prevalecería sobre él al resucitar él mismo de la muerte. Una vez más, aunque Dios tiene poder sobre la muerte, no quiere decir que cuando alguien muere, Dios nos ha fallado o abandonado. El que es poderoso para dar vida y para quitarla es el ser justo y amoroso por excelencia. En este mundo caído, no llegamos a entender el propósito de la enfermedad y la muerte, pero a pesar de nuestra falta de entendimiento, podemos descansar en la verdad de que si le hemos confesado nuestros pecados y hemos confiado en Cristo como Salvador, la muerte no nos puede separar del amor de Dios (Romanos 8:38-39). <br /><br />Gracias a Dios por mostrarnos su poder a través de los milagros registrados en los evangelios. 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Este suele incluir fechas y gobernadores del momento, haciendo más fácil de conectar con los datos históricos extrabíblicos. En el capítulo 3 de dicho evangelio leemos que César era el emperador romano, Pilato el gobernador de Judea y Herodes era tetrarca de la región de Galilea. Nos narra Lucas que eran sumos sacerdotes Anás y Caifás cuando Juan el Bautista predicaba en la región del Jordán en Galilea, enfatizando la importancia del arrepentimiento para el perdón de pecados. <br />Juan el evangelista, en el capítulo 4 nos cuenta que los discípulos de Juan en Bautista, al ver que Jesús había iniciado su ministerio y que la gente venía a él, habían ido a Juan Bautista, diciendo: “Rabí, mira que el que estaba contigo al otro lado del Jordán, de quien tú diste testimonio, bautiza, y todos vienen a él.” (4:26)<br /><br />En los siguientes versículos, Juan les había contestado claramente: “Vosotros mismos me sois testigos de que dije: Yo no soy el Cristo, sino que soy enviado delante de él.<br />El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está a su lado y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo está cumplido. Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe” (Juan 4:28-30).<br />Este precioso testimonio de Juan el Bautista dejaba claro que entendía que Jesús era el Cristo, y que él se regocijaba de ver que aquel al que Dios enviaba crecía. El propósito de Juan era que Cristo fuera ensalzado y él estaba dispuesto a menguar y salir del foco público. <br /><br />Sus discípulos debieron entender también que Jesús era sin duda el enviado, ya que vemos que algunos de estos, Andrés y Simón Pedro mencionados específicamente, eran discípulos de Juan que comenzaron a seguir a Jesús. <br /><br />Juan daba el mensaje del arrepentimiento dondequiera que fuera y a quienquiera que estuviera delante de él. A los publicanos que venían a él y se bautizaban, les mandaba que no exigieran más de lo que estaba estipulado en la ley, ya que estos tenían costumbre de recaudar extra para ellos mismos. A los soldados que se arrepentían y se convertían, les decía que no extorsionaran ni calumniaran, sino que se contentaran con su salario. Y así enseñaba a aquellos que venían a él a que después del arrepentimiento vivieran una vida diferente a la que habían vivido hasta entonces. El arrepentimiento debía llevar fruto de justicia. <br /><br />Nos narra Lucas que Juan había reprendido a Herodes el tetrarca “a causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano, y de todas las maldades que Herodes había hecho” (3:19). Herodes había tomado a su cuñada, mujer de su hermano Felipe, tetrarca de otra provincia, y vivía con ella. Juan le había advertido que lo que hacía iba en contra de la moralidad de Dios, y que debía arrepentirse y hacer lo correcto. Herodes, molesto con la reprensión pública de Juan, tomó a este y lo puso en la cárcel. Según narra también Mateo 4, todo esto ocurrió justo durante el comienzo del ministerio de Jesús, probablemente mientras este estaba en la región de Judea como hemos leído ya. Marcos 1:14-15 nos dice: “Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.” <br /><br />Juan no dejó de hablar la verdad y seguir el ministerio de Jesús. Leemos que sus discípulos fueron a Jesús preguntando si este era ciertamente el que esperaban, lo cual Jesús confirmó (Mateo 11, Lucas 7). <br /><br />Cristo, como vemos en Juan 5, tuvo que defender ante los fariseos que su autoridad venía directamente del Padre. Y lo apoyaría con las señales milagrosas que hacía. Mas su mensaje era claro y sencillo. <br /><br />Juan 4:36 nos deja testimonio de lo que Juan el Bautista también entendía: “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.” <br /><br />La vida eterna estaba en Cristo, el Hijo enviado. Aquel que arrepentido creyera en Cristo, obtendría la vida eterna. El que rehusara el testimonio del Cristo experimentaría la ira de Dios. <br /><br />Herodes entendió bien este mensaje, y ofendido por la reprimenda, puso a Juan en la cárcel. Este mensaje es aún vigente, hasta el día de hoy. El que responde como Herodes no puede experimentar perdón, pues insiste en continuar su vida sin Dios. El que humildemente se arrepiente y sigue a Cristo, recibirá perdón de pecados y la vida eterna. Gracias a Dios por un mensaje claro y eficaz.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/21993452</guid><pubDate>Tue, 27 Jan 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/21993452/evangelios_015_juan_el_bautista_es_apresado.mp3" length="7105596" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El evangelista que más datos de contexto histórico aporta a los acontecimientos bíblicos es Lucas. Este suele incluir fechas y gobernadores del momento, haciendo más fácil de conectar con los datos históricos extrabíblicos. En el capítulo 3 de dicho...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El evangelista que más datos de contexto histórico aporta a los acontecimientos bíblicos es Lucas. Este suele incluir fechas y gobernadores del momento, haciendo más fácil de conectar con los datos históricos extrabíblicos. En el capítulo 3 de dicho evangelio leemos que César era el emperador romano, Pilato el gobernador de Judea y Herodes era tetrarca de la región de Galilea. Nos narra Lucas que eran sumos sacerdotes Anás y Caifás cuando Juan el Bautista predicaba en la región del Jordán en Galilea, enfatizando la importancia del arrepentimiento para el perdón de pecados. <br />Juan el evangelista, en el capítulo 4 nos cuenta que los discípulos de Juan en Bautista, al ver que Jesús había iniciado su ministerio y que la gente venía a él, habían ido a Juan Bautista, diciendo: “Rabí, mira que el que estaba contigo al otro lado del Jordán, de quien tú diste testimonio, bautiza, y todos vienen a él.” (4:26)<br /><br />En los siguientes versículos, Juan les había contestado claramente: “Vosotros mismos me sois testigos de que dije: Yo no soy el Cristo, sino que soy enviado delante de él.<br />El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está a su lado y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo está cumplido. Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe” (Juan 4:28-30).<br />Este precioso testimonio de Juan el Bautista dejaba claro que entendía que Jesús era el Cristo, y que él se regocijaba de ver que aquel al que Dios enviaba crecía. El propósito de Juan era que Cristo fuera ensalzado y él estaba dispuesto a menguar y salir del foco público. <br /><br />Sus discípulos debieron entender también que Jesús era sin duda el enviado, ya que vemos que algunos de estos, Andrés y Simón Pedro mencionados específicamente, eran discípulos de Juan que comenzaron a seguir a Jesús. <br /><br />Juan daba el mensaje del arrepentimiento dondequiera que fuera y a quienquiera que estuviera delante de él. A los publicanos que venían a él y se bautizaban, les mandaba que no exigieran más de lo que estaba estipulado en la ley, ya que estos tenían costumbre de recaudar extra para ellos mismos. A los soldados que se arrepentían y se convertían, les decía que no extorsionaran ni calumniaran, sino que se contentaran con su salario. Y así enseñaba a aquellos que venían a él a que después del arrepentimiento vivieran una vida diferente a la que habían vivido hasta entonces. El arrepentimiento debía llevar fruto de justicia. <br /><br />Nos narra Lucas que Juan había reprendido a Herodes el tetrarca “a causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano, y de todas las maldades que Herodes había hecho” (3:19). Herodes había tomado a su cuñada, mujer de su hermano Felipe, tetrarca de otra provincia, y vivía con ella. Juan le había advertido que lo que hacía iba en contra de la moralidad de Dios, y que debía arrepentirse y hacer lo correcto. Herodes, molesto con la reprensión pública de Juan, tomó a este y lo puso en la cárcel. Según narra también Mateo 4, todo esto ocurrió justo durante el comienzo del ministerio de Jesús, probablemente mientras este estaba en la región de Judea como hemos leído ya. Marcos 1:14-15 nos dice: “Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.” <br /><br />Juan no dejó de hablar la verdad y seguir el ministerio de Jesús. Leemos que sus discípulos fueron a Jesús preguntando si este era ciertamente el que esperaban, lo cual Jesús confirmó (Mateo 11, Lucas 7). <br /><br />Cristo, como vemos en Juan 5, tuvo que defender ante los fariseos que su autoridad venía directamente del Padre. Y lo apoyaría con las señales milagrosas que hacía. Mas su mensaje era claro y sencillo. <br /><br />Juan 4:36 nos deja testimonio de lo que Juan el Bautista también entendía: “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en...]]></itunes:summary><itunes:duration>415</itunes:duration><itunes:keywords>cárcel,discípulos,evangelios,herodes,jesús,judea,pecado,prisión,rey,tetrarca</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/4fb158e5d04b176dff6540cf5bc169dc.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-014 Jesús habla con la samaritana</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-014-jesus-habla-con-la-samaritana--21963283</link><description><![CDATA[Al finalizar la celebración de la pascua y habiendo acabado lo que había venido a hacer, Jesús inició su viaje de regreso a Galilea. El camino más sencillo para llegar a Galilea requería que pasaran por Samaria, zona que los judíos evitaban debido al desprecio que mostraban a los samaritanos. Recordemos que siglos antes, la zona había sido poblada por extranjeros, y aunque estos habían adquirido costumbres y enseñanza israelita, no eran bien vistos por los judíos. Muchos incluso daban un rodeo y viajaban más horas con tal de no pasar por Samaria. Pero no Jesús y sus discípulos. A ellos les fue necesario pasar por Samaria, nos dice el texto. ¿Por qué sería esto?<br /><br />Nos narra Juan 4:5-7 que “Vino, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, junto a la heredad que Jacob dio a su hijo José. Y estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó así junto al pozo. Era como la hora sexta. Vino una mujer de Samaria a sacar agua;”<br /><br />Mientras los discípulos iban a la ciudad a comprar comida, Jesús fue al pozo donde solían venir los vecinos a sacar agua. Era mediodía y no había nadie sacando agua. Pero mientras Jesús descansaba, nos dice Juan que vino una mujer samaritana a sacar agua. Y Jesús inició una conversación con ella pidiéndole que compartiera un poco de su agua. La mujer respondió sorprendida: ”¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí.” (4:9)<br />Sabía que él era judío, y no esperaba que le dirigiera la palabra a ella. Mas Jesús no compartía los prejuicios de sus paisanos. Él no había pasado por ahí para saciar su sed. Más bien, el que conoce los corazones necesitaba pasar por Samaria para poder hablar con esta mujer. <br /><br />“Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva.” “La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva?” (4:10-11)<br /><br />La pobre, al igual que Nicodemo cuando Jesús le habló, entendió literalmente las palabras de este. No es de culpar. Los propios discípulos, más tarde en la historia, confundirían sus palabras al decirles que tenía una comida que ellos no sabían. Si ellos habían ido a comprar la comida, ¿qué podría haber comido Jesús? ¿Es que alguien le había traído de comer? Él les tuvo que explicar: “Mi comida es que haga la voluntad de mi Padre”. Claro, Jesús no hablaba de agua y comida física. Él le estaba ofreciendo a la samaritana algo que solo Dios podía dar. <br /><br />“Le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. (4:13-14)<br /><br />Como le había ofrecido a Nicodemo en Jerusalén, Jesús estaba ofreciéndole algo que cambiaría su vida de un estado temporal y fútil a uno eterno. El agua que Jesús ofrecía podía saciar eternamente. <br /><br />La señora samaritana continuaba sin entender lo que Cristo ofrecía, por lo que le dijo: “Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla.”<br />Ella buscaba un cambio de rutina. Esperaba que lo que este judío tenía para ofrecerle hiciera su vida más fácil. Pero este no era el propósito de Jesús. <br /><br />Viendo que la samaritana no entendía, Jesús giró la conversación para llamar su atención. “Ve y llama a tu marido” le dijo. Y ella, con toda sinceridad le dijo que no tenía marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido; porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad (4:17-18). ¡Este hombre parecía saber lo más íntimo de ella! ¿Sería un profeta? La samaritana aprovechó para preguntarle cuál era el lugar idóneo de adoración, ya que samaritanos y judíos discrepaban en este asunto; a lo que Jesús contestó: “Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.” Jesús no entró en temas conflictivos sobre tradiciones y ritos, sino que la dirigió a la esencia: Adora a Dios en espíritu y en verdad. <br />“Le dijo la mujer: Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas. Jesús le dijo: Yo soy, el que habla contigo. (4:24-26). Al oír esto, la señora dejó su cántaro donde estaba y salió al pueblo a contarle a todos sobre Jesús, y leemos que a través del testimonio de ella los del pueblo vinieron a Jesús, y le rogaron que pasara un par de días con ellos, y muchos de ellos creyeron en Cristo. <br /><br />Jesús necesitaba pasar por Samaria, porque había almas ahí dispuestas a creer en Él. <br /><br />¿Piensas quizás que tú no sabes lo suficiente como para compartir con otros de Jesús? La samaritana no sabía mucho, pero cuando conoció al Mesías, fue a compartirlo con otros ¿Has tenido un encuentro con Cristo?. Simplemente comparte lo que el Señor ha hecho en tu vida. Tu historia personal puede ayudar a otros a encontrar la paz que solo Cristo puede dar.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/21963283</guid><pubDate>Mon, 26 Jan 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/21963283/evangelios_014_jesu_s_habla_con_la_samaritana.mp3" length="7961698" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Al finalizar la celebración de la pascua y habiendo acabado lo que había venido a hacer, Jesús inició su viaje de regreso a Galilea. El camino más sencillo para llegar a Galilea requería que pasaran por Samaria, zona que los judíos evitaban debido al...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Al finalizar la celebración de la pascua y habiendo acabado lo que había venido a hacer, Jesús inició su viaje de regreso a Galilea. El camino más sencillo para llegar a Galilea requería que pasaran por Samaria, zona que los judíos evitaban debido al desprecio que mostraban a los samaritanos. Recordemos que siglos antes, la zona había sido poblada por extranjeros, y aunque estos habían adquirido costumbres y enseñanza israelita, no eran bien vistos por los judíos. Muchos incluso daban un rodeo y viajaban más horas con tal de no pasar por Samaria. Pero no Jesús y sus discípulos. A ellos les fue necesario pasar por Samaria, nos dice el texto. ¿Por qué sería esto?<br /><br />Nos narra Juan 4:5-7 que “Vino, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, junto a la heredad que Jacob dio a su hijo José. Y estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó así junto al pozo. Era como la hora sexta. Vino una mujer de Samaria a sacar agua;”<br /><br />Mientras los discípulos iban a la ciudad a comprar comida, Jesús fue al pozo donde solían venir los vecinos a sacar agua. Era mediodía y no había nadie sacando agua. Pero mientras Jesús descansaba, nos dice Juan que vino una mujer samaritana a sacar agua. Y Jesús inició una conversación con ella pidiéndole que compartiera un poco de su agua. La mujer respondió sorprendida: ”¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí.” (4:9)<br />Sabía que él era judío, y no esperaba que le dirigiera la palabra a ella. Mas Jesús no compartía los prejuicios de sus paisanos. Él no había pasado por ahí para saciar su sed. Más bien, el que conoce los corazones necesitaba pasar por Samaria para poder hablar con esta mujer. <br /><br />“Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva.” “La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva?” (4:10-11)<br /><br />La pobre, al igual que Nicodemo cuando Jesús le habló, entendió literalmente las palabras de este. No es de culpar. Los propios discípulos, más tarde en la historia, confundirían sus palabras al decirles que tenía una comida que ellos no sabían. Si ellos habían ido a comprar la comida, ¿qué podría haber comido Jesús? ¿Es que alguien le había traído de comer? Él les tuvo que explicar: “Mi comida es que haga la voluntad de mi Padre”. Claro, Jesús no hablaba de agua y comida física. Él le estaba ofreciendo a la samaritana algo que solo Dios podía dar. <br /><br />“Le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. (4:13-14)<br /><br />Como le había ofrecido a Nicodemo en Jerusalén, Jesús estaba ofreciéndole algo que cambiaría su vida de un estado temporal y fútil a uno eterno. El agua que Jesús ofrecía podía saciar eternamente. <br /><br />La señora samaritana continuaba sin entender lo que Cristo ofrecía, por lo que le dijo: “Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla.”<br />Ella buscaba un cambio de rutina. Esperaba que lo que este judío tenía para ofrecerle hiciera su vida más fácil. Pero este no era el propósito de Jesús. <br /><br />Viendo que la samaritana no entendía, Jesús giró la conversación para llamar su atención. “Ve y llama a tu marido” le dijo. Y ella, con toda sinceridad le dijo que no tenía marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido; porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad (4:17-18). ¡Este hombre parecía saber lo más íntimo de ella! ¿Sería un profeta? 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Este le confesó: “sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no está Dios con él.”<br /><br />Con estas palabras, Nicodemos dejaba claro que no tenía duda de la identidad de Jesús. Reconocía su deidad y quería participar del reino de Dios. Mas Jesús le dijo que si no nacía de nuevo, no podría ver el reino de Dios. ¿Nacer de nuevo? “Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?<br /><br />Nicodemo debía saber que Jesús no hablaba del nacimiento físico, mas Jesús le respondió:<br /><br />“De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.”<br /><br />El nacimiento físico es necesario para poder tomar la decisión de nacer espiritualmente, y ambos son necesarios para poder llegar a pertenecer al reino de Dios. <br /><br />Si estás confundida con las palabras de Jesús, no te sientas mal. Incluso Nicodemo, maestro de la ley judía, se muestra confundido sobre cómo podía llegar a comenzar esa vida nueva en Cristo. Jesús le dijo: “No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.” Y le explicó que era necesario que Cristo fuera clavado en la cruz para que todo el que creyera en Él pudiera disfrutar de vida eterna espiritual. Los versículos 14 y 15 explican: “Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” Si recuerdas la situación en la que el pueblo de Dios había sido herido por serpientes venenosas, recordarás que Dios pidió a Moisés que erigiera un poste con una serpiente de bronce a la cual todo aquel que mirara hacia ella sería sanado de las picaduras de serpiente. <br /><br />Así el Hijo del hombre, el Mesías, debía ser alzado en la cruz, y todo aquel que mira a Él para salvación recibe vida eterna.<br /><br />Nicodemo recibió una clara presentación de cómo nacer de nuevo, de cómo pertenecer al reino de Dios. En esta ocasión no vemos que Nicodemos recibiera esta verdad, naciendo a una vida nueva, pero gracias a Dios, vemos más adelante, en Juan 7:50-51 a Nicodemo, hablando a favor de Jesús ante otros fariseos, y más tarde, en Juan 19:39 vemos que Nicodemo estaba ayudando a preparar el cuerpo de Jesús para la sepultura, abiertamente y en público, identificándose claramente como seguidor de Jesús. La semilla plantada había dado fruto que comenzaba a aparecer en la vida de Nicodemo.<br /><br />¿Y qué de ti? ¿Has entendido bien la enseñanza de Jesús sobre el nuevo nacimiento? ¿Te has declarado como seguidora de Cristo y perteneciente al reino de Dios? Sin duda, identificarse con Cristo es la mejor forma de disfrutar esta vida terrenal, y más importante aún, la vida eterna en Cristo Jesús.   <br />]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/21924835</guid><pubDate>Fri, 23 Jan 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/21924835/evangelios_013_nicodemo_viene_a_jesu_s.mp3" length="5346542" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Tras los eventos en el templo, y habiendo visto las señales que Jesús hacía, vino a él una noche un principal de los judíos llamado Nicodemo. Este le confesó: “sabemos que has venido de Dios como maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Tras los eventos en el templo, y habiendo visto las señales que Jesús hacía, vino a él una noche un principal de los judíos llamado Nicodemo. 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Incluso Nicodemo, maestro de la ley judía, se muestra confundido sobre cómo podía llegar a comenzar esa vida nueva en Cristo. Jesús le dijo: “No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.” Y le explicó que era necesario que Cristo fuera clavado en la cruz para que todo el que creyera en Él pudiera disfrutar de vida eterna espiritual. Los versículos 14 y 15 explican: “Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” Si recuerdas la situación en la que el pueblo de Dios había sido herido por serpientes venenosas, recordarás que Dios pidió a Moisés que erigiera un poste con una serpiente de bronce a la cual todo aquel que mirara hacia ella sería sanado de las picaduras de serpiente. <br /><br />Así el Hijo del hombre, el Mesías, debía ser alzado en la cruz, y todo aquel que mira a Él para salvación recibe vida eterna.<br /><br />Nicodemo recibió una clara presentación de cómo nacer de nuevo, de cómo pertenecer al reino de Dios. En esta ocasión no vemos que Nicodemos recibiera esta verdad, naciendo a una vida nueva, pero gracias a Dios, vemos más adelante, en Juan 7:50-51 a Nicodemo, hablando a favor de Jesús ante otros fariseos, y más tarde, en Juan 19:39 vemos que Nicodemo estaba ayudando a preparar el cuerpo de Jesús para la sepultura, abiertamente y en público, identificándose claramente como seguidor de Jesús. La semilla plantada había dado fruto que comenzaba a aparecer en la vida de Nicodemo.<br /><br />¿Y qué de ti? ¿Has entendido bien la enseñanza de Jesús sobre el nuevo nacimiento? ¿Te has declarado como seguidora de Cristo y perteneciente al reino de Dios? Sin duda, identificarse con Cristo es la mejor forma de disfrutar esta vida terrenal, y más importante aún, la vida eterna en Cristo Jesús.   <br />]]></itunes:summary><itunes:duration>305</itunes:duration><itunes:keywords>arrepentimiento,conversión,creer,cristo,cruz,eterna,fe,salvación,testimonio,vida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/6cf17e87783afddce71a0e6541b0cd05.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-012 Jesús va al templo</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-012-jesus-va-al-templo--21892305</link><description><![CDATA[Jesús va a Jerusalén a celebrar la Pascua<br /><br />Nos cuenta Juan 2 (2:12-25) que al comienzo del ministerio de Jesús, cuando llegó el tiempo de la celebración de la pascua de los judíos, subió a Jerusalén, y entrando al templo, “halló en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas allí sentados” (Juan 2:14). Jesús procedió a echar a los mercaderes que estaban aprovechándose de la época de la pascua para hacer negocio, cambiando moneda y vendiendo animales en el templo y les dijo: “Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado” (Juan 2:16). <br />Durante la última semana de Jesús en la Tierra, Jesús volvería a estar en Jerusalén una vez más, para la celebración de la Pascua. Y una vez más, encontraría el templo desacrado, lleno de puestos de comerciantes deseosos de utilizar la religión para ganar dinero. Y una vez más, como nos narran los evangelios, Jesús los echaría, demandando el respeto debido a la casa de Dios. <br /><br />Vemos a Jesús en esta visita a Jerusalén, al comienzo de su ministerio, proclamando su identidad como Señor del templo, ejerciendo su santa autoridad. Sus discípulos se dieron cuenta que lo que Jesús estaba haciendo evocaba el Salmo 69:9, el cual hablaba del Mesías en el cual se lee: “porque me consumió el celo de tu casa.” <br /><br />Los judíos también, sorprendidos por la forma de defender la honra del templo de Dios, y con el conocimiento que tenían de las Escrituras, le pedían más señales de que él era en realidad el Mesías esperado. Jesús, que conocía los corazones, podía discernir entre los que se maravillaban de las señales y los que de corazón esperaban al enviado de Dios y estaban dispuestos a seguirle. <br /><br />Aquel día en el templo, los que contemplaron lo ocurrido pudieron meditar lo que venían a hacer a la casa de Dios. <br /><br />Es importante que nosotros también, siglos después, analicemos nuestra tradición religiosa. ¿A qué vamos al templo? Nosotros lo llamamos iglesia. ¿Asistimos a la iglesia para beneficiarnos de algún modo material? ¿Asistimos quizá para suplir nuestras necesidades sociales? ¿Tenemos claro el propósito de reunirnos?<br /><br />Así como el templo era un lugar para adorar a Dios, hagamos que nuestro tiempo en la iglesia sea un reflejo de nuestra continua adoración. Vayamos a congregarnos con el deseo de alabar a Dios con los que de corazón sincero lo buscan.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/21892305</guid><pubDate>Thu, 22 Jan 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/21892305/evangelios_012_jesu_s_va_al_templo.mp3" length="5064681" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Jesús va a Jerusalén a celebrar la Pascua

Nos cuenta Juan 2 (2:12-25) que al comienzo del ministerio de Jesús, cuando llegó el tiempo de la celebración de la pascua de los judíos, subió a Jerusalén, y entrando al templo, “halló en el templo a los que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Jesús va a Jerusalén a celebrar la Pascua<br /><br />Nos cuenta Juan 2 (2:12-25) que al comienzo del ministerio de Jesús, cuando llegó el tiempo de la celebración de la pascua de los judíos, subió a Jerusalén, y entrando al templo, “halló en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas allí sentados” (Juan 2:14). Jesús procedió a echar a los mercaderes que estaban aprovechándose de la época de la pascua para hacer negocio, cambiando moneda y vendiendo animales en el templo y les dijo: “Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado” (Juan 2:16). <br />Durante la última semana de Jesús en la Tierra, Jesús volvería a estar en Jerusalén una vez más, para la celebración de la Pascua. Y una vez más, encontraría el templo desacrado, lleno de puestos de comerciantes deseosos de utilizar la religión para ganar dinero. Y una vez más, como nos narran los evangelios, Jesús los echaría, demandando el respeto debido a la casa de Dios. <br /><br />Vemos a Jesús en esta visita a Jerusalén, al comienzo de su ministerio, proclamando su identidad como Señor del templo, ejerciendo su santa autoridad. Sus discípulos se dieron cuenta que lo que Jesús estaba haciendo evocaba el Salmo 69:9, el cual hablaba del Mesías en el cual se lee: “porque me consumió el celo de tu casa.” <br /><br />Los judíos también, sorprendidos por la forma de defender la honra del templo de Dios, y con el conocimiento que tenían de las Escrituras, le pedían más señales de que él era en realidad el Mesías esperado. Jesús, que conocía los corazones, podía discernir entre los que se maravillaban de las señales y los que de corazón esperaban al enviado de Dios y estaban dispuestos a seguirle. <br /><br />Aquel día en el templo, los que contemplaron lo ocurrido pudieron meditar lo que venían a hacer a la casa de Dios. <br /><br />Es importante que nosotros también, siglos después, analicemos nuestra tradición religiosa. ¿A qué vamos al templo? Nosotros lo llamamos iglesia. ¿Asistimos a la iglesia para beneficiarnos de algún modo material? ¿Asistimos quizá para suplir nuestras necesidades sociales? ¿Tenemos claro el propósito de reunirnos?<br /><br />Así como el templo era un lugar para adorar a Dios, hagamos que nuestro tiempo en la iglesia sea un reflejo de nuestra continua adoración. Vayamos a congregarnos con el deseo de alabar a Dios con los que de corazón sincero lo buscan.]]></itunes:summary><itunes:duration>288</itunes:duration><itunes:keywords>adoración,iglesia,jerusalén,mercado,negocio,pascua,templo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ef753806c2dac41b099d84948cfab771.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-011 Introducción al ministerio de Jesús</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-011-introduccion-al-ministerio-de-jesus--21859974</link><description><![CDATA[Para cubrir la enseñanza y los acontecimientos compartidos en los evangelios sobre los tres años de ministerio de Jesús en la región de Galilea dividiremos la información en tres apartados, la instrucción directa de Jesús, la enseñanza a través de parábolas, y las señales milagrosas que Jesús mostró.<br /><br />Los cuatro evangelios tratan todos estos apartados de su ministerio, aunque no todos incluyen todas las historias. Hay disponibles recursos que muestran la armonía de los evangelios que se pueden consultar durante la lectura de estos, y en la mayoría de las ediciones de la Biblia se suelen referenciar los textos relacionados para su estudio y seguimiento, y son de mucha utilidad. <br /><br />Cuando Jesús volvió de su tiempo en el desierto y comenzó a juntar a sus discípulos, la voz comenzó a correr. Jesús era especial, y muchos lo comenzaban a notar. Tanto era así, que estando en Caná, durante una boda a la que Jesús había sido invitado junto a sus discípulos, María su madre, viendo que faltaba de vino para el banquete, fue a Jesús para decirle: “No tienen vino” (Juan 2:3). <br /><br />Que sepamos, Jesús aún no había hecho ningún milagro público, mas entendió que su madre le estaba pidiendo un favor, que supliera la necesidad de los que estaban ahí presentes. Jesús cuestionó su petición, explicándole que la hora de mostrar señales aún no había llegado. <br /><br />Parece ser que María entendía y aceptaba la autoridad de Jesús, pero también conocía su poder. Pidió a los que estaban ahí trabajando que hicieran lo que Jesús les dijera, y dejó que Jesús decidiera lo que habría de acontecer. <br /><br />Jesús pidió que llenaran todas las tinajas de agua. Los siervos deben haber tenido confianza en Jesús, porque a pesar de que sus instrucciones no parecían tener sentido, lo hicieron, y Jesús, les dijo, “Sacad ahora, y llevadlo al maestresala. Y se lo llevaron. Cuando el maestresala probó el agua hecha vino, sin saber él de dónde era, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo, y le dijo: Todo hombre sirve primero el buen vino, y cuando ya han bebido mucho, entonces el inferior; mas tú has reservado el buen vino hasta ahora (Juan 2:8-10).<br /><br />Juan nos relata aquí el primero de muchos milagros de Jesús. <br /><br />Días más tarde, el versículo 23 del mismo capítulo nos dice que viendo las señales que hacía Jesús, muchos judíos creyeron en Él, identificándolo como el Mesías. Sin embargo, nos dice el texto que Jesús, que conoce los corazones, no se fiaba de ellos. Al parecer, algunos estaban ahí para el espectáculo. <br /><br />Es importante que entendamos que las señales milagrosas que Jesús hizo mientras estuvo aquí en la Tierra fueron específicamente para mostrar que Él era, sin lugar a duda el Mesías prometido, el Ungido enviado. Su propósito no era sanar a todo el que encontraba, si no, hubiera sanado a todos, mas no lo hizo. Su propósito era mostrar que Él era el Dios Todopoderoso. <br /><br />Después de ver algunos eventos durante los primeros días del ministerio de Jesús, y antes de adentrarnos a estudiar sus enseñanzas, veremos los diferentes milagros de Jesús. Pero quería dejar claro lo que la Biblia enseña sobre los milagros y cual era su propósito en hacerlos<br /><br />La Palabra de Dios hace que las señales milagrosas no sean necesarias. Su Palabra es viva y eficaz y con ella tenemos suficiente para conocer al Mesías y seguirle con seguridad. <br /><br />Espero que el estudio de la vida del ministerio de Jesús en Su Palabra te guíe a Él mismo y te haga experimentar Su presencia en tu vida.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/21859974</guid><pubDate>Wed, 21 Jan 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/21859974/evangelios_011_introduccio_n_al_ministerio_de_jesu_s.mp3" length="5631546" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Para cubrir la enseñanza y los acontecimientos compartidos en los evangelios sobre los tres años de ministerio de Jesús en la región de Galilea dividiremos la información en tres apartados, la instrucción directa de Jesús, la enseñanza a través de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Para cubrir la enseñanza y los acontecimientos compartidos en los evangelios sobre los tres años de ministerio de Jesús en la región de Galilea dividiremos la información en tres apartados, la instrucción directa de Jesús, la enseñanza a través de parábolas, y las señales milagrosas que Jesús mostró.<br /><br />Los cuatro evangelios tratan todos estos apartados de su ministerio, aunque no todos incluyen todas las historias. Hay disponibles recursos que muestran la armonía de los evangelios que se pueden consultar durante la lectura de estos, y en la mayoría de las ediciones de la Biblia se suelen referenciar los textos relacionados para su estudio y seguimiento, y son de mucha utilidad. <br /><br />Cuando Jesús volvió de su tiempo en el desierto y comenzó a juntar a sus discípulos, la voz comenzó a correr. Jesús era especial, y muchos lo comenzaban a notar. Tanto era así, que estando en Caná, durante una boda a la que Jesús había sido invitado junto a sus discípulos, María su madre, viendo que faltaba de vino para el banquete, fue a Jesús para decirle: “No tienen vino” (Juan 2:3). <br /><br />Que sepamos, Jesús aún no había hecho ningún milagro público, mas entendió que su madre le estaba pidiendo un favor, que supliera la necesidad de los que estaban ahí presentes. Jesús cuestionó su petición, explicándole que la hora de mostrar señales aún no había llegado. <br /><br />Parece ser que María entendía y aceptaba la autoridad de Jesús, pero también conocía su poder. Pidió a los que estaban ahí trabajando que hicieran lo que Jesús les dijera, y dejó que Jesús decidiera lo que habría de acontecer. <br /><br />Jesús pidió que llenaran todas las tinajas de agua. Los siervos deben haber tenido confianza en Jesús, porque a pesar de que sus instrucciones no parecían tener sentido, lo hicieron, y Jesús, les dijo, “Sacad ahora, y llevadlo al maestresala. Y se lo llevaron. Cuando el maestresala probó el agua hecha vino, sin saber él de dónde era, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo, y le dijo: Todo hombre sirve primero el buen vino, y cuando ya han bebido mucho, entonces el inferior; mas tú has reservado el buen vino hasta ahora (Juan 2:8-10).<br /><br />Juan nos relata aquí el primero de muchos milagros de Jesús. <br /><br />Días más tarde, el versículo 23 del mismo capítulo nos dice que viendo las señales que hacía Jesús, muchos judíos creyeron en Él, identificándolo como el Mesías. Sin embargo, nos dice el texto que Jesús, que conoce los corazones, no se fiaba de ellos. Al parecer, algunos estaban ahí para el espectáculo. <br /><br />Es importante que entendamos que las señales milagrosas que Jesús hizo mientras estuvo aquí en la Tierra fueron específicamente para mostrar que Él era, sin lugar a duda el Mesías prometido, el Ungido enviado. Su propósito no era sanar a todo el que encontraba, si no, hubiera sanado a todos, mas no lo hizo. Su propósito era mostrar que Él era el Dios Todopoderoso. <br /><br />Después de ver algunos eventos durante los primeros días del ministerio de Jesús, y antes de adentrarnos a estudiar sus enseñanzas, veremos los diferentes milagros de Jesús. Pero quería dejar claro lo que la Biblia enseña sobre los milagros y cual era su propósito en hacerlos<br /><br />La Palabra de Dios hace que las señales milagrosas no sean necesarias. Su Palabra es viva y eficaz y con ella tenemos suficiente para conocer al Mesías y seguirle con seguridad. <br /><br />Espero que el estudio de la vida del ministerio de Jesús en Su Palabra te guíe a Él mismo y te haga experimentar Su presencia en tu vida.]]></itunes:summary><itunes:duration>323</itunes:duration><itunes:keywords>agua,caná,discípulos,enseñanza,maría,milagros,parábolas,vino</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/68ca97e0044056ac858e7ecf42c317fe.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-010 Los discípulos de Jesús</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-010-los-discipulos-de-jesus--21762121</link><description><![CDATA[Encontramos a Jesús al principio de su ministerio en la región de Galilea. Estando en Capernaum, a las orillas del mar, conoció a cuatro de los que serían sus discípulos, unos pescadores que estaban dispuestos a dejar sus redes para seguir al Gran Maestro (Marcos 1:16-20).<br /><br />El evangelio de Juan, capítulo 1 versículos 35-42 nos narra que Andrés y Simón su hermano, al que Jesús llamaría Pedro, eran seguidores de Juan el Bautista. Juan les había hablado de Jesús, y probablemente estuvieron ahí cuando este fue bautizado. Nos dice el texto que cuando vieron a Jesús pasar, Juan les dijo: “He aquí el Cordero de Dios.” Aquel al que había bautizado, al que Dios había identificado como el Cordero de Dios, el que había de venir a quitar el pecado del mundo estaba ahí, delante de ellos. Nos dice Mateo que estando Andrés y Pedro recogiendo las redes, el Señor Jesús les dijo: “Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres. Ellos entonces, dejando al instante las redes, le siguieron.” (Mateo 4:19-20)<br /><br />Estaban también en la orilla Juan y Jacobo, hijos de Zebedeo, los cuales estaban con su padre en la barca, remendando las redes, mas cuando el Señor los llamó, nos dice que “dejando al instante la barca y a su padre, le siguieron” (4:21-22).<br /><br />Leemos en Juan 1:43-51 que al día siguiente, Felipe y Natanael comenzaron a seguir a Jesús. Probablemente habían escuchado que Andrés y Simón Pedro habían dejado la pesca para aprender del Maestro, ya que estos eran también de Betsaida, la misma ciudad de los dos hermanos. El Señor llamó a Felipe, y Felipe lo siguió, y al encontrarse con su amigo Natanael, también llamado Bartolomé, le dijo: “Hemos hallado a aquél de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Jesús, el hijo de José, de Nazaret.” Estos identificaron a Jesús como el Mesías prometido. <br /><br />Así vemos que de boca en boca, los que habían de seguir a Jesús fueron viniendo a él. Natanael estaba maravillado de ver que Jesús sabía cosas de él sin conocerlo, mas Jesús le avisó que junto a Él, vería la obra de Dios cumplirse en la Tierra. Sin duda, haber seguido los pasos de Jesús y compartido su ministerio debe haber sido fascinante. <br /><br />Mateo 9, Marcos 2 y Lucas 5 nos narran el encuentro entre Mateo Leví y Jesús. Un publicano que se sentaba a la mesa de los tributos públicos para recaudar los impuestos, no sería la persona que hubiéramos señalado si nos preguntaran quién seguiría a Jesús. Mas nos dice la Palabra que cuando Jesús le dijo: “Sígueme”, al igual que los otros discípulos, Mateo Leví lo siguió sin titubear. Hizo preparar comida en su casa e invitó a Jesús y sus discípulos a comer, por lo que algunos criticaron al Maestro. Mas este sabía quienes eran los que lo buscaban, y a estos no les negaría su presencia. “Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.” Aquellos que se creían justos no iban a buscar a Dios, y ellos se lo perdieron. <br /><br />Encontramos también en los primeros tres evangelios (Mateo 10, Marcos 3 y Lucas 6) los nombres de los otros discípulos de Jesús, los cuales acompañaron al Señor durante sus tres años de ministerio. Tomás, Jacobo y Judas Tadeo, hijos de Alfeo, Simón el cananista, llamado Zelote, y Judas Iscariote, el cual lo entregaría en traición. Marcos 3:13-15 nos narra que Jesús “llamó a sí a los que él quiso; y vinieron a él. Y estableció a doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar, y que tuviesen autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios.“<br /><br />Estos doce hombres pudieron seguir de cerca a Jesús, aprender de él y ser utilizados para pasar a otros la enseñanza y vivir aquello que solo los que anduvieron cerca del Maestro en sus años aquí en la Tierra pudieron presenciar. <br /><br />Pero aunque apóstoles fueron pocos, los seguidores de Jesús aún podemos aprovechar sus enseñanzas gracias a la Palabra dada a través de sus apóstoles y otros escogidos por Dios.<br /><br />Al leer la enseñanza y los milagros que acontecieron durante esos tres años en Galilea, imaginemos cómo sería estar ahí, escuchar su voz, y participar del ministerio del Mesías. Cuando Jesús oró por sus discípulos en Juan 17, no solo oró por aquellos que habían estado con él en Galilea, sino por todos los que habrían de creer a través de los siglos (Juan 17:20). <br />Aquel que quiere ser su discípulo, debe atender a la voz del Maestro. Juan 8:31 dice: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos.” Yo quiero ser también discípula suya.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/21762121</guid><pubDate>Tue, 20 Jan 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/21762121/evangelios_010_los_disci_pulos_de_jesu_s.mp3" length="7248676" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Encontramos a Jesús al principio de su ministerio en la región de Galilea. 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Nos dice el texto que cuando vieron a Jesús pasar, Juan les dijo: “He aquí el Cordero de Dios.” Aquel al que había bautizado, al que Dios había identificado como el Cordero de Dios, el que había de venir a quitar el pecado del mundo estaba ahí, delante de ellos. Nos dice Mateo que estando Andrés y Pedro recogiendo las redes, el Señor Jesús les dijo: “Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres. Ellos entonces, dejando al instante las redes, le siguieron.” (Mateo 4:19-20)<br /><br />Estaban también en la orilla Juan y Jacobo, hijos de Zebedeo, los cuales estaban con su padre en la barca, remendando las redes, mas cuando el Señor los llamó, nos dice que “dejando al instante la barca y a su padre, le siguieron” (4:21-22).<br /><br />Leemos en Juan 1:43-51 que al día siguiente, Felipe y Natanael comenzaron a seguir a Jesús. Probablemente habían escuchado que Andrés y Simón Pedro habían dejado la pesca para aprender del Maestro, ya que estos eran también de Betsaida, la misma ciudad de los dos hermanos. El Señor llamó a Felipe, y Felipe lo siguió, y al encontrarse con su amigo Natanael, también llamado Bartolomé, le dijo: “Hemos hallado a aquél de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Jesús, el hijo de José, de Nazaret.” Estos identificaron a Jesús como el Mesías prometido. <br /><br />Así vemos que de boca en boca, los que habían de seguir a Jesús fueron viniendo a él. Natanael estaba maravillado de ver que Jesús sabía cosas de él sin conocerlo, mas Jesús le avisó que junto a Él, vería la obra de Dios cumplirse en la Tierra. Sin duda, haber seguido los pasos de Jesús y compartido su ministerio debe haber sido fascinante. <br /><br />Mateo 9, Marcos 2 y Lucas 5 nos narran el encuentro entre Mateo Leví y Jesús. Un publicano que se sentaba a la mesa de los tributos públicos para recaudar los impuestos, no sería la persona que hubiéramos señalado si nos preguntaran quién seguiría a Jesús. Mas nos dice la Palabra que cuando Jesús le dijo: “Sígueme”, al igual que los otros discípulos, Mateo Leví lo siguió sin titubear. Hizo preparar comida en su casa e invitó a Jesús y sus discípulos a comer, por lo que algunos criticaron al Maestro. Mas este sabía quienes eran los que lo buscaban, y a estos no les negaría su presencia. “Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.” Aquellos que se creían justos no iban a buscar a Dios, y ellos se lo perdieron. <br /><br />Encontramos también en los primeros tres evangelios (Mateo 10, Marcos 3 y Lucas 6) los nombres de los otros discípulos de Jesús, los cuales acompañaron al Señor durante sus tres años de ministerio. Tomás, Jacobo y Judas Tadeo, hijos de Alfeo, Simón el cananista, llamado Zelote, y Judas Iscariote, el cual lo entregaría en traición. Marcos 3:13-15 nos narra que Jesús “llamó a sí a los que él quiso; y vinieron a él. Y estableció a doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar, y que tuviesen autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios.“<br /><br />Estos doce hombres pudieron seguir de cerca a Jesús, aprender de él y ser utilizados para pasar a otros la enseñanza y vivir aquello que solo los que anduvieron cerca del Maestro en sus años aquí en la Tierra pudieron presenciar. <br /><br />Pero aunque apóstoles fueron pocos, los seguidores de Jesús aún podemos aprovechar sus...]]></itunes:summary><itunes:duration>424</itunes:duration><itunes:keywords>alumnos,andrés,bartolomé,dios,felipe,iscariote,jacobo,juan,judas,leví,mateo,natanael,pedro,seguidores,simón,tadeo,tomás</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3d48316c258c6f81e668ee9cab74bbd6.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-009 Los planes, los métodos y los tiempos de Dios</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-009-los-planes-los-metodos-y-los-tiempos-de-dios--21723847</link><description><![CDATA[Permíteme quedarme un día más en el estudio de las tentaciones de Jesús, porque a través de ellas podemos ver que ignoramos e intentamos manipular o reemplazar a Dios en sus planes, sus métodos y sus tiempos. <br />En la primera tentación vimos que el tentador intentaba que Jesús ignorara los planes de Dios y atendiera a sus necesidades materiales. Pedro, un discípulo bienintencionado, en Mateo 16: 21-23 le ofreció a Jesús algo parecido, cuando le dijo que debía tener compasión de sí mismo y no dejar que lo apresaran para matarlo. Y en esa ocasión, Jesús le contestó igualmente: “aléjate de mí, Satanás.” Jesús respondió así porque no era la primera vez que había sido tentado a poner su bienestar por encima de la voluntad de Dios. Muchas veces, de igual forma, pensamos que tenemos que priorizar nuestras necesidades materiales, y cuando estas están aseguradas, entonces podemos atender a las espirituales. Ponemos el trabajo por encima de nuestra comunión con Dios; guardamos el lunes mucho más que guardamos el día del Señor, trasnochando el sábado pero descansando el domingo por la tarde. Somos capaces de sustituir el tiempo de estudio bíblico o la comunión con otros hermanos para descansar de la semana laboral o prepararnos para la que se aproxima. Nunca haríamos lo mismo con el trabajo; dejar de ir al trabajo porque estamos cansadas se vería, y con razón, como una excusa pobre y una falta de ética. Sin embargo, a menudo ponemos en un lugar muy alto nuestra comodidad, nuestro tiempo de ocio, o nuestros planes sociales o profesionales y dejamos a un lado las actividades que nos van a ayudar a acercarnos a Dios y conocerlo mejor. Dios nos regala cada día 24 horas para que podamos descansar, comer, trabajar, socializar y disfrutar. No ignoremos la voluntad de Dios. En Mateo 6 el Señor Jesús enseña que si buscamos las cosas celestiales primeramente, todo lo demás vendrá de la mano de Dios. <br /><br />Cuando Satanás incitó a Jesús a tirarse del pináculo del templo, le estaba ofreciendo un método de saltar a la fama, nunca mejor dicho. La idea era que si saltaba delante de todas estas personas y milagrosamente los ángeles del cielo lo rescataban, todos podrían ver que Jesús era alguien especial. Tres años más tarde, cuando colgaba en la cruz, otros también lo incitaron a hacer algo similar: “Si eres Hijo de Dios, sálvate a ti mismo, y bájate de la cruz.” (Mateo 27:35-44, Marcos 15:25-32, Lucas 23:32-43, Juan 19:18-27). Pero el método de Dios para exaltar a Jesús no pasaba por mostrar su poder como cualquier superhéroe que podamos imaginar. El método de Dios pasaba por la humildad, el servicio, el sufrimiento y la muerte, mas después de esto venía la resurrección, la ascensión al Padre, y la gloria venidera cuando toda rodilla se doblará ante Él y toda boca le confesará como Señor. Jesús aceptó los métodos del Padre y nos mostró el camino a seguir, porque Sus métodos son mejores y siempre para nuestro bien.<br /><br /><br />En último lugar, las tentaciones de Jesús en el desierto nos muestran nuestra tendencia de ignorar, intentar manipular o cambiar los tiempos de Dios. Eclesiastés 3 nos enseña que todo en esta vida tiene su tiempo; sin embargo, a menudo queremos ignorar los tiempos de Dios y establecer nuestros propios tiempos. Cuando Satanás le ofreció a Jesús todos los reinos de la Tierra como si fueran suyos para dar, se estaba basando en el hecho de que hoy día, Dios ha permitido al maligno tener cierto dominio sobre este mundo caído. Sin duda, el mal es evidente en la sociedad, y es difícil permanecer en el bien hacer. Mas como hemos visto, tenemos la promesa de que el bien prevalecerá, y Jesucristo reinará sobre toda la Tierra. Estaba claro que todo aquello sería de Cristo, pero no en aquel momento. Aún debía esperar y cumplir los tiempos de Dios. Si Satanás puede hacernos cuestionar los tiempos de Dios, habrá conseguido desviarnos por un tiempo de la protección que Dios da y su cuidado. Hay cosas en esta vida que son lícitas y provechosas, en su momento. Como ejemplo, pienso específicamente en la intimidad en la pareja, que Dios ha establecido para el disfrute de un hombre y una mujer en el contexto del matrimonio, con respeto mutuo y para toda la vida. Si ignoramos, manipulamos y sustituimos estos con cualquier otro plan, método o tiempo, estamos rechazando a Dios para establecer nuestra propia agenda, y como creo que es evidente en este mundo, trae consecuencias desagradables y problemas que se podrían evitar. <br /><br />Mucho mejor es permanecer fieles a Dios, respetar sus planes, implementar sus métodos y esperar sus tiempos. Que Dios nos ayude a vivir sabiamente.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/21723847</guid><pubDate>Mon, 19 Jan 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/21723847/evangelios_009_los_planes_los_me_todos_y_los_tiempos_de_dios.mp3" length="7248680" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Permíteme quedarme un día más en el estudio de las tentaciones de Jesús, porque a través de ellas podemos ver que ignoramos e intentamos manipular o reemplazar a Dios en sus planes, sus métodos y sus tiempos. 
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Ponemos el trabajo por encima de nuestra comunión con Dios; guardamos el lunes mucho más que guardamos el día del Señor, trasnochando el sábado pero descansando el domingo por la tarde. Somos capaces de sustituir el tiempo de estudio bíblico o la comunión con otros hermanos para descansar de la semana laboral o prepararnos para la que se aproxima. Nunca haríamos lo mismo con el trabajo; dejar de ir al trabajo porque estamos cansadas se vería, y con razón, como una excusa pobre y una falta de ética. Sin embargo, a menudo ponemos en un lugar muy alto nuestra comodidad, nuestro tiempo de ocio, o nuestros planes sociales o profesionales y dejamos a un lado las actividades que nos van a ayudar a acercarnos a Dios y conocerlo mejor. Dios nos regala cada día 24 horas para que podamos descansar, comer, trabajar, socializar y disfrutar. No ignoremos la voluntad de Dios. En Mateo 6 el Señor Jesús enseña que si buscamos las cosas celestiales primeramente, todo lo demás vendrá de la mano de Dios. <br /><br />Cuando Satanás incitó a Jesús a tirarse del pináculo del templo, le estaba ofreciendo un método de saltar a la fama, nunca mejor dicho. La idea era que si saltaba delante de todas estas personas y milagrosamente los ángeles del cielo lo rescataban, todos podrían ver que Jesús era alguien especial. Tres años más tarde, cuando colgaba en la cruz, otros también lo incitaron a hacer algo similar: “Si eres Hijo de Dios, sálvate a ti mismo, y bájate de la cruz.” (Mateo 27:35-44, Marcos 15:25-32, Lucas 23:32-43, Juan 19:18-27). Pero el método de Dios para exaltar a Jesús no pasaba por mostrar su poder como cualquier superhéroe que podamos imaginar. El método de Dios pasaba por la humildad, el servicio, el sufrimiento y la muerte, mas después de esto venía la resurrección, la ascensión al Padre, y la gloria venidera cuando toda rodilla se doblará ante Él y toda boca le confesará como Señor. Jesús aceptó los métodos del Padre y nos mostró el camino a seguir, porque Sus métodos son mejores y siempre para nuestro bien.<br /><br /><br />En último lugar, las tentaciones de Jesús en el desierto nos muestran nuestra tendencia de ignorar, intentar manipular o cambiar los tiempos de Dios. Eclesiastés 3 nos enseña que todo en esta vida tiene su tiempo; sin embargo, a menudo queremos ignorar los tiempos de Dios y establecer nuestros propios tiempos. Cuando Satanás le ofreció a Jesús todos los reinos de la Tierra como si fueran suyos para dar, se estaba basando en el hecho de que hoy día, Dios ha permitido al maligno tener cierto dominio sobre este mundo caído. Sin duda, el mal es evidente en la sociedad, y es difícil permanecer en el bien hacer. Mas como hemos visto, tenemos la promesa de que el bien prevalecerá, y Jesucristo reinará sobre toda la Tierra. Estaba claro que todo aquello sería de Cristo, pero no en aquel momento. Aún debía esperar y cumplir los tiempos de Dios. Si Satanás puede hacernos cuestionar los tiempos de Dios, habrá conseguido desviarnos por un tiempo de la protección que Dios da y su cuidado. 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Y es que aunque parece que la tentación o dificultad que estamos pasando es única, lo cierto es que, como se suele decir, no hay nada nuevo bajo el sol. <br />El ser humano ha experimentado las mismas tentaciones a través de los siglos, y el tentador no tiene que pensar mucho para hacernos caer en los mismos errores de nuestros antepasados. <br /><br />Sin embargo, como veíamos anteriormente, es posible resistir la tentación y salir corriendo de las situaciones que nos provocan a hacer aquello que no queremos hacer. <br /><br />El poder identificar la tentación es el primer paso para la victoria. Podríamos decir que todas las tentaciones se pueden clasificar en tres tendencias del hombre hacia Dios. <br />Podemos decir que el ser humano tiene la tentación constante de ignorar a Dios, de manipular a Dios, o de sustituir a Dios. Esta clasificación no es única ni original, pero me gustó la enseñanza de mi esposo y la quiero compartir.<br /><br />En la primera tentación, Satanás vino a Jesús, y mostrándole las piedras del desierto alrededor, “le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.” (4:3)<br /><br />Jesús era el Hijo de Dios, y podía hacer milagros. Sabemos que podría haber convertido cualquier objeto o sustancia en algo bueno para comer, pero Él no había sido guiado al desierto para satisfacer su hambre. La voluntad del Padre para Él en esta ocasión era otra. Su respuesta a Satanás vino de la Ley sagrada: “Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.” (4:4)<br /><br />Jesús dejó al tentador sin palabras. Este quería que Jesús ignorara el deseo de Dios para satisfacer sus propios deseos. Y así hay muchas tentaciones en nuestra vida que se asimilan a esta. No era nada malo lo de comer pan después de tantos días sin comer. Solemos nosotros preguntar ¿y qué hay de malo en esto o aquello? Puede que en sí no sea malo, pero si nos desvía de lo que Dios desea que hagamos, entonces tenemos que decidir si vamos a agradar a Dios, o vamos a hacer lo que nos pide el cuerpo aquí y ahora. De eso trataba la primera tentación.<br /><br />Satanás, viendo que había perdido, fue a tentarlo una segunda vez. En esta ocasión, vemos en Mateo 4:5-6 que “el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está:<br />A sus ángeles mandará acerca de ti,<br />En sus manos te sostendrán,<br />Para que no tropieces con tu pie en piedra.<br />Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios.<br /><br />Qué listo el tentador. Ya que Jesús le había respondido con las Escrituras, él sacó fuera de contexto unos textos bíblicos para intentar hacer que Jesús pecara. <br /><br />¿Pero cómo sería pecado saltar del templo? podrías preguntar. Si Jesús se hubiera tirado de la parte más alta del templo, Dios no podría dejarlo morir, verdad? Dios tendría que salvarlo de algún modo para cumplir el plan para el cual Jesús había venido al mundo. Tirándose del templo, Jesús estaría manipulando a Dios para su propio beneficio en lugar de obedecer a Dios sin reservas ni chantajes. <br />¿Cuántas veces pensamos que podemos manipular a Dios? Tentamos a Dios cuando nos convencemos de que si hacemos algo Él tendrá que responder de cierto modo. En lugar de hacer que Dios actúe a nuestro antojo, deberíamos decir, como Cristo nos enseñó a orar, que la voluntad del cielo sea hecha aquí en la Tierra, y no viceversa. <br /><br />El maligno probó de nuevo con otra tentación. Mostrándole desde un monte todo el territorio alrededor, “ todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares.” (Mateo 4:8-9)<br /><br />¡Qué absurda proposición! La Tierra y su plenitud pertenecen a Dios. Jesús era Dios, y Él tendrá potestad sobre todo reino y toda gloria, en su tiempo. Mas Satanás se lo ofrecía ahora. Si para conseguir algo, Jesús tenía que reemplazar a Dios, adorando en su lugar al mismo diablo, ¿cómo podría volver a levantar la cabeza y cumplir el plan de Dios para la humanidad?<br />Nos dice el versículo 9 que Jesús “le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás.”<br /><br />Nadie ni nada puede tomar el lugar de Dios en nuestras vidas. Todo lo que reemplace a Dios se convertirá en un ídolo para nosotros. Dios quiere que adoremos y sirvamos a Él. Podemos incluso intentar reemplazar a Dios nosotras mismas, queriendo hacer aquello que solo Dios puede. Intentamos estar en todas partes a todas horas, controlar todo lo de nuestro alrededor, y dejando de depender de nuestro Creador, acabamos alzándonos a nosotras mismas sin querer. Y lo peor de todo es que no lo disfrutamos. Cuánto mejor es dejar que Dios sea Dios, y postrarnos ante él para servirle con gozo. <br /><br />Jesús contestó a cada tentación con la Palabra Escrita y sin titubear. Y el Tentador, viendo que no podía hacerle caer, se marchó. Preparémosnos con la Palabra de Dios para estar firmes ante las tentaciones del maligno, y así poder dar gloria a aquel que nos ama y nos cuida.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/21688091</guid><pubDate>Fri, 16 Jan 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/21688091/evangelios_008_tres_tipos_de_tentaciones.mp3" length="8175633" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Jesús, después de pasar cuarenta días y cuarenta noches sin comer, estaba cansado y hambriento.
El maligno, aprovechando el momento, vino a molestarlo con tres tentaciones. Las tres tentaciones de Jesús en el desierto representan tres tipos diferentes...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Jesús, después de pasar cuarenta días y cuarenta noches sin comer, estaba cansado y hambriento.<br />El maligno, aprovechando el momento, vino a molestarlo con tres tentaciones. Las tres tentaciones de Jesús en el desierto representan tres tipos diferentes de tentaciones que todos enfrentamos. Y es que aunque parece que la tentación o dificultad que estamos pasando es única, lo cierto es que, como se suele decir, no hay nada nuevo bajo el sol. <br />El ser humano ha experimentado las mismas tentaciones a través de los siglos, y el tentador no tiene que pensar mucho para hacernos caer en los mismos errores de nuestros antepasados. <br /><br />Sin embargo, como veíamos anteriormente, es posible resistir la tentación y salir corriendo de las situaciones que nos provocan a hacer aquello que no queremos hacer. <br /><br />El poder identificar la tentación es el primer paso para la victoria. Podríamos decir que todas las tentaciones se pueden clasificar en tres tendencias del hombre hacia Dios. <br />Podemos decir que el ser humano tiene la tentación constante de ignorar a Dios, de manipular a Dios, o de sustituir a Dios. Esta clasificación no es única ni original, pero me gustó la enseñanza de mi esposo y la quiero compartir.<br /><br />En la primera tentación, Satanás vino a Jesús, y mostrándole las piedras del desierto alrededor, “le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.” (4:3)<br /><br />Jesús era el Hijo de Dios, y podía hacer milagros. Sabemos que podría haber convertido cualquier objeto o sustancia en algo bueno para comer, pero Él no había sido guiado al desierto para satisfacer su hambre. La voluntad del Padre para Él en esta ocasión era otra. Su respuesta a Satanás vino de la Ley sagrada: “Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.” (4:4)<br /><br />Jesús dejó al tentador sin palabras. Este quería que Jesús ignorara el deseo de Dios para satisfacer sus propios deseos. Y así hay muchas tentaciones en nuestra vida que se asimilan a esta. No era nada malo lo de comer pan después de tantos días sin comer. Solemos nosotros preguntar ¿y qué hay de malo en esto o aquello? Puede que en sí no sea malo, pero si nos desvía de lo que Dios desea que hagamos, entonces tenemos que decidir si vamos a agradar a Dios, o vamos a hacer lo que nos pide el cuerpo aquí y ahora. De eso trataba la primera tentación.<br /><br />Satanás, viendo que había perdido, fue a tentarlo una segunda vez. En esta ocasión, vemos en Mateo 4:5-6 que “el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está:<br />A sus ángeles mandará acerca de ti,<br />En sus manos te sostendrán,<br />Para que no tropieces con tu pie en piedra.<br />Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios.<br /><br />Qué listo el tentador. Ya que Jesús le había respondido con las Escrituras, él sacó fuera de contexto unos textos bíblicos para intentar hacer que Jesús pecara. <br /><br />¿Pero cómo sería pecado saltar del templo? podrías preguntar. Si Jesús se hubiera tirado de la parte más alta del templo, Dios no podría dejarlo morir, verdad? Dios tendría que salvarlo de algún modo para cumplir el plan para el cual Jesús había venido al mundo. Tirándose del templo, Jesús estaría manipulando a Dios para su propio beneficio en lugar de obedecer a Dios sin reservas ni chantajes. <br />¿Cuántas veces pensamos que podemos manipular a Dios? Tentamos a Dios cuando nos convencemos de que si hacemos algo Él tendrá que responder de cierto modo. En lugar de hacer que Dios actúe a nuestro antojo, deberíamos decir, como Cristo nos enseñó a orar, que la voluntad del cielo sea hecha aquí en la Tierra, y no viceversa. <br /><br />El maligno probó de nuevo con otra tentación. Mostrándole desde un monte todo el territorio alrededor, “ todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, le dijo: Todo esto te daré,...]]></itunes:summary><itunes:duration>482</itunes:duration><itunes:keywords>biblia,diablo,escrito,escrituras,ignorar,jesús,maligno,manipular,pruebas,reemplazar,satanás,tentaciones,tentar,tentarás,vencedor</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/8562b5f0835b2c99f9465b7bd759cb1d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-007 Jesús tentado en el desierto</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-007-jesus-tentado-en-el-desierto--21654029</link><description><![CDATA[Lucas 4:1-2 nos narra que tras su bautismo, “Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto por cuarenta días, y era tentado por el diablo. Y no comió nada en aquellos días, pasados los cuales, tuvo hambre.”<br /><br />Nos dice Mateo 4 que fue llevado allí “para ser tentado por el diablo.” Esta frase nos puede resultar molesta. ¿Por qué guiaría el Padre a su Hijo al desierto para ser tentado? ¿Qué propósito tendría esta acción? <br /><br />Cuando llegamos a una frase así en las Escrituras, hacemos bien en parar y repasar las verdades de Dios que conocemos. Sabemos que Dios es bueno. Sabemos que sus propósitos son siempre justos, y sabemos que nada de lo que permita en nuestra vida será con la intención de fastidiarnos, tentarnos, o dañarnos. <br /><br />Si sabemos esto de Dios, podemos concluir que al enviar a su Hijo al desierto para que este estuviera 40 días y cuarenta noches sin comer, y para que en estas condiciones tuviera que soportar los ataques del tentador, Dios no lo hizo para probar ni para hacerle daño a Jesús, su unigénito. <br /><br />Hebreos nos dice que Jesucristo es nuestro sumo sacerdote. Y el versículo 4:15 nos dice que “no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.” <br /><br />Podríamos pensar “¿a nuestra semejanza? Pero si Jesús era Dios, y no podía pecar, ¿cómo podría ser a nuestra semejanza? Sin embargo, y para contrastar ese pensamiento, pregunto: ¿cuándo has pasado tú 40 días y 40 noches en el desierto sin comer? ¿Podríamos decir alguna de nosotras que hemos sufrido como sufrió Cristo? ¿Podríamos decir que nuestras dificultades en esta vida son mayores que las que Jesús pasó aquí en la Tierra? Hebreos 4:15 nos afirma que las tentaciones que Jesús soportó fueron semejantes a las nuestras, pero él las superó sin pecado.<br /><br />Mas no nos vio como inferiores, como fracasos sin remedio. Sabiendo que somos débiles, nos vio con compasión.<br /><br />Jesús tuvo que pasar todo ese tiempo en el desierto hasta llegar a un estado extremadamente débil para poder compadecerse de nuestras debilidades. Cristo no nos mira cuando caemos en la tentación de manera despectiva y acusadora. Dice la Palabra que nos mira con compasión, porque él sufrió en sus carnes el hambre, el cansancio, el dolor, la pérdida; él tuvo que soportar el ataque intenso del maligno en los peores momentos de su vida. Él sabe que nosotros somos polvo; sabe que somos débiles; que no somos Dios. Y por eso Él, porque puede, nos ofrece el perdón de nuestros pecados, y la victoria para la próxima tentación si nos aferramos a Él en la prueba. Esta es la única manera de salir victoriosas. El apóstol Pablo decía en Filipenses 4:13 “Todo lo puedo” pero dice “Todo lo puedo en Cristo” porque es el que me da la fuerza.<br /><br />Veremos las tentaciones del Señor Jesús en el desierto, pero descansemos seguros, que el Padre lo puso en esa situación, del mismo modo que le haría pasar por el sufrimiento y la muerte, no por capricho, ni sin propósito sagrado. Lo hizo por ti y por mí. Lo hizo para dar testimonio de su poder, su amor, y su compasión hacia ti y hacia mí. <br /><br />Doy gracias a Dios Padre por amarme así; doy gracias al Espíritu por guiar a Jesús y sostenerlo en la aflicción, y doy gracias a Jesús, por estar dispuesto a sufrir por mí y por darme la victoria con compasión. Gracias Dios.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/21654029</guid><pubDate>Thu, 15 Jan 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/21654029/evangelios_007_jesu_s_tentado_en_el_desierto.mp3" length="6249735" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Lucas 4:1-2 nos narra que tras su bautismo, “Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto por cuarenta días, y era tentado por el diablo. Y no comió nada en aquellos días, pasados los cuales, tuvo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Lucas 4:1-2 nos narra que tras su bautismo, “Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto por cuarenta días, y era tentado por el diablo. Y no comió nada en aquellos días, pasados los cuales, tuvo hambre.”<br /><br />Nos dice Mateo 4 que fue llevado allí “para ser tentado por el diablo.” Esta frase nos puede resultar molesta. ¿Por qué guiaría el Padre a su Hijo al desierto para ser tentado? ¿Qué propósito tendría esta acción? <br /><br />Cuando llegamos a una frase así en las Escrituras, hacemos bien en parar y repasar las verdades de Dios que conocemos. Sabemos que Dios es bueno. Sabemos que sus propósitos son siempre justos, y sabemos que nada de lo que permita en nuestra vida será con la intención de fastidiarnos, tentarnos, o dañarnos. <br /><br />Si sabemos esto de Dios, podemos concluir que al enviar a su Hijo al desierto para que este estuviera 40 días y cuarenta noches sin comer, y para que en estas condiciones tuviera que soportar los ataques del tentador, Dios no lo hizo para probar ni para hacerle daño a Jesús, su unigénito. <br /><br />Hebreos nos dice que Jesucristo es nuestro sumo sacerdote. Y el versículo 4:15 nos dice que “no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.” <br /><br />Podríamos pensar “¿a nuestra semejanza? Pero si Jesús era Dios, y no podía pecar, ¿cómo podría ser a nuestra semejanza? Sin embargo, y para contrastar ese pensamiento, pregunto: ¿cuándo has pasado tú 40 días y 40 noches en el desierto sin comer? ¿Podríamos decir alguna de nosotras que hemos sufrido como sufrió Cristo? ¿Podríamos decir que nuestras dificultades en esta vida son mayores que las que Jesús pasó aquí en la Tierra? Hebreos 4:15 nos afirma que las tentaciones que Jesús soportó fueron semejantes a las nuestras, pero él las superó sin pecado.<br /><br />Mas no nos vio como inferiores, como fracasos sin remedio. Sabiendo que somos débiles, nos vio con compasión.<br /><br />Jesús tuvo que pasar todo ese tiempo en el desierto hasta llegar a un estado extremadamente débil para poder compadecerse de nuestras debilidades. Cristo no nos mira cuando caemos en la tentación de manera despectiva y acusadora. Dice la Palabra que nos mira con compasión, porque él sufrió en sus carnes el hambre, el cansancio, el dolor, la pérdida; él tuvo que soportar el ataque intenso del maligno en los peores momentos de su vida. Él sabe que nosotros somos polvo; sabe que somos débiles; que no somos Dios. Y por eso Él, porque puede, nos ofrece el perdón de nuestros pecados, y la victoria para la próxima tentación si nos aferramos a Él en la prueba. Esta es la única manera de salir victoriosas. El apóstol Pablo decía en Filipenses 4:13 “Todo lo puedo” pero dice “Todo lo puedo en Cristo” porque es el que me da la fuerza.<br /><br />Veremos las tentaciones del Señor Jesús en el desierto, pero descansemos seguros, que el Padre lo puso en esa situación, del mismo modo que le haría pasar por el sufrimiento y la muerte, no por capricho, ni sin propósito sagrado. Lo hizo por ti y por mí. Lo hizo para dar testimonio de su poder, su amor, y su compasión hacia ti y hacia mí. <br /><br />Doy gracias a Dios Padre por amarme así; doy gracias al Espíritu por guiar a Jesús y sostenerlo en la aflicción, y doy gracias a Jesús, por estar dispuesto a sufrir por mí y por darme la victoria con compasión. 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Es probable que Juan y Jesús, aunque a penas seis meses de diferencia entre ellos, no se hubieran encontrado, o puede que se hubieran visto en alguna reunión familiar. El año en que José y María viajaron a Jerusalén cuando Jesús tenía 12 años, es probable que coincidiera con Juan y su familia para la ceremonia que los niños judíos de 12 años llevaban a cabo. No lo podemos decir con certeza. Sin embargo, el día en que Jesús vino de Nazaret de Galilea y se acercó a Juan para ser bautizado, Juan supo que el que tenía delante era el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Así nos lo narra Juan en el capítulo 1, versículo 9.<br /><br />Los cuatro evangelios nos narran el bautismo de Jesús (Mateo 3, Marcos 1 y Lucas 3 y Juan 1). Juan venía preparando el camino para aquellos que arrepentidos recibirían la obra de Cristo en la cruz para perdón de pecados. Jesús guiado por el Espíritu Santo, fue a Juan para bautizarse. Mas como Juan le dijo, Él no tenía necesidad de ser bautizado. Jesús no tenía nada de qué arrepentirse, ya que no tenía pecado. Entonces, ¿por qué vino al Jordán para ser bautizado? Jesús dijo que le era necesario hacer esto; nos narra Mateo 3:15 que Jesús le dijo: “así conviene que cumplamos toda justicia.” <br /><br />Debemos concluir que Jesús vino al río Jordán como sustituto nuestro, mostrando que debe haber arrepentimiento para poder recibir por fe la salvación en Cristo. Jesús moriría en la cruz tres años más tarde para llevar en sí mismo el castigo del pecado que nosotros los pecadores merecíamos. <br /><br />La profecía de Isaías 42:1, siglos antes ya nos presentaba al “siervo de Yavé”, el que traería justicia a las naciones. En el Jordán, ante Juan y los que allí estaban, el Espíritu Santo de Dios, en forma de paloma descendió sobre Jesús al salir de las aguas, y nos narran los evangelios que se oyó una voz del cielo que decía: “Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.” Esta sería la presentación oficial y el comienzo del ministerio del prometido Mesías.<br /><br />Después de ser bautizado, Jesús comenzó su ministerio, y Juan continuó el suyo. En Mateo 11 y Lucas 7 leemos que Juan, al oír de la enseñanza y los milagros de Jesús, hacia la mitad de su ministerio, envió a sus discípulos a Jesús. “Cuando, pues, los hombres vinieron a él, dijeron: Juan el Bautista nos ha enviado a ti, para preguntarte: ¿Eres tú el que había de venir, o esperaremos a otro?” Jesús confirmó con sus hechos y sus palabras que él era, como Juan parecía entender y quería confirmar, el Mesías, el enviado de Dios. Jesús, hablando de Juan dice en Lucas 7:27: “Este es de quien está escrito: He aquí, envío mi mensajero delante de tu faz, El cual preparará tu camino delante de ti.” <br /><br />Juan, como Simeón, Ana, y otros que genuinamente esperaban al Mesías, pudo reconocer que el que venía a él para ser bautizado a las aguas del Jordán era el Salvador que esperaban. Su bautismo confirmaba que arrepentimiento, la confesión de pecado (no a ninguna persona aquí en la Tierra, sino a Dios mismo), junto con la fe depositada en la obra salvadora de Jesucristo es lo que asegura la salvación de nuestros pecados y la vida eterna que Cristo ofrece, para ti, para mí, y para todo aquel que cree.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/21619787</guid><pubDate>Wed, 14 Jan 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/21619787/evangelios_006_el_bautismo_de_jesu_s.mp3" length="6178639" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Uno de los días en que Juan el Bautista estaba en la orilla del río Jordán, anunciando la necesidad de arrepentimiento para el perdón de pecados, se le acercó un hombre para que lo bautizara, pero este hombre no era uno cualquiera. 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Así nos lo narra Juan en el capítulo 1, versículo 9.<br /><br />Los cuatro evangelios nos narran el bautismo de Jesús (Mateo 3, Marcos 1 y Lucas 3 y Juan 1). Juan venía preparando el camino para aquellos que arrepentidos recibirían la obra de Cristo en la cruz para perdón de pecados. Jesús guiado por el Espíritu Santo, fue a Juan para bautizarse. Mas como Juan le dijo, Él no tenía necesidad de ser bautizado. Jesús no tenía nada de qué arrepentirse, ya que no tenía pecado. Entonces, ¿por qué vino al Jordán para ser bautizado? Jesús dijo que le era necesario hacer esto; nos narra Mateo 3:15 que Jesús le dijo: “así conviene que cumplamos toda justicia.” <br /><br />Debemos concluir que Jesús vino al río Jordán como sustituto nuestro, mostrando que debe haber arrepentimiento para poder recibir por fe la salvación en Cristo. Jesús moriría en la cruz tres años más tarde para llevar en sí mismo el castigo del pecado que nosotros los pecadores merecíamos. <br /><br />La profecía de Isaías 42:1, siglos antes ya nos presentaba al “siervo de Yavé”, el que traería justicia a las naciones. En el Jordán, ante Juan y los que allí estaban, el Espíritu Santo de Dios, en forma de paloma descendió sobre Jesús al salir de las aguas, y nos narran los evangelios que se oyó una voz del cielo que decía: “Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.” Esta sería la presentación oficial y el comienzo del ministerio del prometido Mesías.<br /><br />Después de ser bautizado, Jesús comenzó su ministerio, y Juan continuó el suyo. En Mateo 11 y Lucas 7 leemos que Juan, al oír de la enseñanza y los milagros de Jesús, hacia la mitad de su ministerio, envió a sus discípulos a Jesús. “Cuando, pues, los hombres vinieron a él, dijeron: Juan el Bautista nos ha enviado a ti, para preguntarte: ¿Eres tú el que había de venir, o esperaremos a otro?” Jesús confirmó con sus hechos y sus palabras que él era, como Juan parecía entender y quería confirmar, el Mesías, el enviado de Dios. Jesús, hablando de Juan dice en Lucas 7:27: “Este es de quien está escrito: He aquí, envío mi mensajero delante de tu faz, El cual preparará tu camino delante de ti.” <br /><br />Juan, como Simeón, Ana, y otros que genuinamente esperaban al Mesías, pudo reconocer que el que venía a él para ser bautizado a las aguas del Jordán era el Salvador que esperaban. Su bautismo confirmaba que arrepentimiento, la confesión de pecado (no a ninguna persona aquí en la Tierra, sino a Dios mismo), junto con la fe depositada en la obra salvadora de Jesucristo es lo que asegura la salvación de nuestros pecados y la vida eterna que Cristo ofrece, para ti, para mí, y para todo aquel que cree.]]></itunes:summary><itunes:duration>357</itunes:duration><itunes:keywords>arrepentimiento,bautismo,confesión,elisabet,eterna,fe,jesús,jordán,juan,maría,pecados,río,salvación,vida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/c903cb95e9daf756f7a1a4b8ffd5421d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-005 El ministerio de Juan el Bautista</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-005-el-ministerio-de-juan-el-bautista--21522630</link><description><![CDATA[Juan el Bautista, unos meses mayor que Jesús, comenzó su ministerio antes que su pariente, predicando sobre el pecado de Israel y el necesario arrepentimiento, preparando el camino para la obra que Cristo llevaría a cabo, Leemos en Mateo 3:1-3<br /><br />“En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. Pues este es aquel de quien habló el profeta Isaías, cuando dijo: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, Enderezad sus sendas.”<br /><br />Mateo, Marcos, Lucas y Juan narran el ministerio de Juan el Bautista, y hacen eco de la profecía de Isaías 40 sobre aquel que vendría preparando el camino para la llegada del Mesías.<br /><br />Como nos narra Mateo en el capítulo 3, Juan predicaba en el desierto de Judea sobre la necesidad de arrepentimiento. (Mateo 3:5-6)<br /><br />“Y salía a él Jerusalén, y toda Judea, y toda la provincia de alrededor del Jordán, y eran bautizados por él en el Jordán, confesando sus pecados.”<br /><br />Venían de toda la región, y se arrepentían, y Juan los bautizaba. Su ministerio se extendió incluso a los líderes religiosos. Leemos que “muchos de los fariseos y de los saduceos venían a su bautismo” Sin embargo, Juan, que no parecía intimidado por la autoridad de estos, “les decía: ¡Generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera? Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no penséis decir dentro de vosotros mismos: A Abraham tenemos por padre; porque yo os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras.”<br /><br />Estos líderes religiosos de la época venían al bautismo de Juan, pero no mostraban un arrepentimiento genuino, ya que sus obras no cambiaban. Su confianza estaba en que eran de la nación escogida de Dios. Pensaban que porque eran descendientes de Abraham tenían el cielo ganado. Sin embargo, Juan les habla fuertemente, llamándoles “generación de víboras”. Solo Cristo podría librarlos de la ira venidera.<br /><br />Juan hablaba de aquel que venía detrás de él. Juan nunca habló de sí mismo como el dador de perdón. Él predicaba el arrepentimiento, ingrediente imprescindible para obtener el perdón que vendría con Mesías. Juan les dice que él bautizaba con agua, mas Cristo bautizaría con el Espíritu Santo y fuego. Juan no podía saber si aquellos que venían a bautizarse arrepentidos de sus pecados representaban en realidad arrepentimiento genuino, pero Cristo sería diferente. Él conocería el alma de cada uno. Juan les proclamaba el que venía detrás de Él diciendo: “limpiará su era, recogerá su trigo y quemará la paja”. El bautismo de Cristo sería diferente, porque sería una obra del Espíritu Santo. Aquellos que en arrepentimiento sincero vienen a Cristo para perdón de pecados permanecen en Él y Él en ellos. Estos son el trigo de Dios. Juan no podía discernir entre el arrepentimiento verdadero y una mera muestra de religiosidad. Pero Dios sí. Él sabe los que son suyos y los que solo están aparentando. Y Él recogerá su trigo y quemará la paja. <br /><br />Vemos Juan era muy distinto en personalidad y método a Jesús. En varios textos de los evangelios vemos un contraste entre ambos, y Cristo, en Lucas 7, después de identificar a Juan ante los oyentes como el profeta enviado para preparar el camino, hace referencia a sus diferencias ante la gente diciendo en el 33-34: <br /><br />“Porque vino Juan el Bautista, que ni comía pan ni bebía vino, y decís: Demonio tiene.<br />Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y decís: Este es un hombre comilón y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores.” <br /><br />Los mismos que criticaban a Juan por tener un estilo más excéntrico criticaban a Jesús por relacionarse con muchos y comer con ellos. Mas lo que estaban rechazando en ambos era el mensaje de arrepentimiento y fe para salvación de pecados. <br /><br />Juan cumplió el propósito que Dios tenía para él con su personalidad propia, mas siempre fiel a Dios, predicando el arrepentimiento a quien lo escuchaba, y enseñando a sus discípulos a orar, como podemos ver de Lucas 11:1. Vemos que aunque era muy distinto a Jesús, no por ello desestimó el ministerio que Dios le había dado a él, sino que se dio de sí mismo para dirigir la mirada de aquellos que le siguieran hacia Cristo, el Salvador. Que esa sea una meta para cada una de nosotras, y que con la personalidad y dones que el Señor nos haya dado, guiemos a otros hacia Cristo.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/21522630</guid><pubDate>Tue, 13 Jan 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/21522630/evangelios_005_el_ministerio_de_juan_el_bautista.mp3" length="6986503" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Juan el Bautista, unos meses mayor que Jesús, comenzó su ministerio antes que su pariente, predicando sobre el pecado de Israel y el necesario arrepentimiento, preparando el camino para la obra que Cristo llevaría a cabo, Leemos en Mateo 3:1-3

“En...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Juan el Bautista, unos meses mayor que Jesús, comenzó su ministerio antes que su pariente, predicando sobre el pecado de Israel y el necesario arrepentimiento, preparando el camino para la obra que Cristo llevaría a cabo, Leemos en Mateo 3:1-3<br /><br />“En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. Pues este es aquel de quien habló el profeta Isaías, cuando dijo: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, Enderezad sus sendas.”<br /><br />Mateo, Marcos, Lucas y Juan narran el ministerio de Juan el Bautista, y hacen eco de la profecía de Isaías 40 sobre aquel que vendría preparando el camino para la llegada del Mesías.<br /><br />Como nos narra Mateo en el capítulo 3, Juan predicaba en el desierto de Judea sobre la necesidad de arrepentimiento. (Mateo 3:5-6)<br /><br />“Y salía a él Jerusalén, y toda Judea, y toda la provincia de alrededor del Jordán, y eran bautizados por él en el Jordán, confesando sus pecados.”<br /><br />Venían de toda la región, y se arrepentían, y Juan los bautizaba. Su ministerio se extendió incluso a los líderes religiosos. Leemos que “muchos de los fariseos y de los saduceos venían a su bautismo” Sin embargo, Juan, que no parecía intimidado por la autoridad de estos, “les decía: ¡Generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera? Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no penséis decir dentro de vosotros mismos: A Abraham tenemos por padre; porque yo os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras.”<br /><br />Estos líderes religiosos de la época venían al bautismo de Juan, pero no mostraban un arrepentimiento genuino, ya que sus obras no cambiaban. Su confianza estaba en que eran de la nación escogida de Dios. Pensaban que porque eran descendientes de Abraham tenían el cielo ganado. Sin embargo, Juan les habla fuertemente, llamándoles “generación de víboras”. Solo Cristo podría librarlos de la ira venidera.<br /><br />Juan hablaba de aquel que venía detrás de él. Juan nunca habló de sí mismo como el dador de perdón. Él predicaba el arrepentimiento, ingrediente imprescindible para obtener el perdón que vendría con Mesías. Juan les dice que él bautizaba con agua, mas Cristo bautizaría con el Espíritu Santo y fuego. Juan no podía saber si aquellos que venían a bautizarse arrepentidos de sus pecados representaban en realidad arrepentimiento genuino, pero Cristo sería diferente. Él conocería el alma de cada uno. Juan les proclamaba el que venía detrás de Él diciendo: “limpiará su era, recogerá su trigo y quemará la paja”. El bautismo de Cristo sería diferente, porque sería una obra del Espíritu Santo. Aquellos que en arrepentimiento sincero vienen a Cristo para perdón de pecados permanecen en Él y Él en ellos. Estos son el trigo de Dios. Juan no podía discernir entre el arrepentimiento verdadero y una mera muestra de religiosidad. Pero Dios sí. Él sabe los que son suyos y los que solo están aparentando. Y Él recogerá su trigo y quemará la paja. <br /><br />Vemos Juan era muy distinto en personalidad y método a Jesús. En varios textos de los evangelios vemos un contraste entre ambos, y Cristo, en Lucas 7, después de identificar a Juan ante los oyentes como el profeta enviado para preparar el camino, hace referencia a sus diferencias ante la gente diciendo en el 33-34: <br /><br />“Porque vino Juan el Bautista, que ni comía pan ni bebía vino, y decís: Demonio tiene.<br />Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y decís: Este es un hombre comilón y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores.” <br /><br />Los mismos que criticaban a Juan por tener un estilo más excéntrico criticaban a Jesús por relacionarse con muchos y comer con ellos. 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Y le había sido revelado por el Espíritu Santo, que no vería la muerte antes que viese al Ungido del Señor. Y movido por el Espíritu, vino al templo. Y cuando los padres del niño Jesús lo trajeron al templo, para hacer por él conforme al rito de la ley, él le tomó en sus brazos, y bendijo a Dios, diciendo:<br />Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, Conforme a tu palabra; Porque han visto mis ojos tu salvación, La cual has preparado en presencia de todos los pueblos; Luz para revelación a los gentiles, Y gloria de tu pueblo Israel.” <br /><br />Al escuchar estas palabras proféticas de la boca de Simeón, dice el versículo 33 que “José y María estaban maravillados de todo lo que se decía de él.”<br /><br />“Y los bendijo Simeón, y dijo a su madre María: He aquí, éste está puesto para caída y para levantamiento de muchos en Israel, y para señal que será contradicha (y una espada traspasará tu misma alma), para que sean revelados los pensamientos de muchos corazones.”<br /><br />Justo estos días estaba viendo un documental en el canal de Historia sobre Jesús, donde se insinuaba que JEsús no supo muy bien cuál era su ministerio aquí en la Tierra, y que lo fue descubriendo y variando. La Palabra de Dios deja claro el propósito de la venida del Cristo. Aquí Simeón proclama el sufrimiento de Cristo para que muchos corazones fueran abiertos. José y María sabían el propósito del pequeño, aún si no o llegaban a comprender del todo. A Simeón le fue revelada la identidad del Mesías que había de venir. Y no solo a él; también a una viuda que estaba presente en el templo ese día, como había acostumbrado durante sus muchos años de vida dedicados al servicio de Dios. Ana, “viuda hacía ochenta y cuatro años; no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día con ayunos y oraciones. Esta, presentándose en la misma hora, daba gracias a Dios, y hablaba del niño a todos los que esperaban la redención en Jerusalén”, nos narra Lucas 2:37-38. Estos fieles siervos del Altísimo pudieron reconocer al Mesías y lo proclamaban donde quiera que estuvieran. Sin duda, todos los que esperaban al verdadero Mesías lo pudieron reconocer en Judea, y la Palabra de Dios dice que todo el que lo busca, lo haya, como nos dice Mateo 7:8.<br /><br />Después de la visita de los magos de oriente, Cuando Herodes inició la búsqueda de Jesús para matarlo, José y María salieron hacia el sur, a Egipto para huir de la furia del monarca. Allí vivieron hasta la muerte de Herodes, y volvieron a la tierra de Israel. Pero temiendo que Arquelao, hijo sucesor de Herodes en el trono pudiera hacerle daño al niño, se instalaron en la región de Galilea en vez de ir a Judea, su tierra natal. Fue ahí, en Nazaret, donde Jesús pasó su juventud, y por eso le llamarían nazareno, o galileo durante su ministerio (Lucas 2:39 y Mateo 2:23; 26:69)<br /><br />Nos dice Lucas 2:41 que cada año, José y María iban a Jerusalén a celebrar la pascua en el templo, y traían con ellos a Jesús. Tenemos incluso grabado en Lucas 2 un incidente en el que tras haber perdido al jovencito Jesús de 12 años, José y María lo encontraron en el templo, “sentado en medio de los doctores de la ley, oyéndoles y preguntándoles. Y todos los que le oían, se maravillaban de su inteligencia y de sus respuestas.”<br /><br />José y María alababan a Dios y lo servían, y enseñaron a sus hijos a hacer lo mismo. Jesús creció en una familia que lo animó a estudiar las Escrituras, a honrar a Dios siempre, y a crecer en cada aspecto de su vida, de modo que en Lucas 2:52 “Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.” Vimos cómo Juan el Bautista fue instruido en casa para llegar a cumplir el ministerio que Dios tenía para Él, y de igual modo, hasta Jesucristo, el mismo Dios hecho hombre, necesitó unos padres que lo guiaran para poder cumplir el propósito para el que había venido a la Tierra. <br /><br />Espero que tomemos en serio el crecimiento espiritual y la enseñanza en la Palabra que damos a aquellos que dependen de nosotros. El crecimiento físico es importante, pero más aún el ocuparnos en crecer en sabiduría y gracia para con Dios primero, y en consecuencia para los de alrededor.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/21485196</guid><pubDate>Mon, 12 Jan 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/21485196/evangelios_004_la_nin_ez_de_jesu_s.mp3" length="7272422" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Cuando María y José fueron al templo a dedicar a Jesús, hubo dos personajes que guiados por el Espíritu Santo de Dios reconocieron al Mesías todavía en forma de infante, entendiendo el importante papel que este venía a cumplir. 

Lucas 2 nos narra que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Cuando María y José fueron al templo a dedicar a Jesús, hubo dos personajes que guiados por el Espíritu Santo de Dios reconocieron al Mesías todavía en forma de infante, entendiendo el importante papel que este venía a cumplir. <br /><br />Lucas 2 nos narra que cuando José y María entraron al templo en Jerusalén con el bebé Jesús, se les acercó Simeón, un hombre justo y piadoso que como nos dice el texto, “esperaba la consolación de Israel; y el Espíritu Santo estaba sobre él. Y le había sido revelado por el Espíritu Santo, que no vería la muerte antes que viese al Ungido del Señor. Y movido por el Espíritu, vino al templo. Y cuando los padres del niño Jesús lo trajeron al templo, para hacer por él conforme al rito de la ley, él le tomó en sus brazos, y bendijo a Dios, diciendo:<br />Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, Conforme a tu palabra; Porque han visto mis ojos tu salvación, La cual has preparado en presencia de todos los pueblos; Luz para revelación a los gentiles, Y gloria de tu pueblo Israel.” <br /><br />Al escuchar estas palabras proféticas de la boca de Simeón, dice el versículo 33 que “José y María estaban maravillados de todo lo que se decía de él.”<br /><br />“Y los bendijo Simeón, y dijo a su madre María: He aquí, éste está puesto para caída y para levantamiento de muchos en Israel, y para señal que será contradicha (y una espada traspasará tu misma alma), para que sean revelados los pensamientos de muchos corazones.”<br /><br />Justo estos días estaba viendo un documental en el canal de Historia sobre Jesús, donde se insinuaba que JEsús no supo muy bien cuál era su ministerio aquí en la Tierra, y que lo fue descubriendo y variando. La Palabra de Dios deja claro el propósito de la venida del Cristo. Aquí Simeón proclama el sufrimiento de Cristo para que muchos corazones fueran abiertos. José y María sabían el propósito del pequeño, aún si no o llegaban a comprender del todo. A Simeón le fue revelada la identidad del Mesías que había de venir. Y no solo a él; también a una viuda que estaba presente en el templo ese día, como había acostumbrado durante sus muchos años de vida dedicados al servicio de Dios. Ana, “viuda hacía ochenta y cuatro años; no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día con ayunos y oraciones. Esta, presentándose en la misma hora, daba gracias a Dios, y hablaba del niño a todos los que esperaban la redención en Jerusalén”, nos narra Lucas 2:37-38. Estos fieles siervos del Altísimo pudieron reconocer al Mesías y lo proclamaban donde quiera que estuvieran. Sin duda, todos los que esperaban al verdadero Mesías lo pudieron reconocer en Judea, y la Palabra de Dios dice que todo el que lo busca, lo haya, como nos dice Mateo 7:8.<br /><br />Después de la visita de los magos de oriente, Cuando Herodes inició la búsqueda de Jesús para matarlo, José y María salieron hacia el sur, a Egipto para huir de la furia del monarca. Allí vivieron hasta la muerte de Herodes, y volvieron a la tierra de Israel. Pero temiendo que Arquelao, hijo sucesor de Herodes en el trono pudiera hacerle daño al niño, se instalaron en la región de Galilea en vez de ir a Judea, su tierra natal. Fue ahí, en Nazaret, donde Jesús pasó su juventud, y por eso le llamarían nazareno, o galileo durante su ministerio (Lucas 2:39 y Mateo 2:23; 26:69)<br /><br />Nos dice Lucas 2:41 que cada año, José y María iban a Jerusalén a celebrar la pascua en el templo, y traían con ellos a Jesús. Tenemos incluso grabado en Lucas 2 un incidente en el que tras haber perdido al jovencito Jesús de 12 años, José y María lo encontraron en el templo, “sentado en medio de los doctores de la ley, oyéndoles y preguntándoles. Y todos los que le oían, se maravillaban de su inteligencia y de sus respuestas.”<br /><br />José y María alababan a Dios y lo servían, y enseñaron a sus hijos a hacer lo mismo. 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Dios mandó a María a visitar a Elisabet, la cual estaba embarazada de su primer hijo, a una edad ya avanzada. Cuando María llegó adonde vivía Elisabet, esta estaba ya de seis meses, y nos narran los evangelios que el bebé, saltó de gozo en su vientre cuando María entró en la casa. <br /><br />Leemos en Lucas 1:57 en adelante que <br />“Cuando a Elisabet se le cumplió el tiempo de su alumbramiento, dio a luz un hijo.<br />Y cuando oyeron los vecinos y los parientes que Dios había engrandecido para con ella su misericordia, se regocijaron con ella.<br />Aconteció que al octavo día vinieron para circuncidar al niño; y le llamaban con el nombre de su padre, Zacarías; pero respondiendo su madre, dijo: No; se llamará Juan.<br /><br />Como bien recuerdas, Zacarías, el padre de la criatura, se había quedado mudo cuando el ángel le dio la noticia del embarazo de su esposa, y todavía no podía hablar. Los que allí estaban, dijeron a Elisabet: <br /><br />¿Por qué (quieres llamarle Juan)? Y le insistieron “No hay nadie en tu parentela que se llame con ese nombre.”<br /><br />Entonces preguntaron por señas a su padre, cómo le quería llamar. Curioso que le hablaran por señas, ya que Zacarías no se había quedado sordo, sino simplemente mudo. Pero Zacarías, “pidiendo una tablilla, escribió, diciendo: Juan es su nombre. Y todos se maravillaron. Al momento fue abierta su boca y suelta su lengua, y habló bendiciendo a Dios. Y se llenaron de temor todos sus vecinos; y en todas las montañas de Judea se divulgaron todas estas cosas. Y todos los que las oían las guardaban en su corazón, diciendo: ¿Quién, pues, será este niño? Y la mano del Señor estaba con él.”<br /><br />Juan venía como uno que anunciaría al Mesías. Zacarías lo proclamó en cuanto su voz fue restaurada, y leemos en los versículos del 76-79 sobre Juan el Bautista: <br /><br />“Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado;<br />Porque irás delante de la presencia del Señor, para preparar sus caminos;<br />Para dar conocimiento de salvación a su pueblo,<br />Para perdón de sus pecados,<br />Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,<br />Con que nos visitó desde lo alto la aurora,<br />Para dar luz a los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte;<br />Para encaminar nuestros pies por camino de paz.”<br /><br />Juan prepararía el camino al Salvador; este sería su propósito en esta Tierra. Encaminaría a aquellos que quisieran dejar las tinieblas para alcanzar la Luz. Mas todavía debía crecer y aprender. Nos dice el último versículo del capítulo 1 de Lucas que Juan “crecía, y se fortalecía en espíritu; y estuvo en lugares desiertos hasta el día de su manifestación a Israel.”<br /><br />Sus padres, Elisabet y Zacarías tuvieron la oportunidad de criar a Juan de forma que creciera sano y fuerte y se fortaleciera en espíritu. Le esperaban momentos difíciles en su vida, mas la educación espiritual que recibió en casa lo prepararía para cumplir el propósito de Dios en su vida. <br /><br />Como Juan, nosotras tambiém podemos hoy en día dejar que Dios use nuestras vidas para presentar a otros al Mesías. Seamos fortalecidas en espíritu y guiemos a otros al conocimiento del Salvador del mundo.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/21403284</guid><pubDate>Fri, 09 Jan 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/21403284/evangelios_003_nacimiento_de_juan_el_bautista.mp3" length="5465231" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Cuando María recibió el mensaje del ángel de que concebiría del Espíritu Santo, Dios le dio una señal de que todo esto era de parte de Dios, cumpliendo el plan de salvación que Dios tenía para la humanidad. Dios mandó a María a visitar a Elisabet, la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Cuando María recibió el mensaje del ángel de que concebiría del Espíritu Santo, Dios le dio una señal de que todo esto era de parte de Dios, cumpliendo el plan de salvación que Dios tenía para la humanidad. Dios mandó a María a visitar a Elisabet, la cual estaba embarazada de su primer hijo, a una edad ya avanzada. Cuando María llegó adonde vivía Elisabet, esta estaba ya de seis meses, y nos narran los evangelios que el bebé, saltó de gozo en su vientre cuando María entró en la casa. <br /><br />Leemos en Lucas 1:57 en adelante que <br />“Cuando a Elisabet se le cumplió el tiempo de su alumbramiento, dio a luz un hijo.<br />Y cuando oyeron los vecinos y los parientes que Dios había engrandecido para con ella su misericordia, se regocijaron con ella.<br />Aconteció que al octavo día vinieron para circuncidar al niño; y le llamaban con el nombre de su padre, Zacarías; pero respondiendo su madre, dijo: No; se llamará Juan.<br /><br />Como bien recuerdas, Zacarías, el padre de la criatura, se había quedado mudo cuando el ángel le dio la noticia del embarazo de su esposa, y todavía no podía hablar. Los que allí estaban, dijeron a Elisabet: <br /><br />¿Por qué (quieres llamarle Juan)? Y le insistieron “No hay nadie en tu parentela que se llame con ese nombre.”<br /><br />Entonces preguntaron por señas a su padre, cómo le quería llamar. Curioso que le hablaran por señas, ya que Zacarías no se había quedado sordo, sino simplemente mudo. Pero Zacarías, “pidiendo una tablilla, escribió, diciendo: Juan es su nombre. Y todos se maravillaron. Al momento fue abierta su boca y suelta su lengua, y habló bendiciendo a Dios. Y se llenaron de temor todos sus vecinos; y en todas las montañas de Judea se divulgaron todas estas cosas. Y todos los que las oían las guardaban en su corazón, diciendo: ¿Quién, pues, será este niño? Y la mano del Señor estaba con él.”<br /><br />Juan venía como uno que anunciaría al Mesías. Zacarías lo proclamó en cuanto su voz fue restaurada, y leemos en los versículos del 76-79 sobre Juan el Bautista: <br /><br />“Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado;<br />Porque irás delante de la presencia del Señor, para preparar sus caminos;<br />Para dar conocimiento de salvación a su pueblo,<br />Para perdón de sus pecados,<br />Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,<br />Con que nos visitó desde lo alto la aurora,<br />Para dar luz a los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte;<br />Para encaminar nuestros pies por camino de paz.”<br /><br />Juan prepararía el camino al Salvador; este sería su propósito en esta Tierra. Encaminaría a aquellos que quisieran dejar las tinieblas para alcanzar la Luz. Mas todavía debía crecer y aprender. Nos dice el último versículo del capítulo 1 de Lucas que Juan “crecía, y se fortalecía en espíritu; y estuvo en lugares desiertos hasta el día de su manifestación a Israel.”<br /><br />Sus padres, Elisabet y Zacarías tuvieron la oportunidad de criar a Juan de forma que creciera sano y fuerte y se fortaleciera en espíritu. Le esperaban momentos difíciles en su vida, mas la educación espiritual que recibió en casa lo prepararía para cumplir el propósito de Dios en su vida. <br /><br />Como Juan, nosotras tambiém podemos hoy en día dejar que Dios use nuestras vidas para presentar a otros al Mesías. 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No es una última voluntad, como solemos nosotros entender cuando oímos la palabra “testamento”. <br /><br />La palabra utilizada se puede traducir como testamento o como pacto. Así que si pensamos más bien en el significado de pacto, entendemos mejor lo que estas dos secciones comparten con nosotras.<br /><br />En primer lugar, el antiguo testamento nos presenta el pacto que Dios hizo con la nación judía. Como hemos podido contemplar, el dador del pacto es fiel, por lo que el pacto era firme. Si hubiera dependido de una fidelidad de parte de ambos lados, el pacto habría sido pronto invalidado; sin embargo, cuando Abraham aceptó el pacto con Dios, este pacto fue consolidado para la eternidad. Ese pacto fue ratificado con Moisés, confirmado con la simiente de David y claramente cumplido en Cristo, el Mesías. <br /><br />Cuando el Mesías vino a la Tierra, no solo mostró que el pacto de Dios con Israel era, sin duda, fiel y seguro, sino que nos presentó un Nuevo Pacto, un pacto profetizado por Jeremías y Ezequiel que se extiende a cada persona que acepte entrar en una relación eterna con Dios a través de Cristo. <br /><br />La epístola de los Hebreos, en el capítulo 9 contrasta el Pacto Antiguo y el Pacto Nuevo, mostrando que mientras el pacto del antiguo Testamento era temporal y nacional, el Nuevo Pacto en Cristo es eterno y universal. <br /><br />El Nuevo Testamento nos presenta el nuevo pacto de Dios, por el cual todo aquel que cree en Cristo como Salvador del mundo, aquel que vino para salvarnos de nuestros pecados, tiene la promesa de vida eterna en Él. <br /><br />En los primeros 17 versículos del primer capítulo de Mateo se nos presenta la genealogía de Jesús. Mateo 1:17 resume:<br /><br />“De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David son catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce; y desde la deportación a Babilonia hasta Cristo, catorce.” <br /><br />Encontramos también una genealogía inversa en Lucas 3:23-28, yendo desde Jesús nacido en Belén hasta el comienzo de la historia de la humanidad, para mostrarnos que Jesús, aunque 100 por cien Dios, era también 100% hombre. Esto hace de Jesús el único capaz de reconciliar a la humanidad con Dios, y para ello vino a la Tierra.<br /><br />El Nuevo Testamento nos ofrece el cumplimiento del Antiguo Pacto extendido a toda la humanidad. Los cuatro evangelios nos presentan la vida de Jesús aquí el la Tierra. Y podremos leer a través de cuatro de sus discípulos y de la mano divina de Dios la vida del Mesías, su nacimiento, ministerio y sacrificio en la cruz, acabando con su resurrección y ascensión a la diestra del Padre. <br /><br />Que Dios te colme de bendiciones a través de Su Palabra, para que conozcas mejor al autor de la Salvación.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/21402205</guid><pubDate>Thu, 08 Jan 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/21402205/evangelios_002_un_nuevo_testamento.mp3" length="4894704" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>¿Te has preguntado alguna vez porqué llamamos a las dos secciones principales de la Biblia los Testamentos? ¿A qué crees que se refiere? No son testamentos como el uso que nosotros le damos a este término hoy en dIa. 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Ese pacto fue ratificado con Moisés, confirmado con la simiente de David y claramente cumplido en Cristo, el Mesías. <br /><br />Cuando el Mesías vino a la Tierra, no solo mostró que el pacto de Dios con Israel era, sin duda, fiel y seguro, sino que nos presentó un Nuevo Pacto, un pacto profetizado por Jeremías y Ezequiel que se extiende a cada persona que acepte entrar en una relación eterna con Dios a través de Cristo. <br /><br />La epístola de los Hebreos, en el capítulo 9 contrasta el Pacto Antiguo y el Pacto Nuevo, mostrando que mientras el pacto del antiguo Testamento era temporal y nacional, el Nuevo Pacto en Cristo es eterno y universal. <br /><br />El Nuevo Testamento nos presenta el nuevo pacto de Dios, por el cual todo aquel que cree en Cristo como Salvador del mundo, aquel que vino para salvarnos de nuestros pecados, tiene la promesa de vida eterna en Él. <br /><br />En los primeros 17 versículos del primer capítulo de Mateo se nos presenta la genealogía de Jesús. Mateo 1:17 resume:<br /><br />“De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David son catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce; y desde la deportación a Babilonia hasta Cristo, catorce.” <br /><br />Encontramos también una genealogía inversa en Lucas 3:23-28, yendo desde Jesús nacido en Belén hasta el comienzo de la historia de la humanidad, para mostrarnos que Jesús, aunque 100 por cien Dios, era también 100% hombre. Esto hace de Jesús el único capaz de reconciliar a la humanidad con Dios, y para ello vino a la Tierra.<br /><br />El Nuevo Testamento nos ofrece el cumplimiento del Antiguo Pacto extendido a toda la humanidad. Los cuatro evangelios nos presentan la vida de Jesús aquí el la Tierra. Y podremos leer a través de cuatro de sus discípulos y de la mano divina de Dios la vida del Mesías, su nacimiento, ministerio y sacrificio en la cruz, acabando con su resurrección y ascensión a la diestra del Padre. <br /><br />Que Dios te colme de bendiciones a través de Su Palabra, para que conozcas mejor al autor de la Salvación.]]></itunes:summary><itunes:duration>277</itunes:duration><itunes:keywords>abraham,cristo,duradero,eterno,evangelio,fidelidad,fiel,juan,lucas,marcos,mateo,moisés,nacional,nuevo,pacto,pactos,temporal,testamentos,universal</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/0dee4c75632f39b3feaebe623bdfa3f9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-001 Bienvenida al año Nuevo</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-001-bienvenida-al-ano-nuevo--21379846</link><description><![CDATA[Bienvenida al Año Nuevo<br /><br />Hoy llegamos al final de la celebración de la Navidad. Anoche los Reyes Magos de oriente desfilaron por las calles y trajeron regalos a muchos niños que esperaban con anticipación algo de lo que habían pedido en sus cartas. Y mañana muchos tendrán que volver al cole sin apenas haber tenido tiempo de jugar con ellos. Pero ciertamente espero que las navidades hayan servido para descansar, disfrutar tiempo en familia, y sobre todo para meditar en la persona de Cristo. Algunos comenzarán hoy a quitar las decoraciones navideñas, y muchos, si no han llegado a conectar las vacaciones de invierno con la persona del Cristo, puede que pronto se olviden del motivo por el que Jesús, el Mesías vino al mundo. Lo hizo en cumplimiento de la profecía esperada durante siglos. Lo hizo para salvar al mundo de sus pecados. Vino para ofrecer salvación a todo aquel que creyendo en Él deposite su fe en Dios. <br /><br />Tenemos por delante un año lleno de oportunidades. Podemos seguir manteniendo aquellos logros que hemos conseguido, y avanzando hacia conseguir las metas que nos hayamos propuesto. Si aún no te has puesto una meta para este año, te animo a tomar un rato esta semana para hacerlo, y te propongo una: lee la Biblia durante este año. No tienes que comenzar con la lectura completa de la Biblia, aunque seguro que sería de bendición. El año pasado estudiamos el antiguo testamento, y en este año que ya hemos comenzado, quisiera que estudiáramos juntas el Nuevo Testamento, la segunda parte de la Palabra especial que Dios nos ha dejado.<br /><br />La Palabra de Dios, nos dice Hebreos 4:12 es viva y es eficaz. Nos dice que es más cortante que una espada de dos filos, que corta a diestra y a siniestra. Penetra hasta el alma, y discierne los pensamientos de nuestro corazón. Es capaz de mostrarnos aquellas cosas que incluso una misma no es capaz de ver. Es útil para ayudarnos en cualquier dificultad en la que nos encontremos; y como dice 2 Timoteo 3:16, nos enseña, nos exhorta, nos llama la atención, para que podamos trabajar aquellos asuntos que tenemos pendientes. Dios utiliza Su Palabra para transformarnos día a día, paso a paso, para que seamos más y más como Él cada día, y para que podamos disfrutar de una relación viva con Dios. ¿Te interesa? Acompáñame cada mañana, de lunes a viernes, en el estudio de la Palabra, y llévala en tu corazón cada instante de tu vida. Feliz año 2020.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/21379846</guid><pubDate>Wed, 07 Jan 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/21379846/evangelios_001_bienvenida_al_an_o_nuevo.mp3" length="4276557" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Bienvenida al Año Nuevo

Hoy llegamos al final de la celebración de la Navidad. Anoche los Reyes Magos de oriente desfilaron por las calles y trajeron regalos a muchos niños que esperaban con anticipación algo de lo que habían pedido en sus cartas. Y...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Bienvenida al Año Nuevo<br /><br />Hoy llegamos al final de la celebración de la Navidad. Anoche los Reyes Magos de oriente desfilaron por las calles y trajeron regalos a muchos niños que esperaban con anticipación algo de lo que habían pedido en sus cartas. Y mañana muchos tendrán que volver al cole sin apenas haber tenido tiempo de jugar con ellos. Pero ciertamente espero que las navidades hayan servido para descansar, disfrutar tiempo en familia, y sobre todo para meditar en la persona de Cristo. Algunos comenzarán hoy a quitar las decoraciones navideñas, y muchos, si no han llegado a conectar las vacaciones de invierno con la persona del Cristo, puede que pronto se olviden del motivo por el que Jesús, el Mesías vino al mundo. Lo hizo en cumplimiento de la profecía esperada durante siglos. Lo hizo para salvar al mundo de sus pecados. Vino para ofrecer salvación a todo aquel que creyendo en Él deposite su fe en Dios. <br /><br />Tenemos por delante un año lleno de oportunidades. Podemos seguir manteniendo aquellos logros que hemos conseguido, y avanzando hacia conseguir las metas que nos hayamos propuesto. Si aún no te has puesto una meta para este año, te animo a tomar un rato esta semana para hacerlo, y te propongo una: lee la Biblia durante este año. No tienes que comenzar con la lectura completa de la Biblia, aunque seguro que sería de bendición. El año pasado estudiamos el antiguo testamento, y en este año que ya hemos comenzado, quisiera que estudiáramos juntas el Nuevo Testamento, la segunda parte de la Palabra especial que Dios nos ha dejado.<br /><br />La Palabra de Dios, nos dice Hebreos 4:12 es viva y es eficaz. Nos dice que es más cortante que una espada de dos filos, que corta a diestra y a siniestra. Penetra hasta el alma, y discierne los pensamientos de nuestro corazón. Es capaz de mostrarnos aquellas cosas que incluso una misma no es capaz de ver. Es útil para ayudarnos en cualquier dificultad en la que nos encontremos; y como dice 2 Timoteo 3:16, nos enseña, nos exhorta, nos llama la atención, para que podamos trabajar aquellos asuntos que tenemos pendientes. Dios utiliza Su Palabra para transformarnos día a día, paso a paso, para que seamos más y más como Él cada día, y para que podamos disfrutar de una relación viva con Dios. ¿Te interesa? Acompáñame cada mañana, de lunes a viernes, en el estudio de la Palabra, y llévala en tu corazón cada instante de tu vida. Feliz año 2020.]]></itunes:summary><itunes:duration>238</itunes:duration><itunes:keywords>2020,año,biblia,corazón,eficaz,hebreos,jesús,lectura,meta,navidad,nuevo,palabra,profecía,reyes,timoteo,viva</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b34e659f8e616a9f80ae0451f73edc52.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>015_Navidad-Feliz Navidad</title><link>https://www.spreaker.com/episode/015-navidad-feliz-navidad--20819808</link><description><![CDATA[Feliz Navidad<br /><br />Con esta introducción del relato del nacimiento de Jesús desde los evangelios y con motivo de la celebración de la Navidad hemos comenzado el estudio del Nuevo Testamento. A la vuelta de las vacaciones continuaremos con los evangelios y veremos el libro de los Hechos de los apóstoles. Estudiaremos las epístolas para conocer mejor al Salvador y contemplaremos la revelación de Jesucristo en el libro de Apocalipsis. Espero que en este próximo año desees seguir estudiando la Palabra de Dios. Te animo a dedicar un tiempo antes del final del año para contemplar lo que has vivido y sentido este último año, lo que has conseguido y lo que te has quedado sin alcanzar. Acaba tu tiempo de reflexión estableciendo algunas metas personales para el año que viene y pídele a Dios a cumplirlas. Pídele que lo puedas conocer a Él más y mejor, para disfrutar de una vida plena.<br /><br />Estos días navideños muchos celebrarán esperanza mientras otros se resentirán por la hipocresía que observan a su alrededor o por la pena que llevan dentro. <br />Procura disfrutar de manera reflexiva estos días de celebración, con tus seres queridos, confiando en Dios cuando las circunstancias te lleven a perder la paz; descansa en Su amor cuando la ausencia de un ser amado haga estos días difíciles de disfrutar. Dios conoce tu situación, quiere ser parte activa de tu vida y Él ha dado mucho para tener una relación contigo. Llevale a Él tus luchas y permítele que te dé Su paz y su luz. El Rey de Reyes se ha dado a conocer. Aprovecha estos días para seguir conociéndolo mejor. <br /><br />Te deseo de corazón una Feliz Navidad y un año lleno de Dios. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20819808</guid><pubDate>Fri, 19 Dec 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20819808/015_navidad_feliz_navidad.mp3" length="3394579" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Feliz Navidad

Con esta introducción del relato del nacimiento de Jesús desde los evangelios y con motivo de la celebración de la Navidad hemos comenzado el estudio del Nuevo Testamento. A la vuelta de las vacaciones continuaremos con los evangelios y...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Feliz Navidad<br /><br />Con esta introducción del relato del nacimiento de Jesús desde los evangelios y con motivo de la celebración de la Navidad hemos comenzado el estudio del Nuevo Testamento. A la vuelta de las vacaciones continuaremos con los evangelios y veremos el libro de los Hechos de los apóstoles. Estudiaremos las epístolas para conocer mejor al Salvador y contemplaremos la revelación de Jesucristo en el libro de Apocalipsis. Espero que en este próximo año desees seguir estudiando la Palabra de Dios. Te animo a dedicar un tiempo antes del final del año para contemplar lo que has vivido y sentido este último año, lo que has conseguido y lo que te has quedado sin alcanzar. Acaba tu tiempo de reflexión estableciendo algunas metas personales para el año que viene y pídele a Dios a cumplirlas. Pídele que lo puedas conocer a Él más y mejor, para disfrutar de una vida plena.<br /><br />Estos días navideños muchos celebrarán esperanza mientras otros se resentirán por la hipocresía que observan a su alrededor o por la pena que llevan dentro. <br />Procura disfrutar de manera reflexiva estos días de celebración, con tus seres queridos, confiando en Dios cuando las circunstancias te lleven a perder la paz; descansa en Su amor cuando la ausencia de un ser amado haga estos días difíciles de disfrutar. Dios conoce tu situación, quiere ser parte activa de tu vida y Él ha dado mucho para tener una relación contigo. Llevale a Él tus luchas y permítele que te dé Su paz y su luz. El Rey de Reyes se ha dado a conocer. Aprovecha estos días para seguir conociéndolo mejor. <br /><br />Te deseo de corazón una Feliz Navidad y un año lleno de Dios. ]]></itunes:summary><itunes:duration>183</itunes:duration><itunes:keywords>alaba,depresión,dios,disfrutar,esperanza,gracias,jesús,medita,navideña,pena,reflexiva,rey</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/a3d23e2ce47b41ed94eec7a549a785d3.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>014_Navidad-Los regalos de la Navidad</title><link>https://www.spreaker.com/episode/014-navidad-los-regalos-de-la-navidad--20819124</link><description><![CDATA[Nos acercamos al día de la celebración del nacimiento de Jesús. Para celebrarlo, solemos intercambiar regalos con nuestros seres queridos. Esto es lo que hicieron los magos que vinieron buscando al Mesías. Mateo 2:11: <br /><br />“Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.” <br /><br />Vemos que los Magos de oriente trajeron regalos al niño, oro, incienso y mirra. <br />Se ha escrito mucho sobre el significado de estos regalos. ¿Por qué trajeron los magos estos regalos, y no otros? ¿Entendían la profecía y ofrecieron regalos que representaban diferentes aspectos de la persona y misión del Mesías?<br /><br />Desde los primeros siglos, los estudiosos de las Escrituras han hablado del significado de estos regalos. Veamos la interpretación más aceptada porque sin duda parece un simbolismo muy acertado. Ya fuera que estos magos trajeran estos regalos con toda conciencia de lo que querían simbolizar o que no entendieran completamente, al ver los regalos desde nuestra perspectiva histórica, podemos apreciar a nuestro Salvador a través de los regalos y regocijarnos en Su persona y lo que Él ha hecho por nosotros.<br /><br />Los Magos ofrecieron ORO, INCIENSO y MIRRA. Venían del oriente, y estos eran regalos preciados. Habían viajado con sus bolsas llenas, y cuando abrieron sus tesoros en Belén, los ofrecieron al Rey de los judíos que había nacido. <br /><br />Los magos ofrecieron oro:<br /><br />El oro era un regalo digno de un rey. Leemos que la reina de Saba, cuando fue a visitar al rey Salomón, le trajo “ciento veinte talentos de oro” (1 Reyes 10:10)<br /><br />Estos magos trajeron consigo oro para ofrecerlo al Rey de reyes. Al regalar este metal preciado reconocen al Salvador como Rey de reyes y Señor de señores. <br /><br /><br />“el bienaventurado y solo Soberano, Rey de reyes, y Señor de señores” 1 Timoteo 6:15<br /><br /><br />Apocalipsis 19:16 “Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.<br /><br />A éste Cristo le ofrecieron el oro digno de un rey. <br /><br /><br /><br />Los magos también le trajeron incienso:<br /><br />El incienso se utilizaba para ofrecer sacrificio a los dioses. Hasta hoy día se sigue usando para meditación y en lugares de culto. Se utilizaba en el templo, y vemos en Lucas a Zacarías entrando en el santuario del Señor a ofrecer el incienso.<br /><br />Salmo 141:2 lee también: “Suba mi oración delante de ti como el incienso,<br />El don de mis manos como la ofrenda de la tarde.” <br /><br />Vimos al describir al Mesías que Él era a la vez sacerdote y sacrificio. Él fue el sacerdote perfecto y el sacrificio perfecto y completo que ha dado fin a todo sacrificio. Y no solo eso, sino que Él es Dios, el único Dios, y el olor grato del sacrificio perfecto es para Él. <br /><br />Cuando recordemos el regalo de los magos, meditemos en el que se sacrificó a sí mismo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. Cuando exhaló en la cruz, proclamó: ¡Es consumado! El sacrificio de Cristo en la cruz es completo; no se puede añadir más. El único Dios ha consumado el sacrificio perfecto.<br /><br />Los magos le ofrecieron mirra:<br /><br />La mirra es un perfume que los judíos solían usar para embalsamar cadáveres. ¿Por qué traerían los magos un regalo tan extraño para un niño? Quizás porque la segunda parte de la profecía del Mesías que leemos en Daniel 9 habla de la muerte del Mesías. Este niño había venido a nacer a esta tierra en forma plenamente humana para poder morir por nuestros pecados. Cuando pensemos en la mirra, recordemos que Jesús tuvo claro siempre que había venido al mundo para hacer la voluntad del Padre, para salvar a Su pueblo de su pecado. <br /><br />En estas semanas hemos ido describiendo la escena de la Navidad, hablando del protagonista y de los demás personajes. Al celebrar estas navidades, no descuides la verdadera historia, la razón por la que la Navidad es digna de ser celebrada. Cuando pasees esta semana por las calles decoradas y veas los belenes que describen la historia, medita en lo que el Mesías realmente significa para ti. Haz que estas navidades sean el comienzo de una relación personal y constante con el único Dios, con el Rey de reyes, con el Salvador del mundo. Recibe a Jesucristo en tu vida.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20819124</guid><pubDate>Thu, 18 Dec 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20819124/014_navidad_los_regalos_de_la_navidad.mp3" length="7107740" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Nos acercamos al día de la celebración del nacimiento de Jesús. Para celebrarlo, solemos intercambiar regalos con nuestros seres queridos. Esto es lo que hicieron los magos que vinieron buscando al Mesías. Mateo 2:11: 

“Y al entrar en la casa, vieron...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Nos acercamos al día de la celebración del nacimiento de Jesús. Para celebrarlo, solemos intercambiar regalos con nuestros seres queridos. Esto es lo que hicieron los magos que vinieron buscando al Mesías. Mateo 2:11: <br /><br />“Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.” <br /><br />Vemos que los Magos de oriente trajeron regalos al niño, oro, incienso y mirra. <br />Se ha escrito mucho sobre el significado de estos regalos. ¿Por qué trajeron los magos estos regalos, y no otros? ¿Entendían la profecía y ofrecieron regalos que representaban diferentes aspectos de la persona y misión del Mesías?<br /><br />Desde los primeros siglos, los estudiosos de las Escrituras han hablado del significado de estos regalos. Veamos la interpretación más aceptada porque sin duda parece un simbolismo muy acertado. Ya fuera que estos magos trajeran estos regalos con toda conciencia de lo que querían simbolizar o que no entendieran completamente, al ver los regalos desde nuestra perspectiva histórica, podemos apreciar a nuestro Salvador a través de los regalos y regocijarnos en Su persona y lo que Él ha hecho por nosotros.<br /><br />Los Magos ofrecieron ORO, INCIENSO y MIRRA. Venían del oriente, y estos eran regalos preciados. Habían viajado con sus bolsas llenas, y cuando abrieron sus tesoros en Belén, los ofrecieron al Rey de los judíos que había nacido. <br /><br />Los magos ofrecieron oro:<br /><br />El oro era un regalo digno de un rey. Leemos que la reina de Saba, cuando fue a visitar al rey Salomón, le trajo “ciento veinte talentos de oro” (1 Reyes 10:10)<br /><br />Estos magos trajeron consigo oro para ofrecerlo al Rey de reyes. Al regalar este metal preciado reconocen al Salvador como Rey de reyes y Señor de señores. <br /><br /><br />“el bienaventurado y solo Soberano, Rey de reyes, y Señor de señores” 1 Timoteo 6:15<br /><br /><br />Apocalipsis 19:16 “Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.<br /><br />A éste Cristo le ofrecieron el oro digno de un rey. <br /><br /><br /><br />Los magos también le trajeron incienso:<br /><br />El incienso se utilizaba para ofrecer sacrificio a los dioses. Hasta hoy día se sigue usando para meditación y en lugares de culto. Se utilizaba en el templo, y vemos en Lucas a Zacarías entrando en el santuario del Señor a ofrecer el incienso.<br /><br />Salmo 141:2 lee también: “Suba mi oración delante de ti como el incienso,<br />El don de mis manos como la ofrenda de la tarde.” <br /><br />Vimos al describir al Mesías que Él era a la vez sacerdote y sacrificio. Él fue el sacerdote perfecto y el sacrificio perfecto y completo que ha dado fin a todo sacrificio. Y no solo eso, sino que Él es Dios, el único Dios, y el olor grato del sacrificio perfecto es para Él. <br /><br />Cuando recordemos el regalo de los magos, meditemos en el que se sacrificó a sí mismo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. Cuando exhaló en la cruz, proclamó: ¡Es consumado! El sacrificio de Cristo en la cruz es completo; no se puede añadir más. El único Dios ha consumado el sacrificio perfecto.<br /><br />Los magos le ofrecieron mirra:<br /><br />La mirra es un perfume que los judíos solían usar para embalsamar cadáveres. ¿Por qué traerían los magos un regalo tan extraño para un niño? Quizás porque la segunda parte de la profecía del Mesías que leemos en Daniel 9 habla de la muerte del Mesías. Este niño había venido a nacer a esta tierra en forma plenamente humana para poder morir por nuestros pecados. Cuando pensemos en la mirra, recordemos que Jesús tuvo claro siempre que había venido al mundo para hacer la voluntad del Padre, para salvar a Su pueblo de su pecado. <br /><br />En estas semanas hemos ido describiendo la escena de la Navidad, hablando del protagonista y de los demás personajes. 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Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.<br />Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él.<br />Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo.<br />Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta:<br />Y tú, Belén, de la tierra de Judá,<br />No eres la más pequeña entre los príncipes de Judá;<br />Porque de ti saldrá un guiador,<br />Que apacentará a mi pueblo Israel.<br />Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella; y enviándolos a Belén, dijo: Id allá y averiguad con diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore.<br />Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño. Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo.<br />Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.<br />Pero siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.”<br /><br /><br />Todo el mundo sabe quienes son los reyes magos. Yo desde niña los he esperado cada Navidad, ya que tradicionalmente han sido los que traían los regalos. Al contrario que Papá Noel, los Magos sí aparecen en la historia de la Navidad relatada en la Palabra de Dios, aunque no sabemos cuántos eran, y en realidad no se les clasifica como reyes en ningún momento. ¿Qué dice la Biblia sobre los magos de oriente y qué sabemos por la historia?<br /><br />Lo más probable es que estos magos que venían del oriente fueran sabios que podían interpretar señales de la naturaleza. Dicen “su estrella hemos visto en el oriente.” Desde su lugar de origen habían estado estudiando en el cielo alguna alineación estelar que les indicaba un evento especial. Hay un video muy interesante sobre la posición de las estrellas durante el tiempo del nacimiento de Jesús, pero sin duda, Dios los guió de forma especial hasta el lugar donde el Mesías había nacido. Estos viajeros venían de la zona de la antigua Persia o de Babilonia. ¿Te hace pensar en otro “mago” del que nos habla la Biblia? Daniel, el que había sido llevado de Israel a Babilonia para servir en la corte del rey, había vivido en esa zona siglos antes. <br /><br />En Daniel 5 vemos cómo los siervos del rey Belsasar describen cómo Daniel había interpretado los sueños de Nabucodonosor. Dicen así: <br /><br />“En tu reino hay un hombre en el cual mora el espíritu de los dioses santos, y en los días de tu padre se halló en él luz e inteligencia y sabiduría, como sabiduría de los dioses; al que el rey Nabucodonosor tu padre, oh rey, constituyó jefe sobre todos los magos, astrólogos, caldeos y adivinos”<br /><br /><br />La Biblia describe a Daniel como el jefe de los magos en Babilonia, por su sabiduría y la capacidad de interpretar que Dios le había dado. Gracias a Daniel y a muchos otros sabios judíos, Babilonia había sido influenciada por las Escrituras. Seiscientos años antes del nacimiento del Mesías, Babilonia había llevado cautivos de Israel a jóvenes sabios, entre ellos Daniel. Este había llegado a ser funcionario del rey, con influencia sobre los sabios del lugar. Además de esto, muchos exiliados judíos habían permanecido en la zona de Babilonia, por lo que podemos suponer que estos hombres habrían tenido acceso a las Escrituras judías, y los sabios estudiosos sabían que habría de venir el Mesías, y sabían suficientes detalles como para llegar al lugar. <br /><br />Es fascinante leer la profecía de la venida del Mesías siglos antes de que ocurriera. <br /><br />En Daniel 9:24-26 leemos:<br /><br />“Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos. Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos.<br />Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones.”<br /><br /><br />Siglos después de esta profecía, estos sabios del oriente iniciaron un viaje para encontrar al Mesías prometido. Llegaron a Jerusalén, y fueron recibidos en la corte de Herodes, por lo que podemos deducir que eran hombres de cierto estatus social. Iban buscando al “rey de los judíos, que había nacido,” por lo cual, como ya vimos, Herodes inició una búsqueda con intención de matar a este niño. Pero Herodes no lo consiguió encontrar. <br /><br />Sin embargo, como sabemos, Dios dirigió a los magos hasta donde estaba Jesús con José y María, y estos magos que buscaban al Mesías, lo hallaron y lo adoraron.<br /><br />La Palabra de Dios dice que el que busca, halla. (Mateo 7:8)<br /><br />Jeremías 29:13 dice: “y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.”<br /><br /><br />¿Estás buscando al Mesías? Dios no se esconde para no ser hallado. Vimos que Herodes lo buscó sin éxito, porque no lo buscaba para adorarle. Sin embargo estos magos que venían buscando al Rey de los judíos lo hallaron, porque lo buscaban para adorarlo. Venían al Salvador de corazón. Si lo buscas de corazón, para adorarlo, el Señor te espera con los brazos abiertos.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20818366</guid><pubDate>Wed, 17 Dec 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20818366/013_navidad_los_magos_desde_lejos_a_adorarlo.mp3" length="8685520" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Mateo 2:1-2
“Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos,
diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Mateo 2:1-2<br />“Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos,<br />diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.<br />Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él.<br />Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo.<br />Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta:<br />Y tú, Belén, de la tierra de Judá,<br />No eres la más pequeña entre los príncipes de Judá;<br />Porque de ti saldrá un guiador,<br />Que apacentará a mi pueblo Israel.<br />Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella; y enviándolos a Belén, dijo: Id allá y averiguad con diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore.<br />Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño. 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Dicen “su estrella hemos visto en el oriente.” Desde su lugar de origen habían estado estudiando en el cielo alguna alineación estelar que les indicaba un evento especial. Hay un video muy interesante sobre la posición de las estrellas durante el tiempo del nacimiento de Jesús, pero sin duda, Dios los guió de forma especial hasta el lugar donde el Mesías había nacido. Estos viajeros venían de la zona de la antigua Persia o de Babilonia. ¿Te hace pensar en otro “mago” del que nos habla la Biblia? Daniel, el que había sido llevado de Israel a Babilonia para servir en la corte del rey, había vivido en esa zona siglos antes. <br /><br />En Daniel 5 vemos cómo los siervos del rey Belsasar describen cómo Daniel había interpretado los sueños de Nabucodonosor. Dicen así: <br /><br />“En tu reino hay un hombre en el cual mora el espíritu de los dioses santos, y en los días de tu padre se halló en él luz e inteligencia y sabiduría, como sabiduría de los dioses; al que el rey Nabucodonosor tu padre, oh rey, constituyó jefe sobre todos los magos, astrólogos, caldeos y adivinos”<br /><br /><br />La Biblia describe a Daniel como el jefe de los magos en Babilonia, por su sabiduría y la capacidad de interpretar que Dios le había dado. Gracias a Daniel y a muchos otros sabios judíos, Babilonia había sido influenciada por las Escrituras. Seiscientos años antes del nacimiento del Mesías, Babilonia había llevado cautivos de Israel a jóvenes sabios, entre ellos Daniel. Este había llegado a ser funcionario del rey, con influencia sobre los sabios del lugar. Además de esto, muchos exiliados judíos habían permanecido en la zona de Babilonia, por lo que podemos suponer que estos hombres habrían tenido acceso a las Escrituras judías, y los sabios estudiosos sabían que habría de venir el Mesías, y sabían suficientes detalles como para llegar al lugar. <br /><br />Es fascinante leer la profecía...]]></itunes:summary><itunes:duration>514</itunes:duration><itunes:keywords>adoración,bebé,belén,camellos,herodes,jerusalén,jesús,josé,judíos,magos,maría,navidad,niño,oriente,regalos,rey,reyes</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b6d6dce7dd34509e28b8439372d2280e.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>012_Navidad-Herodes amenazado por el Mesías</title><link>https://www.spreaker.com/episode/012-navidad-herodes-amenazado-por-el-mesias--20806614</link><description><![CDATA[Un antagonista en la historia de la Navidad es el rey Herodes, que gobernaba al pueblo judío cuando llegó el momento del nacimiento de Jesús. En Mateo 2 leemos lo que sucedió en Belén cuando la noticia del nacimiento del Mesías llegó a los oídos de Herodes. <br /><br />Mateo 2:1-5; 7-8 y 12<br />“Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos,<br />diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.<br />Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él. Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo. Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta:<br /><br />2: 7-8 <br />“Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella; y enviándolos a Belén, dijo: Id allá y averiguad con diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore.”<br /><br />2:12 “Pero siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.”<br /><br />En Mateo 2:13-18 leemos la trágica historia de la masacre que Herodes dictó:<br /><br />“Después que partieron ellos, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José y dijo: Levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo.<br />Y él, despertando, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto, y estuvo allá hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta, cuando dijo: De Egipto llamé a mi Hijo.<br /><br /><br />Herodes entonces, cuando se vio burlado por los magos, se enojó mucho, y mandó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos.<br />Entonces se cumplió lo que fue dicho por el profeta Jeremías, cuando dijo: <br />Voz fue oída en Ramá,<br />Grande lamentación, lloro y gemido;<br />Raquel que llora a sus hijos,<br />Y no quiso ser consolada, porque perecieron.”<br /><br />No se menciona este relato en otros libros históricos de la época, pero sabemos que Belén era una aldea muy pequeña. Seguramente el número de niños asesinados fue menos de veinte. Es por esto que, a pesar de la crueldad y del dolor que esto ocasionó en la aldea de Belén, los eventos de ese suceso no llegaron a ser recopilados por los historiadores. De todos modos, sabemos por múltiples historiadores que Herodes el Grande era el tipo de hombre que se dedicaba a tal tipo de atrocidades. <br /><br />En varias descripciones de Herodes leemos que “La brutalidad del episodio está en armonía con el carácter de Herodes, tal como Josefo lo describió (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56). Josefo presentó a Herodes como un ser patológicamente celoso de su poder; cuando Herodes se turbaba, todo el pueblo se ponía nervioso, porque era capaz de cualquier cosa. Leemos también sobre este malvado rey que varios de sus familiares fueron asesinados por orden suya, ya que sospechaba que trataban de suplantarlo” (Wikipedia).<br /><br />Herodes se sintió amenazado por un niño. Los magos habían venido de muy lejos, y afirmaban que venían a adorar al rey que había nacido. Herodes sabía que el Mesías había de venir. No tardó en conectar la profecía con los hechos que estaban sucediendo para saber que su reino corría peligro. Un hombre tan perverso como él, al que no le importaba matar a miembros de su propia familia, al ver que sus espías no encontraban a Jesús, mandó matar a todos los niños menores de dos años. Pero por supuesto, Dios ya había intervenido, mandando a José y María que huyeran hacia Egipto. <br /><br />Nos relata la última parte de Mateo 2 el resto de la historia: <br /><br />Mateo 2:19-20<br />“Pero después de muerto Herodes, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José en Egipto,<br />diciendo: Levántate, toma al niño y a su madre, y vete a tierra de Israel, porque han muerto los que procuraban la muerte del niño.”<br /><br />Vemos en esta historia triste que un hombre malvado, hambriento de poder, se sintió amenazado por un niño, porque ese niño era el Mesías. ¡Qué ridículo que Herodes pensara que él podría estropear los planes de Dios! <br /><br />Hoy en día hay todavía muchos que quisieran deshacerse de Dios. Dicen que Dios no existe, y diseñan teorías para explicar el origen de la vida sin la existencia de Dios. Y todo esto lo hacen porque la persona de Dios amenaza. Si existe un Dios soberano que es Rey de Reyes, entonces nosotros tendremos que dar cuentas de nuestras acciones ante este Rey. ¿Qué estarán dispuestos a hacer estas personas que se sienten amenazadas por el Mesías? Pero sabemos que nada de lo que hagan cambiará la realidad. Dios es soberano y dice la Palabra que Su obra permanecerá para siempre.<br /><br />Isaías 14:27 nos asegura: <br />“Porque Jehová de los ejércitos lo ha determinado, ¿y quién lo impedirá? Y su mano extendida, ¿quién la hará retroceder?”<br /><br />El protagonista de la Navidad es el Creador y sustentador del Universo, según leemos en (Colosenses 1:16-17). Este es el Salvador, en el cual confío para perdón de mis pecados y el cual me preservará para vida eterna. ¿Estás confiando tú en Él?]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20806614</guid><pubDate>Tue, 16 Dec 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20806614/012_navidad_herodes_amenazado_por_el_mesi_as.mp3" length="7940729" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Un antagonista en la historia de la Navidad es el rey Herodes, que gobernaba al pueblo judío cuando llegó el momento del nacimiento de Jesús. En Mateo 2 leemos lo que sucedió en Belén cuando la noticia del nacimiento del Mesías llegó a los oídos de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Un antagonista en la historia de la Navidad es el rey Herodes, que gobernaba al pueblo judío cuando llegó el momento del nacimiento de Jesús. En Mateo 2 leemos lo que sucedió en Belén cuando la noticia del nacimiento del Mesías llegó a los oídos de Herodes. <br /><br />Mateo 2:1-5; 7-8 y 12<br />“Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos,<br />diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.<br />Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él. Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo. Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta:<br /><br />2: 7-8 <br />“Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella; y enviándolos a Belén, dijo: Id allá y averiguad con diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore.”<br /><br />2:12 “Pero siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.”<br /><br />En Mateo 2:13-18 leemos la trágica historia de la masacre que Herodes dictó:<br /><br />“Después que partieron ellos, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José y dijo: Levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo.<br />Y él, despertando, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto, y estuvo allá hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta, cuando dijo: De Egipto llamé a mi Hijo.<br /><br /><br />Herodes entonces, cuando se vio burlado por los magos, se enojó mucho, y mandó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos.<br />Entonces se cumplió lo que fue dicho por el profeta Jeremías, cuando dijo: <br />Voz fue oída en Ramá,<br />Grande lamentación, lloro y gemido;<br />Raquel que llora a sus hijos,<br />Y no quiso ser consolada, porque perecieron.”<br /><br />No se menciona este relato en otros libros históricos de la época, pero sabemos que Belén era una aldea muy pequeña. Seguramente el número de niños asesinados fue menos de veinte. Es por esto que, a pesar de la crueldad y del dolor que esto ocasionó en la aldea de Belén, los eventos de ese suceso no llegaron a ser recopilados por los historiadores. De todos modos, sabemos por múltiples historiadores que Herodes el Grande era el tipo de hombre que se dedicaba a tal tipo de atrocidades. <br /><br />En varias descripciones de Herodes leemos que “La brutalidad del episodio está en armonía con el carácter de Herodes, tal como Josefo lo describió (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56). Josefo presentó a Herodes como un ser patológicamente celoso de su poder; cuando Herodes se turbaba, todo el pueblo se ponía nervioso, porque era capaz de cualquier cosa. Leemos también sobre este malvado rey que varios de sus familiares fueron asesinados por orden suya, ya que sospechaba que trataban de suplantarlo” (Wikipedia).<br /><br />Herodes se sintió amenazado por un niño. Los magos habían venido de muy lejos, y afirmaban que venían a adorar al rey que había nacido. Herodes sabía que el Mesías había de venir. No tardó en conectar la profecía con los hechos que estaban sucediendo para saber que su reino corría peligro. Un hombre tan perverso como él, al que no le importaba matar a miembros de su propia familia, al ver que sus espías no encontraban a Jesús, mandó matar a todos los niños menores de dos años. Pero por supuesto, Dios ya había intervenido, mandando a José y María que huyeran hacia Egipto. <br /><br />Nos relata la última parte de Mateo 2 el resto de la historia: <br /><br...]]></itunes:summary><itunes:duration>467</itunes:duration><itunes:keywords>belén,egipto,estrella,huir,inocentes,josé,magos,malvado,maría,matanza,reyes,temor</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/de984eb11f5a930ee3d5118aabb084e0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>011_Navidad-Los ángeles lo adoran</title><link>https://www.spreaker.com/episode/011-navidad-los-angeles-lo-adoran--20775466</link><description><![CDATA[¿Qué papel tuvieron los ángeles en la escena de la Navidad?<br /><br />Cuatro personajes de la Navidad que hemos visto tuvieron un encuentro con un ángel. <br /><br />Apareció el ángel a Zacarías en el templo para anunciar el nacimiento y misión de Juan el Bautista, Leemos en Lucas 1: 11-13<br /><br />11 “Y se le apareció un ángel del Señor puesto en pie a la derecha del altar del incienso.<br />12 Y se turbó Zacarías al verle, y le sobrecogió temor.<br />13 Pero el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan.<br /><br />El ángel Gabriel se apareció a María para contarle lo que habría de acontecer en ella y a través de ella: <br /><br />Leemos en Lucas 1:28-30<br />“Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: !!Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres.<br />Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta.<br />Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios.<br /><br />Apareció el ángel a José en Mateo 1:20 para confirmar el plan de Dios para María y José. Nos narra el texto: <br />“Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es.”<br /><br />Y Lucas 2 nos narra que la noche que Jesús nació en Belén, apareció un ángel a los pastores:<br />9 “Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor.<br />10 Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo:<br />11 que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.” (Lucas 2:9-11)<br />Y una multitud de ángeles se unió para adorar a Dios diciendo: ¡Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!” (Lucas 2:14)<br /><br /><br />En cada uno de estos encuentros, el ángel dijo “no temas”, queriendo calmar a aquellos que recibían su visita. No cabe duda que la experiencia de ver un ser angelical causaría temor;Cada vez que la Biblia narra una aparición de un ángel, el receptor de la visita reaccionó con asombro y cierto temor. <br />Hay mucho escrito sobre la naturaleza y función de los ángeles. Aquí nos limitaremos a ver lo que la Palabra de Dios dice de ello, y lo que podemos aprender del tema personalmente.<br />Vemos en la Biblia que los ángeles fueron creados por Dios para traer gloria a Dios, así como nosotros los humanos hemos sido creados para glorificar a Dios con nuestras vidas.<br /><br />Que los ángeles son seres creados por Dios lo vemos en la epístola de Colosenses 1:16-17<br /><br />“Porque en Él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados; sean potestades; todo fue creado por medio de Él y para él. Y Él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en Él subsisten.” <br /><br />Que fueron creados para Su gloria lo vemos también en el texto de Colosenses: “por medio de Él y para Él.” El primer propósito de la creación de Dios es para agradarle a Él. <br /><br />Nos dice Hebreos 1:14 que son “espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación.”<br /><br />En Marcos 13:27 vemos que los ángeles recogerán a los santos en la segunda venida del Señor. Dice así el texto: <br /><br />“Y entonces enviará sus ángeles, y juntará a sus escogidos de los cuatro vientos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo.” <br /><br />Y tristemente, tendrán que traer juicio para los que hayan rechazado a Cristo, como nos narra <br />Mateo 13: 49-50: “Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.”<br /><br /><br />El ministerio de los ángeles es a favor de los herederos de la salvación; es decir, nosotros los que hemos puesto nuestra fe en Cristo para perdón de pecados recibimos el ministerio de los ángeles según la voluntad de nuestro Dios. Hay más versículos sobre los ángeles, pero quiero quedarme con lo que los ángeles hicieron esa noche en Belén. <br /><br />Vemos que esa noche en Belén, los pastores recibieron la visita de un ángel, y que además de esto, una multitud de ángeles (¡eso son muchos!) aparecieron para adorar al niño Dios cantando en coro : <br /><br />“¡Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!”<br /><br />Estas navidades cantaremos villancicos que espero alaben al protagonista de la Navidad (digo espero porque muchas de las canciones navideñas no dicen nada que traiga gloria a Dios, por desgracia). Pero para los que cantaremos himnos navideños con mensaje significativo, meditemos en la bendición que tenemos de alabar a Dios junto con los ángeles. Estos glorificaron a Dios, y de igual modo nosotros podemos decidir hacer lo mismo, pues para eso hemos sido creados.<br /><br />Que unamos nuestro corazón y nuestras voces a las de aquellos ángeles que glorificaron al Señor y seguirán glorificándolo. ¡Gloria a Dios en las alturas!]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20775466</guid><pubDate>Mon, 15 Dec 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20775466/011_navidad_los_a_ngeles_lo_adoran.mp3" length="7927765" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>¿Qué papel tuvieron los ángeles en la escena de la Navidad?

Cuatro personajes de la Navidad que hemos visto tuvieron un encuentro con un ángel. 

Apareció el ángel a Zacarías en el templo para anunciar el nacimiento y misión de Juan el Bautista,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[¿Qué papel tuvieron los ángeles en la escena de la Navidad?<br /><br />Cuatro personajes de la Navidad que hemos visto tuvieron un encuentro con un ángel. <br /><br />Apareció el ángel a Zacarías en el templo para anunciar el nacimiento y misión de Juan el Bautista, Leemos en Lucas 1: 11-13<br /><br />11 “Y se le apareció un ángel del Señor puesto en pie a la derecha del altar del incienso.<br />12 Y se turbó Zacarías al verle, y le sobrecogió temor.<br />13 Pero el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan.<br /><br />El ángel Gabriel se apareció a María para contarle lo que habría de acontecer en ella y a través de ella: <br /><br />Leemos en Lucas 1:28-30<br />“Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: !!Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres.<br />Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta.<br />Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios.<br /><br />Apareció el ángel a José en Mateo 1:20 para confirmar el plan de Dios para María y José. Nos narra el texto: <br />“Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es.”<br /><br />Y Lucas 2 nos narra que la noche que Jesús nació en Belén, apareció un ángel a los pastores:<br />9 “Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor.<br />10 Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo:<br />11 que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.” (Lucas 2:9-11)<br />Y una multitud de ángeles se unió para adorar a Dios diciendo: ¡Gloria a Dios en las alturas, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!” (Lucas 2:14)<br /><br /><br />En cada uno de estos encuentros, el ángel dijo “no temas”, queriendo calmar a aquellos que recibían su visita. No cabe duda que la experiencia de ver un ser angelical causaría temor;Cada vez que la Biblia narra una aparición de un ángel, el receptor de la visita reaccionó con asombro y cierto temor. <br />Hay mucho escrito sobre la naturaleza y función de los ángeles. Aquí nos limitaremos a ver lo que la Palabra de Dios dice de ello, y lo que podemos aprender del tema personalmente.<br />Vemos en la Biblia que los ángeles fueron creados por Dios para traer gloria a Dios, así como nosotros los humanos hemos sido creados para glorificar a Dios con nuestras vidas.<br /><br />Que los ángeles son seres creados por Dios lo vemos en la epístola de Colosenses 1:16-17<br /><br />“Porque en Él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados; sean potestades; todo fue creado por medio de Él y para él. Y Él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en Él subsisten.” <br /><br />Que fueron creados para Su gloria lo vemos también en el texto de Colosenses: “por medio de Él y para Él.” El primer propósito de la creación de Dios es para agradarle a Él. <br /><br />Nos dice Hebreos 1:14 que son “espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación.”<br /><br />En Marcos 13:27 vemos que los ángeles recogerán a los santos en la segunda venida del Señor. Dice así el texto: <br /><br />“Y entonces enviará sus ángeles, y juntará a sus escogidos de los cuatro vientos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo.” <br /><br />Y tristemente, tendrán que traer juicio para los que hayan rechazado a Cristo, como nos narra <br />Mateo 13: 49-50: “Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos, y los echarán en el horno de fuego; allí será...]]></itunes:summary><itunes:duration>467</itunes:duration><itunes:keywords>adoración,alabanza,alturas,buena,cristo,dios,gloria,paz,reverencia,salvador,temor,voluntad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/aa3751c11482d73561ae0dba7b235f99.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>010_Navidad-Los pastores conocen al Buen Pastor</title><link>https://www.spreaker.com/episode/010-navidad-los-pastores-conocen-al-buen-pastor--20692647</link><description><![CDATA[Echemos un vistazo a los pastores que atendían a las ovejas en Belén la noche que el Señor Jesús vino al mundo en forma de bebé. Leemos en los evangelios de Lucas y Mateo que Belén estaba repleto de visitantes, ya que como José y María, otros habían venido a inscribirse en el censo. Es interesante ver cómo Dios había usado a los gobernantes romanos para que la profecía del Mesías nacido en Belén se cumpliera. A veces dudamos que Dios pueda hacer Su voluntad con líderes que no creen en Dios ni le sirven, pero vemos a través de las Escrituras que Dios puede cambiar el corazón de reyes o usar a aquellos que se rebelan contra Él para llevar a cabo Su perfecta voluntad. <br /><br />Cuando José y María llegaron a Belén, todos los alojamientos estaban ocupados. En la condición de María, supongo que habrían tenido que parar mucho durante el camino, y para cuando llegaron al pueblo, ya “no había lugar para ellos en el mesón” (Lucas 2:7). Recordemos que el pueblo era muy pequeño. Muchos habrían ofrecido sus casas, pero para el momento en que ellos llegaron, el mesonero, viendo la condición de María, acondicionó el lugar donde normalmente se atendía al ganado para que pudieran dormir. Esa noche María se puso de parto, y dió a luz en el establo. No nos narra la Biblia los detalles del alumbramiento, pero pensando en la cultura, supongo que la señora de la casa atendería a María, y que habrían preparado un lugar para que pudiera reposar el bebé, ya envuelto en pañales.<br /><br /><br />Continuemos con la lectura del relato bíblico en Lucas 2:8-20<br /><br />“Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño. Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor.<br /><br />Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor. Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre.<br />Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían:<br />¡Gloria a Dios en las alturas,<br />Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!<br />Sucedió que cuando los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: Pasemos, pues, hasta Belén, y veamos esto que ha sucedido, y que el Señor nos ha manifestado. Vinieron, pues, apresuradamente, y hallaron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Y al verlo, dieron a conocer lo que se les había dicho acerca del niño.<br />Y todos los que oyeron, se maravillaron de lo que los pastores les decían.<br />Pero María guardaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.<br />Y volvieron los pastores glorificando y alabando a Dios por todas las cosas que habían oído y visto, como se les había dicho.”<br /><br />Vemos en el texto bíblico que los pastores estaban fuera cuidando las ovejas cuando el ángel se les apareció para anunciarles el nacimiento del Mesías, el Salvador, Cristo el Señor. Les indicó dónde podrían encontrar al niño, en el mesón, y que estaban alojados en el establo. <br /><br />Apresuradamente recogieron las ovejas y salieron hacia el mesón, donde encontraron a José, María y el niño. Enseguida les contaron lo que había sucedido, y todos los que estaban presentes se maravillaban de que los ángeles hubieran anunciado a los pastores la llegada del Cristo. ¿Se daban cuenta los pastores que acababan de conocer al Buen Pastor? Tantas escrituras describían a Dios como El Pastor (Salmos, Ezequiel, Isaías, Oseas, Miqueas); ¿entendían bien que el Señor prometía ser el Buen Pastor a todo aquel que lo reconociera como tal?. Así como ellos apacentaban a sus ovejas, el Pastor de pastores había guiado a su pueblo. Ahora habían visto con sus ojos que el Buen Pastor había venido al mundo para salvar a los hombres de sus pecados. Esa noche, estos pastores se fueron del mesón “glorificando y alabando a Dios por todas las cosas que habían oído y visto.”<br />Y mientras, María “guardaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.” La mamá recién parida, cansada sin duda, y perpleja ante todo lo que estaba ocurriendo, guarda todos estos acontecimientos gloriosos, meditando en su corazón sobre las maravillas que estaba viviendo. <br /><br />Como los pastores aquel día, y como María, atesoremos las bendiciones del Señor, meditando en todo lo que Dios está haciendo en este momento en nuestras vidas y glorificando y adorando a Dios por Su obra redentora y por lo que nos trae cada día. Utilicemos estos días para glorificar y alabar al Buen Pastor.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20692647</guid><pubDate>Fri, 12 Dec 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20692647/010_navidad_los_pastores_conocen_al_buen_pastor.mp3" length="7064682" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Echemos un vistazo a los pastores que atendían a las ovejas en Belén la noche que el Señor Jesús vino al mundo en forma de bebé. Leemos en los evangelios de Lucas y Mateo que Belén estaba repleto de visitantes, ya que como José y María, otros habían...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Echemos un vistazo a los pastores que atendían a las ovejas en Belén la noche que el Señor Jesús vino al mundo en forma de bebé. Leemos en los evangelios de Lucas y Mateo que Belén estaba repleto de visitantes, ya que como José y María, otros habían venido a inscribirse en el censo. Es interesante ver cómo Dios había usado a los gobernantes romanos para que la profecía del Mesías nacido en Belén se cumpliera. A veces dudamos que Dios pueda hacer Su voluntad con líderes que no creen en Dios ni le sirven, pero vemos a través de las Escrituras que Dios puede cambiar el corazón de reyes o usar a aquellos que se rebelan contra Él para llevar a cabo Su perfecta voluntad. <br /><br />Cuando José y María llegaron a Belén, todos los alojamientos estaban ocupados. En la condición de María, supongo que habrían tenido que parar mucho durante el camino, y para cuando llegaron al pueblo, ya “no había lugar para ellos en el mesón” (Lucas 2:7). Recordemos que el pueblo era muy pequeño. Muchos habrían ofrecido sus casas, pero para el momento en que ellos llegaron, el mesonero, viendo la condición de María, acondicionó el lugar donde normalmente se atendía al ganado para que pudieran dormir. Esa noche María se puso de parto, y dió a luz en el establo. No nos narra la Biblia los detalles del alumbramiento, pero pensando en la cultura, supongo que la señora de la casa atendería a María, y que habrían preparado un lugar para que pudiera reposar el bebé, ya envuelto en pañales.<br /><br /><br />Continuemos con la lectura del relato bíblico en Lucas 2:8-20<br /><br />“Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño. Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor.<br /><br />Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor. Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre.<br />Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían:<br />¡Gloria a Dios en las alturas,<br />Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!<br />Sucedió que cuando los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: Pasemos, pues, hasta Belén, y veamos esto que ha sucedido, y que el Señor nos ha manifestado. Vinieron, pues, apresuradamente, y hallaron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Y al verlo, dieron a conocer lo que se les había dicho acerca del niño.<br />Y todos los que oyeron, se maravillaron de lo que los pastores les decían.<br />Pero María guardaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón.<br />Y volvieron los pastores glorificando y alabando a Dios por todas las cosas que habían oído y visto, como se les había dicho.”<br /><br />Vemos en el texto bíblico que los pastores estaban fuera cuidando las ovejas cuando el ángel se les apareció para anunciarles el nacimiento del Mesías, el Salvador, Cristo el Señor. Les indicó dónde podrían encontrar al niño, en el mesón, y que estaban alojados en el establo. <br /><br />Apresuradamente recogieron las ovejas y salieron hacia el mesón, donde encontraron a José, María y el niño. Enseguida les contaron lo que había sucedido, y todos los que estaban presentes se maravillaban de que los ángeles hubieran anunciado a los pastores la llegada del Cristo. ¿Se daban cuenta los pastores que acababan de conocer al Buen Pastor? Tantas escrituras describían a Dios como El Pastor (Salmos, Ezequiel, Isaías, Oseas, Miqueas); ¿entendían bien que el Señor prometía ser el Buen Pastor a todo aquel que lo reconociera como tal?. Así como ellos apacentaban a sus ovejas, el Pastor de pastores había guiado a su pueblo. Ahora habían visto con sus ojos que el Buen Pastor había venido al mundo para salvar a los hombres de sus pecados. Esa...]]></itunes:summary><itunes:duration>413</itunes:duration><itunes:keywords>ángeles,anunciación,anunciaron,belén,cantaron,dios,establo,jesús,josé,maría,mesón,navidad,niño,ovejas,pastores,profetas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/d251082b9bc5dac82808bff599716bbf.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>009_Navidad-Elisabet y Zacarías padres de Juan el Bautista</title><link>https://www.spreaker.com/episode/009-navidad-elisabet-y-zacarias-padres-de-juan-el-bautista--20666854</link><description><![CDATA[En el libro de Mateo, justo antes del nacimiento de Jesús, se describe otro acontecimiento, el nacimiento de Juan el Bautista, al que se le describe como el que vendría abriendo paso al Mesías.<br /><br />Leemos el relato en Lucas 1:5-20<br />“Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de la clase de Abías; su mujer era de las hijas de Aarón, y se llamaba Elisabet. Ambos eran justos delante de Dios, y andaban irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor. Pero no tenían hijo, porque Elisabet era estéril, y ambos eran ya de edad avanzada.<br />Aconteció que ejerciendo Zacarías el sacerdocio delante de Dios según el orden de su clase, conforme a la costumbre del sacerdocio, le tocó en suerte ofrecer el incienso, entrando en el santuario del Señor. Y toda la multitud del pueblo estaba fuera orando a la hora del incienso. Y se le apareció un ángel del Señor puesto en pie a la derecha del altar del incienso. Y se turbó Zacarías al verle, y le sobrecogió temor. Pero el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan. Y tendrás gozo y alegría, y muchos se regocijarán de su nacimiento; porque será grande delante de Dios. No beberá vino ni sidra, y será lleno del Espíritu Santo, aun desde el vientre de su madre. Y hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Señor Dios de ellos. E irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y de los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto.<br /><br />Dijo Zacarías al ángel: ¿En qué conoceré esto? Porque yo soy viejo, y mi mujer es de edad avanzada. <br />Respondiendo el ángel, le dijo: Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios; y he sido enviado a hablarte, y darte estas buenas nuevas.<br />Y ahora quedarás mudo y no podrás hablar, hasta el día en que esto se haga, por cuanto no creíste mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo.”<br /><br /><br />La esposa de Zacarías era Elisabet, pariente de María, no cercana, pero con relación familiar, aunque no vivían cerca. Se la describe junto a su marido como justa y obediente al Señor. Nos dice el texto que ambos oraban para que Dios les diera hijos, pero no los tenían, y ya no estaban en edad de tenerlos. Sin embargo, esto no privaba a ninguno de los dos de servir al Señor fielmente y con alegría. Vemos a Zacarías ejerciendo su papel como sacerdote, y al pueblo arropándole en oración. <br /><br />El ángel Gabriel, así como vemos que se apareció a María y a José, fue también enviado a hablar con Zacarías, otro personaje en esta historia de la Navidad. Zacarías y Elisabet, así como Juan el Bautista, aparecen en la historia como señales que apuntan al Mesías prometido.<br /><br />El ángel le dijo que tendrían un hijo, pero además que sería un niño muy especial. Todos los padres consideran a sus hijos como especiales, pero el hijo de Zacarías y Elisabet nacería para cumplir una misión muy específica; él prepararía el camino para el Mesías como indicaba Isaías 40:3 y confirma Mateo 3:3. <br /><br />En Lucas 1:39-45, 56 leemos del encuentro de Elisabet con María. Después de que el ángel Gabriel le dijera a María que Elisabet y Zacarías esperaban un bebé, María había decidido ir a visitar a Elisabet, y recordemos que no había teléfono para avisar de su llegada:<br /><br />“En aquellos días, levantándose María, fue de prisa a la montaña, a una ciudad de Judá; y entró en casa de Zacarías, y saludó a Elisabet.<br />Y aconteció que cuando oyó Elisabet la salutación de María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fue llena del Espíritu Santo, y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre. ¿Por qué se me concede esto a mí, que la madre de mi Señor venga a mí? Porque tan pronto como llegó la voz de tu salutación a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Y bienaventurada la que creyó, porque se cumplirá lo que le fue dicho de parte del Señor. (…)<br />Y se quedó María con ella como tres meses; después se volvió a su casa.”<br /><br />Elisabet sabía que el Señor le había bendecido, permitiéndole quedarse embarazada de su marido Zacarías a una edad en la que ya habían perdido toda esperanza. Sabía que algo grande estaba ocurriendo. Recordemos que Zacarías, cuando salió del templo después de su encuentro con el ángel, salió mudo, sin poder expresarse oralmente. Elisabet estaba embarazada de seis meses, y Zacarías seguía sin poder hablar, ya que no recibiría su voz hasta ya nacido Juan el Bautista (Lucas 1), y vemos, por cierto, que sus primeras palabras son de alabanza a Dios (lo puedes leer en Lucas 1:67-79).<br /><br />Podemos aprender de los textos que hemos leído que Zacarías, como José, crió a su hijo para que estuviera preparado para cumplir la voluntad que Dios tenía para él, viendo que Juan crecía y se fortalecía en espíritu, con su familia, hasta que Dios le mostró el ministerio que tenía para él. <br /><br />Y vemos a Elisabet, que cuando oyó a María, ya sabía que esta era la que llevaba al Mesías en su vientre; llamándola “la madre de mi Señor.” Juan, en el vientre, también saltó de alegría en la presencia del Cristo, todavía dentro de su madre.<br /><br />Así la familia al completo, Zacarías, Elisabet y Juan el Bautista, fueron desde un principio, de apoyo para María, y para Jesús que había de nacer, crecer, morir y ser resucitado por toda la humanidad. <br /><br />Que Dios nos ayude a estar dispuestas a ser de apoyo para que otros cumplan la voluntad de Dios a la vez que nosotras cumplimos lo que Dios ha preparado para nuestras vidas.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20666854</guid><pubDate>Thu, 11 Dec 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20666854/009_navidad_elisabet_y_zacari_as_padres_de_juan_el_bautista.mp3" length="8353336" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>En el libro de Mateo, justo antes del nacimiento de Jesús, se describe otro acontecimiento, el nacimiento de Juan el Bautista, al que se le describe como el que vendría abriendo paso al Mesías.

Leemos el relato en Lucas 1:5-20
“Hubo en los días de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[En el libro de Mateo, justo antes del nacimiento de Jesús, se describe otro acontecimiento, el nacimiento de Juan el Bautista, al que se le describe como el que vendría abriendo paso al Mesías.<br /><br />Leemos el relato en Lucas 1:5-20<br />“Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de la clase de Abías; su mujer era de las hijas de Aarón, y se llamaba Elisabet. Ambos eran justos delante de Dios, y andaban irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor. Pero no tenían hijo, porque Elisabet era estéril, y ambos eran ya de edad avanzada.<br />Aconteció que ejerciendo Zacarías el sacerdocio delante de Dios según el orden de su clase, conforme a la costumbre del sacerdocio, le tocó en suerte ofrecer el incienso, entrando en el santuario del Señor. Y toda la multitud del pueblo estaba fuera orando a la hora del incienso. Y se le apareció un ángel del Señor puesto en pie a la derecha del altar del incienso. Y se turbó Zacarías al verle, y le sobrecogió temor. Pero el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan. Y tendrás gozo y alegría, y muchos se regocijarán de su nacimiento; porque será grande delante de Dios. No beberá vino ni sidra, y será lleno del Espíritu Santo, aun desde el vientre de su madre. Y hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Señor Dios de ellos. E irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y de los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto.<br /><br />Dijo Zacarías al ángel: ¿En qué conoceré esto? Porque yo soy viejo, y mi mujer es de edad avanzada. <br />Respondiendo el ángel, le dijo: Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios; y he sido enviado a hablarte, y darte estas buenas nuevas.<br />Y ahora quedarás mudo y no podrás hablar, hasta el día en que esto se haga, por cuanto no creíste mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo.”<br /><br /><br />La esposa de Zacarías era Elisabet, pariente de María, no cercana, pero con relación familiar, aunque no vivían cerca. Se la describe junto a su marido como justa y obediente al Señor. Nos dice el texto que ambos oraban para que Dios les diera hijos, pero no los tenían, y ya no estaban en edad de tenerlos. Sin embargo, esto no privaba a ninguno de los dos de servir al Señor fielmente y con alegría. Vemos a Zacarías ejerciendo su papel como sacerdote, y al pueblo arropándole en oración. <br /><br />El ángel Gabriel, así como vemos que se apareció a María y a José, fue también enviado a hablar con Zacarías, otro personaje en esta historia de la Navidad. Zacarías y Elisabet, así como Juan el Bautista, aparecen en la historia como señales que apuntan al Mesías prometido.<br /><br />El ángel le dijo que tendrían un hijo, pero además que sería un niño muy especial. Todos los padres consideran a sus hijos como especiales, pero el hijo de Zacarías y Elisabet nacería para cumplir una misión muy específica; él prepararía el camino para el Mesías como indicaba Isaías 40:3 y confirma Mateo 3:3. <br /><br />En Lucas 1:39-45, 56 leemos del encuentro de Elisabet con María. Después de que el ángel Gabriel le dijera a María que Elisabet y Zacarías esperaban un bebé, María había decidido ir a visitar a Elisabet, y recordemos que no había teléfono para avisar de su llegada:<br /><br />“En aquellos días, levantándose María, fue de prisa a la montaña, a una ciudad de Judá; y entró en casa de Zacarías, y saludó a Elisabet.<br />Y aconteció que cuando oyó Elisabet la salutación de María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabet fue llena del Espíritu Santo, y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre. ¿Por qué se me concede esto a mí, que la madre de mi Señor venga a mí? 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Dios ya ha compartido Su voluntad para la humanidad en Su Palabra, la Biblia, y es ahí donde el Señor quiere que acudamos diariamente para conocerle mejor. <br /><br />Uno de los dilemas de María era el hecho de que ella estaba desposada con José, y claro, aún no estaban casados y todavía no habían tenido relaciones. ¿Cómo sería esto de quedarse embarazada? ¿Cómo podría explicarle a José que estaba embarazada pero no le había sido infiel? ¿Qué opinaría él? ¿Estaría de acuerdo con el plan?<br /><br />Vemos en el libro de Mateo que José no había recibido palabra del Señor cuando se enteró que María estaba embarazada. Quizás fue después de volver de casa de Elisabet que María le explicó a José que ella estaba embarazada, pero que era por obra del Espíritu Santo. Una historia difícil de escuchar y aceptar para José, ¿no crees? Leamos la narración en Mateo 1:18-25.<br /><br /><br /><br /><br />“El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo.<br />19 José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente.<br />20 Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es.<br />21 Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.<br />22 Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo:<br />23 He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo,<br />Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros.<br />24 Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer.<br />25 Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito; y le puso por nombre JESÚS.<br /><br />El texto nos cuenta que al principio, cuando María le dió las noticias, la primera preocupación de José fue por María. Estaban comprometidos, pero para el pueblo judío esto ya era un compromiso matrimonial sin haberse consumado. Ahora descubría que María estaba embarazada y él no era el padre. La quería creer. Quizás él recordara las Escrituras que indicaban que una virgen concebiría. Pero esta era su virgen desposada con él. ¿Qué dirían en el pueblo? Era imposible que todos oyeran la historia que contaba María y la creyeran. Es más, no esperarían que él la creyera. Todas las opciones eran malas para José. Y él decidió no presentar cargos de infidelidad contra ella, los cuales podrían condenarla, así que optó por abandonarla en secreto. Esto probablemente hubiera significado salir del pueblo y mudarse a otro lugar. Ahora bien, recordemos que José era el carpintero del pueblo. Todos le conocían, y tendría su negocio ya bien asegurado. Ahora estaba dispuesto a dejarlo todo y empezar de nuevo en otro lugar para proteger a María, su desposada. Eso es amor. <br /><br />Pero vemos en el texto que Dios no le permitió hacer esto. Un ángel del Señor le apareció para confirmarle los planes y mostrarle que él también era parte de la historia. Primeramente estableció que él era descendiente de David, de donde había de venir el Mesías. Aún cuando el niño no fuera concebido por José, Dios escogió a un padre terrenal que pertenecía al linaje escogido. <br /><br />El ángel le confirmó la historia que él ya ha escuchado de María, asegurándole que el bebé que María llevaba en su matriz era sin duda engendrado del Espíritu Santo. Y le explicó que Jesús, el Salvador, venía a salvar de pecado a su pueblo. El ángel le confirmó que Jesús era el Mesías, el Ungido de Dios, el Enviado, del cual hablaron los profetas, y que todo el plan para esta nueva vida que recibirían en su hogar era el plan perfecto de Dios. <br /><br />Así que vemos a José despertando del sueño, y siguiendo la voluntad de Dios al detalle. Fue a María, y la recibió, casándose con ella. Para respetar el plan de Dios, se abstuvo de tener relaciones con ella hasta que María ya había dado a luz a Jesús. Esto era uno de los sacrificios que José estuvo dispuesto a hacer para que el plan de Dios fuera perfectamente llevado a cabo. <br /><br />Cuando llegó el momento de ir a Belén, trajo a María con él, la cual estaba para dar a luz ya, probablemente sabiendo que este era el plan de Dios para el nacimiento del Mesías. José cuidó a María y crió al Hijo de Dios, soportando las injurias que la gente diría durante toda la vida de Jesús. <br /><br />Mateo 13:54-57 nos narra que durante el ministerio de Cristo, algunos lo menospreciaban, viéndolo como el hijo del carpintero, y por tanto sin autoridad para enseñar. Pero esto no impidió el ministerio glorioso de nuestro Señor. <br /><br />Dice el texto: “venido a su tierra, les enseñaba en la sinagoga de ellos, de tal manera que se maravillaban, y decían: ¿De dónde tiene éste esta sabiduría y estos milagros?<br />55 ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas?<br />56 ¿No están todas sus hermanas con nosotros? ¿De dónde, pues, tiene éste todas estas cosas?<br />57 Y se escandalizaban de él. Pero Jesús les dijo: No hay profeta sin honra, sino en su propia tierra y en su casa.”<br /><br />Para cuando Jesús murió en la cruz, ya no vemos a José en la historia; probablemente ya habría fallecido. Pero vemos que Dios había escogido a un padre terrenal que cuidara de Jesús, le enseñara a trabajar con sus manos (Jesús es también llamado el carpintero), y se asegurara de su crecimiento en sabiduría (Lucas 2:52).<br /><br />¡Qué bendición ver a unos padres dispuestos a criar a un hijo con la certeza de que este niño no les pertenecía, que le pertenecía a Dios. Es un reto para los que somos padres, de estar dispuestos a criar a nuestros hijos con la certeza de que en realidad no son nuestros, sino verlos como lo que realmente son, regalos de Dios, los cuales queremos educar para la gloria de Dios. <br /><br />Al meditar en la historia de la Navidad, dediquemos nuestras vidas y la de los de nuestra casa para que traigamos gloria al único que la merece. A Él sea la gloria.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20636960</guid><pubDate>Wed, 10 Dec 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20636960/008_navidad_jose_dispuesto_a_ser_usado_por_dios.mp3" length="9583670" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El evangelio de Lucas narra cómo el ángel Gabriel apareció a María en sueños para comunicarle los planes que Dios tenía para ella. He de insertar aquí que hoy día no hay apariciones del Señor ni de sus ángeles para comunicar la voluntad de Dios. Dios...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El evangelio de Lucas narra cómo el ángel Gabriel apareció a María en sueños para comunicarle los planes que Dios tenía para ella. He de insertar aquí que hoy día no hay apariciones del Señor ni de sus ángeles para comunicar la voluntad de Dios. 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Leamos la narración en Mateo 1:18-25.<br /><br /><br /><br /><br />“El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo.<br />19 José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente.<br />20 Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es.<br />21 Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.<br />22 Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo:<br />23 He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo,<br />Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros.<br />24 Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer.<br />25 Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito; y le puso por nombre JESÚS.<br /><br />El texto nos cuenta que al principio, cuando María le dió las noticias, la primera preocupación de José fue por María. Estaban comprometidos, pero para el pueblo judío esto ya era un compromiso matrimonial sin haberse consumado. Ahora descubría que María estaba embarazada y él no era el padre. La quería creer. Quizás él recordara las Escrituras que indicaban que una virgen concebiría. Pero esta era su virgen desposada con él. ¿Qué dirían en el pueblo? Era imposible que todos oyeran la historia que contaba María y la creyeran. Es más, no esperarían que él la creyera. Todas las opciones eran malas para José. Y él decidió no presentar cargos de infidelidad contra ella, los cuales podrían condenarla, así que optó por abandonarla en secreto. Esto probablemente hubiera significado salir del pueblo y mudarse a otro lugar. Ahora bien, recordemos que José era el carpintero del pueblo. Todos le conocían, y tendría su negocio ya bien asegurado. Ahora estaba dispuesto a dejarlo todo y empezar de nuevo en otro lugar para proteger a María, su desposada. Eso es amor. <br /><br />Pero vemos en el texto que Dios no le permitió hacer esto. Un ángel del Señor le apareció para confirmarle los planes y mostrarle que él también era parte de la historia. Primeramente estableció que él era descendiente de David, de donde había de venir el Mesías. Aún cuando el niño no fuera concebido por José, Dios escogió a un padre terrenal que pertenecía al linaje escogido. <br /><br />El ángel le confirmó la historia que él ya ha escuchado de María, asegurándole que el bebé que María llevaba en su matriz era sin duda engendrado del Espíritu Santo. Y le explicó que Jesús, el Salvador, venía a salvar de pecado a su pueblo. El ángel le confirmó que Jesús era el Mesías, el Ungido de Dios, el Enviado, del cual hablaron los profetas, y que todo el...]]></itunes:summary><itunes:duration>570</itunes:duration><itunes:keywords>belén,carpintero,david,enviado,espíritu,fama,linaje,maría,mesías,milagro,navidad,niño,obediencia,santo,ungido</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/75010f54102edc7a66985c25fabd43cd.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>007_Navidad-María-Una chica entregada a Dios</title><link>https://www.spreaker.com/episode/007-navidad-maria-una-chica-entregada-a-dios--20595579</link><description><![CDATA[Durante varios días hemos estado reflexionando sobre la persona del Mesías, el ungido de Dios, enviado a la Tierra para redimir nuestros pecados y ofrecernos vida eterna en Cristo. Meditar sobre la persona de nuestro Señor Jesucristo es esencial para preparar nuestros corazones para celebrar su venida en forma humana. Cualquier otro tipo de preparación nos llevaría a una celebración vana y superficial de esta época tan señalada.<br /><br /><br />A continuación reflexionaremos sobre los diferentes personajes de la historia de la Navidad según nos narra la Biblia. Te invito a leer en los evangelios los capítulos que narran los acontecimientos relacionados con la primera venida del Mesías. <br /><br />En primer lugar, veamos a María, la joven virgen escogida por Dios para traer al mundo al bebé que era el Hijo unigénito de Dios. <br />No creemos que María fuera un ser supernatural. La propia oración de María muestra su humanidad, su humildad ante la gran responsabilidad que se le otorga, y la sumisión a Dios que ella demostraba. <br /><br />Leemos eb Lucas 1:26-38<br /><br />“Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,<br />27 a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María.<br />28 Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: !!Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres.<br />29 Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta.<br />30 Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios.<br />31 Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS.<br />32 Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre;<br />33 y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.<br />34 Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón.<br />35 Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.<br />36 Y he aquí tu parienta Elisabet, ella también ha concebido hijo en su vejez; y este es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril;<br />37 porque nada hay imposible para Dios.<br />38 Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia.”<br /><br />Lucas 1:46-50<br /><br />Entonces María dijo:<br />Engrandece mi alma al Señor;<br />Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador.<br />Porque ha mirado la bajeza de su sierva;<br />Pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.<br />Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso;<br />Santo es su nombre,<br />Y su misericordia es de generación en generación<br />A los que le temen.”<br /><br />María nunca permitió que la adoración que es digna únicamente del Mesías fuera dirigida hacia ella. Las generaciones le dirían bienaventurada, pero no por mérito propio, sino por el Santo ser que ella había de dar a luz. Cualquier desviación de la adoración digna de “nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo” (Tito 2:12-13) es un insulto a la Deidad. Y María sabía esto. Jamás pidió para ella gloria—toda la gloria era para Su Señor. <br /><br />Imagino a María cuando se le apareció el ángel anunciando que se quedaría embarazada y daría a luz a Emmanuel, Dios con nosotros. María estaba comprometida para casarse con José, pero aún no habían tenido relaciones. En su cultura, este embarazo traería deshonra a su prometido y podría incluso significar la muerte para ella. Sin embargo, Dios le dió a María una señal; le reveló que Elisabet, su prima, se había quedado embarazada a una edad avanzada. María accedió a ser usada por Dios, entregando su propia voluntad y sus planes para hacer la perfecta voluntad de Dios. Debe haber tenido muchas dudas y temores, pero no la vemos titubeando ni afanada por lo que podría ocurrir. !Qué ejemplo de fe, confianza y sumisión! <br /><br />María fue a hacerle una visita a Elisabet y se quedó con ella unos meses. Imagino que durante ese tiempo, hablarían de muchas cosas prácticas sobre el embarazo, meditarían sobre la bendición de traer al mundo a los seres que llevaban en su vientre, y orarían para que el Espíritu Santo protegiera a María y la guiara en esta tarea mayúscula que había recibido de Dios mismo. Seguramente orarían por José. ¿Cómo le explicaría todo esto? Hablaremos de esto, pero por ahora podemos meditar y dar gracias a Dios por María, una sierva dispuesta a cambiar sus planes de vida para servir al Gran Dios. <br /><br />Sabemos que María pasaba tiempo con Dios, meditando en lo que le estaba aconteciendo, y seguramente repasando las Escrituras para aprender sobre el Mesías, el cual ella tendría que criar junto a José. <br /><br />Vemos que el Señor la protegió y la guió, dándole en cada momento lo que necesitaba para el día. Su vida no fue una sin dificultades. Ya cumplida, tuvo que viajar a Belén para empadronarse. Imagino que había leído en las Escrituras que el Mesías nacería en Belén; quizás iba preparada para dar a luz en cualquier momento. ¿Sabría que no sería en un lugar lujoso? ¿Sabía que tendría que huir a Egipto para que Herodes no matara al niño? ¿Sabría que viviría siempre bajo la sombra de la duda de los demás en cuanto a su pureza? ¿Sabía que su pequeño tendría que sufrir muerte de cruz? No fueron pocos los sacrificios de María para que la voluntad del Padre fuera hecha. <br /><br />¿Estamos dispuestas a ser usadas por Dios? Como le dice Dios a Baruch en Jeremías 45, “¿y tú buscas para ti grandezas? ¡No las busques!” Busca mejor la grandeza de Dios, y Él se asegurará de que todas tus necesidades sean suplidas, así como Él suplió las necesidades de María. Busca tú primero el reino de Dios, y Él añadirá todo lo demás.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20595579</guid><pubDate>Tue, 09 Dec 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20595579/007_navidad_mari_a_una_chica_entregada_a_dios.mp3" length="8867299" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Durante varios días hemos estado reflexionando sobre la persona del Mesías, el ungido de Dios, enviado a la Tierra para redimir nuestros pecados y ofrecernos vida eterna en Cristo. Meditar sobre la persona de nuestro Señor Jesucristo es esencial para...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Durante varios días hemos estado reflexionando sobre la persona del Mesías, el ungido de Dios, enviado a la Tierra para redimir nuestros pecados y ofrecernos vida eterna en Cristo. Meditar sobre la persona de nuestro Señor Jesucristo es esencial para preparar nuestros corazones para celebrar su venida en forma humana. Cualquier otro tipo de preparación nos llevaría a una celebración vana y superficial de esta época tan señalada.<br /><br /><br />A continuación reflexionaremos sobre los diferentes personajes de la historia de la Navidad según nos narra la Biblia. Te invito a leer en los evangelios los capítulos que narran los acontecimientos relacionados con la primera venida del Mesías. <br /><br />En primer lugar, veamos a María, la joven virgen escogida por Dios para traer al mundo al bebé que era el Hijo unigénito de Dios. <br />No creemos que María fuera un ser supernatural. La propia oración de María muestra su humanidad, su humildad ante la gran responsabilidad que se le otorga, y la sumisión a Dios que ella demostraba. <br /><br />Leemos eb Lucas 1:26-38<br /><br />“Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,<br />27 a una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María.<br />28 Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: !!Salve, muy favorecida! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres.<br />29 Mas ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y pensaba qué salutación sería esta.<br />30 Entonces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios.<br />31 Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS.<br />32 Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre;<br />33 y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.<br />34 Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón.<br />35 Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.<br />36 Y he aquí tu parienta Elisabet, ella también ha concebido hijo en su vejez; y este es el sexto mes para ella, la que llamaban estéril;<br />37 porque nada hay imposible para Dios.<br />38 Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia.”<br /><br />Lucas 1:46-50<br /><br />Entonces María dijo:<br />Engrandece mi alma al Señor;<br />Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador.<br />Porque ha mirado la bajeza de su sierva;<br />Pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.<br />Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso;<br />Santo es su nombre,<br />Y su misericordia es de generación en generación<br />A los que le temen.”<br /><br />María nunca permitió que la adoración que es digna únicamente del Mesías fuera dirigida hacia ella. Las generaciones le dirían bienaventurada, pero no por mérito propio, sino por el Santo ser que ella había de dar a luz. Cualquier desviación de la adoración digna de “nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo” (Tito 2:12-13) es un insulto a la Deidad. Y María sabía esto. Jamás pidió para ella gloria—toda la gloria era para Su Señor. <br /><br />Imagino a María cuando se le apareció el ángel anunciando que se quedaría embarazada y daría a luz a Emmanuel, Dios con nosotros. María estaba comprometida para casarse con José, pero aún no habían tenido relaciones. En su cultura, este embarazo traería deshonra a su prometido y podría incluso significar la muerte para ella. Sin embargo, Dios le dió a María una señal; le reveló que Elisabet, su prima, se había quedado embarazada a una edad avanzada. María accedió a ser usada por Dios, entregando su propia voluntad y sus planes para hacer la perfecta voluntad de Dios. Debe haber tenido muchas dudas...]]></itunes:summary><itunes:duration>525</itunes:duration><itunes:keywords>amor,bebé,cristo,dios,humildad,mesías,obediencia,sumisión</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/4fb158e5d04b176dff6540cf5bc169dc.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>006_Navidad-Sacerdote y Sacrificio</title><link>https://www.spreaker.com/episode/006-navidad-sacerdote-y-sacrificio--20581231</link><description><![CDATA[¿Sabes cuál era la función del sacerdote?<br />El sacerdote representaba a los hombres ante Dios. Dios eligió a una tribu para atender las cosas del templo, los de Leví, y a una familia en particular para poder ejercer como sacerdotes, la de Aarón. Vemos en 1 Samuel 13 el incidente en que Saúl, al ver que Samuel no llegaba, ofreció sacrificio a Dios, lo cual fue de gran ofensa, ya que él no era sacerdote (1 Samuel 13: 8-14). Había también cierto protocolo de higiene y preparación que tenía que seguir el sacerdote antes de entrar a sacrificar cuando venía a presentar las ofrendas del pueblo. En Levítico 9 vemos cómo Aarón se preparaba para ofrecer sacrificio. Dios le pedía incluso que primero sacrificara para sí mismo para luego estar limpio y así poder ofrecer el sacrificio para el pueblo. <br /><br />Había además requisitos para los sacerdotes (Levítico 21). La Biblia habla de los hijos de Aarón en Levítico 10, denunciando que habían sacrificado indignamente.<br /><br />Además del estricto protocolo para los sacerdotes, el sumo sacerdote era el único que podía acceder a la presencia de Dios. El tabernáculo se dividía en dos, y la zona del lugar santísimo, donde moraba la presencia de Dios, estaba reservada exclusivamente para el sumo sacerdote, y este tenía un protocolo especial para poder entrar tan solo una vez al año. <br /><br />Jesús, cuyo nacimiento celebramos en la época de la navidad, es presentado en las Escrituras como el sumo sacerdote que acabaría con la práctica milenial de sacrificios. Y lo más precioso es que Él no solo es el sacerdote perfecto, sino que es a la vez el sacrificio perfecto. Al sacrificarse a sí mismo en la cruz, llevando nuestros pecados ante el Padre para recibir el perdón, no sacrificó un holocausto cualquiera. Los sacrificios de los sacerdotes habían de ser sin tacha. Como vemos en Levítico 1, sólo los animales que cumplían todos los requisitos de pureza podían ser utilizados como sacrificio. Cristo se ofreció a sí mismo, el cordero perfecto y sin mancha, para redimirnos a cada uno de nosotros de nuestros pecados.<br /><br />1 Pedro 1:18-20 declara: <br /><br />“sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir,…, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros.”<br /><br />Y Hebreos 2:7 dice: “Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo.” Te animo a leer la sección entera en tu Biblia. <br /><br /><br />Y qué precioso es que en la hora en que Cristo expiró, el velo del templo se rasgó, desde arriba hacia abajo, porque Dios mismo era el que abrió el camino a Su presencia. Ya no había impedimento para acceder a la presencia del Padre. Cristo, el velo perfecto, fue rasgado para que nosotros podamos acceder al Padre a través de Él. <br /><br />“Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.<br />Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.” Hebreos 4:14-16<br /><br />Jesús vino a la tierra para ser nuestro sacerdote, el sumo sacerdote, y Él es el sacrificio perfecto que nos permite ir al Padre confiadamente. No dudemos en ir a Él continuamente, pues en Su presencia hay siempre plenitud de gozo.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20581231</guid><pubDate>Mon, 08 Dec 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20581231/006_navidad_sacerdote_y_sacrificio.mp3" length="5952143" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>¿Sabes cuál era la función del sacerdote?
El sacerdote representaba a los hombres ante Dios. Dios eligió a una tribu para atender las cosas del templo, los de Leví, y a una familia en particular para poder ejercer como sacerdotes, la de Aarón. Vemos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[¿Sabes cuál era la función del sacerdote?<br />El sacerdote representaba a los hombres ante Dios. Dios eligió a una tribu para atender las cosas del templo, los de Leví, y a una familia en particular para poder ejercer como sacerdotes, la de Aarón. Vemos en 1 Samuel 13 el incidente en que Saúl, al ver que Samuel no llegaba, ofreció sacrificio a Dios, lo cual fue de gran ofensa, ya que él no era sacerdote (1 Samuel 13: 8-14). Había también cierto protocolo de higiene y preparación que tenía que seguir el sacerdote antes de entrar a sacrificar cuando venía a presentar las ofrendas del pueblo. En Levítico 9 vemos cómo Aarón se preparaba para ofrecer sacrificio. Dios le pedía incluso que primero sacrificara para sí mismo para luego estar limpio y así poder ofrecer el sacrificio para el pueblo. <br /><br />Había además requisitos para los sacerdotes (Levítico 21). La Biblia habla de los hijos de Aarón en Levítico 10, denunciando que habían sacrificado indignamente.<br /><br />Además del estricto protocolo para los sacerdotes, el sumo sacerdote era el único que podía acceder a la presencia de Dios. El tabernáculo se dividía en dos, y la zona del lugar santísimo, donde moraba la presencia de Dios, estaba reservada exclusivamente para el sumo sacerdote, y este tenía un protocolo especial para poder entrar tan solo una vez al año. <br /><br />Jesús, cuyo nacimiento celebramos en la época de la navidad, es presentado en las Escrituras como el sumo sacerdote que acabaría con la práctica milenial de sacrificios. Y lo más precioso es que Él no solo es el sacerdote perfecto, sino que es a la vez el sacrificio perfecto. Al sacrificarse a sí mismo en la cruz, llevando nuestros pecados ante el Padre para recibir el perdón, no sacrificó un holocausto cualquiera. Los sacrificios de los sacerdotes habían de ser sin tacha. Como vemos en Levítico 1, sólo los animales que cumplían todos los requisitos de pureza podían ser utilizados como sacrificio. Cristo se ofreció a sí mismo, el cordero perfecto y sin mancha, para redimirnos a cada uno de nosotros de nuestros pecados.<br /><br />1 Pedro 1:18-20 declara: <br /><br />“sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir,…, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros.”<br /><br />Y Hebreos 2:7 dice: “Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo.” Te animo a leer la sección entera en tu Biblia. <br /><br /><br />Y qué precioso es que en la hora en que Cristo expiró, el velo del templo se rasgó, desde arriba hacia abajo, porque Dios mismo era el que abrió el camino a Su presencia. Ya no había impedimento para acceder a la presencia del Padre. Cristo, el velo perfecto, fue rasgado para que nosotros podamos acceder al Padre a través de Él. <br /><br />“Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.<br />Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.” Hebreos 4:14-16<br /><br />Jesús vino a la tierra para ser nuestro sacerdote, el sumo sacerdote, y Él es el sacrificio perfecto que nos permite ir al Padre confiadamente. 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Romanos 3:10 nos dice: “No hay justo ni aun uno.” <br />Las Escrituras nos presentan a Cristo, el protagonista de la Navidad, desde la primera pçagina. Cristo es a la vez la profecía cumplida y el profeta esperado.<br /><br />Las profecías que hablaron del Mesías nos dejan maravillados al ver cómo el Señor usó a múltiples profetas para hablarnos durante diferentes tiempos y en diferentes circunstancias sobre la llegada del Mesías. <br /><br />Cristo es la profecía de muchos profetas de Dios. De su nacimiento en particular vemos que:<br /><br />Miqueas profetizó que nacería en Belén (Miqueas 5:2)<br />Daniel profetizó del tiempo de su nacimiento (Daniel 9:25)<br />Isaías profetizó que nacería de una virgen (Isaías 7:14)<br />Oseas predijo que José y María tendrían que huir a Egipto para proteger a Jesús de Herodes (Oseas 11:1)<br /><br />Y hemos visto como se había profetizado el linaje del Cristo, y que cada detalle profético fue cumplido para la gloria de DIos. <br /><br />Al mismo tiempo que Jesús es la profecía principal de los diferentes profetas de Dios, vemos que Jesús es el Profeta. Si Él es el Rey de reyes, también es el Profeta de profetas. Un profeta representaba a Dios a los hombres, y vemos que Jesús es Dios mismo representando la Deidad a la humanidad. El perfecto profeta enviado a la humanidad, porque Él es Dios.<br /><br />En Deuteronomio 18:15 Moisés le dice al pueblo que Dios levantaría un profeta, y de este mismo texto leemos en Hechos 3:22-23,<br /><br />“Porque Moisés dijo a los padres: El Señor vuestro Dios os levantará profeta de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis en todas las cosas que os hable; y toda alma que no oiga a aquel profeta, será desarraigada del pueblo.”<br /><br />Y el versículo 26: “Dios, habiendo levantado a su Hijo, lo envió para que os bendijese, a fin de que cada uno se convierta de su maldad.”<br /><br />Cristo es la profecía anunciada por los profetas, y a la vez, Él es el profeta por excelencia, el enviado de Dios al mundo para mostrar a Dios (dice Jesús a Felipe en Juan 14:9 “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?” y en Hebreos 1 leemos que Dios ha hablado por su Hijo. Los versículos 1-3 describen de forma clara y preciosa el papel de Cristo el Profeta en la humanidad. <br /><br />“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas,<br />en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,”<br /><br />Y al contrario que muchos llamados profetas en este mundo (Mahoma, Buda, Joseph Smith o cualquier otro) El Gran Profeta se diferencia de estos en que Él es Dios hecho carne, que ha venido a la Tierra como cien por cien Dios, y a la vez cien por cien hombre, para hablarnos de Él mismo, para que conozcamos al Padre, porque cuando lo vemos a Él vemos al Padre. <br /><br />Por eso los judíos lo rechazaban, porque Él declaró claramente su deidad. Nadie más puede afirmar tal verdad. Muchos pueden proclamar ideas, pero solo Cristo puede traer salvación verdadera; solo Cristo salva. Este es el protagonista de la Historia de la Navidad. A Él sea toda la gloria.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20498972</guid><pubDate>Fri, 05 Dec 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20498972/005_navidad_profeci_a_y_profeta.mp3" length="6265630" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Estábamos meditando en todo lo que Cristo es. Él es el Príncipe de paz, es la luz verdadera, es vencedor sobre la muerte, y es el Mesías Rey, el rey perfecto que reinará por la eternidad, y su reino es bueno. No hay otro que pueda llevar el cetro de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Estábamos meditando en todo lo que Cristo es. Él es el Príncipe de paz, es la luz verdadera, es vencedor sobre la muerte, y es el Mesías Rey, el rey perfecto que reinará por la eternidad, y su reino es bueno. No hay otro que pueda llevar el cetro de equidad, ni habrá fuera de Él, porque no hay nadie justo aquí el la Tierra. Romanos 3:10 nos dice: “No hay justo ni aun uno.” <br />Las Escrituras nos presentan a Cristo, el protagonista de la Navidad, desde la primera pçagina. Cristo es a la vez la profecía cumplida y el profeta esperado.<br /><br />Las profecías que hablaron del Mesías nos dejan maravillados al ver cómo el Señor usó a múltiples profetas para hablarnos durante diferentes tiempos y en diferentes circunstancias sobre la llegada del Mesías. <br /><br />Cristo es la profecía de muchos profetas de Dios. De su nacimiento en particular vemos que:<br /><br />Miqueas profetizó que nacería en Belén (Miqueas 5:2)<br />Daniel profetizó del tiempo de su nacimiento (Daniel 9:25)<br />Isaías profetizó que nacería de una virgen (Isaías 7:14)<br />Oseas predijo que José y María tendrían que huir a Egipto para proteger a Jesús de Herodes (Oseas 11:1)<br /><br />Y hemos visto como se había profetizado el linaje del Cristo, y que cada detalle profético fue cumplido para la gloria de DIos. <br /><br />Al mismo tiempo que Jesús es la profecía principal de los diferentes profetas de Dios, vemos que Jesús es el Profeta. Si Él es el Rey de reyes, también es el Profeta de profetas. Un profeta representaba a Dios a los hombres, y vemos que Jesús es Dios mismo representando la Deidad a la humanidad. El perfecto profeta enviado a la humanidad, porque Él es Dios.<br /><br />En Deuteronomio 18:15 Moisés le dice al pueblo que Dios levantaría un profeta, y de este mismo texto leemos en Hechos 3:22-23,<br /><br />“Porque Moisés dijo a los padres: El Señor vuestro Dios os levantará profeta de entre vuestros hermanos, como a mí; a él oiréis en todas las cosas que os hable; y toda alma que no oiga a aquel profeta, será desarraigada del pueblo.”<br /><br />Y el versículo 26: “Dios, habiendo levantado a su Hijo, lo envió para que os bendijese, a fin de que cada uno se convierta de su maldad.”<br /><br />Cristo es la profecía anunciada por los profetas, y a la vez, Él es el profeta por excelencia, el enviado de Dios al mundo para mostrar a Dios (dice Jesús a Felipe en Juan 14:9 “El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?” y en Hebreos 1 leemos que Dios ha hablado por su Hijo. Los versículos 1-3 describen de forma clara y preciosa el papel de Cristo el Profeta en la humanidad. <br /><br />“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas,<br />en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,”<br /><br />Y al contrario que muchos llamados profetas en este mundo (Mahoma, Buda, Joseph Smith o cualquier otro) El Gran Profeta se diferencia de estos en que Él es Dios hecho carne, que ha venido a la Tierra como cien por cien Dios, y a la vez cien por cien hombre, para hablarnos de Él mismo, para que conozcamos al Padre, porque cuando lo vemos a Él vemos al Padre. <br /><br />Por eso los judíos lo rechazaban, porque Él declaró claramente su deidad. Nadie más puede afirmar tal verdad. Muchos pueden proclamar ideas, pero solo Cristo puede traer salvación verdadera; solo Cristo salva. Este es el protagonista de la Historia de la Navidad. A Él sea toda la gloria.]]></itunes:summary><itunes:duration>363</itunes:duration><itunes:keywords>anuncio,cristo,daniel,egipto,hijo,isaías,jesús,mesías,miqueas,navidad,oseas,profetas,prometido,virgen</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/6cf17e87783afddce71a0e6541b0cd05.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>004_Navidad-El Mesías Rey</title><link>https://www.spreaker.com/episode/004-navidad-el-mesias-rey--20482040</link><description><![CDATA[Los judíos esperaban al Mesías, el rey que vendría a establecer su reino eterno. <br />¿Desde cuándo esperaban? y ¿cómo entendían que un rey eterno vendría? Múltiples profecías indicaban que el que había de venir descendería de la simiente del rey David. En 2 Samuel 7:8, Dios le pide al profeta Natán que hable con David:<br /><br />“Ahora, pues, dirás así a mi siervo David: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Yo te tomé del redil, de detrás de las ovejas, para que fueses príncipe sobre mi pueblo, sobre Israel; y he estado contigo en todo cuanto has andado, y delante de ti he destruido a todos tus enemigos, y te he dado nombre grande, como el nombre de los grandes que hay en la tierra. Y dice” Asimismo Jehová te hace saber que él te hará casa. Y cuando tus días sean cumplidos, y duermas con tus padres, yo levantaré después de ti a uno de tu linaje,<br />Y luego en el 16, <br />“Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente.”<br /><br />Aunque hacía siglos que el linaje de David no había reinado en Israel, sabían que el Rey de los judíos había de venir. Por eso los magos de oriente llegaron buscando al rey, como leemos en Mateo 2:2,<br /><br />“diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.” <br /><br />Herodes, al oír que los magos buscaban al rey que había nacido en Belén, sintiéndose amenazado por el que podría arrebatarle el poder, mandó matar a todos los varones menores de dos años nacidos en el pueblo de Belén. Los pobres inocentes pagaron la locura de un rey desequilibrado que se sentía amenazado por el verdadero Rey Ungido. <br /><br />Jesús, el rey de Los judíos vivió bajo la autoridad de sus padres, sirvió con humildad a sus discípulos y a los que lo necesitaban, y predicó las buenas nuevas del reino, ocupándose de los negocios de su padre Dios. Jesucristo, el Perfecto rey había venido a reinar como ningún otro rey habría reinado o reinaría. <br /><br />Dice la carta a los Hebreos,<br />“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas. (Hebreos 1:1-3)<br /><br />Cuando Jesús fue apresado e interrogado, Pilato sabía que este tenía una extraña autoridad que él no llegaba a entender. <br />“Pilato le preguntó: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Respondiendo él, le dijo: Tú lo dices.” Marcos 15:2<br /><br />Y cuando fue crucificado, leemos en Mateo 27:37<br /><br />“Y pusieron sobre su cabeza su causa escrita: ÉSTE ES JESÚS, EL REY DE LOS JUDÍOS.”<br /><br />Las autoridades romanas , sin entender lo que estaba sucediendo, cumplieron las profecías, y vemos así que la promesa del Mesías rey se cumplió perfectamente, y el reino de los cielos nos ha sido abierto para aquellos que con fe busquemos la gloria de Dios. <br /><br />Leemos en Hebreos 1:8 “Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo; Cetro de equidad es el cetro de tu reino.”<br /><br /><br />Este texto que deriva del Salmo 45:6 proclama la grandeza de nuestro Señor Jesucristo. Ese bebé que nació en Belén no podía ser destruido por ningún rey humano. El Rey Mesías daría su vida para salvar al mundo de su pecado, y se sentaría en el trono a reinar. Su cetro de equidad reina y reinará eternamente, y un día toda rodilla se doblará delante de Él. ¿Y por qué no doblarla desde ahora, reconociendo su excelsa majestad? Durante esta navidad, adoremos al Rey de reyes, evitando las distracciones que nos puedan desviar del reino de los cielos.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20482040</guid><pubDate>Thu, 04 Dec 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20482040/004_navidad_el_mesi_as_rey.mp3" length="7582880" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Los judíos esperaban al Mesías, el rey que vendría a establecer su reino eterno. 
¿Desde cuándo esperaban? y ¿cómo entendían que un rey eterno vendría? Múltiples profecías indicaban que el que había de venir descendería de la simiente del rey David....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Los judíos esperaban al Mesías, el rey que vendría a establecer su reino eterno. <br />¿Desde cuándo esperaban? y ¿cómo entendían que un rey eterno vendría? Múltiples profecías indicaban que el que había de venir descendería de la simiente del rey David. En 2 Samuel 7:8, Dios le pide al profeta Natán que hable con David:<br /><br />“Ahora, pues, dirás así a mi siervo David: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Yo te tomé del redil, de detrás de las ovejas, para que fueses príncipe sobre mi pueblo, sobre Israel; y he estado contigo en todo cuanto has andado, y delante de ti he destruido a todos tus enemigos, y te he dado nombre grande, como el nombre de los grandes que hay en la tierra. Y dice” Asimismo Jehová te hace saber que él te hará casa. Y cuando tus días sean cumplidos, y duermas con tus padres, yo levantaré después de ti a uno de tu linaje,<br />Y luego en el 16, <br />“Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente.”<br /><br />Aunque hacía siglos que el linaje de David no había reinado en Israel, sabían que el Rey de los judíos había de venir. Por eso los magos de oriente llegaron buscando al rey, como leemos en Mateo 2:2,<br /><br />“diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.” <br /><br />Herodes, al oír que los magos buscaban al rey que había nacido en Belén, sintiéndose amenazado por el que podría arrebatarle el poder, mandó matar a todos los varones menores de dos años nacidos en el pueblo de Belén. Los pobres inocentes pagaron la locura de un rey desequilibrado que se sentía amenazado por el verdadero Rey Ungido. <br /><br />Jesús, el rey de Los judíos vivió bajo la autoridad de sus padres, sirvió con humildad a sus discípulos y a los que lo necesitaban, y predicó las buenas nuevas del reino, ocupándose de los negocios de su padre Dios. Jesucristo, el Perfecto rey había venido a reinar como ningún otro rey habría reinado o reinaría. <br /><br />Dice la carta a los Hebreos,<br />“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas. (Hebreos 1:1-3)<br /><br />Cuando Jesús fue apresado e interrogado, Pilato sabía que este tenía una extraña autoridad que él no llegaba a entender. <br />“Pilato le preguntó: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Respondiendo él, le dijo: Tú lo dices.” Marcos 15:2<br /><br />Y cuando fue crucificado, leemos en Mateo 27:37<br /><br />“Y pusieron sobre su cabeza su causa escrita: ÉSTE ES JESÚS, EL REY DE LOS JUDÍOS.”<br /><br />Las autoridades romanas , sin entender lo que estaba sucediendo, cumplieron las profecías, y vemos así que la promesa del Mesías rey se cumplió perfectamente, y el reino de los cielos nos ha sido abierto para aquellos que con fe busquemos la gloria de Dios. <br /><br />Leemos en Hebreos 1:8 “Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo; Cetro de equidad es el cetro de tu reino.”<br /><br /><br />Este texto que deriva del Salmo 45:6 proclama la grandeza de nuestro Señor Jesucristo. Ese bebé que nació en Belén no podía ser destruido por ningún rey humano. El Rey Mesías daría su vida para salvar al mundo de su pecado, y se sentaría en el trono a reinar. Su cetro de equidad reina y reinará eternamente, y un día toda rodilla se doblará delante de Él. ¿Y por qué no doblarla desde ahora, reconociendo su excelsa majestad? Durante esta navidad, adoremos al Rey de reyes, evitando las distracciones que nos puedan desviar del reino de los cielos.]]></itunes:summary><itunes:duration>445</itunes:duration><itunes:keywords>cetro,david,equidad,herodes,inocentes,majestad,majestuoso,muerte,natán,pecado,profecía,reinar,salvación,trono</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ef753806c2dac41b099d84948cfab771.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>003_Navidad-Una herida en la cabeza</title><link>https://www.spreaker.com/episode/003-navidad-una-herida-en-la-cabeza--20433677</link><description><![CDATA[“ Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida. Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.” Génesis 3:15-16<br /><br />La simiente de la mujer había de herir mortalmente a la serpiente, Satanás. La serpiente había ganado la batalla, y el hombre había pecado, trayendo maldición sobre la humanidad. Pero aquí tenemos la promesa de que la simiente de la mujer, esto es, el Mesías que había de venir, heriría de herida mortal a la Serpiente. El reino del mal sería herido en la cabeza, dejándolo condenado a una muerte inevitable. <br /><br />Esta era la primera profecía del Mesías, el que había de venir a condenar el pecado de forma rotunda y eterna. ¿Qué tipo de ser esperaban los judíos durante los siglos que pasarían desde la caída en el huerto de Edén hasta que llegó Cristo? <br /><br />Esperaban a un libertador, alguien que los libraría.<br /><br />“y luego todo Israel será salvo, como está escrito:<br />Vendrá de Sion el Libertador, que apartará de Jacob la impiedad.” Romanos 11:26. <br /><br />Este versículo hacía una referencia al texto en Isaías 59:20 donde el Señor promete a Israel un libertador, el que redimiría al pueblo de Israel. <br /><br />Sin embargo, miles de años más tarde, el Mesías vino al mundo en forma de bebé. Solo algunos que fueron guiados por el Espíritu de Dios se dieron cuenta de que ese bebé en el establo, el pequeño indefenso que yacía en brazos de María era en realidad el Libertador, aquel que heriría la cabeza de la serpiente de manera definitiva. <br /><br />Incluso cuando Jesús ya se hizo mayor, muchos no lo veían como el Mesías, como el ungido enviado por Dios para salvarlos. Esperaban un rebelde que fuera en contra del gobierno que les dominaba, y sin embargo Jesús no actuó como tal. Pagaba sus impuestos, y se sometía a las autoridades. Solo lo vemos amonestando a los líderes religiosos que no vivían como Dios quería. Incluso vemos que sus propios discípulos esperaban que actuara de otra manera cuando se acercó la hora de su muerte. En Mateo 16: 21-27 leemos:<br /><br />“Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día.<br />Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca.<br />Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.<br />Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.<br />Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?” <br /><br />Pedro le dice que piense en sí mismo, y que evite esta humillación. Sin embargo Jesús le habla fuertemente, <br />“Quítate de delante de mí, Satanás; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.” Pedro, estás pensando como uno que tiene la vista en las cosas de la tierra; ¡ocúpate de los asuntos celestiales! Jesús le insta a no preocuparse de su bienestar terrenal, sino a ocuparse de los negocios de lo alto. <br /><br />Vemos que al final del versículo 26 no parecía que hablaba el Libertador que esperaban. Pero el próximo versículo les recuerda que la hora de liberación viene.<br /><br />27 “Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.”<br /><br />El día llegaría en que se presentaría como victorioso, pero ese no era el momento. <br /><br />Cristo, ya colgado en la cruz del Calvario recibió las palabras dudosas de los que observaban: <br />(Lucas 23:35) “Y el pueblo estaba mirando; y aun los gobernantes se burlaban de él, diciendo: A otros salvó; sálvese a sí mismo, si éste es el Cristo, el escogido de Dios.”<br /><br />¿Cómo? ¿El libertador, el Salvador no podía salvarse a sí mismo? Claro que podía, si esto hubiera sido lo que quería. Pero su misión era salvar a Su pueblo de sus pecados.<br /><br />Mateo 1:21 “Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, (esto es, Salvador) porque él salvará a su pueblo de sus pecados.<br /><br />Su misión en esta tierra no era salvarse a sí mismo, ni salvar a su pueblo de los gobernantes de este mundo. Su misión Iba mucho más allá- Era salvar a Su pueblo de la opresión del pecado, y eso lo consiguió a través de su sacrificio perfecto en la cruz. Y como ya hemos visto en Mateo 16:27, vendrá en gloria para declarar Su victoria sobre el maligno. <br /><br />Es en esta esperanza santa que nos acercamos a la época de la Navidad gozosas de saber que el Libertador ya ha vencido a la serpiente. La victoria es segura.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20433677</guid><pubDate>Wed, 03 Dec 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20433677/003_navidad_una_herida_en_la_cabeza.mp3" length="8138871" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>“ Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida. Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[“ Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida. Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.” Génesis 3:15-16<br /><br />La simiente de la mujer había de herir mortalmente a la serpiente, Satanás. La serpiente había ganado la batalla, y el hombre había pecado, trayendo maldición sobre la humanidad. Pero aquí tenemos la promesa de que la simiente de la mujer, esto es, el Mesías que había de venir, heriría de herida mortal a la Serpiente. El reino del mal sería herido en la cabeza, dejándolo condenado a una muerte inevitable. <br /><br />Esta era la primera profecía del Mesías, el que había de venir a condenar el pecado de forma rotunda y eterna. ¿Qué tipo de ser esperaban los judíos durante los siglos que pasarían desde la caída en el huerto de Edén hasta que llegó Cristo? <br /><br />Esperaban a un libertador, alguien que los libraría.<br /><br />“y luego todo Israel será salvo, como está escrito:<br />Vendrá de Sion el Libertador, que apartará de Jacob la impiedad.” Romanos 11:26. <br /><br />Este versículo hacía una referencia al texto en Isaías 59:20 donde el Señor promete a Israel un libertador, el que redimiría al pueblo de Israel. <br /><br />Sin embargo, miles de años más tarde, el Mesías vino al mundo en forma de bebé. Solo algunos que fueron guiados por el Espíritu de Dios se dieron cuenta de que ese bebé en el establo, el pequeño indefenso que yacía en brazos de María era en realidad el Libertador, aquel que heriría la cabeza de la serpiente de manera definitiva. <br /><br />Incluso cuando Jesús ya se hizo mayor, muchos no lo veían como el Mesías, como el ungido enviado por Dios para salvarlos. Esperaban un rebelde que fuera en contra del gobierno que les dominaba, y sin embargo Jesús no actuó como tal. Pagaba sus impuestos, y se sometía a las autoridades. Solo lo vemos amonestando a los líderes religiosos que no vivían como Dios quería. Incluso vemos que sus propios discípulos esperaban que actuara de otra manera cuando se acercó la hora de su muerte. En Mateo 16: 21-27 leemos:<br /><br />“Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día.<br />Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca.<br />Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.<br />Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.<br />Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?” <br /><br />Pedro le dice que piense en sí mismo, y que evite esta humillación. Sin embargo Jesús le habla fuertemente, <br />“Quítate de delante de mí, Satanás; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.” Pedro, estás pensando como uno que tiene la vista en las cosas de la tierra; ¡ocúpate de los asuntos celestiales! Jesús le insta a no preocuparse de su bienestar terrenal, sino a ocuparse de los negocios de lo alto. <br /><br />Vemos que al final del versículo 26 no parecía que hablaba el Libertador que esperaban. Pero el próximo versículo les recuerda que la hora de liberación viene.<br /><br />27 “Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras.”<br /><br />El día llegaría...]]></itunes:summary><itunes:duration>480</itunes:duration><itunes:keywords>bebé,cristo,jesús,libertad,libertador,maría,muerte,pecado,salvador,satanás,serpiente,vida,virgen</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/68ca97e0044056ac858e7ecf42c317fe.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>002_Navidad-La Luz verdadera</title><link>https://www.spreaker.com/episode/002-navidad-la-luz-verdadera--20433447</link><description><![CDATA[Las luces de Navidad ya están alumbrando las calles. Los espectáculos de luces son preciosos, y te hacen sentir el ambiente navideño. Muchas personas viajan a otras ciudades para disfrutar los diseños y diría que todos en nuestras casas tendremos al menos una tira de luces navideñas para anunciar que nosotros también disfrutamos el espíritu de la Navidad. Y quizás te preguntes, ¿por qué tanto jaleo y tanto gasto en luces? ¿Qué tiene que ver esto con la Navidad? En realidad, las luces de las que he estado hablando, casi nada, pero sí que es cierto que la primera Navidad, Dios usó los luceros del cielo para alumbrar la escena de la natividad. Los magos siguieron la estrella que les llevó al que brillaba por sí solo, porque Él es la luz del mundo. <br /><br /><br />Este lucero eterno, el protagonista de la Navidad, no apareció en primer lugar en un pesebre en Belén. ¿Has parado a pensar que Jesús es y ha sido desde la eternidad? En el principio de la creación, en Génesis 1:1, cuando Dios creó los cielos y la tierra, Cristo ya era. Fíjate en el lenguaje paralelo de estos dos textos en Juan 1 y Génesis 1. <br /><br />“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.” (Juan 1:1-5)<br /><br />En el principio, Él ya era la luz.<br /><br />Génesis 1:1 “En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.”<br /><br />El que es la luz, dijo “sea la luz”, y la luz fue. <br /><br />Miles de años después de la creación del universo, la LUZ del mundo vino a la tierra en forma de bebé, naciendo de una virgen, viviendo en este mundo con las dificultades que enfrentan a cada uno aquí en la tierra, pero sin pecado. <br /><br />Dice Filipenses 2: 6-10<br /><br />“el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra;”<br /><br />Dios mismo vino en forma humana para morir en nuestro lugar, pagando el precio de nuestra deuda para que podamos salir de las tinieblas y venir a Él, la luz del mundo. Dice el texto que habiendo sido obediente a Dios hasta la muerte, Dios Padre le exaltó hasta lo sumo, victorioso sobre la muerte, y a Él daremos cuenta cada uno de nosotros.<br /><br />Lo bonito del mensaje de la Navidad es que “la luz de los hombres” en Juan 1 es el mismo que creó la luz en el mundo, y el mismo que hoy está ofreciendo luz que puede disipar cualquier tiniebla en tu vida. <br /><br />¿Qué tinieblas te atemorizan? ¿Enfermedad? ¿Muerte? ¿Deudas? ¿Vicios? ¿Conflictos? ¿Inquietudes? ¿Sabes que puedes ir a aquel que es la LUZ del mundo? Dice Juan que las tinieblas no prevalecen contra Él. En el principio de la creación de este mundo la luz que Él dió disipó las tinieblas. Así ahora cuando Cristo trae luz a una vida, no hay lugar para tinieblas en el cristiano. Que la luz de Cristo brille de tal forma en tu ser que no haya tinieblas en ningún rincón de tu vida. <br /><br />Cuando veas las luces navideñas, recuerda al que es la luz del mundo. Disfrutemos estas navidades de la Luz Verdadera dejando que alumbre y traiga sentido a todo nuestro ser.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20433447</guid><pubDate>Tue, 02 Dec 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20433447/002_navidad_la_luz_verdadera.mp3" length="6223747" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Las luces de Navidad ya están alumbrando las calles. Los espectáculos de luces son preciosos, y te hacen sentir el ambiente navideño. 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Los magos siguieron la estrella que les llevó al que brillaba por sí solo, porque Él es la luz del mundo. <br /><br /><br />Este lucero eterno, el protagonista de la Navidad, no apareció en primer lugar en un pesebre en Belén. ¿Has parado a pensar que Jesús es y ha sido desde la eternidad? En el principio de la creación, en Génesis 1:1, cuando Dios creó los cielos y la tierra, Cristo ya era. Fíjate en el lenguaje paralelo de estos dos textos en Juan 1 y Génesis 1. <br /><br />“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.” (Juan 1:1-5)<br /><br />En el principio, Él ya era la luz.<br /><br />Génesis 1:1 “En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.”<br /><br />El que es la luz, dijo “sea la luz”, y la luz fue. <br /><br />Miles de años después de la creación del universo, la LUZ del mundo vino a la tierra en forma de bebé, naciendo de una virgen, viviendo en este mundo con las dificultades que enfrentan a cada uno aquí en la tierra, pero sin pecado. <br /><br />Dice Filipenses 2: 6-10<br /><br />“el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra;”<br /><br />Dios mismo vino en forma humana para morir en nuestro lugar, pagando el precio de nuestra deuda para que podamos salir de las tinieblas y venir a Él, la luz del mundo. Dice el texto que habiendo sido obediente a Dios hasta la muerte, Dios Padre le exaltó hasta lo sumo, victorioso sobre la muerte, y a Él daremos cuenta cada uno de nosotros.<br /><br />Lo bonito del mensaje de la Navidad es que “la luz de los hombres” en Juan 1 es el mismo que creó la luz en el mundo, y el mismo que hoy está ofreciendo luz que puede disipar cualquier tiniebla en tu vida. <br /><br />¿Qué tinieblas te atemorizan? ¿Enfermedad? ¿Muerte? ¿Deudas? ¿Vicios? ¿Conflictos? ¿Inquietudes? ¿Sabes que puedes ir a aquel que es la LUZ del mundo? Dice Juan que las tinieblas no prevalecen contra Él. En el principio de la creación de este mundo la luz que Él dió disipó las tinieblas. Así ahora cuando Cristo trae luz a una vida, no hay lugar para tinieblas en el cristiano. Que la luz de Cristo brille de tal forma en tu ser que no haya tinieblas en ningún rincón de tu vida. <br /><br />Cuando veas las luces navideñas, recuerda al que es la luz del mundo. Disfrutemos estas navidades de la Luz Verdadera dejando que alumbre y traiga sentido a todo nuestro ser.]]></itunes:summary><itunes:duration>360</itunes:duration><itunes:keywords>bebé,brilla,establo,estrella,jesús,lucero,luz,maría,mesías,pecado,salvador,tinieblas,ungido,virgen</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/f580ead8aa14b767d338eb528abb98e0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>001_Navidad-Paz al Mundo</title><link>https://www.spreaker.com/episode/001-navidad-paz-al-mundo--20411693</link><description><![CDATA[Estamos en la primera semana de este último mes del año. Quisiera que estos días que nos llevan hacia la celebración del nacimiento de Jesús sirvan de preparación para una celebración digna de estas vacaciones que la gente a nuestro alrededor celebra en la gran mayoría de los casos sin un conocimiento pleno del verdadero significado de la Navidad. <br /><br />Preparémonos para que seamos nosotras de las personas privilegiadas que llegamos a disfrutar y celebrar este acontecimiento histórico tan especial de una manera digna y plena. <br /><br />Este primer día vamos a examinar el pasaje de Isaías 9:6, el cual describe al Mesías que había de venir. Siglos antes del nacimiento de Cristo en Belén, ya teníamos la profecía de aquel que vendría a traer paz a la tierra. Isaías 9:6 dice así: <br /><br />“Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.” <br /><br /><br />PAZ. Paz es una palabra que se escucha como deseo de muchos durante todo el año, y especialmente en esta época de la Navidad. Deseos de paz en el mundo, paz en mi casa, paz en el trabajo, o un simple “¡que me dejen en paz un rato!” <br />¿Qué tiene la paz que tanto nos atrae? A nadie le gusta vivir en constante conflicto. Hay un sinfín de quejas y denuncias por conflictos; vemos conflictos en el trabajo, conflictos en la familia, conflictos con los amigos, y ni qué hablar de los conflictos a nivel mundial. <br /><br />Pero quizás a la raíz de todos los conflictos se encuentran los conflictos internos. Es en estas fechas cuando muchos, sin encontrar sentido a su vida y hartos de buscar una paz interior que no consiguen encontrar buscan terminar su existencia, pensando que así al fin encontrarán la paz. Sin embargo, ese nunca es el camino a la paz. <br /><br />Dios ya ha provisto la Paz que puede transformar la vida de uno y la vida de los de alrededor, y que algún día llegará a traer verdadera paz al mundo. Y sin embargo nos resistimos a la Paz que Dios ya ha dado. Queremos paz, pero no la que Dios da. En el libro del profeta Isaías leemos que no hay paz sin Dios (Isaías 57:21). “No hay paz, dijo mi Dios, para los impíos.” Los impíos son aquellos, que como la misma palabra indica, viven sin Dios. <br /><br />Dios hecho carne vino a la Tierra para hacer posible la paz. Se presenta a sí mismo como el Príncipe de Paz. Los humanos hemos rechazado al Dios Creador desde el principio, intentando vivir la vida sin Dios. Pero Dios, en su eterno amor y misericordia vino para restaurar la paz entre la creación desviada y el Creador. <br /><br />Jesús nació para morir en la cruz. La muerte en la cruz es lo que cada uno de nosotros deberíamos haber pagado por nuestro pecado, pero Cristo, el único que nunca pecó, zanjó la deuda de cada uno de nosotros, los transgresores. Pero no se quedó muerto; resucitó al tercer día, victorioso sobre la muerte y el mal. <br /><br />Esto lo hizo para que todos los que confían en Cristo puedan gozar de la Paz con Dios. Lo creas o no, esta paz va más allá de nuestra comprensión. Es esa paz personal con el Príncipe de Paz la que nos permite tener paz con nosotros mismos, con nuestros familiares y con todos los que nos rodean. Esta paz va desde el interior y se extiende a otros. <br /><br />En esta Navidad, eso es lo que te deseo, la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento. Deseo que conozcas al Principe de Paz.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20411693</guid><pubDate>Mon, 01 Dec 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20411693/001_navidad_paz_al_mundo.mp3" length="5493569" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Estamos en la primera semana de este último mes del año. Quisiera que estos días que nos llevan hacia la celebración del nacimiento de Jesús sirvan de preparación para una celebración digna de estas vacaciones que la gente a nuestro alrededor celebra...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Estamos en la primera semana de este último mes del año. Quisiera que estos días que nos llevan hacia la celebración del nacimiento de Jesús sirvan de preparación para una celebración digna de estas vacaciones que la gente a nuestro alrededor celebra en la gran mayoría de los casos sin un conocimiento pleno del verdadero significado de la Navidad. <br /><br />Preparémonos para que seamos nosotras de las personas privilegiadas que llegamos a disfrutar y celebrar este acontecimiento histórico tan especial de una manera digna y plena. <br /><br />Este primer día vamos a examinar el pasaje de Isaías 9:6, el cual describe al Mesías que había de venir. Siglos antes del nacimiento de Cristo en Belén, ya teníamos la profecía de aquel que vendría a traer paz a la tierra. Isaías 9:6 dice así: <br /><br />“Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.” <br /><br /><br />PAZ. Paz es una palabra que se escucha como deseo de muchos durante todo el año, y especialmente en esta época de la Navidad. Deseos de paz en el mundo, paz en mi casa, paz en el trabajo, o un simple “¡que me dejen en paz un rato!” <br />¿Qué tiene la paz que tanto nos atrae? A nadie le gusta vivir en constante conflicto. Hay un sinfín de quejas y denuncias por conflictos; vemos conflictos en el trabajo, conflictos en la familia, conflictos con los amigos, y ni qué hablar de los conflictos a nivel mundial. <br /><br />Pero quizás a la raíz de todos los conflictos se encuentran los conflictos internos. Es en estas fechas cuando muchos, sin encontrar sentido a su vida y hartos de buscar una paz interior que no consiguen encontrar buscan terminar su existencia, pensando que así al fin encontrarán la paz. Sin embargo, ese nunca es el camino a la paz. <br /><br />Dios ya ha provisto la Paz que puede transformar la vida de uno y la vida de los de alrededor, y que algún día llegará a traer verdadera paz al mundo. Y sin embargo nos resistimos a la Paz que Dios ya ha dado. Queremos paz, pero no la que Dios da. En el libro del profeta Isaías leemos que no hay paz sin Dios (Isaías 57:21). “No hay paz, dijo mi Dios, para los impíos.” Los impíos son aquellos, que como la misma palabra indica, viven sin Dios. <br /><br />Dios hecho carne vino a la Tierra para hacer posible la paz. Se presenta a sí mismo como el Príncipe de Paz. Los humanos hemos rechazado al Dios Creador desde el principio, intentando vivir la vida sin Dios. Pero Dios, en su eterno amor y misericordia vino para restaurar la paz entre la creación desviada y el Creador. <br /><br />Jesús nació para morir en la cruz. La muerte en la cruz es lo que cada uno de nosotros deberíamos haber pagado por nuestro pecado, pero Cristo, el único que nunca pecó, zanjó la deuda de cada uno de nosotros, los transgresores. Pero no se quedó muerto; resucitó al tercer día, victorioso sobre la muerte y el mal. <br /><br />Esto lo hizo para que todos los que confían en Cristo puedan gozar de la Paz con Dios. Lo creas o no, esta paz va más allá de nuestra comprensión. Es esa paz personal con el Príncipe de Paz la que nos permite tener paz con nosotros mismos, con nuestros familiares y con todos los que nos rodean. Esta paz va desde el interior y se extiende a otros. <br /><br />En esta Navidad, eso es lo que te deseo, la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento. Deseo que conozcas al Principe de Paz.]]></itunes:summary><itunes:duration>314</itunes:duration><itunes:keywords>adviento,bendito,conflicto,cristo,emanule,jesús,nacimiento,natividad,navidad,paz,príncipe</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b47abb14cabe257d744788d8bf32382f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-55 La piedad y el contentamiento</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-55-la-piedad-y-el-contentamiento--52072397</link><description><![CDATA[“Gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento” <br /><br />Durante años entendía que este versículo enseñaba que debíamos hacer lo correcto con la actitud correcta. Sin embargo, al leer el capítulo en 1 Timoteo 6, descubro que Dios está hablando específicamente del tema del dinero. Debemos vivir cada día para la gloria de Dios, contentos con lo que tenemos. El apóstol dijo en Filipenses 4: “Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. (12-13)<br />Pablo, advierte sobre aquellos que utilizaban la piedad como medio para hacer ganancia. <br />El apóstol exhorta a huir de esta práctica. En lugar de buscar el beneficio personal, debía seguir “la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre. <br /><br />En contraste, Pablo le había advertido contra el amor al dinero, por el cual muchos se habían extraviado de la fe y habían sufrido muchos dolores. (1 Timoteo 6:10)<br /><br />Las posesiones materiales pueden ser una carga que nos priva de correr la carrera de la fe. Al estudiar sobre el ejercicio, queda clarísimo que no debemos llevar cargas innecesarias cuando salimos a correr. Por eso Hebreos 12 nos dice “despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús.”<br />Si vamos a ejercitarnos en la piedad, debemos tener clara nuestra meta. No podemos atarnos a las posesiones materiales. A los que viven con poco, dice el versículo 8 que “teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.” Y a los ricos dice “que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos.” Y continúa diciéndo “Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos; atesorando para sí buen fundamento para lo por venir, que echen mano de la vida eterna.” Ambos, los que tienen poco y los que tienen mucho deben vivir con los ojos puestos en Cristo, confiando en el Señor para vida eterna. <br /><br />Pablo advierte a Timoteo sobre el que “no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad.” El que tal hace “está envanecido, nada sabe, delira.., El tal “usa la piedad como fuente de ganancia”, dice Pablo. No puedo pensar en mayor ofensa a Dios que actuar como cristiano para el propio beneficio, seas rico o seas pobre. Por eso es tan importante que examinemos nuestra motivación en todo lo que hacemos.<br /><br />Si confesamos el nombre de Cristo, debemos vivir para Cristo. Si actuamos piadosamente para cualquier beneficio personal, dice la Palabra que estamos envanecidos, no sabemos nada, deliramos. <br /><br />Por el contrario, si tenemos una relación personal con Cristo, debemos considerar cualquier ganancia personal como pérdida, sin importancia, “por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús”. Pablo da testimonio diciendo “por amor de (Cristo) lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo, y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo.” (Filipenses 3:8-9) En nuestro andar con Dios no seguimos normas para impresionar a otros, sino que disfrutamos nuestra relación con Dios, por la fe en Cristo. <br /><br />Hermana, amiga, te dejo el reto de vivir la vida cristiana con una única meta -- conocer mejor al Salvador, ejercitando la piedad con contentamiento, contenta con lo que tienes y satisfecha en Dios.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/52072397</guid><pubDate>Thu, 27 Nov 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/52072397/a11_5_la_piedad_y_el_contentamiento.mp3" length="9296529" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>“Gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento” 

Durante años entendía que este versículo enseñaba que debíamos hacer lo correcto con la actitud correcta. Sin embargo, al leer el capítulo en 1 Timoteo 6, descubro que Dios está hablando...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[“Gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento” <br /><br />Durante años entendía que este versículo enseñaba que debíamos hacer lo correcto con la actitud correcta. Sin embargo, al leer el capítulo en 1 Timoteo 6, descubro que Dios está hablando específicamente del tema del dinero. Debemos vivir cada día para la gloria de Dios, contentos con lo que tenemos. El apóstol dijo en Filipenses 4: “Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. (12-13)<br />Pablo, advierte sobre aquellos que utilizaban la piedad como medio para hacer ganancia. <br />El apóstol exhorta a huir de esta práctica. En lugar de buscar el beneficio personal, debía seguir “la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre. <br /><br />En contraste, Pablo le había advertido contra el amor al dinero, por el cual muchos se habían extraviado de la fe y habían sufrido muchos dolores. (1 Timoteo 6:10)<br /><br />Las posesiones materiales pueden ser una carga que nos priva de correr la carrera de la fe. Al estudiar sobre el ejercicio, queda clarísimo que no debemos llevar cargas innecesarias cuando salimos a correr. Por eso Hebreos 12 nos dice “despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús.”<br />Si vamos a ejercitarnos en la piedad, debemos tener clara nuestra meta. No podemos atarnos a las posesiones materiales. A los que viven con poco, dice el versículo 8 que “teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.” Y a los ricos dice “que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos.” Y continúa diciéndo “Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos; atesorando para sí buen fundamento para lo por venir, que echen mano de la vida eterna.” Ambos, los que tienen poco y los que tienen mucho deben vivir con los ojos puestos en Cristo, confiando en el Señor para vida eterna. <br /><br />Pablo advierte a Timoteo sobre el que “no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad.” El que tal hace “está envanecido, nada sabe, delira.., El tal “usa la piedad como fuente de ganancia”, dice Pablo. No puedo pensar en mayor ofensa a Dios que actuar como cristiano para el propio beneficio, seas rico o seas pobre. Por eso es tan importante que examinemos nuestra motivación en todo lo que hacemos.<br /><br />Si confesamos el nombre de Cristo, debemos vivir para Cristo. Si actuamos piadosamente para cualquier beneficio personal, dice la Palabra que estamos envanecidos, no sabemos nada, deliramos. <br /><br />Por el contrario, si tenemos una relación personal con Cristo, debemos considerar cualquier ganancia personal como pérdida, sin importancia, “por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús”. Pablo da testimonio diciendo “por amor de (Cristo) lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo, y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo.” (Filipenses 3:8-9) En nuestro andar con Dios no seguimos normas para impresionar a otros, sino que disfrutamos nuestra relación con Dios, por la fe en Cristo. <br /><br />Hermana, amiga, te dejo el reto de vivir la vida cristiana con una única meta -- conocer mejor al Salvador, ejercitando la piedad con contentamiento, contenta con lo que tienes y satisfecha en Dios.]]></itunes:summary><itunes:duration>368</itunes:duration><itunes:keywords>bell,cristo,ganancia,maribel,piedad,satisfacción</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/a0596cff12b746591dae98f023d47891.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-54 El ejercicio espiritual</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-54-el-ejercicio-espiritual--52060701</link><description><![CDATA[Hemos visto la importancia del ejercicio físico y mental en nuestra vida aquí en la Tierra. Estos tienen beneficios que son de provecho durante los años de vida que Dios nos permita vivir en este cuerpo mortal que nos ha regalado. <br />Sin embargo, el ejercicio que más aprovecha es el ejercicio espiritual. La Palabra de Dios nos instruye a prestar atención a nuestro desarrollo espiritual, porque como dice Pablo a Timoteo en 1 Timoteo 4:8, “el ejercicio corporal para poco es provechoso, mas la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.” (1 Timoteo 4:8) Es por esto que Pablo dijo a Timoteo: “ejercítate para la piedad.” <br />Si damos tiempo y esfuerzo al ejercicio de la piedad, llegaremos a ser fuertes en aquello que aprovecha ahora y para la eternidad. <br />Mateo 6:19-21 dice: No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.”<br />Nuestro corazón está en aquello a lo que le dedicamos tiempo y esfuerzo. Cuando solo trabajamos en nuestros tesoros terrenales, as muy fácil descuidar nuestro tesoro eterno, aquello que no perece. Cuando dedicamos tiempo y esfuerzo al desarrollo físico y mental pero no ejercitamos la piedad, estamos desarrollando nuestro tesoro terrenal y descuidando el celestial. Recueda, el físico y el mental se corrompen, pero el espiritual se preserva para siempre. El ejercicio espiritual trabaja nuestra alma, la parte eterna de nuestro ser que nunca morirá, y es provechoso ahora y siempre. <br />¿Cómo podemos ejercitarnos para la piedad? <br />Así como en el ejercicio físico y mental la clave está en la práctica, nos desarrollamos espiritualmente poniendo en práctica aquello que leemos en la Palabra, y no siendo esos oidores olvidadizos de los que habla Santiago. <br />Recuerda que llegarás a ser experto en aquello que practicas. Leemos en Juan 3:21 que “el que practica la verdad, viene a la luz” y no tiene nada que esconder. Pero leemos en 1 Juan 3:8 que los que practican el pecado, son del diablo.” Si tú eres de Cristo, practica la piedad de Cristo. <br />¿Qué estás practicando? Si practicamos la piedad, creceremos en piedad, y llegaremos a ser más y más como Cristo. (1 Corintios 15:58, Colosenses 1:10) Mirando cada día en su Palabra “como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.” (2 Corintios 3:18) Si practicamos aquello que Dios nos ha dejado en su Palabra creceremos en piedad, en el conocimiento de Dios santo, hasta el día en que le veamos cara a cara.<br />Hasta ese precioso momento, sigamos ejercitándonos para la piedad, porque la piedad para todo aprovecha.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/52060701</guid><pubDate>Wed, 26 Nov 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/52060701/a11_4_el_ejerci_cio_espiritual.mp3" length="7615686" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Hemos visto la importancia del ejercicio físico y mental en nuestra vida aquí en la Tierra. 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Sin embargo, el...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Hemos visto la importancia del ejercicio físico y mental en nuestra vida aquí en la Tierra. Estos tienen beneficios que son de provecho durante los años de vida que Dios nos permita vivir en este cuerpo mortal que nos ha regalado. <br />Sin embargo, el ejercicio que más aprovecha es el ejercicio espiritual. La Palabra de Dios nos instruye a prestar atención a nuestro desarrollo espiritual, porque como dice Pablo a Timoteo en 1 Timoteo 4:8, “el ejercicio corporal para poco es provechoso, mas la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.” (1 Timoteo 4:8) Es por esto que Pablo dijo a Timoteo: “ejercítate para la piedad.” <br />Si damos tiempo y esfuerzo al ejercicio de la piedad, llegaremos a ser fuertes en aquello que aprovecha ahora y para la eternidad. <br />Mateo 6:19-21 dice: No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.”<br />Nuestro corazón está en aquello a lo que le dedicamos tiempo y esfuerzo. 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Pero leemos en 1 Juan 3:8 que los que practican el pecado, son del diablo.” Si tú eres de Cristo, practica la piedad de Cristo. <br />¿Qué estás practicando? Si practicamos la piedad, creceremos en piedad, y llegaremos a ser más y más como Cristo. (1 Corintios 15:58, Colosenses 1:10) Mirando cada día en su Palabra “como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.” (2 Corintios 3:18) Si practicamos aquello que Dios nos ha dejado en su Palabra creceremos en piedad, en el conocimiento de Dios santo, hasta el día en que le veamos cara a cara.<br />Hasta ese precioso momento, sigamos ejercitándonos para la piedad, porque la piedad para todo aprovecha.]]></itunes:summary><itunes:duration>298</itunes:duration><itunes:keywords>bell,ejercício,espiritual,eterna,maribel,piedad,practica,reflejos,santidad,terrenal</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/9a57b9019b95cffed526374d33c6fcc5.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-53 El ejercicio mental</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-53-el-ejercicio-mental--52048371</link><description><![CDATA[Si el cuidado físico es importante, mucho más lo es el mental. Suelen decir que lo que no se usa se pierde, y desde luego que en el ámbito del intelecto es muy cierto. Nacemos con una capacidad de aprendizaje que es extremadamente alta en la niñez. Durante esa edad, los niños aprenden idiomas de manera muy fácil, adquieren habilidades casi sin esfuerzo y llegan a la adolescencia con un gran porcentaje de las capacidades cognitivas que adquirirán durante su vida. En cuanto a la capacidad de procesar información, los estudios realizados muestran que alcanza el punto más alto al final de la adolescencia. Los mismos estudios concluyen que la memoria a corto plazo es mayor a la edad de 25 años, pero a la edad de 40 a 50 años alcanzamos el punto máximo de comprensión de las emociones ajenas. Hacia esa edad nuestro intelecto comienza a estabilizarse y de ahí hacia adelante, solemos perder parte de la información. Si cuidamos nuestra mente, podemos mantener un nivel óptimo durante más tiempo, pero tarde o temprano, nuestro intelecto comienza a sufrir un declive. <br /><br />Pero esto no debe desanimarnos; al contrario. Recordemos que Dios nos ha creado, y en Su diseño, si aprovechamos bien los recursos que Él nos ha dado, podemos traerle gloria en cada época de nuestra vida. Los mismos estudios realizados por la universidad de Harvard y MIT encontraron que en la edad madura alcanzamos el punto máximo para actividades como el vocabulario o la capacidad de definir palabras. <br /><br />Lo bonito de la mente humana es que nunca deja de aprender. Aunque el ritmo de aprendizaje y la cantidad de conocimiento adquirido sea menor, la calidad de lo aprendido en la edad adulta es sumamente significativa. Cuando una persona vive una vida con el propósito de glorificar a Dios, la adquisición de conocimientos se complementa con la experiencia de vida para producir una sensación de plenitud en Cristo con la cual es bendecido y bendice a las personas que lo rodean. <br />Si por el contrario una persona utiliza el intelecto que Dios le da para desarrollar su vida personal con el propósito de brillar por sí misma, cuando llega la edad del declive probablemente entrará en un estado de frustración que puede incluso alcanzar la depresión, porque todo para lo que ha luchado comienza a desaparecer. Esto se asemeja al declive del cuerpo físico que todos experimentamos. Lo he visto en personas mayores y me entristece cuando descubren tras la jubilación que el propósito de su vida era su profesión o su posición en la vida. <br /><br />Tan simple como es la enseñanza de Mateo 6:33, sigue siendo la clave para desarrollar y mantener el intelecto que Dios nos ha dado. Jesús dijo: “Busca primeramente el reino de Dios y su justicia” Y todo lo demás te será dado por añadidura. Mateo 22 y Marcos 12:30 citan Deuteronomio 6 diciendo: “Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.” <br /><br />El hombre más sabio de la historia, el rey Salomón, desarrolló su intelecto, escribiendo sobre muchos temas. Mas en el libro de Eclesiastés confiesa: “Hablé yo en mi corazón, diciendo: He aquí yo me he engrandecido, y he crecido en sabiduría sobre todos los que fueron antes de mí en Jerusalén; y mi corazón ha percibido mucha sabiduría y ciencia. Y dediqué mi corazón a conocer la sabiduría, y también a entender las locuras y los desvaríos; conocí que aun esto era aflicción de espíritu. Porque en la mucha sabiduría hay mucha molestia; y quien añade ciencia, añade dolor.” <br />Y por la gracias de Dios concluye su tratado diciendo: “El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre.”<br /><br />Salomón descubrió que el principio de la sabiduría es el temor del Señor. Sigamos estudiando a nuestro Dios, manteniendo nuestra mente activa para aquello que cuenta para la eternidad. El salmista dice: “En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti.” Si ponemos nuestra mente al servicio de Dios, descubriremos que todo nuestro intelecto brilla para la gloria de Dios. <br />Para las jóvenes, que están en plena edad de crecimiento intelectual, ama a Dios con toda tu mente, y teme a Jehová, porque comenzando por ahí, adquirirás conocimiento y sabiduría.Y para las que están adentrando o están ya en la edad madura, enseña a las más jóvenes la bendición de vivir con el propósito de glorificar a Dios. <br /><br />Romanos 12:2 nos exhorta: “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, y así comprobaremos cuál es “la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/52048371</guid><pubDate>Tue, 25 Nov 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/52048371/a11_3_el_ejerci_cio_mental.mp3" length="10433140" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Si el cuidado físico es importante, mucho más lo es el mental. Suelen decir que lo que no se usa se pierde, y desde luego que en el ámbito del intelecto es muy cierto. Nacemos con una capacidad de aprendizaje que es extremadamente alta en la niñez....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Si el cuidado físico es importante, mucho más lo es el mental. Suelen decir que lo que no se usa se pierde, y desde luego que en el ámbito del intelecto es muy cierto. Nacemos con una capacidad de aprendizaje que es extremadamente alta en la niñez. Durante esa edad, los niños aprenden idiomas de manera muy fácil, adquieren habilidades casi sin esfuerzo y llegan a la adolescencia con un gran porcentaje de las capacidades cognitivas que adquirirán durante su vida. En cuanto a la capacidad de procesar información, los estudios realizados muestran que alcanza el punto más alto al final de la adolescencia. Los mismos estudios concluyen que la memoria a corto plazo es mayor a la edad de 25 años, pero a la edad de 40 a 50 años alcanzamos el punto máximo de comprensión de las emociones ajenas. Hacia esa edad nuestro intelecto comienza a estabilizarse y de ahí hacia adelante, solemos perder parte de la información. Si cuidamos nuestra mente, podemos mantener un nivel óptimo durante más tiempo, pero tarde o temprano, nuestro intelecto comienza a sufrir un declive. <br /><br />Pero esto no debe desanimarnos; al contrario. Recordemos que Dios nos ha creado, y en Su diseño, si aprovechamos bien los recursos que Él nos ha dado, podemos traerle gloria en cada época de nuestra vida. Los mismos estudios realizados por la universidad de Harvard y MIT encontraron que en la edad madura alcanzamos el punto máximo para actividades como el vocabulario o la capacidad de definir palabras. <br /><br />Lo bonito de la mente humana es que nunca deja de aprender. Aunque el ritmo de aprendizaje y la cantidad de conocimiento adquirido sea menor, la calidad de lo aprendido en la edad adulta es sumamente significativa. Cuando una persona vive una vida con el propósito de glorificar a Dios, la adquisición de conocimientos se complementa con la experiencia de vida para producir una sensación de plenitud en Cristo con la cual es bendecido y bendice a las personas que lo rodean. <br />Si por el contrario una persona utiliza el intelecto que Dios le da para desarrollar su vida personal con el propósito de brillar por sí misma, cuando llega la edad del declive probablemente entrará en un estado de frustración que puede incluso alcanzar la depresión, porque todo para lo que ha luchado comienza a desaparecer. Esto se asemeja al declive del cuerpo físico que todos experimentamos. Lo he visto en personas mayores y me entristece cuando descubren tras la jubilación que el propósito de su vida era su profesión o su posición en la vida. <br /><br />Tan simple como es la enseñanza de Mateo 6:33, sigue siendo la clave para desarrollar y mantener el intelecto que Dios nos ha dado. Jesús dijo: “Busca primeramente el reino de Dios y su justicia” Y todo lo demás te será dado por añadidura. Mateo 22 y Marcos 12:30 citan Deuteronomio 6 diciendo: “Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento.” <br /><br />El hombre más sabio de la historia, el rey Salomón, desarrolló su intelecto, escribiendo sobre muchos temas. Mas en el libro de Eclesiastés confiesa: “Hablé yo en mi corazón, diciendo: He aquí yo me he engrandecido, y he crecido en sabiduría sobre todos los que fueron antes de mí en Jerusalén; y mi corazón ha percibido mucha sabiduría y ciencia. Y dediqué mi corazón a conocer la sabiduría, y también a entender las locuras y los desvaríos; conocí que aun esto era aflicción de espíritu. Porque en la mucha sabiduría hay mucha molestia; y quien añade ciencia, añade dolor.” <br />Y por la gracias de Dios concluye su tratado diciendo: “El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre.”<br /><br />Salomón descubrió que el principio de la sabiduría es el temor del Señor. Sigamos estudiando a nuestro Dios, manteniendo nuestra mente activa para aquello que cuenta para la eternidad. 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Esto es porque la Palabra de Dios pone el énfasis en el crecimiento espiritual. 1 Timoteo 4:8 dice: “Porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, mas la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.” <br />Este versículo da por entendido que el ejercício corporal tiene beneficios en esta vida, pero estos beneficios no se extienden a la vida eterna que nos aguarda. Es por esto que Pablo le dice a Timoteo que el ejercício corporal aprovecha un poco. Curiosamente Pablo también menciona que Timoteo tenía algunas molestias digestivas. La dieta, como el ejercício, es provechosa para esta vida solamente. Pablo dice en 1 Corintios 6:13: “Los alimentos son para el estómago y el estómago para los alimentos, pero Dios destruirá a los dos”, refiriéndose que estos no son eternos. <br /><br />Este joven pastor debía cuidarse para poder ministrar bien la Palabra, y entendía claramente que la dieta y el ejercicio no debían ser su principal objetivo. <br />Del mismo modo, cada una de nosotras debemos cuidar el cuerpo lo suficiente para que podamos desarrollar la labor que Dios tiene para nosotras aquí en esta vida de la mejor forma, poniendo siempre la vista en las cosas de arriba, las que son eternas. <br /><br />En los tiempos antiguos, el ejercício físico era algo que se llevaba a cabo sin demasiada planificación. La gente caminaba de un lado a otro, y ejercía trabajos que requerían mucho esfuerzo físico. No tenía todos los recursos que nosotros tenemos hoy día, ni las comodidades de las que disfrutamos. <br /><br />Claro que también había gente que se dedicaba a correr y realizar otros ejercicios. Siempre me ha llamado la atención la labor de los mensajeros en tiempos antiguos. Estos debían correr largas distancias o quizás montar a caballo para dar recados a un lado y a otro. Debían estar en forma para realizar su trabajo. Pero sabemos que en el ámbito cotidiano las mujeres solían salir al pozo a las afueras de la ciudad a rellenar sus cántaros, la gente cultivaba sus propios huertos y se realizaba mucho más ejercicio durante sus labores cotidianas. Me llama la atención en el relato de la resurrección de Cristo, que los discípulos se echaron una carrera para llegar a la tumba de su Señor, y unos demostraron estar en mejor forma que otros. <br /><br />Hoy día vivimos una época de la historia en la que vemos la tentación de llegar a extremos. Con el ejercicio corporal y la dieta por ejemplo, tenemos por un lado a los que hacen del ocio su dios y no realizan ningún ejercício. Estos no se cuidan hasta que el médico les advierte de algún peligro de enfermedad. Por otro lado están los que literalmente dan culto a su cuerpo. Estos dedican horas y dinero para darle forma al cuerpo. Se privan de todo lo que haga falta y se dedican totalmente a mejorar su salud y aspecto físico para compararse con otros. Ninguno de los dos extremos es agradable a Dios. <br /><br />En la Biblia podemos ver mención a ambos extremos. Como ejemplo de sedentarismo me viene a la mente el sacerdote Elí. Este tenía una tarea que podía ejercer sin mucho esfuerzo físico, y encontramos en 1 Samuel 4 a un hombre de edad avanzada, obeso, sentado en su silla. Elí había descuidado mucho más que su cuerpo; este había permitido que sus hijos blasfemaran contra el nombre de Dios, y no les había amonestado. Dios denuncia en ocasiones a su pueblo por su dejadez, utilizando la gordura para describirlos. (Deuteronomio 32:15 y Jeremías 5:28) Sin duda el sobrepeso y la inactividad no es algo que Dios alaba. Y como cristianas, deberíamos cuidar el cuerpo que Dios nos ha dado porque este es el templo el Espíritu, como nos dice 1 Corintios 6:19. <br /><br />Dios también habla duramente a los que adoran al cuerpo más que a Dios. (Romanos 1:25) Es triste ver a cristianos que muestran más fidelidad al gimnasio que a la iglesia. Pero recordemos que todo el benefício del ejercício físico es vano. Cuando llegue la edad avanzada, todo lo trabajado comenzará a desaparecer, y después de muertos, no habrá diferencia entre el cuerpo del que ejercita más y el que ejercita menos. <br /><br />Basándonos en lo que hemos visto, entendemos que debemos practicar ejercicio lo suficiente como para mantener el cuerpo sano, pero el ejercício no debe tomar un lugar preferente en nuestras vidas. Disfrutemos el poco provecho del ejercício, y pidamos a Dios que seamos fortalecidas en nuestro espíritu cada día, para la gloria de Su nombre.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/52037826</guid><pubDate>Mon, 24 Nov 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/52037826/a11_2_el_ejerci_cio_fi_sico.mp3" length="10647548" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El ejercício físico es importante para vivir una vida saludable. Este, unido a una dieta que alimente el cuerpo de forma eficaz normalmente proporciona salud a nuestro cuerpo y nos permite vivir una vida de mejor calidad. 

La Biblia menciona el...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El ejercício físico es importante para vivir una vida saludable. Este, unido a una dieta que alimente el cuerpo de forma eficaz normalmente proporciona salud a nuestro cuerpo y nos permite vivir una vida de mejor calidad. <br /><br />La Biblia menciona el ejercício físico, aunque no da instrucciones sobre cómo llevarlo a cabo. Esto es porque la Palabra de Dios pone el énfasis en el crecimiento espiritual. 1 Timoteo 4:8 dice: “Porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, mas la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.” <br />Este versículo da por entendido que el ejercício corporal tiene beneficios en esta vida, pero estos beneficios no se extienden a la vida eterna que nos aguarda. Es por esto que Pablo le dice a Timoteo que el ejercício corporal aprovecha un poco. Curiosamente Pablo también menciona que Timoteo tenía algunas molestias digestivas. La dieta, como el ejercício, es provechosa para esta vida solamente. Pablo dice en 1 Corintios 6:13: “Los alimentos son para el estómago y el estómago para los alimentos, pero Dios destruirá a los dos”, refiriéndose que estos no son eternos. <br /><br />Este joven pastor debía cuidarse para poder ministrar bien la Palabra, y entendía claramente que la dieta y el ejercicio no debían ser su principal objetivo. <br />Del mismo modo, cada una de nosotras debemos cuidar el cuerpo lo suficiente para que podamos desarrollar la labor que Dios tiene para nosotras aquí en esta vida de la mejor forma, poniendo siempre la vista en las cosas de arriba, las que son eternas. <br /><br />En los tiempos antiguos, el ejercício físico era algo que se llevaba a cabo sin demasiada planificación. La gente caminaba de un lado a otro, y ejercía trabajos que requerían mucho esfuerzo físico. No tenía todos los recursos que nosotros tenemos hoy día, ni las comodidades de las que disfrutamos. <br /><br />Claro que también había gente que se dedicaba a correr y realizar otros ejercicios. Siempre me ha llamado la atención la labor de los mensajeros en tiempos antiguos. Estos debían correr largas distancias o quizás montar a caballo para dar recados a un lado y a otro. Debían estar en forma para realizar su trabajo. Pero sabemos que en el ámbito cotidiano las mujeres solían salir al pozo a las afueras de la ciudad a rellenar sus cántaros, la gente cultivaba sus propios huertos y se realizaba mucho más ejercicio durante sus labores cotidianas. Me llama la atención en el relato de la resurrección de Cristo, que los discípulos se echaron una carrera para llegar a la tumba de su Señor, y unos demostraron estar en mejor forma que otros. <br /><br />Hoy día vivimos una época de la historia en la que vemos la tentación de llegar a extremos. Con el ejercicio corporal y la dieta por ejemplo, tenemos por un lado a los que hacen del ocio su dios y no realizan ningún ejercício. Estos no se cuidan hasta que el médico les advierte de algún peligro de enfermedad. Por otro lado están los que literalmente dan culto a su cuerpo. Estos dedican horas y dinero para darle forma al cuerpo. Se privan de todo lo que haga falta y se dedican totalmente a mejorar su salud y aspecto físico para compararse con otros. Ninguno de los dos extremos es agradable a Dios. <br /><br />En la Biblia podemos ver mención a ambos extremos. Como ejemplo de sedentarismo me viene a la mente el sacerdote Elí. Este tenía una tarea que podía ejercer sin mucho esfuerzo físico, y encontramos en 1 Samuel 4 a un hombre de edad avanzada, obeso, sentado en su silla. Elí había descuidado mucho más que su cuerpo; este había permitido que sus hijos blasfemaran contra el nombre de Dios, y no les había amonestado. Dios denuncia en ocasiones a su pueblo por su dejadez, utilizando la gordura para describirlos. (Deuteronomio 32:15 y Jeremías 5:28) Sin duda el sobrepeso y la inactividad no es algo que Dios alaba. Y como cristianas, deberíamos cuidar el cuerpo que Dios nos ha dado porque este es el templo el Espíritu,...]]></itunes:summary><itunes:duration>424</itunes:duration><itunes:keywords>actividad,bell,bienestar,cuerpo,culturismo,maribel,sedentarismo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/9254ec8c1703a3aa4cb7de6d2d0f0fbb.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-51 El ejercício y la vida cristiana</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-51-el-ejercicio-y-la-vida-cristiana--52024973</link><description><![CDATA[¿Habla la Biblia sobre el ejercicio? <br />Aunque la Biblia no es un manual para el bienestar físico y mental, sí que menciona el tema. La Biblia habla del ejercício en múltiples aspectos. Habla del ejercicio físico, el ejercício mental y el ejercício espiritual. Y por supuesto, de este último habla largo y tendido. <br /><br />En las próximas reflexiones vamos a contemplar cómo podemos ejercitar nuestros cuerpos, nuestras mentes y nuestro espíritu de manera que traigamos gloria a Dios incluso en aquellos aspectos que puedan parecer más triviales. <br /><br />Tenemos un Dios Todopoderoso, que ha diseñado el cuerpo humano para hacer trabajo físico. <br />También nos ha hecho con mentes inquietas que pueden seguir aprendiendo durante cada etapa de la vida. Y espiritualmente, Dios ha querido dejarnos aquí en la tierra para que pasemos por el proceso de santificación una vez hemos recibido a Cristo.<br /><br />Nos ha hecho con la capacidad de superarnos en todos estos aspectos, para que nuestra estancia aquí en la Tierra no sea monótona y sin actividad. <br /><br />¿Y cómo podemos mejorar? Tenemos un refrán que dice que la práctica hace al maestro. Para mejorar debemos practicar. Esto es aplicable a los tres tipos de ejercício. Pero no cualquier práctica vale. Ha de ser una práctica estudiada y probada, que garantice el crecimiento sano sin poner en peligro aquello que importa más. En el ámbito corporal y mental, esto es cierto, y mucho más lo es en el ámbito espiritual.<br /><br />Para ello Dios nos ha dado en su Palabra instrucciones claras de cómo seguir en sus caminos, ejrcitándonos para la piedad. Nos ha dado además entrenadores a los cuales podemos seguir. Hebreos 11 tiene una larga lista de heroes de la fe que son ejemplos a seguir. <br />En Filipenses 4:9 Pablo exhorta: “Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros.”<br /><br />Esto no es fácil, y Pablo sabía que como se sacrifica físicamente el que corre en la carrera, así también en el ámbito espiritual vale la pena hacer sacrificios, para llegar a la meta satisfactoriamente. Dice en 1 Corintios 9:25: “Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura;... golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.” <br />Siendo mensajero y entrenador de otros, no quería ser él mismo eliminado. <br /><br />Nosotras también llegaremos a ser expertas en aquello que practiquemos. Santiago 1:25 dice “Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.”<br /><br />Estudiemos cómo podemos ser mejores seguidoras de Dios, atendiendo a nuestros cuerpos, nuestras mentes y nuestro espíritu. Miremos aténtamente a la Ley de Dios y perseveremos en ella, no olvidando fácilmente, sino practicando aquellas cosas que sabemos que son agradables a Dios. Y así seremos bienaventuradas en lo que hagamos.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/52024973</guid><pubDate>Fri, 21 Nov 2025 06:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/52024973/a11_1_el_ejercicio_y_la_vida_cristiana.mp3" length="8150465" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>¿Habla la Biblia sobre el ejercicio? 
Aunque la Biblia no es un manual para el bienestar físico y mental, sí que menciona el tema. La Biblia habla del ejercício en múltiples aspectos. Habla del ejercicio físico, el ejercício mental y el ejercício...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[¿Habla la Biblia sobre el ejercicio? <br />Aunque la Biblia no es un manual para el bienestar físico y mental, sí que menciona el tema. La Biblia habla del ejercício en múltiples aspectos. Habla del ejercicio físico, el ejercício mental y el ejercício espiritual. Y por supuesto, de este último habla largo y tendido. <br /><br />En las próximas reflexiones vamos a contemplar cómo podemos ejercitar nuestros cuerpos, nuestras mentes y nuestro espíritu de manera que traigamos gloria a Dios incluso en aquellos aspectos que puedan parecer más triviales. <br /><br />Tenemos un Dios Todopoderoso, que ha diseñado el cuerpo humano para hacer trabajo físico. <br />También nos ha hecho con mentes inquietas que pueden seguir aprendiendo durante cada etapa de la vida. Y espiritualmente, Dios ha querido dejarnos aquí en la tierra para que pasemos por el proceso de santificación una vez hemos recibido a Cristo.<br /><br />Nos ha hecho con la capacidad de superarnos en todos estos aspectos, para que nuestra estancia aquí en la Tierra no sea monótona y sin actividad. <br /><br />¿Y cómo podemos mejorar? Tenemos un refrán que dice que la práctica hace al maestro. Para mejorar debemos practicar. Esto es aplicable a los tres tipos de ejercício. Pero no cualquier práctica vale. Ha de ser una práctica estudiada y probada, que garantice el crecimiento sano sin poner en peligro aquello que importa más. En el ámbito corporal y mental, esto es cierto, y mucho más lo es en el ámbito espiritual.<br /><br />Para ello Dios nos ha dado en su Palabra instrucciones claras de cómo seguir en sus caminos, ejrcitándonos para la piedad. Nos ha dado además entrenadores a los cuales podemos seguir. Hebreos 11 tiene una larga lista de heroes de la fe que son ejemplos a seguir. <br />En Filipenses 4:9 Pablo exhorta: “Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros.”<br /><br />Esto no es fácil, y Pablo sabía que como se sacrifica físicamente el que corre en la carrera, así también en el ámbito espiritual vale la pena hacer sacrificios, para llegar a la meta satisfactoriamente. Dice en 1 Corintios 9:25: “Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura;... golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.” <br />Siendo mensajero y entrenador de otros, no quería ser él mismo eliminado. <br /><br />Nosotras también llegaremos a ser expertas en aquello que practiquemos. Santiago 1:25 dice “Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.”<br /><br />Estudiemos cómo podemos ser mejores seguidoras de Dios, atendiendo a nuestros cuerpos, nuestras mentes y nuestro espíritu. Miremos aténtamente a la Ley de Dios y perseveremos en ella, no olvidando fácilmente, sino practicando aquellas cosas que sabemos que son agradables a Dios. Y así seremos bienaventuradas en lo que hagamos.]]></itunes:summary><itunes:duration>320</itunes:duration><itunes:keywords>alma,bell,cuerpo,ejercício,esfuerzo,espíritu,maribel,mente,reflejos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bc26aab320c8991b25080d889d537c4b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-50 Marcando la diferencia</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-50-marcando-la-diferencia--52004983</link><description><![CDATA[Habiendo visto cómo Dios nos ha creado mujeres, deberíamos celebrar nuestra feminidad diariamente, no buscando diferencias, ni tampoco resistiéndolas. Deberíamos vivir marcando una diferencia, una diferencia entre pertenecer a Cristo o ser del mundo. Las mujeres y los hombres cristianos tenemos mucho en común. <br /><br />En primer lugar, ambos hemos sido creados para glorificar a Dios, y no podemos ignorar que el ser humano que no vive para glorificar a Dios no llega realmente a disfrutar la vida aquí en la tierra. Si por el contrario vivimos con la meta de reflejar la gloria de Dios en nuestras vidas, lo haremos con alegría, disfrutando los regalos que Dios nos ha dado. <br /><br />En segundo lugar, ambos tenemos acceso al Padre a través de Jesucristo, y somos coherederos de la gracia de Dios. 1 Pedro 3 dice al hombre que trate a su esposa sabiamente, con honor, porque esta es coheredera de la gracia de la vida. Gálatas 3:28 dice que en Cristo no hay hombres y mujeres, sino que somos uno en Cristo. <br /><br />En tercer lugar, el fruto del Espíritu se evidencia en hombres y mujeres igualmente: el amor, el gozo, la paz, la paciencia, la benignidad, la bondad, la fe, y la mansedumbre y la templanza. Estos estarán presentes en la vida del hombre y la mujer que ha sido adoptada en Cristo. <br /><br />En cuarto lugar, Dios da instrucciones y prohibiciones a los hombres y a las mujeres. Podemos centrar nuestra atención en aquellas cosas que Dios ha dicho que no hagamos o las que nos pide hacer, mostrando nuestro descontento, pero eso solo demuestra falta de amor y de sumisión al Dios Todopoderoso. Si aceptamos nuestra condición, pero no la disfrutamos, entonces no estamos obedeciendo a Dios de veras, sino simplemente tolerándolo. Esto entristecerá al Espíritu que mora en nosotros, y Efesios 4:30 advierte: “no contristéis al Espíritu Santo.”<br /><br />Si por el contrario somos capaces de aceptar las condiciones de Dios para nuestra vida y disfrutar los regalos que El nos ha dado, el fruto del Espíritu podrá brotar sin dificultad. Eso es lo que Dios desea para sus hijos.<br /><br />Podemos considerar como normal que la sociedad esté confundida en cuanto a la identidad y los roles del hombre y la mujer, pero no es normal que los cristianos caigamos en esas confusiones. Los cristianos (hombres y mujeres) debemos ser diferentes. Sabemos que lo que Dios establece tiene sentido, y podemos confiar en Él. Tenemos un hogar en el cielo, un Dios que nos ama, y con los ojos puestos en Cristo, podemos caminar el sendero de la vida sin confusión. <br /><br />Si te encuentras peleando contra la identidad que Dios te ha dado, las responsabilidades y las restricciones que Dios te ha marcado, o en definitiva, el propósito de Dios para tí en esta Tierra, toma todo el tiempo que necesites para indagar en la Palabra descubriendo lo que Él tiene para ti. Pídele a Dios que venga su reino, que su voluntad sea hecha, y que te libre de tentación y de todo mal. <br /><br />Entonces serás tú una mujer que marque la diferencia. No caerás en la tentación de conformarte a la filosofía de este mundo, sino que vivirás la feminidad que Dios te ha dado en casa y fuera de casa. En casa serás un ancla que mantiene el barco de tu hogar a flote, porque tu confianza está en Dios y tu familia descansa confiadamente. Fuera de casa, serás esa mujer que no pelea por ser más que otros, porque tu seguridad está en los cielos y tienes un Dios que mira por ti. Recibirás los logros con serenidad y las derrotas con esperanza. Y todo lo que te venga a la mano para hacer podrás hacerlo según tus fuerzas, y Dios estará contigo siempre. <br /><br />Seamos esa mujer que marca la diferencia. Dios te bendiga.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/52004983</guid><pubDate>Thu, 20 Nov 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/52004983/a10_5_marcando_la_diferencia.mp3" length="9149169" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Habiendo visto cómo Dios nos ha creado mujeres, deberíamos celebrar nuestra feminidad diariamente, no buscando diferencias, ni tampoco resistiéndolas. Deberíamos vivir marcando una diferencia, una diferencia entre pertenecer a Cristo o ser del mundo....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Habiendo visto cómo Dios nos ha creado mujeres, deberíamos celebrar nuestra feminidad diariamente, no buscando diferencias, ni tampoco resistiéndolas. Deberíamos vivir marcando una diferencia, una diferencia entre pertenecer a Cristo o ser del mundo. Las mujeres y los hombres cristianos tenemos mucho en común. <br /><br />En primer lugar, ambos hemos sido creados para glorificar a Dios, y no podemos ignorar que el ser humano que no vive para glorificar a Dios no llega realmente a disfrutar la vida aquí en la tierra. Si por el contrario vivimos con la meta de reflejar la gloria de Dios en nuestras vidas, lo haremos con alegría, disfrutando los regalos que Dios nos ha dado. <br /><br />En segundo lugar, ambos tenemos acceso al Padre a través de Jesucristo, y somos coherederos de la gracia de Dios. 1 Pedro 3 dice al hombre que trate a su esposa sabiamente, con honor, porque esta es coheredera de la gracia de la vida. Gálatas 3:28 dice que en Cristo no hay hombres y mujeres, sino que somos uno en Cristo. <br /><br />En tercer lugar, el fruto del Espíritu se evidencia en hombres y mujeres igualmente: el amor, el gozo, la paz, la paciencia, la benignidad, la bondad, la fe, y la mansedumbre y la templanza. Estos estarán presentes en la vida del hombre y la mujer que ha sido adoptada en Cristo. <br /><br />En cuarto lugar, Dios da instrucciones y prohibiciones a los hombres y a las mujeres. Podemos centrar nuestra atención en aquellas cosas que Dios ha dicho que no hagamos o las que nos pide hacer, mostrando nuestro descontento, pero eso solo demuestra falta de amor y de sumisión al Dios Todopoderoso. Si aceptamos nuestra condición, pero no la disfrutamos, entonces no estamos obedeciendo a Dios de veras, sino simplemente tolerándolo. Esto entristecerá al Espíritu que mora en nosotros, y Efesios 4:30 advierte: “no contristéis al Espíritu Santo.”<br /><br />Si por el contrario somos capaces de aceptar las condiciones de Dios para nuestra vida y disfrutar los regalos que El nos ha dado, el fruto del Espíritu podrá brotar sin dificultad. Eso es lo que Dios desea para sus hijos.<br /><br />Podemos considerar como normal que la sociedad esté confundida en cuanto a la identidad y los roles del hombre y la mujer, pero no es normal que los cristianos caigamos en esas confusiones. Los cristianos (hombres y mujeres) debemos ser diferentes. Sabemos que lo que Dios establece tiene sentido, y podemos confiar en Él. Tenemos un hogar en el cielo, un Dios que nos ama, y con los ojos puestos en Cristo, podemos caminar el sendero de la vida sin confusión. <br /><br />Si te encuentras peleando contra la identidad que Dios te ha dado, las responsabilidades y las restricciones que Dios te ha marcado, o en definitiva, el propósito de Dios para tí en esta Tierra, toma todo el tiempo que necesites para indagar en la Palabra descubriendo lo que Él tiene para ti. Pídele a Dios que venga su reino, que su voluntad sea hecha, y que te libre de tentación y de todo mal. <br /><br />Entonces serás tú una mujer que marque la diferencia. No caerás en la tentación de conformarte a la filosofía de este mundo, sino que vivirás la feminidad que Dios te ha dado en casa y fuera de casa. En casa serás un ancla que mantiene el barco de tu hogar a flote, porque tu confianza está en Dios y tu familia descansa confiadamente. Fuera de casa, serás esa mujer que no pelea por ser más que otros, porque tu seguridad está en los cielos y tienes un Dios que mira por ti. Recibirás los logros con serenidad y las derrotas con esperanza. Y todo lo que te venga a la mano para hacer podrás hacerlo según tus fuerzas, y Dios estará contigo siempre. <br /><br />Seamos esa mujer que marca la diferencia. 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Como humanos creados a la imagen de Dios, tenemos características similares, pero es cierto que el hombre y la mujer poseen dones y tendencias diferentes en muchos aspectos. Esto es lo que hace que nos complementemos, en el sabio plan de Dios. <br /><br />Sería interesante contemplar algunas características del género femenino, mirando algunos textos bíblicos. Hoy miraremos la fuerza y la fragilidad de la mujer. <br /><br />Dios presenta a la mujer como un ser sumamente fuerte y a la vez frágil. Estas dos características en equilibrio presentan una belleza incalculable.<br /><br />Cuando la mujer quiere mostrar solo fortaleza suele acabar rota, como lo haría una piedra preciosa si se usara para cortar leña. Pero tampoco debemos pensar que somos tan frágiles que no podemos hacer esfuerzos.<br /><br />La mujer de Proverbios 31 se describe como llena de fuerza y honor. En el versículo 13 leemos que “con voluntad trabaja con sus manos” y en el 17 dice que “Ciñe de fuerza sus lomos, Y esfuerza sus brazos.” En el 25 leemos que “Fuerza y honor son su vestidura;” <br /><br />Las mujeres tenemos capacidad de soportar dolor. Después de la caída, dice Génesis que el hombre trabajaría la tierra con esfuerzo, y la mujer daría a luz en dolor. Las mujeres somos capaces de resistir el dolor que conlleva dar a luz a un hijo, y sin embargo, incluso cuando los estudios dicen que nuestro umbral del dolor es realmente menor que el de los hombres. Y es que más allá de la fortaleza, lo que nos ayuda a soportar ese dolor es el amor. <br /><br />Las mujeres experimentamos amor intenso. Aquello que se denomina instinto materno describe la tendencia de una madre a proteger a sus hijos y consolarlos cuando estos sufren. Cuando Dios quiere mostrar a su pueblo su amor y cuidado, utiliza la imagen de una mujer. Isaías 66:13 dice “Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros.” Y en Isaías 49:15 leemos ¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti.”<br /><br />Por naturaleza, una madre nunca se olvidaría de su hijo, y sin embargo, como seres pecadores, es posible que alguna lo haga. Pero Dios que es perfecto, nunca se olvida de los suyos. <br /><br />Cuando nuestra meta es darle gloria a Dios, podemos usar la fortaleza interior que Dios nos ha dado y combinarla con la fragilidad para reflejar la gloria de nuestro creador. <br /><br />Hemos sido creadas fuertes, pero con necesidad de amor y cuidado. Por eso Dios pide al esposo: “ama a tu esposa como Cristo amó a su iglesia y se entregó a sí mismo por ella.” Y en 1 Pedro 3:7 pide al hombre que la trate con honor, como a un vaso frágil. Querida hermana, no resistamos nuestra feminidad. Seamos fuertes, pero amemos y dejémonos amar. Somos capaces de mucho, pero alejadas de Cristo, nada podemos hacer. Dediquemos nuestros dones a Dios y estemos dispuestas a hacer la voluntad de Dios y no lo que nos dicte este mundo. A Él sea la gloria.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51995068</guid><pubDate>Wed, 19 Nov 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51995068/a10_4_disfrutando_la_diferencia.mp3" length="8896531" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Mucho se ha escrito y bromeado sobre lo diferentes que son los hombres de las mujeres. 

Los hombres exageran lo difícil de entender que son las mujeres, y las mujeres critican a los hombres porque no las comprenden, como si cada género viniera de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Mucho se ha escrito y bromeado sobre lo diferentes que son los hombres de las mujeres. <br /><br />Los hombres exageran lo difícil de entender que son las mujeres, y las mujeres critican a los hombres porque no las comprenden, como si cada género viniera de distinto planeta. <br /><br />Las generalizaciones no suelen ser buenas ni acertadas; no todos los hombres son iguales; y tampoco las mujeres. <br /><br />El que seas mujer no significa que seas totalmente diferente al hombre. Como humanos creados a la imagen de Dios, tenemos características similares, pero es cierto que el hombre y la mujer poseen dones y tendencias diferentes en muchos aspectos. Esto es lo que hace que nos complementemos, en el sabio plan de Dios. <br /><br />Sería interesante contemplar algunas características del género femenino, mirando algunos textos bíblicos. Hoy miraremos la fuerza y la fragilidad de la mujer. <br /><br />Dios presenta a la mujer como un ser sumamente fuerte y a la vez frágil. Estas dos características en equilibrio presentan una belleza incalculable.<br /><br />Cuando la mujer quiere mostrar solo fortaleza suele acabar rota, como lo haría una piedra preciosa si se usara para cortar leña. Pero tampoco debemos pensar que somos tan frágiles que no podemos hacer esfuerzos.<br /><br />La mujer de Proverbios 31 se describe como llena de fuerza y honor. En el versículo 13 leemos que “con voluntad trabaja con sus manos” y en el 17 dice que “Ciñe de fuerza sus lomos, Y esfuerza sus brazos.” En el 25 leemos que “Fuerza y honor son su vestidura;” <br /><br />Las mujeres tenemos capacidad de soportar dolor. Después de la caída, dice Génesis que el hombre trabajaría la tierra con esfuerzo, y la mujer daría a luz en dolor. Las mujeres somos capaces de resistir el dolor que conlleva dar a luz a un hijo, y sin embargo, incluso cuando los estudios dicen que nuestro umbral del dolor es realmente menor que el de los hombres. Y es que más allá de la fortaleza, lo que nos ayuda a soportar ese dolor es el amor. <br /><br />Las mujeres experimentamos amor intenso. Aquello que se denomina instinto materno describe la tendencia de una madre a proteger a sus hijos y consolarlos cuando estos sufren. Cuando Dios quiere mostrar a su pueblo su amor y cuidado, utiliza la imagen de una mujer. Isaías 66:13 dice “Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros.” Y en Isaías 49:15 leemos ¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti.”<br /><br />Por naturaleza, una madre nunca se olvidaría de su hijo, y sin embargo, como seres pecadores, es posible que alguna lo haga. Pero Dios que es perfecto, nunca se olvida de los suyos. <br /><br />Cuando nuestra meta es darle gloria a Dios, podemos usar la fortaleza interior que Dios nos ha dado y combinarla con la fragilidad para reflejar la gloria de nuestro creador. <br /><br />Hemos sido creadas fuertes, pero con necesidad de amor y cuidado. Por eso Dios pide al esposo: “ama a tu esposa como Cristo amó a su iglesia y se entregó a sí mismo por ella.” Y en 1 Pedro 3:7 pide al hombre que la trate con honor, como a un vaso frágil. Querida hermana, no resistamos nuestra feminidad. Seamos fuertes, pero amemos y dejémonos amar. Somos capaces de mucho, pero alejadas de Cristo, nada podemos hacer. Dediquemos nuestros dones a Dios y estemos dispuestas a hacer la voluntad de Dios y no lo que nos dicte este mundo. A Él sea la gloria.]]></itunes:summary><itunes:duration>351</itunes:duration><itunes:keywords>amor,bell,cuidado,femenina,frágil,fuerza,honor,maribel,mujer</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3d9d72f93091466ec8d00e767f45ea8a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-48 Acepta el regalo de Dios</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-48-acepta-el-regalo-de-dios--51979729</link><description><![CDATA[Dios te ha regalado tu feminidad. Al hacerte mujer, Dios te ha hecho con ciertas características específicas al género femenino. Estas, sumadas a las características específicas tuyas y a los dones espirituales que te da en la salvación hacen que tú seas tú, un ser diseñado para la gloria de Dios. <br /><br />El peligro reside en la tentación de despreciar los dones que Dios nos ha dado ya y desear aquellos que no tenemos. Hay una expresión que dice que el pasto siempre se ve más verde al otro lado de la valla. En mi zona del mundo el dicho dice: “la gallina de mi vecina pone más huevos que la mía.” <br />El caso es que en lugar de contar bendiciones, miramos lo que tienen otros. De ahí viene el desánimo y la envidia, no la piedad con contentamiento de la que nos habla Pablo en la carta a Timoteo. <br /><br />Meditemos hoy en los regalos básicos que Dios nos ha dado como mujer mirando un par de detalles de Proverbios 31. Hoy no miraremos la lista de características, sino que nos centraremos en dos conceptos. El versículo 1 introduce la enseñanza de la siguiente manera: “Palabras del rey Lemuel; la profecía con que le enseñó su madre.” Este versículo que podemos descuidar al leer me parece clave para la enseñanza de hoy. Una mujer había dedicado su vida a enseñar a su hijo que sería rey, lo que un hombre digno de liderar al pueblo debía ser y qué tipo de mujer podría acompañarlo en su liderazgo. <br /><br />Si hay un regalo que hemos recibido de Dios que no tienen los hombres es la capacidad de ser madres, y todos en esta vida hemos tenido una madre. <br /><br />La madre es la primera influencia que tiene cualquier persona en este mundo. Es triste que hoy en día el don de Dios que tenemos como mujeres de ser madres se desprecia de tal forma que la voz imponente que escuchamos es que tenemos el derecho, no de ser madres, sino de matar a nuestros hijos antes de tenerlos. Este simple dato deja en evidencia la decadencia moral de nuestra sociedad. Como mujer, tienes el derecho, según esta ideología, de seducir, de tener sexo con quien quieras, y después si lo deseas, deshacerte de un ser creado a la imagen de Dios. Tú como madre serías la preciosa influencia en una vida, pero egoístamente la puedes echar a la basura para proteger tu propia comodidad. Esto es en lo que los políticos de turno están invirtiendo los fondos del pueblo y lo que muchos cristianos aceptamos como normal. Que Dios nos ayude a intervenir sabiamente y a educar a nuestros hijos a valorar la moralidad de Dios y la vida que Él da.<br /><br /><br />En segundo lugar, y en completa conexión con el regalo anterior, Dios nos ha dado el regalo de modelar la esencia de la sociedad. La Biblia muestra a la mujer como pieza clave para la unidad familiar. Y sabemos que la familia es la base de una sociedad fuerte. Es por eso que los que quieren destruir la sociedad tal como la conocemos han comenzado por atacar el diseño divino de la familia. <br /><br />Como mujeres, tenemos el privilegio y la responsabilidad de defender el regalo que Dios nos ha dado. Nos ha asignado la responsabilidad de ser líderes morales y prácticas en el hogar. Esto lo vemos no solo en Proverbios 31, sino en múltiples textos de la Palabra: <br /><br />La tentación es sacrificar esto para ser líderes fuera del hogar. En el momento en que nuestro trabajo fuera de casa interfiere en nuestra responsabilidad dentro del hogar, nuestro compromiso como cristianas ante Dios debe ganar. Proverbios 31:30 dice: “La mujer que teme a Jehová, esa será alabada.” No caigamos en el engaño de Satanás de medir el éxito según la alabanza del mundo. Vuelvo a recordar esta cita de 2 Corintios 11:3 “Temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo.” <br /><br />¿Dónde está nuestra lealtad? Vamos a aceptar el regalo de Dios, o vamos a resistirlo, mirando al otro lado de la valla, contando los huevos de la gallina de la vecina. Toma la responsabilidad que Dios te ha dado, e indaga en Su Palabra, para formar en tu mente la verdadera imagen de una mujer conforme al corazón de Dios.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51979729</guid><pubDate>Tue, 18 Nov 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51979729/a10_3_acepta_el_regalo_de_dios.mp3" length="9934105" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Dios te ha regalado tu feminidad. Al hacerte mujer, Dios te ha hecho con ciertas características específicas al género femenino. Estas, sumadas a las características específicas tuyas y a los dones espirituales que te da en la salvación hacen que tú...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Dios te ha regalado tu feminidad. Al hacerte mujer, Dios te ha hecho con ciertas características específicas al género femenino. Estas, sumadas a las características específicas tuyas y a los dones espirituales que te da en la salvación hacen que tú seas tú, un ser diseñado para la gloria de Dios. <br /><br />El peligro reside en la tentación de despreciar los dones que Dios nos ha dado ya y desear aquellos que no tenemos. Hay una expresión que dice que el pasto siempre se ve más verde al otro lado de la valla. En mi zona del mundo el dicho dice: “la gallina de mi vecina pone más huevos que la mía.” <br />El caso es que en lugar de contar bendiciones, miramos lo que tienen otros. De ahí viene el desánimo y la envidia, no la piedad con contentamiento de la que nos habla Pablo en la carta a Timoteo. <br /><br />Meditemos hoy en los regalos básicos que Dios nos ha dado como mujer mirando un par de detalles de Proverbios 31. Hoy no miraremos la lista de características, sino que nos centraremos en dos conceptos. El versículo 1 introduce la enseñanza de la siguiente manera: “Palabras del rey Lemuel; la profecía con que le enseñó su madre.” Este versículo que podemos descuidar al leer me parece clave para la enseñanza de hoy. Una mujer había dedicado su vida a enseñar a su hijo que sería rey, lo que un hombre digno de liderar al pueblo debía ser y qué tipo de mujer podría acompañarlo en su liderazgo. <br /><br />Si hay un regalo que hemos recibido de Dios que no tienen los hombres es la capacidad de ser madres, y todos en esta vida hemos tenido una madre. <br /><br />La madre es la primera influencia que tiene cualquier persona en este mundo. Es triste que hoy en día el don de Dios que tenemos como mujeres de ser madres se desprecia de tal forma que la voz imponente que escuchamos es que tenemos el derecho, no de ser madres, sino de matar a nuestros hijos antes de tenerlos. Este simple dato deja en evidencia la decadencia moral de nuestra sociedad. Como mujer, tienes el derecho, según esta ideología, de seducir, de tener sexo con quien quieras, y después si lo deseas, deshacerte de un ser creado a la imagen de Dios. Tú como madre serías la preciosa influencia en una vida, pero egoístamente la puedes echar a la basura para proteger tu propia comodidad. Esto es en lo que los políticos de turno están invirtiendo los fondos del pueblo y lo que muchos cristianos aceptamos como normal. Que Dios nos ayude a intervenir sabiamente y a educar a nuestros hijos a valorar la moralidad de Dios y la vida que Él da.<br /><br /><br />En segundo lugar, y en completa conexión con el regalo anterior, Dios nos ha dado el regalo de modelar la esencia de la sociedad. La Biblia muestra a la mujer como pieza clave para la unidad familiar. Y sabemos que la familia es la base de una sociedad fuerte. Es por eso que los que quieren destruir la sociedad tal como la conocemos han comenzado por atacar el diseño divino de la familia. <br /><br />Como mujeres, tenemos el privilegio y la responsabilidad de defender el regalo que Dios nos ha dado. Nos ha asignado la responsabilidad de ser líderes morales y prácticas en el hogar. Esto lo vemos no solo en Proverbios 31, sino en múltiples textos de la Palabra: <br /><br />La tentación es sacrificar esto para ser líderes fuera del hogar. En el momento en que nuestro trabajo fuera de casa interfiere en nuestra responsabilidad dentro del hogar, nuestro compromiso como cristianas ante Dios debe ganar. Proverbios 31:30 dice: “La mujer que teme a Jehová, esa será alabada.” No caigamos en el engaño de Satanás de medir el éxito según la alabanza del mundo. Vuelvo a recordar esta cita de 2 Corintios 11:3 “Temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo.” <br /><br />¿Dónde está nuestra lealtad? Vamos a aceptar el regalo de Dios, o vamos a resistirlo, mirando al otro lado de la valla, contando los huevos de la gallina de la vecina....]]></itunes:summary><itunes:duration>394</itunes:duration><itunes:keywords>femenidad,femenino,madre,mujer,privilegio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/c3a81c33043a147304c020e7259126d0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-47 Dios me ha hecho mujer</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-47-dios-me-ha-hecho-mujer--51969477</link><description><![CDATA[Si crees la Biblia, crees que Dios te ha creado. Esta verdad en sí debe producir en ti un sentimiento de valor que jamás podría producir la teoría de la evolución. Al igual que un reloj de lujo no sale de la nada, tú tienes un diseñador que ha puesto gran interés en que seas tal como eres. Eres el resultado perfecto del diseñador divino. <br /><br />Sí, es cierto que tras el pecado de Adán y Eva, mostramos solo un pequeño porcentaje de nuestra capacidad original. Como toda la creación, estamos marcados por el pecado. Gemimos esperando el día de la redención eterna. Pero por la gracia de Dios podemos reflejar a nuestro Creador y Salvador si vivimos conforme a su voluntad. <br /><br />Veamos qué nos enseña la Biblia sobre nosotras, creadas por Dios para Su gloria. <br /><br />Génesis 1:27 dice “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.”<br />Dios no creó la multitud de géneros que la agenda progresista despliega. Varón y hembra los creó. Esto implica una dicotomía. O eres varón, o eres hembra. Y hembra nos ha hecho, para que junto al varón reflejemos la imagen de Dios. Una sociedad en la que los hombres y las mujeres se enfrentan no puede subsistir. Tampoco puede salir adelante una sociedad en la que borramos las lineas que definen a un hombre y a una mujer. Dios hizo a la humanidad, hombre y mujer, y entonces proclamó Dios que “era bueno”. En Génesis 2:18 “dijo Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.” Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; esta será llamada Varona. Ish e Ishsha, varón y varona. Ese es el bonito plan de Dios para la humanidad. <br /><br />Adán y Eva fueron hechos para complementarse. No fueron creados para ser exactamente iguales, ni para ser completamente opuestos. Vemos que por medio de la genética, con estos dos seres humanos complementarios pero diferentes, Dios ha creado una humanidad variada.<br /><br /><br />Ambos debían poblar y cuidar la Tierra. Dios les dió la potestad sobre el mundo animal. Y uno cuantos miles de años después, nuestro mundo ignora a Dios, y como vemos en Romanos 1, el hombre, varón y hembra, han buscado su propia gloria, y adoran la creación en lugar del Creador. Dicen los versículos 24-25: “deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.”<br /><br />Pero el libro de Romanos no solo presenta la fea realidad en la que se encuentra el ser humano, sino que proclama el regalo de Dios, Cristo mismo, y la salvación eterna. Romanos 5: proclama que “Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” Hemos recibido la reconciliación. Podemos darle gloria en este cuerpo temporal en el que vivimos. <br />Como mujer, tú puedes reflejar la gloria del Dios de los cielos. No rechacemos los dones que Dios nos ha dado en nuestra feminidad, sino procuremos usarlos para su gloria.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51969477</guid><pubDate>Mon, 17 Nov 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51969477/a10_2_dios_me_ha_hecho_mujer.mp3" length="8293373" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Si crees la Biblia, crees que Dios te ha creado. Esta verdad en sí debe producir en ti un sentimiento de valor que jamás podría producir la teoría de la evolución. Al igual que un reloj de lujo no sale de la nada, tú tienes un diseñador que ha puesto...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Si crees la Biblia, crees que Dios te ha creado. Esta verdad en sí debe producir en ti un sentimiento de valor que jamás podría producir la teoría de la evolución. Al igual que un reloj de lujo no sale de la nada, tú tienes un diseñador que ha puesto gran interés en que seas tal como eres. Eres el resultado perfecto del diseñador divino. <br /><br />Sí, es cierto que tras el pecado de Adán y Eva, mostramos solo un pequeño porcentaje de nuestra capacidad original. Como toda la creación, estamos marcados por el pecado. Gemimos esperando el día de la redención eterna. Pero por la gracia de Dios podemos reflejar a nuestro Creador y Salvador si vivimos conforme a su voluntad. <br /><br />Veamos qué nos enseña la Biblia sobre nosotras, creadas por Dios para Su gloria. <br /><br />Génesis 1:27 dice “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.”<br />Dios no creó la multitud de géneros que la agenda progresista despliega. Varón y hembra los creó. Esto implica una dicotomía. O eres varón, o eres hembra. Y hembra nos ha hecho, para que junto al varón reflejemos la imagen de Dios. Una sociedad en la que los hombres y las mujeres se enfrentan no puede subsistir. Tampoco puede salir adelante una sociedad en la que borramos las lineas que definen a un hombre y a una mujer. Dios hizo a la humanidad, hombre y mujer, y entonces proclamó Dios que “era bueno”. En Génesis 2:18 “dijo Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.” Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; esta será llamada Varona. Ish e Ishsha, varón y varona. Ese es el bonito plan de Dios para la humanidad. <br /><br />Adán y Eva fueron hechos para complementarse. No fueron creados para ser exactamente iguales, ni para ser completamente opuestos. Vemos que por medio de la genética, con estos dos seres humanos complementarios pero diferentes, Dios ha creado una humanidad variada.<br /><br /><br />Ambos debían poblar y cuidar la Tierra. Dios les dió la potestad sobre el mundo animal. Y uno cuantos miles de años después, nuestro mundo ignora a Dios, y como vemos en Romanos 1, el hombre, varón y hembra, han buscado su propia gloria, y adoran la creación en lugar del Creador. Dicen los versículos 24-25: “deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.”<br /><br />Pero el libro de Romanos no solo presenta la fea realidad en la que se encuentra el ser humano, sino que proclama el regalo de Dios, Cristo mismo, y la salvación eterna. Romanos 5: proclama que “Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” Hemos recibido la reconciliación. Podemos darle gloria en este cuerpo temporal en el que vivimos. <br />Como mujer, tú puedes reflejar la gloria del Dios de los cielos. 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Al final, parece que en la sociedad occidental la gente se resiste a definir todo lo que conlleva ser mujer. <br /><br />Quizás tú eres de las que piensan que ser mujer es una desventaja. Puede que hayas creído el relato modernista de que la Biblia es machista y ve a la mujer como inferior al hombre. Puede que pienses que como mujer tienes muchas limitaciones, muchas responsabilidades y pocos privilegios. Quisiera que a través de textos bíblicos puedas ver durante esta pequeña serie que Dios te valora y quiere que veas tú el valor que tienes en Cristo. La voluntad de Dios para ti como mujer es buena, es agradable y es perfecta. <br /><br />Por otro lado, es posible que tu mentalidad en cuanto a lo que una mujer es, esté más definido a través de las lentes progresistas, que piensan que los hombres son unos tiranos y que cualquier mujer es siempre mejor que cualquier hombre. El nuevo feminismo rebaja constantemente al hombre por el mero hecho de ser hombre, y defiende a la mujer por el mero hecho de ser mujer. Es una reacción a pasadas injusticias sufridas por muchas mujeres, pero como es la tentación de toda reacción, ha ido hasta tal extremo de tratar a los hombres tan injustamente como se ha tratado a las mujeres en otras épocas de la historia. <br /><br />Nuestra sociedad no está buscando la voluntad de Dios, y como cristianas, podemos caer en el error de aceptar la ideología del mundo alrededor. Pablo dijo en 2 Corintios 11:3 “Temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo.”<br /><br />¿Cómo podemos encontrar un equilibrio en este tema para que Dios sea glorificado en nuestras vidas y nuestros sentidos no se aparten de la sincera fidelidad a Cristo?<br /><br />Cómo siempre, la verdad se encuentra en el plan de Dios revelado en las Escrituras. Pablo, al hablar con los corintios les dijo: “Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, y a nosotros como vuestros siervos por amor de Jesús. Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo. (2 Corintios 4:5-6.)<br /><br />Como Pablo, no pretendo dar mi propia opinión sobre el tema. Las opiniones personales sobre cualquier tema suelen ser diversas, pero debemos recordar que cuando estamos buscando la voluntad de Dios, nuestra opinión no es lo importante. No es lo que tú opinas sobre el tema, ni lo que dice la mayoría. Lo que finalmente tiene todo el peso de la verdad es lo que Dios ha declarado en Su Palabra. Queremos que la luz de Dios resplandezca en nuestros corazones. Queremos ser iluminadas del conocimiento de la gloria de Dios en Cristo Jesús. <br /><br />Con esa meta en mente, te invito a indagar en la Biblia, pidiéndole a Dios que moldee tu pensamiento para traerle gloria, y para poder enseñar a las más jóvenes a ver el mundo como Dios lo ve. <br /><br />Toma un momento para pedirle a Dios en oración que borre de tu mente cualquier predisposición que no sea de Dios y que te muestre la liberadora verdad de lo que Él tiene para ti como mujer en esta Tierra. <br /><br />Que el Señor te bendiga.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51959976</guid><pubDate>Fri, 14 Nov 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51959976/a10_1_ser_mujer.mp3" length="8471382" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Alguien ha hecho recientemente un documental llamado ¿Qué es una mujer? Durante la producción, se encontró con la inquietante realidad de que muchos jóvenes y mayores no sabían cómo contestar esta aparentemente sencilla pregunta. Y es que, en el clima...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Alguien ha hecho recientemente un documental llamado ¿Qué es una mujer? Durante la producción, se encontró con la inquietante realidad de que muchos jóvenes y mayores no sabían cómo contestar esta aparentemente sencilla pregunta. Y es que, en el clima en el que vivimos, mucha gente está confundida con las diferentes ideologías y no quiere decir nada políticamente incorrecto. Al final, parece que en la sociedad occidental la gente se resiste a definir todo lo que conlleva ser mujer. <br /><br />Quizás tú eres de las que piensan que ser mujer es una desventaja. Puede que hayas creído el relato modernista de que la Biblia es machista y ve a la mujer como inferior al hombre. Puede que pienses que como mujer tienes muchas limitaciones, muchas responsabilidades y pocos privilegios. Quisiera que a través de textos bíblicos puedas ver durante esta pequeña serie que Dios te valora y quiere que veas tú el valor que tienes en Cristo. La voluntad de Dios para ti como mujer es buena, es agradable y es perfecta. <br /><br />Por otro lado, es posible que tu mentalidad en cuanto a lo que una mujer es, esté más definido a través de las lentes progresistas, que piensan que los hombres son unos tiranos y que cualquier mujer es siempre mejor que cualquier hombre. El nuevo feminismo rebaja constantemente al hombre por el mero hecho de ser hombre, y defiende a la mujer por el mero hecho de ser mujer. Es una reacción a pasadas injusticias sufridas por muchas mujeres, pero como es la tentación de toda reacción, ha ido hasta tal extremo de tratar a los hombres tan injustamente como se ha tratado a las mujeres en otras épocas de la historia. <br /><br />Nuestra sociedad no está buscando la voluntad de Dios, y como cristianas, podemos caer en el error de aceptar la ideología del mundo alrededor. Pablo dijo en 2 Corintios 11:3 “Temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo.”<br /><br />¿Cómo podemos encontrar un equilibrio en este tema para que Dios sea glorificado en nuestras vidas y nuestros sentidos no se aparten de la sincera fidelidad a Cristo?<br /><br />Cómo siempre, la verdad se encuentra en el plan de Dios revelado en las Escrituras. Pablo, al hablar con los corintios les dijo: “Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, y a nosotros como vuestros siervos por amor de Jesús. Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo. (2 Corintios 4:5-6.)<br /><br />Como Pablo, no pretendo dar mi propia opinión sobre el tema. Las opiniones personales sobre cualquier tema suelen ser diversas, pero debemos recordar que cuando estamos buscando la voluntad de Dios, nuestra opinión no es lo importante. No es lo que tú opinas sobre el tema, ni lo que dice la mayoría. Lo que finalmente tiene todo el peso de la verdad es lo que Dios ha declarado en Su Palabra. Queremos que la luz de Dios resplandezca en nuestros corazones. Queremos ser iluminadas del conocimiento de la gloria de Dios en Cristo Jesús. <br /><br />Con esa meta en mente, te invito a indagar en la Biblia, pidiéndole a Dios que moldee tu pensamiento para traerle gloria, y para poder enseñar a las más jóvenes a ver el mundo como Dios lo ve. <br /><br />Toma un momento para pedirle a Dios en oración que borre de tu mente cualquier predisposición que no sea de Dios y que te muestre la liberadora verdad de lo que Él tiene para ti como mujer en esta Tierra. <br /><br />Que el Señor te bendiga.]]></itunes:summary><itunes:duration>333</itunes:duration><itunes:keywords>dios,femenina,feminismo,ideas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/7a074365032cd948b7aec771ffe83985.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-45 Reto de oración</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-45-reto-de-oracion--51933751</link><description><![CDATA[“Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.”<br />Jeremías 33:3<br /><br />¿Oras cada día, pero sientes que tu vida de oración no es todo lo que podría ser? Lo cierto es que nuestra sociedad corre y no dejamos tiempo para la meditación verdadera, y la oración íntima. <br /><br />Las oraciones cortas sin cesar son buenas, pero no tienen el mismo efecto en nuestras vidas de un tiempo íntimo con Dios. El Señor nos reta a clamar a Él, a pasar tiempo intencionado con él en la intimidad de la oración. <br /><br />El profeta Jeremías tenía la difícil labor de proclamar el castigo que el pueblo de Israel iba a sufrir por su rebeldía. Habían dejado a Dios, la fuente viva, y habían cavado cisternas rotas que ni siquiera podían guardar el agua. Habías cambiado los manjares de Dios por las migajas de los pueblos de alrededor. Se habían rebelado contra el alfarero que los había hecho y este tendría que hacerlos una bola de barro para poder formarlos a Su voluntad. Jeremías dio el mensaje, y en lugar de arrepentimiento del pueblo, lo que recibió fue encarcelamiento. <br /><br />En el capítulo 32 Jeremías ora a Dios, una oración preciosa que te invito a leer. Jeremías había obedecido a Dios y acababa de comprar un trozo de tierra cuando todo parecía perdido para el pueblo de Israel. Y ahora alababa a Dios en fe y proclamaba: “¡Oh Señor Jehová! he aquí que tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder, y con tu brazo extendido, ni hay nada que sea difícil para ti;” (32:17)<br /><br />Dios contestó, porque Él siempre contesta. Y le reafirmó que igual que enviaría el castigo por la desobediencia, traería restauración al pueblo cuando se arrepintieran. En Mesías traería salvación a su pueblo. Dios cumpliría su promesa, de eso no había duda. <br />En Jeremías 33:14 dice Dios: “He aquí vienen días, dice Jehová, en que yo confirmaré la buena palabra que he hablado a la casa de Israel y a la casa de Judá. En aquellos días y en aquel tiempo haré brotar a David un Renuevo de justicia, y hará juicio y justicia en la tierra. En aquellos días Judá será salvo, y Jerusalén habitará segura, y se le llamará: Jehová, justicia nuestra.” El Señor tenía un plan perfecto, y Jeremías podía descansar en esto. <br /><br />Cuando sientas que todo está perdido. Cuando creas que no hay esperanza, para y contempla a Dios. <br /><br />Clama a Él, porque todavía tiene cosas grandes y ocultas que mostrarte. No desestimes el poder de la oración en una vida y el efecto que puede tener en un pueblo entero. <br /><br />Te invito a tomar tiempo para leer diferentes oraciones en la Biblia. Examinemos nuestra rutina de oración a la luz de la Palabra y pidamos a Dios que nos enseñe a orar diariamente. <br />¿Hay algo difícil para Dios? Obedece su Palabra y clama a Él.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51933751</guid><pubDate>Thu, 13 Nov 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51933751/a9_5_reto_de_oracio_n.mp3" length="7508469" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>“Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.”
Jeremías 33:3

¿Oras cada día, pero sientes que tu vida de oración no es todo lo que podría ser? Lo cierto es que nuestra sociedad corre y no dejamos tiempo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[“Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.”<br />Jeremías 33:3<br /><br />¿Oras cada día, pero sientes que tu vida de oración no es todo lo que podría ser? Lo cierto es que nuestra sociedad corre y no dejamos tiempo para la meditación verdadera, y la oración íntima. <br /><br />Las oraciones cortas sin cesar son buenas, pero no tienen el mismo efecto en nuestras vidas de un tiempo íntimo con Dios. El Señor nos reta a clamar a Él, a pasar tiempo intencionado con él en la intimidad de la oración. <br /><br />El profeta Jeremías tenía la difícil labor de proclamar el castigo que el pueblo de Israel iba a sufrir por su rebeldía. Habían dejado a Dios, la fuente viva, y habían cavado cisternas rotas que ni siquiera podían guardar el agua. Habías cambiado los manjares de Dios por las migajas de los pueblos de alrededor. Se habían rebelado contra el alfarero que los había hecho y este tendría que hacerlos una bola de barro para poder formarlos a Su voluntad. Jeremías dio el mensaje, y en lugar de arrepentimiento del pueblo, lo que recibió fue encarcelamiento. <br /><br />En el capítulo 32 Jeremías ora a Dios, una oración preciosa que te invito a leer. Jeremías había obedecido a Dios y acababa de comprar un trozo de tierra cuando todo parecía perdido para el pueblo de Israel. Y ahora alababa a Dios en fe y proclamaba: “¡Oh Señor Jehová! he aquí que tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder, y con tu brazo extendido, ni hay nada que sea difícil para ti;” (32:17)<br /><br />Dios contestó, porque Él siempre contesta. Y le reafirmó que igual que enviaría el castigo por la desobediencia, traería restauración al pueblo cuando se arrepintieran. En Mesías traería salvación a su pueblo. Dios cumpliría su promesa, de eso no había duda. <br />En Jeremías 33:14 dice Dios: “He aquí vienen días, dice Jehová, en que yo confirmaré la buena palabra que he hablado a la casa de Israel y a la casa de Judá. En aquellos días y en aquel tiempo haré brotar a David un Renuevo de justicia, y hará juicio y justicia en la tierra. En aquellos días Judá será salvo, y Jerusalén habitará segura, y se le llamará: Jehová, justicia nuestra.” El Señor tenía un plan perfecto, y Jeremías podía descansar en esto. <br /><br />Cuando sientas que todo está perdido. Cuando creas que no hay esperanza, para y contempla a Dios. <br /><br />Clama a Él, porque todavía tiene cosas grandes y ocultas que mostrarte. No desestimes el poder de la oración en una vida y el efecto que puede tener en un pueblo entero. <br /><br />Te invito a tomar tiempo para leer diferentes oraciones en la Biblia. Examinemos nuestra rutina de oración a la luz de la Palabra y pidamos a Dios que nos enseñe a orar diariamente. <br />¿Hay algo difícil para Dios? Obedece su Palabra y clama a Él.]]></itunes:summary><itunes:duration>293</itunes:duration><itunes:keywords>clama,dedica,intimidad,jeremías,ora,tiempo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/d5f47a2e7d6ddd5bd082b4bdc61dcc30.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-44 ¿Por qué oramos?</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-44-por-que-oramos--51924449</link><description><![CDATA[Mateo 6: 9-13: “Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.”<br /><br />Al llegar a la conclusión del estudio de la oración modelo, quisiera contemplar el contenido y el motivo de la oración. <br /><br />¿Por qué orar? <br />Hemos visto por qué cosas podemos orar, pero debemos analizar también el motivo por el que venimos a Dios en oración. <br /><br />Primeramente repaasemos ¿Por qué cosas podemos orar? Hemos visto que por cualquier cosa, por el avance del reino de Dios, por nuestras necesidades espirituales y por las de los demás, por nuestras necesidades físicas y por las de otros, o por protección del mal y del maligno. <br />No siempre vamos a incluir cada uno de los apartados de esta oración, sino más bien Jesús nos presenta los diferentes tipos de oración con que podemos venir al Padre. <br /><br />Tenemos en los evangelios múltiples oraciones de Jesús, y muchas veces eran cortas y específicas. Tenemos también constancia de que Jesús habitualmente se apartaba a orar, y así debemos nosotros también tener momentos dedicados a la oración. Estos momentos son importantes cuando tenemos necesidades que presentar a Dios y cuando no las tenemos también. <br /><br />Ahora puede que te preguntes el motivo de orar en cualquier situación. <br /><br />¿Por qué debemos orar? <br /><br />Porque dice Jesús en Juan 15: “separados de mí, nada podéis hacer”. <br /><br />En primer lugar, al venir a Dios en oración estamos reconociendo la persona de Dios como nuestra autoridad divina. Cuando oramos, estamos evidenciando que nosotros no tenemos el control, pero Dios sí. Mostramos nuestra dependencia de Dios y voluntariamente nos sometemos a su autoridad, aceptando su voluntad en nuestra vida. <br /><br />En segundo lugar, la oración glorifica a nuestro Padre celestial. Dios ha diseñado el método de la oración para que nos comuniquemos con él. No pide que le traigamos ofrendas, que cumplamos con ritos o que le ofrezcamos sacrificios. Como leemos en 1 Samuel 15, el Señor se complace más bien en nuestra obediencia. Proverbios 15 8 añade: “El sacrificio de los impíos es abominación a Jehová; Mas la oración de los rectos es su gozo.”<br /><br /><br />En tercer lugar, oramos porque así vemos más claramente cómo obra Dios en nuestra vida. Cuando expresamos nuestras necesidades, es más probable que reconozcamos la bendición de la oración contestada. Me encanta ese momento en que veo claramente que Dios ha oído y contestado mi oración. Sabemos que siempre nos oye, pero al recibir contestación sentimos un vínculo especial con nuestro Padre.<br /><br />Así que, ¿Por qué oramos? Oramos porque por medio de la oración vivimos en sumisión a Dios, en adoración a nuestro Padre, y conscientes de Dios y su obra en nuestras vidas. La oración es un privilegio porque por gracia tenemos acceso directo al Padre.<br /><br />“Padre nuestro, vengo a ti porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51924449</guid><pubDate>Wed, 12 Nov 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51924449/a9_4_por_que_oramos.mp3" length="8542911" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Mateo 6: 9-13: “Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Mateo 6: 9-13: “Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.”<br /><br />Al llegar a la conclusión del estudio de la oración modelo, quisiera contemplar el contenido y el motivo de la oración. <br /><br />¿Por qué orar? <br />Hemos visto por qué cosas podemos orar, pero debemos analizar también el motivo por el que venimos a Dios en oración. <br /><br />Primeramente repaasemos ¿Por qué cosas podemos orar? Hemos visto que por cualquier cosa, por el avance del reino de Dios, por nuestras necesidades espirituales y por las de los demás, por nuestras necesidades físicas y por las de otros, o por protección del mal y del maligno. <br />No siempre vamos a incluir cada uno de los apartados de esta oración, sino más bien Jesús nos presenta los diferentes tipos de oración con que podemos venir al Padre. <br /><br />Tenemos en los evangelios múltiples oraciones de Jesús, y muchas veces eran cortas y específicas. Tenemos también constancia de que Jesús habitualmente se apartaba a orar, y así debemos nosotros también tener momentos dedicados a la oración. Estos momentos son importantes cuando tenemos necesidades que presentar a Dios y cuando no las tenemos también. <br /><br />Ahora puede que te preguntes el motivo de orar en cualquier situación. <br /><br />¿Por qué debemos orar? <br /><br />Porque dice Jesús en Juan 15: “separados de mí, nada podéis hacer”. <br /><br />En primer lugar, al venir a Dios en oración estamos reconociendo la persona de Dios como nuestra autoridad divina. Cuando oramos, estamos evidenciando que nosotros no tenemos el control, pero Dios sí. Mostramos nuestra dependencia de Dios y voluntariamente nos sometemos a su autoridad, aceptando su voluntad en nuestra vida. <br /><br />En segundo lugar, la oración glorifica a nuestro Padre celestial. Dios ha diseñado el método de la oración para que nos comuniquemos con él. No pide que le traigamos ofrendas, que cumplamos con ritos o que le ofrezcamos sacrificios. Como leemos en 1 Samuel 15, el Señor se complace más bien en nuestra obediencia. Proverbios 15 8 añade: “El sacrificio de los impíos es abominación a Jehová; Mas la oración de los rectos es su gozo.”<br /><br /><br />En tercer lugar, oramos porque así vemos más claramente cómo obra Dios en nuestra vida. Cuando expresamos nuestras necesidades, es más probable que reconozcamos la bendición de la oración contestada. Me encanta ese momento en que veo claramente que Dios ha oído y contestado mi oración. Sabemos que siempre nos oye, pero al recibir contestación sentimos un vínculo especial con nuestro Padre.<br /><br />Así que, ¿Por qué oramos? Oramos porque por medio de la oración vivimos en sumisión a Dios, en adoración a nuestro Padre, y conscientes de Dios y su obra en nuestras vidas. La oración es un privilegio porque por gracia tenemos acceso directo al Padre.<br /><br />“Padre nuestro, vengo a ti porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.”]]></itunes:summary><itunes:duration>336</itunes:duration><itunes:keywords>confianza,dependencia,gracia,nuestro,padre,sumisión</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/eaabf6339f8fcc94126498cafbf8e9b7.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-43 Protégenos</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-43-protegenos--51902742</link><description><![CDATA[“Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal.”<br /><br />Una de las bendiciones de la oración es que podemos pedir la protección individualizada de Dios. Esto es un privilegio que tenemos los hijos de Dios. <br /><br />Esta petición de protección tiene dos caras. <br /><br />Por un lado, podemos pedir a Dios que no entremos en tentación. Todos vivimos rodeados de maldad. La Biblia presenta claramente que este mundo que Él creó perfecto está maldecido por el pecado. Hay quien rápidamente echa la culpa a Satanás, o a Adán y a Eva, pero cuidado, porque cada uno de nosotros nos hemos rebelado contra Dios y necesitamos el perdón por nuestros propios pecados, y protección de nuestra propia necedad. <br /><br />Es cierto que como dice Efesios 6:14: “no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.” <br /><br />Pero es mi experiencia que en muchas ocasiones no necesitamos a nadie que nos tiente, sino que como dice Santiago, “cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. ” (1:14)<br /><br />Así que debemos orar y velar, para que no entremos en tentación de pecado. <br /><br />Pero la oración modelo presenta una segunda parte, la otra cara de la moneda. Esto es que Dios me libre de todo mal. A ninguno nos gusta pasar por situaciones difíciles. Cuando contemplo la historia de Job, siempre le pido a Dios que por favor me proteja de la tentación y del maligno. Según la oración que Jesús compartió, es una petición legítima. <br />Que nos libre de las malas influencias, y si hemos de enfrentar la tentación, que nos libre del mal y del maligno. <br /><br /><br />Pablo presenta esta protección completa en 1 Corintios 10:13 “No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.” No importa que nosotros no podamos resistir la tentación solos, porque Él está con nosotros, y si tenemos a Cristo de nuestro lado, somos más que vencedoras (Romanos 8:37). No perdamos de vista las salidas que Dios nos ofrece. Si estamos cogidos de la mano de nuestro Salvador, Él nos librará del mal. <br /><br />”Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades,” dice Hebreos, “sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.” <br /><br />Jesús, siendo 100% hombre, experimentó como todo ser humano la tentación y el sufrimiento. Más siendo 100% Dios pudo resistir sin pecar. <br /><br />Asidos de Cristo , podemos afirmar con el salmista: “El SEÑOR te guardará de todo mal; él guardará tu vida. El SEÑOR guardará tu salida y tu entrada desde ahora y para siempre.” (Salmo 121:7-8)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51902742</guid><pubDate>Tue, 11 Nov 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51902742/a9_3_prote_genos.mp3" length="7651378" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>“Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal.”

Una de las bendiciones de la oración es que podemos pedir la protección individualizada de Dios. Esto es un privilegio que tenemos los hijos de Dios. 

Esta petición de protección tiene dos caras....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[“Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal.”<br /><br />Una de las bendiciones de la oración es que podemos pedir la protección individualizada de Dios. Esto es un privilegio que tenemos los hijos de Dios. <br /><br />Esta petición de protección tiene dos caras. <br /><br />Por un lado, podemos pedir a Dios que no entremos en tentación. Todos vivimos rodeados de maldad. La Biblia presenta claramente que este mundo que Él creó perfecto está maldecido por el pecado. Hay quien rápidamente echa la culpa a Satanás, o a Adán y a Eva, pero cuidado, porque cada uno de nosotros nos hemos rebelado contra Dios y necesitamos el perdón por nuestros propios pecados, y protección de nuestra propia necedad. <br /><br />Es cierto que como dice Efesios 6:14: “no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.” <br /><br />Pero es mi experiencia que en muchas ocasiones no necesitamos a nadie que nos tiente, sino que como dice Santiago, “cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. ” (1:14)<br /><br />Así que debemos orar y velar, para que no entremos en tentación de pecado. <br /><br />Pero la oración modelo presenta una segunda parte, la otra cara de la moneda. Esto es que Dios me libre de todo mal. A ninguno nos gusta pasar por situaciones difíciles. Cuando contemplo la historia de Job, siempre le pido a Dios que por favor me proteja de la tentación y del maligno. Según la oración que Jesús compartió, es una petición legítima. <br />Que nos libre de las malas influencias, y si hemos de enfrentar la tentación, que nos libre del mal y del maligno. <br /><br /><br />Pablo presenta esta protección completa en 1 Corintios 10:13 “No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.” No importa que nosotros no podamos resistir la tentación solos, porque Él está con nosotros, y si tenemos a Cristo de nuestro lado, somos más que vencedoras (Romanos 8:37). No perdamos de vista las salidas que Dios nos ofrece. Si estamos cogidos de la mano de nuestro Salvador, Él nos librará del mal. <br /><br />”Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades,” dice Hebreos, “sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.” <br /><br />Jesús, siendo 100% hombre, experimentó como todo ser humano la tentación y el sufrimiento. Más siendo 100% Dios pudo resistir sin pecar. <br /><br />Asidos de Cristo , podemos afirmar con el salmista: “El SEÑOR te guardará de todo mal; él guardará tu vida. El SEÑOR guardará tu salida y tu entrada desde ahora y para siempre.” (Salmo 121:7-8)]]></itunes:summary><itunes:duration>299</itunes:duration><itunes:keywords>cristo,protección,sacerdote,salida,tentación,tribulación,victoria</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/12f8451d01c079c96cd51e91154bcd19.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-42 Perdónanos</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-42-perdonanos--51891565</link><description><![CDATA[Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.<br /><br />El perdón es una parte preciosa de la oración. Nuestra primera oración al Padre es la oración de arrepentimiento del pecador que viene a Dios a través de la obra de Cristo en la cruz. 1 Juan 1: 9 nos promete que “si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.”<br /><br />Todo aquel que viene a Dios arrepentido recibe perdón de pecados. Y cada uno de nosotros que hemos venido a Dios debemos mantener nuestra relación con el Señor al día, porque no podemos ir al Padre confiadamente si tenemos pecados no confesados. Isaías 59:2 dice “vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios” y en Salmo 66:8 dice el salmista: “Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad,<br />El Señor no me habría escuchado; Mas ciertamente me escuchó Dios; Atendió a la voz de mi súplica.” <br />El arrepentimiento y el perdón deberían estar presentes en nuestras vidas contínuamente. <br />No tenemos excusa para dejar que nuestro pecado nos separe de Dios, porque Cristo ya pagó por el pecado. Mantengamos abierta la línea directa al Padre. <br /><br />Muchas veces estos pecados que nos distancian están relacionados con nuestra falta de perdón a los que nos rodean. El Señor dice “perdona nuestras deudas así como nosotros perdonamos las deudas a nuestros deudores.” Es importante que al ir a Dios en oración no tengamos deudas de perdón. Santiago 5:16 dice “Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.”<br /><br />¿Está siendo eficaz tu oración? Quizás necesites saldar cuentas. Recuerda: El arrepentimiento y el perdón deben formar parte de tu día a día. No acumules deudas. <br /><br />Jesús dijo a sus discípulos en Lucas 17: “Mirad por vosotros mismos. Si tu hermano pecare contra ti, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale. Y si siete veces al día pecare contra ti, y siete veces al día volviere a ti, diciendo: Me arrepiento; perdónale.”<br /><br />Esto refleja esa práctica del perdón continuo. No es nada fácil, y vemos en este pasaje que “Dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe.” Estos no son dos textos separados, y es que necesitamos confiar en Dios para poder perdonar ofensas. Si no, podemos sentir que si perdonamos cada vez que nos piden perdón, puede que se aprovechen de nuestro perdón. Pero si confiamos en que Dios está protegiéndonos, podemos perdonar como él nos perdona. <br /><br />Mantén tu cuenta al día, pide perdón y perdona, y disfruta de una relación contínua con el Señor.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51891565</guid><pubDate>Mon, 10 Nov 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51891565/a9_2_perdo_nanos.mp3" length="7473323" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.

El perdón es una parte preciosa de la oración. Nuestra primera oración al Padre es la oración de arrepentimiento del pecador que viene a Dios a través de la obra de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.<br /><br />El perdón es una parte preciosa de la oración. Nuestra primera oración al Padre es la oración de arrepentimiento del pecador que viene a Dios a través de la obra de Cristo en la cruz. 1 Juan 1: 9 nos promete que “si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.”<br /><br />Todo aquel que viene a Dios arrepentido recibe perdón de pecados. Y cada uno de nosotros que hemos venido a Dios debemos mantener nuestra relación con el Señor al día, porque no podemos ir al Padre confiadamente si tenemos pecados no confesados. Isaías 59:2 dice “vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios” y en Salmo 66:8 dice el salmista: “Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad,<br />El Señor no me habría escuchado; Mas ciertamente me escuchó Dios; Atendió a la voz de mi súplica.” <br />El arrepentimiento y el perdón deberían estar presentes en nuestras vidas contínuamente. <br />No tenemos excusa para dejar que nuestro pecado nos separe de Dios, porque Cristo ya pagó por el pecado. Mantengamos abierta la línea directa al Padre. <br /><br />Muchas veces estos pecados que nos distancian están relacionados con nuestra falta de perdón a los que nos rodean. El Señor dice “perdona nuestras deudas así como nosotros perdonamos las deudas a nuestros deudores.” Es importante que al ir a Dios en oración no tengamos deudas de perdón. Santiago 5:16 dice “Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.”<br /><br />¿Está siendo eficaz tu oración? Quizás necesites saldar cuentas. Recuerda: El arrepentimiento y el perdón deben formar parte de tu día a día. No acumules deudas. <br /><br />Jesús dijo a sus discípulos en Lucas 17: “Mirad por vosotros mismos. Si tu hermano pecare contra ti, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale. Y si siete veces al día pecare contra ti, y siete veces al día volviere a ti, diciendo: Me arrepiento; perdónale.”<br /><br />Esto refleja esa práctica del perdón continuo. No es nada fácil, y vemos en este pasaje que “Dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe.” Estos no son dos textos separados, y es que necesitamos confiar en Dios para poder perdonar ofensas. Si no, podemos sentir que si perdonamos cada vez que nos piden perdón, puede que se aprovechen de nuestro perdón. 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El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.” <br /><br />Hoy estaremos viendo la frase que describe la mayor parte de las oraciones: “El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.” Cuando alguien te pide que ores por ellos, suele ser para que Dios les ayude con algo. Solemos ir al Señor a pedir que supla nuestras necesidades.<br /><br />Lo cierto es que a Dios le agrada que sus hijos vayan a él cuando tienen necesidad. El Señor Jesús dice en Lucas 11:9: “yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.” Esto es una bendición de la que podemos disfrutar los hijos de Dios. <br /><br />Quisiera diseccionar la frase para ver lo que el Señor Jesús nos está enseñando aquí. Como hemos visto anteriormente, esta frase no es exhaustiva, y abarca mucho más que la simple petición del pan para el día en el que estamos. En esta frase tenemos representadas todas nuestras necesidades. <br /><br />En primer lugar aprendemos que debemos orar por nuestro pan para el día, aquello que necesitamos nosotros para el sostenimiento diario. La mayoría de nosotras vivimos en un mundo en el que no solo tenemos lo que necesitamos hoy, sino que tenemos nuestras necesidades cubiertas a largo plazo. Eso lo deberíamos ver como un lujo, una bendición de Dios. <br /><br />Es en los momentos en que no tenemos para comprar lo que necesitamos hoy que nos damos cuenta de lo mucho que Dios nos ha dado. <br />Y el versículo 31 de Mateo 6 dice: “No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?” Porque Dios que cuida de las flores del campo y de los pajarillos, también cuidará de nosotros. <br /><br />Pero lo cierto es que eso nos suele parecer poco. 1 Timoteo 6:8 nos exhorta a: “que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.”<br /><br />El texto de la oración dice “el pan de hoy, dámelo hoy.” Si hoy tenemos suficiente para hoy, debemos agradecer a Dios por haber provisto, y no preocuparnos por lo que comeremos mañana. <br /><br />Por eso debemos venir a Dios agradecidos, y con confianza, presentarle nuestras peticiones, sabiendo que el Señor “sabe de qué cosas tenemos necesidad.” (Mateo 6:8).<br /><br />Continúa el texto diciendo: “buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.”<br /><br /><br />Ahora bien, quisiera lanzar una advertencia para aquellos que puedan pensar que como Dios ha prometido proveer para sus hijos, no deberíamos preocuparnos por proveer para ti y los tuyos mañana y al siguiente día. Algunos justifican la falta de organización porque al fin y al cabo, Dios nos dará cada día lo que vayamos necesitando. Esto no es fe, sino falta de discernimiento. <br /><br />Antiguamente se cobraba por día de trabajo, pero aún así, Dios enseñó a apartar de esto la décima parte en agradecimiento a Dios y el resto, utilizarlo sabiamente, considerando la idea de guardar para cualquier necesidad inesperada o para ayudar a otros. <br /><br />Hoy en día cobramos mensualmente. Con más motivo debemos organizar el dinero que Dios nos da por medio de nuestro trabajo para poder dar a Dios, para suplir las necesidades diarias de todo el mes y no ser una carga a nadie. Proverbios 31 alaba a la mujer que no tenía que preocuparse porque estaba preparada para cualquier eventualidad. <br /><br />En conclusión, Dios quiere que confiemos en Él para suplir nuestras necesidades, pero también desea que seamos mayordomos responsables de lo que Él nos da, para que podamos ser generosos unos con otros. <br /><br />Gracias a Dios por la oportunidad de trabajar, y por su provisión diaria en cualquier circunstancia.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51880201</guid><pubDate>Fri, 07 Nov 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51880201/a9_1_danos_el_pan_hoy.mp3" length="9577345" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>“Vosotros, pues, orareis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.” 

Hoy estaremos viendo la frase...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[“Vosotros, pues, orareis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.” <br /><br />Hoy estaremos viendo la frase que describe la mayor parte de las oraciones: “El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.” Cuando alguien te pide que ores por ellos, suele ser para que Dios les ayude con algo. Solemos ir al Señor a pedir que supla nuestras necesidades.<br /><br />Lo cierto es que a Dios le agrada que sus hijos vayan a él cuando tienen necesidad. El Señor Jesús dice en Lucas 11:9: “yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.” Esto es una bendición de la que podemos disfrutar los hijos de Dios. <br /><br />Quisiera diseccionar la frase para ver lo que el Señor Jesús nos está enseñando aquí. Como hemos visto anteriormente, esta frase no es exhaustiva, y abarca mucho más que la simple petición del pan para el día en el que estamos. En esta frase tenemos representadas todas nuestras necesidades. <br /><br />En primer lugar aprendemos que debemos orar por nuestro pan para el día, aquello que necesitamos nosotros para el sostenimiento diario. La mayoría de nosotras vivimos en un mundo en el que no solo tenemos lo que necesitamos hoy, sino que tenemos nuestras necesidades cubiertas a largo plazo. Eso lo deberíamos ver como un lujo, una bendición de Dios. <br /><br />Es en los momentos en que no tenemos para comprar lo que necesitamos hoy que nos damos cuenta de lo mucho que Dios nos ha dado. <br />Y el versículo 31 de Mateo 6 dice: “No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?” Porque Dios que cuida de las flores del campo y de los pajarillos, también cuidará de nosotros. <br /><br />Pero lo cierto es que eso nos suele parecer poco. 1 Timoteo 6:8 nos exhorta a: “que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.”<br /><br />El texto de la oración dice “el pan de hoy, dámelo hoy.” Si hoy tenemos suficiente para hoy, debemos agradecer a Dios por haber provisto, y no preocuparnos por lo que comeremos mañana. <br /><br />Por eso debemos venir a Dios agradecidos, y con confianza, presentarle nuestras peticiones, sabiendo que el Señor “sabe de qué cosas tenemos necesidad.” (Mateo 6:8).<br /><br />Continúa el texto diciendo: “buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.”<br /><br /><br />Ahora bien, quisiera lanzar una advertencia para aquellos que puedan pensar que como Dios ha prometido proveer para sus hijos, no deberíamos preocuparnos por proveer para ti y los tuyos mañana y al siguiente día. Algunos justifican la falta de organización porque al fin y al cabo, Dios nos dará cada día lo que vayamos necesitando. Esto no es fe, sino falta de discernimiento. <br /><br />Antiguamente se cobraba por día de trabajo, pero aún así, Dios enseñó a apartar de esto la décima parte en agradecimiento a Dios y el resto, utilizarlo sabiamente, considerando la idea de guardar para cualquier necesidad inesperada o para ayudar a otros. <br /><br />Hoy en día cobramos mensualmente. Con más motivo debemos organizar el dinero que Dios nos da por medio de nuestro trabajo para poder dar a Dios, para suplir las necesidades diarias de todo el mes y no ser una carga a nadie. Proverbios 31 alaba a la mujer que no tenía que preocuparse porque estaba preparada para cualquier eventualidad. <br /><br />En conclusión, Dios quiere que confiemos en Él para suplir nuestras necesidades, pero también desea que seamos mayordomos responsables de lo que Él nos da, para que podamos ser generosos unos con otros. <br /><br />Gracias a Dios por la oportunidad de trabajar, y por su provisión diaria en cualquier...]]></itunes:summary><itunes:duration>380</itunes:duration><itunes:keywords>abrigo,jesús,mayordomo,necesidades,sustento,vestido</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/0d5fc241b780f4c05d2906a996ea1683.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-40 Hágase tu voluntad</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-40-hagase-tu-voluntad--51857859</link><description><![CDATA[Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre, venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. <br /><br />Hoy nos centramos en la frase hágase tu voluntad, para completar la primera parte de la oración modelo que Jesús compartió con sus discípulos cuando estos le pidieron que les enseñara a orar. <br /><br />Hasta ahora hemos visto que en primer lugar, cuando oramos, nos estamos expresando ante el único y sabio Dios, el cual mora en los cielos. Si por fe en Cristo hemos sido adoptadas hijas de Dios, tenemos el privilegio de acercarnos al Dios santo, y debemos venir ante el trono con humildad y confianza, sabiendo que Él nos oye. <br />En segundo lugar, si vamos a Él en oración, debemos desear que su nombre sea santificado, y por lo tanto, debemos nosotras santificar su nombre a través de no solo nuestra alabanza personal, exaltando sus atributos, sino también a través de nuestro andar diario. Como Dios pide de sus hijos, “sed santos, como yo soy santo” (1 Pedro 1:16: Levítico 19-20).<br /><br />En tercer lugar, hemos visto que todo aquel que se acerca a Dios en oración debe anhelar el reino de Dios, promoviendo la extensión de su reino espiritual ahora y esperando activamente su futuro reino definitivo aún por venir. <br /><br />Como nos instruye el Señor en Mateo 6, debemos buscar primeramente el reino de Dios, y Él se encargará de suplir todo lo demás. <br /><br />En cuarto lugar veremos hoy que el deseo de nuestro corazón al acercarnos a Dios en oración debe ser que Su voluntad sea hecha. <br /><br />Es fácil usar la oración como un recurso para que Dios cumpla nuestros deseos, como si de un genio se tratara. Esta es una idea errónea de la oración. Más bien, debemos pensar en la oración como la manera en la que nos conectamos con Dios, para que nuestros pensamientos y deseos se alineen con los de Dios. Al concluir nuestro tiempo de oración con Dios, deberíamos salir renovados, sintiéndonos más cerca a Él, y deseando su voluntad.<br /><br />1 Juan 5:14 nos alienta con estas palabras: “esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.” Y sabemos, por Romanos 12:2, que Su voluntad es buena, agradable y perfecta. <br /><br />Hay ocasiones en las que su voluntad no parece la opción más fácil; aún cuando queremos hacer la voluntad de Dios nos es difícil encontrar la fuerza para llevarla a cabo. En esos instantes debemos ir a nuestro Padre celestial clamando, no mi voluntad, sino la tuya, Señor. <br /><br />Jesús mismo nos dejó ejemplo cuando vino al Padre en oración pidiendo que la voluntad del Padre fuera hecha. En Lucas 22:41-44 leemos el pasaje estremecedor que narra la oración de Jesús la noche antes de su crucifixión: <br />“ y puesto de rodillas oró, diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. Y se le apareció un ángel del cielo para fortalecerlo. Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.”<br /><br />Esta oración fue difícil para nuestro Señor. Jesús había venido para cumplir la voluntad del Padre, que Él sufriera la muerte de cruz para redimirnos. Pero ¿quién quisiera pasar tal sufrimiento? Jesús oró, no para convencer a Dios para que cambiara el plan, sino para que Dios le diera la fuerza necesaria para hacer su voluntad. Y Dios le envió un ángel para fortalecerlo. <br /><br />Nota la intensidad con la que Cristo oraba; hasta el punto de que su sudor era como gotas de sangre. Y recuerda, no era para que Dios diera su brazo a torcer, sino para aceptar y cumplir Su voluntad. Así como en los cielos la voluntad del Padre prevalece, Jesús nos pide que oremos para que Su voluntad sea hecha aquí el la tierra, en nuestras vidas ahora. <br /><br />Cuando ores, pide que tu voluntad sea hacer Su voluntad. Ruega que te de fuerzas para vivir Su plan en tu vida, y podrás decir con Cristo y con el salmista: El hacer tu voluntad, Dios mío me ha agradado.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51857859</guid><pubDate>Thu, 06 Nov 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51857859/a8_5_ha_gase_tu_voluntad_2.mp3" length="9528550" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre, venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. 

Hoy nos centramos en la frase hágase tu voluntad, para completar la primera parte de la oración modelo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre, venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. <br /><br />Hoy nos centramos en la frase hágase tu voluntad, para completar la primera parte de la oración modelo que Jesús compartió con sus discípulos cuando estos le pidieron que les enseñara a orar. <br /><br />Hasta ahora hemos visto que en primer lugar, cuando oramos, nos estamos expresando ante el único y sabio Dios, el cual mora en los cielos. Si por fe en Cristo hemos sido adoptadas hijas de Dios, tenemos el privilegio de acercarnos al Dios santo, y debemos venir ante el trono con humildad y confianza, sabiendo que Él nos oye. <br />En segundo lugar, si vamos a Él en oración, debemos desear que su nombre sea santificado, y por lo tanto, debemos nosotras santificar su nombre a través de no solo nuestra alabanza personal, exaltando sus atributos, sino también a través de nuestro andar diario. Como Dios pide de sus hijos, “sed santos, como yo soy santo” (1 Pedro 1:16: Levítico 19-20).<br /><br />En tercer lugar, hemos visto que todo aquel que se acerca a Dios en oración debe anhelar el reino de Dios, promoviendo la extensión de su reino espiritual ahora y esperando activamente su futuro reino definitivo aún por venir. <br /><br />Como nos instruye el Señor en Mateo 6, debemos buscar primeramente el reino de Dios, y Él se encargará de suplir todo lo demás. <br /><br />En cuarto lugar veremos hoy que el deseo de nuestro corazón al acercarnos a Dios en oración debe ser que Su voluntad sea hecha. <br /><br />Es fácil usar la oración como un recurso para que Dios cumpla nuestros deseos, como si de un genio se tratara. Esta es una idea errónea de la oración. Más bien, debemos pensar en la oración como la manera en la que nos conectamos con Dios, para que nuestros pensamientos y deseos se alineen con los de Dios. Al concluir nuestro tiempo de oración con Dios, deberíamos salir renovados, sintiéndonos más cerca a Él, y deseando su voluntad.<br /><br />1 Juan 5:14 nos alienta con estas palabras: “esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.” Y sabemos, por Romanos 12:2, que Su voluntad es buena, agradable y perfecta. <br /><br />Hay ocasiones en las que su voluntad no parece la opción más fácil; aún cuando queremos hacer la voluntad de Dios nos es difícil encontrar la fuerza para llevarla a cabo. En esos instantes debemos ir a nuestro Padre celestial clamando, no mi voluntad, sino la tuya, Señor. <br /><br />Jesús mismo nos dejó ejemplo cuando vino al Padre en oración pidiendo que la voluntad del Padre fuera hecha. En Lucas 22:41-44 leemos el pasaje estremecedor que narra la oración de Jesús la noche antes de su crucifixión: <br />“ y puesto de rodillas oró, diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya. Y se le apareció un ángel del cielo para fortalecerlo. Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.”<br /><br />Esta oración fue difícil para nuestro Señor. Jesús había venido para cumplir la voluntad del Padre, que Él sufriera la muerte de cruz para redimirnos. Pero ¿quién quisiera pasar tal sufrimiento? Jesús oró, no para convencer a Dios para que cambiara el plan, sino para que Dios le diera la fuerza necesaria para hacer su voluntad. Y Dios le envió un ángel para fortalecerlo. <br /><br />Nota la intensidad con la que Cristo oraba; hasta el punto de que su sudor era como gotas de sangre. Y recuerda, no era para que Dios diera su brazo a torcer, sino para aceptar y cumplir Su voluntad. Así como en los cielos la voluntad del Padre prevalece, Jesús nos pide que oremos para que Su voluntad sea hecha aquí el la tierra, en nuestras vidas ahora. <br /><br />Cuando ores, pide que tu voluntad sea hacer Su voluntad. 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En Isaías leemos acerca del futuro reino de Mesías y los salmos nos presentan al rey de gloria. Vemos también en 2 Timoteo 4:1 que “el Señor Jesucristo, … juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino.” Y en Daniel 2:44 leemos que "el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido".<br /><br />Sin duda, los hijos de Dios debemos orar con el deseo de que este día llegue, cuando el Rey de reyes establezca su reino. Pero la oración de Jesús “Venga tu reino” significa más que una promesa para el futuro. Como hijas de Dios, debemos desear que el reino espiritual de Dios avance aquí, en la tierra, ahora. <br /><br />Jesús inició su ministerio con estas palabras: “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.” (Mateo 4:17)<br />Mesías había llegado a la Tierra, y todo aquel que arrepentido confiara en Él, podría entrar a formar parte de su reino. <br />En el sermón del monte el Señor Jesús enseñó sobre el reino de los cielos, un reino espiritual al cual pertenecemos por la gracia de Dios. Como leemos en Colosenses 1:13-14 Dios “nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.” Si nos hemos arrepentido y hemos sido salvos por Cristo, hemos entrado al reino del Amado aquí en la Tierra.<br /><br />En Mateo 3, antes de que Jesús comenzara su ministerio encontramos a Juan el Bautista predicando sobre el reino:<br /><br />”En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. Pues éste es aquel de quien habló el profeta Isaías, cuando dijo: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, Enderezad sus sendas.” Juan hablaba del texto en Isaías 40:3: Preparad el camino, enderezad sus sendas.” Nosotros hoy día podemos con nuestra oración y con nuestra vida preparar el camino para que el evangelio llegue a los corazones de aquellos que aún no son parte del reino de Dios. Y así “venga tu reino” llega a ser el deseo de su reino aquí y ahora sea extendido hasta ese día futuro en que Cristo establezca su reino definitivo.<br /><br />Bendice al Señor con el rey David en 1 Crónicas 29:11: <br />“Tuyos son, oh SEÑOR, la grandeza, el poder, la gloria, el esplendor y la majestad; porque tuyas son todas las cosas que están en los cielos y en la tierra. Tuyo es el reino, oh SEÑOR, y tú te enalteces como cabeza sobre todo.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51844656</guid><pubDate>Wed, 05 Nov 2025 06:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51844656/a8_4_venga_tu_reino.mp3" length="7865206" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>“Padre nuestro que estás en los cielos, Santificado sea tu nombre, venga tu reino.”

Maranata: ven Señor. El libro de Apocalipsis concluye con estas palabras: “Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús.” 

Tenemos en la Biblia la promesa...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[“Padre nuestro que estás en los cielos, Santificado sea tu nombre, venga tu reino.”<br /><br />Maranata: ven Señor. El libro de Apocalipsis concluye con estas palabras: “Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús.” <br /><br />Tenemos en la Biblia la promesa de que Cristo volverá para establecer su reino. En Isaías leemos acerca del futuro reino de Mesías y los salmos nos presentan al rey de gloria. Vemos también en 2 Timoteo 4:1 que “el Señor Jesucristo, … juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino.” Y en Daniel 2:44 leemos que "el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido".<br /><br />Sin duda, los hijos de Dios debemos orar con el deseo de que este día llegue, cuando el Rey de reyes establezca su reino. Pero la oración de Jesús “Venga tu reino” significa más que una promesa para el futuro. Como hijas de Dios, debemos desear que el reino espiritual de Dios avance aquí, en la tierra, ahora. <br /><br />Jesús inició su ministerio con estas palabras: “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.” (Mateo 4:17)<br />Mesías había llegado a la Tierra, y todo aquel que arrepentido confiara en Él, podría entrar a formar parte de su reino. <br />En el sermón del monte el Señor Jesús enseñó sobre el reino de los cielos, un reino espiritual al cual pertenecemos por la gracia de Dios. Como leemos en Colosenses 1:13-14 Dios “nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.” Si nos hemos arrepentido y hemos sido salvos por Cristo, hemos entrado al reino del Amado aquí en la Tierra.<br /><br />En Mateo 3, antes de que Jesús comenzara su ministerio encontramos a Juan el Bautista predicando sobre el reino:<br /><br />”En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. Pues éste es aquel de quien habló el profeta Isaías, cuando dijo: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, Enderezad sus sendas.” Juan hablaba del texto en Isaías 40:3: Preparad el camino, enderezad sus sendas.” Nosotros hoy día podemos con nuestra oración y con nuestra vida preparar el camino para que el evangelio llegue a los corazones de aquellos que aún no son parte del reino de Dios. Y así “venga tu reino” llega a ser el deseo de su reino aquí y ahora sea extendido hasta ese día futuro en que Cristo establezca su reino definitivo.<br /><br />Bendice al Señor con el rey David en 1 Crónicas 29:11: <br />“Tuyos son, oh SEÑOR, la grandeza, el poder, la gloria, el esplendor y la majestad; porque tuyas son todas las cosas que están en los cielos y en la tierra. 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Jesús, para enseñar a sus discípulos cómo orar, comienza con esta frase… Santificado sea tu Nombre. ¿Cómo es santificado el Nombre de Dios? <br />El verbo santificar significa “hacer Santo.” Si la Palabra de Dios nos enseña que Dios es Santo, ¿Podríamos acaso nosotras hacerlo más Santo? La respuesta es que no.<br /><br />Dios no necesita ser más Santo, porque Él es El Santo Dios. Y sin duda, nosotros no podríamos darle a Dios más santidad.<br /><br />¿Qué es lo Jesús está enseñando sobre la oración con esta frase? <br /><br />Vemos en otras oraciones de Jesús, que cuando él hablaba con Su Padre exaltaba su Nombre.<br />En Mateo 11:25 “Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra,...”<br />Y en Juan 12:28 dice: “Padre, glorifica Tu nombre.” Entonces vino una voz del cielo diciendo: “lo he glorificado, y de nuevo lo glorificaré.” <br /><br />De igual modo que Jesús exaltaba el nombre de Dios, nosotros santificamos el nombre de Dios proclamando su santidad y reflejandola en obediencia a la dirección del Espíritu Santo en nuestras vidas. <br /><br />Jesús expresaba su gratitud al Padre en su oración. En Juan 11:41 dice “Padre, te doy gracias porque me has oído. Yo sabía que siempre me oyes;” <br /><br />Nosotros hacemos bien en dar gracias a Dios en nuestra oración, pero debemos también proclamar el carácter Santo de Dios, alabandole por todos sus atributos. <br /><br />Ana oró en 1 Samuel 2:2 “No hay santo como Jehová; Porque no hay ninguno fuera de ti,<br />Y no hay refugio como el Dios nuestro.” En esta oración, Ana estaba santificando el nombre de Dios, proclamando por fe su santidad y mano protectora.<br />Y dice también en el versículo 3 hablando de la Omnisciencia de Dios: “Porque el Dios de todo saber es Jehová, Y a él toca el pesar las acciones.”<br /><br />Los ángeles serafines en Isaías 6 también proclamaban unos a otros, Y en Apocalipsis 4:8 los oiremos decir: «Santo, santo, santo es el Señor Todopoderoso; el que era y que es y que ha de venir, … toda la tierra está llena de su gloria»” <br /><br />Vemos que a través de la Biblia, los hijos de Dios han santificado su Nombre, proclamando su Santidad. ¿Y tú? ¿Proclamas tú el carácter santo y sabio de Dios en tu oración? Jesús te invita a hacer esto como parte de tu conversación diaria con Dios. Verás que al reflexionar en todo lo que Dios es, santificarás a Dios no solo en palabra, sino con tu andar diario. <br /><br />Si no estás segura de cómo comenzar, mira en los Salmos, donde tenemos múltiples ejemplos de oraciones que exaltan el carácter de Dios. Dejo algunos textos en las notas de este devocional para comenzar tu búsqueda. Te invito a santificar Su nombre mientras vivas. <br /><br />Dios es Santo: Salmo 30: 4 <br />Dios es eterno: ” Salmo 102:12, o el 135:13<br />Dios es Omnipotente: Salmo 89:8<br />Dios es Omnisciente (todo lo sabe): Salmo 139:1-6<br />Dios es amor: Salmo 59:17<br /><br />Salmo 72:18-19: “Bendito Jehová Dios, el Dios de Israel, El único que hace maravillas. Bendito su nombre glorioso para siempre, Y toda la tierra sea llena de su gloria.<br />Amén y Amén.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51828871</guid><pubDate>Tue, 04 Nov 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51828871/a8_3_santificado_sea_tu_nombre.mp3" length="8221928" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Padre nuestro que estás en los cielos, Santificado sea tu Nombre.

Esta parte de la oración del Padre Nuestro parece que sea un deseo de que el nombre de Dios sea santificado, pero en realidad esta frase va mucho más allá. Jesús, para enseñar a sus...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Padre nuestro que estás en los cielos, Santificado sea tu Nombre.<br /><br />Esta parte de la oración del Padre Nuestro parece que sea un deseo de que el nombre de Dios sea santificado, pero en realidad esta frase va mucho más allá. Jesús, para enseñar a sus discípulos cómo orar, comienza con esta frase… Santificado sea tu Nombre. ¿Cómo es santificado el Nombre de Dios? <br />El verbo santificar significa “hacer Santo.” Si la Palabra de Dios nos enseña que Dios es Santo, ¿Podríamos acaso nosotras hacerlo más Santo? La respuesta es que no.<br /><br />Dios no necesita ser más Santo, porque Él es El Santo Dios. Y sin duda, nosotros no podríamos darle a Dios más santidad.<br /><br />¿Qué es lo Jesús está enseñando sobre la oración con esta frase? <br /><br />Vemos en otras oraciones de Jesús, que cuando él hablaba con Su Padre exaltaba su Nombre.<br />En Mateo 11:25 “Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra,...”<br />Y en Juan 12:28 dice: “Padre, glorifica Tu nombre.” Entonces vino una voz del cielo diciendo: “lo he glorificado, y de nuevo lo glorificaré.” <br /><br />De igual modo que Jesús exaltaba el nombre de Dios, nosotros santificamos el nombre de Dios proclamando su santidad y reflejandola en obediencia a la dirección del Espíritu Santo en nuestras vidas. <br /><br />Jesús expresaba su gratitud al Padre en su oración. En Juan 11:41 dice “Padre, te doy gracias porque me has oído. Yo sabía que siempre me oyes;” <br /><br />Nosotros hacemos bien en dar gracias a Dios en nuestra oración, pero debemos también proclamar el carácter Santo de Dios, alabandole por todos sus atributos. <br /><br />Ana oró en 1 Samuel 2:2 “No hay santo como Jehová; Porque no hay ninguno fuera de ti,<br />Y no hay refugio como el Dios nuestro.” En esta oración, Ana estaba santificando el nombre de Dios, proclamando por fe su santidad y mano protectora.<br />Y dice también en el versículo 3 hablando de la Omnisciencia de Dios: “Porque el Dios de todo saber es Jehová, Y a él toca el pesar las acciones.”<br /><br />Los ángeles serafines en Isaías 6 también proclamaban unos a otros, Y en Apocalipsis 4:8 los oiremos decir: «Santo, santo, santo es el Señor Todopoderoso; el que era y que es y que ha de venir, … toda la tierra está llena de su gloria»” <br /><br />Vemos que a través de la Biblia, los hijos de Dios han santificado su Nombre, proclamando su Santidad. ¿Y tú? ¿Proclamas tú el carácter santo y sabio de Dios en tu oración? Jesús te invita a hacer esto como parte de tu conversación diaria con Dios. Verás que al reflexionar en todo lo que Dios es, santificarás a Dios no solo en palabra, sino con tu andar diario. <br /><br />Si no estás segura de cómo comenzar, mira en los Salmos, donde tenemos múltiples ejemplos de oraciones que exaltan el carácter de Dios. Dejo algunos textos en las notas de este devocional para comenzar tu búsqueda. Te invito a santificar Su nombre mientras vivas. <br /><br />Dios es Santo: Salmo 30: 4 <br />Dios es eterno: ” Salmo 102:12, o el 135:13<br />Dios es Omnipotente: Salmo 89:8<br />Dios es Omnisciente (todo lo sabe): Salmo 139:1-6<br />Dios es amor: Salmo 59:17<br /><br />Salmo 72:18-19: “Bendito Jehová Dios, el Dios de Israel, El único que hace maravillas. Bendito su nombre glorioso para siempre, Y toda la tierra sea llena de su gloria.<br />Amén y Amén.”]]></itunes:summary><itunes:duration>323</itunes:duration><itunes:keywords>dios,exaltar,hijo,oración,padre,proclamar.,santidad,santo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/8633230c248fafe28eb9e7e197cb8a35.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-37 Padre Nuestro</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-37-padre-nuestro--51816316</link><description><![CDATA[Lucas 11:1 “Estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos.”<br /><br />El Señor Jesús oraba. Dado que Jesús es Dios, puede que te preguntes por qué tenía la necesidad de orar. Después de todo, podía convertir el agua en vino, multiplicar panes y peces o sanar a quien Él quisiera. <br /><br />Esto nos lleva a entender que la oración es mucho más que una manera de pedir ayuda para aquello que no podemos hacer solos. <br /><br />La oración es la manera de comunicarnos con el Padre. <br /><br />Ese día Jesús les dió una oración modelo, el Padre Nuestro. Pero como ya hemos visto, no es una oración para repetir, sino un modelo para indicar los diferentes temas posibles para la oración, como estaremos estudiando." <br /><br />“Padre nuestro que estás en los cielos”, dijo Cristo. <br />La oración de Jesús iba dirigida al Padre, y quien va dirigida la nuestra también. Puede parecerte una tontería que enfatice esto, pero es importante que entendamos que la oración que la Biblia enseña va específicamente dirigida al Único Dios Verdadero. Creemos que la Biblia presenta al Dios Trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres personas pero una esencia, Dios. En el Padre nuestro vemos que la oración va dirigida al Padre; el cual mora en los cielos.<br /><br />La Biblia enseña que pedimos al Padre en el nombre del Hijo, Cristo (Juan 14:13) También vemos que el Espíritu mismo nos enseña qué hemos de pedir como conviene (Romanos 8:26). En la oración del cristiano, la Trinidad está presente y activamente incluída. <br /><br />Pero muchos comparan la oración con la meditación, como si estas fueran equivalentes. La meditación de la que muchos hablan hoy en día no cuenta como una oración. Tampoco vale decir un deseo en voz alta, pensando que las buenas vibraciones obrarán un milagro. Si alguien está orando a otra cosa, a otro dios, o meramente verbalizando buenos deseos en voz alta, eso no es la oración bíblica. <br /><br />“La oración eficaz del justo puede mucho” dice Santiago 5:16, dándonos como ejemplo la oración de Elías. Nos dice que Elías, siervo de Dios, con las mismas luchas que tú o yo podamos enfrentar, idió a Dios que controlara el tiempo, y Dios lo hizo. El profeta oró, y recibió contestación conforme al perfecto plan de Dios. Esto es una muestra del poder de la oración que tú y yo podemos experimentar hoy. <br /><br />El justo es todo aquel que ha sido justificado por la obra de Cristo en la cruz. Cuando venimos a Dios por fe, en humildad, confiando en nuestro mediador, Jesucristo, sabemos que nuestra oración es oída por el Padre. Esa oración sincera e íntima de un corazón confiado es una oración con poder. <br /><br />¿Conoces al Padre? ¿Puedes decir con Cristo “Padre nuestro”? Si no, arrodíllate donde estés, y acércate al trono de la gracia. Confiesa tus pecados y proclama tu fe en Cristo, el Salvador. Él es el que nos hace justos, por su gracia. <br /><br />Si ya has hecho esto, acércate al trono de la gracia confiadamente, y habla con nuestro Padre celestial cuando quieras, desde donde estés, porque él está cercano a los que le invocan de veras.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51816316</guid><pubDate>Mon, 03 Nov 2025 06:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51816316/a8_2_padre_nuestro.mp3" length="8150461" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Lucas 11:1 “Estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos.”

El Señor Jesús oraba. Dado que Jesús es Dios, puede que te preguntes por qué tenía la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Lucas 11:1 “Estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos.”<br /><br />El Señor Jesús oraba. Dado que Jesús es Dios, puede que te preguntes por qué tenía la necesidad de orar. Después de todo, podía convertir el agua en vino, multiplicar panes y peces o sanar a quien Él quisiera. <br /><br />Esto nos lleva a entender que la oración es mucho más que una manera de pedir ayuda para aquello que no podemos hacer solos. <br /><br />La oración es la manera de comunicarnos con el Padre. <br /><br />Ese día Jesús les dió una oración modelo, el Padre Nuestro. Pero como ya hemos visto, no es una oración para repetir, sino un modelo para indicar los diferentes temas posibles para la oración, como estaremos estudiando." <br /><br />“Padre nuestro que estás en los cielos”, dijo Cristo. <br />La oración de Jesús iba dirigida al Padre, y quien va dirigida la nuestra también. Puede parecerte una tontería que enfatice esto, pero es importante que entendamos que la oración que la Biblia enseña va específicamente dirigida al Único Dios Verdadero. Creemos que la Biblia presenta al Dios Trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres personas pero una esencia, Dios. En el Padre nuestro vemos que la oración va dirigida al Padre; el cual mora en los cielos.<br /><br />La Biblia enseña que pedimos al Padre en el nombre del Hijo, Cristo (Juan 14:13) También vemos que el Espíritu mismo nos enseña qué hemos de pedir como conviene (Romanos 8:26). En la oración del cristiano, la Trinidad está presente y activamente incluída. <br /><br />Pero muchos comparan la oración con la meditación, como si estas fueran equivalentes. La meditación de la que muchos hablan hoy en día no cuenta como una oración. Tampoco vale decir un deseo en voz alta, pensando que las buenas vibraciones obrarán un milagro. Si alguien está orando a otra cosa, a otro dios, o meramente verbalizando buenos deseos en voz alta, eso no es la oración bíblica. <br /><br />“La oración eficaz del justo puede mucho” dice Santiago 5:16, dándonos como ejemplo la oración de Elías. Nos dice que Elías, siervo de Dios, con las mismas luchas que tú o yo podamos enfrentar, idió a Dios que controlara el tiempo, y Dios lo hizo. El profeta oró, y recibió contestación conforme al perfecto plan de Dios. Esto es una muestra del poder de la oración que tú y yo podemos experimentar hoy. <br /><br />El justo es todo aquel que ha sido justificado por la obra de Cristo en la cruz. Cuando venimos a Dios por fe, en humildad, confiando en nuestro mediador, Jesucristo, sabemos que nuestra oración es oída por el Padre. Esa oración sincera e íntima de un corazón confiado es una oración con poder. <br /><br />¿Conoces al Padre? ¿Puedes decir con Cristo “Padre nuestro”? Si no, arrodíllate donde estés, y acércate al trono de la gracia. Confiesa tus pecados y proclama tu fe en Cristo, el Salvador. Él es el que nos hace justos, por su gracia. <br /><br />Si ya has hecho esto, acércate al trono de la gracia confiadamente, y habla con nuestro Padre celestial cuando quieras, desde donde estés, porque él está cercano a los que le invocan de veras.]]></itunes:summary><itunes:duration>320</itunes:duration><itunes:keywords>elías,espíritu,fe,hijo,justo,oración,padre,santo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/5791671ed4854684d31d9971af00f1a9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-36 Enséñanos a orar</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-36-ensenanos-a-orar--51804702</link><description><![CDATA[“Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos. (Lucas 11:1)<br /><br />El Señor les enseñó a orar. Jesús primeramente les advirtió de errores comunes de la oración, y después les dio lo que solemos llamar la oración modelo. <br />Durante las próximas reflexiones miraremos la enseñanza de Jesús sobre la oración en el Padre Nuestro. Pero hoy miraremos un par de peligros de los que el Señor Jesús les advirtió sobre la oración. <br /><br />En el Salmo 145:18 leemos que “Cercano está Jehová a todos los que le invocan. A todos los que le invocan de veras.” <br /><br />¿Qué quiere decir el salmista con la frase “los que le invocan de veras? El Señor Jesús les enseñó dos ejemplos de oración que Dios no escucha. <br /><br />Vemos en Mateo 6: 7 Jesús les dijo: “Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.(Mateo 6:7)” <br /><br />Son muchos los que hasta hoy día repiten diariamente la oración modelo que el Señor profirió ese día, casi de manera automática, como si se tratara de recitar un poema. Pero lo cierto es que en ningún sitio en la Biblia vemos que los apóstoles repitieran esta o cualquier otra oración como si de un canto mágico se tratara. <br /><br />Más bien encontramos que a través de la historia, los cristianos han venido ante Dios para abrir sus corazones de manera espontánea, para hablar con Dios desde lo más íntimo de su ser. Y Dios fielmente ha estado atento a las oraciones que vienen de un corazón sincero. Y sabemos que Él nos oye. <br /><br />Además de advertirles de no venir a Dios con fórmulas aprendidas, Jesús les habló del error de orar para impresionar a otros. <br /><br />En Mateo 6:5 les dice ”cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa”.<br /><br />Dios quiere un corazón sincero y una relación íntima con el que le busca. El versículo 6 de Mateo 6 dice: “Mas tú, cuando ores entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.” (Mateo 6:6)<br /><br /><br />“Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, dice Hebreos 4:16 para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.” Dios desea que vayamos a él en confianza, sinceramente, y en humildad. Así es la oración que Dios escucha.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51804702</guid><pubDate>Fri, 31 Oct 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51804702/a8_1_ense_n_anos_a_orar.mp3" length="6903472" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>“Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos. (Lucas 11:1)

El Señor les enseñó a orar. Jesús primeramente les advirtió de errores...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[“Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos. (Lucas 11:1)<br /><br />El Señor les enseñó a orar. Jesús primeramente les advirtió de errores comunes de la oración, y después les dio lo que solemos llamar la oración modelo. <br />Durante las próximas reflexiones miraremos la enseñanza de Jesús sobre la oración en el Padre Nuestro. Pero hoy miraremos un par de peligros de los que el Señor Jesús les advirtió sobre la oración. <br /><br />En el Salmo 145:18 leemos que “Cercano está Jehová a todos los que le invocan. A todos los que le invocan de veras.” <br /><br />¿Qué quiere decir el salmista con la frase “los que le invocan de veras? El Señor Jesús les enseñó dos ejemplos de oración que Dios no escucha. <br /><br />Vemos en Mateo 6: 7 Jesús les dijo: “Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.(Mateo 6:7)” <br /><br />Son muchos los que hasta hoy día repiten diariamente la oración modelo que el Señor profirió ese día, casi de manera automática, como si se tratara de recitar un poema. Pero lo cierto es que en ningún sitio en la Biblia vemos que los apóstoles repitieran esta o cualquier otra oración como si de un canto mágico se tratara. <br /><br />Más bien encontramos que a través de la historia, los cristianos han venido ante Dios para abrir sus corazones de manera espontánea, para hablar con Dios desde lo más íntimo de su ser. Y Dios fielmente ha estado atento a las oraciones que vienen de un corazón sincero. Y sabemos que Él nos oye. <br /><br />Además de advertirles de no venir a Dios con fórmulas aprendidas, Jesús les habló del error de orar para impresionar a otros. <br /><br />En Mateo 6:5 les dice ”cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa”.<br /><br />Dios quiere un corazón sincero y una relación íntima con el que le busca. El versículo 6 de Mateo 6 dice: “Mas tú, cuando ores entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.” (Mateo 6:6)<br /><br /><br />“Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, dice Hebreos 4:16 para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.” Dios desea que vayamos a él en confianza, sinceramente, y en humildad. Así es la oración que Dios escucha.]]></itunes:summary><itunes:duration>268</itunes:duration><itunes:keywords>fariseos,orar,privado,público,repeticiones,sincero,vanas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/9db58b25e51b1b9413210e2396951f44.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-35 La ansiedad</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-35-la-ansiedad--51780172</link><description><![CDATA[Para concluir nuestro estudio del fruto del Espíritu, quisiera que viéramos cómo la ansiedad nos roba la paz que el Espíritu quiere producir en nosotros. <br /><br />Cristo ha hecho posible la paz para el ser humano. Efesios 2:13 y 14 nos dice que “ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz”. La paz interior se hace posible por la obra redentora de Cristo en la cruz. El arrepentimiento personal y la fe resulta en el perdón de pecados y una paz que sobrepasa todo entendimiento humano. <br /><br />Entonces, ¿por qué nos sentimos ansiosas, con dudas o con temor? ¿Puede que sea porque miramos a nuestro alrededor en lugar de mirar a Cristo?Al igual que sucede con la duda y el temor, la solución ante la ansiedad es mirar a Cristo. <br /><br />Hebreos 12:2-3 nos muestra cómo correr la carrera de la fe: “puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe,” Y nos dice “Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar.” <br /><br />Si no queremos desmayar, consideremos a Cristo. <br /><br />Filipenses 4:6 nos dice: “Por nada estéis afanosos,” <br />Puede que pienses, “es fácil decir esto, pero tú no conoces mi situación.” <br />Te recuerdo que Pablo estaba encarcelado en Roma cuando escribió esta carta, y no por ser un malhechor, sino por predicar el evangelio. <br /><br />Pablo continúa dando la solución para la ansiedad. Nos dice que en lugar de afanarnos, vayamos a Dios en oración: “sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.” ¿Tienes ansiedad? Para, ora y alaba. <br />¿Y cuál es el resultado de esto? Continúa diciendo: “la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”<br /><br />La paz de Dios es capaz de transformar nuestros pensamientos, si no insistimos en llevar nosotros nuestras cargas. 1 Pedro 5:7 nos dice cómo desprendernos del peso que no nos permite correr, “echando toda nuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de nosotros.”<br /><br />¿Tienes en tu vida circunstancias que te crean ansiedad? ¿Te preguntas cómo llegarás a fin de mes? Lucas 12- dice: “No os afanéis por vuestra vida, qué comeréis; ni por el cuerpo, qué vestiréis. La vida es más que la comida, y el cuerpo que el vestido. Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen despensa, ni granero, y Dios los alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que las aves?<br /><br />En Lucas 12:29 dice Jesús: “Vosotros, pues, no os preocupéis por lo que habéis de comer, ni por lo que habéis de beber, ni estéis en ansiosa inquietud. <br /><br />Antes bien “buscad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas.“ Busca a Dios primeramente, trabaja fielmente, y vé cómo Dios provee. <br /><br />Quizás tienes una situación en tu vida que consideras imposible de cambiar. A esto dice Jesús en Lucas: “¿Y quién de vosotros podrá con afanarse añadir a su estatura un codo? Pues si no podéis ni aun lo que es menos, ¿por qué os afanáis por lo demás? ¿Es tu problema imposible para ti? Déjalo en manos de Dios.<br /><br />Puede que tu problema venga porque tienes personas que te roban la paz? Deja de pelear en tus propias fuerzas; lleva tus batallas al Señor y pídele que lleve Él tus cargas. Te sorprenderá cómo trae paz a tu alma y tiene cuidado de ti. Proverbios 16:7 dice que “Cuando los caminos del hombre son agradables a Dios, Aun a sus enemigos hace estar en paz con él.” <br /><br />¿Por qué no lo pruebas? Dale a Dios tu situación. Deja a sus pies todo lo que te afana, y comienza a disfrutar el regalo de paz que Él ya te ha dado.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51780172</guid><pubDate>Thu, 30 Oct 2025 06:10:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51780172/a7_5_la_ansiedad.mp3" length="9613104" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Para concluir nuestro estudio del fruto del Espíritu, quisiera que viéramos cómo la ansiedad nos roba la paz que el Espíritu quiere producir en nosotros. 

Cristo ha hecho posible la paz para el ser humano. Efesios 2:13 y 14 nos dice que “ahora en...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Para concluir nuestro estudio del fruto del Espíritu, quisiera que viéramos cómo la ansiedad nos roba la paz que el Espíritu quiere producir en nosotros. <br /><br />Cristo ha hecho posible la paz para el ser humano. Efesios 2:13 y 14 nos dice que “ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz”. La paz interior se hace posible por la obra redentora de Cristo en la cruz. El arrepentimiento personal y la fe resulta en el perdón de pecados y una paz que sobrepasa todo entendimiento humano. <br /><br />Entonces, ¿por qué nos sentimos ansiosas, con dudas o con temor? ¿Puede que sea porque miramos a nuestro alrededor en lugar de mirar a Cristo?Al igual que sucede con la duda y el temor, la solución ante la ansiedad es mirar a Cristo. <br /><br />Hebreos 12:2-3 nos muestra cómo correr la carrera de la fe: “puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe,” Y nos dice “Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar.” <br /><br />Si no queremos desmayar, consideremos a Cristo. <br /><br />Filipenses 4:6 nos dice: “Por nada estéis afanosos,” <br />Puede que pienses, “es fácil decir esto, pero tú no conoces mi situación.” <br />Te recuerdo que Pablo estaba encarcelado en Roma cuando escribió esta carta, y no por ser un malhechor, sino por predicar el evangelio. <br /><br />Pablo continúa dando la solución para la ansiedad. Nos dice que en lugar de afanarnos, vayamos a Dios en oración: “sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.” ¿Tienes ansiedad? Para, ora y alaba. <br />¿Y cuál es el resultado de esto? Continúa diciendo: “la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”<br /><br />La paz de Dios es capaz de transformar nuestros pensamientos, si no insistimos en llevar nosotros nuestras cargas. 1 Pedro 5:7 nos dice cómo desprendernos del peso que no nos permite correr, “echando toda nuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de nosotros.”<br /><br />¿Tienes en tu vida circunstancias que te crean ansiedad? ¿Te preguntas cómo llegarás a fin de mes? Lucas 12- dice: “No os afanéis por vuestra vida, qué comeréis; ni por el cuerpo, qué vestiréis. La vida es más que la comida, y el cuerpo que el vestido. Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen despensa, ni granero, y Dios los alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que las aves?<br /><br />En Lucas 12:29 dice Jesús: “Vosotros, pues, no os preocupéis por lo que habéis de comer, ni por lo que habéis de beber, ni estéis en ansiosa inquietud. <br /><br />Antes bien “buscad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas.“ Busca a Dios primeramente, trabaja fielmente, y vé cómo Dios provee. <br /><br />Quizás tienes una situación en tu vida que consideras imposible de cambiar. A esto dice Jesús en Lucas: “¿Y quién de vosotros podrá con afanarse añadir a su estatura un codo? Pues si no podéis ni aun lo que es menos, ¿por qué os afanáis por lo demás? ¿Es tu problema imposible para ti? Déjalo en manos de Dios.<br /><br />Puede que tu problema venga porque tienes personas que te roban la paz? Deja de pelear en tus propias fuerzas; lleva tus batallas al Señor y pídele que lleve Él tus cargas. Te sorprenderá cómo trae paz a tu alma y tiene cuidado de ti. Proverbios 16:7 dice que “Cuando los caminos del hombre son agradables a Dios, Aun a sus enemigos hace estar en paz con él.” <br /><br />¿Por qué no lo pruebas? Dale a Dios tu situación. Deja a sus pies todo lo que te afana, y comienza a disfrutar el regalo de paz que Él ya te ha dado.]]></itunes:summary><itunes:duration>381</itunes:duration><itunes:keywords>afanes,cargas,cristo,paz,preocupaciones,tristeza</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/d3cdec715b9d14e76199ff77f0c5f328.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-34 El temor</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-34-el-temor--51769563</link><description><![CDATA[“No temas” Esta frase aparece suficientes veces en las Escrituras para mostrarnos que el temor es típico del ser humano. En situaciones desconocidas, o ante grandes retos es fácil sentir temor y perder la paz.<br /><br />La llamada de Dios a sus siervos a través de la historia siempre ha causado gran temor. Mas Dios les habló diciendo: No temas. A Gedeón, (Jueces 6:23) A Abram, (Génesis) a María (Lucas 1:30) y a José. La misión a la que Dios mandó a muchos de sus siervos era intimidante. Muchos son los que han sufrido defendiendo la Palabra de Dios. Y muchos han temido. Lo sabemos porque en las Escrituras leemos de algunos. A Josué Dios le encomendó la dirección del pueblo diciendo: “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.” (Josué 1:9 )<br />A Jeremías lo anima Dios diciendo: “Tú, pues, ciñe tus lomos, levántate, y háblales todo cuanto te mande; no temas delante de ellos.”<br />A Pablo en Hechos 18:9 le dijo el Señor: “No temas, sino habla y no calles.” (1:17) <br /><br />En Isaías 41 Dios consuela y anima a su pueblo a pesar de sus contínuas caídas : “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”. Y dice “Yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo. (Isaías 41:10, 13)<br /><br />Dios siempre ha sido fiel, dando la gracia necesaria para cada situación; no tenían que temer, porque Dios estaba con ellos. Y el día en que temían, en Dios confiaban, como dice el Salmo 56:3. David fue perseguido después de que Dios le prometiera que sería rey, y leemos en el Salmo 55 cómo un íntimo lo había traicionado, y David confiesa su temor diciendo: “Mi corazón está dolorido dentro de mí, Y terrores de muerte sobre mí han caído. Temor y temblor vinieron sobre mí, Y terror me ha cubierto.” Mas vemos que no se amedrentó en tal situación, sino que proclama en el mismo Salmo: “En cuanto a mí, a Dios clamaré; Y Jehová me salvará…Él redimirá en paz mi alma de la guerra contra mí, Aunque contra mí haya muchos.” Y leemos en el Salmo 23: “Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo.”<br /><br />¿Sientes que estás pasando por una situación difícil? ¿El temor te está robando la paz? No importa la situación; no importa el peligro, si Dios está con nosotros, no tenemos por qué temer. Si estamos en Su voluntad, no hay nada que nos pueda separar de su amor, nos dice Romanos 8. <br /><br />En los momentos de miedo, ve a la Palabra, lee los Salmos. En el 34:4 nos dice el salmista: “Busqué a Dios, y él me oyó, Y me libró de todos mis temores.”<br /><br />Proclama su nombre y deja que Su presencia disipe tu miedo. Dí con el salmista, por fe “ En el día que temo, yo en tí confío.” (Salmo 56:3)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51769563</guid><pubDate>Wed, 29 Oct 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51769563/a7_4_el_temor.mp3" length="7936671" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>“No temas” Esta frase aparece suficientes veces en las Escrituras para mostrarnos que el temor es típico del ser humano. En situaciones desconocidas, o ante grandes retos es fácil sentir temor y perder la paz.

La llamada de Dios a sus siervos a...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[“No temas” Esta frase aparece suficientes veces en las Escrituras para mostrarnos que el temor es típico del ser humano. En situaciones desconocidas, o ante grandes retos es fácil sentir temor y perder la paz.<br /><br />La llamada de Dios a sus siervos a través de la historia siempre ha causado gran temor. Mas Dios les habló diciendo: No temas. A Gedeón, (Jueces 6:23) A Abram, (Génesis) a María (Lucas 1:30) y a José. La misión a la que Dios mandó a muchos de sus siervos era intimidante. Muchos son los que han sufrido defendiendo la Palabra de Dios. Y muchos han temido. Lo sabemos porque en las Escrituras leemos de algunos. A Josué Dios le encomendó la dirección del pueblo diciendo: “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.” (Josué 1:9 )<br />A Jeremías lo anima Dios diciendo: “Tú, pues, ciñe tus lomos, levántate, y háblales todo cuanto te mande; no temas delante de ellos.”<br />A Pablo en Hechos 18:9 le dijo el Señor: “No temas, sino habla y no calles.” (1:17) <br /><br />En Isaías 41 Dios consuela y anima a su pueblo a pesar de sus contínuas caídas : “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”. Y dice “Yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo. (Isaías 41:10, 13)<br /><br />Dios siempre ha sido fiel, dando la gracia necesaria para cada situación; no tenían que temer, porque Dios estaba con ellos. Y el día en que temían, en Dios confiaban, como dice el Salmo 56:3. David fue perseguido después de que Dios le prometiera que sería rey, y leemos en el Salmo 55 cómo un íntimo lo había traicionado, y David confiesa su temor diciendo: “Mi corazón está dolorido dentro de mí, Y terrores de muerte sobre mí han caído. Temor y temblor vinieron sobre mí, Y terror me ha cubierto.” Mas vemos que no se amedrentó en tal situación, sino que proclama en el mismo Salmo: “En cuanto a mí, a Dios clamaré; Y Jehová me salvará…Él redimirá en paz mi alma de la guerra contra mí, Aunque contra mí haya muchos.” Y leemos en el Salmo 23: “Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo.”<br /><br />¿Sientes que estás pasando por una situación difícil? ¿El temor te está robando la paz? No importa la situación; no importa el peligro, si Dios está con nosotros, no tenemos por qué temer. Si estamos en Su voluntad, no hay nada que nos pueda separar de su amor, nos dice Romanos 8. <br /><br />En los momentos de miedo, ve a la Palabra, lee los Salmos. En el 34:4 nos dice el salmista: “Busqué a Dios, y él me oyó, Y me libró de todos mis temores.”<br /><br />Proclama su nombre y deja que Su presencia disipe tu miedo. Dí con el salmista, por fe “ En el día que temo, yo en tí confío.” (Salmo 56:3)]]></itunes:summary><itunes:duration>311</itunes:duration><itunes:keywords>david,gedeón,israel,jeremías,josé,josué,maría</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/aeaf269d23363694f3585cc45676ba89.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-33 La duda</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-33-la-duda--51756187</link><description><![CDATA[El ser humano lucha con la duda. Nos cuesta tomar decisiones y tendemos a la desconfianza. Después de todo, es fácil elegir mal y no queremos que nos engañen. Pero creo que estaremos de acuerdo en que la duda nos suele robar la paz. En la definición de duda encontramos dos aspectos, la vacilación entre opciones y la incertidumbre ante un enunciado. <br /><br />Sobre el primer aspecto, veamos lo que Elías dijo al pueblo en 1 Reyes 18: 21: “¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra.” Claudicar entre dos pensamientos es la idea de vacilar ante dos opciones. El pueblo debería haberlo tenido muy claro. Debían elegir entre Yahveh, el verdadero Dios, o Baal, un dios falso. Y nos dice la Biblia que el pueblo se quedó callado…. no podían decidirse a seguir a Dios. En Josué 24:15 Josué reta al pueblo de Dios a elegir, mas él no dudó. “Escogeos hoy a quién sirváis…dijo; pero yo y mi casa serviremos a Jehová.” Cuando el pueblo no escogió a Dios sin titubear, estaba practicando la duda. Y vemos en el pueblo de Dios que la duda lo alejó de la paz al mismo tiempo que de Dios. Santiago 1:6 dice que “el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra.” <br /><br />El Señor dice en Deuteronomio 30:19 “A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia;”<br />Dios en este día aún nos da a elegir entre la vida y la muerte. No dudes en escoger a Cristo; Él es la vida. No vaciles sin decir palabra. Escoge sabiamente para que vivas una vida de paz en comunión con Dios. <br /><br /><br />El otro aspecto de la duda es una incertidumbre o podríamos llamarlo incredulidad ante un enunciado. Muchos filósofos han sugerido que la duda es sana, y que todos deberíamos dudar de todo hasta ser convencidos de la verdad. Pero lo cierto es que la duda es un ladrón de la paz. Dios nos ha dejado Su Palabra para que conozcamos la verdad, y Jesús dice en Juan 8:32: “conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” Jesús es La verdad, y su Palabra es verdad. En los Salmos tenemos constancia de que los estatutos del Señor son verdad, todos justos.<br />Sus promesas son verdad, y su salvación es segura. <br /><br />Muchos son los que dudan de su salvación, pensando que quizá el arrepentimiento y la fe no son suficientes para tener la seguridad de la salvación. Nuestra salvación estaría en peligro si dependiera de nosotros, mas la salvación del cristiano depende de Cristo. Cuando el ladrón en la cruz confesó a Cristo como El Salvador, Jesús le aseguró que disfrutaría vida eterna. “Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.” Lucas 23:43 De cierto te digo, son palabras que disipan la duda y reafirman la certeza del pacto de Dios. Deuteronomio 7:9 “Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones.” <br /><br />No dudes, porque al dudar, no estarás disfrutando la paz que trae el escoger a Dios, y confiar en Su Palabra. Cuando te venga la tentación de dudar, cita las escrituras. Di con el padre del muchacho de Marcos 9:24 “Creo; ayuda mi incredulidad.”<br /><br />]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51756187</guid><pubDate>Tue, 28 Oct 2025 06:10:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51756187/a7_3_la_duda.mp3" length="9292104" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El ser humano lucha con la duda. Nos cuesta tomar decisiones y tendemos a la desconfianza. Después de todo, es fácil elegir mal y no queremos que nos engañen. Pero creo que estaremos de acuerdo en que la duda nos suele robar la paz. En la definición...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El ser humano lucha con la duda. Nos cuesta tomar decisiones y tendemos a la desconfianza. Después de todo, es fácil elegir mal y no queremos que nos engañen. Pero creo que estaremos de acuerdo en que la duda nos suele robar la paz. En la definición de duda encontramos dos aspectos, la vacilación entre opciones y la incertidumbre ante un enunciado. <br /><br />Sobre el primer aspecto, veamos lo que Elías dijo al pueblo en 1 Reyes 18: 21: “¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra.” Claudicar entre dos pensamientos es la idea de vacilar ante dos opciones. El pueblo debería haberlo tenido muy claro. Debían elegir entre Yahveh, el verdadero Dios, o Baal, un dios falso. Y nos dice la Biblia que el pueblo se quedó callado…. no podían decidirse a seguir a Dios. En Josué 24:15 Josué reta al pueblo de Dios a elegir, mas él no dudó. “Escogeos hoy a quién sirváis…dijo; pero yo y mi casa serviremos a Jehová.” Cuando el pueblo no escogió a Dios sin titubear, estaba practicando la duda. Y vemos en el pueblo de Dios que la duda lo alejó de la paz al mismo tiempo que de Dios. Santiago 1:6 dice que “el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra.” <br /><br />El Señor dice en Deuteronomio 30:19 “A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia;”<br />Dios en este día aún nos da a elegir entre la vida y la muerte. No dudes en escoger a Cristo; Él es la vida. No vaciles sin decir palabra. Escoge sabiamente para que vivas una vida de paz en comunión con Dios. <br /><br /><br />El otro aspecto de la duda es una incertidumbre o podríamos llamarlo incredulidad ante un enunciado. Muchos filósofos han sugerido que la duda es sana, y que todos deberíamos dudar de todo hasta ser convencidos de la verdad. Pero lo cierto es que la duda es un ladrón de la paz. Dios nos ha dejado Su Palabra para que conozcamos la verdad, y Jesús dice en Juan 8:32: “conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” Jesús es La verdad, y su Palabra es verdad. En los Salmos tenemos constancia de que los estatutos del Señor son verdad, todos justos.<br />Sus promesas son verdad, y su salvación es segura. <br /><br />Muchos son los que dudan de su salvación, pensando que quizá el arrepentimiento y la fe no son suficientes para tener la seguridad de la salvación. Nuestra salvación estaría en peligro si dependiera de nosotros, mas la salvación del cristiano depende de Cristo. Cuando el ladrón en la cruz confesó a Cristo como El Salvador, Jesús le aseguró que disfrutaría vida eterna. “Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.” Lucas 23:43 De cierto te digo, son palabras que disipan la duda y reafirman la certeza del pacto de Dios. Deuteronomio 7:9 “Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones.” <br /><br />No dudes, porque al dudar, no estarás disfrutando la paz que trae el escoger a Dios, y confiar en Su Palabra. Cuando te venga la tentación de dudar, cita las escrituras. 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Los judíos se solían saludar así en los tiempos bíblicos, y todavía hoy día lo hacen. Al comienzo de las epístolas siempre encontramos deseos de paz para los que recibirían la carta. Y es que no hay mejor deseo que podamos tener para otro que Shalom, la paz completa en el Salvador. Como el gozo, la paz interior es el resultado de una vida llena del Espíritu. ¿Deseas experimentar la paz en tu vida? Para ello debes buscar a aquel que es Paz y la produce en cada uno de sus hijos. <br /><br />La Biblia presenta a Dios como el Dios de paz. En Jueces 6:24 Nos cuenta que “edificó Gedeón altar a Jehová, y lo llamó Jehová-salom; es decir, el Dios de paz.”<br /><br />Isaías 9:6, a su vez, presenta al Salvador, Jesucristo como el Príncipe de paz: <br />“Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.”<br /><br />Pablo, en las cartas a los Romanos, Corintios, Filipenses y Tesalonicenses nos presenta al Señor de Paz, el cual ha vencido sobre el pecado, y está con nosotros siempre. Este Señor de paz, dice Romanos 16:20 aplastará la cabeza de Satanás en breve, cumpliendo su promesa de paz eterna para cada cual que ha puesto su confianza en Él. Esta Paz será completada al fin de los días, cuando Satanás sea destruido para siempre, pero ahora podemos experimentar esta paz si vivimos conectados al Dios de Paz. <br /><br />En 2 Tesalonicenses 3:16 leemos la bendición del apóstol a la conclusión de su carta: “Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda circunstancia. El Señor sea con todos vosotros.” Pablo deseó esto para los de Tesalónica, y nosotros podemos beneficiarnos de esta paz a través de su Hijo Jesucristo, el Príncipe de Paz.<br /><br />Pero no podemos olvidar Gálatas 5:17: Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y estos se oponen entre sí.” El pecado en cualquier forma nos robará la paz que Dios tiene para nosotros. Si hay pecado no confesado en nuestras vidas, debemos arrepentirnos para obtener el perdón de Dios y disfrutar del fruto de paz. <br /><br />Pero incluso cuando no estamos viviendo en los pecados de la carne mencionados en Gálatas 5, cuando estamos intentando vivir según la ley de Dios, guardando sus mandamientos, podemos sentir que nos falta la paz. <br /><br />¿A qué puede deberse? Cuando nuestra fe flaquea, podemos experimentar duda, temor o ansiedad. Estos nos robarán también la paz. Miraremos a cada uno de estos detalladamente para ver lo que la Biblia nos ofrece para combatirlos. Y por la gracia de Dios, podemos disfrutar de su Paz en esta vida, hasta que su paz sea completada el día del Señor. <br /><br />Hebreos 13:20-12<br />“ Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno, os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51743546</guid><pubDate>Mon, 27 Oct 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51743546/a7_2_shalom.mp3" length="8828170" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>La vida en el Espíritu produce en el cristiano una paz que sobrepasa todo entendimiento. 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Para ello debes buscar a aquel que es Paz y la produce en cada uno de sus hijos. <br /><br />La Biblia presenta a Dios como el Dios de paz. En Jueces 6:24 Nos cuenta que “edificó Gedeón altar a Jehová, y lo llamó Jehová-salom; es decir, el Dios de paz.”<br /><br />Isaías 9:6, a su vez, presenta al Salvador, Jesucristo como el Príncipe de paz: <br />“Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.”<br /><br />Pablo, en las cartas a los Romanos, Corintios, Filipenses y Tesalonicenses nos presenta al Señor de Paz, el cual ha vencido sobre el pecado, y está con nosotros siempre. Este Señor de paz, dice Romanos 16:20 aplastará la cabeza de Satanás en breve, cumpliendo su promesa de paz eterna para cada cual que ha puesto su confianza en Él. Esta Paz será completada al fin de los días, cuando Satanás sea destruido para siempre, pero ahora podemos experimentar esta paz si vivimos conectados al Dios de Paz. <br /><br />En 2 Tesalonicenses 3:16 leemos la bendición del apóstol a la conclusión de su carta: “Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda circunstancia. El Señor sea con todos vosotros.” Pablo deseó esto para los de Tesalónica, y nosotros podemos beneficiarnos de esta paz a través de su Hijo Jesucristo, el Príncipe de Paz.<br /><br />Pero no podemos olvidar Gálatas 5:17: Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y estos se oponen entre sí.” El pecado en cualquier forma nos robará la paz que Dios tiene para nosotros. Si hay pecado no confesado en nuestras vidas, debemos arrepentirnos para obtener el perdón de Dios y disfrutar del fruto de paz. <br /><br />Pero incluso cuando no estamos viviendo en los pecados de la carne mencionados en Gálatas 5, cuando estamos intentando vivir según la ley de Dios, guardando sus mandamientos, podemos sentir que nos falta la paz. <br /><br />¿A qué puede deberse? Cuando nuestra fe flaquea, podemos experimentar duda, temor o ansiedad. Estos nos robarán también la paz. Miraremos a cada uno de estos detalladamente para ver lo que la Biblia nos ofrece para combatirlos. Y por la gracia de Dios, podemos disfrutar de su Paz en esta vida, hasta que su paz sea completada el día del Señor. <br /><br />Hebreos 13:20-12<br />“ Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno, os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. 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Los Salmos de alabanza o de acción de gracias nos son ejemplo de cómo podemos reconocer y proclamar con nuestra boca las características de Dios que lo hacen Dios sobre todas las cosas. <br /><br />Salmo 71:8 Sea llena mi boca de tu alabanza, De tu gloria todo el día.<br /><br />A continuación quiero compartir una lista de alabanzas en la Biblia que exaltan a Dios con diferentes nombres que describen cómo es Dios, y en los próximos episodios nos enfocaremos en diversas características de Dios para alabarlo específicamente por cada una de ellas. <br /><br />Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre. Salmo 103:1 <br /><br />Veamos cómo se describe a Dios en la Biblia:<br /><br />Salmo 18:2<br />Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré;<br />Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.<br /><br />Dios es mi roca, mi castillo, mi libertador, mi fortaleza, mi escudo, mi fuerza, mi refugio.<br /><br />(2 Samuel 22:2 “Y dijo: El SEÑOR es mi roca, mi baluarte y mi libertador;”)<br /><br />Por eso Romanos 8 puede afirmar, “si Dios es por nosotros, ¿Quién contra nosotros?<br /><br /><br />Isaías 64:8 “Mas ahora, oh SEÑOR, tú eres nuestro Padre, nosotros el barro, y tú nuestro alfarero; obra de tus manos somos todos nosotros.<br /><br />Él es nuestro hacedor, el alfarero, nuestro Padre y creador. <br /><br /><br />Salmo 23:1 “El SEÑOR es mi pastor, nada me faltará.”<br /><br />Y dice el mismo Jesús en Juan 10:11 Yo soy el buen pastor; el buen pastor da su vida por las ovejas.<br /><br />En Juan 8:12: Jesús les habló otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.<br /><br />En Juan 6:35 Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás. <br /><br />Él es nuestro Pastor, Él es la luz que nos guía; Él es el pan de vida; el es el Pan y el Agua que nos sustenta.<br /><br />Juan 14:6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí. <br /><br />Juan 10:9 Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.<br /><br />Juan 15:1 Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.<br />Dios es la vid y el labrador. <br /><br />Apocalipsis 1:8<br />Yo soy el Alfa y la Omega --dice el Señor Dios-- el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.<br /><br />Dios es principio y fin, el Todopoderoso Dios. (1:17)<br /><br />Dios es todo esto y más. Cuando leas la Palabra de Dios, marca todos los nombres que se utilizan para referirse a Dios y para a pensar qué te enseña sobre el carácter de Dios. <br /><br />“Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre.” (Salmo 103:1) <br />Sea llena mi boca de tu alabanza, de tu gloria todo el día. (Salmo 71:8)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51731897</guid><pubDate>Fri, 24 Oct 2025 05:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51731897/a7_1_alaba_a_dios_por_dios.mp3" length="8899613" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>A primera vista estas palabras pueden sonar un tanto extrañas. ¿Qué quiero decir con esto? Hemos hablado de alabar a Dios dándole gracias por lo que ha hecho, está haciendo y hará en nuestra vida. 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Los Salmos de alabanza o de acción de gracias nos son ejemplo de cómo podemos reconocer y proclamar con nuestra boca las características de Dios que lo hacen Dios sobre todas las cosas. <br /><br />Salmo 71:8 Sea llena mi boca de tu alabanza, De tu gloria todo el día.<br /><br />A continuación quiero compartir una lista de alabanzas en la Biblia que exaltan a Dios con diferentes nombres que describen cómo es Dios, y en los próximos episodios nos enfocaremos en diversas características de Dios para alabarlo específicamente por cada una de ellas. <br /><br />Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre. Salmo 103:1 <br /><br />Veamos cómo se describe a Dios en la Biblia:<br /><br />Salmo 18:2<br />Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré;<br />Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.<br /><br />Dios es mi roca, mi castillo, mi libertador, mi fortaleza, mi escudo, mi fuerza, mi refugio.<br /><br />(2 Samuel 22:2 “Y dijo: El SEÑOR es mi roca, mi baluarte y mi libertador;”)<br /><br />Por eso Romanos 8 puede afirmar, “si Dios es por nosotros, ¿Quién contra nosotros?<br /><br /><br />Isaías 64:8 “Mas ahora, oh SEÑOR, tú eres nuestro Padre, nosotros el barro, y tú nuestro alfarero; obra de tus manos somos todos nosotros.<br /><br />Él es nuestro hacedor, el alfarero, nuestro Padre y creador. <br /><br /><br />Salmo 23:1 “El SEÑOR es mi pastor, nada me faltará.”<br /><br />Y dice el mismo Jesús en Juan 10:11 Yo soy el buen pastor; el buen pastor da su vida por las ovejas.<br /><br />En Juan 8:12: Jesús les habló otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.<br /><br />En Juan 6:35 Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás. <br /><br />Él es nuestro Pastor, Él es la luz que nos guía; Él es el pan de vida; el es el Pan y el Agua que nos sustenta.<br /><br />Juan 14:6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí. <br /><br />Juan 10:9 Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.<br /><br />Juan 15:1 Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.<br />Dios es la vid y el labrador. <br /><br />Apocalipsis 1:8<br />Yo soy el Alfa y la Omega --dice el Señor Dios-- el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.<br /><br />Dios es principio y fin, el Todopoderoso Dios. (1:17)<br /><br />Dios es todo esto y más. Cuando leas la Palabra de Dios, marca todos los nombres que se utilizan para referirse a Dios y para a pensar qué te enseña sobre el carácter de Dios. <br /><br />“Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre.” (Salmo 103:1) <br />Sea llena mi boca de tu alabanza, de tu gloria todo el día. 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Ahora podemos dar un paso más para que esta gratitud y alabanza se extienda hacia aquellos que tenemos a nuestro alrededor. <br /><br />Del mismo modo que es fácil fijarse en lo desagradable e ignorar todo lo bueno que tenemos para agradecer, solemos dar por hecho las características positivas de los que nos rodean y sacar a la luz aquellas que nos molestan. <br /><br />Este mal hábito de notar aquello que no nos agrada lo transmitimos a las personas de nuestro entorno. Soy profesora de profesión y he trabajado como editora, y ambos trabajos requieren que note los fallos para poder corregirlos, y creo que este “don” de encontrar fallos me lleva a notar con facilidad aquello que alguien puede mejorar en lugar de lo que ya está bien. Y así suele pasar, que lo correcto pasa desapercibido y sólo se nota aquello que no ha ido tan bien, ¿verdad? Esto lo vemos especialmente con los de casa, donde solemos notar y verbalizar todas las cosas que deben mejorar y no notamos los esfuerzos y los logros. Si eres esposa, pregúntate: ¿Cuándo fué la última vez que le diste las gracias a tu esposo por trabajar ese día, o sacar la basura, o recoger la mesa, o lo que sea que haga? Seguro que puedes encontrar algo por lo que alabarlo. Quizás estés pensado: “pero eso no lo hace por mí”; o “yo también lo hago”, o “es su obligación”. Sí, ¿y qué? ¿No te gustaría a ti que otros notaran que cumples con tus obligaciones en el trabajo, que tomas el tiempo para arreglar la casa, o que ayudas con las tareas de la escuela? Jesús dijo en Mateo 7:12 “todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos”. <br /><br />Si eres madre, practica esta rutina con tus hijos. Dales las gracias cuando te ayuden con algo en casa. Diles que estás orgullosa de ellos cuando realizan su tarea de la escuela. Los psicólogos enfatizan lo bueno y eficaz que es el refuerzo positivo en la vida del niño, y nosotros como cristianos deberíamos ser los primeros en desarrollar el hábito de alabar a nuestros pequeños, verbalizando nuestra gratitud por todo lo que hacen bien. A esto puede que digas: “Si los alabo los voy a malcriar” o “se van a volver orgullosos”. Todo lo contrario. Estarás modelando la gratitud, para que aprendan ellos a tratar a otros así. <br /><br />Filipenses 2 enseña, ​​”Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.”<br /><br />La persona que agradece poco y alaba poco da un mensaje de orgullo, como si la otra persona no hiciera nada digno de alabanza Comunica por su falta de alabanza que no valora a otros tanto como se valora a sí mismo. Cristo nos muestra cómo tratar con el prójimo de modo que se sientan valiosos en nuestra presencia, y no usados para nuestra propia gloria. Esto debe comenzar en casa y proyectarse hacia los de afuera.<br /><br />Dios Padre, en Mateo 3:17, alaba a Jesucristo a oídos de los que estaban en el río Jordán ese día: “Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.” Y en Lucas 10 y Mateo 11 y 13, vemos a Jesús alabando al Padre. En la misma Trinidad vemos esta práctica. Y 1 Tesalonicenses 5:11 nos exhorta a hacer lo mismo: “animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis.”<br /><br />“Así como lo hacéis”, los anima Pablo. Cuando lo están haciendo bien, verbalicemos nuestro agrado, y cuando se necesite reprensión, hagámoslo de manera que se sientan amados y valorados, animando y edificándonos unos a otros, para la gloria de Dios. <br /><br /><br />]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51704210</guid><pubDate>Thu, 23 Oct 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51704210/a6_5_gratitud_y_alabanza_hacia_el_pro_jimo.mp3" length="9184907" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Hemos estado viendo cómo desarrollar una rutina de gratitud y alabanza personal hacia Dios. Ahora podemos dar un paso más para que esta gratitud y alabanza se extienda hacia aquellos que tenemos a nuestro alrededor. 

Del mismo modo que es fácil...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Hemos estado viendo cómo desarrollar una rutina de gratitud y alabanza personal hacia Dios. Ahora podemos dar un paso más para que esta gratitud y alabanza se extienda hacia aquellos que tenemos a nuestro alrededor. <br /><br />Del mismo modo que es fácil fijarse en lo desagradable e ignorar todo lo bueno que tenemos para agradecer, solemos dar por hecho las características positivas de los que nos rodean y sacar a la luz aquellas que nos molestan. <br /><br />Este mal hábito de notar aquello que no nos agrada lo transmitimos a las personas de nuestro entorno. Soy profesora de profesión y he trabajado como editora, y ambos trabajos requieren que note los fallos para poder corregirlos, y creo que este “don” de encontrar fallos me lleva a notar con facilidad aquello que alguien puede mejorar en lugar de lo que ya está bien. Y así suele pasar, que lo correcto pasa desapercibido y sólo se nota aquello que no ha ido tan bien, ¿verdad? Esto lo vemos especialmente con los de casa, donde solemos notar y verbalizar todas las cosas que deben mejorar y no notamos los esfuerzos y los logros. Si eres esposa, pregúntate: ¿Cuándo fué la última vez que le diste las gracias a tu esposo por trabajar ese día, o sacar la basura, o recoger la mesa, o lo que sea que haga? Seguro que puedes encontrar algo por lo que alabarlo. Quizás estés pensado: “pero eso no lo hace por mí”; o “yo también lo hago”, o “es su obligación”. Sí, ¿y qué? ¿No te gustaría a ti que otros notaran que cumples con tus obligaciones en el trabajo, que tomas el tiempo para arreglar la casa, o que ayudas con las tareas de la escuela? Jesús dijo en Mateo 7:12 “todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos”. <br /><br />Si eres madre, practica esta rutina con tus hijos. Dales las gracias cuando te ayuden con algo en casa. Diles que estás orgullosa de ellos cuando realizan su tarea de la escuela. Los psicólogos enfatizan lo bueno y eficaz que es el refuerzo positivo en la vida del niño, y nosotros como cristianos deberíamos ser los primeros en desarrollar el hábito de alabar a nuestros pequeños, verbalizando nuestra gratitud por todo lo que hacen bien. A esto puede que digas: “Si los alabo los voy a malcriar” o “se van a volver orgullosos”. Todo lo contrario. Estarás modelando la gratitud, para que aprendan ellos a tratar a otros así. <br /><br />Filipenses 2 enseña, ​​”Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.”<br /><br />La persona que agradece poco y alaba poco da un mensaje de orgullo, como si la otra persona no hiciera nada digno de alabanza Comunica por su falta de alabanza que no valora a otros tanto como se valora a sí mismo. Cristo nos muestra cómo tratar con el prójimo de modo que se sientan valiosos en nuestra presencia, y no usados para nuestra propia gloria. Esto debe comenzar en casa y proyectarse hacia los de afuera.<br /><br />Dios Padre, en Mateo 3:17, alaba a Jesucristo a oídos de los que estaban en el río Jordán ese día: “Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.” Y en Lucas 10 y Mateo 11 y 13, vemos a Jesús alabando al Padre. En la misma Trinidad vemos esta práctica. Y 1 Tesalonicenses 5:11 nos exhorta a hacer lo mismo: “animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis.”<br /><br />“Así como lo hacéis”, los anima Pablo. Cuando lo están haciendo bien, verbalicemos nuestro agrado, y cuando se necesite reprensión, hagámoslo de manera que se sientan amados y valorados, animando y edificándonos unos a otros, para la gloria de Dios. <br /><br /><br />]]></itunes:summary><itunes:duration>363</itunes:duration><itunes:keywords>cristo,dios,edificaos,esposa,esposo,hijos,humildad,madre,orgullo,padres,positivo,refuerzo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/eff50d25a826b06c955052a610a4884d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-29 La práctica de la alabanza personal</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-29-la-practica-de-la-alabanza-personal--51698092</link><description><![CDATA[Prometí que veríamos la práctica de la gratitud y la práctica de la alabanza. ¿Cómo podemos practicar la alabanza en nuestro día a día? <br /><br />La alabanza es la verbalización de la gratitud. El salmista dice en Salmo 28:7 “El SEÑOR es mi fortaleza y mi escudo; en él esperó mi corazón, y fui ayudado; por tanto se gozó mi corazón, y con mi canción le alabaré.”<br /><br />La alabanza comienza con la gratitud de corazón. Primeramente el salmista reconoce que Dios es fuerte y protector y que en su necesidad Dios le ayudó. Esto produjo gozo en su corazón, y alabó al Señor con canción.<br /><br />Si vamos a practicar la alabanza, en primer lugar debemos reconocer las bendiciones de Dios en nuestra vida. Esto es lo que estamos ejercitando cuando practicamos la gratitud. Podemos decir que la alabanza comienza con la gratitud de espíritu. Al hablar con Dios de todas las cosas buenas que vemos a nuestro alrededor, estamos alabando a Dios, ya sea con o sin canción. <br /><br />Algunos piensan que la alabanza tiene lugar cuando nos reunimos en la iglesia a cantar. Sin duda, debemos alabar a Dios en la congregación, pero la alabanza comienza el domingo por la noche, y debe continuar el lunes por la mañana y hasta el siguiente domingo. Dad gracias en todo, orad sin cesar, y estaréis siempre gozosos, ¿recuerdas? Si seguimos esta rutina, el gozo del Señor se mostrará constantemente en nuestras vidas. <br /><br />El libro de los salmos está repleto de alabanza. El salmista, incluso en los salmos de plegaria, cuando echa toda su ansiedad sobre el Señor, siempre acaba dando gracias a Dios por Dios. Esta es la alabanza de corazón por fe. ¿A qué me refiero? <br /><br />Volvamos al salmo 28. David comienza clamando a Dios, rogándole que por favor no lo deje, o desfallecerá como los que descienden al sepulcro. David reconoce su condición y su necesidad. Continúa hablando con Dios de lo dura que es su situación, rogándole que lo libere de aquellos impíos que desean su mal. Y a mitad del salmo reafirma que el Señor sin duda actuará. Por fe, el resto del salmo David se dedica a alabar a Dios por Dios. Hablaré más de esta práctica en otra ocasión, pero en resumen, David enumera incomparables características de Dios. “Bendito sea Jehová, que oyó la voz de mis ruegos” ¿Cómo sabía David que Dios lo había oído? Porque Dios siempre oye. Jeremías 29:12 “me invocaréis, y vendréis a mí, y yo os oiré”; Y David continúa alabando a Dios en su oración: Dios es mi fortaleza. mi escudo, la fortaleza de su pueblo, el refugio salvador de su ungido. ¿Ves cómo David alaba aquello que conoce de Dios? Y cuando acaba el salmo con petición, todavía lo alaba, porque al venir a Dios en oración reconoce que sólo Dios puede hacer lo que le está pidiendo: “Salva a tu pueblo, y bendice a tu heredad; Y pastoréales y susténtales para siempre.” Vemos que David alaba a Dios, reconociéndolo como su Salvador y su Pastor, el que puede bendecirlo y sustentarlo para siempre. <br /><br />¿Quieres ver el gozo de Dios en tu vida? Practica la alabanza personal. Reconoce a Dios en tu vida y dale gracias por lo que Él es. Exprésale tu gratitud por lo que ha hecho, y por lo que está haciendo ya, y por fe, dale gracias por aquello que le estás pidiendo. Reconoce al Señor en tu vida, porque esa es la mejor alabanza.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51698092</guid><pubDate>Wed, 22 Oct 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51698092/a6_4_la_pra_ctica_de_la_alabanza_personal.mp3" length="8863990" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Prometí que veríamos la práctica de la gratitud y la práctica de la alabanza. ¿Cómo podemos practicar la alabanza en nuestro día a día? 

La alabanza es la verbalización de la gratitud. El salmista dice en Salmo 28:7 “El SEÑOR es mi fortaleza y mi...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Prometí que veríamos la práctica de la gratitud y la práctica de la alabanza. ¿Cómo podemos practicar la alabanza en nuestro día a día? <br /><br />La alabanza es la verbalización de la gratitud. El salmista dice en Salmo 28:7 “El SEÑOR es mi fortaleza y mi escudo; en él esperó mi corazón, y fui ayudado; por tanto se gozó mi corazón, y con mi canción le alabaré.”<br /><br />La alabanza comienza con la gratitud de corazón. Primeramente el salmista reconoce que Dios es fuerte y protector y que en su necesidad Dios le ayudó. Esto produjo gozo en su corazón, y alabó al Señor con canción.<br /><br />Si vamos a practicar la alabanza, en primer lugar debemos reconocer las bendiciones de Dios en nuestra vida. Esto es lo que estamos ejercitando cuando practicamos la gratitud. Podemos decir que la alabanza comienza con la gratitud de espíritu. Al hablar con Dios de todas las cosas buenas que vemos a nuestro alrededor, estamos alabando a Dios, ya sea con o sin canción. <br /><br />Algunos piensan que la alabanza tiene lugar cuando nos reunimos en la iglesia a cantar. Sin duda, debemos alabar a Dios en la congregación, pero la alabanza comienza el domingo por la noche, y debe continuar el lunes por la mañana y hasta el siguiente domingo. Dad gracias en todo, orad sin cesar, y estaréis siempre gozosos, ¿recuerdas? Si seguimos esta rutina, el gozo del Señor se mostrará constantemente en nuestras vidas. <br /><br />El libro de los salmos está repleto de alabanza. El salmista, incluso en los salmos de plegaria, cuando echa toda su ansiedad sobre el Señor, siempre acaba dando gracias a Dios por Dios. Esta es la alabanza de corazón por fe. ¿A qué me refiero? <br /><br />Volvamos al salmo 28. David comienza clamando a Dios, rogándole que por favor no lo deje, o desfallecerá como los que descienden al sepulcro. David reconoce su condición y su necesidad. Continúa hablando con Dios de lo dura que es su situación, rogándole que lo libere de aquellos impíos que desean su mal. Y a mitad del salmo reafirma que el Señor sin duda actuará. Por fe, el resto del salmo David se dedica a alabar a Dios por Dios. Hablaré más de esta práctica en otra ocasión, pero en resumen, David enumera incomparables características de Dios. “Bendito sea Jehová, que oyó la voz de mis ruegos” ¿Cómo sabía David que Dios lo había oído? Porque Dios siempre oye. Jeremías 29:12 “me invocaréis, y vendréis a mí, y yo os oiré”; Y David continúa alabando a Dios en su oración: Dios es mi fortaleza. mi escudo, la fortaleza de su pueblo, el refugio salvador de su ungido. ¿Ves cómo David alaba aquello que conoce de Dios? Y cuando acaba el salmo con petición, todavía lo alaba, porque al venir a Dios en oración reconoce que sólo Dios puede hacer lo que le está pidiendo: “Salva a tu pueblo, y bendice a tu heredad; Y pastoréales y susténtales para siempre.” Vemos que David alaba a Dios, reconociéndolo como su Salvador y su Pastor, el que puede bendecirlo y sustentarlo para siempre. <br /><br />¿Quieres ver el gozo de Dios en tu vida? Practica la alabanza personal. Reconoce a Dios en tu vida y dale gracias por lo que Él es. Exprésale tu gratitud por lo que ha hecho, y por lo que está haciendo ya, y por fe, dale gracias por aquello que le estás pidiendo. Reconoce al Señor en tu vida, porque esa es la mejor alabanza.]]></itunes:summary><itunes:duration>350</itunes:duration><itunes:keywords>corazón,david,gracias,gratitud,oración,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/8ce98bf396c2a58713c3d8ead23e1aba.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-28 Calabaceras en tu vida</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-28-calabaceras-en-tu-vida--51687515</link><description><![CDATA[Una madre cuyo hijo acababa de tener un accidente de motocicleta muy grave me decía tras una difícil operación y mientras su hijo estaba en cuidados intensivos que estaba muy agradecida a Dios por todo lo que estaba haciendo en su familia. No importaba que su hijo estuviera con los órganos internos dañados, que su esposo enfermo estaba postrado en cama mientras ella iba de un lado para otro atendiendo a su familia. Su gratitud genuina en medio de la prueba me tocó, porque ese mismo día, cuando mi batidora parecía fallarme, mi gozo había desfallecido. Y pensé...mi calabacera… .<br /><br />Si conoces la historia de Jonás, puede que hayas notado que el profeta no era un hombre muy agradecido, al menos en el periodo que nos revela el libro. Lo que vemos a primera vista es su crítica y juicio hacia los ninivitas a los que Dios le había enviado a evangelizar. Jonás había intentado incluso huir para no tener que tratar con ellos. Puede que recuerdes que después de que Dios le tuviera que devolver a la costa por medio del gran pez, Jonás, arrepentido, reconoció la bondad de Dios hacia él y obedeció. Mas después de predicar, se fué a observar el juicio de Dios que él esperaba sobre la gente de Nínive. Nos dice el texto que se preparó un pequeño refugio con las plantas que encontró alrededor, y se echó a reposar. Y Dios hizo que brotara una calabacera que le daba sombra durante el día. Jonás se alegró, pero cuando al día siguiente Dios le quitó la calabacera, este se enojó de tal modo que Dios le tuvo que llamar la atención. No pudo decir como Job: el Señor dió, el Señor quitó, bendito el nombre del Señor.” Job 1:21<br /><br />He de confesar que a veces yo soy como Jonás. Pongo mi gozo en uno de los regalos de Dios, y cuando esta cosa me falla, mi corazón desfallece. Al meditar en mi vida y mi rutina de gratitud, me doy cuenta de la falta de agradecimiento en mi vida. Si eres como yo, disfrutas de los regalos que Dios te da, pero no das gracias por ello de forma específica, y solo los notas si estos te fallan. Es como si diéramos por hecho lo que Dios nos regala cada día. <br /><br />¿Qué pasaría si diéramos fin a este hábito de notar lo negativo en nuestra vida y comenzáramos a anotar todo lo bueno del día?<br /><br />Esto es lo que pide Filipenses 4:8: “todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.” <br /><br />Si te examinas unos días, y ves que lo que es bueno, digno de alabanza pasa desapercibido en tu vida y piensas más en todo lo que es injusto e irritante, quizás debas desarrollar una rutina de gratitud. Podemos comenzar por dar gracias detalladamente por las bondades de Dios, intentando ver todo lo que Dios nos ha dado e intentando no pensar en todo aquello que nos pueda irritar. <br /><br />Cuando hagas esto, puede que descubras que como Jonás, tienes más quejas que agradecimientos. Puede que encuentres que tienes más de una calabacera en tu vida, la cual ni plantaste tú ni la trabajaste, pero te beneficias de ella, y no has dado gracias. Y cuando alguien te toca tu calabacera, lo que brota de tu interior es enojo en lugar de agradecimiento. <br /><br />Pídele a Dios que te muestre tus calabaceras, y una por una, comienza a dar gracias por todo lo que Dios te da. Y cuando estas cosas te fallen, no olvides dar gracias porque te ha permitido disfrutarlas en Su voluntad. En todo dad gracias.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51687515</guid><pubDate>Tue, 21 Oct 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51687515/a6_3_calabaceras_en_tu_vida.mp3" length="8757326" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Una madre cuyo hijo acababa de tener un accidente de motocicleta muy grave me decía tras una difícil operación y mientras su hijo estaba en cuidados intensivos que estaba muy agradecida a Dios por todo lo que estaba haciendo en su familia. No...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Una madre cuyo hijo acababa de tener un accidente de motocicleta muy grave me decía tras una difícil operación y mientras su hijo estaba en cuidados intensivos que estaba muy agradecida a Dios por todo lo que estaba haciendo en su familia. No importaba que su hijo estuviera con los órganos internos dañados, que su esposo enfermo estaba postrado en cama mientras ella iba de un lado para otro atendiendo a su familia. Su gratitud genuina en medio de la prueba me tocó, porque ese mismo día, cuando mi batidora parecía fallarme, mi gozo había desfallecido. Y pensé...mi calabacera… .<br /><br />Si conoces la historia de Jonás, puede que hayas notado que el profeta no era un hombre muy agradecido, al menos en el periodo que nos revela el libro. Lo que vemos a primera vista es su crítica y juicio hacia los ninivitas a los que Dios le había enviado a evangelizar. Jonás había intentado incluso huir para no tener que tratar con ellos. Puede que recuerdes que después de que Dios le tuviera que devolver a la costa por medio del gran pez, Jonás, arrepentido, reconoció la bondad de Dios hacia él y obedeció. Mas después de predicar, se fué a observar el juicio de Dios que él esperaba sobre la gente de Nínive. Nos dice el texto que se preparó un pequeño refugio con las plantas que encontró alrededor, y se echó a reposar. Y Dios hizo que brotara una calabacera que le daba sombra durante el día. Jonás se alegró, pero cuando al día siguiente Dios le quitó la calabacera, este se enojó de tal modo que Dios le tuvo que llamar la atención. No pudo decir como Job: el Señor dió, el Señor quitó, bendito el nombre del Señor.” Job 1:21<br /><br />He de confesar que a veces yo soy como Jonás. Pongo mi gozo en uno de los regalos de Dios, y cuando esta cosa me falla, mi corazón desfallece. Al meditar en mi vida y mi rutina de gratitud, me doy cuenta de la falta de agradecimiento en mi vida. Si eres como yo, disfrutas de los regalos que Dios te da, pero no das gracias por ello de forma específica, y solo los notas si estos te fallan. Es como si diéramos por hecho lo que Dios nos regala cada día. <br /><br />¿Qué pasaría si diéramos fin a este hábito de notar lo negativo en nuestra vida y comenzáramos a anotar todo lo bueno del día?<br /><br />Esto es lo que pide Filipenses 4:8: “todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.” <br /><br />Si te examinas unos días, y ves que lo que es bueno, digno de alabanza pasa desapercibido en tu vida y piensas más en todo lo que es injusto e irritante, quizás debas desarrollar una rutina de gratitud. Podemos comenzar por dar gracias detalladamente por las bondades de Dios, intentando ver todo lo que Dios nos ha dado e intentando no pensar en todo aquello que nos pueda irritar. <br /><br />Cuando hagas esto, puede que descubras que como Jonás, tienes más quejas que agradecimientos. Puede que encuentres que tienes más de una calabacera en tu vida, la cual ni plantaste tú ni la trabajaste, pero te beneficias de ella, y no has dado gracias. Y cuando alguien te toca tu calabacera, lo que brota de tu interior es enojo en lugar de agradecimiento. <br /><br />Pídele a Dios que te muestre tus calabaceras, y una por una, comienza a dar gracias por todo lo que Dios te da. Y cuando estas cosas te fallen, no olvides dar gracias porque te ha permitido disfrutarlas en Su voluntad. En todo dad gracias.]]></itunes:summary><itunes:duration>345</itunes:duration><itunes:keywords>agradecimiento,dad,dios,gracias,gratitud,job,jonás,quejas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/2e866e1191dead688d7f3a0c67149e08.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-27 La práctica de la gratitud</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-27-la-practica-de-la-gratitud--51676751</link><description><![CDATA[Como he comentado anteriormente, observo que el gozo y la paz parecen ser dependientes del resto del fruto del Espíritu, como si se trataran de frutos que brotan cuando el amor, la bondad, la mansedumbre o la templanza están en flor en nuestra vida. Y es que todo el fruto del Espíritu crece de forma simultánea.<br /><br />Comenté en el episodio anterior que Dios, a través de la historia ha llenado a individuos de gozo, pero veremos también que Dios llena a cada uno de todo lo necesario para realizar la tarea que tiene para nosotros. <br /><br />Ahora quisiera que meditáramos en aquellas prácticas diarias que sirven dos propósitos muy importantes. En primer lugar, nos ayudarán a que el gozo que el Señor nos da se manifieste en nuestras vidas, y en segundo lugar, nos ayudarán también a que el gozo que nos es dado se multiplique. <br /><br />Estas prácticas son la gratitud y la alabanza. Meditemos hoy sobre la gratitud. <br /><br />En 1 Tesalonicenses 5 nos exhorta Pablo no solo a estar gozosos, sino que continúa diciendo, “orad sin cesar, dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.<br /><br />Pablo presenta tres imperativos: estar gozosos, orad, y dad gracias. Si le das la vuelta a estos tres imperativos, comenzarás dando gracias. Esto te llevará a hablar con Dios, expresando tu gratitud en forma de alabanza, y al hacer esto, descubrirás cómo el gozo del Señor crece en tu vida. Da gracias en todo, ora sin cesar, y estarás siempre gozosa. <br /><br />En medio de lo cotidiano, si miramos nuestra estancia aquí en la Tierra de la manera en que Dios la ha previsto, podemos ver miles de cosas por las que estar agradecidas. <br /><br />¿Respiras? Da gracias. ¿Puedes ver u oler o escuchar la bella creación de Dios? Da gracias por los sentidos. Algunos no los tienen todos, mas todos tenemos alguno. Gracias a Dios por lo que podemos disfrutar. <br /><br />¿Quieres saber cuál es la voluntad de Dios para tu vida? 1 Tesalonicenses 5 dice “Da gracias en todo''. Empieza por dar gracias a Dios en todo. Cuando comiences a notar todas las cosas por las que puedes dar gracias en lugar de las cosas que podrían ser distintas, comenzarás el hábito de darle gracias a Dios en oración, por lo que te vas a encontrar orando sin cesar, en cualquier momento del día, conforme vives tu día a día. Y entonces tú misma te sorprenderás del gozo que estarás experimentando, así, como el que no quiere la cosa. <br /><br />Y otros lo verán, y verán el gozo del Señor manifestado en ti y alabarán al Señor. Te invito al reto de la gratitud. Dejemos que el Señor nos llene de gozo y practiquemos la gratitud, para que este abunde en nosotras.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51676751</guid><pubDate>Mon, 20 Oct 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51676751/a6_2_la_pra_ctica_de_la_gratitud.mp3" length="7294683" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Como he comentado anteriormente, observo que el gozo y la paz parecen ser dependientes del resto del fruto del Espíritu, como si se trataran de frutos que brotan cuando el amor, la bondad, la mansedumbre o la templanza están en flor en nuestra vida. Y...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Como he comentado anteriormente, observo que el gozo y la paz parecen ser dependientes del resto del fruto del Espíritu, como si se trataran de frutos que brotan cuando el amor, la bondad, la mansedumbre o la templanza están en flor en nuestra vida. Y es que todo el fruto del Espíritu crece de forma simultánea.<br /><br />Comenté en el episodio anterior que Dios, a través de la historia ha llenado a individuos de gozo, pero veremos también que Dios llena a cada uno de todo lo necesario para realizar la tarea que tiene para nosotros. <br /><br />Ahora quisiera que meditáramos en aquellas prácticas diarias que sirven dos propósitos muy importantes. En primer lugar, nos ayudarán a que el gozo que el Señor nos da se manifieste en nuestras vidas, y en segundo lugar, nos ayudarán también a que el gozo que nos es dado se multiplique. <br /><br />Estas prácticas son la gratitud y la alabanza. Meditemos hoy sobre la gratitud. <br /><br />En 1 Tesalonicenses 5 nos exhorta Pablo no solo a estar gozosos, sino que continúa diciendo, “orad sin cesar, dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.<br /><br />Pablo presenta tres imperativos: estar gozosos, orad, y dad gracias. Si le das la vuelta a estos tres imperativos, comenzarás dando gracias. Esto te llevará a hablar con Dios, expresando tu gratitud en forma de alabanza, y al hacer esto, descubrirás cómo el gozo del Señor crece en tu vida. Da gracias en todo, ora sin cesar, y estarás siempre gozosa. <br /><br />En medio de lo cotidiano, si miramos nuestra estancia aquí en la Tierra de la manera en que Dios la ha previsto, podemos ver miles de cosas por las que estar agradecidas. <br /><br />¿Respiras? Da gracias. ¿Puedes ver u oler o escuchar la bella creación de Dios? Da gracias por los sentidos. Algunos no los tienen todos, mas todos tenemos alguno. Gracias a Dios por lo que podemos disfrutar. <br /><br />¿Quieres saber cuál es la voluntad de Dios para tu vida? 1 Tesalonicenses 5 dice “Da gracias en todo''. Empieza por dar gracias a Dios en todo. Cuando comiences a notar todas las cosas por las que puedes dar gracias en lugar de las cosas que podrían ser distintas, comenzarás el hábito de darle gracias a Dios en oración, por lo que te vas a encontrar orando sin cesar, en cualquier momento del día, conforme vives tu día a día. Y entonces tú misma te sorprenderás del gozo que estarás experimentando, así, como el que no quiere la cosa. <br /><br />Y otros lo verán, y verán el gozo del Señor manifestado en ti y alabarán al Señor. Te invito al reto de la gratitud. Dejemos que el Señor nos llene de gozo y practiquemos la gratitud, para que este abunde en nosotras.]]></itunes:summary><itunes:duration>284</itunes:duration><itunes:keywords>dad,dios,gozo,gozosos,gracias,orad,voluntad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/505808d3448ff15e45c257c58e2941a0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-26 El gozo del Señor</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-26-el-gozo-del-senor--51663830</link><description><![CDATA[El gozo del Señor <br /><br />“Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.” 1 Tesalonicenses 5: 16-18<br /><br />En algún momento del día, en algún día de tu semana o en algunos días del mes, puede que sientas que es difícil tener gozo. No necesariamente porque las circunstancias en sí sean malas. La verdad es que de manera milagrosa, en las circunstancias difíciles, Dios hace brotar un gozo inexplicable, quizá porque nos damos cuenta, más que nunca, de nuestra dependencia de Dios. Cuando vemos cómo Dios obra en nuestra vida, podemos sonreír, de dentro para fuera, porque Dios nos llena de regocijo. <br /><br />Y cuando no vemos a Dios obrar, no es que no esté obrando, es simplemente que no somos capaces de verlo, o que estamos mirando en la dirección errónea. <br /><br />Cuando miramos horizontalmente, a lo que tenemos alrededor, es fácil desanimarse. Después de todo, somos personas caídas en un mundo caído. Mas Dios quiere llenarnos de su gozo. Vemos en las Escrituras que cuando el pueblo de Dios perdía el gozo, eran fortalecidos en el gozo del Señor cuando iban a la ley de Dios. <br /><br />En Nehemías leemos de uno de estos instantes. Una vez edificado el muro de la ciudad, Nehemías juntó a los dirigentes y al pueblo, y pidió al profeta Esdras que leyera la ley de Dios. El pueblo lloraba oyendo las palabras de la ley, quizás por todo lo que habían perdido debido a su rebeldía, quizás por todo lo que les quedaba por hacer para que Jerusalem volviera a su antigua gloria, mas Nehemías le dice al pueblo que dejen de lamentarse y empiecen a regocijarse. Dice el versículo 10 del capítulo 8: “no os entristezcáis, porque en el gozo del Señor está vuestra fortaleza.” Y continúa hasta el versículo 12 contándonos que “ todo el pueblo se fue a comer y a beber, ..., y a gozar de grande alegría, porque habían entendido las palabras que les habían enseñado.” Entonces Esdras, confesando el pecado del pueblo, hizo un repaso de todo lo que Dios había hecho por ellos. <br /><br />Eclesiastés 3:13 dice que “es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor.” Dios es el que nos llena de gozo y nos da la capacidad de disfrutar de todos los regalos de Dios. <br /><br />Nosotras, como el pueblo de Dios, podemos olvidar las bondades de Dios y perder el gozo, pero como vemos en Crónicas, Esdras, y los Salmos entre otros que Dios personalmente los llenaba de gozo, (Esdras 6:22) así quiere llenarnos a nosotras hoy del gozo del Señor, en el cual podemos encontrar nuestra fortaleza cada día. <br /><br /><br />Cristiana, cuando no sientas gozo en tu vida, ve a su Palabra, confiesa tus pecados y presta atención a todo lo que Dios ha hecho y está haciendo en tu vida, y el Señor mismo te llenará de gozo, como lo ha hecho con su pueblo a través de la historia. <br /><br />“En tu presencia hay plenitud de gozo; (dice el salmista) “Delicias a tu diestra para siempre.” (Salmo 16:11)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51663830</guid><pubDate>Fri, 17 Oct 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51663830/a6_1_el_gozo_del_sen_or.mp3" length="7615643" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El gozo del Señor 

“Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.” 1 Tesalonicenses 5: 16-18

En algún momento del día, en algún día de tu semana o en algunos días...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El gozo del Señor <br /><br />“Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.” 1 Tesalonicenses 5: 16-18<br /><br />En algún momento del día, en algún día de tu semana o en algunos días del mes, puede que sientas que es difícil tener gozo. No necesariamente porque las circunstancias en sí sean malas. La verdad es que de manera milagrosa, en las circunstancias difíciles, Dios hace brotar un gozo inexplicable, quizá porque nos damos cuenta, más que nunca, de nuestra dependencia de Dios. Cuando vemos cómo Dios obra en nuestra vida, podemos sonreír, de dentro para fuera, porque Dios nos llena de regocijo. <br /><br />Y cuando no vemos a Dios obrar, no es que no esté obrando, es simplemente que no somos capaces de verlo, o que estamos mirando en la dirección errónea. <br /><br />Cuando miramos horizontalmente, a lo que tenemos alrededor, es fácil desanimarse. Después de todo, somos personas caídas en un mundo caído. Mas Dios quiere llenarnos de su gozo. Vemos en las Escrituras que cuando el pueblo de Dios perdía el gozo, eran fortalecidos en el gozo del Señor cuando iban a la ley de Dios. <br /><br />En Nehemías leemos de uno de estos instantes. Una vez edificado el muro de la ciudad, Nehemías juntó a los dirigentes y al pueblo, y pidió al profeta Esdras que leyera la ley de Dios. El pueblo lloraba oyendo las palabras de la ley, quizás por todo lo que habían perdido debido a su rebeldía, quizás por todo lo que les quedaba por hacer para que Jerusalem volviera a su antigua gloria, mas Nehemías le dice al pueblo que dejen de lamentarse y empiecen a regocijarse. Dice el versículo 10 del capítulo 8: “no os entristezcáis, porque en el gozo del Señor está vuestra fortaleza.” Y continúa hasta el versículo 12 contándonos que “ todo el pueblo se fue a comer y a beber, ..., y a gozar de grande alegría, porque habían entendido las palabras que les habían enseñado.” Entonces Esdras, confesando el pecado del pueblo, hizo un repaso de todo lo que Dios había hecho por ellos. <br /><br />Eclesiastés 3:13 dice que “es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor.” Dios es el que nos llena de gozo y nos da la capacidad de disfrutar de todos los regalos de Dios. <br /><br />Nosotras, como el pueblo de Dios, podemos olvidar las bondades de Dios y perder el gozo, pero como vemos en Crónicas, Esdras, y los Salmos entre otros que Dios personalmente los llenaba de gozo, (Esdras 6:22) así quiere llenarnos a nosotras hoy del gozo del Señor, en el cual podemos encontrar nuestra fortaleza cada día. <br /><br /><br />Cristiana, cuando no sientas gozo en tu vida, ve a su Palabra, confiesa tus pecados y presta atención a todo lo que Dios ha hecho y está haciendo en tu vida, y el Señor mismo te llenará de gozo, como lo ha hecho con su pueblo a través de la historia. <br /><br />“En tu presencia hay plenitud de gozo; (dice el salmista) “Delicias a tu diestra para siempre.” (Salmo 16:11)]]></itunes:summary><itunes:duration>298</itunes:duration><itunes:keywords>dios,esdras,ley,nehemias</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/af5ee135f62832bb45118a82ff5e678d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-25 Adversarios de la templanza</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-25-adversarios-de-la-templanza--51637975</link><description><![CDATA[El adversario de la templanza <br /><br />En cuarto lugar vemos el contraste entre las borracheras, orgías y cosas semejantes, que se oponen a la templanza que presenta la Biblia.<br /><br />¿Y qué está a la raiz de estos adversarios de la templanza? ¿Y si te dijera que el adversario de la templanza es en realidad el control? <br /><br />A primera vista parece que no tenga sentido. Hemos definido la templanza como dominio propio, o también llamado autocontrol. ¿Cómo puede ser el control el enemigo del autocontrol? Después de todo, las borracheras, orgías y cosas semejantes son resultado del descontrol. ¿Verdad?<br /><br />Pues es más bien una cuestión de quién tiene el control de tu vida a cada instante. <br /><br />Desde el principio de la humanidad el ser humano desea tener control sobre todas las cosas. Por este motivo, nos resistimos a dejar que sea Dios el que tome las riendas de nuestra vida. <br /><br />Cuando uno se entrega a Cristo, le entrega su voluntad propia, sus opiniones, sus deseos, sus sueños, sus planes. Sabemos que en manos de Dios estamos a salvo, y sin embargo luchamos contra la idea de dejar que Él controle nuestra vida. Aquí es donde comienza el problema; cuando decidimos tomar el control.<br /><br />Unas más y unas menos, todas tendemos a ser controladoras. Queremos controlar lo que pasa en nuestras vidas y lo que pasa en las vidas de nuestros prójimos. Si somos algo organizadas, controlamos nuestra dieta, nuestro horario, la forma de hacer las cosas, e incluso la forma en que los demás deben hacerlas. Tomamos la responsabilidad de llevarlo todo y llegamos a querer controlar a nuestros maridos, a nuestros hijos, y a cualquiera que se sitúe en nuestra esfera de influencia. Pero eso no es el dominio propio del que habla la Biblia. <br /><br />Porque la realidad es que no fuimos creados para controlarlo todo. Y por eso, hay tanta frustración en esta sociedad de controladores ambulantes. En Eclesiastés 8:8, el hombre más sabio de la historia nos dice que “No hay hombre que tenga potestad para refrenar el viento con el viento, ni potestad sobre el día de la muerte.” No podemos controlarlo todo. No somos capaces de controlar el universo y ni siquiera nuestra propia vida, pero Dios sí. <br /><br /><br />Sin Dios, tarde o temprano dejamos de controlar y llegamos a los excesos. Fácilmente pasamos de estar en control a ser controlados por cualquier cosa. Podemos experimentar exceso de control, causando trastornos emocionales y mentales, excesos en el tiempo de ocio, causando problemas de adicción a actividades lúdicas (lícitas o ilícitas) o al sedentarismo; sufrimos exceso de consumo de alimentos no saludables, que nos llevan a la glotonería y el malestar físico; o el exceso a sustancias tóxicas como el alcohol u otras drogas, que llevan a la destrucción. Hay una gran variedad de excesos. Cada uno de estos son ejemplos de una vida donde el Espíritu Santo no tiene el control. <br /><br />Efesios 5:18 nos ofrece las dos opciones posibles: “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu.<br /><br />En la primera situación, el vino, o ahí puedes poner cualquier exceso con el que batallas, está controlando algún aspecto de tu vida, y por lo tanto, no puedes vivir una vida plena en Cristo. Mas tienes una segunda opción, ser llena del Espíritu. Cuando tu vida está llena del fruto que da el Espíritu, podrás descansar, confiando en que Él tiene el control de tu vida, y estarás libre para vivir una vida de dominio propio, en el Espíritu.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51637975</guid><pubDate>Thu, 16 Oct 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51637975/a5_5_adversarios_de_la_templanza.mp3" length="8578621" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El adversario de la templanza 

En cuarto lugar vemos el contraste entre las borracheras, orgías y cosas semejantes, que se oponen a la templanza que presenta la Biblia.

¿Y qué está a la raiz de estos adversarios de la templanza? ¿Y si te dijera que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El adversario de la templanza <br /><br />En cuarto lugar vemos el contraste entre las borracheras, orgías y cosas semejantes, que se oponen a la templanza que presenta la Biblia.<br /><br />¿Y qué está a la raiz de estos adversarios de la templanza? ¿Y si te dijera que el adversario de la templanza es en realidad el control? <br /><br />A primera vista parece que no tenga sentido. Hemos definido la templanza como dominio propio, o también llamado autocontrol. ¿Cómo puede ser el control el enemigo del autocontrol? Después de todo, las borracheras, orgías y cosas semejantes son resultado del descontrol. ¿Verdad?<br /><br />Pues es más bien una cuestión de quién tiene el control de tu vida a cada instante. <br /><br />Desde el principio de la humanidad el ser humano desea tener control sobre todas las cosas. Por este motivo, nos resistimos a dejar que sea Dios el que tome las riendas de nuestra vida. <br /><br />Cuando uno se entrega a Cristo, le entrega su voluntad propia, sus opiniones, sus deseos, sus sueños, sus planes. Sabemos que en manos de Dios estamos a salvo, y sin embargo luchamos contra la idea de dejar que Él controle nuestra vida. Aquí es donde comienza el problema; cuando decidimos tomar el control.<br /><br />Unas más y unas menos, todas tendemos a ser controladoras. Queremos controlar lo que pasa en nuestras vidas y lo que pasa en las vidas de nuestros prójimos. Si somos algo organizadas, controlamos nuestra dieta, nuestro horario, la forma de hacer las cosas, e incluso la forma en que los demás deben hacerlas. Tomamos la responsabilidad de llevarlo todo y llegamos a querer controlar a nuestros maridos, a nuestros hijos, y a cualquiera que se sitúe en nuestra esfera de influencia. Pero eso no es el dominio propio del que habla la Biblia. <br /><br />Porque la realidad es que no fuimos creados para controlarlo todo. Y por eso, hay tanta frustración en esta sociedad de controladores ambulantes. En Eclesiastés 8:8, el hombre más sabio de la historia nos dice que “No hay hombre que tenga potestad para refrenar el viento con el viento, ni potestad sobre el día de la muerte.” No podemos controlarlo todo. No somos capaces de controlar el universo y ni siquiera nuestra propia vida, pero Dios sí. <br /><br /><br />Sin Dios, tarde o temprano dejamos de controlar y llegamos a los excesos. Fácilmente pasamos de estar en control a ser controlados por cualquier cosa. Podemos experimentar exceso de control, causando trastornos emocionales y mentales, excesos en el tiempo de ocio, causando problemas de adicción a actividades lúdicas (lícitas o ilícitas) o al sedentarismo; sufrimos exceso de consumo de alimentos no saludables, que nos llevan a la glotonería y el malestar físico; o el exceso a sustancias tóxicas como el alcohol u otras drogas, que llevan a la destrucción. Hay una gran variedad de excesos. Cada uno de estos son ejemplos de una vida donde el Espíritu Santo no tiene el control. <br /><br />Efesios 5:18 nos ofrece las dos opciones posibles: “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu.<br /><br />En la primera situación, el vino, o ahí puedes poner cualquier exceso con el que batallas, está controlando algún aspecto de tu vida, y por lo tanto, no puedes vivir una vida plena en Cristo. Mas tienes una segunda opción, ser llena del Espíritu. 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La paciencia, la benignidad, la bondad y la mansedumbre son elementos necesarios a la hora de vivir nuestra fe con los que nos rodean. <br /><br />Santiago, en su epístola, reta a los oyentes diciendo, “Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.” Podemos tener mucha fe, pero la forma en que esta fe se manifiesta, dice Santiago, es en tu manera de vivirla con otros. Pablo, en Efesios 2:10 dice que hemos sido “creados en Cristo Jesús para buenas obras.” Y Pedro en su primera carta lo dice así en el 2:15 “Porque esta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres insensatos”.<br /><br />Cuando conocemos a Cristo como nuestro Salvador, no nos lleva al cielo de inmediato. Nos deja aquí con el propósito de mostrar esta fe salvadora, para que quizás otros quieran también ir a Cristo para salvación. Es por esto que no nos podemos cansar de hacer el bien. Y Gálatas 6:19 nos anima diciendo: “No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.”<br /><br />Las obras de la carne impiden que hagamos este bien que queremos y debemos hacer. Pablo describe esta lucha en Romanos 7:19 “​​Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago.” Mas continua diciendo que gracias al Señor Jesucristo podemos vivir en el Espíritu, donde no hay condenación. Leemos en el 8:1 “ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.”<br /><br />¿Cuáles son estas obras de la carne que quieren destrozar el fruto del Espíritu? Pablo menciona enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, envidias y homicidios. Al leer esta lista, podemos observar una escalera, y a medida en que los sentimientos de odio aumentan, las consecuencias llegan a ser mayores. Los celos, las iras, las envidias llevan a enemistades, disensiones, pleitos y contiendas, y en una situación desenfrenada, estos pueden llegar a provocar incluso delitos de homicidio. Como contraste vemos la paciencia, la benignidad, la bondad, la mansedumbre. Esos dos grupos, nos dice Pablo, se oponen entre sí. El deseo de hacer el bien, la capacidad de esperar y muchas veces aguantar, soportando oprobio, la respuesta suave de la mansedumbre, nos dice la Biblia apacigua queel espíritu airado. (Prov. 15:1)<br /><br />Cuando Jesús pidió amar al prójimo como a nosotros mismos, estaba pidiendo la humildad de Cristo descrita en Filipenses 2. Podríamos resumir la lucha entre estas obras de la carne y el fruto del Espíritu como una lucha entre el orgullo y la humildad. El orgullo nos llevará a defender siempre nuestra propia opinión, a pelear por que nuestra voluntad sea hecha, mientras que la humildad nos llevará a estimar al prójimo, y desear hacer el bien, porque esta es la voluntad de Dios. <br /><br />Reconociendo que el orgullo es nuestro por la naturaleza pecaminosa, y que la paciencia, la benignidad, la bondad y la mansedumbre son regalos de Dios para nosotros, Romanos 12:21 nos deja un buen reto para hacer morir la carne y vivir poniendo en práctica el fruto del Espíritu: <br />“No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51626657</guid><pubDate>Wed, 15 Oct 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51626657/a5_4_adversarios_del_bien_hacer.mp3" length="8650137" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Adversarios del bien hacer

Entre la fruta variada del Espíritu encontramos cuatro que están conectadas entre sí por el propósito que estas cumplen. La paciencia, la benignidad, la bondad y la mansedumbre son elementos necesarios a la hora de vivir...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Adversarios del bien hacer<br /><br />Entre la fruta variada del Espíritu encontramos cuatro que están conectadas entre sí por el propósito que estas cumplen. La paciencia, la benignidad, la bondad y la mansedumbre son elementos necesarios a la hora de vivir nuestra fe con los que nos rodean. <br /><br />Santiago, en su epístola, reta a los oyentes diciendo, “Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.” Podemos tener mucha fe, pero la forma en que esta fe se manifiesta, dice Santiago, es en tu manera de vivirla con otros. Pablo, en Efesios 2:10 dice que hemos sido “creados en Cristo Jesús para buenas obras.” Y Pedro en su primera carta lo dice así en el 2:15 “Porque esta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres insensatos”.<br /><br />Cuando conocemos a Cristo como nuestro Salvador, no nos lleva al cielo de inmediato. Nos deja aquí con el propósito de mostrar esta fe salvadora, para que quizás otros quieran también ir a Cristo para salvación. Es por esto que no nos podemos cansar de hacer el bien. Y Gálatas 6:19 nos anima diciendo: “No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.”<br /><br />Las obras de la carne impiden que hagamos este bien que queremos y debemos hacer. Pablo describe esta lucha en Romanos 7:19 “​​Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago.” Mas continua diciendo que gracias al Señor Jesucristo podemos vivir en el Espíritu, donde no hay condenación. Leemos en el 8:1 “ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.”<br /><br />¿Cuáles son estas obras de la carne que quieren destrozar el fruto del Espíritu? Pablo menciona enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, envidias y homicidios. Al leer esta lista, podemos observar una escalera, y a medida en que los sentimientos de odio aumentan, las consecuencias llegan a ser mayores. Los celos, las iras, las envidias llevan a enemistades, disensiones, pleitos y contiendas, y en una situación desenfrenada, estos pueden llegar a provocar incluso delitos de homicidio. Como contraste vemos la paciencia, la benignidad, la bondad, la mansedumbre. Esos dos grupos, nos dice Pablo, se oponen entre sí. El deseo de hacer el bien, la capacidad de esperar y muchas veces aguantar, soportando oprobio, la respuesta suave de la mansedumbre, nos dice la Biblia apacigua queel espíritu airado. (Prov. 15:1)<br /><br />Cuando Jesús pidió amar al prójimo como a nosotros mismos, estaba pidiendo la humildad de Cristo descrita en Filipenses 2. Podríamos resumir la lucha entre estas obras de la carne y el fruto del Espíritu como una lucha entre el orgullo y la humildad. El orgullo nos llevará a defender siempre nuestra propia opinión, a pelear por que nuestra voluntad sea hecha, mientras que la humildad nos llevará a estimar al prójimo, y desear hacer el bien, porque esta es la voluntad de Dios. <br /><br />Reconociendo que el orgullo es nuestro por la naturaleza pecaminosa, y que la paciencia, la benignidad, la bondad y la mansedumbre son regalos de Dios para nosotros, Romanos 12:21 nos deja un buen reto para hacer morir la carne y vivir poniendo en práctica el fruto del Espíritu: <br />“No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.”]]></itunes:summary><itunes:duration>341</itunes:duration><itunes:keywords>benignidad,bondad,enemistades,homicidios,ira,lucha,mansedumbre,paciencia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/fa7ac5c4b42332f4680eef2b69852983.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-23 Los adversarios de la verdadera fe</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-23-los-adversarios-de-la-verdadera-fe--51612467</link><description><![CDATA[Adversarios de la verdadera fe<br /><br />Hoy veremos cómo la idolatría y la hechicería se oponen a la fe. Si dudas a qué fe me refiero, te invito a buscar el episodio sobre la fe entre los dones del Espíritu. <br /><br />La fe nos lleva a confiar plenamente, por lo que quiero insistir en la importancia de que nuestra fe esté en la persona correcta. Dios se ha mostrado fiel desde el principio, por lo cual, cuando pide que pongamos nuestra fe en Él, podemos hacerlo confiadamente. <br /><br />En Hebreos 12 somos llamados a correr la carrera de la fe, “puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe.” Él diseñó la fe, y él es el que perfecciona esta fe en nosotros. <br /><br />Pero si la fe no está puesta en Jesús el Mesías, será una fe vana. En 1 Corintios 15:14 Pablo, alertando sobre aquellos que no creían en la resurrección para vida eterna, dijo que si Cristo no hubiera resucitado, vana sería entonces nuestra fe. La fe solo es válida si aquello en lo que creemos es fiel y verdadero. Y sabemos que fiel es el que nos ha llamado a la salvación, el cual también nos santifica y nos guarda, según leemos en 1 Tesalonicenses 5.<br /><br />Cuando Dios dio 10 mandamientos a su pueblo, el primero de ellos fue que debían adorar solo a Dios. Dice Deuteronomio 20:3-4 “No tendrás dioses ajenos delante de mí.” Dice además “No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, … “ <br /><br />Dios claramente prohibió que se honraran imágenes, y sin embargo, a lo largo de la historia, personas que dicen tener fe en Dios se postran y veneran imágenes, e incluso, en vez de hablar con Dios, dirigen sus plegarias a estos ídolos que roban la honra a Dios mismo. Esto es lo que prohibe el primer mandamiento. <br /><br />Sé que muchos justifican el rezar a imágenes de santos y vírgenes con el argumento de que estos están más cerca a Dios, y sus oraciones llegan al Padre. Démonos cuenta, sin embargo, lo ofensivo que es pensar que Dios, el cual ha dicho que está atento a nuestras oraciones, no pueda atendernos, y por eso debamos ir a través de personas que ya están muertas, y que por muy piadosamente que vivieran, no pueden realizar la labor mediadora entre los hombres y Dios. La Bíblia deja muy claro en 1 Timoteo 2:5 que “hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre”. Dale a Dios toda la honra, confiando en Él, para que tu fe no sea vana. <br /><br />En las obras de la carne, junto a la idolatría encontramos la hechicería, y es que son muy parecidas. El mundo de lo oculto y el más allá no es cosa del pasado. A día de hoy está teniendo mucha influencia en nuestra sociedad. Uno puede libremente consultar las cartas de tarot, visitar curanderos que ejerzan algún poder sanador, apelar a personas muertas y otras prácticas oscuras como la meditación oriental donde te invitan a vaciar tu mente. Pero Dios condena la hechicería; lo vemos a través de toda la Biblia. Volvamos al primer mandamiento; nuestra fe y lealtad debe ser para el único y sabio Dios. <br /><br />Cuando intercambiamos el plan de Dios por planes humanos, estamos siendo herejes, creando otra fe que no es la fe verdadera. Es cosa seria, porque Apocalipsis 21:8 nos dice que los idólatras y los hechiceros tendrán su parte en el lago de fuego. <br /><br />Mas en el fruto del Espíritu no hay condenación. Si ponemos nuestra fe en Dios, él es fiel para guardarnos hasta el fin, y su paz y su gozo llenarán nuestros corazones.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51612467</guid><pubDate>Tue, 14 Oct 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51612467/a5_3_los_adversarios_de_la_verdadera_fe.mp3" length="9292206" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Adversarios de la verdadera fe

Hoy veremos cómo la idolatría y la hechicería se oponen a la fe. Si dudas a qué fe me refiero, te invito a buscar el episodio sobre la fe entre los dones del Espíritu. 

La fe nos lleva a confiar plenamente, por lo que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Adversarios de la verdadera fe<br /><br />Hoy veremos cómo la idolatría y la hechicería se oponen a la fe. Si dudas a qué fe me refiero, te invito a buscar el episodio sobre la fe entre los dones del Espíritu. <br /><br />La fe nos lleva a confiar plenamente, por lo que quiero insistir en la importancia de que nuestra fe esté en la persona correcta. Dios se ha mostrado fiel desde el principio, por lo cual, cuando pide que pongamos nuestra fe en Él, podemos hacerlo confiadamente. <br /><br />En Hebreos 12 somos llamados a correr la carrera de la fe, “puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe.” Él diseñó la fe, y él es el que perfecciona esta fe en nosotros. <br /><br />Pero si la fe no está puesta en Jesús el Mesías, será una fe vana. En 1 Corintios 15:14 Pablo, alertando sobre aquellos que no creían en la resurrección para vida eterna, dijo que si Cristo no hubiera resucitado, vana sería entonces nuestra fe. La fe solo es válida si aquello en lo que creemos es fiel y verdadero. Y sabemos que fiel es el que nos ha llamado a la salvación, el cual también nos santifica y nos guarda, según leemos en 1 Tesalonicenses 5.<br /><br />Cuando Dios dio 10 mandamientos a su pueblo, el primero de ellos fue que debían adorar solo a Dios. Dice Deuteronomio 20:3-4 “No tendrás dioses ajenos delante de mí.” Dice además “No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, … “ <br /><br />Dios claramente prohibió que se honraran imágenes, y sin embargo, a lo largo de la historia, personas que dicen tener fe en Dios se postran y veneran imágenes, e incluso, en vez de hablar con Dios, dirigen sus plegarias a estos ídolos que roban la honra a Dios mismo. Esto es lo que prohibe el primer mandamiento. <br /><br />Sé que muchos justifican el rezar a imágenes de santos y vírgenes con el argumento de que estos están más cerca a Dios, y sus oraciones llegan al Padre. Démonos cuenta, sin embargo, lo ofensivo que es pensar que Dios, el cual ha dicho que está atento a nuestras oraciones, no pueda atendernos, y por eso debamos ir a través de personas que ya están muertas, y que por muy piadosamente que vivieran, no pueden realizar la labor mediadora entre los hombres y Dios. La Bíblia deja muy claro en 1 Timoteo 2:5 que “hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre”. Dale a Dios toda la honra, confiando en Él, para que tu fe no sea vana. <br /><br />En las obras de la carne, junto a la idolatría encontramos la hechicería, y es que son muy parecidas. El mundo de lo oculto y el más allá no es cosa del pasado. A día de hoy está teniendo mucha influencia en nuestra sociedad. Uno puede libremente consultar las cartas de tarot, visitar curanderos que ejerzan algún poder sanador, apelar a personas muertas y otras prácticas oscuras como la meditación oriental donde te invitan a vaciar tu mente. Pero Dios condena la hechicería; lo vemos a través de toda la Biblia. Volvamos al primer mandamiento; nuestra fe y lealtad debe ser para el único y sabio Dios. <br /><br />Cuando intercambiamos el plan de Dios por planes humanos, estamos siendo herejes, creando otra fe que no es la fe verdadera. Es cosa seria, porque Apocalipsis 21:8 nos dice que los idólatras y los hechiceros tendrán su parte en el lago de fuego. <br /><br />Mas en el fruto del Espíritu no hay condenación. Si ponemos nuestra fe en Dios, él es fiel para guardarnos hasta el fin, y su paz y su gozo llenarán nuestros corazones.]]></itunes:summary><itunes:duration>368</itunes:duration><itunes:keywords>adoración,dios,hechicería,honra,idolatría,mandamiento,mediador,meditación,santos,virgen</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/6b2c47c3348e5ea051ac36c09499b9e1.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-22 Los adversarios del amor</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-22-los-adversarios-del-amor--51602348</link><description><![CDATA[Adversarios del amor <br /><br />Entre los adversarios que se oponen al fruto del espíritu vemos en primer lugar el adulterio y la fornicación, junto con la inmundicia y la lascivia. Podemos decir que el adulterio y la fornicación son pecados que revelan esa inmundicia y lascivia que mora en el interior. El adulterio se define como relaciones, sexuales o sensuales con alguien que no es tu marido. La Biblia deja claro que su plan de matrimonio es entre un hombre y una mujer, para toda la vida. Ya sé que esto ya ha sido cuestionado y desechado por nuestra sociedad, pero no deja de ser el plan sagrado y exclusivo de Dios.<br />Cuando una mujer casada, porque este devocional está dirigido a mujeres, tiene deseo de tener una relación, ya sea emocional, sensual o sexual con cualquier hombre que no es su marido, Dios lo considera adulterio. Existe una relación exclusiva y especial que Dios ha diseñado para el matrimonio. Para Dios es muy importante, porque esta es la relación que Dios usa para hacernos ver la relación íntima entre Cristo y su Iglesia. <br /><br />La fornicación, a diferencia del adulterio, es una relación sensual o sexual inadecuada entre dos personas que no están casadas. Es decir, estás fornicando si tienes una relación sexual, o deseos sexuales hacia alguien con quien no estás casada, aunque no tengas un compromiso matrimonial con nadie más. Una vez más, aunque esto sea algo normal en el mundo en que vives, no deja de ser rebeldía declarada en contra del plan de Dios. <br /><br />La Palabra de Dios nos enseña que el pecado nace en el corazón, y podemos decir que las prácticas de la fornicación o el adulterio son el resultado de inmundicia y lascivia en el interior. La inmundicia es sinónimo de impureza o indecencia. Estas dos están claramente de moda, nos dice proverbios, los simples caen, mas los avisados lo evitan (Proverbios 22:3). Cuando permitimos inmundicia en nuestra vida, estamos abriendo el camino a la fornicación y el adulterio. La lascivia va más allá de la inmundicia; la lascivia es un deseo sexual desenfrenado. Nuestros líderes quieren alimentar la impureza y al mismo tiempo controlar la lascivia, pero es una realidad incuestionable que la impureza lleva a la lascivia, dando como resultado actos que van siempre en contra de la ley de Dios, y en algunas ocasiones en contra de las leyes establecidas. Mas los que son guiados por el Espíritu no tienen que sucumbir a las obras de la carne; recuerda, ya fueron crucificadas con Cristo. <br />En el plan de Dios no hay lugar para la inmundicia o la lascivia. Un Dios santo ha diseñado un plan bueno para satisfacer nuestros deseos de una manera pura.<br /><br />El Cantar de los Cantares nos presenta la relación exclusiva del matrimonio, donde hay amor mutuo. <br /><br />“Venga mi amado a su huerto, Y coma de su dulce fruta.” (Cantares 4:16)<br />“Yo soy de mi amado, y mi amado es mío; (6:3)<br />“Yo soy de mi amado, Y conmigo tiene su contentamiento.” (7:10)<br /><br />El fruto del Espíritu es amor, un amor puro que se demuestra en relaciones puras, y además trae consigo gozo y paz, como una fruta deliciosa, para disfrutar en libertad de espíritu.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51602348</guid><pubDate>Mon, 13 Oct 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51602348/a5_2_los_adversarios_del_amor.mp3" length="8043926" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Adversarios del amor 

Entre los adversarios que se oponen al fruto del espíritu vemos en primer lugar el adulterio y la fornicación, junto con la inmundicia y la lascivia. Podemos decir que el adulterio y la fornicación son pecados que revelan esa...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Adversarios del amor <br /><br />Entre los adversarios que se oponen al fruto del espíritu vemos en primer lugar el adulterio y la fornicación, junto con la inmundicia y la lascivia. Podemos decir que el adulterio y la fornicación son pecados que revelan esa inmundicia y lascivia que mora en el interior. El adulterio se define como relaciones, sexuales o sensuales con alguien que no es tu marido. La Biblia deja claro que su plan de matrimonio es entre un hombre y una mujer, para toda la vida. Ya sé que esto ya ha sido cuestionado y desechado por nuestra sociedad, pero no deja de ser el plan sagrado y exclusivo de Dios.<br />Cuando una mujer casada, porque este devocional está dirigido a mujeres, tiene deseo de tener una relación, ya sea emocional, sensual o sexual con cualquier hombre que no es su marido, Dios lo considera adulterio. Existe una relación exclusiva y especial que Dios ha diseñado para el matrimonio. Para Dios es muy importante, porque esta es la relación que Dios usa para hacernos ver la relación íntima entre Cristo y su Iglesia. <br /><br />La fornicación, a diferencia del adulterio, es una relación sensual o sexual inadecuada entre dos personas que no están casadas. Es decir, estás fornicando si tienes una relación sexual, o deseos sexuales hacia alguien con quien no estás casada, aunque no tengas un compromiso matrimonial con nadie más. Una vez más, aunque esto sea algo normal en el mundo en que vives, no deja de ser rebeldía declarada en contra del plan de Dios. <br /><br />La Palabra de Dios nos enseña que el pecado nace en el corazón, y podemos decir que las prácticas de la fornicación o el adulterio son el resultado de inmundicia y lascivia en el interior. La inmundicia es sinónimo de impureza o indecencia. Estas dos están claramente de moda, nos dice proverbios, los simples caen, mas los avisados lo evitan (Proverbios 22:3). Cuando permitimos inmundicia en nuestra vida, estamos abriendo el camino a la fornicación y el adulterio. La lascivia va más allá de la inmundicia; la lascivia es un deseo sexual desenfrenado. Nuestros líderes quieren alimentar la impureza y al mismo tiempo controlar la lascivia, pero es una realidad incuestionable que la impureza lleva a la lascivia, dando como resultado actos que van siempre en contra de la ley de Dios, y en algunas ocasiones en contra de las leyes establecidas. Mas los que son guiados por el Espíritu no tienen que sucumbir a las obras de la carne; recuerda, ya fueron crucificadas con Cristo. <br />En el plan de Dios no hay lugar para la inmundicia o la lascivia. Un Dios santo ha diseñado un plan bueno para satisfacer nuestros deseos de una manera pura.<br /><br />El Cantar de los Cantares nos presenta la relación exclusiva del matrimonio, donde hay amor mutuo. <br /><br />“Venga mi amado a su huerto, Y coma de su dulce fruta.” (Cantares 4:16)<br />“Yo soy de mi amado, y mi amado es mío; (6:3)<br />“Yo soy de mi amado, Y conmigo tiene su contentamiento.” (7:10)<br /><br />El fruto del Espíritu es amor, un amor puro que se demuestra en relaciones puras, y además trae consigo gozo y paz, como una fruta deliciosa, para disfrutar en libertad de espíritu.]]></itunes:summary><itunes:duration>316</itunes:duration><itunes:keywords>adulterio,amor,cantares,fornicación,gozo,inmundicia,lascivia,paz</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/0073a8304f4489c8249feaa7bb3f2349.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-21 Y estos se oponen entre sí</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-21-y-estos-se-oponen-entre-si--51591943</link><description><![CDATA[Y estos se oponen entre sí <br /><br /><br />“Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y estos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.” Gal. 5:17<br /><br />Quisiera resumir este contraste entre las obras de la carne y el fruto del Espíritu que Pablo presenta en mostrando cómo se oponen entre sí. Si puedes imaginar una tabla, pondríamos a un lado las obras de la carne, y al otro lado el fruto del Espíritu.<br /><br /><br />Tenemos una lista de obras naturales a la que la carne tiende, deseos y pasiones que, según el versículo 24, los que son de Cristo ya las han crucificado. Es decir, si tú has puesto tu fe en Cristo Jesús, tu viejo hombre, con sus deseos y pasiones, fue crucificado con él en la cruz. Leemos en Romanos 6:6-7 “sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado.”<br /><br />Si hemos sido justificado del pecado y librados de su esclavitud, ¿cómo viviremos aún en él? pregunta el apóstol en el versículo 3.<br /><br />La respuesta se sobreentiende, pero Pablo sigue explicando para que entendamos que no podemos servir a Dios en las obras de la carne. <br /><br />Dice en Romanos 6:16 “¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia?”<br /><br />Aquello que servimos es lo que nos domina. Los que practican las obras de la carne, dice en Gálatas 5:21 “no heredarán el reino de Dios” porque no son hijos de Dios. <br /><br />Veamos el contraste que Pablo nos presenta entre las obras de la carne y el fruto del Espíritu. Hablamos del fruto del Espíritu como una unidad porque así lo presenta Pablo en Gálatas. Entendemos que no viene uno sin el otro, sino que si el árbol es sano, se evidenciarán todos los aspectos mencionados.Quizá ayude a pensar en el fruto del Espíritu como un racimo, con diferente fruta. <br /><br />En primer lugar el adulterio, la fornicación, la injusticia y la lascivia, que se oponen al amor puro que Cristo ofrece. <br /><br />En segundo lugar vemos la idolatría y la hechicería, y también podemos incluir la herejía, las cuales contrastan con la fe verdadera que salva y preserva. <br /><br />En tercer lugar leemos de enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, envidias y homicidios, que destrozan relaciones, oponiéndose a la paciencia, la benignidad, la bondad y la mansedumbre necesarias para tener relaciones duraderas y edificantes.<br /><br />En cuarto lugar vemos el contraste entre las borracheras, orgías y cosas semejantes, que nada tienen que ver con la templanza que presenta la Biblia.<br /><br />El gozo y la paz, fruto también del Espíritu, están presentes en los diferentes grupos, y se oponen a la falsa satisfacción que las obras de la carne traen y la culpabilidad que estas dejan. <br /><br />Estudiarem en los próximos episodios estos cuatro grupos, orando que nuestro espíritu anhele ese fruto que Cristo ofrece, para la gloria de Su nombre.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51591943</guid><pubDate>Fri, 10 Oct 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51591943/a5_1_y_estos_se_oponen_entre_si.mp3" length="7972450" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Y estos se oponen entre sí 


“Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y estos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.” Gal. 5:17

Quisiera resumir este contraste entre las obras de la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Y estos se oponen entre sí <br /><br /><br />“Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y estos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.” Gal. 5:17<br /><br />Quisiera resumir este contraste entre las obras de la carne y el fruto del Espíritu que Pablo presenta en mostrando cómo se oponen entre sí. Si puedes imaginar una tabla, pondríamos a un lado las obras de la carne, y al otro lado el fruto del Espíritu.<br /><br /><br />Tenemos una lista de obras naturales a la que la carne tiende, deseos y pasiones que, según el versículo 24, los que son de Cristo ya las han crucificado. Es decir, si tú has puesto tu fe en Cristo Jesús, tu viejo hombre, con sus deseos y pasiones, fue crucificado con él en la cruz. Leemos en Romanos 6:6-7 “sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado.”<br /><br />Si hemos sido justificado del pecado y librados de su esclavitud, ¿cómo viviremos aún en él? pregunta el apóstol en el versículo 3.<br /><br />La respuesta se sobreentiende, pero Pablo sigue explicando para que entendamos que no podemos servir a Dios en las obras de la carne. <br /><br />Dice en Romanos 6:16 “¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia?”<br /><br />Aquello que servimos es lo que nos domina. Los que practican las obras de la carne, dice en Gálatas 5:21 “no heredarán el reino de Dios” porque no son hijos de Dios. <br /><br />Veamos el contraste que Pablo nos presenta entre las obras de la carne y el fruto del Espíritu. Hablamos del fruto del Espíritu como una unidad porque así lo presenta Pablo en Gálatas. Entendemos que no viene uno sin el otro, sino que si el árbol es sano, se evidenciarán todos los aspectos mencionados.Quizá ayude a pensar en el fruto del Espíritu como un racimo, con diferente fruta. <br /><br />En primer lugar el adulterio, la fornicación, la injusticia y la lascivia, que se oponen al amor puro que Cristo ofrece. <br /><br />En segundo lugar vemos la idolatría y la hechicería, y también podemos incluir la herejía, las cuales contrastan con la fe verdadera que salva y preserva. <br /><br />En tercer lugar leemos de enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, envidias y homicidios, que destrozan relaciones, oponiéndose a la paciencia, la benignidad, la bondad y la mansedumbre necesarias para tener relaciones duraderas y edificantes.<br /><br />En cuarto lugar vemos el contraste entre las borracheras, orgías y cosas semejantes, que nada tienen que ver con la templanza que presenta la Biblia.<br /><br />El gozo y la paz, fruto también del Espíritu, están presentes en los diferentes grupos, y se oponen a la falsa satisfacción que las obras de la carne traen y la culpabilidad que estas dejan. <br /><br />Estudiarem en los próximos episodios estos cuatro grupos, orando que nuestro espíritu anhele ese fruto que Cristo ofrece, para la gloria de Su nombre.]]></itunes:summary><itunes:duration>313</itunes:duration><itunes:keywords>carne,contraste,crucificado,espíritu,fruto,nuevo,salvación,viejo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/71c4cd394a805dd61da55a0a80cb9f0a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-20 La templanza</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-20-la-templanza--51569236</link><description><![CDATA[TEMPLANZA<br /><br />“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.”<br />Este último aspecto del fruto del Espíritu es la templanza. Curiosamente, este término solo aparece en la traducción de Reina y Valera una vez, y es en esta lista. Pero para referirse a esta misma virtud encontramos el término dominio propio o continencia entre otros. <br />La templanza es la moderación o el autocontrol, la antítesis a cualquier exceso. Efesios 5:18 dice: “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu,” Un cristiano no debería estar controlado por ninguna sustancia en ningún momento, sino que deberíamos estar controlados contínuamente por el Espíritu Santo. <br />Pero este autocontrol se ha de mostrar también en otros aspectos de nuestra vida. Proverbios habla del que no puede controlar su genio. Dice el 29:11” El necio da rienda suelta a toda su ira, Mas el sabio al fin la sosiega.” Esta rienda suelta es la falta de control de sus emociones. Y el 16:32 enseña: “Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; Y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad.” Este que se enseñorea de su espíritu es el que tiene control sobre sus reacciones. <br />Y así encontramos a través de la Palabra enseñanza sobre esta virtud que cada cristiano debería exhibir. <br /><br />2 Pedro 1:5-8 enseña que como Dios nos ha dado tanto debemos, “poniendo toda diligencia…, añadir a nuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Y dice: “si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.”<br />Estos son fruto del Espíritu Santo que mora en el cristiano, y entre ellos está el dominio propio. Si estos abundan en nosotros, no estaremos ociosos. El ocio es un ídolo en nuestra sociedad. Los lugares de ocio abundan, y los excesos, ya sea en bebida, comida o experiencias son señal de diversión. Es más, el mundo no sabe qué pensar de los cristianos genuinos, porque no vivimos en los mismos excesos, y eso les incomoda. <br /><br />Me parece curioso y triste lo que encontramos en Hechos 24 , Pablo estaba hablándole de su fe a Félix el gobernador de Judea. Este escuchaba aténtamente, pero dice que “al disertar Pablo acerca de la justicia, del dominio propio y del juicio venidero, Félix se espantó.”<br />Félix se sintió incomodado ante la llamada al dominio propio. Roma era conocida por los excesos, y pensar que un día podría ser juzgado por estos no le pareció un mensaje agradable. <br /><br />Si nos llamamos cristianos, debemos mostrar al mundo la templanza, no sólo en los excesos que parecen más obvios, sino en cada aspecto de nuestra vida. Que Dios nos ayude a no abusar de la televisión, de las redes sociales, del ocio o de cualquier cosa que nos distraiga del llamado de Dios a nuestra vida. Pablo lo expresó así: ¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible” (1 Corintios 9:24-25) Abstengámonos de cualquier cosa que nos impida correr la carrera de la fe, y andemos en el Espíritu. “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.” (2 Timoteo 1:7)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51569236</guid><pubDate>Thu, 09 Oct 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51569236/a4_la_templanza.mp3" length="9399341" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>TEMPLANZA

“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.”
Este último aspecto del...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[TEMPLANZA<br /><br />“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.”<br />Este último aspecto del fruto del Espíritu es la templanza. Curiosamente, este término solo aparece en la traducción de Reina y Valera una vez, y es en esta lista. Pero para referirse a esta misma virtud encontramos el término dominio propio o continencia entre otros. <br />La templanza es la moderación o el autocontrol, la antítesis a cualquier exceso. Efesios 5:18 dice: “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu,” Un cristiano no debería estar controlado por ninguna sustancia en ningún momento, sino que deberíamos estar controlados contínuamente por el Espíritu Santo. <br />Pero este autocontrol se ha de mostrar también en otros aspectos de nuestra vida. Proverbios habla del que no puede controlar su genio. Dice el 29:11” El necio da rienda suelta a toda su ira, Mas el sabio al fin la sosiega.” Esta rienda suelta es la falta de control de sus emociones. Y el 16:32 enseña: “Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; Y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad.” Este que se enseñorea de su espíritu es el que tiene control sobre sus reacciones. <br />Y así encontramos a través de la Palabra enseñanza sobre esta virtud que cada cristiano debería exhibir. <br /><br />2 Pedro 1:5-8 enseña que como Dios nos ha dado tanto debemos, “poniendo toda diligencia…, añadir a nuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Y dice: “si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.”<br />Estos son fruto del Espíritu Santo que mora en el cristiano, y entre ellos está el dominio propio. Si estos abundan en nosotros, no estaremos ociosos. El ocio es un ídolo en nuestra sociedad. Los lugares de ocio abundan, y los excesos, ya sea en bebida, comida o experiencias son señal de diversión. Es más, el mundo no sabe qué pensar de los cristianos genuinos, porque no vivimos en los mismos excesos, y eso les incomoda. <br /><br />Me parece curioso y triste lo que encontramos en Hechos 24 , Pablo estaba hablándole de su fe a Félix el gobernador de Judea. Este escuchaba aténtamente, pero dice que “al disertar Pablo acerca de la justicia, del dominio propio y del juicio venidero, Félix se espantó.”<br />Félix se sintió incomodado ante la llamada al dominio propio. Roma era conocida por los excesos, y pensar que un día podría ser juzgado por estos no le pareció un mensaje agradable. <br /><br />Si nos llamamos cristianos, debemos mostrar al mundo la templanza, no sólo en los excesos que parecen más obvios, sino en cada aspecto de nuestra vida. Que Dios nos ayude a no abusar de la televisión, de las redes sociales, del ocio o de cualquier cosa que nos distraiga del llamado de Dios a nuestra vida. Pablo lo expresó así: ¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible” (1 Corintios 9:24-25) Abstengámonos de cualquier cosa que nos impida correr la carrera de la fe, y andemos en el Espíritu. “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.” (2 Timoteo 1:7)]]></itunes:summary><itunes:duration>372</itunes:duration><itunes:keywords>absteneos,abstinencia,carrera,continencia,cristo,dominio,emociones,enojo,premio,propio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/292e7de67fa9e94f085a67c753607fb3.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-19 La mansedumbre</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-19-la-mansedumbre--51558090</link><description><![CDATA[LA MANSEDUMBRE<br /><br />Si las obras de la carne son enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas y disensiones entre otras, el fruto del Espíritu que las puede eliminar es la mansedumbre. Un espíritu manso no es dado a la ira. Hay un dicho que dice “si uno no quiere, dos no se pelean” y podríamos decir que una persona mansa trae paz a una situación tensa. Proverbios destaca la bendición de un espíritu manso y lo contrasta a uno iracundo. Y nos recuerda el 15:1 que “La blanda respuesta quita la ira.<br /><br /><br />El Señor Jesús predicó en el monte diciendo “Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra. (Mateo 5:5) Y dijo más tarde:<br />“Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.” Mateo 11:29 <br /><br /><br />La mansedumbre no muestra debilidad, como muchos pensarían. Sino que es fuerza y poder bajo control. Nuestro Señor Todopoderoso era manso y humilde. <br /><br />En los evangelios lo vemos dando ejemplo de su enseñanza, lavando los pies de sus discípulos, y soportando el sufrimiento de la cruz sin pensar en sí mismo. Como profetizaba Isaías 53:(4-7) “Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores;...herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él,... Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.”<br /><br />“Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús”, pide Pablo en Filipenses 2.<br /><br />Esta mansedumbre debe brillar en nuestro trato con otros, para que la iglesia de Cristo sea edificada. Debe estar presente ya sea cuando nos reprendan, o cuando tengamos que reprender. <br /><br />Santiago 1 dice que “todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.” Santiago está pidiendo mansedumbre a la hora de recibir la Palabra de Dios. Y dice: “Desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.”<br /><br />Esta Palabra implantada en nuestras almas, recibida con la mansedumbre de su Espíritu, puede producir en nosotros la fe para la salvación y las buenas obras que la evidencien, enseña Santiago 3:13. <br /><br />El apóstol Pablo, cuando tiene que reprender a los corintios les habla en “La mansedumbre y ternura de Cristo” (2 Corintios 10:1), queriendo él comunicar la misma actitud de Cristo, y de igual modo enseña en Gálatas 6:1 “Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.”<br /><br />Cuando ejercemos nuestra obligación cristiana de reprendernos y exhortarnos unos a otros, debemos echar mano de la mansedumbre de nuestro Señor, para no pecar, haciéndonos a nosotros mismos más de lo que realmente somos, pecadores justificados por mera gracia, capaces de pecar como cualquier otro, y dependientes de Dios, con deseo de darle gloria. <br /><br />La mansedumbre es muy importante a la hora de tratar con otros y al compartir el evangelio. Por eso vemos en Tito y Timoteo que el siervo de Dios ha de mostrar mansedumbre. (Tito 3:2; 1 Timoteo 6:11; 2 Timoteo 2:25) <br /><br />Y en 1 Pedro 3:15 leemos “Estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros;” <br /><br />“Aprendamos de Cristo, manso y humilde de corazón; y dice nuetro Señor que hallaremos descanso para nuestras almas”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51558090</guid><pubDate>Wed, 08 Oct 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51558090/a4_4_la_mansedumbre.mp3" length="9181203" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>LA MANSEDUMBRE

Si las obras de la carne son enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas y disensiones entre otras, el fruto del Espíritu que las puede eliminar es la mansedumbre. Un espíritu manso no es dado a la ira. Hay un dicho que dice “si uno...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[LA MANSEDUMBRE<br /><br />Si las obras de la carne son enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas y disensiones entre otras, el fruto del Espíritu que las puede eliminar es la mansedumbre. Un espíritu manso no es dado a la ira. Hay un dicho que dice “si uno no quiere, dos no se pelean” y podríamos decir que una persona mansa trae paz a una situación tensa. Proverbios destaca la bendición de un espíritu manso y lo contrasta a uno iracundo. Y nos recuerda el 15:1 que “La blanda respuesta quita la ira.<br /><br /><br />El Señor Jesús predicó en el monte diciendo “Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra. (Mateo 5:5) Y dijo más tarde:<br />“Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.” Mateo 11:29 <br /><br /><br />La mansedumbre no muestra debilidad, como muchos pensarían. Sino que es fuerza y poder bajo control. Nuestro Señor Todopoderoso era manso y humilde. <br /><br />En los evangelios lo vemos dando ejemplo de su enseñanza, lavando los pies de sus discípulos, y soportando el sufrimiento de la cruz sin pensar en sí mismo. Como profetizaba Isaías 53:(4-7) “Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores;...herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él,... Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.”<br /><br />“Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús”, pide Pablo en Filipenses 2.<br /><br />Esta mansedumbre debe brillar en nuestro trato con otros, para que la iglesia de Cristo sea edificada. Debe estar presente ya sea cuando nos reprendan, o cuando tengamos que reprender. <br /><br />Santiago 1 dice que “todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios.” Santiago está pidiendo mansedumbre a la hora de recibir la Palabra de Dios. Y dice: “Desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.”<br /><br />Esta Palabra implantada en nuestras almas, recibida con la mansedumbre de su Espíritu, puede producir en nosotros la fe para la salvación y las buenas obras que la evidencien, enseña Santiago 3:13. <br /><br />El apóstol Pablo, cuando tiene que reprender a los corintios les habla en “La mansedumbre y ternura de Cristo” (2 Corintios 10:1), queriendo él comunicar la misma actitud de Cristo, y de igual modo enseña en Gálatas 6:1 “Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.”<br /><br />Cuando ejercemos nuestra obligación cristiana de reprendernos y exhortarnos unos a otros, debemos echar mano de la mansedumbre de nuestro Señor, para no pecar, haciéndonos a nosotros mismos más de lo que realmente somos, pecadores justificados por mera gracia, capaces de pecar como cualquier otro, y dependientes de Dios, con deseo de darle gloria. <br /><br />La mansedumbre es muy importante a la hora de tratar con otros y al compartir el evangelio. Por eso vemos en Tito y Timoteo que el siervo de Dios ha de mostrar mansedumbre. (Tito 3:2; 1 Timoteo 6:11; 2 Timoteo 2:25) <br /><br />Y en 1 Pedro 3:15 leemos “Estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros;” <br /><br />“Aprendamos de Cristo, manso y humilde de corazón; y dice nuetro Señor que hallaremos descanso para nuestras almas”]]></itunes:summary><itunes:duration>363</itunes:duration><itunes:keywords>cristo,espiritu,fruto,humildad,humilde,jesús,mansedumbre,manso,paz</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/16e3bad93afecb627360aa1732d0dafe.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-18 La fe</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-18-la-fe--51540522</link><description><![CDATA[LA FE<br /><br />“Yo soy una persona de fe” o “Ella tiene mucha fe.” ¿Qué significan exactamente estas afirmaciones? ¿A qué concepto de fe se refieren estas situaciones? Quizás sea que cree que hay algo más allá, quizás lo llamen Dios, o quizá algún santo o vírgen a los que acuden cuando las cosas no andan como esperaban. Se habla mucho de fe, cuando en realidad, en nuestra sociedad, no hay una demostración de fe verdadera de la que Dios habla en Su Palabra. <br /><br />Lo cierto es que, como hemos estado haciendo con cada aspecto del fruto del Espíritu, es importante definir el concepto del que habla la Biblia. <br /><br />En el caso de la fe tenemos una definición explícita en Hebreos 11:1 “Es, pues, la fe, la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.” <br /><br />La fe es la certeza, la convicción. No es una esperanza abstracta que desea que todo vaya bien. Es una seguridad de que algo que ahora no se ve llegará a ser porque alguien en quien podemos confiar lo ha prometido. <br /><br />Estos dos aspectos, el algo y el alguien son clave a la hora de entender la fe bíblica. <br /><br />En primer lugar examinemos el objeto de nuestra fe, es decir, en quién tenemos fe de que algo será.<br /><br />El objeto de la fe cristiana es Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Por la fe aceptamos que estos tres son una esencia, Dios. Cuando intentamos explicarlo la lógica humana se nos queda corta, mas por fe, comprendemos la deidad de Cristo, reflejada a través de las Escrituras. <br /><br />1 Timoteo 3:16 nos dice: “indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, Justificado en el Espíritu, Visto de los ángeles, Predicado a los gentiles, Creído en el mundo, Recibido arriba en gloria.”<br /><br />¿Y qué es lo que creemos? ¿Qué es aquello que esperamos? <br /><br />Es por fe en Cristo que recibimos salvación. Efesios 2:8 dice: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;”<br /><br />Por fe somos salvos y por fe vivimos la vida confiando en el Dios Fiel: <br /><br />Nos dice Hebreos 11:3 que por fe entendemos la creación: “habiendo sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.”<br /><br />Por la fe podemos resistir la tentación, porque vemos más allá de lo que está delante. Efesios 6:16 nos exhorta a “Tomar el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno”. <br /><br />Por la fe podemos obedecer a Dios. Conocemos el capítulo de la fe, Hebreos 11, donde leemos de la nube de testigos que escogieron vivir con fe en Dios, soportando dificultades y obedeciendo a Dios cuando no veían el cumplimiento de la promesa , y de igual modo podemos nosotros andar como dice Hebreos 12:1-2 despojándonos “de todo peso y del pecado que nos asedia, y correr con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.”<br /><br />La fe, fruto del Espíritu, es para salvación y preservación del alma hasta el día del Señor, como leemos en Hebreos 10:37-38. <br /><br />“Porque aún un poquito, Y el que ha de venir vendrá, y no tardará.<br />Mas el justo vivirá por fe; Y si retrocediere, no agradará a mi alma.” dice Dios. <br /><br />“Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.” <br /><br />Cuando el Espíritu te convenza de pecado, no retrocedas, acude a Cristo. Pon tu fe en Él, y vive por fe. Porque el que en él confía, no será avergonzado. <br /><br />“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.” Hebreos 11:6<br /><br />Esperamos ese día glorioso en que alcanzaremos el galardón, Cristo mismo. Con esta certeza, corramos con paciencia la carrera de la vida, viviendo día a día el fruto de la fe en Cristo.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51540522</guid><pubDate>Tue, 07 Oct 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51540522/a4_3_la_fe.mp3" length="10219399" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>LA FE

“Yo soy una persona de fe” o “Ella tiene mucha fe.” ¿Qué significan exactamente estas afirmaciones? ¿A qué concepto de fe se refieren estas situaciones? Quizás sea que cree que hay algo más allá, quizás lo llamen Dios, o quizá algún santo o...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[LA FE<br /><br />“Yo soy una persona de fe” o “Ella tiene mucha fe.” ¿Qué significan exactamente estas afirmaciones? ¿A qué concepto de fe se refieren estas situaciones? Quizás sea que cree que hay algo más allá, quizás lo llamen Dios, o quizá algún santo o vírgen a los que acuden cuando las cosas no andan como esperaban. Se habla mucho de fe, cuando en realidad, en nuestra sociedad, no hay una demostración de fe verdadera de la que Dios habla en Su Palabra. <br /><br />Lo cierto es que, como hemos estado haciendo con cada aspecto del fruto del Espíritu, es importante definir el concepto del que habla la Biblia. <br /><br />En el caso de la fe tenemos una definición explícita en Hebreos 11:1 “Es, pues, la fe, la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.” <br /><br />La fe es la certeza, la convicción. No es una esperanza abstracta que desea que todo vaya bien. Es una seguridad de que algo que ahora no se ve llegará a ser porque alguien en quien podemos confiar lo ha prometido. <br /><br />Estos dos aspectos, el algo y el alguien son clave a la hora de entender la fe bíblica. <br /><br />En primer lugar examinemos el objeto de nuestra fe, es decir, en quién tenemos fe de que algo será.<br /><br />El objeto de la fe cristiana es Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Por la fe aceptamos que estos tres son una esencia, Dios. Cuando intentamos explicarlo la lógica humana se nos queda corta, mas por fe, comprendemos la deidad de Cristo, reflejada a través de las Escrituras. <br /><br />1 Timoteo 3:16 nos dice: “indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, Justificado en el Espíritu, Visto de los ángeles, Predicado a los gentiles, Creído en el mundo, Recibido arriba en gloria.”<br /><br />¿Y qué es lo que creemos? ¿Qué es aquello que esperamos? <br /><br />Es por fe en Cristo que recibimos salvación. Efesios 2:8 dice: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;”<br /><br />Por fe somos salvos y por fe vivimos la vida confiando en el Dios Fiel: <br /><br />Nos dice Hebreos 11:3 que por fe entendemos la creación: “habiendo sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.”<br /><br />Por la fe podemos resistir la tentación, porque vemos más allá de lo que está delante. Efesios 6:16 nos exhorta a “Tomar el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno”. <br /><br />Por la fe podemos obedecer a Dios. Conocemos el capítulo de la fe, Hebreos 11, donde leemos de la nube de testigos que escogieron vivir con fe en Dios, soportando dificultades y obedeciendo a Dios cuando no veían el cumplimiento de la promesa , y de igual modo podemos nosotros andar como dice Hebreos 12:1-2 despojándonos “de todo peso y del pecado que nos asedia, y correr con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.”<br /><br />La fe, fruto del Espíritu, es para salvación y preservación del alma hasta el día del Señor, como leemos en Hebreos 10:37-38. <br /><br />“Porque aún un poquito, Y el que ha de venir vendrá, y no tardará.<br />Mas el justo vivirá por fe; Y si retrocediere, no agradará a mi alma.” dice Dios. <br /><br />“Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.” <br /><br />Cuando el Espíritu te convenza de pecado, no retrocedas, acude a Cristo. Pon tu fe en Él, y vive por fe. Porque el que en él confía, no será avergonzado. <br /><br />“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.” Hebreos 11:6<br /><br />Esperamos ese día glorioso en que alcanzaremos el galardón, Cristo mismo. 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La Palabra de Dios dice que Dios es benigno (Salmo 135) y que Dios os bueno (Salmo 145:9) En el mismo salmo leemos que él es justo. Estos conceptos, en diferentes versiones se intercambian entre sí, y todos describen una característica de Dios, y es que Él es el bien y todo lo bueno desciende de Él. Con esta realidad en mente, y después de haber visto lo que el término benignidad conlleva en la Biblia, podemos dar un paso más y ver todo aquello que refleja bondad en la Palabra de Dios. <br /><br />La bondad es el sustantivo que corresponde al adjetivo bueno. El tenemos un verbo correspondiente en castellano, por lo que usamos el verbo hacer para acompañarlo. Hacer lo bueno o bien hacer, podríamos decir. <br /><br />Me viene a la mente varios textos del Nuevo Testamento: En 2 Timoteo 3:17 leemos que la Palabra de Dios nos prepara para “toda buena obra”. La oración de Hebreos 13:21 es que Dios “os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.”<br /><br />Dios ha mostrado su bondad para con nosotros y como resultado nos hace aptos para toda buena obra. Esta es su voluntad. <br /><br />Efesios 2 nos recuerda que Dios nos salvó por su bondad para que mostremos su bondad. <br />Dice “Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.”<br /><br />La salvación es un acto de bondad hacia el pecador. Es el regalo de Dios, nos dice el texto. Y todo esto lo hizo, ”para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad”. <br /><br />¿Has experimentado Su bondad? Entonces tienes todo lo que necesitas para extender esta bondad a otros. <br /><br />2 Corintios 9:8 nos dice: “poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51530530</guid><pubDate>Mon, 06 Oct 2025 05:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51530530/a4_2_la_bondad.mp3" length="7900985" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>BONDAD

La bondad es definida como una inclinación a hacer el bien, o también como un comportamiento virtuoso. En ocasiones es sinónimo de benignidad, de modo que dependiendo de la versión de la Biblia que leas, puede que se use indistintamente la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[BONDAD<br /><br />La bondad es definida como una inclinación a hacer el bien, o también como un comportamiento virtuoso. En ocasiones es sinónimo de benignidad, de modo que dependiendo de la versión de la Biblia que leas, puede que se use indistintamente la palabra benignidad o la palabra bondad. Ambas palabras hablan de un deseo o inclinación hacia el bien. La Palabra de Dios dice que Dios es benigno (Salmo 135) y que Dios os bueno (Salmo 145:9) En el mismo salmo leemos que él es justo. Estos conceptos, en diferentes versiones se intercambian entre sí, y todos describen una característica de Dios, y es que Él es el bien y todo lo bueno desciende de Él. Con esta realidad en mente, y después de haber visto lo que el término benignidad conlleva en la Biblia, podemos dar un paso más y ver todo aquello que refleja bondad en la Palabra de Dios. <br /><br />La bondad es el sustantivo que corresponde al adjetivo bueno. El tenemos un verbo correspondiente en castellano, por lo que usamos el verbo hacer para acompañarlo. Hacer lo bueno o bien hacer, podríamos decir. <br /><br />Me viene a la mente varios textos del Nuevo Testamento: En 2 Timoteo 3:17 leemos que la Palabra de Dios nos prepara para “toda buena obra”. La oración de Hebreos 13:21 es que Dios “os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.”<br /><br />Dios ha mostrado su bondad para con nosotros y como resultado nos hace aptos para toda buena obra. Esta es su voluntad. <br /><br />Efesios 2 nos recuerda que Dios nos salvó por su bondad para que mostremos su bondad. <br />Dice “Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.”<br /><br />La salvación es un acto de bondad hacia el pecador. Es el regalo de Dios, nos dice el texto. Y todo esto lo hizo, ”para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad”. <br /><br />¿Has experimentado Su bondad? Entonces tienes todo lo que necesitas para extender esta bondad a otros. <br /><br />2 Corintios 9:8 nos dice: “poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra.”]]></itunes:summary><itunes:duration>310</itunes:duration><itunes:keywords>benignidad,benigno,bien,bondad,bondadoso,buenas,justo,obras,regalo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/06dfbb946f34de3bcc4ddecfd71775cd.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-16 Benignidad</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-16-benignidad--51518116</link><description><![CDATA[BENIGNIDAD<br /><br />A primera vista nos puede parecer que los próximos dos frutos del Espíritu, la benignidad y la bondad, son sinónimos o parecidos. Pero si Dios los ha enumerado separadamente es porque conviene distinguirlos y darles atención por separado. <br /><br />La benignidad es una virtud que describe una disposición hacia el bien. Una vez más, vemos que Dios está interesado en transformar nuestro espíritu y no meramente añadir una serie de ritos y costumbres a nuestra vida. La obra del Espíritu Santo en una vida produce un amor sacrificial, un gozo inalterable, una paz que sobrepasa todo entendimiento, una paciencia duradera, y una benignidad genuina.<br /><br />Un corazón que es benigno es un corazón que desea el bien para el prójimo. Dios es bueno, y nada de lo que permite en nuestra vida es maligno. En Jeremías 29:11 dice Dios a su pueblo que los pensamientos que tiene hacia ellos son de bien y no de mal. Romanos 8:28 nos dice que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien. Y Santiago nos tiene que recordar que toda buena dádiva desciende de lo alto, del Padre de las luces. Los regalos del Señor son buenos siempre, todos benignos. <br /><br />Si hemos sido salvos, es por la benignidad del Señor. 1 Pedro 2:3 habla expresamente de haber gustado la benignidad del Señor, refiriéndose a la salvación. Y es que como vemos en Romanos 2:4 “Su benignidad nos guía al arrepentimiento”. La salvación, desde el deseo de arrepentirnos hasta el perdón de pecados proviene enteramente de Dios. <br /><br />El amor de Dios es benigno, leemos en 1 Corintios 13:4. Su benigno amor hacia la humanidad es lo que le ha llevado a ofrecer un plan de salvación para los que lo habíamos rechazado. En su benignidad ha mostrado su amor, dando a su Hijo Unigénito. Y es él, a través de Su Espíritu, el que convence al pecador de su pecado, llevándolo al arrepentimiento. Es todo obra del Trino Dios, mostrando la benignidad del Señor. <br /><br />La benignidad bíblica está relacionada con la misericordia y el perdón, y Dios nos pide a nosotros que tratemos con nuestro prójimo como Él ha tratado con nosotros. Efesios 4:32: “Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo” <br /><br />Vemos en Colosenses 3 que podemos y debemos mostrar benignidad porque Dios la ha mostrado hacia nosotros. Nos pide: “Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros” <br /><br />Y Dios pide benignidad, no solo para los amables y agradecidos. Salmo 135:3 dice que Dios es benigno para con los ingratos y los malos, por lo que en Lucas 6: 35 nos pide: “Amad,… , a vuestros enemigos y prestad, no esperando de ello nada”. <br /><br />Una vez más, Dios nos pide algo que parece estar fuera de nuestra capacidad. Pero recuerda, lo que es imposible para nosotros, en Cristo es posible. Dios nos pide que seamos benignos, pero Él es el que nos da la benignidad por medio del Espíritu Santo. Este deseo de bien hacia aquellos que no lo merecen o no lo aprecian no proviene de nosotros, sino de Dios mismo. Deja que su fruto crezca en ti. Y si tienes falta de sabiduría, pídela a Dios, nos dice Santiago. La sabiduría de Dios es benigna (Santiago 3:17), y Dios la da abundantemente a todo aquel que pide.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51518116</guid><pubDate>Fri, 03 Oct 2025 05:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51518116/a4_1_benignidad.mp3" length="8863963" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>BENIGNIDAD

A primera vista nos puede parecer que los próximos dos frutos del Espíritu, la benignidad y la bondad, son sinónimos o parecidos. Pero si Dios los ha enumerado separadamente es porque conviene distinguirlos y darles atención por separado....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[BENIGNIDAD<br /><br />A primera vista nos puede parecer que los próximos dos frutos del Espíritu, la benignidad y la bondad, son sinónimos o parecidos. Pero si Dios los ha enumerado separadamente es porque conviene distinguirlos y darles atención por separado. <br /><br />La benignidad es una virtud que describe una disposición hacia el bien. Una vez más, vemos que Dios está interesado en transformar nuestro espíritu y no meramente añadir una serie de ritos y costumbres a nuestra vida. La obra del Espíritu Santo en una vida produce un amor sacrificial, un gozo inalterable, una paz que sobrepasa todo entendimiento, una paciencia duradera, y una benignidad genuina.<br /><br />Un corazón que es benigno es un corazón que desea el bien para el prójimo. Dios es bueno, y nada de lo que permite en nuestra vida es maligno. En Jeremías 29:11 dice Dios a su pueblo que los pensamientos que tiene hacia ellos son de bien y no de mal. Romanos 8:28 nos dice que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien. Y Santiago nos tiene que recordar que toda buena dádiva desciende de lo alto, del Padre de las luces. Los regalos del Señor son buenos siempre, todos benignos. <br /><br />Si hemos sido salvos, es por la benignidad del Señor. 1 Pedro 2:3 habla expresamente de haber gustado la benignidad del Señor, refiriéndose a la salvación. Y es que como vemos en Romanos 2:4 “Su benignidad nos guía al arrepentimiento”. La salvación, desde el deseo de arrepentirnos hasta el perdón de pecados proviene enteramente de Dios. <br /><br />El amor de Dios es benigno, leemos en 1 Corintios 13:4. Su benigno amor hacia la humanidad es lo que le ha llevado a ofrecer un plan de salvación para los que lo habíamos rechazado. En su benignidad ha mostrado su amor, dando a su Hijo Unigénito. Y es él, a través de Su Espíritu, el que convence al pecador de su pecado, llevándolo al arrepentimiento. Es todo obra del Trino Dios, mostrando la benignidad del Señor. <br /><br />La benignidad bíblica está relacionada con la misericordia y el perdón, y Dios nos pide a nosotros que tratemos con nuestro prójimo como Él ha tratado con nosotros. Efesios 4:32: “Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo” <br /><br />Vemos en Colosenses 3 que podemos y debemos mostrar benignidad porque Dios la ha mostrado hacia nosotros. Nos pide: “Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros” <br /><br />Y Dios pide benignidad, no solo para los amables y agradecidos. Salmo 135:3 dice que Dios es benigno para con los ingratos y los malos, por lo que en Lucas 6: 35 nos pide: “Amad,… , a vuestros enemigos y prestad, no esperando de ello nada”. <br /><br />Una vez más, Dios nos pide algo que parece estar fuera de nuestra capacidad. Pero recuerda, lo que es imposible para nosotros, en Cristo es posible. Dios nos pide que seamos benignos, pero Él es el que nos da la benignidad por medio del Espíritu Santo. Este deseo de bien hacia aquellos que no lo merecen o no lo aprecian no proviene de nosotros, sino de Dios mismo. Deja que su fruto crezca en ti. Y si tienes falta de sabiduría, pídela a Dios, nos dice Santiago. La sabiduría de Dios es benigna (Santiago 3:17), y Dios la da abundantemente a todo aquel que pide.]]></itunes:summary><itunes:duration>350</itunes:duration><itunes:keywords>amor,benignidad,bondad,bueno,regalo,sabiduría,salvación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/2b383ee9a440b5bbd49bb5ae3cad0574.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-15 La paciencia</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-15-la-paciencia--51492410</link><description><![CDATA[PACIENCIA<br /><br />¡Señor, dame paciencia! Esta expresión, de la forma en que se suele decir, está muy lejos del deseo de Dios de producir paciencia en nuestro corazón. La paciencia se demuestra con nuestra actitud y nuestras acciones, pero debe brotar de nuestro interior. Esta es también fruto del Espíritu, un espíritu de poder, de amor, de dominio propio (nos dice 2 Timoteo 1:7) <br /><br />Podemos distinguir tres facetas del mismo término paciencia. La primera conlleva la idea de saber esperar; la segunda se refiere más bien a la capacidad de hacer algo con constancia hasta obtener el resultado deseado y una tercera describe la capacidad de soportar una carga. <br /><br />En primer lugar, la paciencia se manifiesta en una actitud correcta cuando vemos que todavía no se cumple algo que esperamos. La paciente espera aquí demuestra confianza en que lo prometido llegará.<br /><br />El salmista en el salmo 40 dice: “Pacientemente esperé” Y leemos que Dios escuchó su oración. El 37 dice “Guarda silencio ante Jehová, y espera en él. No te alteres …” Estos textos entre otros nos muestran una actitud correcta ante la espera. <br />Cuando nuestros niños eran pequeños les dí una definición que ellos pudieran entender. La paciencia es esperar SIN QUEJARSE. Este matiz de la segunda parte es importante, porque cuando esperamos quejándonos todo el tiempo, no estamos demostrando paciencia, sino impaciencia. <br /><br />Proverbios 14:29 nos dice: “El que tarda en airarse es grande de entendimiento; Mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad.” Qué importante es pedirle a Dios que nos ayude a no desesperarnos. Dios es fiel en cumplir sus promesas, y nos dice 2 Pedro 3:9 que Él es también paciente. “El Señor no retarda su promesa (dice Pedro), según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. 10 Pero el día del Señor vendrá…” Dios espera pacientemente con el deseo de que un alma más llegue al arrepentimiento y fe en Cristo. <br /><br />El segundo aspecto de la paciencia es más activo. Lo vemos ejemplificado en Hebreos 12 como una carrera. Para correr una maratón necesitamos resistencia y perseverancia. Si nos impacientamos y aceleramos, no podremos resistir hasta llegar a la meta. Dios nos da también el ejemplo del que planta y riega con la esperanza de recibir la cosecha. Dios dice en Gálatas 6 8-9 “el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. No nos cansemos, pues, de hacer el bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.” Hay situaciones en las que nosotros no debemos simplemente sentarnos a esperar en silencio, sino que podemos y debemos dar otro paso, seguir haciendo el bien, sin desmayar, sin abandonar, hasta la venida del Señor, dice Santiago 5. <br /><br />Existe un tercer aspecto de la paciencia y es el de soportar una carga pesada. Me viene a la mente la imagen de uno que levanta pesas. Dios nos dice que su carga no es pesada porque Él la lleva con nosotros. (Mateo 11:30). <br />Una señora anciana, cuando se le pidió que diera una palabra clave para su largo matrimonio dijo “Aguantar.” Es una pena, porque todas esperábamos palabras más positivas, y Dios ha diseñado el matrimonio para bendición nuestra y gloria suya. Pero sí que hay un aspecto de este concepto de aguantar o soportar en cada relación humana. Dios nos pide “soportaos unos a otros en amor” En 1 Corintios 13 vemos que el amor es sufrido En este texto Dios presenta el amor como paciente. El versículo 7 dice que el amor: “Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.” He aquí estos tres conceptos de la paciencia. La esperanza en confianza, la firmeza en la dificultad, la persistencia en el bien hacer. <br /><br />Romanos 12:12 también lo expresa así “gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración;”<br /><br />Dejemos que Dios produzca en nosotros su paciencia, perfeccionándola hasta el día del Señor.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51492410</guid><pubDate>Thu, 02 Oct 2025 05:05:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51492410/a3_5_paciencia.mp3" length="9934150" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>PACIENCIA

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La primera conlleva la idea de saber esperar; la segunda se refiere más bien a la capacidad de hacer algo con constancia hasta obtener el resultado deseado y una tercera describe la capacidad de soportar una carga. <br /><br />En primer lugar, la paciencia se manifiesta en una actitud correcta cuando vemos que todavía no se cumple algo que esperamos. La paciente espera aquí demuestra confianza en que lo prometido llegará.<br /><br />El salmista en el salmo 40 dice: “Pacientemente esperé” Y leemos que Dios escuchó su oración. El 37 dice “Guarda silencio ante Jehová, y espera en él. No te alteres …” Estos textos entre otros nos muestran una actitud correcta ante la espera. <br />Cuando nuestros niños eran pequeños les dí una definición que ellos pudieran entender. La paciencia es esperar SIN QUEJARSE. Este matiz de la segunda parte es importante, porque cuando esperamos quejándonos todo el tiempo, no estamos demostrando paciencia, sino impaciencia. <br /><br />Proverbios 14:29 nos dice: “El que tarda en airarse es grande de entendimiento; Mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad.” Qué importante es pedirle a Dios que nos ayude a no desesperarnos. Dios es fiel en cumplir sus promesas, y nos dice 2 Pedro 3:9 que Él es también paciente. “El Señor no retarda su promesa (dice Pedro), según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. 10 Pero el día del Señor vendrá…” Dios espera pacientemente con el deseo de que un alma más llegue al arrepentimiento y fe en Cristo. <br /><br />El segundo aspecto de la paciencia es más activo. Lo vemos ejemplificado en Hebreos 12 como una carrera. Para correr una maratón necesitamos resistencia y perseverancia. Si nos impacientamos y aceleramos, no podremos resistir hasta llegar a la meta. Dios nos da también el ejemplo del que planta y riega con la esperanza de recibir la cosecha. Dios dice en Gálatas 6 8-9 “el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. No nos cansemos, pues, de hacer el bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.” Hay situaciones en las que nosotros no debemos simplemente sentarnos a esperar en silencio, sino que podemos y debemos dar otro paso, seguir haciendo el bien, sin desmayar, sin abandonar, hasta la venida del Señor, dice Santiago 5. <br /><br />Existe un tercer aspecto de la paciencia y es el de soportar una carga pesada. Me viene a la mente la imagen de uno que levanta pesas. Dios nos dice que su carga no es pesada porque Él la lleva con nosotros. (Mateo 11:30). <br />Una señora anciana, cuando se le pidió que diera una palabra clave para su largo matrimonio dijo “Aguantar.” Es una pena, porque todas esperábamos palabras más positivas, y Dios ha diseñado el matrimonio para bendición nuestra y gloria suya. Pero sí que hay un aspecto de este concepto de aguantar o soportar en cada relación humana. Dios nos pide “soportaos unos a otros en amor” En 1 Corintios 13 vemos que el amor es sufrido En este texto Dios presenta el amor como paciente. El versículo 7 dice que el amor: “Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.” He aquí estos tres conceptos de la paciencia. La esperanza en confianza, la firmeza en la dificultad, la persistencia en el bien hacer. <br /><br />Romanos 12:12 también lo expresa así “gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración;”<br /><br />Dejemos que Dios produzca en nosotros su paciencia,...]]></itunes:summary><itunes:duration>394</itunes:duration><itunes:keywords>aguantar,aguante,carrera,cosecha,esperar,perseverancia,promesa,siembra</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/7122d2ceeffecd74538fc77df59654a4.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-14 La paz</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-14-la-paz--51481104</link><description><![CDATA[LA PAZ<br /><br />“Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda circunstancia.” 2 Tesalonicenses 3:16 <br /><br />Dios se presenta en este texto como el Señor de la paz. Él es paz, posee la paz y es el que da la paz. <br />En Juan 14:27 leemos: “La paz os dejo, mi paz os doy; <br />El versículo continúa diciendo: “yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.” <br /><br />Da a entender que la paz que el mundo da no puede erradicar el miedo y la turbación. ¿Puede el mundo experimentar paz fuera de Dios? <br /><br />¿Cómo es la paz que el mundo ofrece? <br /><br />En Miqueas 3:5 Dios habla de los que “claman: Paz, cuando tienen algo que comer, y al que no les da de comer, proclaman guerra contra él” <br /><br />La paz del mundo es variable y condicionada por las circunstancias. Si tengo de todo, puedo estar en paz. Si mi vecino se porta como debe, tendremos paz. <br /><br />Es posible incluso tener una paz falsa. En 1 Tesalonicenses 5 leemos sobre los últimos días: “Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba. Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche; que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán.” <br />Expresiones bien intencionadas como “no pasa nada”, “todo irá bien” anuncian paz y seguridad cuando en realidad no es ese el caso necesariamente. La paz de Dios no es así. La paz que Dios da está basada en su propio carácter. Él puede darnos la seguridad que nos permite tener paz verdadera, porque Él es poderoso para guardarnos. Podemos confiar en Él. <br /><br />La paz del mundo no es necesariamente mala. Más bien es la paz que viene cuando todo funciona sobre ruedas, cuando no hay conflicto. Pero esa paz es muy muy frágil, porque incluso cuando todo a nuestro alrededor parece ir bien, lo cierto es que tenemos una tendencia a perder la paz. La paz natural del ser humano está, como todo lo creado, afectada por el pecado; es inestable, porque somos capaces de perder la paz por situaciones que ni siquiera son reales. Perdemos la paz pensando en el “Y SI”. Y si esto sale mal?, ¿Y si no llega? ¿Y si no lo puedo pagar? ¿Y si no funciona según los planes? Esos “ysis” que aún no son, nos roban la paz. <br /><br />Mas Dios ofrece una paz que va más haya del entendimiento humano. <br />Dios dice Filipenses 4: 6-7, justo después de exhortarnos a estar gozosos: <br /><br />“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”<br /><br />La paz de Dios es una paz que quita el miedo y la turbación. Quizá podamos decir que cuando nos sentimos turbadas o sentimos temor, es una clara señal de que algo nos está robando la paz. ¿Qué podemos hacer en estas situaciones? <br />Dios nos dice que la paz es un fruto que produce el Espíritu Santo. Si nos sentimos así, quizás no estemos ocupándonos en Espíritu, sino en los afanes de la carne. <br /><br />Si llevamos al Señor nuestras cargas, nosotras nos liberamos de ellas y él cuidará de nosotros (1 Pedro 5:7). Cuando hacemos esto, Dios a cambio nos da su paz, que guarda nuestros pensamientos y nuestros corazones. Este intercambio es precioso, y refleja lo que desde un principio Dios hace con nosotros. Él llevó nuestros trapos sucios y nos dio a cambio su manto de justicia, y sigue llevándose todo lo que nos afana para darnos a cambio paz y gratitud. No dejemos de intercambiar con Dios todo aquello que nos ata para recibir la paz y el gozo que solo Él puede dar. <br /><br />Jésus animó a sus discípulos y nos sigue animando con estas realistas palabras en Juan 16:33<br />“Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.”<br />Que “la paz de Dios gobierne en vuestros corazones.” Colosenses 3:15]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51481104</guid><pubDate>Wed, 01 Oct 2025 05:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51481104/a3_4_la_paz.mp3" length="10183735" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>LA PAZ

“Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda circunstancia.” 2 Tesalonicenses 3:16 

Dios se presenta en este texto como el Señor de la paz. Él es paz, posee la paz y es el que da la paz. 
En Juan 14:27 leemos: “La paz os dejo, mi paz os...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[LA PAZ<br /><br />“Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda circunstancia.” 2 Tesalonicenses 3:16 <br /><br />Dios se presenta en este texto como el Señor de la paz. Él es paz, posee la paz y es el que da la paz. <br />En Juan 14:27 leemos: “La paz os dejo, mi paz os doy; <br />El versículo continúa diciendo: “yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.” <br /><br />Da a entender que la paz que el mundo da no puede erradicar el miedo y la turbación. ¿Puede el mundo experimentar paz fuera de Dios? <br /><br />¿Cómo es la paz que el mundo ofrece? <br /><br />En Miqueas 3:5 Dios habla de los que “claman: Paz, cuando tienen algo que comer, y al que no les da de comer, proclaman guerra contra él” <br /><br />La paz del mundo es variable y condicionada por las circunstancias. Si tengo de todo, puedo estar en paz. Si mi vecino se porta como debe, tendremos paz. <br /><br />Es posible incluso tener una paz falsa. En 1 Tesalonicenses 5 leemos sobre los últimos días: “Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba. Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche; que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán.” <br />Expresiones bien intencionadas como “no pasa nada”, “todo irá bien” anuncian paz y seguridad cuando en realidad no es ese el caso necesariamente. La paz de Dios no es así. La paz que Dios da está basada en su propio carácter. Él puede darnos la seguridad que nos permite tener paz verdadera, porque Él es poderoso para guardarnos. Podemos confiar en Él. <br /><br />La paz del mundo no es necesariamente mala. Más bien es la paz que viene cuando todo funciona sobre ruedas, cuando no hay conflicto. Pero esa paz es muy muy frágil, porque incluso cuando todo a nuestro alrededor parece ir bien, lo cierto es que tenemos una tendencia a perder la paz. La paz natural del ser humano está, como todo lo creado, afectada por el pecado; es inestable, porque somos capaces de perder la paz por situaciones que ni siquiera son reales. Perdemos la paz pensando en el “Y SI”. Y si esto sale mal?, ¿Y si no llega? ¿Y si no lo puedo pagar? ¿Y si no funciona según los planes? Esos “ysis” que aún no son, nos roban la paz. <br /><br />Mas Dios ofrece una paz que va más haya del entendimiento humano. <br />Dios dice Filipenses 4: 6-7, justo después de exhortarnos a estar gozosos: <br /><br />“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”<br /><br />La paz de Dios es una paz que quita el miedo y la turbación. Quizá podamos decir que cuando nos sentimos turbadas o sentimos temor, es una clara señal de que algo nos está robando la paz. ¿Qué podemos hacer en estas situaciones? <br />Dios nos dice que la paz es un fruto que produce el Espíritu Santo. Si nos sentimos así, quizás no estemos ocupándonos en Espíritu, sino en los afanes de la carne. <br /><br />Si llevamos al Señor nuestras cargas, nosotras nos liberamos de ellas y él cuidará de nosotros (1 Pedro 5:7). Cuando hacemos esto, Dios a cambio nos da su paz, que guarda nuestros pensamientos y nuestros corazones. Este intercambio es precioso, y refleja lo que desde un principio Dios hace con nosotros. Él llevó nuestros trapos sucios y nos dio a cambio su manto de justicia, y sigue llevándose todo lo que nos afana para darnos a cambio paz y gratitud. 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El gozo no es vivir a risas o carcajadas, ir de fiesta en fiesta, tomarse la vida a la ligera o ignorar cualquier responsabilidad. <br /><br />Podriamos decir que el gozo es un sentimiento de bienestar que en realidad no tiene por qué depender de las circunstancias. <br />Hebreos 12:2 dice que Jesús, por el gozo puesto delante de Él pudo soportar el sufrimiento de la cruz. ¿Qué peor circunstancia que ser clavado en una cruz por el pecado de otro? ¿En qué consistía ese gozo? Cristo había venido al mundo con el propósito principal de proveer la salvación para la humanidad, y ahí en la cruz, su objetivo estaba siendo cumplido. Consumado es, exclamó, y el mayor gozo, el gozo de la salvación, se hizo posible para cada persona que confiara en el sacrificio de la cruz. Isaías 53 ya lo había proclamado cuando hablaba del Mesías diciendo: ​​”Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades.” La aflicción de Su alma trajo el fruto de la salvación. Su gozo se había cumplido. <br /><br />Dios desea que nuestro gozo se cumpla en Él también. Filipenses 4:4 nos manda “Gozaos en el Señor.” Y en Juan 15:11 dice: “Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.” ¿Qué cosas les había hablado? Les había dicho que Jesús moriría, que resucitaría y que iría al Padre, pero vendría a ellos el Espíritu Santo. Jesús advierte a sus discípulos que para experimentar el gozo completo del que él hablaba, debían permanecer en su amor, porque separados de Él, no podrían llevar fruto. <br /><br />El gozo en los días buenos no tiene mérito; es natural, espontáneo. Mas el gozo que es fruto del Espíritu es el que nos permite ver más allá de las circunstancias que por sí solas no producen alegría o satisfacción. Es un gozo anclado en la Roca que es Cristo. <br /><br />David canta el Salmo 28:7 en medio de la aflicción y exalta a su Roca por fe de que su ayuda vendrá, y lo expresa como si ya hubiera ocurrido porque Dios es siempre fiel para atender a nuestras súplicas: “Jehová es mi fortaleza y mi escudo; En él confió mi corazón, y fui ayudado, Por lo que se gozó mi corazón, Y con mi cántico le alabaré.” <br /><br />“Cantemos con júbilo a la roca de nuestra salvación.” El Salmo 95, así como Colosenses 3:16 y 17 nos exhorta a recitar y cantar la Palabra de Dios, dando gracias a Dios en nuestros corazones.<br /><br />La gratitud es una parte esencial del gozo del cristiano. Podemos estar agradecidos porque a pesar de la tristeza momentánea que podamos experimentar, nos asegura Juan 16 que “Nuestra tristeza se convertirá en gozo”. En Santiago 1:2 leemos “Tened por sumo gozo cuando os hayáis en diversas pruebas”. Esto lo podemos hacer porque confiamos en que el fruto de la aflicción es bueno, agradable y perfecto, si andamos en la voluntad de Dios. Dios es el que convierte nuestro lamento en baile, dice Salmo 31, y cambia nuestra tristeza por un gozo que el mundo nunca podría dar. <br /><br />¿Has experimentado este gozo del que habla la Biblia? Te invito a buscarlo en Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Porque fuera de Él no hay gozo, mas como leemos en el Salmo 16, “en su presencia hay plenitud de gozo”. ¡Gozaos en el Señor siempre! Otra vez os digo; ¡Regocijaos!]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51469045</guid><pubDate>Tue, 30 Sep 2025 04:25:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51469045/a3_3_el_gozo.mp3" length="9399366" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>EL GOZO

La segunda característica del fruto del Espíritu es el gozo. Una vez más, como hablamos sobre el amor, es importante definir el gozo correctamente. El gozo no es vivir a risas o carcajadas, ir de fiesta en fiesta, tomarse la vida a la ligera...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[EL GOZO<br /><br />La segunda característica del fruto del Espíritu es el gozo. Una vez más, como hablamos sobre el amor, es importante definir el gozo correctamente. El gozo no es vivir a risas o carcajadas, ir de fiesta en fiesta, tomarse la vida a la ligera o ignorar cualquier responsabilidad. <br /><br />Podriamos decir que el gozo es un sentimiento de bienestar que en realidad no tiene por qué depender de las circunstancias. <br />Hebreos 12:2 dice que Jesús, por el gozo puesto delante de Él pudo soportar el sufrimiento de la cruz. ¿Qué peor circunstancia que ser clavado en una cruz por el pecado de otro? ¿En qué consistía ese gozo? Cristo había venido al mundo con el propósito principal de proveer la salvación para la humanidad, y ahí en la cruz, su objetivo estaba siendo cumplido. Consumado es, exclamó, y el mayor gozo, el gozo de la salvación, se hizo posible para cada persona que confiara en el sacrificio de la cruz. Isaías 53 ya lo había proclamado cuando hablaba del Mesías diciendo: ​​”Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades.” La aflicción de Su alma trajo el fruto de la salvación. Su gozo se había cumplido. <br /><br />Dios desea que nuestro gozo se cumpla en Él también. Filipenses 4:4 nos manda “Gozaos en el Señor.” Y en Juan 15:11 dice: “Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.” ¿Qué cosas les había hablado? Les había dicho que Jesús moriría, que resucitaría y que iría al Padre, pero vendría a ellos el Espíritu Santo. Jesús advierte a sus discípulos que para experimentar el gozo completo del que él hablaba, debían permanecer en su amor, porque separados de Él, no podrían llevar fruto. <br /><br />El gozo en los días buenos no tiene mérito; es natural, espontáneo. Mas el gozo que es fruto del Espíritu es el que nos permite ver más allá de las circunstancias que por sí solas no producen alegría o satisfacción. Es un gozo anclado en la Roca que es Cristo. <br /><br />David canta el Salmo 28:7 en medio de la aflicción y exalta a su Roca por fe de que su ayuda vendrá, y lo expresa como si ya hubiera ocurrido porque Dios es siempre fiel para atender a nuestras súplicas: “Jehová es mi fortaleza y mi escudo; En él confió mi corazón, y fui ayudado, Por lo que se gozó mi corazón, Y con mi cántico le alabaré.” <br /><br />“Cantemos con júbilo a la roca de nuestra salvación.” El Salmo 95, así como Colosenses 3:16 y 17 nos exhorta a recitar y cantar la Palabra de Dios, dando gracias a Dios en nuestros corazones.<br /><br />La gratitud es una parte esencial del gozo del cristiano. Podemos estar agradecidos porque a pesar de la tristeza momentánea que podamos experimentar, nos asegura Juan 16 que “Nuestra tristeza se convertirá en gozo”. En Santiago 1:2 leemos “Tened por sumo gozo cuando os hayáis en diversas pruebas”. Esto lo podemos hacer porque confiamos en que el fruto de la aflicción es bueno, agradable y perfecto, si andamos en la voluntad de Dios. Dios es el que convierte nuestro lamento en baile, dice Salmo 31, y cambia nuestra tristeza por un gozo que el mundo nunca podría dar. <br /><br />¿Has experimentado este gozo del que habla la Biblia? Te invito a buscarlo en Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Porque fuera de Él no hay gozo, mas como leemos en el Salmo 16, “en su presencia hay plenitud de gozo”. ¡Gozaos en el Señor siempre! Otra vez os digo; ¡Regocijaos!]]></itunes:summary><itunes:duration>372</itunes:duration><itunes:keywords>alegría,cumplido,perfecto,tribulación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/2b383ee9a440b5bbd49bb5ae3cad0574.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-12 El amor</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-12-el-amor--51458805</link><description><![CDATA[EL AMOR<br /><br />En el fruto del Espíritu no hay condenación, porque no hay ley contra estos. <br /><br />Cuando vemos el primer aspecto del fruto del Espíritu, casi parece que esta afirmación no sea cierta. Después de todo, muchos han sufrido e incluso han muerto por amor o más bien, por desamor. La tragedia de Romeo y Julieta me viene a la mente, pero existen muchos otros ejemplos de obras e historias reales que nos muestran tragedias centradas en el tema del amor; y es que parece ser que el amor es el rey de los sentimientos, y por amor, uno sería capaz hasta de morir o matar.<br /><br />Todo el mundo cree saber del amor, pero ninguno parece entenderlo. Quizás sea porque buscamos una definición del amor en el lugar equivocado. Primeramente lo buscamos en nuestro interior, esperando un fuerte sentimiento que no nos deja respirar, dormir, comer, ni pensar correctamente. Eso no es amor. <br /><br />Algunos lo definen por las novelas románticas que les hacen palpitar a un ritmo desordenado o las películas que les produce un llanto incontrolado. Pero hay que decir que eso tampoco es amor. <br /><br />Para definir el amor verdadero debemos ir a la fuente del amor. Dios es amor, dice el capítulo 4, versículo 8 de primera de Juan. <br /><br />La única razón por la que nosotros podemos amar es porque Dios nos amó primero, y Dios nos pide que amemos al prójimo así como Él nos ha amado. Juan dice claramente:<br /><br />“Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros.”<br /><br /><br />Dios nos ha amado (Jeremías 31:3) Y nos ha mostrado cómo amar. <br />(Juan 15:13) Romanos 5:8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que, siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Cantares 8:6 nos dice que fuerte como la muerte es el amor, y Dios ha mostrado su amor dando a su hijo; un amor sacrificado hacia los que no merecíamos amor. Ha mostrado un amor que a menudo no es recíproco, porque vemos a través de la historia cómo Dios ha amado sin recibir amor a cambio. <br /><br />Hay sin duda situaciones en las que tememos que si amamos así, se aprovechen de nosotros. Es comprensible, porque vivimos en un mundo de pecado, pero pidamos a Dios su protección y no seamos insensatas; amemos sabiamente, y confiemos en el Señor, porque dice su Palabra que en el amor no hay temor, porque el amor echa fuera el temor, (1 Juan 4:18). <br /><br />Dios es nuestro protector, y el amor que Dios ha dado es tan fuerte y eterno que nada ni nadie puede separarnos de él, nos dice Romanos 8. <br /><br />El amor no es siempre bonito; a veces tendrás que reprender a alguien por amor. Proverbios 3:12 y Hebreos 12:6-7 Nos enseña que Dios, al que ama corrige y disciplina. Es posible que este concepto de amor te incomode, no nos gusta corregir ni que nos corrijan. Mas Proverbios 27 nos enseña que el verdadero amigo reprende abiertamente. Y es que el que ama busca siempre el bien del prójimo.<br /><br />Así que cuando hablemos del amor, no hablemos de este a la ligera. El amor no es gratis; el amor cuesta algo a alguien. El amor no es una flecha que te alcanza en el momento menos esperado. El amor es el fruto del Espíritu Santo en un corazón arrepentido. El amor es una decisión continua de sacrificar aquello que más puedas querer por tu prójimo, aquella persona que tienes a tu lado. Y todo, para la gloria de Dios.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51458805</guid><pubDate>Mon, 29 Sep 2025 02:25:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51458805/a3_2_el_amor.mp3" length="9648912" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>EL AMOR

En el fruto del Espíritu no hay condenación, porque no hay ley contra estos. 

Cuando vemos el primer aspecto del fruto del Espíritu, casi parece que esta afirmación no sea cierta. Después de todo, muchos han sufrido e incluso han muerto por...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[EL AMOR<br /><br />En el fruto del Espíritu no hay condenación, porque no hay ley contra estos. <br /><br />Cuando vemos el primer aspecto del fruto del Espíritu, casi parece que esta afirmación no sea cierta. Después de todo, muchos han sufrido e incluso han muerto por amor o más bien, por desamor. La tragedia de Romeo y Julieta me viene a la mente, pero existen muchos otros ejemplos de obras e historias reales que nos muestran tragedias centradas en el tema del amor; y es que parece ser que el amor es el rey de los sentimientos, y por amor, uno sería capaz hasta de morir o matar.<br /><br />Todo el mundo cree saber del amor, pero ninguno parece entenderlo. Quizás sea porque buscamos una definición del amor en el lugar equivocado. Primeramente lo buscamos en nuestro interior, esperando un fuerte sentimiento que no nos deja respirar, dormir, comer, ni pensar correctamente. Eso no es amor. <br /><br />Algunos lo definen por las novelas románticas que les hacen palpitar a un ritmo desordenado o las películas que les produce un llanto incontrolado. Pero hay que decir que eso tampoco es amor. <br /><br />Para definir el amor verdadero debemos ir a la fuente del amor. Dios es amor, dice el capítulo 4, versículo 8 de primera de Juan. <br /><br />La única razón por la que nosotros podemos amar es porque Dios nos amó primero, y Dios nos pide que amemos al prójimo así como Él nos ha amado. Juan dice claramente:<br /><br />“Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros.”<br /><br /><br />Dios nos ha amado (Jeremías 31:3) Y nos ha mostrado cómo amar. <br />(Juan 15:13) Romanos 5:8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que, siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Cantares 8:6 nos dice que fuerte como la muerte es el amor, y Dios ha mostrado su amor dando a su hijo; un amor sacrificado hacia los que no merecíamos amor. Ha mostrado un amor que a menudo no es recíproco, porque vemos a través de la historia cómo Dios ha amado sin recibir amor a cambio. <br /><br />Hay sin duda situaciones en las que tememos que si amamos así, se aprovechen de nosotros. Es comprensible, porque vivimos en un mundo de pecado, pero pidamos a Dios su protección y no seamos insensatas; amemos sabiamente, y confiemos en el Señor, porque dice su Palabra que en el amor no hay temor, porque el amor echa fuera el temor, (1 Juan 4:18). <br /><br />Dios es nuestro protector, y el amor que Dios ha dado es tan fuerte y eterno que nada ni nadie puede separarnos de él, nos dice Romanos 8. <br /><br />El amor no es siempre bonito; a veces tendrás que reprender a alguien por amor. Proverbios 3:12 y Hebreos 12:6-7 Nos enseña que Dios, al que ama corrige y disciplina. Es posible que este concepto de amor te incomode, no nos gusta corregir ni que nos corrijan. Mas Proverbios 27 nos enseña que el verdadero amigo reprende abiertamente. Y es que el que ama busca siempre el bien del prójimo.<br /><br />Así que cuando hablemos del amor, no hablemos de este a la ligera. El amor no es gratis; el amor cuesta algo a alguien. El amor no es una flecha que te alcanza en el momento menos esperado. El amor es el fruto del Espíritu Santo en un corazón arrepentido. El amor es una decisión continua de sacrificar aquello que más puedas querer por tu prójimo, aquella persona que tienes a tu lado. Y todo, para la gloria de Dios.]]></itunes:summary><itunes:duration>382</itunes:duration><itunes:keywords>dios,eterno,fruto,regalo,salvación,vida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3d975dea53c9423e0e136dc5b98beafa.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-11 El Espíritu es Vida</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-11-el-espiritu-es-vida--51446441</link><description><![CDATA[EL ESPÍRITU ES VIDA<br /><br />“Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.” Nos dice Romanos 8:6<br /><br />Cuando intentamos vivir en el Espíritu, encontramos, como dice Pablo en Romanos 7, que luchamos con la incapacidad de hacer siempre el bien que deseamos. Nos sentimos incapaces de hacer morir las obras de la carne. Pero encontramos que por Cristo nuestro Señor tenemos libertad y poder . Romanos 8:11 nos anima con estas palabras : <br /><br />“Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.”<br /><br />Somos vivificados por el mismo Espíritu que levantó a Cristo de la tumba. Gracias a la obra de salvación podemos ocuparnos en aquello que Dios ha preparado para nosotros. Podemos decir con el apóstol, “ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí.” Gálatas 2:20<br /><br />Cuando Cristo, ya resucitado, iba a ascender al cielo, dijo a sus discípulos: <br />“Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.” (Juan 16:7-8)<br />La obra del Espíritu Santo nos convence de pecado para arrepentimiento, nos muestra la justicia de Dios para santificación, y nos consuela con la esperanza de nuestra glorificación futura.<br /><br />Antes de conocer a Cristo, vivíamos para la carne, pero en Cristo recibimos el Espíritu de Dios, y como dice Romanos 8: 9, ya no estamos en la carne sino en el Espíritu, si en verdad el Espíritu de Dios habita en nosotros. “Pero si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de Él.”<br /><br />Sabemos que somos de Dios, si tenemos el Espíritu de Dios. ¿Y cómo sabemos que el Espíritu de Dios mora en nosotros? Dios nos dice que desde el momento de la salvación el Espíritu Santo mora en nosotros; somos templo del Espíritu Santo. Cuando vivimos en el Espíritu, somos guiados por el Espíritu, y su fruto se manifiesta en nuestra vida. <br />En Gálatas 5:22-23, como contraste a las obras de la carne, encontramos una lista del fruto del Espíritu. <br /><br />“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.”<br /><br />La ley condena las obras de la carne, pero no hay condenación para los que están en Cristo; no hay condenación para el fruto del Espíritu. <br /><br />Por sus frutos los conoceréis, dijo Cristo. Vamos a estudiar cada una de las virtudes del fruto del Espíritu, a través de las cuales la gloria de Dios es manifestada en nuestras vidas. Oremos que su fruto sea evidente en nuestras vidas, Porque el ocuparnos del Espíritu no trae condenación, sino que produce en nosotras vida y paz, para la gloria de Dios.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51446441</guid><pubDate>Fri, 26 Sep 2025 09:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51446441/a3_1_el_espi_ritu_es_vida.mp3" length="7794441" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>EL ESPÍRITU ES VIDA

“Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.” Nos dice Romanos 8:6

Cuando intentamos vivir en el Espíritu, encontramos, como dice Pablo en Romanos 7, que luchamos con la incapacidad de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[EL ESPÍRITU ES VIDA<br /><br />“Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.” Nos dice Romanos 8:6<br /><br />Cuando intentamos vivir en el Espíritu, encontramos, como dice Pablo en Romanos 7, que luchamos con la incapacidad de hacer siempre el bien que deseamos. Nos sentimos incapaces de hacer morir las obras de la carne. Pero encontramos que por Cristo nuestro Señor tenemos libertad y poder . Romanos 8:11 nos anima con estas palabras : <br /><br />“Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.”<br /><br />Somos vivificados por el mismo Espíritu que levantó a Cristo de la tumba. Gracias a la obra de salvación podemos ocuparnos en aquello que Dios ha preparado para nosotros. Podemos decir con el apóstol, “ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí.” Gálatas 2:20<br /><br />Cuando Cristo, ya resucitado, iba a ascender al cielo, dijo a sus discípulos: <br />“Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.” (Juan 16:7-8)<br />La obra del Espíritu Santo nos convence de pecado para arrepentimiento, nos muestra la justicia de Dios para santificación, y nos consuela con la esperanza de nuestra glorificación futura.<br /><br />Antes de conocer a Cristo, vivíamos para la carne, pero en Cristo recibimos el Espíritu de Dios, y como dice Romanos 8: 9, ya no estamos en la carne sino en el Espíritu, si en verdad el Espíritu de Dios habita en nosotros. “Pero si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, el tal no es de Él.”<br /><br />Sabemos que somos de Dios, si tenemos el Espíritu de Dios. ¿Y cómo sabemos que el Espíritu de Dios mora en nosotros? Dios nos dice que desde el momento de la salvación el Espíritu Santo mora en nosotros; somos templo del Espíritu Santo. Cuando vivimos en el Espíritu, somos guiados por el Espíritu, y su fruto se manifiesta en nuestra vida. <br />En Gálatas 5:22-23, como contraste a las obras de la carne, encontramos una lista del fruto del Espíritu. <br /><br />“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.”<br /><br />La ley condena las obras de la carne, pero no hay condenación para los que están en Cristo; no hay condenación para el fruto del Espíritu. <br /><br />Por sus frutos los conoceréis, dijo Cristo. Vamos a estudiar cada una de las virtudes del fruto del Espíritu, a través de las cuales la gloria de Dios es manifestada en nuestras vidas. Oremos que su fruto sea evidente en nuestras vidas, Porque el ocuparnos del Espíritu no trae condenación, sino que produce en nosotras vida y paz, para la gloria de Dios.]]></itunes:summary><itunes:duration>305</itunes:duration><itunes:keywords>carne,cristo,espíritu,fruto,glorificación,paz,salvación,santificación,vida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3d975dea53c9423e0e136dc5b98beafa.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-10 Las obras de la carne</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-10-las-obras-de-la-carne--51420990</link><description><![CDATA[Las obras de la carne<br /><br />“Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios.”<br /><br />Romanos 8:12-14 nos recuerda que los que viven conforme a la carne van por camino de muerte mas los que hacen morir las obras de la carne, obtendrán vida. <br /><br />Esto parece extraño en la sociedad en la que vivimos, donde se nos anima a buscar siempre nuestro propio bien: ¡Hazlo tu manera! ¡Sigue tu corazón! ¡Tú lo vales! ¡Tu felicidad es lo que importa! ¡Hay que vivir! ¡Tengo que mirar por mí! <br />¿Has escuchado alguna de estas frases? Lo que se valora es buscar nuestro propio bien, mirar por nosotros mismos y disfrutar el momento. <br /><br />Mas Dios dice en Su Palabra, “Haz morir las obras de la carne y vivirás” Jesús dijo: “todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, éste la salvará.” (Lucas 9:24) Es una paradoja. Cuando vivimos para Dios, Él mira por nuestro bien. <br /><br />“Porque los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios.”<br /><br />Si eres una hija de Dios, las obras de la carne no tienen cabida en tu andar diario. Pablo dice en Romanos que por el Espíritu Santo, podemos hacer morir las obras de la carne” <br />Y en Gálatas 5:16-18 vemos cómo hacerlo: Dice “Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.” Cuando cortamos el suministro a la carne, esta se debilita y muere. Del mismo modo puede ocurrir al revés si descuidamos el Espíritu. Si tienes descuidado el Espíritu, examina tu corazón, porque, dice Dios, que el que no vive en el Espíritu no es su hijo. ¿Has nacido tú de nuevo?<br /><br />Nos dice en Gálatas: “ el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y estos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley.”<br /><br />Pablo quiere decir, como leemos en Romanos 6, que una vez en Cristo, ya no somos esclavas del pecado. Ahora somos libres para no servir esos deseos carnales. ¿Y cuáles son las obras de la carne? <br /><br />En Gálatas 5 encontramos una lista que no es exclusiva ni exhaustiva. Hay sin duda muchas otras manifestaciones de la carne, pero aquí vemos unas cuantas: <br /><br />“manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia; hasta aquí puede que digas: estoy bien, no estoy metida en prácticas inmorales. <br /><br />Bien, sigue Pablo: “idolatría, hechicerías” Esto es, depender de otra cosa que no sea Dios. Buscar la felicidad en otro lugar, de otro modo, a tu manera, sin Dios. <br /><br />Continúa con la lista: “enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios.” Ah, homicidios no, dices, pero recuerda lo que dijo Cristo, que si insultas a tu prójimo, despreciándolo en tu corazón, ya eres culpable de homicidio. Que Dios nos ayude con nuestra relaciones y las actitudes que permitimos hacia otros. <br /><br />Y Pablo concluye con “borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.” Ya lo había dicho antes. Los excesos, la inmoralidad, la falta de amor por Dios y el prójimo, la falta de la presencia del Espíritu Santo en el corazón son las obras de la carne que no nos permiten tener comunión con el Padre. <br /><br />Examínate ¿encuentras evidencias de las obras de la carne en tu vida? Clama a Dios, asegúrate que de verdad eres su hija. Y si tienes ya el Espíritu, no alimentes la carne. Corta el suministro. Deja que por el poder del Espíritu de Dios que mora en ti vayan muriendo las obras de la carne.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51420990</guid><pubDate>Thu, 25 Sep 2025 01:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51420990/a2_5_las_obras_de_la_carne.mp3" length="9755477" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Las obras de la carne

“Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. Porque todos los que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Las obras de la carne<br /><br />“Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios.”<br /><br />Romanos 8:12-14 nos recuerda que los que viven conforme a la carne van por camino de muerte mas los que hacen morir las obras de la carne, obtendrán vida. <br /><br />Esto parece extraño en la sociedad en la que vivimos, donde se nos anima a buscar siempre nuestro propio bien: ¡Hazlo tu manera! ¡Sigue tu corazón! ¡Tú lo vales! ¡Tu felicidad es lo que importa! ¡Hay que vivir! ¡Tengo que mirar por mí! <br />¿Has escuchado alguna de estas frases? Lo que se valora es buscar nuestro propio bien, mirar por nosotros mismos y disfrutar el momento. <br /><br />Mas Dios dice en Su Palabra, “Haz morir las obras de la carne y vivirás” Jesús dijo: “todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, éste la salvará.” (Lucas 9:24) Es una paradoja. Cuando vivimos para Dios, Él mira por nuestro bien. <br /><br />“Porque los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios.”<br /><br />Si eres una hija de Dios, las obras de la carne no tienen cabida en tu andar diario. Pablo dice en Romanos que por el Espíritu Santo, podemos hacer morir las obras de la carne” <br />Y en Gálatas 5:16-18 vemos cómo hacerlo: Dice “Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.” Cuando cortamos el suministro a la carne, esta se debilita y muere. Del mismo modo puede ocurrir al revés si descuidamos el Espíritu. Si tienes descuidado el Espíritu, examina tu corazón, porque, dice Dios, que el que no vive en el Espíritu no es su hijo. ¿Has nacido tú de nuevo?<br /><br />Nos dice en Gálatas: “ el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y estos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley.”<br /><br />Pablo quiere decir, como leemos en Romanos 6, que una vez en Cristo, ya no somos esclavas del pecado. Ahora somos libres para no servir esos deseos carnales. ¿Y cuáles son las obras de la carne? <br /><br />En Gálatas 5 encontramos una lista que no es exclusiva ni exhaustiva. Hay sin duda muchas otras manifestaciones de la carne, pero aquí vemos unas cuantas: <br /><br />“manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia; hasta aquí puede que digas: estoy bien, no estoy metida en prácticas inmorales. <br /><br />Bien, sigue Pablo: “idolatría, hechicerías” Esto es, depender de otra cosa que no sea Dios. Buscar la felicidad en otro lugar, de otro modo, a tu manera, sin Dios. <br /><br />Continúa con la lista: “enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios.” Ah, homicidios no, dices, pero recuerda lo que dijo Cristo, que si insultas a tu prójimo, despreciándolo en tu corazón, ya eres culpable de homicidio. Que Dios nos ayude con nuestra relaciones y las actitudes que permitimos hacia otros. <br /><br />Y Pablo concluye con “borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.” Ya lo había dicho antes. Los excesos, la inmoralidad, la falta de amor por Dios y el prójimo, la falta de la presencia del Espíritu Santo en el corazón son las obras de la carne que no nos permiten tener comunión con el Padre. <br /><br />Examínate ¿encuentras evidencias de las obras de la carne en tu vida? Clama a Dios, asegúrate que de verdad eres su hija. Y si tienes ya el Espíritu, no alimentes la carne. Corta el suministro. Deja que por el poder del Espíritu de Dios que mora en ti vayan muriendo las obras de la carne.]]></itunes:summary><itunes:duration>387</itunes:duration><itunes:keywords>a,carne,carne “así,contiendas,de,deudores,fornicación,herejía,hermanos,idolatría,inmundicia,ira,la,las,morir,no,obras,que,somos,vida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/06dfbb946f34de3bcc4ddecfd71775cd.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-09 La carne y el Espíritu</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-09-la-carne-y-el-espiritu--51410583</link><description><![CDATA[La carne y el Espíritu<br /><br />La Biblia nos muestra, a través de las epístolas de Pablo, el contraste entre la carne y el Espíritu. <br /><br />Cuando nacemos, llegamos a este mundo en carne y hueso, con un cuerpo físico que recubre durante toda nuestra existencia aquí en la Tierra un alma diseñada, como ya hemos visto, para tener comunión con Dios y con nuestro prójimo. Este cuerpo es una bendición, porque nos permite realizar actividades necesarias y agradables, pero a causa del pecado universal, también puede llegar a ser una carga cuando sentimos molestias y debilidad. El mismo cuerpo y alma que nos permite servir a Dios en buenas obras, a causa del pecado nos puede tentar a pecar contra Él y contra el prójimo. Es un conflicto que nos acompaña durante toda nuestra vida. <br /><br />Lo glorioso es que, como vemos en Efesios, Dios no solamente nos creó cuerpo y alma en el principio, sino que a aquellos que clamamos a Él para salvación, nos ha adoptado en Cristo. En Él, leemos en Efesios 1:13, “también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa.”<br /><br />Por la obra de Cristo, en el momento de la salvación, dejamos de depender enteramente de un cuerpo y alma dañados por el pecado, y recibimos el Espíritu de la promesa, como señal de la herencia que nos espera, nos dice Efesios. <br /><br />A partir de ese momento, ya no somos esclavos del pecado que reinaba en nuestros corazones. Romanos 6 nos dice que los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos muerto al pecado y resucitado a una vida nueva en Cristo. Así también vosotros, nos dice el versículo 11, “consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.”<br /><br />Ahora no somos esclavos de las obras de la carne, y tenemos libertad para vivir en el Espíritu. <br /><br />Seguimos teniendo el mismo cuerpo material, con sus achaques y tentaciones, pero ahora tenemos el Espíritu que resucitó a Cristo de la tumba. Este espíritu es el que nos da vida, nos recuerda Romanos 8:11. <br /><br />Así que ya no vivimos para la carne, sino en el Espíritu; vivimos para agradar a Dios que nos salvó. <br /><br />¿Qué significa esto para nosotros en el día a día? Leemos en Romanos 8:5-6 “Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.”<br /><br />La carne para poco aprovecha; lo presente es efímero, pasajero, ya sea bueno o malo; mas aquello que permanece para siempre es lo espiritual. Es por ello que Pablo dice a los Colosenses: “Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.” Col.3:1-4<br /><br />Atendemos a este cuerpo para estar sanos y fuertes, porque con él podemos servir a Dios y al prójimo, pero no descuidamos las cosas del Espíritu, <br />“Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51410583</guid><pubDate>Wed, 24 Sep 2025 01:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51410583/a2_4_la_carne_y_el_espi_ritu.mp3" length="8293456" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>La carne y el Espíritu

La Biblia nos muestra, a través de las epístolas de Pablo, el contraste entre la carne y el Espíritu. 

Cuando nacemos, llegamos a este mundo en carne y hueso, con un cuerpo físico que recubre durante toda nuestra existencia...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[La carne y el Espíritu<br /><br />La Biblia nos muestra, a través de las epístolas de Pablo, el contraste entre la carne y el Espíritu. <br /><br />Cuando nacemos, llegamos a este mundo en carne y hueso, con un cuerpo físico que recubre durante toda nuestra existencia aquí en la Tierra un alma diseñada, como ya hemos visto, para tener comunión con Dios y con nuestro prójimo. Este cuerpo es una bendición, porque nos permite realizar actividades necesarias y agradables, pero a causa del pecado universal, también puede llegar a ser una carga cuando sentimos molestias y debilidad. El mismo cuerpo y alma que nos permite servir a Dios en buenas obras, a causa del pecado nos puede tentar a pecar contra Él y contra el prójimo. Es un conflicto que nos acompaña durante toda nuestra vida. <br /><br />Lo glorioso es que, como vemos en Efesios, Dios no solamente nos creó cuerpo y alma en el principio, sino que a aquellos que clamamos a Él para salvación, nos ha adoptado en Cristo. En Él, leemos en Efesios 1:13, “también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa.”<br /><br />Por la obra de Cristo, en el momento de la salvación, dejamos de depender enteramente de un cuerpo y alma dañados por el pecado, y recibimos el Espíritu de la promesa, como señal de la herencia que nos espera, nos dice Efesios. <br /><br />A partir de ese momento, ya no somos esclavos del pecado que reinaba en nuestros corazones. Romanos 6 nos dice que los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos muerto al pecado y resucitado a una vida nueva en Cristo. Así también vosotros, nos dice el versículo 11, “consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.”<br /><br />Ahora no somos esclavos de las obras de la carne, y tenemos libertad para vivir en el Espíritu. <br /><br />Seguimos teniendo el mismo cuerpo material, con sus achaques y tentaciones, pero ahora tenemos el Espíritu que resucitó a Cristo de la tumba. Este espíritu es el que nos da vida, nos recuerda Romanos 8:11. <br /><br />Así que ya no vivimos para la carne, sino en el Espíritu; vivimos para agradar a Dios que nos salvó. <br /><br />¿Qué significa esto para nosotros en el día a día? Leemos en Romanos 8:5-6 “Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.”<br /><br />La carne para poco aprovecha; lo presente es efímero, pasajero, ya sea bueno o malo; mas aquello que permanece para siempre es lo espiritual. Es por ello que Pablo dice a los Colosenses: “Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.” Col.3:1-4<br /><br />Atendemos a este cuerpo para estar sanos y fuertes, porque con él podemos servir a Dios y al prójimo, pero no descuidamos las cosas del Espíritu, <br />“Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.”]]></itunes:summary><itunes:duration>326</itunes:duration><itunes:keywords>colosenses,cristo,efesios,espíritu,muerte,paz,pecado,romanos,salvación,vida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/2b383ee9a440b5bbd49bb5ae3cad0574.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-08 Contrastes en la Biblia</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-08-contrastes-en-la-biblia--51398310</link><description><![CDATA[Contrastes en la Biblia<br /><br />Puede que hayas estado pensando mientras hablábamos de la luz y las tinieblas, que la Biblia trata otros contrastes que nos ayudan a discernir entre aquello que nos acerca a Dios y aquello que nos aleja de Él.<br />Demos un paseo por las Escrituras para contrastar algunos de estos: <br /><br />En el principio, en Génesis 1 leemos que Dios hizo la luz, y separó la luz de las tinieblas. Y hemos visto ya, en diferentes textos a través de la Biblia que Dios es luz, y que el que le sigue no anda en tinieblas. No es posible vivir en la luz y en las tinieblas al mismo tiempo. En Cristo no hay tinieblas. Y porque Él es la luz del mundo, nosotros también podemos ser la luz del mundo en Él. <br /><br />Veamos otros contrastes: Deuteronomio 30:15 vemos otro dos contrastes; dice “Mira, yo he puesto hoy delante de ti la vida y el bien, la muerte y el mal;” Y en Jeremías 21:8: `He aquí, pongo delante de vosotros el camino de la vida y el camino de la muerte.” No podemos andar por la vida y la muerte; no podemos escoger al mismo tiempo el bien y el mal. Escojamos hoy la vida, escojamos el bien que Dios nos da. <br /><br />Encontramos en Ezequiel, Juan, Romanos, Corintios, Gálatas el contraste entre la carne y el Espíritu. Tomaremos más tiempo para estudiar este contraste que presenta Dios en múltiple textos. Es diferente de los anteriores porque en un cuerpo humano la carne y el Espíritu han de coexistir mientras vivamos. Cuando Dios nos creó, nos creó cuerpo y alma. Nuestra alma es la que da vida a nuestro cuerpo mortal, y el cuerpo es el que sirve al alma. En el momento en que conocemos a Cristo, su Espíritu santo viene a morar en nuestro cuerpo físico también. Y durante nuestro tiempo en la tierra, Dios nos pide que miremos más bien por el bienestar del alma, viviendo en el Espíritu, y no satisfaciendo los deseos de la carne. 2 Corintios 10:3 dice que aunque andamos en la carne, no militamos según la carne.” Tenemos al Espíritu de poder en nosotros. <br /><br />Del mismo modo vemos un contraste entre el viejo hombre y el nuevo hombre. Cuando conocemos a Cristo y llegamos a ser una nueva criatura, nuestro viejo hombre no desaparece por completo. Sería fantástico si lo hiciera. Pero las buenas noticias es que el viejo hombre desaparecerá, cuando en el momento de la glorificación seamos transformados. Entonces solo permanecerá lo nuevo, pues lo viejo ya habrá pasado. En esta vida debemos hacer morir la carne, despojarnos del viejo hombre, viviendo en alerta constante para vivir en el Espíritu, agradando a Dios. Mas llegará el día en que esta lucha no será más, y podremos disfrutar una eternidad de completa paz con el Salvador. <br /><br />Observamos en el antiguo y el nuevo testamento el contraste entre el sabio y el necio, y se nos anima a buscar la sabiduría, porque como la luz y las tinieblas, la sabiduría echa fuera la necedad. Vemos también las cosas que son de arriba y aquellas que son de la tierra, las divinas y las diabólicas, que no provienen de Dios. <br /><br />Al contrastar opuestos, podemos aprender a separar aquellas cosas que Dios odia de aquellas que lo glorifican. La muerte y la vida, la carne y el Espíritu, el viejo hombre y el nuevo hombre, las cosas de la tierra y las cosas de arriba, la necedad y la sabiduría, y seguro que puedes encontrar otras más que muestran un contraste entre lo que es del mundo y lo que es de Dios. <br /><br />Escojamos hoy a Cristo, el camino de salvación; escojamos hoy la vida, y vivamos para glorificar a Dios.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51398310</guid><pubDate>Tue, 23 Sep 2025 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51398310/a2_contrastes_en_la_biblia.mp3" length="8542970" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Contrastes en la Biblia

Puede que hayas estado pensando mientras hablábamos de la luz y las tinieblas, que la Biblia trata otros contrastes que nos ayudan a discernir entre aquello que nos acerca a Dios y aquello que nos aleja de Él.
Demos un paseo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Contrastes en la Biblia<br /><br />Puede que hayas estado pensando mientras hablábamos de la luz y las tinieblas, que la Biblia trata otros contrastes que nos ayudan a discernir entre aquello que nos acerca a Dios y aquello que nos aleja de Él.<br />Demos un paseo por las Escrituras para contrastar algunos de estos: <br /><br />En el principio, en Génesis 1 leemos que Dios hizo la luz, y separó la luz de las tinieblas. Y hemos visto ya, en diferentes textos a través de la Biblia que Dios es luz, y que el que le sigue no anda en tinieblas. No es posible vivir en la luz y en las tinieblas al mismo tiempo. En Cristo no hay tinieblas. Y porque Él es la luz del mundo, nosotros también podemos ser la luz del mundo en Él. <br /><br />Veamos otros contrastes: Deuteronomio 30:15 vemos otro dos contrastes; dice “Mira, yo he puesto hoy delante de ti la vida y el bien, la muerte y el mal;” Y en Jeremías 21:8: `He aquí, pongo delante de vosotros el camino de la vida y el camino de la muerte.” No podemos andar por la vida y la muerte; no podemos escoger al mismo tiempo el bien y el mal. Escojamos hoy la vida, escojamos el bien que Dios nos da. <br /><br />Encontramos en Ezequiel, Juan, Romanos, Corintios, Gálatas el contraste entre la carne y el Espíritu. Tomaremos más tiempo para estudiar este contraste que presenta Dios en múltiple textos. Es diferente de los anteriores porque en un cuerpo humano la carne y el Espíritu han de coexistir mientras vivamos. Cuando Dios nos creó, nos creó cuerpo y alma. Nuestra alma es la que da vida a nuestro cuerpo mortal, y el cuerpo es el que sirve al alma. En el momento en que conocemos a Cristo, su Espíritu santo viene a morar en nuestro cuerpo físico también. Y durante nuestro tiempo en la tierra, Dios nos pide que miremos más bien por el bienestar del alma, viviendo en el Espíritu, y no satisfaciendo los deseos de la carne. 2 Corintios 10:3 dice que aunque andamos en la carne, no militamos según la carne.” Tenemos al Espíritu de poder en nosotros. <br /><br />Del mismo modo vemos un contraste entre el viejo hombre y el nuevo hombre. Cuando conocemos a Cristo y llegamos a ser una nueva criatura, nuestro viejo hombre no desaparece por completo. Sería fantástico si lo hiciera. Pero las buenas noticias es que el viejo hombre desaparecerá, cuando en el momento de la glorificación seamos transformados. Entonces solo permanecerá lo nuevo, pues lo viejo ya habrá pasado. En esta vida debemos hacer morir la carne, despojarnos del viejo hombre, viviendo en alerta constante para vivir en el Espíritu, agradando a Dios. Mas llegará el día en que esta lucha no será más, y podremos disfrutar una eternidad de completa paz con el Salvador. <br /><br />Observamos en el antiguo y el nuevo testamento el contraste entre el sabio y el necio, y se nos anima a buscar la sabiduría, porque como la luz y las tinieblas, la sabiduría echa fuera la necedad. Vemos también las cosas que son de arriba y aquellas que son de la tierra, las divinas y las diabólicas, que no provienen de Dios. <br /><br />Al contrastar opuestos, podemos aprender a separar aquellas cosas que Dios odia de aquellas que lo glorifican. La muerte y la vida, la carne y el Espíritu, el viejo hombre y el nuevo hombre, las cosas de la tierra y las cosas de arriba, la necedad y la sabiduría, y seguro que puedes encontrar otras más que muestran un contraste entre lo que es del mundo y lo que es de Dios. <br /><br />Escojamos hoy a Cristo, el camino de salvación; escojamos hoy la vida, y vivamos para glorificar a Dios.]]></itunes:summary><itunes:duration>336</itunes:duration><itunes:keywords>cielo,escojed,luz,muerte,necedad,nuevo,sabiduría,tierra,tinieblas,vida,viejo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/7122d2ceeffecd74538fc77df59654a4.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-07 La unidad de la Biblia</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-07-la-unidad-de-la-biblia--51390122</link><description><![CDATA[La unidad de la Biblia<br /><br />Me encanta ver en la Palabra de Dios que todo concuerda. La Biblia ha sido inspirada por Dios, por lo que teniendo múltiples escritores a través de la historia, está unida por un solo autor, Dios mismo. <br /><br />Nos dice Timoteo que “Toda la Escritura es inspirada por Dios; es decir, El Espíritu Santo de Dios sopló la Palabra de manera sobrenatural. Los diferentes autores a través de los siglos han escrito siendo guiados de manera sobrenatural, de modo que el resultado es la Palabra de Dios. <br /><br />2 Pedro 1:19-21 nos confirma: <br /><br />“Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.”<br /><br />Este mismo Espíritu que inspiró a los autores de las Escrituras es el que nos ayuda a entenderla cuando la leemos. Por lo que la lectura de la Palabra es posible solo por el Espíritu Santo de Dios. <br /><br />En Efesios 1 leemos que “En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, 14 que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.”<br /><br />Palabra ha sido dada para nuestra salvación y nuestra edificación, para alabanza de su gloria. <br />Dios se ha revelado al ser humano no solo en su creación, sino específicamente por su Palabra. Esto incluye la ley de Dios, los profetas, los libros que narran la historia del pueblo de Dios, los libros poéticos, los evangelios, las epístolas. <br /><br />“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y es útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”<br /><br />Cuando miramos diferentes textos de la Biblia donde se habla de un tema específico, podemos aprender lo que Dios quiere que sepamos y pongamos en práctica sobre ese tema. No vamos a encontrar mensajes opuestos, sino que veremos que Dios nos ha dado todo lo que necesitamos para vivir la vida según a Él le agrada, y todo, para que su nombre sea alabado.<br /><br />Te invito a leer por toda la Biblia para ver a la persona de Jesucriso, para ver la voluntad de Dios revelada en las páginas de las Escrituras. <br /><br />Te animo a buscar lo que la Biblia enseña sobre temas que te inquietan, porque Dios nos ha dado respuestas. <br /><br />¿Por qué no compartes conmigo algún tema que quisieras estudiar, y lo miraremos juntas? Su Palabra es viva, su Palabra es eficaz, su palabra es útil y necesaria si queremos vivir en su justicia, reflejando la luz de la verdad. Que Dios te bendiga.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51390122</guid><pubDate>Sun, 21 Sep 2025 22:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51390122/a2_la_unidad_de_la_biblia.mp3" length="8150572" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>La unidad de la Biblia

Me encanta ver en la Palabra de Dios que todo concuerda. La Biblia ha sido inspirada por Dios, por lo que teniendo múltiples escritores a través de la historia, está unida por un solo autor, Dios mismo. 

Nos dice Timoteo que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[La unidad de la Biblia<br /><br />Me encanta ver en la Palabra de Dios que todo concuerda. La Biblia ha sido inspirada por Dios, por lo que teniendo múltiples escritores a través de la historia, está unida por un solo autor, Dios mismo. <br /><br />Nos dice Timoteo que “Toda la Escritura es inspirada por Dios; es decir, El Espíritu Santo de Dios sopló la Palabra de manera sobrenatural. Los diferentes autores a través de los siglos han escrito siendo guiados de manera sobrenatural, de modo que el resultado es la Palabra de Dios. <br /><br />2 Pedro 1:19-21 nos confirma: <br /><br />“Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.”<br /><br />Este mismo Espíritu que inspiró a los autores de las Escrituras es el que nos ayuda a entenderla cuando la leemos. Por lo que la lectura de la Palabra es posible solo por el Espíritu Santo de Dios. <br /><br />En Efesios 1 leemos que “En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, 14 que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.”<br /><br />Palabra ha sido dada para nuestra salvación y nuestra edificación, para alabanza de su gloria. <br />Dios se ha revelado al ser humano no solo en su creación, sino específicamente por su Palabra. Esto incluye la ley de Dios, los profetas, los libros que narran la historia del pueblo de Dios, los libros poéticos, los evangelios, las epístolas. <br /><br />“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y es útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”<br /><br />Cuando miramos diferentes textos de la Biblia donde se habla de un tema específico, podemos aprender lo que Dios quiere que sepamos y pongamos en práctica sobre ese tema. No vamos a encontrar mensajes opuestos, sino que veremos que Dios nos ha dado todo lo que necesitamos para vivir la vida según a Él le agrada, y todo, para que su nombre sea alabado.<br /><br />Te invito a leer por toda la Biblia para ver a la persona de Jesucriso, para ver la voluntad de Dios revelada en las páginas de las Escrituras. <br /><br />Te animo a buscar lo que la Biblia enseña sobre temas que te inquietan, porque Dios nos ha dado respuestas. <br /><br />¿Por qué no compartes conmigo algún tema que quisieras estudiar, y lo miraremos juntas? Su Palabra es viva, su Palabra es eficaz, su palabra es útil y necesaria si queremos vivir en su justicia, reflejando la luz de la verdad. 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Si leemos en diferentes textos, se nos deja bastante claro que aquellos que andan en luz evidencian una relación íntima con Dios y una buena relación con otros . Uno debería poder identificar a un seguidor de Cristo por sus obras, o podríamos decir, su manera de andar en esta vida, con Dios y con el prójimo.<br /><br />1 Juan 1:5-7 se nos dice: “Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él. Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.” <br /><br />Como él está en luz, si imitamos las obras de Cristo, estamos andando en la luz. Muchos han utilizado un pequeño mensaje grabado con la pregunta: ¿Qué haría Cristo? No es mala idea preguntarnos ante circunstancias difíciles, cuando no tenemos muy claro cómo actuar, ¿Qué haría Cristo en esta situación? ¿Cómo reaccionaría ante esta injusticia? ¿Qué contestaría ante tal sandez? <br /><br />La Biblia no nos deja a ciegas en cuanto a lo que la vida de un cristiano debería reflejar. Debería reflejar a Cristo. Así que, aunque no hay un pasaje específico que enumere las obras de la luz, nos da una idea de cómo es la vida del que anda en la luz. <br /><br />¿Cómo podemos resumir la enseñanza de la Biblia sobre la luz del cristiano? Diversos libros de la Biblia mencionan este concepto: <br /><br />Juan, en el evangelio asegura que el que sigue a Cristo tendrá la luz de la vida, y en las epístolas que el que tiene comunión con Dios anda en la luz: Pablo en Romanos nos exhorta a andar en la luz, y no en tinieblas, y Mateo y Lucas comparten las palabras del mismo Señor Jesús diciendo: “Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” (Mateo 5:14-16)<br /><br />La Biblia nos habla de la luz que reflejamos de Cristo, que nos da vida, que muestra que tenemos una relación con Nuestro Creador y Salvador, e incluso que nos guía, como vemos en los salmos. <br /><br />El Señor es nuestra luz y nuestra salvación, y cuando andamos en la luz, las tinieblas desaparecen, y sus obras con ellas. Y cuando esto está ocurriendo diariamente, pasa como vimos en 1 de Juan: tenemos una relación personal con nuestro Salvador, y experimentamos comunión unos con otros. <br /><br /><br />“Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51378885</guid><pubDate>Fri, 19 Sep 2025 03:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51378885/a2_asi_alumbre_vuestra_luz.mp3" length="7544283" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Así alumbre vuestra luz

En la última reflexión, puede que hayas notado que aunque en las Escrituras se nos pide que andemos en la luz, vestidos de las armas de la luz, no nos enumera la Palabra cuales son específicamente las obras de la luz. 

Pero...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Así alumbre vuestra luz<br /><br />En la última reflexión, puede que hayas notado que aunque en las Escrituras se nos pide que andemos en la luz, vestidos de las armas de la luz, no nos enumera la Palabra cuales son específicamente las obras de la luz. <br /><br />Pero el Señor no nos deja a oscuras en cuanto este tema. Si leemos en diferentes textos, se nos deja bastante claro que aquellos que andan en luz evidencian una relación íntima con Dios y una buena relación con otros . Uno debería poder identificar a un seguidor de Cristo por sus obras, o podríamos decir, su manera de andar en esta vida, con Dios y con el prójimo.<br /><br />1 Juan 1:5-7 se nos dice: “Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él. Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.” <br /><br />Como él está en luz, si imitamos las obras de Cristo, estamos andando en la luz. Muchos han utilizado un pequeño mensaje grabado con la pregunta: ¿Qué haría Cristo? No es mala idea preguntarnos ante circunstancias difíciles, cuando no tenemos muy claro cómo actuar, ¿Qué haría Cristo en esta situación? ¿Cómo reaccionaría ante esta injusticia? ¿Qué contestaría ante tal sandez? <br /><br />La Biblia no nos deja a ciegas en cuanto a lo que la vida de un cristiano debería reflejar. Debería reflejar a Cristo. Así que, aunque no hay un pasaje específico que enumere las obras de la luz, nos da una idea de cómo es la vida del que anda en la luz. <br /><br />¿Cómo podemos resumir la enseñanza de la Biblia sobre la luz del cristiano? Diversos libros de la Biblia mencionan este concepto: <br /><br />Juan, en el evangelio asegura que el que sigue a Cristo tendrá la luz de la vida, y en las epístolas que el que tiene comunión con Dios anda en la luz: Pablo en Romanos nos exhorta a andar en la luz, y no en tinieblas, y Mateo y Lucas comparten las palabras del mismo Señor Jesús diciendo: “Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” (Mateo 5:14-16)<br /><br />La Biblia nos habla de la luz que reflejamos de Cristo, que nos da vida, que muestra que tenemos una relación con Nuestro Creador y Salvador, e incluso que nos guía, como vemos en los salmos. <br /><br />El Señor es nuestra luz y nuestra salvación, y cuando andamos en la luz, las tinieblas desaparecen, y sus obras con ellas. Y cuando esto está ocurriendo diariamente, pasa como vimos en 1 de Juan: tenemos una relación personal con nuestro Salvador, y experimentamos comunión unos con otros. <br /><br /><br />“Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”]]></itunes:summary><itunes:duration>295</itunes:duration><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3d975dea53c9423e0e136dc5b98beafa.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-05 Andando en la luz</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-05-andando-en-la-luz--51349560</link><description><![CDATA[Andando en la luz<br /><br />Vimos cómo Juan el Bautista proclamaba que Jesús era la luz verdadera. Y en el capítulo 8 de Juan, el mismo Jesús declaraba diciendo: <br /><br />12 Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.<br />“El que me sigue no andará en tinieblas”. Estas son palabras claras; podemos concluir que aquellos que andan en tinieblas no están siguiendo a Jesús.<br /><br />En Romanos 13:12 el apóstol Pablo nos exhorta: “Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz. Y en el versículo 13 nos da una idea de lo que es andar en tinieblas. Dice: “Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, 14 sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.”<br /><br />Notemos que todos estos pecados son actividades legales, pero moralmente pecaminosas. Lo recalco porque nuestra sociedad acepta comportamientos que Dios odia. Y como cristianas debemos recordar que porque una actividad sea legal no lo es necesariamente en la ley de Dios. <br /><br />El que vive para satisfacer los deseos de la carne anda en tinieblas, y no le sigue a Él. La moral del mundo en que vivimos nos anima a mirar por lo nuestro y a satisfacer no solo nuestras necesidades,sino nuestros deseos, sean honestos o no. La envidia no se ve como algo negativo, sino como un sentimiento lógico de querer aquello que otro tiene, porque si el otro lo merece yo más, ¿verdad? No ante Dios. Las contiendan se justifican si son para defender esos derechos que pensamos que nos pertenecen, mas Dios quiere ser él nuestro defensor. <br /><br />La lujuria y la lascivia, sinónimos que describen un deseo desordenado de placeres sexuales están no sólo justificadas en nuestra sociedad, sino que además son introducidas como recomendables desde edades tempranas. Se defiende el derecho de tener relaciones íntimas con quien uno quiera y cuando quiera, con tal que haya consentimiento mutuo. Dios condena esto con contundencia. El que esto hace o acepta, no es seguidor suyo, sino que está ciego y no tiene la luz de la vida. <br /><br />El texto incluye incluso los excesos más cotidianos, aquellos de la bebida y la comida. Tenemos claro que la borrachera es condenada por Dios, más Jesús incluso menciona aquí la glotonería, el deseo desordenado de comer por comer, porque puedo y lo merezco. <br /><br />¿Cómo andar en luz, entonces? Viviendo honestamente, contentos con lo que tenemos, vestidos del Señor Jesús, y de las armas de la luz.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51349560</guid><pubDate>Thu, 18 Sep 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51349560/andando_en_la_luz.mp3" length="7437721" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Andando en la luz

Vimos cómo Juan el Bautista proclamaba que Jesús era la luz verdadera. Y en el capítulo 8 de Juan, el mismo Jesús declaraba diciendo: 

12 Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Andando en la luz<br /><br />Vimos cómo Juan el Bautista proclamaba que Jesús era la luz verdadera. Y en el capítulo 8 de Juan, el mismo Jesús declaraba diciendo: <br /><br />12 Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.<br />“El que me sigue no andará en tinieblas”. Estas son palabras claras; podemos concluir que aquellos que andan en tinieblas no están siguiendo a Jesús.<br /><br />En Romanos 13:12 el apóstol Pablo nos exhorta: “Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz. Y en el versículo 13 nos da una idea de lo que es andar en tinieblas. Dice: “Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, 14 sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.”<br /><br />Notemos que todos estos pecados son actividades legales, pero moralmente pecaminosas. Lo recalco porque nuestra sociedad acepta comportamientos que Dios odia. Y como cristianas debemos recordar que porque una actividad sea legal no lo es necesariamente en la ley de Dios. <br /><br />El que vive para satisfacer los deseos de la carne anda en tinieblas, y no le sigue a Él. La moral del mundo en que vivimos nos anima a mirar por lo nuestro y a satisfacer no solo nuestras necesidades,sino nuestros deseos, sean honestos o no. La envidia no se ve como algo negativo, sino como un sentimiento lógico de querer aquello que otro tiene, porque si el otro lo merece yo más, ¿verdad? No ante Dios. Las contiendan se justifican si son para defender esos derechos que pensamos que nos pertenecen, mas Dios quiere ser él nuestro defensor. <br /><br />La lujuria y la lascivia, sinónimos que describen un deseo desordenado de placeres sexuales están no sólo justificadas en nuestra sociedad, sino que además son introducidas como recomendables desde edades tempranas. Se defiende el derecho de tener relaciones íntimas con quien uno quiera y cuando quiera, con tal que haya consentimiento mutuo. Dios condena esto con contundencia. El que esto hace o acepta, no es seguidor suyo, sino que está ciego y no tiene la luz de la vida. <br /><br />El texto incluye incluso los excesos más cotidianos, aquellos de la bebida y la comida. Tenemos claro que la borrachera es condenada por Dios, más Jesús incluso menciona aquí la glotonería, el deseo desordenado de comer por comer, porque puedo y lo merezco. <br /><br />¿Cómo andar en luz, entonces? Viviendo honestamente, contentos con lo que tenemos, vestidos del Señor Jesús, y de las armas de la luz.]]></itunes:summary><itunes:duration>290</itunes:duration><itunes:keywords>borracheras,contiendas,envidia,glotonería,lascivia,lujuria,luz,tinieblas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/23047ac4a4939745f0d5c36d2df4ad27.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-04 Fuente de Luz</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-04-fuente-de-luz--51338286</link><description><![CDATA[Fuente de luz<br /><br />El nombre del programa, Reflejos de su gloria, comunica la idea de emitir algo que en realidad no proviene de uno mismo. Un reflejo comunica algo que tiene origen en otro lugar. <br /><br />Me viene a la mente el ejemplo de un espejo, que muestra una imagen que le es externa. El reflejo en el espejo es una realidad que no pertenece al espejo en sí, pero que se hace evidente al ser reflejada en él.<br /><br />¿Has oído hablar de un dolor reflejo? Es un malestar que irradia desde un punto gatillo, y emite el dolor a otra parte del cuerpo.<br /><br />Un reflejo es pues, la evidencia de que existe un emisor independiente. Cuando se refleja una luz, es la muestra de que hay una fuente de luz independiente del objeto reflector. Así nosotras, por Cristo, podemos ser evidencia de la presencia de una luz original, independiente, eterna. Juan nos la describe así en el capítulo 1:1-4: En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. 2 Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. Y dice: 4 En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. 5 La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.<br /><br />Cristo, desde el principio es el Verbo, es decir, la Palabra, la vida, la luz de los hombres. Este Cristo es la luz que ha resplandecido para vida.<br /><br />II Corintios 4:6 nos dice: “Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.”<br /><br />Y Hebreos 1: describe a Cristo como: <br />“el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder.<br /><br />Cristo es la luz que reflejamos. Juan el Bautista sabía que su propósito era dar evidencia de esa luz verdadera. Nos narra Juan 1:6-9<br /><br />“Hubo un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan. Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por él. 8 No era él la luz, sino para que diese testimonio de la luz. 9 Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.” <br /><br />“He aquí el Cordero de Dios” exclamó Juan, identificando a Jesús como el Mesías, luz y vida al mundo. <br />Andrés y Pedro, discípulos de Juan, siguieron a Jesús desde aquel día. Y es que este había encontrado la luz, y se aseguró de que otros la pudieran encontrar también. <br /><br />Si tú has encontrado la luz verdadera, haz todo lo que esté en tus manos para dirigir a otros a la luz. Porque Cristo, la fuente de nuestra luz, es vida para todo aquel que en él cree.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51338286</guid><pubDate>Wed, 17 Sep 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51338286/reflejos_a1_fuente_de_luz.mp3" length="7722636" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Fuente de luz

El nombre del programa, Reflejos de su gloria, comunica la idea de emitir algo que en realidad no proviene de uno mismo. Un reflejo comunica algo que tiene origen en otro lugar. 

Me viene a la mente el ejemplo de un espejo, que muestra...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Fuente de luz<br /><br />El nombre del programa, Reflejos de su gloria, comunica la idea de emitir algo que en realidad no proviene de uno mismo. Un reflejo comunica algo que tiene origen en otro lugar. <br /><br />Me viene a la mente el ejemplo de un espejo, que muestra una imagen que le es externa. El reflejo en el espejo es una realidad que no pertenece al espejo en sí, pero que se hace evidente al ser reflejada en él.<br /><br />¿Has oído hablar de un dolor reflejo? Es un malestar que irradia desde un punto gatillo, y emite el dolor a otra parte del cuerpo.<br /><br />Un reflejo es pues, la evidencia de que existe un emisor independiente. Cuando se refleja una luz, es la muestra de que hay una fuente de luz independiente del objeto reflector. Así nosotras, por Cristo, podemos ser evidencia de la presencia de una luz original, independiente, eterna. Juan nos la describe así en el capítulo 1:1-4: En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. 2 Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. Y dice: 4 En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. 5 La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.<br /><br />Cristo, desde el principio es el Verbo, es decir, la Palabra, la vida, la luz de los hombres. Este Cristo es la luz que ha resplandecido para vida.<br /><br />II Corintios 4:6 nos dice: “Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.”<br /><br />Y Hebreos 1: describe a Cristo como: <br />“el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder.<br /><br />Cristo es la luz que reflejamos. Juan el Bautista sabía que su propósito era dar evidencia de esa luz verdadera. Nos narra Juan 1:6-9<br /><br />“Hubo un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan. Este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por él. 8 No era él la luz, sino para que diese testimonio de la luz. 9 Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.” <br /><br />“He aquí el Cordero de Dios” exclamó Juan, identificando a Jesús como el Mesías, luz y vida al mundo. <br />Andrés y Pedro, discípulos de Juan, siguieron a Jesús desde aquel día. Y es que este había encontrado la luz, y se aseguró de que otros la pudieran encontrar también. <br /><br />Si tú has encontrado la luz verdadera, haz todo lo que esté en tus manos para dirigir a otros a la luz. Porque Cristo, la fuente de nuestra luz, es vida para todo aquel que en él cree.]]></itunes:summary><itunes:duration>302</itunes:duration><itunes:keywords>bautista,fuente,juan,luz,origen,reflejo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/f358219e1113b7c56b268e31206970e1.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-03 Creadas con propósito</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-03-creadas-con-proposito--51326128</link><description><![CDATA[Creadas con propósito<br /><br />¿Te gusta ver programas de cocina? Hay chefs que con sus creaciones nos dejan con la boca abierta, admirando sus talentos. Probamos a crear nosotras recetas nuevas en casa para el deleite de nuestros familiares y amigos. <br /><br />Sería estupendo que de igual modo otros pudieran alabar a Dios cuando nos ven a nosotros, su creación. <br /><br />Cuando Dios creó al hombre en el huerto de Edén, lo hizo a Su imagen. Adán reflejaba el carácter de Dios de manera gloriosa. Y cuando Dios creó a Eva, leemos en Génesis que ella también fue hecha a la imagen de Dios, reflejando la gloriosa persona del Creador. Ambos disfrutaban de una comunión perfecta con el Creador. <br /><br />Ese es el deseo de Dios, que le demos gloria y disfrutemos de Él diariamente. Con este propósito fuimos creados.<br /><br />En Isaías 43:7 Dios dice que nos creó para gloria suya, y <br /><br />Efesios 1:10 nos recuerda que “somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.”<br /><br />Pero ojo, estas buenas obras no son las que nos acercan a Dios. No por hacer más bien llegamos a tener mejor relación con Dios. Nuestra relación con Dios depende de nuestra relación con Cristo, el Salvador. <br /><br />En el Edén, Adán y Eva, a pesar de haber sido creados para tener perfecta comunión con Dios, rechazaron el plan de Dios y optaron por vivir la vida independientemente de Dios. El ser humano sigue eligiendo su propio camino hoy día. <br /><br />Aquello que ocurrió en el huerto sigue llevando consecuencias. Leemos en la carta a los Romanos que el ser humano está enemistado con Dios. Mas Dios, en su infinito amor, ofrece un rescate para la humanidad, un modo de restablecer una relación rota por el pecado. El mismo que fue rechazado ha sufrido la maldición que nos correspondía a los pecadores, y nos ofrece victoria por medio de Jesucristo. Menudo regalo. <br /><br />La obra de Cristo nos reconcilia con Dios y nos permite vivir esta vida con el propósito para el que fuimos creados, para glorificar a Dios en todo lo que hacemos y somos y disfrutando de una relación personal con Él.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51326128</guid><pubDate>Tue, 16 Sep 2025 04:20:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51326128/reflejos_gloria_a1_creadas_con_propo_sito.mp3" length="6260374" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Creadas con propósito

¿Te gusta ver programas de cocina? Hay chefs que con sus creaciones nos dejan con la boca abierta, admirando sus talentos. Probamos a crear nosotras recetas nuevas en casa para el deleite de nuestros familiares y amigos. 

Sería...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Creadas con propósito<br /><br />¿Te gusta ver programas de cocina? Hay chefs que con sus creaciones nos dejan con la boca abierta, admirando sus talentos. Probamos a crear nosotras recetas nuevas en casa para el deleite de nuestros familiares y amigos. <br /><br />Sería estupendo que de igual modo otros pudieran alabar a Dios cuando nos ven a nosotros, su creación. <br /><br />Cuando Dios creó al hombre en el huerto de Edén, lo hizo a Su imagen. Adán reflejaba el carácter de Dios de manera gloriosa. Y cuando Dios creó a Eva, leemos en Génesis que ella también fue hecha a la imagen de Dios, reflejando la gloriosa persona del Creador. Ambos disfrutaban de una comunión perfecta con el Creador. <br /><br />Ese es el deseo de Dios, que le demos gloria y disfrutemos de Él diariamente. Con este propósito fuimos creados.<br /><br />En Isaías 43:7 Dios dice que nos creó para gloria suya, y <br /><br />Efesios 1:10 nos recuerda que “somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.”<br /><br />Pero ojo, estas buenas obras no son las que nos acercan a Dios. No por hacer más bien llegamos a tener mejor relación con Dios. Nuestra relación con Dios depende de nuestra relación con Cristo, el Salvador. <br /><br />En el Edén, Adán y Eva, a pesar de haber sido creados para tener perfecta comunión con Dios, rechazaron el plan de Dios y optaron por vivir la vida independientemente de Dios. El ser humano sigue eligiendo su propio camino hoy día. <br /><br />Aquello que ocurrió en el huerto sigue llevando consecuencias. Leemos en la carta a los Romanos que el ser humano está enemistado con Dios. Mas Dios, en su infinito amor, ofrece un rescate para la humanidad, un modo de restablecer una relación rota por el pecado. El mismo que fue rechazado ha sufrido la maldición que nos correspondía a los pecadores, y nos ofrece victoria por medio de Jesucristo. Menudo regalo. <br /><br />La obra de Cristo nos reconcilia con Dios y nos permite vivir esta vida con el propósito para el que fuimos creados, para glorificar a Dios en todo lo que hacemos y somos y disfrutando de una relación personal con Él.]]></itunes:summary><itunes:duration>241</itunes:duration><itunes:keywords>cristo,edén,padre,pecado,proósito,relación,restauración</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/26aed7287142d4a492e462472a83f54e.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-02 ¿Misión imposible?</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-02-mision-imposible--51313319</link><description><![CDATA[¿Misión imposible?<br /><br />Si realizara una encuesta a las personas de mi alrededor para consultar qué esperan de esta vida, muchas calificarían como importante una buena salud, relaciones agradables, una economía personal que les permitiera disfrutar, o quizás bienestar espiritual. <br />Aunque todos estos deseos son válidos y agradables, la Palabra de Dios nos insta a buscar primeramente el reino de Dios para poder disfrutar los demás aspectos de la vida. <br /><br />El deseo de mi corazón es vivir la vida de manera que comunique el carácter de Dios diariamente. <br />Pero nos podemos preguntar. ¿Es posible que un ser humano, a pesar de las buenas intenciones que pueda tener, sea capaz de reflejar a un ser santo, eterno y perfecto? <br /><br />Yo lucho a menudo con el deseo de hacerlo y la incapacidad de conseguirlo. En los próximos días veremos porqué, como Pablo expresa en Romanos 7:18, “el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo.” ¿Es posible vivir para su gloria?<br /><br />Sería una misión imposible en nuestras propias fuerzas. “Mas gracias sean dadas a Dios, dice Pablo mismo, por Jesucristo nuestro Señor. Cuando confiamos en Cristo para salvación, no solo recibimos vida eterna, sino que también nos da su Espíritu Santo, para que en Sus fuerzas podamos vivir reflejando Su gloria. <br /><br />¿Quieres reflejar día tras día la gloria de Dios? Aférrate a Cristo. Te animo a sumergirte en las profundidades de las Escrituras, donde encontrarás a Cristo revelado. Descubrirás tesoros que cambiarán tu vida, acercándote más y más a Cristo y mostrando su gloria día a día. <br /><br />En esta serie de estudios trataremos algunas de las dificultades que encontramos cuando intentamos vivir una vida que refleja el carácter de Dios, y veremos en la Biblia cómo es posible reflejar su gloria a pesar de las dificultades. <br /><br />¿Misión imposible? Solo en tus propias fuerzas. Meditemos hoy en la realidad de Filipenses 4:13 <br /><br />“Todo lo puedo EN CRISTO que me fortalece”. <br /><br />En tus propias fuerzas es imposible reflejar a un Dios santo, pero a través de Cristo es posible; Si has confesado tus pecados a Dios y por fe has recibido el regalo de Cristo tu Salvador, nos dice el primer capítulo de la carta de Pablo a los Efesios que has sido adoptada para alabanza de su gloria.<br /><br />Así que recuerda que en cualquier situación en la que te encuentres, en Cristo puedes vivir una vida que refleje el carácter de Dios día a día, para alabanza de su gloria.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51313319</guid><pubDate>Mon, 15 Sep 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51313319/reflejos_gloria_a1_misio_n_imposible.mp3" length="7081035" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>¿Misión imposible?

Si realizara una encuesta a las personas de mi alrededor para consultar qué esperan de esta vida, muchas calificarían como importante una buena salud, relaciones agradables, una economía personal que les permitiera disfrutar, o...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[¿Misión imposible?<br /><br />Si realizara una encuesta a las personas de mi alrededor para consultar qué esperan de esta vida, muchas calificarían como importante una buena salud, relaciones agradables, una economía personal que les permitiera disfrutar, o quizás bienestar espiritual. <br />Aunque todos estos deseos son válidos y agradables, la Palabra de Dios nos insta a buscar primeramente el reino de Dios para poder disfrutar los demás aspectos de la vida. <br /><br />El deseo de mi corazón es vivir la vida de manera que comunique el carácter de Dios diariamente. <br />Pero nos podemos preguntar. ¿Es posible que un ser humano, a pesar de las buenas intenciones que pueda tener, sea capaz de reflejar a un ser santo, eterno y perfecto? <br /><br />Yo lucho a menudo con el deseo de hacerlo y la incapacidad de conseguirlo. En los próximos días veremos porqué, como Pablo expresa en Romanos 7:18, “el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo.” ¿Es posible vivir para su gloria?<br /><br />Sería una misión imposible en nuestras propias fuerzas. “Mas gracias sean dadas a Dios, dice Pablo mismo, por Jesucristo nuestro Señor. Cuando confiamos en Cristo para salvación, no solo recibimos vida eterna, sino que también nos da su Espíritu Santo, para que en Sus fuerzas podamos vivir reflejando Su gloria. <br /><br />¿Quieres reflejar día tras día la gloria de Dios? Aférrate a Cristo. Te animo a sumergirte en las profundidades de las Escrituras, donde encontrarás a Cristo revelado. Descubrirás tesoros que cambiarán tu vida, acercándote más y más a Cristo y mostrando su gloria día a día. <br /><br />En esta serie de estudios trataremos algunas de las dificultades que encontramos cuando intentamos vivir una vida que refleja el carácter de Dios, y veremos en la Biblia cómo es posible reflejar su gloria a pesar de las dificultades. <br /><br />¿Misión imposible? Solo en tus propias fuerzas. Meditemos hoy en la realidad de Filipenses 4:13 <br /><br />“Todo lo puedo EN CRISTO que me fortalece”. <br /><br />En tus propias fuerzas es imposible reflejar a un Dios santo, pero a través de Cristo es posible; Si has confesado tus pecados a Dios y por fe has recibido el regalo de Cristo tu Salvador, nos dice el primer capítulo de la carta de Pablo a los Efesios que has sido adoptada para alabanza de su gloria.<br /><br />Así que recuerda que en cualquier situación en la que te encuentres, en Cristo puedes vivir una vida que refleje el carácter de Dios día a día, para alabanza de su gloria.]]></itunes:summary><itunes:duration>275</itunes:duration><itunes:keywords>cristo,fortaleza,fuerza,gloria,imposible,poder</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/26aed7287142d4a492e462472a83f54e.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>RG-01 Declarando Su Gloria</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rg-01-declarando-su-gloria--51298666</link><description><![CDATA[Declarando Su Gloria<br /><br />Salmo 19: 1-4<br />Los cielos cuentan la gloria de Dios,<br />Y el firmamento anuncia la obra de sus manos.<br />2 Un día emite palabra a otro día,<br />Y una noche a otra noche declara sabiduría.<br />3 No hay lenguaje, ni palabras, Ni es oída su voz.<br />4 Por toda la tierra salió su voz,<br />Y hasta el extremo del mundo sus palabras.<br /><br />El salmo 19 nos muestra que Dios se ha revelado al ser humano de una manera general en su creación y de una manera específica en las Escrituras. <br /><br />La creación, sin lenguaje ni palabras emite la voz celestial de un extremo a otro. <br />El día y la noche fielmente comunican la gloria de Dios. <br /><br />Cada día sale el sol y cumple fielmente su misión. No dudamos de si saldrá, o si llegará a ponerse al fin del día. Y todo esto, con una bella variedad; cada día vemos un amanecer nuevo y cada noche una puesta de sol original. <br /><br />La creación, sin lenguaje ni palabras muestra la Gloria de Dios, de modo que nadie puede negar que hay un Dios. En Romanos 1:20 leemos que la creación muestra al mundo el poder y el carácter de Dios. <br />“Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.” <br /><br />Dios nos ha regalado Su Palabra. Leemos en el salmo 19 que Dios también se ha revelado al mundo específicamente a través de la Palabra de Dios. A nosotros nos ha dado la Palabra y nos ha dado Su Palabra.<br /><br />Dios creó todo el universo para alabanza de su gloria, y leemos en Efesios 1 que nos ha adoptado para alabanza de la gloria de su gracia. Es evidente que Dios quiere que nosotros mostremos su gloria. Y con nuestra capacidad de expresión, Dios desea que nosotros, como creación suya, contemos la obra de sus manos, emitamos palabra, declaremos sabiduría.<br /><br />Fíjate, si la naturaleza puede mostrar a Dios sin palabras, cuánto más nosotros, que tenemos a Jesucristo, la Palabra, y sus Escrituras que declaran específicamente Su Voluntad. <br /><br />Vivamos una vida que refleje el carácter de Dios, y cuando surja la oportunidad, proclamemos la voluntad de Dios declarada en su Palabra, para mostrar al mundo su gloria.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51298666</guid><pubDate>Fri, 12 Sep 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51298666/reflejos_gloria_a1.mp3" length="7152462" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Declarando Su Gloria

Salmo 19: 1-4
Los cielos cuentan la gloria de Dios,
Y el firmamento anuncia la obra de sus manos.
2 Un día emite palabra a otro día,
Y una noche a otra noche declara sabiduría.
3 No hay lenguaje, ni palabras, Ni es oída su voz.
4...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Declarando Su Gloria<br /><br />Salmo 19: 1-4<br />Los cielos cuentan la gloria de Dios,<br />Y el firmamento anuncia la obra de sus manos.<br />2 Un día emite palabra a otro día,<br />Y una noche a otra noche declara sabiduría.<br />3 No hay lenguaje, ni palabras, Ni es oída su voz.<br />4 Por toda la tierra salió su voz,<br />Y hasta el extremo del mundo sus palabras.<br /><br />El salmo 19 nos muestra que Dios se ha revelado al ser humano de una manera general en su creación y de una manera específica en las Escrituras. <br /><br />La creación, sin lenguaje ni palabras emite la voz celestial de un extremo a otro. <br />El día y la noche fielmente comunican la gloria de Dios. <br /><br />Cada día sale el sol y cumple fielmente su misión. No dudamos de si saldrá, o si llegará a ponerse al fin del día. Y todo esto, con una bella variedad; cada día vemos un amanecer nuevo y cada noche una puesta de sol original. <br /><br />La creación, sin lenguaje ni palabras muestra la Gloria de Dios, de modo que nadie puede negar que hay un Dios. En Romanos 1:20 leemos que la creación muestra al mundo el poder y el carácter de Dios. <br />“Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.” <br /><br />Dios nos ha regalado Su Palabra. Leemos en el salmo 19 que Dios también se ha revelado al mundo específicamente a través de la Palabra de Dios. A nosotros nos ha dado la Palabra y nos ha dado Su Palabra.<br /><br />Dios creó todo el universo para alabanza de su gloria, y leemos en Efesios 1 que nos ha adoptado para alabanza de la gloria de su gracia. Es evidente que Dios quiere que nosotros mostremos su gloria. Y con nuestra capacidad de expresión, Dios desea que nosotros, como creación suya, contemos la obra de sus manos, emitamos palabra, declaremos sabiduría.<br /><br />Fíjate, si la naturaleza puede mostrar a Dios sin palabras, cuánto más nosotros, que tenemos a Jesucristo, la Palabra, y sus Escrituras que declaran específicamente Su Voluntad. <br /><br />Vivamos una vida que refleje el carácter de Dios, y cuando surja la oportunidad, proclamemos la voluntad de Dios declarada en su Palabra, para mostrar al mundo su gloria.]]></itunes:summary><itunes:duration>278</itunes:duration><itunes:keywords>creación,cristo,declarar,gloria,palabra,reflejo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/79de50348e1162be0c1af5f624a654a7.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Malaquías a Mateo-174 Del Antiguo al Nuevo</title><link>https://www.spreaker.com/episode/malaquias-a-mateo-174-del-antiguo-al-nuevo--20346394</link><description><![CDATA[400 años pasaron desde la última revelación en el Antiguo Testamento y los días del Nuevo Testamento. Mucho ocurrió en el mundo durante estos años. El imperio Persa cayó, dando paso al imperio griego. Tras la muerte de Alejandro Magno, el imperio se dividió entre sus cuatro generales, y el pueblo judío pasó por diferentes poderes y diferentes influencias. Si te interesa este periodo de la historia y quieres saber más sobre la historia judía de esta época, hay recursos en internet y libros que desarrollan el tema. <br /><br />Para cuando Jesús nació en Belén, Judea formaba parte del Imperio Romano. Herodes gobernaba la región bajo domino romano, y los judíos tenían el templo, con fariseos y saduceos como líderes religiosos. Sin embargo, digamos que en el templo no habitaba la presencia de Dios. Los hebreos, como había ocurrido en diversas ocasiones en su historia, habían dado la espalda a Dios y lo único que quedaba entre los religiosos era tradición judía; mas los corazones de la mayoría de los judíos estaban lejos de caminar diariamente con el Señor. <br /><br />Aunque los primeros libros del Nuevo Testamento no fueron escritos hasta 50 años después del nacimiento de Jesús, el Nuevo Testamento fue completado antes del fin del primer siglo. <br /><br />La Palabra de Dios nos presenta una persona, Jesucristo, un plan, la redención del ser humano, y una meta, la gloria de Dios. <br /><br />Cristo es el protagonista de las Escrituras desde la primera página del antiguo testamento y hasta la última del Nuevo. La historia de la humanidad y la del pueblo escogido por Dios nos ha hecho ver la necesidad de un Salvador, el cual Dios ha revelado desde los primeros capítulos del Génesis. Los profetas hablaron de Él, de modo que en el evangelio de Lucas 24 Jesus, después de haber resucitado, habla a los que iban camino a Emaús diciendo: ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria?”<br /><br />Y nos dice el texto que comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían.”<br /><br />Y es que, aunque los evangelios narran la vida de Jesús en la tierra, la Biblia entera es el evangelio, es decir, las buenas noticias empiezan en Génesis y se extienden hasta el Apocalipsis, donde Cristo nos dice: “Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén.”<br /><br /><br />El próximo año, después de las vacaciones de Navidad podremos continuar estudiando las Escrituras, continuando con los libros del Nuevo Testamento.<br />Durante el resto de este año voy a compartir reflexiones sobre cómo la gloria de Dios puede reflejarse en nuestras vidas. Te invito a meditar sobre estas verdades de la Biblia y poner en práctica aquello que Dios nos enseña en Su Palabra. <br />Comenzando la primera semana de diciembre compartiré unas reflexiones sobre los conceptos y personajes de la Natividad que nos ayudarán a prepararnos para celebrar esta bonita época con mejor entendimiento de lo que la Navidad significa para cada uno de nosotros. <br />Que sigas disfrutando de la Palabra día a día.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20346394</guid><pubDate>Thu, 11 Sep 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20346394/reflejos_gloria_174b.mp3" length="6853403" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>400 años pasaron desde la última revelación en el Antiguo Testamento y los días del Nuevo Testamento. Mucho ocurrió en el mundo durante estos años. El imperio Persa cayó, dando paso al imperio griego. Tras la muerte de Alejandro Magno, el imperio se...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[400 años pasaron desde la última revelación en el Antiguo Testamento y los días del Nuevo Testamento. Mucho ocurrió en el mundo durante estos años. El imperio Persa cayó, dando paso al imperio griego. Tras la muerte de Alejandro Magno, el imperio se dividió entre sus cuatro generales, y el pueblo judío pasó por diferentes poderes y diferentes influencias. Si te interesa este periodo de la historia y quieres saber más sobre la historia judía de esta época, hay recursos en internet y libros que desarrollan el tema. <br /><br />Para cuando Jesús nació en Belén, Judea formaba parte del Imperio Romano. Herodes gobernaba la región bajo domino romano, y los judíos tenían el templo, con fariseos y saduceos como líderes religiosos. Sin embargo, digamos que en el templo no habitaba la presencia de Dios. Los hebreos, como había ocurrido en diversas ocasiones en su historia, habían dado la espalda a Dios y lo único que quedaba entre los religiosos era tradición judía; mas los corazones de la mayoría de los judíos estaban lejos de caminar diariamente con el Señor. <br /><br />Aunque los primeros libros del Nuevo Testamento no fueron escritos hasta 50 años después del nacimiento de Jesús, el Nuevo Testamento fue completado antes del fin del primer siglo. <br /><br />La Palabra de Dios nos presenta una persona, Jesucristo, un plan, la redención del ser humano, y una meta, la gloria de Dios. <br /><br />Cristo es el protagonista de las Escrituras desde la primera página del antiguo testamento y hasta la última del Nuevo. La historia de la humanidad y la del pueblo escogido por Dios nos ha hecho ver la necesidad de un Salvador, el cual Dios ha revelado desde los primeros capítulos del Génesis. Los profetas hablaron de Él, de modo que en el evangelio de Lucas 24 Jesus, después de haber resucitado, habla a los que iban camino a Emaús diciendo: ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria?”<br /><br />Y nos dice el texto que comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían.”<br /><br />Y es que, aunque los evangelios narran la vida de Jesús en la tierra, la Biblia entera es el evangelio, es decir, las buenas noticias empiezan en Génesis y se extienden hasta el Apocalipsis, donde Cristo nos dice: “Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén.”<br /><br /><br />El próximo año, después de las vacaciones de Navidad podremos continuar estudiando las Escrituras, continuando con los libros del Nuevo Testamento.<br />Durante el resto de este año voy a compartir reflexiones sobre cómo la gloria de Dios puede reflejarse en nuestras vidas. Te invito a meditar sobre estas verdades de la Biblia y poner en práctica aquello que Dios nos enseña en Su Palabra. <br />Comenzando la primera semana de diciembre compartiré unas reflexiones sobre los conceptos y personajes de la Natividad que nos ayudarán a prepararnos para celebrar esta bonita época con mejor entendimiento de lo que la Navidad significa para cada uno de nosotros. <br />Que sigas disfrutando de la Palabra día a día.]]></itunes:summary><itunes:duration>286</itunes:duration><itunes:keywords>antiguo,biblia,cristo,escrituras,grecia,imperio,mesías,navidad,nuevo,persia,roma,testamentos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/0dee4c75632f39b3feaebe623bdfa3f9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Malaquías-173 Malaquías-El último mensaje del AT</title><link>https://www.spreaker.com/episode/malaquias-173-malaquias-el-ultimo-mensaje-del-at--20295760</link><description><![CDATA[En este último libro del Antiguo testamento esperaríamos encontrar palabras de esperanza y consejo para el tiempo que transcurriría desde que se escribiera este y cuando se iniciara el nuevo testamento, un periodo de unos 400 años. Sin embargo, las primeras palabras de Malaquías nos informan que lo que estamos a punto de leer es una profecía contra el pueblo de Israel. <br /><br />Había pasado un siglo desde que Zacarías había escrito, desde que se había reedificado el templo y los israelitas habían vuelto a morar en Jerusalén. Sin embargo, parece ser que los 70 años de cautiverio no habían enseñado al pueblo a obedecer a Dios. Pronto se habían vuelto a sus antiguos caminos, y en este libro, Malaquías expone varios desencuentros entre Dios y su pueblo, el cual duda del cuidado de Dios. <br /><br />En el capítulo 1:2 Dios comienza: “Yo os he amado, dice Jehová; y dijisteis: ¿En qué nos amaste?”<br />El pueblo no reconocía el amor de Dios hacia ellos, mas Dios les contesta que en lugar de haberlos escogido a ellos para ser su pueblo, Dios podría haber escogido a la familia de Esaú, hermano de Jacob. <br /><br />En una segunda conversación, Dios llama la atención a los sacerdotes en el 1:6-8:<br /><br />“El hijo honra al padre, y el siervo a su señor. Si, pues, soy yo padre, ¿dónde está mi honra? Y si soy señor, ¿dónde está mi temor? dice Jehová de los ejércitos a vosotros, oh sacerdotes, que menospreciáis mi nombre.” A esta acusación de Dios, estos habían respondido: “¿En qué hemos menospreciado tu nombre? Y Dios les explica: En que ofrecéis sobre mi altar pan inmundo.” “Y dijisteis: ¿En qué te hemos deshonrado? En que pensáis que la mesa de Jehová es despreciable. Y cuando ofrecéis el animal ciego para el sacrificio, ¿no es malo? Asimismo cuando ofrecéis el cojo o el enfermo, ¿no es malo? Preséntalo, pues, a tu príncipe; ¿acaso se agradará de ti, o le serás acepto? dice Jehová de los ejércitos.”<br /><br />Permitían al pueblo ofrecer a Dios las sobras, aquello que no querrían para otros usos. ¿Acaso pensaban que Dios no se daría cuenta, o se conformaría? Dios les reta a llevar esos sacrificios a un príncipe. No lo harían, pues sería mostrar menosprecio a este, y sin embargo, estaban menospreciando a Dios y querían pasar desapercibidos. <br /><br />Sigue Dios diciéndoles: Habéis además dicho: “¡Oh, qué fastidio es esto! y me despreciáis, dice Jehová de los ejércitos; y trajisteis lo hurtado, o cojo, o enfermo, y presentasteis ofrenda. ¿Aceptaré yo eso de vuestra mano? dice Jehová.”<br /><br />“Maldito el que engaña, el que teniendo machos en su rebaño, promete, y sacrifica a Jehová lo dañado. Porque yo soy Gran Rey, dice Jehová de los ejércitos, y mi nombre es temible entre las naciones.”<br /><br />¡Cuánta importancia da Dios a que lo glorifiquemos con nuestras actitudes y acciones! ¿De qué sirve decir que amamos a Dios si luego le damos tan solo las sobras?<br /><br />No solo habían despreciado a Dios, sino que hacían acepción de personas, estimando a unos como más importantes que otros, a lo cual Dios les recrimina en el 2:10: <br />“¿No tenemos todos un mismo padre? ¿No nos ha creado un mismo Dios? ¿Por qué, pues, nos portamos deslealmente el uno contra el otro, profanando el pacto de nuestros padres?” El Dios fiel pedía fidelidad de su pueblo, unos a otros, y hacia Dios. <br /><br />Dios continúa con otra acusación en el 2:17 que el pueblo debate: <br /><br />“Habéis hecho cansar a Jehová con vuestras palabras. Y decís: ¿En qué le hemos cansado? En que decís: Cualquiera que hace mal agrada a Jehová, y en los tales se complace; o si no, ¿dónde está el Dios de justicia?”<br /><br />Pensaban que podían hacer mal y no ser pillados. Habían llegado a la conclusión de que no importaba si uno hacía lo justo o no. Algunos de los salmos nos muestran una confusión similar, al ver que hay mal en el mundo que parece pasarle desapercibido a Dios, llegamos a la conclusión de que a Dios no le importa. En el 3:15 decían “Bienaventurados son los soberbios, y los que hacen impiedad no solo son prosperados, sino que tentaron a Dios y escaparon.” Sin embargo, Dios les asegura de que sí ve al justo y al injusto, y que llegaría el día en que Él vendría a traer juicio; eso no lo podían dudar. La injusticia, así como la justicia, nunca puede pasarle desapercibida. <br /><br />Dios, que no cambia, es justo y es verdad. Es más, Dios les dice en el capítulo 3 “Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos. Desde los días de vuestros padres os habéis apartado de mis leyes, y no las guardasteis. Volveos a mí, y yo me volveré a vosotros, ha dicho Jehová de los ejércitos.” Mas a esto, ellos contestaron: “¿En qué hemos de volvernos?”<br /><br />¿En qué? Dios les dice claramente: “¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas.”<br /><br />Dios no necesita nada que nosotros le podamos ofrecer. ¿Para qué querría Dios nuestros diezmos y ofrendas? Sin duda, esa no es la cuestión. Quizá deberíamos fijarnos en lo que permite Dios que tengamos, en vez de lo que nos pide que le ofrezcamos. El pueblo no mostraba gratitud y no mostraba dependencia. En los diezmos y ofrendas mostramos que dependemos de Él para nuestro sustento. Dios les dice en el 3:10 : ¿Por qué no me probáis? <br /><br />“Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.” Dios les reta a ponerlo a Él en primer lugar, a darle la honra que Él merece, y a comprobar de primera mano las bendiciones que esta dependencia de Dios producirán. <br /><br />Malaquías cierra el testamento antiguo, pero lo hace dejándonos la promesa de que Jesús vendría a la tierra. Dios enviaría un mensajero primero, para preparar el camino (3:1). A este le llama Elías en el 4:5, porque daría testimonio del que venía tras él y prepararía el camino; este sería Juan el Bautista, el que vino antes de Cristo, preparando los corazones tras cuatro siglos de silencio profético. <br /><br />El día del Señor se acercaba. Jesús vendría tras en mensajero, Juan el Bautista, y ofrecería su cuerpo para pagar los pecados del mundo. Su ofrenda sería grata. El cordero de Dios que quita el pecado del mundo vendría a la tierra a traer paz entre Dios y los hombres, y este cordero sería digno de Dios, perfecto y sin mancha. <br /><br />¡Qué bendición saber que ante un pueblo imperfecto, Dios ya había provisto el sacrificio perfecto! Malaquías nos deja con la instrucción de atender a la Palabra de Dios, y con la esperanza del Mesías que vendría para que nosotros no tengamos que experimentar la maldición digna de nuestro pecado. Gracias a Dios por proveer el cordero perfecto, Jesucristo, Dios Hijo.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20295760</guid><pubDate>Wed, 10 Sep 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20295760/malaqui_as_173_malaqui_as_el_u_ltimo_mensaje_del_at.mp3" length="10339459" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>En este último libro del Antiguo testamento esperaríamos encontrar palabras de esperanza y consejo para el tiempo que transcurriría desde que se escribiera este y cuando se iniciara el nuevo testamento, un periodo de unos 400 años. Sin embargo, las...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[En este último libro del Antiguo testamento esperaríamos encontrar palabras de esperanza y consejo para el tiempo que transcurriría desde que se escribiera este y cuando se iniciara el nuevo testamento, un periodo de unos 400 años. Sin embargo, las primeras palabras de Malaquías nos informan que lo que estamos a punto de leer es una profecía contra el pueblo de Israel. <br /><br />Había pasado un siglo desde que Zacarías había escrito, desde que se había reedificado el templo y los israelitas habían vuelto a morar en Jerusalén. Sin embargo, parece ser que los 70 años de cautiverio no habían enseñado al pueblo a obedecer a Dios. Pronto se habían vuelto a sus antiguos caminos, y en este libro, Malaquías expone varios desencuentros entre Dios y su pueblo, el cual duda del cuidado de Dios. <br /><br />En el capítulo 1:2 Dios comienza: “Yo os he amado, dice Jehová; y dijisteis: ¿En qué nos amaste?”<br />El pueblo no reconocía el amor de Dios hacia ellos, mas Dios les contesta que en lugar de haberlos escogido a ellos para ser su pueblo, Dios podría haber escogido a la familia de Esaú, hermano de Jacob. <br /><br />En una segunda conversación, Dios llama la atención a los sacerdotes en el 1:6-8:<br /><br />“El hijo honra al padre, y el siervo a su señor. Si, pues, soy yo padre, ¿dónde está mi honra? Y si soy señor, ¿dónde está mi temor? dice Jehová de los ejércitos a vosotros, oh sacerdotes, que menospreciáis mi nombre.” A esta acusación de Dios, estos habían respondido: “¿En qué hemos menospreciado tu nombre? Y Dios les explica: En que ofrecéis sobre mi altar pan inmundo.” “Y dijisteis: ¿En qué te hemos deshonrado? En que pensáis que la mesa de Jehová es despreciable. Y cuando ofrecéis el animal ciego para el sacrificio, ¿no es malo? Asimismo cuando ofrecéis el cojo o el enfermo, ¿no es malo? Preséntalo, pues, a tu príncipe; ¿acaso se agradará de ti, o le serás acepto? dice Jehová de los ejércitos.”<br /><br />Permitían al pueblo ofrecer a Dios las sobras, aquello que no querrían para otros usos. ¿Acaso pensaban que Dios no se daría cuenta, o se conformaría? Dios les reta a llevar esos sacrificios a un príncipe. No lo harían, pues sería mostrar menosprecio a este, y sin embargo, estaban menospreciando a Dios y querían pasar desapercibidos. <br /><br />Sigue Dios diciéndoles: Habéis además dicho: “¡Oh, qué fastidio es esto! y me despreciáis, dice Jehová de los ejércitos; y trajisteis lo hurtado, o cojo, o enfermo, y presentasteis ofrenda. ¿Aceptaré yo eso de vuestra mano? dice Jehová.”<br /><br />“Maldito el que engaña, el que teniendo machos en su rebaño, promete, y sacrifica a Jehová lo dañado. Porque yo soy Gran Rey, dice Jehová de los ejércitos, y mi nombre es temible entre las naciones.”<br /><br />¡Cuánta importancia da Dios a que lo glorifiquemos con nuestras actitudes y acciones! ¿De qué sirve decir que amamos a Dios si luego le damos tan solo las sobras?<br /><br />No solo habían despreciado a Dios, sino que hacían acepción de personas, estimando a unos como más importantes que otros, a lo cual Dios les recrimina en el 2:10: <br />“¿No tenemos todos un mismo padre? ¿No nos ha creado un mismo Dios? ¿Por qué, pues, nos portamos deslealmente el uno contra el otro, profanando el pacto de nuestros padres?” El Dios fiel pedía fidelidad de su pueblo, unos a otros, y hacia Dios. <br /><br />Dios continúa con otra acusación en el 2:17 que el pueblo debate: <br /><br />“Habéis hecho cansar a Jehová con vuestras palabras. Y decís: ¿En qué le hemos cansado? En que decís: Cualquiera que hace mal agrada a Jehová, y en los tales se complace; o si no, ¿dónde está el Dios de justicia?”<br /><br />Pensaban que podían hacer mal y no ser pillados. Habían llegado a la conclusión de que no importaba si uno hacía lo justo o no. Algunos de los salmos nos muestran una confusión similar, al ver que hay mal en el mundo que parece pasarle desapercibido a Dios, llegamos a la conclusión de que a Dios no le importa. En el 3:15 decían “Bienaventurados...]]></itunes:summary><itunes:duration>617</itunes:duration><itunes:keywords>bautista,bendición,dependencia,diezmo,dios,honra,maldición,mesías,ofrenda,regalo,sacrificio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b34e659f8e616a9f80ae0451f73edc52.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Zacarías-172 Zacarías presenta al Mesías</title><link>https://www.spreaker.com/episode/zacarias-172-zacarias-presenta-al-mesias--20242868</link><description><![CDATA[En el resto del libro de Zacarías, Dios comparte con su pueblo las bases de esta nueva etapa y lo que vendría en el futuro para el pueblo que siguiera a Dios. <br /><br />Habían pasado dos años desde lo acontecido en los primeros capítulos del libro, y algunos hombres de Israel fueron a “implorar el favor de Jehová” y le preguntaron a los sacerdotes y profetas: “¿Lloraremos en el mes quinto? ¿Haremos abstinencia como hemos hecho ya algunos años?”<br /><br />Y Dios habló a Zacarías diciendo: “Habla a todo el pueblo del país, y a los sacerdotes, diciendo: Cuando ayunasteis y llorasteis en el quinto y en el séptimo mes estos setenta años, ¿habéis ayunado para mí? 6Y cuando coméis y bebéis, ¿no coméis y bebéis para vosotros mismos?”<br /><br />Vamos a situarnos en la escena. Estos que vinieron a los sacerdotes y profetas estaban diciendo “llevamos ya años absteniéndonos de ciertas cosas para ti, oh Dios, y llorando para ti durante los meses del ayuno.” <br /><br />Y Dios les contestó: ¡Ah!, que cuando os habéis abstenido de comida, cuando habéis ayunado y habéis llorado durante el quinto mes todos estos 70 años, ¿era para mi? Podemos oír la ironía del asunto. Ellos creían que por no comer o por lamentarse, estaban ganando favor de Dios. Mas Dios que conoce los corazones, sabe que todo esto no lo habían hecho de corazón para el Señor, sino por tradición. Les dice: “cuando habéis comido, lo habéis hecho para vosotros mismos, y cuando habéis ayunado, para vosotros mismos habéis ayunado.”<br /><br />¿Cuánta gente hay en nuestros días que por tradición hace esfuerzos para obtener algún favor de Dios? Pero Dios sabe cuándo una persona está honrando a Dios y cuándo se hacen estas cosas simplemente para conseguir algo a cambio, aunque sea una buena conciencia.<br /><br />En los versículos 9 al 12 Dios habló a través del profeta, revelando lo que a Dios le agradaba más que cualquier sacrificio o ayuno:<br /><br />“Juzgad conforme a la verdad, y haced misericordia y piedad cada cual con su hermano; no oprimáis a la viuda, al huérfano, al extranjero ni al pobre; ni ninguno piense mal en su corazón contra su hermano.”<br /><br />¿Recuerdas las palabras de Dios a Saúl en 1 Samuel 15:22: “se complace Dios tanto en los sacrificios como en que conozcas a Dios”?<br /><br />En Oseas 6:6 leemos: “porque misericordia quiero y no sacrificios”<br /><br />Salmo 40:6 “Sacrificio y ofrenda no te agrada” mas el salmista sabe lo que a Dios le agrada, y esto nos dice que ha hecho en el versículo 8: “El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, Y tu ley está en medio de mi corazón.”<br /><br />Continúa el texto en Zacarías hablando de cómo sus predecesores “no quisieron escuchar, antes volvieron la espalda, y taparon sus oídos para no oír; y pusieron su corazón como diamante, para no oír la ley ni las palabras que Jehová de los ejércitos enviaba por su Espíritu, por medio de los profetas primeros; vino, por tanto, gran enojo de parte de Jehová de los ejércitos.”<br /><br />Por su rebeldía habían ido en cautividad, mas ahora que volvían, tenían la oportunidad de empezar de nuevo. Ahora podían disfrutar de una nueva Jerusalén. <br /><br />Leemos en Zacarías 8:3 “Así dice Jehová: Yo he restaurado a Sion, y moraré en medio de Jerusalén; y Jerusalén se llamará Ciudad de la Verdad, y el monte de Jehová de los ejércitos, Monte de Santidad.” en el 7 y 8: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: He aquí, yo salvo a mi pueblo de la tierra del oriente, y de la tierra donde se pone el sol; y los traeré, y habitarán en medio de Jerusalén; y me serán por pueblo, y yo seré a ellos por Dios en verdad y en justicia.”<br /><br />Y en el 10:8-9 dice: “Yo los llamaré con un silbido, y los reuniré, porque los he redimido; y serán multiplicados tanto como fueron antes. Bien que los esparciré entre los pueblos, aun en lejanos países se acordarán de mí; y vivirán con sus hijos, y volverán.”<br /><br />Ellos volverían a Jerusalén, y muchos otros les seguirían, como dice Zacarías 8:22: “vendrán muchos pueblos y fuertes naciones a buscar a Jehová de los ejércitos en Jerusalén, y a implorar el favor de Jehová.” <br /><br />Esta Jerusalén reconstruida y reconstituida vendría a ser un testimonio a una Jerusalén que está aún por ser constituida.<br /><br />Los capítulos finales de Zacarías contienen profecía sobre el futuro reino mesiánico, y múltiples profecías sobre la llegada de Cristo a la tierra, las cuales ya se cumplieron. <br /><br />Zacarías 9: 9 profetizó que Jesús entraría a Jerusalén montado en un asno. Zacarías 11:12, que sería vendido por 30 piezas de plata. Zacarías 11:13 que este dinero sería devuelto, y Zacarías 12:10, que su costado sería traspasado.<br /><br />Este Mesías sacerdote que vino para proveer nuestra salvación espiritual es el mismo Mesías Rey que vendrá a establecer Su reino. El Buen pastor reinará eternamente, y todo aquel que en él confíe será guiado por Él. Podemos leer del reino mesiánico el los últimos capítulos de Zacarías. <br /><br />Recordemos que los pensamientos de Dios y sus planes son para bien. Dios había planeado bien para su pueblo, y a través de los siglos el Dios que no cambia está preparando una morada eterna en la que la misericordia y la justicia reinarán. <br /><br />Como leíamos en el capítulo 7, Dios pide de su pueblo, no que le ofrezcan vanos sacrificios o ayuno por imposición, sino que les dice en Zacarías 8:16-17 “Estas son las cosas que habéis de hacer: Hablad verdad cada cual con su prójimo; juzgad según la verdad y lo conducente a la paz en vuestras puertas. Y ninguno de vosotros piense mal en su corazón contra su prójimo, ni améis el juramento falso; porque todas estas son cosas que aborrezco, dice Jehová.” Porque Dios se complace en que le busquemos y vivamos conforme a sus principios. <br /><br />Si sabemos que el deseo de Dios es que le busquemos; y sabemos que Él es misericordia y verdad, y que desea esto de cada uno de nosotros; si sabemos que no ha limitado esta relación especial con Él al pueblo de Israel, sino que ha abierto la puerta a cada pueblo y cada persona en este mundo que ponga su confianza en la obra salvadora de Cristo el Mesías, ¿qué haremos con toda esta información? <br /><br />Como afirma Zacarías, todo aquel que le busca lo encuentra y puede disfrutar de vida eterna con Él. Para los que rechazan a Cristo, no hay esperanza de gloria; la eternidad será de perdición. Mas los que venimos a Él ahora, podemos disfrutar de vida con el Mesías en esta vida y en la eternidad. Te invito a buscarlo y amarlo.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20242868</guid><pubDate>Tue, 09 Sep 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20242868/zacari_as_172_zacari_as_presenta_al_mesi_as.mp3" length="9540335" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>En el resto del libro de Zacarías, Dios comparte con su pueblo las bases de esta nueva etapa y lo que vendría en el futuro para el pueblo que siguiera a Dios. 

Habían pasado dos años desde lo acontecido en los primeros capítulos del libro, y algunos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[En el resto del libro de Zacarías, Dios comparte con su pueblo las bases de esta nueva etapa y lo que vendría en el futuro para el pueblo que siguiera a Dios. <br /><br />Habían pasado dos años desde lo acontecido en los primeros capítulos del libro, y algunos hombres de Israel fueron a “implorar el favor de Jehová” y le preguntaron a los sacerdotes y profetas: “¿Lloraremos en el mes quinto? ¿Haremos abstinencia como hemos hecho ya algunos años?”<br /><br />Y Dios habló a Zacarías diciendo: “Habla a todo el pueblo del país, y a los sacerdotes, diciendo: Cuando ayunasteis y llorasteis en el quinto y en el séptimo mes estos setenta años, ¿habéis ayunado para mí? 6Y cuando coméis y bebéis, ¿no coméis y bebéis para vosotros mismos?”<br /><br />Vamos a situarnos en la escena. Estos que vinieron a los sacerdotes y profetas estaban diciendo “llevamos ya años absteniéndonos de ciertas cosas para ti, oh Dios, y llorando para ti durante los meses del ayuno.” <br /><br />Y Dios les contestó: ¡Ah!, que cuando os habéis abstenido de comida, cuando habéis ayunado y habéis llorado durante el quinto mes todos estos 70 años, ¿era para mi? Podemos oír la ironía del asunto. Ellos creían que por no comer o por lamentarse, estaban ganando favor de Dios. Mas Dios que conoce los corazones, sabe que todo esto no lo habían hecho de corazón para el Señor, sino por tradición. Les dice: “cuando habéis comido, lo habéis hecho para vosotros mismos, y cuando habéis ayunado, para vosotros mismos habéis ayunado.”<br /><br />¿Cuánta gente hay en nuestros días que por tradición hace esfuerzos para obtener algún favor de Dios? Pero Dios sabe cuándo una persona está honrando a Dios y cuándo se hacen estas cosas simplemente para conseguir algo a cambio, aunque sea una buena conciencia.<br /><br />En los versículos 9 al 12 Dios habló a través del profeta, revelando lo que a Dios le agradaba más que cualquier sacrificio o ayuno:<br /><br />“Juzgad conforme a la verdad, y haced misericordia y piedad cada cual con su hermano; no oprimáis a la viuda, al huérfano, al extranjero ni al pobre; ni ninguno piense mal en su corazón contra su hermano.”<br /><br />¿Recuerdas las palabras de Dios a Saúl en 1 Samuel 15:22: “se complace Dios tanto en los sacrificios como en que conozcas a Dios”?<br /><br />En Oseas 6:6 leemos: “porque misericordia quiero y no sacrificios”<br /><br />Salmo 40:6 “Sacrificio y ofrenda no te agrada” mas el salmista sabe lo que a Dios le agrada, y esto nos dice que ha hecho en el versículo 8: “El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, Y tu ley está en medio de mi corazón.”<br /><br />Continúa el texto en Zacarías hablando de cómo sus predecesores “no quisieron escuchar, antes volvieron la espalda, y taparon sus oídos para no oír; y pusieron su corazón como diamante, para no oír la ley ni las palabras que Jehová de los ejércitos enviaba por su Espíritu, por medio de los profetas primeros; vino, por tanto, gran enojo de parte de Jehová de los ejércitos.”<br /><br />Por su rebeldía habían ido en cautividad, mas ahora que volvían, tenían la oportunidad de empezar de nuevo. Ahora podían disfrutar de una nueva Jerusalén. <br /><br />Leemos en Zacarías 8:3 “Así dice Jehová: Yo he restaurado a Sion, y moraré en medio de Jerusalén; y Jerusalén se llamará Ciudad de la Verdad, y el monte de Jehová de los ejércitos, Monte de Santidad.” en el 7 y 8: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: He aquí, yo salvo a mi pueblo de la tierra del oriente, y de la tierra donde se pone el sol; y los traeré, y habitarán en medio de Jerusalén; y me serán por pueblo, y yo seré a ellos por Dios en verdad y en justicia.”<br /><br />Y en el 10:8-9 dice: “Yo los llamaré con un silbido, y los reuniré, porque los he redimido; y serán multiplicados tanto como fueron antes. Bien que los esparciré entre los pueblos, aun en lejanos países se acordarán de mí; y vivirán con sus hijos, y volverán.”<br /><br />Ellos volverían a Jerusalén, y muchos otros les seguirían, como dice Zacarías...]]></itunes:summary><itunes:duration>567</itunes:duration><itunes:keywords>ayuno,cristo,futuro,israel,jesús,misericordia,sacrificios,salvación,verdad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/9c2d0e01f2064179d69d3bf928f89422.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Zacarías-171 Las visiones de Zacarías</title><link>https://www.spreaker.com/episode/zacarias-171-las-visiones-de-zacarias--20174996</link><description><![CDATA[En el libro de Zacarías encontramos ocho visiones en las que Dios habló a Zacarías. A través de estas escenas, Dios muestra el cuidado de su pueblo, su provisión, y la necesidad del pueblo de someterse a la voluntad de Dios y cumplir con lo que Dios quiere para su pueblo. <br /><br />Estas visiones, al igual que el resto de mensajes proféticos del antiguo testamento, tratan temas en el tiempo histórico en el que se dieron, y a la vez nos dan información sobre eventos que estaban por venir. Algunos de estos ya han ocurrido, y otros aún se han de cumplir. Como hemos visto a lo largo de todo el Antiguo Testamento, vemos de nuevo la promesa del Mesías sacerdote y el futuro reinado del Mesías Rey. <br /><br />En la poesía hebrea vemos a menudo una estructura quiástica, es decir, en forma de X, en la que se presenta un paralelismo inverso. Estas visiones parecen estar presentadas de este modo, de forma que la visión 1 y 8 son paralelas, la 2 y la 7, la 3 y la seis, y en el centro del mensaje, con el punto principal que debemos recordar, se nos presentan la visión 4 y 5. Veamos lo que Dios quería comunicar a través de estas y lo que nosotros podemos aprender de ellas.<br /><br />La primera visión muestra un jinete en un caballo alazán que cabalgaba entre los arbustos, y detrás de él muchos caballos. Esta visión es paralela con la octava visión, donde Zacarías vio cuatro carros que salían de entre dos montes de bronce cada uno con caballos diferentes, los cuales volvemos a ver en el libro del Apocalipsis en el Nuevo Testamento. Los carros de la visión de Zacarías venían de examinar la tierra, y presentaron el reportaje a Dios: “Hemos recorrido la tierra, y he aquí toda la tierra está reposada y quieta.” Dios no se muestra contento con esta relajación. Recordemos que el pueblo de Dios se había acomodado de vuelta a Jerusalén, y habían olvidado reedificar el templo que Dios les había concedido. Mas Dios les anima, confirmando en el 1:16: “Por tanto, así ha dicho Jehová: Yo me he vuelto a Jerusalén con misericordia; en ella será edificada mi casa, dice Jehová de los ejércitos” y en el 17: “Aún rebosarán mis ciudades con la abundancia del bien, y aún consolará Jehová a Sion, y escogerá todavía a Jerusalén.”<br /><br />En una segunda visión, Zacarías vio cuatro cuernos, representando a Asiria y Babilonia, los cuales habían conquistado Jerusalén, mas muestra a cuatro carpinteros, representando el imperio Persa, que destruiría a Asiria y Babilonia. En la séptima visión, una mujer se asomaba de dentro de una cesta, y esta representaba a la maldad de la humanidad; y entrando en la cesta, era tapada con una tapa de plomo. Y otras dos mujeres con alas de cigüeña que venían, tomaban la cesta y la alzaban, y la llevaban lejos. Extrañas visiones que recordarían al pueblo su pecado pasado y el exilio. <br /><br /><br />En una tercera visión, vemos una mano con una vara de medir, midiendo la ciudad de Jerusalén que sería construida. Y un ángel habló al ángel que estaba con Zacarías y le dijo: “Corre, habla a este joven, diciendo: Sin muros será habitada Jerusalén, a causa de la multitud de hombres y de ganado en medio de ella. Yo seré para ella, dice Jehová, muro de fuego en derredor, y para gloria estaré en medio de ella.” Estas promesas de prosperidad y protección de Dios fueron dadas a Zacarías. ¡Qué bonita muestra de protección la frase del ángel a Zacarías en el versículo 8 que dice: “el que os toca, toca a la niña de su ojo.” Me lleva al texto en Romanos 8: “Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?<br /><br />La sexta visión de Zacarías muestra un pergamino abierto, rectangular, del doble de largo que de ancho que volaba sobre la nueva Jerusalén, y el ángel le dijo: Esta es la maldición que sale sobre la faz de toda la tierra; porque todo aquel que hurta (como está de un lado del rollo) será destruido; y todo aquel que jura falsamente (como está del otro lado del rollo) será destruido.” Esta extraña visión, que no viene explicada, condenaba al que toma lo que no es suyo y al que jura con engaño en nombre de Dios. En esta nueva Jerusalén, reinaría la justicia de Dios.<br /><br />La promesa de cuidado personal se reafirma en los versículos del capítulo dos, del 10 al 12 del capítulo : “Canta y alégrate, hija de Sion; porque he aquí vengo, y moraré en medio de ti, ha dicho Jehová. Y se unirán muchas naciones a Jehová en aquel día, y me serán por pueblo, y moraré en medio de ti; y entonces conocerás que Jehová de los ejércitos me ha enviado a ti. Y Jehová poseerá a Judá su heredad en la tierra santa, y escogerá aún a Jerusalén.”<br /><br />Las dos visiones centrales al libro son la cuarta y la quinta. En la cuarta visión, Josué el sacerdote está entre el ángel de Dios y Satanás, y Satanás le está acusando. Nos recuerda a Job, cuando Satanás viene ante Dios a acusar a Job de servir a Dios por lo que este podía obtener de Él. En esta ocasión, vemos que Dios reprende a Satanás. Vemos a Josué vestido con ropa llena de manchas, mas el ángel del Señor habló diciendo: “Quitadle esas vestiduras viles.” Y a Josué le dijo: “Mira que he quitado de ti tu pecado, y te he hecho vestir de ropas de gala.”<br /><br />“el ángel de Jehová amonestó a Josué, diciendo: Así dice Jehová de los ejércitos: Si anduvieres por mis caminos, y si guardares mi ordenanza, también tú gobernarás mi casa, también guardarás mis atrios, y entre estos que aquí están te daré lugar. Escucha pues, ahora, Josué sumo sacerdote, tú y tus amigos que se sientan delante de ti, porque son varones simbólicos.” (Zacarías 2:6-8)<br /><br />Josué había venido a Dios sucio, mas ya había sido limpiado. Ahora debía andar en pureza, en los caminos de Dios, y Dios lo guardaría. Y Dios, en el momento establecido, traería al prometido: “He aquí, yo traigo a mi siervo el Renuevo”<br /><br />Leemos en el capítulo 4 de la quinta visión, donde Zacarías es despertado, y el ángel le pregunta qué es lo que ve. “He mirado, y he aquí un candelabro todo de oro, con un depósito encima, y sus siete lámparas encima del candelabro, y siete tubos para las lámparas que están encima de él; Y junto a él dos olivos, el uno a la derecha del depósito, y el otro a su izquierda.”<br /><br />Estos depósitos siempre estarían llenos, porque estaban conectados a los olivos. Esto explicaba que Zorobabel no construiría en sus propias fuerzas, ni Josué guiaría al pueblo espiritualmente en su propia sabiduría, sino que la clave estaba en la dependencia del pueblo en la fuerza del que nunca se agota y la fuente inagotable de sabiduría, Dios mismo.<br /><br />Le dice el ángel: “Esta es palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos.” Con un Dios omnipotente que suplía la fuerza necesaria, ¿qué podría pararlos? Dice en el 4:7: ¿Quién eres tú, oh gran monte? Delante de Zorobabel serás reducido a llanura.” <br /><br />¿Tienes tú un monte ante ti, que te parece demasiado grande para superarlo? Si tus fuerzas vienen de Dios, ese monte puede ser reducido a llanura, para que tú puedas pasar sobre él. <br /><br />¿Tienes algún asunto que se te escapa, que no llegas a entender o a encontrar una solución? La sabiduría del Señor en suficiente para cada situación, y está disponible a todo aquel que la pida. <br /><br />¿De dónde provienen tus fuerzas? ¿En qué basas tu sabiduría?<br /><br />En el capítulo 6, y en conexión con estas dos visiones centrales, Dios le pide a Zacarías que corone al sacerdote Josué con coronas de oro y plata que el profeta habría manufacturado. Esta coronación sería simbólica del Renuevo, aquel del cual Jeremías ya había hablado, el que brotaría de las raíces y edificaría el templo. El versículo 13 dice: “Él edificará el templo de Jehová, y él llevará gloria, y se sentará y dominará en su trono, y habrá sacerdote a su lado; y consejo de paz habrá entre ambos.”<br /><br />Estas coronas se expondrían en el templo, par recordar a todos que esto ocurriría. Es precioso ver que aunque las visiones de Zacarías hablaban al pueblo de eventos en sus días, también les recordaba que un día, el Mesías ser]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20174996</guid><pubDate>Mon, 08 Sep 2025 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20174996/zacari_as_171_las_visiones_de_zacari_as.mp3" length="11908894" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>En el libro de Zacarías encontramos ocho visiones en las que Dios habló a Zacarías. A través de estas escenas, Dios muestra el cuidado de su pueblo, su provisión, y la necesidad del pueblo de someterse a la voluntad de Dios y cumplir con lo que Dios...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[En el libro de Zacarías encontramos ocho visiones en las que Dios habló a Zacarías. A través de estas escenas, Dios muestra el cuidado de su pueblo, su provisión, y la necesidad del pueblo de someterse a la voluntad de Dios y cumplir con lo que Dios quiere para su pueblo. <br /><br />Estas visiones, al igual que el resto de mensajes proféticos del antiguo testamento, tratan temas en el tiempo histórico en el que se dieron, y a la vez nos dan información sobre eventos que estaban por venir. Algunos de estos ya han ocurrido, y otros aún se han de cumplir. Como hemos visto a lo largo de todo el Antiguo Testamento, vemos de nuevo la promesa del Mesías sacerdote y el futuro reinado del Mesías Rey. <br /><br />En la poesía hebrea vemos a menudo una estructura quiástica, es decir, en forma de X, en la que se presenta un paralelismo inverso. Estas visiones parecen estar presentadas de este modo, de forma que la visión 1 y 8 son paralelas, la 2 y la 7, la 3 y la seis, y en el centro del mensaje, con el punto principal que debemos recordar, se nos presentan la visión 4 y 5. Veamos lo que Dios quería comunicar a través de estas y lo que nosotros podemos aprender de ellas.<br /><br />La primera visión muestra un jinete en un caballo alazán que cabalgaba entre los arbustos, y detrás de él muchos caballos. Esta visión es paralela con la octava visión, donde Zacarías vio cuatro carros que salían de entre dos montes de bronce cada uno con caballos diferentes, los cuales volvemos a ver en el libro del Apocalipsis en el Nuevo Testamento. Los carros de la visión de Zacarías venían de examinar la tierra, y presentaron el reportaje a Dios: “Hemos recorrido la tierra, y he aquí toda la tierra está reposada y quieta.” Dios no se muestra contento con esta relajación. Recordemos que el pueblo de Dios se había acomodado de vuelta a Jerusalén, y habían olvidado reedificar el templo que Dios les había concedido. Mas Dios les anima, confirmando en el 1:16: “Por tanto, así ha dicho Jehová: Yo me he vuelto a Jerusalén con misericordia; en ella será edificada mi casa, dice Jehová de los ejércitos” y en el 17: “Aún rebosarán mis ciudades con la abundancia del bien, y aún consolará Jehová a Sion, y escogerá todavía a Jerusalén.”<br /><br />En una segunda visión, Zacarías vio cuatro cuernos, representando a Asiria y Babilonia, los cuales habían conquistado Jerusalén, mas muestra a cuatro carpinteros, representando el imperio Persa, que destruiría a Asiria y Babilonia. En la séptima visión, una mujer se asomaba de dentro de una cesta, y esta representaba a la maldad de la humanidad; y entrando en la cesta, era tapada con una tapa de plomo. Y otras dos mujeres con alas de cigüeña que venían, tomaban la cesta y la alzaban, y la llevaban lejos. Extrañas visiones que recordarían al pueblo su pecado pasado y el exilio. <br /><br /><br />En una tercera visión, vemos una mano con una vara de medir, midiendo la ciudad de Jerusalén que sería construida. Y un ángel habló al ángel que estaba con Zacarías y le dijo: “Corre, habla a este joven, diciendo: Sin muros será habitada Jerusalén, a causa de la multitud de hombres y de ganado en medio de ella. Yo seré para ella, dice Jehová, muro de fuego en derredor, y para gloria estaré en medio de ella.” Estas promesas de prosperidad y protección de Dios fueron dadas a Zacarías. ¡Qué bonita muestra de protección la frase del ángel a Zacarías en el versículo 8 que dice: “el que os toca, toca a la niña de su ojo.” Me lleva al texto en Romanos 8: “Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?<br /><br />La sexta visión de Zacarías muestra un pergamino abierto, rectangular, del doble de largo que de ancho que volaba sobre la nueva Jerusalén, y el ángel le dijo: Esta es la maldición que sale sobre la faz de toda la tierra; porque todo aquel que hurta (como está de un lado del rollo) será destruido; y todo aquel que jura falsamente (como está del otro lado del rollo) será destruido.” Esta extraña visión, que no viene explicada,...]]></itunes:summary><itunes:duration>715</itunes:duration><itunes:keywords>aceite,mensaje,mesías,olivos,profecía,profeta,renuevo,sueños,ungido,visiones</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/e42302e9a111e3ef75a47f43a3018a67.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Hageo-170 Hageo y Zacarías animan a la acción</title><link>https://www.spreaker.com/episode/hageo-170-hageo-y-zacarias-animan-a-la-accion--20126188</link><description><![CDATA[Los profetas Hageo y Zacarías fueron enviados por Dios para advertir al pueblo en Jerusalén de la necesidad de construir el templo. Comienza el libro de Hageo contándonos la crónica de cómo el pueblo de Israel recibió permiso de volver a Jerusalén. Después de los 70 años de cautiverio en Babilonia, los israelitas volvieron a su tierra en varias tandas. Ya leímos de estos eventos en los libros de historia y en Esdras y Nehemías. Nehemías supervisó la construcción de los muros de la ciudad, y la intención era edificar el templo de nuevo. Pero encontraron oposición de parte de alguno de los gobernadores, y los años pasaron sin que los líderes que habían vuelto a Jerusalén continuaran la construcción que había autorizado Ciro rey de Persia. Hageo nos cuenta que “en el año segundo del rey Darío, en el mes sexto, en el primer día del mes, vino palabra de Jehová por medio del profeta Hageo a Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y a Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote.” <br /><br />Las palabras de Hageo no eran precisamente positivas; más bien venía a llamarles la atención: “¿Es para vosotros tiempo, para vosotros, de habitar en vuestras casas artesonadas, y esta casa está desierta? Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad bien sobre vuestros caminos.”<br /><br />Habían construido casas artesonadas, dice. Había quien se estaba haciendo palacetes, casas estupendas, y la ciudad estaba siendo edificada, pero habían dejado a un lado la Casa de Dios. Construían para sí, pero se estaban olvidando de Dios, no teniendo un lugar de culto. Dios, como hemos visto en otras ocasiones, tuvo que mandar momentos de dificultad para llamarles la atención. <br /><br />El pueblo ahora estaba pasando por momentos de crisis. Leemos en los versículos 6 y 7 cómo Dios les dice: “Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto. Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad sobre vuestros caminos.”<br /><br />Recogían poca cosecha, pero aún lo que recogían no les saciaba. El jornal no les llegaba a fin de mes. En medio de la crisis económica debían parar y examinar sus caminos. Debían valorar sus prioridades, y debían poner la vista en Dios, el único que podía proveer siempre. <br /><br />Al mismo tiempo, el profeta Zacarías también traía mensaje al pueblo. Dios le reveló unas visiones que hablaban de lo que estaba ocurriendo entre el pueblo que volvía a Jerusalén y lo que ocurriría en un futuro indeterminado. Recordemos que esta forma en la que Dios habló en ocasiones antes de que la revelación escrita, la Biblia, Palabra de Dios, estuviera acabada ya no es una forma de comunicación en nuestros días. Zacarías, en su libro tan interesante, exhorta a Zorobabel y a Josué a ejercer su liderazgo de manera que trajera gloria a Dios, dando a conocer al pueblo eventos presentes junto con eventos futuros que comunicaban lo que Dios haría en sus días y en siglos venideros, hasta la llegada del reino mesiánico que todavía está por venir. <br /><br />Zacarías tuvo que recordar a los habitantes de Jerusalén que sus antepasados habían ido al cautiverio por su rebeldía e infidelidad. Les advirtió que el cuidado de Dios y sus promesas son para aquellos que descansan en Él. Este libro profético también presenta al rey que había de venir, Mesías, indicando que entraría montado en un asno, a la nueva Jerusalén. <br /><br />Nos dice el texto en Hageo 1:12 que al escuchar las palabras de parte de Dios, Zorobabel el gobernador y Josué el sacerdote, junto con el resto del pueblo, temieron a Dios. ¿Qué quiere decir esto de que temieron a Dios? ¿crees que obraron inducidos por el miedo a lo que Dios les podía hacer? No, en absoluto. ¿Cómo lo sé? Porque sé que Dios quiere una relación amorosa con su pueblo, y no una basada en mero miedo. En los versículos 4 y 5 del capítulo 2 Dios les dice específicamente que no teman, es decir, que no tengan miedo de hacer lo correcto. Al temer a Dios, es decir, al andar en Sus caminos, el pueblo podía vivir sin miedo a lo que les pudiera venir al encuentro. Dice así: “Pues ahora, Zorobabel, esfuérzate, dice Jehová; esfuérzate también, Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote; y cobrad ánimo, pueblo todo de la tierra, dice Jehová, y trabajad; porque yo estoy con vosotros, dice Jehová de los ejércitos. Según el pacto que hice con vosotros cuando salisteis de Egipto, así mi Espíritu estará en medio de vosotros, no temáis.”<br /><br />Porque Dios estaba con ellos, no tenían que temer. Podían fortalecerse en su presencia confiando en su protección. <br /><br />El pueblo que moraba en Jerusalén se puso manos a la obra, y como podemos leer en el relato de Esdras, edificaron casa a Dios.<br /><br />Escucharon las palabras de parte de Dios y las creyeron, y por lo tanto actuaron conforme a lo que Dios había dicho. Hicieron caso a sus advertencias y siguieron sus instrucciones, confiando en que Dios tenía razón. En eso consiste el temor de Dios—en reconocer que sus caminos son mejores que nuestros caminos, y en alinear nuestra senda para que andemos constantemente en Él. Y al temer a Dios, podemos vivir confiados, sin temor a nada ni nadie. Gracias a Dios por esta seguridad.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20126188</guid><pubDate>Fri, 05 Sep 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20126188/hageo_170_hageo_y_zacari_as_animan_a_la_accio_n.mp3" length="7842941" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Los profetas Hageo y Zacarías fueron enviados por Dios para advertir al pueblo en Jerusalén de la necesidad de construir el templo. 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Hageo nos cuenta que “en el año segundo del rey Darío, en el mes sexto, en el primer día del mes, vino palabra de Jehová por medio del profeta Hageo a Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y a Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote.” <br /><br />Las palabras de Hageo no eran precisamente positivas; más bien venía a llamarles la atención: “¿Es para vosotros tiempo, para vosotros, de habitar en vuestras casas artesonadas, y esta casa está desierta? Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad bien sobre vuestros caminos.”<br /><br />Habían construido casas artesonadas, dice. Había quien se estaba haciendo palacetes, casas estupendas, y la ciudad estaba siendo edificada, pero habían dejado a un lado la Casa de Dios. Construían para sí, pero se estaban olvidando de Dios, no teniendo un lugar de culto. Dios, como hemos visto en otras ocasiones, tuvo que mandar momentos de dificultad para llamarles la atención. <br /><br />El pueblo ahora estaba pasando por momentos de crisis. Leemos en los versículos 6 y 7 cómo Dios les dice: “Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto. Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad sobre vuestros caminos.”<br /><br />Recogían poca cosecha, pero aún lo que recogían no les saciaba. El jornal no les llegaba a fin de mes. En medio de la crisis económica debían parar y examinar sus caminos. Debían valorar sus prioridades, y debían poner la vista en Dios, el único que podía proveer siempre. <br /><br />Al mismo tiempo, el profeta Zacarías también traía mensaje al pueblo. Dios le reveló unas visiones que hablaban de lo que estaba ocurriendo entre el pueblo que volvía a Jerusalén y lo que ocurriría en un futuro indeterminado. Recordemos que esta forma en la que Dios habló en ocasiones antes de que la revelación escrita, la Biblia, Palabra de Dios, estuviera acabada ya no es una forma de comunicación en nuestros días. Zacarías, en su libro tan interesante, exhorta a Zorobabel y a Josué a ejercer su liderazgo de manera que trajera gloria a Dios, dando a conocer al pueblo eventos presentes junto con eventos futuros que comunicaban lo que Dios haría en sus días y en siglos venideros, hasta la llegada del reino mesiánico que todavía está por venir. <br /><br />Zacarías tuvo que recordar a los habitantes de Jerusalén que sus antepasados habían ido al cautiverio por su rebeldía e infidelidad. Les advirtió que el cuidado de Dios y sus promesas son para aquellos que descansan en Él. Este libro profético también presenta al rey que había de venir, Mesías, indicando que entraría montado en un asno, a la nueva Jerusalén. <br /><br />Nos dice el texto en Hageo 1:12 que al escuchar las palabras de parte de Dios, Zorobabel el gobernador y Josué el sacerdote, junto con el resto del pueblo, temieron a Dios. ¿Qué quiere decir esto de que temieron a Dios? ¿crees que obraron inducidos por el miedo a lo que Dios les podía hacer? No, en absoluto. ¿Cómo lo sé? Porque sé que Dios quiere una relación amorosa con su pueblo, y no una basada en mero miedo. 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Él los pondría para renombre y para alabanza entre todos los pueblos de la tierra.<br /><br />Aquellos que oirían esto de la boca de Sofonías no estaban aún en cautiverio. Las diez tribus del norte habían sido llevadas por los asirios. El profeta Isaías ya había avisado de que Asiria conquistaría Israel, y lo había hecho. Pero Sofonías estaba hablando a los del sur, a los de Judá, que vivían en Jerusalén. <br /><br />Recordemos el periodo de la historia en la que el contenido de este pequeño libro profético, así como los que hemos estado viendo fue dado al pueblo, y los acontecimientos que estos describían. Judá también sería atacada, muchos llevados cautivos, y finalmente Jerusalén sería destruída. Lo anunciarían los profetas durante todo un siglo, exhortándoles a buscar a Dios, advirtiendo de la destrucción que se les venía encima. Sofonías, Jeremías, Habacuc, Daniel y Ezequiel estuvieron durante este tiempo predicando la palabra de Dios a un pueblo que no quiso escuchar. <br /><br />Sin embargo, fijémonos que el final del libro de Sofonías nos muestra que el propósito de Dios en traer castigo a su pueblo y los pueblos paganos de alrededor era destruir la maldad, para que Él pudiera establecer un reino justo y puro. <br /><br />Sofonías presenta la misma advertencia que vemos en Habacuc, excepto que Dios no le da a Sofonías el nombre de la nación que traería el castigo sobre Jerusalén. <br /><br />El rey Josías reinaba sobre Judá en los días de Sofonías. Recordemos que este rey fue el que encontró la palabra de Dios mientras reformaban el templo e hizo que todo el mundo la oyera y se hicieran las cosas conforme a lo que en ella se decía. Pero esta reforma ocurrió en la vida del rey y en la de algunos de los que le seguían, pero al parecer, no llegó a calar en las fibras del pueblo en general, porque las vidas de los individuos no mostraron un cambio de corazón. <br /><br />Sofonías presenta al pueblo la situación de forma que debería llamar la atención, ya que su lenguaje es claro y directo. Dios les está advirtiendo para que ellos, viendo su condición, pudieran volverse atrás en sus caminos. Dice el capítulo 2:<br /><br />“Congregaos y meditad, oh nación sin pudor, antes que tenga efecto el decreto, y el día se pase como el tamo; antes que venga sobre vosotros el furor de la ira de Jehová, antes que el día de la ira de Jehová venga sobre vosotros. Buscad a Jehová todos los humildes de la tierra, los que pusisteis por obra su juicio; buscad justicia, buscad mansedumbre; quizá seréis guardados en el día del enojo de Jehová.”<br /><br />Al escuchar esto, seguramente puedas imaginar un padre o una madre llamando la atención de su hijo o hija, diciéndole lo que ocurrirá si no deja de hacer algo peligroso que esté haciendo, y todo con el deseo de protegerlo y que le vaya bien.<br />Dios llama al humilde, porque requiere humildad reconocer que dependes de alguien que sabe y puede más que tú, Les ruega que busquen justicia y mansedumbre, porque el orgullo busca el bien propio y nunca lleva a un buen fin.<br /><br />El capítulo dos declara el castigo que vendría a las naciones de alrededor, mencionando también a Asiria, la cual se enorgullecía de su poder. Y entre todas estas, la misma Jerusalén, ciudad de David, sufriría la destrucción que traería su propio orgullo y pecado.<br /><br />Estas advertencias que hemos oído la boca de uno y otro de los profetas fueron las que el pueblo oyó. Uno pensaría que con tantas advertencias deberían haber atendido, pero lo cierto es que los receptores del mensaje parecían estar desensibilizados. Dios tendría que llevar a cabo toda aquella destrucción, pero nadie ni nada podría cambiar el plan de Dios para las naciones. <br /><br />¿Recuerdas que Dios había prometido a Abraham que un día todas las naciones proclamarían el nombre de Dios? Antes de que esto ocurriera, todo el mal de la humanidad debía ser juzgado. Dios haría lo que había declarado y llevaría a cabo su perfecto plan. Lo que los pueblos hicieran no podría cambiar el precioso plan que Dios tenía. <br /><br />Sofonías 3:8 dice: “Por tanto, esperadme, dice Jehová, hasta el día que me levante para juzgaros; porque mi determinación es reunir las naciones, juntar los reinos, para derramar sobre ellos mi enojo, todo el ardor de mi ira; por el fuego de mi celo será consumida toda la tierra.”<br /><br />Mas la siguiente frase afirma: “En aquel tiempo devolveré yo a los pueblos pureza de labios, para que todos invoquen el nombre de Jehová, para que le sirvan de común consentimiento.”<br /><br />El plan de Dios era el perdón y la reconciliación, mas para llegar ahí, por desgracia, debían pasar por la destrucción que traía consigo la rebeldía y la desobediencia. Después de esto, tras el arrepentimiento y el perdón Dios promete total reconciliación, sin rencor ni culpabilidad; leemos en Sofonías 3: 11-13 “En aquel día no serás avergonzada por ninguna de tus obras con que te rebelaste contra mí; porque entonces quitaré de en medio de ti a los que se alegran en tu soberbia, y nunca más te ensoberbecerás en mi santo monte. Y dejaré en medio de ti un pueblo humilde y pobre, el cual confiará en el nombre de Jehová. El remanente de Israel no hará injusticia ni dirá mentira, ni en boca de ellos se hallará lengua engañosa; porque ellos serán apacentados, y dormirán, y no habrá quien los atemorice.”<br /><br />A pesar de que Dios tendría que derramar sobre ellos su ira y su fuego tendría que consumir el mal, Dios enviaría a aquel que limpiaría a su pueblo de todo pecado. Jesucristo vendría, siglos más tarde, a pagar por ellos y por nosotros la deuda del pecado. El resultado que Dios quiere y obtendrá será que toda lengua y toda nación confesará el nombre de Dios. Esto está por venir, pero sin duda llegará. Dios ya lo ha dicho. <br /><br />Porque escrito está, en Romanos 14:11, evocando a Isaías 45:23:<br />“Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, Y toda lengua confesará a Dios.”<br /><br />Filipenses 2:9-11 afirma: “Por lo cual Dios también le exaltó (a Cristo) hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.”<br /><br />¿Acaso somos nosotros mejores que lo que estos libros describen del pueblo de Israel o de los pueblos alrededor? ¿Acaso la maldad del mundo se ha erradicado? Sin duda, no estamos en posición de proclamar a Dios, y nuestro mundo no tiene la disposición de doblar rodilla ante Él. <br /><br />¿Tendrá el Señor que mandar destrucción para que podamos llegar a una reconciliación? Como Jeremías hablaba, ¿tendrá Dios que arrancar y destruir para después poder plantar y construir? <br /><br />Hay un camino al Padre, el único camino que lleva a la salvación de nuestras almas. Jesucristo, Dios hombre, vino a la tierra para reconciliarnos con Dios. Él es el único que puede representarnos, pagando la deuda que todo ser humano tiene con Dios.<br /><br />Cuando llegue el día en que toda lengua y toda nación doble rodilla ante Dios, deseo que lo puedas hacer conmigo en confianza de que Cristo ya te ha dado la paz con Dios, y de que tú también estás del lado del Dios Todopoderoso y amoroso. Ese será un día glorioso.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20045979</guid><pubDate>Thu, 04 Sep 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20045979/sofoni_as_169_un_di_a_glorioso.mp3" length="10125414" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>“En aquel tiempo yo os traeré, en aquel tiempo os reuniré yo; pues os pondré para renombre y para alabanza entre todos los pueblos de la tierra, cuando levante vuestro cautiverio delante de vuestros ojos, dice Jehová.” (Sofonías 3:20)

Así acaba el...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[“En aquel tiempo yo os traeré, en aquel tiempo os reuniré yo; pues os pondré para renombre y para alabanza entre todos los pueblos de la tierra, cuando levante vuestro cautiverio delante de vuestros ojos, dice Jehová.” (Sofonías 3:20)<br /><br />Así acaba el libro de Sofonías, con la promesa del Señor de que Él los libertaría, Él los traería, Él los reuniría. Él los pondría para renombre y para alabanza entre todos los pueblos de la tierra.<br /><br />Aquellos que oirían esto de la boca de Sofonías no estaban aún en cautiverio. Las diez tribus del norte habían sido llevadas por los asirios. El profeta Isaías ya había avisado de que Asiria conquistaría Israel, y lo había hecho. Pero Sofonías estaba hablando a los del sur, a los de Judá, que vivían en Jerusalén. <br /><br />Recordemos el periodo de la historia en la que el contenido de este pequeño libro profético, así como los que hemos estado viendo fue dado al pueblo, y los acontecimientos que estos describían. Judá también sería atacada, muchos llevados cautivos, y finalmente Jerusalén sería destruída. Lo anunciarían los profetas durante todo un siglo, exhortándoles a buscar a Dios, advirtiendo de la destrucción que se les venía encima. Sofonías, Jeremías, Habacuc, Daniel y Ezequiel estuvieron durante este tiempo predicando la palabra de Dios a un pueblo que no quiso escuchar. <br /><br />Sin embargo, fijémonos que el final del libro de Sofonías nos muestra que el propósito de Dios en traer castigo a su pueblo y los pueblos paganos de alrededor era destruir la maldad, para que Él pudiera establecer un reino justo y puro. <br /><br />Sofonías presenta la misma advertencia que vemos en Habacuc, excepto que Dios no le da a Sofonías el nombre de la nación que traería el castigo sobre Jerusalén. <br /><br />El rey Josías reinaba sobre Judá en los días de Sofonías. Recordemos que este rey fue el que encontró la palabra de Dios mientras reformaban el templo e hizo que todo el mundo la oyera y se hicieran las cosas conforme a lo que en ella se decía. Pero esta reforma ocurrió en la vida del rey y en la de algunos de los que le seguían, pero al parecer, no llegó a calar en las fibras del pueblo en general, porque las vidas de los individuos no mostraron un cambio de corazón. <br /><br />Sofonías presenta al pueblo la situación de forma que debería llamar la atención, ya que su lenguaje es claro y directo. Dios les está advirtiendo para que ellos, viendo su condición, pudieran volverse atrás en sus caminos. Dice el capítulo 2:<br /><br />“Congregaos y meditad, oh nación sin pudor, antes que tenga efecto el decreto, y el día se pase como el tamo; antes que venga sobre vosotros el furor de la ira de Jehová, antes que el día de la ira de Jehová venga sobre vosotros. Buscad a Jehová todos los humildes de la tierra, los que pusisteis por obra su juicio; buscad justicia, buscad mansedumbre; quizá seréis guardados en el día del enojo de Jehová.”<br /><br />Al escuchar esto, seguramente puedas imaginar un padre o una madre llamando la atención de su hijo o hija, diciéndole lo que ocurrirá si no deja de hacer algo peligroso que esté haciendo, y todo con el deseo de protegerlo y que le vaya bien.<br />Dios llama al humilde, porque requiere humildad reconocer que dependes de alguien que sabe y puede más que tú, Les ruega que busquen justicia y mansedumbre, porque el orgullo busca el bien propio y nunca lleva a un buen fin.<br /><br />El capítulo dos declara el castigo que vendría a las naciones de alrededor, mencionando también a Asiria, la cual se enorgullecía de su poder. Y entre todas estas, la misma Jerusalén, ciudad de David, sufriría la destrucción que traería su propio orgullo y pecado.<br /><br />Estas advertencias que hemos oído la boca de uno y otro de los profetas fueron las que el pueblo oyó. Uno pensaría que con tantas advertencias deberían haber atendido, pero lo cierto es que los receptores del mensaje parecían estar desensibilizados. Dios tendría que llevar a cabo toda...]]></itunes:summary><itunes:duration>604</itunes:duration><itunes:keywords>cristo,esperanza,gloria,jesucristo,redención</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/0978a645c642b782f270ed16d01a8bd2.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Habacuc-168 Conversación de Habacuc con Dios</title><link>https://www.spreaker.com/episode/habacuc-168-conversacion-de-habacuc-con-dios--20035662</link><description><![CDATA[El libro de Habacuc es interesante porque a diferencia de los otros libros proféticos, donde el profeta está comunicando el mensaje de Dios al pueblo, este comparte la conversación del profeta con Dios. Habacuc va a Dios con sus inquietudes, porque sabe que el único que puede hacer algo al respecto es Dios. Y es que los profetas, como hemos mencionado en otras ocasiones, también tenían momentos en los que no entendían lo que Dios estaba haciendo o sentían duda o ansiedad ante el aparente silencio de Dios. <br /><br />Dice así Habacuc en el capítulo 1 versículos 2-4:<br /><br />“¿Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás; y daré voces a ti a causa de la violencia, y no salvarás? ¿Por qué me haces ver iniquidad, y haces que vea molestia? Destrucción y violencia están delante de mí, y pleito y contienda se levantan. Por lo cual la ley es debilitada, y el juicio no sale según la verdad; por cuanto el impío asedia al justo, por eso sale torcida la justicia.”<br /><br />Wow! Habacuc viene con lo que parece un reproche de la inactividad de Dios ante la injusticia! Sin embargo, Dios no parece tomarlo así. El que conoce lo más íntimo del corazón humano sabe que somos débiles, y como tales nos trata. Dios le contesta con palabras que le dicen a Habacuc básicamente; “Espera y verás lo que voy a hacer.” Dice el versículo 5: “Mirad entre las naciones, y ved, y asombraos; porque haré una obra en vuestros días, que aun cuando se os contare, no la creeréis.”<br /><br />Nuestra mente no llega a comprender la mente de Dios, y eso es normal. Debemos recordar que somos seres finitos, e intentar entender la perspectiva de un ser infinito es una tarea imposible. Dios procede a informarle a Habacuc de que Babilonia vendría contra el reino del sur. La nación que describe como “cruel y presurosa, que camina por la anchura de la tierra para poseer las moradas ajenas, formidable y terrible” vendría contra Judá y llevaría muchos cautivos.” Este era el plan de Dios para llamar la atención del pueblo rebelde de Israel. <br /><br /><br />Habacuc reaccionó ante la idea de que Dios usara a Babilonia para castigar al pueblo. Después de todo, Babilonia era mucho peor que Israel. Eran violentos, injustos, y claramente idólatras. Habacuc comparaba al pueblo de Israel con ellos, y le costaba entender que unos más sangrientos y más idólatras que ellos tuvieran permiso para juzgar a Israel. Le dice Habacuc a Dios en el 1:13: “Muy limpio eres de ojos para ver el mal, ni puedes ver el agravio; ¿por qué ves a los menospreciadores, y callas cuando destruye el impío al más justo que él?” Un momento Habacuc se quejaba a Dios de la maldad de los hebreos, y al siguiente los estaba defendiendo ante la noticia de que los caldeos serían el instrumento de disciplina para ellos. Habacuc se mantenía firme en su queja ante Dios. Mas vemos a Dios, en su poderosa misericordia, dándole palabra para él y para el pueblo en el capítulo 2. <br /><br />“Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella. Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará.” <br /><br />Dios afirma que su decisión está tomada y su plan, aunque tardaría un poco en venir, era seguro. Y le da a Habacuc la seguridad de que Dios cuida a los suyos con las siguientes palabras: “He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá.”<br /><br />El orgulloso piensa que está bien cuando su alma no es recta, sin embargo, el justo es el que se mantendrá firme, no por su propia fuerza, sino por su firme confianza en Dios. <br /><br />Dios recuerda al profeta y a su pueblo que Él no dejará sin consecuencias ninguna maldad, sin importar quien la haga. Sabía que Babilonia era una nación desenfrenada, dada a borracheras y la idolatría. <br /><br />Dice contra la embriaguez: “¡Ay del que da de beber a su prójimo! ¡Ay de ti, que le acercas tu hiel, y le embriagas para mirar su desnudez! Te has llenado de deshonra más que de honra; bebe tú también, y serás descubierto; el cáliz de la mano derecha de Jehová vendrá hasta ti, y vómito de afrenta sobre tu gloria.” Su desenfreno traería tras de si la resaca; era ley de vida. <br /><br />Y contra la idolatría dice: “¿De qué sirve la escultura que esculpió el que la hizo?, ¿la estatua de fundición que enseña mentira, para que haciendo imágenes mudas confíe el hacedor en su obra? ¡Ay del que dice al palo: Despiértate; y a la piedra muda: Levántate! ¿Podrá él enseñar? He aquí está cubierto de oro y plata, y no hay espíritu dentro de él.”<br /><br /><br />Mas acaba el capítulo diciendo, “Jehová está en su santo templo; calle delante de él toda la tierra.” Solo Dios merece el silencio reverente que reconoce la grandeza del que tiene delante. <br /><br />El contraste continúa entre el que se refugia en riquezas injustas y el que edifica la ciudad con violencia. Lo que hacen será en vano, porque un día Dios vendrá y establecerá ciudad justa y reino justo. Así nos asegura Habacuc 2:14 “Porque la tierra será llena del conocimiento de la gloria de Jehová, como las aguas cubren el mar.”<br /><br />Era un hecho seguro en el que el profeta Habacuc y todo aquel que en Dios ponga su fe debe descansar confiado. <br /><br />Habacuc había venido a Dios con sus quejas, y Dios le había contestado. Vemos al profeta después de su encuentro con Dios respondiendo con humildad y confianza. Ante la respuesta de Dios, Habacuc estaba dispuesto a confiar y aceptar la voluntad de Dios. Y es por esto que tenemos los preciosos versos de afirmación del capítulo 3. Comienza con esta oración: <br /><br />“Oh Jehová, he oído tu palabra, y temí.<br />Oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos,<br />En medio de los tiempos hazla conocer;<br />En la ira acuérdate de la misericordia.”<br /><br />Y termina el libro con los conocidos versículos de confianza de Habacuc a pesar de cómo se siente en su interior.<br /><br />"Oí, y se conmovieron mis entrañas;<br />A la voz temblaron mis labios;<br />Pudrición entró en mis huesos, y dentro de mí me estremecí;<br />Si bien estaré quieto en el día de la angustia,<br />Cuando suba al pueblo el que lo invadirá con sus tropas.<br />Aunque la higuera no florezca,<br />Ni en las vides haya frutos,<br />Aunque falte el producto del olivo,<br />Y los labrados no den mantenimiento,<br />Y las ovejas sean quitadas de la majada,<br />Y no haya vacas en los corrales;<br />Con todo, yo me alegraré en Jehová,<br />Y me gozaré en el Dios de mi salvación.<br />Jehová el Señor es mi fortaleza,<br />El cual hace mis pies como de ciervas,<br />Y en mis alturas me hace andar."<br /><br /><br />A pesar de la incertidumbre, a pesar de los malos pronósticos, Habacuc estaba dispuesto a dar gracias a Dios y confiar en Él. Esto es especialmente de ánimo para mí, retándome a hacer yo lo mismo, y espero que también tú puedas confiar y vivir la vida con gozo, con fe en el que nunca decepciona.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20035662</guid><pubDate>Wed, 03 Sep 2025 05:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20035662/habacuc_168_conversacio_n_de_habacuc_con_dios.mp3" length="10077776" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El libro de Habacuc es interesante porque a diferencia de los otros libros proféticos, donde el profeta está comunicando el mensaje de Dios al pueblo, este comparte la conversación del profeta con Dios. Habacuc va a Dios con sus inquietudes, porque...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El libro de Habacuc es interesante porque a diferencia de los otros libros proféticos, donde el profeta está comunicando el mensaje de Dios al pueblo, este comparte la conversación del profeta con Dios. Habacuc va a Dios con sus inquietudes, porque sabe que el único que puede hacer algo al respecto es Dios. Y es que los profetas, como hemos mencionado en otras ocasiones, también tenían momentos en los que no entendían lo que Dios estaba haciendo o sentían duda o ansiedad ante el aparente silencio de Dios. <br /><br />Dice así Habacuc en el capítulo 1 versículos 2-4:<br /><br />“¿Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás; y daré voces a ti a causa de la violencia, y no salvarás? ¿Por qué me haces ver iniquidad, y haces que vea molestia? Destrucción y violencia están delante de mí, y pleito y contienda se levantan. Por lo cual la ley es debilitada, y el juicio no sale según la verdad; por cuanto el impío asedia al justo, por eso sale torcida la justicia.”<br /><br />Wow! Habacuc viene con lo que parece un reproche de la inactividad de Dios ante la injusticia! Sin embargo, Dios no parece tomarlo así. El que conoce lo más íntimo del corazón humano sabe que somos débiles, y como tales nos trata. Dios le contesta con palabras que le dicen a Habacuc básicamente; “Espera y verás lo que voy a hacer.” Dice el versículo 5: “Mirad entre las naciones, y ved, y asombraos; porque haré una obra en vuestros días, que aun cuando se os contare, no la creeréis.”<br /><br />Nuestra mente no llega a comprender la mente de Dios, y eso es normal. Debemos recordar que somos seres finitos, e intentar entender la perspectiva de un ser infinito es una tarea imposible. Dios procede a informarle a Habacuc de que Babilonia vendría contra el reino del sur. La nación que describe como “cruel y presurosa, que camina por la anchura de la tierra para poseer las moradas ajenas, formidable y terrible” vendría contra Judá y llevaría muchos cautivos.” Este era el plan de Dios para llamar la atención del pueblo rebelde de Israel. <br /><br /><br />Habacuc reaccionó ante la idea de que Dios usara a Babilonia para castigar al pueblo. Después de todo, Babilonia era mucho peor que Israel. Eran violentos, injustos, y claramente idólatras. Habacuc comparaba al pueblo de Israel con ellos, y le costaba entender que unos más sangrientos y más idólatras que ellos tuvieran permiso para juzgar a Israel. Le dice Habacuc a Dios en el 1:13: “Muy limpio eres de ojos para ver el mal, ni puedes ver el agravio; ¿por qué ves a los menospreciadores, y callas cuando destruye el impío al más justo que él?” Un momento Habacuc se quejaba a Dios de la maldad de los hebreos, y al siguiente los estaba defendiendo ante la noticia de que los caldeos serían el instrumento de disciplina para ellos. Habacuc se mantenía firme en su queja ante Dios. Mas vemos a Dios, en su poderosa misericordia, dándole palabra para él y para el pueblo en el capítulo 2. <br /><br />“Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella. Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará.” <br /><br />Dios afirma que su decisión está tomada y su plan, aunque tardaría un poco en venir, era seguro. Y le da a Habacuc la seguridad de que Dios cuida a los suyos con las siguientes palabras: “He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá.”<br /><br />El orgulloso piensa que está bien cuando su alma no es recta, sin embargo, el justo es el que se mantendrá firme, no por su propia fuerza, sino por su firme confianza en Dios. <br /><br />Dios recuerda al profeta y a su pueblo que Él no dejará sin consecuencias ninguna maldad, sin importar quien la haga. Sabía que Babilonia era una nación desenfrenada, dada a borracheras y la idolatría. <br /><br />Dice contra la embriaguez: “¡Ay del que da de beber a su prójimo! ¡Ay de ti, que le acercas tu hiel, y le embriagas...]]></itunes:summary><itunes:duration>601</itunes:duration><itunes:keywords>amor,babilonia,castigo,confianza,dios,fe,israel,promesa,salvación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/97b0a810c71ca2033feff0cb97170d83.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Nahum-167 Un Dios fuerte y amoroso</title><link>https://www.spreaker.com/episode/nahum-167-un-dios-fuerte-y-amoroso--19978128</link><description><![CDATA[El libro de Nahum anuncia la caída de Nínive, capital del imperio asirio. Jonás les había predicado hacía tan solo un siglo y medio, y estos se habían arrepentido de su violencia y mal camino. Pero setenta años más tarde ya habían vuelto a sus antiguas prácticas injustas y violentas y habían tomado por la fuerza el reino del norte. El profeta Nahúm traía ahora profecía de la destrucción de esta nación violenta. Esta vez, no habría arrepentimiento y el juicio vendría sobre Nínive. <br /><br />Quizás dudas de si valió la pena la evangelización de Jonás de la ciudad de Nínive. Claro que valió la pena. El mensaje del evangelio es un mensaje personal. Cada persona que lo recibe y deja que Dios cambie su vida recibe vida eterna en Cristo. El evangelio puede transformar naciones, como ocurrió en un primer momento en el caso de Asíria y ha ocurrido en muchas otras ocasiones en la historia. Puede hacerlas más pacíficas, justas, agradables y prósperas, pero eso es solo el resultado de la transformación de las almas que individualmente han reconocido a Dios como Soberano en sus vidas y comienzan a actuar según las leyes de Dios. <br /><br />Aquellos que se arrepintieron ante el mensaje de Jonás estarán en la eternidad con Cristo. Aquellos que un siglo más tarde rechazaron la bondad y el perdón de Dios pasarán a una eternidad de juicio y desolación, sin Dios, tal como ellos la han escogido. El Dios justo no obliga a nadie a recibir su regalo, pero sí permanece fiel a aquellos que entran en un pacto eterno con Él.<br /><br />La caída de Nínive sería un ejemplo para el mundo, de que aunque no lo parezca en el momento, siempre hay consecuencias por las decisiones que uno toma.<br /><br />En el capítulo 1 leemos de la presencia del Señor, y nos muestra la misma presentación de Dios que vimos en Éxodo 32, la cual aparece también en Miqueas y en Habacuc: Dice el versículo 3:<br /><br />“Jehová es tardo para la ira y grande en poder, y no tendrá por inocente al culpable.” (Oseas 1:3a)<br /><br />Los asirios eran unos violentos, y basaban su fuerza en su brutalidad. Dios, grande en poder, era aún más fuerte, porque era capaz de suprimir su ira. Pero no debían engañarse; en ningún momento ignora Dios al culpable. El juicio de Dios venía. <br /><br />La caída de Asiria es descrita en poesía en el segundo capítulo, la cual también refleja lo que ocurriría después a Babilonia, como ya leímos en el libro de Daniel.<br />El capítulo 3, versículo 1, nos presenta a Asiria como violenta e injusta: “¡Ay de ti, ciudad sanguinaria, toda llena de mentira y de rapiña, sin apartarte del pillaje!” Nahum critica la violencia y la opresión. Asiria y Babilonia eran ambas naciones violentas, y Dios las expondría como ejemplos del rechazo de Dios a la violencia. En un primer evento, Babilonia vendría contra Asiria, pero como ya hemos visto, Babilonia también sufriría el juicio justo por su violencia años después.<br /><br />Se nos recuerda en el libro de Nahum que la violencia humana resulta en muerte. En la justicia perfecta de Dios, los violentos serán destruidos. El mismo Dios que es lento para la ira, sería el que traería juicio sobre el malo. Llegado el momento del juicio, haría que los violentos no pudieran ya hacer más daño.<br /><br />Nahum 1:5-6: “Los montes tiemblan delante de él, y los collados se derriten; la tierra se conmueve a su presencia, y el mundo, y todos los que en él habitan. ¿Quién permanecerá delante de su ira?, ¿y quién quedará en pie en el ardor de su enojo? Su ira se derrama como fuego, y por él se hienden las peñas.”<br /><br />Mas el texto continúa con unas palabras de ánimo y afirmación:<br /><br />“Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían.” <br /><br />El profeta nos recuerda la esencia de Dios con tres verdades sobre el carácter de Dios. Él es bueno; nada de lo que hace debe ser interpretado fuera de esta gran verdad. Aún cuando los cinco sentidos nos puedan hacer dudar, Dios es siempre bueno, y nada de lo que nos pueda suceder a aquellos que confiamos en Él puede resultarnos dañino. Nos recuerda esta verdad Romanos 8:28. En segundo lugar, Dios es nuestra fortaleza en el día de la angustia o la aflicción. El mismo Dios que se nos presentó al comienzo del libro como grande en poder, es el que nos da la fortaleza en el tiempo de la angustia. Dios no nos deja solos en las batallas, sino que nos da la fuerza para poder vencer. Y la tercera verdad que nos recuerda Nahum es que este Dios amoroso y fuerte sabe quienes son los que en Él confían; Él nos conoce y es Él el que nos cuida. <br /><br />El pequeño libro de Nahum trae consuelo a los que confían en Dios, en medio del mensaje que debe despertar temor a los que contra Él se disponen. <br /><br />¡Qué sencilla debe ser la decisión de cada uno al hallarse ante estas dos opciones. ¿Serás tú de los que se rebelan contra Dios, sabiendo que hay un juicio en el que el culpable no podrá ser visto como inocente? ¿O eres de los que han depositado su confianza en Él y por tanto, Dios ya te conoce y tú lo estás conociendo a Él más cada día? <br />Te invito hoy a asegurarte tu posición ante Dios por medio de la fe en Cristo. Puedes hoy conocer a aquel que en Su bondad quiere ser tu fortaleza y tener una relación personal creciente contigo.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19978128</guid><pubDate>Tue, 02 Sep 2025 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19978128/nahum_167_un_dios_fuerte_y_amoroso.mp3" length="7890642" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El libro de Nahum anuncia la caída de Nínive, capital del imperio asirio. Jonás les había predicado hacía tan solo un siglo y medio, y estos se habían arrepentido de su violencia y mal camino. Pero setenta años más tarde ya habían vuelto a sus...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El libro de Nahum anuncia la caída de Nínive, capital del imperio asirio. Jonás les había predicado hacía tan solo un siglo y medio, y estos se habían arrepentido de su violencia y mal camino. Pero setenta años más tarde ya habían vuelto a sus antiguas prácticas injustas y violentas y habían tomado por la fuerza el reino del norte. El profeta Nahúm traía ahora profecía de la destrucción de esta nación violenta. Esta vez, no habría arrepentimiento y el juicio vendría sobre Nínive. <br /><br />Quizás dudas de si valió la pena la evangelización de Jonás de la ciudad de Nínive. Claro que valió la pena. El mensaje del evangelio es un mensaje personal. Cada persona que lo recibe y deja que Dios cambie su vida recibe vida eterna en Cristo. El evangelio puede transformar naciones, como ocurrió en un primer momento en el caso de Asíria y ha ocurrido en muchas otras ocasiones en la historia. Puede hacerlas más pacíficas, justas, agradables y prósperas, pero eso es solo el resultado de la transformación de las almas que individualmente han reconocido a Dios como Soberano en sus vidas y comienzan a actuar según las leyes de Dios. <br /><br />Aquellos que se arrepintieron ante el mensaje de Jonás estarán en la eternidad con Cristo. Aquellos que un siglo más tarde rechazaron la bondad y el perdón de Dios pasarán a una eternidad de juicio y desolación, sin Dios, tal como ellos la han escogido. El Dios justo no obliga a nadie a recibir su regalo, pero sí permanece fiel a aquellos que entran en un pacto eterno con Él.<br /><br />La caída de Nínive sería un ejemplo para el mundo, de que aunque no lo parezca en el momento, siempre hay consecuencias por las decisiones que uno toma.<br /><br />En el capítulo 1 leemos de la presencia del Señor, y nos muestra la misma presentación de Dios que vimos en Éxodo 32, la cual aparece también en Miqueas y en Habacuc: Dice el versículo 3:<br /><br />“Jehová es tardo para la ira y grande en poder, y no tendrá por inocente al culpable.” (Oseas 1:3a)<br /><br />Los asirios eran unos violentos, y basaban su fuerza en su brutalidad. Dios, grande en poder, era aún más fuerte, porque era capaz de suprimir su ira. Pero no debían engañarse; en ningún momento ignora Dios al culpable. El juicio de Dios venía. <br /><br />La caída de Asiria es descrita en poesía en el segundo capítulo, la cual también refleja lo que ocurriría después a Babilonia, como ya leímos en el libro de Daniel.<br />El capítulo 3, versículo 1, nos presenta a Asiria como violenta e injusta: “¡Ay de ti, ciudad sanguinaria, toda llena de mentira y de rapiña, sin apartarte del pillaje!” Nahum critica la violencia y la opresión. Asiria y Babilonia eran ambas naciones violentas, y Dios las expondría como ejemplos del rechazo de Dios a la violencia. En un primer evento, Babilonia vendría contra Asiria, pero como ya hemos visto, Babilonia también sufriría el juicio justo por su violencia años después.<br /><br />Se nos recuerda en el libro de Nahum que la violencia humana resulta en muerte. En la justicia perfecta de Dios, los violentos serán destruidos. El mismo Dios que es lento para la ira, sería el que traería juicio sobre el malo. Llegado el momento del juicio, haría que los violentos no pudieran ya hacer más daño.<br /><br />Nahum 1:5-6: “Los montes tiemblan delante de él, y los collados se derriten; la tierra se conmueve a su presencia, y el mundo, y todos los que en él habitan. ¿Quién permanecerá delante de su ira?, ¿y quién quedará en pie en el ardor de su enojo? Su ira se derrama como fuego, y por él se hienden las peñas.”<br /><br />Mas el texto continúa con unas palabras de ánimo y afirmación:<br /><br />“Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían.” <br /><br />El profeta nos recuerda la esencia de Dios con tres verdades sobre el carácter de Dios. Él es bueno; nada de lo que hace debe ser interpretado fuera de esta gran verdad. Aún cuando los cinco sentidos nos puedan hacer dudar, Dios es siempre...]]></itunes:summary><itunes:duration>464</itunes:duration><itunes:keywords>amor,asiria,bondad,bueno,confianza,dios,esperanza,fortaleza,juicio,nínive,poder,violencia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/f59fd944cc972ff33efc2f3257f3bbe1.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Oseas-166 Conocimiento de Dios</title><link>https://www.spreaker.com/episode/oseas-166-conocimiento-de-dios--19963544</link><description><![CDATA[Cuando leemos el libro de Oseas, notamos diferentes palabras que tratan el tema del conocimiento.<br /><br />No todo el conocimiento es igual. Entendemos que hay niveles de conocimiento. Por ejemplo, yo tengo un conocimiento mínimo de los automóviles. Sé para qué sirven, que hay diferentes marcas, que unas son más caras que otras, y que unas son mejores que otras. Yo personalmente sé conducir un automóvil. He aprendido cómo iniciar el motor de arranque, cómo utilizar el embrague, freno y acelerador, cómo cambiar las marchas, y dónde está las luces, el freno de mano, etc. <br /><br />Mis conocimientos del automóvil me permiten conducir uno de hasta nueve pasajeros, y así se indica en mi licencia de conducir. Sin embargo, yo no tengo un amplio conocimiento de los automóviles cuando algo en el motor o alrededor comienza a fallar. No tengo entendimiento de lo que hace que cuando yo gire la llave arranque el motor, ni de por qué la luz de la temperatura se haya podido encender. En esos caso lo llevo a un mecánico. <br /><br />Pero más allá de mis conocimientos y los del mecánico, están los conocimientos del que diseñó y manufacturó el vehículo. Eso es un conocimiento a otro nivel. <br /><br />Este ejemplo es simplemente una manera de hacerte ver que tener conocimiento de algo no es un valor binario, sino una progresión. <br /><br />Cuando hablamos de conocer a Dios, debemos reconocer que el conocimiento de Dios es un tema delicado y a la vez importante de tratar. Si alguien te preguntara si conoces a Dios, ¿qué le contestarías?<br /><br />Aún recuerdo la conversación con un niño de cuatro años al que sus padres habían aislado de cualquier conocimiento de Dios. Cuando oyó de Dios por primera vez, tuve que utilizar ideas conocidas para Él para intentar explicarle la grandeza y la bondad de Dios. Por lo general, incluso los niños pueden llegar a aceptar la idea de un ser mucho mayor que nosotros o cualquier cosa a nuestro alrededor, pero que tiene una voluntad benigna para la humanidad. Sin embargo, seguramente nos encontremos con personas que aún rechazan la idea de un Dios por el peligro que esto pueda ocasionar a su completa independencia universal. <br /><br />Cierto es que con el conocimiento viene una cierta responsabilidad. Aquellos que quieren evadir la responsabilidad suelen evitar el conocimiento y así pueden intentar vivir como si la realidad no existiera para ellos. La idea de “si no lo sé, no soy responsable” es una manera vana e irreal de afrontar la vida, pero al fin y al cabo bastante común a la humanidad. <br /><br />Prueba esa respuesta con el agente de tráfico que te ha parado por conducir tu coche por encima de la velocidad permitida. Los carteles del límite de velocidad te hacen responsable de tus acciones aunque hayas elegido ignorarlos”. El no saber o no estar de acuerdo con ellos no te exime de tu responsabilidad. <br /><br />Oseas tiene unos versículos en los que explica que el pueblo de Dios perecería por falta de conocimiento: <br /><br />Oseas 4:6 “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento.” Isaías dice exactamente lo mismo en el 5:13. Oseas 6:11 dice<br />“Efraín fue como paloma incauta, sin entendimiento” <br /><br />La falta de conocimiento no se debía a falta de información. Recordemos que este pueblo era el pueblo de Dios. A través de la lectura de todo el antiguo testamento hemos visto que Dios eligió a este pueblo, y que se manifesto vez tras vez a ellos. La misma presencia de Dios moró entre los habitantes de este pueblo. A pesar de todo esto, el pueblo no conocía a Dios. Sabían quien era Dios, pero no tenían una relación personal con Dios. No le amaban, y por eso no le eran fieles. La vida de Oseas y Gomer era una imagen viva de Dios e Israel. <br /><br />La historia de engaño y rebeldía del pueblo de Israel es comparable al engaño e infidelidad de Gomer contra Oseas. Y al igual que Oseas trajo a Gomer a casa, perdonándola y prometiendo fidelidad, Dios muestra Su amor al ofrecer perdón y restauración a su pueblo. Dios, a pesar de su tristeza, muestra su misericordia, y presenta la esperanza futura, basada en el Mesías. Suplica al pueblo a que vuelva a Él. Si así lo hacían, el nuevo Israel, reparado por la mano de Dios, sería una bendición a las naciones. La promesa de Dios a Abraham sobre Su simiente, el Mesías. <br /><br />Oseas 14:9 dice: “¿Quién es sabio para que entienda esto, y prudente para que lo sepa? Porque los caminos de Jehová son rectos, y los justos andarán por ellos; mas los rebeldes caerán en ellos.”<br /><br />Oseas 4 habla a aquellos que aún teniendo toda la información habían elegido vivir sin entendimiento: “Oíd palabra de Jehová, hijos de Israel, porque Jehová contiende con los moradores de la tierra; porque no hay verdad, ni misericordia, ni conocimiento de Dios en la tierra. Perjurar, mentir, matar, hurtar y adulterar prevalecen, y homicidio tras homicidio se suceden. Por lo cual se enlutará la tierra, y se extenuará todo morador de ella, con las bestias del campo y las aves del cielo; y aun los peces del mar morirán.” <br /><br />La descripción de la sociedad en el tiempo de Oseas no era muy diferente a la de nuestro día, e incluso las consecuencias de esta corrupción, donde incluso el planeta sufre la maldad del ser humano. Y esto porque, como dice el versículo 14, “el pueblo sin entendimiento caerá.” <br /><br />El deseo de Dios es que lo conozcamos a Él y disfrutemos de una relación personal con Él. Dice en Oseas 6:6<br /><br />“Porque misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más que holocaustos.”<br /><br />Proverbios 9:10 nos dice que “el conocimiento del Santísimo es la inteligencia.”<br /><br />¿Conoces a Dios? Su carácter es tal que podemos conocerlo más y mejor cada día. Y cuanto más lo conozcamos, más lo amaremos.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19963544</guid><pubDate>Mon, 01 Sep 2025 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19963544/oseas_166_conocimiento_de_dios.mp3" length="8294798" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Cuando leemos el libro de Oseas, notamos diferentes palabras que tratan el tema del conocimiento.

No todo el conocimiento es igual. Entendemos que hay niveles de conocimiento. Por ejemplo, yo tengo un conocimiento mínimo de los automóviles. Sé para...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Cuando leemos el libro de Oseas, notamos diferentes palabras que tratan el tema del conocimiento.<br /><br />No todo el conocimiento es igual. Entendemos que hay niveles de conocimiento. Por ejemplo, yo tengo un conocimiento mínimo de los automóviles. Sé para qué sirven, que hay diferentes marcas, que unas son más caras que otras, y que unas son mejores que otras. Yo personalmente sé conducir un automóvil. He aprendido cómo iniciar el motor de arranque, cómo utilizar el embrague, freno y acelerador, cómo cambiar las marchas, y dónde está las luces, el freno de mano, etc. <br /><br />Mis conocimientos del automóvil me permiten conducir uno de hasta nueve pasajeros, y así se indica en mi licencia de conducir. Sin embargo, yo no tengo un amplio conocimiento de los automóviles cuando algo en el motor o alrededor comienza a fallar. No tengo entendimiento de lo que hace que cuando yo gire la llave arranque el motor, ni de por qué la luz de la temperatura se haya podido encender. En esos caso lo llevo a un mecánico. <br /><br />Pero más allá de mis conocimientos y los del mecánico, están los conocimientos del que diseñó y manufacturó el vehículo. Eso es un conocimiento a otro nivel. <br /><br />Este ejemplo es simplemente una manera de hacerte ver que tener conocimiento de algo no es un valor binario, sino una progresión. <br /><br />Cuando hablamos de conocer a Dios, debemos reconocer que el conocimiento de Dios es un tema delicado y a la vez importante de tratar. Si alguien te preguntara si conoces a Dios, ¿qué le contestarías?<br /><br />Aún recuerdo la conversación con un niño de cuatro años al que sus padres habían aislado de cualquier conocimiento de Dios. Cuando oyó de Dios por primera vez, tuve que utilizar ideas conocidas para Él para intentar explicarle la grandeza y la bondad de Dios. Por lo general, incluso los niños pueden llegar a aceptar la idea de un ser mucho mayor que nosotros o cualquier cosa a nuestro alrededor, pero que tiene una voluntad benigna para la humanidad. Sin embargo, seguramente nos encontremos con personas que aún rechazan la idea de un Dios por el peligro que esto pueda ocasionar a su completa independencia universal. <br /><br />Cierto es que con el conocimiento viene una cierta responsabilidad. Aquellos que quieren evadir la responsabilidad suelen evitar el conocimiento y así pueden intentar vivir como si la realidad no existiera para ellos. La idea de “si no lo sé, no soy responsable” es una manera vana e irreal de afrontar la vida, pero al fin y al cabo bastante común a la humanidad. <br /><br />Prueba esa respuesta con el agente de tráfico que te ha parado por conducir tu coche por encima de la velocidad permitida. Los carteles del límite de velocidad te hacen responsable de tus acciones aunque hayas elegido ignorarlos”. El no saber o no estar de acuerdo con ellos no te exime de tu responsabilidad. <br /><br />Oseas tiene unos versículos en los que explica que el pueblo de Dios perecería por falta de conocimiento: <br /><br />Oseas 4:6 “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento.” Isaías dice exactamente lo mismo en el 5:13. Oseas 6:11 dice<br />“Efraín fue como paloma incauta, sin entendimiento” <br /><br />La falta de conocimiento no se debía a falta de información. Recordemos que este pueblo era el pueblo de Dios. A través de la lectura de todo el antiguo testamento hemos visto que Dios eligió a este pueblo, y que se manifesto vez tras vez a ellos. La misma presencia de Dios moró entre los habitantes de este pueblo. A pesar de todo esto, el pueblo no conocía a Dios. Sabían quien era Dios, pero no tenían una relación personal con Dios. No le amaban, y por eso no le eran fieles. La vida de Oseas y Gomer era una imagen viva de Dios e Israel. <br /><br />La historia de engaño y rebeldía del pueblo de Israel es comparable al engaño e infidelidad de Gomer contra Oseas. 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El profeta nos muestra la misericordia incomprensible de Dios a través del ejemplo de un hombre que, a pesar de la continua infidelidad de su mujer la sigue amando y perdonando. Nos enseña que Dios tiene esta misma disposición hacia su pueblo rebelde, porque Dios ama la misericordia. <br /><br />Dios usó el matrimonio de Oseas para mostrar a su pueblo el amor fiel de Dios a pesar de la infidelidad de estos. <br /><br />Dios también usó el nombre de los hijos de Oseas para comunicar el mensaje al pueblo. Cuando Oseas y Gomer tuvieron su primer hijo, Dios le pidió: “Ponle por nombre Jezreel; porque de aquí a poco yo castigaré a la casa de Jehú por causa de la sangre de Jezreel.” <br /><br />Cuando su hija nació, Dios le dijo: Ponle por nombre Lo-ruhama, Esto es, No compadecida, porque no me compadeceré más de la casa de Israel, sino que los quitaré del todo. Mas de la casa de Judá tendré misericordia, y los salvaré por Jehová su Dios; y no los salvaré con arco, ni con espada, ni con batalla, ni con caballos ni jinetes.”<br />Cuando Gomer tuvo el tercer hijo, Dios le dijo: “Ponle por nombre Lo-ammi, Esto es, No pueblo mío, porque vosotros no sois mi pueblo, ni yo seré vuestro Dios.”<br /><br />¿Qué podría estar diciendo Dios con estos nombres?<br /><br />Esto describía dónde estaba Israel en ese momento con Dios. Su primer hijo, Jezreel, recordaba al pueblo del lugar donde había habido muerte y guerra, y les advertía que en el día del juicio, ahí se llevaría a cabo la batalla final. <br /><br />En el nombre Lo-ruhama, la partícula Lo- indicaba el negativo. Dios les estaba indicando que si Israel continuaba yendo por el mal camino, Él no podría compadecerse de ellos. Y con el nombre Lo-Ammi, de nuevo indicaba que Dios no los podía ver como su pueblo mientras actuaban tan apartados de Él.<br /><br /><br />Oseas 10:1-2 compara a Israel con una frondosa viña, que da abundante fruto, pero todo para sí misma; ¿Qué pena, verdad? Imagina una vid llena de uvas, y nadie para comerlas; que ni personas, y ni siquiera los pájaros pudieran disfrutar de la dulce fruta. Estaba cargada de fruta para sí misma, y ella misma tampoco las podría disfrutar. Nos da una clara imagen de la vanidad que el pueblo estaba viviendo.<br /><br />Continúa el texto denunciando lo que Israel había hecho: <br />“conforme a la abundancia de su fruto multiplicó también los altares, conforme a la bondad de su tierra aumentaron sus ídolos. Está dividido su corazón. Ahora serán hallados culpables;”<br /><br />Israel había edificado altares y se había creado sus propios ídolos a los que adorar. Su corazón estaba dividido, y elegían agradarse a sí mismos. Así como de absurdo sería que una viña diera fruto para sí misma, es también vano que vivieran ellos para sí mismos. Llegarían al momento de darse cuenta que así no podrían ser vistos como el pueblo de Dios, ni este se podría compadecer de sus desgracias. <br /><br />Sin embargo, ya desde el principio del libro, en Oseas 2:1 Dios nos muestra su deseo de quitar ese prefijo negativo “Lo” de delante de sus nombres para poder verlos como pueblo suyo, compadecido por Dios. Dice así: “Decid a vuestros hermanos: Ammi; Esto es, pueblo mío, en lugar de Lo-Ammi, y a vuestras hermanas: Ruhama, esto es, compadecida, en lugar de Lo-Ruhama. <br /><br />En el 2:23 ya nos decía: “Y la sembraré para mí en la tierra, y tendré misericordia de Lo-ruhama; y diré a Lo-ammi: Tú eres pueblo mío, y él dirá: Dios mío.”<br /><br />Esto claramente les mostraba las buenas intenciones de Dios. Dios sembraría esta viña en buena tierra, y lo haría para él, dice. El fruto de la viña tendría un buen fin, y agradaría al Rey de Reyes. Dice que Dios tendría misericordia de Lo-Ruhama, la “no compadecida”, y que Lo-ammi, recuerdas que significaba “no pueblo mío”, sería su pueblo y dirían: Dios es mi Dios. <br /><br />Ya lo había dicho en Oseas 2:16, donde Dios sigue enseñándonos a través de términos hebreos. Dios dice a Israel “ya no me llamarás “Baali”, lo cual significa “mi señor”. Dice “En aquel tiempo me llamarás Ishi: Mi marido”. <br /><br />Habría una relación amorosa entre Dios y su pueblo. No sería meramente una relación de posesión y pertenencia, sino una de amor y fidelidad. Y todo esto lo ofrecía a personas que le daban la espalda.<br /><br />Oseas 11:1-9 nos describe cómo Dios había escogido y amado a Israel desde el principio y como ellos lo habían rechazado:<br />“Cuando Israel era muchacho, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo. Cuanto más yo los llamaba, tanto más se alejaban de mí; a los baales sacrificaban, y a los ídolos ofrecían sahumerios. Yo con todo eso enseñaba a andar al mismo Efraín, tomándole de los brazos; y no conoció que yo le cuidaba. Con cuerdas humanas los atraje, con cuerdas de amor; y fui para ellos como los que alzan el yugo de sobre su cerviz, y puse delante de ellos la comida. No volverá a tierra de Egipto, sino que el asirio mismo será su rey, porque no se quisieron convertir. Caerá espada sobre sus ciudades, y consumirá sus aldeas; las consumirá a causa de sus propios consejos. Entre tanto, mi pueblo está adherido a la rebelión contra mí; aunque me llaman el Altísimo, ninguno absolutamente me quiere enaltecer.”<br /><br />Continúa mostrando que esto no podría seguir así eternamente. Dios ofrecía un cambio basado en confianza y fidelidad:<br /><br />“¿Cómo podré abandonarte, oh Efraín? ¿Te entregaré yo, Israel? ¿Cómo podré yo hacerte como Adma, o ponerte como a Zeboim?<br />Mi corazón se conmueve dentro de mí, se inflama toda mi compasión. No ejecutaré el ardor de mi ira, ni volveré para destruir a Efraín; porque Dios soy, y no hombre, el Santo en medio de ti;”<br /><br />A pesar de la rebeldía de Israel, Dios no podría, por su carácter Santo y compasivo a la vez, abandonarlos para siempre. Conmovido por su misericordia los rescataría y los volvería a hacer suyos. Al final del libro vemos la súplica de Dios a su pueblo y sus promesas.<br /><br />Oseas 12:5-6 “Mas Jehová es Dios de los ejércitos; Jehová es su nombre. Tú, pues, vuélvete a tu Dios; guarda misericordia y juicio, y en tu Dios confía siempre.<br /><br />Oseas 13:9 “Te perdiste, oh Israel, mas en mí está tu ayuda.”<br /><br />Dios ofrecía una relación restaurada. Olvidando la infidelidad reiterada de Israel, Dios ofrecía fidelidad eterna. <br /><br />Una vez más, ¿por qué haría esto Dios? No es por lo que puede sacar de sus transacciones. Tampoco es por debilidad emocional. Lo hace únicamente en concordancia a su carácter. Su santidad no le permite aguantar el pecado humano, mas su compasión le obliga a ofrecer una salida. El rechazo de todo lo que Dios defiende trae dolor y muerte. Mas, como leemos en Romanos 6:23, “el regalo de Dios es vida eterna”, y esa vida está en Jesucristo. <br /><br />Cuando vemos que vamos rumbo a la destrucción, que no somos pueblo de Dios, y que no merecemos su compasión, entonces estamos en la posición ideal para clamar a Él y pedirle la salida de este camino de perdición. Justo en ese punto podemos depositar toda nuestra confianza en aquel que lo ha dado todo por tener una relación con alguien que lo había ignorado, o rechazado. Por medio de la fe en Cristo podemos recibir la compasión amorosa de Dios, podemos llegar a ser su pueblo amado, y disfrutar de la verdadera vida en Cristo. Te animo a hacer esto hoy si aún no lo has hecho.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19913561</guid><pubDate>Fri, 29 Aug 2025 05:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19913561/oseas_165_promesa_detra_s_de_un_nombre.mp3" length="11029000" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El profeta Oseas trajo el mensaje de Dios al pueblo del norte durante los años previos a la cautividad asiria, que ocurriría durante el reinado del rey del norte que llevaba el mismo nombre que él, Oseas. El profeta nos muestra la misericordia...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El profeta Oseas trajo el mensaje de Dios al pueblo del norte durante los años previos a la cautividad asiria, que ocurriría durante el reinado del rey del norte que llevaba el mismo nombre que él, Oseas. El profeta nos muestra la misericordia incomprensible de Dios a través del ejemplo de un hombre que, a pesar de la continua infidelidad de su mujer la sigue amando y perdonando. Nos enseña que Dios tiene esta misma disposición hacia su pueblo rebelde, porque Dios ama la misericordia. <br /><br />Dios usó el matrimonio de Oseas para mostrar a su pueblo el amor fiel de Dios a pesar de la infidelidad de estos. <br /><br />Dios también usó el nombre de los hijos de Oseas para comunicar el mensaje al pueblo. Cuando Oseas y Gomer tuvieron su primer hijo, Dios le pidió: “Ponle por nombre Jezreel; porque de aquí a poco yo castigaré a la casa de Jehú por causa de la sangre de Jezreel.” <br /><br />Cuando su hija nació, Dios le dijo: Ponle por nombre Lo-ruhama, Esto es, No compadecida, porque no me compadeceré más de la casa de Israel, sino que los quitaré del todo. Mas de la casa de Judá tendré misericordia, y los salvaré por Jehová su Dios; y no los salvaré con arco, ni con espada, ni con batalla, ni con caballos ni jinetes.”<br />Cuando Gomer tuvo el tercer hijo, Dios le dijo: “Ponle por nombre Lo-ammi, Esto es, No pueblo mío, porque vosotros no sois mi pueblo, ni yo seré vuestro Dios.”<br /><br />¿Qué podría estar diciendo Dios con estos nombres?<br /><br />Esto describía dónde estaba Israel en ese momento con Dios. Su primer hijo, Jezreel, recordaba al pueblo del lugar donde había habido muerte y guerra, y les advertía que en el día del juicio, ahí se llevaría a cabo la batalla final. <br /><br />En el nombre Lo-ruhama, la partícula Lo- indicaba el negativo. Dios les estaba indicando que si Israel continuaba yendo por el mal camino, Él no podría compadecerse de ellos. Y con el nombre Lo-Ammi, de nuevo indicaba que Dios no los podía ver como su pueblo mientras actuaban tan apartados de Él.<br /><br /><br />Oseas 10:1-2 compara a Israel con una frondosa viña, que da abundante fruto, pero todo para sí misma; ¿Qué pena, verdad? Imagina una vid llena de uvas, y nadie para comerlas; que ni personas, y ni siquiera los pájaros pudieran disfrutar de la dulce fruta. Estaba cargada de fruta para sí misma, y ella misma tampoco las podría disfrutar. Nos da una clara imagen de la vanidad que el pueblo estaba viviendo.<br /><br />Continúa el texto denunciando lo que Israel había hecho: <br />“conforme a la abundancia de su fruto multiplicó también los altares, conforme a la bondad de su tierra aumentaron sus ídolos. Está dividido su corazón. Ahora serán hallados culpables;”<br /><br />Israel había edificado altares y se había creado sus propios ídolos a los que adorar. Su corazón estaba dividido, y elegían agradarse a sí mismos. Así como de absurdo sería que una viña diera fruto para sí misma, es también vano que vivieran ellos para sí mismos. Llegarían al momento de darse cuenta que así no podrían ser vistos como el pueblo de Dios, ni este se podría compadecer de sus desgracias. <br /><br />Sin embargo, ya desde el principio del libro, en Oseas 2:1 Dios nos muestra su deseo de quitar ese prefijo negativo “Lo” de delante de sus nombres para poder verlos como pueblo suyo, compadecido por Dios. Dice así: “Decid a vuestros hermanos: Ammi; Esto es, pueblo mío, en lugar de Lo-Ammi, y a vuestras hermanas: Ruhama, esto es, compadecida, en lugar de Lo-Ruhama. <br /><br />En el 2:23 ya nos decía: “Y la sembraré para mí en la tierra, y tendré misericordia de Lo-ruhama; y diré a Lo-ammi: Tú eres pueblo mío, y él dirá: Dios mío.”<br /><br />Esto claramente les mostraba las buenas intenciones de Dios. Dios sembraría esta viña en buena tierra, y lo haría para él, dice. El fruto de la viña tendría un buen fin, y agradaría al Rey de Reyes. Dice que Dios tendría misericordia de Lo-Ruhama, la “no compadecida”, y que Lo-ammi, recuerdas que significaba “no...]]></itunes:summary><itunes:duration>660</itunes:duration><itunes:keywords>ammi,compadecida,jezreel,lo-ammi,lo-ruhama,marido,misericordia,pueblo,ruhama,señor</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/75010f54102edc7a66985c25fabd43cd.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Oseas-164 Una historia de amor fiel</title><link>https://www.spreaker.com/episode/oseas-164-una-historia-de-amor-fiel--19875344</link><description><![CDATA[¿Sabes lo que es precioso sobre la Biblia? Que el Dios Santo y Poderoso quiera darse a conocer a la humanidad. <br />Oseas es un libro en poesía que muestra el carácter de Dios. Lo vemos contrastado con la naturaleza humana. <br />Vemos en los tres primeros capítulos de este libro lo que Dios ha sido para Israel. Vemos en el resto del libro cómo Israel ha despreciado una relación personal y especial con Dios. Mas el capítulo 11 nos explica cómo Dios no ha podido simplemente deshacerse de este pueblo rebelde. Y esto es debido solo al carácter fiel y puro de Dios. <br /><br />Este Dios mantiene su precioso carácter eternamente. El mismo carácter descrito en el libro de Oseas es el carácter del Dios que vive hoy día y todavía está extendiendo Sus manos a la humanidad. <br /><br />El profeta Óseas fue elegido por Dios para describir el estado de la relación de Dios con su pueblo. Oseas no iría a predicar la palabra, ni tendría que escribir mensajes al pueblo. Debía mostrar la palabra de Dios con su propia vida. Lo que Dios pidió a Oseas no incluía una vida sencilla y feliz en familia; Oseas sufriría un matrimonio bochornoso. Hemos visto algunos profetas que tuvieron familia, como Isaías; otros, como Jeremías, habían permanecido solteros por las circunstancias que tuvieron que vivir; otros perdieron a su esposa, como Ezequiel. Oseas se casaría, y la historia de su pacto roto contaría la historia de Dios con el pueblo de Israel. <br /><br />Dios pidió a Oseas que se casara con Gomer sabiendo que esta le sería infiel. Ella lo engañó, yéndose con otros hombres. Fue infiel y abandonó al profeta. En su supuesta libertad, buscó saciarse con lo que otros le dieran, y acabó siendo esclava de aquellos a los que ella se daba.<br /><br />En Oseas 2:5 leemos lo que dice sobre ella cuando habla de sus hijos: “Porque su madre se prostituyó; la que los dio a luz se deshonró, porque dijo: Iré tras mis amantes, que me dan mi pan y mi agua, mi lana y mi lino, mi aceite y mi bebida.” <br /><br />Gomer estaba dispuesta a dar su cuerpo y corazón al que le diera cosas materiales. ¿Cuántas personas viven tan solo para recibir? Hay quien organiza sus horarios y actividades para proteger su agenda profesional, pero solo busca a Dios cuando le sobra el tiempo. Eligen algunos dónde vivir pensando en su trabajo, aún sabiendo que no hay una iglesia cercana en la que congregarse. Votan al partido que más les promete económicamente, sin importar los valores inmorales que estos puedan tener. ¿Cómo somos nosotros diferentes de Gomer? ¿Vamos tras lo que nos da pan, agua, lana, lino, aceite o bebida? ¿O vamos, como el sabio describe en proverbios en busca de la sabiduría divina como si de piedras preciosas se tratara? <br /><br />Gomer había dejado a Oseas para ir a buscar cosas que en realidad Oseas le podía haber dado. No nos dice el texto que la familia no tuviera sustento y todo lo necesario para vivir. Mas ella lo buscaba en otros lugares. Jeremías describía a los que así hacían como aquellos que se cavaban para sí cisternas rotas que no sostenían el agua, dejando a un lado la fuente de agua viva. <br /><br />Dios, comparando a Gomer con su pueblo infiel nos dice en el 2:8-9 “Y ella no reconoció que yo le daba el trigo, el vino y el aceite, y que le multipliqué la plata y el oro que ofrecían a Baal.”<br /><br />No reconocían que ya tenían a su disposición todo lo que buscaban fuera de Dios. ¿Qué podría ofrecer este mundo que Dios no pudiera dar? <br /><br />Gomer tendría que sufrir muchos desengaños hasta darse cuenta de esto. Los versículos 6 y 7 dicen:<br /><br />“Por tanto, he aquí yo rodearé de espinos su camino, y la cercaré con seto, y no hallará sus caminos. Seguirá a sus amantes, y no los alcanzará; los buscará, y no los hallará. Entonces dirá: Iré y me volveré a mi primer marido; porque mejor me iba entonces que ahora.”<br /><br />La terrible tragedia amorosa de Oseas representaba la infelicidad del pueblo de Israel a aquel que los había buscado, salvado y amado. Israel, pudiendo tener vida plena en Dios, había buscado en otros lugares aquello que solo Dios podía darles. Algún día llegarían al punto de darse cuenta de la futilidad de su existencia y de lo que se estaban perdiendo por ser infieles a Dios. <br /><br />Ellos tendrían que sufrir la pérdida de todo aquello que había sustituido a Dios. <br /><br />Dice el versículo 9: “Por tanto, yo volveré y tomaré mi trigo a su tiempo, y mi vino a su sazón, y quitaré mi lana y mi lino que había dado para cubrir su desnudez.” <br /><br />Dios quitaría aquello en lo que habían puesto toda su confianza. Todo “su salario” que había ganado se perdería, y reconocerían que habían hecho mal. El versículo 12 advierte: “Y haré talar sus vides y sus higueras, de las cuales dijo: Mi salario son, salario que me han dado mis amantes. Y las reduciré a un matorral, y las comerán las bestias del campo.”<br /><br />Dios pidió al profeta Oseas que fuera a buscar a Gomer, su esposa infiel, que pagara las deudas que esta había acumulado con sus amantes, la trajera a casa y la amara. Su esposa había llegado a ser esclava, endeudada a los hombres que ella había buscado para su salario. Y Oseas nos dice que fue a comprarla por dinero. Compró su libertad, la llevó a casa, y la amó. <br /><br />El capítulo 3 nos describe su compromiso con ella:<br />“Y le dije: Tú serás mía durante muchos días; no fornicarás, ni tomarás otro varón; lo mismo haré yo contigo.” Oseas ofrecía su fidelidad al mismo tiempo que esperaba lo mismo de ella. <br /><br />Gomer volvería a Oseas así como el pueblo de Israel volverá a su Dios. <br /><br />El texto sigue con las palabras de Dios: <br /><br />“Porque muchos días estarán los hijos de Israel sin rey, sin príncipe, sin sacrificio, sin estatua, sin efod y sin terafines. Después volverán los hijos de Israel, y buscarán a Jehová su Dios, y a David su rey; y temerán a Jehová y a su bondad en el fin de los días.”<br /><br />El Dios paciente, al igual que vemos en la vida del profeta Oseas, esperaría al momento correcto para rescatar a su pueblo, cuando este estuviera listo para aceptar el rescate, la salvación y el amor de Dios una vez más. Buscarían a Dios y temerían, como nos dice el texto, no Su ira, sino su bondad. Sentirían por fin la carga de ser los receptores de la bondad divina, con todo lo que ello conlleva. Ante tal amor, no puede haber más que una deuda de amor recíproco y de fidelidad. <br /><br />Debemos hacernos la pregunta ¿Cómo es mi relación con el Salvador? ¿Estoy gozando de una relación bilateral con Dios, o todavía estoy atada a aquello que no me puede saciar? El amado Dios está esperando que lo busquemos y disfrutemos una relación plena con Él.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19875344</guid><pubDate>Thu, 28 Aug 2025 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19875344/oseas_164_una_historia_de_amor_fiel.mp3" length="9340839" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>¿Sabes lo que es precioso sobre la Biblia? Que el Dios Santo y Poderoso quiera darse a conocer a la humanidad. 
Oseas es un libro en poesía que muestra el carácter de Dios. Lo vemos contrastado con la naturaleza humana. 
Vemos en los tres primeros...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[¿Sabes lo que es precioso sobre la Biblia? Que el Dios Santo y Poderoso quiera darse a conocer a la humanidad. <br />Oseas es un libro en poesía que muestra el carácter de Dios. Lo vemos contrastado con la naturaleza humana. <br />Vemos en los tres primeros capítulos de este libro lo que Dios ha sido para Israel. Vemos en el resto del libro cómo Israel ha despreciado una relación personal y especial con Dios. Mas el capítulo 11 nos explica cómo Dios no ha podido simplemente deshacerse de este pueblo rebelde. Y esto es debido solo al carácter fiel y puro de Dios. <br /><br />Este Dios mantiene su precioso carácter eternamente. El mismo carácter descrito en el libro de Oseas es el carácter del Dios que vive hoy día y todavía está extendiendo Sus manos a la humanidad. <br /><br />El profeta Óseas fue elegido por Dios para describir el estado de la relación de Dios con su pueblo. Oseas no iría a predicar la palabra, ni tendría que escribir mensajes al pueblo. Debía mostrar la palabra de Dios con su propia vida. Lo que Dios pidió a Oseas no incluía una vida sencilla y feliz en familia; Oseas sufriría un matrimonio bochornoso. Hemos visto algunos profetas que tuvieron familia, como Isaías; otros, como Jeremías, habían permanecido solteros por las circunstancias que tuvieron que vivir; otros perdieron a su esposa, como Ezequiel. Oseas se casaría, y la historia de su pacto roto contaría la historia de Dios con el pueblo de Israel. <br /><br />Dios pidió a Oseas que se casara con Gomer sabiendo que esta le sería infiel. Ella lo engañó, yéndose con otros hombres. Fue infiel y abandonó al profeta. En su supuesta libertad, buscó saciarse con lo que otros le dieran, y acabó siendo esclava de aquellos a los que ella se daba.<br /><br />En Oseas 2:5 leemos lo que dice sobre ella cuando habla de sus hijos: “Porque su madre se prostituyó; la que los dio a luz se deshonró, porque dijo: Iré tras mis amantes, que me dan mi pan y mi agua, mi lana y mi lino, mi aceite y mi bebida.” <br /><br />Gomer estaba dispuesta a dar su cuerpo y corazón al que le diera cosas materiales. ¿Cuántas personas viven tan solo para recibir? Hay quien organiza sus horarios y actividades para proteger su agenda profesional, pero solo busca a Dios cuando le sobra el tiempo. Eligen algunos dónde vivir pensando en su trabajo, aún sabiendo que no hay una iglesia cercana en la que congregarse. Votan al partido que más les promete económicamente, sin importar los valores inmorales que estos puedan tener. ¿Cómo somos nosotros diferentes de Gomer? ¿Vamos tras lo que nos da pan, agua, lana, lino, aceite o bebida? ¿O vamos, como el sabio describe en proverbios en busca de la sabiduría divina como si de piedras preciosas se tratara? <br /><br />Gomer había dejado a Oseas para ir a buscar cosas que en realidad Oseas le podía haber dado. No nos dice el texto que la familia no tuviera sustento y todo lo necesario para vivir. Mas ella lo buscaba en otros lugares. Jeremías describía a los que así hacían como aquellos que se cavaban para sí cisternas rotas que no sostenían el agua, dejando a un lado la fuente de agua viva. <br /><br />Dios, comparando a Gomer con su pueblo infiel nos dice en el 2:8-9 “Y ella no reconoció que yo le daba el trigo, el vino y el aceite, y que le multipliqué la plata y el oro que ofrecían a Baal.”<br /><br />No reconocían que ya tenían a su disposición todo lo que buscaban fuera de Dios. ¿Qué podría ofrecer este mundo que Dios no pudiera dar? <br /><br />Gomer tendría que sufrir muchos desengaños hasta darse cuenta de esto. Los versículos 6 y 7 dicen:<br /><br />“Por tanto, he aquí yo rodearé de espinos su camino, y la cercaré con seto, y no hallará sus caminos. Seguirá a sus amantes, y no los alcanzará; los buscará, y no los hallará. Entonces dirá: Iré y me volveré a mi primer marido; porque mejor me iba entonces que ahora.”<br /><br />La terrible tragedia amorosa de Oseas representaba la infelicidad del pueblo de Israel a aquel que los había buscado,...]]></itunes:summary><itunes:duration>555</itunes:duration><itunes:keywords>amantes,deudas,dios,infidelidad,inmoralidad,pacto,rescate,salvador,santidad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/4fb158e5d04b176dff6540cf5bc169dc.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Miqueas-163 El amor que disciplina</title><link>https://www.spreaker.com/episode/miqueas-163-el-amor-que-disciplina--19836601</link><description><![CDATA[Cuando Dios creó al hombre y a la mujer, los hizo para tener una relación con ellos. Nos dice Génesis que Dios se paseaba por el huerto de Edén cada tarde y hablaba con Adán y Eva. Esto fue así hasta que estos desobedecieron la única norma que Dios había establecido, dañando su inocencia y abriendo sus ojos al mal. Esto era lo que Dios quería prevenir cuando les pidió que no tomaran del árbol del conocimiento del bien y del mal, pero ellos, al igual que el engañador, Satanás, pensaron que podrían saber más que Dios. Esa tarde, cuando Dios bajó al huerto, Adán y Eva no fueron a encontrarse con Dios, sino que se escondieron. <br /><br />Los dos primeros capítulos de Miqueas, escritos muchos siglos después me recuerdan a ese encuentro de Adán y Eva con Dios. Siglos antes, en el desierto de Sinaí, Dios había bajado al campamento de los israelitas y la presencia de Dios había llenado el tabernáculo. ¡Qué bonito saber que la presencia de Dios nos acompaña! Al menos es bonito cuando queremos caminar con Él y deseamos su compañía. Miqueas cuenta como la presencia de Dios se había manifestado al pueblo en sus días, pero esta vez no era para hacer un pacto con su gente. Esta vez era para traer juicio sobre Israel por los siglos de rebelión contra su Dios. Dice el 2:1-2<br /><br />“¡Ay de los que en sus camas piensan iniquidad y maquinan el mal, y cuando llega la mañana lo ejecutan, porque tienen en su mano el poder! Codician las heredades, y las roban; y casas, y las toman; oprimen al hombre y a su casa, al hombre y a su heredad.” <br /><br />Los líderes de Israel eran corruptos e incluso lo eran sus profetas; nos dice Miqueas 3:5 que había profetas falsos que se aprovechaban de la gente: Dice de ellos: (anuncian) “Paz, cuando tienen algo que comer, y al que no les da de comer, proclaman guerra contra él”. <br /><br />Miqueas no era uno de estos profetas. Miqueas vivió en los días de los reyes Jotam, Acaz y Ezequías, tres buenos reyes de Judá, años en los que coincidió con el profeta Isaías. Él venía en nombre de Dios a traer mensaje a Israel. Lo encontramos diciendo en el 3:8 “Yo estoy lleno de poder del Espíritu de Jehová, y de juicio y de fuerza, para denunciar a Jacob su rebelión, y a Israel su pecado.”<br /><br />Los capítulos 3 y 4 nos da detalles de la corrupción de los gobernantes, dejándolos sin excusa. Les pregunta en el 3:1 “Oíd ahora, príncipes de Jacob, y jefes de la casa de Israel: ¿No concierne a vosotros saber lo que es justo?”<br /><br />Ellos debían saber lo que era correcto. Y si sabiendo lo que es justo no lo hacían, no tenían excusa. Una nación vendría contra ellos, y Dios no los protegería. Dice el versículo 4: “Entonces clamaréis a Jehová, y no os responderá; antes esconderá de vosotros su rostro en aquel tiempo, por cuanto hicisteis malvadas obras.”<br /><br />Miqueas 4:11-12 nos declara algunos de sus delitos: “Sus jefes juzgan por cohecho, y sus sacerdotes enseñan por precio, y sus profetas adivinan por dinero; y se apoyan en Jehová, diciendo: ¿No está Jehová entre nosotros? No vendrá mal sobre nosotros.” Así que les dice el profeta: “Por tanto, a causa de vosotros Sion será arada como campo, y Jerusalén vendrá a ser montones de ruinas,…”<br /><br />Asiria vendría contra ellos, y serían cautivos en Babilonia durante muchos años. Sin embargo, como ya hemos visto en el mensaje de los otros profetas, junto con el aviso seguro de juicio, Miqueas compartía la esperanza que Dios ofrecería al pueblo.<br /><br />En la segunda parte del libro, Dios procede a contarles lo que Él hará a favor de ellos. Es precioso ver que volverían de su cautiverio en un futuro, que Jerusalén sería ciudad de donde emanaría la Palabra de Dios (Miqueas 4:2), que ya no habría guerra y se sentaría debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá quien los amedrente; porque la boca de Jehová de los ejércitos lo ha hablado.” (4:3-4)<br /><br />¿Sabías que en el capítulo 5 de Miqueas nos dice que Jesús el Mesías nacería en el pequeño pueblo de Belén? Dice el versículo 2: “de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad,” refiriéndose a la naturaleza eterna del Mesías. Este versículo lo vemos citado en los evangelios (Mt. 2.6; Jn. 7.42). Y el el versículo 5 nos dice ”Y este será nuestra paz”. ¡Qué bonito que siglos antes del nacimiento de Jesús, Miqueas ya estaba proclamando los detalles del nacimiento y el propósito de Jesús al venir al mundo, para traer paz, como también nos revelaba Isaías!<br /><br />El capítulo 6 de nuevo nos recuerda que no había motivo lógico para que Dios perdonara y restaurara a Israel. Dios les dirige una pregunta muy cruda: “Pueblo mío, ¿qué te he hecho, o en qué te he molestado? Responde contra mí. Porque yo te hice subir de la tierra de Egipto, (Ex. 12.50-51) y de la casa de servidumbre te redimí; y envié delante de ti a Moisés, a Aarón (Ex. 4.10-16) y a María (Ex. 15.20). Pueblo mío, acuérdate ahora qué aconsejó Balac rey de Moab, y qué le respondió Balaam hijo de Beor,<br />(Nm. 22.2—24.25) desde Sitim hasta Gilgal, (Jos. 3.1—4.19) para que conozcas las justicias de Jehová.”<br /><br />¿Recuerdas la historia de Balac y Balaam? ¡Este rey quería que el profeta Balaam maldijera al pueblo de Dios y Dios no se lo permitió, sino que cuando este se dispuso a maldecir, de su boca salió bendición!<br /><br />Y Miqueas 6 vuelve a exponer lo que Dios pide de su gente, así como lo vimos en el libro de Amós: Dios no se agradaría en sacrificios y holocaustos por muy costosos que estos fueran. Dice el versículo 8: “Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.”<br /><br />¿Sabes porqué Dios perdona? Miqueas nos revela detalles del carácter de Dios al final del libro. Dios perdona porque este es su carácter. Miqueas 7:18-19:<br /><br />“¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia. Él volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.” <br /><br />Ese es mi Dios. Se deleita en dar bien a la humanidad, y es capaz de perdonar la maldad y olvidar el pecado. Mas su carácter justo y santo no puede pasar por alto las abominaciones de la injusticia y la inmoralidad. ¿Cómo podría un Dios justo ignorar las injusticias? ¿Cómo podría un Dios Santo defender o permitir la corrupción moral?<br /><br />Aquellos que piensan que Dios en su amor debería consentir todo ignoran que si Dios hiciera la vista gorda al pecado, no sería Dios justo. Si un juez dejara ir libre a aquel que ha infringido la ley, deberíamos reaccionar con indignación, `porque los jueces están para hacer justicia, y ninguna buena acción resta al mal cometido. Pues si reconocemos a Dios como juez, y el más justo, ya que sabe todo, lo que se ve y lo que está oculto, entonces tendremos que respetar la sentencia que otorga a aquellos que han insistido en desobedecer su ley. Pero cuando hay arrepentimiento y perdón, ya no lo vuelve a sacar. Como dice el texto, “volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.” Precioso y perfecto perdón de Dios.<br /><br />Solo cuando entendamos esto podremos comprender, como dice la carta a los Efesios 3:18-19 “cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, …del amor de Cristo, que excede a todo conocimiento.” Aquel que viendo todo y sabiendo todo, aún así nos ha amado, por el puro afecto de su voluntad (Efesios 1:5). <br /><br />Las promesas del Señor a Abraham seguían en pie en los tiempos de Miqueas. Dice el versículo 20: “Cumplirás la verdad a Jacob, y a Abraham la misericordia, que juraste a nuestros padres desde tiempos antiguos.”<br /><br />Este Dios no cambia. Es un Dios justo y perdonador, que quiere compartir su amor contigo y conmigo. ¿Qué Dios puede compararse con este?]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19836601</guid><pubDate>Wed, 27 Aug 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19836601/miqueas_163_el_amor_que_disciplina.mp3" length="10553458" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Cuando Dios creó al hombre y a la mujer, los hizo para tener una relación con ellos. Nos dice Génesis que Dios se paseaba por el huerto de Edén cada tarde y hablaba con Adán y Eva. Esto fue así hasta que estos desobedecieron la única norma que Dios...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Cuando Dios creó al hombre y a la mujer, los hizo para tener una relación con ellos. Nos dice Génesis que Dios se paseaba por el huerto de Edén cada tarde y hablaba con Adán y Eva. Esto fue así hasta que estos desobedecieron la única norma que Dios había establecido, dañando su inocencia y abriendo sus ojos al mal. Esto era lo que Dios quería prevenir cuando les pidió que no tomaran del árbol del conocimiento del bien y del mal, pero ellos, al igual que el engañador, Satanás, pensaron que podrían saber más que Dios. Esa tarde, cuando Dios bajó al huerto, Adán y Eva no fueron a encontrarse con Dios, sino que se escondieron. <br /><br />Los dos primeros capítulos de Miqueas, escritos muchos siglos después me recuerdan a ese encuentro de Adán y Eva con Dios. Siglos antes, en el desierto de Sinaí, Dios había bajado al campamento de los israelitas y la presencia de Dios había llenado el tabernáculo. ¡Qué bonito saber que la presencia de Dios nos acompaña! Al menos es bonito cuando queremos caminar con Él y deseamos su compañía. Miqueas cuenta como la presencia de Dios se había manifestado al pueblo en sus días, pero esta vez no era para hacer un pacto con su gente. Esta vez era para traer juicio sobre Israel por los siglos de rebelión contra su Dios. Dice el 2:1-2<br /><br />“¡Ay de los que en sus camas piensan iniquidad y maquinan el mal, y cuando llega la mañana lo ejecutan, porque tienen en su mano el poder! Codician las heredades, y las roban; y casas, y las toman; oprimen al hombre y a su casa, al hombre y a su heredad.” <br /><br />Los líderes de Israel eran corruptos e incluso lo eran sus profetas; nos dice Miqueas 3:5 que había profetas falsos que se aprovechaban de la gente: Dice de ellos: (anuncian) “Paz, cuando tienen algo que comer, y al que no les da de comer, proclaman guerra contra él”. <br /><br />Miqueas no era uno de estos profetas. Miqueas vivió en los días de los reyes Jotam, Acaz y Ezequías, tres buenos reyes de Judá, años en los que coincidió con el profeta Isaías. Él venía en nombre de Dios a traer mensaje a Israel. Lo encontramos diciendo en el 3:8 “Yo estoy lleno de poder del Espíritu de Jehová, y de juicio y de fuerza, para denunciar a Jacob su rebelión, y a Israel su pecado.”<br /><br />Los capítulos 3 y 4 nos da detalles de la corrupción de los gobernantes, dejándolos sin excusa. Les pregunta en el 3:1 “Oíd ahora, príncipes de Jacob, y jefes de la casa de Israel: ¿No concierne a vosotros saber lo que es justo?”<br /><br />Ellos debían saber lo que era correcto. Y si sabiendo lo que es justo no lo hacían, no tenían excusa. Una nación vendría contra ellos, y Dios no los protegería. Dice el versículo 4: “Entonces clamaréis a Jehová, y no os responderá; antes esconderá de vosotros su rostro en aquel tiempo, por cuanto hicisteis malvadas obras.”<br /><br />Miqueas 4:11-12 nos declara algunos de sus delitos: “Sus jefes juzgan por cohecho, y sus sacerdotes enseñan por precio, y sus profetas adivinan por dinero; y se apoyan en Jehová, diciendo: ¿No está Jehová entre nosotros? No vendrá mal sobre nosotros.” Así que les dice el profeta: “Por tanto, a causa de vosotros Sion será arada como campo, y Jerusalén vendrá a ser montones de ruinas,…”<br /><br />Asiria vendría contra ellos, y serían cautivos en Babilonia durante muchos años. Sin embargo, como ya hemos visto en el mensaje de los otros profetas, junto con el aviso seguro de juicio, Miqueas compartía la esperanza que Dios ofrecería al pueblo.<br /><br />En la segunda parte del libro, Dios procede a contarles lo que Él hará a favor de ellos. Es precioso ver que volverían de su cautiverio en un futuro, que Jerusalén sería ciudad de donde emanaría la Palabra de Dios (Miqueas 4:2), que ya no habría guerra y se sentaría debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá quien los amedrente; porque la boca de Jehová de los ejércitos lo ha hablado.” (4:3-4)<br /><br />¿Sabías que en el capítulo 5 de Miqueas nos dice que Jesús el Mesías nacería en el pequeño...]]></itunes:summary><itunes:duration>631</itunes:duration><itunes:keywords>amor,castigo,comunión,juicio,perdón,relación,restauración</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/f59fd944cc972ff33efc2f3257f3bbe1.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Amós-162 Las llamadas de atención de Dios</title><link>https://www.spreaker.com/episode/amos-162-las-llamadas-de-atencion-de-dios--19770393</link><description><![CDATA[¿Has escuchado alguna vez a Dios hablar? Es cierto, no habla de forma audible en nuestros días, mas nos habla de muchas formas.<br />Ha hablado a través de los profetas, y tenemos el mensaje en la Biblia. Israel, su pueblo escogido, había olvidado quienes eran realmente, y vivían la vida como los otros a su alrededor. <br /><br />Por su rebelión contra Dios, los hebreos serían derrotados por una poderosa nación. Asiria vendría 40 años más tarde, como ya hemos visto anteriormente y los llevaría cautivos. El texto les dice que serían llevados con ganchos y anzuelos, aludiendo a las cadenas de cautividad con que serían apresados. <br /><br />Es interesante ver en el capítulo 4 cómo Dios les había había intentado llamar la atención. Había mandado dificultades a sus vidas para que se volvieran a Él, mas el pueblo no había reaccionado. Al analizar lo que Dios nombra como señales de alerta para el pueblo, me parece interesante notar que estas mismas llamadas de atención las hemos vivido en otras épocas, e incluso en nuestros días. <br /><br /><br />Dios les dice en el 4:6: “Os hice estar a diente limpio en todas vuestras ciudades, y hubo falta de pan en todos vuestros pueblos; mas no os volvisteis a mí”. Les dice en el 4:7-8 “os detuve la lluvia tres meses antes de la siega; e hice llover sobre una ciudad, y sobre otra ciudad no hice llover…; Y venían dos o tres ciudades a una ciudad para beber agua, y no se saciaban; con todo, no os volvisteis a mí….” Continúa diciéndoles en el 9: “Os herí con viento solano y con oruga; la langosta devoró vuestros muchos huertos y vuestras viñas, y vuestros higuerales y vuestros olivares; pero nunca os volvisteis a mí.” “Envié contra vosotros mortandad tal como en Egipto”, dice el versículo 10, “y no os volvisteis a mí.” Y acaba en el 11 diciendo “Os trastorné como cuando Dios trastornó a Sodoma y a Gomorra, (Génesis 19) y fuisteis como tizón escapado del fuego; mas no os volvisteis a mí, dice Jehová.” Por los pelos los había librado Dios de cada una de estas calamidades; de hambre, de sequía, de desastres naturales, de plagas, de tragedias, mas ellos no entendieron que estas cosas debían traerles a Dios en lugar de alejarlos. Así ocurre hoy en día, en lugar de responder a las dificultades de la vida reconociendo que solo Dios es capaz de satisfacer, las personas echan a Dios la culpa de su infortunio. Dios quiere que nos volvamos a Él y nosotros nos alejamos, como hacía el pueblo de Israel. <br /><br />En el libro de Amós vemos que Dios, una vez más, se mostró a ellos tal como Él es: <br /><br />Dice en Amós 4:13: “He aquí, el que forma los montes, y crea el viento, y anuncia al hombre su pensamiento; el que hace de las tinieblas mañana, y pasa sobre las alturas de la tierra; Jehová Dios de los ejércitos es su nombre.” Les dice “¡Prepárate para venir al encuentro de tu Dios, oh Israel!” y en Amós 5:6-8 “Buscad a Jehová y vivid! …“Los que convertís en ajenjo el juicio, y la justicia la echáis por tierra, buscad al que hace las Pléyades y el Orión, (Job 9.9; 38.31) y vuelve las tinieblas en mañana, y hace oscurecer el día como noche; el que llama a las aguas del mar, y las derrama sobre la faz de la tierra; Jehová es su nombre.” <br /><br /><br />Este es el Dios que da fuerzas al que no tiene ningunas. Ellos se habían aprovechado de los pobres, habían afligido al justo, y habían retorcido la justicia para su propio provecho, acosando a los indefensos. Sus acciones no se correspondían con el carácter de su Dios. <br /><br />Y Su Dios juzgaría a los líderes de Israel y al pueblo entero. Los capítulos 7 al 9 hablan del juicio ineludible y cercano de Israel. El pueblo sería zarandeado, y sufrirían por su rebeldía. Y en medio de su afrenta, dicen los versículos 11 y 12 del capítulo 8 lo que más echarían en falta sería la Palabra de Dios que tanto habían resistido; dice: “He aquí vienen días, dice Jehová el Señor, en los cuales enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de Jehová. E irán errantes de mar a mar; desde el norte hasta el oriente discurrirán buscando palabra de Jehová, y no la hallarán.” Habían tenido palabra de Dios y la habían despreciado, y en los momentos difíciles, volverían a buscarla, mas para entonces no la podrían hallar”, dice. <br /><br />Y cuando todo parece perdido, el Dios de esperanza, les presenta un futuro glorioso en el que Él mismo levantará el tabernáculo caído de David (9:11) Dice así en el 14 y 15: “Y traeré del cautiverio a mi pueblo Israel, y edificarán ellos las ciudades asoladas, y las habitarán; plantarán viñas, y beberán el vino de ellas, y harán huertos, y comerán el fruto de ellos. Pues los plantaré sobre su tierra, y nunca más serán arrancados de su tierra que yo les di, ha dicho Jehová Dios tuyo.” <br /><br />Y con estas palabras acaba el libro de Amós. <br /><br />En la relación entre la justicia de Dios y Su misericordia, nunca hay destrucción sin reconstrucción. No hay juicio sin esperanza de salvación. Al pueblo injusto que maltrataba a los débiles, Dios ofreció una alternativa—vivir en justicia y equidad, los resultados naturales de seguir a Dios. Aquellos que proclamaban el nombre de Dios pero no vivían el amor de Dios y su justicia tendrían que sufrir los resultados de su propia injusticia, mas el justo Dios les ofrecía restitución futura, cuando invocaran el nombre de Dios. <br /><br />Aprendamos de la hipocresía y el desastre de Israel. Aprendamos a distinguir entre lo que es de Dios y lo que es contra Dios. Tenemos el privilegio de oír la voz de Dios a través de sus profetas, la cual Dios ha dejado grabada en las Escrituras para nuestro provecho. Así que, sigamos a Dios en nuestra alma, sí, pero en nuestra vida diaria también.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19770393</guid><pubDate>Tue, 26 Aug 2025 05:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19770393/amo_s_162_las_llamadas_de_atencio_n_de_dios.mp3" length="8556478" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>¿Has escuchado alguna vez a Dios hablar? Es cierto, no habla de forma audible en nuestros días, mas nos habla de muchas formas.
Ha hablado a través de los profetas, y tenemos el mensaje en la Biblia. Israel, su pueblo escogido, había olvidado quienes...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[¿Has escuchado alguna vez a Dios hablar? Es cierto, no habla de forma audible en nuestros días, mas nos habla de muchas formas.<br />Ha hablado a través de los profetas, y tenemos el mensaje en la Biblia. Israel, su pueblo escogido, había olvidado quienes eran realmente, y vivían la vida como los otros a su alrededor. <br /><br />Por su rebelión contra Dios, los hebreos serían derrotados por una poderosa nación. Asiria vendría 40 años más tarde, como ya hemos visto anteriormente y los llevaría cautivos. El texto les dice que serían llevados con ganchos y anzuelos, aludiendo a las cadenas de cautividad con que serían apresados. <br /><br />Es interesante ver en el capítulo 4 cómo Dios les había había intentado llamar la atención. Había mandado dificultades a sus vidas para que se volvieran a Él, mas el pueblo no había reaccionado. Al analizar lo que Dios nombra como señales de alerta para el pueblo, me parece interesante notar que estas mismas llamadas de atención las hemos vivido en otras épocas, e incluso en nuestros días. <br /><br /><br />Dios les dice en el 4:6: “Os hice estar a diente limpio en todas vuestras ciudades, y hubo falta de pan en todos vuestros pueblos; mas no os volvisteis a mí”. Les dice en el 4:7-8 “os detuve la lluvia tres meses antes de la siega; e hice llover sobre una ciudad, y sobre otra ciudad no hice llover…; Y venían dos o tres ciudades a una ciudad para beber agua, y no se saciaban; con todo, no os volvisteis a mí….” Continúa diciéndoles en el 9: “Os herí con viento solano y con oruga; la langosta devoró vuestros muchos huertos y vuestras viñas, y vuestros higuerales y vuestros olivares; pero nunca os volvisteis a mí.” “Envié contra vosotros mortandad tal como en Egipto”, dice el versículo 10, “y no os volvisteis a mí.” Y acaba en el 11 diciendo “Os trastorné como cuando Dios trastornó a Sodoma y a Gomorra, (Génesis 19) y fuisteis como tizón escapado del fuego; mas no os volvisteis a mí, dice Jehová.” Por los pelos los había librado Dios de cada una de estas calamidades; de hambre, de sequía, de desastres naturales, de plagas, de tragedias, mas ellos no entendieron que estas cosas debían traerles a Dios en lugar de alejarlos. Así ocurre hoy en día, en lugar de responder a las dificultades de la vida reconociendo que solo Dios es capaz de satisfacer, las personas echan a Dios la culpa de su infortunio. Dios quiere que nos volvamos a Él y nosotros nos alejamos, como hacía el pueblo de Israel. <br /><br />En el libro de Amós vemos que Dios, una vez más, se mostró a ellos tal como Él es: <br /><br />Dice en Amós 4:13: “He aquí, el que forma los montes, y crea el viento, y anuncia al hombre su pensamiento; el que hace de las tinieblas mañana, y pasa sobre las alturas de la tierra; Jehová Dios de los ejércitos es su nombre.” Les dice “¡Prepárate para venir al encuentro de tu Dios, oh Israel!” y en Amós 5:6-8 “Buscad a Jehová y vivid! …“Los que convertís en ajenjo el juicio, y la justicia la echáis por tierra, buscad al que hace las Pléyades y el Orión, (Job 9.9; 38.31) y vuelve las tinieblas en mañana, y hace oscurecer el día como noche; el que llama a las aguas del mar, y las derrama sobre la faz de la tierra; Jehová es su nombre.” <br /><br /><br />Este es el Dios que da fuerzas al que no tiene ningunas. Ellos se habían aprovechado de los pobres, habían afligido al justo, y habían retorcido la justicia para su propio provecho, acosando a los indefensos. Sus acciones no se correspondían con el carácter de su Dios. <br /><br />Y Su Dios juzgaría a los líderes de Israel y al pueblo entero. Los capítulos 7 al 9 hablan del juicio ineludible y cercano de Israel. El pueblo sería zarandeado, y sufrirían por su rebeldía. Y en medio de su afrenta, dicen los versículos 11 y 12 del capítulo 8 lo que más echarían en falta sería la Palabra de Dios que tanto habían resistido; dice: “He aquí vienen días, dice Jehová el Señor, en los cuales enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír...]]></itunes:summary><itunes:duration>506</itunes:duration><itunes:keywords>amor,arrepentimiento,desastres,dios,disciplina,esperanza,hambre,misericordia,perdón</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/6cf17e87783afddce71a0e6541b0cd05.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Amós-161 Juicio y justicia</title><link>https://www.spreaker.com/episode/amos-161-juicio-y-justicia--19762205</link><description><![CDATA[A continuación veremos tres profetas que profetizaron durante los años previos y contemporáneos de Isaías, y que trajeron mensajes similares al pueblo de DIos: estos son Amós, Miqueas y Oseas. <br /><br />Los profetas que Dios usó no siempre se dedicaban solo a profetizar, sino que en ocasiones tenían otras profesiones. Amós era un labrador de viñas al sur de Israel durante el tiempo de Jeroboam II de Israel, unos 150 años después de la división de los reinos. Recordemos que Jeroboam fue uno de los peores reyes de Israel. Aunque ganó muchas batallas y el pueblo prosperaba económicamente, Jeroboam fue un rey injusto a su pueblo y no le importaban los individuos. Permitió la idolatría y llevó al pueblo a la apatía hacia Dios. <br /><br />Amós fue enviado al norte, a Betel, a anunciar la palabra de Dios; sus mensajes, algunos en poesía, traían acusaciones a los vecinos de Israel, y también para Judá e Israel, por ser estos aún peores que aquellos que los habían oprimido. <br /><br />El profeta comienza sus discursos pasando lista de los pueblos que rodeaban a Israel. Los capítulos 1 y 2 proclaman las injusticias de Damasco, Gaza, Edom, Amón y Moab y cómo serían juzgados. <br /><br />Luego Dios, habiendo resumido las maldades de estos anunció la grave acusación contra Judá e Israel: Juzgaría a Judá “porque menospreciaron la ley de Jehová, y no guardaron sus ordenanzas, y les hicieron errar sus mentiras, en pos de las cuales anduvieron sus padres.” (2:4)<br /><br />Castigaría a Israel porque “vendieron por dinero al justo, y al pobre por un par de zapatos.” (2:6) <br /><br />Los mismos que sufrieron opresión de parte de Egipto, ahora estaban oprimiendo a su propio pueblo. ¿Cómo es posible que aquellos que habían sufrido injusticia a manos de otros estaban ahora tratando a su pueblo injustamente? Es triste, pero puede ocurrir que el maltratado acabe siendo maltratador. Así somos los humanos. <br /><br />El profeta continúa desvelando cómo el pueblo de Israel maltrataba a los desvalidos y profanaba el nombre de Dios por sus inmoralidades. El pueblo iba totalmente en contra de lo que Dios había establecido. <br /><br />Israel era el pueblo elegido de Dios, y esto conllevaba beneficios y responsabilidades; Israel iba a ser ejemplo a los otros pueblos de cómo la hipocresía y la rebelión debían ser castigadas. El Dios de justicia no podía tolerar las injusticias que se estaban llevando a cabo. <br /><br />Dios exalta en este libro la importancia de la justicia. Amós presenta dos conceptos que este término representa; el libro diferencia entre estos con las palabras “juicio” y “justicia.” En primer lugar, trata del juicio, el concepto de justicia en el sentido de equidad. Si el pueblo seguía el ejemplo de Dios, mostrarían juicio y equidad; esto quiere decir que no habría favoritismos para unos y abandono para otros. El hecho de que el pueblo no viviera bajo estas prácticas justas y trataran a los pobres y desfavorecidos injustamente mostraba que sus corazones estaban lejos de Dios. <br /><br />El otro concepto de justicia es la idea de corregir activamente la injusticia y vivir de manera justa, es decir, de forma correcta delante de Dios. En Amós 6:24 Dios les pregunta: ¿Por qué habéis vosotros convertido el juicio en veneno, y el fruto de justicia en ajenjo? y en el 5: 24 les insta: “corra el juicio como las aguas, y la justicia como impetuoso arroyo.”<br />Dice la Biblia que Dios no se agrada en meros sacrificios y ofrendas. Dios pide de su gente obediencia de corazón. Santiago 1:17 dice bien claro que la religión no es cuestión de ritos: “La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.” Dios pide una vida de obediencia a los estatutos de amor y justicia que Él ha establecido; cualquier otro esfuerzo es vano, si no hay obediencia a Dios. <br /><br />En el libro de Amós vemos cómo Israel, a pesar de ser conocido a los pueblos de alrededor como el pueblo de Dios, no vivvía según los principios de equidad y justicia que este había establecido. Es por eso que Dios tendría que intervenir hasta que el pueblo viera su mal camino y se volviera a Él, no solo en palabra, sino en verdad, mostrando que en realidad eran el pueblo del Dios viviente. <br /><br />Cristiana, ¿vives la vida diaria en concordancia con los estatutos establecidos por Dios, o tan solo llevas el nombre? ¿Muestras en tu vida personal y en el trato con los demás la verdadera religión? Apartémonos del mal y mostremos a otros el amor de Dios. Vivamos una vida de juicio y de justicia.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19762205</guid><pubDate>Mon, 25 Aug 2025 05:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19762205/amo_s_161_juicio_y_justicia.mp3" length="6606531" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>A continuación veremos tres profetas que profetizaron durante los años previos y contemporáneos de Isaías, y que trajeron mensajes similares al pueblo de DIos: estos son Amós, Miqueas y Oseas. 

Los profetas que Dios usó no siempre se dedicaban solo a...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[A continuación veremos tres profetas que profetizaron durante los años previos y contemporáneos de Isaías, y que trajeron mensajes similares al pueblo de DIos: estos son Amós, Miqueas y Oseas. <br /><br />Los profetas que Dios usó no siempre se dedicaban solo a profetizar, sino que en ocasiones tenían otras profesiones. Amós era un labrador de viñas al sur de Israel durante el tiempo de Jeroboam II de Israel, unos 150 años después de la división de los reinos. Recordemos que Jeroboam fue uno de los peores reyes de Israel. Aunque ganó muchas batallas y el pueblo prosperaba económicamente, Jeroboam fue un rey injusto a su pueblo y no le importaban los individuos. Permitió la idolatría y llevó al pueblo a la apatía hacia Dios. <br /><br />Amós fue enviado al norte, a Betel, a anunciar la palabra de Dios; sus mensajes, algunos en poesía, traían acusaciones a los vecinos de Israel, y también para Judá e Israel, por ser estos aún peores que aquellos que los habían oprimido. <br /><br />El profeta comienza sus discursos pasando lista de los pueblos que rodeaban a Israel. Los capítulos 1 y 2 proclaman las injusticias de Damasco, Gaza, Edom, Amón y Moab y cómo serían juzgados. <br /><br />Luego Dios, habiendo resumido las maldades de estos anunció la grave acusación contra Judá e Israel: Juzgaría a Judá “porque menospreciaron la ley de Jehová, y no guardaron sus ordenanzas, y les hicieron errar sus mentiras, en pos de las cuales anduvieron sus padres.” (2:4)<br /><br />Castigaría a Israel porque “vendieron por dinero al justo, y al pobre por un par de zapatos.” (2:6) <br /><br />Los mismos que sufrieron opresión de parte de Egipto, ahora estaban oprimiendo a su propio pueblo. ¿Cómo es posible que aquellos que habían sufrido injusticia a manos de otros estaban ahora tratando a su pueblo injustamente? Es triste, pero puede ocurrir que el maltratado acabe siendo maltratador. Así somos los humanos. <br /><br />El profeta continúa desvelando cómo el pueblo de Israel maltrataba a los desvalidos y profanaba el nombre de Dios por sus inmoralidades. El pueblo iba totalmente en contra de lo que Dios había establecido. <br /><br />Israel era el pueblo elegido de Dios, y esto conllevaba beneficios y responsabilidades; Israel iba a ser ejemplo a los otros pueblos de cómo la hipocresía y la rebelión debían ser castigadas. El Dios de justicia no podía tolerar las injusticias que se estaban llevando a cabo. <br /><br />Dios exalta en este libro la importancia de la justicia. Amós presenta dos conceptos que este término representa; el libro diferencia entre estos con las palabras “juicio” y “justicia.” En primer lugar, trata del juicio, el concepto de justicia en el sentido de equidad. Si el pueblo seguía el ejemplo de Dios, mostrarían juicio y equidad; esto quiere decir que no habría favoritismos para unos y abandono para otros. El hecho de que el pueblo no viviera bajo estas prácticas justas y trataran a los pobres y desfavorecidos injustamente mostraba que sus corazones estaban lejos de Dios. <br /><br />El otro concepto de justicia es la idea de corregir activamente la injusticia y vivir de manera justa, es decir, de forma correcta delante de Dios. En Amós 6:24 Dios les pregunta: ¿Por qué habéis vosotros convertido el juicio en veneno, y el fruto de justicia en ajenjo? y en el 5: 24 les insta: “corra el juicio como las aguas, y la justicia como impetuoso arroyo.”<br />Dice la Biblia que Dios no se agrada en meros sacrificios y ofrendas. Dios pide de su gente obediencia de corazón. Santiago 1:17 dice bien claro que la religión no es cuestión de ritos: “La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo.” Dios pide una vida de obediencia a los estatutos de amor y justicia que Él ha establecido; cualquier otro esfuerzo es vano, si no hay obediencia a Dios. <br /><br />En el libro de Amós vemos cómo Israel, a pesar de ser conocido a los...]]></itunes:summary><itunes:duration>384</itunes:duration><itunes:keywords>amor,egipto,injusticia,israel,misericordia,oprobio,religión</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ef753806c2dac41b099d84948cfab771.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Jonás-160 Jonás- Justicia y misericordia</title><link>https://www.spreaker.com/episode/jonas-160-jonas-justicia-y-misericordia--19684656</link><description><![CDATA[Si en los primeros tres capítulos de Jonás no pudimos saber lo que provocó que Jonás se rebelara contra Dios y saliera huyendo en la otra dirección, lo descubriremos en el capítulo cuatro del libro. <br /><br />Cuando Jonás fue a Nínive y los habitantes de esa gran ciudad conocida por la violencia y la brutalidad con que trataban a sus enemigos, se arrepintieron y Dios los perdonó. Jonás debería haber estado feliz de haber sido un instrumento de misericordia en las manos de Dios, pero no fue así. <br /><br />El versículo 1 del capítulo 4 nos dice que “Jonás se apesadumbró en extremo, y se enojó.” Se enfadó de ver lo ocurrido. ¿Qué era lo que tanto le disgustaba?<br /><br />Continúa el texto diciendo: “oró a Jehová y dijo: Ahora, oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Por eso me apresuré a huir a Tarsis; porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal. Ahora pues, oh Jehová, te ruego que me quites la vida; porque mejor me es la muerte que la vida.” (1:1-3)<br /><br />Cuando pensábamos que Jonás estaría contento de haber sido rescatado del fondo del mar y haber sido usado para librar a los asirios de la destrucción, nos sorprende ver que estaba enfadado porque Dios los había perdonado. Prefería morir a ver cómo Dios rescataba a estas personas. <br /><br />Jonás no deseaba la salvación de los asirios. Pero esta no era la primera vez que Jonás debía traer un mensaje de redención a un pueblo. En 2 Reyes 14:25 vemos que el mismo Jonás había profetizado en días de Jeroboam II, un rey que fue infiel a Dios. Y sin embargo, el profeta no había tenido ningún problema en darle las buenas nuevas de parte de Dios, que el pueblo expandiría sus fronteras por la misericordia de Dios. ¿Por qué podía Jonás dar buenas noticia a un mal rey de Israel y a su pueblo rebelde y no podía soportar que Dios fuera misericordioso con Nínive? <br /><br />Nos dice el versículo 4 que Dios le preguntó: “¿Haces tú bien en enojarte tanto? Y salió Jonás de la ciudad, y acampó hacia el oriente de la ciudad, y se hizo allí una enramada, y se sentó debajo de ella a la sombra, hasta ver qué acontecería en la ciudad.”<br /><br />Jonás ni contestó a Dios. Se hizo campamento mirando hacia la ciudad, pensando quizás que Dios acabaría destruyéndolos. Quería ver lo que ocurriría. Pero Dios le preparó una lección. Hizo Dios que una planta creciera, de modo que a la mañana siguiente cubriera a Jonás del sol, y este con gusto recibió tal regalo de Dios. Sin embargo, nos dice que al alba, Dios preparó un gusano que hirió la planta y esta se secó. A la mañana siguiente, donde estaba Jonás se levantó un viento solano y el profeta, al verse sin su protección, de nuevo deseó morir. Dios intervino para preguntarle de nuevo: “Jonás: ¿Tanto te enojas por la calabacera? Y él respondió: Mucho me enojo, hasta la muerte. Y dijo Jehová: Tuviste tú lástima de la calabacera, en la cual no trabajaste, ni tú la hiciste crecer; que en espacio de una noche nació, y en espacio de otra noche pereció. ¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales?” (Jonás 4:9-11)<br /><br />El libro, por desgracia, nos deja con la incógnita de lo que Jonás hizo con su vida. Parece que Jonás estaba jugando a ser Dios, decidiendo quién merecía la misericordia de Dios y quien debería recibir toda la retribución justa de su mal camino. No estaba dispuesto a someterse a los planes y decisiones de Dios. <br /><br />Jonás parece querer justicia para los de Nínive. El deseo de justicia es una de las características del ser humano que muestra que somos hechos a la imagen de Dios. Ese sentimiento de justicia es divino, y sin embargo, vemos que en nosotros no es perfecto, a diferencia de la perfecta justicia de Dios. Eso es porque nosotros no somos perfectos como Dios. Somos seres marcados por el pecado; nunca podríamos ser completamente justos. Dependiendo de quien sea, a veces deseamos que el que hace mal sufra las consecuencias de su maldad, y otras deseamos la compasión de Dios. Nos molesta ver la misericordia de Dios cuando esta se extiende a los que nosotros no aprobamos, pero sí nos gusta recibirla para nosotros y los nuestros.<br /><br />Esto sucedió con Jonás: puede que le tocara su ego cuando Dios le mostró misericordia enviando el pez que le llevaría a tierra seca, pero estaba agradecido de que Dios le hubiera dado otra oportunidad. Se enfadó cuando la planta dejó de darle cobijo, pero la había disfrutado sin parar a dar gracias por el regalo. Sin duda tampoco le molestó ver cómo la gracia de Dios se había extendido sin motivo hacia su pueblo Israel.<br /><br />Y sin embargo, cuando Dios le dio una oportunidad a los ninivitas para arrepentirse, y ellos se arrepintieron, recibiendo el perdón de Dios, ¡Jonás se enfadó! Le dijo a Dios: ¡Lo sabía! ¡Sabía que les perdonarías! Por eso no quería ir! Ahí vemos que no era exactamente porque tuviera miedo de lo que le harían los de Nínive. Era más bien una cuestión personal. Él hubiera preferido que perecieran en su pecado. Eso es muy fuerte, ¿verdad? Dios es tan distinto; “no quiere que nadie perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento”. ¡Qué contraste! <br /><br />Dejemos de ser hipócritas e inconsistentes. Si Dios me ha perdonado a mí, debo desear ese perdón para otros. Si al ver cómo Dios muestra misericordia a otro te enojas y te deprimes como Jonás, entonces debes confesar a Dios tu “injusta justicia” y pedirle que te de de Su misericordia para desearla y compartirla con otros. <br /><br />El problema de Jonás era que no estaba dispuesto a aceptar los juicios de Dios. No estaba dispuesto a someterse a aquel que es juez justo, y que es capaz de mostrar justicia y misericordia en proporciones perfectamente equilibradas. Hacemos bien en dejar a un lado nuestros juicios imperfectos, y como dice el sabio en Proverbios 3:7, no ser sabios en nuestra propia opinión, sino temer a Dios y apartarnos del mal. Sigamos la exhortación de Santiago 4 a someternos a Dios, acercándonos a Él en humildad, reconociendo con el salmista que sus juicios son verdad, todos justos (Salmo 19:9).<br /><br />Gracias a Dios por su justicia y su amor para cada uno de nosotros, que aún siendo pecadores, hemos recibido el regalo de salvación por medio de Cristo a través del arrepentimiento y la fe.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19684656</guid><pubDate>Fri, 22 Aug 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19684656/jona_s_160_jona_s_justicia_y_misericordia.mp3" length="9007851" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Si en los primeros tres capítulos de Jonás no pudimos saber lo que provocó que Jonás se rebelara contra Dios y saliera huyendo en la otra dirección, lo descubriremos en el capítulo cuatro del libro. 

Cuando Jonás fue a Nínive y los habitantes de esa...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Si en los primeros tres capítulos de Jonás no pudimos saber lo que provocó que Jonás se rebelara contra Dios y saliera huyendo en la otra dirección, lo descubriremos en el capítulo cuatro del libro. <br /><br />Cuando Jonás fue a Nínive y los habitantes de esa gran ciudad conocida por la violencia y la brutalidad con que trataban a sus enemigos, se arrepintieron y Dios los perdonó. Jonás debería haber estado feliz de haber sido un instrumento de misericordia en las manos de Dios, pero no fue así. <br /><br />El versículo 1 del capítulo 4 nos dice que “Jonás se apesadumbró en extremo, y se enojó.” Se enfadó de ver lo ocurrido. ¿Qué era lo que tanto le disgustaba?<br /><br />Continúa el texto diciendo: “oró a Jehová y dijo: Ahora, oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Por eso me apresuré a huir a Tarsis; porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal. Ahora pues, oh Jehová, te ruego que me quites la vida; porque mejor me es la muerte que la vida.” (1:1-3)<br /><br />Cuando pensábamos que Jonás estaría contento de haber sido rescatado del fondo del mar y haber sido usado para librar a los asirios de la destrucción, nos sorprende ver que estaba enfadado porque Dios los había perdonado. Prefería morir a ver cómo Dios rescataba a estas personas. <br /><br />Jonás no deseaba la salvación de los asirios. Pero esta no era la primera vez que Jonás debía traer un mensaje de redención a un pueblo. En 2 Reyes 14:25 vemos que el mismo Jonás había profetizado en días de Jeroboam II, un rey que fue infiel a Dios. Y sin embargo, el profeta no había tenido ningún problema en darle las buenas nuevas de parte de Dios, que el pueblo expandiría sus fronteras por la misericordia de Dios. ¿Por qué podía Jonás dar buenas noticia a un mal rey de Israel y a su pueblo rebelde y no podía soportar que Dios fuera misericordioso con Nínive? <br /><br />Nos dice el versículo 4 que Dios le preguntó: “¿Haces tú bien en enojarte tanto? Y salió Jonás de la ciudad, y acampó hacia el oriente de la ciudad, y se hizo allí una enramada, y se sentó debajo de ella a la sombra, hasta ver qué acontecería en la ciudad.”<br /><br />Jonás ni contestó a Dios. Se hizo campamento mirando hacia la ciudad, pensando quizás que Dios acabaría destruyéndolos. Quería ver lo que ocurriría. Pero Dios le preparó una lección. Hizo Dios que una planta creciera, de modo que a la mañana siguiente cubriera a Jonás del sol, y este con gusto recibió tal regalo de Dios. Sin embargo, nos dice que al alba, Dios preparó un gusano que hirió la planta y esta se secó. A la mañana siguiente, donde estaba Jonás se levantó un viento solano y el profeta, al verse sin su protección, de nuevo deseó morir. Dios intervino para preguntarle de nuevo: “Jonás: ¿Tanto te enojas por la calabacera? Y él respondió: Mucho me enojo, hasta la muerte. Y dijo Jehová: Tuviste tú lástima de la calabacera, en la cual no trabajaste, ni tú la hiciste crecer; que en espacio de una noche nació, y en espacio de otra noche pereció. ¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales?” (Jonás 4:9-11)<br /><br />El libro, por desgracia, nos deja con la incógnita de lo que Jonás hizo con su vida. Parece que Jonás estaba jugando a ser Dios, decidiendo quién merecía la misericordia de Dios y quien debería recibir toda la retribución justa de su mal camino. No estaba dispuesto a someterse a los planes y decisiones de Dios. <br /><br />Jonás parece querer justicia para los de Nínive. El deseo de justicia es una de las características del ser humano que muestra que somos hechos a la imagen de Dios. Ese sentimiento de justicia es divino, y sin embargo, vemos que en nosotros no es perfecto, a diferencia de la perfecta justicia de Dios. Eso es porque nosotros no somos perfectos como Dios. 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Sin embargo, y obviamente, la historia del profeta es real, y ocurrió muchos siglos antes de que se inventara este curioso personaje mentiroso y rebelde hecho de madera. <br /><br />El libro de Jonás se diferencia de los otros libros proféticos en que este, en lugar de comunicar el mensaje de Dios a un grupo determinado de gente, nos muestra la reacción del profeta ante la misión que Dios le dio. <br /><br />El libro comienza con las palabras de Dios a Jonás: “Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de mí.”<br />Ante estas pocas palabras, Jonás reaccionó huyendo en la dirección contraria. Mientras Dios le enviaba a Asiria, Jonás subió a bordo de un barco que iba a Tarsis, lugar que se cree que se encontraba en la costa sur de lo que hoy es España. <br /><br />Al principio, el texto no nos dice por qué huyó Jonás, pero nos dice que quería irse “lejos de la presencia de Dios.” (1:3) <br />Mientras cruzaban el mar Mediteráneo, se desató una gran tormenta. Dios envió tal tempestad que parecía que el barco se iba a partir, y los marineros comenzaron a echar enseres al mar y a rogar a sus dioses. Estos hombres no adoraban al Dios de los hebreos; servían a dioses paganos.<br /><br />“Jonás había bajado al interior de la nave, y se había echado a dormir. Y el patrón de la nave se le acercó y le dijo: ¿Qué tienes, dormilón? Levántate, y clama a tu Dios; quizá él tendrá compasión de nosotros, y no pereceremos.”<br /><br />Estos marineros estaban desesperados. Sus dioses no parecían estar escuchando o contestando sus oraciones. Parece ser que Jonás no reaccionó, por lo que los marineros echaron suertes que les revelaran quién era el causante de lo que estaba ocurriendo, y curiosamente la suerte cayó en Jonás. Estos lo sacaron y le preguntaron quién era y de dónde venía.<br /><br />“Y él les respondió: Soy hebreo, y temo a Jehová, Dios de los cielos, que hizo el mar y la tierra.” Jonás 1:9 Y les dijo que huía del Dios al que acababa de describir. <br /><br />Los marineros se asustaron, pues entendían la gravedad de la osadía de huir del Dios que había creado, como Jonás les había dicho, la tierra y el mar. Si Jonás de verdad temía a este Dios, ¿por qué había subido a un barco que debía cruzar todo el mar? ¿No pensó que el Dios que todo lo hizo también lo controlaba todo? Jonás no había mostrado por sus acciones que conociera a Dios o que en verdad lo temiera. <br /><br />Como el mar seguía agitándose, los marineros preguntaron a Jonás: “¿Qué haremos contigo para que el mar se nos aquiete?” Y Jonás contestó: “Tomadme y echadme al mar, y el mar se os aquietará; porque yo sé que por mi causa ha venido esta gran tempestad sobre vosotros.”<br /><br />Nos dice el texto que estos marineros, por no querer echarlo al mar, trataron por todos los medios de controlar el barco. “Y aquellos hombres trabajaron para hacer volver la nave a tierra; mas no pudieron, porque el mar se iba embraveciendo más y más contra ellos. Entonces clamaron a Jehová y dijeron: Te rogamos ahora, Jehová, que no perezcamos nosotros por la vida de este hombre, ni pongas sobre nosotros la sangre inocente; porque tú, Jehová, has hecho como has querido. Y tomaron a Jonás, y lo echaron al mar; y el mar se aquietó de su furor.” Jonás 1:13-15<br /><br />Estos marineros, al oír del Dios que Jonás les presentó, le suplicaron que les perdonara por lo que iban a hacer. Habiendo visto lo ocurrido, nos dice el texto: que temieron a Dios y ofrecieron sacrificio, haciendo votos a Dios.<br /><br />¿Ves la diferencia entre Jonás y estos hombres? Jonás decía que temía a Dios, pero sus acciones mostraban lo contrario. Estos hombres, que subieron al barco sin conocer a Dios estaban ahora de rodillas, ofreciendo sacrificio y haciendo votos ante el creador del mar y de la tierra. Jonás tenía graves problemas. No eran que acababan de echarlo al mar; después de todo, él mismo lo había pedido a los marineros para ver si de ese modo se libraba de Dios y de la misión de ir a los de Nínive. Sin embargo, Dios no había acabado con Jonás. Este todavía no había confesado el motivo de su huída, pero era obvio que tenía asuntos que arreglar. <br /><br />Cuando Jonás se hundía en el mar, pensó que se moría. Describe su situación en el capítulo dos: “Las aguas me rodearon hasta el alma, Rodeóme el abismo; El alga se enredó a mi cabeza. Descendí a los cimientos de los montes; La tierra echó sus cerrojos sobre mí para siempre; mas tú sacaste mi vida de la sepultura.” (2:5-6) Jonás desfallecía, y Dios lo rescató. <br /><br />Dios envió un gran pez que tragara a Jonás vivo. Y fue ahí, dentro del pez, que Jonás se dio cuenta de la misericordia que Dios había tenido con él. Jonás confiesa: “Cuando mi alma desfallecía en mí, me acordé de Jehová, Y mi oración llegó hasta ti en tu santo templo.Los que siguen vanidades ilusorias, Su misericordia abandonan. Mas yo con voz de alabanza te ofreceré sacrificios; Pagaré lo que prometí.” (2:7-9)<br /><br />Dios no le pidió explicaciones, ni tampoco le dio ninguna. Simplemente hizo que el pez lo vomitara en la playa. Ahora Jonás demostraría si de veras estaba comprometido con Dios. <br /><br />Jonás fue a Nínive, y dio el mensaje de Dios al pueblo. No se esmeró en presentar el plan de Dios para la redención. Se limitó a hacer lo mínimo, advertirles de la destrucción que les venía: “De aquí a cuarenta días Nínive será destruida.” (Jonás 3:4)<br /><br />Y para sorpresa de Jonás y de cualquiera que conociera a los asirios, “los hombres de Nínive creyeron a Dios, y proclamaron ayuno, y se vistieron de cilicio desde el mayor hasta el menor de ellos. No solo esto, sino que “llegó la noticia hasta el rey de Nínive, y se arrepintió este, “e hizo proclamar y anunciar en Nínive, por mandato del rey y de sus grandes, diciendo: Hombres y animales, bueyes y ovejas, no gusten cosa alguna; no se les dé alimento, ni beban agua; sino cúbranse de cilicio hombres y animales, y clamen a Dios fuertemente; y conviértase cada uno de su mal camino, de la rapiña que hay en sus manos. ¿Quién sabe si se volverá y se arrepentirá Dios, y se apartará del ardor de su ira, y no pereceremos?” (3:6-9)<br /><br />Y Dios no trajo la destrucción sobre este pueblo arrepentido. El justo y buen Dios estaba dispuesto a darles la oportunidad de cambiar su rumbo.<br /><br /><br />¿Te has fijado? El Dios misericordioso dispuso que los marineros pudieran conocerlo<br />de camino a Tarsis, dio otra oportunidad a Jonás, y trajo la salvación al pueblo arrepentido de Nínive. A pesar de la desobediencia de Jonás, la obra de Dios se extendió en muchas direcciones. Me pregunto lo que los marineros contaron cuando llegaron a su destino. Seguramente otros pudieron conocer al Dios que creó el mar y la tierra. Y es que nada ni nadie puede estropear la obra redentora de Dios, ni siquiera un profeta rebelde, porque Dios es sobre todas las cosas. A Él sea la gloria.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19675332</guid><pubDate>Thu, 21 Aug 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19675332/jona_s_159_jona_s_la_historia_de_un_profeta_rebelde.mp3" length="9626445" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Jonás es un personaje con el que mucha gente está familiarizado. Curiosamente, hay quien confunde su historia con la de Pinocho, quizás porque el famoso personaje animado por Disney pasó su tiempo dentro de un gran pez. Sin embargo, y obviamente, la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Jonás es un personaje con el que mucha gente está familiarizado. Curiosamente, hay quien confunde su historia con la de Pinocho, quizás porque el famoso personaje animado por Disney pasó su tiempo dentro de un gran pez. Sin embargo, y obviamente, la historia del profeta es real, y ocurrió muchos siglos antes de que se inventara este curioso personaje mentiroso y rebelde hecho de madera. <br /><br />El libro de Jonás se diferencia de los otros libros proféticos en que este, en lugar de comunicar el mensaje de Dios a un grupo determinado de gente, nos muestra la reacción del profeta ante la misión que Dios le dio. <br /><br />El libro comienza con las palabras de Dios a Jonás: “Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de mí.”<br />Ante estas pocas palabras, Jonás reaccionó huyendo en la dirección contraria. Mientras Dios le enviaba a Asiria, Jonás subió a bordo de un barco que iba a Tarsis, lugar que se cree que se encontraba en la costa sur de lo que hoy es España. <br /><br />Al principio, el texto no nos dice por qué huyó Jonás, pero nos dice que quería irse “lejos de la presencia de Dios.” (1:3) <br />Mientras cruzaban el mar Mediteráneo, se desató una gran tormenta. Dios envió tal tempestad que parecía que el barco se iba a partir, y los marineros comenzaron a echar enseres al mar y a rogar a sus dioses. Estos hombres no adoraban al Dios de los hebreos; servían a dioses paganos.<br /><br />“Jonás había bajado al interior de la nave, y se había echado a dormir. Y el patrón de la nave se le acercó y le dijo: ¿Qué tienes, dormilón? Levántate, y clama a tu Dios; quizá él tendrá compasión de nosotros, y no pereceremos.”<br /><br />Estos marineros estaban desesperados. Sus dioses no parecían estar escuchando o contestando sus oraciones. Parece ser que Jonás no reaccionó, por lo que los marineros echaron suertes que les revelaran quién era el causante de lo que estaba ocurriendo, y curiosamente la suerte cayó en Jonás. Estos lo sacaron y le preguntaron quién era y de dónde venía.<br /><br />“Y él les respondió: Soy hebreo, y temo a Jehová, Dios de los cielos, que hizo el mar y la tierra.” Jonás 1:9 Y les dijo que huía del Dios al que acababa de describir. <br /><br />Los marineros se asustaron, pues entendían la gravedad de la osadía de huir del Dios que había creado, como Jonás les había dicho, la tierra y el mar. Si Jonás de verdad temía a este Dios, ¿por qué había subido a un barco que debía cruzar todo el mar? ¿No pensó que el Dios que todo lo hizo también lo controlaba todo? Jonás no había mostrado por sus acciones que conociera a Dios o que en verdad lo temiera. <br /><br />Como el mar seguía agitándose, los marineros preguntaron a Jonás: “¿Qué haremos contigo para que el mar se nos aquiete?” Y Jonás contestó: “Tomadme y echadme al mar, y el mar se os aquietará; porque yo sé que por mi causa ha venido esta gran tempestad sobre vosotros.”<br /><br />Nos dice el texto que estos marineros, por no querer echarlo al mar, trataron por todos los medios de controlar el barco. “Y aquellos hombres trabajaron para hacer volver la nave a tierra; mas no pudieron, porque el mar se iba embraveciendo más y más contra ellos. Entonces clamaron a Jehová y dijeron: Te rogamos ahora, Jehová, que no perezcamos nosotros por la vida de este hombre, ni pongas sobre nosotros la sangre inocente; porque tú, Jehová, has hecho como has querido. Y tomaron a Jonás, y lo echaron al mar; y el mar se aquietó de su furor.” Jonás 1:13-15<br /><br />Estos marineros, al oír del Dios que Jonás les presentó, le suplicaron que les perdonara por lo que iban a hacer. Habiendo visto lo ocurrido, nos dice el texto: que temieron a Dios y ofrecieron sacrificio, haciendo votos a Dios.<br /><br />¿Ves la diferencia entre Jonás y estos hombres? Jonás decía que temía a Dios, pero sus acciones mostraban lo contrario. Estos hombres, que subieron al barco sin conocer a Dios estaban ahora de rodillas, ofreciendo...]]></itunes:summary><itunes:duration>573</itunes:duration><itunes:keywords>asírios,ballena,huida,nínive,pez,rebelde,tarsis</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b34e659f8e616a9f80ae0451f73edc52.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Abdías-158 Dios protege a Su pueblo</title><link>https://www.spreaker.com/episode/abdias-158-dios-protege-a-su-pueblo--19633857</link><description><![CDATA[El pequeño libro de Abdías es una declaración de condena al pueblo de Edom. Pero ¿quienes eran los edomitas? . Recordemos que Isaac, el hijo de Abraham, se casó con la bella pastora que Dios proveyó para él, y Rebeca dio a luz mellizos. Esaú, el primogénito por minutos era rojizo y velludo, nos dice la Biblia, y diestro para la caza, y Jacob, el menor, más casero y tranquilo, creció para dedicarse al cuidado del ganado familiar. <br /><br />Aunque a Esaú le hubiera pertenecido la primogenitura, este se la cedió a su hermano por un plato de pojate, y Jacob se aprovechó de esto para recibir la bendición de su padre. A través de Jacob, Dios continuó la linea de la promesa, llevando este el nombre de Israel. Esaú se enfureció con su hermano, aunque después lo recibió a su vuelta a la tierra. Mas nos cuenta la historia que los edomitas, sus descendientes, siempre tuvieron conflicto con sus hermanos los israelitas. Los edomitas podrían haber aceptado los hechos y haber establecido alianza con Israel, mas nunca llegaron a aceptar que los israelitas fueran los que llevarían la linea de la promesa. La actitud envidiosa y vengativa de los edomitas creó un continuo conflicto y rivalidad entre estos dos pueblos hermanos. <br /><br />Abdías está denunciando el mal que Edom había hecho y anunciando la destrucción que le sobrevendría por sus acciones. <br /><br />En los versículos 12-14 Abdías declara a Edom el mal que habían hecho: <br /><br />“Pues no debiste tú haber estado mirando en el día de tu hermano, en el día de su infortunio; no debiste haberte alegrado de los hijos de Judá en el día en que se perdieron, ni debiste haberte jactado en el día de la angustia. No debiste haber entrado por la puerta de mi pueblo en el día de su quebrantamiento; no, no debiste haber mirado su mal en el día de su quebranto, ni haber echado mano a sus bienes en el día de su calamidad. Tampoco debiste haberte parado en las encrucijadas para matar a los que de ellos escapasen; ni debiste haber entregado a los que quedaban en el día de angustia.”<br /><br />Abdías 3 declara “La soberbia de tu corazón te ha engañado, tú que moras en las hendiduras de las peñas, en tu altísima morada; que dices en tu corazón: ¿Quién me derribará a tierra?”<br /><br />El profeta los acusa de soberbios, y otros profetas hablan también de Edom, acusándolos de las mismas acciones. <br /><br />Leemos en Amós 1:11 “Así ha dicho Jehová: Por tres pecados de Edom, y por el cuarto, no revocaré su castigo; porque persiguió a espada a su hermano, y violó todo afecto natural; y en su furor le ha robado siempre, y perpetuamente ha guardado el rencor.”<br /><br />Isaías anuncia que Edom sería destruido, y Jeremías explica que es su arrogancia lo que los había llevado a tal conducta. <br /><br />Ezequiel 35:5 les dice “Por cuanto tuviste enemistad perpetua, y entregaste a los hijos de Israel al poder de la espada en el tiempo de su aflicción, en el tiempo extremadamente malo,” Y les dice en el versículo 35:15: <br /><br />“Como te alegraste sobre la heredad de la casa de Israel, porque fue asolada, así te haré a ti; asolado será el monte de Seir, y todo Edom, todo él; y sabrán que yo soy Jehová.” <br /><br />Edom, en actitud arrogante y vengativa se había aprovechado la desgracia de Israel para hacerles daño. No solo no les habían ayudado, sino que se habían alegrado de su dolor y habían atacado cuando más débil estaba Israel. Y por este mal serían juzgados y condenados.<br /><br />¿Cómo fue destruido Edom? Lo cierto es que Dios los declaró culpables, mas cuando leemos sobre su destrucción, vemos que fueron sus propias tácticas las que los llevaron a la destrucción. Lo que ellos habían hecho al pueblo de Israel, los pueblos con los que habían estado aliados lo harían a ellos. <br /><br />Como dice en el versículo 15 a Edom, “como tú hiciste se hará contigo”<br /><br />El versículo 7 nos muestra que aquellos con los que habían pactado les engañaron como ellos habían engañado a su pueblo hermano. Dice: “Todos tus aliados te han engañado; hasta los confines te hicieron llegar; los que estaban en paz contigo prevalecieron contra ti; los que comían tu pan pusieron lazo debajo de ti; no hay en ello entendimiento.” No podrían entender cómo sus aliados se volverían contra ellos, pero así sucedería.<br /><br />Edom, por su soberbia y malicia hacia el pueblo de Dios fue destruido en su propia maldad. Así como Dios cuidó del pueblo de Israel, Él está cerca siempre, listo para defender a los suyos. <br /><br />Abdías tiene un mensaje de esperanza para el pueblo de Israel. Es cierto que los pueblos los habían atacado, Edom su hermano no los había defendido, sino que habían aprovechado su debilidad para hacerles más daño, pero en el versículo 17 Abdías reitera la promesa, como la hemos visto anteriormente: “Mas en el monte de Sion habrá un remanente que se salve; y será santo, y la casa de Jacob recuperará sus posesiones.”<br /><br />Gracias a Dios que es siempre fiel a los suyos. Romanos 8:31 nos presenta la pregunta: “Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?”<br /><br />Y es que, como continua en el 32, “El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?” Si Dios ha dado a Su hijo Cristo para salvarnos de nuestros pecados, qué nos puede faltar?<br /><br />¿Dudas cuando la vida misma o aquellos a tu alrededor no te dan el trato que desearías? ¿Has compartido tus cargas con Dios? El que ha prometido estar con aquel que le busca y acompañarte en la aflicción, es fiel. Sus promesas son seguras. Ven a Él para salvación y disfruta de su amor inalterable.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19633857</guid><pubDate>Wed, 20 Aug 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19633857/abdi_as_158_dios_protege_a_su_pueblo.mp3" length="10349934" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El pequeño libro de Abdías es una declaración de condena al pueblo de Edom. Pero ¿quienes eran los edomitas? . Recordemos que Isaac, el hijo de Abraham, se casó con la bella pastora que Dios proveyó para él, y Rebeca dio a luz mellizos. Esaú, el...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El pequeño libro de Abdías es una declaración de condena al pueblo de Edom. Pero ¿quienes eran los edomitas? . Recordemos que Isaac, el hijo de Abraham, se casó con la bella pastora que Dios proveyó para él, y Rebeca dio a luz mellizos. Esaú, el primogénito por minutos era rojizo y velludo, nos dice la Biblia, y diestro para la caza, y Jacob, el menor, más casero y tranquilo, creció para dedicarse al cuidado del ganado familiar. <br /><br />Aunque a Esaú le hubiera pertenecido la primogenitura, este se la cedió a su hermano por un plato de pojate, y Jacob se aprovechó de esto para recibir la bendición de su padre. A través de Jacob, Dios continuó la linea de la promesa, llevando este el nombre de Israel. Esaú se enfureció con su hermano, aunque después lo recibió a su vuelta a la tierra. Mas nos cuenta la historia que los edomitas, sus descendientes, siempre tuvieron conflicto con sus hermanos los israelitas. Los edomitas podrían haber aceptado los hechos y haber establecido alianza con Israel, mas nunca llegaron a aceptar que los israelitas fueran los que llevarían la linea de la promesa. La actitud envidiosa y vengativa de los edomitas creó un continuo conflicto y rivalidad entre estos dos pueblos hermanos. <br /><br />Abdías está denunciando el mal que Edom había hecho y anunciando la destrucción que le sobrevendría por sus acciones. <br /><br />En los versículos 12-14 Abdías declara a Edom el mal que habían hecho: <br /><br />“Pues no debiste tú haber estado mirando en el día de tu hermano, en el día de su infortunio; no debiste haberte alegrado de los hijos de Judá en el día en que se perdieron, ni debiste haberte jactado en el día de la angustia. No debiste haber entrado por la puerta de mi pueblo en el día de su quebrantamiento; no, no debiste haber mirado su mal en el día de su quebranto, ni haber echado mano a sus bienes en el día de su calamidad. Tampoco debiste haberte parado en las encrucijadas para matar a los que de ellos escapasen; ni debiste haber entregado a los que quedaban en el día de angustia.”<br /><br />Abdías 3 declara “La soberbia de tu corazón te ha engañado, tú que moras en las hendiduras de las peñas, en tu altísima morada; que dices en tu corazón: ¿Quién me derribará a tierra?”<br /><br />El profeta los acusa de soberbios, y otros profetas hablan también de Edom, acusándolos de las mismas acciones. <br /><br />Leemos en Amós 1:11 “Así ha dicho Jehová: Por tres pecados de Edom, y por el cuarto, no revocaré su castigo; porque persiguió a espada a su hermano, y violó todo afecto natural; y en su furor le ha robado siempre, y perpetuamente ha guardado el rencor.”<br /><br />Isaías anuncia que Edom sería destruido, y Jeremías explica que es su arrogancia lo que los había llevado a tal conducta. <br /><br />Ezequiel 35:5 les dice “Por cuanto tuviste enemistad perpetua, y entregaste a los hijos de Israel al poder de la espada en el tiempo de su aflicción, en el tiempo extremadamente malo,” Y les dice en el versículo 35:15: <br /><br />“Como te alegraste sobre la heredad de la casa de Israel, porque fue asolada, así te haré a ti; asolado será el monte de Seir, y todo Edom, todo él; y sabrán que yo soy Jehová.” <br /><br />Edom, en actitud arrogante y vengativa se había aprovechado la desgracia de Israel para hacerles daño. No solo no les habían ayudado, sino que se habían alegrado de su dolor y habían atacado cuando más débil estaba Israel. Y por este mal serían juzgados y condenados.<br /><br />¿Cómo fue destruido Edom? Lo cierto es que Dios los declaró culpables, mas cuando leemos sobre su destrucción, vemos que fueron sus propias tácticas las que los llevaron a la destrucción. Lo que ellos habían hecho al pueblo de Israel, los pueblos con los que habían estado aliados lo harían a ellos. <br /><br />Como dice en el versículo 15 a Edom, “como tú hiciste se hará contigo”<br /><br />El versículo 7 nos muestra que aquellos con los que habían pactado les engañaron como ellos habían engañado a su pueblo...]]></itunes:summary><itunes:duration>618</itunes:duration><itunes:keywords>amor,cuidado,esaú,hermanos,israel,jacob,misericordia,odio,protección,romanos,soberbia,venganza</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3d48316c258c6f81e668ee9cab74bbd6.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Joel-157 Joel</title><link>https://www.spreaker.com/episode/joel-157-joel--19598728</link><description><![CDATA[Veamos hoy el libro de Joel, que como el libro de Abdías, no está fechado, ni nos da pistas sobre el tiempo en que el profeta pudo haber vivido. En cierto modo, este hecho nos da la libertad de tomar el mensaje de Joel y ver cómo este transciende a través de los tiempos. <br /><br />El profeta habla a los moradores de la tierra (1:2). Claro está que primero hablaba al pueblo de Israel, pero pensemos en el mensaje como uno que viaja a través de los tiempos, como dice Joel, a todos los habitantes de la tierra. <br /><br />El libro recoge una serie de poemas que presentan ciertas situaciones que habían ocurrido, y otras que todavía estaban por ocurrir. <br /><br />El libro comienza con un poema describiendo unas plagas que habían dañado la tierra. Tal fue la destrucción, que nos dice el versículo 3 que el pueblo hablaría de esto por generaciones. “Lo que quedó de la oruga comió el saltón, y lo que quedó del saltón comió el revoltón; y la langosta comió lo que del revoltón había quedado.” (1:4) Parece que una tragedia había sucedido a otra, y la tierra estaba devastada. Los campos habían quedado destrozados, y la esperanza de superar tales pérdidas era escasa. <br /><br />¿Qué ha de hacer un pueblo ante una tragedia medioambiental como esta? Muchos hemos vivido de cerca algo parecido, o lo hemos visto en televisión. La gota fría, inundaciones que destrozan las cosechas, terremotos que destruyen pueblos, temporales que arrasan dejando daños difíciles de superar… ¿Cómo responder ante todo esto? Dios nos muestra el camino, a través de Joel 1:14<br /><br />“Proclamad ayuno, convocad a asamblea; congregad a los ancianos y a todos los moradores de la tierra en la casa de Jehová vuestro Dios, y clamad a Jehová.”<br /><br />Los versículos 19-20 dejan clara la intención del profeta de buscar a Dios en la tragedia: “A ti, oh Jehová, clamaré; porque fuego consumió los pastos del desierto, y llama abrasó todos los árboles del campo. Las bestias del campo bramarán también a ti, porque se secaron los arroyos de las aguas, y fuego consumió las praderas del desierto.” En la dificultad, la reacción sabia era clamar a Dios.<br /><br />Si el capítulo uno hablaba de una plaga de insectos, el capítulo dos describe un ataque por parte de ejércitos enemigos. En forma de poesía describe este terrible acontecimiento: “Día de tinieblas y de oscuridad, día de nube y de sombra; como sobre los montes se extiende el alba, así vendrá un pueblo grande y fuerte; semejante a él no lo hubo jamás, ni después de él lo habrá en años de muchas generaciones. Delante de él consumirá fuego, tras de él abrasará llama; como el huerto del Edén será la tierra delante de él, y detrás de él como desierto asolado; ni tampoco habrá quien de él escape.”<br /><br />El pueblo había experimentado una catástrofe natural, y en un futuro le esperaba una catástrofe humana. No sabríamos decir cual es peor. Cuando la tierra gime y vemos las consecuencias, nos entristecemos, mas cuando es el ser humano el que se levanta contra otros seres humanos para herir y destruir, entonces deberían abrirse los ojos de nuestro entendimiento para reconocer que en verdad, la maldad reina en este mundo en el que vivimos. De un Edén hemos hecho un desierto. Y este deterioro no es obra de Dios, sino del pecado que prevalece. <br /><br />Mas esta vez, parece ser que el ejército que describe el profeta pertenece al Dios de Justicia. Parece ir explicando por el versículo 10 que estos eventos ocurrirán en un futuro, en el que Dios con su ejército hará temblar la tierra. <br />“Y Jehová dará su orden delante de su ejército; porque muy grande es su campamento; fuerte es el que ejecuta su orden; porque grande es el día de Jehová, y muy terrible; ¿quién podrá soportarlo?” <br /><br />No tarda el texto en ofrecernos un desenlace a esta terrible imagen de guerra. Contrastando con el sufrimiento del conflicto, el versículo 13 ofrece misericordia y clemencia. Dios les llama a arrepentirse de todo corazón, y recibir la gracia del Todopoderoso. Dice:<br /><br />“Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia.” y la bella afirmación del 18: “Y Jehová, solícito por su tierra, perdonará a su pueblo.”<br /><br />¿De qué servía que mostraran arrepentimiento rasgándose los vestidos si su corazón no estaba arrepentido? Dios, como había dicho en múltiples ocasiones, les recuerda que Él está interesado en una conversión interior, y no solo en cambio de costumbres y muestras de congojas. Dios mira al corazón arrepentido y perdona sin reservas. <br /><br />Si fuera así de sencilla la resolución de conflictos aquí en la tierra….¡Pero en realidad lo es! ¡El arrepentimiento y el perdón deben estar presentes en nuestra vida diaria! y deberían ser tan automáticos como aquí se presentan. Que Dios nos ayude a reconocer nuestras faltas, y a perdonar a aquellos que nos lo piden. <br /><br />La destrucción y el conflicto no era el fin de la historia. Joel 2:21 al 25 continúa mostrándonos que todo esta tragedia acabaría para dar paso a una etapa gloriosa. <br /><br />“Tierra, no temas; alégrate y gózate, porque Jehová hará grandes cosas. Animales del campo, no temáis; porque los pastos del desierto reverdecerán, porque los árboles llevarán su fruto, la higuera y la vid darán sus frutos. Vosotros también, hijos de Sion, alegraos y gozaos en Jehová vuestro Dios; porque os ha dado la primera lluvia a su tiempo, y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía como al principio. Las eras se llenarán de trigo, y los lagares rebosarán de vino y aceite. Y os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta, mi gran ejército que envié contra vosotros.” (2:21)<br /><br />En todo este sufrimiento, y en toda esta restauración y alegría, el pueblo reconocería que Dios es único, que no hay otro, y que Él habita en medio de Su pueblo. <br /><br />Dios nos ha avisado que antes del día de juicio final habrá desastres naturales, habrá guerras y conflictos de todo tipo. Nos dice aquí: “Y daré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, y fuego, y columnas de humo. El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso de Jehová.”<br /><br />Mas Dios nos ha avisado ya y debemos entender que todo esto será pasajero, señales de que el día final se acerca, y su gracia salvadora todavía está disponible a todo aquel que invoque Su nombre. <br /><br />El libro acaba con una sección sobre la liberación del Señor. Él derramaría su Espíritu, traería juicio a las naciones, y traería verdadera liberación a Su pueblo. Los judíos que lo oían se maravillarían de estas promesas de liberación. Es más, todavía aluden a ellas y esperan la liberación. Mas, ¿sabes que el Señor ha abierto la oferta de liberación a cada persona que ponga su confianza en Él e invoque su nombre? El capítulo dos acaba con un versículo que es citado en el nuevo testamento para ofrecer salvación a los gentiles, aquellos que no son parte del pueblo de Israel. Dice así: “Y todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo; porque en el monte de Sion y en Jerusalén habrá salvación, como ha dicho Jehová, y entre el remanente al cual él habrá llamado.”<br /><br />¿Y qué si tú eres parte de ese remanente al que Él ha llamado? ¿Te has parado a escuchar Su voz? “Si oyeres hoy su voz”, leemos en la carta a los Hebreos, “no endurezcas tu corazón.”<br /><br />Asegúrate de que tu nombre esté inscrito en la lista de los que en el día del juicio final, habrán saldado las cuentas con Dios por medio de la gracia salvadora de Cristo, derramada en la cruz para la liberación del alma.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19598728</guid><pubDate>Tue, 19 Aug 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19598728/joel_157_joel.mp3" length="10957511" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Veamos hoy el libro de Joel, que como el libro de Abdías, no está fechado, ni nos da pistas sobre el tiempo en que el profeta pudo haber vivido. En cierto modo, este hecho nos da la libertad de tomar el mensaje de Joel y ver cómo este transciende a...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Veamos hoy el libro de Joel, que como el libro de Abdías, no está fechado, ni nos da pistas sobre el tiempo en que el profeta pudo haber vivido. En cierto modo, este hecho nos da la libertad de tomar el mensaje de Joel y ver cómo este transciende a través de los tiempos. <br /><br />El profeta habla a los moradores de la tierra (1:2). Claro está que primero hablaba al pueblo de Israel, pero pensemos en el mensaje como uno que viaja a través de los tiempos, como dice Joel, a todos los habitantes de la tierra. <br /><br />El libro recoge una serie de poemas que presentan ciertas situaciones que habían ocurrido, y otras que todavía estaban por ocurrir. <br /><br />El libro comienza con un poema describiendo unas plagas que habían dañado la tierra. Tal fue la destrucción, que nos dice el versículo 3 que el pueblo hablaría de esto por generaciones. “Lo que quedó de la oruga comió el saltón, y lo que quedó del saltón comió el revoltón; y la langosta comió lo que del revoltón había quedado.” (1:4) Parece que una tragedia había sucedido a otra, y la tierra estaba devastada. Los campos habían quedado destrozados, y la esperanza de superar tales pérdidas era escasa. <br /><br />¿Qué ha de hacer un pueblo ante una tragedia medioambiental como esta? Muchos hemos vivido de cerca algo parecido, o lo hemos visto en televisión. La gota fría, inundaciones que destrozan las cosechas, terremotos que destruyen pueblos, temporales que arrasan dejando daños difíciles de superar… ¿Cómo responder ante todo esto? Dios nos muestra el camino, a través de Joel 1:14<br /><br />“Proclamad ayuno, convocad a asamblea; congregad a los ancianos y a todos los moradores de la tierra en la casa de Jehová vuestro Dios, y clamad a Jehová.”<br /><br />Los versículos 19-20 dejan clara la intención del profeta de buscar a Dios en la tragedia: “A ti, oh Jehová, clamaré; porque fuego consumió los pastos del desierto, y llama abrasó todos los árboles del campo. Las bestias del campo bramarán también a ti, porque se secaron los arroyos de las aguas, y fuego consumió las praderas del desierto.” En la dificultad, la reacción sabia era clamar a Dios.<br /><br />Si el capítulo uno hablaba de una plaga de insectos, el capítulo dos describe un ataque por parte de ejércitos enemigos. En forma de poesía describe este terrible acontecimiento: “Día de tinieblas y de oscuridad, día de nube y de sombra; como sobre los montes se extiende el alba, así vendrá un pueblo grande y fuerte; semejante a él no lo hubo jamás, ni después de él lo habrá en años de muchas generaciones. Delante de él consumirá fuego, tras de él abrasará llama; como el huerto del Edén será la tierra delante de él, y detrás de él como desierto asolado; ni tampoco habrá quien de él escape.”<br /><br />El pueblo había experimentado una catástrofe natural, y en un futuro le esperaba una catástrofe humana. No sabríamos decir cual es peor. Cuando la tierra gime y vemos las consecuencias, nos entristecemos, mas cuando es el ser humano el que se levanta contra otros seres humanos para herir y destruir, entonces deberían abrirse los ojos de nuestro entendimiento para reconocer que en verdad, la maldad reina en este mundo en el que vivimos. De un Edén hemos hecho un desierto. Y este deterioro no es obra de Dios, sino del pecado que prevalece. <br /><br />Mas esta vez, parece ser que el ejército que describe el profeta pertenece al Dios de Justicia. Parece ir explicando por el versículo 10 que estos eventos ocurrirán en un futuro, en el que Dios con su ejército hará temblar la tierra. <br />“Y Jehová dará su orden delante de su ejército; porque muy grande es su campamento; fuerte es el que ejecuta su orden; porque grande es el día de Jehová, y muy terrible; ¿quién podrá soportarlo?” <br /><br />No tarda el texto en ofrecernos un desenlace a esta terrible imagen de guerra. Contrastando con el sufrimiento del conflicto, el versículo 13 ofrece misericordia y clemencia. Dios les llama a arrepentirse de todo corazón, y recibir...]]></itunes:summary><itunes:duration>656</itunes:duration><itunes:keywords>apocalipsis,batalla,cristo,dios,ejércitos,fin,langostas,liberación,plaga,salvación,tiempos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ecaeceab217ef46401500297c80c155d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Profetas menores-156 Los pequeños pero importantes libros proféticos</title><link>https://www.spreaker.com/episode/profetas-menores-156-los-pequenos-pero-importantes-libros-profeticos--19558777</link><description><![CDATA[Para terminar el Antiguo Testamento nos queda leer doce pequeños libros proféticos, escritos por hombres escogidos por Dios para compartir el mensaje divino al pueblo de Dios y a otros pueblos de alrededor. Algunos de estos son contemporáneos de los profetas mayores que ya hemos visto. Algunos profetizaron en el reino del norte y otros en el reino del sur. Algunos comunicaron el mensaje de Dios en de los tiempos anteriores a la conquista de las diez tribus de Israel, otros después. Y todos proclamaron mensaje de juicio de Dios y de la esperanza gloriosa que hay en el Santo Dios. <br /><br />Al estudiar la profecía de estos libros vamos a aprovechar para hacer un repaso de la historia que ya hemos visto y concluir el mensaje que Dios dejó al mundo siglos antes de que enviara a Jesús el Salvador. Nuestro estudio del Antiguo Testamento nos llevará a completar este año de estudio de la Biblia. No hemos llegado a la segunda mitad de las Escrituras este año, pero espero poder estudiarlo en el año entrante y me encantaría que me acompañaras. Todo lo visto durante este año nos ha preparado para poder entender mejor la segunda parte de la Palabra que Dios nos ha dado para que podamos conocerle. <br /><br />Hagamos un repaso histórico de lo que hemos visto a través de este año sobre el pueblo de Israel y la tribu de Judá, para ubicar a estos siervos de Dios en su contexto histórico y hacer que todo lo que hemos visto hasta ahora cobre aún mayor sentido. <br /><br />Dios prometió a Abraham que de su simiente saldría una nación, la cual sería numerosa como la arena del mar y como las estrellas del universo. El pueblo elegido por Dios para llevar Su nombre vino a partir de Isaac, el hijo de la promesa, y su hijo Jacob tuvo un cambio de nombre, de donde el pueblo de Dios fue llamado Israel hasta hoy día. Israel vivió años de relación con Dios teñidos por la continua desobediencia del pueblo, en medio de la cual Dios siempre tendió la mano al arrepentimiento de su pueblo y la renovación de esta relación. Dios los sacó de innumerables desastres en los que el pueblo se metía por su rebeldía. Viendo que los pueblos de alrededor tenían reyes que los dirigían, el pueblo pidió rey, y tras la advertencia de Dios de lo que esto significaría para ellos, les dio a Saúl como primer rey de Israel. Tras él les dio a David, un hombre que a pesar de sus fallos, buscaba agradar a Dios; después de él reinó Salomón, el cual edificó el mayor templo que Jerusalén jamás ha visto. <br /><br />A la muerte de este, y con Roboam en el trono, el reino se dividió tras una guerra civil, en el 922 aC, dejando a la tribu de Judá, la de la linea del rey David, al sur del territorio y las otras tribus al norte, bajo el nombre de Israel. De ahí en adelante vemos que los reyes del pueblo de Dios se solapan, los de las tribus de Israel por un lado y los de la tribu de Judá (junto con Benjamín) por otro. Es aquí donde es fácil perderse con tantos reyes a uno y otro lado. <br /><br />Durante años Dios había hablado a su pueblo a través de varios profetas : Samuel, Natán, Jehú, Elías, Micaías, Eliseo y algunos otros. Cuando vimos los libros de historia de los Reyes presentamos algunos de estos profetas y sus mensajes. <br /><br />A partir del 790 aC, durante el reinado de Joás en Judá y el rey malo que llevaba el mismo nombre en Israel comenzamos a ver a los profetas cuyos libros aparecen en la sección profética de la Sagradas escrituras. Probablemente durante esta época se escribieran los libros de Joel y Abdías, aunque estos dos libros no están fechados y hay quien los quisiera colocar más tarde. Joel proclama el juicio venidero para Israel y Abdías anuncia juicio sobre Edom, los descendientes de Esaú, por regocijarse en la desgracia de Israel. <br /><br />Casi un siglo más tarde, para el 790 aC, el profeta Jonás, en el reino del norte, fue enviado a predicar a Nínive, capital del imperio Asirio, para avisarles de que si seguían con su pecado, serían destruidos, pero que si se arrepentían, Dios mostraría misericordia. Puesto que los asirios eran enemigos del pueblo de Dios, y conocidos por su crueldad, el profeta Jonás no quería ir, y vemos que huyó para no ir a predicarles, pero después de un encuentro con Dios fue a dar el mensaje y el pueblo de Nínive se arrepintió. <br /><br />Setenta años después, sin embargo, en el 722 aC, Asiria conquistó el reino del norte. La violencia e injusticia que reinaba antes de que Nínive se arrepintiera había resurgido, y un siglo y medio después del mensaje de Jonás, el profeta Nahúm traía profecía de la destrucción de esta nación violenta e injusta. Esta vez, no hubo arrepentimiento y el juicio vino sobre Nínive. <br /><br />Amós, Oseas y Miqueas profetizaron en la misma linea que Isaías durante el siglo VIII aC, antes de la caída del reino del norte. Amós vivió unos años antes, alrededor del 760 aC al sur de Israel; Oseas vivió en el norte, por el 750 aC. Ambos traían mensajes de amonestación al pueblo de Israel. Amós enfatiza la práctica de la justicia, y cómo un pueblo que confiesa a Dios debería demostrar justicia y equidad. Les dice que si tuvieran una relación con Dios, vivirían una vida justa y sin hipocresía. Como no vivían así, una nación poderosa vendría y traerían el día del juicio contra ellos. Oseas presentó su mensaje con su propia vida, mostrando cómo Israel ha sido infiel a Dios, mas Dios, en su misericordia, perdonará y rescatará a Israel. <br /><br />Miqueas vivió por el 740 aC. Isaías ya estaba ejerciendo su ministerio en Jerusalén en esta época, durante el reinado de Jotán, Acaz, Ezequías y Manasés. Entendemos que el profeta Miqueas fue contemporáneo de Isaías, también al sur de Israel, pero no en Jerusalén. Miqueas profetizó juicio, exponiendo la idea de que el juicio de Dios es necesario y justo, mas por la gracia de Dios es pasajero; sin embargo, su bondad y misericordia son eternas, presentes incluso durante el mismo castigo. <br /><br />La situación histórica donde ejercieron su trabajo estos cuatro profetas era similar, justo antes y durante la conquista de las tribus de Israel por el ejército asirio. Asiria invadió el territorio de Israel y se llevó cautivas las tribus del norte como los profetas habían anunciado. <br /><br />La dispersión de las diez tribus del norte debería haber sido una lección de advertencia para las tribus del sur. Isaías ya había avisado de que Asiria conquistaría Israel, y lo había hecho, pero también había advertido que Babilonia destruiría Jerusalén si Judá no se volvía a Dios. Y Judá mantuvo su postura rebelde. <br /><br />Durante un siglo más, del 650 al 550 antes de Cristo, Dios mandó a Judá profetas que les exhortaran a buscar a Dios, advirtiendo de la destrucción que se les venía encima. Sofonías, Jeremías, Habacuc, Daniel y Ezequiel estuvieron durante este tiempo predicando la palabra de Dios a un pueblo que no quiso escuchar. Babilonia vino, llevando cautivos a muchos y destrozando Jerusalén. Daniel y Ezequiel, desde el exilio, en Babilonia, continuaron compartiendo el mensaje de Dios a su pueblo, dejando preciosas promesas para aquellos que pusieran su fe en Dios. <br /><br />Durante este tiempo vemos por ejemplo que el rey Josías, al encontrar la palabra de Dios intentó hacer reformas en el pueblo desde el gobierno, mas los cambios no llegaron al corazón de la gente. Después de este, Joacim rechazó el mensaje de Jeremías quemando el rollo que contenía los escritos. Menos mal que Dios le volvió a dar el mensaje al profeta y su escriba Baruc lo volvió a escribir. <br /><br />Hageo y Zacarías profetizaron cuando los persas controlaban el territorio de Israel. Dieron el mensaje al pueblo que había vuelto a Jerusalén, y todavía no había reconstruido el templo. Vemos la historia de estos acontecimientos en los libros históricos de Nehemías y Esdras, animando al pueblo a buscar a Dios seriamente y organizar sus prioridades, porque el rey Mesías vendría. <br /><br />Malaquías, el último de los profetas del Antiguo Testamento presentó su mensaje alrededor del 450 aC. cien años desde el regreso de los exiliados de Babilonia a Jerusalén. El pueblo se había establecido en la tierra, y se había acomodado, dejando a Dios de lado. La generación que había construido el templo bajo el liderazgo de Nehemías, Esdras y Zorobabel no había permanecido fiel a Dios. Tanto el pueblo como los líderes habían despreciado a Dios, no habiendo aprendido nada de los años de exilio. Tenían la promesa de un rey mesiánico que los salvaría y los guiaría, mas estaban ciegos a sus propios pecados y necesidad. Zacarías]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19558777</guid><pubDate>Mon, 18 Aug 2025 05:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19558777/profetas_menores_156_los_pequen_os_pero_importantes_libros_profe_ticos.mp3" length="13097500" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Para terminar el Antiguo Testamento nos queda leer doce pequeños libros proféticos, escritos por hombres escogidos por Dios para compartir el mensaje divino al pueblo de Dios y a otros pueblos de alrededor. Algunos de estos son contemporáneos de los...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Para terminar el Antiguo Testamento nos queda leer doce pequeños libros proféticos, escritos por hombres escogidos por Dios para compartir el mensaje divino al pueblo de Dios y a otros pueblos de alrededor. Algunos de estos son contemporáneos de los profetas mayores que ya hemos visto. Algunos profetizaron en el reino del norte y otros en el reino del sur. Algunos comunicaron el mensaje de Dios en de los tiempos anteriores a la conquista de las diez tribus de Israel, otros después. Y todos proclamaron mensaje de juicio de Dios y de la esperanza gloriosa que hay en el Santo Dios. <br /><br />Al estudiar la profecía de estos libros vamos a aprovechar para hacer un repaso de la historia que ya hemos visto y concluir el mensaje que Dios dejó al mundo siglos antes de que enviara a Jesús el Salvador. Nuestro estudio del Antiguo Testamento nos llevará a completar este año de estudio de la Biblia. No hemos llegado a la segunda mitad de las Escrituras este año, pero espero poder estudiarlo en el año entrante y me encantaría que me acompañaras. Todo lo visto durante este año nos ha preparado para poder entender mejor la segunda parte de la Palabra que Dios nos ha dado para que podamos conocerle. <br /><br />Hagamos un repaso histórico de lo que hemos visto a través de este año sobre el pueblo de Israel y la tribu de Judá, para ubicar a estos siervos de Dios en su contexto histórico y hacer que todo lo que hemos visto hasta ahora cobre aún mayor sentido. <br /><br />Dios prometió a Abraham que de su simiente saldría una nación, la cual sería numerosa como la arena del mar y como las estrellas del universo. El pueblo elegido por Dios para llevar Su nombre vino a partir de Isaac, el hijo de la promesa, y su hijo Jacob tuvo un cambio de nombre, de donde el pueblo de Dios fue llamado Israel hasta hoy día. Israel vivió años de relación con Dios teñidos por la continua desobediencia del pueblo, en medio de la cual Dios siempre tendió la mano al arrepentimiento de su pueblo y la renovación de esta relación. Dios los sacó de innumerables desastres en los que el pueblo se metía por su rebeldía. Viendo que los pueblos de alrededor tenían reyes que los dirigían, el pueblo pidió rey, y tras la advertencia de Dios de lo que esto significaría para ellos, les dio a Saúl como primer rey de Israel. Tras él les dio a David, un hombre que a pesar de sus fallos, buscaba agradar a Dios; después de él reinó Salomón, el cual edificó el mayor templo que Jerusalén jamás ha visto. <br /><br />A la muerte de este, y con Roboam en el trono, el reino se dividió tras una guerra civil, en el 922 aC, dejando a la tribu de Judá, la de la linea del rey David, al sur del territorio y las otras tribus al norte, bajo el nombre de Israel. De ahí en adelante vemos que los reyes del pueblo de Dios se solapan, los de las tribus de Israel por un lado y los de la tribu de Judá (junto con Benjamín) por otro. Es aquí donde es fácil perderse con tantos reyes a uno y otro lado. <br /><br />Durante años Dios había hablado a su pueblo a través de varios profetas : Samuel, Natán, Jehú, Elías, Micaías, Eliseo y algunos otros. Cuando vimos los libros de historia de los Reyes presentamos algunos de estos profetas y sus mensajes. <br /><br />A partir del 790 aC, durante el reinado de Joás en Judá y el rey malo que llevaba el mismo nombre en Israel comenzamos a ver a los profetas cuyos libros aparecen en la sección profética de la Sagradas escrituras. Probablemente durante esta época se escribieran los libros de Joel y Abdías, aunque estos dos libros no están fechados y hay quien los quisiera colocar más tarde. Joel proclama el juicio venidero para Israel y Abdías anuncia juicio sobre Edom, los descendientes de Esaú, por regocijarse en la desgracia de Israel. <br /><br />Casi un siglo más tarde, para el 790 aC, el profeta Jonás, en el reino del norte, fue enviado a predicar a Nínive, capital del imperio Asirio, para avisarles de que si seguían con su pecado, serían destruidos, pero que...]]></itunes:summary><itunes:duration>790</itunes:duration><itunes:keywords>abdías,amós,biblia,habacuc,hageo,historia,joel,jonás,malaquías,miqueas,nahum,oseas,profecía,sofonías,zacarías</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/75010f54102edc7a66985c25fabd43cd.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Daniel-155 La vida de oración de Daniel</title><link>https://www.spreaker.com/episode/daniel-155-la-vida-de-oracion-de-daniel--19524074</link><description><![CDATA[En el libro de Daniel vemos que la vida de oración del profeta era real y dinámica. Daniel reconocía que necesitaba tiempo con Dios para poder cumplir fielmente con todas las responsabilidades que tenía en su trabajo, y hacía de su tiempo a solas con Dios una prioridad inalterable. Daniel sabía que el Dios del cielo escuchaba sus oraciones, y este venía ante Dios sistemáticamente, tres veces al día, como leemos en el capítulo seis. <br /><br />Cuando Daniel oraba no recitaba interminables poesías, ni hacía vanas repeticiones. Vemos en el libro que Daniel hablaba con Dios; en el capítulo 2 y en el 9 vemos cómo consultaba con Dios lo que no entendía, para recibir sabiduría de Dios; vemos también que Daniel daba gracias por lo que Dios hacía (capítulo 2), confesaba sus pecados a Dios, (capítulo 9), e intercedía también por su pueblo pidiendo perdón y dirección. <br /><br />Y leemos que Dios escuchaba a Daniel y atendía a sus necesidades. En el Capítulo 11:12 Dios le dice: “Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras”<br />¿Sabes que cuando oramos, el mismo Dios que escuchaba a Daniel nos escucha también a nosotras si vamos a Él con sinceridad y humildad?<br /><br />No solo oraba Daniel a Dios sistemáticamente, sino que se juntaba con otros para orar cuando tenía situaciones especiales, para que sus amigos oraran con él. <br /><br />En el capítulo 2, cuando Daniel informó al capitán enviado por Nabucodonosor de que interpretaría el sueño del rey, vemos que Daniel salió de la presencia del capitán, y fue a ver a sus amigos para pedirles que oraran con él en cuanto a este tema.”<br /><br />Ante la prueba, y con necesidad de sabiduría, Daniel fue a sus íntimos amigos para que oraran con él. <br /><br />Y nos dice el versículo 19 que Dios contestó estas oraciones, y “el secreto fue revelado a Daniel en visión de noche, por lo cual bendijo Daniel al Dios del cielo.” <br /><br />Daniel no solo venía a Dios a pedir favores. Vemos que Daniel venía a Dios a alabarlo por su carácter divino y las contestaciones a las oraciones. Daniel 2: 20-23: <br /><br />“Daniel habló y dijo: Sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría. Él muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos. Él revela lo profundo y lo escondido; conoce lo que está en tinieblas, y con él mora la luz. A ti, oh Dios de mis padres, te doy gracias y te alabo, porque me has dado sabiduría y fuerza, y ahora me has revelado lo que te pedimos; pues nos has dado a conocer el asunto del rey.”<br /><br />En humildad y agradecimiento, Daniel alababa a Dios por darle la sabiduría para entender y la fuerza para presentarse ante el rey. ¡Qué bendición ver que en su oración, Daniel reconocía que lo que había sucedido era de la mano de Dios, para dar gloria al Dios de poder y sabiduría. Esta actitud de humildad y agradecimiento contrasta con la soberbia demostrada por el rey Beltsasar, que lo llevó a su propia destrucción y a la llegada de los medos al poder. <br /><br />En el capítulo seis de Daniel, Darío el medo gobernada en Babilonia, y nos dice el texto que le pareció bien instituir 120 sápatras, o gobernadores de provincias, que gobernaran toda la tierra, y sobre todos estos puso a tres hombres, uno de los cuales era Daniel. Nos dice el texto que Daniel tenía algo especial que los otros no tenían, por lo que el rey estaba pensando ponerlo sobre todos ellos. Así fue que los otros, por celos, comenzaron a buscar alguna manera de condenar a Daniel. Estos hombres envidiosos buscaban ocasión para denunciar a Daniel por cualquier cosa, mas después de examinar su vida nos dice el versículo 4 que “no podían hallar ocasión alguna o falta, porque él era fiel, y ningún vicio ni falta fue hallado en él.” Por lo que concluyeron:: “No hallaremos contra este Daniel ocasión alguna para acusarle, si no la hallamos contra él en relación con la ley de su Dios.” (6:5)<br /><br />Estos hombres idearon un plan para destruir a Daniel. Incitaron al rey a que firmara un edicto irrevocable por el que durante 30 días nadie pudiera pedir nada de hombre o dios, excepto a Dario. Y aquel que rompiera este edicto, sería echado al foso de los leones. Sin embargo Daniel mantuvo su compromiso con Dios, decidiendo como habían hecho sus amigos que era mejor obedecer a Dios que a los hombres. Nos dicen los versículos 10-11 que “Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes. Entonces se juntaron aquellos hombres, y hallaron a Daniel orando y rogando en presencia de su Dios.”<br /><br />Fueron estos y lo denunciaron ante Darío, y cuando este vio lo que los compañeros de trabajo de Daniel estaban intentando hacer, nos dice el texto que intentó librar a Daniel todo el día. Mas estos hombres habían sido astutos en su planificación, y le recordaron al rey que el edicto que había firmado era irrevocable y no lo podría cambiar. Lo tenían atrapado y Darío tendría que echar a Daniel al foso. Cuando el rey, para su pesar, se vio obligado a enviar a su mejor gobernador al foso donde leones hambrientos esperaban para devorarlo, le “dijo a Daniel: El Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, él te libre.”<br />Esto no era un comentario sarcástico como el que se oyó en la cruz cuando dijeron a Jesús: “¡sálvate a ti mismo! ¡Si eres el Hijo de Dios, baja de la cruz! (Mateo 27:40) Darío deseaba de corazón que Daniel no muriera, y sabía que Dios podría librarlo. Puede que hubiera oído de cómo Dios había librado a los otros tres judíos que se mantuvieron fieles a Dios. <br /><br />Nos dice el texto que el rey Darío pasó la noche en vela, y cuando llegó la mañana, fue al foso donde habían echado a Daniel, “Y acercándose al foso llamó a voces a Daniel con voz triste, y le dijo: Daniel, siervo del Dios viviente, el Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, ¿te ha podido librar de los leones? Entonces Daniel respondió al rey: Oh rey, vive para siempre. Mi Dios envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen daño, porque ante él fui hallado inocente; y aun delante de ti, oh rey, yo no he hecho nada malo.” (6:20-22)<br /><br />Y el rey, viendo que aquellos hombres crueles habían planeado tal complot contra un hombre fiel y justo, echó a los que habían acusado a Daniel al foso de los leones, de donde nunca salieron. Y Darío el medo declaró: <br /><br />“De parte mía es puesta esta ordenanza: Que en todo el dominio de mi reino todos teman y tiemblen ante la presencia del Dios de Daniel; porque él es el Dios viviente y permanece por todos los siglos, y su reino no será jamás destruido, y su dominio perdurará hasta el fin. El salva y libra, y hace señales y maravillas en el cielo y en la tierra; él ha librado a Daniel del poder de los leones.” (Daniel 6:26-28) <br /><br />Y nos dice el texto que “Daniel prosperó durante el reinado de Darío y durante el reinado de Ciro el persa.”<br /><br />Daniel tenía claro que su tiempo personal con Dios sería una prioridad en su vida. Y así como vimos que Dios cuidó a los suyos cuando se mantuvieron fieles a Él, Dios cuidó a Daniel cuando este mantuvo su vida de oración como una prioridad no negociable. <br /><br />¿Y si cada una de nosotras tomáramos tan en serio nuestro tiempo de oración? Los gobernadores del tiempo de Daniel fueron transformados y Dios prosperó a los suyos. Quizá si nos pusiéramos serios en la oración, veríamos un cambio en nuestros gobernadores. Sin duda, Dios quiere hacer maravillas en nuestras vidas y en las vidas de los que nos observan. Vivamos comprometidas a mantener una relación dinámica con nuestro Dios, y veamos lo que Dios quiere hacer en nosotras, y a través de nosotras.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19524074</guid><pubDate>Fri, 15 Aug 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19524074/daniel_155_la_vida_de_oracio_n_de_daniel.mp3" length="11965746" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>En el libro de Daniel vemos que la vida de oración del profeta era real y dinámica. Daniel reconocía que necesitaba tiempo con Dios para poder cumplir fielmente con todas las responsabilidades que tenía en su trabajo, y hacía de su tiempo a solas con...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[En el libro de Daniel vemos que la vida de oración del profeta era real y dinámica. Daniel reconocía que necesitaba tiempo con Dios para poder cumplir fielmente con todas las responsabilidades que tenía en su trabajo, y hacía de su tiempo a solas con Dios una prioridad inalterable. Daniel sabía que el Dios del cielo escuchaba sus oraciones, y este venía ante Dios sistemáticamente, tres veces al día, como leemos en el capítulo seis. <br /><br />Cuando Daniel oraba no recitaba interminables poesías, ni hacía vanas repeticiones. Vemos en el libro que Daniel hablaba con Dios; en el capítulo 2 y en el 9 vemos cómo consultaba con Dios lo que no entendía, para recibir sabiduría de Dios; vemos también que Daniel daba gracias por lo que Dios hacía (capítulo 2), confesaba sus pecados a Dios, (capítulo 9), e intercedía también por su pueblo pidiendo perdón y dirección. <br /><br />Y leemos que Dios escuchaba a Daniel y atendía a sus necesidades. En el Capítulo 11:12 Dios le dice: “Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras”<br />¿Sabes que cuando oramos, el mismo Dios que escuchaba a Daniel nos escucha también a nosotras si vamos a Él con sinceridad y humildad?<br /><br />No solo oraba Daniel a Dios sistemáticamente, sino que se juntaba con otros para orar cuando tenía situaciones especiales, para que sus amigos oraran con él. <br /><br />En el capítulo 2, cuando Daniel informó al capitán enviado por Nabucodonosor de que interpretaría el sueño del rey, vemos que Daniel salió de la presencia del capitán, y fue a ver a sus amigos para pedirles que oraran con él en cuanto a este tema.”<br /><br />Ante la prueba, y con necesidad de sabiduría, Daniel fue a sus íntimos amigos para que oraran con él. <br /><br />Y nos dice el versículo 19 que Dios contestó estas oraciones, y “el secreto fue revelado a Daniel en visión de noche, por lo cual bendijo Daniel al Dios del cielo.” <br /><br />Daniel no solo venía a Dios a pedir favores. Vemos que Daniel venía a Dios a alabarlo por su carácter divino y las contestaciones a las oraciones. Daniel 2: 20-23: <br /><br />“Daniel habló y dijo: Sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría. Él muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos. Él revela lo profundo y lo escondido; conoce lo que está en tinieblas, y con él mora la luz. A ti, oh Dios de mis padres, te doy gracias y te alabo, porque me has dado sabiduría y fuerza, y ahora me has revelado lo que te pedimos; pues nos has dado a conocer el asunto del rey.”<br /><br />En humildad y agradecimiento, Daniel alababa a Dios por darle la sabiduría para entender y la fuerza para presentarse ante el rey. ¡Qué bendición ver que en su oración, Daniel reconocía que lo que había sucedido era de la mano de Dios, para dar gloria al Dios de poder y sabiduría. 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Estos hombres envidiosos buscaban ocasión para denunciar a Daniel por cualquier cosa, mas después de examinar su vida nos dice el versículo 4 que “no podían hallar ocasión alguna o falta, porque él era fiel, y ningún vicio ni falta fue hallado en él.” Por lo que concluyeron:: “No hallaremos contra este Daniel ocasión...]]></itunes:summary><itunes:duration>719</itunes:duration><itunes:keywords>darío,fe,humildad,oración,valentía,valiente</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/0dee4c75632f39b3feaebe623bdfa3f9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Daniel-154 De Cristo a los últimos tiempos</title><link>https://www.spreaker.com/episode/daniel-154-de-cristo-a-los-ultimos-tiempos--19444037</link><description><![CDATA[El libro de Daniel nos muestra movimientos históricos que ocurrirían antes de que viniera el Mesías, y también habla de lo que ocurrirá al final de los tiempos, antes de su segunda venida. <br /><br />En el capítulo nueve, encontramos a Daniel intercediendo por su pueblo ante Dios. Daniel sabía que casi habían pasado los setenta años que Dios había dicho que estarían cautivos lejos de Jerusalén, y tomó el tiempo de pedir perdón a Dios por su pecado y el del pueblo. Mientras oraba a Dios, Daniel recibió palabra divina por medio del ángel Gabriel, el cual le habló del tiempo que pasaría desde el edicto que pronto daría Ciro, rey de Persia para la construcción del templo, hasta que Cristo diera su vida para redimir los pecados; y luego, tras un tiempo indefinido, lo que ocurriría durante los últimos días antes de la segunda venida de Cristo, al fin de los tiempos aquí en la tierra. <br /><br />El ángel le habló de setenta semanas, divididas en siete semanas, sesenta y dos semanas, y una semana. Los expertos están de acuerdo en que estas son semanas de años, cada semana representando siete años. <br /><br />Las primeras siete semanas representaban la construcción del templo, las siguientes sesenta y dos el tiempo hasta la llegada del Mesías a la tierra, y la última semana, la que precedería la segunda venida del Mesías. Creemos que la última semana de años profetizada en Daniel trata los siete años de tribulación que en un futuro nos llevarán al fin de los tiempos, cuando Cristo venga a reinar por la eternidad. Esto implica que los años desde Cristo hasta nuestros días son una pausa entre la semana 69 y la última semana que está por venir. <br /><br />Todo esto te puede parecer extraño; es posible que jamás lo hayas oído, pero es parte de las Sagradas Escrituras, y Dios nos lo ha dejado para que cuando los tiempos vengan, podamos ver Su mano en los acontecimientos y podamos entender algo de lo que ocurrirá mientras esperamos. Esto es un regalo de Dios, pues podría habernos dejado ignorantes, sin información ni aviso; pero Dios nos ha dado suficiente información para que podamos elegir cómo vivir para recibir una herencia eterna en los cielos. <br /><br />Permíteme leer unos versículos del capítulo 9, las palabras que el ángel habló a Daniel. (Daniel 9:24-27):<br /><br />“Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos.<br />Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí;”<br /><br />En este texto leemos que Ciro daría permiso al pueblo de Dios de volver a Jerusalén y restaurar la ciudad y el templo. A partir de ahí pasarían 69 semanas de años, que el ángel divide en siete semanas y 62 semanas. Como comenté anteriormente, el primer periodo de siete semanas, 49 años, es lo que se tardó en la reconstrucción del templo, lo cual encontramos narrado en detalle en el libro de Nehemías. Las siguientes 62 semanas son los 434 años restantes hasta que en el año 30 dc Jesús inició su ministerio en la entrada triunfante en Jerusalén. <br />Es precioso mirar estos eventos desde nuestra perspectiva histórica, porque podemos ver que los tiempos han encajado perfectamente. <br /><br /><br />Daniel 9:26 nos anuncia que el Mesías moriría por los pecados del mundo, diciendo: “Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí” Este texto describe lo que Jesús sufrió en la cruz. Su vida no fue quitada por su causa, sino por la nuestra. Como indica el texto, Jesús murió, mas no por sí, sino por cada pecador en la historia de la humanidad, para que en Él cada persona que en Él crea pueda gozar salvación. <br /><br />Daniel 9 nos habla de una semana más que vendría. Siete años que vendrían precedidos por destrucción y guerra. De esto podemos leer en detalle en el libro de Apocalipsis, al final del nuevo testamento. Dice el texto en Daniel que “el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones. Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana (esto sería tres años y medio) hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador (entendemos que este es el Anticristo), hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador.” Lo que está determinado es la victoria de Mesías Rey y el juicio final sobre el desolador. <br /><br /><br />Entendemos que estos siete años están aún por llegar porque Jesús dijo en Mateo 24:14-15: Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin…, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda).” Entonces vendrá el fin. <br /><br />Vivimos entre la llegada de Jesús cuando vino a morir durante el reinado del imperio romano, y la última semana que ha de venir antes de que Cristo vuelva para reinar. <br /><br />Sabiendo que muchísimos años pasarían desde la profecía que Daniel recibió y el cumplimiento de esta, Dios le dio a Daniel en los capítulos 10 y 11 algunos detalles de lo que habría de ocurrir, para que entendiera que, a pesar de que él no viviría para ver lo que sucedería, todo lo que Dios había dicho se cumpliría. <br /><br />En el capítulo 12 de Daniel, versículo 4 Dios da instrucciones al profeta diciendo: “Tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará.”<br /><br />Esta última parte es fascinante, porque parece describir perfectamente nuestros tiempos. “Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará.” Los movimientos de personas se han normalizado como nunca antes en la historia de la humanidad, y la ciencia ha aumentado de forma exponencial, y seguimos buscando maneras de descubrir y mejorar. La cantidad de información disponible en nuestros tiempos es increíble. <br /><br />Pero según vemos en la última sección del libro de Daniel, quedan años de sufrimiento, de confusión y de angustia. Daniel confiesa que no entendía, y Dios le dijo: “Anda, Daniel, pues estas cosas están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin” Daniel 12:9 Básicamente le dice: no lo tienes que entender todo, pero has de saber que lo que está determinado, ocurrirá. Daniel debía continuar confiando en Dios, a pesar de no entender todo al detalle. Continúa diciéndole el ángel:<br /><br />“Muchos serán limpios, y emblanquecidos y purificados; los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán.” <br /><br />En el último versículo, Dios le dice a Daniel: “tú irás hasta el fin, y reposarás, y te levantarás para recibir tu heredad al fin de los días.” <br /><br />Obviamente, le estaba diciendo a Daniel que él llegaría al fin de su vida y reposaría. Daniel ya era mayor. Había salido hacía ya 70 años de Jerusalén y había vivido toda su vida adulta en Babilonia. Su hora llegaba, y Dios le había dado un resumen de lo que sucedería hasta el día en que Cristo regresara a la tierra por segunda vez y estableciera su reino. Aquellos que no creen serán condenados, mas los que creemos y en Dios esperamos, puede que lleguemos al final de nuestros días sin ver el fin de los tiempos, pero como la promesa dada a Daniel por el ángel diciendo: “te levantarás para recibir tu heredad al fin de los días,” tenemos asegurado que nos levantaremos para recibir la heredad eterna con Cristo al fin de los días.<br /><br />¿Tienes tú esa seguridad? Dios dice que todo aquel que deposite su confianza en Cristo, recibirá esta heredad. Como dice el texto en el 12:10, “muchos serán limpios y emblanquecidos y purificados.” Eso me incluye a mí, gracias a Dios, y te puede incluir a ti también. <br />Nos dice “Ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán.” Efesios 5:17 nos recuerda: No seais necios, sino entended cual sea la voluntad del Señor.” 2 Pedro 3:9 nos dice: “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.” <br />Seamos entendidos y vayamos al Mesías para que nos limpie de nuestros pecados y así estemos preparados para el día final, cuando todas estas cosas serán cumplidas. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19444037</guid><pubDate>Thu, 14 Aug 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19444037/daniel_154_de_cristo_a_los_u_ltimos_tiempos.mp3" length="11965760" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El libro de Daniel nos muestra movimientos históricos que ocurrirían antes de que viniera el Mesías, y también habla de lo que ocurrirá al final de los tiempos, antes de su segunda venida. 

En el capítulo nueve, encontramos a Daniel intercediendo por...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El libro de Daniel nos muestra movimientos históricos que ocurrirían antes de que viniera el Mesías, y también habla de lo que ocurrirá al final de los tiempos, antes de su segunda venida. <br /><br />En el capítulo nueve, encontramos a Daniel intercediendo por su pueblo ante Dios. Daniel sabía que casi habían pasado los setenta años que Dios había dicho que estarían cautivos lejos de Jerusalén, y tomó el tiempo de pedir perdón a Dios por su pecado y el del pueblo. Mientras oraba a Dios, Daniel recibió palabra divina por medio del ángel Gabriel, el cual le habló del tiempo que pasaría desde el edicto que pronto daría Ciro, rey de Persia para la construcción del templo, hasta que Cristo diera su vida para redimir los pecados; y luego, tras un tiempo indefinido, lo que ocurriría durante los últimos días antes de la segunda venida de Cristo, al fin de los tiempos aquí en la tierra. <br /><br />El ángel le habló de setenta semanas, divididas en siete semanas, sesenta y dos semanas, y una semana. Los expertos están de acuerdo en que estas son semanas de años, cada semana representando siete años. <br /><br />Las primeras siete semanas representaban la construcción del templo, las siguientes sesenta y dos el tiempo hasta la llegada del Mesías a la tierra, y la última semana, la que precedería la segunda venida del Mesías. Creemos que la última semana de años profetizada en Daniel trata los siete años de tribulación que en un futuro nos llevarán al fin de los tiempos, cuando Cristo venga a reinar por la eternidad. Esto implica que los años desde Cristo hasta nuestros días son una pausa entre la semana 69 y la última semana que está por venir. <br /><br />Todo esto te puede parecer extraño; es posible que jamás lo hayas oído, pero es parte de las Sagradas Escrituras, y Dios nos lo ha dejado para que cuando los tiempos vengan, podamos ver Su mano en los acontecimientos y podamos entender algo de lo que ocurrirá mientras esperamos. Esto es un regalo de Dios, pues podría habernos dejado ignorantes, sin información ni aviso; pero Dios nos ha dado suficiente información para que podamos elegir cómo vivir para recibir una herencia eterna en los cielos. <br /><br />Permíteme leer unos versículos del capítulo 9, las palabras que el ángel habló a Daniel. (Daniel 9:24-27):<br /><br />“Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos.<br />Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos. Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí;”<br /><br />En este texto leemos que Ciro daría permiso al pueblo de Dios de volver a Jerusalén y restaurar la ciudad y el templo. A partir de ahí pasarían 69 semanas de años, que el ángel divide en siete semanas y 62 semanas. Como comenté anteriormente, el primer periodo de siete semanas, 49 años, es lo que se tardó en la reconstrucción del templo, lo cual encontramos narrado en detalle en el libro de Nehemías. Las siguientes 62 semanas son los 434 años restantes hasta que en el año 30 dc Jesús inició su ministerio en la entrada triunfante en Jerusalén. <br />Es precioso mirar estos eventos desde nuestra perspectiva histórica, porque podemos ver que los tiempos han encajado perfectamente. <br /><br /><br />Daniel 9:26 nos anuncia que el Mesías moriría por los pecados del mundo, diciendo: “Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí” Este texto describe lo que Jesús sufrió en la cruz. Su vida no fue quitada por su causa, sino por la nuestra. Como indica el texto, Jesús murió, mas no por sí, sino por cada pecador en la historia de la humanidad, para que en Él...]]></itunes:summary><itunes:duration>719</itunes:duration><itunes:keywords>anticristo,dios,fidelidad,futuro,profecía,profeta,reino,salvación,tribulación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b34e659f8e616a9f80ae0451f73edc52.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Daniel-153 Profecía de los reinos</title><link>https://www.spreaker.com/episode/daniel-153-profecia-de-los-reinos--19443719</link><description><![CDATA[Si te gusta la historia, te encantará estudiar el libro de Daniel para descubrir los diferentes reinos que pasaron por la tierra santa desde los tiempos de Daniel hasta los días de Jesús. Desde el imperio babilónico, pasando por los medos y persas, por Grecia y por el imperio romano, Daniel habla de los diferentes reyes y reinos.<br /><br />La profecía es un tema delicado, porque muchos han intentado jugar con el tiempo y eventos, e intentar adivinar lo que sucederá y cuándo. No es ese el propósito de la profecía Bíblica, y los que hacen esto, están jugando a ser Dios, cosa que Dios rechaza claramente. Solo Dios sabe los tiempos y acontecimientos. El propósito de la profecía divina es que, al verla cumplirse, podamos confiar en que Él es Soberano y todo lo que dice hace. El cumplimiento de la profecía nos debe dar paz y tranquilidad, sabiendo que en el que confiamos es fiel y verdadero. <br /><br />En el capítulo 2, el rey Nabucodonosor tuvo un sueño profético que Daniel había podido interpretar. El rey había soñado y había visto una imagen hecha de múltiples materiales; la cabeza era de oro, los brazos y el pecho de plata, el vientre y los muslos de bronce, las piernas de hierro, y los pies, parte de hierro u parte de barro. Mientras el rey miraba la estatua, una piedra fue cortada, pero no con mano de hombre, dice el texto, y desmenuzó la estatua, y la piedra “fue hecha un gran monte que llenó toda la tierra.” <br /><br />Daniel no solo le dijo al rey lo que había soñado, sino que le dijo lo que el sueño significaba. <br /><br />La cabeza de oro fino era Nabucodonosor, mostrando su poder, su fuerza y su majestad. Babilonia tenía dominio sobre todo lo que le rodeaba, mas como todo, su reino pasaría. Después de este se levantaría otro reino inferior al suyo (39), y luego un tercer reino que dominaría toda la tierra (39). Un reino fuerte como el hierro desmenuzaría y quebrantaría todo a su paso (40), este estaría unido por alianzas humanas, pero era un reino dividido (41); como dice el texto, “en parte fuerte, en parte frágil” (42) Esto ocurriría a través de los años, pero sin duda venía, y Dios lo había revelado a Daniel y al rey.<br /><br />En el sueño, esta estatua era desmenuzada por una piedra cortada, no por mano humana, dice. y “la piedra que hirió a la imagen fue hecha un gran monte que llenó toda la tierra.”<br /><br />Este versículo y los que continuan anuncian el reino de Mesías: “Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre,” Este reino del que nos habla el versículo 44 es el reino eterno del Mesías. <br /><br />En la segunda parte del libro de Daniel tenemos abundante profecía sobre los siglos que vendrían y hasta el fin de los tiempos. <br /><br />El capitulo 7 nos narra un sueño de Daniel, donde cuatro bestias subían del mar. Vio Daniel un león, seguido de un oso, seguido de un leopardo y después se levantaba una bestia diferente y fuerte. Mas después de las bestias vio al hijo de hombre, que se acercaba al Anciano de días, que juzgaba la tierra, y a este le fue dado el dominio por los siglos. <br /><br />Al preguntar Daniel por la interpretación se le dijo: “Estas cuatro grandes bestias son cuatro reyes que se levantarán en la tierra.”<br />Después recibirán el reino los santos del Altísimo, y poseerán el reino hasta el siglo, eternamente y para siempre.”<br /><br />Un par de años más tarde, nos narra el capítulo ocho que Daniel tuvo otra visión, en la que estas mismas verdades que estaban por suceder fueron representadas por un carnero y un macho cabrío. Estas tres visiones en los capítulos 2, 7 y 8 representaban los mismos eventos, los cuales vendrían con seguridad. <br /><br /><br />La primera bestia del sueño en el capítulo 7 era un león alado. El león representaba a la Babilonia del tiempo de Daniel, siendo el león un símbolo común de Nabucodonosor y Babilonia. Surgía del mar una segunda bestia que era como oso, y se alzaba más de un lado que del otro; esta representaba el imperio medo-persa. En Daniel 8 es representada por un carnero con dos cuernos, uno mayor que el otro también, representando la fuerza superior de los medos sobre los persas. Una tercera bestia surgió después de esta, como un leopardo con cuatro cabezas, el cual en el capítulo 8 aparece como un macho cabrío con cuatro cuernos. Estos representaban el imperio de Grecia, con el ascenso de Alejandro Magno, cuyo imperio fue dividido en cuatro reinos menores a su muerte. <br /><br />La cuarta bestia de la visión, fuerte y poderosa, representa al imperio romano. Pero esta era diferente; nos dice que tenía diez cuernos en su cabeza. Un pequeño cuerno surgía de en medio de estos y tres de los diez cuernos desaparecieron. Daniel preguntó sobre esto, pues no lo entendía. La explicación fue: “los diez cuernos significan que de aquel reino se levantarán diez reyes; y tras ellos se levantará otro, el cual será diferente de los primeros, y a tres reyes derribará. Y hablará palabras contra el Altísimo, y a los santos del Altísimo quebrantará, y pensará en cambiar los tiempos y la ley; y serán entregados en su mano hasta tiempo, y tiempos, y medio tiempo. Pero se sentará el Juez, y le quitarán su dominio para que sea destruido y arruinado hasta el fin, y que el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán.”<br /><br />Esto hablaba de persecución de los cristianos. Este cuerno, visto generalmente como el Anticristo que ha de surgir en los últimos tiempos, traerá tribulación sobre todo el que profese el nombre de Dios. De esto podemos leer en el libro de Apocalipsis, escrito muchos años después, cuando el apóstol Juan tuvo visión de los tiempos finales. <br /><br />Estas visiones e interpretaciones no tendrían mucho sentido para los que lo leían durante años, mas al pasar el tiempo y ver los acontecimientos históricos, se ha podido comprobar que la profecía se cumplió. Muchos han intentado decir que es imposible que esto lo escribiera Daniel, mas no hay ningún indicio de que esto no fuera escrito por el profeta siglos antes de que ocurriera. Nos cuentan los historiadores que era tan clara la profecía en el libro de Daniel, que cuando Alejandro Magno llegó a Jerusalén, los judíos que allí habitaban le dijeron que las Santas Escrituras hablaban de Él. Los judíos que conocían las Escrituras pudieron identificar a aquel que estaba cumpliendo lo que Daniel profetizó. <br /><br />Lo bello de la profecía del capítulo 7 y que coincide con la del capítulo 2 y del 8 también es que al final, el que reinará por la eternidad será la gran roca, Cristo, el hijo de hombre. Dicen los versículos 13-14 “he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido.”<br /><br />Daniel tiene unos capítulos más de profecía que veremos, la cual puede resultar pesada para algunos. La profecía es complicada, y vemos que Daniel tuvo que preguntar y recibir interpretación. Hoy día, para entender estos capítulos, es necesario conocer bien la historia, pero es fascinante ver que cinco siglos antes de que Jesús naciera, y casi tres mil años atrás, ya se habían profetizado eventos que aún están por cumplirse. <br /><br />Nos dice el Señor en 2 Pedro 1:19 que tenemos la palabra profética más segura. Dios, que ha determinado los tiempos, mostró a Daniel lo que ocurriría en los siglos que seguirían, y que hasta ahora se ha cumplido a la perfección. Los planes de Dios no se trazan según las circunstancias, sino que el Dios eterno ha tenido un plan de redención y victoria eterna desde los siglos y hasta los siglos.<br />A Él sea la gloria.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19443719</guid><pubDate>Wed, 13 Aug 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19443719/daniel_153_profeci_a_de_los_reinos.mp3" length="10387014" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Si te gusta la historia, te encantará estudiar el libro de Daniel para descubrir los diferentes reinos que pasaron por la tierra santa desde los tiempos de Daniel hasta los días de Jesús. Desde el imperio babilónico, pasando por los medos y persas,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Si te gusta la historia, te encantará estudiar el libro de Daniel para descubrir los diferentes reinos que pasaron por la tierra santa desde los tiempos de Daniel hasta los días de Jesús. Desde el imperio babilónico, pasando por los medos y persas, por Grecia y por el imperio romano, Daniel habla de los diferentes reyes y reinos.<br /><br />La profecía es un tema delicado, porque muchos han intentado jugar con el tiempo y eventos, e intentar adivinar lo que sucederá y cuándo. No es ese el propósito de la profecía Bíblica, y los que hacen esto, están jugando a ser Dios, cosa que Dios rechaza claramente. Solo Dios sabe los tiempos y acontecimientos. El propósito de la profecía divina es que, al verla cumplirse, podamos confiar en que Él es Soberano y todo lo que dice hace. El cumplimiento de la profecía nos debe dar paz y tranquilidad, sabiendo que en el que confiamos es fiel y verdadero. <br /><br />En el capítulo 2, el rey Nabucodonosor tuvo un sueño profético que Daniel había podido interpretar. El rey había soñado y había visto una imagen hecha de múltiples materiales; la cabeza era de oro, los brazos y el pecho de plata, el vientre y los muslos de bronce, las piernas de hierro, y los pies, parte de hierro u parte de barro. Mientras el rey miraba la estatua, una piedra fue cortada, pero no con mano de hombre, dice el texto, y desmenuzó la estatua, y la piedra “fue hecha un gran monte que llenó toda la tierra.” <br /><br />Daniel no solo le dijo al rey lo que había soñado, sino que le dijo lo que el sueño significaba. <br /><br />La cabeza de oro fino era Nabucodonosor, mostrando su poder, su fuerza y su majestad. Babilonia tenía dominio sobre todo lo que le rodeaba, mas como todo, su reino pasaría. Después de este se levantaría otro reino inferior al suyo (39), y luego un tercer reino que dominaría toda la tierra (39). Un reino fuerte como el hierro desmenuzaría y quebrantaría todo a su paso (40), este estaría unido por alianzas humanas, pero era un reino dividido (41); como dice el texto, “en parte fuerte, en parte frágil” (42) Esto ocurriría a través de los años, pero sin duda venía, y Dios lo había revelado a Daniel y al rey.<br /><br />En el sueño, esta estatua era desmenuzada por una piedra cortada, no por mano humana, dice. y “la piedra que hirió a la imagen fue hecha un gran monte que llenó toda la tierra.”<br /><br />Este versículo y los que continuan anuncian el reino de Mesías: “Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre,” Este reino del que nos habla el versículo 44 es el reino eterno del Mesías. <br /><br />En la segunda parte del libro de Daniel tenemos abundante profecía sobre los siglos que vendrían y hasta el fin de los tiempos. <br /><br />El capitulo 7 nos narra un sueño de Daniel, donde cuatro bestias subían del mar. Vio Daniel un león, seguido de un oso, seguido de un leopardo y después se levantaba una bestia diferente y fuerte. Mas después de las bestias vio al hijo de hombre, que se acercaba al Anciano de días, que juzgaba la tierra, y a este le fue dado el dominio por los siglos. <br /><br />Al preguntar Daniel por la interpretación se le dijo: “Estas cuatro grandes bestias son cuatro reyes que se levantarán en la tierra.”<br />Después recibirán el reino los santos del Altísimo, y poseerán el reino hasta el siglo, eternamente y para siempre.”<br /><br />Un par de años más tarde, nos narra el capítulo ocho que Daniel tuvo otra visión, en la que estas mismas verdades que estaban por suceder fueron representadas por un carnero y un macho cabrío. Estas tres visiones en los capítulos 2, 7 y 8 representaban los mismos eventos, los cuales vendrían con seguridad. <br /><br /><br />La primera bestia del sueño en el capítulo 7 era un león alado. 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La reacción de estos hombres ante la mano de Dios en sus vidas nos muestran una verdad universal sobre la soberbia humana. <br /><br />En el capítulo 4 de Daniel, Nabucodonosor, rey de Babilonia nos narra su testimonio de su encuentro con Dios y de lo que esto produjo en su vida. El poderoso rey comienza así su narración: <br /><br />“Nabucodonosor rey, a todos los pueblos, naciones y lenguas que moran en toda la tierra: Paz os sea multiplicada. Conviene que yo declare las señales y milagros que el Dios Altísimo ha hecho conmigo. ¡Cuán grandes son sus señales, y cuán potentes sus maravillas! Su reino, reino sempiterno, y su señorío de generación en generación.”<br /><br />Es bonito ver que un hombre tan poderoso reconociera la soberanía de Dios, pero si seguimos escuchando su historia veremos que no siempre había sido así. Ya sabemos que había conocido a Daniel, y había visto el poder de Dios con la revelación de su sueño. Tuvo también el encuentro con los tres amigos de Daniel, Sadrac, Mesac y Abednego, y vio el poder de Dios, e incluso reconoció que Dios merecía toda honra. Y ahora nos cuenta los acontecimientos que cambiaron su vida para siempre. <br /><br />“Yo Nabucodonosor estaba tranquilo en mi casa, y floreciente en mi palacio.<br />Vi un sueño que me espantó, y tendido en cama, las imaginaciones y visiones de mi cabeza me turbaron.”<br /><br />El rey llamo a Daniel, y le contó su sueño para que se lo interpretara: <br /><br />“Me parecía ver en medio de la tierra un árbol, cuya altura era grande. Crecía este árbol, y se hacía fuerte, y su copa llegaba hasta el cielo, y se le alcanzaba a ver desde todos los confines de la tierra. Su follaje era hermoso y su fruto abundante, y había en él alimento para todos. Debajo de él se ponían a la sombra las bestias del campo, y en sus ramas hacían morada las aves del cielo, y se mantenía de él toda carne. Vi en las visiones de mi cabeza mientras estaba en mi cama, que he aquí un vigilante y santo descendía del cielo. Y clamaba fuertemente y decía así: Derribad el árbol, y cortad sus ramas, quitadle el follaje, y dispersad su fruto; váyanse las bestias que están debajo de él, y las aves de sus ramas. Mas la cepa de sus raíces dejaréis en la tierra, con atadura de hierro y de bronce entre la hierba del campo; sea mojado con el rocío del cielo, y con las bestias sea su parte entre la hierba de la tierra. Su corazón de hombre sea cambiado, y le sea dado corazón de bestia, y pasen sobre él siete tiempos.”<br /><br />Cuando Daniel escuchó el sueño y supo su interpretación, nos narra el texto que se “quedó atónito casi una hora, y sus pensamientos lo turbaban.” ¿Cómo podría darle al rey la interpretación, siendo tan mala?<br /><br />Daniel “respondió y dijo: Señor mío, el sueño sea para tus enemigos, y su interpretación para los que mal te quieren.”<br /><br />Daniel no deseaba esto para el rey, y desde luego temía que cuando le diera la interpretación, el rey se enfadara con él.<br /><br />Mas se armó de valor y le dijo “El árbol que viste, que crecía y se hacía fuerte, y cuya copa llegaba hasta el cielo, y que se veía desde todos los confines de la tierra, …tú mismo eres, oh rey, que creciste y te hiciste fuerte, pues creció tu grandeza y ha llegado hasta el cielo, y tu dominio hasta los confines de la tierra.”<br /><br />Nabucodonosor se había hecho fuerte y muchos dependían de su provisión y protección. Era conocido y reverenciado. Sin embargo, como había visto en el sueño, del cielo vino la órden de que el árbol fuera cortado y destruido. Mas las raíces del árbol no serían destruidas. En el sueño, el tronco que quedaba después de cortar el árbol debía ser sujetado con hierro y bronce y dejado por siete tiempos. <br /><br />Daniel prosiguió: “te echarán de entre los hombres, y con las bestias del campo será tu morada, y con hierba del campo te apacentarán como a los bueyes, y con el rocío del cielo serás bañado; y siete tiempos pasarán sobre ti, hasta que conozcas que el Altísimo tiene dominio en el reino de los hombres, y que lo da a quien él quiere” (4:25).<br /><br />¿Cuánto tiempo serían siete tiempos? No nos lo especifica el texto; podrían ser siete semanas, o quizás siete meses. Ese tiempo pasaría Nabucodonosor como una bestia del campo, hasta que reconociera que Dios es soberano y de él viene el poder. Daniel sabía que Dios haría aquello que había dicho, e instó a Nabucodonosor a arrepentirse de sus pecados y cambiar sus caminos, por si Dios tuviera misericordia de él. <br /><br />Pasaron 12 meses y nada había sucedido. Pero no porque Nabucodonosor hubiera cambiado. Lo encontramos en el versículo 29, “paseando en el palacio real de Babilonia y diciendo: ¿No es ésta la gran Babilonia que yo edifiqué para casa real con la fuerza de mi poder, y para gloria de mi majestad?” <br /><br />¿Has oído a alguien hablar con esa soberbia?….”mira lo que yo he hecho, ¿para qué dar gracias a Dios o pedir su ayuda? Yo he sido el que se ha esforzado, esto es el fruto de mi trabajo”—<br />Nos dice el texto que aún estaba la palabra en su boca cuando una voz del cielo le dijo: “tu reino es quitado de ti”. Durante siete tiempos estaría aislado y viviría como una bestia del campo; su reino le sería devuelto cuando reconociera “que el Altísimo tiene el dominio en el reino de los hombres, y lo da a quien él quiere” (4:32). En el 34 nos narra el mismo rey: “Al fin del tiempo yo Nabucodonosor alcé mis ojos al cielo, y mi razón me fue devuelta; y bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre, cuyo dominio es sempiterno, y su reino por todas las edades.” <br /><br />Nabucodonosor había aprendido la lección. Podría haberla aprendido mucho antes, cuando vio a Daniel lleno del poder de Dios; podría haberla aprendido cuando vio a los tres amigos salir ilesos del horno de fuego por la poderosa mano de Dios. Pero aunque había visto la mano de Dios, no se había arrepentido para nueva vida. Tuvo que pasar adversidad hasta el punto de reconocer que Dios es Soberano. Al final del capítulo da testimonio de su conversión: “Ahora yo Nabucodonosor alabo, engrandezco y glorifico al Rey del cielo, porque todas sus obras son verdaderas, y sus caminos justos; y él puede humillar a los que andan con soberbia.”<br /><br />En contraste vemos que su nieto, Belsasar, no respondió al mensaje de Dios, sino que se ensalzó a sí mismo en soberbia. Deducimos a través de la historia secular que Belsasar reinó junto a su padre Nabónido, el cual pasaba mucho tiempo fuera del reino. El capítulo 7 de Daniel nos cuenta la historia de cómo este corregente estaba haciendo fiesta en la corte, comiendo y bebiendo, cuando hizo traer las copas que habían robado del templo de Dios en Jerusalén. Sirvió sus bebidas en ellas, profanando así los utensilios santificados a Dios. Nos dice el capítulo 5:3-4 “fueron traídos los vasos de oro que habían traído del templo de la casa de Dios que estaba en Jerusalén, y bebieron en ellos el rey y sus príncipes, sus mujeres y sus concubinas. Bebieron vino, y alabaron a los dioses de oro y de plata, de bronce, de hierro, de madera y de piedra.” <br /><br />En ese momento una mano apareció escribiendo un mensaje en la pared de palacio. Nos dice el texto que “el rey palideció, y sus pensamientos lo turbaron, y se debilitaron sus lomos, y sus rodillas daban la una contra la otra.” Hizo traer a magos y adivinos caldeos, pero al no obtener explicación, llamaron al que estaba por encima de todos, a Daniel, a que interpretara lo ocurrido, y por ello le ofreció regalos y el tercer puesto en el reino. <br /><br />Daniel no buscaba premio del rey; fue directo a la tarea e interpretó para Belsasar el mensaje escrito milagrosamente en la pared. <br /><br />“El Altísimo Dios, oh rey, dio a Nabucodonosor tu padre el reino y la grandeza, la gloria y la majestad (18). Mas cuando su corazón se ensoberbeció, y su espíritu se endureció en su orgullo, fue depuesto del trono de su reino, y despojado de su gloria” (20). Le contó lo que había ocurrido al rey Nabucodonosor, por si este ya no recordaba la historia reciente de su reino. <br /><br />Daniel continuó dándole la interpretación del texto: Dios había observado su reino, y lo había evaluado a él; había visto su sob]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19413715</guid><pubDate>Tue, 12 Aug 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19413715/daniel_152_una_leccio_n_sobre_la_soberbia.mp3" length="12574711" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Hay dos narraciones en el libro de Daniel que nos muestran cómo Dios habló a dos reyes babilonios, dándoles la oportunidad de reconocer a Dios como soberano en la tierra. Estos reyes fueron Nabucodonosor, por una lado, y su descendiente, Belsasar, por...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Hay dos narraciones en el libro de Daniel que nos muestran cómo Dios habló a dos reyes babilonios, dándoles la oportunidad de reconocer a Dios como soberano en la tierra. Estos reyes fueron Nabucodonosor, por una lado, y su descendiente, Belsasar, por otro. La reacción de estos hombres ante la mano de Dios en sus vidas nos muestran una verdad universal sobre la soberbia humana. <br /><br />En el capítulo 4 de Daniel, Nabucodonosor, rey de Babilonia nos narra su testimonio de su encuentro con Dios y de lo que esto produjo en su vida. El poderoso rey comienza así su narración: <br /><br />“Nabucodonosor rey, a todos los pueblos, naciones y lenguas que moran en toda la tierra: Paz os sea multiplicada. Conviene que yo declare las señales y milagros que el Dios Altísimo ha hecho conmigo. ¡Cuán grandes son sus señales, y cuán potentes sus maravillas! Su reino, reino sempiterno, y su señorío de generación en generación.”<br /><br />Es bonito ver que un hombre tan poderoso reconociera la soberanía de Dios, pero si seguimos escuchando su historia veremos que no siempre había sido así. Ya sabemos que había conocido a Daniel, y había visto el poder de Dios con la revelación de su sueño. Tuvo también el encuentro con los tres amigos de Daniel, Sadrac, Mesac y Abednego, y vio el poder de Dios, e incluso reconoció que Dios merecía toda honra. Y ahora nos cuenta los acontecimientos que cambiaron su vida para siempre. <br /><br />“Yo Nabucodonosor estaba tranquilo en mi casa, y floreciente en mi palacio.<br />Vi un sueño que me espantó, y tendido en cama, las imaginaciones y visiones de mi cabeza me turbaron.”<br /><br />El rey llamo a Daniel, y le contó su sueño para que se lo interpretara: <br /><br />“Me parecía ver en medio de la tierra un árbol, cuya altura era grande. Crecía este árbol, y se hacía fuerte, y su copa llegaba hasta el cielo, y se le alcanzaba a ver desde todos los confines de la tierra. Su follaje era hermoso y su fruto abundante, y había en él alimento para todos. Debajo de él se ponían a la sombra las bestias del campo, y en sus ramas hacían morada las aves del cielo, y se mantenía de él toda carne. Vi en las visiones de mi cabeza mientras estaba en mi cama, que he aquí un vigilante y santo descendía del cielo. Y clamaba fuertemente y decía así: Derribad el árbol, y cortad sus ramas, quitadle el follaje, y dispersad su fruto; váyanse las bestias que están debajo de él, y las aves de sus ramas. Mas la cepa de sus raíces dejaréis en la tierra, con atadura de hierro y de bronce entre la hierba del campo; sea mojado con el rocío del cielo, y con las bestias sea su parte entre la hierba de la tierra. Su corazón de hombre sea cambiado, y le sea dado corazón de bestia, y pasen sobre él siete tiempos.”<br /><br />Cuando Daniel escuchó el sueño y supo su interpretación, nos narra el texto que se “quedó atónito casi una hora, y sus pensamientos lo turbaban.” ¿Cómo podría darle al rey la interpretación, siendo tan mala?<br /><br />Daniel “respondió y dijo: Señor mío, el sueño sea para tus enemigos, y su interpretación para los que mal te quieren.”<br /><br />Daniel no deseaba esto para el rey, y desde luego temía que cuando le diera la interpretación, el rey se enfadara con él.<br /><br />Mas se armó de valor y le dijo “El árbol que viste, que crecía y se hacía fuerte, y cuya copa llegaba hasta el cielo, y que se veía desde todos los confines de la tierra, …tú mismo eres, oh rey, que creciste y te hiciste fuerte, pues creció tu grandeza y ha llegado hasta el cielo, y tu dominio hasta los confines de la tierra.”<br /><br />Nabucodonosor se había hecho fuerte y muchos dependían de su provisión y protección. Era conocido y reverenciado. Sin embargo, como había visto en el sueño, del cielo vino la órden de que el árbol fuera cortado y destruido. Mas las raíces del árbol no serían destruidas. En el sueño, el tronco que quedaba después de cortar el árbol debía ser sujetado con hierro y bronce y dejado por siete tiempos. <br /><br...]]></itunes:summary><itunes:duration>757</itunes:duration><itunes:keywords>arrepentimiento,humildad,orgullo,perdón,salvación,soberbia,vida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/307b926939ed0d1b2ced3d4b16bd7b0f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Daniel-151 Dios cuida a los suyos</title><link>https://www.spreaker.com/episode/daniel-151-dios-cuida-a-los-suyos--19352627</link><description><![CDATA[Vimos en el capítulo 1 de Daniel cómo Dios cuidó a Daniel, Sadrac, Mesac y Abednego cuando estos decidieron honrar a Dios con su dieta, y fueron fortalecidos y prosperados. <br /><br />En el capítulo dos del libro de Daniel pudimos leer la narración del evento que llevó a Daniel al puesto de jefe de los sabios de Babilonia y gobernador de la provincia.<br /><br />Nabucodonosor había tenido un sueño que ningún sabio de la corte había podido interpretar. Dios reveló a Daniel el sueño del rey y la interpretación del sueño, y este lo desveló a Naucodonosor. <br /><br />Nos dice el texto que Nabucodonosor respondió humildemente y dio gloria al Dios de Daniel diciendo: “Ciertamente el Dios vuestro es Dios de dioses, y Señor de los reyes, y el que revela los misterios, pues pudiste revelar este misterio.”<br /><br />Así es como Daniel había llegado a ocupar un puesto de liderazgo en el gobierno en Susa y cómo sus tres amigos, Sadrac, Mesac y Abed-nego llegaron a supervisar los negocios de la corte. Dios había cuidado de los suyos. <br /><br />¿Se muestra siempre así el cuidado de Dios, haciendo que todos nuestros negocios vayan bien y poniéndonos en posiciones de honra? Veamos cómo Dios siguió cuidando a estos hombres que querían honrarlo. <br /><br />Nabucodonosor había prosperado y su reino era fuerte. Para celebrar su grandeza, hizo que fabricaran un monumento hecho completamente de oro, y la alzaron en honor al rey; en la inauguración, este pidió que se pregonara: “Así ha dicho el rey, que “al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua de oro que el rey Nabucodonosor ha levantado; y cualquiera que no se postre y adore, inmediatamente será echado dentro de un horno de fuego ardiendo.”<br /><br />Dios había protegido a Daniel y a sus compañeros, los había exaltado a una posición acomodada, pero ahora estaban siendo probados de nuevo. ¿Se postrarían ante este ídolo, o permanecerían fieles al único Dios, Jehová? ¿Los libraría Dios en esta prueba? <br /><br />Sadrac, Mesac y Abednego rehusaron inclinarse ante esta estatua, y esto fue usado en contra de ellos por los caldeos que los odiaban. Leemos en Daniel 3:8,12 que “Algunos varones caldeos vinieron y acusaron maliciosamente a los judíos” diciendo “Hay unos varones judíos, los cuales pusiste sobre los negocios de la provincia de Babilonia: Sadrac, Mesac y Abed-nego; estos varones, oh rey, no te han respetado; no adoran tus dioses, ni adoran la estatua de oro que has levantado.”<br /><br />Sadrac, Mesac y Abed-nego eran fieles a su Dios, y no iban a adorar una estatua, aunque esto significara deshonrar al rey. Para ellos era mucho más importante honrar al Dios del universo. No tenemos mención de Daniel en esta ocasión. Quizás estaba fuera de la ciudad supervisando algún asusto, o quizás no se esperaba de él que asistiera a tales eventos, pero vemos que no pudo hacer nada para ayudarlos. <br /><br />Fueron traídos los tres ante el rey Nabucodonosor, y este les dio un ultimátum para que se postraran ante la estatua y no perecieran en el horno de fuego que les esperaba, mas ellos respondieron: “He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado. (3:17-18)<br /><br />Ellos esperaban que Dios los librara, pero estaban dispuestos a morir si era necesario; habían determinado permanecer fieles. <br /><br />El rey, airado por la respuesta de los jóvenes, mandó que se calentara el horno siete veces más de lo que se solía calentar, y los sentenció a morir en el horno de fuego. “Entonces estos varones fueron atados con sus mantos, sus calzas, sus turbantes y sus vestidos, y fueron echados dentro del horno de fuego ardiendo. Y como la orden del rey era apremiante, y lo habían calentado mucho, la llama del fuego mató a aquellos que habían alzado a Sadrac, Mesac y Abed-nego.”<br /><br />¿Puedes imaginar la escena? Estos tres fueron echados con toda su ropa aún puesta, y aquellos encargados de arrojarlos perecieron del calor que del horno emanaba. Y Nabucodonosor, que estaba observando todo lo que estaba ocurriendo, se alarmó cuando vio que dentro del horno había no tres, sino cuatro figuras humanas. ¿Quién podría ser el cuarto? Nabucodonosor, acercándose todo lo posible para no arder él, y quizás al mismo tiempo pidiendo que se bajara la temperatura, llamó a estos varones: “Sadrac, Mesac y Abed-nego, siervos del Dios Altísimo, salid y venid.” <br /><br />¿Qué estaba pensando el rey en estos momentos para hacer esta petición tan extraña? ¿Acaso le vino a la mente a Nabucodonosor el poder de aquel a quien servían estos jóvenes? Lo había visto anteriormente a través de Daniel y estaba a punto de volverlo a ver. <br /><br />Nos dice el texto que cuando el rey los llamó “Sadrac, Mesac y Abed-nego salieron de en medio del fuego.” “Y se juntaron los sátrapas, los gobernadores, los capitanes y los consejeros del rey, para mirar a estos varones, cómo el fuego no había tenido poder alguno sobre sus cuerpos, ni aun el cabello de sus cabezas se había quemado; sus ropas estaban intactas, y ni siquiera olor de fuego tenían. Entonces Nabucodonosor dijo: Bendito sea el Dios de ellos, de Sadrac, Mesac y Abed-nego, que envió su ángel y libró a sus siervos que confiaron en él, y que no cumplieron el edicto del rey, y entregaron sus cuerpos antes que servir y adorar a otro dios que su Dios” (3:27-28).<br /><br />Una vez más, Dios fue magnificado, y los jóvenes prosperaron en el reino de Nabucodonosor. Dios les había permitido pasar por la prueba, pero los había protegido y sacado con bien. Me pregunto lo que hablaron estos tres jóvenes esa noche, cómo oraron dando gracias al Señor, y lo que compartieron con Daniel una vez pudieron verlo. ¡Qué contentos estarían! <br /><br />En la primera prueba, la de la dieta, habían obtenido el favor del eunuco. En la segunda, cuando parecía que morirían por su compromiso con Dios, fueron protegidos y rescatados del fuego. <br /><br />A veces Dios nos libra de la prueba, otras nos hace pasar por ella y nos saca más fuertes. Así fue en esta ocasión.<br /><br />Sea de una u otra forma, debemos recordar que Dios siempre está con nosotros. Como la presencia de esa cuarta persona en el horno, cuando pasamos por la prueba, Dios nos acompaña. <br /><br />Si estás pasando por una prueba, quizás incluso por haber escogido hacer el bien en alguna situación específica, no dudes de la presencia y protección de Dios. Puedo pensar incluso en personas en la historia de la humanidad que permanecieron fieles a Dios y no pudieron salir con vida de la prueba, pero sabían, como estos tres hombres confirmaron al rey, que vale la pena mantenerse fiel, porque los hijos de Dios tienen asegurada una vida después de la muerte física, la cual nadie puede quitar. <br /><br />Siempre podemos confiar en que Dios nos cuidará hasta que estemos felizmente en Su presencia, y que nuestra lealtad a Él nunca será en vano. Siempre tenemos garantizada la recompensa de su compañía.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19352627</guid><pubDate>Mon, 11 Aug 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19352627/daniel_151_dios_cuida_a_los_suyos.mp3" length="9542768" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Vimos en el capítulo 1 de Daniel cómo Dios cuidó a Daniel, Sadrac, Mesac y Abednego cuando estos decidieron honrar a Dios con su dieta, y fueron fortalecidos y prosperados. 

En el capítulo dos del libro de Daniel pudimos leer la narración del evento...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Vimos en el capítulo 1 de Daniel cómo Dios cuidó a Daniel, Sadrac, Mesac y Abednego cuando estos decidieron honrar a Dios con su dieta, y fueron fortalecidos y prosperados. <br /><br />En el capítulo dos del libro de Daniel pudimos leer la narración del evento que llevó a Daniel al puesto de jefe de los sabios de Babilonia y gobernador de la provincia.<br /><br />Nabucodonosor había tenido un sueño que ningún sabio de la corte había podido interpretar. Dios reveló a Daniel el sueño del rey y la interpretación del sueño, y este lo desveló a Naucodonosor. <br /><br />Nos dice el texto que Nabucodonosor respondió humildemente y dio gloria al Dios de Daniel diciendo: “Ciertamente el Dios vuestro es Dios de dioses, y Señor de los reyes, y el que revela los misterios, pues pudiste revelar este misterio.”<br /><br />Así es como Daniel había llegado a ocupar un puesto de liderazgo en el gobierno en Susa y cómo sus tres amigos, Sadrac, Mesac y Abed-nego llegaron a supervisar los negocios de la corte. Dios había cuidado de los suyos. <br /><br />¿Se muestra siempre así el cuidado de Dios, haciendo que todos nuestros negocios vayan bien y poniéndonos en posiciones de honra? Veamos cómo Dios siguió cuidando a estos hombres que querían honrarlo. <br /><br />Nabucodonosor había prosperado y su reino era fuerte. Para celebrar su grandeza, hizo que fabricaran un monumento hecho completamente de oro, y la alzaron en honor al rey; en la inauguración, este pidió que se pregonara: “Así ha dicho el rey, que “al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua de oro que el rey Nabucodonosor ha levantado; y cualquiera que no se postre y adore, inmediatamente será echado dentro de un horno de fuego ardiendo.”<br /><br />Dios había protegido a Daniel y a sus compañeros, los había exaltado a una posición acomodada, pero ahora estaban siendo probados de nuevo. ¿Se postrarían ante este ídolo, o permanecerían fieles al único Dios, Jehová? ¿Los libraría Dios en esta prueba? <br /><br />Sadrac, Mesac y Abednego rehusaron inclinarse ante esta estatua, y esto fue usado en contra de ellos por los caldeos que los odiaban. Leemos en Daniel 3:8,12 que “Algunos varones caldeos vinieron y acusaron maliciosamente a los judíos” diciendo “Hay unos varones judíos, los cuales pusiste sobre los negocios de la provincia de Babilonia: Sadrac, Mesac y Abed-nego; estos varones, oh rey, no te han respetado; no adoran tus dioses, ni adoran la estatua de oro que has levantado.”<br /><br />Sadrac, Mesac y Abed-nego eran fieles a su Dios, y no iban a adorar una estatua, aunque esto significara deshonrar al rey. Para ellos era mucho más importante honrar al Dios del universo. No tenemos mención de Daniel en esta ocasión. Quizás estaba fuera de la ciudad supervisando algún asusto, o quizás no se esperaba de él que asistiera a tales eventos, pero vemos que no pudo hacer nada para ayudarlos. <br /><br />Fueron traídos los tres ante el rey Nabucodonosor, y este les dio un ultimátum para que se postraran ante la estatua y no perecieran en el horno de fuego que les esperaba, mas ellos respondieron: “He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado. (3:17-18)<br /><br />Ellos esperaban que Dios los librara, pero estaban dispuestos a morir si era necesario; habían determinado permanecer fieles. <br /><br />El rey, airado por la respuesta de los jóvenes, mandó que se calentara el horno siete veces más de lo que se solía calentar, y los sentenció a morir en el horno de fuego. “Entonces estos varones fueron atados con sus mantos, sus calzas, sus turbantes y sus vestidos, y fueron echados dentro del horno de fuego ardiendo. 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Solemos oír la expresión “adaptarse o morir”, pero no siempre es así. <br /><br />Está bien ser flexible, adaptarse, pero ¿qué de tus principios? ¿deben estos cambiarse según el contexto? <br />Por lo que hemos leído de la Palabra de Dios hasta ahora, hemos podido ver que el problema del pueblo de Israel se basaba en el deseo de conformarse a los pueblos de alrededor, dejando de lado los principios que Dios había establecido. Los mandamientos dados en el monte Sinaí son principios estables que no se podían adaptar según contexto. <br /><br />En el nuevo testamento, dice Romanos 12:2: “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”<br /><br />Los principios que Dios nos ha dado transcienden el espacio y el tiempo. Cuando Pablo dijo “no os conforméis a este siglo” su audiencia no era la misma que la de los tiempos de Daniel, ni tampoco la nuestra. Sin embargo, este versículo de la Biblia es aplicable a nosotros también. No debo conformarme a este siglo, adaptándome a sus principios de bien y mal. Principalmente porque la sociedades varían y lo que es correcto en un lugar o un momento en el tiempo varía según gobernantes, modas, o situación. Por eso Dios, aunque a su pueblo en el antiguo testamento dio leyes específicas de organización civil, a nosotros nos ha dado sus mandamientos y principios generales de moralidad y conducta que muestren amor a Dios y al prójimo. <br /><br />Según el texto en Romanos, debemos ir transformándonos, pero no para ser como otros, Debemos ir día a día renovando nuestro entendimiento por medio de Su Palabra para poder saber y seguir la voluntad de Dios para nuestras vidas, la cual es agradable y es perfecta. Debemos transformarnos para ser cada día más como Él es. <br /><br />Cuando los babilonios atacaron Jerusalén, llevaron cautivos jóvenes de la clase alta que pudieran integrarse en la cultura babilónica y trabajar para el rey en diversos puestos de estado. Nos narra Daniel 1:3-6: <br /><br />“Y dijo el rey a Aspenaz, jefe de sus eunucos, que trajese de los hijos de Israel, del linaje real de los príncipes, muchachos en quienes no hubiese tacha alguna, de buen parecer, enseñados en toda sabiduría, sabios en ciencia y de buen entendimiento, e idóneos para estar en el palacio del rey; y que les enseñase las letras y la lengua de los caldeos. Y les señaló el rey ración para cada día, de la provisión de la comida del rey, y del vino que él bebía; y que los criase tres años, para que al fin de ellos se presentasen delante del rey. Entre éstos estaban Daniel, Ananías, Misael y Azarías, de los hijos de Judá.”<br /><br /><br />Daniel y sus tres amigos suyos llegaron a la corte del rey Nabucodonosor, y queriendo seguir las leyes morales y alimenticias de Israel rogaron a Aspezaz que les permitiera comer su propia dieta. Dice el versículo 8 que “Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse.” Le propuso así Daniel: “Te ruego que hagas la prueba con tus siervos por diez días, y nos den legumbres a comer, y agua a beber. Compara luego nuestros rostros con los rostros de los muchachos que comen de la ración de la comida del rey, y haz después con tus siervos según veas.”<br /><br />Quizá era por no comer carne sacrificada a los ídolos, quizás para no beber vino, pero Daniel decidió que se abstendría si era necesario del consumo de buena comida para poder mantenerse puro ante Dios. <br /><br />Y lo bonito de la historia es que el eunuco le concedió la petición, arriesgándose a recibir reproche del rey. Nos narra el 1:8-9:<br /><br />“Y puso Dios a Daniel en gracia y en buena voluntad con el jefe de los eunucos; y dijo el jefe de los eunucos a Daniel: Temo a mi señor el rey, que señaló vuestra comida y vuestra bebida” Sin embargo, cuando Daniel le propuso de probar 10 días, nos dice el 14 que “Consintió, pues, con ellos en esto, y probó con ellos diez días.” “Y al cabo de los diez días pareció el rostro de ellos mejor y más robusto que el de los otros muchachos que comían de la porción de la comida del rey.” (1:15)<br /><br />Dios les había bendecido, y pudieron seguir con este plan. Los otros jóvenes se adaptaron a las costumbres de Babilonia, olvidando su identidad como pueblo de Dios. <br /><br /><br />Leemos que “A estos cuatro muchachos Dios les dio conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias; y Daniel tuvo entendimiento en toda visión y sueños.” Cuando llegó el momento de ir ante el rey Nabucodonosor, fueron todos los alumnos, y el rey “habló con ellos, y no fueron hallados entre todos ellos otros como Daniel, Ananías, Misael y Azarías; así, pues, estuvieron delante del rey. En todo asunto de sabiduría e inteligencia que el rey les consultó, los halló diez veces mejores que todos los magos y astrólogos que había en todo su reino. (1:17-20)<br /><br /><br />Nos narra el capítulo dos que Nabucodonosor tuvo un sueño, y pidió que vinieran los sabios de la corte a interpretarlo. Entre los que vinieron a él no estaban Daniel ni sus compañeros. Nabucodonosor les pidió que interpretaran el sueño con el inconveniente de que él no lo recordaba, así que estaba pidiendo que le dijeran lo que había soñado y que lo interpretaran. Los sabios no pudieron hacer esto, así que Nabucodonosor, enfadado, mandó que mataran a todos los sabios del reino. Cuando Arioc, capitán de la guardia del rey fue a matar a Daniel y sus compañeros, Daniel pidió que le diera tiempo y él interpretaría el sueño del rey. Así que fue Arioc ante el rey y le dijo : “He hallado un varón de los deportados de Judá, el cual dará al rey la interpretación.”<br /><br />Daniel vino ante el rey, y le declaró el sueño y la interpretación, dándole la gloria al Dios de Israel. En el 2:30 vemos la humildad de Daniel cuando le dice a Nabucodonosor “a mí me ha sido revelado este misterio, no porque en mí haya más sabiduría que en todos los vivientes, sino para que se dé a conocer al rey la interpretación, y para que entiendas los pensamientos de tu corazón.”<br />y leemos que Nabucodonosor “ El rey habló a Daniel, y dijo: Ciertamente el Dios vuestro es Dios de dioses, y Señor de los reyes, y el que revela los misterios, pues pudiste revelar este misterio.”<br /><br />Por su fidelidad a Dios, Daniel obtuvo favor delante del rey. La reacción de Nabucodonosor fue muy interesante. El hombre más poderoso de la tierra en ese momento se postró ante el joven Daniel, un deportado de Judá (46). Y el rey alabó a aquel que Daniel había exaltado. <br /><br />Así es que Daniel llegó a ser gobernador de toda la provincia de Babilonia y jefe supremo de los sabios de Babilonia. “Y Daniel solicitó del rey, y obtuvo que pusiera sobre los negocios de la provincia de Babilonia a Sadrac, Mesac y Abed-nego; y Daniel estaba en la corte del rey” (2:49).<br /><br />Estos cuatro jóvenes habían decidido no adaptarse a los principios paganos de su nuevo hogar, y fueron honestos con Dios, con ellos mismos y con sus autoridades, y Dios los colocó en lugares que ellos jamás hubieran imaginado. <br /><br />En Juan 17:15-17 Jesús oró por sus discípulos a través de los tiempos, diciendo “No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.”<br /><br />Que Dios nos ayude a vivir de manera que nuestra vida provoque a los que nos rodean a alabar a nuestro Dios.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19336995</guid><pubDate>Fri, 08 Aug 2025 05:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19336995/daniel_150_adaptarse_o_triunfar.mp3" length="10125411" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Ser tú misma, con tu familia, con los de tu iglesia, es fácil y agradable. ¿Pero qué pasa cuando comienzas un nuevo trabajo, conoces nuevos amigos o vas a un lugar nuevo? Las personas en este entorno no te conocen, y tú quieres quedar bien. No quieres...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Ser tú misma, con tu familia, con los de tu iglesia, es fácil y agradable. ¿Pero qué pasa cuando comienzas un nuevo trabajo, conoces nuevos amigos o vas a un lugar nuevo? Las personas en este entorno no te conocen, y tú quieres quedar bien. No quieres ser diferente ni llamar mucho la atención, por lo que se suele creer que debes adaptarte y encajar. Solemos oír la expresión “adaptarse o morir”, pero no siempre es así. <br /><br />Está bien ser flexible, adaptarse, pero ¿qué de tus principios? ¿deben estos cambiarse según el contexto? <br />Por lo que hemos leído de la Palabra de Dios hasta ahora, hemos podido ver que el problema del pueblo de Israel se basaba en el deseo de conformarse a los pueblos de alrededor, dejando de lado los principios que Dios había establecido. Los mandamientos dados en el monte Sinaí son principios estables que no se podían adaptar según contexto. <br /><br />En el nuevo testamento, dice Romanos 12:2: “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”<br /><br />Los principios que Dios nos ha dado transcienden el espacio y el tiempo. Cuando Pablo dijo “no os conforméis a este siglo” su audiencia no era la misma que la de los tiempos de Daniel, ni tampoco la nuestra. Sin embargo, este versículo de la Biblia es aplicable a nosotros también. No debo conformarme a este siglo, adaptándome a sus principios de bien y mal. Principalmente porque la sociedades varían y lo que es correcto en un lugar o un momento en el tiempo varía según gobernantes, modas, o situación. Por eso Dios, aunque a su pueblo en el antiguo testamento dio leyes específicas de organización civil, a nosotros nos ha dado sus mandamientos y principios generales de moralidad y conducta que muestren amor a Dios y al prójimo. <br /><br />Según el texto en Romanos, debemos ir transformándonos, pero no para ser como otros, Debemos ir día a día renovando nuestro entendimiento por medio de Su Palabra para poder saber y seguir la voluntad de Dios para nuestras vidas, la cual es agradable y es perfecta. Debemos transformarnos para ser cada día más como Él es. <br /><br />Cuando los babilonios atacaron Jerusalén, llevaron cautivos jóvenes de la clase alta que pudieran integrarse en la cultura babilónica y trabajar para el rey en diversos puestos de estado. Nos narra Daniel 1:3-6: <br /><br />“Y dijo el rey a Aspenaz, jefe de sus eunucos, que trajese de los hijos de Israel, del linaje real de los príncipes, muchachos en quienes no hubiese tacha alguna, de buen parecer, enseñados en toda sabiduría, sabios en ciencia y de buen entendimiento, e idóneos para estar en el palacio del rey; y que les enseñase las letras y la lengua de los caldeos. Y les señaló el rey ración para cada día, de la provisión de la comida del rey, y del vino que él bebía; y que los criase tres años, para que al fin de ellos se presentasen delante del rey. Entre éstos estaban Daniel, Ananías, Misael y Azarías, de los hijos de Judá.”<br /><br /><br />Daniel y sus tres amigos suyos llegaron a la corte del rey Nabucodonosor, y queriendo seguir las leyes morales y alimenticias de Israel rogaron a Aspezaz que les permitiera comer su propia dieta. Dice el versículo 8 que “Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse.” Le propuso así Daniel: “Te ruego que hagas la prueba con tus siervos por diez días, y nos den legumbres a comer, y agua a beber. Compara luego nuestros rostros con los rostros de los muchachos que comen de la ración de la comida del rey, y haz después con tus siervos según veas.”<br /><br />Quizá era por no comer carne sacrificada a los ídolos, quizás para no beber vino, pero Daniel decidió que se abstendría si era necesario del consumo de buena comida para poder mantenerse puro ante Dios. <br...]]></itunes:summary><itunes:duration>604</itunes:duration><itunes:keywords>alabanza,ética,fidelidad,honra,moralidad,principios,respeto,testimonio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/97b0a810c71ca2033feff0cb97170d83.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Daniel-149 Daniel</title><link>https://www.spreaker.com/episode/daniel-149-daniel--19313333</link><description><![CDATA[El libro de Daniel es fascinante. Narra historias asombrosas que se han contado a través de los siglos, y además contiene profecía que transciende más allá de nuestros días. <br /><br />Daniel llegó a ser conocido por el pueblo judío por su fidelidad al Señor. El libro de Ezequiel, aunque posicionado antes del libro de Daniel en nuestras Biblias, habla ya del personaje de Daniel. Esto lo vemos en una de las advertencias de Ezequiel al pueblo. Cuando el profeta habló sobre la destrucción que vendría a Jerusalén, les dijo en el 14:14: <br /><br />“si estuviesen en medio de ella estos tres varones, Noé, Daniel y Job, ellos por su justicia librarían únicamente sus propias vidas, dice Jehová el Señor. “ Y en el 16, 18 y 20 insiste: si estos tres varones estuviesen en medio de ella, vivo yo, dice Jehová el Señor, ni a sus hijos ni a sus hijas librarían; ellos solos serían librados, y la tierra quedaría desolada.” La intercesión de estos grandes hombres de Dios no podría salvarlos. <br /><br />Con estos textos Dios dejaba claro que el justo vive por su propia fe y confianza en Dios, y cada uno es responsable de su propia vida y cómo la vive. Aunque otros pueden orar por nuestro bienestar espiritual, cada cual es responsable de su condición ante Dios. <br /><br />La sabiduría e integridad de Daniel era conocida por todos. Esto lo vemos también reflejado en el mensaje que Dios dio al príncipe de Tiro. Dios iba a castigar a este rey por enaltecerse en su sabiduría y considerarse a sí mismo un dios; en Ezequiel 28:3 le dice : “he aquí que tú eres más sabio que Daniel; no hay secreto que te sea oculto.” Todos sabían que Daniel recibía palabra de Dios mismo, mas Daniel nunca se había enaltecido a sí mismo, sino que sabía de dónde venía su sabiduría y le daba la honra a Dios. <br /><br />Al principio del libro se nos presenta a Daniel como un joven de unos 17 años que fue llevado de Jerusalén a Babilonia durante la primera ola de cautivos exiliados. Nabucodonosor, rey de Babilonia, había pedido al eunuco Aspenaz que trajera jóvenes nobles de Jerusalén que serían enseñados y entrenados para servir al rey. Como veremos en el libro, Dios llevó a Daniel a lo más alto de la administración en Babilonia, y para cuando Ezequiel comenzó su ministerio en Babilonia, Daniel ya era conocido y respetado por los judíos; por eso el profeta lo incluye entre los tres justos intercesores.<br /><br />La primera parte del libro de Daniel nos narra historias del carácter íntegro de Daniel y tres otros jóvenes judíos en la corte real en Babilonia. La segunda parte del libro nos presenta profecía valiosa sobre el fin del cautiverio, el regreso del pueblo a Jerusalén, la construcción del templo de Nehemías, y los 453 años que seguirían hasta la llegada del Mesías. Y por si esto no fuera totalmente fascinante, también incluye los eventos que ocurrirán en los últimos días, los siete años de tribulación que precederán a la segunda venida de Cristo y el reino milenial. <br /><br />Hay críticos que han intentado explicar la cantidad de información histórica detallada en el libro de Daniel diciendo que hay varios autores del libro en diferentes periodos de la historia, pero lo cierto es que los judíos durante el paso de los siglos e historiadores serios no pueden dar explicaciones alternativas a la evidencia de que Daniel es, sin duda, un libro inspirado por Dios con detalles proféticos que se han cumplido hasta ahora fielmente y sin tacha. Es por esto que la profecía que está por cumplirse puede ser creída, con confianza de que el Dios Soberano ha determinado lo que ha de ocurrir en los últimos tiempos. <br /><br />Al leer el libro de Daniel, encontrarás evidencia de la providencia de Dios. En su poder y sabiduría, Dios conoce al ser humano, controla el corazón de reyes, y tiene un plan perfecto para hacer justicia y proveer esperanza para los justos. <br /><br />Vemos en las historias de Daniel y sus amigos la protección de Dios en sus vidas y la dirección divina. Esto nos sirve de base para entender que la profecía de los últimos capítulos es el buen plan de Dios que se llevará a cabo fielmente. Dios mueve las piezas del universo con maestría y bondad, y podemos estar confiadas de que a los que amamos a Dios, nada ni nadie podrá separarnos de su amor, y todo lo que suceda será para bien ahora y en la eternidad.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19313333</guid><pubDate>Thu, 07 Aug 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19313333/daniel_149_daniel.mp3" length="6344984" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El libro de Daniel es fascinante. Narra historias asombrosas que se han contado a través de los siglos, y además contiene profecía que transciende más allá de nuestros días. 

Daniel llegó a ser conocido por el pueblo judío por su fidelidad al Señor....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El libro de Daniel es fascinante. Narra historias asombrosas que se han contado a través de los siglos, y además contiene profecía que transciende más allá de nuestros días. <br /><br />Daniel llegó a ser conocido por el pueblo judío por su fidelidad al Señor. El libro de Ezequiel, aunque posicionado antes del libro de Daniel en nuestras Biblias, habla ya del personaje de Daniel. Esto lo vemos en una de las advertencias de Ezequiel al pueblo. Cuando el profeta habló sobre la destrucción que vendría a Jerusalén, les dijo en el 14:14: <br /><br />“si estuviesen en medio de ella estos tres varones, Noé, Daniel y Job, ellos por su justicia librarían únicamente sus propias vidas, dice Jehová el Señor. “ Y en el 16, 18 y 20 insiste: si estos tres varones estuviesen en medio de ella, vivo yo, dice Jehová el Señor, ni a sus hijos ni a sus hijas librarían; ellos solos serían librados, y la tierra quedaría desolada.” La intercesión de estos grandes hombres de Dios no podría salvarlos. <br /><br />Con estos textos Dios dejaba claro que el justo vive por su propia fe y confianza en Dios, y cada uno es responsable de su propia vida y cómo la vive. Aunque otros pueden orar por nuestro bienestar espiritual, cada cual es responsable de su condición ante Dios. <br /><br />La sabiduría e integridad de Daniel era conocida por todos. Esto lo vemos también reflejado en el mensaje que Dios dio al príncipe de Tiro. Dios iba a castigar a este rey por enaltecerse en su sabiduría y considerarse a sí mismo un dios; en Ezequiel 28:3 le dice : “he aquí que tú eres más sabio que Daniel; no hay secreto que te sea oculto.” Todos sabían que Daniel recibía palabra de Dios mismo, mas Daniel nunca se había enaltecido a sí mismo, sino que sabía de dónde venía su sabiduría y le daba la honra a Dios. <br /><br />Al principio del libro se nos presenta a Daniel como un joven de unos 17 años que fue llevado de Jerusalén a Babilonia durante la primera ola de cautivos exiliados. Nabucodonosor, rey de Babilonia, había pedido al eunuco Aspenaz que trajera jóvenes nobles de Jerusalén que serían enseñados y entrenados para servir al rey. Como veremos en el libro, Dios llevó a Daniel a lo más alto de la administración en Babilonia, y para cuando Ezequiel comenzó su ministerio en Babilonia, Daniel ya era conocido y respetado por los judíos; por eso el profeta lo incluye entre los tres justos intercesores.<br /><br />La primera parte del libro de Daniel nos narra historias del carácter íntegro de Daniel y tres otros jóvenes judíos en la corte real en Babilonia. La segunda parte del libro nos presenta profecía valiosa sobre el fin del cautiverio, el regreso del pueblo a Jerusalén, la construcción del templo de Nehemías, y los 453 años que seguirían hasta la llegada del Mesías. Y por si esto no fuera totalmente fascinante, también incluye los eventos que ocurrirán en los últimos días, los siete años de tribulación que precederán a la segunda venida de Cristo y el reino milenial. <br /><br />Hay críticos que han intentado explicar la cantidad de información histórica detallada en el libro de Daniel diciendo que hay varios autores del libro en diferentes periodos de la historia, pero lo cierto es que los judíos durante el paso de los siglos e historiadores serios no pueden dar explicaciones alternativas a la evidencia de que Daniel es, sin duda, un libro inspirado por Dios con detalles proféticos que se han cumplido hasta ahora fielmente y sin tacha. Es por esto que la profecía que está por cumplirse puede ser creída, con confianza de que el Dios Soberano ha determinado lo que ha de ocurrir en los últimos tiempos. <br /><br />Al leer el libro de Daniel, encontrarás evidencia de la providencia de Dios. En su poder y sabiduría, Dios conoce al ser humano, controla el corazón de reyes, y tiene un plan perfecto para hacer justicia y proveer esperanza para los justos. <br /><br />Vemos en las historias de Daniel y sus amigos la protección de Dios en sus vidas y la dirección divina....]]></itunes:summary><itunes:duration>368</itunes:duration><itunes:keywords>aspenaz,babilonia,confianza,ezequiel,fiel,historia,integridad,milenio,nabucodonosor,profecía,providencia,tiro,venida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/1d92ea3eb739b52c45b706569eb7f11c.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Ezequiel-148 El buen Pastor</title><link>https://www.spreaker.com/episode/ezequiel-148-el-buen-pastor--19273699</link><description><![CDATA[Dios había compartido a través de los profetas su plan de vivificar al pueblo de Israel. Israel y Judá, las cuales se habían dividido hacía mucho años volverían a ser una, con un espíritu nuevo en el corazón de cada uno que confiara en Dios, con un corazón de carne deseoso de agradar al Dios del cielo y de la Tierra. Esto era una profecía que no se cumpliría en cuestión de unos años. Más bien, entendemos que esto está por cumplirse. Pero Dios proclamó que Él guardaría su pacto y enviaría un pastor que apacentaría al pueblo. ¿Por qué esta imagen de un pastor? Recordemos que el pueblo de Israel había cuidado ovejas durante siglos. Eran pastores, y sabían la importancia de un pastor que con cuidado y sabiduría apacentara el rebaño. <br /><br />En el capítulo 34 Dios denuncia a los pastores de Israel, porque en lugar de cuidar al rebaño, se habían beneficiado a sí mismos. Estos no eran pastores de ovejas exactamente. El reproche iba dirigido a los líderes religiosos de Israel. Recordemos que el gobierno del pueblo de Israel había estado históricamente vinculado al liderazgo espiritual. Aquí Dios denuncia las injusticias de aquellos que debiendo cuidar al pueblo se habían aprovechado de su posición para avanzarse ellos mismos. Leemos en los versículos 2-4:<br /><br />“¡Ay de los pastores de Israel, que se apacientan a sí mismos! ¿No apacientan los pastores a los rebaños? Coméis la grosura, y os vestís de la lana; la engordada degolláis, mas no apacentáis a las ovejas. No fortalecisteis las débiles, ni curasteis la enferma; no vendasteis la perniquebrada, no volvisteis al redil la descarriada, ni buscasteis la perdida, sino que os habéis enseñoreado de ellas con dureza y con violencia.”<br /><br />Dios tenía palabras duras para estos pastores. Mas Dios promete que Él mismo sería el Buen Pastor para sus ovejas. Lo leemos en los versículos 11 y 12: “Porque así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo, yo mismo iré a buscar mis ovejas, y las reconoceré. Como reconoce su rebaño el pastor el día que está en medio de sus ovejas esparcidas, así reconoceré mis ovejas, y las libraré de todos los lugares en que fueron esparcidas el día del nublado y de la oscuridad.” “Y yo las sacaré de los pueblos, y las juntaré de las tierras; las traeré a su propia tierra, y las apacentaré en los montes de Israel, por las riberas, y en todos los lugares habitados del país. En buenos pastos las apacentaré, y en los altos montes de Israel estará su aprisco; allí dormirán en buen redil, y en pastos suculentos serán apacentadas sobre los montes de Israel.”<br /><br />¿Te recuerda este texto a un salmo conocido? El rey David había escrito el salmo 23 muchos años antes, y ahora, cuando todo Israel estaba disperso y cautivo en tierra ajena, Dios da la promesa de que Él mismo, el Buen pastor, sería el que se ocuparía de juntar a sus ovejas y apacentarlas como solo Él puede hacerlo. <br /><br />En el capítulo 34:23 Dios prometió “levantaré sobre ellas a un pastor, y él las apacentará; a mi siervo David, él las apacentará, y él les será por pastor.”<br /><br />Y el 37:24 dice “Mi siervo David será rey sobre ellos y todos ellos tendrán un solo pastor; y andarán en mis preceptos, y mis estatutos guardarán, y los pondrán por obra.” Dios juntaría a sus ovejas en un redil en este nuevo pastor, un nuevo David. <br /><br />El rey David había sido también un pastor de ovejas. Había defendido a su rebaño del oso y del león, y luego había dirigido fielmente a la nación. Dios promete que vendría un nuevo David, un nuevo pastor que apacentaría a su pueblo. Este nuevo David es Mesías, el Cristo, el que dijo en el evangelio de Juan 10:11 “Yo soy el Buen Pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.”<br /><br /><br />Este es el Buen pastor del Salmo 23. Dios Padre y Dios hijo, en una sola esencia, es el Pastor amado. Por si no lo hubiera dejado claro, nos dice en el 16: “Yo buscaré la perdida, y haré volver al redil la descarriada; vendaré la perniquebrada, y fortaleceré la débil; mas a la engordada y a la fuerte destruiré; las apacentaré con justicia.” <br /><br />El Señor Jesús contó la parábola de la oveja perdida en Lucas 15, y como el pastor dejó el redil para ir a buscarla. Nos dice Juan 10 que el pastor conoce a sus ovejas y estas le conocen a él. (10:14). Jesús se presentó como el buen pastor, y por ello fue aborrecido por los líderes religiosos de su época. Estos también eran pastores que como los de Ezequiel 34, usaban la ley de Dios para sus propios fines. Cristo, en contraste, venía a buscar a las ovejas que se habían descarriado. Venía a dar libertad a aquellos que estaban presos en sus pecados; venía a curar a aquellos que se reconocían enfermos. <br /><br />El buen pastor mostraría su gran amor al dar su vida en pago por el pecado de sus ovejas. ¡Este era sin duda el nuevo pastor!<br /><br />Me encanta cómo la palabra de Dios está interconectada de principio a fin. La lectura completa de las Escrituras nos permiten ver esta cohesión y nos presenta al Dios Eterno en todas las facetas de su persona. <br /><br />Gracias a Dios por ser para nosotros ese pastor amado. Y gracias a Dios que en un futuro seguro, el Pastor y Rey JEsucristo reinará perfectamente por la eternidad. El Cristo resucitado habita con el Padre en gloria, y un día vendrá a establecer su reino en la tierra. Entonces no habrá lugar alguno para pastores que se apacientan a sí mismos. <br /><br />Gracias Dios por ser el Buen Pastor, y por darnos el ejemplo perfecto de cómo apacentar a aquellos que nos rodean. Que nunca tenga que reprocharnos el trato que damos a los que pone bajo nuestra influencia.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19273699</guid><pubDate>Wed, 06 Aug 2025 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19273699/ezequiel_148_el_buen_pastor.mp3" length="7914418" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Dios había compartido a través de los profetas su plan de vivificar al pueblo de Israel. Israel y Judá, las cuales se habían dividido hacía mucho años volverían a ser una, con un espíritu nuevo en el corazón de cada uno que confiara en Dios, con un...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Dios había compartido a través de los profetas su plan de vivificar al pueblo de Israel. Israel y Judá, las cuales se habían dividido hacía mucho años volverían a ser una, con un espíritu nuevo en el corazón de cada uno que confiara en Dios, con un corazón de carne deseoso de agradar al Dios del cielo y de la Tierra. Esto era una profecía que no se cumpliría en cuestión de unos años. Más bien, entendemos que esto está por cumplirse. Pero Dios proclamó que Él guardaría su pacto y enviaría un pastor que apacentaría al pueblo. ¿Por qué esta imagen de un pastor? Recordemos que el pueblo de Israel había cuidado ovejas durante siglos. Eran pastores, y sabían la importancia de un pastor que con cuidado y sabiduría apacentara el rebaño. <br /><br />En el capítulo 34 Dios denuncia a los pastores de Israel, porque en lugar de cuidar al rebaño, se habían beneficiado a sí mismos. Estos no eran pastores de ovejas exactamente. El reproche iba dirigido a los líderes religiosos de Israel. Recordemos que el gobierno del pueblo de Israel había estado históricamente vinculado al liderazgo espiritual. Aquí Dios denuncia las injusticias de aquellos que debiendo cuidar al pueblo se habían aprovechado de su posición para avanzarse ellos mismos. Leemos en los versículos 2-4:<br /><br />“¡Ay de los pastores de Israel, que se apacientan a sí mismos! ¿No apacientan los pastores a los rebaños? Coméis la grosura, y os vestís de la lana; la engordada degolláis, mas no apacentáis a las ovejas. No fortalecisteis las débiles, ni curasteis la enferma; no vendasteis la perniquebrada, no volvisteis al redil la descarriada, ni buscasteis la perdida, sino que os habéis enseñoreado de ellas con dureza y con violencia.”<br /><br />Dios tenía palabras duras para estos pastores. Mas Dios promete que Él mismo sería el Buen Pastor para sus ovejas. Lo leemos en los versículos 11 y 12: “Porque así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo, yo mismo iré a buscar mis ovejas, y las reconoceré. Como reconoce su rebaño el pastor el día que está en medio de sus ovejas esparcidas, así reconoceré mis ovejas, y las libraré de todos los lugares en que fueron esparcidas el día del nublado y de la oscuridad.” “Y yo las sacaré de los pueblos, y las juntaré de las tierras; las traeré a su propia tierra, y las apacentaré en los montes de Israel, por las riberas, y en todos los lugares habitados del país. En buenos pastos las apacentaré, y en los altos montes de Israel estará su aprisco; allí dormirán en buen redil, y en pastos suculentos serán apacentadas sobre los montes de Israel.”<br /><br />¿Te recuerda este texto a un salmo conocido? El rey David había escrito el salmo 23 muchos años antes, y ahora, cuando todo Israel estaba disperso y cautivo en tierra ajena, Dios da la promesa de que Él mismo, el Buen pastor, sería el que se ocuparía de juntar a sus ovejas y apacentarlas como solo Él puede hacerlo. <br /><br />En el capítulo 34:23 Dios prometió “levantaré sobre ellas a un pastor, y él las apacentará; a mi siervo David, él las apacentará, y él les será por pastor.”<br /><br />Y el 37:24 dice “Mi siervo David será rey sobre ellos y todos ellos tendrán un solo pastor; y andarán en mis preceptos, y mis estatutos guardarán, y los pondrán por obra.” Dios juntaría a sus ovejas en un redil en este nuevo pastor, un nuevo David. <br /><br />El rey David había sido también un pastor de ovejas. Había defendido a su rebaño del oso y del león, y luego había dirigido fielmente a la nación. Dios promete que vendría un nuevo David, un nuevo pastor que apacentaría a su pueblo. Este nuevo David es Mesías, el Cristo, el que dijo en el evangelio de Juan 10:11 “Yo soy el Buen Pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.”<br /><br /><br />Este es el Buen pastor del Salmo 23. Dios Padre y Dios hijo, en una sola esencia, es el Pastor amado. 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Esto no ocurriría en los días de Ezequiel, y aún en los nuestros no se ha llegado a ver, pero sin duda ese día llegará. <br /><br />En el capítulo 37 de Ezequiel, el profeta nos narra cómo Dios lo llevó a un valle lleno de huesos humanos, huesos secos ya, que no tenían tejido vivo en ellos y le preguntó Dios: “Hijo de hombre, ¿vivirán estos huesos?”<br /><br />Nos cuenta el encuentro Ezequiel (37:3-6):<br />“Y dije: Señor Jehová, tú lo sabes. Me dijo entonces: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd palabra de Jehová. Así ha dicho Jehová el Señor a estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis. Y pondré tendones sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová.”<br /><br />Y así fue, nos sigue narrando Ezequiel cómo ocurrió:<br /><br />”Profeticé, pues, como me fue mandado; y hubo un ruido mientras yo profetizaba, y he aquí un temblor; y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso. Y miré, y he aquí tendones sobre ellos, y la carne subió, y la piel cubrió por encima de ellos; pero no había en ellos espíritu. Y me dijo: Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre, y di al espíritu: Así ha dicho Jehová el Señor: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán. Y profeticé como me había mandado, y entró espíritu en ellos, y vivieron, y estuvieron sobre sus pies; un ejército grande en extremo.”<br /><br />Algo extraño e increíble había ocurrido en ese valle. ¿Por qué había hecho esto Dios? ¿Qué quería comunicar con todo esto?<br /><br />Continúa narrando Ezequiel: <br /><br />”Me dijo luego: Hijo de hombre, todos estos huesos son la casa de Israel. He aquí, ellos dicen: Nuestros huesos se secaron, y pereció nuestra esperanza, y somos del todo destruidos. Por tanto, profetiza, y diles: Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo abro vuestros sepulcros, pueblo mío, y os haré subir de vuestras sepulturas, y os traeré a la tierra de Israel. Y sabréis que yo soy Jehová, cuando abra vuestros sepulcros, y os saque de vuestras sepulturas, pueblo mío. Y pondré mi Espíritu en vosotros, y viviréis, y os haré reposar sobre vuestra tierra; y sabréis que yo Jehová hablé, y lo hice, dice Jehová.”<br /><br />Esta fue una manera clara y vívida de explicar lo que Dios quería hacer con su pueblo. La intención de Dios estaba sobre la mesa. Ese era su plan, y su plan no cambiaría. Cuando Dios habla, Dios hace. Es más, el versículo 14 dice: cuando esto ocurra, sabréis que yo (Dios) hablé, y lo hice, dice Jehová. <br /><br />En la historia reciente hemos podido ver cómo la primera parte de esta visión profética se hizo realidad, cuando de los confines de la tierra, la nación de Israel, que estaba muerta, sus huesos secos, fue transformada, juntados los huesos y restaurados los tendones, cubiertos de carne y piel, metafóricamente hablando. La nación de israel, contra todas las expectativas, volvió a resurgir físicamente. Mas como dice el texto de Ezequiel, “no había en ellos espíritu”. La nació existe, pero sus corazones todavía no han sido convertidos. Mas llegará el día en que Dios cumplirá el resto de la profecía. <br /><br />Como ya se podía leer en Ezequiel 11:19 y se repetía en el 36:26, Dios dijo: “les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne.” <br /><br /><br />Un día Dios soplará sobre ellos espíritu de vida, y todo el mundo sabrá que Dios es el que da vida; Él es el que cambia los corazones. El pueblo de Israel reconocerá a aquel que los amó, y toda aquel que en el mundo entero lo reconozca, participa ya de este espíritu de vida que solo Cristo puede dar. Dios, en su misericordia ha extendido esta vida a cada persona que reconociendo su condición (huesos secos, sin vida) recibe el Espíritu de Vida por medio de Jesucristo.<br /><br />¡Qué bendición saber que lo que Dios dice, eso hará! ¿Te viene alguna promesa a la mente que Dios hace en su Palabra? Te animo a buscar y atesorar aquellas verdades de Dios que te pueden fortalecer en los momentos en que parece que solo ves huesos secos. Dios puede crear vida de la nada. Ya lo ha hecho, y lo sigue haciendo. <br /><br />¿Llevas pidiendo a Dios que alguien que parece tener un corazón de piedra llegue a tener un corazón tierno, de carne? ¿Pierdes la esperanza de que esos huesos secos tengan algún día vida? No hay nada imposible para Dios. No dudes que su deseo es que tengamos vida, y que la tengamos en abundancia (Juan 10:10).]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19230602</guid><pubDate>Tue, 05 Aug 2025 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19230602/ezequiel_147_el_valle_de_los_huesos_secos.mp3" length="7177124" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Dios había prometido que Su pueblo volvería a revivir, y se arrepentiría de su camino e iría en busca de Dios un día. Esto no ocurriría en los días de Ezequiel, y aún en los nuestros no se ha llegado a ver, pero sin duda ese día llegará. 

En el...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Dios había prometido que Su pueblo volvería a revivir, y se arrepentiría de su camino e iría en busca de Dios un día. Esto no ocurriría en los días de Ezequiel, y aún en los nuestros no se ha llegado a ver, pero sin duda ese día llegará. <br /><br />En el capítulo 37 de Ezequiel, el profeta nos narra cómo Dios lo llevó a un valle lleno de huesos humanos, huesos secos ya, que no tenían tejido vivo en ellos y le preguntó Dios: “Hijo de hombre, ¿vivirán estos huesos?”<br /><br />Nos cuenta el encuentro Ezequiel (37:3-6):<br />“Y dije: Señor Jehová, tú lo sabes. Me dijo entonces: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd palabra de Jehová. Así ha dicho Jehová el Señor a estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis. Y pondré tendones sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová.”<br /><br />Y así fue, nos sigue narrando Ezequiel cómo ocurrió:<br /><br />”Profeticé, pues, como me fue mandado; y hubo un ruido mientras yo profetizaba, y he aquí un temblor; y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso. Y miré, y he aquí tendones sobre ellos, y la carne subió, y la piel cubrió por encima de ellos; pero no había en ellos espíritu. Y me dijo: Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre, y di al espíritu: Así ha dicho Jehová el Señor: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán. Y profeticé como me había mandado, y entró espíritu en ellos, y vivieron, y estuvieron sobre sus pies; un ejército grande en extremo.”<br /><br />Algo extraño e increíble había ocurrido en ese valle. ¿Por qué había hecho esto Dios? ¿Qué quería comunicar con todo esto?<br /><br />Continúa narrando Ezequiel: <br /><br />”Me dijo luego: Hijo de hombre, todos estos huesos son la casa de Israel. He aquí, ellos dicen: Nuestros huesos se secaron, y pereció nuestra esperanza, y somos del todo destruidos. Por tanto, profetiza, y diles: Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo abro vuestros sepulcros, pueblo mío, y os haré subir de vuestras sepulturas, y os traeré a la tierra de Israel. Y sabréis que yo soy Jehová, cuando abra vuestros sepulcros, y os saque de vuestras sepulturas, pueblo mío. Y pondré mi Espíritu en vosotros, y viviréis, y os haré reposar sobre vuestra tierra; y sabréis que yo Jehová hablé, y lo hice, dice Jehová.”<br /><br />Esta fue una manera clara y vívida de explicar lo que Dios quería hacer con su pueblo. La intención de Dios estaba sobre la mesa. Ese era su plan, y su plan no cambiaría. Cuando Dios habla, Dios hace. Es más, el versículo 14 dice: cuando esto ocurra, sabréis que yo (Dios) hablé, y lo hice, dice Jehová. <br /><br />En la historia reciente hemos podido ver cómo la primera parte de esta visión profética se hizo realidad, cuando de los confines de la tierra, la nación de Israel, que estaba muerta, sus huesos secos, fue transformada, juntados los huesos y restaurados los tendones, cubiertos de carne y piel, metafóricamente hablando. La nación de israel, contra todas las expectativas, volvió a resurgir físicamente. Mas como dice el texto de Ezequiel, “no había en ellos espíritu”. La nació existe, pero sus corazones todavía no han sido convertidos. Mas llegará el día en que Dios cumplirá el resto de la profecía. <br /><br />Como ya se podía leer en Ezequiel 11:19 y se repetía en el 36:26, Dios dijo: “les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne.” <br /><br /><br />Un día Dios soplará sobre ellos espíritu de vida, y todo el mundo sabrá que Dios es el que da vida; Él es el que cambia los corazones. El pueblo de Israel reconocerá a aquel que los amó, y toda aquel que en el mundo entero lo reconozca, participa ya de este espíritu de vida que solo Cristo puede dar. Dios, en su misericordia ha extendido esta vida a cada persona que reconociendo su condición...]]></itunes:summary><itunes:duration>420</itunes:duration><itunes:keywords>cristo,dios,espíritu,jesús,muerte,perdón,promesa,revivir,salvación,vida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/f580ead8aa14b767d338eb528abb98e0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Ezequiel-146 Israel la infiel</title><link>https://www.spreaker.com/episode/ezequiel-146-israel-la-infiel--19219170</link><description><![CDATA[Una de las comparaciones que hace Ezequiel del pueblo de Israel es la de una esposa infiel. El capítulo 16 nos narra una parábola de cómo Dios mostró su amor hacia este pueblo, y cómo el pueblo, ingrato e infiel había rechazado este amor fiel y se había ido tras otros pueblos que al contrario de amarlos, los maltrataban. Es una imagen clara y triste que muestra una cruda realidad. <br /><br />Ezequiel 16:3-7: “Así ha dicho Jehová el Señor sobre Jerusalén: Tu origen, tu nacimiento, es de la tierra de Canaán; tu padre fue amorreo, y tu madre hetea. Y en cuanto a tu nacimiento, el día que naciste no fue cortado tu ombligo, ni fuiste lavada con aguas para limpiarte, ni salada con sal, ni fuiste envuelta con fajas. No hubo ojo que se compadeciese de ti para hacerte algo de esto, teniendo de ti misericordia; sino que fuiste arrojada sobre la faz del campo, con menosprecio de tu vida, en el día que naciste.<br />Y yo pasé junto a ti, y te vi sucia en tus sangres, y cuando estabas en tus sangres te dije: ¡Vive! Sí, te dije, cuando estabas en tus sangres: ¡Vive! Te hice multiplicar como la hierba del campo; y creciste y te hiciste grande, y llegaste a ser muy hermosa;<br /><br />Dios rescató a Israel de la muerte segura, y lo hizo Su pueblo, cuidándolo y haciéndolo hermoso.<br /><br />El 16:14 dice: “Y salió tu renombre entre las naciones a causa de tu hermosura; porque era perfecta, a causa de mi hermosura que yo puse sobre ti, dice Jehová el Señor.”<br />Mas en la hermosura y prosperidad el pueblo volvió su mirada a sí mismo: <br /><br />Leemos en el 16:15 y 17 “Pero confiaste en tu hermosura, y te prostituiste a causa de tu renombre, y derramaste tus fornicaciones a cuantos pasaron;… Tomaste asimismo tus hermosas alhajas de oro y de plata que yo te había dado, y te hiciste imágenes de hombre y fornicaste con ellas”<br /><br />Dios la compara con una esposa infiel y continúa denunciando lo que Israel había hecho con sus hijos e hijas: <br /><br />20-22 “Además de esto, tomaste tus hijos y tus hijas que habías dado a luz para mí, y los sacrificaste a ellas para que fuesen consumidos. ¿Eran poca cosa tus fornicaciones, 21para que degollases también a mis hijos y los ofrecieras a aquellas imágenes como ofrenda que el fuego consumía? 22Y con todas tus abominaciones y tus fornicaciones no te has acordado de los días de tu juventud, cuando estabas desnuda y descubierta, cuando estabas envuelta en tu sangre.”<br /><br />¡No se acordaron de donde habían salido—y menospreciaron el amor que Dios les había mostrado! Rescatada, cuidada, elegida para gloria, y ahora se daba a cualquiera que pasara, gratuitamente y sin reparo, sacrificando incluso a sus hijos ante dioses falsos.”<br /><br />Las descripciones del capítulo 16 son extremamente claras, de modo que no las leeré en voz alta para no herir la sensibilidad de ninguna, pero Dios claramente compara a su pueblo rescatado con una joven que después de haber sido rescatada de una muerte segura al nacer, es criada con todo el amor del mundo, cuidada, preparada para ser la heredera de la casa, y por voluntad propia deja al que tanto la amó para ir tras muchos otros de forma promiscua y vergonzosa. Ezequiel aquí la compara a una ramera, pero a diferencia de esta, Israel hace todo esto gratuitamente, y si esto fuera poco, Dios le dice: 16: 31-34: “Y no fuiste semejante a ramera, en que menospreciaste la paga, sino como mujer adúltera, que en lugar de su marido recibe a ajenos. A todas las rameras les dan dones; mas tú diste tus dones a todos tus enamorados; y les diste presentes, para que de todas partes se llegasen a ti en tus fornicaciones. <br /><br />Se les acercaba un juicio en el que todos estos pueblos con los que Israel había flirteado y como dice el texto “fornicado y adulterado”, vendrían contra ellos para destruirlos. <br /><br />Y Dios les dice en el 16:43: “Por cuanto no te acordaste de los días de tu juventud, y me provocaste a ira en todo esto, por eso, he aquí yo también traeré tu camino sobre tu cabeza, dice Jehová el Señor; pues ni aun has pensado sobre toda tu lujuria.”<br /><br />Dios comparó a su pueblo con Samaria, gente que Jerusalén despreciaba. Mira cómo los comparó también con Sodoma, pueblo que todos reconocían como pecador: <br /><br />16:47-52 ¡Ni aun anduviste en sus caminos, ni hiciste según sus abominaciones; antes, como si esto fuera poco y muy poco, te corrompiste más que ellas en todos tus caminos. Vivo yo, dice Jehová el Señor, que Sodoma tu hermana y sus hijas no han hecho como hiciste tú y tus hijas. He aquí que esta fue la maldad de Sodoma tu hermana: soberbia, saciedad de pan, y abundancia de ociosidad tuvieron ella y sus hijas; y no fortaleció la mano del afligido y del menesteroso. Y se llenaron de soberbia, e hicieron abominación delante de mí, y cuando lo vi las quité. Y Samaria no cometió ni la mitad de tus pecados; porque tú multiplicaste tus abominaciones más que ellas, y has justificado a tus hermanas con todas las abominaciones que tú hiciste. Tú también, que juzgaste a tus hermanas, lleva tu vergüenza en los pecados que tú hiciste, más abominables que los de ellas; más justas son que tú; avergüénzate, pues, tú también, y lleva tu confusión.”<br /><br />Israel podía ver el pecado de otros, pero no reconocía su propio mal.<br /><br />Y una vez más llega la misericordia incondicional y sin merecimiento; Dios promete ser fiel a Su pueblo: <br /><br />Dios les dice en el 16:59-60: “Pero más ha dicho Jehová el Señor: ¿Haré yo contigo como tú hiciste, que menospreciaste el juramento para invalidar el pacto? Antes yo tendré memoria de mi pacto que concerté contigo en los días de tu juventud, y estableceré contigo un pacto sempiterno.”<br /><br />Dios había dejado claro que Israel había roto e invalidado el pacto con Dios, menospreciando el juramento. Pero Dios no era como ellos. Él sí recordaba el pacto que había hecho con Israel y con su siervo David, y lo mantendría. Ahora establecería un pacto renovado, sempiterno. <br /><br />Acaba el capítulo con el Señor reafirmando el pacto que Él, Dios mismo mantendría con este pueblo infiel. Él sí sería fiel a su pacto. <br /><br />En el capítulo 20:5-7 Dios le dice a Ezequiel lo que ha de hablar a los principales de Israel: “Así ha dicho Jehová el Señor: El día que escogí a Israel, y que alcé mi mano para jurar a la descendencia de la casa de Jacob, cuando me di a conocer a ellos en la tierra de Egipto, cuando alcé mi mano y les juré diciendo: Yo soy Jehová vuestro Dios; aquel día que les alcé mi mano, jurando así que los sacaría de la tierra de Egipto a la tierra que les había provisto, que fluye leche y miel, la cual es la más hermosa de todas las tierras; (Ex. 6.2-8) entonces les dije: Cada uno eche de sí las abominaciones de delante de sus ojos, y no os contaminéis con los ídolos de Egipto. Yo soy Jehová vuestro Dios.”<br /><br />El pueblo pecaba en rebelión a Dios, y aún así le ofrecían sacrificios. Y Dios dice que las ofrendas que ofrecían le irritaban (20:28) por lo que les reprochó: “Andad cada uno tras sus ídolos, y servidles, si es que a mí no me obedecéis; pero no profanéis más mi santo nombre con vuestras ofrendas y con vuestros ídolos.” (20:39)<br /><br />Mas Dios esperaría pacientemente al pueblo, y dice el 20:43-44 “os acordaréis de vuestros caminos, y de todos vuestros hechos en que os contaminasteis; y os aborreceréis a vosotros mismos a causa de todos vuestros pecados que cometisteis. Y sabréis que yo soy Jehová, cuando haga con vosotros por amor de mi nombre, no según vuestros caminos malos ni según vuestras perversas obras, oh casa de Israel, dice Jehová el Señor.”<br /><br />El pueblo de Dios vería que lo que había hecho estaba mal, y cuando este momento llegara, Dios no les daría todo el mal que merecían, sino que mostraría paciencia y misericordia, incluso en medio del castigo, para que vieran que Dios es Único en la tierra, y no hay otro como Él. <br /><br />¡Qué bonito e interesante ver que el pueblo respondería a la misericordia y el amor tras haber recibido el castigo merecido!<br /><br />Me hace pensar en la educación y la crianza. Algunos padres son permisivos, y no se atreven a disciplinar a sus hijos por miedo a que estos se aparten de ellos y no los amen. Otros son extremadamente autoritarios, y temen mostrar amor y misericordia por temor de que sus hijos se les desvíen. Con el tiempo, los primeros acaban con hijos egoístas que les son indiferentes, y los últimos con hijos amargados que no han visto el amor de sus padres. eEstos padres encuentran que tanta disciplina no produce el resultado deseado; los otros que permisividad no demuestra amor. Sin embargo,]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19219170</guid><pubDate>Mon, 04 Aug 2025 05:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19219170/ezequiel_146_israel_la_infiel.mp3" length="11504676" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Una de las comparaciones que hace Ezequiel del pueblo de Israel es la de una esposa infiel. El capítulo 16 nos narra una parábola de cómo Dios mostró su amor hacia este pueblo, y cómo el pueblo, ingrato e infiel había rechazado este amor fiel y se...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Una de las comparaciones que hace Ezequiel del pueblo de Israel es la de una esposa infiel. El capítulo 16 nos narra una parábola de cómo Dios mostró su amor hacia este pueblo, y cómo el pueblo, ingrato e infiel había rechazado este amor fiel y se había ido tras otros pueblos que al contrario de amarlos, los maltrataban. Es una imagen clara y triste que muestra una cruda realidad. <br /><br />Ezequiel 16:3-7: “Así ha dicho Jehová el Señor sobre Jerusalén: Tu origen, tu nacimiento, es de la tierra de Canaán; tu padre fue amorreo, y tu madre hetea. Y en cuanto a tu nacimiento, el día que naciste no fue cortado tu ombligo, ni fuiste lavada con aguas para limpiarte, ni salada con sal, ni fuiste envuelta con fajas. No hubo ojo que se compadeciese de ti para hacerte algo de esto, teniendo de ti misericordia; sino que fuiste arrojada sobre la faz del campo, con menosprecio de tu vida, en el día que naciste.<br />Y yo pasé junto a ti, y te vi sucia en tus sangres, y cuando estabas en tus sangres te dije: ¡Vive! Sí, te dije, cuando estabas en tus sangres: ¡Vive! Te hice multiplicar como la hierba del campo; y creciste y te hiciste grande, y llegaste a ser muy hermosa;<br /><br />Dios rescató a Israel de la muerte segura, y lo hizo Su pueblo, cuidándolo y haciéndolo hermoso.<br /><br />El 16:14 dice: “Y salió tu renombre entre las naciones a causa de tu hermosura; porque era perfecta, a causa de mi hermosura que yo puse sobre ti, dice Jehová el Señor.”<br />Mas en la hermosura y prosperidad el pueblo volvió su mirada a sí mismo: <br /><br />Leemos en el 16:15 y 17 “Pero confiaste en tu hermosura, y te prostituiste a causa de tu renombre, y derramaste tus fornicaciones a cuantos pasaron;… Tomaste asimismo tus hermosas alhajas de oro y de plata que yo te había dado, y te hiciste imágenes de hombre y fornicaste con ellas”<br /><br />Dios la compara con una esposa infiel y continúa denunciando lo que Israel había hecho con sus hijos e hijas: <br /><br />20-22 “Además de esto, tomaste tus hijos y tus hijas que habías dado a luz para mí, y los sacrificaste a ellas para que fuesen consumidos. ¿Eran poca cosa tus fornicaciones, 21para que degollases también a mis hijos y los ofrecieras a aquellas imágenes como ofrenda que el fuego consumía? 22Y con todas tus abominaciones y tus fornicaciones no te has acordado de los días de tu juventud, cuando estabas desnuda y descubierta, cuando estabas envuelta en tu sangre.”<br /><br />¡No se acordaron de donde habían salido—y menospreciaron el amor que Dios les había mostrado! Rescatada, cuidada, elegida para gloria, y ahora se daba a cualquiera que pasara, gratuitamente y sin reparo, sacrificando incluso a sus hijos ante dioses falsos.”<br /><br />Las descripciones del capítulo 16 son extremamente claras, de modo que no las leeré en voz alta para no herir la sensibilidad de ninguna, pero Dios claramente compara a su pueblo rescatado con una joven que después de haber sido rescatada de una muerte segura al nacer, es criada con todo el amor del mundo, cuidada, preparada para ser la heredera de la casa, y por voluntad propia deja al que tanto la amó para ir tras muchos otros de forma promiscua y vergonzosa. Ezequiel aquí la compara a una ramera, pero a diferencia de esta, Israel hace todo esto gratuitamente, y si esto fuera poco, Dios le dice: 16: 31-34: “Y no fuiste semejante a ramera, en que menospreciaste la paga, sino como mujer adúltera, que en lugar de su marido recibe a ajenos. A todas las rameras les dan dones; mas tú diste tus dones a todos tus enamorados; y les diste presentes, para que de todas partes se llegasen a ti en tus fornicaciones. <br /><br />Se les acercaba un juicio en el que todos estos pueblos con los que Israel había flirteado y como dice el texto “fornicado y adulterado”, vendrían contra ellos para destruirlos. <br /><br />Y Dios les dice en el 16:43: “Por cuanto no te acordaste de los días de tu juventud, y me provocaste a ira en todo esto, por eso, he aquí yo también traeré...]]></itunes:summary><itunes:duration>690</itunes:duration><itunes:keywords>abandono,abominación,adulterio,amor,fiel,fornicación,infidelidad,infiel,misericordia,pacto,perdón,rebeldía</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/a4e7a6544ea4135c1b37cf9e257ffce6.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Ezequiel-145 Ezequiel y la gloria de Dios</title><link>https://www.spreaker.com/episode/ezequiel-145-ezequiel-y-la-gloria-de-dios--19193379</link><description><![CDATA[El libro de Ezequiel es otro libro de profecía al pueblo de Dios sobre el futuro próximo de Jerusalén en los tiempos del exilio y destrucción así como el futuro lejano de la nación de Israel y la ciudad de Jerusalén. <br /><br />Babilonia atacó la ciudad de Jerusalén en un par de ocasiones, llevando cautivos a la tierra de los caldeos. En la primera oleada de cautivos se encontraban Daniel y sus amigos, de los que podremos leer en el libro de Daniel. Entre los cautivos de la segunda oleada salió Ezequiel. Ezequiel era de familia de sacerdotes, y debía comenzar a ejercer su trabajo como sacerdote al cumplir los 30 años, pero cuando este día llegó, se encontraba lejos de Jerusalén, en el campo de refugiados en tierra de los caldeos. <br /><br />Nos narra el libro que estaba Ezequiel junto al río Quebar cuando vio una visión de la hgloria de Dios en tierra de los caldeos. El primer capítulo del libro nos describe cuatro seres alados con cuatro caras cada uno, y estos estaban sobre cuatro ruedas, y sobre estos había una plataforma, y sobre la plataforma un trono. Sentado sobre el trono había una figura humana envuelta en fuego brillante, irradiando gloria, la semejanza de la gloria del Señor. Al ver esta manifestación grandiosa Ezequiel supo que estaba en la presencia de Dios. Así como Moisés pudo ver la gloria de Dios en Sinaí y la gloria de Dios estuvo sobre el arca del pacto, estaba ahora la gloria de Dios ahí, en Babilonia. <br /><br />En esta visión Dios pidió a Ezequiel que anunciara lo que todavía quedaba por venir al pueblo si no se arrepentían. Israel había mostrado completa rebeldía, y no parecía que el ataque y el exilio hubieran hecho al pueblo recapacitar. <br /><br />Dios ya había mandado mensaje a través de Isaías, había enviado a Jeremías para advertirlos en Jerusalén de lo que les esperaba, lo cual ya se había empezado a cumplir, y ahora, cuando un gran número de judíos ya estaban en cautividad en la tierra de los caldeos, Dios había permitido que Ezequiel fuera llevado con ellos para ser el mensajero a aquellos que ya no estaban en Jerusalén. Quizá ellos escucharían, pensaríamos. Pero no. Ezequiel 2:4-7 nos narra el momento en que Dios le advirtió de que el pueblo rebelde no le escucharía.<br /><br />Dice así: ’Yo, pues, te envío a hijos de duro rostro y de empedernido corazón; y les dirás: Así ha dicho Jehová el Señor. Acaso ellos escuchen; pero si no escucharen, porque son una casa rebelde, siempre conocerán que hubo profeta entre ellos.”<br /><br />Dios no se cansaba de advertir. ¡Oh, qué paciente y amoroso es Dios! Le habla a su siervo para que sepa que no importa lo que el pueblo haga con el mensaje, Dios ya estaba con él. <br /><br />“Y tú, hijo de hombre, no les temas, …; no tengas miedo de sus palabras, ni temas delante de ellos, porque son casa rebelde. Les hablarás, pues, mis palabras, escuchen o dejen de escuchar; porque son muy rebeldes.” Dios lo había preparado para la dura tarea: “Como diamante, más fuerte que pedernal he hecho tu frente; no los temas, ni tengas miedo delante de ellos, porque son casa rebelde.” Ezequiel 3:9 <br /><br />Si lees el libro de Ezequiel, verás que el modo que Dios pidió que transmitiera el mensaje es único e interesante. Vimos a Isaías dar el mensaje oralmente, utilizando parábolas e ilustraciones que luego puso en papel. Jeremías lo hizo a través de la escritura, llevando el mensaje en un libro al rey en Jerusalén. A Ezequiel lo vemos no solo llevando el mensaje de forma oral y escrita, sino que Dios le encargó que dramatizara aquellas cosas que habrían de ocurrir. Le pidió que utilizara muchas lecciones objetivas para que el pueblo viera claramente y pudiera entender el mensaje. <br /><br />Ezequiel debía ser un atalaya que avisara del peligro, y lo haría de la manera que fuese más eficaz. Lo vemos en el capitulo 3 creando una maqueta de la ciudad de Jerusalén, y actuando ante el pueblo para mostrar lo que se les venía encima. En otra ocasión tuvo que acostarse sobre su lado izquierdo trescientos noventa días, llevando la maldad de la casa de Israel (4:4), y cuarenta días sobre su lado derecho para llevar la maldad de Judá (4:5), un día por cada año. En el 4:10-16) leemos que comió comida pésima cocinada en estiércol durante muchos días para mostrarles que sufrirían en tierra ajena y pasarían escasez como jamás se podrían imaginar. Ezequiel dramatizó escenas que representaban lo que el pueblo sufriría y habló por parábolas describiendo al pueblo claramente, comparándolos a personas promiscuas e infieles.<br /><br />Ezequiel tuvo que hacer incluso cosas para llevar el mensaje que eran vistas como vergonzosas. Siendo hombre hebreo se tuvo que afeitar la cabeza y la barba, dividiendo sus pelo para simbolizar aquellos judíos que perecerían: Le pidió Dios: Una tercera parte quemarás a fuego en medio de la ciudad, cuando se cumplan los días del asedio; y tomarás una tercera parte y la cortarás con espada alrededor de la ciudad; y una tercera parte esparcirás al viento…. Tomarás también de allí unos pocos en número, y los atarás en la falda de tu manto. (5:2-3) El versículo 12 nos explica lo que esto representaba; dice: “Una tercera parte de ti morirá de pestilencia y será consumida de hambre en medio de ti; y una tercera parte caerá a espada alrededor de ti; y una tercera parte esparciré a todos los vientos, y tras ellos desenvainaré espada.”<br />Mas en el capítulo 6:8-10 Dios explicó lo que representaba el puñado de pelo que el profeta ató en la falda de su manto. “dejaré un resto, de modo que tengáis entre las naciones algunos que escapen de la espada, … Y sabrán que yo soy Jehová; no en vano dije que les había de hacer este mal.”<br /><br />Cuando la esposa de Ezequiel falleció, Dios le pidió que no llorara su pérdida ni hiciera luto por ella. Aquí el pueblo le preguntó : “¿No nos enseñarás qué significan para nosotros estas cosas que haces?”<br /><br />Dios le dijo: “Di a la casa de Israel: Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo profano mi santuario, la gloria de vuestro poderío, el deseo de vuestros ojos y el deleite de vuestra alma; y vuestros hijos y vuestras hijas que dejasteis caerán a espada. Y haréis de la manera que yo hice; no os cubriréis con rebozo, ni comeréis pan de hombres en luto.”<br /><br />Dios dijo al pueblo en el mismo capítulo 24 “Ezequiel, pues, os será por señal; según todas las cosas que él hizo, haréis; cuando esto ocurra, entonces sabréis que yo soy Jehová el Señor.” (Ezequiel 24:19, 21-22, 24)<br /><br />El ministerio de Ezequiel no fue fructífero en el sentido en que el pueblo no respondió a las advertencias de este. Como Dios le había avisado, ellos no atendieron al mensaje. Sin embargo, Ezequiel llegó a ver la gloria de Dios desde la tierra del exilio. <br /><br />Dios le mostró en visión el templo en Jerusalén en ese momento, el cual sería destruido por los caldeos. Dios le permitió a Ezequiel ver visiones de las abominaciones que el pueblo estaba haciendo en el templo; de tal modo que la gloria de Dios salió del templo sin que el pueblo se diera cuenta, y le mostró cómo los culpables debían ser juzgados, porque el Dios justo tenía que juzgar a su pueblo pecador). Ezequiel, como sacerdote del pueblo que habría sido si el cautiverio no hubiera ocurrido, intercedió por su pueblo preguntando a Dios si de verdad debían sufrir de tal modo. En Ezequiel 9:8 leemos: “¡Ah, Señor Jehová! ¿destruirás a todo el remanente de Israel derramando tu furor sobre Jerusalén?”<br /><br />Mas vemos que Dios no abandonaría a Su pueblo. La gloria de Dios, como Ezequiel había visto junto al río, no estaba limitada a habitar exclusivamente en el templo (Como vemos en el salmo 139, su presencia está en todo lugar, y podría incluso ir a la tierra de Babilonia, acompañando a Su pueblo. (12-24) <br /><br />Dios juzgaría a Israel por su pecado, juzgaría a aquellos que trataran mal a Israel, y juzgaría a Jerusalén. Haría esto porque Dios es justo y ama la justicia. <br /><br />Mas la última sección del libro, del 34-38, nos muestra la esperanza futura para Israel, para las naciones, y para toda la creación. El pueblo de Dios un día se volverá a Él, la maldad de las naciones será derrotada, y habrá un nuevo templo en el que ese carruaje que Ezequiel vio junto al río, la misma presencia de Dios, morará en el templo que Dios construirá. Ezequiel ve que de este templo fluye un rio que da vida a todo lo que está a su alrededor. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19193379</guid><pubDate>Fri, 01 Aug 2025 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19193379/ezequiel_145_ezequiel_y_la_gloria_de_dios.mp3" length="10624935" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El libro de Ezequiel es otro libro de profecía al pueblo de Dios sobre el futuro próximo de Jerusalén en los tiempos del exilio y destrucción así como el futuro lejano de la nación de Israel y la ciudad de Jerusalén. 

Babilonia atacó la ciudad de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El libro de Ezequiel es otro libro de profecía al pueblo de Dios sobre el futuro próximo de Jerusalén en los tiempos del exilio y destrucción así como el futuro lejano de la nación de Israel y la ciudad de Jerusalén. <br /><br />Babilonia atacó la ciudad de Jerusalén en un par de ocasiones, llevando cautivos a la tierra de los caldeos. En la primera oleada de cautivos se encontraban Daniel y sus amigos, de los que podremos leer en el libro de Daniel. Entre los cautivos de la segunda oleada salió Ezequiel. Ezequiel era de familia de sacerdotes, y debía comenzar a ejercer su trabajo como sacerdote al cumplir los 30 años, pero cuando este día llegó, se encontraba lejos de Jerusalén, en el campo de refugiados en tierra de los caldeos. <br /><br />Nos narra el libro que estaba Ezequiel junto al río Quebar cuando vio una visión de la hgloria de Dios en tierra de los caldeos. El primer capítulo del libro nos describe cuatro seres alados con cuatro caras cada uno, y estos estaban sobre cuatro ruedas, y sobre estos había una plataforma, y sobre la plataforma un trono. Sentado sobre el trono había una figura humana envuelta en fuego brillante, irradiando gloria, la semejanza de la gloria del Señor. Al ver esta manifestación grandiosa Ezequiel supo que estaba en la presencia de Dios. Así como Moisés pudo ver la gloria de Dios en Sinaí y la gloria de Dios estuvo sobre el arca del pacto, estaba ahora la gloria de Dios ahí, en Babilonia. <br /><br />En esta visión Dios pidió a Ezequiel que anunciara lo que todavía quedaba por venir al pueblo si no se arrepentían. Israel había mostrado completa rebeldía, y no parecía que el ataque y el exilio hubieran hecho al pueblo recapacitar. <br /><br />Dios ya había mandado mensaje a través de Isaías, había enviado a Jeremías para advertirlos en Jerusalén de lo que les esperaba, lo cual ya se había empezado a cumplir, y ahora, cuando un gran número de judíos ya estaban en cautividad en la tierra de los caldeos, Dios había permitido que Ezequiel fuera llevado con ellos para ser el mensajero a aquellos que ya no estaban en Jerusalén. Quizá ellos escucharían, pensaríamos. Pero no. Ezequiel 2:4-7 nos narra el momento en que Dios le advirtió de que el pueblo rebelde no le escucharía.<br /><br />Dice así: ’Yo, pues, te envío a hijos de duro rostro y de empedernido corazón; y les dirás: Así ha dicho Jehová el Señor. Acaso ellos escuchen; pero si no escucharen, porque son una casa rebelde, siempre conocerán que hubo profeta entre ellos.”<br /><br />Dios no se cansaba de advertir. ¡Oh, qué paciente y amoroso es Dios! Le habla a su siervo para que sepa que no importa lo que el pueblo haga con el mensaje, Dios ya estaba con él. <br /><br />“Y tú, hijo de hombre, no les temas, …; no tengas miedo de sus palabras, ni temas delante de ellos, porque son casa rebelde. Les hablarás, pues, mis palabras, escuchen o dejen de escuchar; porque son muy rebeldes.” Dios lo había preparado para la dura tarea: “Como diamante, más fuerte que pedernal he hecho tu frente; no los temas, ni tengas miedo delante de ellos, porque son casa rebelde.” Ezequiel 3:9 <br /><br />Si lees el libro de Ezequiel, verás que el modo que Dios pidió que transmitiera el mensaje es único e interesante. Vimos a Isaías dar el mensaje oralmente, utilizando parábolas e ilustraciones que luego puso en papel. Jeremías lo hizo a través de la escritura, llevando el mensaje en un libro al rey en Jerusalén. A Ezequiel lo vemos no solo llevando el mensaje de forma oral y escrita, sino que Dios le encargó que dramatizara aquellas cosas que habrían de ocurrir. Le pidió que utilizara muchas lecciones objetivas para que el pueblo viera claramente y pudiera entender el mensaje. <br /><br />Ezequiel debía ser un atalaya que avisara del peligro, y lo haría de la manera que fuese más eficaz. Lo vemos en el capitulo 3 creando una maqueta de la ciudad de Jerusalén, y actuando ante el pueblo para mostrar lo que se les venía encima. En otra ocasión tuvo que acostarse...]]></itunes:summary><itunes:duration>635</itunes:duration><itunes:keywords>amor,atalaya,esperanza,exilio,juicio,justicia,mensaje,misericordia,profeta,visión</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/f59fd944cc972ff33efc2f3257f3bbe1.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Jeremías-144 Alabanza cuando la vida parece no tener sentido</title><link>https://www.spreaker.com/episode/jeremias-144-alabanza-cuando-la-vida-parece-no-tener-sentido--19156163</link><description><![CDATA[Hemos visto en las oraciones de Jeremías las quejas que éste presentaba ante el Señor, las palabras de afirmación, de corrección y de exhortación del Señor a Jeremías y también la belleza de confiar y alabar al Señor en medio de la prueba.<br /><br />Podemos leer de varios personajes de la Biblia que alabaron a Dios por fe incluso cuando no entendían lo que Dios estaba haciendo en sus vidas.<br /><br />¿Recuerdas a Job? Cuando todas sus posesiones, sus hijos y su salud habían sido arrancados, su repuesta fue: “Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito.”<br /><br />¿Y qué de Pablo y Silas en la cárcel en Filipos? Hechos 16:25 “Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían.” Estaban encarcelados por haber predicado en las calles. Y en lugar de llorar, maldecir o dudar, decidieron cantar alabanzas a Dios. Sabían que Dios podía librarlos si quería, y descansaban en Su perfecto plan. <br /><br />Es fácil alabar a Dios cuando sales de la prueba. Es fácil dar gracias cuando ves el motivo de una dificultad. Mas Hebreos 13:15 dice : “Ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre.” <br />Cuando las dificultades no tienen sentido ni motivo para uno, alabar a Dios es solo posible por la fe, confiando en lo que conocemos de nuestro Señor. <br /><br />Ahí es cuando la alabanza cuesta. Ahí es cuando podemos llamarlo “un sacrificio de alabanza”, porque no es una alabanza gratis, que no cueste nada. David en 1 Samuel 24:24 compró un campo para ofrecer holocausto a Dios. Se lo querían ceder sin pagar, pero él respondió: “No, sino por precio te lo compraré; porque no ofreceré a Jehová mi Dios holocaustos que no me cuesten nada.” <br /><br />¿Ofrecemos nosotros holocaustos cuando no cuestan nada, o somos capaces de, por fe, ofrecer alabanza a nuestro Señor cuando cuesta, cuando no tiene sentido la alabanza?<br /><br />Hace años, en una prueba muy dura en la que mi marido se encontraba en una situación de salud crítica, un hermano me dijo, en medio de la prueba, “ya hemos pedido al Señor; ya no es tiempo de pedir más; ahora es tiempo de dar gracias, de alabar al Señor”. Me chocó, pero me liberó también. ¿Cuántas veces le tenía que pedir a Dios que me escuchara? Ya le habíamos derramado nuestras cargas y pedido que fuera Su voluntad. Lo que tocaba sin duda era alabanza a Dios. Dejar de enfocarnos en la tribulación y enfocarnos en el Dios todopoderoso y amoroso que Él es. Debíamos ofrecerle un sacrificio de alabanza. <br /><br />Muchas veces la desesperación llega a nuestra vida, la llevamos al señor, nos da la seguridad de que Él tiene todo bajo Su perfecto control, y al momento nos encontramos desesperadas por lo mismo o por algo nuevo. Y a veces, como hemos visto en el caso de Jeremías, llegamos a deprimirnos al punto de cuestionar nuestra existencia. <br /><br />¿Qué creéis que hizo Jeremías al acabar el relato de su oración que tenemos en el capítulo 20? Sin duda, viendo como el Señor lo guardó, viendo que permaneció fiel y que acabó muriendo con una edad ya avanzada y bajo las alas de Dios, creo que puedo decir con confianza que Jeremías reafirmó su fe en el Todopoderoso, y habiendo encomendado su causa ante “Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos” (Efesios 3:20), descansó en el Señor. <br /><br />Es un ciclo que gira entre lo que sentimos en el momento y lo que sabemos de nuestro Dios. Por eso es tan importante conocer a Dios y meditar en sus precioso carácter. <br /><br />Cualquiera que sea tu situación actual, te animo a afirmar tu fe en Dios. Él quiere estar contigo “como poderoso gigante.” Como vimos en Jeremías 1:5, Dios tenía un propósito para Jeremías antes de nacer; “Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué” dice el Señor. Dios te ha hecho a ti con un propósito. ¿Le has preguntado el propósito que Dios tiene para ti en esta vida? Veremos más sobre esto a lo largo del estudio de Su Palabra, pero dale hoy las gracias por Su plan, Su presencia y Su poder.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19156163</guid><pubDate>Thu, 31 Jul 2025 05:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19156163/jeremi_as_144_alabanza_cuando_la_vida_parece_no_tener_sentido.mp3" length="6392661" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Hemos visto en las oraciones de Jeremías las quejas que éste presentaba ante el Señor, las palabras de afirmación, de corrección y de exhortación del Señor a Jeremías y también la belleza de confiar y alabar al Señor en medio de la prueba.

Podemos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Hemos visto en las oraciones de Jeremías las quejas que éste presentaba ante el Señor, las palabras de afirmación, de corrección y de exhortación del Señor a Jeremías y también la belleza de confiar y alabar al Señor en medio de la prueba.<br /><br />Podemos leer de varios personajes de la Biblia que alabaron a Dios por fe incluso cuando no entendían lo que Dios estaba haciendo en sus vidas.<br /><br />¿Recuerdas a Job? Cuando todas sus posesiones, sus hijos y su salud habían sido arrancados, su repuesta fue: “Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito.”<br /><br />¿Y qué de Pablo y Silas en la cárcel en Filipos? Hechos 16:25 “Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían.” Estaban encarcelados por haber predicado en las calles. Y en lugar de llorar, maldecir o dudar, decidieron cantar alabanzas a Dios. Sabían que Dios podía librarlos si quería, y descansaban en Su perfecto plan. <br /><br />Es fácil alabar a Dios cuando sales de la prueba. Es fácil dar gracias cuando ves el motivo de una dificultad. Mas Hebreos 13:15 dice : “Ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre.” <br />Cuando las dificultades no tienen sentido ni motivo para uno, alabar a Dios es solo posible por la fe, confiando en lo que conocemos de nuestro Señor. <br /><br />Ahí es cuando la alabanza cuesta. Ahí es cuando podemos llamarlo “un sacrificio de alabanza”, porque no es una alabanza gratis, que no cueste nada. David en 1 Samuel 24:24 compró un campo para ofrecer holocausto a Dios. Se lo querían ceder sin pagar, pero él respondió: “No, sino por precio te lo compraré; porque no ofreceré a Jehová mi Dios holocaustos que no me cuesten nada.” <br /><br />¿Ofrecemos nosotros holocaustos cuando no cuestan nada, o somos capaces de, por fe, ofrecer alabanza a nuestro Señor cuando cuesta, cuando no tiene sentido la alabanza?<br /><br />Hace años, en una prueba muy dura en la que mi marido se encontraba en una situación de salud crítica, un hermano me dijo, en medio de la prueba, “ya hemos pedido al Señor; ya no es tiempo de pedir más; ahora es tiempo de dar gracias, de alabar al Señor”. Me chocó, pero me liberó también. ¿Cuántas veces le tenía que pedir a Dios que me escuchara? Ya le habíamos derramado nuestras cargas y pedido que fuera Su voluntad. Lo que tocaba sin duda era alabanza a Dios. Dejar de enfocarnos en la tribulación y enfocarnos en el Dios todopoderoso y amoroso que Él es. Debíamos ofrecerle un sacrificio de alabanza. <br /><br />Muchas veces la desesperación llega a nuestra vida, la llevamos al señor, nos da la seguridad de que Él tiene todo bajo Su perfecto control, y al momento nos encontramos desesperadas por lo mismo o por algo nuevo. Y a veces, como hemos visto en el caso de Jeremías, llegamos a deprimirnos al punto de cuestionar nuestra existencia. <br /><br />¿Qué creéis que hizo Jeremías al acabar el relato de su oración que tenemos en el capítulo 20? Sin duda, viendo como el Señor lo guardó, viendo que permaneció fiel y que acabó muriendo con una edad ya avanzada y bajo las alas de Dios, creo que puedo decir con confianza que Jeremías reafirmó su fe en el Todopoderoso, y habiendo encomendado su causa ante “Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos” (Efesios 3:20), descansó en el Señor. <br /><br />Es un ciclo que gira entre lo que sentimos en el momento y lo que sabemos de nuestro Dios. Por eso es tan importante conocer a Dios y meditar en sus precioso carácter. <br /><br />Cualquiera que sea tu situación actual, te animo a afirmar tu fe en Dios. Él quiere estar contigo “como poderoso gigante.” Como vimos en Jeremías 1:5, Dios tenía un propósito para Jeremías antes de nacer; “Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué” dice el Señor. 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Lo cierto es que choca que el profeta de Dios hable a Dios de forma tan directa expresando su frustración.<br /><br />Jeremías 20:7 dice “Me sedujiste, oh Jehová, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste; cada día he sido escarnecido, cada cual se burla de mí.”<br /><br />Jeremías se sentía cansado, y hasta podemos decir que usado. En el versículo 14 clamaba “Maldito el día en que nací; el día en que mi madre me dio a luz no sea bendito.”<br /><br />¿Qué estaba ocurriendo en la vida de Jeremías? Hablaba siempre a Dios de es modo?<br /><br />Anterior a la queja del capítulo 20:7-18, encontramos 6 pasajes en los que el profeta oró a Dios con una petición o a veces una queja. Esta es una parte sumamente personal del libro que nos permite entender más sobre el corazón de Jeremías.<br /><br />Examinemos estas oraciones de y veamos qué pide y cómo el Señor le contesta (o no) para ver lo que podemos aprender de la vida de oración de Jeremías.<br /><br />En el capítulo 11:20-23, Los hombres de Anatot habían planeado un complot contra Jeremías. Éste expuso su causa ante Dios, pidiéndole ver venganza de Dios sobre estos hombres malvados. Dios le contestó en el momento, asegurándole al profeta que cuando llegara el momento, castigaría a los de Anatot por su maldad. Los tiempos de Dios y sus formas no están en nuestras manos. <br /><br />En el capítulo 12:1-6 vemos otra queja de Jeremías y la contestación de Dios. Este comienza su oración así “Justo eres tú, oh Jehová, para que yo dispute contigo; sin embargo, alegaré mi causa ante ti. ¿Por qué es prosperado el camino de los impíos, y tienen bien todos los que se portan deslealmente?” <br /><br />Jeremías había comenzado su oración bien, diciendo básicamente: “no debería discutir contigo, Dios, pero sin embargo continúa diciendo, lo voy a hacer.” Y Jeremías expone su queja ante Dios, haciendo eco del sentimiento del salmista en el salmo 73 ¿Por qué prospera el malo y el bueno sufre?<br /><br />El profeta parecía haberse olvidado de que Dios ya le había confirmado que Él se encargaría de aquellos que hacían mal. Y en esta ocasión Dios le contestó de manera un tanto fuerte en el versículo 5: <br /><br />Jeremías, “Si corriste con los de a pie, y te cansaron, ¿cómo contenderás con los caballos? Y si en la tierra de paz no estabas seguro, ¿cómo harás en la espesura del Jordán?”<br /><br />Dios le dijo básicamente: “Jeremías, si en la prueba más fácil desfalleces, abróchate el cinturón, porque vienen pruebas peores. Vas a sufrir azotes, vas a sufrir en la cárcel, vas a sufrir en el pozo, vas a sufrir el exilio: no ha llegado el momento de ver lo que le ocurrirá a los que te hacen mal. Sigue firme y adelante hasta que llegue el momento de la justicia.” (parafraseado). Como el salmista, Jeremías también debía recordar que el Dios justo y soberano tiene un plan perfecto y el tiempo adecuado para su ejecución. <br /><br />En Jeremías 14:13-14 vemos de nuevo al profeta hablando con Dios. Comparando su mensaje con el de otros profetas, este siente que quizás Dios podría haberle dado un mensaje de paz, algo mucho más popular entre sus receptores. Básicamente Jeremías dice: “Dios, los otros profetas están profetizando paz y cosas buenas.” ¿Seguro que lo que me has dado para profetizar es correcto? (parafraseado) Aquí podemos ver que Jeremías llegó a dudar del mensaje que Dios le ha dado. Mas Dios no le reprendió, sino que le respondió afirmándole que la paz que los otros profetizan era falsa y que lo que Jeremías estaba profetizando era verdadero y seguro. Aquellos que anunciaban falsa paz no hacían el bien a nadie, mas el mensaje de verdad de Jeremías, aunque duro, les advertía para que pudieran actuar. <br /><br />En otra oración de Jeremías, en el capítulo 15:15-21 encontramos al profeta desanimado, llorando ante Dios, expresando que él había sido fiel predicando la palabra, y por esto había sufrido desprecio y soledad de parte del pueblo, por obedecer la misión que Dios le había dado. <br /><br />En esta ocasión, Jehová le contestó con una afirmación de que si permanecía fiel, Dios le restauraría y estaría con él siempre. Dios lo animó a permanecer fiel, diciéndole: “Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos.” (Jeremías 15:19b)<br /><br />Entonces vemos a Jeremías en el 17:13-18 hablando con Dios, confirmándole su obediencia, con un claro entendimiento de quien era Dios, pero queriendo saber los tiempos de Dios. Los de Jerusalem preguntaban que cuándo iba a pasar todo lo que Jeremías profetizaba, dudando de su mensaje, y Jeremías le estaba rogando a Dios una vez más que fueran ellos los avergonzados y no él. Básicamente, Jeremías estaba pidiendo a Dios (una vez más) que hiciera justicia.<br /><br />En el capitulo 18:19-23 Jeremías, que en otra ocasión había rogado a Dios que tuviera pena del pueblo y no les trajera mal, se ha dado cuenta de la maldad del pueblo y de que desean matarlo a él por traer el mensaje de Dios. Ahora le está pidiendo a Dios que traiga juicio sobre ellos, como hemos visto en los textos anteriores. <br /><br />Pero a estas dos oraciones, Dios ya no contesta. Ya habían hablado del tema con anterioridad y Dios ya le había contestado. No había necesidad de que le volviera a reafirmar la respuesta. Jeremías ya tenía la contestación de Dios, la cual tenía que recordar y aceptar, le gustara o no. <br /><br />A veces somos muy similares al profeta. ¿Cuántas veces nosotras seguimos preguntándole a Dios sobre cosas que ya nos ha confirmado y contestado? Nos cuesta esperar o aceptar Su voluntad. No somos las únicas. Jeremías, el profeta de Dios, se desesperaba viendo que el malo seguía con su maldad y que lo que Dios había prometido parecía que no se hacía realidad. <br /><br />Y es que los tiempos de nuestro Señor no son nuestros tiempos. Parte de nuestra fe y sumisión a Su voluntad es aceptar Su Palabra y esperar a que lo que Él ya ha confirmado sea realizado. ¡En Su tiempo; no en el nuestro! ¡A Su manera; no a la nuestra!<br /><br />Pidamos a Dios que nos dé fe, la confianza para aceptar sus términos y sus condiciones. ¡A Él sea la gloria!]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19131714</guid><pubDate>Wed, 30 Jul 2025 05:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19131714/jeremi_as_143_jeremi_as_habla_con_dios.mp3" length="9031604" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>En las conversaciones que Jeremías tenía con Dios encontramos al profeta orando y fluctuando entre algunos momentos en que echa toda su ansiedad sobre el Señor (1 Pedro 5:7), pero a modo de queja, y momentos de confianza en el poderoso gigante que es...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[En las conversaciones que Jeremías tenía con Dios encontramos al profeta orando y fluctuando entre algunos momentos en que echa toda su ansiedad sobre el Señor (1 Pedro 5:7), pero a modo de queja, y momentos de confianza en el poderoso gigante que es su Dios. En el capítulo 20 del libro vemos una oración de queja del profeta Jeremías. Lo cierto es que choca que el profeta de Dios hable a Dios de forma tan directa expresando su frustración.<br /><br />Jeremías 20:7 dice “Me sedujiste, oh Jehová, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste; cada día he sido escarnecido, cada cual se burla de mí.”<br /><br />Jeremías se sentía cansado, y hasta podemos decir que usado. En el versículo 14 clamaba “Maldito el día en que nací; el día en que mi madre me dio a luz no sea bendito.”<br /><br />¿Qué estaba ocurriendo en la vida de Jeremías? Hablaba siempre a Dios de es modo?<br /><br />Anterior a la queja del capítulo 20:7-18, encontramos 6 pasajes en los que el profeta oró a Dios con una petición o a veces una queja. Esta es una parte sumamente personal del libro que nos permite entender más sobre el corazón de Jeremías.<br /><br />Examinemos estas oraciones de y veamos qué pide y cómo el Señor le contesta (o no) para ver lo que podemos aprender de la vida de oración de Jeremías.<br /><br />En el capítulo 11:20-23, Los hombres de Anatot habían planeado un complot contra Jeremías. Éste expuso su causa ante Dios, pidiéndole ver venganza de Dios sobre estos hombres malvados. Dios le contestó en el momento, asegurándole al profeta que cuando llegara el momento, castigaría a los de Anatot por su maldad. Los tiempos de Dios y sus formas no están en nuestras manos. <br /><br />En el capítulo 12:1-6 vemos otra queja de Jeremías y la contestación de Dios. Este comienza su oración así “Justo eres tú, oh Jehová, para que yo dispute contigo; sin embargo, alegaré mi causa ante ti. ¿Por qué es prosperado el camino de los impíos, y tienen bien todos los que se portan deslealmente?” <br /><br />Jeremías había comenzado su oración bien, diciendo básicamente: “no debería discutir contigo, Dios, pero sin embargo continúa diciendo, lo voy a hacer.” Y Jeremías expone su queja ante Dios, haciendo eco del sentimiento del salmista en el salmo 73 ¿Por qué prospera el malo y el bueno sufre?<br /><br />El profeta parecía haberse olvidado de que Dios ya le había confirmado que Él se encargaría de aquellos que hacían mal. Y en esta ocasión Dios le contestó de manera un tanto fuerte en el versículo 5: <br /><br />Jeremías, “Si corriste con los de a pie, y te cansaron, ¿cómo contenderás con los caballos? Y si en la tierra de paz no estabas seguro, ¿cómo harás en la espesura del Jordán?”<br /><br />Dios le dijo básicamente: “Jeremías, si en la prueba más fácil desfalleces, abróchate el cinturón, porque vienen pruebas peores. Vas a sufrir azotes, vas a sufrir en la cárcel, vas a sufrir en el pozo, vas a sufrir el exilio: no ha llegado el momento de ver lo que le ocurrirá a los que te hacen mal. Sigue firme y adelante hasta que llegue el momento de la justicia.” (parafraseado). Como el salmista, Jeremías también debía recordar que el Dios justo y soberano tiene un plan perfecto y el tiempo adecuado para su ejecución. <br /><br />En Jeremías 14:13-14 vemos de nuevo al profeta hablando con Dios. Comparando su mensaje con el de otros profetas, este siente que quizás Dios podría haberle dado un mensaje de paz, algo mucho más popular entre sus receptores. Básicamente Jeremías dice: “Dios, los otros profetas están profetizando paz y cosas buenas.” ¿Seguro que lo que me has dado para profetizar es correcto? (parafraseado) Aquí podemos ver que Jeremías llegó a dudar del mensaje que Dios le ha dado. Mas Dios no le reprendió, sino que le respondió afirmándole que la paz que los otros profetizan era falsa y que lo que Jeremías estaba profetizando era verdadero y seguro. 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Vimos la vida del profeta Isaías, y veremos que la personalidad y la vida de Jeremías fueron distintas a las de Isaías, pero ambos tenían una cosa en común; querían obedecer a Dios y llevar el mensaje aunque esto les costara.<br />Jeremías, hijo de un sacerdote de Anatot, en territorio de Benjamín, vivió en los años del reinado de Josias, <br />(2 Reyes 22 y 23 y 2 Crónicas 34 y 35) y el de sus descendientes, Joacaz, Joacim, ( 23-24 y 2 C 36) Joaquín (hijo de Joacim) y Sedequias, hijo de Josías (24-25 y 36); fue durante el reinado de Sedequías que los babilonios tomaron Jerusalén.<br /><br />Jeremías había sido elegido desde el momento de su concepción. Nos quieren hacer creer que la concepción no es nada, que un feto no es persona y ahora incluso hasta que cuando nacen son seres indefinidos. Que no nos engañemos. La realidad del asunto es que para Dios somos y tenemos propósito desde antes de la concepción.<br /><br />Jeremías 1:5 dice “Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones.” <br /><br />Jeremías, al recibir la llamada de Dios, dudó de sí mismo y de su capacidad de llevar a cabo la tarea que Dios le estaba asignando. Jeremías comparte con nosotras su conversación con Dios: <br /><br />“Y yo dije: ¡Ah! ¡ah, Señor Jehová! He aquí, no sé hablar, porque soy niño.”<br /><br />Y me dijo Jehová: No digas: Soy un niño; porque a todo lo que te envíe irás tú, y dirás todo lo que te mande. No temas delante de ellos, porque contigo estoy para librarte, dice Jehová.” (1:6-8)<br /><br />Dios, como hizo en su día con Moisés cuando lo envió a Egipto, le recuerda a Jeremías que iría con él. Jeremías solo tenía que confiar en Dios y obedecerle, y Dios daría la victoria. <br /><br />Dios tenía un propósito para Jeremías, y Él se encargaría de cumplirlo. ¿Cuál era este propósito? <br /><br />2:10 dice así: “Mira que te he puesto en este día sobre naciones y sobre reinos, para arrancar y para destruir, para arruinar y para derribar, para edificar y para plantar.” <br /><br />Dios pensaba edificar al pueblo de Israel, pero antes debía derribar aquello que estaba mal. Él pensaba plantar, pero primero debía arrancar lo malo. Y Dios iba a usar a Jeremías para arrancar, derribar, y arruinar, para después poder edificar y plantar. <br /><br />Y Dios estaría con Jeremías y lo mantendría firme y protegido. Mira lo que Dios le dice:<br /><br />“Porque he aquí que yo te he puesto en este día como ciudad fortificada, como columna de hierro, y como muro de bronce contra toda esta tierra, contra los reyes de Judá, sus príncipes, sus sacerdotes, y el pueblo de la tierra. Y pelearán contra ti, pero no te vencerán; porque yo estoy contigo, dice Jehová, para librarte.”<br />Jeremías 1:18-19 <br /><br />Jeremías nunca se casó. En el capítulo 16 leemos que Dios le pidió al profeta que no se casara ni tuviera hijos en Jerusalén, ya que un gran mal se acercaba. Recordemos que Jeremías vivió en Jerusalén en la época previa al cautiverio y la destrucción de Jerusalén. <br /><br />Cuando Nabucodonosor entró en la ciudad y llevó cautivo a una buena parte del pueblo, el rey de Babilonia lo dejó quedarse en Jerusalén bajo protección de sus oficiales, mas aquellos judios que permanecieron en Jerusalén, agitados por la conmoción del exilio y la destrucción de Jerusalén, acabaron llevando a Jeremías preso a Egipto, desde donde este acabó de escribir el libro. <br /><br />Jeremías sufrió por llevar el mensaje al pueblo de Dios, y lo triste es que sufrió a manos de aquellos a los que Dios estaba intentando ayudar. <br /><br />El libro nos narra cómo Jeremías antes de ser llevado a Egipto, había permanecido en Jerusalén. El profeta fue acusado de traición, apresado, azotado, y puesto en la cárcel. <br /><br />Su secretario, el escriba Baruc, el cual escribía las palabras que el profeta le dictaba sufrió la persecución también. En el capítulo 45 vemos cómo Dios tiene que hablarle a Baruc para llamarle la atención por buscar su propio bien en medio de la aflicción, pero debemos entender que el pobre había estado respaldando a Jeremías durante las acusaciones y persecuciones. Dios le da la confianza de que estaría con él y le preservaría la vida en medio del conflicto. <br /><br />Jeremías no solo fue apresado y azotado, sino que más tarde echado por principales del pueblo en la cisterna vacía que estaba en el patio de la cárcel, y todo porque el profeta les advertía de la invasión que se aproximaba. El rey Sedequías, les permitió echarlo ahí, en un pozo lleno de lodo en el que el profeta se hallaba hundido. <br /><br />Y nadie salió en defensa de Jeremías. Tuvo que armarse de valor un etíope que trabajaba en el palacio, el cual fue a hablar con el rey Sedequías diciendo: <br /><br />“Mi señor el rey, mal hicieron estos varones en todo lo que han hecho con el profeta Jeremías, al cual hicieron echar en la cisterna; porque allí morirá de hambre, pues no hay más pan en la ciudad.<br />Entonces mandó el rey al mismo etíope Ebed-melec, diciendo: Toma en tu poder treinta hombres de aquí, y haz sacar al profeta Jeremías de la cisterna, antes que muera.<br />Y tomó Ebed-melec en su poder a los hombres, y entró a la casa del rey debajo de la tesorería, y tomó de allí trapos viejos y ropas raídas y andrajosas, y los echó a Jeremías con sogas en la cisterna.<br />Y dijo el etíope Ebed-melec a Jeremías: Pon ahora esos trapos viejos y ropas raídas y andrajosas, bajo los sobacos, debajo de las sogas. Y lo hizo así Jeremías.<br />De este modo sacaron a Jeremías con sogas, y lo subieron de la cisterna; y quedó Jeremías en el patio de la cárcel.” Jeremías 38:9-13.<br /><br />Lo bonito es que encontramos, al final del capítulo 39 encontramos que Dios no se olvidó de premiar a Ebeb-Melec. Dios le dice a Jeremías: <br />“Ve y habla a Ebed-melec etíope, diciendo: Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: He aquí yo traigo mis palabras sobre esta ciudad para mal, y no para bien; y sucederá esto en aquel día en presencia tuya. Pero en aquel día yo te libraré, dice Jehová, y no serás entregado en manos de aquellos a quienes tú temes. Porque ciertamente te libraré, y no caerás a espada, sino que tu vida te será por botín, porque tuviste confianza en mí, dice Jehová.”<br />Jeremías 39:16-18 <br /><br />Sin duda, trabajar para el Señor no es para débiles. Vemos que tanto el profeta como los que con él estaban corrían peligro. A la gente no le gusta el mensaje de Dios y muchas veces lo pagan con el mensajero. Mas podemos estar seguras de algo, y es que a Dios no se le pasan los detalles, y ÉL se ocupa de la vida de sus siervos.<br /><br />Gracias a Dios por su cuidado y por las fuerzas que da cuando más las necesitamos.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19088136</guid><pubDate>Tue, 29 Jul 2025 05:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19088136/jeremi_as_142_el_profeta_jeremi_as.mp3" length="9007791" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Hemos visto que Dios eligió a diferentes personas para profetizar su mensaje al pueblo de Israel. No todos los profetas tenían el mismo perfil, ni vivieron vidas similares. Vimos la vida del profeta Isaías, y veremos que la personalidad y la vida de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Hemos visto que Dios eligió a diferentes personas para profetizar su mensaje al pueblo de Israel. No todos los profetas tenían el mismo perfil, ni vivieron vidas similares. Vimos la vida del profeta Isaías, y veremos que la personalidad y la vida de Jeremías fueron distintas a las de Isaías, pero ambos tenían una cosa en común; querían obedecer a Dios y llevar el mensaje aunque esto les costara.<br />Jeremías, hijo de un sacerdote de Anatot, en territorio de Benjamín, vivió en los años del reinado de Josias, <br />(2 Reyes 22 y 23 y 2 Crónicas 34 y 35) y el de sus descendientes, Joacaz, Joacim, ( 23-24 y 2 C 36) Joaquín (hijo de Joacim) y Sedequias, hijo de Josías (24-25 y 36); fue durante el reinado de Sedequías que los babilonios tomaron Jerusalén.<br /><br />Jeremías había sido elegido desde el momento de su concepción. Nos quieren hacer creer que la concepción no es nada, que un feto no es persona y ahora incluso hasta que cuando nacen son seres indefinidos. Que no nos engañemos. La realidad del asunto es que para Dios somos y tenemos propósito desde antes de la concepción.<br /><br />Jeremías 1:5 dice “Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones.” <br /><br />Jeremías, al recibir la llamada de Dios, dudó de sí mismo y de su capacidad de llevar a cabo la tarea que Dios le estaba asignando. Jeremías comparte con nosotras su conversación con Dios: <br /><br />“Y yo dije: ¡Ah! ¡ah, Señor Jehová! He aquí, no sé hablar, porque soy niño.”<br /><br />Y me dijo Jehová: No digas: Soy un niño; porque a todo lo que te envíe irás tú, y dirás todo lo que te mande. No temas delante de ellos, porque contigo estoy para librarte, dice Jehová.” (1:6-8)<br /><br />Dios, como hizo en su día con Moisés cuando lo envió a Egipto, le recuerda a Jeremías que iría con él. Jeremías solo tenía que confiar en Dios y obedecerle, y Dios daría la victoria. <br /><br />Dios tenía un propósito para Jeremías, y Él se encargaría de cumplirlo. ¿Cuál era este propósito? <br /><br />2:10 dice así: “Mira que te he puesto en este día sobre naciones y sobre reinos, para arrancar y para destruir, para arruinar y para derribar, para edificar y para plantar.” <br /><br />Dios pensaba edificar al pueblo de Israel, pero antes debía derribar aquello que estaba mal. Él pensaba plantar, pero primero debía arrancar lo malo. Y Dios iba a usar a Jeremías para arrancar, derribar, y arruinar, para después poder edificar y plantar. <br /><br />Y Dios estaría con Jeremías y lo mantendría firme y protegido. Mira lo que Dios le dice:<br /><br />“Porque he aquí que yo te he puesto en este día como ciudad fortificada, como columna de hierro, y como muro de bronce contra toda esta tierra, contra los reyes de Judá, sus príncipes, sus sacerdotes, y el pueblo de la tierra. Y pelearán contra ti, pero no te vencerán; porque yo estoy contigo, dice Jehová, para librarte.”<br />Jeremías 1:18-19 <br /><br />Jeremías nunca se casó. En el capítulo 16 leemos que Dios le pidió al profeta que no se casara ni tuviera hijos en Jerusalén, ya que un gran mal se acercaba. Recordemos que Jeremías vivió en Jerusalén en la época previa al cautiverio y la destrucción de Jerusalén. <br /><br />Cuando Nabucodonosor entró en la ciudad y llevó cautivo a una buena parte del pueblo, el rey de Babilonia lo dejó quedarse en Jerusalén bajo protección de sus oficiales, mas aquellos judios que permanecieron en Jerusalén, agitados por la conmoción del exilio y la destrucción de Jerusalén, acabaron llevando a Jeremías preso a Egipto, desde donde este acabó de escribir el libro. <br /><br />Jeremías sufrió por llevar el mensaje al pueblo de Dios, y lo triste es que sufrió a manos de aquellos a los que Dios estaba intentando ayudar. <br /><br />El libro nos narra cómo Jeremías antes de ser llevado a Egipto, había permanecido en Jerusalén. El profeta fue acusado de traición, apresado, azotado, y puesto en la cárcel. <br /><br />Su secretario, el...]]></itunes:summary><itunes:duration>534</itunes:duration><itunes:keywords>baruc,dios,ebeb-melec,fidelidad,jerusalén,profeta,protección,sedequías</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/a4e7a6544ea4135c1b37cf9e257ffce6.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Jeremías-141 Una nueva vasija</title><link>https://www.spreaker.com/episode/jeremias-141-una-nueva-vasija--19080373</link><description><![CDATA[Isaías y Jeremías comparten la ilustración de una vasija de barro para enseñar una lección.<br /><br />Isaías 30:14-15 “Y se quebrará como se quiebra un vaso de alfarero, que sin misericordia lo hacen pedazos; tanto, que entre los pedazos no se halla tiesto para traer fuego del hogar, o para sacar agua del pozo.<br /><br />Isaías compara a Israel con una vasija de barro que se quebraría. Se quebraría de tal forma que los trozos no serían lo suficientemente grandes como para usarlos para transportar brasas. Y no porque Dios quisiera destruirlos, sino porque ellos no quisieron ser rescatados.” <br /><br />Dice el versículo 15: ”Porque así dijo Jehová el Señor, el Santo de Israel: En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza. Y no quisisteis”<br /><br />Dios les había enviado mensajeros para advertirles, para que pudieran cambiar el rumbo, pero no quisieron.<br /><br />Pero lo que es increíble es que este mismo Dios de juicio les mostraría misericordia. <br /><br />En Isaías 30:18-19 leemos <br /><br />“Por tanto, Jehová esperará para tener piedad de vosotros, y por tanto, será exaltado teniendo de vosotros misericordia; porque Jehová es Dios justo; bienaventurados todos los que confían en él. Ciertamente el pueblo morará en Sion, en Jerusalén; nunca más llorarás; el que tiene misericordia se apiadará de ti; al oír la voz de tu clamor te responderá.”<br /><br />Y no solo eso, sino que Dios también heriría a aquellos que le hicieron mal. <br /><br />¿Qué Dios es este? El Dios justo y santo. Mas este Dios es también amoroso y misericordioso. Como padre, castiga al hijo que se desvía, para traerlo de nuevo a la senda segura y próspera. ¿Quién no querría a este Dios como Su Dios? ¿Quién no querría que este fuera Su Padre celestial?<br /><br />El profeta Jeremías nos lleva al taller del alfarero para mostrarnos la obra que Dios hace con la humanidad. Allí en el taller nos habla de una vasija de barro que se estropea. <br /><br />Jeremías 18:4 dice: “Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en su mano; y volvió y la hizo otra vasija, según le pareció mejor hacerla.” <br /><br />Jeremías habla de cómo cuando la primera vasija que estaba diseñando el alfarero se echó a perder, la chafó, y comenzó a crear una segunda vasija tal y como el alfarero la quería hacer. Y la hizo el alfarero “según le pareció mejor hacerla,”<br /><br />Esta expresión “según le pareció mejor hacerla” muestra la soberanía que Dios debe tener en nuestras vidas, porque Su plan es siempre mejor que el nuestro. <br /><br />Después de que la primera se había echado a perder en su mano, el alfarero hizo una nueva mejor. Esto es lo que Dios ha hecho con la humanidad. Dios creó al hombre, varón y hembra, a su imagen y semejanza. Y Adán, ante la elección de tener comunión con Dios o con la que era como él, escogió la segunda opción, rechazando a Dios. Esto nos llevó a la situación descrita en Romanos 5, donde Pablo habla del primer Adán y del segundo Adán. <br /><br />Romanos 5:12 dice: “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.”<br /><br />Mas al continuar leyendo, en Romanos 5:17-18 leemos “Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia.<br />18 Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida.”<br /><br />Si por un pecado de Adán, todos morimos espiritualmente (y físicamente caímos en el ciclo de vida y muerte), vemos que Cristo, el segundo Adán, provee gracia para todos y el don de Dios que sobrepasa cualquier transgresión.<br /><br />Fíjate en el versículo 17: “por la transgresión de uno solo”, este es Adán, entró la muerte y reinó, afectando a cada ser humano en toda la historia de la humanidad. Eso es poderoso. Nuestras malas decisiones afectan a otros, pero gracias a Dios no afectan a toda la población, ni por toda la historia. Pero la transgresión de Adán afectó al mundo entero a través de la historia. <br /><br />Sin embargo, vemos que por la obra del segundo Adán, Jesucristo, tenemos una segunda oportunidad. Cuando recibimos “la abundancia de la gracia y el don de la justicia” de la que habla el texto somos hechas nuevas criaturas, como la creación de una segunda vasija. ¡Eso es maravilloso! Jesucristo murió “a causa de nuestras muchas transgresiones,” y lo hizo para hacernos justos en Él. Y gracias a que resucitó, venciendo la muerte, tenemos redención. Somos una nueva creación en Cristo. <br /><br />Quizás te estás preguntando: ¿Esta justificación afecta a toda la humanidad? Pues la Palabra de Dios dice “los que RECIBEN la abundancia de la gracia y el don de la justicia.” Osea, que la oportunidad la tienen todos, pero la justificación y vida eterna (5:21) es solo para aquellos que la reciben, llegando a ser hechos esa nueva creación. <br /><br />¿Estás viviendo todavía en la condenación del primer Adán, o has sido hecha una nueva creación, hecha justa por la justicia del Segundo Adán? ¿Eres una nueva vasija?]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19080373</guid><pubDate>Mon, 28 Jul 2025 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19080373/jeremi_as_141_una_nueva_vasija.mp3" length="7652815" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Isaías y Jeremías comparten la ilustración de una vasija de barro para enseñar una lección.

Isaías 30:14-15 “Y se quebrará como se quiebra un vaso de alfarero, que sin misericordia lo hacen pedazos; tanto, que entre los pedazos no se halla tiesto...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Isaías y Jeremías comparten la ilustración de una vasija de barro para enseñar una lección.<br /><br />Isaías 30:14-15 “Y se quebrará como se quiebra un vaso de alfarero, que sin misericordia lo hacen pedazos; tanto, que entre los pedazos no se halla tiesto para traer fuego del hogar, o para sacar agua del pozo.<br /><br />Isaías compara a Israel con una vasija de barro que se quebraría. Se quebraría de tal forma que los trozos no serían lo suficientemente grandes como para usarlos para transportar brasas. Y no porque Dios quisiera destruirlos, sino porque ellos no quisieron ser rescatados.” <br /><br />Dice el versículo 15: ”Porque así dijo Jehová el Señor, el Santo de Israel: En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza. Y no quisisteis”<br /><br />Dios les había enviado mensajeros para advertirles, para que pudieran cambiar el rumbo, pero no quisieron.<br /><br />Pero lo que es increíble es que este mismo Dios de juicio les mostraría misericordia. <br /><br />En Isaías 30:18-19 leemos <br /><br />“Por tanto, Jehová esperará para tener piedad de vosotros, y por tanto, será exaltado teniendo de vosotros misericordia; porque Jehová es Dios justo; bienaventurados todos los que confían en él. Ciertamente el pueblo morará en Sion, en Jerusalén; nunca más llorarás; el que tiene misericordia se apiadará de ti; al oír la voz de tu clamor te responderá.”<br /><br />Y no solo eso, sino que Dios también heriría a aquellos que le hicieron mal. <br /><br />¿Qué Dios es este? El Dios justo y santo. Mas este Dios es también amoroso y misericordioso. Como padre, castiga al hijo que se desvía, para traerlo de nuevo a la senda segura y próspera. ¿Quién no querría a este Dios como Su Dios? ¿Quién no querría que este fuera Su Padre celestial?<br /><br />El profeta Jeremías nos lleva al taller del alfarero para mostrarnos la obra que Dios hace con la humanidad. Allí en el taller nos habla de una vasija de barro que se estropea. <br /><br />Jeremías 18:4 dice: “Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en su mano; y volvió y la hizo otra vasija, según le pareció mejor hacerla.” <br /><br />Jeremías habla de cómo cuando la primera vasija que estaba diseñando el alfarero se echó a perder, la chafó, y comenzó a crear una segunda vasija tal y como el alfarero la quería hacer. Y la hizo el alfarero “según le pareció mejor hacerla,”<br /><br />Esta expresión “según le pareció mejor hacerla” muestra la soberanía que Dios debe tener en nuestras vidas, porque Su plan es siempre mejor que el nuestro. <br /><br />Después de que la primera se había echado a perder en su mano, el alfarero hizo una nueva mejor. Esto es lo que Dios ha hecho con la humanidad. Dios creó al hombre, varón y hembra, a su imagen y semejanza. Y Adán, ante la elección de tener comunión con Dios o con la que era como él, escogió la segunda opción, rechazando a Dios. Esto nos llevó a la situación descrita en Romanos 5, donde Pablo habla del primer Adán y del segundo Adán. <br /><br />Romanos 5:12 dice: “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.”<br /><br />Mas al continuar leyendo, en Romanos 5:17-18 leemos “Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia.<br />18 Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida.”<br /><br />Si por un pecado de Adán, todos morimos espiritualmente (y físicamente caímos en el ciclo de vida y muerte), vemos que Cristo, el segundo Adán, provee gracia para todos y el don de Dios que sobrepasa cualquier transgresión.<br /><br />Fíjate en el versículo 17: “por la transgresión de uno solo”, este es Adán, entró la muerte y reinó, afectando a cada ser...]]></itunes:summary><itunes:duration>449</itunes:duration><itunes:keywords>adán,alfarero,barro,creación,jesucristo,justificación,pecado,redención,roto,salvación,vasija,vaso</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/f59fd944cc972ff33efc2f3257f3bbe1.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Jeremías-140 Cisternas rotas</title><link>https://www.spreaker.com/episode/jeremias-140-cisternas-rotas--19061694</link><description><![CDATA[“Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua.”<br />Jeremías 2:13 <br /><br />Suele ocurrir que cuando la gente deja a Dios de lado, no encuentra algo mejor para sustituirlo. Jeremías nos presenta al pueblo de Dios que había rechazado al que es la fuente de la vida. Para sustituirlo, habían encontrado otras cosas en que poner su confianza, cosas que jamás podrían suplir la necesidad la fuente de la vida, Dios mismo. Puede que al principio les pareciera que sí. Puede que al principio el pueblo de Israel pensara que podrían dejar la fuente de agua viva porque tenían cisternas llenas de agua fresca. No necesitarían más a Dios. Sin embargo, imagina cómo debieron sentirte después de un tiempo, cuando la cisterna que sostenía ese agua con la que estaban contando no conseguía mantener el agua. Resulta que eran cisternas rotas, agrietadas. El agua se iba perdiendo, y no habría forma de mantenerla llena, porque la fuente de agua que podría suministrarla ya no estaba disponible. <br /><br />No es algo de lo que el pueblo era completamente consciente. ¿Te ha pasado alguna vez? ¿Te has sentido que lo que haces no te llena, no te satisface, pero no sabes cómo arreglarlo? El pueblo de Dios pasó por ahí. Ensimismados, liados en sus propias vidas, muy probablemente no sentían satisfacción, pero no se daban cuenta que era por falta de la Fuente de Vida. No se habían dado cuenta, y es por eso que Dios envió a los profetas a llamarles la atención. <br /><br />Las decisiones que habían tomado y las elecciones que habían escogido les estaban llevando a una escasez crónica. Les dice Dios en el 2:19<br />“Tu maldad te castigará, y tus rebeldías te condenarán; sabe, pues, y ve cuán malo y amargo es el haber dejado tú a Jehová tu Dios, y faltar mi temor en ti, dice el Señor, Jehová de los ejércitos. (2:19)<br /><br />“Aunque te laves con lejía, y amontones jabón sobre ti, la mancha de tu pecado permanecerá aún delante de mí, dijo Jehová el Señor.”<br />Jeremías 2:22 <br /><br />“Como se avergüenza el ladrón cuando es descubierto, así se avergonzará la casa de Israel, ellos, sus reyes, sus príncipes, sus sacerdotes y sus profetas, que dicen a un leño: Mi padre eres tú; y a una piedra: Tú me has engendrado. Porque me volvieron la cerviz, y no el rostro; y en el tiempo de su calamidad dicen: Levántate, y líbranos. ¿Y dónde están tus dioses que hiciste para ti? Levántense ellos, a ver si te podrán librar en el tiempo de tu aflicción; porque según el número de tus ciudades, oh Judá, fueron tus dioses.” (2:26-28)<br /><br />Habían llegado al punto en que cada ciudad tenía su Dios, dioses que habían fabricado ellos con sus manos, dioses que no podrían librarlos ni bendecirlos, porque no eran más que ídolos hechos de piedra o madera. Habían sustituido al Dios del Universo por ídolos inertes, la fuente de vida por cisternas rotas. <br />Y Dios los reprende: <br /><br />“¡Oh generación! atended vosotros a la palabra de Jehová. ¿He sido yo un desierto para Israel, o tierra de tinieblas? ¿Por qué ha dicho mi pueblo: Somos libres; nunca más vendremos a ti?” (2:31)<br /><br />Al dejar a Dios se sentían libres. ¡Ya no tenían a un ser superior a quien dar cuentas! Y Dios les pregunta: ¿Acaso os he dado yo mal, desierto o tinieblas? <br /><br />Aunque el pueblo había rechazado a Dios y lo había sustituido por otras cosas y otra gente, Dios no los abandonaría. Quería ofrecerles una salida y darles una vida plena. El Dios fiel estaba extendiendo la mano al pueblo infiel. <br /><br />El libro de Jeremías es una advertencia de lo que venía, y el desastre llegaría muy pronto. Mas Dios, una vez más, en consonancia con Su carácter, les ofrece su inagotable misericordia. <br /><br />Jeremías 3:5 “¿Guardará su enojo para siempre? ¿Eternamente lo guardará?” Y la respuesta retórica es “No, no lo hará”<br />“He aquí que has hablado y hecho cuantas maldades pudiste.” les dice el Señor.<br /><br />Y Dios envía a Jeremías diciendo: “Ve y clama estas palabras hacia el norte, y di: Vuélvete, oh rebelde Israel, dice Jehová; no haré caer mi ira sobre ti, porque misericordioso soy yo, dice Jehová, no guardaré para siempre el enojo. Reconoce, pues, tu maldad, porque contra Jehová tu Dios has prevaricado, y fornicaste con los extraños debajo de todo árbol frondoso, y no oíste mi voz, dice Jehová.”<br />Jeremías 3:12-13 <br /><br />En Jeremías 42:10-12 leemos que el profeta les dio instrucciones para tranquilizarlos ante la invasión del rey de Babilonia: “Si os quedareis quietos en esta tierra, os edificaré, y no os destruiré; os plantaré, y no os arrancaré; porque estoy arrepentido del mal que os he hecho. No temáis de la presencia del rey de Babilonia, del cual tenéis temor; no temáis de su presencia, ha dicho Jehová, porque con vosotros estoy yo para salvaros y libraros de su mano; y tendré de vosotros misericordia, y él tendrá misericordia de vosotros y os hará regresar a vuestra tierra.”<br /><br />Mas el pueblo no lo creyó, se desesperó y salieron huyendo a Egipto (recordáis que siglos antes habían salido de Egipto huyendo- pues ahora volvían, huyendo de otro invasor y buscando refugio en el lugar donde habían estado esclavizados durante generaciones, y una vez allí, encontraron muchos dioses nuevos, dioses inertes a los cuales adorar. <br /><br />Tristemente leemos en el capítulo 44, cómo Dios lamenta “Envié a vosotros todos mis siervos los profetas, desde temprano y sin cesar, para deciros: No hagáis esta cosa abominable que yo aborrezco. Pero no oyeron ni inclinaron su oído para convertirse de su maldad, para dejar de ofrecer incienso a dioses ajenos.” (4-5)<br /><br />Egipto, otra cisterna rota en la que confiaron, sería invadido por Babilonia, y Dios tendría misericordia de su pueblo aún otra vez. <br /><br />Como Dios les profetizó en el capítulo 52, 70 años más tarde el pueblo volvería a su tierra. “En aquellos días y en aquel tiempo, dice Jehová, vendrán los hijos de Israel, ellos y los hijos de Judá juntamente; e irán andando y llorando, y buscarán a Jehová su Dios.<br />Preguntarán por el camino de Sion, hacia donde volverán sus rostros, diciendo: Venid, y juntémonos a Jehová con pacto eterno que jamás se ponga en olvido.”<br /><br />Me gustaría contar que en el libro de Jeremías hubo un buen desenlace, que hubo reconciliación, y que vivieron felices y comieron perdices, mas esto no ocurriría aún. Mas sí, como hemos visto anteriormente y puedes ya imaginar, Dios mantenía un plan para la reconciliación, en Cristo que había de venir. <br /><br />¿Estás tú confiando en cisternas rotas? ¿o te has dado ya cuenta de que no hay sustituto para el que es la Fuente de agua viva? Ven y toma de la fuente que puede satisfacer plenamente y para siempre.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19061694</guid><pubDate>Fri, 25 Jul 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19061694/jeremi_as_140_cisternas_rotas.mp3" length="9578768" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>“Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua.”
Jeremías 2:13 

Suele ocurrir que cuando la gente deja a Dios de lado, no encuentra algo mejor para...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[“Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua.”<br />Jeremías 2:13 <br /><br />Suele ocurrir que cuando la gente deja a Dios de lado, no encuentra algo mejor para sustituirlo. Jeremías nos presenta al pueblo de Dios que había rechazado al que es la fuente de la vida. Para sustituirlo, habían encontrado otras cosas en que poner su confianza, cosas que jamás podrían suplir la necesidad la fuente de la vida, Dios mismo. Puede que al principio les pareciera que sí. Puede que al principio el pueblo de Israel pensara que podrían dejar la fuente de agua viva porque tenían cisternas llenas de agua fresca. No necesitarían más a Dios. Sin embargo, imagina cómo debieron sentirte después de un tiempo, cuando la cisterna que sostenía ese agua con la que estaban contando no conseguía mantener el agua. Resulta que eran cisternas rotas, agrietadas. El agua se iba perdiendo, y no habría forma de mantenerla llena, porque la fuente de agua que podría suministrarla ya no estaba disponible. <br /><br />No es algo de lo que el pueblo era completamente consciente. ¿Te ha pasado alguna vez? ¿Te has sentido que lo que haces no te llena, no te satisface, pero no sabes cómo arreglarlo? El pueblo de Dios pasó por ahí. Ensimismados, liados en sus propias vidas, muy probablemente no sentían satisfacción, pero no se daban cuenta que era por falta de la Fuente de Vida. No se habían dado cuenta, y es por eso que Dios envió a los profetas a llamarles la atención. <br /><br />Las decisiones que habían tomado y las elecciones que habían escogido les estaban llevando a una escasez crónica. Les dice Dios en el 2:19<br />“Tu maldad te castigará, y tus rebeldías te condenarán; sabe, pues, y ve cuán malo y amargo es el haber dejado tú a Jehová tu Dios, y faltar mi temor en ti, dice el Señor, Jehová de los ejércitos. (2:19)<br /><br />“Aunque te laves con lejía, y amontones jabón sobre ti, la mancha de tu pecado permanecerá aún delante de mí, dijo Jehová el Señor.”<br />Jeremías 2:22 <br /><br />“Como se avergüenza el ladrón cuando es descubierto, así se avergonzará la casa de Israel, ellos, sus reyes, sus príncipes, sus sacerdotes y sus profetas, que dicen a un leño: Mi padre eres tú; y a una piedra: Tú me has engendrado. Porque me volvieron la cerviz, y no el rostro; y en el tiempo de su calamidad dicen: Levántate, y líbranos. ¿Y dónde están tus dioses que hiciste para ti? Levántense ellos, a ver si te podrán librar en el tiempo de tu aflicción; porque según el número de tus ciudades, oh Judá, fueron tus dioses.” (2:26-28)<br /><br />Habían llegado al punto en que cada ciudad tenía su Dios, dioses que habían fabricado ellos con sus manos, dioses que no podrían librarlos ni bendecirlos, porque no eran más que ídolos hechos de piedra o madera. Habían sustituido al Dios del Universo por ídolos inertes, la fuente de vida por cisternas rotas. <br />Y Dios los reprende: <br /><br />“¡Oh generación! atended vosotros a la palabra de Jehová. ¿He sido yo un desierto para Israel, o tierra de tinieblas? ¿Por qué ha dicho mi pueblo: Somos libres; nunca más vendremos a ti?” (2:31)<br /><br />Al dejar a Dios se sentían libres. ¡Ya no tenían a un ser superior a quien dar cuentas! Y Dios les pregunta: ¿Acaso os he dado yo mal, desierto o tinieblas? <br /><br />Aunque el pueblo había rechazado a Dios y lo había sustituido por otras cosas y otra gente, Dios no los abandonaría. Quería ofrecerles una salida y darles una vida plena. El Dios fiel estaba extendiendo la mano al pueblo infiel. <br /><br />El libro de Jeremías es una advertencia de lo que venía, y el desastre llegaría muy pronto. Mas Dios, una vez más, en consonancia con Su carácter, les ofrece su inagotable misericordia. <br /><br />Jeremías 3:5 “¿Guardará su enojo para siempre? ¿Eternamente lo guardará?” Y la respuesta retórica es “No, no lo hará”<br />“He aquí que has hablado y hecho cuantas maldades pudiste.” les dice el...]]></itunes:summary><itunes:duration>570</itunes:duration><itunes:keywords>agua,dios,fidelidad,fuente,ídolos,infidelidad,insatisfacción,satisfacción,viva</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/0dee4c75632f39b3feaebe623bdfa3f9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Jeremías-139 ¿En quién vas a confiar?</title><link>https://www.spreaker.com/episode/jeremias-139-en-quien-vas-a-confiar--19040745</link><description><![CDATA[Hay varios temas que se tratan tanto en el libro de Isaías como en el de Jeremías. Vemos el tema de la confianza en ambos libros. <br /><br />Podríamos decir que uno de los temas principales del libro de Isaías es la confianza. <br /><br />Los cuatro capítulos del centro del libro tratan sobre el rey Ezequias. Estos capítulos son históricos, introducidos justo en el centro del libro como el lomo del mensaje. Los tres eventos en la vida del rey Ezequías muestran dónde éste depositó su confianza y los resultados de sus decisiones.<br /><br />En un primer evento, Senaquerib viene a atacar Jerusalén. Ezequías pide ayuda a Dios, y Dios le da la victoria. <br />Más adelante en su vida Ezequías se enferma. El rey le pide a Dios que lo sane, y Dios escucha su oración, lo sana y le promete 15 años más de vida. <br />Pero más tarde, ya en el último de los cuatro capítulos vemos otro evento, cuando el rey de Babilonia viene a visitar a Ezequías. Este confía en el rey y le abre las puertas de su casa, enseñándole todas sus posesiones en detalle. Dios viene a Ezequías y le pregunta: ¿Cuánto le has enseñado? TODO, le contesta básicamente. Y Dios le da la triste noticia: todo lo que has enseñado al rey de Babilonia te lo quitará. <br />Cuando el rey Ezequías había puesto su confianza en Dios, no había sido defraudado. Dios honró la confianza y le dio a cambio su fiel bondad. Mas no ocurrió lo mismo cuando Ezequías puso su confianza en sus riqezas o en el rey de Babilonia. La confianza en sus posesiones resultó vana y perecedera, y la confianza en el rey de Babilonia trajo la ruina de Ezequías y del pueblo. <br /><br />En el libro de Jeremías vemos que el pueblo seguía confiando en cualquier cosa menos Dios. Nos narra el capítulo 7 que estaban poniendo toda su confianza en el templo, como si este fuera indestructible. En el capítulo 7:4 Jeremías les tiene que decir: “No fiéis en palabras de mentira, diciendo: Templo de Jehová, templo de Jehová, templo de Jehová es este.” El templo era su “gloria”. Y el profeta les adviertió que esa confianza era vana; les dijo “He aquí, vosotros confiáis en palabras de mentira, que no aprovechan” La confianza depositada en un templo no les traería bienestar, sino que los babilonios vendrían y lo destruirían. <br /><br />Incluso siglos más tarde, en los tiempos de Jesús, los judíos seguían depositando su confianza en vanidades. Se estaban gloriando en el hecho de que eran hijos de Abraham. Su identidad nacional era el motivo de su orgullo, y en eso tenían puesta su confianza. Mas Jesús les dijo en Lucas 3:8 ”Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no comencéis a decir dentro de vosotros mismos: Tenemos a Abraham por padre; porque os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras.”<br /><br />El corazón humano suele depositar su confianza en aquello que le enorgullece, aquello que es un motivo de “gloria”. ¿Qué piensas que sería un buen motivo por el que estar orgullosa? ¿Una buena familia? ¿Un buen trabajo? ¿Buena fama? Nada de esto es malo en sí, pero ¿es alguna de estas cosas realmente capaz de sostener toda nuestra confianza?<br /><br />Jeremías reveló la verdadera “gloria” del alma humana en el capítulo 9:23-24, aquello en lo que sí vale la pena confiar.<br /><br />"Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en ENTENDERME y CONOCERME, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová."<br /><br />Dios aquí nos muestra algo digno de nuestra confianza, Él mismo. Y aprovecha para decirnos que eso es lo que Él quiere, y lo que Él mismo hace. <br /><br />Se podría decir más fuerte, pero no más claro. ¿Alguna vez te has preguntado lo que Dios quiere realmente? Muchos buscamos discernir la voluntad de Dios para nuestras vidas en diferentes etapas. Pues Dios ya ha dicho cuál es su voluntad, qué es lo que ÉL quiere. <br /><br />Dios quiere que le entendamos, que le conozcamos. Quiere que en esta vida nuestro mayor desafío sea conocer mejor al Dios que nos ha provisto del perdón a través de Jesús, el CAMINO a la vida eterna. Quiere que experimentemos la misericordia de Dios, quiere que veamos y entendamos sus juicios, quiere que respetemos su justicia. <br /><br />Pablo parece hacer referencia a Jeremías 9:24 en 1 Corintios 1:31 “El que se gloría, gloríese en el Señor.” Y en 2 Corintios 10:17-18 leemos: “Mas el que se gloría, gloríese en el Señor; porque no es aprobado el que se alaba a sí mismo, sino aquel a quien Dios alaba.”<br /><br />¿Quieres saber en qué basar tu confianza? ¿Sabes quien es el que nunca te defraudará? Las cosas en esta vida son temporales, nuestra identidad es a menudo frágil, y las personas nos pueden fallar, mas Dios es fiel y eterno; nunca falla ni defrauda. <br /><br />¿Quieres una base sólida donde apoyar toda tu confianza? Proponte conocer a Dios más íntimamente. ¿Cómo hacer esto? No requiere simplemente el estar pensando en Dios todo el día, haciendo nuestra propia imagen de Dios. Más bien lo conoceremos cuando vayamos a Su Palabra, para ver lo que Dios ha dicho de sí mismo. Y entonces podremos meditar en estas cosas cuando no estamos delante de Su Palabra. La lectura y la meditación en Su Palabra son imprescindibles para conocerle mejor—el andar con Él en nuestro día a día. <br /><br />Este es un reto para cada una. Trabajemos hoy para conocer a Dios mejor. Dejemos que el Espíritu Santo nos transforme diariamente para entender mejor a Dios. Hagamos hoy Su voluntad y gloriemosnos en lo que cuenta, en conocerle, en entenderle. Y depositemos toda nuestra confianza en el Dios de los cielos.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19040745</guid><pubDate>Thu, 24 Jul 2025 05:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19040745/jeremi_as_139_en_quie_n_vas_a_confiar.mp3" length="9923605" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Hay varios temas que se tratan tanto en el libro de Isaías como en el de Jeremías. Vemos el tema de la confianza en ambos libros. 

Podríamos decir que uno de los temas principales del libro de Isaías es la confianza. 

Los cuatro capítulos del centro...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Hay varios temas que se tratan tanto en el libro de Isaías como en el de Jeremías. Vemos el tema de la confianza en ambos libros. <br /><br />Podríamos decir que uno de los temas principales del libro de Isaías es la confianza. <br /><br />Los cuatro capítulos del centro del libro tratan sobre el rey Ezequias. Estos capítulos son históricos, introducidos justo en el centro del libro como el lomo del mensaje. Los tres eventos en la vida del rey Ezequías muestran dónde éste depositó su confianza y los resultados de sus decisiones.<br /><br />En un primer evento, Senaquerib viene a atacar Jerusalén. Ezequías pide ayuda a Dios, y Dios le da la victoria. <br />Más adelante en su vida Ezequías se enferma. El rey le pide a Dios que lo sane, y Dios escucha su oración, lo sana y le promete 15 años más de vida. <br />Pero más tarde, ya en el último de los cuatro capítulos vemos otro evento, cuando el rey de Babilonia viene a visitar a Ezequías. Este confía en el rey y le abre las puertas de su casa, enseñándole todas sus posesiones en detalle. Dios viene a Ezequías y le pregunta: ¿Cuánto le has enseñado? TODO, le contesta básicamente. Y Dios le da la triste noticia: todo lo que has enseñado al rey de Babilonia te lo quitará. <br />Cuando el rey Ezequías había puesto su confianza en Dios, no había sido defraudado. Dios honró la confianza y le dio a cambio su fiel bondad. Mas no ocurrió lo mismo cuando Ezequías puso su confianza en sus riqezas o en el rey de Babilonia. La confianza en sus posesiones resultó vana y perecedera, y la confianza en el rey de Babilonia trajo la ruina de Ezequías y del pueblo. <br /><br />En el libro de Jeremías vemos que el pueblo seguía confiando en cualquier cosa menos Dios. Nos narra el capítulo 7 que estaban poniendo toda su confianza en el templo, como si este fuera indestructible. En el capítulo 7:4 Jeremías les tiene que decir: “No fiéis en palabras de mentira, diciendo: Templo de Jehová, templo de Jehová, templo de Jehová es este.” El templo era su “gloria”. Y el profeta les adviertió que esa confianza era vana; les dijo “He aquí, vosotros confiáis en palabras de mentira, que no aprovechan” La confianza depositada en un templo no les traería bienestar, sino que los babilonios vendrían y lo destruirían. <br /><br />Incluso siglos más tarde, en los tiempos de Jesús, los judíos seguían depositando su confianza en vanidades. Se estaban gloriando en el hecho de que eran hijos de Abraham. Su identidad nacional era el motivo de su orgullo, y en eso tenían puesta su confianza. Mas Jesús les dijo en Lucas 3:8 ”Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no comencéis a decir dentro de vosotros mismos: Tenemos a Abraham por padre; porque os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras.”<br /><br />El corazón humano suele depositar su confianza en aquello que le enorgullece, aquello que es un motivo de “gloria”. ¿Qué piensas que sería un buen motivo por el que estar orgullosa? ¿Una buena familia? ¿Un buen trabajo? ¿Buena fama? Nada de esto es malo en sí, pero ¿es alguna de estas cosas realmente capaz de sostener toda nuestra confianza?<br /><br />Jeremías reveló la verdadera “gloria” del alma humana en el capítulo 9:23-24, aquello en lo que sí vale la pena confiar.<br /><br />"Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en ENTENDERME y CONOCERME, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová."<br /><br />Dios aquí nos muestra algo digno de nuestra confianza, Él mismo. Y aprovecha para decirnos que eso es lo que Él quiere, y lo que Él mismo hace. <br /><br />Se podría decir más fuerte, pero no más claro. ¿Alguna vez te has preguntado lo que Dios quiere realmente? Muchos buscamos discernir la voluntad de Dios para nuestras vidas en diferentes etapas. 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Jeremías les anunció que después de 70 años volverían a su tierra. Jeremías 29:10-11 dice “Porque así dijo Jehová: Cuando en Babilonia se cumplan los setenta años, yo os visitaré, y despertaré sobre vosotros mi buena palabra, para haceros volver a este lugar. Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”, Este texto tan conocido nos muestra el amor y la misericordia del Señor incluso en el juicio.<br /><br />Jeremías comenzó su ministerio durante el reinado del rey Josías, el ultimo rey bueno de Judá, el que había encontrado el libro de la ley y estaba intentando llevar a cabo una reforma religiosa.<br /><br />A su muerte, sus tres hijos fueron reinando uno tras otro por cortos periodos de tiempo. El primero en reinar fue Joacaz, el segundo de los tres hijos. Mas Faraón Necao lo tomó cautivo y puso en su lugar a su hermano mayor, Joacim, un rey que hizo lo malo en Judá. A su muerte, después de diez años de reinado tomó el trono Joaquín su hijo, el cual solo reinó un año, ya que Nabucodonosor lo llevó cautivo a Babilonia. <br /><br />Nabucodonosor declaró rey en Jerusalén a Sedequías, el hijo menor de Josías. En Jeremías 34 Dios envía a Jeremías a hablar con Sedequías: “Así ha dicho Jehová: He aquí yo entregaré esta ciudad al rey de Babilonia, y la quemará con fuego; y no escaparás tú de su mano, sino que ciertamente serás apresado, y en su mano serás entregado”<br /><br />Dios, compasivamente, declaró lo que ocurriría, dio oportunidad de poder cambiar el rumbo, mas el pueblo hizo caso omiso al mensaje del Señor. <br /><br />Ya en el versículo 16 del primer capítulo, Dios, durante el llamamiento del profeta le advirtió sobre la idolatría de Su pueblo con estas palabras: “Y a causa de toda su maldad, proferiré mis juicios contra los que me dejaron, e incensaron a dioses extraños, y la obra de sus manos adoraron.” Este pueblo idólatra adoraba a ídolos hechos con sus propias manos y se habían olvidado de Dios. Desde la muerte de Josías hasta sus días, el pueblo había dejado a Dios de lado. Dios compara a Su pueblo con una mujer infiel que dejando a su esposo va en busca de otros (Jeremías 2:20). El pueblo no reaccionó dejando sus pecado, mas insistió en su infidelidad e idolatría, por lo que llegado el momento, Nabucodonosor, rey de Babilonia tomó Jerusalén, llegando mas tarde a incendiar el templo que tanto amaba el pueblo y acabó destruyendo la ciudad. Dios había dado instrucciones al pueblo de rendirse y dejar a Babilonia entrar en Jerusalén, prometiéndoles protección divina a pesar de las circunstancias, mas el pueblo, al no confiar en Dios, resistió, y muchos fueron llevados cautivos a Babilonia. <br /><br />Durante once años, Sedequías estuvo reinando bajo el dominio de Babilonia, mas cuando Sedequías dejó de pagar tributo a Nabucodonosor, provocó el ataque final de Babilonia y la destrucción de Jerusalén. <br /><br />El capítulo 52 narra el ataque de Nabucodonosor: <br />En los versículos 12-13 dice “en el mes quinto, a los diez días del mes, que era el año diecinueve del reinado de Nabucodonosor rey de Babilonia, vino a Jerusalén Nabuzaradán capitán de la guardia, que solía estar delante del rey de Babilonia. Y quemó la casa de Jehová, y la casa del rey, y todas las casas de Jerusalén; y destruyó con fuego todo edificio grande”.<br /><br />El libro que sigue al de Jeremías, llamado Lamentaciones, es un conjunto de cinco poemas de lamento por lo ocurrido en Judá y arrepentimiento por la rebelión del pueblo de Dios. En medio de la tristeza y aflicción hay esperanza de liberación. <br /><br />Vemos en estos libros cómo Dios, aún en tiempo de juicio, brilla por su inagotable compasión. El capítulo 3 de Lamentaciones muestra esta gran verdad. <br />Los versículos 22-23 declaran: “Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias.<br />Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.”<br />Y el 31-32 dicen “Porque el Señor no desecha para siempre; Antes si aflige, también se compadece según la multitud de sus misericordias”<br /><br />Jeremías había profetizado del que habría de venir y traer la liberación espiritual, la que ofrecería Cristo siglos más tarde. Jeremías 23:5-6 “He aquí que vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra. En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y este será su nombre con el cual le llamarán: Jehová, justicia nuestra.” Y el capítulo 31 nos presenta el nuevo pacto al que Jesús se referiría en su última cena con sus discípulos: “He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá.” <br /><br />Gracias a Dios por libertad física, pero muchas más gracias por la libertad espiritual, aquella que abunda aún cuando todo lo demás se pueda estar desmoronando. Cristo ofrece la paz que sobrepasa todo entendimiento. Digamos con Jeremías como dice en Lamentaciones 3:40-41 “Escudriñemos nuestros caminos, y busquemos, y volvámonos a Jehová; Levantemos nuestros corazones y manos a Dios en los cielos.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19017333</guid><pubDate>Wed, 23 Jul 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19017333/jeremi_as_138_jeremi_as_y_lamentaciones.mp3" length="7986677" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El libro de Jeremías fue escrito entre los años 630 y el 580 a.C y Lamentaciones a la caída de Jerusalén.

Jeremías, profeta de Dios, fue enviado a advertir al pueblo de Judá de la inminente destrucción de Jerusalén por parte de Babilonia.
Dios quería...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El libro de Jeremías fue escrito entre los años 630 y el 580 a.C y Lamentaciones a la caída de Jerusalén.<br /><br />Jeremías, profeta de Dios, fue enviado a advertir al pueblo de Judá de la inminente destrucción de Jerusalén por parte de Babilonia.<br />Dios quería darles una última oportunidad de arrepentirse y seguir a Dios, mas el pueblo no lo hizo y sufrió la conquista de parte de los babilonios y el exilio a tierras lejanas. <br /><br />Mas Dios no los dejó sin esperanza. Jeremías les anunció que después de 70 años volverían a su tierra. Jeremías 29:10-11 dice “Porque así dijo Jehová: Cuando en Babilonia se cumplan los setenta años, yo os visitaré, y despertaré sobre vosotros mi buena palabra, para haceros volver a este lugar. Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”, Este texto tan conocido nos muestra el amor y la misericordia del Señor incluso en el juicio.<br /><br />Jeremías comenzó su ministerio durante el reinado del rey Josías, el ultimo rey bueno de Judá, el que había encontrado el libro de la ley y estaba intentando llevar a cabo una reforma religiosa.<br /><br />A su muerte, sus tres hijos fueron reinando uno tras otro por cortos periodos de tiempo. El primero en reinar fue Joacaz, el segundo de los tres hijos. Mas Faraón Necao lo tomó cautivo y puso en su lugar a su hermano mayor, Joacim, un rey que hizo lo malo en Judá. A su muerte, después de diez años de reinado tomó el trono Joaquín su hijo, el cual solo reinó un año, ya que Nabucodonosor lo llevó cautivo a Babilonia. <br /><br />Nabucodonosor declaró rey en Jerusalén a Sedequías, el hijo menor de Josías. En Jeremías 34 Dios envía a Jeremías a hablar con Sedequías: “Así ha dicho Jehová: He aquí yo entregaré esta ciudad al rey de Babilonia, y la quemará con fuego; y no escaparás tú de su mano, sino que ciertamente serás apresado, y en su mano serás entregado”<br /><br />Dios, compasivamente, declaró lo que ocurriría, dio oportunidad de poder cambiar el rumbo, mas el pueblo hizo caso omiso al mensaje del Señor. <br /><br />Ya en el versículo 16 del primer capítulo, Dios, durante el llamamiento del profeta le advirtió sobre la idolatría de Su pueblo con estas palabras: “Y a causa de toda su maldad, proferiré mis juicios contra los que me dejaron, e incensaron a dioses extraños, y la obra de sus manos adoraron.” Este pueblo idólatra adoraba a ídolos hechos con sus propias manos y se habían olvidado de Dios. Desde la muerte de Josías hasta sus días, el pueblo había dejado a Dios de lado. Dios compara a Su pueblo con una mujer infiel que dejando a su esposo va en busca de otros (Jeremías 2:20). El pueblo no reaccionó dejando sus pecado, mas insistió en su infidelidad e idolatría, por lo que llegado el momento, Nabucodonosor, rey de Babilonia tomó Jerusalén, llegando mas tarde a incendiar el templo que tanto amaba el pueblo y acabó destruyendo la ciudad. Dios había dado instrucciones al pueblo de rendirse y dejar a Babilonia entrar en Jerusalén, prometiéndoles protección divina a pesar de las circunstancias, mas el pueblo, al no confiar en Dios, resistió, y muchos fueron llevados cautivos a Babilonia. <br /><br />Durante once años, Sedequías estuvo reinando bajo el dominio de Babilonia, mas cuando Sedequías dejó de pagar tributo a Nabucodonosor, provocó el ataque final de Babilonia y la destrucción de Jerusalén. <br /><br />El capítulo 52 narra el ataque de Nabucodonosor: <br />En los versículos 12-13 dice “en el mes quinto, a los diez días del mes, que era el año diecinueve del reinado de Nabucodonosor rey de Babilonia, vino a Jerusalén Nabuzaradán capitán de la guardia, que solía estar delante del rey de Babilonia. Y quemó la casa de Jehová, y la casa del rey, y todas las casas de Jerusalén; y destruyó con fuego todo edificio grande”.<br /><br />El libro que sigue al de Jeremías, llamado Lamentaciones, es un conjunto de cinco poemas de lamento por lo ocurrido...]]></itunes:summary><itunes:duration>470</itunes:duration><itunes:keywords>advertencia,babilonia,cautiverio,compasión,confianza,lamentaciones,lamento,mesías,misericordia,nabucodonosor,paz,sedequías</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ecaeceab217ef46401500297c80c155d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Isaías-137 Cristo en Isaías</title><link>https://www.spreaker.com/episode/isaias-137-cristo-en-isaias--18972247</link><description><![CDATA[Sin duda el libro de Isaías nos presenta al Mesías de forma tan directa que muchos lo han llamado el evangelio del Antiguo Testamento. <br /><br />A través del libro encontramos referencias a aquel que habría de venir al mundo para traer salvación al pueblo y da claves de cómo vendría, quién sería y qué haría. <br /><br />Isaías nos presenta a Emanuel, Dios con nosotros:<br />Isaías 7:14 dice “Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel (Dios con nosotros). En Mt. 1.23 el ángel cita este versículo para anunciar a María el cumplimiento de la profecía. <br /><br />Nos presenta también a Cristo como la piedra angular, aquella que ha llegado a ser piedra de tropiezo: <br />Isaías 8:13-15: “A Jehová de los ejércitos, a él santificad; sea él vuestro temor, y él sea vuestro miedo. Entonces él será por santuario; pero a las dos casas de Israel, por piedra para tropezar, y por tropezadero para caer, y por lazo y por red al morador de Jerusalén. Y muchos tropezarán entre ellos, y caerán, y serán quebrantados; y se enredarán y serán apresados.<br /><br />En Isaías 28:16 Jehová el Señor dice así: “He aquí que yo he puesto en Sion por fundamento una piedra, piedra probada, angular, preciosa, de cimiento estable; el que creyere, no se apresure.”<br /><br />Estos mismo pasajes se citan en 1 P. 3: 14-15 y 1 P. 2:8, explicando que la piedra angular que Dios envió ha llegado a ser piedra de tropiezo para aquellos que no quieren creer en Cristo.<br /><br />Isaías habla del Mesías como la luz del mundo.<br /><br />Isaías 9:1-2 nos dice de dónde sería el Mesías y cómo este sería una luz para los moradores de la tierra. Dice así “Mas no habrá siempre oscuridad para la que está ahora en angustia, tal como la aflicción que le vino en el tiempo que livianamente tocaron la primera vez a la tierra de Zabulón y a la tierra de Neftalí; pues al fin llenará de gloria el camino del mar, de aquel lado del Jordán, en Galilea de los gentiles. (Mt. 4.15). El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos. (Mt. 4.16; Lc. 1.79). Esto lo encontramos cumplido en Juan 8:12: “Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.”<br /><br /><br />Y por si no quedaba claro quién era realmente el Mesías, Isaías 9: 6-7 revela su identidad y su propósito. <br />“Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. (Lc. 1.32-33).<br /><br />Isaías 11 habla del reinado de Mesías. Nacería del linaje de Isaí, padre del rey David, nos habla de que el pueblo de Israel volvería a su tierra y levantarían bandera con los que vendrían de los cuatro confines de la tierra (Isaías 11:10-14), lo cual empezó a cumplirse el siglo pasado, abriendo el camino para el futuro reino de Mesías, y nos narra el texto del reino futuro del Mesías, el cual será caracterizado por paz verdadera. <br /><br />Hay una serie de canciones en los capítulos 40 al 57 que se centran en el personaje principal de las Sagradas Escrituras, Cristo el Mesías. En particular, el capítulo más conocido sobre este es el 53, donde nos narra la pasión de Cristo. Comenzando con el versículo 13 del capítulo 52 leemos de los sufrimientos del Siervo de Jehová, el Mesías, el Enviado de Dios. <br /><br />Isaías 53:4-5 “Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.<br />Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.”<br /><br />El versículo 12 nos dice que Él “derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores.”<br /><br />“Al que no conoció pecado”, como nos dice 2 Corintios 5:21 Dios “por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.” Por llevar nuestro pecado, todo lo malo que hay en nosotros, el Padre Santo tuvo que darle la espalda cuando colgaba en la cruz. Este fue el mayor sufrimiento de Cristo. <br /><br />Mas su sufrimiento no fue en vano. No quedó prisionero al sufrimiento, sino que leemos que venció la muerte y fue al Padre, para disfrutar eterna comunión con Él. Y su sacrificio, la aflicción de su alma fue suficiente para justificar a todo aquel que quiera depositar sus iniquidades, sus trapos sucios, a los pies de Cristo. <br /><br />Isaías 53: 10-11 dice así: “Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.<br />Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos.”<br /><br />El Siervo de Jehová, Cristo, vino para llevar las iniquidades de muchos. Puede llevar las de todos, mas no todos traerán a Él sus iniquidades. Mas nos dice Juan 1:12 que “a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.” ¿Crees en Jesucristo? ¿Aceptas su sacrificio en la cruz en tu lugar? ¿Has echado o estás dispuesta a entregarle tus iniquidades para que Él te de a cambio Su justicia? <br /><br />Te invito a hacerlo, y disfrutar de una vida de plena satisfacción en Él.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18972247</guid><pubDate>Tue, 22 Jul 2025 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18972247/isai_as_137_cristo_en_isai_as.mp3" length="8579844" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Sin duda el libro de Isaías nos presenta al Mesías de forma tan directa que muchos lo han llamado el evangelio del Antiguo Testamento. 

A través del libro encontramos referencias a aquel que habría de venir al mundo para traer salvación al pueblo y...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Sin duda el libro de Isaías nos presenta al Mesías de forma tan directa que muchos lo han llamado el evangelio del Antiguo Testamento. <br /><br />A través del libro encontramos referencias a aquel que habría de venir al mundo para traer salvación al pueblo y da claves de cómo vendría, quién sería y qué haría. <br /><br />Isaías nos presenta a Emanuel, Dios con nosotros:<br />Isaías 7:14 dice “Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel (Dios con nosotros). En Mt. 1.23 el ángel cita este versículo para anunciar a María el cumplimiento de la profecía. <br /><br />Nos presenta también a Cristo como la piedra angular, aquella que ha llegado a ser piedra de tropiezo: <br />Isaías 8:13-15: “A Jehová de los ejércitos, a él santificad; sea él vuestro temor, y él sea vuestro miedo. Entonces él será por santuario; pero a las dos casas de Israel, por piedra para tropezar, y por tropezadero para caer, y por lazo y por red al morador de Jerusalén. Y muchos tropezarán entre ellos, y caerán, y serán quebrantados; y se enredarán y serán apresados.<br /><br />En Isaías 28:16 Jehová el Señor dice así: “He aquí que yo he puesto en Sion por fundamento una piedra, piedra probada, angular, preciosa, de cimiento estable; el que creyere, no se apresure.”<br /><br />Estos mismo pasajes se citan en 1 P. 3: 14-15 y 1 P. 2:8, explicando que la piedra angular que Dios envió ha llegado a ser piedra de tropiezo para aquellos que no quieren creer en Cristo.<br /><br />Isaías habla del Mesías como la luz del mundo.<br /><br />Isaías 9:1-2 nos dice de dónde sería el Mesías y cómo este sería una luz para los moradores de la tierra. Dice así “Mas no habrá siempre oscuridad para la que está ahora en angustia, tal como la aflicción que le vino en el tiempo que livianamente tocaron la primera vez a la tierra de Zabulón y a la tierra de Neftalí; pues al fin llenará de gloria el camino del mar, de aquel lado del Jordán, en Galilea de los gentiles. (Mt. 4.15). El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos. (Mt. 4.16; Lc. 1.79). Esto lo encontramos cumplido en Juan 8:12: “Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.”<br /><br /><br />Y por si no quedaba claro quién era realmente el Mesías, Isaías 9: 6-7 revela su identidad y su propósito. <br />“Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. (Lc. 1.32-33).<br /><br />Isaías 11 habla del reinado de Mesías. Nacería del linaje de Isaí, padre del rey David, nos habla de que el pueblo de Israel volvería a su tierra y levantarían bandera con los que vendrían de los cuatro confines de la tierra (Isaías 11:10-14), lo cual empezó a cumplirse el siglo pasado, abriendo el camino para el futuro reino de Mesías, y nos narra el texto del reino futuro del Mesías, el cual será caracterizado por paz verdadera. <br /><br />Hay una serie de canciones en los capítulos 40 al 57 que se centran en el personaje principal de las Sagradas Escrituras, Cristo el Mesías. En particular, el capítulo más conocido sobre este es el 53, donde nos narra la pasión de Cristo. Comenzando con el versículo 13 del capítulo 52 leemos de los sufrimientos del Siervo de Jehová, el Mesías, el Enviado de Dios. <br /><br />Isaías 53:4-5 “Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.<br />Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros...]]></itunes:summary><itunes:duration>507</itunes:duration><itunes:keywords>cristo,cumplimiento,dios,mesías,profecía</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/307b926939ed0d1b2ced3d4b16bd7b0f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Isaías-136 La misión de Isaías</title><link>https://www.spreaker.com/episode/isaias-136-la-mision-de-isaias--18972062</link><description><![CDATA[El autor del libro de Isaías vivió en el siglo VIII antes de Cristo. Leemos al comienzo del libro que era hijo de Amoz y que Dios lo eligió para enviar su mensaje a Judá y Jerusalén. <br /><br />El ministerio de Isaías como profeta de Dios duró desde los días de Uzías hasta los días de Ezequías, así que tuvo un ministerio largo de más de 50 años, viviendo durante el reinado de cuatro reyes, Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías. (Si suponemos que los primeros capítulos vienen antes del llamamiento, Isaías tuvo que haber empezado antes del año 740 cuando Uzías murió y la tradición dice que lo mató Manasés (686-). Pero si ponemos del 740 hasta 686 y nos da 54 años. Desde que empezó a predicar (capítulo 1) hasta su muerte son más como 60 años.)<br /><br />Repasemos la historia de los reyes que gobernaron a Judá durante este tiempo. <br /><br />De Uzías podemos leer en 2 Reyes 15:1-7; 2 Crónicas 26:1-23 y de su hijo Jotam en 2 Reyes 15:32-38 y 2 Crónicas 27:1-9.<br /><br />Uzías, también llamado Azarías, fue rey a los 16 años y reinó 52 años en Jerusalén. Hizo lo recto ante los ojos de Jehová. Sin embargo, desobedeció cuando entró en el templo para quemar incienso, lo cual solo debían hacer los sacerdotes, por lo que fue herido con lepra, y Jotam su hijo tuvo que reinar con él, ya que un monarca con lepra no podría haber llevado a cabo las obligaciones sociales de un rey. A su muerte, Jotam llegó a ser rey en solitario, aunque no vemos que ocurriera mucho en su reinado. Fue a la muerte de Uzías, en el 740 a.C que Dios [formalmente] llamó a Isaías para ir a profetizar al pueblo. <br /><br /><br />El rey Acaz, hijo de Jotam reinó entre el 734 y el 715 a. C. aproximadamente. Podemos leer sobre él en 2 Reyes 16:1-20; 2 Crónicas 28:1-27) Acaz no hizo lo recto ante los ojos de Dios. Hizo alianza con el rey de Asiria contra Israel y Siria. Cuando este falleció, fue rey sobre Judá Ezequías su hijo. Vimos que los cuatro capítulos centrales del libro de Isaías hablan de tres incidentes en la vida de Ezequías que muestran que confiar en Dios trae bendición, mas cuando elegimos confiar en cualquier otra cosa aparte de Dios, estamos rechazando a nuestro hacedor y poniéndonos en situación de derrota. De Ezequías podemos leer en 2 Reyes 18:1-20:21; 2 Crónicas 29:1-32:33 [y también en Isaías 36-39]. <br /><br />Durante el reinado de Ezequías, por el año 701 a.C. los asirios conquistaron Israel , pero la conquista de Jerusalén por parte de Babilonia no ocurriría hasta mucho más tarde, por el 587 a.C. Así que vemos que Isaías profetizó el exilio, la cautividad y la restauración de la nación muchos años antes de que ocurrieran. <br /><br />Isaías fue contemporaneo con Amós, Oseas y Miqueas, profetas que también denunciaron la infidelidad espiritual del pueblo de Dios y el juicio venidero que les vendría si no se arrepentían. Y estos, al igual que Isaías, reflejan en sus páginas la esperanza salvadora del que sería la luz del mundo, el Mesías. <br /><br />En el capítulo 6 leemos como Dios llamó a Isaías y le dio la tarea de predicar el mensaje de Dios a Judá y Jerusalén.<br /><br />El año en que murió el rey Uzías, Dios se presentó en visión a Isaías. Como vimos, esto ocurría en los tiempos del Antiguo Testamento, antes de que toda la Palabra de Dios hubiera sido dada a la humanidad. Nos enseña la Biblia que una vez la revelación de Dios fue completada, Dios ya no habla por medio de sueños ni visiones. Ahora tenemos la Palabra de Dios escrita y preservada y no necesitamos nueva revelación. Dios ya nos ha dado la guía de la Palabra Escrita de Dios. <br /><br />En esa visión Isaías nos cuenta que vió “al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo. Por encima de él había serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies, y con dos volaban. Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; (Ap. 4.8) toda la tierra está llena de su gloria.” (Isaías 6:1-3)<br /><br />Al ver esto Isaías, tuvo miedo, porque sabía que era hombre inmundo. Isaías reconocía ante la presencia del Dios tres veces Santo, que él era imperfecto, pecador, inmundo. Dijo: “¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos.”<br /><br />Mas el ángel en la visión procedió a tocarle los labios con un trozo de carbón, significando la limpieza de pecado. Y una vez limpio de culpa, Isaías oyó la voz de Dios: “¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros?” A lo que Isaías respondió: “Heme aquí, envíame a mí.”<br /><br />Isaías habría de ir a dar el mensaje, mas Dios le advirtió que los del pueblo, oyendo, no entenderían, y viendo, no comprenderían. No habría reacción a las palabras de advertencia de Isaías. Por lo que este preguntó a Dios: “¿Hasta cuándo, Señor?” Y Dios le dijo: <br /><br />“Hasta que las ciudades estén asoladas y sin morador, y no haya hombre en las casas, y la tierra esté hecha un desierto; hasta que Jehová haya echado lejos a los hombres, y multiplicado los lugares abandonados en medio de la tierra.” (6:11-12)<br /><br />La oportunidad de oír y responder se daría hasta que no quedara nadie para oír. Aún si el árbol fuera cortado, el tronco podría revivir.<br /><br />Vemos que Isaías tomó esta misión de Dios, y estuvo dispuesto a llevar el mensaje. Y no solo tomó él la misión que Dios le mandaba, sino que su familia también participó en el trabajo que Dios le había mandado. <br /><br />Toda su familia estaba involucrada en su ministerio. En el capítulo 7 versículo 3, vemos que Dios pide a Isaías que lleve a su hijo cuando tiene que ir a hablar con el rey Acaz, y este fue puesto como prueba de la misericordia que Dios mostraría al pueblo. El profeta había puesto por nombre a su hijo Sear-jasub; esto significa “Un remanente volverá” En Isaías 10:22 nos recuerda que Dios preservaría un remanente que volvería a Jerusalén. Dios usó al chico para que fuera mensajero de la gracia de Dios. <br /><br />En el capítulo 8, versículos 3-4 leemos de la esposa de Isaías y de su otro hijo. Dice así: “Y me llegué a la profetisa, la cual concibió, y dio a luz un hijo. Y me dijo Jehová: Ponle por nombre Maher-salal-hasbaz. Porque antes que el niño sepa decir: Padre mío, y Madre mía, será quitada la riqueza de Damasco y los despojos de Samaria delante del rey de Asiria.” Maher-salal-hasbaz, que significa “el despojo se apresura” o “la presa se precipita” advertía al pueblo que debían prestar seria atención a las advertencias. <br /><br />Parece que la vida privada de Isaías estaba ligada a su trabajo para el Señor, y él estaba dispuesto a hacer cualquier cosa que Dios le pidiera, porque confiaba en aquel que planeaba su agenda. En el capítulo 20 leemos que Dios pidió a Isaías que anduviera por las calles sin su ropa de calle y descalzo para mostrar al pueblo cómo llevaría el rey de Asiria a los deportados de Egipto y Etiopía. Dios quería dejar una imagen clara del mal que se les avecinaba, e Isaías estaba dispuesto a hacer lo que hiciera falta para que el pueblo entendiera el mensaje de Dios.<br /><br />Isaías, un hombre de buena familia que podría haber ostentado cualquier puesto que quisiera en la administración de su país, respondió al llamado de Dios y estuvo dispuesto a sufrir las inconveniencias de anunciar un mensaje que incomodaría a varios reyes. Y esto lo hizo porque sabía que servir a Dios es mejor que servir a cualquier hombre, por muy poderoso que este sea y por muchos incentivos que prometa. <br /><br />Isaías y su familia son un ejemplo para cada uno de nosotros que deseamos hacer aquello que Dios nos ha mandado a hacer, sabiendo que nuestro trabajo en el Señor nunca es en vano, como nos recuerda el Apóstol en 1 Corintios 15:58. Así que, con esto en mente, estemos firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, y con nuestra confianza puesta en “aquel que es poderoso para guardarnos sin caída, y presentarnos sin mancha delante de su gloria con gran alegría” (Judas 1:24)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18972062</guid><pubDate>Mon, 21 Jul 2025 05:20:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18972062/isai_as_136_la_misio_n_de_isai_as.mp3" length="10505743" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El autor del libro de Isaías vivió en el siglo VIII antes de Cristo. Leemos al comienzo del libro que era hijo de Amoz y que Dios lo eligió para enviar su mensaje a Judá y Jerusalén. 

El ministerio de Isaías como profeta de Dios duró desde los días...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El autor del libro de Isaías vivió en el siglo VIII antes de Cristo. Leemos al comienzo del libro que era hijo de Amoz y que Dios lo eligió para enviar su mensaje a Judá y Jerusalén. <br /><br />El ministerio de Isaías como profeta de Dios duró desde los días de Uzías hasta los días de Ezequías, así que tuvo un ministerio largo de más de 50 años, viviendo durante el reinado de cuatro reyes, Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías. (Si suponemos que los primeros capítulos vienen antes del llamamiento, Isaías tuvo que haber empezado antes del año 740 cuando Uzías murió y la tradición dice que lo mató Manasés (686-). Pero si ponemos del 740 hasta 686 y nos da 54 años. Desde que empezó a predicar (capítulo 1) hasta su muerte son más como 60 años.)<br /><br />Repasemos la historia de los reyes que gobernaron a Judá durante este tiempo. <br /><br />De Uzías podemos leer en 2 Reyes 15:1-7; 2 Crónicas 26:1-23 y de su hijo Jotam en 2 Reyes 15:32-38 y 2 Crónicas 27:1-9.<br /><br />Uzías, también llamado Azarías, fue rey a los 16 años y reinó 52 años en Jerusalén. Hizo lo recto ante los ojos de Jehová. Sin embargo, desobedeció cuando entró en el templo para quemar incienso, lo cual solo debían hacer los sacerdotes, por lo que fue herido con lepra, y Jotam su hijo tuvo que reinar con él, ya que un monarca con lepra no podría haber llevado a cabo las obligaciones sociales de un rey. A su muerte, Jotam llegó a ser rey en solitario, aunque no vemos que ocurriera mucho en su reinado. Fue a la muerte de Uzías, en el 740 a.C que Dios [formalmente] llamó a Isaías para ir a profetizar al pueblo. <br /><br /><br />El rey Acaz, hijo de Jotam reinó entre el 734 y el 715 a. C. aproximadamente. Podemos leer sobre él en 2 Reyes 16:1-20; 2 Crónicas 28:1-27) Acaz no hizo lo recto ante los ojos de Dios. Hizo alianza con el rey de Asiria contra Israel y Siria. Cuando este falleció, fue rey sobre Judá Ezequías su hijo. Vimos que los cuatro capítulos centrales del libro de Isaías hablan de tres incidentes en la vida de Ezequías que muestran que confiar en Dios trae bendición, mas cuando elegimos confiar en cualquier otra cosa aparte de Dios, estamos rechazando a nuestro hacedor y poniéndonos en situación de derrota. De Ezequías podemos leer en 2 Reyes 18:1-20:21; 2 Crónicas 29:1-32:33 [y también en Isaías 36-39]. <br /><br />Durante el reinado de Ezequías, por el año 701 a.C. los asirios conquistaron Israel , pero la conquista de Jerusalén por parte de Babilonia no ocurriría hasta mucho más tarde, por el 587 a.C. Así que vemos que Isaías profetizó el exilio, la cautividad y la restauración de la nación muchos años antes de que ocurrieran. <br /><br />Isaías fue contemporaneo con Amós, Oseas y Miqueas, profetas que también denunciaron la infidelidad espiritual del pueblo de Dios y el juicio venidero que les vendría si no se arrepentían. Y estos, al igual que Isaías, reflejan en sus páginas la esperanza salvadora del que sería la luz del mundo, el Mesías. <br /><br />En el capítulo 6 leemos como Dios llamó a Isaías y le dio la tarea de predicar el mensaje de Dios a Judá y Jerusalén.<br /><br />El año en que murió el rey Uzías, Dios se presentó en visión a Isaías. Como vimos, esto ocurría en los tiempos del Antiguo Testamento, antes de que toda la Palabra de Dios hubiera sido dada a la humanidad. Nos enseña la Biblia que una vez la revelación de Dios fue completada, Dios ya no habla por medio de sueños ni visiones. Ahora tenemos la Palabra de Dios escrita y preservada y no necesitamos nueva revelación. Dios ya nos ha dado la guía de la Palabra Escrita de Dios. <br /><br />En esa visión Isaías nos cuenta que vió “al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo. Por encima de él había serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies, y con dos volaban. Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; (Ap. 4.8) toda la tierra está llena de su gloria.” (Isaías...]]></itunes:summary><itunes:duration>628</itunes:duration><itunes:keywords>acaz,cautiverio,confianza,ezequías,jerusalén,jotam,judá,mensaje,ministerio,misión,profeta,uzías</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b47abb14cabe257d744788d8bf32382f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Isaías-135 El libro de Isaías</title><link>https://www.spreaker.com/episode/isaias-135-el-libro-de-isaias--18942565</link><description><![CDATA[¿Recuerdas los libros de historia en el Antiguo Testamento? Vamos a intentar regresar a los acontecimientos en la historia del pueblo judío, y esta vez vamos a enfocarnos en los mensajes que Dios envió a través de los profetas para que el pueblo de Dios pudiera arrepentirse y seguirle de todo corazón. <br /><br />Por desgracia, estamos al otro lado de la historia, y sabemos que el pueblo, a pesar de las advertencias recibidas, se obstinó en múltiples ocasiones a seguir su propio camino, por lo que las profecías que leemos en estos libros se cumplieron, y el pueblo de Dios tuvo que sufrir las consecuencias de su rebeldía. Israel hizo pacto con los reyes de Aram para luchar contra Asiria, Judá se alió con Asiria, haciéndose su súbdito, lo cual traería consecuencias. El pueblo de Dios acabaría en manos de los babilonios, que tomaría Jerusalén en el 586 a.C. y llevaría cautivo al pueblo. Mas Dios no solo dio los mensajes de juicio que venían; también les anunció que los liberaría como los había librado de la esclavitud en Egipto. Veremos en el libro de Isaías el mensaje de esperanza al pueblo de Dios, cómo Dios les prometió el regreso a Jerusalén, y la llegada del Mesías, que habría de venir siglos más tarde para salvar a Su pueblo. <br /><br />En medio del libro de Isaías, encontramos 4 capítulos que relatan historias del rey Ezequías. Las cuatro historias resaltan momentos en su vida cuando había confiado en Dios, (como las primeras dos historias, que hablan de la invasión de Senaquerib, el rey Asirio) y en otros momentos no había confiado en Dios (como cuando enfermó Ezequías y cuando recibió a los embajadores de Babilonia). Esta sección histórica nos ayuda a ver el tema principal del libro y también crea dos secciones en el libro. En los capítulos 1-35, la profecía de Isaías se centra más en el juicio de Dios, primeramente para Jerusalén y Judá en los capítulos 1-12 y después contra las naciones alrededor en los capítulos 13-27. Después de la sección histórica, ya en los capítulos 40-66, Isaías se centra en la misericordia de Dios al restaurar a su pueblo arrepentido. Del 40 al 57 encontramos varias canciones que presentan a la persona del Mesías, y los últimos nueve capítulos anuncian la liberación futura del pueblo que depositará su confianza en el libertador.<br /><br />Este libro de Isaías está enteramente en el Torá de los judíos. Cualquiera que lea los capítulos dedicados al que habría de venir puede ver reflejado a Jesucristo. Miraremos con más detalle cómo Isaías presenta a Cristo, pero adelanto que gran parte de Isaías presenta al Cristo que habría de redimir a su pueblo. <br /><br />El libro de Isaías nos deja varios mensajes en los que podemos meditar: <br />En primer lugar vemos que cuando Dios castiga, lo hace con la intención de restauración, buscando la reconciliación. <br /><br />En el año que murió Acaz (2 Reyes 16:20; 2 Crónicas 28:27) envió Dios profecía sobre los filisteos en el capítulo 14, después del anuncio de destrucción de Babilonia y Asiria. Todos los enemigos del pueblo de Israel serían castigados, incluyendo Moab y Damasco, esto es Siria, Etiopía (18) y Egipto (19) En el mismo capítulo 19 Dios anuncia que habría restauración de parte de Dios de Israel, Asiria y Egipto. Es increíble cómo Dios no quita la esperanza de pueblos que merecen castigo. Dios en Su justicia lo da en su justa medida, más ofrece también la restauración. Muchas veces vemos castigo ejercido de modo vengativo. Mas Dios no es así. El castigo de Dios es siempre con intención de ofrecer reconciliación y restauración. Recordemos eso en nuestra relación con otros. <br /><br />En segundo lugar, Isaías nos muestra la importancia de confiar en Dios siempre, y no sustituirlo por personas o cosas. <br /><br />Vemos en la historia que Israel había confiado en la protección que Egipto le ofrecía, pero en el capítulo 31 Dios les recuerda que los egipcios son hombres, y no dioses. Isaías 31:1 “¡Ay de los que descienden a Egipto por ayuda, y confían en caballos; y su esperanza ponen en carros, porque son muchos, y en jinetes, porque son valientes; y no miran al Santo de Israel, ni buscan a Jehová!”<br />Dios les avisa que caerían, porque cuando ponemos nuestra confianza en el hombre, no debemos esperar la protección de Dios. Es por esto que en la Biblia Dios nos dice que confiemos en Dios. <br /><br />Otro tema que Isaías nos recuerda es que Dios quiere nuestro ser y no nuestros sacrificios y regalos.<br />El primer capítulo nos recuerda que mucho sacrificio y regalos no agradan a Dios. Lo que Él busca, porque siempre lo ha buscado, es que hagamos obras dignas de arrepentimiento, esto es, vivir como Él pide. <br />El pueblo de Dios celebraba fiestas al nombre de Dios, ofrecía sacrificios, pero no vivían como Dios quería. No disimulaban su pecado, sino que se alardeaban de él. Isaías 3:9 “La apariencia de sus rostros testifica contra ellos; porque como Sodoma publican su pecado, no lo disimulan. ¡Ay del alma de ellos! porque amontonaron mal para sí.”<br />¿De qué servía todo lo que pudieran ofrecer a Dios si ellos no querían una relación personal con Él?<br /><br />El castigo que recibió Judá e Israel fue comparable con el que recibieron las ciudades de Sodoma y Gomorra por su impureza (1:25), mas Dios en Su misericordia permitió que una parte del pueblo viviera, dándoles oportunidad de comenzar de nuevo con buen pie. <br /><br />Dios promete que Judá y Jerusalén serían restauradas en un tiempo futuro, <br /><br />El capítulo 2:3 dice: “Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová. Y juzgará entre las naciones.” y el 66:12-13 “Porque así dice Jehová: He aquí que yo extiendo sobre ella paz como un río, y la gloria de las naciones como torrente que se desborda; y mamaréis, y en los brazos seréis traídos, y sobre las rodillas seréis mimados.<br />Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros, y en Jerusalén tomaréis consuelo.”<br /><br />El libro anuncia juicio y la prosperidad que viene de confiar y seguir a DIos. Había todavía un futuro brillante para Jerusalén, cuando volvieran los ojos a Dios, Él tenía guardado para ellos cosas buenas que podrían disfrutar. Y esta promesa se mantiene hasta hoy día. El pueblo de Dios todavía tiene bendiciones que descubrir y disfrutar. Qué bueno es Dios y misericordioso. Dichoso todo aquel que confía en Él.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18942565</guid><pubDate>Fri, 18 Jul 2025 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18942565/isai_as_135_el_libro_de_isai_as.mp3" length="9221781" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>¿Recuerdas los libros de historia en el Antiguo Testamento? Vamos a intentar regresar a los acontecimientos en la historia del pueblo judío, y esta vez vamos a enfocarnos en los mensajes que Dios envió a través de los profetas para que el pueblo de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[¿Recuerdas los libros de historia en el Antiguo Testamento? Vamos a intentar regresar a los acontecimientos en la historia del pueblo judío, y esta vez vamos a enfocarnos en los mensajes que Dios envió a través de los profetas para que el pueblo de Dios pudiera arrepentirse y seguirle de todo corazón. <br /><br />Por desgracia, estamos al otro lado de la historia, y sabemos que el pueblo, a pesar de las advertencias recibidas, se obstinó en múltiples ocasiones a seguir su propio camino, por lo que las profecías que leemos en estos libros se cumplieron, y el pueblo de Dios tuvo que sufrir las consecuencias de su rebeldía. Israel hizo pacto con los reyes de Aram para luchar contra Asiria, Judá se alió con Asiria, haciéndose su súbdito, lo cual traería consecuencias. El pueblo de Dios acabaría en manos de los babilonios, que tomaría Jerusalén en el 586 a.C. y llevaría cautivo al pueblo. Mas Dios no solo dio los mensajes de juicio que venían; también les anunció que los liberaría como los había librado de la esclavitud en Egipto. Veremos en el libro de Isaías el mensaje de esperanza al pueblo de Dios, cómo Dios les prometió el regreso a Jerusalén, y la llegada del Mesías, que habría de venir siglos más tarde para salvar a Su pueblo. <br /><br />En medio del libro de Isaías, encontramos 4 capítulos que relatan historias del rey Ezequías. Las cuatro historias resaltan momentos en su vida cuando había confiado en Dios, (como las primeras dos historias, que hablan de la invasión de Senaquerib, el rey Asirio) y en otros momentos no había confiado en Dios (como cuando enfermó Ezequías y cuando recibió a los embajadores de Babilonia). Esta sección histórica nos ayuda a ver el tema principal del libro y también crea dos secciones en el libro. En los capítulos 1-35, la profecía de Isaías se centra más en el juicio de Dios, primeramente para Jerusalén y Judá en los capítulos 1-12 y después contra las naciones alrededor en los capítulos 13-27. Después de la sección histórica, ya en los capítulos 40-66, Isaías se centra en la misericordia de Dios al restaurar a su pueblo arrepentido. Del 40 al 57 encontramos varias canciones que presentan a la persona del Mesías, y los últimos nueve capítulos anuncian la liberación futura del pueblo que depositará su confianza en el libertador.<br /><br />Este libro de Isaías está enteramente en el Torá de los judíos. Cualquiera que lea los capítulos dedicados al que habría de venir puede ver reflejado a Jesucristo. Miraremos con más detalle cómo Isaías presenta a Cristo, pero adelanto que gran parte de Isaías presenta al Cristo que habría de redimir a su pueblo. <br /><br />El libro de Isaías nos deja varios mensajes en los que podemos meditar: <br />En primer lugar vemos que cuando Dios castiga, lo hace con la intención de restauración, buscando la reconciliación. <br /><br />En el año que murió Acaz (2 Reyes 16:20; 2 Crónicas 28:27) envió Dios profecía sobre los filisteos en el capítulo 14, después del anuncio de destrucción de Babilonia y Asiria. Todos los enemigos del pueblo de Israel serían castigados, incluyendo Moab y Damasco, esto es Siria, Etiopía (18) y Egipto (19) En el mismo capítulo 19 Dios anuncia que habría restauración de parte de Dios de Israel, Asiria y Egipto. Es increíble cómo Dios no quita la esperanza de pueblos que merecen castigo. Dios en Su justicia lo da en su justa medida, más ofrece también la restauración. Muchas veces vemos castigo ejercido de modo vengativo. Mas Dios no es así. El castigo de Dios es siempre con intención de ofrecer reconciliación y restauración. Recordemos eso en nuestra relación con otros. <br /><br />En segundo lugar, Isaías nos muestra la importancia de confiar en Dios siempre, y no sustituirlo por personas o cosas. <br /><br />Vemos en la historia que Israel había confiado en la protección que Egipto le ofrecía, pero en el capítulo 31 Dios les recuerda que los egipcios son hombres, y no dioses. Isaías 31:1 “¡Ay de los que descienden a Egipto por ayuda,...]]></itunes:summary><itunes:duration>547</itunes:duration><itunes:keywords>asiria,babilonia,castigo,confianza,esperanza,historia,juicio,profecía,profetas,promesa</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/97b0a810c71ca2033feff0cb97170d83.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Isaías-134 Los profetas</title><link>https://www.spreaker.com/episode/isaias-134-los-profetas--18909426</link><description><![CDATA[Cuando acabamos de leer los libros de poesía en el Antiguo Testamento, llegamos a la sección profética de la Biblia. Está dividida entre los profetas mayores y los profetas menores. Esta denominación no se debe a la importancia de los profetas ni a la de su mensaje. Más bien se refiere a la extensión del libro. Así, Isaías, Jeremías (junto a este encontramos el libro de Lamentaciones del mismo autor) Ezequiel y Daniel son los profetas mayores, y los profetas menores son los 12 libros que les siguen: Oseas, Joel, Amós Abdías, Jonás, Miqueas, Nahum, Habacuc, Hageo, Sofonías, Zacarías y Malaquías. <br /><br />En los libros proféticos que podemos leer en la Biblia volveremos a ver períodos históricos del pueblo de Israel, pero esta vez enfocándonos en los mensajes que Dios dio a Su pueblo. Veremos profecías de castigo para aquellos que insistían en rebelarse contra Dios, mensajes de bendición para los que confiaran y obedecieran a Dios, y en todo momento, mensajes de esperanza basados en la redención que el Mesías traería a toda la humanidad. <br /><br />Si el papel de los sacerdotes era representar a los hombres delante de Dios, el papel de los profetas era representar a Dios delante de los hombres. Como representantes de Dios, los profetas anunciaban el mensaje de Dios a los hombres. Vemos esta relación tipificada en Moisés y Aarón. Ya que Moisés se quejó que no sabía hablar, Dios le dio a su hermano, Aarón, como “profeta”. Según Éxodo 7:1, Dios hablaba a Moisés, y Moisés transmitía el mensaje a su hermano, el cual anunciaba el mensaje al pueblo. <br /><br />Dios utilizó a los profetas para comunicar al pueblo Su mensaje, y para anunciar al Mesías, hasta que este vino. Hebreos 1:1-4 nos dice: “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos.” <br /><br />Como vemos aquí, los profetas hablaron “muchas veces y de muchas maneras”. Desde los tiempos de Moisés, Dios había apartado a hombres y mujeres para el ministerio profético para anunciar su mensaje al pueblo. Muchos de sus nombres son conocidos, como el personaje de Débora, Samuel, Natán, Elías o Eliseo. Otras veces sabemos poco más del profeta que su nombre (Gad, Ahías, Jehú, Hulda), y a veces ni sabemos el nombre del profeta. No sólo hablaba Dios muchas veces por los profetas sino también de muchas maneras. A veces Dios hablaba por medio de sueños y visiones. Otras veces el mensaje vino en forma escrita, como en el caso de los 4 profetas mayores y los 12 menores.<br /><br />Algunos querrían ver el ministerio de los profetas todavía hoy en día. Hay quien dice tener el don de poder profetizar en nombre de Dios, pero si volvemos a Hebreos 1, encontramos que el ministerio de los profetas conducía a la persona de Jesucristo, la revelación perfecta del mensaje de Dios. Moisés en Deuteronomio 18 había profetizado de la persona de Jesucristo: “Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis“ (18:15-18). <br /><br />Los profetas del AT que anunciaban el mensaje de Dios al pueblo nos hablan de Cristo que vino para revelar la voluntad del Padre, anunciando el reino de los cielos.<br /><br />Mas según 2 Timoteo 3:16, Dios en su Palabra nos ha dicho todo lo que necesitamos saber para conocerle por la fe y crecer en santidad por su Espíritu. <br /><br />Dios ya no habla por medio de sueños ni visiones. Ahora tenemos la Palabra de Dios escrita y preservada, disponible en más idiomas que cualquier otro libro en la historia. No necesitamos que Dios se manifieste en visión, porque ya se ha manifestado en la persona de Cristo, nos ha enviado Su Espíritu Santo para guiarnos después de nuestra salvación, y nos ha dado la guía de la Palabra Escrita de Dios. <br /><br />Hoy hacemos bien en escuchar y obedecer la Palabra completa de Dios, porque este es el mensaje que Dios nos ha dado.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18909426</guid><pubDate>Thu, 17 Jul 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18909426/isai_as_134_los_profetas.mp3" length="6202466" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Cuando acabamos de leer los libros de poesía en el Antiguo Testamento, llegamos a la sección profética de la Biblia. Está dividida entre los profetas mayores y los profetas menores. Esta denominación no se debe a la importancia de los profetas ni a la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Cuando acabamos de leer los libros de poesía en el Antiguo Testamento, llegamos a la sección profética de la Biblia. Está dividida entre los profetas mayores y los profetas menores. Esta denominación no se debe a la importancia de los profetas ni a la de su mensaje. Más bien se refiere a la extensión del libro. Así, Isaías, Jeremías (junto a este encontramos el libro de Lamentaciones del mismo autor) Ezequiel y Daniel son los profetas mayores, y los profetas menores son los 12 libros que les siguen: Oseas, Joel, Amós Abdías, Jonás, Miqueas, Nahum, Habacuc, Hageo, Sofonías, Zacarías y Malaquías. <br /><br />En los libros proféticos que podemos leer en la Biblia volveremos a ver períodos históricos del pueblo de Israel, pero esta vez enfocándonos en los mensajes que Dios dio a Su pueblo. Veremos profecías de castigo para aquellos que insistían en rebelarse contra Dios, mensajes de bendición para los que confiaran y obedecieran a Dios, y en todo momento, mensajes de esperanza basados en la redención que el Mesías traería a toda la humanidad. <br /><br />Si el papel de los sacerdotes era representar a los hombres delante de Dios, el papel de los profetas era representar a Dios delante de los hombres. Como representantes de Dios, los profetas anunciaban el mensaje de Dios a los hombres. Vemos esta relación tipificada en Moisés y Aarón. Ya que Moisés se quejó que no sabía hablar, Dios le dio a su hermano, Aarón, como “profeta”. Según Éxodo 7:1, Dios hablaba a Moisés, y Moisés transmitía el mensaje a su hermano, el cual anunciaba el mensaje al pueblo. <br /><br />Dios utilizó a los profetas para comunicar al pueblo Su mensaje, y para anunciar al Mesías, hasta que este vino. Hebreos 1:1-4 nos dice: “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos.” <br /><br />Como vemos aquí, los profetas hablaron “muchas veces y de muchas maneras”. Desde los tiempos de Moisés, Dios había apartado a hombres y mujeres para el ministerio profético para anunciar su mensaje al pueblo. Muchos de sus nombres son conocidos, como el personaje de Débora, Samuel, Natán, Elías o Eliseo. Otras veces sabemos poco más del profeta que su nombre (Gad, Ahías, Jehú, Hulda), y a veces ni sabemos el nombre del profeta. No sólo hablaba Dios muchas veces por los profetas sino también de muchas maneras. A veces Dios hablaba por medio de sueños y visiones. Otras veces el mensaje vino en forma escrita, como en el caso de los 4 profetas mayores y los 12 menores.<br /><br />Algunos querrían ver el ministerio de los profetas todavía hoy en día. Hay quien dice tener el don de poder profetizar en nombre de Dios, pero si volvemos a Hebreos 1, encontramos que el ministerio de los profetas conducía a la persona de Jesucristo, la revelación perfecta del mensaje de Dios. Moisés en Deuteronomio 18 había profetizado de la persona de Jesucristo: “Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis“ (18:15-18). <br /><br />Los profetas del AT que anunciaban el mensaje de Dios al pueblo nos hablan de Cristo que vino para revelar la voluntad del Padre, anunciando el reino de los cielos.<br /><br />Mas según 2 Timoteo 3:16, Dios en su Palabra nos ha dicho todo lo que necesitamos saber para conocerle por la fe y crecer en santidad por su Espíritu. <br /><br />Dios ya no habla por medio de sueños ni visiones. 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No es así como Dios presenta el amor. <br /><br />Muchos han interpretado el libro como una alegoría, pero es mejor verlo cono una descripción poética de la belleza del amor humano en el contexto del matrimonio. Como el amor humano es un reflejo del amor de Dios, los principios del libro reflejan el perfecto amor de Dios hacia los suyos. <br /><br />Podemos resumir el tema del libro con dos versículos en el capítulo 8:<br /><br />“Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo; Porque fuerte es como la muerte el amor; Duros como el Seol los celos; Sus brasas, brasas de fuego, fuerte llama.<br />Las muchas aguas no podrán apagar el amor, Ni lo ahogarán los ríos. Si diese el hombre todos los bienes de su casa por este amor, De cierto lo menospreciarían.” (8:6-7)<br /><br />Esta parte de la Canción de Canciones tiene la típica estructura paralela de la poesía hebrea. Nos muestra un paralelismo inverso, ABCB’A’, con el enfoque dirigido hacia la línea central, la C.<br /><br />La primera idea se encuentra en la línea A y la variación de A en la ultima linea. <br />“Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo; <br />Esta linea nos muestra el valor del amor, que es como un sello de certificación.<br /><br />Y la última linea de esta estrofa es una variación de esta, mostrándonos que no se puede comprar el amor<br />“Si diese el hombre todos los bienes de su casa por este amor, De cierto lo menospreciarían.”<br /><br />Las dos lineas paralelas que les sigue, B y la variación de B, nos hablan de la fuerza del amor: <br />“Porque fuerte es como la muerte el amor”<br /><br />Y hacia el final, “Las muchas aguas no podrán apagar el amor, Ni lo ahogarán los ríos.”<br /><br />El amor es fuerte como la muerte, y nada lo puede apagar. El verdadero amor perdura. No depende de las circunstancias temporales. <br /><br />¿Y sabes por qué el amor es valioso y fuerte? Es por el origen del amor. Si el amor nace de la persona que ama, o del receptor del amor, entonces es posible que fluctúe o que desaparezca. Pero si el amor proviene de un ser eterno e infinito que además no cambia a través de las circunstancias y el tiempo, entonces el amor es como Él es. <br /><br />El valor y la fuerza del amor provienen del origen del amor, Dios mismo. <br />“Sus brasas, brasas de fuego, fuerte llama.” <br /><br />Esta frase “fuerte llama” se refiere en Hebreo a la “llama de Jehová”. Dios nos ha dado la llama del amor, y nos pide que amemos como Él nos ha amado. <br /><br />Juan 13:34 “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.”<br /><br />¿Y cómo ha amado Él?<br /><br />Juan 3:16 nos dice “De tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su Hijo Unigénito para que todo aquel que en Él cree no se pierda, mas tenga vida eterna.”<br /><br />Cuando Dios ama, da de sí mismo. Esta es la base del verdadero amor. El amor busca dar, no recibir. De ahí que podamos clasificar el egoísmo como antónimo de amor, a pesar de que el egoísta ama, pero se ama a sí mismo. Al que se ama a sí mimo desmesuradamente, le cuesta amar a otros. El altruismo, contrariamente, ama a otros sin esperar nada a cambio. <br />Dios, que sabe nuestra naturaleza y quiere enseñarnos a amar nos lo explica:<br /><br />Mateo 22:39 y Marcos 12:31 “Amarás a tu prójimo como a ti mismo.”<br /><br />Dios nos ha dado un amor propio natural saludable, pero nuestra tentación es amarnos de manera incorrecta. Un amor correcto de nosotros mismos debe llevarnos a protegernos adecuadamente, a cuidar nuestro cuerpo, a superarnos. Estas actividades no vienen siempre de forma natural. Solemos darnos gustos que no son saludables, nos permitimos excesos temporales que a la larga nos ocasionan problemas y nos lleva a vernos a nosotros mismos como enemigos de nuestro bienestar. <br />Muchas veces lo que se diagnostica ligeramente como baja autoestima resulta ser, cuando se analiza más profundamente, un amor permisivo y erróneo a uno mismo. <br /><br />No nos atrevemos a hacer algo por miedo a fracasar, y llevado al extremo, cuando una llega a sospechar que otros no están contentos con ella, puede caer en depresión hasta el punto de desear no existir antes que existir en circunstancias que no le agradan. Salir de estas situaciones es dificilísimo, y suele requerir de ayuda externa. No quisiera sonar frívola ante tal grave situación, pero el punto al que quiero llegar es que algunas acciones dañinas para el cuerpo pueden partir de un amor propio equivocado y a una atención desmesurada a situaciones desfavorables. <br /><br /><br />Dios sabe que podemos amarnos a nosotras mismas al punto de no poder dejar nuestro bienestar para amar correctamente a los demás. Así que Dios nos manda que amemos a los demás del mismo modo que nos debemos amar a nosotros mismos. <br /><br />Podemos ver a los protagonistas de Cantar de los Cantares, Salomón y la Sunamita, como tipos que ilustran el amor de Dios a Su pueblo. Así como Salomón buscaba a la sunamita, y ella lo buscaba y se entregaba a Él, Dios nos ha buscado y se regocija en que le busquemos y disfrutemos una relación íntima con Él. <br /><br />Cantar de los cantares nos deja una imagen de amor que debemos llevar a nuestra propia experiencia. ¿Cómo amas? ¿Has aceptado y disfrutado del amor de Dios en tu vida? ¿Compartes ese amor de forma altruista? ¿Amas como Dios te ha amado? <br /><br />Te invito a disfrutar del amor de Dios y a amarte a ti y a otros como Cristo ama.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18851276</guid><pubDate>Tue, 15 Jul 2025 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18851276/cantares_132_cantar_de_los_cantares.mp3" length="8437333" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El libro de Cantar de los Cantares ha sido cuestionado a través de la historia. ¿Qué hace un libro de poesía entre dos enamorados en los libros sagrados de Dios?
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Como el amor humano es un reflejo del amor de Dios, los principios del libro reflejan el perfecto amor de Dios hacia los suyos. <br /><br />Podemos resumir el tema del libro con dos versículos en el capítulo 8:<br /><br />“Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo; Porque fuerte es como la muerte el amor; Duros como el Seol los celos; Sus brasas, brasas de fuego, fuerte llama.<br />Las muchas aguas no podrán apagar el amor, Ni lo ahogarán los ríos. Si diese el hombre todos los bienes de su casa por este amor, De cierto lo menospreciarían.” (8:6-7)<br /><br />Esta parte de la Canción de Canciones tiene la típica estructura paralela de la poesía hebrea. Nos muestra un paralelismo inverso, ABCB’A’, con el enfoque dirigido hacia la línea central, la C.<br /><br />La primera idea se encuentra en la línea A y la variación de A en la ultima linea. <br />“Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo; <br />Esta linea nos muestra el valor del amor, que es como un sello de certificación.<br /><br />Y la última linea de esta estrofa es una variación de esta, mostrándonos que no se puede comprar el amor<br />“Si diese el hombre todos los bienes de su casa por este amor, De cierto lo menospreciarían.”<br /><br />Las dos lineas paralelas que les sigue, B y la variación de B, nos hablan de la fuerza del amor: <br />“Porque fuerte es como la muerte el amor”<br /><br />Y hacia el final, “Las muchas aguas no podrán apagar el amor, Ni lo ahogarán los ríos.”<br /><br />El amor es fuerte como la muerte, y nada lo puede apagar. El verdadero amor perdura. No depende de las circunstancias temporales. <br /><br />¿Y sabes por qué el amor es valioso y fuerte? Es por el origen del amor. Si el amor nace de la persona que ama, o del receptor del amor, entonces es posible que fluctúe o que desaparezca. Pero si el amor proviene de un ser eterno e infinito que además no cambia a través de las circunstancias y el tiempo, entonces el amor es como Él es. <br /><br />El valor y la fuerza del amor provienen del origen del amor, Dios mismo. <br />“Sus brasas, brasas de fuego, fuerte llama.” <br /><br />Esta frase “fuerte llama” se refiere en Hebreo a la “llama de Jehová”. Dios nos ha dado la llama del amor, y nos pide que amemos como Él nos ha amado. <br /><br />Juan 13:34 “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.”<br /><br />¿Y cómo ha amado Él?<br /><br />Juan 3:16 nos dice “De tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su Hijo Unigénito para que todo aquel que en Él cree no se pierda, mas tenga vida eterna.”<br /><br />Cuando Dios ama, da de sí mismo. Esta es la base del verdadero amor. El amor busca dar, no recibir. De ahí que podamos clasificar el egoísmo como antónimo de amor, a pesar de que el egoísta ama, pero se ama a sí mismo. Al que se ama a sí mimo desmesuradamente, le cuesta amar a otros. 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Eclesiastés 12:11<br /><br />Si aquí en este mundo debemos vivir con los tres aguijones que presenta el orador de Eclesiastés, Dios nos presenta tres clavos que nos dan estabilidad. Cuando los aguijones nos limitan, los clavos nos permiten mantenernos afirmados en verdades que no varían. <br /><br />El primer aguijón nos presentaba la incapacidad de controlar el mundo material en que vivimos. Al darnos cuenta de que hay mucho en este mundo que se escapa de nuestro control, podemos desanimarnos y desistir, o podemos afanarnos e intentar tomar control ejerciendo mayor esfuerzo. Ambas reacciones son contraproducentes, ya que no por intentarlo más conseguimos controlar mejor, y cuando desistimos del intento tendemos a desanimarnos. <br /><br />En lugar de afanarnos o desanimarnos, podemos buscar a Dios. Dios nos presenta un clavo que nos permite permanecer firmes y equilibradas. Ese clavo es la realidad de que Dios controla todo el Universo todo el tiempo. Generación va y generación viene, y Dios, a diferencia de nosotros, siempre ha estado presente. Dios creó este mundo y controla todo lo que existe en el universo. <br /><br />Vimos en el libro de Job cómo Dios tiene control sobre los astros del cielo, las estaciones, los ciclos de la Tierra, y hasta los ciclos de la vida. Hechos 2:23 nos dice que Cristo fue “entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios.”<br />Dice Efesios 1 que aquellos que creemos en Cristo fuimos escogidos por Dios desde antes de la fundación del mundo. Romanos 8:28 dice que para aquellos que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien. No hay nada que pueda ocurrir a aquellos que en Dios confían que pille por sorpresa al Dios del universo. Y no hay nada que nos pueda ocurrir que Dios no pueda usar para nuestra edificación y crecimiento. <br /><br />Aquellos que en Él confiamos podemos permanecer firmes ante las circunstancias inciertas de la vida. Todos tendremos momentos de aflicción en este mundo. Eso nos afirma Juan 16:33 cuando dice “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.”<br /><br />Si titubeas a la hora de poner tu confianza en Dios, seguramente será porque no lo conoces suficiente. cuanto más lo conozcas a través de Su Palabra, más confiadamente descansarás en su buena soberanía. <br /><br />El segundo aguijón trata de nuestra incapacidad de encontrar plena satisfacción en este universo material.<br /><br />En el capítulo 6 de Eclesiastés leemos: “Hay un mal que he visto debajo del cielo, y muy común entre los hombres: El del hombre a quien Dios da riquezas y bienes y honra, y nada le falta de todo lo que su alma desea; pero Dios no le da facultad de disfrutar de ello, sino que lo disfrutan los extraños. Esto es vanidad, y mal doloroso.”<br /><br />¿Conoces a alguien con muchas posesiones que no es capaz de disfrutarlas? Esto es lo que describe este texto. ¿Como conseguimos disfrutar aquello que poseemos? ¿Cómo lo hacemos para que nuestras posesiones no nos posean a nosotros?<br /><br />Eclesiastés 3: 11 dice “Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.”<br /><br />Dios ha puesto eternidad en nuestro corazón. Cuando paramos a ver lo corta que es la vida, las limitaciones de tiempo con las que nos encontramos diariamente y a largo plazo, podemos descansar en la realidad de que somos seres eternos. No alcanzamos a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin, pero podemos confiar en que Él ha planeado bien. El segundo clavo presenta esta preciosa verdad: que Dios ha provisto plena satisfacción para nosotros en Su persona. <br /><br />Cuando damos prioridad a Dios, podemos disfrutar de lo que Él nos da. <br /><br />Como podemos leer en el capítulo 3 de Eclesiastés, en el plan de Dios todo tiene su tiempo. Dios es eterno “Aquello que fue, ya es; y lo que ha de ser, fue ya; y Dios restaura lo que pasó.” (3:15) y lo que nos corresponde en esta vida que Dios nos ha dado es, como dicen los versículos 12 y 13 es disfrutar con sabiduría la vida que Dios nos ha dado. Dicen así: <br />“Yo he conocido que no hay para ellos cosa mejor que alegrarse, y hacer bien en su vida;<br />y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor.”<br /><br />Mateo 6:33 nos recuerda : “buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.” ¿Qué cosas? Tenemos la contestación en Mateo 6:25-26 “Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?<br />Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?<br /><br />Deberíamos disfrutar las cosas materiales como regalos de Dios, agradecidas y conscientes de Su amor y salvación. Esto traerá verdadera satisfacción en esta vida, y gozo durante la eternidad con Cristo. <br /><br />Si el tercer aguijón nos recordaba lo corta que es esta vida, y nuestra incapacidad de prolongarla, Dios nos ofrece un clavo que nos da seguridad. Esta es la seguridad de disfrutar lo que ahora tenemos con la confianza de que podemos disfrutar a Cristo toda la eternidad. <br /><br />Lo que hacemos en esta vida, será recordado por poco tiempo, como nos recordaba Eclesiastés 2:14-15:<br /><br />“El sabio tiene sus ojos en su cabeza, mas el necio anda en tinieblas; pero también entendí yo que un mismo suceso acontecerá al uno como al otro. Entonces dije yo en mi corazón: Como sucederá al necio, me sucederá también a mí. ¿Para qué, pues, he trabajado hasta ahora por hacerme más sabio? Y dije en mi corazón, que también esto era vanidad.”<br /><br />El que gana riquezas, como el que consigue fama o el que obtiene sabiduría, todos pasarán. Si no, piensa en famosos de hace unos treinta años, y pregunta a los más jóvenes que tú si saben quienes son. <br /><br />En esta tierra la memoria es efímera. Y como dice el versículo 16, “ni del sabio ni del necio habrá memoria para siempre; pues en los días venideros ya todo será olvidado, y también morirá el sabio como el necio.”<br /><br />Sin embargo, podemos aferrarnos al tercer clavo: <br /><br />“Todo lo que Dios hace será perpetuo”, y esto lo hace para que nosotros temamos a Dios y confiemos en su perfecta sabiduría” Eclesiastés 3:14<br /><br />Dios es eterno. Salmo 102:12 dice: “Mas tú, Jehová, permanecerás para siempre, Y tu memoria de generación en generación.”<br /><br />Y Hebreos 13:8 nos afirma: “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.”<br /><br />Romanos 1:20 nos da una verdad que confronta a aquellos que no creen en Dios, pero que es un ancla para aquellos que le buscan.<br /><br />“Porque desde la creación del mundo, sus atributos invisibles, su eterno poder y divinidad, se han visto con toda claridad, siendo entendidos por medio de lo creado, de manera que no tienen excusa.”<br /><br />¿Quieres vivir esta vida tambaleándote según las circunstancias y sin satisfacción? ¿O prefieres vivir una vida firme y constante?<br />Repasa estos tres clavos que Dios ha establecido para que puedas disfrutar la estabilidad que deseas. Confía en Dios y disfruta de la vida que Dios te ha dado.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18819868</guid><pubDate>Mon, 14 Jul 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18819868/eclesiaste_s_131_aguijones_y_clavos_ii.mp3" length="10268343" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>“Las palabras de los sabios son como aguijones; y como clavos hincados son las de los maestros de las congregaciones, dadas por un Pastor. Eclesiastés 12:11

Si aquí en este mundo debemos vivir con los tres aguijones que presenta el orador de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[“Las palabras de los sabios son como aguijones; y como clavos hincados son las de los maestros de las congregaciones, dadas por un Pastor. Eclesiastés 12:11<br /><br />Si aquí en este mundo debemos vivir con los tres aguijones que presenta el orador de Eclesiastés, Dios nos presenta tres clavos que nos dan estabilidad. Cuando los aguijones nos limitan, los clavos nos permiten mantenernos afirmados en verdades que no varían. <br /><br />El primer aguijón nos presentaba la incapacidad de controlar el mundo material en que vivimos. Al darnos cuenta de que hay mucho en este mundo que se escapa de nuestro control, podemos desanimarnos y desistir, o podemos afanarnos e intentar tomar control ejerciendo mayor esfuerzo. Ambas reacciones son contraproducentes, ya que no por intentarlo más conseguimos controlar mejor, y cuando desistimos del intento tendemos a desanimarnos. <br /><br />En lugar de afanarnos o desanimarnos, podemos buscar a Dios. Dios nos presenta un clavo que nos permite permanecer firmes y equilibradas. Ese clavo es la realidad de que Dios controla todo el Universo todo el tiempo. Generación va y generación viene, y Dios, a diferencia de nosotros, siempre ha estado presente. Dios creó este mundo y controla todo lo que existe en el universo. <br /><br />Vimos en el libro de Job cómo Dios tiene control sobre los astros del cielo, las estaciones, los ciclos de la Tierra, y hasta los ciclos de la vida. Hechos 2:23 nos dice que Cristo fue “entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios.”<br />Dice Efesios 1 que aquellos que creemos en Cristo fuimos escogidos por Dios desde antes de la fundación del mundo. Romanos 8:28 dice que para aquellos que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien. No hay nada que pueda ocurrir a aquellos que en Dios confían que pille por sorpresa al Dios del universo. Y no hay nada que nos pueda ocurrir que Dios no pueda usar para nuestra edificación y crecimiento. <br /><br />Aquellos que en Él confiamos podemos permanecer firmes ante las circunstancias inciertas de la vida. Todos tendremos momentos de aflicción en este mundo. Eso nos afirma Juan 16:33 cuando dice “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.”<br /><br />Si titubeas a la hora de poner tu confianza en Dios, seguramente será porque no lo conoces suficiente. cuanto más lo conozcas a través de Su Palabra, más confiadamente descansarás en su buena soberanía. <br /><br />El segundo aguijón trata de nuestra incapacidad de encontrar plena satisfacción en este universo material.<br /><br />En el capítulo 6 de Eclesiastés leemos: “Hay un mal que he visto debajo del cielo, y muy común entre los hombres: El del hombre a quien Dios da riquezas y bienes y honra, y nada le falta de todo lo que su alma desea; pero Dios no le da facultad de disfrutar de ello, sino que lo disfrutan los extraños. Esto es vanidad, y mal doloroso.”<br /><br />¿Conoces a alguien con muchas posesiones que no es capaz de disfrutarlas? Esto es lo que describe este texto. ¿Como conseguimos disfrutar aquello que poseemos? ¿Cómo lo hacemos para que nuestras posesiones no nos posean a nosotros?<br /><br />Eclesiastés 3: 11 dice “Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.”<br /><br />Dios ha puesto eternidad en nuestro corazón. Cuando paramos a ver lo corta que es la vida, las limitaciones de tiempo con las que nos encontramos diariamente y a largo plazo, podemos descansar en la realidad de que somos seres eternos. No alcanzamos a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin, pero podemos confiar en que Él ha planeado bien. El segundo clavo presenta esta preciosa verdad: que Dios ha provisto plena satisfacción para nosotros en Su persona. <br /><br />Cuando damos prioridad a Dios, podemos disfrutar de lo que Él nos...]]></itunes:summary><itunes:duration>613</itunes:duration><itunes:keywords>aguijones,clavos,confianza,eternidad,gozo,pastor,seguridad,tiempo,vanidad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/f580ead8aa14b767d338eb528abb98e0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Eclesiastés-130 Aguijones y clavos I</title><link>https://www.spreaker.com/episode/eclesiastes-130-aguijones-y-clavos-i--18792844</link><description><![CDATA[“Las palabras de los sabios son como aguijones; y como clavos hincados son las de los maestros de las congregaciones, dadas por un Pastor. Eclesiastés 12:11 presenta lo que el libro de Eclesiastés está intentando enseñarnos. En primer lugar, el sabio nos presenta aguijones que incomodan, pero que a la vez nos provocan a actuar. Y en segundo lugar, y de forma complementaria, hay clavos que nos dan la estabilidad que necesitamos para vivir una vida sabia. En esta reflexión trataremos los aguijones que nos presenta el libro de Eclesiastés y en la próxima presentaremos los clavos que nos afirman. <br /><br />Los aguijones de los que habla el libro no son los de un escorpión. Más bien habla del instrumento que usa el ganadero para motivar a sus animales a seguir adelante cuando tienen la tentación de quedarse plantados en un lugar. Los aguijones nos provocan a examinarnos y no quedarnos donde estamos.<br /><br />Dios presenta en Eclesiastés tres aguijones que nos ayudan a reconocer nuestra insuficiencia y la necesidad que tenemos de alguien mayor que nosotros. <br /><br />Los tres aguijones que presenta Eclesiastés son:<br />1.La incapacidad de controlar el universo material <br />2.La incapacidad de plena satisfacción en este mundo material <br />3.La incapacidad de prolongar nuestra existencia<br /><br />El primer aguijón es que no podemos controlar el universo material. <br /><br />Eclesiastés 1:4-10 dice “Generación va, y generación viene; mas la tierra siempre permanece. Sale el sol, y se pone el sol, y se apresura a volver al lugar de donde se levanta. El viento tira hacia el sur, y rodea al norte; va girando de continuo, y a sus giros vuelve el viento de nuevo. Los ríos todos van al mar, y el mar no se llena; al lugar de donde los ríos vinieron, allí vuelven para correr de nuevo.<br />Todas las cosas son fatigosas más de lo que el hombre puede expresar; nunca se sacia el ojo de ver, ni el oído de oír. ¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará; y nada hay nuevo debajo del sol.<br />¿Hay algo de que se puede decir: He aquí esto es nuevo? Ya fue en los siglos que nos han precedido.”<br /><br />¿Conoces a alguien que pueda controlar el clima? El libro de Job nos recuerda que como humanos, somos incapaces de controlar el universo en que vivimos. No hay nada nuevo bajo el sol, y por mucho que intentemos llegar adonde otros no han llegado y conseguir controlar este universo, cosas grandes y pequeñas se nos escapan de las manos. <br /><br />Es ese afán de control lo que lleva a muchos a vivir una vida controlada por el estrés, a tal punto que sus propios cuerpos dejan de funcionar como debieran. Dios nos permite experimentar esta incapacidad de controlar cada situación para que miremos hacia aquél que creó y controla este universo, y que como dice el Salmo 115:3 “todo lo que quiso ha hecho.”<br /><br />En segundo lugar, no somos capaces de llegar a un nivel pleno de satisfacción en esta tierra. No hay nada en este universo material que nos pueda satisfacer. No importa cuánto pueda alcanzar el ser humano, siempre queda esa sensación de que falta algo más. Esto es lo que lleva a la avaricia, al agotamiento o a los conflictos. <br /><br />El predicador en Eclesiastés cuenta cómo él, siendo rey en Jerusalem, consiguió disfrutar de placeres que muchos quisieran tener:<br /><br />Adquirió conocimientos mayores que cualquiera de su época: Dice en el capítulo 1<br /><br />“Miré todas las obras que se hacen debajo del sol” (1:14)<br /><br />“Hablé yo en mi corazón, diciendo: He aquí yo me he engrandecido, y he crecido en sabiduría sobre todos los que fueron antes de mí en Jerusalén; y mi corazón ha percibido mucha sabiduría y ciencia.” (1:16)<br /><br />“Y dediqué mi corazón a conocer la sabiduría, y también a entender las locuras y los desvaríos “(1:17)<br /><br />También disfrutó de placeres que le trajeran alegría. Dice en el capítulo 2:<br /><br />“Dije yo en mi corazón: Ven ahora, te probaré con alegría, y gozarás de bienes. (2:1)<br /><br />Prosperó económicamente hasta ser conocido por sus riquezas. Dice:<br /><br />“Engrandecí mis obras, edifiqué para mí casas, planté para mí viñas; (2:4)<br />Me amontoné también plata y oro, y tesoros preciados de reyes y de provincias; (2:8)<br /><br />“Y fui engrandecido y aumentado más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalén; a más de esto, conservé conmigo mi sabiduría. <br /><br />Resumiendo, nos dice el el versículo 10 del segundo capítulo:<br /><br />“No negué a mis ojos ninguna cosa que desearan, ni aparté mi corazón de placer alguno, porque mi corazón gozó de todo mi trabajo; y esta fue mi parte de toda mi faena.” (2:9-10)<br /><br />Y sin embargo, al analizar todos sus logros, no encontró plena satisfacción, sino que descubrió el tercer aguijón del ser humano.<br /><br />El sabio rey llegó a la conclusión de que todo en este mundo era vanidad y aflicción de espíritu (1:14; 2:11)<br /><br />El tercer aguijón trata de la vanidad de la vida. En los versículos 14-21 del segundo capítulo, el orador lo describe muy nítidamente: <br /><br />“El sabio tiene sus ojos en su cabeza, mas el necio anda en tinieblas; pero también entendí yo que un mismo suceso acontecerá al uno como al otro. Entonces dije yo en mi corazón: Como sucederá al necio, me sucederá también a mí. ¿Para qué, pues, he trabajado hasta ahora por hacerme más sabio? Y dije en mi corazón, que también esto era vanidad. Porque ni del sabio ni del necio habrá memoria para siempre; pues en los días venideros ya todo será olvidado, y también morirá el sabio como el necio.”<br /><br />“Aborrecí, por tanto, la vida, porque la obra que se hace debajo del sol me era fastidiosa; por cuanto todo es vanidad y aflicción de espíritu. Asimismo aborrecí todo mi trabajo que había hecho debajo del sol, el cual tendré que dejar a otro que vendrá después de mí.<br />Y ¿quién sabe si será sabio o necio el que se enseñoreará de todo mi trabajo en que yo me afané y en que ocupé debajo del sol mi sabiduría? Esto también es vanidad.”<br /><br />“Volvió, por tanto, a desesperanzarse mi corazón acerca de todo el trabajo en que me afané, y en que había ocupado debajo del sol mi sabiduría. ¡Que el hombre trabaje con sabiduría, y con ciencia y con rectitud, y que haya de dar su hacienda a hombre que nunca trabajó en ello! También es esto vanidad y mal grande.”<br /><br />Esta reflexión del Predicador en Eclesiastés ilustra muy claramente la reacción más fácil y lógica ante los tres aguijones de la vida. Es fácil reaccionar ante nuestras limitaciones cayendo en la angustia y el desánimo.<br /><br />Pero los versículos que le siguen a esta lamentación nos ofrecen una segunda reacción, menos natural, pero mucho más conveniente y provechosa para nuestra vida. <br /><br />“No hay cosa mejor para el hombre sino que coma y beba, y que su alma se alegre en su trabajo. También he visto que esto es de la mano de Dios” (2:24)<br /><br />En Eclesiastés 3:12-13 lo reitera: <br />“Yo he conocido que no hay para el hombre cosa mejor que alegrarse, y hacer bien en su vida;<br />y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor.<br /><br />Esta vida es un regalo de Dios. Dios nos ha puesto límites, pero estos límites no están para frustrar nuestra existencia, sino más bien para que disfrutemos la vida en Su compañía, sabiendo que Él puede suplir lo que a nosotros nos falta. Y si entendemos esto, podremos alegrarnos de lo que tenemos y disfrutar este universo material de forma sana. <br /><br />Descubre en la próxima reflexión los clavos que Dios ha establecido para que podamos mantenernos firmes y disfrutar del regalo de la vida.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18792844</guid><pubDate>Fri, 11 Jul 2025 00:55:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18792844/eclesiaste_s_130_aguijones_y_clavos_i.mp3" length="10299286" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>“Las palabras de los sabios son como aguijones; y como clavos hincados son las de los maestros de las congregaciones, dadas por un Pastor. Eclesiastés 12:11 presenta lo que el libro de Eclesiastés está intentando enseñarnos. En primer lugar, el sabio...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[“Las palabras de los sabios son como aguijones; y como clavos hincados son las de los maestros de las congregaciones, dadas por un Pastor. Eclesiastés 12:11 presenta lo que el libro de Eclesiastés está intentando enseñarnos. En primer lugar, el sabio nos presenta aguijones que incomodan, pero que a la vez nos provocan a actuar. Y en segundo lugar, y de forma complementaria, hay clavos que nos dan la estabilidad que necesitamos para vivir una vida sabia. En esta reflexión trataremos los aguijones que nos presenta el libro de Eclesiastés y en la próxima presentaremos los clavos que nos afirman. <br /><br />Los aguijones de los que habla el libro no son los de un escorpión. Más bien habla del instrumento que usa el ganadero para motivar a sus animales a seguir adelante cuando tienen la tentación de quedarse plantados en un lugar. Los aguijones nos provocan a examinarnos y no quedarnos donde estamos.<br /><br />Dios presenta en Eclesiastés tres aguijones que nos ayudan a reconocer nuestra insuficiencia y la necesidad que tenemos de alguien mayor que nosotros. <br /><br />Los tres aguijones que presenta Eclesiastés son:<br />1.La incapacidad de controlar el universo material <br />2.La incapacidad de plena satisfacción en este mundo material <br />3.La incapacidad de prolongar nuestra existencia<br /><br />El primer aguijón es que no podemos controlar el universo material. <br /><br />Eclesiastés 1:4-10 dice “Generación va, y generación viene; mas la tierra siempre permanece. Sale el sol, y se pone el sol, y se apresura a volver al lugar de donde se levanta. El viento tira hacia el sur, y rodea al norte; va girando de continuo, y a sus giros vuelve el viento de nuevo. Los ríos todos van al mar, y el mar no se llena; al lugar de donde los ríos vinieron, allí vuelven para correr de nuevo.<br />Todas las cosas son fatigosas más de lo que el hombre puede expresar; nunca se sacia el ojo de ver, ni el oído de oír. ¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará; y nada hay nuevo debajo del sol.<br />¿Hay algo de que se puede decir: He aquí esto es nuevo? Ya fue en los siglos que nos han precedido.”<br /><br />¿Conoces a alguien que pueda controlar el clima? El libro de Job nos recuerda que como humanos, somos incapaces de controlar el universo en que vivimos. No hay nada nuevo bajo el sol, y por mucho que intentemos llegar adonde otros no han llegado y conseguir controlar este universo, cosas grandes y pequeñas se nos escapan de las manos. <br /><br />Es ese afán de control lo que lleva a muchos a vivir una vida controlada por el estrés, a tal punto que sus propios cuerpos dejan de funcionar como debieran. Dios nos permite experimentar esta incapacidad de controlar cada situación para que miremos hacia aquél que creó y controla este universo, y que como dice el Salmo 115:3 “todo lo que quiso ha hecho.”<br /><br />En segundo lugar, no somos capaces de llegar a un nivel pleno de satisfacción en esta tierra. No hay nada en este universo material que nos pueda satisfacer. No importa cuánto pueda alcanzar el ser humano, siempre queda esa sensación de que falta algo más. Esto es lo que lleva a la avaricia, al agotamiento o a los conflictos. <br /><br />El predicador en Eclesiastés cuenta cómo él, siendo rey en Jerusalem, consiguió disfrutar de placeres que muchos quisieran tener:<br /><br />Adquirió conocimientos mayores que cualquiera de su época: Dice en el capítulo 1<br /><br />“Miré todas las obras que se hacen debajo del sol” (1:14)<br /><br />“Hablé yo en mi corazón, diciendo: He aquí yo me he engrandecido, y he crecido en sabiduría sobre todos los que fueron antes de mí en Jerusalén; y mi corazón ha percibido mucha sabiduría y ciencia.” (1:16)<br /><br />“Y dediqué mi corazón a conocer la sabiduría, y también a entender las locuras y los desvaríos “(1:17)<br /><br />También disfrutó de placeres que le trajeran alegría. Dice en el capítulo 2:<br /><br />“Dije yo en mi corazón: Ven ahora, te...]]></itunes:summary><itunes:duration>615</itunes:duration><itunes:keywords>aguijones,control,incapacidad,limitaciones,satisfacción,vanidad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/a4e7a6544ea4135c1b37cf9e257ffce6.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Eclesiastés-129 El mensaje de Eclesiastés</title><link>https://www.spreaker.com/episode/eclesiastes-129-el-mensaje-de-eclesiastes--18716828</link><description><![CDATA[El libro de Eclesiastés pertenece a los libros de sabiduriá. También denominado Libro del Predicador, nos comparte el discurso del que invita al pueblo a escuchar la enseñanza sobre cómo vivir en este mundo. <br /><br />Este libro inspirado por Dios se le atribuye a Salomón, el autor de la mayoría de los proverbios. El rey Salomón, hijo del rey David, pidió a Dios sabiduría para guiar al pueblo, y Dios se la concedió, de modo que Salomón fue famoso por su sabiduría, que hasta hoy día sigue conociéndose mundialmente. <br /><br />Si el libro de Proverbios nos presenta la sabiduría y nos anima a buscarla y seguirla para vivir una vida provechosa, Eclesiastés nos presenta la vanidad de la vida y lo importante que es vivirla desde el punto de vista de Dios. <br /><br />Proverbios parece dar a entender que el justo vivirá una vida provechosa mientras el necio no será prosperado y todo le irá mal. Proverbios presenta el principio de la cosecha y exhorta a vivir justamente. <br />Eclesiastés, por otro lado, presenta el dilema que muchos ya hemos observado, y es que uno puede hacer las cosas bien, siguiendo la ética que Dios presenta en Proverbios, y esto no garantiza que la vida será mejor que la de uno que vive desordenadamente. <br /><br />En este libro veremos que la vida bajo el sol es a menudo injusta, que los mismos sucesos ocurren al justo y al injusto, y que vivir moralmente no garantiza una vida perfecta. Eclesiastés presenta la vanidad de nuestra vida aquí en la Tierra. <br /><br />“Generación va, y generación viene; mas la tierra siempre permanece”, nos dice Eclesiastés desde el capítulo 1 (1:4). Somos insignificantes en este universo material. Nuestra existencia es meramente un punto en la linea del tiempo en este inmenso universo. <br /><br />Desde el comienzo del libro se nos presenta esta cruda realidad. Tras una primera lectura del libro, tenemos la tentación de concluir que la vida no tiene sentido y nosotros no tenemos esperanza. <br /><br />Mas el libro de Eclesiastés no aparece en nuestras Biblias para causar depresión. Todo lo contrario. Si llegamos a entender la realidad de nuestra existencia, podremos ajustar nuestra vida a los principios que Dios nos ha propuesto, porque Dios quiere que vivamos esta corta vida aquí en la tierra con propósito. Si no lo planeamos y lo hacemos conscientemente, como dice el escritor de Eclesiastés, nuestra vida pasará antes de darnos cuenta. Pero si entendemos, como Dios claramente lo ha explicado en su Palabra, que Dios ha puesto eternidad en nuestros corazones, y que hay más después de esta corta vida terrenal, nos prepararemos sabiamente para poder disfrutar esta vida y la eternidad con Cristo. Reflexionemos sobre lo que Dios dice sobre nuestra eternidad.<br /><br />La Palabra de Dios presenta dos destinos para cada alma, la parte inmaterial que permanece cuando el cuerpo físico muere. <br /><br />Juan 6:47: “De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna.”<br /><br />Mas Apocalipsis 21:8 advierte: “Pero los cobardes, incrédulos, abominables, asesinos, inmorales, hechiceros, idólatras y todos los mentirosos tendrán su herencia en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.”<br /><br />Estos versículos presentan una vida y una muerte distintas a la vida y la muerte física que nosotros conocemos. <br /><br />Esa lista en Apocalipsis nos puede incluir a todos, porque todos pecamos, como leemos en el capítulo 7 del libro. ¿Qué es entonces esa vida y esa muerte segunda? <br /><br />Es evidente que todos nacemos y todos hemos de morir. Mas Dios presenta en Su Palabra dos nacimientos y dos muertes. ¿Cómo funciona eso? <br /><br />Todos nacimos de nuestras madres. Este es el primer nacimiento. Todos llegaremos al fin de nuestra existencia aquí en la tierra y cesaremos de vivir. Esta es la muerte primera. <br /><br />Mas Cristo presenta un segundo nacimiento, el que uno puede experimentar al poner su confianza en la obra redentora de Cristo en la cruz. Presenta también una segunda muerte. Este es el destino del mal y de todo aquel que rechazando a Dios y la obra de Cristo en la cruz, elige seguir el rumbo marcado por el Maligno, que como vimos, se rebeló contra Dios antes de la caída en Edén. <br /><br />Dios ha establecido que todo aquel que nace una segunda vez no tenga que morir una segunda muerte. Por lo que, cada uno que ha nacido de nuevo, a la hora de la muerte física, pasará a gozar vida eterna en Cristo.<br /><br />En Juan 3, Jesús, hablando con un principal de los fariseos afirma: “el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.”<br /><br />¿Cómo puede un hombre nacer de nuevo, preguntó Nicodemo? <br /><br />A lo que Jesús respondió: “Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.”<br /><br />Cuando yo reconozco que Cristo, sin merecer la muerte murió para pagar el perdón de mis pecados, y acepto su sustitución, reconociendo que yo merecía la muerte y no Él, entonces comienzo una nueva vida, una vida espiritual, que depende de Cristo. <br /><br />¿Entiendes lo que esto puede significar para ti también? <br /><br />Hebreos 1:27 nos explica lo que ocurrirá después de morir: “Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio.” <br /><br />Eclesiastés 12:14 dice que “Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala.”<br /><br />La Biblia nos enseña que hay un juicio, y el veredicto para cada ser humano es culpable. A diferencia de la típica imagen de la balanza en la que nuestras buenas obras deberían sopesar nuestras malas obras para acceder al cielo, el requisito de acceso basado en obras está puesto en la perfección de Cristo, por lo que nadie aparte de Él podría jamás acceder por sus buenas obras. Mas gracias a la obra redentora de Cristo en la cruz, el destino eterno de cada persona en la historia de la humanidad está determinado por lo que cada individuo decida hacer con la persona de Jesucristo. <br /><br />Juan 3:36 afirma: “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.”<br /><br />Por eso es tan importante que reconozcas a Dios en tu vida. Sin este reconocimiento de Dios como Soberano, sin el reconocimiento de Cristo como Dios hecho carne, esta vida terrenal no tiene sentido.<br /><br />El libro de Eclesiastés nos va a presentar la realidad del mundo en que vivimos, a la vez que nos va a invitar a replantear nuestra vida aquí en la Tierra, y a que aseguremos nuestra vida eterna. Te invito a leerlo y reflexionar en las verdades que presenta.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18716828</guid><pubDate>Thu, 10 Jul 2025 03:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18716828/eclesiaste_s_129_el_mensaje_de_eclesiaste_s.mp3" length="9037523" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El libro de Eclesiastés pertenece a los libros de sabiduriá. También denominado Libro del Predicador, nos comparte el discurso del que invita al pueblo a escuchar la enseñanza sobre cómo vivir en este mundo. 

Este libro inspirado por Dios se le...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El libro de Eclesiastés pertenece a los libros de sabiduriá. También denominado Libro del Predicador, nos comparte el discurso del que invita al pueblo a escuchar la enseñanza sobre cómo vivir en este mundo. <br /><br />Este libro inspirado por Dios se le atribuye a Salomón, el autor de la mayoría de los proverbios. El rey Salomón, hijo del rey David, pidió a Dios sabiduría para guiar al pueblo, y Dios se la concedió, de modo que Salomón fue famoso por su sabiduría, que hasta hoy día sigue conociéndose mundialmente. <br /><br />Si el libro de Proverbios nos presenta la sabiduría y nos anima a buscarla y seguirla para vivir una vida provechosa, Eclesiastés nos presenta la vanidad de la vida y lo importante que es vivirla desde el punto de vista de Dios. <br /><br />Proverbios parece dar a entender que el justo vivirá una vida provechosa mientras el necio no será prosperado y todo le irá mal. Proverbios presenta el principio de la cosecha y exhorta a vivir justamente. <br />Eclesiastés, por otro lado, presenta el dilema que muchos ya hemos observado, y es que uno puede hacer las cosas bien, siguiendo la ética que Dios presenta en Proverbios, y esto no garantiza que la vida será mejor que la de uno que vive desordenadamente. <br /><br />En este libro veremos que la vida bajo el sol es a menudo injusta, que los mismos sucesos ocurren al justo y al injusto, y que vivir moralmente no garantiza una vida perfecta. Eclesiastés presenta la vanidad de nuestra vida aquí en la Tierra. <br /><br />“Generación va, y generación viene; mas la tierra siempre permanece”, nos dice Eclesiastés desde el capítulo 1 (1:4). Somos insignificantes en este universo material. Nuestra existencia es meramente un punto en la linea del tiempo en este inmenso universo. <br /><br />Desde el comienzo del libro se nos presenta esta cruda realidad. Tras una primera lectura del libro, tenemos la tentación de concluir que la vida no tiene sentido y nosotros no tenemos esperanza. <br /><br />Mas el libro de Eclesiastés no aparece en nuestras Biblias para causar depresión. Todo lo contrario. Si llegamos a entender la realidad de nuestra existencia, podremos ajustar nuestra vida a los principios que Dios nos ha propuesto, porque Dios quiere que vivamos esta corta vida aquí en la tierra con propósito. Si no lo planeamos y lo hacemos conscientemente, como dice el escritor de Eclesiastés, nuestra vida pasará antes de darnos cuenta. Pero si entendemos, como Dios claramente lo ha explicado en su Palabra, que Dios ha puesto eternidad en nuestros corazones, y que hay más después de esta corta vida terrenal, nos prepararemos sabiamente para poder disfrutar esta vida y la eternidad con Cristo. Reflexionemos sobre lo que Dios dice sobre nuestra eternidad.<br /><br />La Palabra de Dios presenta dos destinos para cada alma, la parte inmaterial que permanece cuando el cuerpo físico muere. <br /><br />Juan 6:47: “De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna.”<br /><br />Mas Apocalipsis 21:8 advierte: “Pero los cobardes, incrédulos, abominables, asesinos, inmorales, hechiceros, idólatras y todos los mentirosos tendrán su herencia en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.”<br /><br />Estos versículos presentan una vida y una muerte distintas a la vida y la muerte física que nosotros conocemos. <br /><br />Esa lista en Apocalipsis nos puede incluir a todos, porque todos pecamos, como leemos en el capítulo 7 del libro. ¿Qué es entonces esa vida y esa muerte segunda? <br /><br />Es evidente que todos nacemos y todos hemos de morir. Mas Dios presenta en Su Palabra dos nacimientos y dos muertes. ¿Cómo funciona eso? <br /><br />Todos nacimos de nuestras madres. Este es el primer nacimiento. Todos llegaremos al fin de nuestra existencia aquí en la tierra y cesaremos de vivir. Esta es la muerte primera. <br /><br />Mas Cristo presenta un segundo nacimiento, el que uno puede experimentar al poner su confianza en la obra redentora de Cristo en...]]></itunes:summary><itunes:duration>536</itunes:duration><itunes:keywords>dios,eternidad,muerte,reverencia,temor,vanidad,vida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/f59fd944cc972ff33efc2f3257f3bbe1.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Proverbios-128 La sabiduría divina</title><link>https://www.spreaker.com/episode/proverbios-128-la-sabiduria-divina--18716823</link><description><![CDATA[En este proyecto A través de la Biblia he propuesto que el Señor Jesucristo está presente en la Palabra de Dios, de principio a fin. Este libro de Proverbios es, como lo hemos presentado anteriormente, un manual de sabiduría que trata temas cotidianos que cada uno enfrentamos en el día a día. ¿Dónde encontramos la persona del Señor Jesucristo en este libro?<br /><br />Me atrevo a contestar que en todo el libro. Recordamos que la Biblia es la Palabra de Dios, y el carácter de Jesucristo se ve reflejado a través de las Escrituras. Los principios sabios de Proverbios y el rechazo de la necedad reflejada en la enseñanza muestran el carácter justo y sabio de Cristo. <br /><br />El libro de Proverbios nos presenta a la sabiduría como una joven mujer. En el capítulo 8 nos presenta a la sabiduría paseando por la tierra, invitando a cada persona a seguirla para vivir la vida plena que Dios quiere para cada uno. <br /><br />Muchos quieren crear una conexión directa entre la sabiduría personificada en Proverbios y la persona de Jesucristo. Sin embargo, estos versículos no están describiendo a Cristo. <br /><br />Proverbios 8:22-30<br /><br />“Jehová me poseía en el principio, Ya de antiguo, antes de sus obras.<br />Eternamente tuve el principado, desde el principio, Antes de la tierra.<br />Antes de los abismos fui engendrada; Antes que fuesen las fuentes de las muchas aguas.<br />Antes que los montes fuesen formados, Antes de los collados, ya había sido yo engendrada;<br />No había aún hecho la tierra, ni los campos, Ni el principio del polvo del mundo.<br />Cuando formaba los cielos, allí estaba yo; Cuando trazaba el círculo sobre la faz del abismo;<br />Cuando afirmaba los cielos arriba, Cuando afirmaba las fuentes del abismo;<br />Cuando ponía al mar su estatuto, Para que las aguas no traspasasen su mandamiento; Cuando establecía los fundamentos de la tierra,<br />Con él estaba yo ordenándolo todo, Y era su delicia de día en día, Teniendo solaz delante de él en todo tiempo.”<br /><br />Los Testigos de Jehová usan esta personificación erróneamente para defender que Jesús es un ser creado por Dios, pero no es así; este texto está hablando claramente de la sabiduría, la cual el Dios Trino poseía desde el principio. <br /><br />La Biblia presenta muy claramente a través de las Escrituras a Cristo como Creador no creado, Eterno, Soberano, Todopoderoso Dios. Cualquier corriente que rechaza esta verdad está rebajando a Cristo y rechazando su persona. Cristo estaba en el principio, pero Él no tiene principio. Cristo es el Creador porque Cristo es Dios. <br /><br />Apocalipsis 1 habla de Cristo cuando dice: <br />“He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén. Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.”<br /><br /><br />La sabiduría no es una fuerza impersonal. En el libro poético de Proverbios se presenta como una doncella, pero en ningún otro lugar en la Biblia se presenta a Cristo como una mujer. Podemos ver la imagen como un recurso poético, sin llevarlo más lejos de lo que el autor pretendía. <br /><br />Recordemos que la sabiduría es un atributo de Dios mismo. Es por esto que Proverbios enfatiza que la sabiduría comienza con Dios. <br /><br />El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; (1:7; 9:10)<br /><br />Quiere decir que si no reconocemos a Dios como Señor del universo, es imposible que lleguemos muy lejos en esta búsqueda de la sabiduría. <br /><br />La Biblia habla de la sabiduría que viene de Dios y de la que no. Santiago 3:13-18 describe a la sabiduría de lo alto como “pura, pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.” En contraste dice que la sabiduría terrenal trae celos, contención, perturbación y toda obra perversa.”<br /><br />Si queremos sabiduría pura y honesta, la vamos a encontrar en Dios. Te invito a buscar a Dios, pues al encontrarle, hallarás la sabiduría. No hay una sin la otra. Como dice el versículo 8:35, el que la halla, halla la vida. Cristo dijo “Yo soy El camino, la Verdad, y la Vida, nadie viene al Padre sino por mí” Busca a Cristo, y síguele, porque al hallarle encontrarás la sabiduría característica de Dios.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18716823</guid><pubDate>Wed, 09 Jul 2025 02:20:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18716823/proverbios_128_la_sabiduri_a_divina.mp3" length="6463664" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>En este proyecto A través de la Biblia he propuesto que el Señor Jesucristo está presente en la Palabra de Dios, de principio a fin. Este libro de Proverbios es, como lo hemos presentado anteriormente, un manual de sabiduría que trata temas cotidianos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[En este proyecto A través de la Biblia he propuesto que el Señor Jesucristo está presente en la Palabra de Dios, de principio a fin. Este libro de Proverbios es, como lo hemos presentado anteriormente, un manual de sabiduría que trata temas cotidianos que cada uno enfrentamos en el día a día. ¿Dónde encontramos la persona del Señor Jesucristo en este libro?<br /><br />Me atrevo a contestar que en todo el libro. Recordamos que la Biblia es la Palabra de Dios, y el carácter de Jesucristo se ve reflejado a través de las Escrituras. Los principios sabios de Proverbios y el rechazo de la necedad reflejada en la enseñanza muestran el carácter justo y sabio de Cristo. <br /><br />El libro de Proverbios nos presenta a la sabiduría como una joven mujer. En el capítulo 8 nos presenta a la sabiduría paseando por la tierra, invitando a cada persona a seguirla para vivir la vida plena que Dios quiere para cada uno. <br /><br />Muchos quieren crear una conexión directa entre la sabiduría personificada en Proverbios y la persona de Jesucristo. Sin embargo, estos versículos no están describiendo a Cristo. <br /><br />Proverbios 8:22-30<br /><br />“Jehová me poseía en el principio, Ya de antiguo, antes de sus obras.<br />Eternamente tuve el principado, desde el principio, Antes de la tierra.<br />Antes de los abismos fui engendrada; Antes que fuesen las fuentes de las muchas aguas.<br />Antes que los montes fuesen formados, Antes de los collados, ya había sido yo engendrada;<br />No había aún hecho la tierra, ni los campos, Ni el principio del polvo del mundo.<br />Cuando formaba los cielos, allí estaba yo; Cuando trazaba el círculo sobre la faz del abismo;<br />Cuando afirmaba los cielos arriba, Cuando afirmaba las fuentes del abismo;<br />Cuando ponía al mar su estatuto, Para que las aguas no traspasasen su mandamiento; Cuando establecía los fundamentos de la tierra,<br />Con él estaba yo ordenándolo todo, Y era su delicia de día en día, Teniendo solaz delante de él en todo tiempo.”<br /><br />Los Testigos de Jehová usan esta personificación erróneamente para defender que Jesús es un ser creado por Dios, pero no es así; este texto está hablando claramente de la sabiduría, la cual el Dios Trino poseía desde el principio. <br /><br />La Biblia presenta muy claramente a través de las Escrituras a Cristo como Creador no creado, Eterno, Soberano, Todopoderoso Dios. Cualquier corriente que rechaza esta verdad está rebajando a Cristo y rechazando su persona. Cristo estaba en el principio, pero Él no tiene principio. Cristo es el Creador porque Cristo es Dios. <br /><br />Apocalipsis 1 habla de Cristo cuando dice: <br />“He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén. Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.”<br /><br /><br />La sabiduría no es una fuerza impersonal. En el libro poético de Proverbios se presenta como una doncella, pero en ningún otro lugar en la Biblia se presenta a Cristo como una mujer. Podemos ver la imagen como un recurso poético, sin llevarlo más lejos de lo que el autor pretendía. <br /><br />Recordemos que la sabiduría es un atributo de Dios mismo. Es por esto que Proverbios enfatiza que la sabiduría comienza con Dios. <br /><br />El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; (1:7; 9:10)<br /><br />Quiere decir que si no reconocemos a Dios como Señor del universo, es imposible que lleguemos muy lejos en esta búsqueda de la sabiduría. <br /><br />La Biblia habla de la sabiduría que viene de Dios y de la que no. Santiago 3:13-18 describe a la sabiduría de lo alto como “pura, pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.” En contraste dice que la sabiduría terrenal trae celos, contención, perturbación y toda obra perversa.”<br /><br />Si queremos sabiduría pura y honesta, la vamos a encontrar...]]></itunes:summary><itunes:duration>375</itunes:duration><itunes:keywords>cristo,dios,sabiduría,soberano,temor</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/de5e1f9a88c7ec81bf789604b2488a91.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Proverbios-127 La mujer ideal</title><link>https://www.spreaker.com/episode/proverbios-127-la-mujer-ideal--18688179</link><description><![CDATA[¿Sabías que Proverbios habla de la mujer ideal? En todas las sociedades hay ideales. La gente tiene una idea de los que es ser un hombre o una mujer ideal. Hemos visto en Proverbios las características de la persona sabia así como del necio. Y en el capítulo 31 Lemuel comparte la enseñanza que le transfirió su madre exhortándole a ser un buen líder y describiendo a la mujer ideal. <br /><br />Este poema acróstico tiene 22 versos, cada uno comenzando con una de las letras del alfabeto hebreo. Describen a una mujer de valor que no es fácil de encontrar. Nosotras, miles de años más tarde, podemos leerlo, no para intentar copiar las actividades y estilo de vida de esta, porque cada una tenemos diferentes dones y habilidades, sino para que nos inspire y nos motive a desarrollar nuestras habilidades personales y que estas sirvan para vivir una vida plena al servicio del que nos ha creado y nos ha salvado. <br /><br />Muchas traducciones usan la palabra “virtuosa”, pero la palabra utilizada implica no solo virtud moral, sino que también incluye habilidades que la hacen una mujer de muchas facultades. <br /><br />Veamos el poema de la mujer virtuosa, cuyo valor supera a todas las piedras preciosas; pero empecemos por el final, ya que el escritor del poema nos dice que esta mujer no es alabada por su belleza natural, ni por su simpatía, ni por todas sus facultades. <br /><br />El versículo 30 dice: “Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada.” (30)<br /><br />La principal virtud de esta mujer es que teme a Dios. Como hemos visto anteriormente, no se trata de un temor de terror, sino un temor de respeto. Esta mujer respeta los deseos de Dios, evita hacer aquello que le ofende, y todo lo que hace, no lo hace para buscar su propia gloria. La que es alabada no es la que se esfuerza por ser mejor mujer, sino aquella que lo que hace, lo hace para que Dios sea alabado.<br /><br />Nos dice el texto que es una mujer en la que uno puede confiar. Dice el versículo 11 que su marido está confiada en ella y en el 12 que ella da bien y no mal todos los días de su vida. Sin duda, esto debe ser una característica que queremos tener. Deseamos ser personas en las que se pueda confiar, de estas que tienen influencia positiva en la vida de los que nos rodean. <br /><br />Esta mujer es diligente. Trabaja con voluntad, como leemos en el versículo 13. El 14 nos dice que “trae su pan de lejos”, sin importarle el esfuerzo, y se levanta temprano si es necesario para atender a lo que le pertenece. Es una mujer esforzada.<br /><br />Nos dice que sabe atender sus negocios. Proverbios 31: 16-18 “Considera la heredad, y la compra, Y planta viña del fruto de sus manos. Ciñe de fuerza sus lomos, Y esfuerza sus brazos. Ve que van bien sus negocios; Su lámpara no se apaga de noche.”<br /><br />A menudo pensamos que la mujer de negocios es una idea moderna, pero recordemos que esto que estamos leyendo es la sabiduría del pueblo de Dios de miles de años atrás. La mujer ideal descrita aquí no es una que se queda sentada en casa esperando a que lleguen su marido e hijos. Y tampoco es una que sale a dedicarse a los negocios de otros para dejar a un lado su casa. Es una mujer que se esfuerza en que su casa sea el oasis que la familia necesita, y si es necesario, se ocupa de sus negocios eficazmente.<br /><br />A ella no le importa esforzarse. El texto nos dice que “Aplica su mano al huso, Y sus manos a la rueca.” (19) Estos utensilios de los que habla servían para tejer. Esta mujer usa sus manos de forma creativa para proveer para su familia.<br /><br />Es generosa con el necesitado: “Alarga su mano al pobre, Y extiende sus manos al menesteroso.” (20)<br /><br />Está preparada para lo que pueda venir: “No tiene temor de la nieve por su familia, Porque toda su familia está vestida de ropas dobles.” Y además de ser eficaz, se ocupa de la estética y la calidad Nos dice que “Ella se hace tapices; De lino fino y púrpura es su vestido.” Es decir, se ocupa de vestir su casa y ella viste bien. <br /><br />Nos dice el versículo 25 que “Fuerza y honor son su vestidura; Y se ríe de lo por venir.” El mal tiempo no le pilla por sorpresa, porque ha sido diligente y está preparada, mas su confianza no está en lo que posee o lo que viste, sino en la fuerza y el honor, características internas más dignas de alabanza que las posesiones materiales. Esta mujer trabaja con telas y se prepara para lo que viene por delante; sin embargo, no se afana por esto. No es el lino, la púrpura o los tapices lo que le da la confianza. Yo afirmaría que su confianza está puesta en Dios.<br /><br />Nos dice el versículo 27 que “Considera los caminos de su casa, Y no come el pan de balde.”<br /><br />Esta mujer de la que nos habla el poema es una mujer adinerada, por lo que tiene siervos que la ayudan en los quehaceres de la casa. Se encarga de que todo vaya bien en su hogar y de que los negocios familiares funcionen adecuadamente, pero algo que nosotras podemos imitar, aunque no seamos mujeres de negocios no tengamos quien nos ayude, es a estar atentas a la economía de nuestro hogar y a no gastar mas de lo que podemos permitirnos. Quizá la idea de comer el pan de balde incluye no solo lo que comemos, sino también aquellos gastos innecesarios que hacen que la economía familiar sufra. <br /><br />Vemos también que cuando esta mujer trata con otros, lo hace de manera que honra a Dios. Nos dice el texto que esta mujer admirable “Abre su boca con sabiduría, Y la ley de clemencia está en su lengua.” (26) Entiende la importancia de una lengua prudente y de una actitud compasiva. <br /><br />Puede que estés pensando que esta mujer es una “super heroína.” Tienes razón, pero no nos conviene pensar en esta dirección, porque nos desanimaríamos, y su ejemplo no nos servirá de ayuda. El versículo 29 nos recuerda que esta mujer aquí elogiada es una entre miles. Dice: “Muchas mujeres hicieron el bien; Mas tú sobrepasas a todas.” Lo que leemos en Proverbios 31 es una meta hacia la que podemos apuntar. Nos debe motivar, no desanimar. <br /><br />Nuestra meta no es ser destacada entre miles. No estamos en un concurso de virtuosas. Pero lo que sí queremos es agradar a Dios y crear un ambiente saludable en nuestro hogar. Deberíamos estar felices con el reconocimiento de los que más nos deben importar. <br /><br />El versículo 28 dice: “Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada; Y su marido también la alaba:” “Dadle del fruto de sus manos, Y alábenla en las puertas sus hechos” (31). Sus propios hechos le traerán alabanza. Y es posible que sus negocios sean conocidos lejos de su casa, pero lo que más valora el poema es que su propio marido reconozca su valor y virtud y que sus hijos estén agradecidos por ella. ¡Qué mejor nombre que el que te puedan dar en tu propia casa! A veces nuestra sociedad nos hace pensar diferente, y acabamos buscando la alabanza de los de fuera, pero bienaventurada es la persona que es apreciada en su casa. Que Dios nos ayude a sentirnos apreciadas y a apreciar a los nuestros. <br /><br />Para acabar la reflexión sobre este poema, quedémosnos con un pensamiento que nos anime a dar lo mejor de nosotras mismas, pero con el enfoque correcto. Recuerda, <br /><br />“Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada.” (30)<br /><br />¿Quieres alabanza? Teme a Dios. La que será alabada es aquella que se esfuerza, pero lo hace para Su Dios, porque su Dios se encargará de los resultados. Y no hay duda, la gloria de Dios se reflejará en ella, de modo que otros la notarán, y será alabada.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18688179</guid><pubDate>Tue, 08 Jul 2025 03:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18688179/proverbios_127_la_mujer_ideal.mp3" length="10410837" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>¿Sabías que Proverbios habla de la mujer ideal? En todas las sociedades hay ideales. La gente tiene una idea de los que es ser un hombre o una mujer ideal. Hemos visto en Proverbios las características de la persona sabia así como del necio. 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Nosotras, miles de años más tarde, podemos leerlo, no para intentar copiar las actividades y estilo de vida de esta, porque cada una tenemos diferentes dones y habilidades, sino para que nos inspire y nos motive a desarrollar nuestras habilidades personales y que estas sirvan para vivir una vida plena al servicio del que nos ha creado y nos ha salvado. <br /><br />Muchas traducciones usan la palabra “virtuosa”, pero la palabra utilizada implica no solo virtud moral, sino que también incluye habilidades que la hacen una mujer de muchas facultades. <br /><br />Veamos el poema de la mujer virtuosa, cuyo valor supera a todas las piedras preciosas; pero empecemos por el final, ya que el escritor del poema nos dice que esta mujer no es alabada por su belleza natural, ni por su simpatía, ni por todas sus facultades. <br /><br />El versículo 30 dice: “Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada.” (30)<br /><br />La principal virtud de esta mujer es que teme a Dios. Como hemos visto anteriormente, no se trata de un temor de terror, sino un temor de respeto. Esta mujer respeta los deseos de Dios, evita hacer aquello que le ofende, y todo lo que hace, no lo hace para buscar su propia gloria. La que es alabada no es la que se esfuerza por ser mejor mujer, sino aquella que lo que hace, lo hace para que Dios sea alabado.<br /><br />Nos dice el texto que es una mujer en la que uno puede confiar. Dice el versículo 11 que su marido está confiada en ella y en el 12 que ella da bien y no mal todos los días de su vida. Sin duda, esto debe ser una característica que queremos tener. Deseamos ser personas en las que se pueda confiar, de estas que tienen influencia positiva en la vida de los que nos rodean. <br /><br />Esta mujer es diligente. Trabaja con voluntad, como leemos en el versículo 13. El 14 nos dice que “trae su pan de lejos”, sin importarle el esfuerzo, y se levanta temprano si es necesario para atender a lo que le pertenece. Es una mujer esforzada.<br /><br />Nos dice que sabe atender sus negocios. Proverbios 31: 16-18 “Considera la heredad, y la compra, Y planta viña del fruto de sus manos. Ciñe de fuerza sus lomos, Y esfuerza sus brazos. Ve que van bien sus negocios; Su lámpara no se apaga de noche.”<br /><br />A menudo pensamos que la mujer de negocios es una idea moderna, pero recordemos que esto que estamos leyendo es la sabiduría del pueblo de Dios de miles de años atrás. La mujer ideal descrita aquí no es una que se queda sentada en casa esperando a que lleguen su marido e hijos. Y tampoco es una que sale a dedicarse a los negocios de otros para dejar a un lado su casa. Es una mujer que se esfuerza en que su casa sea el oasis que la familia necesita, y si es necesario, se ocupa de sus negocios eficazmente.<br /><br />A ella no le importa esforzarse. El texto nos dice que “Aplica su mano al huso, Y sus manos a la rueca.” (19) Estos utensilios de los que habla servían para tejer. Esta mujer usa sus manos de forma creativa para proveer para su familia.<br /><br />Es generosa con el necesitado: “Alarga su mano al pobre, Y extiende sus manos al menesteroso.” (20)<br /><br />Está preparada para lo que pueda venir: “No tiene temor de la nieve por su familia, Porque toda su familia está vestida de ropas dobles.” Y además de ser eficaz, se ocupa de la estética y la calidad Nos dice que “Ella se hace tapices; De lino fino y púrpura es su...]]></itunes:summary><itunes:duration>622</itunes:duration><itunes:keywords>buena,dios,ideal,mujer,perfecta,respeto,temor,virtuosa</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b6d6dce7dd34509e28b8439372d2280e.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Proverbios-126 El sabio atiende el consejo</title><link>https://www.spreaker.com/episode/proverbios-126-el-sabio-atiende-el-consejo--18662271</link><description><![CDATA[¿Cómo respondes al consejo de otros? ¿Lo buscas? ¿Lo evitas? La Biblia nos dice que en los muchos consejos hay seguridad: <br />“Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo; Mas en la multitud de consejeros hay seguridad.” Proverbios 11:14<br /><br />Claro está que no cualquier consejo es bueno. Si nos arrimamos a gente sabia, sus consejos nos llevarán por buen camino. Mas si vamos buscando el consejo de aquellos que nos dicen lo que queremos oír, no vamos a superar nuestra sabiduría actual. Sus consejos no nos aportarán nada nuevo y no nos harán más sabios.<br /><br />¿Recuerdas all rey Roboam, el cual, cuando su padre Salomón falleció y le pasó el trono, buscó el consejo de los más experimentados sobre cómo llevar el reino? Mas no gustándole el consejo que estos le daban, Roboam fue a consultar con los más jóvenes que le servían, para que estos le dieran el consejo que este quería oír. <br />Nos relata 2 Crónicas 10:8 que Roboam, “dejando el consejo que le dieron los ancianos, tomó consejo con los jóvenes que se habían criado con él, y que estaban a su servicio.” <br />Y así fue como Roboam causó una división en el reino.<br /><br />Todos tendemos a hacer lo mismo. Nos incomoda recibir consejo que contrasta con lo que ya queremos hacer, y huimos de verdades que nos incomodan. El Salmo 1 nos dice que Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.”<br /><br />Proverbios 19:27 advierte: “Cesa, hijo mío, de oír las enseñanzas Que te hacen divagar de las razones de sabiduría.”<br /><br />El sabio escritor de Proverbios advierte que hay enseñanzas que nos alejan de la sabiduría. Nos pueden llevar a pensar erróneamente, hasta el punto de tomar decisiones que nos alejan de Dios y nos llevan lejos de la vida que Dios querría que disfrutáramos. <br /><br />Proverbios nos exhorta a escuchar aquel consejo que nos hará más sabios, que nos acercará a Dios y que no nos dejará ir por el camino a la perdición. <br /><br />Nos dice Proverbios 12:15 que “El camino del necio es recto a sus propios ojos, mas el que escucha consejos es sabio.” <br /><br />Podemos llegar a pensar que nuestro camino es bueno cuando en realidad vamos por la senda equivocada. Nos conviene cuestionar lo que estamos haciendo y analizar el destino de la senda por la que andamos, para que si es necesario hacer rectificaciones, no nos desviemos mucho del buen camino. <br /><br />Se nos anima en la cultura moderna a escuchar a nuestro corazón. Se ve con malos ojos las decisiones tomadas con la mente y se exaltan aquellas que se toman basadas en las emociones. Pero no debemos engañarnos. Las emociones son reales, pero no son duraderas ni fiables. En medio de un problema, podemos sentirnos abrumadas por muchas emociones, y la toma de decisiones puede hacerse complicada. <br /><br />Proverbios 20:5 dice que “Como aguas profundas es el consejo en el corazón del hombre; Mas el hombre entendido lo alcanzará.” No es fácil discernir, mas con entendimiento se puede alcanzar. <br /><br />Proverbios 28:26 nos advierte que “El que confía en su propio corazón es un necio, pero el que anda con sabiduría será librado.” <br /><br />Este pensamiento contrasta con el eslogan de Disney “sigue tu corazón.” ¿Sabes que la Biblia enseña que nuestro corazón es engañoso? Jeremías 17:9 dice “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?” Sin embargo nos dice el siguiente versículo que Dios conoce nuestros corazones a la perfección. Podemos darle nuestros deseos y nuestros miedos a Él, porque Él nos conoce mejor que nosotros a nosotros mismos. Podemos confiar que sus consejos y sus caminos nos llevarán a buen fin.<br /><br />Proverbios 19:20 “Escucha el consejo y acepta la corrección, para que seas sabio el resto de tus días.”<br /><br />Proverbios 29:17 da instrucciones a los padres diciendo: “Corrige a tu hijo, y te dará descanso, Y dará alegría a tu alma.”<br /><br />Si no hay corrección, no hay enseñanza. Las pequeñas correcciones en los momentos adecuados enderezarán la senda de nuestros hijos de modo que más tarde no tengan que sufrir grandes trastornos. <br /><br />Hebreos 12:11 nos anima diciendo: “Es verdad que ninguna disciplina (o corrección) al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.” <br /><br />Claro está que la manera en que respondamos a la corrección y al consejo determinará la eficacia de este: <br /><br />Proverbios 29:1 comparte una triste verdad: “El hombre que reprendido endurece la cerviz, De repente será quebrantado, y no habrá para él medicina.”<br /><br />Si al recibir el consejo, la reacción es dureza de corazón, el consejo no le hará ningún bien. Al contrario, al endurecerse, se obstinará en el camino erróneo, y será muy difícil enderezar lo torcido. <br /><br />Mas incluso de estos malos ejemplos, una persona sabia puede sacar provecho<br />Proverbios 19:25 “Hiere al escarnecedor, y el simple se hará avisado; Y corrigiendo al entendido, entenderá ciencia.” <br /><br />Escarnecedor no es un adjetivo que utilicemos a menudo. Algunos sinónimos de escarnecedor son injurioso, blasfemo, insultante, ofensivo, burlón; digamos que es el típico bully. Nos dice el versículo que cuando a este se le disciplina, los simples, aquellos que lo ven e igual lo admiran de algún modo, son avisados. Por eso es importante tener un buen sistema de justicia, desde el hogar hasta a nivel nacional. Si los escarnecedores no son adecuadamente reprendidos, los simples que les siguen no reciben la advertencia. MAs nos dice la segunda parte del proverbio que cuando el entendido recibe la corrección, adquirirá conocimiento. Si la corrección se recibe de buena manera, se habrá ganado conocimiento, y el resultado será bueno. <br /><br />Pidamos a Dios que nos ayude a poner en práctica esta dinámica: Saber dar una corrección como conviene en el momento adecuado y saber aceptar la corrección y el consejo. Si practicamos esto, veremos un aumento en sabiduría y paz en nuestra vida y en la de nuestros seres queridos.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18662271</guid><pubDate>Mon, 07 Jul 2025 02:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18662271/proverbios_126_el_sabio_atiende_el_consejo.mp3" length="8712696" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>¿Cómo respondes al consejo de otros? ¿Lo buscas? ¿Lo evitas? La Biblia nos dice que en los muchos consejos hay seguridad: 
“Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo; Mas en la multitud de consejeros hay seguridad.” Proverbios 11:14

Claro está...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[¿Cómo respondes al consejo de otros? ¿Lo buscas? ¿Lo evitas? La Biblia nos dice que en los muchos consejos hay seguridad: <br />“Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo; Mas en la multitud de consejeros hay seguridad.” Proverbios 11:14<br /><br />Claro está que no cualquier consejo es bueno. Si nos arrimamos a gente sabia, sus consejos nos llevarán por buen camino. Mas si vamos buscando el consejo de aquellos que nos dicen lo que queremos oír, no vamos a superar nuestra sabiduría actual. Sus consejos no nos aportarán nada nuevo y no nos harán más sabios.<br /><br />¿Recuerdas all rey Roboam, el cual, cuando su padre Salomón falleció y le pasó el trono, buscó el consejo de los más experimentados sobre cómo llevar el reino? Mas no gustándole el consejo que estos le daban, Roboam fue a consultar con los más jóvenes que le servían, para que estos le dieran el consejo que este quería oír. <br />Nos relata 2 Crónicas 10:8 que Roboam, “dejando el consejo que le dieron los ancianos, tomó consejo con los jóvenes que se habían criado con él, y que estaban a su servicio.” <br />Y así fue como Roboam causó una división en el reino.<br /><br />Todos tendemos a hacer lo mismo. Nos incomoda recibir consejo que contrasta con lo que ya queremos hacer, y huimos de verdades que nos incomodan. El Salmo 1 nos dice que Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.”<br /><br />Proverbios 19:27 advierte: “Cesa, hijo mío, de oír las enseñanzas Que te hacen divagar de las razones de sabiduría.”<br /><br />El sabio escritor de Proverbios advierte que hay enseñanzas que nos alejan de la sabiduría. Nos pueden llevar a pensar erróneamente, hasta el punto de tomar decisiones que nos alejan de Dios y nos llevan lejos de la vida que Dios querría que disfrutáramos. <br /><br />Proverbios nos exhorta a escuchar aquel consejo que nos hará más sabios, que nos acercará a Dios y que no nos dejará ir por el camino a la perdición. <br /><br />Nos dice Proverbios 12:15 que “El camino del necio es recto a sus propios ojos, mas el que escucha consejos es sabio.” <br /><br />Podemos llegar a pensar que nuestro camino es bueno cuando en realidad vamos por la senda equivocada. Nos conviene cuestionar lo que estamos haciendo y analizar el destino de la senda por la que andamos, para que si es necesario hacer rectificaciones, no nos desviemos mucho del buen camino. <br /><br />Se nos anima en la cultura moderna a escuchar a nuestro corazón. Se ve con malos ojos las decisiones tomadas con la mente y se exaltan aquellas que se toman basadas en las emociones. Pero no debemos engañarnos. Las emociones son reales, pero no son duraderas ni fiables. En medio de un problema, podemos sentirnos abrumadas por muchas emociones, y la toma de decisiones puede hacerse complicada. <br /><br />Proverbios 20:5 dice que “Como aguas profundas es el consejo en el corazón del hombre; Mas el hombre entendido lo alcanzará.” No es fácil discernir, mas con entendimiento se puede alcanzar. <br /><br />Proverbios 28:26 nos advierte que “El que confía en su propio corazón es un necio, pero el que anda con sabiduría será librado.” <br /><br />Este pensamiento contrasta con el eslogan de Disney “sigue tu corazón.” ¿Sabes que la Biblia enseña que nuestro corazón es engañoso? Jeremías 17:9 dice “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?” Sin embargo nos dice el siguiente versículo que Dios conoce nuestros corazones a la perfección. Podemos darle nuestros deseos y nuestros miedos a Él, porque Él nos conoce mejor que nosotros a nosotros mismos. Podemos confiar que sus consejos y sus caminos nos llevarán a buen fin.<br /><br />Proverbios 19:20 “Escucha el consejo y acepta la corrección, para que seas sabio el resto de tus días.”<br /><br />Proverbios 29:17 da instrucciones a los padres...]]></itunes:summary><itunes:duration>516</itunes:duration><itunes:keywords>avisado,biblia,consejo,corazón,necio,orgullo,rechaza,sabiduría</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/de984eb11f5a930ee3d5118aabb084e0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Proverbios-125 Defectos de carácter-La ira</title><link>https://www.spreaker.com/episode/proverbios-125-defectos-de-caracter-la-ira--18630304</link><description><![CDATA[Proverbios trata diferentes defectos de carácter que hacen que una persona actúe necia e insensatamente, y comparte los resultados negativos que estos defectos tienen en la vida de uno mismo y en la de los que lo rodean. Específicamente habla de la ira, y cómo la persona que tiende a enojarse con facilidad provoca conflictos personales y sociales. <br /><br />El enojo continuo o desproporcionado hace que nuestro cuerpo se tense, causando altos niveles de estrés y tensión muscular y cardiovascular, causando estos a su vez daños a nuestro propio ser. Así también, el daño afecta a aquellos que nos rodean, ya que la ira suele ir acompañada de conversaciones duras y acciones agresivas. <br /><br />Los Proverbios nos recuerdan en múltiples textos el daño que la ira ocasiona.<br /><br />Proverbios 15:18 “El hombre iracundo promueve contiendas; Mas el que tarda en airarse apacigua la rencilla.” Y Proverbios 29:22 dice “El hombre iracundo levanta contiendas, Y el furioso muchas veces peca.”<br /><br />Proverbios 21:19 “Mejor es morar en tierra desierta que con la mujer rencillosa e iracunda”. <br /><br />Ninguno se libra, hombre o mujer; los iracundos son personas infelices y peligrosas. Por lo que Proverbios 22:24-25 advierte: <br /><br />“No te entremetas con el iracundo, Ni te acompañes con el hombre de enojos, No sea que aprendas sus maneras, Y tomes lazo para tu alma.”<br /><br />Cuidado con los iracundos. Proverbios 21:9 nos dice que “Mejor es vivir en un rincón del terrado que con mujer rencillosa en casa espaciosa.” <br /><br />Y el 13 dice: “Dolor es para su padre el hijo necio, Y gotera continua las contiendas de la mujer.” <br /><br />Estos dos proverbios hablan de un hijo y una esposa, pero sabemos que cualquier persona que se pasa el día contendiendo con otros y provocando o siendo provocada fácilmente, hace difícil la convivencia. <br /><br />Y si a esa actitud iracunda se le añade violencia, entonces los resultado son horribles. <br /><br />Proverbios 19:19: “El de grande ira llevará la pena; Y si usa de violencias, añadirá nuevos males.” <br /><br />Nos angustiamos al ver tantos incidentes de violencia entre personas que conviven o han convivido juntos. En algún momento dijeron que se amaban, y ahora se odian y se maltratan en muchos sentidos. La ira, cuando se le da rienda suelta y se le anima con actitudes, palabras y acciones, puede llegar muy lejos, causando males irreparables. Y es que como dice Santiago 1:20 “la ira del hombre no obra la justicia de Dios”. <br /><br /><br />Dios denuncia la ira y la violencia, relacionándolas con la necedad:<br /><br />Proverbios 29:11 “El necio da rienda suelta a toda su ira, Mas el sabio al fin la sosiega.”<br /><br />Proverbios 12:16 “El necio al punto da a conocer su ira; Mas el que no hace caso de la injuria es prudente.”<br /><br />Proverbios 29:8 dice que “los hombres escarnecedores ponen la ciudad en llamas; mas los sabios apartan la ira.”<br /><br /><br />El sabio no deja que su ira salga para que todo el mundo la vea, sino que es capaz de controlarse, sosegándola y no dándole rienda suelta. El sabio está dispuesto a no hacer caso a la injuria, y a apagar las llamas de la ira. Esto es difícil, porque a nadie le resulta sencillo pasar por alto ofensas. Y seamos sinceras; hay ofensas que pasan el límite de la legalidad y han de ser llevadas a la justicia. Debemos saber qué ofensas se pueden pasar por alto y qué ofensas se deben tratar por los cauces adecuados, y debemos hacerlo siempre con prudencia y sensatez.<br /><br />Proverbios contrasta al iracundo con el cuerdo:<br /><br />“La cordura del hombre detiene su furor, Y su honra es pasar por alto la ofensa.” El que tiene cordura, es capaz de detener su enojo y su ira. Proverbios 19:11 da valor a la persona que es capaz de pasar por alto una ofensa sin responder con ira.<br /><br /><br />Y es que habrá muchas situaciones en las que seremos tentados a responder con ira. Y puede que en otras ocasiones seamos nosotros los que provoquemos a ira a los que nos rodean. Proverbios también habla a aquellos que con sus acciones provocan a otros a tener ira. <br /><br />Proverbios 30:33 advierte que el que provoca a alguien a ira también causa conflicto: <br /><br />“Ciertamente el que bate la leche sacará mantequilla, Y el que recio se suena las narices sacará sangre; Y el que provoca la ira causará contienda.” <br /><br />Vemos que podemos pecar de tener ira nosotros, o de causar ira en otros. Por lo que debemos tener mucho cuidado con nuestras actitudes, palabras y acciones. En la carta a los Colosenses Pablo exhorta: “Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten” (3:21). Literalmente está diciendo: “Padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos.” y así lo dice en la carta a los Efesios (6:4) Que Dios nos ayude a no ser de los que provocan la ira con sus acciones. <br /><br /><br />Qué bonito sería si a nosotras nos conocieran como mujeres que podemos apartar la ira. Si en lugar de batir y batir para sacar ira pudiéramos sacar en nosotras y en otros paz y concordia. Hagamos de esto un reto personal. <br /><br />Proverbios 15:1 nos dice que “La blanda respuesta quita la ira, mas la palabra áspera hace subir el furor” <br /><br />David, el padre de Salomón, el escritor de los Proverbios, ya decía en Salmo 37:8 “deja la ira y desecha el enojo; no te excites en manera alguna a hacer lo malo”. <br /><br />Y Salmo 86:15 nos recuerda que Dios “es misericordioso y clemente, Lento para la ira, y grande en misericordia” <br /><br />¿Y si yo pudiera ser más como Él cada día? Lenta para la ira, y grande en misericordia. Entonces mi relación personal con otros y mi propio bienestar mejorarían. Te animo a acompañarme en este reto.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18630304</guid><pubDate>Fri, 04 Jul 2025 02:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18630304/proverbios_125_defectos_de_cara_cter_la_ira.mp3" length="8033097" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Proverbios trata diferentes defectos de carácter que hacen que una persona actúe necia e insensatamente, y comparte los resultados negativos que estos defectos tienen en la vida de uno mismo y en la de los que lo rodean. Específicamente habla de la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Proverbios trata diferentes defectos de carácter que hacen que una persona actúe necia e insensatamente, y comparte los resultados negativos que estos defectos tienen en la vida de uno mismo y en la de los que lo rodean. Específicamente habla de la ira, y cómo la persona que tiende a enojarse con facilidad provoca conflictos personales y sociales. <br /><br />El enojo continuo o desproporcionado hace que nuestro cuerpo se tense, causando altos niveles de estrés y tensión muscular y cardiovascular, causando estos a su vez daños a nuestro propio ser. Así también, el daño afecta a aquellos que nos rodean, ya que la ira suele ir acompañada de conversaciones duras y acciones agresivas. <br /><br />Los Proverbios nos recuerdan en múltiples textos el daño que la ira ocasiona.<br /><br />Proverbios 15:18 “El hombre iracundo promueve contiendas; Mas el que tarda en airarse apacigua la rencilla.” Y Proverbios 29:22 dice “El hombre iracundo levanta contiendas, Y el furioso muchas veces peca.”<br /><br />Proverbios 21:19 “Mejor es morar en tierra desierta que con la mujer rencillosa e iracunda”. <br /><br />Ninguno se libra, hombre o mujer; los iracundos son personas infelices y peligrosas. Por lo que Proverbios 22:24-25 advierte: <br /><br />“No te entremetas con el iracundo, Ni te acompañes con el hombre de enojos, No sea que aprendas sus maneras, Y tomes lazo para tu alma.”<br /><br />Cuidado con los iracundos. Proverbios 21:9 nos dice que “Mejor es vivir en un rincón del terrado que con mujer rencillosa en casa espaciosa.” <br /><br />Y el 13 dice: “Dolor es para su padre el hijo necio, Y gotera continua las contiendas de la mujer.” <br /><br />Estos dos proverbios hablan de un hijo y una esposa, pero sabemos que cualquier persona que se pasa el día contendiendo con otros y provocando o siendo provocada fácilmente, hace difícil la convivencia. <br /><br />Y si a esa actitud iracunda se le añade violencia, entonces los resultado son horribles. <br /><br />Proverbios 19:19: “El de grande ira llevará la pena; Y si usa de violencias, añadirá nuevos males.” <br /><br />Nos angustiamos al ver tantos incidentes de violencia entre personas que conviven o han convivido juntos. En algún momento dijeron que se amaban, y ahora se odian y se maltratan en muchos sentidos. La ira, cuando se le da rienda suelta y se le anima con actitudes, palabras y acciones, puede llegar muy lejos, causando males irreparables. Y es que como dice Santiago 1:20 “la ira del hombre no obra la justicia de Dios”. <br /><br /><br />Dios denuncia la ira y la violencia, relacionándolas con la necedad:<br /><br />Proverbios 29:11 “El necio da rienda suelta a toda su ira, Mas el sabio al fin la sosiega.”<br /><br />Proverbios 12:16 “El necio al punto da a conocer su ira; Mas el que no hace caso de la injuria es prudente.”<br /><br />Proverbios 29:8 dice que “los hombres escarnecedores ponen la ciudad en llamas; mas los sabios apartan la ira.”<br /><br /><br />El sabio no deja que su ira salga para que todo el mundo la vea, sino que es capaz de controlarse, sosegándola y no dándole rienda suelta. El sabio está dispuesto a no hacer caso a la injuria, y a apagar las llamas de la ira. Esto es difícil, porque a nadie le resulta sencillo pasar por alto ofensas. Y seamos sinceras; hay ofensas que pasan el límite de la legalidad y han de ser llevadas a la justicia. Debemos saber qué ofensas se pueden pasar por alto y qué ofensas se deben tratar por los cauces adecuados, y debemos hacerlo siempre con prudencia y sensatez.<br /><br />Proverbios contrasta al iracundo con el cuerdo:<br /><br />“La cordura del hombre detiene su furor, Y su honra es pasar por alto la ofensa.” El que tiene cordura, es capaz de detener su enojo y su ira. Proverbios 19:11 da valor a la persona que es capaz de pasar por alto una ofensa sin responder con ira.<br /><br /><br />Y es que habrá muchas situaciones en las que seremos tentados a responder con ira. Y puede que en otras ocasiones seamos nosotros los...]]></itunes:summary><itunes:duration>473</itunes:duration><itunes:keywords>carácter,conflictos,contienda,cordura,defectos,enfado,enojo,faltas,ira,misericordia,necedad,peleas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/aa3751c11482d73561ae0dba7b235f99.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Proverbios-124 Riquezas y bienestar</title><link>https://www.spreaker.com/episode/proverbios-124-riquezas-y-bienestar--18605629</link><description><![CDATA[No podemos negar que las riquezas tienen la habilidad de traer felicidad. Hay muchas cosas en este mundo que las riquezas pueden comprar, y sin duda, entendemos que la solvencia económica es algo positivo. El bienestar está también muy valorado en nuestra sociedad. La tranquilidad y la calidad de vida es un regalo del que todos querríamos beneficiarnos. Lo cierto es que si consiguiéramos tener riquezas y bienestar simultáneamente, el resultado sería positivo, pero si uno de estos ha de menguar para que el otro aumente, creo que estaríamos de acuerdo que priorizaríamos el bienestar. En una escala de valores, el bienestar sobrepasa a las riquezas. <br /><br />Proverbios nos recuerda esto en múltiples versículos: <br /><br />“Mejor es un bocado seco, y en paz, Que casa de contiendas llena de provisiones. (Proverbios 17:1)<br /><br />Proverbios 15:16-17 “Mejor es lo poco con el temor de Jehová, Que el gran tesoro donde hay turbación. Mejor es la comida de legumbres donde hay amor, Que de buey engordado donde hay odio.”<br /><br />Cuántas veces hay odio entre familias y amigos por causa de las finanzas. En ocasiones hay mucho dinero involucrado, en otras son cuatro monedas que desaparecen en poco tiempo, pero que dejan turbación que no se disipa durante años. Pero el sabio nos dice que un plato de lentejas compartido en amor es mejor que comer un chuletón de buey donde hay discordia y resentimiento. <br /><br /><br />¿Y si tuvieras que decidir entre tener dinero o ser una persona de buena reputación?, ¿Qué eligirías? Proverbios 22:1 nos dice que “De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas, Y la buena fama más que la plata y el oro.” Hay muchos que sacrifican su reputación y obtienen riqueza de manera injusta, y Proverbios 16:8 tiene ago que decir en cuanto a esto: “Mejor es lo poco con justicia Que la muchedumbre de frutos sin derecho.”<br /><br /><br />Salomón tuvo dinero y sabiduría, pero al compararlas, eligió la segunda. Proverbios 16:16 “Mejor es adquirir sabiduría que oro preciado; Y adquirir inteligencia vale más que la plata.”<br /><br />Y Proverbios 8:11 nos recuerda que “mejor es la sabiduría que las piedras preciosas; Y todo cuanto se puede desear, no es de compararse con ella.”<br /><br /><br />No dudamos que tener suficiente para el día y que te quede aún un poco sienta bien, pero Dios nos recuerda que las riquezas son pasajeras, que pueden traer problemas, y que lo que tenemos debe ser utilizado sabiamente para traer bendición y no turbación. El padre aconseja a su hijo en Proverbios 3:9-10 “Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto.” No olvides que lo que tienes es regalo de Dios.<br /><br />Proverbios 23:4-5 “No te afanes por hacerte rico; Sé prudente, y desiste. ¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas? Porque se harán alas Como alas de águila, y volarán al cielo.” Nos dice el 21:26 que “Hay quien todo el día codicia; Pero el justo da, y no detiene su mano.” <br /><br />No te afanes por enriquecerte, porque no por afanarte y codiciar tendrás más o vivirás mejor. Proverbios nos anima a vivir bien y trabajar con entusiasmo. Proverbios 10:4-5 dice que “La mano negligente empobrece; Mas la mano de los diligentes enriquece.” Y “El que recoge en el verano es hombre entendido; El que duerme en el tiempo de la siega es hijo que avergüenza.” Si somos diligentes y atendemos a la tarea que tenemos por delante, disfrutaremos el fruto de nuestro trabajo, y podremos compartir bendiciones con otros. <br /><br />No perdamos el enfoque. Nuestro bienestar personal, nuestras relaciones personales con los que nos rodean y nuestra integridad ante Dios sobrepasan el valor de las posesiones. <br /><br />El versículo 4 del capítulo 22 nos recuerda que “Riquezas, honra y vida son la remuneración de la humildad y del temor de Jehová.” El que ve las riquezas, la honra y la vida como regalo de Dios, podrá disfrutar de las tres con libertad sin afanarse por ninguna de estas. <br /><br />Que Dios nos ayude a reconocerlo a Él en humildad y disfrutar de los regalos que nos da diariamente.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18605629</guid><pubDate>Thu, 03 Jul 2025 02:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18605629/proverbios_124_riquezas_y_bienestar.mp3" length="6249646" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>No podemos negar que las riquezas tienen la habilidad de traer felicidad. Hay muchas cosas en este mundo que las riquezas pueden comprar, y sin duda, entendemos que la solvencia económica es algo positivo. El bienestar está también muy valorado en...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[No podemos negar que las riquezas tienen la habilidad de traer felicidad. Hay muchas cosas en este mundo que las riquezas pueden comprar, y sin duda, entendemos que la solvencia económica es algo positivo. El bienestar está también muy valorado en nuestra sociedad. La tranquilidad y la calidad de vida es un regalo del que todos querríamos beneficiarnos. Lo cierto es que si consiguiéramos tener riquezas y bienestar simultáneamente, el resultado sería positivo, pero si uno de estos ha de menguar para que el otro aumente, creo que estaríamos de acuerdo que priorizaríamos el bienestar. En una escala de valores, el bienestar sobrepasa a las riquezas. <br /><br />Proverbios nos recuerda esto en múltiples versículos: <br /><br />“Mejor es un bocado seco, y en paz, Que casa de contiendas llena de provisiones. (Proverbios 17:1)<br /><br />Proverbios 15:16-17 “Mejor es lo poco con el temor de Jehová, Que el gran tesoro donde hay turbación. Mejor es la comida de legumbres donde hay amor, Que de buey engordado donde hay odio.”<br /><br />Cuántas veces hay odio entre familias y amigos por causa de las finanzas. En ocasiones hay mucho dinero involucrado, en otras son cuatro monedas que desaparecen en poco tiempo, pero que dejan turbación que no se disipa durante años. Pero el sabio nos dice que un plato de lentejas compartido en amor es mejor que comer un chuletón de buey donde hay discordia y resentimiento. <br /><br /><br />¿Y si tuvieras que decidir entre tener dinero o ser una persona de buena reputación?, ¿Qué eligirías? Proverbios 22:1 nos dice que “De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas, Y la buena fama más que la plata y el oro.” Hay muchos que sacrifican su reputación y obtienen riqueza de manera injusta, y Proverbios 16:8 tiene ago que decir en cuanto a esto: “Mejor es lo poco con justicia Que la muchedumbre de frutos sin derecho.”<br /><br /><br />Salomón tuvo dinero y sabiduría, pero al compararlas, eligió la segunda. Proverbios 16:16 “Mejor es adquirir sabiduría que oro preciado; Y adquirir inteligencia vale más que la plata.”<br /><br />Y Proverbios 8:11 nos recuerda que “mejor es la sabiduría que las piedras preciosas; Y todo cuanto se puede desear, no es de compararse con ella.”<br /><br /><br />No dudamos que tener suficiente para el día y que te quede aún un poco sienta bien, pero Dios nos recuerda que las riquezas son pasajeras, que pueden traer problemas, y que lo que tenemos debe ser utilizado sabiamente para traer bendición y no turbación. El padre aconseja a su hijo en Proverbios 3:9-10 “Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto.” No olvides que lo que tienes es regalo de Dios.<br /><br />Proverbios 23:4-5 “No te afanes por hacerte rico; Sé prudente, y desiste. ¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas? Porque se harán alas Como alas de águila, y volarán al cielo.” Nos dice el 21:26 que “Hay quien todo el día codicia; Pero el justo da, y no detiene su mano.” <br /><br />No te afanes por enriquecerte, porque no por afanarte y codiciar tendrás más o vivirás mejor. Proverbios nos anima a vivir bien y trabajar con entusiasmo. Proverbios 10:4-5 dice que “La mano negligente empobrece; Mas la mano de los diligentes enriquece.” Y “El que recoge en el verano es hombre entendido; El que duerme en el tiempo de la siega es hijo que avergüenza.” Si somos diligentes y atendemos a la tarea que tenemos por delante, disfrutaremos el fruto de nuestro trabajo, y podremos compartir bendiciones con otros. <br /><br />No perdamos el enfoque. Nuestro bienestar personal, nuestras relaciones personales con los que nos rodean y nuestra integridad ante Dios sobrepasan el valor de las posesiones. <br /><br />El versículo 4 del capítulo 22 nos recuerda que “Riquezas, honra y vida son la remuneración de la humildad y del temor de Jehová.” El que ve las riquezas, la honra y la vida como regalo de Dios, podrá...]]></itunes:summary><itunes:duration>362</itunes:duration><itunes:keywords>bienestar,mejor,paz,prioridades,riquezas,tranquilidad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/d251082b9bc5dac82808bff599716bbf.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Proverbios-123 La lengua sabia</title><link>https://www.spreaker.com/episode/proverbios-123-la-lengua-sabia--18576104</link><description><![CDATA[Proverbios 21:23 “El que guarda su boca y su lengua, Su alma guarda de angustias.”<br /><br />El libro de Proverbios da advertencias y consejos sobre nuestro hablar. Y es que, como dice Proverbios 18:21 “La muerte y la vida están en poder de la lengua.”<br /><br />Si tuviéramos esta realidad en mente cada vez que abrimos la boca, tendríamos mucho más cuidado y pensaríamos más antes de hablar. <br /><br />La Palabra de Dios nos instruye sobre el contenido, la forma, y el propósito de nuestro discurso.<br /><br />Podemos hacer daño con lo que decimos. Esto es especialmente cierto cuando decimos cosas que no son verdad. Hay varios textos en Proverbios que advierten sobre la corta vida de una lengua mentirosa. Refranes populares hacen eco de esta realidad, y nos recuerdan que se pilla antes a un mentiroso que a un cojo, y que las mentiras tienen las patitas muy cortas. <br />Pero peor aún es el hecho de que, como dice Proverbios 26:28 “La lengua falsa atormenta al que ha lastimado,…” Cuando alguien miente para su propio beneficio, está haciendo mal a otro. Por no mencionar que uno de los diez mandamientos habla de no mentir. <br />Hacemos bien en seguir la ley de Dios, porque como dice Proverbios 12:19, “El labio veraz permanecerá para siempre; Mas la lengua mentirosa sólo por un momento.”<br /><br />Sin embargo, no es suficiente echar a un lado las mentiras y hablar solo la verdad, porque hay muchas veces que la verdad no es dicha como conviene. A Dios le interesa la forma de nuestro discurso. <br /><br />Proverbios 12:18 dice que “Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; Mas la lengua de los sabios es medicina. <br /><br />Hay formas de hablar que dañan tanto como una puñalada. Sin embargo, en contraste, el sabio puede curar heridas con sus palabras. <br /><br />Proverbios 15:4 nos recuerda que “La lengua apacible es árbol de vida; Mas la perversidad de ella es quebrantamiento de espíritu.” <br /><br />Cuando hablamos apaciblemente, con tranquilidad, promovemos vida, y sin embargo, cómo cuesta controlar el tono cuando la situación nos afecta. Que Dios nos ayude a hablar de modo que no quebrantemos el espíritu de los que reciben nuestras palabras; que nuestras palabras no sean como golpes de espada, sino que sean como un árbol de vida en ellos, como medicina que sana.<br /><br />Dios no nos pide que no digamos nada negativo, o que no confrontemos a nadie. Nos dice Proverbios 28:23 que “El que reprende al hombre, hallará después mayor gracia que el que lisonjea con la lengua.”<br /><br />Este versículo trata sobre la importancia de usar la lengua para amonestar cuando sea necesario. Una lengua lisonjera es aquella que halaga por halagar, cuando en realidad hay motivo de reprender. Nos recuerda que una reprensión hecha con la actitud adecuada es mucho más apreciada que los halagos inmerecidos. Debemos decir lo que conviene, pero también debemos decirlo como conviene, porque tan importante es el contenido como la forma de nuestro discurso. <br /><br />Colosenses 4:6 dice “Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno.”<br /><br />Proverbios habla del contenido, de la forma de nuestro discurso, y también del fin o propósito de nuestras palabras. <br /><br />Proverbios 17:20 compara al que revuelve temas con su lengua al perverso de corazón. Y Efesios 4:29 exhorta: “Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.”<br /><br />El propósito de nuestro discurso debería ser la edificación de otros, y nunca su destrucción. Esto es muy difícil de controlar, porque es posible que incluso cuando queramos edificar, digamos cosas de manera que hiramos, y es por esto que Proverbios 15:28 advierte que <br /><br />“El corazón del justo piensa para responder; Mas la boca de los impíos derrama malas cosas.” <br /><br />Cuando hablamos sin pensar, corremos el riesgo de derramar cosas malas que serán muy difíciles de recoger. Se cuenta la anécdota de uno que rompió una almohada de plumas y la lanzó por la ventana. Las plumas salieron por todas direcciones. Este se volvió al que tenía al lado y le retó a que bajara y recogiera todas las plumas que habían salido volando para volver a ponerlas en la almohada. Por supuesto, esto era una tarea imposible. Así ilustró que lo que echamos por la boca es imposible de recoger por lo que debemos abrir la boca con sabiduría. <br /><br />Los siguientes proverbios nos recuerdan de que el justo, sabio y prudente tiene una determinada forma de hablar. <br /><br />Proverbios 10:31-32 “La boca del justo producirá sabiduría; Mas la lengua perversa será cortada.<br />Los labios del justo saben hablar lo que agrada; Mas la boca de los impíos habla perversidades.”<br /><br />Proverbios 17:27: “El que ahorra sus palabras tiene sabiduría; De espíritu prudente es el hombre entendido.”<br /><br />Proverbios 16:23-24 <br />“El corazón del sabio hace prudente su boca, Y añade gracia a sus labios. Panal de miel son los dichos suaves; Suavidad al alma y medicina para los huesos.”<br /><br />Que nuestro discurso sea como a Dios le agrada en contenido, forma y propósito. Que abramos nuestra boca con prudencia y sabiduría, que hablemos de forma agradable, y que edifiquemos a otros con nuestras palabras.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18576104</guid><pubDate>Wed, 02 Jul 2025 03:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18576104/proverbios_123_la_lengua_sabia.mp3" length="7628981" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Proverbios 21:23 “El que guarda su boca y su lengua, Su alma guarda de angustias.”

El libro de Proverbios da advertencias y consejos sobre nuestro hablar. Y es que, como dice Proverbios 18:21 “La muerte y la vida están en poder de la lengua.”

Si...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Proverbios 21:23 “El que guarda su boca y su lengua, Su alma guarda de angustias.”<br /><br />El libro de Proverbios da advertencias y consejos sobre nuestro hablar. Y es que, como dice Proverbios 18:21 “La muerte y la vida están en poder de la lengua.”<br /><br />Si tuviéramos esta realidad en mente cada vez que abrimos la boca, tendríamos mucho más cuidado y pensaríamos más antes de hablar. <br /><br />La Palabra de Dios nos instruye sobre el contenido, la forma, y el propósito de nuestro discurso.<br /><br />Podemos hacer daño con lo que decimos. Esto es especialmente cierto cuando decimos cosas que no son verdad. Hay varios textos en Proverbios que advierten sobre la corta vida de una lengua mentirosa. Refranes populares hacen eco de esta realidad, y nos recuerdan que se pilla antes a un mentiroso que a un cojo, y que las mentiras tienen las patitas muy cortas. <br />Pero peor aún es el hecho de que, como dice Proverbios 26:28 “La lengua falsa atormenta al que ha lastimado,…” Cuando alguien miente para su propio beneficio, está haciendo mal a otro. Por no mencionar que uno de los diez mandamientos habla de no mentir. <br />Hacemos bien en seguir la ley de Dios, porque como dice Proverbios 12:19, “El labio veraz permanecerá para siempre; Mas la lengua mentirosa sólo por un momento.”<br /><br />Sin embargo, no es suficiente echar a un lado las mentiras y hablar solo la verdad, porque hay muchas veces que la verdad no es dicha como conviene. A Dios le interesa la forma de nuestro discurso. <br /><br />Proverbios 12:18 dice que “Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; Mas la lengua de los sabios es medicina. <br /><br />Hay formas de hablar que dañan tanto como una puñalada. Sin embargo, en contraste, el sabio puede curar heridas con sus palabras. <br /><br />Proverbios 15:4 nos recuerda que “La lengua apacible es árbol de vida; Mas la perversidad de ella es quebrantamiento de espíritu.” <br /><br />Cuando hablamos apaciblemente, con tranquilidad, promovemos vida, y sin embargo, cómo cuesta controlar el tono cuando la situación nos afecta. Que Dios nos ayude a hablar de modo que no quebrantemos el espíritu de los que reciben nuestras palabras; que nuestras palabras no sean como golpes de espada, sino que sean como un árbol de vida en ellos, como medicina que sana.<br /><br />Dios no nos pide que no digamos nada negativo, o que no confrontemos a nadie. Nos dice Proverbios 28:23 que “El que reprende al hombre, hallará después mayor gracia que el que lisonjea con la lengua.”<br /><br />Este versículo trata sobre la importancia de usar la lengua para amonestar cuando sea necesario. Una lengua lisonjera es aquella que halaga por halagar, cuando en realidad hay motivo de reprender. Nos recuerda que una reprensión hecha con la actitud adecuada es mucho más apreciada que los halagos inmerecidos. Debemos decir lo que conviene, pero también debemos decirlo como conviene, porque tan importante es el contenido como la forma de nuestro discurso. <br /><br />Colosenses 4:6 dice “Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno.”<br /><br />Proverbios habla del contenido, de la forma de nuestro discurso, y también del fin o propósito de nuestras palabras. <br /><br />Proverbios 17:20 compara al que revuelve temas con su lengua al perverso de corazón. Y Efesios 4:29 exhorta: “Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.”<br /><br />El propósito de nuestro discurso debería ser la edificación de otros, y nunca su destrucción. Esto es muy difícil de controlar, porque es posible que incluso cuando queramos edificar, digamos cosas de manera que hiramos, y es por esto que Proverbios 15:28 advierte que <br /><br />“El corazón del justo piensa para responder; Mas la boca de los impíos derrama malas cosas.” <br /><br />Cuando hablamos sin pensar, corremos el riesgo de derramar cosas...]]></itunes:summary><itunes:duration>448</itunes:duration><itunes:keywords>ayudar,construir,discurso,dulzura,edificar,hablar,justicia,justo,lengua,mentira,prudente,sabiduría,sabio,verdad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/9fff3a31e58b6bdfda3a04bad3c3ac72.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Proverbios-122 La ley de la cosecha</title><link>https://www.spreaker.com/episode/proverbios-122-la-ley-de-la-cosecha--18530653</link><description><![CDATA[Proverbios 5:22 “Prenderán al impío sus propias iniquidades, Y retenido será con las cuerdas de su pecado.”<br /><br />Hay gente que piensa que si desobedecemos, Dios nos va a castigar. Sin duda, Dios castiga el pecado, y en el juicio final castigará justamente a los que insisten en rebelarse contra Él. Proverbios 3:34 nos dice que “Ciertamente él escarnecerá a los escarnecedores, Y a los humildes dará gracia.” <br /><br />Pero ¿sabes? A menudo interpretamos mal las desdichas que sufrimos, pensando que Dios nos las ha enviado a modo de castigo.<br />Tenemos la idea de que Dios castiga cuando alguien desobedece, y creemos que Dios está todo el tiempo vigilando a ver si alguien algo mal para castigarlos. Nos dice Proverbios 3:11-12 “No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere.” Dios castiga a los que somos sus hijos cuando es necesario, y podemos considerar su reprimenda como un regalo de su gracia, ya que nos trata como un padre que corrige a sus hijos.<br /><br />Sin embargo, cuando dejamos el consejo de Dios para hacer lo que a nosotros nos parece, lo peor que nos puede pasar no es que Dios nos castigue, sino que Dios no nos pare, y que nos deje ir por nuestro propio camino, y suele pasar que las desdichas que sufrimos son a menudo resultados directos de nuestras malas decisiones. <br /><br />Cuando leo sobre las bendiciones que proverbios presenta al que reconoce a Dios en su vida y sigue el camino de la sabiduría, y leo sobre las desdichas de aquel que va por otros caminos, veo en la Biblia una ley de siembra y cosecha que se cumple vez tras vez. Y eso es lo que enseña Gálatas 6:7-8. “Dios no puede ser burlado; pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.” <br /><br />La ley de la cosecha funciona así. Si plantas calabazas, recogerás calabazas; si plantas pimientos, recogerás pimientos. Simple.<br /><br />Así pues, si sembramos para la carne, haciendo las obras de la carne que son “adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a éstas (Gálatas 5:19-21), segaremos CORRUPCIÓN. <br /><br />Por otro lado, dice la Palabra que si sembramos para el Espíritu, recogeremos el fruto del Espíritu, “ amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza (Gálatas 5:22-23) y la VIDA ETERNA. <br /><br />Es muy sencillo pensar que Dios premia a los que le obedecen y castiga a los que no le obedecen, pero Dios no necesita castigarnos para que experimentemos corrupción y miseria. Él ha establecido una ley de vida que es lógica, por la que si vivimos para nuestros deseos carnales, lo que resulta será miseria carnal. Sin embargo, aquél que anda por el Espíritu, vivirá por el Espíritu, y cosechará el fruto del Espíritu. (Romanos 8:13)<br /><br />Proverbios presenta un contraste entre aquellos que viven según los principios de sabiduría, juicio y equidad de Dios y aquellos que eligen la necedad, la inmoralidad y la injusticia. Y nos dice el versículo 22 en el capítulo 5 que el impío será retenido por las propias cuerdas de su pecado. Lo que uno siembra determina aquello que más tarde segará. Es un resultado natural que funciona como norma general.<br /><br />Esta ilustración puede que te ayude a entenderlo.<br /><br />Imagina que yo quiero cultivar tomates cherry. Son tomates pequeños que me puedo meter a la boca de un bocado y su sabor es intenso.<br />Así que voy al vivero y pido que me den semillas para tomates cherry. El señor me pide que le acompañe hasta la parte de atrás, donde tiene las semillas para estos tomates. De camino, pasamos una sección de ofertas, en la que veo que hay semillas de tomates a la mitad del precio de la de los tomates cherry, y encima sortean un viaje a la India para dos personas entre todas las personas que compren esas semillas. Eso llama mi atención, ya que me encantan las ofertas y siempre he querido viajar a la India. Así que le digo al del vivero que quiero estas semillas. <br /><br />El señor dice: “De acuerdo, pero estas semillas no son de tomates cherry, sino de tomates de ensalada.” “Eso no importa”, digo yo. “Yo los planto, y cuando empiecen a dar fruto, los cortaré justo cuando estén del tamaño de los tomates cherry; seguro que no importa”. El señor me mira con una cara de duda y me dice: “Señora, si se lleva estas semillas, jamás tendrá tomates cherry, aunque los corte pronto. Serán tomates de ensalada.”<br /><br />Así que si insisto en llevarme la semilla para tomates de ensalada y las planto, cuando den fruto, y salgan los tomates de ensalada, y no salgan los tomates cherry, ¿Qué me dirán) <br /><br />“Dios te ha castigado por no comprar la semilla de tomates cherry; ahora te ha dado tomates de ensalada” <br /><br />No tiene sentido, ¿verdad? Dios no me ha castigado. Yo tengo tomates de ensalada porque elegí la semilla de tomates de ensalada, la planté, la regué, y como resultado de mis decisiones y mis acciones he obtenido tomates de ensalada. <br /><br />La próxima vez que decidas hacer caso omiso a los principios de sabiduría de Dios y vayas por el camino que te dicta “tu carne”, tus propios deseos, en contra de lo que Dios ha declarado en Su Palabra que quiere para tu vida, no atribuyas a Dios las consecuencias de tus propias decisiones. “El que siembra para la carne segará corrupción”. Es ley de vida. <br /><br />Por el contrario, te animo a sembrar para el Espíritu, con lo cual hay garantía de segar el fruto del Espíritu y la vida eterna en Cristo.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18530653</guid><pubDate>Tue, 01 Jul 2025 03:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18530653/proverbios_122_la_ley_de_la_cosecha.mp3" length="7985414" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Proverbios 5:22 “Prenderán al impío sus propias iniquidades, Y retenido será con las cuerdas de su pecado.”

Hay gente que piensa que si desobedecemos, Dios nos va a castigar. Sin duda, Dios castiga el pecado, y en el juicio final castigará justamente...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Proverbios 5:22 “Prenderán al impío sus propias iniquidades, Y retenido será con las cuerdas de su pecado.”<br /><br />Hay gente que piensa que si desobedecemos, Dios nos va a castigar. Sin duda, Dios castiga el pecado, y en el juicio final castigará justamente a los que insisten en rebelarse contra Él. Proverbios 3:34 nos dice que “Ciertamente él escarnecerá a los escarnecedores, Y a los humildes dará gracia.” <br /><br />Pero ¿sabes? A menudo interpretamos mal las desdichas que sufrimos, pensando que Dios nos las ha enviado a modo de castigo.<br />Tenemos la idea de que Dios castiga cuando alguien desobedece, y creemos que Dios está todo el tiempo vigilando a ver si alguien algo mal para castigarlos. Nos dice Proverbios 3:11-12 “No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere.” Dios castiga a los que somos sus hijos cuando es necesario, y podemos considerar su reprimenda como un regalo de su gracia, ya que nos trata como un padre que corrige a sus hijos.<br /><br />Sin embargo, cuando dejamos el consejo de Dios para hacer lo que a nosotros nos parece, lo peor que nos puede pasar no es que Dios nos castigue, sino que Dios no nos pare, y que nos deje ir por nuestro propio camino, y suele pasar que las desdichas que sufrimos son a menudo resultados directos de nuestras malas decisiones. <br /><br />Cuando leo sobre las bendiciones que proverbios presenta al que reconoce a Dios en su vida y sigue el camino de la sabiduría, y leo sobre las desdichas de aquel que va por otros caminos, veo en la Biblia una ley de siembra y cosecha que se cumple vez tras vez. Y eso es lo que enseña Gálatas 6:7-8. “Dios no puede ser burlado; pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.” <br /><br />La ley de la cosecha funciona así. Si plantas calabazas, recogerás calabazas; si plantas pimientos, recogerás pimientos. Simple.<br /><br />Así pues, si sembramos para la carne, haciendo las obras de la carne que son “adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a éstas (Gálatas 5:19-21), segaremos CORRUPCIÓN. <br /><br />Por otro lado, dice la Palabra que si sembramos para el Espíritu, recogeremos el fruto del Espíritu, “ amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza (Gálatas 5:22-23) y la VIDA ETERNA. <br /><br />Es muy sencillo pensar que Dios premia a los que le obedecen y castiga a los que no le obedecen, pero Dios no necesita castigarnos para que experimentemos corrupción y miseria. Él ha establecido una ley de vida que es lógica, por la que si vivimos para nuestros deseos carnales, lo que resulta será miseria carnal. Sin embargo, aquél que anda por el Espíritu, vivirá por el Espíritu, y cosechará el fruto del Espíritu. (Romanos 8:13)<br /><br />Proverbios presenta un contraste entre aquellos que viven según los principios de sabiduría, juicio y equidad de Dios y aquellos que eligen la necedad, la inmoralidad y la injusticia. Y nos dice el versículo 22 en el capítulo 5 que el impío será retenido por las propias cuerdas de su pecado. Lo que uno siembra determina aquello que más tarde segará. Es un resultado natural que funciona como norma general.<br /><br />Esta ilustración puede que te ayude a entenderlo.<br /><br />Imagina que yo quiero cultivar tomates cherry. Son tomates pequeños que me puedo meter a la boca de un bocado y su sabor es intenso.<br />Así que voy al vivero y pido que me den semillas para tomates cherry. El señor me pide que le acompañe hasta la parte de atrás, donde tiene las semillas para estos tomates. 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Habla de la ira, el perdón, la generosidad, todo basado en los valores presentados en los primeros nueve capítulos del libro.<br /><br />Este libro escrito por el sabio Salomón e incluido en las Sagradas Escrituras por la inspiración de Dios mismo nos presenta a la sabiduría personificada y nos invita a perseguirla y abrazarla en nuestras vidas. <br /><br />La sabiduría se puede definir como el conocimiento en acción, las habilidades prácticas que uno necesita para vivir la vida bien. El libro de proverbios es una excelente guía de vida para todo aquel que quiera vivir bien en el mundo que Dios nos ha dado. <br /><br />Los primeros capítulos nos presentan el propósito del libro y unas charlas de un padre a su hijo. Comienzan con las palabras de exhortación: “Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre;” ¡Qué importante es que los padres y madres estemos directamente involucrados en enseñar a nuestros hijos a vivir sabiamente.<br /><br />Este padre habla de la importancia de la sabiduría y el temor del Señor, y como estos le llevarán a desarrollar virtudes que le traerán éxito y paz; y en contraste, le advierte sobre la insensatez y la maldad, que exaltan el egoismo y orgullo y llevan a la ruina y la vergüenza. <br /><br />Los proverbios son parte de la literatura de sabiduría; no son exactamente como otros tipos de literatura en la Biblia. No son ley, como los mandamientos que Dios dio a su pueblo, ni profecía que garantiza hechos y resultados. Más bien, los proverbios son principios sabios del pueblo judío acompañados de los posibles resultados de diferentes acciones y actitudes. Han sido dados por Dios, y son una invitación a vivir bajo los principios morales de justicia, integridad y generosidad para los que Dios creó el mundo. <br />Tratan la realidad de la causa y el efecto, por lo que también encontramos expresiones condicionales e imperativos para aquellos que buscan la bendición de Dios en sus vidas. <br /><br />Los últimos dos capítulos del libro son las palabras de Agur en el capítulo 30 y de Lemuel en el capítulo 31. Lemuel está compartiendo la sabiduría que su madre le había dado, y narra el poema acróstico sobre la mujer virtuosa, una mujer que muestra el carácter que resulta de aplicar la sabiduría que el libro presenta.<br /><br /><br />Los primeros versículos del libro presentan el propósito de los proverbios:<br /><br />“Para entender sabiduría y doctrina,<br />Para conocer razones prudentes,<br />Para recibir el consejo de prudencia,<br />Justicia, juicio y equidad;<br />Para dar sagacidad a los simples,<br />Y a los jóvenes inteligencia y cordura.<br /><br />Oirá el sabio, y aumentará el saber,<br />Y el entendido adquirirá consejo,<br />Para entender proverbio y declaración,<br />Palabras de sabios, y sus dichos profundos.<br /><br />El principio de la sabiduría es el temor de Jehová;<br />Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.<br /><br />Proverbios 1:2-6<br /><br />A través del libro encontramos que “el principio de la sabiduría es el temor de Jehová”. Proverbios 1:7<br />Esta afirmación se encuentra también en Job 28.28; Sal. 111.10; Pr. 9.10<br /><br />Como antítesis, nos dice que “Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.” <br /><br />Este temor de Dios es realmente un reconocimiento de la persona de Dios que resulta en admiración y reverencia.<br /><br />Cuando reconocemos a Dios como Él es, podemos ponernos bajo su liderazgo y disfrutar de las bendiciones que trae vivir la vida como Él ha diseñado. Entonces podremos entender sabiduría y doctrina, podremos recibir los consejos prudentes y justos con aprecio, recibiremos sagacidad para tomar decisiones sabias, y aumentaremos el saber. <br /><br />Te invito a leer este libro y meditar sobre las enseñanzas que transmite. Algunos recomiendan leer un capítulo al día durante los 31 días de un mes. Los temas de los proverbios están intercalados, así que una buena actividad sería anotar versículos de diferentes temas, clasificándolos para poder encontrarlos cuando los necesites. Comparto también una clasificación publicada en la página la biblia. com http://www.labiblia.com/estudios/temasvarios/estudios03proverbiosportema.pdf<br /><br />Que disfrutes conmigo las enseñanzas de los Proverbios en pleno respeto a aquel que nos invita a vivir sabiamente. <br /><br />Proverbios 3:21-22 <br />Hijo mío, no se aparten estas cosas de tus ojos; Guarda la ley y el consejo, Y serán vida a tu alma, Y gracia a tu cuello.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18516661</guid><pubDate>Mon, 30 Jun 2025 04:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18516661/proverbios_121_los_proverbios_de_salomo_n.mp3" length="6630373" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El libro de Proverbios contiene los proverbios del rey Salomón, hijo de David, rey de Israel. La mayoría de ellos aparecen como comparaciones, proverbios antitéticos y lecciones morales, y tratan temas variados, sobre familia, vecinos, trabajo,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El libro de Proverbios contiene los proverbios del rey Salomón, hijo de David, rey de Israel. La mayoría de ellos aparecen como comparaciones, proverbios antitéticos y lecciones morales, y tratan temas variados, sobre familia, vecinos, trabajo, relaciones personales, matrimonio, sexo, dinero, vicios. Habla de la ira, el perdón, la generosidad, todo basado en los valores presentados en los primeros nueve capítulos del libro.<br /><br />Este libro escrito por el sabio Salomón e incluido en las Sagradas Escrituras por la inspiración de Dios mismo nos presenta a la sabiduría personificada y nos invita a perseguirla y abrazarla en nuestras vidas. <br /><br />La sabiduría se puede definir como el conocimiento en acción, las habilidades prácticas que uno necesita para vivir la vida bien. El libro de proverbios es una excelente guía de vida para todo aquel que quiera vivir bien en el mundo que Dios nos ha dado. <br /><br />Los primeros capítulos nos presentan el propósito del libro y unas charlas de un padre a su hijo. Comienzan con las palabras de exhortación: “Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre;” ¡Qué importante es que los padres y madres estemos directamente involucrados en enseñar a nuestros hijos a vivir sabiamente.<br /><br />Este padre habla de la importancia de la sabiduría y el temor del Señor, y como estos le llevarán a desarrollar virtudes que le traerán éxito y paz; y en contraste, le advierte sobre la insensatez y la maldad, que exaltan el egoismo y orgullo y llevan a la ruina y la vergüenza. <br /><br />Los proverbios son parte de la literatura de sabiduría; no son exactamente como otros tipos de literatura en la Biblia. No son ley, como los mandamientos que Dios dio a su pueblo, ni profecía que garantiza hechos y resultados. Más bien, los proverbios son principios sabios del pueblo judío acompañados de los posibles resultados de diferentes acciones y actitudes. Han sido dados por Dios, y son una invitación a vivir bajo los principios morales de justicia, integridad y generosidad para los que Dios creó el mundo. <br />Tratan la realidad de la causa y el efecto, por lo que también encontramos expresiones condicionales e imperativos para aquellos que buscan la bendición de Dios en sus vidas. <br /><br />Los últimos dos capítulos del libro son las palabras de Agur en el capítulo 30 y de Lemuel en el capítulo 31. Lemuel está compartiendo la sabiduría que su madre le había dado, y narra el poema acróstico sobre la mujer virtuosa, una mujer que muestra el carácter que resulta de aplicar la sabiduría que el libro presenta.<br /><br /><br />Los primeros versículos del libro presentan el propósito de los proverbios:<br /><br />“Para entender sabiduría y doctrina,<br />Para conocer razones prudentes,<br />Para recibir el consejo de prudencia,<br />Justicia, juicio y equidad;<br />Para dar sagacidad a los simples,<br />Y a los jóvenes inteligencia y cordura.<br /><br />Oirá el sabio, y aumentará el saber,<br />Y el entendido adquirirá consejo,<br />Para entender proverbio y declaración,<br />Palabras de sabios, y sus dichos profundos.<br /><br />El principio de la sabiduría es el temor de Jehová;<br />Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.<br /><br />Proverbios 1:2-6<br /><br />A través del libro encontramos que “el principio de la sabiduría es el temor de Jehová”. Proverbios 1:7<br />Esta afirmación se encuentra también en Job 28.28; Sal. 111.10; Pr. 9.10<br /><br />Como antítesis, nos dice que “Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.” <br /><br />Este temor de Dios es realmente un reconocimiento de la persona de Dios que resulta en admiración y reverencia.<br /><br />Cuando reconocemos a Dios como Él es, podemos ponernos bajo su liderazgo y disfrutar de las bendiciones que trae vivir la vida como Él ha diseñado. Entonces podremos entender sabiduría y doctrina, podremos recibir los consejos prudentes y justos con aprecio, recibiremos sagacidad para...]]></itunes:summary><itunes:duration>385</itunes:duration><itunes:keywords>consejos,dios,enseñanza,respeto,sabiamente,sabiduría,temor,vivir</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/4fb158e5d04b176dff6540cf5bc169dc.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Salmos-120 Esfuerzo vano</title><link>https://www.spreaker.com/episode/salmos-120-esfuerzo-vano--18481808</link><description><![CDATA[“Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia. Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar, Y que comáis pan de dolores; Pues que a su amado dará Dios el sueño.” Salmos 127:1-2 <br /><br />Este salmo escrito por el sabio Salomón expresa el hecho de que si Dios no es parte de un proyecto, todo esfuerzo humano es en realidad en vano. <br /><br />Esto es difícil de aceptar, ya que como humanos entendemos que el esfuerzo personal debe traer resultados. Aquellos que se levantan temprano y van a trabajar deberían recibir mayor remuneración que los que se quedan en la cama. Aquellos que establecen un sistema de vigilancia deberían estar más seguros; mas no siempre es así. <br /><br />Lo cierto es que vivimos en un mundo en que la injusticia reina, y no siempre parece que al que madrugue Dios le ayude. Debemos recordar que tras la caída por el pecado en los primeros capítulos de nuestra historia, vivimos en un mundo caído, donde el mal tiene mucha libertad de movimiento. Cuando la gente ve un suceso injusto, incluso si no piensan en Dios para nada, intentan echar la culpa al Dios en quien no creen. No olvidemos que este mundo ha elegido vivir sin Dios y llevar este mundo a su manera. <br /><br />Mas el Salmo 127 nos recuerda que Dios quiere ser parte de nuestra vida para que nuestro esfuerzo pueda valer la pena. En este salmo de sabiduría vemos que todo el esfuerzo posible no garantiza el éxito, y todo el cuidado con el que uno pueda planear no garantiza la seguridad y la paz. Si Dios no edifica y si Dios no guarda, todo esfuerzo humano es vano. <br /><br />Dice el texto “Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar, Y que comáis pan de dolores; Pues que a su amado dará Dios el sueño.” Está de más perder sueño preocupándose por cosas; es vano el que uno deje de comer por ocuparse en situaciones que uno mismo no puede controlar. Dios es el que nos ayuda a conciliar el sueño aún en momentos de estrés y ansiedad. Dios es el que nos da el descanso en momentos buenos y en momentos no tan buenos. <br /><br />Por eso vemos vez tras vez a los salmistas pidiendo a Dios protección (142), y prosperidad (144). Salmo 144:2 “Misericordia mía y mi castillo, Fortaleza mía y mi libertador, Escudo mío, en quien he confiado; El que sujeta a mi pueblo debajo de mí.”<br /><br />Asegura el salmista que Dios es el que da la paz; es el que nos protege, nos da la victoria, y cuida a los nuestros. Y el salmo 127 continúa recordándonos que es Dios el que nos regala a nuestros hijos (“herencia de Jehová son los hijos” (3) , y el que los cuidará, para que sean de bendición para nuestras vidas, y no seamos avergonzados (4-5). Esto es lo que Dios hace a sus amados. <br /><br /><br />Dice el mismo salmista Salomón, en Eclesiastés 3:13 “”es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor.” <br />El salmo 128 dice: “Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová, Que anda en sus caminos. Cuando comieres el trabajo de tus manos, Bienaventurado serás, y te irá bien.”<br /><br /><br />Llevemos a Dios nuestros asuntos al mismo tiempo que nos ocupamos de ellos. Debemos llevar a cabo nuestra labor, pero con la certeza de que Dios es el que nos da la habilidad de disfrutar nuestro trabajo y el fruto de nuestro esfuerzo; veremos esto más adelante, en el libro de Eclesiastés.<br /><br />Edifiquemos, pero con la certeza de que nuestro esfuerzo no es suficiente para el éxito; con el entendimiento de que necesitamos a Dios en nuestras vidas para que nos de la capacidad de disfrutarlo. Vigilemos y cuidemos a nuestra familia, pero con la tranquilidad de saber que nosotros solos no podríamos proteger a nuestros seres queridos en todo momento y en todo tiempo, pero Dios sí puede, y por lo tanto podemos descansar en Él. Y con esta confianza, podemos dormir, comer y descansar con gozo, porque sabemos que el que nos cuida es Omnipotente, Omnisciente, y quiere tener una relación personal con nosotros.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18481808</guid><pubDate>Fri, 27 Jun 2025 03:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18481808/salmos_120_esfuerzo_vano.mp3" length="6130975" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>“Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia. Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar, Y que comáis pan de dolores; Pues que a su amado...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[“Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia. Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar, Y que comáis pan de dolores; Pues que a su amado dará Dios el sueño.” Salmos 127:1-2 <br /><br />Este salmo escrito por el sabio Salomón expresa el hecho de que si Dios no es parte de un proyecto, todo esfuerzo humano es en realidad en vano. <br /><br />Esto es difícil de aceptar, ya que como humanos entendemos que el esfuerzo personal debe traer resultados. Aquellos que se levantan temprano y van a trabajar deberían recibir mayor remuneración que los que se quedan en la cama. Aquellos que establecen un sistema de vigilancia deberían estar más seguros; mas no siempre es así. <br /><br />Lo cierto es que vivimos en un mundo en que la injusticia reina, y no siempre parece que al que madrugue Dios le ayude. Debemos recordar que tras la caída por el pecado en los primeros capítulos de nuestra historia, vivimos en un mundo caído, donde el mal tiene mucha libertad de movimiento. Cuando la gente ve un suceso injusto, incluso si no piensan en Dios para nada, intentan echar la culpa al Dios en quien no creen. No olvidemos que este mundo ha elegido vivir sin Dios y llevar este mundo a su manera. <br /><br />Mas el Salmo 127 nos recuerda que Dios quiere ser parte de nuestra vida para que nuestro esfuerzo pueda valer la pena. En este salmo de sabiduría vemos que todo el esfuerzo posible no garantiza el éxito, y todo el cuidado con el que uno pueda planear no garantiza la seguridad y la paz. Si Dios no edifica y si Dios no guarda, todo esfuerzo humano es vano. <br /><br />Dice el texto “Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar, Y que comáis pan de dolores; Pues que a su amado dará Dios el sueño.” Está de más perder sueño preocupándose por cosas; es vano el que uno deje de comer por ocuparse en situaciones que uno mismo no puede controlar. Dios es el que nos ayuda a conciliar el sueño aún en momentos de estrés y ansiedad. Dios es el que nos da el descanso en momentos buenos y en momentos no tan buenos. <br /><br />Por eso vemos vez tras vez a los salmistas pidiendo a Dios protección (142), y prosperidad (144). Salmo 144:2 “Misericordia mía y mi castillo, Fortaleza mía y mi libertador, Escudo mío, en quien he confiado; El que sujeta a mi pueblo debajo de mí.”<br /><br />Asegura el salmista que Dios es el que da la paz; es el que nos protege, nos da la victoria, y cuida a los nuestros. Y el salmo 127 continúa recordándonos que es Dios el que nos regala a nuestros hijos (“herencia de Jehová son los hijos” (3) , y el que los cuidará, para que sean de bendición para nuestras vidas, y no seamos avergonzados (4-5). Esto es lo que Dios hace a sus amados. <br /><br /><br />Dice el mismo salmista Salomón, en Eclesiastés 3:13 “”es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor.” <br />El salmo 128 dice: “Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová, Que anda en sus caminos. Cuando comieres el trabajo de tus manos, Bienaventurado serás, y te irá bien.”<br /><br /><br />Llevemos a Dios nuestros asuntos al mismo tiempo que nos ocupamos de ellos. Debemos llevar a cabo nuestra labor, pero con la certeza de que Dios es el que nos da la habilidad de disfrutar nuestro trabajo y el fruto de nuestro esfuerzo; veremos esto más adelante, en el libro de Eclesiastés.<br /><br />Edifiquemos, pero con la certeza de que nuestro esfuerzo no es suficiente para el éxito; con el entendimiento de que necesitamos a Dios en nuestras vidas para que nos de la capacidad de disfrutarlo. Vigilemos y cuidemos a nuestra familia, pero con la tranquilidad de saber que nosotros solos no podríamos proteger a nuestros seres queridos en todo momento y en todo tiempo, pero Dios sí puede, y por lo tanto podemos descansar en Él. 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Sin embargo, siempre ha habido científicos que reconocen la teoría de que un ser superior ha diseñado el universo donde habitamos y ha creado los habitantes de este con propósito. Científicos famosos como Galilei, Newton, Kepler, Faraday, Pasteur, o Mendel son algunos ejemplos de científicos que han definido la ciencia actual y que creían en un Dios Creador. También hay hoy en día científicos de renombre que tienen su fe en Dios, como Francis Collins, director durante nueve años del proyecto del genoma humano, el ingeniero espacial Wernher Von Braun, Henry Schaefer, químico cuántico cinco veces nominado al premio Nobel, o profesionales de la medicina como el renombrado cirujano Ben Carson. Y es que la fe en Dios y el conocimiento científico no tienen por qué estar reñidos; al contrario, se pueden complementar en una bella armonía. <br /><br />La Palabra de Dios nos muestra que Dios es el Creador de la vida y que todo lo ha creado con orden y equilibrio.<br /><br />Salmo 74:16-17: “Tuyo es el día, tuya también es la noche; Tú estableciste la luna y el sol. Tú fijaste todos los términos de la tierra; El verano y el invierno tú los formaste.”<br /><br />Génesis nos da el relato de la creación. El hombre puede creerlo o rechazarlo, pero eso no cambia la realidad. No hay teoría alternativa para explicar la complejidad y maravilla de la creación del universo y del detalle que encontramos en nuestro planeta. Curiosamente, los científicos que estudian más a fondo llegan a reconocer que este mundo demanda un diseño inteligente, pero para poder seguir rechazando a Dios, son capaces de sugerir incluso que haya sido un ser extraterrestre, aunque eso no resuelve el enigma. Si fuera así, ¿de dónde habría venido este ser extraterrestre? ¿De dónde habría surgido la primera vida? ¿De una explosión? Tenemos pruebas de muchas explosiones que han destruido vida, pero ¿puedes nombrar alguna explosión real que haya causado vida donde no la había? <br /><br />Requiere un salto de fe aceptar cualquiera de las teorías del origen de la vida en la tierra, ya que ningún ojo humano estuvo ahí para documentarlo. Pero conociendo al Dios eterno que nunca fue creado, yo elijo creer que Él, el creador y testigo de Su obra creadora me ha dado la versión real de los hechos. <br /><br />Colosenses 1:16-17, hablando de Cristo nos dice: “Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten;”<br /><br />El que fue antes de todas las cosas, el único ser realmente independiente y autosuficiente, nos ha dado este universo y nos ha dado vida. <br /><br />El salmo 19 nos dice que la propia creación revela la gloria de Dios: El versículo 1 comienza: “Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos.”<br /><br />El salmo 97 expresa como esta revelación no puede pasar desapercibida: “Los cielos anunciaron su justicia, Y todos los pueblos vieron su gloria. Avergüéncense todos los que sirven a las imágenes de talla, Los que se glorían en los ídolos.” Al ver al Dios revelado en la creación, ¿qué otra cosa merecería nuestra adoración? Ninguna. <br /><br />Salmo 90:2 “Antes que naciesen los montes Y formases la tierra y el mundo, Desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios.”<br /><br />La teoría de un diseño inteligente se ve corroborada al descubrir el funcionamiento detallado de nuestro cuerpo. Órganos como los de la vista, el oído, o cualquier sistema de nuestro cuerpo, por muy pequeño que sea, necesita un sinnúmero de acciones consecutivas, por lo que un simple error puede colapsar todo el funcionamiento. ¿Te has parado a pensar en la complejidad de una minúscula célula? Te animo a echar aun vistazo que te hará maravillarte por lo complejos que somos. <br /><br />Salmo 139:13,15, 16 “Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre.”<br />“No fue encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fui formado, Y entretejido en lo más profundo de la tierra.<br />Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas.”<br /><br />A toda la complejidad física debemos añadir la complejidad mental y emocional, con todos los detalles que nuestro pensamiento conlleva, y la variedad que podemos encontrar dentro de una normalidad que la mayoría de personas compartimos. <br /><br />Sin duda vemos un diseño cuidadoso y una obra maestra que solo se puede rechazar con una voluntad firme de ignorar una realidad obvia. De esta voluntad incluso habla el Creador. No hemos sido creados como robots que no pueden decidir por sí mismos, sino que tenemos una voluntad personal con la cual cada uno de nosotros tenemos la última palabra en nuestras decisiones y a la vez total responsabilidad por estas.<br /><br />Y para añadir a la maravillosa obra de Dios, nos dice Su Palabra que Dios no solamente creó la Tierra y todo lo que en ella hay para luego dejarla abandonada. Nos dice que su creación subsiste, y que por su ordenación subsisten las cosas hasta hoy. Dios ha creado un sistema que se repara solo, que se renueva. A pesar de todo el mal que nosotros los humanos hemos ocasionado a través de los siglos, nuestros cuerpos, nuestro entorno y el planeta donde habitamos subsiste, y dice la Palabra que le sirve a Dios. Aún sin querer; a pesar del rechazo a Dios en el que el ser humano insiste, la creación, toda la creación, está diseñada para traer gloria al Dios Creador. <br /><br />Esto es un pensamiento increíblemente grande en el cual debemos parar a meditar. <br /><br />Salmo 119:90-91 De generación en generación es tu fidelidad; Tú afirmaste la tierra, y subsiste. Por tu ordenación subsisten todas las cosas hasta hoy, Pues todas ellas te sirven.<br /><br />Vuelvo a recitar el texto de la carta a los Colosenses: “Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten;”<br /><br />Estas verdades que muchas veces son rechazadas, pero que cada uno de nosotros tenemos la libertad de aceptar, nos pueden dar la seguridad que necesitamos para afrontar nuestra vida con confianza y serenidad. El salmista, en tiempos de aflicción proclama: <br /><br />Salmo 121:1-2: “Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra.” (ver también 124:8) ¡A Él sea la gloria!]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18455255</guid><pubDate>Thu, 26 Jun 2025 02:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18455255/salmos_119_dios_el_creador.mp3" length="9531503" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Salmo 95:6 “Venid, adoremos y postrémonos; Arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor.”

Vivimos en un mundo que piensa que el pensamiento científico no se puede compaginar con la fe en Dios. Sin embargo, siempre ha habido científicos que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Salmo 95:6 “Venid, adoremos y postrémonos; Arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor.”<br /><br />Vivimos en un mundo que piensa que el pensamiento científico no se puede compaginar con la fe en Dios. Sin embargo, siempre ha habido científicos que reconocen la teoría de que un ser superior ha diseñado el universo donde habitamos y ha creado los habitantes de este con propósito. Científicos famosos como Galilei, Newton, Kepler, Faraday, Pasteur, o Mendel son algunos ejemplos de científicos que han definido la ciencia actual y que creían en un Dios Creador. También hay hoy en día científicos de renombre que tienen su fe en Dios, como Francis Collins, director durante nueve años del proyecto del genoma humano, el ingeniero espacial Wernher Von Braun, Henry Schaefer, químico cuántico cinco veces nominado al premio Nobel, o profesionales de la medicina como el renombrado cirujano Ben Carson. Y es que la fe en Dios y el conocimiento científico no tienen por qué estar reñidos; al contrario, se pueden complementar en una bella armonía. <br /><br />La Palabra de Dios nos muestra que Dios es el Creador de la vida y que todo lo ha creado con orden y equilibrio.<br /><br />Salmo 74:16-17: “Tuyo es el día, tuya también es la noche; Tú estableciste la luna y el sol. Tú fijaste todos los términos de la tierra; El verano y el invierno tú los formaste.”<br /><br />Génesis nos da el relato de la creación. El hombre puede creerlo o rechazarlo, pero eso no cambia la realidad. No hay teoría alternativa para explicar la complejidad y maravilla de la creación del universo y del detalle que encontramos en nuestro planeta. Curiosamente, los científicos que estudian más a fondo llegan a reconocer que este mundo demanda un diseño inteligente, pero para poder seguir rechazando a Dios, son capaces de sugerir incluso que haya sido un ser extraterrestre, aunque eso no resuelve el enigma. Si fuera así, ¿de dónde habría venido este ser extraterrestre? ¿De dónde habría surgido la primera vida? ¿De una explosión? Tenemos pruebas de muchas explosiones que han destruido vida, pero ¿puedes nombrar alguna explosión real que haya causado vida donde no la había? <br /><br />Requiere un salto de fe aceptar cualquiera de las teorías del origen de la vida en la tierra, ya que ningún ojo humano estuvo ahí para documentarlo. Pero conociendo al Dios eterno que nunca fue creado, yo elijo creer que Él, el creador y testigo de Su obra creadora me ha dado la versión real de los hechos. <br /><br />Colosenses 1:16-17, hablando de Cristo nos dice: “Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten;”<br /><br />El que fue antes de todas las cosas, el único ser realmente independiente y autosuficiente, nos ha dado este universo y nos ha dado vida. <br /><br />El salmo 19 nos dice que la propia creación revela la gloria de Dios: El versículo 1 comienza: “Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos.”<br /><br />El salmo 97 expresa como esta revelación no puede pasar desapercibida: “Los cielos anunciaron su justicia, Y todos los pueblos vieron su gloria. Avergüéncense todos los que sirven a las imágenes de talla, Los que se glorían en los ídolos.” Al ver al Dios revelado en la creación, ¿qué otra cosa merecería nuestra adoración? Ninguna. <br /><br />Salmo 90:2 “Antes que naciesen los montes Y formases la tierra y el mundo, Desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios.”<br /><br />La teoría de un diseño inteligente se ve corroborada al descubrir el funcionamiento detallado de nuestro cuerpo. Órganos como los de la vista, el oído, o cualquier sistema de nuestro cuerpo, por muy pequeño que sea, necesita un sinnúmero de acciones consecutivas, por lo que un simple error puede colapsar todo el...]]></itunes:summary><itunes:duration>567</itunes:duration><itunes:keywords>ciencia,creación,creador,dios,fe,origen</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3b4c14808237f9729a2e94b03d6d05c4.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Salmos-118 La obra de la Palabra</title><link>https://www.spreaker.com/episode/salmos-118-la-obra-de-la-palabra--18426498</link><description><![CDATA[Vimos como el salmista en el salmo 119 describía la Palabra de Dios como maravillosa, justa, pura, verdad, eterna, fiel, dulce, una delicia que trae gozo y alumbra el camino. Vimos lo que esta Palabra significaba para su vida y lo que él había hecho, hacía y pensaba hacer con ella. <br /><br />Hacia el principio del salmo 119 se nos presenta una pregunta: ¿Con qué limpiará el joven su camino? <br /><br />Y es que todos tenemos un deseo de vivir una vida limpia. Nos gusta un entorno limpio y ordenado, nos gusta sentirnos limpios y bien arreglados, y es normal que deseemos llevar una vida limpia y sin enredos incómodos. Sí, es cierto que hay mucha gente que tiende a meterse en jaleos, y es cierto también que es difícil mantener una casa limpia y una vida pulcra. Pero eso no significa que aquellos que viven vidas desordenadas no deseen el orden en sus vidas. Si les preguntáramos, seguramente nos dirían que les gustaría ser capaces de mantener una vida ordenada. <br /><br />Así que la pregunta del salmista es una cuestión de interés universal. ¿Cómo puede uno desde su juventud vivir una vida limpia? <br />La respuesta llega de inmediato, en el mismo versículo: “Con guardar tu Palabra.” <br />Recordemos que esto es una oración del salmista. Está hablando con Dios, y su respuesta va dirigida a Dios. Dice que guardando la Palabra de Dios podemos limpiar nuestras caminar diario. <br /><br />Como vimos, la Santa Palabra de Dios da vida, sustenta, da sabiduría, protege del pecado, ordena nuestros pasos, consuela, y da libertad. <br /><br />Pero la Palabra de Dios solo es eficaz si la guardamos. No en el armario; ni siquiera en nuestra mente. Más bien, este “guardar” nos indica que ponemos en práctica aquello que nos dice. Si leemos la Palabra y guardamos sus mandamientos, se notará en nuestras vidas. Si la leemos para luego ignorar lo que nos dice, no habrá limpieza; será solamente un engaño a nuestra propia conciencia. Esto nos dice la carta de Santiago en el capítulo 1:22-25: <br /><br />“Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era.<br />Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.”<br /><br /><br />Cuando te miras en un espejo y ves algunas cosas que necesitan cambio, tienes dos opciones: puedes ignorar lo que te ha mostrado e irte como llegaste, o puedes trabajar para arreglar aquello que has descubierto gracias a lo que te ha mostrado el espejo. <br />Del mismo modo, vayamos a la Palabra de Dios con el deseo de mirar atentamente y hacer aquello que Dios nos ha pautado. <br /><br />El salmista rogaba a Dios que hiciera en él una obra a través de su palabra: <br /><br /><br />En el versículo 10 pide: “No me dejes desviarme de tus mandamientos.” y en el 43 “No quites de mi boca en ningún tiempo la palabra de verdad.”<br /><br />Pide en el 18: “Abre mis ojos, y miraré Las maravillas de tu ley”<br />No que no pudiera verlas físicamente, sino que necesitaba que los ojos de su entendimiento fueran abiertos para poder percibir aquello que Dios había revelado en Su Palabra. <br /><br />En múltiples ocasiones el salmista ruega a Dios que le enseñe sus estatutos, y que le haga entender sus mandamientos. <br /><br />(12 Enséñame tus estatutos.<br />33 Enséñame, oh Jehová, el camino de tus estatutos<br />64 Enséñame tus estatutos.<br />66 Enséñame buen sentido y sabiduría,<br />68 enséñame tus estatutos<br />108 Y (que) me enseñes tus juicios.<br />124 enséñame tus estatutos<br />135 “Haz que tu rostro resplandezca sobre tu siervo, Y enséñame tus estatutos.”)<br /><br /><br />Le pide a Dios que le de el deseo de estudiar Su Palabra: <br />36 “Inclina mi corazón a tus testimonios” y <br />38 “Confirma tu palabra a tu siervo”<br /><br />Y luego le pide que le de el entendimiento para conocer sus testimonios:<br /><br />27 Hazme entender el camino de tus mandamientos,<br />34 Dame entendimiento, y guardaré tu ley<br />144 Dame entendimiento, y viviré.<br />125 dame entendimiento Para conocer tus testimonios.<br />169 Dame entendimiento conforme a tu palabra.<br /><br />Cinco veces en el salmo le ruega a Dios: <br /><br />(25 Vivifícame según tu palabra.<br />107 Vivifícame, oh Jehová, conforme a tu palabra.<br />149 vivifícame conforme a tu juicio<br />154 Vivifícame con tu palabra.<br />156 Vivifícame conforme a tus juicios.)<br /><br />Y le pide a Dios: <br />8 Susténtame según tu palabra<br />116 Susténtame conforme a tu palabra, y viviré;<br />29 Aparta de mí el camino de la mentira, Y en tu misericordia concédeme tu ley.<br /><br />¿Con qué guardaría su camino el salmista? Con ver a Dios a través de Su Palabra, con el entendimiento que Dios le daría para ver aquello que Él le había revelado. El salmista sabía que la Palabra de Dios le daría la vida y la fortaleza, que lo apartaría del mal y lo llevaría por la senda recta, por lo que pide en el 133: “Ordena mis pasos con tu palabra,” y en el 35 “Guíame por la senda de tus mandamientos.”<br /><br />Acepta el reto de los versículos 9-16. Pídele a Dios que abra tus ojos y exponte diariamente a la Palabra. Guarda sus dichos, medita en sus mandamientos, considera sus caminos, y no olvides sus palabras. Y te regocijarás por las maravillas que Dios obrará en tu vida.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18426498</guid><pubDate>Wed, 25 Jun 2025 02:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18426498/salmos_118_la_obra_de_la_palabra.mp3" length="8604008" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Vimos como el salmista en el salmo 119 describía la Palabra de Dios como maravillosa, justa, pura, verdad, eterna, fiel, dulce, una delicia que trae gozo y alumbra el camino. Vimos lo que esta Palabra significaba para su vida y lo que él había hecho,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Vimos como el salmista en el salmo 119 describía la Palabra de Dios como maravillosa, justa, pura, verdad, eterna, fiel, dulce, una delicia que trae gozo y alumbra el camino. Vimos lo que esta Palabra significaba para su vida y lo que él había hecho, hacía y pensaba hacer con ella. <br /><br />Hacia el principio del salmo 119 se nos presenta una pregunta: ¿Con qué limpiará el joven su camino? <br /><br />Y es que todos tenemos un deseo de vivir una vida limpia. Nos gusta un entorno limpio y ordenado, nos gusta sentirnos limpios y bien arreglados, y es normal que deseemos llevar una vida limpia y sin enredos incómodos. Sí, es cierto que hay mucha gente que tiende a meterse en jaleos, y es cierto también que es difícil mantener una casa limpia y una vida pulcra. Pero eso no significa que aquellos que viven vidas desordenadas no deseen el orden en sus vidas. Si les preguntáramos, seguramente nos dirían que les gustaría ser capaces de mantener una vida ordenada. <br /><br />Así que la pregunta del salmista es una cuestión de interés universal. ¿Cómo puede uno desde su juventud vivir una vida limpia? <br />La respuesta llega de inmediato, en el mismo versículo: “Con guardar tu Palabra.” <br />Recordemos que esto es una oración del salmista. Está hablando con Dios, y su respuesta va dirigida a Dios. Dice que guardando la Palabra de Dios podemos limpiar nuestras caminar diario. <br /><br />Como vimos, la Santa Palabra de Dios da vida, sustenta, da sabiduría, protege del pecado, ordena nuestros pasos, consuela, y da libertad. <br /><br />Pero la Palabra de Dios solo es eficaz si la guardamos. No en el armario; ni siquiera en nuestra mente. Más bien, este “guardar” nos indica que ponemos en práctica aquello que nos dice. Si leemos la Palabra y guardamos sus mandamientos, se notará en nuestras vidas. Si la leemos para luego ignorar lo que nos dice, no habrá limpieza; será solamente un engaño a nuestra propia conciencia. Esto nos dice la carta de Santiago en el capítulo 1:22-25: <br /><br />“Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era.<br />Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.”<br /><br /><br />Cuando te miras en un espejo y ves algunas cosas que necesitan cambio, tienes dos opciones: puedes ignorar lo que te ha mostrado e irte como llegaste, o puedes trabajar para arreglar aquello que has descubierto gracias a lo que te ha mostrado el espejo. <br />Del mismo modo, vayamos a la Palabra de Dios con el deseo de mirar atentamente y hacer aquello que Dios nos ha pautado. <br /><br />El salmista rogaba a Dios que hiciera en él una obra a través de su palabra: <br /><br /><br />En el versículo 10 pide: “No me dejes desviarme de tus mandamientos.” y en el 43 “No quites de mi boca en ningún tiempo la palabra de verdad.”<br /><br />Pide en el 18: “Abre mis ojos, y miraré Las maravillas de tu ley”<br />No que no pudiera verlas físicamente, sino que necesitaba que los ojos de su entendimiento fueran abiertos para poder percibir aquello que Dios había revelado en Su Palabra. <br /><br />En múltiples ocasiones el salmista ruega a Dios que le enseñe sus estatutos, y que le haga entender sus mandamientos. <br /><br />(12 Enséñame tus estatutos.<br />33 Enséñame, oh Jehová, el camino de tus estatutos<br />64 Enséñame tus estatutos.<br />66 Enséñame buen sentido y sabiduría,<br />68 enséñame tus estatutos<br />108 Y (que) me enseñes tus juicios.<br />124 enséñame tus estatutos<br />135 “Haz que tu rostro resplandezca sobre tu siervo, Y enséñame tus estatutos.”)<br /><br /><br />Le pide a Dios que le de el deseo de estudiar Su Palabra: <br />36 “Inclina mi...]]></itunes:summary><itunes:duration>479</itunes:duration><itunes:keywords>camino,guardad,joven,limpieza,limpio,mandamientos,órden,pureza,testimonios</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/7100bea01787c60dbce3e0c89fe15ac0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Salmos-117 Tu palabra es mi delicia</title><link>https://www.spreaker.com/episode/salmos-117-tu-palabra-es-mi-delicia--18404143</link><description><![CDATA[El salmo 119 es un poema que habla de la Palabra de Dios. Fue escrito refiriéndose específicamente a la Torá, los cinco primeros libros del antiguo testamento, la ley de los judíos. Sin embargo, las verdades del salmo son aplicables a toda la Palabra de Dios, de principio a fin.<br /><br />Este salmo es un poema acróstico. Cada estrofa corresponde a una de las letras del alfabeto hebreo. Comenzando por la primera estrofa, los ocho versos comienzan con la primera letra del alfabeto, y así, cada una de las 22 secciones, por las 22 letras del alfabeto hebreo. Esto les permitía aprenderlo de memoria. <br /><br />El salmo 119 exalta a Dios y a Su Palabra. Utiliza diferentes palabras para referirse a la enseñanza de Dios a su pueblo: se refiere a esta como ley, testimonios, camino, palabra, juicios, mandamientos, estatutos y preceptos. Cuando vayas leyendo verás alguna de estas palabras 184 veces. Con cada una, el salmista se está refiriendo a la enseñanza escrita que Dios ha dejado para que lo conozcamos a Él y su voluntad. ¿Qué nos dice el salmo sobre la Palabra?<br /><br />En primer lugar, podemos notar los adjetivos que describen la Palabra de Dios. <br /><br />Para no causar confusión, voy a evitar dar largas listas de referencias de versículos, pero si te interesa buscarlos para leerlos tú misma, puedes encontrarlos en el texto descriptivo que acompaña a la grabación. <br /><br />La Palabra de Dios se describe en este salmo como justa; sus juicios son justos y sus mandamientos son justicia (7, 62, 75, 164, 172). Sus testimonios son maravillosos (18, 129), sus juicios son buenos (39), y son verdad (42, 86, 142, 151 y 160); Su palabra es eterna, que permanece para siempre, y eternos son sus juicios (89, 96, 142, 144, 152, 160). Su Palabra es más dulce que la miel (103), sus juicios son rectos (128, 137) y muy fieles (138), y sumamente pura es Su palabra (140). Sus testimonios son una delicia (24, 92, 143, 174); son consejeros (24), sus estatutos son cánticos (54), sus testimonios son gozo al corazón (111). Lámpara es su palabra y lumbrera para el camino (105). <br /><br /><br />El salmo también enumera lo que la Palabra de Dios hace en nuestras vidas. Dice que los testimonios de Dios vivifican (25, 40, 50, 93, 107, 149, 154, 156), que su Palabra nos sustenta (28), nos aviva (37), nos da libertad (45) nos consuela en la aflicción (50, 52); La Palabra de Dios limpia el camino del joven (9), protege del pecado (11), produce gozo (16, 47, 162, 172) trae bendición (56), da sabiduría (98-100, 104, 169), y ordena nuestros pasos (133).<br /><br /><br />Y el salmista, a la vez que describe lo que la Palabra de Dios es para él nos declara su respuesta a esta maravillosa palabra que Dios nos ha regalado. <br /><br />Veamos primero lo que no hizo con los estatutos de Dios:<br /><br />no me he apartado de tu ley (51)<br />no me he olvidado de tu ley (61) <br />no he olvidado tus estatutos (83)<br />no he dejado tus mandamientos (87)<br />no me he olvidado de tu ley (109)<br />no me desvié de tus mandamientos (110) , y en varias ocasiones declara:<br />no me he olvidado de tus mandamientos (141)<br />de tu ley no me he olvidado(153)<br />de tus testimonios no me he apartado (157)<br />no me he olvidado de tus mandamientos (176) <br /><br />También nos dice lo que no piensa hacer con la palabra de Dios. Dice:<br /><br />no me olvidaré de tus palabras (16) y<br />no me avergonzaré (46)<br /><br />¿Por qué? El salmista comparte en el tiempo presente su respuesta a la palabra de Dios: <br /><br />en ella tengo mi voluntad (35) <br />en tus juicios espero (43) <br />Compañero soy yo de todos los que te temen y guardan tus mandamientos. (63)<br />ahora guardo tu palabra (67) <br />espero en tu palabra (81) <br />tus testimonios son mi meditación (99)<br />amo tu ley (113)<br />de tus juicios tengo miedo (120) mas <br />Tu ley amo (120)<br /><br />En su oración a Dios, el salmista comparte lo que ha hecho con la palabra de Dios que tanto aprecia. <br /><br />En el versículo 11 dice: he guardado tus dichos<br />En el 13: he contado todos los juicios de tu boca, y continúa en tantos otros. . . <br />14 me he gozado en el camino de tus testimonios<br />22 tus testimonios he guardado<br />23 tu siervo meditaba en tus estatutos<br />30 he puesto tus juicios delante de mí<br />31 me he apegado a tus testimonios<br />40 he anhelado tus mandamientos<br />42 en tu palabra he confiado<br />45 busqué tus mandamientos<br />56 guardé tus mandamientos<br />59 volví mis pies a tus testimonios<br />60 me apresuré y no me retardé en guardar tus mandamientos<br />66 tus mandamientos he creído<br />70 en tu ley me he regocijado<br />82 desfallecieron mis ojos por tu palabra<br />94 he buscado tus mandamientos<br />100 he guardado tus mandamientos<br />101 De todo mal camino contuve mis pies, Para guardar tu palabra<br />104 De tus mandamientos he adquirido inteligencia<br />106 Juré y ratifiqué que guardaré tus justos juicios<br />111 Por heredad he tomado tus testimonios para siempre<br />112 Mi corazón incliné a cumplir tus estatutos, de continuo, hasta el fin.<br />114 En tu palabra he esperado.<br />119 yo he amado tus testimonios<br />128 estimé rectos todos tus mandamientos sobre todas las cosas, Y aborrecí todo camino de mentira.<br />131 deseaba tus mandamientos<br />147 Esperé en tu palabra.<br />148 Se anticiparon mis ojos a las vigilias de la noche, Para meditar en tus mandatos.<br />166 tus mandamientos he puesto por obra<br />167 Mi alma ha guardado tus testimonios, Y los he amado en gran manera.<br />168 He guardado tus mandamientos y tus testimonios, Porque todos mis caminos están delante de ti.<br />173 tus mandamientos he escogido.<br /><br /><br />Y no solo comparte en el pasado, sino que también declara lo que hará con la delicia que Dios le ha dejado. <br /><br /><br />tus estatutos guardaré (7)<br />en tus mandamientos meditaré; Consideraré tus caminos (15)<br />me regocijaré en tus estatutos (16)<br />guardaré tu ley y la cumpliré de todo corazón (34) <br />guardaré tu ley siempre (44)<br />Hablaré de tus testimonios delante de los reyes (46)<br />me regocijaré en tus mandamientos (47)<br />meditaré en tus estatutos (48)<br />guardaré tus palabras (57)<br />yo guardaré de todo corazón tus mandamientos (69)<br />guardaré los testimonios de tu boca (88)<br />yo consideraré tus testimonios (95)<br />yo guardaré los mandamientos de mi Dios (115)<br />me regocijaré siempre en tus estatutos (117)<br />guardaré tus mandamientos (134)<br />Y guardaré tus testimonios (146)<br />Hablará mi lengua tus dichos, Porque todos tus mandamientos son justicia. (172)<br /><br /><br />¿Qué has hecho tú con la Palabra de Dios que tienes tan a mano? ¿Qué estás haciendo con este regalo precioso de Dios? ¿Qué harás con la revelación que Dios ha dejado a nuestro alcance? Te animo a tomarla diariamente y adentrarte en ella, para descubrir estas verdades compartidas en este salmo.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18404143</guid><pubDate>Tue, 24 Jun 2025 03:20:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18404143/salmos_117_tu_palabra_es_mi_delicia.mp3" length="9225944" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El salmo 119 es un poema que habla de la Palabra de Dios. Fue escrito refiriéndose específicamente a la Torá, los cinco primeros libros del antiguo testamento, la ley de los judíos. 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Cuando vayas leyendo verás alguna de estas palabras 184 veces. Con cada una, el salmista se está refiriendo a la enseñanza escrita que Dios ha dejado para que lo conozcamos a Él y su voluntad. ¿Qué nos dice el salmo sobre la Palabra?<br /><br />En primer lugar, podemos notar los adjetivos que describen la Palabra de Dios. <br /><br />Para no causar confusión, voy a evitar dar largas listas de referencias de versículos, pero si te interesa buscarlos para leerlos tú misma, puedes encontrarlos en el texto descriptivo que acompaña a la grabación. <br /><br />La Palabra de Dios se describe en este salmo como justa; sus juicios son justos y sus mandamientos son justicia (7, 62, 75, 164, 172). Sus testimonios son maravillosos (18, 129), sus juicios son buenos (39), y son verdad (42, 86, 142, 151 y 160); Su palabra es eterna, que permanece para siempre, y eternos son sus juicios (89, 96, 142, 144, 152, 160). Su Palabra es más dulce que la miel (103), sus juicios son rectos (128, 137) y muy fieles (138), y sumamente pura es Su palabra (140). Sus testimonios son una delicia (24, 92, 143, 174); son consejeros (24), sus estatutos son cánticos (54), sus testimonios son gozo al corazón (111). Lámpara es su palabra y lumbrera para el camino (105). <br /><br /><br />El salmo también enumera lo que la Palabra de Dios hace en nuestras vidas. Dice que los testimonios de Dios vivifican (25, 40, 50, 93, 107, 149, 154, 156), que su Palabra nos sustenta (28), nos aviva (37), nos da libertad (45) nos consuela en la aflicción (50, 52); La Palabra de Dios limpia el camino del joven (9), protege del pecado (11), produce gozo (16, 47, 162, 172) trae bendición (56), da sabiduría (98-100, 104, 169), y ordena nuestros pasos (133).<br /><br /><br />Y el salmista, a la vez que describe lo que la Palabra de Dios es para él nos declara su respuesta a esta maravillosa palabra que Dios nos ha regalado. <br /><br />Veamos primero lo que no hizo con los estatutos de Dios:<br /><br />no me he apartado de tu ley (51)<br />no me he olvidado de tu ley (61) <br />no he olvidado tus estatutos (83)<br />no he dejado tus mandamientos (87)<br />no me he olvidado de tu ley (109)<br />no me desvié de tus mandamientos (110) , y en varias ocasiones declara:<br />no me he olvidado de tus mandamientos (141)<br />de tu ley no me he olvidado(153)<br />de tus testimonios no me he apartado (157)<br />no me he olvidado de tus mandamientos (176) <br /><br />También nos dice lo que no piensa hacer con la palabra de Dios. 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Cuando oramos, nos dirigimos a Dios para alabarlo, para declararle nuestra confianza o para comunicarle a Dios nuestros problemas y nuestras luchas. Pero nos dice Romanos 8:26 que durante nuestra oración, el Espíritu Santo intercede por nosotros, de modo que cuando no sabemos cómo pedir, el mismo Espíritu de Dios nos ayuda a orar. Y vemos que a través de la oración, nuestras emociones son transformadas, nuestros pensamientos son moldeados y nuestra manera de ver la vida cambia. Esta es la obra de Dios en nuestro ser. Los salmos de sabiduría incluyen verdades de la Palabra de Dios. Y es que la Palabra de Dios transforma nuestra manera de ver las cosas y afirma la voluntad de Dios en nuestras vidas. Hay varias oraciones en las que el salmista, tras compartir su situación con Dios y repasar las verdades de la Palabra de Dios, habla, no a Dios, sino a su propio ser. No llamaríamos a esto orar, pero sí que es el resultado de haber pasado tiempo en oración con Dios. <br /><br /><br />En el Salmo 42:5, 11 y 44:5; el salmista repite la misma pregunta a su alma: <br /><br />¿Por qué te abates, oh alma mía,<br />Y te turbas dentro de mí?<br />Espera en Dios; porque aún he de alabarle,<br />Salvación mía y Dios mío.<br /><br />¿Por qué te abates, oh alma mía,<br />Y te turbas dentro de mí?<br />Espera en Dios; porque aún he de alabarle,<br />Salvación mía y Dios mío.<br /><br />¿Por qué te abates, oh alma mía,<br />Y te turbas dentro de mí?<br />Espera en Dios; porque aún he de alabarle,<br />Salvación mía y Dios mío.<br /><br />¿Paras tú a hablar con tu alma cuando no te sientes bien? Cuando estás turbada, ¿vas a Su presencia y hablas las verdades de la Palabra de Dios a tu propia alma? ¿’Dejas que la verdad de la Palabra llegue a los más profundo de tu ser?<br /><br />David en el Salmo 103 habla a su alma:<br /><br /><br />“Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre.<br />Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios.<br />El es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias;<br />El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias;<br />El que sacia de bien tu boca De modo que te rejuvenezcas como el águila.<br />Jehová es el que hace justicia Y derecho a todos los que padecen violencia.<br />Sus caminos notificó a Moisés, Y a los hijos de Israel sus obras.<br />Misericordioso y clemente es Jehová; Lento para la ira, y grande en misericordia.”<br />(Salmo 103:1-8)<br /><br /><br />Y tras repasar estas verdades sobre Dios, David anima a su alma a bendecir al Señor. Lo encontramos también en el Salmo 104 y más tarde en el 146.<br /><br />Bendice, alma mía a aquel que tanto me ama, a aquel que me ha hecho y me guía.<br /><br />¿Has hablado tú a tu propio ser de este modo en algún momento? Cuando nuestros pensamientos nos afanan o nos deprimen, vayamos a la presencia de Dios como hemos visto en los Salmos. Y una vez hayamos repasado las verdades que nos pueden liberar de las garras de nuestras dudas y temores, podremos hablarnos a nosotras mismas.<br />Para hoy para hablar con el Señor, y para hablar las verdades de Su Palabra a tu propio ser. Bendiga tu alma al Dios de los cielos.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18385227</guid><pubDate>Mon, 23 Jun 2025 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18385227/salmos_116_habla_a_tu_alma.mp3" length="5340292" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Orar es hablar con Dios. Cuando oramos, nos dirigimos a Dios para alabarlo, para declararle nuestra confianza o para comunicarle a Dios nuestros problemas y nuestras luchas. Pero nos dice Romanos 8:26 que durante nuestra oración, el Espíritu Santo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Orar es hablar con Dios. Cuando oramos, nos dirigimos a Dios para alabarlo, para declararle nuestra confianza o para comunicarle a Dios nuestros problemas y nuestras luchas. Pero nos dice Romanos 8:26 que durante nuestra oración, el Espíritu Santo intercede por nosotros, de modo que cuando no sabemos cómo pedir, el mismo Espíritu de Dios nos ayuda a orar. Y vemos que a través de la oración, nuestras emociones son transformadas, nuestros pensamientos son moldeados y nuestra manera de ver la vida cambia. Esta es la obra de Dios en nuestro ser. Los salmos de sabiduría incluyen verdades de la Palabra de Dios. Y es que la Palabra de Dios transforma nuestra manera de ver las cosas y afirma la voluntad de Dios en nuestras vidas. Hay varias oraciones en las que el salmista, tras compartir su situación con Dios y repasar las verdades de la Palabra de Dios, habla, no a Dios, sino a su propio ser. No llamaríamos a esto orar, pero sí que es el resultado de haber pasado tiempo en oración con Dios. <br /><br /><br />En el Salmo 42:5, 11 y 44:5; el salmista repite la misma pregunta a su alma: <br /><br />¿Por qué te abates, oh alma mía,<br />Y te turbas dentro de mí?<br />Espera en Dios; porque aún he de alabarle,<br />Salvación mía y Dios mío.<br /><br />¿Por qué te abates, oh alma mía,<br />Y te turbas dentro de mí?<br />Espera en Dios; porque aún he de alabarle,<br />Salvación mía y Dios mío.<br /><br />¿Por qué te abates, oh alma mía,<br />Y te turbas dentro de mí?<br />Espera en Dios; porque aún he de alabarle,<br />Salvación mía y Dios mío.<br /><br />¿Paras tú a hablar con tu alma cuando no te sientes bien? Cuando estás turbada, ¿vas a Su presencia y hablas las verdades de la Palabra de Dios a tu propia alma? ¿’Dejas que la verdad de la Palabra llegue a los más profundo de tu ser?<br /><br />David en el Salmo 103 habla a su alma:<br /><br /><br />“Bendice, alma mía, a Jehová, Y bendiga todo mi ser su santo nombre.<br />Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios.<br />El es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias;<br />El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias;<br />El que sacia de bien tu boca De modo que te rejuvenezcas como el águila.<br />Jehová es el que hace justicia Y derecho a todos los que padecen violencia.<br />Sus caminos notificó a Moisés, Y a los hijos de Israel sus obras.<br />Misericordioso y clemente es Jehová; Lento para la ira, y grande en misericordia.”<br />(Salmo 103:1-8)<br /><br /><br />Y tras repasar estas verdades sobre Dios, David anima a su alma a bendecir al Señor. Lo encontramos también en el Salmo 104 y más tarde en el 146.<br /><br />Bendice, alma mía a aquel que tanto me ama, a aquel que me ha hecho y me guía.<br /><br />¿Has hablado tú a tu propio ser de este modo en algún momento? Cuando nuestros pensamientos nos afanan o nos deprimen, vayamos a la presencia de Dios como hemos visto en los Salmos. Y una vez hayamos repasado las verdades que nos pueden liberar de las garras de nuestras dudas y temores, podremos hablarnos a nosotras mismas.<br />Para hoy para hablar con el Señor, y para hablar las verdades de Su Palabra a tu propio ser. Bendiga tu alma al Dios de los cielos.]]></itunes:summary><itunes:duration>305</itunes:duration><itunes:keywords>alma,ansiedad,bendición,dudas,habla,oración,transformación,turbación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/d8e3c30e6c55832ff2e48f27f08211e7.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Salmos-115 Misericordia y justicia</title><link>https://www.spreaker.com/episode/salmos-115-misericordia-y-justicia--18379096</link><description><![CDATA[Hay algunos salmos curiosos en que el salmista se justifica delante de Dios. Me recuerda a la oración de Job cuando sufría y no entendía por qué le había venido el mal cuando él con todo su corazón procuraba agradar a Dios. Estos salmos pueden llegar a incomodarnos, ya que entendemos que no hay nadie que pueda, por su justicia, merecer ningún favor de Dios. Entendemos que los favores de Dios son siempre inmerecidos. Entendemos por la enseñanza de la Palabra que el ser humano es incapaz de impresionar a Dios por sus acciones. Hay de todos modos personas que se sacrifican de un modo o de otro para alcanzar el favor de Dios. Esto puede resultar en una actitud de orgullo o en una frustración constante. Pero nunca sirve para merecer los dones de Dios. <br /><br />En otros salmos, como en el 51, vemos al salmista rogando a Dios que tenga de él misericordia, reconociendo su maldad y su incapacidad de agradar a un ser sumamente santo. En estos, el salmista ruega a Dios que mire su condición, que reconozca su arrepentimiento y deseo de rectificación, y que supla sus necesidades. <br /><br />El salmo 41 también es una oración pidiendo misericordia; suena como una de las oraciones de lamento de Job: <br /><br />“Yo dije: Jehová, ten misericordia de mí; Sana mi alma, porque contra ti he pecado.<br />Mis enemigos dicen mal de mí, preguntando: ¿Cuándo morirá, y perecerá su nombre?<br />Y si vienen a verme, hablan mentira; Su corazón recoge para sí iniquidad, Y al salir fuera la divulgan.<br />Reunidos murmuran contra mí todos los que me aborrecen; Contra mí piensan mal, diciendo de mí:<br />Cosa pestilencial se ha apoderado de él; Y el que cayó en cama no volverá a levantarse.<br />Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía,<br />Alzó contra mí el calcañar.”<br /><br />¿Verdad que es similar a la situación de Job cuando en su enfermedad fue acusado por sus propios amigos? <br /><br />En este salmo, David pide misericordia; en el versículo 10: “Mas tú, Jehová, ten misericordia de mí, y hazme levantar” David le dice a Dios que pueda mejorar para que los que le atormentan no se alegren en su padecimiento. Vemos esta petición de misericordia en muchos otros salmos, basada en la relación personal del salmista con Dios. <br /><br />Salmo 85:10“Muéstranos, oh Jehová, tu misericordia, Y danos tu salvación.” o<br />Salmo 86:3 Ten misericordia de mí, oh Jehová; Porque a ti clamo todo el día.<br /><br /><br />Sin embargo hay muchas ocasiones en las que el salmista, en lugar de misericordia, pide justicia. Muchas veces, la petición de misericordia va acompañada de la petición de justicia: misericordia para aquel que está siendo afligido, y justicia para el que está afligiendo a otro. En el salmo 41, el cual acabamos de leer, hay un lamento y un deseo de que los que hacen mal sean refrenados, reprendidos y castigados. Esto lo podemos ver en otros salmos también: <br /><br />Salmo 31: 16-18 “Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo; Sálvame por tu misericordia.<br />No sea yo avergonzado, oh Jehová, ya que te he invocado;”<br /><br />Mas para el malo en el 17-18 pide: “Sean avergonzados los impíos, estén mudos en el Seol. Enmudezcan los labios mentirosos, Que hablan contra el justo cosas duras Con soberbia y menosprecio.”<br /><br /><br />En el salmo 79, Asaf pide misericordia para el pueblo de Israel en el versículo 9:<br /><br />“Ayúdanos, oh Dios de nuestra salvación, por la gloria de tu nombre;<br />Y líbranos, y perdona nuestros pecados por amor de tu nombre. “(9)<br /><br />Y al mismo tiempo pide juicio sobre los que no reconocen a Dios en el versículo 6: “Derrama tu ira sobre las naciones que no te conocen, Y sobre los reinos que no invocan tu nombre.” (6)<br /><br />David en el salmo 59 pide rotundamente en el 5: <br /><br />“No tengas misericordia de todos los que se rebelan con iniquidad. (5) y en el 11: “Dispérsalos con tu poder, y abátelos”<br /><br />Mas cuenta con la misericordia de Dios en el versículo 10: “El Dios de mi misericordia irá delante de mí; Dios hará que vea en mis enemigos mi deseo.”<br /><br />Y es que es normal pedir misericordia para nosotros mismos y pedir justicia para el enemigo. Mas vemos en Jesucristo, en el nuevo testamento, un cambio de dinámica. Jesús nos pide que oremos por los que nos afligen. Pero no como David y los otros salmistas oraban, pidiendo juicio y castigo sobre estos. Jesús nos pide que amemos a nuestros enemigos. <br /><br />Mateo 5:43-48<br />“Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles? Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.”<br /><br />Esta perfección no implica falta de error, pero implica un deseo de ser justos y misericordiosos como Dios es con nosotros. Y creo que la clave se encuentra en el equilibrio que Dios presenta en el Salmo 85:10<br /><br />“La misericordia y la verdad se encontraron; La justicia y la paz se besaron.”<br /><br />Dios es verdad y conoce toda la verdad, y sin embargo, puede mostrar misericordia hacia el pecador, no ignorando los hechos, sino dando oportunidad para el perdón y la rectificación. <br /><br />Del mismo modo, Dios es justo y santo, no pudiendo soportar la injusticia y la impiedad; mas Dios no imparte justicia de forma vengativa, sino que busca la paz con el pecador. Una vez más, sin sacrificar su santidad. Mas Él da la salida para que el pecador se arrepienta y pueda hacer las paces con Dios. <br /><br />Salmo 89:14<br />“Justicia y juicio son el cimiento de tu trono; Misericordia y verdad van delante de tu rostro.” <br /><br />Ese en mi Dios, Dios justo y Dios de paz; Dios de verdad y de infinita misericordia. Como el profeta Jeremías declara en Lamentaciones 3:22-23 “Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.”<br /><br />Que Dios nos dé el amor que necesitamos para orar por los que nos afligen con la misericordia que Dios ha demostrado hacia nosotros, y ser justos con la paz con la que Dios nos ha alcanzado.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18379096</guid><pubDate>Fri, 20 Jun 2025 02:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18379096/salmos_115_misericordia_y_justicia.mp3" length="9269454" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Hay algunos salmos curiosos en que el salmista se justifica delante de Dios. Me recuerda a la oración de Job cuando sufría y no entendía por qué le había venido el mal cuando él con todo su corazón procuraba agradar a Dios. Estos salmos pueden llegar...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Hay algunos salmos curiosos en que el salmista se justifica delante de Dios. Me recuerda a la oración de Job cuando sufría y no entendía por qué le había venido el mal cuando él con todo su corazón procuraba agradar a Dios. Estos salmos pueden llegar a incomodarnos, ya que entendemos que no hay nadie que pueda, por su justicia, merecer ningún favor de Dios. Entendemos que los favores de Dios son siempre inmerecidos. Entendemos por la enseñanza de la Palabra que el ser humano es incapaz de impresionar a Dios por sus acciones. Hay de todos modos personas que se sacrifican de un modo o de otro para alcanzar el favor de Dios. Esto puede resultar en una actitud de orgullo o en una frustración constante. Pero nunca sirve para merecer los dones de Dios. <br /><br />En otros salmos, como en el 51, vemos al salmista rogando a Dios que tenga de él misericordia, reconociendo su maldad y su incapacidad de agradar a un ser sumamente santo. En estos, el salmista ruega a Dios que mire su condición, que reconozca su arrepentimiento y deseo de rectificación, y que supla sus necesidades. <br /><br />El salmo 41 también es una oración pidiendo misericordia; suena como una de las oraciones de lamento de Job: <br /><br />“Yo dije: Jehová, ten misericordia de mí; Sana mi alma, porque contra ti he pecado.<br />Mis enemigos dicen mal de mí, preguntando: ¿Cuándo morirá, y perecerá su nombre?<br />Y si vienen a verme, hablan mentira; Su corazón recoge para sí iniquidad, Y al salir fuera la divulgan.<br />Reunidos murmuran contra mí todos los que me aborrecen; Contra mí piensan mal, diciendo de mí:<br />Cosa pestilencial se ha apoderado de él; Y el que cayó en cama no volverá a levantarse.<br />Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía,<br />Alzó contra mí el calcañar.”<br /><br />¿Verdad que es similar a la situación de Job cuando en su enfermedad fue acusado por sus propios amigos? <br /><br />En este salmo, David pide misericordia; en el versículo 10: “Mas tú, Jehová, ten misericordia de mí, y hazme levantar” David le dice a Dios que pueda mejorar para que los que le atormentan no se alegren en su padecimiento. Vemos esta petición de misericordia en muchos otros salmos, basada en la relación personal del salmista con Dios. <br /><br />Salmo 85:10“Muéstranos, oh Jehová, tu misericordia, Y danos tu salvación.” o<br />Salmo 86:3 Ten misericordia de mí, oh Jehová; Porque a ti clamo todo el día.<br /><br /><br />Sin embargo hay muchas ocasiones en las que el salmista, en lugar de misericordia, pide justicia. Muchas veces, la petición de misericordia va acompañada de la petición de justicia: misericordia para aquel que está siendo afligido, y justicia para el que está afligiendo a otro. En el salmo 41, el cual acabamos de leer, hay un lamento y un deseo de que los que hacen mal sean refrenados, reprendidos y castigados. Esto lo podemos ver en otros salmos también: <br /><br />Salmo 31: 16-18 “Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo; Sálvame por tu misericordia.<br />No sea yo avergonzado, oh Jehová, ya que te he invocado;”<br /><br />Mas para el malo en el 17-18 pide: “Sean avergonzados los impíos, estén mudos en el Seol. Enmudezcan los labios mentirosos, Que hablan contra el justo cosas duras Con soberbia y menosprecio.”<br /><br /><br />En el salmo 79, Asaf pide misericordia para el pueblo de Israel en el versículo 9:<br /><br />“Ayúdanos, oh Dios de nuestra salvación, por la gloria de tu nombre;<br />Y líbranos, y perdona nuestros pecados por amor de tu nombre. “(9)<br /><br />Y al mismo tiempo pide juicio sobre los que no reconocen a Dios en el versículo 6: “Derrama tu ira sobre las naciones que no te conocen, Y sobre los reinos que no invocan tu nombre.” (6)<br /><br />David en el salmo 59 pide rotundamente en el 5: <br /><br />“No tengas misericordia de todos los que se rebelan con iniquidad. 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Nos podemos sentir culpables de pensamientos negativos y de desánimo, y es muy probable que las palabras de algunos de estos salmos hayan formado parte de nuestros pensamientos en privado, si no de comentarios espontáneos. <br /><br />En el salmo 77, Asaf el cantor levita comparte los pensamientos y dudas que experimentó en tiempos de angustia: <br /><br />“Al Señor busqué en el día de mi angustia; Alzaba a él mis manos de noche, sin descanso; Mi alma rehusaba consuelo.<br />Me acordaba de Dios, y me conmovía; Me quejaba, y desmayaba mi espíritu. Selah<br />No me dejabas pegar los ojos; Estaba yo quebrantado, y no hablaba.<br />Consideraba los días desde el principio, Los años de los siglos.<br />Me acordaba de mis cánticos de noche; Meditaba en mi corazón, Y mi espíritu inquiría:<br />¿Desechará el Señor para siempre, Y no volverá más a sernos propicio?<br />¿Ha cesado para siempre su misericordia? ¿Se ha acabado perpetuamente su promesa?<br />¿Ha olvidado Dios el tener misericordia? ¿Ha encerrado con ira sus piedades?” Selah <br />(Salmo 77: 2-15)<br /><br /><br />Los pensamientos y las luchas de Asaf, una vez más, se ven reflejadas en este salmo. Y es que Asaf, como cualquiera de nosotros, tenía tendencia a olvidar todo lo que Dios había hecho en el pasado. Como ocurrió con el pueblo de Israel , como lo vimos en la vida de Job, como el rey David clamó en el salmo 10: “¿Por qué estás lejos, oh Jehová en el tiempo de la tribulación?” o en el 13: “¿Hasta cuándo, Jehová? ¿Me olvidarás para siempre?” <br /><br />Asaf para en medio de su reflexión, así como lo hizo en el salmo 73; para y recapacita. Es su momento de ir a la presencia del Altísimo, y ahí se percata de la realidad y confiesa su error: <br /><br />“Dije: Enfermedad mía es esta;  Traeré, pues, a la memoria los años de la diestra del Altísimo.<br />Me acordaré de las obras de JAH; Sí, haré yo memoria de tus maravillas antiguas.<br />Meditaré en todas tus obras, Y hablaré de tus hechos.<br />Oh Dios, santo es tu camino; ¿Qué dios es grande como nuestro Dios?<br />Tú eres el Dios que hace maravillas; Hiciste notorio en los pueblos tu poder.<br />Con tu brazo redimiste a tu pueblo, A los hijos de Jacob y de José.” Selah<br /><br /><br />Como ocurrió en el salmo 73, el estado de ánimo de Asaf cambió cuando entró a la presencia del Señor. <br /><br />El salmo siguiente, el 78, es una recapitulación de la fidelidad de Dios al pueblo de Israel. Aún cuando el pueblo había sido infiel, Dios había permanecido fiel. El último versículo lee: “Y los apacentó conforme a la integridad de su corazón, Los pastoreó con la pericia de sus manos.” (78:72)<br /><br />Dios ha permitido que tengamos a nuestro alcance los pensamientos de hombres fieles que pasaron por momentos de desesperación. Pero fijémonos de nuevo en el hecho de que cuando pasaron tiempo con el Señor, sus pensamientos fueron aclarados. El pueblo de Israel, a pesar de sus muchas caídas, tuvo que reconocer que Dios había sido siempre fiel. Dios nunca fue el que los había olvidado o los había abandonado. Muy al contrario, habían sido ellos los que vez tras vez habían dado la espalda a Dios. El libro de Job, en las conversaciones y oraciones de un hombre que amaba a Dios, nos muestra la transformación del modo de ver la vida de Job al ver a Dios como realmente es, y vemos que Job declara la soberanía y la bondad de Dios. David, en el salmo 13, recapacita y declara: “Mas yo en tu misericordia he confiado; Mi corazón se alegrará en tu salvación. Cantaré a Jehová. Porque me ha hecho bien.”<br /><br />Asaf, del mismo modo, llegó a la conclusión de que esos pensamientos y sentimientos de decepción no tenían una base real, ya que como David expresó en el salmo 23, si Dios es el que nos cuida, no tenemos de qué preocuparnos. <br /><br />Cuando sientas dudas o experimentes decepción, ve al Señor en oración, y comparte con Él tus emociones. Dios no te lo va a echar en cara. Si vienes dispuesta a ser transformada por Él, experimentarás el cambio de actitud que experimentaron los salmistas. Cuando veas lo que Dios ha hecho por ti y lo que todavía quiere hacer, te sentirás apacentada por el que es el buen Pastor, y tu corazón se alegrará en Dios, porque Él te ha hecho bien.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18365368</guid><pubDate>Thu, 19 Jun 2025 02:40:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18365368/salmos_114_luchando_con_pensamientos_negativos.mp3" length="7037603" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>En el libro de los salmos vemos reflejada la naturaleza humana. Dios incluye estos cánticos y oraciones en Su Palabra porque sabe que somos débiles y propensos a desanimarnos en los momentos de dificultad. Nos podemos sentir culpables de pensamientos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[En el libro de los salmos vemos reflejada la naturaleza humana. Dios incluye estos cánticos y oraciones en Su Palabra porque sabe que somos débiles y propensos a desanimarnos en los momentos de dificultad. Nos podemos sentir culpables de pensamientos negativos y de desánimo, y es muy probable que las palabras de algunos de estos salmos hayan formado parte de nuestros pensamientos en privado, si no de comentarios espontáneos. <br /><br />En el salmo 77, Asaf el cantor levita comparte los pensamientos y dudas que experimentó en tiempos de angustia: <br /><br />“Al Señor busqué en el día de mi angustia; Alzaba a él mis manos de noche, sin descanso; Mi alma rehusaba consuelo.<br />Me acordaba de Dios, y me conmovía; Me quejaba, y desmayaba mi espíritu. Selah<br />No me dejabas pegar los ojos; Estaba yo quebrantado, y no hablaba.<br />Consideraba los días desde el principio, Los años de los siglos.<br />Me acordaba de mis cánticos de noche; Meditaba en mi corazón, Y mi espíritu inquiría:<br />¿Desechará el Señor para siempre, Y no volverá más a sernos propicio?<br />¿Ha cesado para siempre su misericordia? ¿Se ha acabado perpetuamente su promesa?<br />¿Ha olvidado Dios el tener misericordia? ¿Ha encerrado con ira sus piedades?” Selah <br />(Salmo 77: 2-15)<br /><br /><br />Los pensamientos y las luchas de Asaf, una vez más, se ven reflejadas en este salmo. Y es que Asaf, como cualquiera de nosotros, tenía tendencia a olvidar todo lo que Dios había hecho en el pasado. Como ocurrió con el pueblo de Israel , como lo vimos en la vida de Job, como el rey David clamó en el salmo 10: “¿Por qué estás lejos, oh Jehová en el tiempo de la tribulación?” o en el 13: “¿Hasta cuándo, Jehová? ¿Me olvidarás para siempre?” <br /><br />Asaf para en medio de su reflexión, así como lo hizo en el salmo 73; para y recapacita. Es su momento de ir a la presencia del Altísimo, y ahí se percata de la realidad y confiesa su error: <br /><br />“Dije: Enfermedad mía es esta;  Traeré, pues, a la memoria los años de la diestra del Altísimo.<br />Me acordaré de las obras de JAH; Sí, haré yo memoria de tus maravillas antiguas.<br />Meditaré en todas tus obras, Y hablaré de tus hechos.<br />Oh Dios, santo es tu camino; ¿Qué dios es grande como nuestro Dios?<br />Tú eres el Dios que hace maravillas; Hiciste notorio en los pueblos tu poder.<br />Con tu brazo redimiste a tu pueblo, A los hijos de Jacob y de José.” Selah<br /><br /><br />Como ocurrió en el salmo 73, el estado de ánimo de Asaf cambió cuando entró a la presencia del Señor. <br /><br />El salmo siguiente, el 78, es una recapitulación de la fidelidad de Dios al pueblo de Israel. Aún cuando el pueblo había sido infiel, Dios había permanecido fiel. El último versículo lee: “Y los apacentó conforme a la integridad de su corazón, Los pastoreó con la pericia de sus manos.” (78:72)<br /><br />Dios ha permitido que tengamos a nuestro alcance los pensamientos de hombres fieles que pasaron por momentos de desesperación. Pero fijémonos de nuevo en el hecho de que cuando pasaron tiempo con el Señor, sus pensamientos fueron aclarados. El pueblo de Israel, a pesar de sus muchas caídas, tuvo que reconocer que Dios había sido siempre fiel. Dios nunca fue el que los había olvidado o los había abandonado. Muy al contrario, habían sido ellos los que vez tras vez habían dado la espalda a Dios. El libro de Job, en las conversaciones y oraciones de un hombre que amaba a Dios, nos muestra la transformación del modo de ver la vida de Job al ver a Dios como realmente es, y vemos que Job declara la soberanía y la bondad de Dios. David, en el salmo 13, recapacita y declara: “Mas yo en tu misericordia he confiado; Mi corazón se alegrará en tu salvación. Cantaré a Jehová. 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En el salmo 51, David pide la misericordia de Dios, reconociendo su propio pecado. <br /><br />“Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.<br />Lávame más y más de mi maldad, Y límpiame de mi pecado.<br />Porque yo reconozco mis rebeliones, Y mi pecado está siempre delante de mí.<br />Contra ti, contra ti solo he pecado, Y he hecho lo malo delante de tus ojos;”<br />(1-4)<br /><br />Habiendo reconocido que él mismo es el que había traído la situación a su propia vida al pecar con Betsabé y tratar de cubrirlo con el asesinato del marido de esta, David rogaba a Dios que tuviera misericordia de él. No estaba pidiendo que las consecuencias desaparecieran, pero le pedía a Dios que produjera un cambio en su vida:<br /><br />“Purifícame con hisopo, y seré limpio;<br />Lávame, y seré más blanco que la nieve. Y<br />Borra todas mis maldades.” (7, 9)<br /><br />En estos primeros versículos, David pide ser limpio de su maldad. Ruega que Dios lo purifique y borre su iniquidad. Continúa pidiendo que Dios le dé el corazón limpio que él quiere tener, reconociendo que sin la ayuda de Dios no podría ser justo. Le pide a Dios:<br /><br />“Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí.” (10) <br /><br />Y habiendo confesado su mal, David busca la reconciliación con Dios: <br /><br />“No me eches de delante de ti, Y no quites de mí tu santo Espíritu.<br />Vuélveme el gozo de tu salvación, Y espíritu noble me sustente.” (11-12)<br /><br />Con esto últimos versos, David ruega que su relación con Dios no se acabe, sino que sea restaurada. Para él, lo más importante en su vida era su relación personal con Dios. El poder experimentar la dirección del Espíritu Santo, el disfrutar del gozo que trae la salvación de Dios, y poder sentir cada día que no hay nada interponiéndose entre Dios y uno mismo son algunos de los muchos beneficios de una relación personal continua con Dios mismo.<br /><br />Como resultado, en el salmo 51, David se compromete en la última parte del salmo a enseñar a otros lo que él ha aprendido por sus errores, y a publicar las verdades aprendidas, cantando y publicando alabanza a Dios. (15) <br /><br />“Señor, abre mis labios, Y publicará mi boca tu alabanza.”<br /><br />David había aprendido que Dios no quiere nuestros esfuerzos, sino que la alabanza que le agrada es una vida de obediencia, un corazón arrepentido que busca comunión con Él:<br /><br />“Porque no quieres sacrificio, que yo lo daría; No quieres holocausto.<br />Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.” (16-17)<br /><br />Es la importancia del perdón lo que refleja el salmo 32, escrito también tras la situación con Betsabé. En este salmo, David describe la bendición de haber sido perdonado de su maldad. El salmo comienza describiendo el daño que la culpa hace al cuerpo humano. Hay muchas enfermedades hoy en día que se desarrollan a causa de culpa acumulada, de pecados no confesados, que corroen el cuerpo y el espíritu hasta destruirlo. El salmista declara:<br /><br />“Mientras callé, se envejecieron mis huesos<br />En mi gemir todo el día.” (3) Y<br />“se volvió mi verdor en sequedades de verano” (4)<br /><br /><br />El salmo 31:9-10 dice:<br />“Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy en angustia; Se han consumido de tristeza mis ojos, mi alma también y mi cuerpo. Porque mi vida se va gastando de dolor, y mis años de suspirar; Se agotan mis fuerzas a causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido.”<br /><br />Sus huesos sufrían la ansiedad que su culpabilidad le causaba. Mas cuando dejó de esconderlo y lo trajo a Dios, su estado cambió. <br />Al confesar su mal al Dios que oye en los cielos y experimentar el perdón, fue perdonado y restaurado. David le habla a Dios: <br /><br />“Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad.<br />Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová;<br />Y tú perdonaste la maldad de mi pecado.” (5) <br /><br />Proverbios 28:13 nos recuerda esta misma verdad: “El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.”<br /><br />No guardemos culpa por nuestros pecados. Vayamos al único que puede perdonar nuestros pecados y confesemos nuestro mal, porque en su perdón hallaremos la paz y el gozo que viene de un corazón arrepentido y restaurado. Salmo 32:10 <br /><br />“Muchos dolores habrá para el impío;<br />Mas al que espera en Jehová, le rodea la misericordia.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18355008</guid><pubDate>Tue, 17 Jun 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18355008/salmos_113_arrepentimiento_y_perdo_n_en_los_salmos.mp3" length="7469771" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Hay varios salmos de lamento en los que el salmista reconoce que ha pecado contra Dios y confiesa su pecado. 

El salmo de arrepentimiento más conocido es el 51. En el salmo 51, David pide la misericordia de Dios, reconociendo su propio pecado. 

“Ten...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Hay varios salmos de lamento en los que el salmista reconoce que ha pecado contra Dios y confiesa su pecado. <br /><br />El salmo de arrepentimiento más conocido es el 51. En el salmo 51, David pide la misericordia de Dios, reconociendo su propio pecado. <br /><br />“Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.<br />Lávame más y más de mi maldad, Y límpiame de mi pecado.<br />Porque yo reconozco mis rebeliones, Y mi pecado está siempre delante de mí.<br />Contra ti, contra ti solo he pecado, Y he hecho lo malo delante de tus ojos;”<br />(1-4)<br /><br />Habiendo reconocido que él mismo es el que había traído la situación a su propia vida al pecar con Betsabé y tratar de cubrirlo con el asesinato del marido de esta, David rogaba a Dios que tuviera misericordia de él. No estaba pidiendo que las consecuencias desaparecieran, pero le pedía a Dios que produjera un cambio en su vida:<br /><br />“Purifícame con hisopo, y seré limpio;<br />Lávame, y seré más blanco que la nieve. Y<br />Borra todas mis maldades.” (7, 9)<br /><br />En estos primeros versículos, David pide ser limpio de su maldad. Ruega que Dios lo purifique y borre su iniquidad. Continúa pidiendo que Dios le dé el corazón limpio que él quiere tener, reconociendo que sin la ayuda de Dios no podría ser justo. Le pide a Dios:<br /><br />“Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí.” (10) <br /><br />Y habiendo confesado su mal, David busca la reconciliación con Dios: <br /><br />“No me eches de delante de ti, Y no quites de mí tu santo Espíritu.<br />Vuélveme el gozo de tu salvación, Y espíritu noble me sustente.” (11-12)<br /><br />Con esto últimos versos, David ruega que su relación con Dios no se acabe, sino que sea restaurada. Para él, lo más importante en su vida era su relación personal con Dios. El poder experimentar la dirección del Espíritu Santo, el disfrutar del gozo que trae la salvación de Dios, y poder sentir cada día que no hay nada interponiéndose entre Dios y uno mismo son algunos de los muchos beneficios de una relación personal continua con Dios mismo.<br /><br />Como resultado, en el salmo 51, David se compromete en la última parte del salmo a enseñar a otros lo que él ha aprendido por sus errores, y a publicar las verdades aprendidas, cantando y publicando alabanza a Dios. (15) <br /><br />“Señor, abre mis labios, Y publicará mi boca tu alabanza.”<br /><br />David había aprendido que Dios no quiere nuestros esfuerzos, sino que la alabanza que le agrada es una vida de obediencia, un corazón arrepentido que busca comunión con Él:<br /><br />“Porque no quieres sacrificio, que yo lo daría; No quieres holocausto.<br />Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.” (16-17)<br /><br />Es la importancia del perdón lo que refleja el salmo 32, escrito también tras la situación con Betsabé. En este salmo, David describe la bendición de haber sido perdonado de su maldad. El salmo comienza describiendo el daño que la culpa hace al cuerpo humano. Hay muchas enfermedades hoy en día que se desarrollan a causa de culpa acumulada, de pecados no confesados, que corroen el cuerpo y el espíritu hasta destruirlo. El salmista declara:<br /><br />“Mientras callé, se envejecieron mis huesos<br />En mi gemir todo el día.” (3) Y<br />“se volvió mi verdor en sequedades de verano” (4)<br /><br /><br />El salmo 31:9-10 dice:<br />“Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy en angustia; Se han consumido de tristeza mis ojos, mi alma también y mi cuerpo. Porque mi vida se va gastando de dolor, y mis años de suspirar; Se agotan mis fuerzas a causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido.”<br /><br />Sus huesos sufrían la ansiedad que su culpabilidad le causaba. Mas cuando dejó de esconderlo y lo trajo a Dios, su estado cambió. <br />Al confesar su mal al Dios que oye en los cielos y experimentar...]]></itunes:summary><itunes:duration>438</itunes:duration><itunes:keywords>arrepentimiento,culpabilidad,enfermedad,gozo,huesos,lamento,paz,perdón</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/9c2d0e01f2064179d69d3bf928f89422.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Salmos-112 El contraste entre el justo y el malo</title><link>https://www.spreaker.com/episode/salmos-112-el-contraste-entre-el-justo-y-el-malo--18332389</link><description><![CDATA[En el salmo 1 veíamos un contraste entre el que camina en el camino de Dios y el que va por su propio camino. Vimos que no todos los caminos llegan a Dios. En Juan 14:6 Jesús dice: Yo soy EL camino, LA verdad y LA vida. No dice “yo soy UN camino, Una verdad, UNA vida. Y por si el lector no lo ha entendido bien, lo reafirma diciendo: NADIE viene al Padre sino por mí.”<br /><br />Este no es el único salmo que nos presenta este contraste. <br /><br />En el Salmo 11: 5-7 Jehová prueba al justo; nos dice:  “Pero al malo y al que ama la violencia, su alma los aborrece. Sobre los malos hará llover calamidades; Fuego, azufre y viento abrasador será la porción del cáliz de ellos. Porque Jehová es justo, y ama la justicia;”<br /><br /><br />En el Salmo 18: 25-27 David canta de cómo Dios, en su justicia, protege al recto de corazón, mas tratará con severidad al perverso. <br />“Con el misericordioso te mostrarás misericordioso, Y recto para con el hombre íntegro.<br />Limpio te mostrarás para con el limpio, Y severo serás para con el perverso.<br />Porque tú salvarás al pueblo afligido, Y humillarás los ojos altivos.”<br /><br />Mas no siempre parece que esto sea así. El salmo 73:5-9 muestra que el impío prospera:<br /><br />“No pasan trabajos como los otros mortales, Ni son azotados como los demás hombres.<br />Por tanto, la soberbia los corona; Se cubren de vestido de violencia.<br />Los ojos se les saltan de gordura; Logran con creces los antojos del corazón.<br />Se mofan y hablan con maldad de hacer violencia; Hablan con altanería.<br />Ponen su boca contra el cielo, Y su lengua pasea la tierra.”<br /><br /><br />El Salmo 73 fue escrito por Asaf, el cantante principal de los levitas. Asaf estuvo presente cuando el arca fue trasladada desde la casa de Obed-edom a la “Ciudad de David” Esto lo podemos ver en 1 Cr 15:17, 19, 25-29.) Mas en el salmo 73 comparte su testimonio personal sobre cómo luchó con sus emociones cuando miró a su alrededor y vio que los injustos no eran castigados y parecían vivir una vida sin problemas. <br /><br />En el salmo 73:2-4 leemos:<br /><br />“En cuanto a mí, casi se deslizaron mis pies; Por poco resbalaron mis pasos.<br />Porque tuve envidia de los arrogantes, Viendo la prosperidad de los impíos.<br />Porque no tienen congojas por su muerte, Pues su vigor está entero.”<br /><br />Al igual que vimos en el libro de Job, la calamidad no es siempre para el impío; también llega al recto y justo. Y en este salmo, Asaf sufre al ver que los malos, arrogantes y violentos prosperan en esta vida mientras hay justos que están padeciendo. Esto le causaba sentimientos depresivos. Dice el versículo dos que esto casi lo hizo deslizarse, y por poco resbalaron sus pies, en sentido emocional y espiritual. Era tentado a pensar las palabras del versículo 13: “Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón, Y lavado mis manos en inocencia;”<br /><br />Seguramente llegó a preguntarse: ¿De qué me sirve vivir una vida recta si al malo todo parece irle bien y a mí las cosas no me van mejor?<br /><br />Pensaba: “Es en vano que viva justamente, que limpie mi corazón de perversidad, que vida una vida recta.” Quizás debería actuar como ellos, pensaba, y así mi vida sería más fácil. <br /><br />Mas, como dice en el 16, “Cuando pensé para saber esto, Fue duro trabajo para mí,” Este pensamiento no le traía consuelo ni esperanza. Estos pensamientos no le hacían bien. Lo único que producían en él era amargura y ansiedad. En el versículo 21 declara: “Se llenó de amargura mi alma, Y en mi corazón sentía punzadas.”<br /><br />Pero todo cambió de repente. Su perspectiva ante las injusticias de la vida cambió. ¿Y sabes cuándo? <br />El versículo 17 nos lo dice: “Hasta que entrando en el santuario de Dios, Comprendí el fin de ellos.”<br /><br />Cuando Asaf entró en el santuario de Dios, cuando fue a la presencia de Dios en oración y repasó sus pensamientos, trayéndolos cautivos ante la presencia del que es el camino, la verdad y la vida, todo cobró sentido. Cuando Asaf se dio cuenta de que el Dios justo hará justicia, y que el fin de los que rechazan a Dios es la muerte eterna, ya no tenía envidia de ellos. Entonces podía sentir lástima por el pecador. Podía estar agradecido por el destino glorioso de los que han puesto su confianza en Cristo.<br /><br />Los versículos 23-26 dicen:<br /><br />“Con todo, yo siempre estuve contigo; Me tomaste de la mano derecha.<br />Me has guiado según tu consejo, Y después me recibirás en gloria.<br />¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra.<br />Mi carne y mi corazón desfallecen; Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.”<br /><br />Y el salmo acaba con una afirmación de la esperanza del cristiano:<br /><br />“Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien;<br />He puesto en Jehová el Señor mi esperanza,<br />Para contar todas tus obras.”<br /><br />Asaf había visto el mundo con sus propios ojos y se había frustrado, mas cuando vio el mundo desde la perspectiva de Dios pudo descansar en las promesas de su Señor. <br /><br />¿Cómo estás viendo el mundo? La elección es tuya, pero confiar en el Señor y acercarse a él es, sin duda, el bien. Pon en Dios tu confianza, y te encontrarás contando todas sus grandiosas obras.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18332389</guid><pubDate>Tue, 17 Jun 2025 02:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18332389/salmos_112_el_contraste_entre_el_justo_y_el_malo.mp3" length="7993878" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>En el salmo 1 veíamos un contraste entre el que camina en el camino de Dios y el que va por su propio camino. Vimos que no todos los caminos llegan a Dios. En Juan 14:6 Jesús dice: Yo soy EL camino, LA verdad y LA vida. No dice “yo soy UN camino, Una...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[En el salmo 1 veíamos un contraste entre el que camina en el camino de Dios y el que va por su propio camino. Vimos que no todos los caminos llegan a Dios. En Juan 14:6 Jesús dice: Yo soy EL camino, LA verdad y LA vida. No dice “yo soy UN camino, Una verdad, UNA vida. Y por si el lector no lo ha entendido bien, lo reafirma diciendo: NADIE viene al Padre sino por mí.”<br /><br />Este no es el único salmo que nos presenta este contraste. <br /><br />En el Salmo 11: 5-7 Jehová prueba al justo; nos dice:  “Pero al malo y al que ama la violencia, su alma los aborrece. Sobre los malos hará llover calamidades; Fuego, azufre y viento abrasador será la porción del cáliz de ellos. Porque Jehová es justo, y ama la justicia;”<br /><br /><br />En el Salmo 18: 25-27 David canta de cómo Dios, en su justicia, protege al recto de corazón, mas tratará con severidad al perverso. <br />“Con el misericordioso te mostrarás misericordioso, Y recto para con el hombre íntegro.<br />Limpio te mostrarás para con el limpio, Y severo serás para con el perverso.<br />Porque tú salvarás al pueblo afligido, Y humillarás los ojos altivos.”<br /><br />Mas no siempre parece que esto sea así. El salmo 73:5-9 muestra que el impío prospera:<br /><br />“No pasan trabajos como los otros mortales, Ni son azotados como los demás hombres.<br />Por tanto, la soberbia los corona; Se cubren de vestido de violencia.<br />Los ojos se les saltan de gordura; Logran con creces los antojos del corazón.<br />Se mofan y hablan con maldad de hacer violencia; Hablan con altanería.<br />Ponen su boca contra el cielo, Y su lengua pasea la tierra.”<br /><br /><br />El Salmo 73 fue escrito por Asaf, el cantante principal de los levitas. Asaf estuvo presente cuando el arca fue trasladada desde la casa de Obed-edom a la “Ciudad de David” Esto lo podemos ver en 1 Cr 15:17, 19, 25-29.) Mas en el salmo 73 comparte su testimonio personal sobre cómo luchó con sus emociones cuando miró a su alrededor y vio que los injustos no eran castigados y parecían vivir una vida sin problemas. <br /><br />En el salmo 73:2-4 leemos:<br /><br />“En cuanto a mí, casi se deslizaron mis pies; Por poco resbalaron mis pasos.<br />Porque tuve envidia de los arrogantes, Viendo la prosperidad de los impíos.<br />Porque no tienen congojas por su muerte, Pues su vigor está entero.”<br /><br />Al igual que vimos en el libro de Job, la calamidad no es siempre para el impío; también llega al recto y justo. Y en este salmo, Asaf sufre al ver que los malos, arrogantes y violentos prosperan en esta vida mientras hay justos que están padeciendo. Esto le causaba sentimientos depresivos. Dice el versículo dos que esto casi lo hizo deslizarse, y por poco resbalaron sus pies, en sentido emocional y espiritual. Era tentado a pensar las palabras del versículo 13: “Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón, Y lavado mis manos en inocencia;”<br /><br />Seguramente llegó a preguntarse: ¿De qué me sirve vivir una vida recta si al malo todo parece irle bien y a mí las cosas no me van mejor?<br /><br />Pensaba: “Es en vano que viva justamente, que limpie mi corazón de perversidad, que vida una vida recta.” Quizás debería actuar como ellos, pensaba, y así mi vida sería más fácil. <br /><br />Mas, como dice en el 16, “Cuando pensé para saber esto, Fue duro trabajo para mí,” Este pensamiento no le traía consuelo ni esperanza. Estos pensamientos no le hacían bien. Lo único que producían en él era amargura y ansiedad. En el versículo 21 declara: “Se llenó de amargura mi alma, Y en mi corazón sentía punzadas.”<br /><br />Pero todo cambió de repente. Su perspectiva ante las injusticias de la vida cambió. ¿Y sabes cuándo? <br />El versículo 17 nos lo dice: “Hasta que entrando en el santuario de Dios, Comprendí el fin de ellos.”<br /><br />Cuando Asaf entró en el santuario de Dios, cuando fue a la presencia de Dios en oración y repasó sus pensamientos, trayéndolos cautivos ante la presencia del que es el camino, la verdad y la vida,...]]></itunes:summary><itunes:duration>471</itunes:duration><itunes:keywords>bendición,contraste,depresión,esperanza,fin,impío,justicia,justo,limpio,malo,pensamientos,salvación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/e42302e9a111e3ef75a47f43a3018a67.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Salmos-111 El Mesías en los Salmos</title><link>https://www.spreaker.com/episode/salmos-111-el-mesias-en-los-salmos--18322354</link><description><![CDATA[Los Salmos Mesiánicos son aquellos que tratan de la persona y la obra del Señor Jesucristo. Para que un salmo se considere mesiánico debe contener por lo menos una referencia directa a Cristo, y estar explicado en el Nuevo Testamento en conexión a Cristo.” Podemos encontrar 16 salmos mesiánicos en el libro de los salmos.<br /><br />Hay tres salmos que no se explican en el nuevo Testamento pero que consideramos mesiánicos porque hacen referencia clara al Mesías. El salmo 24, habla del rey de gloria, el 72 nos presenta el reino milenial de Cristo y el 89 nos habla del pacto que Dios hizo con el rey David y que se cumpliría con el Mesías, el hijo de David.<br /><br />Algunos de estos salmos hablan del Mesías en todo el salmo, y en otras ocasiones, solamente un versículo o un párrafo se refiere al Rey Mesías. Para más información sobre estos salmos, dejo un enlace en el texto adjunto.(https://tesorodigital.com/los-salmos-mesianicos-por-t-e-wilson-66-paginas/)<br /><br />El salmo 22 es uno de esos salmos que trata enteramente del Mesías. Es uno de los cuatro que tratan la muerte de Cristo, y el 22 es específicamente sobre el sacrificio que Cristo hizo para pagar la deuda del pecado. Habla de la pasión del Cristo, de cómo sufrió para que nosotros pudiéramos ser libres de la paga del pecado, que según nos recuerda Romanos 6:23 es la muerte eterna. Sin embargo, como este mismo versículo nos dice, “la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.”<br /><br />El Salmo 22 comienza con las palabras que Cristo dijo estando en la cruz cuando exclamó: Elí, Elí, lama Sabactani, que en castellano lee: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”<br /><br />Esta primera parte del salmo nos presenta a un Dios Santo. Tan Santo que no podía mirar a Jesús en la cruz, cargando en sí el pecado de toda la humanidad. Por lo que el Padre tuvo que girar su cabeza para no mirar, y Jesús, mucho más allá de sufrir el dolor físico de la cruz, tuvo que sufrir el dolor emocional de la ausencia de Su Padre, una ausencia que aunque fuera corta, era el único instante en toda la eternidad en que Dios Padre y Dios Hijo estarían separados, y la causa era nuestro pecado. <br /><br />El pueblo judío había estado esperando al Mesías durante siglos. El Salmo 22 no era desconocido a los judíos de la época de los romanos. Había sido escrito más de mil años antes de que Cristo sufriera la cruz.<br />El salmista proclamaba un milenio antes<br /><br />“En ti esperaron nuestros padres; Esperaron, y tú los libraste.<br />Clamaron a ti, y fueron librados; Confiaron en ti, y no fueron avergonzados.”<br />Salmo 22:4-5<br /><br /><br />Sin embargo, cuando el Mesías llegó, no lo reconocieron. Lo tuvieron entre ellos, mas no lo aceptaron, sino que lo enviaron a morir en la cruz, derramando sangre inocente. <br /><br />En el Salmo 22:16-18 el salmista escribió siglos antes, narrando exactamente el trato que recibió Jesús en su crucifixión: <br /><br />“Me ha cercado cuadrilla de malignos; <br />Horadaron mis manos y mis pies. Contar puedo todos mis huesos; <br />Entre tanto, ellos me miran y me observan. Repartieron entre sí mis vestidos, <br />Y sobre mi ropa echaron suertes.” <br />Justo como narran la muerte de Jesús en la cruz los evangelios, el salmo 22 ya lo anunciaba como un hecho. <br /><br />Mientras Jesús colgaba en la cruz, sufriendo nuestro castigo, los que le observaban gritaban:<br /><br />“Se encomendó a Jehová; líbrele él; Sálvele, puesto que en él se complacía.” <br /><br />En el nuevo testamento, en Mateo 27:43 leemos el eco de este salmo: <br /><br />“Confió en Dios; líbrele ahora si le quiere; porque ha dicho: Soy Hijo de Dios.”<br />Y recordemos que en el bautismo de Jesús en el Jordán, la voz del Padre desde el cielo exclamó: “Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.” Mateo 3:17<br /><br />Cristo tuvo que sufrir, tuvo que morir, y ser sepultado durante tres días, mas sabemos que la muerte no lo venció, sino que Él salió triunfante sobre la muerte y el pecado para la eternidad. Los versículos 23-25 proclaman: <br /><br />“Los que teméis a Jehová, alabadle; Glorificadle, descendencia toda de Jacob, Y temedle vosotros, descendencia toda de Israel.<br />Porque no menospreció ni abominó la aflicción del afligido, Ni de él escondió su rostro; Sino que cuando clamó a él, le oyó.<br />De ti será mi alabanza en la gran congregación;”<br /><br /><br />Hebreos 5:7 Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente”<br /><br />Dios no escondió su rostro. Por lo que podemos nosotros ahora alabar a Dios, dando gracias por Su obra redentora en la cruz. Este precioso salmo nos recuerda la maravillosa obra de amor de nuestro Salvador, que desde el principio planeó el rescate de aquellos que ponen su confianza en Él. Gracias a Dios por la salvación en Cristo.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18322354</guid><pubDate>Mon, 16 Jun 2025 11:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18322354/salmos_111_el_mesi_as_en_los_salmos.mp3" length="7462599" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Los Salmos Mesiánicos son aquellos que tratan de la persona y la obra del Señor Jesucristo. Para que un salmo se considere mesiánico debe contener por lo menos una referencia directa a Cristo, y estar explicado en el Nuevo Testamento en conexión a...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Los Salmos Mesiánicos son aquellos que tratan de la persona y la obra del Señor Jesucristo. Para que un salmo se considere mesiánico debe contener por lo menos una referencia directa a Cristo, y estar explicado en el Nuevo Testamento en conexión a Cristo.” Podemos encontrar 16 salmos mesiánicos en el libro de los salmos.<br /><br />Hay tres salmos que no se explican en el nuevo Testamento pero que consideramos mesiánicos porque hacen referencia clara al Mesías. El salmo 24, habla del rey de gloria, el 72 nos presenta el reino milenial de Cristo y el 89 nos habla del pacto que Dios hizo con el rey David y que se cumpliría con el Mesías, el hijo de David.<br /><br />Algunos de estos salmos hablan del Mesías en todo el salmo, y en otras ocasiones, solamente un versículo o un párrafo se refiere al Rey Mesías. Para más información sobre estos salmos, dejo un enlace en el texto adjunto.(https://tesorodigital.com/los-salmos-mesianicos-por-t-e-wilson-66-paginas/)<br /><br />El salmo 22 es uno de esos salmos que trata enteramente del Mesías. Es uno de los cuatro que tratan la muerte de Cristo, y el 22 es específicamente sobre el sacrificio que Cristo hizo para pagar la deuda del pecado. Habla de la pasión del Cristo, de cómo sufrió para que nosotros pudiéramos ser libres de la paga del pecado, que según nos recuerda Romanos 6:23 es la muerte eterna. Sin embargo, como este mismo versículo nos dice, “la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.”<br /><br />El Salmo 22 comienza con las palabras que Cristo dijo estando en la cruz cuando exclamó: Elí, Elí, lama Sabactani, que en castellano lee: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”<br /><br />Esta primera parte del salmo nos presenta a un Dios Santo. Tan Santo que no podía mirar a Jesús en la cruz, cargando en sí el pecado de toda la humanidad. Por lo que el Padre tuvo que girar su cabeza para no mirar, y Jesús, mucho más allá de sufrir el dolor físico de la cruz, tuvo que sufrir el dolor emocional de la ausencia de Su Padre, una ausencia que aunque fuera corta, era el único instante en toda la eternidad en que Dios Padre y Dios Hijo estarían separados, y la causa era nuestro pecado. <br /><br />El pueblo judío había estado esperando al Mesías durante siglos. El Salmo 22 no era desconocido a los judíos de la época de los romanos. Había sido escrito más de mil años antes de que Cristo sufriera la cruz.<br />El salmista proclamaba un milenio antes<br /><br />“En ti esperaron nuestros padres; Esperaron, y tú los libraste.<br />Clamaron a ti, y fueron librados; Confiaron en ti, y no fueron avergonzados.”<br />Salmo 22:4-5<br /><br /><br />Sin embargo, cuando el Mesías llegó, no lo reconocieron. Lo tuvieron entre ellos, mas no lo aceptaron, sino que lo enviaron a morir en la cruz, derramando sangre inocente. <br /><br />En el Salmo 22:16-18 el salmista escribió siglos antes, narrando exactamente el trato que recibió Jesús en su crucifixión: <br /><br />“Me ha cercado cuadrilla de malignos; <br />Horadaron mis manos y mis pies. Contar puedo todos mis huesos; <br />Entre tanto, ellos me miran y me observan. Repartieron entre sí mis vestidos, <br />Y sobre mi ropa echaron suertes.” <br />Justo como narran la muerte de Jesús en la cruz los evangelios, el salmo 22 ya lo anunciaba como un hecho. <br /><br />Mientras Jesús colgaba en la cruz, sufriendo nuestro castigo, los que le observaban gritaban:<br /><br />“Se encomendó a Jehová; líbrele él; Sálvele, puesto que en él se complacía.” <br /><br />En el nuevo testamento, en Mateo 27:43 leemos el eco de este salmo: <br /><br />“Confió en Dios; líbrele ahora si le quiere; porque ha dicho: Soy Hijo de Dios.”<br />Y recordemos que en el bautismo de Jesús en el Jordán, la voz del Padre desde el cielo exclamó: “Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.” Mateo 3:17<br /><br />Cristo tuvo que sufrir, tuvo que morir, y ser sepultado durante tres días, mas sabemos que la muerte no...]]></itunes:summary><itunes:duration>437</itunes:duration><itunes:keywords>crucifixión,mesías,muerte,pecado,sacrificio,salvación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/0978a645c642b782f270ed16d01a8bd2.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Salmos-110 El salmo de confianza por excelencia</title><link>https://www.spreaker.com/episode/salmos-110-el-salmo-de-confianza-por-excelencia--18311633</link><description><![CDATA[“Jehová es mi pastor; nada me faltará.<br />En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará.<br />Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.<br />Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.<br />Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.<br />Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días.”<br /><br />Si es la primera vez que escuchas este salmo, notarás que el salmista está expresando confianza plena en Dios para los momentos más difíciles. Es muy posible que lo hayas escuchado, que lo hayas memorizado, y que lo hayas recitado en momentos de temor y confusión a lo largo de tu vida. Este salmo es sin duda el salmo de confianza por excelencia. ¿Has probado a leerlo en diferentes versiones? Cuando memorizamos un poema y lo decimos muchas veces, podemos caer en el error de pasar por alto detalles que pueden ser de mucha bendición. Sugiero que leas el mismo salmo en una versión distinta, porque un pequeño cambio de expresión puede despertar tu entendimiento del salmo. Quisiera leerlo en un par de versiones distintas. <br /><br />“El Señor es mi pastor, nada me falta. <br />En verdes praderas me hace descansar, junto a aguas tranquilas me lleva. <br />El Señor me reconforta, me conduce por caminos rectos haciendo honor a su nombre. <br />Aunque camine por valles sombríos no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo, tu vara y tu cayado me sosiegan. <br />Ante mí preparas una mesa delante de mis enemigos, unges mi cabeza con aceite y mi copa rebosa. <br />El bien y la bondad estarán conmigo todos los días de mi vida, y habitaré en la casa del Señor durante días sin fin.”<br />SALMOS 23:1-6 BLPH (La Palabra)<br /><br />En esta versión, los tiempos verbales nos muestran, como comentábamos ayer, la relación entre la confianza para el futuro con lo que Dios está haciendo en nuestras vidas en este momento y lo que ha hecho en el pasado. <br /><br />“El SEÑOR es mi pastor; tengo todo lo que necesito. En verdes prados me deja descansar; me conduce junto a arroyos tranquilos. Él renueva mis fuerzas. Me guía por sendas correctas, y así da honra a su nombre. Aun cuando yo pase por el valle más oscuro, no temeré, porque tú estás a mi lado. Tu vara y tu cayado me protegen y me confortan. Me preparas un banquete en presencia de mis enemigos. Me honras ungiendo mi cabeza con aceite. Mi copa se desborda de bendiciones. Ciertamente tu bondad y tu amor inagotable me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del SEÑOR viviré por siempre.”<br />Salmos 23:1-6 NTV<br /><br />Resalta la confianza del salmista en tiempos inciertos y complicados, con la seguridad de que Dios es capaz de hacernos disfrutar de banquete incluso cuando estamos rodeados de peligros. <br /><br /><br />¿Has probado a escribir una versión alternativa en tus propias palabras? Cuando ponemos algo en nuestras propias palabras, no estamos cambiando el significado, sino que más bien estamos haciéndolo personal, y al mismo tiempo hacemos el ejercicio de entender lo que el autor quería comunicar y expresarlo con un lenguaje que para nosotras mismas es más común. Te doy una idea de cómo el salmo 23 sonaría en mis propias palabras. <br /><br />Si el Señor es mi pastor, no necesito nada. <br />Me hace descansar en prados verdes, y<br />Me lleva junto a arroyos cristalinos. <br />Conforta mi alma y renueva mi espíritu. <br />Me guía por sendas justas, y así trae honra a su propio nombre. <br />Y aún cuando pase por mi hora más oscura, no temeré, porque tú estarás conmigo. Tu vara y tu cayado me proporcionarán aliento.<br />Preparas banquete incluso en la presencia de mis enemigos. Me unges con aceite, mi copa esté llena. Sin duda, el bien y la misericordia me acompañarán todos los días, y viviré en la casa de mi Señor eternamente y para siempre. <br />Salmo 23<br /><br /><br />Hagamos de los salmos nuestras oraciones personales, porque el mismo Dios de los salmistas es nuestro Dios y Padre. A Él sea la gloria.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18311633</guid><pubDate>Fri, 13 Jun 2025 01:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18311633/salmos_110_el_salmo_de_confianza_por_excelencia.mp3" length="6463723" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>“Jehová es mi pastor; nada me faltará.
En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará.
Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.
Aunque ande en valle de sombra de muerte, No...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[“Jehová es mi pastor; nada me faltará.<br />En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará.<br />Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.<br />Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.<br />Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.<br />Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días.”<br /><br />Si es la primera vez que escuchas este salmo, notarás que el salmista está expresando confianza plena en Dios para los momentos más difíciles. Es muy posible que lo hayas escuchado, que lo hayas memorizado, y que lo hayas recitado en momentos de temor y confusión a lo largo de tu vida. Este salmo es sin duda el salmo de confianza por excelencia. ¿Has probado a leerlo en diferentes versiones? Cuando memorizamos un poema y lo decimos muchas veces, podemos caer en el error de pasar por alto detalles que pueden ser de mucha bendición. Sugiero que leas el mismo salmo en una versión distinta, porque un pequeño cambio de expresión puede despertar tu entendimiento del salmo. Quisiera leerlo en un par de versiones distintas. <br /><br />“El Señor es mi pastor, nada me falta. <br />En verdes praderas me hace descansar, junto a aguas tranquilas me lleva. <br />El Señor me reconforta, me conduce por caminos rectos haciendo honor a su nombre. <br />Aunque camine por valles sombríos no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo, tu vara y tu cayado me sosiegan. <br />Ante mí preparas una mesa delante de mis enemigos, unges mi cabeza con aceite y mi copa rebosa. <br />El bien y la bondad estarán conmigo todos los días de mi vida, y habitaré en la casa del Señor durante días sin fin.”<br />SALMOS 23:1-6 BLPH (La Palabra)<br /><br />En esta versión, los tiempos verbales nos muestran, como comentábamos ayer, la relación entre la confianza para el futuro con lo que Dios está haciendo en nuestras vidas en este momento y lo que ha hecho en el pasado. <br /><br />“El SEÑOR es mi pastor; tengo todo lo que necesito. En verdes prados me deja descansar; me conduce junto a arroyos tranquilos. Él renueva mis fuerzas. Me guía por sendas correctas, y así da honra a su nombre. Aun cuando yo pase por el valle más oscuro, no temeré, porque tú estás a mi lado. Tu vara y tu cayado me protegen y me confortan. Me preparas un banquete en presencia de mis enemigos. Me honras ungiendo mi cabeza con aceite. Mi copa se desborda de bendiciones. Ciertamente tu bondad y tu amor inagotable me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del SEÑOR viviré por siempre.”<br />Salmos 23:1-6 NTV<br /><br />Resalta la confianza del salmista en tiempos inciertos y complicados, con la seguridad de que Dios es capaz de hacernos disfrutar de banquete incluso cuando estamos rodeados de peligros. <br /><br /><br />¿Has probado a escribir una versión alternativa en tus propias palabras? Cuando ponemos algo en nuestras propias palabras, no estamos cambiando el significado, sino que más bien estamos haciéndolo personal, y al mismo tiempo hacemos el ejercicio de entender lo que el autor quería comunicar y expresarlo con un lenguaje que para nosotras mismas es más común. Te doy una idea de cómo el salmo 23 sonaría en mis propias palabras. <br /><br />Si el Señor es mi pastor, no necesito nada. <br />Me hace descansar en prados verdes, y<br />Me lleva junto a arroyos cristalinos. <br />Conforta mi alma y renueva mi espíritu. <br />Me guía por sendas justas, y así trae honra a su propio nombre. <br />Y aún cuando pase por mi hora más oscura, no temeré, porque tú estarás conmigo. Tu vara y tu cayado me proporcionarán aliento.<br />Preparas banquete incluso en la presencia de mis enemigos. Me unges con aceite, mi copa esté llena. 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Al escoger una actitud de gratitud, alabamos a Dios por Su cuidado de nosotros en el pasado y en el presente, y al mismo tiempo podemos proclamar nuestra confianza en Él para situaciones futuras. <br /><br />Los salmos comunican a menudo la protección de Dios. Cuando el salmista se encontraba en situaciones peligrosas, sabía que podía confiar en Dios, porque Dios podía protegerlo de cualquier cosa y también quería hacerlo. <br /><br />Salmo 17:7 “Tú salvas a los que se refugian a tu diestra” Basándose en esta verdad, David podía pedirle a Dios protección individual en los siguientes versos: “Guárdame como a la niña de tus ojos; Escóndeme bajo la sombra de tus alas, De la vista de los malos que me oprimen, De mis enemigos que buscan mi vida.”<br /><br />En el salmo 18, el salmista alaba a Dios por cómo lo había sacado de las muchas aguas, lo había librado de poderoso enemigo, lo había sacado a lugar espacioso (18:16-19)<br />Si recuerdas 2 Samuel 22, David escribe y canta este salmo de cómo Dios lo había protegido de sus enemigos, incluyendo de su propio suegro, el rey Saúl.<br /><br />David se sentía seguro en su Señor:<br /><br />En el salmo 18:28-29 “Tú encenderás mi lámpara; Jehová mi Dios alumbrará mis tinieblas. Contigo desbarataré ejércitos, Y con mi Dios asaltaré muros.<br /><br />18:30-34 “En cuanto a Dios, perfecto es su camino, Y acrisolada la palabra de Jehová; <br />Escudo es a todos los que en él esperan. Porque ¿quién es Dios sino sólo Jehová? ¿Y qué roca hay fuera de nuestro Dios? Dios es el que me ciñe de poder, Y quien hace perfecto mi camino; <br />Quien hace mis pies como de ciervas, Y me hace estar firme sobre mis alturas; <br />Quien adiestra mis manos para la batalla, Para entesar con mis brazos el arco de bronce. <br /><br />En esta sección escrita en presente David declara que Dios sin duda protege, porque su naturaleza omnipotente y amorosa así funciona. <br /><br />Vemos a David en la segunda parte del salmo afirmando que Dios lo ha protegido todo el tiempo que ha sido acosado por sus enemigos.<br /><br />En el versículo 35 y hasta el 45 el tiempo verbal cambia al pasado para expresar lo que Dios había hecho por él. <br /><br />18:35-36 “Me diste asimismo el escudo de tu salvación; Tu diestra me sustentó, Y tu benignidad me ha engrandecido. <br />Ensanchaste mis pasos debajo de mí, Y mis pies no han resbalado.”<br /><br />Y a partir del 46 y hasta el final (50) David vuelve a alabar a Dios por su cuidado en el tiempo presente. Y en medio de su alabanza, David afirma que él, por todo lo que ha podido experimentar de la fuerza y la bondad de Dios, proclamará , avanzando hacia un tiempo futuro, el nombre de Dios entre las naciones.<br /><br /><br />Este patrón del salmo se puede ver en otros salmos también. El salmista medita en la naturaleza de Dios, destacando los atributos personales de Dios que lo hacen admirable. Continua repasando las veces que Dios ha mostrado sus atributos personalmente en favor del salmista, y concluye con si Dios es así, y en el pasado ha actuado de tal modo, que en un futuro volverá a mostrar su poder y bondad en las situaciones venideras. Esta es la base de la confianza. <br /><br />Salmo 33:20-21:Nuestra alma espera a Jehová; Nuestra ayuda y nuestro escudo es él. <br />Por tanto, en él se alegrará nuestro corazón, Porque en su santo nombre hemos confiado.<br /><br />Salmo 34:17-19: “Claman los justos, y Jehová oye, Y los libra de todas sus angustias. <br />Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu.<br />Muchas son las aflicciones del justo, Pero de todas ellas le librará Jehová.”<br /><br />Salmo 138:3 y 8 “El día que clamé, me respondiste; Me fortaleciste con vigor en mi alma.” Y “Jehová cumplirá su propósito en mí;<br />Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre.”<br /><br /><br />¿Muestras agradecimiento a Dios por lo que ha hecho, lo que está haciendo, y lo que hará? Recuerda que puedes tener a tu lado a aquel que es soberano y te ama más de lo que tú puedes llegar a comprender. Agradécele hoy y confía en su cuidado.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18290113</guid><pubDate>Thu, 12 Jun 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18290113/salmos_109_los_salmos_de_confianza.mp3" length="6511311" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>En la categoría de los salmos de confianza, también he incluido aquellos en que el salmista está dando gracias a Dios por lo que ha hecho por él en el pasado. Cuando decidimos ser agradecidos a Dios, estamos afirmando que Él ha hecho por nosotros...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[En la categoría de los salmos de confianza, también he incluido aquellos en que el salmista está dando gracias a Dios por lo que ha hecho por él en el pasado. Cuando decidimos ser agradecidos a Dios, estamos afirmando que Él ha hecho por nosotros maravillas inmerecidas. Al escoger una actitud de gratitud, alabamos a Dios por Su cuidado de nosotros en el pasado y en el presente, y al mismo tiempo podemos proclamar nuestra confianza en Él para situaciones futuras. <br /><br />Los salmos comunican a menudo la protección de Dios. Cuando el salmista se encontraba en situaciones peligrosas, sabía que podía confiar en Dios, porque Dios podía protegerlo de cualquier cosa y también quería hacerlo. <br /><br />Salmo 17:7 “Tú salvas a los que se refugian a tu diestra” Basándose en esta verdad, David podía pedirle a Dios protección individual en los siguientes versos: “Guárdame como a la niña de tus ojos; Escóndeme bajo la sombra de tus alas, De la vista de los malos que me oprimen, De mis enemigos que buscan mi vida.”<br /><br />En el salmo 18, el salmista alaba a Dios por cómo lo había sacado de las muchas aguas, lo había librado de poderoso enemigo, lo había sacado a lugar espacioso (18:16-19)<br />Si recuerdas 2 Samuel 22, David escribe y canta este salmo de cómo Dios lo había protegido de sus enemigos, incluyendo de su propio suegro, el rey Saúl.<br /><br />David se sentía seguro en su Señor:<br /><br />En el salmo 18:28-29 “Tú encenderás mi lámpara; Jehová mi Dios alumbrará mis tinieblas. Contigo desbarataré ejércitos, Y con mi Dios asaltaré muros.<br /><br />18:30-34 “En cuanto a Dios, perfecto es su camino, Y acrisolada la palabra de Jehová; <br />Escudo es a todos los que en él esperan. Porque ¿quién es Dios sino sólo Jehová? ¿Y qué roca hay fuera de nuestro Dios? Dios es el que me ciñe de poder, Y quien hace perfecto mi camino; <br />Quien hace mis pies como de ciervas, Y me hace estar firme sobre mis alturas; <br />Quien adiestra mis manos para la batalla, Para entesar con mis brazos el arco de bronce. <br /><br />En esta sección escrita en presente David declara que Dios sin duda protege, porque su naturaleza omnipotente y amorosa así funciona. <br /><br />Vemos a David en la segunda parte del salmo afirmando que Dios lo ha protegido todo el tiempo que ha sido acosado por sus enemigos.<br /><br />En el versículo 35 y hasta el 45 el tiempo verbal cambia al pasado para expresar lo que Dios había hecho por él. <br /><br />18:35-36 “Me diste asimismo el escudo de tu salvación; Tu diestra me sustentó, Y tu benignidad me ha engrandecido. <br />Ensanchaste mis pasos debajo de mí, Y mis pies no han resbalado.”<br /><br />Y a partir del 46 y hasta el final (50) David vuelve a alabar a Dios por su cuidado en el tiempo presente. Y en medio de su alabanza, David afirma que él, por todo lo que ha podido experimentar de la fuerza y la bondad de Dios, proclamará , avanzando hacia un tiempo futuro, el nombre de Dios entre las naciones.<br /><br /><br />Este patrón del salmo se puede ver en otros salmos también. El salmista medita en la naturaleza de Dios, destacando los atributos personales de Dios que lo hacen admirable. Continua repasando las veces que Dios ha mostrado sus atributos personalmente en favor del salmista, y concluye con si Dios es así, y en el pasado ha actuado de tal modo, que en un futuro volverá a mostrar su poder y bondad en las situaciones venideras. Esta es la base de la confianza. <br /><br />Salmo 33:20-21:Nuestra alma espera a Jehová; Nuestra ayuda y nuestro escudo es él. <br />Por tanto, en él se alegrará nuestro corazón, Porque en su santo nombre hemos confiado.<br /><br />Salmo 34:17-19: “Claman los justos, y Jehová oye, Y los libra de todas sus angustias. <br />Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu.<br />Muchas son las aflicciones del justo, Pero de todas ellas le librará Jehová.”<br /><br />Salmo 138:3 y 8 “El día que clamé, me respondiste; Me fortaleciste con...]]></itunes:summary><itunes:duration>378</itunes:duration><itunes:keywords>agradecimiento,confianza,cuidado,gracias,protección</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/a3d23e2ce47b41ed94eec7a549a785d3.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Salmos-108 Los salmos de alabanza</title><link>https://www.spreaker.com/episode/salmos-108-los-salmos-de-alabanza--18290013</link><description><![CDATA[Los salmos Hallel son salmos de alabanza a Dios que se solían recitar para celebraciones del pueblo judío. La palabra Hallel, de donde proviene nuestra palabra Aleluya significa literalmente alabanza. Los salmos 113-118 son Hallel y los últimos 5 salmos del libro también son alabanzas a Dios. Al leer los salmos, marca toda muestra de alabanza de los salmistas, y verás que la alabanza está basada en el reconocimiento del carácter de Dios.<br /><br />Estos y otros salmos alaban a Dios por alguno de sus muchos atributos, y es que Dios es indudablemente digno de alabanza. <br /><br />Se suele hablar de atributos comunicables y no comunicables. Los incomunicables son aquellos rasgos que son intransferibles. Son características de Dios que son únicamente suyas. Por ejemplo, decimos que Dios es omnipotente, omnipresente y omnisciente. <br /><br />Dios es omnipotente; significa que todo lo puede. No existe ni ha existido nadie más con esta característica. Todos podemos algo, sea mucho o sea poco, pero nadie lo puede todo. Mas en los salmos Dios es alabado por ser Jehová, Dios de los ejércitos en Salmo 84:12, 80:19, denotando su fuerza insuperable. Salmo 91:1 dice: “El que mora al abrigo del altísimo morará bajo la sombra del omnipotente”<br />El salmo 24 nos dice que la tierra y su plenitud son de Jehová, el cual la fundó sobre los mares y la afirmó sobre los ríos. Y los versículos 8 y 10 nos dices ¿Quién es este Rey de gloria? Jehová el fuerte y valiente, Jehová el poderoso en batalla. “Jehová de los ejércitos, El es el Rey de la gloria.”<br /><br />Y el salmo 115:3 proclama: “Nuestro Dios está en los cielos; Todo lo que quiso ha hecho.”<br /><br />Dios también es omnipresente. Dios puede estar en todo lugar en todo momento. Nosotros no podemos estar en todos los sitios. Nosotras las mujeres pensamos que podemos, y conseguimos estar en varias cosas a la vez, pero nunca al mismo tiempo y con la misma intensidad. En realidad, solo podemos concentrarnos en una cosa a la vez, y desde luego, físicamente, solo podemos estar en un sitio a la vez.<br /><br />Dios, sin embargo, puede estar contigo al mismo tiempo que está conmigo. No hay peligro de que se despiste o que no esté prestando atención a tus problemas. Está ahí para todo aquel que a él clame. Es más, nos dice salmo 139 que no podríamos huir de su presencia, incluso si lo intentáramos. <br /><br />Salmo 139:7-10<br />“¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? <br />Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás.<br />Si tomare las alas del alba Y habitare en el extremo del mar,<br />Aun allí me guiará tu mano, Y me asirá tu diestra.”<br /><br /><br />Dios es omnisciente. Dios lo sabe todo. Aunque utilizamos el adjetivo “sabelotodo” para el que piensa que sabe algo de muchas cosas, o que piensa que lo sabe todo de un tema en particular, no hay nadie en la tierra que sepa todo ni siquiera de un solo tema. Todo el que ha investigado sobre un tema en particular se da cuenta de la incapacidad de llegar a saber todo lo que hay por saber aún de un tema en específico. Pero Dios sabe todo de todos los temas. Y conoce tanto el presente, como el pasado, como el futuro. Sabe lo que es externo y obvio, y conoce aquello que está escondido.<br /><br />Salmo 139:1-4 “Oh Jehová, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; Has entendido desde lejos mis pensamientos. Has escudriñado mi andar y mi reposo, Y todos mis caminos te son conocidos.<br />Pues aún no está la palabra en mi lengua, Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda.”<br /><br />Pero en los salmos también vemos algunos atributos de Dios que son comunicables, es decir, aquellos que nosotros los humanos podemos tener a un cierto nivel. Por ejemplo, Dios es misericordioso, es justo, bondadoso, verdad, santo y amoroso. Nosotros podemos tener estos atributos, aunque no de forma perfecta. <br /><br />Salmo 103:8 “Misericordioso y clemente es Jehová; Lento para la ira, y grande en misericordia.” <br />Salmo 136:1 : “Alabad a Jehová, porque él es bueno, (y en cada versículo leemos) “Porque para siempre es su misericordia.”<br />Y el 103:17 proclama la misericordia de Dios, y al mismo tiempo su justicia: <br />“Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen,<br />Y su justicia sobre los hijos de los hijos”<br />Salmo 99:3 “Alaben tu nombre grande y temible; El es santo.” <br /><br />Estos y otros salmos proclaman el precioso carácter de Dios. Te animo a leer los salmos y marcar las diferentes características de Dios que los salmos nos revelan, y te encontrarás alabando a Dios por todo lo que es y lo que eso significa para ti. <br /><br />Salmo 148:13 “Alaben el nombre de Jehová, Porque sólo su nombre es enaltecido. Su gloria es sobre tierra y cielos.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18290013</guid><pubDate>Wed, 11 Jun 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18290013/salmos_108_los_salmos_de_alabanza.mp3" length="7491423" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Los salmos Hallel son salmos de alabanza a Dios que se solían recitar para celebraciones del pueblo judío. La palabra Hallel, de donde proviene nuestra palabra Aleluya significa literalmente alabanza. Los salmos 113-118 son Hallel y los últimos 5...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Los salmos Hallel son salmos de alabanza a Dios que se solían recitar para celebraciones del pueblo judío. La palabra Hallel, de donde proviene nuestra palabra Aleluya significa literalmente alabanza. Los salmos 113-118 son Hallel y los últimos 5 salmos del libro también son alabanzas a Dios. Al leer los salmos, marca toda muestra de alabanza de los salmistas, y verás que la alabanza está basada en el reconocimiento del carácter de Dios.<br /><br />Estos y otros salmos alaban a Dios por alguno de sus muchos atributos, y es que Dios es indudablemente digno de alabanza. <br /><br />Se suele hablar de atributos comunicables y no comunicables. Los incomunicables son aquellos rasgos que son intransferibles. Son características de Dios que son únicamente suyas. Por ejemplo, decimos que Dios es omnipotente, omnipresente y omnisciente. <br /><br />Dios es omnipotente; significa que todo lo puede. No existe ni ha existido nadie más con esta característica. Todos podemos algo, sea mucho o sea poco, pero nadie lo puede todo. Mas en los salmos Dios es alabado por ser Jehová, Dios de los ejércitos en Salmo 84:12, 80:19, denotando su fuerza insuperable. Salmo 91:1 dice: “El que mora al abrigo del altísimo morará bajo la sombra del omnipotente”<br />El salmo 24 nos dice que la tierra y su plenitud son de Jehová, el cual la fundó sobre los mares y la afirmó sobre los ríos. Y los versículos 8 y 10 nos dices ¿Quién es este Rey de gloria? Jehová el fuerte y valiente, Jehová el poderoso en batalla. “Jehová de los ejércitos, El es el Rey de la gloria.”<br /><br />Y el salmo 115:3 proclama: “Nuestro Dios está en los cielos; Todo lo que quiso ha hecho.”<br /><br />Dios también es omnipresente. Dios puede estar en todo lugar en todo momento. Nosotros no podemos estar en todos los sitios. Nosotras las mujeres pensamos que podemos, y conseguimos estar en varias cosas a la vez, pero nunca al mismo tiempo y con la misma intensidad. En realidad, solo podemos concentrarnos en una cosa a la vez, y desde luego, físicamente, solo podemos estar en un sitio a la vez.<br /><br />Dios, sin embargo, puede estar contigo al mismo tiempo que está conmigo. No hay peligro de que se despiste o que no esté prestando atención a tus problemas. Está ahí para todo aquel que a él clame. Es más, nos dice salmo 139 que no podríamos huir de su presencia, incluso si lo intentáramos. <br /><br />Salmo 139:7-10<br />“¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? <br />Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás.<br />Si tomare las alas del alba Y habitare en el extremo del mar,<br />Aun allí me guiará tu mano, Y me asirá tu diestra.”<br /><br /><br />Dios es omnisciente. Dios lo sabe todo. Aunque utilizamos el adjetivo “sabelotodo” para el que piensa que sabe algo de muchas cosas, o que piensa que lo sabe todo de un tema en particular, no hay nadie en la tierra que sepa todo ni siquiera de un solo tema. Todo el que ha investigado sobre un tema en particular se da cuenta de la incapacidad de llegar a saber todo lo que hay por saber aún de un tema en específico. Pero Dios sabe todo de todos los temas. Y conoce tanto el presente, como el pasado, como el futuro. Sabe lo que es externo y obvio, y conoce aquello que está escondido.<br /><br />Salmo 139:1-4 “Oh Jehová, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; Has entendido desde lejos mis pensamientos. Has escudriñado mi andar y mi reposo, Y todos mis caminos te son conocidos.<br />Pues aún no está la palabra en mi lengua, Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda.”<br /><br />Pero en los salmos también vemos algunos atributos de Dios que son comunicables, es decir, aquellos que nosotros los humanos podemos tener a un cierto nivel. Por ejemplo, Dios es misericordioso, es justo, bondadoso, verdad, santo y amoroso. Nosotros podemos tener estos atributos, aunque no de forma perfecta. <br /><br />Salmo 103:8 “Misericordioso y...]]></itunes:summary><itunes:duration>439</itunes:duration><itunes:keywords>alabanza,amor,atributos,carácter,características,comunicables,dios,incomunicables,misericordioso,salmos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/de5e1f9a88c7ec81bf789604b2488a91.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Salmos-107 Pide con confianza</title><link>https://www.spreaker.com/episode/salmos-107-pide-con-confianza--18265550</link><description><![CDATA[¿Has considerado alguna vez que cuando vienes a Dios con una petición estás demostrando confianza?<br /><br />No solemos ir a pedir cosas a aquellos que sabemos que no tienen la obligación o el deseo de dárnoslas. Más bien, vamos a pedir ayuda a aquellos que pueden brindárnosla y que se interesan por nuestro bienestar. <br /><br />La mayoría de los salmos del rey David están en el primer libro de los cinco libros de los salmos. En los primeros capítulos del libro, comenzando con el salmo 3, encontramos varios salmos de lamento. Esta categoría incluye lamento y súplica, en los que el salmista ruega a Dios que lo guarde, lo defienda, lo proteja, o que haga justicia, para él, defendiéndolo, o para el enemigo, liberándolo de aquellos que lo estaban oprimiendo. <br /><br />Mas si lees estos salmos notarás que tienen también versículos en los que el salmista alaba a Dios mostrando confianza en las obras de aquel hacia quien la súplica estaba dirigida. <br /><br />En el salmo 3, David pide la protección de Dios, y en el versículo 3 leemos cómo afirma que Dios es su escudo, su gloria, y el que levanta su cabeza. David podía venir a rogarle a Dios que lo protegiera porque sabía que Dios era poderoso para hacerlo, y era bondadoso para querer defenderlo. Y es por eso, en el versículo 5 puede decir que descansará tranquilo porque Dios mismo lo sustentaba. <br /><br />De igual modo, en el salmo 4, un salmo de lamento, leemos más versículo de afirmación de confianza que de petición a Dios. David venía a rogar a Dios que lo escuchara y le respondiera porque ya había experimentado el cuidado de Dios. El versículo 1 dice “cuando estaba en angustia, tú me hiciste ensanchar.” David ya había experimentado el socorro de Dios, y por eso podía acabar este salmo también con la afirmación “En paz me acostaré, y así mismo dormiré, porque solo tú ,Jehová, me haces vivir confiado.”<br /><br />En el 5:7 David afirma que el motivo por el que ruega a Dios que lo proteja de aquellos que desean su mal, es “por la abundancia de su misericordia” Y por su justicia, porque como dice el versículo 12: Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo;<br />Como con un escudo lo rodearás de tu favor.”<br /><br />En el salmo 6 David ruega que Dios sea misericordioso con él en la prueba, y lo hace con la certeza de los versículos 8 y 9, que dicen: “Jehová ha oído mi ruego;<br />Ha recibido Jehová mi oración.”<br /><br />Finalmente por hoy, en el salmo 7, David ruega a Dios que lo libre de los que lo persiguen, y que traiga juicio contra aquellos que desean su mal. Pero más de la mitad del salmo lo dedica a compartir con sus lectores la grandeza y la justicia de Dios: <br /><br />Salmo 7: 9-12 “Porque el Dios justo prueba la mente y el corazón. Mi escudo está en Dios, Que salva a los rectos de corazón. <br />Dios es juez justo, Y Dios está airado contra el impío todos los días.<br />Si no se arrepiente, él afilará su espada; Armado tiene ya su arco, y lo ha preparado.”<br /><br />Estos salmos nos muestran un patrón. Cuando David ruega a Dios que lo auxilie, es porque tiene plena confianza en que ÉL es poderoso para hacerlo, y a la vez es bueno para querer llevarlo a cabo. <br /><br />Del mismo modo, cuando tú o yo vamos ante el trono de Dios en oración personal, y le traemos nuestros miedos, nuestras luchas o nuestros deseos, estamos diciéndole a Dios que nos fiamos de Él. <br /><br />En la carta a los Hebreos, versículo 4:16 dice: “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.”<br /><br />Si quiero misericordia y gracia iré a aquel que puede dármela y quiere ayudarme. Por ese motivo Jesús decía que pidiéramos con absoluta confianza, sabiendo que lo recibiríamos, y nos sería dado (Mateo 7:7). Esto lo dijo porque a Él le gusta que le pidamos. <br /><br />Pero Santiago 1:6 nos advierte: “Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No dudemos de Dios, sino traigamos nuestras súplicas a Él.<br /><br />¿Qué tal si hacemos aquello que al Padre le agrada? Vayamos más a menudo ante Dios, trayéndole aquello que para nosotras es importante. Y comuniquemos nuestra confianza en Él, alabando a su persona y recordando con gratitud todo lo que Él ya ha hecho por nosotros. Pide, pero pide con confianza.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18265550</guid><pubDate>Tue, 10 Jun 2025 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18265550/salmos_107_pide_con_confianza.mp3" length="6820572" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>¿Has considerado alguna vez que cuando vienes a Dios con una petición estás demostrando confianza?

No solemos ir a pedir cosas a aquellos que sabemos que no tienen la obligación o el deseo de dárnoslas. Más bien, vamos a pedir ayuda a aquellos que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[¿Has considerado alguna vez que cuando vienes a Dios con una petición estás demostrando confianza?<br /><br />No solemos ir a pedir cosas a aquellos que sabemos que no tienen la obligación o el deseo de dárnoslas. Más bien, vamos a pedir ayuda a aquellos que pueden brindárnosla y que se interesan por nuestro bienestar. <br /><br />La mayoría de los salmos del rey David están en el primer libro de los cinco libros de los salmos. En los primeros capítulos del libro, comenzando con el salmo 3, encontramos varios salmos de lamento. Esta categoría incluye lamento y súplica, en los que el salmista ruega a Dios que lo guarde, lo defienda, lo proteja, o que haga justicia, para él, defendiéndolo, o para el enemigo, liberándolo de aquellos que lo estaban oprimiendo. <br /><br />Mas si lees estos salmos notarás que tienen también versículos en los que el salmista alaba a Dios mostrando confianza en las obras de aquel hacia quien la súplica estaba dirigida. <br /><br />En el salmo 3, David pide la protección de Dios, y en el versículo 3 leemos cómo afirma que Dios es su escudo, su gloria, y el que levanta su cabeza. David podía venir a rogarle a Dios que lo protegiera porque sabía que Dios era poderoso para hacerlo, y era bondadoso para querer defenderlo. Y es por eso, en el versículo 5 puede decir que descansará tranquilo porque Dios mismo lo sustentaba. <br /><br />De igual modo, en el salmo 4, un salmo de lamento, leemos más versículo de afirmación de confianza que de petición a Dios. David venía a rogar a Dios que lo escuchara y le respondiera porque ya había experimentado el cuidado de Dios. El versículo 1 dice “cuando estaba en angustia, tú me hiciste ensanchar.” David ya había experimentado el socorro de Dios, y por eso podía acabar este salmo también con la afirmación “En paz me acostaré, y así mismo dormiré, porque solo tú ,Jehová, me haces vivir confiado.”<br /><br />En el 5:7 David afirma que el motivo por el que ruega a Dios que lo proteja de aquellos que desean su mal, es “por la abundancia de su misericordia” Y por su justicia, porque como dice el versículo 12: Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo;<br />Como con un escudo lo rodearás de tu favor.”<br /><br />En el salmo 6 David ruega que Dios sea misericordioso con él en la prueba, y lo hace con la certeza de los versículos 8 y 9, que dicen: “Jehová ha oído mi ruego;<br />Ha recibido Jehová mi oración.”<br /><br />Finalmente por hoy, en el salmo 7, David ruega a Dios que lo libre de los que lo persiguen, y que traiga juicio contra aquellos que desean su mal. Pero más de la mitad del salmo lo dedica a compartir con sus lectores la grandeza y la justicia de Dios: <br /><br />Salmo 7: 9-12 “Porque el Dios justo prueba la mente y el corazón. Mi escudo está en Dios, Que salva a los rectos de corazón. <br />Dios es juez justo, Y Dios está airado contra el impío todos los días.<br />Si no se arrepiente, él afilará su espada; Armado tiene ya su arco, y lo ha preparado.”<br /><br />Estos salmos nos muestran un patrón. Cuando David ruega a Dios que lo auxilie, es porque tiene plena confianza en que ÉL es poderoso para hacerlo, y a la vez es bueno para querer llevarlo a cabo. <br /><br />Del mismo modo, cuando tú o yo vamos ante el trono de Dios en oración personal, y le traemos nuestros miedos, nuestras luchas o nuestros deseos, estamos diciéndole a Dios que nos fiamos de Él. <br /><br />En la carta a los Hebreos, versículo 4:16 dice: “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.”<br /><br />Si quiero misericordia y gracia iré a aquel que puede dármela y quiere ayudarme. Por ese motivo Jesús decía que pidiéramos con absoluta confianza, sabiendo que lo recibiríamos, y nos sería dado (Mateo 7:7). Esto lo dijo porque a Él le gusta que le pidamos. <br /><br />Pero Santiago 1:6 nos advierte: “Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el...]]></itunes:summary><itunes:duration>397</itunes:duration><itunes:keywords>confianza,gratitud,oración,petición,ruego,súplica</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b6d6dce7dd34509e28b8439372d2280e.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Salmos-106 Libro de oración</title><link>https://www.spreaker.com/episode/salmos-106-libro-de-oracion--18254965</link><description><![CDATA[La vida del cristiano debería distinguirse por dos prácticas que forman la base de la comunicación con Dios. <br /><br />En primer lugar, el cristiano, como ya vimos el el salmo 1, debería estudiar la Palabra de Dios para conocer al Dios de la Biblia y seguir sus enseñanzas. <br />En segundo lugar, el cristiano debería hablar con Dios constantemente. 1 Tesalonicenses 5:17 dice “orad sin cesar”. Esto no significa que lo único que hacemos en nuestro día es hacer oraciones. Más bien, lo que Dios desea es que vivamos nuestro día conscientes de la presencia de Dios y en constante comunicación con Dios, haciéndolo parte de nuestro andar diario. Claro está, esto incluye tiempo de oración consciente en la que hacemos una pausa y hablamos con Dios de lo que él significa para nosotros, de lo bueno en nuestra vida, y de las dificultades que enfrentamos en el momento. <br /><br />Pero si has probado pasar tiempo personal con el Señor, habrás notado que es difícil no despistarse. Es más, incluso cuando estamos centrados en la oración, solemos ir a Él con una lista de peticiones y no sabemos cómo compartir nada que no sean necesidades inmediatas. <br /><br />Dios nos ha dado instrucciones sobre nuestra vida de oración, como la oración modelo de Mateo 6, o las diferentes oraciones que aparecen en la Biblia. Dios nos ha dado los Salmos también, y debemos verlos como un libro de oración. Al venir a conversar con Dios, es saludable leer o recitar salmos, ya que estas oraciones y canciones hablan en muchas ocasiones del carácter de Dios y otros nos reflejan las luchas de otros cristianos en épocas remotas que lucharon con emociones y situaciones personales muy parecidas a las que nosotros experimentamos en nuestros días. Es increíble notar que en todos los siglos que nos separan de los autores de los salmos, el ser humano no ha cambiado mucho, y las mismas luchas a las que se enfrentaron los salmistas nos invaden a nosotros también. <br /><br />Te animo a leer el libro de los salmos notando varios tipos de salmos. Hay muchas clasificaciones, pero para simplificar podemos distinguir cinco categorías; aquellos salmos que exaltan el carácter de Dios, los que declaran gratitud, los que comparten sabiduría, los salmos de súplica y lamento, y aquellos que presentan al Mesías, el Rey Ungido. <br /><br />En primer lugar, nota aquellos que son canciones que exaltan el carácter de Dios. Estos son especialmente útiles a la hora de alabar a Dios en tus oraciones. Si no puedes parar a pensar en un momento dado en toda la bondad y la grandeza de Dios, te vendrá bien poder recitar los salmos que declaran Su gloria. <br /><br />Salmos 34:1 Bendeciré a Jehová en todo tiempo; Su alabanza estará de continuo en mi boca.<br />Salmo 103: 3-5: El es quien perdona todas tus iniquidades,El que sana todas tus dolencias; El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias; El que sacia de bien tu boca, De modo que te rejuvenezcas como el águila.”<br /><br />Otro tipo de salmos que nos ayudan en la oración son aquellos en los que el salmista declara gratitud por cómo Dios ha contestado a las oraciones y los ha protegido en el peligro.<br /><br />Salmo 9:4 “Porque has mantenido mi derecho y mi causa; Te has sentado en el trono juzgando con justicia.”<br /><br />Otros salmos declaran verdades similares a las que otros libros de sabiduría también comparten, como es el caso del libro de los proverbios. <br /><br />Salmo 37:1-2: “No te impacientes a causa de los malignos, Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad. Porque como hierba serán pronto cortados, Y como la hierba verde se secarán.”<br /><br />Hay también salmos de súplica y lamento, en los que Dios nos permite leer las oraciones que los salmistas elevaron al Padre celestial en momentos difíciles. Estas oraciones son preciosas porque a menudo se combinan con expresiones de confianza en Dios, gozo y alabanza. <br /><br />Salmo 17:1 “Oye, oh Jehová, una causa justa; está atento a mi clamor. Escucha mi oración hecha de labios sin engaño.”<br /><br />O el versículo 5: “Sustenta mis pasos en tus caminos, Para que mis pies no resbalen.”<br /><br />Y por último, quisiera destacar los salmos en los que el enfoque es el prometido Rey Mesías. <br /><br />Ayer vimos uno de dos temas que aparecen a través de los salmos. El capítulo 1 trata de la enseñanza de la Palabra y cómo el que la sigue es bienaventurado.<br /><br />Y el otro tema recurrente es, como nos muestra el salmo 2, la promesa de la venida del Mesías. El ungido rey mesías fue prometido a su pueblo desde su principio, y aquí, en los salmos, vemos reflejado a Cristo, el ungido de Jehová. El salmo 2, el 16, el 22, el 34, el 41, el 69, el 110, o el 118 son algunos de los salmos que describen al que vendría a salvar a Su pueblo de sus pecados, al hijo de Dios que vendría y sería llamado el Rey de los judíos. <br /><br />Salmo 2: 6-7 “Pero yo he puesto mi rey, Sobre Sion, mi santo monte. Yo publicaré el decreto” Y “Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy.”<br /><br /><br />Te animo a leer los salmos notando los diferentes tipos. Intenta marcarlos con diferentes colores para clasificarlos en categorías, y utilízalos para mejorar tu vida de oración. Te animo también a compartir con otros las verdades que esta colección de canciones y oraciones aporten a tu vida a través de tu lectura y meditación de la Palabra. <br /><br />Oremos como el salmista en el Salmo 119:18: “Abre mis ojos, y miraré las maravillas de tu ley.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18254965</guid><pubDate>Mon, 09 Jun 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18254965/salmos_106_libro_de_oracio_n.mp3" length="7747617" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>La vida del cristiano debería distinguirse por dos prácticas que forman la base de la comunicación con Dios. 

En primer lugar, el cristiano, como ya vimos el el salmo 1, debería estudiar la Palabra de Dios para conocer al Dios de la Biblia y seguir...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[La vida del cristiano debería distinguirse por dos prácticas que forman la base de la comunicación con Dios. <br /><br />En primer lugar, el cristiano, como ya vimos el el salmo 1, debería estudiar la Palabra de Dios para conocer al Dios de la Biblia y seguir sus enseñanzas. <br />En segundo lugar, el cristiano debería hablar con Dios constantemente. 1 Tesalonicenses 5:17 dice “orad sin cesar”. Esto no significa que lo único que hacemos en nuestro día es hacer oraciones. Más bien, lo que Dios desea es que vivamos nuestro día conscientes de la presencia de Dios y en constante comunicación con Dios, haciéndolo parte de nuestro andar diario. Claro está, esto incluye tiempo de oración consciente en la que hacemos una pausa y hablamos con Dios de lo que él significa para nosotros, de lo bueno en nuestra vida, y de las dificultades que enfrentamos en el momento. <br /><br />Pero si has probado pasar tiempo personal con el Señor, habrás notado que es difícil no despistarse. Es más, incluso cuando estamos centrados en la oración, solemos ir a Él con una lista de peticiones y no sabemos cómo compartir nada que no sean necesidades inmediatas. <br /><br />Dios nos ha dado instrucciones sobre nuestra vida de oración, como la oración modelo de Mateo 6, o las diferentes oraciones que aparecen en la Biblia. Dios nos ha dado los Salmos también, y debemos verlos como un libro de oración. Al venir a conversar con Dios, es saludable leer o recitar salmos, ya que estas oraciones y canciones hablan en muchas ocasiones del carácter de Dios y otros nos reflejan las luchas de otros cristianos en épocas remotas que lucharon con emociones y situaciones personales muy parecidas a las que nosotros experimentamos en nuestros días. Es increíble notar que en todos los siglos que nos separan de los autores de los salmos, el ser humano no ha cambiado mucho, y las mismas luchas a las que se enfrentaron los salmistas nos invaden a nosotros también. <br /><br />Te animo a leer el libro de los salmos notando varios tipos de salmos. Hay muchas clasificaciones, pero para simplificar podemos distinguir cinco categorías; aquellos salmos que exaltan el carácter de Dios, los que declaran gratitud, los que comparten sabiduría, los salmos de súplica y lamento, y aquellos que presentan al Mesías, el Rey Ungido. <br /><br />En primer lugar, nota aquellos que son canciones que exaltan el carácter de Dios. Estos son especialmente útiles a la hora de alabar a Dios en tus oraciones. Si no puedes parar a pensar en un momento dado en toda la bondad y la grandeza de Dios, te vendrá bien poder recitar los salmos que declaran Su gloria. <br /><br />Salmos 34:1 Bendeciré a Jehová en todo tiempo; Su alabanza estará de continuo en mi boca.<br />Salmo 103: 3-5: El es quien perdona todas tus iniquidades,El que sana todas tus dolencias; El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias; El que sacia de bien tu boca, De modo que te rejuvenezcas como el águila.”<br /><br />Otro tipo de salmos que nos ayudan en la oración son aquellos en los que el salmista declara gratitud por cómo Dios ha contestado a las oraciones y los ha protegido en el peligro.<br /><br />Salmo 9:4 “Porque has mantenido mi derecho y mi causa; Te has sentado en el trono juzgando con justicia.”<br /><br />Otros salmos declaran verdades similares a las que otros libros de sabiduría también comparten, como es el caso del libro de los proverbios. <br /><br />Salmo 37:1-2: “No te impacientes a causa de los malignos, Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad. Porque como hierba serán pronto cortados, Y como la hierba verde se secarán.”<br /><br />Hay también salmos de súplica y lamento, en los que Dios nos permite leer las oraciones que los salmistas elevaron al Padre celestial en momentos difíciles. Estas oraciones son preciosas porque a menudo se combinan con expresiones de confianza en Dios, gozo y alabanza. <br /><br />Salmo 17:1 “Oye, oh Jehová, una causa justa; está atento a mi clamor....]]></itunes:summary><itunes:duration>455</itunes:duration><itunes:keywords>agradecimiento,alabanza,canción,glorias,gratitud,lamento,maravillas,mesías,oración,petición</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/de984eb11f5a930ee3d5118aabb084e0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>105- Salmos-Desde la eternidad y hasta la eternidad</title><link>https://www.spreaker.com/episode/105-salmos-desde-la-eternidad-y-hasta-la-eternidad--18243932</link><description><![CDATA[Hoy comenzamos el libro de los salmos. Este libro es un conjunto de 150 canciones y oraciones en poesía hebrea, escritas a través de la historia del pueblo judío. Setenta y tres salmos son atribuidos al rey David, y el resto pertenecen a varios autores, entre ellos Asaf, los hijos de Coré, Moisés, Salomón.<br /><br />El libro tiene dos salmos introductorios que presentan dos temas recurrentes en el libro y acaba con cinco salmos de alabanza a Dios.<br /><br />El libro de los Salmos está dividido en cinco libros, y cada uno de ellos acaba con una afirmación similar: <br /><br />“Bendito Jehová Dios de Israel, Desde la eternidad y hasta la eternidad;” (41:13; 72:18-19; 89:51; 106:18)<br /><br />Los Salmos 1 y 2 presentan dos temas que están presentes en cada uno de los cinco libros. <br /><br />El Salmo 1 habla de lo bienaventurada que es la persona que medita en la ley de Dios (la Torá) y sigue lo que Dios ha establecido. Curiosamente, menciona el video del Proyecto Bíblia cómo los cinco libros de los Salmos son como los cinco libros de Moisés, y dan la idea de una Torá sobre la oración. <br /><br />El salmo 2 presenta una reflexión sobre la promesa que Dios dio sobre el Mesías que había de venir a redimir y salvar a su pueblo de la maldad. <br /><br />En el día de hoy quisiera tratar el salmo 1: La bienaventuranza de la persona que sigue al Señor contrastada con el destino de aquellos que lo siguen su propio camino.<br /><br />Esta reflexión de hoy la quiero dedicar a mi abuelita Mercedes. Tal día como este ella vio a Dios cara a cara. 1 Corintios 13:12 dice<br /><br />“Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.”<br /><br />Puedo afirmar que ella sí conoce a Dios ahora. Lo conocía antes a través de Su Palabra. Desde el momento en que tuvo su primer encuentro personal con Dios, hace ya más de cuarenta años, mi abuela ha puesto su fe en Cristo, ha leído la Palabra de Dios diariamente, ha seguido a Cristo, ha memorizado su Palabra, y ha compartido con cada persona con la que ha tenido contacto, porque amaba a Su Señor sobre todas las cosas. Su vida no ha sido fácil. Ha tenido que trabajar muchos. Perdió a su padre por culpa de la guerra a una edad muy temprana, dejó a un lado su sueño de ser maestra para criar a ocho hijos y trabajar con su marido en la tienda que tenían. Ha sufrido tristezas, pérdidas, y dificultades. Pero se puede decir de mi abuelita que ella ha sido fiel a Dios. La Palabra de Dios ha sido una lámpara a sus pies, como dice el Salmo 119:105. Y creo que ella también afirmaría que ha sido bienaventurada. Veamos su secreto a través de unos de los salmos que ella solía repetir; Salmo 1<br /><br />“Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos,  Ni estuvo en camino de pecadores,  Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;<br />Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.<br /><br />Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.<br /><br />No así los malos, Que son como el tamo que arrebata el viento.<br />Por tanto, no se levantarán los malos en el juicio, Ni los pecadores en la congregación de los justos.<br />Porque Jehová conoce el camino de los justos; Mas la senda de los malos perecerá.<br /><br /><br />Ella está ahora en la congregación de los justos; está en la presencia de Su Señor. El Señor Jehová ha conocido el camino de mi abuela, no porque ella fuera perfecta, sino porque ella recibió la justicia de Cristo al recibir el regalo de salvación de Cristo en la cruz. <br /><br />Como árbol plantado junto a las aguas, tenía las raíces bien arraigadas, de modo que las corrientes no podían arrancar aquellas verdades de la Palabra. <br /><br />Y por lo tanto, Dios ha dado fruto y lo seguirá dando, en su tiempo. Por eso aunque ya ha fallecido, su hoja no cae; por eso ha prosperado, no en que todo le ha salido a la perfección, sino que su fin ha sido la morada eterna con su Salvador, el Mesías. <br /><br />Los malos vienen y van, mas los que aman a Jehová perduran en la eternidad. <br /><br />Por eso estoy confiada; por eso estoy tranquila, porque conozco a aquel en quien mi abuelita ha confiado su alma; y sé que sus promesas son fieles y son eternas. <br /><br />Con gozo me adentro en el libro de los salmos, porque al leerlos recordaré las veces en que leíamos para mi abuela y ella los recitaba con nosotros. <br /><br />En la ley de Jehová estaba su delicia, y en su ley ha meditado, de día y de noche. Bienaventurada sea, bienaventurada es. Bendito sea al nombre del Señor, desde la eternidad, y hasta la eternidad.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18243932</guid><pubDate>Fri, 06 Jun 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18243932/salmos_105_desde_la_eternidad_y_hasta_la_eternidad.mp3" length="6688533" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Hoy comenzamos el libro de los salmos. Este libro es un conjunto de 150 canciones y oraciones en poesía hebrea, escritas a través de la historia del pueblo judío. Setenta y tres salmos son atribuidos al rey David, y el resto pertenecen a varios...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Hoy comenzamos el libro de los salmos. Este libro es un conjunto de 150 canciones y oraciones en poesía hebrea, escritas a través de la historia del pueblo judío. Setenta y tres salmos son atribuidos al rey David, y el resto pertenecen a varios autores, entre ellos Asaf, los hijos de Coré, Moisés, Salomón.<br /><br />El libro tiene dos salmos introductorios que presentan dos temas recurrentes en el libro y acaba con cinco salmos de alabanza a Dios.<br /><br />El libro de los Salmos está dividido en cinco libros, y cada uno de ellos acaba con una afirmación similar: <br /><br />“Bendito Jehová Dios de Israel, Desde la eternidad y hasta la eternidad;” (41:13; 72:18-19; 89:51; 106:18)<br /><br />Los Salmos 1 y 2 presentan dos temas que están presentes en cada uno de los cinco libros. <br /><br />El Salmo 1 habla de lo bienaventurada que es la persona que medita en la ley de Dios (la Torá) y sigue lo que Dios ha establecido. Curiosamente, menciona el video del Proyecto Bíblia cómo los cinco libros de los Salmos son como los cinco libros de Moisés, y dan la idea de una Torá sobre la oración. <br /><br />El salmo 2 presenta una reflexión sobre la promesa que Dios dio sobre el Mesías que había de venir a redimir y salvar a su pueblo de la maldad. <br /><br />En el día de hoy quisiera tratar el salmo 1: La bienaventuranza de la persona que sigue al Señor contrastada con el destino de aquellos que lo siguen su propio camino.<br /><br />Esta reflexión de hoy la quiero dedicar a mi abuelita Mercedes. Tal día como este ella vio a Dios cara a cara. 1 Corintios 13:12 dice<br /><br />“Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.”<br /><br />Puedo afirmar que ella sí conoce a Dios ahora. Lo conocía antes a través de Su Palabra. Desde el momento en que tuvo su primer encuentro personal con Dios, hace ya más de cuarenta años, mi abuela ha puesto su fe en Cristo, ha leído la Palabra de Dios diariamente, ha seguido a Cristo, ha memorizado su Palabra, y ha compartido con cada persona con la que ha tenido contacto, porque amaba a Su Señor sobre todas las cosas. Su vida no ha sido fácil. Ha tenido que trabajar muchos. Perdió a su padre por culpa de la guerra a una edad muy temprana, dejó a un lado su sueño de ser maestra para criar a ocho hijos y trabajar con su marido en la tienda que tenían. Ha sufrido tristezas, pérdidas, y dificultades. Pero se puede decir de mi abuelita que ella ha sido fiel a Dios. La Palabra de Dios ha sido una lámpara a sus pies, como dice el Salmo 119:105. Y creo que ella también afirmaría que ha sido bienaventurada. Veamos su secreto a través de unos de los salmos que ella solía repetir; Salmo 1<br /><br />“Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos,  Ni estuvo en camino de pecadores,  Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;<br />Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.<br /><br />Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.<br /><br />No así los malos, Que son como el tamo que arrebata el viento.<br />Por tanto, no se levantarán los malos en el juicio, Ni los pecadores en la congregación de los justos.<br />Porque Jehová conoce el camino de los justos; Mas la senda de los malos perecerá.<br /><br /><br />Ella está ahora en la congregación de los justos; está en la presencia de Su Señor. El Señor Jehová ha conocido el camino de mi abuela, no porque ella fuera perfecta, sino porque ella recibió la justicia de Cristo al recibir el regalo de salvación de Cristo en la cruz. <br /><br />Como árbol plantado junto a las aguas, tenía las raíces bien arraigadas, de modo que las corrientes no podían arrancar aquellas verdades de la Palabra. <br /><br />Y por lo tanto, Dios ha dado fruto y lo seguirá dando, en su tiempo. Por eso aunque ya ha fallecido, su hoja no cae; por eso ha prosperado,...]]></itunes:summary><itunes:duration>389</itunes:duration><itunes:keywords>abuela,bienaventurado,bienaventuranza,confianza,eternidad,fe,muerte,señor</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/aa3751c11482d73561ae0dba7b235f99.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Job-104 Cuando tus ojos ven</title><link>https://www.spreaker.com/episode/job-104-cuando-tus-ojos-ven--18231641</link><description><![CDATA[En el último capítulo de Job, Dios revela que los tres amigos de Job se habían equivocado cuando hablaron de Él, y dice que Job había hablado lo recto sobre Dios. Mas en los capítulos que preceden a este, Dios había reprendido a Job. Lo hizo con preguntas, con las que Dios reta a Job a responder si es que puede. <br /><br />“¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? (38:4)<br /><br />¿Has mandado tú a la mañana en tus días? (12)<br /><br />¿Has entrado tú hasta las fuentes del mar,<br />Y has andado escudriñando el abismo? (16)<br /><br />¿Te han sido descubiertas las puertas de la muerte,<br />Y has visto las puertas de la sombra de muerte? (17)<br /><br />¿Has entrado tú en los tesoros de la nieve,<br />O has visto los tesoros del granizo, (22)<br /><br />¿Podrás tú atar los lazos de las Pléyades,<br />O desatarás las ligaduras de Orión? (31)<br /><br />¿Supiste tú las ordenanzas de los cielos?<br />¿Dispondrás tú de su potestad en la tierra? (33)<br /><br />¿Enviarás tú los relámpagos, para que ellos vayan?<br />¿Y te dirán ellos: Henos aquí? (35)<br /><br />¿Quién puso la sabiduría en el corazón?<br />¿O quién dio al espíritu inteligencia? (36)<br /><br />¿Cazarás tú la presa para el león? (39)<br /><br />¿Quién prepara al cuervo su alimento,<br />Cuando sus polluelos claman a Dios,<br />Y andan errantes por falta de comida? (41)<br /><br />¿Sabes tú el tiempo en que paren las cabras monteses?<br />¿O miraste tú las ciervas cuando están pariendo? 39:1)<br /><br />¿Diste tú al caballo la fuerza?<br />¿Vestiste tú su cuello de crines ondulantes? (19)<br /><br />¿Se remonta el águila por tu mandamiento,<br />Y pone en alto su nido? (27)<br /><br /><br />Dios cuestiona la sabiduría de Job y su capacidad de controlar el mundo. Y entonces le pregunta: <br /><br /><br />¿Es sabiduría contender con el Omnipotente? El que disputa con Dios, responda a esto.<br /><br />Y Entonces respondió Job a Jehová, y dijo:<br /><br />“He aquí que yo soy vil; ¿qué te responderé? Mi mano pongo sobre mi boca.<br />Una vez hablé, mas no responderé; Aun dos veces, mas no volveré a hablar. 40;3-5)<br /><br /><br />Pero Dios todavía no había acabado con él; tenía más que decirle. Continúa 40:7-9 retando de nuevo a Job:<br /><br />“Cíñete ahora como varón tus lomos; Yo te preguntaré, y tú me responderás.<br />¿Invalidarás tú también mi juicio? ¿Me condenarás a mí, para justificarte tú?<br />¿Tienes tú un brazo como el de Dios? ¿Y truenas con voz como la suya?” <br /><br />Y Dios procede a describir a dos animales grandiosos que se comportan dócilmente: el Behemot, un animal enorme que come hierba como un buey y el leviatán, en el agua, con fuerza capaz de destruir, el cual produce temor mas no teme? (41:1)<br /><br />La creación de Dios es inmensa e increíble. Dios se presenta a Job como el creador, y el que mantiene la tierra bajo su control. Nadie puede hacer esto. Solo Dios. Por lo que dice en el 41:11:<br /><br />¿Quién me ha dado a mí primero, para que yo restituya?<br />Todo lo que hay debajo del cielo es mío.<br /><br /><br />¿Sabes? Todo esto lo sabía Job. En el capítulo 9:4-10 Job ya había dicho de DIos:<br /><br /><br />“El es sabio de corazón, y poderoso en fuerzas; ¿Quién se endureció contra él, y le fue bien?<br />El arranca los montes con su furor,…<br />El remueve la tierra de su lugar, Y hace temblar sus columnas;<br />El manda al sol, y no sale; Y sella las estrellas;<br />El solo extendió los cielos, Y anda sobre las olas del mar;<br />El hizo la Osa, el Orión y las Pléyades, Y los lugares secretos del sur;<br />El hace cosas grandes e incomprensibles, Y maravillosas, sin número.”<br /><br /><br />Job no dudaba la fuerza de Dios, ni su sabiduría. Job sabía que Dios había creado el mundo y era él el que lo controlaba todo. <br /><br />Y en el 12:13-16 Job había exaltado la sabiduría y el poder de Dios diciendo:<br /><br />“Con Dios está la sabiduría y el poder;<br />Suyo es el consejo y la inteligencia.<br />Si él derriba, no hay quien edifique; Encerrará al hombre, y no habrá quien le abra.<br />Si él detiene las aguas, todo se seca; Si las envía, destruyen la tierra.<br />Con él está el poder y la sabiduría”<br /><br />Y en el 21:22 exclamó: ¿Enseñará alguien a Dios sabiduría?<br /><br />La verdad es que Job ya había proclamado las mismas verdades que Dios le estaba cuestionando en los últimos capítulos del libro. ¿Qué era lo que le faltaba a Job? <br /><br />La respuesta la da el mismo Job en el 42: “De oídas te había oído, mas ahora mis ojos te ven.”<br /><br />Y es que no es lo mismo saber que ver. Podemos saber mucho de Dios, pero cuando lo que sabemos lo vemos en nuestra propia vida, todo cobra mucho más sentido. Ahora Job podía contestar con certeza, sin dudar el carácter y las intenciones de Dios como lo había hecho antes. <br /><br />“Respondió Job a Jehová, y dijo: Yo conozco que todo lo puedes, Y que no hay pensamiento que se esconda de ti. ¿Quién es el que oscurece el consejo sin entendimiento? Por tanto, yo hablaba lo que no entendía; Cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía. Oye, te ruego, y hablaré; Te preguntaré, y tú me enseñarás. De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven. Por tanto me aborrezco, Y me arrepiento en polvo y ceniza.” (42: 1-6)<br /><br />Y el arrepentimiento es la única reacción lógica cuando uno experimenta a Dios en su vida. Como Job, respondamos a Dios en humildad, sabiendo que el Dios poderoso y sabio quiere que lo conozcamos de verdad, y no solo de oídas.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18231641</guid><pubDate>Thu, 05 Jun 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18231641/job_104_cuando_tus_ojos_ven.mp3" length="8270975" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>En el último capítulo de Job, Dios revela que los tres amigos de Job se habían equivocado cuando hablaron de Él, y dice que Job había hablado lo recto sobre Dios. Mas en los capítulos que preceden a este, Dios había reprendido a Job. Lo hizo con...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[En el último capítulo de Job, Dios revela que los tres amigos de Job se habían equivocado cuando hablaron de Él, y dice que Job había hablado lo recto sobre Dios. Mas en los capítulos que preceden a este, Dios había reprendido a Job. Lo hizo con preguntas, con las que Dios reta a Job a responder si es que puede. <br /><br />“¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? (38:4)<br /><br />¿Has mandado tú a la mañana en tus días? (12)<br /><br />¿Has entrado tú hasta las fuentes del mar,<br />Y has andado escudriñando el abismo? (16)<br /><br />¿Te han sido descubiertas las puertas de la muerte,<br />Y has visto las puertas de la sombra de muerte? (17)<br /><br />¿Has entrado tú en los tesoros de la nieve,<br />O has visto los tesoros del granizo, (22)<br /><br />¿Podrás tú atar los lazos de las Pléyades,<br />O desatarás las ligaduras de Orión? (31)<br /><br />¿Supiste tú las ordenanzas de los cielos?<br />¿Dispondrás tú de su potestad en la tierra? (33)<br /><br />¿Enviarás tú los relámpagos, para que ellos vayan?<br />¿Y te dirán ellos: Henos aquí? (35)<br /><br />¿Quién puso la sabiduría en el corazón?<br />¿O quién dio al espíritu inteligencia? (36)<br /><br />¿Cazarás tú la presa para el león? (39)<br /><br />¿Quién prepara al cuervo su alimento,<br />Cuando sus polluelos claman a Dios,<br />Y andan errantes por falta de comida? (41)<br /><br />¿Sabes tú el tiempo en que paren las cabras monteses?<br />¿O miraste tú las ciervas cuando están pariendo? 39:1)<br /><br />¿Diste tú al caballo la fuerza?<br />¿Vestiste tú su cuello de crines ondulantes? (19)<br /><br />¿Se remonta el águila por tu mandamiento,<br />Y pone en alto su nido? (27)<br /><br /><br />Dios cuestiona la sabiduría de Job y su capacidad de controlar el mundo. Y entonces le pregunta: <br /><br /><br />¿Es sabiduría contender con el Omnipotente? El que disputa con Dios, responda a esto.<br /><br />Y Entonces respondió Job a Jehová, y dijo:<br /><br />“He aquí que yo soy vil; ¿qué te responderé? Mi mano pongo sobre mi boca.<br />Una vez hablé, mas no responderé; Aun dos veces, mas no volveré a hablar. 40;3-5)<br /><br /><br />Pero Dios todavía no había acabado con él; tenía más que decirle. Continúa 40:7-9 retando de nuevo a Job:<br /><br />“Cíñete ahora como varón tus lomos; Yo te preguntaré, y tú me responderás.<br />¿Invalidarás tú también mi juicio? ¿Me condenarás a mí, para justificarte tú?<br />¿Tienes tú un brazo como el de Dios? ¿Y truenas con voz como la suya?” <br /><br />Y Dios procede a describir a dos animales grandiosos que se comportan dócilmente: el Behemot, un animal enorme que come hierba como un buey y el leviatán, en el agua, con fuerza capaz de destruir, el cual produce temor mas no teme? (41:1)<br /><br />La creación de Dios es inmensa e increíble. Dios se presenta a Job como el creador, y el que mantiene la tierra bajo su control. Nadie puede hacer esto. Solo Dios. Por lo que dice en el 41:11:<br /><br />¿Quién me ha dado a mí primero, para que yo restituya?<br />Todo lo que hay debajo del cielo es mío.<br /><br /><br />¿Sabes? Todo esto lo sabía Job. En el capítulo 9:4-10 Job ya había dicho de DIos:<br /><br /><br />“El es sabio de corazón, y poderoso en fuerzas; ¿Quién se endureció contra él, y le fue bien?<br />El arranca los montes con su furor,…<br />El remueve la tierra de su lugar, Y hace temblar sus columnas;<br />El manda al sol, y no sale; Y sella las estrellas;<br />El solo extendió los cielos, Y anda sobre las olas del mar;<br />El hizo la Osa, el Orión y las Pléyades, Y los lugares secretos del sur;<br />El hace cosas grandes e incomprensibles, Y maravillosas, sin número.”<br /><br /><br />Job no dudaba la fuerza de Dios, ni su sabiduría. Job sabía que Dios había creado el mundo y era él el que lo controlaba todo. <br /><br />Y en el 12:13-16 Job había exaltado la sabiduría y el poder de Dios diciendo:<br /><br />“Con Dios está la sabiduría y el poder;<br />Suyo es el consejo y la inteligencia.<br />Si él derriba, no...]]></itunes:summary><itunes:duration>488</itunes:duration><itunes:keywords>creador,dios,experiencia,fuerza,poder,sabiduría,soberano</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/307b926939ed0d1b2ced3d4b16bd7b0f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Job-103 Médicos nulos</title><link>https://www.spreaker.com/episode/job-103-medicos-nulos--18184952</link><description><![CDATA[Médicos nulos (Job 13:4)<br /><br />Hay en cada uno de nosotros un deseo innato de condolernos con los que sufren y consolarlos, de ofrecer ayuda al que la necesita. Y eso es bueno; creo que refleja la semejanza a Dios, nuestro Creador. Mas muchas veces el consuelo puede resultar en consejo no solicitado; otras, las condolencias acaban en consejo inapropiado, y en algunas ocasiones, cuando intentamos ayudar acabamos haciendo daño. Esto es una marca de nuestra naturaleza caída, innata también, por la cual muchas veces con las mejores intenciones no logramos realizar el bien que deseamos. <br /><br />Es el deseo de Dios que nos consolemos unos a otros en momentos de dificultad. Y nos dice el texto que en las tribulaciones, Dios nos consuela, mostrándonos así cómo podemos consolar a otros y capacitándonos para ser de apoyo a los que pasarán dificultades similares a las nuestras. <br /><br />2 de Corintios 1:4 dice que Dios “nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios.”<br /><br /><br />Los amigos de Job, Elifaz, Bildad y Zofar vinieron a visitar a Job con la intención de condolerse con él y consolarle (Job 2:11)<br />Nos cuenta el capítulo que cuando llegaron, vieron a Job en un estado irreconocible, y “lloraron a gritos”. Su amigo estaba sufriendo y ellos fueron conmovidos.<br /><br />“Así se sentaron con él en tierra por siete días y siete noches, y ninguno le hablaba palabra, porque veían que su dolor era muy grande.” Job 2:13<br /><br />Comenzaron bien, con un alto nivel de empatía y con un silencio prudente. Probablemente durante esa semana los amigos rogaron a Dios por Job, y estuvieron a su lado mientras Job asumía la crisis física y emocional en la que se encontraba. <br /><br />Y se nos dice que fue Job el que rompió el silencio, con las palabras amargas del capítulo 3. Job declara que preferiría la muerte al estado en que se encontraba. Había perdido a sus hijos, todas sus posesiones. Se encontraba sufriendo físicamente, y la naturaleza de su enfermedad le impedía disfrutar de la posición social a la que estaba acostumbrado. Hasta su propia esposa le deseaba la muerte al verlo sufrir de tal modo. <br /><br />Fue entonces que Eliafaz, el primer amigo, empezó a discutir con Job en el capítulo 4, sintiéndose obligado a corregir a Job. Le dijo: “Antes enseñabas a otros, ¿pero ahora que te ha venido el mal a ti te desalientas? ¡Qué fácil es dar lecciones! Eliafaz notaba que Job, que sabía consolar y enseñar a otros, estaba turbado y perdiendo toda confianza en Dios.<br /><br />Job reprochó la actitud de sus amigos. En este momento, Job necesita compasión y consuelo, mas sus amigos le ofrecieron amonestación y corrección. Dice Job en el capítulo 6:14-15: “El atribulado es consolado por su compañero; aun aquel que abandona el temor del Omnipotente. Pero mis hermanos me traicionaron como un torrente; Pasan como corrientes impetuosas”<br /><br />En el capítulo 16:2-5 les vuelve a decir: “Consoladores molestos sois todos vosotros.” “También yo podría hablar como vosotros, Si vuestra alma estuviera en lugar de la mía; Yo podría hilvanar contra vosotros palabras, Y sobre vosotros mover mi cabeza. Pero yo os alentaría con mis palabras, Y la consolación de mis labios apaciguaría vuestro dolor.”<br /><br />¡Cuántas veces he actuado yo como los amigos de Job. A alguien que sufre, en lugar de consuelo le he dado corrección. En lugar de un abrazo y oración, he ofrecido consejo no solicitado. <br /><br />En el versículo 26 Job les dice: ¿Pensáis censurar palabras, Y los discursos de un desesperado, que son como el viento?”<br />Job reconoce que en medio de la desesperación las palabras de angustia fluyen. Y lo único que se esperaba de sus amigos en ese momento eran oídos dispuestos a recibirlas y un abrazo de empatía. Job les dice que en el lugar de ellos, él los alentaría con sus palabras y sus consolaciones apaciguarían su dolor. ¡Qué bonitas palabras!<br /><br />Tras otro discurso amargo de Job, Bildab lo reprendió, proclamando la justicia de Dios. Job y sus amigos sabían que Dios es justo, mas Bildad parecía olvidar que este mundo en el que vivimos no es justo. Mas bien, como argumenta Job, el mal viene a justos e injustos por igual. Como enseña el sabio en Eclesiastés, un mismo suceso puede acontecer al bueno y al malo. No estamos exentos de calamidades. <br /><br />Zofar, el tercer amigo, no pudo resistirse a ofrecer su granito de arena a la discusión, por lo que irrumpió acusando a Job y a su familia de pecados ocultos, y le animó a confesarlos y arrepentirse para ser restaurado. Mas nosotros los lectores sabemos que, aunque Job no era un hombre perfecto, no estaba siendo afligido por su pecado. Vemos a Job en el capítulo 12 declarando la sabiduría de Dios y su soberanía, y en el 13 intenta explicar que no estaba viviendo en desobediencia a Dios, sino que las tragedias son parte natural de esta vida, efímera y llena de sinsabores (Job 14:1) <br /><br />Esta discusión continuó por turnos, mientras unos y otros disertaban sobre la maldad humana y la justicia de Dios. Hasta el joven Eliú, viendo que Job se defendía a sí mismo más que a Dios, intervino para llamar la atención a Job y exaltar la grandeza de Dios. Todos mantenían suposiciones que no eran del todo ciertas, como el pensar que a los buenos todo les va bien o que a los malos las cosas les van mal. Cualquiera que haya vivido unos años en esta tierra sabe que eso no es cierto, y la Palabra de Dios en este libro, en Eclesiastes, en los salmos entre otros, nos recuerda que el mal en esta tierra trastornada por el pecado toca a cada uno en un momento u otro. Mas Dios promete Su presencia, y que a aquellos que le buscan, aún las calamidades pueden traerles bendiciones inesperadas. <br /><br />En los últimos capítulos el libro, es Dios mismo el que tiene que tomar la palabra. Es Dios mismo el que habla con Job, mostrándole su lugar en el cosmos, contrastándolo con la grandeza y sabiduría de Dios. Mas Dios sí consuela a Job, ya que es Él mismo el que le restauraría su salud y todo lo que le había sido quitado. <br /><br />En cuanto a los tres amigos de Job, Dios los reprendió abiertamente. Dios les acusa de no haber hablado lo recto acerca de Dios. Habían leído mal los acontecimientos, y habían llegado a conclusiones erróneas. ¡Qué fácil es para nosotros hacer esto! Suponer que conocemos los motivos de otros y el porqué de todo lo que acontece. Y como los amigos de Job, pecamos de listas, y hacemos más mal que bien. <br /><br />En el último capítulo, Dios obra una reconciliación genuina entre Job y sus amigos, en la que los amigos piden perdón, y Job muestra su perdón pidiendo a Dios por ellos. Y Dios “aceptó la oración de Job”. Precioso final a una situación difícil entre amigos. <br /><br />Ahora pregunto, ¿Has intentado ayudar a alguien alguna vez y has llegado a ser un “médico nulo”, un consolador molesto? Te animo a restaurar esta relación. Preparémosnos para consolar a nuestros amigos y familiares que sufren, con más silencio empático, con mucha oración, y con el uso adecuado de la palabra, dejando que sea Dios mismo el que trate con ellos el asunto a través de su Espíritu. No pequemos como los amigos de Job, suponiendo que podemos saber los motivos detrás de las acciones de los demás. Pidamos a Dios sabiduría para consolar en el dolor, y para dar consejo prudente cuando sea necesario.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18184952</guid><pubDate>Wed, 04 Jun 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18184952/job_103_me_dicos_nulos.mp3" length="10363223" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Médicos nulos (Job 13:4)

Hay en cada uno de nosotros un deseo innato de condolernos con los que sufren y consolarlos, de ofrecer ayuda al que la necesita. Y eso es bueno; creo que refleja la semejanza a Dios, nuestro Creador. Mas muchas veces el...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Médicos nulos (Job 13:4)<br /><br />Hay en cada uno de nosotros un deseo innato de condolernos con los que sufren y consolarlos, de ofrecer ayuda al que la necesita. Y eso es bueno; creo que refleja la semejanza a Dios, nuestro Creador. Mas muchas veces el consuelo puede resultar en consejo no solicitado; otras, las condolencias acaban en consejo inapropiado, y en algunas ocasiones, cuando intentamos ayudar acabamos haciendo daño. Esto es una marca de nuestra naturaleza caída, innata también, por la cual muchas veces con las mejores intenciones no logramos realizar el bien que deseamos. <br /><br />Es el deseo de Dios que nos consolemos unos a otros en momentos de dificultad. Y nos dice el texto que en las tribulaciones, Dios nos consuela, mostrándonos así cómo podemos consolar a otros y capacitándonos para ser de apoyo a los que pasarán dificultades similares a las nuestras. <br /><br />2 de Corintios 1:4 dice que Dios “nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios.”<br /><br /><br />Los amigos de Job, Elifaz, Bildad y Zofar vinieron a visitar a Job con la intención de condolerse con él y consolarle (Job 2:11)<br />Nos cuenta el capítulo que cuando llegaron, vieron a Job en un estado irreconocible, y “lloraron a gritos”. Su amigo estaba sufriendo y ellos fueron conmovidos.<br /><br />“Así se sentaron con él en tierra por siete días y siete noches, y ninguno le hablaba palabra, porque veían que su dolor era muy grande.” Job 2:13<br /><br />Comenzaron bien, con un alto nivel de empatía y con un silencio prudente. Probablemente durante esa semana los amigos rogaron a Dios por Job, y estuvieron a su lado mientras Job asumía la crisis física y emocional en la que se encontraba. <br /><br />Y se nos dice que fue Job el que rompió el silencio, con las palabras amargas del capítulo 3. Job declara que preferiría la muerte al estado en que se encontraba. Había perdido a sus hijos, todas sus posesiones. Se encontraba sufriendo físicamente, y la naturaleza de su enfermedad le impedía disfrutar de la posición social a la que estaba acostumbrado. Hasta su propia esposa le deseaba la muerte al verlo sufrir de tal modo. <br /><br />Fue entonces que Eliafaz, el primer amigo, empezó a discutir con Job en el capítulo 4, sintiéndose obligado a corregir a Job. Le dijo: “Antes enseñabas a otros, ¿pero ahora que te ha venido el mal a ti te desalientas? ¡Qué fácil es dar lecciones! Eliafaz notaba que Job, que sabía consolar y enseñar a otros, estaba turbado y perdiendo toda confianza en Dios.<br /><br />Job reprochó la actitud de sus amigos. En este momento, Job necesita compasión y consuelo, mas sus amigos le ofrecieron amonestación y corrección. Dice Job en el capítulo 6:14-15: “El atribulado es consolado por su compañero; aun aquel que abandona el temor del Omnipotente. Pero mis hermanos me traicionaron como un torrente; Pasan como corrientes impetuosas”<br /><br />En el capítulo 16:2-5 les vuelve a decir: “Consoladores molestos sois todos vosotros.” “También yo podría hablar como vosotros, Si vuestra alma estuviera en lugar de la mía; Yo podría hilvanar contra vosotros palabras, Y sobre vosotros mover mi cabeza. Pero yo os alentaría con mis palabras, Y la consolación de mis labios apaciguaría vuestro dolor.”<br /><br />¡Cuántas veces he actuado yo como los amigos de Job. A alguien que sufre, en lugar de consuelo le he dado corrección. En lugar de un abrazo y oración, he ofrecido consejo no solicitado. <br /><br />En el versículo 26 Job les dice: ¿Pensáis censurar palabras, Y los discursos de un desesperado, que son como el viento?”<br />Job reconoce que en medio de la desesperación las palabras de angustia fluyen. Y lo único que se esperaba de sus amigos en ese momento eran oídos dispuestos a recibirlas y un abrazo de empatía. 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Su hacienda era siete mil ovejas, tres mil camellos, quinientas yuntas de bueyes, quinientas asnas, y muchísimos criados; y era aquel varón más grande que todos los orientales.”<br /><br />Mas nos narra el texto que se presentaron ante Dios huestes celestiales, entre las cuales estaba el Acusador. Y Dios le mostró la fe de Job, y cómo seguía a Dios fielmente. Satán, el Acusador por excelencia, acusó a Job de servir a Dios por conveniencia, diciendo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde? ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra. Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia. (1:9-11)<br /><br />Dios, que sabe todas las cosas y conoce lo más profundo del ser, le aseguró que no era así. Para demostrarlo, Dios permitió que el Acusador afligiera a Job tocando lo que quisiera de sus posesiones, mas le prohibió que tocara a Job. Y así lo hizo Satanás; destruyó los bienes de Job y destruyó la casa donde sus hijos celebraban, matando a todos los hijos de Job en un mismo día. Job estaba destrozado, mas reconoció que era Dios el que había dado, y a él le pertenecía el derecho de quitar: “Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito. En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno.” Job 1:21-22<br /><br />En otra ocasión, los ángeles se volvieron a presentar ante Dios, y Dios de nuevo recordó a Satanás que Job había permanecido fiel a Dios. Y Satanás de nuevo cuestionó la fe de Job. Job 2:4-5 nos dice que Respondiendo Satanás, dijo a Jehová: Piel por piel, todo lo que el hombre tiene dará por su vida. Pero extiende ahora tu mano, y toca su hueso y su carne, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia.”<br /><br />Y Dios le permitió tocar su carne, mas no le dio permiso de quitarle la vida. Ahora, si eres como yo, te habrás preguntado en algún momento por qué Dios hablaría con Satanás y le permitiría que tocara a uno de sus siervos. Mejor sería que no hubiera tentación, que no hubiera calamidad. Mejor sería vivir sin pruebas. ¿Por qué debía sufrir Job, tan solo para demostrar a Satanás que este era un hombre fiel a Dios? Dios, que todo lo sabe y todo lo controla, le concedió poder sobre la vida de Job, peor debemos recordar que Dios es poderoso sobre todas las cosas, y si continuamos la historia hasta el final, podremos comprobar que Dios, en su fidelidad, devolvió todo lo que Job había perdido, y la salud de Job fue restaurada. <br /><br />Las pruebas de Job no fueron fáciles. Cuando diferentes facetas de su vida fueron dinamitadas, Job sufrió grandemente, hasta el punto de dudar del sentido de su vida. Si Dios estaba contra él, ¿para qué quería vivir? Mas esta suposición de Job estaba muy lejos de la realidad. Lo cierto es que Dios no solo se preocupaba por él, sino que lo estimaba en gran manera. Cuando tuvo que escoger un seguidor excelente, eligió a Job. Dios conocía a Job, sabía su nombre, y confiaba en su rectitud. <br /><br />Nos es fácil creer cuando vienen las dificultades que Dios se ha olvidado de nosotras, que no nos quiere, o que por algún motivo está en contra nuestra. El ejemplo de la vida de Job ha de ser de consuelo y afirmación para nosotras. En la tragedia, en los momentos difíciles, podemos confiar que Dios está en control de la situación. No hay nada que nos suceda sin que Dios haya examinado la situación y haya dado el visto bueno. Mas no nos equivoquemos pensando que las calamidades son castigos de Dios. <br />Santiago 1: 12-13 nos dice sobre las tentaciones: Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman. Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie;”<br /><br />Santiago 1:17 nos dice que “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.” Si nosotras no hemos causado la situación en la que estamos por nuestras malas decisiones personales, entonces podemos confiar en que Dios ha permitido la prueba para que Su nombre sea glorificado, y para hacernos mejores y más fuertes. Pero sin importar cómo llegaste a esta situación, Dios quiere ayudarte a superarla. <br /><br />¿Tienes alguna situación complicada y te es difícil verla como un regalo de Dios? Si la situación que vives es consecuencia directa de tu pecado, confiesa a Dios tu mal y cambia de rumbo. <br />Si puedes decir con sinceridad que es algo que tú no has causado, entonces puedes afirmar con Job que Dios ha permitido esta dificultad para mostrar Su gloria y fortalecer tu fe. Pídele a Dios que te ayude a mantenerte firme en la fe, recordando que Dios está a tu lado, y que como Job pudo afirmar al final del libro, podrás tú decir también al terminar la prueba: “De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18184945</guid><pubDate>Tue, 03 Jun 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18184945/job_102_la_prueba_de_job.mp3" length="8342393" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El libro de Job narra la historia de un hombre que vivió en Uz en tiempos antiguos. Nos dice el primer versículo del libro que “era este hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal.”
Leemos también en los siguientes versículos de cómo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El libro de Job narra la historia de un hombre que vivió en Uz en tiempos antiguos. Nos dice el primer versículo del libro que “era este hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal.”<br />Leemos también en los siguientes versículos de cómo lo había bendecido Dios. “Y le nacieron siete hijos y tres hijas. Su hacienda era siete mil ovejas, tres mil camellos, quinientas yuntas de bueyes, quinientas asnas, y muchísimos criados; y era aquel varón más grande que todos los orientales.”<br /><br />Mas nos narra el texto que se presentaron ante Dios huestes celestiales, entre las cuales estaba el Acusador. Y Dios le mostró la fe de Job, y cómo seguía a Dios fielmente. Satán, el Acusador por excelencia, acusó a Job de servir a Dios por conveniencia, diciendo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde? ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra. Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia. (1:9-11)<br /><br />Dios, que sabe todas las cosas y conoce lo más profundo del ser, le aseguró que no era así. Para demostrarlo, Dios permitió que el Acusador afligiera a Job tocando lo que quisiera de sus posesiones, mas le prohibió que tocara a Job. Y así lo hizo Satanás; destruyó los bienes de Job y destruyó la casa donde sus hijos celebraban, matando a todos los hijos de Job en un mismo día. Job estaba destrozado, mas reconoció que era Dios el que había dado, y a él le pertenecía el derecho de quitar: “Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito. En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno.” Job 1:21-22<br /><br />En otra ocasión, los ángeles se volvieron a presentar ante Dios, y Dios de nuevo recordó a Satanás que Job había permanecido fiel a Dios. Y Satanás de nuevo cuestionó la fe de Job. Job 2:4-5 nos dice que Respondiendo Satanás, dijo a Jehová: Piel por piel, todo lo que el hombre tiene dará por su vida. Pero extiende ahora tu mano, y toca su hueso y su carne, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia.”<br /><br />Y Dios le permitió tocar su carne, mas no le dio permiso de quitarle la vida. Ahora, si eres como yo, te habrás preguntado en algún momento por qué Dios hablaría con Satanás y le permitiría que tocara a uno de sus siervos. Mejor sería que no hubiera tentación, que no hubiera calamidad. Mejor sería vivir sin pruebas. ¿Por qué debía sufrir Job, tan solo para demostrar a Satanás que este era un hombre fiel a Dios? Dios, que todo lo sabe y todo lo controla, le concedió poder sobre la vida de Job, peor debemos recordar que Dios es poderoso sobre todas las cosas, y si continuamos la historia hasta el final, podremos comprobar que Dios, en su fidelidad, devolvió todo lo que Job había perdido, y la salud de Job fue restaurada. <br /><br />Las pruebas de Job no fueron fáciles. Cuando diferentes facetas de su vida fueron dinamitadas, Job sufrió grandemente, hasta el punto de dudar del sentido de su vida. Si Dios estaba contra él, ¿para qué quería vivir? Mas esta suposición de Job estaba muy lejos de la realidad. Lo cierto es que Dios no solo se preocupaba por él, sino que lo estimaba en gran manera. Cuando tuvo que escoger un seguidor excelente, eligió a Job. Dios conocía a Job, sabía su nombre, y confiaba en su rectitud. <br /><br />Nos es fácil creer cuando vienen las dificultades que Dios se ha olvidado de nosotras, que no nos quiere, o que por algún motivo está en contra nuestra. El ejemplo de la vida de Job ha de ser de consuelo y afirmación para nosotras. En la tragedia, en los momentos difíciles, podemos confiar que Dios está en control de la situación. No hay nada que nos suceda sin que Dios haya examinado la situación y haya dado el visto bueno. Mas no nos equivoquemos pensando que las calamidades son castigos de Dios. <br...]]></itunes:summary><itunes:duration>492</itunes:duration><itunes:keywords>calamidad,dificultad,prueba</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/97b0a810c71ca2033feff0cb97170d83.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Job-101 Poesía de sabiduría</title><link>https://www.spreaker.com/episode/job-101-poesia-de-sabiduria--18184926</link><description><![CDATA[El libro de Ester acaba la sección histórica del Antiguo testamento. Hemos leído sobre la historia de la humanidad, y el pueblo judío desde su inicio con Abraham, que salió de Ur de los caldeos y a quien Dios dio la promesa de hacer de él un pueblo que sería numeroso como las estrellas del cielo, y no se podría contar. A través de los libros históricos, hemos visto el cuidado de Dios y cómo, a pesar del pecado y sus consecuencias, Dios permaneció fiel a Sus promesas, librándolos de la destrucción en numerosas ocasiones, y preparando a su pueblo para recibir, años más tarde la llegada del Mesías. <br /><br /><br />A los libros históricos del antiguo Testamento les siguen los libros poéticos, escritos en diferentes momentos de la historia y por diferentes autores. La poesía hebrea de estos libros nos imparten mucha enseñanza, por lo que también se denominan libros de sabiduría. <br /><br />Tras los libros poéticos, leeremos los libros de los profetas, 17 en total. Cuando lleguemos a la lectura de estos, aprovecharemos para conectarlos con eventos históricos, ya que estos profetas vivieron en diferentes etapas de la historia de Israel.<br /><br /><br />Los libros poéticos fueron escritos en hebreo y han sido traducidos fielmente a nuestro idioma, así como a cientos de otros idiomas. En ocasiones podemos apreciar rasgos de lenguaje poético similar al nuestro, cuando la traducción lo ha permitido. La poesía hebrea está basada en significado más que en sonido, por lo que juega con paralelismos y estructuras semánticas más que con el ritmo y el verso, como solemos hacerlo nosotros. Te animo a que al leer los libros de Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés y Cantar de los Cantares notes las secciones paralelas y la estructura de los discursos, ya que estos son rasgos de la poesía hebrea que se han conservado en nuestra traducción. <br /><br /><br />El libro de Job combina la enseñanza con la poesía hebrea, siendo un libro que trata temas difíciles y profundos, utilizando un lenguaje agradable de leer. Al leerlo, nos sentimos identificados, ya que todos hemos pasado momentos de calamidad, y Job es expuesto para que lo veamos como un hombre que sufrió en todos los sentidos humanos. Job sufrió pérdidas materiales al perder su ganado y sus instalaciones; sufrió pérdidas personales al perder a sus siete hijos y sus tres hijas en el mismo día; sufrió físicamente, al sufrir una enfermedad que le afecto por todo el cuerpo, causándole dolor y desfiguración; sufrió emocionalmente al ver como su esposa y sus amigos dejaban de darle apoyo moral; y sufrió socialmente al verse apartado de una sociedad en la que solía ejercer gran influencia. Dios nos ha permitido leer las luchas internas y externas de Job, por lo que al leer el libro, vemos a Job como un personaje redondo, completo. No se nos muestra lo que otros deben ver, sino que se nos muestra sus luchas más duras, las del pensamiento. Y lo mejor es que vemos que a través de todo lo que pasó, se mantuvo fiel a Dios. Puede que cuando leamos sus quejas pensemos que se está pasando y acusando a Dios, mas Dios mismo afirma al final del libro que Job actuó bien hacia Dios. Esto no es para decir que todo lo que Job dijo fu correcto. De hecho, podemos observar en la lectura que Dios tuvo que llamar la atención a Job por lo que había dicho. Mas el que conoce los corazones afirmó que Job, a pesar de sus dudas y su desánimo, reconoció quién era Dios y no olvidó su lugar ante el Todopoderoso.<br /><br />El libro de Job nos muestra claramente la soberanía de Dios, y si alguno duda de su bondad, debe leer hasta el final. El hecho de que un ser todopoderoso se preocupe por seres finitos y fallidos como nosotros muestra un amor incomprensible. <br /><br />Te invito a leer conmigo, sin juzgar a nadie, sino poniéndote en el lugar de cada uno de los personajes, porque cada una de nosotros podemos identificarnos con Job, su esposa y sus amigos, viendo en ellos luchas reales que tenemos, hemos tenido o tendremos en algún momento de nuestra vida. Que la lectura y meditación de Job y de los otros libros de sabiduría sea de bendición para tu vida.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18184926</guid><pubDate>Mon, 02 Jun 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18184926/job_101_poesi_a_de_sabiduri_a.mp3" length="6042813" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El libro de Ester acaba la sección histórica del Antiguo testamento. Hemos leído sobre la historia de la humanidad, y el pueblo judío desde su inicio con Abraham, que salió de Ur de los caldeos y a quien Dios dio la promesa de hacer de él un pueblo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El libro de Ester acaba la sección histórica del Antiguo testamento. Hemos leído sobre la historia de la humanidad, y el pueblo judío desde su inicio con Abraham, que salió de Ur de los caldeos y a quien Dios dio la promesa de hacer de él un pueblo que sería numeroso como las estrellas del cielo, y no se podría contar. A través de los libros históricos, hemos visto el cuidado de Dios y cómo, a pesar del pecado y sus consecuencias, Dios permaneció fiel a Sus promesas, librándolos de la destrucción en numerosas ocasiones, y preparando a su pueblo para recibir, años más tarde la llegada del Mesías. <br /><br /><br />A los libros históricos del antiguo Testamento les siguen los libros poéticos, escritos en diferentes momentos de la historia y por diferentes autores. La poesía hebrea de estos libros nos imparten mucha enseñanza, por lo que también se denominan libros de sabiduría. <br /><br />Tras los libros poéticos, leeremos los libros de los profetas, 17 en total. Cuando lleguemos a la lectura de estos, aprovecharemos para conectarlos con eventos históricos, ya que estos profetas vivieron en diferentes etapas de la historia de Israel.<br /><br /><br />Los libros poéticos fueron escritos en hebreo y han sido traducidos fielmente a nuestro idioma, así como a cientos de otros idiomas. En ocasiones podemos apreciar rasgos de lenguaje poético similar al nuestro, cuando la traducción lo ha permitido. La poesía hebrea está basada en significado más que en sonido, por lo que juega con paralelismos y estructuras semánticas más que con el ritmo y el verso, como solemos hacerlo nosotros. Te animo a que al leer los libros de Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés y Cantar de los Cantares notes las secciones paralelas y la estructura de los discursos, ya que estos son rasgos de la poesía hebrea que se han conservado en nuestra traducción. <br /><br /><br />El libro de Job combina la enseñanza con la poesía hebrea, siendo un libro que trata temas difíciles y profundos, utilizando un lenguaje agradable de leer. Al leerlo, nos sentimos identificados, ya que todos hemos pasado momentos de calamidad, y Job es expuesto para que lo veamos como un hombre que sufrió en todos los sentidos humanos. Job sufrió pérdidas materiales al perder su ganado y sus instalaciones; sufrió pérdidas personales al perder a sus siete hijos y sus tres hijas en el mismo día; sufrió físicamente, al sufrir una enfermedad que le afecto por todo el cuerpo, causándole dolor y desfiguración; sufrió emocionalmente al ver como su esposa y sus amigos dejaban de darle apoyo moral; y sufrió socialmente al verse apartado de una sociedad en la que solía ejercer gran influencia. Dios nos ha permitido leer las luchas internas y externas de Job, por lo que al leer el libro, vemos a Job como un personaje redondo, completo. No se nos muestra lo que otros deben ver, sino que se nos muestra sus luchas más duras, las del pensamiento. Y lo mejor es que vemos que a través de todo lo que pasó, se mantuvo fiel a Dios. Puede que cuando leamos sus quejas pensemos que se está pasando y acusando a Dios, mas Dios mismo afirma al final del libro que Job actuó bien hacia Dios. Esto no es para decir que todo lo que Job dijo fu correcto. De hecho, podemos observar en la lectura que Dios tuvo que llamar la atención a Job por lo que había dicho. Mas el que conoce los corazones afirmó que Job, a pesar de sus dudas y su desánimo, reconoció quién era Dios y no olvidó su lugar ante el Todopoderoso.<br /><br />El libro de Job nos muestra claramente la soberanía de Dios, y si alguno duda de su bondad, debe leer hasta el final. El hecho de que un ser todopoderoso se preocupe por seres finitos y fallidos como nosotros muestra un amor incomprensible. <br /><br />Te invito a leer conmigo, sin juzgar a nadie, sino poniéndote en el lugar de cada uno de los personajes, porque cada una de nosotros podemos identificarnos con Job, su esposa y sus amigos, viendo en ellos luchas reales que tenemos, hemos tenido o...]]></itunes:summary><itunes:duration>349</itunes:duration><itunes:keywords>biblia,dios,poéticos,sabiduría,textos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/1d92ea3eb739b52c45b706569eb7f11c.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Ester-100 La providencia de un Dios fiel</title><link>https://www.spreaker.com/episode/ester-100-la-providencia-de-un-dios-fiel--18173839</link><description><![CDATA[Los eventos en el libro de Ester muestran la soberanía de un Dios al que, aunque en ningún momento se le menciona por nombre, se puede apreciar en el modo en que la trama se desarrolla. <br /><br />Mardoqueo, hombre judío que habitaba en Susa, era un hombre de influencia en palacio. Este tenía la tutela de su prima Ester, la cual llegó a ser reina. <br /><br />Mardoqueo era fiel al rey de Persia, y esto lo podemos ver en Ester 2:19-23:<br /><br />“En aquellos días, estando Mardoqueo sentado a la puerta del rey, se enojaron Bigtán y Teres, dos eunucos del rey, de la guardia de la puerta, y procuraban poner mano en el rey Asuero. Cuando Mardoqueo entendió esto, lo denunció a la reina Ester, y Ester lo dijo al rey en nombre de Mardoqueo. Se hizo investigación del asunto, y fue hallado cierto; por tanto, los dos eunucos fueron colgados en una horca. Y fue escrito el caso en el libro de las crónicas del rey.”<br /><br />Sin embargo, nada se hizo para agradecer a Mardoqueo su fidelidad. <br /><br />Durante este tiempo, Amán hagagueo llegó a ser un alto cargo en la casa del rey de Persia. Este hombre era orgulloso y había conseguido del rey un mandato para que todos los que estaban al servicio del rey se arrodillaran y se inclinaran ante él. Pero Mardoqueo ni se arrodillaba ni se inclinaba ante Amán. Al preguntarle los de palacio porqué no se arrodillaba, Mardoqueo desveló que él era judío. Mas Amán se llenó de ira, y no solo lo pagó con Mardoqueo, sino que determinó destruir a todos los judíos en el reino.<br /><br />“Y dijo Amán al rey Asuero: Hay un pueblo esparcido y distribuido entre los pueblos en todas las provincias de tu reino, y sus leyes son diferentes de las de todo pueblo, y no guardan las leyes del rey, y al rey nada le beneficia el dejarlos vivir.<br />Si place al rey, decrete que sean destruidos; y yo pesaré diez mil talentos de plata a los que manejan la hacienda, para que sean traídos a los tesoros del rey.”<br /><br />Asuero, que parece que no se preocupaba de analizar las situaciones, sino que accedía a lo que le presentaran en el momento, accedió a la petición de Amán y le dio su anillo para que hiciera lo que bien le pareciera con el pueblo judío y con los bienes que confiscara. <br /><br />Fue así que el pueblo judío del imperio persa llegó a estar en peligro de muerte, a causa del orgullo de Amán y la necedad del rey Asuero. <br /><br />Curiosamente, Dios tenía otros planes. Mientras Amán se preparaba para ejecutar a Mardoqueo y matar a los judíos del reino, Dios hizo que el rey Asuero no durmiera bien una noche, de modo que pidió que le leyeran las crónicas del reino. Puede que pensara que con esa lectura sería fácil ser vencido por el sueño. Y sin embargo, le leyeron sobre aquella conspiración que los dos eunucos habían tramado contra él y cómo Mardoqueo había denunciado el plan que había oído a la puerta de palacio, salvándole la vida al rey. El rey preguntó que qué se había hecho para agradecer a este hombre Mardoqueo, y descubrió que de ningún modo se le había premiado. Así que, a la mañana siguiente, cuando Amán llegó a la presencia del rey, este le preguntó: <br /><br />“Qué se hará al hombre cuya honra desea el rey? Y dijo Amán en su corazón: ¿A quién deseará el rey honrar más que a mí?<br />Y respondió Amán al rey: Para el varón cuya honra desea el rey, traigan el vestido real de que el rey se viste, y el caballo en que el rey cabalga, y la corona real que está puesta en su cabeza; y den el vestido y el caballo en mano de alguno de los príncipes más nobles del rey, y vistan a aquel varón cuya honra desea el rey, y llévenlo en el caballo por la plaza de la ciudad, y pregonen delante de él: Así se hará al varón cuya honra desea el rey.” Ester 6:6-9 <br /><br />Así es como Amán acabó siendo el elegido para pasear a Mardoqueo, pregonando honra para aquel que él más odiaba.<br /><br />La reina Ester, habiendo decidido revelar su identidad e interceder por su pueblo, organizó banquete e invitó al rey y a Amán, y después del segundo banquete, la reina denunció el odioso plan de Amán de destruir a los judíos, desvelando que ella misma y Mardoqueo, el que el rey acababa de honrar, eran judíos también. <br /><br />El libro concluye con Amán sufriendo el fin que este había planeado para Mardoqueo. Y el rey firmó un edicto para que los judíos en todo lugar pudieran defenderse si eran atacados. <br /><br />Dios, en su providencia, cuidó a su pueblo, una vez más, no porque su pueblo fuera perfecto, sino porque Dios es fiel a sus promesas. Dios había prometido a Abraham que Él cuidaría a su pueblo y prepararía el camino para que el Mesías viniera a este mundo. Y aunque muchos han querido exterminar al pueblo judío, vemos que Dios en su providencia los ha cuidado. Sus promesas son siempre fieles. <br /><br />El libro de Ester nos muestra el amor y el cuidado de Dios hacia los que son suyos. Muchas veces nos avergonzamos de proclamar su nombre, y no compartimos quién es Dios para nosotras, pero vemos que Dios nunca se olvida de los que son suyos, y está atento a nuestras oraciones. Gracias a Dios por su cuidado y la providencia con la que nos protege. A Él sea toda la gloria.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18173839</guid><pubDate>Fri, 30 May 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18173839/ester_100_la_providencia_de_un_dios_fiel.mp3" length="7523584" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Los eventos en el libro de Ester muestran la soberanía de un Dios al que, aunque en ningún momento se le menciona por nombre, se puede apreciar en el modo en que la trama se desarrolla. 

Mardoqueo, hombre judío que habitaba en Susa, era un hombre de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Los eventos en el libro de Ester muestran la soberanía de un Dios al que, aunque en ningún momento se le menciona por nombre, se puede apreciar en el modo en que la trama se desarrolla. <br /><br />Mardoqueo, hombre judío que habitaba en Susa, era un hombre de influencia en palacio. Este tenía la tutela de su prima Ester, la cual llegó a ser reina. <br /><br />Mardoqueo era fiel al rey de Persia, y esto lo podemos ver en Ester 2:19-23:<br /><br />“En aquellos días, estando Mardoqueo sentado a la puerta del rey, se enojaron Bigtán y Teres, dos eunucos del rey, de la guardia de la puerta, y procuraban poner mano en el rey Asuero. Cuando Mardoqueo entendió esto, lo denunció a la reina Ester, y Ester lo dijo al rey en nombre de Mardoqueo. Se hizo investigación del asunto, y fue hallado cierto; por tanto, los dos eunucos fueron colgados en una horca. Y fue escrito el caso en el libro de las crónicas del rey.”<br /><br />Sin embargo, nada se hizo para agradecer a Mardoqueo su fidelidad. <br /><br />Durante este tiempo, Amán hagagueo llegó a ser un alto cargo en la casa del rey de Persia. Este hombre era orgulloso y había conseguido del rey un mandato para que todos los que estaban al servicio del rey se arrodillaran y se inclinaran ante él. Pero Mardoqueo ni se arrodillaba ni se inclinaba ante Amán. Al preguntarle los de palacio porqué no se arrodillaba, Mardoqueo desveló que él era judío. Mas Amán se llenó de ira, y no solo lo pagó con Mardoqueo, sino que determinó destruir a todos los judíos en el reino.<br /><br />“Y dijo Amán al rey Asuero: Hay un pueblo esparcido y distribuido entre los pueblos en todas las provincias de tu reino, y sus leyes son diferentes de las de todo pueblo, y no guardan las leyes del rey, y al rey nada le beneficia el dejarlos vivir.<br />Si place al rey, decrete que sean destruidos; y yo pesaré diez mil talentos de plata a los que manejan la hacienda, para que sean traídos a los tesoros del rey.”<br /><br />Asuero, que parece que no se preocupaba de analizar las situaciones, sino que accedía a lo que le presentaran en el momento, accedió a la petición de Amán y le dio su anillo para que hiciera lo que bien le pareciera con el pueblo judío y con los bienes que confiscara. <br /><br />Fue así que el pueblo judío del imperio persa llegó a estar en peligro de muerte, a causa del orgullo de Amán y la necedad del rey Asuero. <br /><br />Curiosamente, Dios tenía otros planes. Mientras Amán se preparaba para ejecutar a Mardoqueo y matar a los judíos del reino, Dios hizo que el rey Asuero no durmiera bien una noche, de modo que pidió que le leyeran las crónicas del reino. Puede que pensara que con esa lectura sería fácil ser vencido por el sueño. Y sin embargo, le leyeron sobre aquella conspiración que los dos eunucos habían tramado contra él y cómo Mardoqueo había denunciado el plan que había oído a la puerta de palacio, salvándole la vida al rey. El rey preguntó que qué se había hecho para agradecer a este hombre Mardoqueo, y descubrió que de ningún modo se le había premiado. Así que, a la mañana siguiente, cuando Amán llegó a la presencia del rey, este le preguntó: <br /><br />“Qué se hará al hombre cuya honra desea el rey? Y dijo Amán en su corazón: ¿A quién deseará el rey honrar más que a mí?<br />Y respondió Amán al rey: Para el varón cuya honra desea el rey, traigan el vestido real de que el rey se viste, y el caballo en que el rey cabalga, y la corona real que está puesta en su cabeza; y den el vestido y el caballo en mano de alguno de los príncipes más nobles del rey, y vistan a aquel varón cuya honra desea el rey, y llévenlo en el caballo por la plaza de la ciudad, y pregonen delante de él: Así se hará al varón cuya honra desea el rey.” Ester 6:6-9 <br /><br />Así es como Amán acabó siendo el elegido para pasear a Mardoqueo, pregonando honra para aquel que él más odiaba.<br /><br />La reina Ester, habiendo decidido revelar su identidad e interceder por su pueblo, organizó banquete e invitó al rey y...]]></itunes:summary><itunes:duration>441</itunes:duration><itunes:keywords>amán,asuero,cuidado,dios,ester,fidelidad,fiel,mardoqueo,mesías,promesas,providencia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ecaeceab217ef46401500297c80c155d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Ester-099 La identidad de Ester</title><link>https://www.spreaker.com/episode/ester-099-la-identidad-de-ester--18163402</link><description><![CDATA[El libro de Ester, que le sigue a Nehemías, está situado en el mismo periodo histórico, durante el reinado del imperio Persa, en los años entre los acontecimientos del capítulo 6 y 7 del libro de Esdras. El libro lleva el nombre de Ester, una chica judía que vivió en el imperio y que llegó a tener un papel muy importante entre el pueblo judío. <br /><br />La escena se sitúa en Susa, capital del imperio Persa. Muchos judíos habían vuelto a Jerusalén, pero muchos más permanecían aún en el exilio. Había judíos en diferentes ciudades a través del imperio de los persas, y muchos de ellos se habían integrado en la cultura y tenían cargos importantes. Tal era el caso de Mardoqueo, tío de Ester, el cual trabajaba en la residencia real en Susa. <br /><br />Asuero, el rey de Persia, también conocido como Jerjes era un hombre al que le gustaba beber y que se dejaba llevar por los consejeros de la corte. Tal era el caso, que después de haber hecho fiesta durante medio año seguido, durante una de las celebraciones, después de haber comido y bebido con dignatarios de otros lugares, llamó a la reina Vasti para que se presentara ante sus invitados, todos hombres, para que el rey pudiera mostrarles su belleza. Vasti, que estaba haciendo banquete aparte con las mujeres, envió a decir que no iría. Imagino que por un lado estaba acostumbrada a ser exhibida por su marido el rey, y por otro, se había acostumbrado también a llevar una vida paralela a la de su marido. Ambas opciones son penosas, ya que el diseño de Dios para el matrimonio es uno de compañerismo y complementariedad, y estos dos opciones no mostraban nada de esto. <br /><br />Leemos que Memucán, uno de los príncipes de Persia y Media, aconsejó al rey que no permitiera que Vasti viniera ante el rey nunca más, y que buscara otra reina en su lugar. Su argumento era que si no destituía a Vasti, las mujeres del reino comenzarían a menospreciar y odiar a sus maridos. Y tristemente vemos que Asuero el rey escuchó a Memucán e hizo decreto destituyendo a la reina Vasti, y mandó también cartas por todo el reino para que los hombres afirmasen su autoridad sobre sus mujeres.<br />º<br />Vemos en el capítulo dos que este mismo Asuero organizó un concurso de belleza en la capital, y trajeron a todas las doncellas de buen parecer del reino al palacio a cargo del eunuco Hegai, para que después de largos días de preparación, fueran presentadas al rey. Y aquí vemos que Ester fue llevada al palacio. A petición de su tío Mardoqueo, Ester había escondido su identidad judía, de modo que cuando fue elegida para ser reina, nadie sabía que ella era parte del pueblo judío.<br /><br /><br />Ester sería usada por Dios en un momento de la historia para salvar al pueblo de Dios de la destrucción. Pero habiendo leído el principio del libro, uno solo puede ver a una hija de Dios viviendo en un mundo pagano, y totalmente integrada en la sociedad, de tal modo que nadie podría decir que ella era diferente a las demás. De haberse mantenido así, Ester no hubiera tenido ningún papel en la historia del pueblo de Dios. Si Ester su hubiera adaptado a la vida de palacio y simplemente hubiera disfrutado del privilegio de ir de plebeya a reina del mayor imperio de sus tiempos, no tendríamos el libro de Ester en nuestras Biblias. <br /><br />Dios tenía planes para Ester, mas ella tendría que arriesgar su vida para poder llevarlos a cabo. <br /><br />Cuando el libro nos presenta lo que parece una inminente masacre del pueblo de Dios, vemos que Ester tomó un paso de valentía y reveló su verdadera identidad. Dejando a un lado todos los privilegios que había conseguido, tomó la decisión de identificarse con Dios y con su pueblo a pesar de arriesgarse a ser destruída junto con todos los judíos. Su tío Mardoqueo se lo había presentado de esta forma: <br /><br />“No pienses que escaparás en la casa del rey más que cualquier otro judío. Porque si callas absolutamente en este tiempo, respiro y liberación vendrá de alguna otra parte para los judíos; mas tú y la casa de tu padre pereceréis. ¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino?” Ester 4:13-14<br /><br />Mardoqueo, el cual en un principio la había animado a esconder su identidad, le recuerda a Ester que si ella no se levantaba declarando su identidad e intercediendo por el pueblo, Dios levantaría a otro en un futuro para traer liberación al pueblo. Mas advierte a Ester que quedándose callada en palacio, ella y los suyos acabarían pereciendo. <br /><br />¿Quién sabe si Dios no te ha puesto en el lugar donde estás para ser usada para la liberación de tu pueblo?, le preguntó Mardoqueo. <br />Dios había permitido que una hija suya llegara a estar en la corte real. Y Mardoqueo entendía que Dios tenía un plan para ella. <br /><br />Ester contestó a Mardoqueo pidiéndole que ayunaran y oraran por ella durante tres días, y confiando en el Señor, tras este tiempo, se presentó ante el rey, sabiendo que si este no la recibía o no aceptaba su petición, podría perder la vida. Ester estaba dispuesta. Había dejado a un lado su miedo a ser diferente y estaba declarando quién era su Dios. <br /><br />¿Dónde te ha puesto a ti Dios para ser una pieza clave en Su plan perfecto? ¿Eres hija del Dios del cielo? ¿Saben los que están a tu alrededor que sigues al Dios verdadero? Puede que no hayas compartido tu identidad en Cristo con los de tu alrededor, pero, ¿Y si Dios te ha colocado donde estás con un propósito específico? ¿Tendrás la determinación de Ester de levantarte en nombre de Dios y ser usada para Su plan perfecto, o permanecerás de incógnito en tu trabajo, instituto, vecindario, o donde quiera que Dios te haya puesto? <br /><br />Pongamos el tema en oración y cumplamos aquello para lo que Dios nos ha creado, para traer gloria a Su nombre.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18163402</guid><pubDate>Thu, 29 May 2025 05:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18163402/ester_099_la_identidad_de_ester.mp3" length="8138066" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El libro de Ester, que le sigue a Nehemías, está situado en el mismo periodo histórico, durante el reinado del imperio Persa, en los años entre los acontecimientos del capítulo 6 y 7 del libro de Esdras. El libro lleva el nombre de Ester, una chica...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El libro de Ester, que le sigue a Nehemías, está situado en el mismo periodo histórico, durante el reinado del imperio Persa, en los años entre los acontecimientos del capítulo 6 y 7 del libro de Esdras. El libro lleva el nombre de Ester, una chica judía que vivió en el imperio y que llegó a tener un papel muy importante entre el pueblo judío. <br /><br />La escena se sitúa en Susa, capital del imperio Persa. Muchos judíos habían vuelto a Jerusalén, pero muchos más permanecían aún en el exilio. Había judíos en diferentes ciudades a través del imperio de los persas, y muchos de ellos se habían integrado en la cultura y tenían cargos importantes. Tal era el caso de Mardoqueo, tío de Ester, el cual trabajaba en la residencia real en Susa. <br /><br />Asuero, el rey de Persia, también conocido como Jerjes era un hombre al que le gustaba beber y que se dejaba llevar por los consejeros de la corte. Tal era el caso, que después de haber hecho fiesta durante medio año seguido, durante una de las celebraciones, después de haber comido y bebido con dignatarios de otros lugares, llamó a la reina Vasti para que se presentara ante sus invitados, todos hombres, para que el rey pudiera mostrarles su belleza. Vasti, que estaba haciendo banquete aparte con las mujeres, envió a decir que no iría. Imagino que por un lado estaba acostumbrada a ser exhibida por su marido el rey, y por otro, se había acostumbrado también a llevar una vida paralela a la de su marido. Ambas opciones son penosas, ya que el diseño de Dios para el matrimonio es uno de compañerismo y complementariedad, y estos dos opciones no mostraban nada de esto. <br /><br />Leemos que Memucán, uno de los príncipes de Persia y Media, aconsejó al rey que no permitiera que Vasti viniera ante el rey nunca más, y que buscara otra reina en su lugar. Su argumento era que si no destituía a Vasti, las mujeres del reino comenzarían a menospreciar y odiar a sus maridos. Y tristemente vemos que Asuero el rey escuchó a Memucán e hizo decreto destituyendo a la reina Vasti, y mandó también cartas por todo el reino para que los hombres afirmasen su autoridad sobre sus mujeres.<br />º<br />Vemos en el capítulo dos que este mismo Asuero organizó un concurso de belleza en la capital, y trajeron a todas las doncellas de buen parecer del reino al palacio a cargo del eunuco Hegai, para que después de largos días de preparación, fueran presentadas al rey. Y aquí vemos que Ester fue llevada al palacio. A petición de su tío Mardoqueo, Ester había escondido su identidad judía, de modo que cuando fue elegida para ser reina, nadie sabía que ella era parte del pueblo judío.<br /><br /><br />Ester sería usada por Dios en un momento de la historia para salvar al pueblo de Dios de la destrucción. Pero habiendo leído el principio del libro, uno solo puede ver a una hija de Dios viviendo en un mundo pagano, y totalmente integrada en la sociedad, de tal modo que nadie podría decir que ella era diferente a las demás. De haberse mantenido así, Ester no hubiera tenido ningún papel en la historia del pueblo de Dios. Si Ester su hubiera adaptado a la vida de palacio y simplemente hubiera disfrutado del privilegio de ir de plebeya a reina del mayor imperio de sus tiempos, no tendríamos el libro de Ester en nuestras Biblias. <br /><br />Dios tenía planes para Ester, mas ella tendría que arriesgar su vida para poder llevarlos a cabo. <br /><br />Cuando el libro nos presenta lo que parece una inminente masacre del pueblo de Dios, vemos que Ester tomó un paso de valentía y reveló su verdadera identidad. Dejando a un lado todos los privilegios que había conseguido, tomó la decisión de identificarse con Dios y con su pueblo a pesar de arriesgarse a ser destruída junto con todos los judíos. Su tío Mardoqueo se lo había presentado de esta forma: <br /><br />“No pienses que escaparás en la casa del rey más que cualquier otro judío. Porque si callas absolutamente en este tiempo, respiro y liberación vendrá de alguna otra parte...]]></itunes:summary><itunes:duration>480</itunes:duration><itunes:keywords>ayuno,determinación,dios,ester,identidad,oración,plan</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/307b926939ed0d1b2ced3d4b16bd7b0f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Nehemías-098 Esdras y Nehemías</title><link>https://www.spreaker.com/episode/nehemias-098-esdras-y-nehemias--18153313</link><description><![CDATA[Los libros de Esdras y Nehemías narran el regreso del pueblo de Dios a Jerusalén. Vemos tres etapas del regreso. En primer lugar vimos que Zorobabel volvió bajo el rey Ciro de Persia con más de 42000 personas con la intención de reconstruir el templo. Vimos que hubo un periodo de unos años en el que el pueblo paró de construir, y los profetas Hageo y Zacarías vinieron a despertar al pueblo para que acabara la obra, y Dios les permitió acabar el templo en el año 516 antes de Cristo. Entre los capítulos 6 y 7 de Esdras hay unos años en los que los eventos del libro de Ester, que estaremos leyendo esta semana tuvieron, lugar, en la ciudad de Susa, bajo el rey de Persia. <br /><br />Esdras 7-10 nos narra la segunda etapa del retorno del pueblo, cuando el sacerdote y escriba Esdras fue a enseñar la ley de Dios al pueblo y a instarles a que buscaran a Dios. Les amonestó especialmente sobre al pecado de mezclarse con los paganos de la zona que no seguían la ley de Dios. Como en ocasiones anteriores, el pueblo de Dios solía caer en la tentación de emparentar con los enemigos de Dios y eran atraídos a las prácticas que estos seguían en contra de la voluntad de Dios. Esdras intercede por el pueblo a Dios y enseña la ley de Dios al pueblo. El libro de Nehemías nos presenta una tercera etapa del retorno del pueblo, cuando los muros son edificados. En este libro, Esdras ya está en Jerusalén, y Dios nos presenta que al igual que hubo una construcción del templo y una enseñanza al pueblo sobre Dios, en esta última etapa del regreso de la cautividad, hay una repoblación de la ciudad santa, pero más importante aún, hay una dedicación del pueblo de Dios a seguir y obedecer la ley de Dios. <br /><br />Nos narra Nehemías 8 que el pueblo se juntó a una a escuchar la Palabra de Dios que compartió Esdras. Dice así: <br /><br />“y se juntó todo el pueblo como un solo hombre en la plaza que está delante de la puerta de las Aguas, y dijeron a Esdras el escriba que trajese el libro de la ley de Moisés, la cual Jehová había dado a Israel. Y el sacerdote Esdras trajo la ley delante de la congregación, así de hombres como de mujeres y de todos los que podían entender, el primer día del mes séptimo. Y leyó en el libro delante de la plaza que está delante de la puerta de las Aguas, desde el alba hasta el mediodía, en presencia de hombres y mujeres y de todos los que podían entender; y los oídos de todo el pueblo estaban atentos al libro de la ley.<br /><br />Bendijo entonces Esdras a Jehová, Dios grande. Y todo el pueblo respondió: ¡Amén! ¡Amén! alzando sus manos; y se humillaron y adoraron a Jehová inclinados a tierra. Y los levitas (y da una lista de nombres) Jesúa, Bani, Serebías, Jamín, Acub, Sabetai, Hodías, Maasías, Kelita, Azarías, Jozabed, y Pelaía, hacían entender al pueblo la ley; y el pueblo estaba atento en su lugar. Y leían en el libro de la ley de Dios claramente, y ponían el sentido, de modo que entendiesen la lectura. <br /><br />Esdras leía en hebreo, mas el pueblo se comunicaba en arameo, por lo que los levitas se aseguraban de que todos entendieran las palabras de la enseñanza. <br /><br />“Luego les dijo: Id, comed grosuras, y bebed vino dulce, y enviad porciones a los que no tienen nada preparado; porque día santo es a nuestro Señor; no os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza.”<br />Nehemías 8:1-3, 6-8, 10<br /><br /><br />Después de la enseñanza, comieron juntos, y el escriba les mandó que se regocijaran, porque Dios sería lo que les daría fuerzas con gozo y esperanza. <br /><br />El repaso de la historia del pueblo traía lágrimas a los ojos de los hebreos, ya que podían ver que vez tras vez Dios había sido misericordioso con ellos, y vez tras vez, ellos habían sido infieles a Dios. Y en Nehemías 10:28-29 nos narra que el pueblo, los sacerdotes, levitas, porteros y cantores, los sirvientes del templo, y todos los que se habían apartado de los pueblos de las tierras a la ley de Dios, con sus mujeres, sus hijos e hijas, todo el que tenía comprensión y discernimiento,<br />“se reunieron con sus hermanos y sus principales, para protestar y jurar que andarían en la ley de Dios, que fue dada por Moisés siervo de Dios, y que guardarían y cumplirían todos los mandamientos, decretos y estatutos de Jehová nuestro Señor.”<br /><br />La decisión de seguir y servir a Dios de corazón traería muchos cambios en la ciudad. Un cambio de corazón debía resultar en una reforma de la vida que vivían.<br /><br />Había corrupción en el pueblo, <br /><br />Nehemías 13:4 cuenta que el sacerdote “Eliasib, siendo jefe de la cámara de la casa de nuestro Dios, había emparentado con Tobías”. <br />Y este había provisto una habitación para Tobías en el templo. Recuerda, este era el hombre que vez tras vez se se había interpuesto para estropear los planes de los hebreos en la reconstrucción de la ciudad. Tobías era un enemigo de Dios, sin embargo era un familiar del sacerdote.<br /><br />Nehemías tuvo que actuar en la situación para limpiar el templo de Dios.Dice así en los versículos 7 y 8: Y me dolió en gran manera; y arrojé todos los muebles de la casa de Tobías fuera de la cámara, y dije que limpiasen las cámaras, e hice volver allí los utensilios de la casa de Dios, las ofrendas y el incienso.”<br /><br />Este mismo Eliasib, sacerdote del pueblo había emparentado con Sambalat, el otro individuo que conspiraba contra Nehemías y sus hombres para que no edificaran. El hijo de Eliasib se había casado con la hija de Sambalat horonita, extranjeros en la tierra. Cuando Dios denunció los matrimonios con los extranjeros que moraban en la tierra era con el propósito de mantener la pureza del pueblo. En ningún momento se trata de racismo o xenofobia, ya que vemos en otros textos que los extranjeros que aceptaban a Dios eran bienvenidos al pueblo. Mas bien se trataba de no comprometer la fidelidad a Dios por mezclarse con otros que no creían en Dios. Nehemías incluso contó cómo el corazón del mismo rey Salomón fue tras dioses ajenos a causa de su matrimonio con mujeres que no conocían a Dios (13:26): <br /><br /><br />Nehemías tuvo que hacer reformas en la forma en que el pueblo estaba organizado. Habían dado dinero prestado a los más pobres, y les obligaban a pagar intereses, de modo que estos que habían tomado prestado se sentían esclavos a causa de las deudas. Nehemías amonestó a los que habían permitido esta situación y los instó a no oprimir a aquellos que tenían necesidad. <br /><br />Había también algunos que trabajaban y hacían negocio en el día de reposo. Tras ser amonestados, el pueblo pactó guardar el día de reposo para el Señor y respetar las leyes y los tiempos de Dios para su pueblo. <br /><br />Y vemos que el libro de Nehemías acaba con el pueblo de Dios de vuelta a su tierra, y habiendo pactado una vez más seguir a Dios y obedecerle. <br /><br />Para concluir la reflexión sobre estos dos libros, quisiera enfatizar la importancia de mantener nuestras prioridades con nuestro enfoque puesto en Dios. El pueblo volvió a su tierra, tuvo la oportunidad de comenzar de nuevo, y vemos lo fácil que es desviarse tras las distracciones de la vida. Hemos visto que es fácil desanimarse por la oposición y dejar a Dios a un lado. Y también hemos visto que cuando hay arrepentimiento genuino, debe seguir una reforma de nuestra vida. Si seguimos a Dios, se notará en nuestros hábitos de vida. Quisiera que me vida fuera un reflejo de lo que mi corazón anhela. Que mi andar diario muestre a aquel que reina sobre mi corazón.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18153313</guid><pubDate>Wed, 28 May 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18153313/nehemi_as_098_esdras_y_nehemi_as.mp3" length="9681972" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Los libros de Esdras y Nehemías narran el regreso del pueblo de Dios a Jerusalén. Vemos tres etapas del regreso. En primer lugar vimos que Zorobabel volvió bajo el rey Ciro de Persia con más de 42000 personas con la intención de reconstruir el templo....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Los libros de Esdras y Nehemías narran el regreso del pueblo de Dios a Jerusalén. Vemos tres etapas del regreso. En primer lugar vimos que Zorobabel volvió bajo el rey Ciro de Persia con más de 42000 personas con la intención de reconstruir el templo. Vimos que hubo un periodo de unos años en el que el pueblo paró de construir, y los profetas Hageo y Zacarías vinieron a despertar al pueblo para que acabara la obra, y Dios les permitió acabar el templo en el año 516 antes de Cristo. Entre los capítulos 6 y 7 de Esdras hay unos años en los que los eventos del libro de Ester, que estaremos leyendo esta semana tuvieron, lugar, en la ciudad de Susa, bajo el rey de Persia. <br /><br />Esdras 7-10 nos narra la segunda etapa del retorno del pueblo, cuando el sacerdote y escriba Esdras fue a enseñar la ley de Dios al pueblo y a instarles a que buscaran a Dios. Les amonestó especialmente sobre al pecado de mezclarse con los paganos de la zona que no seguían la ley de Dios. Como en ocasiones anteriores, el pueblo de Dios solía caer en la tentación de emparentar con los enemigos de Dios y eran atraídos a las prácticas que estos seguían en contra de la voluntad de Dios. Esdras intercede por el pueblo a Dios y enseña la ley de Dios al pueblo. El libro de Nehemías nos presenta una tercera etapa del retorno del pueblo, cuando los muros son edificados. En este libro, Esdras ya está en Jerusalén, y Dios nos presenta que al igual que hubo una construcción del templo y una enseñanza al pueblo sobre Dios, en esta última etapa del regreso de la cautividad, hay una repoblación de la ciudad santa, pero más importante aún, hay una dedicación del pueblo de Dios a seguir y obedecer la ley de Dios. <br /><br />Nos narra Nehemías 8 que el pueblo se juntó a una a escuchar la Palabra de Dios que compartió Esdras. Dice así: <br /><br />“y se juntó todo el pueblo como un solo hombre en la plaza que está delante de la puerta de las Aguas, y dijeron a Esdras el escriba que trajese el libro de la ley de Moisés, la cual Jehová había dado a Israel. Y el sacerdote Esdras trajo la ley delante de la congregación, así de hombres como de mujeres y de todos los que podían entender, el primer día del mes séptimo. Y leyó en el libro delante de la plaza que está delante de la puerta de las Aguas, desde el alba hasta el mediodía, en presencia de hombres y mujeres y de todos los que podían entender; y los oídos de todo el pueblo estaban atentos al libro de la ley.<br /><br />Bendijo entonces Esdras a Jehová, Dios grande. Y todo el pueblo respondió: ¡Amén! ¡Amén! alzando sus manos; y se humillaron y adoraron a Jehová inclinados a tierra. Y los levitas (y da una lista de nombres) Jesúa, Bani, Serebías, Jamín, Acub, Sabetai, Hodías, Maasías, Kelita, Azarías, Jozabed, y Pelaía, hacían entender al pueblo la ley; y el pueblo estaba atento en su lugar. Y leían en el libro de la ley de Dios claramente, y ponían el sentido, de modo que entendiesen la lectura. <br /><br />Esdras leía en hebreo, mas el pueblo se comunicaba en arameo, por lo que los levitas se aseguraban de que todos entendieran las palabras de la enseñanza. <br /><br />“Luego les dijo: Id, comed grosuras, y bebed vino dulce, y enviad porciones a los que no tienen nada preparado; porque día santo es a nuestro Señor; no os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza.”<br />Nehemías 8:1-3, 6-8, 10<br /><br /><br />Después de la enseñanza, comieron juntos, y el escriba les mandó que se regocijaran, porque Dios sería lo que les daría fuerzas con gozo y esperanza. <br /><br />El repaso de la historia del pueblo traía lágrimas a los ojos de los hebreos, ya que podían ver que vez tras vez Dios había sido misericordioso con ellos, y vez tras vez, ellos habían sido infieles a Dios. Y en Nehemías 10:28-29 nos narra que el pueblo, los sacerdotes, levitas, porteros y cantores, los sirvientes del templo, y todos los que se habían apartado de los pueblos de las tierras a la ley de Dios, con sus mujeres, sus hijos e...]]></itunes:summary><itunes:duration>576</itunes:duration><itunes:keywords>dios,extranjeros,fidelidad,pureza,reformas,sambalat,tobías</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/f59fd944cc972ff33efc2f3257f3bbe1.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Nehemías-097 ¿Qué haces ante las malas noticias?</title><link>https://www.spreaker.com/episode/nehemias-097-que-haces-ante-las-malas-noticias--18127773</link><description><![CDATA[¡El libro de Nehemías comienza contándonos cómo llegó palabra a Nehemías de que los que habían regresado a Jerusalén vivían en ciudades con los muros destruidos y sufrían oposición de los habitantes del lugar. Vemos que Nehemías se lamenta y va a Dios en oración. Dice así Nehemías 1:4: <br /><br />“Cuando oí estas palabras me senté y lloré, e hice duelo por algunos días, y ayuné y oré delante del Dios de los cielos.” <br /><br />Nehemías era parte de los hebreos que vivían en el exilio en Babilonia. Trabajaba como copero del rey Artajerjes. Su trabajo era probar la bebida en la copa del rey antes de que este se la llevara a la boca. El rey confiaba en Nehemías, y además vemos que lo tenía en alta estima, ya que cuando vio que el rostro de Nehemías mostraba tristeza, le preguntó:<br /><br />“¿Por qué está triste tu rostro? pues no estás enfermo. No es esto sino quebranto de corazón.” (2:4) Nehemías fue sincero con el rey y la reina, que también estaba presente. Le explicó que su pueblo sufría en Jerusalén, y que él sentía el deseo de ir y reedificar los muros de la ciudad. <br /><br />El rey respondió positivamente, inquiriendo sobre el viaje que Nehemías quería emprender y el tiempo que estaría fuera. Nehemías le pidió al rey que lo enviara con cartas escritas que le facilitaran el paso al otro lado del río y que le concediera por escrito el poder recibir madera del bosque para construir las puertas de la ciudad, los muros y la casa en la que se quedaría Nehemías. <br />Y dice Nehemías en el versículo 8: “Y me lo concedió el rey, según la benéfica mano de mi Dios sobre mí.”<br /><br />Nehemías había ido a Dios en oración. Ahora entendía que Dios estaba en control de la situación, y podía ver la mano de Dios en los acontecimientos. Habiendo recibido permiso y apoyo del rey persa, Nehemías fue hasta Jerusalén, y después de descansar del viaje, salió por la ciudad para evaluar la situación. Nos narra el capítulo 2 que habiendo inspeccionado las condiciones de las murallas, se reunió Nehemías con los oficiales hebreos y les animó a edificar con él el muro. Y dice Nehemías en el versículo 18: <br /><br />“Entonces les declaré cómo la mano de mi Dios había sido buena sobre mí, y asimismo las palabras que el rey me había dicho. Y dijeron: Levantémonos y edifiquemos. Así esforzaron sus manos para bien.”<br /><br />Nehemías estaba motivado por lo que Dios había hecho ya para mostrar sus bondades, y quería que los oficiales entendieran que la mano del Señor les ayudaría en lo que iban a emprender. <br /><br />Mas nos cuenta el libro que había unos señores que no estaban contentos de que Nehemías estuviera ahí para ayudar al pueblo judío. Dice así en el capítulo 2, versículos 19-20:<br /><br />“Pero cuando lo oyeron Sanbalat horonita, Tobías el siervo amonita, y Gesem el árabe, hicieron escarnio de nosotros, y nos despreciaron, diciendo: ¿Qué es esto que hacéis vosotros? ¿Os rebeláis contra el rey?<br /><br />Y en respuesta les dije: El Dios de los cielos, él nos prosperará, y nosotros sus siervos nos levantaremos y edificaremos, porque vosotros no tenéis parte ni derecho ni memoria en Jerusalén.”<br /><br />Curiosamente, en el capítulo 4 leemos que estos hombres habían venido insultando a los que edificaban. Querían desanimarlos de hacer la obra, ya que sabían que Nehemías tenía la bendición del rey. Cuando no pudieron hacer nada legalmente y oficialmente para parar la obra, probaron a hacerlo insultándolos y desalentándolos. Dice así el texto: <br /><br />“Cuando oyó Sanbalat que nosotros edificábamos el muro, se enojó y se enfureció en gran manera, e hizo escarnio de los judíos.<br />Y habló delante de sus hermanos y del ejército de Samaria, y dijo: ¿Qué hacen estos débiles judíos? ¿Se les permitirá volver a ofrecer sus sacrificios? ¿Acabarán en un día? ¿Resucitarán de los montones del polvo las piedras que fueron quemadas?<br />Y estaba junto a él Tobías amonita, el cual dijo: Lo que ellos edifican del muro de piedra, si subiere una zorra lo derribará.”<br /><br />Y no solo insultaron, sino que “conspiraron todos a una para venir a atacar a Jerusalén y hacerle daño.”<br /><br />Mas Nehemías oró a Dios de nuevo. Esa era su práctica. Cuando venían malas noticias, oraba. Cuando enfrentaba oposición, oraba. Cuando otros lo insultaban y lo amenazaban, oraba. Él entendía que su defensa y su fortaleza venía del Dios de los cielos. Nadie podía ir en su contra si Dios estaba con él. Él creía lo que también expresó el apóstol Pablo en Romanos 8:31: “Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?”<br /><br />Para empeorar la situación, nos cuenta Nehemías que había algunos de su pueblo que estaban con aquellos que los amenazaban y los despreciaban. Dice el texto: “Pero sucedió que cuando venían los judíos que habitaban entre ellos, nos decían hasta diez veces: De todos los lugares de donde volviereis, ellos caerán sobre vosotros.” Les desanimaban recordándoles que los vencerían a pesar de cualquier esfuerzo que hicieran. Mas Nehemías y el pueblo que con él edificaba no se rindieron ante estos. Nos narra Nehemías en primera persona lo siguiente: <br /><br />“Entonces por las partes bajas del lugar, detrás del muro, y en los sitios abiertos, puse al pueblo por familias, con sus espadas, con sus lanzas y con sus arcos. Después miré, y me levanté y dije a los nobles y a los oficiales, y al resto del pueblo: No temáis delante de ellos; acordaos del Señor, grande y temible, y pelead por vuestros hermanos, por vuestros hijos y por vuestras hijas, por vuestras mujeres y por vuestras casas. Y cuando oyeron nuestros enemigos que lo habíamos entendido, y que Dios había desbaratado el consejo de ellos, nos volvimos todos al muro, cada uno a su tarea.”<br /><br />Se plantaron y continuaron la obra con el poder de Dios. Nehemías nos narra que edificaron el muro, y mientras la mitad de los siervos trabajaba en el muro, la otra mitad estaban armados para la defensa. E incluso aquellos que edificaban tenían la espada a mano mientras edificaban. Trabajaron diligentemente para hacer la obra, y mantuvieron defensa militar ante los que los amenazaban. Mas ellos sabían en quién confiaban. Nehemías asegura al pueblo con esta frase: ”nuestro Dios peleará por nosotros.” <br /><br />Acabaron el muro a pesar de la oposición. Estos tres personajes intentaron hacerle la vida imposible a Nehemías y hacerle desistir de lo que Dios había puesto en su corazón. Nehemías acabó la obra sin dejar que los insultos, sobornos y amenazas lo frenaran. Y dice Nehemías que los enemigos “se sintieron humillados, y conocieron que por nuestro Dios había sido hecha esta obra” Nehemías oró así en el capítulo 6:14 “Acuérdate, Dios mío, de Tobías y de Sanbalat, conforme a estas cosas que hicieron; también acuérdate de Noadías profetisa, y de los otros profetas que procuraban infundirme miedo.” Nehemías podía olvidarse de sus adversarios porque Dios se acordaría de ellos.<br /><br />Vuelvo a hacer la pregunta del principio: ¿Qué haces ante las malas noticias? ¿Qué haces ante la oposición? Hubiera sido normal que Nehemías se deprimiera por las malas noticias. Hubiera sido comprensible que ante la oposición de Sambalat, Tobías y Gesem, el pueblo desistiera de construir el muro. Mas vemos que Nehemías llevó su causa a Dios y trabajó con todos sus recursos, sabiendo que su Dios, Jehová de los ejércitos, peleaba por ellos y les daría la victoria. <br /><br />Te animo a enfrentar las dificultades de tu vida de esta manera. Confía en Dios, deja tu causa en sus manos, y haz todo lo que esté en tus manos para superar la prueba. Dios peleará por ti si haces esto, y saldrás fortalecida y edificada.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18127773</guid><pubDate>Tue, 27 May 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18127773/nehemi_as_097_que_haces_ante_las_malas_noticias.mp3" length="10315650" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>¡El libro de Nehemías comienza contándonos cómo llegó palabra a Nehemías de que los que habían regresado a Jerusalén vivían en ciudades con los muros destruidos y sufrían oposición de los habitantes del lugar. Vemos que Nehemías se lamenta y va a Dios...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[¡El libro de Nehemías comienza contándonos cómo llegó palabra a Nehemías de que los que habían regresado a Jerusalén vivían en ciudades con los muros destruidos y sufrían oposición de los habitantes del lugar. Vemos que Nehemías se lamenta y va a Dios en oración. Dice así Nehemías 1:4: <br /><br />“Cuando oí estas palabras me senté y lloré, e hice duelo por algunos días, y ayuné y oré delante del Dios de los cielos.” <br /><br />Nehemías era parte de los hebreos que vivían en el exilio en Babilonia. Trabajaba como copero del rey Artajerjes. Su trabajo era probar la bebida en la copa del rey antes de que este se la llevara a la boca. El rey confiaba en Nehemías, y además vemos que lo tenía en alta estima, ya que cuando vio que el rostro de Nehemías mostraba tristeza, le preguntó:<br /><br />“¿Por qué está triste tu rostro? pues no estás enfermo. No es esto sino quebranto de corazón.” (2:4) Nehemías fue sincero con el rey y la reina, que también estaba presente. Le explicó que su pueblo sufría en Jerusalén, y que él sentía el deseo de ir y reedificar los muros de la ciudad. <br /><br />El rey respondió positivamente, inquiriendo sobre el viaje que Nehemías quería emprender y el tiempo que estaría fuera. Nehemías le pidió al rey que lo enviara con cartas escritas que le facilitaran el paso al otro lado del río y que le concediera por escrito el poder recibir madera del bosque para construir las puertas de la ciudad, los muros y la casa en la que se quedaría Nehemías. <br />Y dice Nehemías en el versículo 8: “Y me lo concedió el rey, según la benéfica mano de mi Dios sobre mí.”<br /><br />Nehemías había ido a Dios en oración. Ahora entendía que Dios estaba en control de la situación, y podía ver la mano de Dios en los acontecimientos. Habiendo recibido permiso y apoyo del rey persa, Nehemías fue hasta Jerusalén, y después de descansar del viaje, salió por la ciudad para evaluar la situación. Nos narra el capítulo 2 que habiendo inspeccionado las condiciones de las murallas, se reunió Nehemías con los oficiales hebreos y les animó a edificar con él el muro. Y dice Nehemías en el versículo 18: <br /><br />“Entonces les declaré cómo la mano de mi Dios había sido buena sobre mí, y asimismo las palabras que el rey me había dicho. Y dijeron: Levantémonos y edifiquemos. Así esforzaron sus manos para bien.”<br /><br />Nehemías estaba motivado por lo que Dios había hecho ya para mostrar sus bondades, y quería que los oficiales entendieran que la mano del Señor les ayudaría en lo que iban a emprender. <br /><br />Mas nos cuenta el libro que había unos señores que no estaban contentos de que Nehemías estuviera ahí para ayudar al pueblo judío. Dice así en el capítulo 2, versículos 19-20:<br /><br />“Pero cuando lo oyeron Sanbalat horonita, Tobías el siervo amonita, y Gesem el árabe, hicieron escarnio de nosotros, y nos despreciaron, diciendo: ¿Qué es esto que hacéis vosotros? ¿Os rebeláis contra el rey?<br /><br />Y en respuesta les dije: El Dios de los cielos, él nos prosperará, y nosotros sus siervos nos levantaremos y edificaremos, porque vosotros no tenéis parte ni derecho ni memoria en Jerusalén.”<br /><br />Curiosamente, en el capítulo 4 leemos que estos hombres habían venido insultando a los que edificaban. Querían desanimarlos de hacer la obra, ya que sabían que Nehemías tenía la bendición del rey. Cuando no pudieron hacer nada legalmente y oficialmente para parar la obra, probaron a hacerlo insultándolos y desalentándolos. Dice así el texto: <br /><br />“Cuando oyó Sanbalat que nosotros edificábamos el muro, se enojó y se enfureció en gran manera, e hizo escarnio de los judíos.<br />Y habló delante de sus hermanos y del ejército de Samaria, y dijo: ¿Qué hacen estos débiles judíos? ¿Se les permitirá volver a ofrecer sus sacrificios? ¿Acabarán en un día? ¿Resucitarán de los montones del polvo las piedras que fueron quemadas?<br />Y estaba junto a él Tobías amonita, el cual dijo: Lo que ellos edifican del muro de piedra, si subiere...]]></itunes:summary><itunes:duration>616</itunes:duration><itunes:keywords>batalla,confianza,desánimo,dios,noticias,oposición,opresión,oración,sambalat,tobías,victoria</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/0dee4c75632f39b3feaebe623bdfa3f9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Esdras-096 Esdras el diligente</title><link>https://www.spreaker.com/episode/esdras-096-esdras-el-diligente--18117076</link><description><![CDATA[El libro de Esdras nos narra el regreso de 42000 judíos a Jerusalén para edificar templo a Jehová. Dios preparó a Esdras para ser el escriba y sacerdote que guiaría al pueblo que había regresado de la cautividad. <br /><br /><br />Esdras 7:6 nos dice que “Era escriba diligente en la ley de Moisés, que Jehová Dios de Israel había dado; y le concedió el rey todo lo que pidió, porque la mano de Jehová su Dios estaba sobre Esdras.” <br />Este subió a Jerusalén de Babilonia durante el reinado de Artajerjes, rey de Persia. Nos dice también el versículo 11 que era escriba versado en los mandamientos de Jehová y en sus estatutos a Israel:, y Artajerjes, en su carta lo llama “escriba erudito en la ley del Dios del cielo” y “escriba de la ley del Dios del cielo” <br />Artajerjes, con sus consejeros, enviaron a Esdras para que enseñase la ley de Dios al pueblo que estaba en Judea, y le dio permiso a él y a los levitas en el templo para utilizar los fondos para el servicio y sacrificios en el templo. <br /><br />Artajerjes escribió a Esdras: “Y tú, Esdras, conforme a la sabiduría que tienes de tu Dios, pon jueces y gobernadores que gobiernen a todo el pueblo que está al otro lado del río, a todos los que conocen las leyes de tu Dios; y al que no las conoce, le enseñarás.”<br /><br />El rey de Babilonia envió a Esdras para que enseñase la ley de Dios a los que allí habitaban, cosa que nos debería sorprender gratamente, ya que un rey pagano veía la importancia de que el pueblo de Dios conociera la obra y voluntad del Dios de los cielos. Una vez más, vemos que Dios puede mover el corazón del rey para hacer aquello que Dios ha planeado. Y vemos también que Esdras estaba preparado para enseñar porque el estudiaba las escrituras.<br /><br />Esdras conocía a Dios, estudiaba Su Palabra y la compartía con aquellos que ya conocían a Dios y con los que todavía no lo conocían. <br /><br />Es curioso que Esdras, cuando iba a subir a Jerusalén con los que lo acompañaban, no quiso pedir tropas al rey de Babilonia para que los protegieran por el camino. Y la razón que da se encuentra en el capítulo 8 versículo 22 “Porque tuve vergüenza de pedir al rey tropa y gente de a caballo que nos defendiesen del enemigo en el camino; porque habíamos hablado al rey, diciendo: La mano de nuestro Dios es para bien sobre todos los que le buscan; mas su poder y su furor contra todos los que le abandonan.”<br /><br />Esdras había dado testimonio al rey de que Dios estaba con aquellos que le buscaban y afligía a los que lo abandonaban. Así que le parecía feo pedir protección del rey. Dios sería el que los protegería, y al llegar bien a Jerusalem, darían testimonio de que estaban bien con Dios y de que Dios los había cuidado. Así que dice Esdras: <br /><br />“publiqué ayuno allí junto al río Ahava, para solicitar de él camino derecho para nosotros, y para nuestros niños, y para todos nuestros bienes. Ayunamos, pues, y pedimos a nuestro Dios sobre esto, y él nos fue propicio.” (8:21,23). <br /><br />Y unos versículos más tarde, Esdras da testimonio de cómo”la mano de Dios estuvo sobre ello, y los libró de mano del enemigo y del acechador en el camino.”<br /><br />Cuando Esdras llegó a Jerusalén, entregó todos los tesoros, y utilizó parte del dinero para ofrecer holocaustos a Dios, como le había dicho el rey. Y cuando hubo hecho todo esto, los príncipes del pueblo vinieron a él para decirle que el pueblo y los sacerdotes y levitas no se habían separado de los pueblos de las tierras que habitaban en Judea. Cuando no pudieron continuar edificando el templo, se habían acomodado en la tierra. Se habían casado con los habitantes de la tierra, los cuales no servían a Dios, se habían hecho casas para sí mismos, y los príncipes y gobernadores habían sido los primeros en mezclarse con los enemigos de Dios. ¿Acaso habían olvidado por qué se habían ido en cautividad en primer lugar? <br /><br />Dice Esdras que al oír esto rasgó sus vestidos, arrancó los pelos de su cabeza y su barba en humillación y pena, y estuvo sentado, angustiado en extremo, hasta la hora del sacrificio de la tarde. ¿Qué podía hacer él por el pueblo? Esdras hizo lo mejor que podía hacer, se levantó y extendió sus manos a Dios en oración, diciendo: Esdras 9:6-10<br /><br />“Dios mío, confuso y avergonzado estoy para levantar, oh Dios mío, mi rostro a ti, porque nuestras iniquidades se han multiplicado sobre nuestra cabeza, y nuestros delitos han crecido hasta el cielo.<br />Desde los días de nuestros padres hasta este día hemos vivido en gran pecado; y por nuestras iniquidades nosotros, nuestros reyes y nuestros sacerdotes hemos sido entregados en manos de los reyes de las tierras, a espada, a cautiverio, a robo, y a vergüenza que cubre nuestro rostro, como hoy día.<br />Y ahora por un breve momento ha habido misericordia de parte de Jehová nuestro Dios, para hacer que nos quedase un remanente libre, y para darnos un lugar seguro en su santuario, a fin de alumbrar nuestro Dios nuestros ojos y darnos un poco de vida en nuestra servidumbre.<br />Porque siervos somos; mas en nuestra servidumbre no nos ha desamparado nuestro Dios, sino que inclinó sobre nosotros su misericordia delante de los reyes de Persia, para que se nos diese vida para levantar la casa de nuestro Dios y restaurar sus ruinas, y darnos protección en Judá y en Jerusalén.<br />Pero ahora, ¿qué diremos, oh Dios nuestro, después de esto? Porque nosotros hemos dejado tus mandamientos”<br /><br />Esdras se lamentaba por lo que había hecho el pueblo. Cuando pararon de construir, se acomodaron, se juntaron con los que eran enemigos de Dios, y proveyeron para su propio bienestar. Habían desobedecido lo que los profetas habían enseñado de parte de Dios, y otra vez se habían liado con el pecado del pueblo que habitaba en la tierra. Después de haber recibido la misericordia de Dios, ¿cómo podían volver a tentarlo?<br /><br />Vemos a Esdras orando por ellos, yendo a Dios en lugar del pueblo para pedir perdón. Estaba dispuesto a hacer lo que fuera necesario para arreglar la relación con Dios. Y Dios lo escuchó, y el pueblo se arrepintió. Los hombres que habían pecado se comprometieron a arreglar la situación, y vemos que Dios restauró su comunión con ellos. <br />Gracias a un hombre fiel como Esdras, el pueblo fue librado del castigo que podría haber venido sobre ellos. <br /><br />Roguemos a Dios que nos ayude a ser fieles como lo fue Esdras. Que estemos dispuestas y preparadas para compartir la Palabra de Dios y listas para arrepentirnos y cambiar cuando Dios nos muestre algún detalle que necesita cambio. Seamos diligentes y obedientes a su voz para poder ser una luz a is que quieren conocer a Dios y a los que le siguen.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18117076</guid><pubDate>Mon, 26 May 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18117076/esdras_096_esdras_el_diligente.mp3" length="8793782" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El libro de Esdras nos narra el regreso de 42000 judíos a Jerusalén para edificar templo a Jehová. Dios preparó a Esdras para ser el escriba y sacerdote que guiaría al pueblo que había regresado de la cautividad. 


Esdras 7:6 nos dice que “Era...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El libro de Esdras nos narra el regreso de 42000 judíos a Jerusalén para edificar templo a Jehová. Dios preparó a Esdras para ser el escriba y sacerdote que guiaría al pueblo que había regresado de la cautividad. <br /><br /><br />Esdras 7:6 nos dice que “Era escriba diligente en la ley de Moisés, que Jehová Dios de Israel había dado; y le concedió el rey todo lo que pidió, porque la mano de Jehová su Dios estaba sobre Esdras.” <br />Este subió a Jerusalén de Babilonia durante el reinado de Artajerjes, rey de Persia. Nos dice también el versículo 11 que era escriba versado en los mandamientos de Jehová y en sus estatutos a Israel:, y Artajerjes, en su carta lo llama “escriba erudito en la ley del Dios del cielo” y “escriba de la ley del Dios del cielo” <br />Artajerjes, con sus consejeros, enviaron a Esdras para que enseñase la ley de Dios al pueblo que estaba en Judea, y le dio permiso a él y a los levitas en el templo para utilizar los fondos para el servicio y sacrificios en el templo. <br /><br />Artajerjes escribió a Esdras: “Y tú, Esdras, conforme a la sabiduría que tienes de tu Dios, pon jueces y gobernadores que gobiernen a todo el pueblo que está al otro lado del río, a todos los que conocen las leyes de tu Dios; y al que no las conoce, le enseñarás.”<br /><br />El rey de Babilonia envió a Esdras para que enseñase la ley de Dios a los que allí habitaban, cosa que nos debería sorprender gratamente, ya que un rey pagano veía la importancia de que el pueblo de Dios conociera la obra y voluntad del Dios de los cielos. Una vez más, vemos que Dios puede mover el corazón del rey para hacer aquello que Dios ha planeado. Y vemos también que Esdras estaba preparado para enseñar porque el estudiaba las escrituras.<br /><br />Esdras conocía a Dios, estudiaba Su Palabra y la compartía con aquellos que ya conocían a Dios y con los que todavía no lo conocían. <br /><br />Es curioso que Esdras, cuando iba a subir a Jerusalén con los que lo acompañaban, no quiso pedir tropas al rey de Babilonia para que los protegieran por el camino. Y la razón que da se encuentra en el capítulo 8 versículo 22 “Porque tuve vergüenza de pedir al rey tropa y gente de a caballo que nos defendiesen del enemigo en el camino; porque habíamos hablado al rey, diciendo: La mano de nuestro Dios es para bien sobre todos los que le buscan; mas su poder y su furor contra todos los que le abandonan.”<br /><br />Esdras había dado testimonio al rey de que Dios estaba con aquellos que le buscaban y afligía a los que lo abandonaban. Así que le parecía feo pedir protección del rey. Dios sería el que los protegería, y al llegar bien a Jerusalem, darían testimonio de que estaban bien con Dios y de que Dios los había cuidado. Así que dice Esdras: <br /><br />“publiqué ayuno allí junto al río Ahava, para solicitar de él camino derecho para nosotros, y para nuestros niños, y para todos nuestros bienes. Ayunamos, pues, y pedimos a nuestro Dios sobre esto, y él nos fue propicio.” (8:21,23). <br /><br />Y unos versículos más tarde, Esdras da testimonio de cómo”la mano de Dios estuvo sobre ello, y los libró de mano del enemigo y del acechador en el camino.”<br /><br />Cuando Esdras llegó a Jerusalén, entregó todos los tesoros, y utilizó parte del dinero para ofrecer holocaustos a Dios, como le había dicho el rey. Y cuando hubo hecho todo esto, los príncipes del pueblo vinieron a él para decirle que el pueblo y los sacerdotes y levitas no se habían separado de los pueblos de las tierras que habitaban en Judea. Cuando no pudieron continuar edificando el templo, se habían acomodado en la tierra. Se habían casado con los habitantes de la tierra, los cuales no servían a Dios, se habían hecho casas para sí mismos, y los príncipes y gobernadores habían sido los primeros en mezclarse con los enemigos de Dios. ¿Acaso habían olvidado por qué se habían ido en cautividad en primer lugar? <br /><br />Dice Esdras que al oír esto rasgó sus vestidos, arrancó los pelos de su cabeza y su...]]></itunes:summary><itunes:duration>521</itunes:duration><itunes:keywords>artajerjes,diligente,enseñanza,erudito,escrituras,esdras,maestro,sabio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b47abb14cabe257d744788d8bf32382f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Esdras-095 Carta al rey</title><link>https://www.spreaker.com/episode/esdras-095-carta-al-rey--18105730</link><description><![CDATA[Cuando uno tiene que defender su causa ante alguien, sobre todo si ese alguien es una persona con autoridad, puede parecer difícil expresarse. Vemos en Esdras un ejemplo de cómo Dios ayudó a Zorobabel y los otros líderes del pueblo de Israel que estaban construyendo el templo a defender su causa para poder hacer aquello que Dios les había pedido que hicieran. Habían tenido que interrumpir la obra a a causa de la oposición de algunos gobernantes.<br /><br />Nos cuenta el capítulo 4 que los enemigos del pueblo de Israel, aquellos que habían poblado la tierra mientras los de Judá habían habitado en cautividad en tierra de los caldeos, vinieron a los que estaban construyendo el templo después que estos ya habían establecido los cimientos y acumulado los materiales, y les pidieron que les dejaran construir el templo con ellos. Zorobabel y los otros líderes respondieron con una negativa, explicando que construirían el templo ellos solos. Entonces “el pueblo de la tierra intimidó al pueblo de Judá, y lo atemorizó para que no edificaran. Nos narra el texto que sobornaron además contra ellos a los consejeros para frustrar sus propósitos, todo el tiempo de Ciro rey de Persia y hasta el reinado de Darío rey de Persia.”<br /><br />Así que vemos que durante años, la obra del templo estuvo parada a causa de los que habían conspirado contra ellos, y luego no encontraron el momento de retomar la obra que Dios les había mandado. <br /><br />Dios envió a Hageo y Zacarías para que hablaran palabra de Dios a Zorobabel para que retomaran la obra de la edificación de la casa de Jehová en Jerusalem. Retomaron la obra, y enseguida vinieron los oficiales para cuestionar lo que estaban haciendo. Zorobabel y los otros que estaban con él nunca hablaron de manera despectiva a las autoridades ni se rebelaron contra ellos, sino que les explicaron lo que había sucedido y que el rey Ciro les había dado permiso y materiales para construir templo a Dios. Y vemos que Dios los protegió y les permitió hacer lo que era justo que hicieran. <br /><br />Dice el texto, que “los ojos de Dios estaban sobre los ancianos de los judíos, y no les hicieron cesar hasta que el asunto fuese llevado a Darío (el que era rey en ese entonces sobre Babilonia). No les hicieron parar la obra. <br /><br />Rehum el canciller, Simsai secretario, y los demás compañeros suyos enviaron carta al rey, la cual decía: “Al rey Darío toda paz. Sea notorio al rey, que fuimos a la provincia de Judea, a la casa del gran Dios, la cual se edifica con piedras grandes; y ya los maderos están puestos en las paredes, y la obra se hace de prisa, y prospera en sus manos. Entonces preguntamos a los ancianos, diciéndoles así: ¿Quién os dio orden para edificar esta casa y para levantar estos muros? Y también les preguntamos sus nombres para hacértelo saber, para escribirte los nombres de los hombres que estaban a la cabeza de ellos. Y nos respondieron diciendo así: <br /><br />Nosotros somos siervos del Dios del cielo y de la tierra, y reedificamos la casa que ya muchos años antes había sido edificada, la cual edificó y terminó el gran rey de Israel. Mas después que nuestros padres provocaron a ira al Dios de los cielos, él los entregó en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, caldeo, el cual destruyó esta casa y llevó cautivo al pueblo a Babilonia. Pero en el año primero de Ciro rey de Babilonia, el mismo rey Ciro dio orden para que esta casa de Dios fuese reedificada. También los utensilios de oro y de plata de la casa de Dios, que Nabucodonosor había sacado del templo que estaba en Jerusalén y los había llevado al templo de Babilonia, el rey Ciro los sacó del templo de Babilonia, y fueron entregados a Sesbasar, a quien había puesto por gobernador; y le dijo: Toma estos utensilios, ve, y llévalos al templo que está en Jerusalén; y sea reedificada la casa de Dios en su lugar.<br />Entonces este Sesbasar vino y puso los cimientos de la casa de Dios, la cual está en Jerusalén, y desde entonces hasta ahora se edifica, y aún no está concluida.<br />Y ahora, si al rey parece bien, búsquese en la casa de los tesoros del rey que está allí en Babilonia, si es así que por el rey Ciro había sido dada la orden para reedificar esta casa de Dios en Jerusalén, y se nos envíe a decir la voluntad del rey sobre esto.<br /><br />Este fue el informe que el gobernador de la tierra en Judea escribió al rey Darío después de haber hablado con los responsables de la obra del templo. <br /><br />Dario el rey, al recibir la carta, buscó y encontró las memorias del decreto del rey Ciro en la provincia de Media (recuerda que estamos hablando del imperio MedoPersa) . Ciro había especificado muchos detalles, incluyendo el tamaño del templo y los utensilios del antiguo templo que habían sido llevados para ser usados en la construcción del nuevo templo. Entonces Darío contestó a la carta del gobernador lo siguiente: <br />“Dejad que se haga la obra de esa casa de Dios; que el gobernador de los judíos y sus ancianos reedifiquen esa casa de Dios en su lugar. Y por mí es dada orden de lo que habéis de hacer con esos ancianos de los judíos, para reedificar esa casa de Dios; que de la hacienda del rey, que tiene del tributo del otro lado del río, sean dados puntualmente a esos varones los gastos, para que no cese la obra. Y lo que fuere necesario, becerros, carneros y corderos para holocaustos al Dios del cielo, trigo, sal, vino y aceite, conforme a lo que dijeren los sacerdotes que están en Jerusalén, les sea dado día por día sin obstáculo alguno, para que ofrezcan sacrificios agradables al Dios del cielo, y oren por la vida del rey y por sus hijos.” “<br /><br />También por mí es dada orden, que cualquiera que altere este decreto, se le arranque un madero de su casa, y alzado, sea colgado en él, y su casa sea hecha muladar por esto. Y el Dios que hizo habitar allí su nombre, destruya a todo rey y pueblo que pusiere su mano para cambiar o destruir esa casa de Dios, la cual está en Jerusalén. Yo Darío he dado el decreto; sea cumplido prontamente.”<br /><br /><br />¡Qué bendición! Dice el último versículo del capítulo 6 que “había vuelto el corazón del rey de Asiria hacia ellos, para fortalecer sus manos en la obra de la casa de Dios, del Dios de Israel.” Ellos habían dejado a un lado por un tiempo la obra que habían venido a hacer a causa de la oposición, mas Dios había puesto a este nuevo rey que los vió de manera favorable. Dios sabía que era el momento, había abierto la puerta de nuevo de par en par, para que pudieran acabar la obra del templo. <br /><br />¿Te encuentras tú en una situación en la que sientes oposición para hacer aquello que Dios te está pidiendo que hagas? Ponlo en las manos del Señor para ver cual es Su voluntad. Si estás dispuesto a obedecer, Dios abrirá el camino para que puedas dar el siguiente paso. No sé lo que será que Dios te está llamando a hacer. Puede que sea que te quieres preparar mejor para servir a Dios, que quieres hacer algo para la obra de Dios, que quieres ir a algún lugar a compartir la Palabra. No sé lo que es, pero si es la voluntad de Dios, y tú estás dispuesta a obedecer, él puede hacer que las autoridades en tu vida vean tu proyecto de manera favorable para que puedas continuar. ¿Por qué no lo pones en oración hoy mismo y le pides Su bendición? Que Dios te de la actitud correcta y las palabras adecuadas para presentar tu caso ante aquellos que han de tomar las decisiones. Que el Señor te guíe y te abra las puertas necesarias.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18105730</guid><pubDate>Fri, 23 May 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18105730/esdras_095_carta_al_rey.mp3" length="9317070" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Cuando uno tiene que defender su causa ante alguien, sobre todo si ese alguien es una persona con autoridad, puede parecer difícil expresarse. Vemos en Esdras un ejemplo de cómo Dios ayudó a Zorobabel y los otros líderes del pueblo de Israel que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Cuando uno tiene que defender su causa ante alguien, sobre todo si ese alguien es una persona con autoridad, puede parecer difícil expresarse. Vemos en Esdras un ejemplo de cómo Dios ayudó a Zorobabel y los otros líderes del pueblo de Israel que estaban construyendo el templo a defender su causa para poder hacer aquello que Dios les había pedido que hicieran. Habían tenido que interrumpir la obra a a causa de la oposición de algunos gobernantes.<br /><br />Nos cuenta el capítulo 4 que los enemigos del pueblo de Israel, aquellos que habían poblado la tierra mientras los de Judá habían habitado en cautividad en tierra de los caldeos, vinieron a los que estaban construyendo el templo después que estos ya habían establecido los cimientos y acumulado los materiales, y les pidieron que les dejaran construir el templo con ellos. Zorobabel y los otros líderes respondieron con una negativa, explicando que construirían el templo ellos solos. Entonces “el pueblo de la tierra intimidó al pueblo de Judá, y lo atemorizó para que no edificaran. Nos narra el texto que sobornaron además contra ellos a los consejeros para frustrar sus propósitos, todo el tiempo de Ciro rey de Persia y hasta el reinado de Darío rey de Persia.”<br /><br />Así que vemos que durante años, la obra del templo estuvo parada a causa de los que habían conspirado contra ellos, y luego no encontraron el momento de retomar la obra que Dios les había mandado. <br /><br />Dios envió a Hageo y Zacarías para que hablaran palabra de Dios a Zorobabel para que retomaran la obra de la edificación de la casa de Jehová en Jerusalem. Retomaron la obra, y enseguida vinieron los oficiales para cuestionar lo que estaban haciendo. Zorobabel y los otros que estaban con él nunca hablaron de manera despectiva a las autoridades ni se rebelaron contra ellos, sino que les explicaron lo que había sucedido y que el rey Ciro les había dado permiso y materiales para construir templo a Dios. Y vemos que Dios los protegió y les permitió hacer lo que era justo que hicieran. <br /><br />Dice el texto, que “los ojos de Dios estaban sobre los ancianos de los judíos, y no les hicieron cesar hasta que el asunto fuese llevado a Darío (el que era rey en ese entonces sobre Babilonia). No les hicieron parar la obra. <br /><br />Rehum el canciller, Simsai secretario, y los demás compañeros suyos enviaron carta al rey, la cual decía: “Al rey Darío toda paz. Sea notorio al rey, que fuimos a la provincia de Judea, a la casa del gran Dios, la cual se edifica con piedras grandes; y ya los maderos están puestos en las paredes, y la obra se hace de prisa, y prospera en sus manos. Entonces preguntamos a los ancianos, diciéndoles así: ¿Quién os dio orden para edificar esta casa y para levantar estos muros? Y también les preguntamos sus nombres para hacértelo saber, para escribirte los nombres de los hombres que estaban a la cabeza de ellos. Y nos respondieron diciendo así: <br /><br />Nosotros somos siervos del Dios del cielo y de la tierra, y reedificamos la casa que ya muchos años antes había sido edificada, la cual edificó y terminó el gran rey de Israel. Mas después que nuestros padres provocaron a ira al Dios de los cielos, él los entregó en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, caldeo, el cual destruyó esta casa y llevó cautivo al pueblo a Babilonia. Pero en el año primero de Ciro rey de Babilonia, el mismo rey Ciro dio orden para que esta casa de Dios fuese reedificada. También los utensilios de oro y de plata de la casa de Dios, que Nabucodonosor había sacado del templo que estaba en Jerusalén y los había llevado al templo de Babilonia, el rey Ciro los sacó del templo de Babilonia, y fueron entregados a Sesbasar, a quien había puesto por gobernador; y le dijo: Toma estos utensilios, ve, y llévalos al templo que está en Jerusalén; y sea reedificada la casa de Dios en su lugar.<br />Entonces este Sesbasar vino y puso los cimientos de la casa de Dios, la cual está en Jerusalén, y desde entonces hasta ahora...]]></itunes:summary><itunes:duration>553</itunes:duration><itunes:keywords>autoridad,ciro,dario,respeto,templo,zorobabel</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/97b0a810c71ca2033feff0cb97170d83.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Esdras-094 Orden de prioridades</title><link>https://www.spreaker.com/episode/esdras-094-orden-de-prioridades--18096349</link><description><![CDATA[Me resulta curioso ver el orden de construcción de aquellos que regresaron a su tierra de la cautividad. Nos narran los libros de Esdras y Nehemías cómo se restauró Jerusalén al regreso de la cautividad. <br /><br />El capítulo 1 de Esdras nos dice que fueron a Jerusalén aquellos que desearon volver a su tierra, y lo primero que hicieron fue construir un altar. Dice que “edificaron el altar del Dios de Israel, para ofrecer sobre él holocaustos, como está escrito en la ley de Moisés varón de Dios.” En ese altar pudieron ofrecer los holocaustos que correspondían a cada día, y además de esto, el holocausto continuo y los sacrificios voluntarios y espontáneos. Y el versículo 6 nos dice que “los cimientos del templo de Jehová no se habían echado todavía.” (3:6) <br /><br />Un año y dos meses después del retorno del pueblo, se echaron los cimientos del templo. Los levitas mayores de 20 años fueron asignados para dirigir la obra del templo, y se comenzó la obra con todos los materiales que habían acumulado. <br /><br />Esdras 3 nos narra sobre la construcción del templo. En primer lugar se habían preparado todos los materiales. El versículo siete dice que “dieron dinero a los albañiles y carpinteros; asimismo comida, bebida y aceite a los sidonios y tirios para que trajesen madera de cedro desde el Líbano por mar a Jope, conforme a la voluntad de Ciro rey de Persia acerca de esto.<br />Recientemente estuve visitando la ciudad de Jope, con sus calles antiguas y su puerto. Puedo imaginar el puerto lleno de barcos procedentes de Tiro y Sidón, llenos de la madera del Líbano para la construcción del templo, la casa de Dios en Jerusalén. <br /><br />Y nos narra el mismo capítulo que “cuando los albañiles del templo de Jehová echaban los cimientos, pusieron a los sacerdotes vestidos de sus ropas y con trompetas, y a los levitas hijos de Asaf con címbalos, para que alabasen a Jehová, según la ordenanza de David rey de Israel.” Fíjate, siguieron las instrucciones del rey David, el cual preparó todo para que su hijo después de él edificara el magnífico templo de Salomón. Ahora, siglos más tarde, estos hombres tenían la solemne tarea de reconstruir el templo, y vemos que sentían esta gran responsabilidad. <br /><br />Los levitas “cantaban, alabando y dando gracias a Jehová, y diciendo: Porque él es bueno, porque para siempre es su misericordia sobre Israel. Y todo el pueblo aclamaba con gran júbilo, alabando a Jehová porque se echaban los cimientos de la casa de Jehová. Y muchos de los sacerdotes, de los levitas y de los jefes de casas paternas, ancianos que habían visto la casa primera, viendo echar los cimientos de esta casa, lloraban en alta voz, mientras muchos otros daban grandes gritos de alegría. Y no podía distinguir el pueblo el clamor de los gritos de alegría, de la voz del lloro; porque clamaba el pueblo con gran júbilo, y se oía el ruido hasta de lejos.”<br /><br />Puedo imaginar la escena. Los ancianos que habían servido y alabado a Dios en el templo de Salomón, lloraban por varios motivos. De emoción, al darse cuenta del significado de este momento, de lo que habían sufrido por la rebeldía colectiva del pueblo, y de ver que este templo, aunque hecho con todo el deseo y dedicación, no podría reemplazar a aquel templo en el que ellos habían adorado a Dios. <br /><br />Los jóvenes, que jamás habían visto el templo, estaban gozosos y entusiasmados de ver que por fin serían libres, estarían en su propia tierra, y servirían en este templo a Jehová Dios de Israel. La construcción del templo era un símbolo de su nueva libertad. <br /><br />Y así se juntaron las lágrimas agridulces de los mayores con la alegría de los jóvenes en una voz de júbilo que se podía oír desde lejos. <br /><br /><br />Mas poco después de haber iniciado la obra, hubo un periodo en el que se paralizaron las obras por la oposición que recibieron de los gobernantes del lugar, y leemos que durante este tiempo, el pueblo comenzó a acomodarse y seguir sus propios caminos en lugar de servir a Dios. Utilizaron los materiales que debían ser para el templo para construirse casas para sí, y pecaron emparentándose con los enemigos de Dios. Esdras vino al pueblo para amonestarles y exhortarlos a la obediencia, intercediendo también a Dios por el pueblo en oración, como vemos en el capítulo 9. Y el pueblo se volvió para buscar Dios. <br /><br />Al observar a aquellos que volvieron de la cautividad a la vuelta a Jerusalén, vemos que cuando las prioridades son correctas, lo primero que uno hace es establecer un altar. Esto forma la base para después tener una congregación que sirve a Dios. Y cuando establecemos prioridades correctamente nos ocupamos de nuestra relación con Dios antes de mirar por lo que a nosotros nos viene mejor. Vemos en el libro de Esdras que cuando el pueblo cambia sus prioridades y se amedrenta por la oposición de los enemigos de Dios, tiende a acomodarse y buscar su propio bien. Mas veremos más adelante que cuando confían en Dios, este les abre el camino para hacer lo correcto. Y cuando edificaron el templo, Dios también permitió que la ciudad fuera reconstruida, como veremos en el libro de Nehemías.<br /><br />El orden correcto de prioridades da preferencia a Dios, y deja que Él sea el que abre camino para nuestro avance personal. Para nosotras hoy en día, esto significaría establecer un altar personal, buscar un lugar al que podemos ir diariamente a encontrarnos con Dios. Nuestro tiempo personal con Dios tiene que preceder a nuestro tiempo en público, incluso con los del pueblo de Dios. Nuestra adoración personal al Dios de los cielos nos prepara para poder adorar con otros, formando parte de una congregación de cristianos en nuestra iglesia local. Y cuando seguimos el orden de prioridades, Dios proveerá morada para nosotros y suplirá nuestras necesidades. <br /><br />Cuando el pueblo de Dios se desvió tras otros dioses, se alejaron de Dios en primer lugar en sus propios corazones. Dios mandó a Esdras para enseñarles la verdad, y vemos que el pueblo se arrepintió y buscó agradar a Dios, y Dios los prosperó. Así también, manténganos nosotras los ojos en las verdades establecidas por Dios, y sigamos un orden de prioridades sano, como leemos en Mateo 6:33, buscando el reino de Dios primero, porque todo lo demás nos será dado por añadidura.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18096349</guid><pubDate>Thu, 22 May 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18096349/esdras_094_o_rden_de_prioridades.mp3" length="8532596" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Me resulta curioso ver el orden de construcción de aquellos que regresaron a su tierra de la cautividad. Nos narran los libros de Esdras y Nehemías cómo se restauró Jerusalén al regreso de la cautividad. 

El capítulo 1 de Esdras nos dice que fueron a...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Me resulta curioso ver el orden de construcción de aquellos que regresaron a su tierra de la cautividad. Nos narran los libros de Esdras y Nehemías cómo se restauró Jerusalén al regreso de la cautividad. <br /><br />El capítulo 1 de Esdras nos dice que fueron a Jerusalén aquellos que desearon volver a su tierra, y lo primero que hicieron fue construir un altar. Dice que “edificaron el altar del Dios de Israel, para ofrecer sobre él holocaustos, como está escrito en la ley de Moisés varón de Dios.” En ese altar pudieron ofrecer los holocaustos que correspondían a cada día, y además de esto, el holocausto continuo y los sacrificios voluntarios y espontáneos. Y el versículo 6 nos dice que “los cimientos del templo de Jehová no se habían echado todavía.” (3:6) <br /><br />Un año y dos meses después del retorno del pueblo, se echaron los cimientos del templo. Los levitas mayores de 20 años fueron asignados para dirigir la obra del templo, y se comenzó la obra con todos los materiales que habían acumulado. <br /><br />Esdras 3 nos narra sobre la construcción del templo. En primer lugar se habían preparado todos los materiales. El versículo siete dice que “dieron dinero a los albañiles y carpinteros; asimismo comida, bebida y aceite a los sidonios y tirios para que trajesen madera de cedro desde el Líbano por mar a Jope, conforme a la voluntad de Ciro rey de Persia acerca de esto.<br />Recientemente estuve visitando la ciudad de Jope, con sus calles antiguas y su puerto. Puedo imaginar el puerto lleno de barcos procedentes de Tiro y Sidón, llenos de la madera del Líbano para la construcción del templo, la casa de Dios en Jerusalén. <br /><br />Y nos narra el mismo capítulo que “cuando los albañiles del templo de Jehová echaban los cimientos, pusieron a los sacerdotes vestidos de sus ropas y con trompetas, y a los levitas hijos de Asaf con címbalos, para que alabasen a Jehová, según la ordenanza de David rey de Israel.” Fíjate, siguieron las instrucciones del rey David, el cual preparó todo para que su hijo después de él edificara el magnífico templo de Salomón. Ahora, siglos más tarde, estos hombres tenían la solemne tarea de reconstruir el templo, y vemos que sentían esta gran responsabilidad. <br /><br />Los levitas “cantaban, alabando y dando gracias a Jehová, y diciendo: Porque él es bueno, porque para siempre es su misericordia sobre Israel. Y todo el pueblo aclamaba con gran júbilo, alabando a Jehová porque se echaban los cimientos de la casa de Jehová. Y muchos de los sacerdotes, de los levitas y de los jefes de casas paternas, ancianos que habían visto la casa primera, viendo echar los cimientos de esta casa, lloraban en alta voz, mientras muchos otros daban grandes gritos de alegría. Y no podía distinguir el pueblo el clamor de los gritos de alegría, de la voz del lloro; porque clamaba el pueblo con gran júbilo, y se oía el ruido hasta de lejos.”<br /><br />Puedo imaginar la escena. Los ancianos que habían servido y alabado a Dios en el templo de Salomón, lloraban por varios motivos. De emoción, al darse cuenta del significado de este momento, de lo que habían sufrido por la rebeldía colectiva del pueblo, y de ver que este templo, aunque hecho con todo el deseo y dedicación, no podría reemplazar a aquel templo en el que ellos habían adorado a Dios. <br /><br />Los jóvenes, que jamás habían visto el templo, estaban gozosos y entusiasmados de ver que por fin serían libres, estarían en su propia tierra, y servirían en este templo a Jehová Dios de Israel. La construcción del templo era un símbolo de su nueva libertad. <br /><br />Y así se juntaron las lágrimas agridulces de los mayores con la alegría de los jóvenes en una voz de júbilo que se podía oír desde lejos. <br /><br /><br />Mas poco después de haber iniciado la obra, hubo un periodo en el que se paralizaron las obras por la oposición que recibieron de los gobernantes del lugar, y leemos que durante este tiempo, el pueblo comenzó a acomodarse y seguir sus propios...]]></itunes:summary><itunes:duration>504</itunes:duration><itunes:keywords>acomodados,altar,esdras,obediencia,prioridades</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/1d92ea3eb739b52c45b706569eb7f11c.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Esdras-093 Del cautiverio a Esdras y Nehemías</title><link>https://www.spreaker.com/episode/esdras-093-del-cautiverio-a-esdras-y-nehemias--18082349</link><description><![CDATA[Aunque voy a seguir el estudio de la Palabra con los libros de Esdras y Nehemías, cabe recordar que los libros de los profetas nos narran lo que ocurrió durante la época de los reyes, la cual podremos repasar cuando lleguemos a la sección profética de nuestra Biblia. El plan de lectura que estoy siguiendo es uno tradicional, siguiendo el orden en el que encontramos los libros en la Biblia, pero tenemos que recordar que estos libros fueron escritos en pergaminos, y guardados, recopilados y preservados durante cientos de años, de modo que nosotras podemos leer con confianza, sabiendo que lo que leemos es la Palabra de Dios. <br /><br />Los libros de Esdras y Nehemías narran el regreso del pueblo de Dios a Jerusalén, la construcción del templo bajo el liderazgo de Zorobabel, la enseñanza del sacerdote Esdras, y la reconstrucción de Jerusalem bajo el liderazgo de Nehemías. Todo esto ocurrió, como Jeremías había predicho, setenta años después de que fueran llevados cautivos a Babilonia. <br /><br />El profeta Jeremías había hablado a Sedequías en los años que precedieron al cautiverio, mas nos dice 2 Crónicas 36:12-16 que Sedequías “hizo lo malo ante los ojos de Jehová su Dios, y no se humilló delante del profeta Jeremías, que le hablaba de parte de Jehová.<br />Se rebeló asimismo contra Nabucodonosor, al cual había jurado por Dios; y endureció su cerviz, y obstinó su corazón para no volverse a Jehová el Dios de Israel.” Y terminamos el libro de Crónicas leyendo cómo “Jehová el Dios de sus padres envió constantemente palabra a ellos por medio de sus mensajeros, porque él tenía misericordia de su pueblo y de su habitación. Mas ellos hacían escarnio de los mensajeros de Dios, y menospreciaban sus palabras, burlándose de sus profetas, hasta que subió la ira de Jehová contra su pueblo, y no hubo ya remedio.” <br /><br />Varios fueron los profetas que habían avisado al pueblo sobre la destrucción que se les avecinaba si no se arrepentían. Isaías, Miqueas, Nahum, Sofonías, Habacuc, Daniel, Ezequiel, cuando lleguemos a la sección de los profetas revisitaremos los años en que estos hombres de Dios dieron sus días para recordar al pueblo la justicia de Dios.<br /><br />Jerusalén fue destruída y los habitantes de Judá fueron llevados a Babilonia. Nos cuenta 2 Crónicas 36, y lo podemos encontrar también en los capítulos 39 y 52 de Jeremías que los caldeos vinieron y mataron a todos los que se habían escondido en el santuario.<br />“Asimismo todos los utensilios de la casa de Dios, grandes y chicos, los tesoros de la casa de Jehová, y los tesoros de la casa del rey y de sus príncipes, todo lo llevó a Babilonia. Y quemaron la casa de Dios, y rompieron el muro de Jerusalén, y consumieron a fuego todos sus palacios, y destruyeron todos sus objetos deseables. Los que escaparon de la espada fueron llevados cautivos a Babilonia, y fueron siervos de él y de sus hijos, hasta que vino el reino de los persas; para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, hasta que la tierra hubo gozado de reposo; porque todo el tiempo de su asolamiento reposó, hasta que los setenta años fueron cumplidos.” (36:18-20)<br /><br />Cuando los persas llegaron a Babilonia, y Ciro llegó a ser rey, nos narra el primer versículo de Esdras que “en el primer año de Ciro rey de Persia, para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, despertó Jehová el espíritu de Ciro rey de Persia”<br /><br />Así ha dicho Ciro rey de Persia: Jehová el Dios de los cielos me ha dado todos los reinos de la tierra, y me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén, que está en Judá. Quien haya entre vosotros de su pueblo, sea Dios con él, y suba a Jerusalén que está en Judá, y edifique la casa a Jehová Dios de Israel (él es el Dios), la cual está en Jerusalén. Y a todo el que haya quedado (el que no se vaya con ellos), en cualquier lugar donde more, ayúdenle los hombres de su lugar con plata, oro, bienes y ganados, además de ofrendas voluntarias para la casa de Dios, la cual está en Jerusalén.<br /><br />Durante estos años, mucho había ocurrido en la tierra de los caldeos y en la de Judá. Algunos incluso habían perdido prueba de su linaje y se habían acomodado en el pueblo caldeo. Mas había llegado el momento de volver a la tierra de Israel. <br /><br />Los jefes de las casas de las familias que sintieron el llamado de Dios en la tribu de Judá y los de Benjamín que habitaban con ellos, y también los sacerdotes y levitas se levantaron para volver a Jerusalén, y como Ciro había dicho, los que estaban alrededor, les dieron de sus recursos plata, oro, y toda cosa preciosa que quisieron dar voluntariamente, así como ganado y bienes. Ciro también sacó los utensilios que los caldeos se habían llevado de la casa de Dios antes de destruirla, que nos dice el texto ascendían a 5400 utensilios. <br /><br />Nos dice el libro de Esdras que Sesbasar, príncipe de Judá, probablemente descendiente de Joaquín, “los hizo llevar con los que subieron del cautiverio de Babilonia a Jerusalén” (1:11)<br /><br />El el segundo capítulo, Esdras nos da la lista de los que volvieron a Judá de las diferentes familias, un total de 42370 , mas muchos siervos, cantores y cantoras.<br /><br />“Y habitaron los sacerdotes, los levitas, los del pueblo, los cantores, los porteros y los sirvientes del templo en sus ciudades; y todo Israel en sus ciudades.”<br /><br />Se estaba cumpliendo de este modo las promesa que Dios había dado a su pueblo por medio de los profetas años antes. <br /><br />Te invito a estudiar conmigo los libros de Esdras y Nehemías para ver cómo el Señor obró en su pueblo a la vuelta de la cautividad.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18082349</guid><pubDate>Wed, 21 May 2025 05:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18082349/esdras_092_del_cautiverio_a_esdras_y_nehemi_as.mp3" length="7533769" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Aunque voy a seguir el estudio de la Palabra con los libros de Esdras y Nehemías, cabe recordar que los libros de los profetas nos narran lo que ocurrió durante la época de los reyes, la cual podremos repasar cuando lleguemos a la sección profética de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Aunque voy a seguir el estudio de la Palabra con los libros de Esdras y Nehemías, cabe recordar que los libros de los profetas nos narran lo que ocurrió durante la época de los reyes, la cual podremos repasar cuando lleguemos a la sección profética de nuestra Biblia. El plan de lectura que estoy siguiendo es uno tradicional, siguiendo el orden en el que encontramos los libros en la Biblia, pero tenemos que recordar que estos libros fueron escritos en pergaminos, y guardados, recopilados y preservados durante cientos de años, de modo que nosotras podemos leer con confianza, sabiendo que lo que leemos es la Palabra de Dios. <br /><br />Los libros de Esdras y Nehemías narran el regreso del pueblo de Dios a Jerusalén, la construcción del templo bajo el liderazgo de Zorobabel, la enseñanza del sacerdote Esdras, y la reconstrucción de Jerusalem bajo el liderazgo de Nehemías. Todo esto ocurrió, como Jeremías había predicho, setenta años después de que fueran llevados cautivos a Babilonia. <br /><br />El profeta Jeremías había hablado a Sedequías en los años que precedieron al cautiverio, mas nos dice 2 Crónicas 36:12-16 que Sedequías “hizo lo malo ante los ojos de Jehová su Dios, y no se humilló delante del profeta Jeremías, que le hablaba de parte de Jehová.<br />Se rebeló asimismo contra Nabucodonosor, al cual había jurado por Dios; y endureció su cerviz, y obstinó su corazón para no volverse a Jehová el Dios de Israel.” Y terminamos el libro de Crónicas leyendo cómo “Jehová el Dios de sus padres envió constantemente palabra a ellos por medio de sus mensajeros, porque él tenía misericordia de su pueblo y de su habitación. Mas ellos hacían escarnio de los mensajeros de Dios, y menospreciaban sus palabras, burlándose de sus profetas, hasta que subió la ira de Jehová contra su pueblo, y no hubo ya remedio.” <br /><br />Varios fueron los profetas que habían avisado al pueblo sobre la destrucción que se les avecinaba si no se arrepentían. Isaías, Miqueas, Nahum, Sofonías, Habacuc, Daniel, Ezequiel, cuando lleguemos a la sección de los profetas revisitaremos los años en que estos hombres de Dios dieron sus días para recordar al pueblo la justicia de Dios.<br /><br />Jerusalén fue destruída y los habitantes de Judá fueron llevados a Babilonia. Nos cuenta 2 Crónicas 36, y lo podemos encontrar también en los capítulos 39 y 52 de Jeremías que los caldeos vinieron y mataron a todos los que se habían escondido en el santuario.<br />“Asimismo todos los utensilios de la casa de Dios, grandes y chicos, los tesoros de la casa de Jehová, y los tesoros de la casa del rey y de sus príncipes, todo lo llevó a Babilonia. Y quemaron la casa de Dios, y rompieron el muro de Jerusalén, y consumieron a fuego todos sus palacios, y destruyeron todos sus objetos deseables. Los que escaparon de la espada fueron llevados cautivos a Babilonia, y fueron siervos de él y de sus hijos, hasta que vino el reino de los persas; para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, hasta que la tierra hubo gozado de reposo; porque todo el tiempo de su asolamiento reposó, hasta que los setenta años fueron cumplidos.” (36:18-20)<br /><br />Cuando los persas llegaron a Babilonia, y Ciro llegó a ser rey, nos narra el primer versículo de Esdras que “en el primer año de Ciro rey de Persia, para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, despertó Jehová el espíritu de Ciro rey de Persia”<br /><br />Así ha dicho Ciro rey de Persia: Jehová el Dios de los cielos me ha dado todos los reinos de la tierra, y me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén, que está en Judá. Quien haya entre vosotros de su pueblo, sea Dios con él, y suba a Jerusalén que está en Judá, y edifique la casa a Jehová Dios de Israel (él es el Dios), la cual está en Jerusalén. Y a todo el que haya quedado (el que no se vaya con ellos), en cualquier lugar donde more, ayúdenle los hombres de su lugar con plata, oro, bienes y ganados, además de ofrendas voluntarias para la casa de...]]></itunes:summary><itunes:duration>442</itunes:duration><itunes:keywords>cautiverio,esdras,jeremías,justicia,profetas,pueblo,regreso,retorno</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/784575a29e49671f5293456d7bf9cec5.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Reyes y Crónicas-092 Reyes y Crónicas</title><link>https://www.spreaker.com/episode/reyes-y-cronicas-092-reyes-y-cronicas--18058286</link><description><![CDATA[Hemos estado viendo la historia de los reyes de Israel y de Judá. Las diferentes narrativas aparecen en los libros de los Reyes y en las Crónicas, por lo que en cada historia hemos leído textos de ambos libros. Reyes y Crónicas aparecen en nuestras Biblias divididos en dos libros, 1 y 2 de Reyes y 1 y 2 de Crónicas, pero son en realidad un libro cada uno. Veamos como estos libros se complementan, aportando cada uno aspectos importantes del mismo periodo de la historia de Israel. <br /><br />El libro de Reyes nos muestra la vida de los reyes del pueblo de Israel. El reino de Israel no se mantuvo unido durante mucho tiempo. La primera parte de Reyes comienza con David ya anciano, y nos narra el comienzo del reinado de Salomón. Después del reinado de Salomón, hubo una crisis política que resultó en la división del reino, y Roboam siguió siendo rey de Judá mientras Jeroboam tomó el trono de las tribus del norte. A partir de ahí, vimos que Israel al norte tuvo 20 reyes, y ninguno de ellos siguió realmente a Dios, sino que siguieron el camino de Jeroboam, y no se mantuvieron en los caminos de David su padre.<br /><br />De Judá, pudimos leer que hubo 20 reyes, ocho de los cuales nos narra la Biblia que procuraron seguir el camino que Dios había establecido: Estos fueron Asa, Josafat, Joás, Amasías, Azarías (Uzías), Jotam, Ezequías y Josías. <br /><br />El propósito principal de compartir la vida de los monarcas es para mostrarnos que aún los reyes que consideramos buenos, nos dejan con la sensación de que no hay un rey que cumpla el pacto que Dios hizo con David, de que habría un rey justo de su descendencia, un rey perfecto que gobernaría a Su pueblo perfectamente. Ninguno de los reyes de Israel pudo reflejar el rey mesiánico, el que cumpliría las promesas mesiánicas dadas a Abraham, y que como hemos visto anteriormente, llegaría en la persona de Cristo. <br />El libro de los Reyes empieza y acaba hablando de Jerusalem. En los primeros capítulos del primer libro vemos la construcción del templo de Salomón, y al final del segundo libro, narra la destrucción de la ciudad y el exilio del pueblo de Israel a Asiria. <br /><br />De este modo, cuando los asirios tomaron Israel y Babilonia llevó cautiva a Judá, el pueblo de Dios fue dispersado, mas Dios dejó al pueblo con la expectación de que el Mesías, el Rey Ungido, estaba todavía por venir. <br /><br />Muchos de los relatos en reyes también aparecen narrados en el libro de las Crónicas de los reyes. En el orden tradicional de los libros de la Biblia para los judíos, Crónicas se encuentra al final, ya que es un resumen de toda la Escritura hasta ese momento. <br /><br />El último libro de las escrituras judías nos da un repaso de toda la historia humana desde la creación. Comienza con el nombre de Adán, en una sección que comparte las genealogías que nos muestran una linea que trata del linaje del que sería el rey mesiánico, y otra sobre los sacerdotes. Crónicas relata la historia del pueblo de Dios desde el principio hasta el Rey David, y a través del linaje de David, y hasta acabar con el anuncio del regreso del pueblo del exilio. <br /><br />El libro de Crónicas nos muestra a David como un modelo de Mesías. Enfatiza las buenas cosas de David, y a través del libro, compara a los buenos reyes de Judá con David. Narra la vida de Salomón, y la de los otros reyes de Judá después de la división del reino. <br /><br />Como vimos con Asa, Josías y Ezequías, hubo varios reyes que intentaron que la nación siguiera al Señor, pero podemos observar que Judá iba paso a paso corrompiéndose, hasta llegar a pasar el punto de retorno. <br /><br />En los últimos capítulo del libro, vemos la conquista de Jerusalem a mano de los babilonios. Estos invadieron la ciudad, destruyeron el templo, y llevaron en exilio a los de Judá, incluida la descendencia de David. ¿Había decidido Dios eliminar a su pueblo y al linaje de David. <br /><br />Dios no deja a su pueblo desolado. En el último capitulo leemos una historia que deja un rayo de esperanza. Joaquín, un descendiente de David que habría sido rey si los babilonios no hubieran conquistado Judá, aparece comiendo a la mesa del rey de Babilonia. <br />Hay aún linaje de David. Dios preservaría la linea, de modo que cuando leemos en Mateo la genealogía de José y María, Dios nos lleva atrás hasta las genealogías que nos presenta Crónicas. <br /><br />El libro de Reyes y el libro de Crónicas deja al lector con la esperanza del retorno del pueblo de Israel a la tierra, y en los próximos libros podremos leer de la reconstrucción del templo de Dios. <br /><br />Romanos 15:13 presenta Dios como el Dios de esperanza, el cual nos puede llenar “de todo gozo y paz en el creer, y el que nos puede hacer abundar “en esperanza por el poder del Espíritu Santo.” <br /><br />Es mi deseo permanecer cada día rebosando de esperanza en mi Dios, disfrutando del gozo que trae la obediencia a Su palabra, y la paz que da estar en comunión con Él. Espero que el repaso histórico de Su pueblo te haya ayudado a ti también a descansar en sus promesas, porque son siempre fieles. Seamos fieles nosotras a Él.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18058286</guid><pubDate>Tue, 20 May 2025 05:20:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18058286/reyes_y_cro_nicas_092_reyes_y_cro_nicas.mp3" length="7212694" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Hemos estado viendo la historia de los reyes de Israel y de Judá. Las diferentes narrativas aparecen en los libros de los Reyes y en las Crónicas, por lo que en cada historia hemos leído textos de ambos libros. Reyes y Crónicas aparecen en nuestras...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Hemos estado viendo la historia de los reyes de Israel y de Judá. Las diferentes narrativas aparecen en los libros de los Reyes y en las Crónicas, por lo que en cada historia hemos leído textos de ambos libros. Reyes y Crónicas aparecen en nuestras Biblias divididos en dos libros, 1 y 2 de Reyes y 1 y 2 de Crónicas, pero son en realidad un libro cada uno. Veamos como estos libros se complementan, aportando cada uno aspectos importantes del mismo periodo de la historia de Israel. <br /><br />El libro de Reyes nos muestra la vida de los reyes del pueblo de Israel. El reino de Israel no se mantuvo unido durante mucho tiempo. La primera parte de Reyes comienza con David ya anciano, y nos narra el comienzo del reinado de Salomón. Después del reinado de Salomón, hubo una crisis política que resultó en la división del reino, y Roboam siguió siendo rey de Judá mientras Jeroboam tomó el trono de las tribus del norte. A partir de ahí, vimos que Israel al norte tuvo 20 reyes, y ninguno de ellos siguió realmente a Dios, sino que siguieron el camino de Jeroboam, y no se mantuvieron en los caminos de David su padre.<br /><br />De Judá, pudimos leer que hubo 20 reyes, ocho de los cuales nos narra la Biblia que procuraron seguir el camino que Dios había establecido: Estos fueron Asa, Josafat, Joás, Amasías, Azarías (Uzías), Jotam, Ezequías y Josías. <br /><br />El propósito principal de compartir la vida de los monarcas es para mostrarnos que aún los reyes que consideramos buenos, nos dejan con la sensación de que no hay un rey que cumpla el pacto que Dios hizo con David, de que habría un rey justo de su descendencia, un rey perfecto que gobernaría a Su pueblo perfectamente. Ninguno de los reyes de Israel pudo reflejar el rey mesiánico, el que cumpliría las promesas mesiánicas dadas a Abraham, y que como hemos visto anteriormente, llegaría en la persona de Cristo. <br />El libro de los Reyes empieza y acaba hablando de Jerusalem. En los primeros capítulos del primer libro vemos la construcción del templo de Salomón, y al final del segundo libro, narra la destrucción de la ciudad y el exilio del pueblo de Israel a Asiria. <br /><br />De este modo, cuando los asirios tomaron Israel y Babilonia llevó cautiva a Judá, el pueblo de Dios fue dispersado, mas Dios dejó al pueblo con la expectación de que el Mesías, el Rey Ungido, estaba todavía por venir. <br /><br />Muchos de los relatos en reyes también aparecen narrados en el libro de las Crónicas de los reyes. En el orden tradicional de los libros de la Biblia para los judíos, Crónicas se encuentra al final, ya que es un resumen de toda la Escritura hasta ese momento. <br /><br />El último libro de las escrituras judías nos da un repaso de toda la historia humana desde la creación. Comienza con el nombre de Adán, en una sección que comparte las genealogías que nos muestran una linea que trata del linaje del que sería el rey mesiánico, y otra sobre los sacerdotes. Crónicas relata la historia del pueblo de Dios desde el principio hasta el Rey David, y a través del linaje de David, y hasta acabar con el anuncio del regreso del pueblo del exilio. <br /><br />El libro de Crónicas nos muestra a David como un modelo de Mesías. Enfatiza las buenas cosas de David, y a través del libro, compara a los buenos reyes de Judá con David. Narra la vida de Salomón, y la de los otros reyes de Judá después de la división del reino. <br /><br />Como vimos con Asa, Josías y Ezequías, hubo varios reyes que intentaron que la nación siguiera al Señor, pero podemos observar que Judá iba paso a paso corrompiéndose, hasta llegar a pasar el punto de retorno. <br /><br />En los últimos capítulo del libro, vemos la conquista de Jerusalem a mano de los babilonios. Estos invadieron la ciudad, destruyeron el templo, y llevaron en exilio a los de Judá, incluida la descendencia de David. ¿Había decidido Dios eliminar a su pueblo y al linaje de David. <br /><br />Dios no deja a su pueblo desolado. En el último capitulo leemos una...]]></itunes:summary><itunes:duration>422</itunes:duration><itunes:keywords>crónicas,david,dios,esperanza,israel,judá,mesías,reyes,salomón</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/9fff3a31e58b6bdfda3a04bad3c3ac72.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>2Reyes-091 Judá sigue hacia el desastre</title><link>https://www.spreaker.com/episode/2reyes-091-juda-sigue-hacia-el-desastre--18049173</link><description><![CDATA[Cuando el pueblo de Israel fue llevado cautivo a Asiria, reinaba al sur en Judá el rey Ezequías, hijo de Acaz, el cual hizo lo recto ante los ojos de Jehová al igual que su padre David.<br /><br />Algo interesante que leemos de Ezequías es que destruyó la serpiente que Dios había mandado a Moisés hacer en el desierto, y que con los años se había convertido en un ídolo para el pueblo que le ofrecían incienso. Nos dice 2 Reyes 18 y 2 Crónicas 29 que “En Jehová Dios de Israel puso su esperanza; ni después ni antes de él hubo otro como él entre todos los reyes de Judá. Porque siguió a Jehová, y no se apartó de él, sino que guardó los mandamientos que Jehová prescribió a Moisés. Y Jehová estaba con él; y adondequiera que salía, prosperaba. El se rebeló contra el rey de Asiria, y no le sirvió.”<br /><br />Sin embargo, después de que los asirios se hubieran llevado cautivos a los de Israel, subió Senaquerib rey de Asiria y tomó las ciudades fortificadas, y Ezequías se rindió a sus pies ofreciéndole lo que fuera para que los dejara en paz. Senaquerib demandó gran tributo, de modo que Ezequías le tuvo que dar toda la plata y el oro de los tesoros reales y del templo. Mas el rey de Asiria no los dejó en paz, sino que envió quien amenazara al pueblo, atemorizándolos diciendo:<br /><br />“Así ha dicho el rey: No os engañe Ezequías, porque no os podrá librar de mi mano. Y<br />“¿Qué dios de todos los dioses de estas tierras ha librado su tierra de mi mano, para que Jehová libre de mi mano a Jerusalén?”<br />2 Reyes 18:29, 35 y 2 Crónicas 32:1-19<br /><br />Nos dice el capítulo 19 que cuando Ezequías oyó las palabras de Senaquerib rey de Asiria, rasgó sus vestidos, se cubrió de cilicio en señal de dolor, y fue a la casa de Jehová a consultar a Dios. Envió Ezequías mensajeros a consultar al profeta Isaías, el cual les contestó:<br /><br />“Así diréis a vuestro señor: Así ha dicho Jehová: No temas por las palabras que has oído, con las cuales me han blasfemado los siervos del rey de Asiria. He aquí pondré yo en él un espíritu, y oirá rumor, y volverá a su tierra; y haré que en su tierra caiga a espada.” (2 Reyes 19:6-7 2 Crónicas 32:20-23) Toda esta historia la podemos encontrar también en el libro de Isaías, capítulo 37.<br /><br />Ezequías fue a Dios en oración, y Dios atendió a su ruego y lo libró de Senaquerib. Después de esto, Ezequías enfermó, y fue a consultar a Jehová, por si lo libraría de su enfermedad. Dios contestó a través del profeta Isaías, concediéndole quince años más de vida. Ezequías tomó algunas decisiones poco sabias. Vinieron unos mensajeros de Babilonia, y Ezequías les enseñó todo lo que tenía. Dios habló de nuevo a Ezequías a través del profeta Isaías, para avisarle de que los babilonios vendrían años después y se llevarían todo lo que habían visto, y se llevarían también sus descendientes para servir en la casa del rey de Babilonia. Y Ezequías no le dio gran importancia a las palabras del profeta, con tal de que no ocurriera en sus días. Esta fue la reacción egoísta del rey. <br /><br />Al morir, su hijo Manases recibió el trono, e hizo lo malo en un reinado que duraría 55 años. Nos narra el capítulo 21 de 2 Reyes y el 33 de 2 de Crónicas que Manases edificó lugares altos para culto a dioses extraños, que adoró a todo el ejército de los cielos, y que incluso pasó a su propio hijo por el fuego. “Y se dio a observar los tiempos, y fue agorero, e instituyó encantadores y adivinos, multiplicando así el hacer lo malo ante los ojos de Jehová, para provocarlo a ira.” (21:5-6) “Fuera de esto, derramó Manasés mucha sangre inocente en gran manera, hasta llenar a Jerusalén de extremo a extremo; además de su pecado con que hizo pecar a Judá, para que hiciese lo malo ante los ojos de Jehová.” (21:16).<br /><br />Por toda esta maldad, Dios había determinado limpiar Jerusalem de toda la maldad que el pueblo había permitido que entrara y se quedara allí. Pero hay una sorpresa muy grande en la historia de Manases. Leemos lo siguiente en Crónicas: “; los generales del ejército del rey de los asirios, aprisionaron con grillos a Manasés, y atado con cadenas lo llevaron a Babilonia. 12 Mas luego que fue puesto en angustias, oró a Jehová su Dios, humillado grandemente en la presencia del Dios de sus padres. 13 Y habiendo orado a él, fue atendido; pues Dios oyó su oración y lo restauró a Jerusalén, a su reino. Entonces reconoció Manasés que Jehová era Dios.” (2Cron. 33:11-13). Parece increíble que después de tanta rebeldía, Manases pudiera arrepentirse, reconociendo al Dios de sus padres, y que Dios lo perdonara. La misericordia de Dios es verdaderamente una muestra de su gracia.<br /><br />Desafortunadamente el hijo de Manases que reinó en su lugar no siguió el arrepentimiento de su padre. Amón reinó solo dos años, y continuó haciendo el mal que su padre había hecho, por lo que sus propios siervos conspiraron contra él y lo mataron. El pueblo se levantó contra estos siervos, y pusieron a Josías, hijo de Amón por rey a la temprana edad de ocho años. Y gracias a Dios, Josías sí obedeció a Dios, durante los 31 años de su reinado. Con solo 16 años de edad, Josías comenzó a buscar a Dios y con 20, decidió que se restaurara el templo de Jehová, y durante las obras, se encontró un libro de la ley, el cual trajeron al rey Josías. Este, al leer el libro, envió decir a los sacerdotes y escribas: <br /><br />“Id y preguntad a Jehová por mí, y por el pueblo, y por todo Judá, acerca de las palabras de este libro que se ha hallado; porque grande es la ira de Jehová que se ha encendido contra nosotros, por cuanto nuestros padres no escucharon las palabras de este libro, para hacer conforme a todo lo que nos fue escrito.” (2 Reyes 22:13)<br /><br />Y leemos que Josías subió “a la casa de Jehová con todo el pueblo, desde el más chico hasta el más grande; y leyó, oyéndolo ellos, todas las palabras del libro del pacto que había sido hallado en la casa de Jehová. Y poniéndose el rey en pie junto a la columna, hizo pacto delante de Jehová, de que irían en pos de Jehová, y guardarían sus mandamientos, sus testimonios y sus estatutos, con todo el corazón y con toda el alma, y que cumplirían las palabras del pacto que estaban escritas en aquel libro. Y todo el pueblo confirmó el pacto. (2 Reyes 23:2-3) <br /><br />Josías realizó las reformas en Judá que nos narran 2 Reyes 23 y 2 Crónicas 34. Quitó la idolatría del pueblo de Dios, derribando los altares a dioses falsos, limpió el lugar de prácticas que profanaban el nombre de Dios, y quitó a aquellos que incitaban al pueblo a practicarlas. Después Josías instauró la celebración de la pascua. Pero el Señor ya había determinado lo que vendría a su pueblo: <br />“Y dijo Jehová: También quitaré de mi presencia a Judá, como quité a Israel, y desecharé a esta ciudad que había escogido, a Jerusalén, y a la casa de la cual había yo dicho: Mi nombre estará allí. (2 Reyes 23:27)<br /><br />Años más tarde, después de la muerte de Josías, Joacaz y Joacim, descendientes de Josías, los babilonios llegarían a Jerusalem durante el reinado de Sedequías, tras años de domino sobre Judá, para acabar llevándose el pueblo en cautiverio. <br /><br />Dios había sido compasivo con su pueblo en numerosas ocasiones, pero el juicio de Dios había caído sobre ellos, y ahora debían sufrir las consecuencias de sus acciones. Quizás el pueblo se había confundido en ocasiones, creyendo que podían pecar y nada ocurriría. Quizás pensaban que una mera disculpa les daría oportunidad tras oportunidad, pero habían descuidado la verdad de que las consecuencias del pecado son reales. Dios usaría a los pueblos de alrededor para traer juicio contra su pueblo, dejando un rayo de esperanza en la promesa a su siervo. Del linaje de David vendría el que salvaría al pueblo de su pecado. Todavía había esperanza.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18049173</guid><pubDate>Mon, 19 May 2025 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18049173/2reyes_091_juda_sigue_hacia_el_desastre.mp3" length="10482353" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Cuando el pueblo de Israel fue llevado cautivo a Asiria, reinaba al sur en Judá el rey Ezequías, hijo de Acaz, el cual hizo lo recto ante los ojos de Jehová al igual que su padre David.

Algo interesante que leemos de Ezequías es que destruyó la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Cuando el pueblo de Israel fue llevado cautivo a Asiria, reinaba al sur en Judá el rey Ezequías, hijo de Acaz, el cual hizo lo recto ante los ojos de Jehová al igual que su padre David.<br /><br />Algo interesante que leemos de Ezequías es que destruyó la serpiente que Dios había mandado a Moisés hacer en el desierto, y que con los años se había convertido en un ídolo para el pueblo que le ofrecían incienso. Nos dice 2 Reyes 18 y 2 Crónicas 29 que “En Jehová Dios de Israel puso su esperanza; ni después ni antes de él hubo otro como él entre todos los reyes de Judá. Porque siguió a Jehová, y no se apartó de él, sino que guardó los mandamientos que Jehová prescribió a Moisés. Y Jehová estaba con él; y adondequiera que salía, prosperaba. El se rebeló contra el rey de Asiria, y no le sirvió.”<br /><br />Sin embargo, después de que los asirios se hubieran llevado cautivos a los de Israel, subió Senaquerib rey de Asiria y tomó las ciudades fortificadas, y Ezequías se rindió a sus pies ofreciéndole lo que fuera para que los dejara en paz. Senaquerib demandó gran tributo, de modo que Ezequías le tuvo que dar toda la plata y el oro de los tesoros reales y del templo. Mas el rey de Asiria no los dejó en paz, sino que envió quien amenazara al pueblo, atemorizándolos diciendo:<br /><br />“Así ha dicho el rey: No os engañe Ezequías, porque no os podrá librar de mi mano. Y<br />“¿Qué dios de todos los dioses de estas tierras ha librado su tierra de mi mano, para que Jehová libre de mi mano a Jerusalén?”<br />2 Reyes 18:29, 35 y 2 Crónicas 32:1-19<br /><br />Nos dice el capítulo 19 que cuando Ezequías oyó las palabras de Senaquerib rey de Asiria, rasgó sus vestidos, se cubrió de cilicio en señal de dolor, y fue a la casa de Jehová a consultar a Dios. Envió Ezequías mensajeros a consultar al profeta Isaías, el cual les contestó:<br /><br />“Así diréis a vuestro señor: Así ha dicho Jehová: No temas por las palabras que has oído, con las cuales me han blasfemado los siervos del rey de Asiria. He aquí pondré yo en él un espíritu, y oirá rumor, y volverá a su tierra; y haré que en su tierra caiga a espada.” (2 Reyes 19:6-7 2 Crónicas 32:20-23) Toda esta historia la podemos encontrar también en el libro de Isaías, capítulo 37.<br /><br />Ezequías fue a Dios en oración, y Dios atendió a su ruego y lo libró de Senaquerib. Después de esto, Ezequías enfermó, y fue a consultar a Jehová, por si lo libraría de su enfermedad. Dios contestó a través del profeta Isaías, concediéndole quince años más de vida. Ezequías tomó algunas decisiones poco sabias. Vinieron unos mensajeros de Babilonia, y Ezequías les enseñó todo lo que tenía. Dios habló de nuevo a Ezequías a través del profeta Isaías, para avisarle de que los babilonios vendrían años después y se llevarían todo lo que habían visto, y se llevarían también sus descendientes para servir en la casa del rey de Babilonia. Y Ezequías no le dio gran importancia a las palabras del profeta, con tal de que no ocurriera en sus días. Esta fue la reacción egoísta del rey. <br /><br />Al morir, su hijo Manases recibió el trono, e hizo lo malo en un reinado que duraría 55 años. Nos narra el capítulo 21 de 2 Reyes y el 33 de 2 de Crónicas que Manases edificó lugares altos para culto a dioses extraños, que adoró a todo el ejército de los cielos, y que incluso pasó a su propio hijo por el fuego. “Y se dio a observar los tiempos, y fue agorero, e instituyó encantadores y adivinos, multiplicando así el hacer lo malo ante los ojos de Jehová, para provocarlo a ira.” (21:5-6) “Fuera de esto, derramó Manasés mucha sangre inocente en gran manera, hasta llenar a Jerusalén de extremo a extremo; además de su pecado con que hizo pecar a Judá, para que hiciese lo malo ante los ojos de Jehová.” (21:16).<br /><br />Por toda esta maldad, Dios había determinado limpiar Jerusalem de toda la maldad que el pueblo había permitido que entrara y se quedara allí. Pero hay una sorpresa muy grande en la historia de Manases. 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Voy a tomar un par de días más para intentar resumir la actividad de los reyes en Israel ubicándolos en la linea del tiempo con los reyes de Judá. <br /><br />Durante el reinado de Amasías en Judá, cuando este ya había reinado quince años, comenzó a reinar al norte en Israel un rey que se llamaba Jeroboam, como el primer rey después de la división del reino. Y este era hijo del rey Joas de Israel. Reinó 41 años en Samaria sobre Israel. Como el primer Jeroboam, hizo lo malo.<br /><br />Nos cuenta el texto que Dios no había permitido que el pueblo de Israel pereciera, por lo que usó incluso a Jeroboam, a pesar de su maldad, para restaurar a Israel territorios que habían perdido. Durante el reinado de Jeroboam, a los veintisiete años de su reinado es cuando Uzías, o Azarías, comenzó a reinar en Judá. Como su reinado fue largo, y hubo una época de inestabilidad en Israel, vemos que varios reyes pasaron por Israel durante el reinado de Uzías en Judá.<br /><br />Después de Jeroboam, su hijo Zacarías reinó 6 meses, e hizo lo malo al igual que su padre, y Salum conspiró contra él y lo mató, y reinó en su lugar. Mas u reinado solo duró un mes, “porque Manahem hijo de Gadi subió de Tirsa y vino a Samaria, e hirió a Salum hijo de Jabes en Samaria y lo mató, y reinó en su lugar (2 Reyes 15:14). Manahem también hizo lo malo. Hizo pacto con Pul, el rey de Asíria, dándole “mil talentos de plata para que le ayudara a confirmarse en el reino” y así el rey de Asiria no los atacó, mas Manahem, el rey de Israel hizo que el pueblo pagara esta cantidad con sus tributos. Después de Manahem, su hijo Pekaia reinó durante dos años en Samaria, Israel, hasta que Peka, su capitán, conspiró contra él y le quitó del trono. Peka reinó veinte años, pero Oseas, hijo de Ella hizo con Peka como él había hecho con Pekaía, y le quitó el trono. <br /><br />Todos estos reyes de Israel reinaron mientras Uzías reinaba en Judá. A su muerte reinó en Judá Jotam, su hijo. Es refrescante leer “que Jotam se hizo fuerte, porque preparó sus caminos delante de Jehová su Dios.” Sus enemigos fueron subyugados, y tuvieron que pagar tributo al rey. Las cosas le fueron bien, y todo porque él puso los caminos de Dios como más importantes que sus propios caminos. Mientras los reyes del norte hacían mal, Jotam hizo lo bueno los 16 años de su reinado, mas nos dice el capítulo 27 que el pueblo seguía corrompiéndose (2). <br /><br />Acaz, hijo de Jotam reinó después de él, y mientras Acaz reinaba en Judá y Oseas en Israel, Salmanasar, rey de los asirios subió contra Israel, y el rey Oseas tuvo que pagar tributo al rey asirio. Oseas pensó que podría engañar a Salmanasar, mas este, al darse cuenta de que Oseas no estaba pagando lo que debía, sitió Samaria durante tres años, y después de esto llevó cautivos a los de Israel y los puso cautivos en las ciudades de los medos.<br /><br />Y nos dice el capítulo 17 de 2 Reyes que esto ocurrió porque Israel insistió en desobedecer a Dios y seguir las costumbres de los pueblos de alrededor, costumbres que iban en contra de la ley de Dios. Así que Dios los dejó en manos de los asirios, y estos los llevaron cautivos. Y después los asirios repoblaron la tierra de Samaria con personas de diferentes lugares. <br /><br />¿Recuerdas que los judíos del nuevo testamento no se llevaban bien con los samaritanos? ¿Sabes el contexto histórico detrás de esta contienda? Viene de esta situación histórica. Lo vemos en este capítulo, cuando estudiamos cómo Israel perdió su tierra de Samaria, y fue dada a una mezcla de pueblos que la repoblaron.<br /><br />Nos dice el texto que estos no creían en Dios, y estaban siendo atacados por animales salvajes en la tierra de Samaria, por lo que “el rey de Asiria mandó, diciendo: Llevad allí a alguno de los sacerdotes que trajisteis de allá, y vaya y habite allí, y les enseñe la ley del Dios del país.” “Y vino uno de los sacerdotes que habían llevado cautivo de Samaria, y habitó en Bet-el, y les enseñó cómo habían de temer a Jehová. (2 Reyes 17:27-28). <br /><br />Mas nos dice el texto que cada grupo de los que habían repoblado la tierra servía a un dios distinto, y “Temían a Jehová, y honraban a sus dioses, según la costumbre de las naciones de donde habían sido trasladados. (17:33). Y la conclusión de Dios en cuanto al asunto es que al hacer esto, “ni temen a Jehová, ni guardan sus estatutos ni sus ordenanzas, ni hacen según la ley y los mandamientos que prescribió Jehová a los hijos de Jacob, al cual puso el nombre de Israel; con los cuales Jehová había hecho pacto, y les mandó diciendo: No temeréis a otros dioses, ni los adoraréis, ni les serviréis, ni les haréis sacrificios.” “Así temieron a Jehová aquellas gentes, y al mismo tiempo sirvieron a sus ídolos; y también sus hijos y sus nietos.”<br /><br />Eran personas que servían a Dios y a sus tradiciones. Al no seguir un camino específico, no agradaban a Dios, y vemos en la época del nuevo testamento que tampoco agradaban a los del pueblo de Dios, porque no seguían la ley como ellos. <br /><br />Cristo predicó que no podíamos servir a dos señores, y no podemos servir a Dios si estamos intentando servir a otros, ya sea las riquezas, la comodidad, nuestro trabajo, familia o cualquier cosa. Cuando decidimos que vamos a ser fieles a Dios y a otras cosas, no somos fieles a ninguna. ¿Con quién compartes a Dios? ¿Está tu lealtad a Dios sobre todas las cosas, o te ves queriendo agradar a Dios y a algo más? Identifica lo que roba tu lealtad indivisible e intransferible a Dios, y comprométete a ser fiel a Dios por encima de todas las cosas. El lo merece y lo vale.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18038007</guid><pubDate>Fri, 16 May 2025 05:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18038007/2reyes_090_la_dispersio_n_del_pueblo_de_israel.mp3" length="8223345" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Espero no estar liándote con los nombres, porque yo también me suelo perder en estas crónicas reales. Voy a tomar un par de días más para intentar resumir la actividad de los reyes en Israel ubicándolos en la linea del tiempo con los reyes de Judá....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Espero no estar liándote con los nombres, porque yo también me suelo perder en estas crónicas reales. Voy a tomar un par de días más para intentar resumir la actividad de los reyes en Israel ubicándolos en la linea del tiempo con los reyes de Judá. <br /><br />Durante el reinado de Amasías en Judá, cuando este ya había reinado quince años, comenzó a reinar al norte en Israel un rey que se llamaba Jeroboam, como el primer rey después de la división del reino. Y este era hijo del rey Joas de Israel. Reinó 41 años en Samaria sobre Israel. Como el primer Jeroboam, hizo lo malo.<br /><br />Nos cuenta el texto que Dios no había permitido que el pueblo de Israel pereciera, por lo que usó incluso a Jeroboam, a pesar de su maldad, para restaurar a Israel territorios que habían perdido. Durante el reinado de Jeroboam, a los veintisiete años de su reinado es cuando Uzías, o Azarías, comenzó a reinar en Judá. Como su reinado fue largo, y hubo una época de inestabilidad en Israel, vemos que varios reyes pasaron por Israel durante el reinado de Uzías en Judá.<br /><br />Después de Jeroboam, su hijo Zacarías reinó 6 meses, e hizo lo malo al igual que su padre, y Salum conspiró contra él y lo mató, y reinó en su lugar. Mas u reinado solo duró un mes, “porque Manahem hijo de Gadi subió de Tirsa y vino a Samaria, e hirió a Salum hijo de Jabes en Samaria y lo mató, y reinó en su lugar (2 Reyes 15:14). Manahem también hizo lo malo. Hizo pacto con Pul, el rey de Asíria, dándole “mil talentos de plata para que le ayudara a confirmarse en el reino” y así el rey de Asiria no los atacó, mas Manahem, el rey de Israel hizo que el pueblo pagara esta cantidad con sus tributos. Después de Manahem, su hijo Pekaia reinó durante dos años en Samaria, Israel, hasta que Peka, su capitán, conspiró contra él y le quitó del trono. Peka reinó veinte años, pero Oseas, hijo de Ella hizo con Peka como él había hecho con Pekaía, y le quitó el trono. <br /><br />Todos estos reyes de Israel reinaron mientras Uzías reinaba en Judá. A su muerte reinó en Judá Jotam, su hijo. Es refrescante leer “que Jotam se hizo fuerte, porque preparó sus caminos delante de Jehová su Dios.” Sus enemigos fueron subyugados, y tuvieron que pagar tributo al rey. Las cosas le fueron bien, y todo porque él puso los caminos de Dios como más importantes que sus propios caminos. Mientras los reyes del norte hacían mal, Jotam hizo lo bueno los 16 años de su reinado, mas nos dice el capítulo 27 que el pueblo seguía corrompiéndose (2). <br /><br />Acaz, hijo de Jotam reinó después de él, y mientras Acaz reinaba en Judá y Oseas en Israel, Salmanasar, rey de los asirios subió contra Israel, y el rey Oseas tuvo que pagar tributo al rey asirio. Oseas pensó que podría engañar a Salmanasar, mas este, al darse cuenta de que Oseas no estaba pagando lo que debía, sitió Samaria durante tres años, y después de esto llevó cautivos a los de Israel y los puso cautivos en las ciudades de los medos.<br /><br />Y nos dice el capítulo 17 de 2 Reyes que esto ocurrió porque Israel insistió en desobedecer a Dios y seguir las costumbres de los pueblos de alrededor, costumbres que iban en contra de la ley de Dios. Así que Dios los dejó en manos de los asirios, y estos los llevaron cautivos. Y después los asirios repoblaron la tierra de Samaria con personas de diferentes lugares. <br /><br />¿Recuerdas que los judíos del nuevo testamento no se llevaban bien con los samaritanos? ¿Sabes el contexto histórico detrás de esta contienda? Viene de esta situación histórica. Lo vemos en este capítulo, cuando estudiamos cómo Israel perdió su tierra de Samaria, y fue dada a una mezcla de pueblos que la repoblaron.<br /><br />Nos dice el texto que estos no creían en Dios, y estaban siendo atacados por animales salvajes en la tierra de Samaria, por lo que “el rey de Asiria mandó, diciendo: Llevad allí a alguno de los sacerdotes que trajisteis de allá, y vaya y habite allí, y les enseñe la ley del Dios del país.” “Y vino uno de los...]]></itunes:summary><itunes:duration>485</itunes:duration><itunes:keywords>asírios,crónicas,dispersión,israel,judá,reyes,samaria,samaritanos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/d3bab439019ec47906ca3455a7539fad.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>2Reyes-089 Jehová puede darte mucho más que esto</title><link>https://www.spreaker.com/episode/2reyes-089-jehova-puede-darte-mucho-mas-que-esto--18028023</link><description><![CDATA[En el capítulo 14 de 2 de Reyes y en 2 Crónicas 25 se complica un poco la cosa para reconocer a los reyes de Israel y Judá porque los nombres son similares. Leímos cómo Joás, rey de Judá fue criado por el sacerdote Joiada y su familia, pero al final, cuando Joiada falleció, Joás escuchó el consejo de reyes y trató con desprecio a aquellos que habían sido buenos con él. <br /><br />Para cuando Joás murió, Amasías su hijo tenía veinticinco años y llegó a ser rey de Judá durante veintinueve. Nos dice el texto que hizo lo correcto, pero no de corazón recto. Leemos que hizo justicia contra los que mataron a su padre, mas obedeció a Dios y no fue contra los hijos de estos hombres. <br /><br />2 Crónicas 25 cuenta cómo un varón de Dios le habló avisándole para que no fuera a la guerra juntamente con Israel, ya que estos no estaban haciendo lo recto ante los ojos de Dios y Dios no lo prosperaría. Amasías, rey de Judá, había formado un ejército, y había pagado a soldados de Israel para salir con él a la guerra. Mas un varón de Dios le habló, avisándole de que si salía a la guerra con Israel, Dios no lo prosperaría. Pero Azarías había invertido dinero para contratar a los soldados. ¿Qué ocurriría con esa pérdida de dinero? Mas el profeta le contestó: “Jehová puede darte mucho más que esto.” <br /><br />Para mí es un recordatorio de que cualquier cosa que tengamos que dejar a un lado para seguir al Señor no es demasiado, porque Dios puede darnos mucho más que lo que dejamos. <br /><br />Amasías obedeció a Dios, y pidió a los soldados de Efraín que se marcharan a sus casas. Estos se enfadaron, porque los soldados, aparte del dinero que cobraban, podían quedarse con parte del botín si ganaban. Al mandarlos a casa, no podrían beneficiarse del botín de la batalla. <br />Así que estos mismos soldados, mientras Amasías y su ejército salieron a la batalla, fueron y atacaron varias ciudades de Judá y se quedaron con los despojos.<br /><br />Y nos narra el texto que “volviendo luego Amasías de la batalla contra los edomitas, trajo también consigo los dioses de los hijos de Seir, y los puso ante sí por dioses, y los adoró, y les quemó incienso.<br /><br />Una vez más. en lugar de agradecimiento y fidelidad a Dios, Amasías se hizo otros dioses, y cuando Dios le envió un varón que le amonestara, lo despreció y lo amenazó. E hizo planes Amasía para ir en batalla contra Joás, hijo de Jehú, el rey de Israel que tenía el mismo nombre que su difunto padre. Así fue a la guerra contra Israel. <br /><br />A pesar de que el rey Joás de Israel había enviado a decirle a Amasías: “Tú dices: He aquí he derrotado a Edom; y tu corazón se enaltece para gloriarte. Quédate ahora en tu casa. ¿Para qué provocas un mal en que puedas caer tú y Judá contigo? Mas Amasías no quiso oír; porque era la voluntad de Dios, que los quería entregar en manos de sus enemigos, por cuanto habían buscado los dioses de Edom. (2 Crónicas 25:19-20).<br /><br />Sin duda, Jehová podría haberle dado a Amasías mucho más que el dinero que había perdido, y podría haber sido su aliado infalible. Mas Amasías eligió su propio camino y sus propios aliados. Después de su muerte, Uzías, su hijo, al que también se le llama Azarías en Reyes, que tenía dieciséis años, fue proclamado rey. Uzías reinó 52 años en Judá, y fue un buen rey. Preparó a Judá para la guerra, sus ingenieros inventaron maquinaria para ataque y defensa, y su fama se difundió por lugares lejanos, mas nos dice el capítulo 26 de Crónicas que “cuando ya era fuerte, su corazón se enalteció para su ruina; porque se rebeló contra Jehová su Dios, entrando en el templo de Jehová para quemar incienso en el altar del incienso.” Eso no le pertenecía al rey. <br /><br />El sacerdote, llamado Azarías, lo intentó parar, acompañado de ochenta sacerdotes de Jehová, varones valientes, advirtiéndole que solamente los sacerdotes, los descendientes de Aarón podían quemar incienso a Jehová. Le dijeron: “Sal del santuario, porque has prevaricado, y no te será para gloria delante de Jehová Dios.” Y nos cuenta el texto que “Uzías, teniendo en la mano un incensario para ofrecer incienso, se llenó de ira; y en su ira contra los sacerdotes, la lepra le brotó en la frente, delante de los sacerdotes en la casa de Jehová, junto al altar del incienso. Y le miró el sumo sacerdote Azarías, y todos los sacerdotes, y he aquí la lepra estaba en su frente; y le hicieron salir apresuradamente de aquel lugar; y él también se dio prisa a salir, porque Jehová lo había herido.”<br /><br />Fue así como el rey fue leproso hasta el día de su muerte, con toda la humillación que esto conllevaba en su día. Así que, no siendo capaz de estar en público, su hijo Jotam “tuvo que hacerse cargo de la casa real, gobernando al pueblo de la tierra.” hasta que Uzías falleció y Jotam llegó a ser rey. <br /><br />Una vez más, al leer la Palabra de Dios y estudiar estos personajes, la necesidad de confiar en Dios se hace más evidente. Joás hizo cosas buenas, pero fue cruel y despreció las bondades de la familia del sacerdote. Amasías su hijo hizo muchas cosas buenas, pero en su orgullo despreció el consejo de Jehová y buscó otros dioses a los cuales él pudiera controlar. De Uzías su hijo se nos dice también que hizo grandes cosas para el pueblo de Dios, mas se le subió el orgullo y acabó rebelándose contra Dios, traspasando barreras que Dios había dispuesto, y queriendo hacer aquello que Dios había preparado para otros. <br /><br />De las debilidades de otros también se aprende, y yo quiero recordar que lo que Dios me da es bueno, y debo recibirlo con agradecimiento. Lo que él me quita o me pide que deje a una lado, lo debo soltar y descansar en la sabiduría de Dios. Y cualquier logro que Dios me permita tener, debo considerarlo como un regalo de Dios, y no dejar que se me suba a la cabeza, porque en la confianza en Dios y en la proclamación de su gloria es donde sus hijos pueden descansar. Recuerda el mensaje al rey Amasías: “Jehová puede darte mucho más que esto.” Descansa en Él.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18028023</guid><pubDate>Thu, 15 May 2025 05:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18028023/2reyes_089_jehova_puede_darte_mucho_ma_s_que_esto.mp3" length="8889122" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>En el capítulo 14 de 2 de Reyes y en 2 Crónicas 25 se complica un poco la cosa para reconocer a los reyes de Israel y Judá porque los nombres son similares. Leímos cómo Joás, rey de Judá fue criado por el sacerdote Joiada y su familia, pero al final,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[En el capítulo 14 de 2 de Reyes y en 2 Crónicas 25 se complica un poco la cosa para reconocer a los reyes de Israel y Judá porque los nombres son similares. Leímos cómo Joás, rey de Judá fue criado por el sacerdote Joiada y su familia, pero al final, cuando Joiada falleció, Joás escuchó el consejo de reyes y trató con desprecio a aquellos que habían sido buenos con él. <br /><br />Para cuando Joás murió, Amasías su hijo tenía veinticinco años y llegó a ser rey de Judá durante veintinueve. Nos dice el texto que hizo lo correcto, pero no de corazón recto. Leemos que hizo justicia contra los que mataron a su padre, mas obedeció a Dios y no fue contra los hijos de estos hombres. <br /><br />2 Crónicas 25 cuenta cómo un varón de Dios le habló avisándole para que no fuera a la guerra juntamente con Israel, ya que estos no estaban haciendo lo recto ante los ojos de Dios y Dios no lo prosperaría. Amasías, rey de Judá, había formado un ejército, y había pagado a soldados de Israel para salir con él a la guerra. Mas un varón de Dios le habló, avisándole de que si salía a la guerra con Israel, Dios no lo prosperaría. Pero Azarías había invertido dinero para contratar a los soldados. ¿Qué ocurriría con esa pérdida de dinero? Mas el profeta le contestó: “Jehová puede darte mucho más que esto.” <br /><br />Para mí es un recordatorio de que cualquier cosa que tengamos que dejar a un lado para seguir al Señor no es demasiado, porque Dios puede darnos mucho más que lo que dejamos. <br /><br />Amasías obedeció a Dios, y pidió a los soldados de Efraín que se marcharan a sus casas. Estos se enfadaron, porque los soldados, aparte del dinero que cobraban, podían quedarse con parte del botín si ganaban. Al mandarlos a casa, no podrían beneficiarse del botín de la batalla. <br />Así que estos mismos soldados, mientras Amasías y su ejército salieron a la batalla, fueron y atacaron varias ciudades de Judá y se quedaron con los despojos.<br /><br />Y nos narra el texto que “volviendo luego Amasías de la batalla contra los edomitas, trajo también consigo los dioses de los hijos de Seir, y los puso ante sí por dioses, y los adoró, y les quemó incienso.<br /><br />Una vez más. en lugar de agradecimiento y fidelidad a Dios, Amasías se hizo otros dioses, y cuando Dios le envió un varón que le amonestara, lo despreció y lo amenazó. E hizo planes Amasía para ir en batalla contra Joás, hijo de Jehú, el rey de Israel que tenía el mismo nombre que su difunto padre. Así fue a la guerra contra Israel. <br /><br />A pesar de que el rey Joás de Israel había enviado a decirle a Amasías: “Tú dices: He aquí he derrotado a Edom; y tu corazón se enaltece para gloriarte. Quédate ahora en tu casa. ¿Para qué provocas un mal en que puedas caer tú y Judá contigo? Mas Amasías no quiso oír; porque era la voluntad de Dios, que los quería entregar en manos de sus enemigos, por cuanto habían buscado los dioses de Edom. (2 Crónicas 25:19-20).<br /><br />Sin duda, Jehová podría haberle dado a Amasías mucho más que el dinero que había perdido, y podría haber sido su aliado infalible. Mas Amasías eligió su propio camino y sus propios aliados. Después de su muerte, Uzías, su hijo, al que también se le llama Azarías en Reyes, que tenía dieciséis años, fue proclamado rey. Uzías reinó 52 años en Judá, y fue un buen rey. Preparó a Judá para la guerra, sus ingenieros inventaron maquinaria para ataque y defensa, y su fama se difundió por lugares lejanos, mas nos dice el capítulo 26 de Crónicas que “cuando ya era fuerte, su corazón se enalteció para su ruina; porque se rebeló contra Jehová su Dios, entrando en el templo de Jehová para quemar incienso en el altar del incienso.” Eso no le pertenecía al rey. <br /><br />El sacerdote, llamado Azarías, lo intentó parar, acompañado de ochenta sacerdotes de Jehová, varones valientes, advirtiéndole que solamente los sacerdotes, los descendientes de Aarón podían quemar incienso a Jehová. Le dijeron: “Sal del santuario, porque has prevaricado, y no...]]></itunes:summary><itunes:duration>527</itunes:duration><itunes:keywords>amasías,azarías,dioses,joás,jotam,lepra,rey,uzías</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/c903cb95e9daf756f7a1a4b8ffd5421d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>2Reyes-088 El que da mal por bien</title><link>https://www.spreaker.com/episode/2reyes-088-el-que-da-mal-por-bien--18018130</link><description><![CDATA[Acab y Jezabel fueron reyes malvados, y vimos que Dios les dijo que su familia no prosperaría. Fue a manos de Jehú que Dios estableció que la casa de Acab dejara de existir. Mas nos cuenta la Palabra de Dios que Jehú fue muy cruel a la hora de traer justicia sobre la casa de estos malvados, matando a todo aquel que había emparentado con la casa de Acab. Fue así que Jehú, rey de Israel, mató a Joram el anterior, porque era hijo de Acab y también a Ocozías, rey de Judá, el cual era el nieto de Acab, hijo de Atalía, hija de Acab y Jezabel. <br /><br />Atalía, hija de Acab, al ver que Jehú había matado a Ocozías, decidió matar a toda la descendencia real para asegurarse el trono para ella. No entendemos porqué Atalía no sufrió la obra justiciera de Jehú, porque si su madre había sido malvada, ella definitivamente siguió en sus pasos. <br /><br />En 2 Reyes 11 y en 2 Crónicas 22 leemos que el sacerdote Joiada y su esposa Josabet, la cual era hermana de Ocozías e hija del rey Joram de Israel, rescataron a Joás, el hijo de Ocozías, de un año de edad y lo escondieron en el templo durante seis años. Cuando tenía 7 años, organizó Joiada un ejército que protegiera al rey continuamente, y lo proclamaron rey sobre Judá. Atalía gritó al verse perdedora, y fue perseguida mientras daba gritos de traición, hasta que al salir del templo fue reducida y muerta. <br /><br />Nos narra 2 Crónicas 24:2 que hizo Joás lo recto ante los ojos de Jehová todos los días de Joiada el sacerdote.” Esta frase nos advierte que una vez el rey estuvo fuera de la influencia directa del sacerdote Joiada, Joás dejaría de hacer aquello que agradaba a Dios. <br />Joás se ocupó fielmente durante años de restaurar el templo de Dios. Recaudó dinero para la reparación anual del templo y asignó el trabajo a hombres que se encargaran de mantener el templo. Mas cuando Joiada envejeció y murió, leemos que “vinieron los príncipes de Judá y ofrecieron obediencia al rey; y el rey los oyó. Y desampararon la casa de Jehová el Dios de sus padres, y sirvieron a los símbolos de Asera y a las imágenes esculpidas. Entonces la ira de Dios vino sobre Judá y Jerusalén por este su pecado. Y les envió profetas para que los volviesen a Jehová, los cuales les amonestaron; mas ellos no los escucharon. (2 Crónicas 24:17-19)<br /><br />“Entonces envió Dios a Zacarías, hijo del sacerdote Joiada, el cual les dijo: Así ha dicho Dios: ¿Por qué quebrantáis los mandamientos de Jehová? No os vendrá bien por ello; porque por haber dejado a Jehová, él también os abandonará.<br />Pero ellos hicieron conspiración contra él, y por mandato del rey lo apedrearon hasta matarlo, en el patio de la casa de Jehová.”<br /><br />¡Había sido el padre y la madre de Zacarías los que habían rescatado a Joás cuando era un niño! Y así es como Joás obró con él! “El rey Joás no se acordó de la misericordia que Joiada padre de Zacarías había hecho con él, antes mató a su hijo, quien dijo al morir: Jehová lo vea y lo demande.” <br /><br />Mas cuando Joás anduvo en su propio juicio y contra los caminos de Dios, las cosas no le fueron bien. “A la vuelta del año subió contra él el ejército de Siria; y vinieron a Judá y a Jerusalén, y destruyeron en el pueblo a todos los principales de él, y enviaron todo el botín al rey a Damasco.” No podría esperar bien cuando él había pagado mal a aquellos que le habían hecho bien. <br /><br /><br />Joás había recibido misericordia de parte de la familia de Joiada, mas no había mostrado misericordia hacia la casa de Joiada, y había matado a Zacarías, el cual habría crecido en la misma casa que él. Y vemos que Dios permitió que los sirios vinieran contra Joás, porque él y los que con él estaban “habían dejado a Jehová el Dios de sus padres. Así ejecutaron (los sirios) juicios contra Joás.”<br /><br />Leemos en el versículo 25 que “cuando se fueron los sirios, lo dejaron agobiado por sus dolencias; y conspiraron contra él sus siervos a causa de la sangre de los hijos de Joiada el sacerdote, y lo hirieron en su cama, y murió. Y lo sepultaron en la ciudad de David, pero no en los sepulcros de los reyes.”<br /><br />Triste final de un rey que podría haber vivido en lo caminos de Dios y disfrutado de sus bondades. Proverbios 17:13 advierte que “El que da mal por bien, No se apartará el mal de su casa.”<br /><br />Y así fue con estos reyes que en lugar de seguir los caminos de Dios seguían sus propios planes. ¿Qué tal se te da a ti el mostrar misericordia con otros? ¿Eres de las que recuerda el bien que otros han hecho por ti? Porque es fácil olvidar la misericordia y el amor que otros nos han mostrado, y con frialdad buscar nuestro propio beneficio del momento. <br /><br />Padre, ayúdame a recordar a aquellas personas que has puesto en mi vida para protegerme y cuidarme. Y ayúdame a hacerles bien y no mal. Quiero ser agradecida y seguir el camino que tú alabas.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18018130</guid><pubDate>Wed, 14 May 2025 05:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18018130/2reyes_088_el_que_da_mal_por_bien.mp3" length="7486408" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Acab y Jezabel fueron reyes malvados, y vimos que Dios les dijo que su familia no prosperaría. Fue a manos de Jehú que Dios estableció que la casa de Acab dejara de existir. 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No entendemos porqué Atalía no sufrió la obra justiciera de Jehú, porque si su madre había sido malvada, ella definitivamente siguió en sus pasos. <br /><br />En 2 Reyes 11 y en 2 Crónicas 22 leemos que el sacerdote Joiada y su esposa Josabet, la cual era hermana de Ocozías e hija del rey Joram de Israel, rescataron a Joás, el hijo de Ocozías, de un año de edad y lo escondieron en el templo durante seis años. Cuando tenía 7 años, organizó Joiada un ejército que protegiera al rey continuamente, y lo proclamaron rey sobre Judá. Atalía gritó al verse perdedora, y fue perseguida mientras daba gritos de traición, hasta que al salir del templo fue reducida y muerta. <br /><br />Nos narra 2 Crónicas 24:2 que hizo Joás lo recto ante los ojos de Jehová todos los días de Joiada el sacerdote.” Esta frase nos advierte que una vez el rey estuvo fuera de la influencia directa del sacerdote Joiada, Joás dejaría de hacer aquello que agradaba a Dios. <br />Joás se ocupó fielmente durante años de restaurar el templo de Dios. Recaudó dinero para la reparación anual del templo y asignó el trabajo a hombres que se encargaran de mantener el templo. Mas cuando Joiada envejeció y murió, leemos que “vinieron los príncipes de Judá y ofrecieron obediencia al rey; y el rey los oyó. Y desampararon la casa de Jehová el Dios de sus padres, y sirvieron a los símbolos de Asera y a las imágenes esculpidas. Entonces la ira de Dios vino sobre Judá y Jerusalén por este su pecado. Y les envió profetas para que los volviesen a Jehová, los cuales les amonestaron; mas ellos no los escucharon. (2 Crónicas 24:17-19)<br /><br />“Entonces envió Dios a Zacarías, hijo del sacerdote Joiada, el cual les dijo: Así ha dicho Dios: ¿Por qué quebrantáis los mandamientos de Jehová? No os vendrá bien por ello; porque por haber dejado a Jehová, él también os abandonará.<br />Pero ellos hicieron conspiración contra él, y por mandato del rey lo apedrearon hasta matarlo, en el patio de la casa de Jehová.”<br /><br />¡Había sido el padre y la madre de Zacarías los que habían rescatado a Joás cuando era un niño! Y así es como Joás obró con él! “El rey Joás no se acordó de la misericordia que Joiada padre de Zacarías había hecho con él, antes mató a su hijo, quien dijo al morir: Jehová lo vea y lo demande.” <br /><br />Mas cuando Joás anduvo en su propio juicio y contra los caminos de Dios, las cosas no le fueron bien. “A la vuelta del año subió contra él el ejército de Siria; y vinieron a Judá y a Jerusalén, y destruyeron en el pueblo a todos los principales de él, y enviaron todo el botín al rey a Damasco.” No podría esperar bien cuando él había pagado mal a aquellos que le habían hecho bien. <br /><br /><br />Joás había recibido misericordia de parte de la familia de Joiada, mas no había mostrado misericordia hacia la casa de Joiada, y había matado a Zacarías, el cual habría crecido en la misma casa que él. Y vemos que Dios permitió que los sirios vinieran contra Joás, porque él y los que con él estaban “habían dejado a Jehová el Dios de sus padres. Así ejecutaron (los sirios) juicios contra Joás.”<br /><br />Leemos en el versículo 25 que “cuando se fueron los sirios, lo dejaron agobiado por sus dolencias; y conspiraron contra él sus siervos a causa de la sangre de los hijos de Joiada el sacerdote, y...]]></itunes:summary><itunes:duration>439</itunes:duration><itunes:keywords>atalía,bien,jezabel,joás,joiada,mal,misericordia,ocozías,zacarías</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/f580ead8aa14b767d338eb528abb98e0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>1Reyes-087 Misericordia y justicia</title><link>https://www.spreaker.com/episode/1reyes-087-misericordia-y-justicia--17952283</link><description><![CDATA[Misericordia y justicia <br /><br />El rey Acab es un personaje interesante. , Nos dice la Palabra de Dios que era peor que todos los otros reyes. Mas vemos que Dios fue muy compasivo con él. Dios le dio muchas posibilidades de humillarse ante Dios y seguirle, mas vemos que Acab no las aprovechó. Su esposa era la malvada Jezabel, la cual pensaba solo en sí misma y no le importaba el mal que pasaran los demás. Era extremadamente rebelde contra Dios y persiguió y mató a todos los profetas de Dios que pudo encontrar. <br /><br />Y Acab lo vemos que seguía la linea de actuación de su esposa y no se sometió a Dios en su vida. Pensó que podía ignorar a Dios y formar su propio grupo de profetas. Curiosamente, tuvo la oportunidad de seguir a Dios y sus consejos, ya que siempre tuvo personas a su alrededor que temían el nombre de Dios. <br /><br />Nos dice el capítulo 18 de reyes que Acab tenía gente a su alrededor que eran seguidores del Dios verdadero. <br /><br />¿Alguna vez has pensado que tenías una situación difícil en casa o en el trabajo? Te invito a leer sobre Abdías.<br /><br />Era el mayordomo del rey Acab. Atendía a su casa y todos sus asuntos, y leemos que “Abdías era en gran manera temeroso de Jehová. Porque cuando Jezabel destruía a los profetas de Jehová, Abdías tomó a cien profetas y los escondió de cincuenta en cincuenta en cuevas, y los sustentó con pan y agua.“ (18:2-3)<br /><br />Jezabel, mujer de Acab, malvada reina de Israel había pedido que se mataran a todos los profetas de Israel, y Abdías, que trabajaba para el rey Acab, escondió a cien profetas, cincuenta en una cueva y cincuenta en otra para librarlos de la muerte, y les proveía sustento. <br /><br />Fue Abdías el que conoció a Elías y arregló el encuentro entre este y el rey en el relato de los holocaustos, lugar donde Dios mostró su poder enviando fuego que consumiera el holocausto de Elías a pesar de que había agua que corría por todos lados. <br /><br />Me pregunto si Abdías oraba por su jefe, porque Dios se mostró misericordioso con Acab en múltiples ocasiones. Dios le dio la victoria a Acab sobre los sirios, mas vemos que Acab hizo pacto con el rey Ben-adad, desobedeciendo el consejo de Dios. Dios envió a un profeta para amonestarle, Y él le dijo: Así ha dicho Jehová: Por cuanto soltaste de la mano el hombre de mi anatema, tu vida será por la suya, y tu pueblo por el suyo. Y el rey de Israel se fue a su casa triste y enojado, y llegó a Samaria.” Acab no tomaba bien la amonestación, pero vemos que Dios siguió dándole oportunidad de arrepentirse. <br /><br />En el capítulo 21 de 1 de Reyes podemos leer que Acab quería la viña de su vecino Nabot, la cual había pasado de generación en generación, y no estaba en venta. Acab se entristeció, “Y su mujer Jezabel le dijo: ¿Eres tú ahora rey sobre Israel? Levántate, y come y alégrate; yo te daré la viña de Nabot de Jezreel.” Escribió ella cartas a nombre de Acab para que acusaran a Nabot falsamente y lo apedrearan en la plaza. <br /><br />“Cuando Jezabel oyó que Nabot había sido apedreado y muerto, dijo a Acab: Levántate y toma la viña de Nabot de Jezreel, que no te la quiso dar por dinero; porque Nabot no vive, sino que ha muerto. (21:15) Y Acab fue y la tomó. Dios ya le había mostrado suficiente misericordia, pero él no cambiaba. Envió Dios a Elías, el cual le reprendió por la maldad que había hecho: Le dijo Elías: “te has vendido a hacer lo malo delante de Jehová. He aquí dice Jehová, yo traigo mal sobre ti, y barreré tu posteridad y destruiré hasta el último varón de la casa de Acab, tanto el siervo como el libre en Israel.”<br />“Y sucedió que cuando Acab oyó estas palabras, rasgó sus vestidos y puso cilicio sobre su carne, ayunó, y durmió en cilicio, y anduvo humillado. Entonces vino palabra de Jehová a Elías tisbita, diciendo: ¿No has visto cómo Acab se ha humillado delante de mí? Pues por cuanto se ha humillado delante de mí, no traeré el mal en sus días; en los días de su hijo traeré el mal sobre su casa. (21:27-29)<br /><br />Una vez más, Dios se mostró misericordioso, no ignorando las muestras de humillación del rey Acab. <br /><br />Nos cuenta 1 de Reyes 22 y 2 de Crónicas 18 que Josafat, el rey de Judá, el cual había hecho mucho bien en su reinado, emparentó con Acab y Jezabel. <br /><br />Un día que Josafat visitaba a su consuegro Acab, este le invitó a ir a la guerra con él contra Ramot de Galaad. Josafat parecía estar dispuesto, mas “dijo Josafat al rey de Israel: Te ruego que consultes hoy la palabra de Jehová (4). Así que Acab consultó con sus profetas, los cuales estuvieron de acuerdo en que serían victoriosos si luchaban. <br /><br />“Pero leemos en el versículo 6 que después de escuchar a los profetas que trajo Acab “Josafat dijo: ¿Hay aún aquí algún profeta de Jehová, para que por medio de él preguntemos?”<br /><br />Acab había consultado a profetas falsos, ya que parecía que los profetas de Jehová no eran de su agrado. Le dijo Acab a Josafat: Aún hay aquí un hombre por el cual podemos preguntar a Jehová; mas yo le aborrezco, porque nunca me profetiza cosa buena, sino siempre mal. Este es Micaías hijo de Imla. Y respondió Josafat: No hable así el rey.”<br /><br />Acab obviamente no quería escuchar la voz de Dios, mas vemos que Dios continúa poniendo personas en su vida que le siguen apuntando al Salvador. Micaías, al llegar a la presencia del rey, le da el mensaje que este quería escuchar. Mas Acab sabe que ese no es el mensaje de Dios. Insistió, hasta que Micaías le dijo: Vas a ser derrotado y saldrás huyendo. Dios ya había dado demasiadas oportunidades a Acab, y este no quería saber nada del Dios verdadero. <br /><br />Leemos que en la batalla contra Ramot de Galaad, Acab convenció a Josafat que llevara del sus ropas reales, marcándolo como diana para el enemigo sirio, y Acab se vistió de soldado. Mas cuando los enemigos vinieron a atacar a Jesafat, este alzó la voz y dijo que él no era el rey Acab. Y una de las flechas en la batalla, que ni iba dirigida al rey, hirió a Acab de muerte.<br /><br />Dios había mostrado su misericordia durante mucho tiempo, y ahora estaba haciendo justicia. Dice la Palabra que el alma que pecare morirá. La única esperanza para el ser humano es la obra redentora de Cristo en la cruz. Cristo murió por el pecador, para que los que hemos pecado contra Dios podamos arrepentirnos y confiar en su salvación. Acab había tenido muchas oportunidades, y las había despreciado. ¿Hasta cuando puede uno resistir el amor de Dios? En Acab vemos la consecuencias de rechazar su misericordia. <br /><br />Busca a Dios, porque es hoy el día de salvación, y no tenemos garantizado un mañana. Que el Señor te bendiga.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17952283</guid><pubDate>Tue, 13 May 2025 05:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17952283/1reyes_087_misericordia_y_juicio.mp3" length="9245597" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Misericordia y justicia 

El rey Acab es un personaje interesante. , Nos dice la Palabra de Dios que era peor que todos los otros reyes. Mas vemos que Dios fue muy compasivo con él. Dios le dio muchas posibilidades de humillarse ante Dios y seguirle,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Misericordia y justicia <br /><br />El rey Acab es un personaje interesante. , Nos dice la Palabra de Dios que era peor que todos los otros reyes. Mas vemos que Dios fue muy compasivo con él. Dios le dio muchas posibilidades de humillarse ante Dios y seguirle, mas vemos que Acab no las aprovechó. Su esposa era la malvada Jezabel, la cual pensaba solo en sí misma y no le importaba el mal que pasaran los demás. Era extremadamente rebelde contra Dios y persiguió y mató a todos los profetas de Dios que pudo encontrar. <br /><br />Y Acab lo vemos que seguía la linea de actuación de su esposa y no se sometió a Dios en su vida. Pensó que podía ignorar a Dios y formar su propio grupo de profetas. Curiosamente, tuvo la oportunidad de seguir a Dios y sus consejos, ya que siempre tuvo personas a su alrededor que temían el nombre de Dios. <br /><br />Nos dice el capítulo 18 de reyes que Acab tenía gente a su alrededor que eran seguidores del Dios verdadero. <br /><br />¿Alguna vez has pensado que tenías una situación difícil en casa o en el trabajo? Te invito a leer sobre Abdías.<br /><br />Era el mayordomo del rey Acab. Atendía a su casa y todos sus asuntos, y leemos que “Abdías era en gran manera temeroso de Jehová. Porque cuando Jezabel destruía a los profetas de Jehová, Abdías tomó a cien profetas y los escondió de cincuenta en cincuenta en cuevas, y los sustentó con pan y agua.“ (18:2-3)<br /><br />Jezabel, mujer de Acab, malvada reina de Israel había pedido que se mataran a todos los profetas de Israel, y Abdías, que trabajaba para el rey Acab, escondió a cien profetas, cincuenta en una cueva y cincuenta en otra para librarlos de la muerte, y les proveía sustento. <br /><br />Fue Abdías el que conoció a Elías y arregló el encuentro entre este y el rey en el relato de los holocaustos, lugar donde Dios mostró su poder enviando fuego que consumiera el holocausto de Elías a pesar de que había agua que corría por todos lados. <br /><br />Me pregunto si Abdías oraba por su jefe, porque Dios se mostró misericordioso con Acab en múltiples ocasiones. Dios le dio la victoria a Acab sobre los sirios, mas vemos que Acab hizo pacto con el rey Ben-adad, desobedeciendo el consejo de Dios. Dios envió a un profeta para amonestarle, Y él le dijo: Así ha dicho Jehová: Por cuanto soltaste de la mano el hombre de mi anatema, tu vida será por la suya, y tu pueblo por el suyo. Y el rey de Israel se fue a su casa triste y enojado, y llegó a Samaria.” Acab no tomaba bien la amonestación, pero vemos que Dios siguió dándole oportunidad de arrepentirse. <br /><br />En el capítulo 21 de 1 de Reyes podemos leer que Acab quería la viña de su vecino Nabot, la cual había pasado de generación en generación, y no estaba en venta. Acab se entristeció, “Y su mujer Jezabel le dijo: ¿Eres tú ahora rey sobre Israel? Levántate, y come y alégrate; yo te daré la viña de Nabot de Jezreel.” Escribió ella cartas a nombre de Acab para que acusaran a Nabot falsamente y lo apedrearan en la plaza. <br /><br />“Cuando Jezabel oyó que Nabot había sido apedreado y muerto, dijo a Acab: Levántate y toma la viña de Nabot de Jezreel, que no te la quiso dar por dinero; porque Nabot no vive, sino que ha muerto. (21:15) Y Acab fue y la tomó. Dios ya le había mostrado suficiente misericordia, pero él no cambiaba. Envió Dios a Elías, el cual le reprendió por la maldad que había hecho: Le dijo Elías: “te has vendido a hacer lo malo delante de Jehová. He aquí dice Jehová, yo traigo mal sobre ti, y barreré tu posteridad y destruiré hasta el último varón de la casa de Acab, tanto el siervo como el libre en Israel.”<br />“Y sucedió que cuando Acab oyó estas palabras, rasgó sus vestidos y puso cilicio sobre su carne, ayunó, y durmió en cilicio, y anduvo humillado. Entonces vino palabra de Jehová a Elías tisbita, diciendo: ¿No has visto cómo Acab se ha humillado delante de mí? Pues por cuanto se ha humillado delante de mí, no traeré el mal en sus días; en los días de su hijo traeré el mal sobre...]]></itunes:summary><itunes:duration>549</itunes:duration><itunes:keywords>acab,castigo,elías,jezabel,juicio,misericordia,pecado</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/f580ead8aa14b767d338eb528abb98e0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>2Reyes-086 Los profetas-Parte 2</title><link>https://www.spreaker.com/episode/2reyes-086-los-profetas-parte-2--17941154</link><description><![CDATA[La tarea del profeta era proclamar la Palabra de Dios. En el libro de los reyes podemos leer de los profetas que vivieron en el reino de Israel durante el periodo de los reyes y hasta la caída de Israel. <br /><br />Micaías era un profeta en los tiempos de Acab, como lo fue Elias. Este dio Palabra de Dios a Acab, y fue encarcelado por ello. Acab dio órdenes en cuanto a Micaías por haber anunciado su muerte. <br />“Así ha dicho el rey: Echad a éste en la cárcel, y mantenedle con pan de angustia y con agua de aflicción, hasta que yo vuelva en paz. Y dijo Micaías: Si llegas a volver en paz, Jehová no ha hablado por mí. En seguida dijo: Oíd, pueblos todos.” 1 Reyes 22:27-28<br /><br />Leemos también en 2 Reyes 14 de Jonás, hijo de Amitai, profeta que fue de Gat-hefer, el cual predijo la restauración de los límites de Israel desde la entrada de Hamat hasta el mar del Arabá, conforme a la palabra de Jehová Dios de Israel.<br /><br />En el libro de Reyes también leemos del gran profeta Eliseo, el que fue aprendiz de Elías y recibió doble porción del espíritu de Elías antes de su partida. Nos cuenta 1 Reyes 19 que Eliseo trabajaba arando la tierra. Elías vino adonde él estaba trabajando y compartió con Eliseo la llamada especial de Dios al ministerio de profeta de Israel. Eliseo lo entendió perfectamente. Enseguida puso su casa en orden y se preparó para ir con Elías y servirle a la vez que aprendía de él. <br /><br />Pero vemos que en múltiples ocasiones, el pueblo de Dios no escucho las advertencias de los profetas, sino que siguieron en su camino de desobediencia.<br /><br />Eliseo no fue miedoso al pedir ayuda de Dios. Pidió una doble porción del espíritu de Elías. Admiraba la obra de Elías, y quería ser como él, y servir al Señor y ser usado por El. Por eso pidió con valentía. Y vemos que Dios se lo concedió. En 2 de Reyes 2 leemos que cuando Eliseo vio a Elías ascender al cielo, recibió el don de profecía de este pero una doble porción.<br /><br />En 2 Reyes 3 leemos que después de la muerte de Acab y de Ocozías, Joram, hijo de Acab llegó a ser rey de Israel. Este hizo alianza con Josafat, rey de Judá y con el rey de Edom, para ir contra el rey de Moab. Josafat, antes de salir a la batalla, al igual que había hecho anteriormente con Acab, pidió que se llamara a un profeta de Dios. <br /><br />Vino Eliseo a verlos, pero habló directamente con Joram rey de Israel: “¿Qué tengo yo contigo? Ve a los profetas de tu padre, y a los profetas de tu madre.”<br /><br />Eliseo no se cortaba a la hora de llamar la atención al rey de Israel. <br /><br />Y Eliseo compartió la palabra de Dios diciendo: “Jehová entregará también a los moabitas en vuestras manos.” 2 Reyes 3:18 <br />Y Dios les dio la victoria de manera milagrosa. <br /><br />En el segundo libro de Reyes leemos de los milagros que realizó Dios a través de su siervo Eliseo. En el capítulo 4 ayudó a una viuda a cubrir sus deudas proveyendo aceite para llenar todas las vasijas que esta pudo juntar. Pidió por la familia sunamita que le dio lugar donde morar, de modo que esta y su esposo tuvieron un hijo, y cuando el hijo murió de lo que parecía ser una insolación, Eliseo le devolvió la vida, como había hecho Elías con el hijo de la viuda. <br /><br />Alimentó Eliseo a los hijos de los profetas que habitaban en Gilgal, y cuando estos enfermaron a causa de lo que habían comido, ya que el criado de Eliseo había cocinado con setas silvestres sin saber que eran venenosas, Eliseo, con el poder de Dios, hizo que el potaje no trajera enfermedad ni muerte. Leemos en el mismo capítulo que Dios proveyó para estos pan, haciendo que veinte panes de primicias alcanzaran para cien profetas, y nos dice el texto que “lo puso delante de ellos, y comieron, y les sobró, conforme a la palabra de Dios. <br /><br />Eliseo fue el que mandó a Naaman a zambullirse siete veces en el río Jordán para que fuera sanado de la lepra, en el capítulo 5, y el que hizo flotar el hacha prestada de uno de los hijos de los profetas en el capítulo 6.<br /><br />Eliseo protegió al rey de Israel contra el rey de Siria, haciéndole saber lo que este planeaba contra él. Mas leemos que Ben-adab, rey de Siria, sitió la ciudad de Samaria, y la gente comenzaba a morir de hambre. El rey de Israel se enfadó en gran manera con Eliseo y mandó a buscarlo. Cuando el mensajero llegó, Eliseo lo estaba esperando. Le profetizó que al día siguiente, los precios de todos los alimentos estarían por los suelos, y todos podrían disfrutar de muchas provisiones. El siervo del rey respondió: “Si Jehová hiciese ahora ventanas en el cielo, ¿sería esto así?” 2 Reyes 7:2<br /><br />El siervo del rey no creyó la palabra de Dios, y Eliseo le respondió “He aquí tú lo verás con tus ojos, mas no comerás de ello.” Su falta de fe lo iba a privar de los beneficios que estaban por venir. Curiosamente, cuatro leprosos serían los primeros en descubrir que el campamento de los sirios estaba desierto. “Porque Jehová había hecho que en el campamento de los sirios se oyese estruendo de carros, ruido de caballos, y estrépito de gran ejército; y se dijeron unos a otros: He aquí, el rey de Israel ha tomado a sueldo contra nosotros a los reyes de los heteos y a los reyes de los egipcios, para que vengan contra nosotros.<br />Y así se levantaron y huyeron al anochecer, abandonando sus tiendas, sus caballos, sus asnos, y el campamento como estaba; y habían huido para salvar sus vidas.” (2 Reyes 7:6-7)<br /><br />Los leprosos solo tuvieron que entrar y disfrutar de las bendiciones del Señor. Y cuando vieron todo lo que había, fueron a contarlo al pueblo. Y así, al día siguiente, como había dicho Eliseo, una medida de flor de harina fue vendida por un siclo, y dos de cebada por un siclo, conforme a la palabra de Jehová.” Mas nos narra el texto que el siervo del rey salió a la puerta, y el pueblo lo atropelló a la entrada, y murió, conforme a lo que había dicho el varón de Dios.” <br />Triste historia. Pudiendo haber disfrutado de las bendiciones que Dios prometió, este siervo eligió dudar la palabra de Dios. <br /><br />Eliseo ungió a Jehú, hijo de Josafat para ser rey en Judá, como había hablado Dios a Elías antes partir. Durante el reinado de Joás, rey de Israel, enfermó Eliseo, y leemos en el capítulo 13 que el rey de Israel lloró por Eliseo; y murió Eliseo después de declararle a Joás que solo derrotaría a Siria tres veces por su falta de celo por Dios, y no los derrotaría del todo. <br /><br />Antes de la caída de Samaria y el cautiverio de Israel, 2 Reyes 17: 13-14 nos recuerda que Dios fue fiel a Su pueblo y “amonestó a Israel y a Judá por medio de todos los profetas diciendo: Volveos de vuestros malos caminos, y guardad mis mandamientos y mis ordenanzas, conforme a todas las leyes que yo prescribí a vuestros padres, y que os he enviado por medio de mis siervos los profetas. Mas ellos no obedecieron, antes endurecieron su cerviz, como la cerviz de sus padres, los cuales no creyeron en Jehová su Dios.”<br /><br />Así vemos que los profetas fielmente advirtieron a reyes y plebeyos, mirando por el bien del pueblo. Mas aquellos que no quisieron escuchar, no fueron obligados a hacerlo. Estos tuvieron que sufrir las consecuencias de sus pecados. <br /><br />Nosotros tenemos también la tarea de proclamar la salvación de Dios a los que nos rodean. Como los profetas, no tenemos poder en nosotras mismas, pero el poder de la Palabra puede salvar a aquel que reconoce su camino erróneo y se vuelve a Dios. Seamos fieles en guiar a otros a la Palabra de Dios, la Biblia. Dios ha hablado, y nuestra meta debe ser que otros conozcan lo que Dios ha dicho en Su Palabra. Leamos la Biblia y compartamos el mensaje con fidelidad.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17941154</guid><pubDate>Mon, 12 May 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17941154/2reyes_085_los_profetas_parte_2.mp3" length="10828004" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>La tarea del profeta era proclamar la Palabra de Dios. En el libro de los reyes podemos leer de los profetas que vivieron en el reino de Israel durante el periodo de los reyes y hasta la caída de Israel. 

Micaías era un profeta en los tiempos de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[La tarea del profeta era proclamar la Palabra de Dios. En el libro de los reyes podemos leer de los profetas que vivieron en el reino de Israel durante el periodo de los reyes y hasta la caída de Israel. <br /><br />Micaías era un profeta en los tiempos de Acab, como lo fue Elias. Este dio Palabra de Dios a Acab, y fue encarcelado por ello. Acab dio órdenes en cuanto a Micaías por haber anunciado su muerte. <br />“Así ha dicho el rey: Echad a éste en la cárcel, y mantenedle con pan de angustia y con agua de aflicción, hasta que yo vuelva en paz. Y dijo Micaías: Si llegas a volver en paz, Jehová no ha hablado por mí. En seguida dijo: Oíd, pueblos todos.” 1 Reyes 22:27-28<br /><br />Leemos también en 2 Reyes 14 de Jonás, hijo de Amitai, profeta que fue de Gat-hefer, el cual predijo la restauración de los límites de Israel desde la entrada de Hamat hasta el mar del Arabá, conforme a la palabra de Jehová Dios de Israel.<br /><br />En el libro de Reyes también leemos del gran profeta Eliseo, el que fue aprendiz de Elías y recibió doble porción del espíritu de Elías antes de su partida. Nos cuenta 1 Reyes 19 que Eliseo trabajaba arando la tierra. Elías vino adonde él estaba trabajando y compartió con Eliseo la llamada especial de Dios al ministerio de profeta de Israel. Eliseo lo entendió perfectamente. Enseguida puso su casa en orden y se preparó para ir con Elías y servirle a la vez que aprendía de él. <br /><br />Pero vemos que en múltiples ocasiones, el pueblo de Dios no escucho las advertencias de los profetas, sino que siguieron en su camino de desobediencia.<br /><br />Eliseo no fue miedoso al pedir ayuda de Dios. Pidió una doble porción del espíritu de Elías. Admiraba la obra de Elías, y quería ser como él, y servir al Señor y ser usado por El. Por eso pidió con valentía. Y vemos que Dios se lo concedió. En 2 de Reyes 2 leemos que cuando Eliseo vio a Elías ascender al cielo, recibió el don de profecía de este pero una doble porción.<br /><br />En 2 Reyes 3 leemos que después de la muerte de Acab y de Ocozías, Joram, hijo de Acab llegó a ser rey de Israel. Este hizo alianza con Josafat, rey de Judá y con el rey de Edom, para ir contra el rey de Moab. Josafat, antes de salir a la batalla, al igual que había hecho anteriormente con Acab, pidió que se llamara a un profeta de Dios. <br /><br />Vino Eliseo a verlos, pero habló directamente con Joram rey de Israel: “¿Qué tengo yo contigo? Ve a los profetas de tu padre, y a los profetas de tu madre.”<br /><br />Eliseo no se cortaba a la hora de llamar la atención al rey de Israel. <br /><br />Y Eliseo compartió la palabra de Dios diciendo: “Jehová entregará también a los moabitas en vuestras manos.” 2 Reyes 3:18 <br />Y Dios les dio la victoria de manera milagrosa. <br /><br />En el segundo libro de Reyes leemos de los milagros que realizó Dios a través de su siervo Eliseo. En el capítulo 4 ayudó a una viuda a cubrir sus deudas proveyendo aceite para llenar todas las vasijas que esta pudo juntar. Pidió por la familia sunamita que le dio lugar donde morar, de modo que esta y su esposo tuvieron un hijo, y cuando el hijo murió de lo que parecía ser una insolación, Eliseo le devolvió la vida, como había hecho Elías con el hijo de la viuda. <br /><br />Alimentó Eliseo a los hijos de los profetas que habitaban en Gilgal, y cuando estos enfermaron a causa de lo que habían comido, ya que el criado de Eliseo había cocinado con setas silvestres sin saber que eran venenosas, Eliseo, con el poder de Dios, hizo que el potaje no trajera enfermedad ni muerte. Leemos en el mismo capítulo que Dios proveyó para estos pan, haciendo que veinte panes de primicias alcanzaran para cien profetas, y nos dice el texto que “lo puso delante de ellos, y comieron, y les sobró, conforme a la palabra de Dios. <br /><br />Eliseo fue el que mandó a Naaman a zambullirse siete veces en el río Jordán para que fuera sanado de la lepra, en el capítulo 5, y el que hizo flotar el hacha prestada de uno de los hijos de...]]></itunes:summary><itunes:duration>648</itunes:duration><itunes:keywords>dios,mensaje,palabra,profecía,profetas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/a4e7a6544ea4135c1b37cf9e257ffce6.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>1Reyes-085 Los profetas-Parte 1</title><link>https://www.spreaker.com/episode/1reyes-085-los-profetas-parte-1--17930189</link><description><![CDATA[En varias ocasiones leemos que un profeta de Dios habló con reyes en nombre de Dios para darle un mensaje. <br /><br />Vimos que el profeta Natán habló a David para mostrarle donde había desobedecido a Dios, el profeta Samuel habló con Saúl y con David para ungirlos como reyes, el profeta Ahías anunció a Jeroboam que sería rey, y más tarde dio el mensaje de amonestación por su desobediencia a Dios. También hemos podido leer de Azarías, el cual se presentó a Asa para llamarle la atención por poner su confianza en otros reyes y no en Dios, quien le había ayudado en múltiples ocasiones. Jehú hijo de Hanani <br />habló contra Baasa por andar en el mismo mal camino que Jeroboam. <br /><br />Aunque a veces se les llama videntes, los profetas del antiguo testamento no eran adivinos, sino que hablaban de parte de Dios. También predicaban los preceptos de la ley de Dios, como haría hoy día un predicador. Sin duda debían ser hombres que amaban a Dios y le seguían con fidelidad. Pero también vemos que eran hombres normales, no poseían poderes sobrenaturales, y sus emociones eran reales; eran tentados a desanimarse o a desobedecer y dependían de Dios para hacer la obra que este les había asignado. Tan solo al mantenerse cercanos a Dios, podían resistir la prueba y disfrutar de una relación cercana con Dios. <br /><br />En 1 Reyes vemos a dos grandes profetas del pueblo de Dios, a Elías y a Eliseo. <br /><br />Vemos a Elías proclamando la palabra de Dios durante los días del reinado de Acab, el rey que nos dice el texto fue peor que todos los otros reyes. <br /><br />Nos dice el capituló 17 que Dios envío a Elías a vivir al arroyo de Querib, y los cuervos le traían el alimento para mantenerse. Leemos que a la palabra de Elías llovía, y a su voz dejaba de llover. Hubo sequía en los ´días de Elías y se secó el arroyo donde este moraba, y Dios lo mandó a Sarepta, donde una viuda que vivía ahí con su hijo lo sustentaría. Curiosamente, cuando Elías llega, ella solo tenía suficiente harina para una comida para ella y su hijo, mas Dios milagrosamente hizo que hubiera comida para el profeta y que no le faltara a la viuda ni a su hijo hasta que acabara la sequía que Dios había enviado. <br /><br />Vemos que Elías se sintió desanimado en ocasiones, como cuando el hijo de la viuda enfermó y murió, mas vemos que Dios atendió a su petición, restaurando la vida al niño. <br /><br />En 1 Reyes 18:17-19 nos cuenta el encuentro que tuvo el profeta con el rey Acab, el cual había matado a los profetas de Jehová y había estado buscando a Elías. <br /><br />“Cuando Acab se encontró con Elías, le dijo: ¿Eres tú el que turbas a Israel? Y él respondió: Yo no he turbado a Israel, sino tú y la casa de tu padre, dejando los mandamientos de Jehová, y siguiendo a los baales. Envía, pues, ahora y congrégame a todo Israel en el monte Carmelo, y los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal, y los cuatrocientos profetas de Asera, que comen de la mesa de Jezabel.”<br /><br />Elias propuso ofrecer sacrificio a Dios, mientras ellos ofrecerían sacrificio a su dios, Baal. Les explicó el plan así:<br /><br /><br />“¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra.<br />Y Elías volvió a decir al pueblo: Sólo yo he quedado profeta de Jehová; mas de los profetas de Baal hay cuatrocientos cincuenta hombres. Dénsenos, pues, dos bueyes, y escojan ellos uno, y córtenlo en pedazos, y pónganlo sobre leña, pero no pongan fuego debajo; y yo prepararé el otro buey, y lo pondré sobre leña, y ningún fuego pondré debajo.<br />Invocad luego vosotros el nombre de vuestros dioses, y yo invocaré el nombre de Jehová; y el Dios que respondiere por medio de fuego, ése sea Dios. Y todo el pueblo respondió, diciendo: Bien dicho. (1 Reyes 18:21-24)<br /><br />Le pareció bien al pueblo el plan, así que nos dice el texto que los profetas de Baal fueron primero y prepararon el holocausto. Pidieron a Baal que enviara fuego, mas Baal no respondía. (1 Reyes 18:27-29): Y aconteció al mediodía, que Elías se burlaba de ellos, diciendo: <br /><br />“Gritad en alta voz, porque dios es; quizá está meditando, o tiene algún trabajo, o va de camino; tal vez duerme, y hay que despertarle.”<br /><br />Y nos dice el texto que los profetas de Baal “clamaban a grandes voces, y se sajaban con cuchillos y con lancetas conforme a su costumbre, hasta chorrear la sangre sobre ellos. Pasó el mediodía, y ellos siguieron gritando frenéticamente hasta la hora de ofrecerse el sacrificio, pero no hubo ninguna voz, ni quien respondiese ni escuchase.”<br /><br /><br />Comenzó entonces Elías a preparar su holocausto a Dios. (18:32-) “Edificó con las piedras un altar en el nombre de Jehová; después hizo una zanja alrededor del altar, en que cupieran dos medidas de grano. Preparó luego la leña, y cortó el buey en pedazos, y lo puso sobre la leña. Y dijo: Llenad cuatro cántaros de agua, y derramadla sobre el holocausto y sobre la leña. Y dijo: Hacedlo otra vez; y otra vez lo hicieron. Dijo aún: Hacedlo la tercera vez; y lo hicieron la tercera vez, de manera que el agua corría alrededor del altar, y también se había llenado de agua la zanja. Cuando llegó la hora de ofrecerse el holocausto, se acercó el profeta Elías y dijo: Jehová Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel, y que yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas.<br />Respóndeme, Jehová, respóndeme, para que conozca este pueblo que tú, oh Jehová, eres el Dios, y que tú vuelves a ti el corazón de ellos. Entonces cayó fuego de Jehová, y consumió el holocausto, la leña, las piedras y el polvo, y aun lamió el agua que estaba en la zanja. Viéndolo todo el pueblo, se postraron y dijeron: ¡Jehová es el Dios, Jehová es el Dios!<br /><br /><br />Al ver el poder de Dios, el pueblo se vio obligado a declarar que Dios era el único Dios verdadero, y que Baal no se le acercaba ni a los talones. Pensaríamos que todos se convertirían de su mal camino, mas no sería así. <br /><br />Y curiosamente vemos a Elías dando mensaje de aviso a Acab de subir al carro y marcharse hacia Jezreel porque iba a venir la lluvia, para que no le pillara de camino. Acab llegó a casa donde le esperaba su esposa, que era más malvada que él, y cuando le contó lo sucedido, hizo juramento que mataría a Elías al día siguiente. <br /><br />Elías reaccionó con preocupación y depresión, rogándole a Dios que le quitara la vida, y al mismo tiempo huyendo para esconderse de Jezabel. Aquí Dios podía haberle llamado la atención por perder su confianza, mas vemos que Dios lo restauró física y emocionalmente. Primero envió un ángel que lo ayudara físicamente.<br /><br />Me encanta los detalles que nos ofrece el relato. Nos dice que Elías se quedó dormido. Estaba rendido y necesitaba descansar. Cuántas veces nuestro estado de ánimo está por los suelos y no nos damos cuenta de nuestro cansancio físico. Leemos que el ángel lo despertó y le dijo: “Levántate, come. Entonces él miró, y he aquí a su cabecera una torta cocida sobre las ascuas, y una vasija de agua; y comió y bebió, y volvió a dormirse. Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, lo tocó, diciendo: Levántate y come, porque largo camino te resta. (19:5-8). <br /><br />Una vez hubo descansado y comido, podría restaurarse emocionalmente. Elías se levantó para dirigirse a Horeb, donde Dios se le mostraría en un silbo suave y apacible. Dios le confirmó que no moriría a manos de Jezabel, que no era el único profeta que había sobrevivido, sino que había muchos que seguían fieles a Dios, y que Dios todavía tenía un buen plan para él.<br /><br />Santiago 5:17, hablando del poder de la oración nos dice que “Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses.” Elías, en los momentos más desconcertantes clamaba a DIos y confiaba en Él, y Dios lo sustentó. Recordemos que fue Elías el que iría con Dios sin experimentar la muerte física. No fue porque era un hombre extraordinario, sino porque servía a un Dios extraordinario. <br /><br />¿Has depositado tu plena confianza en Dios? Entonces tienes el mismo Dios que Elías. Santiago te recuerda: “La oración eficaz del justo puede mucho.” Así como Dio]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17930189</guid><pubDate>Fri, 09 May 2025 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17930189/1reyes_085_los_profetas_parte_1.mp3" length="11457033" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>En varias ocasiones leemos que un profeta de Dios habló con reyes en nombre de Dios para darle un mensaje. 

Vimos que el profeta Natán habló a David para mostrarle donde había desobedecido a Dios, el profeta Samuel habló con Saúl y con David para...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[En varias ocasiones leemos que un profeta de Dios habló con reyes en nombre de Dios para darle un mensaje. <br /><br />Vimos que el profeta Natán habló a David para mostrarle donde había desobedecido a Dios, el profeta Samuel habló con Saúl y con David para ungirlos como reyes, el profeta Ahías anunció a Jeroboam que sería rey, y más tarde dio el mensaje de amonestación por su desobediencia a Dios. También hemos podido leer de Azarías, el cual se presentó a Asa para llamarle la atención por poner su confianza en otros reyes y no en Dios, quien le había ayudado en múltiples ocasiones. Jehú hijo de Hanani <br />habló contra Baasa por andar en el mismo mal camino que Jeroboam. <br /><br />Aunque a veces se les llama videntes, los profetas del antiguo testamento no eran adivinos, sino que hablaban de parte de Dios. También predicaban los preceptos de la ley de Dios, como haría hoy día un predicador. Sin duda debían ser hombres que amaban a Dios y le seguían con fidelidad. Pero también vemos que eran hombres normales, no poseían poderes sobrenaturales, y sus emociones eran reales; eran tentados a desanimarse o a desobedecer y dependían de Dios para hacer la obra que este les había asignado. Tan solo al mantenerse cercanos a Dios, podían resistir la prueba y disfrutar de una relación cercana con Dios. <br /><br />En 1 Reyes vemos a dos grandes profetas del pueblo de Dios, a Elías y a Eliseo. <br /><br />Vemos a Elías proclamando la palabra de Dios durante los días del reinado de Acab, el rey que nos dice el texto fue peor que todos los otros reyes. <br /><br />Nos dice el capituló 17 que Dios envío a Elías a vivir al arroyo de Querib, y los cuervos le traían el alimento para mantenerse. Leemos que a la palabra de Elías llovía, y a su voz dejaba de llover. Hubo sequía en los ´días de Elías y se secó el arroyo donde este moraba, y Dios lo mandó a Sarepta, donde una viuda que vivía ahí con su hijo lo sustentaría. Curiosamente, cuando Elías llega, ella solo tenía suficiente harina para una comida para ella y su hijo, mas Dios milagrosamente hizo que hubiera comida para el profeta y que no le faltara a la viuda ni a su hijo hasta que acabara la sequía que Dios había enviado. <br /><br />Vemos que Elías se sintió desanimado en ocasiones, como cuando el hijo de la viuda enfermó y murió, mas vemos que Dios atendió a su petición, restaurando la vida al niño. <br /><br />En 1 Reyes 18:17-19 nos cuenta el encuentro que tuvo el profeta con el rey Acab, el cual había matado a los profetas de Jehová y había estado buscando a Elías. <br /><br />“Cuando Acab se encontró con Elías, le dijo: ¿Eres tú el que turbas a Israel? Y él respondió: Yo no he turbado a Israel, sino tú y la casa de tu padre, dejando los mandamientos de Jehová, y siguiendo a los baales. Envía, pues, ahora y congrégame a todo Israel en el monte Carmelo, y los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal, y los cuatrocientos profetas de Asera, que comen de la mesa de Jezabel.”<br /><br />Elias propuso ofrecer sacrificio a Dios, mientras ellos ofrecerían sacrificio a su dios, Baal. Les explicó el plan así:<br /><br /><br />“¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra.<br />Y Elías volvió a decir al pueblo: Sólo yo he quedado profeta de Jehová; mas de los profetas de Baal hay cuatrocientos cincuenta hombres. Dénsenos, pues, dos bueyes, y escojan ellos uno, y córtenlo en pedazos, y pónganlo sobre leña, pero no pongan fuego debajo; y yo prepararé el otro buey, y lo pondré sobre leña, y ningún fuego pondré debajo.<br />Invocad luego vosotros el nombre de vuestros dioses, y yo invocaré el nombre de Jehová; y el Dios que respondiere por medio de fuego, ése sea Dios. Y todo el pueblo respondió, diciendo: Bien dicho. (1 Reyes 18:21-24)<br /><br />Le pareció bien al pueblo el plan, así que nos dice el texto que los profetas de Baal fueron primero y prepararon el holocausto. Pidieron a...]]></itunes:summary><itunes:duration>687</itunes:duration><itunes:keywords>acab,dios,elías,extraordinario,jezabel,mensaje,profeta</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/a4e7a6544ea4135c1b37cf9e257ffce6.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>1Reyes-084 Alzando la voz</title><link>https://www.spreaker.com/episode/1reyes-084-alzando-la-voz--17919782</link><description><![CDATA[¡Qué difícil es mantenerse firme en obediencia a Dios cuando todos los de alrededor están haciendo lo que les parece! <br />En medio del conflicto y rodeado de inmoralidad e idolatría, Asa llegó al trono y giró el torno. No se dejó llevar por la corriente de su sociedad ni la de su propia familia. <br /><br />Dios nos muestra, en medio de todo esto, a un rey que se volvió a Dios para cumplir sus mandamientos. Nos dice el libro que Asa, en Judá, tuvo un corazón perfecto para con Dios, levantándose para denunciar los pecados morales del pueblo e incluso la idolatría de la reina madre, Maaca, la cual era una idólatra. <br />nos dice 1 Reyes 15 y 2 Crónicas 14.1-5; 15.16-19) que Asa fue un buen rey.<br /><br />Asa se levantó contra la idolatría y la inmoralidad. Comenzó a reinar en el año 20 de Jeroboam, y vio a varios reyes pasar por el trono de las tribus del norte. <br /><br />9 En el año veinte de Jeroboam rey de Israel, Asa comenzó a reinar sobre Judá.<br />10 Y reinó cuarenta y un años en Jerusalén; el nombre de su madre fue Maaca, hija de Abisalom.<br />11 Asa hizo lo recto ante los ojos de Jehová, como David su padre.<br />12 Porque quitó del país a los sodomitas, y quitó todos los ídolos que sus padres habían hecho.<br />13 También privó a su madre Maaca de ser reina madre, porque había hecho un ídolo de Asera. Además deshizo Asa el ídolo de su madre, y lo quemó junto al torrente de Cedrón.<br />14 Sin embargo, los lugares altos no se quitaron. Con todo, el corazón de Asa fue perfecto para con Jehová toda su vida.<br />15 También metió en la casa de Jehová lo que su padre había dedicado, y lo que él dedicó: oro, plata y alhajas.<br /><br />2 Crónicas 14<br />Durmió Abías con sus padres, y fue sepultado en la ciudad de David; y reinó en su lugar su hijo Asa, en cuyos días tuvo sosiego el país por diez años.<br />2 E hizo Asa lo bueno y lo recto ante los ojos de Jehová su Dios.<br />3 Porque quitó los altares del culto extraño, y los lugares altos; quebró las imágenes, y destruyó los símbolos de Asera;<br />4 y mandó a Judá que buscase a Jehová el Dios de sus padres, y pusiese por obra la ley y sus mandamientos.<br />5 Quitó asimismo de todas las ciudades de Judá los lugares altos y las imágenes; y estuvo el reino en paz bajo su reinado.<br />6 Y edificó ciudades fortificadas en Judá, por cuanto había paz en la tierra, y no había guerra contra él en aquellos tiempos; porque Jehová le había dado paz.<br /><br />11 Y clamó Asa a Jehová su Dios, y dijo: !!Oh Jehová, para ti no hay diferencia alguna en dar ayuda al poderoso o al que no tiene fuerzas! Ayúdanos, oh Jehová Dios nuestro, porque en ti nos apoyamos, y en tu nombre venimos contra este ejército. Oh Jehová, tú eres nuestro Dios; no prevalezca contra ti el hombre.<br /><br />El profeta Azarías habló a Asa afirmando que si buscaban a Dios lo hallarían, pero si lo dejaban él los dejaría. Cuando oyó Asa las palabras y la profecía del profeta Azarías hijo de Obed, cobró ánimo, y quitó los ídolos abominables de toda la tierra de Judá y de Benjamín, y de las ciudades que él había tomado en la parte montañosa de Efraín; y reparó el altar de Jehová que estaba delante del pórtico de Jehová.<br /><br />No hubo guerra durante los primeros 35 años del reinado de Asa, mas este hizo alianza con los sirios para fortalecerse contra Israel. Dios mandó al profeta Hanani para amonestarle por haber buscado alianza. Dios lo había protegido contra los etíopes y contra los libios, ejércitos mucho más poderosos. ¿Por qué entonces había desconfiado y buscado apoyo humano para esta batalla? Le dijo también el profeta: <br /><br />“Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él. Locamente has hecho en esto; porque de aquí en adelante habrá más guerra contra ti. Entonces se enojó Asa contra el profeta y lo echó en la cárcel, porque se encolerizó grandemente a causa de esto. Y oprimió Asa en aquel tiempo a algunos del pueblo.<br /><br />Tristemente, Asa no reaccionó bien a la amonestación. Dice el texto que “se enojó Asa contra el profeta y lo echó en la cárcel, porque se encolerizó grandemente a causa de esto. Y oprimió Asa en aquel tiempo a algunos del pueblo.” Asa se enfadó y lo pagó con los que tenía a su alrededor.<br /><br />En el año 39 de su reinado se enfermó, y aquí tristemente nos dice que “en su enfermedad no buscó a Jehová, sino a los médicos.” Y murió Asa en el año 41 de su reinado. <br /><br />Asa tuvo un reinado largo, y en su mayor parte bueno. Durante su reinado, vemos que varios reyes pasaron por el trono de Israel al norte: <br />Jeroboam fue un rey que no siguió a Dios,<br />Baasa, tampoco (1 Reyes 16:1-7)<br />Ela, su hijo reinó después de él. Reinó dos años, y su hijo Zimri lo mató<br />Zimri, murió por su propia mano, incendiando su propia casa.<br />Omri, el general del ejército que acorraló a Zimri, (reinó 12 años) y no hizo lo bueno delante de Dios.<br />Acab su hijo reinó 22 años, e hizo lo malo más que todos los otros reyes(16:30). Este es el que estaba casado con Jezabel, la cual también fue una reina malvada. <br /><br />Asa, en contraste, había buscado seguir la ley de Dios. <br /><br />Triste que Asa, en su vejez, en lugar de buscar a Dios, decidió poner su confianza en otros. Dios lo había elegido, le había proclamado rey, y lo había cuidado todos estos años, protegiéndolo de los reyes del norte. Pero él confió en sus propias fuerzas y en los de alrededor. Dios llamó su atención, porque Dios se había mostrado en su poder guardándolo en numerosas ocasiones. <br /><br />Me hace pensar en nosotros los creyentes. Decimos que confiamos en Dios, pero a menudo nuestra fe nos falla, y vamos a buscar consuelo o confianza en cosas, situaciones o personas, pensando que esto nos puede guardar, ayudar o defender. Dios es nuestra fortaleza, nuestro escudo fuerte, nuestro libertador. ¿Por qué elegiríamos buscar descanso y protección en el dinero, en posesiones, en amistades? Busquemos a Dios, porque Él ha dicho que los que le busquen lo hayarán. Busquemos a Dios y guardemos sus preceptos.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17919782</guid><pubDate>Thu, 08 May 2025 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17919782/1reyes_084alzando_la_voz.mp3" length="8536677" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>¡Qué difícil es mantenerse firme en obediencia a Dios cuando todos los de alrededor están haciendo lo que les parece! 
En medio del conflicto y rodeado de inmoralidad e idolatría, Asa llegó al trono y giró el torno. No se dejó llevar por la corriente...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[¡Qué difícil es mantenerse firme en obediencia a Dios cuando todos los de alrededor están haciendo lo que les parece! <br />En medio del conflicto y rodeado de inmoralidad e idolatría, Asa llegó al trono y giró el torno. No se dejó llevar por la corriente de su sociedad ni la de su propia familia. <br /><br />Dios nos muestra, en medio de todo esto, a un rey que se volvió a Dios para cumplir sus mandamientos. Nos dice el libro que Asa, en Judá, tuvo un corazón perfecto para con Dios, levantándose para denunciar los pecados morales del pueblo e incluso la idolatría de la reina madre, Maaca, la cual era una idólatra. <br />nos dice 1 Reyes 15 y 2 Crónicas 14.1-5; 15.16-19) que Asa fue un buen rey.<br /><br />Asa se levantó contra la idolatría y la inmoralidad. Comenzó a reinar en el año 20 de Jeroboam, y vio a varios reyes pasar por el trono de las tribus del norte. <br /><br />9 En el año veinte de Jeroboam rey de Israel, Asa comenzó a reinar sobre Judá.<br />10 Y reinó cuarenta y un años en Jerusalén; el nombre de su madre fue Maaca, hija de Abisalom.<br />11 Asa hizo lo recto ante los ojos de Jehová, como David su padre.<br />12 Porque quitó del país a los sodomitas, y quitó todos los ídolos que sus padres habían hecho.<br />13 También privó a su madre Maaca de ser reina madre, porque había hecho un ídolo de Asera. Además deshizo Asa el ídolo de su madre, y lo quemó junto al torrente de Cedrón.<br />14 Sin embargo, los lugares altos no se quitaron. Con todo, el corazón de Asa fue perfecto para con Jehová toda su vida.<br />15 También metió en la casa de Jehová lo que su padre había dedicado, y lo que él dedicó: oro, plata y alhajas.<br /><br />2 Crónicas 14<br />Durmió Abías con sus padres, y fue sepultado en la ciudad de David; y reinó en su lugar su hijo Asa, en cuyos días tuvo sosiego el país por diez años.<br />2 E hizo Asa lo bueno y lo recto ante los ojos de Jehová su Dios.<br />3 Porque quitó los altares del culto extraño, y los lugares altos; quebró las imágenes, y destruyó los símbolos de Asera;<br />4 y mandó a Judá que buscase a Jehová el Dios de sus padres, y pusiese por obra la ley y sus mandamientos.<br />5 Quitó asimismo de todas las ciudades de Judá los lugares altos y las imágenes; y estuvo el reino en paz bajo su reinado.<br />6 Y edificó ciudades fortificadas en Judá, por cuanto había paz en la tierra, y no había guerra contra él en aquellos tiempos; porque Jehová le había dado paz.<br /><br />11 Y clamó Asa a Jehová su Dios, y dijo: !!Oh Jehová, para ti no hay diferencia alguna en dar ayuda al poderoso o al que no tiene fuerzas! Ayúdanos, oh Jehová Dios nuestro, porque en ti nos apoyamos, y en tu nombre venimos contra este ejército. Oh Jehová, tú eres nuestro Dios; no prevalezca contra ti el hombre.<br /><br />El profeta Azarías habló a Asa afirmando que si buscaban a Dios lo hallarían, pero si lo dejaban él los dejaría. Cuando oyó Asa las palabras y la profecía del profeta Azarías hijo de Obed, cobró ánimo, y quitó los ídolos abominables de toda la tierra de Judá y de Benjamín, y de las ciudades que él había tomado en la parte montañosa de Efraín; y reparó el altar de Jehová que estaba delante del pórtico de Jehová.<br /><br />No hubo guerra durante los primeros 35 años del reinado de Asa, mas este hizo alianza con los sirios para fortalecerse contra Israel. Dios mandó al profeta Hanani para amonestarle por haber buscado alianza. Dios lo había protegido contra los etíopes y contra los libios, ejércitos mucho más poderosos. ¿Por qué entonces había desconfiado y buscado apoyo humano para esta batalla? Le dijo también el profeta: <br /><br />“Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él. Locamente has hecho en esto; porque de aquí en adelante habrá más guerra contra ti. Entonces se enojó Asa contra el profeta y lo echó en la cárcel, porque se encolerizó grandemente a causa de esto. 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Y puso uno en Bet-el, y el otro en Dan. Y esto fue causa de pecado; porque el pueblo iba a adorar delante de uno hasta Dan.”<br /><br />Nos dice además el texto que “Hizo también casas sobre los lugares altos, e hizo sacerdotes de entre el pueblo, que no eran de los hijos de Leví.” Y Jeroboam instituyó fiestas para cada becerro, en la fecha que a él se le antojó, ignorando las instrucciones de Dios concernientes a las ofrendas y sacrificios, y nos dice el versículo 33 que hizo fiesta a los hijos de Israel. Notemos que no dice a Dios, sino a los hijos de Israel. ¿Te recuerda a las fiestas que se celebran en nombre de Dios y que más bien están diseñadas para la gente. No se piensa si las actividades son dignas de alabanza a Dios o si por el contrario dan lugar al desenfreno. <br /><br />Jeroboam hizo becerros de oro, tal y como lo habían hecho en el monte Sinaí años antes. Nos narra el capítulo 13 que Dios envió un profeta de Judá a Jeroboam para llamarle la atención <br /><br />“aquél clamó contra el altar por palabra de Jehová y dijo: Altar, altar, así ha dicho Jehová: He aquí que a la casa de David nacerá un hijo llamado Josías, el cual sacrificará sobre ti a los sacerdotes de los lugares altos que queman sobre ti incienso, y sobre ti quemarán huesos de hombres. Y aquel mismo día dio una señal, diciendo: Esta es la señal de que Jehová ha hablado: he aquí que el altar se quebrará, y la ceniza que sobre él está se derramará.”<br /><br /><br />Jeroboam se molestó y mandó que lo prendieran, mas Dios lo impidió, “Y el altar se rompió, y se derramó la ceniza del altar, conforme a la señal que el varón de Dios había dado por palabra de Jehová.”<br /><br />Mas nos dice el capítulo 13:33-34 “Con todo esto, no se apartó Jeroboam de su mal camino, sino que volvió a hacer sacerdotes de los lugares altos de entre el pueblo, y a quien quería lo consagraba para que fuese de los sacerdotes de los lugares altos. Y esto fue causa de pecado a la casa de Jeroboam, por lo cual fue cortada y raída de sobre la faz de la tierra.”<br /><br />Al mismo tiempo, en Judá, reinaba Roboam “Y Judá hizo lo malo ante los ojos de Jehová” Dice el texto que enojaron a Dios “más que todo lo que sus padres habían hecho en sus pecados que cometieron. Porque ellos también se edificaron lugares altos, estatuas, e imágenes de Asera, en todo collado alto y debajo de todo árbol frondoso. Hubo también sodomitas en la tierra, e hicieron conforme a todas las abominaciones de las naciones que Jehová había echado delante de los hijos de Israel.”<br /><br />Por lo cual vemos que el pueblo entero de Israel había dejado a Dios de lado para servirse a sí mismos. “Y hubo guerra entre Roboam y Jeroboam todos los días.”<br /><br />Ocurrió que el hijo de Jeroboam se enfermó, y Jeroboam envió a su mujer a hablar con el profeta Ahías, el que había profetizado años antes que Jeroboam sería rey de Israel. Mas cuando llegó ella adonde estaba el profeta, este tenía un duro mensaje para Jeroboam. Su hijo no sanaría. Pero además le dijo a la mujer:<br /><br />“Ve y di a Jeroboam: Así dijo Jehová Dios de Israel: Por cuanto yo te levanté de en medio del pueblo, y te hice príncipe sobre mi pueblo Israel, y rompí el reino de la casa de David y te lo entregué a ti; y tú no has sido como David mi siervo, que guardó mis mandamientos y anduvo en pos de mí con todo su corazón, haciendo solamente lo recto delante de mis ojos, sino que hiciste lo malo sobre todos los que han sido antes de ti, pues fuiste y te hiciste dioses ajenos e imágenes de fundición para enojarme, y a mí me echaste tras tus espaldas.”<br /><br />Ambos hombres y ambos reinos habían dado la espalda a Dios. <br />Falleció Roboam ocho años antes que Jeroboam, y Abiam su hijo fue rey de Judá durante tres años, y su hijo Asa detrás de él y la guerra entre los dos reinos continuó. <br /><br />Tras 22 años de reinado, Jeroboam falleció también, y Nadab su hijo fue rey después de él. Su reinado duró solo dos años, ya que Baasa hijo de Ahías conspiró contra él y lo mató, y llegó este a ser rey de Israel. Esto acabó con la linea monárquica de Jeroboam, lo cual Dios ya había anunciado, por su pecado de rebelión. Fue por su propio camino, y su propio camino acabó con su vida y la de su descendencia, los cuales siguieron su ejemplo. <br /><br />Pienso en nosotras como las que vamos delante, tomando decisiones que afectarán a los que vienen detrás. ¿Qué tipo de camino estamos creando para aquellos que nos siguen? Buscamos agradar a Dios y guiar a otros en ese camino, o por el contrario estamos buscando nuestra propia gloria o comodidad, ignorando los estatutos de Dios y creando los nuestros propios?<br /><br />Que los que nos siguen puedan ver nuestra fidelidad a nuestro Dios, y que Dios pueda decir de ti y de mí, “ella me siguió de corazón perfecto”. No que era perfecta, así como David no fue perfecto, mas su corazón buscó cada día la paz con Dios, con la determinación de seguir sus mandamientos. Yo quiero que Dios pueda decir eso de mí. ¿Te apuntas tú al reto?]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17883108</guid><pubDate>Wed, 07 May 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17883108/1reyes_083_altares_en_los_lugares_altos.mp3" length="7771526" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Tras la división del reino, Jeroboam no quería que Israel fuera hasta Jerusalem a ofrecer holocaustos, por miedo a que se volviera la gente a Roboam y su reino fuera destruido. 

Así que “habiendo tenido consejo, hizo el rey dos becerros de oro, y...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Tras la división del reino, Jeroboam no quería que Israel fuera hasta Jerusalem a ofrecer holocaustos, por miedo a que se volviera la gente a Roboam y su reino fuera destruido. <br /><br />Así que “habiendo tenido consejo, hizo el rey dos becerros de oro, y dijo al pueblo: Bastante habéis subido a Jerusalén; he aquí tus dioses, oh Israel, los cuales te hicieron subir de la tierra de Egipto. Y puso uno en Bet-el, y el otro en Dan. Y esto fue causa de pecado; porque el pueblo iba a adorar delante de uno hasta Dan.”<br /><br />Nos dice además el texto que “Hizo también casas sobre los lugares altos, e hizo sacerdotes de entre el pueblo, que no eran de los hijos de Leví.” Y Jeroboam instituyó fiestas para cada becerro, en la fecha que a él se le antojó, ignorando las instrucciones de Dios concernientes a las ofrendas y sacrificios, y nos dice el versículo 33 que hizo fiesta a los hijos de Israel. Notemos que no dice a Dios, sino a los hijos de Israel. ¿Te recuerda a las fiestas que se celebran en nombre de Dios y que más bien están diseñadas para la gente. No se piensa si las actividades son dignas de alabanza a Dios o si por el contrario dan lugar al desenfreno. <br /><br />Jeroboam hizo becerros de oro, tal y como lo habían hecho en el monte Sinaí años antes. Nos narra el capítulo 13 que Dios envió un profeta de Judá a Jeroboam para llamarle la atención <br /><br />“aquél clamó contra el altar por palabra de Jehová y dijo: Altar, altar, así ha dicho Jehová: He aquí que a la casa de David nacerá un hijo llamado Josías, el cual sacrificará sobre ti a los sacerdotes de los lugares altos que queman sobre ti incienso, y sobre ti quemarán huesos de hombres. Y aquel mismo día dio una señal, diciendo: Esta es la señal de que Jehová ha hablado: he aquí que el altar se quebrará, y la ceniza que sobre él está se derramará.”<br /><br /><br />Jeroboam se molestó y mandó que lo prendieran, mas Dios lo impidió, “Y el altar se rompió, y se derramó la ceniza del altar, conforme a la señal que el varón de Dios había dado por palabra de Jehová.”<br /><br />Mas nos dice el capítulo 13:33-34 “Con todo esto, no se apartó Jeroboam de su mal camino, sino que volvió a hacer sacerdotes de los lugares altos de entre el pueblo, y a quien quería lo consagraba para que fuese de los sacerdotes de los lugares altos. Y esto fue causa de pecado a la casa de Jeroboam, por lo cual fue cortada y raída de sobre la faz de la tierra.”<br /><br />Al mismo tiempo, en Judá, reinaba Roboam “Y Judá hizo lo malo ante los ojos de Jehová” Dice el texto que enojaron a Dios “más que todo lo que sus padres habían hecho en sus pecados que cometieron. Porque ellos también se edificaron lugares altos, estatuas, e imágenes de Asera, en todo collado alto y debajo de todo árbol frondoso. Hubo también sodomitas en la tierra, e hicieron conforme a todas las abominaciones de las naciones que Jehová había echado delante de los hijos de Israel.”<br /><br />Por lo cual vemos que el pueblo entero de Israel había dejado a Dios de lado para servirse a sí mismos. “Y hubo guerra entre Roboam y Jeroboam todos los días.”<br /><br />Ocurrió que el hijo de Jeroboam se enfermó, y Jeroboam envió a su mujer a hablar con el profeta Ahías, el que había profetizado años antes que Jeroboam sería rey de Israel. Mas cuando llegó ella adonde estaba el profeta, este tenía un duro mensaje para Jeroboam. Su hijo no sanaría. Pero además le dijo a la mujer:<br /><br />“Ve y di a Jeroboam: Así dijo Jehová Dios de Israel: Por cuanto yo te levanté de en medio del pueblo, y te hice príncipe sobre mi pueblo Israel, y rompí el reino de la casa de David y te lo entregué a ti; y tú no has sido como David mi siervo, que guardó mis mandamientos y anduvo en pos de mí con todo su corazón, haciendo solamente lo recto delante de mis ojos, sino que hiciste lo malo sobre todos los que han sido antes de ti, pues fuiste y te hiciste dioses ajenos e imágenes de fundición para enojarme, y a mí me echaste tras tus espaldas.”<br...]]></itunes:summary><itunes:duration>457</itunes:duration><itunes:keywords>desobediencia,idolatría,inmoralidad,jeroboam,rebeldía,roboam,sacrificios</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/0dee4c75632f39b3feaebe623bdfa3f9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>1Reyes-082 La división del reino</title><link>https://www.spreaker.com/episode/1reyes-082-la-division-del-reino--17882556</link><description><![CDATA[Nos cuenta el capitulo once de Reyes que cuando Salomón se desvió tras otros dioses, Dios le dijo que le quitaría el trono de Israel, mas no durante su vida, por amor a David su padre. Dios le dejaría reinar, pero durante el reinado de su hijo Roboam le quitaría el trono de Israel. Mas Dios no rompió su promesa a David. De las doce tribus de Israel, diez tribus serían dadas a otro linaje, y solo la tribu de Judá sería para la descendencia de David, ya que la tribu de los levitas se encargaban del templo y no tenían tierra en propiedad. <br /><br />Jeroboam, leemos en el versículo 26, hijo de Nabat, efrateo de Sereda, siervo de Salomón, cuya madre se llamaba Zerúa, la cual era viuda, alzó su mano contra el rey.<br />Este era hombre valiente y esforzado, y Salomón le había dado el cargo de la casa de José. Dios le habló a través del profeta: 1 Reyes 11:29:33<br /><br />“Aconteció, pues, en aquel tiempo, que saliendo Jeroboam de Jerusalén, le encontró en el camino el profeta Ahías silonita, y éste estaba cubierto con una capa nueva; y estaban ellos dos solos en el campo. Y tomando Ahías la capa nueva que tenía sobre sí, la rompió en doce pedazos, y dijo a Jeroboam: Toma para ti los diez pedazos; porque así dijo Jehová Dios de Israel: He aquí que yo rompo el reino de la mano de Salomón, y a ti te daré diez tribus; y él tendrá una tribu por amor a David mi siervo, y por amor a Jerusalén, ciudad que yo he elegido de todas las tribus de Israel; por cuanto me han dejado, y han adorado a Astoret diosa de los sidonios, a Quemos dios de Moab, y a Moloc dios de los hijos de Amón; y no han andado en mis caminos para hacer lo recto delante de mis ojos, y mis estatutos y mis decretos, como hizo David su padre.”<br /><br />Dios confirmó su voluntad a Jeroboam diciendo:<br /><br />“Yo, pues, te tomaré a ti, y tú reinarás en todas las cosas que deseare tu alma, y serás rey sobre Israel. Y si prestares oído a todas las cosas que te mandare, y anduvieres en mis caminos, e hicieres lo recto delante de mis ojos, guardando mis estatutos y mis mandamientos, como hizo David mi siervo, yo estaré contigo y te edificaré casa firme, como la edifiqué a David, y yo te entregaré a Israel. Y yo afligiré a la descendencia de David a causa de esto, mas no para siempre. (11:37-39)<br /><br />Dios le dió la misma promesa a Jeroboam que había dado a su pueblo en varias ocasiones “si guardas mis estatutos yo estaré contigo”. Esta es la misma promesa que tenemos para nosotros, recuérdalo. <br /><br />Lo bonito es que Dios disciplina, mas no guarda su enojo. Es justo para castigar y misericordioso para perdonar. Y además es fiel a ´su Palabra, por lo que no afligiría a la descendencia de David para siempre, sino que volvería a acordarse de ellos para salvación, y Mesías vendría de su descendencia siglos más tarde. <br /><br />Reinó Salomón cuarenta años, y fue sepultado en Jerusalem, y reinó tras él su hijo Roboam. <br />Roboam no siguió los caminos de David, sino que siguió el patrón desarrollado por su padre. Salomón recaudaba muchos impuestos. había reclutado soldados, e incluso había instituido la esclavitud para realizar los trabajos de su reino. Esto no le había agradado a Dios, y sin embargo, Roboam había decidido ser tan duro o más que su padre. <br /><br />Jeroboam, que había estado en Egipto huyendo de Salomón, volvió a Jerusalem, y le pidió al nuevo rey que redujera los impuestos que Salomón había establecido. <br /><br />Roboam pidió consejo a los ancianos, los cuales le dijeron que lo hiciera así, mas no estando satisfecho con la respuesta, pidió consejo de sus consejeros más jóvenes, por si le dirían lo que quería escuchar. Y así sucedió. Roboam respondió a Jeroboam así:<br /><br />Mi padre agravó vuestro yugo, pero yo añadiré a vuestro yugo; mi padre os castigó con azotes, mas yo os castigaré con escorpiones.<br />Y no oyó el rey al pueblo.<br />Cuando todo el pueblo vio que el rey no les había oído, le respondió estas palabras, diciendo: ¿Qué parte tenemos nosotros con David? No tenemos heredad en el hijo de Isaí. ¡Israel, a tus tiendas! ¡Provee ahora en tu casa, David! (1 Reyes 12:14-16).<br /><br />Y así fue como el reino de Israel fue dividido, las diez tribus del norte bajo el liderazgo de Jeroboam, y la tribu de Judá que siguió a Roboam.<br /><br /><br />Triste división de un pueblo que debía haber guardado los estatutos de su Dios, el cual les había prometido su presencia y su cuidado. Que no descuidemos nuestra lealtad a Dios, ya que vez tras vez podemos observar que cuando buscamos nuestro propio camino, siempre resulta en fracaso y dolor de corazón. Busquemos a Dios y sigamos sus consejos.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17882556</guid><pubDate>Tue, 06 May 2025 05:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17882556/1reyes_082_la_divisio_n_del_reino.mp3" length="6867902" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Nos cuenta el capitulo once de Reyes que cuando Salomón se desvió tras otros dioses, Dios le dijo que le quitaría el trono de Israel, mas no durante su vida, por amor a David su padre. Dios le dejaría reinar, pero durante el reinado de su hijo Roboam...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Nos cuenta el capitulo once de Reyes que cuando Salomón se desvió tras otros dioses, Dios le dijo que le quitaría el trono de Israel, mas no durante su vida, por amor a David su padre. Dios le dejaría reinar, pero durante el reinado de su hijo Roboam le quitaría el trono de Israel. Mas Dios no rompió su promesa a David. De las doce tribus de Israel, diez tribus serían dadas a otro linaje, y solo la tribu de Judá sería para la descendencia de David, ya que la tribu de los levitas se encargaban del templo y no tenían tierra en propiedad. <br /><br />Jeroboam, leemos en el versículo 26, hijo de Nabat, efrateo de Sereda, siervo de Salomón, cuya madre se llamaba Zerúa, la cual era viuda, alzó su mano contra el rey.<br />Este era hombre valiente y esforzado, y Salomón le había dado el cargo de la casa de José. Dios le habló a través del profeta: 1 Reyes 11:29:33<br /><br />“Aconteció, pues, en aquel tiempo, que saliendo Jeroboam de Jerusalén, le encontró en el camino el profeta Ahías silonita, y éste estaba cubierto con una capa nueva; y estaban ellos dos solos en el campo. Y tomando Ahías la capa nueva que tenía sobre sí, la rompió en doce pedazos, y dijo a Jeroboam: Toma para ti los diez pedazos; porque así dijo Jehová Dios de Israel: He aquí que yo rompo el reino de la mano de Salomón, y a ti te daré diez tribus; y él tendrá una tribu por amor a David mi siervo, y por amor a Jerusalén, ciudad que yo he elegido de todas las tribus de Israel; por cuanto me han dejado, y han adorado a Astoret diosa de los sidonios, a Quemos dios de Moab, y a Moloc dios de los hijos de Amón; y no han andado en mis caminos para hacer lo recto delante de mis ojos, y mis estatutos y mis decretos, como hizo David su padre.”<br /><br />Dios confirmó su voluntad a Jeroboam diciendo:<br /><br />“Yo, pues, te tomaré a ti, y tú reinarás en todas las cosas que deseare tu alma, y serás rey sobre Israel. Y si prestares oído a todas las cosas que te mandare, y anduvieres en mis caminos, e hicieres lo recto delante de mis ojos, guardando mis estatutos y mis mandamientos, como hizo David mi siervo, yo estaré contigo y te edificaré casa firme, como la edifiqué a David, y yo te entregaré a Israel. Y yo afligiré a la descendencia de David a causa de esto, mas no para siempre. (11:37-39)<br /><br />Dios le dió la misma promesa a Jeroboam que había dado a su pueblo en varias ocasiones “si guardas mis estatutos yo estaré contigo”. Esta es la misma promesa que tenemos para nosotros, recuérdalo. <br /><br />Lo bonito es que Dios disciplina, mas no guarda su enojo. Es justo para castigar y misericordioso para perdonar. Y además es fiel a ´su Palabra, por lo que no afligiría a la descendencia de David para siempre, sino que volvería a acordarse de ellos para salvación, y Mesías vendría de su descendencia siglos más tarde. <br /><br />Reinó Salomón cuarenta años, y fue sepultado en Jerusalem, y reinó tras él su hijo Roboam. <br />Roboam no siguió los caminos de David, sino que siguió el patrón desarrollado por su padre. Salomón recaudaba muchos impuestos. había reclutado soldados, e incluso había instituido la esclavitud para realizar los trabajos de su reino. Esto no le había agradado a Dios, y sin embargo, Roboam había decidido ser tan duro o más que su padre. <br /><br />Jeroboam, que había estado en Egipto huyendo de Salomón, volvió a Jerusalem, y le pidió al nuevo rey que redujera los impuestos que Salomón había establecido. <br /><br />Roboam pidió consejo a los ancianos, los cuales le dijeron que lo hiciera así, mas no estando satisfecho con la respuesta, pidió consejo de sus consejeros más jóvenes, por si le dirían lo que quería escuchar. Y así sucedió. Roboam respondió a Jeroboam así:<br /><br />Mi padre agravó vuestro yugo, pero yo añadiré a vuestro yugo; mi padre os castigó con azotes, mas yo os castigaré con escorpiones.<br />Y no oyó el rey al pueblo.<br />Cuando todo el pueblo vio que el rey no les había oído, le respondió estas palabras, diciendo: ¿Qué...]]></itunes:summary><itunes:duration>400</itunes:duration><itunes:keywords>consejo,desobediencia,jeroboam,juicio,perdón,rebeldía,reino,roboam</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b34e659f8e616a9f80ae0451f73edc52.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>1Reyes-081 Guarda tu corazón</title><link>https://www.spreaker.com/episode/1reyes-081-guarda-tu-corazon--17874431</link><description><![CDATA[Salomón eligió pedir sabiduría a Dios sobre cualquier otra cosa, lo cual agradó a Dios, quien le dio no solo la sabiduría para liderar al pueblo, sino también riquezas y gloria. <br /><br />Salomón es el autor del libro de Proverbios, de Eclesiastés y el Cantar de los Cantares en nuestras Biblias, libros de sabiduría que siguen leyéndose y repitiéndose hasta hoy. La sabiduría que se presenta en estos libros tienen el sello de Dios, siendo parte de la Palabra inspirada por Dios. <br /><br />Nos narra el capítulo 9 de Reyes que Salomón hizo pacto con Dios al acabar la obra del templo. El capítulo anterior narraba cómo Salomón había trasladado el arca del pacto que contenía las tablas que Moisés había recibido en Horeb, y la colocó en el lugar santísimo, debajo de las alas de los querubines. <br /><br />Y nos dicen el versículo 11 que “la gloria de Jehová había llenado la casa de Jehová.”<br /><br />Tenemos documentada la oración del rey Salomón durante la dedicación del templo, de la cual quisiera leer una porción:<br /><br />Dijo Salomón “delante del altar de Jehová, en presencia de toda la congregación de Israel, y extendiendo sus manos al cielo:<br /><br />Jehová Dios de Israel, no hay Dios como tú, ni arriba en los cielos ni abajo en la tierra, que guardas el pacto y la misericordia a tus siervos, los que andan delante de ti con todo su corazón; que has cumplido a tu siervo David mi padre lo que le prometiste; lo dijiste con tu boca, y con tu mano lo has cumplido, como sucede en este día. <br /><br />Ahora, pues, Jehová Dios de Israel, cumple a tu siervo David mi padre lo que le prometiste, diciendo: No te faltará varón delante de mí, que se siente en el trono de Israel, con tal que tus hijos guarden mi camino y anden delante de mí como tú has andado delante de mí.<br />Ahora, pues, oh Jehová Dios de Israel, cúmplase la palabra que dijiste a tu siervo David mi padre.<br /><br />Pero ¿es verdad que Dios morará sobre la tierra? He aquí que los cielos, los cielos de los cielos, no te pueden contener; ¿cuánto menos esta casa que yo he edificado?<br /><br />Con todo, tú atenderás a la oración de tu siervo, y a su plegaria, oh Jehová Dios mío, oyendo el clamor y la oración que tu siervo hace hoy delante de ti; que estén tus ojos abiertos de noche y de día sobre esta casa, sobre este lugar del cual has dicho: Mi nombre estará allí; y que oigas la oración que tu siervo haga en este lugar.” (8:23-29)<br /><br />Salomón estaba dedicándose a sí mismo y dedicando al pueblo, rogando a Dios que pudieran mantener esta relación durante los años que seguirían. <br /><br />Y lo precioso es que Dios le contestó, hablándole como le había hablado anteriormente y diciendo:<br /><br />“Yo he oído tu oración y tu ruego que has hecho en mi presencia. Yo he santificado esta casa que tú has edificado, para poner mi nombre en ella para siempre; y en ella estarán mis ojos y mi corazón todos los días.<br />Y si tú anduvieres delante de mí como anduvo David tu padre, en integridad de corazón y en equidad, haciendo todas las cosas que yo te he mandado, y guardando mis estatutos y mis decretos, yo afirmaré el trono de tu reino sobre Israel para siempre, como hablé a David tu padre, diciendo: No faltará varón de tu descendencia en el trono de Israel.<br /><br />Mas si obstinadamente os apartareis de mí vosotros y vuestros hijos, y no guardareis mis mandamientos y mis estatutos que yo he puesto delante de vosotros, sino que fuereis y sirviereis a dioses ajenos, y los adorareis; yo cortaré a Israel de sobre la faz de la tierra que les he entregado; y esta casa que he santificado a mi nombre, yo la echaré de delante de mí, e Israel será por proverbio y refrán a todos los pueblos; y esta casa, que estaba en estima, cualquiera que pase por ella se asombrará, y se burlará, y dirá: ¿Por qué ha hecho así Jehová a esta tierra y a esta casa?<br />Y dirán: Por cuanto dejaron a Jehová su Dios, que había sacado a sus padres de tierra de Egipto, y echaron mano a dioses ajenos, y los adoraron y los sirvieron; por eso ha traído Jehová sobre ellos todo este mal. (Reyes 9:3-9)<br /><br />Nos cuenta el texto que Salomón se casó con la hija de Faraón para hacer alianza. Mas vemos en 1 Reyes 11:1-6 que tristemente <br /><br />“El rey Salomón amó, además de la hija de Faraón, a muchas mujeres extranjeras; a las de Moab, a las de Amón, a las de Edom, a las de Sidón, y a las heteas; gentes de las cuales Jehová había dicho a los hijos de Israel: No os llegaréis a ellas, ni ellas se llegarán a vosotros; porque ciertamente harán inclinar vuestros corazones tras sus dioses. A éstas, pues, se juntó Salomón con amor.<br />Y tuvo setecientas mujeres reinas y trescientas concubinas; y sus mujeres desviaron su corazón. Y cuando Salomón era ya viejo, sus mujeres inclinaron su corazón tras dioses ajenos, y su corazón no era perfecto con Jehová su Dios, como el corazón de su padre David.<br />Porque Salomón siguió a Astoret, diosa de los sidonios, y a Milcom, ídolo abominable de los amonitas. E hizo Salomón lo malo ante los ojos de Jehová, y no siguió cumplidamente a Jehová como David su padre. ()<br /><br />¿Cómo podía ser que el hombre más sabio de su época, aquel que había construido casa a Jehová, aquel que había hecho pacto con Dios de seguirle como lo había seguido su padre y Moisés, Josué y Samuel antes que él, pudiera desviarse hasta el punto de servir a otros dioses, dioses abominables a Jehová Dios?<br /><br />Sin duda no fue de la noche a la mañana. Comenzó amando otras cosas más que a Dios. Este era el primer mandamiento que Dios había dado a su pueblo: Amarás al Señor tu Dios sobre todas las cosas. En su caso, amó a mujeres que no adoraban al Dios de Abraham, sino que seguían a otros dioses. Paso a paso, Salomón dejó de desear agradar a Dios, y su corazón comenzó a desviarse tras los dioses de aquellas a quien Salomón amaba. <br /><br />Es curioso que fue Salomón el que escribió Proverbios 4:23 que dice “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón;<br />Porque de él mana la vida”<br /><br />Salomón rompió el pacto con Dios y perdió la bendición de que su descendencia gobernara sobre todo el pueblo de Israel. Pero más importante, perdió una relación íntima con Dios durante una buena parte de su vida. <br /><br />Si entendemos que el libro de Eclesiastés fue escrito al final de su vida, podemos disfrutar de la esperanza de que se arrepintió de haberse alejado de Dios y reflejó en el libro importancia sobre todas las cosas de “temer a Dios y guardar sus mandamientos” Y es que esto es el todo del hombre, y aquello que da vida. <br /><br />Confía en Dios y síguelo, porque en hacer esto experimentarás vida verdadera. No te arrepentirás.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17874431</guid><pubDate>Mon, 05 May 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17874431/1reyes_081_guarda_tu_corazo_n.mp3" length="9578676" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Salomón eligió pedir sabiduría a Dios sobre cualquier otra cosa, lo cual agradó a Dios, quien le dio no solo la sabiduría para liderar al pueblo, sino también riquezas y gloria. 

Salomón es el autor del libro de Proverbios, de Eclesiastés y el Cantar...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Salomón eligió pedir sabiduría a Dios sobre cualquier otra cosa, lo cual agradó a Dios, quien le dio no solo la sabiduría para liderar al pueblo, sino también riquezas y gloria. <br /><br />Salomón es el autor del libro de Proverbios, de Eclesiastés y el Cantar de los Cantares en nuestras Biblias, libros de sabiduría que siguen leyéndose y repitiéndose hasta hoy. La sabiduría que se presenta en estos libros tienen el sello de Dios, siendo parte de la Palabra inspirada por Dios. <br /><br />Nos narra el capítulo 9 de Reyes que Salomón hizo pacto con Dios al acabar la obra del templo. El capítulo anterior narraba cómo Salomón había trasladado el arca del pacto que contenía las tablas que Moisés había recibido en Horeb, y la colocó en el lugar santísimo, debajo de las alas de los querubines. <br /><br />Y nos dicen el versículo 11 que “la gloria de Jehová había llenado la casa de Jehová.”<br /><br />Tenemos documentada la oración del rey Salomón durante la dedicación del templo, de la cual quisiera leer una porción:<br /><br />Dijo Salomón “delante del altar de Jehová, en presencia de toda la congregación de Israel, y extendiendo sus manos al cielo:<br /><br />Jehová Dios de Israel, no hay Dios como tú, ni arriba en los cielos ni abajo en la tierra, que guardas el pacto y la misericordia a tus siervos, los que andan delante de ti con todo su corazón; que has cumplido a tu siervo David mi padre lo que le prometiste; lo dijiste con tu boca, y con tu mano lo has cumplido, como sucede en este día. <br /><br />Ahora, pues, Jehová Dios de Israel, cumple a tu siervo David mi padre lo que le prometiste, diciendo: No te faltará varón delante de mí, que se siente en el trono de Israel, con tal que tus hijos guarden mi camino y anden delante de mí como tú has andado delante de mí.<br />Ahora, pues, oh Jehová Dios de Israel, cúmplase la palabra que dijiste a tu siervo David mi padre.<br /><br />Pero ¿es verdad que Dios morará sobre la tierra? He aquí que los cielos, los cielos de los cielos, no te pueden contener; ¿cuánto menos esta casa que yo he edificado?<br /><br />Con todo, tú atenderás a la oración de tu siervo, y a su plegaria, oh Jehová Dios mío, oyendo el clamor y la oración que tu siervo hace hoy delante de ti; que estén tus ojos abiertos de noche y de día sobre esta casa, sobre este lugar del cual has dicho: Mi nombre estará allí; y que oigas la oración que tu siervo haga en este lugar.” (8:23-29)<br /><br />Salomón estaba dedicándose a sí mismo y dedicando al pueblo, rogando a Dios que pudieran mantener esta relación durante los años que seguirían. <br /><br />Y lo precioso es que Dios le contestó, hablándole como le había hablado anteriormente y diciendo:<br /><br />“Yo he oído tu oración y tu ruego que has hecho en mi presencia. Yo he santificado esta casa que tú has edificado, para poner mi nombre en ella para siempre; y en ella estarán mis ojos y mi corazón todos los días.<br />Y si tú anduvieres delante de mí como anduvo David tu padre, en integridad de corazón y en equidad, haciendo todas las cosas que yo te he mandado, y guardando mis estatutos y mis decretos, yo afirmaré el trono de tu reino sobre Israel para siempre, como hablé a David tu padre, diciendo: No faltará varón de tu descendencia en el trono de Israel.<br /><br />Mas si obstinadamente os apartareis de mí vosotros y vuestros hijos, y no guardareis mis mandamientos y mis estatutos que yo he puesto delante de vosotros, sino que fuereis y sirviereis a dioses ajenos, y los adorareis; yo cortaré a Israel de sobre la faz de la tierra que les he entregado; y esta casa que he santificado a mi nombre, yo la echaré de delante de mí, e Israel será por proverbio y refrán a todos los pueblos; y esta casa, que estaba en estima, cualquiera que pase por ella se asombrará, y se burlará, y dirá: ¿Por qué ha hecho así Jehová a esta tierra y a esta casa?<br />Y dirán: Por cuanto dejaron a Jehová su Dios, que había sacado a sus padres de tierra de Egipto, y echaron mano a...]]></itunes:summary><itunes:duration>570</itunes:duration><itunes:keywords>alabanza,arrepentimiento,cantares,corazón,desvío,dios,eclesiastés,fidelidad,guarda,proverbios,sabiduría,salomón,temor</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ecaeceab217ef46401500297c80c155d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>1Reyes-080 El gozo del ministerio ajeno</title><link>https://www.spreaker.com/episode/1reyes-080-el-gozo-del-ministerio-ajeno--17863312</link><description><![CDATA[La Palabra de Dios en Romanos 12:15 nos pide que nos gocemos con los que se gozan y lloremos con los que lloran. Vimos en el libro de Samuel que cuando David sintió el deseo de construir casa a Jehová, éste le contestó que Él no había pedido casa. En 1 Crónicas 28 se nos narra que en la transición del reino al rey Salomón, David dijo:<br /><br />“Oídme, hermanos míos, y pueblo mío. Yo tenía el propósito de edificar una casa en la cual reposara el arca del pacto de Jehová, y para el estrado de los pies de nuestro Dios; y había ya preparado todo para edificar. Mas Dios me dijo: Tú no edificarás casa a mi nombre, porque eres hombre de guerra, y has derramado mucha sangre. (28:2-3).<br /><br />Dios le dijo a David: (6-7) “Salomón tu hijo, él edificará mi casa y mis atrios; porque a éste he escogido por hijo, y yo le seré a él por padre. Asimismo yo confirmaré su reino para siempre, si él se esforzare a poner por obra mis mandamientos y mis decretos, como en este día.”<br /><br />David tenía el deseo de construir el templo, sin embargo Dios le dijo que no. Dios tenía ese ministerio para Salomón.<br />La reacción de David a la negativa de Dios es bonita, porque vemos que aceptó que ese trabajo le correspondería a su hijo. David no se cruzó de brazos porque él no sería responsable de este ministerio, sino que comenzó a planear y a almacenar materiales para cuando fuera el tiempo de la edificación. David se esforzó en prosperar la misión de otro. <br /><br />Nos narra el capítulo 28 del libro de Crónicas que Dios dio el plano del templo a David, el cual lo trazó y lo entregó a Salomón antes de morir. “Todas estas cosas, dijo David, me fueron trazadas por la mano de Jehová, que me hizo entender todas las obras del diseño. (1 Crónicas 28:19)<br /><br />Dijo además David a Salomón su hijo: “Anímate y esfuérzate, y manos a la obra; no temas, ni desmayes, porque Jehová Dios, mi Dios, estará contigo; él no te dejará ni te desamparará, hasta que acabes toda la obra para el servicio de la casa de Jehová.<br />He aquí los grupos de los sacerdotes y de los levitas, para todo el ministerio de la casa de Dios, estarán contigo en toda la obra; asimismo todos los voluntarios e inteligentes para toda forma de servicio, y los príncipes, y todo el pueblo para ejecutar todas tus órdenes.”<br /><br />Vemos que David puso a la disposición de aquel al que Dios había dado la misión de construir el templo su dinero, sus esfuerzos, el personal para que ayudara en la construcción, y todo su entusiasmo y apoyo. <br /><br /><br />En el capítulo 6 de 1 de Reyes, vemos que Salomón, cuando llegó el momento de edificar el templo, hizo pacto con Hiram, rey de Tiro, amigo del rey David:<br /><br />“Entonces Salomón envió a decir a Hiram: Tú sabes que mi padre David no pudo edificar casa al nombre de Jehová su Dios, por las guerras que le rodearon, hasta que Jehová puso sus enemigos bajo las plantas de sus pies.<br />Ahora Jehová mi Dios me ha dado paz por todas partes; pues ni hay adversarios, ni mal que temer.<br />Yo, por tanto, he determinado ahora edificar casa al nombre de Jehová mi Dios, según lo que Jehová habló a David mi padre, diciendo: Tu hijo, a quien yo pondré en lugar tuyo en tu trono, él edificará casa a mi nombre.<br />Manda, pues, ahora, que me corten cedros del Líbano; y mis siervos estarán con los tuyos, y yo te daré por tus siervos el salario que tú dijeres; porque tú sabes bien que ninguno hay entre nosotros que sepa labrar madera como los sidonios.”<br /><br />Y nos narra el texto que Hiram se alegró cuando Salomón le dijo que pensaba edificar casa a Jehová. <br /><br />“y dijo: Bendito sea hoy Jehová, que dio hijo sabio a David sobre este pueblo tan grande.<br />Y envió Hiram a decir a Salomón: yo haré todo lo que te plazca acerca de la madera de cedro y la madera de ciprés. Y “ Dio, pues, Hiram a Salomón madera de cedro y madera de ciprés, toda la que quiso.”<br /><br />Así que David e Hiram se presentan como ejemplo para nosotros, de ser de apoyo para otros que tienen responsabilidades que nosotros no tenemos. Que Dios nos ayude a apoyar a otros en sus proyectos y ministerios, apoyándoles en oración y con los recursos que tengamos a mano, y también expresarles el apoyo de modo que los podamos animar a llevar a cabo la obra a cabo. <br /><br /><br />Como nos recuerda 1 Tesalonicenses 5:11, “animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17863312</guid><pubDate>Fri, 02 May 2025 02:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17863312/1reyes_080_el_gozo_del_ministerio_ajeno.mp3" length="6545648" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>La Palabra de Dios en Romanos 12:15 nos pide que nos gocemos con los que se gozan y lloremos con los que lloran. Vimos en el libro de Samuel que cuando David sintió el deseo de construir casa a Jehová, éste le contestó que Él no había pedido casa. 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Asimismo yo confirmaré su reino para siempre, si él se esforzare a poner por obra mis mandamientos y mis decretos, como en este día.”<br /><br />David tenía el deseo de construir el templo, sin embargo Dios le dijo que no. Dios tenía ese ministerio para Salomón.<br />La reacción de David a la negativa de Dios es bonita, porque vemos que aceptó que ese trabajo le correspondería a su hijo. David no se cruzó de brazos porque él no sería responsable de este ministerio, sino que comenzó a planear y a almacenar materiales para cuando fuera el tiempo de la edificación. David se esforzó en prosperar la misión de otro. <br /><br />Nos narra el capítulo 28 del libro de Crónicas que Dios dio el plano del templo a David, el cual lo trazó y lo entregó a Salomón antes de morir. “Todas estas cosas, dijo David, me fueron trazadas por la mano de Jehová, que me hizo entender todas las obras del diseño. (1 Crónicas 28:19)<br /><br />Dijo además David a Salomón su hijo: “Anímate y esfuérzate, y manos a la obra; no temas, ni desmayes, porque Jehová Dios, mi Dios, estará contigo; él no te dejará ni te desamparará, hasta que acabes toda la obra para el servicio de la casa de Jehová.<br />He aquí los grupos de los sacerdotes y de los levitas, para todo el ministerio de la casa de Dios, estarán contigo en toda la obra; asimismo todos los voluntarios e inteligentes para toda forma de servicio, y los príncipes, y todo el pueblo para ejecutar todas tus órdenes.”<br /><br />Vemos que David puso a la disposición de aquel al que Dios había dado la misión de construir el templo su dinero, sus esfuerzos, el personal para que ayudara en la construcción, y todo su entusiasmo y apoyo. <br /><br /><br />En el capítulo 6 de 1 de Reyes, vemos que Salomón, cuando llegó el momento de edificar el templo, hizo pacto con Hiram, rey de Tiro, amigo del rey David:<br /><br />“Entonces Salomón envió a decir a Hiram: Tú sabes que mi padre David no pudo edificar casa al nombre de Jehová su Dios, por las guerras que le rodearon, hasta que Jehová puso sus enemigos bajo las plantas de sus pies.<br />Ahora Jehová mi Dios me ha dado paz por todas partes; pues ni hay adversarios, ni mal que temer.<br />Yo, por tanto, he determinado ahora edificar casa al nombre de Jehová mi Dios, según lo que Jehová habló a David mi padre, diciendo: Tu hijo, a quien yo pondré en lugar tuyo en tu trono, él edificará casa a mi nombre.<br />Manda, pues, ahora, que me corten cedros del Líbano; y mis siervos estarán con los tuyos, y yo te daré por tus siervos el salario que tú dijeres; porque tú sabes bien que ninguno hay entre nosotros que sepa labrar madera como los sidonios.”<br /><br />Y nos narra el texto que Hiram se alegró cuando Salomón le dijo que pensaba edificar casa a Jehová. <br /><br />“y dijo: Bendito sea hoy Jehová, que dio hijo sabio a David sobre este pueblo tan grande.<br />Y envió Hiram a decir a Salomón: yo haré todo lo que te plazca acerca de la madera de cedro y la madera de ciprés. 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Dios tenía un plan para Salomón, y tenía un plan para su pueblo a través de Salomón. <br /><br />Nos dice el tercer capítulo del libro de Reyes que Salomón amó a Dios y anduvo en los estatutos de David su padre. Nos dice el texto que Jehová ofreció a Salomón en un sueño “Pide lo que quieras que yo te dé”<br /><br />¡Vaya ofrecimiento! Lo que quieras. ¿Qué pedirías tú si pudieras pedir lo que quisieras, sabiendo que lo recibirías? ¿Un trabajo digno? ¿Un buen hombre? ¿Un sueldo para toda la vida? ¿Qué es aquello que te viene a la mente y que piensas que te haría feliz?<br /><br />Reyes 3:6-9 nos dice lo que Salomón respondió:<br /><br />“Tú hiciste gran misericordia a tu siervo David mi padre, porque él anduvo delante de ti en verdad, en justicia, y con rectitud de corazón para contigo; y tú le has reservado esta tu gran misericordia, en que le diste hijo que se sentase en su trono, como sucede en este día.<br />Ahora pues, Jehová Dios mío, tú me has puesto a mí tu siervo por rey en lugar de David mi padre; y yo soy joven, y no sé cómo entrar ni salir. Y tu siervo está en medio de tu pueblo al cual tú escogiste; un pueblo grande, que no se puede contar ni numerar por su multitud.<br />Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande?”<br /><br /><br />Salomón comenzó a responder reflexionando sobre las misericordias que Dios había mostrado a su padre concediéndole ser rey sobre el pueblo escogido de Dios, y ahora le pasaba a él el trono y la responsabilidad de liderarlo. Mas Salomón reconoció y confesó ante Dios que la tarea era muy grande, y él se sentía joven y sin la capacidad para gobernar al pueblo. <br /><br />Salomón compartió con Dios sus miedos ante tan grande tarea, y le pidió un corazón entendido para juzgar al pueblo, discernimiento para saber lo que era bueno y lo que es malo, y para poder gobernar bien al pueblo. <br /><br />Nos dice el versículo diez que agradó a Dios que Salomón pidiese eso. <br /><br />Al pedir esto Salomón estaba mostrando humildad y un gran deseo de hacer las cosas bien ante Dios. <br /><br />Así que “le dijo Dios: Porque has demandado esto, y no pediste para ti muchos días, ni pediste para ti riquezas, ni pediste la vida de tus enemigos, sino que demandaste para ti inteligencia para oír juicio, he aquí lo he hecho conforme a tus palabras; he aquí que te he dado corazón sabio y entendido, tanto que no ha habido antes de ti otro como tú, ni después de ti se levantará otro como tú. (3:11-12)<br /><br />Dios le contestó que ya había otorgado su deseo. Salomón es conocido en la historia de la humanidad por su sabiduría. <br /><br />La demostraría al poco tiempo de este sueño, cuando dos mujeres vinieron a él con un gran pleito sobre un bebé que traían con ellas. El bebé de una de ellas había muerto durante la noche, y ambas aseguraban que el bebé que habían traído al rey era el de ellas, y no había manera de saber quién estaba diciendo la verdad. Salomón pidió que le dieran al bebé, y sacando su espada les explicó que cortaría al bebé por la mitad y daría la mitad a cada una. Una de las mujeres respondió que le parecía bien; la otra clamó al rey y le rogó que no lo hiciera así, que mejor le diera el bebé a la otra mujer. Con estas reacciones, Salomón sabía que la madre del bebé era aquella que estaba dispuesta a perder a su hijo con tal de salvarle la vida. Salomón no había hecho esto para agradar a ambas por igual, sino para averiguar quién decía la verdad.<br /><br /><br />Mas Dios no lo dejó ahí, sino que le concedió a Salomón más allá de lo que había deseado. Los versículos 13 y 14 dicen: <br /><br />“Y aun también te he dado las cosas que no pediste, riquezas y gloria, de tal manera que entre los reyes ninguno haya como tú en todos tus días. Y si anduvieres en mis caminos, guardando mis estatutos y mis mandamientos, como anduvo David tu padre, yo alargaré tus días.”<br /><br />Dios le dio riquezas que no pidió y gloria que se difundió por todo el mundo, al punto que la reina de Saba vino de lejos para ver la sabiduría y las riquezas de Salomón. <br /><br />1 Reyes 4 nos narra que <br />“Dios dio a Salomón sabiduría y prudencia muy grandes, y anchura de corazón como la arena que está a la orilla del mar. Era mayor la sabiduría de Salomón que la de todos los orientales, y que toda la sabiduría de los egipcios.<br />Aun fue más sabio que todos los hombres, …;y fue conocido entre todas las naciones de alrededor.”<br /><br />Salomón “compuso tres mil proverbios, y sus cantares fueron mil cinco.”<br /><br />Nos dice que “También disertó sobre los árboles, desde el cedro del Líbano hasta el hisopo que nace en la pared. Asimismo disertó sobre los animales, sobre las aves, sobre los reptiles y sobre los peces.”<br /><br />Si hubiéramos conservado todos sus escritos, sería fascinante leer sus disertaciones sobre la naturaleza. <br /><br />Y nos narra el texto que “para oír la sabiduría de Salomón venían de todos los pueblos y de todos los reyes de la tierra, adonde había llegado la fama de su sabiduría.”<br /><br />Volvamos a aquel deseo que pasó por tu mente ante la propuesta de Dios: “Pide lo que quieras que yo te dé” <br />¿Qué es lo que tu corazón desea más que cualquier cosa en este mundo? Dios se agradó en el deseo de Salomón, porque este vio su necesidad de sabiduría que provenía de lo alto. <br /><br />La carta de Santiago en el nuevo testamento nos recuerda que si tenemos falta de sabiduría, que pidamos sin dudar que la recibiremos de Dios, y Él nos la dará sin reproche. <br /><br />¿A qué esperas? ¿Piensas tú que eres suficiente independientemente de Dios? Salomón reconoció que sus capacidades, las cuales eran altas, no serían suficientes. Reconoció su necesidad de Dios. <br /><br />¿Cómo puede Dios cambiar tu vida hoy para equiparte con aquello que necesitas? <br />Te invito a pedirle a Dios sabiduría para las decisiones en tu vida.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17852622</guid><pubDate>Thu, 01 May 2025 05:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17852622/1reyes_079_el_deseo_de_salomo_n.mp3" length="8746553" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Dios escogió a Salomón, no por ser el mayor ni el mejor de los hijos de David. Dios tenía un plan para Salomón, y tenía un plan para su pueblo a través de Salomón. 

Nos dice el tercer capítulo del libro de Reyes que Salomón amó a Dios y anduvo en los...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Dios escogió a Salomón, no por ser el mayor ni el mejor de los hijos de David. Dios tenía un plan para Salomón, y tenía un plan para su pueblo a través de Salomón. <br /><br />Nos dice el tercer capítulo del libro de Reyes que Salomón amó a Dios y anduvo en los estatutos de David su padre. Nos dice el texto que Jehová ofreció a Salomón en un sueño “Pide lo que quieras que yo te dé”<br /><br />¡Vaya ofrecimiento! Lo que quieras. ¿Qué pedirías tú si pudieras pedir lo que quisieras, sabiendo que lo recibirías? ¿Un trabajo digno? ¿Un buen hombre? ¿Un sueldo para toda la vida? ¿Qué es aquello que te viene a la mente y que piensas que te haría feliz?<br /><br />Reyes 3:6-9 nos dice lo que Salomón respondió:<br /><br />“Tú hiciste gran misericordia a tu siervo David mi padre, porque él anduvo delante de ti en verdad, en justicia, y con rectitud de corazón para contigo; y tú le has reservado esta tu gran misericordia, en que le diste hijo que se sentase en su trono, como sucede en este día.<br />Ahora pues, Jehová Dios mío, tú me has puesto a mí tu siervo por rey en lugar de David mi padre; y yo soy joven, y no sé cómo entrar ni salir. Y tu siervo está en medio de tu pueblo al cual tú escogiste; un pueblo grande, que no se puede contar ni numerar por su multitud.<br />Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande?”<br /><br /><br />Salomón comenzó a responder reflexionando sobre las misericordias que Dios había mostrado a su padre concediéndole ser rey sobre el pueblo escogido de Dios, y ahora le pasaba a él el trono y la responsabilidad de liderarlo. Mas Salomón reconoció y confesó ante Dios que la tarea era muy grande, y él se sentía joven y sin la capacidad para gobernar al pueblo. <br /><br />Salomón compartió con Dios sus miedos ante tan grande tarea, y le pidió un corazón entendido para juzgar al pueblo, discernimiento para saber lo que era bueno y lo que es malo, y para poder gobernar bien al pueblo. <br /><br />Nos dice el versículo diez que agradó a Dios que Salomón pidiese eso. <br /><br />Al pedir esto Salomón estaba mostrando humildad y un gran deseo de hacer las cosas bien ante Dios. <br /><br />Así que “le dijo Dios: Porque has demandado esto, y no pediste para ti muchos días, ni pediste para ti riquezas, ni pediste la vida de tus enemigos, sino que demandaste para ti inteligencia para oír juicio, he aquí lo he hecho conforme a tus palabras; he aquí que te he dado corazón sabio y entendido, tanto que no ha habido antes de ti otro como tú, ni después de ti se levantará otro como tú. (3:11-12)<br /><br />Dios le contestó que ya había otorgado su deseo. Salomón es conocido en la historia de la humanidad por su sabiduría. <br /><br />La demostraría al poco tiempo de este sueño, cuando dos mujeres vinieron a él con un gran pleito sobre un bebé que traían con ellas. El bebé de una de ellas había muerto durante la noche, y ambas aseguraban que el bebé que habían traído al rey era el de ellas, y no había manera de saber quién estaba diciendo la verdad. Salomón pidió que le dieran al bebé, y sacando su espada les explicó que cortaría al bebé por la mitad y daría la mitad a cada una. Una de las mujeres respondió que le parecía bien; la otra clamó al rey y le rogó que no lo hiciera así, que mejor le diera el bebé a la otra mujer. Con estas reacciones, Salomón sabía que la madre del bebé era aquella que estaba dispuesta a perder a su hijo con tal de salvarle la vida. Salomón no había hecho esto para agradar a ambas por igual, sino para averiguar quién decía la verdad.<br /><br /><br />Mas Dios no lo dejó ahí, sino que le concedió a Salomón más allá de lo que había deseado. Los versículos 13 y 14 dicen: <br /><br />“Y aun también te he dado las cosas que no pediste, riquezas y gloria, de tal manera que entre los reyes ninguno haya como tú en todos tus días. Y si anduvieres en mis caminos, guardando mis estatutos y...]]></itunes:summary><itunes:duration>518</itunes:duration><itunes:keywords>deseo,dios,gloria,petición,riquezas,sabiduría,salomón,vida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b47abb14cabe257d744788d8bf32382f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>1Reyes-078 Palabras de David a Salomón</title><link>https://www.spreaker.com/episode/1reyes-078-palabras-de-david-a-salomon--17842895</link><description><![CDATA[El libro de Reyes (1 y 2 de reyes) relata la historia del pueblo de Israel desde el final del reinado de David y hasta el exilio de Israel a Babilonia. Durante los próximos días veremos detalles del reinado de Salomón, pero hoy veremos las palabras de David a su hijo en el momento de la transición.<br /><br />David había unido las tribus de Israel en un reino unido. Y ahora, en los primeros capítulos del libro de Reyes podemos leer cómo el rey había envejecido, y antes de morir pasaba su trono a Salomón, hijo de Betsabé. David tenía mucho que podía haber dicho a Salomón, y es cierto que parte de la charla que tuvo con su hijo incluía instrucciones tristes de cómo destruir a aquellos que no habían servido al rey de manera digna. Pero leemos también que las últimas palabras de sabiduría de David a Salomón son muy parecidas a las palabras que Moisés, Josué y Samuel compartieron con el pueblo de Israel a la hora de su muerte.<br /><br />David comienza la exhortación a su hijo con palabras que nos recuerdan a la exhortación de Dios a Josué: “esfuérzate, y sé hombre”<br /><br />David continúa dándole instrucciones a Salomón para que siga fiel a Dios. Dice así: <br /><br />“Guarda los preceptos de Jehová tu Dios, andando en sus caminos, y observando sus estatutos y mandamientos, sus decretos y sus testimonios, de la manera que está escrito en la ley de Moisés, para que prosperes en todo lo que hagas y en todo aquello que emprendas; para que confirme Jehová la palabra que me habló, diciendo: Si tus hijos guardaren mi camino, andando delante de mí con verdad, de todo su corazón y de toda su alma, jamás, dice, faltará a ti varón en el trono de Israel.”<br /><br />¿Puedes recordar las palabras de promesa dadas al pueblo de Israel? Dios sigue manteniendo sus garantías de bendición a aquellos que guardan sus caminos y observan sus instrucciones. David le dijo a su hijo que obedeciera a Dios para que prosperase en todo lo que hiciera”<br /><br />¿Piensas que esto era una garantía de que si obedecía a Dios, todo lo que él hiciera le saldría bien en todo momento? <br />¿Piensas que nos enseña a nosotras que si obedecemos a Dios, todo nos saldrá bien?<br /><br />Habiendo visto la vida de estos hombres y mujeres de Dios a través de la Biblia, hemos podido observar que el obedecer a Dios no es un talismán de la suerte con el cual la vida será un paseo por un jardín de flores. Sabemos que para que haya flores, debe haber días de lluvia y días de sol. Sabemos que para que una planta florezca, una semilla ha de ser enterrada bajo tierra. Ha de morir a sí misma como semilla, para poder florecer como rosa u otra bella flor. Sabemos que no hay crecimiento sin esfuerzo, y que para obtener un logro hace falta trabajo duro. Pero a veces olvidamos esto para demandar de Dios una vida cómoda y sin problemas como premio a nuestro esfuerzo por serle fiel. Como si Dios nos debiera algo. <br /><br />Mas son los problemas los que nos pulen a través de la obra de gracia de Dios en nuestras vidas. No hay mariposa sin sacrificio del gusano de seda; no hay diamante sin los golpes expertos de un lapidario que lo trabaje. En las manos de Dios, no hay golpe en vano. Cada sufrimiento está diseñado para hacernos brillar más y mejor, siempre y cuando confiemos en el maestro artesano. <br /><br />Romanos 8:28 nos dice que “a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien”. No dice que todas la cosas le irán bien. Son dos cosas distintas. El proceso es necesario para llegar al fin deseado, y su fin es bueno para aquellos que depositan su fe el Él.<br /><br />Así que ánimo en el camino. No es fácil, y no es para comodones. Si no, ¿por qué pues le diría David a Salomón “¡esfuérzate!” ¿Por qué deberían los hombres y mujeres en la historia esforzarse y ser valientes? <br /><br />Mas como Dios prometió a Josué, Dios está con aquel que le invoca. Dios prometió estar con Josué dondequiera que fuera, y Dios sigue prometiendo su presencia a sus hijos hoy día. Cuando ascendió al cielo dijo a sus discípulos en Mateo 28:20 “he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.”<br /><br />Continuemos fielmente en el camino de la salvación, sabiendo que aquel que ha comenzado la obra en nosotros está con nosotros hasta el día que estemos en su presencia, y si hemos depositado nuestra confianza en Él, disfrutaremos de su compañía por todos los siglos. A Él sea la gloria.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17842895</guid><pubDate>Wed, 30 Apr 2025 05:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17842895/1reyes_078_palabras_de_david_a_salomo_n.mp3" length="6653849" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El libro de Reyes (1 y 2 de reyes) relata la historia del pueblo de Israel desde el final del reinado de David y hasta el exilio de Israel a Babilonia. Durante los próximos días veremos detalles del reinado de Salomón, pero hoy veremos las palabras de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El libro de Reyes (1 y 2 de reyes) relata la historia del pueblo de Israel desde el final del reinado de David y hasta el exilio de Israel a Babilonia. Durante los próximos días veremos detalles del reinado de Salomón, pero hoy veremos las palabras de David a su hijo en el momento de la transición.<br /><br />David había unido las tribus de Israel en un reino unido. Y ahora, en los primeros capítulos del libro de Reyes podemos leer cómo el rey había envejecido, y antes de morir pasaba su trono a Salomón, hijo de Betsabé. David tenía mucho que podía haber dicho a Salomón, y es cierto que parte de la charla que tuvo con su hijo incluía instrucciones tristes de cómo destruir a aquellos que no habían servido al rey de manera digna. Pero leemos también que las últimas palabras de sabiduría de David a Salomón son muy parecidas a las palabras que Moisés, Josué y Samuel compartieron con el pueblo de Israel a la hora de su muerte.<br /><br />David comienza la exhortación a su hijo con palabras que nos recuerdan a la exhortación de Dios a Josué: “esfuérzate, y sé hombre”<br /><br />David continúa dándole instrucciones a Salomón para que siga fiel a Dios. Dice así: <br /><br />“Guarda los preceptos de Jehová tu Dios, andando en sus caminos, y observando sus estatutos y mandamientos, sus decretos y sus testimonios, de la manera que está escrito en la ley de Moisés, para que prosperes en todo lo que hagas y en todo aquello que emprendas; para que confirme Jehová la palabra que me habló, diciendo: Si tus hijos guardaren mi camino, andando delante de mí con verdad, de todo su corazón y de toda su alma, jamás, dice, faltará a ti varón en el trono de Israel.”<br /><br />¿Puedes recordar las palabras de promesa dadas al pueblo de Israel? Dios sigue manteniendo sus garantías de bendición a aquellos que guardan sus caminos y observan sus instrucciones. David le dijo a su hijo que obedeciera a Dios para que prosperase en todo lo que hiciera”<br /><br />¿Piensas que esto era una garantía de que si obedecía a Dios, todo lo que él hiciera le saldría bien en todo momento? <br />¿Piensas que nos enseña a nosotras que si obedecemos a Dios, todo nos saldrá bien?<br /><br />Habiendo visto la vida de estos hombres y mujeres de Dios a través de la Biblia, hemos podido observar que el obedecer a Dios no es un talismán de la suerte con el cual la vida será un paseo por un jardín de flores. Sabemos que para que haya flores, debe haber días de lluvia y días de sol. Sabemos que para que una planta florezca, una semilla ha de ser enterrada bajo tierra. Ha de morir a sí misma como semilla, para poder florecer como rosa u otra bella flor. Sabemos que no hay crecimiento sin esfuerzo, y que para obtener un logro hace falta trabajo duro. Pero a veces olvidamos esto para demandar de Dios una vida cómoda y sin problemas como premio a nuestro esfuerzo por serle fiel. Como si Dios nos debiera algo. <br /><br />Mas son los problemas los que nos pulen a través de la obra de gracia de Dios en nuestras vidas. No hay mariposa sin sacrificio del gusano de seda; no hay diamante sin los golpes expertos de un lapidario que lo trabaje. En las manos de Dios, no hay golpe en vano. Cada sufrimiento está diseñado para hacernos brillar más y mejor, siempre y cuando confiemos en el maestro artesano. <br /><br />Romanos 8:28 nos dice que “a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien”. No dice que todas la cosas le irán bien. Son dos cosas distintas. El proceso es necesario para llegar al fin deseado, y su fin es bueno para aquellos que depositan su fe el Él.<br /><br />Así que ánimo en el camino. No es fácil, y no es para comodones. Si no, ¿por qué pues le diría David a Salomón “¡esfuérzate!” ¿Por qué deberían los hombres y mujeres en la historia esforzarse y ser valientes? <br /><br />Mas como Dios prometió a Josué, Dios está con aquel que le invoca. Dios prometió estar con Josué dondequiera que fuera, y Dios sigue prometiendo su presencia a sus hijos hoy día. 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Mas no hablaba de una casa física. <br /><br />El profeta Natán dio estas palabras de Dios al rey David: “Jehová te hace saber que él te hará casa. Y cuando tus días sean cumplidos, y duermas con tus padres, yo levantaré después de ti a uno de tu linaje, el cual procederá de tus entrañas, y afirmaré su reino. El edificará casa a mi nombre, y yo afirmaré para siempre el trono de su reino.” (2 Samuel 7:11-13) <br /><br />Las palabras de Natán el profeta confirmaban que el linaje de David continuaría, y que tendría un hijo que sería rey. No era ninguno de los que ya habían nacido, sino que estaba aún por nacer. Este sería Salomón, el cual durante su reinado edificaría templo a Jehová. Aunque esta profecía incluía a la descendencia próxima de David, aquel cuyo reino sería afirmado eternamente sería el Mesías Salvador del mundo. Este nacería de la descendencia de David siglos más tarde, cuando ya no había rey de la familia de David en el trono.<br /><br />Mas tarde, en 2 Samuel 23:3-5 leemos lo siguiente, las últimas palabras de David:<br /><br />“El Dios de Israel ha dicho, Me habló la Roca de Israel: Habrá un justo que gobierne entre los hombres, Que gobierne en el temor de Dios. Será como la luz de la mañana, Como el resplandor del sol en una mañana sin nubes, Como la lluvia que hace brotar la hierba de la tierra. No es así mi casa para con Dios; Sin embargo, él ha hecho conmigo pacto perpetuo, Ordenado en todas las cosas, y será guardado, Aunque todavía no haga él florecer Toda mi salvación y mi deseo.”<br /><br />David reconoce que Dios ha bendecido su casa, mas hay una bendición por venir aún más grande. Cristo, la luz del mundo, la estrella de la mañana, habría de venir a salvar al mundo. <br /><br />Nos dice Filipenses 2 que Cristo dejó su reino en el cielo para venir a la tierra. Y mientras estuvo aquí no moró en casa de rey, aunque Él era el rey eterno. Al acabar su misión de salvar al mundo tras morir en la cruz y resucitar en gloria, volvió a su hogar celestial, mas dejó al Espíritu Santo, el cual nos dice que mora en nuestros corazones. Hace referencia al tabernáculo, a la tienda en la que habitó la gloria de Dios por el desierto y hasta que Salomón, hijo de David, fuera escogido para construir un templo al Señor. <br /><br />David no construiría casa para Dios, porque Dios había decidido habitar en el arca durante más tiempo. Así ahora el espíritu de Dios mismo escoge muestro cuerpo mortal, temporal como un tabernáculo, para mostrar Su gloria y poder. Dios reina en los cielos y su reino es eterno, mas ofrece morar en nuestros corazones mientras pasamos aquí en la tierra. Él está edificando morada para nosotros, una morada eterna, y como David, podemos regocijarnos en que no es lo que nosotros podemos hacer por Dios, sino en lo que Él ya ha hecho por nosotros, y lo que quiere hacer en nosotros. <br /><br />Filipenses 2 nos dice a nosotros: “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.”<br /><br />Llegará el día en que moraremos con Él en gloria, pero ahora, aquí en la tierra, ¿está morando el Espíritu de Cristo en tu corazón? ¿Has doblado tu rodilla ante aquel que dejó todo para venir a ofrecerte vida en Él? ¿Confiesas a Jesucristo como Señor? Todos lo harán tarde o temprano, mas no todos para salvación. Mas aquellos que lo hagan aquí en vida, vivirán con Él eternamente. ¿Crees esto?]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17818926</guid><pubDate>Tue, 29 Apr 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17818926/2samuel_077_el_mesi_as_linaje_de_david.mp3" length="7010782" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>David era, como se había profetizado, de la tribu de Judá, y de su linaje saldría el Mesías, el Rey eterno. Dios le confirma el pacto en el capítulo 7, cuando David propuso construir casa a Jehová. 

David había llegado a un estado de paz con el...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[David era, como se había profetizado, de la tribu de Judá, y de su linaje saldría el Mesías, el Rey eterno. Dios le confirma el pacto en el capítulo 7, cuando David propuso construir casa a Jehová. <br /><br />David había llegado a un estado de paz con el enemigo, y ahora quería hacer un templo para el arca de Dios. Mas vemos que Dios le recuerda que Él no ha pedido casa para sí. Dios mismo le dice que hará casa a David. Mas no hablaba de una casa física. <br /><br />El profeta Natán dio estas palabras de Dios al rey David: “Jehová te hace saber que él te hará casa. Y cuando tus días sean cumplidos, y duermas con tus padres, yo levantaré después de ti a uno de tu linaje, el cual procederá de tus entrañas, y afirmaré su reino. El edificará casa a mi nombre, y yo afirmaré para siempre el trono de su reino.” (2 Samuel 7:11-13) <br /><br />Las palabras de Natán el profeta confirmaban que el linaje de David continuaría, y que tendría un hijo que sería rey. No era ninguno de los que ya habían nacido, sino que estaba aún por nacer. Este sería Salomón, el cual durante su reinado edificaría templo a Jehová. Aunque esta profecía incluía a la descendencia próxima de David, aquel cuyo reino sería afirmado eternamente sería el Mesías Salvador del mundo. Este nacería de la descendencia de David siglos más tarde, cuando ya no había rey de la familia de David en el trono.<br /><br />Mas tarde, en 2 Samuel 23:3-5 leemos lo siguiente, las últimas palabras de David:<br /><br />“El Dios de Israel ha dicho, Me habló la Roca de Israel: Habrá un justo que gobierne entre los hombres, Que gobierne en el temor de Dios. Será como la luz de la mañana, Como el resplandor del sol en una mañana sin nubes, Como la lluvia que hace brotar la hierba de la tierra. No es así mi casa para con Dios; Sin embargo, él ha hecho conmigo pacto perpetuo, Ordenado en todas las cosas, y será guardado, Aunque todavía no haga él florecer Toda mi salvación y mi deseo.”<br /><br />David reconoce que Dios ha bendecido su casa, mas hay una bendición por venir aún más grande. Cristo, la luz del mundo, la estrella de la mañana, habría de venir a salvar al mundo. <br /><br />Nos dice Filipenses 2 que Cristo dejó su reino en el cielo para venir a la tierra. Y mientras estuvo aquí no moró en casa de rey, aunque Él era el rey eterno. Al acabar su misión de salvar al mundo tras morir en la cruz y resucitar en gloria, volvió a su hogar celestial, mas dejó al Espíritu Santo, el cual nos dice que mora en nuestros corazones. Hace referencia al tabernáculo, a la tienda en la que habitó la gloria de Dios por el desierto y hasta que Salomón, hijo de David, fuera escogido para construir un templo al Señor. <br /><br />David no construiría casa para Dios, porque Dios había decidido habitar en el arca durante más tiempo. Así ahora el espíritu de Dios mismo escoge muestro cuerpo mortal, temporal como un tabernáculo, para mostrar Su gloria y poder. Dios reina en los cielos y su reino es eterno, mas ofrece morar en nuestros corazones mientras pasamos aquí en la tierra. Él está edificando morada para nosotros, una morada eterna, y como David, podemos regocijarnos en que no es lo que nosotros podemos hacer por Dios, sino en lo que Él ya ha hecho por nosotros, y lo que quiere hacer en nosotros. <br /><br />Filipenses 2 nos dice a nosotros: “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.”<br...]]></itunes:summary><itunes:duration>409</itunes:duration><itunes:keywords>david,espíritu,mesías,salvador,santo,templo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/8562b5f0835b2c99f9465b7bd759cb1d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>2Samuel-076 El daño del amor sin corrección</title><link>https://www.spreaker.com/episode/2samuel-076-el-dano-del-amor-sin-correccion--17808000</link><description><![CDATA[David tuvo múltiples esposas y estas le dieron muchos hijos: Hemos hablado de Mical la cual no tuvo hijos, y de Abigail (madre de Quileab o Daniel), pero también fueron sus esposas Ahinoam (madre de Amnón), Maaca (madre de Absalón), Haguit (madre de Adonías), Abital (madre de Sefatías), Egla (madre de Itream), Betsabé (madre de Simea, Sobab, Natán, y Salomón). Tuvo también otras esposas de las cuales tuvo nueve hijos, y además tuvo concubinas con las que tuvo muchos hijos más. <br /><br />David fue un buen hombre y un buen rey. No podemos decir que fuera mal esposo y padre, porque vemos en múltiples ocasiones que se preocupaba mucho por los suyos y los amaba. Mas vemos que aunque David era un hombre conforme al corazón de Dios, que reconocía sus errores y se arrepentía de sus pecados, que buscaba honrar a Dios con su trato hacia el prójimo, y que quería hacer la voluntad de Dios, tuvo varias situaciones muy tristes con sus hijos. Vemos que David amaba a sus hijos tanto que no los amonestaba lo suficiente.<br /><br />Podemos leer la historia del pecado de Amnón hacia Tamar en 2 Samuel 13. Me produce malestar y no me detendré en ella, pero vemos que el hijo mayor de David pecó abusando sexualmente de su hermana y despreciándola después. Al oír esto el rey David, se enojó mucho por lo ocurrido, pero no se nos dice que hiciera nada al respecto. <br /><br />Absalón, hermano de ambos, tras descubrir lo que había ocurrido, ideó un plan para matar a Amnón su hermano para vengar a su hermana Tamar y huyó para esconderse de su padre. <br /><br />Esto trajo inestabilidad en la familia y gran dolor. Nos dice la Biblia que David lloró la ausencia de Absalón. Y Joab, el general del ejercito de David, intercedió para que Absalón pudiera volver a Jerusalem, así que David lo dejó volver a Jerusalem, pero no recibió a Absalón en su casa. Al cabo de dos años, Absalón consiguió que el rey lo recibiera en palacio y a los cuatro años de haber llegado a Jerusalem, tiempo durante el cual Absalón había estado traicionando al rey buscando el favor del pueblo para sí mismo, Absalón pidió permiso para subir a Hebrón a dar tributo a Jehová. Se le fue concedido el permiso, mas vemos que Absalón tenía un plan para proclamarse rey en Hebrón. <br /><br />“Y un mensajero vino a David, diciendo: El corazón de todo Israel se va tras Absalón.”<br /><br />Absalón se sublevó contra su padre, y David tuvo que salir con toda su familia de Jerusalem porque su propio hijo bajaba a tomar la ciudad y el trono. El capítulo 15 es un capítulo muy triste en el que vemos al rey huyendo de la Ciudad de David para no ser muerto a manos de su propio hijo. Y así encontramos a David con sus hombres y su familia subiendo por el monte de los Olivos, dejando Jerusalén atrás con la certeza de que si Dios quería que volviese, volvería y vería el arca del tabernáculo de nuevo:<br /><br />“Y David subió la cuesta de los Olivos; y la subió llorando, llevando la cabeza cubierta y los pies descalzos. También todo el pueblo que tenía consigo cubrió cada uno su cabeza, e iban llorando mientras subían. 2 Samuel 15:30<br /><br />No solo entró Absalón a Jerusalem para quitarle el trono a su padre, sino que nos cuenta el capítulo 16 que se acostó con las diez concubinas que su padre había dejado al cargo de la casa real en Jerusalem.<br /><br />Absalón era el tercer hijo de David, y su madre fue Maaca, princesa de Gesur. Es triste ver que pensaba matar a su padre<br />para proclamarse a sí mismo rey. Mas David muestra el amor de un padre a su hijo. Nos dice el texto que “el rey mandó a Joab, a Abisai y a Itai, diciendo: Tratad benignamente por amor de mí al joven Absalón. Y todo el pueblo oyó cuando dio el rey orden acerca de Absalón a todos los capitanes.” 2 Samuel 18:5)<br /><br />Nos cuenta el libro de Samuel que durante la batalla, Absalón quedó colgado por su largos cabellos en una encina, y un<br />soldado fiel y obediente que lo vio, no consintió en hacerle daño, siguiendo las instrucciones del rey. Cuando Joab le preguntó por qué no lo había matado “El hombre dijo a Joab: Aunque me pesaras mil siclos de plata, no extendería yo mi mano contra el hijo del rey; porque nosotros oímos cuando el rey te mandó a ti y a Abisai y a Itai, diciendo: Mirad que ninguno toque al joven Absalón.” 18:12<br /><br />Joab, cruel hombre de guerra que era y mirando tan solo por los intereses de la corona, fue e hirió a muerte a Absalón cuando este aún colgaba de la encina. <br /><br />Cuando Ahimaas fue a dar noticia de la batalla “El rey dijo: ¿El joven Absalón está bien? El rey seguía amando a su hijo y se preocupaba por su bienestar. <br />Al recibir noticia de que Absalón había muerto, nos dice el libro que “Entonces el rey se turbó, y subió a la sala de la puerta, y lloró; y yendo, decía así: ¡Hijo mío Absalón, hijo mío, hijo mío Absalón! !!Quién me diera que muriera yo en lugar de ti, Absalón, hijo mío, hijo mío!”<br /><br />Absalón no fue el único que quiso tomar el trono de Israel antes de tiempo. Vemos que Adonías, el cuarto hijo del rey David, años después, cuando el rey David ya estaba anciano y postrado en cama planeó usurpar el trono, sabiendo que el reino sería otorgado a su hermano Salomón, hijo de Betsabé, la que fue mujer de Urías. <br /><br />Resulta que el texto explica que David nunca había reñido ni disciplinado a Adonías. Nos dice 1 Reyes 1:6<br />“Y su padre nunca le había entristecido en todos sus días con decirle: ¿Por qué haces así? Además, éste era de muy hermoso parecer; y había nacido después de Absalón.”<br /><br />Adonías tenía a su favor a Joab hijo de Sarvia y con el sacerdote Abiatar, los cuales le ayudaban, mas el profeta Natán intervino junto a Betsabé, los cuales hablaron con David para avisarlo del complot para usurpar el trono. <br /><br />Salomón, al ser declarado rey legítimo de Israel, eligió perdonar la vida de su hermano, acabando así la violencia que estaba ocurriendo en la familia real. <br /><br />Vemos así que David sufría mucho por sus hijos, mas no vemos que los disciplinara. Se nos dice expresamente en 1 Reyes 1:6<br />Que nunca había confrontado a Adonías para amonestarle por su comportamiento, y vemos en la situación con Amnón y Absalón, que no tuvo comunicación con sus hijos para instruirlos y disciplinarlos. <br />Podemos decir que David no amonestó por “amor” Mas Dios pide que mostremos el amor hacia nuestros hijos enseñándolos y amonestándolos.<br />El proverbio 13:24 de Salomón nos enseña que “El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; Mas el que lo ama, desde temprano lo corrige.”<br /><br />Y Proverbios 27:5 que “Mejor es reprensión manifiesta que amor oculto.”<br /><br />Por muy difícil que sea corregir a los preciosos hijos que Dios te ha dado, la reprensión temprana ahorrará multitud de lágrimas a ti y a ellos. Que Dios nos ayude a instruir y corregir en amor por el bien de nuestras familias.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17808000</guid><pubDate>Mon, 28 Apr 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17808000/2samuel_076_el_dan_o_del_amor_sin_correccio_n.mp3" length="9789435" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>David tuvo múltiples esposas y estas le dieron muchos hijos: Hemos hablado de Mical la cual no tuvo hijos, y de Abigail (madre de Quileab o Daniel), pero también fueron sus esposas Ahinoam (madre de Amnón), Maaca (madre de Absalón), Haguit (madre de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[David tuvo múltiples esposas y estas le dieron muchos hijos: Hemos hablado de Mical la cual no tuvo hijos, y de Abigail (madre de Quileab o Daniel), pero también fueron sus esposas Ahinoam (madre de Amnón), Maaca (madre de Absalón), Haguit (madre de Adonías), Abital (madre de Sefatías), Egla (madre de Itream), Betsabé (madre de Simea, Sobab, Natán, y Salomón). Tuvo también otras esposas de las cuales tuvo nueve hijos, y además tuvo concubinas con las que tuvo muchos hijos más. <br /><br />David fue un buen hombre y un buen rey. No podemos decir que fuera mal esposo y padre, porque vemos en múltiples ocasiones que se preocupaba mucho por los suyos y los amaba. Mas vemos que aunque David era un hombre conforme al corazón de Dios, que reconocía sus errores y se arrepentía de sus pecados, que buscaba honrar a Dios con su trato hacia el prójimo, y que quería hacer la voluntad de Dios, tuvo varias situaciones muy tristes con sus hijos. Vemos que David amaba a sus hijos tanto que no los amonestaba lo suficiente.<br /><br />Podemos leer la historia del pecado de Amnón hacia Tamar en 2 Samuel 13. Me produce malestar y no me detendré en ella, pero vemos que el hijo mayor de David pecó abusando sexualmente de su hermana y despreciándola después. Al oír esto el rey David, se enojó mucho por lo ocurrido, pero no se nos dice que hiciera nada al respecto. <br /><br />Absalón, hermano de ambos, tras descubrir lo que había ocurrido, ideó un plan para matar a Amnón su hermano para vengar a su hermana Tamar y huyó para esconderse de su padre. <br /><br />Esto trajo inestabilidad en la familia y gran dolor. Nos dice la Biblia que David lloró la ausencia de Absalón. Y Joab, el general del ejercito de David, intercedió para que Absalón pudiera volver a Jerusalem, así que David lo dejó volver a Jerusalem, pero no recibió a Absalón en su casa. Al cabo de dos años, Absalón consiguió que el rey lo recibiera en palacio y a los cuatro años de haber llegado a Jerusalem, tiempo durante el cual Absalón había estado traicionando al rey buscando el favor del pueblo para sí mismo, Absalón pidió permiso para subir a Hebrón a dar tributo a Jehová. Se le fue concedido el permiso, mas vemos que Absalón tenía un plan para proclamarse rey en Hebrón. <br /><br />“Y un mensajero vino a David, diciendo: El corazón de todo Israel se va tras Absalón.”<br /><br />Absalón se sublevó contra su padre, y David tuvo que salir con toda su familia de Jerusalem porque su propio hijo bajaba a tomar la ciudad y el trono. El capítulo 15 es un capítulo muy triste en el que vemos al rey huyendo de la Ciudad de David para no ser muerto a manos de su propio hijo. Y así encontramos a David con sus hombres y su familia subiendo por el monte de los Olivos, dejando Jerusalén atrás con la certeza de que si Dios quería que volviese, volvería y vería el arca del tabernáculo de nuevo:<br /><br />“Y David subió la cuesta de los Olivos; y la subió llorando, llevando la cabeza cubierta y los pies descalzos. También todo el pueblo que tenía consigo cubrió cada uno su cabeza, e iban llorando mientras subían. 2 Samuel 15:30<br /><br />No solo entró Absalón a Jerusalem para quitarle el trono a su padre, sino que nos cuenta el capítulo 16 que se acostó con las diez concubinas que su padre había dejado al cargo de la casa real en Jerusalem.<br /><br />Absalón era el tercer hijo de David, y su madre fue Maaca, princesa de Gesur. Es triste ver que pensaba matar a su padre<br />para proclamarse a sí mismo rey. Mas David muestra el amor de un padre a su hijo. Nos dice el texto que “el rey mandó a Joab, a Abisai y a Itai, diciendo: Tratad benignamente por amor de mí al joven Absalón. Y todo el pueblo oyó cuando dio el rey orden acerca de Absalón a todos los capitanes.” 2 Samuel 18:5)<br /><br />Nos cuenta el libro de Samuel que durante la batalla, Absalón quedó colgado por su largos cabellos en una encina, y un<br />soldado fiel y obediente que lo vio, no consintió en hacerle daño, siguiendo las...]]></itunes:summary><itunes:duration>583</itunes:duration><itunes:keywords>amonestación,amor,corrección,daño,desastre,disciplina,familia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/d3bab439019ec47906ca3455a7539fad.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>2Samuel-075 Bondad para los que nos han dañado</title><link>https://www.spreaker.com/episode/2samuel-075-bondad-para-los-que-nos-han-danado--17774702</link><description><![CDATA[Bondad para los que nos han dañado<br /><br />Cuando Cristo habla en el Nuevo Testamento sobre poner la otra mejilla cuando nos abofeteen, no está hablando de dejarnos abusar por aquellos que buscan nuestro mal. Cuando Dios habla de amar a nuestros enemigos, no está pidiendo que seamos víctimas pasivas de los violentos y mezquinos. Dios quiere obrar en nosotros desde el interior, y está más interesado en la obra que Él puede llevar a cabo en nosotros que en que nosotros plantemos cara a aquellos que lo merecen. <br /><br />Si entendemos que DIos es soberano, que es bueno, y que Su Justicia reinará, aún si en este momento no se ve tan claro, podemos confiar en las promesas de Dios y vivir con una identidad segura en Él, el que nos ha hecho ya más que vencedores. <br /><br />En la vida de David hemos podido ver que ante los ataques de Saúl, y confiando en la promesa que Dios le hizo de que Él sería rey, David no se sublevó, atacando a Saúl, pero sí se protegió, y se fue lejos de la presencia de Saúl mientras este vivió. <br /><br />Mas la actitud de David hacia el que deseaba su mal no era recíproca. No deseaba David el mal de Saúl, y esto lo vemos en las veces en que pudo herirlo y no lo hizo. Lo podemos vemos también en la tristeza que la muerte de Saúl ocasionó para David. David estaba vinculado a Saúl, estando casado con su hija Mical. Y además, Jonatan era su mejor amigo, y había hecho pacto con él de no destruir su descendencia cuando llegara a ser rey. <br />Así que en 2 de Samuel 9 vemos a David buscando algún descendiente de Saúl al que él pueda hacerle bien. Esta historia muestra la ausencia de resentimiento en el corazón de David. <br /><br />“Dijo David: ¿Ha quedado alguno de la casa de Saúl, a quien haga yo misericordia por amor de Jonatán?”<br />Así que encontraron a Mefi-boset, hijo de Jonatán hijo de Saúl, el cual había tenido una lesión de niño y estaba lisiado de los pies. <br /><br />Vino este a David, y se nos dice que “se postró sobre su rostro e hizo reverencia”, diciéndole “He aquí tu siervo”. <br /><br />Mefi-boset sabía que el nuevo rey podía matarlo, siendo él un descendiente de la linea rey de Saúl. <br /><br /><br />Mas nos dice 2 Samuel 9 que “le dijo David: No tengas temor, porque yo a la verdad haré contigo misericordia por amor de Jonatán tu padre, y te devolveré todas las tierras de Saúl tu padre; y tú comerás siempre a mi mesa.”<br /><br />Y David habló al siervo de Mefi-Boset diciendo: “Todo lo que fue de Saúl y de toda su casa, yo lo he dado al hijo de tu señor.<br />Tú, pues, le labrarás las tierras, tú con tus hijos y tus siervos, y almacenarás los frutos, para que el hijo de tu señor tenga pan para comer; pero Mefi-boset el hijo de tu señor comerá siempre a mi mesa. Y tenía Siba quince hijos y veinte siervos.<br /><br />Y moraba Mefi-boset en Jerusalén, porque comía siempre a la mesa del rey; y estaba lisiado de ambos pies.”<br /><br />En el capítulo 16 vemos que Siba, el siervo de Mefi-boset, intentó buscar favor del rey David para sí mismo haciéndole pensar a David que Mefi-boset lo ha traicionado, no yendo a defender al rey ante la sublevación de Absalón. Mas cuando David consiguió volver a Jerusalem, en el capítulo 19, Mefi-boset explicó al rey David que su siervo Siba le había engañado. No está claro que David creyera del todo a Mefi.boset, pero David determinó repartir las tierras entre Mefi-boset y Siba su siervo. Estas eran las tierras que habían sido dadas a Mefi-boset, pero es Mefi-boset mismo el que acabó ofreciendo que su siervo se quedara con toda la tierra porque él estaba satisfecho de que David hubiera vuelto sano y salvo a Jerusalem .<br /><br />Mas tarde, cuando los gabaonitas pidieron venganza sobre la casa de Saúl, David les concedió todo descendiente de Saúl, pero nos dice que perdonó David a Mefi-boset, por el juramento que había entre David y Jonatán, hijo de Saúl. (2 Samuel 21:8).<br /><br />La bondad de David hacia los descendientes de su enemigo, el cual lo amenazó de muerte durante tantos años de su vida muestran que David temía a Dios y entendía la misericordia de Dios hacia él. <br />Que Dios nos ayude a nosotros a estar dispuestos a mostrar misericordia y ser bondadosos con aquellos a los que no se lo debemos, porque es en esos momentos que mostramos a Cristo en nuestras vidas.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17774702</guid><pubDate>Fri, 25 Apr 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17774702/2samuel_075_bondad_para_los_que_nos_han_dan_ado.mp3" length="6490869" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Bondad para los que nos han dañado

Cuando Cristo habla en el Nuevo Testamento sobre poner la otra mejilla cuando nos abofeteen, no está hablando de dejarnos abusar por aquellos que buscan nuestro mal. Cuando Dios habla de amar a nuestros enemigos, no...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Bondad para los que nos han dañado<br /><br />Cuando Cristo habla en el Nuevo Testamento sobre poner la otra mejilla cuando nos abofeteen, no está hablando de dejarnos abusar por aquellos que buscan nuestro mal. Cuando Dios habla de amar a nuestros enemigos, no está pidiendo que seamos víctimas pasivas de los violentos y mezquinos. Dios quiere obrar en nosotros desde el interior, y está más interesado en la obra que Él puede llevar a cabo en nosotros que en que nosotros plantemos cara a aquellos que lo merecen. <br /><br />Si entendemos que DIos es soberano, que es bueno, y que Su Justicia reinará, aún si en este momento no se ve tan claro, podemos confiar en las promesas de Dios y vivir con una identidad segura en Él, el que nos ha hecho ya más que vencedores. <br /><br />En la vida de David hemos podido ver que ante los ataques de Saúl, y confiando en la promesa que Dios le hizo de que Él sería rey, David no se sublevó, atacando a Saúl, pero sí se protegió, y se fue lejos de la presencia de Saúl mientras este vivió. <br /><br />Mas la actitud de David hacia el que deseaba su mal no era recíproca. No deseaba David el mal de Saúl, y esto lo vemos en las veces en que pudo herirlo y no lo hizo. Lo podemos vemos también en la tristeza que la muerte de Saúl ocasionó para David. David estaba vinculado a Saúl, estando casado con su hija Mical. Y además, Jonatan era su mejor amigo, y había hecho pacto con él de no destruir su descendencia cuando llegara a ser rey. <br />Así que en 2 de Samuel 9 vemos a David buscando algún descendiente de Saúl al que él pueda hacerle bien. Esta historia muestra la ausencia de resentimiento en el corazón de David. <br /><br />“Dijo David: ¿Ha quedado alguno de la casa de Saúl, a quien haga yo misericordia por amor de Jonatán?”<br />Así que encontraron a Mefi-boset, hijo de Jonatán hijo de Saúl, el cual había tenido una lesión de niño y estaba lisiado de los pies. <br /><br />Vino este a David, y se nos dice que “se postró sobre su rostro e hizo reverencia”, diciéndole “He aquí tu siervo”. <br /><br />Mefi-boset sabía que el nuevo rey podía matarlo, siendo él un descendiente de la linea rey de Saúl. <br /><br /><br />Mas nos dice 2 Samuel 9 que “le dijo David: No tengas temor, porque yo a la verdad haré contigo misericordia por amor de Jonatán tu padre, y te devolveré todas las tierras de Saúl tu padre; y tú comerás siempre a mi mesa.”<br /><br />Y David habló al siervo de Mefi-Boset diciendo: “Todo lo que fue de Saúl y de toda su casa, yo lo he dado al hijo de tu señor.<br />Tú, pues, le labrarás las tierras, tú con tus hijos y tus siervos, y almacenarás los frutos, para que el hijo de tu señor tenga pan para comer; pero Mefi-boset el hijo de tu señor comerá siempre a mi mesa. Y tenía Siba quince hijos y veinte siervos.<br /><br />Y moraba Mefi-boset en Jerusalén, porque comía siempre a la mesa del rey; y estaba lisiado de ambos pies.”<br /><br />En el capítulo 16 vemos que Siba, el siervo de Mefi-boset, intentó buscar favor del rey David para sí mismo haciéndole pensar a David que Mefi-boset lo ha traicionado, no yendo a defender al rey ante la sublevación de Absalón. Mas cuando David consiguió volver a Jerusalem, en el capítulo 19, Mefi-boset explicó al rey David que su siervo Siba le había engañado. No está claro que David creyera del todo a Mefi.boset, pero David determinó repartir las tierras entre Mefi-boset y Siba su siervo. Estas eran las tierras que habían sido dadas a Mefi-boset, pero es Mefi-boset mismo el que acabó ofreciendo que su siervo se quedara con toda la tierra porque él estaba satisfecho de que David hubiera vuelto sano y salvo a Jerusalem .<br /><br />Mas tarde, cuando los gabaonitas pidieron venganza sobre la casa de Saúl, David les concedió todo descendiente de Saúl, pero nos dice que perdonó David a Mefi-boset, por el juramento que había entre David y Jonatán, hijo de Saúl. (2 Samuel 21:8).<br /><br />La bondad de David hacia los descendientes de su enemigo, el cual lo...]]></itunes:summary><itunes:duration>377</itunes:duration><itunes:keywords>bondad,david,dios,enemigos,misericordia,saúl</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/c903cb95e9daf756f7a1a4b8ffd5421d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>2Samuel-074 Las mujeres en la vida de David- Abigail</title><link>https://www.spreaker.com/episode/2samuel-074-las-mujeres-en-la-vida-de-david-abigail--17771529</link><description><![CDATA[Cuando estudiamos la vida de David, vemos que cuando llegó a ser rey, sintió la libertad de casarse con múltiples mujeres. Esto no entra en el plan de Dios para el ser humano. Dios ha establecido el matrimonio entre un hombre y una mujer, utilizándolo como una representación de Cristo y la iglesia. En la sociedad en la que vivimos, donde el matrimonio está siendo atacado, despreciado y modificado como bien pueda parecer, es nuestra responsabilidad defender aquello que Dios ha establecido. La mejor manera de hacer esto es cuidando nuestra propia relación matrimonial. La mujer que vamos a ver hoy estaba casada con un hombre cuyo nombre lo describe como necio. Nos dice el texto que era “hombre duro y de malas obras (1 Samuel 25:3). Era un hombre al que le gustaba beber y hacer fiesta. Tenía muchos siervos que manejaban su hacienda, y una mujer que el texto nos indica podía organizar a los siervos de manera eficaz. <br /><br />Cuando David huía de Saúl, llegó a las tierras de Nabal. Sus hombres permanecieron en la zona, protegiendo a los siervos de Nabal con su mera presencia. Los soldados estaban hambrientos, así que David mandó mensaje a Nabal, pidiendo comida para los soldados. Nabal, neciamente, los despreció, acusándoles de ser rebeldes desleales al rey Saúl. David se sintió indignado por el trato, pero Nabal, pensando solo en sí mismo, entró en su casa a beber y comer. Si no hubiera sido porque uno de los siervos fue directamente a Abigail para exponerle el caso, David habría atacado a Nabal y su casa. Abigail salió al encuentro de David con provisiones para los soldados, protegiendo así su casa y a los que en ella estaban. <br /><br />Es impresionante que Abigail, al hablar, desvela de forma profética lo que Dios haría a través de David. Ella honró al que Dios había elegido para ser rey, reconociendo el favor de Dios para David con estos versículos.<br /><br />“Jehová de cierto hará casa estable a mi señor, por cuanto mi señor pelea las batallas de Jehová, y mal no se ha hallado en ti en tus días. Aunque alguien se haya levantado para perseguirte y atentar contra tu vida, con todo, la vida de mi señor será ligada en el haz de los que viven delante de Jehová tu Dios, y él arrojará la vida de tus enemigos como de en medio de la palma de una honda.<br />Y acontecerá que cuando Jehová haga con mi señor conforme a todo el bien que ha hablado de ti, y te establezca por príncipe sobre Israel, entonces, señor mío, no tendrás motivo de pena ni remordimientos por haber derramado sangre sin causa, o por haberte vengado por ti mismo. Guárdese, pues, mi señor, y cuando Jehová haga bien a mi señor, acuérdate de tu sierva.”<br /><br />Sin duda podemos describir a Abigail como prudente y sabia. Su prudencia la mantenía unida a un marido que estaba echando abajo su propia casa, mas no la vemos discutiendo con él; más bien, intentaba vivir de forma que su casa estuviera protegida. Vemos su sabiduría en la manera de tratar con sus siervos y con David. Y además requería valentía para salir al encuentro de hombres de guerra que habían sido ofendidos por su esposo. <br /><br />1 Samuel 25:3 la describe como: “mujer de entendimiento y de hermosa apariencia”<br /><br />Dios honró la prudencia y sabiduría de Abigail, y castigó los excesos y necedad de Nabal. Leemos que Nabal estaba haciendo banquete, y habiendo bebido y comido, le llegó noticia de lo que David había estado a punto de hacer y que solo gracias a su mujer su familia y posesiones se habían librado de la destrucción. Nos dice el texto que “desmayó su corazón en él, y se quedó como una piedra. Esto parece describir un infarto. Y diez días después murió.” <br /><br />David estaba contento de que fuera Dios el que había hecho justicia, y no su propia mano contra este hombre y su casa. Tomó pues David a Abigail para ser su esposa después que Nabal había fallecido. Abigail no era una chica pobre que venía a la casa del rey. Nos dice el texto que ella trajo sus cinco doncellas que le servían a su nuevo hogar. <br /><br />¿Qué podemos aprender de Abigail? Como hemos visto, Abigail se conducía prudente y sabiamente. Conocía la ley de Dios, y vemos que Dios le dio sabiduría para discernir la voluntad de Dios, la valentía para hacerlo, y la prudencia para hacerlo bien. Estas son características que cada una de nosotras deberíamos anhelar, porque ayudan en una relación matrimonial difícil como la que esta tenía con Nabal, y hacen aún mejor una relación matrimonial como la que esperamos que tuviera con David.<br /><br />Que Dios nos ayude a practicar la sabiduría y la prudencia para obedecer a Dios y disfrutar de nuestra relación con nuestros seres queridos.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17771529</guid><pubDate>Thu, 24 Apr 2025 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17771529/2samuel_074_las_mujeres_en_la_vida_de_david_abigail.mp3" length="6796789" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Cuando estudiamos la vida de David, vemos que cuando llegó a ser rey, sintió la libertad de casarse con múltiples mujeres. Esto no entra en el plan de Dios para el ser humano. 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Tenía muchos siervos que manejaban su hacienda, y una mujer que el texto nos indica podía organizar a los siervos de manera eficaz. <br /><br />Cuando David huía de Saúl, llegó a las tierras de Nabal. Sus hombres permanecieron en la zona, protegiendo a los siervos de Nabal con su mera presencia. Los soldados estaban hambrientos, así que David mandó mensaje a Nabal, pidiendo comida para los soldados. Nabal, neciamente, los despreció, acusándoles de ser rebeldes desleales al rey Saúl. David se sintió indignado por el trato, pero Nabal, pensando solo en sí mismo, entró en su casa a beber y comer. Si no hubiera sido porque uno de los siervos fue directamente a Abigail para exponerle el caso, David habría atacado a Nabal y su casa. Abigail salió al encuentro de David con provisiones para los soldados, protegiendo así su casa y a los que en ella estaban. <br /><br />Es impresionante que Abigail, al hablar, desvela de forma profética lo que Dios haría a través de David. Ella honró al que Dios había elegido para ser rey, reconociendo el favor de Dios para David con estos versículos.<br /><br />“Jehová de cierto hará casa estable a mi señor, por cuanto mi señor pelea las batallas de Jehová, y mal no se ha hallado en ti en tus días. Aunque alguien se haya levantado para perseguirte y atentar contra tu vida, con todo, la vida de mi señor será ligada en el haz de los que viven delante de Jehová tu Dios, y él arrojará la vida de tus enemigos como de en medio de la palma de una honda.<br />Y acontecerá que cuando Jehová haga con mi señor conforme a todo el bien que ha hablado de ti, y te establezca por príncipe sobre Israel, entonces, señor mío, no tendrás motivo de pena ni remordimientos por haber derramado sangre sin causa, o por haberte vengado por ti mismo. Guárdese, pues, mi señor, y cuando Jehová haga bien a mi señor, acuérdate de tu sierva.”<br /><br />Sin duda podemos describir a Abigail como prudente y sabia. Su prudencia la mantenía unida a un marido que estaba echando abajo su propia casa, mas no la vemos discutiendo con él; más bien, intentaba vivir de forma que su casa estuviera protegida. Vemos su sabiduría en la manera de tratar con sus siervos y con David. Y además requería valentía para salir al encuentro de hombres de guerra que habían sido ofendidos por su esposo. <br /><br />1 Samuel 25:3 la describe como: “mujer de entendimiento y de hermosa apariencia”<br /><br />Dios honró la prudencia y sabiduría de Abigail, y castigó los excesos y necedad de Nabal. Leemos que Nabal estaba haciendo banquete, y habiendo bebido y comido, le llegó noticia de lo que David había estado a punto de hacer y que solo gracias a su mujer su familia y posesiones se habían librado de la destrucción. Nos dice el texto que “desmayó su corazón en él, y se quedó como una piedra. Esto parece describir un infarto. Y diez días después murió.” <br /><br />David estaba contento de que fuera Dios el que había hecho justicia, y no su propia mano contra este hombre y su casa. Tomó pues David a Abigail para ser su esposa después que Nabal había fallecido. Abigail no era una chica pobre que venía a la casa del rey. Nos dice el texto que ella trajo sus cinco doncellas que le...]]></itunes:summary><itunes:duration>396</itunes:duration><itunes:keywords>abigail,david,mujeres,nabal,prudencia,sabiduría,valentía</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/f580ead8aa14b767d338eb528abb98e0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>2Samuel-073 Mujeres en la vida de David- Mical</title><link>https://www.spreaker.com/episode/2samuel-073-mujeres-en-la-vida-de-david-mical--17771271</link><description><![CDATA[Al estudiar la vida de David, me sorprende que eligiera múltiples esposas. Dios estableció en la creación la unión entre un hombre y una mujer. Ese ha sido siempre el plan de Dios. El matrimonio es una institución bonita y funcional, y Dios honra esta unión de tal forma que lo ha utilizado para mostrar su relación con Israel y entre Cristo y la Iglesia. Cuando el ser humano insiste en modificar esta unión bendecida por Dios, nunca es para mejor. Al contrario, cualquier modificación al plan perfecto de Dios, e incluso el descuido de esta unión, siempre desagrada a Dios. <br /><br />Con un claro entendimiento de esta verdad, echemos un vistazo a las mujeres en la vida de David, y aprendamos de las circunstancias que las rodearon. <br /><br /><br />Mical, hija menor de Saúl, fue criada como princesa. Mas sabemos que estaba enamorada de David, el pastor que se convirtió en gran soldado del rey. Pudo casarse con él porque su padre decidió dar a otro a su hermana mayor, la cual debía ser la que se casara con David. Cuando Saúl buscaba manera de matar a David, usó a Mical como cebo, digamos, pidiéndole a David que matara filisteos para ganarse a la que sería su esposa. Y cuando Saúl intentó matar a David en su propia casa, Mical advirtió a su esposo, lo ayudó a huir, y engañó a los siervos de Saúl que venían a matarlo. <br /><br />Sin embargo, cuando David tuvo que marcharse por temor de su vida, Mical fue dada a otro hombre. Cuando David fue proclamado rey, pidió que le trajeran a Jerusalem a Mical, y nos dice el texto que su marido vino detrás de ella rogando que la dejaran quedarse con él, mas Abner le dijo que se marchara. <br /><br />La última vez que vemos a Mical, es en Jerusalem, cuando el arca es recuperada y David entra danzando tras el arca. Ella, al verle, nos dice la Biblia que lo despreció, y cuando David subió a casa, se lo dejó saber. <br /><br />Pienso en la relación con mi marido, y cuántas veces yo me haya podido portar como Mical. Cuando nos enamoramos, nos casamos con aquél que más queremos y a quien más admiramos. Somos capaces de mostrar nuestro amor en momentos de peligro, y lo defendemos y lo ayudamos. Pero sin embargo, puedo pensar en las ocasiones en que he mostrado desprecio, y lo duro que esto puede resultar. <br /><br />Hay momentos y situaciones en las que opinaremos diferente, pero también hay formas de tratar temas y resolver diferencias de manera que mostremos respeto mutuo, sin dañar una relación que debe representar a la relación que Cristo tiene con Su iglesia. <br />¡Qué fácilmente podemos juzgar y despreciar a nuestros esposos, así como Mical hizo con David!<br /><br />¿Cuál es tu actitud hacia tu esposo? ¿Hay lugar para mejorar tu actitud y tu trato hacia aquel con quien compartes la vida? Pídele a Dios que te muestre aquellas cosas que podéis mejorar para agradar a Dios en vuestra relación.<br /><br />Aún si no estás casada, considera este tipo de actitudes hacia los que tienes a tu alrededor. <br /><br />Consideremos todas aún más allá de nuestras relaciones interpersonales. ¿Cuál es nuestra actitud hacia Cristo? Nos mostramos agradecidas y amorosas cuando no entendemos lo que ocurre en nuestras vidas, o caemos en la tentación de despreciar lo que Él ha hecho y hace por nosotras? <br /><br />Que Dios nos ayude a mostrar el respeto y el amor con que Dios nos trata cada día y a demostrarlo en nuestras relaciones interpersonales.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17771271</guid><pubDate>Wed, 23 Apr 2025 05:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17771271/2samuel_073_las_mujeres_en_la_vida_de_david_mical.mp3" length="6288564" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Al estudiar la vida de David, me sorprende que eligiera múltiples esposas. Dios estableció en la creación la unión entre un hombre y una mujer. Ese ha sido siempre el plan de Dios. 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Mas sabemos que estaba enamorada de David, el pastor que se convirtió en gran soldado del rey. Pudo casarse con él porque su padre decidió dar a otro a su hermana mayor, la cual debía ser la que se casara con David. Cuando Saúl buscaba manera de matar a David, usó a Mical como cebo, digamos, pidiéndole a David que matara filisteos para ganarse a la que sería su esposa. Y cuando Saúl intentó matar a David en su propia casa, Mical advirtió a su esposo, lo ayudó a huir, y engañó a los siervos de Saúl que venían a matarlo. <br /><br />Sin embargo, cuando David tuvo que marcharse por temor de su vida, Mical fue dada a otro hombre. Cuando David fue proclamado rey, pidió que le trajeran a Jerusalem a Mical, y nos dice el texto que su marido vino detrás de ella rogando que la dejaran quedarse con él, mas Abner le dijo que se marchara. <br /><br />La última vez que vemos a Mical, es en Jerusalem, cuando el arca es recuperada y David entra danzando tras el arca. Ella, al verle, nos dice la Biblia que lo despreció, y cuando David subió a casa, se lo dejó saber. <br /><br />Pienso en la relación con mi marido, y cuántas veces yo me haya podido portar como Mical. Cuando nos enamoramos, nos casamos con aquél que más queremos y a quien más admiramos. Somos capaces de mostrar nuestro amor en momentos de peligro, y lo defendemos y lo ayudamos. Pero sin embargo, puedo pensar en las ocasiones en que he mostrado desprecio, y lo duro que esto puede resultar. <br /><br />Hay momentos y situaciones en las que opinaremos diferente, pero también hay formas de tratar temas y resolver diferencias de manera que mostremos respeto mutuo, sin dañar una relación que debe representar a la relación que Cristo tiene con Su iglesia. <br />¡Qué fácilmente podemos juzgar y despreciar a nuestros esposos, así como Mical hizo con David!<br /><br />¿Cuál es tu actitud hacia tu esposo? ¿Hay lugar para mejorar tu actitud y tu trato hacia aquel con quien compartes la vida? Pídele a Dios que te muestre aquellas cosas que podéis mejorar para agradar a Dios en vuestra relación.<br /><br />Aún si no estás casada, considera este tipo de actitudes hacia los que tienes a tu alrededor. <br /><br />Consideremos todas aún más allá de nuestras relaciones interpersonales. ¿Cuál es nuestra actitud hacia Cristo? Nos mostramos agradecidas y amorosas cuando no entendemos lo que ocurre en nuestras vidas, o caemos en la tentación de despreciar lo que Él ha hecho y hace por nosotras? <br /><br />Que Dios nos ayude a mostrar el respeto y el amor con que Dios nos trata cada día y a demostrarlo en nuestras relaciones interpersonales.]]></itunes:summary><itunes:duration>364</itunes:duration><itunes:keywords>amor,david,desprecio,matrimonio,mical,mujeres</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/a4e7a6544ea4135c1b37cf9e257ffce6.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>2 Samuel-072 El rey David</title><link>https://www.spreaker.com/episode/2-samuel-072-el-rey-david--17750031</link><description><![CDATA[En 1 Samuel, vimos que David, a diferencia de Saúl era un joven humilde y prudente. <br />Cuando Saúl y sus hijos murieron en batalla contra los filisteos, nos dice 2 Samuel 1 que David lloró por Saúl:<br /><br />“Y lloraron y lamentaron y ayunaron hasta la noche, por Saúl y por Jonatán su hijo, por el pueblo de Jehová y por la casa de Israel, porque habían caído a filo de espada.” Y David endechó a Saúl y a Jonatán con una poesía en el capítulo 2 que hizo que se enseñara entre el pueblo en memoria de estos. <br /><br />David entonces consultó con Dios para ver si debía subir a Hebrón, y Dios lo guió para ser ungido rey sobre la casa de Judá. Durante siete años y medio, Is-boset, hijo de Saúl, reinó sobre el resto de Israel, hasta que este fue asesinado por dos hombres que lo sorprendieron en su casa. David no se regocijó por este acto cruel y traidor, sino que los castigó, lamentando la muerte de Is-Boset. <br /><br />A partir de este momento, David fue rey de todo Israel durante los próximos 33 años. Tenía David 30 años cuando fue proclamado rey de Judá, y reinó durante cuarenta años. <br /><br />Lo primero que David hizo fue tomar la ciudad de Jerusalén, la cual llegó a ser la capital del reino, la fortaleza de Sión, la ciudad de David.<br /><br />Tomó también mujeres para sí, como los otros reyes hacían, recuperó su primera esposa, Mical, la cual había sido dada a otro hombre. David se fortaleció contra sus enemigos y trajo el arca del pacto a Jerusalem.<br /><br />Después de haber observado las debilidades del rey Saúl y el carácter prudente de David, esperaríamos que David fuera un rey perfecto, pero como podemos descubrir en nuestra lectura de 2 Samuel, David era un hombre tan pecador como cualquiera. Si consideramos que los reyes de Israel son figuras que contrastan con Mesías, nos dará gozo y esperanza saber que el rey eterno, Mesías, no es hombre para que peque, sino que es perfecto en santidad. <br /><br /><br />Dios había dicho que David era un hombre conforme al corazón de Dios. Mas leemos que David era un hombre de guerra al igual que Saúl. Leemos que David desobedeció a Dios llevando a cabo un censo que Dios no había pedido. Pudimos leer que cuando David se encaprichó con Betsabé, la mujer de Urías, uno de sus soldados, se acostó con ella; cuando se enteró que ella estaba embarazada, ideó un plan para engañar a su marido y hacerle creer que el bebé era suyo. Cuando el plan no le funcionó, firmó la sentencia de muerte de Urías, mandándolo al frente de la batalla para que cayera ante el enemigo. Esto era lo que Saúl había intentado hacer con David, ¿recuerdas?, mandarlo a batalla para que fueran los filisteos los que acabaran con su vida. Y así vemos que David cometió los pecados de Saúl, mas otros aún peores. Nos dice el versículo 11:27 que “esto que David había hecho, fue desagradable ante los ojos de Jehová”.<br /><br />¿Por qué entonces podía decir Dios que David era un hombre conforme a su corazón? ¿Qué fue lo que marcó la diferencia entre Saúl y David?<br /><br />Vemos en el caso de Urías y Betsabé que cuando el profeta confrontó a David con su pecado, “dijo David a Natán: Pequé contra Jehová. (2 Samuel 12:13)<br />Claro que podríamos decir que Saúl también reconoció que había pecado cuando desobedeció las órdenes de Dios. Sin embargo, recordemos que Saúl quería que al reconocer su pecado, Samuel lo honrara ante el pueblo. Vemos una actitud muy diferente en David. David reconoció su mal y estuvo dispuesto a sufrir el castigo que Dios decretó por su pecado, aunque le doliera en lo más profundo del alma. Ocurre lo mismo en su pecado del censo. Cuando desobedeció a Dios y fue enfrentado con su pecado, David reconoció su pecado, aceptando las consecuencias con un corazón arrepentido. Como diría el predicador David Bell, no tenemos un salmo 51 escrito por Saúl, más David escribió este salmo de arrepentimiento que Dios ha incluído en Su Palabra para nosotros. <br /><br />Dios honra el corazón arrepentido, y podremos ver que cuando David pecó, al ser confrontado con su pecado, se arrepintió y aceptó responsabilidad por sus acciones, a diferencia del rey Saúl. <br /><br />Dios sabe que como humanos, somos propensos a pecar. Vemos que David se rodeó de sabios consejeros, buscó el consejo de Dios siempre, y su corazón anhelaba honrar a Dios, mas en las ocasiones que siguió sus pasiones y su sabiduría humana, pecó. Natán el profeta y otros siervos fieles y sabios pudieron ir al rey para presentarle sus faltas, y este respondió con el corazón humilde que veíamos en él desde joven. <br /><br />Por eso Dios lo define como un hombre conforme a Su corazón. No por su perfección, sino por su humilde y contrito corazón. Esto nos muestra un reflejo imperfecto del perfecto rey que vendría de su linaje.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17750031</guid><pubDate>Tue, 22 Apr 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17750031/2_samuel_el_rey_david.mp3" length="6886223" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>En 1 Samuel, vimos que David, a diferencia de Saúl era un joven humilde y prudente. 
Cuando Saúl y sus hijos murieron en batalla contra los filisteos, nos dice 2 Samuel 1 que David lloró por Saúl:

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David no se regocijó por este acto cruel y traidor, sino que los castigó, lamentando la muerte de Is-Boset. <br /><br />A partir de este momento, David fue rey de todo Israel durante los próximos 33 años. Tenía David 30 años cuando fue proclamado rey de Judá, y reinó durante cuarenta años. <br /><br />Lo primero que David hizo fue tomar la ciudad de Jerusalén, la cual llegó a ser la capital del reino, la fortaleza de Sión, la ciudad de David.<br /><br />Tomó también mujeres para sí, como los otros reyes hacían, recuperó su primera esposa, Mical, la cual había sido dada a otro hombre. David se fortaleció contra sus enemigos y trajo el arca del pacto a Jerusalem.<br /><br />Después de haber observado las debilidades del rey Saúl y el carácter prudente de David, esperaríamos que David fuera un rey perfecto, pero como podemos descubrir en nuestra lectura de 2 Samuel, David era un hombre tan pecador como cualquiera. Si consideramos que los reyes de Israel son figuras que contrastan con Mesías, nos dará gozo y esperanza saber que el rey eterno, Mesías, no es hombre para que peque, sino que es perfecto en santidad. <br /><br /><br />Dios había dicho que David era un hombre conforme al corazón de Dios. Mas leemos que David era un hombre de guerra al igual que Saúl. Leemos que David desobedeció a Dios llevando a cabo un censo que Dios no había pedido. Pudimos leer que cuando David se encaprichó con Betsabé, la mujer de Urías, uno de sus soldados, se acostó con ella; cuando se enteró que ella estaba embarazada, ideó un plan para engañar a su marido y hacerle creer que el bebé era suyo. Cuando el plan no le funcionó, firmó la sentencia de muerte de Urías, mandándolo al frente de la batalla para que cayera ante el enemigo. Esto era lo que Saúl había intentado hacer con David, ¿recuerdas?, mandarlo a batalla para que fueran los filisteos los que acabaran con su vida. Y así vemos que David cometió los pecados de Saúl, mas otros aún peores. Nos dice el versículo 11:27 que “esto que David había hecho, fue desagradable ante los ojos de Jehová”.<br /><br />¿Por qué entonces podía decir Dios que David era un hombre conforme a su corazón? ¿Qué fue lo que marcó la diferencia entre Saúl y David?<br /><br />Vemos en el caso de Urías y Betsabé que cuando el profeta confrontó a David con su pecado, “dijo David a Natán: Pequé contra Jehová. (2 Samuel 12:13)<br />Claro que podríamos decir que Saúl también reconoció que había pecado cuando desobedeció las órdenes de Dios. Sin embargo, recordemos que Saúl quería que al reconocer su pecado, Samuel lo honrara ante el pueblo. Vemos una actitud muy diferente en David. David reconoció su mal y estuvo dispuesto a sufrir el castigo que Dios decretó por su pecado, aunque le doliera en lo más profundo del alma. Ocurre lo mismo en su pecado del censo. Cuando desobedeció a Dios y fue enfrentado con su pecado, David reconoció su pecado, aceptando las consecuencias con un corazón arrepentido. 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Jonatán se despidió de David haciendo pacto de lealtad mutua, Y se levantó David y se fue; y Jonatán entró en la ciudad.” (1 Samuel 20:42) Y nos dice el texto que Saúl, cuando vio que David se había ido, dio a Mical esposa de David a otro hombre. <br /><br />A partir de este momento, David estuvo huyendo de mano de Saúl, con un ejército de hombres que como él, habían huido de la mano cruel de Saúl. Aquellos que ayudaban a David, caían bajo la mano vengadora de Saúl, el cual no tenía reparo en matar hasta a los sacerdotes de Dios.<br /><br />“Y David se quedó en el desierto en lugares fuertes, y habitaba en un monte en el desierto de Zif; y lo buscaba Saúl todos los días, pero Dios no lo entregó en sus manos.”(1 Samuel 23:14) <br /><br />Historia tras historia vemos que Saúl conseguía que moradores de ciudades que David había protegido se volvieran contra David y a favor de Saúl, como en el caso de la ciudad de Keila o de los habitantes de Hores, mas David mantenía una estrecha relación con Dios, y Dios lo protegía y lo guiaba. David y sus hombres tuvieron que habitar en cuevas por el desierto de En-Gadi. <br /><br />En una de las ocasiones en que Saúl venía buscando a David y a sus hombres, vemos que el rey tuvo que entrar en una cueva para hacer sus necesidades, y escogió la cueva donde estaban escondidos David y sus hombres. Teniendo David la oportunidad de matar a Saúl, vemos que este no arremetió contra el rey, porque David confiaba que Dios sería el que lo libraría de Saúl cuando fuera Su tiempo. Por lo que nos dice le texto que “reprimió David a sus hombres con palabras, y no les permitió que se levantasen contra Saúl.”<br /><br />Mas David, una vez Saúl había salido de la cueva, salió a la distancia para hablarle diciendo:<br /><br />“¡Mi señor el rey! Y cuando Saúl miró hacia atrás, David inclinó su rostro a tierra, e hizo reverencia.<br />Y dijo David a Saúl: ¿Por qué oyes las palabras de los que dicen: Mira que David procura tu mal?<br />He aquí han visto hoy tus ojos cómo Jehová te ha puesto hoy en mis manos en la cueva; y me dijeron que te matase, pero te perdoné, porque dije: No extenderé mi mano contra mi señor, porque es el ungido de Jehová.<br />Y mira, padre mío, mira la orilla de tu manto en mi mano; porque yo corté la orilla de tu manto, y no te maté. Conoce, pues, y ve que no hay mal ni traición en mi mano, ni he pecado contra ti; sin embargo, tú andas a caza de mi vida para quitármela.<br />Juzgue Jehová entre tú y yo, y véngueme de ti Jehová; pero mi mano no será contra ti.<br />Como dice el proverbio de los antiguos: De los impíos saldrá la impiedad; así que mi mano no será contra ti.<br />¿Tras quién ha salido el rey de Israel? ¿A quién persigues? ¿A un perro muerto? ¿A una pulga?<br />Jehová, pues, será juez, y él juzgará entre tú y yo. El vea y sustente mi causa, y me defienda de tu mano. (1 Samuel 24:8-15)<br /><br /><br />Aquí Saúl tuvo que admitir que David no basaba su lealtad en la figura de Saúl, sino que era fiel al Dios viviente, por el cual podía andar prudentemente. Y en ese lugar, Saúl reconoció que su trono sería para David, según podemos ver en las palabras de Saúl:<br /><br />“yo entiendo que tú has de reinar, y que el reino de Israel ha de ser en tu mano firme y estable.”<br /><br />Las dificultades no cesaron para David, y debería esperar aún para alcanzar aquello que Dios le había prometido, huyendo por su vida y luchando muchas batallas. Mas su confianza en Dios le ayudó cada paso del camino. <br /><br />Podemos afirmar que David no era dueño de su propia vida, mas su vida no estaba en manos de ningún ser humano. La vida de David estaba en manos del Dios viviente, el cual lo amaba y quería lo mejor para él. Así que en medio de las dificultades, David podía tener tranquilidad. Es por eso que podemos leer en los salmos las palabras de David, y cómo en tantas ocasiones, cuando las cosas se veían difíciles e injustas, él ponía toda su confianza en Dios, sabiendo que todo lo que él diera a Dios, Dios lo cargaría por él y lo solucionaría a Su manera y a Su tiempo.<br /><br />Salmos 40:4 “Bienaventurado el hombre que puso en Jehová su confianza, Y no mira a los soberbios, ni a los que se desvían tras la mentira.”<br /><br />Salmos 37:5 “Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará.” <br /><br /><br />Así podemos vivir nosotras también. <br />Pero si como Saúl nos empeñamos en protegernos y defendernos a nosotras mismas, el mismo espíritu de ansiedad y temor que le atormentaba nos acechará cada vez que alguien o algo amenace nuestro bienestar. Mas si ponemos nuestra confianza en Dios, será Dios mismo el que nos de la paz que sobrepasa todo entendimiento. Descansemos hoy al esperar los tiempos del Señor.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17654645</guid><pubDate>Fri, 11 Apr 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17654645/1samuel_071_david_espera_con_confianza_en_dios.mp3" length="7654505" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Después del incidente en Naiot de Ramá, David volvió a la corte del rey por un tiempo, mas como su vida peligraba, tuvo que salir de la presencia de Saúl y vivir huyendo del que era su rey y su suegro. 

Jonatán, tras haber intentado varias maneras de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Después del incidente en Naiot de Ramá, David volvió a la corte del rey por un tiempo, mas como su vida peligraba, tuvo que salir de la presencia de Saúl y vivir huyendo del que era su rey y su suegro. <br /><br />Jonatán, tras haber intentado varias maneras de que su padre viera que David le era siempre fiel, llegó a la conclusión de que la vida de su amigo peligraba, y este tendría que salir de la corte de su padre. Jonatán se despidió de David haciendo pacto de lealtad mutua, Y se levantó David y se fue; y Jonatán entró en la ciudad.” (1 Samuel 20:42) Y nos dice el texto que Saúl, cuando vio que David se había ido, dio a Mical esposa de David a otro hombre. <br /><br />A partir de este momento, David estuvo huyendo de mano de Saúl, con un ejército de hombres que como él, habían huido de la mano cruel de Saúl. Aquellos que ayudaban a David, caían bajo la mano vengadora de Saúl, el cual no tenía reparo en matar hasta a los sacerdotes de Dios.<br /><br />“Y David se quedó en el desierto en lugares fuertes, y habitaba en un monte en el desierto de Zif; y lo buscaba Saúl todos los días, pero Dios no lo entregó en sus manos.”(1 Samuel 23:14) <br /><br />Historia tras historia vemos que Saúl conseguía que moradores de ciudades que David había protegido se volvieran contra David y a favor de Saúl, como en el caso de la ciudad de Keila o de los habitantes de Hores, mas David mantenía una estrecha relación con Dios, y Dios lo protegía y lo guiaba. David y sus hombres tuvieron que habitar en cuevas por el desierto de En-Gadi. <br /><br />En una de las ocasiones en que Saúl venía buscando a David y a sus hombres, vemos que el rey tuvo que entrar en una cueva para hacer sus necesidades, y escogió la cueva donde estaban escondidos David y sus hombres. Teniendo David la oportunidad de matar a Saúl, vemos que este no arremetió contra el rey, porque David confiaba que Dios sería el que lo libraría de Saúl cuando fuera Su tiempo. Por lo que nos dice le texto que “reprimió David a sus hombres con palabras, y no les permitió que se levantasen contra Saúl.”<br /><br />Mas David, una vez Saúl había salido de la cueva, salió a la distancia para hablarle diciendo:<br /><br />“¡Mi señor el rey! Y cuando Saúl miró hacia atrás, David inclinó su rostro a tierra, e hizo reverencia.<br />Y dijo David a Saúl: ¿Por qué oyes las palabras de los que dicen: Mira que David procura tu mal?<br />He aquí han visto hoy tus ojos cómo Jehová te ha puesto hoy en mis manos en la cueva; y me dijeron que te matase, pero te perdoné, porque dije: No extenderé mi mano contra mi señor, porque es el ungido de Jehová.<br />Y mira, padre mío, mira la orilla de tu manto en mi mano; porque yo corté la orilla de tu manto, y no te maté. Conoce, pues, y ve que no hay mal ni traición en mi mano, ni he pecado contra ti; sin embargo, tú andas a caza de mi vida para quitármela.<br />Juzgue Jehová entre tú y yo, y véngueme de ti Jehová; pero mi mano no será contra ti.<br />Como dice el proverbio de los antiguos: De los impíos saldrá la impiedad; así que mi mano no será contra ti.<br />¿Tras quién ha salido el rey de Israel? ¿A quién persigues? ¿A un perro muerto? ¿A una pulga?<br />Jehová, pues, será juez, y él juzgará entre tú y yo. El vea y sustente mi causa, y me defienda de tu mano. (1 Samuel 24:8-15)<br /><br /><br />Aquí Saúl tuvo que admitir que David no basaba su lealtad en la figura de Saúl, sino que era fiel al Dios viviente, por el cual podía andar prudentemente. Y en ese lugar, Saúl reconoció que su trono sería para David, según podemos ver en las palabras de Saúl:<br /><br />“yo entiendo que tú has de reinar, y que el reino de Israel ha de ser en tu mano firme y estable.”<br /><br />Las dificultades no cesaron para David, y debería esperar aún para alcanzar aquello que Dios le había prometido, huyendo por su vida y luchando muchas batallas. Mas su confianza en Dios le ayudó cada paso del camino. <br /><br />Podemos afirmar que David no era dueño de su propia vida, mas...]]></itunes:summary><itunes:duration>449</itunes:duration><itunes:keywords>confianza,dios,espera,humildad,paciencia,prudencia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/f59fd944cc972ff33efc2f3257f3bbe1.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>1Samuel-070 Dios resiste al soberbio y da gracia al humilde</title><link>https://www.spreaker.com/episode/1samuel-070-dios-resiste-al-soberbio-y-da-gracia-al-humilde--17654644</link><description><![CDATA[Tras la batalla con los filisteos y la victoria de David peleó contra Goliat, el pueblo, los siervos de Saúl y hasta la propia familia del rey estaban encantados con David. <br /><br />Saúl había hecho venir a David a la corte, y dice el texto que no lo dejó volver a casa, en el sentido en que le ofreció quedarse a trabajar para él. Leemos en el 18:5 que “salía David a dondequiera que Saúl le enviaba, y se portaba prudentemente. Y lo puso Saúl sobre gente de guerra, y era acepto a los ojos de todo el pueblo, y a los ojos de los siervos de Saúl.” (1 Samuel 18:5)<br /><br />Esto hizo que Saúl tuviera celos de David. Saúl se sentía intimidado por la prudencia de carácter que mostraba David, y lo que colmó el vaso fue el momento en que Saúl vio que las mujeres cantaban y danzaban, diciendo:<br /><br />“Saúl hirió a sus miles,<br />Y David a sus diez miles.<br />“Se enojó Saúl en gran manera, y le desagradó este dicho, y dijo: A David dieron diez miles, y a mí miles; no le falta más que el reino. Y desde aquel día Saúl no miró con buenos ojos a David.” (1 Samuel 18:8-9)<br /><br />Nos dice el texto que un día que Saúl no estaba bien y David tocaba el arpa para relajarlo, le “arrojó Saúl la lanza, diciendo: Enclavaré a David a la pared. Pero David lo evadió dos veces.” (11)<br /><br />David se dio cuenta que su vida peligraba. Sin embargo, curiosamente, nos dice la Biblia que era Saúl el que tenía miedo de David porque veía que Dios estaba con él. (1 Samuel‬ ‭18:14-15)‬<br /><br />Imagino que Saúl ya sospechaba que este podría ser el que Dios había escogido para reemplazarlo. Así que para quitárselo de su vista, lo hizo jefe de mil soldados y lo mandaba a luchar constantemente. Esperaba que los filisteos le quitaran la vida, para no ser él el que lo hiciera, ya que el pueblo tenía a David en alta estima. <br /><br />Parte del premio que Saúl había prometido por haber vencido a Goliat era casarse con la hija del rey. Pero Saúl, olvidando voluntariamente que esto le correspondía a David, le ofreció su hija mayor en matrimonio a cambio de que este saliera a luchar contra los enemigos del rey. Y cuando David cumplió, incluso más allá de lo que se le pedía, Saúl dio a su hija Merab a otro. <br /><br />Mas nos dice la Biblia que David había ganado el afecto de los hijos de Saúl, y Mical, la otra hija de Saúl, amaba a David, y le pareció bien a Saúl darla a David. <br /><br />Una vez más, David recibió el ofrecimiento de ser yerno del rey con humildad, afirmando que no era digno; mas lo que Saúl quería era que David saliera a pelear, por lo que le pidió que matara a 100 filisteos para poder casarse con ella, lo cual David no dudó en cumplir, y se casó con Mical la hija menos de Saúl. <br /><br />“Pero leemos en 1 Samuel 18:28 que Saúl, viendo y considerando que Jehová estaba con David, y que su hija Mical lo amaba, tuvo más temor de David; y fue Saúl enemigo de David todos los días.”<br /><br />“Y cada vez que salían, David tenía más éxito que todos los siervos de Saúl, por lo cual se hizo de mucha estima su nombre.” (29) <br /><br />Saúl se sentía más amenazado por David cada día. Dios estaba con David, este se conducía prudentemente. Su hija lo amaba, su hijo Jonatán era su mejor amigo, el pueblo lo tenía en gran estima, y cada vez que emprendía una misión, le salía bien. <br />Saúl había determinado en su corazón que David debía morir. <br /><br />Mas Jonatán aviso a David que su padre quería matarlo. Jonatán intentó arreglar el tema con su padre a través de la diplomacia, mas Saúl no cumplía los términos acordados. Saúl intentó de nuevo clavarle la lanza a David mientras este tocaba, y habría matado a David en su propia casa si no hubiera sido porque Mical, como buena esposa, protegió a su esposo ayudándolo a huir por la ventana cuando venían los soldados.<br /><br />Huyó, pues, David, y escapó, y fue a Samuel en Ramá, y le dijo todo lo que Saúl había hecho con él. Y él y Samuel se fueron y moraron en Naiot. Y fue dado aviso a Saúl(…). Entonces Saúl envió mensajeros para que trajeran a David, los cuales vieron una compañía de profetas que profetizaban, y a Samuel que estaba allí y los presidía. Y vino el Espíritu de Dios sobre los mensajeros de Saúl, y ellos también profetizaron.” (1 Samuel 19)<br /><br />Resulta curioso seguir leyendo en el capítulo 19, porque Saúl mandó mensajeros tres veces, y las tres veces los mensajeros se unieron a David y Samuel para proclamar Palabra de Dios. Así que Saúl mismo fue en busca de David y Samuel, y nos dice el texto que fue Saúl “y también vino sobre él el Espíritu de Dios, y siguió andando y profetizando hasta que llegó a Naiot en Ramá.”<br /><br />Nos dice la Biblia que Dios resiste a los soberbios, y en esta escena vemos que Saúl, como había ocurrido a Balaam en el libro de Números, no tiene poder para cambiar la voluntad de Dios y debe someterse a Dios incluso contra su propia voluntad. ¡Mucho mejor es hacer la voluntad de Dios con confianza y alegría!]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17654644</guid><pubDate>Thu, 10 Apr 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17654644/1samuel_070_dios_resiste_al_soberbio_y_da_gracia_al_humilde.mp3" length="7394125" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Tras la batalla con los filisteos y la victoria de David peleó contra Goliat, el pueblo, los siervos de Saúl y hasta la propia familia del rey estaban encantados con David. 

Saúl había hecho venir a David a la corte, y dice el texto que no lo dejó...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Tras la batalla con los filisteos y la victoria de David peleó contra Goliat, el pueblo, los siervos de Saúl y hasta la propia familia del rey estaban encantados con David. <br /><br />Saúl había hecho venir a David a la corte, y dice el texto que no lo dejó volver a casa, en el sentido en que le ofreció quedarse a trabajar para él. Leemos en el 18:5 que “salía David a dondequiera que Saúl le enviaba, y se portaba prudentemente. Y lo puso Saúl sobre gente de guerra, y era acepto a los ojos de todo el pueblo, y a los ojos de los siervos de Saúl.” (1 Samuel 18:5)<br /><br />Esto hizo que Saúl tuviera celos de David. Saúl se sentía intimidado por la prudencia de carácter que mostraba David, y lo que colmó el vaso fue el momento en que Saúl vio que las mujeres cantaban y danzaban, diciendo:<br /><br />“Saúl hirió a sus miles,<br />Y David a sus diez miles.<br />“Se enojó Saúl en gran manera, y le desagradó este dicho, y dijo: A David dieron diez miles, y a mí miles; no le falta más que el reino. Y desde aquel día Saúl no miró con buenos ojos a David.” (1 Samuel 18:8-9)<br /><br />Nos dice el texto que un día que Saúl no estaba bien y David tocaba el arpa para relajarlo, le “arrojó Saúl la lanza, diciendo: Enclavaré a David a la pared. Pero David lo evadió dos veces.” (11)<br /><br />David se dio cuenta que su vida peligraba. Sin embargo, curiosamente, nos dice la Biblia que era Saúl el que tenía miedo de David porque veía que Dios estaba con él. (1 Samuel‬ ‭18:14-15)‬<br /><br />Imagino que Saúl ya sospechaba que este podría ser el que Dios había escogido para reemplazarlo. Así que para quitárselo de su vista, lo hizo jefe de mil soldados y lo mandaba a luchar constantemente. Esperaba que los filisteos le quitaran la vida, para no ser él el que lo hiciera, ya que el pueblo tenía a David en alta estima. <br /><br />Parte del premio que Saúl había prometido por haber vencido a Goliat era casarse con la hija del rey. Pero Saúl, olvidando voluntariamente que esto le correspondía a David, le ofreció su hija mayor en matrimonio a cambio de que este saliera a luchar contra los enemigos del rey. Y cuando David cumplió, incluso más allá de lo que se le pedía, Saúl dio a su hija Merab a otro. <br /><br />Mas nos dice la Biblia que David había ganado el afecto de los hijos de Saúl, y Mical, la otra hija de Saúl, amaba a David, y le pareció bien a Saúl darla a David. <br /><br />Una vez más, David recibió el ofrecimiento de ser yerno del rey con humildad, afirmando que no era digno; mas lo que Saúl quería era que David saliera a pelear, por lo que le pidió que matara a 100 filisteos para poder casarse con ella, lo cual David no dudó en cumplir, y se casó con Mical la hija menos de Saúl. <br /><br />“Pero leemos en 1 Samuel 18:28 que Saúl, viendo y considerando que Jehová estaba con David, y que su hija Mical lo amaba, tuvo más temor de David; y fue Saúl enemigo de David todos los días.”<br /><br />“Y cada vez que salían, David tenía más éxito que todos los siervos de Saúl, por lo cual se hizo de mucha estima su nombre.” (29) <br /><br />Saúl se sentía más amenazado por David cada día. Dios estaba con David, este se conducía prudentemente. Su hija lo amaba, su hijo Jonatán era su mejor amigo, el pueblo lo tenía en gran estima, y cada vez que emprendía una misión, le salía bien. <br />Saúl había determinado en su corazón que David debía morir. <br /><br />Mas Jonatán aviso a David que su padre quería matarlo. Jonatán intentó arreglar el tema con su padre a través de la diplomacia, mas Saúl no cumplía los términos acordados. Saúl intentó de nuevo clavarle la lanza a David mientras este tocaba, y habría matado a David en su propia casa si no hubiera sido porque Mical, como buena esposa, protegió a su esposo ayudándolo a huir por la ventana cuando venían los soldados.<br /><br />Huyó, pues, David, y escapó, y fue a Samuel en Ramá, y le dijo todo lo que Saúl había hecho con él. Y él y Samuel se fueron y moraron en Naiot. Y fue dado aviso a...]]></itunes:summary><itunes:duration>433</itunes:duration><itunes:keywords>david,dios,humildad,prudencia,saúl,soberbia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/0dee4c75632f39b3feaebe623bdfa3f9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>1Samuel-069 La batalla es del Señor</title><link>https://www.spreaker.com/episode/1samuel-069-la-batalla-es-del-senor--17618703</link><description><![CDATA[En el capítulo 16 de 1 de Samuel encontramos por primera vez a David, hijo de Isaí, el cual sería ungido por Samuel en en Belén de Judá. David, el menor de ocho hijos era el que se encargaba del cuidado de las ovejas. Cuando Dios desechó a Saúl por su carácter orgulloso y rebelde, le dijo:<br /><br />“Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Jehová te mandó.” (1 Samuel 13:14)<br /><br />Este príncipe designado, aunque tan solo Samuel lo sabía, sería David. Pero aún no era el momento de que David reinara. A diferencia de Saúl, al cual pudimos conocer poco antes de ser proclamado rey, Dios presenta la vida de David años antes de que fuera proclamado rey, pudiendo nosotros comprobar si en verdad era un hombre conforme al corazón de Dios. <br /><br />Cuando Samuel llegó a la casa de Isaí, le dijo que venía en paz, para ofrecer sacrificio a Dios, y que todos sus hijos debían estar. Al presentar Isaí a cada uno de sus hijos comenzando desde el mayor, Samuel se mostró impresionado, ya que eran hombres fuertes. Después de todo, el presente rey era un hombre de guerra. Estos podrían tomar su lugar. Mas Dios le fue diciendo, uno a uno, que ninguno de estos era el elegido. Cuando habían pasado siete, y ninguno era el escogido de Dios, Samuel preguntó si tenía más hijos. Y fue entonces que llamaron a David para que viniera de cuidar a las ovejas. David era de buen parecer, pero joven aún, y seguramente no tenía el aspecto imponente que tenían sus hermanos. Pero Dios le dijo a Samuel, este es; úngelo.<br /><br />Y nos dice el texto que desde aquel día, el Espíritu de Jehová estaba sobre David, y el Espíritu del Jehová se apartó de Saúl, y un espíritu malo le atormentaba. Imagino que había perdido la paz que solo Dios puede dar, y a partir de ese momento, habiendo rechazado a Dios, un espíritu de amargura inundaba su vida. <br /><br />Como Saúl era atormentado por la amargura y la ansiedad, sus siervos le aconsejaron que se buscara a alguien que tocara para relajar el rey. Curiosamente, como si de casualidad se tratara, David tocaba el arpa, y este siervo del rey había oído de él, así que lo fueron a buscar para que viniera a tocar cada vez que el rey lo necesitara.<br />El rey estaba contento con la música de David y le proclamó paje de armas entre muchos otros, pero vemos en el siguiente capítulo que cuando el tiempo de la guerra con los filisteos llegó, Saúl aún no conocía personalmente a David. <br /><br />Los filisteos estaban acampados en tierra de Judá, y los tres hermanos mayores de David estaban en el campamento de los israelitas. Mas los filisteos habían traído a un paladín de Gat llamado Goliat, que era un gigante comparado con los soldados israelitas. Era de imponente apariencia, con una altura de 2,90 y llevaba puesta una cota de malla de 57 kilos de peso, y con una lanza que pesaba casi siete kilos. <br /><br />No era de extrañar que el ejército de Saúl estuviera paralizado. Los filisteos habían propuesto que uno de los soldados de Israel saliera a pelear contra este soldado. El que ganara de los dos daría la victoria a su ejército. <br /><br />Fue durante este tiempo, otra vez reitero, como si por casualidad se tratara, que David fue enviado por su padre para llevar provisiones a sus hermanos al campo de batalla. Al llegar David, ya con ganas de formar parte de los valientes de Israel, lo vemos preguntando por sus hermanos y por la batalla. Nos dice el capítulo 17:23-24 que <br /><br />“Mientras él hablaba con ellos, he aquí que aquel paladín que se ponía en medio de los dos campamentos, que se llamaba Goliat, el filisteo de Gat, salió de entre las filas de los filisteos (…).<br />Y todos los varones de Israel que veían aquel hombre huían de su presencia, y tenían gran temor.<br />Y cada uno de los de Israel decía: ¿No habéis visto aquel hombre que ha salido? Él se adelanta para provocar a Israel. Al que le venciere, el rey le enriquecerá con grandes riquezas, y le dará su hija, y eximirá de tributos a la casa de su padre en Israel.” <br /><br />David, que escuchaba de lejos la conversación, interrumpió para inquirir sobre las condiciones, y les preguntó: “¿quién es este filisteo incircunciso, para que provoque a los escuadrones del Dios viviente?”<br />Mas su hermano, oyéndole, le insultó diciendo: “¿Para qué has descendido acá? ¿y a quién has dejado aquellas pocas ovejas en el desierto? Yo conozco tu soberbia y la malicia de tu corazón, que para ver la batalla has venido.”<br /><br />Su hermano mayor no lo tenía en gran estima. ¿Quién se creía que era este jovenzuelo para opinar sobre asuntos de guerra? (pensaba él). Mas vemos a David, minimizando la ofensa, y yéndose a indagar sobre el asunto. De modo que llegó a oídos del rey que este chico desafiaba al paladín de los filisteos que estaba provocando al ejército de Dios. Y Saúl lo hizo venir, “Y dijo David a Saúl: No desmaye el corazón de ninguno a causa de él; tu siervo irá y peleará contra este filisteo.” Le dijo también a Saúl que él era pastor de las ovejas de su padre; y que cuando venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada, él salía tras él, y lo hería, y lo libraba de su boca; y si se levantaba contra David, le echaba mano de la quijada, y lo hería y lo mataba.. Y le aseguró: “este filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha provocado al ejército del Dios viviente.”<br /><br />Saúl lo intentó desanimar de ir a pelear con este gigante. Después de todo, este filisteo era un hombre de guerra, y David jamás había luchado. Ni siquiera podía llevar la ropa de guerra con el casco y la coraza, porque nunca lo había practicado. ¿Cómo iba a vencer? Solo la mano de Dios pudo convencer a Saúl de dejar a este chico ir a pelear con Goliat. Recordemos que el que ganara la pelea ganaría la batalla. <br /><br />Y así David, con su cayado de pastor en una mano, cinco piedras lisas del arroyo en su zurrón, y su honda de pastor, se fue hacia donde estaba el filisteo.<br /><br />Imagino lo que estaba pasando por la mente del ejército filisteo y el de Israel. ¿De qué iba esta broma? El filisteo comenzó a injuriar: “¿Soy yo perro, para que vengas a mí con palos? Ven a mí, y daré tu carne a las aves del cielo y a las bestias del campo. Y maldijo Goliat a David por sus dioses.” <br /><br />“Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, … y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel. Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla, y él os entregará en nuestras manos.” 1 Samuel 17: 45-47<br /><br />El discurso de David era de amonestación tanto para los filisteos como para los israelitas. Los filisteos menospreciaban a Dios, y lo habían provocado, pensando que este gigante que no temía a Dios podía amedrentar al pueblo de Dios. Pero por otro lado, los israelitas, en lugar de poner su confianza en Dios, habían sido amedrentados. Estaban asustados. El ejército enemigo los superaba, y olvidaban que Dios es el que da la victoria, y no necesita ni espada ni lanza. <br /><br />¿Se habían olvidado de las batallas que Israel había ganado sin ejércitos? Parece que sí. Ante una situación difícil, habían perdido el enfoque, y estaban atemorizados. <br /><br />Mas nos cuenta el libro de Samuel: “Y aconteció que cuando el filisteo se levantó y echó a andar para ir al encuentro de David, David se dio prisa, y corrió a la línea de batalla contra el filisteo. Y metiendo David su mano en la bolsa, tomó de allí una piedra, y la tiró con la honda, e hirió al filisteo en la frente; y la piedra quedó clavada en la frente, y cayó sobre su rostro en tierra. Así venció David al filisteo con honda y piedra; e hirió al filisteo y lo mató, sin tener David espada en su mano.”<br /><br /><br />Sé que esta historia se ha contado miles de veces, pero vale la pena repasar aquellas cosas que Dios resalta. <br /><br />1.Dios no mira las apariencias. Él no escoge al más fuerte, ni al más poderoso para ganar las batallas. En múltiples textos leemos que Dios exalta al humilde, y en la escena de Samuel en Belén y la batalla contra Goliat nos ilustra que Dios elige y capacita. No son nuestras habilidades]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17618703</guid><pubDate>Wed, 09 Apr 2025 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17618703/1samuel_069_la_batalla_es_del_sen_or.mp3" length="11147806" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>En el capítulo 16 de 1 de Samuel encontramos por primera vez a David, hijo de Isaí, el cual sería ungido por Samuel en en Belén de Judá. David, el menor de ocho hijos era el que se encargaba del cuidado de las ovejas. Cuando Dios desechó a Saúl por su...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[En el capítulo 16 de 1 de Samuel encontramos por primera vez a David, hijo de Isaí, el cual sería ungido por Samuel en en Belén de Judá. David, el menor de ocho hijos era el que se encargaba del cuidado de las ovejas. Cuando Dios desechó a Saúl por su carácter orgulloso y rebelde, le dijo:<br /><br />“Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Jehová te mandó.” (1 Samuel 13:14)<br /><br />Este príncipe designado, aunque tan solo Samuel lo sabía, sería David. Pero aún no era el momento de que David reinara. A diferencia de Saúl, al cual pudimos conocer poco antes de ser proclamado rey, Dios presenta la vida de David años antes de que fuera proclamado rey, pudiendo nosotros comprobar si en verdad era un hombre conforme al corazón de Dios. <br /><br />Cuando Samuel llegó a la casa de Isaí, le dijo que venía en paz, para ofrecer sacrificio a Dios, y que todos sus hijos debían estar. Al presentar Isaí a cada uno de sus hijos comenzando desde el mayor, Samuel se mostró impresionado, ya que eran hombres fuertes. Después de todo, el presente rey era un hombre de guerra. Estos podrían tomar su lugar. Mas Dios le fue diciendo, uno a uno, que ninguno de estos era el elegido. Cuando habían pasado siete, y ninguno era el escogido de Dios, Samuel preguntó si tenía más hijos. Y fue entonces que llamaron a David para que viniera de cuidar a las ovejas. David era de buen parecer, pero joven aún, y seguramente no tenía el aspecto imponente que tenían sus hermanos. Pero Dios le dijo a Samuel, este es; úngelo.<br /><br />Y nos dice el texto que desde aquel día, el Espíritu de Jehová estaba sobre David, y el Espíritu del Jehová se apartó de Saúl, y un espíritu malo le atormentaba. Imagino que había perdido la paz que solo Dios puede dar, y a partir de ese momento, habiendo rechazado a Dios, un espíritu de amargura inundaba su vida. <br /><br />Como Saúl era atormentado por la amargura y la ansiedad, sus siervos le aconsejaron que se buscara a alguien que tocara para relajar el rey. Curiosamente, como si de casualidad se tratara, David tocaba el arpa, y este siervo del rey había oído de él, así que lo fueron a buscar para que viniera a tocar cada vez que el rey lo necesitara.<br />El rey estaba contento con la música de David y le proclamó paje de armas entre muchos otros, pero vemos en el siguiente capítulo que cuando el tiempo de la guerra con los filisteos llegó, Saúl aún no conocía personalmente a David. <br /><br />Los filisteos estaban acampados en tierra de Judá, y los tres hermanos mayores de David estaban en el campamento de los israelitas. Mas los filisteos habían traído a un paladín de Gat llamado Goliat, que era un gigante comparado con los soldados israelitas. Era de imponente apariencia, con una altura de 2,90 y llevaba puesta una cota de malla de 57 kilos de peso, y con una lanza que pesaba casi siete kilos. <br /><br />No era de extrañar que el ejército de Saúl estuviera paralizado. Los filisteos habían propuesto que uno de los soldados de Israel saliera a pelear contra este soldado. El que ganara de los dos daría la victoria a su ejército. <br /><br />Fue durante este tiempo, otra vez reitero, como si por casualidad se tratara, que David fue enviado por su padre para llevar provisiones a sus hermanos al campo de batalla. Al llegar David, ya con ganas de formar parte de los valientes de Israel, lo vemos preguntando por sus hermanos y por la batalla. Nos dice el capítulo 17:23-24 que <br /><br />“Mientras él hablaba con ellos, he aquí que aquel paladín que se ponía en medio de los dos campamentos, que se llamaba Goliat, el filisteo de Gat, salió de entre las filas de los filisteos (…).<br />Y todos los varones de Israel que veían aquel hombre huían de su presencia, y tenían gran temor.<br />Y cada uno de los de Israel decía: ¿No habéis visto aquel hombre que ha salido? Él se adelanta para provocar a Israel. 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Nos dice el texto que Saúl salió a muchas batallas contra los pueblos enemigos de Israel y que era siempre vencedor. <br /><br />“Y hubo guerra encarnizada contra los filisteos todo el tiempo de Saúl; y a todo el que Saúl veía que era hombre esforzado y apto para combatir, lo juntaba consigo.” Como Samuel había advertido, Saúl formó un ejército con cada uno que tenía capacidad para luchar. <br />1 Samuel 14:50-52 <br /><br />Al principio del capítulo 15, vemos a Samuel, como buen consejero del rey, exhortando a Saúl a seguir las instrucciones de Dios.<br /><br />Samuel dio instrucciones a Saúl de parte de Dios de destruir a los amalecitas, pueblo enemigo de Dios. Y Saúl, en obediencia, como gran hombre de guerra que era, tomó su ejército para ir en contra de los amalecitas. <br /><br />Las órdenes para Saúl eran que acabara con el pueblo de Amalec sin tomar botín. No debía dejar ganado, ni como se estilaba entre los ejércitos, capturar al rey para humillarlo. Debía seguir las instrucciones que Dios le había dado. <br /><br />Sin embargo, Saúl siguió su propio instinto militar y capturó al rey Agag de Amalec y a lo mejor del ganado. Saúl, una vez más, se puso en lugar de Dios para tomar él las decisiones que a él le parecían más apropiadas. Así que como nos narra 1 Samuel 15:10-11:<br /><br />“vino palabra de Jehová a Samuel, diciendo: Me pesa haber puesto por rey a Saúl, porque se ha vuelto de en pos de mí, y no ha cumplido mis palabras. Y se apesadumbró Samuel, y clamó a Jehová toda aquella noche.”<br /><br />Durante el reinado de Saúl vemos a Samuel, siervo de Dios, interesado en que Saúl fuera obediente a Dios y fuera el rey que Dios quería. Es precioso ver que el deseo de Samuel fue siempre el éxito de su rey, a pesar de que él mismo podría haber sido el líder que Dios usara para dirigir a su pueblo. Samuel, nos dice el texto, pasó la noche entera orando, intercediendo por Saúl ante Dios. <br /><br />Temprano la siguiente mañana, salió Samuel para encontrarse con Saúl. Y otra vez vemos que Saúl fue a su encuentro para saludarlo: <br /><br />“ Bendito seas tú de Jehová (dijo Saúl); yo he cumplido la palabra de Jehová.”<br /><br />“Samuel entonces dijo: ¿Pues qué balido de ovejas y bramido de vacas es este que yo oigo con mis oídos? <br /><br />Saúl, que sabía que Samuel hablaba con Dios y que no podría esconder sus hechos de este, contestó: <br /><br />“De Amalec los han traído; porque el pueblo perdonó lo mejor de las ovejas y de las vacas, para sacrificarlas a Jehová tu Dios, pero lo demás lo destruimos.”<br /><br />¿Has podido detectar en esta intervención la tendencia de Saúl? Como en la ocasión anterior, parece que Saúl no era el culpable de las acciones. <br /><br />1.En primer lugar dice: “De Amalec los “han” traído,” como si él no tuviera ningún poder sobre lo que el pueblo hiciera.<br />2También dice: “el pueblo perdonó lo mejor” No él, ¿te das cuenta? Había sido el pueblo. <br />3.Y en tercer lugar, “era para sacrificarlo a tu Dios”. Por supuesto. Saúl es un buen hombre de negocios, vendiendo sus acciones como si a Dios y a Samuel debieran traerles gozo. Al final hasta tendrían que dar las gracias a Saúl. <br /><br />Mas a Dios no le agrada que ignoremos Sus órdenes para reemplazarlas con nuestras buenas ideas. <br /><br />“Entonces dijo Samuel a Saúl: Déjame declararte lo que Jehová me ha dicho esta noche. Y él le respondió: Di.”<br /><br />“Y dijo Samuel: Aunque eras pequeño en tus propios ojos (recuerdas cuando se escondió entre el bagaje para pasar desapercibido?) Aunque eras pequeño en tus propios ojos ¿no has sido hecho jefe de las tribus de Israel, y Jehová te ha ungido por rey sobre Israel?<br />Y Jehová te envió en misión y dijo: Ve, destruye a los pecadores de Amalec, y hazles guerra hasta que los acabes. (instrucciones claras, verdad?)<br />¿Por qué, pues, no has oído la voz de Jehová, sino que vuelto al botín has hecho lo malo ante los ojos de Jehová?”<br /><br />Mas vemos que Saúl se sigue explicando y excusando sus acciones: <br /><br />“Antes bien he obedecido la voz de Jehová, y fui a la misión que Jehová me envió, y he traído a Agag rey de Amalec, y he destruido a los amalecitas.” <br />Saúl está diciendo: Yo he hecho lo que Dios me ha pedido. “Mas el pueblo …” Ha sido culpa del pueblo.<br /><br />Saúl comienza a echar la culpa a otros: “Mas el pueblo tomó del botín ovejas y vacas, las primicias del anatema, para ofrecer sacrificios a Jehová tu Dios en Gilgal.” Una vez más, Saúl repite lo que había dicho antes. El pueblo había decidido hacer las cosas de otra manera, y lo habían hecho para Dios. Dios debería estar agradecido por lo que habían decidido, aunque no fuera lo que Él había pedido. <br /><br /><br />¿Te has encontrado en alguna ocasión pensando así? ¡Que Dios debería estar contento con lo que tu le ofreces, aunque no sea lo que Él ha pedido?<br /><br />Samuel le contestó con una pregunta retórica; una pregunta que es idónea para Saúl y para nosotros. Piensa y contesta: <br /><br />“¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros. Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey.”<br /><br />No importa si has hecho algo que requería un gran esfuerzo de tu parte y lo has hecho para Dios. Si Dios no te lo ha pedido, no estás hacieno el sacrificio para él; lo estás haciendo para ti. Dios no se deleita en tu esfuerzo o sacrificio personal; Dios se deleita en que le hagas caso y estés en cercana comunión con Él día a día. <br /><br />Cabe resaltar los pecados de los que Samuel está acusando a Saúl por sus acciones: <br />Desobediencia, rebelión y obstinación. Saúl había decidido obedecer el deseo del pueblo y desobedecer el de Dios. Además, al desechar la palabra de Dios para hacer lo que a él le parecía mejor demostró rebelión y obstinación. Su orgullo y persistencia en hacer lo que a él le parecía se interpuso entre él y Dios.<br /><br />Ahora tenía la oportunidad de arrepentirse de su pecado y volver a Dios, mas no es esto lo que encontramos exactamente. Encontramos una disculpa que insiste en minimizar sus hechos, no queriendo aceptar la responsabilidad de sus propias acciones. <br /><br />Entonces Saúl dijo a Samuel: “Yo he pecado; pues he quebrantado el mandamiento de Jehová y tus palabras, porque temí al pueblo y consentí a la voz de ellos. Perdona, pues, ahora mi pecado,”<br /><br />Saúl está diciendo básicamente: Mi fallo fue escuchar al pueblo antes que a ti y a Dios. ¿Y qué de “he sido rebelde” “he sido obstinado” o “yo debería haber guiado al pueblo a la obediencia”? Saúl da la impresión de que su única falta es ser víctima de los deseos de su pueblo. <br /><br />Y vemos que Saúl no tiene el espíritu correcto ante Dios por lo que le dice a Samuel en el versículo 30 del capítulo 15:<br /><br />“Y Saúl dijo: Yo he pecado; pero te ruego que me honres delante de los ancianos de mi pueblo y delante de Israel, y vuelvas conmigo para que adore a Jehová tu Dios.”<br /><br />Lo que realmente le importaba a Saúl era quedar bien ante el pueblo. Por eso había desechado la palabra de Dios en primer lugar. Su meta era tener buena fama ante pueblo; él quería la aprobación de los demás, y estaba dispuesto de sacrificar la aprobación de Dios para obtener lo que su corazón deseaba. <br /><br />El profeta fue con él, pero esta sería la última ocasión en que Samuel vería a Saúl. Las derrotas personales de Saúl tras su distanciamiento de Dios las seguiremos viendo a través del libro, y cómo Saúl llegó a estar desequilibrado emocionalmente, mostrando un carácter violento y amargado. Y nos dice el versículo 35 que “nunca después vio S]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17601674</guid><pubDate>Tue, 08 Apr 2025 05:25:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17601674/1samuel_068_el_cara_cter_peligroso_de_sau_l_ii.mp3" length="10701333" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>A pesar de que Saúl había desobedecido la ley de Dios sacrificando holocausto como si él fuera sacerdote cuando no lo era, Dios le concedió años de reinado después de que le hubiera informado por medio de Samuel de que su reinado sería temporal y su...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[A pesar de que Saúl había desobedecido la ley de Dios sacrificando holocausto como si él fuera sacerdote cuando no lo era, Dios le concedió años de reinado después de que le hubiera informado por medio de Samuel de que su reinado sería temporal y su familia no le sucedería en el trono. Nos dice el texto que Saúl salió a muchas batallas contra los pueblos enemigos de Israel y que era siempre vencedor. <br /><br />“Y hubo guerra encarnizada contra los filisteos todo el tiempo de Saúl; y a todo el que Saúl veía que era hombre esforzado y apto para combatir, lo juntaba consigo.” Como Samuel había advertido, Saúl formó un ejército con cada uno que tenía capacidad para luchar. <br />1 Samuel 14:50-52 <br /><br />Al principio del capítulo 15, vemos a Samuel, como buen consejero del rey, exhortando a Saúl a seguir las instrucciones de Dios.<br /><br />Samuel dio instrucciones a Saúl de parte de Dios de destruir a los amalecitas, pueblo enemigo de Dios. Y Saúl, en obediencia, como gran hombre de guerra que era, tomó su ejército para ir en contra de los amalecitas. <br /><br />Las órdenes para Saúl eran que acabara con el pueblo de Amalec sin tomar botín. No debía dejar ganado, ni como se estilaba entre los ejércitos, capturar al rey para humillarlo. Debía seguir las instrucciones que Dios le había dado. <br /><br />Sin embargo, Saúl siguió su propio instinto militar y capturó al rey Agag de Amalec y a lo mejor del ganado. Saúl, una vez más, se puso en lugar de Dios para tomar él las decisiones que a él le parecían más apropiadas. Así que como nos narra 1 Samuel 15:10-11:<br /><br />“vino palabra de Jehová a Samuel, diciendo: Me pesa haber puesto por rey a Saúl, porque se ha vuelto de en pos de mí, y no ha cumplido mis palabras. Y se apesadumbró Samuel, y clamó a Jehová toda aquella noche.”<br /><br />Durante el reinado de Saúl vemos a Samuel, siervo de Dios, interesado en que Saúl fuera obediente a Dios y fuera el rey que Dios quería. Es precioso ver que el deseo de Samuel fue siempre el éxito de su rey, a pesar de que él mismo podría haber sido el líder que Dios usara para dirigir a su pueblo. Samuel, nos dice el texto, pasó la noche entera orando, intercediendo por Saúl ante Dios. <br /><br />Temprano la siguiente mañana, salió Samuel para encontrarse con Saúl. Y otra vez vemos que Saúl fue a su encuentro para saludarlo: <br /><br />“ Bendito seas tú de Jehová (dijo Saúl); yo he cumplido la palabra de Jehová.”<br /><br />“Samuel entonces dijo: ¿Pues qué balido de ovejas y bramido de vacas es este que yo oigo con mis oídos? <br /><br />Saúl, que sabía que Samuel hablaba con Dios y que no podría esconder sus hechos de este, contestó: <br /><br />“De Amalec los han traído; porque el pueblo perdonó lo mejor de las ovejas y de las vacas, para sacrificarlas a Jehová tu Dios, pero lo demás lo destruimos.”<br /><br />¿Has podido detectar en esta intervención la tendencia de Saúl? Como en la ocasión anterior, parece que Saúl no era el culpable de las acciones. <br /><br />1.En primer lugar dice: “De Amalec los “han” traído,” como si él no tuviera ningún poder sobre lo que el pueblo hiciera.<br />2También dice: “el pueblo perdonó lo mejor” No él, ¿te das cuenta? Había sido el pueblo. <br />3.Y en tercer lugar, “era para sacrificarlo a tu Dios”. Por supuesto. Saúl es un buen hombre de negocios, vendiendo sus acciones como si a Dios y a Samuel debieran traerles gozo. Al final hasta tendrían que dar las gracias a Saúl. <br /><br />Mas a Dios no le agrada que ignoremos Sus órdenes para reemplazarlas con nuestras buenas ideas. <br /><br />“Entonces dijo Samuel a Saúl: Déjame declararte lo que Jehová me ha dicho esta noche. Y él le respondió: Di.”<br /><br />“Y dijo Samuel: Aunque eras pequeño en tus propios ojos (recuerdas cuando se escondió entre el bagaje para pasar desapercibido?) Aunque eras pequeño en tus propios ojos ¿no has sido hecho jefe de las tribus de Israel, y Jehová te ha ungido por rey sobre Israel?<br />Y Jehová te envió en...]]></itunes:summary><itunes:duration>640</itunes:duration><itunes:keywords>carácter,dios,obediencia,relación,sacrificio,saúl</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ecaeceab217ef46401500297c80c155d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>1Samuel-067 El carácter peligroso de Saúl</title><link>https://www.spreaker.com/episode/1samuel-067-el-caracter-peligroso-de-saul--17596067</link><description><![CDATA[Saúl fue elegido por Dios para ser rey. Lo vimos al principio de su reinado como un hombre humilde, que no buscaba gloria para sí. Sin embargo, poco después de ser rey, comenzamos a ver que el poder le agrada, y quiere tener control sobre todas las cosas, llegando a olvidar que él estaba bajo la mano de un rey mayor que él, el Rey de reyes, Dios. <br /><br />En el capítulo 13, cuando Saúl ya llevaba más de un año de reinado, comenzamos a ver faltas en su carácter que resultarán en su autodestrucción. Saúl, a través de diferentes historias relatadas en 1 de Samuel, muestra una falta de responsabilidad por sus propias acciones y falta de discernimiento a la hora de tomar decisiones. <br /><br /><br />En la primera historia, lo encontramos en guerra contra los filisteos. Vemos aquí que Jonatán su hijo estaba al cargo de parte del ejército. Se habían juntado los hombres de Israel en Gilgal para combartir contra los filisteos. Los filisteos habían salido contra ellos, y al ver los israelitas el gran ejército filisteo, se habían escondido en cuevas. Nos dicen los versículos 7 y 8 que “algunos de los hebreos pasaron el Jordán a la tierra de Gad y de Galaad; pero Saúl permanecía aún en Gilgal, y todo el pueblo iba tras él temblando.” Estaban esperando palabra de Dios para ir tras los filisteos.<br /><br />Así que Saúl esperó siete días, conforme al plazo que Samuel había dicho; pero Samuel no venía a Gilgal, y el pueblo se le desertaba.”<br /><br />Saúl había avisado a Samuel, y este le había dicho que tardaría en llegar siete días, pero los filisteos estaban amenazando, y algunos soldados estaban desertando. Así que Saúl decidió saltarse el orden establecido por Dios y realizar él el holocuasto a Dios. Y, como sería de esperar, justo cuando acababa de ofrecer el holocausto, le avisaron de que Samuel acababa de llegar al campamento. Y nos dice el texto que “salió Saúl a recibirlo, para saludarle”. <br /><br />“Entonces Samuel dijo: ¿Qué has hecho? <br /><br />Aquí vemos a Saúl poniéndose nervioso, y para defenderse, le explica: <br /><br />“vi que el pueblo se me desertaba, y que tú no venías dentro del plazo señalado, y que los filisteos estaban reunidos en Micmas,” (13:11) me dije: Ahora descenderán los filisteos contra mí a Gilgal, y yo no he implorado el favor de Jehová. Me esforcé, pues, y ofrecí holocausto. <br /><br />¿Puedes ver la cantidad de excusas y explicaciones?<br /><br />En primer lugar, la culpa la tienen otros: <br />1. El pueblo se me desertaba. <br />2. Tú no venías<br />3. los filisteos ya estaban reunidos para la batalla<br /><br />En segundo lugar, Saúl se presenta como el afectado:<br />1. Los filisteos vendrán contra mí<br />2. Me esforcé<br />3. Ofrecí holocausto<br /><br /><br />“Entonces Samuel contesto a Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de Jehová tu Dios que él te había ordenado; pues ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre. Mas ahora tu reino no será duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Jehová te mandó.”<br />1 Samuel 13:11-14 <br /><br />Samuel no hizo ninguna referencia a las tres acusaciones que Saúl había lanzado, para el pueblo, para él y para los filisteos. Fue directamente a las acciones de Saúl: Había actuado locamente porque no había obedecido la Palabra de Dios. Dios le había mandado algo y él había decidido hacer otra cosa totalmente diferente. Saúl se había puesto en el lugar de Dios. Él era el que debía resolver la situación, aunque esto significara saltarse a la torera lo que Dios había mandado. <br /><br />Y como resultado vemos que Dios desecharía a su persona ya su familia para poner a otro por rey. Aunque Dios no lo hizo inmediatamente, igual como en el caso de Elí y sus hijos, Dios ya había anunciado a Saúl que su reinado se acabaría pronto. <br /><br />A pesar de este desafortunado incidente, vemos que Dios peleó la batalla, usando a Jonatán, hijo de Saúl, el cuál subió al campamento de los filisteos para ver si Dios les daría la victoria. De forma milagrosa, vemos que a pesar de que los de Israel eran menos y casi sin armamento, los filisteos se levantaron en confusión, unos contra otros. Nos dice el texto que la tierra tembló y hubo gran consternación. <br /><br />“Así salvó Jehová a Israel aquel día. (14:23 )”<br /><br />Pero para completar la muestra de necedad de Saúl, nos cuenta el libro que este ordenó que ninguno de sus hombres probara bocado hasta que hubieran destruido a los filisteos; había decretado: “Cualquiera que coma pan antes de caer la noche, antes que haya tomado venganza de mis enemigos, sea maldito.”<br /><br />Así que, a pesar de que los soldados desfallecían, a pesar de que pasaban por un bosque donde había miel para comer, los hombres de Saúl no probaron bocado. Pero Jonatán no había estado con ellos cuando el rey dio esa orden. El hijo del rey había estado enu el campamento de los filisteos, usado por Dios para causar el desconcierto en el campamento enemigo, y no había oído la orden de su padre. Así que él sí comió miel. Uno de los soldado, al verle, le dijo lo que su padre había jurado. <br /><br />Curiosamente, cuando los soldados de Saúl, muertos de hambre, tomaron el botín de los filisteos que habían huido, nos dice el texto que comieron los animales sin cumplir el protocolo establecido por Dios para preparar la carne, y comieron carne cruda. Cuando la noticia llegó a los oídos de Saúl, este, sabiendo que el pueblo pecaba, preparó un lugar para preparar la carne correctamente. <br />Saúl pidió entonces al sacerdote que sacrificara ante Dios y pidiera Su dirección para saber cuándo volver a atacar a los filisteos. Mas se nos dice que Dios no les contestó. Y decidieron echar suertes para ver quién había pecado. <br /><br />En esos tiempos se utilizaba un sistema de suertes que iba eliminado posibilidades hasta llegar a aquel en quien caía la suerte. Con todo el pecado que había acontecido en el campamento, vemos que al echar suertes, es Jonatán el que es inculpado. El hijo del rey, al ver que la culpa había caído sobre él, explicó el motivo de su desobediencia:<br /><br />“Ciertamente gusté un poco de miel con la punta de la vara que traía en mi mano; ¿y he de morir?” <br /><br />Lo cierto es que había habido múltiples desobediencias durante esta guerra, y eran muchos los que podían ser culpables de que el Señor no contestara su petición, mas Saúl, en su estilo típico, estaba dispuesto a echar toda la culpa sobre su hijo, a pesar de que este realmente había transgredido una orden que desconocía, al contrario de Saúl y los otros hombres del ejército. <br /><br />Mas vemos que el pueblo se levantó para defender a Jonatán, y este fue librado de la muerte. Aunque me alegro de que Dios protegiera a Jonatán para que no fuera castigado, este incidente nos muestra que Saúl parecía preocuparse más por lo que el pueblo pensaba de él que por agradar a Dios. Saúl no juzgó a Jonatán porque temía al pueblo. Habría sido mejor que hubiera confesado que la orden que había dado no había sido acertada, pero no es lo que nos dice el texto que ocurrió. <br /><br /><br />Esta batalla contra los filisteos había sacado a relucir la falta de discernimiento de Saúl y la tendencia que tenía de evadir responsabilidad propia, culpando a otros por sus propias acciones. Veremos en otros eventos relatados en el libro que esto, unido a su orgullo y falta de temor a Dios, lo llevaría a su propia ruina. Escucha la segunda parte del carácter peligroso de Saúl en la próxima reflexión.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17596067</guid><pubDate>Mon, 07 Apr 2025 04:40:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17596067/1samuel_067_el_cara_cter_peligroso_de_sau_l.mp3" length="10013039" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Saúl fue elegido por Dios para ser rey. Lo vimos al principio de su reinado como un hombre humilde, que no buscaba gloria para sí. Sin embargo, poco después de ser rey, comenzamos a ver que el poder le agrada, y quiere tener control sobre todas las...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Saúl fue elegido por Dios para ser rey. Lo vimos al principio de su reinado como un hombre humilde, que no buscaba gloria para sí. Sin embargo, poco después de ser rey, comenzamos a ver que el poder le agrada, y quiere tener control sobre todas las cosas, llegando a olvidar que él estaba bajo la mano de un rey mayor que él, el Rey de reyes, Dios. <br /><br />En el capítulo 13, cuando Saúl ya llevaba más de un año de reinado, comenzamos a ver faltas en su carácter que resultarán en su autodestrucción. Saúl, a través de diferentes historias relatadas en 1 de Samuel, muestra una falta de responsabilidad por sus propias acciones y falta de discernimiento a la hora de tomar decisiones. <br /><br /><br />En la primera historia, lo encontramos en guerra contra los filisteos. Vemos aquí que Jonatán su hijo estaba al cargo de parte del ejército. Se habían juntado los hombres de Israel en Gilgal para combartir contra los filisteos. Los filisteos habían salido contra ellos, y al ver los israelitas el gran ejército filisteo, se habían escondido en cuevas. Nos dicen los versículos 7 y 8 que “algunos de los hebreos pasaron el Jordán a la tierra de Gad y de Galaad; pero Saúl permanecía aún en Gilgal, y todo el pueblo iba tras él temblando.” Estaban esperando palabra de Dios para ir tras los filisteos.<br /><br />Así que Saúl esperó siete días, conforme al plazo que Samuel había dicho; pero Samuel no venía a Gilgal, y el pueblo se le desertaba.”<br /><br />Saúl había avisado a Samuel, y este le había dicho que tardaría en llegar siete días, pero los filisteos estaban amenazando, y algunos soldados estaban desertando. Así que Saúl decidió saltarse el orden establecido por Dios y realizar él el holocuasto a Dios. Y, como sería de esperar, justo cuando acababa de ofrecer el holocausto, le avisaron de que Samuel acababa de llegar al campamento. Y nos dice el texto que “salió Saúl a recibirlo, para saludarle”. <br /><br />“Entonces Samuel dijo: ¿Qué has hecho? <br /><br />Aquí vemos a Saúl poniéndose nervioso, y para defenderse, le explica: <br /><br />“vi que el pueblo se me desertaba, y que tú no venías dentro del plazo señalado, y que los filisteos estaban reunidos en Micmas,” (13:11) me dije: Ahora descenderán los filisteos contra mí a Gilgal, y yo no he implorado el favor de Jehová. Me esforcé, pues, y ofrecí holocausto. <br /><br />¿Puedes ver la cantidad de excusas y explicaciones?<br /><br />En primer lugar, la culpa la tienen otros: <br />1. El pueblo se me desertaba. <br />2. Tú no venías<br />3. los filisteos ya estaban reunidos para la batalla<br /><br />En segundo lugar, Saúl se presenta como el afectado:<br />1. Los filisteos vendrán contra mí<br />2. Me esforcé<br />3. Ofrecí holocausto<br /><br /><br />“Entonces Samuel contesto a Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de Jehová tu Dios que él te había ordenado; pues ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre. Mas ahora tu reino no será duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Jehová te mandó.”<br />1 Samuel 13:11-14 <br /><br />Samuel no hizo ninguna referencia a las tres acusaciones que Saúl había lanzado, para el pueblo, para él y para los filisteos. Fue directamente a las acciones de Saúl: Había actuado locamente porque no había obedecido la Palabra de Dios. Dios le había mandado algo y él había decidido hacer otra cosa totalmente diferente. Saúl se había puesto en el lugar de Dios. Él era el que debía resolver la situación, aunque esto significara saltarse a la torera lo que Dios había mandado. <br /><br />Y como resultado vemos que Dios desecharía a su persona ya su familia para poner a otro por rey. Aunque Dios no lo hizo inmediatamente, igual como en el caso de Elí y sus hijos, Dios ya había anunciado a Saúl que su reinado se acabaría pronto. <br /><br />A pesar de este desafortunado incidente, vemos que...]]></itunes:summary><itunes:duration>597</itunes:duration><itunes:keywords>carácter,obstinación,orgullo,rey,samuel,saúl</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/307b926939ed0d1b2ced3d4b16bd7b0f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>1Samuel-066 Samuel, un fiel siervo de Dios</title><link>https://www.spreaker.com/episode/1samuel-066-samuel-un-fiel-siervo-de-dios--17585388</link><description><![CDATA[La Biblia nos presenta a Samuel desde una edad muy temprana. Ana, su madre, no podía tener hijos, y un año, mientras estaban en Silo para celebrar la fiesta anual, Ana rogó a Dios que le concediera un hijo, comprometiéndose a dedicarlo a Dios si este se lo daba. Elí, que la observaba desde su silla, pensó que estaba bebida, porque la veía llorando y no alcanzaba a oír lo que pedía. Mas ella compartió con Elí que estaba sobria, y que lo que pedía a Dios es que le concediera que tuviera hijos. Elí bendijo su petición y Ana fue a casa confiando en Dios, el cual hizo que Ana y Elcana tuvieran un varón, Samuel. Cuando este llegó a la edad en que ya no dependía del alimento de su madre (para los hebreos de la época sería alrededor de los cinco años), Ana subió con su marido a Silo, y dejaron allí a Samuel en la casa de Elí, para que aprendiera el ministerio del sacerdocio de la mano de Elí. Después nos dice que Ana y Elcana tuvieron más hijos e hijas. <br /><br />Una vez en la casa de Elí, Samuel escuchó la voz de Dios. Samuel, al principio, pensaba que era Elí el que lo llamaba, mas cuando Elí se dio cuenta de que debía ser Dios mismo, y le dijo a Samuel que respondiera a Dios. ¡Habla, le dijo Samuel, que tu siervo oye! Y Dios le comunicó lo que habría de ocurrirle a los hijos de Elí, Ofni y Finees. A la mañana siguiente, Elí insistió en que Samuel le dijera lo que Dios le había dicho, y este se lo manifestó todo, sin encubrirle nada; le dijo que sus hijos morirían y su familia no sería bendecida de Dios. Entonces Eli dijo: “Jehová es; haga lo que bien le pareciere.”<br /><br />Nos dice 1 Samuel 3:19-20 que Samuel creció, y Jehová estaba con él, y no dejó caer a tierra ninguna de sus palabras. Y todo Israel, desde Dan hasta Beerseba, conoció que Samuel era fiel profeta de Jehová.”<br /><br />A través del libro vemos que Samuel viajó por el territorio de Israel, juzgando al pueblo y ejerciendo como sacerdote. <br />En el capítulo siete a Samuel se dirigió al pueblo, instándoles a que se volvieran a Dios de todo corazón, dejando de servir a los dioses ajenos. El pueblo quitó los baales y a Astarot, y sirvieron sólo a Jehová. Y Dios obró de manera milagrosa para dar a Israel la victoria contra los filisteos en Mizpa de mano de Samuel. <br /><br />La vida de Samuel se caracterizó por su servicio a la gente, su vida de oración y su fidelidad como fiel profeta de Dios. Nos dice 1 Samuel 7:15-17 que “juzgó Samuel a Israel todo el tiempo que vivió. Y todos los años iba y daba vuelta a Bet-el, a Gilgal y a Mizpa, y juzgaba a Israel en todos estos lugares. Después volvía a Ramá, porque allí estaba su casa, y allí juzgaba a Israel; y edificó allí un altar a Jehová.” <br /><br />Sin embargo, tristemente vemos que sus hijos no siguieron su ejemplo. Nos dice el capítulo 8:1-3 “que habiendo Samuel envejecido, puso a sus hijos por jueces sobre Israel. Y el nombre de su hijo primogénito fue Joel, y el nombre del segundo, Abías; y eran jueces en Beerseba. Pero no anduvieron los hijos por los caminos de su padre, antes se volvieron tras la avaricia, dejándose sobornar y pervirtiendo el derecho.” Aprovechándose de su posición, servían para obtener ganancia. Esta avaricia provocó que el pueblo los rechazara para pedir un cambio. Dicen los versículos 4 y 5: <br /><br />“Entonces todos los ancianos de Israel se juntaron, y vinieron a Ramá para ver a Samuel, y le dijeron: He aquí tú has envejecido, y tus hijos no andan en tus caminos; por tanto, constitúyenos ahora un rey que nos juzgue, como tienen todas las naciones.”<br /><br />Samuel no estaba seguro de que esa solución fuera buena para el pueblo, pero trayendo el asunto en oración, recibió palabra de Dios: “Oye la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos.” Y “oye su voz; mas protesta solemnemente contra ellos, y muéstrales cómo les tratará el rey que reinará sobre ellos.”<br /><br />Samuel habló con el pueblo cuando pidieron rey, advirtiéndoles que cuando tuvieran rey, este tomaría a sus hijos para servirle en el ejército, y en los campos del rey y en su palacio. Les advierte que el rey tomaría impuestos de todas sus posesiones, y si entonces se arrepintieran de haber pedido rey, Dios no les respondería.<br /><br />Pero nos dice que el pueblo estaba decidido y no quiso oir la voz de Samuel, así que Samuel los despidió con el entendimiento de que habría rey en Israel. <br /><br />Entonces Samuel les advirtió, como habían hecho años atrás Moisés y Josué: “Si temiereis a Jehová y le sirviereis, y oyereis su voz, y no fuereis rebeldes a la palabra de Jehová, y si tanto vosotros como el rey que reina sobre vosotros servís a Jehová vuestro Dios, haréis bien. Mas si no oyereis la voz de Jehová, y si fuereis rebeldes a las palabras de Jehová, la mano de Jehová estará contra vosotros como estuvo contra vuestros padres.”<br /><br />En el capítulo 12, Samuel, ya viejo, pero todavía ejerciendo su liderazgo espiritual ante el pueblo, les recordó de dónde los había sacado Dios y las maravillas que este había hecho a su favor. Aunque ellos habían elegido tener rey, no tenían nada que reprocharle a Samuel. Dijeron de él: “Nunca nos has calumniado ni agraviado, ni has tomado algo de mano de ningún hombre.” El pueblo era testigo de que Samuel había servido fielmente a Dios y a su pueblo.<br /><br />Es curioso que no vemos a Dios acusando a Samuel de no haber amonestado a sus hijos, como hizo con Elí, por lo que podemos deducir que Samuel sí les exhortó contra sus prácticas avariciosas. Recordemos que Samuel había vivido de primera mano el juicio de Dios sobre Elí por no estorbar a sus hijos que blasfemaban a Dios. Samuel sabía el resultado de menospreciar la Palabra de Dios. Y por ese motivo no intentó defenderlos. Aunque los pecados de sus hijos no eran comparables con los de los hijos de Elí, Samuel parece que trató el tema. Samuel no dudó en ser evaluado por el pueblo para que estos decidieran si en algo él les había fallado, y dejó claro que sus hijos estaban en la congregación, y ellos podían ser examinados también por sus propios hechos. Dios mostró su misericordia, y el pueblo no culpó a Samuel de mal alguno.<br /><br />Con la llegada de un rey que gobernara el pueblo, Samuel se puso a un lado también, dejando de liderar al pueblo para seguir intercediendo por ellos al Señor e instruyendo al pueblo. Samuel se comprometió ante el pueblo como podemos leer en los versículos 23-24: “lejos sea de mí que peque yo contra Jehová cesando de rogar por vosotros; antes os instruiré en el camino bueno y recto.<br />Solamente temed a Jehová y servidle de verdad con todo vuestro corazón, pues considerad cuán grandes cosas ha hecho por vosotros.”<br /><br />Samuel fue el hombre que Dios usó para ungir al que Dios había escogido para ser rey, y cuando el tiempo llegó, fue Samuel el que proclamó a Saúl rey ante el pueblo. Samuel fue fiel a Saúl, amonestándolo cuando tuvo que hacerlo y orando por él siempre. Después de que Saúl desobedeciera a Dios y fuera desechado, Dios volvió a darle a Samuel el privilegio de ungir a David, el cual sería rey después de Saúl.<br /><br />Samuel es una figura del Mesías. Aunque no fue perfecto, fue sin duda un juez justo y un sacerdote fiel, a quien Dios usó de manera especial; y fue un profeta que jamás menospreció ni a Dios ni a Su Palabra. Veo que Dios honró a Samuel porque Samuel honró a Dios, (1 Samuel 2:30). Que Dios nos ayude a honrarlo de palabra y en verdad.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17585388</guid><pubDate>Fri, 04 Apr 2025 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17585388/1samuel_066_samuel_un_fiel_siervo_de_dios.mp3" length="9863769" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>La Biblia nos presenta a Samuel desde una edad muy temprana. Ana, su madre, no podía tener hijos, y un año, mientras estaban en Silo para celebrar la fiesta anual, Ana rogó a Dios que le concediera un hijo, comprometiéndose a dedicarlo a Dios si este...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[La Biblia nos presenta a Samuel desde una edad muy temprana. Ana, su madre, no podía tener hijos, y un año, mientras estaban en Silo para celebrar la fiesta anual, Ana rogó a Dios que le concediera un hijo, comprometiéndose a dedicarlo a Dios si este se lo daba. Elí, que la observaba desde su silla, pensó que estaba bebida, porque la veía llorando y no alcanzaba a oír lo que pedía. Mas ella compartió con Elí que estaba sobria, y que lo que pedía a Dios es que le concediera que tuviera hijos. Elí bendijo su petición y Ana fue a casa confiando en Dios, el cual hizo que Ana y Elcana tuvieran un varón, Samuel. Cuando este llegó a la edad en que ya no dependía del alimento de su madre (para los hebreos de la época sería alrededor de los cinco años), Ana subió con su marido a Silo, y dejaron allí a Samuel en la casa de Elí, para que aprendiera el ministerio del sacerdocio de la mano de Elí. Después nos dice que Ana y Elcana tuvieron más hijos e hijas. <br /><br />Una vez en la casa de Elí, Samuel escuchó la voz de Dios. Samuel, al principio, pensaba que era Elí el que lo llamaba, mas cuando Elí se dio cuenta de que debía ser Dios mismo, y le dijo a Samuel que respondiera a Dios. ¡Habla, le dijo Samuel, que tu siervo oye! Y Dios le comunicó lo que habría de ocurrirle a los hijos de Elí, Ofni y Finees. A la mañana siguiente, Elí insistió en que Samuel le dijera lo que Dios le había dicho, y este se lo manifestó todo, sin encubrirle nada; le dijo que sus hijos morirían y su familia no sería bendecida de Dios. Entonces Eli dijo: “Jehová es; haga lo que bien le pareciere.”<br /><br />Nos dice 1 Samuel 3:19-20 que Samuel creció, y Jehová estaba con él, y no dejó caer a tierra ninguna de sus palabras. Y todo Israel, desde Dan hasta Beerseba, conoció que Samuel era fiel profeta de Jehová.”<br /><br />A través del libro vemos que Samuel viajó por el territorio de Israel, juzgando al pueblo y ejerciendo como sacerdote. <br />En el capítulo siete a Samuel se dirigió al pueblo, instándoles a que se volvieran a Dios de todo corazón, dejando de servir a los dioses ajenos. El pueblo quitó los baales y a Astarot, y sirvieron sólo a Jehová. Y Dios obró de manera milagrosa para dar a Israel la victoria contra los filisteos en Mizpa de mano de Samuel. <br /><br />La vida de Samuel se caracterizó por su servicio a la gente, su vida de oración y su fidelidad como fiel profeta de Dios. Nos dice 1 Samuel 7:15-17 que “juzgó Samuel a Israel todo el tiempo que vivió. Y todos los años iba y daba vuelta a Bet-el, a Gilgal y a Mizpa, y juzgaba a Israel en todos estos lugares. Después volvía a Ramá, porque allí estaba su casa, y allí juzgaba a Israel; y edificó allí un altar a Jehová.” <br /><br />Sin embargo, tristemente vemos que sus hijos no siguieron su ejemplo. Nos dice el capítulo 8:1-3 “que habiendo Samuel envejecido, puso a sus hijos por jueces sobre Israel. Y el nombre de su hijo primogénito fue Joel, y el nombre del segundo, Abías; y eran jueces en Beerseba. Pero no anduvieron los hijos por los caminos de su padre, antes se volvieron tras la avaricia, dejándose sobornar y pervirtiendo el derecho.” Aprovechándose de su posición, servían para obtener ganancia. Esta avaricia provocó que el pueblo los rechazara para pedir un cambio. Dicen los versículos 4 y 5: <br /><br />“Entonces todos los ancianos de Israel se juntaron, y vinieron a Ramá para ver a Samuel, y le dijeron: He aquí tú has envejecido, y tus hijos no andan en tus caminos; por tanto, constitúyenos ahora un rey que nos juzgue, como tienen todas las naciones.”<br /><br />Samuel no estaba seguro de que esa solución fuera buena para el pueblo, pero trayendo el asunto en oración, recibió palabra de Dios: “Oye la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos.” Y “oye su voz; mas protesta solemnemente contra ellos, y muéstrales cómo les tratará el rey que reinará sobre ellos.”<br /><br />Samuel habló con el...]]></itunes:summary><itunes:duration>588</itunes:duration><itunes:keywords>biblia,estudio,maribel,mujeres,ruiz,samuel</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b47abb14cabe257d744788d8bf32382f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>1Samuel-065 El gran descuido de Elí</title><link>https://www.spreaker.com/episode/1samuel-065-el-gran-descuido-de-eli--17567485</link><description><![CDATA[Elí, sacerdote y juez de Israel vivía en Silo, donde estaba el arca del pacto. Este tenía dos hijos que eran sacerdotes también, Ofni y Finees. Elí era ya un hombre mayor cuando lo vemos en los primeros capítulos del libro. En las escenas en las que este aparece, está o sentado o acostado, dándonos a entender que su movilidad era limitada, y nos dice el texto que era pesado y la vista le fallaba. <br /><br />Ofni y Finees, aunque eran sacerdotes que ejercían trayendo los sacrificios de las personas a la presencia de Dios, nos dice 1 Samuel 2:12 que “eran hombres impíos, y no tenían conocimiento de Jehová.”<br /><br />Nos cuenta el capítulo 2 que estos tenían criados que venían mientras la carne del sacrificio se estaba cociendo, y metiendo un tenedor grande guardaban lo que sacaran para el sacerdote. Hacían esto con todo el que venía a Silo, e incluso tomaban carne del sacrificio antes de que se quemara la grasa que debía ser ofrecida en holocausto al Señor.<br /><br />Cuando alguien se quejaba, estos lo amenazaban con la fuerza, y el versículo 17 nos dice que “Era, pues, muy grande delante de Jehová el pecado de los jóvenes; porque los hombres menospreciaban las ofrendas de Jehová.”<br /><br />Su comportamiento había hecho que los que venían a ofrecer menospreciaran la ceremonia de las ofrendas que eran para Dios. Al ver el pecado de los que debían ser los siervos de Dios, los que venían a Silo pecaban de menosprecio a lo que debía ser santo, y esto a causa del pecado de sus líderes. <br /><br />No solo tomaban los hijos de Elí la ceremonia a Dios en vano, sino que cometían pecados de índole moral. <br />1 Samuel 2:22 dice “Pero Elí era muy viejo; y oía de todo lo que sus hijos hacían con todo Israel, y cómo dormían con las mujeres que velaban a la puerta del tabernáculo de reunión.” <br /><br />Elí, al ver la mala reputación de sus hijos finalmente lo vemos hablar con ellos, confrontándoles sobre lo que se decía de ellos,<br /><br />“Y les dijo: ¿Por qué hacéis cosas semejantes? Porque yo oigo de todo este pueblo vuestros malos procederes.<br />No, hijos míos, porque no es buena fama la que yo oigo; pues hacéis pecar al pueblo de Jehová.<br />Si pecare el hombre contra el hombre, los jueces le juzgarán; mas si alguno pecare contra Jehová, ¿quién rogará por él?”<br /><br />Mas nos dice el texto que estos no atendieron a las palabras de su padre. Parece que Elí había descuidado durante años la educación de sus hijos, a la hora de disciplinar y guiarlos. No lo digo yo, lo dice el Señor cuando le habla a Elí en el versículo 19: <br /><br />“¿Por qué habéis hollado mis sacrificios y mis ofrendas, que yo mandé ofrecer en el tabernáculo; y has honrado a tus hijos más que a mí, engordándoos de lo principal de todas las ofrendas de mi pueblo Israel?<br /><br />Dios no había estado ignorando todo lo que estaba ocurriendo. Los que debían estar guardando el tabernáculo y santificando los sacrificios a Dios los estaban “hollando”, pisoteando lo que Dios había declarado santo. Dios acusa a Elí y sus hijos de haberse engordado de las ofrendas del pueblo. Dios va aún más lejos y le acusa de no haber estorbado a sus hijos cuando estos habían blasfemado contra Dios (1 Samuel 3:13).<br /><br />Con su comportamiento hacia sus hijos, Elí había honrado a sus hijos más que a Dios mismo. Dios le dice “yo honraré a los que me honran, y los que me desprecian serán tenidos en poco.”<br /><br />En el capitulo dos, Dios anuncia a Elí que sus hijos morirán en un mismo día, y le dice que su familia no seguirá juzgando a Israel. En el capítulo siguiente, Dios le confirma a Samuel su determinación de acabar con la vida pecaminosa de Ofni y Finees, y en el capítulo cuatro, durante una batalla con los filisteos, Elí recibe noticias de que sus hijos han muerto y el arca del pacto ha sido tomada por los filisteos. Curiosamente leemos que la noticia del arca es lo que hace a Elí sufrir un infarto que acabaría con su vida. Él ya esperaba el juicio de Dios sobre sus hijos, mas vemos que el corazón de Elí amaba a Dios y le sobresaltó la idea de que el arca donde moraba la presencia de Dios ya no estaba con los israelitas. <br /><br />Así vemos a Elí, un hombre que amaba a Dios, pero se había acomodado, descuidando el bienestar espiritual de sus hijos. Estos habían crecido “en la congregación”, pero como vimos al principio del capítulo dos, no conocían a Dios. Habían seguido costumbres y ritos, hasta el punto en que habían llegado a ejercer el sacerdocio, pero no tenían una relación personal con Dios. Habían hecho del sacerdocio un negocio del que vivían, y no un ministerio por el que vivían. <br /><br />Elí había ignorado el estado de sus corazones por mucho tiempo, quizás por estar ocupado en los asuntos del sacerdocio. Cuando todos podían ver las acciones de sus hijos, nos dice el texto que era demasiado tarde para influenciarlos. Parece que Elí había sido el último en notar la condición espiritual de sus hijos. <br /><br />En la vida se puede aprender de ejemplos positivos y de ejemplos negativos, y aquí Elí es un ejemplo negativo para nosotros, para que aprendamos de sus errores y no descuidemos el discipulado de nuestros hijos, y podamos así regocijarnos de verlos viviendo para Dios. <br /><br />Como leemos en el cuarto versículo de la tercera epístola de Juan “No tengo yo mayor gozo que este, el oír que mis hijos andan en la verdad.”<br /><br />Que Dios nos de sabiduría para comunicar la verdad del evangelio a nuestros hijos y no olvidar la exhortación de Deuteronomio 6: <br /><br />“Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.”<br /><br />Y que no sea tan solo compartirlas con nuestros hijos. Para que la enseñanza sea eficaz, debemos demostrarlas en nuestras propias vidas, y llamar la atención a tiempo cuando ellos no las estén viviendo. No queremos que Dios nos tenga que acusar de honrar a nuestros hijos más que Él por no amonestarlos cuando blasfeman el nombre de Dios con sus acciones. Y principalmente, atendiendo a Su Palabra, debemos pedir a Dios que sea Él el que haga la obra en nosotros y en ellos, porque como dice Filipenses 2:13, “Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.”<br />Que Dios nos ayude a santificar Su nombre.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17567485</guid><pubDate>Thu, 03 Apr 2025 04:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17567485/1samuel_065_el_gran_descuido_de_eli.mp3" length="8389629" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Elí, sacerdote y juez de Israel vivía en Silo, donde estaba el arca del pacto. Este tenía dos hijos que eran sacerdotes también, Ofni y Finees. Elí era ya un hombre mayor cuando lo vemos en los primeros capítulos del libro. 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Hacían esto con todo el que venía a Silo, e incluso tomaban carne del sacrificio antes de que se quemara la grasa que debía ser ofrecida en holocausto al Señor.<br /><br />Cuando alguien se quejaba, estos lo amenazaban con la fuerza, y el versículo 17 nos dice que “Era, pues, muy grande delante de Jehová el pecado de los jóvenes; porque los hombres menospreciaban las ofrendas de Jehová.”<br /><br />Su comportamiento había hecho que los que venían a ofrecer menospreciaran la ceremonia de las ofrendas que eran para Dios. Al ver el pecado de los que debían ser los siervos de Dios, los que venían a Silo pecaban de menosprecio a lo que debía ser santo, y esto a causa del pecado de sus líderes. <br /><br />No solo tomaban los hijos de Elí la ceremonia a Dios en vano, sino que cometían pecados de índole moral. <br />1 Samuel 2:22 dice “Pero Elí era muy viejo; y oía de todo lo que sus hijos hacían con todo Israel, y cómo dormían con las mujeres que velaban a la puerta del tabernáculo de reunión.” <br /><br />Elí, al ver la mala reputación de sus hijos finalmente lo vemos hablar con ellos, confrontándoles sobre lo que se decía de ellos,<br /><br />“Y les dijo: ¿Por qué hacéis cosas semejantes? Porque yo oigo de todo este pueblo vuestros malos procederes.<br />No, hijos míos, porque no es buena fama la que yo oigo; pues hacéis pecar al pueblo de Jehová.<br />Si pecare el hombre contra el hombre, los jueces le juzgarán; mas si alguno pecare contra Jehová, ¿quién rogará por él?”<br /><br />Mas nos dice el texto que estos no atendieron a las palabras de su padre. Parece que Elí había descuidado durante años la educación de sus hijos, a la hora de disciplinar y guiarlos. No lo digo yo, lo dice el Señor cuando le habla a Elí en el versículo 19: <br /><br />“¿Por qué habéis hollado mis sacrificios y mis ofrendas, que yo mandé ofrecer en el tabernáculo; y has honrado a tus hijos más que a mí, engordándoos de lo principal de todas las ofrendas de mi pueblo Israel?<br /><br />Dios no había estado ignorando todo lo que estaba ocurriendo. Los que debían estar guardando el tabernáculo y santificando los sacrificios a Dios los estaban “hollando”, pisoteando lo que Dios había declarado santo. Dios acusa a Elí y sus hijos de haberse engordado de las ofrendas del pueblo. Dios va aún más lejos y le acusa de no haber estorbado a sus hijos cuando estos habían blasfemado contra Dios (1 Samuel 3:13).<br /><br />Con su comportamiento hacia sus hijos, Elí había honrado a sus hijos más que a Dios mismo. Dios le dice “yo honraré a los que me honran, y los que me desprecian serán tenidos en poco.”<br /><br />En el capitulo dos, Dios anuncia a Elí que sus hijos morirán en un mismo día, y le dice que su familia no seguirá juzgando a Israel. En el capítulo siguiente, Dios le confirma a Samuel su determinación de acabar con la vida pecaminosa de Ofni y Finees, y en el capítulo cuatro, durante una batalla con los filisteos, Elí recibe noticias de que sus hijos han muerto y el arca del pacto ha sido tomada por los filisteos. Curiosamente leemos que la noticia del arca es lo que hace a Elí sufrir un infarto que acabaría con su vida. Él ya esperaba el juicio de Dios...]]></itunes:summary><itunes:duration>495</itunes:duration><itunes:keywords>descuido,deshonra,dios,elí,finees,ofni,pecado,sacrificios</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/97b0a810c71ca2033feff0cb97170d83.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>1Samuel-064 De los jueces a los reyes</title><link>https://www.spreaker.com/episode/1samuel-064-de-los-jueces-a-los-reyes--17563350</link><description><![CDATA[El libro de Samuel está dividido en dos partes. En el primer libro de Samuel podemos leer sobre la transición desde el tiempo de los jueces hasta el comienzo de la monarquía en Israel. El segundo libro trata el reinado del rey David. <br /><br />Los últimos dos jueces de Israel aparecen en este libro. El sacerdote Elí y el profeta Samuel lideraron el pueblo antes de que Israel tuviera rey. <br /><br />El libro comienza con el relato del nacimiento de Samuel. Nos cuenta cómo Elcana, padre de Samuel, subía cada año desde el monte de Efraín a adorar y ofrecer sacrificios a Jehová en Silo, donde habitaba Elí y sus hijos, Ofni y Finees, sacerdotes de Jehová.<br /><br />Vemos cómo Ana, esposa de Elcana, viene a Dios en Silo con una petición especial. Es estéril, y desea tanto un hijo, que promete a Dios que si se lo concede, lo dedicará al servicio de Dios. Así vemos que Samuel, la contestación a su petición, llegó a Silo cuando fue destetado, para morar con Elí y aprender el ministerio sacerdotal desde niño.<br /><br />Como explica el video producido por el proyecto Biblia, en el capítulo dos, El canto de Ana tras ser bendecida por Dios revela los temas principales del libro de Samuel. <br /><br />El libro trata de cómo Dios se opone al orgulloso y exalta al humilde. El libro de Samuel contiene historias detalladas de cómo los personajes orgullosos como Saúl o Goliat son confrontados por Dios mismo, y cómo el humilde es protegido y exaltado por Dios. <br /><br />En segundo lugar, veremos que el libro relata historias que muestran que Dios está obrando a pesar de la maldad humana. La paciencia y confianza en Dios es premiada, como veremos en la vida de David. <br /><br />Y en tercer lugar, a través de un estudio del carácter de los personajes del libro, se nos muestran características buenas y malas de los los diferentes reyes, para dejarnos con la esperanza de que Dios levantaría a un rey que reuniría todas las características de un rey perfecto, uno que vendría siglos más tarde en la persona del Mesías, el Rey ungido. <br /><br />Quisiera leer el cántico de alabanza de Ana, como introducción a este libro. Que Dios te bendiga por Su Palabra. <br /><br />Mi corazón se regocija en Jehová,  Mi poder se exalta en Jehová;  Mi boca se ensanchó sobre mis enemigos,  Por cuanto me alegré en tu salvación.<br /><br />No hay santo como Jehová; Porque no hay ninguno fuera de ti, Y no hay refugio como el Dios nuestro.<br /><br />No multipliquéis palabras de grandeza y altanería; Cesen las palabras arrogantes de vuestra boca; Porque el Dios de todo saber es Jehová, Y a él toca el pesar las acciones.<br /><br />Los arcos de los fuertes fueron quebrados, Y los débiles se ciñeron de poder.<br /><br />Los saciados se alquilaron por pan, Y los hambrientos dejaron de tener hambre; Hasta la estéril ha dado a luz siete, Y la que tenía muchos hijos languidece.<br /><br />Jehová mata, y él da vida; El hace descender al Seol, y hace subir.<br /><br />Jehová empobrece, y él enriquece; Abate, y enaltece.<br /><br />El levanta del polvo al pobre, Y del muladar exalta al menesteroso, Para hacerle sentarse con príncipes y heredar un sitio de honor. Porque de Jehová son las columnas de la tierra, Y él afirmó sobre ellas el mundo.<br /><br />El guarda los pies de sus santos, Mas los impíos perecen en tinieblas; Porque nadie será fuerte por su propia fuerza.<br /><br />Delante de Jehová serán quebrantados sus adversarios, Y sobre ellos tronará desde los cielos; Jehová juzgará los confines de la tierra, Dará poder a su Rey, Y exaltará el poderío de su Ungido.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17563350</guid><pubDate>Wed, 02 Apr 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17563350/1samuel_064_de_los_jueces_a_los_reyes.mp3" length="5227400" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El libro de Samuel está dividido en dos partes. En el primer libro de Samuel podemos leer sobre la transición desde el tiempo de los jueces hasta el comienzo de la monarquía en Israel. El segundo libro trata el reinado del rey David. 

Los últimos dos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El libro de Samuel está dividido en dos partes. En el primer libro de Samuel podemos leer sobre la transición desde el tiempo de los jueces hasta el comienzo de la monarquía en Israel. El segundo libro trata el reinado del rey David. <br /><br />Los últimos dos jueces de Israel aparecen en este libro. El sacerdote Elí y el profeta Samuel lideraron el pueblo antes de que Israel tuviera rey. <br /><br />El libro comienza con el relato del nacimiento de Samuel. Nos cuenta cómo Elcana, padre de Samuel, subía cada año desde el monte de Efraín a adorar y ofrecer sacrificios a Jehová en Silo, donde habitaba Elí y sus hijos, Ofni y Finees, sacerdotes de Jehová.<br /><br />Vemos cómo Ana, esposa de Elcana, viene a Dios en Silo con una petición especial. Es estéril, y desea tanto un hijo, que promete a Dios que si se lo concede, lo dedicará al servicio de Dios. Así vemos que Samuel, la contestación a su petición, llegó a Silo cuando fue destetado, para morar con Elí y aprender el ministerio sacerdotal desde niño.<br /><br />Como explica el video producido por el proyecto Biblia, en el capítulo dos, El canto de Ana tras ser bendecida por Dios revela los temas principales del libro de Samuel. <br /><br />El libro trata de cómo Dios se opone al orgulloso y exalta al humilde. El libro de Samuel contiene historias detalladas de cómo los personajes orgullosos como Saúl o Goliat son confrontados por Dios mismo, y cómo el humilde es protegido y exaltado por Dios. <br /><br />En segundo lugar, veremos que el libro relata historias que muestran que Dios está obrando a pesar de la maldad humana. La paciencia y confianza en Dios es premiada, como veremos en la vida de David. <br /><br />Y en tercer lugar, a través de un estudio del carácter de los personajes del libro, se nos muestran características buenas y malas de los los diferentes reyes, para dejarnos con la esperanza de que Dios levantaría a un rey que reuniría todas las características de un rey perfecto, uno que vendría siglos más tarde en la persona del Mesías, el Rey ungido. <br /><br />Quisiera leer el cántico de alabanza de Ana, como introducción a este libro. Que Dios te bendiga por Su Palabra. <br /><br />Mi corazón se regocija en Jehová,  Mi poder se exalta en Jehová;  Mi boca se ensanchó sobre mis enemigos,  Por cuanto me alegré en tu salvación.<br /><br />No hay santo como Jehová; Porque no hay ninguno fuera de ti, Y no hay refugio como el Dios nuestro.<br /><br />No multipliquéis palabras de grandeza y altanería; Cesen las palabras arrogantes de vuestra boca; Porque el Dios de todo saber es Jehová, Y a él toca el pesar las acciones.<br /><br />Los arcos de los fuertes fueron quebrados, Y los débiles se ciñeron de poder.<br /><br />Los saciados se alquilaron por pan, Y los hambrientos dejaron de tener hambre; Hasta la estéril ha dado a luz siete, Y la que tenía muchos hijos languidece.<br /><br />Jehová mata, y él da vida; El hace descender al Seol, y hace subir.<br /><br />Jehová empobrece, y él enriquece; Abate, y enaltece.<br /><br />El levanta del polvo al pobre, Y del muladar exalta al menesteroso, Para hacerle sentarse con príncipes y heredar un sitio de honor. Porque de Jehová son las columnas de la tierra, Y él afirmó sobre ellas el mundo.<br /><br />El guarda los pies de sus santos, Mas los impíos perecen en tinieblas; Porque nadie será fuerte por su propia fuerza.<br /><br />Delante de Jehová serán quebrantados sus adversarios, Y sobre ellos tronará desde los cielos; Jehová juzgará los confines de la tierra, Dará poder a su Rey, Y exaltará el poderío de su Ungido.]]></itunes:summary><itunes:duration>298</itunes:duration><itunes:keywords>1samuel,biblia,eli,estudio,maribel,mujeres,ruiz</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/1d92ea3eb739b52c45b706569eb7f11c.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Rut-063 Booz, figura del Redentor</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rut-063-booz-figura-del-redentor--17530471</link><description><![CDATA[Booz en el libro de Rut nos muestra una figura del Mesías. Booz fue el que redimió a Rut, comprando la heredad de Elimelec y tomando a Rut, para que esta pudiera llevar su nombre. Dios mismo se presenta en el antiguo testamento como el redentor del pueblo de Israel, a quién Él hizo Su pueblo.<br /><br />¿Pero sabías que la Biblia presenta a Jesucristo como nuestro redentor? Todos nosotros estamos en necesidad de redención, como Rut y Noemí. Sin un redentor, nuestro nombre no perdurará, y tenemos asegurada la muerte eterna. <br />Tenemos una deuda por el pecado que no somos capaces de pagar. No hay nada en nosotros que pueda satisfacer la paga del pecado que hay en nosotros, lo cual merece la muerte, como nos dice Romanos 6:23.<br /><br />Mas este versículo no sólo nos dice lo que merecemos, sino que nos muestra lo que se nos ha ofrecido. Dice así:<br /><br />“Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.”<br /><br />Jesucristo es el que puede redimirnos, cubriendo la deuda y dándonos su nombre, llegando así nosotros a formar parte de la familia de Dios. Cristo, Dios mismo hecho carne, es ese pariente más cercano.<br /><br />Y Él vino a la tierra para poder proveer el modo de redención del ser humano. <br /><br />Gálatas 4:4-5 nos dice: “Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley,<br />para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.”<br /><br />Nos dice Juan 1:14 que “aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. <br /><br />“Cristo se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres” Filipenses 2:7<br /><br />Cristo vino a la tierra para poder redimirnos. Vino a vivir aquí y poder experimentar la tentación sin pecar, como nos dice 1 Pedro 2:22, Y así, puede librarnos a nosotros. Como vemos en Hebreos 2:17:<br /><br />“Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo. Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados.” <br /><br />Y así, lo que era imposible para nosotros, Cristo lo hizo posible, condenando el pecado en la carne (Romanos 8:3).<br /><br />¿Cómo fue el proceso de redención ofrecido por Cristo? <br /><br />Vimos en Rut que Booz debió comprar la heredad que pertenecía a Elimelec, e hizo un pacto de matrimonio con Rut. <br /><br />La Biblia usa un vocabulario de compra y de pacto también para referirse a la obra redentora de Cristo. <br /><br />1 Corintios 6:20 nos dice: “Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.”<br /><br />¿Cuál es el precio que pagó Cristo por nosotros? Nos dice la Biblia que fue su propia vida. <br /><br />Colosenses 1:14 y Efesios 1:7 nos dice que “tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.” <br /><br />Y Hebreos 9:12 nos recuerda que no nos redimió con sangre de machos cabríos, como ocurría en los holocaustos y sacrificios, sino “por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención.” <br /><br />Y es que la redención de Cristo no es ni temporal ni terrenal; es eterna y transciende todos los límites.<br /><br />El pacto que Cristo ha sellado con Su sangre es puramente para nuestro beneficio. <br /><br />“Él se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio.” Tito 2:14<br /><br />Rut nos muestra a Booz como un hombre que no necesitaba tierras, y no sabemos si tenía familia, pero podemos imaginar que se sentiría alagado por el hecho que Rut le pidiera a él que la redimiera. Como le dice en la historia, ella no había buscado a un hombre joven, dando a entender que él era bastante mayor que ella. Al redimirnos, Cristo, al igual que Booz en la historia de Rut, nos hizo parte de su familia. Pero Cristo no tenía ninguna necesidad de redimirnos. Lo hizo para nuestro beneficio. <br /><br />Cristo nos redimió, dándonos su nombre. Y todo aquel que acepta su redención llega a ser hijo de Dios.<br /><br />Juan 1:12 nos indica quienes tienen el derecho de ser llamados hijos de Dios. “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios. “<br /><br />Un hijo de Dios se hace, no se nace. Muchos dicen que todos somos hijos de Dios. Dios no enseña eso en Su palabra. Deja claro que hemos sido creados por Dios, y es cierto que Dios es poderoso para controlar el mundo. Pero Dios dice que sus hijos son aquellos que han puesto su confianza en la obra redentora de Cristo en la cruz. <br /><br />Así pues, aunque el mundo es de mi Dios, el mundo hoy en dIa no reconoce a Dios, y Dios no tiene por qué atender a un mundo que lo ha rechazado. Mas vemos claramente que, como nos dice Romanos 8:28, “a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien.” Dios controla la vida de aquellos que se lo piden, habiendo aceptado el pacto de redención ofrecido por Cristo. Y qué precioso control el suyo. <br /><br />Como hemos visto en la vida de Noemí y de Rut, el redentor es un personaje honesto, fiel, y amoroso, que busca el bien de sus redimidos. <br /><br />Cristo, el Mesías enviado por Dios se despojó a sí mismo, mostrando una humildad y un amor indescriptible, y se presenta como el esposo de su iglesia, de todos los redimidos por su obra redentora en la cruz. <br /><br />Espero que hayas podido entender esta increíble obra de amor, y que te haga pensar en tu posición ante el Redentor, Cristo. Este está dispuesto a redimirte y ofrecerte una vida plena siendo parte de la familia de Dios. Y ahora depende de ti, de tu decisión de recibir la redención y el perdón de pecados, o por el contrario, de rechazar su ofrecimiento, y seguir tu vida fuera de la familia de Dios. <br /><br />¿Qué harás tú con Cristo?]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17530471</guid><pubDate>Tue, 01 Apr 2025 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17530471/rut_063_booz_figura_del_redentor.mp3" length="8556368" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Booz en el libro de Rut nos muestra una figura del Mesías. Booz fue el que redimió a Rut, comprando la heredad de Elimelec y tomando a Rut, para que esta pudiera llevar su nombre. Dios mismo se presenta en el antiguo testamento como el redentor del...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Booz en el libro de Rut nos muestra una figura del Mesías. Booz fue el que redimió a Rut, comprando la heredad de Elimelec y tomando a Rut, para que esta pudiera llevar su nombre. Dios mismo se presenta en el antiguo testamento como el redentor del pueblo de Israel, a quién Él hizo Su pueblo.<br /><br />¿Pero sabías que la Biblia presenta a Jesucristo como nuestro redentor? Todos nosotros estamos en necesidad de redención, como Rut y Noemí. Sin un redentor, nuestro nombre no perdurará, y tenemos asegurada la muerte eterna. <br />Tenemos una deuda por el pecado que no somos capaces de pagar. No hay nada en nosotros que pueda satisfacer la paga del pecado que hay en nosotros, lo cual merece la muerte, como nos dice Romanos 6:23.<br /><br />Mas este versículo no sólo nos dice lo que merecemos, sino que nos muestra lo que se nos ha ofrecido. Dice así:<br /><br />“Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.”<br /><br />Jesucristo es el que puede redimirnos, cubriendo la deuda y dándonos su nombre, llegando así nosotros a formar parte de la familia de Dios. Cristo, Dios mismo hecho carne, es ese pariente más cercano.<br /><br />Y Él vino a la tierra para poder proveer el modo de redención del ser humano. <br /><br />Gálatas 4:4-5 nos dice: “Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley,<br />para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.”<br /><br />Nos dice Juan 1:14 que “aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. <br /><br />“Cristo se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres” Filipenses 2:7<br /><br />Cristo vino a la tierra para poder redimirnos. Vino a vivir aquí y poder experimentar la tentación sin pecar, como nos dice 1 Pedro 2:22, Y así, puede librarnos a nosotros. Como vemos en Hebreos 2:17:<br /><br />“Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo. Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados.” <br /><br />Y así, lo que era imposible para nosotros, Cristo lo hizo posible, condenando el pecado en la carne (Romanos 8:3).<br /><br />¿Cómo fue el proceso de redención ofrecido por Cristo? <br /><br />Vimos en Rut que Booz debió comprar la heredad que pertenecía a Elimelec, e hizo un pacto de matrimonio con Rut. <br /><br />La Biblia usa un vocabulario de compra y de pacto también para referirse a la obra redentora de Cristo. <br /><br />1 Corintios 6:20 nos dice: “Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.”<br /><br />¿Cuál es el precio que pagó Cristo por nosotros? Nos dice la Biblia que fue su propia vida. <br /><br />Colosenses 1:14 y Efesios 1:7 nos dice que “tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.” <br /><br />Y Hebreos 9:12 nos recuerda que no nos redimió con sangre de machos cabríos, como ocurría en los holocaustos y sacrificios, sino “por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención.” <br /><br />Y es que la redención de Cristo no es ni temporal ni terrenal; es eterna y transciende todos los límites.<br /><br />El pacto que Cristo ha sellado con Su sangre es puramente para nuestro beneficio. <br /><br />“Él se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio.” Tito 2:14<br /><br />Rut nos muestra a Booz como un hombre que no necesitaba tierras, y no sabemos si tenía familia, pero podemos imaginar que se sentiría alagado por el hecho que Rut le pidiera a él que la redimiera. 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El vínculo formado con su nueva familia va más allá del afecto, ya que parece que Rut ha conocido al Dios de Israel. No quiere volver a las prácticas paganas de su tierra de Moab, y decide marcharse con su suegra a Belén, a pesar de no tener garantías de volverse a casar. Así Rut llega a ser una inmigrante en tierra de Israel. <br /><br />Para proveer para ella y Noemí, Rut sale a los campos a buscar comida. La ley de Moisés estipulaba que en los campos de créales el grano no fuera recolectado por completo para que los pobres y los extranjeros sin trabajo pudieran recoger lo que quedara y así tener para comer (Levítico 19:9-10 y Deuteronomio 24:19). Así que Rut salió al campo más cercano para recoger espigas. <br /><br />Y sucedió que el campo al que ella entró a trabajar pertenecía a Booz, un pariente de Elimelec, difunto marido de Noemí. Al verla Booz, preguntó al encargado de los segadores quien era, y este le explicó que era la joven que había vuelto con Noemí de los campos de Moab. Booz, habiendo oído de la bondad que esta chica había mostrado a su suegra Noemí, fue a hablar con ella para darle permiso de recoger espigas con sus criadas sin que nadie la molestara o le llamara la atención. Incluso lo arregló para que ella pudiera beber el agua de los que estaban trabajando la finca y comer con ellos. <br /><br />Me encanta el versículo 2:12, porque describe la bendición de Dios para Rut al escoger confiar en Él. Le dijo Booz: “Jehová recompense tu obra, y tu remuneración sea cumplida de parte de Jehová Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte.”<br /><br />Rut volvió a casa con una buena cantidad de cereal y la comida que le había sobrado del día y le contó todo a Noemí. Y esta se regocijó de ver que Dios había sido misericordioso con ellas, habiendo Rut entrado al campo de Booz, sin saber esta que aquel era pariente de Elimelec, uno de los que podía redimirlas.<br /><br />Noemí llegó a Belén pensando que no había futuro para Rut ahí, pero Dios tenía un futuro planeado para Noemí y para Rut. En la cultura hebrea, el familiar más cercano podía redimir el nombre de uno que había fallecido, comprando la heredad de este y contrayendo matrimonio con la viuda. Si Booz estaba dispuesto a redimir a Rut, y daba la impresión de estarlo, la familia de Elimelec y Quelión tendría la posibilidad de continuar su nombre y descendencia. <br /><br />Rut esperó al fin de la siega para dar un paso de valentía y pedirle a Booz si estaba dispuesto a redimirla. Noemí le había dado instrucciones de cómo hacerlo. Iría a él una noche en que Booz estaba en los campos aventando la cebada. Durante los días que se realizaba esta tarea, los hombres dormían en los campos. Rut iría durante la noche para no ser vista de la gente alrededor. Valientemente siguió las instrucciones de su suegra y fue donde estaba Booz acostado en el campo, y nos dice el texto que cuando Booz la vio y oyó lo que tenía que decir, le dijo: <br /><br />“Bendita seas tú de Jehová, hija mía; has hecho mejor tu postrera bondad que la primera, no yendo en busca de los jóvenes, sean pobres o ricos. Ahora pues, no temas, hija mía; yo haré contigo lo que tú digas, pues toda la gente de mi pueblo sabe que eres mujer virtuosa.”<br /><br />En el tiempo que Rut había vivido en Belén, se había ganado una buena reputación. Había cuidado de su suegra trabajando y no buscando su propio bien. Y Booz la había estado observando. <br /><br />Este le contó que había un pariente que tenía derecho de redimir antes que él, y que él investigaría el asunto y hablaría con ella al siguiente día. Y la mandó a casa con seis medida de cebada, ya que la siega había acabado. <br /><br />Al escuchar lo ocurrido, Noemí, que conocía el buen carácter de Booz, le dijo a su nuera que descansara tranquila, porque Booz vendría con una respuesta ese mismo día. <br /><br />Así fue. Booz fue a encontrarse con este pariente para proponerle redimir a su pariente Elimelec. Este, al principio, estaba dispuesto a comprar la tierra, pero teniendo su propia familia, no quiso redimir a Rut casándose con ella, así que Booz recibió permiso de este ante testigos para casarse con Rut y redimir el nombre familiar. <br /><br />Nos relata Rut 4:11 que “dijeron todos los del pueblo que estaban a la puerta con los ancianos: Testigos somos. Jehová haga a la mujer que entra en tu casa como a Raquel y a Lea, las cuales edificaron la casa de Israel; y tú seas ilustre en Efrata, y seas de renombre en Belén.”<br /><br />Poco sabían estos hombres que esta bendición era profética, ya que Booz y Rut se casaron y tuvieron un hijo de cuyo linaje vendría siglos más tarde, Jesús, el Salvador, nacido en Belén Efrata para redimir a Su pueblo de sus pecados. Dios prometió a Abraham que en su simiente serían benditas todas las naciones de la tierra. Y ahora, Rut la moabita, entraría a formar parte de esta bendición.<br /><br />Noemí y Rut habían ido a Belén sin mucha esperanza, no sabiendo lo que Dios tenía para ellas. Y vemos que nunca habían estado desamparadas. Dios en los cielos tenía un plan para ellas que no cabía en la imaginación de estas. <br /><br />Rut 4:14-15 nos dice: <br />“Y las mujeres decían a Noemí: Loado sea Jehová, que hizo que no te faltase hoy pariente, cuyo nombre será celebrado en Israel; el cual será restaurador de tu alma, y sustentará tu vejez; pues tu nuera, que te ama, lo ha dado a luz; y ella es de más valor para ti que siete hijos.”<br /><br />Dios había endulzado el alma amarga de Noemí, y había bendecido a Rut recibiéndola entre su pueblo y haciéndola suya. <br /><br />Así es el Señor con cada una de nosotras. Cuando ponemos nuestra confianza en Él, nos declara sus hijas y nos cambia nuestra tristeza en gozo. Hemos sido redimidas, y ahora llevamos Su nombre. Alabado sea el nombre del Señor.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17521203</guid><pubDate>Mon, 31 Mar 2025 03:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17521203/rut_062_rut_la_moabita_de_dios.mp3" length="8437248" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El libro de Rut relata la historia de una chica moabita que se casa con un inmigrante israelita que vive en su pueblo con su madre y hermano. Tras fallecer los hombres de la familia, su suegra, Noemí, decide volver a Israel, su tierra natal, y Rut...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El libro de Rut relata la historia de una chica moabita que se casa con un inmigrante israelita que vive en su pueblo con su madre y hermano. Tras fallecer los hombres de la familia, su suegra, Noemí, decide volver a Israel, su tierra natal, y Rut decide volver con ella. El vínculo formado con su nueva familia va más allá del afecto, ya que parece que Rut ha conocido al Dios de Israel. No quiere volver a las prácticas paganas de su tierra de Moab, y decide marcharse con su suegra a Belén, a pesar de no tener garantías de volverse a casar. Así Rut llega a ser una inmigrante en tierra de Israel. <br /><br />Para proveer para ella y Noemí, Rut sale a los campos a buscar comida. La ley de Moisés estipulaba que en los campos de créales el grano no fuera recolectado por completo para que los pobres y los extranjeros sin trabajo pudieran recoger lo que quedara y así tener para comer (Levítico 19:9-10 y Deuteronomio 24:19). Así que Rut salió al campo más cercano para recoger espigas. <br /><br />Y sucedió que el campo al que ella entró a trabajar pertenecía a Booz, un pariente de Elimelec, difunto marido de Noemí. Al verla Booz, preguntó al encargado de los segadores quien era, y este le explicó que era la joven que había vuelto con Noemí de los campos de Moab. Booz, habiendo oído de la bondad que esta chica había mostrado a su suegra Noemí, fue a hablar con ella para darle permiso de recoger espigas con sus criadas sin que nadie la molestara o le llamara la atención. Incluso lo arregló para que ella pudiera beber el agua de los que estaban trabajando la finca y comer con ellos. <br /><br />Me encanta el versículo 2:12, porque describe la bendición de Dios para Rut al escoger confiar en Él. Le dijo Booz: “Jehová recompense tu obra, y tu remuneración sea cumplida de parte de Jehová Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte.”<br /><br />Rut volvió a casa con una buena cantidad de cereal y la comida que le había sobrado del día y le contó todo a Noemí. Y esta se regocijó de ver que Dios había sido misericordioso con ellas, habiendo Rut entrado al campo de Booz, sin saber esta que aquel era pariente de Elimelec, uno de los que podía redimirlas.<br /><br />Noemí llegó a Belén pensando que no había futuro para Rut ahí, pero Dios tenía un futuro planeado para Noemí y para Rut. En la cultura hebrea, el familiar más cercano podía redimir el nombre de uno que había fallecido, comprando la heredad de este y contrayendo matrimonio con la viuda. Si Booz estaba dispuesto a redimir a Rut, y daba la impresión de estarlo, la familia de Elimelec y Quelión tendría la posibilidad de continuar su nombre y descendencia. <br /><br />Rut esperó al fin de la siega para dar un paso de valentía y pedirle a Booz si estaba dispuesto a redimirla. Noemí le había dado instrucciones de cómo hacerlo. Iría a él una noche en que Booz estaba en los campos aventando la cebada. Durante los días que se realizaba esta tarea, los hombres dormían en los campos. Rut iría durante la noche para no ser vista de la gente alrededor. Valientemente siguió las instrucciones de su suegra y fue donde estaba Booz acostado en el campo, y nos dice el texto que cuando Booz la vio y oyó lo que tenía que decir, le dijo: <br /><br />“Bendita seas tú de Jehová, hija mía; has hecho mejor tu postrera bondad que la primera, no yendo en busca de los jóvenes, sean pobres o ricos. Ahora pues, no temas, hija mía; yo haré contigo lo que tú digas, pues toda la gente de mi pueblo sabe que eres mujer virtuosa.”<br /><br />En el tiempo que Rut había vivido en Belén, se había ganado una buena reputación. Había cuidado de su suegra trabajando y no buscando su propio bien. Y Booz la había estado observando. <br /><br />Este le contó que había un pariente que tenía derecho de redimir antes que él, y que él investigaría el asunto y hablaría con ella al siguiente día. Y la mandó a casa con seis medida de cebada, ya que la siega había acabado. <br /><br />Al escuchar lo ocurrido, Noemí, que...]]></itunes:summary><itunes:duration>498</itunes:duration><itunes:keywords>booz,dios,moabita,mujer,noemí,redención,redentor,redimir,rut,virtuosa</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/9fff3a31e58b6bdfda3a04bad3c3ac72.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Rut-061 Noemí_Dios endulza el alma amarga</title><link>https://www.spreaker.com/episode/rut-061-noemi-dios-endulza-el-alma-amarga--17514310</link><description><![CDATA[El libro de Rut trata más bien de la vida de Noemí, y los sucesos que acontecieron a su familia durante la época de los jueces. Nos cuenta el autor que, Elimelec y Noemí, efrateos de Belén de Judea habían salido hacia los campos de Moab, con sus dos hijos, Mahlón y Quelión, debido a que había hambre en la tierra de Israel. Nos cuenta la Biblia que una vez asentados en Moab, Elimelec murió, dejando a Noemí sola con sus dos hijos. Estos ya de edad, se casaron con chicas moabitas, Orfa y Rut. <br /><br />Después de diez años en tierra de Moab, Mahlón y Quelión murieron también. Noemí se quedó desamparada, sin esposo y sin hijos. Oyendo que gracias a Dios las cosas iban ya mejor en Israel, decidió marcharse de Moab para volver a su tierra natal.<br /><br />Así que “Noemí dijo a sus dos nueras: Andad, volveos cada una a la casa de su madre; Jehová haga con vosotras misericordia, como la habéis hecho con los muertos y conmigo. Os conceda Jehová que halléis descanso, cada una en casa de su marido. <br /><br /><br />Noemí estaba agradecida a estas dos mujeres jóvenes y sufría por ellas, las cuales eran viudas jóvenes y sin hijos. Esperaba que quedándose en su tierra pudieran volver a casarse y formar una familia. Pero estas mujeres amaban a Noemí y no la querían dejar ir sola. Nos dice el texto que ellas insistían en irse con Noemí a Belén. Quizás, habiéndose casado con israelitas, no eran tan bien vistas en su tierra de Moab. O quizás ya habían aprendido del Dios de Israel y confiaban en Él. <br /><br />Noemí insistió para que volvieran a su familia y a sus dioses, nos dice el texto, ya que ella no tenía nada para darles. <br /><br />Orfa hizo caso al consejo de Noemí, la besó, y se marchó hacia su casa; mas Rut no consintió en dejar a Noemí. <br /><br />Noemí le dijo: “He aquí tu cuñada se ha vuelto a su pueblo y a sus dioses; vuélvete tú tras ella.”<br /><br />Mas Rut respondió: “No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios. Donde tú murieres, moriré yo, y allí seré sepultada; así me haga Jehová, y aun me añada, que sólo la muerte hará separación entre nosotras dos.” Rut 1:16-17<br /><br />Así que viendo Noemí que Rut estaba resuelta a ir con ella, no dijo más. Orfa se había vuelto a sus dioses y a su pueblo, pero Noemí, por la gracia divina, no había olvidado a su Dios. Quería volver al lugar de donde había salido; quería volver a su Dios. Y vemos que <br />Rut, la cual había podido conocer al Dios verdadero a través de la familia de su marido, no quería volver a los dioses y vida de Moab. Quería seguir a Noemí y servir a su Dios. <br /><br />Rut 1:19-21 “Anduvieron, pues, ellas dos hasta que llegaron a Belén; y aconteció que habiendo entrado en Belén, toda la ciudad se conmovió por causa de ellas, y decían: ¿No es ésta Noemí? Y ella les respondía: No me llaméis Noemí, sino llamadme Mara; porque en grande amargura me ha puesto el Todopoderoso. Yo me fui llena, pero Jehová me ha vuelto con las manos vacías. ¿Por qué me llamaréis Noemí, ya que Jehová ha dado testimonio contra mí, y el Todopoderoso me ha afligido?”<br /><br />Es curioso que Noemí, cuyo nombre significaba “placentera” o “mi deleite”, no quería que la llamaran por su nombre, y prefería que la llamaran Mara, lo cual significa “amargura.” Y es que Noemí estaba pasando por los momentos más difíciles de su vida. Al perder a su marido, había seguido adelante, teniendo dos hijos por quién luchar. Pero cuando parecía que sus hijos eran felices con sus esposas, estos habían perdido la vida de manera inesperada. Noemí volvía a Belén vacía, sin duda. La perspectiva de las cosas había cambiado para ella cuando lo que más valor tenía en su vida había desaparecido. <br /><br />Porque cuando salió de Belén con su marido y sus dos hijos, no se sentían llenos. Seguramente sentían que Dios no les estaba dando lo que necesitaban. Si no, ¿por qué se hubieran ido? Recordemos que salieron de la tierra que Dios había dado a su pueblo, la tierra prometida, para ir a tierras habitadas por aquellos que adoraban al dios Quemos y a Baal-peor y no a Jehová. <br /><br /><br />Elimelec y Noemí salieron sintiéndose vacíos, y sin darse cuenta de que en realidad tenían todo lo que necesitaban para vivir humildemente y confiando en Dios. Habiendo ido a buscar sustento en otro lugar, no resultó ser todo como esperaban, y después de diez años, Noemí volvía realmente vacía. <br /><br />Quizás pensaba que jamás podría sentirse llena otra vez. Mas si leemos la historia completa reflejada en el libro de Rut, veremos que Dios no había acabado con ella. Tenía tesoros guardados para ella, que le volverían a traer el gozo que solo se puede experimentar en la compañía cercana de Dios mismo. <br /><br />Aunque ella se sentía Mara, amargada, vemos que en el libro, nadie la acaba llamando así. Porque volvería a disfrutar del placer que trae la comunión con DIos, del gozo verdadero que experimentamos al confiar en Dios para nuestro sustento diario y para nuestro bienestar futuro.<br /><br />¿Te sientes llena hoy? ¿Estás experimentando el gozo de la plena confianza en Dios? Te animo a buscar en la fuente eterna; te animo a ir a Cristo mismo para que tu gozo sea cumplido, para que descanses confiada en Él.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17514310</guid><pubDate>Fri, 28 Mar 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17514310/rut_061_noemi_dios_endulza_el_alma_amarga.mp3" length="7724203" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El libro de Rut trata más bien de la vida de Noemí, y los sucesos que acontecieron a su familia durante la época de los jueces. 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Oyendo que gracias a Dios las cosas iban ya mejor en Israel, decidió marcharse de Moab para volver a su tierra natal.<br /><br />Así que “Noemí dijo a sus dos nueras: Andad, volveos cada una a la casa de su madre; Jehová haga con vosotras misericordia, como la habéis hecho con los muertos y conmigo. Os conceda Jehová que halléis descanso, cada una en casa de su marido. <br /><br /><br />Noemí estaba agradecida a estas dos mujeres jóvenes y sufría por ellas, las cuales eran viudas jóvenes y sin hijos. Esperaba que quedándose en su tierra pudieran volver a casarse y formar una familia. Pero estas mujeres amaban a Noemí y no la querían dejar ir sola. Nos dice el texto que ellas insistían en irse con Noemí a Belén. Quizás, habiéndose casado con israelitas, no eran tan bien vistas en su tierra de Moab. O quizás ya habían aprendido del Dios de Israel y confiaban en Él. <br /><br />Noemí insistió para que volvieran a su familia y a sus dioses, nos dice el texto, ya que ella no tenía nada para darles. <br /><br />Orfa hizo caso al consejo de Noemí, la besó, y se marchó hacia su casa; mas Rut no consintió en dejar a Noemí. <br /><br />Noemí le dijo: “He aquí tu cuñada se ha vuelto a su pueblo y a sus dioses; vuélvete tú tras ella.”<br /><br />Mas Rut respondió: “No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios. Donde tú murieres, moriré yo, y allí seré sepultada; así me haga Jehová, y aun me añada, que sólo la muerte hará separación entre nosotras dos.” Rut 1:16-17<br /><br />Así que viendo Noemí que Rut estaba resuelta a ir con ella, no dijo más. Orfa se había vuelto a sus dioses y a su pueblo, pero Noemí, por la gracia divina, no había olvidado a su Dios. Quería volver al lugar de donde había salido; quería volver a su Dios. Y vemos que <br />Rut, la cual había podido conocer al Dios verdadero a través de la familia de su marido, no quería volver a los dioses y vida de Moab. Quería seguir a Noemí y servir a su Dios. <br /><br />Rut 1:19-21 “Anduvieron, pues, ellas dos hasta que llegaron a Belén; y aconteció que habiendo entrado en Belén, toda la ciudad se conmovió por causa de ellas, y decían: ¿No es ésta Noemí? Y ella les respondía: No me llaméis Noemí, sino llamadme Mara; porque en grande amargura me ha puesto el Todopoderoso. Yo me fui llena, pero Jehová me ha vuelto con las manos vacías. ¿Por qué me llamaréis Noemí, ya que Jehová ha dado testimonio contra mí, y el Todopoderoso me ha afligido?”<br /><br />Es curioso que Noemí, cuyo nombre significaba “placentera” o “mi deleite”, no quería que la llamaran por su nombre, y prefería que la llamaran Mara, lo cual significa “amargura.” Y es que Noemí estaba pasando por los momentos más difíciles de su vida. Al perder a su marido, había seguido adelante, teniendo dos hijos por quién luchar. Pero cuando parecía que sus hijos eran felices con sus esposas, estos habían perdido la vida de manera inesperada. Noemí volvía a Belén vacía, sin duda. La perspectiva de las cosas había cambiado para ella cuando lo que más valor tenía en su vida había desaparecido. <br /><br />Porque cuando salió de Belén con su marido y sus dos hijos, no se sentían llenos. Seguramente sentían que Dios no les estaba dando lo que necesitaban. Si no, ¿por qué se hubieran...]]></itunes:summary><itunes:duration>454</itunes:duration><itunes:keywords>amargura,dios,llena,misericordia,noemí,provisión,rut,vacía</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/75010f54102edc7a66985c25fabd43cd.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Jueces-060 Sansón_Un juez débil</title><link>https://www.spreaker.com/episode/jueces-060-sanson-un-juez-debil--17496736</link><description><![CDATA[¿Recuerdas la frase que describe el periodo de los jueces en Israel? <br />“En esos días no había rey en Israel, y cada uno hacía lo que bien le parecía.”<br /><br />Durante cuarenta años habían oprimido los filisteos a Israel cuando Manoa y su esposa, los cuales eran estériles, recibieron noticia del ángel de Jehová que tendrían un hijo, el cual debía cumplir con el voto nazareno desde su concepción, absteniéndose del fruto de la vid y de cualquier cosa inmunda.<br /><br />Pero Sansón no parecía compartir el compromiso con Dios que sus padres tenían. Desde joven lo vemos escondiendo cosas de sus padres y demandando lo que él quería. <br /><br />El primer relato es el momento en que Sansón parece encapricharse con una joven filistea. Recordemos que los filisteos eran los que habían estado oprimiendo a los hebreos durante 40 años. Pero Sansón “la quiere para él” y hace a sus padres bajar con él para conocer a la chica que le había entrado por los ojos. Sansón comenzaba ya a demostrar su debilidad de carácter ante la seducción femenina, lo cual más tarde lo llevaría a ser capturado.<br /><br />Nos dice el texto que Dios estaba en todo este capricho de Sansón, porque usaría incluso la rebeldía de este chico que Él había elegido para atacar a los filisteos. <br /><br />Por el camino, en Timnat, Sansón encontró un león, y como si de un cordero se tratara, Sansón demostró su fuerza destrozándolo con sus propias manos, y “no declaró ni a su padre ni a su madre lo que había hecho.” Unos días más tarde, volvería donde estaba el cuerpo del león que él había matado, y hallando un panal de miel, lo cogió y comió de él. Recordemos que como nazareno, Sansón no debía entrar en contacto con nada impuro, de modo que Sansón estaba violando el pacto que tenía con Dios, tocando el cuerpo muerto de un león. <br /><br />Una semana más tarde, haciendo banquete con los filisteos, Sansón propondría un enigma relacionado con este incidente, y la mujer filistea que él tanto quería lo traicionaría para agradar a los jóvenes de su pueblo. En un ataque de ira, Sansón mató a treinta de estos, se marchó a su pueblo, y al irse este, su prometida filistea fue dada en matrimonio a uno de sus amigos. Al enterarse de ello Sansón, una vez más, en su ira atacó a los filisteos atando trescientas zorras y encendiendo las colas de estas para que ahuyentadas, quemaran los campos de los filisteos. El pueblo ardió en ira contra Sansón y la familia de la chica, provocando gran conflicto en la tierra.<br /><br />Lo curioso de Sansón es que Dios le permitió juzgar en Israel durante 20 años. Mas durante todo este tiempo, Sansón no demostró ser un juez sabio. Su fuerza física contrastaba con su debilidad de carácter, ya que no confiaba en la fuerza de Dios. <br /><br />Nos dice el capítulo 16 que en Gaza, Sansón no dudó en acostarse con una mujer ramera, donde casi fue atrapado por los filisteos del lugar. Más tarde, en Sorec, se enamoraría de Dalila, la que tras insistir en descubrir el secreto de la fuerza de Sansóm, consiguió que este se lo revelara, y así los filisteos lo atraparon y lo llevaron cautivo. En múltiples ocasiones, Sansón había cedido a la seducción de Dalila, y en cada ocasión, ella lo había traicionad, dando aviso a los filisteos para que lo asieran, pero Sansón, mostró su debilidad confesando que el secreto de su fuerza residía en que jamás se había cortado el cabello. Lo que Sansón no parecía entender es que el verdadero secreto de su fuerza residía en la fuerza de Dios mismo. Dios le había dado la fuerza, pero Sansón se había apropiado de ella y la utilizaba a su antojo. <br /><br />Al final de su vida, vemos a Sansón en cadenas, a manos de los filisteos, los cuales le habían sacado los ojos y lo exhibían como si de un animal del circo se tratara. Mas Dios, una vez más, usó a este hombre para la liberación de su pueblo. Le concedió la fuerza necesaria para tirar abajo las columnas del lugar donde los filisteos celebraban a Dagón su Dios, y más de tres mil filisteos cayeron junto con Sansón. <br /><br />Un trágico final para un hombre que tenía potencial para ser un gran hombre de Dios, pero que era esclavo de sus propias pasiones. <br /><br />Su carácter nunca mostró la santidad de Dios. Tenía poder y ganaba batallas, pero no lo vemos santificando el nombre del Señor en sus acciones y actitudes. <br /><br /><br />Aún así hay momentos de victoria que Dios le da por su misericordia, pero el texto no nos da muestra de que Sansón tuviera una relación apropiada con Dios. El único momento en que vemos a Sansón hablando con Dios, fue en Lehi, donde tras matar a mil filisteos con la quijada de un asno, sintió sed. Y le vemos hablando a Dios así:<br /><br />“ Tú has dado esta grande salvación por mano de tu siervo; ¿y moriré yo ahora de sed, y caeré en mano de los incircuncisos?”<br /><br />Parece que Sansón, aunque sabía que la victoria había venido de Dios, estaba dando mucha importancia al instrumento que Dios había usado. Lo vemos recordándole a Dios que la salvación ha venido por mano de su siervo, Sansón. ¿Y ahora lo iba a dejar morir de sed? Noto una cierta arrogancia en las palabras de Sansón. Como si estuviera acusando a Dios de usarlo para luego dejarlo morir. <br /><br />Y vemos a Dios que contesta en silencio, dándole agua. Sin duda, como nos dice Números 14:18, Dios es tardo para la ira y grande en misericordia, que perdona la iniquidad y la rebelión, aunque de ningún modo tendrá por inocente al culpable.” <br /><br />Nuestra manera de orar, así como nuestra manera de actuar, muestran nuestra visión de Dios y nuestra relación con Él. Somos capaces como Sansón, de ser usados por Dios, y darnos la vuelta para echarle en cara todo lo que hemos hecho por Él. Y al mismo tiempo, somos capaces de tomar los dones que Dios nos ha dado y usarlos para nuestro propio beneficio, como si fuéramos nosotros los que le estamos haciendo un favor a Dios.<br /><br />No olvidemos que nuestros talentos y nuestras fuerzas vienen de Dios, y deben estar a su disposición. Porque Dios no es un Dios cruel que usa y tira, como hace el maligno. Dios es misericordioso, tardo para la ira, listo para perdonar; pero como dice el texto, no tendrá por inocente al que es culpable. <br /><br />Vivamos nuestras vidas en una relación correcta con Dios, disfrutando de su justicia, misericordia y santidad. Disfrutemos de aquel que nos ama y quiere lo mejor para nosotras.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17496736</guid><pubDate>Thu, 27 Mar 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17496736/jueces_060_sanso_n_un_juez_de_bil.mp3" length="8366219" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>¿Recuerdas la frase que describe el periodo de los jueces en Israel? 
“En esos días no había rey en Israel, y cada uno hacía lo que bien le parecía.”

Durante cuarenta años habían oprimido los filisteos a Israel cuando Manoa y su esposa, los cuales...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[¿Recuerdas la frase que describe el periodo de los jueces en Israel? <br />“En esos días no había rey en Israel, y cada uno hacía lo que bien le parecía.”<br /><br />Durante cuarenta años habían oprimido los filisteos a Israel cuando Manoa y su esposa, los cuales eran estériles, recibieron noticia del ángel de Jehová que tendrían un hijo, el cual debía cumplir con el voto nazareno desde su concepción, absteniéndose del fruto de la vid y de cualquier cosa inmunda.<br /><br />Pero Sansón no parecía compartir el compromiso con Dios que sus padres tenían. Desde joven lo vemos escondiendo cosas de sus padres y demandando lo que él quería. <br /><br />El primer relato es el momento en que Sansón parece encapricharse con una joven filistea. Recordemos que los filisteos eran los que habían estado oprimiendo a los hebreos durante 40 años. Pero Sansón “la quiere para él” y hace a sus padres bajar con él para conocer a la chica que le había entrado por los ojos. Sansón comenzaba ya a demostrar su debilidad de carácter ante la seducción femenina, lo cual más tarde lo llevaría a ser capturado.<br /><br />Nos dice el texto que Dios estaba en todo este capricho de Sansón, porque usaría incluso la rebeldía de este chico que Él había elegido para atacar a los filisteos. <br /><br />Por el camino, en Timnat, Sansón encontró un león, y como si de un cordero se tratara, Sansón demostró su fuerza destrozándolo con sus propias manos, y “no declaró ni a su padre ni a su madre lo que había hecho.” Unos días más tarde, volvería donde estaba el cuerpo del león que él había matado, y hallando un panal de miel, lo cogió y comió de él. Recordemos que como nazareno, Sansón no debía entrar en contacto con nada impuro, de modo que Sansón estaba violando el pacto que tenía con Dios, tocando el cuerpo muerto de un león. <br /><br />Una semana más tarde, haciendo banquete con los filisteos, Sansón propondría un enigma relacionado con este incidente, y la mujer filistea que él tanto quería lo traicionaría para agradar a los jóvenes de su pueblo. En un ataque de ira, Sansón mató a treinta de estos, se marchó a su pueblo, y al irse este, su prometida filistea fue dada en matrimonio a uno de sus amigos. Al enterarse de ello Sansón, una vez más, en su ira atacó a los filisteos atando trescientas zorras y encendiendo las colas de estas para que ahuyentadas, quemaran los campos de los filisteos. El pueblo ardió en ira contra Sansón y la familia de la chica, provocando gran conflicto en la tierra.<br /><br />Lo curioso de Sansón es que Dios le permitió juzgar en Israel durante 20 años. Mas durante todo este tiempo, Sansón no demostró ser un juez sabio. Su fuerza física contrastaba con su debilidad de carácter, ya que no confiaba en la fuerza de Dios. <br /><br />Nos dice el capítulo 16 que en Gaza, Sansón no dudó en acostarse con una mujer ramera, donde casi fue atrapado por los filisteos del lugar. Más tarde, en Sorec, se enamoraría de Dalila, la que tras insistir en descubrir el secreto de la fuerza de Sansóm, consiguió que este se lo revelara, y así los filisteos lo atraparon y lo llevaron cautivo. En múltiples ocasiones, Sansón había cedido a la seducción de Dalila, y en cada ocasión, ella lo había traicionad, dando aviso a los filisteos para que lo asieran, pero Sansón, mostró su debilidad confesando que el secreto de su fuerza residía en que jamás se había cortado el cabello. Lo que Sansón no parecía entender es que el verdadero secreto de su fuerza residía en la fuerza de Dios mismo. Dios le había dado la fuerza, pero Sansón se había apropiado de ella y la utilizaba a su antojo. <br /><br />Al final de su vida, vemos a Sansón en cadenas, a manos de los filisteos, los cuales le habían sacado los ojos y lo exhibían como si de un animal del circo se tratara. Mas Dios, una vez más, usó a este hombre para la liberación de su pueblo. Le concedió la fuerza necesaria para tirar abajo las columnas del lugar donde los filisteos celebraban a Dagón su Dios, y más de...]]></itunes:summary><itunes:duration>494</itunes:duration><itunes:keywords>débil,dios,fuerza,juicio,misericordia,sansón</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/8562b5f0835b2c99f9465b7bd759cb1d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Jueces-059 Gedeón- El poder es efímero y peligroso</title><link>https://www.spreaker.com/episode/jueces-059-gedeon-el-poder-es-efimero-y-peligroso--17477294</link><description><![CDATA[Al final del capítulo 6 vemos a Gedeón listo para la batalla, con 32000 hombres de guerra, pero todavía inseguro de si Dios estaría con él. Gedeón le pidió a Dios dos pruebas de su presencia, utilizando un trozo de cuero de oveja, y Dios le concedió las pruebas que Gedeón pidió. Vemos entonces que Gedeón fue con toda confianza hacia la batalla. Mas Dios tenía otra estrategia. Le dijo que tenía demasiados soldados. Gedeón tenía 32.000 hombres, frente a los 135.000 de los madianitas. No parece que fueran suficientes.<br /><br />“Mas Jehová dijo a Gedeón: “El pueblo que está contigo es mucho para que yo entregue a los madianitas en su mano, no sea que se alabe Israel contra mí, diciendo: Mi mano me ha salvado.” Jueces 7:2<br /><br />Gedeón pidió entonces a los soldados conforme Dios dictó que todos los que tuvieran miedo de salir a la batalla volvieran a sus casas. Nos dice el texto que 22000 se volvieron a sus casas, quedando solo 10000. <br />“ Y Jehová dijo a Gedeón: Aún es mucho el pueblo; llévalos a las aguas, y allí te los probaré; y del que yo te diga: Vaya éste contigo, irá contigo; mas de cualquiera que yo te diga: Este no vaya contigo, el tal no irá.”<br /><br />Así que Dios le pidió que todo el que se hubiera arrodillado para beber podría irse a casa, quedándose tan solo con trescientos hombres que habían bebido lamiendo el agua. <br /><br />Y así, los trescientos hombres fueron a la batalla con sus trompetas en una mano y unas teas ardiendo en la otra. Dios, milagrosamente hizo que los madianitas, amalecitas y los de oriente se levantaran alarmados y confundidos, desenvainando espada contra ellos mismos. <br /><br />Es precioso ver cómo los trescientos hombres siguieron las instrucciones de Dios que para un hombre de guerra no parecerían tener sentido. Los trescientos que quedaron fueron sin duda hombres que estaban confiando en Dios y en el hombre que Dios había puesto en liderazgo. Esa noche, la fe de Gedeón les dio valor para atacar sin espada un ejército de 135000 soldados armados.<br /><br />Y Dios les dio la victoria, haciendo que los que quedaban del ejército de Madián salieran huyendo. Avisaron a sus hermanos de Efraín, Manasés, Aser, y Neftalí para que salieran al encuentro de los madianitas y pudieran tomar los vados que estos dominaban. <br /><br />Durante toda esta guerra de liberación, vemos que Gedeón mantuvo una actitud humilde que necesitaba la aprobación de Dios para dar el siguiente paso. En el capítulo ocho, cuando los de Efraín le reprochan el no haberlos llamado antes para la batalla, encontramos a Gedeón respondiendo humildemente: <br /><br />“¿Qué he hecho yo ahora comparado con vosotros? ¿No es el rebusco de Efraín mejor que la vendimia de Abiezer?” Gedeón minimiza sus hazañas, y agradece la ayuda de otros. <br /><br />El pueblo de Israel estaba encantado con el liderazgo de Gedeón. Nos dice Jueces 8<br /><br />“Y los israelitas dijeron a Gedeón: Sé nuestro señor, tú, y tu hijo, y tu nieto; pues que nos has librado de mano de Madián.”<br /><br />Se había levantado un líder a quien todos querían seguir. Pero vemos que Gedeón mantenía su enfoque en el Señor.<br /><br />“Mas Gedeón respondió: No seré señor sobre vosotros, ni mi hijo os señoreará: Jehová señoreará sobre vosotros.”<br /><br />Tenía claro Gedeón que Dios mismo debía ser el que liderara al pueblo. Mas unos versículos más tarde, Gedeón tomó una decisión que cambiaría su trayectoria. Nos dice el versículo 27:<br /><br />“Y Gedeón hizo de ellos (los tesoros del botín) un efod, el cual hizo guardar en su ciudad de Ofra; y todo Israel se prostituyó tras de ese efod en aquel lugar; y fue tropezadero a Gedeón y a su casa.”<br /><br /><br />A la medida que continúa la historia, vemos que Gedeón permitió que la fama y el poder lo transformen. Se convirtió en un hombre poderoso y popular. Tuvo 70 hijos de diferentes esposas, y también tuvo concubinas. Y el nombre de uno de sus hijos, Abimelec, literalmente “mi padre es el rey” nos revela que Gedeón llegó a señorear sobre el pueblo a pesar de su buen deseo previo. <br /><br />En el capítulo 8 leemos que con la muerte de Gedeón comenzó un nuevo ciclo de decadencia. <br /><br />“Pero aconteció que cuando murió Gedeón, los hijos de Israel volvieron a prostituirse yendo tras los baales, y escogieron por dios a Baal-berit. Y no se acordaron los hijos de Israel de Jehová su Dios, que los había librado de todos sus enemigos en derredor;<br />ni se mostraron agradecidos con la casa de Jerobaal, el cual es Gedeón, conforme a todo el bien que él había hecho a Israel.”<br /><br />Abimelec, hijo de Gedeón llegó a matar a sus hermanos para poder liderar él ilícitamente, causando que el nombre de su familia fuera despreciado y trayendo sobre sí una muerte merecidamente cruel. Y el pueblo de Israel dejó de seguir al Señor, como hemos visto anteriormente. Dios levantó a Tola que guió en la zona que Dios le puso durante 23 años y a Jair en su territorio durante 22, y luego vemos que Jefté liberó al pueblo de manos de los amonitas, aunque este también tomó malas decisiones que le trajeron gran pérdida. <br /><br />Así que una vez más, vemos cómo el liderazgo humano, por muy bueno que el candidato sea, acaba corrompiéndose u olvidándose. Las cosas que hacen bien con el tiempo se olvidan, y los errores que cometen, a sabiendas o no, acaban volviéndose contra ellos. <br /><br />Concluimos que tanto los que lideran como los que no, somos seres fallidos. La marca de lo ocurrido en Edén sigue vigente en cada uno de nosotros, y no hay justo ni aún uno, como nos recuerda Romanos 10.<br /><br />Y sí, una vez más, y no se cansa Dios de recordárnoslo con estas historias de la humanidad, seguimos mirando hacia Juez justo, a nuestro libertador, Jesucirsto. Y de eso trata esta, la Palabra de Dios. <br /><br />Efesios 1:17 es también mi oración: <br />“que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17477294</guid><pubDate>Wed, 26 Mar 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17477294/jueces_059_gedeo_n_el_poder_es_efi_mero_y_peligroso.mp3" length="8532639" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Al final del capítulo 6 vemos a Gedeón listo para la batalla, con 32000 hombres de guerra, pero todavía inseguro de si Dios estaría con él. Gedeón le pidió a Dios dos pruebas de su presencia, utilizando un trozo de cuero de oveja, y Dios le concedió...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Al final del capítulo 6 vemos a Gedeón listo para la batalla, con 32000 hombres de guerra, pero todavía inseguro de si Dios estaría con él. Gedeón le pidió a Dios dos pruebas de su presencia, utilizando un trozo de cuero de oveja, y Dios le concedió las pruebas que Gedeón pidió. Vemos entonces que Gedeón fue con toda confianza hacia la batalla. Mas Dios tenía otra estrategia. Le dijo que tenía demasiados soldados. Gedeón tenía 32.000 hombres, frente a los 135.000 de los madianitas. No parece que fueran suficientes.<br /><br />“Mas Jehová dijo a Gedeón: “El pueblo que está contigo es mucho para que yo entregue a los madianitas en su mano, no sea que se alabe Israel contra mí, diciendo: Mi mano me ha salvado.” Jueces 7:2<br /><br />Gedeón pidió entonces a los soldados conforme Dios dictó que todos los que tuvieran miedo de salir a la batalla volvieran a sus casas. Nos dice el texto que 22000 se volvieron a sus casas, quedando solo 10000. <br />“ Y Jehová dijo a Gedeón: Aún es mucho el pueblo; llévalos a las aguas, y allí te los probaré; y del que yo te diga: Vaya éste contigo, irá contigo; mas de cualquiera que yo te diga: Este no vaya contigo, el tal no irá.”<br /><br />Así que Dios le pidió que todo el que se hubiera arrodillado para beber podría irse a casa, quedándose tan solo con trescientos hombres que habían bebido lamiendo el agua. <br /><br />Y así, los trescientos hombres fueron a la batalla con sus trompetas en una mano y unas teas ardiendo en la otra. Dios, milagrosamente hizo que los madianitas, amalecitas y los de oriente se levantaran alarmados y confundidos, desenvainando espada contra ellos mismos. <br /><br />Es precioso ver cómo los trescientos hombres siguieron las instrucciones de Dios que para un hombre de guerra no parecerían tener sentido. Los trescientos que quedaron fueron sin duda hombres que estaban confiando en Dios y en el hombre que Dios había puesto en liderazgo. Esa noche, la fe de Gedeón les dio valor para atacar sin espada un ejército de 135000 soldados armados.<br /><br />Y Dios les dio la victoria, haciendo que los que quedaban del ejército de Madián salieran huyendo. Avisaron a sus hermanos de Efraín, Manasés, Aser, y Neftalí para que salieran al encuentro de los madianitas y pudieran tomar los vados que estos dominaban. <br /><br />Durante toda esta guerra de liberación, vemos que Gedeón mantuvo una actitud humilde que necesitaba la aprobación de Dios para dar el siguiente paso. En el capítulo ocho, cuando los de Efraín le reprochan el no haberlos llamado antes para la batalla, encontramos a Gedeón respondiendo humildemente: <br /><br />“¿Qué he hecho yo ahora comparado con vosotros? ¿No es el rebusco de Efraín mejor que la vendimia de Abiezer?” Gedeón minimiza sus hazañas, y agradece la ayuda de otros. <br /><br />El pueblo de Israel estaba encantado con el liderazgo de Gedeón. Nos dice Jueces 8<br /><br />“Y los israelitas dijeron a Gedeón: Sé nuestro señor, tú, y tu hijo, y tu nieto; pues que nos has librado de mano de Madián.”<br /><br />Se había levantado un líder a quien todos querían seguir. Pero vemos que Gedeón mantenía su enfoque en el Señor.<br /><br />“Mas Gedeón respondió: No seré señor sobre vosotros, ni mi hijo os señoreará: Jehová señoreará sobre vosotros.”<br /><br />Tenía claro Gedeón que Dios mismo debía ser el que liderara al pueblo. Mas unos versículos más tarde, Gedeón tomó una decisión que cambiaría su trayectoria. Nos dice el versículo 27:<br /><br />“Y Gedeón hizo de ellos (los tesoros del botín) un efod, el cual hizo guardar en su ciudad de Ofra; y todo Israel se prostituyó tras de ese efod en aquel lugar; y fue tropezadero a Gedeón y a su casa.”<br /><br /><br />A la medida que continúa la historia, vemos que Gedeón permitió que la fama y el poder lo transformen. Se convirtió en un hombre poderoso y popular. Tuvo 70 hijos de diferentes esposas, y también tuvo concubinas. 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La situación era tal, que los del pueblo de Israel habían construido fortificaciones y refugios en cuevas para protegerse. Mas nos dice el capítulo 6 que cuando clamaron al Señor, Dios los oyó. Jueces 6:11-16 nos dice<br /><br /><br />“Vino el ángel de Jehová, y se sentó debajo de la encina que está en Ofra, la cual era de Joás abiezerita; y su hijo Gedeón estaba sacudiendo el trigo en el lagar, para esconderlo de los madianitas. Y el ángel de Jehová se le apareció, y le dijo: Jehová está contigo, varón esforzado y valiente.<br /><br />Y Gedeón le respondió: Ah, señor mío, si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas, que nuestros padres nos han contado, diciendo: No nos sacó Jehová de Egipto? Y ahora Jehová nos ha desamparado, y nos ha entregado en mano de los madianitas. <br /><br />Y mirándole Jehová, le dijo: Ve con esta tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas. ¿No te envío yo?<br /><br />Entonces le respondió: Ah, señor mío, ¿con qué salvaré yo a Israel? He aquí que mi familia es pobre en Manasés, y yo el menor en la casa de mi padre. Jehová le dijo: Ciertamente yo estaré contigo, y derrotarás a los madianitas como a un solo hombre.”<br /><br />¿Recuerdas cuando Dios llamó a Moisés? Este también puso pegas sobre su propia capacidad de llevar a cabo la misión. Gedeón se ve a sí mismo, y se cree incapaz de liberar al pueblo. <br /><br />En primer lugar, Gedeón parece saber del poder de Dios, pero ve su situación (y la de su pueblo) como incluso mayor. Por eso está tan desanimado. Dice “Jehová nos ha desamparado y nos ha entregado a los enemigos.” En cierto modo, su análisis de la situación era correcto. De lo que no se había dado cuenta era del porqué de esta situación. Él dice: “Si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido esto?”: Lo que no reconocía es que ellos ya no estaban con Jehová. Habían construido altares a Baal, y tenían imágenes a las que adoraban. ¿Estaban ellos con Jehová? <br /><br />En segundo lugar, Gedeón se ve a sí mismo como insuficiente. Dice que su familia es pobre, aunque vemos en el versículo 27 que llama a diez de sus siervos para ayudarle a construir el altar. También se siente incapaz de liderar, siendo el menor de su familia. Pero Dios no lo creyó así. Si Dios lo había elegido, podía usar las capacidades que este tuviera para lograr los resultados que Dios quisiera. <br /><br />Dios lo envió dándole la certeza de que lo acompañaría, y la fuerza que Dios le había dado sería suficiente para derrotar a los madianitas, porque Dios estaría con él. <br /><br />Gedeón, queriendo asegurarse de que realmente era Dios el que le estaba dando esta misión, quiso ofrecerle un sacrificio. Y vemos que Dios lo aceptó de manera que claramente mostró a Gedeón que era Dios con quien hablaba.<br /><br />Esa noche, Dios le pidió algo más. Antes de poder librar al pueblo de la opresión de los madianitas, Gedeón debía derribar el altar de Baal que tenía Joás abiezerita, su padre, y cortar la imagen de Asera que estaba junto a este. Debía también edificar un altar, pero no bajo la encina como él había improvisado, sino que debía construirlo bien alto, en la cumbre del peñasco, “en un lugar conveniente, dice el texto.” Luego debía tomar el segundo toro de siete años del hato de su padre, y ofrecerlo en holocausto sobre el altar edificado en la cumbre para el Señor, y con la madera del ídolo de Asera. <br /><br />Esto levantaría conflicto entre los de su familia y los de su pueblo. Nos dice el versículo 27<br /><br />“Entonces Gedeón tomó diez hombres de sus siervos, e hizo como Jehová le dijo. Mas temiendo hacerlo de día, por la familia de su padre y por los hombres de la ciudad, lo hizo de noche.”<br /><br />Puedo imaginarme la escena: Como las obras nocturnas que se realizan en la carretera, Gedeón y sus hombres derrumbaron el altar y edificaron el otro en una noche, y ofrecieron el toro en el altar.<br /><br />Es sorprendente que no despertaran a los del pueblo, pero parece que algunos los oyeron. Dice el texto que: <br /><br />“Por la mañana, cuando los de la ciudad se levantaron, he aquí que el altar de Baal estaba derribado, y cortada la imagen de Asera que estaba junto a él, y el segundo toro había sido ofrecido en holocausto sobre el altar edificado.<br />Y se dijeron unos a otros: ¿Quién ha hecho esto? Y buscando e inquiriendo, les dijeron: Gedeón hijo de Joás lo ha hecho. Entonces los hombres de la ciudad dijeron a Joás:<br />Saca a tu hijo para que muera, porque ha derribado el altar de Baal y ha cortado la imagen de Asera que estaba junto a él.”<br /><br />“Joás respondió a todos los que estaban junto a él: ¿Contenderéis vosotros por Baal? ¿Defenderéis su causa? Cualquiera que contienda por él, que muera esta mañana. Si es un dios, contienda por sí mismo con el que derribó su altar.”<br /><br />Todo este tiempo, Joás había tenido el altar a Baal y la imagen de Asera. Nos da la impresión de que este vivía conforme a la cultura que le rodeaba. Pero ahora, viendo a su hijo obedecer a Dios con valentía, confiesa que Baal no es Dios, porque Dios no tiene que ser defendido, sino que se defiende solo. <br /><br />Los enemigos de Dios, los madianitas, y también los amalecitas, junto con otros de oriente, se estaban acercando al valle de Jezreel preparados una vez más para tomar aquello que no les pertenecía. <br /><br />Y esta vez vemos que el Espíritu de Jehová vino sobre Gedeón, y cuando tocó el cuerno en llamamiento a los de Israel para levantarse contra el enemigo, el pueblo entero de los abiezeritas se unieron a él. Se les mandó también mensaje al resto de la tribu de Manasés, y a los de Aser, Zabulón y Neftalí, las cuales, nos dice el capítulo, salieron a encontrarse con ellos para luchar contra los madianitas. <br /><br /><br />¿Qué había cambiado? Dios dio valor a un hombre para que confiando en Él, pudiera plantarse decidido a hacer lo correcto sin temer a todo el que pudiera levantarse contra él. <br /><br />Y curiosamente, cuando Gedeón tuvo el valor de obedecer a Dios sin temer las consecuencias, aquellos que en un momento estaban dispuestos a matarlo, son transformados y se unen a Gedeón y a Dios, que desde un principio había prometido estar con Él. <br /><br />¿Qué puede ocurrir por una sola persona que tome la determinación de seguir a Dios? Aquí tienes la respuesta. Una persona que camina de la mano de Dios puede transformar la vida de un pueblo entero, porque no es tan importante la persona como el Dios que la lleva de la mano. <br /><br />Te animo hoy a ser valiente e ir de la mano de Dios para hacer lo que Él ya ha mandado en Su Palabra, porque como dice Romanos 8: 31: “si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17468074</guid><pubDate>Tue, 25 Mar 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17468074/jueces_058_gedeo_n_valor_para_obedecer.mp3" length="9435802" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Nos cuenta el libro de los Jueces sobre Gedeón, a quien Dios levantó para liberar a su pueblo de los madianitas. Los israelitas habían vuelto a pecar, y estaban oprimidos por los madianitas, los cuales invadían como saltamontes, destrozando sus...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Nos cuenta el libro de los Jueces sobre Gedeón, a quien Dios levantó para liberar a su pueblo de los madianitas. Los israelitas habían vuelto a pecar, y estaban oprimidos por los madianitas, los cuales invadían como saltamontes, destrozando sus cosechas y ganado, y no dejándoles suficiente para comer. La situación era tal, que los del pueblo de Israel habían construido fortificaciones y refugios en cuevas para protegerse. Mas nos dice el capítulo 6 que cuando clamaron al Señor, Dios los oyó. Jueces 6:11-16 nos dice<br /><br /><br />“Vino el ángel de Jehová, y se sentó debajo de la encina que está en Ofra, la cual era de Joás abiezerita; y su hijo Gedeón estaba sacudiendo el trigo en el lagar, para esconderlo de los madianitas. Y el ángel de Jehová se le apareció, y le dijo: Jehová está contigo, varón esforzado y valiente.<br /><br />Y Gedeón le respondió: Ah, señor mío, si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas, que nuestros padres nos han contado, diciendo: No nos sacó Jehová de Egipto? Y ahora Jehová nos ha desamparado, y nos ha entregado en mano de los madianitas. <br /><br />Y mirándole Jehová, le dijo: Ve con esta tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas. ¿No te envío yo?<br /><br />Entonces le respondió: Ah, señor mío, ¿con qué salvaré yo a Israel? He aquí que mi familia es pobre en Manasés, y yo el menor en la casa de mi padre. Jehová le dijo: Ciertamente yo estaré contigo, y derrotarás a los madianitas como a un solo hombre.”<br /><br />¿Recuerdas cuando Dios llamó a Moisés? Este también puso pegas sobre su propia capacidad de llevar a cabo la misión. Gedeón se ve a sí mismo, y se cree incapaz de liberar al pueblo. <br /><br />En primer lugar, Gedeón parece saber del poder de Dios, pero ve su situación (y la de su pueblo) como incluso mayor. Por eso está tan desanimado. Dice “Jehová nos ha desamparado y nos ha entregado a los enemigos.” En cierto modo, su análisis de la situación era correcto. De lo que no se había dado cuenta era del porqué de esta situación. Él dice: “Si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido esto?”: Lo que no reconocía es que ellos ya no estaban con Jehová. Habían construido altares a Baal, y tenían imágenes a las que adoraban. ¿Estaban ellos con Jehová? <br /><br />En segundo lugar, Gedeón se ve a sí mismo como insuficiente. Dice que su familia es pobre, aunque vemos en el versículo 27 que llama a diez de sus siervos para ayudarle a construir el altar. También se siente incapaz de liderar, siendo el menor de su familia. Pero Dios no lo creyó así. Si Dios lo había elegido, podía usar las capacidades que este tuviera para lograr los resultados que Dios quisiera. <br /><br />Dios lo envió dándole la certeza de que lo acompañaría, y la fuerza que Dios le había dado sería suficiente para derrotar a los madianitas, porque Dios estaría con él. <br /><br />Gedeón, queriendo asegurarse de que realmente era Dios el que le estaba dando esta misión, quiso ofrecerle un sacrificio. Y vemos que Dios lo aceptó de manera que claramente mostró a Gedeón que era Dios con quien hablaba.<br /><br />Esa noche, Dios le pidió algo más. Antes de poder librar al pueblo de la opresión de los madianitas, Gedeón debía derribar el altar de Baal que tenía Joás abiezerita, su padre, y cortar la imagen de Asera que estaba junto a este. Debía también edificar un altar, pero no bajo la encina como él había improvisado, sino que debía construirlo bien alto, en la cumbre del peñasco, “en un lugar conveniente, dice el texto.” Luego debía tomar el segundo toro de siete años del hato de su padre, y ofrecerlo en holocausto sobre el altar edificado en la cumbre para el Señor, y con la madera del ídolo de Asera. <br /><br />Esto levantaría conflicto entre los de su familia y los de su pueblo. Nos dice el versículo 27<br /><br />“Entonces Gedeón tomó diez hombres de sus siervos, e hizo como Jehová le dijo. Mas temiendo hacerlo de día, por la...]]></itunes:summary><itunes:duration>561</itunes:duration><itunes:keywords>asera,baal,dios,gedeón,joás,madianitas,obedecer,valor</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/c903cb95e9daf756f7a1a4b8ffd5421d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Jueces-057 Motivación intrínseca</title><link>https://www.spreaker.com/episode/jueces-057-motivacion-intrinseca--17456428</link><description><![CDATA[El primer juez que se menciona en el libro de los jueces de Israel es Otoniel, sobrino de Caleb, el que fue a explorar la tierra con Josué antes de que los israelitas entraran. Nos cuenta ya el libro de Josue que Otoniel conquistó la ciudad de Quiriat-sefer para Caleb cuando se estaba repartiendo la tierra, y así pudo casarse con Acsa, la hija de Caleb. Acsa, a petición de su esposo, le pidió a su padre las fuentes que rodeaban la tierra del Neguev, la cual Caleb les había dado y fueron a vivir ahí. (Josué 15:15-19; Jueces 1)<br /><br />Después de la guerra civil con los de Benjamín, los de Israel ayudaron a restaurar la tribu para que no desapareciera. Pero la indignación por el pecado fue desapareciendo, y el pueblo de Israel parece que volvía a caer en prácticas que eran propias de los pueblos que no conocían a Dios. En Jueces 3:7-11 leemos: <br /><br /><br />“Hicieron, pues, los hijos de Israel lo malo ante los ojos de Jehová, y olvidaron a Jehová su Dios, y sirvieron a los baales y a las imágenes de Asera. Y la ira de Jehová se encendió contra Israel, y los vendió en manos de Cusan-risataim rey de Mesopotamia; y sirvieron los hijos de Israel a Cusan-risataim ocho años. Entonces clamaron los hijos de Israel a Jehová; y Jehová levantó un libertador a los hijos de Israel y los libró; esto es, a Otoniel hijo de Cenaz, hermano menor de Caleb. Y el Espíritu de Jehová vino sobre él, y juzgó a Israel, y salió a batalla, y Jehová entregó en su mano a Cusan-risataim rey de Siria, y prevaleció su mano contra Cusan-risataim. Y reposó la tierra cuarenta años; y murió Otoniel hijo de Cenaz.”<br /><br />Como vimos anteriormente, este ciclo de decadencia que llevaba a Israel al fracaso y a la opresión se iría repitiendo con cada juez. <br /><br />Vemos aquí que tras la liberación de Otoniel de las tribus de Mesopotamia, Israel disfrutó de 40 años de paz. Durante este periodo, no sabemos bien lo que ocurría en el día a día pero sabemos que el pueblo de Israel olvidaba fácilmente a Dios. Y nos dice el texto que cuando el juez moría, el pueblo rápidamente se corrompía. <br /><br />En el ámbito de la educación, hablamos de la importancia de la motivación intrínseca, aquella que viene de nuestro interior, y que no depende de factores externos. Cuando nuestra motivación es extrínseca, y viene de una fuente externa, como un juez en el caso de Israel, o un padre, una madre o un profesor en el caso educativo, seguimos el programa establecido cuando esta autoridad nos empuja o anima a hacer lo que debemos. Pero cuando nuestra motivación viene del interior y tenemos interés personal en hacer lo que tenemos que hacer, no importa si alguien está encima nuestra, pendiente de si hacemos o no las cosas; las haremos porque sabemos que son para nuestro beneficio. <br /><br />Aprender a regularnos personalmente sin que otros nos tengan que imponer la enseñanza es importante en la faceta espiritual también. ¿Qué valor tiene seguir una religión o a una institución que marque tu conducta si tú misma no tienes la determinación de conocer a Dios y seguirle? Por este motivo las religiones no han sido nunca la solución al vacío de la humanidad. Las religiones imponen normas extrínsecas, es decir, externas al individuo. Lo ideal es una relación personal con el Salvador eterno, una relación personal con Dios mismo. Cuando uno tiene al Espíritu Santo morando en su interior, no necesita que otros le dicten normas de actuación, porque puede conocer a Dios a través de Su Palabra revelada, y del interior viene el deseo de agradar a aquel que tanto le amó. <br /><br /><br />Esta debe ser la motivación que nos lleva a vivir una vida apartada de los deseos de este mundo. En el texto nos decía que cuando el pueblo clamaba a Dios, este levantaba un libertador. Pues Dios ha levantado el libertador eterno. Cristo fue levantado en la cruz para proveer la liberación de nuestros pecados, y tres días más tarde fue levantado de la tumba para siempre. Ha sido exaltado hasta lo más alto, y de Él viene nuestra libertad. Romanos 6 nos dice que ya no somos esclavos del pecado. Como Otoniel rescató a los israelitas de las tribus de Mesopotamia, así hemos sido libertadas nosotras. Pero no para caer otra vez, porque no dependemos de un juez que nos guíe por un tiempo. Nuestro libertador es eterno Nuestro guía esta en nuestro interior; el Espíritu Santo de Dios mora en nosotras si hemos recibido a Cristo como nuestro Salvador. <br /><br />1 Corintios 3:16 dice “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?”<br /><br />Y el texto de Romanos 8:11 me encanta: <br />“Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.”<br /><br />Desde el momento que creemos en Cristo para perdón de pecados, el mismo Espíritu que pudo levantar a Cristo de la tumba actúa en nosotras para darnos vida espiritual. <br /><br />Ya no necesitamos que nos empujen a hacer el bien. Ahora podemos por el poder de Dios seguir en el camino, la verdad y la vida. Permaneciendo en Cristo podemos disfrutar de Él ahora y para la eternidad.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17456428</guid><pubDate>Mon, 24 Mar 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17456428/jueces_057_motivacio_n_intri_nseca.mp3" length="7438759" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El primer juez que se menciona en el libro de los jueces de Israel es Otoniel, sobrino de Caleb, el que fue a explorar la tierra con Josué antes de que los israelitas entraran. Nos cuenta ya el libro de Josue que Otoniel conquistó la ciudad de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El primer juez que se menciona en el libro de los jueces de Israel es Otoniel, sobrino de Caleb, el que fue a explorar la tierra con Josué antes de que los israelitas entraran. Nos cuenta ya el libro de Josue que Otoniel conquistó la ciudad de Quiriat-sefer para Caleb cuando se estaba repartiendo la tierra, y así pudo casarse con Acsa, la hija de Caleb. Acsa, a petición de su esposo, le pidió a su padre las fuentes que rodeaban la tierra del Neguev, la cual Caleb les había dado y fueron a vivir ahí. (Josué 15:15-19; Jueces 1)<br /><br />Después de la guerra civil con los de Benjamín, los de Israel ayudaron a restaurar la tribu para que no desapareciera. Pero la indignación por el pecado fue desapareciendo, y el pueblo de Israel parece que volvía a caer en prácticas que eran propias de los pueblos que no conocían a Dios. En Jueces 3:7-11 leemos: <br /><br /><br />“Hicieron, pues, los hijos de Israel lo malo ante los ojos de Jehová, y olvidaron a Jehová su Dios, y sirvieron a los baales y a las imágenes de Asera. Y la ira de Jehová se encendió contra Israel, y los vendió en manos de Cusan-risataim rey de Mesopotamia; y sirvieron los hijos de Israel a Cusan-risataim ocho años. Entonces clamaron los hijos de Israel a Jehová; y Jehová levantó un libertador a los hijos de Israel y los libró; esto es, a Otoniel hijo de Cenaz, hermano menor de Caleb. Y el Espíritu de Jehová vino sobre él, y juzgó a Israel, y salió a batalla, y Jehová entregó en su mano a Cusan-risataim rey de Siria, y prevaleció su mano contra Cusan-risataim. Y reposó la tierra cuarenta años; y murió Otoniel hijo de Cenaz.”<br /><br />Como vimos anteriormente, este ciclo de decadencia que llevaba a Israel al fracaso y a la opresión se iría repitiendo con cada juez. <br /><br />Vemos aquí que tras la liberación de Otoniel de las tribus de Mesopotamia, Israel disfrutó de 40 años de paz. Durante este periodo, no sabemos bien lo que ocurría en el día a día pero sabemos que el pueblo de Israel olvidaba fácilmente a Dios. Y nos dice el texto que cuando el juez moría, el pueblo rápidamente se corrompía. <br /><br />En el ámbito de la educación, hablamos de la importancia de la motivación intrínseca, aquella que viene de nuestro interior, y que no depende de factores externos. Cuando nuestra motivación es extrínseca, y viene de una fuente externa, como un juez en el caso de Israel, o un padre, una madre o un profesor en el caso educativo, seguimos el programa establecido cuando esta autoridad nos empuja o anima a hacer lo que debemos. Pero cuando nuestra motivación viene del interior y tenemos interés personal en hacer lo que tenemos que hacer, no importa si alguien está encima nuestra, pendiente de si hacemos o no las cosas; las haremos porque sabemos que son para nuestro beneficio. <br /><br />Aprender a regularnos personalmente sin que otros nos tengan que imponer la enseñanza es importante en la faceta espiritual también. ¿Qué valor tiene seguir una religión o a una institución que marque tu conducta si tú misma no tienes la determinación de conocer a Dios y seguirle? Por este motivo las religiones no han sido nunca la solución al vacío de la humanidad. Las religiones imponen normas extrínsecas, es decir, externas al individuo. Lo ideal es una relación personal con el Salvador eterno, una relación personal con Dios mismo. Cuando uno tiene al Espíritu Santo morando en su interior, no necesita que otros le dicten normas de actuación, porque puede conocer a Dios a través de Su Palabra revelada, y del interior viene el deseo de agradar a aquel que tanto le amó. <br /><br /><br />Esta debe ser la motivación que nos lleva a vivir una vida apartada de los deseos de este mundo. En el texto nos decía que cuando el pueblo clamaba a Dios, este levantaba un libertador. Pues Dios ha levantado el libertador eterno. Cristo fue levantado en la cruz para proveer la liberación de nuestros pecados, y tres días más tarde fue levantado de la tumba para siempre. 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Cuando por fin llegó el momento de marcharse, iniciaron su viaje un poco tarde, así que tuvieron que parar a hacer noche. Eligieron la ciudad israelita de Gabaa, en el territorio de Benjamín, pensando que así estarían más seguros. Ya de noche, nos narra el texto que los hombres del pueblo llegaron a la puerta de la casa donde estaban alojados, e insistían en que saliera el levita que estaba hospedado ahí para conocerlo. Estos hombres, nos da a entender el texto, querían abusar sexualmente del viajero. Este tipo de actividad vimos que se practicaba en Sodoma y Gomorra, donde algo similar ocurrió a los mensajeros que fueron a casa de Lot. Tal abominación estaba ocurriendo en las ciudades del pueblo de Dios. Este hombre levita, al ver la violencia e intenciones claras de estos hombres de Gabaa, les echó a su concubina, aquella a por la cual había venido a buscar amorosamente. ¿Cómo es posible? Me pregunto yo. ¿Qué tipo de hombre se defiende exponiendo a su amada?<br /><br />Estos hombres de Gabaa abusaron de ella de tal modo que a la madrugada ya, el levita abrió la puerta y la encontró ahí sin vida. La tomó, se fue a su casa, y denunció el horrendo crimen enviando partes de la víctima a cada tribu de Israel. <br /><br /><br />Nos dice el texto en Jueces 20 que “Entonces todo el pueblo, como un solo hombre, se levantó, y dijeron: Ninguno de nosotros irá a su tienda, ni volverá ninguno de nosotros a su casa.”<br /><br />Las tribus indignadas, se levantaron a una para confrontar a la tribu de Benjamín y pedirles que les entregaran a los hombres que habían cometido tal aberración.<br /><br />Dice el texto: <br /><br />“se juntaron todos los hombres de Israel contra la ciudad, ligados como un solo hombre. Y las tribus de Israel enviaron varones por toda la tribu de Benjamín, diciendo: ¿Qué maldad es esta que ha sido hecha entre vosotros? Entregad, pues, ahora a aquellos hombres perversos que están en Gabaa”<br /><br />Pero Jueces 20:13 nos narra la triste reacción: “Mas los de Benjamín no quisieron oír la voz de sus hermanos los hijos de Israel,”<br /><br />Como los de Benjamín no trataron el problema, las otras tribus se unieron contra ellos. Esta fue la gota que colmó el vaso. Este fue el suceso que los de Israel no pudieron consentir. <br /><br />Cuando observo lo que está ocurriendo en la sociedad presente, me pregunto, como el salmista preguntaba: ¿Hasta cuándo, oh Señor?<br /><br /><br />¿Cuán lejos hemos de llegar para calificar algo como “demasiado malo para consentir”? ¿Cuánta inmoralidad se puede permitir? ¿Cuánta violencia? ¿Cuánta injusticia? ¿Qué tendría que ocurrir para que la sociedad respondiera unánime contra la maldad en el mundo?<br /><br />Creo que se esperamos un suceso tan horrendo contra el cual todos respondan para demandar justicia y santidad, puede que tenga que ocurrir algo muy gordo. Pienso en la historia reciente, los genocidios, las guerras, los ataques terroristas, los millones de niños muertos, etc. ¿Tan lejos hay que llegar? La decadencia de la sociedad no ha tocado fondo. <br /><br />Pero ¿qué tal si lo pensamos a modo más reducido? Quizás lo podemos considerar individualmente. ¿Cuánto consiento yo en mi vida antes de darme cuenta de que estoy haciendo mal y que tengo que rectificar? ¿Hasta donde estoy dispuesta a llegar en el camino que me aleja de la santidad que Dios quiere de mí? ¿Consiento pecados que al compararme con otros parecen insignificantes? Quizás deba parar y compararme con la santidad de Dios, y no consentir pensamientos, actitudes ni actividades en mi vida que Dios considera impuros. <br /><br />“El salmista pedía: Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón;  Pruébame y conoce mis pensamientos;<br />Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno.”<br />Salmo 139: 23-24<br /><br />Si nos juzgamos a nosotras mismas, y pedimos al Señor que nos examine y nos muestre aquellas cosas que debemos cambiar, no tendremos que preocuparnos por la gota que colmará el vaso. Mucho mejor disfrutar el ser llenas del Espíritu de Dios, porque la Palabra nos dice que contra la abundancia del fruto del Espíritu no hay ley.” (Gálatas 5:23-25)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17446390</guid><pubDate>Fri, 21 Mar 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17446390/jueces_056_la_gota_que_colmo_el_vaso.mp3" length="6653851" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Hay una historia horrible en el capítulo 19 de Jueces. Un levita, que vivía en un lugar remoto de Efraín tomó como concubina una mujer de Belén. Esta, por motivos que el texto no especifica, lo dejó y se volvió a casa de su padre a Belén. Este hombre...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Hay una historia horrible en el capítulo 19 de Jueces. Un levita, que vivía en un lugar remoto de Efraín tomó como concubina una mujer de Belén. Esta, por motivos que el texto no especifica, lo dejó y se volvió a casa de su padre a Belén. Este hombre levita salió a buscarla, y el padre de esta lo recibió con alegría y lo acogió unos días. Cuando por fin llegó el momento de marcharse, iniciaron su viaje un poco tarde, así que tuvieron que parar a hacer noche. Eligieron la ciudad israelita de Gabaa, en el territorio de Benjamín, pensando que así estarían más seguros. Ya de noche, nos narra el texto que los hombres del pueblo llegaron a la puerta de la casa donde estaban alojados, e insistían en que saliera el levita que estaba hospedado ahí para conocerlo. Estos hombres, nos da a entender el texto, querían abusar sexualmente del viajero. Este tipo de actividad vimos que se practicaba en Sodoma y Gomorra, donde algo similar ocurrió a los mensajeros que fueron a casa de Lot. Tal abominación estaba ocurriendo en las ciudades del pueblo de Dios. Este hombre levita, al ver la violencia e intenciones claras de estos hombres de Gabaa, les echó a su concubina, aquella a por la cual había venido a buscar amorosamente. ¿Cómo es posible? Me pregunto yo. ¿Qué tipo de hombre se defiende exponiendo a su amada?<br /><br />Estos hombres de Gabaa abusaron de ella de tal modo que a la madrugada ya, el levita abrió la puerta y la encontró ahí sin vida. La tomó, se fue a su casa, y denunció el horrendo crimen enviando partes de la víctima a cada tribu de Israel. <br /><br /><br />Nos dice el texto en Jueces 20 que “Entonces todo el pueblo, como un solo hombre, se levantó, y dijeron: Ninguno de nosotros irá a su tienda, ni volverá ninguno de nosotros a su casa.”<br /><br />Las tribus indignadas, se levantaron a una para confrontar a la tribu de Benjamín y pedirles que les entregaran a los hombres que habían cometido tal aberración.<br /><br />Dice el texto: <br /><br />“se juntaron todos los hombres de Israel contra la ciudad, ligados como un solo hombre. Y las tribus de Israel enviaron varones por toda la tribu de Benjamín, diciendo: ¿Qué maldad es esta que ha sido hecha entre vosotros? Entregad, pues, ahora a aquellos hombres perversos que están en Gabaa”<br /><br />Pero Jueces 20:13 nos narra la triste reacción: “Mas los de Benjamín no quisieron oír la voz de sus hermanos los hijos de Israel,”<br /><br />Como los de Benjamín no trataron el problema, las otras tribus se unieron contra ellos. Esta fue la gota que colmó el vaso. Este fue el suceso que los de Israel no pudieron consentir. <br /><br />Cuando observo lo que está ocurriendo en la sociedad presente, me pregunto, como el salmista preguntaba: ¿Hasta cuándo, oh Señor?<br /><br /><br />¿Cuán lejos hemos de llegar para calificar algo como “demasiado malo para consentir”? ¿Cuánta inmoralidad se puede permitir? ¿Cuánta violencia? ¿Cuánta injusticia? ¿Qué tendría que ocurrir para que la sociedad respondiera unánime contra la maldad en el mundo?<br /><br />Creo que se esperamos un suceso tan horrendo contra el cual todos respondan para demandar justicia y santidad, puede que tenga que ocurrir algo muy gordo. Pienso en la historia reciente, los genocidios, las guerras, los ataques terroristas, los millones de niños muertos, etc. ¿Tan lejos hay que llegar? La decadencia de la sociedad no ha tocado fondo. <br /><br />Pero ¿qué tal si lo pensamos a modo más reducido? Quizás lo podemos considerar individualmente. ¿Cuánto consiento yo en mi vida antes de darme cuenta de que estoy haciendo mal y que tengo que rectificar? ¿Hasta donde estoy dispuesta a llegar en el camino que me aleja de la santidad que Dios quiere de mí? ¿Consiento pecados que al compararme con otros parecen insignificantes? Quizás deba parar y compararme con la santidad de Dios, y no consentir pensamientos, actitudes ni actividades en mi vida que Dios considera impuros. <br /><br />“El salmista pedía: Examíname, oh Dios, y conoce...]]></itunes:summary><itunes:duration>387</itunes:duration><itunes:keywords>aberración,abominación,abuso,determinación.,homosexualidad,pecado,perversión,santidad,violencia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/a4e7a6544ea4135c1b37cf9e257ffce6.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Jueces-055 Una decisión personal</title><link>https://www.spreaker.com/episode/jueces-055-una-decision-personal--17435374</link><description><![CDATA[Al leer en el capítulo 17 de Jueces sobre Micaía y el levita, el relato no nos dice quién era este levita que había dejado Belén de Judá y andaba por tierras de Efraín buscando un lugar donde morar. <br /><br />¿Quién podría ser este levita que había ignorado la ley de Dios y el plan de Dios para su vida para buscar su propio bienestar y estabilidad económica?<br /><br />Los hombres de Dan parecían conocerle, ya que leemos que cuando se lo encontraron en la casa de Micaía “reconocieron la voz del joven levita y le dijeron: ¿Quién te ha traído acá? ¿y qué haces aquí? ¿y qué tienes tú por aquí?”<br />Jueces 18:3 <br /><br />¿Quién era este hombre tan conocido al que estos hombres no esperaban encontrar por estas tierras?<br /><br />Al final del capítulo 18 nos cuenta cómo la tribu de Dan tomó la tierra de unos sidonios que vivían pacíficamente y sin molestar a nadie. Arrasaron el lugar, reedificaron la ciudad, y levantaron los ídolos que habían robado a Micaía. Nos dice Jueces 18:30-31:<br /><br />“Y los hijos de Dan levantaron para sí la imagen de talla; y Jonatán hijo de Gersón, hijo de Moisés, él y sus hijos fueron sacerdotes en la tribu de Dan, hasta el día del cautiverio de la tierra. Así tuvieron levantada entre ellos la imagen de talla que Micaía había hecho, todo el tiempo que la casa de Dios estuvo en Silo.”<br /><br />El texto nos revela que se trataba del hijo de Gersón, osea, el nieto del mismo Moisés. Este es uno de los detalles que nos indica que estos sucesos ocurrieron al principio de la época de los jueces. Este levita, Jonatán, era el nieto del gran hombre de Dios que había sacado al pueblo de Egipto y lo había guiado por el desierto durante 40 años. Aquél que había hablado con Dios cara a cara, que había intercedido por el pueblo, y que les había dado repetidas veces la ley de Dios. <br /><br />¿Cómo podría su nieto estar sacrificando a imágenes? ¿no había oído del incidente con el becerro de oro; Cómo su tío Aarón había permitido que el pueblo hiciera imagen para adorarla? ¿Cómo su abuelo Moisés había llegado al campamento después de estar con Dios mismo, para encontrarse al pueblo desenfrenadamente haciendo fiesta a este ídolo, cómo había tomado el becerro, lo había fundido y lo había derramado en el agua que estos bebían? No sabía que Dios había pedido que no se hicieran imágenes para adorar? Claro que lo sabría. También sabría que los sacrificios y holocaustos se debían llevar a cabo en Silo, donde estaba el tabernáculo, y por los sacerdotes, hijos de Aarón. <br /><br />El padre de este levita, Gersón, hijo de Moisés y Séfora se había criado en Madián, con su madre y abuelo Jetro. Pero vimos en Éxodo 18 que Jetro había creído en el Dios de Israel. Los hijos de Jetro habían elegido vivir entre el pueblo de Israel. Y aunque no sabemos mucho de Gersón, sabemos que su hijo estaba morando en Belén de Judá antes de decidir salir a forjar su propia identidad. Él quería ser sacerdote de Jehová, pero a su propia manera. <br /><br />Jonatán no demuestra devoción sincera a Dios, ya que al leer la historia, vemos que lo que lo movía era interés en su propio plan de vida y no en lo que Dios había hablado. <br /><br />Vemos que este nieto de Moisés había elegido dejar los preceptos de Dios para adorar a un Dios que él mismo se estaba haciendo a su propio gusto, y estaba tomando decisiones basadas en sus ganancias personales.<br /><br />No se lo pensó dos veces cuando los de Dan le ofrecieron ser sacerdote de la tribu en lugar de serlo de una sola familia. Esto implicaba mejor remuneración y más fama y estabilidad. Y acabó formando un negocio familiar que pasaría de generación en generación hasta que el pueblo fue invadido años más tarde. Así podemos ver que un descendiente directo del fiel siervo de Dios se desvió, haciéndose idólatra y amando otras cosas antes que a Dios. <br /><br />¿Es esto posible? Por desgracia lo es; no solo posible, sino muy fácil. Y es que la fe de tu abuelo no determina tu fe. La fidelidad de tus padres no predetermina tu caminar con Dios. La fe es una cuestión personal. Y cuando un individuo se desvía tan solo unos pocos grados de la presencia de Dios, al seguir el camino elegido, acabará lejos del Señor, y apartado de la perfecta voluntad de Dios. <br /><br />Amiga, no importa lo fieles que fueron tus padres o abuelos. No importa la familia de la que vienes. Juan 3:36 dice: “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.<br /><br />Aunque las oportunidades de conocer al Señor son mayores para aquellos cuyos familiares siguen a Dios fielmente, la relación con Dios es siempre un asunto personal. <br /><br />Tu condición espiritual estará determinada por lo que tú decidas hacer con Dios. Y cada decisión en tu caminar con Él marcará el rumbo de tu vida en Cristo.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17435374</guid><pubDate>Thu, 20 Mar 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17435374/jueces_055_una_decisio_n_personal.mp3" length="7034659" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Al leer en el capítulo 17 de Jueces sobre Micaía y el levita, el relato no nos dice quién era este levita que había dejado Belén de Judá y andaba por tierras de Efraín buscando un lugar donde morar. 

¿Quién podría ser este levita que había ignorado...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Al leer en el capítulo 17 de Jueces sobre Micaía y el levita, el relato no nos dice quién era este levita que había dejado Belén de Judá y andaba por tierras de Efraín buscando un lugar donde morar. <br /><br />¿Quién podría ser este levita que había ignorado la ley de Dios y el plan de Dios para su vida para buscar su propio bienestar y estabilidad económica?<br /><br />Los hombres de Dan parecían conocerle, ya que leemos que cuando se lo encontraron en la casa de Micaía “reconocieron la voz del joven levita y le dijeron: ¿Quién te ha traído acá? ¿y qué haces aquí? ¿y qué tienes tú por aquí?”<br />Jueces 18:3 <br /><br />¿Quién era este hombre tan conocido al que estos hombres no esperaban encontrar por estas tierras?<br /><br />Al final del capítulo 18 nos cuenta cómo la tribu de Dan tomó la tierra de unos sidonios que vivían pacíficamente y sin molestar a nadie. Arrasaron el lugar, reedificaron la ciudad, y levantaron los ídolos que habían robado a Micaía. Nos dice Jueces 18:30-31:<br /><br />“Y los hijos de Dan levantaron para sí la imagen de talla; y Jonatán hijo de Gersón, hijo de Moisés, él y sus hijos fueron sacerdotes en la tribu de Dan, hasta el día del cautiverio de la tierra. Así tuvieron levantada entre ellos la imagen de talla que Micaía había hecho, todo el tiempo que la casa de Dios estuvo en Silo.”<br /><br />El texto nos revela que se trataba del hijo de Gersón, osea, el nieto del mismo Moisés. Este es uno de los detalles que nos indica que estos sucesos ocurrieron al principio de la época de los jueces. Este levita, Jonatán, era el nieto del gran hombre de Dios que había sacado al pueblo de Egipto y lo había guiado por el desierto durante 40 años. Aquél que había hablado con Dios cara a cara, que había intercedido por el pueblo, y que les había dado repetidas veces la ley de Dios. <br /><br />¿Cómo podría su nieto estar sacrificando a imágenes? ¿no había oído del incidente con el becerro de oro; Cómo su tío Aarón había permitido que el pueblo hiciera imagen para adorarla? ¿Cómo su abuelo Moisés había llegado al campamento después de estar con Dios mismo, para encontrarse al pueblo desenfrenadamente haciendo fiesta a este ídolo, cómo había tomado el becerro, lo había fundido y lo había derramado en el agua que estos bebían? No sabía que Dios había pedido que no se hicieran imágenes para adorar? Claro que lo sabría. También sabría que los sacrificios y holocaustos se debían llevar a cabo en Silo, donde estaba el tabernáculo, y por los sacerdotes, hijos de Aarón. <br /><br />El padre de este levita, Gersón, hijo de Moisés y Séfora se había criado en Madián, con su madre y abuelo Jetro. Pero vimos en Éxodo 18 que Jetro había creído en el Dios de Israel. Los hijos de Jetro habían elegido vivir entre el pueblo de Israel. Y aunque no sabemos mucho de Gersón, sabemos que su hijo estaba morando en Belén de Judá antes de decidir salir a forjar su propia identidad. Él quería ser sacerdote de Jehová, pero a su propia manera. <br /><br />Jonatán no demuestra devoción sincera a Dios, ya que al leer la historia, vemos que lo que lo movía era interés en su propio plan de vida y no en lo que Dios había hablado. <br /><br />Vemos que este nieto de Moisés había elegido dejar los preceptos de Dios para adorar a un Dios que él mismo se estaba haciendo a su propio gusto, y estaba tomando decisiones basadas en sus ganancias personales.<br /><br />No se lo pensó dos veces cuando los de Dan le ofrecieron ser sacerdote de la tribu en lugar de serlo de una sola familia. Esto implicaba mejor remuneración y más fama y estabilidad. Y acabó formando un negocio familiar que pasaría de generación en generación hasta que el pueblo fue invadido años más tarde. Así podemos ver que un descendiente directo del fiel siervo de Dios se desvió, haciéndose idólatra y amando otras cosas antes que a Dios. <br /><br />¿Es esto posible? Por desgracia lo es; no solo posible, sino muy fácil. Y es que la fe de tu abuelo no determina tu fe. 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Micaía también. <br />Jueces 17:1-6 narra: “Hubo un hombre del monte de Efraín, que se llamaba Micaía, el cual dijo a su madre: Los mil cien siclos de plata que te fueron hurtados, acerca de los cuales maldijiste, y de los cuales me hablaste, he aquí el dinero está en mi poder; yo lo tomé. Entonces la madre dijo: Bendito seas de Jehová, hijo mío. Y él devolvió los mil cien siclos de plata a su madre; y su madre dijo: En verdad he dedicado el dinero a Jehová por mi hijo, para hacer una imagen de talla y una de fundición; ahora, pues, yo te lo devuelvo. Mas él devolvió el dinero a su madre, y tomó su madre doscientos siclos de plata y los dio al fundidor, quien hizo de ellos una imagen de talla y una de fundición, la cual fue puesta en la casa de Micaía. Y este hombre Micaía tuvo casa de dioses, e hizo efod y terafines, y consagró a uno de sus hijos para que fuera su sacerdote. En aquellos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía.” <br />¿A alguien le parece extraña esta historia? No te culpo. Lo es; me produce dolor de estómago, y es que este hijo había robado un dinero a su madre, y cuando se lo devuelve, la madre se pone tan contenta que usa el dinero para hacer unas imágenes. Micaía se monta una especie de museo de imágenes, el texto lo llama casa de dioses, y él mismo consagró a su propio hijo y lo hizo su sacerdote personal.  <br />Con todo lo que hemos aprendido de Dios y su carácter, y con lo explícito que ha sido Dios al compartir sus deseos en su ley, es aberrante que este señor robe, mienta, haga ídolos y los adore. Es horroroso que su madre sea tan ignorante de la voluntad de Dios que esto lo permite y hasta lo promueve con su actitud permisiva. Esto es un ejemplo del tipo de ambiente familiar que se respiraba.  <br />El versículo 6 lo describe perfectamente: En aquellos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía.” <br />Curioso que este Micaía llevaba un nombre que significaba “el que es como Jehová.” Los hebreos ya llevaban nombres que a la luz de sus vidas transgredían el tercer mandamiento, “no tomarás el nombre de Dios en vano.” Y es que no hay mayor deshonra al nombre de Dios que llevar la etiqueta de pertenecer a Dios y actuar en contra de su carácter.  <br />La historia continúa contándonos como un levita pasaba por ahí, buscando un lugar donde morar. Recordemos que la tribu de Levi era la encargada de atender a las tareas relacionadas con el tabernáculo, el cual no se encontraba muy lejos de ahí. Sin embargo, este levita no estaba ocupado. Imagino que había tanta idolatría en la tierra que las ofrendas en el tabernáculo habían descendido y había muchos, digamos, sin empleo. Sea lo que fuere, no demuestra devoción sincera a Dios, ya que al seguir leyendo la historia, vemos que tenía más interés en su propio plan de vida que en lo que Dios tuviera para él.  <br />Este levita, llegó a casa de Micaía, y este, al verlo, le ofreció quedarse a vivir ahí a cambio de casa y salario, con tal que accediera a ser su sacerdote privado. Este levita, al ver la casa de dioses que tenía Micaía, debería haber declinado la oferta. Sin embargo, lo que le ofrecía era demasiado bueno para despreciarlo. Así que, Micaía reemplazó a su propio hijo por un levita de verdad. “Y Micaía dijo: Ahora sé que Jehová me prosperará, porque tengo un levita por sacerdote.” Jueces 17:13 Tan supersticioso e ignorante de la ley de Dios como veíamos a su su madre al principio del relato. Micaía había robado, había idolatrado, había tomado el nombre de Dios en vano, había deshonrado a su madre. Pero pensaba que agradaría a Dios.  <br /><br />El levita sacerdote le duró poco a Micaía. Igual que vino, se marchó, cuando le plantearon una mejor oferta. Leemos que unos hombres de la tribu de Dan pasaban por el monte de Efraím de camino a inspeccionar la tierra de Lais para tomarla. Al encontrarse con este levita en casa de Micaía, parece incluso que lo reconocen. Le preguntaron, ¿Tú qué haces aquí? Y el levita les explicó cómo había acabado trabajando para Micaía. Cuando los de Dan habían reconocido la tierra de Las, volvieron adonde se encontraba el resto de su tribu y avanzaron hasta llegar a la casa de Micaía.   <br />Los hombres de Dan entraron a la casa y comenzaron a tomar los ídolos de Micaía. El levita, asombrado por lo que hacían, les preguntó <br />“¿Qué hacéis vosotros? Y ellos le respondieron: Calla, pon la mano sobre tu boca, y vente con nosotros, para que seas nuestro padre y sacerdote. ¿Es mejor que seas tú sacerdote en casa de un solo hombre, que de una tribu y familia de Israel? Y se alegró el corazón del sacerdote, el cual tomó el efod y los terafines y la imagen, y se fue en medio del pueblo.” Jueces 18:19-20  <br />Así fue como los de Dan se llevaron al sacerdote de Micaía junto con los ídolos que había en su casa. Nos narra el texto que cuando Micaía vio lo que había ocurrido, juntó gente y fue tras los de Dan. Mas estos hombres violentos le amenazaron hasta que Micaía desistió y se volvió a su casa con las manos vacías. <br />Sabemos que la tribu de Dan tomó la tierra de Lais de manera cruel, despreciando la tierra que Dios ya les había concedido en otro lugar. Levantaron la imagen de talla que la madre de Micaía había mandado a hacer con el dinero que su hijo le había robado, y establecieron a este levita como su sacerdote. Más adelante veremos que la tribu de Dan llegaría a ser tan idólatra que desaparecería de la profecía en el libro de Apocalipsis.  <br />No nos dice el texto qué fue de Micaía. Puede que se diera cuenta que Dios le estaba dando una oportunidad, permitiendo que los de Dan le robaran aquello que lo había apartado de Dios. Puede que se hiciera para él más ídolos y siguiera con su plan inicial. Me gustaría pensar que usó esta oportunidad para cambiar su vida. Que Dios en Su infinita misericordia le quitó todo, para que pudiera comenzar de nuevo, buscando al único Dios verdadero.  <br />Esta historia de Micaía muestra cómo el hacer lo que a uno bien le parece no trae felicidad. Incluso, cuando parece que todo va bien haciendo lo que te da la gana, puede llegar uno más grande que tú que quiere otra cosa, y te estropea aquello que te estaba dando alegría. Mucho mejor conocer lo que a Dios le agrada y vivir para lo que fuimos creados, para traer gloria al único Dios verdadero.  <br />Que hoy y cada día tomemos la oportunidad de hacer aquello que bien le parece a Dios, confiando en que Él nos ayudará en el camino. Esta es la mejor manera de vivir la vida que Él nos ha dado.  ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17404214</guid><pubDate>Wed, 19 Mar 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17404214/jueces_054_lo_que_bien_le_pareci_a.mp3" length="8556447" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Lo que bien le parecía  
Jueces 17 nos presenta a un personaje que vivió en los al comienzo de la época de jueces, cuando Josué ya había fallecido y Finees, hijo de Eleazar, y nieto de Aarón, era sacerdote sobre todo el territorio de las doce tribus....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Lo que bien le parecía  <br />Jueces 17 nos presenta a un personaje que vivió en los al comienzo de la época de jueces, cuando Josué ya había fallecido y Finees, hijo de Eleazar, y nieto de Aarón, era sacerdote sobre todo el territorio de las doce tribus. Con la distancia entre tribus, como se nos repite varias veces en el texto, cada uno hacía lo que bien le parecía. Micaía también. <br />Jueces 17:1-6 narra: “Hubo un hombre del monte de Efraín, que se llamaba Micaía, el cual dijo a su madre: Los mil cien siclos de plata que te fueron hurtados, acerca de los cuales maldijiste, y de los cuales me hablaste, he aquí el dinero está en mi poder; yo lo tomé. Entonces la madre dijo: Bendito seas de Jehová, hijo mío. Y él devolvió los mil cien siclos de plata a su madre; y su madre dijo: En verdad he dedicado el dinero a Jehová por mi hijo, para hacer una imagen de talla y una de fundición; ahora, pues, yo te lo devuelvo. Mas él devolvió el dinero a su madre, y tomó su madre doscientos siclos de plata y los dio al fundidor, quien hizo de ellos una imagen de talla y una de fundición, la cual fue puesta en la casa de Micaía. Y este hombre Micaía tuvo casa de dioses, e hizo efod y terafines, y consagró a uno de sus hijos para que fuera su sacerdote. En aquellos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía.” <br />¿A alguien le parece extraña esta historia? No te culpo. Lo es; me produce dolor de estómago, y es que este hijo había robado un dinero a su madre, y cuando se lo devuelve, la madre se pone tan contenta que usa el dinero para hacer unas imágenes. Micaía se monta una especie de museo de imágenes, el texto lo llama casa de dioses, y él mismo consagró a su propio hijo y lo hizo su sacerdote personal.  <br />Con todo lo que hemos aprendido de Dios y su carácter, y con lo explícito que ha sido Dios al compartir sus deseos en su ley, es aberrante que este señor robe, mienta, haga ídolos y los adore. Es horroroso que su madre sea tan ignorante de la voluntad de Dios que esto lo permite y hasta lo promueve con su actitud permisiva. Esto es un ejemplo del tipo de ambiente familiar que se respiraba.  <br />El versículo 6 lo describe perfectamente: En aquellos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía.” <br />Curioso que este Micaía llevaba un nombre que significaba “el que es como Jehová.” Los hebreos ya llevaban nombres que a la luz de sus vidas transgredían el tercer mandamiento, “no tomarás el nombre de Dios en vano.” Y es que no hay mayor deshonra al nombre de Dios que llevar la etiqueta de pertenecer a Dios y actuar en contra de su carácter.  <br />La historia continúa contándonos como un levita pasaba por ahí, buscando un lugar donde morar. Recordemos que la tribu de Levi era la encargada de atender a las tareas relacionadas con el tabernáculo, el cual no se encontraba muy lejos de ahí. Sin embargo, este levita no estaba ocupado. Imagino que había tanta idolatría en la tierra que las ofrendas en el tabernáculo habían descendido y había muchos, digamos, sin empleo. Sea lo que fuere, no demuestra devoción sincera a Dios, ya que al seguir leyendo la historia, vemos que tenía más interés en su propio plan de vida que en lo que Dios tuviera para él.  <br />Este levita, llegó a casa de Micaía, y este, al verlo, le ofreció quedarse a vivir ahí a cambio de casa y salario, con tal que accediera a ser su sacerdote privado. Este levita, al ver la casa de dioses que tenía Micaía, debería haber declinado la oferta. Sin embargo, lo que le ofrecía era demasiado bueno para despreciarlo. Así que, Micaía reemplazó a su propio hijo por un levita de verdad. “Y Micaía dijo: Ahora sé que Jehová me prosperará, porque tengo un levita por sacerdote.” Jueces 17:13 Tan supersticioso e ignorante de la ley de Dios como veíamos a su su madre al principio del relato. Micaía había robado, había idolatrado, había tomado el nombre de Dios en vano, había deshonrado a su madre. 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Y cuando Jehová les levantaba jueces, Jehová estaba con el juez, y los libraba de mano de los enemigos todo el tiempo de aquel juez; porque Jehová era movido a misericordia por sus gemidos a causa de los que los oprimían y afligían. Mas acontecía que al morir el juez, ellos volvían atrás, y se corrompían más que sus padres, siguiendo a dioses ajenos para servirles, e inclinándose delante de ellos; y no se apartaban de sus obras, ni de su obstinado camino.”<br /><br /><br />Este texto describe el periodo de los jueces en Israel. El pueblo se veía inmerso en un ciclo de decadencia y fracaso que se caracterizaba por pecado que llevaba a la opresión de parte de los pueblos paganos de alrededor. El pueblo lloraba ante Dios, y Dios en su misericordia levantaba a un libertador que los rescatara de la opresión. Disfrutaban entonces de una época de paz hasta que alejándose de Dios, acababan de nuevo afligidos por los enemigos de Dios. Este ciclo lo vemos repetido para cada uno de los jueces principales.<br /><br /><br />El libro de Jueces se llama así por el nombre dado a estos catorce personajes que el Señor usó para encauzar al pueblo de Israel en determinadas zonas y determinados momentos. Fue una época, como comenté anteriormente, de mucho conflicto, descontrol que vino sobre el pueblo de Dios por insistir en apartarse de Dios para seguir su propio camino. <br />Estos jueces, trece hombres y una mujer, fueron, más que jueces en el sentido jurídico de la palabra, libertadores o salvadores del pueblo. En muchas ocasiones eran soldados, en otras estrategas, y en algunas, líderes que guiaban al pueblo. <br /><br />Quizá por este motivo es que los judíos esperaban que Jesús fuera un libertador (salvador) en el sentido político o militar de la palabra, para librarlos de la opresión de los romanos. Perdieron así, la mayoría de judíos la oportunidad de recibir al verdadero libertador que los podía salvar definitivamente. <br /><br />Veremos en el libro de jueces varios hombres y mujeres que con valentía lucharon para terminar con la opresión de otros pueblos. Sin embargo, cuando el juez moría, nos dice el texto, el pueblo volvía a ser oprimido por los grupos que habían dejado morar en la tierra. <br /><br /><br />Jueces comienza con la lista de los cananeos que los israelitas no expulsaron de la tierra. Podríamos decir que fueron “compasivos” o quizás simplemente ingenuos. Dios permite que en un principio estos grupos habiten la tierra, pero serían azote al pueblo de Israel.<br /><br />¿Qué pasa cuando no limpias la putrefacción por completo? Al poco tiempo lo podrido contagia lo sano; nunca funciona en la otra dirección, ¿Te das cuenta? Solo un corte radical puede salvar el resto de la fruta. De igual modo, el pecado se infiltra de tal modo que echa a perder todo lo que toca. <br /><br />Veremos que hay una decadencia en los jueces según el libro progresa, que va de jueces que pueden ser considerados bastante buenos a jueces no tan buenos, a jueces malos, hasta llegar a jueces totalmente corruptos que actúan como los que nunca habían conocido a Dios.<br /><br />Los cinco últimos capítulos del libro están cronológicamente fuera de lugar, estando posicionados al final para mostrar la decadencia de Israel. Sin embargo, estas historias en los capítulos finales ocurrieron al principio de la época de los jueces, después de la muerte de Josué. Comenzaremos a ver el libro por los últimos capítulos antes de ver a diferentes jueces. <br /><br />Los capítulos del 3-16 nos narran la historia de 12 jueces que liberaron al pueblo de Israel en un momento determinado en una zona determinada del territorio. <br /><br />Cuenta de cómo Otoniel rescató al pueblo de las tribus de Mesopotamia, de cómo Aod los libró del rey moabita Eglón , y de Samgar, que los libró de los filisteos. <br /><br />Nos narra de Débora y cómo juzgó al pueblo y lo guió a la guerra contra los cananeos. Leemos de Gedeón y cómo los libró de los madianitas que robaban sus cosechas. Vemos a uno que quiso proclamarse a sí mismo juez, Abimelec (8:33-9:57), causando una guerra civil. Y leemos de los jueces Tola, Jair (10:1-5), Jefté (10:6-12:7), Ibzán, Elón y Abdón (12:8-15), y del conocido Sansón (13-16), a cuya historia se le dedican tres capítulos enteros. <br /><br />Esta época que abarca 350 años alrededor del 1400 AC acaba cuando Dios da al pueblo un rey. Incluye también el libro de Rut, el cual viene después de Jueces. Y en 1 de Samuel veremos dos hombres más que juzgaron a Israel; estos fueron Elí y Samuel. <br /><br />La situación de Israel durante el periodo de los Jueces puede describirse muy bien con una frase que se repite cinco veces: <br /><br />“En esos días no había rey en Israel, y cada uno hacía lo que bien le parecía.” Jueces 21:25<br /><br />Sin una estructura estable, y sin dirección de Dios, el pueblo de Israel ni estaba unido, ni estaba en orden. Igual podrías encontrar a algunos que seguían a Dios, pero la sociedad estaba tan desestructurada que hasta los jueces que Dios estableció en Su misericordia para salvarlos de desastres que ellos mismos habían buscado no conseguían arreglar la situación por mucho tiempo. <br /><br />La realidad muchas veces supera a la ficción, por lo que algunos de los sucesos relatados en este libro son más violentos que cualquier película que yo quisiera ver sin taparme los ojos. Dios nos ha permitido saber los hechos con los detalles suficientes para transmitir la decadencia de un pueblo que habiendo conocido la verdad, eligió rechazarla. <br /><br />¿Hay esperanza? Te digo que sí. No perdamos de vista que el final de esta gran historia será un final feliz. Porque hay un juez que vendría siglos más tarde, y que a diferencia de estos jueces, sería el juez perfecto. Este juez salvaría a su pueblo de sus pecado y traería paz eterna. Cristo, el juez perfecto estaba aún por llegar.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17397828</guid><pubDate>Tue, 18 Mar 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17397828/jueces_053_los_jueces_de_israel.mp3" length="8470357" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Video del libro de Jueces. 
https://www.youtube.com/watch?v=bCwaJz4L2nU 

Podría resumir el clima del libro de los jueces después de la ruptura del pacto con el siguiente texto :

Jueces 2:14-19
“Y se encendió contra Israel el furor de Jehová, el cual...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Video del libro de Jueces. <br />https://www.youtube.com/watch?v=bCwaJz4L2nU <br /><br />Podría resumir el clima del libro de los jueces después de la ruptura del pacto con el siguiente texto :<br /><br />Jueces 2:14-19<br />“Y se encendió contra Israel el furor de Jehová, el cual los entregó en manos de robadores que los despojaron, y los vendió en mano de sus enemigos de alrededor; y no pudieron ya hacer frente a sus enemigos.”<br /><br />“Y Jehová levantó jueces que los librasen de mano de los que les despojaban; pero tampoco oyeron a sus jueces, sino que fueron tras dioses ajenos, a los cuales adoraron; se apartaron pronto del camino en que anduvieron sus padres obedeciendo a los mandamientos de Jehová; ellos no hicieron así. Y cuando Jehová les levantaba jueces, Jehová estaba con el juez, y los libraba de mano de los enemigos todo el tiempo de aquel juez; porque Jehová era movido a misericordia por sus gemidos a causa de los que los oprimían y afligían. Mas acontecía que al morir el juez, ellos volvían atrás, y se corrompían más que sus padres, siguiendo a dioses ajenos para servirles, e inclinándose delante de ellos; y no se apartaban de sus obras, ni de su obstinado camino.”<br /><br /><br />Este texto describe el periodo de los jueces en Israel. El pueblo se veía inmerso en un ciclo de decadencia y fracaso que se caracterizaba por pecado que llevaba a la opresión de parte de los pueblos paganos de alrededor. El pueblo lloraba ante Dios, y Dios en su misericordia levantaba a un libertador que los rescatara de la opresión. Disfrutaban entonces de una época de paz hasta que alejándose de Dios, acababan de nuevo afligidos por los enemigos de Dios. Este ciclo lo vemos repetido para cada uno de los jueces principales.<br /><br /><br />El libro de Jueces se llama así por el nombre dado a estos catorce personajes que el Señor usó para encauzar al pueblo de Israel en determinadas zonas y determinados momentos. Fue una época, como comenté anteriormente, de mucho conflicto, descontrol que vino sobre el pueblo de Dios por insistir en apartarse de Dios para seguir su propio camino. <br />Estos jueces, trece hombres y una mujer, fueron, más que jueces en el sentido jurídico de la palabra, libertadores o salvadores del pueblo. En muchas ocasiones eran soldados, en otras estrategas, y en algunas, líderes que guiaban al pueblo. <br /><br />Quizá por este motivo es que los judíos esperaban que Jesús fuera un libertador (salvador) en el sentido político o militar de la palabra, para librarlos de la opresión de los romanos. Perdieron así, la mayoría de judíos la oportunidad de recibir al verdadero libertador que los podía salvar definitivamente. <br /><br />Veremos en el libro de jueces varios hombres y mujeres que con valentía lucharon para terminar con la opresión de otros pueblos. Sin embargo, cuando el juez moría, nos dice el texto, el pueblo volvía a ser oprimido por los grupos que habían dejado morar en la tierra. <br /><br /><br />Jueces comienza con la lista de los cananeos que los israelitas no expulsaron de la tierra. Podríamos decir que fueron “compasivos” o quizás simplemente ingenuos. Dios permite que en un principio estos grupos habiten la tierra, pero serían azote al pueblo de Israel.<br /><br />¿Qué pasa cuando no limpias la putrefacción por completo? Al poco tiempo lo podrido contagia lo sano; nunca funciona en la otra dirección, ¿Te das cuenta? Solo un corte radical puede salvar el resto de la fruta. De igual modo, el pecado se infiltra de tal modo que echa a perder todo lo que toca. <br /><br />Veremos que hay una decadencia en los jueces según el libro progresa, que va de jueces que pueden ser considerados bastante buenos a jueces no tan buenos, a jueces malos, hasta llegar a jueces totalmente corruptos que actúan como los que nunca habían conocido a Dios.<br /><br />Los cinco últimos capítulos del libro están cronológicamente fuera de lugar, estando posicionados al final para mostrar la decadencia de Israel. Sin...]]></itunes:summary><itunes:duration>500</itunes:duration><itunes:keywords>caos,cristo,decadencia,israel,jesús,jueces,juez,libertador,misericordia,resumen,salvador</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b34e659f8e616a9f80ae0451f73edc52.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Jueces-052 El pacto roto</title><link>https://www.spreaker.com/episode/jueces-052-el-pacto-roto--17386528</link><description><![CDATA[El pacto de Dios con Israel se basaba, como ya hemos visto, en la obediencia del pueblo a los preceptos de Dios—en la fidelidad al Dios de Israel en lugar de servir a otros dioses. Dios les había pedido que no dejaran rastro de las prácticas paganas de los habitantes de la tierra que habían tomado. Sin embargo, en el libro de Josué y al comienzo del libro de Jueces, podemos leer que el pueblo ya había roto este pacto.<br /><br />Jueces 1:21, y también en Josué 15 dice “Mas al jebuseo que habitaba en Jerusalén no lo arrojaron los hijos de Benjamín, y el jebuseo habitó con los hijos de Benjamín en Jerusalén hasta hoy.” (Josué 15<br /><br />Jueces 1:28 “Pero cuando Israel se sintió fuerte hizo al cananeo tributario, mas no lo arrojó.”<br /><br />El resto del capítulo 1 (27-35) ofrece una lista de todos los que Israel no arrojó de la tierra, sino que se quedaron, llegando a ser tributarios al pueblo de Israel. <br /><br />Prefirieron hacer negocio con los enemigos de Dios que obedecer a DIos y arrojarlos de la tierra. Por tanto nos dice Jueces 2:1-3 que<br /><br />“El ángel de Jehová subió de Gilgal a Boquim, y dijo: Yo os saqué de Egipto, y os introduje en la tierra de la cual había jurado a vuestros padres, diciendo: No invalidaré jamás mi pacto con vosotros, con tal que vosotros no hagáis pacto con los moradores de esta tierra, cuyos altares habéis de derribar; mas vosotros no habéis atendido a mi voz. ¿Por qué habéis hecho esto? Por tanto, yo también digo: No los echaré de delante de vosotros, sino que serán azotes para vuestros costados, y sus dioses os serán tropezadero.”<br /><br />En una primera reacción, nos narra el texto que el pueblo llora y ofrece sacrificios a Dios, pero su corazón no estaba bien con Dios. En el capítulo 3 leemos: <br /><br />“Así los hijos de Israel habitaban entre los cananeos, heteos, amorreos, ferezeos, heveos y jebuseos. Y tomaron de sus hijas por mujeres, y dieron sus hijas a los hijos de ellos, y sirvieron a sus dioses.”<br /><br />¡Qué triste afirmación! <br /><br />Al permitir que su hijos e hijas siguieran las costumbres del lugar y emparentarse con los que no servían a Dios, se levantó una generación que no conocía a Jehová. ¿Cómo podía ser que en pocos años, de una generación a otra cambiara tanto un pueblo? <br /><br />Lo podemos leer en Jueces 2:7, 10 <br /><br />“Y el pueblo había servido a Jehová todo el tiempo de Josué, y todo el tiempo de los ancianos que sobrevivieron a Josué, los cuales habían visto todas las grandes obras de Jehová, que él había hecho por Israel.<br /><br />Y toda aquella generación también fue reunida a sus padres. Y se levantó después de ellos otra generación que no conocía a Jehová, ni la obra que él había hecho por Israel.”<br /><br />Se dejó de cumplir el shemá, el “escucha Israel”; se dejó de contar las maravillas de Dios en casa, se dejó de hablar del Dios de Abraham, Isaac y Jacob. Poco a poco, con decisiones , o mejor dicho, quizás con falta de decisión de servir al Señor, lo que Dios había pedido en Deuteronomio 6 no so cumplía en las casas. ¿Qué decía este texto? escuchémoslo de nuevo:<br /><br />“Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es.Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.”<br /><br />Cuando Israel permitió que los pueblos paganos permanecieran a su alrededor y no mantuvieron su amor y dedicación a Dios, comenzó a notarse en sus casas. Ya no repasaban la ley de Moisés, ya no hablaban de las maravillas que Dios había hecho en su favor al sacarlos de Egipto y traerlos hasta esta tierra. Y poco a poco, los niños y jóvenes, influenciados por los que adoraban a otros dioses y por las prácticas del pueblo alrededor acabaron perdiendo toda noción de Dios, de modo que nos dice el texto que no conocían a Jehová.<br /><br /><br />Y así, en el los versículos 11 -13, leemos:<br /><br />“Después los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos de Jehová, y sirvieron a los baales. Dejaron a Jehová el Dios de sus padres, que los había sacado de la tierra de Egipto, y se fueron tras otros dioses, los dioses de los pueblos que estaban en sus alrededores, a los cuales adoraron; y provocaron a ira a Jehová.”<br /><br /><br />Así que Dios ya viendo que Israel había roto su pacto con Él, los dejó ir por su propio camino, con aquellos que ellos habían elegido.<br /><br />Nos dice el texto que los de Israel “no se apartaban de sus obras, ni de su obstinado camino“<br /><br />“Y dijo: Por cuanto este pueblo traspasa mi pacto que ordené a sus padres, y no obedece a mi voz, tampoco yo volveré más a arrojar de delante de ellos a ninguna de las naciones que dejó Josué cuando murió.”<br />Jueces 2:19-21 <br /><br />Así es como la sociedad de los hebreos cambió, y la encontramos al comienzo de los tiempos de los jueces metidos de lleno en su propio plan, y lejos de Dios. Así es como de una generación a otra se puede ir de ser fiel a Dios a no saber de Él-<br /><br /><br />Puede que nos engañemos pensando que de repente la nueva generación deja de creer y hacer lo que la generación previa tenía muy claro. Pensamos que es un proceso de evolución o progreso, cuando en realidad es el resultado de muchos descuidos por parte de los que educan, o digamos dejan de educar sin darse cuenta, dejando que otros eduquen a los que ellos deberían estar educando. <br /><br />Demasiado a menudo descuidamos la influencia que la familia debe tener, y dejamos que otros sean los que instruyan a nuestros hijos, descuidando nuestra responsabilidad. Estemos atentas para que la Palabra de Dios esté presente en nuestros hogares, y para que el nombre de Dios sea conocido y amado.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17386528</guid><pubDate>Mon, 17 Mar 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17386528/jueces_052_el_pacto_roto.mp3" length="7890535" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El pacto de Dios con Israel se basaba, como ya hemos visto, en la obediencia del pueblo a los preceptos de Dios—en la fidelidad al Dios de Israel en lugar de servir a otros dioses. Dios les había pedido que no dejaran rastro de las prácticas paganas...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El pacto de Dios con Israel se basaba, como ya hemos visto, en la obediencia del pueblo a los preceptos de Dios—en la fidelidad al Dios de Israel en lugar de servir a otros dioses. Dios les había pedido que no dejaran rastro de las prácticas paganas de los habitantes de la tierra que habían tomado. Sin embargo, en el libro de Josué y al comienzo del libro de Jueces, podemos leer que el pueblo ya había roto este pacto.<br /><br />Jueces 1:21, y también en Josué 15 dice “Mas al jebuseo que habitaba en Jerusalén no lo arrojaron los hijos de Benjamín, y el jebuseo habitó con los hijos de Benjamín en Jerusalén hasta hoy.” (Josué 15<br /><br />Jueces 1:28 “Pero cuando Israel se sintió fuerte hizo al cananeo tributario, mas no lo arrojó.”<br /><br />El resto del capítulo 1 (27-35) ofrece una lista de todos los que Israel no arrojó de la tierra, sino que se quedaron, llegando a ser tributarios al pueblo de Israel. <br /><br />Prefirieron hacer negocio con los enemigos de Dios que obedecer a DIos y arrojarlos de la tierra. Por tanto nos dice Jueces 2:1-3 que<br /><br />“El ángel de Jehová subió de Gilgal a Boquim, y dijo: Yo os saqué de Egipto, y os introduje en la tierra de la cual había jurado a vuestros padres, diciendo: No invalidaré jamás mi pacto con vosotros, con tal que vosotros no hagáis pacto con los moradores de esta tierra, cuyos altares habéis de derribar; mas vosotros no habéis atendido a mi voz. ¿Por qué habéis hecho esto? Por tanto, yo también digo: No los echaré de delante de vosotros, sino que serán azotes para vuestros costados, y sus dioses os serán tropezadero.”<br /><br />En una primera reacción, nos narra el texto que el pueblo llora y ofrece sacrificios a Dios, pero su corazón no estaba bien con Dios. En el capítulo 3 leemos: <br /><br />“Así los hijos de Israel habitaban entre los cananeos, heteos, amorreos, ferezeos, heveos y jebuseos. Y tomaron de sus hijas por mujeres, y dieron sus hijas a los hijos de ellos, y sirvieron a sus dioses.”<br /><br />¡Qué triste afirmación! <br /><br />Al permitir que su hijos e hijas siguieran las costumbres del lugar y emparentarse con los que no servían a Dios, se levantó una generación que no conocía a Jehová. ¿Cómo podía ser que en pocos años, de una generación a otra cambiara tanto un pueblo? <br /><br />Lo podemos leer en Jueces 2:7, 10 <br /><br />“Y el pueblo había servido a Jehová todo el tiempo de Josué, y todo el tiempo de los ancianos que sobrevivieron a Josué, los cuales habían visto todas las grandes obras de Jehová, que él había hecho por Israel.<br /><br />Y toda aquella generación también fue reunida a sus padres. Y se levantó después de ellos otra generación que no conocía a Jehová, ni la obra que él había hecho por Israel.”<br /><br />Se dejó de cumplir el shemá, el “escucha Israel”; se dejó de contar las maravillas de Dios en casa, se dejó de hablar del Dios de Abraham, Isaac y Jacob. Poco a poco, con decisiones , o mejor dicho, quizás con falta de decisión de servir al Señor, lo que Dios había pedido en Deuteronomio 6 no so cumplía en las casas. ¿Qué decía este texto? escuchémoslo de nuevo:<br /><br />“Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es.Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.”<br /><br />Cuando Israel permitió que los pueblos paganos permanecieran a su alrededor y no mantuvieron su amor y dedicación a Dios, comenzó a notarse en sus casas. Ya no repasaban la ley de Moisés, ya no hablaban de las maravillas que Dios había hecho en su favor al sacarlos de Egipto y traerlos hasta esta tierra. Y poco a poco, los niños y jóvenes, influenciados por los que adoraban a...]]></itunes:summary><itunes:duration>464</itunes:duration><itunes:keywords>amor,desobediencia,dios,educación,generación,hogar,obediencia,pacto,pecado,roto</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ecaeceab217ef46401500297c80c155d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Josué-050 Guerra y Paz</title><link>https://www.spreaker.com/episode/josue-050-guerra-y-paz--17375667</link><description><![CDATA[Tras las victorias militares de Jericó y Hai, los pueblos de alrededor temieron a los israelitas. Sabían el poder que tenían, sabían que el Dios verdadero, el Dios de Abraham, Isaac y Jacob estaba con ellos, y eso los hacía invencibles, siempre, como hemos visto, que el pueblo permaneciera cerca de su Dios. <br /><br />Los gabaonitas, pueblo fuerte que habitaba cerca del lugar donde se hallaban los hebreos, salieron para engañarlos, haciéndoles pensar que venían de lejos y querían hacer paz con ellos. Los israelitas, engañados por las apariencias, creyeron a los gabaonitas e hicieron pacto con ellos sin consultar al Señor antes. Esto comenzó un patrón en Israel que como veremos en el próximo libro, corrompió al pueblo desde dentro. Al dejar a los que no temían a Dios infiltrarse en la sociedad que Dios quería mantener santa, veremos, que como ocurrió con el incidente perpetrado por Balaam, al pueblo de Dios solo se le gana cuando los que son de Dios comienzan a desear las prácticas de los paganos. <br /><br />Nos narra Josué 10 que <br /><br />“Adonisedec rey de Jerusalén oyó que Josué había tomado a Hai, y que la había asolado (como había hecho a Jericó y a su rey, así hizo a Hai y a su rey), y que los moradores de Gabaón habían hecho paz con los israelitas, y que estaban entre ellos”<br /><br />Así fue a hacer alianza con cinco reyes para atacar a los israelitas y a los de Gabaón, pueblo más grande que ellos. <br /><br />El capítulo 10 narra cómo estos cinco reyes unidos vinieron para atacar a Israel, y Dios milagrosamente dio la victoria a los israelitas de mano de Josué. <br /><br />Dios envió granizo del cielo y alargó el día milagrosamente como nunca había ocurrido ni jamás volvería a ocurrir. Nos dice el versículo 14 que “no hubo día como aquél, ni antes ni después de él, habiendo atendido Jehová a la voz de un hombre; porque Jehová peleaba por Israel.”<br /><br />Josué había venido ante Dios con una petición valiente e imposible, porque sabía que Dios era el Dios de lo imposible. Dios le honró, concediéndole la petición, y el versículo 21 nos dice que “Todo el pueblo volvió sano y salvo a Josué, al campamento en Maceda; y no hubo quien moviese su lengua contra ninguno de los hijos de Israel.”<br /><br /><br />Dios había contestado la petición de Josué al mismo tiempo que había asegurado que los pueblos de alrededor entendieran que Dios es Rey sobre todos los reyes de la tierra. <br /><br /><br />Josué 11: 18-20 explica:<br /><br />“Por mucho tiempo tuvo guerra Josué con (los reyes de alrededor). No hubo ciudad que hiciese paz con los hijos de Israel, salvo los heveos que moraban en Gabaón; todo lo tomaron en guerra. Porque esto vino de Jehová, que endurecía el corazón de ellos para que resistiesen con guerra a Israel, para destruirlos, y que no les fuese hecha misericordia, sino que fuesen desarraigados, como Jehová lo había mandado a Moisés.”<br /><br />Si te interesa la historia y la geografía, los capítulos que le siguen a este son para ti. Toma un mapa y disfruta del proceso de conquista de los territorios de cada tribu. Este fue un periodo de guerra que tenía como fin establecer paz en esa zona del planeta. Lo consiguieron, según el texto de Josué 11:23 <br /><br />“Tomó, pues, Josué toda la tierra, conforme a todo lo que Jehová había dicho a Moisés; y la entregó Josué a los israelitas por herencia conforme a su distribución según sus tribus; y la tierra descansó de la guerra.”<br /><br />Sin embargo, conociendo la historia contemporánea, sabemos que a día de hoy no hay paz en el medio oriente. Estamos hablando de miles de años, y todavía luchan los grupos de gente con diferentes ideales.<br /><br />¿Por qué es esto así? ¿No es Dios fiel a sus promesas? <br /><br />El capítulo 21 del libro de Josué nos dice que <br />“No faltó palabra de todas las buenas promesas que Jehová había hecho a la casa de Israel; todo se cumplió.”<br /><br />Josué acaba el libro recordando al pueblo que la obediencia a Dios es la clave de la paz. A la hora de su muerte, les deja con este mensaje:<br /><br />“ Y he aquí que yo estoy para entrar hoy por el camino de toda la tierra; reconoced, pues, con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma, que no ha faltado una palabra de todas las buenas palabras que Jehová vuestro Dios había dicho de vosotros; todas os han acontecido, no ha faltado ninguna de ellas. Pero así como ha venido sobre vosotros toda palabra buena que Jehová vuestro Dios os había dicho, también traerá Jehová sobre vosotros toda palabra mala, hasta destruiros de sobre la buena tierra que Jehová vuestro Dios os ha dado, si traspasareis el pacto de Jehová vuestro Dios que él os ha mandado, yendo y honrando a dioses ajenos, e inclinándoos a ellos. Entonces la ira de Jehová se encenderá contra vosotros, y pereceréis prontamente de esta buena tierra que él os ha dado.”<br /><br />Josué 24: 14 “Ahora, pues, temed a Jehová, y servidle con integridad y en verdad; y quitad de entre vosotros los dioses a los cuales sirvieron vuestros padres al otro lado del río, y en Egipto; y servid a Jehová. Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová.<br /><br /><br />Josué 24:16 “Entonces el pueblo respondió y dijo: Nunca tal acontezca, que dejemos a Jehová para servir a otros dioses;<br />Y Josué respondió al pueblo: Vosotros sois testigos contra vosotros mismos, de que habéis elegido a Jehová para servirle. Y ellos respondieron: Testigos somos.”<br /><br />La historia del pueblo de Israel está llena de conflictos, de victorias y de derrotas. Han sido esclavos de muchos, y han esclavizado a otros. A través de este pueblo Dios nos quiere enseñar lecciones importantes para nuestras vidas. Nos quiere guiar al Salvador. A día de hoy, la mayoría de los judíos no reconocen a Jesús como el Mesías, enviado por Dios para salvar a su pueblo de sus pecados. Mas Dios promete que llegará el día en que todos doblaremos rodilla ante Él, reconociendo que Cristo es Señor. Habrá un remanente, parte del pueblo de Israel que creerá en Cristo como el Salvador que quita el pecado del mundo, que trae la paz verdadera. <br /><br />Hasta entonces, la historia que viene más adelante incluye mucho dolor, pero nunca abandonando la esperanza de un Salvador. Te animo a continuar conmigo a través de la historia de este pueblo, porque refleja la humanidad. Intentaré comunicar la relación de los acontecimientos y el interior del ser humano con nuestra vida aquí y ahora, y con lo que Dios tiene para nosotros en el futuro. <br /><br /><br />1 Tesalonicenses 5:23 “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.”<br /><br />Cristo ha venido para que podamos tener paz, paz eterna, paz real. Su paz es una paz que comienza en el corazón de cada individuo y que se traduce en paz con el prójimo, desde el más cercano y extendiéndose al enemigo. Es una paz que transciende el tiempo y las circunstancias, una paz que sobrepasa nuestro entendimiento, ofrecida gratuitamente por el Dios de Paz.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17375667</guid><pubDate>Fri, 14 Mar 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17375667/josue_051_guerra_y_paz.mp3" length="9103125" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Tras las victorias militares de Jericó y Hai, los pueblos de alrededor temieron a los israelitas. Sabían el poder que tenían, sabían que el Dios verdadero, el Dios de Abraham, Isaac y Jacob estaba con ellos, y eso los hacía invencibles, siempre, como...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Tras las victorias militares de Jericó y Hai, los pueblos de alrededor temieron a los israelitas. Sabían el poder que tenían, sabían que el Dios verdadero, el Dios de Abraham, Isaac y Jacob estaba con ellos, y eso los hacía invencibles, siempre, como hemos visto, que el pueblo permaneciera cerca de su Dios. <br /><br />Los gabaonitas, pueblo fuerte que habitaba cerca del lugar donde se hallaban los hebreos, salieron para engañarlos, haciéndoles pensar que venían de lejos y querían hacer paz con ellos. Los israelitas, engañados por las apariencias, creyeron a los gabaonitas e hicieron pacto con ellos sin consultar al Señor antes. Esto comenzó un patrón en Israel que como veremos en el próximo libro, corrompió al pueblo desde dentro. Al dejar a los que no temían a Dios infiltrarse en la sociedad que Dios quería mantener santa, veremos, que como ocurrió con el incidente perpetrado por Balaam, al pueblo de Dios solo se le gana cuando los que son de Dios comienzan a desear las prácticas de los paganos. <br /><br />Nos narra Josué 10 que <br /><br />“Adonisedec rey de Jerusalén oyó que Josué había tomado a Hai, y que la había asolado (como había hecho a Jericó y a su rey, así hizo a Hai y a su rey), y que los moradores de Gabaón habían hecho paz con los israelitas, y que estaban entre ellos”<br /><br />Así fue a hacer alianza con cinco reyes para atacar a los israelitas y a los de Gabaón, pueblo más grande que ellos. <br /><br />El capítulo 10 narra cómo estos cinco reyes unidos vinieron para atacar a Israel, y Dios milagrosamente dio la victoria a los israelitas de mano de Josué. <br /><br />Dios envió granizo del cielo y alargó el día milagrosamente como nunca había ocurrido ni jamás volvería a ocurrir. Nos dice el versículo 14 que “no hubo día como aquél, ni antes ni después de él, habiendo atendido Jehová a la voz de un hombre; porque Jehová peleaba por Israel.”<br /><br />Josué había venido ante Dios con una petición valiente e imposible, porque sabía que Dios era el Dios de lo imposible. Dios le honró, concediéndole la petición, y el versículo 21 nos dice que “Todo el pueblo volvió sano y salvo a Josué, al campamento en Maceda; y no hubo quien moviese su lengua contra ninguno de los hijos de Israel.”<br /><br /><br />Dios había contestado la petición de Josué al mismo tiempo que había asegurado que los pueblos de alrededor entendieran que Dios es Rey sobre todos los reyes de la tierra. <br /><br /><br />Josué 11: 18-20 explica:<br /><br />“Por mucho tiempo tuvo guerra Josué con (los reyes de alrededor). No hubo ciudad que hiciese paz con los hijos de Israel, salvo los heveos que moraban en Gabaón; todo lo tomaron en guerra. Porque esto vino de Jehová, que endurecía el corazón de ellos para que resistiesen con guerra a Israel, para destruirlos, y que no les fuese hecha misericordia, sino que fuesen desarraigados, como Jehová lo había mandado a Moisés.”<br /><br />Si te interesa la historia y la geografía, los capítulos que le siguen a este son para ti. Toma un mapa y disfruta del proceso de conquista de los territorios de cada tribu. Este fue un periodo de guerra que tenía como fin establecer paz en esa zona del planeta. Lo consiguieron, según el texto de Josué 11:23 <br /><br />“Tomó, pues, Josué toda la tierra, conforme a todo lo que Jehová había dicho a Moisés; y la entregó Josué a los israelitas por herencia conforme a su distribución según sus tribus; y la tierra descansó de la guerra.”<br /><br />Sin embargo, conociendo la historia contemporánea, sabemos que a día de hoy no hay paz en el medio oriente. Estamos hablando de miles de años, y todavía luchan los grupos de gente con diferentes ideales.<br /><br />¿Por qué es esto así? ¿No es Dios fiel a sus promesas? <br /><br />El capítulo 21 del libro de Josué nos dice que <br />“No faltó palabra de todas las buenas promesas que Jehová había hecho a la casa de Israel; todo se cumplió.”<br /><br />Josué acaba el libro recordando al pueblo que la obediencia a Dios es la...]]></itunes:summary><itunes:duration>540</itunes:duration><itunes:keywords>batalla,conflicto,dios,esperanza,guerra,israel,medio,oriente,paz,salvador</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/307b926939ed0d1b2ced3d4b16bd7b0f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Josué-049 ¿Qué ocurrió en Hai?</title><link>https://www.spreaker.com/episode/josue-049-que-ocurrio-en-hai--17363605</link><description><![CDATA[Como vimos en la conquista de Jericó, nadie podía tomar botín de lo que se hallaba en la ciudad. Todo era anatema, y lo único que se rescató fue para el Señor, tanto los metales como las personas que el Señor libró. <br /><br />Sin embargo, Acán, olvidando que nada ni nadie se puede esconder de la vista de Dios, tomó para sí algunas cosas sin revelarlo a nadie más que a su familia. <br /><br />Josué, no sabiendo nada de esto, envió a dos espías para evaluar la situación de la siguiente ciudad, Hai. Los espías le recomendaron no enviar todas las tropas, ya que eran pocos. Dijeron: “No suba todo el pueblo, sino suban como dos mil o tres mil hombres, y tomarán a Hai; no fatigues a todo el pueblo yendo allí, porque son pocos.” Josué 7:3 <br /><br />Así lo hicieron, y los de Hai salieron con poder, haciéndoles huir y matando a 36 de los soldados hebreos. No podían entender lo que había ocurrido. Josué estaba destrozado, y desanimado por los acontecimientos, fue al Señor en oración diciendo:<br /><br />“¡Ay, Señor! ¿qué diré, ya que Israel ha vuelto la espalda delante de sus enemigos?<br />Porque los cananeos y todos los moradores de la tierra oirán, y nos rodearán, y borrarán nuestro nombre de sobre la tierra; y entonces, ¿qué harás tú a tu grande nombre?”<br /><br />Nos recuerda a las oraciones de Moisés, preocupado por lo que los pueblos de alrededor pensarían de la grandeza de Dios. Es una preocupación digna. Nos gusta poder mostrar el poder de Dios cuando las cosas salen bien. Queremos, con razón, que otros vean el poder de Dios. Y aquí en esta situación los pueblos podrían pensar que Dios no era tan poderoso. Sin embargo, todo lo contrario. Dios estaba más preocupado por la pureza de su pueblo que por su poder. Porque como hemos visto, Dios es Santo, y no puede permitir el pecado. De modo que <br /><br />10 “Jehová dijo a Josué: Levántate; ¿por qué te postras así sobre tu rostro?”<br /><br />Básicamente le dice a Josué, levanta, no lamentes más, déjame explicarte lo que ha ocurrido: <br />“Israel ha pecado, y aun han quebrantado mi pacto que yo les mandé; y también han tomado del anatema, y hasta han hurtado, han mentido, y aun lo han guardado entre sus enseres.”<br /><br />Dios le informa que había habido no solo un pecado, sino varios. Habían desobedecido a lo que Dios había pedido, habían robado, y habían mentido sobre ello, guardándolo para que nadie se enterara. Notemos que lo dice en plural, por lo que entendemos que Acán no trabajó solo sino que sus familiares eran cómplices con él en el plan. <br /><br />Y lo triste es que no fue hasta que Dios fue revelando la tribu y la familia responsable del delito que los culpables confesaron su pecado.<br /><br />Cuando se desveló que era la familia de Acán, este no tuvo más remedio que confesar: <br /><br />“Verdaderamente yo he pecado contra Jehová el Dios de Israel, y así y así he hecho. Pues vi entre los despojos un manto babilónico muy bueno, y doscientos siclos de plata, y un lingote de oro de peso de cincuenta siclos, lo cual codicié y tomé; y he aquí que está escondido bajo tierra en medio de mi tienda, y el dinero debajo de ello. Josué entonces envió mensajeros, los cuales fueron corriendo a la tienda; y he aquí estaba escondido en su tienda, y el dinero debajo de ello.”<br />‭‭Josué‬ ‭7:20-22‬<br /><br />A la lista de robo y mentira, Acán confesó que había codiciado (el último mandamiento), presente siempre previo al hurto. Y es que ningún pecado viene asilado, sino que suelen venir en compañía de otros pecados asociados. <br /><br />Dios había pedido a Josué que tomara medidas para que el pueblo fuera santificado: <br /><br />“Levántate, santifica al pueblo, y di: Santificaos para mañana; porque Jehová el Dios de Israel dice así: Anatema hay en medio de ti, Israel; no podrás hacer frente a tus enemigos, hasta que hayáis quitado el anatema de en medio de vosotros.”<br /><br />Lo que había ocurrido en Hai era consecuencia directa del pecado de Acán y familia. Dios, en su santidad y misericordia hacia su pueblo, no podía dejar pasar el incidente. No podía hacer la vista gorda a este pecado, porque en el momento en que Él les dejara pecar sin consecuencias, sabía que la condición moral del pueblo se desplomaría, como veremos más adelante. <br /><br /><br />Así vemos que después de que el pueblo fuera santificado y el anatema quitado de la congregación, Dios les pidió que volvieran a subir para tomar la ciudad de Hai. <br />En el capítulo ocho vemos que “Jehová dijo a Josué: No temas ni desmayes; toma contigo toda la gente de guerra, y levántate y sube a Hai. Mira, yo he entregado en tu mano al rey de Hai, a su pueblo, a su ciudad y a su tierra. Y harás a Hai y a su rey como hiciste a Jericó y a su rey; sólo que sus despojos y sus bestias tomaréis para vosotros.”<br /><br />Esta vez Dios les permitiría tomar botín. Oh, si Acán hubiera obedecido y esperado el momento para tomar del botín. Si hubiera confiado en los planes del Señor. Destruyó a su familia por pensar que él tenía mejor juicio que Dios. Había dudado de la bondad y justicia de Dios. Al desconfiar de Dios y de su plan, desobedeció. Y su rebeldía no solo le afectó a él, sino a su familia y al pueblo en general. <br /><br />Cuando el ejército de Israel había tomado la ciudad de Hai, Josué edificó un altar a Jehová Dios de Israel en Ebal,para ofrecer al Señor sacrificios de paz. Escribió también allí sobre las piedras una copia de la ley de Moisés, delante de los hijos de Israel. Y se leyó al pueblo la ley con las promesas de bendición y maldición que Moisés había leído antes de cruzar el Jordán.<br /><br />Acaba la historia de Hai con este repaso de la ley de Dios. Era importante que todo el pueblo, adultos y niños, escucharan las palabras que Dios había dejado a su pueblo, porque el pueblo sería bendecido si guardaban la ley. Por desgracia habían tenido que ver que el pecado traía graves consecuencias para que volvieran atentos a escuchar la ley de Dios. Ahora tenían por delante una nueva oportunidad de ser fieles. Un nuevo día para buscar a Dios.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17363605</guid><pubDate>Thu, 13 Mar 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17363605/josue_050_que_ocurrio_en_hai.mp3" length="8223269" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Como vimos en la conquista de Jericó, nadie podía tomar botín de lo que se hallaba en la ciudad. Todo era anatema, y lo único que se rescató fue para el Señor, tanto los metales como las personas que el Señor libró. 

Sin embargo, Acán, olvidando que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Como vimos en la conquista de Jericó, nadie podía tomar botín de lo que se hallaba en la ciudad. Todo era anatema, y lo único que se rescató fue para el Señor, tanto los metales como las personas que el Señor libró. <br /><br />Sin embargo, Acán, olvidando que nada ni nadie se puede esconder de la vista de Dios, tomó para sí algunas cosas sin revelarlo a nadie más que a su familia. <br /><br />Josué, no sabiendo nada de esto, envió a dos espías para evaluar la situación de la siguiente ciudad, Hai. Los espías le recomendaron no enviar todas las tropas, ya que eran pocos. Dijeron: “No suba todo el pueblo, sino suban como dos mil o tres mil hombres, y tomarán a Hai; no fatigues a todo el pueblo yendo allí, porque son pocos.” Josué 7:3 <br /><br />Así lo hicieron, y los de Hai salieron con poder, haciéndoles huir y matando a 36 de los soldados hebreos. No podían entender lo que había ocurrido. Josué estaba destrozado, y desanimado por los acontecimientos, fue al Señor en oración diciendo:<br /><br />“¡Ay, Señor! ¿qué diré, ya que Israel ha vuelto la espalda delante de sus enemigos?<br />Porque los cananeos y todos los moradores de la tierra oirán, y nos rodearán, y borrarán nuestro nombre de sobre la tierra; y entonces, ¿qué harás tú a tu grande nombre?”<br /><br />Nos recuerda a las oraciones de Moisés, preocupado por lo que los pueblos de alrededor pensarían de la grandeza de Dios. Es una preocupación digna. Nos gusta poder mostrar el poder de Dios cuando las cosas salen bien. Queremos, con razón, que otros vean el poder de Dios. Y aquí en esta situación los pueblos podrían pensar que Dios no era tan poderoso. Sin embargo, todo lo contrario. Dios estaba más preocupado por la pureza de su pueblo que por su poder. Porque como hemos visto, Dios es Santo, y no puede permitir el pecado. De modo que <br /><br />10 “Jehová dijo a Josué: Levántate; ¿por qué te postras así sobre tu rostro?”<br /><br />Básicamente le dice a Josué, levanta, no lamentes más, déjame explicarte lo que ha ocurrido: <br />“Israel ha pecado, y aun han quebrantado mi pacto que yo les mandé; y también han tomado del anatema, y hasta han hurtado, han mentido, y aun lo han guardado entre sus enseres.”<br /><br />Dios le informa que había habido no solo un pecado, sino varios. Habían desobedecido a lo que Dios había pedido, habían robado, y habían mentido sobre ello, guardándolo para que nadie se enterara. Notemos que lo dice en plural, por lo que entendemos que Acán no trabajó solo sino que sus familiares eran cómplices con él en el plan. <br /><br />Y lo triste es que no fue hasta que Dios fue revelando la tribu y la familia responsable del delito que los culpables confesaron su pecado.<br /><br />Cuando se desveló que era la familia de Acán, este no tuvo más remedio que confesar: <br /><br />“Verdaderamente yo he pecado contra Jehová el Dios de Israel, y así y así he hecho. Pues vi entre los despojos un manto babilónico muy bueno, y doscientos siclos de plata, y un lingote de oro de peso de cincuenta siclos, lo cual codicié y tomé; y he aquí que está escondido bajo tierra en medio de mi tienda, y el dinero debajo de ello. Josué entonces envió mensajeros, los cuales fueron corriendo a la tienda; y he aquí estaba escondido en su tienda, y el dinero debajo de ello.”<br />‭‭Josué‬ ‭7:20-22‬<br /><br />A la lista de robo y mentira, Acán confesó que había codiciado (el último mandamiento), presente siempre previo al hurto. Y es que ningún pecado viene asilado, sino que suelen venir en compañía de otros pecados asociados. <br /><br />Dios había pedido a Josué que tomara medidas para que el pueblo fuera santificado: <br /><br />“Levántate, santifica al pueblo, y di: Santificaos para mañana; porque Jehová el Dios de Israel dice así: Anatema hay en medio de ti, Israel; no podrás hacer frente a tus enemigos, hasta que hayáis quitado el anatema de en medio de vosotros.”<br /><br />Lo que había ocurrido en Hai era consecuencia directa del pecado de Acán y familia. Dios,...]]></itunes:summary><itunes:duration>485</itunes:duration><itunes:keywords>batalla,consecuencias,hai,hurto,josué,mentiras,pecado,robo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b47abb14cabe257d744788d8bf32382f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Josué-048 El tesoro de Jericó</title><link>https://www.spreaker.com/episode/josue-048-el-tesoro-de-jerico--17350643</link><description><![CDATA[Si has leído la historia de la conquista de Jericó, habrás pensado que el único tesoro posible en Jericó sería el tesoro que escondió Acán, y por el cual vino gran pérdida para el pueblo. Pero lo cierto es que hubo un tesoro más precioso que se encontró en Jericó, y que pudieron guardar sin castigo alguno. Dios había encontrado en la ciudad de Jericó personas que temían al nombre de Dios y quisieron unirse al pueblo de Dios y preservar su vida terrenal, al mismo tiempo que aseguraban su vida eterna. Quisiera hablar de este tesoro, un tesoro humano encontrado en la ciudad de Jericó. <br /><br />Cuando los dos espías habían ido a inspeccionar la tierra, se adentraron a la ciudad de Jericó para calcular la dificultad de tomar la ciudad. Los espías entraron a hospedarse a la posada que estaba en el muro de la ciudad, la casa de una mujer de mala fama. Al llegar la noticia de que estos forasteros estaban ahí, el rey de Jericó fue en busca de los dos espías hebreos para detenerlos. <br /><br />Rahab, que había oído de los israelitas y las maravillas que Dios había hecho, sintió la necesidad de esconder a los espías para que el rey de Jericó no los encontrara, y así les salvó la vida. Rahab sabía que el pueblo de Israel venía hacia la ciudad. Sabía que el Dios viviente era el que los protegía y los fortalecía. <br /><br />Josué 2: 9-13 nos narra las palabras de Rahab: <br />“Sé que Jehová os ha dado esta tierra; porque el temor de vosotros ha caído sobre nosotros, y todos los moradores del país ya han desmayado por causa de vosotros. Porque hemos oído que Jehová hizo secar las aguas del Mar Rojo delante de vosotros cuando salisteis de Egipto, y lo que habéis hecho a los dos reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordán, a Sehón y a Og, a los cuales habéis destruido. Oyendo esto, ha desmayado nuestro corazón; ni ha quedado más aliento en hombre alguno por causa de vosotros, porque Jehová vuestro Dios es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra.<br />Os ruego pues, ahora, que me juréis por Jehová, que como he hecho misericordia con vosotros, así la haréis vosotros con la casa de mi padre, de lo cual me daréis una señal segura; y que salvaréis la vida a mi padre y a mi madre, a mis hermanos y hermanas, y a todo lo que es suyo; y que libraréis nuestras vidas de la muerte.”<br /><br /><br />Rahab tenía muy claro del lado de quién quería estar. El rey de Jericó y todo el pueblo habían oído las hazañas del pueblo de Israel y el poder del Dios altísimo, pero su reacción fue perseguir a los espías y prepararse para la guerra. <br /><br />La historia nos narra en Josué 6 cómo Dios salvó la vida de Rahab y la de sus padres y hermanos y demás familiares. <br /><br />Esa noche, después de que los soldados hubieran desistido de buscarlos, salieron de la ciudad, bajando por el muro con la ayuda de una cuerda. <br /><br />Los espías le pidieron a Rahab que cuando viera que el ejército se acercaba a la ciudad, que colgara la misma cuerda por la ventana que estaba en el muro, y le prometieron que todo el que se hallara en su casa en ese momento sería salvo. <br /><br /><br />Me hace pensar en el arca que Noé construyó. Había ahí mucho sitio para todo el que creyera la palabra de Dios por medio de Noé y entrara en el arca. Y vimos que en esa ocasión solo ocho personas, los hijos de Noé y sus esposas, creyeron y se refugiaron en el plan de Dios.<br /><br />En esta ocasión, en el capítulo 6 leemos el relato de la conquista de Jericó. Dios pidió a Josué que rodearan la ciudad de Jericó para tomarla. Durante siete días, los sacerdotes llevarían el arca del pacto alrededor de los muros de la ciudad, con siete sacerdotes marchando delante del arca con bocinas de cuerno de carnero. <br />“Y los hombres armados iban delante de los sacerdotes que tocaban las bocinas, y la retaguardia iba tras el arca, mientras las bocinas sonaban continuamente.” Josué 6: 9<br /><br />Durante siete días consecutivos hicieron esto, rodeando la ciudad. El séptimo día, nos cuenta Josué, “se levantaron al despuntar el alba, y dieron vuelta a la ciudad de la misma manera siete veces; solamente este día dieron vuelta alrededor de ella siete veces.<br />Y cuando los sacerdotes tocaron las bocinas la séptima vez, Josué dijo al pueblo: Gritad, porque Jehová os ha entregado la ciudad.”<br /><br />Todo lo que había en la ciudad fue considerado anatema, esto es, maldito, y no podrían aprovechar nada de lo que allí hubiera. Dice el versículo 18: “Pero vosotros guardaos del anatema; ni toquéis, ni toméis alguna cosa del anatema, no sea que hagáis anatema el campamento de Israel, y lo turbéis.” <br /><br />Todo debía ser destruido, mas Josué da las instrucciones sobre el tesoro que el pueblo encontraría en Jericó y sí podría preservar. Los metales preciosos serían consagrados a Dios para el tesoro de Jehová, <br /><br />“Y solamente Rahab la ramera vivirá, dijo Josué, con todos los que estén en casa con ella, por cuanto escondió a los mensajeros que enviamos.”<br /><br />Rahab había conseguido que toda su parentela se reuniera en su casa ese día, habiendo confiado en la Palabra de Dios. Dice el texto que “los espías entraron y sacaron a Rahab, a su padre, a su madre, a sus hermanos y todo lo que era suyo; y también sacaron a toda su parentela, y los pusieron fuera del campamento de Israel.”<br />“Josué salvó la vida a Rahab la ramera, y a la casa de su padre, y a todo lo que ella tenía; y habitó ella entre los israelitas hasta hoy, por cuanto escondió a los mensajeros que Josué había enviado a reconocer a Jericó.” Narra Josué. <br /><br />Y es que Dios ofrece salvación, no necesariamente a los de buen nombre o de buena posición. Dios ofrece salvación a todo el que cree en Él y se creyendo, obedece sus instrucciones por la fe. Nos dice el libro a los Hebreos y la carta de Santiago en el nuevo testamento que Rahab creyó a Dios, y por eso escondió a los espías. Su fe en Dios la llevó a actuar, incluso si esto significaba arriesgar su vida. <br /><br />Veremos en las Escrituras más adelante que Dios escogió a Rahab para ser parte de la linea genealógica de la que vendría el rey David, y más tarde el Mesías. Solo Dios puede tomar una vida de esclavitud al pecado y convertirla en una vida de victoria, por medio de la cual la salvación vendría a este mundo. Así es la gracia de Dios. <br /><br />Yo doy gracias a Dios por haberme mirado a mí, por haber dado a su hijo en mi lugar para que yo pueda disfrutar vida eterna en Él. Así es la gracia de Dios.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17350643</guid><pubDate>Wed, 12 Mar 2025 06:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17350643/josue_049_el_tesoro_de_jerico.mp3" length="8365802" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Si has leído la historia de la conquista de Jericó, habrás pensado que el único tesoro posible en Jericó sería el tesoro que escondió Acán, y por el cual vino gran pérdida para el pueblo. Pero lo cierto es que hubo un tesoro más precioso que se...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Si has leído la historia de la conquista de Jericó, habrás pensado que el único tesoro posible en Jericó sería el tesoro que escondió Acán, y por el cual vino gran pérdida para el pueblo. Pero lo cierto es que hubo un tesoro más precioso que se encontró en Jericó, y que pudieron guardar sin castigo alguno. Dios había encontrado en la ciudad de Jericó personas que temían al nombre de Dios y quisieron unirse al pueblo de Dios y preservar su vida terrenal, al mismo tiempo que aseguraban su vida eterna. Quisiera hablar de este tesoro, un tesoro humano encontrado en la ciudad de Jericó. <br /><br />Cuando los dos espías habían ido a inspeccionar la tierra, se adentraron a la ciudad de Jericó para calcular la dificultad de tomar la ciudad. Los espías entraron a hospedarse a la posada que estaba en el muro de la ciudad, la casa de una mujer de mala fama. Al llegar la noticia de que estos forasteros estaban ahí, el rey de Jericó fue en busca de los dos espías hebreos para detenerlos. <br /><br />Rahab, que había oído de los israelitas y las maravillas que Dios había hecho, sintió la necesidad de esconder a los espías para que el rey de Jericó no los encontrara, y así les salvó la vida. Rahab sabía que el pueblo de Israel venía hacia la ciudad. Sabía que el Dios viviente era el que los protegía y los fortalecía. <br /><br />Josué 2: 9-13 nos narra las palabras de Rahab: <br />“Sé que Jehová os ha dado esta tierra; porque el temor de vosotros ha caído sobre nosotros, y todos los moradores del país ya han desmayado por causa de vosotros. Porque hemos oído que Jehová hizo secar las aguas del Mar Rojo delante de vosotros cuando salisteis de Egipto, y lo que habéis hecho a los dos reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordán, a Sehón y a Og, a los cuales habéis destruido. Oyendo esto, ha desmayado nuestro corazón; ni ha quedado más aliento en hombre alguno por causa de vosotros, porque Jehová vuestro Dios es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra.<br />Os ruego pues, ahora, que me juréis por Jehová, que como he hecho misericordia con vosotros, así la haréis vosotros con la casa de mi padre, de lo cual me daréis una señal segura; y que salvaréis la vida a mi padre y a mi madre, a mis hermanos y hermanas, y a todo lo que es suyo; y que libraréis nuestras vidas de la muerte.”<br /><br /><br />Rahab tenía muy claro del lado de quién quería estar. El rey de Jericó y todo el pueblo habían oído las hazañas del pueblo de Israel y el poder del Dios altísimo, pero su reacción fue perseguir a los espías y prepararse para la guerra. <br /><br />La historia nos narra en Josué 6 cómo Dios salvó la vida de Rahab y la de sus padres y hermanos y demás familiares. <br /><br />Esa noche, después de que los soldados hubieran desistido de buscarlos, salieron de la ciudad, bajando por el muro con la ayuda de una cuerda. <br /><br />Los espías le pidieron a Rahab que cuando viera que el ejército se acercaba a la ciudad, que colgara la misma cuerda por la ventana que estaba en el muro, y le prometieron que todo el que se hallara en su casa en ese momento sería salvo. <br /><br /><br />Me hace pensar en el arca que Noé construyó. Había ahí mucho sitio para todo el que creyera la palabra de Dios por medio de Noé y entrara en el arca. Y vimos que en esa ocasión solo ocho personas, los hijos de Noé y sus esposas, creyeron y se refugiaron en el plan de Dios.<br /><br />En esta ocasión, en el capítulo 6 leemos el relato de la conquista de Jericó. Dios pidió a Josué que rodearan la ciudad de Jericó para tomarla. Durante siete días, los sacerdotes llevarían el arca del pacto alrededor de los muros de la ciudad, con siete sacerdotes marchando delante del arca con bocinas de cuerno de carnero. <br />“Y los hombres armados iban delante de los sacerdotes que tocaban las bocinas, y la retaguardia iba tras el arca, mientras las bocinas sonaban continuamente.” Josué 6: 9<br /><br />Durante siete días consecutivos hicieron esto, rodeando la ciudad. 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De igual modo, los libros históricos que vienen a continuación no son meros relatos de eventos en la historia. Dios tiene muchas enseñanzas en todos estos libros que nos muestran a Dios y su interacción con el ser humano. Te invito a continuar leyendo las Escrituras para conocer a Dios más y mejor. <br /><br />El libro de Josué narra el paso del pueblo por el río Jordán , la conquista de Canaán y la repartición de la tierra que Dios había prometido a Su pueblo. <br /><br />Una vez más, te invito a ver el video realizado por el Proyecto Biblia sobre el libro de Josué para una vista panorámica del libro. https://www.youtube.com/watch?v=49ggVrdBN_Y <br /><br />Es interesante que los primeros capítulos de Josué narran situaciones similares a las aventuras del pueblo en el comienzo del viaje a la salida de Egipto. Es interesante ver cómo del mismo modo que Dios había abierto el mar Rojo para que su pueblo pasara, así también Dios les abre el río Jordán para que avancen hacia la tierra que habían de tomar. <br /><br />En el capítulo tres de Josué, el pueblo, habiendo preparado provisiones para el viaje, marcharon tras el arca del pacto para cruzar el río. A una distancia prudente del arca de Dios, el pueblo siguió el camino que Dios les fue mostrando. Y cuando habían llegado a las orillas del Jordán, Dios mostró que estaba con Josué como había estado con Moisés, e hizo partir las aguas del rio para que se detuvieran y no siguieran su curso río abajo.<br /><br />Josué 3:15-17 nos narra que: “cuando los que llevaban el arca entraron en el Jordán, y los pies de los sacerdotes que llevaban el arca fueron mojados a la orilla del agua (porque el Jordán suele desbordarse por todas sus orillas todo el tiempo de la siega), las aguas que venían de arriba se detuvieron como en un montón bien lejos de la ciudad de Adam, que está al lado de Saretán, y las que descendían al mar del Arabá, al Mar Salado, se acabaron, y fueron divididas; y el pueblo pasó en dirección de Jericó. Mas los sacerdotes que llevaban el arca del pacto de Jehová, estuvieron en seco, firmes en medio del Jordán, hasta que todo el pueblo hubo acabado de pasar el Jordán; y todo Israel pasó en seco.”<br /><br />En el versículo 4:18 leemos que “cuando los sacerdotes que llevaban el arca del pacto de Jehová subieron de en medio del Jordán, y las plantas de los pies de los sacerdotes estuvieron en lugar seco, las aguas del Jordán se volvieron a su lugar, corriendo como antes sobre todos sus bordes.”<br /><br />Los israelitas, siguiendo las instrucciones de Dios a Josué, hicieron un monumento en Gilgal, para recordar lo que Dios acababa de hacer para ellos, y nos dice el capítulo 4:21-22 que habló Josué a los hijos de Israel, diciendo: “Cuando mañana preguntaren vuestros hijos a sus padres, y dijeren: ¿Qué significan estas piedras? declararéis a vuestros hijos, diciendo: Israel pasó en seco por este Jordán. “<br /><br />“En aquel día Jehová engrandeció a Josué a los ojos de todo Israel; y le temieron, como habían temido a Moisés, todos los días de su vida.”Josué 4:14 <br /><br />El pueblo estableció su campamento en Gilgal, y descansaron. Ahí los varones fueron circuncidados por primera vez desde que habían salido de Egipto. Dios no les había exigido la práctica de circuncidar a los niños nacidos en el desierto y ahora, cuando tenían oportunidad de descansar y recuperarse, pudieron cumplir este rito que el Señor había establecido para su pueblo, Israel. Y ahí en Gilgal celebraron la pascua ya pudiendo disfrutar de los alimentos de la tierra. <br /><br />Es precioso ver que una vez ya fuera del desierto, cuando ya tenían a su disposición otros alimentos, el maná cesó, nos dice el capítulo 5:12. El maná había sido provisión diaria para el pueblo durante su trayectoria por el desierto. Ahora entraban en otra etapa de sus vidas, y el maná ya no sería necesario. <br /><br />El capítulo cinco acaba contando cómo un varón, el Príncipe del ejército de Jehová, se presentó a Josué cerca de Jericó. Me hace pensar en el incidente de la zarza ardiente donde Dios había hablado con Moisés. Al igual que en la zarza, el Príncipe del ejército de Jehová dijo a Josué: Quita el calzado de tus pies, porque el lugar donde estás es santo. Y Josué así lo hizo. Él sería el que dio el mensaje a Josué de cómo debían tomar la ciudad de Jericó, que veremos en otro momento. <br /><br />Josué y el pueblo estaban preparados para tomar la tierra, decididos a obedecer los mandatos de Dios. Josué había mandado a dos espías para que les informaran sobre la tierra y sobre la primera ciudad a la que llegarían, Jericó, y Dios los protegió, y pudieron aportar información importante sobre el lugar y los habitantes. Pero esta vez no hubo quien dudara. Sabían que Dios los había traído hasta aquí y les daría la victoria. <br /><br />En este libro veremos que cuando el pueblo se somete a las instrucciones de Dios, hay victoria, casi sin mucho esfuerzo. Sin embargo, veremos también que cuando las instrucciones de Dios se ignoran, hay consecuencias para muchos. <br /><br />Los capítulos 6-12 relatan las batallas del pueblo para la conquista de la tierra. Los capítulos 13-22 son capítulos en los que se describe el repartimiento de la tierra, por lo que convendrá mirar un mapa para no perderse en la lectura. <br /><br />Te invito como hasta ahora a leer el libro por tu cuenta, y si tienes alguna duda, la consultes con nosotros o con alguien más cerca a ti. La Palabra de Dios se ha escrito para que conozcamos y entendamos a Dios mejor. Continúa con entusiasmo. Valdrá la pena el tiempo que le dediques. Hebreos 4:12 nos dice: “La Palabra de Dios es viva y eficaz.” Y por la gracia de Dios, está al alcance de todos. Disfrútala.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17324982</guid><pubDate>Tue, 11 Mar 2025 06:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17324982/josue_048_el_paso_del_jorda_n.mp3" length="7795314" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Nos hemos embarcado en este año en una lectura a través de la Biblia, la Palabra revelada de Dios. Hemos leído los libros de la Torah, la ley y enseñanza de Dios para Su pueblo. Los libros que vienen a continuación son libros sobre la historia del...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Nos hemos embarcado en este año en una lectura a través de la Biblia, la Palabra revelada de Dios. Hemos leído los libros de la Torah, la ley y enseñanza de Dios para Su pueblo. Los libros que vienen a continuación son libros sobre la historia del pueblo de Israel. Pero el pentateuco que acabamos de leer no solo incluía leyes y enseñanzas, también nos ha contado la historia del pueblo desde su génesis. De igual modo, los libros históricos que vienen a continuación no son meros relatos de eventos en la historia. Dios tiene muchas enseñanzas en todos estos libros que nos muestran a Dios y su interacción con el ser humano. Te invito a continuar leyendo las Escrituras para conocer a Dios más y mejor. <br /><br />El libro de Josué narra el paso del pueblo por el río Jordán , la conquista de Canaán y la repartición de la tierra que Dios había prometido a Su pueblo. <br /><br />Una vez más, te invito a ver el video realizado por el Proyecto Biblia sobre el libro de Josué para una vista panorámica del libro. https://www.youtube.com/watch?v=49ggVrdBN_Y <br /><br />Es interesante que los primeros capítulos de Josué narran situaciones similares a las aventuras del pueblo en el comienzo del viaje a la salida de Egipto. Es interesante ver cómo del mismo modo que Dios había abierto el mar Rojo para que su pueblo pasara, así también Dios les abre el río Jordán para que avancen hacia la tierra que habían de tomar. <br /><br />En el capítulo tres de Josué, el pueblo, habiendo preparado provisiones para el viaje, marcharon tras el arca del pacto para cruzar el río. A una distancia prudente del arca de Dios, el pueblo siguió el camino que Dios les fue mostrando. Y cuando habían llegado a las orillas del Jordán, Dios mostró que estaba con Josué como había estado con Moisés, e hizo partir las aguas del rio para que se detuvieran y no siguieran su curso río abajo.<br /><br />Josué 3:15-17 nos narra que: “cuando los que llevaban el arca entraron en el Jordán, y los pies de los sacerdotes que llevaban el arca fueron mojados a la orilla del agua (porque el Jordán suele desbordarse por todas sus orillas todo el tiempo de la siega), las aguas que venían de arriba se detuvieron como en un montón bien lejos de la ciudad de Adam, que está al lado de Saretán, y las que descendían al mar del Arabá, al Mar Salado, se acabaron, y fueron divididas; y el pueblo pasó en dirección de Jericó. Mas los sacerdotes que llevaban el arca del pacto de Jehová, estuvieron en seco, firmes en medio del Jordán, hasta que todo el pueblo hubo acabado de pasar el Jordán; y todo Israel pasó en seco.”<br /><br />En el versículo 4:18 leemos que “cuando los sacerdotes que llevaban el arca del pacto de Jehová subieron de en medio del Jordán, y las plantas de los pies de los sacerdotes estuvieron en lugar seco, las aguas del Jordán se volvieron a su lugar, corriendo como antes sobre todos sus bordes.”<br /><br />Los israelitas, siguiendo las instrucciones de Dios a Josué, hicieron un monumento en Gilgal, para recordar lo que Dios acababa de hacer para ellos, y nos dice el capítulo 4:21-22 que habló Josué a los hijos de Israel, diciendo: “Cuando mañana preguntaren vuestros hijos a sus padres, y dijeren: ¿Qué significan estas piedras? declararéis a vuestros hijos, diciendo: Israel pasó en seco por este Jordán. “<br /><br />“En aquel día Jehová engrandeció a Josué a los ojos de todo Israel; y le temieron, como habían temido a Moisés, todos los días de su vida.”Josué 4:14 <br /><br />El pueblo estableció su campamento en Gilgal, y descansaron. Ahí los varones fueron circuncidados por primera vez desde que habían salido de Egipto. Dios no les había exigido la práctica de circuncidar a los niños nacidos en el desierto y ahora, cuando tenían oportunidad de descansar y recuperarse, pudieron cumplir este rito que el Señor había establecido para su pueblo, Israel. Y ahí en Gilgal celebraron la pascua ya pudiendo disfrutar de los alimentos de la tierra. <br /><br />Es precioso ver que una vez...]]></itunes:summary><itunes:duration>458</itunes:duration><itunes:keywords>biblia,estudio,josué,mujer</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/1d92ea3eb739b52c45b706569eb7f11c.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Josué-046 Josué sucede a Moisés</title><link>https://www.spreaker.com/episode/josue-046-josue-sucede-a-moises--17311396</link><description><![CDATA[El libro de Deuteronomio llega a su fin con el pueblo a las orillas del Jordán, Josué list para adentrarlos a la tierra al otro lado del río, y Moisés despidiéndose de este mundo para ir con el Señor en gloria. <br /><br />Sus palabras de parte de Dios al pueblo sobre la sucesión de Josué fueron: <br /><br />“Este día soy de edad de ciento veinte años; no puedo más salir ni entrar; además de esto Jehová me ha dicho: No pasarás este Jordán. (2)Josué será el que pasará delante de ti, como Jehová ha dicho (3)<br /><br /><br />Hemos podido ver a través de los libros del Pentateuco cómo Dios preparaba a Josué para liderar a Su pueblo. Ya en Éxodo 17 vimos a Josué liderando el ejército que defendía al pueblo de Israel. <br /><br />Josué era un fiel servidor de Moisés. En el capítulo 24 de Éxodo Josué subió al monte Sinaí con Moisés,<br /><br />Como dice Exodo 24:13, “se levantó Moisés con Josué su servidor, y Moisés subió al monte de Dios.” <br /><br />Pudimos ver que estuvo ahí esperando a Moisés, al pie del monte y que bajaron juntos a ver qué ruido era el que se oía subir desde el campamento, lo cual resultó ser el pueblo adorando al becerro de oro que habían hecho. <br /><br />Leímos que una vez que fue erigido el tabernáculo, Josué permanecía ahí fielmente.<br /><br />Éxodo 33:11 dice “Y hablaba Jehová a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero. Y él volvía al campamento; pero el joven Josué hijo de Nun, su servidor, nunca se apartaba de en medio del tabernáculo.”<br /><br />En Números 11 lo volvimos a ver fielmente ayudando a Moisés a juzgar sobre el pueblo. En el capítulo 13, Josué fue uno de los doce varones que salieron a reconocer la tierra, y en el 14 vemos que junto con Caleb, Josué animó al pueblo a entrar a la tierra que Dios les había prometido. El pueblo no obedeció por temor, y Dios prometió que Josué y Caleb entrarían a la tierra, pero que los demás varones mayores de 20 años no entrarían a la tierra prometida por causa de su incredulidad. <br /><br />Nos narra Números 27:17 cómo Moisés, sabiendo que llegaba el momento de su muerte, rogó a Dios: “Ponga Jehová, Dios de los espíritus de toda carne, varón sobre la congregación, que salga delante de ellos y que entre delante de ellos, que los saque y los introduzca, para que la congregación de Jehová no sea como ovejas sin pastor.”<br /><br />Y Dios contestó la oración de Moisés, designando a Josué. Dios pidió que tomara a Josué, hijo de Nun, varón en el cual había espíritu, y que poniendo sobre él su mano, lo designara como su sucesor. <br /><br />En el capítulo 32 de Números nos narra que este lideraría al pueblo y los adentraría a la tierra prometida. <br /><br /><br />Y vemos en Deuteronomio 31:6-8 que Moisés encomienda definitivamente a Josué la tarea que guiar al pueblo. <br /><br />“Y llamó Moisés a Josué, y le dijo en presencia de todo Israel: Esfuérzate y anímate; porque tú entrarás con este pueblo a la tierra que juró Jehová a sus padres que les daría, y tú se la harás heredar. Y Jehová va delante de ti; él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas ni te intimides.”<br /><br />En el versículo 23 del mismo capítulo, antes de acabar su mensaje, vuelve a repetir palabra de Jehová:<br /><br />“Esfuérzate y anímate, pues tú introducirás a los hijos de Israel en la tierra que les juré, y yo estaré contigo.”<br /><br /><br />Nos dice el texto que “Era Moisés de edad de ciento veinte años cuando murió; sus ojos nunca se oscurecieron, ni perdió su vigor.” dice Deuteronomio 34: 7 Dios lo había preservado fuerte y con buena salud. <br />Dice el texto que “nunca más se levantó profeta en Israel como Moisés, a quien haya conocido Jehová cara a cara; nadie como él en todas las señales y prodigios que Jehová le envió a hacer en tierra de Egipto, a Faraón y a todos sus siervos y a toda su tierra, y en el gran poder y en los hechos grandiosos y terribles que Moisés hizo a la vista de todo Israel.”<br /><br />Tomar el relevo de Moisés no era tarea fácil. Si recordamos, Moisés había expresado muchas dudas al comenzar su ministerio. No oímos dudas y preguntas de parte de Josué, pero puede que las tuviera, y Dios lo sabía. Quizás por eso Dios le dice una y otra vez, “esfuérzate y “sé valiente, “yo estaré contigo”.<br /><br />Nos dice el texto en Deuteronomio 34 que <br /><br />“Josué hijo de Nun fue lleno del espíritu de sabiduría, porque Moisés había puesto sus manos sobre él; y los hijos de Israel le obedecieron, e hicieron como Jehová mandó a Moisés.<br /><br />Y en el primer capítulo del libro de Josué encontramos a Jehová mismo hablando con él:<br /><br />“Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel.”<br />“como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé.” Y le dice una vez más:<br /><br />“Esfuérzate y sé valiente;”<br />“porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos.”<br />“Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas.”<br /><br />Y por si no lo ha dicho suficientes veces, le vuelve a decir: <br /><br />“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.”<br /><br />Josué sabía que la tarea que se le asignaba no era fácil. Ya había visto cómo era el pueblo cuando se desviaban de los preceptos del Señor. Sabía que esto ocurriría. Y sin embargo vemos a Josué dispuesto a cumplir el plan de Dios para su vida. <br /><br />Dios lo había preparado y ahora aceptaba el reto que tenía por delante, sabiendo que siempre contaría con la presencia de Dios. <br /><br />Gracias a Dios por hombres y mujeres que como Josué están dispuestas a aceptar los retos que el Señor da. Y todas podemos, como Josué, tomar los retos del Señor con esfuerzo y valentía, siempre que Señor esté con nosotras.<br /><br />“Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo, porque Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará.”<br /><br />Adelante con la tarea que el Señor te ha asignado; el Señor esté contigo.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17311396</guid><pubDate>Mon, 10 Mar 2025 06:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17311396/deuteronomio_047_josue_sucede_a_moise_s.mp3" length="8437328" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El libro de Deuteronomio llega a su fin con el pueblo a las orillas del Jordán, Josué list para adentrarlos a la tierra al otro lado del río, y Moisés despidiéndose de este mundo para ir con el Señor en gloria. 

Sus palabras de parte de Dios al...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El libro de Deuteronomio llega a su fin con el pueblo a las orillas del Jordán, Josué list para adentrarlos a la tierra al otro lado del río, y Moisés despidiéndose de este mundo para ir con el Señor en gloria. <br /><br />Sus palabras de parte de Dios al pueblo sobre la sucesión de Josué fueron: <br /><br />“Este día soy de edad de ciento veinte años; no puedo más salir ni entrar; además de esto Jehová me ha dicho: No pasarás este Jordán. (2)Josué será el que pasará delante de ti, como Jehová ha dicho (3)<br /><br /><br />Hemos podido ver a través de los libros del Pentateuco cómo Dios preparaba a Josué para liderar a Su pueblo. Ya en Éxodo 17 vimos a Josué liderando el ejército que defendía al pueblo de Israel. <br /><br />Josué era un fiel servidor de Moisés. En el capítulo 24 de Éxodo Josué subió al monte Sinaí con Moisés,<br /><br />Como dice Exodo 24:13, “se levantó Moisés con Josué su servidor, y Moisés subió al monte de Dios.” <br /><br />Pudimos ver que estuvo ahí esperando a Moisés, al pie del monte y que bajaron juntos a ver qué ruido era el que se oía subir desde el campamento, lo cual resultó ser el pueblo adorando al becerro de oro que habían hecho. <br /><br />Leímos que una vez que fue erigido el tabernáculo, Josué permanecía ahí fielmente.<br /><br />Éxodo 33:11 dice “Y hablaba Jehová a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero. Y él volvía al campamento; pero el joven Josué hijo de Nun, su servidor, nunca se apartaba de en medio del tabernáculo.”<br /><br />En Números 11 lo volvimos a ver fielmente ayudando a Moisés a juzgar sobre el pueblo. En el capítulo 13, Josué fue uno de los doce varones que salieron a reconocer la tierra, y en el 14 vemos que junto con Caleb, Josué animó al pueblo a entrar a la tierra que Dios les había prometido. El pueblo no obedeció por temor, y Dios prometió que Josué y Caleb entrarían a la tierra, pero que los demás varones mayores de 20 años no entrarían a la tierra prometida por causa de su incredulidad. <br /><br />Nos narra Números 27:17 cómo Moisés, sabiendo que llegaba el momento de su muerte, rogó a Dios: “Ponga Jehová, Dios de los espíritus de toda carne, varón sobre la congregación, que salga delante de ellos y que entre delante de ellos, que los saque y los introduzca, para que la congregación de Jehová no sea como ovejas sin pastor.”<br /><br />Y Dios contestó la oración de Moisés, designando a Josué. Dios pidió que tomara a Josué, hijo de Nun, varón en el cual había espíritu, y que poniendo sobre él su mano, lo designara como su sucesor. <br /><br />En el capítulo 32 de Números nos narra que este lideraría al pueblo y los adentraría a la tierra prometida. <br /><br /><br />Y vemos en Deuteronomio 31:6-8 que Moisés encomienda definitivamente a Josué la tarea que guiar al pueblo. <br /><br />“Y llamó Moisés a Josué, y le dijo en presencia de todo Israel: Esfuérzate y anímate; porque tú entrarás con este pueblo a la tierra que juró Jehová a sus padres que les daría, y tú se la harás heredar. Y Jehová va delante de ti; él estará contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas ni te intimides.”<br /><br />En el versículo 23 del mismo capítulo, antes de acabar su mensaje, vuelve a repetir palabra de Jehová:<br /><br />“Esfuérzate y anímate, pues tú introducirás a los hijos de Israel en la tierra que les juré, y yo estaré contigo.”<br /><br /><br />Nos dice el texto que “Era Moisés de edad de ciento veinte años cuando murió; sus ojos nunca se oscurecieron, ni perdió su vigor.” dice Deuteronomio 34: 7 Dios lo había preservado fuerte y con buena salud. <br />Dice el texto que “nunca más se levantó profeta en Israel como Moisés, a quien haya conocido Jehová cara a cara; nadie como él en todas las señales y prodigios que Jehová le envió a hacer en tierra de Egipto, a Faraón y a todos sus siervos y a toda su tierra, y en el gran poder y en los hechos grandiosos y terribles que Moisés hizo a la vista de todo Israel.”<br /><br />Tomar el relevo de Moisés no era...]]></itunes:summary><itunes:duration>498</itunes:duration><itunes:keywords>dios,josué,misión,moisés,sucesión</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/0dee4c75632f39b3feaebe623bdfa3f9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Deuteronomio-045 Sobre la destrucción de los cananeos</title><link>https://www.spreaker.com/episode/deuteronomio-045-sobre-la-destruccion-de-los-cananeos--17303495</link><description><![CDATA[El pueblo de Israel debía entrar a la tierra que Jehová les había prometido. Sin embargo, otros pueblos habitaban la tierra. Estos eran conocidos por sus prácticas paganas. Dios les pidió que utilizaran la logística militar para conquistar la tierra. Esto nos puede parecer a muchos como algo cruel, pero conociendo el carácter de Dios, sabemos que aquellas batallas que tendrían lugar eran el último recurso, la última opción. Dios en Deuteronomio 20 pide al pueblo que intente vivir en paz con otras naciones. <br /><br />Dice así: “Cuando te acerques a una ciudad para combatirla, le intimarás la paz. Y si respondiere: Paz, y te abriere, todo el pueblo que en ella fuere hallado te será tributario, y te servirá. Mas si no hiciere paz contigo, y emprendiere guerra contigo, entonces la sitiarás.”<br /><br />Pero Dios sabía que los cananeos habían traspasado los límites de pecado. Como Sodoma y Gomorra en su día, estos pueblos se habían pervertido hasta el punto de la destrucción. <br /><br />Dice Dios en Deuteronomio‬ ‭20:17-18‬ ‭<br />“los destruirás completamente: al heteo, al amorreo, al cananeo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo, como Jehová tu Dios te ha mandado; para que no os enseñen a hacer según todas sus abominaciones que ellos han hecho para sus dioses, y pequéis contra Jehová vuestro Dios.”<br />‭‭<br />Dios había dejado claro que Su pueblo no debía seguir las abominaciones de los pueblos de Canaan. Estos grupos específicos en este tiempo específico debían desaparecer. <br /><br />Yo no soy experta en historia y sé muy poco de las costumbres de los pueblos de Canaan en los tiempos de Moisés, pero lo que la Biblia nos cuenta de sus prácticas se puede encontrar también en los escritos encontrados sobre los ritos paganos de la zona y época. <br /><br />En ‭‭Deuteronomio‬ ‭12:31 leemos “toda cosa abominable que Jehová aborrece, hicieron ellos a sus dioses; pues aun a sus hijos y a sus hijas quemaban en el fuego a sus dioses.”<br /><br />Y en ‭‭Deuteronomio‬ ‭19:10‬ ‭ les dice “no sea derramada sangre inocente en medio de la tierra que Jehová tu Dios te da por heredad”<br /><br />En ‭‭Deuteronomio‬ ‭18:9-12‬ ‭les instruye: <br /><br />“Cuando entres a la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones. No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti.”<br /><br />La decadencia moral de los cananeos era conocida por todos. Levítico 18 dice “En ninguna de estas cosas os amancillaréis; porque en todas estas cosas se han ensuciado las gentes que yo echo de delante de vosotros.” Toma si quieres unos minutos para repasar las actividades inmorales comunes en este pueblo. No solo eran inmorales en el ámbito sexual, que lo eran, sino que también menospreciaban la vida de los infantes, sacrificándolos a sus dioses (Deuteronomio 12). Lo cierto es que al leer estos pasajes uno puede observar que los pecados de nuestra sociedad no están tan lejos de la de estos, y eso nos debería hacer reflexionar. <br /><br />A este pueblo lo tendrían que destruir porque insistían en su pecado y su sociedad se había corrompido. (Hay otros ejemplos en la historia de la humanidad en que pueblos con prácticas extremadamente inmorales desaparecieron)<br /><br />Cuando entendemos esta realidad, continuamos preguntándonos: ¿Debían los israelitas matar a los niños inocentes?<br />El hecho de que Dios pidiera al pueblo que los destruyera no significaba que los aniquilaran sin distinción. Veremos en el libro de Josué que hubo cananeos que se arrepintieron y siguieron a Dios, aunque estos no fueran muchos. Dios siempre es fiel a su carácter Santo, justo y bueno, y como leíamos anteriormente, no se derramaría sangre inocente.<br /><br />Hay personas que se quejan de que Dios permita el mal, pero cuando decide Dios limpiar la maldad en un momento dado de la historia, la gente también levanta la voz, acusando a Dios de crueldad. <br /><br />Si Dios no para el mal, preguntan: ¿Por qué no para Dios el mal? Pero cuando Dios para el mal, hay también una reacción negativa: ¿Por qué para el mal? “¡Eso es violento, es injusto!” Parece ser que no importa los que Dios haga, aquellos que no quieren creer en Él o quieren crear un dios a a su manera van a encontrar un modo de eliminarlo de sus vidas. <br /><br />Sin embargo hay hipocresía en estas quejas. Cuando Dios decide quien vive y quien no, sus opositores reaccionan con indignación. Y al mismo tiempo, el ser humano quiere poder decidir quien vive y quien no; esto lo llegan a considerar un derecho moral. Parece una contradicción, una incongruencia.<br /><br />Si Dios es el dador de la vida, Él y solo Él tiene el derecho de decidir quien vive y quien muere. Esto puede sonar radical, pero es la realidad. Vuelvo a repetir algo que debemos tener muy claro, y es que Dios es y será siempre fiel a Su carácter Santo, Justo y Bueno. <br /><br />Dios ya ha dicho en Su Palabra una y otra vez que Él es único. Nadie puede tomar el papel de Dios. Pero Él, el Creador tiene la autoridad de tomar una vida, porque siempre tiene una buena razón y un buen fin, más allá de lo que nosotros podamos comprender. Para el cristiano, el final de una vida no es el final de La Vida, porque Dios ha dado vida eterna a cada persona que ha puesto su fe en Cristo. Es más bien un cambio de domicilio. La tristeza que nos queda en este mundo es difícil de aceptar, pero con la esperanza de la vida eterna, uno puede vivir esta vida con gozo y paz.<br /><br />La obra de Dios en la historia va más allá de lo que nosotras podamos comprender, pero la elección de confiar en el juicio perfecto de Dios es crucial para un buen entendimiento de su persona. <br /><br />Los cananeos no podían habitar la tierra junto con los Israelitas, porque Dios sabía que estas prácticas prevalecerían. Dios, en su Sabiduría y justo juicio tomó la decisión. El libro de Josué, al que nos adentramos relata las batallas de los israelitas en la conquista de la tierra. Como en un libro de historia, podremos observar lo que ocurrió en ese momento de la historia en ese lugar del mundo, pero no olvidemos que aún más importante es que observemos la relación del hombre con el Creador y la necesidad de un Salvador que un día quitaría el pecado de raíz, aquel que “salvará a su pueblo de su pecado” A Cristo, el Mesías.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17303495</guid><pubDate>Fri, 07 Mar 2025 06:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17303495/deuteronomio_046_sobre_la_destruccio_n_de_los_cananeos.mp3" length="8294830" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El pueblo de Israel debía entrar a la tierra que Jehová les había prometido. Sin embargo, otros pueblos habitaban la tierra. Estos eran conocidos por sus prácticas paganas. Dios les pidió que utilizaran la logística militar para conquistar la tierra....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El pueblo de Israel debía entrar a la tierra que Jehová les había prometido. Sin embargo, otros pueblos habitaban la tierra. Estos eran conocidos por sus prácticas paganas. Dios les pidió que utilizaran la logística militar para conquistar la tierra. Esto nos puede parecer a muchos como algo cruel, pero conociendo el carácter de Dios, sabemos que aquellas batallas que tendrían lugar eran el último recurso, la última opción. Dios en Deuteronomio 20 pide al pueblo que intente vivir en paz con otras naciones. <br /><br />Dice así: “Cuando te acerques a una ciudad para combatirla, le intimarás la paz. Y si respondiere: Paz, y te abriere, todo el pueblo que en ella fuere hallado te será tributario, y te servirá. Mas si no hiciere paz contigo, y emprendiere guerra contigo, entonces la sitiarás.”<br /><br />Pero Dios sabía que los cananeos habían traspasado los límites de pecado. Como Sodoma y Gomorra en su día, estos pueblos se habían pervertido hasta el punto de la destrucción. <br /><br />Dice Dios en Deuteronomio‬ ‭20:17-18‬ ‭<br />“los destruirás completamente: al heteo, al amorreo, al cananeo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo, como Jehová tu Dios te ha mandado; para que no os enseñen a hacer según todas sus abominaciones que ellos han hecho para sus dioses, y pequéis contra Jehová vuestro Dios.”<br />‭‭<br />Dios había dejado claro que Su pueblo no debía seguir las abominaciones de los pueblos de Canaan. Estos grupos específicos en este tiempo específico debían desaparecer. <br /><br />Yo no soy experta en historia y sé muy poco de las costumbres de los pueblos de Canaan en los tiempos de Moisés, pero lo que la Biblia nos cuenta de sus prácticas se puede encontrar también en los escritos encontrados sobre los ritos paganos de la zona y época. <br /><br />En ‭‭Deuteronomio‬ ‭12:31 leemos “toda cosa abominable que Jehová aborrece, hicieron ellos a sus dioses; pues aun a sus hijos y a sus hijas quemaban en el fuego a sus dioses.”<br /><br />Y en ‭‭Deuteronomio‬ ‭19:10‬ ‭ les dice “no sea derramada sangre inocente en medio de la tierra que Jehová tu Dios te da por heredad”<br /><br />En ‭‭Deuteronomio‬ ‭18:9-12‬ ‭les instruye: <br /><br />“Cuando entres a la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones. No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti.”<br /><br />La decadencia moral de los cananeos era conocida por todos. Levítico 18 dice “En ninguna de estas cosas os amancillaréis; porque en todas estas cosas se han ensuciado las gentes que yo echo de delante de vosotros.” Toma si quieres unos minutos para repasar las actividades inmorales comunes en este pueblo. No solo eran inmorales en el ámbito sexual, que lo eran, sino que también menospreciaban la vida de los infantes, sacrificándolos a sus dioses (Deuteronomio 12). Lo cierto es que al leer estos pasajes uno puede observar que los pecados de nuestra sociedad no están tan lejos de la de estos, y eso nos debería hacer reflexionar. <br /><br />A este pueblo lo tendrían que destruir porque insistían en su pecado y su sociedad se había corrompido. (Hay otros ejemplos en la historia de la humanidad en que pueblos con prácticas extremadamente inmorales desaparecieron)<br /><br />Cuando entendemos esta realidad, continuamos preguntándonos: ¿Debían los israelitas matar a los niños inocentes?<br />El hecho de que Dios pidiera al pueblo que los destruyera no significaba que los aniquilaran sin distinción. Veremos en el libro de Josué que hubo cananeos que se arrepintieron y siguieron a Dios, aunque estos no fueran muchos. Dios siempre es fiel a su carácter Santo, justo y bueno, y como leíamos anteriormente, no se...]]></itunes:summary><itunes:duration>489</itunes:duration><itunes:keywords>abominación,canaan,cananeos,creador,destrucción,dios,inmoralidad,justo,muerte,pecado,santo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b34e659f8e616a9f80ae0451f73edc52.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Deuteronomio-044 Escoge la vida</title><link>https://www.spreaker.com/episode/deuteronomio-044-escoge-la-vida--17292017</link><description><![CDATA[Deuteronomio 30:11-20 nos narra cómo Moisés, ya acercándose al final de su mensaje, anima al pueblo a escoger la vida, siguiendo los principios establecidos por Dios. Analicemos el texto que comienza así:<br /><br />“Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti, ni está lejos. No está en el cielo, para que digas: ¿Quién subirá por nosotros al cielo, y nos lo traerá y nos lo hará oír para que lo cumplamos? Ni está al otro lado del mar, para que digas: ¿Quién pasará por nosotros el mar, para que nos lo traiga y nos lo haga oír, a fin de que lo cumplamos? Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas.”<br /><br /><br />“Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal; porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella.”<br /><br />Los israelitas tenían como destino la tierra física, una herencia temporal que disfrutarían ellos mientras vivieran y sus hijos después de ellos según el pacto que habían hecho con Dios. <br /><br />Este pacto dependía de que ellos siguieran los preceptos de Dios. El texto continúa con la advertencia: <br /><br />“Mas si tu corazón se apartare y no oyeres, y te dejares extraviar, y te inclinares a dioses ajenos y les sirvieres, yo os protesto hoy que de cierto pereceréis; no prolongaréis vuestros días sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordán, para entrar en posesión de ella.”<br /><br />Ellos podían elegir si obedecerían a Dios o si irían tras otros dioses. Al ir tras otros dioses se harían esclavos de las ideologías y prácticas ajenas a Dios. Seguirían las corrientes de aquello que amaran. Amando a Dios, seguirían a Dios. Amando otras cosas, otros dioses, seguirían aquello que estos ofrecían. ¿Qué decidirían hacer? <br /><br />Moisés les continúa exhortando: <br /><br />“A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; amando a Jehová tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él;”<br /><br />Les dice: Os he dado una elección sencilla y fácil. ¿Quién dudaría un instante en elegir entre la vida o la muerte? Si nos dieran a elegir, ¿quién elegiría la muerte, verdad? Moisés sabe que el pueblo ha elegido múltiples cosas en diferentes situaciones, y sabe que el pueblo elegirá en el futuro dejar a Dios para ir tras otras cosas. Y está rogando: escoge al Señor, escoge la vida.<br /><br /><br />Y llega a la máxima motivación diciendo: <br /><br />“porque él es vida para ti, y prolongación de tus días; a fin de que habites sobre la tierra que juró Jehová a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, que les había de dar.”<br /><br />Dios es vida. Dios es vida para ellos y Dios es vida para nosotras. En Juan 14:6 Jesús dice: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.”<br /><br />¿Por qué elegiría alguien la vida? Porque Dios es vida. Dios de hecho es vida eterna. Los días de los israelitas en la tierra serían prolongados por la obediencia a Dios, pero más allá de este mundo, Dios ha prometido la vida eterna, días sin fin, a todo aquel que cree en el Hijo, Jesucristo. <br /><br />El nuevo pacto en Cristo nos da a nosotros como destino al escoger a Cristo, el Padre. Nos proporciona vida eterna con el Padre. <br /><br /><br />Y como dice el texto en Deuteronomio, no es algo demasiado difícil. Dios ha hecho la parte difícil. Cristo ha pagado ya la entrada. Para nosotros ni es difícil ni está lejos. Él ha bajado del cielo a la tierra para que lo podamos obtener. Ha cruzado el umbral de la vida y la muerte para que nosotras podamos vivir. <br /><br />La Palabra está en tu boca y en tu corazón, como dice el texto. Romanos 10:9 dice “que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.”<br /><br />Dios ha puesto delante de ti hoy la vida y la muerte; el bien y el mal. ¿Y qué te pide? Volvamos a leer el texto: “que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos” Hemos dicho anteriormente que la salvación en Cristo no se puede ganar haciendo cosas, que es regalo de Dios. Mas Santiago 2:26 nos dice “Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.” Aquel que ama al Padre obedece sus mandamientos (Juan 14:15). <br /><br />Si te has arrepentido de huir de Dios y has recibido a Cristo por la fe, tu vida estará en conformidad con los estatutos de Dios. ¿Está tu fe muerta, sin obras? Muestra tu fe por tus acciones, dice la carta de Santiago, para que otros vean a Cristo en ti. <br /><br />Como lo hizo a la orilla del Jordán para los israelitas, Dios ha puesto delante de ti hoy la vida y la muerte. Escoge la vida, “Porque no os es cosa vana; es vuestra vida”, como dice el versículo 47 del capítulo 32. <br /><br /><br />Escoge amar al Señor hoy y seguir sus preceptos sin desviarte tras otros dioses que demandarán tu servicio y devoción. Escoge la vida, escoge a Cristo, al único Eterno y Santo Dios.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17292017</guid><pubDate>Thu, 06 Mar 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17292017/deuteronomio_045_escoge_la_vida.mp3" length="7914360" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Deuteronomio 30:11-20 nos narra cómo Moisés, ya acercándose al final de su mensaje, anima al pueblo a escoger la vida, siguiendo los principios establecidos por Dios. Analicemos el texto que comienza así:

“Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Deuteronomio 30:11-20 nos narra cómo Moisés, ya acercándose al final de su mensaje, anima al pueblo a escoger la vida, siguiendo los principios establecidos por Dios. Analicemos el texto que comienza así:<br /><br />“Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti, ni está lejos. No está en el cielo, para que digas: ¿Quién subirá por nosotros al cielo, y nos lo traerá y nos lo hará oír para que lo cumplamos? Ni está al otro lado del mar, para que digas: ¿Quién pasará por nosotros el mar, para que nos lo traiga y nos lo haga oír, a fin de que lo cumplamos? Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas.”<br /><br /><br />“Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal; porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella.”<br /><br />Los israelitas tenían como destino la tierra física, una herencia temporal que disfrutarían ellos mientras vivieran y sus hijos después de ellos según el pacto que habían hecho con Dios. <br /><br />Este pacto dependía de que ellos siguieran los preceptos de Dios. El texto continúa con la advertencia: <br /><br />“Mas si tu corazón se apartare y no oyeres, y te dejares extraviar, y te inclinares a dioses ajenos y les sirvieres, yo os protesto hoy que de cierto pereceréis; no prolongaréis vuestros días sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordán, para entrar en posesión de ella.”<br /><br />Ellos podían elegir si obedecerían a Dios o si irían tras otros dioses. Al ir tras otros dioses se harían esclavos de las ideologías y prácticas ajenas a Dios. Seguirían las corrientes de aquello que amaran. Amando a Dios, seguirían a Dios. Amando otras cosas, otros dioses, seguirían aquello que estos ofrecían. ¿Qué decidirían hacer? <br /><br />Moisés les continúa exhortando: <br /><br />“A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; amando a Jehová tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él;”<br /><br />Les dice: Os he dado una elección sencilla y fácil. ¿Quién dudaría un instante en elegir entre la vida o la muerte? Si nos dieran a elegir, ¿quién elegiría la muerte, verdad? Moisés sabe que el pueblo ha elegido múltiples cosas en diferentes situaciones, y sabe que el pueblo elegirá en el futuro dejar a Dios para ir tras otras cosas. Y está rogando: escoge al Señor, escoge la vida.<br /><br /><br />Y llega a la máxima motivación diciendo: <br /><br />“porque él es vida para ti, y prolongación de tus días; a fin de que habites sobre la tierra que juró Jehová a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, que les había de dar.”<br /><br />Dios es vida. Dios es vida para ellos y Dios es vida para nosotras. En Juan 14:6 Jesús dice: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.”<br /><br />¿Por qué elegiría alguien la vida? Porque Dios es vida. Dios de hecho es vida eterna. Los días de los israelitas en la tierra serían prolongados por la obediencia a Dios, pero más allá de este mundo, Dios ha prometido la vida eterna, días sin fin, a todo aquel que cree en el Hijo, Jesucristo. <br /><br />El nuevo pacto en Cristo nos da a nosotros como destino al escoger a Cristo, el Padre. Nos proporciona vida eterna con el Padre. <br /><br /><br />Y como dice el texto en Deuteronomio, no es algo demasiado difícil. Dios ha hecho la parte difícil. Cristo ha pagado ya la entrada. Para nosotros ni es difícil ni está lejos. Él ha bajado del cielo a la tierra para que lo podamos obtener. Ha cruzado el umbral de la vida y la muerte para que nosotras podamos vivir. <br /><br />La Palabra está en tu boca y en tu corazón, como dice el texto. Romanos 10:9...]]></itunes:summary><itunes:duration>466</itunes:duration><itunes:keywords>amor,bendición,bien,dios,escoge,vida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ecaeceab217ef46401500297c80c155d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Deuteronomio-043 ¿Para qué quiero obedecer?</title><link>https://www.spreaker.com/episode/deuteronomio-043-para-que-quiero-obedecer--17282147</link><description><![CDATA[Una y otra vez en Deuteronomio vemos a Moisés instando al pueblo a obedecer los principios y mandamientos que Dios había establecido. ¿Por qué trata una y otra vez la necesidad de obedecer?<br /><br />El concepto de la obediencia está mal visto por algunos. La idea de sumisión se ve como debilidad. Se nos quiere hacer pensar que obedecer es dejar que otros piensen por nosotros, o que someterse es permitir que abusen de nosotras o que nos anulen. <br /><br />Pero nada hay más lejos de la realidad. Todo lo que hacemos durante cada día de nuestras vidas requiere algún tipo de obediencia o sumisión. La cuestión es a qué o quien nos vamos a someter.<br /><br />Todos nos sometemos a la ley de la gravedad, por ejemplo. Aceptamos que existe una fuerza que nos atraerá hacia el suelo, la silla, la cama, o lo que sea que tengamos debajo. Cuando saltamos de una roca a otra, planeamos dónde poner el pie para no caer al vacío. Intentar revelarnos contra la ley universal de la gravedad traería grandes consecuencias. Pero una vez la aceptamos (nos sometemos a ella), podemos organizar nuestra vida sin siquiera darle muchas vueltas. <br /><br />Igual sucede con muchas otras cosas. Para obtener un trabajo, debes someterte a las normas de la empresa, debes seguir protocolo a la hora de asistir a cualquier sitio. Entras por la puerta que te han asignado, aprendes contraseñas que te permiten acceder a una cierta página. Circulamos en carretera por el lado que nos han asignado, y pasamos las inspecciones rutinarias que se nos exigen. <br /><br />Digamos que para vivir en sociedad debemos aprender a someternos u obedecer continuamente, y es normal y saludable. El ideal que algunos pintan por los muros de otros proclamando anarquía e insumisión muestra una rebeldía sin sentido, ya que estos mismos se someten continuamente a algo o alguien, aún si no lo quieren admitir. <br /><br />Entiendo que la duda para muchos surge cuando aquellos que están marcando las normas no son de fiar. Emitimos un juicio de valor que nos hace dudar de esa autoridad, y esto nos lleva a resistirnos a seguir sus instrucciones. Esto es algo delicado, porque es cierto que hay situaciones de abuso que se deberían evitar. En estos casos, lo mejor es evaluar bien la situación, asegurarnos que nuestra evaluación es correcta, y buscar ayuda en la que podamos confiar para salir de esta situación. <br /><br />Pero cuando evaluamos y vemos que podemos confiar, podemos tomar la decisión de seguir las pautas establecidas, incluso cuando no entendamos algunas de las normas. Esto ocurre por ejemplo cuando estamos al ordenador. Si se nos exige teclear una combinación de letras y símbolos que no entendemos, pero sabemos que sin esta combinación no podemos avanzar al siguiente paso, confiamos que este paso me llevará al resultado que queremos obtener, y porque confías en el programador de la página, seguirás sus instrucciones. Es cierto que a veces puede que lo hagamos con algo de nerviosismo o sentimiento de incertidumbre, pero al hacerlo y ver que ha funcionado, obtenemos más confianza para la próxima vez. <br /><br />Esta confianza en aquel que establece las normas es crucial para la obediencia. Por eso Dios ya se ha presentado a sí mismo, y ha mostrado su carácter bueno y justo. Cuando conoces a Dios y ves su amor y fidelidad, puedes confiar en que sus preceptos son buenos. El salmo 119 nos recuerda lo buenos y agradables que son los mandamientos de Dios. El salmista los había probado. Había confiado en Dios, y podía proclamar que las normas de Dios son dignas de confianza y obediencia. <br /><br />El pueblo de Israel debía obedecer si quería la protección de Dios. Pero si desobedecían, Dios les había advertido de las consecuencias de no tener a Dios como su Dios y Protector. La bendición de la obediencia era lo que les daría el bienestar en la tierra. No que no tuvieran luchas, pero tendrían la presencia de Dios en la prueba para darles la victoria. Por el contrario, si escogían desobedecer, si ponían su confianza en otros, obedeciendo otras voces, sometiéndose a sus propias pasiones y a los mensajes de los pueblos de alrededor, perderían la relación con Dios y su protección. La desobediencia los llevaría a la destrucción. <br /><br />Deuteronomio 11: 26-28 resume varios capítulos del libro. Dios dice<br /><br />“He aquí yo pongo hoy delante de vosotros la bendición y la maldición: la bendición, si oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, que yo os prescribo hoy, y la maldición, si no oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, y os apartareis del camino que yo os ordeno hoy, para ir en pos de dioses ajenos que no habéis conocido.”<br /><br />También en el capítulo 30 lo describe como la vida (la bendición) que trae la obediencia y la muerte (la maldición) que trae la desobediencia. <br /><br />Ya les había dado razones específicas por las que debían elegir obedecer a Dios:<br /><br />“para que seáis fortalecidos, para que entréis y poseáis la tierra, para que os sean prolongados los días”<br /><br />Si decidían desobedecer a Dios, no significaría que ya no obedecían a nadie. Pensar eso sería ingenuidad ilógica. Todos obedecemos a algo o a alguien. No hay nadie que siempre haga lo que quiere. ¿Tú conoces a alguien? Aún cuando piensas que eres dueña de ti misma, no consigues “obedecer tus deseos”. O si no me crees, prueba. Quieres mejorar tu salud o tu apariencia, así que decides restringir tu dieta y hacer ejercicio. Y si es tu decisión, ¿por qué te cuesta tanto obedecer tus propias normas? Quieres madrugar para usar mejor el tiempo ¿Por qué tu cuerpo no te obedece y se resiste a levantarse unas horas antes?<br /><br />El apóstol Pablo lo expresa así en Romanos 7:19 y 21 “Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago.” “Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí.”<br /><br />Y concluye que es Cristo y Cristo solamente en el cual podemos poner nuestra confianza para seguir los preceptos que nos convienen, aquellos que Dios ha establecido. <br /><br />Cualquier otra opción supone confiar y obedecer a otros dioses, ya sean tus propios deseos o aquellos difundidos por otros. Estos dioses no son eternos, ni santos, ni bondadosos; y la obediencia a estos dioses resulta inevitablemente en maldición. <br /><br />Dios en Deuteronomio 29 les advierte de no pensar <br />“Tendré paz, aunque ande en la dureza de mi corazón.” Porque la desobediencia a Dios nunca traerá paz. <br /><br /><br />Te animo a poner tu confianza en el único Dios y Salvador, y a confiar en Él cada día, sabiendo que obedeciendo su código moral disfrutarás de su bendición diaria.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17282147</guid><pubDate>Wed, 05 Mar 2025 06:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17282147/deuteronomio_044_para_que_quiero_obedecer.mp3" length="8579854" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Una y otra vez en Deuteronomio vemos a Moisés instando al pueblo a obedecer los principios y mandamientos que Dios había establecido. ¿Por qué trata una y otra vez la necesidad de obedecer?

El concepto de la obediencia está mal visto por algunos. La...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Una y otra vez en Deuteronomio vemos a Moisés instando al pueblo a obedecer los principios y mandamientos que Dios había establecido. ¿Por qué trata una y otra vez la necesidad de obedecer?<br /><br />El concepto de la obediencia está mal visto por algunos. La idea de sumisión se ve como debilidad. Se nos quiere hacer pensar que obedecer es dejar que otros piensen por nosotros, o que someterse es permitir que abusen de nosotras o que nos anulen. <br /><br />Pero nada hay más lejos de la realidad. Todo lo que hacemos durante cada día de nuestras vidas requiere algún tipo de obediencia o sumisión. La cuestión es a qué o quien nos vamos a someter.<br /><br />Todos nos sometemos a la ley de la gravedad, por ejemplo. Aceptamos que existe una fuerza que nos atraerá hacia el suelo, la silla, la cama, o lo que sea que tengamos debajo. Cuando saltamos de una roca a otra, planeamos dónde poner el pie para no caer al vacío. Intentar revelarnos contra la ley universal de la gravedad traería grandes consecuencias. Pero una vez la aceptamos (nos sometemos a ella), podemos organizar nuestra vida sin siquiera darle muchas vueltas. <br /><br />Igual sucede con muchas otras cosas. Para obtener un trabajo, debes someterte a las normas de la empresa, debes seguir protocolo a la hora de asistir a cualquier sitio. Entras por la puerta que te han asignado, aprendes contraseñas que te permiten acceder a una cierta página. Circulamos en carretera por el lado que nos han asignado, y pasamos las inspecciones rutinarias que se nos exigen. <br /><br />Digamos que para vivir en sociedad debemos aprender a someternos u obedecer continuamente, y es normal y saludable. El ideal que algunos pintan por los muros de otros proclamando anarquía e insumisión muestra una rebeldía sin sentido, ya que estos mismos se someten continuamente a algo o alguien, aún si no lo quieren admitir. <br /><br />Entiendo que la duda para muchos surge cuando aquellos que están marcando las normas no son de fiar. Emitimos un juicio de valor que nos hace dudar de esa autoridad, y esto nos lleva a resistirnos a seguir sus instrucciones. Esto es algo delicado, porque es cierto que hay situaciones de abuso que se deberían evitar. En estos casos, lo mejor es evaluar bien la situación, asegurarnos que nuestra evaluación es correcta, y buscar ayuda en la que podamos confiar para salir de esta situación. <br /><br />Pero cuando evaluamos y vemos que podemos confiar, podemos tomar la decisión de seguir las pautas establecidas, incluso cuando no entendamos algunas de las normas. Esto ocurre por ejemplo cuando estamos al ordenador. Si se nos exige teclear una combinación de letras y símbolos que no entendemos, pero sabemos que sin esta combinación no podemos avanzar al siguiente paso, confiamos que este paso me llevará al resultado que queremos obtener, y porque confías en el programador de la página, seguirás sus instrucciones. Es cierto que a veces puede que lo hagamos con algo de nerviosismo o sentimiento de incertidumbre, pero al hacerlo y ver que ha funcionado, obtenemos más confianza para la próxima vez. <br /><br />Esta confianza en aquel que establece las normas es crucial para la obediencia. Por eso Dios ya se ha presentado a sí mismo, y ha mostrado su carácter bueno y justo. Cuando conoces a Dios y ves su amor y fidelidad, puedes confiar en que sus preceptos son buenos. El salmo 119 nos recuerda lo buenos y agradables que son los mandamientos de Dios. El salmista los había probado. Había confiado en Dios, y podía proclamar que las normas de Dios son dignas de confianza y obediencia. <br /><br />El pueblo de Israel debía obedecer si quería la protección de Dios. Pero si desobedecían, Dios les había advertido de las consecuencias de no tener a Dios como su Dios y Protector. La bendición de la obediencia era lo que les daría el bienestar en la tierra. No que no tuvieran luchas, pero tendrían la presencia de Dios en la prueba para darles la victoria. Por el contrario, si escogían...]]></itunes:summary><itunes:duration>507</itunes:duration><itunes:keywords>bendición,confianza,dios,insumisión,maldición,obediencia,paz,sumisión</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/307b926939ed0d1b2ced3d4b16bd7b0f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Deuteronomio-042 Administración agradecida</title><link>https://www.spreaker.com/episode/deuteronomio-042-administracion-agradecida--17245020</link><description><![CDATA[Al leer el texto en Deuteronomio 14: 22-27 me vino a la mente el incidente en los evangelios donde el Señor Jesús entra en el templo, e indignado por lo que encuentra, voltea las mesas y echa a todo el que estaba haciendo negocio de las cosas del Señor. <br /><br />El texto en Deuteronomio había dado instrucciones sobre el diezmo. Lee así:<br /><br />“Indefectiblemente diezmarás todo el producto del grano que rindiere tu campo cada año. Y comerás delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere para poner allí su nombre, el diezmo de tu grano, de tu vino y de tu aceite, y las primicias de tus manadas y de tus ganados, para que aprendas a temer a Jehová tu Dios todos los días.”<br /><br />Vemos que Dios estableció que un 10% de la cosecha fuera presentada ante dIos como recordatorio para el pueblo de que Dios era el que proveía para ellos. <br /><br />En Deuteronomio 8 les había dicho: <br /><br />“Cuídate de no olvidarte de Jehová tu Dios, para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te ordeno hoy; no suceda que comas y te sacies, y edifiques buenas casas en que habites, y tus vacas y tus ovejas se aumenten, y la plata y el oro se te multipliquen, y todo lo que tuvieres se aumente; y se enorgullezca tu corazón, y te olvides de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre;<br /><br />y digas en tu corazón: Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza. Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día.” Deuteronomio 8:11-14, 17-18<br /><br />El mensaje era claro. Cuando trabajas duro, y llega el momento de recoger beneficios, es muy fácil olvidar que Dios te dio el trabajo, te dio la fuerza, te dio cada detalle que necesitabas para poder ejercer tu trabajo con éxito. El pensar que es tan solo mérito nuestro sería falso e incorrecto. Esta actitud es propia de una persona orgullosa que olvida las bondades del Buen y gran Dios. <br /><br />Si el pueblo de Dios iba a mantener una relación de confianza en Dios, esta práctica era importante. El principio sigue siendo importante para nosotros. No estamos bajo la ley que estipula que un 10% de nuestros ingresos se destinen al Señor, pero seamos honestas. Todo lo que tenemos pertenece al Señor. Tanto es así que Él puede permitir que el dinero aumente o disminuya como quiera. Es increíble como uno puede ahorrar y usar su dinero con cautela, y sin embargo llegan gastos inesperados. Yo tengo muy claro que tanto yo como todo lo que poseo es del Señor. Esto me ayuda a vivir y usar lo que Dios me ha dado de manera que le traiga a Él gozo. Y si algo se va de forma desafortunada, entonces puedo confiar en que mi Padre celestial, el administrador, me puede dar todo lo que necesito.<br /><br />Esta es la esencia del diezmo. Esto es lo que Dios quería que su pueblo tuviera en mente. Les instruye que cuando el lugar del tabernáculo fuera establecido, fueran allí a presentar las ofrendas de su cosecha. Dice así el texto:<br /><br /><br />“Y si el camino fuere tan largo que no puedas llevarlo, por estar lejos de ti el lugar que Jehová tu Dios hubiere escogido para poner en él su nombre, cuando Jehová tu Dios te bendijere, entonces lo venderás y guardarás el dinero en tu mano, y vendrás al lugar que Jehová tu Dios escogiere; y darás el dinero por todo lo que deseas, por vacas, por ovejas, por vino, por sidra, o por cualquier cosa que tú deseares; y comerás allí delante de Jehová tu Dios, y te alegrarás tú y tu familia. Y no desampararás al levita que habitare en tus poblaciones; porque no tiene parte ni heredad contigo.”<br /><br />Las once tribus de Israel debían practicar el diezmo, trayéndolo al lugar que Dios hubiera estipulado, y si estaban lejos, debían vender el producto y comprar en el lugar del sacrificio los materiales para poder ofrendar, atendiendo también a las necesidades de los levitas, los cuales cuidaban el templo y no tenían cosecha. <br /><br />Siglos más tarde, en Jerusalén, la venta de animales había invadido el templo, y parecía más bien un mercado cualquiera que el lugar de culto que Dios había reservado. Los mercaderes se aprovechaban de que los viajeros tenían que cambiar moneda, que tenían que comprar el producto ahí, y estaban abusando de las personas sinceras que venían a ofrecer a Dios de lo que Dios les había provisto. <br /><br />¿Cómo es posible que una actividad diseñada para mostrar confianza y apreciación hacia Dios había sido manipulada de tal modo que le trae a Cristo indignación?<br /><br />Jesús dice: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.” Mateo 21:13<br /><br />Esta era una fuerte acusación a aquellos que debían guardar el templo, manteniéndolo como casa de oración. Habían descuidado la esencia de la adoración a Dios, convirtiendo las actividades de dedicación a Dios en actividades lucrativas. ¡Que Dios nos guarde de hacer lo mismo!<br /><br />Me gustaría acabar reflexionando sobre la práctica de agradecer a Dios por todo lo que nos da, y la necesidad de usarlo sabiamente y para traer bendición a otros en tanto que sea posible. Aparte del diezmo que el pueblo debía traer anualmente, Dios pidió que cada tres años se trajera otro 10% para los levitas y para ayudar a aquellos que estaban pasando necesidad. Dice así el texto: “Al fin de cada tres años sacarás todo el diezmo de tus productos de aquel año, y lo guardarás en tus ciudades. Y vendrá el levita, que no tiene parte ni heredad contigo, y el extranjero, el huérfano y la viuda que hubiere en tus poblaciones, y comerán y serán saciados; para que Jehová tu Dios te bendiga en toda obra que tus manos hicieren.”<br /><br />Esto era una práctica que aseguraba que los extranjeros que eran nuevos al lugar y todavía no tenían cosecha pudieran tener un comienzo digno. También se beneficiarían las viudas mayores que no podían trabajar ni se volverían a casar, y los huérfanos que aún no podían trabajar. Esto no era para que nunca tuvieran que trabajar. Más bien era para ayudarlos hasta que ellos mismos pudieran ganar su propio pan. Los levitas que atendían al tabernáculo también eran beneficiarios de estas ofrendas.<br /><br />Dios ofreció su bendición para aquellos que fielmente siguieran esta práctica. Sin embargo no era un intercambio de favores en el que se le daba a Dios para recibir su bendición. Nunca pienses que Dios quiere tu dinero. Dios no lo necesita. Dice el Señor en el Salmo 50:12 “Si yo tuviese hambre, no te lo diría a ti; Porque mío es el mundo y su plenitud.” <br /><br />Si este principio lo tenemos claro, podemos entender que lo que damos al Señor es tan solo para decirle en humildad y amor: “entiendo que todo lo que tengo te lo debo a ti. Y te doy las gracias por suplir cada necesidad que tengo. Lo que yo pueda ganar, ayúdame a usarlo de forma que te honre, y ayúdame a notar y suplir las necesidades de otros que no tienen en este momento.”<br /><br />Dios bendice al dador alegre, y condena la avaricia. Administremos nuestros bienes de forma que Dios los pueda usar como Él quiera.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17245020</guid><pubDate>Tue, 04 Mar 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17245020/deuteronomio_042_administracio_n_agradecida.mp3" length="9198372" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Al leer el texto en Deuteronomio 14: 22-27 me vino a la mente el incidente en los evangelios donde el Señor Jesús entra en el templo, e indignado por lo que encuentra, voltea las mesas y echa a todo el que estaba haciendo negocio de las cosas del...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Al leer el texto en Deuteronomio 14: 22-27 me vino a la mente el incidente en los evangelios donde el Señor Jesús entra en el templo, e indignado por lo que encuentra, voltea las mesas y echa a todo el que estaba haciendo negocio de las cosas del Señor. <br /><br />El texto en Deuteronomio había dado instrucciones sobre el diezmo. Lee así:<br /><br />“Indefectiblemente diezmarás todo el producto del grano que rindiere tu campo cada año. Y comerás delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere para poner allí su nombre, el diezmo de tu grano, de tu vino y de tu aceite, y las primicias de tus manadas y de tus ganados, para que aprendas a temer a Jehová tu Dios todos los días.”<br /><br />Vemos que Dios estableció que un 10% de la cosecha fuera presentada ante dIos como recordatorio para el pueblo de que Dios era el que proveía para ellos. <br /><br />En Deuteronomio 8 les había dicho: <br /><br />“Cuídate de no olvidarte de Jehová tu Dios, para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te ordeno hoy; no suceda que comas y te sacies, y edifiques buenas casas en que habites, y tus vacas y tus ovejas se aumenten, y la plata y el oro se te multipliquen, y todo lo que tuvieres se aumente; y se enorgullezca tu corazón, y te olvides de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre;<br /><br />y digas en tu corazón: Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza. Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día.” Deuteronomio 8:11-14, 17-18<br /><br />El mensaje era claro. Cuando trabajas duro, y llega el momento de recoger beneficios, es muy fácil olvidar que Dios te dio el trabajo, te dio la fuerza, te dio cada detalle que necesitabas para poder ejercer tu trabajo con éxito. El pensar que es tan solo mérito nuestro sería falso e incorrecto. Esta actitud es propia de una persona orgullosa que olvida las bondades del Buen y gran Dios. <br /><br />Si el pueblo de Dios iba a mantener una relación de confianza en Dios, esta práctica era importante. El principio sigue siendo importante para nosotros. No estamos bajo la ley que estipula que un 10% de nuestros ingresos se destinen al Señor, pero seamos honestas. Todo lo que tenemos pertenece al Señor. Tanto es así que Él puede permitir que el dinero aumente o disminuya como quiera. Es increíble como uno puede ahorrar y usar su dinero con cautela, y sin embargo llegan gastos inesperados. Yo tengo muy claro que tanto yo como todo lo que poseo es del Señor. Esto me ayuda a vivir y usar lo que Dios me ha dado de manera que le traiga a Él gozo. Y si algo se va de forma desafortunada, entonces puedo confiar en que mi Padre celestial, el administrador, me puede dar todo lo que necesito.<br /><br />Esta es la esencia del diezmo. Esto es lo que Dios quería que su pueblo tuviera en mente. Les instruye que cuando el lugar del tabernáculo fuera establecido, fueran allí a presentar las ofrendas de su cosecha. Dice así el texto:<br /><br /><br />“Y si el camino fuere tan largo que no puedas llevarlo, por estar lejos de ti el lugar que Jehová tu Dios hubiere escogido para poner en él su nombre, cuando Jehová tu Dios te bendijere, entonces lo venderás y guardarás el dinero en tu mano, y vendrás al lugar que Jehová tu Dios escogiere; y darás el dinero por todo lo que deseas, por vacas, por ovejas, por vino, por sidra, o por cualquier cosa que tú deseares; y comerás allí delante de Jehová tu Dios, y te alegrarás tú y tu familia. Y no desampararás al levita que habitare en tus poblaciones; porque no tiene parte ni heredad contigo.”<br /><br />Las once tribus de Israel debían practicar el diezmo, trayéndolo al lugar que Dios hubiera estipulado, y si estaban lejos, debían vender el producto y comprar en el lugar del sacrificio los materiales para poder ofrendar, atendiendo también a las necesidades de los levitas, los cuales cuidaban el templo...]]></itunes:summary><itunes:duration>546</itunes:duration><itunes:keywords>administración,avaricia,ayudar,diezmo,gratitud,necesidades</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b47abb14cabe257d744788d8bf32382f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Deuteronomio-041 El Shemá de los hebreos</title><link>https://www.spreaker.com/episode/deuteronomio-041-el-shema-de-los-hebreos--17233588</link><description><![CDATA[“Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. <br />Y Amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.”<br /><br /><br />Cuando nuestro primer hijo comenzó a poder comunicarse con nosotros de una forma, digamos, recíproca, establecimos la primera norma de casa. Digamos que esta fue específicamente diseñada para él. Queríamos que aprendiera a obedecer. Si le pedíamos algo, queríamos que lo hiciera con buena actitud. Sin embargo, la norma número uno no era “obedece”. Más bien llegó a ser “escucha y obedece”. Y es que el niño mostraba muy buena disposición, pero si no escuchaba con atención para percibir lo que queríamos, “no lo oía” o “no recordaba lo que le estábamos pidiendo”. Así que tuvimos que enfatizar que para poder seguir instrucciones, cuando se estaban dando, debía mirar y escuchar atentamente. <br /><br />Esto nos ayudó a trabajar la capacidad de escuchar y retener. Cierto es que aunque las instrucciones de “recoge los legos” se procesaba correctamente, era muy probable que a los pocos minutos de comenzar a recoger, la propia actividad lo llevara a comenzar a jugar y olvidar aquello que debía estar haciendo. Poco a poco, con práctica y empeño de ambos lados, el oír y el hacer se hicieron más comunes. Porque es cuando actúas sobre lo que has oído que realmente muestras que estabas escuchando de verdad. <br /><br />El Shemá de los israelitas, es una especie de “escucha y obedece”. Shemá es literalmente el verbo escuchar en Hebreo. Si el pueblo no escuchaba atentamente con la intención de retener la información recibida para poder seguir las instrucciones, seguramente se despistarían a la primera distracción. <br /><br />Tanto en casa como a la hora de realizar cualquier actividad que requiere seguir unas instrucciones, es necesario prestar atención a estas con esfuerzo. Así también con los preceptos que Dios establece. Para poder realizar la actividad con éxito, debemos atender con la determinación de hacer. Por eso hay varios versículos en el nuevo testamento que nos lo recuerdan.<br /><br />Mateo 13:9 “El que tenga oídos para oir, oiga.”<br /><br />Y el que oye, actúa.<br /><br />Mateo 7:24: “Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca.” Lucas 11:28<br /><br />Con la misma esencia, hablando de mirar como una escucha en acción, leemos en Santiago 1:25<br /><br />“Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.” <br /><br />Dios nos pide que no seamos oidores olvidadizos. No comencemos el bien hacer para distraernos con los afanes de este mundo. Porque lo que sigue en el Shemá es amor, ese deseo de agradar a aquel que amas. Dice: “Amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.”<br /><br />Volviendo a la ilustración, cuando el niño quiere agradar a sus padres, porque les ama, porque son más importantes para él que unos bloques de plástico, aprende a recoger, sabiendo que esto no significa el comienzo de una existencia miserable, sino al contrario, entendiendo poco a poco que sus padres tienen planes buenos para él, que la felicidad no consiste en hacer lo que uno quiere en todo momento, sino que es más valioso desarrollar relaciones afectuosas, y amar a aquellos que desean nuestro bien, disfrutando el uno del otro. <br /><br />¿Amas al Señor tu Dios así, de todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas? ¿Lo amas con todo tu ser?<br /><br />Él te ama a ti así. ¿Cómo lo sé? Porque lo ha mostrado. <br /><br />1 Juan 4:9-11<br />“En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.<br />En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.”<br /><br />Dios dió a su propio hijo para morir, con el fin de que nosotros vivamos por él.<br /><br />1 Juan 4:19 nos dice “Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.”<br /><br />Dios es el que inició esta relación. Dios es el que sacrificó sin garantías, por amor.<br /><br />¿Cómo muestras tú tu amor a Dios? En Juan 14:15 dice el Señor Jesús: “Si me amáis, guardad mis mandamientos.” ¡Qué mejor manera de mostrar a alguien que lo amas que escuchando su voz y respetando su voluntad. Pues Él solo quiere lo mejor para ti siempre; El Señor es único; no hay otro como él. Y amarlo con todo nuestro ser no conlleva riesgo alguno.<br /><br /><br />Shemá, Israel. “Escucha oh Israel, El Señor tu Dios, uno es.” <br /><br />Escuchemos todos, y amemos a Dios como solo Él merece, con nuestros pensamientos, con nuestro ser, con nuestro hacer.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17233588</guid><pubDate>Mon, 03 Mar 2025 06:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17233588/deuteronomio_041_el_shema_de_los_hebreos.mp3" length="7177130" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>“Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. 
Y Amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.”


Cuando nuestro primer hijo comenzó a poder comunicarse con nosotros de una forma, digamos, recíproca,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[“Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. <br />Y Amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.”<br /><br /><br />Cuando nuestro primer hijo comenzó a poder comunicarse con nosotros de una forma, digamos, recíproca, establecimos la primera norma de casa. Digamos que esta fue específicamente diseñada para él. Queríamos que aprendiera a obedecer. Si le pedíamos algo, queríamos que lo hiciera con buena actitud. Sin embargo, la norma número uno no era “obedece”. Más bien llegó a ser “escucha y obedece”. Y es que el niño mostraba muy buena disposición, pero si no escuchaba con atención para percibir lo que queríamos, “no lo oía” o “no recordaba lo que le estábamos pidiendo”. Así que tuvimos que enfatizar que para poder seguir instrucciones, cuando se estaban dando, debía mirar y escuchar atentamente. <br /><br />Esto nos ayudó a trabajar la capacidad de escuchar y retener. Cierto es que aunque las instrucciones de “recoge los legos” se procesaba correctamente, era muy probable que a los pocos minutos de comenzar a recoger, la propia actividad lo llevara a comenzar a jugar y olvidar aquello que debía estar haciendo. Poco a poco, con práctica y empeño de ambos lados, el oír y el hacer se hicieron más comunes. Porque es cuando actúas sobre lo que has oído que realmente muestras que estabas escuchando de verdad. <br /><br />El Shemá de los israelitas, es una especie de “escucha y obedece”. Shemá es literalmente el verbo escuchar en Hebreo. Si el pueblo no escuchaba atentamente con la intención de retener la información recibida para poder seguir las instrucciones, seguramente se despistarían a la primera distracción. <br /><br />Tanto en casa como a la hora de realizar cualquier actividad que requiere seguir unas instrucciones, es necesario prestar atención a estas con esfuerzo. Así también con los preceptos que Dios establece. Para poder realizar la actividad con éxito, debemos atender con la determinación de hacer. Por eso hay varios versículos en el nuevo testamento que nos lo recuerdan.<br /><br />Mateo 13:9 “El que tenga oídos para oir, oiga.”<br /><br />Y el que oye, actúa.<br /><br />Mateo 7:24: “Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca.” Lucas 11:28<br /><br />Con la misma esencia, hablando de mirar como una escucha en acción, leemos en Santiago 1:25<br /><br />“Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.” <br /><br />Dios nos pide que no seamos oidores olvidadizos. No comencemos el bien hacer para distraernos con los afanes de este mundo. Porque lo que sigue en el Shemá es amor, ese deseo de agradar a aquel que amas. Dice: “Amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.”<br /><br />Volviendo a la ilustración, cuando el niño quiere agradar a sus padres, porque les ama, porque son más importantes para él que unos bloques de plástico, aprende a recoger, sabiendo que esto no significa el comienzo de una existencia miserable, sino al contrario, entendiendo poco a poco que sus padres tienen planes buenos para él, que la felicidad no consiste en hacer lo que uno quiere en todo momento, sino que es más valioso desarrollar relaciones afectuosas, y amar a aquellos que desean nuestro bien, disfrutando el uno del otro. <br /><br />¿Amas al Señor tu Dios así, de todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas? ¿Lo amas con todo tu ser?<br /><br />Él te ama a ti así. ¿Cómo lo sé? Porque lo ha mostrado. <br /><br />1 Juan 4:9-11<br />“En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.<br />En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros...]]></itunes:summary><itunes:duration>420</itunes:duration><itunes:keywords>amar,amarás,dios,escucha,hacer,israel,obedece,oir,oye,shema</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/97b0a810c71ca2033feff0cb97170d83.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Deuteronomio-040 Guarda y enseña</title><link>https://www.spreaker.com/episode/deuteronomio-040-guarda-y-ensena--17201902</link><description><![CDATA[Sabiendo lo importante que es recordar lo que Dios ha hecho, y de transmitirlo a las generaciones venideras, Moisés exhorta al pueblo en Deuteronomio 4:9 <br /><br />“Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos.” <br /><br />Y en el versículo 15: “Guardad, pues, mucho vuestras almas; pues ninguna figura visteis el día que Jehová habló con vosotros de en medio del fuego;<br /><br />Con este versículo les advierte que no se hagan dioses, pues “Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren”, como dice el texto en Juan 4:24.<br /><br />Y otra vez les advierte en el 23: “Guardaos, no os olvidéis del pacto de Jehová vuestro Dios, que él estableció con vosotros, y no os hagáis escultura o imagen de ninguna cosa que Jehová tu Dios te ha prohibido.”<br /><br />¿Cómo es posible que personas que se consideran creyentes sigan hoy día ofreciendo sus oraciones a otro que no sea Dios? Piden a estatuillas en lugar de postrar el rostro en presencia del Dios Santo, el que dice “Aprende pues, hoy, y reflexiona en tu corazón que Jehová es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra, y no hay otro.” <br /><br />Con estos mandamientos comienza la ley: Porque no hay otro Dios, no hemos de postrarnos ante imágenes de ningún tipo par adorarlas. Y continúa la ley: el nombre del Señor ha de tomarse en serio, no utilizándolo para expresiones frívolas y ligeras; no tomarás el nombre del Señor en vano. <br /><br />Guardarás el día de reposo para santificarlo. Porque Dios valora al ser humano, nos manda guardar el día de reposo, pues es santo para el Señor. Cumpliendo este mandamiento, no podían hacer a nadie trabajar. El texto les da la explicación: “Acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto, y que Jehová tu Dios te sacó de allá con mano fuerte y brazo extendido; por lo cual Jehová tu Dios te ha mandado que guardes el día de reposo.” Todos merecían un descanso, y esto debía honrarse. <br /><br />Los restantes seis mandamientos tenían que ver con el trato con el prójimo. Honra a tus progenitores, no tomes la vida de ninguna persona en tus propias manos, respeta las relaciones humanas de forma moralmente irreprochable, respeta la propiedad de tu prójimo, habla verdad siempre, y no engañes ni con palabras ni con acciones manipuladoras; y acaba la ley con un mandamiento a estar contentos con lo que posees, no codiciando aquello que pertenece a otro. <br /><br />Si todos viviéramos bajo esa ley moral, tendríamos un mundo totalmente diferente. No haría falta tener prisiones, podríamos reducir el número de policías, o su función sería muy diferente. Podríamos vivir confiados y con una buena relación con los demás. <br /><br />Pero sin embargo, aunque esta ley es justa e ideal, no hay nadie que la cumpla íntegramente todo el tiempo. Por eso tenemos conflictos, y por eso nos cuesta horrores resolverlos. <br /><br />Sabemos que la ley no nos puede salvar, porque solo podría ser suficiente si se cumpliera toda la ley todo el tiempo, y como dice Romanos, no hay justo ni aunque uno.” <br />Sin duda este cumplimiento de la ley moral de Dios no era para ganarse el cielo, como se suele decir. El cielo no se gana, o ninguno entraría en la presencia del Señor. La entrada al reino de Dios es por fe en la obra redentora de Jesucristo. Efesios 2:9 nos dice que no es “por obras, para que nadie se gloríe.” Nadie llegará al cielo por sus propios méritos. Pero todo aquel que quiera puede llegar con tan solo poner su fe en el mérito de Cristo, nuestro sustituto y Salvador.<br /><br />Y aún así, Moisés anima al pueblo “Mirad, pues, que hagáis como Jehová vuestro Dios os ha mandado; no os apartéis a diestra ni a siniestra. Andad en todo el camino que Jehová vuestro Dios os ha mandado, para que viváis y os vaya bien, y tengáis largos días en la tierra que habéis de poseer.” <br /><br />¿Cómo podían vivir según la ley de Dios? <br /><br />Solo podrían si la tenían en mente constantemente, hasta el punto de hacerla parte de su caminar diario. No sería algo que se pudiera lograr inconscientemente, pero el recordarla sería el primer paso para su cumplimiento. Así que el capítulo 6 versículos 6-9 dan la clave para poder recordar:<br /><br />“Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón;<br />y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes.<br />Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos;<br />y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.” <br /><br />Debían saber las palabras para llevarlas en el corazón, las debían repetir a sus hijos, para que estos las aprendieran. Al andar por el camino, hablarían de ellas, al acostarse las repasarían, al levantarse las comentarían. Tendrían cuadros, tarjetas que les recordara, e incluso las tendrían enmarcadas por las paredes de la casa. <br /><br />¿Te parece exagerado? <br /><br />No seamos ingenuas. Así es como nos aprendemos, sin querer, las canciones de la lista de los cuarenta principales, aún cuando no queremos. Cuando vamos al supermercado, las escuchamos mientras compramos, cuando vamos al gimnasio, ahí también las tienen; si subimos al autobús, volvemos a escucharlas; salen hasta en la sopa, e incluso aquellas canciones que te irritan, acabas cantándolas al despertarte por las mañanas. Parece que el mundo del márketing sabe que la repetición enseña. Así es como nos programan constantemente con anuncios publicitarios, por la radio, por la televisión, por internet, o en vallas publicitarias. <br /><br />Cuánto más importante es que los preceptos de nuestro Dios estén grabados en nuestra mente. Cuánto más provechoso es que Su Palabra esté de continuo en nuestras bocas. <br /><br />¿Valoras más la situación económica de tu país que la situación moral? ¿Dejas que tú y tus seres queridos absorban la inmoralidad que se está enseñando en los colegios y en los medios de comunicación? Aceptas que los que dirigen tu país promuevan leyes y principios que defienden la muerte de inocentes y la promiscuidad sexual sin darle ninguna importancia? ¿Estamos olvidando la ley de Dios para sustituirla por la inmoralidad prevalente en la sociedad? <br /><br />“Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos.” Deuteronomio 4:9<br /><br />Haz lo que sea necesario para recordar lo que el Señor enseña y no te canses de comunicarlo a tus seres queridos para que estos también lo aprendan y se beneficien de ello.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17201902</guid><pubDate>Fri, 28 Feb 2025 06:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17201902/deuteronomio_040_guarda_y_ensen_a.mp3" length="9059220" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Sabiendo lo importante que es recordar lo que Dios ha hecho, y de transmitirlo a las generaciones venideras, Moisés exhorta al pueblo en Deuteronomio 4:9 

“Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Sabiendo lo importante que es recordar lo que Dios ha hecho, y de transmitirlo a las generaciones venideras, Moisés exhorta al pueblo en Deuteronomio 4:9 <br /><br />“Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos.” <br /><br />Y en el versículo 15: “Guardad, pues, mucho vuestras almas; pues ninguna figura visteis el día que Jehová habló con vosotros de en medio del fuego;<br /><br />Con este versículo les advierte que no se hagan dioses, pues “Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren”, como dice el texto en Juan 4:24.<br /><br />Y otra vez les advierte en el 23: “Guardaos, no os olvidéis del pacto de Jehová vuestro Dios, que él estableció con vosotros, y no os hagáis escultura o imagen de ninguna cosa que Jehová tu Dios te ha prohibido.”<br /><br />¿Cómo es posible que personas que se consideran creyentes sigan hoy día ofreciendo sus oraciones a otro que no sea Dios? Piden a estatuillas en lugar de postrar el rostro en presencia del Dios Santo, el que dice “Aprende pues, hoy, y reflexiona en tu corazón que Jehová es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra, y no hay otro.” <br /><br />Con estos mandamientos comienza la ley: Porque no hay otro Dios, no hemos de postrarnos ante imágenes de ningún tipo par adorarlas. Y continúa la ley: el nombre del Señor ha de tomarse en serio, no utilizándolo para expresiones frívolas y ligeras; no tomarás el nombre del Señor en vano. <br /><br />Guardarás el día de reposo para santificarlo. Porque Dios valora al ser humano, nos manda guardar el día de reposo, pues es santo para el Señor. Cumpliendo este mandamiento, no podían hacer a nadie trabajar. El texto les da la explicación: “Acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto, y que Jehová tu Dios te sacó de allá con mano fuerte y brazo extendido; por lo cual Jehová tu Dios te ha mandado que guardes el día de reposo.” Todos merecían un descanso, y esto debía honrarse. <br /><br />Los restantes seis mandamientos tenían que ver con el trato con el prójimo. Honra a tus progenitores, no tomes la vida de ninguna persona en tus propias manos, respeta las relaciones humanas de forma moralmente irreprochable, respeta la propiedad de tu prójimo, habla verdad siempre, y no engañes ni con palabras ni con acciones manipuladoras; y acaba la ley con un mandamiento a estar contentos con lo que posees, no codiciando aquello que pertenece a otro. <br /><br />Si todos viviéramos bajo esa ley moral, tendríamos un mundo totalmente diferente. No haría falta tener prisiones, podríamos reducir el número de policías, o su función sería muy diferente. Podríamos vivir confiados y con una buena relación con los demás. <br /><br />Pero sin embargo, aunque esta ley es justa e ideal, no hay nadie que la cumpla íntegramente todo el tiempo. Por eso tenemos conflictos, y por eso nos cuesta horrores resolverlos. <br /><br />Sabemos que la ley no nos puede salvar, porque solo podría ser suficiente si se cumpliera toda la ley todo el tiempo, y como dice Romanos, no hay justo ni aunque uno.” <br />Sin duda este cumplimiento de la ley moral de Dios no era para ganarse el cielo, como se suele decir. El cielo no se gana, o ninguno entraría en la presencia del Señor. La entrada al reino de Dios es por fe en la obra redentora de Jesucristo. Efesios 2:9 nos dice que no es “por obras, para que nadie se gloríe.” Nadie llegará al cielo por sus propios méritos. Pero todo aquel que quiera puede llegar con tan solo poner su fe en el mérito de Cristo, nuestro sustituto y Salvador.<br /><br />Y aún así, Moisés anima al pueblo “Mirad, pues, que hagáis como Jehová vuestro Dios os ha mandado; no os apartéis a diestra ni a siniestra. 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Pero es aún más importante cuando hablamos de las maravillas que ha hecho Dios. Los creyentes no podemos perder de vista las bendiciones pasadas, porque estas nos muestran la presencia de Dios en nuestras vidas y nos dan seguridad para seguir confiando en aquel que es fiel eternamente.<br /><br />Moisés tiene la oportunidad de repasar con esta nueva generación lo que Dios ha hecho por Su pueblo. Cuando perdemos de vista las bondades pasadas de Dios, comenzamos a dejar de conocer a Dios. Y como hemos visto hasta ahora, el propósito de las Escrituras es que conozcamos a Dios. El autor de la Biblia, aunque los libros se escribieron por muchas manos y a través de muchos siglos, es Dios mismo. Dios y los hombres que pusieron por escrito Sus palabras, reconocen que esta Palabra ha sido dada por Dios y es en verdad la Palabra de Dios. Entender esto es muy importante, ya que a pesar de los ataques a la autoría y veracidad de la Biblia, históricamente y mundialmente, la Biblia ha sido reconocida como única en este sentido. <br /><br />Basándonos en esta verdad, podemos estudiar la Palabra de Dios para conocer a Dios y no olvidar que nos ha creado para glorificar Su nombre. Hemos visto cómo Dios preservó a su pueblo con el fin de glorificar su Santo nombre, aún cuando el pueblo lo despreció en múltiples ocasiones, yendo tras otros dioses. Y lo precioso es que a través de la historia, Dios siempre ha dejado la puerta abierta para la reconciliación. <br /><br />Al principio del libro, vemos que Moisés les recuerda cómo Dios los sacó de Egipto hasta Horeb, y cómo desde allí los guió por el desierto hasta llevarlos a la tierra que les había prometido a sus padres. Y durante todo este tiempo Dios estuvo con ellos. Les explica cómo Dios les dio los jueces de las diferentes tribus, “varones sabios y entendidos y expertos” para ayudar a Moisés a liderar el pueblo. Les cuenta cómo sus padres temieron a los habitantes de la tierra en vano, porque cuando van con Dios no hay que temer. Y les recuerda que cuando el pueblo se armó de valor para ir contra los de Horma sin la presencia de Dios, tuvieron gran derrota. <br />Les da un repaso de cómo los de Esaú, aunque al principio les negaron el paso por su tierra, al final cedieron por temor a Dios, permitiéndoles pasar. Les recuerda que incluso durante su tiempo en el desierto, Dios ya había comenzado a darles la tierra que sería de ellos, obteniendo las tribus de Rubén y Gad, y media tribu de Manases las tierras que serían suyas al final de la conquista. <br /><br />En Deuteronomio 2:7 dice: “Jehová tu Dios te ha bendecido en toda obra de tus manos; él sabe que andas por este gran desierto; estos cuarenta años Jehová tu Dios ha estado contigo, y nada te ha faltado.”<br /><br />“Jehová ha estado contigo, y nada te ha faltado”. ¿Te viene a la mente un salmo conocido? El Salmo 23 nos dice, “El Señor es mi Pastor, nada me faltará” El pastor había estado con sus ovejas durante todo el trayecto. Nada les había faltado. <br />No es así como se habían sentido en muchas ocasiones, ¿verdad? Mas Dios les está confirmando que NADA les había faltado. <br /><br />¿Tenemos a veces sensaciones falsas de que algo nos falta? ¿De que deberíamos tener algo que Dios no nos está dando? “Si Dios está contigo, nada te falta” Si El Señor es tu Pastor, ¿qué más puedes necesitar?<br /><br />¿Se sentía Moisés así?<br /><br />Vemos en el capítulo 3, que Moisés presenta una pregunta a Dios, algo que él siente que le falta: <br /><br />“Señor Jehová, tú has comenzado a mostrar a tu siervo tu grandeza, y tu mano poderosa; porque ¿qué dios hay en el cielo ni en la tierra que haga obras y proezas como las tuyas? Pase yo, te ruego, y vea aquella tierra buena que está más allá del Jordán, aquel buen monte, y el Líbano.” (24-25)<br /><br />Recordemos que Dios había dictado que Moisés no entraría en la tierra prometida. Pero Moisés aquí viene a Dios expresando un deseo de su corazón. Le pide que pueda pasar y ver la tierra al otro lado del Jordán. Después de todo, como hemos visto, Moisés había sido fiel en toda la casa de Dios. <br /><br />Sin embargo, Dios había concluido que Moisés no necesitaba esto. Le contesta: “Basta, no me hables más de este asunto. Sube a la cumbre del Pisga y alza tus ojos al oeste, y al norte, y al sur, y al este, y mira con tus propios ojos; porque no pasarás el Jordán.”<br /><br />Dios es fiel a su Palabra. Moisés no entraría a la tierra prometida. Pero Moisés pasaría a la eterna presencia con Dios. A la hora de su muerte, pasaría a una tierra aún mejor que aquella tierra buena al otro lado del Jordán, y por lo tanto, como Dios estaría con él eternamente, Nada le faltaba. <br /><br />Vemos a continuación que el buen Dios le pide a Moisés que suba a la cumbre del Pisga, y que desde allí contemple lo que Dios ha concedido a Su pueblo. <br /><br />Aunque vemos que Moisés en varias ocasiones había culpado al pueblo por el castigo de Dios sobre él, ante Dios, él acepta la decisión divina, estableciendo a Josué como líder del pueblo de la manera que Dios le había pedido en Deuteronomio 3:28: “manda a Josué, y anímalo, y fortalécelo; porque él ha de pasar delante de este pueblo, y él les hará heredar la tierra que verás.” Dios ya había determinado que Josué sería el que lideraría al pueblo para la conquista de la tierra. Y Moisés estuvo ahí animándolo y fortaleciéndolo. <br /><br />Esto muestra la fidelidad y buena disposición de Moisés delante de Dios. Creo que podemos decir que Moisés sí creyó que nada le había faltado. Por eso puede animar al pueblo a recordar todas las bendiciones del Señor.<br /><br />En el 4:9 dice: “Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos.”<br /><br />Esta exhortación continuará a través del libro, como podremos ver. Y es que si el Señor nos ha guiado hasta aquí, y reconocemos que nada nos ha faltado, podemos continuar seguras de que por la fidelidad de Dios, nada nos faltará.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17201657</guid><pubDate>Thu, 27 Feb 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17201657/deuteronomio_039_nada_te_ha_faltado.mp3" length="8223386" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Me gusta el libro de Deuteronomio, porque enfatiza la importancia de recordar aquellas cosas que Dios ha hecho en nuestras vidas. Es muy importante que las nuevas generaciones no pierdan de vista los hechos del pasado. Esto es cierto de la historia de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Me gusta el libro de Deuteronomio, porque enfatiza la importancia de recordar aquellas cosas que Dios ha hecho en nuestras vidas. Es muy importante que las nuevas generaciones no pierdan de vista los hechos del pasado. Esto es cierto de la historia de un país o un pueblo. Pero es aún más importante cuando hablamos de las maravillas que ha hecho Dios. Los creyentes no podemos perder de vista las bendiciones pasadas, porque estas nos muestran la presencia de Dios en nuestras vidas y nos dan seguridad para seguir confiando en aquel que es fiel eternamente.<br /><br />Moisés tiene la oportunidad de repasar con esta nueva generación lo que Dios ha hecho por Su pueblo. Cuando perdemos de vista las bondades pasadas de Dios, comenzamos a dejar de conocer a Dios. Y como hemos visto hasta ahora, el propósito de las Escrituras es que conozcamos a Dios. El autor de la Biblia, aunque los libros se escribieron por muchas manos y a través de muchos siglos, es Dios mismo. Dios y los hombres que pusieron por escrito Sus palabras, reconocen que esta Palabra ha sido dada por Dios y es en verdad la Palabra de Dios. Entender esto es muy importante, ya que a pesar de los ataques a la autoría y veracidad de la Biblia, históricamente y mundialmente, la Biblia ha sido reconocida como única en este sentido. <br /><br />Basándonos en esta verdad, podemos estudiar la Palabra de Dios para conocer a Dios y no olvidar que nos ha creado para glorificar Su nombre. Hemos visto cómo Dios preservó a su pueblo con el fin de glorificar su Santo nombre, aún cuando el pueblo lo despreció en múltiples ocasiones, yendo tras otros dioses. Y lo precioso es que a través de la historia, Dios siempre ha dejado la puerta abierta para la reconciliación. <br /><br />Al principio del libro, vemos que Moisés les recuerda cómo Dios los sacó de Egipto hasta Horeb, y cómo desde allí los guió por el desierto hasta llevarlos a la tierra que les había prometido a sus padres. Y durante todo este tiempo Dios estuvo con ellos. Les explica cómo Dios les dio los jueces de las diferentes tribus, “varones sabios y entendidos y expertos” para ayudar a Moisés a liderar el pueblo. Les cuenta cómo sus padres temieron a los habitantes de la tierra en vano, porque cuando van con Dios no hay que temer. Y les recuerda que cuando el pueblo se armó de valor para ir contra los de Horma sin la presencia de Dios, tuvieron gran derrota. <br />Les da un repaso de cómo los de Esaú, aunque al principio les negaron el paso por su tierra, al final cedieron por temor a Dios, permitiéndoles pasar. Les recuerda que incluso durante su tiempo en el desierto, Dios ya había comenzado a darles la tierra que sería de ellos, obteniendo las tribus de Rubén y Gad, y media tribu de Manases las tierras que serían suyas al final de la conquista. <br /><br />En Deuteronomio 2:7 dice: “Jehová tu Dios te ha bendecido en toda obra de tus manos; él sabe que andas por este gran desierto; estos cuarenta años Jehová tu Dios ha estado contigo, y nada te ha faltado.”<br /><br />“Jehová ha estado contigo, y nada te ha faltado”. ¿Te viene a la mente un salmo conocido? El Salmo 23 nos dice, “El Señor es mi Pastor, nada me faltará” El pastor había estado con sus ovejas durante todo el trayecto. Nada les había faltado. <br />No es así como se habían sentido en muchas ocasiones, ¿verdad? Mas Dios les está confirmando que NADA les había faltado. <br /><br />¿Tenemos a veces sensaciones falsas de que algo nos falta? ¿De que deberíamos tener algo que Dios no nos está dando? “Si Dios está contigo, nada te falta” Si El Señor es tu Pastor, ¿qué más puedes necesitar?<br /><br />¿Se sentía Moisés así?<br /><br />Vemos en el capítulo 3, que Moisés presenta una pregunta a Dios, algo que él siente que le falta: <br /><br />“Señor Jehová, tú has comenzado a mostrar a tu siervo tu grandeza, y tu mano poderosa; porque ¿qué dios hay en el cielo ni en la tierra que haga obras y proezas como las tuyas? Pase yo, te ruego, y vea aquella tierra buena que...]]></itunes:summary><itunes:duration>485</itunes:duration><itunes:keywords>biblia,descanso,dios,fidelidad,fiel,palabra,promesa,provisión,seguridad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/784575a29e49671f5293456d7bf9cec5.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Números-038 De Números a Deuteronomio</title><link>https://www.spreaker.com/episode/numeros-038-de-numeros-a-deuteronomio--17186533</link><description><![CDATA[https://www.youtube.com/watch?v=lq36F3b-S2U<br /><br />https://www.youtube.com/watch?v=qfMplfJoYA0<br /><br />Hemos llegado al final del libro de Números, y nos adentramos al libro de Deuteronomio. <br /><br />El libro de Números, en Hebreo, el lenguaje original, se titula “En el desierto”. Como hemos podido ver, es como un diario de viaje que narra las experiencias del pueblo durante los años que estuvo viajando antes de llegar a las orillas de la tierra prometida. Nos ha mostrado las dificultades que el pueblo de Dios experimentó y cómo el Señor los acompañó durante todo este tiempo. <br /><br />Hemos visto cómo en el monte Sinaí Dios ofreció Su presencia. Sin embargo, también vimos que mientras Moisés recibía las leyes y planos del tabernáculo, el pueblo se hizo un ídolo al que adorar. Dios les dio el tabernáculo para poder habitar en medio del campamento y les dio la nube de la presencia de Dios, para guiarles por el camino. <br /><br />En el camino a Parán, la fe del pueblo se debilitó, quejándose una vez más de lo que Dios había provisto para ellos. Vimos que al explorar la tierra que Dios les quería dar, se echaron para atrás por miedo a los moradores de la tierra. Aún así, aunque tendrían que pasar cuarenta años en el desierto, Dios estuvo siempre con ellos. Dios nunca los abandonó, a pesar de la rebeldía del pueblo. Los protegió incluso cuando el pueblo se desvió para pecar con los pueblos de la zona. <br /><br />Vimos incluso que cuando Balaam los intentó maldecir, de su boca salió bendición, incluyendo la promesa de un rey que libertaría al pueblo, hablando del Mesías. 17: Lo miraré, mas no de cerca; Saldrá ESTRELLA de Jacob, Y se levantará cetro de Israel, 19:De Jacob saldrá el dominador,<br /><br />Hemos podido ver que durante los años en el desierto de Moab, Dios cuidó a su pueblo, dándoles victorias, y ahora, a las puertas de la tierra prometida, el libro acaba con un nuevo censo del pueblo de Israel, contando a aquellos que entrarían para tomar posesión de la tierra. A las orillas del Río Jordán,años más tarde, un pueblo renovado tenía la oportunidad de hacer aquello que sus padres no habían hecho a causa de su incredulidad. <br /><br />Moisés, en los últimos capítulos de Números, comunica las divisiones de la tierra y lo que cada tribu obtendrá por heredad, estableciendo los límites. También vemos que el pueblo presenta dudas sobre varios temas y Dios da instrucciones sobre como tratar situaciones, como por ejemplo, la forma en que las mujeres podían conservar la tierra que pertenecía a sus padres, con leyes de actuación que protegerían la heredad de la tribu. <br /><br /><br />Así llegamos al fin del libro de Números y comienza el último libro del pentateuco, los cinco primeros libros del antiguo testamento, o la Torah, como lo denominan los judíos.<br /><br />El libro de Deuteronomio recoge las diferentes exposiciones que Moisés hace al pueblo justo antes de ir a la presencia del Señor. Moisés ofrece a un resumen de cómo el Señor los ha guiado por el desierto, de las leyes que Dios les ha dado como pueblo con el que Dios había hecho un pacto, y de cómo se presentaría el futuro para el pueblo, dependiendo de sus decisiones. Este pueblo que escuchaba eran los hijos de aquellos que habían salido de Egipto, que habían experimentado el maná, la entrega de la ley, la construcción del tabernáculo. Ahora podrían escuchar la historia reciente para que ellos pudieran vivir sin repetir los errores de sus padres. <br /><br />Veremos en el libro de Deuteronomio secciones preciosas de las que podemos aprender muchísimo. Hay otras secciones que, como en el caso de la lectura de Levíticos, debemos recordar que las leyes eran específicamente para el pueblo de Israel, y por lo tanto las debemos tratar como tales. Pero el libro nos revela el carácter Santo y justo de Dios, así como su bondad y su misericordia. Las leyes de los israelitas, comparadas con las leyes de los pueblos de alrededor, aunque a nosotras nos puedan parecer en ocasiones extrañas, destacaban por ser justas e innovadoras para su lugar y su tiempo. Y como vimos durante la lectura de las leyes en los libros anteriores, todo ello nos lleva a anhelar la llegada del Mesías, el que salvaría a Su pueblo, cumpliría perfectamente la ley, y traería libertad de la ley. <br /><br />Te animo a tomar tiempo para echar un vistazo al libro de Deuteronomio. Como hasta ahora he hecho, recomiendo los videos del Proyecto Biblia que ofrecen un resumen de cada libro, resaltando los temas principales y enlazándolo con el resto de la Palabra de Dios. En la descripción del episodio incluyo los enlaces, que también están disponibles en el grupo Reflejos de Su Gloria. <br /><br />Que puedas conocer a Dios a través del estudio de Su Palabra.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17186533</guid><pubDate>Wed, 26 Feb 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17186533/nu_meros_038_de_nu_meros_a_deuteronomio.mp3" length="6178680" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>https://www.youtube.com/watch?v=lq36F3b-S2U

https://www.youtube.com/watch?v=qfMplfJoYA0

Hemos llegado al final del libro de Números, y nos adentramos al libro de Deuteronomio. 

El libro de Números, en Hebreo, el lenguaje original, se titula “En el...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[https://www.youtube.com/watch?v=lq36F3b-S2U<br /><br />https://www.youtube.com/watch?v=qfMplfJoYA0<br /><br />Hemos llegado al final del libro de Números, y nos adentramos al libro de Deuteronomio. <br /><br />El libro de Números, en Hebreo, el lenguaje original, se titula “En el desierto”. Como hemos podido ver, es como un diario de viaje que narra las experiencias del pueblo durante los años que estuvo viajando antes de llegar a las orillas de la tierra prometida. Nos ha mostrado las dificultades que el pueblo de Dios experimentó y cómo el Señor los acompañó durante todo este tiempo. <br /><br />Hemos visto cómo en el monte Sinaí Dios ofreció Su presencia. Sin embargo, también vimos que mientras Moisés recibía las leyes y planos del tabernáculo, el pueblo se hizo un ídolo al que adorar. Dios les dio el tabernáculo para poder habitar en medio del campamento y les dio la nube de la presencia de Dios, para guiarles por el camino. <br /><br />En el camino a Parán, la fe del pueblo se debilitó, quejándose una vez más de lo que Dios había provisto para ellos. Vimos que al explorar la tierra que Dios les quería dar, se echaron para atrás por miedo a los moradores de la tierra. Aún así, aunque tendrían que pasar cuarenta años en el desierto, Dios estuvo siempre con ellos. Dios nunca los abandonó, a pesar de la rebeldía del pueblo. Los protegió incluso cuando el pueblo se desvió para pecar con los pueblos de la zona. <br /><br />Vimos incluso que cuando Balaam los intentó maldecir, de su boca salió bendición, incluyendo la promesa de un rey que libertaría al pueblo, hablando del Mesías. 17: Lo miraré, mas no de cerca; Saldrá ESTRELLA de Jacob, Y se levantará cetro de Israel, 19:De Jacob saldrá el dominador,<br /><br />Hemos podido ver que durante los años en el desierto de Moab, Dios cuidó a su pueblo, dándoles victorias, y ahora, a las puertas de la tierra prometida, el libro acaba con un nuevo censo del pueblo de Israel, contando a aquellos que entrarían para tomar posesión de la tierra. A las orillas del Río Jordán,años más tarde, un pueblo renovado tenía la oportunidad de hacer aquello que sus padres no habían hecho a causa de su incredulidad. <br /><br />Moisés, en los últimos capítulos de Números, comunica las divisiones de la tierra y lo que cada tribu obtendrá por heredad, estableciendo los límites. También vemos que el pueblo presenta dudas sobre varios temas y Dios da instrucciones sobre como tratar situaciones, como por ejemplo, la forma en que las mujeres podían conservar la tierra que pertenecía a sus padres, con leyes de actuación que protegerían la heredad de la tribu. <br /><br /><br />Así llegamos al fin del libro de Números y comienza el último libro del pentateuco, los cinco primeros libros del antiguo testamento, o la Torah, como lo denominan los judíos.<br /><br />El libro de Deuteronomio recoge las diferentes exposiciones que Moisés hace al pueblo justo antes de ir a la presencia del Señor. Moisés ofrece a un resumen de cómo el Señor los ha guiado por el desierto, de las leyes que Dios les ha dado como pueblo con el que Dios había hecho un pacto, y de cómo se presentaría el futuro para el pueblo, dependiendo de sus decisiones. Este pueblo que escuchaba eran los hijos de aquellos que habían salido de Egipto, que habían experimentado el maná, la entrega de la ley, la construcción del tabernáculo. Ahora podrían escuchar la historia reciente para que ellos pudieran vivir sin repetir los errores de sus padres. <br /><br />Veremos en el libro de Deuteronomio secciones preciosas de las que podemos aprender muchísimo. Hay otras secciones que, como en el caso de la lectura de Levíticos, debemos recordar que las leyes eran específicamente para el pueblo de Israel, y por lo tanto las debemos tratar como tales. Pero el libro nos revela el carácter Santo y justo de Dios, así como su bondad y su misericordia. 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También se utiliza esta expresión en ocasiones en que alguien venía ante un rey o ante una persona que merecía honor. Vemos en el texto bíblico que Moisés fue al Señor, postrado sobre su rostro cada vez que tenía que tomar una decisión importante. ¿Qué sabemos de la vida de oración de Moisés? <br /><br />Recordemos que Moisés es el hombre con el que “Dios hablaba cara a cara, como quien habla con un amigo” Números 33:11. <br />Y sin embargo Moisés no tomaba esto a la ligera, yendo al Señor como si nada. Moisés buscaba a Dios con reverencia, y cuando postraba su rostro ante el Señor, venía con el oído atento a la palabra de Jehová.<br /><br />Casi cien veces he podido contar en estos libros la frase “habló Jehová a Moisés.” Dios no le había dado a Moisés la misión de liderar a su pueblo para dejarlo solo. Vemos una comunicación continua de Dios con Moisés.<br /><br />Vemos que durante su tiempo personal con Dios, Moisés tenía libertad de expresar a Dios aquellas cosas que le preocupaban. En el capítulo 11, durante la crisis de las codornices, vemos a Moisés compartiendo su frustración, diciendo: “No puedo yo solo soportar a todo este pueblo, que me es pesado en demasía.” Moisés llega a decirle a Dios: “si así lo haces tú conmigo, yo te ruego que me des muerte, si he hallado gracia en tus ojos; y que yo no vea mi mal.” Vemos en el mismo pasaje que Dios le da la ayuda necesaria, y Moisés puede continuar su labor. <br /><br />Poco después lo vemos intercediendo a Dios por sus hermanos, Aarón y María, después de que estos habían venido a criticarlo. <br /><br />En otras ocasiones podemos encontrar a Moisés intercediendo por el pueblo, rogando por ellos, pidiendo la presencia de Dios. En Deuteronomio 9 cuenta Moisés: “Me postré, pues, delante de Jehová; cuarenta días y cuarenta noches estuve postrado, porque Jehová dijo que os había de destruir. Y oré a Jehová, diciendo: Oh Señor Jehová, no destruyas a tu pueblo y a tu heredad que has redimido con tu grandeza, que sacaste de Egipto con mano poderosa. Acuérdate de tus siervos Abraham, Isaac y Jacob; no mires a la dureza de este pueblo, ni a su impiedad ni a su pecado.”<br /><br />Me llama la atención los momentos en que Moisés se postraba ante Dios, y era Dios el que iniciaba la conversación. Moisés iba a Dios en situaciones en que el pueblo había venido quejándose, y vemos que él venía, se postraba sobre su rostro, y esperaba, quizás porque no sabía qué decir. Sin duda, Dios sabía lo que estaba ocurriendo. Recordemos lo que Jesús dijo en Mateo 6:8, “vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.” Y vemos que Dios siempre escuchaba a Moisés y siempre le contestaba, dándole lo que necesitaba para continuar.<br /><br />Vemos que Moisés no utilizaba la oración para cumplir su propia agenda. El propósito de la oración no es exponer nuestro caso de forma que nuestra voluntad sea hecha en el cielo. Más bien, debemos venir a la oración con el rostro postrado en reverencia, y con el deseo de que la voluntad del Cielo sea hecha aquí en la tierra, como dice el Señor Jesús en la oración modelo en Mateo 6:10.<br /><br />Curiosamente encontramos esta misma expresión en la oración de Jesús al Padre en el jardín de Getsemaní. En Mateo 26:39, dice “se postró sobre su rostro, orando” Jesús mismo vino al Padre con el rostro postrado, dispuesto a hacer aquello para lo que había sido enviado: para morir en la cruz, en rescate de cada persona que arrepentida de sus pecados reciba la obra redentora de Cristo en la cruz. En varias ocasiones Jesús había dicho que venía para hacer la voluntad del Padre. En Juan 6:38 “Porque he descendido del cielo, no para hacer Mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.” Y en Hebreos 10:7 “Entonces dije: ‘Aquí estoy, Yo he venido para hacer, oh Dios, tu voluntad.'” <br />Y en el huerto de Getsemaní, la noche antes de ser crucificado, encontramos a Jesús, postrado sobre su rostro y orando: Padre mío, si es posible, pase de mi esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.” <br /><br />Esa, una vez más, es la esencia de la oración. La oración no consiste en venir con nuestras quejas a Dios como hacía el pueblo de Israel. No consiste en simplemente exponerle nuestras necesidades para que él mágicamente las supla. <br /><br />Es de esta forma como el ser humano suele venir a Dios. Mientras las cosas van como uno quiere, Dios parece un ser que, si existe, está en otra dimensión. Pero cuando la vida se complica, tendemos a usar a Dios para culparlo, para pedirle explicaciones, para quejarnos de la situación, o si estamos muy desesperados, para rogarle que nos de una solución. <br /><br />Pero Dios nos ha dado el privilegio de poder venir a Él en oración para mucho más. Para tener comunión con Él, para abrirle nuestro corazón, para poder conocerle y experimentar su cuidado de nosotros.<br /><br />Es cierto que hay situaciones en las que necesitamos venir a Él corriendo, rogando a Dios que nos ayude. En Números 11:2 vemos que cuando se levantó fuego en el campamento, “Moisés oró a Jehová, y el fuego se extinguió.” En múltiples ocasiones en la Biblia vemos que en un momento de necesidad, el justo clama a Dios, y Dios lo oye, y lo libra de su angustia. No quisiera que concluyeras que no debemos venir a Dios con nuestras peticiones, pero deseo que entiendas que ese no es el único fin de la oración. Por supuesto que podemos y debemos contarle a Dios nuestras angustias, como lo hacía Moisés. Nos dice 1 Pedro 5:7 que echemos toda nuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de nosotros. Pero no reservemos la oración tan solo para presentarle a Dios nuestras quejas ni para traerle una lista de necesidades que queremos que nos supla.<br /><br />Podemos venir a Dios en todo tiempo, con el rostro postrado en reverencia, deseosas de conocer y hacer Su voluntad, y dispuestas a santificar el nombre de Dios a través de nuestra obediencia. A Él sea la gloria.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17175722</guid><pubDate>Tue, 25 Feb 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17175722/nu_meros_037_postrados_sobre_el_rostro.mp3" length="8365882" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Ayer veíamos a Moises y Aarón con su rostro postrado ante el Señor para buscar su voluntad. Esta expresión “postrado sobre su rostro” aparece en múltiples ocasiones en la Biblia para referirse a una persona que iba ante Dios en oración. También se...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Ayer veíamos a Moises y Aarón con su rostro postrado ante el Señor para buscar su voluntad. Esta expresión “postrado sobre su rostro” aparece en múltiples ocasiones en la Biblia para referirse a una persona que iba ante Dios en oración. También se utiliza esta expresión en ocasiones en que alguien venía ante un rey o ante una persona que merecía honor. Vemos en el texto bíblico que Moisés fue al Señor, postrado sobre su rostro cada vez que tenía que tomar una decisión importante. ¿Qué sabemos de la vida de oración de Moisés? <br /><br />Recordemos que Moisés es el hombre con el que “Dios hablaba cara a cara, como quien habla con un amigo” Números 33:11. <br />Y sin embargo Moisés no tomaba esto a la ligera, yendo al Señor como si nada. Moisés buscaba a Dios con reverencia, y cuando postraba su rostro ante el Señor, venía con el oído atento a la palabra de Jehová.<br /><br />Casi cien veces he podido contar en estos libros la frase “habló Jehová a Moisés.” Dios no le había dado a Moisés la misión de liderar a su pueblo para dejarlo solo. Vemos una comunicación continua de Dios con Moisés.<br /><br />Vemos que durante su tiempo personal con Dios, Moisés tenía libertad de expresar a Dios aquellas cosas que le preocupaban. En el capítulo 11, durante la crisis de las codornices, vemos a Moisés compartiendo su frustración, diciendo: “No puedo yo solo soportar a todo este pueblo, que me es pesado en demasía.” Moisés llega a decirle a Dios: “si así lo haces tú conmigo, yo te ruego que me des muerte, si he hallado gracia en tus ojos; y que yo no vea mi mal.” Vemos en el mismo pasaje que Dios le da la ayuda necesaria, y Moisés puede continuar su labor. <br /><br />Poco después lo vemos intercediendo a Dios por sus hermanos, Aarón y María, después de que estos habían venido a criticarlo. <br /><br />En otras ocasiones podemos encontrar a Moisés intercediendo por el pueblo, rogando por ellos, pidiendo la presencia de Dios. En Deuteronomio 9 cuenta Moisés: “Me postré, pues, delante de Jehová; cuarenta días y cuarenta noches estuve postrado, porque Jehová dijo que os había de destruir. Y oré a Jehová, diciendo: Oh Señor Jehová, no destruyas a tu pueblo y a tu heredad que has redimido con tu grandeza, que sacaste de Egipto con mano poderosa. Acuérdate de tus siervos Abraham, Isaac y Jacob; no mires a la dureza de este pueblo, ni a su impiedad ni a su pecado.”<br /><br />Me llama la atención los momentos en que Moisés se postraba ante Dios, y era Dios el que iniciaba la conversación. Moisés iba a Dios en situaciones en que el pueblo había venido quejándose, y vemos que él venía, se postraba sobre su rostro, y esperaba, quizás porque no sabía qué decir. Sin duda, Dios sabía lo que estaba ocurriendo. Recordemos lo que Jesús dijo en Mateo 6:8, “vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.” Y vemos que Dios siempre escuchaba a Moisés y siempre le contestaba, dándole lo que necesitaba para continuar.<br /><br />Vemos que Moisés no utilizaba la oración para cumplir su propia agenda. El propósito de la oración no es exponer nuestro caso de forma que nuestra voluntad sea hecha en el cielo. Más bien, debemos venir a la oración con el rostro postrado en reverencia, y con el deseo de que la voluntad del Cielo sea hecha aquí en la tierra, como dice el Señor Jesús en la oración modelo en Mateo 6:10.<br /><br />Curiosamente encontramos esta misma expresión en la oración de Jesús al Padre en el jardín de Getsemaní. En Mateo 26:39, dice “se postró sobre su rostro, orando” Jesús mismo vino al Padre con el rostro postrado, dispuesto a hacer aquello para lo que había sido enviado: para morir en la cruz, en rescate de cada persona que arrepentida de sus pecados reciba la obra redentora de Cristo en la cruz. En varias ocasiones Jesús había dicho que venía para hacer la voluntad del Padre. 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Un hombre que estando cómodo en el desierto de Madián cuidando las ovejas de su suegro, obedeció a la voz de Dios para realizar un trabajo que en múltiples ocasiones se le haría duro.<br /><br />Dios no dejó a Moisés solo ante la gran labor de liderar al pueblo de Israel. Nos dice la Biblia que Dios hablaba con Moisés. Y nos dice que hablaba de manera que no hablaba a otros. “Dios hablaba con Moisés cara a cara, como quien habla con un amigo” 33:11 En Números 12:8 dice “Cara a cara hablaré con él, y claramente, y no por figuras; y verá la apariencia de Jehová.”<br /><br /><br />Encontramos su nombre en Hebreos 11, el capítulo de los héroes de la fe, que nos dice que “Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado, teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón.<br />Por la fe (Moisés) dejó Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible.<br />Por la fe (Moisés) celebró la pascua y la aspersión de la sangre, para que el que destruía a los primogénitos no los tocase a ellos.<br />Por la fe (de Moisés) pasaron el Mar Rojo como por tierra seca; e intentando los egipcios hacer lo mismo, fueron ahogados.”<br /><br />Leemos en el capítulo 3 del mismo libro de Hebreos que “Moisés fue fiel en toda la casa de Dios” (3:2) <br /><br />Así era la relación de Moisés con Dios. Sin embargo, vemos que este hombre manso y fiel, en un momento de debilidad, olvidó que era Jehová Dios el que guiaba al pueblo, y no él ni Aarón. <br /><br />Nos narra el capítulo 20 de Números que estando el pueblo en el desierto de Zin, se quejó de que no tenían para beber. (Números 20:6)<br />“porque no había agua para la congregación, se juntaron contra Moisés y Aarón. Y habló el pueblo contra Moisés, diciendo: ¡Ojalá hubiéramos muerto cuando perecieron nuestros hermanos delante de Jehová! ¿Por qué hiciste venir la congregación de Jehová a este desierto, para que muramos aquí nosotros y nuestras bestias? ¿Y por qué nos has hecho subir de Egipto, para traernos a este mal lugar? 20:2-4<br /><br />¿Cuántas veces hemos visto ya al pueblo quejarse? Están culpando a Moisés de su situación actual. Nos dice el texto que <br /><br />“Se fueron Moisés y Aarón de delante de la congregación a la puerta del tabernáculo de reunión, y se postraron sobre sus rostros; y la gloria de Jehová apareció sobre ellos.” No vinieron a hablar con Dios; vinieron para que Dios les hablara. <br /><br />Vemos que en las ocasiones en las que el pueblo había venido con quejas, Moisés no había intentado resolverlas solo, sino que las había llevado a Dios. Moisés y Aarón se habían postraron sobre sus rostros cuando los diez rastreadores que habían explorado la tierra prometida revolucionaron al pueblo para la desobediencia. (Números 14)<br />En el capítulo 16 habían hecho lo mismo cuando los de Coré se habían rebelado contra ellos. Habían ido ante Dios con sus rostros postrados a buscar dirección. <br /><br />Así que una vez más, frente a la dificultad, Moisés y Aarón venían a la puerta del tabernáculo con el rostro postrado ante Dios, para recibir ayuda e instrucciones. <br /><br />“Y habló Jehová a Moisés, diciendo: Toma la vara, y reúne la congregación, tú y Aarón tu hermano, y hablad a la peña a vista de ellos; y ella dará su agua, y les sacarás aguas de la peña, y darás de beber a la congregación y a sus bestias. Entonces Moisés tomó la vara de delante de Jehová, como él le mandó. Números 20: 6-9)<br /><br />En otra ocasión Dios había pedido a Moisés que golpeara la peña, y la peña había dado agua. Esta vez, le dice claramente que hable a la peña. <br /><br />Sin embargo, para nuestra sorpresa, Moisés no le habla a la roca. Nos dice el texto que “reunieron Moisés y Aarón a la congregación delante de la peña, y les dijo: ¡Oíd ahora, rebeldes! ¿Os hemos de hacer salir aguas de esta peña? Entonces alzó Moisés su mano y golpeó la peña con su vara dos veces; y salieron muchas aguas, y bebió la congregación, y sus bestias. Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Por cuanto no creísteis en mí, para santificarme delante de los hijos de Israel, por tanto, no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado.” 20:10-12<br /><br />Podemos oír en su tono de voz que estaba molesto con el pueblo. Estaba cansado de las quejas de estos que vez tras vez habían visto la mano de Dios. Y vemos que este hombre, el más manso que había en la tierra, tomó sobre sí las quejas del pueblo en lugar de dárselas a Dios como solía hacer. <br /><br />La clave está en la frase “os hemos de hacer salir aguas”; “os hemos” es lenguaje inclusivo, Estaban suponiendo que eran ellos (y Dios?) los que estaban dando agua al pueblo. Mas sabemos que era Dios el que había dado el maná, era Dios el que había provisto las codornices, era Dios el que podía dar el agua, era Dios el que da la vida. No Moisés. El pueblo parecía olvidarse de esto cuando venían con sus quejas directamente a Moisés, pero Moisés y Aarón no podían olvidarse. <br /><br />Vemos pues que por este incidente, ni Moisés ni Aarón pasarían a la tierra prometida. Aún así podemos observar su mansedumbre a través del buen recibimiento de la decisión de Dios. Y vemos que después de esto continúan fielmente guiando al pueblo. <br /><br />Dice el Señor a Moisés en Números 20:24 “Aarón será reunido a su pueblo, pues no entrará en la tierra que yo di a los hijos de Israel, por cuanto fuisteis rebeldes a mi mandamiento en las aguas de la rencilla.”<br /><br />Y en el versículo 20:12 les dice que“no habían creído en Dios, para santificarlo delante de los hijos de Israel” ¿Qué significa esto? <br />¿Por qué motivos específicos no podrían entrar?<br /><br />Dios les está diciendo que con el mero hecho de golpear la roca, Moisés y Aarón no habían mostrado fe en la palabra de Dios, y por tanto no habían exaltado la santidad de Dios ante el pueblo. Habían demostrado rebeldía siguiendo su propia voluntad y no la de Dios. <br /><br />Cuando venimos a Dios en oración, para luego darnos la vuelta y hacer según nos parece a nosotras mejor, estamos diciendo con nuestras acciones que no creemos la palabra de Dios, y al hacer esto, estamos minimizando la santidad de nuestro Dios. La oración del Padre nuestro dice “Santificado sea tu nombre.” Su nombre no puede ser más santo, pero su nombre es santificado cada vez que por fe obedecemos la voz de nuestro Señor. Abstengámonos, pues de ir a Dios para luego rebelarnos al hacer lo que a nosotras nos parezca mejor.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17162777</guid><pubDate>Mon, 24 Feb 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17162777/nu_meros_036_la_fe_que_santifica_a_dios.mp3" length="8912839" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Cuando estudio la vida de Moisés, puedo apreciar que este hombre que Dios escogió para liderar a su pueblo en un momento tan importante de la historia conocía a Dios y lo amaba con reverencia. 

Cuando Dios habla de Moisés, lo describe como un “varón...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Cuando estudio la vida de Moisés, puedo apreciar que este hombre que Dios escogió para liderar a su pueblo en un momento tan importante de la historia conocía a Dios y lo amaba con reverencia. <br /><br />Cuando Dios habla de Moisés, lo describe como un “varón muy manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra.” (Números 12:3). Un hombre que estando cómodo en el desierto de Madián cuidando las ovejas de su suegro, obedeció a la voz de Dios para realizar un trabajo que en múltiples ocasiones se le haría duro.<br /><br />Dios no dejó a Moisés solo ante la gran labor de liderar al pueblo de Israel. Nos dice la Biblia que Dios hablaba con Moisés. Y nos dice que hablaba de manera que no hablaba a otros. “Dios hablaba con Moisés cara a cara, como quien habla con un amigo” 33:11 En Números 12:8 dice “Cara a cara hablaré con él, y claramente, y no por figuras; y verá la apariencia de Jehová.”<br /><br /><br />Encontramos su nombre en Hebreos 11, el capítulo de los héroes de la fe, que nos dice que “Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado, teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón.<br />Por la fe (Moisés) dejó Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible.<br />Por la fe (Moisés) celebró la pascua y la aspersión de la sangre, para que el que destruía a los primogénitos no los tocase a ellos.<br />Por la fe (de Moisés) pasaron el Mar Rojo como por tierra seca; e intentando los egipcios hacer lo mismo, fueron ahogados.”<br /><br />Leemos en el capítulo 3 del mismo libro de Hebreos que “Moisés fue fiel en toda la casa de Dios” (3:2) <br /><br />Así era la relación de Moisés con Dios. Sin embargo, vemos que este hombre manso y fiel, en un momento de debilidad, olvidó que era Jehová Dios el que guiaba al pueblo, y no él ni Aarón. <br /><br />Nos narra el capítulo 20 de Números que estando el pueblo en el desierto de Zin, se quejó de que no tenían para beber. (Números 20:6)<br />“porque no había agua para la congregación, se juntaron contra Moisés y Aarón. Y habló el pueblo contra Moisés, diciendo: ¡Ojalá hubiéramos muerto cuando perecieron nuestros hermanos delante de Jehová! ¿Por qué hiciste venir la congregación de Jehová a este desierto, para que muramos aquí nosotros y nuestras bestias? ¿Y por qué nos has hecho subir de Egipto, para traernos a este mal lugar? 20:2-4<br /><br />¿Cuántas veces hemos visto ya al pueblo quejarse? Están culpando a Moisés de su situación actual. Nos dice el texto que <br /><br />“Se fueron Moisés y Aarón de delante de la congregación a la puerta del tabernáculo de reunión, y se postraron sobre sus rostros; y la gloria de Jehová apareció sobre ellos.” No vinieron a hablar con Dios; vinieron para que Dios les hablara. <br /><br />Vemos que en las ocasiones en las que el pueblo había venido con quejas, Moisés no había intentado resolverlas solo, sino que las había llevado a Dios. Moisés y Aarón se habían postraron sobre sus rostros cuando los diez rastreadores que habían explorado la tierra prometida revolucionaron al pueblo para la desobediencia. (Números 14)<br />En el capítulo 16 habían hecho lo mismo cuando los de Coré se habían rebelado contra ellos. Habían ido ante Dios con sus rostros postrados a buscar dirección. <br /><br />Así que una vez más, frente a la dificultad, Moisés y Aarón venían a la puerta del tabernáculo con el rostro postrado ante Dios, para recibir ayuda e instrucciones. <br /><br />“Y habló Jehová a Moisés, diciendo: Toma la vara, y reúne la congregación, tú y Aarón tu hermano, y hablad a la peña a vista de ellos; y ella dará su agua, y les sacarás aguas de la peña, y darás de beber a la congregación y a sus bestias. Entonces Moisés tomó la vara de delante de Jehová, como él le mandó. Números 20: 6-9)<br /><br...]]></itunes:summary><itunes:duration>528</itunes:duration><itunes:keywords>creer,dios,fe,obediencia,rebeldía,santificado,santificar</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ef753806c2dac41b099d84948cfab771.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Números-035 Balaam y Baal-Peor</title><link>https://www.spreaker.com/episode/numeros-035-balaam-y-baal-peor--17152469</link><description><![CDATA[Contar y comentar una historia que ocupa varios capítulos en menos de 10 minutos es un reto, pero lo voy a intentar. Los capítulos 22 al 24 de Números nos narran la historia del rey de Moab, Balac, y el profeta Balaam. El relato de lo que sucedió con Balaam y el pueblo de Israel sería cómico si no fuera tan deprimente. El Señor no nos da un resumen, sino que nos permite ver los detalles de lo que sucedió para que podamos, creo yo, disfrutar la historia y aprender de ella. <br /><br />Nos dice el texto que al ver Balac la victoria de Israel contra los amorreos, Moab tuvo gran temor. Dice el versículo 4 que dijo el rey Balac: “Ahora lamerá esta gente todos nuestros contornos, como lame el buey la grama del campo” <br /><br />Así que Balac ideó un plan. Fue a buscar a Balaam, un conocido adivino residente de Petor, para que maldijera a los de Israel. Fueron los siervos a encontrarse con Balaam, trayéndole regalos de adivinación, como era la tradición. Y le dieron el mensaje del rey: 6: “Ven, pues, ahora, te ruego, maldíceme este pueblo, porque es más fuerte que yo; quizás yo pueda herirlo y echarlo de la tierra; pues yo sé que el que tú bendigas será bendito, y el que tú maldigas será maldito.”<br /><br />Balac estaba poniendo toda su confianza en este adivino, pensando que él podría hacer que el pueblo de Dios se debilitara para derrotado.<br /><br />Curiosamente, nos dice el texto que el profeta Balaam les pidió que esperaran hasta la mañana, y fue a consultar con Jehová Dios. <br />Leemos en Números 22: 9-12: “vino Dios a Balaam, y le dijo: ¿Qué varones son estos que están contigo?<br />Y Balaam respondió a Dios: Balac hijo de Zipor, rey de Moab, ha enviado a decirme:<br />He aquí, este pueblo que ha salido de Egipto cubre la faz de la tierra; ven pues, ahora, y maldícemelo; quizá podré pelear contra él y echarlo. Entonces dijo Dios a Balaam: No vayas con ellos, ni maldigas al pueblo, porque bendito es”. <br /><br />Dios podría decirlo más fuerte, pero no más claro. Dios le pregunta a Balaam sobre estos hombres, no porque no sepa quienes son ,pero quizás porque quiere que Balaam se de cuenta de que está queriendo pactar con los que están en contra de Dios y de su pueblo. <br /><br />A la mañana siguiente Balaam les contesta que no podría maldecir al pueblo. Su excusa fue: “Jehová no me quiere dejar ir con vosotros”. ¿No te parece una respuesta débil de un hombre ya crecido? A mis hijos les enseñamos cuando llegaron a una cierta edad que aquellas cosas que no debían hacer debido a sus propias convicciones, ellos no debían contestar un mero:”Mis padres no me dejan,” ya que es un argumento de fácil salida pero poco carácter. Si ellos creen que la actividad no es adecuada, deberían contestar que “ellos no se sienten cómodos realizándola, o algo parecido. Una respuesta así muestra una determinación y principios propios. <br /><br />Balaam obviamente no había visto la seriedad de la petición que le estaban haciendo, y ante su falta de carácter, pone a Dios como excusa. <br /><br />Tras esta respuesta, el rey Balac sabe que puede insistir y quizás cambiar la posición del profeta. Éste envía gente de mayor renombre, insistiéndole a Balaam que vaya, y prometiéndole gran honra y riquezas si tan solo maldice al pueblo de Israel. <br /><br />A este intento Balaam response que no puede ir en contra de lo que Dios diga aunque le ofrezca el rey toda su casa. Pero habiendo dicho esto, les dice que esperen hasta la mañana, que iría a consultar por si Dios había cambiado de opinión, como si Dios no lo hubiera dejado claro la primera vez. 22:19<br /><br />Dios, que ve que Balaam desea ir y no está interesado en lo que pueda ser la voluntad de Dios, deja que Balaam vaya por su propio camino, pero le advierte: “harás lo que yo te diga” (20)<br /><br />Contento de poder realizar este trabajo, Balaam “enalbardó su asna y fue con los príncipes de Moab” Seguro que estaba encantado con la oportunidad de ser un hombre rico y de renombre. <br /><br />Mas nos dice que Dios no estaba contento con que él fuera; en su ira, el ángel del Señor se puso en el camino por adversario suyo” (22) <br /><br />Así que en la próxima escena vemos a Balaam en su asna escoltado por dos criados. Y ni Balaam ni los criados vieron que el angel de Jehová estaba ante ellos con la espada desenvainada. Más el asna sí lo vio, así que se apartó de su camino yéndose trotando por en medio del campo. Enfadado de que su asna hiciera lo que le daba la gana, Balaam la azotó para hacerla volver al camino. <br /><br />Una vez más, el ángel de Jehová se colocó en una senda de viñedos que tenía pared a un lado y al otro. Así que el asna se echó a un lado, aplastando el pie de Balaam contra la pared. Balaam la volvió a azotar. <br /><br />Una tercera vez el ángel se puso delante del asna, en un lugar estrecho donde el asna no podía apartarse ni a un lado ni a otro. Así que este se tiró al suelo. Balaam se enojó de tal forma que comenzó a azotar al asna con un palo. Y Dios, para abrirle los ojos al necio de Balaam, abre la boca del asna, la cual dijo: “Qué te he hecho, que me has azotado estas tres veces? <br /><br />Balaam, en su enfado, ni se percata de que el burro le está hablando y le contesta: Te azoto “porque te estás burlando de mí. ¡Ojalá tuviera espada en mi mano, que ahora te mataría! <br /><br />Interesante, Balaam dice que mataría al asna si tuviera espada, mas vemos que el ángel con la espada desenvainada, no daña a Balaam. <br /><br />El asna le contestó: “¿No soy yo tu asna? Sobre mí has cabalgado desde que tú me tienes hasta este día; ¿he acostumbrado hacerlo así contigo? <br /><br />Ahí Dios le abre los ojos da Balaam, el cual ve al ángel de Jehová en el camino, espada en mano. Balaam se inclinó en reverencia. <br /><br />Dios le preguntó a Balaam: ¿Por qué has azotado tu asna estas tres veces? Y Dios le dice que si no hubiera sido por su asna, le habría matado. Lejos de burlarse de Balaam, el asna estaba protegiéndolo.<br /><br />Balaam confiesa que ha pecado, ofreciendo a Dios volverse y no ir con los de Moab. Mas Dios, una vez más le deja que haga aquello que Balaam quiere, con la advertencia que solo podrá decir lo que Dios le diga. <br /><br />Esta historia no tiene desperdicio. El incidente con el asna, en la que esta intenta salvar a su dueño nos es como una parábola para entender mejor lo que Balaam está haciendo con Dios. Se supone que Balaam es un profeta, y el profeta ha de dar el mensaje de Dios. Sin embargo Balaam quiere hacer aquello que a él le conviene, dejando a un lado el deseo de su Señor. <br />Vemos en contraste que el asna, no está haciendo las cosas ni por burlarse de su amo, ni porque le venga en gana, sino que está siendole fiel. Balaam hubiera matado al asna si hubiera tenido espada, mas vemos que el ángel de Jehová, teniendo la espada en mano, no daña a Balaam, aún cuando este está descaradamente ignorando los deseos de su Señor para buscar su propio bien. <br /><br />Vemos a continuación que Balaam va con el rey Balac y da instrucciones de que se preparen siete altares para hacer sacrificios. Aunque sabe que Dios no le va a dejar maldecir al pueblo, todavía quiere engraciarse con el rey de Moab. <br />Pero cuando llega la hora de pronunciar la maldición sobre el pueblo, Dios solo le da palabras de bendición. <br /><br />Van seguidamente a otro monte a probar suerte de nuevo. ¡Quizás desde aquí podría cumplir el deseo del rey! Vuelven a levantar altares y realizar sacrificios, pero esta vez, como antes, solo se le permite a Balaam pronunciar bendición. El rey se está cansando de esto. El el 23:25 “Balac dijo a Balaam: Ya que no lo maldices, tampoco lo bendigas”. <br /><br />“Balaam respondió y dijo a Balac: ¿No te he dicho que todo lo que Jehová me diga, eso tengo que hacer?<br />Y dijo Balac a Balaam: Te ruego que vengas, te llevaré a otro lugar; por ventura parecerá bien a Dios que desde allí me lo maldigas”.<br /><br />¿Qué se proponían? ¿Estaban intentando torear a Dios? Una tercera vez vuelven a repetir los actos, y una tercera vez Dios le da bendición para su pueblo. Y después de esta tercera vez, pone en boca de Balaam maldición, pero para Moab, Edom y los pueblos de alrededor que estaban contra Dios.<br />Balaam había intentado burlarse de Dios. Había querido recibir el favor del rey, aunque esto significaba ir en contra de la voluntad de Dios. <br />Tristemente vemos unos capítulos más tarde, que Balaam eligió dejar a Dios para unirse a aquellos que le habían prometido el oro y la plata. Al no poder emitir maldición contra los de Israel, idearon otro plan, esta vez a través de ingeniería cultural.  Consiguieron que el pueblo de Dios abandonara a su Señor para meterse de lleno en los pecados de los moabitas. Lo que no habían conseguido por la fuerza lo conseguirían con placeres. El capítulo 25 narra cómo los varones de Israel fueron tras las mujeres de Moab, y acabaron participando en las orgías de adoración a dioses paganos en Baal-Peor. <br />En el capítulo 31:16 leemos “He aquí, por consejo de Balaam ellas (las moabitas) fueron causa de que los hijos de Israel prevaricasen contra Jehová en lo tocante a Baal-peor, por lo que hubo mortandad en la congregación de Jehová.” <br />Al final, el plan Balaam había funcionado por otros medios. Consiguió introducir el pecado en el pueblo de forma que ellos lo consideraran agradable.  Lo que no pudieron conseguir los ejércitos del rey, se consiguió debilitando la moralidad del pueblo. <br /><br />Matthew Henry lo resume así: “La amistad con el malo es más peligrosa que su enemistad, porque nadie puede con el pueblo de Dios a menos que estos sean derrotados por su propia lascivia, ni puede contra ellos ninguna maldición a menos que sea la seducción de los intereses y deseos mundanos”.  <br />Tengamos claro a quién queremos agradar (dice  Gálatas 1:10, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17152469</guid><pubDate>Fri, 21 Feb 2025 07:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17152469/nu_meros_035_balaam_y_baal_peor.mp3" length="12455549" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Contar y comentar una historia que ocupa varios capítulos en menos de 10 minutos es un reto, pero lo voy a intentar. Los capítulos 22 al 24 de Números nos narran la historia del rey de Moab, Balac, y el profeta Balaam. El relato de lo que sucedió con...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Contar y comentar una historia que ocupa varios capítulos en menos de 10 minutos es un reto, pero lo voy a intentar. Los capítulos 22 al 24 de Números nos narran la historia del rey de Moab, Balac, y el profeta Balaam. El relato de lo que sucedió con Balaam y el pueblo de Israel sería cómico si no fuera tan deprimente. El Señor no nos da un resumen, sino que nos permite ver los detalles de lo que sucedió para que podamos, creo yo, disfrutar la historia y aprender de ella. <br /><br />Nos dice el texto que al ver Balac la victoria de Israel contra los amorreos, Moab tuvo gran temor. Dice el versículo 4 que dijo el rey Balac: “Ahora lamerá esta gente todos nuestros contornos, como lame el buey la grama del campo” <br /><br />Así que Balac ideó un plan. Fue a buscar a Balaam, un conocido adivino residente de Petor, para que maldijera a los de Israel. Fueron los siervos a encontrarse con Balaam, trayéndole regalos de adivinación, como era la tradición. Y le dieron el mensaje del rey: 6: “Ven, pues, ahora, te ruego, maldíceme este pueblo, porque es más fuerte que yo; quizás yo pueda herirlo y echarlo de la tierra; pues yo sé que el que tú bendigas será bendito, y el que tú maldigas será maldito.”<br /><br />Balac estaba poniendo toda su confianza en este adivino, pensando que él podría hacer que el pueblo de Dios se debilitara para derrotado.<br /><br />Curiosamente, nos dice el texto que el profeta Balaam les pidió que esperaran hasta la mañana, y fue a consultar con Jehová Dios. <br />Leemos en Números 22: 9-12: “vino Dios a Balaam, y le dijo: ¿Qué varones son estos que están contigo?<br />Y Balaam respondió a Dios: Balac hijo de Zipor, rey de Moab, ha enviado a decirme:<br />He aquí, este pueblo que ha salido de Egipto cubre la faz de la tierra; ven pues, ahora, y maldícemelo; quizá podré pelear contra él y echarlo. Entonces dijo Dios a Balaam: No vayas con ellos, ni maldigas al pueblo, porque bendito es”. <br /><br />Dios podría decirlo más fuerte, pero no más claro. Dios le pregunta a Balaam sobre estos hombres, no porque no sepa quienes son ,pero quizás porque quiere que Balaam se de cuenta de que está queriendo pactar con los que están en contra de Dios y de su pueblo. <br /><br />A la mañana siguiente Balaam les contesta que no podría maldecir al pueblo. Su excusa fue: “Jehová no me quiere dejar ir con vosotros”. ¿No te parece una respuesta débil de un hombre ya crecido? A mis hijos les enseñamos cuando llegaron a una cierta edad que aquellas cosas que no debían hacer debido a sus propias convicciones, ellos no debían contestar un mero:”Mis padres no me dejan,” ya que es un argumento de fácil salida pero poco carácter. Si ellos creen que la actividad no es adecuada, deberían contestar que “ellos no se sienten cómodos realizándola, o algo parecido. Una respuesta así muestra una determinación y principios propios. <br /><br />Balaam obviamente no había visto la seriedad de la petición que le estaban haciendo, y ante su falta de carácter, pone a Dios como excusa. <br /><br />Tras esta respuesta, el rey Balac sabe que puede insistir y quizás cambiar la posición del profeta. Éste envía gente de mayor renombre, insistiéndole a Balaam que vaya, y prometiéndole gran honra y riquezas si tan solo maldice al pueblo de Israel. <br /><br />A este intento Balaam response que no puede ir en contra de lo que Dios diga aunque le ofrezca el rey toda su casa. Pero habiendo dicho esto, les dice que esperen hasta la mañana, que iría a consultar por si Dios había cambiado de opinión, como si Dios no lo hubiera dejado claro la primera vez. 22:19<br /><br />Dios, que ve que Balaam desea ir y no está interesado en lo que pueda ser la voluntad de Dios, deja que Balaam vaya por su propio camino, pero le advierte: “harás lo que yo te diga” (20)<br /><br />Contento de poder realizar este trabajo, Balaam “enalbardó su asna y fue con los príncipes de Moab” Seguro que estaba encantado con la oportunidad de ser un hombre rico y de renombre. <br /><br...]]></itunes:summary><itunes:duration>750</itunes:duration><itunes:keywords>biblia,estudio,mujeres,números</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/68ca97e0044056ac858e7ecf42c317fe.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Números-034 La presencia de Dios en la rebeldía</title><link>https://www.spreaker.com/episode/numeros-034-la-presencia-de-dios-en-la-rebeldia--17135627</link><description><![CDATA[Estamos leyendo en el libro de Números, yendo esta semana hacia la última sección del libro. Al leer sobre la vida de los israelitas en el desierto, me llama la atención que en los momentos en que el pueblo ha elegido desobedecer a Dios y seguir su propio camino, incluso ahí, Dios los acampaña. Los de Israel no entraron a tomar la tierra, y tuvieron que ir errando por el desierto durante 40 años, pero Dios no los dejó abandonados. Dios estuvo con ellos durante todo el trayecto. <br /><br />Leemos cómo el pueblo volvía a Dios en ocasiones y Dios les daba victorias, pero en otros momentos los mismos que habían venido a Dios para pedir su protección y habían gustado la victoria se olvidaban para quejarse. Justo después de la victoria ante el rey Arad, nos dice el capitulo 21: 4-5 “Después partieron del monte de Hor, camino del Mar Rojo, para rodear la tierra de Edom; y se desanimó el pueblo por el camino. Y habló el pueblo contra Dios y contra Moisés: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para que muramos en este desierto? Pues no hay pan ni agua, y nuestra alma tiene fastidio de este pan tan liviano.”<br /><br />Habían tenido una victoria, pero tendrían que viajar hacia el Mar Rojo para rodear Edom porque no les permitían cruzar su territorio (Edom eran los descendientes de Esaú?) Vemos que tuvieron que retroceder, para poder seguir avanzando. <br /><br />Esto los desanimó y murmuraron contra Dios y contra Moisés. Dios aquí protege a Moisés, el cuál ya había recibido la queja de este pueblo en tantas ocasiones. Dios no les da contestación, pero vemos que les viene un verdadero problema, unas serpientes venenosas que mordían a muchos y los mataban con su veneno. Es entonces que el pueblo se da cuenta de su pecado, incluso sin necesidad de que Dios ni nadie les reprenda. Cuando viene la verdadera dificultad se dan cuenta que todas sus quejas eran sin sentido. Vienen a Dios arrepentidos. Nos dice el versículo 7: “Entonces el pueblo vino a Moisés y dijo: Hemos pecado por haber hablado contra Jehová, y contra ti; ruega a Jehová que quite de nosotros estas serpientes. Y Moisés oró por el pueblo.”<br /><br />Dios instruye a Moisés que haga una serpiente de bronce en un asta para que cualquiera que fuere mordido y mirare a ella viviera. Y así fue, <br /><br />“ Moisés hizo una serpiente de bronce, y la puso sobre un asta;<br />y cuando alguna serpiente mordía a alguno, miraba a la serpiente de bronce, y vivía.”Números 21:9 <br /><br />A esta historia haría referencia siglos más tarde el evangelio de Juan para explicar la obra sanadora de Cristo: “Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado.” Juan 3:14.<br /><br />Aunque atacado por el veneno mortal, todo aquel que mirara hacia aquella serpiente de bronce viviría. Del mismo modo, aunque nosotros estemos manchados por el pecado, al mirar a Cristo, en Hijo del Hombre levantado en la cruz, recibimos vida. Cristo es el sacrificio que quita el veneno del pecado. Es Cristo el que Dios ha provisto para darnos perdón y salvación. <br /><br />Tras este incidente, vemos que el pueblo de Dios pudo seguir el camino hacia Obot, Ije-abarim, rodeando Moab, hasta el pozo de Beer donde Dios proveyó agua para el pueblo. Vemos que Dios en todo momento los acompañó. Les dio victoria ante pueblos que les atacaron: los cananeos del Neguev, los amorreos de Hesbón, Didón, Nofa y Medea, Jázer, y los de Basán. <br /><br />Dios estuvo con ellos, dando ánimo ante el peligro y proporcionando la victoria: Diciendo, como en el 21:34: “No tengas miedo, porque en tu mano los he entregado.” <br /><br />Lo que me llama la atención, como he comentado al principio, es que Dios los está cuidando, incluso cuando el pueblo es desobediente y quejica. Soy madre, y maestra, y por eso puedo llegar a entenderlo un poco. Cuando deseas el bien para tus hijos o tus alumnos, aún cuando son desobedientes y quejicas, no los abandonas. Puede que tengas que proporcionarles un castigo que les muestre el mal que están haciendo, y en muchas ocasiones, el mal que se están haciendo a ellos mismos. Pero no por eso les deseas mal tú. Al contrario, aún cuando no han entendido el daño que su comportamiento está causando, los acompañas pacientemente, esperando que en algún momento, como en el incidente de las serpientes, se den cuenta de su error y estén preparados para rectificar. Esto es porque los amas y lo que más deseas para ellos es el bien. <br /><br />Así es nuestro buen Dios. En el libro de Jeremías Dios dirá a su pueblo: “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.”<br />En su bondad, no puede dejar que el rebelde siga su camino sin pararlo, aunque esto le cause dolor. Sin embargo, en medio del dolor, Dios siempre está ahí, cuidando y pacientemente esperando que nos demos cuenta y vengamos a Él arrepentidos y deseosos de su comunión. <br /><br />¿Has estado huyendo de Dios? ¿O quizás amas a alguien que está alejado del Señor? No temas, Dios está a la distancia de un brazo extendido, está atento al clamor de aquellos que arrepentidos vienen a Él. Te animo a que si estás huyendo de Dios y no has visto las victorias que Él te da, que vayas a Él y disfrutes de su comunión y buena voluntad. Si estás orando por alguien que está huyendo, te animo a confiar en Dios y no temer, porque Dios está interesado en sus almas. Continúa orando y amando, confiando en el Señor.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17135627</guid><pubDate>Thu, 20 Feb 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17135627/nu_meros_034_la_presencia_de_dios_en_la_rebeldi_a.mp3" length="7866849" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Estamos leyendo en el libro de Números, yendo esta semana hacia la última sección del libro. Al leer sobre la vida de los israelitas en el desierto, me llama la atención que en los momentos en que el pueblo ha elegido desobedecer a Dios y seguir su...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Estamos leyendo en el libro de Números, yendo esta semana hacia la última sección del libro. Al leer sobre la vida de los israelitas en el desierto, me llama la atención que en los momentos en que el pueblo ha elegido desobedecer a Dios y seguir su propio camino, incluso ahí, Dios los acampaña. Los de Israel no entraron a tomar la tierra, y tuvieron que ir errando por el desierto durante 40 años, pero Dios no los dejó abandonados. Dios estuvo con ellos durante todo el trayecto. <br /><br />Leemos cómo el pueblo volvía a Dios en ocasiones y Dios les daba victorias, pero en otros momentos los mismos que habían venido a Dios para pedir su protección y habían gustado la victoria se olvidaban para quejarse. Justo después de la victoria ante el rey Arad, nos dice el capitulo 21: 4-5 “Después partieron del monte de Hor, camino del Mar Rojo, para rodear la tierra de Edom; y se desanimó el pueblo por el camino. Y habló el pueblo contra Dios y contra Moisés: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para que muramos en este desierto? Pues no hay pan ni agua, y nuestra alma tiene fastidio de este pan tan liviano.”<br /><br />Habían tenido una victoria, pero tendrían que viajar hacia el Mar Rojo para rodear Edom porque no les permitían cruzar su territorio (Edom eran los descendientes de Esaú?) Vemos que tuvieron que retroceder, para poder seguir avanzando. <br /><br />Esto los desanimó y murmuraron contra Dios y contra Moisés. Dios aquí protege a Moisés, el cuál ya había recibido la queja de este pueblo en tantas ocasiones. Dios no les da contestación, pero vemos que les viene un verdadero problema, unas serpientes venenosas que mordían a muchos y los mataban con su veneno. Es entonces que el pueblo se da cuenta de su pecado, incluso sin necesidad de que Dios ni nadie les reprenda. Cuando viene la verdadera dificultad se dan cuenta que todas sus quejas eran sin sentido. Vienen a Dios arrepentidos. Nos dice el versículo 7: “Entonces el pueblo vino a Moisés y dijo: Hemos pecado por haber hablado contra Jehová, y contra ti; ruega a Jehová que quite de nosotros estas serpientes. Y Moisés oró por el pueblo.”<br /><br />Dios instruye a Moisés que haga una serpiente de bronce en un asta para que cualquiera que fuere mordido y mirare a ella viviera. Y así fue, <br /><br />“ Moisés hizo una serpiente de bronce, y la puso sobre un asta;<br />y cuando alguna serpiente mordía a alguno, miraba a la serpiente de bronce, y vivía.”Números 21:9 <br /><br />A esta historia haría referencia siglos más tarde el evangelio de Juan para explicar la obra sanadora de Cristo: “Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado.” Juan 3:14.<br /><br />Aunque atacado por el veneno mortal, todo aquel que mirara hacia aquella serpiente de bronce viviría. Del mismo modo, aunque nosotros estemos manchados por el pecado, al mirar a Cristo, en Hijo del Hombre levantado en la cruz, recibimos vida. Cristo es el sacrificio que quita el veneno del pecado. Es Cristo el que Dios ha provisto para darnos perdón y salvación. <br /><br />Tras este incidente, vemos que el pueblo de Dios pudo seguir el camino hacia Obot, Ije-abarim, rodeando Moab, hasta el pozo de Beer donde Dios proveyó agua para el pueblo. Vemos que Dios en todo momento los acompañó. Les dio victoria ante pueblos que les atacaron: los cananeos del Neguev, los amorreos de Hesbón, Didón, Nofa y Medea, Jázer, y los de Basán. <br /><br />Dios estuvo con ellos, dando ánimo ante el peligro y proporcionando la victoria: Diciendo, como en el 21:34: “No tengas miedo, porque en tu mano los he entregado.” <br /><br />Lo que me llama la atención, como he comentado al principio, es que Dios los está cuidando, incluso cuando el pueblo es desobediente y quejica. Soy madre, y maestra, y por eso puedo llegar a entenderlo un poco. Cuando deseas el bien para tus hijos o tus alumnos, aún cuando son desobedientes y quejicas, no los abandonas. Puede que tengas que proporcionarles un...]]></itunes:summary><itunes:duration>463</itunes:duration><itunes:keywords>amor,cristo,desobediencia,dios,oracion,perdón,presencia,rebeldía,serpientes</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3d48316c258c6f81e668ee9cab74bbd6.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Números-033 Franjas para recordar</title><link>https://www.spreaker.com/episode/numeros-033-franjas-para-recordar--17110152</link><description><![CDATA[Números 15:38-41 da instrucciones para el pueblo de Israel:<br />“Habla a los hijos de Israel, y diles que se hagan franjas en los bordes de sus vestidos, por sus generaciones; y pongan en cada franja de los bordes un cordón de azul. Y os servirá de franja, para que cuando lo veáis os acordéis de todos los mandamientos de Jehová, para ponerlos por obra; y no miréis en pos de vuestro corazón y de vuestros ojos, en pos de los cuales os prostituyáis. Para que os acordéis, y hagáis todos mis mandamientos, y seáis santos a vuestro Dios. Yo Jehová vuestro Dios,que os saqué de la tierra de Egipto, para ser vuestro Dios. Yo Jehová vuestro Dios.”<br /><br />Las pasadas navidades pude viajar a Israel con mi familia. Mientras visitamos Jerusalem, vi algunos judíos ortodoxos en el restaurante donde habíamos entrado a comer que todavía llevaban estos flecos colgando de sus ropas. No sé si sabían el origen y propósito de los flecos o si lo hacen por tradición. La cuestión no es llevar los flecos. Lo que de verdad importa es que meditemos, es decir, que elijamos pensar en las verdades y estatutos de nuestro Señor, para que las decisiones que tomemos cada día estén basadas en verdades que van más allá de nuestro corazón y nuestros pensamientos. <br /><br />Vemos también en el capítulo 16 como los incensarios que los rebeldes de Coré habían utilizado fueron transformados en un recordatorio para el pueblo de que la rebeldía nunca traería bendición. Dice así:<br /><br />“Y el sacerdote Eleazar tomó los incensarios de bronce con que los quemados habían ofrecido; y los batieron para cubrir el altar, en recuerdo para los hijos de Israel, de que ningún extraño que no sea de la descendencia de Aarón se acerque para ofrecer incienso delante de Jehová, para que no sea como Coré y como su séquito; según se lo dijo Jehová por medio de Moisés.” Números 16:40-<br /><br /><br />Estos dos textos nos narran cómo el pueblo de Dios tenía recordatorios que les ayudaran a tener memoria de los mandamientos de Dios y de las consecuencias de la desobediencia. <br /><br />Y es que nuestra memoria suele ser corta. Es cierto que fácilmente recordamos aquellas cosas que nos han hecho daño. Pero no es tanto el hecho de que tengamos buena memoria. Más bien es porque elegimos recordar, y pensamos en aquello que nos han hecho continuamente, de modo que no conseguimos olvidar el mal que alguien nos hizo. Esto es fruto de meditación y no de buena memoria. <br /><br />Qué pena que lo hagamos naturalmente con aquellas cosas que nos traen tristeza y ansiedad, y que no podamos aplicar este mismo principio a los que nos conviene recordar. El traer nuestros pensamientos cautivos es una práctica que Dios pide, sabiendo que estos, nuestros pensamientos, pueden jugarnos malas pasadas. <br /><br />2 Corintios 10:5 nos insta a que “derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, llevemos cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.” Este versículo nos recuerda que podemos llevar cautivos, es decir, parar o controlar, cada pensamiento. <br /><br />Dios nos ha dado la voluntad para que podamos controlar nuestros pensamientos y nuestras acciones. Cuando dejamos que algo atrape nuestra mente hasta el punto de agobiarnos, hasta el punto de modificar nuestra actitud y por ende nuestras acciones, lo hacemos porque hemos decidido ser conquistadas. ¿Y si en lugar de pensar en estas cosas pensáramos en lo que nos pide Filipenses 4:8? <br />“todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.”<br /><br />En Números, Dios instruye al pueblo de Israel a que se hagan franjas en sus vestidos, con un cordón azul, para que cuando lo vieran se acordaran de los mandamientos de Dios para poder ponerlos por obra. Seguidamente dice “y no miréis en pos de vuestro corazón y de vuestros ojos” La razón que da para la necesidad de recordar constantemente los mandamientos de Dios es que el ser humano fácilmente se desvía, poniendo la mira en su “corazón” y en lo que ven sus ojos. ¿Qué quiero decir con esto? Pues quizás que no necesitamos a Disney para que nos recuerde que escuchemos a nuestro corazón, porque por naturaleza es lo que solemos hacer, y Jeremías 17: 9 nos recuerda: “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?” Nos guiamos por lo que sentimos o por lo que ven nuestros ojos en el momento. Y cuando esto ocurre, podemos olvidar fácilmente las verdades que sabemos y que en el momento no se ven. Es así como el pueblo de Dios tuvo miedo y se rebeló, porque lo que veía con sus ojos les asustaba. Pero vemos 40 años más tarde que hubieran podido entrar con Dios de su lado. Nuestros ojos y nuestro corazón pueden darnos señales equivocadas que nos hagan llegar a conclusiones erróneas. Por eso Dios quiere que su pueblo recuerde constantemente sus mandamientos para ponerlos en práctica. De ese modo, el pueblo podría ser santo como Dios quería. <br /><br />Quizás nosotras también hacemos bien en tener recordatorios de las verdades de la Palabra. Versículos enmarcados que nos recuerden lo que el Señor nos está enseñando, fechas para recordar las bondades del Señor, el compartir con otros las bendiciones del día a día. ¿Se te ocurren otras maneras de recordar los mandamientos y bondades del Señor. Nunca dejemos de pensar en todo aquello que Dios ha hecho y está haciendo, y repitámoslo a nuestros hijos o a los que tengamos a nuestro alrededor, para mantener nuestros corazones y nuestros pensamientos en aquello que a Dios le agrada y trasmitir la riqueza del conocimiento de Dios.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17110152</guid><pubDate>Wed, 19 Feb 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17110152/nu_meros_033_franjas_para_recordar.mp3" length="7676646" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Números 15:38-41 da instrucciones para el pueblo de Israel:
“Habla a los hijos de Israel, y diles que se hagan franjas en los bordes de sus vestidos, por sus generaciones; y pongan en cada franja de los bordes un cordón de azul. Y os servirá de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Números 15:38-41 da instrucciones para el pueblo de Israel:<br />“Habla a los hijos de Israel, y diles que se hagan franjas en los bordes de sus vestidos, por sus generaciones; y pongan en cada franja de los bordes un cordón de azul. Y os servirá de franja, para que cuando lo veáis os acordéis de todos los mandamientos de Jehová, para ponerlos por obra; y no miréis en pos de vuestro corazón y de vuestros ojos, en pos de los cuales os prostituyáis. Para que os acordéis, y hagáis todos mis mandamientos, y seáis santos a vuestro Dios. Yo Jehová vuestro Dios,que os saqué de la tierra de Egipto, para ser vuestro Dios. Yo Jehová vuestro Dios.”<br /><br />Las pasadas navidades pude viajar a Israel con mi familia. Mientras visitamos Jerusalem, vi algunos judíos ortodoxos en el restaurante donde habíamos entrado a comer que todavía llevaban estos flecos colgando de sus ropas. No sé si sabían el origen y propósito de los flecos o si lo hacen por tradición. La cuestión no es llevar los flecos. Lo que de verdad importa es que meditemos, es decir, que elijamos pensar en las verdades y estatutos de nuestro Señor, para que las decisiones que tomemos cada día estén basadas en verdades que van más allá de nuestro corazón y nuestros pensamientos. <br /><br />Vemos también en el capítulo 16 como los incensarios que los rebeldes de Coré habían utilizado fueron transformados en un recordatorio para el pueblo de que la rebeldía nunca traería bendición. Dice así:<br /><br />“Y el sacerdote Eleazar tomó los incensarios de bronce con que los quemados habían ofrecido; y los batieron para cubrir el altar, en recuerdo para los hijos de Israel, de que ningún extraño que no sea de la descendencia de Aarón se acerque para ofrecer incienso delante de Jehová, para que no sea como Coré y como su séquito; según se lo dijo Jehová por medio de Moisés.” Números 16:40-<br /><br /><br />Estos dos textos nos narran cómo el pueblo de Dios tenía recordatorios que les ayudaran a tener memoria de los mandamientos de Dios y de las consecuencias de la desobediencia. <br /><br />Y es que nuestra memoria suele ser corta. Es cierto que fácilmente recordamos aquellas cosas que nos han hecho daño. Pero no es tanto el hecho de que tengamos buena memoria. Más bien es porque elegimos recordar, y pensamos en aquello que nos han hecho continuamente, de modo que no conseguimos olvidar el mal que alguien nos hizo. Esto es fruto de meditación y no de buena memoria. <br /><br />Qué pena que lo hagamos naturalmente con aquellas cosas que nos traen tristeza y ansiedad, y que no podamos aplicar este mismo principio a los que nos conviene recordar. El traer nuestros pensamientos cautivos es una práctica que Dios pide, sabiendo que estos, nuestros pensamientos, pueden jugarnos malas pasadas. <br /><br />2 Corintios 10:5 nos insta a que “derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, llevemos cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.” Este versículo nos recuerda que podemos llevar cautivos, es decir, parar o controlar, cada pensamiento. <br /><br />Dios nos ha dado la voluntad para que podamos controlar nuestros pensamientos y nuestras acciones. Cuando dejamos que algo atrape nuestra mente hasta el punto de agobiarnos, hasta el punto de modificar nuestra actitud y por ende nuestras acciones, lo hacemos porque hemos decidido ser conquistadas. ¿Y si en lugar de pensar en estas cosas pensáramos en lo que nos pide Filipenses 4:8? <br />“todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.”<br /><br />En Números, Dios instruye al pueblo de Israel a que se hagan franjas en sus vestidos, con un cordón azul, para que cuando lo vieran se acordaran de los mandamientos de Dios para poder ponerlos por obra. Seguidamente dice “y no miréis en pos de vuestro corazón y de vuestros ojos” La razón que da para la necesidad de...]]></itunes:summary><itunes:duration>451</itunes:duration><itunes:keywords>bendiciones,bondades,dios,mandamientos,meditación,memoria,pensamientos,recordatorios,recuerda</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/87135a1088ff65cfd2c6fbb35812ebc8.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Números-032 El temor que paraliza</title><link>https://www.spreaker.com/episode/numeros-032-el-temor-que-paraliza--17099580</link><description><![CDATA[El temor que paraliza<br /><br />El pueblo de Israel ya estaba a las puertas de la tierra prometida. Solo tenían que tomar la tierra que ya era suya. Como estrategia militar, enviarían a un representante de cada tribu a reconocer la tierra. Desde Cades-barnea, donde se hallaban acampados, irían a inspeccionar la tierra que Dios les había prometido. Los 12 exploradores salieron y durante cuarenta días pudieron ver que la tierra era verdaderamente fértil. Nos dice el texto que trajeron un racimo de uvas entre dos hombres. Yo nunca he visto un racimo de uvas que yo misma no pudiera levantar. Todo parecía más grande en esta tierra que venían a recibir, sin embargo, los exploradores tuvieron temor de los habitantes de la tierra, pues les parecían a ellos como gigantes. La duda les invadió, y comenzaron a desconfiar de sus probabilidades de tomar la tierra. El temor les estaba paralizando. Se estaban olvidando de algo clave, que la presencia de Dios les acompañaría, que ellos no lucharían solos. <br /><br />Pero había dos de estos hombres que estaban confiando en Dios. Habían visto lo mismo que los otros diez, pero podían ver también la mano de Dios y su cuidado diario y sabían que Dios siempre actuaba para el bienestar del pueblo.<br /><br />A la vuelta al campamento, los diez hombres que habían dejado de creer en el plan de Dios contagiaron su temor al pueblo, así como había ocurrido anteriormente, en el incidente de las codornices. El pueblo entero nos dice el texto que acabó llorando. Números 14: 1-4 <br /><br />“Entonces toda la congregación gritó, y dio voces; y el pueblo lloró aquella noche. Y se quejaron contra Moisés y contra Aarón todos los hijos de Israel; y les dijo toda la multitud: ¡Ojalá muriéramos en la tierra de Egipto; o en este desierto ojalá muriéramos! ¿Y por qué nos trae Jehová a esta tierra para caer a espada, y que nuestras mujeres y nuestros niños sean por presa? ¿No nos sería mejor volvernos a Egipto? Y decían el uno al otro: Designemos un capitán, y volvámonos a Egipto. “ <br /><br />¡Qué pena! Dudaron de su capitán, el Rey de reyes, el Dios omnipotente. Desconfiaban del poder y la bondad de Dios. Eligieron no recordar todo lo bueno que Dios había hecho por ellos, y su incredulidad produjo rebeldía. Querían un capitán humano que los volviera a llevar a la esclavitud de la que habían salido. Preferían la situación de opresión a la incertidumbre que les podía ocasionar la libertad. <br /><br />¿No somos así muchas veces? Cuántas veces las personas prefieren ser presas de una opresión por miedo a la responsabilidad que trae la libertad. Pero Dios quiere que vivamos en su libertad. Él no trae opresión, sino victoria. Él quiere que su pueblo de el paso para recibir aquellas promesas que Él ya ha preparado. <br /><br />Vemos en el texto que Caleb interviene para hacer callar al pueblo. “dijo: Subamos luego, y tomemos posesión de la tierra; porque más podremos nosotros que ellos.” <br /><br />Caleb y Josué sabían que podían tomar la tierra, pero los diez les contradecían: “No podremos subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros.”‭‭ Números‬ ‭13:30-31‬ <br /><br />La situación se complicó de tal forma que el pueblo comenzó a hablar de apedrear a Caleb y Josué. Esto hizo que Dios tuviera que intervenir, y Sus palabras fueron duras: “¿Hasta cuándo me ha de irritar este pueblo? ¿Hasta cuándo no me creerán, con todas las señales que he hecho en medio de ellos?” Una vez más Dios considera acabar con ese pueblo para levantar uno mejor, mas por amor a Su propio nombre, no lo hace. Una vez más, la grandeza de Dios se muestra a través de su perdón. Aunque para el pueblo rebelde, el perdón vendría acompañado de las consecuencias de su incredulidad. <br /><br />Ellos no entrarían a la tierra prometida. Los que sí entrarían serían sus hijos, aquellos que ellos pensaban que a Dios no le importaban. Aquellos por los que más temían, recibirían la promesa de la tierra, y ellos, por desconfiar, no quisieron entrar, y se quedarían vagando por el desierto durante cuarenta años, uno por cada día que los espías habían inspeccionado la tierra. <br /><br />¿Te habías preguntado antes por qué el pueblo de Israel tardó 40 años en entrar a la tierra prometida cuando el trayecto no suponía más de unos meses de viaje? Cuarenta años más tarde, en Números 32:7-13 Dios les habla a los de Gad avisándoles de no desanimar al pueblo de Dios de tomar la tierra. Dice así<br /><br />“¿Y por qué desanimáis a los hijos de Israel, para que no pasen a la tierra que les ha dado Jehová?<br />Así hicieron vuestros padres, cuando los envié desde Cades-barnea para que viesen la tierra. Subieron hasta el torrente de Escol, y después que vieron la tierra, desalentaron a los hijos de Israel para que no viniesen a la tierra que Jehová les había dado. Y la ira de Jehová se encendió entonces, y juró diciendo: No verán los varones que subieron de Egipto de veinte años arriba, la tierra que prometí con juramento a Abraham, Isaac y Jacob, por cuanto no fueron perfectos en pos de mí; excepto Caleb hijo de Jefone cenezeo, y Josué hijo de Nun, que fueron perfectos en pos de Jehová. <br />Y la ira de Jehová se encendió contra Israel, y los hizo andar errantes cuarenta años por el desierto, hasta que fue acabada toda aquella generación que había hecho mal delante de Jehová.”<br /><br />Su desconfianza en Dios produjo en ellos tal temor de los habitantes de la tierra que se negaron a entrar. Los exploradores que habían mandado los desanimaron, contagiándolos con el temor que ellos mismos tenían.<br /><br />¿Qué temores te impiden a ti dar el próximo paso? Temes porque desconfías del poder de Dios? ¿Acaso este reto delante tuyo es mayor que el Dios del universo? Que tus temores no te impidan alcanzar aquello que Dios quiere para ti. Si sabes que es de Dios, confía en Él y que nadie ni nada te desaliente.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17099580</guid><pubDate>Tue, 18 Feb 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17099580/nu_meros_032_el_temor_que_paraliza.mp3" length="7921092" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El temor que paraliza

El pueblo de Israel ya estaba a las puertas de la tierra prometida. Solo tenían que tomar la tierra que ya era suya. Como estrategia militar, enviarían a un representante de cada tribu a reconocer la tierra. Desde Cades-barnea,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El temor que paraliza<br /><br />El pueblo de Israel ya estaba a las puertas de la tierra prometida. Solo tenían que tomar la tierra que ya era suya. Como estrategia militar, enviarían a un representante de cada tribu a reconocer la tierra. Desde Cades-barnea, donde se hallaban acampados, irían a inspeccionar la tierra que Dios les había prometido. Los 12 exploradores salieron y durante cuarenta días pudieron ver que la tierra era verdaderamente fértil. Nos dice el texto que trajeron un racimo de uvas entre dos hombres. Yo nunca he visto un racimo de uvas que yo misma no pudiera levantar. Todo parecía más grande en esta tierra que venían a recibir, sin embargo, los exploradores tuvieron temor de los habitantes de la tierra, pues les parecían a ellos como gigantes. La duda les invadió, y comenzaron a desconfiar de sus probabilidades de tomar la tierra. El temor les estaba paralizando. Se estaban olvidando de algo clave, que la presencia de Dios les acompañaría, que ellos no lucharían solos. <br /><br />Pero había dos de estos hombres que estaban confiando en Dios. Habían visto lo mismo que los otros diez, pero podían ver también la mano de Dios y su cuidado diario y sabían que Dios siempre actuaba para el bienestar del pueblo.<br /><br />A la vuelta al campamento, los diez hombres que habían dejado de creer en el plan de Dios contagiaron su temor al pueblo, así como había ocurrido anteriormente, en el incidente de las codornices. El pueblo entero nos dice el texto que acabó llorando. Números 14: 1-4 <br /><br />“Entonces toda la congregación gritó, y dio voces; y el pueblo lloró aquella noche. Y se quejaron contra Moisés y contra Aarón todos los hijos de Israel; y les dijo toda la multitud: ¡Ojalá muriéramos en la tierra de Egipto; o en este desierto ojalá muriéramos! ¿Y por qué nos trae Jehová a esta tierra para caer a espada, y que nuestras mujeres y nuestros niños sean por presa? ¿No nos sería mejor volvernos a Egipto? Y decían el uno al otro: Designemos un capitán, y volvámonos a Egipto. “ <br /><br />¡Qué pena! Dudaron de su capitán, el Rey de reyes, el Dios omnipotente. Desconfiaban del poder y la bondad de Dios. Eligieron no recordar todo lo bueno que Dios había hecho por ellos, y su incredulidad produjo rebeldía. Querían un capitán humano que los volviera a llevar a la esclavitud de la que habían salido. Preferían la situación de opresión a la incertidumbre que les podía ocasionar la libertad. <br /><br />¿No somos así muchas veces? Cuántas veces las personas prefieren ser presas de una opresión por miedo a la responsabilidad que trae la libertad. Pero Dios quiere que vivamos en su libertad. Él no trae opresión, sino victoria. Él quiere que su pueblo de el paso para recibir aquellas promesas que Él ya ha preparado. <br /><br />Vemos en el texto que Caleb interviene para hacer callar al pueblo. “dijo: Subamos luego, y tomemos posesión de la tierra; porque más podremos nosotros que ellos.” <br /><br />Caleb y Josué sabían que podían tomar la tierra, pero los diez les contradecían: “No podremos subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros.”‭‭ Números‬ ‭13:30-31‬ <br /><br />La situación se complicó de tal forma que el pueblo comenzó a hablar de apedrear a Caleb y Josué. Esto hizo que Dios tuviera que intervenir, y Sus palabras fueron duras: “¿Hasta cuándo me ha de irritar este pueblo? ¿Hasta cuándo no me creerán, con todas las señales que he hecho en medio de ellos?” Una vez más Dios considera acabar con ese pueblo para levantar uno mejor, mas por amor a Su propio nombre, no lo hace. Una vez más, la grandeza de Dios se muestra a través de su perdón. Aunque para el pueblo rebelde, el perdón vendría acompañado de las consecuencias de su incredulidad. <br /><br />Ellos no entrarían a la tierra prometida. Los que sí entrarían serían sus hijos, aquellos que ellos pensaban que a Dios no le importaban. Aquellos por los que más temían, recibirían la promesa de la tierra, y ellos, por desconfiar, no quisieron...]]></itunes:summary><itunes:duration>466</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,estudio,maribel,mujeres,números,temor</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/8562b5f0835b2c99f9465b7bd759cb1d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Números-031 Dos casos de queja</title><link>https://www.spreaker.com/episode/numeros-031-dos-casos-de-queja--17089030</link><description><![CDATA[Me gustaría poder decir que después del incidente de las codornices, el pueblo de Israel aprendió a confiar en Dios, que entraron a la tierra prometida, y que vivieron felices, y comieron perdices (o codornices), pero por desgracia, no fue así. El resto del libro de Números nos narra múltiples ocasiones de rebeldía de parte de algunos y de parte de todos. Y es que la desconfianza se traduce en queja, la cual lleva a la rebeldía. <br /><br />Es lógico. Cuando confías en alguien, puedes descansar en la palabra de esta persona. Una vez dudas si esta persona quiere tu bien, o de su capacidad de proveer lo que a ti te conviene, no puedes mostrar agradecimiento por sus acciones porque desconfías. La confianza y la gratitud vienen juntas. Pondré un ejemplo. <br /><br />Cuando vas a un gimnasio, vas con algún propósito en mente. Si confías en tu entrenador para llevarte a la meta que te propones, cualquier ejercicio, por muy duro que sea, lo recibes con un cierto sentido de gratitud, sabiendo que este es el proceso óptimo para alcanzar tu meta. Pero si en algún momento dejas de creer que tu entrenador te hace sufrir con el propósito de ayudarte a alcanzar la condición física que tanto quieres, dejarás de pensar que el esfuerzo que estás haciendo vale la pena, lo cual hará que tengas mala disposición a la hora de realizar los ejercicios, y al final resultará en que dejarás de ir al gimnasio. Tu fidelidad al entrenamiento dependerá de la confianza que tengas en el entrenador y en el programa. <br /><br />Pues algo parecido vemos en Números. El pueblo comienza a quejarse porque piensa que Dios no está mirando por los intereses del pueblo. Y es entonces cuando comienzan a quejarse de las provisiones. Para empeorar la situación, y tras la gran plaga que hubo debido a la ingratitud de estas personas, el pueblo cuestiona la autoridad de Dios y de los líderes que Dios ha establecido.<br /><br />Hoy veremos dos casos de rebeldía. En primer lugar dentro del liderazgo; Aarón y María, los hermanos de Moisés, cuestionan a Moisés como líder del pueblo, porque no parecen contentos con la esposa de Moisés. Esta historia es refrescante, porque vemos que Moisés, al que Dios lo describe como un hombre manso, no intenta defenderse ni acusar a sus hermanos. Es Dios el que, los llama a la puerta del tabernáculo y los reprende por esta queja, explicándoles que ha sido Él el que ha puesto a Moisés como guía del pueblo, y no él a sí mismo. Tras la reprensión de Dios, María nota que lleva sobre sí misma una marca de impureza, la lepra. Al ver esto, Aarón, que al parecer no había sido el que había comenzado todo esto, pide perdón por la insensatez de esta murmuración y ambos él y María reciben perdón y restauración de parte de Dios, aunque María debe llevar la marca de la lepra durante siete días. No volvemos a ver de parte de ellos más queja de la voluntad de Dios para ellos o para Moisés su hermano. La lección había sido recibida y aprendida. <br /><br />La segunda historia es diferente. Unos capítulos más tarde, en el 16, algunos hombres de Israel se rebelan contra Moisés y Aarón. Nos dicen los primeros versículos del capítulo que Coré, Datán y Abiram, tomaron gente, y se levantaron contra Moisés con doscientos cincuenta varones de los hijos de Israel, príncipes de la congregación, de los del consejo, varones de renombre. Y se juntaron contra Moisés y Aarón y les dijeron: ¡Basta ya de vosotros! Porque toda la congregación, todos ellos son santos, y en medio de ellos está Jehová; ¿por qué, pues, os levantáis vosotros sobre la congregación de Jehová?”<br /><br />Cuando Moisés oyó esto, nos dice la Palabra que se postró sobre su rostro. Esto lo vemos a menudo en Moisés. Cuando llegaba una situación difícil, no la intentaba solucionar él, sino que se postraba sobre su rostro para pedir la ayuda de Dios. Moisés aparta entonces a Coré y le reprende. Coré era un levita. Tenía responsabilidades en el tabernáculo al igual que todos los levitas, pero no era de la familia de Aarón, por lo que no era sacerdote. El incienso y las ofrendas las debían ofrecer solo Aarón y sus hijos. Pero Coré deja de apreciar su tarea. Su ingratitud y falta de confianza en la designación de Dios le llevan a la rebeldía, reivindicando su derecho de ofrecer incienso del mismo modo que lo puede hacer Aarón, y no solo él, Coré, sino los que venían con él, Datán, Abiram, y On, que no eran levitas. <br /><br />¿Cómo sé que tenían ingratitud? Números 16:12-14 dice<br /><br />“Envió Moisés a llamar a Datán y Abiram, hijos de Eliab; mas ellos respondieron: No iremos allá. ¿Es poco que nos hayas hecho venir de una tierra que destila leche y miel (hablando de Egipto), para hacernos morir en el desierto, sino que también te enseñorees de nosotros imperiosamente? Ni tampoco nos has metido tú en tierra que fluya leche y miel, ni nos has dado heredades de tierras y viñas. ¿Sacarás los ojos de estos hombres? No subiremos.”<br /><br />Son palabras fuertes a un hombre que desde el principio no quería ser el lider del pueblo, y que cada vez que han desobedecido, ha pedido el perdón de Dios a favor del pueblo.<br />Después de intentar razonar con cada líder de los rebeldes, y habiendo consultado al Señor, les pide que se presenten con sus incensarios al día siguiente. Aarón ofrecería su incienso y ellos el suyo, dejando que Dios juzgara. 250 hombres se presentan con incensarios en rebeldía directa a Dios. Y Dios los castiga, dejando claro que solo Aarón y sus hijos eran los encargados de los sacrificios. <br /><br />Cuando dejamos a Dios el juicio de un caso, nosotros nos quedamos libres de juicio y no tenemos que buscar reivindicación. Así fue como sucedió. Dios mismo fue el que castigó a los rebeldes, dejando clara la sentencia. Sí, ya sé que para nuestro pensar occidental, estos juicios son muy drásticos. Pero una vez más, no es el hombre el que juzga; Moisés no dicta sentencia. Vemos que es Dios mismo, que conoce nuestro corazón mejor de lo que nosotros podemos llegar a conocerlo jamás. Él no se equivoca cuando hace juicio. No te apresures a juzgar tú y dictar sentencia, porque tú no podrías hacerlo como Dios lo hace. Pero como Moisés, ve y postra tu rostro ante Dios, para que él se encargue de hacer justicia. <br /><br />Vemos en estos dos ejemplos de queja dos resoluciones diferentes. En el primer caso, Aarón y María se arrepienten cuando Dios les muestra su error. Piden perdón, y hay restauración. En el segundo caso, cuando a los de Coré se les confronta con su error, reaccionan con rebeldía y amargura, con ingratitud y envidia. Y al no haber arrepentimiento, reciben el castigo de la ira de Dios. Cada ser humano tiene que tomar la decisión de lo que va a hacer cuando el Señor le muestra su pecado. Nos dice Proverbios 28:13: “El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.” Encubrir o defender tus faltas no te permitirán prosperar. Pero siempre hay lugar para recibir perdón y restauración cuando podemos aceptar la enseñanza con humildad y gratitud. Que el Señor nos ayude a agradecer la enseñanza y a no insistir en nuestras faltas, para que podamos vivir una vida próspera.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17089030</guid><pubDate>Mon, 17 Feb 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17089030/nu_meros_031_dos_casos_de_queja.mp3" length="9459652" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Me gustaría poder decir que después del incidente de las codornices, el pueblo de Israel aprendió a confiar en Dios, que entraron a la tierra prometida, y que vivieron felices, y comieron perdices (o codornices), pero por desgracia, no fue así. El...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Me gustaría poder decir que después del incidente de las codornices, el pueblo de Israel aprendió a confiar en Dios, que entraron a la tierra prometida, y que vivieron felices, y comieron perdices (o codornices), pero por desgracia, no fue así. El resto del libro de Números nos narra múltiples ocasiones de rebeldía de parte de algunos y de parte de todos. Y es que la desconfianza se traduce en queja, la cual lleva a la rebeldía. <br /><br />Es lógico. Cuando confías en alguien, puedes descansar en la palabra de esta persona. Una vez dudas si esta persona quiere tu bien, o de su capacidad de proveer lo que a ti te conviene, no puedes mostrar agradecimiento por sus acciones porque desconfías. La confianza y la gratitud vienen juntas. Pondré un ejemplo. <br /><br />Cuando vas a un gimnasio, vas con algún propósito en mente. Si confías en tu entrenador para llevarte a la meta que te propones, cualquier ejercicio, por muy duro que sea, lo recibes con un cierto sentido de gratitud, sabiendo que este es el proceso óptimo para alcanzar tu meta. Pero si en algún momento dejas de creer que tu entrenador te hace sufrir con el propósito de ayudarte a alcanzar la condición física que tanto quieres, dejarás de pensar que el esfuerzo que estás haciendo vale la pena, lo cual hará que tengas mala disposición a la hora de realizar los ejercicios, y al final resultará en que dejarás de ir al gimnasio. Tu fidelidad al entrenamiento dependerá de la confianza que tengas en el entrenador y en el programa. <br /><br />Pues algo parecido vemos en Números. El pueblo comienza a quejarse porque piensa que Dios no está mirando por los intereses del pueblo. Y es entonces cuando comienzan a quejarse de las provisiones. Para empeorar la situación, y tras la gran plaga que hubo debido a la ingratitud de estas personas, el pueblo cuestiona la autoridad de Dios y de los líderes que Dios ha establecido.<br /><br />Hoy veremos dos casos de rebeldía. En primer lugar dentro del liderazgo; Aarón y María, los hermanos de Moisés, cuestionan a Moisés como líder del pueblo, porque no parecen contentos con la esposa de Moisés. Esta historia es refrescante, porque vemos que Moisés, al que Dios lo describe como un hombre manso, no intenta defenderse ni acusar a sus hermanos. Es Dios el que, los llama a la puerta del tabernáculo y los reprende por esta queja, explicándoles que ha sido Él el que ha puesto a Moisés como guía del pueblo, y no él a sí mismo. Tras la reprensión de Dios, María nota que lleva sobre sí misma una marca de impureza, la lepra. Al ver esto, Aarón, que al parecer no había sido el que había comenzado todo esto, pide perdón por la insensatez de esta murmuración y ambos él y María reciben perdón y restauración de parte de Dios, aunque María debe llevar la marca de la lepra durante siete días. No volvemos a ver de parte de ellos más queja de la voluntad de Dios para ellos o para Moisés su hermano. La lección había sido recibida y aprendida. <br /><br />La segunda historia es diferente. Unos capítulos más tarde, en el 16, algunos hombres de Israel se rebelan contra Moisés y Aarón. Nos dicen los primeros versículos del capítulo que Coré, Datán y Abiram, tomaron gente, y se levantaron contra Moisés con doscientos cincuenta varones de los hijos de Israel, príncipes de la congregación, de los del consejo, varones de renombre. Y se juntaron contra Moisés y Aarón y les dijeron: ¡Basta ya de vosotros! Porque toda la congregación, todos ellos son santos, y en medio de ellos está Jehová; ¿por qué, pues, os levantáis vosotros sobre la congregación de Jehová?”<br /><br />Cuando Moisés oyó esto, nos dice la Palabra que se postró sobre su rostro. Esto lo vemos a menudo en Moisés. Cuando llegaba una situación difícil, no la intentaba solucionar él, sino que se postraba sobre su rostro para pedir la ayuda de Dios. Moisés aparta entonces a Coré y le reprende. Coré era un levita. Tenía responsabilidades en el tabernáculo al igual que todos los levitas, pero no era de la...]]></itunes:summary><itunes:duration>562</itunes:duration><itunes:keywords>desconfianza,dios,ingratitud,juicio,perdon,queja,reivindicación,restauración</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/d3bab439019ec47906ca3455a7539fad.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Números-030 El mal de la ingratitud</title><link>https://www.spreaker.com/episode/numeros-030-el-mal-de-la-ingratitud--17078594</link><description><![CDATA[Todos los días nos levantamos, nos arreglamos, salimos de casa para hacer lo que sea que hagamos, volvemos a casa, y seguimos viviendo, comiendo, comprando; seguimos yendo y viniendo, y no solemos pensar mucho en aquello que hacemos diariamente. Al menos hasta que por algún motivo nos vemos obligadas a cambiar el ritmo. Por las cosas cotidianas que podemos realizar no solemos dar gracias. Y eso que Dios dijo en 1 Timoteo 6:8: “teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.” Y Colosenses 3:17 “Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.”<br /><br />Dios nos está instando a ser agradecidas. Todo lo que hacemos, debemos hacerlo dando gracias, gracias porque por la gracia de Dios podemos hacerlo. Gracias porque podemos tener vida eterna en Cristo por la misericordia de Dios. Gracias porque vivimos y no tenemos que pensar mucho en lo que comeremos cada día. Gracias a Dios, Gracias.<br /><br />En el libro de Números, el capítulo 11 cuando el pueblo está haciendo su primer viaje desde Sinaí hacia Hazelot, lo vemos quejándose. Y nos dice el primer versículo que “lo oyó Jehová, y ardió su ira.” Entendemos que la ira del Señor no es como la nuestra. Su ira es santa, cosa que la nuestra nunca podría llegar a ser. Nuestra ira santa se aproxima a la suya (sin llegar cerca ni por asomo) cuando nos “enciende” ver la injusticia, la violencia, el pecado. Esta indignación nos da la idea de lo que la ira Santa de Dios es, recordando siempre que Dios es sumamente Santo y justo, y que no actúa en venganza como el ser humano podría. Sus acciones son y serán siempre justas. <br /><br />Nos dice el texto que hubo un incendio en el campamento; no es la primera vez que vemos fuego consumidor en respuesta al pecado. Así que en el versículo dos, el pueblo clama a Dios y nos dice que “el fuego se extinguió.”<br /><br />Seguidamente nos cuenta Números 11 que los extranjeros que se habían unido al pueblo comenzaron a murmurar, añorando la comida de Egipto. Lo interesante es que a la queja se les unen los hijos de Israel diciendo: “¡Quién nos diera a comer carne! Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde! Sí, has oído bien, dijeron de balde!!! Puede que los egipcios que salieron con ellos sí pudieran costearse la carne y el pescado, pero recordemos que los israelitas eran esclavos en Egipto. Se habían olvidado pronto de su condición. Continuan dando la lista de la comida que añoraban: “pepinos, melones, puerros, cebollas y ajos, y dicen “ahora nuestra alma se seca; pues nada sino este maná ven nuestros ojos.”<br /><br />Dios les había dado maná el segundo mes de su viaje. Leo el texto de Éxodo 16:<br /><br />“ Y toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón en el desierto; y les decían los hijos de Israel: Ojalá hubiéramos muerto por mano de Jehová en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos a las ollas de carne, cuando comíamos pan hasta saciarnos; pues nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta multitud.” <br /><br />Esto era después de un mes de haber salido de Egipto. Poco les había durado la felicidad de haberse librado de un yugo opresor en Egipto. Ahora se quejaban, no porque no tuvieran comida, pero quizás lo que habían traído ya se estaba acabando. Tenían miedo y dudaron de que Dios les fuera a dar lo que necesitaban. <br /><br />¿No somos así nosotras? Aún no hemos notado la necesidad y ya la podemos sentir en nuestras carnes, preocupándonos. ¿Sabes que preocuparse significa “ocuparse de algo antes de que llegue”? el prefijo pre- para indicar “antes”). Cuando nos preocupamos, estamos sufriendo por algo que todavía no ha ocurrido y puede que nunca ocurra.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17078594</guid><pubDate>Fri, 14 Feb 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17078594/nu_meros_030_el_mal_de_la_ingratitud.mp3" length="8984402" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Todos los días nos levantamos, nos arreglamos, salimos de casa para hacer lo que sea que hagamos, volvemos a casa, y seguimos viviendo, comiendo, comprando; seguimos yendo y viniendo, y no solemos pensar mucho en aquello que hacemos diariamente. Al...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Todos los días nos levantamos, nos arreglamos, salimos de casa para hacer lo que sea que hagamos, volvemos a casa, y seguimos viviendo, comiendo, comprando; seguimos yendo y viniendo, y no solemos pensar mucho en aquello que hacemos diariamente. Al menos hasta que por algún motivo nos vemos obligadas a cambiar el ritmo. Por las cosas cotidianas que podemos realizar no solemos dar gracias. Y eso que Dios dijo en 1 Timoteo 6:8: “teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.” Y Colosenses 3:17 “Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.”<br /><br />Dios nos está instando a ser agradecidas. Todo lo que hacemos, debemos hacerlo dando gracias, gracias porque por la gracia de Dios podemos hacerlo. Gracias porque podemos tener vida eterna en Cristo por la misericordia de Dios. Gracias porque vivimos y no tenemos que pensar mucho en lo que comeremos cada día. Gracias a Dios, Gracias.<br /><br />En el libro de Números, el capítulo 11 cuando el pueblo está haciendo su primer viaje desde Sinaí hacia Hazelot, lo vemos quejándose. Y nos dice el primer versículo que “lo oyó Jehová, y ardió su ira.” Entendemos que la ira del Señor no es como la nuestra. Su ira es santa, cosa que la nuestra nunca podría llegar a ser. Nuestra ira santa se aproxima a la suya (sin llegar cerca ni por asomo) cuando nos “enciende” ver la injusticia, la violencia, el pecado. Esta indignación nos da la idea de lo que la ira Santa de Dios es, recordando siempre que Dios es sumamente Santo y justo, y que no actúa en venganza como el ser humano podría. Sus acciones son y serán siempre justas. <br /><br />Nos dice el texto que hubo un incendio en el campamento; no es la primera vez que vemos fuego consumidor en respuesta al pecado. Así que en el versículo dos, el pueblo clama a Dios y nos dice que “el fuego se extinguió.”<br /><br />Seguidamente nos cuenta Números 11 que los extranjeros que se habían unido al pueblo comenzaron a murmurar, añorando la comida de Egipto. Lo interesante es que a la queja se les unen los hijos de Israel diciendo: “¡Quién nos diera a comer carne! Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde! Sí, has oído bien, dijeron de balde!!! Puede que los egipcios que salieron con ellos sí pudieran costearse la carne y el pescado, pero recordemos que los israelitas eran esclavos en Egipto. Se habían olvidado pronto de su condición. Continuan dando la lista de la comida que añoraban: “pepinos, melones, puerros, cebollas y ajos, y dicen “ahora nuestra alma se seca; pues nada sino este maná ven nuestros ojos.”<br /><br />Dios les había dado maná el segundo mes de su viaje. Leo el texto de Éxodo 16:<br /><br />“ Y toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón en el desierto; y les decían los hijos de Israel: Ojalá hubiéramos muerto por mano de Jehová en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos a las ollas de carne, cuando comíamos pan hasta saciarnos; pues nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta multitud.” <br /><br />Esto era después de un mes de haber salido de Egipto. Poco les había durado la felicidad de haberse librado de un yugo opresor en Egipto. Ahora se quejaban, no porque no tuvieran comida, pero quizás lo que habían traído ya se estaba acabando. Tenían miedo y dudaron de que Dios les fuera a dar lo que necesitaban. <br /><br />¿No somos así nosotras? Aún no hemos notado la necesidad y ya la podemos sentir en nuestras carnes, preocupándonos. ¿Sabes que preocuparse significa “ocuparse de algo antes de que llegue”? el prefijo pre- para indicar “antes”). Cuando nos preocupamos, estamos sufriendo por algo que todavía no ha ocurrido y puede que nunca ocurra.]]></itunes:summary><itunes:duration>533</itunes:duration><itunes:keywords>dios,ingratitud,preocupación,provisión,queja</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/c903cb95e9daf756f7a1a4b8ffd5421d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Números-029 La nube que cubría el tabernáculo</title><link>https://www.spreaker.com/episode/numeros-029-la-nube-que-cubria-el-tabernaculo--17069574</link><description><![CDATA[Números 9:15-18 “El día que el tabernáculo fue erigido, la nube cubrió el tabernáculo sobre la tienda del testimonio; y a la tarde había sobre el tabernáculo como una apariencia de fuego, hasta la mañana. Así era continuamente: la nube lo cubría de día, y de noche la apariencia de fuego. Cuando se alzaba la nube del tabernáculo, los hijos de Israel partían; y en el lugar donde la nube paraba, allí acampaban los hijos de Israel. Al mandato de Jehová los hijos de Israel partían, y al mandato de Jehová acampaban; todos los días que la nube estaba sobre el tabernáculo, permanecían acampados.”<br /><br />Dios dio a Su pueblo su presencia no solo en espíritu, como nosotros la gozamos ahora, sino de una forma visual. Dios les estaba comunicando su compañía y también usó la nube y la columna de fuego para guiarlos. <br /><br />El pueblo podría sentir la presencia de Dios al ver la nube y el fuego. ¡Qué preciosa escena! Al viajar en zona desértica, la nube seguramente les serviría para protegerlos del sol, dando temperaturas más frescas durante el día, y la columna de fuego, imagino que traía algo de calor durante las frías noches del desierto. No sé cómo funcionaría exactamente, pero sé que el Señor los guardaría como la bendición que les había prometido unos capítulos antes. <br /><br /><br />La nube era también una forma de guiar al pueblo. Vemos que cuando la nube se levantaba de sobre el tabernáculo, el pueblo entendería que era momento de levantar campamento. Cuando la nube paraba, ahí debían montar el tabernáculo, acampando en la formación establecida en Éxodo. <br />Dice el versículo 22 del capítulo 9 que “mientras la nube se detenía sobre el tabernáculo permaneciendo sobre él, los hijos de Israel seguían acampados, y no se movían; mas cuando ella se alzaba, ellos partían.” ya fuera un día, un mes o un año, ya fuera de día o de noche, seguían las instrucciones de marcha marcadas a través de la nube. <br /><br />Dios no solo dio esta señal visual, sino que estableció para el pueblo señales acústicas para las llamadas a reunión y el levantamiento de los campamentos. Dios dio instrucciones a Moisés para que se hicieran dos trompetas de plata para usarse como instrumentos de llamada. Si se tocaba una trompeta, acudirían los jefes de las tribus a la puerta del tabernáculo de reunión. Si sonaban las dos, sería para la atención de todo el pueblo. Tenían incluso diferentes melodías de alarma que se tocarían para levantar el campamento sistemáticamente según tribus. Incluso tenían el toque de guerra cuando tuvieran que entrar en batalla, que les garantizaba la protección de Dios frente al enemigo que les saliera al encuentro en batalla.<br /><br />Así también les dio Dios melodías que acompañarían los holocaustos y buenos díasDice el versículo10: “Y en el día de vuestra alegría, y en vuestras solemnidades, y en los principios de vuestros meses, tocaréis las trompetas sobre vuestros holocaustos, y sobre los sacrificios de paz, y os serán por memoria delante de vuestro Dios. Yo Jehová vuestro Dios.”<br /><br />No sólo les dio Dios la promesa de su presencia sino también pruebas de ella.<br /><br />Con la presencia y la dirección de Dios, no solo como una promesa abstracta sino con pruebas visuales y acústicas, comenzarían el viaje desde Sinaí, lugar donde habían habitado durante un año, y comenzarían su caminar hacia la tierra de la promesa. Así salieron ”la primera vez al mandato de Jehová por medio de Moisés,” “y se detuvo la nube en el desierto de Parán.(13, 12)<br />Los encargados de desmontar y transportar el tabernáculo lo hicieron tal y como habían sido instruidos, y marcharon las tribus cada una según su turno.<br /><br />Nos dice el texto en 10:33-34 que “Así partieron del monte de Jehová camino de tres días; y el arca del pacto de Jehová fue delante de ellos camino de tres días, buscándoles lugar de descanso. Y la nube de Jehová iba sobre ellos de día, desde que salieron del campamento.” <br /><br />Tres días de viaje sería lo que los miles de israelitas tardarían en llegar al lugar donde acamparían, pero nos dice que el arca fue delante para preparar el lugar donde establecerían el campamento. El texto acaba reafirmando la presencia y el cuidado de Dios en el camino. <br /><br />En el relato en Exodo 33 vimos a Moisés rogando a Dios que su presencia les acompañara. Es más, Moisés había pedido a Dios “Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí: 14-15 La promesa de afirmación de Dios a Mosisés fue: “Mi presencia irá contigo, y te daré descanso.”<br /><br /><br />¿Importa mucho dónde nos encontremos? Si la presencia del Señor está con nosotros, debería ser suficiente para nuestro descanso. Recordemos la bendición de Dios: Si su rostro resplandece sobre nosotros, podemos disfrutar de Su paz. <br />Gracias a Dios, muchas veces, como al pueblo de Israel, Dios nos da pruebas de su cuidado. No siempre en forma de nube, o en forma de fuego, pero hay situaciones que nos hacen notar de forma específica la presencia de Dios. Ahora bien, no me refiero a experiencias “místicas”. Más bien me refiero a actos de bondad que el Señor permite para mostrarnos su cuidado. <br /><br /><br />A veces será un policía que tiene misericordia de ti y te perdona la multa de aparcamiento que tan claramente te merecías o a veces uno que te multa por incumplir la ley cuando empezar a pensar que puedes crear tus propias normas. Conocí a una señora que decía que ella pedía a Dios que si sus hijos adolescentes hacían algo ilegal, que les pillaran, para que no pensaran que estaban por encima de la ley, ya que esa actitud podría encaminarles a situaciones que les pudieran llevar a mal fin. No es mala oración para nosotras y para nuestra familia. <br /><br />Muchas situaciones, positivas o negativas que experimentamos en nuestras vidas podemos verlas como formas prácticas en las que podemos notar que el Señor se interesa por nosotras, que nos guarda de hacer aquello que no debemos y que nos guía hacia cosas que nos convienen. Que aprendamos a reconocer estas “señales,” no dependiendo de ellas de forma supersticiosa, pero sí notando y dando gracias a Dios por su bondad y su mano firme. <br /><br />Te deseo la presencia del Señor en tu día a día. Él ya ha mostrado que te ama. Te animo a buscarlo si nunca has vivido consciente de Dios.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17069574</guid><pubDate>Thu, 13 Feb 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17069574/nu_meros_029_la_nube_sobre_el_taberna_culo.mp3" length="8556394" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Números 9:15-18 “El día que el tabernáculo fue erigido, la nube cubrió el tabernáculo sobre la tienda del testimonio; y a la tarde había sobre el tabernáculo como una apariencia de fuego, hasta la mañana. Así era continuamente: la nube lo cubría de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Números 9:15-18 “El día que el tabernáculo fue erigido, la nube cubrió el tabernáculo sobre la tienda del testimonio; y a la tarde había sobre el tabernáculo como una apariencia de fuego, hasta la mañana. Así era continuamente: la nube lo cubría de día, y de noche la apariencia de fuego. Cuando se alzaba la nube del tabernáculo, los hijos de Israel partían; y en el lugar donde la nube paraba, allí acampaban los hijos de Israel. Al mandato de Jehová los hijos de Israel partían, y al mandato de Jehová acampaban; todos los días que la nube estaba sobre el tabernáculo, permanecían acampados.”<br /><br />Dios dio a Su pueblo su presencia no solo en espíritu, como nosotros la gozamos ahora, sino de una forma visual. Dios les estaba comunicando su compañía y también usó la nube y la columna de fuego para guiarlos. <br /><br />El pueblo podría sentir la presencia de Dios al ver la nube y el fuego. ¡Qué preciosa escena! Al viajar en zona desértica, la nube seguramente les serviría para protegerlos del sol, dando temperaturas más frescas durante el día, y la columna de fuego, imagino que traía algo de calor durante las frías noches del desierto. No sé cómo funcionaría exactamente, pero sé que el Señor los guardaría como la bendición que les había prometido unos capítulos antes. <br /><br /><br />La nube era también una forma de guiar al pueblo. Vemos que cuando la nube se levantaba de sobre el tabernáculo, el pueblo entendería que era momento de levantar campamento. Cuando la nube paraba, ahí debían montar el tabernáculo, acampando en la formación establecida en Éxodo. <br />Dice el versículo 22 del capítulo 9 que “mientras la nube se detenía sobre el tabernáculo permaneciendo sobre él, los hijos de Israel seguían acampados, y no se movían; mas cuando ella se alzaba, ellos partían.” ya fuera un día, un mes o un año, ya fuera de día o de noche, seguían las instrucciones de marcha marcadas a través de la nube. <br /><br />Dios no solo dio esta señal visual, sino que estableció para el pueblo señales acústicas para las llamadas a reunión y el levantamiento de los campamentos. Dios dio instrucciones a Moisés para que se hicieran dos trompetas de plata para usarse como instrumentos de llamada. Si se tocaba una trompeta, acudirían los jefes de las tribus a la puerta del tabernáculo de reunión. Si sonaban las dos, sería para la atención de todo el pueblo. Tenían incluso diferentes melodías de alarma que se tocarían para levantar el campamento sistemáticamente según tribus. Incluso tenían el toque de guerra cuando tuvieran que entrar en batalla, que les garantizaba la protección de Dios frente al enemigo que les saliera al encuentro en batalla.<br /><br />Así también les dio Dios melodías que acompañarían los holocaustos y buenos díasDice el versículo10: “Y en el día de vuestra alegría, y en vuestras solemnidades, y en los principios de vuestros meses, tocaréis las trompetas sobre vuestros holocaustos, y sobre los sacrificios de paz, y os serán por memoria delante de vuestro Dios. Yo Jehová vuestro Dios.”<br /><br />No sólo les dio Dios la promesa de su presencia sino también pruebas de ella.<br /><br />Con la presencia y la dirección de Dios, no solo como una promesa abstracta sino con pruebas visuales y acústicas, comenzarían el viaje desde Sinaí, lugar donde habían habitado durante un año, y comenzarían su caminar hacia la tierra de la promesa. Así salieron ”la primera vez al mandato de Jehová por medio de Moisés,” “y se detuvo la nube en el desierto de Parán.(13, 12)<br />Los encargados de desmontar y transportar el tabernáculo lo hicieron tal y como habían sido instruidos, y marcharon las tribus cada una según su turno.<br /><br />Nos dice el texto en 10:33-34 que “Así partieron del monte de Jehová camino de tres días; y el arca del pacto de Jehová fue delante de ellos camino de tres días, buscándoles lugar de descanso. Y la nube de Jehová iba sobre ellos de día, desde que salieron del campamento.” <br /><br />Tres días de viaje sería...]]></itunes:summary><itunes:duration>506</itunes:duration><itunes:keywords>descanso,dios,israel,nube,presencia,promesa,tabernáculo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/f580ead8aa14b767d338eb528abb98e0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Números-028 Una bendición extendida</title><link>https://www.spreaker.com/episode/numeros-028-una-bendicion-extendida--17046884</link><description><![CDATA[Una bendición extendida <br />“Jehová habló a Moisés, diciendo: Habla a Aarón y a sus hijos y diles:  Así bendeciréis a los hijos de Israel, diciéndoles:  Jehová te bendiga, y te guarde;  Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia;  Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz.”  Números 6:22-26 <br /><br />Hace 24 años, cuando estaba planeando mi boda, escuché un arreglo coral con las palabras de bendición dadas a Moisés por parte de Dios para que Aarón y sus hijos bendijeran al pueblo de Israel. El arreglo escrito por John Rutter me gustó tanto que mi entonces novio y yo lo tradujimos adaptando el texto para que se cantara el día de nuestra boda.  Voy a dejar un enlace a una grabación del himno en youtube (en inglés, pero el texto es exactamente estos versículos). <br /><a href="https://www.youtube.com/watch?v=QcYzO8Y4PH0" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://www.youtube.com/watch?v=QcYzO8Y4PH0</a> <br />Dios quería bendecir a su pueblo, y pidió a Aarón y a sus hijos, que los bendijeran con esas palabras, y dice el texto que “pondrían el nombre del Señor sobre los hijos de Israel.” Ellos bendecirían al pueblo pero era Dios mismo el que los bendeciría” (6:27) ¡Qué preciosa promesa del Señor! <br />Esta bellísima bendición puede extenderse a cada persona que ha puesto su confianza en Cristo, ya que, como vemos en el nuevo testamento en 1 Pedro 2:9-10, somos pueblo adquirido por Dios. Dice el texto: <br />“ Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.” <br />Esos somos nosotros. No éramos pueblo de Dios, pero por su gracia hemos llegado a serlo, por medio de la fe en el sacrificio precioso de Cristo en la cruz.  <br />¿Qué contempla exactamente esta bendición?  <br />En primer lugar, la bendición y el cuidado de parte de Dios mismo. “Jehová te bendiga y te guarde.” Dios desea bendecirnos y guardarnos. Desea morar en el centro de nuestras vidas así como el tabernáculo estaba al centro del campamento de Israel. Cuando Su presencia invade todo nuestro ser, su cuidado es seguro y evidente. Ahí es cuando podemos vivir seguras de que “nada podrá separarnos del amor de Dios” y de que “todas las cosas ayudan a bien.” En Proverbios 31 se describe a la mujer virtuosa como aquella que no teme a lo que está por venir, porque ha puesto su confianza en Dios. El salmista también afirma esto cuando dice en el salmo 118: “Jehová está conmigo; no temeré…”  <br />El segundo punto dice “Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia.” ¿Cómo resplandece el rostro del Señor sobre nosotros? Digamos que cuando el Señor te puede mirar con una sonrisa en su rostro, su presencia resplandece. Esto solo es posible en su misericordia, ya que no somos criaturas que traigan siempre gozo al rostro de nuestro Señor. La creación entera se somete a la voz de nuestro Dios. Sin embargo, como ya hemos visto en la Palabra de Dios, los humanos fuimos hechos con capacidad de elegir. Y muchas veces nuestras elecciones no son dignas de una cara resplandeciente.  <br />La desobediencia directa a Dios produce un efecto opuesto al resplandeciente rostro de Dios. En Deuteronomio 31:18, Dios habla a Moisés de lo que ocurrirá cuando el pueblo sea infiel a Dios. Dice literalmente  que “fornicará tras dioses ajenos,” y a esta infidelidad Dios tendrá que reaccionar. Dice Dios “ciertamente yo esconderé mi rostro en aquel día, por todo el mal que ellos habrán hecho, por haberse vuelto a dioses ajenos.” Lo opuesto de que su rostro resplandezca sobre nosotras sería que Dios tuviera que esconder su rostro. En su santidad, no podría mirarte cuando eliges apartarte y adoras otras cosas más que a Dios.  Y sin embargo, como Dios sabe que habrá momentos en que en nuestra debilidad no merezcamos su resplandeciente semblante, la bendición dice “y tenga de ti misericordia.” No tenemos que vivir con terror continuo de fallarle a Dios, pero sí con el deseo de agradarle y sentir el resplandor de su gloria.  <br />Acaba la bendición con otra doble oración que es paralela a la anterior: “Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz.” La bendición contempla al Señor, con el rostro levantado, mirando sobre nosotras y cuidándonos en nuestro caminar, poniendo en nosotras Su paz. Dice la Palabra de Dios en Filipenses 4:7 “Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.” La paz de Dios no es como cualquier paz que el mundo puede ofrecer. Se puede describir la paz como la ausencia de conflicto. Con esta definición, la paz puede verse como algo neutro, sin embargo, muy inestable, ya que en cualquier momento la paz puede dejar de ser. Mas Dios dice en Juan 16:33 “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.” La paz de Dios permanece en medio de la aflicción y el conflicto, porque Dios es el Príncipe de paz, y Él es nuestra paz. Si su rostro resplandece sobre nosotras, podemos tener paz en las situaciones más adversas. Esa es la paz que nos dice Su Palabra que sobrepasa todo entendimiento. Es la paz que rompe esquemas.  <br />Apropiemos esta bendición, rogándole a Dios que en su misericordia nos bendiga y nos guarde, que podamos mirarle cara a cara en santidad cada día, y que su paz inunde nuestras vidas de tal modo que nada nos pueda tumbar. “En el mundo tendréis aflicción, nos dijo el Señor, “pero no temáis, confiad! Dios ya ha vencido. “Somos, como dice Romanos 8:37, “más que vencedores, por medio de aquel que nos amó.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17046884</guid><pubDate>Wed, 12 Feb 2025 06:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17046884/nu_meros_028_una_bendicio_n_extendida.mp3" length="8228719" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Una bendición extendida 
“Jehová habló a Moisés, diciendo: Habla a Aarón y a sus hijos y diles:  Así bendeciréis a los hijos de Israel, diciéndoles:  Jehová te bendiga, y te guarde;  Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Una bendición extendida <br />“Jehová habló a Moisés, diciendo: Habla a Aarón y a sus hijos y diles:  Así bendeciréis a los hijos de Israel, diciéndoles:  Jehová te bendiga, y te guarde;  Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia;  Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz.”  Números 6:22-26 <br /><br />Hace 24 años, cuando estaba planeando mi boda, escuché un arreglo coral con las palabras de bendición dadas a Moisés por parte de Dios para que Aarón y sus hijos bendijeran al pueblo de Israel. El arreglo escrito por John Rutter me gustó tanto que mi entonces novio y yo lo tradujimos adaptando el texto para que se cantara el día de nuestra boda.  Voy a dejar un enlace a una grabación del himno en youtube (en inglés, pero el texto es exactamente estos versículos). <br /><a href="https://www.youtube.com/watch?v=QcYzO8Y4PH0" target="_blank" rel="noreferrer noopener">https://www.youtube.com/watch?v=QcYzO8Y4PH0</a> <br />Dios quería bendecir a su pueblo, y pidió a Aarón y a sus hijos, que los bendijeran con esas palabras, y dice el texto que “pondrían el nombre del Señor sobre los hijos de Israel.” Ellos bendecirían al pueblo pero era Dios mismo el que los bendeciría” (6:27) ¡Qué preciosa promesa del Señor! <br />Esta bellísima bendición puede extenderse a cada persona que ha puesto su confianza en Cristo, ya que, como vemos en el nuevo testamento en 1 Pedro 2:9-10, somos pueblo adquirido por Dios. Dice el texto: <br />“ Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.” <br />Esos somos nosotros. No éramos pueblo de Dios, pero por su gracia hemos llegado a serlo, por medio de la fe en el sacrificio precioso de Cristo en la cruz.  <br />¿Qué contempla exactamente esta bendición?  <br />En primer lugar, la bendición y el cuidado de parte de Dios mismo. “Jehová te bendiga y te guarde.” Dios desea bendecirnos y guardarnos. Desea morar en el centro de nuestras vidas así como el tabernáculo estaba al centro del campamento de Israel. Cuando Su presencia invade todo nuestro ser, su cuidado es seguro y evidente. Ahí es cuando podemos vivir seguras de que “nada podrá separarnos del amor de Dios” y de que “todas las cosas ayudan a bien.” En Proverbios 31 se describe a la mujer virtuosa como aquella que no teme a lo que está por venir, porque ha puesto su confianza en Dios. El salmista también afirma esto cuando dice en el salmo 118: “Jehová está conmigo; no temeré…”  <br />El segundo punto dice “Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia.” ¿Cómo resplandece el rostro del Señor sobre nosotros? Digamos que cuando el Señor te puede mirar con una sonrisa en su rostro, su presencia resplandece. Esto solo es posible en su misericordia, ya que no somos criaturas que traigan siempre gozo al rostro de nuestro Señor. La creación entera se somete a la voz de nuestro Dios. Sin embargo, como ya hemos visto en la Palabra de Dios, los humanos fuimos hechos con capacidad de elegir. Y muchas veces nuestras elecciones no son dignas de una cara resplandeciente.  <br />La desobediencia directa a Dios produce un efecto opuesto al resplandeciente rostro de Dios. En Deuteronomio 31:18, Dios habla a Moisés de lo que ocurrirá cuando el pueblo sea infiel a Dios. Dice literalmente  que “fornicará tras dioses ajenos,” y a esta infidelidad Dios tendrá que reaccionar. Dice Dios “ciertamente yo esconderé mi rostro en aquel día, por todo el mal que ellos habrán hecho, por haberse vuelto a dioses ajenos.” Lo opuesto de que su rostro resplandezca sobre nosotras sería que Dios tuviera que esconder su rostro. En su santidad, no podría mirarte cuando eliges apartarte y adoras otras cosas más que a Dios. ...]]></itunes:summary><itunes:duration>485</itunes:duration><itunes:keywords>bell,bendición,biblia,estudio,mujeres,números</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/a4e7a6544ea4135c1b37cf9e257ffce6.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Números-027 La celebración de la pascua</title><link>https://www.spreaker.com/episode/numeros-027-la-celebracion-de-la-pascua--17036492</link><description><![CDATA[La celebración de la pascua conmemoraba la liberación del pueblo de Israel de Egipto. La última noche en Egipto, cada familia había inmolado un cordero y habían utilizado su sangre para marcar el dintel y los dos postes de la casa para que el primogénito de la familia estuviera a salvo. Entonces el cordero había sido asado para comerse en familia esa noche con panes sin levadura. Esa misma noche habían salido de Egipto liberados por la mano de Dios. <br /><br />Un año después, en el monte Sinaí, vemos al pueblo celebrando la pascua por segunda vez, en el primer mes del año y en el día 14, como Dios lo había establecido en Éxodo 12:24-28. Dios les había dicho: <br /><br />“Guardaréis esto por estatuto para vosotros y para vuestros hijos para siempre.<br />Y cuando entréis en la tierra que Jehová os dará, como prometió, guardaréis este rito.<br />Y cuando os dijeren vuestros hijos: ¿Qué es este rito vuestro?, vosotros responderéis: Es la víctima de la pascua de Jehová, el cual pasó por encima de las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando hirió a los egipcios.<br /><br />Cuando sus hijos les vieran celebrar esta fiesta, podían recordarles lo que Dios había hecho por ellos, rescatándoles de la esclavitud de Egipto a una vida de libertad en Dios. ¡Qué importante es tener celebraciones que nos recuerdan cómo Dios nos ha salvado, nos ha cuidado, o nos ha bendecido. Hacemos bien en celebrar las bondades de Dios delante de nuestros hijos para que sepan que servimos a un Dios grande y bueno.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17036492</guid><pubDate>Tue, 11 Feb 2025 06:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17036492/nu_meros_027_la_celebracio_n_de_la_pascua.mp3" length="8175693" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>La celebración de la pascua conmemoraba la liberación del pueblo de Israel de Egipto. La última noche en Egipto, cada familia había inmolado un cordero y habían utilizado su sangre para marcar el dintel y los dos postes de la casa para que el...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[La celebración de la pascua conmemoraba la liberación del pueblo de Israel de Egipto. La última noche en Egipto, cada familia había inmolado un cordero y habían utilizado su sangre para marcar el dintel y los dos postes de la casa para que el primogénito de la familia estuviera a salvo. Entonces el cordero había sido asado para comerse en familia esa noche con panes sin levadura. Esa misma noche habían salido de Egipto liberados por la mano de Dios. <br /><br />Un año después, en el monte Sinaí, vemos al pueblo celebrando la pascua por segunda vez, en el primer mes del año y en el día 14, como Dios lo había establecido en Éxodo 12:24-28. Dios les había dicho: <br /><br />“Guardaréis esto por estatuto para vosotros y para vuestros hijos para siempre.<br />Y cuando entréis en la tierra que Jehová os dará, como prometió, guardaréis este rito.<br />Y cuando os dijeren vuestros hijos: ¿Qué es este rito vuestro?, vosotros responderéis: Es la víctima de la pascua de Jehová, el cual pasó por encima de las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando hirió a los egipcios.<br /><br />Cuando sus hijos les vieran celebrar esta fiesta, podían recordarles lo que Dios había hecho por ellos, rescatándoles de la esclavitud de Egipto a una vida de libertad en Dios. ¡Qué importante es tener celebraciones que nos recuerdan cómo Dios nos ha salvado, nos ha cuidado, o nos ha bendecido. 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Porque los hay, sobretodo cuando leemos secciones escritas a un pueblo que no es el nuestro, en tiempos que no son los nuestros.  <br />Hay mucha gente que se ha dedicado a encontrar porciones de la Biblia que pueden utilizar para desprestigiar a Dios y Su Palabra. Podríamos decir que si alguien va con mala intención, el Pentateuco, es decir, los primeros cinco libros de la Biblia, les daría ocasión de encontrar pasajes comprometedores.  <br />Pero ¿pueden estos pasajes ser usados contra Dios? Ellos creen que sí, y lo intentarán, porque estas personas no conocen a Dios ni tampoco quieren.  <br />¿Y qué de nosotras, las que creemos en Dios y queremos encontrar sentido a cada porción de la Biblia? Muchas veces al leer una sección difícil de entender, podemos parar en duda, para seguidamente confiar que Dios sabrá y pasarlo sin darle mucho pensamiento. Pero no es necesario hacer esto. Nuestra fe en Dios no tiene que ser una fe ciega, porque el Dios de la Biblia quiere ser conocido y entendido por cada uno de nosotros. <br />Somos afortunadas, porque Dios se ha mostrado en Su Palabra y sabemos que Dios no cambia. Cuando nos enfrentamos a una porción de la Palabra que no nos cuadra, podemos parar y pedir al Autor que abra los ojos de nuestro entendimiento. Es más, debemos hacerlo para no llegar a conclusiones erróneas. Lo que sabemos sobre Dios debe ayudarnos a entender lo que está ocurriendo en el texto. Así que en el episodio de hoy, quisiera mirar una sección difícil de forma sistemática, con los filtros de los atributos de Dios.  <br />En el capítulo cinco de Número encontramos una ley sobre cómo deben ser tratados los celos. Nos parece extraño que esto deba aparecer en las leyes del pueblo. Pero cuando leemos la sección, nos puede parecer injusto que esta ley contempla que el marido puede acusar a la mujer de infidelidad, pero no al contrario. Quizás te has preguntado esto durante tu lectura. ¿Qué está ocurriendo en el texto? <br />Muchos han acusado a Dios de favoritismo hacia el hombre, pero ya en Génesis argumentábamos que no es así. Como leemos en Génesis 1:27: “Creó, pues, Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.” Y leemos en el Nuevo Testamento en Gálatas 3:28 “No hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay hombre ni mujer; porque todos sois uno en Cristo Jesús.” <br />Así que debemos partir de la verdad que Dios no hace acepción de personas. Vemos que en el antiguo y el nuevo testamento, Dios ha puesto mujeres en posiciones estratégicas, y el trato de Jesús con las mujeres en los evangelios es intachable.  <br />El texto en Números está haciendo algo realmente novedoso en medio de pueblos que infravaloraban a la mujer. Recordemos que Dios había llamado a Abraham de los Caldeos, y aunque los egipcios parece que daban un papel complementario a las mujeres, vemos que el ser humano ha luchado con la idea de tener un trato adecuado con las mujeres. Nuestro Señor es el que ha defendido a la mujer, viéndola como vasija valiosa que ha de ser amada así como Él ha amado a la humanidad.  <br />La ley de los celos protegía a la mujer de sufrir bajo el acoso de un marido celoso. La ley contemplaba que si un marido sospechaba que su mujer había sido infiel, debía traerla a al sacerdote, el cual cumpliría un rito en el que Dios mismo juzgaría a esta mujer. Ella venía voluntariamente y debía pronunciar su consentimiento a tal prueba. El procedimiento era tal que ninguna persona podía manipular la situación a su favor o en contra de la acusada. Varios comentaristas que he consultado estaban de acuerdo en que esto protegía a la mujer, dejando el juicio a Dios que no miente. Una mujer inocente no tenía que temer esta prueba. ¡No sería estupendo si otros procesos judiciales funcionaran así? No habría lugar para corrupción ni equivocación humana.  <br />¿Qué pasaba si la mujer era culpable?  En primer lugar, si era culpable, no querría someterse a tal prueba, ya que sometiéndose a la prueba, se expondría a una maldición que la haría padecer una enfermedad de los ovarios. Sí, ya sé que todo esto suena extraño, pero aguanta un poco, porque las conclusiones son edificantes. Si ella era culpable, el hombre que había cometido adulterio también recibiría castigo de muerte. La ley en Levítico 20:10 dice “Si un hombre cometiere adulterio con la mujer de su prójimo, el adúltero y la adúltera indefectiblemente serán muertos.” <br />Ya, seguro que piensas que es un castigo extremadamente severo. ¿Y si consideramos una vez más la santidad de Dios? Recordemos que este era Su pueblo. Y les había dado los mandamientos. “No adulterarás” es uno de diez. Era una rebeldía directa contra Dios. Y recordemos que los diez mandamientos reflejan el carácter Santo de Dios.  <br />Dios da una importancia tremenda a la santidad moral, y permitir que su pueblo fornicara y adulterara no reflejaba su carácter Santo.  <br />Por lo tanto, aunque el proceso judicial debía comenzar con una acusación a la mujer, ambos culpables serían tratados de igual forma.  <br />Por el contrario, al ser probada inocente, el esposo de esta naturalmente sufriría humillación de haber pensado mal contra su propia esposa, aún si este no era tratado como culpable de acusación falsa ante la ley.  <br />Dios es soberano; “todo lo que quiso ha hecho, nos dice (Salmo 115:3). Yo no entenderé todo lo que Él hace, porque nos dice la Palabra en Isaías 55:8 que sus “pensamientos no son nuestros pensamientos, ni nuestros caminos sus caminos.” Dice Dios “Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.” <br />Así que al llegar a secciones que a mi parecer son problemáticas, debo ir al Señor para que me de una visión del texto desde lo que conozco de mi Dios. Puedo buscar ayuda en comentaristas que han estudiado estos textos, y finalmente puedo descansar en la verdad que algún día veré a mi Señor cara a cara, y todas mis dudas serán resueltas en un instante. Mi Dios, en ti confío. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17025789</guid><pubDate>Mon, 10 Feb 2025 06:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17025789/nu_meros_026_secciones_difi_ciles.mp3" length="8389678" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Secciones difíciles 
¿Qué hacemos con los pasajes difíciles de la Biblia? Porque los hay, sobretodo cuando leemos secciones escritas a un pueblo que no es el nuestro, en tiempos que no son los nuestros.  
Hay mucha gente que se ha dedicado a encontrar...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Secciones difíciles <br />¿Qué hacemos con los pasajes difíciles de la Biblia? Porque los hay, sobretodo cuando leemos secciones escritas a un pueblo que no es el nuestro, en tiempos que no son los nuestros.  <br />Hay mucha gente que se ha dedicado a encontrar porciones de la Biblia que pueden utilizar para desprestigiar a Dios y Su Palabra. Podríamos decir que si alguien va con mala intención, el Pentateuco, es decir, los primeros cinco libros de la Biblia, les daría ocasión de encontrar pasajes comprometedores.  <br />Pero ¿pueden estos pasajes ser usados contra Dios? Ellos creen que sí, y lo intentarán, porque estas personas no conocen a Dios ni tampoco quieren.  <br />¿Y qué de nosotras, las que creemos en Dios y queremos encontrar sentido a cada porción de la Biblia? Muchas veces al leer una sección difícil de entender, podemos parar en duda, para seguidamente confiar que Dios sabrá y pasarlo sin darle mucho pensamiento. Pero no es necesario hacer esto. Nuestra fe en Dios no tiene que ser una fe ciega, porque el Dios de la Biblia quiere ser conocido y entendido por cada uno de nosotros. <br />Somos afortunadas, porque Dios se ha mostrado en Su Palabra y sabemos que Dios no cambia. Cuando nos enfrentamos a una porción de la Palabra que no nos cuadra, podemos parar y pedir al Autor que abra los ojos de nuestro entendimiento. Es más, debemos hacerlo para no llegar a conclusiones erróneas. Lo que sabemos sobre Dios debe ayudarnos a entender lo que está ocurriendo en el texto. Así que en el episodio de hoy, quisiera mirar una sección difícil de forma sistemática, con los filtros de los atributos de Dios.  <br />En el capítulo cinco de Número encontramos una ley sobre cómo deben ser tratados los celos. Nos parece extraño que esto deba aparecer en las leyes del pueblo. Pero cuando leemos la sección, nos puede parecer injusto que esta ley contempla que el marido puede acusar a la mujer de infidelidad, pero no al contrario. Quizás te has preguntado esto durante tu lectura. ¿Qué está ocurriendo en el texto? <br />Muchos han acusado a Dios de favoritismo hacia el hombre, pero ya en Génesis argumentábamos que no es así. Como leemos en Génesis 1:27: “Creó, pues, Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.” Y leemos en el Nuevo Testamento en Gálatas 3:28 “No hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay hombre ni mujer; porque todos sois uno en Cristo Jesús.” <br />Así que debemos partir de la verdad que Dios no hace acepción de personas. Vemos que en el antiguo y el nuevo testamento, Dios ha puesto mujeres en posiciones estratégicas, y el trato de Jesús con las mujeres en los evangelios es intachable.  <br />El texto en Números está haciendo algo realmente novedoso en medio de pueblos que infravaloraban a la mujer. Recordemos que Dios había llamado a Abraham de los Caldeos, y aunque los egipcios parece que daban un papel complementario a las mujeres, vemos que el ser humano ha luchado con la idea de tener un trato adecuado con las mujeres. Nuestro Señor es el que ha defendido a la mujer, viéndola como vasija valiosa que ha de ser amada así como Él ha amado a la humanidad.  <br />La ley de los celos protegía a la mujer de sufrir bajo el acoso de un marido celoso. La ley contemplaba que si un marido sospechaba que su mujer había sido infiel, debía traerla a al sacerdote, el cual cumpliría un rito en el que Dios mismo juzgaría a esta mujer. Ella venía voluntariamente y debía pronunciar su consentimiento a tal prueba. El procedimiento era tal que ninguna persona podía manipular la situación a su favor o en contra de la acusada. Varios comentaristas que he consultado estaban de acuerdo en que esto protegía a la mujer, dejando el juicio a Dios que no miente. Una mujer inocente no tenía que temer esta prueba. ¡No sería estupendo si otros procesos judiciales funcionaran así? 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Habían permanecido en Sinaí un año, realizando la construcción del tabernáculo y creciendo como nación. Ahora, en el segundo año, estaban listos para tomar posesión de la tierra. Les faltaba poco para llegar.  <br />Dios le pide que se haga un censo y se cuentan los hombres disponibles para batalla. Ahí es donde nos damos cuenta del inmenso número de personas que viajaban. Números 1:45-46 nos dice que “todos los contados de los hijos de Israel por las casas de sus padres, de veinte años arriba, todos los que podían salir a la guerra en Israel, fueron todos los contados seiscientos tres mil quinientos cincuenta.” Estos eran de doce tribus de Israel:  <br />De la tribu de Rubén,  De Simeón,   De Judá,  De Isacar,  De Zabulón,  De los hijos de José eran los hijos de Efraín y los de  Manasés Los de Benjamín De Dan,  De Aser, De Gad,  y De Neftalí, <br />Doce grupos en total.  <br />Pero los de la tribu de Leví no estaban contados en este censo. Dios tenía otra misión para ellos. Nos dice Números 4:(46-48) que “todos los contados de los levitas, desde el de edad de treinta años arriba hasta el de edad de cincuenta años, todos los que entraban para ministrar en el servicio y tener cargo de obra en el tabernáculo de reunión, los contados de ellos fueron ocho mil quinientos ochenta. “Y nos dice que servirían “cada uno según su oficio y según su cargo.” <br />Aparte del trabajo de sacerdocio, miles de levitas se encargarían de transportar el tabernáculo hasta la llegada a la tierra que Dios tenía para ellos. Debían desmontarlo y montarlo en cada parada que hicieran. Dios estableció que el campamento se formaría con el tabernáculo en el centro, y a cada dirección acamparían las tribus en un orden establecido, tres hacia el norte, tres hacia el sur, tres hacia el este y tres hacia el oeste. Y Dios habitaría en el centro del campamento, así como Dios quiere habitar en el centro de nuestras vidas.  <br />La tarea de los levitas estaba repartida: <br />Aarón y sus hijos debían cubrir el arca del testimonio y el velo con la cubierta de pieles de tejones.  Los hijos de Coat llevarían sobre sus hombros el tabernáculo y los utensilios del santuario.  Los hijos de Gerson debían transportar las cortinas y cubiertas de tejones Los hijos de Merari llevarían las tablas, columnas y palos.  <br />Todos participarían en desmontar, transportar y volver a montar el tabernáculo. No era algo que podrían tomar a la ligera. Recordemos que la gloria del Señor llenaba ese tabernáculo. Es por eso que se dan advertencias a los escogidos para hacer la tarea en un estado de pureza.  <br />Y se nos dice “hicieron los hijos de Israel conforme a todas las cosas que mandó Jehová a Moisés; así lo hicieron.” <br />Una vez más, no podemos extrapolar la situación del pueblo de Israel a la nuestra aquí en el tiempo y lugar donde vivimos. Estas ocupaciones y leyes de consagración eran para la nación, y algunas solo para ese momento en la historia. Pero podemos quedarnos con algunos principios que salen a relucir en el texto. Me llaman la atención varias cosas:  <br />¿Te das cuenta que estos hombres levitas no eligieron su posición? Imagínate, si eras hombre y nacías en la familia de los levitas, como parte de tu identidad, servirías entre los 30 y 50 años de edad de esta forma. Veinte años de tu vida estarían dedicados a servir de este modo, con toda la responsabilidad que esto conllevaba. Me hace pensar en situaciones en nuestra vida que recibimos cuando no las buscábamos, y las tenemos para un tiempo determinado. Pienso en responsabilidades de cuidado de enfermos en la familia, cuidado de ancianos que nos necesitan, o el tener el cuidado de tus preciosos hijos. El aceptar estas tareas “asignadas” con determinación y buena actitud nos ayuda a llevar a cabo los trabajos con éxito y satisfacción.  <br />Otro detalle que me llama la atención es que nadie que no cumplía estos requisitos podía realizar esta tarea. En un momento en la sociedad en que se estila querer hacer justo lo que está diseñado para otro, me refresca ver que Dios no sigue este juego. Había trabajo para todos; siempre lo hay. No es que defendamos el conformismo, pero sí la aceptación de situaciones específicas y a veces de límites que nos impiden realizar algunas actividades.   Uno puede amargarse por aquello que no puede hacer, o puede elegir desarrollar sus habilidades al máximo en las circunstancias en las que se encuentre y disfrutar de ver que otros también llegan a desarrollar las suyas. Hay más gozo en buscar la cooperación que en hundirnos en la frustración.  <br />¿Tienes raíces de amargura por algo que en estos momentos no puedes hacer? ¿Te sientes limitada por alguna condición física o alguna situación?  Quizás tu problema sea diferente: ¿Estás en una situación en la que te sientes insatisfecha pero sabes que estás haciendo lo correcto?  <br />Claro está que no hablo de situaciones ilegales ni de abuso. Las autoridades y leyes están para protegernos de situaciones así y deberíamos buscar ayuda si ese es el caso.  <br />Me refiero a lo mencionado anteriormente, a estos momentos en los que en lugar de realizar tus sueños, es momento de dedicar tu tiempo a otros. Los levitas dedicaban veinte años de sus vidas al servicio del tabernáculo; tú quizás menos. Pero te animo a hacer tu tarea con gozo.  <br />El apóstol Pablo lo explicó así en la carta a los Colosenses 3:23-24 “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.” <br /> ¿Quieres una herencia que no se desvanece? Dios no olvida aquello hecho en Su nombre; ni siquiera un vaso de agua dado en tiempo de necesidad. Haz tu trabajo hoy como para el Señor, y confía en su cuidado. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17015446</guid><pubDate>Fri, 07 Feb 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17015446/nu_meros_025_una_tarea_asignada.mp3" length="8080817" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Una tarea asignada 
Al principio del libro de Números vemos a Moisés en el tabernáculo, recibiendo instrucciones de Dios sobre el trayecto que les quedaba para llegar a la tierra prometida. Habían permanecido en Sinaí un año, realizando la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Una tarea asignada <br />Al principio del libro de Números vemos a Moisés en el tabernáculo, recibiendo instrucciones de Dios sobre el trayecto que les quedaba para llegar a la tierra prometida. Habían permanecido en Sinaí un año, realizando la construcción del tabernáculo y creciendo como nación. Ahora, en el segundo año, estaban listos para tomar posesión de la tierra. Les faltaba poco para llegar.  <br />Dios le pide que se haga un censo y se cuentan los hombres disponibles para batalla. Ahí es donde nos damos cuenta del inmenso número de personas que viajaban. Números 1:45-46 nos dice que “todos los contados de los hijos de Israel por las casas de sus padres, de veinte años arriba, todos los que podían salir a la guerra en Israel, fueron todos los contados seiscientos tres mil quinientos cincuenta.” Estos eran de doce tribus de Israel:  <br />De la tribu de Rubén,  De Simeón,   De Judá,  De Isacar,  De Zabulón,  De los hijos de José eran los hijos de Efraín y los de  Manasés Los de Benjamín De Dan,  De Aser, De Gad,  y De Neftalí, <br />Doce grupos en total.  <br />Pero los de la tribu de Leví no estaban contados en este censo. Dios tenía otra misión para ellos. Nos dice Números 4:(46-48) que “todos los contados de los levitas, desde el de edad de treinta años arriba hasta el de edad de cincuenta años, todos los que entraban para ministrar en el servicio y tener cargo de obra en el tabernáculo de reunión, los contados de ellos fueron ocho mil quinientos ochenta. “Y nos dice que servirían “cada uno según su oficio y según su cargo.” <br />Aparte del trabajo de sacerdocio, miles de levitas se encargarían de transportar el tabernáculo hasta la llegada a la tierra que Dios tenía para ellos. Debían desmontarlo y montarlo en cada parada que hicieran. Dios estableció que el campamento se formaría con el tabernáculo en el centro, y a cada dirección acamparían las tribus en un orden establecido, tres hacia el norte, tres hacia el sur, tres hacia el este y tres hacia el oeste. Y Dios habitaría en el centro del campamento, así como Dios quiere habitar en el centro de nuestras vidas.  <br />La tarea de los levitas estaba repartida: <br />Aarón y sus hijos debían cubrir el arca del testimonio y el velo con la cubierta de pieles de tejones.  Los hijos de Coat llevarían sobre sus hombros el tabernáculo y los utensilios del santuario.  Los hijos de Gerson debían transportar las cortinas y cubiertas de tejones Los hijos de Merari llevarían las tablas, columnas y palos.  <br />Todos participarían en desmontar, transportar y volver a montar el tabernáculo. No era algo que podrían tomar a la ligera. Recordemos que la gloria del Señor llenaba ese tabernáculo. Es por eso que se dan advertencias a los escogidos para hacer la tarea en un estado de pureza.  <br />Y se nos dice “hicieron los hijos de Israel conforme a todas las cosas que mandó Jehová a Moisés; así lo hicieron.” <br />Una vez más, no podemos extrapolar la situación del pueblo de Israel a la nuestra aquí en el tiempo y lugar donde vivimos. Estas ocupaciones y leyes de consagración eran para la nación, y algunas solo para ese momento en la historia. Pero podemos quedarnos con algunos principios que salen a relucir en el texto. Me llaman la atención varias cosas:  <br />¿Te das cuenta que estos hombres levitas no eligieron su posición? Imagínate, si eras hombre y nacías en la familia de los levitas, como parte de tu identidad, servirías entre los 30 y 50 años de edad de esta forma. Veinte años de tu vida estarían dedicados a servir de este modo, con toda la responsabilidad que esto conllevaba. Me hace pensar en situaciones en nuestra vida que recibimos cuando no las buscábamos, y las tenemos para un tiempo determinado. Pienso en responsabilidades de cuidado de enfermos en la familia, cuidado de ancianos que nos necesitan, o el tener el cuidado de tus preciosos hijos. El aceptar estas tareas “asignadas” con determinación y buena actitud nos ayuda a llevar a cabo los trabajos con...]]></itunes:summary><itunes:duration>476</itunes:duration><itunes:keywords>dios,gozo,obligaciones,pureza,recompensa,señor,tareas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b34e659f8e616a9f80ae0451f73edc52.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Levítico-024 La bendición de la obediencia</title><link>https://www.spreaker.com/episode/levitico-024-la-bendicion-de-la-obediencia--17004949</link><description><![CDATA[La bendición de la obediencia <br />En el mundo de la enseñanza defendemos que es mejor enseñar en positivo que en negativo. Si podemos establecer normas claras con refuerzo positivo es mucho más agradable que tener que establecer consecuencias para comportamientos indeseables. Muchas veces las advertencias negativas traen comportamiento indeseable. Recuerdo que la abuela de mi marido contaba una anécdota de cuando enseñaba a niños de preescolar. Era un día muy frío con temperaturas bajo cero, así que la advertencia a los niños fue “no toquéis la verja con la lengua, porque se puede quedar pegada.” Por supuesto, como puedes imaginar, varios niños decidieron hacer aquello que se les había dicho que no hicieran y hubo que rescatarlos echando un poco de agua templada sobre el metal y la lengua.  <br />Somos así los humanos. En lugar de hacer aquello que se nos dice que es bueno, queremos probar aquello que se nos asegura que no lo es. Por eso las prohibiciones las llevamos mal en general.  <br />Dios sabe esto, por supuesto. Puede que sea por eso que empieza dando las bendiciones de la obediencia. Les promete prosperidad, protección, cuidado, y una tierra con recursos de sobra para el pueblo.  <br />Levítico 26:3-4 “Si anduviereis en mis decretos y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra, yo daré vuestra lluvia en su tiempo, y la tierra rendirá sus productos, y el árbol del campo dará su fruto.” <br />Además les promete que habitarán seguros en la tierra y tendrán la presencia de Dios, 26:11-13: “Y pondré mi morada en medio de vosotros…; y andaré entre vosotros, y yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo. <br />¿Quién es este que les promete todo esto? nada más y nada menos que Dios mismo! el que los sacó de Egipto para que ya no sirvieran a Faraón y dice el texto para que pudieran “andar con el rostro erguido.” <br />Ya en el capítulo 18:5 había dicho  “Por tanto, guardaréis mis estatutos y mis ordenanzas, los cuales haciendo el hombre, vivirá en ellos. Yo Jehová.” <br />Y en Levítico 20:7-8 : “Santificaos, pues, y sed santos, porque yo Jehová soy vuestro Dios. Y guardad mis estatutos, y ponedlos por obra. Yo Jehová que os santifico.” <br />¿Y qué era lo que tenían que obedecer? Comienza en primer lugar con un repaso de algunos mandamientos de las tablas que trajo Moisés:  <br />“No haréis para vosotros ídolos, ni escultura, ni os levantaréis estatua, ni pondréis en vuestra tierra piedra pintada para inclinaros a ella; porque yo soy Jehová vuestro Dios. Guardad mis días de reposo, y tened en reverencia mi santuario. Yo Jehová.” <br />Dios toma muy en serio la idolatría. El pueblo ya lo había hecho una vez en Sinaí, creando una imagen de Dios a la que adorar. Dios les recuerda que esto no le honra. Al contrario, es desobediencia directa a su voluntad. Él desea que se mantengan santos en reverencia a Él, pero no quiere que se hagan ningún tipo de imagen para adorar.  <br />El otro mandamiento que repasa es el de guardar el día de reposo. El tiempo con el Señor es algo valioso que Dios no está dispuesto a sacrificar. Es su deseo que guardemos tiempo de calidad para comunión con él en Su Palabra. Durante el día de reposo, el pueblo no debía hacer nada para sí mismos, sino dedicarlo a las cosas de Dios.  <br />Dios continúa enumerando para el pueblo leyes de consagración para mantenerse puros ante Él. Pero Dios no solo da las normas y promesas de obediencia.  <br /><br />También sabe que les debe advertir que desviarse de la zona de bendición conlleva tristeza, conflictos y sufrimientos innecesarios de los que se arrepentirían por mucho tiempo.  <br />El mantenerse puros significaba que debían apartarse de las cosas en las que se habían corrompido las naciones que habitaban la tierra donde iban a entrar.  Les dice que “la tierra vomitó sus moradores,” hablando de pueblos que dejarían de existir por la corrupción.  (Levítico 18:24-25) <br />Dios les advierte de lo que ocurriría si desobedecían las leyes de Dios: “Haré desiertas vuestras ciudades, y asolaré vuestros santuarios, y no oleré la fragancia de vuestro suave perfume. Asolaré también la tierra, y se pasmarán por ello vuestros enemigos que en ella moren; y a vosotros os esparciré entre las naciones, y desenvainaré espada en pos de vosotros; y vuestra tierra estará asolada, y desiertas vuestras ciudades.” <br />Esto nos hace pensar en la persecución que el pueblo de Israel ha sufrido a través de la historia. Pero lo más precioso, es que Dios acaba el libro diciéndoles, que aunque sabe que harán aquello que Él les ha advertido de no hacer, Dios no permitirá que las consecuencias sean irreparables. Les ofrece el perdón de antemano.  <br /><br />Dice Levítico 26 “Y confesarán su iniquidad, y la iniquidad de sus padres, por su prevaricación con que prevaricaron contra mí;  <br />dice también:  “entonces se humillará su corazón incircunciso, y reconocerán su pecado. Entonces yo me acordaré de mi pacto con Jacob, y asimismo de mi pacto con Isaac, y también de mi pacto con Abraham me acordaré, y haré memoria de la tierra.” <br />“entonces se someterán al castigo de sus iniquidades; por cuanto menospreciaron mis ordenanzas, y su alma tuvo fastidio de mis estatutos. Y aun con todo esto, estando ellos en tierra de sus enemigos, yo no los desecharé, ni los abominaré para consumirlos, invalidando mi pacto con ellos; porque yo Jehová soy su Dios. Antes me acordaré de ellos por el pacto antiguo, cuando los saqué de la tierra de Egipto a los ojos de las naciones, para ser su Dios. Yo Jehová.” <br />Levítico 26:31-36, 38, 40-45 <br /><br />Uno diría que un pueblo que ya ha experimentado bendición y calamidad escogería seguir las pautas del Santo y Justo Dios y evitar los sufrimientos de la desobediencia.  <br />El pueblo de Dios sale de Sinaí para ir hacia la tierra de la promesa. Nos adentramos al libro de Números, donde veremos que el pueblo desconfía de Dios y acaba haciendo de un viaje que debería haber durado un par de meses, 40 años de vida en el desierto. Se dice pronto. ¿Qué causó esta demora? ¿Qué lecciones aprenderían por el camino? ¿Se cansaría Dios de ellos? Te invito a leer conmigo el libro de Números para aprender más de Dios y su relación con el ser humano.  <br />Que a través del estudio de Su Palabra puedas conocerle mejor. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17004949</guid><pubDate>Thu, 06 Feb 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17004949/levi_tico_024_la_bendicio_n_de_la_obediencia.mp3" length="8461065" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>La bendición de la obediencia 
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Era un día muy frío con temperaturas bajo cero, así que la advertencia a los niños fue “no toquéis la verja con la lengua, porque se puede quedar pegada.” Por supuesto, como puedes imaginar, varios niños decidieron hacer aquello que se les había dicho que no hicieran y hubo que rescatarlos echando un poco de agua templada sobre el metal y la lengua.  <br />Somos así los humanos. En lugar de hacer aquello que se nos dice que es bueno, queremos probar aquello que se nos asegura que no lo es. Por eso las prohibiciones las llevamos mal en general.  <br />Dios sabe esto, por supuesto. Puede que sea por eso que empieza dando las bendiciones de la obediencia. Les promete prosperidad, protección, cuidado, y una tierra con recursos de sobra para el pueblo.  <br />Levítico 26:3-4 “Si anduviereis en mis decretos y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra, yo daré vuestra lluvia en su tiempo, y la tierra rendirá sus productos, y el árbol del campo dará su fruto.” <br />Además les promete que habitarán seguros en la tierra y tendrán la presencia de Dios, 26:11-13: “Y pondré mi morada en medio de vosotros…; y andaré entre vosotros, y yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo. <br />¿Quién es este que les promete todo esto? nada más y nada menos que Dios mismo! el que los sacó de Egipto para que ya no sirvieran a Faraón y dice el texto para que pudieran “andar con el rostro erguido.” <br />Ya en el capítulo 18:5 había dicho  “Por tanto, guardaréis mis estatutos y mis ordenanzas, los cuales haciendo el hombre, vivirá en ellos. Yo Jehová.” <br />Y en Levítico 20:7-8 : “Santificaos, pues, y sed santos, porque yo Jehová soy vuestro Dios. Y guardad mis estatutos, y ponedlos por obra. Yo Jehová que os santifico.” <br />¿Y qué era lo que tenían que obedecer? Comienza en primer lugar con un repaso de algunos mandamientos de las tablas que trajo Moisés:  <br />“No haréis para vosotros ídolos, ni escultura, ni os levantaréis estatua, ni pondréis en vuestra tierra piedra pintada para inclinaros a ella; porque yo soy Jehová vuestro Dios. Guardad mis días de reposo, y tened en reverencia mi santuario. Yo Jehová.” <br />Dios toma muy en serio la idolatría. El pueblo ya lo había hecho una vez en Sinaí, creando una imagen de Dios a la que adorar. Dios les recuerda que esto no le honra. Al contrario, es desobediencia directa a su voluntad. Él desea que se mantengan santos en reverencia a Él, pero no quiere que se hagan ningún tipo de imagen para adorar.  <br />El otro mandamiento que repasa es el de guardar el día de reposo. El tiempo con el Señor es algo valioso que Dios no está dispuesto a sacrificar. Es su deseo que guardemos tiempo de calidad para comunión con él en Su Palabra. Durante el día de reposo, el pueblo no debía hacer nada para sí mismos, sino dedicarlo a las cosas de Dios.  <br />Dios continúa enumerando para el pueblo leyes de consagración para mantenerse puros ante Él. Pero Dios no solo da las normas y promesas de obediencia.  <br /><br />También sabe que les debe advertir que desviarse de la zona de bendición conlleva tristeza, conflictos y sufrimientos innecesarios de los que se arrepentirían por mucho tiempo.  <br />El mantenerse puros significaba que debían apartarse de las cosas en las que se habían corrompido las naciones que habitaban la tierra donde iban a entrar.  Les dice que “la tierra vomitó sus moradores,” hablando de pueblos que dejarían de existir por la corrupción.  (Levítico 18:24-25) <br />Dios les advierte de lo que ocurriría si desobedecían las leyes de...]]></itunes:summary><itunes:duration>500</itunes:duration><itunes:keywords>desobediencia,idolatría,levítico,obediencia,perdón,promesa,reposo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ecaeceab217ef46401500297c80c155d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Levítico-023 Transgresión y perdón</title><link>https://www.spreaker.com/episode/levitico-023-transgresion-y-perdon--16979556</link><description><![CDATA[Transgresión y perdón <br />Los capítulos que siguen a las prácticas de ofrendas y sacrificios tratan de los sacerdotes y de las normas que el pueblo debía seguir. Todos, incluidos los propios sacerdotes tenían instrucciones específicas de pureza. <br />Aarón y sus hijos habían sido seleccionados para ejercer como sacerdotes, yendo a Dios en nombre del pueblo. Era un puesto especial el de sacerdote, pero no era un trabajo fácil. Si has estado leyendo los capítulos que describen la purificación de los sacerdotes, verás que los que venían a Dios tenían una gran responsabilidad de mantener sus vidas puras. Vemos con tristeza cómo dos de los hijos de Aarón, Nadab y Abiú, tomaron a la ligera su responsabilidad y se nos dice que ofrecieron a Dios “fuego extraño”. En lugar de hacer, como vemos vez tras vez en el texto, “como Dios había mandado,” lo hicieron a su manera. No nos especifica los detalles de lo que sucedió, pero sí que hubo un incendio en el lugar del santuario, y nos muestra la tristeza de Aarón al ver que sus hijos habían perdido la vida por no seguir las instrucciones.  <br />Ya sé que alguna ahora mismo estará pensando que las consecuencias de no seguir los mandatos que habían recibido tuvieron consecuencias demasiado graves. No te culpo. Yo también me he encontrado a mí misma en algún momento, al leer el libro de Levítico, cuestionando el juicio de Dios o la gravedad de un castigo. Sinceramente, tuve que parar y pedir perdón a Dios, porque sé que cuando cuestiono sus decisiones, estoy demostrando que no lo conozco bien. Estoy demostrando que tengo una forma de pensar más de la sociedad donde vivo que de la patria celestial que anhelo. Si confío en que Él es santo, bueno y justo, llego a la conclusión que su juicio es acertado, justo en medida y bueno. Aarón mismo no cuestiona a Dios. Él conoce a sus hijos y sabe lo que ha ocurrido; Dios decidió no compartir con nosotros los motivos, pero debemos confiar en su justo juicio.   Hemos estado viendo que Dios no es caprichoso, que perdona vez tras vez. Pero hemos visto que Dios es Santo, sumamente santo. No puede tolerar el pecado. ¿Y qué te parece si consintiera el pecado de aquellos que venían a ofrecer las ofrendas del pueblo? Sería como permitir la corrupción de nuestros líderes cuando ya se ha comprobado que esta existe. Eso aseguraría el deterioro de la sociedad.  <br />En los capítulos que nos dan las normas de comportamiento del pueblo de Dios, nos dice vez tras vez que Dios no quería que su pueblo hiciera lo que los pueblo de Canaan hacían. Quería que fueran Santos porque Él es Santo. Es por esto que especifica practica como ofrecer a los bebés al fuego a Moloc, o relaciones ilícitas practicadas por los de la tierra y que Dios literalmente dice que abomina. Dios quería que este pueblo escogido prosperara, y para ello les dio normas y consecuencias específicas. <br /><br />Esto me lleva a resaltar cómo trata Dios con el pecado. Muchas veces juzgamos a la gente, condenando a alguien por algo que ni ella misma sabe que ha hecho. Me llama la atención que en el libro se repite una y otra vez la frase “cuando llegue a ser conocido el pecado” o “cuando conociere su pecado.” El primer paso para el arrepentimiento era un reconocimiento de falta. Una vez la persona entendía que había hecho algo mal, podía restituir y seguir adelante. Este ciclo ocurría con jefes o con cualquiera del pueblo. Ninguno vivía por encima de la ley de Dios. Es por eso que hay varios capítulos en el libro que da detalle por detalle normas de actuación y cómo arreglar una situación de impureza.  <br />A la hora de establecer normas, hacemos bien en que sean claras. El libro de Romanos en el nuevo testamento nos habla de la ley, y se refiere a esta ley de Moisés, como el instrumento que Dios usa para que la persona sepa que ha pecado.  <br />Romanos 3:20 “ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.” <br />La ley no se estableció para justificar a nadie, es decir, Dios sabía que era imposible que la ley se cumpliera. Entonces, ¿por qué la estableció? Del mismo modo que el reglamento de circulación no se ha establecido para que el que nunca falle gane el premio de mejor conductor, la ley de Dios no es para dar premio al que la cumpla. La norma se establece para que podamos tener conciencia de que estamos infringiendola. Es decir, la señal de 120 en la autovía está para que sepas que si vas a 130 estás rebasando el límite de velocidad. Y al mismo tiempo que se establece la normativa, se establecen penalizaciones por cada infracción y una manera de resolverlas.  <br />Esto es lo que hacía la ley de Moisés. Pero vemos en Romanos que Dios lo simplifica diciendo:  <br />Romanos 3: 21-23 “Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.” <br />Osea, todos pecamos, y nadie puede alcanzar la gloria de Dios por sus obras; es imposible. Pero, dice, pero la justicia de Dios es concedida aparte de la ley. Ahora la reconciliación es por la fe.  <br />Repasamos entonces; la ley nos muestra la imposibilidad de alcanzar justicia por nuestros méritos. Pero cuando reconocemos nuestra incapacidad (como dice Levítico 4:16 “luego que conociere su pecado que cometió”, entonces podemos apropiarnos por la fe del sacrificio por el pecado, esto es, Cristo.  <br />Espero que esta reflexión te ayude a entender este libro mejor y a ver la santidad de Dios y su deseo de compartirla contigo. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16979556</guid><pubDate>Wed, 05 Feb 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16979556/levi_tico_023_transgresio_n_y_perdo_n.mp3" length="7859705" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Transgresión y perdón 
Los capítulos que siguen a las prácticas de ofrendas y sacrificios tratan de los sacerdotes y de las normas que el pueblo debía seguir. Todos, incluidos los propios sacerdotes tenían instrucciones específicas de pureza. 
Aarón y...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Transgresión y perdón <br />Los capítulos que siguen a las prácticas de ofrendas y sacrificios tratan de los sacerdotes y de las normas que el pueblo debía seguir. Todos, incluidos los propios sacerdotes tenían instrucciones específicas de pureza. <br />Aarón y sus hijos habían sido seleccionados para ejercer como sacerdotes, yendo a Dios en nombre del pueblo. Era un puesto especial el de sacerdote, pero no era un trabajo fácil. Si has estado leyendo los capítulos que describen la purificación de los sacerdotes, verás que los que venían a Dios tenían una gran responsabilidad de mantener sus vidas puras. Vemos con tristeza cómo dos de los hijos de Aarón, Nadab y Abiú, tomaron a la ligera su responsabilidad y se nos dice que ofrecieron a Dios “fuego extraño”. En lugar de hacer, como vemos vez tras vez en el texto, “como Dios había mandado,” lo hicieron a su manera. No nos especifica los detalles de lo que sucedió, pero sí que hubo un incendio en el lugar del santuario, y nos muestra la tristeza de Aarón al ver que sus hijos habían perdido la vida por no seguir las instrucciones.  <br />Ya sé que alguna ahora mismo estará pensando que las consecuencias de no seguir los mandatos que habían recibido tuvieron consecuencias demasiado graves. No te culpo. Yo también me he encontrado a mí misma en algún momento, al leer el libro de Levítico, cuestionando el juicio de Dios o la gravedad de un castigo. Sinceramente, tuve que parar y pedir perdón a Dios, porque sé que cuando cuestiono sus decisiones, estoy demostrando que no lo conozco bien. Estoy demostrando que tengo una forma de pensar más de la sociedad donde vivo que de la patria celestial que anhelo. Si confío en que Él es santo, bueno y justo, llego a la conclusión que su juicio es acertado, justo en medida y bueno. Aarón mismo no cuestiona a Dios. Él conoce a sus hijos y sabe lo que ha ocurrido; Dios decidió no compartir con nosotros los motivos, pero debemos confiar en su justo juicio.   Hemos estado viendo que Dios no es caprichoso, que perdona vez tras vez. Pero hemos visto que Dios es Santo, sumamente santo. No puede tolerar el pecado. ¿Y qué te parece si consintiera el pecado de aquellos que venían a ofrecer las ofrendas del pueblo? Sería como permitir la corrupción de nuestros líderes cuando ya se ha comprobado que esta existe. Eso aseguraría el deterioro de la sociedad.  <br />En los capítulos que nos dan las normas de comportamiento del pueblo de Dios, nos dice vez tras vez que Dios no quería que su pueblo hiciera lo que los pueblo de Canaan hacían. Quería que fueran Santos porque Él es Santo. Es por esto que especifica practica como ofrecer a los bebés al fuego a Moloc, o relaciones ilícitas practicadas por los de la tierra y que Dios literalmente dice que abomina. Dios quería que este pueblo escogido prosperara, y para ello les dio normas y consecuencias específicas. <br /><br />Esto me lleva a resaltar cómo trata Dios con el pecado. Muchas veces juzgamos a la gente, condenando a alguien por algo que ni ella misma sabe que ha hecho. Me llama la atención que en el libro se repite una y otra vez la frase “cuando llegue a ser conocido el pecado” o “cuando conociere su pecado.” El primer paso para el arrepentimiento era un reconocimiento de falta. Una vez la persona entendía que había hecho algo mal, podía restituir y seguir adelante. Este ciclo ocurría con jefes o con cualquiera del pueblo. Ninguno vivía por encima de la ley de Dios. Es por eso que hay varios capítulos en el libro que da detalle por detalle normas de actuación y cómo arreglar una situación de impureza.  <br />A la hora de establecer normas, hacemos bien en que sean claras. El libro de Romanos en el nuevo testamento nos habla de la ley, y se refiere a esta ley de Moisés, como el instrumento que Dios usa para que la persona sepa que ha pecado.  <br />Romanos 3:20 “ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.” <br...]]></itunes:summary><itunes:duration>462</itunes:duration><itunes:keywords>bondad,castigo,justicia,pecado,perdón,santidad,transgresión</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/307b926939ed0d1b2ced3d4b16bd7b0f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Levítico-022 Gratitud en tiempos de paz</title><link>https://www.spreaker.com/episode/levitico-022-gratitud-en-tiempos-de-paz--16970046</link><description><![CDATA[Una diría que en los tiempos de calma, cuando todo va bien y parece que la calamidad se ha olvidado de nosotras estaríamos activamente agradecidas. Sí, ya sé que esos momentos no son ni muy largos ni muy comunes. Normalmente reconocemos los momentos de tranquilidad cuando viene la prueba y ya no tenemos sosiego; entonces vemos que antes de esto, todo había ido bien. ¡Que bien hacemos en disfrutar de los buenos momentos, como nos dice el libro de Eclesiastés 2:24: “No hay cosa mejor para el hombre sino que coma y beba, y que su alma se alegre en su trabajo. También he visto que esto es de la mano de Dios.” Dios quiere que disfrutemos de lo que hacemos. Tu trabajo, tus provisiones, son regalo de Dios. Disfrútalas. <br /><br />Es también cierto que durante las buenas etapas solemos disfrutar las bendiciones sin pararnos a pensar en aquel que da las bendiciones. Es la tentación de disfrutar el regalo sin acercarnos a aquella persona que nos dio el regalo por amor. Cuando los niños lo hacen les reñimos. ¿Quién no ha estado en una fiesta de cumpleaños en la que el niño, al abrir un regalo, se emociona y se pone a jugar sin siquiera parar a dar las gracias a aquella persona que le trajo el regalo? O peor aún, imagínate que un niño le regala un balón, pero el cumpleañero se va a jugar con otros y no lo invita a jugar con ellos. Así somos nosotras muchas veces. Disfrutamos de los regalos de Dios diariamente mientras dejamos a Dios de lado y ni le damos las gracias. Dios quiere ser partícipe del disfrute de los regalos que te da. Acabo de leer una cita que dice “Que nunca me olvide en mi mejor día que aún necesito a Dios tanto como en mi peor día.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16970046</guid><pubDate>Tue, 04 Feb 2025 06:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16970046/levi_tico_022_gratitud_en_tiempos_de_paz.mp3" length="6796780" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Una diría que en los tiempos de calma, cuando todo va bien y parece que la calamidad se ha olvidado de nosotras estaríamos activamente agradecidas. Sí, ya sé que esos momentos no son ni muy largos ni muy comunes. Normalmente reconocemos los momentos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Una diría que en los tiempos de calma, cuando todo va bien y parece que la calamidad se ha olvidado de nosotras estaríamos activamente agradecidas. Sí, ya sé que esos momentos no son ni muy largos ni muy comunes. Normalmente reconocemos los momentos de tranquilidad cuando viene la prueba y ya no tenemos sosiego; entonces vemos que antes de esto, todo había ido bien. ¡Que bien hacemos en disfrutar de los buenos momentos, como nos dice el libro de Eclesiastés 2:24: “No hay cosa mejor para el hombre sino que coma y beba, y que su alma se alegre en su trabajo. También he visto que esto es de la mano de Dios.” Dios quiere que disfrutemos de lo que hacemos. Tu trabajo, tus provisiones, son regalo de Dios. Disfrútalas. <br /><br />Es también cierto que durante las buenas etapas solemos disfrutar las bendiciones sin pararnos a pensar en aquel que da las bendiciones. Es la tentación de disfrutar el regalo sin acercarnos a aquella persona que nos dio el regalo por amor. Cuando los niños lo hacen les reñimos. ¿Quién no ha estado en una fiesta de cumpleaños en la que el niño, al abrir un regalo, se emociona y se pone a jugar sin siquiera parar a dar las gracias a aquella persona que le trajo el regalo? O peor aún, imagínate que un niño le regala un balón, pero el cumpleañero se va a jugar con otros y no lo invita a jugar con ellos. Así somos nosotras muchas veces. Disfrutamos de los regalos de Dios diariamente mientras dejamos a Dios de lado y ni le damos las gracias. Dios quiere ser partícipe del disfrute de los regalos que te da. Acabo de leer una cita que dice “Que nunca me olvide en mi mejor día que aún necesito a Dios tanto como en mi peor día.”]]></itunes:summary><itunes:duration>396</itunes:duration><itunes:keywords>biblia,bíblicos,devocionales,dificultades,eclesiastés,estudios,gracias,gratitud,levítico,paz,reflexiones</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b47abb14cabe257d744788d8bf32382f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Levítico-021 Ofrendas y sacrificios</title><link>https://www.spreaker.com/episode/levitico-021-ofrendas-y-sacrificios--16959910</link><description><![CDATA[Ofrendas y sacrificios <br /><br />Si eres como yo, seguramente habrás leído estos primeros capítulos de Levítico en varias ocasiones, y cada vez con la determinación de entenderlo un poco mejor, para que después de unos cuantos párrafos ya te encuentres leyendo rápidamente para llegar a otra sección. Se necesita mucha imaginación para poder ver lo que estaría haciendo exactamente el sacerdote con el animal, y mucha entereza para no sentirte algo asqueada con la imagen del sacerdote rociando sangre por el altar y manipulando las entrañas de los animales. Incluso hoy en día yo me maravillo de ver cómo un carnicero prepara la carne y pienso en lo que ocurriría en el altar diariamente. <br /><br />¿Por qué necesitábamos tener nosotros el libro de Levítico? ¿Qué nos puede enseñar que sea útil para nuestras vidas hoy? <br /><br />En primer lugar, podemos aprender mucho de Dios al ver el trato que tenía con su pueblo. Hemos visto el amor y misericordia de Dios desde el principio. Hemos visto vez tras vez que Dios hizo al ser humano para tener comunión con Él, y el ser humano, en los años de historia que hemos contemplado, ha dejado a Dios de lado en múltiples ocasiones. Y Dios, viendo el pecado del hombre, en lugar de acabar con ellos, ha propuesto un modo de restauración de esta comunión en cada situación. Dios quiere habitar en una relación con cada uno de nosotros. <br /><br />Dios quiere que esta relación fluya en los días buenos y en los días malos; en los días en que estamos en comunión con Dios y en los días que caemos en pecado. Vemos en los primeros siete capítulos de Levítico que Dios estableció ofrendas de gratitud así como ofrendas de expiación de pecado. <br /><br />Los sacrificios y ofrendas descritos en Levítico daban la oportunidad al pueblo de Israel de mantener una relación con Dios en la que no haya nada que se interponga entre el hombre y Dios.<br /><br />Había oportunidad de ofrecer a Dios ofrendas para comunicar a Dios gratitud. También había ofrenda por el pecado, para venir a pedir perdón a Dios por algún pecado que impidiera una relación íntima con Dios. <br /><br />Las ofrendas se tenían que traer al tabernáculo, donde los sacerdotes levitas aceptaban las ofrendas y las ofrecían a Dios conforme a las instrucciones, y llevaban a cabo los holocaustos y sacrificios. <br /><br />Dios proveyó diferentes ofrendas según las posibilidades de cada persona. Los que venían a ofrecer sacrificio por el pecado, ofrecerían un cordero, y los que no podían permitirse el cordero, podían ofrecer dos palomas. Incluso los que no pudieran costear las aves podían traer ofrenda de harina. Dios quería que todos, sin importar su situación económica pudieran tener esta comunión con Dios. <br /><br />Para las ofrendas de animales, el Señor especifica lo que se quemaría para el holocausto, que era la cabeza y las entrañas. Tenían que rociar la sangre alrededor del altar. Nos dice también que toda la grosura se tendría que quemar en sacrificio a Dios. Todos los detalles y diferencias entre un tipo y otro de ofrendas se me escapan. Pero me quedo con unos pensamientos que quiero compartir. <br /><br />Los hebreos que practicaban estos rituales no podían estar viniendo continuamente a sacrificar, por motivos lógicos. Debían esperar a poder comprar el sacrificio y luego poder ir al tabernáculo. Mas adelante en la historia, cuando construyeran el templo, tendrían que ir hasta Jerusalem a sacrificar. <br /><br />Además, un solo sacrificio no bastaba para mantener acceso abierto a Dios. Estos sacrificios se tenían que repetir periódicamente. <br /><br />El sistema de sacrificios era, sin duda, un sistema de obras que representaba un sistema de gracia que Dios presentaría con la llegada de Jesucristo a la tierra. Estos sacrificios eran una representación, o como nos dice Hebreos 10:1, una “sombra de los bienes venideros.” <br /><br />La carta del nuevo testamento a los Hebreos dice: “Pero en estos sacrificios cada año se hace memoria de los pecados; porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados.” 10:3-4<br /><br />Los sacrificios no podían zanjar la deuda del hombre con Dios. En múltiples ocasiones a través del Antiguo Testamento Dios les recuerda que Él no se agrada en los sacrificios. ¡Qué extraño! Él estableció los sacrificios! Sin embargo, en lo que nos dice que se agrada es en que sea hecha Su voluntad. <br /><br />La idea es que los sacrificios son una representación de cómo debería funcionar la relación con Dios. Dios busca una comunión continua donde no haya transgresión que se interponga entre nosotras y Dios. Eso solo llegó a ser posible en el Calvario. Dice Hebreos 10:8-13<br /><br />“Sacrificio y ofrenda y holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni te agradaron (las cuales cosas se ofrecen según la ley),<br /><br />Mas Cristo dice: “He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad; quita lo primero (los sacrificios), para establecer esto último (la voluntad de Dios)<br /><br />En esa voluntad somos santificadas mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.<br /><br />Nos dice el texto “Ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados; pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios.” <br /><br />Es decir: ¿Cuándo se pudo dejar de hacer este tipo de ofrendas y sacrificios? Cuando Cristo ofreció el sacrificio “una vez para siempre.” Cuando nos dice que se ha sentado a la diestra de Dios es para decirnos, como exclamó Cristo en la cruz, “Consumado es”, es decir, se ha acabado. “He completado la voluntad de mi Padre.” Ahora las transgresiones del ser humano pueden ser perdonadas de una vez por todas. <br /><br />¿Quiere decir esto que ya no ofendemos? Estaría bien, pero nuestra experiencia nos dice lo contrario. Ofendemos cuando hacemos ciertas cosas, y ofendemos cuando no hacemos otras. Sin duda no hemos alcanzado la perfección. <br /><br />Pero tenemos la certeza de que el perdón completo está garantizado en la sangre del Cordero de Dios. Cristo ya ha pagado la deuda. Ahora podemos tener acceso directo al Padre por Él. Podemos venir a Él continuamente, para presentarle ofrenda de gratitud, o para pedir perdón por aquellas cosas que nos distancian de Él. <br /><br />Somos, sin duda, personas privilegiadas. Acabo con el reto de Hebreos 10: 19-22:<br /><br />“Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo, esto es, de su carne, y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura. Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.”<br /><br />Disfruta esta gran verdad.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16959910</guid><pubDate>Mon, 03 Feb 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16959910/levi_tico_021_ofrendas_y_sacrificios.mp3" length="8817619" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Ofrendas y sacrificios 

Si eres como yo, seguramente habrás leído estos primeros capítulos de Levítico en varias ocasiones, y cada vez con la determinación de entenderlo un poco mejor, para que después de unos cuantos párrafos ya te encuentres...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Ofrendas y sacrificios <br /><br />Si eres como yo, seguramente habrás leído estos primeros capítulos de Levítico en varias ocasiones, y cada vez con la determinación de entenderlo un poco mejor, para que después de unos cuantos párrafos ya te encuentres leyendo rápidamente para llegar a otra sección. Se necesita mucha imaginación para poder ver lo que estaría haciendo exactamente el sacerdote con el animal, y mucha entereza para no sentirte algo asqueada con la imagen del sacerdote rociando sangre por el altar y manipulando las entrañas de los animales. Incluso hoy en día yo me maravillo de ver cómo un carnicero prepara la carne y pienso en lo que ocurriría en el altar diariamente. <br /><br />¿Por qué necesitábamos tener nosotros el libro de Levítico? ¿Qué nos puede enseñar que sea útil para nuestras vidas hoy? <br /><br />En primer lugar, podemos aprender mucho de Dios al ver el trato que tenía con su pueblo. Hemos visto el amor y misericordia de Dios desde el principio. Hemos visto vez tras vez que Dios hizo al ser humano para tener comunión con Él, y el ser humano, en los años de historia que hemos contemplado, ha dejado a Dios de lado en múltiples ocasiones. Y Dios, viendo el pecado del hombre, en lugar de acabar con ellos, ha propuesto un modo de restauración de esta comunión en cada situación. Dios quiere habitar en una relación con cada uno de nosotros. <br /><br />Dios quiere que esta relación fluya en los días buenos y en los días malos; en los días en que estamos en comunión con Dios y en los días que caemos en pecado. Vemos en los primeros siete capítulos de Levítico que Dios estableció ofrendas de gratitud así como ofrendas de expiación de pecado. <br /><br />Los sacrificios y ofrendas descritos en Levítico daban la oportunidad al pueblo de Israel de mantener una relación con Dios en la que no haya nada que se interponga entre el hombre y Dios.<br /><br />Había oportunidad de ofrecer a Dios ofrendas para comunicar a Dios gratitud. También había ofrenda por el pecado, para venir a pedir perdón a Dios por algún pecado que impidiera una relación íntima con Dios. <br /><br />Las ofrendas se tenían que traer al tabernáculo, donde los sacerdotes levitas aceptaban las ofrendas y las ofrecían a Dios conforme a las instrucciones, y llevaban a cabo los holocaustos y sacrificios. <br /><br />Dios proveyó diferentes ofrendas según las posibilidades de cada persona. Los que venían a ofrecer sacrificio por el pecado, ofrecerían un cordero, y los que no podían permitirse el cordero, podían ofrecer dos palomas. Incluso los que no pudieran costear las aves podían traer ofrenda de harina. Dios quería que todos, sin importar su situación económica pudieran tener esta comunión con Dios. <br /><br />Para las ofrendas de animales, el Señor especifica lo que se quemaría para el holocausto, que era la cabeza y las entrañas. Tenían que rociar la sangre alrededor del altar. Nos dice también que toda la grosura se tendría que quemar en sacrificio a Dios. Todos los detalles y diferencias entre un tipo y otro de ofrendas se me escapan. Pero me quedo con unos pensamientos que quiero compartir. <br /><br />Los hebreos que practicaban estos rituales no podían estar viniendo continuamente a sacrificar, por motivos lógicos. Debían esperar a poder comprar el sacrificio y luego poder ir al tabernáculo. Mas adelante en la historia, cuando construyeran el templo, tendrían que ir hasta Jerusalem a sacrificar. <br /><br />Además, un solo sacrificio no bastaba para mantener acceso abierto a Dios. Estos sacrificios se tenían que repetir periódicamente. <br /><br />El sistema de sacrificios era, sin duda, un sistema de obras que representaba un sistema de gracia que Dios presentaría con la llegada de Jesucristo a la tierra. Estos sacrificios eran una representación, o como nos dice Hebreos 10:1, una “sombra de los bienes venideros.” <br /><br />La carta del nuevo testamento a los Hebreos dice: “Pero en estos sacrificios cada año se hace memoria de los...]]></itunes:summary><itunes:duration>522</itunes:duration><itunes:keywords>biblia,bíblico,dios,estudios,maribel,mujeres,ofrendas,reflexiones,sacrificios,señoras</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/97b0a810c71ca2033feff0cb97170d83.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Levítico-020 Introducción a Levítico</title><link>https://www.spreaker.com/episode/levitico-020-introduccion-a-levitico--16950712</link><description><![CDATA[El libro de Levítico está lleno de contenido que podemos considerar irrelevante para nosotras hoy en día. Pero sin embargo, tiene un propósito muy importante, esto es, mostrar cómo un pueblo pecador puede llegar a tener comunión con Dios. El libro de Levítico está lleno de contenido que podemos considerar irrelevante para nosotras hoy en día. Pero sin embargo, tiene un propósito muy importante, esto es, mostrar cómo un pueblo pecador puede llegar a tener comunión con Dios. <br /><br />Al adentrarnos al contenido del libro de Levítico, hagámoslo con dos cosas en mente: <br /><br />La normativa que aquí encontramos es específicamente para el pueblo de Israel. El pueblo de Israel tenía rituales y normas específicas para distinguirlos de los pueblos de alrededor. Sin embargo, podemos aprender más de Dios leyendo este libro que Dios ha incluido en el canon de la escrituras. <br />Los sacrificios del antiguo testamento se acabaron cuando Dios ofreció el cordero perfecto para perdón de pecados. Dios ha declarado que no busca sacrificios ni nada que le podamos dar. Solo pide nos arrepintamos de nuestros pecados y recibamos su perdón y restauración por fe.<br /><br />El libro de Levítico nos muestra las instrucciones dadas al pueblo de Israel para los rituales, el sacerdocio y la pureza. <br /><br />Te animo a buscar y ver el video del proyecto Lee la Biblia sobre el libro de Levítico. Los videos resumen de cada libro de la Biblia dan una perspectiva general que ayuda a comprender mejor las escrituras. Este video presenta una estructura del libro en la que se presentan los rituales al principio y al final del libro. Las instrucciones para los holocaustos en las secciones al principio (capítulos 1-7)y al final del libro (capítulos 23-25) se presentan las fiestas anuales de Israel. <br /><br />En segundo lugar, hay dos secciones sobre el sacerdocio de los levitas, una en los capítulos 8-al 10 la consagración de los sacerdotes, y los requisitos para los sacerdotes en los capítulos 21-22. <br /><br />El libro habla también de la pureza necesaria para poder habitar cerca de un Dios santo. Los capítulos 11-15 tratan de la pureza ritual, es decir, cómo mantenerse limpio para poder estar en la presencia de Dios. Los capítulos 18-20 tratan sobre la pureza moral, una ética moral que diferenciaría al pueblo de Dios de los pueblos cananeos de alrededor. <br /><br />Justo en el centro del libro, en los capítulos 16 y 17, se describe la fiesta de la expiación, donde se realizaban dos sacrificios anuales por el pueblo. En el primero, la ofrenda de purificación, la sangre de un macho cabrío era derramada para perdón de los pecados del pueblo. En el segundo, un macho cabrío llevaría los pecados del pueblo al dejarle salir del pueblo en representación del pecado que debía mantenerse lejos de Dios.<br /><br />El libro acaba con un llamamiento al pueblo a ser fieles al pacto de Dios, cumpliendo los mandamientos que Dios les había dado. Se especifican los resultados de la obediencia o de la infidelidad del pueblo.<br /><br />Al leer este libro, hacemos bien en prestar atención a los conceptos de santidad, pureza e impureza. Como ya he compartido, la santidad de Dios no puede mezclarse con la impureza. El contenido de este libro nos deja una imagen clara de esta verdad. <br /><br />El Dios de Israel era muy diferente de los dioses de los pueblos de alrededor. Los pueblos de los cananeos vivían en constante temor de los dioses, ya que nunca sabían si lo que ofrecían sería suficiente o si enfadaría a los dioses. El Dios de Israel, sin embargo especificó los holocaustos y normas para que el pueblo pudiera saber con certeza su condición ante Dios. Las cláusulas de Dios siempre han sido claras. “Haz esto, y vivirás.” <br /><br />En el Nuevo Testamento vemos el mismo patrón, por lo cual podemos tener la certeza de la salvación cuando estudiamos textos como Marcos 16: 16 que nos dice “El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.” o Juan 3:36 “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.”<br /><br />Vemos un cambio muy bonito e importante entre antes del libro de Levítico y después. En Levítico 1:1 se nos dice que “El Señor llamó a Moisés desde la tienda” Moisés no había podido acceder al tabernáculo. Sin embargo, para el primer versículo del siguiente libro, Números, se nos dice que “Dios habló a Moisés en la tienda.” Vemos a Moisés dentro de la tienda, en la presencia de la gloria de Dios. <br /><br />La purificación descrita en el libro de Levítico funcionaba, dando acceso a la gloria de Dios, habiendo seguido el plan de Dios. A pesar del pecado, podemos acceder al Padre si lo hacemos según su plan. <br /><br />Aún hoy en día, a través del sacrificio perfecto de Cristo en la cruz, podemos disfrutar de la presencia del Señor en nuestras vidas. <br /><br />2 Corintios 5:21 “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en Él.” Este es Jesucristo.<br /><br />“He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.” (Juan 1:29)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16950712</guid><pubDate>Fri, 31 Jan 2025 06:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16950712/levi_tico_020_introduccio_n_a_levi_tico.mp3" length="7076440" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El libro de Levítico está lleno de contenido que podemos considerar irrelevante para nosotras hoy en día. Pero sin embargo, tiene un propósito muy importante, esto es, mostrar cómo un pueblo pecador puede llegar a tener comunión con Dios. El libro de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El libro de Levítico está lleno de contenido que podemos considerar irrelevante para nosotras hoy en día. Pero sin embargo, tiene un propósito muy importante, esto es, mostrar cómo un pueblo pecador puede llegar a tener comunión con Dios. El libro de Levítico está lleno de contenido que podemos considerar irrelevante para nosotras hoy en día. Pero sin embargo, tiene un propósito muy importante, esto es, mostrar cómo un pueblo pecador puede llegar a tener comunión con Dios. <br /><br />Al adentrarnos al contenido del libro de Levítico, hagámoslo con dos cosas en mente: <br /><br />La normativa que aquí encontramos es específicamente para el pueblo de Israel. El pueblo de Israel tenía rituales y normas específicas para distinguirlos de los pueblos de alrededor. Sin embargo, podemos aprender más de Dios leyendo este libro que Dios ha incluido en el canon de la escrituras. <br />Los sacrificios del antiguo testamento se acabaron cuando Dios ofreció el cordero perfecto para perdón de pecados. Dios ha declarado que no busca sacrificios ni nada que le podamos dar. Solo pide nos arrepintamos de nuestros pecados y recibamos su perdón y restauración por fe.<br /><br />El libro de Levítico nos muestra las instrucciones dadas al pueblo de Israel para los rituales, el sacerdocio y la pureza. <br /><br />Te animo a buscar y ver el video del proyecto Lee la Biblia sobre el libro de Levítico. Los videos resumen de cada libro de la Biblia dan una perspectiva general que ayuda a comprender mejor las escrituras. Este video presenta una estructura del libro en la que se presentan los rituales al principio y al final del libro. Las instrucciones para los holocaustos en las secciones al principio (capítulos 1-7)y al final del libro (capítulos 23-25) se presentan las fiestas anuales de Israel. <br /><br />En segundo lugar, hay dos secciones sobre el sacerdocio de los levitas, una en los capítulos 8-al 10 la consagración de los sacerdotes, y los requisitos para los sacerdotes en los capítulos 21-22. <br /><br />El libro habla también de la pureza necesaria para poder habitar cerca de un Dios santo. Los capítulos 11-15 tratan de la pureza ritual, es decir, cómo mantenerse limpio para poder estar en la presencia de Dios. Los capítulos 18-20 tratan sobre la pureza moral, una ética moral que diferenciaría al pueblo de Dios de los pueblos cananeos de alrededor. <br /><br />Justo en el centro del libro, en los capítulos 16 y 17, se describe la fiesta de la expiación, donde se realizaban dos sacrificios anuales por el pueblo. En el primero, la ofrenda de purificación, la sangre de un macho cabrío era derramada para perdón de los pecados del pueblo. En el segundo, un macho cabrío llevaría los pecados del pueblo al dejarle salir del pueblo en representación del pecado que debía mantenerse lejos de Dios.<br /><br />El libro acaba con un llamamiento al pueblo a ser fieles al pacto de Dios, cumpliendo los mandamientos que Dios les había dado. Se especifican los resultados de la obediencia o de la infidelidad del pueblo.<br /><br />Al leer este libro, hacemos bien en prestar atención a los conceptos de santidad, pureza e impureza. Como ya he compartido, la santidad de Dios no puede mezclarse con la impureza. El contenido de este libro nos deja una imagen clara de esta verdad. <br /><br />El Dios de Israel era muy diferente de los dioses de los pueblos de alrededor. Los pueblos de los cananeos vivían en constante temor de los dioses, ya que nunca sabían si lo que ofrecían sería suficiente o si enfadaría a los dioses. El Dios de Israel, sin embargo especificó los holocaustos y normas para que el pueblo pudiera saber con certeza su condición ante Dios. Las cláusulas de Dios siempre han sido claras. “Haz esto, y vivirás.” <br /><br />En el Nuevo Testamento vemos el mismo patrón, por lo cual podemos tener la certeza de la salvación cuando estudiamos textos como Marcos 16: 16 que nos dice “El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será...]]></itunes:summary><itunes:duration>413</itunes:duration><itunes:keywords>biblia,bíblicos,estudios,ofrendas,reflexión,sacrificios,señoras</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/1d92ea3eb739b52c45b706569eb7f11c.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Éxodo-019 La Gloria de Dios</title><link>https://www.spreaker.com/episode/exodo-019-la-gloria-de-dios--16939530</link><description><![CDATA[No quisiera dejar el libro de Éxodo sin observar una vez más la gloria de Dios ofrecida al ser humano. <br /><br />Éxodo 40:34-38 “Entonces una nube cubrió el tabernáculo de reunión, y la gloria de Jehová llenó el tabernáculo. Y no podía Moisés entrar en el tabernáculo de reunión, porque la nube estaba sobre él, y la gloria de Jehová lo llenaba.”<br /><br />La gloria de Jehová llenó el tabernáculo. Es interesante que una vez construido el tabernáculo, Moisés no puede entrar! Y es que Dios, el Santo Dios no puede permitir el pecado de su pueblo. Todas las preparaciones, todas las labores de construcción, y ahora ni siquiera Moisés podía entrar en el tabernáculo.<br /><br />La santidad del Señor es tal que no hay persona que pueda venir a su presencia tal como es. Esto parece una contradicción con la idea de que cualquiera puede venir a Dios. En realidad no lo es. Cualquiera puede venir a Dios, pero no en cualquier condición. Dios es Santo, y como vimos cuando Dios se apareció a Moisés en la zarza, Moisés tuvo que quitarse el calzado, porque estaba en tierra santa. Luego vemos que cuando Dios vino a hablar con el pueblo de Israel en el monte Sinaí, les pidió que se purificaran durante tres días para poder estar en la presencia de Dios. Y cuando Dios viene sobre el monte, ruegan a Moisés que sea él el que les hable y no Dios, ya que tienen temor de la grandeza de su gloria. Más tarde vimos que Moisés tuvo que esperar seis días para estar listo para ir a recibir las instrucciones de Dios. <br /><br />Todo esto nos muestra que la gloria de Dios es tan grande, que no hay ser humano que pueda presentarse.<br /><br />Hasta Moisés tuvo que quedarse fuera del tabernáculo porque la gloria de Dios lo llenaba. <br />Recordemos que Moisés había sido escogido por Dios y era muy especial. <br /><br />Dios preservó la vida de Moisés de manera especial cuando sus padres lo escondieron de Faraón y lo pusieron en una cesta en el río al intentar salvarlo de una muerte segura en manos de los siervos de Faraón. Acabó adoptado por la hermana de Faraón, criado por su propia madre hasta cierta edad, y educado en la corte de Faraón. <br /><br />Vimos cómo tuvo que huir de Egipto porque mató a un egipcio cuando defendía a un hebreo que estaba siendo maltratado. Huyó hacia la tierra de Madián, donde conoció a la que sería su esposa. Acabó viviendo ahí 40 años. Después de esto, Dios lo llamó para volver a Egipto para sacar a su pueblo de la esclavitud. Vimos cómo Faraón no quiso ceder a Dios, y al final el pueblo sale perseguido por el ejército de Faraón, el cual Dios destruye en el Mar Rojo, salvando a su pueblo para que pase el mar por tierra seca. <br /><br />Durante todo este tiempo, Dios estuvo con Moisés, y Moisés lideró al pueblo durante el éxodo. Hemos visto en el libro de Éxodo todas las veces que Dios habla con Moisés. Nos dice Éxodo 33:8 “Y hablaba Jehová a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero.” ¡Qué preciosas palabras! <br /><br />Durante la descripción de la construcción del tabernáculo, me llama la atención las veces que nos dice que “hizo Moisés conforme a lo que Dios le había dicho.” Moisés era un hombre dedicado al servicio de Dios.<br /><br />Entonces ¿Qué pide Dios para poder entrar en su santuario, para poder acceder a la gloria de Dios? <br /><br />El salmista pregunta en el Salmo 15<br /><br />“Señor ¿quién habitará en tu tabernáculo?<br />¿Quién morará en tu monte santo?<br />El que anda en integridad y hace justicia,<br />Y habla verdad en su corazón.<br />El que no calumnia con su lengua,<br />Ni hace mal a su prójimo,<br />Ni admite reproche alguno contra su vecino.<br />Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado,<br />Pero honra a los que temen a Jehová.<br />El que aun jurando en daño suyo, no por eso cambia;<br />Quien su dinero no dio a usura,<br />Ni contra el inocente admitió cohecho.<br />El que hace estas cosas, no resbalará jamás.”<br /><br />Lo cierto es que no hay nadie que haga esto todo el tiempo. Entonces, ¿quién puede acceder a la gloria de Dios? <br /><br />El libro de Levítico que vamos a estar mirando a continuación presenta al pueblo de Dios con sacrificios y rituales que debían seguir para estar en comunión con Dios. Sin embargo, adelanto que la obra de Cristo en la cruz zanjó toda deuda del hombre con Dios. La manera de acceder a la presencia de Dios, de gozar de su gloria sin temor, es a través del cordero perfecto, Jesucristo. Al aceptarle a Él como nuestro sustituto y Salvador, podemos acercarnos a Dios con confianza porque cuando venimos a Dios en el nombre de Cristo, Dios no ve nuestras imperfecciones, sino que ve la pureza del Cordero que quita el pecado del mundo, Jesucristo. A Él sea la gloria.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16939530</guid><pubDate>Thu, 30 Jan 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16939530/e_xodo_019_la_gloria_de_dios.mp3" length="6837376" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>No quisiera dejar el libro de Éxodo sin observar una vez más la gloria de Dios ofrecida al ser humano. 

Éxodo 40:34-38 “Entonces una nube cubrió el tabernáculo de reunión, y la gloria de Jehová llenó el tabernáculo. Y no podía Moisés entrar en el...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[No quisiera dejar el libro de Éxodo sin observar una vez más la gloria de Dios ofrecida al ser humano. <br /><br />Éxodo 40:34-38 “Entonces una nube cubrió el tabernáculo de reunión, y la gloria de Jehová llenó el tabernáculo. Y no podía Moisés entrar en el tabernáculo de reunión, porque la nube estaba sobre él, y la gloria de Jehová lo llenaba.”<br /><br />La gloria de Jehová llenó el tabernáculo. Es interesante que una vez construido el tabernáculo, Moisés no puede entrar! Y es que Dios, el Santo Dios no puede permitir el pecado de su pueblo. Todas las preparaciones, todas las labores de construcción, y ahora ni siquiera Moisés podía entrar en el tabernáculo.<br /><br />La santidad del Señor es tal que no hay persona que pueda venir a su presencia tal como es. Esto parece una contradicción con la idea de que cualquiera puede venir a Dios. En realidad no lo es. Cualquiera puede venir a Dios, pero no en cualquier condición. Dios es Santo, y como vimos cuando Dios se apareció a Moisés en la zarza, Moisés tuvo que quitarse el calzado, porque estaba en tierra santa. Luego vemos que cuando Dios vino a hablar con el pueblo de Israel en el monte Sinaí, les pidió que se purificaran durante tres días para poder estar en la presencia de Dios. Y cuando Dios viene sobre el monte, ruegan a Moisés que sea él el que les hable y no Dios, ya que tienen temor de la grandeza de su gloria. Más tarde vimos que Moisés tuvo que esperar seis días para estar listo para ir a recibir las instrucciones de Dios. <br /><br />Todo esto nos muestra que la gloria de Dios es tan grande, que no hay ser humano que pueda presentarse.<br /><br />Hasta Moisés tuvo que quedarse fuera del tabernáculo porque la gloria de Dios lo llenaba. <br />Recordemos que Moisés había sido escogido por Dios y era muy especial. <br /><br />Dios preservó la vida de Moisés de manera especial cuando sus padres lo escondieron de Faraón y lo pusieron en una cesta en el río al intentar salvarlo de una muerte segura en manos de los siervos de Faraón. Acabó adoptado por la hermana de Faraón, criado por su propia madre hasta cierta edad, y educado en la corte de Faraón. <br /><br />Vimos cómo tuvo que huir de Egipto porque mató a un egipcio cuando defendía a un hebreo que estaba siendo maltratado. Huyó hacia la tierra de Madián, donde conoció a la que sería su esposa. Acabó viviendo ahí 40 años. Después de esto, Dios lo llamó para volver a Egipto para sacar a su pueblo de la esclavitud. Vimos cómo Faraón no quiso ceder a Dios, y al final el pueblo sale perseguido por el ejército de Faraón, el cual Dios destruye en el Mar Rojo, salvando a su pueblo para que pase el mar por tierra seca. <br /><br />Durante todo este tiempo, Dios estuvo con Moisés, y Moisés lideró al pueblo durante el éxodo. Hemos visto en el libro de Éxodo todas las veces que Dios habla con Moisés. Nos dice Éxodo 33:8 “Y hablaba Jehová a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero.” ¡Qué preciosas palabras! <br /><br />Durante la descripción de la construcción del tabernáculo, me llama la atención las veces que nos dice que “hizo Moisés conforme a lo que Dios le había dicho.” Moisés era un hombre dedicado al servicio de Dios.<br /><br />Entonces ¿Qué pide Dios para poder entrar en su santuario, para poder acceder a la gloria de Dios? <br /><br />El salmista pregunta en el Salmo 15<br /><br />“Señor ¿quién habitará en tu tabernáculo?<br />¿Quién morará en tu monte santo?<br />El que anda en integridad y hace justicia,<br />Y habla verdad en su corazón.<br />El que no calumnia con su lengua,<br />Ni hace mal a su prójimo,<br />Ni admite reproche alguno contra su vecino.<br />Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado,<br />Pero honra a los que temen a Jehová.<br />El que aun jurando en daño suyo, no por eso cambia;<br />Quien su dinero no dio a usura,<br />Ni contra el inocente admitió cohecho.<br />El que hace estas cosas, no resbalará jamás.”<br /><br />Lo cierto es que no hay nadie que haga esto todo el...]]></itunes:summary><itunes:duration>398</itunes:duration><itunes:keywords>biblia,bíblico,damas,dios,estudio,gloria,mujeres,reflexiones,señoras</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/0dee4c75632f39b3feaebe623bdfa3f9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Éxodo-018 Bezaleel y Aholiab</title><link>https://www.spreaker.com/episode/exodo-018-bezaleel-y-aholiab--16897753</link><description><![CDATA[Al leer la Biblia podemos encontrar personajes que aparecen en un par de versículos y que no vuelven a ser mencionados. Pero es interesante que el Señor nos los presente, y a menudo podemos aprender algo a través de sus vidas, aún si solo los vemos por unos instantes. <br /><br />Hace poco hablábamos de dos mujeres cuyos nombres no son muy conocidos, Sifra y Fúa, pero que habían sido muy importantes a la hora de salvar muchos bebés de los hebreos en Egipto. <br /><br />Hoy vamos a hablar de dos hombres que fueron clave para la construcción del tabernáculo. Dios habla muy bien de ellos. Me encanta ver cómo el Señor da dones a cada persona, y cómo cada talento puede ser usado para la obra del Señor. <br /><br />Sin duda, Bezaleel y Aholiab eran hombres con mucho talento. No eran sacerdotes, ni eran líderes políticos. No eran grandes oradores o filósofos, pero tenían habilidades que estaban dispuestos a compartir con el pueblo. <br /><br />Exodo 35:30-35 los presenta así: <br /><br />“dijo Moisés a los hijos de Israel: Mirad, Jehová ha nombrado a Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá; y lo ha llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría, en inteligencia, en ciencia y en todo arte, para proyectar diseños, para trabajar en oro, en plata y en bronce, y en la talla de piedras de engaste, y en obra de madera, para trabajar en toda labor ingeniosa. Y ha puesto en su corazón el que pueda enseñar, así él como Aholiab hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan; y los ha llenado de sabiduría de corazón, para que hagan toda obra de arte y de invención, y de bordado en azul, en púrpura, en carmesí, en lino fino y en telar, para que hagan toda labor, e inventen todo diseño.”<br /><br />Bezaleel que era un hombre lleno del Espíritu de Dios, lleno de sabiduría, inteligencia, ciencia y arte. Wow! <br /><br />Bezaleel era capaz de proyectar diseños, esto es, realizar planos para la construcción y llevar a cabo la obra en madera, piedra y metales preciosos. Trabajaba con diferentes materiales como oro, plata y bronce. Entendía sobre el tallado de piedras y trabajaba con diferentes maderas.<br /><br />Bezaleel no solo sabía trabajar con estos materiales para la construcción, sino que también tenía la habilidad de enseñar. No todo el mundo puede enseñar a otro a hacer algo que él mismo sabe hacer. El don de la enseñanza es necesario para poder comunicar tus conocimientos a otros. Nos dice la Biblia que Bezaleel podía enseñar a otros a realizar el trabajo. Esto hacía posible que más personas aprendieran a hacer alguno de estos trabajos para la construcción del tabernáculo. El texto de Éxodo nos dice que había otros hombres que podían realizar estos trabajos y trabajaban con él. <br /><br />El texto también nos habla de otro hombre, Aholiab. Aholiab tenía el don de hacer toda obra de arte y de invención.<br /><br />Aholiab era creativo y capaz de inventar diseños novedosos. En particular se nos dice que podía trabajar muy bien los textiles, y él organizó la confección de las cortinas del tabernáculo y de las vestiduras de los sacerdotes. <br /><br />Nos dice en Éxodo 38:23 que era “artífice, diseñador y recamador en azul, púrpura, carmesí y lino fino.” ¿Te has fijado en las preciosas telas bordadas que se encuentran en los palacios? Eso es el recamado, un bordado sobre tela en el que se sueles utilizar hilos de alta calidad, incluyendo el hilo de oro o de plata. <br /><br />Parece que él también instruía a otros en el arte de tejer para obtener creaciones y diseños. Así que vemos que “todos los sabios de corazón de entre los que hacían la obra, hicieron el tabernáculo de diez cortinas de lino torcido, azul, púrpura y carmesí; las hicieron con querubines de obra primorosa.” 36:8 <br /><br />Se nos dice también en el capítulo 35:25-26 que había muchas mujeres que trabajaron para confeccionar los materiales del tabernáculo donde habitaría la presencia del Señor. Dice así:<br /><br />“todas las mujeres sabias de corazón hilaban con sus manos, y traían lo que habían hilado: azul, púrpura, carmesí o lino fino. Y todas las mujeres cuyo corazón las impulsó en sabiduría hilaron pelo de cabra.”<br /><br />No me cabe duda que estas señoras estuvieron trabajando con muchos otros junto con Aholiab para la confección de los tejidos mientras Bezaleel y los otros trabajaban en los trabajos de carpintería y piedra. <br /><br />Nos dice el 36: 2 que “Moisés llamó a Bezaleel y a Aholiab y a todo varón sabio de corazón, en cuyo corazón había puesto Jehová sabiduría, todo hombre a quien su corazón le movió a venir a la obra para trabajar en ella.”<br /><br />Varias veces dice que “los que su corazón les impulsó o les movió a venir a la obra vinieron a trabajar.. Nos está diciendo que vino a trabajar todo aquel que sintió el deseo de venir a la obra, y vinieron para ofrecer la habilidad que cada uno tenía.<br /><br />Todos cooperaron en la construcción del tabernáculo. Algunos lo hicieron con sus mentes, en la logística, o proyectando los diseños; otros con sus manos, y todos con sus bolsillos. Nos dice la Palabra que el pueblo trajo los materiales necesarios para la construcción. Se nos dice que trajeron tantos materiales que tuvieron que pedir que no trajeran más. <br /><br /><br />¡Qué bendición cuando todo el mundo está dispuesto a dar para la obra del Señor. Recordemos que esto es después de todo lo ocurrido en el monte Sinaí, donde el pueblo había dado sus joyas para construir un becerro de oro que serviría como ídolo de adoración. Esto había traído duro castigo sobre el pueblo. Pero ahora vemos algo hermoso. El pueblo unido da de lo que tiene y dan de sus habilidades para unirse y construir el lugar donde habitaría la presencia del Señor. <br /><br />¿Qué habilidad tienes tú que puedes ofrecer para la obra del Señor? Que nosotras las cristianas de hoy en día no dudemos en participar en la obra del Señor según tengamos oportunidad.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16897753</guid><pubDate>Wed, 29 Jan 2025 06:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16897753/e_xodo_018_bezaleel_y_aholiab.mp3" length="7334759" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Al leer la Biblia podemos encontrar personajes que aparecen en un par de versículos y que no vuelven a ser mencionados. Pero es interesante que el Señor nos los presente, y a menudo podemos aprender algo a través de sus vidas, aún si solo los vemos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Al leer la Biblia podemos encontrar personajes que aparecen en un par de versículos y que no vuelven a ser mencionados. Pero es interesante que el Señor nos los presente, y a menudo podemos aprender algo a través de sus vidas, aún si solo los vemos por unos instantes. <br /><br />Hace poco hablábamos de dos mujeres cuyos nombres no son muy conocidos, Sifra y Fúa, pero que habían sido muy importantes a la hora de salvar muchos bebés de los hebreos en Egipto. <br /><br />Hoy vamos a hablar de dos hombres que fueron clave para la construcción del tabernáculo. Dios habla muy bien de ellos. Me encanta ver cómo el Señor da dones a cada persona, y cómo cada talento puede ser usado para la obra del Señor. <br /><br />Sin duda, Bezaleel y Aholiab eran hombres con mucho talento. No eran sacerdotes, ni eran líderes políticos. No eran grandes oradores o filósofos, pero tenían habilidades que estaban dispuestos a compartir con el pueblo. <br /><br />Exodo 35:30-35 los presenta así: <br /><br />“dijo Moisés a los hijos de Israel: Mirad, Jehová ha nombrado a Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá; y lo ha llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría, en inteligencia, en ciencia y en todo arte, para proyectar diseños, para trabajar en oro, en plata y en bronce, y en la talla de piedras de engaste, y en obra de madera, para trabajar en toda labor ingeniosa. Y ha puesto en su corazón el que pueda enseñar, así él como Aholiab hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan; y los ha llenado de sabiduría de corazón, para que hagan toda obra de arte y de invención, y de bordado en azul, en púrpura, en carmesí, en lino fino y en telar, para que hagan toda labor, e inventen todo diseño.”<br /><br />Bezaleel que era un hombre lleno del Espíritu de Dios, lleno de sabiduría, inteligencia, ciencia y arte. Wow! <br /><br />Bezaleel era capaz de proyectar diseños, esto es, realizar planos para la construcción y llevar a cabo la obra en madera, piedra y metales preciosos. Trabajaba con diferentes materiales como oro, plata y bronce. Entendía sobre el tallado de piedras y trabajaba con diferentes maderas.<br /><br />Bezaleel no solo sabía trabajar con estos materiales para la construcción, sino que también tenía la habilidad de enseñar. No todo el mundo puede enseñar a otro a hacer algo que él mismo sabe hacer. El don de la enseñanza es necesario para poder comunicar tus conocimientos a otros. Nos dice la Biblia que Bezaleel podía enseñar a otros a realizar el trabajo. Esto hacía posible que más personas aprendieran a hacer alguno de estos trabajos para la construcción del tabernáculo. El texto de Éxodo nos dice que había otros hombres que podían realizar estos trabajos y trabajaban con él. <br /><br />El texto también nos habla de otro hombre, Aholiab. Aholiab tenía el don de hacer toda obra de arte y de invención.<br /><br />Aholiab era creativo y capaz de inventar diseños novedosos. En particular se nos dice que podía trabajar muy bien los textiles, y él organizó la confección de las cortinas del tabernáculo y de las vestiduras de los sacerdotes. <br /><br />Nos dice en Éxodo 38:23 que era “artífice, diseñador y recamador en azul, púrpura, carmesí y lino fino.” ¿Te has fijado en las preciosas telas bordadas que se encuentran en los palacios? Eso es el recamado, un bordado sobre tela en el que se sueles utilizar hilos de alta calidad, incluyendo el hilo de oro o de plata. <br /><br />Parece que él también instruía a otros en el arte de tejer para obtener creaciones y diseños. Así que vemos que “todos los sabios de corazón de entre los que hacían la obra, hicieron el tabernáculo de diez cortinas de lino torcido, azul, púrpura y carmesí; las hicieron con querubines de obra primorosa.” 36:8 <br /><br />Se nos dice también en el capítulo 35:25-26 que había muchas mujeres que trabajaron para confeccionar los materiales del tabernáculo donde habitaría la presencia del Señor. Dice así:<br /><br />“todas las mujeres sabias de corazón hilaban con sus manos,...]]></itunes:summary><itunes:duration>429</itunes:duration><itunes:keywords>biblia,bíblico,devocionales,estudio,habilidades,mujeres,reflexiones,señoras,tabernáculo,talentos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b34e659f8e616a9f80ae0451f73edc52.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Éxodo-017 Un tabernáculo a Su manera</title><link>https://www.spreaker.com/episode/exodo-017-un-tabernaculo-a-su-manera--16888417</link><description><![CDATA[“Allí me reuniré con los hijos de Israel; y el lugar será santificado con mi gloria. Y santificaré el tabernáculo de reunión y el altar; santificaré asimismo a Aarón y a sus hijos, para que sean mis sacerdotes. Y habitaré entre los hijos de Israel, y seré su Dios. Y conocerán que yo soy Jehová su Dios, que los saqué de la tierra de Egipto, para habitar en medio de ellos. Yo Jehová su Dios.” Éxodo 29:43-46<br /><br />El propósito del tabernáculo era que el Señor habitara en medio de ellos (Exodo 25:8). El Señor había habitado con Adán y Eva en el huerto de Edén antes de que pecaran. Ahora el Señor quiere morar entre Su pueblo, así que pide que se haga este tabernáculo para que Su presencia pueda estar junto al pueblo. Esto era nuevo para el pueblo de Israel. Dios mismo habitaría entre ellos. <br /><br />Dice Dios a Moisés en 26:30; 27:8 “Y alzarás el tabernáculo conforme al modelo que te fue mostrado en el monte.” <br />Dios le mostró a Moisés los planes específicos sobre cómo construir el tabernáculo. Hechos y Hebreos comentan cómo Moisés hizo el tabernáculo “conforme al modelo que se le había mostrado en el monte”<br /><br />Se especificó la estructura del tabernáculo: longitud, anchura, diseño del atrio y del lugar santísimo y el velo que separaría el lugar Santo del lugar Santísimo). Además de la estructura, vemos que se especificaron los materiales: Tipo de madera, tipo de tejidos para la cortina; me llama la atención el detalle de cuántas tiras debía tener cada cortina para colgarlas, los corchetes, las uniones entre cortinas, el color, tamaño; cada detalle era importante.<br /><br />La construcción del mobiliario también se explicó específicamente: la mesa para el pan de la proposición, el candelero de oro, el altar de bronce.<br /><br />También se especifica la colocación del mobiliario: “Pondrás el propiciatorio sobre el arca del testimonio en el lugar santísimo. Y pondrás la mesa fuera del velo, y el candelero enfrente de la mesa al lado sur del tabernáculo; y pondrás la mesa al lado del norte.” (26:34-35) Yo me pierdo un poco con tanto detalle. Pero queda muy claro que los detalles son importantes para el Señor cuando va a compartir su presencia. <br /><br />Las actividades que se llevarían a cabo en el tabernáculo y los que podían entrar ahí también estaba detalladamente especificado: <br />Nos dice que las lámparas de aceite debían arder continuamente en el tabernáculo y los hijos de Aarón se encargarían de ello. Da instrucciones específicas de cómo debían prepararse para estar en la presencia del Señor. No podían venir de cualquier modo. Habla de sus vestiduras, lo que deberían ponerse para poder entrar. Debían ser consagrados antes de poder acercarse a Dios. <br /><br />Y me deja atónita el pensar que cuando Cristo murió, el velo de división del templo fue rasgado de arriba hacia abajo, abriendo el acceso a la presencia del Señor. Ahora, en Cristo, yo puedo acceder a la presencia de Dios. Es un pensamiento demasiado bueno. <br /><br />Dice el escritor de Hebreos 4:16<br /><br />“Acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna.” <br /><br />Yo puedo acercarme a Dios en cualquier momento. Y Dios me pide, como a los sacerdotes que venían ante Su presencia, que me vista con ciertas cosas: <br /><br />Colosenses 3:12-14; Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.” Esta es la vestidura del cristiano. <br /><br />No solo podemos venir ante la presencia del Señor en cualquier momento, sino que la Biblia dice que en el momento que recibimos a Cristo en nuestra vida como nuestro Salvador, el Espíritu Santo viene a morar en nuestros corazones.<br /><br />1 Corintios 6:19 dice ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? ¡Mi cuerpo es como el Tabernáculo en el desierto, donde moraba la presencia de Dios!<br />Este es otro sacrificio que ha hecho el Señor cuando nos escogió para ser morada del Espíritu. El Dios que llena el universo ha elegido colocar Su presencia en cada persona que lo recibe en su vida. Si es así y tú te consideras cristiana, <br /><br />¿En qué condiciones habita el Señor en tu vida? ¿Llevamos nuestra vida tal y como a Él le gusta? Si el Señor tenía tal detalle para el lugar donde habitaría Su presencia entre el pueblo de Israel, ¿no crees que tiene detallado cómo le gustaría que fuera el templo de Su espíritu hoy día?<br /><br />Examinemos nuestro tabernáculo y organicemos cada compartimento de nuestra vida para que habite el Espíritu de Dios en nosotras con agrado, y no entristecido, como dice Efesios 4:30. <br /><br />Dejemos que el Espíritu del Señor nos llene para poder ir a su presencia. Que podamos ir ante él con confianza.<br /><br />Tenemos acceso directo a Dios. Mantengámonos dignas de Su presencia.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16888417</guid><pubDate>Tue, 28 Jan 2025 06:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16888417/e_xodo_017_un_taberna_culo_a_su_manera.mp3" length="7392341" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>“Allí me reuniré con los hijos de Israel; y el lugar será santificado con mi gloria. Y santificaré el tabernáculo de reunión y el altar; santificaré asimismo a Aarón y a sus hijos, para que sean mis sacerdotes. Y habitaré entre los hijos de Israel, y...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[“Allí me reuniré con los hijos de Israel; y el lugar será santificado con mi gloria. Y santificaré el tabernáculo de reunión y el altar; santificaré asimismo a Aarón y a sus hijos, para que sean mis sacerdotes. Y habitaré entre los hijos de Israel, y seré su Dios. Y conocerán que yo soy Jehová su Dios, que los saqué de la tierra de Egipto, para habitar en medio de ellos. Yo Jehová su Dios.” Éxodo 29:43-46<br /><br />El propósito del tabernáculo era que el Señor habitara en medio de ellos (Exodo 25:8). El Señor había habitado con Adán y Eva en el huerto de Edén antes de que pecaran. Ahora el Señor quiere morar entre Su pueblo, así que pide que se haga este tabernáculo para que Su presencia pueda estar junto al pueblo. Esto era nuevo para el pueblo de Israel. Dios mismo habitaría entre ellos. <br /><br />Dice Dios a Moisés en 26:30; 27:8 “Y alzarás el tabernáculo conforme al modelo que te fue mostrado en el monte.” <br />Dios le mostró a Moisés los planes específicos sobre cómo construir el tabernáculo. Hechos y Hebreos comentan cómo Moisés hizo el tabernáculo “conforme al modelo que se le había mostrado en el monte”<br /><br />Se especificó la estructura del tabernáculo: longitud, anchura, diseño del atrio y del lugar santísimo y el velo que separaría el lugar Santo del lugar Santísimo). Además de la estructura, vemos que se especificaron los materiales: Tipo de madera, tipo de tejidos para la cortina; me llama la atención el detalle de cuántas tiras debía tener cada cortina para colgarlas, los corchetes, las uniones entre cortinas, el color, tamaño; cada detalle era importante.<br /><br />La construcción del mobiliario también se explicó específicamente: la mesa para el pan de la proposición, el candelero de oro, el altar de bronce.<br /><br />También se especifica la colocación del mobiliario: “Pondrás el propiciatorio sobre el arca del testimonio en el lugar santísimo. Y pondrás la mesa fuera del velo, y el candelero enfrente de la mesa al lado sur del tabernáculo; y pondrás la mesa al lado del norte.” (26:34-35) Yo me pierdo un poco con tanto detalle. Pero queda muy claro que los detalles son importantes para el Señor cuando va a compartir su presencia. <br /><br />Las actividades que se llevarían a cabo en el tabernáculo y los que podían entrar ahí también estaba detalladamente especificado: <br />Nos dice que las lámparas de aceite debían arder continuamente en el tabernáculo y los hijos de Aarón se encargarían de ello. Da instrucciones específicas de cómo debían prepararse para estar en la presencia del Señor. No podían venir de cualquier modo. Habla de sus vestiduras, lo que deberían ponerse para poder entrar. Debían ser consagrados antes de poder acercarse a Dios. <br /><br />Y me deja atónita el pensar que cuando Cristo murió, el velo de división del templo fue rasgado de arriba hacia abajo, abriendo el acceso a la presencia del Señor. Ahora, en Cristo, yo puedo acceder a la presencia de Dios. Es un pensamiento demasiado bueno. <br /><br />Dice el escritor de Hebreos 4:16<br /><br />“Acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna.” <br /><br />Yo puedo acercarme a Dios en cualquier momento. Y Dios me pide, como a los sacerdotes que venían ante Su presencia, que me vista con ciertas cosas: <br /><br />Colosenses 3:12-14; Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.” Esta es la vestidura del cristiano. <br /><br />No solo podemos venir ante la presencia del Señor en cualquier momento, sino que la Biblia dice que en el momento que recibimos a Cristo en nuestra vida como nuestro Salvador, el Espíritu Santo viene a morar en...]]></itunes:summary><itunes:duration>433</itunes:duration><itunes:keywords>biblia,bíblico,devocional,dios,estudio,éxodo,israel,mujeres,reflexiones,señoras,tabernáculo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ecaeceab217ef46401500297c80c155d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Éxodo-016 ¿Quién está por Jehová?</title><link>https://www.spreaker.com/episode/exodo-016-quien-esta-por-jehova--16877973</link><description><![CDATA[“Y dio a Moisés, cuando acabó de hablar con él en el monte de Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios.” 31:18<br /><br />Pasados tres meses de la huída de Egipto, el pueblo de Israel habían llegado a la base del monte Sinaí. Leemos en Éxodo 19 que ahí Dios habla con Moisés y le expone el pacto que quiere hacer con el pueblo de Israel. Esto deriva de la promesa de Dios a Abraham. Dios dice: “ si guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro” y dice “me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa.” ¡Qué precioso pacto! <br /><br />Dice en el versículo 8 que el pueblo se comprometió a obedecer diciendo: “Todo lo que Jehová ha dicho, haremos.”<br /><br />“Entonces Jehová dijo a Moisés: He aquí, yo vengo a ti en una nube espesa, para que el pueblo oiga mientras yo hablo contigo, y también para que te crean para siempre.” 19:9<br /><br />Dios mismo hablaría a todo el pueblo para darles las ordenanzas que tendrían que cumplir. Para ello tendrían que santificarse todos, pues para estar en la presencia del Dios santo no debía haber corrupción. Dios les da tres días para consagrarse. <br /><br />Leemos en Exodo 19:10: “Aconteció que al tercer día, cuando vino la mañana, vinieron truenos y relámpagos, y espesa nube sobre el monte, y sonido de bocina muy fuerte; y se estremeció todo el pueblo que estaba en el campamento.” <br /><br />Con el pueblo situado a la base del monte, y Moisés más adelantado, Dios habla para darles los diez mandamientos a su pueblo. <br /><br />“Todo el pueblo observaba el estruendo y los relámpagos, y el sonido de la bocina, y el monte que humeaba; y viéndolo el pueblo, temblaron, y se pusieron de lejos. Y dijeron a Moisés: Habla tú con nosotros, y nosotros oiremos; pero no hable Dios con nosotros, para que no muramos.” Éxodo 20:18-19<br /><br />Moisés respondió al pueblo: “No temáis; porque para probaros vino Dios, y para que su temor esté delante de vosotros, para que no pequéis.” Éxodo 20:20<br /><br />Moisés les está diciendo: Dios se ha mostrado en su poder para que viendo su grandeza no penséis en pecar. Es decir, miedo a Dios solo lo debe tener el que peca, mas el que le sigue no debe temer Su grandeza; más bien debe sentirse seguro en Su grandeza. <br /><br />Moisés sube solo adonde está el Señor, el cual le da este mensaje para su pueblo: <br />“Así dirás a los hijos de Israel: Vosotros habéis visto que he hablado desde el cielo con vosotros. No hagáis conmigo dioses de plata, ni dioses de oro os haréis.” 20:23<br /><br />Dios también le da muchas leyes específicas para el pueblo. Muchas son sobre la organización de su sociedad, y otras, aplicaciones de los diez mandamientos en la vida diaria del pueblo. Le da las instrucciones para las diferentes celebraciones que observarían, y les asegura que el Angel del Señor les acompañará hasta que lleguen a la tierra prometida. <br /><br />Moisés vuelve con el pueblo para comunicarles todo lo que Dios ha dicho, escribiendo todas las palabras, y nos vuelve a decir el texto que “todo el pueblo respondió a una voz, y dijo: Haremos todas las palabras que Jehová ha dicho.” 24:3 Y sellaron el pacto con sacrificios. El pueblo de Dios se había comprometido a cumplir los mandamientos y leyes que Dios había establecido. <br /><br /><br />Una vez más, vemos que Moisés sube al monte con Josué mientras Aarón y los ancianos se quedan atrás. Esta vez, Moisés debe esperar 6 días en la nube antes de ver al Señor. Al séptimo día, Moisés va ante la presencia del Señor, donde pasará los próximos 40 días y noches. Nos dice que el pueblo lo veía desde abajo como un fuego abrasador. <br /><br />Es durante este tiempo que Dios le da a Moisés los planos para la construcción del Tabernáculo, lugar que Dios llenaría con Su presencia.<br /><br />Sin embargo, mientras Moisés está en el monte Sinaí, el pueblo se pone impaciente. No mucho más de un mes ha pasado desde que Moisés subió a recibir el contrato que ellos han aceptado con Dios, y dudan de si Moisés aún vive. El pueblo se queja a Aarón y le piden un ídolo para adorar—Una representación de Dios. ¡Tenían la presencia de Dios ahí mismo, en la cima del monte Sinaí! Y además la promesa de que los acompañaba se Angel, pero eso no les pareció suficiente. Querían algo que pudieran ver y tocar. <br /><br />Dios acaba su tiempo con Moisés avisándole de la rebeldía del pueblo. Le dice que es un pueblo duro de cerviz, al cual Él podría destruir por su pecado y crear una nueva nación del mismo Moisés. Aquí vemos a Moisés suplicando que no destruya al pueblo, ya que ellos son parte del pacto de Dios con Abraham, y destruirlos haría que los otros pueblos hablaran mal de Dios. <br /><br />Sin embargo, Moisés mismo se enfurecería con el pueblo al llegar al campamento, como leemos en Éxodo 32:19-20<br />“aconteció que cuando él llegó al campamento, y vio el becerro y las danzas, ardió la ira de Moisés, y arrojó las tablas de sus manos, y las quebró al pie del monte. Y tomó el becerro que habían hecho, y lo quemó en el fuego, y lo molió hasta reducirlo a polvo, que esparció sobre las aguas, y lo dio a beber a los hijos de Israel.”<br /><br /><br />25-26: “Y viendo Moisés que el pueblo estaba desenfrenado, porque Aarón lo había permitido, para vergüenza entre sus enemigos, se puso Moisés a la puerta del campamento, y dijo: ¿Quién está por Jehová? Júntese conmigo”<br /><br />Se unieron a él los hijos de Leví. Estos eran la tribu que servía como sacerdotes. Ellos eran los únicos que estaban indignados con la acción del pueblo. Y ellos fueron los que trajeron el juicio sobre los hombres que habían pecado contra Dios. <br /><br /><br />Este triste suceso muestra lo fácil que es para las personas desviarse de su compromiso con Dios. Estos eran el pueblo que había dicho que harían todo lo que Dios dijera, y cuando pasan por un tiempo de incertidumbre, se montan su propia imagen de Dios y a este sirven de la manera que a ellos les da la gana. <br /><br />Muy similar a muchos que hoy en día dicen que creen que hay un Dios, pero adoran a sus propias creaciones, sean imágenes físicas de Dios o ideas que se hacen en sus mentes. Actúan como los que abiertamente rechazan a Dios, y vemos que la santidad de Dios no puede habitar con el pecado de rebelión e idolatría. <br /><br />Amiga que escuchas hoy, Dios ha hablado. Su Palabra es la Biblia. Si quieres servir a Dios, has de hacerlo según Él ha comunicado por su Palabra, así que haces bien en leerla y escucharla. Que no nos engañemos creyendo que a Dios se le sirve según uno quiera. Dios nos dice en Juan 14:15<br /><br />“Si me amáis, guardad mis mandamientos.” ¿Le amas?]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16877973</guid><pubDate>Mon, 27 Jan 2025 06:20:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16877973/e_xodo_016_quie_n_esta_por_jehova.mp3" length="8556445" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>“Y dio a Moisés, cuando acabó de hablar con él en el monte de Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios.” 31:18

Pasados tres meses de la huída de Egipto, el pueblo de Israel habían llegado a la base del monte...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[“Y dio a Moisés, cuando acabó de hablar con él en el monte de Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios.” 31:18<br /><br />Pasados tres meses de la huída de Egipto, el pueblo de Israel habían llegado a la base del monte Sinaí. Leemos en Éxodo 19 que ahí Dios habla con Moisés y le expone el pacto que quiere hacer con el pueblo de Israel. Esto deriva de la promesa de Dios a Abraham. Dios dice: “ si guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro” y dice “me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa.” ¡Qué precioso pacto! <br /><br />Dice en el versículo 8 que el pueblo se comprometió a obedecer diciendo: “Todo lo que Jehová ha dicho, haremos.”<br /><br />“Entonces Jehová dijo a Moisés: He aquí, yo vengo a ti en una nube espesa, para que el pueblo oiga mientras yo hablo contigo, y también para que te crean para siempre.” 19:9<br /><br />Dios mismo hablaría a todo el pueblo para darles las ordenanzas que tendrían que cumplir. Para ello tendrían que santificarse todos, pues para estar en la presencia del Dios santo no debía haber corrupción. Dios les da tres días para consagrarse. <br /><br />Leemos en Exodo 19:10: “Aconteció que al tercer día, cuando vino la mañana, vinieron truenos y relámpagos, y espesa nube sobre el monte, y sonido de bocina muy fuerte; y se estremeció todo el pueblo que estaba en el campamento.” <br /><br />Con el pueblo situado a la base del monte, y Moisés más adelantado, Dios habla para darles los diez mandamientos a su pueblo. <br /><br />“Todo el pueblo observaba el estruendo y los relámpagos, y el sonido de la bocina, y el monte que humeaba; y viéndolo el pueblo, temblaron, y se pusieron de lejos. Y dijeron a Moisés: Habla tú con nosotros, y nosotros oiremos; pero no hable Dios con nosotros, para que no muramos.” Éxodo 20:18-19<br /><br />Moisés respondió al pueblo: “No temáis; porque para probaros vino Dios, y para que su temor esté delante de vosotros, para que no pequéis.” Éxodo 20:20<br /><br />Moisés les está diciendo: Dios se ha mostrado en su poder para que viendo su grandeza no penséis en pecar. Es decir, miedo a Dios solo lo debe tener el que peca, mas el que le sigue no debe temer Su grandeza; más bien debe sentirse seguro en Su grandeza. <br /><br />Moisés sube solo adonde está el Señor, el cual le da este mensaje para su pueblo: <br />“Así dirás a los hijos de Israel: Vosotros habéis visto que he hablado desde el cielo con vosotros. No hagáis conmigo dioses de plata, ni dioses de oro os haréis.” 20:23<br /><br />Dios también le da muchas leyes específicas para el pueblo. Muchas son sobre la organización de su sociedad, y otras, aplicaciones de los diez mandamientos en la vida diaria del pueblo. Le da las instrucciones para las diferentes celebraciones que observarían, y les asegura que el Angel del Señor les acompañará hasta que lleguen a la tierra prometida. <br /><br />Moisés vuelve con el pueblo para comunicarles todo lo que Dios ha dicho, escribiendo todas las palabras, y nos vuelve a decir el texto que “todo el pueblo respondió a una voz, y dijo: Haremos todas las palabras que Jehová ha dicho.” 24:3 Y sellaron el pacto con sacrificios. El pueblo de Dios se había comprometido a cumplir los mandamientos y leyes que Dios había establecido. <br /><br /><br />Una vez más, vemos que Moisés sube al monte con Josué mientras Aarón y los ancianos se quedan atrás. Esta vez, Moisés debe esperar 6 días en la nube antes de ver al Señor. Al séptimo día, Moisés va ante la presencia del Señor, donde pasará los próximos 40 días y noches. Nos dice que el pueblo lo veía desde abajo como un fuego abrasador. <br /><br />Es durante este tiempo que Dios le da a Moisés los planos para la construcción del Tabernáculo, lugar que Dios llenaría con Su presencia.<br /><br />Sin embargo, mientras Moisés está en el monte Sinaí, el pueblo se pone impaciente. 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Esto no lo pillaba a Dios por sorpresa. <br /><br />En Éxodo 4:22 y 23 Dios había declarado su plan a Moisés: “dirás a Faraón: Jehová ha dicho así: Israel es mi hijo, mi primogénito. Ya te he dicho que dejes ir a mi hijo, para que me sirva, mas no has querido dejarlo ir; he aquí yo voy a matar a tu hijo, tu primogénito.” <br /><br />Estas son las palabras de Dios a Moisés, contándole lo que acontecería más adelante, en Éxodo 12:29.<br /><br />¿Te habías fijado antes? No menciona las nueve plagas que precederían a esta plaga final donde morirían los primogénitos de cada casa que no estuviera marcada con la sangre de un cordero. Dios sabía que Faraón, por su dureza de corazón, no dejaría ir al pueblo de Dios voluntariamente; sin embargo Dios le dio nueve oportunidades para reconsiderar. ¿Habías pensado alguna vez en las nueve plagas como la misericordia de Dios antes de llegar a lo que Dios sabía de antemano que tendría que ocurrir para que Faraón los dejara ir?<br /><br />Repasemos las plagas y la respuesta de Faraón en cada ocasión. <br /><br />La vara de Aarón se hace culebra. Faraón llama a sus encantadores, los cuales la repiten, y nos dice que su corazón se endurece.<br />El agua del río se vuelve sangre. Y los hechiceros de Faraón hacen lo mismo—es decir, convierten más agua en sangre. ¿Y por qué no deshicieron lo hecho? ¿Por qué no convirtieron la sangre en agua? Nos vuelve a decir que el corazón de Faraón se endurece.<br />En a tercera plaga, las ranas invaden la tierra de Egipto. Y curiosamente sus encantadores hacen LO MISMO! ¿Pero en qué estaban pensando? Y endureció Faraón su corazón.<br />Con la cuarta plaga llegan los piojos. Los hechiceros intentan sacar piojos (no Sacar de la cabeza, sacar de producir!! y no pueden. ¡Menos mal! Los encantadores en este momento se dan cuenta que es Dios el que está haciendo estas señales. Pero Faraón no; él endurece su corazón. Nos dice el capitulo 8:15 “Como Jehová había dicho”<br />La quinta plaga es la de las moscas. Aquí solo afecta a los egipcios, y no a Gosén, donde habitaban los hebreos. Y Faraón endurece su corazón “aún esta vez” dice. <br />La sexta plaga afecta al ganado. Se le avisó con un día de antelación por si quería razonar. Pero no. Faraón endureció su corazón una vez más. Para este entonces, ya no vemos a los hechiceros. Me pregunto si habrían dejado a sus dioses falso para seguir al Dios verdadero, o si Faraón se había deshecho de ellos. <br />El granizo vino en séptimo lugar, destrozando la tierra e hiriendo ganado y trabajadores. Se nos dice que muchos siervos de Faraón creyeron la palabra de Dios por medio de Moisés y recogieron su ganado y trabajadores. Todo lo que estaba al descubierto se destruyó (menos el trigo y el centeno que no había salido aún). Pero no así en tierra de Gosén. Faraón reconoce algo de culpa en 9:27-28 “He pecado esta vez; Jehová es justo, y yo y mi pueblo impíos. Sin embargo, dice la Palabra que cuando todo se calmó, Faraón se “obstinó en pecar”, y “el corazón de Faraón se endureció”.<br />Es entonces que viene plaga de langosta que comió todo lo que el granizo dejó. Faraón dice “perdona mi pecado solamente esta vez” Me llama la atención el corazón necio de Faraón. ¿Solamente esta vez? Viviendo para el momento y no queriendo dar su brazo a torcer ante el Dios Omnipotente. Esta vez es Dios mismo el que “endureció su corazón”; un corazón que ya había elegido despreciar a Dios.<br />Dios le da una plaga más para que pueda arrepentirse y rendirse a Dios, las tinieblas, representando el estado del corazón de Faraón. Todo queda totalmente oscuro en Egipto, pero no en Gosén, donde moraban los israelitas. Faraón quiere negociar, según sus términos, pero no hay negociación con Dios. Dios dice: todo o nada. Dios endureció su obstinado corazón. Esta sería la última vez que Faraón veía el rostro de Moisés. Se le había pasado la oportunidad.<br />La muerte de los primogénitos llega cuando Faraón ha rechazado todas las oportunidades. Si para ahora te parece que Dios fué demasiado lejos en el castigo de este pueblo. te ruego que consideres de nuevo. El Dios Todopoderoso no se somete a reyes humanos. El Dios Todopoderoso, no es un dios caprichoso, pero sí es un Dios Santo, y con Él no se juega. Él ve el corazón de cada ser, grande y pequeño. Y él da salvación y vida más allá de la vida terrenal. Dios extendió su misericordia a Faraón nueve veces, pero este insistió en endurecer su corazón. Dios no endurece un corazón que previamente no ha elegido endurecerse. Recordamos que la voluntad de Dios es que todos lleguen al arrepentimiento, como nos dice 2 Pedro 3:9.<br /><br /><br />Después de la sexta plaga, y de que Faraón haya endurecido su corazón vez tras vez, Dios le habla fuerte a Faraón: <br />Le dice en Éxodo 6:14-16 “Porque yo enviaré esta vez todas mis plagas a tu corazón, sobre tus siervos y sobre tu pueblo, para que entiendas que no hay otro como yo en toda la tierra. Porque ahora yo extenderé mi mano para herirte a ti y a tu pueblo de plaga, y serás quitado de la tierra. Y a la verdad yo te he puesto para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado en toda la tierra.”<br /><br />Vemos en la epístola de Romanos 9:17 “Porque la Escritura dice a Faraón: Para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra.”<br /><br />El poder de Dios será manifestado en la vida de aquellos que aman a Dios, o en el juicio sobre aquellos que lo rechazan, como en el caso del faraón.<br /><br />Oremos para que aquellos corazones endurecidos sean hechos corazones de carne, para que vean a Dios y se arrepientan de su terquedad. Dice Ezequiel 36: 26-28<br /><br />“Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra.<br />Habitaréis en la tierra que di a vuestros padres, y vosotros me seréis por pueblo, y yo seré a vosotros por Dios.”<br />Que este texto sea para nosotras y para aquellos que amamos.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16866496</guid><pubDate>Fri, 24 Jan 2025 05:25:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16866496/e_xodo_015_corazones_endurecidos.mp3" length="8484912" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Volvamos al principio del libro del Éxodo para analizar la salida del pueblo de Dios de la esclavitud. Vemos que Moisés se encuentra con un Faraón que tiene el corazón duro como una piedra, y que no está dispuesto a dejar ir al pueblo. 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Dios sabía que Faraón, por su dureza de corazón, no dejaría ir al pueblo de Dios voluntariamente; sin embargo Dios le dio nueve oportunidades para reconsiderar. ¿Habías pensado alguna vez en las nueve plagas como la misericordia de Dios antes de llegar a lo que Dios sabía de antemano que tendría que ocurrir para que Faraón los dejara ir?<br /><br />Repasemos las plagas y la respuesta de Faraón en cada ocasión. <br /><br />La vara de Aarón se hace culebra. Faraón llama a sus encantadores, los cuales la repiten, y nos dice que su corazón se endurece.<br />El agua del río se vuelve sangre. Y los hechiceros de Faraón hacen lo mismo—es decir, convierten más agua en sangre. ¿Y por qué no deshicieron lo hecho? ¿Por qué no convirtieron la sangre en agua? Nos vuelve a decir que el corazón de Faraón se endurece.<br />En a tercera plaga, las ranas invaden la tierra de Egipto. Y curiosamente sus encantadores hacen LO MISMO! ¿Pero en qué estaban pensando? Y endureció Faraón su corazón.<br />Con la cuarta plaga llegan los piojos. Los hechiceros intentan sacar piojos (no Sacar de la cabeza, sacar de producir!! y no pueden. ¡Menos mal! Los encantadores en este momento se dan cuenta que es Dios el que está haciendo estas señales. Pero Faraón no; él endurece su corazón. Nos dice el capitulo 8:15 “Como Jehová había dicho”<br />La quinta plaga es la de las moscas. Aquí solo afecta a los egipcios, y no a Gosén, donde habitaban los hebreos. Y Faraón endurece su corazón “aún esta vez” dice. <br />La sexta plaga afecta al ganado. Se le avisó con un día de antelación por si quería razonar. Pero no. Faraón endureció su corazón una vez más. Para este entonces, ya no vemos a los hechiceros. Me pregunto si habrían dejado a sus dioses falso para seguir al Dios verdadero, o si Faraón se había deshecho de ellos. <br />El granizo vino en séptimo lugar, destrozando la tierra e hiriendo ganado y trabajadores. Se nos dice que muchos siervos de Faraón creyeron la palabra de Dios por medio de Moisés y recogieron su ganado y trabajadores. Todo lo que estaba al descubierto se destruyó (menos el trigo y el centeno que no había salido aún). Pero no así en tierra de Gosén. Faraón reconoce algo de culpa en 9:27-28 “He pecado esta vez; Jehová es justo, y yo y mi pueblo impíos. Sin embargo, dice la Palabra que cuando todo se calmó, Faraón se “obstinó en pecar”, y “el corazón de Faraón se endureció”.<br />Es entonces que viene plaga de langosta que comió todo lo que el granizo dejó. Faraón dice “perdona mi pecado solamente esta vez” Me llama la atención el corazón necio de Faraón. ¿Solamente esta vez? Viviendo para el momento y no queriendo dar su brazo a torcer ante el Dios Omnipotente. Esta vez es Dios mismo el que “endureció su corazón”; un corazón que ya había elegido despreciar a Dios.<br />Dios le da una plaga más para que pueda arrepentirse y rendirse a Dios, las tinieblas, representando el estado del corazón de Faraón. Todo queda totalmente oscuro en Egipto, pero no en Gosén, donde moraban los israelitas. Faraón quiere negociar, según sus términos, pero no hay negociación con Dios. 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Pero cuando Faraón reacciona dándoles más trabajo y maltratándolos, se enojan contra Moisés y Aarón. Acusan a Moisés y Aarón de haberlos “hecho abominables delante de Faraón y de sus siervos, poniéndoles la espada en la mano para que los mataran( dice Éxodo 5:21)<br /><br />Nos cuenta en los versículos 9-13 que “habló Moisés a los hijos de Israel; pero ellos no escuchaban a Moisés a causa de la congoja de espíritu, y de la dura servidumbre. Y habló Jehová a Moisés, diciendo: Entra y habla a Faraón rey de Egipto, que deje ir de su tierra a los hijos de Israel.”<br /><br />Y respondió Moisés delante de Jehová: He aquí, los hijos de Israel no me escuchan; ¿cómo, pues, me escuchará Faraón, siendo yo torpe de labios? <br /><br />Entonces Jehová habló a Moisés y a Aarón y les dio mandamiento para los hijos de Israel, y para Faraón rey de Egipto, para que sacasen a los hijos de Israel de la tierra de Egipto.”<br /><br />El Señor les contesta con una simple orden: “Sacad a los hijos de Israel de la tierra de Egipto.” <br /><br /><br />Pobre Moisés, lo vemos hablando con Dios, cuando la presión de su misión parece superarle. Exodo 5:22-23 dice:<br /><br />“Entonces Moisés se volvió a Jehová, y dijo: Señor, ¿por qué afliges a este pueblo? ¿Para qué me enviaste? Porque desde que yo vine a Faraón para hablarle en tu nombre, ha afligido a este pueblo; y tú no has librado a tu pueblo.”<br /><br />Oh, oh; ¿vemos a Moisés cuestionando el cumplimiento de la Palabra de Dios? <br /><br />Más bien vemos a un Moisés que se siente abrumado con la tarea que Dios le ha dado. Los israelitas no le escuchaban; ¿cómo le iba a escuchar Faraón?<br />¿Te has sentido tu alguna vez que cuando vas a hacer lo que Dios te ha pedido, las cosa parecen empeorar? Digo parecen, porque Dios siempre tiene el control del asunto. <br /><br />Dios contesta reafirmando a Moisés, así como lo había hecho cuando le habló en la zarza: <br /><br />“Yo soy JEHOVÁ.” Es decir, Yo soy el Yo Soy. ¡Es Dios el que va contigo, Moisés! <br /><br />Le dice: “Ahora verás lo que yo haré a Faraón; porque con mano fuerte los dejará ir, y con mano fuerte los echará de su tierra.”<br /><br />Dios había llamado a Moisés. Dios le había dado una misión, y Dios le acompañaría hasta que la hubiera acabado. Sin duda, la misión de Moisés era complicada, pero vemos que Dios estaría con Él y cumpliría Su promesa. <br /><br />Vemos más adelante que El pueblo de Israel sale de Egipto y va hacia el Mar Rojo. Vemos que los ejércitos de Faraón les siguen para destruirlos.<br /><br />Moisés va al Señor en oración, y vemos cómo curiosamente, Dios le pregunta: <br /><br />“¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen. Y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo, y entren los hijos de Israel por en medio del mar, en seco.”15-16<br /><br />Por qué clamas a mi?!<br />No es una de las frases que piensas que Dios va a decir a su siervo. Pero Moisés ya sabía lo que tenía que hacer. Había llegado el<br />Momento de confiar y actuar. Ahora debía actuar y guiar al pueblo. <br />El Señor obra de forma maravillosa abriendo el mar para Su pueblo, y los israelitas pasan en tierra seca. Los soldados egipcios se adentran tras ellos, y Dios trae sobre ellos Su juicio por última vez. <br /><br />Dios le había dicho a Moisés: “yo me glorificaré en Faraón y en todo su ejército, en sus carros y en su caballería; y sabrán los egipcios que yo soy Jehová, cuando me glorifique en Faraón, en sus carros y en su gente de a caballo.”<br />Y así fue.<br />“Y vio Israel aquel grande hecho que Jehová ejecutó contra los egipcios; y el pueblo temió a Jehová, y creyeron a Jehová y a Moisés su siervo.“ 14:31<br /><br />El viaje a través del desierto hacia la tierra prometida no fue fácil para Moisés. El pueblo resulta ser muy difícil de guiar, y Moisés tiene que lidiar con situaciones de rebeldía y desconfianza. <br /><br />Pero Dios estuvo con Moisés siempre, para darle sabiduría para cumplir su misión. <br /><br /><br />¿Qué misión tienes tu? Quizás no lo sepas aún, pero estás dispuesta a ser útil en Sus manos. Pregúntale a Dios en oración. <br /><br />Si ya sabes lo que Dios quiere que hagas, te vuelvo a preguntar, ¿Hay algo que te impide hacer aquello que Dios ha preparado para ti? O<br />Quizás te sientes incapaz?<br /><br />Puede que estés pasando por un tiempo difícil y no veas cómo puedes ser usada. Como Moisés dices ¿Para qué me enviaste? ¿Te sientes sola, y en ocasiones abrumada ante la misión que Dios te ha dado? Como Moisés, ve a Él y cuéntale tus luchas, porque Dios siempre está a tu lado, y te reafirmará sus promesas. <br />Si lo que estás haciendo es del Señor, <br />¡Vé, ha dicho el Señor, porque yo estoy contigo!]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16857370</guid><pubDate>Thu, 23 Jan 2025 03:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16857370/e_xodo_014_mision_2.mp3" length="8056933" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Continuamos con la historia, y vemos que Moisés va hasta Egipto y cumple el plan de Dios. Sin duda, su misión era delicada. Volver a la gente que antes le conocía como el sobrino de Faraón y estar en el otro bando. Sus dudas que había comunicado al...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Continuamos con la historia, y vemos que Moisés va hasta Egipto y cumple el plan de Dios. Sin duda, su misión era delicada. Volver a la gente que antes le conocía como el sobrino de Faraón y estar en el otro bando. Sus dudas que había comunicado al Señor eran genuinas. ¿Y si no le escuchaban? <br /><br />Vemos en el capítulo 4 que Aarón le acompaña, y los ancianos y el pueblo aceptan el plan en un principio. Pero cuando Faraón reacciona dándoles más trabajo y maltratándolos, se enojan contra Moisés y Aarón. Acusan a Moisés y Aarón de haberlos “hecho abominables delante de Faraón y de sus siervos, poniéndoles la espada en la mano para que los mataran( dice Éxodo 5:21)<br /><br />Nos cuenta en los versículos 9-13 que “habló Moisés a los hijos de Israel; pero ellos no escuchaban a Moisés a causa de la congoja de espíritu, y de la dura servidumbre. Y habló Jehová a Moisés, diciendo: Entra y habla a Faraón rey de Egipto, que deje ir de su tierra a los hijos de Israel.”<br /><br />Y respondió Moisés delante de Jehová: He aquí, los hijos de Israel no me escuchan; ¿cómo, pues, me escuchará Faraón, siendo yo torpe de labios? <br /><br />Entonces Jehová habló a Moisés y a Aarón y les dio mandamiento para los hijos de Israel, y para Faraón rey de Egipto, para que sacasen a los hijos de Israel de la tierra de Egipto.”<br /><br />El Señor les contesta con una simple orden: “Sacad a los hijos de Israel de la tierra de Egipto.” <br /><br /><br />Pobre Moisés, lo vemos hablando con Dios, cuando la presión de su misión parece superarle. Exodo 5:22-23 dice:<br /><br />“Entonces Moisés se volvió a Jehová, y dijo: Señor, ¿por qué afliges a este pueblo? ¿Para qué me enviaste? Porque desde que yo vine a Faraón para hablarle en tu nombre, ha afligido a este pueblo; y tú no has librado a tu pueblo.”<br /><br />Oh, oh; ¿vemos a Moisés cuestionando el cumplimiento de la Palabra de Dios? <br /><br />Más bien vemos a un Moisés que se siente abrumado con la tarea que Dios le ha dado. Los israelitas no le escuchaban; ¿cómo le iba a escuchar Faraón?<br />¿Te has sentido tu alguna vez que cuando vas a hacer lo que Dios te ha pedido, las cosa parecen empeorar? Digo parecen, porque Dios siempre tiene el control del asunto. <br /><br />Dios contesta reafirmando a Moisés, así como lo había hecho cuando le habló en la zarza: <br /><br />“Yo soy JEHOVÁ.” Es decir, Yo soy el Yo Soy. ¡Es Dios el que va contigo, Moisés! <br /><br />Le dice: “Ahora verás lo que yo haré a Faraón; porque con mano fuerte los dejará ir, y con mano fuerte los echará de su tierra.”<br /><br />Dios había llamado a Moisés. Dios le había dado una misión, y Dios le acompañaría hasta que la hubiera acabado. Sin duda, la misión de Moisés era complicada, pero vemos que Dios estaría con Él y cumpliría Su promesa. <br /><br />Vemos más adelante que El pueblo de Israel sale de Egipto y va hacia el Mar Rojo. Vemos que los ejércitos de Faraón les siguen para destruirlos.<br /><br />Moisés va al Señor en oración, y vemos cómo curiosamente, Dios le pregunta: <br /><br />“¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen. Y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo, y entren los hijos de Israel por en medio del mar, en seco.”15-16<br /><br />Por qué clamas a mi?!<br />No es una de las frases que piensas que Dios va a decir a su siervo. Pero Moisés ya sabía lo que tenía que hacer. Había llegado el<br />Momento de confiar y actuar. Ahora debía actuar y guiar al pueblo. <br />El Señor obra de forma maravillosa abriendo el mar para Su pueblo, y los israelitas pasan en tierra seca. Los soldados egipcios se adentran tras ellos, y Dios trae sobre ellos Su juicio por última vez. <br /><br />Dios le había dicho a Moisés: “yo me glorificaré en Faraón y en todo su ejército, en sus carros y en su caballería; y sabrán los egipcios que yo soy Jehová, cuando me glorifique en Faraón, en sus carros y en su gente de a caballo.”<br />Y así fue.<br />“Y vio Israel aquel grande hecho que Jehová...]]></itunes:summary><itunes:duration>475</itunes:duration><itunes:keywords>biblia,estudio,éxodo,mujeres</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/97b0a810c71ca2033feff0cb97170d83.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Éxodo-013 Cumpliendo tu misión (1)</title><link>https://www.spreaker.com/episode/exodo-013-cumpliendo-tu-mision-1--16834368</link><description><![CDATA[Moisés salió de Egipto después de haber matado a un egipcio que maltrataba a un hebreo. Tuvo que huir al ver que los otros hebreos lo habían visto y corría el riesgo de ser castigado. Se adelantó a los planes de Dios, y ya hemos visto que esto siempre trae problemas. Acabó en la tierra de Madián donde pasaría los próximos 40 años de subida. Se casó con una madianita, Séfora, hija de Jetro, sacerdote de Madián .<br /><br />Llegó un día en que Moisés estaba cuidando las ovejas de su suegro cuando vio una zarza ardiendo. Se acercó para descubrir que Dios mismo le hablaba. Después de que Moisés pasara 40 años en la escuela del desierto, Dios le estaba encomendando la liberación de los israelitas de la opresión de Egipto. Sin embargo vemos que Moisés no está seguro de poder llevar a cabo esa labor. Después de todo, habían pasado 40 años desde que había salido de Egipto, y además, no en muy buenas circunstancias. ¿Qué sucedería cuando volviera? Lo aceptarían los hebreos como su libertador? ¿Qué recibimiento tendría de la corte egipcia? Moisés comienza a poner excusas para explicar que él no es la persona indicada para esta misión. <br /><br />En 3:11 Moisés pregunta: ¿Quién soy yo para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel?<br />A lo que Dios le responde: “Ve, porque yo estaré contigo” Como si dijera; no importa quien seas tú, lo que importa es que yo, El yo Soy voy contigo.<br /><br />En el 4:1 Moisés argumenta: “He aquí que ellos no me creerán, ni oirán mi voz” <br /><br />Dios le muestra dos señales milagrosas, la vara que se convierte en culebra y la mano con lepra que se cura, para mostrarle que entenderán que es Dios el que lo envía (versículo 5).<br /><br />Mas en el versículo 10, Moisés pone otra pega: <br />“nunca he sido hombre de fácil palabra” 4:10<br /><br />El Señor, una vez más , le da contestación a su excusa. “Ahora pues, ve, y yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo que hayas de hablar. EXODO 4:12<br /><br />Moisés por fin directamente se niega: <br /><br />¡¡Ay, Señor! envía, te ruego, por medio del que debes enviar.” 4:13<br /><br />Y Dios, nos dice el texto que harto de las excusas de Moisés le dijo: <br />“¿No conozco yo a tu hermano Aarón, levita, y que él habla bien? Y he aquí que él saldrá a recibirte, y al verte se alegrará en su corazón. Tú hablarás a él, y pondrás en su boca las palabras, y yo estaré con tu boca y con la suya, y os enseñaré lo que hayáis de hacer.” <br /><br />Me pregunto si esto molestó a Moisés. Después de todo, era Moisés el que había sido instruido en la casa de Faraón. Vemos que va, y cuando llegan a Egipto, es Moisés el que habla, y no Aarón. <br /><br />Después de este encuentro con Dios, Moisés le informa a su suegro que va a visitar a su familia; Exodo 4:18 y se marcha con su esposa y sus hijos, vara en mano, hacia Egipto.<br /><br />Pero nos dice Éxodo 4: 24-25 : “Y aconteció en el camino, que en una posada Jehová le salió al encuentro, y quiso matarlo.”<br /><br />¿Cómo? ¿Llama el Señor a Moisés, y cuando este decide salir a hacer lo que Dios quiere, Dios intenta matarlo? ¿Qué estaba ocurriendo? No nos cuenta el texto la historia, pero por la reacción de Séfora, podemos hacernos una idea de lo que era el problema. Dice el versículo 25:<br /><br />“Entonces Séfora tomó un pedernal afilado y cortó el prepucio de su hijo, y lo echó a sus pies, diciendo: A la verdad tú me eres un esposo de sangre.”<br /><br />Moisés iba a salvar al pueblo de Dios, y sin embargo él no había consagrado a su propio hijo a Dios por medio del rito de la circuncisión. Eso había sido un mandato de Dios a su pueblo Israel desde Abraham. Aunque a nosotras nos puede parecer una costumbre insignificante, para ellos era un símbolo de obediencia y pertenencia a Dios. Seguramente habría sido un tema de discusión con Séfora, ya que los madianitas no tenían esta costumbre. Su esposa se había dado cuenta de que ese es el problema, y con mala actitud circuncidó a su hijo, acusando a Moisés. En estos dos versículos vemos la importancia que Dios da a la obediencia. Para ellos era la circuncisión, para ti será otra cosa, algo que igual otros lo vean como insignificante, pero tú sabes que Dios te lo está pidiendo.<br /><br />¿Qué te está pidiendo Dios hoy? ¿Hay algo que te impide hacer la obra que el Señor tiene para ti?]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16834368</guid><pubDate>Wed, 22 Jan 2025 03:10:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16834368/e_xodo_013_cumpliendo_tu_misio_n.mp3" length="7010807" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Moisés salió de Egipto después de haber matado a un egipcio que maltrataba a un hebreo. Tuvo que huir al ver que los otros hebreos lo habían visto y corría el riesgo de ser castigado. Se adelantó a los planes de Dios, y ya hemos visto que esto siempre...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Moisés salió de Egipto después de haber matado a un egipcio que maltrataba a un hebreo. Tuvo que huir al ver que los otros hebreos lo habían visto y corría el riesgo de ser castigado. Se adelantó a los planes de Dios, y ya hemos visto que esto siempre trae problemas. Acabó en la tierra de Madián donde pasaría los próximos 40 años de subida. Se casó con una madianita, Séfora, hija de Jetro, sacerdote de Madián .<br /><br />Llegó un día en que Moisés estaba cuidando las ovejas de su suegro cuando vio una zarza ardiendo. Se acercó para descubrir que Dios mismo le hablaba. Después de que Moisés pasara 40 años en la escuela del desierto, Dios le estaba encomendando la liberación de los israelitas de la opresión de Egipto. Sin embargo vemos que Moisés no está seguro de poder llevar a cabo esa labor. Después de todo, habían pasado 40 años desde que había salido de Egipto, y además, no en muy buenas circunstancias. ¿Qué sucedería cuando volviera? Lo aceptarían los hebreos como su libertador? ¿Qué recibimiento tendría de la corte egipcia? Moisés comienza a poner excusas para explicar que él no es la persona indicada para esta misión. <br /><br />En 3:11 Moisés pregunta: ¿Quién soy yo para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel?<br />A lo que Dios le responde: “Ve, porque yo estaré contigo” Como si dijera; no importa quien seas tú, lo que importa es que yo, El yo Soy voy contigo.<br /><br />En el 4:1 Moisés argumenta: “He aquí que ellos no me creerán, ni oirán mi voz” <br /><br />Dios le muestra dos señales milagrosas, la vara que se convierte en culebra y la mano con lepra que se cura, para mostrarle que entenderán que es Dios el que lo envía (versículo 5).<br /><br />Mas en el versículo 10, Moisés pone otra pega: <br />“nunca he sido hombre de fácil palabra” 4:10<br /><br />El Señor, una vez más , le da contestación a su excusa. “Ahora pues, ve, y yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo que hayas de hablar. EXODO 4:12<br /><br />Moisés por fin directamente se niega: <br /><br />¡¡Ay, Señor! envía, te ruego, por medio del que debes enviar.” 4:13<br /><br />Y Dios, nos dice el texto que harto de las excusas de Moisés le dijo: <br />“¿No conozco yo a tu hermano Aarón, levita, y que él habla bien? Y he aquí que él saldrá a recibirte, y al verte se alegrará en su corazón. Tú hablarás a él, y pondrás en su boca las palabras, y yo estaré con tu boca y con la suya, y os enseñaré lo que hayáis de hacer.” <br /><br />Me pregunto si esto molestó a Moisés. Después de todo, era Moisés el que había sido instruido en la casa de Faraón. Vemos que va, y cuando llegan a Egipto, es Moisés el que habla, y no Aarón. <br /><br />Después de este encuentro con Dios, Moisés le informa a su suegro que va a visitar a su familia; Exodo 4:18 y se marcha con su esposa y sus hijos, vara en mano, hacia Egipto.<br /><br />Pero nos dice Éxodo 4: 24-25 : “Y aconteció en el camino, que en una posada Jehová le salió al encuentro, y quiso matarlo.”<br /><br />¿Cómo? ¿Llama el Señor a Moisés, y cuando este decide salir a hacer lo que Dios quiere, Dios intenta matarlo? ¿Qué estaba ocurriendo? No nos cuenta el texto la historia, pero por la reacción de Séfora, podemos hacernos una idea de lo que era el problema. Dice el versículo 25:<br /><br />“Entonces Séfora tomó un pedernal afilado y cortó el prepucio de su hijo, y lo echó a sus pies, diciendo: A la verdad tú me eres un esposo de sangre.”<br /><br />Moisés iba a salvar al pueblo de Dios, y sin embargo él no había consagrado a su propio hijo a Dios por medio del rito de la circuncisión. Eso había sido un mandato de Dios a su pueblo Israel desde Abraham. Aunque a nosotras nos puede parecer una costumbre insignificante, para ellos era un símbolo de obediencia y pertenencia a Dios. Seguramente habría sido un tema de discusión con Séfora, ya que los madianitas no tenían esta costumbre. Su esposa se había dado cuenta de que ese es el problema, y con mala actitud circuncidó a su hijo, acusando a Moisés....]]></itunes:summary><itunes:duration>409</itunes:duration><itunes:keywords>bíblia,estudio,éxodo,mujeres</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/1d92ea3eb739b52c45b706569eb7f11c.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Éxodo-012 Sifra y Fúa</title><link>https://www.spreaker.com/episode/exodo-012-sifra-y-fua--16825536</link><description><![CDATA[Exodo 1: 15-17: Y habló el rey de Egipto a las parteras de las hebreas, una de las cuales se llamaba Sifra, y otra Fúa, y les dijo: Cuando asistáis a las hebreas en sus partos, y veáis el sexo, si es hijo, matadlo; y si es hija, entonces viva. Pero las parteras temieron a Dios, y no hicieron como les mandó el rey de Egipto, sino que preservaron la vida a los niños.<br />¿Has escuchado estos nombres alguna vez? No son comunes, pero me gusta el hecho de que Dios los incluya en Su Palabra, porque estas dos mujeres se negaron a hacer el mal a pesar de poner en riesgo sus propias vidas, y salvaron a los bebés de los hebreos en tierras de Egipto. <br />Como hemos visto, Faraón estaba dispuesto a deshacerse de los israelitas como fuera, por lo que pidió a las parteras que mataran a los varones hebreos durante el parto y dejaran a las niñas con vida. Mas nos dice Éxodo 1:17 “Pero las parteras temieron a Dios, y no hicieron como les mandó el rey de Egipto, sino que preservaron la vida a los niños.”<br />Fueron valientes y defendieron la vida a pesar de las consecuencias que pudieran haber tenido. Además, lo hicieron de una forma muy astuta. En lugar de enfrentarse a malas con Faraón, idearon un plan alternativo. Parece ser que se dedicaron a buscar a las madres embarazadas y enseñaron a las familias a atender el parto ellos mismos, para poder decirle a Faraón que las mujeres hebreas tenían los niños antes que ellas llegaran. <br />Y nos cuenta Éxodo 1:20-21 que “Dios hizo bien a las parteras; y el pueblo se multiplicó y se fortaleció en gran manera. Y por haber las parteras temido a Dios, él prosperó sus familias.”<br />Me hace pensar en lo que Jesús dijo a sus discípulos en Mateo 10:16“sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas.”<br />Tristemente, Faraón acaba dando carta blanca a todo el pueblo de Egipto para que echen al rio a cualquier bebé varón que encuentren. Es por eso que vemos a los padres de Moisés escondiendo al niño al nacer durante tres meses. Ellos también actuaron sabiamente para proteger a este bebé que sería usado por Dios. <br />Leemos la historia en Éxodo 2. Cuenta que su padre, “no pudiendo ocultarle más tiempo, tomó una arquilla de juncos y la calafateó con asfalto y brea, y colocó en ella al niño y lo puso en un carrizal a la orilla del río. Y una hermana suya se puso a lo lejos, para ver lo que le acontecería. Y la hija de Faraón descendió a lavarse al río, y paseándose sus doncellas por la ribera del río, vio ella la arquilla en el carrizal, y envió una criada suya a que la tomase. Y cuando la abrió, vio al niño; y he aquí que el niño lloraba. Y teniendo compasión de él, dijo: De los niños de los hebreos es éste. Entonces su hermana dijo a la hija de Faraón: ¿Iré a llamarte una nodriza de las hebreas, para que te críe este niño? <br />María, hermana de Moisés, fue a llamar a a su madre, a la cual dijo la hija de Faraón: “Lleva a este niño y críamelo, y yo te lo pagaré. Y la mujer tomó al niño y lo crió.”Éxodo 2:3-7, 9 <br />Increíble, Dios lo arregla todo como solo Él puede. No solo se salva El Niño, sino que su madre lo llega a cuidar; y encima le pagan!! Las que hemos cogido tiempo para quedarnos en casa y cuidar a nuestros hijos, hemos tenido que elegir estar con nuestros hijos más tiempo y ganar un sueldo. Sin embargo, vemos que el Señor le permite a Jocabed cobrar por cuidar a su hijo durante su niñez. <br />De este modo, Moisés pasó sus años más tiernos con su familia, aprendiendo de Dios, y cuando llegó a una cierta edad, fue a vivir al palacio con la hermana de Faraón, que lo había adoptado. Allí aprendería con los mejores maestros del mundo, la ciencia más avanzada del momento. Dios preparó a Moisés para representar a su pueblo en la presencia del Faraón. <br />Repasemos rápidamente los personajes que fueron imprescindibles para que la historia llegara a un buen final. Sifra y Fúa hicieron posible que Moisés viviera, defendiendo la vida de los bebés hebreos en contra de las ordenanzas de Faraón. Los padres de Moisés escondieron a Moisés, enfrentándose a peligros, y confiaron en Dios al mandar a su bebé rio abajo. La hermana de Moisés fue valiente al obedecer a sus padres y seguir la barquilla con Moisés hasta que la encontró la hermana de Faraón, y luego se expuso, ofreciendo a su madre como nodriza. Sin duda, Dios movió cada hilo en la historia, pero usó a personas dispuestas a exponerse a algún peligro por la causa de Dios.<br />¿Qué te está pidiendo Dios que hagas? Estamos dispuestas a obedecer en el papel que Dios nos ha dado? Puede parecer poco transcendente, pero en el gran plan de Dios, puede marcar la diferencia.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16825536</guid><pubDate>Tue, 21 Jan 2025 03:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16825536/e_xodo_012_sifra_y_fu_a.mp3" length="8090886" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Exodo 1: 15-17: Y habló el rey de Egipto a las parteras de las hebreas, una de las cuales se llamaba Sifra, y otra Fúa, y les dijo: Cuando asistáis a las hebreas en sus partos, y veáis el sexo, si es hijo, matadlo; y si es hija, entonces viva. Pero...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Exodo 1: 15-17: Y habló el rey de Egipto a las parteras de las hebreas, una de las cuales se llamaba Sifra, y otra Fúa, y les dijo: Cuando asistáis a las hebreas en sus partos, y veáis el sexo, si es hijo, matadlo; y si es hija, entonces viva. Pero las parteras temieron a Dios, y no hicieron como les mandó el rey de Egipto, sino que preservaron la vida a los niños.<br />¿Has escuchado estos nombres alguna vez? No son comunes, pero me gusta el hecho de que Dios los incluya en Su Palabra, porque estas dos mujeres se negaron a hacer el mal a pesar de poner en riesgo sus propias vidas, y salvaron a los bebés de los hebreos en tierras de Egipto. <br />Como hemos visto, Faraón estaba dispuesto a deshacerse de los israelitas como fuera, por lo que pidió a las parteras que mataran a los varones hebreos durante el parto y dejaran a las niñas con vida. Mas nos dice Éxodo 1:17 “Pero las parteras temieron a Dios, y no hicieron como les mandó el rey de Egipto, sino que preservaron la vida a los niños.”<br />Fueron valientes y defendieron la vida a pesar de las consecuencias que pudieran haber tenido. Además, lo hicieron de una forma muy astuta. En lugar de enfrentarse a malas con Faraón, idearon un plan alternativo. Parece ser que se dedicaron a buscar a las madres embarazadas y enseñaron a las familias a atender el parto ellos mismos, para poder decirle a Faraón que las mujeres hebreas tenían los niños antes que ellas llegaran. <br />Y nos cuenta Éxodo 1:20-21 que “Dios hizo bien a las parteras; y el pueblo se multiplicó y se fortaleció en gran manera. Y por haber las parteras temido a Dios, él prosperó sus familias.”<br />Me hace pensar en lo que Jesús dijo a sus discípulos en Mateo 10:16“sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas.”<br />Tristemente, Faraón acaba dando carta blanca a todo el pueblo de Egipto para que echen al rio a cualquier bebé varón que encuentren. Es por eso que vemos a los padres de Moisés escondiendo al niño al nacer durante tres meses. Ellos también actuaron sabiamente para proteger a este bebé que sería usado por Dios. <br />Leemos la historia en Éxodo 2. Cuenta que su padre, “no pudiendo ocultarle más tiempo, tomó una arquilla de juncos y la calafateó con asfalto y brea, y colocó en ella al niño y lo puso en un carrizal a la orilla del río. Y una hermana suya se puso a lo lejos, para ver lo que le acontecería. Y la hija de Faraón descendió a lavarse al río, y paseándose sus doncellas por la ribera del río, vio ella la arquilla en el carrizal, y envió una criada suya a que la tomase. Y cuando la abrió, vio al niño; y he aquí que el niño lloraba. Y teniendo compasión de él, dijo: De los niños de los hebreos es éste. Entonces su hermana dijo a la hija de Faraón: ¿Iré a llamarte una nodriza de las hebreas, para que te críe este niño? <br />María, hermana de Moisés, fue a llamar a a su madre, a la cual dijo la hija de Faraón: “Lleva a este niño y críamelo, y yo te lo pagaré. Y la mujer tomó al niño y lo crió.”Éxodo 2:3-7, 9 <br />Increíble, Dios lo arregla todo como solo Él puede. No solo se salva El Niño, sino que su madre lo llega a cuidar; y encima le pagan!! Las que hemos cogido tiempo para quedarnos en casa y cuidar a nuestros hijos, hemos tenido que elegir estar con nuestros hijos más tiempo y ganar un sueldo. Sin embargo, vemos que el Señor le permite a Jocabed cobrar por cuidar a su hijo durante su niñez. <br />De este modo, Moisés pasó sus años más tiernos con su familia, aprendiendo de Dios, y cuando llegó a una cierta edad, fue a vivir al palacio con la hermana de Faraón, que lo había adoptado. Allí aprendería con los mejores maestros del mundo, la ciencia más avanzada del momento. Dios preparó a Moisés para representar a su pueblo en la presencia del Faraón. <br />Repasemos rápidamente los personajes que fueron imprescindibles para que la historia llegara a un buen final. 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Dios había anunciado a Abraham que morarían en tierra arena durante 400 años. ¿Estaría pensando en esto Jacob cuando trasladó a su familia con todas sus posesiones a la tierra de Egipto a invitación de su hijo José, gobernador de Egipto?<br />Jacob pidió que al morir fuera enterrado, en la cueva del campo de Macpela, en tierra de Canaan, junto a Lea, donde también estaban sepultados Abraham y Sara e Isaac y Rebeca. <br />Parece ser que esperaban la promesa de que un día heredarían la tierra en la que habían sido extranjeros. <br />Vemos que cuando José llega a la hora de su muerte, sabe que algún día su pueblo saldría de Egipto y pide que cuando llegue ese momento, que lleven sus restos (Génesis 50:22-25 ). En Hebreos 11:22 leemos que “Por la fe José, al morir, mencionó la salida de los hijos de Israel, y dio mandamiento acerca de sus huesos.”<br />Vemos en Génesis 50:26 que “murió José a la edad de ciento diez años; y lo embalsamaron, y fue puesto en un ataúd en Egipto.” En Exodo 13:19 nos dice que cuando llegó el momento de salir de Egipto, tomaron “los huesos de José, el cual había juramentado a los hijos de Israel, diciendo: Dios ciertamente os visitará, y haréis subir mis huesos de aquí con vosotros.”Cuando el pueblo entra a la tierra prometida, nos dice Josué 24.32 que “enterraron en Siquem los huesos de José, que los hijos de Israel habían traído de Egipto,”<br />José, por fe, sabía que saldrían de Egipto. Os animo a leer el resumen de la trayectoria del pueblo de Israel en Hechos 7. <br />Dios les había prometido que serían extranjeros en tierra ajena. Esto lo fueron cuando moraban en Canaan y cuando se mudaron a Egipto, pero José había traído a su familia a Egipto para vivir una vida agradable. La situación cambiaría después de su muerte. <br />En Éxodo 1:7 leemos que “los hijos de Israel fructificaron y se multiplicaron, y fueron aumentados y fortalecidos en extremo, y se llenó de ellos la tierra.”<br />Estas palabras nos deberían hacer eco del versículo en Génesis 1:28 donde dice:“Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla.” Aunque el panorama había cambiado a causa del pecado, Dios mantenía su plan, por lo que aquí en Éxodo vemos que el pueblo de Dios sigue multiplicándose y fortaleciéndose.<br />Con el crecimiento y el poder del pueblo de Israel vino el conflicto con los de la tierra de Egipto. Nos dice Éxodo 1:8-10 que llegó el día que “se levantó sobre Egipto un nuevo rey que no conocía a José; y dijo a su pueblo: He aquí, el pueblo de los hijos de Israel es mayor y más fuerte que nosotros. Ahora, pues, seamos sabios para con él, para que no se multiplique, y acontezca que viniendo guerra, él también se una a nuestros enemigos y pelee contra nosotros, y se vaya de la tierra.”<br />Dios estuvo cuidando de su pueblo constantemente, incluso en medio de la aflicción. Nos dice Éxodo que “cuanto más los oprimían, tanto más se multiplicaban y crecían, de manera que los egipcios temían a los hijos de Israel.”<br />“Y los egipcios hicieron servir a los hijos de Israel con dureza, y amargaron su vida con dura servidumbre, en hacer barro y ladrillo, y en toda labor del campo y en todo su servicio, al cual los obligaban con rigor.” Seguro que a la mayoría de nosotras nos viene a la mente las escenas de Charlton Heston en la película de Los Diez Mandamientos. <br />Desde que Abraham había recibido la promesa del pacto de Dios, el pueblo de Israel había vivido en tierra extraña. Es ahora, en el momento del Éxodo que Dios les va a sacar de ahí para darles la tierra que les había prometido. Sin embargo veremos en este libro que no sería sin oposición. Pero Dios daría la victoria.<br />Hechos 7:6-7 “Y le dijo Dios así: Que su descendencia sería extranjera en tierra ajena, y que los reducirían a servidumbre y los maltratarían, por cuatrocientos años. Mas yo juzgaré, dijo Dios, a la nación de la cual serán siervos; y después de esto saldrán y me servirán en este lugar.”<br />Al leer este libro presta atención a la mano de Dios sobre sus hijos y también hacia los que les oprimen. Y fijémonos también en las actitudes y acciones del hombre hacia los planes y acciones de Dios. <br />Dios nos ha dado a nosotros promesas de vida eterna juntamente con Él a aquellos que han puesto su fe en Cristo. Pero al igual que a su pueblo Israel, nos ha dicho que ahora somos peregrinos en esta tierra, y que esperamos una ciudad mejor, al igual que Abraham, que como dice el escritor de Hebreos 11:9-10,<br />“Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa; porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.”<br />Durante los 400 años que el pueblo de Dios estuvo “en tierra ajena”, Dios estuvo con ellos, y de igual modo, en nuestra vida aquí Dios camina a nuestro lado. No promete que todo va a ser fácil. Dice Jesús a sus discípulos: “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.” (Juan 16:33) y 2 Corintios 4:17 nos asegura que “esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria”<br />Vemos que para los que en Él confían, la esperanza puesta en Dios nunca, nunca avergüenza. Confiando en lo que nos ha escrito, podemos tener paz. <br />Espero que en tu lectura de Éxodo puedas ver a Dios y puedas acercarte más a Él, para disfrutar de su paz en cada etapa de tu viaje.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16815694</guid><pubDate>Mon, 20 Jan 2025 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16815694/e_xodo_011_el_e_xodo.mp3" length="8484934" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El libro de Éxodo narra la salida del pueblo de Israel de la tierra de Egipto. Dios había anunciado a Abraham que morarían en tierra arena durante 400 años. ¿Estaría pensando en esto Jacob cuando trasladó a su familia con todas sus posesiones a la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El libro de Éxodo narra la salida del pueblo de Israel de la tierra de Egipto. Dios había anunciado a Abraham que morarían en tierra arena durante 400 años. ¿Estaría pensando en esto Jacob cuando trasladó a su familia con todas sus posesiones a la tierra de Egipto a invitación de su hijo José, gobernador de Egipto?<br />Jacob pidió que al morir fuera enterrado, en la cueva del campo de Macpela, en tierra de Canaan, junto a Lea, donde también estaban sepultados Abraham y Sara e Isaac y Rebeca. <br />Parece ser que esperaban la promesa de que un día heredarían la tierra en la que habían sido extranjeros. <br />Vemos que cuando José llega a la hora de su muerte, sabe que algún día su pueblo saldría de Egipto y pide que cuando llegue ese momento, que lleven sus restos (Génesis 50:22-25 ). En Hebreos 11:22 leemos que “Por la fe José, al morir, mencionó la salida de los hijos de Israel, y dio mandamiento acerca de sus huesos.”<br />Vemos en Génesis 50:26 que “murió José a la edad de ciento diez años; y lo embalsamaron, y fue puesto en un ataúd en Egipto.” En Exodo 13:19 nos dice que cuando llegó el momento de salir de Egipto, tomaron “los huesos de José, el cual había juramentado a los hijos de Israel, diciendo: Dios ciertamente os visitará, y haréis subir mis huesos de aquí con vosotros.”Cuando el pueblo entra a la tierra prometida, nos dice Josué 24.32 que “enterraron en Siquem los huesos de José, que los hijos de Israel habían traído de Egipto,”<br />José, por fe, sabía que saldrían de Egipto. Os animo a leer el resumen de la trayectoria del pueblo de Israel en Hechos 7. <br />Dios les había prometido que serían extranjeros en tierra ajena. Esto lo fueron cuando moraban en Canaan y cuando se mudaron a Egipto, pero José había traído a su familia a Egipto para vivir una vida agradable. La situación cambiaría después de su muerte. <br />En Éxodo 1:7 leemos que “los hijos de Israel fructificaron y se multiplicaron, y fueron aumentados y fortalecidos en extremo, y se llenó de ellos la tierra.”<br />Estas palabras nos deberían hacer eco del versículo en Génesis 1:28 donde dice:“Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla.” Aunque el panorama había cambiado a causa del pecado, Dios mantenía su plan, por lo que aquí en Éxodo vemos que el pueblo de Dios sigue multiplicándose y fortaleciéndose.<br />Con el crecimiento y el poder del pueblo de Israel vino el conflicto con los de la tierra de Egipto. Nos dice Éxodo 1:8-10 que llegó el día que “se levantó sobre Egipto un nuevo rey que no conocía a José; y dijo a su pueblo: He aquí, el pueblo de los hijos de Israel es mayor y más fuerte que nosotros. Ahora, pues, seamos sabios para con él, para que no se multiplique, y acontezca que viniendo guerra, él también se una a nuestros enemigos y pelee contra nosotros, y se vaya de la tierra.”<br />Dios estuvo cuidando de su pueblo constantemente, incluso en medio de la aflicción. Nos dice Éxodo que “cuanto más los oprimían, tanto más se multiplicaban y crecían, de manera que los egipcios temían a los hijos de Israel.”<br />“Y los egipcios hicieron servir a los hijos de Israel con dureza, y amargaron su vida con dura servidumbre, en hacer barro y ladrillo, y en toda labor del campo y en todo su servicio, al cual los obligaban con rigor.” Seguro que a la mayoría de nosotras nos viene a la mente las escenas de Charlton Heston en la película de Los Diez Mandamientos. <br />Desde que Abraham había recibido la promesa del pacto de Dios, el pueblo de Israel había vivido en tierra extraña. Es ahora, en el momento del Éxodo que Dios les va a sacar de ahí para darles la tierra que les había prometido. Sin embargo veremos en este libro que no sería sin oposición. Pero Dios daría la victoria.<br />Hechos 7:6-7 “Y le dijo Dios así: Que su descendencia sería extranjera en tierra ajena, y que los reducirían a servidumbre y los maltratarían, por cuatrocientos años. 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Tengo que llegar a la conclusión de que él es así por la pura gracia de Dios.<br />Como padres, tenemos el deber de educar a nuestros hijos, pero no pensemos ni por un momento que si salen adultos responsables que aman a Dios es porque nosotros somos unos padres estupendos. Dios puede sacar un buen hijo de los peores padres, si este hijo permanece en Dios. Y por las mismas, unos padres que se esfuerzan en mostrar a Cristo en su vida pueden tener hijos que se rebelan contra el Señor. <br /><br />José había nacido en la familia escogida de Dios. Su bisabuelo Abraham había salido de su tierra para seguir al Dios Todopoderoso, el que llegaría a llamarse “Dios de Abraham”. Su abuelo, Issac, el hijo de la promesa, había seguido en el camino del Dios de su padre, por lo que Dios se llama a sí mismo “el Dios de Isaac. ¿Y su padre, Jacob? ¿Había seguido al Dios de sus padres?<br /><br />Hagamos un pequeño repaso de la familia de José antes de dejar el libro de Génesis. Nació en una casa en la que su madre era la favorita, pero compartía marido con su hermana mayor. Vemos que Lea pensaba que al tener hijos ganaría el amor de su marido, Jacob. Raquel tenía el cariño de su marido, y sin embargo, no tenía hijos. La vemos discutir con Jacob en el capítulo 30 hasta el punto en que dice el versículo 2: “Jacob se enojó contra Raquel, y dijo: ¿Soy yo acaso Dios, que te impidió el fruto de tu vientre?” <br />Vemos a Raquel ingeniando un plan como había hecho la abuela Sara— le da a su sierva a Jacob para que este tenga hijos con ella. Lo curioso es que la batalla de los niños continúa, y vemos que Lea acaba haciendo lo mismo con su sierva. En medio de este desastre familiar con un hombre y cuatro mujeres en la misma casa batallando por tener más hijos con Jacob que las demás, nace José. Dice en los versículos 22-24 que “se acordó Dios de Raquel, y la oyó Dios, y le concedió hijos. Y concibió, y dio a luz un hijo, y dijo: Dios ha quitado mi afrenta; y llamó su nombre José, diciendo: Añádame Jehová otro hijo.” Dios le acabó dando otro hijo, Benjamín, aunque Raquel moriría durante el parto. <br /><br />Me pregunto cómo hubiera sido diferente la historia ….<br />…si Labán no hubiera engañado a Jacob dándole la hija mayor en lugar de la que Jacob había pedido como esposa,<br />...si Lea y Raquel hubieran tomado la situación de otra manera y no hubieran involucrado a las siervas (porque nos dice Génesis 37:2 que los hijos de estas tenían mala fama”; podría ser incluso que fueran ellos los que iniciaron el desprecio hacia José. <br /><br />Pero no podemos despistarnos pensando en lo que podría haber sido. Veamos lo que realmente fue. Jacob había trabajado dura y astutamente en las tierras de su suegro, pero llegó el momento en que Jacob y Labán ya no podían seguir conviviendo en la misma tierra. Dios le pide a Jacob que vuelva a su tierra natal. Jacob lo consulta con Lea y Raquel y toda la familia sale con Jacob.<br /><br />Es durante este viaje que Raquel roba los ídolos de su padre a espaldas de Jacob y engaña al padre para que no los encuentre. El Señor los protege y se adentran a la tierra donde mora Esaú su hermano. Recordemos que este había jurado matarle al sentirse engañado. Ahora Jacob organiza a sus hombres para tantear la situación y protegerse a sí mismo y Raquel. Vemos a Jacob hablando con Dios en Génesis 32: 9-11: “Dios de mi padre Abraham, y Dios de mi padre Isaac, Jehová, que me dijiste: Vuélvete a tu tierra y a tu parentela, y yo te haré bien; menor soy que todas las misericordias y que toda la verdad que has usado para con tu siervo; pues con mi cayado pasé este Jordán, y ahora estoy sobre dos campamentos!”<br /><br />Lo bonito de esta oración es que Jacob se da cuenta de todo lo que Dios ha hecho por él, y todo sin merecerlo; dice “soy menor que todas las misericordias” Las misericordias del Señor habían sido más de lo que él merecía. Vemos que Jacob reconocía sus fallos y veía la grandeza de Dios. Continúa la oración: “Líbrame ahora de la mano de mi hermano, de la mano de Esaú, porque le temo; no venga acaso y me hiera la madre con los hijos.” Fíjate, teme por la vida de Raquel y sus hijos, José y Benjamín; por eso en su plan, pone a estos al final, para protegerlos. Esto habría añadido más leña al fuego de la discordia, haciendo que Lea y sus hijos sintieran que eran de menor importancia para Jacob.<br />Pero en la última parte de este capítulo ocurre algo que cambia la vida de Jacob: Este tiene un encuentro con Dios. Jacob no quiere dejar al Señor sin antes ser bendecido. Génesis 32:26 <br />Jacob reconoce a Dios como su Dios, y el Todopoderoso hace un pacto con él confirmándole la promesa dada a Abraham e Isaac, llamándole desde entonces Israel, nombre que ha identificado a la nación del pueblo de Dios hasta hoy día. <br />Jacob ya no sigue el plan de protección personal, y una vez más vemos que las misericordias del Señor superan cualquier expectativa, cuando Esaú los recibe con buena disposición. <br />Vemos a Jacob siguiendo la llamada del Señor. Génesis 35:3: “levantémonos, y subamos a Bet-el; y haré allí altar al Dios que me respondió en el día de mi angustia, y ha estado conmigo en el camino que he andado.” Jacob, al igual que Abraham, y siguiendo la fe de Isaac, hace de Dios su Dios, de tal modo que Dios mismo se presenta de aquí en adelante como “Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob” (Éxodo 3:6)<br /><br />Así que cuando repaso la vida de los padres de José, veo a dos personas escogidas por Dios, pero dos personas que tienen fallos, que luchan con Dios, que buscan a Dios, y veo la misericordia de Dios al escucharles y bendecirles más allá de lo que pudieran merecer. Y me hace ver que yo no soy muy diferente. ¿Es posible que en situaciones de crisis yo haya dudado de Dios y haya intentado “echarle una mano”? ¿He discutido con Dios, dudando de Su plan? ¿En algún momento me he olvidado de dar gracias por las misericordias de Dios, reconociendo que no las merezco? Tristemente sí. <br />Pero declaro a Dios mi Dios. Y quiero esperar confiadamente en su promesa de que Él estará conmigo, y que quiere el bien para mí. Si hay algún “secreto” para que tus hijos sigan a Dios, diría que es hacerle en verdad “tu Dios” día a día. Y que la gracia de Dios esté sobre toda tu casa. <br />Te animo a poner tu vida en las manos de Dios y que los que te miran cada día puedan ver a Cristo en ti. <br /><br />]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16803686</guid><pubDate>Fri, 17 Jan 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16803686/ge_nesis_010_el_dios_de_abraham.mp3" length="9245735" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El Dios de Abraham, de Isaac, de Jacob 


Al ver la vida de José me quedo perpleja. Este personaje se nos presenta como un hombre responsable, inteligente, fiel, perdonador, trabajador, y vimos como en múltiples ocasiones se nos dice que Dios estaba...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El Dios de Abraham, de Isaac, de Jacob <br /><br /><br />Al ver la vida de José me quedo perpleja. Este personaje se nos presenta como un hombre responsable, inteligente, fiel, perdonador, trabajador, y vimos como en múltiples ocasiones se nos dice que Dios estaba con él. Luego observo la familia de la que venía y las decepciones que pasó en su juventud y aún me sorprende más. Tengo que llegar a la conclusión de que él es así por la pura gracia de Dios.<br />Como padres, tenemos el deber de educar a nuestros hijos, pero no pensemos ni por un momento que si salen adultos responsables que aman a Dios es porque nosotros somos unos padres estupendos. Dios puede sacar un buen hijo de los peores padres, si este hijo permanece en Dios. Y por las mismas, unos padres que se esfuerzan en mostrar a Cristo en su vida pueden tener hijos que se rebelan contra el Señor. <br /><br />José había nacido en la familia escogida de Dios. Su bisabuelo Abraham había salido de su tierra para seguir al Dios Todopoderoso, el que llegaría a llamarse “Dios de Abraham”. Su abuelo, Issac, el hijo de la promesa, había seguido en el camino del Dios de su padre, por lo que Dios se llama a sí mismo “el Dios de Isaac. ¿Y su padre, Jacob? ¿Había seguido al Dios de sus padres?<br /><br />Hagamos un pequeño repaso de la familia de José antes de dejar el libro de Génesis. Nació en una casa en la que su madre era la favorita, pero compartía marido con su hermana mayor. Vemos que Lea pensaba que al tener hijos ganaría el amor de su marido, Jacob. Raquel tenía el cariño de su marido, y sin embargo, no tenía hijos. La vemos discutir con Jacob en el capítulo 30 hasta el punto en que dice el versículo 2: “Jacob se enojó contra Raquel, y dijo: ¿Soy yo acaso Dios, que te impidió el fruto de tu vientre?” <br />Vemos a Raquel ingeniando un plan como había hecho la abuela Sara— le da a su sierva a Jacob para que este tenga hijos con ella. Lo curioso es que la batalla de los niños continúa, y vemos que Lea acaba haciendo lo mismo con su sierva. En medio de este desastre familiar con un hombre y cuatro mujeres en la misma casa batallando por tener más hijos con Jacob que las demás, nace José. Dice en los versículos 22-24 que “se acordó Dios de Raquel, y la oyó Dios, y le concedió hijos. Y concibió, y dio a luz un hijo, y dijo: Dios ha quitado mi afrenta; y llamó su nombre José, diciendo: Añádame Jehová otro hijo.” Dios le acabó dando otro hijo, Benjamín, aunque Raquel moriría durante el parto. <br /><br />Me pregunto cómo hubiera sido diferente la historia ….<br />…si Labán no hubiera engañado a Jacob dándole la hija mayor en lugar de la que Jacob había pedido como esposa,<br />...si Lea y Raquel hubieran tomado la situación de otra manera y no hubieran involucrado a las siervas (porque nos dice Génesis 37:2 que los hijos de estas tenían mala fama”; podría ser incluso que fueran ellos los que iniciaron el desprecio hacia José. <br /><br />Pero no podemos despistarnos pensando en lo que podría haber sido. Veamos lo que realmente fue. Jacob había trabajado dura y astutamente en las tierras de su suegro, pero llegó el momento en que Jacob y Labán ya no podían seguir conviviendo en la misma tierra. Dios le pide a Jacob que vuelva a su tierra natal. Jacob lo consulta con Lea y Raquel y toda la familia sale con Jacob.<br /><br />Es durante este viaje que Raquel roba los ídolos de su padre a espaldas de Jacob y engaña al padre para que no los encuentre. El Señor los protege y se adentran a la tierra donde mora Esaú su hermano. Recordemos que este había jurado matarle al sentirse engañado. Ahora Jacob organiza a sus hombres para tantear la situación y protegerse a sí mismo y Raquel. Vemos a Jacob hablando con Dios en Génesis 32: 9-11: “Dios de mi padre Abraham, y Dios de mi padre Isaac, Jehová, que me dijiste: Vuélvete a tu tierra y a tu parentela, y yo te haré bien; menor soy que todas las misericordias y que toda la verdad que has usado para con tu siervo; pues con mi cayado pasé...]]></itunes:summary><itunes:duration>549</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,crianza,educación,estudio,génesis,hijos,mujeres,padres</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/784575a29e49671f5293456d7bf9cec5.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Génesis-009 Y Dios estaba con el</title><link>https://www.spreaker.com/episode/genesis-009-y-dios-estaba-con-el--16763847</link><description><![CDATA[Cuando estudio la vida de José, salgo con la frase esta en mente: Dios estaba con él. Génesis 39:2 dice que “Jehová estaba con José y fue varón próspero””<br />Nos dice Esteban en Hechos 7:9 “Los patriarcas, movidos por envidia, vendieron a José para Egipto; pero Dios estaba con él”<br />Y no es que la vida de José fuera siempre fácil. Repasemos rápidamente los eventos de su vida con la ayuda de algunos pasajes. Génesis 37:3 nos dice que “amaba Israel a José más que a todos sus hijos, porque lo había tenido en su vejez”<br />Jacob, que amaba a Raquel, hija de su tío Labán, trabaja siete años `para que en la tarde de la boda Labán le engañe y le de su hija mayor, Lea. Cuando Jacob se queja, Labán le ofrece a Raquel, así que acaba con dos esposas. Lea tiene hijos, pero Raquel no consigue quedarse embarazada durante mucho tiempo, pero al fin tiene a José, que llega a ser el favorito de Jacob. <br />Nos dice Génesis 37: 4 que “viendo sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos sus hermanos, le aborrecían, y no podían hablarle pacíficamente.”<br />No ayuda que su padre le da regalos que no da a los otros, o que él comparte los sueños de grandeza que había tenido. Hasta su propio padre le cuestiona sobre estos sueños. Sin duda eran sueños enviados por Dios y que se harían realidad un día, pero en este momento, José, como un joven que todavía estaba madurando, no ayuda en la situación con sus hermanos. Fijémonos que Jacob meditaba en lo ocurrido, mientras sus otros hijos meditaban en la envidia que tenían de José, llegando incluso a querer matarlo (37:11).<br />Los 10 hermanos planean deshacerse de José. Rubén los convence de no matarlo, y lo ponen en una cisterna vacía. El texto nos dice que la intención de Rubén era volver para sacarlo de ahí “por librarlo así de sus manos, para hacerlo volver a su padre” (37:22) Pero Judá propone venderlo, y cuando Rubén vuelve de estar con el ganado, sus hermanos ya lo han vendido a unos ismaelitas que iban rumbo a Egipto. <br />La crueldad de estos hijos hacia su padre es grande. Le hacen pensar que su hijo ha muerto en las garras de un animal salvaje, Jacob no puede ser consolado. Dice Génesis 37:35 que “él no quiso recibir consuelo, y dijo: Descenderé enlutado a mi hijo hasta el Seol.” <br /><br />José acaba en casa de Potifar, un oficial del Faraón; Dios lo controla todo. Nos dice Génesis 39:3 que “vio su amo que Jehová estaba con él, y que todo lo que él hacía, Jehová lo hacía prosperar en su mano.” <br />José servía en la casa de Potifar así como había servido en casa de su padre, mirando por los intereses de su amo. Por eso “él le hizo mayordomo de su casa y entregó en su poder todo lo que tenía”. Y dice la palabra que mientras José era mayordomo, Dios bendijo las posesiones de Potifar, y este “no se preocupaba de cosa alguna” menos de lo que comía. Todo iba genial hasta que la señora de Potifar “puso sus ojos en José.” Esta lo pide que duerma con ella, pero José le dice que no. Su jefe le había confiado el cuidado de su casa. ¿Cómo podría traicionarlo durmiendo con su esposa? Pero más allá de traicionar a Potifar, José tiene temor de hacer mal contra Dios, ¿Te has fijado en el versículo 9? Dice: “¿cómo, pues haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios? Lo que le guardaba a José de pecar no era temor del hombre, sino temor de Dios. Ese es el mejor escudo contra el pecado. <br />Esta señora insistía “cada día,” y él se negaba cada día. Hasta el día en que él llega a la casa y ella está sola. No hay nadie más alrededor. Seguramente la presencia de otros siervos la había frenado a la hora de tentar a José, pero este día fue más atrevida y agarró a José de su túnica. Este reaccionó y salió corriendo de ahí, y ella aprovechó que no había testigos para acusar a José de intentar violarla. <br />Si Potifar hubiera creído a su esposa, habría matado a José. Sim embargo lo pone en la cárcel donde estaban los presos del rey, prisión que además estaba bajo su cargo. Ahí no había delincuentes de sangre; ahí entraban los que de algún modo habían ofendido al rey. Por la gracia de Dios, José acaba al cuidado de todos los presos. Una vez más vemos que cuando José estaba al cargo de la prisión, Dios lo prosperaba 39: 23 dice:. “No necesitaba atender el jefe de la cárcel cosa alguna de las que estaban al cuidado de José, porque Jehová estaba con José, y lo que él hacía, Jehová lo prosperaba.” <br />José acaba quedándose en la cárcel “trabajando” más de dos años, ya que el copero del rey se olvida de hablar de él hasta que Faraón tiene un suelo que nadie puede interpretar. Cuando Faraón le pide que le interprete sus sueños, José lo hace, y no solo le dice que habrá hambre en la tierra, sino que le ofrece un plan para aprovechar las cosechas de los siete años buenos que habrá antes de los siete años de crisis. Faraón lo escoge a él para supervisar toda la operación (imagino que habría pedido referencias de su antiguo jefe). Dice Faraón que José sería el mejor candidato porque Dios estaba con él. Dice Faraón en el 41:38 “¿Acaso hallaremos a otro hombre como éste, en quien esté el espíritu de Dios?”<br />Llegó José a Egipto con diecisiete años y a los 30 ya era el segundo después del Faraón. Dios lo había preparado y José había permanecido fiel en cada situación donde Dios lo había puesto. Y no había sido fácil, verdad?<br />Al final de Génesis, cuando revela su identidad a sus hermanos, y cuando su padre muere y sus hermanos temen una represalia de su parte, lo deja bien claro otra vez: Génesis 50:19-20 nos narra que respondió José a sus hermanos: “No temáis; ¿acaso estoy yo en lugar de Dios? Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo.”<br /><br />¿Por qué podía José responder con tanta paz hacia aquellos que le habían causado tanto mal?<br />Creo que la clave está unos capítulos antes, en Génesis 41:51-52. <br />Vemos que cuando José se casa y tiene sus hijos, da testimonio de su vida al nombrar a sus hijos Manasés y Efraín. Dice así la Palabra:<br />“Y llamó José el nombre del primogénito, Manasés; Esto es, El que hace olvidar porque dijo: Dios me hizo olvidar todo mi trabajo, y toda la casa de mi padre. Y llamó el nombre del segundo, Efraín; de una palabra hebrea que significa fructífero porque dijo: Dios me hizo fructificar en la tierra de mi aflicción.”<br />José reconocía que Dios era el que manejaba su vida, y que todo lo que él había pasado estaba en el plan perfecto de Dios, y todo era para un fin mayor que él mismo. En las palabras del apóstol Pablo sonaría así: “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.” Romanos 8:28<br />Es por eso que José podía olvidar su aflicción pasada, porque Dios es el que le hacía olvidar. Es por eso que podía llevar fruto en la tierra de aflicción, porque Dios era el que le había hecho fructificar. <br />¿Necesitas hoy olvidar aflicción pasada, algún mal causado por otro? Dios es el que puede hacerte olvidar. ¿Deseas ser fructífero, pero la tierra en la que estás es tierra de aflicción? Dios es el que te puede hacer fructificar en la tierra de aflicción. <br />Pon tu vida en las manos de Dios, para que se pueda decir de ti como de José: “Y Dios estaba con él”.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16763847</guid><pubDate>Thu, 16 Jan 2025 02:55:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16763847/ge_nesis_009_y_dios_estaba_con_el.mp3" length="9269456" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Cuando estudio la vida de José, salgo con la frase esta en mente: Dios estaba con él. Génesis 39:2 dice que “Jehová estaba con José y fue varón próspero””
Nos dice Esteban en Hechos 7:9 “Los patriarcas, movidos por envidia, vendieron a José para...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Cuando estudio la vida de José, salgo con la frase esta en mente: Dios estaba con él. Génesis 39:2 dice que “Jehová estaba con José y fue varón próspero””<br />Nos dice Esteban en Hechos 7:9 “Los patriarcas, movidos por envidia, vendieron a José para Egipto; pero Dios estaba con él”<br />Y no es que la vida de José fuera siempre fácil. Repasemos rápidamente los eventos de su vida con la ayuda de algunos pasajes. Génesis 37:3 nos dice que “amaba Israel a José más que a todos sus hijos, porque lo había tenido en su vejez”<br />Jacob, que amaba a Raquel, hija de su tío Labán, trabaja siete años `para que en la tarde de la boda Labán le engañe y le de su hija mayor, Lea. Cuando Jacob se queja, Labán le ofrece a Raquel, así que acaba con dos esposas. Lea tiene hijos, pero Raquel no consigue quedarse embarazada durante mucho tiempo, pero al fin tiene a José, que llega a ser el favorito de Jacob. <br />Nos dice Génesis 37: 4 que “viendo sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos sus hermanos, le aborrecían, y no podían hablarle pacíficamente.”<br />No ayuda que su padre le da regalos que no da a los otros, o que él comparte los sueños de grandeza que había tenido. Hasta su propio padre le cuestiona sobre estos sueños. Sin duda eran sueños enviados por Dios y que se harían realidad un día, pero en este momento, José, como un joven que todavía estaba madurando, no ayuda en la situación con sus hermanos. Fijémonos que Jacob meditaba en lo ocurrido, mientras sus otros hijos meditaban en la envidia que tenían de José, llegando incluso a querer matarlo (37:11).<br />Los 10 hermanos planean deshacerse de José. Rubén los convence de no matarlo, y lo ponen en una cisterna vacía. El texto nos dice que la intención de Rubén era volver para sacarlo de ahí “por librarlo así de sus manos, para hacerlo volver a su padre” (37:22) Pero Judá propone venderlo, y cuando Rubén vuelve de estar con el ganado, sus hermanos ya lo han vendido a unos ismaelitas que iban rumbo a Egipto. <br />La crueldad de estos hijos hacia su padre es grande. Le hacen pensar que su hijo ha muerto en las garras de un animal salvaje, Jacob no puede ser consolado. Dice Génesis 37:35 que “él no quiso recibir consuelo, y dijo: Descenderé enlutado a mi hijo hasta el Seol.” <br /><br />José acaba en casa de Potifar, un oficial del Faraón; Dios lo controla todo. Nos dice Génesis 39:3 que “vio su amo que Jehová estaba con él, y que todo lo que él hacía, Jehová lo hacía prosperar en su mano.” <br />José servía en la casa de Potifar así como había servido en casa de su padre, mirando por los intereses de su amo. Por eso “él le hizo mayordomo de su casa y entregó en su poder todo lo que tenía”. Y dice la palabra que mientras José era mayordomo, Dios bendijo las posesiones de Potifar, y este “no se preocupaba de cosa alguna” menos de lo que comía. Todo iba genial hasta que la señora de Potifar “puso sus ojos en José.” Esta lo pide que duerma con ella, pero José le dice que no. Su jefe le había confiado el cuidado de su casa. ¿Cómo podría traicionarlo durmiendo con su esposa? Pero más allá de traicionar a Potifar, José tiene temor de hacer mal contra Dios, ¿Te has fijado en el versículo 9? Dice: “¿cómo, pues haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios? Lo que le guardaba a José de pecar no era temor del hombre, sino temor de Dios. Ese es el mejor escudo contra el pecado. <br />Esta señora insistía “cada día,” y él se negaba cada día. Hasta el día en que él llega a la casa y ella está sola. No hay nadie más alrededor. Seguramente la presencia de otros siervos la había frenado a la hora de tentar a José, pero este día fue más atrevida y agarró a José de su túnica. Este reaccionó y salió corriendo de ahí, y ella aprovechó que no había testigos para acusar a José de intentar violarla. <br />Si Potifar hubiera creído a su esposa, habría matado a José. Sim embargo lo pone en la cárcel donde estaban los presos del rey, prisión que además estaba bajo su cargo. Ahí no había...]]></itunes:summary><itunes:duration>550</itunes:duration><itunes:keywords>bell,bíblia,estudio,génesis,mujeres</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/e9c212a96ba19f7f699a1649b0653d0c.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Génesis-008 Isaac, el hijo de la promesa</title><link>https://www.spreaker.com/episode/genesis-008-isaac-el-hijo-de-la-promesa--16744525</link><description><![CDATA[Dios prometió a Abram que tendría un hijo y que la tierra sería bendecida en su simiente. En Génesis 15:18 dice “En aquel día hizo Jehová un pacto con Abram, diciendo: A tu descendencia daré esta tierra, desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Eufrates” Pero había un problema: Sara su mujer era estéril y no parecía que iban a poder tener hijos. ¿Cómo podría la descendencia de Abram habitar la tierra, ser una nación y bendecir al mundo si no tenía hijos?<br /><br />Sarai, cansada de esperar decide “ayudar” al Señor, y le ofrece a Abram que se acueste con su sierva Agar para que esta pueda tener “el hijo de la promesa”. “Dijo entonces Sarai a Abram: Ya ves que Jehová me ha hecho estéril; te ruego, pues, que te llegues a mi sierva; quizá tendré hijos de ella. Y atendió Abram al ruego de Sarai.” (Génesis 16:2)<br /><br />Ella pensó que sería como tener su propio hijo. Sin embargo, cuando Agar ve que está embarazada, comienza a mirar a Sarai con desprecio (versículo 16:4). Aquí comienza una rivalidad entre estas dos mujeres. <br /><br />Como podéis imaginar, también ocasionó tensión entre Abram y Sarai. Leemos en Génesis 16:5-6<br /><br />“Entonces Sarai dijo a Abram: Mi afrenta sea sobre ti; yo te di mi sierva por mujer, y viéndose encinta, me mira con desprecio; juzgue Jehová entre tú y yo. Y respondió Abram a Sarai: He aquí, tu sierva está en tu mano; haz con ella lo que bien te parezca. Y como Sarai la afligía, ella huyó de su presencia.”<br /><br />Habían usado a Agar para intentar “salvar” la voluntad de Dios, o así creían, y Agar ahora se sentía especial por su embarazo. Esta, al ver que su señora la maltrataba, se marcha al desierto, y agotada, es hallada junto a la fuente. El ángel del Señor le habla: “vuélvete a tu señora, y ponte sumisa bajo su mano” (16:9) Y le dice: no te preocupes, “Jehová ha oído tu aflicción” me encanta cuando se nos recuerda que Dios oye nuestra aflicción (16:11). Así que Agar vuelve a la casa de Abram y Sara, donde nace Ismael. Abram en este entonces tenía 86 años.<br /><br />Pasan trece años, y Dios vuelve a hablar con Abram. En el capítulo 17 ratifica su pacto con él, y le cambia el nombre de Abram a Abraham (que significa “padre de una multitud) y a Sarai la comienza a llamar Sara (princesa), en señal del pacto. Dios les promete una vez más que su descendencia heredaría la tierra. Un capítulo más tarde, (UNA TERCERA VEZ; DAVID?) Dios visita a Abraham y Sara para decirles que tendrán un hijo, y Sara se ríe en secreto. <br /><br />En el capítulo anterior vemos que Abraham se había reído. Dice “Entonces Abraham se postró sobre su rostro, y se rió, y dijo en su corazón: ¿A hombre de cien años ha de nacer hijo? ¿Y Sara, ya de noventa años, ha de concebir?” <br /><br />Si Sara había sido estéril durante su edad fértil, ahora era humanamente imposible que tuviera hijos. Sin embargo Dios mismo le pregunta que por qué se había reído. Imagino la escena. ¿Quién, yo? ¡No me he reído! ¡Sí, tú, Sara!<br /><br />Y Dios les afirma su fe con estas palabras: “¿Hay para Dios alguna cosa difícil? Al tiempo señalado volveré a ti, y según el tiempo de la vida, Sara tendrá un hijo.”<br /><br /><br />¿No es infinitamente grande y bueno Dios? Para cada personaje en esta historia, ¿verdad? Sin importar si eran siervos o señores, Dios promete estar con ellos. Sin importar si creían firmemente en las promesas de Dios o si obedecían con vestigios de duda. Dios pacientemente los guía adonde quiere que vayan. Y es que nada hay difícil para nuestro Dios. <br /><br />Vemos constantemente los fallos de los hombres y vemos el amor y la fidelidad de Dios. <br /><br />Más adelante vemos que Ismael, 13 años mayor que Isaac, el hijo de la promesa, se burlaba de él; un caso claro de bullying. Vemos que Sara, al verlo, habla con Abraham, y al llevarlo al Señor en oración, Dios le dice a Abraham que deje ir a Agar y a Ismael. Dios promete cuidarlos, y se establecen en Parán, e Ismael se casa con una chica de Egipto.<br /><br />Todo esto fue hecho para dejar que Isaac creciera sanamente y se desarrollara para llegar a ser padre de un gran pueblo. Y cuando menos lo esperamos, Dios le pide a Abraham que sacrifique a su hijo, Isaac. Vemos como, en una excelente muestra de fe, Abraham lleva al muchacho para cumplir con lo que Dios le ha pedido, con la certeza de que el Dios Todopoderoso “proveería el cordero para el holocausto.” Y así es, Dios ve su fe, y no le deja proseguir con el sacrificio de su hijo. Dios le reafirma la promesa de una descendencia que no podrá ser contada. <br /><br />Y lo más bello es que de esta descendencia saldría el Mesías, simiente de la mujer que vencería al maligno y proveería salvación de nuestros pecados. <br /><br />Sin duda Dios sabe planear. Podemos confiar que sus planes son buenos, y sus promesas fieles. No intentes tú cubrir por Dios cuando te parece que el Señor no está actuando. Dios tiene el tiempo, el lugar, y las personas que Él quiere usar. Que no metamos nosotros la mano donde no nos lo pide Él. Y cuando nos pida que actuemos, no lo dudemos ni un momento; obedezcamos en confianza.<br />Después de todo, “¿Hay algo difícil para Dios?” Nada, absolutamente nada se le puede resistir, y Él provee siempre lo necesario. Pon tu confianza en aquel que te creó y te ama sobremanera.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16744525</guid><pubDate>Wed, 15 Jan 2025 03:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16744525/reflejos_gloria_008_18_01_2019.mp3" length="7843046" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Dios prometió a Abram que tendría un hijo y que la tierra sería bendecida en su simiente. 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Y atendió Abram al ruego de Sarai.” (Génesis 16:2)<br /><br />Ella pensó que sería como tener su propio hijo. Sin embargo, cuando Agar ve que está embarazada, comienza a mirar a Sarai con desprecio (versículo 16:4). Aquí comienza una rivalidad entre estas dos mujeres. <br /><br />Como podéis imaginar, también ocasionó tensión entre Abram y Sarai. Leemos en Génesis 16:5-6<br /><br />“Entonces Sarai dijo a Abram: Mi afrenta sea sobre ti; yo te di mi sierva por mujer, y viéndose encinta, me mira con desprecio; juzgue Jehová entre tú y yo. Y respondió Abram a Sarai: He aquí, tu sierva está en tu mano; haz con ella lo que bien te parezca. Y como Sarai la afligía, ella huyó de su presencia.”<br /><br />Habían usado a Agar para intentar “salvar” la voluntad de Dios, o así creían, y Agar ahora se sentía especial por su embarazo. Esta, al ver que su señora la maltrataba, se marcha al desierto, y agotada, es hallada junto a la fuente. El ángel del Señor le habla: “vuélvete a tu señora, y ponte sumisa bajo su mano” (16:9) Y le dice: no te preocupes, “Jehová ha oído tu aflicción” me encanta cuando se nos recuerda que Dios oye nuestra aflicción (16:11). Así que Agar vuelve a la casa de Abram y Sara, donde nace Ismael. Abram en este entonces tenía 86 años.<br /><br />Pasan trece años, y Dios vuelve a hablar con Abram. En el capítulo 17 ratifica su pacto con él, y le cambia el nombre de Abram a Abraham (que significa “padre de una multitud) y a Sarai la comienza a llamar Sara (princesa), en señal del pacto. Dios les promete una vez más que su descendencia heredaría la tierra. Un capítulo más tarde, (UNA TERCERA VEZ; DAVID?) Dios visita a Abraham y Sara para decirles que tendrán un hijo, y Sara se ríe en secreto. <br /><br />En el capítulo anterior vemos que Abraham se había reído. 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Y es que nada hay difícil para nuestro Dios. <br /><br />Vemos constantemente los fallos de los hombres y vemos el amor y la fidelidad de Dios. <br /><br />Más adelante vemos que Ismael, 13 años mayor que Isaac, el hijo de la promesa, se burlaba de él; un caso claro de bullying. Vemos que Sara, al verlo, habla con Abraham, y al llevarlo al Señor en oración, Dios le dice a Abraham que deje ir a Agar y a Ismael. 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Si utilizas la aplicación YouVersion, te ofrece varios planes, y puedes elegir la versión de la Biblia de tu idioma que más prefieras, así como cambiar de una a otra. Si no, también puedes leer una copia física de la Palabra de Dios. A mí me gusta hacer eso también, para poder marcar detalles. Sugiero que tengas un cuaderno para anotar lo que el Señor te muestre en diferentes momentos, así como para escribir preguntas. Hay un grupo de Facebook (Reflejos de Su Gloria) en el que puedes escribir tus preguntas si así lo deseas, o puedes preguntar a alguien que te pueda ayudar a resolverlas. <br /><br />El primer episodio trata de la creación del mundo, y cómo Dios hizo todo bueno. <br /><br />El segundo episodio trata de la maldad en el mundo, cómo la antigua serpiente, Satanás, introdujo el pecado en el mundo de tal forma que el ser humano eligió el mal y la tierra fue corrompida. Es en este mundo manchado por el pecado que tú y yo vivimos. Pero Dios había planeado, desde el principio, la limpieza redentora de Cristo a través de su muerte en la cruz. <br /><br />En el episodio tres hago una pausa para meditar sobre el hecho de que Dios creó al ser humano, hombre y mujer, a Su imagen y semejanza. Debemos meditar en el hecho de que cualquier cosa buena que encontramos en el ser humano es debido a que hemos sido creados a la imagen de Dios. Y sin embargo Dios tiene características que son tan solo suyas, y que le hacen el ser superior que es. No hay nadie que disfrute de los atributos divinos del trino Dios.<br /><br />En el episodio número cuatro, el Mesías en la Biblia, presento el plan de Dios para la salvación del ser humano. Dice la Biblia que “todo aquel que en Él crea” tiene vida eterna. Desde Génesis vemos al Mesías, el cual podremos ver a través de las Escrituras, porque Él es el protagonista, que se revela a los lectores de la Palabra para que lo podamos conocer y ser salvos por Él. <br /><br />A partir de estos episodios que considero como base para entender la Biblia, seguimos con los eventos relatados en el libro de Génesis, pero no capítulo por capítulo. Nota también que voy a otros textos de la Biblia. Esto lo hago porque la Palabra de Dios es una, un texto conectado que nos muestra las verdades en diferentes lugares, diferentes fechas, por diferentes personas escribiendo, pero con un mismo autor, Dios mismo. No se puede decir esto de ningún otro libro. <br /><br /><br />Si estás leyendo el libro de Génesis en tu lectura diaria, podrás notar que salto de una historia a otra, buscando temas que aparecen en estas y de los que nosotras nos podemos beneficiar. Suelo dar los capítulos y versículos de los textos para que puedas mirarlos por ti misma. Incluyo el texto en el grupo de Facebook y aquí en la página.<br /><br />Habrás visto que en el episodio cinco estudiamos que la destrucción de Sodoma y Gomorra llega cuando el clamor llega a Dios. Había pecado, y no había un reconocimiento y denuncia del pecado. Hasta Lot y su familia se habían acostumbrado a vivir en medio de tal decadencia moral. Recuerda que no encuentra Dios ni diez personas que lo buscaran en ese lugar. <br /><br />En el episodio seis relaciono el caso de Lot con otras situaciones en las que los personajes de Génesis toman decisiones basándose en criterios temporales y egoístas, trayendo consecuencias que se corresponden con las decisiones, concluyendo que el cristiano debe tomar decisiones basadas en la confianza en Dios y el bienestar espiritual. <br /><br />Tenemos un par de días más para ver los últimos capítulos de Génesis, y espero que los puedas leer tú personalmente a la vez que escuchas las reflexiones sobre mi lectura. <br /><br />A partir de aquí nos adentraremos en el libro de Éxodo y en adelante. Si en algún momento tienes una duda sobre la organización de las reflexiones, no dudes en preguntar, porque es mi deseo que esto sea de ayuda en tu caminar diario. Como ya he dicho, mi meta es que conozcamos a Dios más y mejor. <br /><br />Acabo animándote a valorar los episodios en la aplicación para que más personas lo puedan ver y puedan aprovechar los materiales.<br /><br />Que el Señor te bendiga y puedas conocerle mejor durante este año que nos ha regalado.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16734571</guid><pubDate>Tue, 14 Jan 2025 03:25:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16734571/reflejos_gloria_000_16_01_2019.mp3" length="6345067" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Me gustaría explicar la estructura de los estudios que voy a compartir durante esta serie anual a través de las Escrituras. 

Quisiera viajar a través de la Biblia durante este año. Existen muchos planes de lectura para leer la Biblia en un año. Si...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[<br /><br />Me gustaría explicar la estructura de los estudios que voy a compartir durante esta serie anual a través de las Escrituras. <br /><br />Quisiera viajar a través de la Biblia durante este año. Existen muchos planes de lectura para leer la Biblia en un año. Si utilizas la aplicación YouVersion, te ofrece varios planes, y puedes elegir la versión de la Biblia de tu idioma que más prefieras, así como cambiar de una a otra. Si no, también puedes leer una copia física de la Palabra de Dios. A mí me gusta hacer eso también, para poder marcar detalles. Sugiero que tengas un cuaderno para anotar lo que el Señor te muestre en diferentes momentos, así como para escribir preguntas. Hay un grupo de Facebook (Reflejos de Su Gloria) en el que puedes escribir tus preguntas si así lo deseas, o puedes preguntar a alguien que te pueda ayudar a resolverlas. <br /><br />El primer episodio trata de la creación del mundo, y cómo Dios hizo todo bueno. <br /><br />El segundo episodio trata de la maldad en el mundo, cómo la antigua serpiente, Satanás, introdujo el pecado en el mundo de tal forma que el ser humano eligió el mal y la tierra fue corrompida. Es en este mundo manchado por el pecado que tú y yo vivimos. Pero Dios había planeado, desde el principio, la limpieza redentora de Cristo a través de su muerte en la cruz. <br /><br />En el episodio tres hago una pausa para meditar sobre el hecho de que Dios creó al ser humano, hombre y mujer, a Su imagen y semejanza. Debemos meditar en el hecho de que cualquier cosa buena que encontramos en el ser humano es debido a que hemos sido creados a la imagen de Dios. Y sin embargo Dios tiene características que son tan solo suyas, y que le hacen el ser superior que es. No hay nadie que disfrute de los atributos divinos del trino Dios.<br /><br />En el episodio número cuatro, el Mesías en la Biblia, presento el plan de Dios para la salvación del ser humano. Dice la Biblia que “todo aquel que en Él crea” tiene vida eterna. Desde Génesis vemos al Mesías, el cual podremos ver a través de las Escrituras, porque Él es el protagonista, que se revela a los lectores de la Palabra para que lo podamos conocer y ser salvos por Él. <br /><br />A partir de estos episodios que considero como base para entender la Biblia, seguimos con los eventos relatados en el libro de Génesis, pero no capítulo por capítulo. Nota también que voy a otros textos de la Biblia. Esto lo hago porque la Palabra de Dios es una, un texto conectado que nos muestra las verdades en diferentes lugares, diferentes fechas, por diferentes personas escribiendo, pero con un mismo autor, Dios mismo. No se puede decir esto de ningún otro libro. <br /><br /><br />Si estás leyendo el libro de Génesis en tu lectura diaria, podrás notar que salto de una historia a otra, buscando temas que aparecen en estas y de los que nosotras nos podemos beneficiar. Suelo dar los capítulos y versículos de los textos para que puedas mirarlos por ti misma. Incluyo el texto en el grupo de Facebook y aquí en la página.<br /><br />Habrás visto que en el episodio cinco estudiamos que la destrucción de Sodoma y Gomorra llega cuando el clamor llega a Dios. Había pecado, y no había un reconocimiento y denuncia del pecado. Hasta Lot y su familia se habían acostumbrado a vivir en medio de tal decadencia moral. Recuerda que no encuentra Dios ni diez personas que lo buscaran en ese lugar. <br /><br />En el episodio seis relaciono el caso de Lot con otras situaciones en las que los personajes de Génesis toman decisiones basándose en criterios temporales y egoístas, trayendo consecuencias que se corresponden con las decisiones, concluyendo que el cristiano debe tomar decisiones basadas en la confianza en Dios y el bienestar espiritual. <br /><br />Tenemos un par de días más para ver los últimos capítulos de Génesis, y espero que los puedas leer tú personalmente a la vez que escuchas las reflexiones sobre mi lectura. <br /><br />A partir de aquí nos adentraremos en el libro de...]]></itunes:summary><itunes:duration>368</itunes:duration><itunes:keywords>bell,bíblia,estudio,maribel,mujeres,ruiz</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/82108b8f607fda6b389f62edc30b3a13.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Génesis-006 Criterios de elección</title><link>https://www.spreaker.com/episode/genesis-006-criterios-de-eleccion--16722971</link><description><![CDATA[Si estás siguiendo el plan de lectura de la Biblia en un año, seguramente estés hacia el final del libro de Génesis. Estos estudios están basados en los eventos descritos en Génesis, aunque no tratamos el libro capítulo por capítulo. Más bien, estamos viendo temas que aparecen en el libro, relacionándolos con verdades bíblicas que aparecen en otros libros de la Biblia. Te animo a repasar las historias que se tratan en los estudios para sacarle mejor provecho. <br /><br />El tema de hoy es “criterios de elección”. Cuando tomamos decisiones, solemos utilizar criterios de elección. Solemos tomar una decisión basándonos en algo que valoramos, ya sea nuestra comodidad, nuestros gustos, o nuestro beneficio físico, económico, emocional, espiritual o social. Cuando vas a escoger un trabajo, evalúas las condiciones, y según los criterios de elección que hayas considerado importantes, lo aceptas o no. Igual ocurre cuando decides dónde ir a estudiar o dónde pasarás las vacaciones. Todos tomamos en cuenta criterios de elección en cada decisión que tomamos.<br /><br />En Génesis 13, vemos que Abram y Lot se juntan para dividirse la tierra. Habían prosperado tanto que tenían que separarse para disponer de suficientes recursos. Abram le ofrece a Lot elegir primero, y dice el texto que: “alzó Lot sus ojos, y vio toda la llanura del Jordán, que toda ella era de riego, como el huerto de Jehová, como la tierra de Egipto en la dirección de Zoar, antes que destruyese Jehová a Sodoma y a Gomorra. Entonces Lot escogió para sí toda la llanura del Jordán; y se fue Lot hacia el oriente, y se apartaron el uno del otro.”<br /><br />¿Cuál fue el criterio de elección de Lot?<br /><br />Su avance profesional, ¿verdad? Lot elige las tierras cercanas a Sodoma, ya que eran fértiles y prometían su expansión. Tomó la decisión basándose en sus negocios personales, sin tener en cuenta el estado moral del lugar adonde iba. Ya hemos visto hasta dónde llevó esta decisión a él y a toda su familia. <br /><br />Vemos que Abram era obediente a Dios. Había salido de Ur de los caldeos, una ciudad muy avanzada, para ir a la tierra prometida, sin saber adonde iba. Dios confió en él para mantener la fe en Dios. Dice Dios de Abram en Génesis 18:19: “Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él.” Dios sabía que Abram le era fiel. En el capítulo 17, sigue las instrucciones de Dios y circuncida a todos los varones. Vemos también en el capítulo 14 que no se compromete con el Rey de Sodoma, y Dios lo prospera. Vemos en el capítulo 24 que a la hora de buscar esposa para su hijo, se desplaza para elegir entre los seguidores de Dios, porque sus criterios de elección tenían como prioridad que su hijo se casara con una mujer del pueblo de Dios. Y sin embargo, parece ser que utilizó criterios erróneos en ciertas ocasiones.<br /><br />Vemos un par de ocasiones en las que basó sus decisiones en su seguridad personal. En el capítulo 12, cuando llegan a Egipto, Abram le pide a Sarai su mujer que mienta y diga que es su hermana, ya que era muy guapa ella. Dice Abram a Sarai en el versículo 12: “y cuando te vean los egipcios, dirán: Su mujer es; y me matarán a mí, y a ti te reservarán la vida”. Sin embargo, esta decisión trae plagas para el rey, y ni qué hablar de lo que podría haberle ocurrido a Sarai. Más tarde, vemos que Abraham lo vuelve a hacer igual con Abimelec. Miente para proteger su vida, poniendo en peligro la de su mujer. Le pregunta Abimelec a Abraham: ¿Por qué hiciste esto? Y el responde “Porque dije para mí: Ciertamente no hay temor de Dios en este lugar, y me matarán por causa de mi mujer. Vemos la misericordia de Dios, y cómo en ambas ocasiones Abraham y Sara salen bien de estas situaciones. ¿Pero de verdad era necesario mentir? ¿No podría Dios haberles cuidado? Claro que sí. Tengamos cuidado con los criterios que utilizamos para tomar decisiones. <br /><br /><br />Podemos seguir viendo las acciones de Isaac, que en un mismo capítulo actúa con diferentes criterios. En la primera parte del capítulo 26 sigue las instrucciones de Dios y no desciende a Egipto, sino que se queda en Gerar, actuando según las promesas de Dios de que esa tierra sería suya y no según su lógica de supervivencia. Pero en la segunda parte del capítulo, actúa igual que su padre Abraham lo había hecho y miente sobre su esposa. <br /><br />¿Y qué de sus hijos, Esaú y Jacob?<br /><br />Esaú cambió su primogenitura por un plato de potaje (capítulo 25:27-34). La bendición para él y su descendencia cedida por un plato de comida! ¿Y cuál fue su criterio de elección? Sus necesidades y deseos del momento. <br /><br />¿Y Jacob? Él decidió aprovecharse de la situación y acaba engañando a su padre en el capítulo 27 para obtener la bendición que su padre quería dar a su hermano mayor. <br /><br />Señoras, estos eran los que Dios había elegido para ser Su pueblo. Dios los hubiera cuidado; Dios los hubiera preservado; Dios los hubiera bendecido. No necesitaban mentir, manipular ni mirar por sí mismos. Sólo tenían que confiar y obedecer. <br /><br />¿Qué criterios consideramos nosotras a la hora de tomar decisiones? ¿Nos interesan más las ganancias económicas o los avances profesionales que se puedan presentar, o tomamos decisiones priorizando nuestro bienestar espiritual y moral y el de los de nuestro alrededor? <br /><br />Nos animo a analizar bien nuestros criterios de elección, y a confiar en nuestro Dios siempre.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16722971</guid><pubDate>Mon, 13 Jan 2025 04:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16722971/reflejos_gloria_006_15_01_2019_criterios_eleccion.mp3" length="8936761" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Si estás siguiendo el plan de lectura de la Biblia en un año, seguramente estés hacia el final del libro de Génesis. Estos estudios están basados en los eventos descritos en Génesis, aunque no tratamos el libro capítulo por capítulo. Más bien, estamos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Si estás siguiendo el plan de lectura de la Biblia en un año, seguramente estés hacia el final del libro de Génesis. Estos estudios están basados en los eventos descritos en Génesis, aunque no tratamos el libro capítulo por capítulo. Más bien, estamos viendo temas que aparecen en el libro, relacionándolos con verdades bíblicas que aparecen en otros libros de la Biblia. Te animo a repasar las historias que se tratan en los estudios para sacarle mejor provecho. <br /><br />El tema de hoy es “criterios de elección”. Cuando tomamos decisiones, solemos utilizar criterios de elección. Solemos tomar una decisión basándonos en algo que valoramos, ya sea nuestra comodidad, nuestros gustos, o nuestro beneficio físico, económico, emocional, espiritual o social. Cuando vas a escoger un trabajo, evalúas las condiciones, y según los criterios de elección que hayas considerado importantes, lo aceptas o no. Igual ocurre cuando decides dónde ir a estudiar o dónde pasarás las vacaciones. Todos tomamos en cuenta criterios de elección en cada decisión que tomamos.<br /><br />En Génesis 13, vemos que Abram y Lot se juntan para dividirse la tierra. Habían prosperado tanto que tenían que separarse para disponer de suficientes recursos. Abram le ofrece a Lot elegir primero, y dice el texto que: “alzó Lot sus ojos, y vio toda la llanura del Jordán, que toda ella era de riego, como el huerto de Jehová, como la tierra de Egipto en la dirección de Zoar, antes que destruyese Jehová a Sodoma y a Gomorra. Entonces Lot escogió para sí toda la llanura del Jordán; y se fue Lot hacia el oriente, y se apartaron el uno del otro.”<br /><br />¿Cuál fue el criterio de elección de Lot?<br /><br />Su avance profesional, ¿verdad? Lot elige las tierras cercanas a Sodoma, ya que eran fértiles y prometían su expansión. Tomó la decisión basándose en sus negocios personales, sin tener en cuenta el estado moral del lugar adonde iba. Ya hemos visto hasta dónde llevó esta decisión a él y a toda su familia. <br /><br />Vemos que Abram era obediente a Dios. Había salido de Ur de los caldeos, una ciudad muy avanzada, para ir a la tierra prometida, sin saber adonde iba. Dios confió en él para mantener la fe en Dios. Dice Dios de Abram en Génesis 18:19: “Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él.” Dios sabía que Abram le era fiel. En el capítulo 17, sigue las instrucciones de Dios y circuncida a todos los varones. Vemos también en el capítulo 14 que no se compromete con el Rey de Sodoma, y Dios lo prospera. Vemos en el capítulo 24 que a la hora de buscar esposa para su hijo, se desplaza para elegir entre los seguidores de Dios, porque sus criterios de elección tenían como prioridad que su hijo se casara con una mujer del pueblo de Dios. Y sin embargo, parece ser que utilizó criterios erróneos en ciertas ocasiones.<br /><br />Vemos un par de ocasiones en las que basó sus decisiones en su seguridad personal. En el capítulo 12, cuando llegan a Egipto, Abram le pide a Sarai su mujer que mienta y diga que es su hermana, ya que era muy guapa ella. Dice Abram a Sarai en el versículo 12: “y cuando te vean los egipcios, dirán: Su mujer es; y me matarán a mí, y a ti te reservarán la vida”. Sin embargo, esta decisión trae plagas para el rey, y ni qué hablar de lo que podría haberle ocurrido a Sarai. Más tarde, vemos que Abraham lo vuelve a hacer igual con Abimelec. Miente para proteger su vida, poniendo en peligro la de su mujer. Le pregunta Abimelec a Abraham: ¿Por qué hiciste esto? Y el responde “Porque dije para mí: Ciertamente no hay temor de Dios en este lugar, y me matarán por causa de mi mujer. Vemos la misericordia de Dios, y cómo en ambas ocasiones Abraham y Sara salen bien de estas situaciones. ¿Pero de verdad era necesario mentir? ¿No podría Dios haberles cuidado? Claro que sí. Tengamos cuidado con los criterios que...]]></itunes:summary><itunes:duration>530</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,estudio,maribel,mujeres,ruiz</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/e9c212a96ba19f7f699a1649b0653d0c.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Génesis-005 El caso de Sodoma</title><link>https://www.spreaker.com/episode/genesis-005-el-caso-de-sodoma--16712190</link><description><![CDATA[El clamor contra Sodoma<br /><br />Te invito a leer el relato en Génesis 18 y 19 para entender mejor la meditación. <br /><br />“Entonces Jehová le dijo: Por cuanto el clamor contra Sodoma y Gomorra se aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo, descenderé ahora, y veré si han consumado su obra según el clamor que ha venido hasta mí; y si no, lo sabré.”<br />Génesis 18:20-21<br /><br />“El clamor contra Sodoma y Gomorra”—esta frase me resulta interesante. ¿Quién estaba clamando contra Sodoma y Gomorra? Porque vemos que cuando Abram le pide a Dios que tenga misericordia de la ciudad, llegan al acuerdo de que si se hallaran 10 personas justas en ella, que Dios no destruiría la ciudad, y sin embargo no se hallan, porque las ciudades son destruidas. <br /><br />¿Quién clamaba entonces? Por las historias que vemos a través de la Biblia (tenemos el caso de los varones que vienen a dar la advertencia a Lot, a los que los hombres del pueblo vienen a pedir que los echen a la calle para tener relaciones sexuales con ellos; Lot, Lot!, el único hombre justo en la ciudad, según el relato, les ofrece sus hijas para que “hagan con ellas lo que quisieran!! ¿¿Qué haces, Lot??. Tenemos otro relato años más tarde, del levita y su concubina, en Jueces 19, donde los hombres de una ciudad—de Israel, por cierto—vienen a pedirle al dueño de la casa que lo hospedaba que les echara al levita para abusar de él. Acaban dándoles a la concubina de este señor, a la cual maltratan y matan, iniciándose así una guerra civil). <br /><br />Todas estas historias te deberían revolver el estómago. Si cosas así estaban ocurriendo en Sodoma y Gomorra y no había justicia para estos malhechores, sin duda el clamor de las víctimas subiría al cielo. Si en algún momento has pensado que el juicio de Dios sobre Sodoma y Gomorra fue desproporcionado, piensa en el caos moral y social que se vivía en estos sitios. <br /><br />Me hace pensar en nuestra obligación de alzar la voz contra el mal en nuestra sociedad. ¿Denunciamos el mal y lo traemos ante Dios en oración? ¿O callamos ante el deterioro moral de nuestro entorno?<br /><br />¿Qué estaba haciendo Lot en su ciudad? <br />No vemos una clara denuncia del mal, aunque sí parece que seguía al Señor en su casa. Había elegido vivir ahí por beneficios económicos y profesionales. Sus hijas habían crecido en la ciudad y ya tenían novio. Es probable que después de haber vivido entre el pueblo, hubieran llegado a ser insensibles a los pecados que se desarrollaban ahí. Vemos que al final, fue la gente del pueblo la que se desvincula de Lot, y no Lot de ellos. Veamos de nuevo el incidente que ocurrió cuando vinieron los ángeles a visitar a Lot. Después de la visita, y cuando los hombres del pueblo vienen a pedir los ángeles para sus lascivias, hablan con Lot de esta manera:<br /><br />Génesis 19:9 <br />“Y ellos respondieron (hablando con Lot): Quita allá; y añadieron: Vino este extraño para habitar entre nosotros, ¿y habrá de erigirse en juez? (una vez más, hablando de Lot) Ahora te haremos más mal que a ellos (a los que habían venido de visita). Y hacían gran violencia al varón, a Lot, y se acercaron para romper la puerta.”<br /><br />Los ángeles intervienen parando a estos hombres perversos, y tras este incidente, Lot planea la huída antes de la destrucción. Pero no consiguió que le siguieran sus yernos. <br /><br />“Entonces salió Lot y habló a sus yernos, los que habían de tomar sus hijas, y les dijo: Levantaos, salid de este lugar; porque Jehová va a destruir esta ciudad. Mas pareció a sus yernos como que se burlaba.” Génesis 19:14 <br /><br />Pensaron que gastaba una broma, que no hablaba en serio. Podríamos incluso inferir que Lot no hablaba mucho de su Dios, o si lo hacía era de forma ligera y en ocasiones especiales. La idea de que Dios destruiría la ciudad les parecía quizás violenta y excesiva. <br /><br />¿No ocurre eso hoy en día? La gente se alegra de escuchar del Dios de amor, pero cuando cambiamos el tema al juicio del Dios Santo, entonces se incomoda el personal. Queremos justicia, pero nos cuesta aceptar un Dios Justo, porque la justicia muchas veces ha de traer castigo. <br /><br />Pero piensa en un caso de crimen que hayas oído últimamente; si el juez dicta sentencia y aplica un castigo fácil de llevar al criminal, nos parece injusto, ¿verdad? Y es que la justicia debe imponer penas que sean adecuadas para la infracción. Dios es justo, y debemos confiar en que el castigo que Él establece para el pecado es justo. <br /><br />Y además, Dios castiga con el deseo de que haya arrepentimiento. Juan 3:17 nos dice: “Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.” El deseo de Dios nunca ha sido condenar, sino perdonar y dar vida. Pero el pecado se ha de castigar. Eso es justo.<br /><br />1 Juan 3:4 Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley.<br /><br />Vemos en Romanos 6:23 que la pena por el pecado es muerte. “Porque la paga del pecado es muerte” Pero lo más precioso es que el Mesías, Cristo, ya ha cumplido la pena por ti y por mí. Lo hizo al morir en la cruz. Y resucitó al tercer día para darnos el mayor regalo. Acaba el versículo así: “pero la dádiva (el regalo) de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.” <br /><br />Precioso; nos afirma 1 Juan 1:9 que <br />“Si confesamos nuestros pecados, (Dios) es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” <br /><br />Miremos este chocante relato y aprendamos que lo que Dios quiere de la humanidad es el arrepentimiento para alcanzar comunión con Dios. 2 Pedro 3:9 dice “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.”<br /><br />Denuncia el pecado para poder ofrecer la salvación de Cristo. Esa es la forma de mostrar el amor de Dios al pecador. Y cuando alguien insista en rechazar a Dios, no le acompañes en su rebeldía, para que el juicio de Dios no caiga sobre los tuyos. Es cosa seria esto de la pureza y santidad. Os dejo con una verdad de Proverbios 28:13:<br /><br />“El que encubre sus pecados no prosperará;<br />Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.”<br /><br />¡Qué bueno es Dios!]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16712190</guid><pubDate>Fri, 10 Jan 2025 03:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16712190/reflejos_gloria_5_14_01_2019_005.mp3" length="9293347" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El clamor contra Sodoma

Te invito a leer el relato en Génesis 18 y 19 para entender mejor la meditación. 

“Entonces Jehová le dijo: Por cuanto el clamor contra Sodoma y Gomorra se aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El clamor contra Sodoma<br /><br />Te invito a leer el relato en Génesis 18 y 19 para entender mejor la meditación. <br /><br />“Entonces Jehová le dijo: Por cuanto el clamor contra Sodoma y Gomorra se aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo, descenderé ahora, y veré si han consumado su obra según el clamor que ha venido hasta mí; y si no, lo sabré.”<br />Génesis 18:20-21<br /><br />“El clamor contra Sodoma y Gomorra”—esta frase me resulta interesante. ¿Quién estaba clamando contra Sodoma y Gomorra? Porque vemos que cuando Abram le pide a Dios que tenga misericordia de la ciudad, llegan al acuerdo de que si se hallaran 10 personas justas en ella, que Dios no destruiría la ciudad, y sin embargo no se hallan, porque las ciudades son destruidas. <br /><br />¿Quién clamaba entonces? Por las historias que vemos a través de la Biblia (tenemos el caso de los varones que vienen a dar la advertencia a Lot, a los que los hombres del pueblo vienen a pedir que los echen a la calle para tener relaciones sexuales con ellos; Lot, Lot!, el único hombre justo en la ciudad, según el relato, les ofrece sus hijas para que “hagan con ellas lo que quisieran!! ¿¿Qué haces, Lot??. Tenemos otro relato años más tarde, del levita y su concubina, en Jueces 19, donde los hombres de una ciudad—de Israel, por cierto—vienen a pedirle al dueño de la casa que lo hospedaba que les echara al levita para abusar de él. Acaban dándoles a la concubina de este señor, a la cual maltratan y matan, iniciándose así una guerra civil). <br /><br />Todas estas historias te deberían revolver el estómago. Si cosas así estaban ocurriendo en Sodoma y Gomorra y no había justicia para estos malhechores, sin duda el clamor de las víctimas subiría al cielo. Si en algún momento has pensado que el juicio de Dios sobre Sodoma y Gomorra fue desproporcionado, piensa en el caos moral y social que se vivía en estos sitios. <br /><br />Me hace pensar en nuestra obligación de alzar la voz contra el mal en nuestra sociedad. ¿Denunciamos el mal y lo traemos ante Dios en oración? ¿O callamos ante el deterioro moral de nuestro entorno?<br /><br />¿Qué estaba haciendo Lot en su ciudad? <br />No vemos una clara denuncia del mal, aunque sí parece que seguía al Señor en su casa. Había elegido vivir ahí por beneficios económicos y profesionales. Sus hijas habían crecido en la ciudad y ya tenían novio. Es probable que después de haber vivido entre el pueblo, hubieran llegado a ser insensibles a los pecados que se desarrollaban ahí. Vemos que al final, fue la gente del pueblo la que se desvincula de Lot, y no Lot de ellos. Veamos de nuevo el incidente que ocurrió cuando vinieron los ángeles a visitar a Lot. Después de la visita, y cuando los hombres del pueblo vienen a pedir los ángeles para sus lascivias, hablan con Lot de esta manera:<br /><br />Génesis 19:9 <br />“Y ellos respondieron (hablando con Lot): Quita allá; y añadieron: Vino este extraño para habitar entre nosotros, ¿y habrá de erigirse en juez? (una vez más, hablando de Lot) Ahora te haremos más mal que a ellos (a los que habían venido de visita). Y hacían gran violencia al varón, a Lot, y se acercaron para romper la puerta.”<br /><br />Los ángeles intervienen parando a estos hombres perversos, y tras este incidente, Lot planea la huída antes de la destrucción. Pero no consiguió que le siguieran sus yernos. <br /><br />“Entonces salió Lot y habló a sus yernos, los que habían de tomar sus hijas, y les dijo: Levantaos, salid de este lugar; porque Jehová va a destruir esta ciudad. Mas pareció a sus yernos como que se burlaba.” Génesis 19:14 <br /><br />Pensaron que gastaba una broma, que no hablaba en serio. Podríamos incluso inferir que Lot no hablaba mucho de su Dios, o si lo hacía era de forma ligera y en ocasiones especiales. La idea de que Dios destruiría la ciudad les parecía quizás violenta y excesiva. <br /><br />¿No ocurre eso hoy en día? 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Ya lo vimos en el primer capítulo, detrás del telón, cuando Dios dice “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza.” Cristo ya estaba ahí, parte del trino Dios, en la creación del universo y todo lo que en él se haya. <br /><br />Y cuando llegamos al capítulo tres, después de la desobediencia de Adán y Eva, leemos en Génesis 3:15-16<br /><br />“ Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.<br />Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.”<br /><br />Al introducir el pecado en el mundo, Satanás parece haber ganado la victoria, pero Dios le contesta asegurándole que esto es tan solo una batalla ganada. Dios tenía planeado un redentor, un salvador que salvaría a su pueblo de sus pecados.<br /><br />Aquí tenemos la promesa de que la simiente de la mujer, esto es, el Mesías que había de venir, heriría de herida mortal a la Serpiente. Dice el versículo 15 del capítulo 3 que Satanás heriría a la simiente en el calcañar, esto es el tobillo. Una herida en el tobillo es dolorosa, pero no es mortal. La simiente de la mujer heriría al maligno en la cabeza, dejándolo condenado a una muerte inevitable. Una vez más, nos recuerda que en el último libro de la Biblia, en Apocalipsis 12:9 dice “Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.”<br />Esto es el cumplimiento final de lo que ocurriría en la cruz del Calvario. <br /><br />¿Cómo sabemos que este texto habla de Satanás y del Mesías? <br /><br />En Romanos 16: 20, el apóstol Pablo dice: “Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies,” aludiendo al texto en Génesis 3. Tenemos una referencia similar en el Salmo 91:13, un salmo mesiánico que dice<br />“Sobre el león y el áspid pisarás; Hollarás al cachorro del león y al dragón.” <br /><br />La Biblia se refiere en diferentes ocasiones a Satanás como león, áspid(o serpiente) y dragón.<br /><br />El término “simiente” se refiere a descendencia. La frase “simiente de la mujer” indica que el libertador nacería de una mujer. <br /><br />En Génesis 22:18, hablando a Abraham, da esta promesa “En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz.” <br /><br />En Gálatas 3:16 dice: “Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo.”<br /><br />Esto se cumpliría dos mil años más tarde. Lo vemos en el relato del nacimiento de Jesús. <br /><br />Mateo 1:18 “El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo.”<br /><br />Pienso en el versículo en Colosenses 1:15 que dice: “Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.” Esta preciosa simiente de mujer es aquella simiente prometida, que heriría a la serpiente antigua en la cabeza. <br /><br />Hebreos 9: 9-15, hablando del Cristo dice que “convenía a aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase por aflicciones al autor de la salvación de ellos.”<br />“Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre.”<br /><br />El autor de la vida nacía de mujer en carne y sangre, para traernos la salvación de nuestros pecados. Nació de mujer para morir en la cruz, y así pagar por nuestros pecados. Sufríó para que nosotros no tuviéramos que ser esclavos del pecado, para que por su sacrificio en la cruz fuéramos libres para servir al Señor.<br /><br /><br />Así que vemos el cumplimiento de Génesis 3:15 en Cristo, simiente de la mujer que aplastaría de forma mortal al maligno y al mal en la cruz del Calvario: como leemos en Colosenses 2:15, Cristo, <br /><br />“despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.”<br /><br />Gracias a Dios por el Mesías Salvador. A Él sea la gloria por los siglos de los siglos.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16702704</guid><pubDate>Thu, 09 Jan 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16702704/reflejos_gloria_2_4_13_01_2019_episodio_4.mp3" length="7533653" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Como vamos a estar leyendo a través de la Biblia, me gustaría presentar al Mesías, para que durante nuestro viaje a través de la Biblia puedas verlo reflejado en las Escrituras. Esto hará que tu lectura de la Biblia tenga mayor significado para ti....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Como vamos a estar leyendo a través de la Biblia, me gustaría presentar al Mesías, para que durante nuestro viaje a través de la Biblia puedas verlo reflejado en las Escrituras. Esto hará que tu lectura de la Biblia tenga mayor significado para ti. <br /><br />¿Dónde vemos la primera aparición del Mesías en la Biblia? Ya lo vimos en el primer capítulo, detrás del telón, cuando Dios dice “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza.” Cristo ya estaba ahí, parte del trino Dios, en la creación del universo y todo lo que en él se haya. <br /><br />Y cuando llegamos al capítulo tres, después de la desobediencia de Adán y Eva, leemos en Génesis 3:15-16<br /><br />“ Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.<br />Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.”<br /><br />Al introducir el pecado en el mundo, Satanás parece haber ganado la victoria, pero Dios le contesta asegurándole que esto es tan solo una batalla ganada. Dios tenía planeado un redentor, un salvador que salvaría a su pueblo de sus pecados.<br /><br />Aquí tenemos la promesa de que la simiente de la mujer, esto es, el Mesías que había de venir, heriría de herida mortal a la Serpiente. Dice el versículo 15 del capítulo 3 que Satanás heriría a la simiente en el calcañar, esto es el tobillo. Una herida en el tobillo es dolorosa, pero no es mortal. La simiente de la mujer heriría al maligno en la cabeza, dejándolo condenado a una muerte inevitable. Una vez más, nos recuerda que en el último libro de la Biblia, en Apocalipsis 12:9 dice “Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.”<br />Esto es el cumplimiento final de lo que ocurriría en la cruz del Calvario. <br /><br />¿Cómo sabemos que este texto habla de Satanás y del Mesías? <br /><br />En Romanos 16: 20, el apóstol Pablo dice: “Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies,” aludiendo al texto en Génesis 3. Tenemos una referencia similar en el Salmo 91:13, un salmo mesiánico que dice<br />“Sobre el león y el áspid pisarás; Hollarás al cachorro del león y al dragón.” <br /><br />La Biblia se refiere en diferentes ocasiones a Satanás como león, áspid(o serpiente) y dragón.<br /><br />El término “simiente” se refiere a descendencia. La frase “simiente de la mujer” indica que el libertador nacería de una mujer. <br /><br />En Génesis 22:18, hablando a Abraham, da esta promesa “En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz.” <br /><br />En Gálatas 3:16 dice: “Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo.”<br /><br />Esto se cumpliría dos mil años más tarde. Lo vemos en el relato del nacimiento de Jesús. <br /><br />Mateo 1:18 “El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo.”<br /><br />Pienso en el versículo en Colosenses 1:15 que dice: “Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.” Esta preciosa simiente de mujer es aquella simiente prometida, que heriría a la serpiente antigua en la cabeza. <br /><br />Hebreos 9: 9-15, hablando del Cristo dice que “convenía a aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase por aflicciones al autor de la salvación de ellos.”<br />“Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el...]]></itunes:summary><itunes:duration>442</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,devocional,mujeres</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/8e79533b8d7f805287a317678ff8be97.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Génesis-003 A su imagen</title><link>https://www.spreaker.com/episode/genesis-003-a-su-imagen--16695475</link><description><![CDATA[<b></b>Dios nos hizo a su imagen y semejanza. Dice Génesis 1:26: “Hagamos a hombre a nuestra imagen y semejanza” Génesis 5:1-2  dice: “Éste es el libro de las generaciones de Adán. El día en que creó Dios al hombre, a semejanza de Dios lo hizo. Varón y hembra los creó; y los bendijo, y llamó el nombre de ellos Adán, el día en que fueron creados.” Fijaos dónde aparece esa frase también, en Génesis 5:3 “Adán engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen.” <br /><br />Cuando nos nace un niño, es a nuestra imagen, es decir, tiene características que son como las nuestras. Así el Dios trino nos hizo a su imagen y semejanza. Si esto no te hace tener piel de gallina, y no te hace sentirte amada, es que no has meditado lo suficiente en este hecho. Dios creó los animales, y no los hizo a su imagen, creó las preciosas plantas, y no las hizo a Su imagen, pero cuando creó al ser humano, eligió, de Su propia voluntad, darnos características de su propia imagen. <br />Llamamos a estos rasgos comunicables. Hay por supuesto otras características de Dios que son tan solo suyas, que nosotros no tenemos. Estos son rasgos no comunicables o incomunicables. <br />Dios es infinito; no tiene límites. Nosotros sí tenemos límites. Si no lo crees, comienza a correr y a ver hasta dónde llegas. Dios es autosuficiente; no necesita que nadie le complete. Nosotros sí; somos seres que dependemos de otros; no podríamos sobrevivir aislados por mucho tiempo. <br />Dios es omnisciente, lo sabe todo. Nosotros no somos omniscientes; no podemos saber los motivos por los que la gente hace las cosas, no conocemos el corazón de los demás, es más, Dios dice que no conocemos nuestro propio corazón (Jeremías 17:9). Dios es inmutable, no cambia nunca. Nosotros sí, gracias a Dios. Él es Santo, perfecto, y por lo tanto no necesita cambiar. Sin embargo, nosotros no somos perfectos, por lo que la posibilidad de cambio ha de verse como un regalo de Dios. Gracias a nuestra mutabilidad, podemos mejorar y ser más como Él cada día. Dios es omnipresente, puede estar en múltiples sitios a la vez. Nosotros lo intentamos y nos frustramos, porque no podemos. Dios es omnipotente, Todopoderoso; nosotros no podemos hacerlo todo, y nos agotamos intentando hacer más de lo que en realidad podemos llevar. Dios es soberano, reina sobre todo, nada se escapa de su control. Sin embargo nosotros no podemos hacer lo que nos da la gana siempre, aunque lo intentemos. Por eso la insatisfacción en el mundo es tan común. <br />Y Dios es eterno, no tiene principio ni fin; nosotros tenemos principio; ya lo vimos en Génesis. Mas nuestra alma no tiene fin. Moraremos en algún lugar para la eternidad. La Biblia presenta dos opciones: aquellos que confían en Cristo como Salvador de sus pecados morarán con Él en gloria eterna, y aquellos que rechazan a Cristo siguiendo su propio camino morarán eternamente en un lugar de tormento alejados de Dios, el mismo lugar donde Apocalipsis 12:9 dice que acabarán los ángeles rebeldes.<br /><br />Estos atributos de Dios son incomunicables. Por mucho que lo intentemos, jamás podremos ser como Dios. Satanás no tiene estos atributos; no es infinito, no es todopoderoso, no es soberano, no es inmutable, no es autosuficiente; no es omnipresente, ni omnisciente; solo Dios tiene estas características, y esta verdad nos debe traer paz y seguridad.<br /> <br />¿Entonces en qué consiste el ser hechos a su imagen? <br />Tenemos un alma que vivirá para siempre. Tenemos capacidad de decisión, libre albedrío para decidir hacer o no hacer algo. Podemos discernir entre algo bueno y algo dañino. Tenemos la capacidad de ser mejor día a día, por eso nos dice la Palabra que seamos santos como Él es santo.Tenemos la capacidad de amar, el deseo de justicia como Él es justo, deseo de bondad como Él es bueno. Podemos mostrar misericordia y perdón. Tenemos la capacidad de esperar, de ser fieles, de confiar. <br />Todo lo bueno que puedas observar en el ser humano esta ahí por la simple razón que Dios ha puesto su imagen en nosotros, los que confían en Dios y los que no. Esto es el ser humano. <br />¿No te parece precioso? Claro está que el pecado con el que el hombre ha elegido vivir ha corrompido cualquier bondad que el alma del hombre desee. No somos, como muchos anuncian, seres buenos que a veces fallamos. Estaría bien, pero Dios nos describe como seres caídos, pecadores que por mucho que intentemos hacer el bien, siempre acabamos cayendo. No somos hacedores del bien, autosuficientes y perfectos. Somos seres dependientes que solo podemos ser santos (sin mancha) cuando andamos de la mano de Dios. Y el apóstol Pablo describe su lucha continua por hacer el bien en Romanos 7:19-25: “Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí. Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí. Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. ¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?”<br /><br />Pero el apóstol acaba con una gloriosa afirmación: “Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro.” Es en Cristo que podemos vivir como Dios ha establecido [Cristo es la imagen de Dios perfecto.]. La imagen de Dios en nosotros, aunque desfigurada por el pecado, puede ser transformada por la obra de Cristo. <br />Te invito a contemplar conmigo el papel de Jesucristo en el precioso plan de Dios desde el principio.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16695475</guid><pubDate>Wed, 08 Jan 2025 00:20:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16695475/reflejos_gloria_003_12_01_2019.mp3" length="8793591" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Dios nos hizo a su imagen y semejanza. Dice Génesis 1:26: “Hagamos a hombre a nuestra imagen y semejanza” Génesis 5:1-2  dice: “Éste es el libro de las generaciones de Adán. El día en que creó Dios al hombre, a semejanza de Dios lo hizo. Varón y...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[<b></b>Dios nos hizo a su imagen y semejanza. Dice Génesis 1:26: “Hagamos a hombre a nuestra imagen y semejanza” Génesis 5:1-2  dice: “Éste es el libro de las generaciones de Adán. El día en que creó Dios al hombre, a semejanza de Dios lo hizo. Varón y hembra los creó; y los bendijo, y llamó el nombre de ellos Adán, el día en que fueron creados.” Fijaos dónde aparece esa frase también, en Génesis 5:3 “Adán engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen.” <br /><br />Cuando nos nace un niño, es a nuestra imagen, es decir, tiene características que son como las nuestras. Así el Dios trino nos hizo a su imagen y semejanza. Si esto no te hace tener piel de gallina, y no te hace sentirte amada, es que no has meditado lo suficiente en este hecho. Dios creó los animales, y no los hizo a su imagen, creó las preciosas plantas, y no las hizo a Su imagen, pero cuando creó al ser humano, eligió, de Su propia voluntad, darnos características de su propia imagen. <br />Llamamos a estos rasgos comunicables. Hay por supuesto otras características de Dios que son tan solo suyas, que nosotros no tenemos. Estos son rasgos no comunicables o incomunicables. <br />Dios es infinito; no tiene límites. Nosotros sí tenemos límites. Si no lo crees, comienza a correr y a ver hasta dónde llegas. Dios es autosuficiente; no necesita que nadie le complete. Nosotros sí; somos seres que dependemos de otros; no podríamos sobrevivir aislados por mucho tiempo. <br />Dios es omnisciente, lo sabe todo. Nosotros no somos omniscientes; no podemos saber los motivos por los que la gente hace las cosas, no conocemos el corazón de los demás, es más, Dios dice que no conocemos nuestro propio corazón (Jeremías 17:9). Dios es inmutable, no cambia nunca. Nosotros sí, gracias a Dios. Él es Santo, perfecto, y por lo tanto no necesita cambiar. Sin embargo, nosotros no somos perfectos, por lo que la posibilidad de cambio ha de verse como un regalo de Dios. Gracias a nuestra mutabilidad, podemos mejorar y ser más como Él cada día. Dios es omnipresente, puede estar en múltiples sitios a la vez. Nosotros lo intentamos y nos frustramos, porque no podemos. Dios es omnipotente, Todopoderoso; nosotros no podemos hacerlo todo, y nos agotamos intentando hacer más de lo que en realidad podemos llevar. Dios es soberano, reina sobre todo, nada se escapa de su control. Sin embargo nosotros no podemos hacer lo que nos da la gana siempre, aunque lo intentemos. Por eso la insatisfacción en el mundo es tan común. <br />Y Dios es eterno, no tiene principio ni fin; nosotros tenemos principio; ya lo vimos en Génesis. Mas nuestra alma no tiene fin. Moraremos en algún lugar para la eternidad. La Biblia presenta dos opciones: aquellos que confían en Cristo como Salvador de sus pecados morarán con Él en gloria eterna, y aquellos que rechazan a Cristo siguiendo su propio camino morarán eternamente en un lugar de tormento alejados de Dios, el mismo lugar donde Apocalipsis 12:9 dice que acabarán los ángeles rebeldes.<br /><br />Estos atributos de Dios son incomunicables. Por mucho que lo intentemos, jamás podremos ser como Dios. Satanás no tiene estos atributos; no es infinito, no es todopoderoso, no es soberano, no es inmutable, no es autosuficiente; no es omnipresente, ni omnisciente; solo Dios tiene estas características, y esta verdad nos debe traer paz y seguridad.<br /> <br />¿Entonces en qué consiste el ser hechos a su imagen? <br />Tenemos un alma que vivirá para siempre. Tenemos capacidad de decisión, libre albedrío para decidir hacer o no hacer algo. Podemos discernir entre algo bueno y algo dañino. Tenemos la capacidad de ser mejor día a día, por eso nos dice la Palabra que seamos santos como Él es santo.Tenemos la capacidad de amar, el deseo de justicia como Él es justo, deseo de bondad como Él es bueno. Podemos mostrar misericordia y perdón. 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Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón.“ Génesis 6: 5-6<br />¿Qué ha ocurrido desde que acabamos el capítulo dos y esta fuerte afirmación en el capítulo 6 para que Dios mismo se arrepienta de haber hecho al hombre? Mucho, tristemente. Y podemos preguntarnos: si Dios hizo todo bueno, ¿cómo es posible que el mal llegara a tal punto en la tierra? Volvamos al capítulo 3 para estudiarlo. <br />El primer versículo nos introduce a un nuevo personaje, la serpiente, del cual no sabemos nada aparte de que es astuta. ¿Quién es en realidad esa serpiente, y si todo era bueno en Edén, qué hacía ahí? La respuesta la tenemos más adelante en la Palabra de Dios. En Apocalipsis 12:9 leemos el fin de esta serpiente <br />“Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.”<br /> (Perdón por el spoiler). Isaías 14 y Ezequiel 28 nos cuentan cómo Dios había creado a los ángeles antes de la creación del mundo. A estos había creado hermosos, y con la capacidad de decidir, al igual como creó al ser humano (a esto le llamamos libre albedrío). El más hermoso de todos, Lucero, decidió rebelarse contra Dios, y fue echado del cielo junto con los ángeles que le seguían. Estos, como vemos en Apocalipsis esperan un final justo, pero mientras tanto, vemos que tienen como misión engañar por todo el mundo. <br />Y vemos que en el huerto del Edén, consigue hacer dudar a Eva. Esta es engañada, y Adán, viendo que su compañera humana ha pecado y se ha alejado de Dios, decide (por su libre albedrío), quedarse con ella y alejarse de Dios. <br />Este es el pecado de Adán, por el cual entra el pecado en el mundo. Vemos luego que Caín, en el capítulo 4, por envidia e ira, acaba matando a su hermano. La raza humana se propaga, y para cuando llegamos al capítulo 6, Dios está harto de la maldad del hombre.<br />Vemos lo rápido que el ser humano, al tomar su propio camino, se aleja de Dios y va en deterioro moral. El versículo 6:11 dice “ Y se corrompió la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. 6:12: Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida; porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra.<br />“Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho.” Génesis 6:7<br /><br />En Génesis 6: 13, Dios habla con Noé, varón justo que haya gracia delante de Dios (6:8).  “Dijo, pues, Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra”<br />Parece indicar que la corrupción del hombre se había extendido al resto de la creación de Dios. El pecado había afectado a todo lo que Dios había hecho y era bueno. Ahora estaba corrompido y lleno de violencia. <br /><br />“Porque el anhelo profundo de la creación es aguardar ansiosamente la revelación de los hijos de Dios. Porque la creación fue sometida a vanidad, no de su propia voluntad, sino por causa de aquel que la sometió, en la esperanza de que la creación misma será también liberada de la esclavitud de la corrupción a la libertad de la gloria de los hijos de Dios.” Romanos 8:19-23<br />Dios comparte su plan con Noé sobre este nuevo comienzo: “yo haré llover sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches; y raeré de sobre la faz de la tierra a todo ser viviente que hice.”<br />Dice la Palabra que “hizo Noé conforme a todo lo que le mandó el Señor” (7:5), construyó el arca y organizó a su familia y a los animales que Dios dispuso. Y sucedió tal y como el Señor había dicho. Hubo un diluvio y desastres naturales que acompañaron que cubrió la tierra hasta los picos más altos, y al llegar la calma, solo quedan en la Tierra Noé, su esposa, y sus tres hijos con sus esposas, ocho personas. ¿Habían aprendido la lección? ¿Apreciarían la gracia que habían recibido de parte de Dios? ¿Seguirían al Señor? <br />En el capítulo 8, Noé edifica un altar y ofrece sacrificio grato al Señor. Dios decide que no maldecirá la tierra por culpa del hombre nunca más, a pesar de que el hombre es malo desde su juventud (8:21) Dios da a Noé y a sus hijos años para que puedan fructificarse y repoblar la tierra, y los protege de los animales, dándoles señorío sobre estos y les entrega todo ser viviente y las plantas para alimentarse. <br /><br />Sin embargo, los que han hallado gracia delante de Dios no tardan mucho en mostrar la maldad que mora en el corazón del hombre. El capítulo 9:18 narra cómo Noé plantó una viña, y cuando esta produjo fruto, hizo vino y se embriagó, y andaba desnudo por su tienda; uno de sus hijos lo encuentra desnudo y borracho, y se burla de él en lugar de cubrirlo. Los otros dos hermanos cubren la desnudez de su padre, y Noé acaba maldiciendo a Cam y a su simiente.<br /><br />Paremos aquí a meditar en el contraste de la obra humana con la preciosa obra de Dios. Vemos que el ser humano, desde el principio, ha elegido su propio camino, dejando a Dios de lado. A pesar de tener un comienzo perfecto y un ambiente perfecto, el ser humano elige dejar a Dios para tomar sus propias decisiones, y cada vez, esto lleva al pecado y al caos. ¿Te suena? Mira a tu alrededor. Medita en lo que será realmente la solución a todo el mal de nuestra sociedad, a todo el mal de este mundo. <br />Acompáñame mañana para estudiar la Palabra de Dios juntas y poder vislumbrar Reflejos de su gloria. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16701002</guid><pubDate>Mon, 06 Jan 2025 13:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16701002/reflejos_gloria_002_13_01_2019_mal_en_el_mundo.mp3" length="8952633" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El mal en el mundo
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Volvamos al capítulo 3 para estudiarlo. <br />El primer versículo nos introduce a un nuevo personaje, la serpiente, del cual no sabemos nada aparte de que es astuta. ¿Quién es en realidad esa serpiente, y si todo era bueno en Edén, qué hacía ahí? La respuesta la tenemos más adelante en la Palabra de Dios. En Apocalipsis 12:9 leemos el fin de esta serpiente <br />“Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.”<br /> (Perdón por el spoiler). Isaías 14 y Ezequiel 28 nos cuentan cómo Dios había creado a los ángeles antes de la creación del mundo. A estos había creado hermosos, y con la capacidad de decidir, al igual como creó al ser humano (a esto le llamamos libre albedrío). El más hermoso de todos, Lucero, decidió rebelarse contra Dios, y fue echado del cielo junto con los ángeles que le seguían. Estos, como vemos en Apocalipsis esperan un final justo, pero mientras tanto, vemos que tienen como misión engañar por todo el mundo. <br />Y vemos que en el huerto del Edén, consigue hacer dudar a Eva. Esta es engañada, y Adán, viendo que su compañera humana ha pecado y se ha alejado de Dios, decide (por su libre albedrío), quedarse con ella y alejarse de Dios. <br />Este es el pecado de Adán, por el cual entra el pecado en el mundo. Vemos luego que Caín, en el capítulo 4, por envidia e ira, acaba matando a su hermano. La raza humana se propaga, y para cuando llegamos al capítulo 6, Dios está harto de la maldad del hombre.<br />Vemos lo rápido que el ser humano, al tomar su propio camino, se aleja de Dios y va en deterioro moral. El versículo 6:11 dice “ Y se corrompió la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. 6:12: Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida; porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra.<br />“Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho.” Génesis 6:7<br /><br />En Génesis 6: 13, Dios habla con Noé, varón justo que haya gracia delante de Dios (6:8).  “Dijo, pues, Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra”<br />Parece indicar que la corrupción del hombre se había extendido al resto de la creación de Dios. El pecado había afectado a todo lo que Dios había hecho y era bueno. Ahora estaba corrompido y lleno de violencia. <br /><br />“Porque el anhelo profundo de la creación es aguardar ansiosamente la revelación de los hijos de Dios. Porque la creación fue sometida a vanidad, no de su propia voluntad, sino por causa de aquel que la sometió, en la esperanza de que la creación misma será también liberada de la esclavitud de la corrupción a la libertad de la gloria de los hijos de Dios.” Romanos 8:19-23<br />Dios comparte su plan con Noé sobre este nuevo comienzo: “yo haré llover sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches; y raeré de sobre la faz de la tierra a todo ser viviente que hice.”<br />Dice la Palabra que “hizo Noé conforme a todo lo que le mandó el Señor” (7:5), construyó el arca y organizó a su familia y a los animales que Dios dispuso. Y sucedió tal y como el Señor había dicho. 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La luz, buena, los cuerpos celestes del universo a nuestro alrededor, buenos, las plantas, buenas; los animales, buenos. Y buena su organización que estableció un orden perfecto. ¿Sabes que si uno de los cuerpos celestes que vemos como tan solo puntos de luz en la oscuridad se desviara de su órbita causaría un caos universal? <br />Leemos la pregunta a Job en el capítulo 38:31-33: “¿Puedes tú atar las cadenas de las Pléyades, o desatar las cuerdas de Orión? ¿Haces aparecer una constelación a su tiempo, y conduces la Osa con sus hijos? ¿Conoces tú las ordenanzas de los cielos, o fijas su dominio en la tierra?”  Job no podía, ni tú, ni yo. Pero Dios sí. <br />“Digno eres, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria y el honor y el poder, porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.” Apocalipsis 4:11 No solo las ha creado, sino que cuida de la creación. <br />“Porque así dice el SEÑOR que creó los cielos (El es el Dios que formó la tierra y la hizo, El la estableció {y} no la hizo un lugar desolado, {sino que} la formó para ser habitada): Yo soy el SEÑOR y no hay ningún otro.” Isaías 45:18<br /> <br />No solo creó todo un lugar perfecto para la vida con su flora y fauna rodeado de un inmenso universo que apenas hemos comenzado a descubrir, sino que el trino Dios (Padre, Hijo y Espíritu Santo) creó al hombre “a su (plural) imagen y semejanza” Génesis 1:26 <br />Dice Juan 1:1 “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.” <br />No quisiera saltar esta verdad que debemos tener clara, y es que Jesucristo no fue parte de la creación de Dios. Jesucristo se presenta una y otra vez en las Escrituras como Dios, y cualquier otra interpretación destruye toda la Palabra de Dios. Por eso el versículo anterior de Apocalipsis describe a Jesucristo como creador y sustentador de todas las cosas.<br />“Todas las cosas fueron hechas por medio de Él, y sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.” Juan 1:3<br />“Porque desde la creación del mundo, sus atributos invisibles, su eterno poder y divinidad, se han visto con toda claridad, siendo entendidos por medio de lo creado, de manera que no tienen excusa.” Romanos 1:20  Aquellos que rechazan la creación por parte del Dios trino no tienen excusa, porque la misma creación da testimonio de ello.<br /><br />El capítulo dos de Génesis describe con más detalle la creación del hombre. Por primera vez vemos que Dios nota algo que no era bueno… Adán, el hombre creado por Dios, no tiene compañera. Si alguien te ha dicho que Dios es sexista, que la Biblia pone a la mujer en un plano inferior o cualquier otro comentario de ese tipo, estate segura de una cosa. Cuando el mundo entero había sido creado, Dios ve que falta algo—por primera vez encuentra algo que no era bueno— “No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.” (Génesis 2:18) <br />Así que Dios forma a la mujer, y entonces la creación está completa. Si solo pudiéramos habernos quedado con la perfecta obra equilibrada de nuestro gran Dios. Hombre y mujer confiando el uno en el otro, disfrutando de la compañía del creador en un lugar ideal. <br />Hoy quiero dejar aquí el pensamiento, porque quiero que meditemos en la gran obra de nuestro Dios. <br />“Porque en Él fueron creadas todas las cosas, {tanto} en los cielos {como} en la tierra, visibles e invisibles; ya sean tronos o dominios o poderes o autoridades; todo ha sido creado por medio de Él y para Él.” Colosenses 1:16<br />Tomemos tiempo para celebrar esta gran verdad, que Dios hizo todo para deleitarse con nosotros y para que nos deleitáramos en Él en perfecta armonía. Alabemos a Dios con el salmista que dice:<br />“Sabed que él, el SEÑOR, es Dios; Él nos hizo, y no nosotros {a nosotros mismos;} pueblo suyo {somos} y ovejas de su prado. Salmo 100:3 <br />Que Dios te de un día de preciosa comunión con Él. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16700624</guid><pubDate>Mon, 06 Jan 2025 03:21:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16700624/reflejos_gloria_001_13_01_2019.mp3" length="7153320" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>GÉNESIS
Un buen comienzo
Si eres como yo, y leíste los primeros capítulos de Génesis para tu primer día del año, puede que te hayas sentido muy optimista al principio de tu lectura viendo cómo Dios, en el primer capítulo, crea el mundo, y al...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[GÉNESIS<br />Un buen comienzo<br />Si eres como yo, y leíste los primeros capítulos de Génesis para tu primer día del año, puede que te hayas sentido muy optimista al principio de tu lectura viendo cómo Dios, en el primer capítulo, crea el mundo, y al contemplarlo, se siente satisfecho por su trabajo, viendo que todo era bueno. La luz, buena, los cuerpos celestes del universo a nuestro alrededor, buenos, las plantas, buenas; los animales, buenos. Y buena su organización que estableció un orden perfecto. ¿Sabes que si uno de los cuerpos celestes que vemos como tan solo puntos de luz en la oscuridad se desviara de su órbita causaría un caos universal? <br />Leemos la pregunta a Job en el capítulo 38:31-33: “¿Puedes tú atar las cadenas de las Pléyades, o desatar las cuerdas de Orión? ¿Haces aparecer una constelación a su tiempo, y conduces la Osa con sus hijos? ¿Conoces tú las ordenanzas de los cielos, o fijas su dominio en la tierra?”  Job no podía, ni tú, ni yo. Pero Dios sí. <br />“Digno eres, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria y el honor y el poder, porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.” Apocalipsis 4:11 No solo las ha creado, sino que cuida de la creación. <br />“Porque así dice el SEÑOR que creó los cielos (El es el Dios que formó la tierra y la hizo, El la estableció {y} no la hizo un lugar desolado, {sino que} la formó para ser habitada): Yo soy el SEÑOR y no hay ningún otro.” Isaías 45:18<br /> <br />No solo creó todo un lugar perfecto para la vida con su flora y fauna rodeado de un inmenso universo que apenas hemos comenzado a descubrir, sino que el trino Dios (Padre, Hijo y Espíritu Santo) creó al hombre “a su (plural) imagen y semejanza” Génesis 1:26 <br />Dice Juan 1:1 “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.” <br />No quisiera saltar esta verdad que debemos tener clara, y es que Jesucristo no fue parte de la creación de Dios. Jesucristo se presenta una y otra vez en las Escrituras como Dios, y cualquier otra interpretación destruye toda la Palabra de Dios. Por eso el versículo anterior de Apocalipsis describe a Jesucristo como creador y sustentador de todas las cosas.<br />“Todas las cosas fueron hechas por medio de Él, y sin Él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.” Juan 1:3<br />“Porque desde la creación del mundo, sus atributos invisibles, su eterno poder y divinidad, se han visto con toda claridad, siendo entendidos por medio de lo creado, de manera que no tienen excusa.” Romanos 1:20  Aquellos que rechazan la creación por parte del Dios trino no tienen excusa, porque la misma creación da testimonio de ello.<br /><br />El capítulo dos de Génesis describe con más detalle la creación del hombre. Por primera vez vemos que Dios nota algo que no era bueno… Adán, el hombre creado por Dios, no tiene compañera. Si alguien te ha dicho que Dios es sexista, que la Biblia pone a la mujer en un plano inferior o cualquier otro comentario de ese tipo, estate segura de una cosa. Cuando el mundo entero había sido creado, Dios ve que falta algo—por primera vez encuentra algo que no era bueno— “No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.” (Génesis 2:18) <br />Así que Dios forma a la mujer, y entonces la creación está completa. Si solo pudiéramos habernos quedado con la perfecta obra equilibrada de nuestro gran Dios. Hombre y mujer confiando el uno en el otro, disfrutando de la compañía del creador en un lugar ideal. <br />Hoy quiero dejar aquí el pensamiento, porque quiero que meditemos en la gran obra de nuestro Dios. <br />“Porque en Él fueron creadas todas las cosas, {tanto} en los cielos {como} en la tierra, visibles e invisibles; ya sean tronos o dominios o poderes o autoridades; todo ha sido creado por medio de Él y para Él.” Colosenses 1:16<br />Tomemos tiempo para celebrar esta gran verdad, que Dios hizo todo para deleitarse con nosotros y para que nos deleitáramos en Él en perfecta armonía. Alabemos a Dios...]]></itunes:summary><itunes:duration>418</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,bíblico,estudio,maribel,mujeres,ruiz</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/8e79533b8d7f805287a317678ff8be97.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>015_Navidad_Feliz_Navidad</title><link>https://www.spreaker.com/episode/015-navidad-feliz-navidad--42625169</link><description><![CDATA[Feliz Navidad<br /><br />Con esta introducción del relato del nacimiento de Jesús desde los evangelios y con motivo de la celebración de la Navidad hemos comenzado el estudio del Nuevo Testamento. Espero que en este próximo año desees seguir estudiando la Palabra de Dios. Te animo a dedicar un tiempo antes del final del año para contemplar lo que has vivido y sentido este último año, lo que has conseguido y lo que te has quedado sin alcanzar. Acaba tu tiempo de reflexión estableciendo algunas metas personales para el año que viene y pídele a Dios a cumplirlas. Pídele que lo puedas conocer a Él más y mejor, para disfrutar de una vida plena.<br /><br />Estos días navideños muchos celebrarán esperanza mientras otros se resentirán por la hipocresía que observan a su alrededor o por la pena que llevan dentro. <br />Procura disfrutar de manera reflexiva estos días de celebración, con tus seres queridos, confiando en Dios cuando las circunstancias te lleven a perder la paz; descansa en Su amor cuando la ausencia de un ser amado haga estos días difíciles de disfrutar. Dios conoce tu situación, quiere ser parte activa de tu vida y Él ha dado mucho para tener una relación contigo. Llevale a Él tus luchas y permítele que te dé Su paz y su luz. El Rey de Reyes se ha dado a conocer. Aprovecha estos días para seguir conociéndolo mejor. <br /><br />Te deseo de corazón una Feliz Navidad y un año lleno de Dios.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/42625169</guid><pubDate>Mon, 23 Dec 2024 03:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/42625169/015_navidad_feliz_navidad.mp3" length="4463816" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Feliz Navidad

Con esta introducción del relato del nacimiento de Jesús desde los evangelios y con motivo de la celebración de la Navidad hemos comenzado el estudio del Nuevo Testamento. Espero que en este próximo año desees seguir estudiando la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Feliz Navidad<br /><br />Con esta introducción del relato del nacimiento de Jesús desde los evangelios y con motivo de la celebración de la Navidad hemos comenzado el estudio del Nuevo Testamento. Espero que en este próximo año desees seguir estudiando la Palabra de Dios. Te animo a dedicar un tiempo antes del final del año para contemplar lo que has vivido y sentido este último año, lo que has conseguido y lo que te has quedado sin alcanzar. Acaba tu tiempo de reflexión estableciendo algunas metas personales para el año que viene y pídele a Dios a cumplirlas. Pídele que lo puedas conocer a Él más y mejor, para disfrutar de una vida plena.<br /><br />Estos días navideños muchos celebrarán esperanza mientras otros se resentirán por la hipocresía que observan a su alrededor o por la pena que llevan dentro. <br />Procura disfrutar de manera reflexiva estos días de celebración, con tus seres queridos, confiando en Dios cuando las circunstancias te lleven a perder la paz; descansa en Su amor cuando la ausencia de un ser amado haga estos días difíciles de disfrutar. Dios conoce tu situación, quiere ser parte activa de tu vida y Él ha dado mucho para tener una relación contigo. Llevale a Él tus luchas y permítele que te dé Su paz y su luz. El Rey de Reyes se ha dado a conocer. Aprovecha estos días para seguir conociéndolo mejor. <br /><br />Te deseo de corazón una Feliz Navidad y un año lleno de Dios.]]></itunes:summary><itunes:duration>167</itunes:duration><itunes:keywords>amar,biblia,conocer,cristo,disfrutar,estudio,lectura,navidad,nuevo,salvacion,seguir,testamento</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/29fc3b5597382349432a1c4138599a4f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Apocalipsis-185 De Génesis a Apocalipsis</title><link>https://www.spreaker.com/episode/apocalipsis-185-de-genesis-a-apocalipsis--42230226</link><description><![CDATA[De Génesis a Apocalipsis <br />Hemos llegado al final del libro de Apocalipsis. Desde que comenzamos este viaje a través de la Biblia, hemos contemplado a Dios y descubierto su buena voluntad para la humanidad. Hemos visto que nos creó para que tuviéramos comunión con él. Pero esta comunión fue arruinada cuando el hombre quiso tomar las riendas de su destino.<br />Así como el ángel Satanás se había rebelado contra Dios, queriendo ser él mismo un dios, el ser humano despreció la voluntad de Dios para seguir la suya propia.<br /><br />La Palabra de Dios nos presenta a Jesucristo desde el Génesis hasta el Apocalipsis, mostrando a la humanidad el plan de rescate que Dios ofrece. Vez tras vez hemos visto cómo a pesar del amor y la paciencia de Dios, todos, incluso los que deseamos a Dios, caemos en la trampa de la vieja serpiente, queriendo el control que solo pertenece a Dios. Mas Cristo, el Cordero, siempre ha estado ahí, ofreciendo salvación a todo el que la pide. <br /><br />Al final del libro de Apocalipsis leemos cómo Dios establecerá un reino eterno, en el que no existirá mal ni sufrimiento. La descripción de este nuevo cielo y esta nueva tierra en estos últimos capítulos nos recuerda al mundo que Dios creó en el principio.<br /><br />Narra Juan: “Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero.  En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones. Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán, y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes. No habrá allí más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del sol, porque Dios el Señor los iluminará; y reinarán por los siglos de los siglos” (22:1-5).<br /><br />Esta nueva creación se asemeja al huerto donde Dios puso al ser humano al principio de la creación. Sin embargo, aquí no habitará solo una familia, sino que las multitudes que han confiado en Cristo disfrutarán este paraíso por la eternidad. <br /><br />En el principio, el hombre vivía en un huerto rodeado por ríos, donde había todo tipo de árboles, donde Dios venía y paseaba con ellos diariamente, y el hombre y la mujer llevaban en sí la imagen de Dios. Y esta ciudad celestial que describe Juan en Apocalipsis, tiene el río que brota del trono de Dios, y a uno y otro lado del río el árbol de Vida que da un fruto diferente cada mes del año. ¡Ya quisiera yo un árbol así en mi casa! Y encima, sus hojas curarán todas las enfermedades. Este era el plan de Dios para su creación original. Dios nos creó para que pudiéramos disfrutar de Él y de sus regalos. ¡Cuántos miles de años hemos desperdiciado por nuestra rebelión! Mas Dios, que es grande en misericordia, ha orquestado los acontecimientos para traer justicia a la Tierra. ¿Por qué no antes? ¿Por qué tanto sufrimiento? El que confía en él para salvación, verá su rostro, y entonces, si esas dudas no han sido disipadas a la luz de su gloria, podremos pedirle que resuelva cualquier duda, así como enjugará toda lágrima que hasta allí llegue, porque allí “ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.” (21:4)<br /><br /><br />¿Y quién podrá disfrutar de este nuevo hogar?<br /><br />En los versículos 7 y 8 del capítulo 21, Juan escucha al ángel decir: “El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo. Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.” <br /><br />En 27 leemos que “no entrará en la ciudad ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero.” <br /><br />Nos dice el texto los que no entrarán. No habrá allí inmundicia, abominación o mentira, y no entrarán por tanto cobardes, incrédulos, abominables, homicidas, fornicarios, hechiceros, idólatras, o mentirosos. Todos los que eligieron esto sobre Dios irán al lago de fuego y azufre. <br /><br />xxY el texto confirma que los que estén inscritos en el libro de la vida entrarán en la ciudad, y que los vencedores heredarán todas las cosas.<br /><br />En el versículo 5, El Señor Jesús dijo: “Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin.”<br /><br />La última vez que vimos a Cristo decir “Hecho está” fue en la cruz del Calvario, cuando voluntariamente dio su vida para salvar a todos los que entrarán a morar en esta nueva creación.<br /><br />En el versículo 6 dice también “Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida.” Como leemos en los evangelios (Juan 4:14), Jesús sigue dando su agua viva a todo aquel que se declare sediento y en necesidad.  <br /><br />Entonces, ¿Hasta qué punto podemos declararnos vencedores los herederos, como dice el texto? Obviamente no vencemos por nuestros propios méritos. Una vez más, los vencedores son aquellos que han puesto su fe en el Cordero, los que han sido inscritos en el libro de la vida del Cordero. <br /><br />A todos nosotros, Dios nos declara vencedores en el nombre de aquel que nos amó y dio su vida por nosotros (Romanos 8:37). Y para los que en él confían, “no habrá más maldición” (22:3-5):<br /><br />En el Edén, Adán y Eva vivían disfrutando de las bendiciones de su Creador hasta que escucharon la voz de la serpiente antigua y decidieron dejar a Dios para seguir su propio camino. Ahí entró la maldición en el mundo, nos recuerda Pablo en Romanos. Por un hombre, Jesús, vino al mundo el antídoto a esa maldición generalizada. Cristo trajo salvación que puede ser para todo el que la desee, mas la maldición generalizada estará presente en el mundo hasta ese día en que el mal será erradicado eternamente. En la nueva creación de los redimidos por Cristo ya no habrá más maldición,  “y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán, y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes.” <br /><br />Pertenecientes a los redimidos por el Cordero, tendremos todas nuestras necesidades satisfechas. “No habrá allí más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del sol, porque Dios el Señor los iluminará; y reinarán por los siglos de los siglos.”<br />Juan acaba el libro anunciando la venida inminente de Cristo. “Y el Espíritu y la Esposa (que es la iglesia) dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.”<br /><br />Aquí lo tenemos, una invitación abierta, no solo para disfrutar a Cristo en esta vida, sino también para pertenecer a los habitantes de este prometido hogar celestial. La condición es tan sólo reconocer nuestra sed, y querer tomar del agua viva que se nos ofrece. <br /><br />En los evangelios leemos que todo aquel que ve su necesidad de Cristo y pide por fe que este la supla, tiene vida eterna. Arrepentimiento y fe son el único requisito, porque la obra ya se hizo en el Calvario. ¡Hecho está!<br /><br />Dijo Jesús en Juan 4:14: “el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.” Habiendo oído lo que Dios ha hablado en su Palabra, ¿reconocerás tu sed y pedirás a Cristo que te dé del agua viva?]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/42230226</guid><pubDate>Mon, 02 Dec 2024 06:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/42230226/apocalipsis_186_de_ge_nesis_a_apocalipsis.mp3" length="16743678" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>De Génesis a Apocalipsis 
Hemos llegado al final del libro de Apocalipsis. Desde que comenzamos este viaje a través de la Biblia, hemos contemplado a Dios y descubierto su buena voluntad para la humanidad. Hemos visto que nos creó para que tuviéramos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[De Génesis a Apocalipsis <br />Hemos llegado al final del libro de Apocalipsis. Desde que comenzamos este viaje a través de la Biblia, hemos contemplado a Dios y descubierto su buena voluntad para la humanidad. Hemos visto que nos creó para que tuviéramos comunión con él. Pero esta comunión fue arruinada cuando el hombre quiso tomar las riendas de su destino.<br />Así como el ángel Satanás se había rebelado contra Dios, queriendo ser él mismo un dios, el ser humano despreció la voluntad de Dios para seguir la suya propia.<br /><br />La Palabra de Dios nos presenta a Jesucristo desde el Génesis hasta el Apocalipsis, mostrando a la humanidad el plan de rescate que Dios ofrece. Vez tras vez hemos visto cómo a pesar del amor y la paciencia de Dios, todos, incluso los que deseamos a Dios, caemos en la trampa de la vieja serpiente, queriendo el control que solo pertenece a Dios. Mas Cristo, el Cordero, siempre ha estado ahí, ofreciendo salvación a todo el que la pide. <br /><br />Al final del libro de Apocalipsis leemos cómo Dios establecerá un reino eterno, en el que no existirá mal ni sufrimiento. La descripción de este nuevo cielo y esta nueva tierra en estos últimos capítulos nos recuerda al mundo que Dios creó en el principio.<br /><br />Narra Juan: “Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero.  En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones. Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán, y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes. No habrá allí más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del sol, porque Dios el Señor los iluminará; y reinarán por los siglos de los siglos” (22:1-5).<br /><br />Esta nueva creación se asemeja al huerto donde Dios puso al ser humano al principio de la creación. Sin embargo, aquí no habitará solo una familia, sino que las multitudes que han confiado en Cristo disfrutarán este paraíso por la eternidad. <br /><br />En el principio, el hombre vivía en un huerto rodeado por ríos, donde había todo tipo de árboles, donde Dios venía y paseaba con ellos diariamente, y el hombre y la mujer llevaban en sí la imagen de Dios. Y esta ciudad celestial que describe Juan en Apocalipsis, tiene el río que brota del trono de Dios, y a uno y otro lado del río el árbol de Vida que da un fruto diferente cada mes del año. ¡Ya quisiera yo un árbol así en mi casa! Y encima, sus hojas curarán todas las enfermedades. Este era el plan de Dios para su creación original. Dios nos creó para que pudiéramos disfrutar de Él y de sus regalos. ¡Cuántos miles de años hemos desperdiciado por nuestra rebelión! Mas Dios, que es grande en misericordia, ha orquestado los acontecimientos para traer justicia a la Tierra. ¿Por qué no antes? ¿Por qué tanto sufrimiento? El que confía en él para salvación, verá su rostro, y entonces, si esas dudas no han sido disipadas a la luz de su gloria, podremos pedirle que resuelva cualquier duda, así como enjugará toda lágrima que hasta allí llegue, porque allí “ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.” (21:4)<br /><br /><br />¿Y quién podrá disfrutar de este nuevo hogar?<br /><br />En los versículos 7 y 8 del capítulo 21, Juan escucha al ángel decir: “El que venciere heredará todas las cosas, y yo seré su Dios, y él será mi hijo. Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.” <br /><br />En 27 leemos que “no entrará en la ciudad ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero.” <br /><br />Nos...]]></itunes:summary><itunes:duration>678</itunes:duration><itunes:keywords>antídoto,arrepentimiento,cristo,fe,fin,maldición,paz,pecado,perdón,principio,promesa,salvación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/29fc3b5597382349432a1c4138599a4f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Apocalipsis-184 La victoria</title><link>https://www.spreaker.com/episode/apocalipsis-184-la-victoria--42188996</link><description><![CDATA[La Victoria<br /><br />En los capítulos 17-20 de Apocalipsis leemos sobre la derrota del sistema del Anticristo, el reino milenario de Cristo y la victoria final del Cordero. <br /><br />El capítulo 17 comienza con el anuncio de la destrucción de Babilonia, con la cual el Anticristo y sus seguidores se habían engrandecido, participando de pecados contra la santidad de Dios. La describe Juan como “una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos. Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación; y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA.” La describe el versículo 18 como “la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra,” dando a entender que ejerce influencia sobre los gobernantes de todo el mundo.<br />Vio Juan que venía montada sobre el dragón, que si recuerdas, es Satanás, la serpiente antigua. En estos tiempos, Satanás llevará en sus lomos a esta institución descrita aquí con atuendo ostentoso y “ébria de la sangre de los santos.” A esta se le atribuyen crímenes contra los cristianos, refiriéndose a aquellos que han perdido su vida por causa del evangelio. Y nos dice Juan que está sentada sobre siete montes, y siete reyes. <br /> <br />Muchos son los que han intentado asignar la identidad de estos personajes a personas y entidades de nuestra esfera mundial. En los tiempos en que se escribió el Apocalipsis, el Imperio romano dominaba el mundo. Muchos creyeron que este era el rey actual del que hablaba el texto y el que estaba por venir vendría pronto. En cada siglo se ha pensado que pronto llegaría el momento del cumplimiento, mas Dios todavía sigue dando oportunidad al pecador para arrepentirse.<br />En nuestros días también podríamos entender que el tiempo del fin está cerca. Es cierto que en las Escrituras vemos que el gobierno del Anticristo tendrá influencia global, pero también es verdad que durante décadas, o podríamos decir siglos, han sido muchos los que han pensado que diferentes instituciones globalistas como la Unión Europea, las Naciones Unidas o el nuevo orden mundial del que hablan los políticos actuales pueden ser el cumplimiento de estas profecías. <br />Lo cierto es que nuestra sociedad va en la dirección de unificar criterios a nivel mundial, pero no podemos afirmar con seguridad que este es el momento del cumplimiento de la profecía de Apocalipsis. Dios nos dice que vendrá como ladrón en la noche, pero al mismo tiempo, nos da señales para que notemos que el fin está cerca. <br />Leemos en el capítulo 17 que diez reyes vendrán con un un mismo propósito, y apoyarán el gobierno del Anticristo, que recibirá el poder de toda la tierra. <br />Vemos también que Babilonia, la ciudad que los ha hecho ricos, será destruída en una hora. Dios hará que esto suceda, aunque no sabemos si será por un desastre natural o por obra humana. Lo cierto es que hoy día no nos cuesta imaginar, con el armamento existente en el mundo, cómo esto podría llegar a suceder tal como lo narra el libro. <br /><br />Tras la caída de Babilonia, el Anticristo y sus vasallos pensarán que la victoria era de ellos. Mas nos narra Juan en el capítulo 19 que oyó “una gran voz de una gran multitud en el cielo, que decía: ¡Aleluya! Salvación y honra y gloria y poder son del Señor Dios nuestro; porque sus juicios son verdaderos y justos” (19:1); ¡Aleluya, porque el Señor nuestro Dios Todopoderoso reina! Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado” (19:6-7).<br /><br />Entonces un caballo blanco entró en la escena que Juan contemplaba, seguido de un ejército celestial; y el que montaba el caballo “se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea” (19:11). Este sí era el genuíno vencedor, no como aquel caballo blanco del primer sello. Vendrá con su ropa teñida en sangre, mas no es la sangre de otro, sino la suya propia, pues su sangre es la que ha dado la victoria sobre la muerte y el pecado. Este es el Verbo de Dios que Juan había presentado en el primer capítulo del evangelio. “Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES” (19:13-16).<br /><br />Vinieron ante él reunidos la bestia, y los reyes de la tierra con sus ejércitos, para guerrear contra el que montaba el caballo, y contra su ejército. Mas el ejército de Cristo los venció, “y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre. Y los demás fueron muertos con la espada que salía de la boca del que montaba el caballo” (19:19-21).<br /><br />En este punto pensaríamos que esto marcaría el fin del maligno, Satanás, pero leemos en el capítulo 20 que este no es destruído en esta escena, sino apresado y atado durante 1000 años, tiempo en el que Cristo mismo reinará en la tierra. Aquellos que hayan permanecido fieles a Dios, no tomando la marca de la bestia, podrán disfrutar un gobierno justo donde el mal no reina. Mas leemos que después de 1000 años, Satanás será soltado, y muchos le volverán a seguir. <br /><br />Por muy increíble que parezca, después de tener un sistema bueno y justo ya establecido, la gente se habrá olvidado de todo el mal que había llevado al mundo al caos 1000 años atrás. Cuando Satanás sea soltado, vendrá y engañará a los reinos y nos dice el versículo 9 que “subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada;” Mas en este momento, descendió de Dios mismo “fuego del cielo, y los consumió.” Y entonces, “el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos” (20:10).<br /><br />Entonces el gran juicio del trono blanco tendrá lugar, y todos los habitantes de toda la tierra y de todos los tiempos se presentarán ante el gran trono, y serán todos juzgados, cada uno según sus obras, mas por sus obras nadie será declarado justo.<br /><br /> Y nos dice Juan que “la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego” (20:14-15). <br /><br />Este es el lago de fuego que algunos quieren negar, pensando que Dios no podría enviar a nadie a tal lugar. Mas una vez más, si somos honestos al leer lo que Dios ha mostrado en la Biblia, llegamos a la conclusión de que el carácter Santo de Dios no puede permitir que el mal siga y siga por la eternidad. Solo cuando el maligno y todos los que le siguen en su corazón sean echados en el lago de fuego podremos decir que el mal que ha atormentado a la humanidad durante siglos y siglos ha sido erradicado para siempre.<br /><br />Como hemos visto, ni 1000 años de cadena perpetua del maligno podrá conseguir que los humanos busquen la bondad de Dios. Sin duda, como expresa la Palabra, el mal no está solo en Satanás, sino que está en cada uno de nosotros, y no hay justo ni aun uno. Solo Cristo, el Cordero redentor, el Fiel y Verdadero, Rey de Reyes y Señor de Señores que vendrá triunfante sobre el mal, es verdaderamente justo. Él, como leímos en la escena celestial, es el único digno de traer el juicio sobre la tierra, y establecer su reino eterno. Y tenemos la certeza de que lo hará. La victoria de Cristo es segura, y aquellos que le sigamos, disfrutaremos la victoria eterna con Él.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/42188996</guid><pubDate>Fri, 29 Nov 2024 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/42188996/apocalipsis_185_la_victoria.mp3" length="17178991" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>La Victoria

En los capítulos 17-20 de Apocalipsis leemos sobre la derrota del sistema del Anticristo, el reino milenario de Cristo y la victoria final del Cordero. 

El capítulo 17 comienza con el anuncio de la destrucción de Babilonia, con la cual...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[La Victoria<br /><br />En los capítulos 17-20 de Apocalipsis leemos sobre la derrota del sistema del Anticristo, el reino milenario de Cristo y la victoria final del Cordero. <br /><br />El capítulo 17 comienza con el anuncio de la destrucción de Babilonia, con la cual el Anticristo y sus seguidores se habían engrandecido, participando de pecados contra la santidad de Dios. La describe Juan como “una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos. Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación; y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA.” La describe el versículo 18 como “la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra,” dando a entender que ejerce influencia sobre los gobernantes de todo el mundo.<br />Vio Juan que venía montada sobre el dragón, que si recuerdas, es Satanás, la serpiente antigua. En estos tiempos, Satanás llevará en sus lomos a esta institución descrita aquí con atuendo ostentoso y “ébria de la sangre de los santos.” A esta se le atribuyen crímenes contra los cristianos, refiriéndose a aquellos que han perdido su vida por causa del evangelio. Y nos dice Juan que está sentada sobre siete montes, y siete reyes. <br /> <br />Muchos son los que han intentado asignar la identidad de estos personajes a personas y entidades de nuestra esfera mundial. En los tiempos en que se escribió el Apocalipsis, el Imperio romano dominaba el mundo. Muchos creyeron que este era el rey actual del que hablaba el texto y el que estaba por venir vendría pronto. En cada siglo se ha pensado que pronto llegaría el momento del cumplimiento, mas Dios todavía sigue dando oportunidad al pecador para arrepentirse.<br />En nuestros días también podríamos entender que el tiempo del fin está cerca. Es cierto que en las Escrituras vemos que el gobierno del Anticristo tendrá influencia global, pero también es verdad que durante décadas, o podríamos decir siglos, han sido muchos los que han pensado que diferentes instituciones globalistas como la Unión Europea, las Naciones Unidas o el nuevo orden mundial del que hablan los políticos actuales pueden ser el cumplimiento de estas profecías. <br />Lo cierto es que nuestra sociedad va en la dirección de unificar criterios a nivel mundial, pero no podemos afirmar con seguridad que este es el momento del cumplimiento de la profecía de Apocalipsis. Dios nos dice que vendrá como ladrón en la noche, pero al mismo tiempo, nos da señales para que notemos que el fin está cerca. <br />Leemos en el capítulo 17 que diez reyes vendrán con un un mismo propósito, y apoyarán el gobierno del Anticristo, que recibirá el poder de toda la tierra. <br />Vemos también que Babilonia, la ciudad que los ha hecho ricos, será destruída en una hora. Dios hará que esto suceda, aunque no sabemos si será por un desastre natural o por obra humana. Lo cierto es que hoy día no nos cuesta imaginar, con el armamento existente en el mundo, cómo esto podría llegar a suceder tal como lo narra el libro. <br /><br />Tras la caída de Babilonia, el Anticristo y sus vasallos pensarán que la victoria era de ellos. Mas nos narra Juan en el capítulo 19 que oyó “una gran voz de una gran multitud en el cielo, que decía: ¡Aleluya! Salvación y honra y gloria y poder son del Señor Dios nuestro; porque sus juicios son verdaderos y justos” (19:1); ¡Aleluya, porque el Señor nuestro Dios Todopoderoso reina! Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado” (19:6-7).<br /><br />Entonces un caballo blanco entró en la escena que Juan contemplaba, seguido de un ejército celestial; y el que montaba el caballo “se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea” (19:11). Este sí era el...]]></itunes:summary><itunes:duration>696</itunes:duration><itunes:keywords>batalla,bien,cielo,cristo,eternidad,eterno,fiel,final,infierno,justicia,justo,mal,rey,reyes,santidad,vencedor</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/7b8b7f2b9dd6a452a06154a0b614e636.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Apocalipsis-183 Hacia la batalla final</title><link>https://www.spreaker.com/episode/apocalipsis-183-hacia-la-batalla-final--42147870</link><description><![CDATA[Hacia la batalla final<br /><br />Nos narra Juan que los 144.000, arpas en mano, cantaban un cántico nuevo delante del trono de Dios  (14:1-3).  Y “los que habían alcanzado la victoria sobre la bestia y su imagen, y su marca y el número de su nombre, en pie sobre el mar de vidrio, con las arpas de Dios, cantaban el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos. ¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre? pues sólo tú eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado” (15:2-4).<br /><br />Y vio Juan a un ángel “que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo,” y decía: “Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.” (14:6-7)<br /><br />¿Por qué cantaban estos? Un ángel anunció la respuesta: “¡Ha caído Babilonia!” (14:8) Por fin había llegado el momento de la destrucción de Babilonia, nombre simbólico a través de la Biblia para el sistema del maligno. A través de la historia, Babilonia se había referido no solo a la ciudad de los caldeos sino también a Roma y el sistema mundial que establecerá el anticristo. <br /><br />Y nos narra Juan diciendo: “Miré, y he aquí una nube blanca; y sobre la nube uno sentado semejante al Hijo del Hombre, que tenía en la cabeza una corona de oro, y en la mano una hoz aguda.” (14:14)<br /><br />Había llegado el tiempo de la siega. Era tiempo de hacer justicia sobre la tierra, y el dragón, con todos sus seguidores, tendría que enfrentar la ira santa del Todopoderoso. <br /><br />“Del templo salieron los siete ángeles que tenían las siete plagas, vestidos de lino limpio y resplandeciente, y ceñidos alrededor del pecho con cintos de oro. Y uno de los cuatro seres vivientes dio a los siete ángeles siete copas de oro, llenas de la ira de Dios, que vive por los siglos de los siglos. Y el templo se llenó de humo por la gloria de Dios, y por su poder; y nadie podía entrar en el templo hasta que se hubiesen cumplido las siete plagas de los siete ángeles” (15:6-8).<br /><br />La primera copa traería la ira de Dios sobre la tierra, causando pestes y enfermedades. La segunda copa sería derramada sobre el mar. El agua de los mares se corromperá y seres marinos morirán. La tercera copa derramará la ira de Dios sobre los ríos; y habrá escasez de agua para todos los seres terrestres. La cuarta copa afectará al sol. Nos dice Juan que el sol aumentará su capacidad de calor. ¿Imaginas que la capa de ozono que tanto luchamos por proteger se abriera? Los efectos serían catastróficos. La quinta copa será derramada sobre el trono de la bestia, y su reino se cubrirá en tinieblas y experimentaran dolores terribles, probablemente causados por las quemaduras solares. Y nos dice Juan que estos que sufrían “no se arrepintieron de sus obras” (16:11). En medio de todo este sufrimiento, los habitantes de la tierra, en lugar de clamar al único que los podría librar de todo esto, dice la Biblia que lo maldecirán.  Podemos preguntarnos si tal ira es apropiada o si el castigo es desmesurado, pero Dios nos da la respuesta.  Recordemos que Dios es el único ser enteramente Justo y por lo tanto su ira también es justa. Leemos en los salmos cómo este castigo es el castigo justo contra aquellos que dieron muerte a los profetas de Dios (Sal. 19.9, 119.137, 145.17).<br /><br />Vio Juan entonces que el sexto angel derramó su copa en el río Éufrates, y se secó el cauce del río, dejando el camino libre para las tropas que vendrían del oriente para la batalla. Entonces, el dragón, que es Satanás, la bestia que es Anticristo y el falso profeta, con espíritus diabólicos y con señales, persuadirán a ”los reyes de la tierra en todo el mundo, para reunirlos a la batalla de aquel gran día ante el Dios Todopoderoso” (16:14). Y entonces, en los extensos campos de Armagedón, en tierra de Israel, será derramada la última copa, anunciando la batalla final. <br /><br />Hace un tiempo pudimos pasear por Israel, pasando por estas tierras. En el GPS se puede incluso contemplar la inmensa planicie donde se han llevado a cabo guerras en el pasado, y donde la gran batalla de Armagedón tendrá lugar. Nos dice el texto que la séptima copa será derramada por el aire. Juan nos lo narra en pasado, porque está contando aquello que Dios le permitió ver en visión. Dice: “Entonces hubo relámpagos y voces y truenos, y un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande, cual no lo hubo jamás desde que los hombres han estado sobre la tierra. Y la gran ciudad fue dividida en tres partes, y las ciudades de las naciones cayeron; y la gran Babilonia vino en memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino del ardor de su ira. Y toda isla huyó, y los montes no fueron hallados. Y cayó del cielo sobre los hombres un enorme granizo como del peso de un talento; y los hombres blasfemaron contra Dios por la plaga del granizo; porque su plaga fue sobremanera grande.” Este texto habla de la subida del nivel del mar, de modo que las islas desaparecerán, y habla de desastres naturales que no podrán contenerse. La gran Babilonia futura será derrotada en aquel día, al mismo tiempo que este mundo se enfrenta a su destrucción. <br /><br />Todo esto me hace pensar en el gran esfuerzo humano y la cantidad de medios materiales que el ser humano está invirtiendo para “salvar el planeta.” Dios nunca nos pidió que salváramos el planeta, porque sabe que eso va más allá de nuestro poder. Nos pidió que cuidáramos la creación, y cada uno somos responsables por cómo hacemos esto. Pero el sistema mundial sigue realizando esfuerzos fútiles intentando salvar el planeta, y mientras, hemos estado descuidando el estado moral de la población mundial. Cuando Dios envió a Jonás a Nínive, dijo que si se arrepentían, Dios no enviaría el castigo que les había anunciado. En el segundo libro de Crónicas Dios pactó con Salomón diciendo: “si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra” (2 Crónicas 7:14). <br /><br />Dios siempre oye al alma arrepentida, mas a los soberbios los resiste, y estos serán humillados. No hay esperanza para Satanás y sus seguidores. El juicio es inminente. Sin embargo, hay esperanza para el individuo; hay una salida para todo aquel que reconoce la autoridad divina y viene a Cristo arrepentido. Dios ofrece gratuitamente una salvación integral que ha costado la vida de su Hijo. Es su deseo que ninguno perezca, y sin embargo, la decisión final es personal para cada individuo. Leemos en el último libro de la Biblia que los habitantes que hayan endurecido sus corazones hasta el final, no tendrán escape, porque han rechazado la gracia de Dios. “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en Su nombre, nos dice el mismo apóstol Juan en su evangelio, que el Todopoderoso nos ha dado derecho de ser llamados hijos de Dios. Ante toda esta información privilegiada que Dios nos ha dejado, ¿qué harás tú hoy?]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/42147870</guid><pubDate>Thu, 28 Nov 2024 06:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/42147870/apocalipsis_184_hacia_la_batalla_final.mp3" length="16249226" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Hacia la batalla final

Nos narra Juan que los 144.000, arpas en mano, cantaban un cántico nuevo delante del trono de Dios  (14:1-3).  Y “los que habían alcanzado la victoria sobre la bestia y su imagen, y su marca y el número de su nombre, en pie...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Hacia la batalla final<br /><br />Nos narra Juan que los 144.000, arpas en mano, cantaban un cántico nuevo delante del trono de Dios  (14:1-3).  Y “los que habían alcanzado la victoria sobre la bestia y su imagen, y su marca y el número de su nombre, en pie sobre el mar de vidrio, con las arpas de Dios, cantaban el cántico de Moisés siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos. ¿Quién no te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre? pues sólo tú eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado” (15:2-4).<br /><br />Y vio Juan a un ángel “que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo,” y decía: “Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.” (14:6-7)<br /><br />¿Por qué cantaban estos? Un ángel anunció la respuesta: “¡Ha caído Babilonia!” (14:8) Por fin había llegado el momento de la destrucción de Babilonia, nombre simbólico a través de la Biblia para el sistema del maligno. A través de la historia, Babilonia se había referido no solo a la ciudad de los caldeos sino también a Roma y el sistema mundial que establecerá el anticristo. <br /><br />Y nos narra Juan diciendo: “Miré, y he aquí una nube blanca; y sobre la nube uno sentado semejante al Hijo del Hombre, que tenía en la cabeza una corona de oro, y en la mano una hoz aguda.” (14:14)<br /><br />Había llegado el tiempo de la siega. Era tiempo de hacer justicia sobre la tierra, y el dragón, con todos sus seguidores, tendría que enfrentar la ira santa del Todopoderoso. <br /><br />“Del templo salieron los siete ángeles que tenían las siete plagas, vestidos de lino limpio y resplandeciente, y ceñidos alrededor del pecho con cintos de oro. Y uno de los cuatro seres vivientes dio a los siete ángeles siete copas de oro, llenas de la ira de Dios, que vive por los siglos de los siglos. Y el templo se llenó de humo por la gloria de Dios, y por su poder; y nadie podía entrar en el templo hasta que se hubiesen cumplido las siete plagas de los siete ángeles” (15:6-8).<br /><br />La primera copa traería la ira de Dios sobre la tierra, causando pestes y enfermedades. La segunda copa sería derramada sobre el mar. El agua de los mares se corromperá y seres marinos morirán. La tercera copa derramará la ira de Dios sobre los ríos; y habrá escasez de agua para todos los seres terrestres. La cuarta copa afectará al sol. Nos dice Juan que el sol aumentará su capacidad de calor. ¿Imaginas que la capa de ozono que tanto luchamos por proteger se abriera? Los efectos serían catastróficos. La quinta copa será derramada sobre el trono de la bestia, y su reino se cubrirá en tinieblas y experimentaran dolores terribles, probablemente causados por las quemaduras solares. Y nos dice Juan que estos que sufrían “no se arrepintieron de sus obras” (16:11). En medio de todo este sufrimiento, los habitantes de la tierra, en lugar de clamar al único que los podría librar de todo esto, dice la Biblia que lo maldecirán.  Podemos preguntarnos si tal ira es apropiada o si el castigo es desmesurado, pero Dios nos da la respuesta.  Recordemos que Dios es el único ser enteramente Justo y por lo tanto su ira también es justa. Leemos en los salmos cómo este castigo es el castigo justo contra aquellos que dieron muerte a los profetas de Dios (Sal. 19.9, 119.137, 145.17).<br /><br />Vio Juan entonces que el sexto angel derramó su copa en el río Éufrates, y se secó el cauce del río, dejando el camino libre para las tropas que vendrían del oriente para la batalla. 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Los primeros capítulos del libro contienen las cartas a las siete iglesias, que representan a la iglesia de Dios en esta era cristiana. Sin embargo, Juan vio también aquellas cosas que todavía están por ocurrir. Le dice Cristo en el versículo 19 del primer capítulo: “Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de estas.”<br /><br />Hemos descrito lo que Juan vio al abrírsele la puerta al cielo. Vio al Padre en su trono, a ángeles, ancianos y multitudes que lo adoraban, y vio a Cristo, el Cordero, el cual era el único digno de abrir el libro que traería el juicio sobre la tierra. Hemos leído de lo que el libro revelaba, de cómo habrá guerras, plagas y desastres naturales como jamás hemos visto, el resultado de la rebeldía humana y la maldad del anticristo. Dios soltará a aquellos seres que se rebelaron contra Él en el principio y estos traerán destrucción a la tierra como jamás se ha experimentado en la historia del mundo. <br /><br />Los capítulos 12-14 nos presentan una visión de siete personajes que Juan vio en esta escena y que estarán presentes en los eventos de los últimos tres años y medio de la tribulación. En primer lugar ve una lucha entre una mujer y un dragón. El escenario de esta gran señal es el cielo.<br /><br />En el 12:1 leemos de “una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas. Y estando encinta, clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento.” Esta mujer que Juan vió es la representación de Israel, el pueblo de Dios. La segunda parte de la tribulación está enfocada en Israel, y aquí vemos que el pueblo de Dios experimentará gran dolor. De esta mujer vino el Mesías, el que se sentará en el trono de David su padre. Nos dice el texto que la mujer, el pueblo escogido de Dios, es guardada en el desierto durante 1,260 días para su protección; estos son el tiempo y tiempos y medio tiempo del versículo 14, que es la segunda parte de la tribulación. Dios protegerá a Israel de manera milagrosa para que el segundo personaje que encontramos en esta escena, el dragón, no pueda destruirla. <br /><br />Leemos en el versículo 3 de “un gran dragón escarlata, que tenía siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete diademas;” En el libro de Daniel, capítulos 7 y 8 leemos también sobre este dragón, que es Satanás. Este dragón rojo, venía con intención de matar y destruir. Leemos en el texto que “su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la tierra. Y el dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto como naciese.” La misión de este personaje, su gran deseo, es acabar con el pueblo de Dios y con el Hijo prometido.<br /><br />Este Hijo es el tercer personaje que vemos en esta escena. El “hijo varón que regirá con vara de hierro a todas las naciones” es Jesucristo, el heredero del trono. Y nos dice el texto que este que reinaría “fue arrebatado para Dios y para su trono.” (12:5) De este modo, aunque Satanás quería por todos los medios evitar que Jesucristo reine, no lo conseguiría. La muerte y resurrección de Cristo sellaron su reino eterno en el cielo y también un reino físico aquí en esta tierra al final de esta gran tribulación, en cumplimiento de las profecías mesiánicas del Antiguo Testamento. <br /><br />El cuarto personaje es el Arcángel Miguel, el cual encontramos también en los capítulos 10 y 12 de Daniel. Su nombre significa ¿Quién como Yahvé? Este principal de los ángeles de Dios junto con ángeles a su mando es el elegido para hacer guerra contra Satanás y sus ángeles.<br /><br />En los versículos 7-9 del capítulo 12 leemos: Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.”<br /><br />Notemos que Satanás, al que atribuímos mucho poder, no pelea directamente con Dios. Satanás nunca llegará a la altura de Dios; recordemos que este es un ángel, y además, aquí podemos ver que Miguel, aquel que como su nombre indica reconoce a Dios como el Todopoderoso, es el que vence al dragón, la serpiente antigua del Edén, Satanás el acusador. <br /><br />Narra Juan en los versículos 10-12: “Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche. Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte. Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos.” <br /><br />Cuando Satanás es echado de la escena celestial vendrá a la Tierra con venganza, a dañar a aquellos que adoran al Cordero. Este tiempo de persecución será como nada que se haya vivido jamás en cualquier lugar de la tierra, porque el diablo, sabiendo que no le queda mucho tiempo para su juicio final, vendrá con gran ira contra el pueblo de Dios y contra aquellos que guardan sus mandamientos y el testimonio de Jesucristo (12:17).<br /><br />Estos son el quinto personaje, aquellos que serán salvos durante la tribulación gracias al testimonio de los 144000 judíos que compartirán el evangelio con los que no conocían a Cristo en el momento del rapto. Nosotros creemos que aquellos que han sido salvos por fe a través de la historia iremos con Cristo en las nubes cuando éste venga a rescatarnos, antes de que todo esto que leemos acontezca. En ese momento, estaremos en la escena celestial del trono, alabando a Dios. <br /><br />El sexto y el séptimo personaje son la bestia del mar y la bestia de la tierra, de las que leemos en el capítulo 13. La bestia del mar (13:1-10) representa el anticristo. Es una bestia parecida a las bestias de las visiones de Daniel, pero esta cabeza tiene una herida de muerte que ha sido sanada. Esta cabeza recibirá autoridad del dragón, Satanás mismo, durante 42 meses, que son tres años y medio, durante los cuales blasfemará contra Dios y hará guerra contra los santos. Junto con esta, vemos otra bestia que sale de la tierra (13:11-18). Esta bestia es la representación del falso profeta que acompañará al anticristo. Este falso profeta promoverá la adoración mundial del anticristo mediante varias señales poderosas, y conseguirá el control del mundo, diseñando y exigiendo una marca en la mano derecha o en la frente de los fieles al anticristo. En este momento, todo será sombrío aquí en la tierra.<br /><br />Pero a pesar de la furia de Satanás y la destrucción que este ocasionará junto a su anticristo y el falso profeta, el pueblo de Dios prevalecerá por medio de “la paciencia y la fe de los santos” (13:10). <br />Recordemos que Cristo jamás nos prometió que nuestro tiempo en este mundo sería fácil. Todos enfrentamos tribulaciones y dificultades, en menor o mayor grado. Pero lo que siempre nos prometió Cristo es que estaría con nosotros todos los días hasta el fin del mundo. Hoy contamos con su presencia y su fuerza para todo lo que nos toque enfrentar. Su gracia es más que suficiente para todo lo que nos pueda venir hoy, e igualmente será suficiente para aquella generación que deba vivir este momento de tribulación hacia el desenlace final de la historia humana. Podemos afirmar con el apóstol Pablo que “Con Cristo, somos más que vencedores, por medio de aquel que nos amó.” (Romanos 8:37)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/42110124</guid><pubDate>Wed, 27 Nov 2024 06:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/42110124/apocalipsis_183_sietes_personaje_de_la_tribulacio_n.mp3" length="16993210" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Siete personajes de la tribulación

El libro de Apocalipsis contiene aquellas cosas que son y las que han de ser. Los primeros capítulos del libro contienen las cartas a las siete iglesias, que representan a la iglesia de Dios en esta era cristiana....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Siete personajes de la tribulación<br /><br />El libro de Apocalipsis contiene aquellas cosas que son y las que han de ser. Los primeros capítulos del libro contienen las cartas a las siete iglesias, que representan a la iglesia de Dios en esta era cristiana. Sin embargo, Juan vio también aquellas cosas que todavía están por ocurrir. Le dice Cristo en el versículo 19 del primer capítulo: “Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de estas.”<br /><br />Hemos descrito lo que Juan vio al abrírsele la puerta al cielo. Vio al Padre en su trono, a ángeles, ancianos y multitudes que lo adoraban, y vio a Cristo, el Cordero, el cual era el único digno de abrir el libro que traería el juicio sobre la tierra. Hemos leído de lo que el libro revelaba, de cómo habrá guerras, plagas y desastres naturales como jamás hemos visto, el resultado de la rebeldía humana y la maldad del anticristo. Dios soltará a aquellos seres que se rebelaron contra Él en el principio y estos traerán destrucción a la tierra como jamás se ha experimentado en la historia del mundo. <br /><br />Los capítulos 12-14 nos presentan una visión de siete personajes que Juan vio en esta escena y que estarán presentes en los eventos de los últimos tres años y medio de la tribulación. En primer lugar ve una lucha entre una mujer y un dragón. El escenario de esta gran señal es el cielo.<br /><br />En el 12:1 leemos de “una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas. Y estando encinta, clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento.” Esta mujer que Juan vió es la representación de Israel, el pueblo de Dios. La segunda parte de la tribulación está enfocada en Israel, y aquí vemos que el pueblo de Dios experimentará gran dolor. De esta mujer vino el Mesías, el que se sentará en el trono de David su padre. Nos dice el texto que la mujer, el pueblo escogido de Dios, es guardada en el desierto durante 1,260 días para su protección; estos son el tiempo y tiempos y medio tiempo del versículo 14, que es la segunda parte de la tribulación. Dios protegerá a Israel de manera milagrosa para que el segundo personaje que encontramos en esta escena, el dragón, no pueda destruirla. <br /><br />Leemos en el versículo 3 de “un gran dragón escarlata, que tenía siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete diademas;” En el libro de Daniel, capítulos 7 y 8 leemos también sobre este dragón, que es Satanás. Este dragón rojo, venía con intención de matar y destruir. Leemos en el texto que “su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la tierra. Y el dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto como naciese.” La misión de este personaje, su gran deseo, es acabar con el pueblo de Dios y con el Hijo prometido.<br /><br />Este Hijo es el tercer personaje que vemos en esta escena. El “hijo varón que regirá con vara de hierro a todas las naciones” es Jesucristo, el heredero del trono. Y nos dice el texto que este que reinaría “fue arrebatado para Dios y para su trono.” (12:5) De este modo, aunque Satanás quería por todos los medios evitar que Jesucristo reine, no lo conseguiría. La muerte y resurrección de Cristo sellaron su reino eterno en el cielo y también un reino físico aquí en esta tierra al final de esta gran tribulación, en cumplimiento de las profecías mesiánicas del Antiguo Testamento. <br /><br />El cuarto personaje es el Arcángel Miguel, el cual encontramos también en los capítulos 10 y 12 de Daniel. Su nombre significa ¿Quién como Yahvé? Este principal de los ángeles de Dios junto con ángeles a su mando es el elegido para hacer guerra contra Satanás y sus ángeles.<br /><br />En los versículos 7-9 del capítulo 12 leemos: Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar...]]></itunes:summary><itunes:duration>689</itunes:duration><itunes:keywords>bendición,cristo,daniel,dios,dragón,eternidad,futuro,hijo,israel,mujer,pueblo,salvación,sufrimiento,tribulación,victoria</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/29fc3b5597382349432a1c4138599a4f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Apocalipsis-181 Los sellos y las trompetas</title><link>https://www.spreaker.com/episode/apocalipsis-181-los-sellos-y-las-trompetas--42064381</link><description><![CDATA[Los sellos y las trompetas<br /><br />Al comienzo del capítulo 6 de Apocalipsis nos encontramos en la escena celestial del trono de Dios, rodeado de los cuatro seres descritos anteriormente, de los 24 ancianos en sus tronos, con sus arpas y las copas llenas de las oraciones de los santos, y una multitud que alababa a Dios y al Cordero. Juan y todas las huestes celestiales estaban a punto de ser testigos del contenido del rollo sellado que sólo el Cordero es digno de abrir.<br /><br />Sin embargo, al final del capítulo leemos este texto: “Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?”<br /><br />¿Qué iría a desatar el Cordero para que todos, del más débil al más fuerte, del más pobre al más rico, del más indefenso al más poderoso deseara esconderse del rostro de Dios?<br /><br />El Cordero se disponía a abrir los sellos. Cuando pensamos en los siete sellos en el pergamino, no debemos imaginar una línea de sellos en el borde, cada uno reforzando la función del otro. Históricamente sabemos que se empleaban múltiples sellos en los documentos oficiales para controlar el acceso al material más confidencial. El que rompía el primer sello de un documento podía empezar a leerlo hasta llegar al siguiente sello, donde sólo una persona que más autoridad podría romperlo para seguir leyendo. No obstante, aquí vemos que el Cordero tiene autoridad de romper todos los sellos del documento para revelar los eventos finales de este sistema mundial bajo la maldición del pecado.<br /><br />Nos narra Juan cómo el Cordero abrió cada uno de los sellos. Al abrir el primero, Juan vio un caballo blanco que era el anticristo declarándose a sí mismo vencedor. El segundo sello reveló un caballo bermejo que tenía potestad de quitar la paz de la tierra y después, en el tercer sello, un caballo negro que traía el hambre generalizada a toda la Tierra. El cuarto sello reveló un caballo amarillo que tenía autoridad para matar la cuarta parte de la Tierra. Estos primeros cuatro sellos narran los eventos al principio de los últimos 7 años profetizados por Daniel (9:27). El anticristo que había prometido paz al mundo trajo en su lugar guerra, hambre y muerte.<br /><br />Cuando el Cordero abrió el quinto sello, vio Juan las almas de todos los que habían muerto por causa del evangelio, y estos clamaban a gran voz: “¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra?”  Y se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos.” En este momento, los líderes mundiales que en un principio parecían haber traído paz al mundo, ahora se quitarán la careta, y la persecución será horrible. Al hambre, pestes y guerras se le sumarán los desastres naturales que se desatarán con el sexto sello, cuando, como Juan describe “he aquí hubo un gran terremoto; y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre; y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra…”<br /><br />Pero justo en este momento, en medio de los desastres naturales de los primeros sellos, encontramos una escena consoladora. En el capítulo 7 Juan ve a un ángel con el sello de Dios que baja a la tierra para marcar los seguidores de Dios en la tierra. Es el cumplimiento de la profecía de Zacarías cuando Israel por fin reconocerá a su Mesías traspasado y se convertirá (Zacarías 12:10). Juan ve 12.000 sellados de cada tribu que salen por toda la tierra dando testimonio de Dios en medio de esta tribulación. El resultado de su testimonio es una gran multitud vestida de ropas blancas de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas delante del trono y en la presencia del Cordero (7:9).<br /><br />En el capítulo ocho volvemos al séptimo sello. Cuando se abrió, hubo silencio en el cielo como de media hora, y a siete ángeles puestos en pie delante del trono, a los cuales se les dio siete trompetas, y antes de que estos comenzaran a tocar las siete trompetas, vio Juan cómo un ángel se presentó ante el altar con las oraciones de todos los que invocan a Dios. Nos dice el texto que “se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones,” mostrando una vez más que Dios oye las oraciones constantes de sus hijos aquí en la tierra. <br /><br />Y en medio de un gran estruendo sonaron las siete trompetas, una detrás de otra. Una plaga terrible en la tierra acompañaba el sonido de cada trompeta: granizo y fuego sobre la tierra y el mar, causando gran destrucción, astros caídos del cielo, causando muerte en tierra y mar, el sol y la luna dañados. Continuaron sonando la quinta y la sexta trompeta, y cayó otro gran astro, esta vez sobre tierra, causando la destrucción de parte de la atmósfera, dejando humo, oscuridad, y plagas de insectos destructores a la orden del maligno. Estos fenómenos tan horrendos me hacen pensar en las plagas de Egipto que leemos en Éxodo. Y nos dice el texto que aún así, aquellos que no murieron, no se arrepintieron.<br /><br />Juan estaba viendo ante sus ojos la maqueta de la destrucción del mundo como lo conocemos. Los desastres naturales que más hemos lamentado en diferentes zonas geográficas a lo largo de la historia del mundo, ocurrirán de golpe y a nivel mundial, cuando todo el mundo estará dirigido por un solo orden mundial. Esto lo anuncia la Biblia, y podemos creer que así será. Y es ante todo esto que esos versículos que hemos leído al principio tendrán lugar. El que entienda, se dará cuenta de que las oportunidades que habían tenido de buscar refugio bajo las alas del Altísimo ya habrán pasado. Creemos con gran esperanza que aquellos que hemos creído en Cristo no tendremos que experimentar estos eventos. Apocalipsis 3:10 indica que el arrebatamiento de la iglesia descrito en 1 Tesalonicenses 4 (16-17) ocurrirá, antes de desatar estos sellos. Cristo vendrá en las nubes para tomar consigo a aquellos que arrepentidos, han puesto su confianza en Él. (Los que hayan muerto, resucitarán primero  y los que en ese momento estén vivos se unirán a Cristo en las nubes.)<br /><br />La visión de los sellos y las trompetas es aterradora. Pero jamás debemos perder de vista el que está revelando estas verdades, el Cordero. La rebeldía del ser humano habrá llegado a su culminación y todo conducirá al gran enfrentamiento entre Cristo y anticristo. La buena noticia para nosotros es que no hay ningún misterio en el desenlace de este enfrentamiento. Nuestro Salvador saldrá victorioso sobre todos los que le han rechazado su oferta de salvación y han vivido en rebeldía.<br />Aunque muchas veces desde nuestra perspectiva limitada, parece que el mal triunfa sobre el bien, sabemos que pronto vendrá el día de la derrota final del mal.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/42064381</guid><pubDate>Tue, 26 Nov 2024 06:10:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/42064381/apocalipsis_182_los_sellos_y_las_trompetas.mp3" length="15387215" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Los sellos y las trompetas

Al comienzo del capítulo 6 de Apocalipsis nos encontramos en la escena celestial del trono de Dios, rodeado de los cuatro seres descritos anteriormente, de los 24 ancianos en sus tronos, con sus arpas y las copas llenas de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Los sellos y las trompetas<br /><br />Al comienzo del capítulo 6 de Apocalipsis nos encontramos en la escena celestial del trono de Dios, rodeado de los cuatro seres descritos anteriormente, de los 24 ancianos en sus tronos, con sus arpas y las copas llenas de las oraciones de los santos, y una multitud que alababa a Dios y al Cordero. Juan y todas las huestes celestiales estaban a punto de ser testigos del contenido del rollo sellado que sólo el Cordero es digno de abrir.<br /><br />Sin embargo, al final del capítulo leemos este texto: “Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?”<br /><br />¿Qué iría a desatar el Cordero para que todos, del más débil al más fuerte, del más pobre al más rico, del más indefenso al más poderoso deseara esconderse del rostro de Dios?<br /><br />El Cordero se disponía a abrir los sellos. Cuando pensamos en los siete sellos en el pergamino, no debemos imaginar una línea de sellos en el borde, cada uno reforzando la función del otro. Históricamente sabemos que se empleaban múltiples sellos en los documentos oficiales para controlar el acceso al material más confidencial. El que rompía el primer sello de un documento podía empezar a leerlo hasta llegar al siguiente sello, donde sólo una persona que más autoridad podría romperlo para seguir leyendo. No obstante, aquí vemos que el Cordero tiene autoridad de romper todos los sellos del documento para revelar los eventos finales de este sistema mundial bajo la maldición del pecado.<br /><br />Nos narra Juan cómo el Cordero abrió cada uno de los sellos. Al abrir el primero, Juan vio un caballo blanco que era el anticristo declarándose a sí mismo vencedor. El segundo sello reveló un caballo bermejo que tenía potestad de quitar la paz de la tierra y después, en el tercer sello, un caballo negro que traía el hambre generalizada a toda la Tierra. El cuarto sello reveló un caballo amarillo que tenía autoridad para matar la cuarta parte de la Tierra. Estos primeros cuatro sellos narran los eventos al principio de los últimos 7 años profetizados por Daniel (9:27). El anticristo que había prometido paz al mundo trajo en su lugar guerra, hambre y muerte.<br /><br />Cuando el Cordero abrió el quinto sello, vio Juan las almas de todos los que habían muerto por causa del evangelio, y estos clamaban a gran voz: “¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra?”  Y se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos como ellos.” En este momento, los líderes mundiales que en un principio parecían haber traído paz al mundo, ahora se quitarán la careta, y la persecución será horrible. Al hambre, pestes y guerras se le sumarán los desastres naturales que se desatarán con el sexto sello, cuando, como Juan describe “he aquí hubo un gran terremoto; y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre; y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra…”<br /><br />Pero justo en este momento, en medio de los desastres naturales de los primeros sellos, encontramos una escena consoladora. En el capítulo 7 Juan ve a un ángel con el sello de Dios que baja a la tierra para marcar los seguidores de Dios en la tierra. Es el cumplimiento de la profecía de Zacarías cuando Israel por fin reconocerá a su Mesías traspasado y se convertirá (Zacarías 12:10). Juan ve 12.000 sellados de cada tribu que salen por toda la tierra dando testimonio de Dios en medio de esta tribulación. 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Este intenta describirlo utilizando objetos y sonidos que nosotros podríamos visualizar, pero lo cierto es que cualquier descripción de algo tan extraordinario sería insuficiente para comunicar la experiencia. <br /><br />La puerta del cielo se abrió, y Juan oyó una gran voz que le decía: “Sube acá. Y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas” (4:1). <br /><br />Juan vio un trono, y a Alguien sentado en el trono. El apóstol no podía describir al que estaba en el trono como uno describe a una persona, porque el ser que vio era indescriptible en términos humanos. Como en las otras ocasiones en que un ser humano pudo ver la gloria de Dios, Juan la describe haciendo referencia a luz y sonido. Nos dice que era semejante a la piedra de jaspe y cornalina; estaba rodeado por un luminosos arco iris semejante en aspecto a la esmeralda; del trono salían relámpagos y truenos y voces. <br /><br />En el Antiguo Testamento leemos de varios profetas que tuvieron visiones de Dios, como por ejemplo Moisés, Isaías o Ezequiel. Sus descripciones de la gloria de Dios siempre incluían también la luz y el sonido de su voz. En Lucas 2:9 leemos que la gloria de Dios rodeó de resplandor a los pastores en la primera Navidad, y estos tuvieron gran temor. Grande y potente es el Señor, y su gloria es indescriptible.<br /><br /><br />Juan continúa describiendo la escena. “Alrededor del trono había veinticuatro tronos; y vi sentados en los tronos a veinticuatro ancianos, vestidos de ropas blancas, con coronas de oro en sus cabezas” (4:4). “Y delante del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal; y junto al trono, y alrededor del trono, cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y detrás” (Apocalipsis 4:6). No tenemos claro quienes son estos 24, pero podemos afirmar que representan a Israel en sus doce tribus y a la iglesia de Dios en los doce apóstoles. Entendemos que los cuatro seres vivientes son seres angélicos que están al servicio de Dios. Cabe comentar que la descripción de estos seres se asemeja bastante a la que leemos en el libro del profeta Ezequiel.<br /><br />Todos estos alababan a Dios sin cesar. Los cuatro seres decían: “Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es, y el que ha de venir,” y los veinticuatro que estaban en los tronos replicaban haciendo reverencia: “Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas” (4:8,11).<br /><br />Esta escena describe la satisfacción eterna, donde una sola actividad puede traer satisfacción total y perpetua al ser. Como humanos incapaces de sentirnos satisfechos por cualquier actividad disponible aquí en la Tierra, somos propensos a poner en duda que un día podamos alcanzar total satisfacción en la constante alabanza a Dios. Aquellos que  dicen barbaridades como “¡qué aburrido debe ser estar en el cielo!” no tienen ni idea de lo que es la verdadera satisfacción que Dios ha prometido a cada alma que se entrega a Cristo. <br /><br />Juan nos dice al principio del capítulo que el que estaba sentado en el trono tenía en sus manos un rollo, escrito por ambos lados, sellado con siete sellos.  Y nos dice Juan que vio “un ángel fuerte que pregonaba a gran voz diciendo: “¿Quién es digno de abrir el libro y desatar sus sellos?” Y nos dice que nadie era capaz de abrir el libro, ni aun mirarlo” (5:3). Esto le causó a Juan tanta tristeza que comenzó a llorar. Mas uno de los ancianos en su trono le dijo: “No llores, He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos” (5:5).<br /><br />Juan miró y el León de Judá estaba ahí, como el Cordero inmolado. Este contraste entre la fuerza y la compasión de nuestro Salvador Jesucristo es una imagen preciosa. Este Cordero estaba ahí, presente, ante ellos; era el único digno de tomar el libro y abrir los sellos. Cuando hubo tomado el libro, todos los presentes, con arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos, alababan al Cordero diciendo: “Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje y lengua y pueblo y nación” (5:9).<br /><br />¿Has notado que nuestras oraciones estarán presentes en esta escena divina? Me fascina notar que “todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos” (5:8) Estas representan nuestras oraciones. ¿Alguna vez has parado a pensar en tus oraciones como incienso en las copas de oro celestiales? Sigamos honrando a Dios con nuestras oraciones de fe. <br /><br />Nos dice Juan que cuando miró, he aquí que había con estos una multitud de ángeles, y todos juntos “decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza” (5:12).<br /><br />Por si todo esto fuera poco, además de todos estos que alababan, “todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, (exclamaron): Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos” (5:13).<br /><br />¿Puedes imaginar esta escena? Se me ponen los pelos de punta al pensarlo. Cuando el juicio de Dios venga sobre la Tierra, el único digno de dar el primer paso es Cristo. El que proveyó la salvación para los que en él hemos confiado marcará el inicio de los eventos que llevarán al día del Señor. Pero todo aquel que ha confesado a Cristo como Salvador participará de este evento tan especial, donde toda honra y gloria es atribuída al Cordero. Damos gracias por su poder, y damos gracias por su amor redentor. A Él sea toda la gloria ahora y para siempre]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/42026692</guid><pubDate>Mon, 25 Nov 2024 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/42026692/apocalipsis_181_el_trono_y_el_cordero.mp3" length="14497354" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El Trono y el Cordero

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Y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas” (4:1). <br /><br />Juan vio un trono, y a Alguien sentado en el trono. El apóstol no podía describir al que estaba en el trono como uno describe a una persona, porque el ser que vio era indescriptible en términos humanos. Como en las otras ocasiones en que un ser humano pudo ver la gloria de Dios, Juan la describe haciendo referencia a luz y sonido. Nos dice que era semejante a la piedra de jaspe y cornalina; estaba rodeado por un luminosos arco iris semejante en aspecto a la esmeralda; del trono salían relámpagos y truenos y voces. <br /><br />En el Antiguo Testamento leemos de varios profetas que tuvieron visiones de Dios, como por ejemplo Moisés, Isaías o Ezequiel. Sus descripciones de la gloria de Dios siempre incluían también la luz y el sonido de su voz. En Lucas 2:9 leemos que la gloria de Dios rodeó de resplandor a los pastores en la primera Navidad, y estos tuvieron gran temor. Grande y potente es el Señor, y su gloria es indescriptible.<br /><br /><br />Juan continúa describiendo la escena. “Alrededor del trono había veinticuatro tronos; y vi sentados en los tronos a veinticuatro ancianos, vestidos de ropas blancas, con coronas de oro en sus cabezas” (4:4). “Y delante del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal; y junto al trono, y alrededor del trono, cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y detrás” (Apocalipsis 4:6). No tenemos claro quienes son estos 24, pero podemos afirmar que representan a Israel en sus doce tribus y a la iglesia de Dios en los doce apóstoles. Entendemos que los cuatro seres vivientes son seres angélicos que están al servicio de Dios. Cabe comentar que la descripción de estos seres se asemeja bastante a la que leemos en el libro del profeta Ezequiel.<br /><br />Todos estos alababan a Dios sin cesar. Los cuatro seres decían: “Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es, y el que ha de venir,” y los veinticuatro que estaban en los tronos replicaban haciendo reverencia: “Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas” (4:8,11).<br /><br />Esta escena describe la satisfacción eterna, donde una sola actividad puede traer satisfacción total y perpetua al ser. Como humanos incapaces de sentirnos satisfechos por cualquier actividad disponible aquí en la Tierra, somos propensos a poner en duda que un día podamos alcanzar total satisfacción en la constante alabanza a Dios. Aquellos que  dicen barbaridades como “¡qué aburrido debe ser estar en el cielo!” no tienen ni idea de lo que es la verdadera satisfacción que Dios ha prometido a cada alma que se entrega a Cristo. <br /><br />Juan nos dice al principio del capítulo que el que estaba sentado en el trono tenía en sus manos un rollo, escrito por ambos lados, sellado con siete sellos.  Y nos dice Juan que vio “un ángel fuerte que pregonaba a gran voz diciendo: “¿Quién es digno de abrir el libro y desatar sus sellos?” Y nos dice que nadie era capaz de abrir el libro, ni aun mirarlo” (5:3). Esto le causó a Juan tanta tristeza que comenzó a llorar. Mas uno de los ancianos en su trono le dijo: “No llores, He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos”...]]></itunes:summary><itunes:duration>585</itunes:duration><itunes:keywords>cielo,cordero,dios,eternidad,ezequiel,gloria,honra,isaías,judá,león,libro,oraciones,poder,rollo,sellos,tronos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/29fc3b5597382349432a1c4138599a4f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Apocalipsis-179 Literatura apocalíptica</title><link>https://www.spreaker.com/episode/apocalipsis-179-literatura-apocaliptica--41989096</link><description><![CDATA[Literatura apocalíptica<br /><br />El libro de Apocalipsis suele llamar la atención del lector por su carácter apocalíptico. Este tipo de literatura profética se caracteriza por su simbolismo y el origen de su mensaje.  Encontramos ejemplos de literatura apocalíptica en el Antiguo Testamento, en los libros de Daniel, Ezequiel o Zacarías. La descripción de las visiones que estos recibieron de parte de Dios están repletas de simbolismo para anunciar la profecía que más tarde se cumpliría. En el libro de Daniel, por ejemplo, encontramos una visión de una estatua hecha de varios materiales que representaban los diferentes imperios que encontramos en la historia, empezando por Babilonia y pasando por los Medos y Persas, Grecia, el imperio romano y el reino futuro de anticristo. Otras de las profecías de los libros apocalípticos están aún por cumplirse, y el libro de Apocalipsis hace alusión a las visiones que estos hombres describieron en sus libros. <br /><br />La profecía que Juan transmite en su libro presenta las visiones que éste tuvo durante su exilio en la isla de Patmos. Las visiones que comparte incluyen imágenes tomadas del Antiguo Testamento así como otras relacionadas a estas que ocurrirán en un futuro. El ángel del Señor, Cristo mismo, reveló a Juan aquellas cosas que fueron, las que son, y las que han de ser, como dice el versículo 19 del primer capítulo. <br /><br />Tras las cartas dirigidas a las siete iglesias en los primeros capítulos de Apocalipsis, encontramos 18 capítulos de literatura apocalíptica, es decir, revelación las visiones que Cristo presentó a Juan sobre lo que ocurrirá en la Tierra en los últimos tiempos. <br /><br />Algunos, al ver los tiempos difíciles que estamos experimentando en la Tierra han comentado que debemos estar en los últimos tiempos. Eso es difícil de confirmar, pero lo cierto es que al leer estos capítulos del libro de Apocalipsis podemos afirmar que lo peor está aún por llegar. Si piensas que estos son tiempos malos, recuerda lo que Jesús dijo a sus discípulos antes de su ascensión, cuando preguntaron sobre el fin de todas las cosas:  Dijo Jesús:<br />“oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores. Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre. Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán. Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo. Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.”<br /><br />Este texto de Mateo (24:6-13) describe las tribulaciones que han de acontecer. Es cierto que mucho de esto ya está presente, y que hay lugares en la Tierra en que todo esto ya acontece, pero la situación se va a generalizar. Cuánto tiempo Dios esperará, no lo sabemos, pues nos recuerda 2 Pedro 3:9 que el Señor retarda su venida por amor-- por su paciencia y misericordia hacia aquellos que aún han de creer en Él.<br /><br />Dios no nos ha dado el libro de Apocalipsis para que podamos especular sobre cómo y cuándo sucederá todo. Dios nos ha dado este libro para alentarnos. Nos proporciona consuelo en la aflicción y la certeza de que Dios tiene el control sobre todos los eventos históricos. Esto no significa que Dios apruebe las acciones de líderes y sociedades. Como ya hemos visto a través de la Biblia, Dios permite las injusticias de este mundo, incluso contra sus hijos, pero no aprueba ninguna injusticia; toda injusticia y maldad tendrá su retribución justa. Mientras tanto, Dios ha prometido fortalecer a sus hijos durante las aflicciones, y fielmente lo lleva haciendo durante siglos. Como nos muestra el libro de Apocalipsis, todo llegará a buen fin. No seamos soberbios, demandando de Dios solo favores. Recordemos que la maldad en este mundo es lo que el ser humano comenzó y lo que sigue anhelando constantemente. Mas Dios, muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros,” nos dice Romanos 5:8. No lo olvidemos. El mal lo hemos buscado nosotros; la salvación es don de Dios. <br /><br />Es mi intención presentar el contenido del libro, mostrando las conexiones con los otros pasajes proféticos e históricos de la Biblia. Si estás buscando un calendario específico sobre el fin del mundo, no vas a salir satisfecha con lo que yo pueda compartir. Pero si deseas comprender mejor el simbolismo y las promesas que Cristo nos ha dejado aquí plasmadas, te invito a leer y escuchar, pidiéndole al Señor que su Espíritu Santo que nos guíe a lo que Dios tiene para cada una de nosotras aquí y ahora. <br /><br />Contemplaremos la gloria de Cristo reflejada en las diferentes visiones. Veremos en estas páginas al que es el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso. ¡A Él sea toda la gloria!]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41989096</guid><pubDate>Fri, 22 Nov 2024 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41989096/apocalipsis_180_literatura_apocali_ptica.mp3" length="11820557" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Literatura apocalíptica

El libro de Apocalipsis suele llamar la atención del lector por su carácter apocalíptico. Este tipo de literatura profética se caracteriza por su simbolismo y el origen de su mensaje.  Encontramos ejemplos de literatura...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Literatura apocalíptica<br /><br />El libro de Apocalipsis suele llamar la atención del lector por su carácter apocalíptico. Este tipo de literatura profética se caracteriza por su simbolismo y el origen de su mensaje.  Encontramos ejemplos de literatura apocalíptica en el Antiguo Testamento, en los libros de Daniel, Ezequiel o Zacarías. La descripción de las visiones que estos recibieron de parte de Dios están repletas de simbolismo para anunciar la profecía que más tarde se cumpliría. En el libro de Daniel, por ejemplo, encontramos una visión de una estatua hecha de varios materiales que representaban los diferentes imperios que encontramos en la historia, empezando por Babilonia y pasando por los Medos y Persas, Grecia, el imperio romano y el reino futuro de anticristo. Otras de las profecías de los libros apocalípticos están aún por cumplirse, y el libro de Apocalipsis hace alusión a las visiones que estos hombres describieron en sus libros. <br /><br />La profecía que Juan transmite en su libro presenta las visiones que éste tuvo durante su exilio en la isla de Patmos. Las visiones que comparte incluyen imágenes tomadas del Antiguo Testamento así como otras relacionadas a estas que ocurrirán en un futuro. El ángel del Señor, Cristo mismo, reveló a Juan aquellas cosas que fueron, las que son, y las que han de ser, como dice el versículo 19 del primer capítulo. <br /><br />Tras las cartas dirigidas a las siete iglesias en los primeros capítulos de Apocalipsis, encontramos 18 capítulos de literatura apocalíptica, es decir, revelación las visiones que Cristo presentó a Juan sobre lo que ocurrirá en la Tierra en los últimos tiempos. <br /><br />Algunos, al ver los tiempos difíciles que estamos experimentando en la Tierra han comentado que debemos estar en los últimos tiempos. Eso es difícil de confirmar, pero lo cierto es que al leer estos capítulos del libro de Apocalipsis podemos afirmar que lo peor está aún por llegar. Si piensas que estos son tiempos malos, recuerda lo que Jesús dijo a sus discípulos antes de su ascensión, cuando preguntaron sobre el fin de todas las cosas:  Dijo Jesús:<br />“oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores. Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre. Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán. Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo. Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.”<br /><br />Este texto de Mateo (24:6-13) describe las tribulaciones que han de acontecer. Es cierto que mucho de esto ya está presente, y que hay lugares en la Tierra en que todo esto ya acontece, pero la situación se va a generalizar. Cuánto tiempo Dios esperará, no lo sabemos, pues nos recuerda 2 Pedro 3:9 que el Señor retarda su venida por amor-- por su paciencia y misericordia hacia aquellos que aún han de creer en Él.<br /><br />Dios no nos ha dado el libro de Apocalipsis para que podamos especular sobre cómo y cuándo sucederá todo. Dios nos ha dado este libro para alentarnos. Nos proporciona consuelo en la aflicción y la certeza de que Dios tiene el control sobre todos los eventos históricos. Esto no significa que Dios apruebe las acciones de líderes y sociedades. Como ya hemos visto a través de la Biblia, Dios permite las injusticias de este mundo, incluso contra sus hijos, pero no aprueba ninguna injusticia; toda injusticia y maldad tendrá su retribución justa. Mientras tanto, Dios ha prometido fortalecer a sus hijos durante...]]></itunes:summary><itunes:duration>473</itunes:duration><itunes:keywords>acontecimientos,antiguo,cristo,dios,fin,futuro,mundo,nuevo,pasado,presente,profecía,visión,visiones</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/7b8b7f2b9dd6a452a06154a0b614e636.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Apocalipsis-178 Mensaje a las iglesias</title><link>https://www.spreaker.com/episode/apocalipsis-178-mensaje-a-las-iglesias--41948575</link><description><![CDATA[Mensaje a las iglesias<br /><br />En los capítulos 2 y 3 del libro de Apocalipsis encontramos siete cartas dirigidas a las siete iglesias de Asia menor. Estas ciudades siguen estando en el mapa en la zona de Turquía, y están bastante cerca una de la otra. Seguramente Juan había hecho la ruta desde Éfeso, hasta Laodicea pasando por Esmirna, Pèrgamo, Tiatira, Sardis y Filadelfia. <br /><br />Estas cartas tienen como propósito animar a los creyentes de entonces y a los de ahora a permanecer firmes en las dificultades. Las cartas son similares en estructura, incluyendo alabanza sobre lo que están haciendo bien, amonestación por lo que han descuidado, ánimo para seguir adelante en la transformación cristiana, y anticipación de aquellas cosas que nos esperan cuando venga Cristo.  <br /><br />¿Quién es el que escribió a las iglesias? Juan era el que las redactó, pero era Jesús el que les habló por medio de Juan. Entre los siete candeleros que Juan había visto en su visión, caminaba Cristo. Este Jesús, nos dice el texto, es el que estaba hablando a las iglesias. Lo vemos presentado como el remitente en la introducción de cada una de las cartas. “El que tiene las siete estrellas en su diestra, el que anda en medio de los siete candeleros de oro” (2:1). “El primero y el postrero, el que estuvo muerto y vivió” (2:8) “El que tiene la espada aguda de dos filos” (2:12). El Hijo de Dios, el que tiene ojos como llama de fuego, y pies semejantes al bronce bruñido” (2:18). El que tiene los siete espíritus de Dios, y las siete estrellas” (Apocalipsis 3:1) El Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre” (3:7). El Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios” (3:14). Este es nuestro Salvador, el Cristo. <br /><br />El mensaje que envió a las siete iglesias con la alabanza, la amonestación, el ánimo y la anticipación es aplicable también a la iglesia de Cristo a través de la historia y por todo el mundo. Por esto Juan finaliza cada carta con la misma exhortación: “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.”<br /><br />A la iglesia en Éfeso los elogió por su sana doctrina. Eran firmes en sus creencias, y sabían cómo identificar a los falsos maestros. Éfeso era una iglesia clave en la zona, siendo la base desde donde el apóstol Pablo había divulgado el evangelio. Jesús los alaba por su constancia en la doctrina, pero les recrimina algo, y es que, en todo su afán por preservar la doctrina, habían descuidado su relación personal con Dios. Ese primer amor existente en el comienzo de su fe se había calcificado, llevándolos quizá hacia el legalismo. Estos debían recordar que la clave del cristianismo no es la religión, sino una relación vibrante con el Salvador. Jesús los anima a revivir este amor, porque les aguardaba el árbol de vida. Nosotros tenemos la misma promesa; por lo tanto, vivamos ahora disfrutando una íntima comunión con Cristo. <br /><br />A Esmirna, Jesús los alaba por su entereza durante el sufrimiento. Al parecer los judíos habían blasfemado contra ellos, e incluso parece que habían sufrido tribulación en el ámbito personal y económico. Parece que habían reaccionado bien a todas estas aflicciones, y el Señor no tiene nada que recriminarles. Los anima, recordándoles, como Pablo había escrito a los corintios, que esta leve tribulación momentánea puede producir en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria. (4:17)<br />Los anima a perseverar, anticipando la promesa de la corona de vida, que como nos recuerda Santiago 1:12, está reservada para los que le aman.<br /><br />Pérgamo era una ciudad donde las prácticas paganas abundaban, y la iglesia en esa ciudad debía destacar por su resistencia a tales prácticas. Juan habla de un cristiano que por su fiel testimonio había perdido la vida. En medio de este ambiente, algunos creyentes habían enfriado, y se habían infiltrado en la iglesia prácticas paganas, incluyendo la participación en banquetes donde se hacían sacrificios a dioses paganos. El Señor los amonesta, animándolos a arrepentirse y apartarse de los que manchaban el nombre de Dios con sus acciones. Dios les daría mucho más de lo que ellos tuvieran que dejar por amor de Cristo. Tenían asegurado el maná escondido, haciendo referencia a la provisión de Dios para su pueblo durante sus años de peregrinación en el desierto. Tendrían además, la bendición de pertenecer a los redimidos de Dios. Esta es la promesa que cada uno de sus hijos tenemos. <br /><br />La iglesia de Tiatira es alabada por sus buenas obras de amor, fe, servicio y paciencia. Sus obras de amor iban en aumento. Sin embargo, Jesús los amonesta por tolerar actos de idolatría e inmoralidad. Estos, a diferencia de Éfeso, tenían mucha obra social, pero les faltaba la firmeza en la doctrina de la santificación y la separación del mal. Debían ser firmes en su fe, reteniendo sus obras de amor, pero sin descuidar los principios establecidos por Dios, porque a los que permanecieran firmes les esperaba la estrella de la mañana.<br /><br /><br />A tan solo 48 kilómetros al sureste de Tiatira se encontraba la iglesia de Sardis. Estos cristianos habían descuidado la santificación y el amor, y Jesús los acusa de apatía, de no mostrar señales de vida espiritual. Sólo algunos parecían estar verdaderamente vivos. Es interesante recordar que el Señor Jesús, que sabe todo y ve todo, sabe quién está guardando la fe y quien se está quedando dormido. Les insta a arrepentirse, con la promesa de que Dios confesará el nombre de los que en Él permanecen. Dice el el 3:3, “recuerda lo que has oído y guárdalo.” ¡Qué buena instrucción para cada una de nosotras. <br /><br />Para la iglesia en Filadelfia Cristo no tiene amonestación. Los alaba por perseverar en la fe, por guardar la Palabra y por honrar Su nombre. Esta no era una iglesia imponente, pero el Señor les dice que aunque tienen poca fuerza, Él mismo los defenderá mostrando a todos que Él los ama. A los que en Él permanecen les espera la corona de vida, un lugar junto al Padre en la nueva Jerusalén, y un nombre nuevo en la preciosa familia de Dios. <br /><br /><br />Los de la iglesia de Laodicea no reciben alabanza, ya que Cristo los describe como tibios, que ni están dentro, ni están fuera. Se separaban de los pecadores, pero no se les podía identificar como santos. Estaban acomodados en su propia práctica religiosa y no tenían el fuego del Espíritu en sus vidas. Pero Cristo los amaba, y en su amor les dice: “Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé pues celoso y arrepiéntete!” (3:19)<br /><br />Esto mismo ofrece Cristo a aquellos que estén tibios, a los dormidos, a los que no muestran vida en el Espíritu. Arrepiéntete y ven a Él. Cristo dice: “He aquí yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.” El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu sigue diciendo a las iglesias. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41948575</guid><pubDate>Thu, 21 Nov 2024 06:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41948575/apocalipsis_179_mensaje_a_las_iglesias.mp3" length="15209558" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Mensaje a las iglesias

En los capítulos 2 y 3 del libro de Apocalipsis encontramos siete cartas dirigidas a las siete iglesias de Asia menor. Estas ciudades siguen estando en el mapa en la zona de Turquía, y están bastante cerca una de la otra....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Mensaje a las iglesias<br /><br />En los capítulos 2 y 3 del libro de Apocalipsis encontramos siete cartas dirigidas a las siete iglesias de Asia menor. Estas ciudades siguen estando en el mapa en la zona de Turquía, y están bastante cerca una de la otra. Seguramente Juan había hecho la ruta desde Éfeso, hasta Laodicea pasando por Esmirna, Pèrgamo, Tiatira, Sardis y Filadelfia. <br /><br />Estas cartas tienen como propósito animar a los creyentes de entonces y a los de ahora a permanecer firmes en las dificultades. Las cartas son similares en estructura, incluyendo alabanza sobre lo que están haciendo bien, amonestación por lo que han descuidado, ánimo para seguir adelante en la transformación cristiana, y anticipación de aquellas cosas que nos esperan cuando venga Cristo.  <br /><br />¿Quién es el que escribió a las iglesias? Juan era el que las redactó, pero era Jesús el que les habló por medio de Juan. Entre los siete candeleros que Juan había visto en su visión, caminaba Cristo. Este Jesús, nos dice el texto, es el que estaba hablando a las iglesias. Lo vemos presentado como el remitente en la introducción de cada una de las cartas. “El que tiene las siete estrellas en su diestra, el que anda en medio de los siete candeleros de oro” (2:1). “El primero y el postrero, el que estuvo muerto y vivió” (2:8) “El que tiene la espada aguda de dos filos” (2:12). El Hijo de Dios, el que tiene ojos como llama de fuego, y pies semejantes al bronce bruñido” (2:18). El que tiene los siete espíritus de Dios, y las siete estrellas” (Apocalipsis 3:1) El Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre” (3:7). El Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios” (3:14). Este es nuestro Salvador, el Cristo. <br /><br />El mensaje que envió a las siete iglesias con la alabanza, la amonestación, el ánimo y la anticipación es aplicable también a la iglesia de Cristo a través de la historia y por todo el mundo. Por esto Juan finaliza cada carta con la misma exhortación: “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.”<br /><br />A la iglesia en Éfeso los elogió por su sana doctrina. Eran firmes en sus creencias, y sabían cómo identificar a los falsos maestros. Éfeso era una iglesia clave en la zona, siendo la base desde donde el apóstol Pablo había divulgado el evangelio. Jesús los alaba por su constancia en la doctrina, pero les recrimina algo, y es que, en todo su afán por preservar la doctrina, habían descuidado su relación personal con Dios. Ese primer amor existente en el comienzo de su fe se había calcificado, llevándolos quizá hacia el legalismo. Estos debían recordar que la clave del cristianismo no es la religión, sino una relación vibrante con el Salvador. Jesús los anima a revivir este amor, porque les aguardaba el árbol de vida. Nosotros tenemos la misma promesa; por lo tanto, vivamos ahora disfrutando una íntima comunión con Cristo. <br /><br />A Esmirna, Jesús los alaba por su entereza durante el sufrimiento. Al parecer los judíos habían blasfemado contra ellos, e incluso parece que habían sufrido tribulación en el ámbito personal y económico. Parece que habían reaccionado bien a todas estas aflicciones, y el Señor no tiene nada que recriminarles. Los anima, recordándoles, como Pablo había escrito a los corintios, que esta leve tribulación momentánea puede producir en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria. (4:17)<br />Los anima a perseverar, anticipando la promesa de la corona de vida, que como nos recuerda Santiago 1:12, está reservada para los que le aman.<br /><br />Pérgamo era una ciudad donde las prácticas paganas abundaban, y la iglesia en esa ciudad debía destacar por su resistencia a tales prácticas. Juan habla de un cristiano que por su fiel testimonio había perdido la vida. 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Se han escrito libros, se han hecho películas que aluden a este nombre, pero podríamos afirmar que el contenido del libro se conoce poco.<br /><br />Juan es el autor de este libro que se escribió en modo de carta circular para que pasara de una iglesia a otra en la zona de Asia menor, por lo que hoy día es Turquía. Creemos que fue escrita por el apóstol Juan por los años 90 después de Cristo. Éste fue apresado por predicar el evangelio a las iglesias mencionadas aquí, y más tarde exiliado a la isla de Patmos por la causa de Cristo. El Señor lo cuidó, a pesar de su avanzada edad, y en la isla, tuvo unas visiones que plasmó en el lienzo para formar parte de la Palabra inspirada por Dios.  <br /><br />Juan comienza presentando el propósito del libro, de “manifestar … las cosas que deben suceder.” Juan nos dice que él mismo puede dar testimonio de la Palabra de Dios, que también ha sido testigo de la vida, muerte, resurrección y ascensión de Jesucristo, y ahora había recibido de manera especial una visión de aquellas cosas que estaban reservadas para un futuro.<br /><br />Juan se dispone a compartir estas cosas con los lectores y afirma en el versículo 3: <br />“Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escrita; porque el tiempo está cerca.” <br /><br /><br />A continuación Juan escribe a las siete iglesias que están en Asia, presentando al Señor Jesús, el cual él les había predicado antes de su exilio. Ahora, en la isla, Juan había escuchado mensaje de Dios y visto a Cristo. ¿Quién era este Cristo? El versículo 8 lo presenta, y en el segundo capítulo nos lo describe en detalle. Dijo la voz:<br /><br /> “Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso. 1:8 (ver 2:11)<br /><br />Este era “Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra.” Juan da gloria a su nombre diciendo: “Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre, y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén.” (Apocalipsis 1:5-6)<br /><br />Juan ve una visión de las siete iglesias, representadas por siete candeleros, y en medio de estos estaba el Salvador. Te invito a leer este primer capítulo de Apocalipsis, porque la descripción de Cristo entre su iglesia en los versículos 12-18 es poderosa:<br /><br />Este Cristo que la Biblia nos ha presentado desde el principio se ve reflejado en este libro de forma magnífica, porque aunque hemos visto su gloria en el Antiguo y el Nuevo Testamento, lo mejor aún está por venir. <br /><br />Este Cristo que fue anunciado por los profetas, que se reveló a muchos, que vino a vivir entre su pueblo, volverá a buscar a los suyos y reinará por la eternidad. Este Cristo Todopoderoso vendrá una segunda vez a traer juicio y justicia a la Tierra. <br /><br />Dice Juan en el 1:7 “He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén.”<br /><br />En Isaías (45:22-23), en Romanos (14:11), en Filipenses (2:9-11), leemos que un día toda rodilla se doblará ante él, y toda lengua confesará que Jesús es Señor. <br /><br /><br />Apocalipsis nos muestra aquellas cosas que han sido, las que son, y las que han de ser.<br />En el versículo 19 Juan oye: <br />“Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de estas.” le dijo en Señor. <br /><br />En este libro encontramos primeramente el mensaje de Dios a siete iglesias que son representativas de los cristianos en la Tierra. Dios nos presenta a Cristo en medio de su iglesia, poderoso y compasivo. Vemos a Cristo una vez más como león de Judá y como el cordero que quita el pecado del mundo. <br />Dios nos permite ver los eventos que debemos resistir antes de su venida en gloria, pero acaba el libro mostrándonos la esperanza eterna que tenemos asegurada. Así como en el principio Dios puso al ser humano en el perfecto ambiente para disfrutar de Su comunión, al acabar la revelación divina, veremos al ser humano en un lugar perfecto, disfrutando de la gloria de Dios, pero esta vez, redimidos por Cristo, por siempre seguros en Él.  <br /><br />Si no has leído este libro, intenta leerlo a la vez que sigues estas reflexiones, y que el Espíritu Santo de Dios nos muestre los tesoros que ha compartido con nosotros. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41909936</guid><pubDate>Wed, 20 Nov 2024 07:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41909936/apocalipsis_178_introduccio_n_al_libro_de_apocalipsis.mp3" length="10608070" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Introducción al libro de Apocalipsis 

El último libro de la Biblia es muy conocido, al menos por nombre. Se han escrito libros, se han hecho películas que aluden a este nombre, pero podríamos afirmar que el contenido del libro se conoce poco.

Juan...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Introducción al libro de Apocalipsis <br /><br />El último libro de la Biblia es muy conocido, al menos por nombre. Se han escrito libros, se han hecho películas que aluden a este nombre, pero podríamos afirmar que el contenido del libro se conoce poco.<br /><br />Juan es el autor de este libro que se escribió en modo de carta circular para que pasara de una iglesia a otra en la zona de Asia menor, por lo que hoy día es Turquía. Creemos que fue escrita por el apóstol Juan por los años 90 después de Cristo. Éste fue apresado por predicar el evangelio a las iglesias mencionadas aquí, y más tarde exiliado a la isla de Patmos por la causa de Cristo. El Señor lo cuidó, a pesar de su avanzada edad, y en la isla, tuvo unas visiones que plasmó en el lienzo para formar parte de la Palabra inspirada por Dios.  <br /><br />Juan comienza presentando el propósito del libro, de “manifestar … las cosas que deben suceder.” Juan nos dice que él mismo puede dar testimonio de la Palabra de Dios, que también ha sido testigo de la vida, muerte, resurrección y ascensión de Jesucristo, y ahora había recibido de manera especial una visión de aquellas cosas que estaban reservadas para un futuro.<br /><br />Juan se dispone a compartir estas cosas con los lectores y afirma en el versículo 3: <br />“Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escrita; porque el tiempo está cerca.” <br /><br /><br />A continuación Juan escribe a las siete iglesias que están en Asia, presentando al Señor Jesús, el cual él les había predicado antes de su exilio. Ahora, en la isla, Juan había escuchado mensaje de Dios y visto a Cristo. ¿Quién era este Cristo? El versículo 8 lo presenta, y en el segundo capítulo nos lo describe en detalle. Dijo la voz:<br /><br /> “Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso. 1:8 (ver 2:11)<br /><br />Este era “Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra.” Juan da gloria a su nombre diciendo: “Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre, y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén.” (Apocalipsis 1:5-6)<br /><br />Juan ve una visión de las siete iglesias, representadas por siete candeleros, y en medio de estos estaba el Salvador. Te invito a leer este primer capítulo de Apocalipsis, porque la descripción de Cristo entre su iglesia en los versículos 12-18 es poderosa:<br /><br />Este Cristo que la Biblia nos ha presentado desde el principio se ve reflejado en este libro de forma magnífica, porque aunque hemos visto su gloria en el Antiguo y el Nuevo Testamento, lo mejor aún está por venir. <br /><br />Este Cristo que fue anunciado por los profetas, que se reveló a muchos, que vino a vivir entre su pueblo, volverá a buscar a los suyos y reinará por la eternidad. Este Cristo Todopoderoso vendrá una segunda vez a traer juicio y justicia a la Tierra. <br /><br />Dice Juan en el 1:7 “He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén.”<br /><br />En Isaías (45:22-23), en Romanos (14:11), en Filipenses (2:9-11), leemos que un día toda rodilla se doblará ante él, y toda lengua confesará que Jesús es Señor. <br /><br /><br />Apocalipsis nos muestra aquellas cosas que han sido, las que son, y las que han de ser.<br />En el versículo 19 Juan oye: <br />“Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de estas.” le dijo en Señor. <br /><br />En este libro encontramos primeramente el mensaje de Dios a siete iglesias que son representativas de los cristianos en la Tierra. Dios nos presenta a Cristo en medio de su iglesia, poderoso y compasivo. 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Gracias a Dios, como ya nos decía Pablo en Romanos 8, podemos vivir esta vida con gozo y confianza, sabiendo que nada ni nadie puede arrebatarnos de la mano de nuestro Dios. Una vez suyos, siempre suyos. Por este motivo debemos disfrutar de esta vida sabiamente, al mismo tiempo que esperamos con ganas el día en que estaremos con Él para toda la eternidad. <br /><br />Judas, hablando con los destinatarios de su carta, los anima en el versículo 17: ”Pero vosotros, amados, tened memoria de las palabras que antes fueron dichas por los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo.” <br /><br />El cristiano genuino debe mantener frescas en la mente las palabras que Dios nos ha dejado. Tenemos una colección de 66 libros inspirados por Dios. Este tesoro debe estar activamente obrando en nuestras vidas. Debe permanecer presente y funcional en nuestros hogares, como Dios pidió a su pueblo en Deuteronomio 6. <br /><br />El cristiano que vive esperando la venida del Señor demuestra las verdades que encontramos en los  versículos 20-21. El 21 nos presenta el imperativo que une las diferentes acciones que presenta el apóstol. Dice así:  “conservaos en el amor de Dios.”<br />¿Qué nos está pidiendo el Señor? ¿Cómo podemos conservarnos? <br /><br />La Palabra de Dios nos enseña que vendrá el día en que estaremos cara a cara ante el Salvador, ya sea porque llegue el momento de nuestra muerte o porque estemos aquí cuando Cristo venga a buscar a su pueblo e inicie los tiempo finales, de los que hablaremos cuando leamos el libro del Apocalipsis. En su segunda venida, en el juicio final, todos compareceremos ante él, y en primer lugar, lo que determinará el veredicto no tendrá que ver con nuestras obras en la Tierra, sino si hemos confiado en Cristo para salvación. <br /><br />Mientras esperamos la venida de nuestro Señor, Dios nos pide que nos conservemos en el amor de Dios. Ya hemos leído en múltiples cartas sobre su amor, que dio su vida para darnos perdón, para hacer posible un veredicto favorable por medio de Cristo. Dios nos pide que permanezcamos en Cristo, conservados en el amor de Dios, disfrutando de su amor y amando a los que nos rodean como Dios nos ha amado. Con ese encargo hubiera sido suficiente, pero Judas enumera tres maneras en las que podemos guardarnos de este modo: edificándonos en la fe, orando en el Espíritu y esperando en su misericordia. <br /><br /><br />En primer lugar, lo hacemos edificándonos sobre nuestra santísima fe, dice el texto. <br /><br />Leímos que Cristo era la piedra angular, sobre la cual su iglesia debía edificarse. Pedro compartía cómo podíamos ir edificándonos sobre nuestra fe: 2 Pedro 1:5-7 dice: “vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.” <br /><br />Si no estamos edificando, nos estamos deteriorando. Es importante que día a día vayamos avanzando, de gloria en gloria, como decía Pablo, hasta el día glorioso en que nos encontremos en la presencia de nuestro Señor. <br /><br />En segundo lugar, Judas nos dice que nos conservamos en el amor de Dios orando en el Espíritu Santo. Tenemos el privilegio de poder estar en constante contacto con Dios por medio de la oración. No debemos descuidar nuestro tiempo personal con Dios, porque es vital para mantener una relación cercana y dinámica con nuestro Creador y Salvador. Gracias al Espíritu Santo de Dios, sabemos cómo pedir y somos guiados en la voluntad divina. <br /><br />En tercer lugar, nos conservamos en el amor de Dios esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna. La misma fe que nos salvó es la esperanza que nos sostiene en Cristo. En los momentos de dificultad, cuando la duda puede quitarnos la paz y el gozo del Espíritu, nuestra sólida esperanza en la misericordia de nuestro Señor nos guarda en Cristo para vida eterna. Romanos 8:32 nos conforta diciendo: “El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?<br /><br />Por eso podemos decir con el salmista: “Si el Señor es mi Pastor, NADA me faltará”<br /><br />Así que, sigamos firmes en la fe, seguros de la esperanza venidera. Y mientras tanto, aquí en la Tierra, edifiquémonos unos a otros en Cristo. Los versículos 22 y 23 dicen:<br />“A algunos que dudan, convencedlos. A otros salvad, arrebatándolos del fuego; y de otros tened misericordia con temor, aborreciendo aun la ropa contaminada por su carne.”<br /><br />¿Conoces a alguien que esté pasando por dudas en este momento? Recuérdale la verdad del evangelio. <br />¿Tienes conocidos que no han confiado en Cristo para salvación y van camino de la perdición eterna? Sálvalos, dice Judas. No es que tú los puedas salvar personalmente, pero puedes ofrecerles la salida que está disponible en Cristo. Y los otros, los que no quieren saber de Dios, ten misericordia de ellos, pide a Dios que los reprenda, pero tú teme, manteniendo una distancia segura, asegurándote de no caer tú en los mismos pecados. Judas habla del peligro de contagio; en los tiempos que vivimos podemos entender esta referencia. Ten misericordia, pero también un temor sano que te mantenga limpia. <br /><br />Quizá pienses que esta tarea de conservarnos en la fe es difícil; tienes razón.  Pero una vez más, lo que es imposible para nosotros, es posible en el Señor. Por lo que Judas acaba la carta recordándonos que Dios es poderoso para guardarnos hasta el fin. <br />“A aquel que es poderoso para guardar(n)os sin caída, y presentar(n)os sin mancha delante de su gloria con gran alegría, al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41865768</guid><pubDate>Tue, 19 Nov 2024 06:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41865768/judas_177_esperando_su_venida.mp3" length="14499601" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Esperando su venida

Después de advertir a los cristianos de la necesidad de discernir entre cristianos verdaderos y aquellos que venían a confundirlos para su propia ganancia, Judas concluye la carta animándolos, recordándoles que a pesar de los...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Esperando su venida<br /><br />Después de advertir a los cristianos de la necesidad de discernir entre cristianos verdaderos y aquellos que venían a confundirlos para su propia ganancia, Judas concluye la carta animándolos, recordándoles que a pesar de los engañadores que se pudieran presentar en el camino, Dios, que es Todopoderoso, es capaz de guardarnos de cualquier mal. Gracias a Dios, como ya nos decía Pablo en Romanos 8, podemos vivir esta vida con gozo y confianza, sabiendo que nada ni nadie puede arrebatarnos de la mano de nuestro Dios. Una vez suyos, siempre suyos. Por este motivo debemos disfrutar de esta vida sabiamente, al mismo tiempo que esperamos con ganas el día en que estaremos con Él para toda la eternidad. <br /><br />Judas, hablando con los destinatarios de su carta, los anima en el versículo 17: ”Pero vosotros, amados, tened memoria de las palabras que antes fueron dichas por los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo.” <br /><br />El cristiano genuino debe mantener frescas en la mente las palabras que Dios nos ha dejado. Tenemos una colección de 66 libros inspirados por Dios. Este tesoro debe estar activamente obrando en nuestras vidas. Debe permanecer presente y funcional en nuestros hogares, como Dios pidió a su pueblo en Deuteronomio 6. <br /><br />El cristiano que vive esperando la venida del Señor demuestra las verdades que encontramos en los  versículos 20-21. El 21 nos presenta el imperativo que une las diferentes acciones que presenta el apóstol. Dice así:  “conservaos en el amor de Dios.”<br />¿Qué nos está pidiendo el Señor? ¿Cómo podemos conservarnos? <br /><br />La Palabra de Dios nos enseña que vendrá el día en que estaremos cara a cara ante el Salvador, ya sea porque llegue el momento de nuestra muerte o porque estemos aquí cuando Cristo venga a buscar a su pueblo e inicie los tiempo finales, de los que hablaremos cuando leamos el libro del Apocalipsis. En su segunda venida, en el juicio final, todos compareceremos ante él, y en primer lugar, lo que determinará el veredicto no tendrá que ver con nuestras obras en la Tierra, sino si hemos confiado en Cristo para salvación. <br /><br />Mientras esperamos la venida de nuestro Señor, Dios nos pide que nos conservemos en el amor de Dios. Ya hemos leído en múltiples cartas sobre su amor, que dio su vida para darnos perdón, para hacer posible un veredicto favorable por medio de Cristo. Dios nos pide que permanezcamos en Cristo, conservados en el amor de Dios, disfrutando de su amor y amando a los que nos rodean como Dios nos ha amado. Con ese encargo hubiera sido suficiente, pero Judas enumera tres maneras en las que podemos guardarnos de este modo: edificándonos en la fe, orando en el Espíritu y esperando en su misericordia. <br /><br /><br />En primer lugar, lo hacemos edificándonos sobre nuestra santísima fe, dice el texto. <br /><br />Leímos que Cristo era la piedra angular, sobre la cual su iglesia debía edificarse. Pedro compartía cómo podíamos ir edificándonos sobre nuestra fe: 2 Pedro 1:5-7 dice: “vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.” <br /><br />Si no estamos edificando, nos estamos deteriorando. Es importante que día a día vayamos avanzando, de gloria en gloria, como decía Pablo, hasta el día glorioso en que nos encontremos en la presencia de nuestro Señor. <br /><br />En segundo lugar, Judas nos dice que nos conservamos en el amor de Dios orando en el Espíritu Santo. Tenemos el privilegio de poder estar en constante contacto con Dios por medio de la oración. No debemos descuidar nuestro tiempo personal con Dios, porque es vital para mantener una relación cercana y dinámica con nuestro Creador y Salvador. Gracias al Espíritu Santo de Dios, sabemos cómo pedir y somos guiados en la voluntad divina. <br /><br />En...]]></itunes:summary><itunes:duration>585</itunes:duration><itunes:keywords>biblia,conservando,cristo,esperanza,fe,guardados,jesús,misericordia,oración,orando,palabra,pureza,temor</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/9ad630d15240908f2f6745deefed29fd.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Judas-175 Historias de advertencia</title><link>https://www.spreaker.com/episode/judas-175-historias-de-advertencia--41815774</link><description><![CDATA[Historias de advertencia <br /><br />La carta de Judas provee varias historias como ilustración para que los creyentes a los que escribía supieran qué comportamientos debían evitar y cómo identificar a aquellos que seguían dichas conductas. <br /><br />En el versículo 11 dice:<br /><br />“¡Ay de ellos! porque han seguido el camino de Caín, y se lanzaron por lucro en el error de Balaam, y perecieron en la contradicción de Coré.” (11)<br /><br />Judas les lleva en un viaje en la historia judía para repasar algunas historias del Antiguo Testamento que reflejaban actitudes que no agradan a Dios. Ya leímos en la carta de Juan sobre Caín, de cómo su rebeldía y su envidia lo llevó a pecar contra Dios y su hermano. Judas advierte de los que siguen el camino de Caín, recordándonos con esta mera alusión lo terrible que es el camino de la rebeldía. Cuando Dios envió a Caín a tierra desconocida, este fue, se llevó consigo a los que formarían su familia y su círculo de amistades, y construyó una ciudad donde la violencia reinaba. Qué triste, que en lugar de arrepentirse y aprender de sus errores, siguió su propio camino a la perdición. ¡Ay de ellos que siguen este mismo camino! dice Judas.<br /><br />Continúa haciendo alusión a Balaam, el cual por lucro, hizo alianza con los que venían contra Dios y su pueblo. Recordemos la historia de Balaam, ese profeta del que leemos en Números 22-24. El rey Balaac quería que este maldijera al pueblo de Israel. Balaam, profeta al servicio del Dios de Israel, quería las riquezas y fama que Balaac le estaba ofreciendo, pero temía ofender al Dios verdadero. Sin embargo, el amor al dinero lo llevó camino a maldecir al pueblo. Tal era su empeño, que Dios usó a su asna para sacarlo de su terca actitud, mas este golpeó al pobre animal mientras ésta milagrosamente le hablaba.  Esta historia sería graciosa si no ilustrara la necedad del hombre que insiste en ir por su propio camino y buscar su propia ganancia pensando que puede engañar a Dios. Como Balaam hay muchos, y cualquiera de nosotros podríamos caer en el mismo error. Ay de los que siguen su propia necedad y se alejan de Dios a pesar de las advertencias divinas. <br /><br />El tercer ejemplo es el de Coré, personaje que encontramos en el capítulo 16 de Números. Tristemente, este hombre de la tribu de Leví se rebeló contra el plan de Dios, y organizó un grupo para enfrentarse a Moisés y Aarón, los líderes que Dios había puesto para guiar al pueblo. El argumento de Coré era que todos ellos eran santos, y por lo tanto, ellos elegirían quién los liderarían. Era cierto que Dios los había apartado para el ministerio, ya que eran parte de la tribu de los sacerdotes, pero se estaban rebelando contra Dios buscando más gloria y poder para ellos en lugar de glorificar a Dios en la posición que Dios les había dado. Dios, tras advertirles y darles oportunidad de arrepentirse, trajo juicio sobre los rebeldes que decidieron seguir el camino de Coré. ¡Ay de aquellos que todavía hoy buscan gloria para sí mismos, anteponiendo su voluntad a la de Dios!<br /><br />De los tales sigue diciendo Judas:<br /><br />“Estos son manchas en vuestros ágapes, que comiendo impúdicamente con vosotros se apacientan a sí mismos; nubes sin agua, llevadas de acá para allá por los vientos; árboles otoñales, sin fruto, dos veces muertos y desarraigados; fieras ondas del mar, que espuman su propia vergüenza; estrellas errantes, para las cuales está reservada eternamente la oscuridad de las tinieblas.” (12-13)<br /><br />Son palabras fuertes, pero qué fuerte es volverse contra el Todopoderoso. Esto es lo que hicieron los ángeles caídos, y por ello aguardan “su juicio en el gran día” (6).<br />Judas da también el ejemplo de Sodoma y Gomorra, ciudades que despreciaron la gracia de Dios para deleitarse en pecados que Dios condenaba. Estas también “fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno” (7).<br /><br />“No obstante, de la misma manera también estos soñadores (de los que habla Judas en su día) mancillan la carne, rechazan la autoridad y blasfeman de las potestades superiores.<br /><br />Siglos más tarde había personas así entre los verdaderos cristianos, y hoy día, los años han pasado, pero los mismos pecados siguen vigentes. Aquellos que pecan de este modo, no solo caen ellos mismos, sino como en cada una de las historias que comparte la carta, llevan consigo a muchos que los siguen a la perdición. De estos advertía Judas a las iglesias.<br /><br />Desde el principio Dios ha advertido de estos errores y del fin de aquellos que insisten en rebelarse contra Dios. Enoc, el que anduvo con Dios y no vio muerte aquí en la Tierra, séptimo desde Adán, profetizó también diciendo: “He aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares, para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él. Estos son murmuradores, querellosos, que andan según sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho” (Judas 15-16).<br />Gracias a Dios esto no ha de ser el fin. Dios ha provisto la salida; Él ha ofrecido perdón y reconciliación. Ante tal ofensa al Dios Santo, este ofrece perdón de pecados a todo aquel que viene a Él arrepentido. Estos ejemplos nos muestran a los que no quisieron volverse a Dios, mas en la Palabra también leemos de los que le recibieron, de los que creen en su nombre. A cada uno que le hemos recibido, Dios nos ha declarado Hijos de Dios (1 Juan 1:9). Dichoso todo aquel que pone su confianza en Dios (Salmo 40:4).]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41815774</guid><pubDate>Mon, 18 Nov 2024 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41815774/judas_176_historias_de_advertencia.mp3" length="13392564" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Historias de advertencia 

La carta de Judas provee varias historias como ilustración para que los creyentes a los que escribía supieran qué comportamientos debían evitar y cómo identificar a aquellos que seguían dichas conductas. 

En el versículo 11...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Historias de advertencia <br /><br />La carta de Judas provee varias historias como ilustración para que los creyentes a los que escribía supieran qué comportamientos debían evitar y cómo identificar a aquellos que seguían dichas conductas. <br /><br />En el versículo 11 dice:<br /><br />“¡Ay de ellos! porque han seguido el camino de Caín, y se lanzaron por lucro en el error de Balaam, y perecieron en la contradicción de Coré.” (11)<br /><br />Judas les lleva en un viaje en la historia judía para repasar algunas historias del Antiguo Testamento que reflejaban actitudes que no agradan a Dios. Ya leímos en la carta de Juan sobre Caín, de cómo su rebeldía y su envidia lo llevó a pecar contra Dios y su hermano. Judas advierte de los que siguen el camino de Caín, recordándonos con esta mera alusión lo terrible que es el camino de la rebeldía. Cuando Dios envió a Caín a tierra desconocida, este fue, se llevó consigo a los que formarían su familia y su círculo de amistades, y construyó una ciudad donde la violencia reinaba. Qué triste, que en lugar de arrepentirse y aprender de sus errores, siguió su propio camino a la perdición. ¡Ay de ellos que siguen este mismo camino! dice Judas.<br /><br />Continúa haciendo alusión a Balaam, el cual por lucro, hizo alianza con los que venían contra Dios y su pueblo. Recordemos la historia de Balaam, ese profeta del que leemos en Números 22-24. El rey Balaac quería que este maldijera al pueblo de Israel. Balaam, profeta al servicio del Dios de Israel, quería las riquezas y fama que Balaac le estaba ofreciendo, pero temía ofender al Dios verdadero. Sin embargo, el amor al dinero lo llevó camino a maldecir al pueblo. Tal era su empeño, que Dios usó a su asna para sacarlo de su terca actitud, mas este golpeó al pobre animal mientras ésta milagrosamente le hablaba.  Esta historia sería graciosa si no ilustrara la necedad del hombre que insiste en ir por su propio camino y buscar su propia ganancia pensando que puede engañar a Dios. Como Balaam hay muchos, y cualquiera de nosotros podríamos caer en el mismo error. Ay de los que siguen su propia necedad y se alejan de Dios a pesar de las advertencias divinas. <br /><br />El tercer ejemplo es el de Coré, personaje que encontramos en el capítulo 16 de Números. Tristemente, este hombre de la tribu de Leví se rebeló contra el plan de Dios, y organizó un grupo para enfrentarse a Moisés y Aarón, los líderes que Dios había puesto para guiar al pueblo. El argumento de Coré era que todos ellos eran santos, y por lo tanto, ellos elegirían quién los liderarían. Era cierto que Dios los había apartado para el ministerio, ya que eran parte de la tribu de los sacerdotes, pero se estaban rebelando contra Dios buscando más gloria y poder para ellos en lugar de glorificar a Dios en la posición que Dios les había dado. Dios, tras advertirles y darles oportunidad de arrepentirse, trajo juicio sobre los rebeldes que decidieron seguir el camino de Coré. ¡Ay de aquellos que todavía hoy buscan gloria para sí mismos, anteponiendo su voluntad a la de Dios!<br /><br />De los tales sigue diciendo Judas:<br /><br />“Estos son manchas en vuestros ágapes, que comiendo impúdicamente con vosotros se apacientan a sí mismos; nubes sin agua, llevadas de acá para allá por los vientos; árboles otoñales, sin fruto, dos veces muertos y desarraigados; fieras ondas del mar, que espuman su propia vergüenza; estrellas errantes, para las cuales está reservada eternamente la oscuridad de las tinieblas.” (12-13)<br /><br />Son palabras fuertes, pero qué fuerte es volverse contra el Todopoderoso. Esto es lo que hicieron los ángeles caídos, y por ello aguardan “su juicio en el gran día” (6).<br />Judas da también el ejemplo de Sodoma y Gomorra, ciudades que despreciaron la gracia de Dios para deleitarse en pecados que Dios condenaba. Estas también “fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno” (7).<br /><br />“No obstante, de la misma manera también estos soñadores (de los...]]></itunes:summary><itunes:duration>539</itunes:duration><itunes:keywords>balaam,bendición,caín,coré,demonios,envidia,gomorra,rebeldía,satanás,sodoma,violencia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ab74a1c99c01472f2b6f896e8397c5dc.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Judas-174 Introducción a la carta de Judas</title><link>https://www.spreaker.com/episode/judas-174-introduccion-a-la-carta-de-judas--41781664</link><description><![CDATA[Esta carta es la última de las epístolas en el Nuevo Testamento. La consideramos una epístola general, porque no va dirigida a una iglesia o persona en particular. Desconocemos los destinatarios de la carta, pero sabemos que eran cristianos, probablemente judíos, que conocían bien el Antiguo Testamento y otros escritos de tradición judía. Judas hace referencia a múltiples historias que estos conocían para describir en detalle algunos falsos profetas que iban de iglesia en iglesia contagiando a los cristianos con enseñanzas falsas que traían confusión. <br /><br />La carta fue escrita alrededor del año 70 después de Cristo. Este Judas, claro está, no es el mismo Judas que vendió al Señor Jesús por 30 piezas de plata y que después, no pudiendo vivir con lo que había hecho, en lugar de arrepentirse y seguir a Cristo, se quitó la vida cobardemente. <br /><br />Este Judas, autor de la carta es el hermano de Jacobo, también conocido como Santiago, escritor de la carta de Santiago. Estos dos eran hermanos de Jesús por parte de madre, nos dicen las Escrituras. Aunque no habían seguido a su hermano el Maestro durante su vida en la Tierra, después de ver al Señor morir en la cruz y ver su testimonio de resurrección, creyeron en todo lo que su hermano había dicho y siguieron en el camino del evangelio, compartiendo con muchos la verdad de la Palabra. <br /><br />Judas, en esta carta había pensado escribir sobre la fe que era común a cada uno, basada en la muerte y resurrección de Cristo, recibida por la fe, sin mérito propio, y gracias a la misericordia de Dios y su amor hacia el pecador arrepentido. <br />Sin embargo, Dios le había guiado hacia otro tema, uno que por desgracia se debía tratar debido al peligro que suponía para los creyentes en diferentes lugares. Por este motivo, en el primer versículo, Judas les dice que a pesar de “la gran solicitud que tenía de escribirles acerca de la común salvación, le había sido necesario escribirles exhortándolos a que lucharan ardientemente a favor de  “la fe que ha sido una vez dada a los santos.”<br /><br />La fe en Cristo que tenemos por la gracia de Dios es valiosa, y no debemos permitir que los que vienen sembrando dudas en la mente minen la tierra fértil que ha sido sembrada. <br /><br />Lo peor de todo, como dice Judas en el versículo 4, es que muchos de estos vienen “encubiertamente”, engañando, haciéndose pasar por cristianos que conocen al Salvador, pero como veíamos en las otras cartas, con sus vidas mostraban lo mismo. De estos leíamos en las cartas de Pedro (2 Pedro 2:1-3), en las de Pablo a Timoteo (2 Timoteo 3:1-9), y en las de Juan (1 Juan 4:1-3). Incluso el Señor Jesús advirtió sobre este tipo de persona en Mateo 7 (15-19). Curiosamente, el hermano del Señor habla de ellos como previamente reservados para condenación, haciendo resonar en nuestra mente lo que leemos del otro Judas, falso discípulo de Jesús, que a pesar de andar y comer con Jesús y sus discípulos, no era en realidad parte de ellos, como nos confirma Juan 6:70. Judas Iscariote era un ladrón, que sustraía dinero de la bolsa de los discípulos, como nos dice Juan 12:6. Este, llegada la oportunidad, traicionó al que le había acogido como uno de los suyos, aún sabiendo lo que este acabaría haciendo, como vemos en Juan 13:26. <br /><br />El autor de la carta desvela a estos engañadores para que los cristianos puedan estar alertados, y desechando tales enseñanzas, puedan recordar las palabras de los apóstoles del Señor Jesucristo y seguir sus enseñanzas. <br /><br />Judas nos recuerda que estamos aquí ahora, pero anticipando la vida eterna que Cristo nos ha prometido. Por esto, cada uno de nosotros, desechando las enseñanzas contrarias a la verdad del evangelio, debemos, como dicen los versículos 20 y 21, ir “edificándonos sobre nuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo, conservados en el amor de Dios y esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna.”<br /><br />Judas acaba su carta con una doxología que quiero compartir exaltando el nombre de mi Señor: <br /><br />“a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría, al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41781664</guid><pubDate>Fri, 15 Nov 2024 06:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41781664/judas_175_introduccio_n_a_la_carta_de_judas.mp3" length="10466979" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Esta carta es la última de las epístolas en el Nuevo Testamento. La consideramos una epístola general, porque no va dirigida a una iglesia o persona en particular. Desconocemos los destinatarios de la carta, pero sabemos que eran cristianos,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Esta carta es la última de las epístolas en el Nuevo Testamento. La consideramos una epístola general, porque no va dirigida a una iglesia o persona en particular. Desconocemos los destinatarios de la carta, pero sabemos que eran cristianos, probablemente judíos, que conocían bien el Antiguo Testamento y otros escritos de tradición judía. Judas hace referencia a múltiples historias que estos conocían para describir en detalle algunos falsos profetas que iban de iglesia en iglesia contagiando a los cristianos con enseñanzas falsas que traían confusión. <br /><br />La carta fue escrita alrededor del año 70 después de Cristo. Este Judas, claro está, no es el mismo Judas que vendió al Señor Jesús por 30 piezas de plata y que después, no pudiendo vivir con lo que había hecho, en lugar de arrepentirse y seguir a Cristo, se quitó la vida cobardemente. <br /><br />Este Judas, autor de la carta es el hermano de Jacobo, también conocido como Santiago, escritor de la carta de Santiago. Estos dos eran hermanos de Jesús por parte de madre, nos dicen las Escrituras. Aunque no habían seguido a su hermano el Maestro durante su vida en la Tierra, después de ver al Señor morir en la cruz y ver su testimonio de resurrección, creyeron en todo lo que su hermano había dicho y siguieron en el camino del evangelio, compartiendo con muchos la verdad de la Palabra. <br /><br />Judas, en esta carta había pensado escribir sobre la fe que era común a cada uno, basada en la muerte y resurrección de Cristo, recibida por la fe, sin mérito propio, y gracias a la misericordia de Dios y su amor hacia el pecador arrepentido. <br />Sin embargo, Dios le había guiado hacia otro tema, uno que por desgracia se debía tratar debido al peligro que suponía para los creyentes en diferentes lugares. Por este motivo, en el primer versículo, Judas les dice que a pesar de “la gran solicitud que tenía de escribirles acerca de la común salvación, le había sido necesario escribirles exhortándolos a que lucharan ardientemente a favor de  “la fe que ha sido una vez dada a los santos.”<br /><br />La fe en Cristo que tenemos por la gracia de Dios es valiosa, y no debemos permitir que los que vienen sembrando dudas en la mente minen la tierra fértil que ha sido sembrada. <br /><br />Lo peor de todo, como dice Judas en el versículo 4, es que muchos de estos vienen “encubiertamente”, engañando, haciéndose pasar por cristianos que conocen al Salvador, pero como veíamos en las otras cartas, con sus vidas mostraban lo mismo. De estos leíamos en las cartas de Pedro (2 Pedro 2:1-3), en las de Pablo a Timoteo (2 Timoteo 3:1-9), y en las de Juan (1 Juan 4:1-3). Incluso el Señor Jesús advirtió sobre este tipo de persona en Mateo 7 (15-19). Curiosamente, el hermano del Señor habla de ellos como previamente reservados para condenación, haciendo resonar en nuestra mente lo que leemos del otro Judas, falso discípulo de Jesús, que a pesar de andar y comer con Jesús y sus discípulos, no era en realidad parte de ellos, como nos confirma Juan 6:70. Judas Iscariote era un ladrón, que sustraía dinero de la bolsa de los discípulos, como nos dice Juan 12:6. Este, llegada la oportunidad, traicionó al que le había acogido como uno de los suyos, aún sabiendo lo que este acabaría haciendo, como vemos en Juan 13:26. <br /><br />El autor de la carta desvela a estos engañadores para que los cristianos puedan estar alertados, y desechando tales enseñanzas, puedan recordar las palabras de los apóstoles del Señor Jesucristo y seguir sus enseñanzas. <br /><br />Judas nos recuerda que estamos aquí ahora, pero anticipando la vida eterna que Cristo nos ha prometido. Por esto, cada uno de nosotros, desechando las enseñanzas contrarias a la verdad del evangelio, debemos, como dicen los versículos 20 y 21, ir “edificándonos sobre nuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo, conservados en el amor de Dios y esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna.”<br /><br />Judas acaba su carta...]]></itunes:summary><itunes:duration>417</itunes:duration><itunes:keywords>advertencia,cristo,falsos,fe,hermano,impíos,jesús,judas,profetas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/81ec64ca0f7cbd622848bee970d81fbf.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>1-3Juan-173 El guardián de mi hermano</title><link>https://www.spreaker.com/episode/1-3juan-173-el-guardian-de-mi-hermano--41748346</link><description><![CDATA[El guardián de mi hermano<br /><br />Varias secciones de las cartas de Juan hablan del amor. Cuando leemos del primer versículo del capítulo 3, “Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios” nos viene a la mente Juan 3:16, donde leemos que “de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”<br /><br />El apóstol Juan deja claro que Dios mostró su amor hacia la humanidad ofreciendo la vida de su Hijo amado para proveer salvación para todo aquel que lo recibe; por Él tenemos vida eterna.<br /><br />1 Juan 3:16 nos dice que Dios nos ha dado a conocer su amor a través de este acto y nos instruye a hacer lo mismo hacia otros diciendo:  “En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.”<br /><br />“En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.” (1 Juan 3:10)<br /><br />Esta es una afirmación muy drástica. Juan nos explica que desde el principio hemos oído este mensaje: “Que nos amemos unos a otros.” y continúa con la siguiente advertencia: “No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano.” (3:11-12).<br /><br />Juan nos lleva al principio, al libro de Génesis, donde leemos que Caín, el hijo de los primeros habitantes de la Tierra, tuvo envidia contra su hermano, porque éste obedecía a Dios y recibía la aprobación del cielo. Caín estaba enojado con él, y Dios vino a su misma presencia y le preguntó en el versículo 6: ¿Por qué te has ensañado, y por qué ha decaído tu semblante?” Caín no contestó las preguntas de Dios, sino que en su orgullo, atacó a su hermano quitándole la vida. Dios volvió a hablar con CaÍn, esta vez preguntándole:<br /><br />“¿Dónde está Abel tu hermano?”<br />Dios sabía lo que había sucedido, pero quería que Caín se diera cuenta de su pecado. Sin embargo Caín actuó con la misma ira con la que había actuado con Abel.<br /><br />“Y él respondió: No sé. ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?” (4:9) <br /><br />Basándonos en la enseñanza a través de la Biblia podríamos contestar sin titubear: ¡por supuesto! Pero vemos que Dios no siente la necesidad de contestarle. <br /><br />Por supuesto que tenía la responsabilidad de mirar por el bienestar de su hermano Abel. Como leemos en Juan, desde el principio, el plan de Dios era que así como él nos ama, nos amemos unos a otros. Dios no vino a quitar vida, sino a dar su vida por nosotros. Caín sabía que había pecado cuando en lugar de amar a su hermano, lo había atacado por envidia. <br /><br />La carta de Juan nos recuerda: “No seas como Caín.” Los que son de Dios aman como Dios ama. Es más; el versículo 14 del capítulo 3 dice:<br /><br />“Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte.”<br /><br />Juan da dos muestras de la salvación; una es que el que conoce a Dios no vive en pecado, desobedeciendo a Dios. La otra es que el que conoce a Dios de verdad ama a su hermano. Leemos en 1 Juan 4:20: “Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?”<br /><br /><br />1 Juan 4:7-11 nos enseña: “Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.<br />En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.<br />Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros.”<br /><br />¡Qué preciosa y clara explicación! Deja claro que Dios nos ha amado, y en su amor nos ha mostrado cómo amar a nuestro prójimo. Si amamos a Dios, reflejaremos su amor hacia nuestros hermanos. Dios en su amor, da de sí para el bien de cada uno de nosotros. Su amor debe ser evidente en nuestras vidas. Aquellos que nos hemos beneficiado de Su amor podemos dar de nosotros mismos a nuestros hermanos, a los que lo son en la sangre y aquellos que Dios ha puesto en nuestro camino. <br /><br />Si cada uno miramos por el bien de nuestro hermano, no habrá lugar para la envidia. “Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros.” Dejemos que el Espíritu Santo siga produciendo su fruto de amor en nosotros para que otros vean el amor de Cristo.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41748346</guid><pubDate>Thu, 14 Nov 2024 07:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41748346/1_3juan_174_el_guardia_n_de_mi_hermano.mp3" length="11396258" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El guardián de mi hermano

Varias secciones de las cartas de Juan hablan del amor. Cuando leemos del primer versículo del capítulo 3, “Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios” nos viene a la mente Juan 3:16, donde...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El guardián de mi hermano<br /><br />Varias secciones de las cartas de Juan hablan del amor. Cuando leemos del primer versículo del capítulo 3, “Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios” nos viene a la mente Juan 3:16, donde leemos que “de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”<br /><br />El apóstol Juan deja claro que Dios mostró su amor hacia la humanidad ofreciendo la vida de su Hijo amado para proveer salvación para todo aquel que lo recibe; por Él tenemos vida eterna.<br /><br />1 Juan 3:16 nos dice que Dios nos ha dado a conocer su amor a través de este acto y nos instruye a hacer lo mismo hacia otros diciendo:  “En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos.”<br /><br />“En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.” (1 Juan 3:10)<br /><br />Esta es una afirmación muy drástica. Juan nos explica que desde el principio hemos oído este mensaje: “Que nos amemos unos a otros.” y continúa con la siguiente advertencia: “No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano.” (3:11-12).<br /><br />Juan nos lleva al principio, al libro de Génesis, donde leemos que Caín, el hijo de los primeros habitantes de la Tierra, tuvo envidia contra su hermano, porque éste obedecía a Dios y recibía la aprobación del cielo. Caín estaba enojado con él, y Dios vino a su misma presencia y le preguntó en el versículo 6: ¿Por qué te has ensañado, y por qué ha decaído tu semblante?” Caín no contestó las preguntas de Dios, sino que en su orgullo, atacó a su hermano quitándole la vida. Dios volvió a hablar con CaÍn, esta vez preguntándole:<br /><br />“¿Dónde está Abel tu hermano?”<br />Dios sabía lo que había sucedido, pero quería que Caín se diera cuenta de su pecado. Sin embargo Caín actuó con la misma ira con la que había actuado con Abel.<br /><br />“Y él respondió: No sé. ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?” (4:9) <br /><br />Basándonos en la enseñanza a través de la Biblia podríamos contestar sin titubear: ¡por supuesto! Pero vemos que Dios no siente la necesidad de contestarle. <br /><br />Por supuesto que tenía la responsabilidad de mirar por el bienestar de su hermano Abel. Como leemos en Juan, desde el principio, el plan de Dios era que así como él nos ama, nos amemos unos a otros. Dios no vino a quitar vida, sino a dar su vida por nosotros. Caín sabía que había pecado cuando en lugar de amar a su hermano, lo había atacado por envidia. <br /><br />La carta de Juan nos recuerda: “No seas como Caín.” Los que son de Dios aman como Dios ama. Es más; el versículo 14 del capítulo 3 dice:<br /><br />“Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte.”<br /><br />Juan da dos muestras de la salvación; una es que el que conoce a Dios no vive en pecado, desobedeciendo a Dios. La otra es que el que conoce a Dios de verdad ama a su hermano. Leemos en 1 Juan 4:20: “Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?”<br /><br /><br />1 Juan 4:7-11 nos enseña: “Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.<br />En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.<br />Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros.”<br /><br />¡Qué preciosa y clara explicación! Deja...]]></itunes:summary><itunes:duration>455</itunes:duration><itunes:keywords>amó,amor,cristo,dar,dios,prójimo,vida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/9ad630d15240908f2f6745deefed29fd.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>1-3Juan-172 Anticristos</title><link>https://www.spreaker.com/episode/1-3juan-172-anticristos--41705753</link><description><![CDATA[Anticristos<br /><br />Es muy probable que todos hayamos oído del Anticristo, este personaje que en los últimos tiempos se levantará en la esfera política mundial y después de traer una supuesta paz mundial se declarará a sí mismo “salvador del mundo,” demandando fidelidad y honra a su persona. En el libro de Apocalipsis veremos más sobre estos eventos, pero en la Palabra de Dios no solo se habla de un anticristo, sino de anticristos en plural. ¿A quienes se refiere el apóstol Juan cuando habla de los anticristos? Como la palabra indica, estas son personas que niegan a Cristo y al mismo tiempo desean para sí mismos todo lo que Cristo le pertenece. Déjame explicarme. <br />Estos procuran por todos los medios deshacerse de la idea del Dios de la Biblia, para crear ellos su propia idea de la deidad. De estos ha habido, hay y habrá muchos en la historia de la humanidad. Recordemos a los emperadores romanos que se declaraban a sí mismos dioses. Nerón mató a cientos de cristianos en los circos y en la hoguera porque honraban a Cristo y no a él. Como este hemos tenido demasiados en la corta historia de la humanidad. Pero estos personajes, aunque no tengan renombre mundial o una gran esfera de influencia, siguen existiendo.  Juan los identifica de forma sencilla en el 2:22 “¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo.” <br /><br />Estas personas niegan al Padre y al Hijo, y viven según su propia mentira. Algunos miran al cielo y dicen “si Dios existe…..” Dios ya ha dicho que existe; no hay base para negar esta realidad. Como creación suya, deberíamos poder identificarlo, sentirlo, y aceptarlo, pero sin embargo nos permitimos el lujo de cuestionar su existencia. Incluso muchos afirman que debe haber “algo” que gobierne el universo, dejando lugar a seres extraterrestres que puedan controlar nuestro destino. Este pensamiento es claramente “antiDios” y “anticristo”. <br /><br />Están también aquellos que dicen que creen en Dios, pero no creen en el Hijo, el Salvador del mundo, Dios encarnado. Desprecian su deidad y lo relegan a un segundo plano. Estos también son anticristos según el versículo. “Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre.” Es innegable que uno viene con el otro, y son indivisibles. Uno puede ir predicando por las calles que cree en Dios y negar la deidad de Cristo, pero la Biblia es clara en cuanto a esto; tal persona no tiene al Padre, vive engañada y engañando, y es al fin de cuentas un anticristo, porque niega la verdadera identidad de Cristo. Esto no lo digo yo para juzgar ni insultar a nadie; es la Palabra de Dios. <br /><br />Juan ya advertía a los cristianos del primer siglo con estas palabras: Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo. Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros.<br />Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.”<br /><br />Si ellos podían reconocer que estaban en los últimos tiempos, cuánto más nosotros, veinte siglos más tarde. Ya hemos dicho que Dios espera pacientemente para que aquellos que han de ser salvos vengan al conocimiento de Cristo, pero los que tenemos al Santo morando en nosotros podemos discernir por la Palabra entre aquellos que son de Dios, y aquellos que lo niegan, ya sea en palabra o en hechos. En el capítulo 4 describe el espíritu de los que son “anti-Cristo” para que podamos nosotros identificarlos:<br /><br /><br />“En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo” (1 Juan 4:2-3).<br /><br />“¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo.” (1 Juan 2:22)<br /><br /><br />Para el Señor la verdad es extremadamente importante, porque Él es La verdad (Juan 14:6). El mismo apóstol nos recuerda en el capítulo dos de la primera carta que “ninguna mentira procede de la verdad.” Si Dios es Verdad, y su Palabra es Verdad, aquello que se desvía de la verdad es lógicamente mentira. <br /><br />No vivamos en la mentira, haciendo para nosotros dioses falsos, negando al Padre y al Hijo. Es más, no caigamos en el error de creer que esto es una verdad relativa, que cada cual puede decidir si es o no cierta. Una verdad discutible, por definición, no es verdad. Vivimos en un mundo en el que la relatividad reina, pero este es el mundo del que Dios nos advierte que no pertenecemos si hemos confiado en Cristo. Creemos en el Absoluto, el Dios del Universo, y su Palabra es Verdad, como Él es Verdad. Cualquier desviación de esta afirmación, según las palabras del apóstol, son anti-Cristo. Juan nos anima en los versículos 24-25 del capítulo 2: “Lo que habéis oído desde el principio, permanezca en vosotros. Si lo que habéis oído desde el principio permanece en vosotros, también vosotros permaneceréis en el Hijo y en el Padre.<br />Y esta es la promesa que él nos hizo, la vida eterna.”<br /><br />¿Crees esto? Seamos luces en este mundo que apunten a la verdad, al Cristo, para que todo aquel que en Él crea pueda disfrutar de la promesa de la vida eterna con el Padre y con el Hijo. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41705753</guid><pubDate>Wed, 13 Nov 2024 07:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41705753/1_3juan_173_anticristos.mp3" length="13000085" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Anticristos

Es muy probable que todos hayamos oído del Anticristo, este personaje que en los últimos tiempos se levantará en la esfera política mundial y después de traer una supuesta paz mundial se declarará a sí mismo “salvador del mundo,”...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Anticristos<br /><br />Es muy probable que todos hayamos oído del Anticristo, este personaje que en los últimos tiempos se levantará en la esfera política mundial y después de traer una supuesta paz mundial se declarará a sí mismo “salvador del mundo,” demandando fidelidad y honra a su persona. En el libro de Apocalipsis veremos más sobre estos eventos, pero en la Palabra de Dios no solo se habla de un anticristo, sino de anticristos en plural. ¿A quienes se refiere el apóstol Juan cuando habla de los anticristos? Como la palabra indica, estas son personas que niegan a Cristo y al mismo tiempo desean para sí mismos todo lo que Cristo le pertenece. Déjame explicarme. <br />Estos procuran por todos los medios deshacerse de la idea del Dios de la Biblia, para crear ellos su propia idea de la deidad. De estos ha habido, hay y habrá muchos en la historia de la humanidad. Recordemos a los emperadores romanos que se declaraban a sí mismos dioses. Nerón mató a cientos de cristianos en los circos y en la hoguera porque honraban a Cristo y no a él. Como este hemos tenido demasiados en la corta historia de la humanidad. Pero estos personajes, aunque no tengan renombre mundial o una gran esfera de influencia, siguen existiendo.  Juan los identifica de forma sencilla en el 2:22 “¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo.” <br /><br />Estas personas niegan al Padre y al Hijo, y viven según su propia mentira. Algunos miran al cielo y dicen “si Dios existe…..” Dios ya ha dicho que existe; no hay base para negar esta realidad. Como creación suya, deberíamos poder identificarlo, sentirlo, y aceptarlo, pero sin embargo nos permitimos el lujo de cuestionar su existencia. Incluso muchos afirman que debe haber “algo” que gobierne el universo, dejando lugar a seres extraterrestres que puedan controlar nuestro destino. Este pensamiento es claramente “antiDios” y “anticristo”. <br /><br />Están también aquellos que dicen que creen en Dios, pero no creen en el Hijo, el Salvador del mundo, Dios encarnado. Desprecian su deidad y lo relegan a un segundo plano. Estos también son anticristos según el versículo. “Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre.” Es innegable que uno viene con el otro, y son indivisibles. Uno puede ir predicando por las calles que cree en Dios y negar la deidad de Cristo, pero la Biblia es clara en cuanto a esto; tal persona no tiene al Padre, vive engañada y engañando, y es al fin de cuentas un anticristo, porque niega la verdadera identidad de Cristo. Esto no lo digo yo para juzgar ni insultar a nadie; es la Palabra de Dios. <br /><br />Juan ya advertía a los cristianos del primer siglo con estas palabras: Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo. Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros.<br />Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.”<br /><br />Si ellos podían reconocer que estaban en los últimos tiempos, cuánto más nosotros, veinte siglos más tarde. Ya hemos dicho que Dios espera pacientemente para que aquellos que han de ser salvos vengan al conocimiento de Cristo, pero los que tenemos al Santo morando en nosotros podemos discernir por la Palabra entre aquellos que son de Dios, y aquellos que lo niegan, ya sea en palabra o en hechos. En el capítulo 4 describe el espíritu de los que son “anti-Cristo” para que podamos nosotros identificarlos:<br /><br /><br />“En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, el cual...]]></itunes:summary><itunes:duration>522</itunes:duration><itunes:keywords>cristo,deidad,dios,dioses,hijo,mentira,mentiroso,padre,verdad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ab74a1c99c01472f2b6f896e8397c5dc.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>1-3Juan-171 El mundo y sus deseos</title><link>https://www.spreaker.com/episode/1-3juan-171-el-mundo-y-sus-deseos--41661456</link><description><![CDATA[El mundo y sus deseos<br /> <br />“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.” 1 Juan 2:15-17<br /><br />Estos tres versículos de la Biblia tienen grandes verdades prácticas para la vida del cristiano, porque describen en una frase relativamente corta las luchas que experimentamos en nuestra vida cotidiana aquí en la Tierra. Nos dice Juan que todo lo que nos tienta a desviarnos de Dios en este mundo no proviene de Dios, sino del mismo mundo en que vivimos. Santiago ya nos advertía del error de pensar que Dios nos da malas cosas cuando dijo en el capítulo 1:13-15: “Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. (Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte).”<br /><br />Es fácil para el ser humano culpar a Dios por cada dificultad en esta vida, pero lo cierto es que no necesitamos a nadie, ni siquiera al maligno, para meternos en problemas, porque como Dios ha enseñado, el mal mora en cada corazón y este mundo caído está lleno de maldad. Esta realidad va en contra de la tendencia prevalente de pensar que somos buenos por naturaleza, y que nos hacemos malos por lo que vamos recibiendo en nuestra experiencia. Si fuera así, ¿de dónde viene el mal entonces? <br /><br />Dios nos explica que el mal viene de nuestro interior, y que no hay nada fuera del cuerpo que contamine al hombre (lo vemos en las enseñanzas de Jesús en Mateo 15 y Marcos 7). Este pensamiento no es muy popular porque pone la responsabilidad sobre la propia persona. Veamos cómo los mismos deseos naturales que Dios nos ha dado para disfrutar en Su voluntad, pueden ser pervertidos para hacernos caer cuando le desobedecemos.<br /><br />Dice Juan que “todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.” El mundo al que se refiere es el sistema en el que vivimos, el cual formamos todos nosotros. Las categorías que Juan identifica en el texto son los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida. <br /><br />Como la Biblia es un libro que está perfectamente interconectado, es muy interesante ver estas tres categorías en la primera tentación documentada en Génesis, el primer libro del Antiguo Testamento y las tentaciones de Jesús en Mateo y Lucas, en el Nuevo Testamento. <br /><br />Cuando la serpiente tentó a Eva en el Huerto del Edén, esta experimentó las tres categorías de deseos aquí mencionadas. Nos dice Génesis 3:6 “Vio, pues, la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió;”<br /><br />En primer lugar percibió que el fruto era bueno para comer. Las necesidades de la carne son importantes para nosotros; tenemos que comer, dormir y relacionarnos; y Dios nos ha dado tanto las necesidades como el deleite mientras las satisfacemos. Sin embargo, dentro de este regalo, corremos el peligro de desear satisfacer estas necesidades fuera de la voluntad del Señor, ya sea porque no es lo que Dios tiene para nosotros o porque no es el momento de disfrutarlo. El fruto del árbol que Dios había prohibido parecía bueno para comer. No parecía que lo que Dios había prohibido fuera en sí malo, por lo que la serpiente aprovecha este deseo natural  en Eva para convencerla. Por supuesto que los árboles que sí podían comer también tenían frutos buenos para comer. No era que Dios no estaba satisfaciendo las necesidades de Adán y Eva; no, pero Eva comenzó a pensar que si Dios no le daba ese fruto, no la amaba. ¿Has pensado de manera similar en algún momento?<br /><br />Satanás, que ha cambiado poco su táctica, vino a Jesús en el desierto para tentarlo, y la primera tentación es semejante a la que funcionó con Eva. Le propuso que a petición suya convirtiera las piedras en pan y saciara el hambre de 40 días de ayuno. ¡Qué propuesta tan amable! Por supuesto que Jesús lo podría haber hecho; sin embargo Jesús, a diferencia de Eva, no cayó en la trampa de interponer sus propios deseos de la carne o los del mismo Satanás al plan de Dios para su vida en ese momento.   <br /><br /><br />Volviendo al texto de Génesis, leemos que en segundo lugar, Eva vio que el fruto “era agradable a los ojos”. No solo parecía el fruto prohibido bueno para el cuerpo, sino que además tenía buena pinta; podríamos decir que le entró por los ojos a Eva. Lo cierto es que nuestras primeras impresiones suelen percibirse por los ojos. Edén era el lugar más bello de la Tierra. Una vez más, no es que Eva no estuviera rodeada de belleza, pero esta cosa única que ella no podía tener era lo que le atraía. <br /><br />El Señor Jesús tuvo la misma tentación, cuando Satanás “le mostró todos los reinos del mundo y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares.” (Lucas 4:5-6; Mateo 4:8-9)<br />¡Qué vistas tendría Jesús desde el alto monte! Pero Él sabía que todo eso sería suyo un día. Ahora no era el momento, y sin duda, no al precio de postrarse ante Satanás. Jesús se sometería al Padre y esperaría el momento perfecto en la voluntad de Dios. Jesús es el ejemplo perfecto para nosotros cuando somos tentados a adelantarnos a los tiempos de Dios o a violar sus condiciones. Su plan es perfecto, y hacemos bien en llevar a Dios todo aquello que nos entra por los ojos para poder discernir si en verdad es o no lo que Dios quiere para nosotros ahora o en cualquier momento. <br /><br />En tercer lugar, Eva, al ver el fruto, notó que “era codiciable para alcanzar la sabiduría.”<br />¿Quién no querría sabiduría, verdad? ¿Es malo desear las cosas buenas de la vida? Sabiduría, riquezas, buen nombre, influencia, ¿qué hay de malo en querer disfrutar lo que podría ser un regalo de Dios? Una vez más, volvamos al contexto donde vivía Eva. Leemos en Génesis que Dios caminaba con ellos en el huerto diariamente. Si Eva quería más sabiduría, podía ir directamente a la fuente. Dios ya les daba el conocimiento del bien. ¿Qué nos haría pensar que el fruto del conocimiento del mal aportaría algo a la sabiduría de Eva? <br />Una vez más vemos que Eva anheló la satisfacción de sus deseos fuera de la voluntad de Dios, deseando las vanidades de la vida y despreciando los deseos de su Dios. <br /><br /><br />Cualquiera de nosotros podemos encontrarnos intentando alcanzar la vanagloria de la vida, codiciando para nosotros mismos conocimiento, fama, poder o influencia sin atender a los deseos de Dios. <br />Jesús nos mostró cómo hacer frente a esta tentación. Satanás lo llevó al pináculo del templo y le invitó a tirarse para que sus ángeles vinieran a recogerlo en el aire. Menudo espectáculo hubiera sido, ¿verdad? Todos los presentes hubieran podido comprobar el poder de Jesús sobre las huestes celestiales. Sin embargo, este no era el plan de Dios. ¿Por qué seguiría Cristo el plan del enemigo? Jesús era el Dios Verdadero. No tenía por qué demostrar su Omnipotencia. Jesús resucitaría de la tumba venciendo a la muerte, pero ahora no era la voluntad del Padre que hiciera alarde de su poder. Y así Jesús reprobó a Satanás y este huyó. <br /><br />En las tentaciones de Eva y Jesús vemos estas tres categorías de deseos que pueden ser usados en nuestra contra. Notemos que donde Eva cayó, Jesús se mantuvo firme. Sigamos el ejemplo del Maestro y usemos la misma Palabra de Dios para resistir hasta el final, porque como dice Juan, “el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41661456</guid><pubDate>Tue, 12 Nov 2024 06:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41661456/1_3juan_172_el_mundo_y_sus_deseos.mp3" length="16530091" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El mundo y sus deseos
 
“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El mundo y sus deseos<br /> <br />“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.” 1 Juan 2:15-17<br /><br />Estos tres versículos de la Biblia tienen grandes verdades prácticas para la vida del cristiano, porque describen en una frase relativamente corta las luchas que experimentamos en nuestra vida cotidiana aquí en la Tierra. Nos dice Juan que todo lo que nos tienta a desviarnos de Dios en este mundo no proviene de Dios, sino del mismo mundo en que vivimos. Santiago ya nos advertía del error de pensar que Dios nos da malas cosas cuando dijo en el capítulo 1:13-15: “Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. (Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte).”<br /><br />Es fácil para el ser humano culpar a Dios por cada dificultad en esta vida, pero lo cierto es que no necesitamos a nadie, ni siquiera al maligno, para meternos en problemas, porque como Dios ha enseñado, el mal mora en cada corazón y este mundo caído está lleno de maldad. Esta realidad va en contra de la tendencia prevalente de pensar que somos buenos por naturaleza, y que nos hacemos malos por lo que vamos recibiendo en nuestra experiencia. Si fuera así, ¿de dónde viene el mal entonces? <br /><br />Dios nos explica que el mal viene de nuestro interior, y que no hay nada fuera del cuerpo que contamine al hombre (lo vemos en las enseñanzas de Jesús en Mateo 15 y Marcos 7). Este pensamiento no es muy popular porque pone la responsabilidad sobre la propia persona. Veamos cómo los mismos deseos naturales que Dios nos ha dado para disfrutar en Su voluntad, pueden ser pervertidos para hacernos caer cuando le desobedecemos.<br /><br />Dice Juan que “todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.” El mundo al que se refiere es el sistema en el que vivimos, el cual formamos todos nosotros. Las categorías que Juan identifica en el texto son los deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida. <br /><br />Como la Biblia es un libro que está perfectamente interconectado, es muy interesante ver estas tres categorías en la primera tentación documentada en Génesis, el primer libro del Antiguo Testamento y las tentaciones de Jesús en Mateo y Lucas, en el Nuevo Testamento. <br /><br />Cuando la serpiente tentó a Eva en el Huerto del Edén, esta experimentó las tres categorías de deseos aquí mencionadas. Nos dice Génesis 3:6 “Vio, pues, la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió;”<br /><br />En primer lugar percibió que el fruto era bueno para comer. Las necesidades de la carne son importantes para nosotros; tenemos que comer, dormir y relacionarnos; y Dios nos ha dado tanto las necesidades como el deleite mientras las satisfacemos. Sin embargo, dentro de este regalo, corremos el peligro de desear satisfacer estas necesidades fuera de la voluntad del Señor, ya sea porque no es lo que Dios tiene para nosotros o porque no es el momento de disfrutarlo. El fruto del árbol que Dios había prohibido parecía bueno para comer. No parecía que lo que Dios había prohibido fuera en sí malo, por lo que la serpiente aprovecha este deseo natural  en Eva para convencerla. Por supuesto que los árboles que sí podían comer también tenían frutos buenos para comer. No era que Dios no estaba satisfaciendo las necesidades...]]></itunes:summary><itunes:duration>669</itunes:duration><itunes:keywords>árbol,carne,deseos,eden,enemigo,eva,fama,honra,influencia,jesús,ojos,pináculo,prohibido,sabiduría,satanás,templo,tentaciones,vanagloria,vida,voluntad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/81ec64ca0f7cbd622848bee970d81fbf.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>1-3Juan-170 Un mensaje para todos</title><link>https://www.spreaker.com/episode/1-3juan-170-un-mensaje-para-todos--41632897</link><description><![CDATA[Un mensaje para todos<br /> <br />En la introducción de las cartas de Juan pudimos ver que Dios, a través del apóstol nos recuerda que Dios es luz y amor, y esa luz y ese amor deben ser evidentes en las vidas de los que proclamamos su nombre. <br /><br />Ahora bien, es posible que al escuchar esto te venga a la mente alguno que llamándose cristiano vive más como un diablo, dirías tú. Es importante que ante estos ejemplos de incongruencia, lleguemos a la conclusión, como nos muestra Juan, que esta persona no conoce a Dios de verdad, porque como leíamos en 1 Juan 2:6, “El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.” Esta afirmación supone un reto para el creyente y una prueba de identificación para aquellos que están buscando a Dios. Dios es luz, Dios es fiel, y Dios es justo. No puedes juzgar a Dios por las acciones de los hombres. Busca tú a Dios directamente, y pide que esta persona conozca al Señor y que su vida refleje el carácter santo de Dios. <br /><br />Recordemos que la Palabra de Dios tiene un mensaje para cada uno de nosotros, y presenta al Salvador. <br /><br />Aunque es ta primera carta de Juan no viene con un destinatario claro, el apóstol sí nos nos dice para quién es el mensaje en esta carta. En el capítulo 2 leemos los diferentes grupos a los que Juan dirige su mensaje, incluyendo a aquellos que acaban de oír el evangelio, aquellos que ya llevan muchos años, y aquellos que guían a los más jóvenes. El mensaje va dirigido a cada uno. <br /><br />En primer lugar, escribe a los que llama “hijitos”: “Os escribo a vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre.” Dice además: “Os escribo a vosotros, hijitos, porque habéis conocido al Padre.”<br /><br />Es posible que alguien que acaba de conocer a Cristo sienta lo difícil que es vivir una vida según los principios de Dios en un mundo que vive totalmente opuesto a Dios. <br />Juan les recuerda que si han abrazado la obra de a Cristo, sus pecados han sido perdonados, y pueden ir creciendo en santidad, por la obra del Espíritu Santo de Dios. Así que, ya sea que seas tú el novato en los caminos del Señor, o que veas a otros luchando por ser mejor cada día, en lugar de desanimarnos o de juzgar, recordemos que el que nos ha perdonado los pecados es fiel y justo para limpiarnos. Podemos ir avanzando, y como en la aurora, Su luz puede ir aumentando en nuestras vidas. <br /><br /><br />En segundo lugar, Juan escribe a los que llevan más tiempo en el camino: “Os escribo a vosotros, padres, porque conocéis al que es desde el principio.” y “Os he escrito a vosotros, padres, porque habéis conocido al que es desde el principio.”<br /><br />Estos a los que Juan se refiere como a Padres, conocen al Padre, y han podido experimentar personalmente a Dios en su andar a través de los años. Sin embargo, es fácil que con la confianza, olvidemos que aquel que nos llamó es Santo. No podemos descuidarnos en nuestro andar con Dios, porque es fácil adquirir una cultura cristiana y olvidar el carácter de Dios. Somos cristianos porque Cristo nos ha salvado y vivimos la vida cristiana, no porque esa es nuestra cultura o tradición, sino porque vivimos como Él vivió. Aquellos que conocemos a Dios ya muchos años deberíamos poder ayudar a los hijitos y los jóvenes en el camino.<br /><br />Este es el otro grupo al que escribe Juan—a los jóvenes. “Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéis vencido al maligno.” Y también dice “Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno.”<br /><br />¡Qué bendición son aquellos que están creciendo en el Señor, y que están en una época de su vida cristiana en la que reciben las luchas con ánimo en Cristo. Estos están viviendo en la Palabra, y cuando vienen los dardos del maligno, hacen uso inmediato de la armadura de Dios, y con la Espada de la Palabra de Dios han vencido y vencen al maligno, y este huye. Así deberíamos cada uno, hijitos, padres y jóvenes en el Señor, aprovechar los recursos que Dios nos ha dado para crecer en nuestra vida cristiana. <br /><br />Si no has confiado en Cristo para salvación, te animo a mirar al Salvador, a entregarte a Él para perdón de pecados, porque Su luz alumbrará cada rincón de tu vida. <br /><br />Seguro que cada una de las que hemos confiado en Cristo para salvación estamos en uno de estos grupos. Sea que hayas conocido a Dios hace poco, sea que estés en la etapa más vigorosa de tu vida cristiana, o sea que seas del grupo que por tu experiencia en la fe cristiana y tu fidelidad a Dios eres de pilar de apoyo a los más jóvenes, todos debemos recordar estas cosas: que nuestros pecados han sido perdonados en Cristo, que podemos vencer al maligno por la Palabra de Dios, y que nuestro conocimiento de Dios puede ir en aumento cada día de nuestras vidas aquí en la Tierra. Esta sección en el capítulo 2 acaba con un mensaje para todos los que son de Dios; dicen los versículos 15-17:<br /><br />“No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.”<br /><br />Analizaremos estas tres categorías que presenta Juan al describir los ataques de lo que denomina “el mundo”, pero veamos aquí la relación con el mensaje de Pedro cuando dice en el 1:24-25 “Porque: Toda carne es como hierba, Y toda la gloria del hombre como flor de la hierba. La hierba se seca, y la flor se cae; Mas la palabra del Señor permanece para siempre. (Isaías 40:8) Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada.”<br /><br />Este mundo que conocemos pasará, y nosotros, los que hemos confiado en Cristo para salvación, permaneceremos, según ha dicho en su Palabra (1 Juan 2:24). Así que vivamos aquí para traer gloria a nuestro Salvador, disfrutando así de las promesas del fiel y justo Dios. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41632897</guid><pubDate>Mon, 11 Nov 2024 06:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41632897/1_3juan_171_un_mensaje_para_todos.mp3" length="13141283" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Un mensaje para todos
 
En la introducción de las cartas de Juan pudimos ver que Dios, a través del apóstol nos recuerda que Dios es luz y amor, y esa luz y ese amor deben ser evidentes en las vidas de los que proclamamos su nombre. 

Ahora bien, es...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Un mensaje para todos<br /> <br />En la introducción de las cartas de Juan pudimos ver que Dios, a través del apóstol nos recuerda que Dios es luz y amor, y esa luz y ese amor deben ser evidentes en las vidas de los que proclamamos su nombre. <br /><br />Ahora bien, es posible que al escuchar esto te venga a la mente alguno que llamándose cristiano vive más como un diablo, dirías tú. Es importante que ante estos ejemplos de incongruencia, lleguemos a la conclusión, como nos muestra Juan, que esta persona no conoce a Dios de verdad, porque como leíamos en 1 Juan 2:6, “El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.” Esta afirmación supone un reto para el creyente y una prueba de identificación para aquellos que están buscando a Dios. Dios es luz, Dios es fiel, y Dios es justo. No puedes juzgar a Dios por las acciones de los hombres. Busca tú a Dios directamente, y pide que esta persona conozca al Señor y que su vida refleje el carácter santo de Dios. <br /><br />Recordemos que la Palabra de Dios tiene un mensaje para cada uno de nosotros, y presenta al Salvador. <br /><br />Aunque es ta primera carta de Juan no viene con un destinatario claro, el apóstol sí nos nos dice para quién es el mensaje en esta carta. En el capítulo 2 leemos los diferentes grupos a los que Juan dirige su mensaje, incluyendo a aquellos que acaban de oír el evangelio, aquellos que ya llevan muchos años, y aquellos que guían a los más jóvenes. El mensaje va dirigido a cada uno. <br /><br />En primer lugar, escribe a los que llama “hijitos”: “Os escribo a vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre.” Dice además: “Os escribo a vosotros, hijitos, porque habéis conocido al Padre.”<br /><br />Es posible que alguien que acaba de conocer a Cristo sienta lo difícil que es vivir una vida según los principios de Dios en un mundo que vive totalmente opuesto a Dios. <br />Juan les recuerda que si han abrazado la obra de a Cristo, sus pecados han sido perdonados, y pueden ir creciendo en santidad, por la obra del Espíritu Santo de Dios. Así que, ya sea que seas tú el novato en los caminos del Señor, o que veas a otros luchando por ser mejor cada día, en lugar de desanimarnos o de juzgar, recordemos que el que nos ha perdonado los pecados es fiel y justo para limpiarnos. Podemos ir avanzando, y como en la aurora, Su luz puede ir aumentando en nuestras vidas. <br /><br /><br />En segundo lugar, Juan escribe a los que llevan más tiempo en el camino: “Os escribo a vosotros, padres, porque conocéis al que es desde el principio.” y “Os he escrito a vosotros, padres, porque habéis conocido al que es desde el principio.”<br /><br />Estos a los que Juan se refiere como a Padres, conocen al Padre, y han podido experimentar personalmente a Dios en su andar a través de los años. Sin embargo, es fácil que con la confianza, olvidemos que aquel que nos llamó es Santo. No podemos descuidarnos en nuestro andar con Dios, porque es fácil adquirir una cultura cristiana y olvidar el carácter de Dios. Somos cristianos porque Cristo nos ha salvado y vivimos la vida cristiana, no porque esa es nuestra cultura o tradición, sino porque vivimos como Él vivió. Aquellos que conocemos a Dios ya muchos años deberíamos poder ayudar a los hijitos y los jóvenes en el camino.<br /><br />Este es el otro grupo al que escribe Juan—a los jóvenes. “Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéis vencido al maligno.” Y también dice “Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno.”<br /><br />¡Qué bendición son aquellos que están creciendo en el Señor, y que están en una época de su vida cristiana en la que reciben las luchas con ánimo en Cristo. Estos están viviendo en la Palabra, y cuando vienen los dardos del maligno, hacen uso inmediato de la armadura de Dios, y con la Espada de la Palabra de Dios han vencido y vencen al maligno, y este huye. 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En primer lugar afirma que aquel que conoce a Cristo vive de forma que agrada a Dios. <br />Lo vemos presentado en el versículo 6 donde dice: “Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad;”<br /><br />En el 5 ya afirmaba que Dios es luz. Como Dios personifica la luz, es imposible que haya tinieblas en él. En el momento en que un rayo de luz entra en un cuarto oscuro, las tinieblas dan lugar a la luz. En el momento en que Dios entra en una vida, debería ser igual. Dios no entra tan solo como una luz tenue, sino que su luz es capaz de disipar las tinieblas de manera indiscutible. <br /><br />En 2 Pedro 1:19 leíamos: “Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones;” Proverbios 4:18 dice que “la senda de los justos es como la luz de la aurora, Que va en aumento hasta que el día es perfecto.” Sea que tu vida cambie de inmediato o que la luz de Cristo vaya alumbrando tu vida de forma creciente, no hay lugar a duda que una vida con Cristo es una vida de luz. Por esta lógica, una vida de tinieblas, argumenta Juan, demuestra la ausencia de Cristo. El que dice que pasa tiempo con Dios y anda en tinieblas, miente, dice Juan. En el capítulo 2 reitera: “El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él;”<br /><br />El que dice que permanece en Cristo, dice 1 Juan 2:6 “debe andar como él anduvo.”  El que no guarda las normas de Dios no puede fardar de su relación con Dios. Si dice que conoce a Dios y vive en pecado, miente, dice Juan. <br /><br />El apóstol aclara que esto no significa que una vez que conocemos a Dios ya nunca pecamos. El que dice que nunca peca, dice Juan, no solo se engaña a sí mismo, sino que está llamando a Dios mentiroso, porque Dios ha declarado que todos somos pecadores (1 Juan 1:10, Romanos 3:10). Sin embargo, cuando reconocemos nuestro pecado, podemos encontrar una resolución, porque Cristo ya ha provisto el perdón de pecados. 1 Juan 1:9 dice:  “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” <br /><br />La realidad es que pecamos, muchas veces sin pensarlo incluso, pero tenemos la certeza de que cuando confesamos nuestro pecado de corazón, Dios es fiel a su Palabra y es justo para perdonarnos y limpiarnos, para que nuestra luz vaya en aumento, hasta que el día del Señor esclarezca. En el capítulo 2 leemos que Cristo mismo es nuestro abogado defensor. Él además es el que ya ha provisto el perdón, no solo por nuestros pecados, dice el versículo 2:2, sino también por los de todo el mundo.<br /><br />Juan declara que la luz en nuestra vida y en nuestro andar diario en Cristo es evidencia de nuestra relación con Dios, y además está directamente relacionado con nuestra relación con otros. Juan insiste en el capítulo 2:9-11: “El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas. El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo. Pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos.” Está claro; si vivimos en luz, se notará en nuestras relaciones con los que nos rodean. <br /><br />Cuidado con nuestras afirmaciones. Como vimos en las cartas de Pedro, nuestro hablar debe ir apoyado de nuestro andar. Si decimos conocer a Dios, debemos vivir una vida en la que la luz de Dios brille, andar como Cristo anduvo, y reflejar la luz que Dios nos ha dado para el bien de los que nos rodean. Si no vivimos así, somos mentirosos, y los primeros engañados seremos nosotros mismos. <br /><br />Como declaró el Señor Jesús en el sermón del monte: “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41590518</guid><pubDate>Fri, 08 Nov 2024 06:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41590518/1_3juan_170_la_luz_y_las_tinieblas.mp3" length="10038564" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>La luz y las tinieblas 

1 de Juan presenta varias premisas que debemos analizar. En primer lugar afirma que aquel que conoce a Cristo vive de forma que agrada a Dios. 
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Dios no entra tan solo como una luz tenue, sino que su luz es capaz de disipar las tinieblas de manera indiscutible. <br /><br />En 2 Pedro 1:19 leíamos: “Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones;” Proverbios 4:18 dice que “la senda de los justos es como la luz de la aurora, Que va en aumento hasta que el día es perfecto.” Sea que tu vida cambie de inmediato o que la luz de Cristo vaya alumbrando tu vida de forma creciente, no hay lugar a duda que una vida con Cristo es una vida de luz. Por esta lógica, una vida de tinieblas, argumenta Juan, demuestra la ausencia de Cristo. El que dice que pasa tiempo con Dios y anda en tinieblas, miente, dice Juan. En el capítulo 2 reitera: “El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él;”<br /><br />El que dice que permanece en Cristo, dice 1 Juan 2:6 “debe andar como él anduvo.”  El que no guarda las normas de Dios no puede fardar de su relación con Dios. Si dice que conoce a Dios y vive en pecado, miente, dice Juan. <br /><br />El apóstol aclara que esto no significa que una vez que conocemos a Dios ya nunca pecamos. El que dice que nunca peca, dice Juan, no solo se engaña a sí mismo, sino que está llamando a Dios mentiroso, porque Dios ha declarado que todos somos pecadores (1 Juan 1:10, Romanos 3:10). Sin embargo, cuando reconocemos nuestro pecado, podemos encontrar una resolución, porque Cristo ya ha provisto el perdón de pecados. 1 Juan 1:9 dice:  “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” <br /><br />La realidad es que pecamos, muchas veces sin pensarlo incluso, pero tenemos la certeza de que cuando confesamos nuestro pecado de corazón, Dios es fiel a su Palabra y es justo para perdonarnos y limpiarnos, para que nuestra luz vaya en aumento, hasta que el día del Señor esclarezca. En el capítulo 2 leemos que Cristo mismo es nuestro abogado defensor. Él además es el que ya ha provisto el perdón, no solo por nuestros pecados, dice el versículo 2:2, sino también por los de todo el mundo.<br /><br />Juan declara que la luz en nuestra vida y en nuestro andar diario en Cristo es evidencia de nuestra relación con Dios, y además está directamente relacionado con nuestra relación con otros. Juan insiste en el capítulo 2:9-11: “El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas. El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo. Pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos.” Está claro; si vivimos en luz, se notará en nuestras relaciones con los que nos rodean. <br /><br />Cuidado con nuestras afirmaciones. Como vimos en las cartas de Pedro, nuestro hablar debe ir apoyado de nuestro andar. Si decimos conocer a Dios, debemos vivir una vida en la que la luz de Dios brille, andar como Cristo anduvo, y reflejar la luz que Dios nos ha dado para el bien de los que nos rodean. 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Juan era el más joven del grupo íntimo del Señor Jesús, y ahora, muchos años más tarde, ya anciano, escribía a varias congregaciones pequeñas en la zona de Asia Menor. La primera carta es la más larga y también la más general, probablemente con la intención de que se pasara entre las diferentes congregaciones de creyentes. Las otras dos cartas especifican a quién iban dirigidas; la segunda va dirigida a un grupo de cristianos que se reunía en una casa. Juan les habla del amor de Dios, pero les advierte de algunos que vendrían hablando de Dios aún viviendo en contradicción con la Palabra de Dios; a estos no debían recibir abiertamente, sino que debían comprobar quienes eran en verdad seguidores de la fe cristiana. La tercera carta va dirigida a Gayo, un hombre de otro grupo de creyentes que se congregaban en otra casa. Juan le pide que en el amor de Dios esté preparado para recibir a aquellos que sinceramente vendrían predicando el evangelio. Ambos grupos debían observar y comprobar así que el hablar y el andar de aquellos que llegaban a sus congregaciones fuera digno del Salvador. <br /><br />La primera epístola de Juan es una especie de sermón que repasa las enseñanzas de Cristo. Tanto el contenido como la forma se asemejan al Evangelio de Juan. El apóstol, en esta carta circular presenta a Cristo como Dios, venido al mundo a traer luz y amor. Juan quiere con sus escritos animarnos a vivir según las enseñanzas del Maestro, reflejando su luz y su amor al mundo en el que vivimos. <br /><br />El libro comienza con el siguiente mensaje: <br />“Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida (porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó); lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo. Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido.”<br /><br />El apóstol nos dice desde el principio que nos va a anunciar aquello que había ocurrido y que ellos habían visto con sus ojos y palpado con sus manos. El protagonista principal iba a ser el Verbo de Vida, Jesucristo, la vida eterna que habiendo estado con el Padre había sido manifestada al mundo para salvación. <br /><br />El apóstol también nos da específicamente tres razones por las que estaba escribiendo estas cosas: En primer lugar dice que era para que pudiéramos tener comunión con ellos, los que habían andado y vivido con Jesús. En segundo lugar, dice que escribía para que nuestro gozo fuera cumplido. Más tarde, en el capítulo 5 nos dice que escribía para que creyéramos en el nombre del Hijo de Dios y podamos tener la certeza de que tenemos vida eterna. (5:13; Juan 20:31)<br /><br />Sin duda, las epístolas de Juan son de gran valor para conocer al Dios de la Biblia. Nos presenta el contraste entre la luz y las tinieblas, nos muestra el amor de Dios y nos reta a vivir ese amor con aquellos que nos rodean. En esencia, nos muestra al Verdadero, al Verbo de Vida, el único camino a la vida eterna (5:20). <br /><br />A través del estudio del contenido de este corto escrito, veremos la esencia del Verbo, el único que nos puede otorgar el perdón de pecados y nos ofrece una nueva vida en Él.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41557002</guid><pubDate>Thu, 07 Nov 2024 06:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41557002/1_3juan_169_el_mensaje_de_juan.mp3" length="8833813" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El mensaje de Juan

Hacia el final del Nuevo Testamento encontramos entre las epístolas generales tres cartas del apóstol Juan, el cual se llama a sí mismo “el amado” y “el anciano”. Juan era el más joven del grupo íntimo del Señor Jesús, y ahora,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El mensaje de Juan<br /><br />Hacia el final del Nuevo Testamento encontramos entre las epístolas generales tres cartas del apóstol Juan, el cual se llama a sí mismo “el amado” y “el anciano”. Juan era el más joven del grupo íntimo del Señor Jesús, y ahora, muchos años más tarde, ya anciano, escribía a varias congregaciones pequeñas en la zona de Asia Menor. La primera carta es la más larga y también la más general, probablemente con la intención de que se pasara entre las diferentes congregaciones de creyentes. Las otras dos cartas especifican a quién iban dirigidas; la segunda va dirigida a un grupo de cristianos que se reunía en una casa. Juan les habla del amor de Dios, pero les advierte de algunos que vendrían hablando de Dios aún viviendo en contradicción con la Palabra de Dios; a estos no debían recibir abiertamente, sino que debían comprobar quienes eran en verdad seguidores de la fe cristiana. La tercera carta va dirigida a Gayo, un hombre de otro grupo de creyentes que se congregaban en otra casa. Juan le pide que en el amor de Dios esté preparado para recibir a aquellos que sinceramente vendrían predicando el evangelio. Ambos grupos debían observar y comprobar así que el hablar y el andar de aquellos que llegaban a sus congregaciones fuera digno del Salvador. <br /><br />La primera epístola de Juan es una especie de sermón que repasa las enseñanzas de Cristo. Tanto el contenido como la forma se asemejan al Evangelio de Juan. El apóstol, en esta carta circular presenta a Cristo como Dios, venido al mundo a traer luz y amor. Juan quiere con sus escritos animarnos a vivir según las enseñanzas del Maestro, reflejando su luz y su amor al mundo en el que vivimos. <br /><br />El libro comienza con el siguiente mensaje: <br />“Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida (porque la vida fue manifestada, y la hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y se nos manifestó); lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo. Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido.”<br /><br />El apóstol nos dice desde el principio que nos va a anunciar aquello que había ocurrido y que ellos habían visto con sus ojos y palpado con sus manos. El protagonista principal iba a ser el Verbo de Vida, Jesucristo, la vida eterna que habiendo estado con el Padre había sido manifestada al mundo para salvación. <br /><br />El apóstol también nos da específicamente tres razones por las que estaba escribiendo estas cosas: En primer lugar dice que era para que pudiéramos tener comunión con ellos, los que habían andado y vivido con Jesús. En segundo lugar, dice que escribía para que nuestro gozo fuera cumplido. Más tarde, en el capítulo 5 nos dice que escribía para que creyéramos en el nombre del Hijo de Dios y podamos tener la certeza de que tenemos vida eterna. (5:13; Juan 20:31)<br /><br />Sin duda, las epístolas de Juan son de gran valor para conocer al Dios de la Biblia. Nos presenta el contraste entre la luz y las tinieblas, nos muestra el amor de Dios y nos reta a vivir ese amor con aquellos que nos rodean. En esencia, nos muestra al Verdadero, al Verbo de Vida, el único camino a la vida eterna (5:20). <br /><br />A través del estudio del contenido de este corto escrito, veremos la esencia del Verbo, el único que nos puede otorgar el perdón de pecados y nos ofrece una nueva vida en Él.]]></itunes:summary><itunes:duration>349</itunes:duration><itunes:keywords>amor,anuncio,apóstoles,cristo,eterna,jesús,luz,mensaje,salvación,verbo,vida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/7b8b7f2b9dd6a452a06154a0b614e636.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Pedro-167 Siempre preparados</title><link>https://www.spreaker.com/episode/pedro-167-siempre-preparados--41524705</link><description><![CDATA[Siempre preparados<br /><br />¿Alguna vez te han hecho una pregunta sobre Dios o la Biblia que no sabías contestar? Claro que ni tú ni yo nos consideramos teólogos en el sentido más estricto de la palabra, pero basados en la etimología de la palabra, si “teo” significa Dios y “logo” habla de conocimiento, debemos concluir que todos los que conocemos a Dios y estamos creciendo en el conocimiento de Dios podemos considerarnos teólogos crecientes, y deberíamos aprender para poder contestar esas preguntas, algunas sinceras, y otras, hasta malintencionadas. <br /><br />Pedro estaba viviendo una época difícil en Roma. El emperador romano odiaba a los cristianos y quería deshacerse de ellos. Muchos ciudadanos no los veían con buenos ojos, y vemos que grandes números de cristianos habían tenido que salir de Roma para proteger sus vidas. <br /><br />En este clima, leemos que Pedro los anima a predicar el evangelio con sus vidas y a estar preparados para defender su fe cuando alguno les preguntara.  En primer lugar, Pedro les pide que vivan para Dios, andando dignamente, absteniéndose de todo aquello que contradice la santidad de Dios y “manteniendo buena su manera de vivir” (1 Pedro 2:11-12).<br /><br />Pedro, en el capítulo tres describe la actitud que a Dios le agrada, para que cada persona que confiese el nombre de Dios pueda vivir con una conciencia limpia, sabiendo que su andar y su hablar están en concordancia con las Escrituras. <br /><br />En 1 Pedro 3:15 Pedro les dice: “estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros; teniendo buena conciencia, para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, sean avergonzados los que calumnian vuestra buena conducta en Cristo.”<br /><br />Incluso en el clima hostil en el que vivía Pedro y estos creyentes a los que las cartas iban dirigidas en primer lugar, podían echar mano de las Escrituras y rogar al Espíritu Santo que les mostrara aquello que Dios ya les había dado en Su Palabra, para poder defender su fe con una conciencia tranquila. <br /><br />Estos cristianos podían soportar persecución injusta sin renunciar a su fe en Dios, porque la Palabra que Dios ha dado es digna de toda confianza. Como leemos en 2 Pedro 1:19-21 “Tenemos (también) la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.<br /><br />El Señor mismo describe en Su Palabra que estos santos hombres de Dios fueron directamente guiados por el Espíritu Santo de Dios, de modo que lo que escribieron es Palabra de Dios. <br /><br />Nosotros podemos confiar en la veracidad de la Biblia, igual que los creyentes que recibieron esta carta de Pedro. Podemos ver cómo las profecías del Antiguo Testamento sobre la primera venida del Mesías se cumplieron perfectamente en Jesús. Esto debería darnos aún más confianza en el resto de las promesas de la Palabra de Dios. Cuando leemos de la segunda venida de Cristo y su victoria final sobre Satanás y el anticristo, podemos tener la certeza de que se cumplirá todo lo que Dios ha dicho en su Palabra. Por lo tanto, como dice el apóstol, debemos tener total confianza en la Biblia y prepararnos para usarla para dar una contestación a las personas que nos preguntan sobre la razón de la esperanza que hay en nosotros. <br /><br />Estos creyentes tenían el Antiguo Testamento y estaban recibiendo porciones del Nuevo. Si ellos en su día tenían todo lo necesario para presentar su fe en Cristo, mucho más nosotros que tenemos la Palabra de Dios completa a nuestro alcance y podemos echar mano de esta cada vez que queramos. <br /><br />Que nuestro andar y nuestro hablar den fe de nuestra relación personal con Cristo. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41524705</guid><pubDate>Wed, 06 Nov 2024 06:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41524705/pedro_168_siempre_preparados.mp3" length="9680810" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Siempre preparados

¿Alguna vez te han hecho una pregunta sobre Dios o la Biblia que no sabías contestar? Claro que ni tú ni yo nos consideramos teólogos en el sentido más estricto de la palabra, pero basados en la etimología de la palabra, si “teo”...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Siempre preparados<br /><br />¿Alguna vez te han hecho una pregunta sobre Dios o la Biblia que no sabías contestar? Claro que ni tú ni yo nos consideramos teólogos en el sentido más estricto de la palabra, pero basados en la etimología de la palabra, si “teo” significa Dios y “logo” habla de conocimiento, debemos concluir que todos los que conocemos a Dios y estamos creciendo en el conocimiento de Dios podemos considerarnos teólogos crecientes, y deberíamos aprender para poder contestar esas preguntas, algunas sinceras, y otras, hasta malintencionadas. <br /><br />Pedro estaba viviendo una época difícil en Roma. El emperador romano odiaba a los cristianos y quería deshacerse de ellos. Muchos ciudadanos no los veían con buenos ojos, y vemos que grandes números de cristianos habían tenido que salir de Roma para proteger sus vidas. <br /><br />En este clima, leemos que Pedro los anima a predicar el evangelio con sus vidas y a estar preparados para defender su fe cuando alguno les preguntara.  En primer lugar, Pedro les pide que vivan para Dios, andando dignamente, absteniéndose de todo aquello que contradice la santidad de Dios y “manteniendo buena su manera de vivir” (1 Pedro 2:11-12).<br /><br />Pedro, en el capítulo tres describe la actitud que a Dios le agrada, para que cada persona que confiese el nombre de Dios pueda vivir con una conciencia limpia, sabiendo que su andar y su hablar están en concordancia con las Escrituras. <br /><br />En 1 Pedro 3:15 Pedro les dice: “estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros; teniendo buena conciencia, para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, sean avergonzados los que calumnian vuestra buena conducta en Cristo.”<br /><br />Incluso en el clima hostil en el que vivía Pedro y estos creyentes a los que las cartas iban dirigidas en primer lugar, podían echar mano de las Escrituras y rogar al Espíritu Santo que les mostrara aquello que Dios ya les había dado en Su Palabra, para poder defender su fe con una conciencia tranquila. <br /><br />Estos cristianos podían soportar persecución injusta sin renunciar a su fe en Dios, porque la Palabra que Dios ha dado es digna de toda confianza. Como leemos en 2 Pedro 1:19-21 “Tenemos (también) la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.<br /><br />El Señor mismo describe en Su Palabra que estos santos hombres de Dios fueron directamente guiados por el Espíritu Santo de Dios, de modo que lo que escribieron es Palabra de Dios. <br /><br />Nosotros podemos confiar en la veracidad de la Biblia, igual que los creyentes que recibieron esta carta de Pedro. Podemos ver cómo las profecías del Antiguo Testamento sobre la primera venida del Mesías se cumplieron perfectamente en Jesús. Esto debería darnos aún más confianza en el resto de las promesas de la Palabra de Dios. Cuando leemos de la segunda venida de Cristo y su victoria final sobre Satanás y el anticristo, podemos tener la certeza de que se cumplirá todo lo que Dios ha dicho en su Palabra. Por lo tanto, como dice el apóstol, debemos tener total confianza en la Biblia y prepararnos para usarla para dar una contestación a las personas que nos preguntan sobre la razón de la esperanza que hay en nosotros. <br /><br />Estos creyentes tenían el Antiguo Testamento y estaban recibiendo porciones del Nuevo. 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En definitiva, nuevas experiencias nos bombardean y nuestra mente acaba centrada solo en lo que está sucediéndonos en el momento. <br /><br />Por esta tendencia humana, el Señor nos escribe a través de Pedro para decirnos que el que no está creciendo en el conocimiento de Cristo, si es salvo, ha olvidado el regalo que Dios le ha dado. Dice 2 Pedro 1:9: “Pero el que no tiene estas cosas tiene la vista muy corta; es ciego, habiendo olvidado la purificación de sus antiguos pecados.” (2 Pedro 1:9)<br /><br />¿De qué cosas está hablando? Fe, virtud, conocimiento, dominio propio, paciencia, piedad, afecto fraternal, amor. El que no vive creciendo en la fe dada por el Espíritu Santo, no puede ver más allá de sí mismo, ha olvidado aquello que ha recibido de lo alto y que debe haber transformado su vida. <br /><br />Es por esto que nos pide que “hagamos firme nuestra vocación.” Es decir, que confirmemos día a día el llamamiento de Dios. <br /><br />En los versículos 12 y 13 vemos que Pedro les quiere ayudar a recordar aquello que han adquirido. Dice así: “Por esto, yo no dejaré de recordaros siempre estas cosas, aunque vosotros las sepáis, y estéis confirmados en la verdad presente. Pues tengo por justo, en tanto que estoy en este cuerpo, el despertaros con amonestación;”<br /><br />Pedro amaba a sus hermanos, y mostraba este amor recordándoles las verdades del evangelio. El apóstol había dedicado su vida a compartir lo que había vivido y aprendido a los pies de Jesús. Les había dado a conocer el poder de Cristo y Su prometida venida, anunciada desde antaño por la profecía más segura, inspirada por el mismo Espíritu Santo. Ahora Pedro sabía que le quedaban pocos días de vida, pero mientras tuviera aliento, amonestaría a los creyentes, despertando a los que se estaban durmiendo, trayendo a la memoria el gran regalo de Dios al mundo y todo lo necesario que Dios nos ha dado para triunfar en nuestra vida cristiana. En los versículos 3-4 afirma: “todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina.” Participantes de la naturaleza divina; ¿cómo podemos olvidar esto y vivir como los que no han gustado la gracia de Dios? Pero es no solo posible, sino fácil olvidarnos, con todo el ruido que aborda nuestra mente y con todas las distracciones que la vida nos presenta. Es por esto que Pedro dice que debemos poner toda diligencia para mantenernos firmes y adelante. <br /><br />Pedro nos advierte sobre aquellos que desprecian a Dios para seguir lo que su propia carne les dicta, y andan en concupiscencia e inmundicia. 2 Pedro 2:10 les llama “atrevidos y contumaces,” tercos, rebeldes y sin miedo a hablar mal de las potestades superiores. Estos son, según el versículo 17: “ fuentes sin agua, y nubes empujadas por la tormenta; para los cuales la más densa oscuridad está reservada para siempre.” Y la Palabra dice que recibirán “el galardón de su injusticia, la perdición.” No quisiéramos ser nosotros los que recibamos tal “premio de maldad” (2 Pedro 2:13-15). Estos que van en contra de las verdades de la Biblia, nos dice el capítulo 3, versículo 5, ignoran la verdad voluntariamente, mas nosotros no tenemos que ser ignorantes. <br /><br />Contemplando tal peligro y la segura venida de nuestro Señor, Pedro escribe estas dos cartas, para que sabiendo la verdad de antemano podamos permanecer firmes. Nos dice en el 3:2 que escribe “para que tengamos memoria de las palabras que antes han sido dichas por los santos profetas, y del mandamiento del Señor y Salvador dado por vuestros apóstoles.” No olvidemos las palabras de Cristo mismo cuando dijo en Juan 8:32: “conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.” Tenemos todo lo necesario para crecer. No olvidemos estas verdades. <br /><br />Afirmemos nuestra fe en la verdad del evangelio, y como leemos en el último versículo de las cartas de Pedro, “crezcamos en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41481790</guid><pubDate>Tue, 05 Nov 2024 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41481790/pedro_167_no_te_olvides.mp3" length="10754262" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>No te olvides

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Fe, virtud, conocimiento, dominio propio, paciencia, piedad, afecto fraternal, amor. El que no vive creciendo en la fe dada por el Espíritu Santo, no puede ver más allá de sí mismo, ha olvidado aquello que ha recibido de lo alto y que debe haber transformado su vida. <br /><br />Es por esto que nos pide que “hagamos firme nuestra vocación.” Es decir, que confirmemos día a día el llamamiento de Dios. <br /><br />En los versículos 12 y 13 vemos que Pedro les quiere ayudar a recordar aquello que han adquirido. Dice así: “Por esto, yo no dejaré de recordaros siempre estas cosas, aunque vosotros las sepáis, y estéis confirmados en la verdad presente. Pues tengo por justo, en tanto que estoy en este cuerpo, el despertaros con amonestación;”<br /><br />Pedro amaba a sus hermanos, y mostraba este amor recordándoles las verdades del evangelio. El apóstol había dedicado su vida a compartir lo que había vivido y aprendido a los pies de Jesús. Les había dado a conocer el poder de Cristo y Su prometida venida, anunciada desde antaño por la profecía más segura, inspirada por el mismo Espíritu Santo. Ahora Pedro sabía que le quedaban pocos días de vida, pero mientras tuviera aliento, amonestaría a los creyentes, despertando a los que se estaban durmiendo, trayendo a la memoria el gran regalo de Dios al mundo y todo lo necesario que Dios nos ha dado para triunfar en nuestra vida cristiana. En los versículos 3-4 afirma: “todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina.” Participantes de la naturaleza divina; ¿cómo podemos olvidar esto y vivir como los que no han gustado la gracia de Dios? Pero es no solo posible, sino fácil olvidarnos, con todo el ruido que aborda nuestra mente y con todas las distracciones que la vida nos presenta. Es por esto que Pedro dice que debemos poner toda diligencia para mantenernos firmes y adelante. <br /><br />Pedro nos advierte sobre aquellos que desprecian a Dios para seguir lo que su propia carne les dicta, y andan en concupiscencia e inmundicia. 2 Pedro 2:10 les llama “atrevidos y contumaces,” tercos, rebeldes y sin miedo a hablar mal de las potestades superiores. Estos son, según el versículo 17: “ fuentes sin agua, y nubes empujadas por la tormenta; para los cuales la más densa oscuridad está reservada para siempre.” Y la Palabra dice que recibirán “el galardón de su injusticia, la perdición.” No quisiéramos ser nosotros los que recibamos tal “premio de maldad” (2 Pedro 2:13-15). Estos que van en contra de las verdades de la Biblia, nos dice el capítulo 3, versículo 5, ignoran la verdad voluntariamente, mas nosotros no tenemos que ser ignorantes. <br /><br />Contemplando tal peligro y la segura venida de nuestro Señor, Pedro escribe estas dos cartas, para que sabiendo la verdad de antemano podamos permanecer firmes. 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Nos conformamos con lo que somos y con cómo estamos, porque es más fácil dejar las cosas como están que intentar mejorarlas. El cambio requiere esfuerzo, pero el cambio, si es para bien, vale la pena el esfuerzo. <br /><br />El Señor nos pide que permanezcamos en Él, el cual nunca cambia, pero es su voluntad que haya cambio en nosotros. Nos pide que vayamos transformándonos de gloria en gloria, hasta llegar a la misma imagen de nuestro Señor. Esto es tarea difícil, por no decir que es imposible sin la obra del Espíritu Santo en nuestras vidas. 1 Pedro 1:16 declara:  “Sed santos, porque yo soy santo.” Esta es una meta a la que no creo que podamos decir que hemos llegado, ¿verdad? Para ponernos manos a la obra nos pide Pedro en el versículo 13 que “ciñamos los lomos de nuestro entendimiento.” Los romanos utilizaban túnicas que se mantenían sujetas por el cinto, y cuando uno iba a realizar algún trabajo, debían asegurar bien la túnica para que no les molestara. Pedro pide esto porque al igual que para cualquier trabajo, el trabajo en nuestro interior demanda que nos apretemos el cinturón. <br /><br />El apóstol continúa pidiendo que seamos sobrios, manteniéndonos centrados y serios en cuanto a nuestra tarea, y esperando por completo en la promesa de la gracia que Cristo traerá cuando sea manifestado, dice el texto. <br /><br />¿Por qué debemos hacer esto? ¿Con qué propósito? Pedro explica que el que nos ha llamado a una vida santa es él mismo santo. “Como aquel que nos llamó es santo, sed vosotros santos en toda vuestra manera de vivir.” (1 Pedro 1:15)<br />Es por este llamado que no podemos conformarnos a nuestros deseos naturales, acomodándonos a lo que somos, y sin mirar adelante.<br /><br />Vamos adelante hacia esta vida santa porque Cristo nos ha rescatado por su sangre, nos ha destinado para salvación, ha purificado nuestras almas, y quiere seguir haciéndolo por medio de Su Palabra viva y eterna. En el capítulo 2 nos dice a los que hemos gustado de la gracia de Dios: “Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación.” Este alimento es Su Palabra. <br /><br /><br />Pedro describe situaciones en las que en lugar de conformarnos a lo natural, podemos permitir que Dios haga un cambio en nosotros para bien. En el trato con otros, Dios pide que mostremos respeto y honra incluso a aquellos que no son agradables, mostrándoles así el amor de Dios. Leemos en 1 Pedro 3:8-9: “sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables; no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición.” De lo que hemos recibido, damos, confiando en que Dios nos protegerá de todo mal, “Porque los ojos del Señor están sobre los justos, Y sus oídos atentos a sus oraciones; Pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal.” (1 Pedro 3:12)<br /><br />Cada persona que se dice llamar cristiana debe buscar la paz y seguirla y debe mostrar respeto a su prójimo, ya sea desde una posición de autoridad o no. <br /><br />A cada uno, en el capítulo 1 de la segunda carta dice el apóstol: “Vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.”<br /><br />Esto no se cultiva conformándonos a lo que ya somos, sino buscando a Dios día a día. Comenzando por la fe, vamos recibiendo las virtudes que son fruto del Espíritu Santo de Dios a través de la Palabra viva de Dios. Y así, en lugar de ser ociosos, preocupados por nuestra propia agenda personal, iremos creciendo en el conocimiento de nuestro Señor a la vez que somos transformados en su imagen. He aquí el bello plan de Dios para tu vida; he aquí la belleza de la salvación y la santificación. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41444930</guid><pubDate>Mon, 04 Nov 2024 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41444930/pedro_166_no_te_conformes.mp3" length="10753142" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>No te conformes

A veces hay que conformarse, pero es triste ver que a menudo somos capaces de conformarnos demasiado. Nos conformamos con lo que somos y con cómo estamos, porque es más fácil dejar las cosas como están que intentar mejorarlas. El...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[No te conformes<br /><br />A veces hay que conformarse, pero es triste ver que a menudo somos capaces de conformarnos demasiado. Nos conformamos con lo que somos y con cómo estamos, porque es más fácil dejar las cosas como están que intentar mejorarlas. El cambio requiere esfuerzo, pero el cambio, si es para bien, vale la pena el esfuerzo. <br /><br />El Señor nos pide que permanezcamos en Él, el cual nunca cambia, pero es su voluntad que haya cambio en nosotros. Nos pide que vayamos transformándonos de gloria en gloria, hasta llegar a la misma imagen de nuestro Señor. Esto es tarea difícil, por no decir que es imposible sin la obra del Espíritu Santo en nuestras vidas. 1 Pedro 1:16 declara:  “Sed santos, porque yo soy santo.” Esta es una meta a la que no creo que podamos decir que hemos llegado, ¿verdad? Para ponernos manos a la obra nos pide Pedro en el versículo 13 que “ciñamos los lomos de nuestro entendimiento.” Los romanos utilizaban túnicas que se mantenían sujetas por el cinto, y cuando uno iba a realizar algún trabajo, debían asegurar bien la túnica para que no les molestara. Pedro pide esto porque al igual que para cualquier trabajo, el trabajo en nuestro interior demanda que nos apretemos el cinturón. <br /><br />El apóstol continúa pidiendo que seamos sobrios, manteniéndonos centrados y serios en cuanto a nuestra tarea, y esperando por completo en la promesa de la gracia que Cristo traerá cuando sea manifestado, dice el texto. <br /><br />¿Por qué debemos hacer esto? ¿Con qué propósito? Pedro explica que el que nos ha llamado a una vida santa es él mismo santo. “Como aquel que nos llamó es santo, sed vosotros santos en toda vuestra manera de vivir.” (1 Pedro 1:15)<br />Es por este llamado que no podemos conformarnos a nuestros deseos naturales, acomodándonos a lo que somos, y sin mirar adelante.<br /><br />Vamos adelante hacia esta vida santa porque Cristo nos ha rescatado por su sangre, nos ha destinado para salvación, ha purificado nuestras almas, y quiere seguir haciéndolo por medio de Su Palabra viva y eterna. En el capítulo 2 nos dice a los que hemos gustado de la gracia de Dios: “Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación.” Este alimento es Su Palabra. <br /><br /><br />Pedro describe situaciones en las que en lugar de conformarnos a lo natural, podemos permitir que Dios haga un cambio en nosotros para bien. En el trato con otros, Dios pide que mostremos respeto y honra incluso a aquellos que no son agradables, mostrándoles así el amor de Dios. Leemos en 1 Pedro 3:8-9: “sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables; no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición.” De lo que hemos recibido, damos, confiando en que Dios nos protegerá de todo mal, “Porque los ojos del Señor están sobre los justos, Y sus oídos atentos a sus oraciones; Pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal.” (1 Pedro 3:12)<br /><br />Cada persona que se dice llamar cristiana debe buscar la paz y seguirla y debe mostrar respeto a su prójimo, ya sea desde una posición de autoridad o no. <br /><br />A cada uno, en el capítulo 1 de la segunda carta dice el apóstol: “Vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. 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Había gente que intentaba encontrar en los cristianos razón para destruirlos, por lo que los acusaban falsamente. Pero Pedro, con el deseo de que el nombre de Dios se mantuviera puro les escribe diciendo:<br /><br /><br />“Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma, manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras. (1 Pedro 2:11-13)<br /><br /><br /><br />Había mucho a lo que no podrían someterse en buena conciencia, pero en todo aquello que no manchara el nombre del Señor, Pedro les exhorta: <br /><br />“Por causa del Señor someteos a toda institución humana.” Esto incluía a aquellos que hacían las leyes, y de forma mucho más práctica, a los que venían a velar por su cumplimiento, es decir, como nuestras fuerzas policiales. <br /><br />Y Dios les pide que se sometan, no porque las instituciones siempre tuvieran razón o porque Dios aprobara lo que estaban haciendo, sino para que no pudieran encontrar nada de qué acusarlos. Esto no era una petición a los creyentes a que aprobaran todo lo que los gobernadores estaban defendiendo. Los cristianos debían mantener su conducta casta y defender las leyes morales de Dios. Sin embargo, su conducta no debía destacar por la defensa de ciertas posiciones políticas, ni siquiera por la defensa de sus derechos sociales, sino más bien por la defensa de la ley moral de Dios. Esto era duro para muchos. <br /><br />Mas Pedro les recuerda: “Porque esta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres insensatos; como libres, pero no como los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo, sino como siervos de Dios.<br /><br />En Gálatas Pablo afirmaba que en el fruto del Espíritu no hay condenación. Los cristianos perseguidos podían vivir libremente en el fruto del Espíritu, y Dios se encargaría de su estancia en esta vida y de mantener firme la herencia eterna que les esperaba al pasar a la próxima. <br /><br />Por lo cual Pedro podía decirles sin temor estas palabras que seguro sonaban peligrosas para algunos:<br /><br />“Honrad a todos. Amad a los hermanos. Temed a Dios. Honrad al rey.”<br /><br />Estas verdades me las recuerdo a mí misma al mismo tiempo que las comparto contigo, porque sabemos que los que nos dirigen en este mundo, no siempre harán las cosas para nuestro bien, pero recordemos las palabras de José a sus hermanos en Génesis 50:20: “Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien.” Podemos honrar a las autoridades, siempre y cuando estemos confiando en que Dios es Soberano sobre toda autoridad humana. Nuestro respeto a las autoridades no significa que estamos de acuerdo con lo que esta persona está haciendo. Al contrario, es nuestra obligación como creyentes ir a Dios, llevándole todas nuestras cargas, incluidas aquellas que nos pueda imponer un gobernante injusto. Pedro, cuando escribía esta carta, ya temía por su vida. Sabemos por la tradición secular que Pedro murió a manos del gobierno romano. Creo que podemos decir que Pedro no estaba conforme con las autoridades romanas. Pero este vivió temiendo a Dios, honrando a todos, amando a sus hermanos, y honrando al rey. Esto lo pudo hacer porque entendía que sobre cualquier autoridad humana reina el Señor, y por causa de Su nombre, podía vivir y morir manteniendo el buen nombre de Cristo. <br /> <br />Examinemos nuestra actitud hacia los que nos rodean. Si tememos a Dios correctamente, Él nos dará lo que necesitamos para honrar como Dios quiere, amar como Él quiere, y en definitiva, vivir como Él quiere. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41413355</guid><pubDate>Fri, 01 Nov 2024 06:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41413355/pedro_165_manteniendo_el_buen_nombre.mp3" length="9291132" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Manteniendo el Buen Nombre

Pedro, en su carta a los cristianos les pide que por su conducta traigan honra a Dios. En el imperio romano el clima social era hostil hacia los creyentes. Había gente que intentaba encontrar en los cristianos razón para...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Manteniendo el Buen Nombre<br /><br />Pedro, en su carta a los cristianos les pide que por su conducta traigan honra a Dios. En el imperio romano el clima social era hostil hacia los creyentes. Había gente que intentaba encontrar en los cristianos razón para destruirlos, por lo que los acusaban falsamente. Pero Pedro, con el deseo de que el nombre de Dios se mantuviera puro les escribe diciendo:<br /><br /><br />“Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma, manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras. (1 Pedro 2:11-13)<br /><br /><br /><br />Había mucho a lo que no podrían someterse en buena conciencia, pero en todo aquello que no manchara el nombre del Señor, Pedro les exhorta: <br /><br />“Por causa del Señor someteos a toda institución humana.” Esto incluía a aquellos que hacían las leyes, y de forma mucho más práctica, a los que venían a velar por su cumplimiento, es decir, como nuestras fuerzas policiales. <br /><br />Y Dios les pide que se sometan, no porque las instituciones siempre tuvieran razón o porque Dios aprobara lo que estaban haciendo, sino para que no pudieran encontrar nada de qué acusarlos. Esto no era una petición a los creyentes a que aprobaran todo lo que los gobernadores estaban defendiendo. Los cristianos debían mantener su conducta casta y defender las leyes morales de Dios. Sin embargo, su conducta no debía destacar por la defensa de ciertas posiciones políticas, ni siquiera por la defensa de sus derechos sociales, sino más bien por la defensa de la ley moral de Dios. Esto era duro para muchos. <br /><br />Mas Pedro les recuerda: “Porque esta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres insensatos; como libres, pero no como los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo, sino como siervos de Dios.<br /><br />En Gálatas Pablo afirmaba que en el fruto del Espíritu no hay condenación. Los cristianos perseguidos podían vivir libremente en el fruto del Espíritu, y Dios se encargaría de su estancia en esta vida y de mantener firme la herencia eterna que les esperaba al pasar a la próxima. <br /><br />Por lo cual Pedro podía decirles sin temor estas palabras que seguro sonaban peligrosas para algunos:<br /><br />“Honrad a todos. Amad a los hermanos. Temed a Dios. Honrad al rey.”<br /><br />Estas verdades me las recuerdo a mí misma al mismo tiempo que las comparto contigo, porque sabemos que los que nos dirigen en este mundo, no siempre harán las cosas para nuestro bien, pero recordemos las palabras de José a sus hermanos en Génesis 50:20: “Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien.” Podemos honrar a las autoridades, siempre y cuando estemos confiando en que Dios es Soberano sobre toda autoridad humana. Nuestro respeto a las autoridades no significa que estamos de acuerdo con lo que esta persona está haciendo. Al contrario, es nuestra obligación como creyentes ir a Dios, llevándole todas nuestras cargas, incluidas aquellas que nos pueda imponer un gobernante injusto. Pedro, cuando escribía esta carta, ya temía por su vida. Sabemos por la tradición secular que Pedro murió a manos del gobierno romano. Creo que podemos decir que Pedro no estaba conforme con las autoridades romanas. Pero este vivió temiendo a Dios, honrando a todos, amando a sus hermanos, y honrando al rey. Esto lo pudo hacer porque entendía que sobre cualquier autoridad humana reina el Señor, y por causa de Su nombre, podía vivir y morir manteniendo el buen nombre de Cristo. <br /> <br />Examinemos nuestra actitud hacia los que nos rodean. Si tememos a Dios correctamente, Él nos dará lo que necesitamos para honrar como Dios quiere, amar como Él quiere, y en definitiva, vivir como Él quiere. ]]></itunes:summary><itunes:duration>368</itunes:duration><itunes:keywords>autoridades,crean,cristo,dios,fe,fidelidad,gobierno,nombre,otros,policía,reputación,soberano,testimonio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ab74a1c99c01472f2b6f896e8397c5dc.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Pedro-163 Las cartas de Pedro</title><link>https://www.spreaker.com/episode/pedro-163-las-cartas-de-pedro--41370384</link><description><![CDATA[Las cartas de Pedro<br /><br />Si hubieras tenido que salir del lugar donde vivías porque había inestabilidad política y social, y hubieras además huído de un clima de persecución por tus creencias, seguro que recibirías con gratitud una carta de ánimo. Las cartas de Pedro iban dirigidas en primera instancia a los cristianos que habían sido dispersados por las diferentes regiones de lo que ahora es Turquía. Roma estaba revuelta y moralmente corrupta. Había llegado a tal punto que los judíos se referían a esta con el nombre de Babilonia, haciendo memoria de la ciudad corrupta de antaño. <br /><br />Pedro les escribía con la ayuda de Silvano, como leemos en 1 Pedro 5:12. Este era posiblemente el mismo Silas que acompañó al apóstol Pablo en sus viajes misioneros y que habría ayudado a establecer algunas de estas congregaciones formadas por gentiles y judíos. <br /><br />El ministerio de Pedro había sido mayormente a los de etnia judía, pero vemos que Pedro se dirige aquí, a través de Silvano, un hermano que había dado su tiempo y dedicación junto con Pablo para presentar el evangelio a los gentiles, y anima tanto a judíos como a gentiles que habían reconocido a Jesucristo como Señor a vivir la fe cristiana a pesar de las dificultades que estos estaban viviendo, y a no seguir la conducta de “los gentiles”, refiriendose a aquellos que vivían su vida independientemente de la ley moral de Dios. Pedro les recuerda a los destinatarios desde el primer saludo de su carta, que habían sido “elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo.” No eran prófugos que no tenían quien los defendiera. Dios estaba al tanto de su situación y estaban cubiertos en Cristo. En Roma, los cristianos ya estaban sufriendo abiertamente a manos de un gobierno corrupto que se había declarado abiertamente en contra del Dios verdadero. La persecución ya había comenzado a notarse en las regiones romanas de Asia Menor, y los cristianos ya estaban siendo perseguidos. Pedro les recuerda que aunque por un poco de tiempo serían afligidos, en Cristo les esperaba una herencia incorruptible que duraría eternamente. Esta esperanza viva había sido prometida al pueblo de Dios por los profetas, y Dios la había extendido a todo aquel que creyera en Cristo como Señor.  <br /><br /><br />En 2ª de Pedro les confirma que el Señor vendría, como había prometido. La esperanza de la que hablaba al comienzo de la primera carta se mantenía en la segunda carta, y se mantiene hasta hoy día. No podemos ignorar lo que leemos en el capítulo 3 versículo 8, “para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día.” El Señor no ha venido, pero Él cumplirá su promesa. <br /><br />Descansando en esta herencia que nos espera, podemos, al igual que los cristianos del primer siglo, vivir según la voluntad de Dios, y no seguir las corrientes que van y vienen. Sí, en los momentos de frustración podemos preguntarnos, ¿por qué no viene ya? ¿a qué espera? Nos contesta el versículo 9: “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.”<br /><br />La razón por la que Cristo aún no ha venido es porque todavía hay gente que no ha creído, pero que va a creer; va a arrepentirse de su error, y acercarse al Salvador. Puede que seas tú a quien espera, o puede que sea a un ser querido tuyo. Pero no va a esperar para siempre. Sabemos que un día descenderá, y aquellos que confían en Cristo irán a morar con Él en gloria. <br /><br />Pedro acaba su segunda epístola animando a sus lectores a examinarse y guardarse, no vaya a ser que sean “arrastrados por el error de los inicuos,” y les exhorta diciendo: “Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41370384</guid><pubDate>Thu, 31 Oct 2024 06:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41370384/pedro_164_las_cartas_de_pedro.mp3" length="9646930" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Las cartas de Pedro

Si hubieras tenido que salir del lugar donde vivías porque había inestabilidad política y social, y hubieras además huído de un clima de persecución por tus creencias, seguro que recibirías con gratitud una carta de ánimo. Las...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Las cartas de Pedro<br /><br />Si hubieras tenido que salir del lugar donde vivías porque había inestabilidad política y social, y hubieras además huído de un clima de persecución por tus creencias, seguro que recibirías con gratitud una carta de ánimo. Las cartas de Pedro iban dirigidas en primera instancia a los cristianos que habían sido dispersados por las diferentes regiones de lo que ahora es Turquía. Roma estaba revuelta y moralmente corrupta. Había llegado a tal punto que los judíos se referían a esta con el nombre de Babilonia, haciendo memoria de la ciudad corrupta de antaño. <br /><br />Pedro les escribía con la ayuda de Silvano, como leemos en 1 Pedro 5:12. Este era posiblemente el mismo Silas que acompañó al apóstol Pablo en sus viajes misioneros y que habría ayudado a establecer algunas de estas congregaciones formadas por gentiles y judíos. <br /><br />El ministerio de Pedro había sido mayormente a los de etnia judía, pero vemos que Pedro se dirige aquí, a través de Silvano, un hermano que había dado su tiempo y dedicación junto con Pablo para presentar el evangelio a los gentiles, y anima tanto a judíos como a gentiles que habían reconocido a Jesucristo como Señor a vivir la fe cristiana a pesar de las dificultades que estos estaban viviendo, y a no seguir la conducta de “los gentiles”, refiriendose a aquellos que vivían su vida independientemente de la ley moral de Dios. Pedro les recuerda a los destinatarios desde el primer saludo de su carta, que habían sido “elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo.” No eran prófugos que no tenían quien los defendiera. Dios estaba al tanto de su situación y estaban cubiertos en Cristo. En Roma, los cristianos ya estaban sufriendo abiertamente a manos de un gobierno corrupto que se había declarado abiertamente en contra del Dios verdadero. La persecución ya había comenzado a notarse en las regiones romanas de Asia Menor, y los cristianos ya estaban siendo perseguidos. Pedro les recuerda que aunque por un poco de tiempo serían afligidos, en Cristo les esperaba una herencia incorruptible que duraría eternamente. Esta esperanza viva había sido prometida al pueblo de Dios por los profetas, y Dios la había extendido a todo aquel que creyera en Cristo como Señor.  <br /><br /><br />En 2ª de Pedro les confirma que el Señor vendría, como había prometido. La esperanza de la que hablaba al comienzo de la primera carta se mantenía en la segunda carta, y se mantiene hasta hoy día. No podemos ignorar lo que leemos en el capítulo 3 versículo 8, “para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día.” El Señor no ha venido, pero Él cumplirá su promesa. <br /><br />Descansando en esta herencia que nos espera, podemos, al igual que los cristianos del primer siglo, vivir según la voluntad de Dios, y no seguir las corrientes que van y vienen. Sí, en los momentos de frustración podemos preguntarnos, ¿por qué no viene ya? ¿a qué espera? Nos contesta el versículo 9: “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.”<br /><br />La razón por la que Cristo aún no ha venido es porque todavía hay gente que no ha creído, pero que va a creer; va a arrepentirse de su error, y acercarse al Salvador. Puede que seas tú a quien espera, o puede que sea a un ser querido tuyo. Pero no va a esperar para siempre. Sabemos que un día descenderá, y aquellos que confían en Cristo irán a morar con Él en gloria. <br /><br />Pedro acaba su segunda epístola animando a sus lectores a examinarse y guardarse, no vaya a ser que sean “arrastrados por el error de los inicuos,” y les exhorta diciendo: “Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. 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El que murmura del hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez.”<br /><br />En el capítulo 1, versículo 22 nos instaba a ser hacedores de la Palabra, y no tan solamente oidores. Luego, en el capítulo 3, versículo 11 nos reta diciendo : “¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre.”<br /><br />Aquel que es un hacedor, se hace notar, no por su palabrería, sino por su conducta justa, que refleja el carácter de Dios. <br /><br />Pero todos corremos el riesgo de convertirnos en jueces, más que hacedores. Pensamos que somos dignos de analizar la conducta de otros y decidir si ellos están cumpliendo las leyes de Dios. Con esto no me refiero a la evaluación continua de nuestro andar con Dios con ánimo de avanzar y ayudar a otros en el camino, sino a la actitud que dicta sentencias contra otros al mismo tiempo que se enorgullece de su propia conducta piadosa.<br /><br />Esta actitud nos lleva a murmurar contra otros cristianos, ya sea en voz alta o internamente. Santiago nos advierte que cuando hacemos esto, no estamos siendo hacedores, sino que nos hemos ascendido a nosotros mismos al puesto de juez. Y nos reprende el versículo 12 del capítulo 4 diciendo:  “Uno solo es el dador de la ley, que puede salvar y perder; pero tú, ¿quién eres para que juzgues a otro?”<br /><br />Esta actitud de jueces nos lleva a pensar que nosotros somos más sabios, comparándonos con otros. Produce celos y contiendas que nos llevan a pecar. <br /><br />Nuestras pasiones, nuestros juicios, nuestra propia sabiduría personal nos lleva a crear conflictos interpersonales en lugar de buscar la paz y llevar a otros a que conozcan a Dios, el único que les puede salvar. En el capítulo 3 se nos advierte:<br /><br /><br />“Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica. Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa. Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía. Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz.”<br /><br />Saniago 4:1 nos explica el origen de los conflictos:<br />“¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros? Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.”<br /><br /><br />En lugar de mantenernos limpios de la supuesta sabiduría de este mundo, caemos en el juego del maligno y dejamos que nos persuada. Sin embargo, la salida de esta actitud la tenemos en el mismo texto. Dicen los versículos 6-8:<br />“Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.”<br /><br />Con esta actitud de humildad, resistiendo la soberbia diabólica que quiere apoderarse de nosotros, podemos acercarnos a Dios para oír y hacer su voluntad. <br /><br />Cuando nos declaramos hacedores, dejamos de juzgar y ponemos todo nuestro esfuerzo en tener buena conducta y ayudar a otros a que sigan el camino de la fe. El libro de Santiago acaba con una preciosa verdad que nos anima a vivir así. <br /><br />“Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad, y alguno le hace volver, sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados.” (Santiago 5:19-20)<br /><br />Esto lo podemos hacer cuando somos hacedores y no jueces. Vivamos así, tengamos paciencia y afirmemos nuestros corazones, nos dice Santiago 5:8; “porque la venida del Señor se acerca.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41331678</guid><pubDate>Wed, 30 Oct 2024 06:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41331678/santiago_163_hacedores_o_jueces.mp3" length="10359557" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>¿Hacedores o jueces?

La epístola de Santiago presenta dos tipos de personas, los hacedores y los jueces. En el capítulo cuatro, versículos 11 dice: ”Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[¿Hacedores o jueces?<br /><br />La epístola de Santiago presenta dos tipos de personas, los hacedores y los jueces. En el capítulo cuatro, versículos 11 dice: ”Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez.”<br /><br />En el capítulo 1, versículo 22 nos instaba a ser hacedores de la Palabra, y no tan solamente oidores. Luego, en el capítulo 3, versículo 11 nos reta diciendo : “¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre.”<br /><br />Aquel que es un hacedor, se hace notar, no por su palabrería, sino por su conducta justa, que refleja el carácter de Dios. <br /><br />Pero todos corremos el riesgo de convertirnos en jueces, más que hacedores. Pensamos que somos dignos de analizar la conducta de otros y decidir si ellos están cumpliendo las leyes de Dios. Con esto no me refiero a la evaluación continua de nuestro andar con Dios con ánimo de avanzar y ayudar a otros en el camino, sino a la actitud que dicta sentencias contra otros al mismo tiempo que se enorgullece de su propia conducta piadosa.<br /><br />Esta actitud nos lleva a murmurar contra otros cristianos, ya sea en voz alta o internamente. Santiago nos advierte que cuando hacemos esto, no estamos siendo hacedores, sino que nos hemos ascendido a nosotros mismos al puesto de juez. Y nos reprende el versículo 12 del capítulo 4 diciendo:  “Uno solo es el dador de la ley, que puede salvar y perder; pero tú, ¿quién eres para que juzgues a otro?”<br /><br />Esta actitud de jueces nos lleva a pensar que nosotros somos más sabios, comparándonos con otros. Produce celos y contiendas que nos llevan a pecar. <br /><br />Nuestras pasiones, nuestros juicios, nuestra propia sabiduría personal nos lleva a crear conflictos interpersonales en lugar de buscar la paz y llevar a otros a que conozcan a Dios, el único que les puede salvar. En el capítulo 3 se nos advierte:<br /><br /><br />“Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica. Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa. Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía. Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz.”<br /><br />Saniago 4:1 nos explica el origen de los conflictos:<br />“¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros? Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.”<br /><br /><br />En lugar de mantenernos limpios de la supuesta sabiduría de este mundo, caemos en el juego del maligno y dejamos que nos persuada. Sin embargo, la salida de esta actitud la tenemos en el mismo texto. Dicen los versículos 6-8:<br />“Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.”<br /><br />Con esta actitud de humildad, resistiendo la soberbia diabólica que quiere apoderarse de nosotros, podemos acercarnos a Dios para oír y hacer su voluntad. <br /><br />Cuando nos declaramos hacedores, dejamos de juzgar y ponemos todo nuestro esfuerzo en tener buena conducta y ayudar a otros a que sigan el camino de la fe. El libro de Santiago acaba con una preciosa verdad que nos anima a vivir así. <br /><br />“Hermanos, si alguno...]]></itunes:summary><itunes:duration>412</itunes:duration><itunes:keywords>ajeno,analizar,ayudar,cambiar,conflictos,dios,guerra,juzgar,misericordia,paz,perdón,pleitos,propio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/29fc3b5597382349432a1c4138599a4f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Santiago-161 Como en un espejo</title><link>https://www.spreaker.com/episode/santiago-161-como-en-un-espejo--41295836</link><description><![CDATA[Como en un espejo<br /><br />Si en el versículo 19 del primer capítulo el apóstol nos pedía que fuéramos prontos para oír, en el 22 nos deja claro que primeramente debemos prestar oídos atentos y dispuestos a lo que Dios tiene que decirnos. <br /><br />Santiago nos reta a desechar inmundicia y recibir la palabra dada por Dios, esto es, la Biblia. Pero no nos reta solo a oírla, sino a ponerla en práctica. Dice: “sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.”<br /><br />Una vez más, Santiago nos recuerda lo fácil que es engañarnos a nosotros mismos, creyendo que estamos bien, cuando en realidad, tenemos un problema. No solo no atendemos al mensaje, sino que nos hacemos maestros a nosotros mismos, proclamando nuestra propia teoría y enseñanza. Esto no es de sabios, y Dios advierte que solo trae condenación. <br /><br />Santiago compara al que oye la Palabra y no la hace, con alguien que se mira en un espejo, ve que está despeinado y sucio, y considerando la cruda realidad, se da la vuelta y se marcha sin arreglarse. <br /><br />Sin embargo, el versículo 25 nos muestra la mejor opción, esto es, mirarse, ver lo que hay que cambiar, y arreglar estas cosas que hemos percibido al atender a la Palabra. <br /><br />Dice: “Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.”<br />Bienaventurado, afortunado o dichoso; el que escucha atentamente a la voz de Dios, y no esconde sus problemas detrás de discursos vanos será dichoso, porque estará dejando que Dios obre en él y a través de él. <br /><br />Vimos en la reflexión anterior que desacreditamos a Dios cuando abrimos nuestra boca para maldecir a Dios o a otros. El capítulo 3 nos advierte del peligro de usar nuestra lengua inconstantemente, repartiendo bendición ahora y un minuto más tarde derramando inmundicia. <br /><br />Del mismo modo, nos dice el capítulo 2 que desacreditamos a Dios cuando hacemos acepción de personas, prefiriendo a unos cuando nos conviene y desechando a otros que nos incomodan. Santiago 2:8-9 dice: “Si en verdad cumplís la ley real, conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis; pero si hacéis acepción de personas, cometéis pecado, y quedáis convictos por la ley como transgresores.” ¿Como podemos decir que somos buenos oidores, si al oír de Dios que debemos amar al prójimo y compartir con ellos a Cristo, decidimos quien merece nuestra atención y quien no es digno de esta?<br /><br /><br />No vale decir que somos buenos oidores cuando no estamos dispuestos a obedecer lo que Dios ha dicho en su Palabra. Si decimos que somos cristiano pero no vivimos según su voluntad, estamos dando mensajes contradictorios. “La fe sin obras es muerta” nos dice Santiago, porque “la fe se perfecciona por las obras”.  Entendamos bien que las buenas obras no nos “cancelan” el pecado, pero debemos dudar de una fe que no se demuestra en la conducta personal. Nuestra vida debe reflejar la imagen de Dios.<br /><br />La Palabra de Dios es como un espejo que Dios nos ha dejado. Cuando nos ponemos delante de su Palabra Dios nos muestra nuestra condición real, tal como Él nos ve. Tenemos entonces dos opciones; o vamos a Él y dejamos que nos transforme a su imagen, día a día, poco a poco, o nos damos la vuelta, ignorando lo que nos está mostrando, y vamos por nuestro propio camino, endureciendo nuestros corazones y alejándonos de aquel que puede darnos la salvación del alma. <br /><br />El espejo en sí no nos cambia, pero sí nos muestra la perfecta imagen del Salvador y nuestras imperfecciones. Nos presenta también el proceso de la transformación. Es necesario que nos miremos cada día en el espejo que Dios ha provisto, para que el Espíritu de Dios nos vaya transformando. En la segunda carta a los Corintios el apóstol Pablo lo expresaba de esta forma:  <br /><br />“Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.”<br /><br />Sigamos adelante, de gloria en gloria, hacia la imagen misma de nuestro Señor. Gracias a Dios por su Palabra y por la obra de su Espíritu en nuestras vidas.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41295836</guid><pubDate>Tue, 29 Oct 2024 06:25:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41295836/santiago_162_como_en_un_espejo.mp3" length="9751653" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Como en un espejo

Si en el versículo 19 del primer capítulo el apóstol nos pedía que fuéramos prontos para oír, en el 22 nos deja claro que primeramente debemos prestar oídos atentos y dispuestos a lo que Dios tiene que decirnos. 

Santiago nos reta...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Como en un espejo<br /><br />Si en el versículo 19 del primer capítulo el apóstol nos pedía que fuéramos prontos para oír, en el 22 nos deja claro que primeramente debemos prestar oídos atentos y dispuestos a lo que Dios tiene que decirnos. <br /><br />Santiago nos reta a desechar inmundicia y recibir la palabra dada por Dios, esto es, la Biblia. Pero no nos reta solo a oírla, sino a ponerla en práctica. Dice: “sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.”<br /><br />Una vez más, Santiago nos recuerda lo fácil que es engañarnos a nosotros mismos, creyendo que estamos bien, cuando en realidad, tenemos un problema. No solo no atendemos al mensaje, sino que nos hacemos maestros a nosotros mismos, proclamando nuestra propia teoría y enseñanza. Esto no es de sabios, y Dios advierte que solo trae condenación. <br /><br />Santiago compara al que oye la Palabra y no la hace, con alguien que se mira en un espejo, ve que está despeinado y sucio, y considerando la cruda realidad, se da la vuelta y se marcha sin arreglarse. <br /><br />Sin embargo, el versículo 25 nos muestra la mejor opción, esto es, mirarse, ver lo que hay que cambiar, y arreglar estas cosas que hemos percibido al atender a la Palabra. <br /><br />Dice: “Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.”<br />Bienaventurado, afortunado o dichoso; el que escucha atentamente a la voz de Dios, y no esconde sus problemas detrás de discursos vanos será dichoso, porque estará dejando que Dios obre en él y a través de él. <br /><br />Vimos en la reflexión anterior que desacreditamos a Dios cuando abrimos nuestra boca para maldecir a Dios o a otros. El capítulo 3 nos advierte del peligro de usar nuestra lengua inconstantemente, repartiendo bendición ahora y un minuto más tarde derramando inmundicia. <br /><br />Del mismo modo, nos dice el capítulo 2 que desacreditamos a Dios cuando hacemos acepción de personas, prefiriendo a unos cuando nos conviene y desechando a otros que nos incomodan. Santiago 2:8-9 dice: “Si en verdad cumplís la ley real, conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis; pero si hacéis acepción de personas, cometéis pecado, y quedáis convictos por la ley como transgresores.” ¿Como podemos decir que somos buenos oidores, si al oír de Dios que debemos amar al prójimo y compartir con ellos a Cristo, decidimos quien merece nuestra atención y quien no es digno de esta?<br /><br /><br />No vale decir que somos buenos oidores cuando no estamos dispuestos a obedecer lo que Dios ha dicho en su Palabra. Si decimos que somos cristiano pero no vivimos según su voluntad, estamos dando mensajes contradictorios. “La fe sin obras es muerta” nos dice Santiago, porque “la fe se perfecciona por las obras”.  Entendamos bien que las buenas obras no nos “cancelan” el pecado, pero debemos dudar de una fe que no se demuestra en la conducta personal. Nuestra vida debe reflejar la imagen de Dios.<br /><br />La Palabra de Dios es como un espejo que Dios nos ha dejado. Cuando nos ponemos delante de su Palabra Dios nos muestra nuestra condición real, tal como Él nos ve. Tenemos entonces dos opciones; o vamos a Él y dejamos que nos transforme a su imagen, día a día, poco a poco, o nos damos la vuelta, ignorando lo que nos está mostrando, y vamos por nuestro propio camino, endureciendo nuestros corazones y alejándonos de aquel que puede darnos la salvación del alma. <br /><br />El espejo en sí no nos cambia, pero sí nos muestra la perfecta imagen del Salvador y nuestras imperfecciones. Nos presenta también el proceso de la transformación. Es necesario que nos miremos cada día en el espejo que Dios ha provisto, para que el Espíritu de Dios nos vaya transformando. En la segunda carta a los Corintios el apóstol Pablo lo expresaba de esta forma:  <br /><br />“Por tanto, nosotros todos,...]]></itunes:summary><itunes:duration>387</itunes:duration><itunes:keywords>amor,cambio,carácter,condición,dios,espíritu,imagen,reflejar,reflejo,reflexión,transformación,yo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/7b8b7f2b9dd6a452a06154a0b614e636.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Hebreos-149 El regalo de la salvación</title><link>https://www.spreaker.com/episode/hebreos-149-el-regalo-de-la-salvacion--40736588</link><description><![CDATA[El regalo de la salvación<br /><br />El libro de Hebreos presenta la importancia de la salvación, el regalo de Dios a la humanidad. <br />Puede que te preguntes: ¿Salvación? ¿De qué? ¿Por qué? ¿Para qué?<br /><br />Desde el principio, Dios ha presentado la necesidad que tiene el ser humano de un Salvador. A pesar de que Dios creó un mundo perfecto para gente perfecta, Dios dio al ser humano libertad de pensamiento y de elección. Y como es sabido, todo grado de libertad viene siempre acompañado de responsabilidad. Cuando Adán —y tras él, cada ser humano— eligió desechar el camino de Dios para seguir su propio camino, la humanidad entró en una espiral de decepción y dolor que siempre acaba en la muerte. Esto es lo que Dios había advertido a Adán cuando le marcó una única restricción en Edén, no comer de uno de los árboles del huerto. La desobediencia a esta sencilla norma marcaría la caída del hombre y abriría la puerta al Mesías; Dios encarnado vendría a la Tierra para salvar a cada pecador que arrepentido fuera a Cristo para salvación. Este mensaje ha sido predicado a través de la historia, y ha salvado a muchos del abismo del mal, dando la promesa de la vida eterna y la paz con Dios. <br /><br />El autor de Hebreos avisa de la importancia de atender al mensaje que ha sido anunciado por los profetas y que ha sido proclamado en la persona de Jesucristo, el propio autor de la salvación. Y si no atendemos al mensaje del evangelio para apropiarlo a nuestro ser, corremos el riesgo de deslizarnos, como advierte Hebreos 2. ¿Qué triste sería que habiendo oído, alguien no alcanzara la salvación por descuidar el mensaje de salvación de Cristo. <br /><br />La salvación eterna ha sido anunciada por el Señor, proclamada por los que ya han oído y atendido, y como vimos en el libro de los Hechos, evidenciada a través de señales, prodigios y milagros, así como del repartimiento inicial del Espíritu Santo. La veracidad del mensaje y el poder de Dios nos dan la seguridad de nuestro destino eterno. <br /><br /><br />Esta salvación no es ni gratuita ni caprichosa. Dios, como indica Hebreos 2:2, nos enseña que toda transgresión recibe su justa retribución. Esto quiere decir que el Dios Justo da la retribución merecida a cada cual. En Romanos leíamos que la paga del pecado es muerte. Tan solo una de nuestras transgresiones es suficiente para condenarnos, mas lo cierto es que no podemos vivir un día entero sin pecar contra Dios y nuestro prójimo. Nuestra merecida retribución es muerte eterna, mas Cristo murió para que nosotros no tengamos que morir. Así es como Dios ha provisto la salvación para cada uno de nosotros. Cristo ha pagado nuestra salvación. Está disponible para cualquier persona, sin importar lo que esta haya hecho. Ni las obras buenas ni las obras malas nos pueden ayudar a alcanzar esta salvación, pues Dios lo ha diseñado para que no sea por nuestro propio mérito, sino por el mérito de Cristo. A través de Él, y con la única condición de plena confianza en Él, puede cualquier persona ir a Dios y disfrutar del perdón y la vida eterna. Esta es la salvación que el autor de Hebreos nos ruega que no descuidemos, por nuestro propio bien, porque “¿Cómo escaparemos nosotros si descuidamos una salvación tan grande?” Vayamos al Salvador, como nos dice Hebreos 4:6:  “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40736588</guid><pubDate>Fri, 11 Oct 2024 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40736588/hebreos_150_el_regalo_de_la_salvacio_n.mp3" length="8793703" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>El regalo de la salvación

El libro de Hebreos presenta la importancia de la salvación, el regalo de Dios a la humanidad. 
Puede que te preguntes: ¿Salvación? ¿De qué? ¿Por qué? ¿Para qué?

Desde el principio, Dios ha presentado la necesidad que tiene...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[El regalo de la salvación<br /><br />El libro de Hebreos presenta la importancia de la salvación, el regalo de Dios a la humanidad. <br />Puede que te preguntes: ¿Salvación? ¿De qué? ¿Por qué? ¿Para qué?<br /><br />Desde el principio, Dios ha presentado la necesidad que tiene el ser humano de un Salvador. A pesar de que Dios creó un mundo perfecto para gente perfecta, Dios dio al ser humano libertad de pensamiento y de elección. Y como es sabido, todo grado de libertad viene siempre acompañado de responsabilidad. Cuando Adán —y tras él, cada ser humano— eligió desechar el camino de Dios para seguir su propio camino, la humanidad entró en una espiral de decepción y dolor que siempre acaba en la muerte. Esto es lo que Dios había advertido a Adán cuando le marcó una única restricción en Edén, no comer de uno de los árboles del huerto. La desobediencia a esta sencilla norma marcaría la caída del hombre y abriría la puerta al Mesías; Dios encarnado vendría a la Tierra para salvar a cada pecador que arrepentido fuera a Cristo para salvación. Este mensaje ha sido predicado a través de la historia, y ha salvado a muchos del abismo del mal, dando la promesa de la vida eterna y la paz con Dios. <br /><br />El autor de Hebreos avisa de la importancia de atender al mensaje que ha sido anunciado por los profetas y que ha sido proclamado en la persona de Jesucristo, el propio autor de la salvación. Y si no atendemos al mensaje del evangelio para apropiarlo a nuestro ser, corremos el riesgo de deslizarnos, como advierte Hebreos 2. ¿Qué triste sería que habiendo oído, alguien no alcanzara la salvación por descuidar el mensaje de salvación de Cristo. <br /><br />La salvación eterna ha sido anunciada por el Señor, proclamada por los que ya han oído y atendido, y como vimos en el libro de los Hechos, evidenciada a través de señales, prodigios y milagros, así como del repartimiento inicial del Espíritu Santo. La veracidad del mensaje y el poder de Dios nos dan la seguridad de nuestro destino eterno. <br /><br /><br />Esta salvación no es ni gratuita ni caprichosa. Dios, como indica Hebreos 2:2, nos enseña que toda transgresión recibe su justa retribución. Esto quiere decir que el Dios Justo da la retribución merecida a cada cual. En Romanos leíamos que la paga del pecado es muerte. Tan solo una de nuestras transgresiones es suficiente para condenarnos, mas lo cierto es que no podemos vivir un día entero sin pecar contra Dios y nuestro prójimo. Nuestra merecida retribución es muerte eterna, mas Cristo murió para que nosotros no tengamos que morir. Así es como Dios ha provisto la salvación para cada uno de nosotros. Cristo ha pagado nuestra salvación. Está disponible para cualquier persona, sin importar lo que esta haya hecho. Ni las obras buenas ni las obras malas nos pueden ayudar a alcanzar esta salvación, pues Dios lo ha diseñado para que no sea por nuestro propio mérito, sino por el mérito de Cristo. A través de Él, y con la única condición de plena confianza en Él, puede cualquier persona ir a Dios y disfrutar del perdón y la vida eterna. Esta es la salvación que el autor de Hebreos nos ruega que no descuidemos, por nuestro propio bien, porque “¿Cómo escaparemos nosotros si descuidamos una salvación tan grande?” Vayamos al Salvador, como nos dice Hebreos 4:6:  “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.”]]></itunes:summary><itunes:duration>347</itunes:duration><itunes:keywords>cristo,muerte,paga,pecado,regalo,restitución,sustitución</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bc2cba22842ce5b9577f5625e75966fe.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Reflejos_Gloria-43 - Especial_Dia_de_la_mujer</title><link>https://www.spreaker.com/episode/reflejos-gloria-43-especial-dia-de-la-mujer--17257958</link><description><![CDATA[Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre.<br />Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien.<br />Salmo 139:13-14<br /><br />Mujer, has sido creada con propósito, y cuando encuentras tu propósito, la vida toma sentido y te permite vivirla al máximo. <br />Lo cierto es que como sociedad estamos muy lejos de entender y aceptar el propósito para el que estamos aquí.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17257958</guid><pubDate>Fri, 08 Mar 2024 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17257958/reflejos_gloria_44_especial_dia_de_la_mujer.mp3" length="10577094" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre.
Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien.
Salmo 139:13-14

Mujer, has sido creada con propósito, y cuando...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre.<br />Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien.<br />Salmo 139:13-14<br /><br />Mujer, has sido creada con propósito, y cuando encuentras tu propósito, la vida toma sentido y te permite vivirla al máximo. <br />Lo cierto es que como sociedad estamos muy lejos de entender y aceptar el propósito para el que estamos aquí.]]></itunes:summary><itunes:duration>632</itunes:duration><itunes:keywords>8_marzo,biblia,día,estudio,maribel,mujer,mujeres,ruiz</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/4fb158e5d04b176dff6540cf5bc169dc.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Apocalipsis-179b Mensaje a las iglesias</title><link>https://www.spreaker.com/episode/apocalipsis-179b-mensaje-a-las-iglesias--51155701</link><description><![CDATA[Pérgamo era una ciudad donde las prácticas paganas abundaban, y la iglesia en esa ciudad debía destacar por su resistencia a tales prácticas. Juan habla de un cristiano que por su fiel testimonio había perdido la vida. En medio de este ambiente, algunos creyentes habían enfriado, y se habían infiltrado en la iglesia prácticas paganas, incluyendo la participación en banquetes donde se hacían sacrificios a dioses paganos. El Señor los amonesta, animándolos a arrepentirse y apartarse de los que manchaban el nombre de Dios con sus acciones. Dios les daría mucho más de lo que ellos tuvieran que dejar por amor de Cristo. Tenían asegurado el maná escondido, haciendo referencia a la provisión de Dios para su pueblo durante sus años de peregrinación en el desierto. Tendrían además, la bendición de pertenecer a los redimidos de Dios. Esta es la promesa que cada uno de sus hijos tenemos. <br /><br />La iglesia de Tiatira es alabada por sus buenas obras de amor, fe, servicio y paciencia. Sus obras de amor iban en aumento. Sin embargo, Jesús los amonesta por tolerar actos de idolatría e inmoralidad. Estos, a diferencia de Éfeso, tenían mucha obra social, pero les faltaba la firmeza en la doctrina de la santificación y la separación del mal. Debían ser firmes en su fe, reteniendo sus obras de amor, pero sin descuidar los principios establecidos por Dios, porque a los que permanecieran firmes les esperaba la estrella de la mañana.<br /><br /><br />A tan solo 48 kilómetros al sureste de Tiatira se encontraba la iglesia de Sardis. Estos cristianos habían descuidado la santificación y el amor, y Jesús los acusa de apatía, de no mostrar señales de vida espiritual. Sólo algunos parecían estar verdaderamente vivos. Es interesante recordar que el Señor Jesús, que sabe todo y ve todo, sabe quién está guardando la fe y quien se está quedando dormido. Les insta a arrepentirse, con la promesa de que Dios confesará el nombre de los que en Él permanecen. Dice el el 3:3, “recuerda lo que has oído y guárdalo.” ¡Qué buena instrucción para cada una de nosotras. <br /><br />Para la iglesia en Filadelfia Cristo no tiene amonestación. Los alaba por perseverar en la fe, por guardar la Palabra y por honrar Su nombre. Esta no era una iglesia imponente, pero el Señor les dice que aunque tienen poca fuerza, Él mismo los defenderá mostrando a todos que Él los ama. A los que en Él permanecen les espera la corona de vida, un lugar junto al Padre en la nueva Jerusalén, y un nombre nuevo en la preciosa familia de Dios. <br /><br /><br />Los de la iglesia de Laodicea no reciben alabanza, ya que Cristo los describe como tibios, que ni están dentro, ni están fuera. Se separaban de los pecadores, pero no se les podía identificar como santos. Estaban acomodados en su propia práctica religiosa y no tenían el fuego del Espíritu en sus vidas. Pero Cristo los amaba, y en su amor les dice: “Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé pues celoso y arrepiéntete!” (3:19)<br /><br />Esto mismo ofrece Cristo a aquellos que estén tibios, a los dormidos, a los que no muestran vida en el Espíritu. Arrepiéntete y ven a Él. Cristo dice: “He aquí yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.” El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu sigue diciendo a las iglesias. ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51155701</guid><pubDate>Wed, 07 Sep 2022 03:00:02 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51155701/apocalipsis_179b_mensaje_a_las_iglesias.mp3" length="5271302" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Pérgamo era una ciudad donde las prácticas paganas abundaban, y la iglesia en esa ciudad debía destacar por su resistencia a tales prácticas. Juan habla de un cristiano que por su fiel testimonio había perdido la vida. En medio de este ambiente,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Pérgamo era una ciudad donde las prácticas paganas abundaban, y la iglesia en esa ciudad debía destacar por su resistencia a tales prácticas. Juan habla de un cristiano que por su fiel testimonio había perdido la vida. En medio de este ambiente, algunos creyentes habían enfriado, y se habían infiltrado en la iglesia prácticas paganas, incluyendo la participación en banquetes donde se hacían sacrificios a dioses paganos. El Señor los amonesta, animándolos a arrepentirse y apartarse de los que manchaban el nombre de Dios con sus acciones. Dios les daría mucho más de lo que ellos tuvieran que dejar por amor de Cristo. Tenían asegurado el maná escondido, haciendo referencia a la provisión de Dios para su pueblo durante sus años de peregrinación en el desierto. Tendrían además, la bendición de pertenecer a los redimidos de Dios. Esta es la promesa que cada uno de sus hijos tenemos. <br /><br />La iglesia de Tiatira es alabada por sus buenas obras de amor, fe, servicio y paciencia. Sus obras de amor iban en aumento. Sin embargo, Jesús los amonesta por tolerar actos de idolatría e inmoralidad. Estos, a diferencia de Éfeso, tenían mucha obra social, pero les faltaba la firmeza en la doctrina de la santificación y la separación del mal. Debían ser firmes en su fe, reteniendo sus obras de amor, pero sin descuidar los principios establecidos por Dios, porque a los que permanecieran firmes les esperaba la estrella de la mañana.<br /><br /><br />A tan solo 48 kilómetros al sureste de Tiatira se encontraba la iglesia de Sardis. Estos cristianos habían descuidado la santificación y el amor, y Jesús los acusa de apatía, de no mostrar señales de vida espiritual. Sólo algunos parecían estar verdaderamente vivos. Es interesante recordar que el Señor Jesús, que sabe todo y ve todo, sabe quién está guardando la fe y quien se está quedando dormido. Les insta a arrepentirse, con la promesa de que Dios confesará el nombre de los que en Él permanecen. Dice el el 3:3, “recuerda lo que has oído y guárdalo.” ¡Qué buena instrucción para cada una de nosotras. <br /><br />Para la iglesia en Filadelfia Cristo no tiene amonestación. Los alaba por perseverar en la fe, por guardar la Palabra y por honrar Su nombre. Esta no era una iglesia imponente, pero el Señor les dice que aunque tienen poca fuerza, Él mismo los defenderá mostrando a todos que Él los ama. A los que en Él permanecen les espera la corona de vida, un lugar junto al Padre en la nueva Jerusalén, y un nombre nuevo en la preciosa familia de Dios. <br /><br /><br />Los de la iglesia de Laodicea no reciben alabanza, ya que Cristo los describe como tibios, que ni están dentro, ni están fuera. Se separaban de los pecadores, pero no se les podía identificar como santos. Estaban acomodados en su propia práctica religiosa y no tenían el fuego del Espíritu en sus vidas. Pero Cristo los amaba, y en su amor les dice: “Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé pues celoso y arrepiéntete!” (3:19)<br /><br />Esto mismo ofrece Cristo a aquellos que estén tibios, a los dormidos, a los que no muestran vida en el Espíritu. Arrepiéntete y ven a Él. Cristo dice: “He aquí yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.” El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu sigue diciendo a las iglesias. ]]></itunes:summary><itunes:duration>330</itunes:duration><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ff0b2f9e79b40aa34d78222ee402ff19.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Apocalipsis-179a Mensaje a las iglesias</title><link>https://www.spreaker.com/episode/apocalipsis-179a-mensaje-a-las-iglesias--51155700</link><description><![CDATA[Mensaje a las iglesias<br /><br />En los capítulos 2 y 3 del libro de Apocalipsis encontramos siete cartas dirigidas a las siete iglesias de Asia menor. Estas ciudades siguen estando en el mapa en la zona de Turquía, y están bastante cerca una de la otra. Seguramente Juan había hecho la ruta desde Éfeso, hasta Laodicea pasando por Esmirna, Pèrgamo, Tiatira, Sardis y Filadelfia. <br /><br />Estas cartas tienen como propósito animar a los creyentes de entonces y a los de ahora a permanecer firmes en las dificultades. Las cartas son similares en estructura, incluyendo alabanza sobre lo que están haciendo bien, amonestación por lo que han descuidado, ánimo para seguir adelante en la transformación cristiana, y anticipación de aquellas cosas que nos esperan cuando venga Cristo.  <br /><br />¿Quién es el que escribió a las iglesias? Juan era el que las redactó, pero era Jesús el que les habló por medio de Juan. Entre los siete candeleros que Juan había visto en su visión, caminaba Cristo. Este Jesús, nos dice el texto, es el que estaba hablando a las iglesias. Lo vemos presentado como el remitente en la introducción de cada una de las cartas. “El que tiene las siete estrellas en su diestra, el que anda en medio de los siete candeleros de oro” (2:1). “El primero y el postrero, el que estuvo muerto y vivió” (2:8) “El que tiene la espada aguda de dos filos” (2:12). El Hijo de Dios, el que tiene ojos como llama de fuego, y pies semejantes al bronce bruñido” (2:18). El que tiene los siete espíritus de Dios, y las siete estrellas” (Apocalipsis 3:1) El Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre” (3:7). El Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios” (3:14). Este es nuestro Salvador, el Cristo. <br /><br />El mensaje que envió a las siete iglesias con la alabanza, la amonestación, el ánimo y la anticipación es aplicable también a la iglesia de Cristo a través de la historia y por todo el mundo. Por esto Juan finaliza cada carta con la misma exhortación: “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.”<br /><br />A la iglesia en Éfeso los elogió por su sana doctrina. Eran firmes en sus creencias, y sabían cómo identificar a los falsos maestros. Éfeso era una iglesia clave en la zona, siendo la base desde donde el apóstol Pablo había divulgado el evangelio. Jesús los alaba por su constancia en la doctrina, pero les recrimina algo, y es que, en todo su afán por preservar la doctrina, habían descuidado su relación personal con Dios. Ese primer amor existente en el comienzo de su fe se había calcificado, llevándolos quizá hacia el legalismo. Estos debían recordar que la clave del cristianismo no es la religión, sino una relación vibrante con el Salvador. Jesús los anima a revivir este amor, porque les aguardaba el árbol de vida. Nosotros tenemos la misma promesa; por lo tanto, vivamos ahora disfrutando una íntima comunión con Cristo. <br /><br />A Esmirna, Jesús los alaba por su entereza durante el sufrimiento. Al parecer los judíos habían blasfemado contra ellos, e incluso parece que habían sufrido tribulación en el ámbito personal y económico. Parece que habían reaccionado bien a todas estas aflicciones, y el Señor no tiene nada que recriminarles. Los anima, recordándoles, como Pablo había escrito a los corintios, que esta leve tribulación momentánea puede producir en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria. (4:17)<br />Los anima a perseverar, anticipando la promesa de la corona de vida, que como nos recuerda Santiago 1:12, está reservada para los que le aman.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51155700</guid><pubDate>Tue, 06 Sep 2022 01:49:52 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51155700/apocalipsis_179a_mensaje_a_las_iglesias.mp3" length="5408810" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Mensaje a las iglesias&#13;
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En los capítulos 2 y 3 del libro de Apocalipsis encontramos siete cartas dirigidas a las siete iglesias de Asia menor. Estas ciudades siguen estando en el mapa en la zona de Turquía, y están bastante cerca una de la otra....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Mensaje a las iglesias<br /><br />En los capítulos 2 y 3 del libro de Apocalipsis encontramos siete cartas dirigidas a las siete iglesias de Asia menor. Estas ciudades siguen estando en el mapa en la zona de Turquía, y están bastante cerca una de la otra. Seguramente Juan había hecho la ruta desde Éfeso, hasta Laodicea pasando por Esmirna, Pèrgamo, Tiatira, Sardis y Filadelfia. <br /><br />Estas cartas tienen como propósito animar a los creyentes de entonces y a los de ahora a permanecer firmes en las dificultades. Las cartas son similares en estructura, incluyendo alabanza sobre lo que están haciendo bien, amonestación por lo que han descuidado, ánimo para seguir adelante en la transformación cristiana, y anticipación de aquellas cosas que nos esperan cuando venga Cristo.  <br /><br />¿Quién es el que escribió a las iglesias? Juan era el que las redactó, pero era Jesús el que les habló por medio de Juan. Entre los siete candeleros que Juan había visto en su visión, caminaba Cristo. Este Jesús, nos dice el texto, es el que estaba hablando a las iglesias. Lo vemos presentado como el remitente en la introducción de cada una de las cartas. “El que tiene las siete estrellas en su diestra, el que anda en medio de los siete candeleros de oro” (2:1). “El primero y el postrero, el que estuvo muerto y vivió” (2:8) “El que tiene la espada aguda de dos filos” (2:12). El Hijo de Dios, el que tiene ojos como llama de fuego, y pies semejantes al bronce bruñido” (2:18). El que tiene los siete espíritus de Dios, y las siete estrellas” (Apocalipsis 3:1) El Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre” (3:7). El Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios” (3:14). Este es nuestro Salvador, el Cristo. <br /><br />El mensaje que envió a las siete iglesias con la alabanza, la amonestación, el ánimo y la anticipación es aplicable también a la iglesia de Cristo a través de la historia y por todo el mundo. Por esto Juan finaliza cada carta con la misma exhortación: “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.”<br /><br />A la iglesia en Éfeso los elogió por su sana doctrina. Eran firmes en sus creencias, y sabían cómo identificar a los falsos maestros. Éfeso era una iglesia clave en la zona, siendo la base desde donde el apóstol Pablo había divulgado el evangelio. Jesús los alaba por su constancia en la doctrina, pero les recrimina algo, y es que, en todo su afán por preservar la doctrina, habían descuidado su relación personal con Dios. Ese primer amor existente en el comienzo de su fe se había calcificado, llevándolos quizá hacia el legalismo. Estos debían recordar que la clave del cristianismo no es la religión, sino una relación vibrante con el Salvador. Jesús los anima a revivir este amor, porque les aguardaba el árbol de vida. Nosotros tenemos la misma promesa; por lo tanto, vivamos ahora disfrutando una íntima comunión con Cristo. <br /><br />A Esmirna, Jesús los alaba por su entereza durante el sufrimiento. Al parecer los judíos habían blasfemado contra ellos, e incluso parece que habían sufrido tribulación en el ámbito personal y económico. Parece que habían reaccionado bien a todas estas aflicciones, y el Señor no tiene nada que recriminarles. Los anima, recordándoles, como Pablo había escrito a los corintios, que esta leve tribulación momentánea puede producir en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria. (4:17)<br />Los anima a perseverar, anticipando la promesa de la corona de vida, que como nos recuerda Santiago 1:12, está reservada para los que le aman.]]></itunes:summary><itunes:duration>338</itunes:duration><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ff0b2f9e79b40aa34d78222ee402ff19.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Timoteo-139 Vacaciones en la Palabra</title><link>https://www.spreaker.com/episode/timoteo-139-vacaciones-en-la-palabra--39929485</link><description><![CDATA[Vacaciones en la Palabra<br /><br />Durante las próximas dos semanas no voy a publicar las reflexiones diarias. Voy a realizar actividades extraordinarias y pasar tiempo<br />en familia. Espero también poder disfrutar de ratos de reflexión y descanso, meditando sobre todo lo que Dios está haciendo en mi vida y en la vida de los que me rodean. <br /><br />Seguiré estudiando las Cartas a Timoteo para cuando vuelva, y espero que tú también sigas pasando tiempo en la Palabra. En 2 Timoteo 3:16-17 leemos: <br /><br />“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.” <br /> <br />Quiero que Dios siga enseñándome, corrigiéndome, instruyéndome en su justicia. Y la Palabra de Dios hace justo eso.<br /><br />Todo el tiempo que pasemos en las Escrituras nos acercará a Cristo y nos continuará perfeccionando. <br /><br />Descansemos, pero no de la Palabra. Descansemos mejor en la Palabra.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/39929485</guid><pubDate>Fri, 27 May 2022 05:19:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/39929485/timoteo_139_vacaciones_en_la_palabra.mp3" length="3903972" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Vacaciones en la Palabra

Durante las próximas dos semanas no voy a publicar las reflexiones diarias. Voy a realizar actividades extraordinarias y pasar tiempo
en familia. Espero también poder disfrutar de ratos de reflexión y descanso, meditando...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Vacaciones en la Palabra<br /><br />Durante las próximas dos semanas no voy a publicar las reflexiones diarias. Voy a realizar actividades extraordinarias y pasar tiempo<br />en familia. Espero también poder disfrutar de ratos de reflexión y descanso, meditando sobre todo lo que Dios está haciendo en mi vida y en la vida de los que me rodean. <br /><br />Seguiré estudiando las Cartas a Timoteo para cuando vuelva, y espero que tú también sigas pasando tiempo en la Palabra. En 2 Timoteo 3:16-17 leemos: <br /><br />“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.” <br /> <br />Quiero que Dios siga enseñándome, corrigiéndome, instruyéndome en su justicia. Y la Palabra de Dios hace justo eso.<br /><br />Todo el tiempo que pasemos en las Escrituras nos acercará a Cristo y nos continuará perfeccionando. <br /><br />Descansemos, pero no de la Palabra. Descansemos mejor en la Palabra.]]></itunes:summary><itunes:duration>143</itunes:duration><itunes:keywords>biblia,cristo,descanso,dios,justicia,justo,meditación,perfeccionamiento,perfecto,timoteo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/29fc3b5597382349432a1c4138599a4f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Evangelios-065 Celebración de la Semana Santa</title><link>https://www.spreaker.com/episode/evangelios-065-celebracion-de-la-semana-santa--24754801</link><description><![CDATA[(Esta es una presentación de las reflexiones sobre la Semana Santa que compartiremos cada día a partir de este domingo.)<br /><br />¿Imaginas que en medio de esta pandemia alguien fuera capaz de sufrirla por todos nosotros para que nadie tuviera que padecerla jamás? Eso es lo que Cristo hizo en la cruz por toda la humanidad. Sufrió el castigo que todos tendríamos que padecer, para librarnos de la epidemia del pecado. Y salió de la tumba, sano y salvo al tercer día, victorioso sobre este virus mortal que nos afecta a todos; el pecado.<br /><br />Este fin de semana comienza la Semana Santa. A pesar de que no se harán celebraciones oficiales en España y muchos otros países a causa de la crisis sanitaria en la que nos encontramos, no debemos perdernos la esencia de lo que esta celebración representa. <br />Tenemos la oportunidad de observar la Semana Santa en nuestros hogares, repasando con la ayuda de las Escrituras, la última semana de Cristo en la Tierra, su obra de amor para cada uno de nosotros y los días previos a su ascenso a la Gloria, donde nos espera con el Padre. A partir de este domingo, domingo de ramos y durante cada día hasta el lunes de pascua compartiremos un especial de Semana Santa con reflexiones sobre cada día de la semana de la pasión, muerte, resurrección y ascensión del Señor Jesús. Espero que puedas disfrutar de estos días en los que recordamos la razón por la que Jesús vino a la Tierra. Aunque en las reflexiones hablaremos de cómo los ritos y procesiones nos pueden distraer del mensaje de esperanza de la Semana Santa, este año será especial. A diferencia de otros años, tendremos la oportunidad de hacerlo sin celebraciones multitudinarias ni viajes turísticos. Desde nuestras casas, recordemos que a Dios le agrada que lo sirvamos desde el corazón. Una semana de reflexión en la persona y obra de Cristo traerá más gloria a Dios y más provecho para ti que cualquier acto que pudieras observar en su honor. Te animo a preparar tu corazón en oración y meditar con nosotros en la obra de amor de Cristo. ¡A Él sea toda la gloria! ]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/24754801</guid><pubDate>Sat, 27 Mar 2021 23:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/24754801/evangelios_065_celebracio_n_de_la_semana_santa.mp3" length="3919604" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>(Esta es una presentación de las reflexiones sobre la Semana Santa que compartiremos cada día a partir de este domingo.)

¿Imaginas que en medio de esta pandemia alguien fuera capaz de sufrirla por todos nosotros para que nadie tuviera que padecerla...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[(Esta es una presentación de las reflexiones sobre la Semana Santa que compartiremos cada día a partir de este domingo.)<br /><br />¿Imaginas que en medio de esta pandemia alguien fuera capaz de sufrirla por todos nosotros para que nadie tuviera que padecerla jamás? Eso es lo que Cristo hizo en la cruz por toda la humanidad. Sufrió el castigo que todos tendríamos que padecer, para librarnos de la epidemia del pecado. Y salió de la tumba, sano y salvo al tercer día, victorioso sobre este virus mortal que nos afecta a todos; el pecado.<br /><br />Este fin de semana comienza la Semana Santa. A pesar de que no se harán celebraciones oficiales en España y muchos otros países a causa de la crisis sanitaria en la que nos encontramos, no debemos perdernos la esencia de lo que esta celebración representa. <br />Tenemos la oportunidad de observar la Semana Santa en nuestros hogares, repasando con la ayuda de las Escrituras, la última semana de Cristo en la Tierra, su obra de amor para cada uno de nosotros y los días previos a su ascenso a la Gloria, donde nos espera con el Padre. A partir de este domingo, domingo de ramos y durante cada día hasta el lunes de pascua compartiremos un especial de Semana Santa con reflexiones sobre cada día de la semana de la pasión, muerte, resurrección y ascensión del Señor Jesús. Espero que puedas disfrutar de estos días en los que recordamos la razón por la que Jesús vino a la Tierra. Aunque en las reflexiones hablaremos de cómo los ritos y procesiones nos pueden distraer del mensaje de esperanza de la Semana Santa, este año será especial. A diferencia de otros años, tendremos la oportunidad de hacerlo sin celebraciones multitudinarias ni viajes turísticos. Desde nuestras casas, recordemos que a Dios le agrada que lo sirvamos desde el corazón. Una semana de reflexión en la persona y obra de Cristo traerá más gloria a Dios y más provecho para ti que cualquier acto que pudieras observar en su honor. Te animo a preparar tu corazón en oración y meditar con nosotros en la obra de amor de Cristo. ¡A Él sea toda la gloria! ]]></itunes:summary><itunes:duration>216</itunes:duration><itunes:keywords>cristo,dios,mortal,pagó,pasión,plaga,regalo,salvación,santa,semana,sustituto,virus</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/1f4e53e5520eb63a181124213c9845f5.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>000_Navidad 2020_Preparación para la Navidad</title><link>https://www.spreaker.com/episode/000-navidad-2020-preparacion-para-la-navidad--42266480</link><description><![CDATA[Preparación para la Navidad<br /><br />Hemos llegado a diciembre. <br />Un año más, quisiera compartir unas reflexiones con el deseo de preparar nuestros corazones para celebrar la Navidad de forma que traiga gloria a Dios. Este año las Navidades serán distintas a las de otros años. Sin embargo, no significa que han de ser menos especiales. Si no perdemos de vista el verdadero significado de la Navidad, puede incluso que podamos recordar estas Navidades de forma muy especial. Después de todo, la primera Navidad no fue como nosotros la solemos celebrar. Recordemos que María y José estaban solos, lejos de su casa y sus familiares, intentando cumplir los requisitos del censo impuesto por los gobernantes romanos. A través de los más de 2000 años de historia desde esa Navidad, dudo que cada año todos los cristianos hayan podido celebrar la Navidad con familiares y amigos, de la manera que la mayoría pensamos que se ha de hacer. Quizá este año podremos recordar con mejor perspectiva a aquellos que llegado este tiempo del año sufren soledad o enfermedad, o no tienen para fiestas y convites. <br /><br />Aceptemos el reto este año. Tomemos tiempo cada día de este mes para leer en la Palabra de Dios sobre la razón genuina por la que celebramos la Navidad. <br /><br />Compartamos con alguien cada día lo que Dios nos ha mostrado sobre el propósito de esta celebración tan especial. Y demos gracias cada día por algo que Dios nos ha regalado, porque a diferencia de la celebración tradicional, Dios nos da regalos todos los días del año. <br /><br />Espero que esta colección de 15 reflexiones publicadas entre semana hasta llegar a la fecha de la celebración del nacimiento de Cristo sea de bendición para tu vida y para la de los que te rodean.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/42266480</guid><pubDate>Wed, 02 Dec 2020 05:30:18 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/42266480/preparacio_n_para_la_navidad_000.mp3" length="5152196" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Preparación para la Navidad

Hemos llegado a diciembre. 
Un año más, quisiera compartir unas reflexiones con el deseo de preparar nuestros corazones para celebrar la Navidad de forma que traiga gloria a Dios. Este año las Navidades serán distintas a...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Preparación para la Navidad<br /><br />Hemos llegado a diciembre. <br />Un año más, quisiera compartir unas reflexiones con el deseo de preparar nuestros corazones para celebrar la Navidad de forma que traiga gloria a Dios. Este año las Navidades serán distintas a las de otros años. Sin embargo, no significa que han de ser menos especiales. Si no perdemos de vista el verdadero significado de la Navidad, puede incluso que podamos recordar estas Navidades de forma muy especial. Después de todo, la primera Navidad no fue como nosotros la solemos celebrar. Recordemos que María y José estaban solos, lejos de su casa y sus familiares, intentando cumplir los requisitos del censo impuesto por los gobernantes romanos. A través de los más de 2000 años de historia desde esa Navidad, dudo que cada año todos los cristianos hayan podido celebrar la Navidad con familiares y amigos, de la manera que la mayoría pensamos que se ha de hacer. Quizá este año podremos recordar con mejor perspectiva a aquellos que llegado este tiempo del año sufren soledad o enfermedad, o no tienen para fiestas y convites. <br /><br />Aceptemos el reto este año. Tomemos tiempo cada día de este mes para leer en la Palabra de Dios sobre la razón genuina por la que celebramos la Navidad. <br /><br />Compartamos con alguien cada día lo que Dios nos ha mostrado sobre el propósito de esta celebración tan especial. Y demos gracias cada día por algo que Dios nos ha regalado, porque a diferencia de la celebración tradicional, Dios nos da regalos todos los días del año. <br /><br />Espero que esta colección de 15 reflexiones publicadas entre semana hasta llegar a la fecha de la celebración del nacimiento de Cristo sea de bendición para tu vida y para la de los que te rodean.]]></itunes:summary><itunes:duration>195</itunes:duration><itunes:keywords>adviento,amigos,belén,celebración,censo,cristianos,familia,josé,lejos,maría,navidad,reto</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/29fc3b5597382349432a1c4138599a4f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>Reflejos_Gloria-Anuncio Verano 2019</title><link>https://www.spreaker.com/episode/reflejos-gloria-anuncio-verano-2019--18426476</link><description><![CDATA[Buenos días. Quisiera dar un anuncio a aquellas que recibís las reflexiones y las escucháis regularmente. Para los siguientes meses de julio y agosto, voy a publicar solo dos reflexiones por semana, una a principio de la semana y una para el fin de semana. Esto te permitirá tomar tiempo para repasar algunas que no hayas podido escuchar, estudiar directamente los textos de la Biblia e indagar tú misma sobre ciertos temas. Espero que continúes estudiando y deleitándote en sus testimonios cada día, porque como hemos visto, lo que Dios ha compartido con nosotras por escrito es un privilegio que debemos aprovechar.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18426476</guid><pubDate>Mon, 01 Jul 2019 05:00:15 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18426476/reflejos_gloria_anuncio_verano_2019.mp3" length="8604004" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David y Maribel</itunes:author><itunes:subtitle>Buenos días. Quisiera dar un anuncio a aquellas que recibís las reflexiones y las escucháis regularmente. Para los siguientes meses de julio y agosto, voy a publicar solo dos reflexiones por semana, una a principio de la semana y una para el fin de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Buenos días. Quisiera dar un anuncio a aquellas que recibís las reflexiones y las escucháis regularmente. Para los siguientes meses de julio y agosto, voy a publicar solo dos reflexiones por semana, una a principio de la semana y una para el fin de semana. Esto te permitirá tomar tiempo para repasar algunas que no hayas podido escuchar, estudiar directamente los textos de la Biblia e indagar tú misma sobre ciertos temas. Espero que continúes estudiando y deleitándote en sus testimonios cada día, porque como hemos visto, lo que Dios ha compartido con nosotras por escrito es un privilegio que debemos aprovechar.]]></itunes:summary><itunes:duration>509</itunes:duration><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/d251082b9bc5dac82808bff599716bbf.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item></channel></rss>
