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<rss xmlns:itunes="http://www.itunes.com/dtds/podcast-1.0.dtd" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:podcast="https://podcastindex.org/namespace/1.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" version="2.0"><channel><title>Meditando en la Palabra</title><link>http://icbdelvalle.blogspot.com</link><description><![CDATA[Un versículo de la Biblia junto con una meditación y una aplicación.]]></description><atom:link href="https://www.spreaker.com/show/3280821/episodes/feed" rel="self" type="application/rss+xml"/><language>es</language><category>Religion &amp; Spirituality</category><copyright>Copyright David y Maribel</copyright><image><url>https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg</url><title>Meditando en la Palabra</title><link>http://icbdelvalle.blogspot.com</link></image><lastBuildDate>Wed, 15 Jul 2026 04:54:35 +0000</lastBuildDate><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:owner><itunes:name>David y Maribel</itunes:name><itunes:email>david.benjamin.bell@gmail.com</itunes:email></itunes:owner><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:subtitle>Un versículo de la Biblia junto con una meditación y una aplicación.</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Un versículo de la Biblia junto con una meditación y una aplicación.]]></itunes:summary><itunes:category text="Religion &amp; Spirituality"/><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:type>episodic</itunes:type><item><title>MelP_273-Job_23_8</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-273-job-23-8--22346990</link><description><![CDATA["«He aquí yo iré al oriente, y no lo hallaré; Y al occidente, y no lo percibiré;» (Job 23:8)<br /><br />En medio de sus pruebas, Job se sentía que no encontraba a Dios. Aunque buscara desde el oreinte hasta el occidente, confiesa que no encontraría a Dios. Sus palabras revelan la frustración y la soledad que sentía. Seguramente en otros momentos de su vida había sentido la presencia de Dios con él. Había experimentado el consuelo y la paz de Dios, pero ahora en esta prueba, parecía que Dios le había abandonado. No obstante creo que es muy importante notar la última palabra del versículo. Job dice que no percibe a Dios. Esta palabra enfatiza como Job experimentaba su situación. Como sabemos desde el prólogo de la historia, Dios no había abandonado a Job. Más bien, el pobre Job no lograba experimentar la presencia de Dios con él en sus dificultades. Muchas veces nos encontramos en la misma situación que Job. En medio de las dificultades y las pruebas de la vida, no percibimos la presencia de Dios. El tentador intentará aprovechar nuestra limitada percepción para hacernos pensar que Dios, efectivamente, nos ha abandonado. Es importante que recordemos que no es así. Puede parecer que Dios nos haya abandonado, pero podemos estar confiados que no es así. Tal como nos ha prometido Dios en repetidas ocasiones, Jamás nos desamparará ni nos dejará (Hebreos 13:5). Esta es la realidad que debemos recordar cuando sentimos que no percibimos a Dios.<br /><br />Sigamos fieles confiando en la seguridad de esta promesa, jamás nos dejará. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22346990</guid><pubDate>Wed, 15 Jul 2026 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22346990/melp_273_job_23_8.mp3" length="2993121" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"«He aquí yo iré al oriente, y no lo hallaré; Y al occidente, y no lo percibiré;» (Job 23:8)

En medio de sus pruebas, Job se sentía que no encontraba a Dios. Aunque buscara desde el oreinte hasta el occidente, confiesa que no encontraría a Dios. Sus...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["«He aquí yo iré al oriente, y no lo hallaré; Y al occidente, y no lo percibiré;» (Job 23:8)<br /><br />En medio de sus pruebas, Job se sentía que no encontraba a Dios. Aunque buscara desde el oreinte hasta el occidente, confiesa que no encontraría a Dios. Sus palabras revelan la frustración y la soledad que sentía. Seguramente en otros momentos de su vida había sentido la presencia de Dios con él. Había experimentado el consuelo y la paz de Dios, pero ahora en esta prueba, parecía que Dios le había abandonado. No obstante creo que es muy importante notar la última palabra del versículo. Job dice que no percibe a Dios. Esta palabra enfatiza como Job experimentaba su situación. Como sabemos desde el prólogo de la historia, Dios no había abandonado a Job. Más bien, el pobre Job no lograba experimentar la presencia de Dios con él en sus dificultades. Muchas veces nos encontramos en la misma situación que Job. En medio de las dificultades y las pruebas de la vida, no percibimos la presencia de Dios. El tentador intentará aprovechar nuestra limitada percepción para hacernos pensar que Dios, efectivamente, nos ha abandonado. Es importante que recordemos que no es así. Puede parecer que Dios nos haya abandonado, pero podemos estar confiados que no es así. Tal como nos ha prometido Dios en repetidas ocasiones, Jamás nos desamparará ni nos dejará (Hebreos 13:5). Esta es la realidad que debemos recordar cuando sentimos que no percibimos a Dios.<br /><br />Sigamos fieles confiando en la seguridad de esta promesa, jamás nos dejará. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,job,presencia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/e42900d30b196b8242640c65aeaa7156.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_270-Job_21_14-15</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-270-job-21-14-15--22169878</link><description><![CDATA[«Dicen, pues, a Dios: Apártate de nosotros, Porque no queremos el conocimiento de tus caminos. ¿Quién es el Todopoderoso, para que le sirvamos? ¿Y de qué nos aprovechará que oremos a él?» (Job 21:14-15)<br /><br />Job describe así a los de su generación, personas que no tenían tiempo para Dios en su vida. Personas pragmáticas que no querían seguir a Dios si no era para sacar algún provecho. Estas palabras me recuerdan a las del Faraón cuando Moisés le pidió en nombre de Dios que liberara al pueblo hebreo de su esclavitud. Faraón preguntó, ¿Quién es Jehová para que yo oiga su voz? (Éxodo 5:2). El Nuevo Testamento también hace eco de este pensamiento cuando el apóstol Pablo, en 1 Timoteo 6:5, advierte al joven pastor de los falsos maestros que toman a Dios como fuente de ganancia. Y desafortunadamente, hasta el día de hoy existen personas que sólo se acercan a Dios para lo que les puede beneficiar. El egoísmo siempre nos acecha en cada generación y es imposible compaginarlo con una verdadera piedad. Desafortunadamente, muchas veces nosotros también podemos caer en la misma trampa. En nuestro orgullo podemos empezar a pensar en nosotros mismos como el centro del universo y esperar que Dios nos sirva. <br /><br />Nuestra meta siempre ha de ser colocar a Dios en el centro de nuestra vida y recordar que nuestro gran privilegio es usar nuestras vidas, los talentos y el tiempo con los cuales Dios nos ha dotado, para servir y glorificar a nuestro Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22169878</guid><pubDate>Tue, 14 Jul 2026 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22169878/melp_270_job_21_14_15.mp3" length="2988965" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Dicen, pues, a Dios: Apártate de nosotros, Porque no queremos el conocimiento de tus caminos. ¿Quién es el Todopoderoso, para que le sirvamos? ¿Y de qué nos aprovechará que oremos a él?» (Job 21:14-15)

Job describe así a los de su generación,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Dicen, pues, a Dios: Apártate de nosotros, Porque no queremos el conocimiento de tus caminos. ¿Quién es el Todopoderoso, para que le sirvamos? ¿Y de qué nos aprovechará que oremos a él?» (Job 21:14-15)<br /><br />Job describe así a los de su generación, personas que no tenían tiempo para Dios en su vida. Personas pragmáticas que no querían seguir a Dios si no era para sacar algún provecho. Estas palabras me recuerdan a las del Faraón cuando Moisés le pidió en nombre de Dios que liberara al pueblo hebreo de su esclavitud. Faraón preguntó, ¿Quién es Jehová para que yo oiga su voz? (Éxodo 5:2). El Nuevo Testamento también hace eco de este pensamiento cuando el apóstol Pablo, en 1 Timoteo 6:5, advierte al joven pastor de los falsos maestros que toman a Dios como fuente de ganancia. Y desafortunadamente, hasta el día de hoy existen personas que sólo se acercan a Dios para lo que les puede beneficiar. El egoísmo siempre nos acecha en cada generación y es imposible compaginarlo con una verdadera piedad. Desafortunadamente, muchas veces nosotros también podemos caer en la misma trampa. En nuestro orgullo podemos empezar a pensar en nosotros mismos como el centro del universo y esperar que Dios nos sirva. <br /><br />Nuestra meta siempre ha de ser colocar a Dios en el centro de nuestra vida y recordar que nuestro gran privilegio es usar nuestras vidas, los talentos y el tiempo con los cuales Dios nos ha dotado, para servir y glorificar a nuestro Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,egoismo,job</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/272dc9d3b606972aa66b30c1402575ef.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_311-Job_17_3</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-311-job-17-3--24256639</link><description><![CDATA[«Dame fianza, oh Dios; sea mi protección cerca de ti. Porque ¿quién querría responder por mí?» (Job‬ ‭17:3‬)<br /><br />Lo interesante de Job es que en medio de su prueba, nos habla con sinceridad y honestidad. Sus sentimientos de Dios y de su situación iban fluctuando constantemente. A veces tenía momentos de debilidad cuando le parecía que Dios le trataba como un enemigo: «Próspero estaba, y me desmenuzó; Me arrebató por la cerviz y me despedazó, Y me puso por blanco suyo.» (16:12). Pero luego tenía otros momentos de mucha fe en que reconocía que Dios era su única esperanza. En este texto pide que Dios sea como un hombre que paga una fianza. La imagen es de una persona con deudas en la ruina total, pero de repente un familiar o un amigo interviene en sus asuntos y paga una fianza, un préstamo, para protegerle y ayudarle a re-establecerse. Job reconocía que no tenía a nadie en esta tierra en esos momentos que respondería por él, pero levantaba sus ojos a Dios para pedir esta misericordia de su Padre celestial. Las palabras de Job brillan con una visión correcta de Dios. Dios no era el enemigo su enemigo. El propósito de Dios no era derrotar a Job sino revelarse a Job para que le conociera mejor. En medio de la prueba, Dios estaba protegiendo a Job y acercándole más a sí mismo.<br /><br />Nosotros debemos mantener esta misma visión de nuestro Dios. Es nuestro aliado y amigo que siempre nos protege y obra para acercarnos a sí mismo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/24256639</guid><pubDate>Mon, 13 Jul 2026 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/24256639/melp_311_job_17_3.mp3" length="3005128" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Dame fianza, oh Dios; sea mi protección cerca de ti. Porque ¿quién querría responder por mí?» (Job‬ ‭17:3‬)

Lo interesante de Job es que en medio de su prueba, nos habla con sinceridad y honestidad. Sus sentimientos de Dios y de su situación iban...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Dame fianza, oh Dios; sea mi protección cerca de ti. Porque ¿quién querría responder por mí?» (Job‬ ‭17:3‬)<br /><br />Lo interesante de Job es que en medio de su prueba, nos habla con sinceridad y honestidad. Sus sentimientos de Dios y de su situación iban fluctuando constantemente. A veces tenía momentos de debilidad cuando le parecía que Dios le trataba como un enemigo: «Próspero estaba, y me desmenuzó; Me arrebató por la cerviz y me despedazó, Y me puso por blanco suyo.» (16:12). Pero luego tenía otros momentos de mucha fe en que reconocía que Dios era su única esperanza. En este texto pide que Dios sea como un hombre que paga una fianza. La imagen es de una persona con deudas en la ruina total, pero de repente un familiar o un amigo interviene en sus asuntos y paga una fianza, un préstamo, para protegerle y ayudarle a re-establecerse. Job reconocía que no tenía a nadie en esta tierra en esos momentos que respondería por él, pero levantaba sus ojos a Dios para pedir esta misericordia de su Padre celestial. Las palabras de Job brillan con una visión correcta de Dios. Dios no era el enemigo su enemigo. El propósito de Dios no era derrotar a Job sino revelarse a Job para que le conociera mejor. En medio de la prueba, Dios estaba protegiendo a Job y acercándole más a sí mismo.<br /><br />Nosotros debemos mantener esta misma visión de nuestro Dios. Es nuestro aliado y amigo que siempre nos protege y obra para acercarnos a sí mismo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,fe,fianza,job</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/5a317cff034fb91a5668273eb1a51b92.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_309-Job_13_23</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-309-job-13-23--24221379</link><description><![CDATA[«¿Cuántas iniquidades y pecados tengo yo? Hazme entender mi transgresión y mi pecado.» (Job‬ ‭13:23‬)<br /><br />Los amigos de Job estaban convencidos de que todo lo que había ocurrido a Job y a su familia era un castigo merecido de Dios. No obstante, Job sabía que lo que estaba sufriendo no se trataba de un castigo. ¿Cómo podría estar tan seguro? Desde luego, no era porque Job se creía perfecto. Vemos en sus discursos, que él reconocía que era un pecador. Pero si prestamos atención a su forma de orar, encontramos la verdadera fuente de su confianza. Tal como el salmista en el Salmo 139 pedía que Dios le examinara y revelara su pecado, Job aquí hace lo mismo, pidiendo que Dios le mostrara cualquier iniquidad, pecado o transgresión. Ya que Dios no traía convicción a su corazón por un pecado específico, Job sabía que Dios no podría estar castigándole. Sus amigos le acusaban de todo tipo de pecado, pero Job sabía que ya había confesado todos sus pecados a Dios y que había recibido de Dios el perdón. Es muy importante que oremos nosotros también esta misma oración. Y por cierto, es una oración que Dios siempre contesta. Nuestro mayor peligro, después de todo, en la vida espiritual es deslizarnos hacia el pecado sin darnos cuenta. Pero Dios ha puesto en nosotros el don del Espíritu Santo en parte para avisarnos de nuestros pecados para que podamos confesarlos y abandonarlos. <br /><br />Pidamos hoy que Dios nos haga reconocer nuestros pecados para que los podamos confesar, abandonar y recibir perdón. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/24221379</guid><pubDate>Sat, 11 Jul 2026 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/24221379/melp_309_job_13_23.mp3" length="3003400" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«¿Cuántas iniquidades y pecados tengo yo? Hazme entender mi transgresión y mi pecado.» (Job‬ ‭13:23‬)

Los amigos de Job estaban convencidos de que todo lo que había ocurrido a Job y a su familia era un castigo merecido de Dios. No obstante, Job sabía...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«¿Cuántas iniquidades y pecados tengo yo? Hazme entender mi transgresión y mi pecado.» (Job‬ ‭13:23‬)<br /><br />Los amigos de Job estaban convencidos de que todo lo que había ocurrido a Job y a su familia era un castigo merecido de Dios. No obstante, Job sabía que lo que estaba sufriendo no se trataba de un castigo. ¿Cómo podría estar tan seguro? Desde luego, no era porque Job se creía perfecto. Vemos en sus discursos, que él reconocía que era un pecador. Pero si prestamos atención a su forma de orar, encontramos la verdadera fuente de su confianza. Tal como el salmista en el Salmo 139 pedía que Dios le examinara y revelara su pecado, Job aquí hace lo mismo, pidiendo que Dios le mostrara cualquier iniquidad, pecado o transgresión. Ya que Dios no traía convicción a su corazón por un pecado específico, Job sabía que Dios no podría estar castigándole. Sus amigos le acusaban de todo tipo de pecado, pero Job sabía que ya había confesado todos sus pecados a Dios y que había recibido de Dios el perdón. Es muy importante que oremos nosotros también esta misma oración. Y por cierto, es una oración que Dios siempre contesta. Nuestro mayor peligro, después de todo, en la vida espiritual es deslizarnos hacia el pecado sin darnos cuenta. Pero Dios ha puesto en nosotros el don del Espíritu Santo en parte para avisarnos de nuestros pecados para que podamos confesarlos y abandonarlos. <br /><br />Pidamos hoy que Dios nos haga reconocer nuestros pecados para que los podamos confesar, abandonar y recibir perdón. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confesión,david,devocional,job</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_308-Job_7_7</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-308-job-7-7--24180886</link><description><![CDATA[«Acuérdate que mi vida es un soplo, Y que mis ojos no volverán a ver el bien.» (Job 7:7)<br /><br />Como vimos en el capítulo 1, la primera reacción de Job en su prueba era ejemplar. En vez de quejarse o amargarse contra Dios, adoró sin atribuir a Dios despropósito. Job estaba dispuesto a confiar en Dios a pesar de las dificultades. Pero conforme se prolongue el dolor de Job y bajo los “consejos”, o mejor dicho, los juicios de sus amigos, Job empieza a luchar para encontrar la esperanza. Como lo expresa en esta oración a Dios, Job empieza a sospecha que jamás volverá a ver el bien en esta vida porque es demasiado efímera, un mero soplo. Job tiene razón. Esta vida es corta, un mero soplo. Pero Job ignoraba dos cosas. Primeramente ignoraba que incluso en ese momento de su vida Dios tenía un buen propósito en estas pruebas. Es precisamente lo que descubrimos al final del libro. Dios estaba llevando a Job a poder conocerlo mejor. Nuestro gran peligro en la prueba es perder de vista el propósito bondadoso de Dios en la vida de sus hijos. Hay momentos en que todo parece tan negro que nos es fácil caer en la trampa de perder la esperanza y creer que nada bueno podría salir de nuestras pruebas. Pero también ignoraba Job que Dios no está limitado a esta vida efímera para hacernos el bien. Tiene incluso toda la eternidad para demostrarnos su bondad.<br /><br />Debemos guardar nuestra fe y confianza en nuestro buen Dios, que puede usar cualquier situación para nuestro bien final y para su gloria (Romanos 8:28). (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/24180886</guid><pubDate>Fri, 10 Jul 2026 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/24180886/melp_308_job_7_7.mp3" length="3001928" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Acuérdate que mi vida es un soplo, Y que mis ojos no volverán a ver el bien.» (Job 7:7)

Como vimos en el capítulo 1, la primera reacción de Job en su prueba era ejemplar. En vez de quejarse o amargarse contra Dios, adoró sin atribuir a Dios...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Acuérdate que mi vida es un soplo, Y que mis ojos no volverán a ver el bien.» (Job 7:7)<br /><br />Como vimos en el capítulo 1, la primera reacción de Job en su prueba era ejemplar. En vez de quejarse o amargarse contra Dios, adoró sin atribuir a Dios despropósito. Job estaba dispuesto a confiar en Dios a pesar de las dificultades. Pero conforme se prolongue el dolor de Job y bajo los “consejos”, o mejor dicho, los juicios de sus amigos, Job empieza a luchar para encontrar la esperanza. Como lo expresa en esta oración a Dios, Job empieza a sospecha que jamás volverá a ver el bien en esta vida porque es demasiado efímera, un mero soplo. Job tiene razón. Esta vida es corta, un mero soplo. Pero Job ignoraba dos cosas. Primeramente ignoraba que incluso en ese momento de su vida Dios tenía un buen propósito en estas pruebas. Es precisamente lo que descubrimos al final del libro. Dios estaba llevando a Job a poder conocerlo mejor. Nuestro gran peligro en la prueba es perder de vista el propósito bondadoso de Dios en la vida de sus hijos. Hay momentos en que todo parece tan negro que nos es fácil caer en la trampa de perder la esperanza y creer que nada bueno podría salir de nuestras pruebas. Pero también ignoraba Job que Dios no está limitado a esta vida efímera para hacernos el bien. Tiene incluso toda la eternidad para demostrarnos su bondad.<br /><br />Debemos guardar nuestra fe y confianza en nuestro buen Dios, que puede usar cualquier situación para nuestro bien final y para su gloria (Romanos 8:28). (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,bondad,david,devocional,job</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_307-Job_1_22</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-307-job-1-22--23947751</link><description><![CDATA[«En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno.» (Job 1:22)<br /><br />El libro de Job comienza con una descripción de Job: era un «hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal» (1:1b). Ahora bien, es importante entender que esto no significa que Job no fuera pecador. Como nos recuerda la Biblia en muchas ocasiones, cada ser humano que ha vivido en esta tierra es un pecador delante de Dios. Más bien debemos entender que Job era perfecto o maduro, en el sentido que temía a Dios, vivía consciente de su relación con Dios. Y Job era recto, en el sentido que buscaba apartarse del mal. Pero donde vemos el verdadero significado de esta primera descripción es su primera reacción a la pérdida de todas sus posesiones y de sus hijos. Literalmente, de un día para otro, Job se encontró completamente desnudado de todo lo que había conseguido en su vida. Pero en vez de quejarse y cuestionar a Dios —una reacción sumamente humana que todos hemos experimentado— encontramos a Job de rodillas delante de Dios en adoración. Job estaba reconociendo que todo lo tenía había venido de la mano de Dios y por lo tanto había pertenecido a Dios desde el principio.<br /><br />Job es un ejemplo para nosotros en las dificultades. En vez de enfadarnos con Dios porque no entendemos por qué ha permitido algo difícil en nuestras vidas, debemos adorar a Dios y buscar confiar en Él. Cualquier otra reacción es pecado. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23947751</guid><pubDate>Thu, 09 Jul 2026 04:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23947751/melp_307_job_1_22.mp3" length="3000047" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno.» (Job 1:22)

El libro de Job comienza con una descripción de Job: era un «hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal» (1:1b). Ahora bien, es importante entender que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno.» (Job 1:22)<br /><br />El libro de Job comienza con una descripción de Job: era un «hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal» (1:1b). Ahora bien, es importante entender que esto no significa que Job no fuera pecador. Como nos recuerda la Biblia en muchas ocasiones, cada ser humano que ha vivido en esta tierra es un pecador delante de Dios. Más bien debemos entender que Job era perfecto o maduro, en el sentido que temía a Dios, vivía consciente de su relación con Dios. Y Job era recto, en el sentido que buscaba apartarse del mal. Pero donde vemos el verdadero significado de esta primera descripción es su primera reacción a la pérdida de todas sus posesiones y de sus hijos. Literalmente, de un día para otro, Job se encontró completamente desnudado de todo lo que había conseguido en su vida. Pero en vez de quejarse y cuestionar a Dios —una reacción sumamente humana que todos hemos experimentado— encontramos a Job de rodillas delante de Dios en adoración. Job estaba reconociendo que todo lo tenía había venido de la mano de Dios y por lo tanto había pertenecido a Dios desde el principio.<br /><br />Job es un ejemplo para nosotros en las dificultades. En vez de enfadarnos con Dios porque no entendemos por qué ha permitido algo difícil en nuestras vidas, debemos adorar a Dios y buscar confiar en Él. Cualquier otra reacción es pecado. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>alabanza,bell,biblia,david,devocional,job,prueba</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_178-Filipenses_3_12</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-178-filipenses-3-12--19134884</link><description><![CDATA[«No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús.» (Filipenses‬ ‭3:12‬)<br /><br />En Filipenses, Pablo comparte varios aspectos de su pensamiento que determinan sus acciones. En el capítulo tres vemos varias imágenes de su propósito de vida. Aquí nos prepara para la metáfora de la carrera en se encuentra dos versículos más adelante en el versículo 14 hablando de “asir aquello”. Esta frase nos habla de lograr la meta final. En el contexto lo que está intentando agarrar es el momento de la resurrección en que será transformado con un cuerpo glorificado. Lo describe como ser perfecto o completo. Pablo aclara que no lo ha alcanzado todavía, sino que corre hacia esta meta. Pero quizás lo más interesante de este texto es lo que revela Pablo acerca de esta meta: dice que Cristo asió de él precisamente para ese propósito. O sea, Cristo salvó a Pablo para redimirle completamente, para transformar su cuerpo de pecado en uno que podría gozar de comunión en la presencia de Dios. Pablo fue asido por Cristo y por tanto deseaba con todo su corazón lograr asir de esta comunión perfecta y eterna con Él.<br /><br />Nos conviene recordar esta verdad en nuestro andar diario. Fuimos abrazados por Cristo para transformarnos para que un día podamos abrazarle a Él. Y si tenemos esta esperanza, debemos seguir persiguiendo ser completos, obedientes a la voluntad de Dios para nuestras vidas hoy. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19134884</guid><pubDate>Wed, 08 Jul 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19134884/melp_178_filipenses_3_12.mp3" length="2972366" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús.» (Filipenses‬ ‭3:12‬)

En Filipenses, Pablo comparte varios aspectos de su pensamiento que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús.» (Filipenses‬ ‭3:12‬)<br /><br />En Filipenses, Pablo comparte varios aspectos de su pensamiento que determinan sus acciones. En el capítulo tres vemos varias imágenes de su propósito de vida. Aquí nos prepara para la metáfora de la carrera en se encuentra dos versículos más adelante en el versículo 14 hablando de “asir aquello”. Esta frase nos habla de lograr la meta final. En el contexto lo que está intentando agarrar es el momento de la resurrección en que será transformado con un cuerpo glorificado. Lo describe como ser perfecto o completo. Pablo aclara que no lo ha alcanzado todavía, sino que corre hacia esta meta. Pero quizás lo más interesante de este texto es lo que revela Pablo acerca de esta meta: dice que Cristo asió de él precisamente para ese propósito. O sea, Cristo salvó a Pablo para redimirle completamente, para transformar su cuerpo de pecado en uno que podría gozar de comunión en la presencia de Dios. Pablo fue asido por Cristo y por tanto deseaba con todo su corazón lograr asir de esta comunión perfecta y eterna con Él.<br /><br />Nos conviene recordar esta verdad en nuestro andar diario. Fuimos abrazados por Cristo para transformarnos para que un día podamos abrazarle a Él. Y si tenemos esta esperanza, debemos seguir persiguiendo ser completos, obedientes a la voluntad de Dios para nuestras vidas hoy. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,filipenses,propósito</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/611f9da8b26fb625c5571684dd123d38.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_183-Colosenses_2_14</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-183-colosenses-2-14--19218690</link><description><![CDATA[«anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz» (Colosenses 2:14)<br /><br />Así es como el apóstol describe nuestra salvación. Cuando habla del ""acta de los decretos que había contra nosotros"", debe venir a la mente la imagen de una notificación oficial de deuda, una carta certificada de los juzgados que amenaza con medidas judiciales si no pagamos una deuda. El problema, sin embargo, es que la deuda aquí referida es una que jamás podríamos pagar. Como pecadores, esa es nuestra condición delante de Dios. Violamos las leyes de nuestro Creador y la multa o, como dice Pablo en Romanos 6:23, la paga de nuestro pecado es la muerte. Irremisiblemente merecemos morir. Así es nuestro estado natural como pecadores, nuestra condición sin Cristo. Pero Cristo tomó este documento acusador y lo quitó de en medio, clavándolo en su propia cruz. Y así satisfizo para siempre nuestra deuda delante de Dios. En la cruz Cristo pagó mi deuda y yo conseguí una nueva deuda, una deuda de gratitud.<br /><br />Gocemos hoy de esta gratitud por la libertad que es nuestra por la cruz de Cristo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19218690</guid><pubDate>Tue, 07 Jul 2026 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19218690/melp_183_colosenses_2_14.mp3" length="2972348" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz» (Colosenses 2:14)

Así es como el apóstol describe nuestra salvación. Cuando habla del ""acta de los decretos que había...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz» (Colosenses 2:14)<br /><br />Así es como el apóstol describe nuestra salvación. Cuando habla del ""acta de los decretos que había contra nosotros"", debe venir a la mente la imagen de una notificación oficial de deuda, una carta certificada de los juzgados que amenaza con medidas judiciales si no pagamos una deuda. El problema, sin embargo, es que la deuda aquí referida es una que jamás podríamos pagar. Como pecadores, esa es nuestra condición delante de Dios. Violamos las leyes de nuestro Creador y la multa o, como dice Pablo en Romanos 6:23, la paga de nuestro pecado es la muerte. Irremisiblemente merecemos morir. Así es nuestro estado natural como pecadores, nuestra condición sin Cristo. Pero Cristo tomó este documento acusador y lo quitó de en medio, clavándolo en su propia cruz. Y así satisfizo para siempre nuestra deuda delante de Dios. En la cruz Cristo pagó mi deuda y yo conseguí una nueva deuda, una deuda de gratitud.<br /><br />Gocemos hoy de esta gratitud por la libertad que es nuestra por la cruz de Cristo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,colosenses,david,devocional,evangelio,gratitud</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/08cc3e9353edf50c287eea36aa36153f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_463-Efesios_4_27</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-463-efesios-4-27--42164851</link><description><![CDATA[«ni deis lugar al diablo.» (Efesios 4:27)<br /><br />En este versículo corto, encontramos un buen consejo para tener en cuenta cada día. El pensamiento es sencillo: puesto que Satanás siempre busca atacarnos para hacernos tropezar, no debemos hacer nada que podría aprovechar el tentador para hacernos caer. La verdad es que muchas veces hacemos cosas que abren una puerta de par en par al diablo para tentarnos. Ahora, en el contexto específico de este versículo, Pablo está hablando de la ira. Nos dice que no debemos dejar que se ponga el sol sobre nuestro enojo (4:26). La idea principal del pasaje es que debemos tratar con las situaciones que causan ira de manera diaria para que las situaciones que causan ira se vayan acumulando en nuestra vida. Cada día debemos perdonar o entregar a Dios lo que nos ha sido motivo de enojo y frustración. Si guardamos en nuestro corazón aquellas frustraciones o males, dejándolos acumularse, estamos regalando al diablo una oportunidad perfecta para atacarnos con la amargura. Pero si cada día tomamos un poco el tiempo para tratar los problemas o, si está fuera de nuestro control, entregar las frustraciones y los males al Señor, no sólo cerramos la puerta al diablo sino también abrimos la puerta a que el Señor nos ayude a empezar cada día frescos y sin amarguras. <br /><br />Siguiendo este simple consejo de la Palabra, fastidiaremos al diablo, quitando de sus manos las oportunidades para atacarnos gratuitamente con el enojo y la amargura. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/42164851</guid><pubDate>Mon, 06 Jul 2026 04:35:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/42164851/melp_463_efesios_4_27.mp3" length="2998807" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«ni deis lugar al diablo.» (Efesios 4:27)

En este versículo corto, encontramos un buen consejo para tener en cuenta cada día. El pensamiento es sencillo: puesto que Satanás siempre busca atacarnos para hacernos tropezar, no debemos hacer nada que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«ni deis lugar al diablo.» (Efesios 4:27)<br /><br />En este versículo corto, encontramos un buen consejo para tener en cuenta cada día. El pensamiento es sencillo: puesto que Satanás siempre busca atacarnos para hacernos tropezar, no debemos hacer nada que podría aprovechar el tentador para hacernos caer. La verdad es que muchas veces hacemos cosas que abren una puerta de par en par al diablo para tentarnos. Ahora, en el contexto específico de este versículo, Pablo está hablando de la ira. Nos dice que no debemos dejar que se ponga el sol sobre nuestro enojo (4:26). La idea principal del pasaje es que debemos tratar con las situaciones que causan ira de manera diaria para que las situaciones que causan ira se vayan acumulando en nuestra vida. Cada día debemos perdonar o entregar a Dios lo que nos ha sido motivo de enojo y frustración. Si guardamos en nuestro corazón aquellas frustraciones o males, dejándolos acumularse, estamos regalando al diablo una oportunidad perfecta para atacarnos con la amargura. Pero si cada día tomamos un poco el tiempo para tratar los problemas o, si está fuera de nuestro control, entregar las frustraciones y los males al Señor, no sólo cerramos la puerta al diablo sino también abrimos la puerta a que el Señor nos ayude a empezar cada día frescos y sin amarguras. <br /><br />Siguiendo este simple consejo de la Palabra, fastidiaremos al diablo, quitando de sus manos las oportunidades para atacarnos gratuitamente con el enojo y la amargura. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,efesios,tentación,victoria</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bf30d8cfcee1ff493041b28b93bce418.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_544-Efesios_2_3</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-544-efesios-2-3--44631687</link><description><![CDATA[«entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.» (Efesios 2:3)<br /><br />Aquí en el capítulo dos de la carta a los Efesios, el apóstol Pablo nos habla de la condición humana. Al contrario de la filosofía humana que ve a cada persona como básicamente buena, Pablo describe al ser humano como uno impulsado por y esclavizado a sus deseos carnales. Por lo tanto, lo describe como un hijo de ira. La frase nos lleva a contemplar a uno que, por su naturaleza pecaminosa, sólo merece la ira de Dios. Pero lo más fuerte de esta descripción es notar que Pablo no está hablando de los gentiles o de la gente mala de su sociedad. ¡Pablo está hablando de “todos nosotros”! Incluso el mismo Pablo se incluye a sí mismo en esta descripción. En Romanos tres encontramos el paralelo: estamos todos destituidos de la gloria de Dios (23). Pero sobre este fondo negro, Pablo pinta el evangelio con colores brillantes y vívidos. Los que éramos hijos de ira, por el amor y la gracia de Dios hemos sido rescatados y salvados para que Dios cumpla su propósito original en nosotros: para que andemos en buenas obras (10).<br /><br />Si hemos puesto nuestra confianza en lo que Cristo hizo en nuestro lugar en la cruz, Dios quiere que andemos en buenas obras. Hoy en vez de vivir impulsados por nuestros deseos y pensamientos, busquemos andar en buenas obras según el propósito de nuestro Creador. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44631687</guid><pubDate>Sat, 04 Jul 2026 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44631687/melp_544_efesios_2_3.mp3" length="2986725" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.» (Efesios 2:3)&#13;
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Aquí en el capítulo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.» (Efesios 2:3)<br /><br />Aquí en el capítulo dos de la carta a los Efesios, el apóstol Pablo nos habla de la condición humana. Al contrario de la filosofía humana que ve a cada persona como básicamente buena, Pablo describe al ser humano como uno impulsado por y esclavizado a sus deseos carnales. Por lo tanto, lo describe como un hijo de ira. La frase nos lleva a contemplar a uno que, por su naturaleza pecaminosa, sólo merece la ira de Dios. Pero lo más fuerte de esta descripción es notar que Pablo no está hablando de los gentiles o de la gente mala de su sociedad. ¡Pablo está hablando de “todos nosotros”! Incluso el mismo Pablo se incluye a sí mismo en esta descripción. En Romanos tres encontramos el paralelo: estamos todos destituidos de la gloria de Dios (23). Pero sobre este fondo negro, Pablo pinta el evangelio con colores brillantes y vívidos. Los que éramos hijos de ira, por el amor y la gracia de Dios hemos sido rescatados y salvados para que Dios cumpla su propósito original en nosotros: para que andemos en buenas obras (10).<br /><br />Si hemos puesto nuestra confianza en lo que Cristo hizo en nuestro lugar en la cruz, Dios quiere que andemos en buenas obras. Hoy en vez de vivir impulsados por nuestros deseos y pensamientos, busquemos andar en buenas obras según el propósito de nuestro Creador. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,efesios,evangelio,pecado</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_213 - Ester_6_1</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-213-ester-6-1--19880658</link><description><![CDATA[«Aquella misma noche se le fue el sueño al rey, y dijo que le trajesen el libro de las memorias y crónicas, y que las leyeran en su presencia.» (Ester 6:1)<br /><br />Si conoces la historia de Ester, este versículo es una de las claves en el libro. Hasta este punto en la historia, el malvado plan de Amán estaba saliendo a la perfección. Mardoqueo y Ester al final hicieron lo único que podían hacer: ayunar tres días. Aunque el texto no lo mencione específicamente, se entiende que este ayuno iba acompañado con la oración al Dios Todopoderoso. Y Dios empezó a obrar esa misma noche, pero no de la manera que ellos igual habían imaginado. Esa noche Dios quitó el sueño al rey, el cual hizo que se le leyera del libro exacto en que se relataba el acto leal de Mardoqueo, un acto que jamás se había recompensado. Ese acto aparentemente insignificante fue el comienzo del final de Amán. Estoy seguro de que Mardoqueo y Ester se estaban preguntando por qué no había Dios todavía obrado, por qué estaba permitiendo que Amán saliera con sus planes. Pero luego vieron que Dios obró justo en el momento preciso y de manera contundente. Esta lección es una de las más difíciles para el cristiano. Nos cuesta esperar y seguir confiando cuando no vemos nada. Pero la historia de Ester nos anima a seguir confiar incluso en la situación más negra que podemos imaginar para que DIos obre para su gloria.<br /><br />Que Dios nos ayude a seguir confiando en Él hoy para poder ver su mano obrar. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19880658</guid><pubDate>Fri, 03 Jul 2026 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19880658/melp_213_ester_6_1.mp3" length="2993824" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Aquella misma noche se le fue el sueño al rey, y dijo que le trajesen el libro de las memorias y crónicas, y que las leyeran en su presencia.» (Ester 6:1)

Si conoces la historia de Ester, este versículo es una de las claves en el libro. Hasta este...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Aquella misma noche se le fue el sueño al rey, y dijo que le trajesen el libro de las memorias y crónicas, y que las leyeran en su presencia.» (Ester 6:1)<br /><br />Si conoces la historia de Ester, este versículo es una de las claves en el libro. Hasta este punto en la historia, el malvado plan de Amán estaba saliendo a la perfección. Mardoqueo y Ester al final hicieron lo único que podían hacer: ayunar tres días. Aunque el texto no lo mencione específicamente, se entiende que este ayuno iba acompañado con la oración al Dios Todopoderoso. Y Dios empezó a obrar esa misma noche, pero no de la manera que ellos igual habían imaginado. Esa noche Dios quitó el sueño al rey, el cual hizo que se le leyera del libro exacto en que se relataba el acto leal de Mardoqueo, un acto que jamás se había recompensado. Ese acto aparentemente insignificante fue el comienzo del final de Amán. Estoy seguro de que Mardoqueo y Ester se estaban preguntando por qué no había Dios todavía obrado, por qué estaba permitiendo que Amán saliera con sus planes. Pero luego vieron que Dios obró justo en el momento preciso y de manera contundente. Esta lección es una de las más difíciles para el cristiano. Nos cuesta esperar y seguir confiando cuando no vemos nada. Pero la historia de Ester nos anima a seguir confiar incluso en la situación más negra que podemos imaginar para que DIos obre para su gloria.<br /><br />Que Dios nos ayude a seguir confiando en Él hoy para poder ver su mano obrar. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,ester,soberanía</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/f337445eefe63454120fce43aad57e9e.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_667-Ester_3_7</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-667-ester-3-7--50452013</link><description><![CDATA[«En el mes primero, que es el mes de Nisán, en el año duodécimo del rey Asuero, fue echada Pur, esto es, la suerte, delante de Amán, suerte para cada día y cada mes del año; y salió el mes duodécimo, que es el mes de Adar.» (Ester 3:7)<br /><br />En el libro de Ester, el personaje de Amán aparece repentinamente en el capítulo 3. Alguna amargura tendría hacia el pueblo judío por eventos pasados, pero cuando Mardoqueo, de todos los siervos del rey, no se arrodilló ante él, Amán decidió que la solución sería realizar un genocidio. La parte terrible de la historia es que el rey Asuero no puso ningún impedimento al plan malvado de Amán (3:10). Todo parece perdido para el pueblo judío. Pero es curioso notar un detalle: Amán obviamente era supersticioso y decidió echar suertes para ver el mes en que empezaría su exterminio. Era el primer mes del año y la suerte señaló el mes duodécimo; Amán tendría que esperar un año entero para llevar acabo su plan. Dios ordenó que la suerte señalara ese mes, dando el tiempo necesario para que el rey fuese recordado del servicio de Mardoqueo y que la reina Ester intercediera por su pueblo. El mensaje del libro de Ester es que el soberano Dios controla y ordena los tiempos para llevar a cabo su perfecta voluntad. Este mensaje es importante para nosotros. Vivimos en un mundo que está lleno de maquinaciones que amenazan a los hijos de Dios. Podemos descansar en la soberanía de nuestro Dios que gobierna a pesar de la maldad humana.<br /><br />Sigamos confiando hoy en nuestro Dios y pidamos que “la paz de Dios gobierne en [nuestros] corazones” (Colosenses 3:15). (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/50452013</guid><pubDate>Thu, 02 Jul 2026 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/50452013/melp_667_ester_3_7.mp3" length="4189425" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«En el mes primero, que es el mes de Nisán, en el año duodécimo del rey Asuero, fue echada Pur, esto es, la suerte, delante de Amán, suerte para cada día y cada mes del año; y salió el mes duodécimo, que es el mes de Adar.» (Ester 3:7)&#13;
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En el libro...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«En el mes primero, que es el mes de Nisán, en el año duodécimo del rey Asuero, fue echada Pur, esto es, la suerte, delante de Amán, suerte para cada día y cada mes del año; y salió el mes duodécimo, que es el mes de Adar.» (Ester 3:7)<br /><br />En el libro de Ester, el personaje de Amán aparece repentinamente en el capítulo 3. Alguna amargura tendría hacia el pueblo judío por eventos pasados, pero cuando Mardoqueo, de todos los siervos del rey, no se arrodilló ante él, Amán decidió que la solución sería realizar un genocidio. La parte terrible de la historia es que el rey Asuero no puso ningún impedimento al plan malvado de Amán (3:10). Todo parece perdido para el pueblo judío. Pero es curioso notar un detalle: Amán obviamente era supersticioso y decidió echar suertes para ver el mes en que empezaría su exterminio. Era el primer mes del año y la suerte señaló el mes duodécimo; Amán tendría que esperar un año entero para llevar acabo su plan. Dios ordenó que la suerte señalara ese mes, dando el tiempo necesario para que el rey fuese recordado del servicio de Mardoqueo y que la reina Ester intercediera por su pueblo. El mensaje del libro de Ester es que el soberano Dios controla y ordena los tiempos para llevar a cabo su perfecta voluntad. Este mensaje es importante para nosotros. Vivimos en un mundo que está lleno de maquinaciones que amenazan a los hijos de Dios. Podemos descansar en la soberanía de nuestro Dios que gobierna a pesar de la maldad humana.<br /><br />Sigamos confiando hoy en nuestro Dios y pidamos que “la paz de Dios gobierne en [nuestros] corazones” (Colosenses 3:15). (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,ester,paz</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/6a2e6455322856406a238e7313fce977.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_152-2Cor_12_9</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-152-2cor-12-9--18792739</link><description><![CDATA[«Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.» (2 Corintios‬ ‭12:9‬)<br /><br />Todos tenemos debilidades. Igual no nos gusta admitir que las tenemos porque nuestro orgullo preferiría ocultarlas. Pero Pablo aquí toma otra actitud. Habla abiertamente de lo que llama su aguijón en la carne, aquella situación que describe como un mensajero de Satanás. Pero lejos de quejarse de esta situación difícil, Pablo celebra su debilidad con ganas, con toda disposición. Ahora, igual nosotros preguntamos cómo podría hacer eso. La respuesta es simple. Pablo veía su debilidad como la vía por la cual Dios mostraba a su poder. En vez de ocultar su debilidad aprendió a contarla como motivo de gozo al ver la obra de Dios en él.<br /><br />¿Cuáles son nuestras debilidades? Piénsalo: si pudieras cambiar una situación en tu vida, ¿qué sería? Igual esta es una de tus debilidades. Ahora, si le has pedido a Dios que te lo cambie o lo quite, y todavía no lo ha hecho, cambia tu perspectiva y deja que Dios se muestre en tu vida a través de esa situación. Convierte tu orgullo en glorificación a Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18792739</guid><pubDate>Wed, 01 Jul 2026 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18792739/melp_152_2cor_12_9.mp3" length="2972437" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.» (2 Corintios‬ ‭12:9‬)

Todos tenemos debilidades. Igual...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.» (2 Corintios‬ ‭12:9‬)<br /><br />Todos tenemos debilidades. Igual no nos gusta admitir que las tenemos porque nuestro orgullo preferiría ocultarlas. Pero Pablo aquí toma otra actitud. Habla abiertamente de lo que llama su aguijón en la carne, aquella situación que describe como un mensajero de Satanás. Pero lejos de quejarse de esta situación difícil, Pablo celebra su debilidad con ganas, con toda disposición. Ahora, igual nosotros preguntamos cómo podría hacer eso. La respuesta es simple. Pablo veía su debilidad como la vía por la cual Dios mostraba a su poder. En vez de ocultar su debilidad aprendió a contarla como motivo de gozo al ver la obra de Dios en él.<br /><br />¿Cuáles son nuestras debilidades? Piénsalo: si pudieras cambiar una situación en tu vida, ¿qué sería? Igual esta es una de tus debilidades. Ahora, si le has pedido a Dios que te lo cambie o lo quite, y todavía no lo ha hecho, cambia tu perspectiva y deja que Dios se muestre en tu vida a través de esa situación. Convierte tu orgullo en glorificación a Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,corintios,david,debilidades,devocional</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/36970c235c08c4c08f7902c8393c8f36.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_533-2Corintios_6_18</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-533-2corintios-6-18--44402238</link><description><![CDATA[«Y seré para vosotros por Padre, Y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso.» (2 Corintios 6:18)<br /><br />Esta es una de las grandes promesas de Dios en la Biblia y nos conviene meditar en ella. En Juan 8 Jesús nos ayuda a entender el contexto. Mientras hablaba a los fariseos, les decía que eran de su padre el diablo y por eso hacían las obras de Satanás: mentían e intentaban matar. La denuncia de Jesús no iba sólo para los fariseos. Más bien Jesús estaba hablando de la condición natural de todo ser humano. Somos pecadores por naturaleza y por lo tanto actuamos como los hijos del primer pecador, Lucifer. Pero la salvación representa un cambio de familia. Cuando nos arrepentimos y pusimos nuestra fe en lo que Cristo hizo por nosotros en la cruz, Dios nos sacó de la familia del diablo y nos adoptó como miembros de su familia. Por lo tanto nos promete que contamos con el Dios Todopoderoso como nuestro Padre ya que somos sus hijos e hijas. Lo vemos en la oración modelo que Jesús enseñó a sus discípulos. Podemos orar en los mismos términos que Jesús oraba: “Padre nuestro que estás en los cielos”. Pero este privilegio también viene con obligaciones. En el contexto de 2 Corintios Pablo está animando a los creyentes a andar en santidad como un testimonio delante del mundo de quien es nuestro Padre.<br /><br />Gocémonos en esta verdad: somos los hijos y las hijas de Dios. Pero también vivamos como corresponde a esta promesa, como hijos e hijas de Dios, andando en santidad como merece nuestro nuevo Padre. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44402238</guid><pubDate>Tue, 30 Jun 2026 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44402238/melp_533_2corintios_6_18.mp3" length="2986730" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y seré para vosotros por Padre, Y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso.» (2 Corintios 6:18)&#13;
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Esta es una de las grandes promesas de Dios en la Biblia y nos conviene meditar en ella. En Juan 8 Jesús nos ayuda a entender el...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y seré para vosotros por Padre, Y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso.» (2 Corintios 6:18)<br /><br />Esta es una de las grandes promesas de Dios en la Biblia y nos conviene meditar en ella. En Juan 8 Jesús nos ayuda a entender el contexto. Mientras hablaba a los fariseos, les decía que eran de su padre el diablo y por eso hacían las obras de Satanás: mentían e intentaban matar. La denuncia de Jesús no iba sólo para los fariseos. Más bien Jesús estaba hablando de la condición natural de todo ser humano. Somos pecadores por naturaleza y por lo tanto actuamos como los hijos del primer pecador, Lucifer. Pero la salvación representa un cambio de familia. Cuando nos arrepentimos y pusimos nuestra fe en lo que Cristo hizo por nosotros en la cruz, Dios nos sacó de la familia del diablo y nos adoptó como miembros de su familia. Por lo tanto nos promete que contamos con el Dios Todopoderoso como nuestro Padre ya que somos sus hijos e hijas. Lo vemos en la oración modelo que Jesús enseñó a sus discípulos. Podemos orar en los mismos términos que Jesús oraba: “Padre nuestro que estás en los cielos”. Pero este privilegio también viene con obligaciones. En el contexto de 2 Corintios Pablo está animando a los creyentes a andar en santidad como un testimonio delante del mundo de quien es nuestro Padre.<br /><br />Gocémonos en esta verdad: somos los hijos y las hijas de Dios. Pero también vivamos como corresponde a esta promesa, como hijos e hijas de Dios, andando en santidad como merece nuestro nuevo Padre. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2corintios,bell,biblia,david,devocional,santidad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_530-2Corintios_3_18</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-530-2corintios-3-18--44350165</link><description><![CDATA[«Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.» (2 Corintios 3:18)<br /><br />En este capítulo Pablo aprovecha la historia que encontramos en Números 34 para enseñar sobre la relación entre el creyente y su Dios. Moisés bajó del monte después de hablar con Dios y su rostro brillaba, reflejando la gloria de Dios. Moisés cuando hablaba con el pueblo después, se ponía un velo, pero Pablo dice que nosotros, como Moises, miramos la gloria de Dios con cara descubierta. No vemos a Dios cara a cara, como hablaba Moisés con Dios; más bien vemos, como dice aquí, como en un espejo. Vemos la gloria de Dios reflejada en la Palabra, pero el efecto es igual, vamos siendo transformados en la misma imagen, de gloria en gloria. La gloria de Dios que reflejamos hoy será superada por la que reflejaremos mañana. Pero la frase al principio del versículo llama la atención: “Por tanto, nosotros todos…”. Lo que Pablo describe aquí no es el plan de Dios para unos cuantos o para un élite espiritual. El plan de Dios para todos nosotros es que miremos diariamente en la Palabra y seamos transformados poco a poco en la misma imagen de nuestro Salvador.<br /><br />¿Cómo vas hoy en este proceso de transformación? Sigamos todos adelante en esta meta de ser transformados diariamente en la imagen de Cristo, de gloria en gloria. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44350165</guid><pubDate>Mon, 29 Jun 2026 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44350165/melp_530_2corintios_3_18.mp3" length="2986730" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.» (2 Corintios 3:18)&#13;
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En este capítulo Pablo aprovecha la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.» (2 Corintios 3:18)<br /><br />En este capítulo Pablo aprovecha la historia que encontramos en Números 34 para enseñar sobre la relación entre el creyente y su Dios. Moisés bajó del monte después de hablar con Dios y su rostro brillaba, reflejando la gloria de Dios. Moisés cuando hablaba con el pueblo después, se ponía un velo, pero Pablo dice que nosotros, como Moises, miramos la gloria de Dios con cara descubierta. No vemos a Dios cara a cara, como hablaba Moisés con Dios; más bien vemos, como dice aquí, como en un espejo. Vemos la gloria de Dios reflejada en la Palabra, pero el efecto es igual, vamos siendo transformados en la misma imagen, de gloria en gloria. La gloria de Dios que reflejamos hoy será superada por la que reflejaremos mañana. Pero la frase al principio del versículo llama la atención: “Por tanto, nosotros todos…”. Lo que Pablo describe aquí no es el plan de Dios para unos cuantos o para un élite espiritual. El plan de Dios para todos nosotros es que miremos diariamente en la Palabra y seamos transformados poco a poco en la misma imagen de nuestro Salvador.<br /><br />¿Cómo vas hoy en este proceso de transformación? Sigamos todos adelante en esta meta de ser transformados diariamente en la imagen de Cristo, de gloria en gloria. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2corintios,bell,biblia,david,devocional,palabra,santificación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_453-1Cor_14_1</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-453-1cor-14-1--41946499</link><description><![CDATA[«Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis.» (1 Corintios 14:1)<br /><br />Los corintios tenían entre ellos muchos conflictos. Aparentemente existían competiciones entre los creyentes para intentar sobresalir por medio del ejercicio de sus dones espirituales. Nos recuerda de la actitud que vemos entre los doce cuando discutían sobre quién era el mayor en el reino. Los corintios creían que si tenían ciertos dones, eran mejores o más valiosos a Dios que los demás en la iglesia. En los capítulos 12 y 13, Pablo les enseña sobre el don del amor. Sin el amor, les dijo, nada de lo que hacían realmente tenía valor (13:1-3). Por lo tanto les instruye a ""seguir el amor"". Literalmente, la idea es correr detrás del amor con la intención de alcanzarlo. Para usar el lenguaje de Eclesiastés, muchas veces vamos corriendo detrás del viento para intentar alcanzarlo, sólo para luego darnos cuenta de que todo lo que nos parecía tan importante era realmente vanidad. Pero el amor no es vanidad. No es un esfuerzo inútil porque el amor está a la cabeza del fruto del Espíritu. ¡Dios quiere producir ese amor en nosotros! La pregunta importante es ¿qué estamos haciendo nosotros que frena la producción de este amor en nuestros corazones? Si permitimos que la envidia, el orgullo, lo indebido, la irritación o el rencor (ver 13:4-5) llene nuestros corazones, no estamos fomentando el amor de Dios en nuestras vidas. <br /><br />Que Dios nos haga pacientes y benignos en su amor, primeramente hacia Él y también hacia nuestros prójimos. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41946499</guid><pubDate>Sat, 27 Jun 2026 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41946499/melp_453_1cor_14_1.mp3" length="2998811" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis.» (1 Corintios 14:1)

Los corintios tenían entre ellos muchos conflictos. Aparentemente existían competiciones entre los creyentes para intentar sobresalir por medio...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis.» (1 Corintios 14:1)<br /><br />Los corintios tenían entre ellos muchos conflictos. Aparentemente existían competiciones entre los creyentes para intentar sobresalir por medio del ejercicio de sus dones espirituales. Nos recuerda de la actitud que vemos entre los doce cuando discutían sobre quién era el mayor en el reino. Los corintios creían que si tenían ciertos dones, eran mejores o más valiosos a Dios que los demás en la iglesia. En los capítulos 12 y 13, Pablo les enseña sobre el don del amor. Sin el amor, les dijo, nada de lo que hacían realmente tenía valor (13:1-3). Por lo tanto les instruye a ""seguir el amor"". Literalmente, la idea es correr detrás del amor con la intención de alcanzarlo. Para usar el lenguaje de Eclesiastés, muchas veces vamos corriendo detrás del viento para intentar alcanzarlo, sólo para luego darnos cuenta de que todo lo que nos parecía tan importante era realmente vanidad. Pero el amor no es vanidad. No es un esfuerzo inútil porque el amor está a la cabeza del fruto del Espíritu. ¡Dios quiere producir ese amor en nosotros! La pregunta importante es ¿qué estamos haciendo nosotros que frena la producción de este amor en nuestros corazones? Si permitimos que la envidia, el orgullo, lo indebido, la irritación o el rencor (ver 13:4-5) llene nuestros corazones, no estamos fomentando el amor de Dios en nuestras vidas. <br /><br />Que Dios nos haga pacientes y benignos en su amor, primeramente hacia Él y también hacia nuestros prójimos. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1corintios,amor,bell,biblia,david,devocional,santificación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_132-1Cor_11_1</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-132-1cor-11-1--18556942</link><description><![CDATA[«Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.» (‭‭1aCorintios‬ ‭11:1‬)<br /><br />La instrucción espiritual del apóstol Pablo para los nuevos creyentes en Corinto era sencilla: imitar cada aspecto del carácter de Cristo que veían en Pablo. Ahora bien, ser imitador implica una observación cuidadosa y estudiada de una persona y luego una acción o un comportamiento que se ajusta a esta observación en la medida posible. Somos bastantes hábiles en esta destreza ya que lo hemos practicado desde la niñez. Observamos e Imitamos a nuestros padres (y a veces curiosamente los padres imitan a sus bebés) y luego solemos seguir imitando a nuestros héroes. Pero Pablo aquí habla de una doble imitación. Por un lado él estaba imitando a Cristo y por el otro invitaba a los creyentes a imitarle a él mismo. Pablo podría describir el lema de su vida como ""imitar para ser imitado"". Pero es importante recordar que antes de ser imitado, Pablo tenía que imitar. Si no estaba imitando a Cristo, no había nada que imitar en su vida.<br /><br />¿Estamos imitando a Cristo en nuestro día a día? Debemos estar conscientes de que es nuestra meta diaria: estudiar, observar y copiar. Pero a la vez debemos recordar que hay personas que nos imitarán a nosotros. ¿Qué tipo de patrón somos para que nos copien? Este hecho debe motivarnos a ser mejores imitadores de Cristo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18556942</guid><pubDate>Fri, 26 Jun 2026 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18556942/melp_132_1cor_11_1.mp3" length="2972586" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.» (‭‭1aCorintios‬ ‭11:1‬)

La instrucción espiritual del apóstol Pablo para los nuevos creyentes en Corinto era sencilla: imitar cada aspecto del carácter de Cristo que veían en Pablo. Ahora bien, ser...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.» (‭‭1aCorintios‬ ‭11:1‬)<br /><br />La instrucción espiritual del apóstol Pablo para los nuevos creyentes en Corinto era sencilla: imitar cada aspecto del carácter de Cristo que veían en Pablo. Ahora bien, ser imitador implica una observación cuidadosa y estudiada de una persona y luego una acción o un comportamiento que se ajusta a esta observación en la medida posible. Somos bastantes hábiles en esta destreza ya que lo hemos practicado desde la niñez. Observamos e Imitamos a nuestros padres (y a veces curiosamente los padres imitan a sus bebés) y luego solemos seguir imitando a nuestros héroes. Pero Pablo aquí habla de una doble imitación. Por un lado él estaba imitando a Cristo y por el otro invitaba a los creyentes a imitarle a él mismo. Pablo podría describir el lema de su vida como ""imitar para ser imitado"". Pero es importante recordar que antes de ser imitado, Pablo tenía que imitar. Si no estaba imitando a Cristo, no había nada que imitar en su vida.<br /><br />¿Estamos imitando a Cristo en nuestro día a día? Debemos estar conscientes de que es nuestra meta diaria: estudiar, observar y copiar. Pero a la vez debemos recordar que hay personas que nos imitarán a nosotros. ¿Qué tipo de patrón somos para que nos copien? Este hecho debe motivarnos a ser mejores imitadores de Cristo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1corintios,bell,biblia,david,devocional,imitar</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/f3e940fbb1aa8ffc6d39d23b5bc7ada1.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_124-1Cor_6_11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-124-1cor-6-11--18426359</link><description><![CDATA["Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios." (1a Corintios 6:11)<br /><br />Uno de los problemas en la iglesia de Corinto era que cristianos estaban denunciando a otros cristianos ante los jueces paganos en su ciudad. El daño al testimonio de los cristianos era terrible. Podemos imaginar lo difícil que sería para otros creyentes hablar del amor de Cristo a una persona que había visto como un cristiano denunciaba a otro en los tribunales. Pero el verdadero problema era que los cristianos estaban abusando y estafando a otros cristianos. En este versículo el apóstol muestra la solución: la purificación del pecador que confía en Cristo. La purificación (lavados) = la justificación (el momento de arrepentimiento y fe) + la santificación (el proceso en que el Espíritu Santo convence del pecado y llena la vida con su fruto). Es la obra de Cristo en la cruz unida a la presencia del Espíritu Santo en nuestro corazón. <br /><br />Vivamos nosotros esta purificación todos los días para que nuestras vidas sean un verdadero testimonio del amor de Dios ante el mundo.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18426359</guid><pubDate>Thu, 25 Jun 2026 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18426359/melp_124_1cor_6_11.mp3" length="2972751" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios." (1a Corintios 6:11)

Uno de los problemas en la iglesia de Corinto era que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios." (1a Corintios 6:11)<br /><br />Uno de los problemas en la iglesia de Corinto era que cristianos estaban denunciando a otros cristianos ante los jueces paganos en su ciudad. El daño al testimonio de los cristianos era terrible. Podemos imaginar lo difícil que sería para otros creyentes hablar del amor de Cristo a una persona que había visto como un cristiano denunciaba a otro en los tribunales. Pero el verdadero problema era que los cristianos estaban abusando y estafando a otros cristianos. En este versículo el apóstol muestra la solución: la purificación del pecador que confía en Cristo. La purificación (lavados) = la justificación (el momento de arrepentimiento y fe) + la santificación (el proceso en que el Espíritu Santo convence del pecado y llena la vida con su fruto). Es la obra de Cristo en la cruz unida a la presencia del Espíritu Santo en nuestro corazón. <br /><br />Vivamos nosotros esta purificación todos los días para que nuestras vidas sean un verdadero testimonio del amor de Dios ante el mundo.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,corintios,david,devocional,salvados</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/9d16ef0baccc86220b1dd3689f4caa76.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_120-1Cor_1_30</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-120-1cor-1-30--18404279</link><description><![CDATA["Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención;" (1a Corintios 1:30)<br /><br />El mundo muchas veces mira al Cristiano con cierto desprecio. No es algo nuevo en nuestros días. Pablo explica a los corintios que los judíos rechazaban a Jesús porque la cruz no encajaba en su concepto del Mesías y que para los griegos el evangelio les parecía locura. Podemos imaginar como los nuevos cristianos en Corinto sufrían el odio y desprecio por todas partes. Pero lo que los Judíos y los Griegos rechazaban como debilidad o locura, el Cristiano ve con otros ojos. Pablo usa cuatro palabras para describir lo que Cristo es para el que se ha arrepentido de su pecado y ha puesto su fe en lo que hizo Jesús en la cruz. En primer lugar, Cristo es la sabiduría de Dios. Jesús vivió en perfecta sabiduría, pero especialmente vemos su sabiduría en el plan de Dios para rescatar su creación rebelde. La segunda palabra que usa es justificación. Por medio de Cristo, Dios nos ha perdonado y nos trata como si jamás hubiéramos pecado. También Cristo es santificación, porque por Él, Dios nos sigue transformando en lo que le agrada. Finalmente, Pablo dice que Cristo es redención: por Él hemos sido rescatados de nuestra esclavitud al pecado para poder servir a Dios.<br /><br />Cristo es todo y por eso, según el versículo 31, debemos gloriarnos en Cristo. Tomemos tiempo hoy para meditar en todo lo que Cristo ha hecho y sigue haciendo en nuestras vidas para darle gloria.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18404279</guid><pubDate>Wed, 24 Jun 2026 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18404279/melp_120_1cor_1_30.mp3" length="2972813" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención;" (1a Corintios 1:30)

El mundo muchas veces mira al Cristiano con cierto desprecio. No es algo nuevo en nuestros días....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención;" (1a Corintios 1:30)<br /><br />El mundo muchas veces mira al Cristiano con cierto desprecio. No es algo nuevo en nuestros días. Pablo explica a los corintios que los judíos rechazaban a Jesús porque la cruz no encajaba en su concepto del Mesías y que para los griegos el evangelio les parecía locura. Podemos imaginar como los nuevos cristianos en Corinto sufrían el odio y desprecio por todas partes. Pero lo que los Judíos y los Griegos rechazaban como debilidad o locura, el Cristiano ve con otros ojos. Pablo usa cuatro palabras para describir lo que Cristo es para el que se ha arrepentido de su pecado y ha puesto su fe en lo que hizo Jesús en la cruz. En primer lugar, Cristo es la sabiduría de Dios. Jesús vivió en perfecta sabiduría, pero especialmente vemos su sabiduría en el plan de Dios para rescatar su creación rebelde. La segunda palabra que usa es justificación. Por medio de Cristo, Dios nos ha perdonado y nos trata como si jamás hubiéramos pecado. También Cristo es santificación, porque por Él, Dios nos sigue transformando en lo que le agrada. Finalmente, Pablo dice que Cristo es redención: por Él hemos sido rescatados de nuestra esclavitud al pecado para poder servir a Dios.<br /><br />Cristo es todo y por eso, según el versículo 31, debemos gloriarnos en Cristo. Tomemos tiempo hoy para meditar en todo lo que Cristo ha hecho y sigue haciendo en nuestras vidas para darle gloria.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,corintios,david,devocional,gloriar</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/70891dac978a68d62edcbdfc9996b139.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_666-Nehemias_13_7</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-666-nehemias-13-7--50452012</link><description><![CDATA[«para volver a Jerusalén; y entonces supe del mal que había hecho Eliasib por consideración a Tobías, haciendo para él una cámara en los atrios de la casa de Dios.» (Nehemías 13:7)<br /><br />Cuando los judíos volvieron a Jerusalén y empezaron otra vez a leer la Ley, entendieron que los otros pueblos que habitaban entre ellos no debían entrar en la congregación de Dios (13:1). Debemos entender esto en el contexto espiritual; o sea, los que no reconocían al Dios de Israel no formaban parte del pueblo de Dios. Justo en este contexto, Nehemías cuenta de cómo Eliasib, uno de los encargados del templo reconstruido, había entregado una de las cámaras sagradas a su consuegro Tobías. Cuando Nehemías volvió a Jerusalén y se enteró de que un hombre que no seguía al Dios del templo tenía una vivienda dentro del templo, dice “me dolió en gran manera; y arrojé todos los muebles de la casa de Tobías fuera de la cámara” (13:8). Esta limpieza del templo nos prepara para el Señor Jesucristo que también encontró en el templo a los que no debían estar, no por su nacionalidad sino porque su propósito no fue el de adorar a Dios. Jesús también los arrojó del templo. Nosotros somos el templo de Dios. Debemos guardar nuestro templo y tener cuidado de no albergar en nuestra vida a aquellas cosas que son contrarias a Dios. Cuando el Espíritu de Dios nos hace ver en nosotros lo que es contrario a Dios, debe dolernos en gran manera y por el mismo Espíritu debemos arrojarlos fuera.<br /><br />Pidamos hoy que Dios nos abra los ojos, y si hay algo en nuestra vida que no debe estar allí, arrojémoslo de nuestro templo para que Dios sea honrado en él. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/50452012</guid><pubDate>Tue, 23 Jun 2026 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/50452012/melp_666_nehemias_13_7.mp3" length="4189441" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«para volver a Jerusalén; y entonces supe del mal que había hecho Eliasib por consideración a Tobías, haciendo para él una cámara en los atrios de la casa de Dios.» (Nehemías 13:7)

Cuando los judíos volvieron a Jerusalén y empezaron otra vez a leer...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«para volver a Jerusalén; y entonces supe del mal que había hecho Eliasib por consideración a Tobías, haciendo para él una cámara en los atrios de la casa de Dios.» (Nehemías 13:7)<br /><br />Cuando los judíos volvieron a Jerusalén y empezaron otra vez a leer la Ley, entendieron que los otros pueblos que habitaban entre ellos no debían entrar en la congregación de Dios (13:1). Debemos entender esto en el contexto espiritual; o sea, los que no reconocían al Dios de Israel no formaban parte del pueblo de Dios. Justo en este contexto, Nehemías cuenta de cómo Eliasib, uno de los encargados del templo reconstruido, había entregado una de las cámaras sagradas a su consuegro Tobías. Cuando Nehemías volvió a Jerusalén y se enteró de que un hombre que no seguía al Dios del templo tenía una vivienda dentro del templo, dice “me dolió en gran manera; y arrojé todos los muebles de la casa de Tobías fuera de la cámara” (13:8). Esta limpieza del templo nos prepara para el Señor Jesucristo que también encontró en el templo a los que no debían estar, no por su nacionalidad sino porque su propósito no fue el de adorar a Dios. Jesús también los arrojó del templo. Nosotros somos el templo de Dios. Debemos guardar nuestro templo y tener cuidado de no albergar en nuestra vida a aquellas cosas que son contrarias a Dios. Cuando el Espíritu de Dios nos hace ver en nosotros lo que es contrario a Dios, debe dolernos en gran manera y por el mismo Espíritu debemos arrojarlos fuera.<br /><br />Pidamos hoy que Dios nos abra los ojos, y si hay algo en nuestra vida que no debe estar allí, arrojémoslo de nuestro templo para que Dios sea honrado en él. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,nehemias,pureza</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/11394cec6bbe112e1bda51399b4c4b02.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_665-Nehemias_9_20</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-665-nehemias-9-20--50452011</link><description><![CDATA[«Y enviaste tu buen Espíritu para enseñarles, y no retiraste tu maná de su boca, y agua les diste para su sed.» (Nehemías 9:20)<br /><br />Cuando los judíos celebraron por primera vez en años la fiesta de tabernáculos, no se permitió el luto. Era una fiesta de gozo recordando la provisión de Dios para sus padres en el desierto. Pero terminada la fiesta, hicieron luto y confesaron sus pecados durante 3 horas. Los levitas que guiaban esta confesión pública empezaron con un repaso de la historia de Israel. Resaltan las grandes bendiciones que Dios dio a su pueblo en el desierto. No solamente les dio agua cuando tuvieron sed en Horeb (ver 9:15), sino que también les dio el maná diariamente (9:15). Es interesante notar que aquí lo llaman “tu maná”, reconociendo que Dios les dio de comer de su propia mesa. Pero aún más importante que la comida y bebida que Dios proveyó para su pueblo es la provisión espiritual que les dio Dios: les evió su ben Espíritu para enseñarles. Si bien es verdad que no encontramos la morada permanente del Espíritu Santo en cada creyente hasta el día de Pentecostés en Hechos, aquí vemos que el Espíritu de Dios moraba en medio de su pueblo en el tabernáculo y en Moisés (ver Números 11:17). Nosotros hoy no tenemos la experiencia de encontrar pan del cielo en el suelo todos los días ni tampoco hemos visto salir agua de una peña para saciar nuestra sed. Pero lo que es aún mayor, tenemos al buen Espíritu de Dios en nosotros para enseñarnos.<br /><br />Obedezcamos todo lo que el Espíritu nos enseña por medio de la Palabra para que Dios nos siga sosteniendo cuando tengamos necesidad (9:21). (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/50452011</guid><pubDate>Mon, 22 Jun 2026 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/50452011/melp_665_nehemias_9_20.mp3" length="4189345" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y enviaste tu buen Espíritu para enseñarles, y no retiraste tu maná de su boca, y agua les diste para su sed.» (Nehemías 9:20)&#13;
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Cuando los judíos celebraron por primera vez en años la fiesta de tabernáculos, no se permitió el luto. Era una fiesta...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y enviaste tu buen Espíritu para enseñarles, y no retiraste tu maná de su boca, y agua les diste para su sed.» (Nehemías 9:20)<br /><br />Cuando los judíos celebraron por primera vez en años la fiesta de tabernáculos, no se permitió el luto. Era una fiesta de gozo recordando la provisión de Dios para sus padres en el desierto. Pero terminada la fiesta, hicieron luto y confesaron sus pecados durante 3 horas. Los levitas que guiaban esta confesión pública empezaron con un repaso de la historia de Israel. Resaltan las grandes bendiciones que Dios dio a su pueblo en el desierto. No solamente les dio agua cuando tuvieron sed en Horeb (ver 9:15), sino que también les dio el maná diariamente (9:15). Es interesante notar que aquí lo llaman “tu maná”, reconociendo que Dios les dio de comer de su propia mesa. Pero aún más importante que la comida y bebida que Dios proveyó para su pueblo es la provisión espiritual que les dio Dios: les evió su ben Espíritu para enseñarles. Si bien es verdad que no encontramos la morada permanente del Espíritu Santo en cada creyente hasta el día de Pentecostés en Hechos, aquí vemos que el Espíritu de Dios moraba en medio de su pueblo en el tabernáculo y en Moisés (ver Números 11:17). Nosotros hoy no tenemos la experiencia de encontrar pan del cielo en el suelo todos los días ni tampoco hemos visto salir agua de una peña para saciar nuestra sed. Pero lo que es aún mayor, tenemos al buen Espíritu de Dios en nosotros para enseñarnos.<br /><br />Obedezcamos todo lo que el Espíritu nos enseña por medio de la Palabra para que Dios nos siga sosteniendo cuando tengamos necesidad (9:21). (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,nehemias,obediencia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/12943255a01394883def45ea276cf1b0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_428-Nehemias_6_9</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-428-nehemias-6-9--41367693</link><description><![CDATA[«Porque todos ellos nos amedrentaban, diciendo: Se debilitarán las manos de ellos en la obra, y no será terminada. Ahora, pues, oh Dios, fortalece tú mis manos.» (Nehemías 6:9)<br /><br />Nehemías tenía un trabajo sumamente difícil. Tenía que organizar al pueblo que había vuelto a Jerusalén después del cautiverio en Babilonia y a la vez lidiar con los enemigos de su pueblo que constantemente le hacían la vida imposible. Como vemos aquí, sus enemigos estaban intentando extorsionarle e intimidarle. El secreto de la perseverancia de Nehemías a pesar de todas estas dificultades lo encontramos en la cortísima oración en la última frase del versículo: Oh Dios, fortalece tú mis manos. Nehemías así reconocía que si no hubiera sido por su Dios, sus manos habrían flaqueado, pero a lo largo del libro vemos que Dios constantemente le fortalecía para que pudiera guiar al pueblo y seguir adelante en la construcción de las murallas de Jerusalén. Estoy seguro que ninguno de nosotros tenemos ni la mitad de las responsabilidades ni tampoco las amenazas que sufrió Nehemías, pero necesitamos exactamente la misma actitud. Necesitamos ir a Dios y pedir que Él fortalezca nuestras manos para que podamos hacer todo lo que nos ha llamado a hacer.<br /><br />Empecemos este día pidiendo que Dios fortalezca nuestras manos, y volvamos a Dios a lo largo del día con pequeñas oraciones como la de Nehemías, buscando constantemente la fuerza que sólo Dios nos puede. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41367693</guid><pubDate>Sat, 20 Jun 2026 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41367693/melp_428_nehemias_6_9.mp3" length="2998807" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque todos ellos nos amedrentaban, diciendo: Se debilitarán las manos de ellos en la obra, y no será terminada. Ahora, pues, oh Dios, fortalece tú mis manos.» (Nehemías 6:9)

Nehemías tenía un trabajo sumamente difícil. Tenía que organizar al...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque todos ellos nos amedrentaban, diciendo: Se debilitarán las manos de ellos en la obra, y no será terminada. Ahora, pues, oh Dios, fortalece tú mis manos.» (Nehemías 6:9)<br /><br />Nehemías tenía un trabajo sumamente difícil. Tenía que organizar al pueblo que había vuelto a Jerusalén después del cautiverio en Babilonia y a la vez lidiar con los enemigos de su pueblo que constantemente le hacían la vida imposible. Como vemos aquí, sus enemigos estaban intentando extorsionarle e intimidarle. El secreto de la perseverancia de Nehemías a pesar de todas estas dificultades lo encontramos en la cortísima oración en la última frase del versículo: Oh Dios, fortalece tú mis manos. Nehemías así reconocía que si no hubiera sido por su Dios, sus manos habrían flaqueado, pero a lo largo del libro vemos que Dios constantemente le fortalecía para que pudiera guiar al pueblo y seguir adelante en la construcción de las murallas de Jerusalén. Estoy seguro que ninguno de nosotros tenemos ni la mitad de las responsabilidades ni tampoco las amenazas que sufrió Nehemías, pero necesitamos exactamente la misma actitud. Necesitamos ir a Dios y pedir que Él fortalezca nuestras manos para que podamos hacer todo lo que nos ha llamado a hacer.<br /><br />Empecemos este día pidiendo que Dios fortalezca nuestras manos, y volvamos a Dios a lo largo del día con pequeñas oraciones como la de Nehemías, buscando constantemente la fuerza que sólo Dios nos puede. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,fuerza,nehemías,oración</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bf30d8cfcee1ff493041b28b93bce418.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_201 - Nehemias_2_8</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-201-nehemias-2-8--19599831</link><description><![CDATA[«Y me lo concedió el rey, según la benéfica mano de mi Dios sobre mí.» (Nehemías 2:8b) <br /><br />Cuando Nehemías escuchó de la triste situación de los exiliados retornados en Jerusalén, le afectó de tal forma que un día el rey notó la tristeza de su rostro y le preguntó por la causa. Armado con la oración, Nehemías pidió lo que, humanamente hablando, era imposible: no sólo una excedencia de su trabajo sino también las provisiones necesarias para edificar los muros de Jerusalén. Era un momento increíblemente delicado. Estaba pidiendo un favor enorme ante el rey gentil que servía. Supongo que si el rey se hubiera enfadado con él, podría haber significado el fin de su trabajo en el palacio, pero Nehemías estaba convencido de que Dios estaba con él. En la voluntad de Dios, el rey le concedió la petición, pero Nehemías lo tenía claro: detrás de la decisión del rey estaba la benéfica mano de su Dios sobre él. Es importante para nosotros también recordar que en las situaciones de la vida, la mano poderosa y amorosa de nuestro Dios está siempre activa. Cuando alguien nos ayuda en alguna situación, no sólo debemos ver lo que nos ha concedido ""el rey"" sino también debemos ver la mano del Rey de reyes sobre nosotros. Por lo tanto nuestra gratitud no debe ir solamente al instrumento que fue usado sino también al Dios que lo usó según su benéfica voluntad. <br /><br />¿Qué es lo que la benéfica mano de nuestro Dios nos ha concedido hoy? Demos gracias y luego usémoslo para la gloria de nuestro Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19599831</guid><pubDate>Fri, 19 Jun 2026 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19599831/melp_201_nehemias_2_8.mp3" length="2977383" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y me lo concedió el rey, según la benéfica mano de mi Dios sobre mí.» (Nehemías 2:8b) 

Cuando Nehemías escuchó de la triste situación de los exiliados retornados en Jerusalén, le afectó de tal forma que un día el rey notó la tristeza de su rostro y...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y me lo concedió el rey, según la benéfica mano de mi Dios sobre mí.» (Nehemías 2:8b) <br /><br />Cuando Nehemías escuchó de la triste situación de los exiliados retornados en Jerusalén, le afectó de tal forma que un día el rey notó la tristeza de su rostro y le preguntó por la causa. Armado con la oración, Nehemías pidió lo que, humanamente hablando, era imposible: no sólo una excedencia de su trabajo sino también las provisiones necesarias para edificar los muros de Jerusalén. Era un momento increíblemente delicado. Estaba pidiendo un favor enorme ante el rey gentil que servía. Supongo que si el rey se hubiera enfadado con él, podría haber significado el fin de su trabajo en el palacio, pero Nehemías estaba convencido de que Dios estaba con él. En la voluntad de Dios, el rey le concedió la petición, pero Nehemías lo tenía claro: detrás de la decisión del rey estaba la benéfica mano de su Dios sobre él. Es importante para nosotros también recordar que en las situaciones de la vida, la mano poderosa y amorosa de nuestro Dios está siempre activa. Cuando alguien nos ayuda en alguna situación, no sólo debemos ver lo que nos ha concedido ""el rey"" sino también debemos ver la mano del Rey de reyes sobre nosotros. Por lo tanto nuestra gratitud no debe ir solamente al instrumento que fue usado sino también al Dios que lo usó según su benéfica voluntad. <br /><br />¿Qué es lo que la benéfica mano de nuestro Dios nos ha concedido hoy? Demos gracias y luego usémoslo para la gloria de nuestro Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,gratitud,nehemías</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/46a1d46f7864073dadaff8a7b2e648b1.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_572-Esdras_9_9</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-572-esdras-9-9--45389454</link><description><![CDATA[«Porque siervos somos; mas en nuestra servidumbre no nos ha desamparado nuestro Dios, sino que inclinó sobre nosotros su misericordia delante de los reyes de Persia, para que se nos diese vida para levantar la casa de nuestro Dios y restaurar sus ruinas, y darnos protección en Judá y en Jerusalén.» (Esdras 9:9)<br /><br />En esta oración de confesión ante Dios, Esdras reconoció la condición de su pueblo en el exilio. Porque habían ignorado los preceptos de Dios, se habían convertido en esclavos bajo el castigo justo de Dios. Pero Esdras mantiene presente la realidad de la misericordia de Dios. Incluso cuando eran esclavos, jamás les había desamparado Dios. Había momentos en que se sentían desamparados, pero la verdad es que Dios había hecho un milagro en los reyes de Persia para dar vida al pueblo, permitiéndolos volver a su tierra para construir el templo y restaurar las ruinas de Jerusalén bajo su protección. La visión miope mira la esclavitud y siente la tentación de acusar a Dios de abandono. Pero los ojos de la fe permiten ver la misericordia de Dios incluso en los momentos más difíciles de la vida. Nos conviene siempre recordar que incluso en las dificultades, Dios jamás nos desampara. Hay veces que en la situación presente, no lo podemos ver, pero debemos confiar en la misericordia de Dios y dejar que Dios incline sobre nosotros en misericordia para completar su obra.<br /><br />Pidamos hoy que Dios nos abra los ojos para que podamos ver todas las maneras en que no nos ha desamparado en el pasado para que podamos seguir confiando en el presente. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45389454</guid><pubDate>Thu, 18 Jun 2026 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45389454/melp_572_esdras_9_9.mp3" length="2986724" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque siervos somos; mas en nuestra servidumbre no nos ha desamparado nuestro Dios, sino que inclinó sobre nosotros su misericordia delante de los reyes de Persia, para que se nos diese vida para levantar la casa de nuestro Dios y restaurar sus...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque siervos somos; mas en nuestra servidumbre no nos ha desamparado nuestro Dios, sino que inclinó sobre nosotros su misericordia delante de los reyes de Persia, para que se nos diese vida para levantar la casa de nuestro Dios y restaurar sus ruinas, y darnos protección en Judá y en Jerusalén.» (Esdras 9:9)<br /><br />En esta oración de confesión ante Dios, Esdras reconoció la condición de su pueblo en el exilio. Porque habían ignorado los preceptos de Dios, se habían convertido en esclavos bajo el castigo justo de Dios. Pero Esdras mantiene presente la realidad de la misericordia de Dios. Incluso cuando eran esclavos, jamás les había desamparado Dios. Había momentos en que se sentían desamparados, pero la verdad es que Dios había hecho un milagro en los reyes de Persia para dar vida al pueblo, permitiéndolos volver a su tierra para construir el templo y restaurar las ruinas de Jerusalén bajo su protección. La visión miope mira la esclavitud y siente la tentación de acusar a Dios de abandono. Pero los ojos de la fe permiten ver la misericordia de Dios incluso en los momentos más difíciles de la vida. Nos conviene siempre recordar que incluso en las dificultades, Dios jamás nos desampara. Hay veces que en la situación presente, no lo podemos ver, pero debemos confiar en la misericordia de Dios y dejar que Dios incline sobre nosotros en misericordia para completar su obra.<br /><br />Pidamos hoy que Dios nos abra los ojos para que podamos ver todas las maneras en que no nos ha desamparado en el pasado para que podamos seguir confiando en el presente. 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Todo esto tuvo su efecto sobre los judíos. Este versículo nos dice que fueron intimidados y atemorizados. Literalmente, el texto hebreo dice que los pueblos vecinos les estaban debilitando sus manos y desgastándolos. El propósito fue sencillo: cansarlos y desanimarlos para que no siguieran con lo que Dios les había mandado a hacer. Cuando buscamos servir a Dios, siempre habrá alguien en nuestro entorno que buscará poner trabas o resaltar lo negativo. Puede que nos sentamos con las manos debilitadas y tan desgastados que la tentación será abandonar. Pero la buena noticia es que Dios tiene fuerzas más que suficientes para fortalecer y rejuvenecer nuestras manos cansadas. Por eso Pablo animaba a los coloseneses con estas palabras: “fortaleceos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad” (Colosenses 1:11). Ssi tenemos a Dios de nuestra parte, ¡qué más da quién está en contra nuestra!<br /><br />Pidamos hoy que Dios nos dé fuerzas y ganas para seguir adelante en nuestro andar diario con Él. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/50382086</guid><pubDate>Wed, 17 Jun 2026 02:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/50382086/melp_664_esdras_4_4.mp3" length="4189273" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Pero el pueblo de la tierra intimidó al pueblo de Judá, y lo atemorizó para que no edificara.» (Esdras 4:4)&#13;
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El apóstol Pablo sabía lo que era sufrir persecución. Mucho más allá de experimentar el odio y el desprecio que es cada vez más frecuente en nuestros días, Pablo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Pero fiel es el Señor, que os afirmará y guardará del mal.» (2 Tesalonicenses‬ ‭3:3‬)<br /><br />El apóstol Pablo sabía lo que era sufrir persecución. Mucho más allá de experimentar el odio y el desprecio que es cada vez más frecuente en nuestros días, Pablo había experimentado abusos físicos que ni podemos imaginar. Aquí describe los que le perseguían como hombres perversos y malos (2) y pide que Dios le libre de sus manos. Pero a la vez reconoce que a veces no es la voluntad de Dios sacarnos de la prueba. En tales situaciones, nuestra tentación es sentir que Dios nos ha abandonado, pero Pablo aquí nos recuerda que Dios es siempre fiel y su fidelidad se ve de dos maneras: nos afirmará en medio de la prueba y también nos guardará del mal. El apóstol nos está hablando de su propia experiencia. Había visto de primera mano como el poder de Dios le había afirmado en la prueba y también como Dios le había protegido dentro de su voltunad. El Señor también es fiel para con nosotros. Si Dios permite que pasemos por dificultades, podemos estar confiados de que nos afirmará, llenandonos con la fuerza que necesitamos para cada día, y nos guardará del mal en cualquier situación que permite en nuestras vidas.<br /><br />Tomemos unos momentos esta mañana para recordar cómo Dios nos ha afirmado y guardado en medio de las pruebas del pasado. Así estaremos en posición de confiar e incluso alabar a Dios en cualquier situación en que nos encontremos hoy. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2tesalonicenses,bell,biblia,david,devocional,fuerza,protección,pruebas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/d15c05a77ea073ba82003fc46aa2180c.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_568-1Tesalonicenses_5_18</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-568-1tesalonicenses-5-18--45219219</link><description><![CDATA[«Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.» (1Tesalonicenses 5:18)<br /><br />¿Cuál es la voluntad de Dios para nuestras vidas? Muchas veces hacemos esta pregunta y lo que viene a la mente es una decisión sobre nuestra profesión o sobre la persona con quien nos casaremos. Pero la Biblia suele tratar ese tema de forma diferente. No quiero decir que la voluntad de Dios no involucre aquellas decisiones de encrucijada; más bien la idea es que la voluntad de Dios extiende mucho más allá de las decisiones grandes y llega al día a día. Por eso, Pablo nos dice que la voluntad de Dios para nuestras vidas tiene que ver con aprender a dar gracias en cualquier situación.  En este sentido, la voluntad de Dios a veces es fácil, porque hay momentos en que el “todo” que experimentamos es bonito, divertido o sencillamente bueno. Pero hay otros momentos en que la voluntad de Dios es sumamente difícil. Lo que tenemos que recordar en aquellos momentos es que la voluntad de Dios, aunque sea difícil, sigue siendo como la describe Pablo en Romanos 12:2, buena, perfecta, e incluso agradable. Y creo que cuando damos gracias en todo, experimentamos esta sorprendente verdad: dar gracias a Dios incluso en la dificultad es también agradable. En vez de dejar lugar a la amargura, abrimos la puerta a lo que describe Santiago como “sumo gozo” (1:2).<br /><br />Hoy tomemos unos minutos para dar gracias a Dios por todo lo que ha permitido en nuestras vidas. Si piensas que no puedes, pide fuerzas a Cristo, porque en Él podemos siempre obedecer la voluntad de Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45219219</guid><pubDate>Sat, 13 Jun 2026 02:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45219219/melp_568_1tesalonicenses_5_18.mp3" length="2986735" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.» (1Tesalonicenses 5:18)&#13;
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¿Cuál es la voluntad de Dios para nuestras vidas? Muchas veces hacemos esta pregunta y lo que viene a la mente es una decisión sobre...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.» (1Tesalonicenses 5:18)<br /><br />¿Cuál es la voluntad de Dios para nuestras vidas? Muchas veces hacemos esta pregunta y lo que viene a la mente es una decisión sobre nuestra profesión o sobre la persona con quien nos casaremos. Pero la Biblia suele tratar ese tema de forma diferente. No quiero decir que la voluntad de Dios no involucre aquellas decisiones de encrucijada; más bien la idea es que la voluntad de Dios extiende mucho más allá de las decisiones grandes y llega al día a día. Por eso, Pablo nos dice que la voluntad de Dios para nuestras vidas tiene que ver con aprender a dar gracias en cualquier situación.  En este sentido, la voluntad de Dios a veces es fácil, porque hay momentos en que el “todo” que experimentamos es bonito, divertido o sencillamente bueno. Pero hay otros momentos en que la voluntad de Dios es sumamente difícil. Lo que tenemos que recordar en aquellos momentos es que la voluntad de Dios, aunque sea difícil, sigue siendo como la describe Pablo en Romanos 12:2, buena, perfecta, e incluso agradable. Y creo que cuando damos gracias en todo, experimentamos esta sorprendente verdad: dar gracias a Dios incluso en la dificultad es también agradable. En vez de dejar lugar a la amargura, abrimos la puerta a lo que describe Santiago como “sumo gozo” (1:2).<br /><br />Hoy tomemos unos minutos para dar gracias a Dios por todo lo que ha permitido en nuestras vidas. Si piensas que no puedes, pide fuerzas a Cristo, porque en Él podemos siempre obedecer la voluntad de Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1tesalonicenses,bell,biblia,david,devocional,gratitud</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_195 - 2Cron_36_12</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-195-2cron-36-12--19433310</link><description><![CDATA[«E hizo lo malo ante los ojos de Jehová su Dios, y no se humilló delante del profeta Jeremías, que le hablaba de parte de Jehová.» (‭‭2 Crónicas‬ ‭36:12‬)<br /><br />El rey Sedequías no era como su padre. Josías conoció a Dios de jóven y había iniciado una reforma espiritual que les llevó a redescubrir el libro de la ley que se había ignorado durante años. No era un rey perfecto, pero la Biblia nos dice que hizo lo recto ante lo ojos de Jehová. Cuando murió Josías, el profeta Jeremías escribió una lamentación muy bonita recordando este rey que había buscado obedecer al Señor (35:25). Pero su hijo Sedequías ignoró por completo la Palabra de Dios por medio del profeta. La razón, según este texto, era su propio orgullo. La voluntad de Dios entraba en conflicto con sus propios planes y el rey no quiso humillarse para obedecer a Dios. En el libro de Jeremías leemos de este orgullo. Había varias veces en que Sedequías se acercaba al profeta para saber la palabra de Dios, pero jamás llegó a obedecer a Dios. Es fácil que nosotros cometamos ese mismo error. Seguimos a Dios en lo que nos conviene pero en nuestro orgullo, no obedecemos en lo que nos parece difícil. Es un pecado de orgullo. <br /><br />En nuestro tiempo de oración hoy, tomemos un momento para preguntar a Dios qué es lo que Él quiere de nosotros y luego, pidamos que nos ayude a siempre obedecer en humildad.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19433310</guid><pubDate>Fri, 12 Jun 2026 02:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19433310/melp_195_2cron_36_12.mp3" length="2972365" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«E hizo lo malo ante los ojos de Jehová su Dios, y no se humilló delante del profeta Jeremías, que le hablaba de parte de Jehová.» (‭‭2 Crónicas‬ ‭36:12‬)

El rey Sedequías no era como su padre. Josías conoció a Dios de jóven y había iniciado una...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«E hizo lo malo ante los ojos de Jehová su Dios, y no se humilló delante del profeta Jeremías, que le hablaba de parte de Jehová.» (‭‭2 Crónicas‬ ‭36:12‬)<br /><br />El rey Sedequías no era como su padre. Josías conoció a Dios de jóven y había iniciado una reforma espiritual que les llevó a redescubrir el libro de la ley que se había ignorado durante años. No era un rey perfecto, pero la Biblia nos dice que hizo lo recto ante lo ojos de Jehová. Cuando murió Josías, el profeta Jeremías escribió una lamentación muy bonita recordando este rey que había buscado obedecer al Señor (35:25). Pero su hijo Sedequías ignoró por completo la Palabra de Dios por medio del profeta. La razón, según este texto, era su propio orgullo. La voluntad de Dios entraba en conflicto con sus propios planes y el rey no quiso humillarse para obedecer a Dios. En el libro de Jeremías leemos de este orgullo. Había varias veces en que Sedequías se acercaba al profeta para saber la palabra de Dios, pero jamás llegó a obedecer a Dios. Es fácil que nosotros cometamos ese mismo error. Seguimos a Dios en lo que nos conviene pero en nuestro orgullo, no obedecemos en lo que nos parece difícil. Es un pecado de orgullo. <br /><br />En nuestro tiempo de oración hoy, tomemos un momento para preguntar a Dios qué es lo que Él quiere de nosotros y luego, pidamos que nos ayude a siempre obedecer en humildad.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2crónicas,bell,biblia,david,devocional,obediencia,orgullo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/675672f63fc851b45cfff8999164cf81.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_414-2Cronicas_32_25</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-414-2cronicas-32-25--41026816</link><description><![CDATA[«Mas Ezequías no correspondió al bien que le había sido hecho, sino que se enalteció su corazón, y vino la ira contra él, y contra Judá y Jerusalén.» (2 Crónicas‬ ‭32:25‬)<br /><br />El rey Ezequias recibió muchas bendiciones de la mano de Dios a lo largo de su reinado. Si nos ponemos a repasar la historia, encontramos que Dios lo liberó del ejército de Senaquerib, enviando a su su Ángel para matar a 180.000 soldados que rodeaban Jerusalén. También tendríamos que incluir la sanación milagrosa del rey, alargando su vida por 15 años. Uno diría que la reacción correspondiente debería haber sido la humildad y gratitud. Sin embargo según este texto encontramos que el corazón de Ezequías se enalteció en orgullo y así se despertó contra él y contra el pueblo la ira de Dios. La historia de Ezequías nos debe plantear la siguiente pregunta: ¿cómo reaccionamos nosotros a las bendiciones de Dios? Si no tenemos cuidado, nos es fácil llegar a ignorarlas o quejarnos que no son más abundantes o incluso empezar a pensar que merecemos más de Dios. Todas estas reacciones tienen en común el mismo componente básico: el orgullo. Es precisamente ese orgullo que es tan ofensivo ante los ojos de Dios. Lo debemos entender porque todos hemos visto a un niño en Navidad desagradecido por el regalo que ha recibido. Es una reacción insoportable de un niño maleducado. Pero a veces somos nosotros ese niño maleducado insoportable.<br /><br />Tomemos un momento hoy para contar nuestras bendiciones en humildad, reconociendo de dónde han venido. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41026816</guid><pubDate>Thu, 11 Jun 2026 02:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41026816/melp_414_2cronicas_32_25.mp3" length="2997256" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Mas Ezequías no correspondió al bien que le había sido hecho, sino que se enalteció su corazón, y vino la ira contra él, y contra Judá y Jerusalén.» (2 Crónicas‬ ‭32:25‬)

El rey Ezequias recibió muchas bendiciones de la mano de Dios a lo largo de su...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Mas Ezequías no correspondió al bien que le había sido hecho, sino que se enalteció su corazón, y vino la ira contra él, y contra Judá y Jerusalén.» (2 Crónicas‬ ‭32:25‬)<br /><br />El rey Ezequias recibió muchas bendiciones de la mano de Dios a lo largo de su reinado. Si nos ponemos a repasar la historia, encontramos que Dios lo liberó del ejército de Senaquerib, enviando a su su Ángel para matar a 180.000 soldados que rodeaban Jerusalén. También tendríamos que incluir la sanación milagrosa del rey, alargando su vida por 15 años. Uno diría que la reacción correspondiente debería haber sido la humildad y gratitud. Sin embargo según este texto encontramos que el corazón de Ezequías se enalteció en orgullo y así se despertó contra él y contra el pueblo la ira de Dios. La historia de Ezequías nos debe plantear la siguiente pregunta: ¿cómo reaccionamos nosotros a las bendiciones de Dios? Si no tenemos cuidado, nos es fácil llegar a ignorarlas o quejarnos que no son más abundantes o incluso empezar a pensar que merecemos más de Dios. Todas estas reacciones tienen en común el mismo componente básico: el orgullo. Es precisamente ese orgullo que es tan ofensivo ante los ojos de Dios. Lo debemos entender porque todos hemos visto a un niño en Navidad desagradecido por el regalo que ha recibido. Es una reacción insoportable de un niño maleducado. Pero a veces somos nosotros ese niño maleducado insoportable.<br /><br />Tomemos un momento hoy para contar nuestras bendiciones en humildad, reconociendo de dónde han venido. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2crónicas,bell,bendicones,biblia,david,devocional,humildad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3a7fe825545f7407cc86dd665ebac0b9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_569-2Cronicas_26_5</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-569-2cronicas-26-5--45235230</link><description><![CDATA[«Y persistió en buscar a Dios en los días de Zacarías, entendido en visiones de Dios; y en estos días en que buscó a Jehová, él le prosperó.» (2 Crónicas 26:5).<br /><br />Este versículo describe el reinado de Uzías. El versículo empieza de la mejor manera posible: persistió en buscar a Dios. Su relación con Dios no era casual, sino más bien nos dice que hizo un esfuerzo en seguir buscando a Dios. Pero a partir de allí, los detalles empiezan a preocupar; nos dice que la relación de Uzías con Dios estaba específicamente vinculada a un hombre. Uzías persistió en buscar a Dios en los días de Zacarías, un profeta que aparentemente había experimentado visiones de Dios como las de Isaías y Ezequiel después de él. Zacarías era un buen mentor para el joven rey, la influencia detrás de esa persistente búsqueda de Dios. Finalmente el texto nos dice que Dios lo prosperó. Cuando juntamos estos detalles con el resto del relato, empezamos a entender la historia. Después de muerte de Zacarías, Uzías llegó a olvidar que era Dios el que lo había prosperado y en desobediencia a los mandamientos, entró en el mismo templo para ofrecer incienso a Dios. La lepra acortó el reinado de Uzías, un recordatorio permanente de la soberanía de Dios. Cuando experimentamos las bendiciones de Dios, siempre es un peligro que lleguemos a pensar que de alguna manera Dios nos bendice por nuestros propios méritos. <br /><br />Persistamos en buscar a Dios por nuestra cuenta todos los días y en reconocer los buenos regalos que descienden del Dios misericordioso. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45235230</guid><pubDate>Wed, 10 Jun 2026 02:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45235230/melp_569_2cronicas_26_5.mp3" length="2986729" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y persistió en buscar a Dios en los días de Zacarías, entendido en visiones de Dios; y en estos días en que buscó a Jehová, él le prosperó.» (2 Crónicas 26:5).&#13;
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Este versículo describe el reinado de Uzías. El versículo empieza de la mejor manera...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y persistió en buscar a Dios en los días de Zacarías, entendido en visiones de Dios; y en estos días en que buscó a Jehová, él le prosperó.» (2 Crónicas 26:5).<br /><br />Este versículo describe el reinado de Uzías. El versículo empieza de la mejor manera posible: persistió en buscar a Dios. Su relación con Dios no era casual, sino más bien nos dice que hizo un esfuerzo en seguir buscando a Dios. Pero a partir de allí, los detalles empiezan a preocupar; nos dice que la relación de Uzías con Dios estaba específicamente vinculada a un hombre. Uzías persistió en buscar a Dios en los días de Zacarías, un profeta que aparentemente había experimentado visiones de Dios como las de Isaías y Ezequiel después de él. Zacarías era un buen mentor para el joven rey, la influencia detrás de esa persistente búsqueda de Dios. Finalmente el texto nos dice que Dios lo prosperó. Cuando juntamos estos detalles con el resto del relato, empezamos a entender la historia. Después de muerte de Zacarías, Uzías llegó a olvidar que era Dios el que lo había prosperado y en desobediencia a los mandamientos, entró en el mismo templo para ofrecer incienso a Dios. La lepra acortó el reinado de Uzías, un recordatorio permanente de la soberanía de Dios. Cuando experimentamos las bendiciones de Dios, siempre es un peligro que lleguemos a pensar que de alguna manera Dios nos bendice por nuestros propios méritos. <br /><br />Persistamos en buscar a Dios por nuestra cuenta todos los días y en reconocer los buenos regalos que descienden del Dios misericordioso. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2crónicas,bell,biblia,buscar,david,devocional</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_402-2Cronicas_24_17</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-402-2cronicas-24-17--40625949</link><description><![CDATA[«Muerto Joiada, vinieron los príncipes de Judá y ofrecieron obediencia al rey; y el rey los oyó.» (2 Crónicas 24:17)<br /><br />Joás es el joven rey que restauró el templo en Jerusalén en los últimos años antes del cautiverio de Judá. Cuando leemos de él, parece ser un rey bueno, pero cuando miramos un poco más de cerca nos damos cuenta de que solo hizo lo correcto. Hay una diferencia importante entre hacer lo correcto y ser lo correcto. Joás durante la vida de Joiada, el sumo sacerdote, hizo lo correcto, pero cuando éste murió, Joás demostró lo que realmente era. Este versículo nos dice que escuchó el consejo de los principles que le ofrecieron obediencia y así se desvió del camino correcto. La prueba definitiva fue cuando el hijo de Joiada denunció el pecado de Jerusalén y Joás mandó apedrearle en el patio del mismo templo. Una de las lecciones que debemos aprender de Joás es la importancia de ser por encima de simplemente hacer. Joás hizo lo correcto durante muchos años, pero al final demostró que no era lo que Dios buscaba. Y la verdad es que podemos caer en la trampa de simplemente hacer acciones buenas en vez de ser lo que agrada a Dios. Debemos tener mucho cuidado de guardar nuestros corazones para que no lleguemos a contentarnos con hacer en vez de ser. Por supuesto, no hay nada malo en hacer lo correcto; pero si no fluye de la transformación de nuestro corazón por fe en Cristo, jamás seremos lo que le agrada a Dios.<br /><br />Dios quiere que lo que hagamos fluya de lo que somos en Él. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40625949</guid><pubDate>Tue, 09 Jun 2026 02:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40625949/melp_402_2cronicas_24_17.mp3" length="2998157" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Muerto Joiada, vinieron los príncipes de Judá y ofrecieron obediencia al rey; y el rey los oyó.» (2 Crónicas 24:17)

Joás es el joven rey que restauró el templo en Jerusalén en los últimos años antes del cautiverio de Judá. Cuando leemos de él,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Muerto Joiada, vinieron los príncipes de Judá y ofrecieron obediencia al rey; y el rey los oyó.» (2 Crónicas 24:17)<br /><br />Joás es el joven rey que restauró el templo en Jerusalén en los últimos años antes del cautiverio de Judá. Cuando leemos de él, parece ser un rey bueno, pero cuando miramos un poco más de cerca nos damos cuenta de que solo hizo lo correcto. Hay una diferencia importante entre hacer lo correcto y ser lo correcto. Joás durante la vida de Joiada, el sumo sacerdote, hizo lo correcto, pero cuando éste murió, Joás demostró lo que realmente era. Este versículo nos dice que escuchó el consejo de los principles que le ofrecieron obediencia y así se desvió del camino correcto. La prueba definitiva fue cuando el hijo de Joiada denunció el pecado de Jerusalén y Joás mandó apedrearle en el patio del mismo templo. Una de las lecciones que debemos aprender de Joás es la importancia de ser por encima de simplemente hacer. Joás hizo lo correcto durante muchos años, pero al final demostró que no era lo que Dios buscaba. Y la verdad es que podemos caer en la trampa de simplemente hacer acciones buenas en vez de ser lo que agrada a Dios. Debemos tener mucho cuidado de guardar nuestros corazones para que no lleguemos a contentarnos con hacer en vez de ser. Por supuesto, no hay nada malo en hacer lo correcto; pero si no fluye de la transformación de nuestro corazón por fe en Cristo, jamás seremos lo que le agrada a Dios.<br /><br />Dios quiere que lo que hagamos fluya de lo que somos en Él. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2crónicas,bell,biblia,corazón,david,devocional,ser</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/c98701f13708a4bc5f902fd343e1c880.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_662 - 2Cronicas_16_10</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-662-2cronicas-16-10--50279438</link><description><![CDATA[«Entonces se enojó Asa contra el vidente y lo echó en la cárcel, porque se encolerizó grandemente a causa de esto. Y oprimió Asa en aquel tiempo a algunos del pueblo.» (2 Crónicas 16:10)<br /><br />El rey Asa era un buen rey que buscaba a Dios con corazón perfecto (15:17). Al principio de su reinado, Dios envió a Asa al profeta Oded para animarle a buscar a Dios (15:1-7). Asa escuchó las palabras del profeta y nos dice que cobró ánimo y limpió Judá de los ídolos que su propia madre había hecho. No obstante, en el año 36 de su reinado encontramos que Dios volvió a enviar al rey un profeta, pero esta vez para llamarle la atención por confiar en el rey de Siria en vez de confiar en Dios (16:7-9). En vez de cobrar ánimo para obedecer a Dios, Asa se enojó contra el vidente y lo puso en la cárcel. Dios le estaba llamando la atención por actuar locamente al confiar en el brazo de carne (16:9), pero el rey actuó más locamente al enfadarse con el mensajero. Como resultado, vemos que el desastre reina en los últimos años de su vida. Estando mal con Dios, el rey oprimió a algunos del pueblo y finalmente, cuando se enfermó de los pies, no buscó al Señor sino a los médicos. Asa comenzó bien su reinado, pero terminó de una manera terrible. Si nosotros queremos evitar el error de Asa, hacemos bien en considerar nuestra reacciones a lo que Dios nos dice. La sabiduría escucha el mensaje de Dios y obedece con ánimo, pero el orgullo nos llevará a enfadarnos con el mensajero y actuar locamente.<br /><br />Seamos sabios hoy y escuchemos lo que Dios nos quiere decir para evitar la locura que trae nuestro orgullo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/50279438</guid><pubDate>Mon, 08 Jun 2026 02:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/50279438/melp_662_2cronicas_16_10.mp3" length="4189361" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Entonces se enojó Asa contra el vidente y lo echó en la cárcel, porque se encolerizó grandemente a causa de esto. Y oprimió Asa en aquel tiempo a algunos del pueblo.» (2 Crónicas 16:10)&#13;
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Roboam, el necio hijo de Salomón, quería parecer...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«y les habló conforme al consejo de los jóvenes, diciendo: Mi padre hizo pesado vuestro yugo, pero yo añadiré a vuestro yugo; mi padre os castigó con azotes, mas yo con escorpiones.» (2 Crónicas 10:14)<br /><br />Roboam, el necio hijo de Salomón, quería parecer fuerte ante el pueblo. Le pidieron que aflojara el yugo que les había impuesto su padre, pero desafortunadamente Roboam rechazó las palabras de los ancianos que le aconsejaban a escuchar la voz del pueblo y buscó el consejo de los que habían crecido con él, los que eran igualmente necios que él. Al final Roboam contestó al pueblo con palabras duras y como resultado, se dividió la nación en dos reinos. Esta historia forma el trasfondo de uno de los dichos famosos de Jesús, el gran Hijo de David: "Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga" (Mateo 11:29-30). Jesús vivió el consejo sabio que el necio Roboam rechazó. No vino para agravar y añadir a nuestro yugo sino para demostrar su mansedumbre y humildad entrando en el yugo con nosotros y proveyendo el verdadero descanso para nuestras almas. Sigamos aprendiendo hoy del manso y humilde Jesús. <br /><br />Todos tenemos personas alrededor de nosotros que están trabajados y cargados bajo la vanidad del pecado. Mostrémosles al Salvador manso y humilde, el único que puede darles el verdadero descanso para sus almas. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2cronicas,bell,biblia,david,descanso,devocional,testificar</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/2fbb0be29d948f02b687022ef2817790.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_660-2Cronicas_8_11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-660-2cronicas-8-11--50261302</link><description><![CDATA[«Y pasó Salomón a la hija de Faraón, de la ciudad de David a la casa que él había edificado para ella; porque dijo: Mi mujer no morará en la casa de David rey de Israel, porque aquellas habitaciones donde ha entrado el arca de Jehová, son sagradas.» (2 Crónicas 8:11)<br /><br />Salomón comenzó bien su reinado, edificando el templo y buscando al Señor de todo corazón. Dios le había dotado con sabiduría y le había bendecido con riquezas y fama. Pero curiosamente aquí lo vemos a la mitad de su reinado buscando un lugar para su nueva esposa, la hija de Faraón. El problema era que ella no podía vivir en el palacio de David porque era un lugar sagrado, donde David había albergado el arca del pacto. No sabemos si era que esta nueva esposa rehusó vivir dónde la presencia de Dios había habitado o simplemente si el mismo rey reconocía que no era lo apropiado. Tanto de una forma como de otra, el hecho de que ella no pudiera vivir en un lugar asociado con Dios debería haber sido una clara indicación que Salomón iba por mal camino, pero por algún motivo este rey sabio, cegado por el amor, estaba desobedeciendo un mandamiento claro de Dios al casarse con ella (ver 1 Reyes 11:2, Éxodo 34:16 y Deuteronomio 7:3). Debemos nosotros también tener cuidado porque sin darnos cuenta, podemos permitir que personas o actividades que nada tienen que ver con Dios formen una parte íntima de nuestras vidas. En vez de dividir nuestras vidas en compartimentos, edificando una casa aparte para mantener separada nuestra relación con Dios y las cosas que no le agradan, debemos huir de la tentación y abrazar a Dios de todo corazón. <br /><br />Seamos sabios en todo lo que hacemos y mantengamos firme siempre nuestro testimonio. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/50261302</guid><pubDate>Fri, 05 Jun 2026 02:58:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/50261302/melp_660_2cronicas_8_11.mp3" length="4189281" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y pasó Salomón a la hija de Faraón, de la ciudad de David a la casa que él había edificado para ella; porque dijo: Mi mujer no morará en la casa de David rey de Israel, porque aquellas habitaciones donde ha entrado el arca de Jehová, son sagradas.»...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y pasó Salomón a la hija de Faraón, de la ciudad de David a la casa que él había edificado para ella; porque dijo: Mi mujer no morará en la casa de David rey de Israel, porque aquellas habitaciones donde ha entrado el arca de Jehová, son sagradas.» (2 Crónicas 8:11)<br /><br />Salomón comenzó bien su reinado, edificando el templo y buscando al Señor de todo corazón. Dios le había dotado con sabiduría y le había bendecido con riquezas y fama. Pero curiosamente aquí lo vemos a la mitad de su reinado buscando un lugar para su nueva esposa, la hija de Faraón. El problema era que ella no podía vivir en el palacio de David porque era un lugar sagrado, donde David había albergado el arca del pacto. No sabemos si era que esta nueva esposa rehusó vivir dónde la presencia de Dios había habitado o simplemente si el mismo rey reconocía que no era lo apropiado. Tanto de una forma como de otra, el hecho de que ella no pudiera vivir en un lugar asociado con Dios debería haber sido una clara indicación que Salomón iba por mal camino, pero por algún motivo este rey sabio, cegado por el amor, estaba desobedeciendo un mandamiento claro de Dios al casarse con ella (ver 1 Reyes 11:2, Éxodo 34:16 y Deuteronomio 7:3). Debemos nosotros también tener cuidado porque sin darnos cuenta, podemos permitir que personas o actividades que nada tienen que ver con Dios formen una parte íntima de nuestras vidas. En vez de dividir nuestras vidas en compartimentos, edificando una casa aparte para mantener separada nuestra relación con Dios y las cosas que no le agradan, debemos huir de la tentación y abrazar a Dios de todo corazón. <br /><br />Seamos sabios en todo lo que hacemos y mantengamos firme siempre nuestro testimonio. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2cronicas,bell,biblia,david,devocional,testimonio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/249f7c128db53560457810ccbd3a1564.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_188-2Cron_1_10</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-188-2cron-1-10--19281654</link><description><![CDATA[«Dame ahora sabiduría y ciencia, para presentarme delante de este pueblo; porque ¿quién podrá gobernar a este tu pueblo tan grande?» (2 Crónicas‬ ‭1:10‬)<br /><br />El joven Salomón al comenzar su reinado tenía la oportunidad de pedir a Dios lo que quisiera. Podría haber pedido fama o riqueza para sí, pero en vez de pensar en sí mismo y su propia grandeza o comodidad, pensó en lo que le haría falta para hacer lo que Dios le había llamado a hacer. Dios lo había puesto por rey en lugar de su padre David, y Salomón en humildad pidió lo necesario para poder hacer la voluntad de Dios. En hacerlo, ilustra bien el principio que enseña Jesús en su sermón del monte: Salomón buscó primeramente el reino de Dios ... y todo lo demás le fue añadido (Mat. 6:33). Notamos que en su juventud, tenía sus prioridades en orden. Tristemente, más adelante en la historia de Salomón, vemos que se apartó de Dios y en desobediencia al mandamiento de Dios, se casó con mujeres que no seguían a Jehová y dejó que ellas le apartaran tras los ídolos. El fracaso de Salomón enfatiza la importancia de sus prioridades que tenía cuando era jóven. <br /><br />Lo que hizo el joven rey es exactamente lo que nosotros debemos hacer hoy: en humildad busquemos de Dios la ayuda necesaria para obedecer su voluntad y ser lo que Él quiere que seamos. Así recibirá Dios toda la gloria de nuestras vidas. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19281654</guid><pubDate>Thu, 04 Jun 2026 02:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19281654/melp_188_2cron_1_10.mp3" length="2972330" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Dame ahora sabiduría y ciencia, para presentarme delante de este pueblo; porque ¿quién podrá gobernar a este tu pueblo tan grande?» (2 Crónicas‬ ‭1:10‬)

El joven Salomón al comenzar su reinado tenía la oportunidad de pedir a Dios lo que quisiera....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Dame ahora sabiduría y ciencia, para presentarme delante de este pueblo; porque ¿quién podrá gobernar a este tu pueblo tan grande?» (2 Crónicas‬ ‭1:10‬)<br /><br />El joven Salomón al comenzar su reinado tenía la oportunidad de pedir a Dios lo que quisiera. Podría haber pedido fama o riqueza para sí, pero en vez de pensar en sí mismo y su propia grandeza o comodidad, pensó en lo que le haría falta para hacer lo que Dios le había llamado a hacer. Dios lo había puesto por rey en lugar de su padre David, y Salomón en humildad pidió lo necesario para poder hacer la voluntad de Dios. En hacerlo, ilustra bien el principio que enseña Jesús en su sermón del monte: Salomón buscó primeramente el reino de Dios ... y todo lo demás le fue añadido (Mat. 6:33). Notamos que en su juventud, tenía sus prioridades en orden. Tristemente, más adelante en la historia de Salomón, vemos que se apartó de Dios y en desobediencia al mandamiento de Dios, se casó con mujeres que no seguían a Jehová y dejó que ellas le apartaran tras los ídolos. El fracaso de Salomón enfatiza la importancia de sus prioridades que tenía cuando era jóven. <br /><br />Lo que hizo el joven rey es exactamente lo que nosotros debemos hacer hoy: en humildad busquemos de Dios la ayuda necesaria para obedecer su voluntad y ser lo que Él quiere que seamos. Así recibirá Dios toda la gloria de nuestras vidas. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2crónicas,bell,biblia,david,devocional,oración,voluntad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b4a3d2b90a10a88b246e348432b81789.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_236 - 1Cron_28_9</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-236-1cron-28-9--20584049</link><description><![CDATA[«Y tú, Salomón, hijo mío, reconoce al Dios de tu padre, y sírvele con corazón perfecto y con ánimo voluntario; porque Jehová escudriña los corazones de todos, y entiende todo intento de los pensamientos. Si tú le buscares, lo hallarás; mas si lo dejares, él te desechará para siempre.» (1 Crónicas 28:9)<br /><br />Estas palabras de consejo que dio David a su hijo Salomón nos llegan a nosotros como patrón para la vida espiritual. Todo empieza con conocer a Dios ––aunque aquí se traduce como reconocer, el significado del hebreo es conocer. No es suficiente saber información del Dios de otros; tenemos que conocerle y tener una relación personal con Él para que sea nuestro Dios. Esto es posible solo por medio de la fe en la obra redentora del Mesías. Y si le conocemos, entonces debemos servirle. Este servicio se ve en una entrega total, un corazón perfecto, y también una disposición total, que aquí vemos en la frase «ánimo voluntario». La persona que llega a conocer a Dios de verdad lo servirá. El versículo termina con una promesa: Si tú le buscares, lo hallarás. No hay nadie que haya buscado conocer a Dios sin éxito.<br /><br />Es fácil decir que conocemos a Dios pero este conocimiento debe ser evidente en una vida de servicio a Dios. Nuestra disposición de servicio a Dios es la demostración de nuestro conocimiento a Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20584049</guid><pubDate>Wed, 03 Jun 2026 02:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20584049/melp_236_1cron_28_9.mp3" length="3016741" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y tú, Salomón, hijo mío, reconoce al Dios de tu padre, y sírvele con corazón perfecto y con ánimo voluntario; porque Jehová escudriña los corazones de todos, y entiende todo intento de los pensamientos. Si tú le buscares, lo hallarás; mas si lo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y tú, Salomón, hijo mío, reconoce al Dios de tu padre, y sírvele con corazón perfecto y con ánimo voluntario; porque Jehová escudriña los corazones de todos, y entiende todo intento de los pensamientos. Si tú le buscares, lo hallarás; mas si lo dejares, él te desechará para siempre.» (1 Crónicas 28:9)<br /><br />Estas palabras de consejo que dio David a su hijo Salomón nos llegan a nosotros como patrón para la vida espiritual. Todo empieza con conocer a Dios ––aunque aquí se traduce como reconocer, el significado del hebreo es conocer. No es suficiente saber información del Dios de otros; tenemos que conocerle y tener una relación personal con Él para que sea nuestro Dios. Esto es posible solo por medio de la fe en la obra redentora del Mesías. Y si le conocemos, entonces debemos servirle. Este servicio se ve en una entrega total, un corazón perfecto, y también una disposición total, que aquí vemos en la frase «ánimo voluntario». La persona que llega a conocer a Dios de verdad lo servirá. El versículo termina con una promesa: Si tú le buscares, lo hallarás. No hay nadie que haya buscado conocer a Dios sin éxito.<br /><br />Es fácil decir que conocemos a Dios pero este conocimiento debe ser evidente en una vida de servicio a Dios. Nuestra disposición de servicio a Dios es la demostración de nuestro conocimiento a Dios. 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No obstante, Dios no le permitió realizar la obra, dejándolo para su hijo. Así que David hizo todos los preparativos, acumulando todos los mejores materiales para facilitar la obra. Pero lo que más me llama la atención de este texto es el énfasis que pone David en cómo quiere que sea ese templo. No imagina simplemente un edificio funcional. David describe su visión de un templo magnífica por excelencia. Quiere que cualquier persona que viera ese templo glorificara y honrara al Dios que lo habitaba. Cuando llegamos al Nuevo Testamento, encontramos un cambio de enfoque. La Iglesia espiritual de Cristo no tiene una capital donde mora exclusivamente el Espíritu de Dios. Más bien, el Espíritu mora en cada creyente. Pero el sueño de David todavía es aplicable al presente tiempo. Nosotros debemos ser un testimonio magnífico por excelencia, para renombre y honra a Dios en todas las tierras. El Espíritu que mora en nosotros debe también mandar sobre nosotros de tal forma que nuestra vida se siga transformando más y más en la imagen de nuestro Salvador.<br /><br />Hoy sigamos sometiéndonos a la dirección del Espíritu Santo en nuestras vidas para que seamos un testimonio para nuestro Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/50217597</guid><pubDate>Tue, 02 Jun 2026 03:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/50217597/melp_659_1cronicas_22_5.mp3" length="4189283" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y dijo David: Salomón mi hijo es muchacho y de tierna edad, y la casa que se ha de edificar a Jehová ha de ser magnífica por excelencia, para renombre y honra en todas las tierras; ahora, pues, yo le prepararé lo necesario. 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Cuando llegamos al Nuevo Testamento, encontramos un cambio de enfoque. La Iglesia espiritual de Cristo no tiene una capital donde mora exclusivamente el Espíritu de Dios. Más bien, el Espíritu mora en cada creyente. Pero el sueño de David todavía es aplicable al presente tiempo. Nosotros debemos ser un testimonio magnífico por excelencia, para renombre y honra a Dios en todas las tierras. El Espíritu que mora en nosotros debe también mandar sobre nosotros de tal forma que nuestra vida se siga transformando más y más en la imagen de nuestro Salvador.<br /><br />Hoy sigamos sometiéndonos a la dirección del Espíritu Santo en nuestras vidas para que seamos un testimonio para nuestro Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1crónicas,bell,biblia,david,devocional,espíritu,templo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/249f7c128db53560457810ccbd3a1564.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_564-1Cronicas_21_17</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-564-1cronicas-21-17--45140884</link><description><![CDATA[«Y dijo David a Dios: ¿No soy yo el que hizo contar el pueblo? Yo mismo soy el que pequé, y ciertamente he hecho mal; pero estas ovejas, ¿qué han hecho? Jehová Dios mío, sea ahora tu mano contra mí, y contra la casa de mi padre, y no venga la peste sobre tu pueblo.» (1 Crónicas 21:17)<br /><br />Al final del reinado de David encontramos el relato preocupante del censo pecaminoso del pueblo. A pesar de la sorprendente advertencia de Joab, David sigue adelante con el censo. Luego cuando manda Dios al profeta para anunciar la ira de Dios, David fríamente elige un castigo, sabiendo que afectará al pueblo. (Debo reconocer que en 2 Samuel 24:1 vemos que el pueblo había pecado contra Dios y por eso el castigo afectaba principalmente al pueblo.) Finalmente sólo cuando el ángel llegó a Jerusalén con una plaga de mortandad encontramos la confesión humilde del rey. David por fin reconoce su pecado contra Dios y que él merecía el castigo. Ojalá que esta humildad hubiera llegado al principio cuando Joab primero resistió el censo, o que David se hubiera humillado y confesado su pecado cuando vino el profeta de Dios con el anuncio del castigo. Pero luego contemplo mi propia vida. El pecado nos ciega y cuando tendríamos que reconocer el mal para resistir o huir, continuamos adelante como lo hizo David. Y cuando tendríamos que humillarnos y confesar nuestra culpa, muchas veces actuamos igual que David en esta historia. Es sólo más tarde que por fin cedemos a la convicción del Espíritu y nos arrepentimos.<br /><br />Aprendamos del error de David y seamos prontos a ceder a la dirección del Espíritu para humillarnos, reconocer inmediatamente nuestro pecado y pedir perdón en Cristo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45140884</guid><pubDate>Mon, 01 Jun 2026 03:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45140884/melp_564_1cronicas_21_17.mp3" length="2986730" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y dijo David a Dios: ¿No soy yo el que hizo contar el pueblo? Yo mismo soy el que pequé, y ciertamente he hecho mal; pero estas ovejas, ¿qué han hecho? 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Finalmente sólo cuando el ángel llegó a Jerusalén con una plaga de mortandad encontramos la confesión humilde del rey. David por fin reconoce su pecado contra Dios y que él merecía el castigo. Ojalá que esta humildad hubiera llegado al principio cuando Joab primero resistió el censo, o que David se hubiera humillado y confesado su pecado cuando vino el profeta de Dios con el anuncio del castigo. Pero luego contemplo mi propia vida. El pecado nos ciega y cuando tendríamos que reconocer el mal para resistir o huir, continuamos adelante como lo hizo David. Y cuando tendríamos que humillarnos y confesar nuestra culpa, muchas veces actuamos igual que David en esta historia. Es sólo más tarde que por fin cedemos a la convicción del Espíritu y nos arrepentimos.<br /><br />Aprendamos del error de David y seamos prontos a ceder a la dirección del Espíritu para humillarnos, reconocer inmediatamente nuestro pecado y pedir perdón en Cristo. 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Este versículo nos dice que los levitas ministraban específicamente en tres áreas: recordando, confesando (o mejor, dando gracias; la idea del verbo es levantar las manos en gratitud) y loando a Dios. Los primeros dos verbos son caustivos; en otras palabras, los levitas estaban encargados no sólo de alabar a Dios de manera personal, sino también tenían el ministerio de animar y ayudar al pueblo a recordar todo lo que Dios había hecho por ellos y expresar su gratitud a Dios. Parece ser que estos tres verbos corresponden a tres tipos de salmos: salmos para recordar (ver el título del Salmo 38), salmos de gratitud (ver 9:1) y salmos de alabanza (ver Salmo 146-150 especialmente). Creo que estos tres puntos son especialmente importantes también para nosotros en nuestro culto personal y público a Dios. Tenemos la tendencia de olvidar e ignorar todo lo que Dios ha hecho y está haciendo en nuestras vidas. Así que es importante recordar. Luego debemos dar gracias a Dios por lo que ha permitido y está haciendo en nosotros. Y finalmente debemos alabar a Dios por quien es.<br /><br />Tomemos tiempo hoy para recordar, dar gracias y alabar a nuestro Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45125261</guid><pubDate>Sat, 30 May 2026 03:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45125261/melp_563_1cronicas_16_4.mp3" length="2986728" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y puso delante del arca de Jehová ministros de los levitas, para que recordasen y confesasen y loasen a Jehová Dios de Israel:» (1 Crónicas 16:4)&#13;
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Cuando el rey David trajo el arca a Jerusalén en preparación para el templo que edificaría su hijo,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y puso delante del arca de Jehová ministros de los levitas, para que recordasen y confesasen y loasen a Jehová Dios de Israel:» (1 Crónicas 16:4)<br /><br />Cuando el rey David trajo el arca a Jerusalén en preparación para el templo que edificaría su hijo, estableció el servicio de los levitas para un culto público. Este versículo nos dice que los levitas ministraban específicamente en tres áreas: recordando, confesando (o mejor, dando gracias; la idea del verbo es levantar las manos en gratitud) y loando a Dios. Los primeros dos verbos son caustivos; en otras palabras, los levitas estaban encargados no sólo de alabar a Dios de manera personal, sino también tenían el ministerio de animar y ayudar al pueblo a recordar todo lo que Dios había hecho por ellos y expresar su gratitud a Dios. Parece ser que estos tres verbos corresponden a tres tipos de salmos: salmos para recordar (ver el título del Salmo 38), salmos de gratitud (ver 9:1) y salmos de alabanza (ver Salmo 146-150 especialmente). Creo que estos tres puntos son especialmente importantes también para nosotros en nuestro culto personal y público a Dios. Tenemos la tendencia de olvidar e ignorar todo lo que Dios ha hecho y está haciendo en nuestras vidas. Así que es importante recordar. Luego debemos dar gracias a Dios por lo que ha permitido y está haciendo en nosotros. Y finalmente debemos alabar a Dios por quien es.<br /><br />Tomemos tiempo hoy para recordar, dar gracias y alabar a nuestro Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1crónicas,alabanza,bell,bibia,culto,david,devocional</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_370-1Cron_12_32</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-370-1cron-12-32--32985932</link><description><![CDATA["«De los hijos de Isacar, doscientos principales, entendidos en los tiempos, y que sabían lo que Israel debía hacer, cuyo dicho seguían todos sus hermanos.» (1 Crónicas 12:32)<br /><br />Cuando murió el rey Saúl, hubo una división en Israel. La tribu de Judá reconoció a David como su rey, pero las demás tribus siguieron al hijo de Saúl. Durante siete años la nación estuvo dividida hasta que por fin las demás tribus reconocieron a David como el ungido por Dios. Pero esta reunificación del país no ocurrió por casualidad. Aquí leemos de un grupo de doscientos príncipes de Isacar que eran entendidos en los tiempos. Aparentemente habían llegado a la conclusión de que realmente era la voluntad de Dios que David reinara sobre Israel y eran claves en convencer a sus hermanos de lo que Israel debía hacer. Cuando ellos explicaron sus razones de apoyar a David como el rey de Israel, sus hermanos de las otras tribus siguieron su dicho. Nosotros también debemos buscar entender los tiempos. Si llegamos a estar convencidos de lo que Dios quiere que hagamos y lo hacemos, Dios puede usarnos para ayudar y animar a nuestros hermanos en su propio andar con el Señor. Podemos ser líderes ante nuestros hermanos para que ellos también encuentren la voluntad de Dios para sus vidas y lo hagan.<br /><br />Pidamos hoy que Dios nos haga entender los tiempos mejor por su Espíritu Santo que mora en nosotros para que sepamos lo que debemos hacer en cada situación en que nos encontramos hoy. A lo mejor Dios nos usará para ayudar y animar a nuestros hermanos también a entender los tiempos. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/32985932</guid><pubDate>Fri, 29 May 2026 02:25:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/32985932/melp_370_1cron_12_32.mp3" length="3003407" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"«De los hijos de Isacar, doscientos principales, entendidos en los tiempos, y que sabían lo que Israel debía hacer, cuyo dicho seguían todos sus hermanos.» (1 Crónicas 12:32)

Cuando murió el rey Saúl, hubo una división en Israel. La tribu de Judá...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["«De los hijos de Isacar, doscientos principales, entendidos en los tiempos, y que sabían lo que Israel debía hacer, cuyo dicho seguían todos sus hermanos.» (1 Crónicas 12:32)<br /><br />Cuando murió el rey Saúl, hubo una división en Israel. La tribu de Judá reconoció a David como su rey, pero las demás tribus siguieron al hijo de Saúl. Durante siete años la nación estuvo dividida hasta que por fin las demás tribus reconocieron a David como el ungido por Dios. Pero esta reunificación del país no ocurrió por casualidad. Aquí leemos de un grupo de doscientos príncipes de Isacar que eran entendidos en los tiempos. Aparentemente habían llegado a la conclusión de que realmente era la voluntad de Dios que David reinara sobre Israel y eran claves en convencer a sus hermanos de lo que Israel debía hacer. Cuando ellos explicaron sus razones de apoyar a David como el rey de Israel, sus hermanos de las otras tribus siguieron su dicho. Nosotros también debemos buscar entender los tiempos. Si llegamos a estar convencidos de lo que Dios quiere que hagamos y lo hacemos, Dios puede usarnos para ayudar y animar a nuestros hermanos en su propio andar con el Señor. Podemos ser líderes ante nuestros hermanos para que ellos también encuentren la voluntad de Dios para sus vidas y lo hagan.<br /><br />Pidamos hoy que Dios nos haga entender los tiempos mejor por su Espíritu Santo que mora en nosotros para que sepamos lo que debemos hacer en cada situación en que nos encontramos hoy. A lo mejor Dios nos usará para ayudar y animar a nuestros hermanos también a entender los tiempos. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1crónicas,ánimo,bell,biblia,david,devocional,voluntad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_658-1Cronicas_7_23</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-658-1cronicas-7-23--50160996</link><description><![CDATA[«Después él se llegó a su mujer, y ella concibió y dio a luz un hijo, al cual puso por nombre Bería, por cuanto había estado en aflicción en su casa.» (1 Crónicas 7:23)<br /><br />En medio de las listas genealógicas de las otras tribus de Israel tropezamos con una historia de desastre en la tribu de Efraín. Los moradores de Gat mataron a Ezer y Elad. El texto simplemente dice que los de Gat habían bajado (posiblemente a la tierra de Gosén en Egipto dónde los Israelitas moraban después del tiempo de José) para robarles el ganado y el robo se convirtió en un doble asesinato. Sólo podemos imaginar como este crimen afectó a la familia. Nos dice que su padre les hizo duelo durante muchos días y vinieron los demás patriarcas para consolarlo. Cuando Dios le dio otro hijo, le puso por nombre Bería, que en hebreo significa “en maldad o en miseria” porque había nacido en medio de la miseria o la aflicción de su familia (7:23). Cuando nació este hijo, su padre sólo pudo pensar en la desgracia, pero encontramos algo interesante de él. En la octava generación, nació Josué, el sucesor de Moisés. Encuentro en esta historia la esperanza de regeneración que siempre caracteriza a Dios. Aquí Dios tomó la desgracia de Efraín y por medio de un hijo que tenía un nombre que resaltaba la desgracia, Dios trajo a un líder que introdujo al pueblo en la tierra prometida.<br /><br />Cuando pasamos por momentos difíciles, siempre tenemos que recordar que Dios puede obrar a pesar de la desgracia presente para cumplir su voluntad. Esperemos pacientemente en su gracia. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/50160996</guid><pubDate>Thu, 28 May 2026 02:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/50160996/melp_658_1cronicas_7_23.mp3" length="4189295" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Después él se llegó a su mujer, y ella concibió y dio a luz un hijo, al cual puso por nombre Bería, por cuanto había estado en aflicción en su casa.» (1 Crónicas 7:23)&#13;
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En medio de las listas genealógicas de las otras tribus de Israel tropezamos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Después él se llegó a su mujer, y ella concibió y dio a luz un hijo, al cual puso por nombre Bería, por cuanto había estado en aflicción en su casa.» (1 Crónicas 7:23)<br /><br />En medio de las listas genealógicas de las otras tribus de Israel tropezamos con una historia de desastre en la tribu de Efraín. Los moradores de Gat mataron a Ezer y Elad. El texto simplemente dice que los de Gat habían bajado (posiblemente a la tierra de Gosén en Egipto dónde los Israelitas moraban después del tiempo de José) para robarles el ganado y el robo se convirtió en un doble asesinato. Sólo podemos imaginar como este crimen afectó a la familia. Nos dice que su padre les hizo duelo durante muchos días y vinieron los demás patriarcas para consolarlo. Cuando Dios le dio otro hijo, le puso por nombre Bería, que en hebreo significa “en maldad o en miseria” porque había nacido en medio de la miseria o la aflicción de su familia (7:23). Cuando nació este hijo, su padre sólo pudo pensar en la desgracia, pero encontramos algo interesante de él. En la octava generación, nació Josué, el sucesor de Moisés. Encuentro en esta historia la esperanza de regeneración que siempre caracteriza a Dios. Aquí Dios tomó la desgracia de Efraín y por medio de un hijo que tenía un nombre que resaltaba la desgracia, Dios trajo a un líder que introdujo al pueblo en la tierra prometida.<br /><br />Cuando pasamos por momentos difíciles, siempre tenemos que recordar que Dios puede obrar a pesar de la desgracia presente para cumplir su voluntad. Esperemos pacientemente en su gracia. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1cronicas,bell,biblia,confianza,david,devocional,dificultades</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/5a08ffad5aeecf74f47c580ab2bb8da2.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_368-1Cronicas_6_33</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-368-1cronicas-6-33--32552320</link><description><![CDATA[«Éstos, pues, con sus hijos, ayudaban: de los hijos de Coat, el cantor Hemán hijo de Joel, hijo de Samuel,» (1 Crónicas 6:33)<br /><br />La lectura de las genealogías es difícil pero a veces encontramos en ellas detalles importantes para el contexto de otras historias bíblicas. En esta genealogía, encontramos algo sobre la familia del profeta Samuel. Ahora, la última vez que habíamos leído de los hijos de Samuel era cuando el pueblo pidió un rey. Parte de su excusa era que los hijos de Samuel no andaban en los mismos caminos de Samuel (1 Samuel 8:5). El pueblo sabía que los hijos de Samuel, Joel y Abías, no ejercían con equidad sus funciones como jueces sobre el pueblo ya que aceptaban sobornos (8:2-3). Que triste pensar que la rebeldía espiritual de los hijos de Elí que Samuel había visto de pequeño se repitió en su propia familia. Pero justo cuando pensábamos que la familia de Samuel era un fracaso total, leemos aquí de los nietos de Samuel. Resulta que Hemán, hijo de Joel, nieto de Samuel, llegó a servir como cantor en el tabernáculo. Aunque los hijos de Samuel abandonaron los caminos de Dios, Dios no había terminado de obrar en la familia. Dios siempre está trabajando en personas y familias. Igual hay momentos en que perdemos de vista la obra de Dios, pero justo cuando estamos tentados a pensar que sólo queda el fracaso y la pérdida, Dios sigue adelante con su obra.<br /><br />Sigamos confiando y dejemos que Dios cumpla su obra en nosotros y los nuestros hoy. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/32552320</guid><pubDate>Wed, 27 May 2026 02:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/32552320/melp_368_1cronicas_6_33.mp3" length="3000053" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Éstos, pues, con sus hijos, ayudaban: de los hijos de Coat, el cantor Hemán hijo de Joel, hijo de Samuel,» (1 Crónicas 6:33)

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Los primeros capítulos de Crónicas son notoriamente difíciles de leer. En medio de estas listas de nombres muchas veces extraños para nosotros...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Hijo de Carmi fue Acán, el que perturbó a Israel, porque prevaricó en el anatema.» (1 Crónicas 2:7)<br /><br />Los primeros capítulos de Crónicas son notoriamente difíciles de leer. En medio de estas listas de nombres muchas veces extraños para nosotros encontramos algunas referencias a historias. Es el caso de Acán (ver Josué 7), un hombre que perturbó a Israel con su pecado. Pero Acán realmente es sólo una nota parentética. El enfoque del cronista es realmente otro hombre que vino para deshacer la perturbación del pecado. El libro empieza con Adán (1:1) y rápidamente traza su descendencia hasta Noé (1:4). A continuación, encontramos las generaciones de las diferentes familias de cada uno de los tres hijos de Noé. De Sem el cronista nos lleva a Abraham (1:27) a Isaac (1:34) y a Jacob, aquí llamado por su nuevo nombre Israel (2:1). De los doce hijos de Israel, primero se enfoca en Judá (2:3-4:43), porque “de él vino el príncipe” (5:2). En el primer plano, el cronista está poniendo el trasfondo para la historia del rey David (ver 1 Crónicas 10-29). No obstante, hay otro príncipe en juego aquí porque encontramos todo el linaje del rey David hasta varias generaciones después de Zorobabel, el gobernador que volvió del cautiverio. La genealogía de Crónicas se completa en el Evangelio de Mateo, dónde llegamos a la culminación de todas estas genealogías, Jesús el Mesías. Lejos de contarnos la historia de un hombre que perturbó a Israel con su pecado, encontramos el linaje del perfecto Rey que rescató a su pueblo de su pecado.<br /><br />Hoy podemos gloriarnos en el hilo precioso de la redención en las genealogías de Crónicas, dando gracias a Dios por nuestro Salvador. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1crónicas,bell,biblia,david,devocional,mesias</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/a142a1600ac5d7a5d07c15101c78622c.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_242 - Santiago_5_11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-242-santiago-5-11--20743917</link><description><![CDATA[«He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo.» (Santiago 5:11).<br /><br />Santiago aquí nos habla de una bienaventuranza para los que sufren. No es nuestra reacción normal ante el sufrimiento. Al ver a una persona sufrir, nadie dice, mira que suerte que tiene que puede sufrir. Pero es curioso notar que el texto dice que tenemos por bienaventurados. O sea, Santiago parece decir que debemos envidiar a los que sufren. El contexto de la epístola nos ayuda a entender mejor este texto. La idea del texto original nos lleva a la bienaventuranza de los que se mantienen firmes en la prueba y no ceden ante la tentación. Debemos enlazar el pensamiento aquí con el del capítulo uno: «Bienaventurado el varón que soporta la tentación» (12). Debemos mirar con admiración a los que sufren pero se mantienen firmes en la prueba. Y es justo en este contexto Santiago invoca el ejemplo de Job. Ninguno querríamos intercambiar lugar con Job, pero todos vemos cómo no cedió en la prueba y salió incluso mejor, habiendo conocido a Dios más de cerca.<br /><br />Nuestra meta debe ser mantenernos firmes en las tentaciones y pruebas que experimentamos en el día a día. Dios nos dará las fuerzas que necesitamos para mantenernos firmes en Él si estamos dispuestos a confiar en Él. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20743917</guid><pubDate>Mon, 25 May 2026 02:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20743917/melp_242_santiago_5_11.mp3" length="3023685" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo.» (Santiago 5:11).

Santiago aquí nos habla de una bienaventuranza para los que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo.» (Santiago 5:11).<br /><br />Santiago aquí nos habla de una bienaventuranza para los que sufren. No es nuestra reacción normal ante el sufrimiento. Al ver a una persona sufrir, nadie dice, mira que suerte que tiene que puede sufrir. Pero es curioso notar que el texto dice que tenemos por bienaventurados. O sea, Santiago parece decir que debemos envidiar a los que sufren. El contexto de la epístola nos ayuda a entender mejor este texto. La idea del texto original nos lleva a la bienaventuranza de los que se mantienen firmes en la prueba y no ceden ante la tentación. Debemos enlazar el pensamiento aquí con el del capítulo uno: «Bienaventurado el varón que soporta la tentación» (12). Debemos mirar con admiración a los que sufren pero se mantienen firmes en la prueba. Y es justo en este contexto Santiago invoca el ejemplo de Job. Ninguno querríamos intercambiar lugar con Job, pero todos vemos cómo no cedió en la prueba y salió incluso mejor, habiendo conocido a Dios más de cerca.<br /><br />Nuestra meta debe ser mantenernos firmes en las tentaciones y pruebas que experimentamos en el día a día. Dios nos dará las fuerzas que necesitamos para mantenernos firmes en Él si estamos dispuestos a confiar en Él. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,santiago,sufrimiento,victoria</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_656-2Reyes_23_25</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-656-2reyes-23-25--50027130</link><description><![CDATA[«No hubo otro rey antes de él, que se convirtiese a Jehová de todo su corazón, de toda su alma y de todas sus fuerzas, conforme a toda la ley de Moisés; ni después de él nació otro igual.» (2 Reyes 23:25)<br /><br />Josías es el último buen rey en Jerusalén antes del cautiverio en Babilonia, el tercero de los mejores reyes: David, Ezequías y Josías (ver 2 Reyes 18:5). Aunque no era perfecto, el escritor bíblico lo alaba por su obediencia a la Ley de Dios. Lo interesante es notar como lo expresa. Josías se convirtió, o más literalmente, volvió al Señor, con todo su corazón, alma y fuerzas. Es imposible leer estas palabras sin pensar en el gran mandamiento de Deuteronomio 6:5: Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. No vale un amor a medias, un amor que afecte sólo un aspecto de nuestra vida. Dios desea y merece que volvamos a Él con todo lo que somos. Así era Josías. Se entregó a Dios con todo su ser —corazón, alma y esfuerzos— y el resultado práctico de esta entrega era su obediencia a la voluntad revelada de Dios. Nosotros no somos reyes, pero debemos emular el ejemplo de Josías en nuestra vida espiritual, entregándonos a Dios de todo corazón, alma y fuerzas para vivir conforme a la voluntad de Dios revelada en su Palabra.<br /><br />En vez de ser personas conformadas al mundo que nos rodea, busquemos ser hoy personas diferentes, porque estamos entregados a obedecer a Dios con todo nuestro ser. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/50027130</guid><pubDate>Sat, 23 May 2026 02:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/50027130/melp_656_2reyes_23_25.mp3" length="4189365" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«No hubo otro rey antes de él, que se convirtiese a Jehová de todo su corazón, de toda su alma y de todas sus fuerzas, conforme a toda la ley de Moisés; ni después de él nació otro igual.» (2 Reyes 23:25)&#13;
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Josías es el último buen rey en Jerusalén...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«No hubo otro rey antes de él, que se convirtiese a Jehová de todo su corazón, de toda su alma y de todas sus fuerzas, conforme a toda la ley de Moisés; ni después de él nació otro igual.» (2 Reyes 23:25)<br /><br />Josías es el último buen rey en Jerusalén antes del cautiverio en Babilonia, el tercero de los mejores reyes: David, Ezequías y Josías (ver 2 Reyes 18:5). Aunque no era perfecto, el escritor bíblico lo alaba por su obediencia a la Ley de Dios. Lo interesante es notar como lo expresa. Josías se convirtió, o más literalmente, volvió al Señor, con todo su corazón, alma y fuerzas. Es imposible leer estas palabras sin pensar en el gran mandamiento de Deuteronomio 6:5: Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. No vale un amor a medias, un amor que afecte sólo un aspecto de nuestra vida. Dios desea y merece que volvamos a Él con todo lo que somos. Así era Josías. Se entregó a Dios con todo su ser —corazón, alma y esfuerzos— y el resultado práctico de esta entrega era su obediencia a la voluntad revelada de Dios. Nosotros no somos reyes, pero debemos emular el ejemplo de Josías en nuestra vida espiritual, entregándonos a Dios de todo corazón, alma y fuerzas para vivir conforme a la voluntad de Dios revelada en su Palabra.<br /><br />En vez de ser personas conformadas al mundo que nos rodea, busquemos ser hoy personas diferentes, porque estamos entregados a obedecer a Dios con todo nuestro ser. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2reyes,bell,biblia,david,devocional,entrega</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/e159272af15ebbe8b30ace9ffabfb6f9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_655-2Reyes_19_19</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-655-2reyes-19-19--50027129</link><description><![CDATA[«Ahora, pues, oh Jehová Dios nuestro, sálvanos, te ruego, de su mano, para que sepan todos los reinos de la tierra que sólo tú, Jehová, eres Dios.» (2 Reyes 19:19)<br /><br />El rey de Asiria, tras conquistar Samaria y las ciudades de las diez tribus de Israel, envió sus ejércitos para tomar Jerusalén de la mano del buen rey Ezequías. Parecía que la ciudad estaba destinada a caer en las manos de sus enemigos, pero el rey se puso a orar. Por supuesto pidió la liberación de la ciudad, pero lo que llama la atención no es lo que pidió sino por qué lo pidió. Podría haber pedido esta salvación porque lo necesitaban, y verdaderamente lo necesitaban. Seguro que si la ciudad hubiera caído en manos de los Asirios, un pueblo notorio por su crueldad, habría sido terrible para cada persona que vivía en Jerusalén, especialmente para el rey. Pero la motivación detrás de la oración de Ezequías es la gloria de Dios. Quería que Dios los librara de los Asirios para que todo el mundo supiera que Jehová es Dios. Nuestra gran tentación en la oración es tratarla como nuestra línea personal con Dios para conseguir nuestros deseos. Pero el propósito de la oración, según nos enseña Jesús, no es conseguir que se haga la voluntad de la tierra en el cielo sino que la voluntad del Cielo sea hecha en la tierra.<br /><br />Recordemos el ejemplo de Ezequías en nuestras oraciones para que no pidamos egoístamente sino para la gloria de nuestro Dios. Dios siempre contestará esa petición según su voluntad. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/50027129</guid><pubDate>Fri, 22 May 2026 03:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/50027129/melp_655_2reyes_19_19.mp3" length="4189418" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Ahora, pues, oh Jehová Dios nuestro, sálvanos, te ruego, de su mano, para que sepan todos los reinos de la tierra que sólo tú, Jehová, eres Dios.» (2 Reyes 19:19)&#13;
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El rey de Asiria, tras conquistar Samaria y las ciudades de las diez tribus de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Ahora, pues, oh Jehová Dios nuestro, sálvanos, te ruego, de su mano, para que sepan todos los reinos de la tierra que sólo tú, Jehová, eres Dios.» (2 Reyes 19:19)<br /><br />El rey de Asiria, tras conquistar Samaria y las ciudades de las diez tribus de Israel, envió sus ejércitos para tomar Jerusalén de la mano del buen rey Ezequías. Parecía que la ciudad estaba destinada a caer en las manos de sus enemigos, pero el rey se puso a orar. Por supuesto pidió la liberación de la ciudad, pero lo que llama la atención no es lo que pidió sino por qué lo pidió. Podría haber pedido esta salvación porque lo necesitaban, y verdaderamente lo necesitaban. Seguro que si la ciudad hubiera caído en manos de los Asirios, un pueblo notorio por su crueldad, habría sido terrible para cada persona que vivía en Jerusalén, especialmente para el rey. Pero la motivación detrás de la oración de Ezequías es la gloria de Dios. Quería que Dios los librara de los Asirios para que todo el mundo supiera que Jehová es Dios. Nuestra gran tentación en la oración es tratarla como nuestra línea personal con Dios para conseguir nuestros deseos. Pero el propósito de la oración, según nos enseña Jesús, no es conseguir que se haga la voluntad de la tierra en el cielo sino que la voluntad del Cielo sea hecha en la tierra.<br /><br />Recordemos el ejemplo de Ezequías en nuestras oraciones para que no pidamos egoístamente sino para la gloria de nuestro Dios. Dios siempre contestará esa petición según su voluntad. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2reyes,bell,biblia,david,devocional,oración</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/142925a27318b9cc3460eda4da6e76d8.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_654-2Reyes_16_7</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-654-2reyes-16-7--50018807</link><description><![CDATA[«Entonces Acaz envió embajadores a Tiglat-pileser rey de Asiria, diciendo: Yo soy tu siervo y tu hijo; sube, y defiéndeme de mano del rey de Siria, y de mano del rey de Israel, que se han levantado contra mí.» (2 Reyes 16:7)<br /><br />El rey Acaz no siguió el buen ejemplo de su padre, Uzías. Más bien, nos dice que siguió el ejemplo de los reyes de Israel, incluso llegando a pasar a sus hijos por el fuego. Pero Acaz tuvo una gran crisis durante su reinado. El rey de Damasco en Siria se alió con el rey de Israel y subieron a Jerusalén para tomarla. El texto sencillamente dice que no pudieron tomarla (16:5), pero encontramos más sobre este evento en el libro de Isaías. Dios envió al profeta Isaías con un mensaje para el rey: Guarda, y repósate; no temas, ni se turbe tu corazón (Isaías 7:4). Dios prometió que estos dos reyes no tomarían la ciudad de Jerusalén. Lo único que Acaz tenía que hacer era confiar en Dios. No obstante, el rey rebelde no obedeció a Dios. Tomó el oro que estaba en la casa de Jehová y junto con los tesoros de la casa real, lo envió al rey de Asiria. Prefirió verse como el siervo e hijo del rey de Asiria antes de ser el siervo y el hijo del Dios altísimo. Muchas veces nosotros, igual que Acaz, perdemos la paciencia. En vez de esperar y confiar en Dios, somos capaces de ir corriendo a otros para pedir ayuda. Pero como dijo Dios a Acaz: Si vosotros no creyereis, de cierto no permaneceréis (Isaías 7:9). <br /><br />Nuestra única esperanza de permanecer firmes en las pruebas de la vida es nuestra confianza en Dios. Somos sus siervos y sus hijos; jamás nos abandonará. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/50018807</guid><pubDate>Thu, 21 May 2026 02:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/50018807/melp_654_2reyes_16_7.mp3" length="4189327" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Entonces Acaz envió embajadores a Tiglat-pileser rey de Asiria, diciendo: Yo soy tu siervo y tu hijo; sube, y defiéndeme de mano del rey de Siria, y de mano del rey de Israel, que se han levantado contra mí.» (2 Reyes 16:7)&#13;
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El rey Acaz no siguió...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Entonces Acaz envió embajadores a Tiglat-pileser rey de Asiria, diciendo: Yo soy tu siervo y tu hijo; sube, y defiéndeme de mano del rey de Siria, y de mano del rey de Israel, que se han levantado contra mí.» (2 Reyes 16:7)<br /><br />El rey Acaz no siguió el buen ejemplo de su padre, Uzías. Más bien, nos dice que siguió el ejemplo de los reyes de Israel, incluso llegando a pasar a sus hijos por el fuego. Pero Acaz tuvo una gran crisis durante su reinado. El rey de Damasco en Siria se alió con el rey de Israel y subieron a Jerusalén para tomarla. El texto sencillamente dice que no pudieron tomarla (16:5), pero encontramos más sobre este evento en el libro de Isaías. Dios envió al profeta Isaías con un mensaje para el rey: Guarda, y repósate; no temas, ni se turbe tu corazón (Isaías 7:4). Dios prometió que estos dos reyes no tomarían la ciudad de Jerusalén. Lo único que Acaz tenía que hacer era confiar en Dios. No obstante, el rey rebelde no obedeció a Dios. Tomó el oro que estaba en la casa de Jehová y junto con los tesoros de la casa real, lo envió al rey de Asiria. Prefirió verse como el siervo e hijo del rey de Asiria antes de ser el siervo y el hijo del Dios altísimo. Muchas veces nosotros, igual que Acaz, perdemos la paciencia. En vez de esperar y confiar en Dios, somos capaces de ir corriendo a otros para pedir ayuda. Pero como dijo Dios a Acaz: Si vosotros no creyereis, de cierto no permaneceréis (Isaías 7:9). <br /><br />Nuestra única esperanza de permanecer firmes en las pruebas de la vida es nuestra confianza en Dios. Somos sus siervos y sus hijos; jamás nos abandonará. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2reyes,bell,biblia,confianza,david,devocional,prueba</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/04f2adcd0a477e0b7b68414a80ef3c4e.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_556-2Reyes_13_5</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-556-2reyes-13-5--44989561</link><description><![CDATA[«(Y dio Jehová salvador a Israel, y salieron del poder de los sirios; y habitaron los hijos de Israel en sus tiendas, como antes.» (2 Reyes 13:5)<br /><br />Las díez tribus del norte abandonaron a Jehová casi desde el primer momento de su breve historia. No obstante Dios no los abandonó. Dios usó a los Sirios para castigar el reino del norte, pero como vemos aquí, volvió a tener misericordia de su pueblo. Nos dice aquí que Dios les dio un salvador. En el capítulo siguiente encontramos al profeta Jonás por primera vez y leemos que trajo un mensaje a Israel de la misericordia de Dios. (Aunque luego fue rebelde cuando Dios le pidió dar un mensaje de misericordia a los Ninivitas.) El salvador que Dios dio eran dos reyes, Joas y Jeroboam, que liberaron su nación de la opresión de los sirios y extendieron las fronteras. Pero la reacción del pueblo fue seguir en sus pecados. Esta misericordia de Dios solo sirvió para endurecer aún más los corazones de la rebelde nación. Habitaban tranquilos en sus tiendas, pero habían abandonado a su Dios. Gozaban de libertad política pero estaban esclavizados a su rebeldía. Dios nos ha enviado a nosotros el Salvador perfecto. No vino para darnos meramente una libertad de la opresión política sino para trasladarnos del reino de las tinieblas a la luz. ¿Estamos sirviendo a nuestro Salvador, o como Israel, estamos sólo pensando en vivir tranquilos en nuestras tiendas? <br /><br />Vivamos hoy como es digno de nuestro Salvador para que los que nos rodean vean un reflejo de la gloria del Salvador en nuestras vidas. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44989561</guid><pubDate>Wed, 20 May 2026 02:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44989561/melp_556_2reyes_13_5.mp3" length="2986726" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«(Y dio Jehová salvador a Israel, y salieron del poder de los sirios; y habitaron los hijos de Israel en sus tiendas, como antes.» (2 Reyes 13:5)&#13;
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Las díez tribus del norte abandonaron a Jehová casi desde el primer momento de su breve historia. No...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«(Y dio Jehová salvador a Israel, y salieron del poder de los sirios; y habitaron los hijos de Israel en sus tiendas, como antes.» (2 Reyes 13:5)<br /><br />Las díez tribus del norte abandonaron a Jehová casi desde el primer momento de su breve historia. No obstante Dios no los abandonó. Dios usó a los Sirios para castigar el reino del norte, pero como vemos aquí, volvió a tener misericordia de su pueblo. Nos dice aquí que Dios les dio un salvador. En el capítulo siguiente encontramos al profeta Jonás por primera vez y leemos que trajo un mensaje a Israel de la misericordia de Dios. (Aunque luego fue rebelde cuando Dios le pidió dar un mensaje de misericordia a los Ninivitas.) El salvador que Dios dio eran dos reyes, Joas y Jeroboam, que liberaron su nación de la opresión de los sirios y extendieron las fronteras. Pero la reacción del pueblo fue seguir en sus pecados. Esta misericordia de Dios solo sirvió para endurecer aún más los corazones de la rebelde nación. Habitaban tranquilos en sus tiendas, pero habían abandonado a su Dios. Gozaban de libertad política pero estaban esclavizados a su rebeldía. Dios nos ha enviado a nosotros el Salvador perfecto. No vino para darnos meramente una libertad de la opresión política sino para trasladarnos del reino de las tinieblas a la luz. ¿Estamos sirviendo a nuestro Salvador, o como Israel, estamos sólo pensando en vivir tranquilos en nuestras tiendas? <br /><br />Vivamos hoy como es digno de nuestro Salvador para que los que nos rodean vean un reflejo de la gloria del Salvador en nuestras vidas. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2reyes,bell,biblia,david,devocional,fidelidad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_401-2Reyes_10_16</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-401-2reyes-10-16--40592229</link><description><![CDATA[«y le dijo: Ven conmigo, y verás mi celo por Jehová. Lo pusieron, pues, en su carro.» (2 Reyes 10:16)<br /><br />En medio de la apostasía e idolatría que caracterizaban esta época en Israel, encontramos a Jehú, el que Dios eligió para castigar la casa de Acab. Aquí Jehú describe a sí mismo como uno con celo por Jehová. La última vez en el libro de los reyes que alguien había hablado de su celo por el Señor, era el profeta Elias en Horeb, dando rienda suelta a su frustración ante Dios. Cuando leemos de este celo, debemos entender que es algo positivo, una pasión y devoción absoluta. Pero cuando llegamos al relato sobre Jehú, hay algo preocupante. Jehú hizo lo que Dios había mandado con la casa de Acab, pero vemos casos en que va más allá del mandamiento de Dios. Un ejemplo claro es cuando mata una delegación de la casa de David. Igual no tendrían que haber ido a Israel, pero no encuentro ninguna justificación para que Jehú los matara. Desear seguir a Dios con pasión (celo) es algo bueno. Pero el peligro es que podemos llegar a confundir la voluntad de Dios con la nuestra. La solución no es rechazar la pasión (celo) sino someter la pasión a la obediencia. Debemos seguir a Dios de todo corazón, pero debemos estar seguros que estamos haciendo su voluntad y tener cuidad de no confundir la nuestra con la suya. Por eso es tan importante que estemos en la Palabra diariamente, para que ella inunda y condicione nuestro pensamiento. <br /><br />“La pasión sin conocimiento es peligrosa; pero ¡la pasión con conocimiento es dinamita!” (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40592229</guid><pubDate>Tue, 19 May 2026 02:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40592229/melp_401_2reyes_10_16.mp3" length="2998154" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«y le dijo: Ven conmigo, y verás mi celo por Jehová. Lo pusieron, pues, en su carro.» (2 Reyes 10:16)

En medio de la apostasía e idolatría que caracterizaban esta época en Israel, encontramos a Jehú, el que Dios eligió para castigar la casa de Acab....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«y le dijo: Ven conmigo, y verás mi celo por Jehová. Lo pusieron, pues, en su carro.» (2 Reyes 10:16)<br /><br />En medio de la apostasía e idolatría que caracterizaban esta época en Israel, encontramos a Jehú, el que Dios eligió para castigar la casa de Acab. Aquí Jehú describe a sí mismo como uno con celo por Jehová. La última vez en el libro de los reyes que alguien había hablado de su celo por el Señor, era el profeta Elias en Horeb, dando rienda suelta a su frustración ante Dios. Cuando leemos de este celo, debemos entender que es algo positivo, una pasión y devoción absoluta. Pero cuando llegamos al relato sobre Jehú, hay algo preocupante. Jehú hizo lo que Dios había mandado con la casa de Acab, pero vemos casos en que va más allá del mandamiento de Dios. Un ejemplo claro es cuando mata una delegación de la casa de David. Igual no tendrían que haber ido a Israel, pero no encuentro ninguna justificación para que Jehú los matara. Desear seguir a Dios con pasión (celo) es algo bueno. Pero el peligro es que podemos llegar a confundir la voluntad de Dios con la nuestra. La solución no es rechazar la pasión (celo) sino someter la pasión a la obediencia. Debemos seguir a Dios de todo corazón, pero debemos estar seguros que estamos haciendo su voluntad y tener cuidad de no confundir la nuestra con la suya. Por eso es tan importante que estemos en la Palabra diariamente, para que ella inunda y condicione nuestro pensamiento. <br /><br />“La pasión sin conocimiento es peligrosa; pero ¡la pasión con conocimiento es dinamita!” (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2reyes,bell,biblia,david,devocional,obediencia,pasión</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/c98701f13708a4bc5f902fd343e1c880.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_549-2Reyes_6_17</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-549-2reyes-6-17--44778651</link><description><![CDATA[«Y oró Eliseo, y dijo: Te ruego, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea. Entonces Jehová abrió los ojos del criado, y miró; y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo.» (2 Reyes 6:17)<br /><br />Cuando el rey de Siria decidió que quería acabar con el profeta Eliseo, mandó a sus tropas a sitiar la ciudad de Dotán donde vivía Eliseo. Cuando se levantó el siervo del profeta por la mañana y vio el ejército sirio que rodeaba la cuidad, creía que había llegado su fin. Pero el profeta de Dios calmadamente le dice que las huestes que están a su favor suman más que los ejércitos de los sirios. Seguro que el siervo le miró con una cara de incredulidad, creyendo que se había vuelto loco. Con una simple oración, Elíseo pidió que Dios le abriera los ojos para que pudiera ver de verdad. De repente el miedo del siervo se convirtió en confianza cuando vio el monte lleno de soldados y carros de fuego. Lo que hace un momento le parecía una situación imposible ahora veía con ojos diferentes. Con sus propios ojos contemplaba lo que el profeta había visto por los ojos espirituales de la fe. Por eso Elíseo pudo hablar con tanta tranquilidad rodeado del ejército sirio. <br /><br />Muchas veces nos vamos a encontrar en medio de situaciones que parecen imposibles y nuestra primera reacción será la del siervo del profeta. Sigamos confiando en Dios, recordando que no nos ha abandonado Dios y que o nos rescatará de la prueba o nos dará la fuerza y la gracia que necesitamos para aguantar las dificultades. Pero de una manera o de otra, Dios jamás nos abandonará. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44778651</guid><pubDate>Mon, 18 May 2026 03:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44778651/melp_549_2reyes_6_17.mp3" length="2986726" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y oró Eliseo, y dijo: Te ruego, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea. 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Con una simple oración, Elíseo pidió que Dios le abriera los ojos para que pudiera ver de verdad. De repente el miedo del siervo se convirtió en confianza cuando vio el monte lleno de soldados y carros de fuego. Lo que hace un momento le parecía una situación imposible ahora veía con ojos diferentes. Con sus propios ojos contemplaba lo que el profeta había visto por los ojos espirituales de la fe. Por eso Elíseo pudo hablar con tanta tranquilidad rodeado del ejército sirio. <br /><br />Muchas veces nos vamos a encontrar en medio de situaciones que parecen imposibles y nuestra primera reacción será la del siervo del profeta. Sigamos confiando en Dios, recordando que no nos ha abandonado Dios y que o nos rescatará de la prueba o nos dará la fuerza y la gracia que necesitamos para aguantar las dificultades. Pero de una manera o de otra, Dios jamás nos abandonará. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2reyes,bell,biblia,confianza,david,devocional,dificultades,fe</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_653-2Reyes_4_30</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-653-2reyes-4-30--49954540</link><description><![CDATA[«Y dijo la madre del niño: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré.» (2 Reyes 4:30)<br /><br />La mujer sunamita vino al profeta Eliseo rota por el dolor de la pérdida de su hijo. Años antes ella y su marido habían construido un aposento alto para que el profeta de Dios pudiera hospedarse con ellos en sus viajes. Eliseo había profetizado que ella y su marido tendrían un hijo, y así ocurrió. Pero el niño se enfermó y murió. Con lágrimas amargas (4:28), la pobre madre vino al encuentro con el profeta. Eliseo escuchó su petición pero iba a enviar a su siervo, tal como haría con Naamán después (5:10), pero la mujer insistió que el mismo profeta viniera. Ella formuló su petición usando las mismas palabras que Eliseo había usado en tres ocasiones distintas para contestar a Elías el día que Elías fue llevado a la presencia de Dios (ver 2 Reyes 2:2, 4, 6). Aquellas palabras cambiaron todo. Eliseo la acompañó de vuelta a la casa y allí Dios usó el profeta para resucitar al niño. Tal como la sunamita utilizó las mismas palabras de Eliseo en su petición, nosotros hacemos bien en usar las mismas palabras de Jesús en su oración al Padre. Aquella noche en Getsemaní, Jesús nos dio un patrón perfecto para la oración del creyente: no mi voluntad sino la tuya (Lucas 22:42).<br /><br />En nuestras peticiones, sigamos el ejemplo de Jesús, elevando la voluntad de Dios por encima de nuestros deseos. Dios siempre contestará esta oración y el resultado será lo mejor que podríamos pedir. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/49954540</guid><pubDate>Sat, 16 May 2026 07:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/49954540/melp_653_2reyes_4_30.mp3" length="4189423" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y dijo la madre del niño: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré.» (2 Reyes 4:30)&#13;
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La mujer sunamita vino al profeta Eliseo rota por el dolor de la pérdida de su hijo. Años antes ella y su marido habían construido un aposento alto para que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y dijo la madre del niño: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré.» (2 Reyes 4:30)<br /><br />La mujer sunamita vino al profeta Eliseo rota por el dolor de la pérdida de su hijo. Años antes ella y su marido habían construido un aposento alto para que el profeta de Dios pudiera hospedarse con ellos en sus viajes. Eliseo había profetizado que ella y su marido tendrían un hijo, y así ocurrió. Pero el niño se enfermó y murió. Con lágrimas amargas (4:28), la pobre madre vino al encuentro con el profeta. Eliseo escuchó su petición pero iba a enviar a su siervo, tal como haría con Naamán después (5:10), pero la mujer insistió que el mismo profeta viniera. Ella formuló su petición usando las mismas palabras que Eliseo había usado en tres ocasiones distintas para contestar a Elías el día que Elías fue llevado a la presencia de Dios (ver 2 Reyes 2:2, 4, 6). Aquellas palabras cambiaron todo. Eliseo la acompañó de vuelta a la casa y allí Dios usó el profeta para resucitar al niño. Tal como la sunamita utilizó las mismas palabras de Eliseo en su petición, nosotros hacemos bien en usar las mismas palabras de Jesús en su oración al Padre. Aquella noche en Getsemaní, Jesús nos dio un patrón perfecto para la oración del creyente: no mi voluntad sino la tuya (Lucas 22:42).<br /><br />En nuestras peticiones, sigamos el ejemplo de Jesús, elevando la voluntad de Dios por encima de nuestros deseos. Dios siempre contestará esta oración y el resultado será lo mejor que podríamos pedir. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2reyes,bell,biblia,david,devocional,oración</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/c18b63fa1a65294950b3700680fc970f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_398-1Reyes_22_49</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-398-1reyes-22-49--40494150</link><description><![CDATA[«Entonces Ocozías hijo de Acab dijo a Josafat: Vayan mis siervos con los tuyos en las naves. Mas Josafat no quiso.» (1 Reyes 22:49)<br /><br />Unos años antes, Acab, el padre de Ocozías, había invitado al mismo Josafat a ir con él a la batalla contra los arameos, y en aquella ocasión Josafat había contestado «Yo soy como tú, y mi pueblo como tu pueblo, y mis caballos como tus caballos» (1 Reyes 22:4). Pero aquí el rey de Israel propone un negocio conjunto y Josafat rechaza la oferta. ¿Por qué esa diferencia en la actitud del rey de Judá? La respuesta se encuentra en 2 Crónicas 19:2 después de la batalla de Ramot de Galaad: «Y le salió al encuentro el vidente Jehú hijo de Hanani, y dijo al rey Josafat: ¿Al impío das ayuda, y amas a los que aborrecen a Jehová? Pues ha salido de la presencia de Jehová ira contra ti por esto.» Dios le habló de lo ofensivo que era que Josafat amaba a los que aborrecían a Jehová. Y el rey lo aceptó y cambió. Es importante que aprendamos a escuchar la reprensión de Dios para que podamos rectificar. Tristemente el orgullo de nuestro corazón pecaminoso no es nuestro aliado, pero el Espíritu de Dios está obrando para transformarnos y hacernos más moldeables en las manos de nuestro Dios. <br /><br />Cuando nos encontramos en la tentación, que Dios nos ayude a resistir confiados en Él. Y si tropezamos y caemos, que Dios nos dé la gracia para arrepentirnos, pedir perdón y aprender de nuestros errores para no volver a caernos otra vez. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40494150</guid><pubDate>Fri, 15 May 2026 03:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40494150/melp_398_1reyes_22_49.mp3" length="2996226" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Entonces Ocozías hijo de Acab dijo a Josafat: Vayan mis siervos con los tuyos en las naves. Mas Josafat no quiso.» (1 Reyes 22:49)

Unos años antes, Acab, el padre de Ocozías, había invitado al mismo Josafat a ir con él a la batalla contra los...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Entonces Ocozías hijo de Acab dijo a Josafat: Vayan mis siervos con los tuyos en las naves. Mas Josafat no quiso.» (1 Reyes 22:49)<br /><br />Unos años antes, Acab, el padre de Ocozías, había invitado al mismo Josafat a ir con él a la batalla contra los arameos, y en aquella ocasión Josafat había contestado «Yo soy como tú, y mi pueblo como tu pueblo, y mis caballos como tus caballos» (1 Reyes 22:4). Pero aquí el rey de Israel propone un negocio conjunto y Josafat rechaza la oferta. ¿Por qué esa diferencia en la actitud del rey de Judá? La respuesta se encuentra en 2 Crónicas 19:2 después de la batalla de Ramot de Galaad: «Y le salió al encuentro el vidente Jehú hijo de Hanani, y dijo al rey Josafat: ¿Al impío das ayuda, y amas a los que aborrecen a Jehová? Pues ha salido de la presencia de Jehová ira contra ti por esto.» Dios le habló de lo ofensivo que era que Josafat amaba a los que aborrecían a Jehová. Y el rey lo aceptó y cambió. Es importante que aprendamos a escuchar la reprensión de Dios para que podamos rectificar. Tristemente el orgullo de nuestro corazón pecaminoso no es nuestro aliado, pero el Espíritu de Dios está obrando para transformarnos y hacernos más moldeables en las manos de nuestro Dios. <br /><br />Cuando nos encontramos en la tentación, que Dios nos ayude a resistir confiados en Él. Y si tropezamos y caemos, que Dios nos dé la gracia para arrepentirnos, pedir perdón y aprender de nuestros errores para no volver a caernos otra vez. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1reyes,bell,biblia,david,devocional,tentación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/4e1756dfd88ca0c3ceaf61b9bd4b28ab.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_652-1Reyes_18_42</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-652-1reyes-18-42--49928068</link><description><![CDATA[«Acab subió a comer y a beber. Y Elías subió a la cumbre del Carmelo, y postrándose en tierra, puso su rostro entre las rodillas.» (1 Reyes 18:42).<br /><br />Tras en enfrentamiento entre Elías y los profetas de Baal en el monte Carmelo, mientras el rey Acab banqueteaba, Elías subió a la cumbre de la montaña para orar (Santiago 5:18). En esta historia encontramos dos aspectos curiosos de la oración. En primer lugar notamos que Elías estaba orando para que lloviera. Digo que es curioso porque Dios ya había prometido que mandaría lluvia después de años de sequía (18:1). Incluso el mismo profeta había anunciado al rey la inminente llegada de las lluvias (18:41). No obstante, el profeta ora fervientemente pidiendo que Dios cumpla lo que ha prometido hacer. El siguiente aspecto curioso de la oración veo en el hecho de que Elías ora y vuelve a orar sin ninguna contestación. Después de orar la primera vez, manda a su criado a mirar hacia el mar para ver si hay señales de lluvia. No había nada. Y así ocurrió seis veces. Seis veces Elías oró y Dios no le contestó. Pero la séptima contestó Dios y demostró a Acab y a todo Israel que es el Dios que controla todas las fuerzas de la naturaleza. Debemos aprender de la oración de Elías. Cuando oremos, hacemos bien en pedir la voluntad de Dios. Pero a veces la contestación no vendrá inmediatamente. Debemos estar preparados para perseverar en la oración, porque nos prepara para poder reconocer la mano de Dios.<br /><br />Sigamos orando fielmente hoy pidiendo que Dios haga todo lo que ha prometido hacer. «Persever[emos] en la oración, velando en ella con acción de gracias» (Colosenses 4:2). (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/49928068</guid><pubDate>Thu, 14 May 2026 03:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/49928068/melp_652_1reyes_18_42.mp3" length="4189344" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Acab subió a comer y a beber. Y Elías subió a la cumbre del Carmelo, y postrándose en tierra, puso su rostro entre las rodillas.» (1 Reyes 18:42).&#13;
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Tras en enfrentamiento entre Elías y los profetas de Baal en el monte Carmelo, mientras el rey Acab...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Acab subió a comer y a beber. Y Elías subió a la cumbre del Carmelo, y postrándose en tierra, puso su rostro entre las rodillas.» (1 Reyes 18:42).<br /><br />Tras en enfrentamiento entre Elías y los profetas de Baal en el monte Carmelo, mientras el rey Acab banqueteaba, Elías subió a la cumbre de la montaña para orar (Santiago 5:18). En esta historia encontramos dos aspectos curiosos de la oración. En primer lugar notamos que Elías estaba orando para que lloviera. Digo que es curioso porque Dios ya había prometido que mandaría lluvia después de años de sequía (18:1). Incluso el mismo profeta había anunciado al rey la inminente llegada de las lluvias (18:41). No obstante, el profeta ora fervientemente pidiendo que Dios cumpla lo que ha prometido hacer. El siguiente aspecto curioso de la oración veo en el hecho de que Elías ora y vuelve a orar sin ninguna contestación. Después de orar la primera vez, manda a su criado a mirar hacia el mar para ver si hay señales de lluvia. No había nada. Y así ocurrió seis veces. Seis veces Elías oró y Dios no le contestó. Pero la séptima contestó Dios y demostró a Acab y a todo Israel que es el Dios que controla todas las fuerzas de la naturaleza. Debemos aprender de la oración de Elías. Cuando oremos, hacemos bien en pedir la voluntad de Dios. Pero a veces la contestación no vendrá inmediatamente. Debemos estar preparados para perseverar en la oración, porque nos prepara para poder reconocer la mano de Dios.<br /><br />Sigamos orando fielmente hoy pidiendo que Dios haga todo lo que ha prometido hacer. «Persever[emos] en la oración, velando en ella con acción de gracias» (Colosenses 4:2). (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1reyes,bell,biblia,david,devocional,oración</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/6dcbd7784c9d6d6d2a5efd42dfedc4ab.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_397-1Reyes_17_9</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-397-1reyes-17-9--40480339</link><description><![CDATA[«Levántate, vete a Sarepta de Sidón, y mora allí; he aquí yo he dado orden allí a una mujer viuda que te sustente.» (1 Reyes 17:9)<br /><br />El mandamiento del Señor para el profeta Elías me llama la atención. Uno esperaría que en medio del hambre que azotaba el país, que Dios le mandaría a una casa rica donde había mucha provisión. Pero no, Dios quiso usar a una viuda tan pobre que ni tenía comida para ella ni para su hijo. Igual que Dios había usado los pájaros al lado de un pequeño arroyo, ahora le anuncia al profeta que pretende usar a una viuda para darle de comer. Pero efectivamente, Dios la usó para proveer comida para el profeta todo el tiempo que estuvo escondido en su casa. Dios muchas veces nos sorprende con su manera de proveer para nosotros. Pero lo mejor es que así de esta forma, Dios siempre recibe toda la gloria. Pero creo que es importante notar que Dios también usó al profeta Elías para proveer para las necesidades de la viuda. Cuando murió su hijo, Dios usó a Elias para resucitarlo. En este relato vemos que Dios quiere enseñarnos a confiar en Él y ser usados por Él a la vez. <br /><br />Muchas veces estaremos en la situación de no poder ver cómo obrará Dios para proveer para nuestras necesidades o como podría usarnos en la vida de los demás, pero si confiamos en Él y si somos fieles, Dios obrará a favor y por medio de nosotros y lo mejor de todo, recibirá toda la gloria. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40480339</guid><pubDate>Wed, 13 May 2026 02:19:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40480339/melp_397_1reyes_17_9.mp3" length="2996226" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Levántate, vete a Sarepta de Sidón, y mora allí; he aquí yo he dado orden allí a una mujer viuda que te sustente.» (1 Reyes 17:9)

El mandamiento del Señor para el profeta Elías me llama la atención. Uno esperaría que en medio del hambre que azotaba...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Levántate, vete a Sarepta de Sidón, y mora allí; he aquí yo he dado orden allí a una mujer viuda que te sustente.» (1 Reyes 17:9)<br /><br />El mandamiento del Señor para el profeta Elías me llama la atención. Uno esperaría que en medio del hambre que azotaba el país, que Dios le mandaría a una casa rica donde había mucha provisión. Pero no, Dios quiso usar a una viuda tan pobre que ni tenía comida para ella ni para su hijo. Igual que Dios había usado los pájaros al lado de un pequeño arroyo, ahora le anuncia al profeta que pretende usar a una viuda para darle de comer. Pero efectivamente, Dios la usó para proveer comida para el profeta todo el tiempo que estuvo escondido en su casa. Dios muchas veces nos sorprende con su manera de proveer para nosotros. Pero lo mejor es que así de esta forma, Dios siempre recibe toda la gloria. Pero creo que es importante notar que Dios también usó al profeta Elías para proveer para las necesidades de la viuda. Cuando murió su hijo, Dios usó a Elias para resucitarlo. En este relato vemos que Dios quiere enseñarnos a confiar en Él y ser usados por Él a la vez. <br /><br />Muchas veces estaremos en la situación de no poder ver cómo obrará Dios para proveer para nuestras necesidades o como podría usarnos en la vida de los demás, pero si confiamos en Él y si somos fieles, Dios obrará a favor y por medio de nosotros y lo mejor de todo, recibirá toda la gloria. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1reyes,bell,biblia,david,devocional,provisión,servicio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/4e1756dfd88ca0c3ceaf61b9bd4b28ab.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_651-1Reyes_13_14</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-651-1reyes-13-14--49866495</link><description><![CDATA[«Y yendo tras el varón de Dios, le halló sentado debajo de una encina, y le dijo: ¿Eres tú el varón de Dios que vino de Judá? El dijo: Yo soy.» (1 Reyes 13:14)<br /><br />Cuando Jeroboam logró dividir el reino de Israel, lo primero que hizo era establecer un culto independiente del templo en Jerusalén. El propósito era claro: no quería que su pueblo volviera a unirse con Judá adorando a Dios con sus hermanos. Así que construyó dos altares y dos becerros de oro en Israel y consagró a sus propios profetas. Luego él mismo inauguró el culto ante sus ídolos en Bet-El. Pero Dios envió a un profeta para denunciarlo, un profeta con una misión específica: entrar, denunciar y volver. Tenía instrucción clara y sencilla que ni debería comer ni beber. Cuando el rey sorprendentemente le invitó a su casa a comer, el profeta contestó que no comería con él ni por todo el dinero del mundo (13:8). Hasta allí bien. Pero curiosamente de camino a casa, el profeta paró y se sentó debajo de una encina en el camino. Me es imposible imaginar por qué lo haría. Si no podía ni comer ni beber, ¿por qué parar? La triste realidad es que el profeta hizo algo que parecía inocente pero que abrió la puerta a una tentación. Un profeta viejo lo engaño con una mentira y el profeta joven cayó en la tentación. En nuestro andar diario, hemos de tener cuidado con las pequeñas decisiones que abren la puerta a la tentación. <br /><br />Andemos hoy sabiamente, recordando que tenemos un enemigo que busca aprovechar cualquier oportunidad para tender una trampa y desviarnos del camino de Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/49866495</guid><pubDate>Tue, 12 May 2026 02:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/49866495/melp_651_1reyes_13_14.mp3" length="4189468" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y yendo tras el varón de Dios, le halló sentado debajo de una encina, y le dijo: ¿Eres tú el varón de Dios que vino de Judá? El dijo: Yo soy.» (1 Reyes 13:14)&#13;
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Nos es fácil criticar al famoso rey sabio por su insensatez. Nos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y cuando Salomón era ya viejo, sus mujeres inclinaron su corazón tras dioses ajenos, y su corazón no era perfecto con Jehová su Dios, como el corazón de su padre David.» (1Reyes 11:4)<br /><br />Nos es fácil criticar al famoso rey sabio por su insensatez. Nos dice el texto que cuando Salomón era ya viejo, dejó que sus mujeres inclinaran su corazón tras los dioses ajenos en vez de seguir a Jehová de todo corazón. Y efectivamente, Salomón merece la crítica. Si alguien debería haber sabido el peligro de las influencias para desviar el corazón de los caminos de Dios, debería haber sido él. Pero mientras le criticamos, también nos conviene reconocer que cada uno de nosotros estamos en peligro de tropezar en la misma piedra. Sin darnos cuenta, podríamos llegar a hacer lo mismo que hizo Salomón. Todos estamos rodeados de influencias que pueden mermar nuestro corazón y alejarnos de nuestro Dios. Pero la triste realidad es que muchas veces nosotros mismos abrimos la puerta a estas influencias, dándoles cobijo en nuestra intimidad. Debemos tomar muy en serio el consejo del sabio que encontramos en Proverbios 4:23, un consejo que él mismo ignoró: «Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.» (Prov. 4:23).<br /><br />Guardemos hoy las amistades, la música, las películas, las imágenes, los pensamientos, las conversaciones y todo lo que puede desviar nuestro corazón de en pos de nuestro Dios. No seamos tan ingenuos, pensando que no nos afectará, sino seamos sensatos, completamente entregados a nuestro Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1reyes,bell,biblia,david,devocional,guardarse,tentaciones</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/4e1756dfd88ca0c3ceaf61b9bd4b28ab.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_650-1Reyes_8_39</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-650-1reyes-8-39--49866496</link><description><![CDATA[«tú oirás en los cielos, en el lugar de tu morada, y perdonarás, y actuarás, y darás a cada uno conforme a sus caminos, cuyo corazón tú conoces (porque sólo tú conoces el corazón de todos los hijos de los hombres);» (1 Reyes 8:39)<br /><br />En la dedicación del templo, Salomón empieza su oración con un pensamiento sencillo: «Jehová Dios de Israel, no hay Dios como tú» (8:23a). A continuación, el rey contempla varios de los aspectos únicos de nuestro Dios, específicamente su misericordia y su fidelidad. Pero en el versículo 39 me llama la atención otro aspecto único de nuestro Dios. Es el único que verdaderamente conoce los corazones de todo el mundo. Muchas veces imaginamos que nosotros sabemos lo que están pensando los demás. A veces incluso creemos que sabemos lo que Dios está pensando. Pero hacemos bien en reconocer las limitaciones de lo que podemos saber. Pero Dios sí sabe todas las cosas. Para el pecador arrepentido, este pensamiento es un gran alivio. Dios jamás tiene que cuestionar la sinceridad de la confesión de un pecador arrepentido porque conoce perfectamente su corazón. Por eso podemos tener confianza que oirá y perdonará. Pero este pensamiento debe llenar de temor al orgulloso, porque nadie puede camelar a Dios. Como dice el apóstol, Dios «discierne los pensamientos y las intenciones del corazón … todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta» (Hebreos 4:12b-13).<br /><br />Dios conoce todo lo que hay en nuestro interior. Así que hoy vengamos ante Él en humildad y arrepentimiento para encontrar la gracia, la misericordia y la fidelidad que sólo Dios nos puede mostrar. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/49866496</guid><pubDate>Sat, 09 May 2026 03:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/49866496/melp_650_1reyes_8_39.mp3" length="4189505" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«tú oirás en los cielos, en el lugar de tu morada, y perdonarás, y actuarás, y darás a cada uno conforme a sus caminos, cuyo corazón tú conoces (porque sólo tú conoces el corazón de todos los hijos de los hombres);» (1 Reyes 8:39)&#13;
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En la dedicación...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«tú oirás en los cielos, en el lugar de tu morada, y perdonarás, y actuarás, y darás a cada uno conforme a sus caminos, cuyo corazón tú conoces (porque sólo tú conoces el corazón de todos los hijos de los hombres);» (1 Reyes 8:39)<br /><br />En la dedicación del templo, Salomón empieza su oración con un pensamiento sencillo: «Jehová Dios de Israel, no hay Dios como tú» (8:23a). A continuación, el rey contempla varios de los aspectos únicos de nuestro Dios, específicamente su misericordia y su fidelidad. Pero en el versículo 39 me llama la atención otro aspecto único de nuestro Dios. Es el único que verdaderamente conoce los corazones de todo el mundo. Muchas veces imaginamos que nosotros sabemos lo que están pensando los demás. A veces incluso creemos que sabemos lo que Dios está pensando. Pero hacemos bien en reconocer las limitaciones de lo que podemos saber. Pero Dios sí sabe todas las cosas. Para el pecador arrepentido, este pensamiento es un gran alivio. Dios jamás tiene que cuestionar la sinceridad de la confesión de un pecador arrepentido porque conoce perfectamente su corazón. Por eso podemos tener confianza que oirá y perdonará. Pero este pensamiento debe llenar de temor al orgulloso, porque nadie puede camelar a Dios. Como dice el apóstol, Dios «discierne los pensamientos y las intenciones del corazón … todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta» (Hebreos 4:12b-13).<br /><br />Dios conoce todo lo que hay en nuestro interior. Así que hoy vengamos ante Él en humildad y arrepentimiento para encontrar la gracia, la misericordia y la fidelidad que sólo Dios nos puede mostrar. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1reyes,arrepentimiento,bell,biblia,consuelo,david,devocional</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/45e7149c03381eee504c663f56a08127.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_164-1Reyes_3_9</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-164-1reyes-3-9--18935596</link><description><![CDATA["Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande?" (1 Reyes 3:9)<br /><br />Muchas veces podemos sentir que la voluntad de Dios para nuestras vidas es demasiado grande para nosotros. Así lo vio Salomón. Su padre, David, había sido bendecido con un gran reino, y ahora todo cayó sobre los hombros del joven rey. Salomón entendía que la responsabilidad de reinar sobre Israel era demasiado grande para un solo hombre. Pero sabiamente pidió ""un corazón entendido"". Su petición no era egoísta. No estaba buscando grandeza para sí. Más bien buscaba que Dios le diera lo que necesitaba para cumplir con el llamamiento que Dios le había dado. Dios contestó esta oración y dio al hijo de David sabiduría para juzgar y discernir. En Cristo, Dios nos ha dado incluso más que un corazón entendido. Nos ha dado su Espíritu Santo que mora en nuestros corazones para producir en nosotros todo lo que hace falta para que cumplamos su voluntad: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza.<br /><br />Busquemos hoy ser llenos del Espíritu, de la misma forma que Salomón pidió sabiduría a Dios. Así Dios será glorificado en nuestras vidas hoy. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18935596</guid><pubDate>Fri, 08 May 2026 02:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18935596/melp_164_1reyes_3_9.mp3" length="2972407" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande?" (1 Reyes 3:9)

Muchas veces podemos sentir que la voluntad de Dios para nuestras...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande?" (1 Reyes 3:9)<br /><br />Muchas veces podemos sentir que la voluntad de Dios para nuestras vidas es demasiado grande para nosotros. Así lo vio Salomón. Su padre, David, había sido bendecido con un gran reino, y ahora todo cayó sobre los hombros del joven rey. Salomón entendía que la responsabilidad de reinar sobre Israel era demasiado grande para un solo hombre. Pero sabiamente pidió ""un corazón entendido"". Su petición no era egoísta. No estaba buscando grandeza para sí. Más bien buscaba que Dios le diera lo que necesitaba para cumplir con el llamamiento que Dios le había dado. Dios contestó esta oración y dio al hijo de David sabiduría para juzgar y discernir. En Cristo, Dios nos ha dado incluso más que un corazón entendido. Nos ha dado su Espíritu Santo que mora en nuestros corazones para producir en nosotros todo lo que hace falta para que cumplamos su voluntad: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza.<br /><br />Busquemos hoy ser llenos del Espíritu, de la misma forma que Salomón pidió sabiduría a Dios. Así Dios será glorificado en nuestras vidas hoy. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,espíritu,reyes,sabiduría</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/91c1c302672cf15169e3dc72f233e0b3.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_386-1Reyes_1_37</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-386-1reyes-1-37--39806118</link><description><![CDATA[«De la manera que Jehová ha estado con mi señor el rey, así esté con Salomón, y haga mayor su trono que el trono de mi señor el rey David.» (1 Reyes 1:37)<br /><br />Nadie se habría atrevido decir estas palabras a un rey como Saúl, un hombre obsesionado con el poder y sospechoso de cualquier persona con liderazgo. Pero David era diferente. No tenía ningún problema escuchar ese deseo de Benaía, hijo de Joiada que lo que más deseaba era ver prosperar el reinado del hijo de David. Aquí hay algo más profundo que la humildad del rey. Igual que había hecho con Abraham casi un milenio antes, Dios había prometido que un hijo de David iba a reinar en su trono eternamente. Esa esperanza mesiánica es lo que le permite a David gozarse en ese deseo para la mayor gloria del trono de su hijo. Y realmente es en este contexto mesiánico que el sacerdote Benaía pronunció esta bendición. Es el mismo espíritu de Juan el Bautista cuando reconoció que él tenía que menguar para que el Cristo fuese el enfoque central. Es importante que nosotros también mantengamos esta misma perspectiva humilde. Nos es fácil llegar a pensar que somos importantes, que todo se trata de nosotros. Pero lo que más debemos desear es que Dios engrandezca a Cristo en nuestras vidas.<br /><br />Mantengamos hoy ante nosotros este enfoque de la preeminencia de Cristo. No estamos aquí para nosotros mismos, para nuestra fama o para nuestro placer. Tenemos un enfoque superior: magnificar a Cristo como nuestro Rey. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/39806118</guid><pubDate>Thu, 07 May 2026 02:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/39806118/melp_386_1reyes_1_37.mp3" length="3001912" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«De la manera que Jehová ha estado con mi señor el rey, así esté con Salomón, y haga mayor su trono que el trono de mi señor el rey David.» (1 Reyes 1:37)

Nadie se habría atrevido decir estas palabras a un rey como Saúl, un hombre obsesionado con el...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«De la manera que Jehová ha estado con mi señor el rey, así esté con Salomón, y haga mayor su trono que el trono de mi señor el rey David.» (1 Reyes 1:37)<br /><br />Nadie se habría atrevido decir estas palabras a un rey como Saúl, un hombre obsesionado con el poder y sospechoso de cualquier persona con liderazgo. Pero David era diferente. No tenía ningún problema escuchar ese deseo de Benaía, hijo de Joiada que lo que más deseaba era ver prosperar el reinado del hijo de David. Aquí hay algo más profundo que la humildad del rey. Igual que había hecho con Abraham casi un milenio antes, Dios había prometido que un hijo de David iba a reinar en su trono eternamente. Esa esperanza mesiánica es lo que le permite a David gozarse en ese deseo para la mayor gloria del trono de su hijo. Y realmente es en este contexto mesiánico que el sacerdote Benaía pronunció esta bendición. Es el mismo espíritu de Juan el Bautista cuando reconoció que él tenía que menguar para que el Cristo fuese el enfoque central. Es importante que nosotros también mantengamos esta misma perspectiva humilde. Nos es fácil llegar a pensar que somos importantes, que todo se trata de nosotros. Pero lo que más debemos desear es que Dios engrandezca a Cristo en nuestras vidas.<br /><br />Mantengamos hoy ante nosotros este enfoque de la preeminencia de Cristo. No estamos aquí para nosotros mismos, para nuestra fama o para nuestro placer. Tenemos un enfoque superior: magnificar a Cristo como nuestro Rey. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1reyes,bell,biblia,david,devocional,esperanza,mesías,preeminencia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_162-Galatas_6_4</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-162-galatas-6-4--18926043</link><description><![CDATA[«Así que, cada uno someta a prueba su propia obra, y entonces tendrá motivo de gloriarse sólo respecto de sí mismo, y no en otro;» (Gálatas‬ ‭6:4‬)<br /><br />Nos es fácil en nuestra vida espiritual caer en la trampa de servir a los hombres. Podemos hacer o dejar de hacer para recibir elogios de otros o para no defraudar a los demás. No hay nada malo en sí en agradar a otros o no defraudar. No queresmos fallar a los que confían en nosotros y queremos ser personas coherentes, dignas de confianza. Pero aquí, la BIblia nos anima a poner nuestra meta más alta. No busquemos agradar sencillamente a los hombres sino busquemos glorificar a Dios. Debemos probar o examinar nuestra propia vida para medir lo que hacemos. Esto hace dos cosas. 1. Nos obligará a reconocer que si hay algo en nosotros que es de valor, es gracias a la obra de Dios por medio de su Espíritu que mora en nosotros. 2. Nos libera de intentar agradar a los hombres, buscando un sentido de valor en la aprobación de otros.<br /><br />Nuestra meta debe ser siempre agradar a Dios. Si así vivimos, habrá momentos en que sentiremos la aprobación de otros cristianos, pero incluso si no es así, no cambiará lo que estamos haciendo. Hemos de encontrar nuestro sentido de valor en Dios, no en los que nos rodean. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18926043</guid><pubDate>Wed, 06 May 2026 01:20:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18926043/melp_162_galatas_6_4.mp3" length="2972374" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Así que, cada uno someta a prueba su propia obra, y entonces tendrá motivo de gloriarse sólo respecto de sí mismo, y no en otro;» (Gálatas‬ ‭6:4‬)

Nos es fácil en nuestra vida espiritual caer en la trampa de servir a los hombres. Podemos hacer o...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Así que, cada uno someta a prueba su propia obra, y entonces tendrá motivo de gloriarse sólo respecto de sí mismo, y no en otro;» (Gálatas‬ ‭6:4‬)<br /><br />Nos es fácil en nuestra vida espiritual caer en la trampa de servir a los hombres. Podemos hacer o dejar de hacer para recibir elogios de otros o para no defraudar a los demás. No hay nada malo en sí en agradar a otros o no defraudar. No queresmos fallar a los que confían en nosotros y queremos ser personas coherentes, dignas de confianza. Pero aquí, la BIblia nos anima a poner nuestra meta más alta. No busquemos agradar sencillamente a los hombres sino busquemos glorificar a Dios. Debemos probar o examinar nuestra propia vida para medir lo que hacemos. Esto hace dos cosas. 1. Nos obligará a reconocer que si hay algo en nosotros que es de valor, es gracias a la obra de Dios por medio de su Espíritu que mora en nosotros. 2. Nos libera de intentar agradar a los hombres, buscando un sentido de valor en la aprobación de otros.<br /><br />Nuestra meta debe ser siempre agradar a Dios. Si así vivimos, habrá momentos en que sentiremos la aprobación de otros cristianos, pero incluso si no es así, no cambiará lo que estamos haciendo. Hemos de encontrar nuestro sentido de valor en Dios, no en los que nos rodean. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,gálatas,prueba</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/0128b6ec9cf4782e7192e15292eb8cec.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_155-Gal_1_23</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-155-gal-1-23--18792736</link><description><![CDATA[«solamente oían decir: Aquel que en otro tiempo nos perseguía, ahora predica la fe que en otro tiempo asolaba.» ‭‭(Gálatas‬ ‭1:23‬)<br /><br />El poder del evangelio para transformar una vida es precioso. Saulo era conocido como el que pretendía erradicar a los seguidores de Cristo mediante la persecución. Los asolaba de ciudad en ciudad. Otros igual los odiaban, pero no se implicaban como Pablo en la persecución abierta. Sin embargo cuando conoció a Cristo, su deseo de perseguir se transformó en un deseo de predicar la fe. Cuando Pablo puso su fe en la obra de Cristo en la cruz en su lugar, Dios realizó un cambio de 180 grados en su vida, una transformación total. Igual tú y yo no hemos perseguido a Cristianos, pero cuando Dios nos salvó, produjo un cambio completo en nosotros.<br /><br />El Evangelio no sólo nos ha transformado, sino que también debe seguir transformando nuestras vidas. Debemos manifestar más y más de la imagen de nuestro Salvador en nuestro andar diario. No nos acomodemos, conformándonos con cómo somos. Busquemos que el Espíritu de Dios se manifieste en nosotros por medio de la transformación constante de nuestro carácter. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18792736</guid><pubDate>Tue, 05 May 2026 02:40:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18792736/melp_155_gal_1_23.mp3" length="2972401" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«solamente oían decir: Aquel que en otro tiempo nos perseguía, ahora predica la fe que en otro tiempo asolaba.» ‭‭(Gálatas‬ ‭1:23‬)

El poder del evangelio para transformar una vida es precioso. Saulo era conocido como el que pretendía erradicar a los...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«solamente oían decir: Aquel que en otro tiempo nos perseguía, ahora predica la fe que en otro tiempo asolaba.» ‭‭(Gálatas‬ ‭1:23‬)<br /><br />El poder del evangelio para transformar una vida es precioso. Saulo era conocido como el que pretendía erradicar a los seguidores de Cristo mediante la persecución. Los asolaba de ciudad en ciudad. Otros igual los odiaban, pero no se implicaban como Pablo en la persecución abierta. Sin embargo cuando conoció a Cristo, su deseo de perseguir se transformó en un deseo de predicar la fe. Cuando Pablo puso su fe en la obra de Cristo en la cruz en su lugar, Dios realizó un cambio de 180 grados en su vida, una transformación total. Igual tú y yo no hemos perseguido a Cristianos, pero cuando Dios nos salvó, produjo un cambio completo en nosotros.<br /><br />El Evangelio no sólo nos ha transformado, sino que también debe seguir transformando nuestras vidas. Debemos manifestar más y más de la imagen de nuestro Salvador en nuestro andar diario. No nos acomodemos, conformándonos con cómo somos. Busquemos que el Espíritu de Dios se manifieste en nosotros por medio de la transformación constante de nuestro carácter. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,cambio,david,devocional,gálatas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/a7a9ced15f41c7855cafba59862d91c8.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_649-2Samuel_23_5</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-649-2samuel-23-5--49508845</link><description><![CDATA[«No es así mi casa para con Dios; Sin embargo, él ha hecho conmigo pacto perpetuo, Ordenado en todas las cosas, y será guardado, Aunque todavía no haga él florecer Toda mi salvación y mi deseo.» (2 Samuel 23:5)<br /><br />En 2 Samuel 23 leemos el último salmo de David (23:1-7). Tras dar varios títulos por los cuales la gente lo concía (23:1), David habla de cómo debía ser un rey de Israel. Debía gobernar con justicia en el temor de Jehová (23:3). También debía iluminar a los que estaban bajo su autoridad, siendo un testimonio claro de Dios. David usa dos imágenes preciosas: la luz de la aurora cuando sale el sol y una mañana sin nubes tras la lluvia (23:4). Pero el versículo siguiente llama la atención porque David admite que su propio reinado no había logrado cumplir todas estas expectativas. No obstante, David habla de la fidelidad de Dios a su eterno pacto. A pesar de sus fracasos y aunque no llegaría a verlo durante su vida, David lo tenía por asegurado que Dios ordenaría los eventos humanos y cumpliría sus promesas a Israel. Un día, el Mesías, el Hijo de David, vendría para hacer florecer la plena salvación para David y para todos nosotros que ponemos nuestra fe en Él. Todos nosotros también hemos pecado contra un Santo Dios, pero en su fidelidad Dios no abandonó su eterna promesa y en Jesús, Dios hizo florecer toda nuestra salvación. <br /><br />Que Cristo sea verdaderamente nuestro deseo de tal forma que vivamos hoy en esta confianza que tenemos en el eterno pacto que Dios nos da en Cristo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/49508845</guid><pubDate>Mon, 04 May 2026 03:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/49508845/melp_649_2samuel_23_5.mp3" length="4189526" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«No es así mi casa para con Dios; Sin embargo, él ha hecho conmigo pacto perpetuo, Ordenado en todas las cosas, y será guardado, Aunque todavía no haga él florecer Toda mi salvación y mi deseo.» (2 Samuel 23:5)&#13;
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En 2 Samuel 23 leemos el último salmo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«No es así mi casa para con Dios; Sin embargo, él ha hecho conmigo pacto perpetuo, Ordenado en todas las cosas, y será guardado, Aunque todavía no haga él florecer Toda mi salvación y mi deseo.» (2 Samuel 23:5)<br /><br />En 2 Samuel 23 leemos el último salmo de David (23:1-7). Tras dar varios títulos por los cuales la gente lo concía (23:1), David habla de cómo debía ser un rey de Israel. Debía gobernar con justicia en el temor de Jehová (23:3). También debía iluminar a los que estaban bajo su autoridad, siendo un testimonio claro de Dios. David usa dos imágenes preciosas: la luz de la aurora cuando sale el sol y una mañana sin nubes tras la lluvia (23:4). Pero el versículo siguiente llama la atención porque David admite que su propio reinado no había logrado cumplir todas estas expectativas. No obstante, David habla de la fidelidad de Dios a su eterno pacto. A pesar de sus fracasos y aunque no llegaría a verlo durante su vida, David lo tenía por asegurado que Dios ordenaría los eventos humanos y cumpliría sus promesas a Israel. Un día, el Mesías, el Hijo de David, vendría para hacer florecer la plena salvación para David y para todos nosotros que ponemos nuestra fe en Él. Todos nosotros también hemos pecado contra un Santo Dios, pero en su fidelidad Dios no abandonó su eterna promesa y en Jesús, Dios hizo florecer toda nuestra salvación. <br /><br />Que Cristo sea verdaderamente nuestro deseo de tal forma que vivamos hoy en esta confianza que tenemos en el eterno pacto que Dios nos da en Cristo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2samuel,bell,biblia,david,devocional,mesías</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/0ce01712de1cd278971b6ea1d14f20c5.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_648-2Samuel_22_20</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-648-2samuel-22-20--49508844</link><description><![CDATA[«Y me sacó a lugar espacioso; Me libró, porque se agradó de mí.» (2 Samuel 22:20)<br /><br />David, igual que Moisés tras salir de Egipto (Éxodo 15), escribió un cántico para celebrar la victoria que Dios le había dado. En la primera parte del salmo, David relata los momentos difíciles que había vivido y como había clamado a Dios y esperado su intervención. Luego, Dios obró en su tiempo, dándole victoria y cumpliendo sus promesas. La imagen que usa David para describir el alivio y el gozo que sentía al ser librado de los que atentaban contra él es la de salir de una cueva, un escondite pequeño a un lugar espacioso. El plan de Dios era más grande de lo que David jamás había podido imaginar. Pero es importante notar como David termina el pensamiento. Dios le dio esta bendición no porque David lo merecía sino porque le agradaba a Dios hacerlo. El amor de Dios no había cambiado en la vida de David; sólo se había manifestado. En este cántico veo que David nos aconseja. Aún si estamos todavía en medio de la dificultad podemos estar seguros del amor de Dios. Y un día, Dios nos sacará a un lugar espacioso. No digo necesariamente en esta tierra, porque incluso si nos libra de nuestros enemigos como hizo con David, queda todavía el gran enemigo del creyente, el diablo. Pero un día el Señor nos librará incluso de aquel enemigo cruel y conoceremos el verdadero lugar espacioso en la presencia de Dios para siempre.<br /><br />La promesa de ese verdadero lugar espacioso y la verdad del amor presente de Dios deben darnos fuerzas hoy para andar como es digno de nuestro Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/49508844</guid><pubDate>Sat, 02 May 2026 02:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/49508844/melp_648_2samuel_22_20.mp3" length="4189527" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y me sacó a lugar espacioso; Me libró, porque se agradó de mí.» (2 Samuel 22:20)&#13;
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David, igual que Moisés tras salir de Egipto (Éxodo 15), escribió un cántico para celebrar la victoria que Dios le había dado. En la primera parte del salmo, David...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y me sacó a lugar espacioso; Me libró, porque se agradó de mí.» (2 Samuel 22:20)<br /><br />David, igual que Moisés tras salir de Egipto (Éxodo 15), escribió un cántico para celebrar la victoria que Dios le había dado. En la primera parte del salmo, David relata los momentos difíciles que había vivido y como había clamado a Dios y esperado su intervención. Luego, Dios obró en su tiempo, dándole victoria y cumpliendo sus promesas. La imagen que usa David para describir el alivio y el gozo que sentía al ser librado de los que atentaban contra él es la de salir de una cueva, un escondite pequeño a un lugar espacioso. El plan de Dios era más grande de lo que David jamás había podido imaginar. Pero es importante notar como David termina el pensamiento. Dios le dio esta bendición no porque David lo merecía sino porque le agradaba a Dios hacerlo. El amor de Dios no había cambiado en la vida de David; sólo se había manifestado. En este cántico veo que David nos aconseja. Aún si estamos todavía en medio de la dificultad podemos estar seguros del amor de Dios. Y un día, Dios nos sacará a un lugar espacioso. No digo necesariamente en esta tierra, porque incluso si nos libra de nuestros enemigos como hizo con David, queda todavía el gran enemigo del creyente, el diablo. Pero un día el Señor nos librará incluso de aquel enemigo cruel y conoceremos el verdadero lugar espacioso en la presencia de Dios para siempre.<br /><br />La promesa de ese verdadero lugar espacioso y la verdad del amor presente de Dios deben darnos fuerzas hoy para andar como es digno de nuestro Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2samuel,amor,bell,biblia,david,devocional,liberación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/0ce01712de1cd278971b6ea1d14f20c5.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_378-2Samuel_17_4</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-378-2samuel-17-4--36644570</link><description><![CDATA[«Este consejo pareció bien a Absalón y a todos los ancianos de Israel.» (2 Samuel 17:4)<br /><br />Cuando Absalón sublevó contra su padre, su primer paso era pedir consejo del hombre más sabio que conocía. No tomó una decisión rápida por su cuenta sino que también lo consultó con los ancianos. Cualquiera diría que Absalón estaba actuando sabiamente. Pedir consejo y consultar con otros es siempre una buena idea, pero no es infalible. A veces, los consejos que otros nos dan no son sabios. O sea, lo importante no es simplemente seguir consejo sino vivir de acuerdo con los consejos eternos de la sabiduría de Dios. En la historia de Absalón, cuando miramos el contexto es increíble ver lo que era este consejo que les pareció tan bueno a Absalón y a los ancianos: era perseguir a su padre, David, para matarlo en sangre fría. Increíblemente, es justo lo que David no estaba dispuesto a hacer con Absalón. La sabiduría humana está limitada. Hay veces que desde nuestro punto de vista, algo que jamás hubiéramos imaginado que podríamos llegar a hacer puede parecer lógico y hasta bueno. Por eso es tan importante que estemos inmersos en la Palabra de Dios para que la sabiduría que es de lo alto pueda informar y guiar nuestras decisiones por el Espíritu Santo. <br /><br />Nos podemos ahorrar muchos dolores y equivocaciones en la vida si, en vez de seguir nuestros propios caminos o escuchar los consejos de otros, tomamos la Palabra de Dios como la lámpara para nuestros pies. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/36644570</guid><pubDate>Fri, 01 May 2026 03:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/36644570/melp_378_2samuel_17_4.mp3" length="2998174" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Este consejo pareció bien a Absalón y a todos los ancianos de Israel.» (2 Samuel 17:4)

Cuando Absalón sublevó contra su padre, su primer paso era pedir consejo del hombre más sabio que conocía. No tomó una decisión rápida por su cuenta sino que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Este consejo pareció bien a Absalón y a todos los ancianos de Israel.» (2 Samuel 17:4)<br /><br />Cuando Absalón sublevó contra su padre, su primer paso era pedir consejo del hombre más sabio que conocía. No tomó una decisión rápida por su cuenta sino que también lo consultó con los ancianos. Cualquiera diría que Absalón estaba actuando sabiamente. Pedir consejo y consultar con otros es siempre una buena idea, pero no es infalible. A veces, los consejos que otros nos dan no son sabios. O sea, lo importante no es simplemente seguir consejo sino vivir de acuerdo con los consejos eternos de la sabiduría de Dios. En la historia de Absalón, cuando miramos el contexto es increíble ver lo que era este consejo que les pareció tan bueno a Absalón y a los ancianos: era perseguir a su padre, David, para matarlo en sangre fría. Increíblemente, es justo lo que David no estaba dispuesto a hacer con Absalón. La sabiduría humana está limitada. Hay veces que desde nuestro punto de vista, algo que jamás hubiéramos imaginado que podríamos llegar a hacer puede parecer lógico y hasta bueno. Por eso es tan importante que estemos inmersos en la Palabra de Dios para que la sabiduría que es de lo alto pueda informar y guiar nuestras decisiones por el Espíritu Santo. <br /><br />Nos podemos ahorrar muchos dolores y equivocaciones en la vida si, en vez de seguir nuestros propios caminos o escuchar los consejos de otros, tomamos la Palabra de Dios como la lámpara para nuestros pies. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2samuel,bell,biblia,consejo,david,devocional,sabiduría</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/c98701f13708a4bc5f902fd343e1c880.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_695-2Samuel_15_26</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-695-2samuel-15-26--52272257</link><description><![CDATA[«Y si dijere: No me complazco en ti; aquí estoy, haga de mí lo que bien le pareciere.» (2 Samuel 15:26) <br /><br />En plena golpe de estado, el rey David se encuentra huyendo de su capital para preservar su propia vida frente a la rebelión de su hijo. Hubo muchos que en apoyo al rey en medio de esta crisis estaban dispuestos a huir con él. Entre ellos encontramos a Sadoc, el sacerdote. Vino al rey con un grupo de levitas llevando el arca de Dios (15:24). Curiosamente David no aceptó que el arca de Dios le acompañara en su huida de Jerusalén. Mandó a los sacerdotes a volver a Jerusalén con el arca al sitio que David había preparado para el arca hasta que se construyera el templo. Una de las grandes metas de David había sido unir el centro de la vida espiritual de Israel con la vida política de Ia nación, y no pretendía dejar que la presente crisis perjudicara ese propósito. David lo explicó a Sadoc expresando su deseo de encontrar gracia ante Dios para volver a Jerusalén a adorar ante el tabernáculo allí (15:25). Es normal imaginar que Dios le iba a restaurar a David en su inocencia y castigar el orgullo de Absalón; no obstante, encontramos que David se abre a la voluntad de Dios, sea lo sea. En palabras parecidas a las de Jesús en Getsemaní (muy cerca de dónde ocurrió esta historia), David se somete completamente a la voluntad de Dios. Dice que Dios puede hacer con él lo que bien le pareciere. Todos nosotros hemos de llegar al punto en que reconocemos que Dios tiene el derecho absoluto sobre nuestra vida. <br /><br />En vez de buscar nuestra voluntad o defender nuestros planes y propósitos, busquemos hoy ver nuestra vida dentro de la voluntad de Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/52272257</guid><pubDate>Thu, 30 Apr 2026 02:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/52272257/melp_695_2samuel_15_26.mp3" length="4189831" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y si dijere: No me complazco en ti; aquí estoy, haga de mí lo que bien le pareciere.» (2 Samuel 15:26) 

En plena golpe de estado, el rey David se encuentra huyendo de su capital para preservar su propia vida frente a la rebelión de su hijo. Hubo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y si dijere: No me complazco en ti; aquí estoy, haga de mí lo que bien le pareciere.» (2 Samuel 15:26) <br /><br />En plena golpe de estado, el rey David se encuentra huyendo de su capital para preservar su propia vida frente a la rebelión de su hijo. Hubo muchos que en apoyo al rey en medio de esta crisis estaban dispuestos a huir con él. Entre ellos encontramos a Sadoc, el sacerdote. Vino al rey con un grupo de levitas llevando el arca de Dios (15:24). Curiosamente David no aceptó que el arca de Dios le acompañara en su huida de Jerusalén. Mandó a los sacerdotes a volver a Jerusalén con el arca al sitio que David había preparado para el arca hasta que se construyera el templo. Una de las grandes metas de David había sido unir el centro de la vida espiritual de Israel con la vida política de Ia nación, y no pretendía dejar que la presente crisis perjudicara ese propósito. David lo explicó a Sadoc expresando su deseo de encontrar gracia ante Dios para volver a Jerusalén a adorar ante el tabernáculo allí (15:25). Es normal imaginar que Dios le iba a restaurar a David en su inocencia y castigar el orgullo de Absalón; no obstante, encontramos que David se abre a la voluntad de Dios, sea lo sea. En palabras parecidas a las de Jesús en Getsemaní (muy cerca de dónde ocurrió esta historia), David se somete completamente a la voluntad de Dios. Dice que Dios puede hacer con él lo que bien le pareciere. Todos nosotros hemos de llegar al punto en que reconocemos que Dios tiene el derecho absoluto sobre nuestra vida. <br /><br />En vez de buscar nuestra voluntad o defender nuestros planes y propósitos, busquemos hoy ver nuestra vida dentro de la voluntad de Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2samuel,bell,biblia,david,devocional,entrega</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bd9494e037e0f0bc93021e1e4d552dab.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_157-2Sam_13_21</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-157-2sam-13-21--18859628</link><description><![CDATA[«Y luego que el rey David oyó todo esto, se enojó mucho.» (‭‭2 Samuel‬ ‭13:21‬)<br /><br />Amnón, el primogénito de David, violó a su hermanastra, Tamar, siguiendo el consejo de su primo, Jonadab. Dentro de la familia del rey encontramos esta historia vergonzosa y triste. Pero me llama la atención la reacción de David. Se enojó mucho, nos dice, pero ¿qué hizo? No hubo un castigo. No hubo juicio. Cualquier otra violación en el reino habría sido tratado según la ley (y hay instrucciones específicas para varias diferentes situaciones de violaciones), pero en la familia del rey no se hizo nada. Lo sabía, estaba enojado, pero no hizo nada. Igual David creía que no estaba en una posición para castigar un pecado tan parecido a su propio pecado con Betsabé. Igual veía a sí mismo en su hijo y no pudo pasar sentencia. Como resultado Absalón tomó la situación en sus propias manos y asesinó a su hermano. David había cometido adulterio y asesinato y ahora uno de sus hijos violó a su hermanastra y otro lo mató en venganza.<br /><br />Nosotros corremos un grave peligro. Podemos enfadarnos con el pecado sin realmente tratarlo. Si así actuamos estamos abriendo la puerta al desastre. El enfado no es suficiente. Necesitamos confesar el pecado y abandonarlo. Tengamos cuidado de no ignorar el pecado. Vayamos a Cristo en arrepentimiento ya que murió por nosotros para que podamos tener victoria sobre el pecado. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18859628</guid><pubDate>Wed, 29 Apr 2026 02:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18859628/melp_157_2sam_13_21.mp3" length="2972461" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y luego que el rey David oyó todo esto, se enojó mucho.» (‭‭2 Samuel‬ ‭13:21‬)

Amnón, el primogénito de David, violó a su hermanastra, Tamar, siguiendo el consejo de su primo, Jonadab. Dentro de la familia del rey encontramos esta historia...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y luego que el rey David oyó todo esto, se enojó mucho.» (‭‭2 Samuel‬ ‭13:21‬)<br /><br />Amnón, el primogénito de David, violó a su hermanastra, Tamar, siguiendo el consejo de su primo, Jonadab. Dentro de la familia del rey encontramos esta historia vergonzosa y triste. Pero me llama la atención la reacción de David. Se enojó mucho, nos dice, pero ¿qué hizo? No hubo un castigo. No hubo juicio. Cualquier otra violación en el reino habría sido tratado según la ley (y hay instrucciones específicas para varias diferentes situaciones de violaciones), pero en la familia del rey no se hizo nada. Lo sabía, estaba enojado, pero no hizo nada. Igual David creía que no estaba en una posición para castigar un pecado tan parecido a su propio pecado con Betsabé. Igual veía a sí mismo en su hijo y no pudo pasar sentencia. Como resultado Absalón tomó la situación en sus propias manos y asesinó a su hermano. David había cometido adulterio y asesinato y ahora uno de sus hijos violó a su hermanastra y otro lo mató en venganza.<br /><br />Nosotros corremos un grave peligro. Podemos enfadarnos con el pecado sin realmente tratarlo. Si así actuamos estamos abriendo la puerta al desastre. El enfado no es suficiente. Necesitamos confesar el pecado y abandonarlo. Tengamos cuidado de no ignorar el pecado. Vayamos a Cristo en arrepentimiento ya que murió por nosotros para que podamos tener victoria sobre el pecado. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2samuel,bell,biblia,david,devocional,pecado</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/c208f72bca7bc88cb59850bfaa617af9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_371-2Samuel_6_8-9</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-371-2samuel-6-8-9--33340991</link><description><![CDATA[«Y se entristeció David por haber herido Jehová a Uza, y fue llamado aquel lugar Pérez-uza, hasta hoy. Y temiendo David a Jehová aquel día, dijo: ¿Cómo ha de venir a mí el arca de Jehová?» (2 Samuel 6:8-9)<br /><br />David tuvo un buen deseo cuando decidió trasladar el arca de Dios a Jerusalén, pero una serie de malas decisiones le llevó al desastre. Pusieron el arca en un carruaje, tal como habían hecho los filisteos cuando lo devolvieron y luego cuando tropezaron los bueyes, Uza puso su mano sobre el arca para estabilizarlo y Dios lo mató al instante. Cuando el texto dice que David estaba entristecido, usa la misma palabra que en el versículo anterior aparece en la expresión ""el furor de Jehová se encendió"". En otras palabras, David estaba enfadado y frustrado. No entendía por qué había fracasado su plan. Cuando lees la historia, el problema es evidente: Dios había dado instrucciones claras a los levitas para el traslado del arca. David no sabía qué hacer pero la solución estaba delante de él en el libro sagrado. Más tarde cuando David siguió las instrucciones divinas, llegó a trasladar el arca sin ningún problema. Nosotros también a veces nos encontramos entristecidos y frustrados porque las cosas no salen como queremos. Debemos estar seguros de que estamos actuando según el plan de Dios. <br /><br />Podemos evitar la tristeza y la frustración que experimentó David en esta historia si nos empapamos de la Palabra de Dios para que llegue a influir en todas las decisiones que tomamos. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/33340991</guid><pubDate>Tue, 28 Apr 2026 02:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/33340991/melp_371_2samuel_6_8_9.mp3" length="3005134" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y se entristeció David por haber herido Jehová a Uza, y fue llamado aquel lugar Pérez-uza, hasta hoy. Y temiendo David a Jehová aquel día, dijo: ¿Cómo ha de venir a mí el arca de Jehová?» (2 Samuel 6:8-9)

David tuvo un buen deseo cuando decidió...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y se entristeció David por haber herido Jehová a Uza, y fue llamado aquel lugar Pérez-uza, hasta hoy. Y temiendo David a Jehová aquel día, dijo: ¿Cómo ha de venir a mí el arca de Jehová?» (2 Samuel 6:8-9)<br /><br />David tuvo un buen deseo cuando decidió trasladar el arca de Dios a Jerusalén, pero una serie de malas decisiones le llevó al desastre. Pusieron el arca en un carruaje, tal como habían hecho los filisteos cuando lo devolvieron y luego cuando tropezaron los bueyes, Uza puso su mano sobre el arca para estabilizarlo y Dios lo mató al instante. Cuando el texto dice que David estaba entristecido, usa la misma palabra que en el versículo anterior aparece en la expresión ""el furor de Jehová se encendió"". En otras palabras, David estaba enfadado y frustrado. No entendía por qué había fracasado su plan. Cuando lees la historia, el problema es evidente: Dios había dado instrucciones claras a los levitas para el traslado del arca. David no sabía qué hacer pero la solución estaba delante de él en el libro sagrado. Más tarde cuando David siguió las instrucciones divinas, llegó a trasladar el arca sin ningún problema. Nosotros también a veces nos encontramos entristecidos y frustrados porque las cosas no salen como queremos. Debemos estar seguros de que estamos actuando según el plan de Dios. <br /><br />Podemos evitar la tristeza y la frustración que experimentó David en esta historia si nos empapamos de la Palabra de Dios para que llegue a influir en todas las decisiones que tomamos. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2samuel,bell,biblia,david,devocional,obedecer,palabra</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/5a317cff034fb91a5668273eb1a51b92.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_364-2Samuel_3_25</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-364-2samuel-3-25--31263424</link><description><![CDATA[«Tú conoces a Abner hijo de Ner. No ha venido sino para engañarte, y para enterarse de tu salida y de tu entrada, y para saber todo lo que tú haces.» (2 Samuel 3:25)<br /><br />Después de la muerte de Saúl, Abner, el general del ejército bajo Saúl, vino a ver a David para darle su apoyo. Joab, el general del ejército de David, no había visto a Abner ni sabía lo que le había llevado a estar dispuesto a apoyar a David contra el hijo de Saúl, pero Joab rápidamente lo juzgó como engañador. Y lo triste de la historia es que Joab fue más allá de simplemente juzgarle y tomó la venganza en sus propias manos, matando a Abner en sangre fría en medio de la puerta principal. El comentario y la reacción de Joab nos dice más de su propio corazón que del corazón de Abner. Muchas veces es así: suponemos que otros están haciendo lo que nosotros haríamos en la misma situación. No tengo ninguna duda; si Joab hubiera abandonado a David para unirse a Saúl en algún momento, habría sido para engañarle y espiar a su enemigo. Supongo que hay veces que un juicio así puede acertar, pero muchísimas veces nos equivocamos y juzgamos mal a nuestros prójimos. Pero aún más importante es cuando tratamos así a Dios. Juzgamos a Dios como si estuviera actuando como uno de nosotros. Allí siempre nos equivocamos.<br /><br />Tengamos cuidado de no juzgar a Dios. Más bien hemos de someternos a su voluntad y confiar que lo que Él está haciendo en nosotros será para nuestro bien y para su gloria final. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/31263424</guid><pubDate>Mon, 27 Apr 2026 02:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/31263424/melp_364_2samuel_3_25.mp3" length="2997274" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Tú conoces a Abner hijo de Ner. No ha venido sino para engañarte, y para enterarse de tu salida y de tu entrada, y para saber todo lo que tú haces.» (2 Samuel 3:25)

Después de la muerte de Saúl, Abner, el general del ejército bajo Saúl, vino a ver a...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Tú conoces a Abner hijo de Ner. No ha venido sino para engañarte, y para enterarse de tu salida y de tu entrada, y para saber todo lo que tú haces.» (2 Samuel 3:25)<br /><br />Después de la muerte de Saúl, Abner, el general del ejército bajo Saúl, vino a ver a David para darle su apoyo. Joab, el general del ejército de David, no había visto a Abner ni sabía lo que le había llevado a estar dispuesto a apoyar a David contra el hijo de Saúl, pero Joab rápidamente lo juzgó como engañador. Y lo triste de la historia es que Joab fue más allá de simplemente juzgarle y tomó la venganza en sus propias manos, matando a Abner en sangre fría en medio de la puerta principal. El comentario y la reacción de Joab nos dice más de su propio corazón que del corazón de Abner. Muchas veces es así: suponemos que otros están haciendo lo que nosotros haríamos en la misma situación. No tengo ninguna duda; si Joab hubiera abandonado a David para unirse a Saúl en algún momento, habría sido para engañarle y espiar a su enemigo. Supongo que hay veces que un juicio así puede acertar, pero muchísimas veces nos equivocamos y juzgamos mal a nuestros prójimos. Pero aún más importante es cuando tratamos así a Dios. Juzgamos a Dios como si estuviera actuando como uno de nosotros. Allí siempre nos equivocamos.<br /><br />Tengamos cuidado de no juzgar a Dios. Más bien hemos de someternos a su voluntad y confiar que lo que Él está haciendo en nosotros será para nuestro bien y para su gloria final. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2samuel,bell,biblia,confianza,david,devocional,juicio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_151-1Sam_30_6</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-151-1sam-30-6--18792740</link><description><![CDATA[«Y David se angustió mucho, porque el pueblo hablaba de apedrearlo, pues todo el pueblo estaba en amargura de alma, cada uno por sus hijos y por sus hijas; mas David se fortaleció en Jehová su Dios.» (1 Samuel‬ ‭30:6‬)<br /><br />Imaginaos la situación: los enemigos de David les habían atacado y se habían llevado todo el campamento, incluso a las esposas e hijos de todos los que estaban con David. Y ahora los soldados de David en su dolor están hablando de apedrear a David. Cuando dice que David «se angustió mucho» creo que no suena lo suficientemente fuerte para nosotros. David estaba en medio de una grave crisis, una rebelión que amenazaba el futuro rey. Pero la frase clave del versículo viene al final: «se fortaleció en Jehová». El secreto de David no se encuentra en su capacidad de liderazgo sino en su confianza en su Dios y la fuerza que sólo Él puede dar.<br /><br />Nuestro gran problema es que cuando nos encontramos en situaciones dificiles nos agobiamos y empezamos a hacer lo primero que nos viene a la mente. Nuestra gran tentación es olvidarnos de Dios. La meta del creyente es buscar primeramente a Dios para que Él sea nuestra fuerza. Busquemos a Dios hoy y que sea Él nuestra fortaleza para las situaciones difíciles que tenemos que enfrentar. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18792740</guid><pubDate>Sat, 25 Apr 2026 02:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18792740/melp_151_1sam_30_6.mp3" length="2972434" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y David se angustió mucho, porque el pueblo hablaba de apedrearlo, pues todo el pueblo estaba en amargura de alma, cada uno por sus hijos y por sus hijas; mas David se fortaleció en Jehová su Dios.» (1 Samuel‬ ‭30:6‬)

Imaginaos la situación: los...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y David se angustió mucho, porque el pueblo hablaba de apedrearlo, pues todo el pueblo estaba en amargura de alma, cada uno por sus hijos y por sus hijas; mas David se fortaleció en Jehová su Dios.» (1 Samuel‬ ‭30:6‬)<br /><br />Imaginaos la situación: los enemigos de David les habían atacado y se habían llevado todo el campamento, incluso a las esposas e hijos de todos los que estaban con David. Y ahora los soldados de David en su dolor están hablando de apedrear a David. Cuando dice que David «se angustió mucho» creo que no suena lo suficientemente fuerte para nosotros. David estaba en medio de una grave crisis, una rebelión que amenazaba el futuro rey. Pero la frase clave del versículo viene al final: «se fortaleció en Jehová». El secreto de David no se encuentra en su capacidad de liderazgo sino en su confianza en su Dios y la fuerza que sólo Él puede dar.<br /><br />Nuestro gran problema es que cuando nos encontramos en situaciones dificiles nos agobiamos y empezamos a hacer lo primero que nos viene a la mente. Nuestra gran tentación es olvidarnos de Dios. La meta del creyente es buscar primeramente a Dios para que Él sea nuestra fuerza. Busquemos a Dios hoy y que sea Él nuestra fortaleza para las situaciones difíciles que tenemos que enfrentar. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,fuerza,samuel</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/36970c235c08c4c08f7902c8393c8f36.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_360-1Samuel_26_10-11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-360-1samuel-26-10-11--30219813</link><description><![CDATA[«Dijo además David: Vive Jehová, que si Jehová no lo hiriere, o su día llegue para que muera, o descendiendo en batalla perezca, guárdeme Jehová de extender mi mano contra el ungido de Jehová.» (1 Samuel 26:10-11a)<br /><br />En esta segunda ocasión que David tuvo para matar a Saúl, David vuelve a rechazar la oportunidad de vengarse del rey, eligiendo confiar en la justicia de Dios en vez de tomar su propia venganza. Pero la diferencia entre esta vez y la anterior cuando pudo haberlo matado en la cueva está en la historia que se encuentra entre los dos eventos. Nabal había ofendido a David y si no llega a ser por la sabia intervención de la esposa de Nabal, Abigail, David, cegado por su ira, se hubiera vengado por la ofensa de Nabal. Pero cuando le salió al encuentro Abigail, David entendió que era Dios mismo el que le había parado los pies. No vio a una mujer actuando para el bien de su casa sino la mano de Dios que le estaba protegiendo de cometer un pecado en la carne. Creo que el evento de Nabal reforzó su confianza en Dios y su justicia. Me pregunto si nosotros somos capaces de ver a Dios actuando en nuestras vidas y así seguir confiando en Él incluso en los momentos más difíciles cuando no podemos imaginar cómo podría Dios obrar en esa situación para su gloria y para nuestro bien. Es importante en aquellos momentos volver a confiar en el poder de Dios para hacer su voluntad a pesar de las circunstancias humanas.<br /><br />Busquemos hoy indicios de la obra de Dios en nuestras vidas y así sigamos confiando más en Él. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/30219813</guid><pubDate>Fri, 24 Apr 2026 02:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/30219813/melp_360_1samuel_26_10_11.mp3" length="3001937" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Dijo además David: Vive Jehová, que si Jehová no lo hiriere, o su día llegue para que muera, o descendiendo en batalla perezca, guárdeme Jehová de extender mi mano contra el ungido de Jehová.» (1 Samuel 26:10-11a)

En esta segunda ocasión que David...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Dijo además David: Vive Jehová, que si Jehová no lo hiriere, o su día llegue para que muera, o descendiendo en batalla perezca, guárdeme Jehová de extender mi mano contra el ungido de Jehová.» (1 Samuel 26:10-11a)<br /><br />En esta segunda ocasión que David tuvo para matar a Saúl, David vuelve a rechazar la oportunidad de vengarse del rey, eligiendo confiar en la justicia de Dios en vez de tomar su propia venganza. Pero la diferencia entre esta vez y la anterior cuando pudo haberlo matado en la cueva está en la historia que se encuentra entre los dos eventos. Nabal había ofendido a David y si no llega a ser por la sabia intervención de la esposa de Nabal, Abigail, David, cegado por su ira, se hubiera vengado por la ofensa de Nabal. Pero cuando le salió al encuentro Abigail, David entendió que era Dios mismo el que le había parado los pies. No vio a una mujer actuando para el bien de su casa sino la mano de Dios que le estaba protegiendo de cometer un pecado en la carne. Creo que el evento de Nabal reforzó su confianza en Dios y su justicia. Me pregunto si nosotros somos capaces de ver a Dios actuando en nuestras vidas y así seguir confiando en Él incluso en los momentos más difíciles cuando no podemos imaginar cómo podría Dios obrar en esa situación para su gloria y para nuestro bien. Es importante en aquellos momentos volver a confiar en el poder de Dios para hacer su voluntad a pesar de las circunstancias humanas.<br /><br />Busquemos hoy indicios de la obra de Dios en nuestras vidas y así sigamos confiando más en Él. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1samuel,bell,biblia,confianza,david,devocional,providencia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_534-1Samuel_21_10</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-534-1samuel-21-10--44427324</link><description><![CDATA[«Y levantándose David aquel día, huyó de la presencia de Saúl, y se fue a Aquis rey de Gat.» (1 Samuel 21:10)<br /><br />Saúl estaba persiguiendo a David y cada día parecía que se acercaba más. David empezó a temer que en algún momento Saúl le iba a sorprender y significaría su final. Así que tomó una decisión rápida. Decidió ir a los filisteos. No sé exactamente por qué decidió ir a Gat, el pueblo natal de Goliat, pero no tardó mucho tiempo en darse cuenta de que no había sido una buena idea. Aunque el rey parecía aceptarle –aparentemente porque tenían un enemigo en común, Saúl– sus siervos fueron más astutos. Reconocieron que David había matado a muchos filisteos también, llegando a estar recordado en una canción que incluso había llegado hasta los oídos de los filisteos: David ha herido a sus diez miles. De repente se da cuenta David de que su vida también corre peligro entre los filisteos. Ahora, David logró escaparse de Gat con su vida, pero en esta historia aprendemos una lección importante. Tenemos que tener mucho cuidado con las decisiones que tomamos cuando estamos bajo presión. Aunque estemos desesperados, debemos tomar el tiempo de buscar la voluntad de Dios. Si no, como David, podemos llegar a complicar muchísimo más nuestra situación. Debemos reconocer que Dios a veces nos permite pasar un tiempo en situaciones difíciles para que aprendamos a confiar en Él.<br /><br />Esperemos con obediencia, paciencia y fe para la dirección de Dios. Dios no se equivoca ni tampoco precisa de nuestras ideas para guiarnos. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44427324</guid><pubDate>Thu, 23 Apr 2026 02:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44427324/melp_534_1samuel_21_10.mp3" length="2986727" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y levantándose David aquel día, huyó de la presencia de Saúl, y se fue a Aquis rey de Gat.» (1 Samuel 21:10)&#13;
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Todos recriminaban a David por preguntar sobre Goliat. Su hermano le acusó del...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Fuese león, fuese oso, tu siervo lo mataba; y este filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha provocado al ejército del Dios viviente.» (1 Samuel‬ ‭17:36)<br /><br />Todos recriminaban a David por preguntar sobre Goliat. Su hermano le acusó del abandono de su trabajo. Saúl le dijo que era demasiado joven y sin experiencia. Pero David demuestra una confianza, no en su propia capacidad sino en el poder de Dios que había experimentaba al luchar contra un oso y un león. Su lógica es buenísima. Pensaba así: si Dios me ayudó a rescatar la vida de un cordero del rebaño, ¿no me ayudará ahora para callar las blasfemias del que amenaza a la nación? Admiramos la confianza del joven David. Con cinco piedras y una honda de pastor estaba dispuesto a enfrentarse al gigante. Pero la confianza de David no es una fuerza mágica. Su fe estaba basada en las victorias pasadas que Dios le había dado.<br /><br />Debemos aprender de David este principio espiritual. Hay situaciones que tenemos que enfrentar que son demasiado difíciles para nosotros, pero si recordamos como Dios nos ha ayudado en el pasado, debe darnos fuerza para volver a confiar en Él hoy. Recordemos como el poder de Dios no nos ha fallado en pasado y así estaremos en posición para estar firmes ante nuestros "Goliats" hoy. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,fe,samuel,victoria</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/f356853e5ea711f3a91af4795f98cca9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_146-1Samuel_15_12</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-146-1samuel-15-12--18716930</link><description><![CDATA[«Madrugó luego Samuel para ir a encontrar a Saúl por la mañana; y fue dado aviso a Samuel, diciendo: Saúl ha venido a Carmel, y he aquí se levantó un monumento, y dio la vuelta, y pasó adelante y descendió a Gilgal.» (1 Samuel‬ ‭15:12‬)<br /><br />Dios envió a Saúl con una misión pero Saúl decidió obedecer el mandamiento de Dios según su parecer. Esta desobediencia era la última gota que colmó el vaso del juicio de Dios contra su reinado. Pero lo interesante aquí es notar que la mañana siguiente cuando Samuel busca a Saúl, no lo encuentra porque estaba levantado un monumento a sí mismo. Había desobedecido a Dios, pero ve a sí mismo digno de ser recordado. El orgullo de Saúl le cegó, no permitiéndole reconocer su desobediencia. Estaba tan lleno de sí mismo que creía que merecía el reconocimiento del pueblo. Por eso vemos a Saúl completamente sorprendido cuando Samuel le anuncia que Dios le ha desechado por su falta de obediencia. <br /><br />Podemos nosotros también caer en la misma trampa. Podemos tener la percepción tan torcida que podemos sentir orgullo por aquello que Dios ve como vergüenza. Por eso necesitamos que Dios abra nuestros ojos espirituales y que nos guarde de segur nuestro propio camino. Por eso oramos «mas líbranos del mal». (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18716930</guid><pubDate>Mon, 20 Apr 2026 15:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18716930/melp_146_1samuel_15_12.mp3" length="2972432" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Madrugó luego Samuel para ir a encontrar a Saúl por la mañana; y fue dado aviso a Samuel, diciendo: Saúl ha venido a Carmel, y he aquí se levantó un monumento, y dio la vuelta, y pasó adelante y descendió a Gilgal.» (1 Samuel‬ ‭15:12‬)

Dios envió a...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Madrugó luego Samuel para ir a encontrar a Saúl por la mañana; y fue dado aviso a Samuel, diciendo: Saúl ha venido a Carmel, y he aquí se levantó un monumento, y dio la vuelta, y pasó adelante y descendió a Gilgal.» (1 Samuel‬ ‭15:12‬)<br /><br />Dios envió a Saúl con una misión pero Saúl decidió obedecer el mandamiento de Dios según su parecer. Esta desobediencia era la última gota que colmó el vaso del juicio de Dios contra su reinado. Pero lo interesante aquí es notar que la mañana siguiente cuando Samuel busca a Saúl, no lo encuentra porque estaba levantado un monumento a sí mismo. Había desobedecido a Dios, pero ve a sí mismo digno de ser recordado. El orgullo de Saúl le cegó, no permitiéndole reconocer su desobediencia. Estaba tan lleno de sí mismo que creía que merecía el reconocimiento del pueblo. Por eso vemos a Saúl completamente sorprendido cuando Samuel le anuncia que Dios le ha desechado por su falta de obediencia. <br /><br />Podemos nosotros también caer en la misma trampa. Podemos tener la percepción tan torcida que podemos sentir orgullo por aquello que Dios ve como vergüenza. Por eso necesitamos que Dios abra nuestros ojos espirituales y que nos guarde de segur nuestro propio camino. Por eso oramos «mas líbranos del mal». (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,deocional,orgullo,samuel</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/f356853e5ea711f3a91af4795f98cca9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_356-1Samuel_13_14</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-356-1samuel-13-14--28840240</link><description><![CDATA[«Mas ahora tu reino no será duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Jehová te mandó.» (1 Samuel‬ ‭13:14‬)<br /><br />En este capítulo, empezamos a ver los fallos en el carácter de Saúl. Cuando precipitó y ofreció el sacrificio antes de la llegada de Samuel, demostró que no era un hombre “conforme al corazón de Dios“. No tenía paciencia para esperar a Dios ni tampoco el compromiso firme de obedecer, no importa la circunstancia. En vez de ser un hombre conforme al corazón de Dios, Saúl andaba conforme a su propio corazón, haciendo lo que bien le parecía en cada situación, siempre con una excusa y una justificación. Realmente, Saúl ilustra bien el lema triste del libro de los jueces: «cada uno hacía lo que bien le parecía» (Jueces 21:25b). Por lo tanto el Señor lo desechó. Saúl perdió su oportunidad de ser usado por Dios para liderar a su pueblo tanto nacional como espiritualmente. Nuestra tendencia natural es andar conforme a nuestro propio corazón, hacer lo que nos parezca. Pero si vivimos así estamos en grave peligro de alejarnos de Dios y perder la oportunidad de ser usados para su gloria. En Cristo podemos ser transformados para que seamos personas conforme al corazón de Dios.<br /><br />Como dice Pablo en Gálatas 5:16, Andemos hoy en el Espíritu para que no satisfagamos los deseos de la carne. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/28840240</guid><pubDate>Mon, 20 Apr 2026 03:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/28840240/melp_356_1samuel_13_14.mp3" length="2998829" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Mas ahora tu reino no será duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Jehová te mandó.» (1 Samuel‬ ‭13:14‬)

En este capítulo,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Mas ahora tu reino no será duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Jehová te mandó.» (1 Samuel‬ ‭13:14‬)<br /><br />En este capítulo, empezamos a ver los fallos en el carácter de Saúl. Cuando precipitó y ofreció el sacrificio antes de la llegada de Samuel, demostró que no era un hombre “conforme al corazón de Dios“. No tenía paciencia para esperar a Dios ni tampoco el compromiso firme de obedecer, no importa la circunstancia. En vez de ser un hombre conforme al corazón de Dios, Saúl andaba conforme a su propio corazón, haciendo lo que bien le parecía en cada situación, siempre con una excusa y una justificación. Realmente, Saúl ilustra bien el lema triste del libro de los jueces: «cada uno hacía lo que bien le parecía» (Jueces 21:25b). Por lo tanto el Señor lo desechó. Saúl perdió su oportunidad de ser usado por Dios para liderar a su pueblo tanto nacional como espiritualmente. Nuestra tendencia natural es andar conforme a nuestro propio corazón, hacer lo que nos parezca. Pero si vivimos así estamos en grave peligro de alejarnos de Dios y perder la oportunidad de ser usados para su gloria. En Cristo podemos ser transformados para que seamos personas conforme al corazón de Dios.<br /><br />Como dice Pablo en Gálatas 5:16, Andemos hoy en el Espíritu para que no satisfagamos los deseos de la carne. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,sumisión</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_144-1Sam_8_19-20</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-144-1sam-8-19-20--18662263</link><description><![CDATA[«Pero el pueblo no quiso oír la voz de Samuel, y dijo: No, sino que habrá rey sobre nosotros; y nosotros seremos también como todas las naciones» (‭‭1 Samuel‬ ‭8:19-20‬a)<br /><br />Cuando el pueblo de Israel heredó la tierra prometida, no tenían un rey. No tardaron mucho tiempo en notar lo que les parecía esta deficiencia. Así que vinieron a Samuel y pidieron un rey. Samuel les advirtió sobre todas las desventajas de tener un rey, pero al pueblo no les importaba. Obviamente su decisión no estaba basada en la lógica. No habían pedido un rey sencillamente porque les parecía un sistema de gobierno superior. Su razonamiento descansaba sobre otra base: querían ser como las demás naciones alrededor de ellos. Estaban motivados por la codicia, el deseo de tener lo que otros tienen.<br /><br />Algo falla en el pueblo de Dios cuando se cansan de ser un pueblo apartado para Dios y quieren ser como los demás que viven bajo la ira de Dios. Sin embargo ha sido y sigue siendo una enfermedad común del pueblo de Dios. Tengamos cuidado de no caer en esta tentación de reemplazar los regalos que Dios nos ha dado con lo que tiene el mundo. Más bien vivamos santos (apartados para Dios), como Él es Santo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18662263</guid><pubDate>Sat, 18 Apr 2026 02:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18662263/melp_144_1sam_8_19_20.mp3" length="2972485" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Pero el pueblo no quiso oír la voz de Samuel, y dijo: No, sino que habrá rey sobre nosotros; y nosotros seremos también como todas las naciones» (‭‭1 Samuel‬ ‭8:19-20‬a)

Cuando el pueblo de Israel heredó la tierra prometida, no tenían un rey. No...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Pero el pueblo no quiso oír la voz de Samuel, y dijo: No, sino que habrá rey sobre nosotros; y nosotros seremos también como todas las naciones» (‭‭1 Samuel‬ ‭8:19-20‬a)<br /><br />Cuando el pueblo de Israel heredó la tierra prometida, no tenían un rey. No tardaron mucho tiempo en notar lo que les parecía esta deficiencia. Así que vinieron a Samuel y pidieron un rey. Samuel les advirtió sobre todas las desventajas de tener un rey, pero al pueblo no les importaba. Obviamente su decisión no estaba basada en la lógica. No habían pedido un rey sencillamente porque les parecía un sistema de gobierno superior. Su razonamiento descansaba sobre otra base: querían ser como las demás naciones alrededor de ellos. Estaban motivados por la codicia, el deseo de tener lo que otros tienen.<br /><br />Algo falla en el pueblo de Dios cuando se cansan de ser un pueblo apartado para Dios y quieren ser como los demás que viven bajo la ira de Dios. Sin embargo ha sido y sigue siendo una enfermedad común del pueblo de Dios. Tengamos cuidado de no caer en esta tentación de reemplazar los regalos que Dios nos ha dado con lo que tiene el mundo. Más bien vivamos santos (apartados para Dios), como Él es Santo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,samuel</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3b62788e45de9c8119ce492ab4d711ef.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_353-1Samuel_1_14</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-353-1samuel-1-14--28840242</link><description><![CDATA[«Entonces le dijo Elí: ¿Hasta cuándo estarás ebria? Digiere tu vino.» (‭‭1 Samuel‬ ‭1:14‬)<br /><br />Elí cometió un error terrible con Ana, la futura madre del profeta Samuel. La vio conmovida en la oración y dedujo que había acudido al santuario borracha. Pero no sólo la juzgó mal sino que la confrontó y la acusó de estar ebria. Elí tendría que haber hecho más preguntas si sospechaba que Ana estaba en pecado pero la juzgó y la condenó sin recoger todos los hechos. Pero lo más triste de esta historia se revela después cuando leemos más sobre la familia de Elí. Sus dos hijos eran un desastre espiritual pero por algún motivo, jamás los corrigió Elí para confrontarlos por su pecado, un secreto a voces entre el resto del pueblo. O sea Elí estaba dispuesto a tratar rápidamente y con dureza a una pobre mujer triste, imaginando que había venido a la casa de Dios borracha, pero en cuanto a sus propios hijos, jamás los confrontó aunque sabía que maltrataban a la gente y estaban viviendo en fornicación mientras ejercían el sacerdocio. Cristo, en su sermón del monte, nos enseña otro camino. Debemos ser rápidos en juzgarnos a nosotros mismos, en quitar el palo de nuestro ojo. Solo así estaremos preparados para ser usados por Dios para ayudar, no sencillamente juzgar, a otros en sus luchas y tropiezos. <br /><br />Examinemos bien nuestras vidas hoy con la ayuda del Espíritu Santo para que podamos ser usados por Dios para ayudar a nuestros hermanos. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/28840242</guid><pubDate>Fri, 17 Apr 2026 03:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/28840242/melp_353_1samuel_1_14.mp3" length="2998174" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Entonces le dijo Elí: ¿Hasta cuándo estarás ebria? Digiere tu vino.» (‭‭1 Samuel‬ ‭1:14‬)

Elí cometió un error terrible con Ana, la futura madre del profeta Samuel. La vio conmovida en la oración y dedujo que había acudido al santuario borracha....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Entonces le dijo Elí: ¿Hasta cuándo estarás ebria? Digiere tu vino.» (‭‭1 Samuel‬ ‭1:14‬)<br /><br />Elí cometió un error terrible con Ana, la futura madre del profeta Samuel. La vio conmovida en la oración y dedujo que había acudido al santuario borracha. Pero no sólo la juzgó mal sino que la confrontó y la acusó de estar ebria. Elí tendría que haber hecho más preguntas si sospechaba que Ana estaba en pecado pero la juzgó y la condenó sin recoger todos los hechos. Pero lo más triste de esta historia se revela después cuando leemos más sobre la familia de Elí. Sus dos hijos eran un desastre espiritual pero por algún motivo, jamás los corrigió Elí para confrontarlos por su pecado, un secreto a voces entre el resto del pueblo. O sea Elí estaba dispuesto a tratar rápidamente y con dureza a una pobre mujer triste, imaginando que había venido a la casa de Dios borracha, pero en cuanto a sus propios hijos, jamás los confrontó aunque sabía que maltrataban a la gente y estaban viviendo en fornicación mientras ejercían el sacerdocio. Cristo, en su sermón del monte, nos enseña otro camino. Debemos ser rápidos en juzgarnos a nosotros mismos, en quitar el palo de nuestro ojo. Solo así estaremos preparados para ser usados por Dios para ayudar, no sencillamente juzgar, a otros en sus luchas y tropiezos. <br /><br />Examinemos bien nuestras vidas hoy con la ayuda del Espíritu Santo para que podamos ser usados por Dios para ayudar a nuestros hermanos. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1samuel,bell,biblia,david,devocional,juicio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/c98701f13708a4bc5f902fd343e1c880.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_459-Hechos_26_11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-459-hechos-26-11--42109962</link><description><![CDATA[«Y muchas veces, castigándolos en todas las sinagogas, los forcé a blasfemar; y enfurecido sobremanera contra ellos, los perseguí hasta en las ciudades extranjeras.» (Hechos 26:11)<br /><br />Aquí encontramos el testimonio del apóstol Pablo de su vida antes de su encuentro con Cristo. Con vergüenza admite Pablo que había abusado de personas con el fin de llevarles a blasfemar contra sus creencias. Es interesante que no dice si alguno llegó a blasfemar en algún momento, lo cual nos hace pensar que no había tenido mucho éxito en su persecución. Estos cristianos no habían cometido ningún crimen, pero Pablo los trataba como malhechores. Pero lo más interesante es cuando comenta lo que le impulsaba: estaba “enfurecido sobremanera”. Pablo les perseguía porque estaba muy molesto, enfadado. Que sepamos, ningún cristiano jamás había hecho nada contra él; sin embargo, verles le sacaba de quicio. Creo que lo que tanto le afectaba era que veía en ellos algo que no había conseguido él. De alguna manera veía que la fe sencilla de éstos “del camino” superaba la religión estricta de los fariseos. Quizás nosotros tenemos alrededor de nosotros una persona “enfurecida sobremanera”. Igual Dios está obrando en su corazón para traerle a sí mismo. <br /><br />Busquemos hoy ser un testimonio fiel ante todos, tanto si nos respetan como si nos odian, porque muchas veces no podemos imaginar todas las grandes cosas que Dios está haciendo en los que nos rodean. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/42109962</guid><pubDate>Thu, 16 Apr 2026 03:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/42109962/melp_459_hechos_26_11.mp3" length="2998807" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y muchas veces, castigándolos en todas las sinagogas, los forcé a blasfemar; y enfurecido sobremanera contra ellos, los perseguí hasta en las ciudades extranjeras.» (Hechos 26:11)

Aquí encontramos el testimonio del apóstol Pablo de su vida antes de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y muchas veces, castigándolos en todas las sinagogas, los forcé a blasfemar; y enfurecido sobremanera contra ellos, los perseguí hasta en las ciudades extranjeras.» (Hechos 26:11)<br /><br />Aquí encontramos el testimonio del apóstol Pablo de su vida antes de su encuentro con Cristo. Con vergüenza admite Pablo que había abusado de personas con el fin de llevarles a blasfemar contra sus creencias. Es interesante que no dice si alguno llegó a blasfemar en algún momento, lo cual nos hace pensar que no había tenido mucho éxito en su persecución. Estos cristianos no habían cometido ningún crimen, pero Pablo los trataba como malhechores. Pero lo más interesante es cuando comenta lo que le impulsaba: estaba “enfurecido sobremanera”. Pablo les perseguía porque estaba muy molesto, enfadado. Que sepamos, ningún cristiano jamás había hecho nada contra él; sin embargo, verles le sacaba de quicio. Creo que lo que tanto le afectaba era que veía en ellos algo que no había conseguido él. De alguna manera veía que la fe sencilla de éstos “del camino” superaba la religión estricta de los fariseos. Quizás nosotros tenemos alrededor de nosotros una persona “enfurecida sobremanera”. Igual Dios está obrando en su corazón para traerle a sí mismo. <br /><br />Busquemos hoy ser un testimonio fiel ante todos, tanto si nos respetan como si nos odian, porque muchas veces no podemos imaginar todas las grandes cosas que Dios está haciendo en los que nos rodean. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,hechos,testimonio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_089-Hechos_24_25</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-089-hechos-24-25--17934742</link><description><![CDATA[«Pero al disertar Pablo acerca de la justicia, del dominio propio y del juicio venidero, Félix se espantó, y dijo: Ahora vete; pero cuando tenga oportunidad te llamaré.» (Hechos 24:25)<br /><br />Mientras Pablo estaba en la cárcel, el gobernador iba demorando su juicio, "Espera[ndo] ... que Pablo le diera dinero para que le soltase" (24:26), pero en vez de decir lo que le convenía o intentar conseguir su libertad de otra manera, Pablo hablaba de ""la fe en Jesucristo"" (24:24). Esa fe le llevaba a hablar de tres temas recurrentes: la justicia, el dominio propio y el juicio venidero. En primer lugar Pablo hablaba de la verdadera justicia. Pablo anunciaba al gobernador que todos hemos pecado contra Dios. El único que verdaderamente es justo es Jesús, el Hijo de Dios y Él vino para darnos una justicia que no viene por la ley sino por la fe. Luego Pablo hablaba del dominio propio. Dios pone a su Espíritu Santo dentro de todos los que han sido justificados por fe en Cristo y el fruto de la presencia del Espíritu en la vida es el dominio propio. Cristo guía la vida del creyente por medio del Espíritu Santo, transformando su vida en la imagen de Cristo día tras día. Finalmente, Pablo hablaba del juicio final. Para el creyente, no hay temor, porque sus pecados ya han sido juzgados en Cristo. Pero para la persona que ha rechazado a Cristo, el pensamiento de que un día tendrá que dar cuentas ante un Dios santo es terrible. La predicación de Pablo aquí cubre cada faceta de la salvación: su inicio en la justificación, su progreso en la santificación y su culminación en la glorificación.<br /><br />Nosotros hemos de estar atentos para aprovechar nuestras oportunidades de hablar de la fe en Jesucristo. Si no tenemos cuidado, nos centraremos en nosotros mismos y perderemos la oportunidad de compartir con otros el mensaje de la salvación. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17934742</guid><pubDate>Wed, 15 Apr 2026 03:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17934742/melp_089_hechos_24_25.mp3" length="2974472" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Pero al disertar Pablo acerca de la justicia, del dominio propio y del juicio venidero, Félix se espantó, y dijo: Ahora vete; pero cuando tenga oportunidad te llamaré.» (Hechos 24:25)

Mientras Pablo estaba en la cárcel, el gobernador iba demorando...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Pero al disertar Pablo acerca de la justicia, del dominio propio y del juicio venidero, Félix se espantó, y dijo: Ahora vete; pero cuando tenga oportunidad te llamaré.» (Hechos 24:25)<br /><br />Mientras Pablo estaba en la cárcel, el gobernador iba demorando su juicio, "Espera[ndo] ... que Pablo le diera dinero para que le soltase" (24:26), pero en vez de decir lo que le convenía o intentar conseguir su libertad de otra manera, Pablo hablaba de ""la fe en Jesucristo"" (24:24). Esa fe le llevaba a hablar de tres temas recurrentes: la justicia, el dominio propio y el juicio venidero. En primer lugar Pablo hablaba de la verdadera justicia. Pablo anunciaba al gobernador que todos hemos pecado contra Dios. El único que verdaderamente es justo es Jesús, el Hijo de Dios y Él vino para darnos una justicia que no viene por la ley sino por la fe. Luego Pablo hablaba del dominio propio. Dios pone a su Espíritu Santo dentro de todos los que han sido justificados por fe en Cristo y el fruto de la presencia del Espíritu en la vida es el dominio propio. Cristo guía la vida del creyente por medio del Espíritu Santo, transformando su vida en la imagen de Cristo día tras día. Finalmente, Pablo hablaba del juicio final. Para el creyente, no hay temor, porque sus pecados ya han sido juzgados en Cristo. Pero para la persona que ha rechazado a Cristo, el pensamiento de que un día tendrá que dar cuentas ante un Dios santo es terrible. La predicación de Pablo aquí cubre cada faceta de la salvación: su inicio en la justificación, su progreso en la santificación y su culminación en la glorificación.<br /><br />Nosotros hemos de estar atentos para aprovechar nuestras oportunidades de hablar de la fe en Jesucristo. Si no tenemos cuidado, nos centraremos en nosotros mismos y perderemos la oportunidad de compartir con otros el mensaje de la salvación. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,hechos,testificar</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/76747d47d8e383a27a1e01689475afff.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_083-Hechos_20_32</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-083-hechos-20-32--17841620</link><description><![CDATA[«Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados.» (Hechos 20:32)<br /><br />Cuando Pablo se despidió de los cristianos en Éfeso, no sabía si los iba a volver a ver en esta vida. No obstante, no temía por ellos, porque sabía que Dios seguiría obrando en ellos. Con toda tranquilidad los encomienda a Dios y a su palabra, para que Dios siga sobreedificándoles en la santidad. Dios es el que sigue sobreedificándonos también a nosotros y preparándonos para nuestra herencia espiritual. Me alegro mucho que nuestro bienestar espiritual no sea una obra humana que depende de un hombre. Si así fuese, estaríamos destinados al fracaso. Mas bien, nuestra vida espiritual es la obra de Dios en cada uno de los que hemos sido salvados por la fe en el sacrificio de Jesucristo. Dios sigue su obra de sobreedificarnos. Cristo mismo es la roca sobre la cual la iglesia está edificada, y Dios sigue santificándonos por medio de su Espíritu Santo que mora en el creyente.<br /><br />Dios quiere seguir dándonos hoy esta herencia espiritual. Seamos fieles en leer la palabra de su gracia y pasar tiempo en su presencia para que seamos sobreedificados y santificados. Nuestro bienestar espiritual debe ser evidente, algo que otros ven y por ello glorifican a nuestro Padre que en su misericordia nos sigue transformando a la imagen de nuestro Salvador. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17841620</guid><pubDate>Tue, 14 Apr 2026 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17841620/melp_083_hechos_20_32.mp3" length="2975540" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados.» (Hechos 20:32)

Cuando Pablo se despidió de los cristianos en Éfeso, no sabía si los iba a volver...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados.» (Hechos 20:32)<br /><br />Cuando Pablo se despidió de los cristianos en Éfeso, no sabía si los iba a volver a ver en esta vida. No obstante, no temía por ellos, porque sabía que Dios seguiría obrando en ellos. Con toda tranquilidad los encomienda a Dios y a su palabra, para que Dios siga sobreedificándoles en la santidad. Dios es el que sigue sobreedificándonos también a nosotros y preparándonos para nuestra herencia espiritual. Me alegro mucho que nuestro bienestar espiritual no sea una obra humana que depende de un hombre. Si así fuese, estaríamos destinados al fracaso. Mas bien, nuestra vida espiritual es la obra de Dios en cada uno de los que hemos sido salvados por la fe en el sacrificio de Jesucristo. Dios sigue su obra de sobreedificarnos. Cristo mismo es la roca sobre la cual la iglesia está edificada, y Dios sigue santificándonos por medio de su Espíritu Santo que mora en el creyente.<br /><br />Dios quiere seguir dándonos hoy esta herencia espiritual. Seamos fieles en leer la palabra de su gracia y pasar tiempo en su presencia para que seamos sobreedificados y santificados. Nuestro bienestar espiritual debe ser evidente, algo que otros ven y por ello glorifican a nuestro Padre que en su misericordia nos sigue transformando a la imagen de nuestro Salvador. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,hechos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/1f54f9703fd1a2b19d1e7869b6ac20fc.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_451-Hechos_19_27</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-451-hechos-19-27--41909411</link><description><![CDATA[«Y no solamente hay peligro de que este nuestro negocio venga a desacreditarse, sino también que el templo de la gran diosa Diana sea estimado en nada, y comience a ser destruida la majestad de aquella a quien venera toda Asia, y el mundo entero.» (Hechos 19:27)<br /><br />Estas son las palabras de un artesano que teme perder su trabajo. El apóstol Pablo llegó a Éfeso con el mensaje del evangelio y las personas empezaron a convertirse de los ídolos al Dios verdadero. Curiosamente los judíos que habían vivido en la ciudad desde hace tiempo jamás habían amenazado el negocio de los ídolos pero el evangelio sí. La parte triste es la ceguera de estos hombres que, motivados por sus propios intereses de ganancia, amotinan a las multitudes en defensa de su diosa. Fíjate, el texto dice nos dice que muchos ni sabían por qué estaban allí. Estos hombres creían que su diosa depende de ellos. Si no llegan a hacer algo, temen que su majestad sea destruida. Menos mal que nuestro Dios no depende de nosotros y no le tenemos que servir porque es nuestra fuente de ingresos. Hace siglos el culto a Diana desapareció pero el mundo está todavía lleno de seguidores de Jesús por el mismo mensaje del evangelio. Dios no depende de nosotros pero a la vez Dios nos ha dado un llamamiento. Su gloria no será destruida pero nos da el privilegio de defender su nombre ante el mundo. <br /><br />Busquemos oportunidades hoy para exaltar a nuestro Dios de tal forma que los que siguen los ídolos de nuestros tiempos se sientan amenazados. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41909411</guid><pubDate>Mon, 13 Apr 2026 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41909411/melp_451_hechos_19_27.mp3" length="3289706" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y no solamente hay peligro de que este nuestro negocio venga a desacreditarse, sino también que el templo de la gran diosa Diana sea estimado en nada, y comience a ser destruida la majestad de aquella a quien venera toda Asia, y el mundo entero.»...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y no solamente hay peligro de que este nuestro negocio venga a desacreditarse, sino también que el templo de la gran diosa Diana sea estimado en nada, y comience a ser destruida la majestad de aquella a quien venera toda Asia, y el mundo entero.» (Hechos 19:27)<br /><br />Estas son las palabras de un artesano que teme perder su trabajo. El apóstol Pablo llegó a Éfeso con el mensaje del evangelio y las personas empezaron a convertirse de los ídolos al Dios verdadero. Curiosamente los judíos que habían vivido en la ciudad desde hace tiempo jamás habían amenazado el negocio de los ídolos pero el evangelio sí. La parte triste es la ceguera de estos hombres que, motivados por sus propios intereses de ganancia, amotinan a las multitudes en defensa de su diosa. Fíjate, el texto dice nos dice que muchos ni sabían por qué estaban allí. Estos hombres creían que su diosa depende de ellos. Si no llegan a hacer algo, temen que su majestad sea destruida. Menos mal que nuestro Dios no depende de nosotros y no le tenemos que servir porque es nuestra fuente de ingresos. Hace siglos el culto a Diana desapareció pero el mundo está todavía lleno de seguidores de Jesús por el mismo mensaje del evangelio. Dios no depende de nosotros pero a la vez Dios nos ha dado un llamamiento. Su gloria no será destruida pero nos da el privilegio de defender su nombre ante el mundo. <br /><br />Busquemos oportunidades hoy para exaltar a nuestro Dios de tal forma que los que siguen los ídolos de nuestros tiempos se sientan amenazados. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>169</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,hechos,testificar</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_074-Hechos_14_11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-074-hechos-14-11--17658954</link><description><![CDATA["Entonces la gente, visto lo que Pablo había hecho, alzó la voz, diciendo en lengua licaónica: Dioses bajo la semejanza de hombres han descendido a nosotros." (Hechos 14:11)<br /><br />Llama la atención las diferentes reacciones a la obra de Dios. Aquí Pablo y Bernabé sanaron a un hombre cojo y la primera reacción es adoración a los apóstoles como dioses. Parece ser que al principio, Pablo y Bernabé no entendían lo que estaba ocurriendo, pero en el momento que se dan cuenta, intentan frenar la multitud, explicándoles que realmente son simplemente hombres como ellos. Al final, la escena cambia completamente y los que estaban dispuestos a tratarlos como dioses terminan apedreándolos y dejándolos por muertos. No es tan diferente a las reacciones que a veces experimentó Jesús durante su ministerio. A veces se acercaban las multitudes con el pensamiento de obligarle a reinar y otras veces intentaban despeñarle o apedrearle. En nuestros días seguimos viendo algo parecido. Si bien es verdad que no hacemos milagros (no digo que Dios no los siga haciendo), cuando Dios obra en la vida de uno, vemos que hay los que lo mal interpretan y otros que lo rechazan, minimizan o critican. No debemos dejar que estas reacciones nos desanimen, porque habrá otros que reconozcan a Dios y ponen su fe en Cristo. <br /><br />Lo más importante para nosotros es someternos a Dios en obediencia para dejar que Él haga en y por medio de nosotros según su voluntad. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17658954</guid><pubDate>Sat, 11 Apr 2026 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17658954/melp_074_hechos_14_11.mp3" length="2972534" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Entonces la gente, visto lo que Pablo había hecho, alzó la voz, diciendo en lengua licaónica: Dioses bajo la semejanza de hombres han descendido a nosotros." (Hechos 14:11)

Llama la atención las diferentes reacciones a la obra de Dios. Aquí Pablo y...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Entonces la gente, visto lo que Pablo había hecho, alzó la voz, diciendo en lengua licaónica: Dioses bajo la semejanza de hombres han descendido a nosotros." (Hechos 14:11)<br /><br />Llama la atención las diferentes reacciones a la obra de Dios. Aquí Pablo y Bernabé sanaron a un hombre cojo y la primera reacción es adoración a los apóstoles como dioses. Parece ser que al principio, Pablo y Bernabé no entendían lo que estaba ocurriendo, pero en el momento que se dan cuenta, intentan frenar la multitud, explicándoles que realmente son simplemente hombres como ellos. Al final, la escena cambia completamente y los que estaban dispuestos a tratarlos como dioses terminan apedreándolos y dejándolos por muertos. No es tan diferente a las reacciones que a veces experimentó Jesús durante su ministerio. A veces se acercaban las multitudes con el pensamiento de obligarle a reinar y otras veces intentaban despeñarle o apedrearle. En nuestros días seguimos viendo algo parecido. Si bien es verdad que no hacemos milagros (no digo que Dios no los siga haciendo), cuando Dios obra en la vida de uno, vemos que hay los que lo mal interpretan y otros que lo rechazan, minimizan o critican. No debemos dejar que estas reacciones nos desanimen, porque habrá otros que reconozcan a Dios y ponen su fe en Cristo. <br /><br />Lo más importante para nosotros es someternos a Dios en obediencia para dejar que Él haga en y por medio de nosotros según su voluntad. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,hechos,reacciones</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/dd4a00aec8341f294f920d88971e0e83.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_073-Hechos_13_48</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-073-hechos-13-48--17658955</link><description><![CDATA["Los gentiles, oyendo esto, se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor, y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna." (Hechos 13:48)<br /><br />Este versículo nos presenta una escena de gran gozo que salió de sufrimiento y persecución. Los gentiles estaban contentos porque acaban de escuchar que Pablo y Bernabé ya se dedicarían a anunciar el mensaje del evangelio a los gentiles ya que los judíos lo habían rechazado. Obviamente su gozo no venía por la perdición de los judíos que lo habían rechazado sino por la salvación que se seguiría anunciando y transformando vidas. Ellos estaban gozosos pensando en familiares, amigos, compañeros y vecinos que escucahrían el mensaje del evangelio y, arrepentidos, pondrían su fe en el Salvador. Pero cuando seguimos leyendo, encontramos que las oportunidades de Pablo y Bernabé pronto pasarían. Llegaría el momento en que Pablo y Bernabé fueran expulsados de la ciudad por fuerza, pero de momento se seguiría anunciando el perdón de pecados para todos los que creen.<br /><br />Nuestra oportunidad de anunciar el mismo mensaje del evangelio también está limitada. No creo que nos vayan a echar de la ciudad la semana que viene, pero llegará el momento en que ya no podremos anunciar el evangelio más porque estaremos con el Señor. Que aprovechemos nuestras oportunidades hoy y que Dios salve y llene de gozo a todos los que están ordenados para vida eterna. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17658955</guid><pubDate>Fri, 10 Apr 2026 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17658955/melp_073_hechos_13_48.mp3" length="2972534" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Los gentiles, oyendo esto, se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor, y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna." (Hechos 13:48)

Este versículo nos presenta una escena de gran gozo que salió de sufrimiento y persecución....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Los gentiles, oyendo esto, se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor, y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna." (Hechos 13:48)<br /><br />Este versículo nos presenta una escena de gran gozo que salió de sufrimiento y persecución. Los gentiles estaban contentos porque acaban de escuchar que Pablo y Bernabé ya se dedicarían a anunciar el mensaje del evangelio a los gentiles ya que los judíos lo habían rechazado. Obviamente su gozo no venía por la perdición de los judíos que lo habían rechazado sino por la salvación que se seguiría anunciando y transformando vidas. Ellos estaban gozosos pensando en familiares, amigos, compañeros y vecinos que escucahrían el mensaje del evangelio y, arrepentidos, pondrían su fe en el Salvador. Pero cuando seguimos leyendo, encontramos que las oportunidades de Pablo y Bernabé pronto pasarían. Llegaría el momento en que Pablo y Bernabé fueran expulsados de la ciudad por fuerza, pero de momento se seguiría anunciando el perdón de pecados para todos los que creen.<br /><br />Nuestra oportunidad de anunciar el mismo mensaje del evangelio también está limitada. No creo que nos vayan a echar de la ciudad la semana que viene, pero llegará el momento en que ya no podremos anunciar el evangelio más porque estaremos con el Señor. Que aprovechemos nuestras oportunidades hoy y que Dios salve y llene de gozo a todos los que están ordenados para vida eterna. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,evangelio,gozo,hechos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/dd4a00aec8341f294f920d88971e0e83.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_472-Hechos_9_11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-472-hechos-9-11--42808880</link><description><![CDATA[«Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora,» (Hechos 9:11)<br /><br />Ananías había escuchado las historias desde la iglesia en Jerusalén y Judea del celo perseguidor de este Saulo de Tarsis (9:13). Había recibido incluso advertencias de sus planes de extender esta persecución hasta Damasco, con la autorización de arrestar a todos los que invocaban el nombre de Jesús (9:14). Pero vino Dios a Ananías con otro mensaje: he aquí, él ora. Dios no dice que Cristo le había aparecido a Saulo en el camino, cegándole con su gloria. Lo primero que Dios dice es sencillamente que Saulo estaba orando. Esta frase me llama la atención porque Saulo, como fariseo, había orado toda su vida. Pero esta oración era diferente de todas las demás oraciones que había hecho en su vida. Ya no oraba para intentar impresionar a Dios y a los demás. Su corazón ahora estaba roto ante el Dios que había estado persiguiendo. Dios quería que Ananías intuyera que algo grande había ocurrido en la vida de Saulo, porque por primera vez Dios había escuchado sus oraciones. La oración de Saulo aquí es la marca que identifica el cambio que había ocurrido en su vida. Este versículo me hace pensar sobre la forma en que yo oro. En el fervor, la sinceridad y la frecuencia de nuestras oraciones, debe notarse el cambio que Dios ha hecho en nuestros corazones. <br /><br />Apartemos tiempo en esta mañana para orar de corazón a nuestro Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/42808880</guid><pubDate>Thu, 09 Apr 2026 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/42808880/melp_472_hechos_9_11.mp3" length="2982133" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora,» (Hechos 9:11)

Ananías había escuchado las historias desde la iglesia en Jerusalén y Judea del celo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora,» (Hechos 9:11)<br /><br />Ananías había escuchado las historias desde la iglesia en Jerusalén y Judea del celo perseguidor de este Saulo de Tarsis (9:13). Había recibido incluso advertencias de sus planes de extender esta persecución hasta Damasco, con la autorización de arrestar a todos los que invocaban el nombre de Jesús (9:14). Pero vino Dios a Ananías con otro mensaje: he aquí, él ora. Dios no dice que Cristo le había aparecido a Saulo en el camino, cegándole con su gloria. Lo primero que Dios dice es sencillamente que Saulo estaba orando. Esta frase me llama la atención porque Saulo, como fariseo, había orado toda su vida. Pero esta oración era diferente de todas las demás oraciones que había hecho en su vida. Ya no oraba para intentar impresionar a Dios y a los demás. Su corazón ahora estaba roto ante el Dios que había estado persiguiendo. Dios quería que Ananías intuyera que algo grande había ocurrido en la vida de Saulo, porque por primera vez Dios había escuchado sus oraciones. La oración de Saulo aquí es la marca que identifica el cambio que había ocurrido en su vida. Este versículo me hace pensar sobre la forma en que yo oro. En el fervor, la sinceridad y la frecuencia de nuestras oraciones, debe notarse el cambio que Dios ha hecho en nuestros corazones. <br /><br />Apartemos tiempo en esta mañana para orar de corazón a nuestro Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,hechos,oración</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/17171e058b5e54fc689da0441559379f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_062-Hechos_7_9-10</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-062-hechos-7-9-10--17496037</link><description><![CDATA["pero Dios estaba con él, y le libró de todas sus tribulaciones" (Hechos 7:9b-10a).<br /><br />Esta es la descripción que da Esteban de la vida de José en su sermón. Me pregunto cómo habría reaccionado José si lo hubiera escuchado desde la cárcel donde sufría una pena injusta por la mentira de la esposa de Potifar. Desde el punto de vista humano, parecía poco probable que Dios lo librara. No obstante lo que se repite varias veces en el capítulo 39 de Génesis es que el Señor estaba con José y le prosperaba. Al observador casual, la presencia de Dios con él no era evidente, pero José jamás perdió la fe en que Dios tenía un buen propósito en todo lo que le había ocurrido. Seguramente no sabía el por qué de sus tribulaciones ni el cómo de su liberación, pero confiaba siempre en la bondad de Dios.<br /><br />Es importante que nosotros mantengamos también está fe. Muchas veces no entenderemos todo lo que Dios permite en nuestras vidas, pero debemos confiar que en su tiempo nos librará y mientras tanto nos someteremos en fe. Lo bonito de José es que esta fe le guardó de la amargura. ¡Que sigamos su ejemplo! (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17496037</guid><pubDate>Wed, 08 Apr 2026 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17496037/melp_062_hechos_7_9_10.mp3" length="2972750" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"pero Dios estaba con él, y le libró de todas sus tribulaciones" (Hechos 7:9b-10a).

Esta es la descripción que da Esteban de la vida de José en su sermón. Me pregunto cómo habría reaccionado José si lo hubiera escuchado desde la cárcel donde sufría...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["pero Dios estaba con él, y le libró de todas sus tribulaciones" (Hechos 7:9b-10a).<br /><br />Esta es la descripción que da Esteban de la vida de José en su sermón. Me pregunto cómo habría reaccionado José si lo hubiera escuchado desde la cárcel donde sufría una pena injusta por la mentira de la esposa de Potifar. Desde el punto de vista humano, parecía poco probable que Dios lo librara. No obstante lo que se repite varias veces en el capítulo 39 de Génesis es que el Señor estaba con José y le prosperaba. Al observador casual, la presencia de Dios con él no era evidente, pero José jamás perdió la fe en que Dios tenía un buen propósito en todo lo que le había ocurrido. Seguramente no sabía el por qué de sus tribulaciones ni el cómo de su liberación, pero confiaba siempre en la bondad de Dios.<br /><br />Es importante que nosotros mantengamos también está fe. Muchas veces no entenderemos todo lo que Dios permite en nuestras vidas, pero debemos confiar que en su tiempo nos librará y mientras tanto nos someteremos en fe. Lo bonito de José es que esta fe le guardó de la amargura. ¡Que sigamos su ejemplo! (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,diario,hechos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/9d16ef0baccc86220b1dd3689f4caa76.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_470-Hechos_6_7</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-470-hechos-6-7--42775052</link><description><![CDATA[«Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe.» (Hechos 6:7)<br /><br />¿En que sentido debemos entender esta frase del crecimiento de la palabra? Obviamente no se aumentaba en contenido, como es el caso de los discípulos en la siguiente frase. En el contexto, vemos la elección de los primeros diáconos para que los apóstoles pudieran dedicarse al “ministerio de la palabra” (6:4). Así que, los apóstoles seguían enseñando más y más la palabra. Pero aún así creo que no es el significado exacto de la frase. Resulta que esta misma frase aparece dos veces más en Hechos. En el capítulo 12 vemos que a pesar de la persecución de Herodes, “la palabra del Señor crecía y se multiplicaba” (12:24). Luego en el capítulo 19 leemos de las conversiones en Éfeso que provocaron la quema de los libros de magia y dice el texto: “Así crecía y prevalecía poderosamente la palabra del Señor” (19:20). El crecimiento de la palabra habla del círculo de influencia de la palabra. En los tres casos, la palabra tocaba más y más vidas. Dios quiere que su palabra siga creciendo; no es sólo una frase de la Biblia. Quiere que su palabra crezca en nuestras vidas, afectando y cambiando más y más aspectos de nuestra forma de pensar y de actuar. Y Dios quiere que la palabra crezca en nuestro entorno para tocar otras vidas también. <br /><br />¿Está creciendo la palabra en nosotros hoy? Debemos estar en la Palabra y hacer todo lo posible para fomentar ese mismo crecimiento en otros. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/42775052</guid><pubDate>Tue, 07 Apr 2026 04:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/42775052/melp_470_hechos_6_7.mp3" length="2998805" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe.» (Hechos 6:7)

¿En que sentido debemos entender esta frase del crecimiento de la palabra?...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe.» (Hechos 6:7)<br /><br />¿En que sentido debemos entender esta frase del crecimiento de la palabra? Obviamente no se aumentaba en contenido, como es el caso de los discípulos en la siguiente frase. En el contexto, vemos la elección de los primeros diáconos para que los apóstoles pudieran dedicarse al “ministerio de la palabra” (6:4). Así que, los apóstoles seguían enseñando más y más la palabra. Pero aún así creo que no es el significado exacto de la frase. Resulta que esta misma frase aparece dos veces más en Hechos. En el capítulo 12 vemos que a pesar de la persecución de Herodes, “la palabra del Señor crecía y se multiplicaba” (12:24). Luego en el capítulo 19 leemos de las conversiones en Éfeso que provocaron la quema de los libros de magia y dice el texto: “Así crecía y prevalecía poderosamente la palabra del Señor” (19:20). El crecimiento de la palabra habla del círculo de influencia de la palabra. En los tres casos, la palabra tocaba más y más vidas. Dios quiere que su palabra siga creciendo; no es sólo una frase de la Biblia. Quiere que su palabra crezca en nuestras vidas, afectando y cambiando más y más aspectos de nuestra forma de pensar y de actuar. Y Dios quiere que la palabra crezca en nuestro entorno para tocar otras vidas también. <br /><br />¿Está creciendo la palabra en nosotros hoy? Debemos estar en la Palabra y hacer todo lo posible para fomentar ese mismo crecimiento en otros. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,hechos,palabra</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_445-Hechos_3_14</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-445-hechos-3-14--41763232</link><description><![CDATA[«Mas vosotros negasteis al Santo y al Justo, y pedisteis que se os diese un homicida,» (Hechos 3:14)<br /><br />Así predicó Pedro ante los lideres de los judíos unos meses después de la crucifixión de Jesús. Lo que me llama la atención es esta frase en su sermón: vosotros negasteis .... Era la pura verdad. Negar es desasociarse de uno y es una descripción perfecta de la reacción cuando Pilato ofreció soltar al Rey de los judíos. Escogieron a Barrabás y gritaron que su único rey era César. Verdaderamente habían negado al Mesías de Dios. Pero es Pedro el que proclama estas palabras. Pedro, el que tres veces negó (la misma palabra) a Jesús. Imagina por un momento que en esta multitud estuviera la sierva de la casa del sumo sacerdote, la que confrontó a Pedro esa noche como uno de los seguidores de Jesús, la que escuchó a Pedro jurar que no lo conocía. Humanamente hablando, Pedro debería haber tenido miedo de anunciar públicamente el pecado de negar al Mesías, ya que él también había caído en lo mismo. Pero hay una cosa que permite que Pedro predique así: el perdón divino. Sí, Pedro negó a su Señor, pero arrepentido recibió el perdón. Es curioso pensar que nosotros, pecadores, estamos llamados a compartir el mensaje del evangelio con los pecadores que nos rodean. Igual podrían decirnos que no somos mejores que ellos. Nuestro único derecho de anunciar el evangelio es el perdón que hemos recibido cuando nos arrepentimos y pusimos nuestra fe en lo que hizo Cristo por nosotros. <br /><br />No anunciamos el evangelio porque somos mejores que los demás sino porque hemos sido perdonados. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41763232</guid><pubDate>Mon, 06 Apr 2026 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41763232/melp_445_hechos_3_14.mp3" length="2998806" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Mas vosotros negasteis al Santo y al Justo, y pedisteis que se os diese un homicida,» (Hechos 3:14)

Así predicó Pedro ante los lideres de los judíos unos meses después de la crucifixión de Jesús. Lo que me llama la atención es esta frase en su...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Mas vosotros negasteis al Santo y al Justo, y pedisteis que se os diese un homicida,» (Hechos 3:14)<br /><br />Así predicó Pedro ante los lideres de los judíos unos meses después de la crucifixión de Jesús. Lo que me llama la atención es esta frase en su sermón: vosotros negasteis .... Era la pura verdad. Negar es desasociarse de uno y es una descripción perfecta de la reacción cuando Pilato ofreció soltar al Rey de los judíos. Escogieron a Barrabás y gritaron que su único rey era César. Verdaderamente habían negado al Mesías de Dios. Pero es Pedro el que proclama estas palabras. Pedro, el que tres veces negó (la misma palabra) a Jesús. Imagina por un momento que en esta multitud estuviera la sierva de la casa del sumo sacerdote, la que confrontó a Pedro esa noche como uno de los seguidores de Jesús, la que escuchó a Pedro jurar que no lo conocía. Humanamente hablando, Pedro debería haber tenido miedo de anunciar públicamente el pecado de negar al Mesías, ya que él también había caído en lo mismo. Pero hay una cosa que permite que Pedro predique así: el perdón divino. Sí, Pedro negó a su Señor, pero arrepentido recibió el perdón. Es curioso pensar que nosotros, pecadores, estamos llamados a compartir el mensaje del evangelio con los pecadores que nos rodean. Igual podrían decirnos que no somos mejores que ellos. Nuestro único derecho de anunciar el evangelio es el perdón que hemos recibido cuando nos arrepentimos y pusimos nuestra fe en lo que hizo Cristo por nosotros. <br /><br />No anunciamos el evangelio porque somos mejores que los demás sino porque hemos sido perdonados. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,evangelización,hechos,perdón</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_139-Rut_2_12</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-139-rut-2-12--18634290</link><description><![CDATA[«Jehová recompense tu obra, y tu remuneración sea cumplida de parte de Jehová Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte.» (Rut‬ ‭2:12‬)<br /><br />Cuando Booz conoció a la moabita Rut por primera vez, así le habló. Aprovechando la misma imagen que encontramos en el Salmo 91:5, Booz reconoce que Rut había buscado refugiado bajo las alas de Jehová. Lo interesante de esta frase es que en el contexto, Rut acaba de pedir refugio bajo el ala de Booz, cuando pidió poder espigar en el campo. Pero la fama de la promesa que había hecho Rut a su suegra había llegado a los oídos de Booz. Seguramente le sorprendió escuchar de la moabita que había dicho que el Dios de Noemí era su Dios. Así que le bendice, deseándole una remuneración de parte de Dios. Rut vino a Dios sin nada, sinceramente sin pedir nada. Dios en su misericordia tomó a Rut y Noemí bajo sus alas y empezó a transformar su tristeza en gozo y a la vez a formar la familia del gran rey David e incluso la del Señor Jesucristo.<br /><br />Si hemos venido para buscar refugio bajo esa misma ala, Dios jamás nos abandonará. A veces su obra nos sorprenderá y puede incluso que parezca que haya fracasado pero si esperamos con paciencia, Dios se glorificará en nuestras vidas. La persona que viene a refugiarse bajo las alas de Dios jamás será defraudada. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18634290</guid><pubDate>Sat, 04 Apr 2026 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18634290/melp_139_rut_2_12.mp3" length="2972508" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Jehová recompense tu obra, y tu remuneración sea cumplida de parte de Jehová Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte.» (Rut‬ ‭2:12‬)

Cuando Booz conoció a la moabita Rut por primera vez, así le habló. Aprovechando la misma imagen que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Jehová recompense tu obra, y tu remuneración sea cumplida de parte de Jehová Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte.» (Rut‬ ‭2:12‬)<br /><br />Cuando Booz conoció a la moabita Rut por primera vez, así le habló. Aprovechando la misma imagen que encontramos en el Salmo 91:5, Booz reconoce que Rut había buscado refugiado bajo las alas de Jehová. Lo interesante de esta frase es que en el contexto, Rut acaba de pedir refugio bajo el ala de Booz, cuando pidió poder espigar en el campo. Pero la fama de la promesa que había hecho Rut a su suegra había llegado a los oídos de Booz. Seguramente le sorprendió escuchar de la moabita que había dicho que el Dios de Noemí era su Dios. Así que le bendice, deseándole una remuneración de parte de Dios. Rut vino a Dios sin nada, sinceramente sin pedir nada. Dios en su misericordia tomó a Rut y Noemí bajo sus alas y empezó a transformar su tristeza en gozo y a la vez a formar la familia del gran rey David e incluso la del Señor Jesucristo.<br /><br />Si hemos venido para buscar refugio bajo esa misma ala, Dios jamás nos abandonará. A veces su obra nos sorprenderá y puede incluso que parezca que haya fracasado pero si esperamos con paciencia, Dios se glorificará en nuestras vidas. La persona que viene a refugiarse bajo las alas de Dios jamás será defraudada. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,presencia,rut</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/7ea4c0deb94cd359db8e5e537e992f86.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_646-Jueces_20_23</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-646-jueces-20-23--49495217</link><description><![CDATA[«Porque los hijos de Israel subieron y lloraron delante de Jehová hasta la noche, y consultaron a Jehová, diciendo: ¿Volveremos a pelear con los hijos de Benjamín nuestros hermanos? Y Jehová les respondió: Subid contra ellos.» (Jueces 20:23)<br /><br />La depravación en Benjamín llevó a Israel a una guerra civil. Se juntaron las demás tribus contra Benjamín con la intención de exterminar la tribu entera en retribución por su pecado. A pesar de consultar con Dios dos veces, las tribus de Israel perdieron las dos primeras batallas contra Benjamín. No fue hasta la tercera vez que, llorando y consultando a Dios, recibieron una respuesta que indicaba que Dios les iba a dar la victoria (20:28). Lo que llama la atención de esta historia es que aparentemente nadie consideró la posibilidad de que las demás tribus también habrían pecado contra Dios. Después de todo, la historia de su victoria el tercer día es paralela a la historia de la victoria de Josué sobre la ciudad de Aí después de su derrota por el pecado de Acán. Creo que Dios permitió que las 11 tribus perdieran la batalla ante los pecadores de Benjamín porque quería que reconocieran que ellos también habían pecado. Ellos estaban haciendo “lo que bien les parecía” (21:25). Nuestro gran peligro es reconocer el pecado en otros y suponer por lo tanto que puesto que no hemos hecho el mismo pecado, que estamos bien con Dios. Hacemos bien siempre en evaluar nuestras vidas por medio de la Palabra de Dios y dejar que su Espíritu Santo nos convenza de pecado.<br /><br />Examinemos hoy nuestros corazones. Si el Espíritu Santo señala cualquier aspecto de nuestra vida que no agrada a Dios, seamos prontos a arrepentirnos para que podamos andar como es digno de Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/49495217</guid><pubDate>Fri, 03 Apr 2026 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/49495217/melp_646_jueces_20_23.mp3" length="4189525" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque los hijos de Israel subieron y lloraron delante de Jehová hasta la noche, y consultaron a Jehová, diciendo: ¿Volveremos a pelear con los hijos de Benjamín nuestros hermanos? Y Jehová les respondió: Subid contra ellos.» (Jueces 20:23)&#13;
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La...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque los hijos de Israel subieron y lloraron delante de Jehová hasta la noche, y consultaron a Jehová, diciendo: ¿Volveremos a pelear con los hijos de Benjamín nuestros hermanos? Y Jehová les respondió: Subid contra ellos.» (Jueces 20:23)<br /><br />La depravación en Benjamín llevó a Israel a una guerra civil. Se juntaron las demás tribus contra Benjamín con la intención de exterminar la tribu entera en retribución por su pecado. A pesar de consultar con Dios dos veces, las tribus de Israel perdieron las dos primeras batallas contra Benjamín. No fue hasta la tercera vez que, llorando y consultando a Dios, recibieron una respuesta que indicaba que Dios les iba a dar la victoria (20:28). Lo que llama la atención de esta historia es que aparentemente nadie consideró la posibilidad de que las demás tribus también habrían pecado contra Dios. Después de todo, la historia de su victoria el tercer día es paralela a la historia de la victoria de Josué sobre la ciudad de Aí después de su derrota por el pecado de Acán. Creo que Dios permitió que las 11 tribus perdieran la batalla ante los pecadores de Benjamín porque quería que reconocieran que ellos también habían pecado. Ellos estaban haciendo “lo que bien les parecía” (21:25). Nuestro gran peligro es reconocer el pecado en otros y suponer por lo tanto que puesto que no hemos hecho el mismo pecado, que estamos bien con Dios. Hacemos bien siempre en evaluar nuestras vidas por medio de la Palabra de Dios y dejar que su Espíritu Santo nos convenza de pecado.<br /><br />Examinemos hoy nuestros corazones. Si el Espíritu Santo señala cualquier aspecto de nuestra vida que no agrada a Dios, seamos prontos a arrepentirnos para que podamos andar como es digno de Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,jueces,pecado</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/0ce01712de1cd278971b6ea1d14f20c5.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_134-Jueces_16_20</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-134-jueces-16-20--18576099</link><description><![CDATA[«Y le dijo: ¡Sansón, los filisteos sobre ti! Y luego que despertó él de su sueño, se dijo: Esta vez saldré como las otras y me escaparé. Pero él no sabía que Jehová ya se había apartado de él.»‭‭ (Jueces‬ ‭16:20‬)<br /><br />La historia de Sansón es tan triste por todas las oportunidades perdidas. El Espíritu de Dios estaba con él; no obstante su ministerio como juez se limita a la venganza y al desenfreno sensual. Sansón pensaba que podía escaparse de Dalila como en las otras ocasiones cuando le había mentido, pero no sabía que esta vez estaba solo. El Espíritu de Dios le había ayudado en el pasado y Sansón daba por sentado que a pesar de estar jugando con el pecado, Dios volvería a ayudarle a escapar como siempre. Pero esta vez, Sansón estaba solo, sin la ayuda de Dios en las manos de sus enemigos, sin escapatoria. Y lo peor es que Sansón ni se había dado cuenta. Sansón termina ciego y encadenado, esclavizado por los enemigos de su Dios. La verdad es que hoy en día todavía podemos caer en la misma tentación de Satanás. Es fácil excusa y justificar el pecado, imaginando que está todo bajo control. Pero jugar con el pecado es jugar con fuego. Por eso es tan importante que nosotros como Cristianos tratemos con el pecado, resistiendo las tentaciones y confesando y abandonando nuestros pecados cuando tropezamos.<br /><br />Hoy tomemos tiempo para examinar nuestros corazones. Si Dios te trae a la mente una área de pecado, no lo ignores. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18576099</guid><pubDate>Thu, 02 Apr 2026 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18576099/melp_134_jueces_16_20.mp3" length="2972572" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y le dijo: ¡Sansón, los filisteos sobre ti! Y luego que despertó él de su sueño, se dijo: Esta vez saldré como las otras y me escaparé. Pero él no sabía que Jehová ya se había apartado de él.»‭‭ (Jueces‬ ‭16:20‬)

La historia de Sansón es tan triste...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y le dijo: ¡Sansón, los filisteos sobre ti! Y luego que despertó él de su sueño, se dijo: Esta vez saldré como las otras y me escaparé. Pero él no sabía que Jehová ya se había apartado de él.»‭‭ (Jueces‬ ‭16:20‬)<br /><br />La historia de Sansón es tan triste por todas las oportunidades perdidas. El Espíritu de Dios estaba con él; no obstante su ministerio como juez se limita a la venganza y al desenfreno sensual. Sansón pensaba que podía escaparse de Dalila como en las otras ocasiones cuando le había mentido, pero no sabía que esta vez estaba solo. El Espíritu de Dios le había ayudado en el pasado y Sansón daba por sentado que a pesar de estar jugando con el pecado, Dios volvería a ayudarle a escapar como siempre. Pero esta vez, Sansón estaba solo, sin la ayuda de Dios en las manos de sus enemigos, sin escapatoria. Y lo peor es que Sansón ni se había dado cuenta. Sansón termina ciego y encadenado, esclavizado por los enemigos de su Dios. La verdad es que hoy en día todavía podemos caer en la misma tentación de Satanás. Es fácil excusa y justificar el pecado, imaginando que está todo bajo control. Pero jugar con el pecado es jugar con fuego. Por eso es tan importante que nosotros como Cristianos tratemos con el pecado, resistiendo las tentaciones y confesando y abandonando nuestros pecados cuando tropezamos.<br /><br />Hoy tomemos tiempo para examinar nuestros corazones. Si Dios te trae a la mente una área de pecado, no lo ignores. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confesión,david,devocional,jueces,pecado,sansón</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/7c68e1119d22326e9a115686161c84fd.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_645-Jueces_14_3</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-645-jueces-14-3--49274264</link><description><![CDATA[«Y su padre y su madre le dijeron: ¿No hay mujer entre las hijas de tus hermanos, ni en todo nuestro pueblo, para que vayas tú a tomar mujer de los filisteos incircuncisos? Y Sansón respondió a su padre: Tómame ésta por mujer, porque ella me agrada.» (Jueces 14:3)<br /><br />El libro de los jueces en general nos narra el desastre de Israel. Dios les había dado la tierra pero ellos no estaban adorando a Dios ni viviendo según sus leyes. La historia de Sansón no es ninguna excepción. Desde el comienzo de la historia notamos el desastre que es su vida. Dios lo usaría para empezar a librar a su pueblo de la opresión de los filisteos (13:5), pero la forma en que comienza esa liberación es rara: ve a una chica filistea y demanda que sus padres arreglen un matrimonio con ella. Obviamente un matrimonio arreglado por los padres era común en Israel, pero aquí todo está al revés. Sansón ya había escogido a su novia y ahora obliga a sus padres a obedecerle. Manoa y su esposa cuestionaron su decisión (Deuteronomio 7:3-4). Pero Sansón contesta literalmente: ella es agradable en mis ojos. Sansón ignoraba lo que era correcto ante los ojos de Dios y de sus padres simplemente porque estaba viviendo según sus sentimientos. En el momento en que empezamos a seguir los deseos de nuestro corazón ignorando lo que dice Dios en su Palabra, nosotros igual que Sansón vamos hacia el desastre. Dios nos ha dado su Palabra y las autoridades espirituales en nuestras vidas para ayudarnos a seguir el camino correcto.<br /><br />No seamos necios como Sansón, siguiendo nuestros deseos para nuestro propio perjuicio. Más bien empapemos nuestra mente con la Palabra de Dios para que nuestros pensamientos sean conformados a la voluntad de Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/49274264</guid><pubDate>Wed, 01 Apr 2026 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/49274264/melp_645_jueces_14_3.mp3" length="4189598" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y su padre y su madre le dijeron: ¿No hay mujer entre las hijas de tus hermanos, ni en todo nuestro pueblo, para que vayas tú a tomar mujer de los filisteos incircuncisos? 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Obviamente un matrimonio arreglado por los padres era común en Israel, pero aquí todo está al revés. Sansón ya había escogido a su novia y ahora obliga a sus padres a obedecerle. Manoa y su esposa cuestionaron su decisión (Deuteronomio 7:3-4). Pero Sansón contesta literalmente: ella es agradable en mis ojos. Sansón ignoraba lo que era correcto ante los ojos de Dios y de sus padres simplemente porque estaba viviendo según sus sentimientos. En el momento en que empezamos a seguir los deseos de nuestro corazón ignorando lo que dice Dios en su Palabra, nosotros igual que Sansón vamos hacia el desastre. Dios nos ha dado su Palabra y las autoridades espirituales en nuestras vidas para ayudarnos a seguir el camino correcto.<br /><br />No seamos necios como Sansón, siguiendo nuestros deseos para nuestro propio perjuicio. Más bien empapemos nuestra mente con la Palabra de Dios para que nuestros pensamientos sean conformados a la voluntad de Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,jueces,tentaciones</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/46dde00ca3f53297599d87436902db60.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_352-Jueces_10_15</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-352-jueces-10-15--28753460</link><description><![CDATA[«Y los hijos de Israel respondieron a Jehová: Hemos pecado; haz tú con nosotros como bien te parezca; sólo te rogamos que nos libres en este día.» (Jueces 10:15)<br /><br />En el libro de los jueces, encontramos un patrón repetido: el pueblo de Israel se acomoda y abandona a Dios y al final caen en mano de sus enemigos, pero cuando se humillan y claman a Dios, Dios envía a un juez para liberarles. Este versículo narra ese momento justo cuando el pueblo clamó a Dios en su aflicción. No obstante, la primera contestación de Dios era señalar la rebeldía del pueblo. Ellos le habían abandonado para servir a otros dioses. Incluso les mandó a que clamaran a sus dioses que habían servido para que les librasen ellos. Pero el pueblo reconoció su pecado ante Dios, dándose cuenta de que habían pecado contra Dios y que Él tenía derecho de hacer con ellos como quisiera. Pero hay algo preocupante de su oración. Es bonito que reconozcan su pecado e incluso que se entreguen a Dios reconociendo que puede hacer con ellos lo que bien le pareciera, pero a continuación dicen básicamente ""pero líbranos ahora”. Se someten a Dios, pero quieren que Dios actúe inmediatamente. Me llama la atención que esta oración es muy diferente de la oración de Cristo en Getsemaní. Él pide primero que pasara de Él la copa amarga de la cruz si pudiese ser, pero continúa aclarando que no pide su propia voluntad sino la del Padre. <br /><br />Es fundamental que aprendamos a orar como Cristo en vez de demandar que Dios actúe “este día”. La mejor petición que podemos hacer es que Dios haga lo que “bien le parezca” a su tiempo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/28753460</guid><pubDate>Tue, 31 Mar 2026 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/28753460/melp_352_jueces_10_15.mp3" length="2997273" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y los hijos de Israel respondieron a Jehová: Hemos pecado; haz tú con nosotros como bien te parezca; sólo te rogamos que nos libres en este día.» (Jueces 10:15)

En el libro de los jueces, encontramos un patrón repetido: el pueblo de Israel se...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y los hijos de Israel respondieron a Jehová: Hemos pecado; haz tú con nosotros como bien te parezca; sólo te rogamos que nos libres en este día.» (Jueces 10:15)<br /><br />En el libro de los jueces, encontramos un patrón repetido: el pueblo de Israel se acomoda y abandona a Dios y al final caen en mano de sus enemigos, pero cuando se humillan y claman a Dios, Dios envía a un juez para liberarles. Este versículo narra ese momento justo cuando el pueblo clamó a Dios en su aflicción. No obstante, la primera contestación de Dios era señalar la rebeldía del pueblo. Ellos le habían abandonado para servir a otros dioses. Incluso les mandó a que clamaran a sus dioses que habían servido para que les librasen ellos. Pero el pueblo reconoció su pecado ante Dios, dándose cuenta de que habían pecado contra Dios y que Él tenía derecho de hacer con ellos como quisiera. Pero hay algo preocupante de su oración. Es bonito que reconozcan su pecado e incluso que se entreguen a Dios reconociendo que puede hacer con ellos lo que bien le pareciera, pero a continuación dicen básicamente ""pero líbranos ahora”. Se someten a Dios, pero quieren que Dios actúe inmediatamente. Me llama la atención que esta oración es muy diferente de la oración de Cristo en Getsemaní. Él pide primero que pasara de Él la copa amarga de la cruz si pudiese ser, pero continúa aclarando que no pide su propia voluntad sino la del Padre. <br /><br />Es fundamental que aprendamos a orar como Cristo en vez de demandar que Dios actúe “este día”. La mejor petición que podemos hacer es que Dios haga lo que “bien le parezca” a su tiempo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,jueces,oración,voluntad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3a7fe825545f7407cc86dd665ebac0b9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_351-Jueces_6:13</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-351-jueces-6-13--28553605</link><description><![CDATA[«Y Gedeón le respondió: Ah, señor mío, si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas, que nuestros padres nos han contado, diciendo: ¿No nos sacó Jehová de Egipto? Y ahora Jehová nos ha desamparado, y nos ha entregado en mano de los madianitas.» (Jueces 6:13)<br /><br />Puesto que Gedeón vivía en un momento de la historia de su pueblo en que sus enemigos, los madianitas, les dominaban, le era fácil creer que Dios les había desamparado. Según su punta de vista, no veía a Dios en ninguna parte. Pero el problema verdadero no era que Dios les había abandonado, sino que ellos habían abandonado a Dios. Gedeón lo tenía justo al revés. No nos podemos fiar de nuestra percepción de los eventos. Muchas veces no tenemos la perspectiva necesaria para interpretar correctamente todo lo que ocurre en nuestras vidas. Sin embargo así funcionamos muchas veces. Actuamos como si supiéramos todo y cuando hay algo que no funciona como creemos que debe funcionar, nos quejamos o incluso acusamos a Dios de desampararnos. Lo que hizo la diferencia para Gedeón era la fe, esta capacidad de confiar en Dios aunque no sabía cómo iba Dios a obrar. Gedeón no es un ejemplo perfecto de la fe, pero sí que es uno de los héroes de fe que aparece en Hebreos 11. Por fe, derribó el altar de Baal y derrotó a las huestes enemigas con tan solo 300 soldados.<br /><br />Cuando aprendemos a confiar en Dios como lo hizo Gedeón aunque no sepamos cómo Dios obrará, estamos abriendo la puerta para que Dios pueda cumplir su voluntad en y por medio de nosotros. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/28553605</guid><pubDate>Mon, 30 Mar 2026 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/28553605/melp_351_jueces_6_13.mp3" length="2996242" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y Gedeón le respondió: Ah, señor mío, si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas, que nuestros padres nos han contado, diciendo: ¿No nos sacó Jehová de Egipto? Y ahora Jehová nos ha...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y Gedeón le respondió: Ah, señor mío, si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas, que nuestros padres nos han contado, diciendo: ¿No nos sacó Jehová de Egipto? Y ahora Jehová nos ha desamparado, y nos ha entregado en mano de los madianitas.» (Jueces 6:13)<br /><br />Puesto que Gedeón vivía en un momento de la historia de su pueblo en que sus enemigos, los madianitas, les dominaban, le era fácil creer que Dios les había desamparado. Según su punta de vista, no veía a Dios en ninguna parte. Pero el problema verdadero no era que Dios les había abandonado, sino que ellos habían abandonado a Dios. Gedeón lo tenía justo al revés. No nos podemos fiar de nuestra percepción de los eventos. Muchas veces no tenemos la perspectiva necesaria para interpretar correctamente todo lo que ocurre en nuestras vidas. Sin embargo así funcionamos muchas veces. Actuamos como si supiéramos todo y cuando hay algo que no funciona como creemos que debe funcionar, nos quejamos o incluso acusamos a Dios de desampararnos. Lo que hizo la diferencia para Gedeón era la fe, esta capacidad de confiar en Dios aunque no sabía cómo iba Dios a obrar. Gedeón no es un ejemplo perfecto de la fe, pero sí que es uno de los héroes de fe que aparece en Hebreos 11. Por fe, derribó el altar de Baal y derrotó a las huestes enemigas con tan solo 300 soldados.<br /><br />Cuando aprendemos a confiar en Dios como lo hizo Gedeón aunque no sepamos cómo Dios obrará, estamos abriendo la puerta para que Dios pueda cumplir su voluntad en y por medio de nosotros. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,fe,jueces,perspectiva</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/5ec429a917497303124149d9d98c650f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_129-Jueces_1_19</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-129-jueces-1-19--18484123</link><description><![CDATA[«Y Jehová estaba con Judá, quien arrojó a los de las montañas; mas no pudo arrojar a los que habitaban en los llanos, los cuales tenían carros herrados.» ‭‭(Jueces‬ ‭1:19‬)<br /><br />Sinceramente, no entiendo bien la situación histórica que describe este versículo. Los de Judá tenían a Dios con ellos y así conquistaron a los pueblos fortificados en las montañas, pero no pudieron ganar la victoria sobre los que habitaban en los llanos porque tenían carros de hiero, el equivalente a un tanque en el mundo antiguo. Dios no tiene problema con dar la victoria a su pueblo, tanto si sus enemigos tienen ciudades fortificadas o carros herrados. O sea, el problema no era con Dios. Más bien me hace pensar que el problema era con los de Judá. Igual tuvieron tanto miedo que ni lo intentaron. No creían que Dios les diera la victoria contra aquellos carros de hierro. <br /><br />Claro, es fácil que desde mi comodidad los juzgue así. Pero si soy honesto hay áreas de mi vida en que me cuesta confiar en Dios para la victoria. Me es más fácil poner excusas. Pero esta historia me anima a confiar en el Señor y luchar por la victoria espiritual. No nos conformemos con excusas cuando Dios nos quiere dar victorias. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18484123</guid><pubDate>Sat, 28 Mar 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18484123/melp_129_jueces_1_19.mp3" length="2972599" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y Jehová estaba con Judá, quien arrojó a los de las montañas; mas no pudo arrojar a los que habitaban en los llanos, los cuales tenían carros herrados.» ‭‭(Jueces‬ ‭1:19‬)

Sinceramente, no entiendo bien la situación histórica que describe este...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y Jehová estaba con Judá, quien arrojó a los de las montañas; mas no pudo arrojar a los que habitaban en los llanos, los cuales tenían carros herrados.» ‭‭(Jueces‬ ‭1:19‬)<br /><br />Sinceramente, no entiendo bien la situación histórica que describe este versículo. Los de Judá tenían a Dios con ellos y así conquistaron a los pueblos fortificados en las montañas, pero no pudieron ganar la victoria sobre los que habitaban en los llanos porque tenían carros de hiero, el equivalente a un tanque en el mundo antiguo. Dios no tiene problema con dar la victoria a su pueblo, tanto si sus enemigos tienen ciudades fortificadas o carros herrados. O sea, el problema no era con Dios. Más bien me hace pensar que el problema era con los de Judá. Igual tuvieron tanto miedo que ni lo intentaron. No creían que Dios les diera la victoria contra aquellos carros de hierro. <br /><br />Claro, es fácil que desde mi comodidad los juzgue así. Pero si soy honesto hay áreas de mi vida en que me cuesta confiar en Dios para la victoria. Me es más fácil poner excusas. Pero esta historia me anima a confiar en el Señor y luchar por la victoria espiritual. No nos conformemos con excusas cuando Dios nos quiere dar victorias. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,jueces</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/6c71bab78dbf8952003a2cd1311f81cb.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_127-Josue_23_11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-127-josue-23-11--18484125</link><description><![CDATA[«Guardad, pues, con diligencia vuestras almas, para que améis a Jehová vuestro Dios.» ‭‭(Josué‬ ‭23:11‬)<br /><br />Josué, ya de edad avanzada después de la conquista, se dirigió al pueblo para animarles espiritualmente a seguir a Dios, tal como Moisés había hecho en Deuteronomio. Les advierte del peligro de seguir a otros dioses y luego les manda a guardar sus almas con diligencia para amar a Dios. Leyendo estas palabras, me he dado cuenta de que es parecido a lo que debe hacer cualquier pareja para proteger su matrimonio. Deben guardarse con diligencia para proteger su amor. Esto significa que buscan la intimidad solo entre sí porque valoran su relación y no quieren hacer nada que podría dañarla. Así debemos ver nuestra relación con Dios. Tenemos que proteger esta relación con diligencia y no hacer nada que podría ponerla en peligro o dañarla. Si valoramos nuestra relación con Dios, debemos luchar para ella seriamente.<br /><br />Hoy en todas nuestras actividades cotidianas, guardemos con diligencia nuestro amor para con Dios. Pide a Dios si hay algo que está perjudicando tu relación con Él y luego sé obediente a su voluntad para ti. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18484125</guid><pubDate>Fri, 27 Mar 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18484125/melp_127_josue_23_11.mp3" length="2972709" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Guardad, pues, con diligencia vuestras almas, para que améis a Jehová vuestro Dios.» ‭‭(Josué‬ ‭23:11‬)

Josué, ya de edad avanzada después de la conquista, se dirigió al pueblo para animarles espiritualmente a seguir a Dios, tal como Moisés había...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Guardad, pues, con diligencia vuestras almas, para que améis a Jehová vuestro Dios.» ‭‭(Josué‬ ‭23:11‬)<br /><br />Josué, ya de edad avanzada después de la conquista, se dirigió al pueblo para animarles espiritualmente a seguir a Dios, tal como Moisés había hecho en Deuteronomio. Les advierte del peligro de seguir a otros dioses y luego les manda a guardar sus almas con diligencia para amar a Dios. Leyendo estas palabras, me he dado cuenta de que es parecido a lo que debe hacer cualquier pareja para proteger su matrimonio. Deben guardarse con diligencia para proteger su amor. Esto significa que buscan la intimidad solo entre sí porque valoran su relación y no quieren hacer nada que podría dañarla. Así debemos ver nuestra relación con Dios. Tenemos que proteger esta relación con diligencia y no hacer nada que podría ponerla en peligro o dañarla. Si valoramos nuestra relación con Dios, debemos luchar para ella seriamente.<br /><br />Hoy en todas nuestras actividades cotidianas, guardemos con diligencia nuestro amor para con Dios. Pide a Dios si hay algo que está perjudicando tu relación con Él y luego sé obediente a su voluntad para ti. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>amor,bell,biblia,david,devocional,josué</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/4d9e5beac6b0ead3fe0f5884da56f1c3.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_644-Josue_18_3</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-644-josue-18-3--49274265</link><description><![CDATA[«Y Josué dijo a los hijos de Israel: ¿Hasta cuándo seréis negligentes para venir a poseer la tierra que os ha dado Jehová el Dios de vuestros padres?» (Josué 18:3).<br /><br />Israel por fin había entrado en la tierra prometida. En una campaña militar victoriosa, Josué con su ejército había conquistado a las naciones que habitaban las tierras y como señal de descanso, Israel se congregó en Silo y levantaron el Tabernáculo en su lugar definitivo. Pero no todo estaba bien. Había siete tribus que todavía no habían tomado posesión de sus territorios. En el capítulo anterior leemos que las tribus de Manases y Efraín no habían logrado expulsar a los cananeos y se conformaron con someterlos, pero el caso de estas siete tribus es completamente desconcertante. Ni habían intentado tomar posesión del territorio. Seguían viviendo en sus tiendas en las tierras de sus hermanos en vez de obedecer el mandamiento de Dios. Josué les llama negligentes por no cumplir con su deber. Me pregunto si no hay veces en que nosotros también actuamos como estas siete tribus. Nos acomodamos dónde estamos en vez de obedecer el mandamiento de Dios. No llegamos a experimentar las bendiciones que Dios tiene para nosotros porque somos negligentes. El propósito de Dios es que luchemos contra los pecados y las tentaciones para conseguir la victoria por medio de su Espíritu. Pero si nos quedamos pasivos, podemos perder esta bendición de vivir en la victoria y en el gozo del Espíritu Santo.<br /><br />No seamos negligentes hoy en tomar posesión de las bendiciones que Dios nos quiere dar. Levantémonos y conquistemos en el poder del Espíritu. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/49274265</guid><pubDate>Thu, 26 Mar 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/49274265/melp_644_josue_18_3.mp3" length="4189661" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y Josué dijo a los hijos de Israel: ¿Hasta cuándo seréis negligentes para venir a poseer la tierra que os ha dado Jehová el Dios de vuestros padres?» (Josué 18:3).&#13;
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Israel por fin había entrado en la tierra prometida. En una campaña militar...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y Josué dijo a los hijos de Israel: ¿Hasta cuándo seréis negligentes para venir a poseer la tierra que os ha dado Jehová el Dios de vuestros padres?» (Josué 18:3).<br /><br />Israel por fin había entrado en la tierra prometida. En una campaña militar victoriosa, Josué con su ejército había conquistado a las naciones que habitaban las tierras y como señal de descanso, Israel se congregó en Silo y levantaron el Tabernáculo en su lugar definitivo. Pero no todo estaba bien. Había siete tribus que todavía no habían tomado posesión de sus territorios. En el capítulo anterior leemos que las tribus de Manases y Efraín no habían logrado expulsar a los cananeos y se conformaron con someterlos, pero el caso de estas siete tribus es completamente desconcertante. Ni habían intentado tomar posesión del territorio. Seguían viviendo en sus tiendas en las tierras de sus hermanos en vez de obedecer el mandamiento de Dios. Josué les llama negligentes por no cumplir con su deber. Me pregunto si no hay veces en que nosotros también actuamos como estas siete tribus. Nos acomodamos dónde estamos en vez de obedecer el mandamiento de Dios. No llegamos a experimentar las bendiciones que Dios tiene para nosotros porque somos negligentes. El propósito de Dios es que luchemos contra los pecados y las tentaciones para conseguir la victoria por medio de su Espíritu. Pero si nos quedamos pasivos, podemos perder esta bendición de vivir en la victoria y en el gozo del Espíritu Santo.<br /><br />No seamos negligentes hoy en tomar posesión de las bendiciones que Dios nos quiere dar. Levantémonos y conquistemos en el poder del Espíritu. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,josue,victoria</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/96a753d604cb846b0467fd8c7504106a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_349-Josue_17_12</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-349-josue-17-12--28472088</link><description><![CDATA[«Mas los hijos de Manasés no pudieron arrojar a los de aquellas ciudades; y el cananeo persistió en habitar en aquella tierra.» (Josué 17:12)<br /><br />La frase clave en este versículo es “no pudieron”. ¿Por qué no pudieron los de la tribu de Manasés echar fuera los pueblos que habitaban en la tierra que Dios les había dado? Después de todo, Dios había dado tanto el mandamiento como la promesa. Dios prometió luchar a favor de ellos para darles la victoria sobre las naciones. Entonces ¿en qué sentido no pudieron? La verdad es que ¡ni lo probaron! Al final lo que no pudieron hacer era confiar en la promesa de Dios. Pero lo más curioso viene dos versículos después cuando vienen estos mismos hombres a Josué junto con los de la tribu de Efraín (aquí llamados sencillamente “los hijos de José”) para quejarse de que habían recibido poco territorio comparado con su numerosa población. Dios les había dado territorio suficiente para ellos, pero ellos no se creían suficientes para conquistar el territorio que Dios les dio. Nosotros también podemos caer en esta trampa. Si no estamos dispuestos a confiar en Dios y dejar que su Espíritu nos dé la victoria sobre nuestra carnalidad y pecado, nos va a parecer que las bendiciones de Dios son pocas. Pero el problema no es con las bendiciones de Dios sino con nuestra vida espiritual acomodada. Las promesas de Dios son más que suficientes para todo aquel que está dispuesto a confiar en Dios.<br /><br />Levantémonos hoy con valor para heredar el terreno espiritual que Dios nos ha prometido. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/28472088</guid><pubDate>Wed, 25 Mar 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/28472088/melp_349_josue_17_12.mp3" length="2995655" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Mas los hijos de Manasés no pudieron arrojar a los de aquellas ciudades; y el cananeo persistió en habitar en aquella tierra.» (Josué 17:12)

La frase clave en este versículo es “no pudieron”. ¿Por qué no pudieron los de la tribu de Manasés echar...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Mas los hijos de Manasés no pudieron arrojar a los de aquellas ciudades; y el cananeo persistió en habitar en aquella tierra.» (Josué 17:12)<br /><br />La frase clave en este versículo es “no pudieron”. ¿Por qué no pudieron los de la tribu de Manasés echar fuera los pueblos que habitaban en la tierra que Dios les había dado? Después de todo, Dios había dado tanto el mandamiento como la promesa. Dios prometió luchar a favor de ellos para darles la victoria sobre las naciones. Entonces ¿en qué sentido no pudieron? La verdad es que ¡ni lo probaron! Al final lo que no pudieron hacer era confiar en la promesa de Dios. Pero lo más curioso viene dos versículos después cuando vienen estos mismos hombres a Josué junto con los de la tribu de Efraín (aquí llamados sencillamente “los hijos de José”) para quejarse de que habían recibido poco territorio comparado con su numerosa población. Dios les había dado territorio suficiente para ellos, pero ellos no se creían suficientes para conquistar el territorio que Dios les dio. Nosotros también podemos caer en esta trampa. Si no estamos dispuestos a confiar en Dios y dejar que su Espíritu nos dé la victoria sobre nuestra carnalidad y pecado, nos va a parecer que las bendiciones de Dios son pocas. Pero el problema no es con las bendiciones de Dios sino con nuestra vida espiritual acomodada. Las promesas de Dios son más que suficientes para todo aquel que está dispuesto a confiar en Dios.<br /><br />Levantémonos hoy con valor para heredar el terreno espiritual que Dios nos ha prometido. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,fe,josué,promesas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ab122f7bf08e6c6a33466fad1637fc70.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_123-Josue_11_23</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-123-josue-11-23--18426357</link><description><![CDATA["Tomó, pues, Josué toda la tierra, conforme a todo lo que Jehová había dicho a Moisés; y la entregó Josué a los israelitas por herencia conforme a su distribución según sus tribus; y la tierra descansó de la guerra." Josué 11:23<br /><br />Después de 40 años en el desierto, Israel entró en la tierra y comenzó un período corto pero intenso de guerra. Principalmente leemos de una serie de batallas en que los habitantes de la tierra les atacan a los Israelitas e Israel derrota a sus enemigos. Pero me gusta la última frase del versículo: ""la tierra descansó de la guerra"". En nuestra vida espiritual, estamos en un período intenso de guerra, y muchas veces las batallas vienen porque nuestro enemigo, el enemigo de nuestro Dios, nos ataca. No buscamos solamente defendernos y sobrevivir, sino confiemos en Dios para que nos dé victorias diarias en las batallas. No obstante nos espera un día en que finalmente descansaremos en victoria, cuando, según 1a Corintios 15:26 "el postrer enemigo que será destruido es la muerte".<br /><br />Hasta entonces sigamos buscando la ayuda de Dios en cada batalla. Que Dios nos dé las fuerzas para mantenernos firmes en la lucha.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18426357</guid><pubDate>Tue, 24 Mar 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18426357/melp_123_josue_11_23.mp3" length="2972739" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Tomó, pues, Josué toda la tierra, conforme a todo lo que Jehová había dicho a Moisés; y la entregó Josué a los israelitas por herencia conforme a su distribución según sus tribus; y la tierra descansó de la guerra." Josué 11:23

Después de 40 años en...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Tomó, pues, Josué toda la tierra, conforme a todo lo que Jehová había dicho a Moisés; y la entregó Josué a los israelitas por herencia conforme a su distribución según sus tribus; y la tierra descansó de la guerra." Josué 11:23<br /><br />Después de 40 años en el desierto, Israel entró en la tierra y comenzó un período corto pero intenso de guerra. Principalmente leemos de una serie de batallas en que los habitantes de la tierra les atacan a los Israelitas e Israel derrota a sus enemigos. Pero me gusta la última frase del versículo: ""la tierra descansó de la guerra"". En nuestra vida espiritual, estamos en un período intenso de guerra, y muchas veces las batallas vienen porque nuestro enemigo, el enemigo de nuestro Dios, nos ataca. No buscamos solamente defendernos y sobrevivir, sino confiemos en Dios para que nos dé victorias diarias en las batallas. No obstante nos espera un día en que finalmente descansaremos en victoria, cuando, según 1a Corintios 15:26 "el postrer enemigo que será destruido es la muerte".<br /><br />Hasta entonces sigamos buscando la ayuda de Dios en cada batalla. Que Dios nos dé las fuerzas para mantenernos firmes en la lucha.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,josué,victoria</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/956f5ddde9896f0321297047ef1a4e47.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_121-Josue_7_7</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-121-josue-7-7--18426355</link><description><![CDATA["Y Josué dijo: ¡Ah, Señor Jehová! ¿Por qué hiciste pasar a este pueblo el Jordán, para entregarnos en las manos de los amorreos, para que nos destruyan? ¡Ojalá nos hubiéramos quedado al otro lado del Jordán!" (Josué 7:7)<br /><br />Después de ver la mano de Dios en la victoria sobre Jericó, Josué y el pueblo se sentían confiados. La próxima ciudad, Hai, era tan pequeña que ni mandaron todas las tropas al encuentro. Pero cuando Josué perdió la batalla de Hai, estaba listo para abandonar la guerra. Llega a decirle a Dios que hubiera sido mejor quedarse en el desierto. Dios tuvo que mandarle que se levantara porque estaba completamente hundido. La solución no era la depresión y la rendición; no era volver al pasado. Tampoco era armarse de valor y seguir adelante. La solución era tratar con el problema real y luego volver a la guerra. En nuestra vida cristiana podemos también sufrir derrotas muy dolorosas. Podemos tropezar y sentir que hemos fracasado. Pero la solución es la misma que puso Dios delante de Josué: tratar con el pecado y seguir luchando.<br /><br />Confesemos nuestros pecados a Dios. Pidamos perdón a las personas que hemos ofendido o dañado y luego volvamos a la lucha espiritual. No abandonemos la guerra por una batalla perdida.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18426355</guid><pubDate>Mon, 23 Mar 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18426355/melp_121_josue_7_7.mp3" length="2972881" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Y Josué dijo: ¡Ah, Señor Jehová! ¿Por qué hiciste pasar a este pueblo el Jordán, para entregarnos en las manos de los amorreos, para que nos destruyan? ¡Ojalá nos hubiéramos quedado al otro lado del Jordán!" (Josué 7:7)

Después de ver la mano de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Y Josué dijo: ¡Ah, Señor Jehová! ¿Por qué hiciste pasar a este pueblo el Jordán, para entregarnos en las manos de los amorreos, para que nos destruyan? ¡Ojalá nos hubiéramos quedado al otro lado del Jordán!" (Josué 7:7)<br /><br />Después de ver la mano de Dios en la victoria sobre Jericó, Josué y el pueblo se sentían confiados. La próxima ciudad, Hai, era tan pequeña que ni mandaron todas las tropas al encuentro. Pero cuando Josué perdió la batalla de Hai, estaba listo para abandonar la guerra. Llega a decirle a Dios que hubiera sido mejor quedarse en el desierto. Dios tuvo que mandarle que se levantara porque estaba completamente hundido. La solución no era la depresión y la rendición; no era volver al pasado. Tampoco era armarse de valor y seguir adelante. La solución era tratar con el problema real y luego volver a la guerra. En nuestra vida cristiana podemos también sufrir derrotas muy dolorosas. Podemos tropezar y sentir que hemos fracasado. Pero la solución es la misma que puso Dios delante de Josué: tratar con el pecado y seguir luchando.<br /><br />Confesemos nuestros pecados a Dios. Pidamos perdón a las personas que hemos ofendido o dañado y luego volvamos a la lucha espiritual. No abandonemos la guerra por una batalla perdida.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,josué,victoria</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/63abe72763eb3c642d7081858e5c3278.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_520-Josue_1_8</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-520-josue-1-8--44023673</link><description><![CDATA[«Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.» (Josué 1:8)<br /><br />Cuatro veces en el capítulo uno de Josué, Dios anima y manda a Josué a que se esfuerce y que sea valiente en obedecerle. Pero Dios también le da un consejo para explicar cómo debe esforzarse. Si Josué quería saber la voluntad de Dios y hacer lo que a Dios le agradaba, debía hablar de la ley de forma habitual y debía meditar en ella consistentemente. Realmente es simple si lo piensas: era más fácil para Josué obedecer a Dios si estaba llenando su mente de los pensamientos de Dios. Creo que muchas veces nuestro problema es que Dios está muy lejos de nuestros pensamientos y por eso ni vemos venir las tentaciones o perdemos las oportunidades de ser usados por Dios. Lo que vemos de la vida de Jesús en los Evangelios es precisamente esto: el libro de la ley estaba constantemente en su boca y en sus pensamientos. Nosotros también debemos esforzarnos conscientemente de llenar nuestros pensamientos de la Palabra para que el Espíritu Santo pueda usarla en seguir transformándonos todos los días. Este esfuerzo y valor jamás serán en balde.<br /><br />Hagamos el esfuerzo hoy de meditar en la Palabra a lo largo del día. Hablemos con el Señor cada vez que tengas oportunidad y busquemos oportunidades también de hablar del Señor con los que nos rodean. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44023673</guid><pubDate>Sat, 21 Mar 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44023673/melp_520_josue_1_8.mp3" length="2984515" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.» (Josué 1:8)...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.» (Josué 1:8)<br /><br />Cuatro veces en el capítulo uno de Josué, Dios anima y manda a Josué a que se esfuerce y que sea valiente en obedecerle. Pero Dios también le da un consejo para explicar cómo debe esforzarse. Si Josué quería saber la voluntad de Dios y hacer lo que a Dios le agradaba, debía hablar de la ley de forma habitual y debía meditar en ella consistentemente. Realmente es simple si lo piensas: era más fácil para Josué obedecer a Dios si estaba llenando su mente de los pensamientos de Dios. Creo que muchas veces nuestro problema es que Dios está muy lejos de nuestros pensamientos y por eso ni vemos venir las tentaciones o perdemos las oportunidades de ser usados por Dios. Lo que vemos de la vida de Jesús en los Evangelios es precisamente esto: el libro de la ley estaba constantemente en su boca y en sus pensamientos. Nosotros también debemos esforzarnos conscientemente de llenar nuestros pensamientos de la Palabra para que el Espíritu Santo pueda usarla en seguir transformándonos todos los días. Este esfuerzo y valor jamás serán en balde.<br /><br />Hagamos el esfuerzo hoy de meditar en la Palabra a lo largo del día. Hablemos con el Señor cada vez que tengas oportunidad y busquemos oportunidades también de hablar del Señor con los que nos rodean. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,josué,meditación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/794db05f38f48e1c7a7cf7631b4627d0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_210 - Tito_2_10</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-210-tito-2-10--19781644</link><description><![CDATA[«no defraudando, sino mostrándose fieles en todo, para que en todo adornen la doctrina de Dios nuestro Salvador.» (Tito 2:10)<br /><br />En el segundo capítulo de su carta a Tito, Pablo da una serie de instrucciones a diferentes grupos de creyentes. Habla primero a los hombres mayores, después a las mujeres. Luego menciona a los jóvenes y finalmente a los siervos. En cada caso, habla de cómo debe vivir un cristiano, de cómo la salvación debe verse en el carácter en uno que ha sido transformado por la gracia de Dios. Al final de la sección, Pablo nos da el propósito de esta instrucción específica. Todo viene a ser por el testimonio del creyente. Debemos vivir de tal forma que nuestros adversarios no tengan nada malo que decir de nosotros (8). El apóstol añade un pensamiento más para cerrar esta sección: la vida de un creyente debe adornar la doctrina de Dios, nuestro Salvador. Ahora bien, la doctrina de nuestro Salvador es preciosa en sí. Siendo Dios, Cristo se despojó a sí mismo para morir por pecadores. No podemos añadir nada a este mensaje, pero por nuestra forma de vivir podemos adornarlo. Si vivimos según la voluntad de Dios, otros notarán más la belleza de este evangelio. Tristemente también funciona al inverso. Si desobedecemos a Dios, será más fácil que otros ignoren el evangelio.<br /><br />Nos conviene meditar hoy sobre nuestras acciones. En todo lo que haremos hoy, ¿facilitaremos las excusas para no seguir a Cristo o resaltaremos la belleza del mensaje del evangelio? (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19781644</guid><pubDate>Fri, 20 Mar 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19781644/melp_210_tito_2_10.mp3" length="2990800" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«no defraudando, sino mostrándose fieles en todo, para que en todo adornen la doctrina de Dios nuestro Salvador.» (Tito 2:10)

En el segundo capítulo de su carta a Tito, Pablo da una serie de instrucciones a diferentes grupos de creyentes. Habla...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«no defraudando, sino mostrándose fieles en todo, para que en todo adornen la doctrina de Dios nuestro Salvador.» (Tito 2:10)<br /><br />En el segundo capítulo de su carta a Tito, Pablo da una serie de instrucciones a diferentes grupos de creyentes. Habla primero a los hombres mayores, después a las mujeres. Luego menciona a los jóvenes y finalmente a los siervos. En cada caso, habla de cómo debe vivir un cristiano, de cómo la salvación debe verse en el carácter en uno que ha sido transformado por la gracia de Dios. Al final de la sección, Pablo nos da el propósito de esta instrucción específica. Todo viene a ser por el testimonio del creyente. Debemos vivir de tal forma que nuestros adversarios no tengan nada malo que decir de nosotros (8). El apóstol añade un pensamiento más para cerrar esta sección: la vida de un creyente debe adornar la doctrina de Dios, nuestro Salvador. Ahora bien, la doctrina de nuestro Salvador es preciosa en sí. Siendo Dios, Cristo se despojó a sí mismo para morir por pecadores. No podemos añadir nada a este mensaje, pero por nuestra forma de vivir podemos adornarlo. Si vivimos según la voluntad de Dios, otros notarán más la belleza de este evangelio. Tristemente también funciona al inverso. Si desobedecemos a Dios, será más fácil que otros ignoren el evangelio.<br /><br />Nos conviene meditar hoy sobre nuestras acciones. En todo lo que haremos hoy, ¿facilitaremos las excusas para no seguir a Cristo o resaltaremos la belleza del mensaje del evangelio? (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>adornar,bell,biblia,david,devocional,evangelio,tito</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/dec41936f43fe1977734a8953c61c8dc.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_206 - 2Timoteo_3_4</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-206-2timoteo-3-4--19718470</link><description><![CDATA[«traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios,» (2 Timoteo 3:4)<br /><br />El capítulo tres de esta segunda carta de Pablo a Timoteo describe el carácter de los últimos días. El apóstol nos advierte que serán tiempos peligrosos, no porque sean realmente diferentes de cualquier otro tiempo en la historia del mundo, sino porque claramente se manifestará el verdadero carácter del ser humano en rebeldía contra su Dios. La lista empieza y termina hablando del amor. Nos dice que habrá hombres amadores de sí mismos y termina diciendo que serán amadores de los deleites más que de Dios. Tristemente esta descripción me parece adecuada para nuestra sociedad hoy en día. Todos parecen estar buscando su propio placer y en general hay un desprecio por el pensamiento de Dios. Ahora bien, es importante enfatizar que el texto no dice que el placer es un pecado. Dios ha preparado miles de placeres para nosotros que podemos disfrutar sin pecar. Pero el peligro viene cuando buscamos disfrutar el placer e ignorar a Dios. Si el placer es lo que buscamos, nos abrimos a cualquier placer, ignorando las leyes de Dios. La clave es encontrar en Dios nuestro mayor placer. Cuando buscamos primeramente el placer de Dios, o sea, lo que agrada a Dios, encontraremos un mundo lleno de placeres dentro de su voluntad. <br /><br />En medio de una generación de personas que aman los deleites más que a Dios, podemos ser un testimonio del amor verdadero que nos llena de gozo en Cristo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19718470</guid><pubDate>Thu, 19 Mar 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19718470/melp_206_2timoteo_3_4.mp3" length="2992565" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios,» (2 Timoteo 3:4)

El capítulo tres de esta segunda carta de Pablo a Timoteo describe el carácter de los últimos días. El apóstol nos advierte que serán tiempos peligrosos,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios,» (2 Timoteo 3:4)<br /><br />El capítulo tres de esta segunda carta de Pablo a Timoteo describe el carácter de los últimos días. El apóstol nos advierte que serán tiempos peligrosos, no porque sean realmente diferentes de cualquier otro tiempo en la historia del mundo, sino porque claramente se manifestará el verdadero carácter del ser humano en rebeldía contra su Dios. La lista empieza y termina hablando del amor. Nos dice que habrá hombres amadores de sí mismos y termina diciendo que serán amadores de los deleites más que de Dios. Tristemente esta descripción me parece adecuada para nuestra sociedad hoy en día. Todos parecen estar buscando su propio placer y en general hay un desprecio por el pensamiento de Dios. Ahora bien, es importante enfatizar que el texto no dice que el placer es un pecado. Dios ha preparado miles de placeres para nosotros que podemos disfrutar sin pecar. Pero el peligro viene cuando buscamos disfrutar el placer e ignorar a Dios. Si el placer es lo que buscamos, nos abrimos a cualquier placer, ignorando las leyes de Dios. La clave es encontrar en Dios nuestro mayor placer. Cuando buscamos primeramente el placer de Dios, o sea, lo que agrada a Dios, encontraremos un mundo lleno de placeres dentro de su voluntad. <br /><br />En medio de una generación de personas que aman los deleites más que a Dios, podemos ser un testimonio del amor verdadero que nos llena de gozo en Cristo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2timoteo,amor,bell,biblia,david,devocional</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b7540735dacd20605cdd89dfaa09e8aa.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_199 - 1Tim_4_8</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-199-1tim-4-8--19545060</link><description><![CDATA[«porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.» (1 Timoteo 4:8)<br /><br />Nuestra sociedad asigna mucho valor al ejercicio corporal. Más y más personas apartan un tiempo en medio de toda su actividad ajetreada para hacer ejercicio y por supuesto, no es malo hacerlo. Después de todo, nuestro cuerpo necesita el ejercicio para mantenerse sano, pero el peligro para nosotros es llegar a ejercitar lo físico mientras ignoramos lo espiritual. Eso sí que es necio. La razón que nos da el apóstol es que el ejercicio físico es provechoso para nuestro presente, mientras el ejercicio en la piedad es necesario tanto ahora como en la vida venidera. Lo que nos está diciendo es que si es bueno programar un tiempo para hacer deporte y mantener nuestro cuerpo físico, es incluso más importante disciplinarnos para tener un encuentro diario con el Señor en la Palabra y en la oración, vivir meditando en las verdades de Dios, buscar conocer y obedecer la voluntad de Dios para nuestras vidas. Éste es el ejercicio que jamás debemos abandonar.<br /><br />¿Cómo vamos con nuestra salud corporal? Es importante cuidar el cuerpo que Dios nos ha dado. ¿Cómo vamos con nuestra salud espiritual? No desaprovechemos nuestro tiempo ignorando lo más importante. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19545060</guid><pubDate>Wed, 18 Mar 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19545060/melp_199_1timoteo_4_8.mp3" length="4189733" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.» (1 Timoteo 4:8)

Nuestra sociedad asigna mucho valor al ejercicio corporal. Más y más personas...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.» (1 Timoteo 4:8)<br /><br />Nuestra sociedad asigna mucho valor al ejercicio corporal. Más y más personas apartan un tiempo en medio de toda su actividad ajetreada para hacer ejercicio y por supuesto, no es malo hacerlo. Después de todo, nuestro cuerpo necesita el ejercicio para mantenerse sano, pero el peligro para nosotros es llegar a ejercitar lo físico mientras ignoramos lo espiritual. Eso sí que es necio. La razón que nos da el apóstol es que el ejercicio físico es provechoso para nuestro presente, mientras el ejercicio en la piedad es necesario tanto ahora como en la vida venidera. Lo que nos está diciendo es que si es bueno programar un tiempo para hacer deporte y mantener nuestro cuerpo físico, es incluso más importante disciplinarnos para tener un encuentro diario con el Señor en la Palabra y en la oración, vivir meditando en las verdades de Dios, buscar conocer y obedecer la voluntad de Dios para nuestras vidas. Éste es el ejercicio que jamás debemos abandonar.<br /><br />¿Cómo vamos con nuestra salud corporal? Es importante cuidar el cuerpo que Dios nos ha dado. ¿Cómo vamos con nuestra salud espiritual? No desaprovechemos nuestro tiempo ignorando lo más importante. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1timoteo,bell,biblia,david,devocional,ejercicio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/95f6c535a1deec3dbda9248a67460454.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_118-Deuteronomio_34_10</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-118-deuteronomio-34-10--18379216</link><description><![CDATA["Y nunca más se levantó profeta en Israel como Moisés, a quien haya conocido Jehová cara a cara" (Deuteronomio 34:10)<br /><br />En Deuteronomio 18:15 Dios había prometido que en el futuro levantaría a un profeta como Moisés, refiriéndose al Mesías. Ahora en el final del libro, volvemos a este pensamiento. Aquí nos dice el libro que Moisés había sido un gran profeta de su pueblo, mayor que todos los que habían estado antes de él o contemporaneos con él. Pero este versículo nos ayuda a entender más sobre la base de comparación entre Moisés y el futuro profeta ""como Moisés"". Nadie había tenido la relación con Jehová que Moisés había gozado, hablando con Él cara a cara. ¡Pero esto no significa que nadie superaría a Moisés! La nación tendría que esperar siglos, pero Dios prometió enviar un profeta que conocía a Dios cara a cara como Moisés. Jesús es aquel Profeta, incluso más grande que Moisés. No solo hablaba con el Padre cara a cara, sino que provenía del Padre y volvió a Él. Hizo más milagros que Moisés y jamás pecó aunque él también estaba rodeado de un pueblo rebelde.<br /><br />Pero lo mejor del prometido Profeta es que nos lleva a conocer a Dios mejor. Vino para revelar al Padre y un día nosotros conoceremos a Dios cara a cara, siendo transformados en la misma imagen de nuestro Salvador. Demos gracias a Dios hoy por este Profeta mayor que Moisés que el Padre envió para salvarnos.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18379216</guid><pubDate>Tue, 17 Mar 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18379216/melp_118_deuteronomio_34_10.mp3" length="2972911" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Y nunca más se levantó profeta en Israel como Moisés, a quien haya conocido Jehová cara a cara" (Deuteronomio 34:10)

En Deuteronomio 18:15 Dios había prometido que en el futuro levantaría a un profeta como Moisés, refiriéndose al Mesías. Ahora en el...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Y nunca más se levantó profeta en Israel como Moisés, a quien haya conocido Jehová cara a cara" (Deuteronomio 34:10)<br /><br />En Deuteronomio 18:15 Dios había prometido que en el futuro levantaría a un profeta como Moisés, refiriéndose al Mesías. Ahora en el final del libro, volvemos a este pensamiento. Aquí nos dice el libro que Moisés había sido un gran profeta de su pueblo, mayor que todos los que habían estado antes de él o contemporaneos con él. Pero este versículo nos ayuda a entender más sobre la base de comparación entre Moisés y el futuro profeta ""como Moisés"". Nadie había tenido la relación con Jehová que Moisés había gozado, hablando con Él cara a cara. ¡Pero esto no significa que nadie superaría a Moisés! La nación tendría que esperar siglos, pero Dios prometió enviar un profeta que conocía a Dios cara a cara como Moisés. Jesús es aquel Profeta, incluso más grande que Moisés. No solo hablaba con el Padre cara a cara, sino que provenía del Padre y volvió a Él. Hizo más milagros que Moisés y jamás pecó aunque él también estaba rodeado de un pueblo rebelde.<br /><br />Pero lo mejor del prometido Profeta es que nos lleva a conocer a Dios mejor. Vino para revelar al Padre y un día nosotros conoceremos a Dios cara a cara, siendo transformados en la misma imagen de nuestro Salvador. Demos gracias a Dios hoy por este Profeta mayor que Moisés que el Padre envió para salvarnos.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,cristo,david,deuteronomio,devocional</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/6121e525c81e02197c653daea61b0b42.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_141-Deut_30_20</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-141-deut-30-20--18662259</link><description><![CDATA[«amando a Jehová tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él; porque él es vida para ti, y prolongación de tus días; a fin de que habites sobre la tierra que juró Jehová a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, que les había de dar.» (Deuteronomio‬ ‭30:20‬)<br /><br />Cuando Moisés se dirige al pueblo justo antes de entrar en la tierra prometida, les advierte de la muerte y la maldición y les anima a escoger la vida y la bendición. El camino de muerte era lo que habían escogido sus padres cuando desconfiaron de las promesas de Dios y decidieron volver a Egipto. Pero ahora esta generación tenían una nueva oportunidad de escoger la vida, obedeciendo a Dios y confiando en la victoria que les había prometido. Me gusta esta frase en el versículo: Dios es vida para ti. Es la frase paralela a la del Nuevo Testamento que encontramos en la epístola de Pablo a los filipenses: ""para mí el vivir es Cristo"". Pero notemos los verbos que preceden la frase. Si Dios significa vida para nosotros entonces, según este versículo, debemos amarle, obedecerle –el amor correcto siempre nos debe llevar a atender a su voz— y seguirle. El amor produce la obediencia y la obediencia nos llevará a usar nuestras vidas para seguir y servirle. <br /><br />Esta lista empieza con el corazón y se manifiesta en las acciones. Enfatiza una vez más que Dios quiere transformar nuestra vida desde el interior. Si alguien observara nuestra vida hoy, ¿sería evidente que Dios es vida para nosotros? (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18662259</guid><pubDate>Mon, 16 Mar 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18662259/melp_141_deut_30_20.mp3" length="2972434" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«amando a Jehová tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él; porque él es vida para ti, y prolongación de tus días; a fin de que habites sobre la tierra que juró Jehová a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, que les había de dar.» (Deuteronomio‬...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«amando a Jehová tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él; porque él es vida para ti, y prolongación de tus días; a fin de que habites sobre la tierra que juró Jehová a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, que les había de dar.» (Deuteronomio‬ ‭30:20‬)<br /><br />Cuando Moisés se dirige al pueblo justo antes de entrar en la tierra prometida, les advierte de la muerte y la maldición y les anima a escoger la vida y la bendición. El camino de muerte era lo que habían escogido sus padres cuando desconfiaron de las promesas de Dios y decidieron volver a Egipto. Pero ahora esta generación tenían una nueva oportunidad de escoger la vida, obedeciendo a Dios y confiando en la victoria que les había prometido. Me gusta esta frase en el versículo: Dios es vida para ti. Es la frase paralela a la del Nuevo Testamento que encontramos en la epístola de Pablo a los filipenses: ""para mí el vivir es Cristo"". Pero notemos los verbos que preceden la frase. Si Dios significa vida para nosotros entonces, según este versículo, debemos amarle, obedecerle –el amor correcto siempre nos debe llevar a atender a su voz— y seguirle. El amor produce la obediencia y la obediencia nos llevará a usar nuestras vidas para seguir y servirle. <br /><br />Esta lista empieza con el corazón y se manifiesta en las acciones. Enfatiza una vez más que Dios quiere transformar nuestra vida desde el interior. 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Si en vez de confiar en Dios, el pueblo empieza a confiar en las murallas de las ciudades que Dios estaba a punto de entregarles, Dios permitirá que vengan enemigos que derribarán los muros en que confiaban. Suena duro, lo sé, pero la verdad es que Dios no desea que su pueblo ponga su confianza en lo que no es Dios. Más bien quiere que ellos siempre confíen en Él. Nosotros también tenemos que tener cuidado de no poner nuestra confianza en las cosas que Dios nos da en vez de en Dios mismo. Nos es más fácil de lo que imaginamos. Si Dios nos ha dado dinero, lo más natural del mundo es llegar a confiar en ese dinero. Ocurre lo mismo con seres queridos, nuestros talentos o nuestras posesiones. A veces Dios, en su amor, permitirá que aquello en que estamos confiando nos falle para devolvernos a una confianza íntegra en Él. Pero si ponemos toda nuestra confianza en Él, jamás nos fallará. <br /><br />Busquemos vivir hoy completamente confiados en el único que merece toda nuestra confianza. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18354717</guid><pubDate>Sat, 14 Mar 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18354717/melp_116_deuteronomio_28_52.mp3" length="2973031" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Pondrá sitio a todas tus ciudades, hasta que caigan tus muros altos y fortificados en que tú confías, en toda tu tierra; sitiará, pues, todas tus ciudades y toda la tierra que Jehová tu Dios te hubiere dado." (Deuteronomio 28:52)

Dios advierte a su...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Pondrá sitio a todas tus ciudades, hasta que caigan tus muros altos y fortificados en que tú confías, en toda tu tierra; sitiará, pues, todas tus ciudades y toda la tierra que Jehová tu Dios te hubiere dado." (Deuteronomio 28:52)<br /><br />Dios advierte a su pueblo sobre un peligro en su futuro después de la conquista de la tierra. Si en vez de confiar en Dios, el pueblo empieza a confiar en las murallas de las ciudades que Dios estaba a punto de entregarles, Dios permitirá que vengan enemigos que derribarán los muros en que confiaban. Suena duro, lo sé, pero la verdad es que Dios no desea que su pueblo ponga su confianza en lo que no es Dios. Más bien quiere que ellos siempre confíen en Él. Nosotros también tenemos que tener cuidado de no poner nuestra confianza en las cosas que Dios nos da en vez de en Dios mismo. Nos es más fácil de lo que imaginamos. Si Dios nos ha dado dinero, lo más natural del mundo es llegar a confiar en ese dinero. Ocurre lo mismo con seres queridos, nuestros talentos o nuestras posesiones. A veces Dios, en su amor, permitirá que aquello en que estamos confiando nos falle para devolvernos a una confianza íntegra en Él. Pero si ponemos toda nuestra confianza en Él, jamás nos fallará. <br /><br />Busquemos vivir hoy completamente confiados en el único que merece toda nuestra confianza. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,deuteronomio,devocional</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/9ee9c5b99aa547dee39e3810b16cccbc.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_344-Deuteronomio_27_26</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-344-deuteronomio-27-26--27786334</link><description><![CDATA[«Maldito el que no confirmare las palabras de esta ley para hacerlas. Y dirá todo el pueblo: Amén.» (Deuteronomio 27:26)<br /><br />En este capítulo Moisés mandó al pueblo a hacer un rito de confirmación del pacto cuando entraran en la tierra. Unas tribus se pondrían sobre un monte para declarar la bendición mientras el resto estuviera sobre otro monte para pronunciar la maldición (27:12-13). A continuación leemos las maldiciones confirmadas por el amén del pueblo. En general la lista contiene pecados vergonzosos que fácilmente se podrían contestar con un rotundo “Amén”. Pero la última maldición es diferente. Es tan general que podría condenar a cualquiera. Maldito el que no hace todo lo que la ley manda. Esta última frase condenaba a todos los que pronunciaban el amén después de escucharlo. En esta maldición, vemos un propósito de la ley: la ley de Dios nos muestra que somos pecadores ante Dios. Ninguno de nosotros hemos cumplido perfectamente las condiciones del pacto de Dios. Este amén nos recuerda que en base de nuestros esfuerzos lo único que merecemos de Dios es una maldición, una separación eterna de un Dios santo. Pero este amén también nos recuerda del Mesías de Dios, Cristo, que, pese a su perfecta obediencia, fue hecho maldición por nosotros sobre una cruz (Gál. 3:13). <br /><br />Gracias a su redención, esperamos bendición como hijos redimidos. «Y dirá todo el pueblo: Amén». (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/27786334</guid><pubDate>Fri, 13 Mar 2026 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/27786334/melp_344_deuteronomio_27_26.mp3" length="3005138" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Maldito el que no confirmare las palabras de esta ley para hacerlas. Y dirá todo el pueblo: Amén.» (Deuteronomio 27:26)

En este capítulo Moisés mandó al pueblo a hacer un rito de confirmación del pacto cuando entraran en la tierra. Unas tribus se...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Maldito el que no confirmare las palabras de esta ley para hacerlas. Y dirá todo el pueblo: Amén.» (Deuteronomio 27:26)<br /><br />En este capítulo Moisés mandó al pueblo a hacer un rito de confirmación del pacto cuando entraran en la tierra. Unas tribus se pondrían sobre un monte para declarar la bendición mientras el resto estuviera sobre otro monte para pronunciar la maldición (27:12-13). A continuación leemos las maldiciones confirmadas por el amén del pueblo. En general la lista contiene pecados vergonzosos que fácilmente se podrían contestar con un rotundo “Amén”. Pero la última maldición es diferente. Es tan general que podría condenar a cualquiera. Maldito el que no hace todo lo que la ley manda. Esta última frase condenaba a todos los que pronunciaban el amén después de escucharlo. En esta maldición, vemos un propósito de la ley: la ley de Dios nos muestra que somos pecadores ante Dios. Ninguno de nosotros hemos cumplido perfectamente las condiciones del pacto de Dios. Este amén nos recuerda que en base de nuestros esfuerzos lo único que merecemos de Dios es una maldición, una separación eterna de un Dios santo. Pero este amén también nos recuerda del Mesías de Dios, Cristo, que, pese a su perfecta obediencia, fue hecho maldición por nosotros sobre una cruz (Gál. 3:13). <br /><br />Gracias a su redención, esperamos bendición como hijos redimidos. «Y dirá todo el pueblo: Amén». (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,bendición,biblia,david,deuteronomio,devocional,ley,maldición</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_343-Deuteronomio_22_10</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-343-deuteronomio-22-10--27680604</link><description><![CDATA[«No ararás con buey y con asno juntamente.» (Deuteronomio 22:10)<br /><br />A primera vista, parece un texto extraño, ¿verdad? Esta ley del Antiguo Testamento prohibir arar un compo con un buey y un asno en el mismo yugo. Cuando leemos las leyes del pueblo de Israel, encontramos que Dios dio varias leyes que tenían como propósito enfatizar las distinciones y la importancia de mantener las mismas. El propósito era recordar al pueblo que habían sido redimidos para Dios y que no debían borrar esta distinción. Esta ley de no unir un buey y un burro en un mismo yugo establece un principio espiritual que Pablo usa en el Nuevo Testamento para enseñar que un creyente no debe vincularse con un incrédulo mediante un «yugo desigual» (2 Corintios 6:14). Solemos aplicar este texto al matrimonio pero la verdad es que en el contexto, el pensamiento es más general. Ahora bien, enfatizo que la Biblia jamás enseña que no debamos tener contacto con el mundo; pero el principio queda claro: Dios quiere que haya una distinción evidente entre sus hijos y el mundo. Pero hay otro yugo en el Nuevo Testamento que nos sorprende. Cristo invita a los «trabajados y cargados» a llevar su yugo para hallar «descanso para vuestras almas» (Mateo 11:29). Gracias a este ""yugo desigual”, la fuerza de Cristo suple nuestra debilidad para que podamos encontrar descanso y paz junto a Él. <br /><br />Aprovechemos de estar en este yugo con Cristo y pidamos de nuevo su fuerza y paz en cada situación en que nos encontraremos hoy. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/27680604</guid><pubDate>Thu, 12 Mar 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/27680604/melp_343_deuteronomio_22_10.mp3" length="3016745" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«No ararás con buey y con asno juntamente.» (Deuteronomio 22:10)

A primera vista, parece un texto extraño, ¿verdad? Esta ley del Antiguo Testamento prohibir arar un compo con un buey y un asno en el mismo yugo. Cuando leemos las leyes del pueblo de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«No ararás con buey y con asno juntamente.» (Deuteronomio 22:10)<br /><br />A primera vista, parece un texto extraño, ¿verdad? Esta ley del Antiguo Testamento prohibir arar un compo con un buey y un asno en el mismo yugo. Cuando leemos las leyes del pueblo de Israel, encontramos que Dios dio varias leyes que tenían como propósito enfatizar las distinciones y la importancia de mantener las mismas. El propósito era recordar al pueblo que habían sido redimidos para Dios y que no debían borrar esta distinción. Esta ley de no unir un buey y un burro en un mismo yugo establece un principio espiritual que Pablo usa en el Nuevo Testamento para enseñar que un creyente no debe vincularse con un incrédulo mediante un «yugo desigual» (2 Corintios 6:14). Solemos aplicar este texto al matrimonio pero la verdad es que en el contexto, el pensamiento es más general. Ahora bien, enfatizo que la Biblia jamás enseña que no debamos tener contacto con el mundo; pero el principio queda claro: Dios quiere que haya una distinción evidente entre sus hijos y el mundo. Pero hay otro yugo en el Nuevo Testamento que nos sorprende. Cristo invita a los «trabajados y cargados» a llevar su yugo para hallar «descanso para vuestras almas» (Mateo 11:29). Gracias a este ""yugo desigual”, la fuerza de Cristo suple nuestra debilidad para que podamos encontrar descanso y paz junto a Él. <br /><br />Aprovechemos de estar en este yugo con Cristo y pidamos de nuevo su fuerza y paz en cada situación en que nos encontraremos hoy. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,deuteronomio,devocional,fuerza,yugo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_115-Deuteronomio_18_18</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-115-deuteronomio-18-18--18332386</link><description><![CDATA["Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare." (Deuteronomio 18:18)<br /><br />Este texto es uno de los grandes textos del Mesías en el Antiguo Testamento. Para entender lo que nos dice tenemos que volver al monte de Sinaí cuando Dios habló con su pueblo desde la llama y con truenos. La grandeza y la majestad de Dios en Sinaí llevó al pueblo de Israel a pedir que Moisés mediara por ellos con Dios. Siempre había pensado que el pueblo se equivocó en pedir no tener que escuchar la voz de Dios, pero la verdad es que en Deuteronomio vemos que tenían razón. Dios dice que necesitaban un mediador; pero el plan de Dios era darles un Mediador perfecto, alguien mucho más grande que el hombre que les había sacado de la esclavitud en Egipto. Dios aquí habla del Profeta parecido a Moisés, refiriéndose al prometido Mesías. Y cuando llegamos al Nuevo Testamento y leemos de la persona de Jesucristo, Dios perfectamente encarnado, nos damos cuenta de que Jesús es aquel perfecto mediador entre Dios y el hombre prometido en Deuteronomio. Cristo es el mediador que nos comunica toda la voluntad del Padre. Nuestro deber es escuchar y obedecerle, no como Israel, que se rebeló contra Moisés.<br /><br />Escuchemos hoy la voz de nuestro Salvador por medio de su Palabra. Nuestra tentación será ignorar o rebelarnos contra este mediador. Pero habrá gran bendición si vivimos de acuerdo a lo que Él nos enseñó.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18332386</guid><pubDate>Wed, 11 Mar 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18332386/melp_115_deuteronomio_18_18.mp3" length="2973068" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare." (Deuteronomio 18:18)

Este texto es uno de los grandes textos del Mesías en el Antiguo Testamento. Para...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis palabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mandare." (Deuteronomio 18:18)<br /><br />Este texto es uno de los grandes textos del Mesías en el Antiguo Testamento. Para entender lo que nos dice tenemos que volver al monte de Sinaí cuando Dios habló con su pueblo desde la llama y con truenos. La grandeza y la majestad de Dios en Sinaí llevó al pueblo de Israel a pedir que Moisés mediara por ellos con Dios. Siempre había pensado que el pueblo se equivocó en pedir no tener que escuchar la voz de Dios, pero la verdad es que en Deuteronomio vemos que tenían razón. Dios dice que necesitaban un mediador; pero el plan de Dios era darles un Mediador perfecto, alguien mucho más grande que el hombre que les había sacado de la esclavitud en Egipto. Dios aquí habla del Profeta parecido a Moisés, refiriéndose al prometido Mesías. Y cuando llegamos al Nuevo Testamento y leemos de la persona de Jesucristo, Dios perfectamente encarnado, nos damos cuenta de que Jesús es aquel perfecto mediador entre Dios y el hombre prometido en Deuteronomio. Cristo es el mediador que nos comunica toda la voluntad del Padre. Nuestro deber es escuchar y obedecerle, no como Israel, que se rebeló contra Moisés.<br /><br />Escuchemos hoy la voz de nuestro Salvador por medio de su Palabra. Nuestra tentación será ignorar o rebelarnos contra este mediador. Pero habrá gran bendición si vivimos de acuerdo a lo que Él nos enseñó.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,deuteronomio,devocional,obediencia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/0fdf254faa174abfb2891aae045e97fc.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_342-Deuteronomio_12_7</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-342-deuteronomio-12-7--27579057</link><description><![CDATA[«y comeréis allí delante de Jehová vuestro Dios, y os alegraréis, vosotros y vuestras familias, en toda obra de vuestras manos en la cual Jehová tu Dios te hubiere bendecido.» (Deuteronomio 12:7)<br /><br />Cuando pensamos en los sacrificios del Antiguo Testamento, solemos pensar en el holocausto, aquel sacrificio quemado en el altar. Pero en este texto, leemos de otro tipo de sacrificio. Es una celebración de las bendiciones de Dios. En el recinto del templo, una familia podía celebrar una comida por medio de la cual reconocían la provisión de Dios en sus vidas. En la historia de los padres de Samuel, vemos una de estas celebraciones aunque terminó siendo un tiempo amargo para la madre de Samuel porque la otra esposa de su marido le echaba en cara que no podía tener hijos. El hecho de que Dios ordenara este tipo de sacrificio nos dice que hay algo beneficioso en él. Hacemos bien en celebrar la obra de nuestras manos en la cual Dios nos ha bendecido. No digo que tengamos que hacer una comida sacrificial sino que debemos constantemente hacer un esfuerzo de reconocer la bendición y la provisión de Dios y alegrarnos en ello. También hacemos bien en involucrar a toda nuestra familia en esta celebración de alabanza. «Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre.» (Hebreos 13:15). <br /><br />Tomemos tiempo hoy en familia o con amigos para reconocer las bendiciones de Dios sobre la obra de nuestras manos a fin de poder ofrecer un sacrificio de alabanza. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/27579057</guid><pubDate>Tue, 10 Mar 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/27579057/melp_342_deuteronomio_12_7.mp3" length="3014850" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«y comeréis allí delante de Jehová vuestro Dios, y os alegraréis, vosotros y vuestras familias, en toda obra de vuestras manos en la cual Jehová tu Dios te hubiere bendecido.» (Deuteronomio 12:7)

Cuando pensamos en los sacrificios del Antiguo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«y comeréis allí delante de Jehová vuestro Dios, y os alegraréis, vosotros y vuestras familias, en toda obra de vuestras manos en la cual Jehová tu Dios te hubiere bendecido.» (Deuteronomio 12:7)<br /><br />Cuando pensamos en los sacrificios del Antiguo Testamento, solemos pensar en el holocausto, aquel sacrificio quemado en el altar. Pero en este texto, leemos de otro tipo de sacrificio. Es una celebración de las bendiciones de Dios. En el recinto del templo, una familia podía celebrar una comida por medio de la cual reconocían la provisión de Dios en sus vidas. En la historia de los padres de Samuel, vemos una de estas celebraciones aunque terminó siendo un tiempo amargo para la madre de Samuel porque la otra esposa de su marido le echaba en cara que no podía tener hijos. El hecho de que Dios ordenara este tipo de sacrificio nos dice que hay algo beneficioso en él. Hacemos bien en celebrar la obra de nuestras manos en la cual Dios nos ha bendecido. No digo que tengamos que hacer una comida sacrificial sino que debemos constantemente hacer un esfuerzo de reconocer la bendición y la provisión de Dios y alegrarnos en ello. También hacemos bien en involucrar a toda nuestra familia en esta celebración de alabanza. «Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre.» (Hebreos 13:15). <br /><br />Tomemos tiempo hoy en familia o con amigos para reconocer las bendiciones de Dios sobre la obra de nuestras manos a fin de poder ofrecer un sacrificio de alabanza. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>alabanza,bell,biblia,david,deuteronomio,devocional</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_112-Deut_7_26</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-112-deut-7-26--18300298</link><description><![CDATA["y no traerás cosa abominable a tu casa, para que no seas anatema; del todo la aborrecerás y la abominarás, porque es anatema." (Deuteronomio 7:26)<br /><br />Aquí en la ley, Dios manda a su pueblo sobre lo que deben hacer con los ídolos de la tierra que estaban a punto de heredar: destruirlos por completo. ¡Incluso en el contexto les advierte de no intentar rescatar el oro que los cubría! Debían aborrecer lo que era una abominación a Dios, la señal de la rebeldía de la creación contra su Creador. Si no obedecían, correrían el riesgo de llegar a ser anatema ellos también. Más adelante, cuando bajo Josué el pueblo llegó a Jericó, Dios repitió este mandamiento y Acán desobedeció. En resumidas cuentas, Dios quiere que su pueblo se mantenga limpio y separado de lo abominable para que lo abominable no les destruyera.Vivimos rodeados de una sociedad rebelde que ha rechazado a Dios. El propósito de Dios es que vivamos entre ellos sin llegar a ser conformados y manchados de su pecado. Estamos aquí para ser luz y sal, pero el peligro que corremos es llegar a asimilar las abominaciones que nos rodean, incluso sin darnos cuenta. Debemos ser conscientes del peligro: nos pueden destruir. <br /><br />Mantengamos nuestra mente, nuestra vida y nuestro testimonio limpio para el Señor, para que podamos ser el testimonio que Dios quiere que seamos.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18300298</guid><pubDate>Mon, 09 Mar 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18300298/melp_112_deut_7_26.mp3" length="2973149" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"y no traerás cosa abominable a tu casa, para que no seas anatema; del todo la aborrecerás y la abominarás, porque es anatema." (Deuteronomio 7:26)

Aquí en la ley, Dios manda a su pueblo sobre lo que deben hacer con los ídolos de la tierra que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["y no traerás cosa abominable a tu casa, para que no seas anatema; del todo la aborrecerás y la abominarás, porque es anatema." (Deuteronomio 7:26)<br /><br />Aquí en la ley, Dios manda a su pueblo sobre lo que deben hacer con los ídolos de la tierra que estaban a punto de heredar: destruirlos por completo. ¡Incluso en el contexto les advierte de no intentar rescatar el oro que los cubría! Debían aborrecer lo que era una abominación a Dios, la señal de la rebeldía de la creación contra su Creador. Si no obedecían, correrían el riesgo de llegar a ser anatema ellos también. Más adelante, cuando bajo Josué el pueblo llegó a Jericó, Dios repitió este mandamiento y Acán desobedeció. En resumidas cuentas, Dios quiere que su pueblo se mantenga limpio y separado de lo abominable para que lo abominable no les destruyera.Vivimos rodeados de una sociedad rebelde que ha rechazado a Dios. El propósito de Dios es que vivamos entre ellos sin llegar a ser conformados y manchados de su pecado. Estamos aquí para ser luz y sal, pero el peligro que corremos es llegar a asimilar las abominaciones que nos rodean, incluso sin darnos cuenta. Debemos ser conscientes del peligro: nos pueden destruir. <br /><br />Mantengamos nuestra mente, nuestra vida y nuestro testimonio limpio para el Señor, para que podamos ser el testimonio que Dios quiere que seamos.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,deuteronomio,devocional,separación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/cf8bab22c5ef9d0e2cc22b33e0b8af0e.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_340-Deuteronomio_4_9</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-340-deuteronomio-4-9--27256671</link><description><![CDATA[«Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos.» (Deuteronomio‬ ‭4:9‬)<br /><br />Moisés advierte al pueblo de un peligro. No era el peligro de entrar en batalla con gigantes o tener que enfrentarse a los ejércitos de naciones más poderosas que ellos sino el peligro de olvidarse, de dejar que se aparten de su corazón todo lo que Dios había hecho para ellos en traerles hasta aquel sitio. Ahora bien, el peligro de olvidarse puede también ser un regalo de Dios. Creo que sería imposible vivir en este mundo maldecido por el pecado sin la capacidad de olvidar. Hay situaciones realmente malas que ocurren pero Dios nos ha dado la capacidad de superarlas y llegar incluso a no pensar en ellas (aunque a veces tardamos años en hacerlo). Pero hay personas que siguen pensando y recordando el dolor y sufrimiento del pasado, llenando sus corazones de amargura y más dolor. Pero a la vez, somos capaces de olvidar de todo lo bueno que ha hecho Dios en nuestras vidas. Aquí en la frontera de la tierra prometida, Moisés anima al pueblo a guardar en su memoria para siempre todas las cosas buenas que Dios había hecho a su favor. Les anima a hablar de ellas a sus hijos y a sus nietos para que no se olvidaran jamás. Recordar lo malo produce amargura y dolor, pero pensar activamente en las bendiciones de Dios produce gratitud, reverencia y adoración.<br /><br />Tomemos un poco de tiempo hoy para recordar todo lo que Dios ha hecho en nosotros y para nosotros. Aprovechemos también para compartirlo con otros. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/27256671</guid><pubDate>Sat, 07 Mar 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/27256671/melp_340_deuteronomio_4_9.mp3" length="3011553" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos.»...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos.» (Deuteronomio‬ ‭4:9‬)<br /><br />Moisés advierte al pueblo de un peligro. No era el peligro de entrar en batalla con gigantes o tener que enfrentarse a los ejércitos de naciones más poderosas que ellos sino el peligro de olvidarse, de dejar que se aparten de su corazón todo lo que Dios había hecho para ellos en traerles hasta aquel sitio. Ahora bien, el peligro de olvidarse puede también ser un regalo de Dios. Creo que sería imposible vivir en este mundo maldecido por el pecado sin la capacidad de olvidar. Hay situaciones realmente malas que ocurren pero Dios nos ha dado la capacidad de superarlas y llegar incluso a no pensar en ellas (aunque a veces tardamos años en hacerlo). Pero hay personas que siguen pensando y recordando el dolor y sufrimiento del pasado, llenando sus corazones de amargura y más dolor. Pero a la vez, somos capaces de olvidar de todo lo bueno que ha hecho Dios en nuestras vidas. Aquí en la frontera de la tierra prometida, Moisés anima al pueblo a guardar en su memoria para siempre todas las cosas buenas que Dios había hecho a su favor. Les anima a hablar de ellas a sus hijos y a sus nietos para que no se olvidaran jamás. Recordar lo malo produce amargura y dolor, pero pensar activamente en las bendiciones de Dios produce gratitud, reverencia y adoración.<br /><br />Tomemos un poco de tiempo hoy para recordar todo lo que Dios ha hecho en nosotros y para nosotros. Aprovechemos también para compartirlo con otros. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,deuteronomio,devocional,olvidarse,recordar</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_339-Deuteronomio_3_28</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-339-deuteronomio-3-28--27187056</link><description><![CDATA[«Y manda a Josué, y anímalo, y fortalécelo; porque él ha de pasar delante de este pueblo, y él les hará heredar la tierra que verás.» (Deuteronomio 3:28)<br /><br />Cuando Moisés golpeó la piedra, pecó contra Dios al no tratar a Dios como santo en la presencia del pueblo y como castigo, no pudo entrar en la tierra prometida. Pero Dios tenía otra tarea para él: el de animar y fortalecer al que venían atrás. Josué tenía un gran trabajo para hacer: guiar a las multitudes de Israel a conquistar la tierra y para llevarlo a cabo, Dios quería que tuviera todo el apoyo y la ayuda que Moisés le pudiera dar. Moisés se podría haber quejado de que él no había tenido a nadie para animar y fortalecerle cuando él llegó para sacar a Israel de Egipto, y básicamente así era. No hubo ninguna persona mayor que le presentara ante el pueblo o que le animara en los momentos más difíciles de su enfrentamiento con Faraón. En un sentido, Moisés no había gozado de este lujo que Dios había planeado para Josué. Pero vemos que Moisés se aplica a su nueva tarea con ánimos. Creo que a veces estamos en la misma situación. Dios quiere que animemos y fortalezcamos a nuestros hermanos, pero no lo hacemos o porque no nos damos cuenta o porque en el pasado nosotros no hemos tenido a nadie para animar y fortalecernos de esta manera. Pero nuestras experiencias en el pasado no cambian la realidad de lo que Dios quiere que hagamos hoy. <br /><br />Mira alrededor de ti hoy y busca a alguien que puedes animar y fortalecer en su andar espiritual. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/27187056</guid><pubDate>Fri, 06 Mar 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/27187056/melp_339_deuteronomio_3_28.mp3" length="3010459" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y manda a Josué, y anímalo, y fortalécelo; porque él ha de pasar delante de este pueblo, y él les hará heredar la tierra que verás.» (Deuteronomio 3:28)

Cuando Moisés golpeó la piedra, pecó contra Dios al no tratar a Dios como santo en la presencia...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y manda a Josué, y anímalo, y fortalécelo; porque él ha de pasar delante de este pueblo, y él les hará heredar la tierra que verás.» (Deuteronomio 3:28)<br /><br />Cuando Moisés golpeó la piedra, pecó contra Dios al no tratar a Dios como santo en la presencia del pueblo y como castigo, no pudo entrar en la tierra prometida. Pero Dios tenía otra tarea para él: el de animar y fortalecer al que venían atrás. Josué tenía un gran trabajo para hacer: guiar a las multitudes de Israel a conquistar la tierra y para llevarlo a cabo, Dios quería que tuviera todo el apoyo y la ayuda que Moisés le pudiera dar. Moisés se podría haber quejado de que él no había tenido a nadie para animar y fortalecerle cuando él llegó para sacar a Israel de Egipto, y básicamente así era. No hubo ninguna persona mayor que le presentara ante el pueblo o que le animara en los momentos más difíciles de su enfrentamiento con Faraón. En un sentido, Moisés no había gozado de este lujo que Dios había planeado para Josué. Pero vemos que Moisés se aplica a su nueva tarea con ánimos. Creo que a veces estamos en la misma situación. Dios quiere que animemos y fortalezcamos a nuestros hermanos, pero no lo hacemos o porque no nos damos cuenta o porque en el pasado nosotros no hemos tenido a nadie para animar y fortalecernos de esta manera. Pero nuestras experiencias en el pasado no cambian la realidad de lo que Dios quiere que hagamos hoy. <br /><br />Mira alrededor de ti hoy y busca a alguien que puedes animar y fortalecer en su andar espiritual. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>animar,bell,biblia,david,deuteronomio,devocional</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_467-2Pedro_3_18</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-467-2pedro-3-18--42285830</link><description><![CDATA[«Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.» (2 Pedro 3:18)<br /><br />Uno de los propósitos de esta segunda carta de Pedro es advertir a los cristianos del peligro de los falsos maestros. Pedro los anima a guardarse del error, pero en este último versículo del libro señala la mejor forma de protegerse contra el error: crecer en la gracia y el conocimiento de Cristo. Más allá de simplemente reconocer el error y evitarlo, debemos acercarnos más y más a la Verdad por medio de una relación personal con Cristo. Conocer a Cristo es la mejor garantía de no desviarnos de su voluntad. Todos, espero, diríamos que conocemos a Cristo. Y si nos hemos arrepentido de nuestros pecados, poniendo toda nuestra confianza en lo que Cristo ha hecho por nosotros en la cruz, entonces, Él nos ha hecho hijos de Dios. Pero si bien es verdad que lo conocemos, es importante preguntar ¿qué estamos haciendo para crecer en nuestra relación con Él? Como cualquier relación humana, necesitamos invertir tiempo y esfuerzo en nuestra relación con Cristo si en serio pretendemos crecer. Debemos dedicar tiempo y esfuerzo en nuestro tiempo personal con Él en la Palabra y en la oración.<br /><br />Tomemos este mandamiento hoy en serio: sigamos creciendo en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador. No sólo nos guardaremos del error, sino también llegaremos a gozar de mejor comunión con Cristo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/42285830</guid><pubDate>Thu, 05 Mar 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/42285830/melp_467_2pedro_3_18.mp3" length="2998807" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.» (2 Pedro 3:18)

Uno de los propósitos de esta segunda carta de Pedro es advertir a los cristianos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.» (2 Pedro 3:18)<br /><br />Uno de los propósitos de esta segunda carta de Pedro es advertir a los cristianos del peligro de los falsos maestros. Pedro los anima a guardarse del error, pero en este último versículo del libro señala la mejor forma de protegerse contra el error: crecer en la gracia y el conocimiento de Cristo. Más allá de simplemente reconocer el error y evitarlo, debemos acercarnos más y más a la Verdad por medio de una relación personal con Cristo. Conocer a Cristo es la mejor garantía de no desviarnos de su voluntad. Todos, espero, diríamos que conocemos a Cristo. Y si nos hemos arrepentido de nuestros pecados, poniendo toda nuestra confianza en lo que Cristo ha hecho por nosotros en la cruz, entonces, Él nos ha hecho hijos de Dios. Pero si bien es verdad que lo conocemos, es importante preguntar ¿qué estamos haciendo para crecer en nuestra relación con Él? Como cualquier relación humana, necesitamos invertir tiempo y esfuerzo en nuestra relación con Cristo si en serio pretendemos crecer. Debemos dedicar tiempo y esfuerzo en nuestro tiempo personal con Él en la Palabra y en la oración.<br /><br />Tomemos este mandamiento hoy en serio: sigamos creciendo en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador. No sólo nos guardaremos del error, sino también llegaremos a gozar de mejor comunión con Cristo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2pedro,bell,biblia,crecimiento,david,devocional,madurez</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_250 - 1Pedro_4_14</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-250-1pedro-4-14--20804196</link><description><![CDATA[«Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado.» (1 Pedro 4:14).<br /><br />Seamos honestos: ninguno de nosotros desea sufrir persecución. Pero este versículo contiene una promesa especial para momentos difíciles. Habla de una bienaventuranza, una bienaventuranza que nos recuerdan de la última bienaventuranza que enseñó Jesús en su introducción al sermón del monte en Mateo 5. Cuando alguien nos desprecia u odia por nuestra fe —la palabra por cierto en griego aquí no se limita a la persecución física— el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre nosotros. Dios jamás abandona a los suyos en sus pruebas y dificultades. Es interesante notar que la palabra traducida reposa implica una presencia alentadora que refresca y da reposo. O sea si nos toca ser menospreciados por la causa de Cristo en este mundo, Dios nos reafirmará con su presencia para darnos la fuerza necesaria para continuar adelante. Y el resultado de esta bienaventuranza es que mientras los enemigos de Dios le blasfeman, nosotros podemos glorificarle, andando en su fuerza y su gracia.<br /><br />Podemos confiar en esta promesa. El Dios que jamás nos abandona hará reposar su Espíritu sobre nosotros para darnos la fuerza y el valor para seguir glorificándole en nuestras vidas. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20804196</guid><pubDate>Wed, 04 Mar 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20804196/melp_250_1pedro_4_14.mp3" length="3026602" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado.» (1 Pedro 4:14).

Seamos honestos:...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado.» (1 Pedro 4:14).<br /><br />Seamos honestos: ninguno de nosotros desea sufrir persecución. Pero este versículo contiene una promesa especial para momentos difíciles. Habla de una bienaventuranza, una bienaventuranza que nos recuerdan de la última bienaventuranza que enseñó Jesús en su introducción al sermón del monte en Mateo 5. Cuando alguien nos desprecia u odia por nuestra fe —la palabra por cierto en griego aquí no se limita a la persecución física— el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre nosotros. Dios jamás abandona a los suyos en sus pruebas y dificultades. Es interesante notar que la palabra traducida reposa implica una presencia alentadora que refresca y da reposo. O sea si nos toca ser menospreciados por la causa de Cristo en este mundo, Dios nos reafirmará con su presencia para darnos la fuerza necesaria para continuar adelante. Y el resultado de esta bienaventuranza es que mientras los enemigos de Dios le blasfeman, nosotros podemos glorificarle, andando en su fuerza y su gracia.<br /><br />Podemos confiar en esta promesa. El Dios que jamás nos abandona hará reposar su Espíritu sobre nosotros para darnos la fuerza y el valor para seguir glorificándole en nuestras vidas. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1pedro,bell,biblia,david,devocional,persecución,presencia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_338-Numeros_33_55</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-338-numeros-33-55--27110466</link><description><![CDATA[«Y si no echareis a los moradores del país de delante de vosotros, sucederá que los que dejareis de ellos serán por aguijones en vuestros ojos y por espinas en vuestros costados, y os afligirán sobre la tierra en que vosotros habitareis.» (Números 33:55)<br /><br />Esta instrucción llega a la nación cuando estaban a punto de entrar en la tierra prometida. Dios sabía ya las tentaciones que se encontrarían en esta nueva etapa de su historia. En vez de echar a las naciones, tendrían la tentación de aprender a aguantarlas. Pero Dios advierte que las pequeñas molestias que surgen de la desobediencia hoy siempre se convierten en serios problemas mañana. Lo compara con aguijones y espinas, las malas hierbas que provienen del pecado original. Estas espinas y aguijones cuando brotan no parecen tener tanta importancia, pero con el tiempo crecen y se convierten en problemas serios, un aguijón que se mete en el ojo y una espina en el costado. Nosotros también experimentamos esta misma tentación. Nos es fácil ignorar lo que justificamos como pequeños pecados en nuestra vida, pensando que no son tan serios. Pero con el tiempo, el alcance de los efectos del pecado siempre crece. Dios quiere que entendamos la importancia de tratar con el pecado hoy antes de que se convierta en aguijones y espinas. <br /><br />Que el Espíritu de Dios nos siga limpiando hoy de todo lo que no agrada a Dios para que seamos instrumentos limpios, listos para glorificar a nuestro Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/27110466</guid><pubDate>Tue, 03 Mar 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/27110466/melp_338_numeros_33_55.mp3" length="3009074" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y si no echareis a los moradores del país de delante de vosotros, sucederá que los que dejareis de ellos serán por aguijones en vuestros ojos y por espinas en vuestros costados, y os afligirán sobre la tierra en que vosotros habitareis.» (Números...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y si no echareis a los moradores del país de delante de vosotros, sucederá que los que dejareis de ellos serán por aguijones en vuestros ojos y por espinas en vuestros costados, y os afligirán sobre la tierra en que vosotros habitareis.» (Números 33:55)<br /><br />Esta instrucción llega a la nación cuando estaban a punto de entrar en la tierra prometida. Dios sabía ya las tentaciones que se encontrarían en esta nueva etapa de su historia. En vez de echar a las naciones, tendrían la tentación de aprender a aguantarlas. Pero Dios advierte que las pequeñas molestias que surgen de la desobediencia hoy siempre se convierten en serios problemas mañana. Lo compara con aguijones y espinas, las malas hierbas que provienen del pecado original. Estas espinas y aguijones cuando brotan no parecen tener tanta importancia, pero con el tiempo crecen y se convierten en problemas serios, un aguijón que se mete en el ojo y una espina en el costado. Nosotros también experimentamos esta misma tentación. Nos es fácil ignorar lo que justificamos como pequeños pecados en nuestra vida, pensando que no son tan serios. Pero con el tiempo, el alcance de los efectos del pecado siempre crece. Dios quiere que entendamos la importancia de tratar con el pecado hoy antes de que se convierta en aguijones y espinas. <br /><br />Que el Espíritu de Dios nos siga limpiando hoy de todo lo que no agrada a Dios para que seamos instrumentos limpios, listos para glorificar a nuestro Dios. 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Israel derrotó a los madianitas después del incidente de Baal-peor, el incidente en que un gran número de hombres israelitas participaron en el culto inmoral con las mujeres madianitas, trayendo sobre si mismos y sobre el resto del pueblo la maldición de Dios. Después de la batalla, los israelitas despojaron las casas de madián y los soldados entregaron todo el oro del botín para la casa de Dios. Lo que me llama la atención es que una porción de ese oro era el tesoro que Balac había ofrecido al profeta Balaam para que maldijera al pueblo de Dios. Cuando Balaam había contestó que podía ir, Balac le dijo que Jehová le había privado de honor (24:11) al no dejarle maldecir al pueblo. No obstante, ese “honor” terminó en el tabernáculo de Dios. El Dios soberano de Israel podía dar el oro de Balac a quienquiera que quisiese. Muchas veces desde nuestro punto de vista parece que Dios pierde, que no hay manera de que salga algo bueno de una situación difícil. Pero tenemos que confiar y esperar, porque Dios puede cambiar las cosas radicalmente. <br /><br />No caigamos en la tentación de perder la esperanza y dejar de confiar. Dejemos que Dios cumpla su buena voluntad. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/27044297</guid><pubDate>Mon, 02 Mar 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/27044297/melp_337_numeros_31_54.mp3" length="3006756" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Recibieron, pues, Moisés y el sacerdote Eleazar el oro de los jefes de millares y de centenas, y lo trajeron al tabernáculo de reunión, por memoria de los hijos de Israel delante de Jehová.» (Números 31:54)

Este versículo nos habla de los despojos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Recibieron, pues, Moisés y el sacerdote Eleazar el oro de los jefes de millares y de centenas, y lo trajeron al tabernáculo de reunión, por memoria de los hijos de Israel delante de Jehová.» (Números 31:54)<br /><br />Este versículo nos habla de los despojos de la batalla con los madianitas. Israel derrotó a los madianitas después del incidente de Baal-peor, el incidente en que un gran número de hombres israelitas participaron en el culto inmoral con las mujeres madianitas, trayendo sobre si mismos y sobre el resto del pueblo la maldición de Dios. Después de la batalla, los israelitas despojaron las casas de madián y los soldados entregaron todo el oro del botín para la casa de Dios. Lo que me llama la atención es que una porción de ese oro era el tesoro que Balac había ofrecido al profeta Balaam para que maldijera al pueblo de Dios. Cuando Balaam había contestó que podía ir, Balac le dijo que Jehová le había privado de honor (24:11) al no dejarle maldecir al pueblo. No obstante, ese “honor” terminó en el tabernáculo de Dios. El Dios soberano de Israel podía dar el oro de Balac a quienquiera que quisiese. Muchas veces desde nuestro punto de vista parece que Dios pierde, que no hay manera de que salga algo bueno de una situación difícil. Pero tenemos que confiar y esperar, porque Dios puede cambiar las cosas radicalmente. <br /><br />No caigamos en la tentación de perder la esperanza y dejar de confiar. Dejemos que Dios cumpla su buena voluntad. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,números,paciencia,soberanía</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/227a1aa4f434386d9fe6cebbd3f642f9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_165-Numeros_27_17</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-165-numeros-27-17--18935595</link><description><![CDATA[«que salga delante de ellos y que entre delante de ellos, que los saque y los introduzca, para que la congregación de Jehová no sea como ovejas sin pastor.» (‭‭Números‬ ‭27:17‬)<br /><br />Cuando llegó el momento para su muerte, Moisés estaba preocupado, no por sí mismo sino por el pueblo que Dios le había llamado a liderar. Moisés no había terminado la tarea de introducirlos en la tierra prometida y por eso aquí pide que Dios no les abandone sino que les dé un pastor para guiarles. Moisés aquí está orando según la voluntad de Dios y Dios contestó esta oración en el llamamiento de Josué, un hombre fiel que cumplió el plan de Dios, confiando en la fuerza que sólo Dios puede dar. En este contexto, Josué es un tipo de su tocayo, Jesús. Aunque para nosotros los nombres no coinciden, es el mismo nombre en hebreo. Dios envió a Josué para que el pueblo no fuese como ovejas sin pastor, y según Mateo 9:36, cuando vino Jesús, vio las multitudes de su día como ovejas sin pastor y tuvo compasión de ellos, entregándose por ellos como el Buen Pastor.<br /><br />Nosotros hoy no somos ovejas sin pastor. Dios nos dio el Buen Pastor en Cristo, y cuando Jesús ascendió, nos dejó su Espíritu Santo para dirigir nuestros corazones. Escuchemos con atención su dirección para que seamos moldeados a la imagen de Cristo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18935595</guid><pubDate>Sat, 28 Feb 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18935595/melp_165_numeros_27_17.mp3" length="2972410" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«que salga delante de ellos y que entre delante de ellos, que los saque y los introduzca, para que la congregación de Jehová no sea como ovejas sin pastor.» (‭‭Números‬ ‭27:17‬)

Cuando llegó el momento para su muerte, Moisés estaba preocupado, no por...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«que salga delante de ellos y que entre delante de ellos, que los saque y los introduzca, para que la congregación de Jehová no sea como ovejas sin pastor.» (‭‭Números‬ ‭27:17‬)<br /><br />Cuando llegó el momento para su muerte, Moisés estaba preocupado, no por sí mismo sino por el pueblo que Dios le había llamado a liderar. Moisés no había terminado la tarea de introducirlos en la tierra prometida y por eso aquí pide que Dios no les abandone sino que les dé un pastor para guiarles. Moisés aquí está orando según la voluntad de Dios y Dios contestó esta oración en el llamamiento de Josué, un hombre fiel que cumplió el plan de Dios, confiando en la fuerza que sólo Dios puede dar. En este contexto, Josué es un tipo de su tocayo, Jesús. Aunque para nosotros los nombres no coinciden, es el mismo nombre en hebreo. Dios envió a Josué para que el pueblo no fuese como ovejas sin pastor, y según Mateo 9:36, cuando vino Jesús, vio las multitudes de su día como ovejas sin pastor y tuvo compasión de ellos, entregándose por ellos como el Buen Pastor.<br /><br />Nosotros hoy no somos ovejas sin pastor. Dios nos dio el Buen Pastor en Cristo, y cuando Jesús ascendió, nos dejó su Espíritu Santo para dirigir nuestros corazones. Escuchemos con atención su dirección para que seamos moldeados a la imagen de Cristo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,números,pastor</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/91c1c302672cf15169e3dc72f233e0b3.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_643-Numeros_24_11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-643-numeros-24-11--48888468</link><description><![CDATA[«Ahora huye a tu lugar; yo dije que te honraría, mas he aquí que Jehová te ha privado de honra.» (Números 24:11).<br /><br />Balac, el rey de Moab, trajo a Balaam, un misterioso profeta, desde Aram para maldecir a Israel. No obstante, Dios no dejó que Balaam maldijera al pueblo, y cada vez que Balac preparaba los altares, el Señor vino al encuentro y dio a Balaam palabras de bendición. Después de la tercera bendición, Balac pierde los estribos y se queja de lo que le parece una injusticia. Pero la verdad es que Balaam le había dicho desde el primer encuentro que sólo podría maldecir a quien Jehová maldijera. Pero la frase que me llama la atención es lo que Balac le dice a Balaam en este versículo. Le recuerda del honor que le habría dado si hubiera maldecido al pueblo, pero continúa con una púa: Jehová le ha privado a Balaam de ese honor. En un sentido, lo que dice Balac no es una mentira. Jehová no permitió que Balaam ganara el honor de un rey que está a punto de ser derrotado. Pero la mentira está en el pensamiento que Dios no quería que ese profeta tuviera honor. Dios podría haber honrado a Balaam mucho más allá que cualquier honor que le podría haber dado Balac. En estas palabras del rey escucho en eco de la serpiente en Edén, acusando a Dios de no querer que Adán y Eva tuvieran el conocimiento del bien y del mal para que no fueran como Dios. La tentación muchas veces emplea ese pensamiento: hay algo bueno pero Dios no quiere que tú lo tengas. <br /><br />No caigamos en esa mentira. Sigamos confiando en la bondad de nuestro Dios porque recibiremos todo lo bueno que tiene preparado para nosotros en su tiempo si nos mantenemos firmes en su voluntad. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/48888468</guid><pubDate>Fri, 27 Feb 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/48888468/melp_643_numeros_24_11.mp3" length="4189701" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Ahora huye a tu lugar; yo dije que te honraría, mas he aquí que Jehová te ha privado de honra.» (Números 24:11).

Balac, el rey de Moab, trajo a Balaam, un misterioso profeta, desde Aram para maldecir a Israel. No obstante, Dios no dejó que Balaam...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Ahora huye a tu lugar; yo dije que te honraría, mas he aquí que Jehová te ha privado de honra.» (Números 24:11).<br /><br />Balac, el rey de Moab, trajo a Balaam, un misterioso profeta, desde Aram para maldecir a Israel. No obstante, Dios no dejó que Balaam maldijera al pueblo, y cada vez que Balac preparaba los altares, el Señor vino al encuentro y dio a Balaam palabras de bendición. Después de la tercera bendición, Balac pierde los estribos y se queja de lo que le parece una injusticia. Pero la verdad es que Balaam le había dicho desde el primer encuentro que sólo podría maldecir a quien Jehová maldijera. Pero la frase que me llama la atención es lo que Balac le dice a Balaam en este versículo. Le recuerda del honor que le habría dado si hubiera maldecido al pueblo, pero continúa con una púa: Jehová le ha privado a Balaam de ese honor. En un sentido, lo que dice Balac no es una mentira. Jehová no permitió que Balaam ganara el honor de un rey que está a punto de ser derrotado. Pero la mentira está en el pensamiento que Dios no quería que ese profeta tuviera honor. Dios podría haber honrado a Balaam mucho más allá que cualquier honor que le podría haber dado Balac. En estas palabras del rey escucho en eco de la serpiente en Edén, acusando a Dios de no querer que Adán y Eva tuvieran el conocimiento del bien y del mal para que no fueran como Dios. La tentación muchas veces emplea ese pensamiento: hay algo bueno pero Dios no quiere que tú lo tengas. <br /><br />No caigamos en esa mentira. Sigamos confiando en la bondad de nuestro Dios porque recibiremos todo lo bueno que tiene preparado para nosotros en su tiempo si nos mantenemos firmes en su voluntad. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,fidelidad,números,tentación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ca660cb4a1bf7dd3420660ff70eb7d6f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_335-Numeros_22_13</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-335-numeros-22-13--26846374</link><description><![CDATA["«Así Balaam se levantó por la mañana y dijo a los príncipes de Balac: Volveos a vuestra tierra, porque Jehová no me quiere dejar ir con vosotros.» (Números‬ ‭22:13‬)<br /><br />Cuando Israel, después de 40 años de rodear por el desierto, llegó a las fronteras de Moab, Balac, el rey de Moab, tuvo miedo. Había escuchado de lo que Israel había hecho a los amorreos. Así que envió para traer a Balaam a maldecir al pueblo de Israel y le ofreció un tesoro que Balaam obviamente deseaba cobrar. Pero Balaam primero tuvo que consultar con Dios para ver si Dios le permitiría maldecir a este pueblo. La respuesta de Dios era contundente: no vayas ni maldigas porque bendito es (22:12). No obstante, la respuesta de Balaam a los oficiales de Balac no era tan contundente. No les menciona que Dios no quería que los maldijera. Sencillamente comenta la primera parte del mensaje, que Dios no quiere que vaya. El mensaje que recibieron los mensajeros del rey era que no habían ofrecido suficiente. Por eso la historia continúa y le siguen ofreciendo ir, hasta que por fin va. A veces tenemos el mismo problema con nuestras tentaciones. Puesto que no cerramos la puerta claramente, la tentación vuelve y poco a poco nos va mermando hasta que al final caigamos y despertemos la ira de Dios contra nosotros. <br /><br />Que Dios nos ayude a cerrar la puerta a la tentación tal como lo hizo José con la esposa de Potifar: «¿cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios?» (Génesis 39:9) (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/26846374</guid><pubDate>Thu, 26 Feb 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/26846374/melp_335_numeros_22_13.mp3" length="3005133" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"«Así Balaam se levantó por la mañana y dijo a los príncipes de Balac: Volveos a vuestra tierra, porque Jehová no me quiere dejar ir con vosotros.» (Números‬ ‭22:13‬)

Cuando Israel, después de 40 años de rodear por el desierto, llegó a las fronteras...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["«Así Balaam se levantó por la mañana y dijo a los príncipes de Balac: Volveos a vuestra tierra, porque Jehová no me quiere dejar ir con vosotros.» (Números‬ ‭22:13‬)<br /><br />Cuando Israel, después de 40 años de rodear por el desierto, llegó a las fronteras de Moab, Balac, el rey de Moab, tuvo miedo. Había escuchado de lo que Israel había hecho a los amorreos. Así que envió para traer a Balaam a maldecir al pueblo de Israel y le ofreció un tesoro que Balaam obviamente deseaba cobrar. Pero Balaam primero tuvo que consultar con Dios para ver si Dios le permitiría maldecir a este pueblo. La respuesta de Dios era contundente: no vayas ni maldigas porque bendito es (22:12). No obstante, la respuesta de Balaam a los oficiales de Balac no era tan contundente. No les menciona que Dios no quería que los maldijera. Sencillamente comenta la primera parte del mensaje, que Dios no quiere que vaya. El mensaje que recibieron los mensajeros del rey era que no habían ofrecido suficiente. Por eso la historia continúa y le siguen ofreciendo ir, hasta que por fin va. A veces tenemos el mismo problema con nuestras tentaciones. Puesto que no cerramos la puerta claramente, la tentación vuelve y poco a poco nos va mermando hasta que al final caigamos y despertemos la ira de Dios contra nosotros. <br /><br />Que Dios nos ayude a cerrar la puerta a la tentación tal como lo hizo José con la esposa de Potifar: «¿cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios?» (Génesis 39:9) (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,números,tentaciones</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/5a317cff034fb91a5668273eb1a51b92.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_104-Numeros_16_13</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-104-numeros-16-13--18152928</link><description><![CDATA["¿Es poco que nos hayas hecho venir de una tierra que destila leche y miel, para hacernos morir en el desierto, sino que también te enseñorees de nosotros imperiosamente?" (Números 16:13)<br /><br />Un grupo de los hijos de Israel se quejaron contra Moisés y Aarón. Los levitas querían más privilegios y los rubenitas se creían dignos del sacerdocio. Los primeros se muestran envidiosos de Aarón. Estos últimos, amargados contra Moisés. Le acusan de querer enseñorearse sobre ellos imperiosamente. Esta acusación era una ofensa a Moisés ya que jamás se había aprovechado de ellos. Existe todavía está misma actitud. Hay personas que se amargan contra Cristo (de quien Moisés es un tipo) imaginando que Él también reina injustamente. Primero noto que tiene derecho a reinar sobre su creación, pero en vez de ejercer este derecho invita al pecador a venir libremente. <br /><br />Cuando uno viene a Cristo no es para que Cristo se aproveche de él sino que es para que Cristo invierta en su vida mediante el Espíritu que hace mora en él. Cuidemos de permitir un lugar para la insatisfacción y la amargura en nuestros corazones. Tuercen la vista para nuestro perjuicio.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18152928</guid><pubDate>Wed, 25 Feb 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18152928/melp_104_numeros_16_13.mp3" length="2973351" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"¿Es poco que nos hayas hecho venir de una tierra que destila leche y miel, para hacernos morir en el desierto, sino que también te enseñorees de nosotros imperiosamente?" (Números 16:13)

Un grupo de los hijos de Israel se quejaron contra Moisés y...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["¿Es poco que nos hayas hecho venir de una tierra que destila leche y miel, para hacernos morir en el desierto, sino que también te enseñorees de nosotros imperiosamente?" (Números 16:13)<br /><br />Un grupo de los hijos de Israel se quejaron contra Moisés y Aarón. Los levitas querían más privilegios y los rubenitas se creían dignos del sacerdocio. Los primeros se muestran envidiosos de Aarón. Estos últimos, amargados contra Moisés. Le acusan de querer enseñorearse sobre ellos imperiosamente. Esta acusación era una ofensa a Moisés ya que jamás se había aprovechado de ellos. Existe todavía está misma actitud. Hay personas que se amargan contra Cristo (de quien Moisés es un tipo) imaginando que Él también reina injustamente. Primero noto que tiene derecho a reinar sobre su creación, pero en vez de ejercer este derecho invita al pecador a venir libremente. <br /><br />Cuando uno viene a Cristo no es para que Cristo se aproveche de él sino que es para que Cristo invierta en su vida mediante el Espíritu que hace mora en él. Cuidemos de permitir un lugar para la insatisfacción y la amargura en nuestros corazones. Tuercen la vista para nuestro perjuicio.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,números,quejas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/50f5668a5bb4fa47371637ad5fa769e1.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_333-Numeros_15_39</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-333-numeros-15-39--26634920</link><description><![CDATA[«Y os servirá de franja, para que cuando lo veáis os acordéis de todos los mandamientos de Jehová, para ponerlos por obra; y no miréis en pos de vuestro corazón y de vuestros ojos, en pos de los cuales os prostituyáis.» (Números 15:39).<br /><br />Dios mandó a su pueblo hacer una franja azul en su ropa para recordarles de los mandamientos de Dios. Dios sabía la facilidad con que el ser humano se olvida y empieza a buscar su propio camino. Por lo tanto les dio un recordatorio simple pero eficaz: una pequeña modificación en su vestuario que les recordaría que su Dios había estipulado cómo habían de vivir. Dios no nos obliga a nosotros a llevar esta franja pero sí quiere que tengamos cuidado con el peligro de olvidar sus mandamientos y de seguir los caminos de nuestro corazón. El peligro es tan real para nosotros como era para ellos. Si bien es verdad que no llevamos franjas en nuestra ropa, aún así debemos tener presente siempre la franja azul de la Palabra de Dios. No es un accesorio de armario exactamente, pero Dios nos la ha dado para ser un recordatorio diario de su voluntad. Debemos pasar tiempo en ella todos los días para que el Espíritu la use para siempre mantener fresca en nuestra memoria la voluntad de nuestro Dios. Así su Espíritu seguirá su obra santificadora en nosotros.<br /><br />Pasemos tiempo hoy en la Palabra para recordar a poner por obra todo lo que Dios nos ha mandado y para que no vayamos en pos de nuestro corazón engañoso. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/26634920</guid><pubDate>Tue, 24 Feb 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/26634920/melp_333_numeros_15_39.mp3" length="3003404" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y os servirá de franja, para que cuando lo veáis os acordéis de todos los mandamientos de Jehová, para ponerlos por obra; y no miréis en pos de vuestro corazón y de vuestros ojos, en pos de los cuales os prostituyáis.» (Números 15:39).

Dios mandó a...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y os servirá de franja, para que cuando lo veáis os acordéis de todos los mandamientos de Jehová, para ponerlos por obra; y no miréis en pos de vuestro corazón y de vuestros ojos, en pos de los cuales os prostituyáis.» (Números 15:39).<br /><br />Dios mandó a su pueblo hacer una franja azul en su ropa para recordarles de los mandamientos de Dios. Dios sabía la facilidad con que el ser humano se olvida y empieza a buscar su propio camino. Por lo tanto les dio un recordatorio simple pero eficaz: una pequeña modificación en su vestuario que les recordaría que su Dios había estipulado cómo habían de vivir. Dios no nos obliga a nosotros a llevar esta franja pero sí quiere que tengamos cuidado con el peligro de olvidar sus mandamientos y de seguir los caminos de nuestro corazón. El peligro es tan real para nosotros como era para ellos. Si bien es verdad que no llevamos franjas en nuestra ropa, aún así debemos tener presente siempre la franja azul de la Palabra de Dios. No es un accesorio de armario exactamente, pero Dios nos la ha dado para ser un recordatorio diario de su voluntad. Debemos pasar tiempo en ella todos los días para que el Espíritu la use para siempre mantener fresca en nuestra memoria la voluntad de nuestro Dios. Así su Espíritu seguirá su obra santificadora en nosotros.<br /><br />Pasemos tiempo hoy en la Palabra para recordar a poner por obra todo lo que Dios nos ha mandado y para que no vayamos en pos de nuestro corazón engañoso. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,números</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/5ec429a917497303124149d9d98c650f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_103-Numeros_13_2</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-103-numeros-13-2--18152929</link><description><![CDATA["Envía tú hombres que reconozcan la tierra de Canaán, la cual yo doy a los hijos de Israel; de cada tribu de sus padres enviaréis un varón, cada uno príncipe entre ellos." (Números 13:2)<br /><br />El plan de Dios para su pueblo que había sacado de la esclavitud en Egipto era entregarles la tierra que había prometido a Abraham. Pero antes, envió un representante de cada tribu para que viera la tierra que Dios les iba a entregar y así podrían volver y contárselo a los demás de su tribu. Pero lo que ocurrió era justo lo contrario. Diez de los doce espías desanimaron a sus tribus con un reportaje que resaltaba las dificultades de conquistar la tierra. Como resultado, el pueblo rebeló contra Dios, imaginando que les iba a ser imposible conquistar la tierra. El problema no era que habían enviado espías. Tampoco era que los espías habían visto a gigantes. Su error fue no ver a Dios en las dificultades que se presentaban en el camino delante de ellos. <br /><br />Esta es también nuestra gran tentación. Vemos las dificultades y en el momento de la tentación tomamos decisiones ignorando a Dios por completo. La primera tentación de Cristo fue así también. Pero Cristo contesta sencillamente: ""no sólo de pan vivirá el hombre..."". El secreto de la victoria espiritual es aprender a ver a Dios --su ayuda, sus propósitos, su gracia-- en medio de nuestras dificultades.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18152929</guid><pubDate>Mon, 23 Feb 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18152929/melp_103_numeros_13_2.mp3" length="2973488" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Envía tú hombres que reconozcan la tierra de Canaán, la cual yo doy a los hijos de Israel; de cada tribu de sus padres enviaréis un varón, cada uno príncipe entre ellos." (Números 13:2)

El plan de Dios para su pueblo que había sacado de la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Envía tú hombres que reconozcan la tierra de Canaán, la cual yo doy a los hijos de Israel; de cada tribu de sus padres enviaréis un varón, cada uno príncipe entre ellos." (Números 13:2)<br /><br />El plan de Dios para su pueblo que había sacado de la esclavitud en Egipto era entregarles la tierra que había prometido a Abraham. Pero antes, envió un representante de cada tribu para que viera la tierra que Dios les iba a entregar y así podrían volver y contárselo a los demás de su tribu. Pero lo que ocurrió era justo lo contrario. Diez de los doce espías desanimaron a sus tribus con un reportaje que resaltaba las dificultades de conquistar la tierra. Como resultado, el pueblo rebeló contra Dios, imaginando que les iba a ser imposible conquistar la tierra. El problema no era que habían enviado espías. Tampoco era que los espías habían visto a gigantes. Su error fue no ver a Dios en las dificultades que se presentaban en el camino delante de ellos. <br /><br />Esta es también nuestra gran tentación. Vemos las dificultades y en el momento de la tentación tomamos decisiones ignorando a Dios por completo. La primera tentación de Cristo fue así también. Pero Cristo contesta sencillamente: ""no sólo de pan vivirá el hombre..."". El secreto de la victoria espiritual es aprender a ver a Dios --su ayuda, sus propósitos, su gracia-- en medio de nuestras dificultades.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,fe,números</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/33445993a6b4f1f43a832120c93011e5.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_331-Numeros_9_18</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-331-numeros-9-18--26438559</link><description><![CDATA[«Al mandato de Jehová los hijos de Israel partían, y al mandato de Jehová acampaban; todos los días que la nube estaba sobre el tabernáculo, permanecían acampados.» (Números 9:18)<br /><br />Dios tenía una lección esencial para su pueblo en el desierto: aprender a obedecer a su Dios y seguirle. Sólo puedo imaginar el trabajo que tenía cada familia en el desierto cuando tocaba levantar el campamento. Recogían todos los enseres y desmontaban la tienda y preparaban todo para el viaje siguiendo la nube. Y cuando paraba la nube, volvían a hacer el trabajo al inverso. Lo curioso es que cuando acampaban, jamás sabían cuanto tiempo iban a estar en aquel sitio. Podría ser varios meses o quizás sólo una noche. Pienso como es cuando estamos de viaje y nos toca vivir de una maleta y sinceramente me da pereza. Pero Dios quería que su pueblo aprendiera a estar dispuestos a seguir a su Dios. Dios quiere que nosotros también aprendamos a vivir confiando y siguiendo. No nos obliga a vivir en una tienda (y si Israel hubiera obedecido tampoco habrían pasado 40 años así), pero debemos notar cuando quiere que nos movamos y obedecer en seguida. Cuidado con la pereza y el egocentrismo. Igual que Israel, podemos perder muchas bendiciones y hacer nuestra vida mucho más complicada de lo que debe ser. <br /><br />Seamos conscientes de la voluntad de nuestro Dios para nosotros hoy, para que Dios nos pueda llevar a donde Él quiera y también usarnos como Él quiera. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/26438559</guid><pubDate>Sat, 21 Feb 2026 05:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/26438559/melp_331_numeros_9_18.mp3" length="3001933" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Al mandato de Jehová los hijos de Israel partían, y al mandato de Jehová acampaban; todos los días que la nube estaba sobre el tabernáculo, permanecían acampados.» (Números 9:18)

Dios tenía una lección esencial para su pueblo en el desierto:...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Al mandato de Jehová los hijos de Israel partían, y al mandato de Jehová acampaban; todos los días que la nube estaba sobre el tabernáculo, permanecían acampados.» (Números 9:18)<br /><br />Dios tenía una lección esencial para su pueblo en el desierto: aprender a obedecer a su Dios y seguirle. Sólo puedo imaginar el trabajo que tenía cada familia en el desierto cuando tocaba levantar el campamento. Recogían todos los enseres y desmontaban la tienda y preparaban todo para el viaje siguiendo la nube. Y cuando paraba la nube, volvían a hacer el trabajo al inverso. Lo curioso es que cuando acampaban, jamás sabían cuanto tiempo iban a estar en aquel sitio. Podría ser varios meses o quizás sólo una noche. Pienso como es cuando estamos de viaje y nos toca vivir de una maleta y sinceramente me da pereza. Pero Dios quería que su pueblo aprendiera a estar dispuestos a seguir a su Dios. Dios quiere que nosotros también aprendamos a vivir confiando y siguiendo. No nos obliga a vivir en una tienda (y si Israel hubiera obedecido tampoco habrían pasado 40 años así), pero debemos notar cuando quiere que nos movamos y obedecer en seguida. Cuidado con la pereza y el egocentrismo. Igual que Israel, podemos perder muchas bendiciones y hacer nuestra vida mucho más complicada de lo que debe ser. <br /><br />Seamos conscientes de la voluntad de nuestro Dios para nosotros hoy, para que Dios nos pueda llevar a donde Él quiera y también usarnos como Él quiera. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,números,obediencia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_330-Numeros_5_6-7</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-330-numeros-5-6-7--26339031</link><description><![CDATA[«Di a los hijos de Israel: El hombre o la mujer que cometiere alguno de todos los pecados con que los hombres prevarican contra Jehová y delinquen, aquella persona confesará el pecado que cometió, y compensará enteramente el daño, y añadirá sobre ello la quinta parte, y lo dará a aquel contra quien pecó.» (Números 5:6-7)<br /><br />Nos es fácil perder la importancia de este texto. Sí, habla de la obligación de restituir al prójimo los daños causados por el pecado, pero la frase que llama la atención es cuando dice que el pecado «prevarica contra Jehová». La idea sencilla es que la persona que peca contra su prójimo también peca contra su Dios. O sea, cuando una persona miente o hiere o roba, no solamente ha pecado contra otra persona sino también ha ofendido a Dios. Es una parte importante de la explicación del sistema de sacrificios ya que no solo se hacía restitución por los daños causados sino también se presentaban sacrificios a Dios. Incluso podemos ir más lejos y afirmar que todos los pecados tienen una dimensión vertical. Como seres hechos a la imagen y semejanza de Dios, ofendemos a nuestro Creador cuando actuamos de una manera contraria a su naturaleza. Esta dimensión vertical vemos también en la confesión del pródigo cuando vuelve a su padre reconociendo que había pecado contra el cielo y contra su padre. En nuestra confesión es necesario que también mantengamos presente esta verdad. <br /><br />Dios merece que reflejemos su verdadera imagen ante el mundo y cuando fallamos, debemos no solamente hacer restitución sino también confesarlo y buscar su perdón. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/26339031</guid><pubDate>Fri, 20 Feb 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/26339031/melp_330_numeros_5_6_7.mp3" length="3001934" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Di a los hijos de Israel: El hombre o la mujer que cometiere alguno de todos los pecados con que los hombres prevarican contra Jehová y delinquen, aquella persona confesará el pecado que cometió, y compensará enteramente el daño, y añadirá sobre ello...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Di a los hijos de Israel: El hombre o la mujer que cometiere alguno de todos los pecados con que los hombres prevarican contra Jehová y delinquen, aquella persona confesará el pecado que cometió, y compensará enteramente el daño, y añadirá sobre ello la quinta parte, y lo dará a aquel contra quien pecó.» (Números 5:6-7)<br /><br />Nos es fácil perder la importancia de este texto. Sí, habla de la obligación de restituir al prójimo los daños causados por el pecado, pero la frase que llama la atención es cuando dice que el pecado «prevarica contra Jehová». La idea sencilla es que la persona que peca contra su prójimo también peca contra su Dios. O sea, cuando una persona miente o hiere o roba, no solamente ha pecado contra otra persona sino también ha ofendido a Dios. Es una parte importante de la explicación del sistema de sacrificios ya que no solo se hacía restitución por los daños causados sino también se presentaban sacrificios a Dios. Incluso podemos ir más lejos y afirmar que todos los pecados tienen una dimensión vertical. Como seres hechos a la imagen y semejanza de Dios, ofendemos a nuestro Creador cuando actuamos de una manera contraria a su naturaleza. Esta dimensión vertical vemos también en la confesión del pródigo cuando vuelve a su padre reconociendo que había pecado contra el cielo y contra su padre. En nuestra confesión es necesario que también mantengamos presente esta verdad. <br /><br />Dios merece que reflejemos su verdadera imagen ante el mundo y cuando fallamos, debemos no solamente hacer restitución sino también confesarlo y buscar su perdón. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confesión,david,devocional,números,pecado</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_329-Numeros_3_41</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-329-numeros-3-41--26294944</link><description><![CDATA[«Y tomarás a los levitas para mí en lugar de todos los primogénitos de los hijos de Israel, y los animales de los levitas en lugar de todos los primogénitos de los animales de los hijos de Israel. Yo Jehová.» (Números 3:41)<br /><br />Los sacerdotes de la tribu de Levi representan lo que podríamos llamar una doble redención. En primer lugar, ellos, como el resto de las tribus de Israel, fueron redimidos o rescatados de su esclavitud en Egipto. Dios había soltado las cadenas que les ataban para que estuvieran libres para servirle. Esta redención es preciosa, pero los levitas experimentaron una segunda redención también. Dios también los tomó el lugar de los primogénitos que fueron redimidos de la muerte por la sangre de los corderos en la noche de la pascua. En Cristo, nosotros también hemos experimentado esta doble redención. Cristo nos redimió de la esclavitud del pecado cuando nos salvó, pero también nos rescató de la muerte, dándonos vida nueva para que le podamos servir. «Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable» (1 Pedro 2:9). Si pertenecemos al Señor, doblemente redimidos, ya no estamos esclavizados al pecado para que lo obedezcamos y gozamos de vida nueva.<br /><br />Usemos nuestras vidas hoy para anunciar sus virtudes a todos los que nos rodean en las tinieblas del pecado. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/26294944</guid><pubDate>Thu, 19 Feb 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/26294944/melp_329_numero_3_41.mp3" length="3000051" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y tomarás a los levitas para mí en lugar de todos los primogénitos de los hijos de Israel, y los animales de los levitas en lugar de todos los primogénitos de los animales de los hijos de Israel. Yo Jehová.» (Números 3:41)

Los sacerdotes de la tribu...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y tomarás a los levitas para mí en lugar de todos los primogénitos de los hijos de Israel, y los animales de los levitas en lugar de todos los primogénitos de los animales de los hijos de Israel. Yo Jehová.» (Números 3:41)<br /><br />Los sacerdotes de la tribu de Levi representan lo que podríamos llamar una doble redención. En primer lugar, ellos, como el resto de las tribus de Israel, fueron redimidos o rescatados de su esclavitud en Egipto. Dios había soltado las cadenas que les ataban para que estuvieran libres para servirle. Esta redención es preciosa, pero los levitas experimentaron una segunda redención también. Dios también los tomó el lugar de los primogénitos que fueron redimidos de la muerte por la sangre de los corderos en la noche de la pascua. En Cristo, nosotros también hemos experimentado esta doble redención. Cristo nos redimió de la esclavitud del pecado cuando nos salvó, pero también nos rescató de la muerte, dándonos vida nueva para que le podamos servir. «Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable» (1 Pedro 2:9). Si pertenecemos al Señor, doblemente redimidos, ya no estamos esclavizados al pecado para que lo obedezcamos y gozamos de vida nueva.<br /><br />Usemos nuestras vidas hoy para anunciar sus virtudes a todos los que nos rodean en las tinieblas del pecado. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,números,redimidos,servicio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_099-Hebreos_12_10</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-099-hebreos-12-10--18117259</link><description><![CDATA["Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad." (Hebreos 12:10)<br /><br />La figura de un padre está vinculada a la disciplina y la educación de su hijo. Aquí el apóstol compara un padre terrenal con nuestro Padre celestial. Ahora bien, la comparación es complicada porque ningún padre terrenal es perfecto; puede tener las mejores intenciones pero se equivocará en más de una ocasión. Pero Dios es un Padre perfecto; siempre hace lo que realmente necesitamos. Su disciplina o enseñanza nos guía en medio de todas las situaciones difíciles de la vida para que "participemos de su santidad". La meta de nuestro Padre celestial no es nuestra comodidad sino nuestra santidad.<br /><br />¿En qué situación te encuentras ahora mismo que si pudieras la cambiarías? Cambiemos la pregunta. ¿Qué es lo que tu Padre celestial quiere enseñarte por medio de esa situación difícil? Nuestra meta ha de ser aprender todo lo que podamos en estas situaciones en vez de quejarnos y buscar librarnos lo más rápido posible. Admito que es más fácil hablar de esta verdad que vivirla, pero si podemos recordar el amor y el propósito de nuestro Padre celestial, nos ayudará a seguir confiando y dejar que Él siga adelante con su obra.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18117259</guid><pubDate>Wed, 18 Feb 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18117259/melp_099_hebreos_12_10.mp3" length="2973682" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad." (Hebreos 12:10)

La figura de un padre está vinculada a la disciplina y la educación de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad." (Hebreos 12:10)<br /><br />La figura de un padre está vinculada a la disciplina y la educación de su hijo. Aquí el apóstol compara un padre terrenal con nuestro Padre celestial. Ahora bien, la comparación es complicada porque ningún padre terrenal es perfecto; puede tener las mejores intenciones pero se equivocará en más de una ocasión. Pero Dios es un Padre perfecto; siempre hace lo que realmente necesitamos. Su disciplina o enseñanza nos guía en medio de todas las situaciones difíciles de la vida para que "participemos de su santidad". La meta de nuestro Padre celestial no es nuestra comodidad sino nuestra santidad.<br /><br />¿En qué situación te encuentras ahora mismo que si pudieras la cambiarías? Cambiemos la pregunta. ¿Qué es lo que tu Padre celestial quiere enseñarte por medio de esa situación difícil? Nuestra meta ha de ser aprender todo lo que podamos en estas situaciones en vez de quejarnos y buscar librarnos lo más rápido posible. Admito que es más fácil hablar de esta verdad que vivirla, pero si podemos recordar el amor y el propósito de nuestro Padre celestial, nos ayudará a seguir confiando y dejar que Él siga adelante con su obra.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,disciplina,hebreos,santidad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/290de14c7bc513c8f642d3b1a4cb7ba9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_465-Hebreos_10_36</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-465-hebreos-10-36--42245966</link><description><![CDATA[«porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.» (Hebreos 10:36)<br /><br />Uno de los temas principales de la epístola a los Hebreos es la madurez espiritual y en este versículo, aunque no aparece el término en sí, tenemos el concepto perfectamente dibujado. Nosotros debemos seguir haciendo la voluntad de Dios aunque no siempre veamos una recompensa inmediata porque sabemos que llegará el día en que obtendremos la promesa. Esa es la madurez, esa capacidad de comprender una recompensa diferida. Un niño se cansa de ir al cole porque le parece aburrido y no entiende cómo le beneficiará en el futuro, pero sus padres le obligan porque saben que es una inversión a largo plazo para su futuro. De la misma forma un seguidor de Cristo fielmente hace la voluntad de Dios con paciencia, incluso en los momentos más difíciles, porque sabe que un día, en retrospectiva, será evidente que ha hecho lo correcto y que habrá valido la pena. Dicho en otras palabras, si cedemos a la tentación de hacer nuestra voluntad por encima de obedecer al Señor, un día tendremos remordimientos. Aunque a veces, haciendo la voluntad de Dios, no vemos fruto directo, un día veremos cómo Dios nos habrá usado para su gloria. ¿Cómo vamos con nuestra madurez espiritual? Si alguien observara nuestro andar hoy, ¿encontrarían indicios claros de nuestra madurez espiritual o más bien nos verían buscando el camino que nos es más fácil o más conveniente? <br /><br />Hagamos la voluntad de nuestro Señor con paciencia hoy, sabiendo que sí vale la pena. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/42245966</guid><pubDate>Tue, 17 Feb 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/42245966/melp_465_hebreos_10_36.mp3" length="2998808" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.» (Hebreos 10:36)

Uno de los temas principales de la epístola a los Hebreos es la madurez espiritual y en este versículo, aunque no aparece el...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.» (Hebreos 10:36)<br /><br />Uno de los temas principales de la epístola a los Hebreos es la madurez espiritual y en este versículo, aunque no aparece el término en sí, tenemos el concepto perfectamente dibujado. Nosotros debemos seguir haciendo la voluntad de Dios aunque no siempre veamos una recompensa inmediata porque sabemos que llegará el día en que obtendremos la promesa. Esa es la madurez, esa capacidad de comprender una recompensa diferida. Un niño se cansa de ir al cole porque le parece aburrido y no entiende cómo le beneficiará en el futuro, pero sus padres le obligan porque saben que es una inversión a largo plazo para su futuro. De la misma forma un seguidor de Cristo fielmente hace la voluntad de Dios con paciencia, incluso en los momentos más difíciles, porque sabe que un día, en retrospectiva, será evidente que ha hecho lo correcto y que habrá valido la pena. Dicho en otras palabras, si cedemos a la tentación de hacer nuestra voluntad por encima de obedecer al Señor, un día tendremos remordimientos. Aunque a veces, haciendo la voluntad de Dios, no vemos fruto directo, un día veremos cómo Dios nos habrá usado para su gloria. ¿Cómo vamos con nuestra madurez espiritual? Si alguien observara nuestro andar hoy, ¿encontrarían indicios claros de nuestra madurez espiritual o más bien nos verían buscando el camino que nos es más fácil o más conveniente? <br /><br />Hagamos la voluntad de nuestro Señor con paciencia hoy, sabiendo que sí vale la pena. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,hebreos,madurez,recompensa</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bf30d8cfcee1ff493041b28b93bce418.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_221 - Hebreos_4_9</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-221-hebreos-4-9--20021763</link><description><![CDATA[«Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios.» (Hebreos 4:9)<br /><br />Hay momentos en que estamos tan cansados que solo podemos pensar en descansar. Hebreos 4 nos habla de un reposo o descanso que Dios ofrece para su pueblo. Este reposo realmente tiene dos aspectos. El primer aspecto de este reposo viene cuando dejamos de esforzarnos por impresionar a Dios con nuestras buenas obras y descansamos o confiamos exclusivamente en lo que Cristo hizo por nosotros cuando sufrió el castigo de nuestro pecado sobre la cruz. En este reposo, descansamos de nuestros esfuerzos inútiles de ganar favor con Dios por nuestros propios méritos y recibimos el derecho de ser llamados hijos de Dios. ¡Bendito descanso y alivio! El segundo aspecto de este descanso vendrá cuando reposemos un día en la presencia de Dios; toda lágrima será quitada y no habrá más dolor y sufrimiento. Es un reposo eterno y perfecto. ¿Has entrado en el reposo de Dios en el primer sentido? Según Hebreos 4:2, la fórmula es sencilla: el oír + fe = reposo. Este reposo trae la promesa y las garantías del segundo sentido del reposo. O sea, no habrá nadie que entre en el segundo aspecto del reposo de Dios que no haya experimentado el reposo de su fe en Cristo. <br /><br />Este segundo sentido de reposo debe darnos fuerzas para continuar en el día a día aquí en este mundo, sabiendo que todavía queda un reposo para el pueblo de Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20021763</guid><pubDate>Mon, 16 Feb 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20021763/melp_221_hebreos_4_9.mp3" length="3000108" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios.» (Hebreos 4:9)

Hay momentos en que estamos tan cansados que solo podemos pensar en descansar. Hebreos 4 nos habla de un reposo o descanso que Dios ofrece para su pueblo. Este reposo realmente tiene...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios.» (Hebreos 4:9)<br /><br />Hay momentos en que estamos tan cansados que solo podemos pensar en descansar. Hebreos 4 nos habla de un reposo o descanso que Dios ofrece para su pueblo. Este reposo realmente tiene dos aspectos. El primer aspecto de este reposo viene cuando dejamos de esforzarnos por impresionar a Dios con nuestras buenas obras y descansamos o confiamos exclusivamente en lo que Cristo hizo por nosotros cuando sufrió el castigo de nuestro pecado sobre la cruz. En este reposo, descansamos de nuestros esfuerzos inútiles de ganar favor con Dios por nuestros propios méritos y recibimos el derecho de ser llamados hijos de Dios. ¡Bendito descanso y alivio! El segundo aspecto de este descanso vendrá cuando reposemos un día en la presencia de Dios; toda lágrima será quitada y no habrá más dolor y sufrimiento. Es un reposo eterno y perfecto. ¿Has entrado en el reposo de Dios en el primer sentido? Según Hebreos 4:2, la fórmula es sencilla: el oír + fe = reposo. Este reposo trae la promesa y las garantías del segundo sentido del reposo. O sea, no habrá nadie que entre en el segundo aspecto del reposo de Dios que no haya experimentado el reposo de su fe en Cristo. <br /><br />Este segundo sentido de reposo debe darnos fuerzas para continuar en el día a día aquí en este mundo, sabiendo que todavía queda un reposo para el pueblo de Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,cielo,david,devocional,evangelio,hebreos,reposo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/86f323bb4b1f07e3eb4d4ba04b733969.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_642-Levitico_26_11-12</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-642-levitico-26-11-12--48732470</link><description><![CDATA[«Y pondré mi morada en medio de vosotros, y mi alma no os abominará; y andaré entre vosotros, y yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo.» (Levítico 26:11-12)<br /><br />En el pacto de Dios con Israel en Sinaí, Dios prometió a su pueblo bendiciones materiales si obedecieran sus leyes. Muchos intentan aplicar estas palabras al cristiano directamente, enseñando que Dios quiere que seamos ricos y prósperos. El problema es que esta enseñanza contradice las palabras de Cristo (Juan 16:33). Es importante que recordemos que el pacto de Sinaí es diferente del nuevo pacto en Cristo. Aquel primer pacto no puede salvar porque no somos capaces de obedecer a Dios perfectamente. No obstante, Jesús sí lo cumplió y, como nuestro sustituto, nos ofrece una relación eterna con Dios en el nuevo pacto. Pero eso no quiero decir que no hay nada en común entre el primero y el nuevo pacto. La culminación de la bendición de Dios no es algo material sino espiritual. Dios promete morar en medio de su pueblo y amarlos en vez de aborrecerlos. El resultado será una relación real entre Dios y su pueblo. Si bien es verdad que el nuevo pacto no nos promete bendiciones materiales si obedecemos, debemos recordar que sí tenemos la mayor de todas las bendiciones. Dios nos ha hecho su templo y su Espíritu Santo mora en medio de nosotros. Gozamos de la promesa de ninguna condenación (Romanos 8:1) y somos su pueblo y Él es nuestro Dios.<br /><br />Esta promesa espiritual es lo suficientemente grande que no nos hace falta más promesas materiales. Si tenemos a Dios morando y andando entre nosotros, nada nos faltará. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/48732470</guid><pubDate>Sat, 14 Feb 2026 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/48732470/melp_642_levitico_26_11_12.mp3" length="4189668" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y pondré mi morada en medio de vosotros, y mi alma no os abominará; y andaré entre vosotros, y yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo.» (Levítico 26:11-12)

En el pacto de Dios con Israel en Sinaí, Dios prometió a su pueblo bendiciones...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y pondré mi morada en medio de vosotros, y mi alma no os abominará; y andaré entre vosotros, y yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo.» (Levítico 26:11-12)<br /><br />En el pacto de Dios con Israel en Sinaí, Dios prometió a su pueblo bendiciones materiales si obedecieran sus leyes. Muchos intentan aplicar estas palabras al cristiano directamente, enseñando que Dios quiere que seamos ricos y prósperos. El problema es que esta enseñanza contradice las palabras de Cristo (Juan 16:33). Es importante que recordemos que el pacto de Sinaí es diferente del nuevo pacto en Cristo. Aquel primer pacto no puede salvar porque no somos capaces de obedecer a Dios perfectamente. No obstante, Jesús sí lo cumplió y, como nuestro sustituto, nos ofrece una relación eterna con Dios en el nuevo pacto. Pero eso no quiero decir que no hay nada en común entre el primero y el nuevo pacto. La culminación de la bendición de Dios no es algo material sino espiritual. Dios promete morar en medio de su pueblo y amarlos en vez de aborrecerlos. El resultado será una relación real entre Dios y su pueblo. Si bien es verdad que el nuevo pacto no nos promete bendiciones materiales si obedecemos, debemos recordar que sí tenemos la mayor de todas las bendiciones. Dios nos ha hecho su templo y su Espíritu Santo mora en medio de nosotros. Gozamos de la promesa de ninguna condenación (Romanos 8:1) y somos su pueblo y Él es nuestro Dios.<br /><br />Esta promesa espiritual es lo suficientemente grande que no nos hace falta más promesas materiales. Si tenemos a Dios morando y andando entre nosotros, nada nos faltará. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,bendiciones,biblia,david,devocional,levítico</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/96a753d604cb846b0467fd8c7504106a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_497-Levitico_25_17</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-497-levitico-25-17--43307987</link><description><![CDATA[«Y no engañe ninguno a su prójimo, sino temed a vuestro Dios; porque yo soy Jehová vuestro Dios.» (Levítico 25:17)<br /><br />El contexto de este mandamiento es la “venta” de propiedades en Israel. Para nosotros, es normal comprar o vender una propiedad, pero para los Israelistas la tierra prometida era la herencia de las familias dentro de cada tribu, así que no se debía vender. Lo que sí se podría vender era el uso de un terreno para la agricultura durante un período determinado de años. Así que, Dios les manda que tomen en cuenta el año de rescate cuando los terrenos volverían a su dueños originales. En base del tiempo que la persona podría usar el terreno debían poner un precio justo y no intentar engañar a sus hermanos, sacando más de lo que realmente valía el terreno. Creo que el pensamiento es lo suficiente claro, pero Dios añade una frase para resaltar el asunto principal, que deben temer a Jehová su Dios. En otras palabras, la persona que intenta engañar a su prójimo demuestra que no teme a Dios. También se puede afirmar lo opuesto. Si una persona realmente conoce a Dios, debe ser imposible que engañe o maltrate a su prójimo. Los dos grandes mandamientos que presenta Cristo están también interconectados así: debemos amar a Dios con todo nuestro ser y amar a nuestros prójimos como a nosotros mismos.<br /><br />Si andamos hoy en el temor de Dios, conscientes de quién es nuestro Dios, se debe notar en nuestro trato con los que nos rodean. Que vean nuestra vida y glorifiquen a nuestro Padre que está en los cielos (Mateo 5:16). (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43307987</guid><pubDate>Fri, 13 Feb 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43307987/melp_497_levitico_25_17.mp3" length="2984520" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y no engañe ninguno a su prójimo, sino temed a vuestro Dios; porque yo soy Jehová vuestro Dios.» (Levítico 25:17)&#13;
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El contexto de este mandamiento es la “venta” de propiedades en Israel. Para nosotros, es normal comprar o vender una propiedad, pero...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y no engañe ninguno a su prójimo, sino temed a vuestro Dios; porque yo soy Jehová vuestro Dios.» (Levítico 25:17)<br /><br />El contexto de este mandamiento es la “venta” de propiedades en Israel. Para nosotros, es normal comprar o vender una propiedad, pero para los Israelistas la tierra prometida era la herencia de las familias dentro de cada tribu, así que no se debía vender. Lo que sí se podría vender era el uso de un terreno para la agricultura durante un período determinado de años. Así que, Dios les manda que tomen en cuenta el año de rescate cuando los terrenos volverían a su dueños originales. En base del tiempo que la persona podría usar el terreno debían poner un precio justo y no intentar engañar a sus hermanos, sacando más de lo que realmente valía el terreno. Creo que el pensamiento es lo suficiente claro, pero Dios añade una frase para resaltar el asunto principal, que deben temer a Jehová su Dios. En otras palabras, la persona que intenta engañar a su prójimo demuestra que no teme a Dios. También se puede afirmar lo opuesto. Si una persona realmente conoce a Dios, debe ser imposible que engañe o maltrate a su prójimo. Los dos grandes mandamientos que presenta Cristo están también interconectados así: debemos amar a Dios con todo nuestro ser y amar a nuestros prójimos como a nosotros mismos.<br /><br />Si andamos hoy en el temor de Dios, conscientes de quién es nuestro Dios, se debe notar en nuestro trato con los que nos rodean. Que vean nuestra vida y glorifiquen a nuestro Padre que está en los cielos (Mateo 5:16). (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,honestidad,levítico</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/794db05f38f48e1c7a7cf7631b4627d0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_327-Levitico_22_19</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-327-levitico-22-19--26142146</link><description><![CDATA[«para que sea aceptado, ofreceréis macho sin defecto de entre el ganado vacuno, de entre los corderos, o de entre las cabras.» (Levítico 22:19)<br /><br />Las instrucciones sobre el sistema de sacrificios en el Antiguo Testamento son muchas veces difíciles de seguir. Pero noto aquí una instrucción muy clara y muy interesante. Para que un sacrificio fuera aceptado, la persona tenía que traer un animal perfecto, sin defecto. No valía cualquier animal. A primera vista podría parecer que los sacerdotes eran demasiado exigentes, pero debemos recordar que el sacrificio no era para ellos y por lo tanto, no eran ellos los que exigían la perfección. Era Dios el que debía aceptar aquel sacrificio y Dios el que pedía la perfección. Entonces ¿por qué demandaría Dios un animal perfecto? La verdad es que esta exigencia nos prepara para la venida del verdadero Sacrificio, Jesucristo. Él es perfecto en todo sentido de la palabra, sin ningún defecto. Sin embargo hay una diferencia muy grande entre nuestro Sacrificio y todos los sacrificios que encontramos en Levítico. Según la ley de Moisés, cada uno tenía que proveer su propio sacrificio, lo mejor de lo que tenía. Pero Dios es el que provee nuestro sacrificio y la perfección de nuestro sacrificio es la fuente de toda nuestra confianza espiritual.<br /><br />Nosotros hoy podemos entrar con confianza en la misma presencia de Dios, no por nuestros méritos, sino porque Dios proveyó el perfecto sacrificio por nuestros pecados en su Hijo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/26142146</guid><pubDate>Thu, 12 Feb 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/26142146/melp_327_levitico_22_19.mp3" length="2998176" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«para que sea aceptado, ofreceréis macho sin defecto de entre el ganado vacuno, de entre los corderos, o de entre las cabras.» (Levítico 22:19)

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La verdad es que esta exigencia nos prepara para la venida del verdadero Sacrificio, Jesucristo. Él es perfecto en todo sentido de la palabra, sin ningún defecto. Sin embargo hay una diferencia muy grande entre nuestro Sacrificio y todos los sacrificios que encontramos en Levítico. Según la ley de Moisés, cada uno tenía que proveer su propio sacrificio, lo mejor de lo que tenía. Pero Dios es el que provee nuestro sacrificio y la perfección de nuestro sacrificio es la fuente de toda nuestra confianza espiritual.<br /><br />Nosotros hoy podemos entrar con confianza en la misma presencia de Dios, no por nuestros méritos, sino porque Dios proveyó el perfecto sacrificio por nuestros pecados en su Hijo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,cristo,david,devocional,levítico,sacrificio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/c98701f13708a4bc5f902fd343e1c880.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_641-Levitico_14_17</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-641-levitico-14-17--48662074</link><description><![CDATA[«Y de lo que quedare del aceite que tiene en su mano, pondrá el sacerdote sobre el lóbulo de la oreja derecha del que se purifica, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho, encima de la sangre del sacrificio por la culpa.» (Levítico 14:17)<br /><br />Cuando una persona leprosa en Israel se había curado de su enfermedad, debía venir al sacerdote para participar en un rito de limpieza que consistía en varios sacrificios (14:10-13) pero se culminaba en una ceremonia en que el sacerdote primero aplicaba la sangre y depués el aceite del sacrificio al leproso limpiado, siguiendo los mismos pasos que Moisés había hecho con Aarón (Levítico 8:23). El sacerdote primero metía su dedo en la sangre del sacrificio y después tocaba tres partes del cuerpo del que traía la ofrenda. Aplicaba la sangre a su oreja derecha, a su pulgar derecho de su mano y finalmente al pulgar derecho de su pie. De esta forma simbolizaba la purificación de todo lo que escuchaba, hacía y a dónde iba. Pero el rito tiene un segundo paso. El sacerdote a continuación también tomaba del aceite y volvía a aplicarlo sobre los mismos tres sitios. Si la sangre representa la purificación de lo que escuchaba, hacía y a dónde iba, el aceite representa la dedicación de lo que escuchaba, hacía y a dónde iba. Cristo nos ha limpiado de la lepra espiritual que nos había condenado a la muerte segura. Como resultado de nuestra purificación, debemos consagrar a Dios todo lo percibimos por nuestros sentidos físicos, toda actividad nuestra y todos nuestros planes y caminos.<br /><br />Escuchemos, hagamos y andemos hoy como personas purificadas y dedicadas a nuestro Redentor. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/48662074</guid><pubDate>Tue, 10 Feb 2026 09:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/48662074/melp_641_levitico_14_17.mp3" length="4189601" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y de lo que quedare del aceite que tiene en su mano, pondrá el sacerdote sobre el lóbulo de la oreja derecha del que se purifica, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho, encima de la sangre del sacrificio por la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y de lo que quedare del aceite que tiene en su mano, pondrá el sacerdote sobre el lóbulo de la oreja derecha del que se purifica, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho, encima de la sangre del sacrificio por la culpa.» (Levítico 14:17)<br /><br />Cuando una persona leprosa en Israel se había curado de su enfermedad, debía venir al sacerdote para participar en un rito de limpieza que consistía en varios sacrificios (14:10-13) pero se culminaba en una ceremonia en que el sacerdote primero aplicaba la sangre y depués el aceite del sacrificio al leproso limpiado, siguiendo los mismos pasos que Moisés había hecho con Aarón (Levítico 8:23). El sacerdote primero metía su dedo en la sangre del sacrificio y después tocaba tres partes del cuerpo del que traía la ofrenda. Aplicaba la sangre a su oreja derecha, a su pulgar derecho de su mano y finalmente al pulgar derecho de su pie. De esta forma simbolizaba la purificación de todo lo que escuchaba, hacía y a dónde iba. Pero el rito tiene un segundo paso. El sacerdote a continuación también tomaba del aceite y volvía a aplicarlo sobre los mismos tres sitios. Si la sangre representa la purificación de lo que escuchaba, hacía y a dónde iba, el aceite representa la dedicación de lo que escuchaba, hacía y a dónde iba. Cristo nos ha limpiado de la lepra espiritual que nos había condenado a la muerte segura. Como resultado de nuestra purificación, debemos consagrar a Dios todo lo percibimos por nuestros sentidos físicos, toda actividad nuestra y todos nuestros planes y caminos.<br /><br />Escuchemos, hagamos y andemos hoy como personas purificadas y dedicadas a nuestro Redentor. 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A primera vista parece extraño que Dios morara en una tienda en medio de su pueblo donde ni el sumo sacerdote pudiera entrar sino una sola vez al año. Pero lo importante es saber que no era porque Dios no quisiera tener comunión con su pueblo. Más bien lo que hacía falta era un sacrificio perfecto. Por eso cuando llegamos al Nuevo Pacto, esta prohibición se convierte en una exhortación: «Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro» (Hebreos 4:16). Purificados por la sangre del Cordero perfecto, podemos acercarnos, no una vez al año, sino en cualquier momento. Podemos aprovechemos esta enorme bendición para acercarnos al verdadero propiciatorio, el trono de gracia, muchas veces cada día.<br /><br />Si has recibido el sacrificio perfecto de Cristo en tu lugar, cada vez que tienes un momento libre hoy, acércate al trono de gracia para gozar de la comunión con tu Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/25967460</guid><pubDate>Tue, 10 Feb 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/25967460/melp_326_levitico_16_2.mp3" length="2997274" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y Jehová dijo a Moisés: Di a Aarón tu hermano, que no en todo tiempo entre en el santuario detrás del velo, delante del propiciatorio que está sobre el arca, para que no muera; porque yo apareceré en la nube sobre el propiciatorio.» (Levítico 16:2)...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y Jehová dijo a Moisés: Di a Aarón tu hermano, que no en todo tiempo entre en el santuario detrás del velo, delante del propiciatorio que está sobre el arca, para que no muera; porque yo apareceré en la nube sobre el propiciatorio.» (Levítico 16:2)<br /><br />Cuando Dios estableció su tabernáculo en el desierto, advirtió por medio de Moisés a Aaron que no traspasara el velo que separaba el lugar santo del lugar santísimo cuando quisiera, porque allí moraba Dios sobre el propiciatorio, una especie de trono sobre el arca. A primera vista parece extraño que Dios morara en una tienda en medio de su pueblo donde ni el sumo sacerdote pudiera entrar sino una sola vez al año. Pero lo importante es saber que no era porque Dios no quisiera tener comunión con su pueblo. Más bien lo que hacía falta era un sacrificio perfecto. Por eso cuando llegamos al Nuevo Pacto, esta prohibición se convierte en una exhortación: «Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro» (Hebreos 4:16). Purificados por la sangre del Cordero perfecto, podemos acercarnos, no una vez al año, sino en cualquier momento. Podemos aprovechemos esta enorme bendición para acercarnos al verdadero propiciatorio, el trono de gracia, muchas veces cada día.<br /><br />Si has recibido el sacrificio perfecto de Cristo en tu lugar, cada vez que tienes un momento libre hoy, acércate al trono de gracia para gozar de la comunión con tu Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,comunión,cristo,david,devocional,levítico</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3a7fe825545f7407cc86dd665ebac0b9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_325-Levitico_10_1</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-325-levitico-10-1--25918457</link><description><![CDATA[«Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, sobre el cual pusieron incienso, y ofrecieron delante de Jehová fuego extraño, que él nunca les mandó.» (Levítico 10:1)<br /><br />Los hijos de Aaron ofrecieron ante Dios fuego extraño y fueron consumidos por un fuego santo que salió del tabernáculo. Puede que estemos tentados a pensar que este castigo de Dios fuera excesivo, pero la verdad es que lo que hicieron estos dos era despreciar a Dios. Dios había encendido una llama con su misma presencia y los sacerdotes fueron encargados con la tarea de guardar y proteger esta llama. Pero estos dos sacerdotes no se molestaron en obedecer el mandamiento de Dios. Ellos cogieron cualquier llama para encender el incienso que ofrecían. Y aparte, el contexto parece indicar que se acercaron al altar de Dios en un estado ebrio. Es una ofensa despreciar el camino que Dios proveyó sustituyéndolo por cualquier otra cosa. Pero vivimos en un mundo lleno de fuego extraño. Nos rodean miles de personas que han rechazado a Jesús, el único camino verdadero al Padre, y le han sustituido, intentando ofrecer el fuego extraño de sus “buenas obras“ o de su religiosidad. Pero un día, si no se arrepienten, experimentarán el fuego santo del juicio final.<br /><br />Seamos un testimonio hoy ante nuestro mundo del verdadero fuego santo, Jesucristo, la definitiva ofrenda por los pecados del mundo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/25918457</guid><pubDate>Mon, 09 Feb 2026 09:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/25918457/melp_325_levitico_10_1.mp3" length="3005133" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, sobre el cual pusieron incienso, y ofrecieron delante de Jehová fuego extraño, que él nunca les mandó.» (Levítico 10:1)

Los hijos de Aaron ofrecieron ante Dios...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, sobre el cual pusieron incienso, y ofrecieron delante de Jehová fuego extraño, que él nunca les mandó.» (Levítico 10:1)<br /><br />Los hijos de Aaron ofrecieron ante Dios fuego extraño y fueron consumidos por un fuego santo que salió del tabernáculo. Puede que estemos tentados a pensar que este castigo de Dios fuera excesivo, pero la verdad es que lo que hicieron estos dos era despreciar a Dios. Dios había encendido una llama con su misma presencia y los sacerdotes fueron encargados con la tarea de guardar y proteger esta llama. Pero estos dos sacerdotes no se molestaron en obedecer el mandamiento de Dios. Ellos cogieron cualquier llama para encender el incienso que ofrecían. Y aparte, el contexto parece indicar que se acercaron al altar de Dios en un estado ebrio. Es una ofensa despreciar el camino que Dios proveyó sustituyéndolo por cualquier otra cosa. Pero vivimos en un mundo lleno de fuego extraño. Nos rodean miles de personas que han rechazado a Jesús, el único camino verdadero al Padre, y le han sustituido, intentando ofrecer el fuego extraño de sus “buenas obras“ o de su religiosidad. Pero un día, si no se arrepienten, experimentarán el fuego santo del juicio final.<br /><br />Seamos un testimonio hoy ante nuestro mundo del verdadero fuego santo, Jesucristo, la definitiva ofrenda por los pecados del mundo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,cristo,david,devocional,fuego,levítico,salvación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_494-Levitico_9_24</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-494-levitico-9-24--43307983</link><description><![CDATA[«Y salió fuego de delante de Jehová, y consumió el holocausto con las grosuras sobre el altar; y viéndolo todo el pueblo, alabaron, y se postraron sobre sus rostros.» (Levítico 9:24)<br /><br />Me pregunto si los sacerdotes en el tabernáculo ese primer día de servicio sabían lo que iba a pasar con el sacrificio. Prepararon la ofrenda como Dios había mandado y lo pusieron sobre el altar, pero no le prendieron fuego. Tenía que ser curioso colocar el holocausto en el altar sin tener provisión de fuego. Pero mientras el pueblo esperaba fuera, de repente apareció la gloria de Dios desde el cielo y fuego salió de su presencia para consumir el holocausto. De esta manera clara Dios demostró que había aceptado el sacrificio del pueblo, causando que todos los que fueron testigos se postrasen y adorasen. Cuando Cristo, la culminación de todos los sacrificios del antiguo pacto, fue clavado en la cruz, salió de la presencia del Padre el fuego de su ira contra el pecado de la humanidad y así se consumió el sacrificio del Cordero de Dios. Pero al tercer día se manifestó el poder de la gloria de Dios al resucitarlo, demostrando de manera contundente que el sacrificio de Cristo en la cruz había sido aceptable ante Dios. ¿Cuál debe ser nuestra reacción ante esa demostración de la gloria de Dios? Tal como reaccionó el pueblo ese día en el tabernáculo, debemos postrarnos en adoración, nuestro culto racional.<br /><br />Empecemos este día postrados ante la mayor manifestación de la gloria de Dios y adoremos a Dios como Él merece. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43307983</guid><pubDate>Sat, 07 Feb 2026 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43307983/melp_494_levitico_9_24.mp3" length="2984519" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y salió fuego de delante de Jehová, y consumió el holocausto con las grosuras sobre el altar; y viéndolo todo el pueblo, alabaron, y se postraron sobre sus rostros.» (Levítico 9:24)

Me pregunto si los sacerdotes en el tabernáculo ese primer día de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y salió fuego de delante de Jehová, y consumió el holocausto con las grosuras sobre el altar; y viéndolo todo el pueblo, alabaron, y se postraron sobre sus rostros.» (Levítico 9:24)<br /><br />Me pregunto si los sacerdotes en el tabernáculo ese primer día de servicio sabían lo que iba a pasar con el sacrificio. Prepararon la ofrenda como Dios había mandado y lo pusieron sobre el altar, pero no le prendieron fuego. Tenía que ser curioso colocar el holocausto en el altar sin tener provisión de fuego. Pero mientras el pueblo esperaba fuera, de repente apareció la gloria de Dios desde el cielo y fuego salió de su presencia para consumir el holocausto. De esta manera clara Dios demostró que había aceptado el sacrificio del pueblo, causando que todos los que fueron testigos se postrasen y adorasen. Cuando Cristo, la culminación de todos los sacrificios del antiguo pacto, fue clavado en la cruz, salió de la presencia del Padre el fuego de su ira contra el pecado de la humanidad y así se consumió el sacrificio del Cordero de Dios. Pero al tercer día se manifestó el poder de la gloria de Dios al resucitarlo, demostrando de manera contundente que el sacrificio de Cristo en la cruz había sido aceptable ante Dios. ¿Cuál debe ser nuestra reacción ante esa demostración de la gloria de Dios? Tal como reaccionó el pueblo ese día en el tabernáculo, debemos postrarnos en adoración, nuestro culto racional.<br /><br />Empecemos este día postrados ante la mayor manifestación de la gloria de Dios y adoremos a Dios como Él merece. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,levítico,propiciación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/794db05f38f48e1c7a7cf7631b4627d0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_630-Levitico_2_13</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-630-levitico-2-13--46449212</link><description><![CDATA[«Y sazonarás con sal toda ofrenda que presentes, y no harás que falte jamás de tu ofrenda la sal del pacto de tu Dios; en toda ofrenda tuya ofrecerás sal.» (Levítico 2:13)<br /><br />Tres veces en este versículo se repite el pensamiento que todas las ofrendas del tabernáculo se debían de acompañar con la sal. En la antigüedad, encontramos que la sal era un símbolo de permanencia, ya que los primeros pueblos la empleaba para preservar su comida. Aquí se relaciona esa idea de permanencia con el pacto entre el pueblo y su Dios. Dios entra en un compromiso permanente con su pueblo, una relación en que promete y espera lealtad permanente. La inclusión de la sal con la ofrenda aquí representaba el carácter permanente del sacrificio de olor grato a Dios. Cuando Dios aceptaba ese sacrificio, la sal recordaba al pueblo que Dios jamás cambiaría de parecer para volver a castigar lo que había perdonado. Creo que esta imagen de la sal en el sacrificio es especialmente importante en la famosa frase de Cristo en el sermón del monte: «Vosotros sois la sal de la tierra» (Mateo 5:13a). El propósito de Dios es que seamos para los que nos rodean como la sal era para el sacrificio. Nuestro propósito en este mundo es ser un testimonio de permanencia, un recordatorio que es posible andar en comunión con nuestro Creador por medio del sacrificio perfecto de Cristo.<br /><br />Seamos sal hoy dando testimonio a todos de la lealtad que hemos experimentado de la mano de nuestro Dios y de la lealtad que vivimos delante de Él. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/46449212</guid><pubDate>Fri, 06 Feb 2026 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/46449212/melp_630_levitico_2_13.mp3" length="2987988" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y sazonarás con sal toda ofrenda que presentes, y no harás que falte jamás de tu ofrenda la sal del pacto de tu Dios; en toda ofrenda tuya ofrecerás sal.» (Levítico 2:13)

Tres veces en este versículo se repite el pensamiento que todas las ofrendas...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y sazonarás con sal toda ofrenda que presentes, y no harás que falte jamás de tu ofrenda la sal del pacto de tu Dios; en toda ofrenda tuya ofrecerás sal.» (Levítico 2:13)<br /><br />Tres veces en este versículo se repite el pensamiento que todas las ofrendas del tabernáculo se debían de acompañar con la sal. En la antigüedad, encontramos que la sal era un símbolo de permanencia, ya que los primeros pueblos la empleaba para preservar su comida. Aquí se relaciona esa idea de permanencia con el pacto entre el pueblo y su Dios. Dios entra en un compromiso permanente con su pueblo, una relación en que promete y espera lealtad permanente. La inclusión de la sal con la ofrenda aquí representaba el carácter permanente del sacrificio de olor grato a Dios. Cuando Dios aceptaba ese sacrificio, la sal recordaba al pueblo que Dios jamás cambiaría de parecer para volver a castigar lo que había perdonado. Creo que esta imagen de la sal en el sacrificio es especialmente importante en la famosa frase de Cristo en el sermón del monte: «Vosotros sois la sal de la tierra» (Mateo 5:13a). El propósito de Dios es que seamos para los que nos rodean como la sal era para el sacrificio. Nuestro propósito en este mundo es ser un testimonio de permanencia, un recordatorio que es posible andar en comunión con nuestro Creador por medio del sacrificio perfecto de Cristo.<br /><br />Seamos sal hoy dando testimonio a todos de la lealtad que hemos experimentado de la mano de nuestro Dios y de la lealtad que vivimos delante de Él. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,levítico,testimonio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_272-Judas_20</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-272-judas-20--22245507</link><description><![CDATA[«Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo,» (Judas 20)<br /><br />Tal como había advertido el apóstol Pablo en su carta a Timoteo, se levantaron falsos maestros en la iglesia primitiva. Judas anima a los cristianos a recordar esta advertencia para poder identificar a los impostores y así no caer en su engaño. Aunque se fingían ser espirituales, estos burladores, como los llama en los versículos anteriores, sólo estaban andando según sus malvados deseos, personas que estaban causando divisiones en las iglesias por su sensualidad y falta del Espíritu Santo. En contraste Judas nos anima a fomentar la verdadera vida espiritual. Empieza con una imagen tomada de la construcción. Dice que debemos edificarnos en la santa fe. Literalmente, la idea es poner un cimiento para luego levantar la estructura del edificio. O sea, la vida espiritual es arraigarse, afirmar las bases, para luego seguir creciendo espiritualmente. En contraste con los falsos maestros que daban rienda suelta a sus deseos sensuales, debemos activamente buscar fundamentar nuestras vidas en la verdad de Dios y así ir edificando nuestra vida en comunión con el Espíritu Santo que Dios ha hecho morar en nosotros. No hay lugar para sencillamente acomodarnos y flotar con la corriente. ¡Dios nos ha llamado a construir!.<br /><br />Esta es la parte que nos cuesta. Todos tenemos que luchar contra la flojedad espiritual. En vez de acomodarnos, hemos de levantarnos con ánimos para seguir andando en el Espíritu y dejando que Dios forme su imagen en nosotros. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22245507</guid><pubDate>Thu, 05 Feb 2026 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22245507/melp_272_judas_20.mp3" length="2992561" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo,» (Judas 20)

Tal como había advertido el apóstol Pablo en su carta a Timoteo, se levantaron falsos maestros en la iglesia primitiva. Judas anima a los...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo,» (Judas 20)<br /><br />Tal como había advertido el apóstol Pablo en su carta a Timoteo, se levantaron falsos maestros en la iglesia primitiva. Judas anima a los cristianos a recordar esta advertencia para poder identificar a los impostores y así no caer en su engaño. Aunque se fingían ser espirituales, estos burladores, como los llama en los versículos anteriores, sólo estaban andando según sus malvados deseos, personas que estaban causando divisiones en las iglesias por su sensualidad y falta del Espíritu Santo. En contraste Judas nos anima a fomentar la verdadera vida espiritual. Empieza con una imagen tomada de la construcción. Dice que debemos edificarnos en la santa fe. Literalmente, la idea es poner un cimiento para luego levantar la estructura del edificio. O sea, la vida espiritual es arraigarse, afirmar las bases, para luego seguir creciendo espiritualmente. En contraste con los falsos maestros que daban rienda suelta a sus deseos sensuales, debemos activamente buscar fundamentar nuestras vidas en la verdad de Dios y así ir edificando nuestra vida en comunión con el Espíritu Santo que Dios ha hecho morar en nosotros. No hay lugar para sencillamente acomodarnos y flotar con la corriente. ¡Dios nos ha llamado a construir!.<br /><br />Esta es la parte que nos cuesta. Todos tenemos que luchar contra la flojedad espiritual. En vez de acomodarnos, hemos de levantarnos con ánimos para seguir andando en el Espíritu y dejando que Dios forme su imagen en nosotros. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/39fe64edb78a0f2a48cd24e3444f3a93.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_616-2_Juan_1_2</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-616-2-juan-1-2--46195755</link><description><![CDATA[«a causa de la verdad que permanece en nosotros, y estará para siempre con nosotros:» (2 Juan 2).<br /><br />En los primeros cuatro versículos de esta carta, Juan menciona la verdad cinco veces. Les saluda ""en verdad y en amor"" (3). Pero lo que más llama la atención son las otras cuatro veces que menciona la verdad. Habla primero de conocer la verdad (1b) que es lo que le lleva a amar de verdad (1a) y andar en la verdad (4) porque el conocimiento de la verdad permanece (2). Todos hemos aprendido verdades en la escuela que ya hemos olvidado. No sé de vosotros pero para mí siempre ha sido difícil recordar las fechas y las fórmulas. Pero esta verdad que trata Juan aquí es diferente. Esta verdad transforma nuestra vida porque permanece o habita en nosotros y estará con nosotros para siempre. El lenguaje que emplea Juan nos lleva a entender que la verdad no es información, sino más bien es la verdad que está vinculado con el Espíritu de Cristo. Cristo subió a la diestra de su Padre para ejercer el ministerio de intercesión por su pueblo, pero nos envió al Consolador, su Espíritu que mora en nosotros y estará con nosotros hasta el fin del mundo, transformándonos en la imagen de nuestro Señor y Salvador día tras día. Esta es la Verdad que Juan menciona al comienzo de esta carta.<br /><br />Si nosotros hemos conocido la Verdad, el Espíritu de Cristo permanece en nosotros y también estará con nosotros para siempre. Dejemos que esta Verdad siga transformando nuestras vidas para que andemos en la verdad y amemos de verdad. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/46195755</guid><pubDate>Wed, 04 Feb 2026 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/46195755/melp_616_2_juan_1_2.mp3" length="2987983" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«a causa de la verdad que permanece en nosotros, y estará para siempre con nosotros:» (2 Juan 2).

En los primeros cuatro versículos de esta carta, Juan menciona la verdad cinco veces. Les saluda ""en verdad y en amor"" (3). Pero lo que más llama la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«a causa de la verdad que permanece en nosotros, y estará para siempre con nosotros:» (2 Juan 2).<br /><br />En los primeros cuatro versículos de esta carta, Juan menciona la verdad cinco veces. Les saluda ""en verdad y en amor"" (3). Pero lo que más llama la atención son las otras cuatro veces que menciona la verdad. Habla primero de conocer la verdad (1b) que es lo que le lleva a amar de verdad (1a) y andar en la verdad (4) porque el conocimiento de la verdad permanece (2). Todos hemos aprendido verdades en la escuela que ya hemos olvidado. No sé de vosotros pero para mí siempre ha sido difícil recordar las fechas y las fórmulas. Pero esta verdad que trata Juan aquí es diferente. Esta verdad transforma nuestra vida porque permanece o habita en nosotros y estará con nosotros para siempre. El lenguaje que emplea Juan nos lleva a entender que la verdad no es información, sino más bien es la verdad que está vinculado con el Espíritu de Cristo. Cristo subió a la diestra de su Padre para ejercer el ministerio de intercesión por su pueblo, pero nos envió al Consolador, su Espíritu que mora en nosotros y estará con nosotros hasta el fin del mundo, transformándonos en la imagen de nuestro Señor y Salvador día tras día. Esta es la Verdad que Juan menciona al comienzo de esta carta.<br /><br />Si nosotros hemos conocido la Verdad, el Espíritu de Cristo permanece en nosotros y también estará con nosotros para siempre. Dejemos que esta Verdad siga transformando nuestras vidas para que andemos en la verdad y amemos de verdad. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2juan,bell,biblia,david,devocional,verdad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_640-Exodo_40_37</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-640-exodo-40-37--48561972</link><description><![CDATA[«pero si la nube no se alzaba, no se movían hasta el día en que ella se alzaba.» (Éxodo 40:37)<br /><br />La nube y el fuego que había acompañado al pueblo desde aquella noche en que Dios castigó la rebelión de Faraón y sacó a su pueblo de Egipto, ahora bajaron sobre el tabernáculo, habitando en medio del pueblo. Nos dice que la gloria de Jehová era tal que ni Moisés pudo entrar en el tabernáculo de reunión (35). Pero tal como la presencia de Dios en la nube y en la columna de fuego había guiado a su pueblo (13:21), Dios seguía guiando a su pueblo. Cuando la nube se levantaba del tabernáculo, era la señal divina de partir y todo el campamento se ponía manos a la obra para viajar en pos de Dios. Pero me llama la atención el pensamiento del versículo. Enfatiza los momentos en que no se alzaba la nube. Había momentos en el desierto en que el pueblo llevaba meses en el mismo campamento y seguro que la gente se ponía nerviosa. Ya les parecería hora de partirse. Pero la lección era clara. Tenían que aprender a esperar en el Señor y no moverse hasta que Él los movió. Para nosotros esta lección es igualmente valiosa. Hay momentos en que nos ponemos nerviosos e impacientes porque pensamos que hemos aprendido todo lo que nos hace falta y que debemos hacer algo nuevo. Pero debemos tener cuidado que realmente seguimos en pos de la voluntad de nuestro Dios. Si Él nos mueve, podemos ir seguros, pero si hay silencio, debemos aprender a mantenernos dónde nos ha puesto Él.<br /><br />Que Dios nos dé la paciencia hoy para mantenernos acampados según su voluntad hasta que su gloria se alza delante de nosotros. En aquel momento seamos obedientes para seguirle en pos. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/48561972</guid><pubDate>Tue, 03 Feb 2026 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/48561972/melp_640_exodo_40_37.mp3" length="4189699" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«pero si la nube no se alzaba, no se movían hasta el día en que ella se alzaba.» (Éxodo 40:37)

La nube y el fuego que había acompañado al pueblo desde aquella noche en que Dios castigó la rebelión de Faraón y sacó a su pueblo de Egipto, ahora bajaron...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«pero si la nube no se alzaba, no se movían hasta el día en que ella se alzaba.» (Éxodo 40:37)<br /><br />La nube y el fuego que había acompañado al pueblo desde aquella noche en que Dios castigó la rebelión de Faraón y sacó a su pueblo de Egipto, ahora bajaron sobre el tabernáculo, habitando en medio del pueblo. Nos dice que la gloria de Jehová era tal que ni Moisés pudo entrar en el tabernáculo de reunión (35). Pero tal como la presencia de Dios en la nube y en la columna de fuego había guiado a su pueblo (13:21), Dios seguía guiando a su pueblo. Cuando la nube se levantaba del tabernáculo, era la señal divina de partir y todo el campamento se ponía manos a la obra para viajar en pos de Dios. Pero me llama la atención el pensamiento del versículo. Enfatiza los momentos en que no se alzaba la nube. Había momentos en el desierto en que el pueblo llevaba meses en el mismo campamento y seguro que la gente se ponía nerviosa. Ya les parecería hora de partirse. Pero la lección era clara. Tenían que aprender a esperar en el Señor y no moverse hasta que Él los movió. Para nosotros esta lección es igualmente valiosa. Hay momentos en que nos ponemos nerviosos e impacientes porque pensamos que hemos aprendido todo lo que nos hace falta y que debemos hacer algo nuevo. Pero debemos tener cuidado que realmente seguimos en pos de la voluntad de nuestro Dios. Si Él nos mueve, podemos ir seguros, pero si hay silencio, debemos aprender a mantenernos dónde nos ha puesto Él.<br /><br />Que Dios nos dé la paciencia hoy para mantenernos acampados según su voluntad hasta que su gloria se alza delante de nosotros. En aquel momento seamos obedientes para seguirle en pos. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,dirección,éxodo,paciencia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ca660cb4a1bf7dd3420660ff70eb7d6f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_324-Exodo_35_22</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-324-exodo-35-22--25856871</link><description><![CDATA[«Vinieron así hombres como mujeres, todos los voluntarios de corazón, y trajeron cadenas y zarcillos, anillos y brazaletes y toda clase de joyas de oro; y todos presentaban ofrenda de oro a Jehová.» (Éxodo 35:22)<br /><br />Este versículo describe la ofrenda que dio el pueblo para el tabernáculo de Dios. Pero no es la primera vez que el pueblo había ofrendado de los despojos que trajeron de Egipto. Mientras Moisés estaba en el monte, Aaron había recibido una “ofrenda” del pueblo para hacer el becerro de oro. Moisés molió aquella estatua en polvo y lo tiró al agua. Yo hubiera dicho que ya no les quedaba oro, pero para la ofrenda del tabernáculo ahora empiezan a traer oro y otros materiales y al final Moisés les tiene que parar porque habían traído tanto. He llegado a la siguiente conclusión. La ofrenda para hacer el becerro de oro realmente no les había costado tanto porque estaban dando de lo que les sobraba. En otras palabras, nadie tenía que sacrificar para crear aquel ídolo. Pero cuando Dios tocó sus corazones, estaban más que dispuestos a sacrificarse para la ofrenda del tabernáculo. Es así también en nosotros. Si queremos seguir los deseos de nuestra carne, es bastante fácil. ¡Cuidado, el precio se pagará después! Pero seguir a Dios significa negarnos a nosotros mismos. Pero vivir así es un gozo para el creyente redimido. <br /><br />Vengamos a Dios hoy, voluntarios de corazón para que Dios nos tenga, corazón alma y fuerzas— todo lo que somos y todo lo que tenemos. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/25856871</guid><pubDate>Mon, 02 Feb 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/25856871/melp_324_exodo_35_22.mp3" length="3003402" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Vinieron así hombres como mujeres, todos los voluntarios de corazón, y trajeron cadenas y zarcillos, anillos y brazaletes y toda clase de joyas de oro; y todos presentaban ofrenda de oro a Jehová.» (Éxodo 35:22)

Este versículo describe la ofrenda...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Vinieron así hombres como mujeres, todos los voluntarios de corazón, y trajeron cadenas y zarcillos, anillos y brazaletes y toda clase de joyas de oro; y todos presentaban ofrenda de oro a Jehová.» (Éxodo 35:22)<br /><br />Este versículo describe la ofrenda que dio el pueblo para el tabernáculo de Dios. Pero no es la primera vez que el pueblo había ofrendado de los despojos que trajeron de Egipto. Mientras Moisés estaba en el monte, Aaron había recibido una “ofrenda” del pueblo para hacer el becerro de oro. Moisés molió aquella estatua en polvo y lo tiró al agua. Yo hubiera dicho que ya no les quedaba oro, pero para la ofrenda del tabernáculo ahora empiezan a traer oro y otros materiales y al final Moisés les tiene que parar porque habían traído tanto. He llegado a la siguiente conclusión. La ofrenda para hacer el becerro de oro realmente no les había costado tanto porque estaban dando de lo que les sobraba. En otras palabras, nadie tenía que sacrificar para crear aquel ídolo. Pero cuando Dios tocó sus corazones, estaban más que dispuestos a sacrificarse para la ofrenda del tabernáculo. Es así también en nosotros. Si queremos seguir los deseos de nuestra carne, es bastante fácil. ¡Cuidado, el precio se pagará después! Pero seguir a Dios significa negarnos a nosotros mismos. Pero vivir así es un gozo para el creyente redimido. <br /><br />Vengamos a Dios hoy, voluntarios de corazón para que Dios nos tenga, corazón alma y fuerzas— todo lo que somos y todo lo que tenemos. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,entrega,éxodo,sacrificio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/5ec429a917497303124149d9d98c650f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_487-Exodo_33_15</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-487-exodo-33-15--43157512</link><description><![CDATA[«Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí.» (Éxodo 33:15)<br /><br />Moisés dijo estas palabras a Dios mientras estaba todavía el pueblo de Israel en el desierto. O sea, lo que dijo era que preferiría estar en el desierto con la presencia de Dios que estar en una tierra que fluía leche y miel sin la presencia de Dios. Humanamente hablando, sería completamente comprensible que Moisés tuviera prisas para salir del desierto a toda costa. Estoy seguro que Moisés tenía ganas de llegar a la tierra prometida, repartir la tierra entre las tribus y así cumplir su misión, pero él no pensaba así. Lo más le importaba era tener la presencia de Dios con ellos, andar en comunión con su Dios. Y eso me hace reflexionar sobre lo que realmente es importante para mí. A veces en la vida nos toca andar por "desiertos", momentos desolados y difíciles. La gran bendición del creyente es saber que nunca estamos sólos. Siempre contamos con el Espíritu de Dios que mora en nosotros. Tengo miedo que a veces tenemos tanta prisa por salir de estas situaciones que estamos dispuestos a adelantarnos al Señor con tal de salir de ese desierto, pero hacemos bien en adoptar la actitud de Moisés: el único sitio donde debemos querer estar es dónde la presencia de Dios nos guía. Al final, no importa si estamos en pastos delicados o en el valle de la sombra de muerte, si Él está con nosotros. <br /><br />Dejemos que Dios cumpla sus propósitos en nuestras vidas, guiándonos por donde necesitamos andar para que Dios nos enseñe y nos use para su gloria. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43157512</guid><pubDate>Sat, 31 Jan 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43157512/melp_487_exodo_33_15.mp3" length="2982133" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí.» (Éxodo 33:15)

Moisés dijo estas palabras a Dios mientras estaba todavía el pueblo de Israel en el desierto. O sea, lo que dijo era que preferiría estar en el desierto...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí.» (Éxodo 33:15)<br /><br />Moisés dijo estas palabras a Dios mientras estaba todavía el pueblo de Israel en el desierto. O sea, lo que dijo era que preferiría estar en el desierto con la presencia de Dios que estar en una tierra que fluía leche y miel sin la presencia de Dios. Humanamente hablando, sería completamente comprensible que Moisés tuviera prisas para salir del desierto a toda costa. Estoy seguro que Moisés tenía ganas de llegar a la tierra prometida, repartir la tierra entre las tribus y así cumplir su misión, pero él no pensaba así. Lo más le importaba era tener la presencia de Dios con ellos, andar en comunión con su Dios. Y eso me hace reflexionar sobre lo que realmente es importante para mí. A veces en la vida nos toca andar por "desiertos", momentos desolados y difíciles. La gran bendición del creyente es saber que nunca estamos sólos. Siempre contamos con el Espíritu de Dios que mora en nosotros. Tengo miedo que a veces tenemos tanta prisa por salir de estas situaciones que estamos dispuestos a adelantarnos al Señor con tal de salir de ese desierto, pero hacemos bien en adoptar la actitud de Moisés: el único sitio donde debemos querer estar es dónde la presencia de Dios nos guía. Al final, no importa si estamos en pastos delicados o en el valle de la sombra de muerte, si Él está con nosotros. <br /><br />Dejemos que Dios cumpla sus propósitos en nuestras vidas, guiándonos por donde necesitamos andar para que Dios nos enseñe y nos use para su gloria. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,dirección,éxodo,voluntad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/17171e058b5e54fc689da0441559379f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_321-Exodo_28_36</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-321-exodo-28-36--25529737</link><description><![CDATA[«Harás además una lámina de oro fino, y grabarás en ella como grabadura de sello, SANTIDAD A JEHOVÁ.» (Éxodo‬ ‭28:36‬)<br /><br />El sacerdote llevaba una lámina de oro con un grabado que recordaba a todos de su propósito: estaba consagrado o dedicado a Dios. Había sido llamado y apartado para servir a Dios en representación al pueblo. No estaba allí para enriquecerse o buscar su propia comodidad. Estaba allí porque Dios tenía un propósito para él y por eso Dios le había escogido y le había llamado. El Nuevo Testamento nos recuerda que como seguidores de Cristo somos un real sacerdocio. O sea nuestro lema también ha de ser «santidad a Jehová», apartados completamente para nuestro Dios. Él tiene un propósito para cada uno de nosotros. Quiere que seamos luz y sal en este mundo. Quiere producir el reflejo de su gloria en nosotros para usarnos para traer a otros a sí mismo. Pero si no tenemos cuidado, podemos cometer el mismo error que vemos en algunos de los sacerdotes del Antiguo Testamento. Podemos empezar a vivir para nosotros mismos, dedicándonos a cosas vanas —o incluso a cosas buenas— en vez de buscar primeramente el reino de Dios. <br /><br />Recordemos hoy nuestro propósito grabado —no en oro— sino sobre nuestro corazón por la sangre de Cristo. Hemos sido consagrados a ser un testimonio ante el mundo de nuestro amor a Dios y al prójimo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/25529737</guid><pubDate>Fri, 30 Jan 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/25529737/melp_321_exodo_28_36.mp3" length="2998827" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Harás además una lámina de oro fino, y grabarás en ella como grabadura de sello, SANTIDAD A JEHOVÁ.» (Éxodo‬ ‭28:36‬)

El sacerdote llevaba una lámina de oro con un grabado que recordaba a todos de su propósito: estaba consagrado o dedicado a Dios....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Harás además una lámina de oro fino, y grabarás en ella como grabadura de sello, SANTIDAD A JEHOVÁ.» (Éxodo‬ ‭28:36‬)<br /><br />El sacerdote llevaba una lámina de oro con un grabado que recordaba a todos de su propósito: estaba consagrado o dedicado a Dios. Había sido llamado y apartado para servir a Dios en representación al pueblo. No estaba allí para enriquecerse o buscar su propia comodidad. Estaba allí porque Dios tenía un propósito para él y por eso Dios le había escogido y le había llamado. El Nuevo Testamento nos recuerda que como seguidores de Cristo somos un real sacerdocio. O sea nuestro lema también ha de ser «santidad a Jehová», apartados completamente para nuestro Dios. Él tiene un propósito para cada uno de nosotros. Quiere que seamos luz y sal en este mundo. Quiere producir el reflejo de su gloria en nosotros para usarnos para traer a otros a sí mismo. Pero si no tenemos cuidado, podemos cometer el mismo error que vemos en algunos de los sacerdotes del Antiguo Testamento. Podemos empezar a vivir para nosotros mismos, dedicándonos a cosas vanas —o incluso a cosas buenas— en vez de buscar primeramente el reino de Dios. <br /><br />Recordemos hoy nuestro propósito grabado —no en oro— sino sobre nuestro corazón por la sangre de Cristo. Hemos sido consagrados a ser un testimonio ante el mundo de nuestro amor a Dios y al prójimo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,dedicación,devocional,éxodo,santidad,servicio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bf30d8cfcee1ff493041b28b93bce418.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_319-Exodo_24_7</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-319-exodo-24-7--25501060</link><description><![CDATA[«Y tomó el libro del pacto y lo leyó a oídos del pueblo, el cual dijo: Haremos todas las cosas que Jehová ha dicho, y obedeceremos.» (Éxodo‬ ‭24:7‬)<br /><br />Cuando hablamos de los diez mandamientos o la ley de Moisés, solemos pensar en términos de una agrupación de leyes individuales. Por eso nos sorprende cuando leemos en Santiago 2:10 que «cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos.» Nuestras leyes no funcionan así. Si un policía te para por exceso de velocidad, no significa que eres culpable de conducir bajo los efectos del alcohol. Pero estos mandamientos realmente son la condición de un pacto entre Israel y su Dios. Son eslabones que forman una sola cadena. Si se rompe un eslabón, la cadena está rota y no sirve. La reacción del pueblo demuestra que entendían las condiciones de ser el pueblo de Dios. Dios merecía un pueblo que reflejara perfectamente su gloriosa santidad. No obstante, es imposible que un ser humano merezca ser llamado hijo de Dios. Todos fracasamos y pecamos, violando las leyes del antiguo pacto. Pero lo precioso del evangelio es que nuestro Mediador cumplió aquel pacto en nuestro lugar y luego sufrió derramando su sangre para establecer un nuevo pacto entre nosotros y Dios para que seamos verdaderamente el pueblo de Dios.<br /><br />Gracias a lo que Cristo hizo por nosotros, tenemos el derecho de ser llamados hijos de Dios y su Espíritu Santo mora en nosotros para producir su fruto espiritual y transformarnos más y más en la imagen de nuestro Salvador. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/25501060</guid><pubDate>Thu, 29 Jan 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/25501060/melp_319_exodo_24_7.mp3" length="2998172" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y tomó el libro del pacto y lo leyó a oídos del pueblo, el cual dijo: Haremos todas las cosas que Jehová ha dicho, y obedeceremos.» (Éxodo‬ ‭24:7‬)

Cuando hablamos de los diez mandamientos o la ley de Moisés, solemos pensar en términos de una...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y tomó el libro del pacto y lo leyó a oídos del pueblo, el cual dijo: Haremos todas las cosas que Jehová ha dicho, y obedeceremos.» (Éxodo‬ ‭24:7‬)<br /><br />Cuando hablamos de los diez mandamientos o la ley de Moisés, solemos pensar en términos de una agrupación de leyes individuales. Por eso nos sorprende cuando leemos en Santiago 2:10 que «cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos.» Nuestras leyes no funcionan así. Si un policía te para por exceso de velocidad, no significa que eres culpable de conducir bajo los efectos del alcohol. Pero estos mandamientos realmente son la condición de un pacto entre Israel y su Dios. Son eslabones que forman una sola cadena. Si se rompe un eslabón, la cadena está rota y no sirve. La reacción del pueblo demuestra que entendían las condiciones de ser el pueblo de Dios. Dios merecía un pueblo que reflejara perfectamente su gloriosa santidad. No obstante, es imposible que un ser humano merezca ser llamado hijo de Dios. Todos fracasamos y pecamos, violando las leyes del antiguo pacto. Pero lo precioso del evangelio es que nuestro Mediador cumplió aquel pacto en nuestro lugar y luego sufrió derramando su sangre para establecer un nuevo pacto entre nosotros y Dios para que seamos verdaderamente el pueblo de Dios.<br /><br />Gracias a lo que Cristo hizo por nosotros, tenemos el derecho de ser llamados hijos de Dios y su Espíritu Santo mora en nosotros para producir su fruto espiritual y transformarnos más y más en la imagen de nuestro Salvador. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,evangelio,éxodo,ley</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/c98701f13708a4bc5f902fd343e1c880.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_639-Exodo_23_20-21</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-639-exodo-23-20-21--48471389</link><description><![CDATA[«He aquí yo envío mi Ángel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado. Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque mi nombre está en él.» (Éxodo 23:20-21)<br /><br />Aquí en medio de la explicación práctica de los mandamientos que Dios dio a su pueblo en Sinaí, Dios añade una promesa: enviará su Ángel delante de ellos en el camino para protegerlos y guiarlos. El versículo 21 nos ayuda a identificar a este Ángel cuando dice que el nombre de Jehová “está en él”. Este Ángel es el mismo Ángel de Jehová que vemos en Génesis en la interacción con los patriarcas, la segunda persona de la eterna Trinidad. Este Ángel de Jehová se presentó a Israel en la nube de día y en la columna de fuego por la noche. Dios cumplió esta promesa a su pueblo, pero cada promesa de Dios viene también con un compromiso. Dios promete guardar y guiar a su pueblo, pero ellos debían obedecer su voz. Tristemente, aquí es donde falló el pueblo de Israel. Se rebelaron contra la voluntad de Dios a lo largo de sus viajes por el desierto y en la frontera de la tierra prometida. En el Nuevo Testamento, la segunda persona de la Trinidad también nos ha dejado esta misma promesa. Jesús dijo, “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones … enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mateo 28:19-20).<br /><br />Cristo siempre estará con nosotros para darnos fuerza, dirección y protección, pero ¿estamos siendo obedientes a su voz? (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/48471389</guid><pubDate>Wed, 28 Jan 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/48471389/melp_639_exodo_23_20_21.mp3" length="4189665" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«He aquí yo envío mi Ángel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado. Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque mi nombre está en él.»...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«He aquí yo envío mi Ángel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado. Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque mi nombre está en él.» (Éxodo 23:20-21)<br /><br />Aquí en medio de la explicación práctica de los mandamientos que Dios dio a su pueblo en Sinaí, Dios añade una promesa: enviará su Ángel delante de ellos en el camino para protegerlos y guiarlos. El versículo 21 nos ayuda a identificar a este Ángel cuando dice que el nombre de Jehová “está en él”. Este Ángel es el mismo Ángel de Jehová que vemos en Génesis en la interacción con los patriarcas, la segunda persona de la eterna Trinidad. Este Ángel de Jehová se presentó a Israel en la nube de día y en la columna de fuego por la noche. Dios cumplió esta promesa a su pueblo, pero cada promesa de Dios viene también con un compromiso. Dios promete guardar y guiar a su pueblo, pero ellos debían obedecer su voz. Tristemente, aquí es donde falló el pueblo de Israel. Se rebelaron contra la voluntad de Dios a lo largo de sus viajes por el desierto y en la frontera de la tierra prometida. En el Nuevo Testamento, la segunda persona de la Trinidad también nos ha dejado esta misma promesa. Jesús dijo, “Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones … enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mateo 28:19-20).<br /><br />Cristo siempre estará con nosotros para darnos fuerza, dirección y protección, pero ¿estamos siendo obedientes a su voz? (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,dirección,éxodo,obediencia,protección</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/96a753d604cb846b0467fd8c7504106a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_486-Exodo_19_5</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-486-exodo-19-5--43133382</link><description><![CDATA[«Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra.» (Éxodo 19:5)<br /><br />Cuando Dios liberó a la descendencia de Abraham de su esclavitud en Egipto, no lo hizo sencillamente para que pudieran gozar de la libertad. Más bien tenía un propósito más importante: los llevó a Sinaí donde entró en un pacto o una relación con ellos. Dios expuso delante de ellos sus diez requisitos para tener comunión con Él. Pero lo que llama la atención es que Dios les promete que así serán llamados su especial tesoro. Es increíble pensar que Dios llama “su tesoro” a las mismas personas que dentro de poco más de un mes harán un becerro de oro para adorarlo. Al final del versículo Dios recuerda a Israel que toda la tierra es suya. O sea, todo le pertenece. Entonces, ¿por qué quiso hacer de Israel un especial tesoro? La única contestación es la misericordia y la gracia de Dios. En Cristo, tú y yo también podemos entrar en una relación con Dios, pero no un pacto basado en leyes sino una relación basada en lo que Cristo hizo por nosotros en la cruz. Dios, por su misericordia y gracia, nos ha mandado su Hijo para salvarnos para convertirnos también en su especial tesoro.<br /><br />Hoy si estamos confiando en lo que Cristo hizo por nosotros en la cruz, somos el tesoro especial de Dios. Andemos hoy como es digno de nuestro Padre celestial. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43133382</guid><pubDate>Tue, 27 Jan 2026 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43133382/melp_486_exodo_19_5.mp3" length="2982132" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra.» (Éxodo 19:5)

Cuando Dios liberó a la descendencia de Abraham de su esclavitud en Egipto, no lo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra.» (Éxodo 19:5)<br /><br />Cuando Dios liberó a la descendencia de Abraham de su esclavitud en Egipto, no lo hizo sencillamente para que pudieran gozar de la libertad. Más bien tenía un propósito más importante: los llevó a Sinaí donde entró en un pacto o una relación con ellos. Dios expuso delante de ellos sus diez requisitos para tener comunión con Él. Pero lo que llama la atención es que Dios les promete que así serán llamados su especial tesoro. Es increíble pensar que Dios llama “su tesoro” a las mismas personas que dentro de poco más de un mes harán un becerro de oro para adorarlo. Al final del versículo Dios recuerda a Israel que toda la tierra es suya. O sea, todo le pertenece. Entonces, ¿por qué quiso hacer de Israel un especial tesoro? La única contestación es la misericordia y la gracia de Dios. En Cristo, tú y yo también podemos entrar en una relación con Dios, pero no un pacto basado en leyes sino una relación basada en lo que Cristo hizo por nosotros en la cruz. Dios, por su misericordia y gracia, nos ha mandado su Hijo para salvarnos para convertirnos también en su especial tesoro.<br /><br />Hoy si estamos confiando en lo que Cristo hizo por nosotros en la cruz, somos el tesoro especial de Dios. Andemos hoy como es digno de nuestro Padre celestial. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocaional,éxodo,redención</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/17171e058b5e54fc689da0441559379f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_318-Exodo_14_12</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-318-exodo-14-12--25419750</link><description><![CDATA[«¿No es esto lo que te hablamos en Egipto, diciendo: Déjanos servir a los egipcios? Porque mejor nos fuera servir a los egipcios, que morir nosotros en el desierto.» (Éxodo 14:12)<br /><br />El pueblo de Israel acampado frente al Mar Rojo con el ejército egipcio persiguiéndoles solo veía dos opciones: morir en el desierto o volver a la esclavitud en Egipto. Dadas las opciones que veían, estaban convencidos de que la mejor opción era la esclavitud. Pero lo que ignoraban es que había otra opción: heredar la promesa de Dios a Abraham, una tierra que fluía leche y miel y recibir un día su Mesías que sería para bendición de todas las familias de la tierra. Esta tercera opción era muchísimo mejor que volver a la esclavitud en Egipto. Ahora bien, si buscaban el camino de menos resistencia, claro está que volver a Egipto era mucho más fácil. No obstante, es un error suponer que el camino más fácil es siempre el camino mejor. Muchas veces no somos capaces de ver todos los planes que Dios tiene para nosotros. Nos limitamos a las opciones que vemos y escogemos lo que nos parece mejor. El ejemplo de Israel en el desierto nos insta a buscar a Dios, recordar sus promesas, confiar en Él y dejarle obrar para producir en nosotros su perfecta voluntad.<br /><br />A veces parecerá que estamos atrapados entre el mar y un ejercito enemigo, pero seguro que Dios tiene algo para enseñarnos para que lo conozcamos mejor y sea glorificado en nuestra vida. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/25419750</guid><pubDate>Mon, 26 Jan 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/25419750/melp_318_exodo_14_12.mp3" length="2997272" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«¿No es esto lo que te hablamos en Egipto, diciendo: Déjanos servir a los egipcios? Porque mejor nos fuera servir a los egipcios, que morir nosotros en el desierto.» (Éxodo 14:12)

El pueblo de Israel acampado frente al Mar Rojo con el ejército...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«¿No es esto lo que te hablamos en Egipto, diciendo: Déjanos servir a los egipcios? Porque mejor nos fuera servir a los egipcios, que morir nosotros en el desierto.» (Éxodo 14:12)<br /><br />El pueblo de Israel acampado frente al Mar Rojo con el ejército egipcio persiguiéndoles solo veía dos opciones: morir en el desierto o volver a la esclavitud en Egipto. Dadas las opciones que veían, estaban convencidos de que la mejor opción era la esclavitud. Pero lo que ignoraban es que había otra opción: heredar la promesa de Dios a Abraham, una tierra que fluía leche y miel y recibir un día su Mesías que sería para bendición de todas las familias de la tierra. Esta tercera opción era muchísimo mejor que volver a la esclavitud en Egipto. Ahora bien, si buscaban el camino de menos resistencia, claro está que volver a Egipto era mucho más fácil. No obstante, es un error suponer que el camino más fácil es siempre el camino mejor. Muchas veces no somos capaces de ver todos los planes que Dios tiene para nosotros. Nos limitamos a las opciones que vemos y escogemos lo que nos parece mejor. El ejemplo de Israel en el desierto nos insta a buscar a Dios, recordar sus promesas, confiar en Él y dejarle obrar para producir en nosotros su perfecta voluntad.<br /><br />A veces parecerá que estamos atrapados entre el mar y un ejercito enemigo, pero seguro que Dios tiene algo para enseñarnos para que lo conozcamos mejor y sea glorificado en nuestra vida. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,éxodo,paciencia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3a7fe825545f7407cc86dd665ebac0b9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_317-Exodo_9_27</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-317-exodo-9-27--24754921</link><description><![CDATA[«Entonces Faraón envió a llamar a Moisés y a Aarón, y les dijo: He pecado esta vez; Jehová es justo, y yo y mi pueblo impíos.» (Éxodo 9:27)<br /><br />Hasta ese momento en el relato del enfrentamiento entre Faraón y Dios, Faraón no había tenido tiempo para Dios. Sólo había intentado negociar con Moisés y Aarón para conseguir lo que le interesaba. Pero después de la séptima plaga, la del granizo, el discurso de Faraón parece cambiar. De repente dice lo que Moisés jamás habría imaginado escuchar del que estaba sentado sobre el trono de Egipto. Admitió que había pecado. Sus palabras parecen una perfecta demostración de arrepentimiento. Faraón reconoce no solamente su condición de pecador sino también la justicia perfecta de Dios. Pero tristemente, como demuestran sus acciones a continuación, no había ningún cambio en su corazón. En cuanto desapareció la plaga, Faraón volvió a endurecer su corazón. El profeta Jeremías nos advierte que el corazón es engañoso y perverso, imposible de conocer. Es fácil llegar a decir lo correcto para intentar conseguir lo que deseamos. Pero no podemos engañar a Dios. Dios ve lo que hay en el corazón de cada uno de nosotros. Por eso debemos orar con el salmista, pidiendo que Dios examine nuestro corazón (139:23-24) y nos libre de los pecados ocultos (19:12). <br /><br />Toma un momento hoy para pedir que Dios te examine y te libre de cualquier pecado que se albergue en tu corazón. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/24754921</guid><pubDate>Sat, 24 Jan 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/24754921/melp_317_exodo_9_27.mp3" length="2996241" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Entonces Faraón envió a llamar a Moisés y a Aarón, y les dijo: He pecado esta vez; Jehová es justo, y yo y mi pueblo impíos.» (Éxodo 9:27)

Hasta ese momento en el relato del enfrentamiento entre Faraón y Dios, Faraón no había tenido tiempo para...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Entonces Faraón envió a llamar a Moisés y a Aarón, y les dijo: He pecado esta vez; Jehová es justo, y yo y mi pueblo impíos.» (Éxodo 9:27)<br /><br />Hasta ese momento en el relato del enfrentamiento entre Faraón y Dios, Faraón no había tenido tiempo para Dios. Sólo había intentado negociar con Moisés y Aarón para conseguir lo que le interesaba. Pero después de la séptima plaga, la del granizo, el discurso de Faraón parece cambiar. De repente dice lo que Moisés jamás habría imaginado escuchar del que estaba sentado sobre el trono de Egipto. Admitió que había pecado. Sus palabras parecen una perfecta demostración de arrepentimiento. Faraón reconoce no solamente su condición de pecador sino también la justicia perfecta de Dios. Pero tristemente, como demuestran sus acciones a continuación, no había ningún cambio en su corazón. En cuanto desapareció la plaga, Faraón volvió a endurecer su corazón. El profeta Jeremías nos advierte que el corazón es engañoso y perverso, imposible de conocer. Es fácil llegar a decir lo correcto para intentar conseguir lo que deseamos. Pero no podemos engañar a Dios. Dios ve lo que hay en el corazón de cada uno de nosotros. Por eso debemos orar con el salmista, pidiendo que Dios examine nuestro corazón (139:23-24) y nos libre de los pecados ocultos (19:12). <br /><br />Toma un momento hoy para pedir que Dios te examine y te libre de cualquier pecado que se albergue en tu corazón. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>arrepentimiento,bell,biblia,david,devocional,éxodo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/4e1756dfd88ca0c3ceaf61b9bd4b28ab.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_076-Exodo_7_17</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-076-exodo-7-17--17777764</link><description><![CDATA["Así ha dicho Jehová: En esto conocerás que yo soy Jehová: he aquí, yo golpearé con la vara que tengo en mi mano el agua que está en el río, y se convertirá en sangre." (Éxodo 7:17)<br /><br />Aquí encontramos un momento clave en la confrontación entre Moisés y el faraón. Presetemos atención especial a los detalles. Moisés le dijo al Faraón que él (Moisés) iba a golpear el agua con la vara en su mano. Ahora bien, es importante recordar que es la misma vara que se había descrito antes como la vara de Dios (Éx. 4.20). Por eso, leemos en el versículo 25 que ""Jehová hirió el río"". O sea, Moisés sostenía la vara con la cual golpeó el agua pero en realidad era Dios el que actuaba. Hay algo precioso en ese momento: Moisés se fusionó con Dios de manera que lo que Moisés hacía era realmente la obra de Dios. <br /><br />Nuestra meta debe ser que sea así siempre. Queremos que todo lo que hacemos sea realmente Dios obrando por medio de nosotros y nosotros sencillamente nos convertimos en herramientas en sus manos para cumplir sus propósitos, guiados por su Espíritu. No puedo pensar en una mejor forma de vivir en este mundo que buscar que todo lo que hacemos sea realmente Dios obrando por medio de nosotros. Señor, ¡úsanos de esta manera! (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17777764</guid><pubDate>Fri, 23 Jan 2026 05:13:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17777764/melp_076_exodo_7_17.mp3" length="2972547" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Así ha dicho Jehová: En esto conocerás que yo soy Jehová: he aquí, yo golpearé con la vara que tengo en mi mano el agua que está en el río, y se convertirá en sangre." (Éxodo 7:17)

Aquí encontramos un momento clave en la confrontación entre Moisés y...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Así ha dicho Jehová: En esto conocerás que yo soy Jehová: he aquí, yo golpearé con la vara que tengo en mi mano el agua que está en el río, y se convertirá en sangre." (Éxodo 7:17)<br /><br />Aquí encontramos un momento clave en la confrontación entre Moisés y el faraón. Presetemos atención especial a los detalles. Moisés le dijo al Faraón que él (Moisés) iba a golpear el agua con la vara en su mano. Ahora bien, es importante recordar que es la misma vara que se había descrito antes como la vara de Dios (Éx. 4.20). Por eso, leemos en el versículo 25 que ""Jehová hirió el río"". O sea, Moisés sostenía la vara con la cual golpeó el agua pero en realidad era Dios el que actuaba. Hay algo precioso en ese momento: Moisés se fusionó con Dios de manera que lo que Moisés hacía era realmente la obra de Dios. <br /><br />Nuestra meta debe ser que sea así siempre. Queremos que todo lo que hacemos sea realmente Dios obrando por medio de nosotros y nosotros sencillamente nos convertimos en herramientas en sus manos para cumplir sus propósitos, guiados por su Espíritu. No puedo pensar en una mejor forma de vivir en este mundo que buscar que todo lo que hacemos sea realmente Dios obrando por medio de nosotros. Señor, ¡úsanos de esta manera! (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,éxodo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/e35cd1d2eefdf9e48309e099c898bfd3.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_316-Exodo_4_12</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-316-exodo-4-12--24720721</link><description><![CDATA[«Ahora pues, ve, y yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo que hayas de hablar.» (Éxodo 4:12)<br /><br />Cuando Dios llamó a Moisés a liberar a su pueblo, Moisés estaba lleno de excusas. Tenía mil razones por las cuales no podía obedecer a Dios. Pero una por una, Dios iba derribando las excusas de Moisés hasta llegar a esta promesa, la respuesta definitiva de Dios. Dios simplemente promete estar con Moisés. Ya que Moises se había quejado específicamente de su incapacidad de hablar, Dios promete estar con su boca, esta lengua, según Moises, pesada que no servía para los propósitos de Dios. Moises al final no pudo discutir con esta contestación. Dios le llevó a ver que lo más importante ya no era sus habilidades o capacidades (o falta de las mismas) sino lo que Dios podía hacer con estas habilidades o capacidades. Ésta también es la lección que necesitamos aprender. Nos enfrentamos con dos tentaciones opuestas cuando Dios nos usa: podemos enfocar en nosotros mismos y creer que somos suficientes (es precisamente el error de Sansón) o podemos enfocar en nosotros mismos y pensar que no somos suficientes (como Moisés aquí en este relato). Pero si enfocamos en el hecho de que Dios está con nosotros, veremos que Él es más que suficiente para ayudarnos a hacer toda su voluntad. <br /><br />Que Dios nos ayude hoy a tener la perspectiva correcta de nosotros mismos y también de su poder y su presencia en nuestras vidas para Él sea glorificado en nosotros. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/24720721</guid><pubDate>Thu, 22 Jan 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/24720721/melp_316_exodo_4_12.mp3" length="2995654" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Ahora pues, ve, y yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo que hayas de hablar.» (Éxodo 4:12)

Cuando Dios llamó a Moisés a liberar a su pueblo, Moisés estaba lleno de excusas. Tenía mil razones por las cuales no podía obedecer a Dios. Pero una por...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Ahora pues, ve, y yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo que hayas de hablar.» (Éxodo 4:12)<br /><br />Cuando Dios llamó a Moisés a liberar a su pueblo, Moisés estaba lleno de excusas. Tenía mil razones por las cuales no podía obedecer a Dios. Pero una por una, Dios iba derribando las excusas de Moisés hasta llegar a esta promesa, la respuesta definitiva de Dios. Dios simplemente promete estar con Moisés. Ya que Moises se había quejado específicamente de su incapacidad de hablar, Dios promete estar con su boca, esta lengua, según Moises, pesada que no servía para los propósitos de Dios. Moises al final no pudo discutir con esta contestación. Dios le llevó a ver que lo más importante ya no era sus habilidades o capacidades (o falta de las mismas) sino lo que Dios podía hacer con estas habilidades o capacidades. Ésta también es la lección que necesitamos aprender. Nos enfrentamos con dos tentaciones opuestas cuando Dios nos usa: podemos enfocar en nosotros mismos y creer que somos suficientes (es precisamente el error de Sansón) o podemos enfocar en nosotros mismos y pensar que no somos suficientes (como Moisés aquí en este relato). Pero si enfocamos en el hecho de que Dios está con nosotros, veremos que Él es más que suficiente para ayudarnos a hacer toda su voluntad. <br /><br />Que Dios nos ayude hoy a tener la perspectiva correcta de nosotros mismos y también de su poder y su presencia en nuestras vidas para Él sea glorificado en nosotros. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,excusas,éxodo,llamamiento,moisés,poder,presencia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ab122f7bf08e6c6a33466fad1637fc70.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_048-Apocalipsis_21_3</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-048-apocalipsis-21-3--17280181</link><description><![CDATA["Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios."(Apocalipsis 21:3)<br /><br />En la última página de la gran revelación del plan de Dios leemos estas palabras. El tabernáculo de Dios está con los hombres. Dios ya no mora con su pueblo en una tienda en el desierto. No habita en un edificio de construcción maravillosa. Su presencia no es espiritual en el corazón del creyente. Más bien, el gran desenlace del plan de Dios se puede resumir con el nombre Emanuel: Dios morando con nosotros porque nosotros vivimos en su presencia, un pueblo perfectamente dedicado a Él. Lo que se profetizó en el Antiguo Testamento, Cristo empezó, y un día se completará en su presencia. Disfrutamos de ""Emanuel"" ahora pero entonces será completo.<br /><br />Vivamos hoy la verdad de Emanuel, "Dios con nosotros" en todas nuestras acciones y decisiones, porque un día será una realidad eternamente. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17280181</guid><pubDate>Wed, 21 Jan 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17280181/melp_048_apocalipsis_21_3.mp3" length="2973163" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios."(Apocalipsis 21:3)

En la última página de la gran revelación del plan...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios."(Apocalipsis 21:3)<br /><br />En la última página de la gran revelación del plan de Dios leemos estas palabras. El tabernáculo de Dios está con los hombres. Dios ya no mora con su pueblo en una tienda en el desierto. No habita en un edificio de construcción maravillosa. Su presencia no es espiritual en el corazón del creyente. Más bien, el gran desenlace del plan de Dios se puede resumir con el nombre Emanuel: Dios morando con nosotros porque nosotros vivimos en su presencia, un pueblo perfectamente dedicado a Él. Lo que se profetizó en el Antiguo Testamento, Cristo empezó, y un día se completará en su presencia. Disfrutamos de ""Emanuel"" ahora pero entonces será completo.<br /><br />Vivamos hoy la verdad de Emanuel, "Dios con nosotros" en todas nuestras acciones y decisiones, porque un día será una realidad eternamente. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>apocalipsis,bell,biblia,david,devocional,emanuel,presencia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/27f68a42e91925b2a8e8279b4c9eb4b8.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_286-Apocalipsis_14_1</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-286-apocalipsis-14-1--22959865</link><description><![CDATA[«Después miré, y he aquí el Cordero estaba en pie sobre el monte de Sion, y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de él y el de su Padre escrito en la frente.» (Apocalipsis 14:1)<br /><br />En contraste con los que siguen la bestia y toman su marca o número encontramos a los 144.000 sellados con el nombre del Cordero y del Padre. Se ha comentado mucho sobre la marca de la bestia, hasta en la cultura popular. Creo que todos saben que el 666 es el número del diablo. Pero más nos conviene enfatizar que Dios está sellando para sí un pueblo. Durante la tribulación habrá 144.000, pero ellos se unirán a todos nosotros que estamos en la mano de Cristo, los que hemos puesto nuestra fe en la obra de Cristo en nuestro lugar en la cruz. Este pueblo sellado se ve en Apocalipsis 7:9 que dice así: «Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos». En el lenguaje de Apocalipsis, esto significa que yo también llevo el nombre del Cordero y del Padre escrito en mi frente. No se ve físicamente pero me pregunto si cambiaría mi comportamiento si otros pudieran ver este nombre escrito en mí. <br /><br />Debemos estar viviendo de tal forma que otros sepan o incluso pregunten sobre nuestro Dios. Sigamos reflejando esa luz día tras día, en casa y en la calle, con familia y amigos e incluso extraños para que Dios sea glorificado en nuestras vidas. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22959865</guid><pubDate>Tue, 20 Jan 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22959865/melp_286_apocalipsis_14_1.mp3" length="3001937" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Después miré, y he aquí el Cordero estaba en pie sobre el monte de Sion, y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de él y el de su Padre escrito en la frente.» (Apocalipsis 14:1)

En contraste con los que siguen la bestia y toman...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Después miré, y he aquí el Cordero estaba en pie sobre el monte de Sion, y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de él y el de su Padre escrito en la frente.» (Apocalipsis 14:1)<br /><br />En contraste con los que siguen la bestia y toman su marca o número encontramos a los 144.000 sellados con el nombre del Cordero y del Padre. Se ha comentado mucho sobre la marca de la bestia, hasta en la cultura popular. Creo que todos saben que el 666 es el número del diablo. Pero más nos conviene enfatizar que Dios está sellando para sí un pueblo. Durante la tribulación habrá 144.000, pero ellos se unirán a todos nosotros que estamos en la mano de Cristo, los que hemos puesto nuestra fe en la obra de Cristo en nuestro lugar en la cruz. Este pueblo sellado se ve en Apocalipsis 7:9 que dice así: «Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos». En el lenguaje de Apocalipsis, esto significa que yo también llevo el nombre del Cordero y del Padre escrito en mi frente. No se ve físicamente pero me pregunto si cambiaría mi comportamiento si otros pudieran ver este nombre escrito en mí. <br /><br />Debemos estar viviendo de tal forma que otros sepan o incluso pregunten sobre nuestro Dios. Sigamos reflejando esa luz día tras día, en casa y en la calle, con familia y amigos e incluso extraños para que Dios sea glorificado en nuestras vidas. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>apocalipsis,bell,biblia,david,devocional,testimonio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/c1211c81da7ac1676a5d3788ac521b7a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_282-Apocalipsis_10_7</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-282-apocalipsis-10-7--22656524</link><description><![CDATA[«sino que en los días de la voz del séptimo ángel, cuando él comience a tocar la trompeta, el misterio de Dios se consumará, como él lo anunció a sus siervos los profetas.» (Apocalipsis‬ ‭10:7‬)<br /><br />Una cosa la podemos tener por segura: Dios cumplirá su plan. Aquí la Biblia lo llama el misterio … que Él anunció a los profetas. Desde el comienzo de la historia de la humanidad, Dios ha estado activamente llevando acabo un plan para demostrar su gloria por medio de su amor. A través de todo el Antiguo Testamento, vemos profecías sobre diferentes aspectos de su plan, pero principalmente, sobre la pieza central de este plan, el prometido Mesías que vendría para dar su vida en sacrificio por los pecadores. Ahora bien, la primera parte de este plan ya se ha cumplido. El prometido Mesías nació en Belén, murió en la cruz y resucitó el tercer día para salvar a todo aquel que en Él creyera, todo según el plan de Dios. Por lo tanto, es imposible que Dios no cumpla la segunda parte de su gran plan: Cristo volverá para derrotar al Diablo y sus seguidores y llevará a los suyos para estar con Él para siempre. Esto es lo que Juan vio en su visión como el misterio de Dios que empieza a consumarse delante de sus propios ojos. <br /><br />Cada vez que pensamos en los eventos profetizados sobre la primera venida de Cristo, debemos recordar que podemos tener total confianza en la promesa de Dios de que Cristo un día volverá para completar lo que había empezado. Velemos preparados, ocupados en la obra que nos ha dejado para hacer. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22656524</guid><pubDate>Mon, 19 Jan 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22656524/melp_282_apocalipsis_10_7.mp3" length="2997277" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«sino que en los días de la voz del séptimo ángel, cuando él comience a tocar la trompeta, el misterio de Dios se consumará, como él lo anunció a sus siervos los profetas.» (Apocalipsis‬ ‭10:7‬)

Una cosa la podemos tener por segura: Dios cumplirá su...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«sino que en los días de la voz del séptimo ángel, cuando él comience a tocar la trompeta, el misterio de Dios se consumará, como él lo anunció a sus siervos los profetas.» (Apocalipsis‬ ‭10:7‬)<br /><br />Una cosa la podemos tener por segura: Dios cumplirá su plan. Aquí la Biblia lo llama el misterio … que Él anunció a los profetas. Desde el comienzo de la historia de la humanidad, Dios ha estado activamente llevando acabo un plan para demostrar su gloria por medio de su amor. A través de todo el Antiguo Testamento, vemos profecías sobre diferentes aspectos de su plan, pero principalmente, sobre la pieza central de este plan, el prometido Mesías que vendría para dar su vida en sacrificio por los pecadores. Ahora bien, la primera parte de este plan ya se ha cumplido. El prometido Mesías nació en Belén, murió en la cruz y resucitó el tercer día para salvar a todo aquel que en Él creyera, todo según el plan de Dios. Por lo tanto, es imposible que Dios no cumpla la segunda parte de su gran plan: Cristo volverá para derrotar al Diablo y sus seguidores y llevará a los suyos para estar con Él para siempre. Esto es lo que Juan vio en su visión como el misterio de Dios que empieza a consumarse delante de sus propios ojos. <br /><br />Cada vez que pensamos en los eventos profetizados sobre la primera venida de Cristo, debemos recordar que podemos tener total confianza en la promesa de Dios de que Cristo un día volverá para completar lo que había empezado. Velemos preparados, ocupados en la obra que nos ha dejado para hacer. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>apocalipsis,bell,biblia,confianza,david,devocional,seguridad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3a7fe825545f7407cc86dd665ebac0b9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_277-Apocalipsis_3_21</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-277-apocalipsis-3-21--22489605</link><description><![CDATA[«Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.» (Apocalipsis 3:21)<br /><br />Uno de los temas recurrentes que vemos en los Evangelios es la promesa profetizada sobre el Cristo, que después de haber resucitado, Cristo se sentaría a la diestra del Padre. Es la gran señal de la aprobación divina y a la vez del descanso o reposo del Hijo. Aquí en Apocalipsis, Cristo promete esa misma aprobación y reposo al cristiano que vence. Ahora bien, es importante enfatizar que este reposo no viene como recompensa de un esfuerzo espiritual. La Biblia claramente enseña que no hay nada que podamos hacer para merecer la aprobación de Dios. Es sólo por medio del sacrificio de Cristo en la cruz que podemos tener la esperanza de entrar en este reposo. Pero tal como Cristo venció y luego se sentó a la diestra del Padre, el cristiano que ha sido fiel en andar en comunión con su Salvador y ha luchado contra el pecado y la carne por medio del Espíritu Santo, un día se sentará con Cristo en glorioso reposo. Es una promesa preciosa de gracia que Jesús extiende a su pueblo. Nuestro mayor peligro viene cuando buscamos ese prometido reposo en esta vida. Nos es fácil querer acomodarnos aquí y ahora en vez de seguir adelante con la lucha espiritual en esperanza del reposo futuro.<br /><br />Sigamos buscando vencer, luchando contra las tentaciones y manteniéndonos firmes en las pruebas con la fuerza que Dios nos dará. Recordemos que todavía estamos en la carrera. Sólo después de la carrera vendrá el momento de aprobación y reposo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22489605</guid><pubDate>Sat, 17 Jan 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22489605/melp_277_apocalipsis_3_21.mp3" length="2995660" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.» (Apocalipsis 3:21)

Uno de los temas recurrentes que vemos en los Evangelios es la promesa profetizada sobre el Cristo, que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.» (Apocalipsis 3:21)<br /><br />Uno de los temas recurrentes que vemos en los Evangelios es la promesa profetizada sobre el Cristo, que después de haber resucitado, Cristo se sentaría a la diestra del Padre. Es la gran señal de la aprobación divina y a la vez del descanso o reposo del Hijo. Aquí en Apocalipsis, Cristo promete esa misma aprobación y reposo al cristiano que vence. Ahora bien, es importante enfatizar que este reposo no viene como recompensa de un esfuerzo espiritual. La Biblia claramente enseña que no hay nada que podamos hacer para merecer la aprobación de Dios. Es sólo por medio del sacrificio de Cristo en la cruz que podemos tener la esperanza de entrar en este reposo. Pero tal como Cristo venció y luego se sentó a la diestra del Padre, el cristiano que ha sido fiel en andar en comunión con su Salvador y ha luchado contra el pecado y la carne por medio del Espíritu Santo, un día se sentará con Cristo en glorioso reposo. Es una promesa preciosa de gracia que Jesús extiende a su pueblo. Nuestro mayor peligro viene cuando buscamos ese prometido reposo en esta vida. Nos es fácil querer acomodarnos aquí y ahora en vez de seguir adelante con la lucha espiritual en esperanza del reposo futuro.<br /><br />Sigamos buscando vencer, luchando contra las tentaciones y manteniéndonos firmes en las pruebas con la fuerza que Dios nos dará. Recordemos que todavía estamos en la carrera. Sólo después de la carrera vendrá el momento de aprobación y reposo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>apocalipsis,bell,biblia,david,devocional,reposo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ab122f7bf08e6c6a33466fad1637fc70.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_479-Genesis_49_7</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-479-genesis-49-7--42980223</link><description><![CDATA[«Maldito su furor, que fue fiero; Y su ira, que fue dura. Yo los apartaré en Jacob, Y los esparciré en Israel.» (Génesis‬ ‭49:7‬)<br /><br />Cuando el anciano Jacob se dispuso a bendecir a sus doce hijos en Egipto, no todo lo que salió de su boca era bendición. De hecho, los primero tres hijos recibieron condenación de su padre. En este versículo leemos del furor y de la ira de Simeón y Leví, los autores de la masacre de Siquem en venganza por la violación de su hermana, Dina. Jacob promete que estas dos tribus serán apartadas y esparcidas por Israel. Cuando llegamos a la conquista y el repartimiento de la tierra prometida en el libro de Josué, la tribu de Simeón es tan insignificante que sólo recibe varias ciudades cercanas al territorio de Judá y después de pocas generaciones, las familias efectivamente se habían esparcido por toda la nación. Pero el caso de Leví es diferente. Fueron elegidos por Dios como sacerdotes y por tanto habitaron entre todas las tribus para ejercer el ministerio del sacerdocio. O sea, la maldiciendo de una tribu, con el tiempo, se convirtió en bendición cuando se entregaron a Dios para hacer su voluntad. Hay consecuencias que vienen a nuestras vidas como el resultado de nuestras decisiones pecaminosas. Pero si nos arrepentimos y nos sometemos a Dios en obediencia a su voluntad, Dios incluso puede convertirlas en bendición.<br /><br />Si estamos dispuestos a someternos a Dios y seguirle de todo corazón, abrimos la puerta a la misericordia y la gracia de nuestro Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/42980223</guid><pubDate>Fri, 16 Jan 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/42980223/melp_479_genesis_49_7.mp3" length="2984518" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Maldito su furor, que fue fiero; Y su ira, que fue dura. Yo los apartaré en Jacob, Y los esparciré en Israel.» (Génesis‬ ‭49:7‬)

Cuando el anciano Jacob se dispuso a bendecir a sus doce hijos en Egipto, no todo lo que salió de su boca era bendición....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Maldito su furor, que fue fiero; Y su ira, que fue dura. Yo los apartaré en Jacob, Y los esparciré en Israel.» (Génesis‬ ‭49:7‬)<br /><br />Cuando el anciano Jacob se dispuso a bendecir a sus doce hijos en Egipto, no todo lo que salió de su boca era bendición. De hecho, los primero tres hijos recibieron condenación de su padre. En este versículo leemos del furor y de la ira de Simeón y Leví, los autores de la masacre de Siquem en venganza por la violación de su hermana, Dina. Jacob promete que estas dos tribus serán apartadas y esparcidas por Israel. Cuando llegamos a la conquista y el repartimiento de la tierra prometida en el libro de Josué, la tribu de Simeón es tan insignificante que sólo recibe varias ciudades cercanas al territorio de Judá y después de pocas generaciones, las familias efectivamente se habían esparcido por toda la nación. Pero el caso de Leví es diferente. Fueron elegidos por Dios como sacerdotes y por tanto habitaron entre todas las tribus para ejercer el ministerio del sacerdocio. O sea, la maldiciendo de una tribu, con el tiempo, se convirtió en bendición cuando se entregaron a Dios para hacer su voluntad. Hay consecuencias que vienen a nuestras vidas como el resultado de nuestras decisiones pecaminosas. Pero si nos arrepentimos y nos sometemos a Dios en obediencia a su voluntad, Dios incluso puede convertirlas en bendición.<br /><br />Si estamos dispuestos a someternos a Dios y seguirle de todo corazón, abrimos la puerta a la misericordia y la gracia de nuestro Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,bendición,biblia,david,devocional,génesis,sumisión</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/794db05f38f48e1c7a7cf7631b4627d0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_478-Genesis_47_25</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-478-genesis-47-25--42946865</link><description><![CDATA[«Y ellos respondieron: La vida nos has dado; hallemos gracia en ojos de nuestro señor, y seamos siervos de Faraón.» (Génesis 47:25)<br /><br />Durante los siete años de abundancia en Egipto, José iba guardando en los almacenes de Egipto enormes cantidades de trigo. Después, en los años de escasez, los egipcios venían a comprar trigo de Faraón. Gracias a la pevisión de José, Faraón consiguió no sólo enormes cantidades de dinero sino también el ganado de los egipcios y hasta sus propias vidas. Los egipcios, sin embargo, no estaban amargados, quejándose por haberse tenido que vender todo lo que tenían para conseguir comida. Más bien estaban agradecidos porque están vivos. Ellos sabían que si no hubiera sido por la provisión de Faraón, se hubieran muerto. Así que cuando les faltó dinero para comprar comida y José les impuso un impuesto del 20% sobre su producción, lo aceptaban porque reconocían que sus vidas pertenecían al que les había salvado la vida. Como cristianos debemos entender las palabras de los egipcios, porque nosotros también hemos recibido vida cuando no teníamos esperanza. Cristo nos dio vida por su muerte en la cruz y ahora verdaderamente no somos nuestros sino que pertenecemos a Dios. Todo lo que tenemos le pertenece y somos sus siervos.<br /><br />Si nos quejamos o resistimos la voluntad de nuestro Redentor, demostramos que no reconocemos ni la gravedad de nuestra condición de pecadores ni la magnitud de la obra de Cristo. Debemos decir tal como decían los egipcios, la vida nos has dado.... ¡seamos siervos de Dios! (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/42946865</guid><pubDate>Thu, 15 Jan 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/42946865/melp_478_genesis_47_25.mp3" length="2982135" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y ellos respondieron: La vida nos has dado; hallemos gracia en ojos de nuestro señor, y seamos siervos de Faraón.» (Génesis 47:25)

Durante los siete años de abundancia en Egipto, José iba guardando en los almacenes de Egipto enormes cantidades de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y ellos respondieron: La vida nos has dado; hallemos gracia en ojos de nuestro señor, y seamos siervos de Faraón.» (Génesis 47:25)<br /><br />Durante los siete años de abundancia en Egipto, José iba guardando en los almacenes de Egipto enormes cantidades de trigo. Después, en los años de escasez, los egipcios venían a comprar trigo de Faraón. Gracias a la pevisión de José, Faraón consiguió no sólo enormes cantidades de dinero sino también el ganado de los egipcios y hasta sus propias vidas. Los egipcios, sin embargo, no estaban amargados, quejándose por haberse tenido que vender todo lo que tenían para conseguir comida. Más bien estaban agradecidos porque están vivos. Ellos sabían que si no hubiera sido por la provisión de Faraón, se hubieran muerto. Así que cuando les faltó dinero para comprar comida y José les impuso un impuesto del 20% sobre su producción, lo aceptaban porque reconocían que sus vidas pertenecían al que les había salvado la vida. Como cristianos debemos entender las palabras de los egipcios, porque nosotros también hemos recibido vida cuando no teníamos esperanza. Cristo nos dio vida por su muerte en la cruz y ahora verdaderamente no somos nuestros sino que pertenecemos a Dios. Todo lo que tenemos le pertenece y somos sus siervos.<br /><br />Si nos quejamos o resistimos la voluntad de nuestro Redentor, demostramos que no reconocemos ni la gravedad de nuestra condición de pecadores ni la magnitud de la obra de Cristo. Debemos decir tal como decían los egipcios, la vida nos has dado.... ¡seamos siervos de Dios! (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,entrega,génesis,servicio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/17171e058b5e54fc689da0441559379f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_304-Genesis_42_28</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-304-genesis-42-28--23909084</link><description><![CDATA[«Y dijo a sus hermanos: Mi dinero se me ha devuelto, y helo aquí en mi saco. Entonces se les sobresaltó el corazón, y espantados dijeron el uno al otro: ¿Qué es esto que nos ha hecho Dios?» (Génesis 42:28)<br /><br />Normalmente encontrar dinero es una experiencia placentera o incluso eufórica. Pero los hermanos de José vinieron abajo cuando encontraron dinero en su saco. Comprendo que la apariencia seria que habían robado el trigo. Les costaría explicarlo a su padre, por no comentar lo que pasaría si los oficiales de Egipto les persiguieran pidiendo explicaciones (lo que pasaría en el segundo viaje con la copa). Pero lo que me llama la atención es que directamente lo atribuyen a Dios. Su conciencia había sido removida. «Verdaderamente hemos pecado contra nuestro hermano […] por eso ha venido sobre nosotros esta angustia.» (v. 21). Estaban seguros de que Dios había permitido que experimentaran la retribución que merecían por lo que habían hecho a su hermano. No hay nada como una conciencia culpable. Convierte incluso algo bueno en algo insoportable. Pero una conciencia limpia puede afrontar una situación difícil con valor, creyendo incluso que Dios tiene un propósito en eso. Ese era el secreto de José en todas sus pruebas. <br /><br />¿Cómo podemos conseguir una conciencia limpia? Según 1 Juan 1:9, si confesamos nuestros pecados, Dios es fiel para perdonar Y LIMPIAR!. Busquemos siempre una conciencia limpia ante Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23909084</guid><pubDate>Wed, 14 Jan 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23909084/melp_304_genesis_42_28.mp3" length="2998829" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y dijo a sus hermanos: Mi dinero se me ha devuelto, y helo aquí en mi saco. Entonces se les sobresaltó el corazón, y espantados dijeron el uno al otro: ¿Qué es esto que nos ha hecho Dios?» (Génesis 42:28)

Normalmente encontrar dinero es una...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y dijo a sus hermanos: Mi dinero se me ha devuelto, y helo aquí en mi saco. Entonces se les sobresaltó el corazón, y espantados dijeron el uno al otro: ¿Qué es esto que nos ha hecho Dios?» (Génesis 42:28)<br /><br />Normalmente encontrar dinero es una experiencia placentera o incluso eufórica. Pero los hermanos de José vinieron abajo cuando encontraron dinero en su saco. Comprendo que la apariencia seria que habían robado el trigo. Les costaría explicarlo a su padre, por no comentar lo que pasaría si los oficiales de Egipto les persiguieran pidiendo explicaciones (lo que pasaría en el segundo viaje con la copa). Pero lo que me llama la atención es que directamente lo atribuyen a Dios. Su conciencia había sido removida. «Verdaderamente hemos pecado contra nuestro hermano […] por eso ha venido sobre nosotros esta angustia.» (v. 21). Estaban seguros de que Dios había permitido que experimentaran la retribución que merecían por lo que habían hecho a su hermano. No hay nada como una conciencia culpable. Convierte incluso algo bueno en algo insoportable. Pero una conciencia limpia puede afrontar una situación difícil con valor, creyendo incluso que Dios tiene un propósito en eso. Ese era el secreto de José en todas sus pruebas. <br /><br />¿Cómo podemos conseguir una conciencia limpia? Según 1 Juan 1:9, si confesamos nuestros pecados, Dios es fiel para perdonar Y LIMPIAR!. Busquemos siempre una conciencia limpia ante Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,conciencia,david,devocional,génesis</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bf30d8cfcee1ff493041b28b93bce418.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_068-Genesis_39_2</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-068-genesis-39-2--17573474</link><description><![CDATA["Mas Jehová estaba con José, y fue varón próspero; y estaba en la casa de su amo el egipcio" (Génesis 39:2).<br /><br />¿Cuál es nuestra definición de la prosperidad? El mundo lo suele definir en términos económicos o algo relacionado con la fama, pero el uso bíblico de la frase nos sugiere que es algo bastante diferente. Es interesante que este capítulo de Génesis, empieza y termina con el mismo pensamiento (v. 23), pero en medio encontramos que la gente miente de José, se aprovechan de él y hasta se olvidan de él allí en la cárcel. Desde el punto de vista humano, difícilmente llamaríamos a José "varón próspero", pero Dios sí le llama así. La razón es sencilla. Aunque otros se olvidan de él, Dios no. La verdadera prosperidad es tener a Dios a nuestro lado. Si Dios está con nosotros, tenemos la seguridad de que todo lo que permite en nuestra vida tiene un propósito y será usado para nuestro bien final y para la gloria de Dios. Por lo tanto, ser una persona próspera no significa necesariamente una vida fácil, como vemos en el caso de José, sino una vida llena de Dios. Y podemos notar si estamos llenos de Él si al pasar por las dificultades de esta vida ¡lo hacemos con una actitud como la de José!<br /><br />Vivamos este día con la verdadera prosperidad: Dios con nosotros y nosotros con Él. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17573474</guid><pubDate>Tue, 13 Jan 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17573474/melp_068_genesis_39_2.mp3" length="2972618" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Mas Jehová estaba con José, y fue varón próspero; y estaba en la casa de su amo el egipcio" (Génesis 39:2).

¿Cuál es nuestra definición de la prosperidad? El mundo lo suele definir en términos económicos o algo relacionado con la fama, pero el uso...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Mas Jehová estaba con José, y fue varón próspero; y estaba en la casa de su amo el egipcio" (Génesis 39:2).<br /><br />¿Cuál es nuestra definición de la prosperidad? El mundo lo suele definir en términos económicos o algo relacionado con la fama, pero el uso bíblico de la frase nos sugiere que es algo bastante diferente. Es interesante que este capítulo de Génesis, empieza y termina con el mismo pensamiento (v. 23), pero en medio encontramos que la gente miente de José, se aprovechan de él y hasta se olvidan de él allí en la cárcel. Desde el punto de vista humano, difícilmente llamaríamos a José "varón próspero", pero Dios sí le llama así. La razón es sencilla. Aunque otros se olvidan de él, Dios no. La verdadera prosperidad es tener a Dios a nuestro lado. Si Dios está con nosotros, tenemos la seguridad de que todo lo que permite en nuestra vida tiene un propósito y será usado para nuestro bien final y para la gloria de Dios. Por lo tanto, ser una persona próspera no significa necesariamente una vida fácil, como vemos en el caso de José, sino una vida llena de Dios. Y podemos notar si estamos llenos de Él si al pasar por las dificultades de esta vida ¡lo hacemos con una actitud como la de José!<br /><br />Vivamos este día con la verdadera prosperidad: Dios con nosotros y nosotros con Él. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,génesis,josé,prosperidad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b66509dfef79e9b9cd31e51e7d388679.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_302-Genesis_35_2</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-302-genesis-35-2--23805675</link><description><![CDATA[«Entonces Jacob dijo a su familia y a todos los que con él estaban: Quitad los dioses ajenos que hay entre vosotros, y limpiaos, y mudad vuestros vestidos.» (Génesis 35:2)<br /><br />Cuando Jacob salió de su casa, tuvo un encuentro personal con Dios en Betel. Ahora ya han pasado 20 años, y Jacob es ya un patriarca sobre su propia familia numerosa. Pero lo que encuentro triste es que en todo este tiempo no leemos nada en el texto sobre un liderazgo espiritual en su familia. Vemos algo del carácter de la familia cuando Raquel roba los dioses de su padre y los esconde con engaños. También cuando su hija sale buscando amistades entre los habitantes de Siquem y sufre una terrible violación, Simeón y Leví asesinan a un pueblo entero para vengar a su hermana. En medio de todo este desastre, vemos que Jacob toma sus primeros pasos como líder espiritual de su familia y quita los dioses falsos de su casa. Esta acción viene en respuesta al llamamiento de Dios que le lleva a volver a Betel. Jacob recuerda la fidelidad de Dios para con él, pero creo que también recuerda que la bendición de Dios que tanto había deseado de joven no era solamente para él sino también para su descendencia. Ellos también debían seguir y servir a Dios. No puedo sino pensar en cómo podría haber sido diferente la familia de Jacob si hubiera sido mejor ejemplo espiritual y los hubiera guiado por el camino correcto desde el principio. Ahora bien, no podemos controlar lo que hacen los demás, pero sí podemos ser un testimonio que Dios use para influenciar a otros. <br /><br />Seamos hoy un ejemplo para ayudar y animar a otros a andar en los caminos de nuestro Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23805675</guid><pubDate>Sat, 10 Jan 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23805675/melp_302_genesis_35_2.mp3" length="2998174" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Entonces Jacob dijo a su familia y a todos los que con él estaban: Quitad los dioses ajenos que hay entre vosotros, y limpiaos, y mudad vuestros vestidos.» (Génesis 35:2)

Cuando Jacob salió de su casa, tuvo un encuentro personal con Dios en Betel....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Entonces Jacob dijo a su familia y a todos los que con él estaban: Quitad los dioses ajenos que hay entre vosotros, y limpiaos, y mudad vuestros vestidos.» (Génesis 35:2)<br /><br />Cuando Jacob salió de su casa, tuvo un encuentro personal con Dios en Betel. Ahora ya han pasado 20 años, y Jacob es ya un patriarca sobre su propia familia numerosa. Pero lo que encuentro triste es que en todo este tiempo no leemos nada en el texto sobre un liderazgo espiritual en su familia. Vemos algo del carácter de la familia cuando Raquel roba los dioses de su padre y los esconde con engaños. También cuando su hija sale buscando amistades entre los habitantes de Siquem y sufre una terrible violación, Simeón y Leví asesinan a un pueblo entero para vengar a su hermana. En medio de todo este desastre, vemos que Jacob toma sus primeros pasos como líder espiritual de su familia y quita los dioses falsos de su casa. Esta acción viene en respuesta al llamamiento de Dios que le lleva a volver a Betel. Jacob recuerda la fidelidad de Dios para con él, pero creo que también recuerda que la bendición de Dios que tanto había deseado de joven no era solamente para él sino también para su descendencia. Ellos también debían seguir y servir a Dios. No puedo sino pensar en cómo podría haber sido diferente la familia de Jacob si hubiera sido mejor ejemplo espiritual y los hubiera guiado por el camino correcto desde el principio. Ahora bien, no podemos controlar lo que hacen los demás, pero sí podemos ser un testimonio que Dios use para influenciar a otros. <br /><br />Seamos hoy un ejemplo para ayudar y animar a otros a andar en los caminos de nuestro Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,génesis,testimonio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/c98701f13708a4bc5f902fd343e1c880.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_471-Genesis_30_33</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-471-genesis-30-33--42808865</link><description><![CDATA[«Así responderá por mí mi honradez mañana, cuando vengas a reconocer mi salario; toda la que no fuere pintada ni manchada en las cabras, y de color oscuro entre mis ovejas, se me ha de tener como de hurto.» (Génesis 30:33)<br /><br />Estas son las palabras de Jacob a su suegro, Labán, al proponer un salario para su trabajo. Años habían pasado desde que Jacob engañó a su padre y a su hermano para conseguir una bendición y ahora, lejos de su casa, lo encontramos luchando por defender su reputación y su ""honradez"". Parece que Jacob teme y sospecha que un día su tío le acuse de hurtar los animales que Jacob cuidaba (y díchase de paso que así ocurrió exactamente al final). Pero lo que me llama la atención es cómo sus pecados del pasado, reflejados en su propio nombre, todavía le están persiguiendo. No quiere ser aquel joven engañador sino un hombre de honradez. Aún por delante le queda una lucha con el Ángel de Dios que traerá un cambio definitivo de nombre. Este Jacob, el engañador, será conocido entonces como Israel, un príncipe con Dios. Para los que estamos en Cristo, ya no tenemos que intentar escaparnos de nuestro pasado por nuestros propios méritos. El día que Dios nos salvó, nos dio un nuevo nombre y puso su Espíritu Santo en nosotros para transformar nuestras vidas en instrumentos que han de reflejar más y más la gloria de nuestro Salvador.<br /><br />Si hemos sido transformados por Cristo, debemos vivir de tal forma que cualquiera que observe nuestra vida no tenga más remedio que honrar al Dios que nos ha hecho renacer. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/42808865</guid><pubDate>Fri, 09 Jan 2026 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/42808865/melp_471_genesis_30_33.mp3" length="2980987" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Así responderá por mí mi honradez mañana, cuando vengas a reconocer mi salario; toda la que no fuere pintada ni manchada en las cabras, y de color oscuro entre mis ovejas, se me ha de tener como de hurto.» (Génesis 30:33)

Estas son las palabras de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Así responderá por mí mi honradez mañana, cuando vengas a reconocer mi salario; toda la que no fuere pintada ni manchada en las cabras, y de color oscuro entre mis ovejas, se me ha de tener como de hurto.» (Génesis 30:33)<br /><br />Estas son las palabras de Jacob a su suegro, Labán, al proponer un salario para su trabajo. Años habían pasado desde que Jacob engañó a su padre y a su hermano para conseguir una bendición y ahora, lejos de su casa, lo encontramos luchando por defender su reputación y su ""honradez"". Parece que Jacob teme y sospecha que un día su tío le acuse de hurtar los animales que Jacob cuidaba (y díchase de paso que así ocurrió exactamente al final). Pero lo que me llama la atención es cómo sus pecados del pasado, reflejados en su propio nombre, todavía le están persiguiendo. No quiere ser aquel joven engañador sino un hombre de honradez. Aún por delante le queda una lucha con el Ángel de Dios que traerá un cambio definitivo de nombre. Este Jacob, el engañador, será conocido entonces como Israel, un príncipe con Dios. Para los que estamos en Cristo, ya no tenemos que intentar escaparnos de nuestro pasado por nuestros propios méritos. El día que Dios nos salvó, nos dio un nuevo nombre y puso su Espíritu Santo en nosotros para transformar nuestras vidas en instrumentos que han de reflejar más y más la gloria de nuestro Salvador.<br /><br />Si hemos sido transformados por Cristo, debemos vivir de tal forma que cualquiera que observe nuestra vida no tenga más remedio que honrar al Dios que nos ha hecho renacer. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,conciencia,david,devocional,espíritu,génesis,jacob,santo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ad88eee6bbbebfe7db867a24bbef2efa.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_061-Genesis_26_24</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-061-genesis-26-24--17490919</link><description><![CDATA["Y se le apareció Jehová aquella noche, y le dijo: Yo soy el Dios de Abraham tu padre; no temas, porque yo estoy contigo, y te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia por amor de Abraham mi siervo." (Génesis 26:24).<br /><br />Esta es la bendición que recibió Isaac. De los tres elementos claves de la bendición a Abraham, la tierra, la descendencia y la bendición para todas las familias del mundo, esta bendición enfoca específicamente en la segunda, la multiplicación de su descendencia. Pero lo que me llama la atención es que empieza de una manera muy personal: no temas porque yo estoy contigo. Esta bendición también nos pertenece en el evangelio: Emanuel. Dios ha enviado su Hijo a este mundo para salvarnos y luego ha puesto su Espíritu en nuestros corazones para santificarnos. No hay motivo de temer ya que Dios está con nosotros. <br /><br />Hoy podemos vivir sin temor con esta misma confianza porque esta promesa es nuestra en Cristo. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17490919</guid><pubDate>Thu, 08 Jan 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17490919/melp_061_genesis_26_24.mp3" length="2972741" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Y se le apareció Jehová aquella noche, y le dijo: Yo soy el Dios de Abraham tu padre; no temas, porque yo estoy contigo, y te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia por amor de Abraham mi siervo." (Génesis 26:24).

Esta es la bendición que recibió...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Y se le apareció Jehová aquella noche, y le dijo: Yo soy el Dios de Abraham tu padre; no temas, porque yo estoy contigo, y te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia por amor de Abraham mi siervo." (Génesis 26:24).<br /><br />Esta es la bendición que recibió Isaac. De los tres elementos claves de la bendición a Abraham, la tierra, la descendencia y la bendición para todas las familias del mundo, esta bendición enfoca específicamente en la segunda, la multiplicación de su descendencia. Pero lo que me llama la atención es que empieza de una manera muy personal: no temas porque yo estoy contigo. Esta bendición también nos pertenece en el evangelio: Emanuel. Dios ha enviado su Hijo a este mundo para salvarnos y luego ha puesto su Espíritu en nuestros corazones para santificarnos. No hay motivo de temer ya que Dios está con nosotros. <br /><br />Hoy podemos vivir sin temor con esta misma confianza porque esta promesa es nuestra en Cristo. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,bendición,biblia,david,devocional,diario,génesis</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/956f5ddde9896f0321297047ef1a4e47.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_468-Genesis_23_6</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-468-genesis-23-6--42741765</link><description><![CDATA[«Oyenos, señor nuestro; eres un príncipe de Dios entre nosotros; en lo mejor de nuestros sepulcros sepulta a tu muerta; ninguno de nosotros te negará su sepulcro, ni te impedirá que entierres tu muerta.» (Génesis 23:6)<br /><br />Abraham vivía entre los heteos, los habitantes de Canaan antes de que Dios entregase la tierra a los descendientes de Abraham. Que sepamos, los cananeos no reconocían a Dios, sino más bien parece que servían a los ídolos. Por eso Dios entregó la tierra a su pueblo, como un castigo de las prácticas idólatras de los pueblos que habitaban en la tierra. Pero notamos en esta historia el respeto que muestran los heteos a Abraham, dispuestos incluso a regalarle un terreno para enterrar el cuerpo de su amada esposa, Sara. Reconocían a Abraham como un "príncipe de Dios". Había algo de Abraham que era diferente de los demás que habían pasado por esas tierras, notaban que Abraham tenía algo que no tenían ellos. Pero también noto el respeto con el cual les trata Abraham. Se inclinó ante ellos y les pagó el justo precio del terreno con la cueva, aunque le habián ofrecido regalárselo. Todos quisiéramos tener el respeto de los que nos rodean, pero debemos también aprender a mostrar respeto. Debemos vivir de tal forma que el mundo que nos rodea vea que verdaderamente Cristo nos ha cambiado. En vez de ser un pecador, Cristo nos ha hecho un príncipe para con Dios.<br /><br />Andemos en este nuevo año que empezamos hoy como príncipes de Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/42741765</guid><pubDate>Wed, 07 Jan 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/42741765/melp_468_genesis_23_6.mp3" length="2998807" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Oyenos, señor nuestro; eres un príncipe de Dios entre nosotros; en lo mejor de nuestros sepulcros sepulta a tu muerta; ninguno de nosotros te negará su sepulcro, ni te impedirá que entierres tu muerta.» (Génesis 23:6)

Abraham vivía entre los heteos,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Oyenos, señor nuestro; eres un príncipe de Dios entre nosotros; en lo mejor de nuestros sepulcros sepulta a tu muerta; ninguno de nosotros te negará su sepulcro, ni te impedirá que entierres tu muerta.» (Génesis 23:6)<br /><br />Abraham vivía entre los heteos, los habitantes de Canaan antes de que Dios entregase la tierra a los descendientes de Abraham. Que sepamos, los cananeos no reconocían a Dios, sino más bien parece que servían a los ídolos. Por eso Dios entregó la tierra a su pueblo, como un castigo de las prácticas idólatras de los pueblos que habitaban en la tierra. Pero notamos en esta historia el respeto que muestran los heteos a Abraham, dispuestos incluso a regalarle un terreno para enterrar el cuerpo de su amada esposa, Sara. Reconocían a Abraham como un "príncipe de Dios". Había algo de Abraham que era diferente de los demás que habían pasado por esas tierras, notaban que Abraham tenía algo que no tenían ellos. Pero también noto el respeto con el cual les trata Abraham. Se inclinó ante ellos y les pagó el justo precio del terreno con la cueva, aunque le habián ofrecido regalárselo. Todos quisiéramos tener el respeto de los que nos rodean, pero debemos también aprender a mostrar respeto. Debemos vivir de tal forma que el mundo que nos rodea vea que verdaderamente Cristo nos ha cambiado. En vez de ser un pecador, Cristo nos ha hecho un príncipe para con Dios.<br /><br />Andemos en este nuevo año que empezamos hoy como príncipes de Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,génesis,testimonio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bf30d8cfcee1ff493041b28b93bce418.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_298-Genesis_22_12</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-298-genesis-22-12--23654003</link><description><![CDATA[«Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único.» (Génesis 22:12)<br /><br />En el capítulo 21 de Génesis cuando leemos que Sara pidió que Abraham echara a Hagar y a Ismael, el texto dice que le «pareció grave en gran manera a Abraham a causa de su hijo.» (11b). Pero si le pareció grave tener que echar a Ismael, sólo podemos imaginar lo que se sentía Abraham cuando leemos en el capítulo siguiente que Dios le pidió que sacrificara al hijo de la promesa, a Isaac. Podemos estar seguros que el mero pensamiento le rompía el corazón. No obstante, en esta prueba de su fe (22:1), el patriarca escogió creer y obedecer a Dios, aunque no había manera humana de entender lo que Dios le había pedido. Por medio de su obediencia, Abraham demostró que verdaderamente temía a Dios (ese profundo respeto de uno que vive consciente de Dios), incluso más que amaba a su hijo. En esta historia parecía que Abraham tenía que escoger entre su hijo y su Dios. Y así habría sido, si hubiera escogido desobedecer a Dios para preservar la vida de su hijo. Pero escoger a Dios no era perder a su hijo sino volver a recibirle dentro de una comunión más estrecha con Dios.<br /><br />Nos es fácil creer que podemos encajar a Dios en nuestras vidas donde nos sea conveniente. Pero Dios merece el trono de nuestro corazón. No darle su lugar merecido es no tenerle. Pero tenerle como soberano es tenerlo todo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23654003</guid><pubDate>Tue, 06 Jan 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23654003/melp_298_genesis_22_12.mp3" length="2995129" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único.» (Génesis 22:12)

En el capítulo 21 de Génesis cuando leemos que Sara pidió que Abraham echara a Hagar...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único.» (Génesis 22:12)<br /><br />En el capítulo 21 de Génesis cuando leemos que Sara pidió que Abraham echara a Hagar y a Ismael, el texto dice que le «pareció grave en gran manera a Abraham a causa de su hijo.» (11b). Pero si le pareció grave tener que echar a Ismael, sólo podemos imaginar lo que se sentía Abraham cuando leemos en el capítulo siguiente que Dios le pidió que sacrificara al hijo de la promesa, a Isaac. Podemos estar seguros que el mero pensamiento le rompía el corazón. No obstante, en esta prueba de su fe (22:1), el patriarca escogió creer y obedecer a Dios, aunque no había manera humana de entender lo que Dios le había pedido. Por medio de su obediencia, Abraham demostró que verdaderamente temía a Dios (ese profundo respeto de uno que vive consciente de Dios), incluso más que amaba a su hijo. En esta historia parecía que Abraham tenía que escoger entre su hijo y su Dios. Y así habría sido, si hubiera escogido desobedecer a Dios para preservar la vida de su hijo. Pero escoger a Dios no era perder a su hijo sino volver a recibirle dentro de una comunión más estrecha con Dios.<br /><br />Nos es fácil creer que podemos encajar a Dios en nuestras vidas donde nos sea conveniente. Pero Dios merece el trono de nuestro corazón. No darle su lugar merecido es no tenerle. Pero tenerle como soberano es tenerlo todo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,creer,david,devocional,entrega,génesis,prueba</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/302f52b7961282915e811a8422a018da.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_297-Genesis_17_17</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-297-genesis-17-17--23437940</link><description><![CDATA[«Entonces Abraham se postró sobre su rostro, y se rió, y dijo en su corazón: ¿A hombre de cien años ha de nacer hijo? ¿Y Sara, ya de noventa años, ha de concebir?» (Génesis‬ ‭17:17‬)<br /><br />En el capítulo 18 de Génesis, leemos de la siguiente ocasión en que Dios visitara a Abraham para anunciarle el nacimiento de su heredero, pero esta vez delante de Sara. La reacción de Sara era reírse al pensamiento de poder dar a luz a una edad tan avanzada. Pero a veces se nos olvida que en el capítulo anterior, Abraham había tenido la misma reacción. Realmente es en respuesta a la reacción de Abraham que Dios decreta el nombre del hijo de promesa, Isaac, un nombre que significa ""se ríe"". Pero lo importante no es sencillamente la primera reacción sino la respuesta siguiente. Tanto Abraham como Sara se recapacitaron y creyeron la promesa de Dios. Así lo resalta Hebreos 11. «Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir; y dio a luz aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó que era fiel quien lo había prometido.» Lo ideal sería que siempre creyéramos a Dios y obedeciéramos a primeras. Pero si nuestra reacción inicial es otra (y en nuestra carne es fácil que así sea), lo importante es reconocerlo y empezar a confiar. <br /><br />No perdamos tiempo ni la bendición de seguir a Dios por culpa de la incredulidad. Que aprendamos a confiar en Dios para que Él pueda cumplir su voluntad en nosotros. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23437940</guid><pubDate>Mon, 05 Jan 2026 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23437940/melp_297_genesis_17_17.mp3" length="2994595" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Entonces Abraham se postró sobre su rostro, y se rió, y dijo en su corazón: ¿A hombre de cien años ha de nacer hijo? ¿Y Sara, ya de noventa años, ha de concebir?» (Génesis‬ ‭17:17‬)

En el capítulo 18 de Génesis, leemos de la siguiente ocasión en que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Entonces Abraham se postró sobre su rostro, y se rió, y dijo en su corazón: ¿A hombre de cien años ha de nacer hijo? ¿Y Sara, ya de noventa años, ha de concebir?» (Génesis‬ ‭17:17‬)<br /><br />En el capítulo 18 de Génesis, leemos de la siguiente ocasión en que Dios visitara a Abraham para anunciarle el nacimiento de su heredero, pero esta vez delante de Sara. La reacción de Sara era reírse al pensamiento de poder dar a luz a una edad tan avanzada. Pero a veces se nos olvida que en el capítulo anterior, Abraham había tenido la misma reacción. Realmente es en respuesta a la reacción de Abraham que Dios decreta el nombre del hijo de promesa, Isaac, un nombre que significa ""se ríe"". Pero lo importante no es sencillamente la primera reacción sino la respuesta siguiente. Tanto Abraham como Sara se recapacitaron y creyeron la promesa de Dios. Así lo resalta Hebreos 11. «Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir; y dio a luz aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó que era fiel quien lo había prometido.» Lo ideal sería que siempre creyéramos a Dios y obedeciéramos a primeras. Pero si nuestra reacción inicial es otra (y en nuestra carne es fácil que así sea), lo importante es reconocerlo y empezar a confiar. <br /><br />No perdamos tiempo ni la bendición de seguir a Dios por culpa de la incredulidad. Que aprendamos a confiar en Dios para que Él pueda cumplir su voluntad en nosotros. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,creer,david,devocional,génesis</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/dfa00d0cc1863acfb9c1a49fbbebe4ed.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_290-Genesis_2_15</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-290-genesis-2-15--23111495</link><description><![CDATA[«Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.» (Génesis 2:15)<br /><br />Este es el primer versículo de la Biblia que habla del trabajo humano. Cuando Dios hizo el huerto, según nos dice en Génesis 2:5, no había nadie para labrarlo, pero ahora Dios encarga a Adán con la responsabilidad de labrar y guardar los árboles del huerto. Pero lejos de ser una maldición, aquí se presenta el trabajo como algo bueno, un regalo y una bendición de Dios para Adán y su esposa. Es fácil perder la fuerza del pensamiento porque nuestra traducción dice simplemente que Dios ""puso"" a Adán en el huerto (que por cierto es diferente del verbo que encontramos en el 2:8). El significado de este verbo es más bien la idea de dar descanso o alivio. Más bien, Dios tomó al hombre y lo hizo descansar en este paraíso. Está claro que Dios no necesitaba un esclavo. Dios dio al hombre que llevaba su imagen y semejanza esta labor de labrar la tierra y guardarla sencillamente para “aliviarlo”. Dios quiere que cumplamos nuestros trabajos con ese mismo espíritu. No debemos pensar solamente en el trabajo como aquel sitio donde cobramos. Más bien debemos pensar en los papeles o los roles que Dios nos ha dado, las responsabilidades que tenemos. Dios quiere que desempeñemos nuestras responsabilidades como esposos o esposas/ padres o madres /hijos o hijas y que encontremos descanso y consuelo en ello. <br /><br />Que Dios nos ayude hoy a disfrutar de nuestro trabajo en obediencia y servicio a Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23111495</guid><pubDate>Thu, 01 Jan 2026 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23111495/melp_290_genesis_2_15.mp3" length="3006732" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.» (Génesis 2:15)

Este es el primer versículo de la Biblia que habla del trabajo humano. Cuando Dios hizo el huerto, según nos dice en Génesis 2:5,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.» (Génesis 2:15)<br /><br />Este es el primer versículo de la Biblia que habla del trabajo humano. Cuando Dios hizo el huerto, según nos dice en Génesis 2:5, no había nadie para labrarlo, pero ahora Dios encarga a Adán con la responsabilidad de labrar y guardar los árboles del huerto. Pero lejos de ser una maldición, aquí se presenta el trabajo como algo bueno, un regalo y una bendición de Dios para Adán y su esposa. Es fácil perder la fuerza del pensamiento porque nuestra traducción dice simplemente que Dios ""puso"" a Adán en el huerto (que por cierto es diferente del verbo que encontramos en el 2:8). El significado de este verbo es más bien la idea de dar descanso o alivio. Más bien, Dios tomó al hombre y lo hizo descansar en este paraíso. Está claro que Dios no necesitaba un esclavo. Dios dio al hombre que llevaba su imagen y semejanza esta labor de labrar la tierra y guardarla sencillamente para “aliviarlo”. Dios quiere que cumplamos nuestros trabajos con ese mismo espíritu. No debemos pensar solamente en el trabajo como aquel sitio donde cobramos. Más bien debemos pensar en los papeles o los roles que Dios nos ha dado, las responsabilidades que tenemos. Dios quiere que desempeñemos nuestras responsabilidades como esposos o esposas/ padres o madres /hijos o hijas y que encontremos descanso y consuelo en ello. <br /><br />Que Dios nos ayude hoy a disfrutar de nuestro trabajo en obediencia y servicio a Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,génesis,trabajo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/227a1aa4f434386d9fe6cebbd3f642f9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_624-Proverbios_14_29</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-624-proverbios-14-29--46334552</link><description><![CDATA[«El que tarda en airarse es grande de entendimiento; Mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad.» (Proverbios 14:29)<br /><br />Este proverbio, como muchos otros, contrasta el entendimiento y la necedad. Pero a diferencia de otros proverbios, éste lo hace en el contexto práctico de la paciencia. Una persona de gran entendimiento demuestra su sabiduría al ser lento en airarse. Esa "mecha larga" da tiempo al sabio a volver a considerar la situación, a recoger más datos y a no equivocarse tanto por actuar de manera precipitada. En contraste, el que tiene un espíritu impaciente permite que sus circunstancias controlen sus acciones. Si cuando nuestra mecha se encienda en seguida explotamos, estamos poniendo de manifiesto ante el mundo nuestra necedad. Menos mal que nuestro Dios no es semejante a nosotros; es un Dios "tardo para la ira" (Éxodo 34:6). Digo menos mal porque su paciencia abre la puerta para nuestro arrepentimiento y su perdón. Pero no sólo es paciente nuestro sabio Dios, sino que también quiere producir en nosotros esa misma sabia paciencia. Por lo tanto permite que pasemos por pruebas y dificultades, porque quiere forjar en nosotros un reflejo, aunque imperfecto, de su sabia paciencia.<br /><br />El Espíritu de Dios quiere producir en cada uno de nosotros hoy más de este aspecto de su fruto espiritual. Dejemos que Dios controle nuestro espíritu en cada situación en que nos encontramos, confiando en y reflejando más de su gran entendimiento. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/46334552</guid><pubDate>Wed, 31 Dec 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/46334552/melp_624_proverbios_14_29.mp3" length="2987991" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«El que tarda en airarse es grande de entendimiento; Mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad.» (Proverbios 14:29)

Este proverbio, como muchos otros, contrasta el entendimiento y la necedad. Pero a diferencia de otros proverbios, éste...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«El que tarda en airarse es grande de entendimiento; Mas el que es impaciente de espíritu enaltece la necedad.» (Proverbios 14:29)<br /><br />Este proverbio, como muchos otros, contrasta el entendimiento y la necedad. Pero a diferencia de otros proverbios, éste lo hace en el contexto práctico de la paciencia. Una persona de gran entendimiento demuestra su sabiduría al ser lento en airarse. Esa "mecha larga" da tiempo al sabio a volver a considerar la situación, a recoger más datos y a no equivocarse tanto por actuar de manera precipitada. En contraste, el que tiene un espíritu impaciente permite que sus circunstancias controlen sus acciones. Si cuando nuestra mecha se encienda en seguida explotamos, estamos poniendo de manifiesto ante el mundo nuestra necedad. Menos mal que nuestro Dios no es semejante a nosotros; es un Dios "tardo para la ira" (Éxodo 34:6). Digo menos mal porque su paciencia abre la puerta para nuestro arrepentimiento y su perdón. Pero no sólo es paciente nuestro sabio Dios, sino que también quiere producir en nosotros esa misma sabia paciencia. Por lo tanto permite que pasemos por pruebas y dificultades, porque quiere forjar en nosotros un reflejo, aunque imperfecto, de su sabia paciencia.<br /><br />El Espíritu de Dios quiere producir en cada uno de nosotros hoy más de este aspecto de su fruto espiritual. Dejemos que Dios controle nuestro espíritu en cada situación en que nos encontramos, confiando en y reflejando más de su gran entendimiento. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,paciencia,proverbios</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_207 - Proverbios_13_3</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-207-proverbios-13-3--19718469</link><description><![CDATA[«El que guarda su boca guarda su alma; Mas el que mucho abre sus labios tendrá calamidad.» (Proverbios 13:3)<br /><br />Qué fácil es abrir la boca y hablar sin pensar. Seguro que todos lo hemos hecho. Hemos tenido la experiencia de haber dicho algo tonto, algo que desearíamos borrar de la memoria de todos. Por eso el sabio nos advierta de guardar la boca, ya que será en beneficio del alma. Al final si no guardamos la boca, el resultado será calamidad o ruina. Pero ¿cuál es la mejor forma de guardar la boca? La solución no es simplemente callarnos. Pongamos como ejemplo el tema de la comida. Si abusamos de la comida nos engordamos, pero la solución no es dejar de comer. La clave es aprender a usar la comida adecuadamente. Es igual con nuestra boca. Después de todo, Dios nos ha dado la boca para usarla, así que debemos aprender a usarla correctamente. Encontramos la instrucción específica en Efesios 4:29 «Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.» Debemos guardar nuestra boca de las palabras corrompidas que tan fácilmente salen de ella y buscar usar nuestra boca para la necesaria edificación. Estamos rodeados de personas que necesitan ser edificadas, necesitan que les comuniquemos la gracia de Dios con nuestras palabras.<br /><br />Busquemos guardar nuestras palabras hoy para usarlas en lo positivo, edificando así que los que nos rodean. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19718469</guid><pubDate>Mon, 29 Dec 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19718469/melp_207_proverbios_13_3.mp3" length="2989026" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«El que guarda su boca guarda su alma; Mas el que mucho abre sus labios tendrá calamidad.» (Proverbios 13:3)

Qué fácil es abrir la boca y hablar sin pensar. Seguro que todos lo hemos hecho. Hemos tenido la experiencia de haber dicho algo tonto, algo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«El que guarda su boca guarda su alma; Mas el que mucho abre sus labios tendrá calamidad.» (Proverbios 13:3)<br /><br />Qué fácil es abrir la boca y hablar sin pensar. Seguro que todos lo hemos hecho. Hemos tenido la experiencia de haber dicho algo tonto, algo que desearíamos borrar de la memoria de todos. Por eso el sabio nos advierta de guardar la boca, ya que será en beneficio del alma. Al final si no guardamos la boca, el resultado será calamidad o ruina. Pero ¿cuál es la mejor forma de guardar la boca? La solución no es simplemente callarnos. Pongamos como ejemplo el tema de la comida. Si abusamos de la comida nos engordamos, pero la solución no es dejar de comer. La clave es aprender a usar la comida adecuadamente. Es igual con nuestra boca. Después de todo, Dios nos ha dado la boca para usarla, así que debemos aprender a usarla correctamente. Encontramos la instrucción específica en Efesios 4:29 «Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.» Debemos guardar nuestra boca de las palabras corrompidas que tan fácilmente salen de ella y buscar usar nuestra boca para la necesaria edificación. Estamos rodeados de personas que necesitan ser edificadas, necesitan que les comuniquemos la gracia de Dios con nuestras palabras.<br /><br />Busquemos guardar nuestras palabras hoy para usarlas en lo positivo, edificando así que los que nos rodean. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,lengua,proverbios</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b7540735dacd20605cdd89dfaa09e8aa.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_575-Proverbios_12_20</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-575-proverbios-12-20--45431991</link><description><![CDATA[«Engaño hay en el corazón de los que piensan el mal; Pero alegría en el de los que piensan el bien.» (Proverbios 12:20)<br /><br />Tristemente, hay personas que piensan, o mejor, que planean el mal. Siempre están pensando en sí mismos y en cómo pueden mejorar su propia situación; por lo tanto, viven maquinando planes malévolos contra sus prójimos. El proverbio dice que los tales tienen el corazón lleno de engaño. Empiezan engañando a otros pero al final se engañan a sí mismos. Pablo recoge este pensamiento en su segunda carta a Timoteo: ""mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados” (3:13). La segunda parte del proverbio nos muestra el contraste. Los que piensan el bien, literalmente, los que fomentan la paz, tienen alegría. Es curioso que los que maquinan planes malévolos imaginan que encontrarán la felicidad, pero realmente al final sólo encuentran la vanidad del engaño. En contraste, Dios da como recompensa a sus justos la alegría. Si queremos vivir con la verdadera alegría, debemos asegurar que nuestro corazón está fomentando la paz de los que nos rodean. La mejor forma de fomentar esta paz es compartir con ellos el mensaje del evangelio para que encuentran la verdadera paz con Dios.<br /><br />Asegurémonos que hoy los planes de nuestro corazón son para el bien de los que nos rodean. Ese es el camino para llegar a experimentar el verdadero gozo que solo Dios puede dar. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45431991</guid><pubDate>Fri, 26 Dec 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45431991/melp_575_proverbios_12_20.mp3" length="2986730" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Engaño hay en el corazón de los que piensan el mal; Pero alegría en el de los que piensan el bien.» (Proverbios 12:20)

Tristemente, hay personas que piensan, o mejor, que planean el mal. Siempre están pensando en sí mismos y en cómo pueden mejorar...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Engaño hay en el corazón de los que piensan el mal; Pero alegría en el de los que piensan el bien.» (Proverbios 12:20)<br /><br />Tristemente, hay personas que piensan, o mejor, que planean el mal. Siempre están pensando en sí mismos y en cómo pueden mejorar su propia situación; por lo tanto, viven maquinando planes malévolos contra sus prójimos. El proverbio dice que los tales tienen el corazón lleno de engaño. Empiezan engañando a otros pero al final se engañan a sí mismos. Pablo recoge este pensamiento en su segunda carta a Timoteo: ""mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados” (3:13). La segunda parte del proverbio nos muestra el contraste. Los que piensan el bien, literalmente, los que fomentan la paz, tienen alegría. Es curioso que los que maquinan planes malévolos imaginan que encontrarán la felicidad, pero realmente al final sólo encuentran la vanidad del engaño. En contraste, Dios da como recompensa a sus justos la alegría. Si queremos vivir con la verdadera alegría, debemos asegurar que nuestro corazón está fomentando la paz de los que nos rodean. La mejor forma de fomentar esta paz es compartir con ellos el mensaje del evangelio para que encuentran la verdadera paz con Dios.<br /><br />Asegurémonos que hoy los planes de nuestro corazón son para el bien de los que nos rodean. Ese es el camino para llegar a experimentar el verdadero gozo que solo Dios puede dar. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,gozo,paz,proverbios</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_393-Proverbios_12_3</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-393-proverbios-12-3--40377837</link><description><![CDATA[«El hombre no se afirmará por medio de la impiedad; Mas la raíz de los justos no será removida.» (Proverbios 12:3)<br /><br />¿Alguna vez has conocido a un mercenario? Bueno, no digo un soldado de fortuna sino una persona que está dispuesta a hacer cualquier cosa para beneficiarse. Su única meta es salir adelante, no importa lo que tenga que hacer o a quién tiene que pisar. La tentación es pensar que a veces vale la pena vivir así porque parece que estas personas sí prosperan en esta vida. Pero aquí el sabio nos aconseja que el que hace maldad no conseguirá “afirmarse” (literalmente, significa levantar o erguir a sí mismo). Esta palabra sugiere la idea de un palo metido en la tierra. Está de pie ahora, pero si lo comparamos con un árbol veremos que es muy diferente. La diferencia se encuentra en lo que no se ve. El palo está levantado, pero el árbol tiene raíces. La lluvia puede mermar el fundamento del palo, pero las raíces del árbol lo mantendrá firme a pesar de los años y de las tempestades. Este proverbio se aplica perfectamente a la vida de José en el Antiguo Testamento. Gracias a sus raíces, él pudo mantenerse firme en la prueba. El sabio nos anima a vivir con perspectiva. Los atajos morales siempre se cobran caro. Más nos vale obedecer al Señor y dejar que Él nos plante. <br /><br />A veces es un proceso lento y hasta puede parecer que no vale la pena, pero si andamos por fe, veremos el propósito de Dios en su tiempo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40377837</guid><pubDate>Thu, 25 Dec 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40377837/melp_393_proverbios_12_3.mp3" length="2998814" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«El hombre no se afirmará por medio de la impiedad; Mas la raíz de los justos no será removida.» (Proverbios 12:3)

¿Alguna vez has conocido a un mercenario? Bueno, no digo un soldado de fortuna sino una persona que está dispuesta a hacer cualquier...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«El hombre no se afirmará por medio de la impiedad; Mas la raíz de los justos no será removida.» (Proverbios 12:3)<br /><br />¿Alguna vez has conocido a un mercenario? Bueno, no digo un soldado de fortuna sino una persona que está dispuesta a hacer cualquier cosa para beneficiarse. Su única meta es salir adelante, no importa lo que tenga que hacer o a quién tiene que pisar. La tentación es pensar que a veces vale la pena vivir así porque parece que estas personas sí prosperan en esta vida. Pero aquí el sabio nos aconseja que el que hace maldad no conseguirá “afirmarse” (literalmente, significa levantar o erguir a sí mismo). Esta palabra sugiere la idea de un palo metido en la tierra. Está de pie ahora, pero si lo comparamos con un árbol veremos que es muy diferente. La diferencia se encuentra en lo que no se ve. El palo está levantado, pero el árbol tiene raíces. La lluvia puede mermar el fundamento del palo, pero las raíces del árbol lo mantendrá firme a pesar de los años y de las tempestades. Este proverbio se aplica perfectamente a la vida de José en el Antiguo Testamento. Gracias a sus raíces, él pudo mantenerse firme en la prueba. El sabio nos anima a vivir con perspectiva. Los atajos morales siempre se cobran caro. Más nos vale obedecer al Señor y dejar que Él nos plante. <br /><br />A veces es un proceso lento y hasta puede parecer que no vale la pena, pero si andamos por fe, veremos el propósito de Dios en su tiempo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,integridad,proverbios</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bf30d8cfcee1ff493041b28b93bce418.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_623-Proverbios_11_3</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-623-proverbios-11-3--46318669</link><description><![CDATA[«La integridad de los rectos los encaminará; Pero destruirá a los pecadores la perversidad de ellos.» (Proverbios 11:3)<br /><br />Como muchos de los proverbios, aquí encontramos un contraste entre los rectos y los pecadores. El sabio empieza con la integridad de los rectos. La idea de esta integridad es una vida sencilla o completa, sin engaños. Es lo opuesto de la hipocresía. En otras palabras, lo que dice una persona recta está respaldado por sus acciones y vice versa. Según el proverbio, esta integridad los encamina o determina sus acciones en cada situación. Son personas fiables porque no hay duda de lo que van a hacer ya que siempre buscan hacer lo correcto en cada circunstancia. En contraste, el sabio nos presenta al pecador. En vez de actuar con integridad, el pecador actúa con perversidad, un camino torcido. Puesto que se acostumbra de hacer lo que le conviene, intentando ser una autoridad a sí mismo, nunca sabes lo que va a hacer cuando se encuentra en una determinada situación. Su perversidad, lejos de encaminar su vida, al final le destruirá. Hay veces en que esta destrucción se manifiesta en seguida, pero hay otras en que no llega hasta años después o incluso en el juicio final ante Dios, pero una cosa es segura: esa destrucción llegará a todos los que han escogido su propio camino, rechazando la perfecta justicia que sólo viene por fe en Cristo.<br /><br />Dejemos que el Espíritu de Dios siga produciendo en nosotros esta integridad para que Dios encamine nuestras vidas. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/46318669</guid><pubDate>Wed, 24 Dec 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/46318669/melp_623_proverbios_11_3.mp3" length="2987990" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«La integridad de los rectos los encaminará; Pero destruirá a los pecadores la perversidad de ellos.» (Proverbios 11:3)

Como muchos de los proverbios, aquí encontramos un contraste entre los rectos y los pecadores. El sabio empieza con la integridad...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«La integridad de los rectos los encaminará; Pero destruirá a los pecadores la perversidad de ellos.» (Proverbios 11:3)<br /><br />Como muchos de los proverbios, aquí encontramos un contraste entre los rectos y los pecadores. El sabio empieza con la integridad de los rectos. La idea de esta integridad es una vida sencilla o completa, sin engaños. Es lo opuesto de la hipocresía. En otras palabras, lo que dice una persona recta está respaldado por sus acciones y vice versa. Según el proverbio, esta integridad los encamina o determina sus acciones en cada situación. Son personas fiables porque no hay duda de lo que van a hacer ya que siempre buscan hacer lo correcto en cada circunstancia. En contraste, el sabio nos presenta al pecador. En vez de actuar con integridad, el pecador actúa con perversidad, un camino torcido. Puesto que se acostumbra de hacer lo que le conviene, intentando ser una autoridad a sí mismo, nunca sabes lo que va a hacer cuando se encuentra en una determinada situación. Su perversidad, lejos de encaminar su vida, al final le destruirá. Hay veces en que esta destrucción se manifiesta en seguida, pero hay otras en que no llega hasta años después o incluso en el juicio final ante Dios, pero una cosa es segura: esa destrucción llegará a todos los que han escogido su propio camino, rechazando la perfecta justicia que sólo viene por fe en Cristo.<br /><br />Dejemos que el Espíritu de Dios siga produciendo en nosotros esta integridad para que Dios encamine nuestras vidas. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,integridad,proverbios</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_574-Proverbios_10_24</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-574-proverbios-10-24--45415809</link><description><![CDATA[«Lo que el impío teme, eso le vendrá; Pero a los justos les será dado lo que desean.» (Proverbios 10:24)<br /><br />En el capítulo tres de su libro, Job describe la tragedia que había vivido con este mismo pensamiento que encontramos aquí este proverbio: había ocurrido lo que temía. En términos modernos, lo llamaríamos nuestra peor pesadilla. Pero aquí en el proverbio, el sabio está contrastando al justo con el impío. El que ha rechazado a Dios debe saber que por delante tiene lo peor que puede imaginar, pero el justo tendrá su deseo concedido. Nuestra tentación cuando leemos los proverbios es primeramente pensar que es una promesa para la prosperidad en esta vida. Pero nuestra experiencia nos dice que el mundo realmente no funciona así. La clave de interpretar este proverbio se encuentra en el panorama general. La peor pesadilla del impío es enfrentarse con un juez que sabe cada acto de injusticia y demanda un castigo acorde (ver Hebreos 10:27). El mero pensamiento de tal juicio debe hacernos temblar. La Biblia lo anuncia y es ineludible. Pero para los que estamos en Cristo Jesús, no hay ninguna condenación (Romanos 8:1). Lo que nos espera es mejor que lo que jamás podríamos imaginar: comunión con nuestro Dios por las edades, rescatados de la esclavitud de nuestros pecados y transformados en la imagen de nuestro Salvador. Podemos vivir hoy sin temer lo que vendrá. Dios ha prometido estar con nosotros en cualquier situación que nos pueda venir. <br /><br />Por lo tanto, pongamos nuestro deseo en obedecer y gozarnos en el que se entregó por nosotros en la cruz, porque un día aquel deseo se cumplirá en su presencia. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45415809</guid><pubDate>Tue, 23 Dec 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45415809/melp_574_proverbios_10_24.mp3" length="2986730" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Lo que el impío teme, eso le vendrá; Pero a los justos les será dado lo que desean.» (Proverbios 10:24)

En el capítulo tres de su libro, Job describe la tragedia que había vivido con este mismo pensamiento que encontramos aquí este proverbio: había...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Lo que el impío teme, eso le vendrá; Pero a los justos les será dado lo que desean.» (Proverbios 10:24)<br /><br />En el capítulo tres de su libro, Job describe la tragedia que había vivido con este mismo pensamiento que encontramos aquí este proverbio: había ocurrido lo que temía. En términos modernos, lo llamaríamos nuestra peor pesadilla. Pero aquí en el proverbio, el sabio está contrastando al justo con el impío. El que ha rechazado a Dios debe saber que por delante tiene lo peor que puede imaginar, pero el justo tendrá su deseo concedido. Nuestra tentación cuando leemos los proverbios es primeramente pensar que es una promesa para la prosperidad en esta vida. Pero nuestra experiencia nos dice que el mundo realmente no funciona así. La clave de interpretar este proverbio se encuentra en el panorama general. La peor pesadilla del impío es enfrentarse con un juez que sabe cada acto de injusticia y demanda un castigo acorde (ver Hebreos 10:27). El mero pensamiento de tal juicio debe hacernos temblar. La Biblia lo anuncia y es ineludible. Pero para los que estamos en Cristo Jesús, no hay ninguna condenación (Romanos 8:1). Lo que nos espera es mejor que lo que jamás podríamos imaginar: comunión con nuestro Dios por las edades, rescatados de la esclavitud de nuestros pecados y transformados en la imagen de nuestro Salvador. Podemos vivir hoy sin temer lo que vendrá. Dios ha prometido estar con nosotros en cualquier situación que nos pueda venir. <br /><br />Por lo tanto, pongamos nuestro deseo en obedecer y gozarnos en el que se entregó por nosotros en la cruz, porque un día aquel deseo se cumplirá en su presencia. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,comunión,david,devocional,proverbios</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_392-Proverbios_10_11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-392-proverbios-10-11--40363396</link><description><![CDATA[«Manantial de vida es la boca del justo; Pero violencia cubrirá la boca de los impíos.» (Proverbios 10:11)<br /><br />En este proverbio, el sabio contrasta la boca del justo con la de los impios. El justo busca hablar de temas que son como un trago de agua fría al que tiene sed. Por eso, su conversación debe ser un manantial que da vida. Pero la boca de los impíos encubre violencia. Sus palabras pueden sonar bien, pero realmente hay otro propósito detrás y terminan hiriendo y causando dolor. Es un contraste marcado: el justo usa sus palabras para dar alivio mientras el impío termina haciendo daño con sus palabras. En el Nuevo Testamento, el apóstol Santiago describe el poder de la lengua así: «Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno.». Es triste notar lo fácil que nos es hacer daño a otros con nuestra lengua. Pero no por eso debemos desanimarnos, creyendo la mentira que sea imposible no ofender. Aunque todos hemos ofendido con nuestra lengua en algún momento (Santiago 3:2), no significa que es imposible no ofender. Debemos entregar nuestra lengua a Dios como herramienta para su gloria, y así usarla para bendecir a Dios y para edificar a los demás. <br /><br />Necesitamos que Dios nos controle hoy para que nuestra lengua sea un manantial de bendición para otros en vez de un peligro. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40363396</guid><pubDate>Mon, 22 Dec 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40363396/melp_392_proverbios_10_11.mp3" length="2998815" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Manantial de vida es la boca del justo; Pero violencia cubrirá la boca de los impíos.» (Proverbios 10:11)

En este proverbio, el sabio contrasta la boca del justo con la de los impios. El justo busca hablar de temas que son como un trago de agua fría...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Manantial de vida es la boca del justo; Pero violencia cubrirá la boca de los impíos.» (Proverbios 10:11)<br /><br />En este proverbio, el sabio contrasta la boca del justo con la de los impios. El justo busca hablar de temas que son como un trago de agua fría al que tiene sed. Por eso, su conversación debe ser un manantial que da vida. Pero la boca de los impíos encubre violencia. Sus palabras pueden sonar bien, pero realmente hay otro propósito detrás y terminan hiriendo y causando dolor. Es un contraste marcado: el justo usa sus palabras para dar alivio mientras el impío termina haciendo daño con sus palabras. En el Nuevo Testamento, el apóstol Santiago describe el poder de la lengua así: «Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno.». Es triste notar lo fácil que nos es hacer daño a otros con nuestra lengua. Pero no por eso debemos desanimarnos, creyendo la mentira que sea imposible no ofender. Aunque todos hemos ofendido con nuestra lengua en algún momento (Santiago 3:2), no significa que es imposible no ofender. Debemos entregar nuestra lengua a Dios como herramienta para su gloria, y así usarla para bendecir a Dios y para edificar a los demás. <br /><br />Necesitamos que Dios nos controle hoy para que nuestra lengua sea un manantial de bendición para otros en vez de un peligro. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,palabras,proverbios</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_573-Proverbios_10_9</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-573-proverbios-10-9--45402289</link><description><![CDATA[«El que camina en integridad anda confiado; Mas el que pervierte sus caminos será quebrantado.» (Proverbios 10:9)<br /><br />Según este proverbio, sólo hay dos formas de vivir. Podemos vivir en integridad —obedeciendo de corazón lo que Dios nos ha mandado hacer— o podemos intentar cortar esquinas, comprometer la verdad, o como se traduce aquí, pervertir nuestros caminos. El que escoge esta segunda forma de vivr tiene la libertad de tomar sus propias decisiones y escoger su propio destino, y por eso le parece el camino acertado. Pero Dios habla de las consecuencias que traen estos dos caminos. El resultado de vivir en integridad es confianza y seguridad. Saber que hemos dicho y hecho lo correcto nos da muchísima tranquilidad. Pero cuando uno vive de la otra manera, con pequeños engaños, intentando manipular a otros para su propio beneficio, jamás puede vivir con la misma tranquilidad. Al final será descubierto y no podrá evitar el quebrantamiento. El versículo siguiente desarrolla la condición de la persona que no anda rectamente: «El que guiña el ojo acarrea tristeza; Y el necio de labios será castigado” (10). Luego el siguiente versículo nos devuelve a la persona que camina rectamente: «Manantial de vida es la boca del justo;» (11a). Todos enfrentamos la tentación de andar con rodeos y manipular la verdad para nuestro beneficio, pero no merece la pena. Es el camino de los necios y el resultado final será tristeza y quebrantamiento.<br /><br />Busquemos hoy caminar en integridad para que nuestras palabras sean un manantial de vida para los que nos rodean. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45402289</guid><pubDate>Thu, 18 Dec 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45402289/melp_573_proverbios_10_9.mp3" length="2986729" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«El que camina en integridad anda confiado; Mas el que pervierte sus caminos será quebrantado.» (Proverbios 10:9)

Según este proverbio, sólo hay dos formas de vivir. Podemos vivir en integridad —obedeciendo de corazón lo que Dios nos ha mandado...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«El que camina en integridad anda confiado; Mas el que pervierte sus caminos será quebrantado.» (Proverbios 10:9)<br /><br />Según este proverbio, sólo hay dos formas de vivir. Podemos vivir en integridad —obedeciendo de corazón lo que Dios nos ha mandado hacer— o podemos intentar cortar esquinas, comprometer la verdad, o como se traduce aquí, pervertir nuestros caminos. El que escoge esta segunda forma de vivr tiene la libertad de tomar sus propias decisiones y escoger su propio destino, y por eso le parece el camino acertado. Pero Dios habla de las consecuencias que traen estos dos caminos. El resultado de vivir en integridad es confianza y seguridad. Saber que hemos dicho y hecho lo correcto nos da muchísima tranquilidad. Pero cuando uno vive de la otra manera, con pequeños engaños, intentando manipular a otros para su propio beneficio, jamás puede vivir con la misma tranquilidad. Al final será descubierto y no podrá evitar el quebrantamiento. El versículo siguiente desarrolla la condición de la persona que no anda rectamente: «El que guiña el ojo acarrea tristeza; Y el necio de labios será castigado” (10). Luego el siguiente versículo nos devuelve a la persona que camina rectamente: «Manantial de vida es la boca del justo;» (11a). Todos enfrentamos la tentación de andar con rodeos y manipular la verdad para nuestro beneficio, pero no merece la pena. Es el camino de los necios y el resultado final será tristeza y quebrantamiento.<br /><br />Busquemos hoy caminar en integridad para que nuestras palabras sean un manantial de vida para los que nos rodean. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,integridad,proverbios,tranquilidad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_622-Proverbios_9_17</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-622-proverbios-9-17--46303724</link><description><![CDATA[«Las aguas hurtadas son dulces, Y el pan comido en oculto es sabroso.» (Proverbios 9:17)<br /><br />En medio de un pasaje de proverbios sobre la importancia de resistir las tentaciones a la infidelidad, el sabio desvela lo que voy a llamar la gran mentira de la tentación. La tentación presenta el pecado como algo emocionante, algo que nos llenará mucho más que cualquier actividad cotidiana. Aquí Salomón habla de la dulzura de las aguas hurtadas y el sabor del pan que se come sin que nadie se entere. Este pan y el agua aquí representan el pecado. El pecado siempre promete ser algo agradable que saciará nuestro ser. Pero la realidad es otra. Después de cometer el pecado notamos que es amargura y nos deja más vacíos de lo que éramos antes. Si paramos a pensar en esta mentira, es sinceramente ilógica. Las aguas hurtadas no pueden ser más dulces que las aguas normales. El pan no se convierte en más sabroso sencillamente porque lo comes a escondidas. La realidad es que lo que trae el pecado es todo lo contrario. En vez de saciar con dulzura, el pecado trae culpabilidad y la desilusión. Pero lo que sí que es dulce es una conciencia limpia; vivir tranquilo con Dios y con nosotros mismos no tiene precio. <br /><br />No caigamos en esta mentira de la tentación. Aprendamos a beber las aguas de las fuentes que Dios nos ha dado y a disfrutar de su dulzura con una conciencia limpia delante de Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/46303724</guid><pubDate>Wed, 17 Dec 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/46303724/melp_622_proverbios_9_17.mp3" length="2987975" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Las aguas hurtadas son dulces, Y el pan comido en oculto es sabroso.» (Proverbios 9:17)

En medio de un pasaje de proverbios sobre la importancia de resistir las tentaciones a la infidelidad, el sabio desvela lo que voy a llamar la gran mentira de la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Las aguas hurtadas son dulces, Y el pan comido en oculto es sabroso.» (Proverbios 9:17)<br /><br />En medio de un pasaje de proverbios sobre la importancia de resistir las tentaciones a la infidelidad, el sabio desvela lo que voy a llamar la gran mentira de la tentación. La tentación presenta el pecado como algo emocionante, algo que nos llenará mucho más que cualquier actividad cotidiana. Aquí Salomón habla de la dulzura de las aguas hurtadas y el sabor del pan que se come sin que nadie se entere. Este pan y el agua aquí representan el pecado. El pecado siempre promete ser algo agradable que saciará nuestro ser. Pero la realidad es otra. Después de cometer el pecado notamos que es amargura y nos deja más vacíos de lo que éramos antes. Si paramos a pensar en esta mentira, es sinceramente ilógica. Las aguas hurtadas no pueden ser más dulces que las aguas normales. El pan no se convierte en más sabroso sencillamente porque lo comes a escondidas. La realidad es que lo que trae el pecado es todo lo contrario. En vez de saciar con dulzura, el pecado trae culpabilidad y la desilusión. Pero lo que sí que es dulce es una conciencia limpia; vivir tranquilo con Dios y con nosotros mismos no tiene precio. <br /><br />No caigamos en esta mentira de la tentación. Aprendamos a beber las aguas de las fuentes que Dios nos ha dado y a disfrutar de su dulzura con una conciencia limpia delante de Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,proverbios,tentaciones</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_038 - Apoc_11_15</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-038-apoc-11-15--17135120</link><description><![CDATA["Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos." (Apocalipsis 11:15)<br /><br />Llegará el día en que los reinos terrenales se conviertan en el reino del Mesías. Todo el desastre y la corrupción que vemos alrededor de nosotros cederá ante el gobierno perfecto de Dios. Cuando Cristo vino a este mundo, se cumplió el primero paso en este plan. El Mesías vino al mundo para proveer la salvación espiritual. Perdonados de nuestros pecados por la fe en la obra de Cristo en la cruz, tenemos comunión con Dios por su Espíritu. Pero esta no es la culminación del plan. Esperamos una segunda venida del Mesías en que reinará. Esta es la esperanza del creyente, la Biblia nos insta a esperar su regreo y vivir de tal manera que aunque volviera hoy mismo, estaríamos preparados para el encuentro.<br /><br />Un día Cristo reinará en este mundo pero hoy debe reinar en nuestras vidas. ¿Demostrará hoy tu vida que Cristo ya está reinando?]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17135120</guid><pubDate>Tue, 16 Dec 2025 05:40:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17135120/melp_038_apoc_11_15.mp3" length="2973671" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos." (Apocalipsis 11:15)

Llegará el día en que los reinos terrenales se conviertan en el reino del Mesías. Todo el desastre y la corrupción...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos." (Apocalipsis 11:15)<br /><br />Llegará el día en que los reinos terrenales se conviertan en el reino del Mesías. Todo el desastre y la corrupción que vemos alrededor de nosotros cederá ante el gobierno perfecto de Dios. Cuando Cristo vino a este mundo, se cumplió el primero paso en este plan. El Mesías vino al mundo para proveer la salvación espiritual. Perdonados de nuestros pecados por la fe en la obra de Cristo en la cruz, tenemos comunión con Dios por su Espíritu. Pero esta no es la culminación del plan. Esperamos una segunda venida del Mesías en que reinará. Esta es la esperanza del creyente, la Biblia nos insta a esperar su regreo y vivir de tal manera que aunque volviera hoy mismo, estaríamos preparados para el encuentro.<br /><br />Un día Cristo reinará en este mundo pero hoy debe reinar en nuestras vidas. ¿Demostrará hoy tu vida que Cristo ya está reinando?]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>apocalipsis,bell,biblia,david,devocional</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/290de14c7bc513c8f642d3b1a4cb7ba9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_604-Proverbios_8_11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-604-proverbios-8-11--45925567</link><description><![CDATA[«Porque mejor es la sabiduría que las piedras preciosas; Y todo cuanto se puede desear, no es de compararse con ella.» (Proverbios 8:11)<br /><br />Muchas veces nos equivocamos en nuestra escala de valores. Asignamos un valor alto a algo que realmente no tiene ese valor y apenas valoramos cosas que que son verdaderos tesoros. Salomón en este proverbio empieza con lo que suele ser lo más apreciado entre las culturas de la tierra, el valor monetario. Habla del oro y de la plata (10); luego añade las piedras preciosas. No dice que no tienen valor, sino que el valor que tienen es inferior al valor de la sabiduría. Incluso, dice que el valor de la sabiduría es más alto que cualquier cosa que podríamos imaginar. En otras palabras, no hay nada que se pueda comparar con el valor de la sabiduría. ¿Qué es esta sabiduría que se nos presenta aquí como lo más valioso que exista? Desde el comienzo del libro, Salomón ha conectado la sabiduría con el temor de Jehová (1:7). La sabiduría es un conocimiento práctico de Dios que nos lleva a vivir todos los días conscientes de nuestro Dios, andando en comunión con Él. Esta relación con Dios es lo más valioso en este mundo, más que todas las joyas de oro y plata, mejor que un diamante perfecto. Y esta sabiduría sólo es posible en Cristo, que dio su vida en la cruz para deshacer la maldición del pecado. Invirtamos nuestro tiempo y nuestros esfuerzos en lo que realmente tiene valor. <br /><br />Busquemos hoy las cosas de arriba, para seguir creciendo en nuestra relación con Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45925567</guid><pubDate>Wed, 10 Dec 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45925567/melp_604_proverbios_8_11.mp3" length="2991283" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque mejor es la sabiduría que las piedras preciosas; Y todo cuanto se puede desear, no es de compararse con ella.» (Proverbios 8:11)

Muchas veces nos equivocamos en nuestra escala de valores. Asignamos un valor alto a algo que realmente no tiene...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque mejor es la sabiduría que las piedras preciosas; Y todo cuanto se puede desear, no es de compararse con ella.» (Proverbios 8:11)<br /><br />Muchas veces nos equivocamos en nuestra escala de valores. Asignamos un valor alto a algo que realmente no tiene ese valor y apenas valoramos cosas que que son verdaderos tesoros. Salomón en este proverbio empieza con lo que suele ser lo más apreciado entre las culturas de la tierra, el valor monetario. Habla del oro y de la plata (10); luego añade las piedras preciosas. No dice que no tienen valor, sino que el valor que tienen es inferior al valor de la sabiduría. Incluso, dice que el valor de la sabiduría es más alto que cualquier cosa que podríamos imaginar. En otras palabras, no hay nada que se pueda comparar con el valor de la sabiduría. ¿Qué es esta sabiduría que se nos presenta aquí como lo más valioso que exista? Desde el comienzo del libro, Salomón ha conectado la sabiduría con el temor de Jehová (1:7). La sabiduría es un conocimiento práctico de Dios que nos lleva a vivir todos los días conscientes de nuestro Dios, andando en comunión con Él. Esta relación con Dios es lo más valioso en este mundo, más que todas las joyas de oro y plata, mejor que un diamante perfecto. Y esta sabiduría sólo es posible en Cristo, que dio su vida en la cruz para deshacer la maldición del pecado. Invirtamos nuestro tiempo y nuestros esfuerzos en lo que realmente tiene valor. <br /><br />Busquemos hoy las cosas de arriba, para seguir creciendo en nuestra relación con Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,proverbios,sabiduría,valor</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/34a8fe129262799938be099e902e6145.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_280-Apocalipsis_7_14-15</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-280-apocalipsis-7-14-15--22656523</link><description><![CDATA[«Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero. Por esto están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo; y el que está sentado sobre el trono extenderá su tabernáculo sobre ellos.» (Apocalipsis‬ ‭7:14-15‬)<br /><br />En su visión del cielo, Juan ve un grupo de 144.000 testigos. Cuando confiesa que no sabe quienes son, el ángel le explica la procedencia de esta multitud. Son los testigos de Cristo durante la gran tribulación. Hay una conexión lógica en las frases de esta descripción de los 144.000. Dice que han lavado y emblanquecido su ropa en la sangre del Cordero y por esto le sirven día y noche en su templo. Es curioso el pensamiento que algo se podría limpiar y emblanquecer en la sangre, ya que normalmente pensamos en la sangre como algo que mancha, pero es una imagen preciosa de la salvación en Cristo. Pero el pensamiento más importante del texto es que ese lavamiento produce el servicio. Cuando te das cuenta de cómo Cristo te ha salvado, tan solo hay una reacción lógica, servirle día y noche. No todos sirven a tiempo completo como pastor o misionero, pero todos debemos estar sirviendo a tiempo completo como cristianos allí donde Él nos ha puesto. Y un día le serviremos a tiempo completo en su templo junto con el número completo de los redimidos.<br /><br />Busquemos oportunidades de servicio a nuestro Salvador hoy. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22656523</guid><pubDate>Wed, 10 Dec 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22656523/melp_280_apocalipsis_7_14_15.mp3" length="2997280" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero. Por esto están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero. Por esto están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo; y el que está sentado sobre el trono extenderá su tabernáculo sobre ellos.» (Apocalipsis‬ ‭7:14-15‬)<br /><br />En su visión del cielo, Juan ve un grupo de 144.000 testigos. Cuando confiesa que no sabe quienes son, el ángel le explica la procedencia de esta multitud. Son los testigos de Cristo durante la gran tribulación. Hay una conexión lógica en las frases de esta descripción de los 144.000. Dice que han lavado y emblanquecido su ropa en la sangre del Cordero y por esto le sirven día y noche en su templo. Es curioso el pensamiento que algo se podría limpiar y emblanquecer en la sangre, ya que normalmente pensamos en la sangre como algo que mancha, pero es una imagen preciosa de la salvación en Cristo. Pero el pensamiento más importante del texto es que ese lavamiento produce el servicio. Cuando te das cuenta de cómo Cristo te ha salvado, tan solo hay una reacción lógica, servirle día y noche. No todos sirven a tiempo completo como pastor o misionero, pero todos debemos estar sirviendo a tiempo completo como cristianos allí donde Él nos ha puesto. Y un día le serviremos a tiempo completo en su templo junto con el número completo de los redimidos.<br /><br />Busquemos oportunidades de servicio a nuestro Salvador hoy. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>apocalipsis,bell,biblia,david,devocional,servicio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3a7fe825545f7407cc86dd665ebac0b9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_603-Proverbios_7_23</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-603-proverbios-7-23--45925564</link><description><![CDATA[«Como el ave que se apresura a la red, Y no sabe que es contra su vida, Hasta que la saeta traspasa su corazón.» (Proverbios 7:23)<br /><br />Vivimos en un mundo que constantemente busca re-orientar la moralidad moderna para justificar cualquier acto de sexo. Ahora bien, es importante recordar que el sexo en sí es parte de la buena creación de Dios, dado al matrimonio para el disfrute mutuo y la propagación. Pero el pecado del corazón humano busca torcer ese regalo y usurparlo fuera del plan de Dios. Salomón, para instruir a su hijo sobre los peligros del uso ilegítimo de la sexualidad, emplea el lenguaje de la caza. La tentación ilícita se presenta y un joven necio cae en la trampa, como un pájaro es atrapado en una red. Podría parecer que la imagen da demasiado importancia al asunto, pero el sabio nos añade el siguiente paso en la caza: el ave es atrapada para poder matarla. Santiago usa el mismo lenguaje cuando describe las tentaciones en el Nuevo Testamento: «sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido» (Santiago 1:14). Las palabras atraído y seducido también provienen de la caza, de usar el cebo para sacar y atrapar la presa. La imagen que nos presenta la Biblia es precisamente lo opuesto del mensaje que escuchamos en nuestra sociedad. Dios nos advierte que fuera de su plan, hay peligros que nos amenazan. Haremos bien hoy en recordar que hay trampas ocultas armadas contra nuestra vida espiritual. <br /><br />Que Dios nos dé sabiduría para guardarnos y resistir o incluso huir de las tentaciones. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45925564</guid><pubDate>Tue, 09 Dec 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45925564/melp_603_proverbios_7_23.mp3" length="2991283" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Como el ave que se apresura a la red, Y no sabe que es contra su vida, Hasta que la saeta traspasa su corazón.» (Proverbios 7:23)

Vivimos en un mundo que constantemente busca re-orientar la moralidad moderna para justificar cualquier acto de sexo....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Como el ave que se apresura a la red, Y no sabe que es contra su vida, Hasta que la saeta traspasa su corazón.» (Proverbios 7:23)<br /><br />Vivimos en un mundo que constantemente busca re-orientar la moralidad moderna para justificar cualquier acto de sexo. Ahora bien, es importante recordar que el sexo en sí es parte de la buena creación de Dios, dado al matrimonio para el disfrute mutuo y la propagación. Pero el pecado del corazón humano busca torcer ese regalo y usurparlo fuera del plan de Dios. Salomón, para instruir a su hijo sobre los peligros del uso ilegítimo de la sexualidad, emplea el lenguaje de la caza. La tentación ilícita se presenta y un joven necio cae en la trampa, como un pájaro es atrapado en una red. Podría parecer que la imagen da demasiado importancia al asunto, pero el sabio nos añade el siguiente paso en la caza: el ave es atrapada para poder matarla. Santiago usa el mismo lenguaje cuando describe las tentaciones en el Nuevo Testamento: «sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido» (Santiago 1:14). Las palabras atraído y seducido también provienen de la caza, de usar el cebo para sacar y atrapar la presa. La imagen que nos presenta la Biblia es precisamente lo opuesto del mensaje que escuchamos en nuestra sociedad. Dios nos advierte que fuera de su plan, hay peligros que nos amenazan. Haremos bien hoy en recordar que hay trampas ocultas armadas contra nuestra vida espiritual. <br /><br />Que Dios nos dé sabiduría para guardarnos y resistir o incluso huir de las tentaciones. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,proverbios,tentaciones</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/34a8fe129262799938be099e902e6145.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_391-Proverbios_6_23</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-391-proverbios-6-23--39928639</link><description><![CDATA[«Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz, Y camino de vida las reprensiones que te instruyen» (Proverbios 6:23)<br /><br />Nuestra naturaleza pecaminosa suele percibir un mandamiento como algo negativo, una privación de libertad. Por eso nuestra tendencia natural suele ser resistir o incluso huir de los mandamientos. Sin embargo la visión que nos comunica el sabio aquí es justo lo opuesto. Compara el mandamiento con una lámpara o una luz que alumbra el camino por la noche. Visto así, debemos entender que los mandamientos de Dios son vitales para nuestro andar terrenal ya que nos ahorra ir tropezando por este mundo a tientas. Pero el proverbio continúa hablando de las reprensiones. Si muchas veces nos molesta recibir un mandamiento, una reprensión suele ser aún peor, pero el sabio nos dice que las reprensiones son realmente el camino de vida. Nos conviene adoptar esta visión. La verdad es que necesitamos que Dios nos instruya con sus mandamientos y nos guíe con sus reprensiones. En vez de fiarnos de nuestras percepciones carnales, debemos depender del Espíritu de Dios que Cristo ha hecho morar en nosotros por fe, ya que el Espíritu nos hace entender la Palabra, alumbrando el camino y reprendiéndonos en amor. <br /><br />Que Dios alumbre nuestro camino hoy con sus mandamientos para que andemos en su voluntad, y cada vez que nos desviemos, que su misericordia nos instruya con sus reprensiones para que sigamos por el camino de vida. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/39928639</guid><pubDate>Mon, 08 Dec 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/39928639/melp_391_proverbios_6_23.mp3" length="2998160" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz, Y camino de vida las reprensiones que te instruyen» (Proverbios 6:23)

Nuestra naturaleza pecaminosa suele percibir un mandamiento como algo negativo, una privación de libertad. Por eso nuestra...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque el mandamiento es lámpara, y la enseñanza es luz, Y camino de vida las reprensiones que te instruyen» (Proverbios 6:23)<br /><br />Nuestra naturaleza pecaminosa suele percibir un mandamiento como algo negativo, una privación de libertad. Por eso nuestra tendencia natural suele ser resistir o incluso huir de los mandamientos. Sin embargo la visión que nos comunica el sabio aquí es justo lo opuesto. Compara el mandamiento con una lámpara o una luz que alumbra el camino por la noche. Visto así, debemos entender que los mandamientos de Dios son vitales para nuestro andar terrenal ya que nos ahorra ir tropezando por este mundo a tientas. Pero el proverbio continúa hablando de las reprensiones. Si muchas veces nos molesta recibir un mandamiento, una reprensión suele ser aún peor, pero el sabio nos dice que las reprensiones son realmente el camino de vida. Nos conviene adoptar esta visión. La verdad es que necesitamos que Dios nos instruya con sus mandamientos y nos guíe con sus reprensiones. En vez de fiarnos de nuestras percepciones carnales, debemos depender del Espíritu de Dios que Cristo ha hecho morar en nosotros por fe, ya que el Espíritu nos hace entender la Palabra, alumbrando el camino y reprendiéndonos en amor. <br /><br />Que Dios alumbre nuestro camino hoy con sus mandamientos para que andemos en su voluntad, y cada vez que nos desviemos, que su misericordia nos instruya con sus reprensiones para que sigamos por el camino de vida. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,luz,mandamiento,proverbios,reprensión</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/c98701f13708a4bc5f902fd343e1c880.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_031 - Ap_4_11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-031-ap-4-11--17069486</link><description><![CDATA["""Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas."" (Apocalipsis 4:11)<br /><br />Esta es la alabanza de los 24 ancianos en el cielo, representantes del pueblo redimido de Dios. Es interesante e instructivo contrastarlo con la alabanza de los ángeles tres versículos antes. Los ángeles de Dios resaltan la santidad de Dios, pero el pueblo redimido de Dios alaba la voluntad de Dios en la creación. Nos hizo no por necesidad sino porque Él quiso. Si unimos a esto el pensamiento que Dios sabía que el hombre se rebelaría contra su Creador y al final la única redención posible sería la muerte vicaria del Hijo de Dios, vemos la gloria, honra, y poder de nuestro Dios.<br /><br />Hoy en todas tus actividades guarda tiempo en tus pensamientos para meditar sobre la grandeza de Dios y alábale por quien es."]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17069486</guid><pubDate>Fri, 05 Dec 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17069486/melp_031_ap_4_11.mp3" length="2973969" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"""Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas."" (Apocalipsis 4:11)

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De todos los mensajes a las siete iglesias, ésta es la que más me preocupa. Podemos llegar a hacer todas las cosas correctas, pero aún así estas buenas obras pueden llegar a ser...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor." (Apocalipsis 2:4)<br /><br />De todos los mensajes a las siete iglesias, ésta es la que más me preocupa. Podemos llegar a hacer todas las cosas correctas, pero aún así estas buenas obras pueden llegar a ser vacías delante de Dios. Sería como un esposo que mecánicamente compra flores para su esposa en su aniversario pero es más un hábito que una expresión de amor. Dios quiere que seamos fieles pero por encima de todo mira nuestro corazón, la razón por lo cual hacemos lo que hacemos. Nos es tan fácil justificarnos por lo que hacemos, pero debemos también vigilar y guardar el por qué hacemos lo que hacemos.<br /><br />Hoy nos conviene examinarnos ante Dios para ver el estado de nuestro amor. Quizás nos toca arrepentirnos y volver a servir a Dios simplemente por amor.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>apocalipsis,bell,biblia,david,devocional</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/e0c4d3e866ff9a84df5c7184cc018e71.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_626-Proverbios_5_8-9</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-626-proverbios-5-8-9--46390043</link><description><![CDATA[«Aleja de ella tu camino, Y no te acerques a la puerta de su casa; Para que no des a los extraños tu honor, Y tus años al cruel» (Proverbios 5:8-9)<br /><br />En este proverbio, Salomón advierte a su hijo del peligro de las tentaciones y específicamente del peligro de la infidelidad. El que se acerca al pecado se aleja de los consejos de la sabiduría (7-8). Pero como si no fuera ese motivo suficiente, el sabio continúa y le dice a su hijo que si se entrega al pecado, estará entregando los mejores años de su vida a un cruel capataz. El pecado es un amo cruel que busca ejercer más y más dominio sobre la vida que se entrega bajo su control. Pero lo peor del pecado para uno que ha sido advertido de los peligros es el remordimiento que viene después. El sabio advierte a su hijo que los gemidos vendrán después cuando el pecador se da cuenta de que su carne y su cuerpo se han consumido bajo la crueldad del pecado pero podría haber evitado todos esos años de dolor y sufrimiento tanto para él mismo como para todos a su alrededor si hubiera acatado los consejos sabios y las reprensiones de su padre. Todos tenemos que aprender a escuchar la sabiduría de la Palabra de Dios que nos insta a alejarnos del pecado y acercarnos a Dios. En vez de entregar nuestros años al cruel, podemos entregar nuestra vida entera a un Amo amante y fiel que vela por nuestro bien. Y lo mejor de todo, en esta entrega no hay remordimientos.<br /><br />Entreguémonos a Dios este día para que Él obre en y por medio de nuestras vidas para su gloria. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/46390043</guid><pubDate>Tue, 02 Dec 2025 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/46390043/melp_626_proverbios_5_8_9.mp3" length="2987991" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Aleja de ella tu camino, Y no te acerques a la puerta de su casa; Para que no des a los extraños tu honor, Y tus años al cruel» (Proverbios 5:8-9)

En este proverbio, Salomón advierte a su hijo del peligro de las tentaciones y específicamente del...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Aleja de ella tu camino, Y no te acerques a la puerta de su casa; Para que no des a los extraños tu honor, Y tus años al cruel» (Proverbios 5:8-9)<br /><br />En este proverbio, Salomón advierte a su hijo del peligro de las tentaciones y específicamente del peligro de la infidelidad. El que se acerca al pecado se aleja de los consejos de la sabiduría (7-8). Pero como si no fuera ese motivo suficiente, el sabio continúa y le dice a su hijo que si se entrega al pecado, estará entregando los mejores años de su vida a un cruel capataz. El pecado es un amo cruel que busca ejercer más y más dominio sobre la vida que se entrega bajo su control. Pero lo peor del pecado para uno que ha sido advertido de los peligros es el remordimiento que viene después. El sabio advierte a su hijo que los gemidos vendrán después cuando el pecador se da cuenta de que su carne y su cuerpo se han consumido bajo la crueldad del pecado pero podría haber evitado todos esos años de dolor y sufrimiento tanto para él mismo como para todos a su alrededor si hubiera acatado los consejos sabios y las reprensiones de su padre. Todos tenemos que aprender a escuchar la sabiduría de la Palabra de Dios que nos insta a alejarnos del pecado y acercarnos a Dios. En vez de entregar nuestros años al cruel, podemos entregar nuestra vida entera a un Amo amante y fiel que vela por nuestro bien. Y lo mejor de todo, en esta entrega no hay remordimientos.<br /><br />Entreguémonos a Dios este día para que Él obre en y por medio de nuestras vidas para su gloria. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,pecado,proverbios</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_197 - Proverbios_3_7</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-197-proverbios-3-7--19489931</link><description><![CDATA[«Porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla, será enaltecido.» (Lucas‬ ‭14:11‬)<br /><br />Una persona sabia en su propia opinión no nos suele cae bien. Es una persona que se cree más lista que los demás, una persona que piensa que jamás se equivoca, que piensa que todo el mundo que le rodea debe opinar y actuar igual que ella. La primera frase en este proverbio es un buen consejo: debemos evitar caer en la trampa del orgullo de ser sabios en nuestra propia opinión. Pero, ¿cómo lo podemos hacer? El secreto de apartarnos del mal está en el temor a Jehová. Salomón aquí nos dice que el temor a Jehová es justo lo opuesto de ser sabios en nuestra propia opinión. En vez de creer que tenemos todas las respuestas, esta reverente actitud hacia Dios nos muestra que Dios es realmente el único que sabe todo. En vez de pensar que la culpa siempre es de los demás y que ellos deben rectificar, una relación real con Dios revela que somos todos pecadores y es Dios solamente el que no se equivoca y jamás tiene que rectificar. El temor de Jehová nos lleva a someternos a Él y apartarnos del mal de nuestro orgullo.<br /><br />Pidamos hoy que Dios nos ayude a humillarnos en vez de ofender a Dios con nuestro orgullo. Sólo cuando nos humillamos ante Dios estaremos en posición de experimentar su gracia en nuestras vidas. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19489931</guid><pubDate>Fri, 28 Nov 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19489931/melp_197_proverbios_3_7.mp3" length="2972362" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla, será enaltecido.» (Lucas‬ ‭14:11‬)

Una persona sabia en su propia opinión no nos suele cae bien. Es una persona que se cree más lista que los demás, una persona que piensa que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla, será enaltecido.» (Lucas‬ ‭14:11‬)<br /><br />Una persona sabia en su propia opinión no nos suele cae bien. Es una persona que se cree más lista que los demás, una persona que piensa que jamás se equivoca, que piensa que todo el mundo que le rodea debe opinar y actuar igual que ella. La primera frase en este proverbio es un buen consejo: debemos evitar caer en la trampa del orgullo de ser sabios en nuestra propia opinión. Pero, ¿cómo lo podemos hacer? El secreto de apartarnos del mal está en el temor a Jehová. Salomón aquí nos dice que el temor a Jehová es justo lo opuesto de ser sabios en nuestra propia opinión. En vez de creer que tenemos todas las respuestas, esta reverente actitud hacia Dios nos muestra que Dios es realmente el único que sabe todo. En vez de pensar que la culpa siempre es de los demás y que ellos deben rectificar, una relación real con Dios revela que somos todos pecadores y es Dios solamente el que no se equivoca y jamás tiene que rectificar. El temor de Jehová nos lleva a someternos a Él y apartarnos del mal de nuestro orgullo.<br /><br />Pidamos hoy que Dios nos ayude a humillarnos en vez de ofender a Dios con nuestro orgullo. Sólo cuando nos humillamos ante Dios estaremos en posición de experimentar su gracia en nuestras vidas. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,orgullo,proverbios,temor</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/90c8295a3abdcb8ddf6951cbba007b9d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_592-Proverbios_2_5</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-592-proverbios-2-5--45762558</link><description><![CDATA[«Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios.» (Proverbios 2:5)<br /><br />En proverbios 2, encontramos las palabras de un padre que instruye a su hijo en sabiduría, prudencia e inteligencia. Pero nos equivocamos si pensamos que el interés principal del sabio es lo intelectual. Más bien, la sabiduría que enseña tiene un sólo propósito: llevar a su hijo a hallar el conocimiento de Dios. Incluso, podemos decir que el propósito del libro de Proverbios es llevarnos a nosotros a lo mismo: conocer al que es la misma fuente de sabiduría. Pero en la primera parte de este versículo, encontramos como un concepto paralelo al conocimiento de Dios el temor de Jehová: aquella reverencia que nos lleva a vivir conscientes de Dios. Si verdaderamente conocemos a Dios por medio de la obra de Cristo en nuestro lugar, la demostración natural es que vivamos reverentemente, conscientes de Él en todo momento: conscientes de quién y cómo es, de sus deseos y su voluntad para nuestras vidas, de nuestra necesidad de su provisión diaria, de nuestras faltas y la necesidad del perdón y de su cuidado y protección sobre nosotros. Jesús incluyó en su oración modelo cada uno de estos puntos en forma de una petición. Se puede decir que la oración debe demostrar y fomentar el temor de Dios. O dicho de otra manera, la oración es una herramienta para llevarnos a conocer mejor a nuestro Dios.<br /><br />Tomemos tiempo hoy para orar a Dios, buscando en reverencia vivir conscientes de Él en todo lo que hacemos. Así iremos creciendo más y más en el conocimiento de Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45762558</guid><pubDate>Thu, 27 Nov 2025 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45762558/melp_592_proverbios_2_5.mp3" length="2986728" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios.» (Proverbios 2:5)

En proverbios 2, encontramos las palabras de un padre que instruye a su hijo en sabiduría, prudencia e inteligencia. Pero nos equivocamos si pensamos que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios.» (Proverbios 2:5)<br /><br />En proverbios 2, encontramos las palabras de un padre que instruye a su hijo en sabiduría, prudencia e inteligencia. Pero nos equivocamos si pensamos que el interés principal del sabio es lo intelectual. Más bien, la sabiduría que enseña tiene un sólo propósito: llevar a su hijo a hallar el conocimiento de Dios. Incluso, podemos decir que el propósito del libro de Proverbios es llevarnos a nosotros a lo mismo: conocer al que es la misma fuente de sabiduría. Pero en la primera parte de este versículo, encontramos como un concepto paralelo al conocimiento de Dios el temor de Jehová: aquella reverencia que nos lleva a vivir conscientes de Dios. Si verdaderamente conocemos a Dios por medio de la obra de Cristo en nuestro lugar, la demostración natural es que vivamos reverentemente, conscientes de Él en todo momento: conscientes de quién y cómo es, de sus deseos y su voluntad para nuestras vidas, de nuestra necesidad de su provisión diaria, de nuestras faltas y la necesidad del perdón y de su cuidado y protección sobre nosotros. Jesús incluyó en su oración modelo cada uno de estos puntos en forma de una petición. Se puede decir que la oración debe demostrar y fomentar el temor de Dios. O dicho de otra manera, la oración es una herramienta para llevarnos a conocer mejor a nuestro Dios.<br /><br />Tomemos tiempo hoy para orar a Dios, buscando en reverencia vivir conscientes de Él en todo lo que hacemos. Así iremos creciendo más y más en el conocimiento de Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,oración,proverbios</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_019-1Juan_5_3</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-019-1juan-5-3--16866269</link><description><![CDATA["Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos" (1a Juan 5:3).<br /><br />Es fácil hablar del amor. Encontramos la palabra alrededor de nosotros en la música popular y las conversaciones cotidianas. Incluso, hay muchos que proclaman que aman a Dios. Pero bíblicamente, ¿qué es el amor a Dios? El apóstol Juan contesta con una frase sencilla: guardar sus mandamientos. En resumidas cuentas, el amor se demuestra en la obediecia. Pero lejos de la esclavitud, el amor obedece libremente y el resultado es que sus mandamientos no son pesadas cargas.<br /><br />Es fácil decir que amamos a Dios, pero hoy te animo a hacer una prueba: ¿qué evidencia hay en tu vida del amor a Dios? ¿Existen mandamientos de Dios que no obedeces? Hoy Dios nos invita a crecer en nuestro amor. ¡Si nos acercamos a Dios, Él se nos acercará! (Santiago 4:8)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16866269</guid><pubDate>Wed, 26 Nov 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16866269/melp_019_1juan_5_3.mp3" length="2975508" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos" (1a Juan 5:3).

Es fácil hablar del amor. Encontramos la palabra alrededor de nosotros en la música popular y las conversaciones cotidianas. Incluso, hay...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos" (1a Juan 5:3).<br /><br />Es fácil hablar del amor. Encontramos la palabra alrededor de nosotros en la música popular y las conversaciones cotidianas. Incluso, hay muchos que proclaman que aman a Dios. Pero bíblicamente, ¿qué es el amor a Dios? El apóstol Juan contesta con una frase sencilla: guardar sus mandamientos. En resumidas cuentas, el amor se demuestra en la obediecia. Pero lejos de la esclavitud, el amor obedece libremente y el resultado es que sus mandamientos no son pesadas cargas.<br /><br />Es fácil decir que amamos a Dios, pero hoy te animo a hacer una prueba: ¿qué evidencia hay en tu vida del amor a Dios? ¿Existen mandamientos de Dios que no obedeces? Hoy Dios nos invita a crecer en nuestro amor. ¡Si nos acercamos a Dios, Él se nos acercará! (Santiago 4:8)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1ajuan,bell,biblia,david,devocional</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/1f54f9703fd1a2b19d1e7869b6ac20fc.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_016-1Juan_4_17-18</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-016-1juan-4-17-18--16857117</link><description><![CDATA["En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo. En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo..." (1Juan 4:17-18)<br /><br />El castigo es una motivación poderosa. Nos puede motivar a no desobedecer pero no suele producir en nosotros una motivación positiva para obedecer. El amor, en cambio, supera el miedo del castigo. No solo nos aleja de la desobediencia sino que produce el deseo de una obediencia pura. El resultado es confianza en la presencia de Dios en vez de miedo. Aquí el apóstol nos habla del amor "perfeccionado ... el perfecto amor" que nació en respuesta al amor divino con el cual fuimos amados.<br /><br />Pidamos hoy que su Espíritu que mora en nosotros produzca más de este amor hacia Dios.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16857117</guid><pubDate>Tue, 25 Nov 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16857117/melp_016_1juan_4_17_18.mp3" length="2975900" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo. 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Aquí el apóstol nos habla del amor "perfeccionado ... el perfecto amor" que nació en respuesta al amor divino con el cual fuimos amados.<br /><br />Pidamos hoy que su Espíritu que mora en nosotros produzca más de este amor hacia Dios.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1juan,amor,bell,biblia,david,devocional</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/cdc6327839895a41ff0125d983a40493.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_12-1Juan_3_1-3</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-12-1juan-3-1-3--16762914</link><description><![CDATA["""Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es. Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro."" (1ª Juan 3:1-3).<br /><br />En este texto encontramos el privilegio de ser hijos de Dios: Tenemos la promesa de que un día veremos a nuestro Salvador y seremos hechos semejantes a él. Pero ser hijo significa no sólo privilegios sino también responsabilidades. Un día reflejaremos perfectamente nuestra condición de ser hijos de Dios, pero ahora mismo hemos de obedecer al Espíritu y vivir como hijos de Dios.<br /><br />¡Qué nuestros privilegios espirituales nos recuerden de nuestras responsabilidades!"]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16762914</guid><pubDate>Mon, 24 Nov 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16762914/melp_12_1juan_3_1_3.mp3" length="2976772" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"""Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["""Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es. Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro."" (1ª Juan 3:1-3).<br /><br />En este texto encontramos el privilegio de ser hijos de Dios: Tenemos la promesa de que un día veremos a nuestro Salvador y seremos hechos semejantes a él. Pero ser hijo significa no sólo privilegios sino también responsabilidades. Un día reflejaremos perfectamente nuestra condición de ser hijos de Dios, pero ahora mismo hemos de obedecer al Espíritu y vivir como hijos de Dios.<br /><br />¡Qué nuestros privilegios espirituales nos recuerden de nuestras responsabilidades!"]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,meditación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/63c13101d8c7e803473c0d4bf38ecee5.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_260-1Juan_2_14</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-260-1juan-2-14--21689094</link><description><![CDATA[«Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra De Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno.» (1 Juan 2:14b)<br /><br />En este segundo capítulo de su epístola, Juan se dirige específicamente a tres grupos entre los creyentes: los niños, los jóvenes y los padres. Creo que cada grupo representa una diferente etapa espiritual en el crecimiento del cristiano. Los niños obviamente representaría los nuevos creyentes, y los padres, los creyentes que llevan ya años andando en comunión con el Señor. Este versículo enfoca en los jóvenes, los que están creciendo espiritualmente pero todavía no son maduros. En este versículo Juan habla de su fuerza y su victoria sobre las tentaciones del maligno. ¿De dónde viene esta fuerza y esa victoria? En medio del versículo encontramos la respuesta: la palabra de Dios permanece en ellos. La única esperanza para ser fuerte y experimentar victoria en la vida espiritual es que permanezca la palabra en nosotros, y la única forma para que la Palabra permanezca en nosotros es si permanecemos nosotros en la palabra.<br /><br />Si queremos ser fuertes y tener victoria en nuestra vida espiritual, hemos de saturarnos con los pensamientos de Dios revelados en su Palabra. Así nos acercaremos más a nuestro Dios y podremos resistir mejor al maligno para que huya de nosotros. «Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros.» (Santiago 4:7-8a). (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/21689094</guid><pubDate>Fri, 21 Nov 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/21689094/melp_260_1juan_2_14.mp3" length="2998827" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra De Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno.» (1 Juan 2:14b)

En este segundo capítulo de su epístola, Juan se dirige específicamente a tres grupos entre los...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra De Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno.» (1 Juan 2:14b)<br /><br />En este segundo capítulo de su epístola, Juan se dirige específicamente a tres grupos entre los creyentes: los niños, los jóvenes y los padres. Creo que cada grupo representa una diferente etapa espiritual en el crecimiento del cristiano. Los niños obviamente representaría los nuevos creyentes, y los padres, los creyentes que llevan ya años andando en comunión con el Señor. Este versículo enfoca en los jóvenes, los que están creciendo espiritualmente pero todavía no son maduros. En este versículo Juan habla de su fuerza y su victoria sobre las tentaciones del maligno. ¿De dónde viene esta fuerza y esa victoria? En medio del versículo encontramos la respuesta: la palabra de Dios permanece en ellos. La única esperanza para ser fuerte y experimentar victoria en la vida espiritual es que permanezca la palabra en nosotros, y la única forma para que la Palabra permanezca en nosotros es si permanecemos nosotros en la palabra.<br /><br />Si queremos ser fuertes y tener victoria en nuestra vida espiritual, hemos de saturarnos con los pensamientos de Dios revelados en su Palabra. Así nos acercaremos más a nuestro Dios y podremos resistir mejor al maligno para que huya de nosotros. «Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros.» (Santiago 4:7-8a). (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1juan,bell,biblia,david,devocional,palabra,victoria</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_258-1Juan_1_5</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-258-1juan-1-5--21617237</link><description><![CDATA[«Éste es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él.» (1 Juan 1:5)<br /><br />El apóstol Juan empieza su epístola (y el evangelio también) con el concepto de la luz para describir el carácter de Dios. Es un concepto apropiado porque representa la pureza y la santidad de Dios. Pero también sirve como contraste con las tinieblas, todo lo es contrario a Dios. Tal como las tinieblas no pueden coexistir con la luz, no hay nada de pecado en Dios. Cuando hablamos de la santidad de Dios, hablamos de la pura luz sin mancha. Ningún ser humano puede decir lo mismo. Si intentamos decir que no hemos pecado, Juan dice que estamos mintiendo (1:8). Si en la luz de Dios no existe las tinieblas, entonces ¿qué esperanza hay para la comunión entre un pecador y un Dios santo? El versículo siguiente nos habla de la única esperanza, la sangre de Cristo que nos limpia de todo pecado. Nuestra única esperanza no está en ignorar o esconder nuestro pecado sino en reconocerlo y confesarlo a Dios, que es fiel y justo para perdonarnos (1:9). Sólo así podemos ser limpios para poder tener comunión con el Dios de luz. Mediante el perdón de Cristo, Dios nos convierte en luz para que podamos tener comunión con su perfecta luz.<br /><br />Si hemos experimentado esta limpieza, andemos hoy en luz. Si tropezamos y pecamos, confesemos nuestro pecado y dejemos que Dios nos limpie para que podamos volver a andar en luz. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/21617237</guid><pubDate>Thu, 20 Nov 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/21617237/melp_258_1juan_1_5.mp3" length="2997271" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Éste es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él.» (1 Juan 1:5)

El apóstol Juan empieza su epístola (y el evangelio también) con el concepto de la luz para describir el carácter de Dios. Es un...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Éste es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él.» (1 Juan 1:5)<br /><br />El apóstol Juan empieza su epístola (y el evangelio también) con el concepto de la luz para describir el carácter de Dios. Es un concepto apropiado porque representa la pureza y la santidad de Dios. Pero también sirve como contraste con las tinieblas, todo lo es contrario a Dios. Tal como las tinieblas no pueden coexistir con la luz, no hay nada de pecado en Dios. Cuando hablamos de la santidad de Dios, hablamos de la pura luz sin mancha. Ningún ser humano puede decir lo mismo. Si intentamos decir que no hemos pecado, Juan dice que estamos mintiendo (1:8). Si en la luz de Dios no existe las tinieblas, entonces ¿qué esperanza hay para la comunión entre un pecador y un Dios santo? El versículo siguiente nos habla de la única esperanza, la sangre de Cristo que nos limpia de todo pecado. Nuestra única esperanza no está en ignorar o esconder nuestro pecado sino en reconocerlo y confesarlo a Dios, que es fiel y justo para perdonarnos (1:9). Sólo así podemos ser limpios para poder tener comunión con el Dios de luz. Mediante el perdón de Cristo, Dios nos convierte en luz para que podamos tener comunión con su perfecta luz.<br /><br />Si hemos experimentado esta limpieza, andemos hoy en luz. Si tropezamos y pecamos, confesemos nuestro pecado y dejemos que Dios nos limpie para que podamos volver a andar en luz. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1juan,bell,biblia,david,devocional,santidad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3a7fe825545f7407cc86dd665ebac0b9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_390-Proverbios_2_3-5</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-390-proverbios-2-3-5--39911135</link><description><![CDATA[«Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; … Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. » (Proverbios 2:3, 5)<br /><br />Salomón empieza el libro de los proverbios con la imagen de la sabiduría clamando en las calles, en busca de personas que escucharán su voz para aprender el temor de Jehová (Proverbios 1:20). Aquí en el capítulo dos, sin embargo, la imagen cambia y en vez de ver la sabiduría clamando en las calles, Salomón nos anima a levantar nuestra voz para clamar a la inteligencia y a la prudencia. Me hace pensar en la imagen de una persona perdida en el bosque. De repente escucha que están llamando su nombre y se da cuenta de que hay un equipo de rescate buscándole. ¿Qué hace? Empieza a gritar para que lo encuentren. La sabiduría alza su voz en busca de nosotros, pero nosotros debemos clamar a la sabiduría porque queremos que nos encuentre. El mensaje de los proverbios es simple: aprender la sabiduría es un esfuerzo, algo que requiere implicación de nuestra parte. Conocer a Dios no es simplemente dejarnos llevar por la corriente ya que por naturaleza no somos sabios y la inclinación natural de nuestro corazón siempre nos llevará a alejarnos de Dios. Que bonito es entender que Dios nos busca. Como leemos en los evangelios, «el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.» (Lucas 19:10) Por lo tanto, «Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.» (Isaías 55:6).<br /><br />Aprovechemos nuestras oportunidades hoy para buscar la sabiduría de lo alto y hallar el conocimiento de Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/39911135</guid><pubDate>Tue, 18 Nov 2025 04:57:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/39911135/melp_390_proverbios_2_3_5.mp3" length="2997261" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; … Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. » (Proverbios 2:3, 5)

Salomón empieza el libro de los proverbios con la imagen de la sabiduría clamando en...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; … Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. » (Proverbios 2:3, 5)<br /><br />Salomón empieza el libro de los proverbios con la imagen de la sabiduría clamando en las calles, en busca de personas que escucharán su voz para aprender el temor de Jehová (Proverbios 1:20). Aquí en el capítulo dos, sin embargo, la imagen cambia y en vez de ver la sabiduría clamando en las calles, Salomón nos anima a levantar nuestra voz para clamar a la inteligencia y a la prudencia. Me hace pensar en la imagen de una persona perdida en el bosque. De repente escucha que están llamando su nombre y se da cuenta de que hay un equipo de rescate buscándole. ¿Qué hace? Empieza a gritar para que lo encuentren. La sabiduría alza su voz en busca de nosotros, pero nosotros debemos clamar a la sabiduría porque queremos que nos encuentre. El mensaje de los proverbios es simple: aprender la sabiduría es un esfuerzo, algo que requiere implicación de nuestra parte. Conocer a Dios no es simplemente dejarnos llevar por la corriente ya que por naturaleza no somos sabios y la inclinación natural de nuestro corazón siempre nos llevará a alejarnos de Dios. Que bonito es entender que Dios nos busca. Como leemos en los evangelios, «el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.» (Lucas 19:10) Por lo tanto, «Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.» (Isaías 55:6).<br /><br />Aprovechemos nuestras oportunidades hoy para buscar la sabiduría de lo alto y hallar el conocimiento de Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,buscar,david,devocional,proverbios,sabiduría</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3a7fe825545f7407cc86dd665ebac0b9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_252-2Pedro_1_19</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-252-2pedro-1-19--21297422</link><description><![CDATA[«Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones;» (2 Pedro 1:19)<br /><br />Pedro aquí compara la Palabra de Dios, específicamente los profetas del Antiguo Testamento, con una antorcha que alumbra en un lugar oscuro. Nos dice incluso que habiendo visto el cumplimiento de las profecías, podemos tener esta palabra por más segura, completamente digna de nuestra confianza. Imagina por un momento que estuvieras en un lugar oscuro y alguien te dijera que tenías a tu disposición una linterna para alumbrar tu camino. Sólo un necio ignoraría la lámpara para seguir palpando por su camino en la oscuridad. Pero muchas veces es precisamente lo que hacemos en cuanto a la Biblia. La dejamos de lado y vamos por la vida buscando el camino que mejor nos parezca. Pero Dios nos ha dado esta antorcha más segura para alumbrar nuestro camino. Como decía el salmista, la Palabra es una lámpara para nuestros pies. Pero un día ya no nos hará falta esta antorcha. Pedro nos da otra palabra profética segurísima: un día Cristo romperá la oscuridad de este mundo con su segunda venida y los días más oscuras de la historia humana se esclarecerán. Entonces el Lucero de la mañana, un título que hace referencia a Cristo en toda su gloria, nos alumbrará por completo, transformándonos en su misma imagen. <br /><br />Pasemos tiempo hoy con la lámpara de la Palabra para que alumbre el camino de nuestra vida. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/21297422</guid><pubDate>Mon, 17 Nov 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/21297422/melp_252_2pedro_1_19.mp3" length="2994593" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones;» (2 Pedro 1:19)

Pedro aquí...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones;» (2 Pedro 1:19)<br /><br />Pedro aquí compara la Palabra de Dios, específicamente los profetas del Antiguo Testamento, con una antorcha que alumbra en un lugar oscuro. Nos dice incluso que habiendo visto el cumplimiento de las profecías, podemos tener esta palabra por más segura, completamente digna de nuestra confianza. Imagina por un momento que estuvieras en un lugar oscuro y alguien te dijera que tenías a tu disposición una linterna para alumbrar tu camino. Sólo un necio ignoraría la lámpara para seguir palpando por su camino en la oscuridad. Pero muchas veces es precisamente lo que hacemos en cuanto a la Biblia. La dejamos de lado y vamos por la vida buscando el camino que mejor nos parezca. Pero Dios nos ha dado esta antorcha más segura para alumbrar nuestro camino. Como decía el salmista, la Palabra es una lámpara para nuestros pies. Pero un día ya no nos hará falta esta antorcha. Pedro nos da otra palabra profética segurísima: un día Cristo romperá la oscuridad de este mundo con su segunda venida y los días más oscuras de la historia humana se esclarecerán. Entonces el Lucero de la mañana, un título que hace referencia a Cristo en toda su gloria, nos alumbrará por completo, transformándonos en su misma imagen. <br /><br />Pasemos tiempo hoy con la lámpara de la Palabra para que alumbre el camino de nuestra vida. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2pedro,bell,biblia,david,devocional,escrituras</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/dfa00d0cc1863acfb9c1a49fbbebe4ed.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_251-1Pedro_5_5</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-251-1pedro-5-5--21270292</link><description><![CDATA[«Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes.» (1Pedro 5:5)<br /><br />Cuando Pedro da instrucciones a la iglesia primitiva, se dirige a todos con un sólo principio: debemos estar sumisos o respetar los unos a los otros. Es la volutnad de Dios que siempre tratemos a los demás con respeto. Y una condición necesaria para el respeto es la humildad. Por eso las Escrituras nos mandan a revestirnos de humildad. La palabra aquí traducida “revestíos” significa literalmente envolverse. Hace eco de lo que hizo Jesús en el aposento alto la misma noche en que fue entregado. Tomó una toalla y se revistió de siervo para lavar los pies de los discípulos que tanto discutían entre sí sobre quién de ellos era el mayor en el reino. La verdadera grandeza se manifestó delante de ellos en forma de siervo cuando Cristo demostró su inmenso amor y humilidad en servicio a los doce.Si nosotros en humildad respetáramos a los demás como debemos, nos sería más fácil ayudarnos los unos a los otros y orar los unos por los otros. Pero este versículo contiene también una promesa: Dios da su gracia a los humildes mientras resiste a los que en soberbia se levantan por encima de los demás.<br /><br />Que Dios nos ayude a revestirnos de la humildad de Cristo hoy para que podamos ayudar y orar los unos por los otros. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/21270292</guid><pubDate>Fri, 14 Nov 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/21270292/melp_251_1pedro_5_5.mp3" length="2993767" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes.» (1Pedro 5:5)

Cuando Pedro da instrucciones a la iglesia primitiva, se dirige...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes.» (1Pedro 5:5)<br /><br />Cuando Pedro da instrucciones a la iglesia primitiva, se dirige a todos con un sólo principio: debemos estar sumisos o respetar los unos a los otros. Es la volutnad de Dios que siempre tratemos a los demás con respeto. Y una condición necesaria para el respeto es la humildad. Por eso las Escrituras nos mandan a revestirnos de humildad. La palabra aquí traducida “revestíos” significa literalmente envolverse. Hace eco de lo que hizo Jesús en el aposento alto la misma noche en que fue entregado. Tomó una toalla y se revistió de siervo para lavar los pies de los discípulos que tanto discutían entre sí sobre quién de ellos era el mayor en el reino. La verdadera grandeza se manifestó delante de ellos en forma de siervo cuando Cristo demostró su inmenso amor y humilidad en servicio a los doce.Si nosotros en humildad respetáramos a los demás como debemos, nos sería más fácil ayudarnos los unos a los otros y orar los unos por los otros. Pero este versículo contiene también una promesa: Dios da su gracia a los humildes mientras resiste a los que en soberbia se levantan por encima de los demás.<br /><br />Que Dios nos ayude a revestirnos de la humildad de Cristo hoy para que podamos ayudar y orar los unos por los otros. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1pedro,bell,biblia,david,devocional,humildad,servicio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/8343671d51c8d81924a00a4ceb79ce91.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_608-1Pedro_4_1-2</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-608-1pedro-4-1-2--46044607</link><description><![CDATA[«Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado, para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios.» (1 Pedro 4:1-2).<br /><br />A primera vista, este texto bíblico parece decir que si una persona sufre en la carne, ya no tiene pecado. Pero una lectura más cuidadosa nos ayudará a entender que Pedro aquí está edificando sobre lo que dijo en el capítulo anterior donde presentó el sufrimiento de Cristo: ""Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu;"" (3:18). Pedro dice que el Justo sufrió una sola vez por los pecados de los injustos. Ahora en el capítulo 4, Pedro vuelve al pensamiento y dice que quien padeció en la carne, o sea, Cristo, terminó con el pecado. Cristo venció el poder del pecado en la cruz para que no tengamos que vivir en servidumbre al pecado. Por tanto, Pedro nos anima con el resultado de lo que hizo por nosotros Cristo: si hemos aceptado a Cristo por fe, ya no tenemos que vivir obedeciendo las concupiscencias de los hombres sino conforme a la voluntad de Dios.<br /><br />La gran meta para nosotros hoy es hacer precisamente esto: vivir el día de hoy para hacer la voluntad de Dios en vez de obedecer los deseos pecaminosos de nuestra carne. En Cristo tenemos la victoria si estamos dispuestos a mirar a Él y recibir su fuerza. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/46044607</guid><pubDate>Thu, 13 Nov 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/46044607/melp_608_1pedro_4_1_2.mp3" length="4270304" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado, para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado, para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios.» (1 Pedro 4:1-2).<br /><br />A primera vista, este texto bíblico parece decir que si una persona sufre en la carne, ya no tiene pecado. Pero una lectura más cuidadosa nos ayudará a entender que Pedro aquí está edificando sobre lo que dijo en el capítulo anterior donde presentó el sufrimiento de Cristo: ""Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu;"" (3:18). Pedro dice que el Justo sufrió una sola vez por los pecados de los injustos. Ahora en el capítulo 4, Pedro vuelve al pensamiento y dice que quien padeció en la carne, o sea, Cristo, terminó con el pecado. Cristo venció el poder del pecado en la cruz para que no tengamos que vivir en servidumbre al pecado. Por tanto, Pedro nos anima con el resultado de lo que hizo por nosotros Cristo: si hemos aceptado a Cristo por fe, ya no tenemos que vivir obedeciendo las concupiscencias de los hombres sino conforme a la voluntad de Dios.<br /><br />La gran meta para nosotros hoy es hacer precisamente esto: vivir el día de hoy para hacer la voluntad de Dios en vez de obedecer los deseos pecaminosos de nuestra carne. En Cristo tenemos la victoria si estamos dispuestos a mirar a Él y recibir su fuerza. 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Lo que me llama la atención de este texto es que nos comunica una idea muy práctica de lo que significa vivir en ese temor a Jehová. Siguiendo el paralelismo de la poesía, vemos que el temor a Dios está vinculado con la actitud de esperar en la misericordia de Dios. O sea, temer a Dios es darnos cuenta de nuestra necesidad de Él para que vivamos conscientes y pendientes de Él. Lo opuesto del temor a Dios es un orgullo que nos llevaría a creer que de alguna manera somos autosuficientes y que Dios no nos hace falta. Ahora vuelvo a la primera parte del texto. Dios en su grandeza no está impresionado por la fuerza del caballo o la agilidad del hombre. Nosotros, en cambio, vamos a un espectáculo y vemos las cosas que pueden hacer las personas o los animales y nos fascina. Dios no es así. El circo no le impresiona. Lo que sí que le agrada es ver a una persona que reconoce su propia debilidad y necesidad de Dios y por lo tanto que vive en humilde confianza en Dios. <br /><br />Hoy tenemos la oportunidad una vez más de agradar a Dios con nuestras vidas viviendo conscientes y pendientes de Él en todo lo que hacemos. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40397545</guid><pubDate>Wed, 12 Nov 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40397545/melp_395_salmo_147_10_11.mp3" length="2996229" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«No se deleita en la fuerza del caballo, Ni se complace en la agilidad del hombre. Se complace Jehová en los que le temen, Y en los que esperan en su misericordia.» (Salmo 147:10-11)

Quiero empezar meditando en la segunda parte de este texto. Habla...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«No se deleita en la fuerza del caballo, Ni se complace en la agilidad del hombre. Se complace Jehová en los que le temen, Y en los que esperan en su misericordia.» (Salmo 147:10-11)<br /><br />Quiero empezar meditando en la segunda parte de este texto. Habla de un concepto fundamental de la Biblia: el temor de Dios. Lo que me llama la atención de este texto es que nos comunica una idea muy práctica de lo que significa vivir en ese temor a Jehová. Siguiendo el paralelismo de la poesía, vemos que el temor a Dios está vinculado con la actitud de esperar en la misericordia de Dios. O sea, temer a Dios es darnos cuenta de nuestra necesidad de Él para que vivamos conscientes y pendientes de Él. Lo opuesto del temor a Dios es un orgullo que nos llevaría a creer que de alguna manera somos autosuficientes y que Dios no nos hace falta. Ahora vuelvo a la primera parte del texto. Dios en su grandeza no está impresionado por la fuerza del caballo o la agilidad del hombre. Nosotros, en cambio, vamos a un espectáculo y vemos las cosas que pueden hacer las personas o los animales y nos fascina. Dios no es así. El circo no le impresiona. Lo que sí que le agrada es ver a una persona que reconoce su propia debilidad y necesidad de Dios y por lo tanto que vive en humilde confianza en Dios. <br /><br />Hoy tenemos la oportunidad una vez más de agradar a Dios con nuestras vidas viviendo conscientes y pendientes de Él en todo lo que hacemos. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,salmo,temor</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/4e1756dfd88ca0c3ceaf61b9bd4b28ab.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_245 - 1Pedro_2_11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-245-1pedro-2-11--20743914</link><description><![CDATA[«Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma,» (1 Pedro 2:11)<br /><br />Todo cristiano tiene una lucha contra lo carnal. En las palabras de Pedro, tenemos que abstenernos de los deseos carnales. Hay deseos en nosotros que no convienen, que no fomentan lo espiritual, que no glorifican a Dios. Es precisamente a estos deseos que apela la mayoría de nuestras tentaciones. Pedro aquí nos llama a la batalla, para derrotar y someter estos deseos. Nos anima a andar como espirituales en vez de carnales. Es en este contexto que Pedro nos recuerda que somos extranjeros y peregrinos en este mundo. El extranjero en el contexto cultural de Pedro era una persona que no tenía derechos ya que no pertenecía a la ciudad donde vivía. El peregrino era uno que estaba de paso. Es importante que recordemos que no pertenecemos a este mundo. Tenemos nuestra ciudadanía en el cielo y aquí estamos sólo de paso. Pedro aquí nos insta a recordar nuestra verdadera identidad espiritual. Si pertenecemos a Dios y un día viviremos para siempre en su presencia, ¿por qué cederíamos ante los deseos carnales que desagradan a Dios y nos alejan de la comunión con Él?<br /><br />Que Dios nos ayude hoy a abstenernos de los deseos carnales y seguir batallando como ciudadanos del Cielo en testimonio al mundo del poder de nuestro Salvador. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20743914</guid><pubDate>Tue, 11 Nov 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20743914/melp_245_1pedro_2_11.mp3" length="3023683" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma,» (1 Pedro 2:11)

Todo cristiano tiene una lucha contra lo carnal. En las palabras de Pedro, tenemos que abstenernos de los...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma,» (1 Pedro 2:11)<br /><br />Todo cristiano tiene una lucha contra lo carnal. En las palabras de Pedro, tenemos que abstenernos de los deseos carnales. Hay deseos en nosotros que no convienen, que no fomentan lo espiritual, que no glorifican a Dios. Es precisamente a estos deseos que apela la mayoría de nuestras tentaciones. Pedro aquí nos llama a la batalla, para derrotar y someter estos deseos. Nos anima a andar como espirituales en vez de carnales. Es en este contexto que Pedro nos recuerda que somos extranjeros y peregrinos en este mundo. El extranjero en el contexto cultural de Pedro era una persona que no tenía derechos ya que no pertenecía a la ciudad donde vivía. El peregrino era uno que estaba de paso. Es importante que recordemos que no pertenecemos a este mundo. Tenemos nuestra ciudadanía en el cielo y aquí estamos sólo de paso. Pedro aquí nos insta a recordar nuestra verdadera identidad espiritual. Si pertenecemos a Dios y un día viviremos para siempre en su presencia, ¿por qué cederíamos ante los deseos carnales que desagradan a Dios y nos alejan de la comunión con Él?<br /><br />Que Dios nos ayude hoy a abstenernos de los deseos carnales y seguir batallando como ciudadanos del Cielo en testimonio al mundo del poder de nuestro Salvador. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1pedro,bell,biblia,david,devocional,espiritual,extranjeros,peregrinos,victoria</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_464-1Pedro_1_3</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-464-1pedro-1-3--42228842</link><description><![CDATA[«Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos» (1 Pedro 1:3)<br /><br />Con este pensamiento, el apóstol Pedro comienza el discurso de la epístola. Es una alabanza del amor y de la misericordia de Dios en Cristo Jesús. Cuando el Padre resucitó a Jesús, dándole un cuerpo glorificado, no sólo le beneficiaba a Jesús sino que también era lo que describe aquí como una esperanza viva para todos nosotros que hemos puesto nuestra fe en Cristo. Un día nosotros también tendremos un cuerpo glorificado para vivir para siempre en la presencia del Señor. Lo que más me llama la atención de este texto es el verbo que Pedro usa. Dice que Dios «nos hizo renacer». Ese nuevo nacimiento emplea la misma imagen que usó Jesús con Nicodemo para explicar la vida espiritual. La clave en el pensamiento es que el que nace (o también puede referirse al que esta engendrado) es completamente pasivo en el proceso. Ninguno de nosotros hemos nacido físicamente porque escogimos nacer. ¡No teníamos voz ni voto en asunto! Nacimos como la culminación de un proceso biológico iniciado por nuestros padres. Lo que se enfatiza aquí es que Dios quiso que renaciéramos para una esperanza viva. Nuestra salvación no es algo que Dios permite sino lo que Dios activamente desea e hizo.<br /><br />Saber que Dios nos ha dado esta esperanza viva nos da motivo de empezar este día y todos los días con alabanza al Dios de misericordia que hizo posible que vivamos en Él. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/42228842</guid><pubDate>Mon, 10 Nov 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/42228842/melp_464_1pedro_1_3.mp3" length="2998806" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos» (1 Pedro 1:3)

Con este pensamiento, el apóstol Pedro comienza el...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos» (1 Pedro 1:3)<br /><br />Con este pensamiento, el apóstol Pedro comienza el discurso de la epístola. Es una alabanza del amor y de la misericordia de Dios en Cristo Jesús. Cuando el Padre resucitó a Jesús, dándole un cuerpo glorificado, no sólo le beneficiaba a Jesús sino que también era lo que describe aquí como una esperanza viva para todos nosotros que hemos puesto nuestra fe en Cristo. Un día nosotros también tendremos un cuerpo glorificado para vivir para siempre en la presencia del Señor. Lo que más me llama la atención de este texto es el verbo que Pedro usa. Dice que Dios «nos hizo renacer». Ese nuevo nacimiento emplea la misma imagen que usó Jesús con Nicodemo para explicar la vida espiritual. La clave en el pensamiento es que el que nace (o también puede referirse al que esta engendrado) es completamente pasivo en el proceso. Ninguno de nosotros hemos nacido físicamente porque escogimos nacer. ¡No teníamos voz ni voto en asunto! Nacimos como la culminación de un proceso biológico iniciado por nuestros padres. Lo que se enfatiza aquí es que Dios quiso que renaciéramos para una esperanza viva. Nuestra salvación no es algo que Dios permite sino lo que Dios activamente desea e hizo.<br /><br />Saber que Dios nos ha dado esta esperanza viva nos da motivo de empezar este día y todos los días con alabanza al Dios de misericordia que hizo posible que vivamos en Él. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1pedro,alabanza,bell,biblia,david,devocional,salvación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bf30d8cfcee1ff493041b28b93bce418.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_633-Santiago_4_8</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-633-santiago-4-8--46962788</link><description><![CDATA[«Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.» (Santiago 4:8)<br /><br />Después de decir que si buscamos la amistad del mundo nos pone en enemistad contra Dios (4:4), Santiago empieza una serie de 9 mandamientos: someteos, resistid, acercaos, limpiad, purificad, afligíos, lamentad, llorad y humillaos. Si queremos buscar la amistad con Dios, es imprescindible que nos sometamos y nos acerquemos a Él. Pero el mayor impedimento para acercarnos a Dios es nuestro pecado. ¿Cómo podemos acercarnos a un Dios santo y puro si nuestras manos están manchadas de pecado? Si somos honestos con nosotros mismos, no tenemos los recursos suficientes para encontrar limpieza por nuestra cuenta. Si bien es verdad que podemos a lo mejor dejar de pecar, no hay nada que podamos hacer para purificar nuestras manos de pecados pasados. No obstante, el texto nos anima a acercarnos a Dios. La solución se encuentra en Cristo. Sólo en Él puede limpiar el pecador las manos manchadas y purificar el corazón hipócrita. En otras palabras, podemos acercarnos a Dios sólo porque Dios se acercó a nosotros primero. Puesto que Dios nos ha alcanzado en Cristo, podemos ahora acerarnos limpios. Y lo más bonito es que cuando nos acercamos a Él, encontramos que Él sigue acercándose más a nosotros.<br /><br />Busquemos hoy acercarnos aún más a Dios confesando nuestros pecados y siendo cada vez más transformados por el Espíritu Santo en la imagen de nuestro Salvador. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/46962788</guid><pubDate>Thu, 06 Nov 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/46962788/melp_633_santiago_4_8.mp3" length="4189598" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.» (Santiago 4:8)

Después de decir que si buscamos la amistad del mundo nos pone en enemistad contra Dios (4:4),...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.» (Santiago 4:8)<br /><br />Después de decir que si buscamos la amistad del mundo nos pone en enemistad contra Dios (4:4), Santiago empieza una serie de 9 mandamientos: someteos, resistid, acercaos, limpiad, purificad, afligíos, lamentad, llorad y humillaos. Si queremos buscar la amistad con Dios, es imprescindible que nos sometamos y nos acerquemos a Él. Pero el mayor impedimento para acercarnos a Dios es nuestro pecado. ¿Cómo podemos acercarnos a un Dios santo y puro si nuestras manos están manchadas de pecado? Si somos honestos con nosotros mismos, no tenemos los recursos suficientes para encontrar limpieza por nuestra cuenta. Si bien es verdad que podemos a lo mejor dejar de pecar, no hay nada que podamos hacer para purificar nuestras manos de pecados pasados. No obstante, el texto nos anima a acercarnos a Dios. La solución se encuentra en Cristo. Sólo en Él puede limpiar el pecador las manos manchadas y purificar el corazón hipócrita. En otras palabras, podemos acercarnos a Dios sólo porque Dios se acercó a nosotros primero. Puesto que Dios nos ha alcanzado en Cristo, podemos ahora acerarnos limpios. Y lo más bonito es que cuando nos acercamos a Él, encontramos que Él sigue acercándose más a nosotros.<br /><br />Busquemos hoy acercarnos aún más a Dios confesando nuestros pecados y siendo cada vez más transformados por el Espíritu Santo en la imagen de nuestro Salvador. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,perdón,santiago</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/46dde00ca3f53297599d87436902db60.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_632-Santiago_3_14</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-632-santiago-3-14--46943892</link><description><![CDATA[«Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad» (Santiago 3:14).<br /><br />En esta epístola, encontramos varios errores que existían entre los creyentes del primer siglo. Desafortunadamente, en algunas congregaciones existía un favoritismo que llevaba a algunos a dar preferencia a los ricos e influyentes de su cultura mientras menospreciaban a los demás (2:1-13). En otros casos, había guerras y pleitos impulsados por la codicia y los malos deseos (4:1-4). Todos estos problemas están resumidos aquí como celos amargos y contención. Todavía hoy en día, existen estos mismos problemas entre cristianos, pero uno de nuestros mayores problemas es que todos tenemos la tendencia de intentar ignorar o excusar el pecado. Santiago aquí nos advierte de la tendencia humana de jactar. Nos es fácil llegar a convencernos a nosotros mismos de que no somos como las demás personas. Podemos llegar a ser como el fariseo en la parábola de Jesús que daba gracias a Dios que no era como aquel despreciable publicano a su lado. El otro error que comenta Santiago es el de mentir contra la verdad, o sea, negar la realidad. La única manera de derrotar la sabiduría terrenal, animal y diabólica es mediante el arrepentimiento. Cuando reconocemos nuestro pecado por lo que es, estamos en la posición de pedir la sabiduría que es de lo alto.<br /><br />Evitemos hoy la jactancia y la mentira; sólo nos llevarán al conflicto y a la amargura que caracterizan la sabiduría de abajo. Pero en humildad, pidamos que Dios nos llene con su sabiduría para que vivamos en paz con Él y en la medida posible, también con los que nos rodean. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/46943892</guid><pubDate>Wed, 05 Nov 2025 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/46943892/melp_632_santiago_3_14.mp3" length="4189663" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad» (Santiago 3:14).

En esta epístola, encontramos varios errores que existían entre los creyentes del primer siglo. Desafortunadamente, en algunas...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad» (Santiago 3:14).<br /><br />En esta epístola, encontramos varios errores que existían entre los creyentes del primer siglo. Desafortunadamente, en algunas congregaciones existía un favoritismo que llevaba a algunos a dar preferencia a los ricos e influyentes de su cultura mientras menospreciaban a los demás (2:1-13). En otros casos, había guerras y pleitos impulsados por la codicia y los malos deseos (4:1-4). Todos estos problemas están resumidos aquí como celos amargos y contención. Todavía hoy en día, existen estos mismos problemas entre cristianos, pero uno de nuestros mayores problemas es que todos tenemos la tendencia de intentar ignorar o excusar el pecado. Santiago aquí nos advierte de la tendencia humana de jactar. Nos es fácil llegar a convencernos a nosotros mismos de que no somos como las demás personas. Podemos llegar a ser como el fariseo en la parábola de Jesús que daba gracias a Dios que no era como aquel despreciable publicano a su lado. El otro error que comenta Santiago es el de mentir contra la verdad, o sea, negar la realidad. La única manera de derrotar la sabiduría terrenal, animal y diabólica es mediante el arrepentimiento. Cuando reconocemos nuestro pecado por lo que es, estamos en la posición de pedir la sabiduría que es de lo alto.<br /><br />Evitemos hoy la jactancia y la mentira; sólo nos llevarán al conflicto y a la amargura que caracterizan la sabiduría de abajo. Pero en humildad, pidamos que Dios nos llene con su sabiduría para que vivamos en paz con Él y en la medida posible, también con los que nos rodean. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>arrepentimiento,bell,biblia,david,devocional,sabiduría,santiago</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/96a753d604cb846b0467fd8c7504106a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_631-Santiago_2_26</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-631-santiago-2-26--46912768</link><description><![CDATA[«Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.» (Santiago 2:26)<br /><br />Tres veces en este corto capítulo, leemos de lo que Santiago describe como una fe muerta (2:17, 20, 26). Para explicar lo que significa una fe muerta, nos da dos ejemplos y después dos ejemplos de una fe viva. El primer ejemplo es una persona que se encuentra con alguien que tiene grandes necesidades físicas, pero sin levantar un dedo para ayudarlo, simplemente le desea el bien. Esa hipocresía ciega es completamente incompatible con la verdadera fe, que actúa con compasión para suplir la necesidad física del momento y también la necesidad espiritual. El siguiente ejemplo es la creencia de los demonios: creen y tiemblan ante Dios. Durante el ministerio terrenal de Jesús, los demonios en varias ocasiones dieron testimonio de su conocimiento de la persona y el propósito del Hijo de Dios. Pero esa creencia no los llevó a dejar su obra maléfica, arrepentidos, para buscar a Dios. En contraste con esa fe muerta o estéril vemos dos ejemplos de una fe viva. Abraham demostró su fe en las promesas de Dios cuando puso a su hijo amado sobre el altar en obediencia a Dios, convencido que Dios lo podría incluso resucitar de entre los muertos. También leemos de Rahab que demostró su fe en Dios al recibir a los espías en su casa. Esa es la fe viva que existe en cada persona que ha experimentado el nuevo nacimiento en Cristo.<br /><br />Dejemos que el Espíritu Santo manifieste esa vida en nosotros hoy, llenando nuestra vida con la evidencia innegable de una fe viva. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/46912768</guid><pubDate>Tue, 04 Nov 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/46912768/melp_631_santiago_2_26.mp3" length="4189700" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.» (Santiago 2:26)

Tres veces en este corto capítulo, leemos de lo que Santiago describe como una fe muerta (2:17, 20, 26). Para explicar lo que significa una fe...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta.» (Santiago 2:26)<br /><br />Tres veces en este corto capítulo, leemos de lo que Santiago describe como una fe muerta (2:17, 20, 26). Para explicar lo que significa una fe muerta, nos da dos ejemplos y después dos ejemplos de una fe viva. El primer ejemplo es una persona que se encuentra con alguien que tiene grandes necesidades físicas, pero sin levantar un dedo para ayudarlo, simplemente le desea el bien. Esa hipocresía ciega es completamente incompatible con la verdadera fe, que actúa con compasión para suplir la necesidad física del momento y también la necesidad espiritual. El siguiente ejemplo es la creencia de los demonios: creen y tiemblan ante Dios. Durante el ministerio terrenal de Jesús, los demonios en varias ocasiones dieron testimonio de su conocimiento de la persona y el propósito del Hijo de Dios. Pero esa creencia no los llevó a dejar su obra maléfica, arrepentidos, para buscar a Dios. En contraste con esa fe muerta o estéril vemos dos ejemplos de una fe viva. Abraham demostró su fe en las promesas de Dios cuando puso a su hijo amado sobre el altar en obediencia a Dios, convencido que Dios lo podría incluso resucitar de entre los muertos. También leemos de Rahab que demostró su fe en Dios al recibir a los espías en su casa. Esa es la fe viva que existe en cada persona que ha experimentado el nuevo nacimiento en Cristo.<br /><br />Dejemos que el Espíritu Santo manifieste esa vida en nosotros hoy, llenando nuestra vida con la evidencia innegable de una fe viva. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,espiritual,fe,fruto,santiago</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ca660cb4a1bf7dd3420660ff70eb7d6f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_238 - Santiago_1_18</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-238-santiago-1-18--20633301</link><description><![CDATA[«Él, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.» (Santiago 1:18)<br /><br />Santiago aquí nos dice que cuando Dios nos hizo nacer de su voluntad por la Palabra de verdad, hemos llegado a ser primicias de la creación. En otras palabras, nuestra salvación es una parte del gran plan de Dios para la redención de su creación. Este mismo pensamiento del nuevo nacimiento aparece también en la introducción del Evangelio de Juan dónde nos dice que los hijos de Dios son los que han sido engendrados por la voluntad de Dios, y es además el pensamiento detrás de la conversación entre Jesús y Nicodemo en el capítulo tres. Jesús le dijo al líder de los fariseos que debía nacer de nuevo. Lo interesante es que Santiago aquí incluye el papel de la Palabra en este nacimiento espiritual. Nos recuerda que el nuevo nacimiento es la voluntad de Dios, pero que Dios usa su Palabra para producir esta nueva vida en nosotros. En las palabras de Romanos 10:17, «La fe es por el oír, y el oír, por la Palabra de Dios». No sólo es que el nuevo nacimiento viene por la Palabra de verdad, sino que la nueva vida espiritual se alimenta de la Palabra de verdad. Si queremos seguir creciendo en nuestra vida espiritual, debemos seguir en la Palabra de verdad.<br /><br />Dejemos que Dios siga usando su Palabra de verdad para hacer crecer nuestra fe y llevarnos hacia la madurez espiritual. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20633301</guid><pubDate>Mon, 03 Nov 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20633301/melp_238_santiago_1_18.mp3" length="3019868" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Él, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.» (Santiago 1:18)

Santiago aquí nos dice que cuando Dios nos hizo nacer de su voluntad por la Palabra de verdad, hemos llegado a ser primicias de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Él, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.» (Santiago 1:18)<br /><br />Santiago aquí nos dice que cuando Dios nos hizo nacer de su voluntad por la Palabra de verdad, hemos llegado a ser primicias de la creación. En otras palabras, nuestra salvación es una parte del gran plan de Dios para la redención de su creación. Este mismo pensamiento del nuevo nacimiento aparece también en la introducción del Evangelio de Juan dónde nos dice que los hijos de Dios son los que han sido engendrados por la voluntad de Dios, y es además el pensamiento detrás de la conversación entre Jesús y Nicodemo en el capítulo tres. Jesús le dijo al líder de los fariseos que debía nacer de nuevo. Lo interesante es que Santiago aquí incluye el papel de la Palabra en este nacimiento espiritual. Nos recuerda que el nuevo nacimiento es la voluntad de Dios, pero que Dios usa su Palabra para producir esta nueva vida en nosotros. En las palabras de Romanos 10:17, «La fe es por el oír, y el oír, por la Palabra de Dios». No sólo es que el nuevo nacimiento viene por la Palabra de verdad, sino que la nueva vida espiritual se alimenta de la Palabra de verdad. Si queremos seguir creciendo en nuestra vida espiritual, debemos seguir en la Palabra de verdad.<br /><br />Dejemos que Dios siga usando su Palabra de verdad para hacer crecer nuestra fe y llevarnos hacia la madurez espiritual. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,palabra,santiago</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_672-Salmo_143_8</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-672-salmo-143-8--51022406</link><description><![CDATA[«Hazme oír por la mañana tu misericordia, Porque en ti he confiado; Hazme saber el camino por donde ande, Porque a ti he elevado mi alma.» (Salmo 143:8)<br /><br />Este salmo de súplica empieza como otras oraciones en los salmos. David pide misericordia y protección de Dios. Pero lo que destaca de esta oración es la petición de dirección que encontramos al final de la oración. David pide que Dios le guíe en base de dos hechos. En primer lugar, David ha confiado en Dios y en segundo lugar, David ha elevado su alma a Dios —es un lenguaje del sacrificio que habla de entrega y dedicación. En base de su fe y su entrega, David pide que Dios le haga saber el camino por donde debe andar. En primer lugar, David pide que Dios le haga reconocer la voluntad de Dios en su vida. Dos versículos más tarde, David añade dos peticiones más: Enséñame a hacer tu voluntad … Tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud (10). La progresión del pensamiento es importante: reconocer, enseñar y guiar. Hacemos bien en apropiar esta petición de David. Si hemos puesto nuestra fe en lo que Cristo ha hecho por nosotros en la cruz y nos hemos entregado a Dios para hacer su voluntad, necesitamos que Dios nos haga reconocer y que nos enseñe el camino correcto. Pero lo bonito es que Dios no nos deja con información solamente. Más bien Dios ha puesto su Espíritu en nosotros para guiarnos en hacer su voluntad. <br /><br />Oremos hoy como oraba David para que Dios sea glorificado en nosotros. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51022406</guid><pubDate>Fri, 31 Oct 2025 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51022406/melp_672_salmo_143_8.mp3" length="4189473" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Hazme oír por la mañana tu misericordia, Porque en ti he confiado; Hazme saber el camino por donde ande, Porque a ti he elevado mi alma.» (Salmo 143:8)

Este salmo de súplica empieza como otras oraciones en los salmos. David pide misericordia y...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Hazme oír por la mañana tu misericordia, Porque en ti he confiado; Hazme saber el camino por donde ande, Porque a ti he elevado mi alma.» (Salmo 143:8)<br /><br />Este salmo de súplica empieza como otras oraciones en los salmos. David pide misericordia y protección de Dios. Pero lo que destaca de esta oración es la petición de dirección que encontramos al final de la oración. David pide que Dios le guíe en base de dos hechos. En primer lugar, David ha confiado en Dios y en segundo lugar, David ha elevado su alma a Dios —es un lenguaje del sacrificio que habla de entrega y dedicación. En base de su fe y su entrega, David pide que Dios le haga saber el camino por donde debe andar. En primer lugar, David pide que Dios le haga reconocer la voluntad de Dios en su vida. Dos versículos más tarde, David añade dos peticiones más: Enséñame a hacer tu voluntad … Tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud (10). La progresión del pensamiento es importante: reconocer, enseñar y guiar. Hacemos bien en apropiar esta petición de David. Si hemos puesto nuestra fe en lo que Cristo ha hecho por nosotros en la cruz y nos hemos entregado a Dios para hacer su voluntad, necesitamos que Dios nos haga reconocer y que nos enseñe el camino correcto. Pero lo bonito es que Dios no nos deja con información solamente. Más bien Dios ha puesto su Espíritu en nosotros para guiarnos en hacer su voluntad. <br /><br />Oremos hoy como oraba David para que Dios sea glorificado en nosotros. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,dirección,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/133b582d54917a31c90187bcab5b2344.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_189-Salmo_139_23-24</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-189-salmo-139-23-24--19281653</link><description><![CDATA[«Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno.» (Salmo 139:23-24)<br /><br />Solemos guardar nuestra intimidad. Tenemos cuidado con lo que contamos a un extraño, ya que no sabemos si podemos fiar de él. En este salmo, encontramos que el salmista se abre de par en par ante Dios, pidiendo el escrutinio del Omnisciente. Ruega que Dios examine y conozca su corazón, que pruebe sus pensamientos, que busque cualquier camino de perversidad en él. Puede que nuestra primera reacción es de retraernos, buscando guardar nuestra intimidad, pero seamos honestos: ¿por qué intentaríamos esconder algo del Dios que todo lo ve? Si Dios ya sabe todo lo que hay en nuestros corazones y en nuestros pensamientos, lo mejor que podemos hacer es invitarle a mostrarnos todo lo que no debe estar en nuestro corazón. Sería como ir al médico y pedir que nos haga un examen físico completo. Después de todo, si hay una enfermedad en nosotros, que nos lo diga el médico para que se pueda tratar. Esta petición va acompañada de la petición para la dirección divina. Ya que nos abrimos en honestidad ante Dios, pidamos que Dios sea nuestro guía en los caminos eternos.<br /><br />En Cristo no debemos tener ningún miedo de orar como oraba el salmista. Esta honestidad ante Dios traerá gran bendición cuando Dios en amor encamine nuestros pasos para su gloria. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19281653</guid><pubDate>Wed, 29 Oct 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19281653/melp_189_salmo_139_23_24.mp3" length="2972330" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno.» (Salmo 139:23-24)

Solemos guardar nuestra intimidad. Tenemos cuidado con lo que contamos a un...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno.» (Salmo 139:23-24)<br /><br />Solemos guardar nuestra intimidad. Tenemos cuidado con lo que contamos a un extraño, ya que no sabemos si podemos fiar de él. En este salmo, encontramos que el salmista se abre de par en par ante Dios, pidiendo el escrutinio del Omnisciente. Ruega que Dios examine y conozca su corazón, que pruebe sus pensamientos, que busque cualquier camino de perversidad en él. Puede que nuestra primera reacción es de retraernos, buscando guardar nuestra intimidad, pero seamos honestos: ¿por qué intentaríamos esconder algo del Dios que todo lo ve? Si Dios ya sabe todo lo que hay en nuestros corazones y en nuestros pensamientos, lo mejor que podemos hacer es invitarle a mostrarnos todo lo que no debe estar en nuestro corazón. Sería como ir al médico y pedir que nos haga un examen físico completo. Después de todo, si hay una enfermedad en nosotros, que nos lo diga el médico para que se pueda tratar. Esta petición va acompañada de la petición para la dirección divina. Ya que nos abrimos en honestidad ante Dios, pidamos que Dios sea nuestro guía en los caminos eternos.<br /><br />En Cristo no debemos tener ningún miedo de orar como oraba el salmista. Esta honestidad ante Dios traerá gran bendición cuando Dios en amor encamine nuestros pasos para su gloria. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confesión,david,devocional,oración,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b4a3d2b90a10a88b246e348432b81789.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_230 - Hebreos_10_23</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-230-hebreos-10-23--20264780</link><description><![CDATA[«Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.» (Hebreos 10:23)<br /><br />Este versículo de Hebreos nos advierte de un peligro real. Podemos fluctuar en la profesión de nuestra fe, llegando incluso a abandonar nuestra esperanza. Nuestra tendencia es pensar que jamás podríamos nosotros hacer tal cosa, pero debemos ser honestos y reconocer que hay momentos en esta vida en que nos cuesta mucho confiar. Hay dificultades que no entendemos e incluso nos preguntamos como podemos aguantar en esa situación. En estos momentos, nos es muy fácil dejarnos distraer por la circunstancias y así empezar a fluctuar de nuestra profesión. Por eso nos llega este mandamiento de mantener firme la profesión de nuestra esperanza. Pero lo mejor es la base de esta firmeza. No es sencillamente un acto de la voluntad que busca ignorar la realidad. Más bien se base en una realidad más alta: la fidelidad del que prometió. Nuestra esperanza no se basa en las circunstancias de nuestra vida sino en la fidelidad o fiabilidad de Cristo. Si mantenemos nuestros ojos puestos en Jesús, el Autor y el Consumador de nuestra fe, la profesión de nuestra fe será siempre firme sin fluctuar.<br /><br />Meditemos hoy en todas las promesas de Cristo y recordemos que todo lo que nos ha prometido es 100% fiable. Y así ¡mantengamos firme, sin fluctuar la profesión de nuestra esperanza! (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20264780</guid><pubDate>Tue, 28 Oct 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20264780/melp_230_hebreos_10_23.mp3" length="3010513" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.» (Hebreos 10:23)

Este versículo de Hebreos nos advierte de un peligro real. Podemos fluctuar en la profesión de nuestra fe, llegando incluso a...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.» (Hebreos 10:23)<br /><br />Este versículo de Hebreos nos advierte de un peligro real. Podemos fluctuar en la profesión de nuestra fe, llegando incluso a abandonar nuestra esperanza. Nuestra tendencia es pensar que jamás podríamos nosotros hacer tal cosa, pero debemos ser honestos y reconocer que hay momentos en esta vida en que nos cuesta mucho confiar. Hay dificultades que no entendemos e incluso nos preguntamos como podemos aguantar en esa situación. En estos momentos, nos es muy fácil dejarnos distraer por la circunstancias y así empezar a fluctuar de nuestra profesión. Por eso nos llega este mandamiento de mantener firme la profesión de nuestra esperanza. Pero lo mejor es la base de esta firmeza. No es sencillamente un acto de la voluntad que busca ignorar la realidad. Más bien se base en una realidad más alta: la fidelidad del que prometió. Nuestra esperanza no se basa en las circunstancias de nuestra vida sino en la fidelidad o fiabilidad de Cristo. Si mantenemos nuestros ojos puestos en Jesús, el Autor y el Consumador de nuestra fe, la profesión de nuestra fe será siempre firme sin fluctuar.<br /><br />Meditemos hoy en todas las promesas de Cristo y recordemos que todo lo que nos ha prometido es 100% fiable. Y así ¡mantengamos firme, sin fluctuar la profesión de nuestra esperanza! (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,fidelidad,firmes,hebreos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_565-Salmo_138_8</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-565-salmo-138-8--45155901</link><description><![CDATA[«Jehová cumplirá su propósito en mí; Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; No desampares la obra de tus manos.» (Salmo 138:8)<br /><br />Encuentro mucho consuelo en las palabras finales de este salmo. Lo primero que me anima es el pensamiento que Dios tiene un propósito para mí. Que el Dios del cielo tenga planes para mi vida es una demostración de su amor y de su gracia. Lo segundo que me anima es la afirmación que Dios cumplirá ese propósito en mí. El Dios todopoderoso cumplirá su plan. No hay nada ni nadie que pueda impedir o deshacer los planes que Dios tiene para mi vida. Incluso, mis errores y tropiezos no pueden anular la misericordia de Dios. Y finalmente, me anima el pensamiento que Dios jamás abandonará lo que llama aquí la obra de sus manos. La tentación del enemigo de Dios es hacerme pensar que Dios podría desampararme, perder la paciencia y abandonar su misericordia, cambiando su plan de tal forma que ya no quiera usarme. Pero estas son mentiras que provienen del padre de la mentira. Pero es el Dios de la verdad que nos asegura de sus propósitos y de su fidelidad hacia nosotros. Resistamos la tentación de creer las mentiras y confiemos en la verdad. Pero estas palabras no sólo me dan consuelo, sino también veo en ellas una gran responsibilidad. Ese propósito de Dios demanda un compromiso de mi parte. He de entregarme para cumplir los propósitos de Dios.<br /><br />Busquemos hoy ser útiles dentro del plan de Dios para nuestras vidas. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45155901</guid><pubDate>Mon, 27 Oct 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45155901/melp_565_salmo_138_8.mp3" length="2986725" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Jehová cumplirá su propósito en mí; Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; No desampares la obra de tus manos.» (Salmo 138:8)

Encuentro mucho consuelo en las palabras finales de este salmo. Lo primero que me anima es el pensamiento que Dios...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Jehová cumplirá su propósito en mí; Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; No desampares la obra de tus manos.» (Salmo 138:8)<br /><br />Encuentro mucho consuelo en las palabras finales de este salmo. Lo primero que me anima es el pensamiento que Dios tiene un propósito para mí. Que el Dios del cielo tenga planes para mi vida es una demostración de su amor y de su gracia. Lo segundo que me anima es la afirmación que Dios cumplirá ese propósito en mí. El Dios todopoderoso cumplirá su plan. No hay nada ni nadie que pueda impedir o deshacer los planes que Dios tiene para mi vida. Incluso, mis errores y tropiezos no pueden anular la misericordia de Dios. Y finalmente, me anima el pensamiento que Dios jamás abandonará lo que llama aquí la obra de sus manos. La tentación del enemigo de Dios es hacerme pensar que Dios podría desampararme, perder la paciencia y abandonar su misericordia, cambiando su plan de tal forma que ya no quiera usarme. Pero estas son mentiras que provienen del padre de la mentira. Pero es el Dios de la verdad que nos asegura de sus propósitos y de su fidelidad hacia nosotros. Resistamos la tentación de creer las mentiras y confiemos en la verdad. Pero estas palabras no sólo me dan consuelo, sino también veo en ellas una gran responsibilidad. Ese propósito de Dios demanda un compromiso de mi parte. He de entregarme para cumplir los propósitos de Dios.<br /><br />Busquemos hoy ser útiles dentro del plan de Dios para nuestras vidas. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,consuelo,david,devocional,propósito,salmo,voluntad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_226 - Hebreos_8_3</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-226-hebreos-8-3--20243423</link><description><![CDATA[«Porque todo sumo sacerdote está constituido para presentar ofrendas y sacrificios; por lo cual es necesario que también éste tenga algo que ofrecer.» (Hebreos 8:3)<br /><br />Bajo el sistema del antiguo pacto, la función principal del sumo-sacerdote era presentar ofrendas y sacrificios a favor del pueblo. Especialmente importante era su ministerio en el día de expiación cuando entraba en el lugar santísimo. Por lo tanto, como se nos dice aquí, para ser un sumo sacerdote, era necesario tener algo que ofrecer. Jamás podría entrar en la presencia de Dios con las manos vacías. Ahora bien, el punto de Hebreos es que Cristo es nuestro Sumo Sacerdote según el orden de Melquisedec. Como tal, ¿qué sacrificio tiene? La respuesta sencilla es que tiene el mejor sacrificio posible. En vez de ofrecer la sangre de animales, Cristo se presentó ante el Padre con su propia sangre, ¡el sacrificio para terminar con todos los sacrificios! Cristo se ofreció una vez para siempre en la cruz para producir un perdón verdadero y una limpieza real para su pueblo. <br /><br />Por fe en el perfecto sacrificio de Cristo, recibimos perdón y limpieza de Dios y así gozamos de paz con Dios. Tengamos cuidado de no presumir de este Sacrificio, de no olvidarnos del gran precio de rescate que se pagó en nuestro lugar. Gozemos hoy de este rescate en gratitud y compartámoslo con los necesitados que nos rodean. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20243423</guid><pubDate>Fri, 24 Oct 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20243423/melp_226_hebreos_8_3.mp3" length="3006812" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque todo sumo sacerdote está constituido para presentar ofrendas y sacrificios; por lo cual es necesario que también éste tenga algo que ofrecer.» (Hebreos 8:3)

Bajo el sistema del antiguo pacto, la función principal del sumo-sacerdote era...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque todo sumo sacerdote está constituido para presentar ofrendas y sacrificios; por lo cual es necesario que también éste tenga algo que ofrecer.» (Hebreos 8:3)<br /><br />Bajo el sistema del antiguo pacto, la función principal del sumo-sacerdote era presentar ofrendas y sacrificios a favor del pueblo. Especialmente importante era su ministerio en el día de expiación cuando entraba en el lugar santísimo. Por lo tanto, como se nos dice aquí, para ser un sumo sacerdote, era necesario tener algo que ofrecer. Jamás podría entrar en la presencia de Dios con las manos vacías. Ahora bien, el punto de Hebreos es que Cristo es nuestro Sumo Sacerdote según el orden de Melquisedec. Como tal, ¿qué sacrificio tiene? La respuesta sencilla es que tiene el mejor sacrificio posible. En vez de ofrecer la sangre de animales, Cristo se presentó ante el Padre con su propia sangre, ¡el sacrificio para terminar con todos los sacrificios! Cristo se ofreció una vez para siempre en la cruz para producir un perdón verdadero y una limpieza real para su pueblo. <br /><br />Por fe en el perfecto sacrificio de Cristo, recibimos perdón y limpieza de Dios y así gozamos de paz con Dios. Tengamos cuidado de no presumir de este Sacrificio, de no olvidarnos del gran precio de rescate que se pagó en nuestro lugar. Gozemos hoy de este rescate en gratitud y compartámoslo con los necesitados que nos rodean. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,hebreos,sacerdote</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/d47c23c98067be9eb2fe227d3bd1afa8.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_615-Hebreos_7_18-19</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-615-hebreos-7-18-19--46116560</link><description><![CDATA[«Queda, pues, abrogado el mandamiento anterior a causa de su debilidad e ineficacia (pues nada perfeccionó la ley), y de la introducción de una mejor esperanza, por la cual nos acercamos a Dios.» (Hebreos 7:18-19)<br /><br />La ley era el centro de la religión judía. Sus vidas enteras giraban en torno de la ella. La aprendían, interpretaban e intentaban poner en práctica. Pero según el punto de vista del evangelio, esa Ley era débil e ineficaz (18). La ley no podía salvar a un pecador no por culpa de la Ley sino por culpa de los pecadores: ninguno de nosotros somos capaces de alcanzar el grado de perfección que demanda la Ley de Dios. Al final de cuentas, la ley solo ha servido para nuestra condenación. Pero Hebreos nos dice que la ley introduce una mejor esperanza. La ley revela la perfección de Cristo y es por medio de su sacrificio profetizado por la Ley que recibimos la esperanza de poder acercarnos a Dios. Es triste pensar que hay millones de personas sometidas a las leyes de las religiones humanas, creyendo que se están acercando a Dios, cuando realmente sus religiones son débiles e ineficaces. Pero nosotros confiamos en Cristo y Él es fuerte y eficaz. Cristo es esta mejor esperanza del creyente y es sólo por Él que nos acercamos a Dios.<br /><br />Dejemos que Cristo hoy siga transformando nuestras vidas por su Espíritu para que podamos acercándonos más a Dios. A la vez, busquemos oportunidades de compartir nuestra mejor esperanza con los que siguen confiando en lo débil e ineficaz. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/46116560</guid><pubDate>Thu, 23 Oct 2025 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/46116560/melp_615_hebreos_7_18_19.mp3" length="2987990" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Queda, pues, abrogado el mandamiento anterior a causa de su debilidad e ineficacia (pues nada perfeccionó la ley), y de la introducción de una mejor esperanza, por la cual nos acercamos a Dios.» (Hebreos 7:18-19)

La ley era el centro de la religión...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Queda, pues, abrogado el mandamiento anterior a causa de su debilidad e ineficacia (pues nada perfeccionó la ley), y de la introducción de una mejor esperanza, por la cual nos acercamos a Dios.» (Hebreos 7:18-19)<br /><br />La ley era el centro de la religión judía. Sus vidas enteras giraban en torno de la ella. La aprendían, interpretaban e intentaban poner en práctica. Pero según el punto de vista del evangelio, esa Ley era débil e ineficaz (18). La ley no podía salvar a un pecador no por culpa de la Ley sino por culpa de los pecadores: ninguno de nosotros somos capaces de alcanzar el grado de perfección que demanda la Ley de Dios. Al final de cuentas, la ley solo ha servido para nuestra condenación. Pero Hebreos nos dice que la ley introduce una mejor esperanza. La ley revela la perfección de Cristo y es por medio de su sacrificio profetizado por la Ley que recibimos la esperanza de poder acercarnos a Dios. Es triste pensar que hay millones de personas sometidas a las leyes de las religiones humanas, creyendo que se están acercando a Dios, cuando realmente sus religiones son débiles e ineficaces. Pero nosotros confiamos en Cristo y Él es fuerte y eficaz. Cristo es esta mejor esperanza del creyente y es sólo por Él que nos acercamos a Dios.<br /><br />Dejemos que Cristo hoy siga transformando nuestras vidas por su Espíritu para que podamos acercándonos más a Dios. A la vez, busquemos oportunidades de compartir nuestra mejor esperanza con los que siguen confiando en lo débil e ineficaz. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,evangelio,hebreos,justicia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_224 - Hebreos 6_19</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-224-hebreos-6-19--20181330</link><description><![CDATA[«La cual tenemos como segura y firme ancla del alma, y que penetra hasta dentro del velo,» (Hebreos 6:19)<br /><br />Esta imagen en Hebreos 6 es una de mis favoritas en toda la Biblia. El texto describe la esperanza del creyente como un ancla que está plantado firmemente en la misma presencia de Dios. El ancla en sí no tiene fuerza para fijar al barco. Es un trozo de metal pesado, pero su peso no es suficiente en sí para inmovilizar el barco. El áncla tiene que engancharse en algo firme e inamovible, en una roca. Sólo así puede estar seguro el capitán del barco de que las olas y las corrientes no arrastrarán al barco. Aquí el texto dice que la fe del creyente es como un ancla, pero lo importante es notar dónde está fijado este áncla, dentro del velo en la misma presencia de Dios. Si no queremos que las pruebas y las dificultades de esta vida nos arrastren, tenemos que fijar nuestra confianza en Dios como segura y firme ancla del alma. Pero hay algo más en esta imagen. El áncla no sólo guarda el barco de ser arrastrado, sino también permite que se acerque más a dónde está anclado. Si el capitán recoge la cadena del ancla, sirve para acercarse a la roca dónde está enganchado. Así que nuestra fe no nos deja estáticos. Mäs bien nos permite siempre acercarnos más a Dios.<br /><br />Acerquémonos más a Dios con confianza, firmes en nuestra fe en Cristo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20181330</guid><pubDate>Wed, 22 Oct 2025 04:06:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20181330/melp_224_hebreos_6_19.mp3" length="3005190" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«La cual tenemos como segura y firme ancla del alma, y que penetra hasta dentro del velo,» (Hebreos 6:19)

Esta imagen en Hebreos 6 es una de mis favoritas en toda la Biblia. El texto describe la esperanza del creyente como un ancla que está plantado...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«La cual tenemos como segura y firme ancla del alma, y que penetra hasta dentro del velo,» (Hebreos 6:19)<br /><br />Esta imagen en Hebreos 6 es una de mis favoritas en toda la Biblia. El texto describe la esperanza del creyente como un ancla que está plantado firmemente en la misma presencia de Dios. El ancla en sí no tiene fuerza para fijar al barco. Es un trozo de metal pesado, pero su peso no es suficiente en sí para inmovilizar el barco. El áncla tiene que engancharse en algo firme e inamovible, en una roca. Sólo así puede estar seguro el capitán del barco de que las olas y las corrientes no arrastrarán al barco. Aquí el texto dice que la fe del creyente es como un ancla, pero lo importante es notar dónde está fijado este áncla, dentro del velo en la misma presencia de Dios. Si no queremos que las pruebas y las dificultades de esta vida nos arrastren, tenemos que fijar nuestra confianza en Dios como segura y firme ancla del alma. Pero hay algo más en esta imagen. El áncla no sólo guarda el barco de ser arrastrado, sino también permite que se acerque más a dónde está anclado. Si el capitán recoge la cadena del ancla, sirve para acercarse a la roca dónde está enganchado. Así que nuestra fe no nos deja estáticos. Mäs bien nos permite siempre acercarnos más a Dios.<br /><br />Acerquémonos más a Dios con confianza, firmes en nuestra fe en Cristo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,hebreos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/1fc7c135a73407b857a512a7e4dd0e41.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_051-Hebreos_5_14</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-051-hebreos-5-14--17353161</link><description><![CDATA["pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal." (Hebreos 5:14)<br /><br />El autor de la espístola a los Hebreos aquí habla de la madurez espiritual. He conocido a cristianos que miden la madurez espiritual por la libertad que sienten en hacer lo que otro cristiano llama pecado. Pero aquí vemos que la madurez espiritual está basada en el entrenamiento de la conciencia para discernir lo que es correcto y lo que no lo es. O sea, la prueba de que un cristiano está creciendo en madurez es el desarrollo de su capacidad de escuchar y obedecer la voz del Espíritu Santo. El crecimiento espiritual no es una forma de compararnos entre nosotros para ver si somos superiores a nuestros hermanos sino nuestra capacidad de andar en comunión diariamente con el Señor.<br /><br />No sé de vosotros pero yo deseo seguir creciendo espiritualmente. Quiero discernir la dirección del Espíritu en mi vida día tras día para evitar el pecado y estar lleno de su fruto. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17353161</guid><pubDate>Tue, 21 Oct 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17353161/melp_051_hebreos_5_14.mp3" length="2973036" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal." (Hebreos 5:14)

El autor de la espístola a los Hebreos aquí habla de la madurez...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal." (Hebreos 5:14)<br /><br />El autor de la espístola a los Hebreos aquí habla de la madurez espiritual. He conocido a cristianos que miden la madurez espiritual por la libertad que sienten en hacer lo que otro cristiano llama pecado. Pero aquí vemos que la madurez espiritual está basada en el entrenamiento de la conciencia para discernir lo que es correcto y lo que no lo es. O sea, la prueba de que un cristiano está creciendo en madurez es el desarrollo de su capacidad de escuchar y obedecer la voz del Espíritu Santo. El crecimiento espiritual no es una forma de compararnos entre nosotros para ver si somos superiores a nuestros hermanos sino nuestra capacidad de andar en comunión diariamente con el Señor.<br /><br />No sé de vosotros pero yo deseo seguir creciendo espiritualmente. Quiero discernir la dirección del Espíritu en mi vida día tras día para evitar el pecado y estar lleno de su fruto. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,hebreos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/32f4f8a5c4977f56362e4d55762ac28c.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_220 - Hebreos_3_12</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-220-hebreos-3-12--20021611</link><description><![CDATA[«Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo;» (Hebreos 3:12)<br /><br />La epístola a los Hebreos está repleta de advertencias y, como suele ocurrir con una advertencia, a veces creemos que las advertencias están para los demás pero no para nosotros. Cuando leamos esta, debemos reconocer que el peligro de que nos advierte es real. Igual nos gustaría pensar que jamás nos podría ocurrir, pero es precisamente el contexto del argumento del pasaje. Si creemos que jamás podríamos llegar a apartarnos de nuestro Dios, nos ponemos en un lugar muy peligroso. Una actitud incrédula es suficiente para apartarnos de nuestro andar con Dios. Pero el pasaje va más allá de la advertencia para darnos una defensa en el versículo siguiente: «antes exhortaos los unos a los otros cada día ... para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado.» (3:13). El propósito de Dios es que cada creyente tenga una congregación dónde puede pertenecer y ministrar. Debemos exhortar y animar a nuestros hermanos en la fe para ayudarles a no caer en la trampa del pecado engañoso y a la vez, recibir el mismo ministerio de ellos para nuestro beneficio. Esta familia espiritual de hermanos que se exhortan y se animan unos a otros es parte del plan de Dios para evitar un corazón malo de incredulidad.<br /><br />Guardemos nuestro corazón contra la incredulidad y luego ayudemos a nuestros hermanos a hacer lo mismo también. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20021611</guid><pubDate>Fri, 17 Oct 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20021611/melp_220_hebreos_3_12.mp3" length="2998886" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo;» (Hebreos 3:12)

La epístola a los Hebreos está repleta de advertencias y, como suele ocurrir con una advertencia, a veces creemos que las...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo;» (Hebreos 3:12)<br /><br />La epístola a los Hebreos está repleta de advertencias y, como suele ocurrir con una advertencia, a veces creemos que las advertencias están para los demás pero no para nosotros. Cuando leamos esta, debemos reconocer que el peligro de que nos advierte es real. Igual nos gustaría pensar que jamás nos podría ocurrir, pero es precisamente el contexto del argumento del pasaje. Si creemos que jamás podríamos llegar a apartarnos de nuestro Dios, nos ponemos en un lugar muy peligroso. Una actitud incrédula es suficiente para apartarnos de nuestro andar con Dios. Pero el pasaje va más allá de la advertencia para darnos una defensa en el versículo siguiente: «antes exhortaos los unos a los otros cada día ... para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado.» (3:13). El propósito de Dios es que cada creyente tenga una congregación dónde puede pertenecer y ministrar. Debemos exhortar y animar a nuestros hermanos en la fe para ayudarles a no caer en la trampa del pecado engañoso y a la vez, recibir el mismo ministerio de ellos para nuestro beneficio. Esta familia espiritual de hermanos que se exhortan y se animan unos a otros es parte del plan de Dios para evitar un corazón malo de incredulidad.<br /><br />Guardemos nuestro corazón contra la incredulidad y luego ayudemos a nuestros hermanos a hacer lo mismo también. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>advertencia,bell,biblia,david,devocional,hebreos,incredulidad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/d11e55d33ef388b591e2580247fe02da.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_219 - Hebreos_2_14</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-219-hebreos-2-14--20021208</link><description><![CDATA[«Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo,» (Hebreos 2:14)<br /><br />El argumento de la Epístola a los Hebreos establece la superioridad de Cristo. Primero presenta a Jesús como Dios y luego continúa para mostrarnos que era también hombre. Jesús es único en que en Él están unidas la naturaleza divina junto con la humana. Y ¿por qué era tan importante que Dios se encarnara? Este versículo enfatiza uno de los propósitos de la encarnación. Jesús participó de carne y sangre para poder morir. Parece extraño a primera vista, pero el argumento es precioso. Dios el Verbo se hizo hombre para poder morir, y así destruir el imperio de la muerte. La cruz parecía una derrota para los que estaban presentes —los dos discípulos de camino a Emaús la vieron así. Pero en realidad era un triunfo porque sellaba la victoria sobre el diablo, el pecado y la muerte. Allí Jesús condenó el poder de la muerte sobre el creyente, derrotando al diablo. El dominio de la maldad es vencido porque el pecado ya no reina sobre los que estamos en Cristo y nos ha librado del temor de la muerte por medio el Espíritu de Dios que mora en nuestros corazones y nos trae convicción y edificación.<br /><br />Vivamos hoy en esta victoria, comprada con la muerte de nuestro Salvador. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20021208</guid><pubDate>Thu, 16 Oct 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20021208/melp_219_hebreos_2_14.mp3" length="2998232" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo,» (Hebreos 2:14)

El argumento de la Epístola a los Hebreos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo,» (Hebreos 2:14)<br /><br />El argumento de la Epístola a los Hebreos establece la superioridad de Cristo. Primero presenta a Jesús como Dios y luego continúa para mostrarnos que era también hombre. Jesús es único en que en Él están unidas la naturaleza divina junto con la humana. Y ¿por qué era tan importante que Dios se encarnara? Este versículo enfatiza uno de los propósitos de la encarnación. Jesús participó de carne y sangre para poder morir. Parece extraño a primera vista, pero el argumento es precioso. Dios el Verbo se hizo hombre para poder morir, y así destruir el imperio de la muerte. La cruz parecía una derrota para los que estaban presentes —los dos discípulos de camino a Emaús la vieron así. Pero en realidad era un triunfo porque sellaba la victoria sobre el diablo, el pecado y la muerte. Allí Jesús condenó el poder de la muerte sobre el creyente, derrotando al diablo. El dominio de la maldad es vencido porque el pecado ya no reina sobre los que estamos en Cristo y nos ha librado del temor de la muerte por medio el Espíritu de Dios que mora en nuestros corazones y nos trae convicción y edificación.<br /><br />Vivamos hoy en esta victoria, comprada con la muerte de nuestro Salvador. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,hebreos,victoria</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ae1fa440b892eaf2dd333732a857d994.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_217 - Hebreos_1_14</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-217-hebreos-1-14--19977405</link><description><![CDATA[«¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?»(Hebreos 1:14)<br /><br />Este versículo forma parte del argumento principal de la primera parte de la epístola a los Hebreos. El apóstol establece la superioridad de Cristo. En el contexto inmediato es la comparación entre Cristo y un ser angelical. El argumento establece que Cristo es superior a cualquier ángel y el punto principal del argumento se basa en el propósito de cada uno. Dios ha dispuesto a los ángeles como espíritus ministradores que Dios envía a favor de sus hijos, los herederos de la salvación. En el libro de Daniel, Dios corre la cortina y nos permite un vistazo de este mundo espíritual. Vemos a Miguel, el príncipe de las huestes celestiales, enviado a servir a Daniel. Pero volviendo al argumento, Cristo, en contraste con los ángeles, no es nuestro siervo. Él no existe para nosotros. Más bien, nosotros existimos para Él. Su razón de ser no es nuestro bien; más bien somos nosotros los que hemos sido salvados para servir. No obstante, el gran misterio del evangelio es que nuestro Salvador se despojó a sí mismo y tomó la forma de un siervo para salvarnos.<br /><br />Es fácil olvidar quien es nuestro Salvador y volvernos orgullosos, como si fuésemos el centro del universo. Pero necesitamos volver a ponernos en nuestro lugar. Como decía Juan, debemos recordar que es necesario que Él crezca y yo mengüe. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19977405</guid><pubDate>Wed, 15 Oct 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19977405/melp_217_hebreos_1_14.mp3" length="2996301" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?»(Hebreos 1:14)

Este versículo forma parte del argumento principal de la primera parte de la epístola a los Hebreos. El apóstol...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?»(Hebreos 1:14)<br /><br />Este versículo forma parte del argumento principal de la primera parte de la epístola a los Hebreos. El apóstol establece la superioridad de Cristo. En el contexto inmediato es la comparación entre Cristo y un ser angelical. El argumento establece que Cristo es superior a cualquier ángel y el punto principal del argumento se basa en el propósito de cada uno. Dios ha dispuesto a los ángeles como espíritus ministradores que Dios envía a favor de sus hijos, los herederos de la salvación. En el libro de Daniel, Dios corre la cortina y nos permite un vistazo de este mundo espíritual. Vemos a Miguel, el príncipe de las huestes celestiales, enviado a servir a Daniel. Pero volviendo al argumento, Cristo, en contraste con los ángeles, no es nuestro siervo. Él no existe para nosotros. Más bien, nosotros existimos para Él. Su razón de ser no es nuestro bien; más bien somos nosotros los que hemos sido salvados para servir. No obstante, el gran misterio del evangelio es que nuestro Salvador se despojó a sí mismo y tomó la forma de un siervo para salvarnos.<br /><br />Es fácil olvidar quien es nuestro Salvador y volvernos orgullosos, como si fuésemos el centro del universo. Pero necesitamos volver a ponernos en nuestro lugar. Como decía Juan, debemos recordar que es necesario que Él crezca y yo mengüe. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,cristo,david,devocional,hebreos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/cdac94ea97063727f97c80a76f1a6a17.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_383-Salmo_131_2</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-383-salmo-131-2--39602531</link><description><![CDATA[«En verdad que me he comportado y he acallado mi alma Como un niño destetado de su madre; Como un niño destetado está mi alma.» (Salmo 131:2)<br /><br />Este versículo es digno de meditación. El salmista describe su alma como quieta, reposada (lit. “verdaderamente he tranquilizado y acallado mi alma”). Podemos deducir que habla de un contexto que naturalmente le provocaría preocupación y miedo, pero su reacción ha sido buscar a Dios y confiar. Luego lo ilustra con una imagen muy interesante. Nos habla de un niño destetado al lado de su madre (en la traducción simplemente dice “de su madre” pero la idea es que el niño está al lado de su madre). En la primera etapa de la vida un niño recibe su alimento de su madre pero aquí el salmista especifica que esta etapa ya ha pasado y este niño no se acerca a su madre para recibir alimento sino en confianza bajo su abrazo. No es el bebé llorando porque tiene hambre sino un niño esperando pacientemente para que su madre le prepare comida. Es una imagen preciosa de amor puro, consuelo y confianza. El salmista habla de su relación con Dios. Nos es fácil acercarnos a Dios impacientes para recibir de Él. Muchas veces venimos cuando tenemos problemas y esperamos que Dios solucione todo, ya. Pero aquí el salmista describe una actitud más madura. Ve a sí mismo como un hijo tranquilo en comunión con su Dios. Y así nos anima de vivir “desde ahora y para siempre”.<br /><br />Acerquémonos a Dios hoy para gozar de su comunión y confiar en Él. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/39602531</guid><pubDate>Tue, 14 Oct 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/39602531/melp_383_salmo_31_2.mp3" length="2998151" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«En verdad que me he comportado y he acallado mi alma Como un niño destetado de su madre; Como un niño destetado está mi alma.» (Salmo 131:2)

Este versículo es digno de meditación. El salmista describe su alma como quieta, reposada (lit....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«En verdad que me he comportado y he acallado mi alma Como un niño destetado de su madre; Como un niño destetado está mi alma.» (Salmo 131:2)<br /><br />Este versículo es digno de meditación. El salmista describe su alma como quieta, reposada (lit. “verdaderamente he tranquilizado y acallado mi alma”). Podemos deducir que habla de un contexto que naturalmente le provocaría preocupación y miedo, pero su reacción ha sido buscar a Dios y confiar. Luego lo ilustra con una imagen muy interesante. Nos habla de un niño destetado al lado de su madre (en la traducción simplemente dice “de su madre” pero la idea es que el niño está al lado de su madre). En la primera etapa de la vida un niño recibe su alimento de su madre pero aquí el salmista especifica que esta etapa ya ha pasado y este niño no se acerca a su madre para recibir alimento sino en confianza bajo su abrazo. No es el bebé llorando porque tiene hambre sino un niño esperando pacientemente para que su madre le prepare comida. Es una imagen preciosa de amor puro, consuelo y confianza. El salmista habla de su relación con Dios. Nos es fácil acercarnos a Dios impacientes para recibir de Él. Muchas veces venimos cuando tenemos problemas y esperamos que Dios solucione todo, ya. Pero aquí el salmista describe una actitud más madura. Ve a sí mismo como un hijo tranquilo en comunión con su Dios. Y así nos anima de vivir “desde ahora y para siempre”.<br /><br />Acerquémonos a Dios hoy para gozar de su comunión y confiar en Él. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/c98701f13708a4bc5f902fd343e1c880.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_212 - Tito_3_2</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-212-tito-3-2--19856433</link><description><![CDATA[«Que a nadie difamen, que no sean pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres.» (Tito 3:2)<br /><br />En su instrucción a Tito, Pablo le recuerda sobre el comportamiento que es digno del evangelio. Como es común en Pablo, vemos primero el tema en negativo y luego en positivo. El comportamiento común del cristiano no debe incluir la difamación ni las peleas. Nos es tan fácil hablar de otros y causar peleas por nuestras palabras, pero jamás debemos usar nuestra lengua de esta manera. Más bien debemos ser conocidos por nuestra amabilidad y mansedumbre. Estas dos palabras hablan de una persona bajo el control del Espíritu Santo, una persona llena de virtud. La palabra traducida amable significa una disposición enfocada en otros que en vez de demandar sus propios derechos busca ayudar a los demás. Y la palabra mansedumbre habla de una sumisión de nuestras fuerzas al control de Dios. O sea, como lo resumía Pablo en Romanos, debemos andar en el Espíritu para no satisfacer los deseos de la carne.<br /><br />¿Cómo somos conocidos? Los que nos conocen deben notar nuestra amabilidad y nuestra mansedumbre. Debe ser evidente que nuestras vidas están bajo el control del Espíritu Santo, porque su fruto debe llenar nuestras vidas. Pidamos hoy que el Espíritu nos controle y luego obedezcamos lo que está revelado en la Palabra. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19856433</guid><pubDate>Mon, 13 Oct 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19856433/melp_212_tito_3_2.mp3" length="2993179" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Que a nadie difamen, que no sean pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres.» (Tito 3:2)

En su instrucción a Tito, Pablo le recuerda sobre el comportamiento que es digno del evangelio. Como es común en Pablo,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Que a nadie difamen, que no sean pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres.» (Tito 3:2)<br /><br />En su instrucción a Tito, Pablo le recuerda sobre el comportamiento que es digno del evangelio. Como es común en Pablo, vemos primero el tema en negativo y luego en positivo. El comportamiento común del cristiano no debe incluir la difamación ni las peleas. Nos es tan fácil hablar de otros y causar peleas por nuestras palabras, pero jamás debemos usar nuestra lengua de esta manera. Más bien debemos ser conocidos por nuestra amabilidad y mansedumbre. Estas dos palabras hablan de una persona bajo el control del Espíritu Santo, una persona llena de virtud. La palabra traducida amable significa una disposición enfocada en otros que en vez de demandar sus propios derechos busca ayudar a los demás. Y la palabra mansedumbre habla de una sumisión de nuestras fuerzas al control de Dios. O sea, como lo resumía Pablo en Romanos, debemos andar en el Espíritu para no satisfacer los deseos de la carne.<br /><br />¿Cómo somos conocidos? Los que nos conocen deben notar nuestra amabilidad y nuestra mansedumbre. Debe ser evidente que nuestras vidas están bajo el control del Espíritu Santo, porque su fruto debe llenar nuestras vidas. Pidamos hoy que el Espíritu nos controle y luego obedezcamos lo que está revelado en la Palabra. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,comportamiento,david,devocional,tito</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/34195115521732321c41bc9308f8d588.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_578-Tito_1_9</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-578-tito-1-9--45461393</link><description><![CDATA[«retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen.» (Tito 1:9).<br /><br />El obispo, otro nombre para el pastor en la iglesia primitiva, debía ser un hombre capacitado para exhortar y convencer. La sana enseñanza de la Palabra es la base de la exhortación para que la congregación pueda crecer espiritualmente en su andar con el Señor. Su capacidad de convencer o contestar a los opositores de la fe también era necesaria. La congregación necesita poder preguntar sobre las acusaciones que los incrédulos hacen, y el pastor debe poder tomar la palabra de Dios y contestar estas dudas. Tanto el ministerio de la sana enseñanza como el de contestar a las acusaciones están basados en la palabra fiel. O sea, la capacidad de exhortar y convencer proviene del hecho de que el ministro sea retenedor de la Palabra. Literalmente, la idea es que alguien agarra fuerte y no suelta, ama la palabra (“llegará” en Mateo 6:24). Ahora bien, lo que Dios busca en el obispo aquí realmente es lo mismo que debe existir en la vida de todo creyente. Todos debemos ser retenedores de la palabra fiel. Todos debemos amar y aferrarnos de la palabra todos los días, reteniendo lo que Dios nos está enseñando para que nuestras vidas sean cambiadas día tras día.<br /><br />Tomemos tiempo hoy para pasar tiempo en la palabra, pero no de manera casual. Más bien leamos para retener la palabra fiel. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45461393</guid><pubDate>Thu, 09 Oct 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45461393/melp_578_tito_1_9.mp3" length="2986722" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen.» (Tito 1:9).

El obispo, otro nombre para el pastor en la iglesia primitiva, debía ser un hombre capacitado...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen.» (Tito 1:9).<br /><br />El obispo, otro nombre para el pastor en la iglesia primitiva, debía ser un hombre capacitado para exhortar y convencer. La sana enseñanza de la Palabra es la base de la exhortación para que la congregación pueda crecer espiritualmente en su andar con el Señor. Su capacidad de convencer o contestar a los opositores de la fe también era necesaria. La congregación necesita poder preguntar sobre las acusaciones que los incrédulos hacen, y el pastor debe poder tomar la palabra de Dios y contestar estas dudas. Tanto el ministerio de la sana enseñanza como el de contestar a las acusaciones están basados en la palabra fiel. O sea, la capacidad de exhortar y convencer proviene del hecho de que el ministro sea retenedor de la Palabra. Literalmente, la idea es que alguien agarra fuerte y no suelta, ama la palabra (“llegará” en Mateo 6:24). Ahora bien, lo que Dios busca en el obispo aquí realmente es lo mismo que debe existir en la vida de todo creyente. Todos debemos ser retenedores de la palabra fiel. Todos debemos amar y aferrarnos de la palabra todos los días, reteniendo lo que Dios nos está enseñando para que nuestras vidas sean cambiadas día tras día.<br /><br />Tomemos tiempo hoy para pasar tiempo en la palabra, pero no de manera casual. Más bien leamos para retener la palabra fiel. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,palabra,tito</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_208 - 2Timoteo_4_16</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-208-2timoteo-4-16--19718471</link><description><![CDATA[«En mi primera defensa ninguno estuvo a mi lado, sino que todos me desampararon; no les sea tomado en cuenta.» (2 Timoteo‬ ‭4:16‬)<br /><br />¿Podemos imaginar cómo fue para Pablo llegar al día de su juicio ante las autoridades y encontrarse solo? Algunos de los que habían estado con él le habían desamparado. En el versículo 10 nos dice que Demas le había abandonado, desviándose tras el amor de este mundo. Otros, como Crescente y Tito, estaban ocupados en la obra tanto en Galacia como en Dalmacia. Lo que más me llama la atención es que no hay amargura en el apóstol. Podría haber pronunciado una maldición sobre los que le habían abandonado, pero en cambio ora que Dios no lo tenga en cuenta. Y eso lo puede hacer porque reconocía que el Señor estuvo a su lado y le dio fuerzas (17). En su soledad, se manifestó la presencia y el poder de Dios. <br /><br />Quizás tendremos situaciones difíciles en que no nos encontramos apoyados y rodeados de las personas que esperaríamos que estuvieran. Igual se trata de personas con quienes hemos estado en sus dificultades pero ahora nos sentimos abandonados. En estos momentos siempre debemos tener cuidado con la amargura. Debemos abrir nuestros ojos y buscar a Dios. Él siempre estará a nuestro lado para apoyarnos con su presencia y su poder. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19718471</guid><pubDate>Wed, 08 Oct 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19718471/melp_208_2timoteo_4_16.mp3" length="2989024" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«En mi primera defensa ninguno estuvo a mi lado, sino que todos me desampararon; no les sea tomado en cuenta.» (2 Timoteo‬ ‭4:16‬)

¿Podemos imaginar cómo fue para Pablo llegar al día de su juicio ante las autoridades y encontrarse solo? Algunos de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«En mi primera defensa ninguno estuvo a mi lado, sino que todos me desampararon; no les sea tomado en cuenta.» (2 Timoteo‬ ‭4:16‬)<br /><br />¿Podemos imaginar cómo fue para Pablo llegar al día de su juicio ante las autoridades y encontrarse solo? Algunos de los que habían estado con él le habían desamparado. En el versículo 10 nos dice que Demas le había abandonado, desviándose tras el amor de este mundo. Otros, como Crescente y Tito, estaban ocupados en la obra tanto en Galacia como en Dalmacia. Lo que más me llama la atención es que no hay amargura en el apóstol. Podría haber pronunciado una maldición sobre los que le habían abandonado, pero en cambio ora que Dios no lo tenga en cuenta. Y eso lo puede hacer porque reconocía que el Señor estuvo a su lado y le dio fuerzas (17). En su soledad, se manifestó la presencia y el poder de Dios. <br /><br />Quizás tendremos situaciones difíciles en que no nos encontramos apoyados y rodeados de las personas que esperaríamos que estuvieran. Igual se trata de personas con quienes hemos estado en sus dificultades pero ahora nos sentimos abandonados. En estos momentos siempre debemos tener cuidado con la amargura. Debemos abrir nuestros ojos y buscar a Dios. Él siempre estará a nuestro lado para apoyarnos con su presencia y su poder. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2timoteo,amargura,bell,biblia,david,devocional,poder,presencia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b7540735dacd20605cdd89dfaa09e8aa.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_204 - 2Timoteo_2_7</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-204-2timoteo-2-7--19635275</link><description><![CDATA[«Considera lo que digo, y el Señor te dé entendimiento en todo.» (2 Timoteo 2:7)<br /><br />Este versículo explica bien el proceso detrás de leer y estudiar la Biblia. Aquí Pablo exhorta a Timoteo primeramente a que considere bien lo escrito en su epístola. El primer paso es aplicarse para comprender la instrucción. Podríamos decir que es la parte humana del proceso. Para poder considerar lo que Pablo decía, Timoteo tenía que prestar atención a lo que estaba leyendo y pensar, analizar, incluso estudiar. Pero esto no es simplemente un esfuerzo académico. Por eso continúa el apóstol con la promesa, el Señor dará entendimiento en todo. Timoteo tenía que hacer su parte pero también necesitaba al Señor. Sólo Dios nos puede dar el entendimiento que necesitamos para verdaderamente comprender su Palabra. Para nosotros el proceso es igual. Debemos abrir la Palabra todos los días y leer y estudiar, pero a la vez dependemos del Señor para que nos dé entendimiento en todo. Tenemos que aplicarnos en hacer nuestra parte, pero a la vez debemos reconocer nuestra necesidad de recibir entendimiento de Dios. Sinceramente, no hay nada más precioso que notar que estamos creciendo en nuestro entendimiento y en nuestra relación con el Señor, no solamente porque nos estamos esforzando en la lectura y en el estudio de la Palabra sino porque Dios nos está dando entendimiento en todo.<br /><br />Tomemos tiempo hoy para considerar la Palabra y dejar que el Señor nos dé entendimiento. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19635275</guid><pubDate>Mon, 06 Oct 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19635275/melp_204_2timoteo_2_7.mp3" length="2984370" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Considera lo que digo, y el Señor te dé entendimiento en todo.» (2 Timoteo 2:7)

Este versículo explica bien el proceso detrás de leer y estudiar la Biblia. Aquí Pablo exhorta a Timoteo primeramente a que considere bien lo escrito en su epístola. El...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Considera lo que digo, y el Señor te dé entendimiento en todo.» (2 Timoteo 2:7)<br /><br />Este versículo explica bien el proceso detrás de leer y estudiar la Biblia. Aquí Pablo exhorta a Timoteo primeramente a que considere bien lo escrito en su epístola. El primer paso es aplicarse para comprender la instrucción. Podríamos decir que es la parte humana del proceso. Para poder considerar lo que Pablo decía, Timoteo tenía que prestar atención a lo que estaba leyendo y pensar, analizar, incluso estudiar. Pero esto no es simplemente un esfuerzo académico. Por eso continúa el apóstol con la promesa, el Señor dará entendimiento en todo. Timoteo tenía que hacer su parte pero también necesitaba al Señor. Sólo Dios nos puede dar el entendimiento que necesitamos para verdaderamente comprender su Palabra. Para nosotros el proceso es igual. Debemos abrir la Palabra todos los días y leer y estudiar, pero a la vez dependemos del Señor para que nos dé entendimiento en todo. Tenemos que aplicarnos en hacer nuestra parte, pero a la vez debemos reconocer nuestra necesidad de recibir entendimiento de Dios. Sinceramente, no hay nada más precioso que notar que estamos creciendo en nuestro entendimiento y en nuestra relación con el Señor, no solamente porque nos estamos esforzando en la lectura y en el estudio de la Palabra sino porque Dios nos está dando entendimiento en todo.<br /><br />Tomemos tiempo hoy para considerar la Palabra y dejar que el Señor nos dé entendimiento. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2timoteo,bell,biblia,david,devocional,palabra</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/25ad0c28f45907b15440478cfff33aaf.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_203 - 2Tim_1_9</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-203-2tim-1-9--19635276</link><description><![CDATA[«nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos,» (2 Timoteo 1:9)<br /><br />Siempre nos conviene recordar cómo funciona nuestra salvación. Dios nos llamó, no porque éramos buenas personas o veía potencial en nosotros. Una vez que entendemos lo que la Biblia nos revela sobre nuestra verdadera condición como pecadores, es absurdo imaginar que Dios estaría impresionado con nosotros. Más bien es que Dios tenía un propósito en llamarnos y por eso nos ha mostrado gracia por medio de Cristo Jesús. Y ¿cuál es ese propósito? En este versículo lo vemos en la frase, el llamamiento santo. Dios quiere transformar la vida de pecadores miserables en un reflejo de su misma santidad. Dios es glorificado cuando un pecador salvado por Cristo vive como hijo de Dios. Tristemente vivimos en un día en que miles de personas nombran a Dios para su propia conveniencia. Dios es una mera formula que imaginan que les ayudará a conseguir lo que siempre han deseado. Pero la verdad bíblica nos enseña lo opuesto. Nos entregamos a Dios para que Él haga de nosotros lo que siempre ha querido hacer desde el principio, un pueblo santo que refleje a su Dios.<br /><br />¿Puede Dios hacer en nosotros hoy todo lo que desea? En oración volvamos al Señor hoy para pedir que siga cumpliendo su llamamiento santo en nosotros por medio de su Espíritu Santo que mora en nosotros. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19635276</guid><pubDate>Fri, 03 Oct 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19635276/melp_203_2tim_1_9.mp3" length="2984370" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos,» (2 Timoteo 1:9)

Siempre nos conviene recordar cómo funciona nuestra...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos,» (2 Timoteo 1:9)<br /><br />Siempre nos conviene recordar cómo funciona nuestra salvación. Dios nos llamó, no porque éramos buenas personas o veía potencial en nosotros. Una vez que entendemos lo que la Biblia nos revela sobre nuestra verdadera condición como pecadores, es absurdo imaginar que Dios estaría impresionado con nosotros. Más bien es que Dios tenía un propósito en llamarnos y por eso nos ha mostrado gracia por medio de Cristo Jesús. Y ¿cuál es ese propósito? En este versículo lo vemos en la frase, el llamamiento santo. Dios quiere transformar la vida de pecadores miserables en un reflejo de su misma santidad. Dios es glorificado cuando un pecador salvado por Cristo vive como hijo de Dios. Tristemente vivimos en un día en que miles de personas nombran a Dios para su propia conveniencia. Dios es una mera formula que imaginan que les ayudará a conseguir lo que siempre han deseado. Pero la verdad bíblica nos enseña lo opuesto. Nos entregamos a Dios para que Él haga de nosotros lo que siempre ha querido hacer desde el principio, un pueblo santo que refleje a su Dios.<br /><br />¿Puede Dios hacer en nosotros hoy todo lo que desea? En oración volvamos al Señor hoy para pedir que siga cumpliendo su llamamiento santo en nosotros por medio de su Espíritu Santo que mora en nosotros. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2timoteo,bell,biblia,david,devocional,salvación,santidad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/25ad0c28f45907b15440478cfff33aaf.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_202 - 1Tim_6_17</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-202-1tim-6-17--19622925</link><description><![CDATA[«A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos.» (1 Timoteo 6:17)<br /><br />Igual jamás nos hubiéramos colocado en la categoría de los «ricos de este siglo», pero seguramente en comparación con la mayoría de los cristianos del primer siglo, lo somos. Por lo tanto, hacemos bien en leer estas palabras como si estuvieran dirigidas a nosotros. El apóstol nos dice que tengamos cuidado de no poner nuestra esperanza en las posesiones que Dios nos ha dado, porque son inciertas. El primer peligro que enfrentamos, según este versículo, es llegar a ser altivos, o sea, orgullosos, confiando en nuestras propias capacidades materiales en vez de confiar en el Dios vivo. Pero Pablo nos advierte también de otro peligro. Podemos llegar a disfrutar estas riquezas de la forma incorrecta. Ahora bien, el pensamiento bíblico no es que sea un pecado disfrutar de las riquezas. No, incluso nos dice que Dios nos ha dado las riquezas en abundancia precisamente para que las disfrutemos. Pero lo importante es saber cómo disfrutar lo que Dios nos ha dado. Si seguimos leyendo, vemos la forma en que Dios quiere que disfrutemos nuestras posesiones. El versículo siguiente dice, «Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos». Debemos aprender a disfrutar de lo que DIos nos ha dado haciendo el bien y ayudando a otros.<br /><br />Disfrutemos hoy de todo lo material que Dios nos ha dado en abundancia, haciendo el bien y ayudando a otros. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19622925</guid><pubDate>Thu, 02 Oct 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19622925/melp_202_1tim_6_17.mp3" length="2980842" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos.» (1 Timoteo 6:17)

Igual jamás nos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos.» (1 Timoteo 6:17)<br /><br />Igual jamás nos hubiéramos colocado en la categoría de los «ricos de este siglo», pero seguramente en comparación con la mayoría de los cristianos del primer siglo, lo somos. Por lo tanto, hacemos bien en leer estas palabras como si estuvieran dirigidas a nosotros. El apóstol nos dice que tengamos cuidado de no poner nuestra esperanza en las posesiones que Dios nos ha dado, porque son inciertas. El primer peligro que enfrentamos, según este versículo, es llegar a ser altivos, o sea, orgullosos, confiando en nuestras propias capacidades materiales en vez de confiar en el Dios vivo. Pero Pablo nos advierte también de otro peligro. Podemos llegar a disfrutar estas riquezas de la forma incorrecta. Ahora bien, el pensamiento bíblico no es que sea un pecado disfrutar de las riquezas. No, incluso nos dice que Dios nos ha dado las riquezas en abundancia precisamente para que las disfrutemos. Pero lo importante es saber cómo disfrutar lo que Dios nos ha dado. Si seguimos leyendo, vemos la forma en que Dios quiere que disfrutemos nuestras posesiones. El versículo siguiente dice, «Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos». Debemos aprender a disfrutar de lo que DIos nos ha dado haciendo el bien y ayudando a otros.<br /><br />Disfrutemos hoy de todo lo material que Dios nos ha dado en abundancia, haciendo el bien y ayudando a otros. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1timoteo,ayudar,bell,biblia,david,devocional,riqueza</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/aa4519cc74eb4e2416640e1fb04a7527.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_200 - 1Tim_5_24-25</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-200-1tim-5-24-25--19545061</link><description><![CDATA[«Los pecados de algunos hombres se hacen patentes antes que ellos vengan a juicio, mas a otros se les descubren después. Asimismo se hacen manifiestas las buenas obras; y las que son de otra manera (o sea, las que no son manifiestas), no pueden permanecer ocultas.» (1 Timoteo 5:24-25)<br /><br />Pablo aquí advierte a Timoteo sobre cómo tratar con los problemas en la iglesia. Hay algunos pecados que son evidentes en seguida, pero hay otros que no se manifiestan hasta mucho después. A veces uno peca contra otro y se nota la presencia del pecado y hay que actuar en seguida. Pero otras veces, todo parece que va bien, pero sólo después, se manifiesta el pecado escondido. Pablo usa esta verdad para enseñar otra verdad igualmente importante para enfatizar. De la misma forma, hay buenas acciones que otros reconocen y ven, pero también hay buenas acciones que no se hacen manifiestas hasta mucho después. Cuando en nuestra traducción dice “las que son de otra manera” suena que está hablando de malas otras, pero si quitamos la frase añadida “de otra manera”, lo entendemos mejor, las que no son manifiestas. Seguro que todos hemos experimentado esta realidad. Igual hemos ayudado a una persona y parece que ni se ha dado cuenta. Podemos tener la sensación de que nadie se ha dado cuenta de lo que hemos hecho. Nuestra tentación en tales casos es pensar que no ha valido la pena. Pero aquí la Biblia nos dice que lo que hemos hecho no puede permanecer oculto. Dios lo ha visto y si lo hemos hecho para Él, no habrá sido en vano.<br /><br />No nos cansemos en hacer el bien, incluso si parece que no lo ha visto nadie. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19545061</guid><pubDate>Wed, 01 Oct 2025 04:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19545061/melp_200_1tim_5_24_25.mp3" length="2972351" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Los pecados de algunos hombres se hacen patentes antes que ellos vengan a juicio, mas a otros se les descubren después. 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De la misma forma, hay buenas acciones que otros reconocen y ven, pero también hay buenas acciones que no se hacen manifiestas hasta mucho después. Cuando en nuestra traducción dice “las que son de otra manera” suena que está hablando de malas otras, pero si quitamos la frase añadida “de otra manera”, lo entendemos mejor, las que no son manifiestas. Seguro que todos hemos experimentado esta realidad. Igual hemos ayudado a una persona y parece que ni se ha dado cuenta. Podemos tener la sensación de que nadie se ha dado cuenta de lo que hemos hecho. Nuestra tentación en tales casos es pensar que no ha valido la pena. Pero aquí la Biblia nos dice que lo que hemos hecho no puede permanecer oculto. Dios lo ha visto y si lo hemos hecho para Él, no habrá sido en vano.<br /><br />No nos cansemos en hacer el bien, incluso si parece que no lo ha visto nadie. 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Es una imagen gráfica de gran sufrimiento que seguramente parecía insoportable. Pero lo que dice a continuación es lo sorprendente. En medio de este dolor, el salmista declara que Dios es justo. Lo natural hubiera sido quejarse de Dios o preguntar por qué, pero en medio de la dificultad, el salmista escoge afirmar que Dios es justo y al final juzgará a los impíos. La fe del salmista en la justicia de Dios es lo único que le permite aguantar las pruebas que le angustiaban sin sucumbir a la derrota o a la amargura (ver 129:2). Jamás es fácil alabar a Dios en los momentos oscuros de nuestro caminar por este mundo, pero ¡es necesario! Cuando perdemos de vista el carácter de nuestro Dios, estamos en grave peligro de sucumbir ante la prueba. Pero si miramos para atrás, veremos que Dios jamás nos ha abandonado en el pasado y siempre nos ha dado la fuerza necesaria para seguir adelante en la prueba para su gloria. <br /><br />Confiemos y adoremos a Dios hoy por fe porque su carácter jamás cambia. Ha sido, es y siempre será justo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/31026558</guid><pubDate>Mon, 29 Sep 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/31026558/melp_363_salmo_129_3_4.mp3" length="2996244" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"«Sobre mis espaldas araron los aradores; Hicieron largos surcos. Jehová es justo;» (Salmo 129:3-4a)

El salmo 129 describe las dificultades que Israel sufrió como nación, pero las verdades que expresa son perfectamente aplicables al creyente en las...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["«Sobre mis espaldas araron los aradores; Hicieron largos surcos. Jehová es justo;» (Salmo 129:3-4a)<br /><br />El salmo 129 describe las dificultades que Israel sufrió como nación, pero las verdades que expresa son perfectamente aplicables al creyente en las pruebas. En este versículo el salmista describe el sufrimiento que había experimentado a manos de sus angustiadores. Era como si hubieran estado arando sobre sus espaldas con largos surcos. Es una imagen gráfica de gran sufrimiento que seguramente parecía insoportable. Pero lo que dice a continuación es lo sorprendente. En medio de este dolor, el salmista declara que Dios es justo. Lo natural hubiera sido quejarse de Dios o preguntar por qué, pero en medio de la dificultad, el salmista escoge afirmar que Dios es justo y al final juzgará a los impíos. La fe del salmista en la justicia de Dios es lo único que le permite aguantar las pruebas que le angustiaban sin sucumbir a la derrota o a la amargura (ver 129:2). Jamás es fácil alabar a Dios en los momentos oscuros de nuestro caminar por este mundo, pero ¡es necesario! Cuando perdemos de vista el carácter de nuestro Dios, estamos en grave peligro de sucumbir ante la prueba. Pero si miramos para atrás, veremos que Dios jamás nos ha abandonado en el pasado y siempre nos ha dado la fuerza necesaria para seguir adelante en la prueba para su gloria. <br /><br />Confiemos y adoremos a Dios hoy por fe porque su carácter jamás cambia. Ha sido, es y siempre será justo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>alabanza,bell,biblia,david,devocional,fe,prueba,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/4e1756dfd88ca0c3ceaf61b9bd4b28ab.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_560_Salmo_126_3</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-560-salmo-126-3--45067038</link><description><![CDATA[«Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros; Estaremos alegres.» (Salmo 126:3)<br /><br />Estas palabras parecen ser la expresión de un corazón de gratitud por las bendiciones recibidas de Dios. Pero cuando miramos bien el contexto, vemos que hablan de la esperanza del retorno de los exilios de Judá. Aunque los primeros dos versículos contemplan un momento de gozo, el versículo cuatro nos hace entender que todavía no ha llegado ese momento. Es en realidad una petición que Dios cumpla su promesa a su pueblo. En este contexto, el versículo tres no es el gozo de haber recibido bendiciones sino el gozo de fe que contempla lo que Dios está haciendo y hará. Este texto me hace meditar en los tiempos. ¿Qué pasa cuando Dios está en medio de hacer grandes cosas para su pueblo? Muchas veces nuestro problema es que en ese momento realmente no notamos las grandes cosas que está haciendo Dios y por lo tanto nos cuesta alegrarnos. Por eso Santiago nos anima a “tenerlo por sumo gozo” cuando estemos en diversas pruebas. Debemos creer por fe que Dios está haciendo grandes cosas aún cuando no lo vemos o nos cuesta entenderlo. ¡Este salmo nos recuerda que los que han sembrado con lágrimas segarán con regocijo! Es primordial que aprendamos a confiar en la buena voluntad de Dios para nosotros y dejar que Él nos llene del fruto espiritual del gozo.<br /><br />Podemos estar alegres hoy por medio de la fe, porque grandes cosas ha hecho, está haciendo y hará Jehová con nosotros. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45067038</guid><pubDate>Fri, 26 Sep 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45067038/melp_560_salmo_126_3.mp3" length="2986725" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros; Estaremos alegres.» (Salmo 126:3)

Estas palabras parecen ser la expresión de un corazón de gratitud por las bendiciones recibidas de Dios. Pero cuando miramos bien el contexto, vemos que hablan de la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros; Estaremos alegres.» (Salmo 126:3)<br /><br />Estas palabras parecen ser la expresión de un corazón de gratitud por las bendiciones recibidas de Dios. Pero cuando miramos bien el contexto, vemos que hablan de la esperanza del retorno de los exilios de Judá. Aunque los primeros dos versículos contemplan un momento de gozo, el versículo cuatro nos hace entender que todavía no ha llegado ese momento. Es en realidad una petición que Dios cumpla su promesa a su pueblo. En este contexto, el versículo tres no es el gozo de haber recibido bendiciones sino el gozo de fe que contempla lo que Dios está haciendo y hará. Este texto me hace meditar en los tiempos. ¿Qué pasa cuando Dios está en medio de hacer grandes cosas para su pueblo? Muchas veces nuestro problema es que en ese momento realmente no notamos las grandes cosas que está haciendo Dios y por lo tanto nos cuesta alegrarnos. Por eso Santiago nos anima a “tenerlo por sumo gozo” cuando estemos en diversas pruebas. Debemos creer por fe que Dios está haciendo grandes cosas aún cuando no lo vemos o nos cuesta entenderlo. ¡Este salmo nos recuerda que los que han sembrado con lágrimas segarán con regocijo! Es primordial que aprendamos a confiar en la buena voluntad de Dios para nosotros y dejar que Él nos llene del fruto espiritual del gozo.<br /><br />Podemos estar alegres hoy por medio de la fe, porque grandes cosas ha hecho, está haciendo y hará Jehová con nosotros. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,fe,gozo,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_196 - 1Tim_1_13</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-196-1tim-1-13--19489932</link><description><![CDATA[«habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad.» (1 Timoteo 1:13)<br /><br />Imagino que si hubiéramos preguntado al fariseo, Saulo de Tarso, si era blasfemo, se habría ofendido. Según su punto de vista, él era el ejemplo de religiosidad. No obstante cuando conoció al Señor, se cambió por completo su punto de visto. Dios le hizo ver cómo realmente era: blasfemo, perseguidor e injuriador. No podemos fiarnos de nuestra percepción de nosotros mismos. Siempre damos a nosotros mismos el beneficio de la duda y por lo tanto creemos que somos básicamente buenos y por lo menos, no tan malos como otros. Pero Dios en misericordia nos permite llegar a vernos como realmente somos. Es la misericordia de Dios porque si nos hubiera abandonado en nuestros pecados, caeríamos bajo la condenación segura de nuestros pecados sin ni siquiera darnos cuenta del peligro. Por su gracia, Dios nos lleva a sentir la convicción de nuestro pecado. Aunque no es una experiencia agradable ver la fea realidad del pecado, la misericordia de Dios nos permite venir a Cristo para que Dios nos pueda convertir en lo que realmente nos hizo para ser, hijos de Dios.<br /><br />Tomemos tiempo en la oración hoy para pedir que Dios examine nuestro corazón y nos haga ver todo lo que en él hay que no le agrada para que podamos confesarlo y encontrar perdón, limpieza y restauración. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19489932</guid><pubDate>Thu, 25 Sep 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19489932/melp_196_1tim_1_13.mp3" length="2972362" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad.» (1 Timoteo 1:13)

Imagino que si hubiéramos preguntado al fariseo, Saulo de Tarso, si era blasfemo, se habría...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad.» (1 Timoteo 1:13)<br /><br />Imagino que si hubiéramos preguntado al fariseo, Saulo de Tarso, si era blasfemo, se habría ofendido. Según su punto de vista, él era el ejemplo de religiosidad. No obstante cuando conoció al Señor, se cambió por completo su punto de visto. Dios le hizo ver cómo realmente era: blasfemo, perseguidor e injuriador. No podemos fiarnos de nuestra percepción de nosotros mismos. Siempre damos a nosotros mismos el beneficio de la duda y por lo tanto creemos que somos básicamente buenos y por lo menos, no tan malos como otros. Pero Dios en misericordia nos permite llegar a vernos como realmente somos. Es la misericordia de Dios porque si nos hubiera abandonado en nuestros pecados, caeríamos bajo la condenación segura de nuestros pecados sin ni siquiera darnos cuenta del peligro. Por su gracia, Dios nos lleva a sentir la convicción de nuestro pecado. Aunque no es una experiencia agradable ver la fea realidad del pecado, la misericordia de Dios nos permite venir a Cristo para que Dios nos pueda convertir en lo que realmente nos hizo para ser, hijos de Dios.<br /><br />Tomemos tiempo en la oración hoy para pedir que Dios examine nuestro corazón y nos haga ver todo lo que en él hay que no le agrada para que podamos confesarlo y encontrar perdón, limpieza y restauración. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1timoteo,bell,biblia,confesión,convicción,david,devocional</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/90c8295a3abdcb8ddf6951cbba007b9d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_191-2Tes_2_8</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-191-2tes-2-8--19382384</link><description><![CDATA[«Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida;» (2 Tesalonicenses‬ ‭2:8‬)<br /><br />En el desenlace del final de los tiempos, se manifestará Anticristo, el gran enemigo de Dios, y será destruido por el espíritu o el viento de la boca de Cristo y con la gloria de su venida. Leemos de esa batalla final y la gloriosa victoria de Cristo en Apocalípsis 19:15. Lo que me llama la atención de este texto es el pensamiento de del espíritu o viente de su boca. Cuando leemos de la creación, notamos que todo fue creado por la Palabra (Colosenses 1:16). Ahora al final de los tiempos, vemos que Dios traerá también la justicia final por medio de la boca de Verbo de Dios. ¡Hay una simetría perfecta en el plan de Dios! Pero mientras tanto, no nos ha abandonado. Tenemos el poder de su palabra escrita en la Biblia para darnos la victoria sobre las tentaciones y el pecado en nuestro andar diario. Como nos recuerda Cristo en su victoria sobre la tentación, no vivimos por pan solamente sino por cada palabra que sale de la boca de Dios. Por eso es tan importante que la leamos y estudiemos. En ella conocemos mejor a nuestro Señor y su plan para nuestras vidas. <br /><br />Tomemos tiempo hoy para leer y meditar en todo lo que Dios nos ha dicho por su palabra para que Dios nos dé victoria hoy sobre el pecado. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19382384</guid><pubDate>Tue, 23 Sep 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19382384/melp_191_2tes_2_8.mp3" length="2972307" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida;» (2 Tesalonicenses‬ ‭2:8‬)

En el desenlace del final de los tiempos, se manifestará Anticristo, el gran enemigo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida;» (2 Tesalonicenses‬ ‭2:8‬)<br /><br />En el desenlace del final de los tiempos, se manifestará Anticristo, el gran enemigo de Dios, y será destruido por el espíritu o el viento de la boca de Cristo y con la gloria de su venida. Leemos de esa batalla final y la gloriosa victoria de Cristo en Apocalípsis 19:15. Lo que me llama la atención de este texto es el pensamiento de del espíritu o viente de su boca. Cuando leemos de la creación, notamos que todo fue creado por la Palabra (Colosenses 1:16). Ahora al final de los tiempos, vemos que Dios traerá también la justicia final por medio de la boca de Verbo de Dios. ¡Hay una simetría perfecta en el plan de Dios! Pero mientras tanto, no nos ha abandonado. Tenemos el poder de su palabra escrita en la Biblia para darnos la victoria sobre las tentaciones y el pecado en nuestro andar diario. Como nos recuerda Cristo en su victoria sobre la tentación, no vivimos por pan solamente sino por cada palabra que sale de la boca de Dios. Por eso es tan importante que la leamos y estudiemos. En ella conocemos mejor a nuestro Señor y su plan para nuestras vidas. <br /><br />Tomemos tiempo hoy para leer y meditar en todo lo que Dios nos ha dicho por su palabra para que Dios nos dé victoria hoy sobre el pecado. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2tesalonicenses,bell,biblia,david,devocional,victoria</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/a7a33faaa71f1fd6c66190b3ce61da51.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_190-2Tes_1_11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-190-2tes-1-11--19281650</link><description><![CDATA[«Por lo cual asimismo oramos siempre por vosotros, para que nuestro Dios os tenga por dignos de su llamamiento, y cumpla todo propósito de bondad y toda obra de fe con su poder,» (‭‭2 Tesalonicenses‬ ‭1:11‬)<br /><br />La oración del apóstol Pablo para estos creyentes es interesante. Su petición habitual era que Dios cumpliera todo propósito de bondad. A primera vista, no nos extraña que hable de propósitos de bondad en referencia a Dios, pero desde Edén, la táctica de Satanás ha sido sembrar dudas sobre la bondad de Dios. La serpiente le dijo a Eva que Dios no le había permitido comer del árbol del conocimiento del bien y del mal porque no quería que ella llegara a ser como Él. Pero tal como lo expresa Pablo aquí, todos los propósitos de Dios son de bondad. Dios jamás ha tenido un propósito para sus hijos que no fuera de bondad. Por lo tanto, Pablo seguía orando que Dios cumpliera sus propósitos en ellos por medio de su poder. Este versículo me recuerda que Dios está detrás de todo lo bueno que hay en la vida del creyente. Todo propósito de bondad que podríamos tener y toda obra de fe que se encuentra en la vida del creyente proviene del poder de Dios que opera en nosotros.<br /><br />Oremos también hoy de esta misma manera, pidiendo que Dios cumpla en nosotros todos sus propósitos de bondad, para Dios sea glorificado en nuestras vidas. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19281650</guid><pubDate>Mon, 22 Sep 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19281650/melp_190_2tes_1_11.mp3" length="2972336" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Por lo cual asimismo oramos siempre por vosotros, para que nuestro Dios os tenga por dignos de su llamamiento, y cumpla todo propósito de bondad y toda obra de fe con su poder,» (‭‭2 Tesalonicenses‬ ‭1:11‬)

La oración del apóstol Pablo para estos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Por lo cual asimismo oramos siempre por vosotros, para que nuestro Dios os tenga por dignos de su llamamiento, y cumpla todo propósito de bondad y toda obra de fe con su poder,» (‭‭2 Tesalonicenses‬ ‭1:11‬)<br /><br />La oración del apóstol Pablo para estos creyentes es interesante. Su petición habitual era que Dios cumpliera todo propósito de bondad. A primera vista, no nos extraña que hable de propósitos de bondad en referencia a Dios, pero desde Edén, la táctica de Satanás ha sido sembrar dudas sobre la bondad de Dios. La serpiente le dijo a Eva que Dios no le había permitido comer del árbol del conocimiento del bien y del mal porque no quería que ella llegara a ser como Él. Pero tal como lo expresa Pablo aquí, todos los propósitos de Dios son de bondad. Dios jamás ha tenido un propósito para sus hijos que no fuera de bondad. Por lo tanto, Pablo seguía orando que Dios cumpliera sus propósitos en ellos por medio de su poder. Este versículo me recuerda que Dios está detrás de todo lo bueno que hay en la vida del creyente. Todo propósito de bondad que podríamos tener y toda obra de fe que se encuentra en la vida del creyente proviene del poder de Dios que opera en nosotros.<br /><br />Oremos también hoy de esta misma manera, pidiendo que Dios cumpla en nosotros todos sus propósitos de bondad, para Dios sea glorificado en nuestras vidas. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2tesalonicenses,bell,biblia,david,devocional,propósitos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b4a3d2b90a10a88b246e348432b81789.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_566-1Tesalonicenses_4_1</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-566-1tesalonicenses-4-1--45191020</link><description><![CDATA[«Por lo demás, hermanos, os rogamos y exhortamos en el Señor Jesús, que de la manera que aprendisteis de nosotros cómo os conviene conduciros y agradar a Dios, así abundéis más y más.» (1 Tesalonicenses 4:1)<br /><br />Este versículo resume el mensaje de Pablo a los nuevos creyentes en Tesalónica, un consejo sencillo y práctico sobre lo que significa estar en Cristo. Por lo que dice aquí, es evidente que mientras Pablo estuvo en la ciudad de Tesalónica, les había enseñado (rogado y exhortado) sobre cómo convenía a los hijos de Dios comportarse, o más literalmente, cómo era necesario andar para agradar a Dios. Ahora por esta carta, Pablo les recuerda que deben vivir en santidad, la voluntad de Dios para cada creyente (4:3), buscando apartarse del pecado y andar en novedad de vida (4:3-7). Si nosotros nos entregamos al Espíritu Santo para que Él produzca esta santidad en nuestras vidas, el resultado será una vida apartada del pecado que agrada a Dios. Pero allí no termina. Pablo añade que debemos abundar más y más en esta santidad. No hay lugar para acomodarnos y contentarnos con el nivel de santidad que hemos alcanzado hasta ese momento. Más bien debemos reconocer que jamás lograremos por completo la santidad que Dios merece y por lo tanto la vida del creyente ha de ser una búsqueda contínua de más y más santidad.<br /><br />Busquemos hoy abundar aún más y más en la santidad por la obra del Espíritu de Dios en nosotros para así glorificar y agradar a nuestro Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45191020</guid><pubDate>Thu, 18 Sep 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45191020/melp_566_1tesalonicenses_4_1.mp3" length="2986734" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Por lo demás, hermanos, os rogamos y exhortamos en el Señor Jesús, que de la manera que aprendisteis de nosotros cómo os conviene conduciros y agradar a Dios, así abundéis más y más.» (1 Tesalonicenses 4:1)

Este versículo resume el mensaje de Pablo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Por lo demás, hermanos, os rogamos y exhortamos en el Señor Jesús, que de la manera que aprendisteis de nosotros cómo os conviene conduciros y agradar a Dios, así abundéis más y más.» (1 Tesalonicenses 4:1)<br /><br />Este versículo resume el mensaje de Pablo a los nuevos creyentes en Tesalónica, un consejo sencillo y práctico sobre lo que significa estar en Cristo. Por lo que dice aquí, es evidente que mientras Pablo estuvo en la ciudad de Tesalónica, les había enseñado (rogado y exhortado) sobre cómo convenía a los hijos de Dios comportarse, o más literalmente, cómo era necesario andar para agradar a Dios. Ahora por esta carta, Pablo les recuerda que deben vivir en santidad, la voluntad de Dios para cada creyente (4:3), buscando apartarse del pecado y andar en novedad de vida (4:3-7). Si nosotros nos entregamos al Espíritu Santo para que Él produzca esta santidad en nuestras vidas, el resultado será una vida apartada del pecado que agrada a Dios. Pero allí no termina. Pablo añade que debemos abundar más y más en esta santidad. No hay lugar para acomodarnos y contentarnos con el nivel de santidad que hemos alcanzado hasta ese momento. Más bien debemos reconocer que jamás lograremos por completo la santidad que Dios merece y por lo tanto la vida del creyente ha de ser una búsqueda contínua de más y más santidad.<br /><br />Busquemos hoy abundar aún más y más en la santidad por la obra del Espíritu de Dios en nosotros para así glorificar y agradar a nuestro Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1tesalonicenses,bell,biblia,david,devocional,santificación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_570-1Tesalonicenses_3_13</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-570-1tesalonicenses-3-13--45251801</link><description><![CDATA[«para que sean afirmados vuestros corazones, irreprensibles en santidad delante de Dios nuestro Padre, en la venida de nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos.» (1 Tesalonicenses 3:13)<br /><br />El apóstol Pablo se vio obligado a dejar a los nuevos creyentes en Tesalónica porque su presencia estaba despertando la persecución. Alejado de ellos, les escribe esta carta para animarles a seguir adelante en su nueva vida espiritual. En el capítulo tres, Pablo cierra esta primera parte de la carta con su oración por ellos. Ora para que sus corazones estén firmes. Literalmente, la idea del verbo es girar algo en una dirección para que se quede allí. ¿En qué dirección quería Pablo que se orientaran? Lo explica en la siguiente frase: irreprensibles en santidad. En el capítulo siguiente, el apóstol nos recuerda que la santidad es la voluntad de Dios para cada uno de nosotros. Nuestras vidas deben reflejar la santidad de nuestro Dios de tal forma que nadie nos pueda acusar. Así debemos vivir todos los días hasta que Cristo venga para llevarnos a su presencia. Honestamente, ¿quién podría ser irreprensible en santidad? Somos todos imperfectos, pero la idea de irreprensible es sencillamente que nadie nos pueda acusar. La única forma que conozco para que una persona imperfecta sea irreprensible es que reconozca su pecado y lo confiesa para recibir el perdón de Dios cada vez que tropieza. <br /><br />Busquemos orientar nuestras vidas hoy hacia la santidad. Así estaremos firmes y preparados para el momento del reencuentro con nuestro Salvador. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45251801</guid><pubDate>Wed, 17 Sep 2025 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45251801/melp_570_1tesalonicenses_3_13.mp3" length="2986735" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«para que sean afirmados vuestros corazones, irreprensibles en santidad delante de Dios nuestro Padre, en la venida de nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos.» (1 Tesalonicenses 3:13)

El apóstol Pablo se vio obligado a dejar a los nuevos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«para que sean afirmados vuestros corazones, irreprensibles en santidad delante de Dios nuestro Padre, en la venida de nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos.» (1 Tesalonicenses 3:13)<br /><br />El apóstol Pablo se vio obligado a dejar a los nuevos creyentes en Tesalónica porque su presencia estaba despertando la persecución. Alejado de ellos, les escribe esta carta para animarles a seguir adelante en su nueva vida espiritual. En el capítulo tres, Pablo cierra esta primera parte de la carta con su oración por ellos. Ora para que sus corazones estén firmes. Literalmente, la idea del verbo es girar algo en una dirección para que se quede allí. ¿En qué dirección quería Pablo que se orientaran? Lo explica en la siguiente frase: irreprensibles en santidad. En el capítulo siguiente, el apóstol nos recuerda que la santidad es la voluntad de Dios para cada uno de nosotros. Nuestras vidas deben reflejar la santidad de nuestro Dios de tal forma que nadie nos pueda acusar. Así debemos vivir todos los días hasta que Cristo venga para llevarnos a su presencia. Honestamente, ¿quién podría ser irreprensible en santidad? Somos todos imperfectos, pero la idea de irreprensible es sencillamente que nadie nos pueda acusar. La única forma que conozco para que una persona imperfecta sea irreprensible es que reconozca su pecado y lo confiesa para recibir el perdón de Dios cada vez que tropieza. <br /><br />Busquemos orientar nuestras vidas hoy hacia la santidad. Así estaremos firmes y preparados para el momento del reencuentro con nuestro Salvador. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1tesalonicenses,bell,biblia,david,devocional,santidad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_571-1Tesalonicenses_2_11-12</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-571-1tesalonicenses-2-11-12--45377146</link><description><![CDATA[«así como también sabéis de qué modo, como el padre a sus hijos, exhortábamos y consolábamos a cada uno de vosotros, y os encargábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó a su reino y gloria.» (1 Tesalonicenses 2:11-12)<br /><br />Todas las sociedades asignan roles de género. A veces coinciden con los roles bíblicos y otras veces no. Nuestra sociedad está revisando todos los roles en estos momentos, incluso muchas veces intentando borrar las diferencias entre los sexos. Aquí en este texto encontramos una descripción del rol bíblico de un padre. Pablo usa tres verbos para describir la relación de un padre con su hijo: exhortar, consolar y encargar. La imagen es la de un padre totalmente implicado en la crianza de su hijo, que no sólo encarga a su hijo a hacer lo correcto sino también le exhorta o persuade con la motivación correcta y le consuela y anima cuando ha fracasado o piensa que no puede. Nosotros que somos padres haremos bien en asegurar que estemos implicados de esta manera con nuestros hijos. Pero también noto la preciosa verdad que nuestro Dios se implica con nosotros en su rol de Padre espiritual. No sólo nos ha llamado a su reino y nos ha encargado que andemos como es digno, sino que también nos persuade –la misma palabra que usa Jesús para el Espíritu Santo, el Consolador– y nos consuela –nos perdona cuando confesamos nuestros pecados y nos anima cuando estamos desanimamos.<br /><br />Hoy podemos dar gracias por nuestro Padre celestial pero también no nos olvidemos de hacer lo que nos ha encargado, exhortado y consolado para hacer: andemos como es digno de Él. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45377146</guid><pubDate>Tue, 16 Sep 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45377146/melp_571_1tesalonicenses_2_11_12.mp3" length="2986738" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«así como también sabéis de qué modo, como el padre a sus hijos, exhortábamos y consolábamos a cada uno de vosotros, y os encargábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó a su reino y gloria.» (1 Tesalonicenses 2:11-12)

Todas las...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«así como también sabéis de qué modo, como el padre a sus hijos, exhortábamos y consolábamos a cada uno de vosotros, y os encargábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó a su reino y gloria.» (1 Tesalonicenses 2:11-12)<br /><br />Todas las sociedades asignan roles de género. A veces coinciden con los roles bíblicos y otras veces no. Nuestra sociedad está revisando todos los roles en estos momentos, incluso muchas veces intentando borrar las diferencias entre los sexos. Aquí en este texto encontramos una descripción del rol bíblico de un padre. Pablo usa tres verbos para describir la relación de un padre con su hijo: exhortar, consolar y encargar. La imagen es la de un padre totalmente implicado en la crianza de su hijo, que no sólo encarga a su hijo a hacer lo correcto sino también le exhorta o persuade con la motivación correcta y le consuela y anima cuando ha fracasado o piensa que no puede. Nosotros que somos padres haremos bien en asegurar que estemos implicados de esta manera con nuestros hijos. Pero también noto la preciosa verdad que nuestro Dios se implica con nosotros en su rol de Padre espiritual. No sólo nos ha llamado a su reino y nos ha encargado que andemos como es digno, sino que también nos persuade –la misma palabra que usa Jesús para el Espíritu Santo, el Consolador– y nos consuela –nos perdona cuando confesamos nuestros pecados y nos anima cuando estamos desanimamos.<br /><br />Hoy podemos dar gracias por nuestro Padre celestial pero también no nos olvidemos de hacer lo que nos ha encargado, exhortado y consolado para hacer: andemos como es digno de Él. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1tesalonicenses,animar,bell,biblia,consolar,david,devocional,exhortar,padre</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_449-1Tesalonicenses_1_8</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-449-1tesalonicenses-1-8--41864922</link><description><![CDATA[«Porque partiendo de vosotros ha sido divulgada la palabra del Señor, no sólo en Macedonia y Acaya, sino que también en todo lugar vuestra fe en Dios se ha extendido, de modo que nosotros no tenemos necesidad de hablar nada;» (1 Tesalonicenses 1:8)<br /><br />Cuando Pablo y Silas anunciaron el mensaje del Evangelio en Tesalónica, Dios transformó vidas por el milagro de la salvación. Pero debido a la persecución por parte de los de la religión de los judíos, Pablo y Silas no pudieron quedarse en Tesalónica ya su presencia sólo despertaba aún más persecución para la nueva iglesia. Así que encomendaron aquellos nuevos creyentes a Dios y continuaron su viaje. Pero encontraron que cuando llegaban a nuevos sitios para anunciar el evangelio, la gente ya había escuchado la noticia del evangelio y de la fe de los tesalonicenses. Dice aquí que la palabra del Señor había sido divulgada. En el idioma original del Nuevo Testamento dice literalmente que la Palabra había resonado, como si fuese un campanario que se escucha desde lejos. Imagino la llegada de los misioneros a un nuevo pueblo y cuando empiezan a compartir el mensaje de la salvación en Jesús, uno les interrumpe para preguntar si es el mismo Jesús que había transformado a los de Tesalónica. Me pregunto si el mensaje de Dios “resuena” de nuestras vidas de la misma manera, llegando a todos los que nos rodean.<br /><br />Seamos fieles en crecer en nuestra santificación para que la Palabra resuene en nuestras vidas y otros vean a Cristo en nosotros. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41864922</guid><pubDate>Mon, 15 Sep 2025 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41864922/melp_449_1tesalonicenses_1_8.mp3" length="2998815" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque partiendo de vosotros ha sido divulgada la palabra del Señor, no sólo en Macedonia y Acaya, sino que también en todo lugar vuestra fe en Dios se ha extendido, de modo que nosotros no tenemos necesidad de hablar nada;» (1 Tesalonicenses 1:8)...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque partiendo de vosotros ha sido divulgada la palabra del Señor, no sólo en Macedonia y Acaya, sino que también en todo lugar vuestra fe en Dios se ha extendido, de modo que nosotros no tenemos necesidad de hablar nada;» (1 Tesalonicenses 1:8)<br /><br />Cuando Pablo y Silas anunciaron el mensaje del Evangelio en Tesalónica, Dios transformó vidas por el milagro de la salvación. Pero debido a la persecución por parte de los de la religión de los judíos, Pablo y Silas no pudieron quedarse en Tesalónica ya su presencia sólo despertaba aún más persecución para la nueva iglesia. Así que encomendaron aquellos nuevos creyentes a Dios y continuaron su viaje. Pero encontraron que cuando llegaban a nuevos sitios para anunciar el evangelio, la gente ya había escuchado la noticia del evangelio y de la fe de los tesalonicenses. Dice aquí que la palabra del Señor había sido divulgada. En el idioma original del Nuevo Testamento dice literalmente que la Palabra había resonado, como si fuese un campanario que se escucha desde lejos. Imagino la llegada de los misioneros a un nuevo pueblo y cuando empiezan a compartir el mensaje de la salvación en Jesús, uno les interrumpe para preguntar si es el mismo Jesús que había transformado a los de Tesalónica. Me pregunto si el mensaje de Dios “resuena” de nuestras vidas de la misma manera, llegando a todos los que nos rodean.<br /><br />Seamos fieles en crecer en nuestra santificación para que la Palabra resuene en nuestras vidas y otros vean a Cristo en nosotros. 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No sólo debemos andar dignos de Dios sino también debemos andar o comportarnos con sabiduría en la presencia de los de afuera, literalmente, los que no están en Cristo. Siempre debemos recordar que otros nos están observando. Ven como actuamos y como reaccionamos en las diferentes situaciones de la vida. Igual nos observan porque están buscando una excusa para rechazar a Dios. O puede que nos estén examinando porque están bajo la convicción del Espíritu. Pero tanto en un caso como en el otro, debemos andar con sabiduría, redimiendo o aprovechando el tiempo. La palabra que aquí se traduce redimiendo es un término financiero que nos recuerda que nuestro tiempo es un bien limitado que hemos de invertir bien. De la misma forma que es sabio usar nuestros recursos financieros bien, debemos aprovechar cada oportunidad que Dios nos da para ser un testimonio ante los que todavía no han conocido a Cristo.<br /><br />¿Cómo estamos usando nuestro tiempo? No podremos volver a vivir nuestro día de hoy. Así que, aprovechemos sabiamente cada momento y cada oportunidad que nos da Dios para andar como es digno de Él. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/42164852</guid><pubDate>Fri, 12 Sep 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/42164852/melp_462_colosenses_4_5.mp3" length="2998809" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo.» (Colosenses 4:5)

La voluntad de Dios es que andemos como es digno de Él, de una manera que es coherente para personas redimidas por la gracia de nuestro Dios (Col. 1:10). Aquí al final...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo.» (Colosenses 4:5)<br /><br />La voluntad de Dios es que andemos como es digno de Él, de una manera que es coherente para personas redimidas por la gracia de nuestro Dios (Col. 1:10). Aquí al final de la carta, Pablo vuelve a esta misma imagen del andar del creyente para animar a los colosenses a cuidar su testimonio. No sólo debemos andar dignos de Dios sino también debemos andar o comportarnos con sabiduría en la presencia de los de afuera, literalmente, los que no están en Cristo. Siempre debemos recordar que otros nos están observando. Ven como actuamos y como reaccionamos en las diferentes situaciones de la vida. Igual nos observan porque están buscando una excusa para rechazar a Dios. O puede que nos estén examinando porque están bajo la convicción del Espíritu. Pero tanto en un caso como en el otro, debemos andar con sabiduría, redimiendo o aprovechando el tiempo. La palabra que aquí se traduce redimiendo es un término financiero que nos recuerda que nuestro tiempo es un bien limitado que hemos de invertir bien. De la misma forma que es sabio usar nuestros recursos financieros bien, debemos aprovechar cada oportunidad que Dios nos da para ser un testimonio ante los que todavía no han conocido a Cristo.<br /><br />¿Cómo estamos usando nuestro tiempo? No podremos volver a vivir nuestro día de hoy. Así que, aprovechemos sabiamente cada momento y cada oportunidad que nos da Dios para andar como es digno de Él. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,colosenses,david,devocional,testimonio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bf30d8cfcee1ff493041b28b93bce418.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_562-Colosenses_3_11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-562-colosenses-3-11--45112670</link><description><![CDATA[«donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos.» (Colosenses 3:11)<br /><br />La sociedad emplea etiquetas para clasificar y asignar valor. Siempre ha sido así. Aquí Pablo menciona todas las etiquetas comunes de su día. Algunos dividían el mundo entre griegos (gentiles) y judios. Otros hablaban religiosamente de los circuncisos e incircuncisos. Desde el otro lado, los no judíos solían hablar de los bárbaros o los escitas. Y todos entendían la diferencia en clase entre esclavos y libres. Pero la Biblia nos recuerda que en Cristo no hay división. No hay clases. En contraste con la cultura humana, Dios no asigna etiquetas para clasificar a los que ha redimido. ¡Cristo es el todo y en todos! En primer lugar, Cristo es el todo. Visto en el inverso, fuera de Cristo no tenemos nada. Da igual de dónde venimos o el idioma que hablamos o el trabajo que hacemos, fuera de Cristo no tenemos nada que permanecerá. Pero el texto añade que Cristo está también en todos. Nos ha mandado a su Espíritu que habita en nosotros y gozamos de comunión con Él. Todos los que hemos confesado nuestros pecados y puesto nuestra confianza en Cristo tenemos al mismo Espíritu. Por lo tanto, Cristo es el que unifica al pueblo de Dios.<br /><br />Cristo es nuestro todo y está en nosotros hoy. En todo lo que hacemos en este día, vivamos conscientes de Cristo, nuestra mayor posesión. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45112670</guid><pubDate>Thu, 11 Sep 2025 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45112670/melp_562_colosenses_3_11.mp3" length="2986729" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos.» (Colosenses 3:11)&#13;
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La sociedad emplea etiquetas para clasificar y asignar valor. Siempre ha sido así. Aquí...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos.» (Colosenses 3:11)<br /><br />La sociedad emplea etiquetas para clasificar y asignar valor. Siempre ha sido así. Aquí Pablo menciona todas las etiquetas comunes de su día. Algunos dividían el mundo entre griegos (gentiles) y judios. Otros hablaban religiosamente de los circuncisos e incircuncisos. Desde el otro lado, los no judíos solían hablar de los bárbaros o los escitas. Y todos entendían la diferencia en clase entre esclavos y libres. Pero la Biblia nos recuerda que en Cristo no hay división. No hay clases. En contraste con la cultura humana, Dios no asigna etiquetas para clasificar a los que ha redimido. ¡Cristo es el todo y en todos! En primer lugar, Cristo es el todo. Visto en el inverso, fuera de Cristo no tenemos nada. Da igual de dónde venimos o el idioma que hablamos o el trabajo que hacemos, fuera de Cristo no tenemos nada que permanecerá. Pero el texto añade que Cristo está también en todos. Nos ha mandado a su Espíritu que habita en nosotros y gozamos de comunión con Él. Todos los que hemos confesado nuestros pecados y puesto nuestra confianza en Cristo tenemos al mismo Espíritu. Por lo tanto, Cristo es el que unifica al pueblo de Dios.<br /><br />Cristo es nuestro todo y está en nosotros hoy. En todo lo que hacemos en este día, vivamos conscientes de Cristo, nuestra mayor posesión. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,colosenses,cristo,david,devocional,unidad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_182-Colosenses_2_7</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-182-colosenses-2-7--19207518</link><description><![CDATA[«[andad en él] arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias.» (Colosenses 2:6-7)<br /><br />El apostol Pablo describe la vida cristiana sencillamente como “estar arraigados y sobreedificados en Cristo”. La primera palabra evoca la imagen de un árbol con profundas raíces que le dan estabilidad para aguantar vientos fuertes y temporadadas de sequía. La siguiente palabra trae a la mente un edificio construido sobre un fundamento. Pero no debemos perder de vista la pequeña frase, «en él». Ser un seguidor de Cristo es estar arraigados en Él, dejando que su Espíritu Santo confirme nuestra fe al sobreedificarnos en Él. Pero la última frase del versículo añade la nota práctica sobre como estas raíces y esta edificación se manifiestan en la vida del creyente. Si conocemos a Cristo de verdad, debemos abundar en acciones de gracias. Esto no significa que la vida del creyente vaya a ser tan fácil y perfecta que solo pueda estar agradecido. Más bien, si vemos el ejemplo de la vida del apóstol Pablo, notamos que puede haber muchas dificultades para el creyente. Pero si está bien arraigado y está siendo sobreedificado en Cristo, puede confiar que en medio de las dificultades, Dios estará cumpliendo su voluntad, y por eso debemos abundar en acciones de gracias.<br /><br />Pensemos hoy en lo que Cristo ha hecho por nosotros y está haciendo en nosotros. Y acto seguido, empecemos a dar gracias. Hagamos de esto un hábito, tomando el tiempo todos los días para practicar una abundante gratitud. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19207518</guid><pubDate>Wed, 10 Sep 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19207518/melp_182_colosenses_2_7.mp3" length="2972379" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«[andad en él] arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias.» (Colosenses 2:6-7)

El apostol Pablo describe la vida cristiana sencillamente como “estar arraigados y...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«[andad en él] arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias.» (Colosenses 2:6-7)<br /><br />El apostol Pablo describe la vida cristiana sencillamente como “estar arraigados y sobreedificados en Cristo”. La primera palabra evoca la imagen de un árbol con profundas raíces que le dan estabilidad para aguantar vientos fuertes y temporadadas de sequía. La siguiente palabra trae a la mente un edificio construido sobre un fundamento. Pero no debemos perder de vista la pequeña frase, «en él». Ser un seguidor de Cristo es estar arraigados en Él, dejando que su Espíritu Santo confirme nuestra fe al sobreedificarnos en Él. Pero la última frase del versículo añade la nota práctica sobre como estas raíces y esta edificación se manifiestan en la vida del creyente. Si conocemos a Cristo de verdad, debemos abundar en acciones de gracias. Esto no significa que la vida del creyente vaya a ser tan fácil y perfecta que solo pueda estar agradecido. Más bien, si vemos el ejemplo de la vida del apóstol Pablo, notamos que puede haber muchas dificultades para el creyente. Pero si está bien arraigado y está siendo sobreedificado en Cristo, puede confiar que en medio de las dificultades, Dios estará cumpliendo su voluntad, y por eso debemos abundar en acciones de gracias.<br /><br />Pensemos hoy en lo que Cristo ha hecho por nosotros y está haciendo en nosotros. Y acto seguido, empecemos a dar gracias. Hagamos de esto un hábito, tomando el tiempo todos los días para practicar una abundante gratitud. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,colosenses,david,devocional,gratitud</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/fd7f6771ff205c0f60c51e8b41046812.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_461-Colosenses_1_9</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-461-colosenses-1-9--42147499</link><description><![CDATA[«Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual,» (Colosenses 1:9)<br /><br />La oración de Pablo por los seguidores de Cristo en Colosa giraba en torno de un solo concepto: la voluntad de Dios. Vemos eso mismo en el capítulo 4: «siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere», o sea, lo que es su voluntad (4:12) Pablo aquí menciona conocimiento, sabiduría e inteligencia, lo cual indica que seguir la voluntad de Dios no es una obediencia ciega en que dejamos de pensar sino un esfuerzo para que tengamos nuestra mente renovada por Cristo y entregada a Él. Es lo que en el capítulo 3 Pablo llama poner «la mira en las cosas de arriba» (3:1-2). Pero ¿qué es la voluntad de Dios? Para Pablo la voluntad de Dios se expresa en una frase en el versículo siguiente: andar como es digno de Él. La voluntad de Dios para ti y para mi hoy es exactamente igual. Dios quiere que renovemos y entreguemos nuestros pensamientos y luego que actuemos de manera coherente, como Dios merece, para que nuestras vidas den testimonio al mundo de quién es nuestro Dios. <br /><br />Hoy en todo lo que pensamos y hacemos, recuerda este pensamiento: ¿es lo que estoy pensando y haciendo ahora mismo digno de Cristo? (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/42147499</guid><pubDate>Tue, 09 Sep 2025 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/42147499/melp_461_colosenses_1_9.mp3" length="2998809" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual,» (Colosenses 1:9)

La oración de Pablo por los...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual,» (Colosenses 1:9)<br /><br />La oración de Pablo por los seguidores de Cristo en Colosa giraba en torno de un solo concepto: la voluntad de Dios. Vemos eso mismo en el capítulo 4: «siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere», o sea, lo que es su voluntad (4:12) Pablo aquí menciona conocimiento, sabiduría e inteligencia, lo cual indica que seguir la voluntad de Dios no es una obediencia ciega en que dejamos de pensar sino un esfuerzo para que tengamos nuestra mente renovada por Cristo y entregada a Él. Es lo que en el capítulo 3 Pablo llama poner «la mira en las cosas de arriba» (3:1-2). Pero ¿qué es la voluntad de Dios? Para Pablo la voluntad de Dios se expresa en una frase en el versículo siguiente: andar como es digno de Él. La voluntad de Dios para ti y para mi hoy es exactamente igual. Dios quiere que renovemos y entreguemos nuestros pensamientos y luego que actuemos de manera coherente, como Dios merece, para que nuestras vidas den testimonio al mundo de quién es nuestro Dios. <br /><br />Hoy en todo lo que pensamos y hacemos, recuerda este pensamiento: ¿es lo que estoy pensando y haciendo ahora mismo digno de Cristo? (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>andar,bell,biblia,colosenses,david,devocional,oración,voluntad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_180-Filipenses_4_7</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-180-filipenses-4-7--19148231</link><description><![CDATA[«Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.» (Filipenses‬ ‭4:7‬)<br /><br />Al final de la carta a los Filipenses, encontramos una esta promesa que es una verdadera joya: la paz de Dios levantará una guardia sobre nuestros corazones y pensamientos. Cuando pensamos en la paz, es fácil que tengamos muchas imágenes en la mente que igual no tienen nada que ver con el concepto bíblico. Pero el contexto de esta promesa nos ayuda a tener un concepto correcto de la paz. Justo en el versículo anterior, Pablo habla de la condición opuesta a la paz bíblica. Habla de estar “afanosos”. Cuando estamos agobiados y preocupados, está claro que la paz de Dios no está reinando en nuestra vida. Es como el relato en los evangelios cuando Jesús calmó la tempestad con las palabras, sea la paz. La paz de Dios es la calma en el alma de la persona que confía en Dios. Pero otro aspecto importante del contexto de esta promesa que fácilmente podemos perder de vista es que esta promesa forma parte de una condición. El versículo anterior nos insta a orar cuando estamos en situaciones que nos están empujando hacia la ansiedad. Es cuando aprendemos a orar en toda situación de la vida que empieza la paz de Dios a guardar nuestra forma de pensar.<br /><br />¿Tienes alguna situación en tu vida que te está llevando a estar afanoso o preocupado? Deja que esa situación te impulse a la oración. Sigamos orando hasta que la paz de Dios esté guardando nuestros pensamientos en Cristo Jesús. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19148231</guid><pubDate>Mon, 08 Sep 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19148231/melp_180_filipenses_4_7.mp3" length="2972449" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.» (Filipenses‬ ‭4:7‬)

Al final de la carta a los Filipenses, encontramos una esta promesa que es una verdadera joya: la paz de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.» (Filipenses‬ ‭4:7‬)<br /><br />Al final de la carta a los Filipenses, encontramos una esta promesa que es una verdadera joya: la paz de Dios levantará una guardia sobre nuestros corazones y pensamientos. Cuando pensamos en la paz, es fácil que tengamos muchas imágenes en la mente que igual no tienen nada que ver con el concepto bíblico. Pero el contexto de esta promesa nos ayuda a tener un concepto correcto de la paz. Justo en el versículo anterior, Pablo habla de la condición opuesta a la paz bíblica. Habla de estar “afanosos”. Cuando estamos agobiados y preocupados, está claro que la paz de Dios no está reinando en nuestra vida. Es como el relato en los evangelios cuando Jesús calmó la tempestad con las palabras, sea la paz. La paz de Dios es la calma en el alma de la persona que confía en Dios. Pero otro aspecto importante del contexto de esta promesa que fácilmente podemos perder de vista es que esta promesa forma parte de una condición. El versículo anterior nos insta a orar cuando estamos en situaciones que nos están empujando hacia la ansiedad. Es cuando aprendemos a orar en toda situación de la vida que empieza la paz de Dios a guardar nuestra forma de pensar.<br /><br />¿Tienes alguna situación en tu vida que te está llevando a estar afanoso o preocupado? Deja que esa situación te impulse a la oración. Sigamos orando hasta que la paz de Dios esté guardando nuestros pensamientos en Cristo Jesús. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,filipenses,paz</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ef53be054dfa207d2474dd1a525f336d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_177-Filipenses_3_9</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-177-filipenses-3-9--19123660</link><description><![CDATA[«y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe;» (Filipenses 3:9)<br /><br />El anhelo de Pablo era conocer mejor a su Dios. Pero para merecer tener una relación con un Dios santo, Pablo hubiera necesitado tener una justicia perfecta. Sin embargo, Pablo, como todos nosotros, era heredero de la naturaleza pecaminosa de Adán. Y si somos honestos con nosotros mismos, tenemos que reconocer que nuestro pecado es una barrera insuperable. Lo que Pablo dice aquí es que hay dos tipos de justicia en que se podría intentar basar esta comunión. Primero está la que nosotros intentamos alcanzar por medio de la moralidad en obediencia a la ley. Pero es una justicia incompleta, imperfecta, ya que ninguno de nosotos logramos cumplir perfectamente la ley en nuestras acciones, actitudes y pensamientos. Una justicia imperfecta que proviene de nuestros efuerzos imperfectos de cumplir la ley jamás bastaría para formar la base de nuestra relación con Dios. Al final una justicia manchada por nuestro pecado jamás nos podría acercar a Dios. Pero ¡hay otra justicia! Es la justicia que viene por la fe en Cristo, la que Cristo logró en nuestro lugar. Esta justicia es la única esperanza del pecador.<br /><br />En el día que tenemos delante, levantemos nuestros ojos a Cristo y andemos por fe, permitiendo que su Espíritu manifieste esta justicia en nosotros hoy. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19123660</guid><pubDate>Fri, 05 Sep 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19123660/melp_177_filipenses_3_9.mp3" length="2972394" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe;» (Filipenses 3:9)

El anhelo de Pablo era conocer mejor a su Dios. Pero para merecer tener una relación...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe;» (Filipenses 3:9)<br /><br />El anhelo de Pablo era conocer mejor a su Dios. Pero para merecer tener una relación con un Dios santo, Pablo hubiera necesitado tener una justicia perfecta. Sin embargo, Pablo, como todos nosotros, era heredero de la naturaleza pecaminosa de Adán. Y si somos honestos con nosotros mismos, tenemos que reconocer que nuestro pecado es una barrera insuperable. Lo que Pablo dice aquí es que hay dos tipos de justicia en que se podría intentar basar esta comunión. Primero está la que nosotros intentamos alcanzar por medio de la moralidad en obediencia a la ley. Pero es una justicia incompleta, imperfecta, ya que ninguno de nosotos logramos cumplir perfectamente la ley en nuestras acciones, actitudes y pensamientos. Una justicia imperfecta que proviene de nuestros efuerzos imperfectos de cumplir la ley jamás bastaría para formar la base de nuestra relación con Dios. Al final una justicia manchada por nuestro pecado jamás nos podría acercar a Dios. Pero ¡hay otra justicia! Es la justicia que viene por la fe en Cristo, la que Cristo logró en nuestro lugar. Esta justicia es la única esperanza del pecador.<br /><br />En el día que tenemos delante, levantemos nuestros ojos a Cristo y andemos por fe, permitiendo que su Espíritu manifieste esta justicia en nosotros hoy. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,evangelio,filipenses,justicia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/fbdf3fbf30833c1df3a7a86b72d03fe7.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_557-Salmo_119_176</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-557-salmo-119-176--45010067</link><description><![CDATA[«Yo anduve errante como oveja extraviada; busca a tu siervo, Porque no me he olvidado de tus mandamientos.» (Salmo 119:176)<br /><br />El salmo más largo de la Biblia termina con la imagen del pastor y la oveja. La idea es realmente una condición: [si en algún momento] llego a andar errante como oveja extraviada, búscame. Es la misma imagen de la oveja descarriada que encontramos en Isaías 53:6. El salmista reconoce lo fácil que nos es desviarnos del camino y apartarnos del Pastor. Pero a la vez reconoce la misericordia del Buen Pastor en salir a buscar la oveja. Jesús vuelve al lenguaje de este salmo en sus parábolas. Nos asegura del gozo del buen Pastor al encontrar la oveja perdida. Pero quizás lo más importante de todo se encuentra en la última frase del salmo, donde nos presenta como podemos evitar descarriarnos. Habla de los mandamientos de Dios. Cuando desatendemos lo que Dios nos ha mandado, estamos en peligro de desviarnos y alejarnos de nuestro Dios. Lo mejor que podemos hacer es reconocer nuestra desobediencia y pedir la misericordia del Pastor en buscarnos. Pero si vivimos conscientes de Él, andando en obediencia a sus mandamientos, es muy difícil que nos apartemos. Al final tenemos que ver los mandamientos de Dios como un regalo que nos ayuda a andar en comunión con Dios.<br /><br />Si hoy te encuentras lejos del Pastor, clama para que te busque. Y si estas andando cerca de Él, busca obedecerle en todo para que no te desvíes. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45010067</guid><pubDate>Thu, 04 Sep 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45010067/melp_557_salmo_119_176.mp3" length="2986727" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Yo anduve errante como oveja extraviada; busca a tu siervo, Porque no me he olvidado de tus mandamientos.» (Salmo 119:176)

El salmo más largo de la Biblia termina con la imagen del pastor y la oveja. La idea es realmente una condición: [si en algún...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Yo anduve errante como oveja extraviada; busca a tu siervo, Porque no me he olvidado de tus mandamientos.» (Salmo 119:176)<br /><br />El salmo más largo de la Biblia termina con la imagen del pastor y la oveja. La idea es realmente una condición: [si en algún momento] llego a andar errante como oveja extraviada, búscame. Es la misma imagen de la oveja descarriada que encontramos en Isaías 53:6. El salmista reconoce lo fácil que nos es desviarnos del camino y apartarnos del Pastor. Pero a la vez reconoce la misericordia del Buen Pastor en salir a buscar la oveja. Jesús vuelve al lenguaje de este salmo en sus parábolas. Nos asegura del gozo del buen Pastor al encontrar la oveja perdida. Pero quizás lo más importante de todo se encuentra en la última frase del salmo, donde nos presenta como podemos evitar descarriarnos. Habla de los mandamientos de Dios. Cuando desatendemos lo que Dios nos ha mandado, estamos en peligro de desviarnos y alejarnos de nuestro Dios. Lo mejor que podemos hacer es reconocer nuestra desobediencia y pedir la misericordia del Pastor en buscarnos. Pero si vivimos conscientes de Él, andando en obediencia a sus mandamientos, es muy difícil que nos apartemos. Al final tenemos que ver los mandamientos de Dios como un regalo que nos ayuda a andar en comunión con Dios.<br /><br />Si hoy te encuentras lejos del Pastor, clama para que te busque. Y si estas andando cerca de Él, busca obedecerle en todo para que no te desvíes. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,desarriada,devocional,obediencia,oveja,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_552-Filipenses_1_9</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-552-filipenses-1-9--44878474</link><description><![CDATA[«Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aún más y más en ciencia y en todo conocimiento,» (Filipenses 1:9)<br /><br />Hay muchas motivaciones diferentes que pueden formar la base de una religión. Se puede usar el miedo, el sentido del deber, o incluso la culpa para afectar el comportamiento humano. Todas estas son motivaciones fuertes y no sería difícil aprovecharse de estas motivaciones. Pero la Biblia siempre vuelve a una motivación incluso más fuerte: el amor. En el primer capítulo de Filipenses, Pablo comparte cómo oraba por los creyentes en esa ciudad. Su principal petición fue que abundara su amor aún más y más. No quería que su relación con Cristo se basara en ninguna de las motivaciones que he mencionado antes, sino en el amor. Ahora bien, Pablo no habla de una emoción sencillamente porque añade que su amor debe estar fundado en ciencia (en lo que sabían) y en conocimiento (en quien conocían). Ese amor es una motivación más pura y permanente que cualquier otra motivación. Después de todo, una persona puede llegar a superar el miedo. Puede llegar a un punto en que encuentra otros deberes que le motivan más. Incluso puede llegar a manipular la conciencia para que ya no sienta la culpa. Pero si hacemos lo que hacemos porque amamos a Dios y a nuestros prójimos, no hay límites de hasta dónde podemos llegar.<br /><br />Pidamos hoy que Dios siga produciendo aún más y más de su amor en nuestros corazones, el fruto de su Espíritu Santo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44878474</guid><pubDate>Wed, 03 Sep 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44878474/melp_552_filipenses_1_9.mp3" length="2986728" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aún más y más en ciencia y en todo conocimiento,» (Filipenses 1:9)

Hay muchas motivaciones diferentes que pueden formar la base de una religión. Se puede usar el miedo, el sentido del deber, o incluso...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aún más y más en ciencia y en todo conocimiento,» (Filipenses 1:9)<br /><br />Hay muchas motivaciones diferentes que pueden formar la base de una religión. Se puede usar el miedo, el sentido del deber, o incluso la culpa para afectar el comportamiento humano. Todas estas son motivaciones fuertes y no sería difícil aprovecharse de estas motivaciones. Pero la Biblia siempre vuelve a una motivación incluso más fuerte: el amor. En el primer capítulo de Filipenses, Pablo comparte cómo oraba por los creyentes en esa ciudad. Su principal petición fue que abundara su amor aún más y más. No quería que su relación con Cristo se basara en ninguna de las motivaciones que he mencionado antes, sino en el amor. Ahora bien, Pablo no habla de una emoción sencillamente porque añade que su amor debe estar fundado en ciencia (en lo que sabían) y en conocimiento (en quien conocían). Ese amor es una motivación más pura y permanente que cualquier otra motivación. Después de todo, una persona puede llegar a superar el miedo. Puede llegar a un punto en que encuentra otros deberes que le motivan más. Incluso puede llegar a manipular la conciencia para que ya no sienta la culpa. Pero si hacemos lo que hacemos porque amamos a Dios y a nuestros prójimos, no hay límites de hasta dónde podemos llegar.<br /><br />Pidamos hoy que Dios siga produciendo aún más y más de su amor en nuestros corazones, el fruto de su Espíritu Santo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>amor,bell,biblia,david,devocional,filipenses</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_179-Salmo_119_169</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-179-salmo-119-169--19148230</link><description><![CDATA[«Llegue mi clamor delante de ti, oh Jehová; Dame entendimiento conforme a tu palabra.» (Salmos‬ ‭119:169‬)<br /><br />En este salmo de petición, el salmista empieza pidiendo que Dios oiga su clamor. Ahora, es importante enfatizar que sabemos que Dios siempre nos oye, a no ser que estemos guardando rebeldía abierta en nuestro corazón contra Él. Pero la verdad es que muchas veces nuestra experiencia nos lleva a sentir que Dios no nos ha escuchado. Si es ese nuestro caso, hacemos bien en pedir a Dios que nuestro clamor llegue delante de Él. En vez de frustrarnos y dejar de orar, debemos orar más. Pero la petición que sigue a esta primera es aún más importante. El salmista pide entendimiento, pero su petición va vinculada a la Palabra de Dios. El entendimiento que Dios nos da viene por medio de la Palabra. Por eso necesitamos abrir la Palabra a diario para leer y meditar en ella. Debemos dejar que la Palabra moldee nuestra forma de pensar, hasta que nuestros pensamientos empiecen a conformarse a la mente de Dios. Así es como Dios nos da entendimiento. Así que, debemos pedir entendimiento, pero a la vez debemos ponernos a trabajar, llenando nuestra mente con la Palabra.<br /><br />Así que esta petición diaria ha de ir unida a un tiempo de culto personal al Señor, leyendo la Palabra y hablando con Él en la oración. Y tal como con la primera petición, Dios siempre la contestará. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19148230</guid><pubDate>Tue, 02 Sep 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19148230/melp_179_salmo_119_169.mp3" length="2972448" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Llegue mi clamor delante de ti, oh Jehová; Dame entendimiento conforme a tu palabra.» (Salmos‬ ‭119:169‬)

En este salmo de petición, el salmista empieza pidiendo que Dios oiga su clamor. Ahora, es importante enfatizar que sabemos que Dios siempre...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Llegue mi clamor delante de ti, oh Jehová; Dame entendimiento conforme a tu palabra.» (Salmos‬ ‭119:169‬)<br /><br />En este salmo de petición, el salmista empieza pidiendo que Dios oiga su clamor. Ahora, es importante enfatizar que sabemos que Dios siempre nos oye, a no ser que estemos guardando rebeldía abierta en nuestro corazón contra Él. Pero la verdad es que muchas veces nuestra experiencia nos lleva a sentir que Dios no nos ha escuchado. Si es ese nuestro caso, hacemos bien en pedir a Dios que nuestro clamor llegue delante de Él. En vez de frustrarnos y dejar de orar, debemos orar más. Pero la petición que sigue a esta primera es aún más importante. El salmista pide entendimiento, pero su petición va vinculada a la Palabra de Dios. El entendimiento que Dios nos da viene por medio de la Palabra. Por eso necesitamos abrir la Palabra a diario para leer y meditar en ella. Debemos dejar que la Palabra moldee nuestra forma de pensar, hasta que nuestros pensamientos empiecen a conformarse a la mente de Dios. Así es como Dios nos da entendimiento. Así que, debemos pedir entendimiento, pero a la vez debemos ponernos a trabajar, llenando nuestra mente con la Palabra.<br /><br />Así que esta petición diaria ha de ir unida a un tiempo de culto personal al Señor, leyendo la Palabra y hablando con Él en la oración. Y tal como con la primera petición, Dios siempre la contestará. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,palabra,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ef53be054dfa207d2474dd1a525f336d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_551-Efesios_5_1-2</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-551-efesios-5-1-2--44857853</link><description><![CDATA[«Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.» (Efesios 5:1-2)<br /><br />Es natural que un hijo sea semejante a su padre. Aparte de la genética que nos une a nuestros padres, nos hemos crecido observándolos. Aunque no quieras, es normal que empieces a actuar e incluso sonar como tu padre o tu madre. Aquí Pablo nos anima a actuar como amados hijos e imitar a nuestro Padre celestial. Pero ¿qué significa para Pablo que imitemos a Dios? Obviamente, no podemos imitar el poder del Creador del universo. El versículo siguiente contesta esta pregunta. Debemos andar en amor. Dios nos ama, algo innegable cuando contemplamos a Cristo: el que Dios envió, se entregó a sí mismo por nosotros como un sacrificio agradable ante Dios. Más adelante en el capítulo, nos hablará del amor de los esposos hacia sus esposas, aprovechando ese mismo ejemplo. Pero aquí el pensamiento es mucho más genérico. Debemos vivir el amor como un sacrificio agradable ante Dios. Todo empieza con nuestro amor hacia Dios. Él merece todo nuestro amor y entrega. Pero continúa con nuestro amor hacia el prójimo. Debemos reflejar el amor de Dios hacia los que nos rodean.<br /><br />Hoy tenemos la oportunidad de poner en práctica esta verdad. Debemos amar a Dios con todo nuestro ser y amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Así seremos imitadores de Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44857853</guid><pubDate>Mon, 01 Sep 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44857853/melp_551_efesios_5_1_2.mp3" length="2986713" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.» (Efesios 5:1-2)&#13;
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Pablo aquí recuerda a los creyentes en Éfeso que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error"(Efesios 4:14).<br /><br />Pablo aquí recuerda a los creyentes en Éfeso que Cristo murió por ellos para perfeccionar o madurarlos (4:12). Desafortunadamente, lo tenía que hacer porque estos creyentes, en vez de seguir creciendo espiritualmente, se habían dejado llevar por los vientos extraños de estratagema de hombres. Falsos maestros habían entrado en la congregación y con astucia habían engañado a miembros de la congregación. Pablo aquí los compara con niños que fácilmente se distraen y se olvidan de lo importante. Tristemente, nosotros también estamos en peligro de caer en la misma trampa. Podemos animarnos con cualquier tema y sin darnos cuenta desviarnos del verdadero propósito de Dios para nuestras vidas: seguir la verdad para crecer "en Aquél que es la Cabeza, esto es, Cristo" (4:15).<br /><br />Un día nos encontraremos en su presencia para conocer cara a cara a nuestro Dios y Salvador. En aquel día seremos transformados "a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo" (4:13). Así que, no perdamos el tiempo que Dios nos ha dado en este mundo actuando como niños despistados y engañados. Aprovechemos cada oportunidad que tenemos para seguir la verdad y crecer en Cristo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,efesios,tentaciones</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b1114c3e4425bcec794c7d35d6ddef7b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_167-Efesios_3_16</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-167-efesios-3-16--18985245</link><description><![CDATA[«para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu;» (Efesios‬ ‭3:16‬)<br /><br />Todos hemos estado en una situación en que sabíamos que no teníamos las fuerzas para terminar. Igual era una carrera y te faltaba la fuerza física, o quizás una prueba que te agotaba mental y emocionalmente. Aquí en Efesios encontramos la oración del apóstol Pablo para los creyentes en Éfeso. Pedía que Dios les diera poder en el hombre interior. La verdad es que todos necesitamos fuerzas para seguir adelante en nuestro andar espiritual. ¡Aquí están las buenas noticias! Como creyentes, contamos con una fuente de poder especial e inagotable: la gloriosa riqueza de Dios. Dios ofrece ""fortaleza con poder"". El versículo siguiente lo aclara más: la fuerza del creyente es Cristo que habita en nosotros (3:17). El resultado de estar fortalecidos con poder en el hombre interior es estar arraigados y cimentados en amor. Esta dos imágenes son preciosas: podemos ser como un árbol plantado junto a las corrientes de agua (ver el Salmo 1) o como un edificio con firme cimientos que aguanta ríos y tempestades (ver la casa del sabio en el sermón del monte, Mateo 7).<br /><br />Hoy, echemos mano a este recurso inagotable y seamos fortalecidos en Cristo por el Espíritu. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18985245</guid><pubDate>Thu, 28 Aug 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18985245/melp_167_efesios_3_16.mp3" length="2972374" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu;» (Efesios‬ ‭3:16‬)

Todos hemos estado en una situación en que sabíamos que no teníamos las fuerzas para terminar. Igual era...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu;» (Efesios‬ ‭3:16‬)<br /><br />Todos hemos estado en una situación en que sabíamos que no teníamos las fuerzas para terminar. Igual era una carrera y te faltaba la fuerza física, o quizás una prueba que te agotaba mental y emocionalmente. Aquí en Efesios encontramos la oración del apóstol Pablo para los creyentes en Éfeso. Pedía que Dios les diera poder en el hombre interior. La verdad es que todos necesitamos fuerzas para seguir adelante en nuestro andar espiritual. ¡Aquí están las buenas noticias! Como creyentes, contamos con una fuente de poder especial e inagotable: la gloriosa riqueza de Dios. Dios ofrece ""fortaleza con poder"". El versículo siguiente lo aclara más: la fuerza del creyente es Cristo que habita en nosotros (3:17). El resultado de estar fortalecidos con poder en el hombre interior es estar arraigados y cimentados en amor. Esta dos imágenes son preciosas: podemos ser como un árbol plantado junto a las corrientes de agua (ver el Salmo 1) o como un edificio con firme cimientos que aguanta ríos y tempestades (ver la casa del sabio en el sermón del monte, Mateo 7).<br /><br />Hoy, echemos mano a este recurso inagotable y seamos fortalecidos en Cristo por el Espíritu. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,efesios,fuerza</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/884ada580f5b8a459fee5f1d1161c9e5.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_163-Efesios_1_10</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-163-efesios-1-10--18933003</link><description><![CDATA[«de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.» (Efesios‬ ‭1:10‬)<br /><br />Aquel día en Edén en que Adán comió del árbol prohibido, se produjo una ruptura: Adán fue destituido de la comunión con su Creador. Y así ha sucedido con toda su descendencia. Cada uno de nosotros hemos nacido separados de la comunión íntima con Dios. Podemos portarnos mejor o peor, pero ningún ser humano merece tener comunión con Dios. Pero Dios hizo algo para remediar el grave problema de su creación desviada: envió a su Hijo. En Cristo hay una restauración de la condición original; como Pablo lo describe aquí, es una reunión de todas las cosas en Cristo. Lo único que puede remendar la brecha entre el cielo y la tierra es el sacrificio de perfecto Hijo de Dios. Y cuando llegue el cumplimiento de los tiempos, o sea cuando estemos en su presencia, se completará la obra de la salvación con nuestra glorificación y ni se notará la cicatriz del pecado. La brecha del pecado será perfectamente sanada y gozaremos de perfecta comunión con nuestro Creador.<br /><br />Dios nos ha permitido contemplar el misterio de su voluntad, que es esta reunificación de todo en Cristo. Demos gracias por nuestra salvación en Cristo. Pero vayamos más allá y aprovechemos nuestra nueva relación con Dios, buscando andar hoy en comunión y obediencia. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18933003</guid><pubDate>Tue, 26 Aug 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18933003/melp_163_efesios_1_10.mp3" length="2972409" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.» (Efesios‬ ‭1:10‬)

Aquel día en Edén en que Adán comió del árbol prohibido, se produjo una...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.» (Efesios‬ ‭1:10‬)<br /><br />Aquel día en Edén en que Adán comió del árbol prohibido, se produjo una ruptura: Adán fue destituido de la comunión con su Creador. Y así ha sucedido con toda su descendencia. Cada uno de nosotros hemos nacido separados de la comunión íntima con Dios. Podemos portarnos mejor o peor, pero ningún ser humano merece tener comunión con Dios. Pero Dios hizo algo para remediar el grave problema de su creación desviada: envió a su Hijo. En Cristo hay una restauración de la condición original; como Pablo lo describe aquí, es una reunión de todas las cosas en Cristo. Lo único que puede remendar la brecha entre el cielo y la tierra es el sacrificio de perfecto Hijo de Dios. Y cuando llegue el cumplimiento de los tiempos, o sea cuando estemos en su presencia, se completará la obra de la salvación con nuestra glorificación y ni se notará la cicatriz del pecado. La brecha del pecado será perfectamente sanada y gozaremos de perfecta comunión con nuestro Creador.<br /><br />Dios nos ha permitido contemplar el misterio de su voluntad, que es esta reunificación de todo en Cristo. Demos gracias por nuestra salvación en Cristo. Pero vayamos más allá y aprovechemos nuestra nueva relación con Dios, buscando andar hoy en comunión y obediencia. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,efesios,salvación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/91c1c302672cf15169e3dc72f233e0b3.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_541-Galatas_5_13</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-541-galatas-5-13--44597418</link><description><![CDATA[«Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros.» (Gálatas 5:13)<br /><br />A veces creo que tenemos problemas con nuestros oídos. Sospecho que nosotros, igual que los nuevos creyentes Gálatas, cuando escuchamos la palabra libertad, tenemos una tendencia de pensar que significa una excusa para poder pecar, o como dice Pablo aquí, una “ocasión para la carne”. En Cristo estamos libres del poder del pecado que antes nos dominaba, así que es absurdo pensar en usar esta libertad para seguir formentando el apetito carnal del viejo hombre. Cristo nos liberó de la esclavitud del pecado para que jamás volviéramos a dejar que el pecado reinara sobre nosotros. Más bien, como dice Pablo aquí, el verdadero propósito de nuestra libertad en Cristo es el servicio a los demás en amor, un testimonio tangible y un reflejo fiel del amor divino. Recordemos, no solamente debemos amar al Dios que nos liberó del pecado sino también debemos amar a nuestros prójimos que están hechos a la imagen de Dios. Temo que muchas veces no pensamos en la importancia de cumplir el segundo gran mandamiento, pero si aproechamos nuestra libertad para encarnar el amor de Dios, seremos un testimonio al mundo que nos rodea del Dios que los amó y entregó a su Hijo por ellos.<br /><br />Busquemos oportunidades hoy para usar nuestra libertad en Cristo para practicar un amor servicial para con los que nos rodean. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44597418</guid><pubDate>Fri, 22 Aug 2025 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44597418/melp_541_galatas_5_13.mp3" length="2986726" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros.» (Gálatas 5:13)

A veces creo que tenemos problemas con nuestros oídos. Sospecho que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros.» (Gálatas 5:13)<br /><br />A veces creo que tenemos problemas con nuestros oídos. Sospecho que nosotros, igual que los nuevos creyentes Gálatas, cuando escuchamos la palabra libertad, tenemos una tendencia de pensar que significa una excusa para poder pecar, o como dice Pablo aquí, una “ocasión para la carne”. En Cristo estamos libres del poder del pecado que antes nos dominaba, así que es absurdo pensar en usar esta libertad para seguir formentando el apetito carnal del viejo hombre. Cristo nos liberó de la esclavitud del pecado para que jamás volviéramos a dejar que el pecado reinara sobre nosotros. Más bien, como dice Pablo aquí, el verdadero propósito de nuestra libertad en Cristo es el servicio a los demás en amor, un testimonio tangible y un reflejo fiel del amor divino. Recordemos, no solamente debemos amar al Dios que nos liberó del pecado sino también debemos amar a nuestros prójimos que están hechos a la imagen de Dios. Temo que muchas veces no pensamos en la importancia de cumplir el segundo gran mandamiento, pero si aproechamos nuestra libertad para encarnar el amor de Dios, seremos un testimonio al mundo que nos rodea del Dios que los amó y entregó a su Hijo por ellos.<br /><br />Busquemos oportunidades hoy para usar nuestra libertad en Cristo para practicar un amor servicial para con los que nos rodean. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,gálatas,sembrar</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_159-Gálatas_4_9</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-159-galatas-4-9--18881067</link><description><![CDATA[«mas ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar?» (Gálatas 4:9)<br /><br />¿Conoces a alguien famoso? No hay nada como contar la historia de aquella vez que estabas en el sitio perfecto en el momento perfecto y llegaste a conocer a alguien realmente famoso. Igual incluso tienes una foto para demostrarlo cuando tus amigos dudan de la veracidad de tu historia. Pero mejor aún sería decir que alguien famoso te conoce a ti. Imaginas que justo cuando estás contanto la historia, te suena el móvil y resulta ser que aquel personaje tan famoso te está llamando para ver cómo estás. ¡Eso sí sería digno de compartirlo por allí! Aquí en Gálatas, Pablo empieza con el pensamiento de que los Gálatas habían conocido a Dios. Pero de repente lo cambia. Claro, es muy fácil hablar de conocer a Dios. Pero si somos sinceros, no podemos jactarnos de nuestro conocimiento, ya que sólo conocemos en parte. Pablo lo invierte para resaltar una realidad: somos conocidos por Dios. Dios, conociéndonos perfectamente, nos reconoce como sus hijos. <br /><br />Vivamos hoy en esta realidad: somos conocidos perfectamente por nuestros Dios. No perdamos el tiempo volviendo a la esclavitud de los débiles y pobres rudimentos del mundo. Más bien gocemos de la libertad de los hijos de Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18881067</guid><pubDate>Thu, 21 Aug 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18881067/melp_159_ga_latas_4_9.mp3" length="2972452" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«mas ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar?» (Gálatas 4:9)

¿Conoces a alguien famoso? No hay nada como contar...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«mas ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar?» (Gálatas 4:9)<br /><br />¿Conoces a alguien famoso? No hay nada como contar la historia de aquella vez que estabas en el sitio perfecto en el momento perfecto y llegaste a conocer a alguien realmente famoso. Igual incluso tienes una foto para demostrarlo cuando tus amigos dudan de la veracidad de tu historia. Pero mejor aún sería decir que alguien famoso te conoce a ti. Imaginas que justo cuando estás contanto la historia, te suena el móvil y resulta ser que aquel personaje tan famoso te está llamando para ver cómo estás. ¡Eso sí sería digno de compartirlo por allí! Aquí en Gálatas, Pablo empieza con el pensamiento de que los Gálatas habían conocido a Dios. Pero de repente lo cambia. Claro, es muy fácil hablar de conocer a Dios. Pero si somos sinceros, no podemos jactarnos de nuestro conocimiento, ya que sólo conocemos en parte. Pablo lo invierte para resaltar una realidad: somos conocidos por Dios. Dios, conociéndonos perfectamente, nos reconoce como sus hijos. <br /><br />Vivamos hoy en esta realidad: somos conocidos perfectamente por nuestros Dios. No perdamos el tiempo volviendo a la esclavitud de los débiles y pobres rudimentos del mundo. Más bien gocemos de la libertad de los hijos de Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,conocidos,david,devocional,gálatas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b8d112d0e800afddc661ec6760e82bde.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_447-Galatas_3_3</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-447-galatas-3-3--41797114</link><description><![CDATA[«¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?» (Gálatas 3:3)<br /><br />Para entender este texto, es importante que entendamos los tres aspectos de la salvación en la Biblia. El primero es el instante en que un pecador es convertido en hijo de Dios por la fe. En las Escrituras este aspecto se llama la justificación o el nuevo nacimiento. El segundo aspecto es la santificación en que diariamente el cristiano es transformado más y más en la imagen de Cristo. Y finalmente encontramos la culminación de la salvación, la glorificación, en que el cristiano contempla al Salvador cara a cara y en el mismo instante es completamente transformado. El problema que estaba tratando el apóstol entre los gálatas tenía que ver con la santificación. Pablo supone que entendían que la justificación había sido por el Espíritu, pero ahora parece ser que actuaban como si la santificación dependiera de la carne. Ahora bien, está claro que el cristiano tiene un papel en la santificación, ya que puede resistir la obra del Espíritu. Pero la clave es que sigue siendo la obra del Espíritu. Esta doctrina en primer lugar es un gran consuelo. Si mi vida espiritual dependiera sólo de mí mismo, no tendría ninguna esperanza. Pero también es un reto. Hay un artesano espiritual que quiere llevar acabo una transformación magistral en mi vida pero puedo resistir o cooperar con esta obra. <br /><br />No seamos necios, interponiéndonos en la obra del Espíritu para intentar hacer su obra por la carne. Escuchemos su voz y sometámonos a su perfecta voluntad hoy. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41797114</guid><pubDate>Wed, 20 Aug 2025 04:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41797114/melp_447_galatas_3_3.mp3" length="2998806" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?» (Gálatas 3:3)

Para entender este texto, es importante que entendamos los tres aspectos de la salvación en la Biblia. El primero es el instante en que un...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?» (Gálatas 3:3)<br /><br />Para entender este texto, es importante que entendamos los tres aspectos de la salvación en la Biblia. El primero es el instante en que un pecador es convertido en hijo de Dios por la fe. En las Escrituras este aspecto se llama la justificación o el nuevo nacimiento. El segundo aspecto es la santificación en que diariamente el cristiano es transformado más y más en la imagen de Cristo. Y finalmente encontramos la culminación de la salvación, la glorificación, en que el cristiano contempla al Salvador cara a cara y en el mismo instante es completamente transformado. El problema que estaba tratando el apóstol entre los gálatas tenía que ver con la santificación. Pablo supone que entendían que la justificación había sido por el Espíritu, pero ahora parece ser que actuaban como si la santificación dependiera de la carne. Ahora bien, está claro que el cristiano tiene un papel en la santificación, ya que puede resistir la obra del Espíritu. Pero la clave es que sigue siendo la obra del Espíritu. Esta doctrina en primer lugar es un gran consuelo. Si mi vida espiritual dependiera sólo de mí mismo, no tendría ninguna esperanza. Pero también es un reto. Hay un artesano espiritual que quiere llevar acabo una transformación magistral en mi vida pero puedo resistir o cooperar con esta obra. <br /><br />No seamos necios, interponiéndonos en la obra del Espíritu para intentar hacer su obra por la carne. Escuchemos su voz y sometámonos a su perfecta voluntad hoy. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,gálatas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bf30d8cfcee1ff493041b28b93bce418.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_539-Galatas_2_16</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-539-galatas-2-16--44544171</link><description><![CDATA[«sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.» (Gálatas 2:16)<br /><br />Pablo tuvo que confrontar a Pedro cuando éste visitó la iglesia de Antioquía. Desafortunadamente el hecho de que Pedro, en deferencia a los judíos de Jerusalén, se retirara de la mesa donde había estado comiendo con los nuevos convertidos entre los gentiles mandaba un mensaje que la salvación realmente dependía de las obras de la ley y especialmente de las tradiciones de los judíos. Pablo le recordó a Pedro de la esencia del evangelio en este resumen escueto de la justificación. Primeramente tenemos el problema. Buscamos la justicia precisamente porque sabemos que en nuestra condición natural no merecemos tener comunión con Dios. Pero nuestros esfuerzos de obedecer la ley de Dios son inútiles porque no somos capaces de merecer la comunión con Dios por nuestra cuenta. Es donde entra Jesucristo. Él sí vivió una vida perfecta pero murió bajo la ira de Dios en nuestro lugar. Así que por fe en Él podemos recibir la justicia que jamás podríamos haber ganado por nuestra obediencia. Debemos tener cuidado de no hacer nada que pueda comunicar un pensamiento equivocado acerca del mensaje del evangelio, tal como hizo Pedro en Antioquía. <br /><br />Vivamos el evangelio hoy de tal forma que otros vean el mensaje de salvación ilustrado en nuestras vidas. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44544171</guid><pubDate>Tue, 19 Aug 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44544171/melp_539_galatas_2_16.mp3" length="2986725" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.» (Gálatas 2:16)<br /><br />Pablo tuvo que confrontar a Pedro cuando éste visitó la iglesia de Antioquía. Desafortunadamente el hecho de que Pedro, en deferencia a los judíos de Jerusalén, se retirara de la mesa donde había estado comiendo con los nuevos convertidos entre los gentiles mandaba un mensaje que la salvación realmente dependía de las obras de la ley y especialmente de las tradiciones de los judíos. Pablo le recordó a Pedro de la esencia del evangelio en este resumen escueto de la justificación. Primeramente tenemos el problema. Buscamos la justicia precisamente porque sabemos que en nuestra condición natural no merecemos tener comunión con Dios. Pero nuestros esfuerzos de obedecer la ley de Dios son inútiles porque no somos capaces de merecer la comunión con Dios por nuestra cuenta. Es donde entra Jesucristo. Él sí vivió una vida perfecta pero murió bajo la ira de Dios en nuestro lugar. Así que por fe en Él podemos recibir la justicia que jamás podríamos haber ganado por nuestra obediencia. Debemos tener cuidado de no hacer nada que pueda comunicar un pensamiento equivocado acerca del mensaje del evangelio, tal como hizo Pedro en Antioquía. <br /><br />Vivamos el evangelio hoy de tal forma que otros vean el mensaje de salvación ilustrado en nuestras vidas. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,evangelio,gálatas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_154-2Cor_13_4</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-154-2cor-13-4--18792738</link><description><![CDATA[«Porque aunque fue crucificado en debilidad, vive por el poder de Dios. Pues también nosotros somos débiles en él, pero viviremos con él por el poder de Dios para con vosotros.» (2 Corintios‬ ‭13:4‬)<br /><br />Jesús, clavado en la cruz, tenía aspecto de debilidad. Parecía que sus enemigos habían triunfado sobre Él. Pero sabemos que Jesús se sometió a la muerte en vez de llamar a legiones de ángeles. O sea su aparente debilidad escondía la fuerza que se manifestó aquel domingo cuando salió victorioso de la tumba. Pablo aquí dice que ese mismo contraste de debilidad y fuerza está en el creyente. Somos débiles. Tropezamos y caemos. No es para excusarlo ya que el poder de Cristo está sobre nosotros. Y un día se manifestará definitivamente este poder en nuestra glorificación. Pero igual que Cristo demostró ese poder en su sumisión a la cruz, nosotros debemos demostrar el poder de Cristo en nuestras vidas dejando que nos siga transformando todos los días. <br /><br />En tus debilidades hoy deja que brilla por ti el poder de Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18792738</guid><pubDate>Fri, 15 Aug 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18792738/melp_154_2cor_13_4.mp3" length="2972405" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque aunque fue crucificado en debilidad, vive por el poder de Dios. Pues también nosotros somos débiles en él, pero viviremos con él por el poder de Dios para con vosotros.» (2 Corintios‬ ‭13:4‬)

Jesús, clavado en la cruz, tenía aspecto de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque aunque fue crucificado en debilidad, vive por el poder de Dios. Pues también nosotros somos débiles en él, pero viviremos con él por el poder de Dios para con vosotros.» (2 Corintios‬ ‭13:4‬)<br /><br />Jesús, clavado en la cruz, tenía aspecto de debilidad. Parecía que sus enemigos habían triunfado sobre Él. Pero sabemos que Jesús se sometió a la muerte en vez de llamar a legiones de ángeles. O sea su aparente debilidad escondía la fuerza que se manifestó aquel domingo cuando salió victorioso de la tumba. Pablo aquí dice que ese mismo contraste de debilidad y fuerza está en el creyente. Somos débiles. Tropezamos y caemos. No es para excusarlo ya que el poder de Cristo está sobre nosotros. Y un día se manifestará definitivamente este poder en nuestra glorificación. Pero igual que Cristo demostró ese poder en su sumisión a la cruz, nosotros debemos demostrar el poder de Cristo en nuestras vidas dejando que nos siga transformando todos los días. <br /><br />En tus debilidades hoy deja que brilla por ti el poder de Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,corintios,david,debilidad,devocional</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/a7a9ced15f41c7855cafba59862d91c8.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_536-2Corintios_11_3</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-536-2corintios-11-3--44481819</link><description><![CDATA[«Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo.» (2 Corintios 11:3)<br /><br />Pablo aquí expresa su preocupación por los nuevos creyentes de Corinto en términos de la primera tentación en Edén. Los falsos maestros habían llegado a Corinto con una mezcla peligrosísima de medias verdades y errores y los corintios los habían recibido y escucharon su mensaje. Pablo aquí les recuerda de la historia de la primera tentación. El tentador vino a Eva con astucia y su tentación estaba sutilmente diseñada para arruinar la perfecta relación entre Eva y su Creador sin que se diera cuenta. Pablo tenía miedo que estos falsos maestros hicieran lo mismo en corinto. Su propósito era extraviar los sentidos –literalmente, corromper la mente– de los corintios para desviarles de la sincera fidelidad a Cristo. La palabra que aquí se traduce ""sincera"" es literalmente el concepto de algo singular, unificado. Ser fiel a Cristo es un camino único, una puerta estrecha, y desviarse de ese camino es abandonar la fidelidad a Cristo. Nosotros también hemos de recordar que el tentador en nuestros días sigue con el mismo plan. Desea corromper la mente de los que nos disponemos a seguir a Cristo para desviarnos del singular camino de comunión y obediencia.<br /><br />Hoy recordemos que la astucia del enemigo de nuestro Creador sigue en vigor. Vigilemos para que no caigamos en sus trampas. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44481819</guid><pubDate>Wed, 13 Aug 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44481819/melp_536_2corintios_11_3.mp3" length="2986729" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo.» (2 Corintios 11:3)

Pablo aquí expresa su preocupación por los nuevos creyentes de Corinto en términos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo.» (2 Corintios 11:3)<br /><br />Pablo aquí expresa su preocupación por los nuevos creyentes de Corinto en términos de la primera tentación en Edén. Los falsos maestros habían llegado a Corinto con una mezcla peligrosísima de medias verdades y errores y los corintios los habían recibido y escucharon su mensaje. Pablo aquí les recuerda de la historia de la primera tentación. El tentador vino a Eva con astucia y su tentación estaba sutilmente diseñada para arruinar la perfecta relación entre Eva y su Creador sin que se diera cuenta. Pablo tenía miedo que estos falsos maestros hicieran lo mismo en corinto. Su propósito era extraviar los sentidos –literalmente, corromper la mente– de los corintios para desviarles de la sincera fidelidad a Cristo. La palabra que aquí se traduce ""sincera"" es literalmente el concepto de algo singular, unificado. Ser fiel a Cristo es un camino único, una puerta estrecha, y desviarse de ese camino es abandonar la fidelidad a Cristo. Nosotros también hemos de recordar que el tentador en nuestros días sigue con el mismo plan. Desea corromper la mente de los que nos disponemos a seguir a Cristo para desviarnos del singular camino de comunión y obediencia.<br /><br />Hoy recordemos que la astucia del enemigo de nuestro Creador sigue en vigor. Vigilemos para que no caigamos en sus trampas. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2corintios,bell,biblia,david,devocional,tentaciones</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_535-2Corintios_10_5</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-535-2corintios-10-5--44442953</link><description><![CDATA[«derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,» (2 Corintios 10:5)<br /><br />Según lo que podemos deducir de la iglesia de Corinto, había personas que estaban resistiendo al ministerio de Pablo. Aquí el apóstol anima a la congregación a tratar con la desobediencia de los tales entre ellos, pero no de manera carnal –en ira buscando humillarlos– sino más bien de manera espiritual. Pablo aquí habla del poder de la doctrina bíblica para derribar cualquier argumento que se levanta en contra del conocimiento de Dios. Pero también es necesario someter nuestra mente en obediencia a Cristo. Veo aquí el enfoque doble de la santificación. Por un lado debemos atacar cualquier pensamiento que amenaza nuestra relación con Dios y por otro lado debemos buscar someternos completamente a obedecer a Cristo. De esta forma, estamos mortificando nuestra carnalidad mientras fomentamos la vida en el Espíritu. Necesitamos estar en la Palabra diariamente para que los pensamientos de Dios lleguen a ser nuestros. Así podremos reconocer los pensamientos que se alzan contra el conocimiento de Dios. Pero tenemos que estar seguros que también estamos andando en comunión con Dios por la obediencia a Cristo o todo nuestro conocimiento sólo servirá para cegarnos en orgullo.<br /><br />Pasemos tiempo en la Palabra hoy pero también en comunión espiritual con Dios para que andemos en la verdadera obediencia a Cristo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44442953</guid><pubDate>Tue, 12 Aug 2025 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44442953/melp_535_2corintios_10_5.mp3" length="2986730" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,» (2 Corintios 10:5)&#13;
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Según lo que podemos deducir de la iglesia de Corinto, había personas que estaban...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo,» (2 Corintios 10:5)<br /><br />Según lo que podemos deducir de la iglesia de Corinto, había personas que estaban resistiendo al ministerio de Pablo. Aquí el apóstol anima a la congregación a tratar con la desobediencia de los tales entre ellos, pero no de manera carnal –en ira buscando humillarlos– sino más bien de manera espiritual. Pablo aquí habla del poder de la doctrina bíblica para derribar cualquier argumento que se levanta en contra del conocimiento de Dios. Pero también es necesario someter nuestra mente en obediencia a Cristo. Veo aquí el enfoque doble de la santificación. Por un lado debemos atacar cualquier pensamiento que amenaza nuestra relación con Dios y por otro lado debemos buscar someternos completamente a obedecer a Cristo. De esta forma, estamos mortificando nuestra carnalidad mientras fomentamos la vida en el Espíritu. Necesitamos estar en la Palabra diariamente para que los pensamientos de Dios lleguen a ser nuestros. Así podremos reconocer los pensamientos que se alzan contra el conocimiento de Dios. Pero tenemos que estar seguros que también estamos andando en comunión con Dios por la obediencia a Cristo o todo nuestro conocimiento sólo servirá para cegarnos en orgullo.<br /><br />Pasemos tiempo en la Palabra hoy pero también en comunión espiritual con Dios para que andemos en la verdadera obediencia a Cristo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2corintios,bell,biblia,david,devocional,santificación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_554-Salmo_119_133</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-554-salmo-119-133--44915445</link><description><![CDATA[«Ordena mis pasos con tu palabra, Y ninguna iniquidad se enseñoree de mí.» (Salmo 119:133)<br /><br />En el versículo 11 de este salmo, David habla del poder de guardar de la Palabra de Dios en su corazón para ayudarle a evitar caer en el pecado: «En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti». Aquí vuelve al pensamiento de la Palabra y el pecado, hablando de cómo la Palabra puede ayudarnos a romper el dominio del pecado sobre nosotros. Pero lo que me llama la atención es la relación específica que menciona. Pide en primer lugar que Dios le ayude a ordenar sus pasos por medio de la Palabra. Su deseo expresado en esta petición era vivir de acuerdo con lo que Dios había revelado a su pueblo en la Ley y los profetas. Luego la segunda frase edifica sobre la primera. El resultado de ordenar sus pasos así es la victoria sobre el pecado. Si dejamos que la Palabra ordene o controle nuestros pasos, podemos tener victoria sobre el pecado que nos asedia. O si miramos el inverso, si ignoramos los principios de la Palabra y hacemos lo que mejor nos parezca en cada situación en que nos encontramos, corremos el grave peligro de caer bajo el control del pecado, y el pecado se enseñoreará de nosotros. Las opciones son claras: o seremos controlados por la Palabra o seremos dominados por el pecado. <br /><br />Andemos hoy conscientes de la Palabra, meditando en ella para que ella ordene nuestros pasos y así glorificaremos a nuestro Dios en victoria sobre el pecado. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44915445</guid><pubDate>Mon, 11 Aug 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44915445/melp_554_salmo_119_133.mp3" length="2986727" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Ordena mis pasos con tu palabra, Y ninguna iniquidad se enseñoree de mí.» (Salmo 119:133)

En el versículo 11 de este salmo, David habla del poder de guardar de la Palabra de Dios en su corazón para ayudarle a evitar caer en el pecado: «En mi corazón...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Ordena mis pasos con tu palabra, Y ninguna iniquidad se enseñoree de mí.» (Salmo 119:133)<br /><br />En el versículo 11 de este salmo, David habla del poder de guardar de la Palabra de Dios en su corazón para ayudarle a evitar caer en el pecado: «En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti». Aquí vuelve al pensamiento de la Palabra y el pecado, hablando de cómo la Palabra puede ayudarnos a romper el dominio del pecado sobre nosotros. Pero lo que me llama la atención es la relación específica que menciona. Pide en primer lugar que Dios le ayude a ordenar sus pasos por medio de la Palabra. Su deseo expresado en esta petición era vivir de acuerdo con lo que Dios había revelado a su pueblo en la Ley y los profetas. Luego la segunda frase edifica sobre la primera. El resultado de ordenar sus pasos así es la victoria sobre el pecado. Si dejamos que la Palabra ordene o controle nuestros pasos, podemos tener victoria sobre el pecado que nos asedia. O si miramos el inverso, si ignoramos los principios de la Palabra y hacemos lo que mejor nos parezca en cada situación en que nos encontramos, corremos el grave peligro de caer bajo el control del pecado, y el pecado se enseñoreará de nosotros. Las opciones son claras: o seremos controlados por la Palabra o seremos dominados por el pecado. <br /><br />Andemos hoy conscientes de la Palabra, meditando en ella para que ella ordene nuestros pasos y así glorificaremos a nuestro Dios en victoria sobre el pecado. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,palabra,salmo,victoria</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_148-2Corintios_8_9</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-148-2corintios-8-9--18716929</link><description><![CDATA[«Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.» (‭‭2 Corintios‬ ‭8:9‬)<br /><br />Aquí encontramos el evangelio resumido en un solo versículo. El trasfondo es nuestra pobreza espiritual. Destituidos de la gloria de Dios, no teníamos ninguna esperanza. Pero Cristo se despojó a sí mismo, dejando atrás la gloria que siempre había sido suya y se humanó en pobreza, muriendo en una cruz por los pecados de la humanidad para que nosotros podamos llegar a ser los hijos de Dios. Esta es la condición que Pablo describe como rico. Es lo que llama “gracia”. Pero lo interesante es que en este contexto Pablo está hablando de la ofrenda para los hermanos en Jerusalén. Jesús es el ejemplo de ofrendar. Él se dio a sí mismo para salvar a los pecadores. Esta gracia o generosidad a nuestro favor debe motivarnos a abrir los ojos a las necesidades de nuestros prójimos. El concepto principal es la disposición de compartir en nuestra abundancia para suplir la escasez de nuestros hermanos. Si hemos conocido la gracia de nuestro Señor Jesucristo, debemos vivir pensando en las necesidades de los demás, no solo material sino también en lo espiritual. <br /><br />Busquemos oportunidades hoy de ser de bendición y ayuda a los que nos rodean, como reflejos de la gracia de Dios en Cristo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18716929</guid><pubDate>Fri, 08 Aug 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18716929/melp_148_2corintios_8_9.mp3" length="2972437" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.» (‭‭2 Corintios‬ ‭8:9‬)

Aquí encontramos el evangelio resumido en un solo versículo....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos.» (‭‭2 Corintios‬ ‭8:9‬)<br /><br />Aquí encontramos el evangelio resumido en un solo versículo. El trasfondo es nuestra pobreza espiritual. Destituidos de la gloria de Dios, no teníamos ninguna esperanza. Pero Cristo se despojó a sí mismo, dejando atrás la gloria que siempre había sido suya y se humanó en pobreza, muriendo en una cruz por los pecados de la humanidad para que nosotros podamos llegar a ser los hijos de Dios. Esta es la condición que Pablo describe como rico. Es lo que llama “gracia”. Pero lo interesante es que en este contexto Pablo está hablando de la ofrenda para los hermanos en Jerusalén. Jesús es el ejemplo de ofrendar. Él se dio a sí mismo para salvar a los pecadores. Esta gracia o generosidad a nuestro favor debe motivarnos a abrir los ojos a las necesidades de nuestros prójimos. El concepto principal es la disposición de compartir en nuestra abundancia para suplir la escasez de nuestros hermanos. Si hemos conocido la gracia de nuestro Señor Jesucristo, debemos vivir pensando en las necesidades de los demás, no solo material sino también en lo espiritual. <br /><br />Busquemos oportunidades hoy de ser de bendición y ayuda a los que nos rodean, como reflejos de la gracia de Dios en Cristo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,corintios,david,devocional,evangelio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b70a25d6af35c4667fd1a7675ef69851.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_387-Salmo_119_36</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-387-salmo-119-36--39855503</link><description><![CDATA[«Inclina mi corazón a tus testimonios, Y no a la avaricia.» (Salmo 119:36)<br /><br />Por naturaleza el corazón de cada uno de nosotros se inclina a diferentes cosas. Todos tenemos nuestros intereses y pasatiempos y por supuesto, no todo lo que nos interesa es pecado. Pero noto algo interesante de la petición del salmista. Pide que Dios incline su corazón hacia lo espiritual. En vez de sencillamente seguir los deseos de su corazón, pide que Dios dirija su corazón hacia lo que realmente tiene valor. Después de todo, el valor de algo se determina en base de cuánto lo deseamos. Por eso es tan sabia la petición del salmista. Quiere que Dios incline su corazón hacia lo espiritual para que llegue a desearlo más que lo material. Vuelve al mismo pensamiento más adelante en el mismo salmo: «Mejor me es la ley de tu boca Que millares de oro y plata.» (Salmo 119:72). La verdad es que es difícil vivir así. Estamos rodeados de lo material y es natural que se incline nuestro corazón hacia lo material. Después de todo, necesitamos lo material para vivir en este mundo. Pero hacemos bien en seguir el ejemplo del salmista, pidiendo que Dios nos enseñe a valorar más y más lo espiritual. Jesús demostró hacia dónde estaba inclinado su corazón cuando resistió la tentación con estas palabras: «No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios» (Mateo 4:4).<br /><br />Roguemos hoy a nuestro Dios para que ponga en nosotros este deseo por lo espiritual y que siga creciendo hasta eclipsar nuestro deseo por lo material. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/39855503</guid><pubDate>Thu, 07 Aug 2025 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/39855503/melp_387_salmo_119_36.mp3" length="2995635" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Inclina mi corazón a tus testimonios, Y no a la avaricia.» (Salmo 119:36)

Por naturaleza el corazón de cada uno de nosotros se inclina a diferentes cosas. Todos tenemos nuestros intereses y pasatiempos y por supuesto, no todo lo que nos interesa es...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Inclina mi corazón a tus testimonios, Y no a la avaricia.» (Salmo 119:36)<br /><br />Por naturaleza el corazón de cada uno de nosotros se inclina a diferentes cosas. Todos tenemos nuestros intereses y pasatiempos y por supuesto, no todo lo que nos interesa es pecado. Pero noto algo interesante de la petición del salmista. Pide que Dios incline su corazón hacia lo espiritual. En vez de sencillamente seguir los deseos de su corazón, pide que Dios dirija su corazón hacia lo que realmente tiene valor. Después de todo, el valor de algo se determina en base de cuánto lo deseamos. Por eso es tan sabia la petición del salmista. Quiere que Dios incline su corazón hacia lo espiritual para que llegue a desearlo más que lo material. Vuelve al mismo pensamiento más adelante en el mismo salmo: «Mejor me es la ley de tu boca Que millares de oro y plata.» (Salmo 119:72). La verdad es que es difícil vivir así. Estamos rodeados de lo material y es natural que se incline nuestro corazón hacia lo material. Después de todo, necesitamos lo material para vivir en este mundo. Pero hacemos bien en seguir el ejemplo del salmista, pidiendo que Dios nos enseñe a valorar más y más lo espiritual. Jesús demostró hacia dónde estaba inclinado su corazón cuando resistió la tentación con estas palabras: «No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios» (Mateo 4:4).<br /><br />Roguemos hoy a nuestro Dios para que ponga en nosotros este deseo por lo espiritual y que siga creciendo hasta eclipsar nuestro deseo por lo material. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,corazón,david,devocional,espiritual,material,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ab122f7bf08e6c6a33466fad1637fc70.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_145-2Cor_5_7</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-145-2cor-5-7--18662261</link><description><![CDATA[«(porque por fe andamos, no por vista)» (2Corintios 5:7)<br /><br />En medio de su discurso sobre la muerte del creyente, Pablo añade esta corta frase. A pesar de que parezca casi parentética en el argumento del apóstol, es una verdad para enmarcar, una verdadera joya digna de nuestra meditación. Solemos andar por vista. Miramos, estudiamos, tomamos determinaciones basadas en lo que hemos visto y así actuamos. Nuestras circunstancias normalmente determinan nuestras acciones y reacciones. El principio que expone aquí Pablo es justo lo contrario: el que ha puesto su fe en Cristo, en vez de andar por vista, anda por fe. En vez de dejar que las circunstancias dicten sus acciones, determina su comportamiento en base de su confianza en lo que Dio sha prometido. O sea, debe ser la fe del creyente lo que determina cómo actúa, piensa, o habla en cualquier circunstancia. Nuestra vida demuestra nuestra fe o la falta de la misma. Ahora bien, andar por fe en vez de por vista no es fácil. Muchas veces, toda la información que recibimos por nuestros ojos nos empuja a una actuación lógica. Pero debemos parar un momento, abrir la Palabra de Dios y dejar que Dios nos hable. Así estaremos en la posición de andar por fe en vez de por vista.<br /><br />Hoy, no importa las circunstancias en que te encuentras, no dejes que te lleve a la duda. Deja que los ojos de tu fe te guíen a reconocer la mano de Dios y confía en Él. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18662261</guid><pubDate>Tue, 05 Aug 2025 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18662261/melp_145_2cor_5_7.mp3" length="2972484" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«(porque por fe andamos, no por vista)» (2Corintios 5:7)

En medio de su discurso sobre la muerte del creyente, Pablo añade esta corta frase. A pesar de que parezca casi parentética en el argumento del apóstol, es una verdad para enmarcar, una...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«(porque por fe andamos, no por vista)» (2Corintios 5:7)<br /><br />En medio de su discurso sobre la muerte del creyente, Pablo añade esta corta frase. A pesar de que parezca casi parentética en el argumento del apóstol, es una verdad para enmarcar, una verdadera joya digna de nuestra meditación. Solemos andar por vista. Miramos, estudiamos, tomamos determinaciones basadas en lo que hemos visto y así actuamos. Nuestras circunstancias normalmente determinan nuestras acciones y reacciones. El principio que expone aquí Pablo es justo lo contrario: el que ha puesto su fe en Cristo, en vez de andar por vista, anda por fe. En vez de dejar que las circunstancias dicten sus acciones, determina su comportamiento en base de su confianza en lo que Dio sha prometido. O sea, debe ser la fe del creyente lo que determina cómo actúa, piensa, o habla en cualquier circunstancia. Nuestra vida demuestra nuestra fe o la falta de la misma. Ahora bien, andar por fe en vez de por vista no es fácil. Muchas veces, toda la información que recibimos por nuestros ojos nos empuja a una actuación lógica. Pero debemos parar un momento, abrir la Palabra de Dios y dejar que Dios nos hable. Así estaremos en la posición de andar por fe en vez de por vista.<br /><br />Hoy, no importa las circunstancias en que te encuentras, no dejes que te lleve a la duda. Deja que los ojos de tu fe te guíen a reconocer la mano de Dios y confía en Él. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,corintios,david,devocional,fe</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3b62788e45de9c8119ce492ab4d711ef.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_531-2Corintios_4_18</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-531-2corintios-4-18--44386469</link><description><![CDATA[«no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.» (2 Corintios 4:18)<br /><br />En este versículo el apóstol Pablo comparte el secreto de su constancia en el ministerio a pesar de las dificultades. Había experimentado lo que describe en este capítulo como “leve tribulación” pero estoy seguro que las dificultades que él experimentó iban mucho más allá de las peores situaciones que yo jamás haya vivido. Un poco más adelante en el libro (11:16-33), Pablo enumera algunas de estas tribulaciones: cárceles, azotes, lapidaciones, naúfragos, y la lista continúa. Efectivamente su hombre exterior debería haberse desgastado y desanimado, pero Pablo se mantenía firme a pesar de las dificultades porque, como dice aquí, no miraba lo que se veía sino lo que no se veia. Obviamente Pablo tenía que ver lo que ocurría alrededor de él, ya que no era ciego, pero la idea es que no dejaba que lo material determinara su mentalidad y sus decisiones en los momentos difíciles. Lo que tenía peso para él era lo eternal. Creo que muchas veces nuestro mayor problema espiritual es que a penas pensamos en lo eternal porque estamos tan distraídos por lo que vemos. El consejo de Pablo para nosotros es que no miremos tanto lo que se ve y que prestemos más atención a las cosas que son eternas.<br /><br />Pidamos hoy a Dios que abra nuestros ojos para así contemplar la verdadera realidad de lo eternal por medio de su palabra. Así podremos correr con paciencia la carrera que tenemos por delante. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44386469</guid><pubDate>Mon, 04 Aug 2025 04:54:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44386469/melp_531_2corintios_4_18.mp3" length="2986729" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.» (2 Corintios 4:18)&#13;
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En este versículo el apóstol Pablo comparte el secreto de su constancia en el...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.» (2 Corintios 4:18)<br /><br />En este versículo el apóstol Pablo comparte el secreto de su constancia en el ministerio a pesar de las dificultades. Había experimentado lo que describe en este capítulo como “leve tribulación” pero estoy seguro que las dificultades que él experimentó iban mucho más allá de las peores situaciones que yo jamás haya vivido. Un poco más adelante en el libro (11:16-33), Pablo enumera algunas de estas tribulaciones: cárceles, azotes, lapidaciones, naúfragos, y la lista continúa. Efectivamente su hombre exterior debería haberse desgastado y desanimado, pero Pablo se mantenía firme a pesar de las dificultades porque, como dice aquí, no miraba lo que se veía sino lo que no se veia. Obviamente Pablo tenía que ver lo que ocurría alrededor de él, ya que no era ciego, pero la idea es que no dejaba que lo material determinara su mentalidad y sus decisiones en los momentos difíciles. Lo que tenía peso para él era lo eternal. Creo que muchas veces nuestro mayor problema espiritual es que a penas pensamos en lo eternal porque estamos tan distraídos por lo que vemos. El consejo de Pablo para nosotros es que no miremos tanto lo que se ve y que prestemos más atención a las cosas que son eternas.<br /><br />Pidamos hoy a Dios que abra nuestros ojos para así contemplar la verdadera realidad de lo eternal por medio de su palabra. Así podremos correr con paciencia la carrera que tenemos por delante. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2corintios,bell,biblia,constancia,david,devocional</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_529-2_Corintios_2_14</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-529-2-corintios-2-14--44336259</link><description><![CDATA[«Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento.» (2 Corintios 2:14)<br /><br />La imagen detrás de este versículo es la de un desfile de un ejército victorioso. Cuando volvían del conflicto, desfilaban ante las multitudes en honor y gratitud a los dioses. Los historiadores nos dicen que incluso usaban flores y perfumes para crear un ambiente especial. Aquí Pablo usa esta imagen para hablar de la vida del creyente ante el mundo. Empieza con su gratitud al verdadero Dios que nos ha dado la victoria. Pero es importante notar que en esta escena Pablo no se imagina como el centro de atención en el desfile. Más bien eleva su alabanza a Cristo Jesús. La victoria realmente es de Él y Dios, en su gracia, nos permite compartir su victoria. Dios también manifiesta en nosotros el olor grato de su conocimiento. Las multitudes presentes en el desfile no podían ignorar el olor de las flores y los perfumes que impregnaban el aire. Dios nos ha hecho entrar en una relación con Él por medio de Cristo y vamos creciendo en este conocimiento. El mundo que nos rodea debe poder percibir este conocimiento, notar que hay algo diferente de nosotros, algo que nos cambia, porque vivimos en comunión con Dios.<br /><br />Hoy tenemos una nueva oportunidad de desfilar la victoria de Cristo ante personas que nos están mirando. Empecemos bien el día en comunión con Dios y dejemos que este olor fragante impregne todo lo que hacemos. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44336259</guid><pubDate>Thu, 31 Jul 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44336259/melp_529_2_corintios_2_14.mp3" length="2986730" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento.» (2 Corintios 2:14)

La imagen detrás de este versículo es la de un desfile de un ejército...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento.» (2 Corintios 2:14)<br /><br />La imagen detrás de este versículo es la de un desfile de un ejército victorioso. Cuando volvían del conflicto, desfilaban ante las multitudes en honor y gratitud a los dioses. Los historiadores nos dicen que incluso usaban flores y perfumes para crear un ambiente especial. Aquí Pablo usa esta imagen para hablar de la vida del creyente ante el mundo. Empieza con su gratitud al verdadero Dios que nos ha dado la victoria. Pero es importante notar que en esta escena Pablo no se imagina como el centro de atención en el desfile. Más bien eleva su alabanza a Cristo Jesús. La victoria realmente es de Él y Dios, en su gracia, nos permite compartir su victoria. Dios también manifiesta en nosotros el olor grato de su conocimiento. Las multitudes presentes en el desfile no podían ignorar el olor de las flores y los perfumes que impregnaban el aire. Dios nos ha hecho entrar en una relación con Él por medio de Cristo y vamos creciendo en este conocimiento. El mundo que nos rodea debe poder percibir este conocimiento, notar que hay algo diferente de nosotros, algo que nos cambia, porque vivimos en comunión con Dios.<br /><br />Hoy tenemos una nueva oportunidad de desfilar la victoria de Cristo ante personas que nos están mirando. Empecemos bien el día en comunión con Dios y dejemos que este olor fragante impregne todo lo que hacemos. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2corintios,bell,biblia,david,devocional,victoria</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_528-2_Corintios_1_4</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-528-2-corintios-1-4--44323023</link><description><![CDATA[«el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios.» (2 Corintios 1:4)<br /><br />Cuando el creyente pasa por tribulaciones, siempre cuenta con la consolación de Dios. Esa consolación consiste en la presencia y las promesas de Dios. Dios nos ha prometido que jamás nos abandonará incluso en el valle de la sombra de muerte. También promete que todas las cosas nos ayudan a bien. Pero el punto del apóstol aquí es que cuando experimentamos la consolación de Dios en nuestras tribulaciones debemos pensar en compartir esta consolación con otros. No quiere decir que seamos fuente de consolación para otros. Sinceramente no tenemos en nosotros recursos suficientes para consolar a todos en sus pruebas. Más bien la idea es dirigir a otros a la misma fuente de consolación que nos consuela, ayudarles a buscar la presencia de Dios y confiar en sus promesas. Nuestro consuelo no es la hueca consolación que ofrecen los que están sin Dios, el deseo que sea leve o que mejore la situación pronto sino debemos llevarles a la verdadera fuente de consolación para que beban y sigan bebiendo hasta saciar su sed.<br /><br />¿Estás experimentando tribulación? Busca a Dios y recibe de Él el consuelo de su presencia y sus promesas. Luego busquemos pasar esta consolación a los que nos rodean. A los que no conocen a Cristo, compartamos la consolación de la salvación. Y para los que han puesto su fe en Él, animémoslos a seguir confiando y recibir fuerza y consuelo en la prueba. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44323023</guid><pubDate>Wed, 30 Jul 2025 03:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44323023/melp_528_2_corintios_1_4.mp3" length="2986729" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios.» (2 Corintios 1:4)

Cuando el creyente...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios.» (2 Corintios 1:4)<br /><br />Cuando el creyente pasa por tribulaciones, siempre cuenta con la consolación de Dios. Esa consolación consiste en la presencia y las promesas de Dios. Dios nos ha prometido que jamás nos abandonará incluso en el valle de la sombra de muerte. También promete que todas las cosas nos ayudan a bien. Pero el punto del apóstol aquí es que cuando experimentamos la consolación de Dios en nuestras tribulaciones debemos pensar en compartir esta consolación con otros. No quiere decir que seamos fuente de consolación para otros. Sinceramente no tenemos en nosotros recursos suficientes para consolar a todos en sus pruebas. Más bien la idea es dirigir a otros a la misma fuente de consolación que nos consuela, ayudarles a buscar la presencia de Dios y confiar en sus promesas. Nuestro consuelo no es la hueca consolación que ofrecen los que están sin Dios, el deseo que sea leve o que mejore la situación pronto sino debemos llevarles a la verdadera fuente de consolación para que beban y sigan bebiendo hasta saciar su sed.<br /><br />¿Estás experimentando tribulación? Busca a Dios y recibe de Él el consuelo de su presencia y sus promesas. Luego busquemos pasar esta consolación a los que nos rodean. A los que no conocen a Cristo, compartamos la consolación de la salvación. Y para los que han puesto su fe en Él, animémoslos a seguir confiando y recibir fuerza y consuelo en la prueba. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2corintios,bell,biblia,consolación,david,devocional,presencia,promesas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_385-Salmo_118_23</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-385-salmo-118-23--39786560</link><description><![CDATA[«De parte de Jehová es esto, Y es cosa maravillosa a nuestros ojos.» (Salmo 118:23)<br /><br />¿Podemos ver lo que ocurre en nuestras vidas como algo que viene de parte de Dios? Hay cosas que sí pero honestamente, hay otras situaciones que nos cuestan ver como de parte del Señor. Nos enfrentamos con la tentación de quejarnos. El contexto de este salmo es muy interesante. El versículo anterior menciona la piedra que los edificadores rechazaron y que Dios ha convertido en la piedra principal. El salmista está alabando a Dios porque ve que Dios ha tomado lo que el hombre en su supuesta “sabiduría” rechaza y lo ha exaltado y usado para su gloria. En los evangelios, Jesús explica que este versículo realmente se aplica a su muerte y resurrección (Mateo 21:42). Los líderes religiosos de los judíos son los edificadores que rechazaron al Mesías, la piedra única y perfecta. No obstante, su decisión no estropea ni cambia el plan de Dios. Pero vuelvo a las palabras del salmo: dice que es cosa maravillosa a nuestros ojos. Lo mejor que podemos hacer en nuestra vida es aprender a confiar que todo lo que Dios ha permitido en nuestras vidas puede ser usado para glorificar a Dios. Pero la verdadera clave es poder alabar a Dios por fe incluso antes de ver cómo usará cada situación en nuestra vida. <br /><br />Que Dios nos ayude a gozarnos en todo lo que Él permite en nuestras vidas como una cosa maravillosa, confiando que Él seguirá cumpliendo su voluntad en nosotros hoy. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/39786560</guid><pubDate>Tue, 29 Jul 2025 04:10:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/39786560/melp_385_salmo_118_23.mp3" length="3000030" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«De parte de Jehová es esto, Y es cosa maravillosa a nuestros ojos.» (Salmo 118:23)

¿Podemos ver lo que ocurre en nuestras vidas como algo que viene de parte de Dios? Hay cosas que sí pero honestamente, hay otras situaciones que nos cuestan ver como...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«De parte de Jehová es esto, Y es cosa maravillosa a nuestros ojos.» (Salmo 118:23)<br /><br />¿Podemos ver lo que ocurre en nuestras vidas como algo que viene de parte de Dios? Hay cosas que sí pero honestamente, hay otras situaciones que nos cuestan ver como de parte del Señor. Nos enfrentamos con la tentación de quejarnos. El contexto de este salmo es muy interesante. El versículo anterior menciona la piedra que los edificadores rechazaron y que Dios ha convertido en la piedra principal. El salmista está alabando a Dios porque ve que Dios ha tomado lo que el hombre en su supuesta “sabiduría” rechaza y lo ha exaltado y usado para su gloria. En los evangelios, Jesús explica que este versículo realmente se aplica a su muerte y resurrección (Mateo 21:42). Los líderes religiosos de los judíos son los edificadores que rechazaron al Mesías, la piedra única y perfecta. No obstante, su decisión no estropea ni cambia el plan de Dios. Pero vuelvo a las palabras del salmo: dice que es cosa maravillosa a nuestros ojos. Lo mejor que podemos hacer en nuestra vida es aprender a confiar que todo lo que Dios ha permitido en nuestras vidas puede ser usado para glorificar a Dios. Pero la verdadera clave es poder alabar a Dios por fe incluso antes de ver cómo usará cada situación en nuestra vida. <br /><br />Que Dios nos ayude a gozarnos en todo lo que Él permite en nuestras vidas como una cosa maravillosa, confiando que Él seguirá cumpliendo su voluntad en nosotros hoy. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>alabanza,bell,biblia,confianza,david,devocional,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/19a341e425e2d1af2b89984c147d7150.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_138-1Cor_15_25</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-138-1cor-15-25--18625136</link><description><![CDATA[«Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies.» (1a Corintios‬ ‭15:25‬)<br /><br />Estamos acostumbrados a pensar en el reino de Cristo como un evento futuro, el momento en que el Hijo de Dios se sentará en un trono y reinará en esta tierra físicamente. Y así es, pero aquí Pablo habla en términos presentes. Es preciso o necesario que Cristo reine y siga reinando hasta que haya ganado la victoria final. Obviamente Cristo no reina físicamente sobre toda la tierra como lo hará un día, pero sí gobierna este mundo. El diablo nos querría hacer pensar que realmente él reina en este mundo. La voz de la serpiente en Génesis 3 que hablaba a Eva como una autoridad con información privilegiada sigue engañando y pasándose por lo que no es. La verdad es que Satanás jamás ha tenido el papel de un rey de este mundo. El titulo máximo que recibe en la Biblia es el de un príncipe (Efesios 2:2), y un príncipe es uno que tiene que dar cuentas al verdadero Rey.<br /><br />¿Como se notará el reino de Cristo en nuestras vidas hoy? ¿Qué podemos hacer hoy para extender y fomentar el reino de Cristo? Es preciso que Cristo reine en nosotros hasta aquel día cuando todos sus enemigos serán sometidos bajo sus pies. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18625136</guid><pubDate>Mon, 28 Jul 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18625136/melp_138_1cor_15_25.mp3" length="3398024" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies.» (1a Corintios‬ ‭15:25‬)

Estamos acostumbrados a pensar en el reino de Cristo como un evento futuro, el momento en que el Hijo de Dios se sentará en un...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies.» (1a Corintios‬ ‭15:25‬)<br /><br />Estamos acostumbrados a pensar en el reino de Cristo como un evento futuro, el momento en que el Hijo de Dios se sentará en un trono y reinará en esta tierra físicamente. Y así es, pero aquí Pablo habla en términos presentes. Es preciso o necesario que Cristo reine y siga reinando hasta que haya ganado la victoria final. Obviamente Cristo no reina físicamente sobre toda la tierra como lo hará un día, pero sí gobierna este mundo. El diablo nos querría hacer pensar que realmente él reina en este mundo. La voz de la serpiente en Génesis 3 que hablaba a Eva como una autoridad con información privilegiada sigue engañando y pasándose por lo que no es. La verdad es que Satanás jamás ha tenido el papel de un rey de este mundo. El titulo máximo que recibe en la Biblia es el de un príncipe (Efesios 2:2), y un príncipe es uno que tiene que dar cuentas al verdadero Rey.<br /><br />¿Como se notará el reino de Cristo en nuestras vidas hoy? ¿Qué podemos hacer hoy para extender y fomentar el reino de Cristo? Es preciso que Cristo reine en nosotros hasta aquel día cuando todos sus enemigos serán sometidos bajo sus pies. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>177</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,corintios,david,devocional,reino</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ffc5b8f05e07339d8c48dc850fa8559e.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_135-1Cor_13_12</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-135-1cor-13-12--18585054</link><description><![CDATA[«Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.» (‭‭1 Corintios‬ ‭13:12‬)<br /><br />Con lo que vemos, vamos formando nuestros conceptos, nuestro conocimiento. Y desde nuestro punto de vista, las cosas son exactamente como las vemos. Pero aquí la Biblia nos advierte de una verdad importante: solo conocemos en parte. No somos capaces de ver toda la realidad porque vemos oscuramente. El ejemplo que usa es mirar en un espejo. No hemos de pensar en nuestros espejos modernos sino más bien en lo que usaban en el primer siglo, una plancha de metal pulido. Te permite ver pero igual con un poco de distorsión. Puesto que vemos oscuramente, nuestras conclusiones pueden ser equivocadas. Pero llegará el día en que veremos claramente, cara a cara y entonces nuestro conocimiento será completo, perfecto. Nos es fácil quejarnos en esta vida porque no entendemos por qué Dios hace o permite ciertas cosas. Pero debemos recordar que no estamos viendo todo lo que hay. No tenemos datos suficientes para formar un juicio. Por lo tanto nuestra parte es de confiar y alabar a Dios, sabiendo que un día, igual cuando estemos en su presencia viéndole cara a cara (pero muchas veces empieza incluso antes), veremos todo lo que desconocíamos y entenderemos el perfecto plan de Dios.<br /><br />Dejemos hoy que Dios siga obrando en y por medio de nuestras vidas, aunque sólo vemos oscuramente. Sigamos esperando aquel día en que veremos y conoceremos perfectamente a nuestro Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18585054</guid><pubDate>Thu, 24 Jul 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18585054/melp_135_1cor_13_12.mp3" length="2972539" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.» (‭‭1 Corintios‬ ‭13:12‬)

Con lo que vemos, vamos formando nuestros conceptos, nuestro conocimiento. Y desde...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.» (‭‭1 Corintios‬ ‭13:12‬)<br /><br />Con lo que vemos, vamos formando nuestros conceptos, nuestro conocimiento. Y desde nuestro punto de vista, las cosas son exactamente como las vemos. Pero aquí la Biblia nos advierte de una verdad importante: solo conocemos en parte. No somos capaces de ver toda la realidad porque vemos oscuramente. El ejemplo que usa es mirar en un espejo. No hemos de pensar en nuestros espejos modernos sino más bien en lo que usaban en el primer siglo, una plancha de metal pulido. Te permite ver pero igual con un poco de distorsión. Puesto que vemos oscuramente, nuestras conclusiones pueden ser equivocadas. Pero llegará el día en que veremos claramente, cara a cara y entonces nuestro conocimiento será completo, perfecto. Nos es fácil quejarnos en esta vida porque no entendemos por qué Dios hace o permite ciertas cosas. Pero debemos recordar que no estamos viendo todo lo que hay. No tenemos datos suficientes para formar un juicio. Por lo tanto nuestra parte es de confiar y alabar a Dios, sabiendo que un día, igual cuando estemos en su presencia viéndole cara a cara (pero muchas veces empieza incluso antes), veremos todo lo que desconocíamos y entenderemos el perfecto plan de Dios.<br /><br />Dejemos hoy que Dios siga obrando en y por medio de nuestras vidas, aunque sólo vemos oscuramente. Sigamos esperando aquel día en que veremos y conoceremos perfectamente a nuestro Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,corintios,david,devocional</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/dd4a00aec8341f294f920d88971e0e83.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_524-1Corintios_12_25</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-524-1corintios-12-25--44244877</link><description><![CDATA[«para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros.» (1 Corintios 12:25)<br /><br />Pablo usa el cuerpo físico para ilustrar la unidad que debe existir en la congregación de la Iglesia. En un cuerpo hay muchos miembros y cada uno tiene su propia función. Asímismo, la iglesia debe ser un gran equipo de individuos trabajando juntos para alcanzar una meta en común. Cuando un miembro del cuerpo es alabado, lo comparte todo el cuerpo. Y cuando un miembro padece, sufre todo el cuerpo también. Pablo dice que Dios lo ha hecho así adrede para que no existiera desavenencia o discordia entre los miembros. Era precisamente el primer problema en la congregación de Corinto que Pablo había tratado en el libro. Existían divisiones entre los creyentes y habían perdido su concepto de la unidad. Sabiendo Dios nuestra tendencia hacia el orgullo y el egoísmo, nos ha puesto en un cuerpo (ver 12:18) para que aprendamos a pensar en los demás y gozar en la exaltación de nuestros hermanos. Formar parte de un equipo donde podemos compartir nuestras alegrías con otros libremente es una de las bendiciones del cielo que Dios nos permite experimentar en la tierra.<br /><br />¿Tienes alguna desavenencia o desacuerdo con un hermano? Busquemos restaurar la relación. ¿Existe alguna necesidad que sufre un hermano? Busquemos compartir esa carga. Así será glorificado Dios en su cuerpo que es la iglesia. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44244877</guid><pubDate>Wed, 23 Jul 2025 03:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44244877/melp_524_1corintios_12_25.mp3" length="2986730" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros.» (1 Corintios 12:25)

Pablo usa el cuerpo físico para ilustrar la unidad que debe existir en la congregación de la Iglesia. En un cuerpo hay...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros.» (1 Corintios 12:25)<br /><br />Pablo usa el cuerpo físico para ilustrar la unidad que debe existir en la congregación de la Iglesia. En un cuerpo hay muchos miembros y cada uno tiene su propia función. Asímismo, la iglesia debe ser un gran equipo de individuos trabajando juntos para alcanzar una meta en común. Cuando un miembro del cuerpo es alabado, lo comparte todo el cuerpo. Y cuando un miembro padece, sufre todo el cuerpo también. Pablo dice que Dios lo ha hecho así adrede para que no existiera desavenencia o discordia entre los miembros. Era precisamente el primer problema en la congregación de Corinto que Pablo había tratado en el libro. Existían divisiones entre los creyentes y habían perdido su concepto de la unidad. Sabiendo Dios nuestra tendencia hacia el orgullo y el egoísmo, nos ha puesto en un cuerpo (ver 12:18) para que aprendamos a pensar en los demás y gozar en la exaltación de nuestros hermanos. Formar parte de un equipo donde podemos compartir nuestras alegrías con otros libremente es una de las bendiciones del cielo que Dios nos permite experimentar en la tierra.<br /><br />¿Tienes alguna desavenencia o desacuerdo con un hermano? Busquemos restaurar la relación. ¿Existe alguna necesidad que sufre un hermano? Busquemos compartir esa carga. Así será glorificado Dios en su cuerpo que es la iglesia. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1corintios,bell,biblia,comunión,david,devocional,iglesia,unidad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_381-Salmo_109_31</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-381-salmo-109-31--38231595</link><description><![CDATA[«Porque él se pondrá a la diestra del pobre, Para librar su alma de los que le juzgan.» (Salmo 109:31)<br /><br />En este salmo, David pide la retribución divina sobre la persona que odia y maltrata al pueblo de Dios. Los apóstoles vieron reflejado en este salmo el personaje de Judas y usaron el versículo 6 para apoyar su decisión de pedir que Dios eligiera a otro que tomara su lugar entre los discípulos. Pero lejos de ser una canción de amargura y venganza, este salmo enfatiza la importancia de la confianza en Dios. Por eso el salmo termina con esta imagen de confianza y alabanza: Dios en pie a la diestra del salmista, como abogado defensor, dispuesto para defender y librarle de los que le juzgaran. Es precisamente la misma imagen que pinta el Nuevo Testamento del Cristo glorificado. Como dice Juan en su primera epístola: «Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo» (1 Juan 2:1). El autor de la epístola a los Hebreos también aprovecha esta imagen: «por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos» (Hebreos 7:25). Nuestro Abogado siempre está a la diestra de Dios intercediendo por su pueblo contra el acusador.<br /><br />Andemos con confianza hoy sabiendo que tenemos uno que se pone a nuestra diestra para interceder por nosotros cuando tropezamos y para defendernos y librarnos cuando nos acusa el maligno. Es un verdadero motivo de alabanza. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/38231595</guid><pubDate>Mon, 21 Jul 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/38231595/melp_381_salmo_109_31.mp3" length="2996243" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque él se pondrá a la diestra del pobre, Para librar su alma de los que le juzgan.» (Salmo 109:31)

En este salmo, David pide la retribución divina sobre la persona que odia y maltrata al pueblo de Dios. Los apóstoles vieron reflejado en este...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque él se pondrá a la diestra del pobre, Para librar su alma de los que le juzgan.» (Salmo 109:31)<br /><br />En este salmo, David pide la retribución divina sobre la persona que odia y maltrata al pueblo de Dios. Los apóstoles vieron reflejado en este salmo el personaje de Judas y usaron el versículo 6 para apoyar su decisión de pedir que Dios eligiera a otro que tomara su lugar entre los discípulos. Pero lejos de ser una canción de amargura y venganza, este salmo enfatiza la importancia de la confianza en Dios. Por eso el salmo termina con esta imagen de confianza y alabanza: Dios en pie a la diestra del salmista, como abogado defensor, dispuesto para defender y librarle de los que le juzgaran. Es precisamente la misma imagen que pinta el Nuevo Testamento del Cristo glorificado. Como dice Juan en su primera epístola: «Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo» (1 Juan 2:1). El autor de la epístola a los Hebreos también aprovecha esta imagen: «por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos» (Hebreos 7:25). Nuestro Abogado siempre está a la diestra de Dios intercediendo por su pueblo contra el acusador.<br /><br />Andemos con confianza hoy sabiendo que tenemos uno que se pone a nuestra diestra para interceder por nosotros cuando tropezamos y para defendernos y librarnos cuando nos acusa el maligno. Es un verdadero motivo de alabanza. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>abogado,bell,biblia,cristo,david,defensa,devocional,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/4e1756dfd88ca0c3ceaf61b9bd4b28ab.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_537-Salmo_106_24-25</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-537-salmo-106-24-25--44495266</link><description><![CDATA[«Pero aborrecieron la tierra deseable; No creyeron a su palabra, Antes murmuraron en sus tiendas, Y no oyeron la voz de Jehová.» (Salmo 106:24-25)<br /><br />Cuando los hebreos salieron de Egipto, parecía que no les podría fallar nada. Dios había tomado una nación de esclavos y los había liberado con milagros. Pero en el desierto vemos el pecado del corazón humano. Dios los llevó a la frontera de la tierra prometida, pero, como dice este salmo, no creyeron las promesas de Dios y eligieron quejarse en vez de confiar un su Dios. Toda una generación perdió la bendición de la tierra prometida porque aunque oían a Dios, no creyeron su palabra. La última parte del texto me llama la atención: su murmuración está vinculada con el hecho de que no oyeran la voz de Jehová. La verdad es que la queja no es compatible con la fe. Israel en el desierto no pudo escuchar a Dios con fe porque constantemente estaban quejándose de todo. Es también un peligro para nosotros. Nos es demasiado fácil ver lo negativo y lo difícil de nuestra situación actual y quejarnos constantemente. Pero Dios nos llama a poner los ojos en Él y confiar en sus promesas para que Él termine todo lo que está haciendo en nosotros. Recordemos hoy que la queja nos ensordece para que no podamos escuchar la voz de Dios. <br /><br />Cada vez que estamos tentados a quejarnos de lo que Dios ha permitido en nuestras vidas, debemos buscar convertir esta queja en una oración de confianza y alabanza. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44495266</guid><pubDate>Fri, 18 Jul 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44495266/melp_537_salmo_106_24_25.mp3" length="2986729" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Pero aborrecieron la tierra deseable; No creyeron a su palabra, Antes murmuraron en sus tiendas, Y no oyeron la voz de Jehová.» (Salmo 106:24-25)

Cuando los hebreos salieron de Egipto, parecía que no les podría fallar nada. Dios había tomado una...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Pero aborrecieron la tierra deseable; No creyeron a su palabra, Antes murmuraron en sus tiendas, Y no oyeron la voz de Jehová.» (Salmo 106:24-25)<br /><br />Cuando los hebreos salieron de Egipto, parecía que no les podría fallar nada. Dios había tomado una nación de esclavos y los había liberado con milagros. Pero en el desierto vemos el pecado del corazón humano. Dios los llevó a la frontera de la tierra prometida, pero, como dice este salmo, no creyeron las promesas de Dios y eligieron quejarse en vez de confiar un su Dios. Toda una generación perdió la bendición de la tierra prometida porque aunque oían a Dios, no creyeron su palabra. La última parte del texto me llama la atención: su murmuración está vinculada con el hecho de que no oyeran la voz de Jehová. La verdad es que la queja no es compatible con la fe. Israel en el desierto no pudo escuchar a Dios con fe porque constantemente estaban quejándose de todo. Es también un peligro para nosotros. Nos es demasiado fácil ver lo negativo y lo difícil de nuestra situación actual y quejarnos constantemente. Pero Dios nos llama a poner los ojos en Él y confiar en sus promesas para que Él termine todo lo que está haciendo en nosotros. Recordemos hoy que la queja nos ensordece para que no podamos escuchar la voz de Dios. <br /><br />Cada vez que estamos tentados a quejarnos de lo que Dios ha permitido en nuestras vidas, debemos buscar convertir esta queja en una oración de confianza y alabanza. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,queja,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_150-Salmo_106_23</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-150-salmo-106-23--18716933</link><description><![CDATA[«Y trató de destruirlos, De no haberse interpuesto Moisés su escogido delante de él, A fin de apartar su indignación para que no los destruyese.» (Salmo ‭106:23)<br /><br />Este salmo nos recuerda que Moisés en el desierto es una figura de Mesías. Cuando Israel pecó y Dios estaba dispuesto a destruirlos, Moisés intercedió por ellos interponiéndose entre Dios y el hombre para pedir misericordia. Estaba dispuesto incluso a ofrecer su propia vida en su lugar. Ahora bien, Moisés no es una imagen perfecta del Mesías. En otra ocasión perdió la paciencia con el pueblo rebelde y golpeó la piedra. Pero este salmo nos lleva a recordar que en Deuteronomio 18:15, Dios había prometido levantar a otro como Moisés. En la cruz, Jesús, el gran Escogido de Dios, se interpuso a fin de apartar la indignación de Dios para salvarnos de la destrucción que merecen nuestros pecados.<br /><br />Moisés es un cuadro precioso de lo que hizo el Mesías verdadero por nosotros. El justo por los injustos se entregó y, según Colosenses 2:14, no sólo aplacó la ira de Dios sino borró el acta contra nosotros. Podemos vivir este día diferente gracias a este Mediador. Busquemos hoy comunión con Dios y pasemos tiempo en su presencia. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18716933</guid><pubDate>Thu, 17 Jul 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18716933/melp_150_salmo_106_23.mp3" length="2972434" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y trató de destruirlos, De no haberse interpuesto Moisés su escogido delante de él, A fin de apartar su indignación para que no los destruyese.» (Salmo ‭106:23)

Este salmo nos recuerda que Moisés en el desierto es una figura de Mesías. Cuando Israel...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y trató de destruirlos, De no haberse interpuesto Moisés su escogido delante de él, A fin de apartar su indignación para que no los destruyese.» (Salmo ‭106:23)<br /><br />Este salmo nos recuerda que Moisés en el desierto es una figura de Mesías. Cuando Israel pecó y Dios estaba dispuesto a destruirlos, Moisés intercedió por ellos interponiéndose entre Dios y el hombre para pedir misericordia. Estaba dispuesto incluso a ofrecer su propia vida en su lugar. Ahora bien, Moisés no es una imagen perfecta del Mesías. En otra ocasión perdió la paciencia con el pueblo rebelde y golpeó la piedra. Pero este salmo nos lleva a recordar que en Deuteronomio 18:15, Dios había prometido levantar a otro como Moisés. En la cruz, Jesús, el gran Escogido de Dios, se interpuso a fin de apartar la indignación de Dios para salvarnos de la destrucción que merecen nuestros pecados.<br /><br />Moisés es un cuadro precioso de lo que hizo el Mesías verdadero por nosotros. El justo por los injustos se entregó y, según Colosenses 2:14, no sólo aplacó la ira de Dios sino borró el acta contra nosotros. Podemos vivir este día diferente gracias a este Mediador. Busquemos hoy comunión con Dios y pasemos tiempo en su presencia. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,cristo,david,devocional,mesías,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/de3d860766f5a6a2a93e8305a5804b9d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_345-Salmo_105_19</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-345-salmo-105-19--27900587</link><description><![CDATA[«Hasta la hora que se cumplió su palabra, El dicho de Jehová le probó.» Salmo 105:19<br /><br />Este salmo repasa la historia de Israel y en esta sección nos habla de la historia de José y de sus pruebas. Muchas veces pienso en las circunstancias difíciles de José —fue vendido por sus hermanos como esclavo, la mujer de su amo mintió de él y como consecuencia, se encuentra solo y olvidado en una cárcel. Pero un elemento que muchas veces ignoro es la memoria de los sueños de su juventud. Allí en su soledad dentro de la cárcel, habiendo interpretado los sueños de otros, José tenía tiempo para pensar en sus propios sueños de años atrás. Esto es lo que señala este salmo; sus sueños son el dicho de Jehová y el salmista dice que precisamente es lo que le estaba probando (lit. refinando) allí en la cárcel. ¿José iba a poder creer lo que Dios le había prometido? Como sabemos, José escogió creer aunque con cada día que pasaba le pareciera más y más improbable por no decir imposible. Pero esa fe en el dicho de Jehová le seguía refinando y al final es lo que le protegió de la amargura. Cuando pasamos por dificultades es importante que sigamos el ejemplo de José. Debemos aferrarnos de las promesas de Dios en fe hasta que Dios cumpla lo que ha prometido.<br /><br />Busquemos las promesas de Dios en su palabra y sigamos creyendo en el Dios que jamás miente. Así Dios también nos refinará. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/27900587</guid><pubDate>Wed, 16 Jul 2025 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/27900587/melp_345_salmo_105_19.mp3" length="3006755" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Hasta la hora que se cumplió su palabra, El dicho de Jehová le probó.» Salmo 105:19

Este salmo repasa la historia de Israel y en esta sección nos habla de la historia de José y de sus pruebas. Muchas veces pienso en las circunstancias difíciles de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Hasta la hora que se cumplió su palabra, El dicho de Jehová le probó.» Salmo 105:19<br /><br />Este salmo repasa la historia de Israel y en esta sección nos habla de la historia de José y de sus pruebas. Muchas veces pienso en las circunstancias difíciles de José —fue vendido por sus hermanos como esclavo, la mujer de su amo mintió de él y como consecuencia, se encuentra solo y olvidado en una cárcel. Pero un elemento que muchas veces ignoro es la memoria de los sueños de su juventud. Allí en su soledad dentro de la cárcel, habiendo interpretado los sueños de otros, José tenía tiempo para pensar en sus propios sueños de años atrás. Esto es lo que señala este salmo; sus sueños son el dicho de Jehová y el salmista dice que precisamente es lo que le estaba probando (lit. refinando) allí en la cárcel. ¿José iba a poder creer lo que Dios le había prometido? Como sabemos, José escogió creer aunque con cada día que pasaba le pareciera más y más improbable por no decir imposible. Pero esa fe en el dicho de Jehová le seguía refinando y al final es lo que le protegió de la amargura. Cuando pasamos por dificultades es importante que sigamos el ejemplo de José. Debemos aferrarnos de las promesas de Dios en fe hasta que Dios cumpla lo que ha prometido.<br /><br />Busquemos las promesas de Dios en su palabra y sigamos creyendo en el Dios que jamás miente. Así Dios también nos refinará. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>amargura,bell,biblia,creer,david,devocional,promesas,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_452-1Corintios_3_18</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-452-1corintios-3-18--41925618</link><description><![CDATA[«Nadie se engañe a sí mismo; si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo, hágase ignorante, para que llegue a ser sabio.» (1 Corintios 3:18)<br /><br />Pablo habla aquí del peligro de engañarnos a nosotros mismos y desviarnos del camino correcto. El error que nos amenaza es buscar la sabiduría incorrecta, creerse sabio como el mundo que nos rodea y no encontrar la verdadera sabiduría. La epístola de Santiago describe esta sabiduría como la que desciende de lo alto en contraste con una sabiduría terrenal, animal, diabólica. Por el contexto de 1 Corintios, entendemos que eso es exactamente lo que estaba ocurriendo entre los corintios. Se creían superiores en su propia sabiduría, incluso al mismo Pablo. Pero el apóstol les presenta una paradoja espiritual: para llegar a ser sabio de verdad, primeramente tienes que hacerte ignorante. Les llama a la humildad para que Dios les pueda enseñar la verdadera sabiduría en Cristo. Seguimos enfrentando esta misma tentación hoy en día. Podemos todavía caer en la trampa engañosa de creernos tan sabios que ya lo sabemos todo. Puede que pensemos que ni nos hace falta leer la Palabra o buscar la dirección de Dios porque ya sabemos lo que es mejor para nosotros. Debemos humillarnos y reconocer que seguimos necesitando que Dios nos enseñe y luego abrir su Palabra para buscar con diligencia para que Dios nos llene con su sabiduría de lo alto.<br /><br />Tomemos tiempo hoy para derrotar el orgullo de la sabiduría de este siglo al renovar nuestra mente en la Palabra y por medio de la oración con nuestro Señor. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41925618</guid><pubDate>Thu, 10 Jul 2025 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41925618/melp_452_1corintios_3_18.mp3" length="2998810" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Nadie se engañe a sí mismo; si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo, hágase ignorante, para que llegue a ser sabio.» (1 Corintios 3:18)

Pablo habla aquí del peligro de engañarnos a nosotros mismos y desviarnos del camino correcto. El...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Nadie se engañe a sí mismo; si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo, hágase ignorante, para que llegue a ser sabio.» (1 Corintios 3:18)<br /><br />Pablo habla aquí del peligro de engañarnos a nosotros mismos y desviarnos del camino correcto. El error que nos amenaza es buscar la sabiduría incorrecta, creerse sabio como el mundo que nos rodea y no encontrar la verdadera sabiduría. La epístola de Santiago describe esta sabiduría como la que desciende de lo alto en contraste con una sabiduría terrenal, animal, diabólica. Por el contexto de 1 Corintios, entendemos que eso es exactamente lo que estaba ocurriendo entre los corintios. Se creían superiores en su propia sabiduría, incluso al mismo Pablo. Pero el apóstol les presenta una paradoja espiritual: para llegar a ser sabio de verdad, primeramente tienes que hacerte ignorante. Les llama a la humildad para que Dios les pueda enseñar la verdadera sabiduría en Cristo. Seguimos enfrentando esta misma tentación hoy en día. Podemos todavía caer en la trampa engañosa de creernos tan sabios que ya lo sabemos todo. Puede que pensemos que ni nos hace falta leer la Palabra o buscar la dirección de Dios porque ya sabemos lo que es mejor para nosotros. Debemos humillarnos y reconocer que seguimos necesitando que Dios nos enseñe y luego abrir su Palabra para buscar con diligencia para que Dios nos llene con su sabiduría de lo alto.<br /><br />Tomemos tiempo hoy para derrotar el orgullo de la sabiduría de este siglo al renovar nuestra mente en la Palabra y por medio de la oración con nuestro Señor. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1corintios,bell,biblia,david,devocional,palabra,sabiduría</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_484-Salmo_103_5</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-484-salmo-103-5--43097013</link><description><![CDATA[«El que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila.» (Salmo 103:5)<br /><br />Existen dos tendencias humanas con el paso de los años. O nos podemos volver más disconformes con nuestras circunstancias, ese es el viejo gruñón que se queja de todo, o podemos, al inverso, volvernos más conformistas. Tanto de una forma como de otra, es normal que nos cueste más encontrar el contentamiento. Podemos llegar a experimentar la vida cómo la describía el predicador de Eclesiastés: “los años de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento” (12:1). El reto de vivir en este mundo bajo la maldición del pecado humano es que puede ser más y más difícil experimentar la ilusión y la emoción de lo novedoso. Pero aquí el salmista habla de cómo Dios es capaz de saciar de bien nuestra boca. La imagen detrás de estas palabras es la de la madre águila que sale a buscar alimento para sus polluelos y luego vuelve al nido donde lo deposita directamente en sus bocas, saciando su hambre. Dios es el único que puede satisfacer el apetito de nuestra alma. Pero no solo habla de que Dios puede saciarnos sino también puede rejuvenecernos. Dios puede saciarnos, devolviéndonos cada día la ilusión de vivir y de disfrutar de esta vida como un regalo de Dios.<br /><br />Reclamemos hoy esta promesa de Dios, que nos rejuvenezca, saciándonos del bien para que nuestras vidas sean un testimonio de quién es nuestro para todos los que nos rodean. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43097013</guid><pubDate>Wed, 09 Jul 2025 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43097013/melp_484_salmo_103_5.mp3" length="2982133" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«El que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila.» (Salmo 103:5)

Existen dos tendencias humanas con el paso de los años. O nos podemos volver más disconformes con nuestras circunstancias, ese es el viejo gruñón que se queja de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«El que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila.» (Salmo 103:5)<br /><br />Existen dos tendencias humanas con el paso de los años. O nos podemos volver más disconformes con nuestras circunstancias, ese es el viejo gruñón que se queja de todo, o podemos, al inverso, volvernos más conformistas. Tanto de una forma como de otra, es normal que nos cueste más encontrar el contentamiento. Podemos llegar a experimentar la vida cómo la describía el predicador de Eclesiastés: “los años de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento” (12:1). El reto de vivir en este mundo bajo la maldición del pecado humano es que puede ser más y más difícil experimentar la ilusión y la emoción de lo novedoso. Pero aquí el salmista habla de cómo Dios es capaz de saciar de bien nuestra boca. La imagen detrás de estas palabras es la de la madre águila que sale a buscar alimento para sus polluelos y luego vuelve al nido donde lo deposita directamente en sus bocas, saciando su hambre. Dios es el único que puede satisfacer el apetito de nuestra alma. Pero no solo habla de que Dios puede saciarnos sino también puede rejuvenecernos. Dios puede saciarnos, devolviéndonos cada día la ilusión de vivir y de disfrutar de esta vida como un regalo de Dios.<br /><br />Reclamemos hoy esta promesa de Dios, que nos rejuvenezca, saciándonos del bien para que nuestras vidas sean un testimonio de quién es nuestro para todos los que nos rodean. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,contentamiento,david,devocional,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/17171e058b5e54fc689da0441559379f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_372-Salmo_101_2-3</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-372-salmo-101-2-3--33730723</link><description><![CDATA[«En la integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa. No pondré delante de mis ojos cosa injusta. Aborrezco la obra de los que se desvían; Ninguno de ellos se acercará a mí.» (Salmo 101:2b-3)<br /><br />El rey David sabía el peligro de rodearse de personas con falta de integridad; por lo tanto propuso separarse de los que se desvían y de toda cosa injusta. En hacerlo, mantiene el mismo principio que Pablo expone en su primera carta a los Corintios: «No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres» (1 Corintios 15:33). La intención de David era buena, incluso loable. Debemos buscar vivir en integridad y buscar mantener compañía con los que siguen los caminos del Señor. Pero David ignoraba un detalle importante. Al final el más grande ejemplo de falta de integridad en el palacio era el mismo rey David. Él mismo permitió que sus ojos contemplaran la injusticia y como consecuencia, él era la persona que se desvió y cayó en el adulterio, la mentira y el asesinato. Por eso necesitamos al Espíritu Santo (ver Sal. 51:11). Dios ha hecho morar su Espíritu en nosotros para convencernos del pecado, incluso antes de cometerlo. Como oraba David en el salmo 19, necesitamos que el Espíritu nos libre “de los [errores] que me son ocultos” (Salmo 19:12b). Y cuando tropezamos, el Espíritu nos puede traer convicción y llevarnos al arrepentimiento y a la restauración.<br /><br />Seamos obedientes al Espíritu Santo hoy para que andemos en la integridad de nuestro corazón delante de nuestro Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/33730723</guid><pubDate>Tue, 08 Jul 2025 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/33730723/melp_372_salmo_101_2_3.mp3" length="3006756" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«En la integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa. No pondré delante de mis ojos cosa injusta. Aborrezco la obra de los que se desvían; Ninguno de ellos se acercará a mí.» (Salmo 101:2b-3)

El rey David sabía el peligro de rodearse de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«En la integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa. No pondré delante de mis ojos cosa injusta. Aborrezco la obra de los que se desvían; Ninguno de ellos se acercará a mí.» (Salmo 101:2b-3)<br /><br />El rey David sabía el peligro de rodearse de personas con falta de integridad; por lo tanto propuso separarse de los que se desvían y de toda cosa injusta. En hacerlo, mantiene el mismo principio que Pablo expone en su primera carta a los Corintios: «No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres» (1 Corintios 15:33). La intención de David era buena, incluso loable. Debemos buscar vivir en integridad y buscar mantener compañía con los que siguen los caminos del Señor. Pero David ignoraba un detalle importante. Al final el más grande ejemplo de falta de integridad en el palacio era el mismo rey David. Él mismo permitió que sus ojos contemplaran la injusticia y como consecuencia, él era la persona que se desvió y cayó en el adulterio, la mentira y el asesinato. Por eso necesitamos al Espíritu Santo (ver Sal. 51:11). Dios ha hecho morar su Espíritu en nosotros para convencernos del pecado, incluso antes de cometerlo. Como oraba David en el salmo 19, necesitamos que el Espíritu nos libre “de los [errores] que me son ocultos” (Salmo 19:12b). Y cuando tropezamos, el Espíritu nos puede traer convicción y llevarnos al arrepentimiento y a la restauración.<br /><br />Seamos obedientes al Espíritu Santo hoy para que andemos en la integridad de nuestro corazón delante de nuestro Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,espíritu,integridad,salmo,santo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_518-Romanos_16_20</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-518-romanos-16-20--43851634</link><description><![CDATA[«Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros.» (Romanos 16:20)<br /><br />Con este pensamiento, el apóstol cierra el cuerpo de la epístola a los Romanos. A continuación encontramos sus saludos personales y una doxologia. Pero el pensamiento que encontramos aquí realmente tiene su origen en las primeras páginas de la Biblia. Cuando Adán y Eva pecaron, Dios anunció las consecuencias del pecado para el hombre, para la mujer y para la serpiente. En Génesis 3:15 encontramos la profecía sobre el conflicto entre la simiente de la mujer, Mesías, y la simiente de la serpiente, Satanás. Nos dice que aunque Satanás hiera al Mesías en el calcañar, Mesías herirá la cabeza de la serpiente antigua. La herida en el calcañar entendemos como una referencia a la cruz donde Satanás imaginaba que ganaba la victoria sobre el Hijo de Dios. Pero su victoria se convirtió en su derrota cuando Cristo resucitó victorioso sobre el pecado y la muerte. Por lo tanto Pablo nos recuerda que no falta mucho para que Dios (notemos que la simiente de la mujer realmente es Dios) cumpla el resto de esta profecía y termine aplastando la cabeza de Satanás. En aquel día el mal será derrotado definitivamente para que vivamos en la presencia de Dios para siempre en paz. Esta es la esperanza del creyente.<br /><br />Nuestra victoria final al lado de Cristo está asegurada. Andemos cerca de Él en comunión hoy para que también tengamos victoria sobre el pecado en nuestras vidas. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43851634</guid><pubDate>Mon, 07 Jul 2025 04:25:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43851634/melp_518_romanos_16_20.mp3" length="2984519" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros.» (Romanos 16:20)

Con este pensamiento, el apóstol cierra el cuerpo de la epístola a los Romanos. A continuación encontramos sus...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros.» (Romanos 16:20)<br /><br />Con este pensamiento, el apóstol cierra el cuerpo de la epístola a los Romanos. A continuación encontramos sus saludos personales y una doxologia. Pero el pensamiento que encontramos aquí realmente tiene su origen en las primeras páginas de la Biblia. Cuando Adán y Eva pecaron, Dios anunció las consecuencias del pecado para el hombre, para la mujer y para la serpiente. En Génesis 3:15 encontramos la profecía sobre el conflicto entre la simiente de la mujer, Mesías, y la simiente de la serpiente, Satanás. Nos dice que aunque Satanás hiera al Mesías en el calcañar, Mesías herirá la cabeza de la serpiente antigua. La herida en el calcañar entendemos como una referencia a la cruz donde Satanás imaginaba que ganaba la victoria sobre el Hijo de Dios. Pero su victoria se convirtió en su derrota cuando Cristo resucitó victorioso sobre el pecado y la muerte. Por lo tanto Pablo nos recuerda que no falta mucho para que Dios (notemos que la simiente de la mujer realmente es Dios) cumpla el resto de esta profecía y termine aplastando la cabeza de Satanás. En aquel día el mal será derrotado definitivamente para que vivamos en la presencia de Dios para siempre en paz. Esta es la esperanza del creyente.<br /><br />Nuestra victoria final al lado de Cristo está asegurada. Andemos cerca de Él en comunión hoy para que también tengamos victoria sobre el pecado en nuestras vidas. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,génesis,mesías,victoria</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/794db05f38f48e1c7a7cf7631b4627d0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_516-Romanos_15_8-9</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-516-romanos-15-8-9--43819388</link><description><![CDATA[«Pues os digo, que Cristo Jesús vino a ser siervo de la circuncisión para mostrar la verdad de Dios, para confirmar las promesas hechas a los padres, y para que los gentiles glorifiquen a Dios por su misericordia» (Romanos 15:8-9a)<br /><br />En Cristo, Dios ha confirmado las promesas hechas a los patriarcas del Antiguo Testamento. En específico, Jesús cumplió la promesa que Dios hizo a Adán y Eva sobre la simiente de la mujer que pisotearía la cabeza de la serpiente, y también la promesa a Abraham, que en su simiente serían benditas todas las familias de la tierra. Es interesante notar que Pablo aquí resalta dos aspectos del carácter divino: Dios es verdad y también misericordioso. Las promesas sobre el Mesías se demostraron verdaderas cuando Cristo se hizo siervo por su pueblo y murió en la cruz para rescatarnos de la condenación de nuestros pecados, pero también estas mismas promesas resaltan la misericordia de Dios porque en Cristo pecadores apartados de Dios pueden ser perdonados de sus pecados y restaurados a Dios para así glorificarle con su alabanza y sus vidas. Así mismo el evangelio siempre nos debe hacer considerar la veracidad y la misericordia de Dios. Gracias al ministerio de Cristo a nuestro favor, nosotros también hemos llegado a ser partícipes de las promesas hechas a los padres para que glorifiquemos a Dios por su misericorida.<br /><br />Hoy debemos meditar y regocijarnos en la veracidad de las promesas de Dios y su misericordia que nos ha rescatado y transformado. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43819388</guid><pubDate>Fri, 04 Jul 2025 04:32:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43819388/melp_516_romanos_15_8_9.mp3" length="2984521" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Pues os digo, que Cristo Jesús vino a ser siervo de la circuncisión para mostrar la verdad de Dios, para confirmar las promesas hechas a los padres, y para que los gentiles glorifiquen a Dios por su misericordia» (Romanos 15:8-9a)

En Cristo, Dios ha...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Pues os digo, que Cristo Jesús vino a ser siervo de la circuncisión para mostrar la verdad de Dios, para confirmar las promesas hechas a los padres, y para que los gentiles glorifiquen a Dios por su misericordia» (Romanos 15:8-9a)<br /><br />En Cristo, Dios ha confirmado las promesas hechas a los patriarcas del Antiguo Testamento. En específico, Jesús cumplió la promesa que Dios hizo a Adán y Eva sobre la simiente de la mujer que pisotearía la cabeza de la serpiente, y también la promesa a Abraham, que en su simiente serían benditas todas las familias de la tierra. Es interesante notar que Pablo aquí resalta dos aspectos del carácter divino: Dios es verdad y también misericordioso. Las promesas sobre el Mesías se demostraron verdaderas cuando Cristo se hizo siervo por su pueblo y murió en la cruz para rescatarnos de la condenación de nuestros pecados, pero también estas mismas promesas resaltan la misericordia de Dios porque en Cristo pecadores apartados de Dios pueden ser perdonados de sus pecados y restaurados a Dios para así glorificarle con su alabanza y sus vidas. Así mismo el evangelio siempre nos debe hacer considerar la veracidad y la misericordia de Dios. Gracias al ministerio de Cristo a nuestro favor, nosotros también hemos llegado a ser partícipes de las promesas hechas a los padres para que glorifiquemos a Dios por su misericorida.<br /><br />Hoy debemos meditar y regocijarnos en la veracidad de las promesas de Dios y su misericordia que nos ha rescatado y transformado. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,evangelio,misericordia,romanos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/794db05f38f48e1c7a7cf7631b4627d0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_515-Romanos_14_19</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-515-romanos-14-19--43802086</link><description><![CDATA[«Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación.» (Romanos 14:19)<br /><br />Al final de Romanos, Pablo trata el tema de las relaciones personales entre cristianos. Empieza el capítulo con estas palabras: «Así que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros, sino más bien decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano.». Nos es muy fácil juzgar a otros creyentes que tienen una postura diferente de la nuestra. Pero Pablo nos recuerda que Dios es nuestro Juez. Todos tendremos que contestar un día por lo que hemos hecho con nuestras oportunidades. Por lo tanto debemos tener mucho cuidado con la forma que tratamos con un hermano en Cristo. El resumen del mensaje de esta sección es que debemos intentar que todo lo que hacemos contribuya a la paz y la edificación mutua. Nuestras palabras con otros cristianos deben ser palabras que comunican el bienestar y que ayudan a que otros sigan creciendo en su vida espiritual. Lo mismo debe ocurrir con nuestras acciones. Cuando pasamos tiempo con otros cristianos, tanto ellos como nosotros debemos salir beneficiados espiritualmente. Es un buen principio para tener en cuenta. ¿Estamos fomentando la paz en nuestros hermanos espirituales? ¿Estamos ayudando a nuestros hermanos espirituales a crecer y ser más como Cristo?<br /><br />Llevemos estas preguntas con nosotros hoy y en cualquier contacto que tenemos hoy con otros cristianos busquemos fomentar la paz y animar la edificación. Así seremos herramientas del Espíritu Santo en el proceso de la santificación en nuestros hermanos espirituales. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43802086</guid><pubDate>Thu, 03 Jul 2025 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43802086/melp_515_romanos_14_19.mp3" length="2984519" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación.» (Romanos 14:19)&#13;
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Al final de Romanos, Pablo trata el tema de las relaciones personales entre cristianos. Empieza el capítulo con estas palabras: «Así que, ya no nos juzguemos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación.» (Romanos 14:19)<br /><br />Al final de Romanos, Pablo trata el tema de las relaciones personales entre cristianos. Empieza el capítulo con estas palabras: «Así que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros, sino más bien decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano.». Nos es muy fácil juzgar a otros creyentes que tienen una postura diferente de la nuestra. Pero Pablo nos recuerda que Dios es nuestro Juez. Todos tendremos que contestar un día por lo que hemos hecho con nuestras oportunidades. Por lo tanto debemos tener mucho cuidado con la forma que tratamos con un hermano en Cristo. El resumen del mensaje de esta sección es que debemos intentar que todo lo que hacemos contribuya a la paz y la edificación mutua. Nuestras palabras con otros cristianos deben ser palabras que comunican el bienestar y que ayudan a que otros sigan creciendo en su vida espiritual. Lo mismo debe ocurrir con nuestras acciones. Cuando pasamos tiempo con otros cristianos, tanto ellos como nosotros debemos salir beneficiados espiritualmente. Es un buen principio para tener en cuenta. ¿Estamos fomentando la paz en nuestros hermanos espirituales? ¿Estamos ayudando a nuestros hermanos espirituales a crecer y ser más como Cristo?<br /><br />Llevemos estas preguntas con nosotros hoy y en cualquier contacto que tenemos hoy con otros cristianos busquemos fomentar la paz y animar la edificación. Así seremos herramientas del Espíritu Santo en el proceso de la santificación en nuestros hermanos espirituales. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,edificación,paz,romanos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/794db05f38f48e1c7a7cf7631b4627d0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_458-Romanos_13_14</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-458-romanos-13-14--42062804</link><description><![CDATA[«sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.» (Romanos 13:14)<br /><br />Así concluye el apóstol Pablo un párrafo sobre cómo ha de ser nuestra vida en este mundo, lo que llama aquí andar de día. Este versículo nos presenta un contraste simple: o nos vestimos de Cristo o estamos haciendo provisión para andar en los deseos de la carne. Creo que todos podemos afirmar que normalmente no buscamos andar en los deseos de la carne, pero la verdad es que luego se presenta una tentación y muchas veces tropezamos. Sin darnos cuenta, allí nos vemos controlados y guiados por los deseos de nuestra naturaleza carnal. Si somos honestos, todo ocurre tan “naturalmente” que a veces ni nos damos cuenta que estamos andando en los deseos de la carne hasta después. Entonces ¿cómo podemos evitarlo? La respuesta de Pablo es vestirnos del Señor Jesucristo. En el 13:12 había usado la misma imagen: «vistámonos las armas (la armadura) de la luz». El punto principal es recordar que Cristo no solamente nos salvó sino que también es la clave de nuestra vida espiritual, nuestra santificación. Debemos empezar cada día conscientemente inmersándonos en su Palabra y en la oración con Él, continuando a lo largo del día en la meditación. Así estaremos vestidos de Cristo, y lo sabremos cuando notamos que Él está llenando nuestros pensamientos y su voluntad, determinando nuestras acciones.<br /><br />Hoy, vistámonos de la armadura de Cristo para no proveer ocasión para los deseos de la carne. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/42062804</guid><pubDate>Wed, 02 Jul 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/42062804/melp_458_romanos_13_14.mp3" length="2998808" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.» (Romanos 13:14)

Así concluye el apóstol Pablo un párrafo sobre cómo ha de ser nuestra vida en este mundo, lo que llama aquí andar de día. Este versículo nos presenta un...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.» (Romanos 13:14)<br /><br />Así concluye el apóstol Pablo un párrafo sobre cómo ha de ser nuestra vida en este mundo, lo que llama aquí andar de día. Este versículo nos presenta un contraste simple: o nos vestimos de Cristo o estamos haciendo provisión para andar en los deseos de la carne. Creo que todos podemos afirmar que normalmente no buscamos andar en los deseos de la carne, pero la verdad es que luego se presenta una tentación y muchas veces tropezamos. Sin darnos cuenta, allí nos vemos controlados y guiados por los deseos de nuestra naturaleza carnal. Si somos honestos, todo ocurre tan “naturalmente” que a veces ni nos damos cuenta que estamos andando en los deseos de la carne hasta después. Entonces ¿cómo podemos evitarlo? La respuesta de Pablo es vestirnos del Señor Jesucristo. En el 13:12 había usado la misma imagen: «vistámonos las armas (la armadura) de la luz». El punto principal es recordar que Cristo no solamente nos salvó sino que también es la clave de nuestra vida espiritual, nuestra santificación. Debemos empezar cada día conscientemente inmersándonos en su Palabra y en la oración con Él, continuando a lo largo del día en la meditación. Así estaremos vestidos de Cristo, y lo sabremos cuando notamos que Él está llenando nuestros pensamientos y su voluntad, determinando nuestras acciones.<br /><br />Hoy, vistámonos de la armadura de Cristo para no proveer ocasión para los deseos de la carne. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,culto,david,devocional,romanos,santificación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_513-Romanos_12_2</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-513-romanos-12-2--43743562</link><description><![CDATA[«No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.» (Romanos 12:2)<br /><br />Hay una fuerza en este mundo que afecta a cada uno de nosotros. Tal como vivimos bajo la influencia de la gravedad sin darnos cuenta, el apóstol aquí nos dice que todos estamos siendo conformados a este siglo. Lo más probable es que ni nos demos cuenta de esta influencia sobre nosotros, pero nuestra forma de pensar y actuar está siendo moldeada. El espíritu del siglo presente ejerce una influencia constante sobre nosotros, pero para los que estamos en Cristo, hay un nuevo proceso, contrario a lo que antes nos conformaba a este siglo. Dios quiere transformar o renovar nuestra mente. Cuando nos ponemos en las manos de Dios, lo que Pablo aquí llama nuestro servicio o culto racional, Dios inicia el proceso de renovar nuestra forma de pensar y actuar por medio del Espíritu Santo. El resultado de esta transformación es la oportunidad de comprobar o experimentar la voluntad de Dios, algo que cualquier hijo de Dios debe reconocer como bueno, agradable e incluso, perfecto. ¿Cómo renueva Dios nuestro entendimiento? La mayor herramienta que usa el Espíritu Santo de Dios en este proceso es la Palabra. <br /><br />Por tanto, leámosla, meditemos en ella y llenemos nuestra mente con ella para que dejemos de estar conformados a este siglo y sigamos siendo transformados por la renovación de nuestro entendimiento. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43743562</guid><pubDate>Tue, 01 Jul 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43743562/melp_513_romanos_12_2.mp3" length="2984518" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.» (Romanos 12:2)

Hay una fuerza en este mundo que afecta a cada uno de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.» (Romanos 12:2)<br /><br />Hay una fuerza en este mundo que afecta a cada uno de nosotros. Tal como vivimos bajo la influencia de la gravedad sin darnos cuenta, el apóstol aquí nos dice que todos estamos siendo conformados a este siglo. Lo más probable es que ni nos demos cuenta de esta influencia sobre nosotros, pero nuestra forma de pensar y actuar está siendo moldeada. El espíritu del siglo presente ejerce una influencia constante sobre nosotros, pero para los que estamos en Cristo, hay un nuevo proceso, contrario a lo que antes nos conformaba a este siglo. Dios quiere transformar o renovar nuestra mente. Cuando nos ponemos en las manos de Dios, lo que Pablo aquí llama nuestro servicio o culto racional, Dios inicia el proceso de renovar nuestra forma de pensar y actuar por medio del Espíritu Santo. El resultado de esta transformación es la oportunidad de comprobar o experimentar la voluntad de Dios, algo que cualquier hijo de Dios debe reconocer como bueno, agradable e incluso, perfecto. ¿Cómo renueva Dios nuestro entendimiento? La mayor herramienta que usa el Espíritu Santo de Dios en este proceso es la Palabra. <br /><br />Por tanto, leámosla, meditemos en ella y llenemos nuestra mente con ella para que dejemos de estar conformados a este siglo y sigamos siendo transformados por la renovación de nuestro entendimiento. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,palabra,romanos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/794db05f38f48e1c7a7cf7631b4627d0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_511-Romanos_11_5</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-511-romanos-11-5--43712965</link><description><![CDATA[«Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia.» (Romanos 11:5)<br /><br />Cuando el profeta Elias huyó de la reina Jezabel a Horeb, estaba mal. Creía que en ese momento estaba solo, el último adorador del Dios verdadero. Deprimido y triste, el profeta pedía que Dios lo matara ya. Pero Dios tenía noticias para el profeta: se había equivocado. Todavía quedaban 7.000 en Israel que no habían doblado la rodilla ante baal. Es el remanente de Dios. Según Romanos, Dios sigue teniendo su remanente. En este versículo específicamente el remanente se trata de los judíos que estaban confiando en Jesús como su Mesías, los escogidos por la gracia de Dios, pero Dios todavía tiene su remanente hoy en día. Si has sido escogido por la gracia de Dios, eres también de ese remanente. ¿Eres el único creyente en tu trabajo? ¿El único de tu instituto? ¿De tu barrio? Recuerda que no estás solo. Perteneces a un remanente que es más grande de lo que imaginas. Dios ha mostrado su favor no merecido, escogiendo a un pueblo. Puede parecer que estamos solos, pero un día cada integrante de ese remanente será revelado y creo que seremos sorprendidos (una grata sorpresa) al ver la magnitud de la gracia de Dios. Nuestro llamamiento como parte del remanente de Dios merece y demanda nuestra fidelidad. Tenemos el privilegio de haber recibido la gracia de Dios y por tanto el privilegio de poder vivir el testimonio de Dios ante el mundo. <br /><br />Tomemos nuestra parte como ese remanente fiel para así glorificar a nuestro Dios hoy. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43712965</guid><pubDate>Mon, 30 Jun 2025 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43712965/melp_511_romanos_11_5.mp3" length="2984518" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia.» (Romanos 11:5)

Cuando el profeta Elias huyó de la reina Jezabel a Horeb, estaba mal. Creía que en ese momento estaba solo, el último adorador del Dios verdadero. Deprimido...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia.» (Romanos 11:5)<br /><br />Cuando el profeta Elias huyó de la reina Jezabel a Horeb, estaba mal. Creía que en ese momento estaba solo, el último adorador del Dios verdadero. Deprimido y triste, el profeta pedía que Dios lo matara ya. Pero Dios tenía noticias para el profeta: se había equivocado. Todavía quedaban 7.000 en Israel que no habían doblado la rodilla ante baal. Es el remanente de Dios. Según Romanos, Dios sigue teniendo su remanente. En este versículo específicamente el remanente se trata de los judíos que estaban confiando en Jesús como su Mesías, los escogidos por la gracia de Dios, pero Dios todavía tiene su remanente hoy en día. Si has sido escogido por la gracia de Dios, eres también de ese remanente. ¿Eres el único creyente en tu trabajo? ¿El único de tu instituto? ¿De tu barrio? Recuerda que no estás solo. Perteneces a un remanente que es más grande de lo que imaginas. Dios ha mostrado su favor no merecido, escogiendo a un pueblo. Puede parecer que estamos solos, pero un día cada integrante de ese remanente será revelado y creo que seremos sorprendidos (una grata sorpresa) al ver la magnitud de la gracia de Dios. Nuestro llamamiento como parte del remanente de Dios merece y demanda nuestra fidelidad. Tenemos el privilegio de haber recibido la gracia de Dios y por tanto el privilegio de poder vivir el testimonio de Dios ante el mundo. <br /><br />Tomemos nuestra parte como ese remanente fiel para así glorificar a nuestro Dios hoy. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,remanente,romanos,soledad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/794db05f38f48e1c7a7cf7631b4627d0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_111-Romanos_10_4</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-111-romanos-10-4--18290198</link><description><![CDATA["porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree." (Romanos 10:4)<br /><br />Los judíos intentaban usar la ley para establecer su propia justicia delante de Dios. Se creían buenos porque cumplían con su interpretación de la ley. Eso lo vemos claramente en la historia del joven rico en Mateo 18. En toda sinceridad, el joven le dijo a Jesús que había cumplido toda la ley. El problema con los intérpretes de la ley es que jamás habían entendido el verdadero propósito de la ley. Según Romanos, el propósito o el fin de la ley es Cristo. La ley de Dios nos muestra que no somos capaces de guardar las leyes de Dios y que todos hemos pecado contra Dios. Pero a la vez la ley nos dice que Cristo era diferente. Él sí cumplió perfectamente con todas las exigencias de la ley. Por lo tanto, el propósito de la ley es dirigir al pecador a Cristo. El resultado de la ley es la condenación para que el pecador mire en fe a Cristo y experimente la justicia verdadera.<br /><br />Las religiones del mundo proponen una serie de normas que sus practicantes han de cumplir, pero cuando venimos a Cristo, a quien la ley da testimonio, el resultado es una nueva justicia que viene por la fe. Andemos hoy en esta justicia que es nuestra por la fe.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18290198</guid><pubDate>Fri, 27 Jun 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18290198/melp_111_romanos_10_4.mp3" length="2973164" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree." (Romanos 10:4)

Los judíos intentaban usar la ley para establecer su propia justicia delante de Dios. Se creían buenos porque cumplían con su interpretación de la ley. Eso lo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree." (Romanos 10:4)<br /><br />Los judíos intentaban usar la ley para establecer su propia justicia delante de Dios. Se creían buenos porque cumplían con su interpretación de la ley. Eso lo vemos claramente en la historia del joven rico en Mateo 18. En toda sinceridad, el joven le dijo a Jesús que había cumplido toda la ley. El problema con los intérpretes de la ley es que jamás habían entendido el verdadero propósito de la ley. Según Romanos, el propósito o el fin de la ley es Cristo. La ley de Dios nos muestra que no somos capaces de guardar las leyes de Dios y que todos hemos pecado contra Dios. Pero a la vez la ley nos dice que Cristo era diferente. Él sí cumplió perfectamente con todas las exigencias de la ley. Por lo tanto, el propósito de la ley es dirigir al pecador a Cristo. El resultado de la ley es la condenación para que el pecador mire en fe a Cristo y experimente la justicia verdadera.<br /><br />Las religiones del mundo proponen una serie de normas que sus practicantes han de cumplir, pero cuando venimos a Cristo, a quien la ley da testimonio, el resultado es una nueva justicia que viene por la fe. Andemos hoy en esta justicia que es nuestra por la fe.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,cristo,david,devocional,ley,romanos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/9b08c0bc1fc236cbf58717abb336ae59.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_509-Romanos_9_5</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-509-romanos-9-5--43680336</link><description><![CDATA[«de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén.» (Romanos 9:5)<br /><br />Pablo sentía orgullo de ser israelita. Ahora bien, no debemos pensar en un tipo de nacionalismo como estamos acostumbrados a encontrar hoy en día. Pablo no estaba promoviendo la xenofobia o un tipo de racismo en base de su identidad étnica. Más bien, Pablo reconocía los privilegios que tenía al formar parte del pueblo de Dios, los descendientes de Abraham. Pablo menciona siete bendiciones que llevaban a la gran bendición del Mesías: como (1) los adoptados por Dios, Israel había experimentado (2) la gloria de Dios en el Éxodo y en Sinaí, donde recibió (3) el pacto y (4) la Ley. Incluso, continuaban viendo la gloria de Dios en su presencia que moraba en medio de ellos en (5) el culto del tabernáculo y después el templo. Pero por encima de todo, Israel había recibido (6) la promesa hecha a (7) los patriarcas, la Simiente de Abraham que sería una bendición para todas las familias del mundo. Pablo aquí revela la verdad teológica que conocemos como la encarnación: el Mesías es Dios sobre todo, pero vino según la carne para cumplir el gran plan de redención. Pero lo mejor de todo es que todas estas bendiciones de Israel realmente se unen en una bendición para cada pecador que se reconoce como tal y pone su fe en lo que Cristo hizo por él en la cruz.<br /><br />Alabemos hoy a Dios por la bendición de Cristo. Merece nuestra alabanza por los siglos de los siglos, Amén. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43680336</guid><pubDate>Thu, 26 Jun 2025 05:20:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43680336/melp_509_romanos_9_5.mp3" length="2984517" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén.» (Romanos 9:5)

Pablo sentía orgullo de ser israelita. Ahora bien, no debemos pensar en un tipo de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén.» (Romanos 9:5)<br /><br />Pablo sentía orgullo de ser israelita. Ahora bien, no debemos pensar en un tipo de nacionalismo como estamos acostumbrados a encontrar hoy en día. Pablo no estaba promoviendo la xenofobia o un tipo de racismo en base de su identidad étnica. Más bien, Pablo reconocía los privilegios que tenía al formar parte del pueblo de Dios, los descendientes de Abraham. Pablo menciona siete bendiciones que llevaban a la gran bendición del Mesías: como (1) los adoptados por Dios, Israel había experimentado (2) la gloria de Dios en el Éxodo y en Sinaí, donde recibió (3) el pacto y (4) la Ley. Incluso, continuaban viendo la gloria de Dios en su presencia que moraba en medio de ellos en (5) el culto del tabernáculo y después el templo. Pero por encima de todo, Israel había recibido (6) la promesa hecha a (7) los patriarcas, la Simiente de Abraham que sería una bendición para todas las familias del mundo. Pablo aquí revela la verdad teológica que conocemos como la encarnación: el Mesías es Dios sobre todo, pero vino según la carne para cumplir el gran plan de redención. Pero lo mejor de todo es que todas estas bendiciones de Israel realmente se unen en una bendición para cada pecador que se reconoce como tal y pone su fe en lo que Cristo hizo por él en la cruz.<br /><br />Alabemos hoy a Dios por la bendición de Cristo. Merece nuestra alabanza por los siglos de los siglos, Amén. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,cristo,david,devocional,romanos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/794db05f38f48e1c7a7cf7631b4627d0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_507-Romanos_8_1</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-507-romanos-8-1--43587453</link><description><![CDATA[«Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.» (Romanos 8:1)<br /><br />Literalmente el versículo en el griego original se lee, “ninguna condenación para los que están en Cristo Jesús” Nuestras traducciones insertan el verbo que era implícito en el original. Meditemos en los tiempos verbales con este texto. 1. condenación HABÍA: antes de estar contados en Cristo por la fe, lo único que teníamos era condenación. La gran mentira de Satanás es que más o menos somos buenos y que Dios nos ama y está dispuesto a ignorar nuestras faltas. Nada podría estar más lejos de la verdad. Fuera de Cristo lo único que nos espera es condenación del justo y santo Dios. Pero puesto que Cristo sufrió nuestra condenación en la cruz, podemos hablar de una nueva relación. 2. no HAY condenación: en el instante en que miramos con fe a Cristo, recibimos el perdón y entramos en una relación con el Padre. A partir de ese momento ya no queda condenación. Gozamos de comunión con Dios. 3. No HABRÁ condenación: jamás volveremos a estar bajo condenación. No porque somos lo suficientemente buenos sino porque el sacrificio de Cristo es tan perfecto que es completamente suficiente. Ya no tenemos que vivir bajo condenación. Podemos vivir con confianza en Dios, sabiendo que nuestros pecados ya han sido juzgados en Cristo y ahora podemos vivir guiados por el Espíritu.<br /><br />Enorme regalo que hemos recibido en Cristo: ninguna condenación. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43587453</guid><pubDate>Wed, 25 Jun 2025 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43587453/melp_507_romanos_8_1.mp3" length="2984517" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.» (Romanos 8:1)

Literalmente el versículo en el griego original se lee, “ninguna condenación para los que están...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.» (Romanos 8:1)<br /><br />Literalmente el versículo en el griego original se lee, “ninguna condenación para los que están en Cristo Jesús” Nuestras traducciones insertan el verbo que era implícito en el original. Meditemos en los tiempos verbales con este texto. 1. condenación HABÍA: antes de estar contados en Cristo por la fe, lo único que teníamos era condenación. La gran mentira de Satanás es que más o menos somos buenos y que Dios nos ama y está dispuesto a ignorar nuestras faltas. Nada podría estar más lejos de la verdad. Fuera de Cristo lo único que nos espera es condenación del justo y santo Dios. Pero puesto que Cristo sufrió nuestra condenación en la cruz, podemos hablar de una nueva relación. 2. no HAY condenación: en el instante en que miramos con fe a Cristo, recibimos el perdón y entramos en una relación con el Padre. A partir de ese momento ya no queda condenación. Gozamos de comunión con Dios. 3. No HABRÁ condenación: jamás volveremos a estar bajo condenación. No porque somos lo suficientemente buenos sino porque el sacrificio de Cristo es tan perfecto que es completamente suficiente. Ya no tenemos que vivir bajo condenación. Podemos vivir con confianza en Dios, sabiendo que nuestros pecados ya han sido juzgados en Cristo y ahora podemos vivir guiados por el Espíritu.<br /><br />Enorme regalo que hemos recibido en Cristo: ninguna condenación. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,perdón,romanos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/794db05f38f48e1c7a7cf7631b4627d0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_505-Romanos_7_10</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-505-romanos-7-10--43587450</link><description><![CDATA[«Y hallé que el mismo mandamiento que era para vida, a mí me resultó para muerte;» (Romanos 7:10).<br /><br />El primer mandamiento que encontramos en la Biblia ocurrió en Edén. Dijo Dios a Adán: «De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás» (Génesis 2:16b-17). El propósito de este mandamiento no fue otro de preservar la vida de Adán y de su futura esposa. En Sinaí Dios vuelve a usar el mismo tipo de lenguaje para el pueblo de Israel. Dios dio los díez mandamientos como condiciones de un pacto de vida: «guardaréis mis estatutos y mis ordenanzas, los cuales haciendo el hombre, vivirá en ellos. Yo Jehová» (Levítico 18:5). Desafortunadamente ninguna persona cumple el pacto de Dios y por lo tanto el resultado de la Ley es muerte en vez de vida. Así ha sido desde Edén. Pero luego vino Jesús, la primera persona para vivir en este mundo que ha cumplido perfectamente las condiciones del pacto con Dios. Por primera vez, una persona merecía la vida, una relación perfecta con Dios. No obstante, sufrió la muerte espiritual, la separación del Padre mientras colgaba en una cruz. Eso lo hizo como sustituto de la humanidad, para que los que merecemos la muerte podamos gozar de vida por medio de la fe en su sacrificio.<br /><br />Recordemos hoy que hemos recibido vida (una relación con Dios) cuando merecíamos morir (estar separados eternamente de Dios). Por eso nuestra vida no nos pertenece. Vivamos este día para agradar y glorificar al que nos compró por su sangre. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43587450</guid><pubDate>Tue, 24 Jun 2025 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43587450/melp_505_romanos_7_10.mp3" length="2984518" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y hallé que el mismo mandamiento que era para vida, a mí me resultó para muerte;» (Romanos 7:10).&#13;
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¿Qué es lo tienes?...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia." (Romanos 6:13)<br /><br />¿Qué es lo tienes? Igual contestas que no tienes nada, pero piensa otra vez. Tu vida, tus talentos, incluso sencillamente tu tiempo, todo lo que tienes puede ser una herramienta que puedes usar para la iniquidad. Cuando Cristo nos limpió por medio de su sangre, estas herramientas adquirieron un nuevo propósito: pueden ser usadas para obrar la justicia de Dios. La imagen es de un martillo que antes sirvía sólo para romper pero que ahora sirve para hincar clavos y construir. En la salvación, Dios no sólo nos rescató sino que nos ha transformado para Él pueda usar nuestras vidas.<br /><br />Señor, toma mi vida como herramienta para cumplir tus propósitos. No quiero contribuir a más iniquidad en este mundo ya demasiado lleno de rebeldía contra ti. Quiero ser un instrumento de justicias.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,justicia,romanos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/49663ae864000252a8c7a747c8f80cb6.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_500-Romanos_3_26</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-500-romanos-3-26--43473391</link><description><![CDATA[«con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.» (Romanos 3:26)<br /><br />En el versículo anterior a éste (3:25), Pablo nos dice que Dios envió a su Hijo a este mundo como propiciación —un término técnico para un sacrificio que apacigua el daño causado por nuestra rebelión y restaura nuestra relación con el Padre. Pero Pablo aclara más, que el propósito en enviar a Cristo fue el de manifestar o demostrar su justicia. Pablo nos muestra la paciencia de Dios, que estaba esperando el momento perfecto para revelar esa justicia que sólo Él puede dar (1:17) por medio de la fe en el sacrificio de su Hijo en la cruz. Pero en este versículo encontramos dos condiciones necesarias para esa propiciación. Dios quiere perdonar al pecador, pero a la vez, no puede violar su propia justicia ¿Cómo puede un justo Juez tratar a un culpable pecador como justo o inocente? A primera vista, parece ser que para mantener Dios su perfecta justicia, su única opción sería condenar al pecador. Pero en el sacrificio de Cristo encontramos la solución perfecta. Dios es completamente justo en condenar a nuestro sustituto inocente en nuestro lugar y a la vez así puede perdonarnos por su gracia y tratarnos como inocentes cuando ponemos nuestra confianza en el Hijo de Dios.<br /><br />Como dice el texto, Dios ha manifestado perfectamente su justicia en este tiempo. Hoy, nosotros debemos manifestar la justicia que hemos recibido por la fe ante un mundo que está observando nuestras vidas. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43473391</guid><pubDate>Wed, 18 Jun 2025 05:06:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43473391/melp_500_romanos_3_26.mp3" length="2988021" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.» (Romanos 3:26)

En el versículo anterior a éste (3:25), Pablo nos dice que Dios envió a su Hijo a este mundo como...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.» (Romanos 3:26)<br /><br />En el versículo anterior a éste (3:25), Pablo nos dice que Dios envió a su Hijo a este mundo como propiciación —un término técnico para un sacrificio que apacigua el daño causado por nuestra rebelión y restaura nuestra relación con el Padre. Pero Pablo aclara más, que el propósito en enviar a Cristo fue el de manifestar o demostrar su justicia. Pablo nos muestra la paciencia de Dios, que estaba esperando el momento perfecto para revelar esa justicia que sólo Él puede dar (1:17) por medio de la fe en el sacrificio de su Hijo en la cruz. Pero en este versículo encontramos dos condiciones necesarias para esa propiciación. Dios quiere perdonar al pecador, pero a la vez, no puede violar su propia justicia ¿Cómo puede un justo Juez tratar a un culpable pecador como justo o inocente? A primera vista, parece ser que para mantener Dios su perfecta justicia, su única opción sería condenar al pecador. Pero en el sacrificio de Cristo encontramos la solución perfecta. Dios es completamente justo en condenar a nuestro sustituto inocente en nuestro lugar y a la vez así puede perdonarnos por su gracia y tratarnos como inocentes cuando ponemos nuestra confianza en el Hijo de Dios.<br /><br />Como dice el texto, Dios ha manifestado perfectamente su justicia en este tiempo. Hoy, nosotros debemos manifestar la justicia que hemos recibido por la fe ante un mundo que está observando nuestras vidas. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,romanos,testimonio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_499-Romanos_2_5</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-499-romanos-2-5--43443359</link><description><![CDATA[«Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios,» (Romanos‬ ‭2:5‬)<br /><br />Normalmente pensaríamos que “atesorar” es una cosa positiva. La conotación habitual de este verbo nos lleva a usarlo en un contexto de riquezas guardadas, pero aquí el apóstol habla de atesorar la ira de Dios. Definitivamente, aquí no es un pensamiento bonito. En nuestra condición natural como pecadores, vamos acumulando ira cada vez que pecamos y en el juicio final, el justo Juez decretará a cada uno conforme a sus acciones. Ahora bien, alguno dirá que hay los que han atesorado muchísima ira y otros, más bien, poca. Así es. Pero, debemos recordar que Adan y Eva, con un solo pecado sufrieron la separación de la presencia de Dios en Edén. O sea, no se trata de la cantidad de ira que uno merezca. El caso es que la paga del pecado –de cualquier pecado– es muerte. Pero gracias a que Cristo fue ""herido … por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él"", proveyó para el perdón de cualquier pecador arrepentido. Y no sólo eso sino que gracias al perdón de Cristo, podemos empezar a “atesorar” otra cosa en el cielo. Cristo nos instruyó que hiciésemos tesoros en el cielo, porque donde tenemos nuestro tesoro, allí esta nuestro corazón (Mateo 6:19).<br /><br />Pongamos la mira hoy en las cosas de arriba y así glorificaremos a nuestro Salvador que nos ha resecado de la ira venidera. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43443359</guid><pubDate>Tue, 17 Jun 2025 04:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43443359/melp_499_romanos_2_5.mp3" length="2986725" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios,» (Romanos‬ ‭2:5‬)

Normalmente pensaríamos que “atesorar” es una cosa positiva. La conotación habitual...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios,» (Romanos‬ ‭2:5‬)<br /><br />Normalmente pensaríamos que “atesorar” es una cosa positiva. La conotación habitual de este verbo nos lleva a usarlo en un contexto de riquezas guardadas, pero aquí el apóstol habla de atesorar la ira de Dios. Definitivamente, aquí no es un pensamiento bonito. En nuestra condición natural como pecadores, vamos acumulando ira cada vez que pecamos y en el juicio final, el justo Juez decretará a cada uno conforme a sus acciones. Ahora bien, alguno dirá que hay los que han atesorado muchísima ira y otros, más bien, poca. Así es. Pero, debemos recordar que Adan y Eva, con un solo pecado sufrieron la separación de la presencia de Dios en Edén. O sea, no se trata de la cantidad de ira que uno merezca. El caso es que la paga del pecado –de cualquier pecado– es muerte. Pero gracias a que Cristo fue ""herido … por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él"", proveyó para el perdón de cualquier pecador arrepentido. Y no sólo eso sino que gracias al perdón de Cristo, podemos empezar a “atesorar” otra cosa en el cielo. Cristo nos instruyó que hiciésemos tesoros en el cielo, porque donde tenemos nuestro tesoro, allí esta nuestro corazón (Mateo 6:19).<br /><br />Pongamos la mira hoy en las cosas de arriba y así glorificaremos a nuestro Salvador que nos ha resecado de la ira venidera. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,evangelio,romanos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_498-Romanos_1_17</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-498-romanos-1-17--43307986</link><description><![CDATA[«Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.» (Romanos 1:17)<br /><br />Pablo dedicó su vida al evangelio porque, como dice en el versículo anterior a éste, el evangelio no avergüenza. El significado de esta frase es que el evangelio jamás nos fallará porque Dios es poderoso para salvar a cualquiera que cree en Él. En este sentido, el evangelio revela lo que Pablo aquí llama ""la justicia de Dios”. ¿Qué significa esta frase? Hay dos opciones: se podría entender como la justicia que pertenece a Dios o una justicia que proviene de Dios. El evangelio sí nos obliga ver la justicia que pertenece a Dios porque nos hacer ver que sólo Dios es justo. Pero el resto del versículo nos hace entender la importancia de recibir por medio de la fe una justicia que solo puede provenir de Dios, la justicia que sólo Dios podría infundir al pecador que pone su fe en lo que Cristo hizo por él en la cruz. Esta justicia viene por fe y para fe, como Dios dijo al profeta Habacuc, una persona que es justa por la fe vivirá. Pablo dedicó su vida al evangelio porque sabía que la única esperanza que tenemos de escapar la condenación del pecado es recibir por fe la justicia que Dios provee en Cristo. <br /><br />Nos conviene hoy meditar en esta justicia por la fe que nos salva. Si es así, nosotros también debemos dedicar nuestras vidas al evangelio, no necesariamente viajando por el mundo como lo hacia Pablo sino viviéndolo y compartiéndolo con todos los que conocemos. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43307986</guid><pubDate>Mon, 16 Jun 2025 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43307986/melp_499_romanos_1_17.mp3" length="2984518" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.» (Romanos 1:17)

Pablo dedicó su vida al evangelio porque, como dice en el versículo anterior a éste, el evangelio no avergüenza....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.» (Romanos 1:17)<br /><br />Pablo dedicó su vida al evangelio porque, como dice en el versículo anterior a éste, el evangelio no avergüenza. El significado de esta frase es que el evangelio jamás nos fallará porque Dios es poderoso para salvar a cualquiera que cree en Él. En este sentido, el evangelio revela lo que Pablo aquí llama ""la justicia de Dios”. ¿Qué significa esta frase? Hay dos opciones: se podría entender como la justicia que pertenece a Dios o una justicia que proviene de Dios. El evangelio sí nos obliga ver la justicia que pertenece a Dios porque nos hacer ver que sólo Dios es justo. Pero el resto del versículo nos hace entender la importancia de recibir por medio de la fe una justicia que solo puede provenir de Dios, la justicia que sólo Dios podría infundir al pecador que pone su fe en lo que Cristo hizo por él en la cruz. Esta justicia viene por fe y para fe, como Dios dijo al profeta Habacuc, una persona que es justa por la fe vivirá. Pablo dedicó su vida al evangelio porque sabía que la única esperanza que tenemos de escapar la condenación del pecado es recibir por fe la justicia que Dios provee en Cristo. <br /><br />Nos conviene hoy meditar en esta justicia por la fe que nos salva. Si es así, nosotros también debemos dedicar nuestras vidas al evangelio, no necesariamente viajando por el mundo como lo hacia Pablo sino viviéndolo y compartiéndolo con todos los que conocemos. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,evangelio,romanos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/794db05f38f48e1c7a7cf7631b4627d0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_369-Salmo_92_14-15</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-369-salmo-92-14-15--32737893</link><description><![CDATA[«Aun en la vejez fructificarán; Estarán vigorosos y verdes, Para anunciar que Jehová mi fortaleza es recto, Y que en él no hay injusticia.» (Salmo 92:14-15)<br /><br />En este salmo encontramos una descripción de los justos. El salmista los compara con árboles plantados y arraigados en la presencia de Jehová (92:13). El problema con un árbol es que se envejece y deja de llevar fruto, pero los justos incluso dan más fruto y siguen dando su fruto, incluso en la vejez porque se mantienen verdes y vigorosos. ¿Qué es este fruto? Es la alabanza: anunciar que Dios es recto o justo (la idea es lo que es derecho) y que en Él no hay injusticia (o sea, lo torcido, lo opuesto de la justicia). La persona que anda en comunión con Dios debe abundar en este fruto. Pero el que no está arraigado y plantado empieza a flaquear y es evidente cuando, en vez de alabar a Dios, se queja de Dios o cuestiona su voluntad. Job es un ejemplo precioso de esta alabanza. En medio de la prueba, su primera reacción es la alabanza: “En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno” (1:22). No puedo pensar en nadie más vigoroso que Job y el libro da testimonio del fruto espiritual en su vida.<br /><br />Hoy en todo lo que hacemos, debemos buscar llevar el fruto espiritual de la alabanza. No caigamos en la tentación de creer que hay injusticia en Él sino que hagamos al justo Dios nuestra fortaleza. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/32737893</guid><pubDate>Fri, 13 Jun 2025 01:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/32737893/melp_369_salmo_92_14_15.mp3" length="3001935" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Aun en la vejez fructificarán; Estarán vigorosos y verdes, Para anunciar que Jehová mi fortaleza es recto, Y que en él no hay injusticia.» (Salmo 92:14-15)

En este salmo encontramos una descripción de los justos. El salmista los compara con árboles...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Aun en la vejez fructificarán; Estarán vigorosos y verdes, Para anunciar que Jehová mi fortaleza es recto, Y que en él no hay injusticia.» (Salmo 92:14-15)<br /><br />En este salmo encontramos una descripción de los justos. El salmista los compara con árboles plantados y arraigados en la presencia de Jehová (92:13). El problema con un árbol es que se envejece y deja de llevar fruto, pero los justos incluso dan más fruto y siguen dando su fruto, incluso en la vejez porque se mantienen verdes y vigorosos. ¿Qué es este fruto? Es la alabanza: anunciar que Dios es recto o justo (la idea es lo que es derecho) y que en Él no hay injusticia (o sea, lo torcido, lo opuesto de la justicia). La persona que anda en comunión con Dios debe abundar en este fruto. Pero el que no está arraigado y plantado empieza a flaquear y es evidente cuando, en vez de alabar a Dios, se queja de Dios o cuestiona su voluntad. Job es un ejemplo precioso de esta alabanza. En medio de la prueba, su primera reacción es la alabanza: “En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno” (1:22). No puedo pensar en nadie más vigoroso que Job y el libro da testimonio del fruto espiritual en su vida.<br /><br />Hoy en todo lo que hacemos, debemos buscar llevar el fruto espiritual de la alabanza. No caigamos en la tentación de creer que hay injusticia en Él sino que hagamos al justo Dios nuestra fortaleza. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>alabanza,bell,biblia,david,devocional,fruto,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/c1211c81da7ac1676a5d3788ac521b7a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_137-Salmo_91_14</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-137-salmo-91-14--18617998</link><description><![CDATA[«Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.» (‭‭Salmo ‭91:14)<br /><br />El salmo 91 exalta la protección de Dios a su pueblo. Empieza con la famosa figura de Dios que nos cubre bajo su ala. También contiene las palabras que Satanás citó a Cristo en la tentación para incitarle a presumir de la protección de Dios tirándose del pináculo del templo. Pero lo que me llama la atención al final del Salmo es que la narración cambia y Dios mismo habla en primera persona. Promete librar y exaltar (poner en alto) al que le ame y le conozca. Vemos como esta promesa se cumple en Cristo, el ejemplo perfecto de amar a Dios con todo su corazón, alma y fuerzas porque conocía perfectamente al Padre. Pero esta protección no era lo que humanamente se podría haber imaginado. Sus enemigos le crucificaron burlándose de él, diciéndole que pidiera que Dios lo liberara; y es precisamente lo que Dios hizo cuando lo resucitó y le hizo sentarse a su diestra.<br /><br />Este salmo va más allá de prometer simplemente la protección física en este mundo. Habla en términos que se extienden más allá a lo espiritual. Podemos vivir confiados hoy sabiendo que habitamos al abrigo de Dios, bajo la sombra del Omnipotente. Dios siempre está con nosotros y nos cuidará, aunque no siempre de la forma que imaginamos. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18617998</guid><pubDate>Tue, 10 Jun 2025 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18617998/melp_137_salmo_91_14.mp3" length="2972548" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.» (‭‭Salmo ‭91:14)

El salmo 91 exalta la protección de Dios a su pueblo. Empieza con la famosa figura de Dios que nos cubre bajo su ala....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré; Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.» (‭‭Salmo ‭91:14)<br /><br />El salmo 91 exalta la protección de Dios a su pueblo. Empieza con la famosa figura de Dios que nos cubre bajo su ala. También contiene las palabras que Satanás citó a Cristo en la tentación para incitarle a presumir de la protección de Dios tirándose del pináculo del templo. Pero lo que me llama la atención al final del Salmo es que la narración cambia y Dios mismo habla en primera persona. Promete librar y exaltar (poner en alto) al que le ame y le conozca. Vemos como esta promesa se cumple en Cristo, el ejemplo perfecto de amar a Dios con todo su corazón, alma y fuerzas porque conocía perfectamente al Padre. Pero esta protección no era lo que humanamente se podría haber imaginado. Sus enemigos le crucificaron burlándose de él, diciéndole que pidiera que Dios lo liberara; y es precisamente lo que Dios hizo cuando lo resucitó y le hizo sentarse a su diestra.<br /><br />Este salmo va más allá de prometer simplemente la protección física en este mundo. Habla en términos que se extienden más allá a lo espiritual. Podemos vivir confiados hoy sabiendo que habitamos al abrigo de Dios, bajo la sombra del Omnipotente. Dios siempre está con nosotros y nos cuidará, aunque no siempre de la forma que imaginamos. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,protección,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/e35cd1d2eefdf9e48309e099c898bfd3.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_491-Hechos_23_15</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-491-hechos-23-15--43217470</link><description><![CDATA[«Ahora pues, vosotros, con el concilio, requerid al tribuno que le traiga mañana ante vosotros, como que queréis indagar alguna cosa más cierta acerca de él; y nosotros estaremos listos para matarle antes que llegue.» (Hechos 23:15)<br /><br />Veinte años habían pasado desde que los lideres religiosos de Jerusalén habían tramado el complot para intentar acabar con Jesús de Nazaret. Su aparente éxito se convirtió en fracaso tres días después cuando Jesús salió victorioso de la tumba. Ahora este nuevo grupo de líderes judíos se ve involucrado en otro plan para manipular las fuerzas militares de los Romanos y acabar con la vida del último apóstol de Jesús, Pablo. Aquí no hay pensamiento de las consecuencias de matar a un prisionero que no estaba condenado, las posibles represalias de los romanos o cómo afectaría tal acción las relaciones ya más allá de tensas entre el imperio y el estado judio. Buscan ciegamente liquidar al que es para ellos un problema. Pero las peores maquinaciones de los enemigos de Dios no pillan a Dios por sorpresa. Dios tenía al sobrino de Pablo presente para escuchar el complot e informar a los soldados. Cuando los lideres de los judíos pidieron el traslado del reo, lo consiguieron, pero ¡con una escolta de casi 500 hombres armados! Dios sabe deshacer los planes de pecadores. <br /><br />Podemos andar confiados hoy que estamos seguros dentro de su voluntad hasta el momento en que nos llame a su presencia. Y en aquel momento, estaremos seguros eternamente. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43217470</guid><pubDate>Fri, 06 Jun 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43217470/melp_491_hechos_23_15.mp3" length="2982134" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Ahora pues, vosotros, con el concilio, requerid al tribuno que le traiga mañana ante vosotros, como que queréis indagar alguna cosa más cierta acerca de él; y nosotros estaremos listos para matarle antes que llegue.» (Hechos 23:15)

Veinte años...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Ahora pues, vosotros, con el concilio, requerid al tribuno que le traiga mañana ante vosotros, como que queréis indagar alguna cosa más cierta acerca de él; y nosotros estaremos listos para matarle antes que llegue.» (Hechos 23:15)<br /><br />Veinte años habían pasado desde que los lideres religiosos de Jerusalén habían tramado el complot para intentar acabar con Jesús de Nazaret. Su aparente éxito se convirtió en fracaso tres días después cuando Jesús salió victorioso de la tumba. Ahora este nuevo grupo de líderes judíos se ve involucrado en otro plan para manipular las fuerzas militares de los Romanos y acabar con la vida del último apóstol de Jesús, Pablo. Aquí no hay pensamiento de las consecuencias de matar a un prisionero que no estaba condenado, las posibles represalias de los romanos o cómo afectaría tal acción las relaciones ya más allá de tensas entre el imperio y el estado judio. Buscan ciegamente liquidar al que es para ellos un problema. Pero las peores maquinaciones de los enemigos de Dios no pillan a Dios por sorpresa. Dios tenía al sobrino de Pablo presente para escuchar el complot e informar a los soldados. Cuando los lideres de los judíos pidieron el traslado del reo, lo consiguieron, pero ¡con una escolta de casi 500 hombres armados! Dios sabe deshacer los planes de pecadores. <br /><br />Podemos andar confiados hoy que estamos seguros dentro de su voluntad hasta el momento en que nos llame a su presencia. Y en aquel momento, estaremos seguros eternamente. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,hechos,protección,soberanía</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/17171e058b5e54fc689da0441559379f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_136-Salmo_90_12</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-136-salmo-90-12--18605865</link><description><![CDATA[«Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría.» (Salmos‬ ‭90:12‬)<br /><br />En este salmo escrito por Moisés encontramos una reflexión sobre la brevedad de la vida. La verdad es que nuestros días en esta tierra están contados. Moisés aquí nos dice que tenemos 70 o 80 años, una mera sombra comparado con el eterno Dios. Ahora bien, una cosa es decir que nuestros días están contados pero es otra aprender a contar nuestros días. Puesto que nos es muy fácil ignorar el hecho de que nuestros días están contados, debemos vivir conscientes de la importancia de cada día. Pero Moisés reconoce que necesitamos a Dios para hacerlo y por tanto lo convierte en una oración. Debemos pedir que Dios nos enseñe a vivir conscientes de nuestra corta vida para que podamos usar bien cada uno de nuestros días. Esta es la sabiduría que es el resultado de saber contar nuestros días. Cuando pienso en una vida de días contados, pienso en la vida de Jesús. Vivió tres cortos años de ministerio en la tierra y aprovechó cada momento para hacer la voluntad de Dios. Cuando consideramos su vida, vemos la sabiduría demostrada. El salmo termina con estas palabras: " Aparezca en tus siervos tu obra, Y tu gloria sobre sus hijos. Sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros" (90:16-17).<br /><br />Vivamos nuestro día de hoy sabiamente, aprovechando cada oportunidad para conocer mejor a Dios y darle a conocer ante el mundo.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18605865</guid><pubDate>Thu, 05 Jun 2025 03:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18605865/melp_136_salmo_90_12.mp3" length="2972523" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría.» (Salmos‬ ‭90:12‬)

En este salmo escrito por Moisés encontramos una reflexión sobre la brevedad de la vida. La verdad es que nuestros días en esta tierra están...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría.» (Salmos‬ ‭90:12‬)<br /><br />En este salmo escrito por Moisés encontramos una reflexión sobre la brevedad de la vida. La verdad es que nuestros días en esta tierra están contados. Moisés aquí nos dice que tenemos 70 o 80 años, una mera sombra comparado con el eterno Dios. Ahora bien, una cosa es decir que nuestros días están contados pero es otra aprender a contar nuestros días. Puesto que nos es muy fácil ignorar el hecho de que nuestros días están contados, debemos vivir conscientes de la importancia de cada día. Pero Moisés reconoce que necesitamos a Dios para hacerlo y por tanto lo convierte en una oración. Debemos pedir que Dios nos enseñe a vivir conscientes de nuestra corta vida para que podamos usar bien cada uno de nuestros días. Esta es la sabiduría que es el resultado de saber contar nuestros días. Cuando pienso en una vida de días contados, pienso en la vida de Jesús. Vivió tres cortos años de ministerio en la tierra y aprovechó cada momento para hacer la voluntad de Dios. Cuando consideramos su vida, vemos la sabiduría demostrada. El salmo termina con estas palabras: " Aparezca en tus siervos tu obra, Y tu gloria sobre sus hijos. Sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros" (90:16-17).<br /><br />Vivamos nuestro día de hoy sabiamente, aprovechando cada oportunidad para conocer mejor a Dios y darle a conocer ante el mundo.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,sabiduría,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/d9150167014e3a1abce3e2451af87676.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_671-Salmo_85_10</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-671-salmo-85-10--50881472</link><description><![CDATA[«La misericordia y la verdad se encontraron; La justicia y la paz se besaron.» (Salmo 85:10)<br /><br />Este salmo anticipa la redención del pueblo tras su cautividad. En este contexto, el salmista reconoce el pecado del pueblo y el castigo justo de Dios a la vez que pide la misericordia y la salvación (7). La justicia, lo que el pueblo merecía de Dios, era su castigo y destierro. No obstante, el salmista habla del encuentro perfecto entre la justicia y la paz. La verdad era que Israel había abandonado a Dios y por lo tanto merecían que Dios los abandonara. Pero esta verdad se encontró con la misericordia de Dios. Ahora, la única manera que es posible que la misericordia se encontrara con la verdad y la justicia con la paz es lo que leemos en el versículo 2: “Perdonaste la iniquidad de tu pueblo; Todos los pecados de ellos cubriste”. La única esperanza de misericordia y paz para Judá se encontraba en un sacrificio de Dios que traería el perdón de todos sus pecados. Este salmo anuncia el evangelio siglos antes de la venida de Cristo. En la cruz la misericordia de Dios se encontró con la verdadera condición de la humanidad pecadora, destituida de la gloria de Dios. La perfecta justicia de Dios que demandaba la paga del pecado se besó con la paz que es la transformación de pecadores en amados hijos.<br /><br />Si hemos recibido lo que el Hijo de Dios hizo en nuestro lugar en la cruz, alabemos a Dios hoy por la misericordia y la paz que son nuestras en Cristo Jesús. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/50881472</guid><pubDate>Wed, 04 Jun 2025 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/50881472/melp_671_salmo_85_10.mp3" length="4189525" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«La misericordia y la verdad se encontraron; La justicia y la paz se besaron.» (Salmo 85:10)

Este salmo anticipa la redención del pueblo tras su cautividad. En este contexto, el salmista reconoce el pecado del pueblo y el castigo justo de Dios a la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«La misericordia y la verdad se encontraron; La justicia y la paz se besaron.» (Salmo 85:10)<br /><br />Este salmo anticipa la redención del pueblo tras su cautividad. En este contexto, el salmista reconoce el pecado del pueblo y el castigo justo de Dios a la vez que pide la misericordia y la salvación (7). La justicia, lo que el pueblo merecía de Dios, era su castigo y destierro. No obstante, el salmista habla del encuentro perfecto entre la justicia y la paz. La verdad era que Israel había abandonado a Dios y por lo tanto merecían que Dios los abandonara. Pero esta verdad se encontró con la misericordia de Dios. Ahora, la única manera que es posible que la misericordia se encontrara con la verdad y la justicia con la paz es lo que leemos en el versículo 2: “Perdonaste la iniquidad de tu pueblo; Todos los pecados de ellos cubriste”. La única esperanza de misericordia y paz para Judá se encontraba en un sacrificio de Dios que traería el perdón de todos sus pecados. Este salmo anuncia el evangelio siglos antes de la venida de Cristo. En la cruz la misericordia de Dios se encontró con la verdadera condición de la humanidad pecadora, destituida de la gloria de Dios. La perfecta justicia de Dios que demandaba la paga del pecado se besó con la paz que es la transformación de pecadores en amados hijos.<br /><br />Si hemos recibido lo que el Hijo de Dios hizo en nuestro lugar en la cruz, alabemos a Dios hoy por la misericordia y la paz que son nuestras en Cristo Jesús. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,evangelio,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/62f994011dc8f5c28a548009bcf60f90.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_079-Hechos_18_20</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-079-hechos-18-20--17808009</link><description><![CDATA["los cuales le rogaban que se quedase con ellos por más tiempo; mas no accedió" (Hechos 18:20)<br /><br />Pablo predicó el evangelio en la sinagoga de Éfeso, de camino a Antioquía y la recepción fue positiva. En muchas otras ciudades, la gente había rechazado públicamente el evangelio e incluso perseguido a los que lo predicaban. A pesar de la buena recepción, Pablo rehusó quedarse en Éfeso. ¡Parece mentira! Pero hay varios hechos que nos ayudan a entender mejor esta historia. 1. Dejó allí a Aquila y Priscila para que ellos siguieran sembrando la semilla. 2. Pablo prometió volver. 3. Pasados unos meses, Dios trajo a Apolos y lo usó para convencer a muchos que Jesús era el Mesías. Es este tercer punto el que me llama la atención. Pablo sabía que podía dejar allí a Aquila y Priscila. Sabía que su plan era volver más tarde. Pero lo de Apolos, no lo sabía. Pablo confiaba en que Dios seguiría cumpliendo su obra en los corazones de los efesios, y así fue, tanto por Aquila y Priscila, como por Pablo más tarde e incluso también por medio de Apolos.<br /><br />Dios puede traer a otros para regar la semilla que tú plantas y puede usarte a ti para regar la semilla que otros han plantado. Lo importante es obedecer las órdenes del Señor de la mies. Él no se equivoca. ¿Qué harás hoy para plantar o para regar? (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17808009</guid><pubDate>Fri, 30 May 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17808009/melp_079_hechos_18_20.mp3" length="2972453" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"los cuales le rogaban que se quedase con ellos por más tiempo; mas no accedió" (Hechos 18:20)

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Este salmo reconoce la rebeldía de Israel. Igual que la primera generación rebeló contra Dios en el desierto, otras generaciones siguieron....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Sino que se volvieron y se rebelaron como sus padres; Se volvieron como arco engañoso.» (‭‭Salmos‬ ‭78:57‬)<br /><br />Este salmo reconoce la rebeldía de Israel. Igual que la primera generación rebeló contra Dios en el desierto, otras generaciones siguieron. El salmista usa una imagen poderosa para ilustrar la rebeldía del pueblo de Dios: un arco engañoso. El arco engañoso es una referencia a un arco mal hecho que no dispara recto. No hay nada más frustrante que apuntar al blanco y ver cómo tu disparo se desvía. Me hace pensar en la expresión que he escuchado en más de una ocasión en castellano: ""este falla más que una escopeta de feria"". Es una imagen poderosa de la rebeldía de Israel. Pero lo bonito es saber que Dios no abandonó a Israel a pesar de su rebeldía. Humanamente hablando, arreglar un acrco engañoso es practicamente imposible. Pero Dios puede enderezar lo torcido. Vino Jesús con el mensaje del Evangelio al Judío primeramente, el pueblo elegido que había rebelado contra su Dios. Eso nos anima porque nosotros también fallamos a Dios. Pero sigue obrando en nosotros. Dejemos sitio a su Espíritu para que siga esta obra en nosotros hoy. <br /><br />Confesemos nuestros pecados y recibamos perdón y limpieza para seguir siendo transformados a la imagen de Cristo.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,misericordia,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/fb2f6c47675582266fbcf7dca7b61f87.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_361-Salmo_73_28</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-361-salmo-73-28--30360492</link><description><![CDATA[«Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien; He puesto en Jehová el Señor mi esperanza, Para contar todas tus obras.» (Salmo 73:28)<br /><br />En el salmo 73 leemos de una crisis en la vida del salmista Asaf. Todo empezó cuando vio la prosperidad de los impíos. Describe su situación diciendo que casi se deslizaron sus pies (2). Al final del salmo, reconoce que los que se alejan de Dios, aunque a veces prosperan en esta vida, perecerán bajo el castigo de Dios (27). Pero para el salmista, el verdadero bien es acercarse a Dios. Hay muchas cosas en esta vida que la gente persigue como “el bien”, algo digno de conseguir, algo en el cual uno puede invertir sus esfuerzos y recursos. Y no todos estos “bienes” son malos. Pero para el salmista “el bien” principal de su vida es acercarse o mejorar su relación con Dios. Con él está de acuerdo el apóstol Santiago que dijo «Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones» (4:8). Incluso Cristo nos enseña lo mismo cuando dijo que debemos buscar primeramente el reino de Dios (Mateo 6:33). Asaf termina el salmo con un testimonio de lo que significa para él acercarse a Dios. Es poner su esperanza o confianza en Dios y luego compartir con todos los demás todas sus obras. Así debemos vivir cada día de nuestras vidas, confiando y contando.<br /><br />Aprovechemos el día de hoy para acercarnos más a Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/30360492</guid><pubDate>Wed, 28 May 2025 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/30360492/melp_361_salmo_73_28.mp3" length="2995127" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien; He puesto en Jehová el Señor mi esperanza, Para contar todas tus obras.» (Salmo 73:28)

En el salmo 73 leemos de una crisis en la vida del salmista Asaf. Todo empezó cuando vio la prosperidad de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es el bien; He puesto en Jehová el Señor mi esperanza, Para contar todas tus obras.» (Salmo 73:28)<br /><br />En el salmo 73 leemos de una crisis en la vida del salmista Asaf. Todo empezó cuando vio la prosperidad de los impíos. Describe su situación diciendo que casi se deslizaron sus pies (2). Al final del salmo, reconoce que los que se alejan de Dios, aunque a veces prosperan en esta vida, perecerán bajo el castigo de Dios (27). Pero para el salmista, el verdadero bien es acercarse a Dios. Hay muchas cosas en esta vida que la gente persigue como “el bien”, algo digno de conseguir, algo en el cual uno puede invertir sus esfuerzos y recursos. Y no todos estos “bienes” son malos. Pero para el salmista “el bien” principal de su vida es acercarse o mejorar su relación con Dios. Con él está de acuerdo el apóstol Santiago que dijo «Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones» (4:8). Incluso Cristo nos enseña lo mismo cuando dijo que debemos buscar primeramente el reino de Dios (Mateo 6:33). Asaf termina el salmo con un testimonio de lo que significa para él acercarse a Dios. Es poner su esperanza o confianza en Dios y luego compartir con todos los demás todas sus obras. Así debemos vivir cada día de nuestras vidas, confiando y contando.<br /><br />Aprovechemos el día de hoy para acercarnos más a Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,prioridades,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_480-Hechos_15_10</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-480-hechos-15-10--42980222</link><description><![CDATA[«Ahora, pues, ¿por qué tentáis a Dios, poniendo sobre la cerviz de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar?» (Hechos 15:10)<br /><br />Pablo y Bernabé, en sus viajes misioneros, se encontraron con algunos ex-fariseos que supuestamente se habían convertido y ahora predicaban la fe en Cristo. Digo supuestamente porque su mensaje era Cristo y la ley. Decían que la fe no era suficiente para salvar a los gentiles sino que también tenían que circuncidarse y cumplir las demás obligaciones de la ley. Pablo y Bernabé subieron a Jerusalén para exponer el asunto delante de la Iglesia. Pero aquí es Pedro el que se pronuncia sobre el tema y lo hace de una manera contundente. Usa el mismo lenguaje que había usado con Ananías y Safira: ¿por qué tentáis a Dios? El lenguaje refleja las historias de Israel en el desierto cuando el pueblo había tentado o provocado a Dios, dudando de su cuidado y de su provisión. El problema de estos fariseos era que dudaban que Dios pudiera salvar a los gentiles sin la ayuda de la ley. Por eso seguían poniendo un yugo sobre el cuello de los gentiles, igual que los fariseos que Jesús había denunciado. Nos es fácil reconocer cómo ellos tentaban a Dios, pero conviene preguntarnos si nosotros también tentamos o provocamos a Dios con nuestras dudas. A veces dudamos de la gracia de Dios y nos obligamos a intentar merecer el favor de Dios. Menos mal que Cristo nos ha invitado a venir a Él y entrar en su yugo.<br /><br />Es importante que nuestra mente esté entregada a Dios para que no lleguemos a tentar a Dios ignorando su gracia y su misericordia. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/42980222</guid><pubDate>Tue, 27 May 2025 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/42980222/melp_480_hechos_15_10.mp3" length="2984518" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Ahora, pues, ¿por qué tentáis a Dios, poniendo sobre la cerviz de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar?» (Hechos 15:10)

Pablo y Bernabé, en sus viajes misioneros, se encontraron con algunos ex-fariseos que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Ahora, pues, ¿por qué tentáis a Dios, poniendo sobre la cerviz de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar?» (Hechos 15:10)<br /><br />Pablo y Bernabé, en sus viajes misioneros, se encontraron con algunos ex-fariseos que supuestamente se habían convertido y ahora predicaban la fe en Cristo. Digo supuestamente porque su mensaje era Cristo y la ley. Decían que la fe no era suficiente para salvar a los gentiles sino que también tenían que circuncidarse y cumplir las demás obligaciones de la ley. Pablo y Bernabé subieron a Jerusalén para exponer el asunto delante de la Iglesia. Pero aquí es Pedro el que se pronuncia sobre el tema y lo hace de una manera contundente. Usa el mismo lenguaje que había usado con Ananías y Safira: ¿por qué tentáis a Dios? El lenguaje refleja las historias de Israel en el desierto cuando el pueblo había tentado o provocado a Dios, dudando de su cuidado y de su provisión. El problema de estos fariseos era que dudaban que Dios pudiera salvar a los gentiles sin la ayuda de la ley. Por eso seguían poniendo un yugo sobre el cuello de los gentiles, igual que los fariseos que Jesús había denunciado. Nos es fácil reconocer cómo ellos tentaban a Dios, pero conviene preguntarnos si nosotros también tentamos o provocamos a Dios con nuestras dudas. A veces dudamos de la gracia de Dios y nos obligamos a intentar merecer el favor de Dios. Menos mal que Cristo nos ha invitado a venir a Él y entrar en su yugo.<br /><br />Es importante que nuestra mente esté entregada a Dios para que no lleguemos a tentar a Dios ignorando su gracia y su misericordia. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,dudar,hechos,tentar</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/794db05f38f48e1c7a7cf7631b4627d0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_071-Hechos_12_5</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-071-hechos-12-5--17658957</link><description><![CDATA["Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él." (Hechos 12:5)<br /><br />Fue durante la fiesta de la Pascua que encarcelaron a Pedro con intención de acabar con él, justo en las mismas feches en que sólo unos años antes habían crucificado a Jesús. Esta vez el gobernador no ofreció soltar a un criminal en lugar del reo. Más bien aquí sabía que matar a Pedro aumentaría su popularidad con los judíos. Parecía que todo estaba perdido para Pedro y la joven iglesia que servía. Pero en esa última noche, para sorpresa no solamente de Pedro (9) sino también para la iglesia reunida en oración (14), apareció un ángel y abrió las puertas de la cárcel. Hemos de aprender a confiar en Dios y dejar que Él nos siga sorprendiendo. Justo cuando aceptamos lo que creemos que es su voluntad, a veces Él obra para hacer lo inesperado. Pero otras veces cuando estamos seguros que Él tiene que intervenir de una manera u otra, nos da la gracia para aguantar la prueba. Pero si confiamos, el resultado será siempre lo mismo: nuestro bien espiritual y la gloria de Dios.<br /><br />La verdadera clave en el andar espiritual no es anticipar lo que Dios hará, sino reconocer lo que Dios está haciendo. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17658957</guid><pubDate>Thu, 22 May 2025 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17658957/melp_071_hechos_12_5.mp3" length="2972548" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él." (Hechos 12:5)

Fue durante la fiesta de la Pascua que encarcelaron a Pedro con intención de acabar con él, justo en las mismas feches en que sólo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él." (Hechos 12:5)<br /><br />Fue durante la fiesta de la Pascua que encarcelaron a Pedro con intención de acabar con él, justo en las mismas feches en que sólo unos años antes habían crucificado a Jesús. Esta vez el gobernador no ofreció soltar a un criminal en lugar del reo. Más bien aquí sabía que matar a Pedro aumentaría su popularidad con los judíos. Parecía que todo estaba perdido para Pedro y la joven iglesia que servía. Pero en esa última noche, para sorpresa no solamente de Pedro (9) sino también para la iglesia reunida en oración (14), apareció un ángel y abrió las puertas de la cárcel. Hemos de aprender a confiar en Dios y dejar que Él nos siga sorprendiendo. Justo cuando aceptamos lo que creemos que es su voluntad, a veces Él obra para hacer lo inesperado. Pero otras veces cuando estamos seguros que Él tiene que intervenir de una manera u otra, nos da la gracia para aguantar la prueba. Pero si confiamos, el resultado será siempre lo mismo: nuestro bien espiritual y la gloria de Dios.<br /><br />La verdadera clave en el andar espiritual no es anticipar lo que Dios hará, sino reconocer lo que Dios está haciendo. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,hechos,sorpresa</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/dc7be3bf0d29466e38b50476b575f87f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_476-Hechos_11_7</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-476-hechos-11-7--42905050</link><description><![CDATA[«Si Dios, pues, les concedió también el mismo don que a nosotros que hemos creído en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo que pudiese estorbar a Dios?» (Hechos 11:17)<br /><br />Estas son las palabras del apóstol Pedro cuando relató la historia de su visita a Cornelio para compartir con los gentiles el mensaje del evangelio. La frase que Pedro usa aquí me llama la atención: “quien era yo que pudiese estorbar a Dios”. La verdad es que realmente nadie podría estorbar a Dios. O sea, no existe ninguna acción humana que pueda fastidiar o cambiar la voluntad de Dios. No obstante, en la práctica, muchas veces nos podemos encontrar resistiendo o desobedeciendo a Dios. Incluso en esta historia vemos que Pedro rehusó obedecer el mandamiento de Dios en tres ocasiones, en la visión sobre la comida. Pedro, igual sin darse cuenta, estaba “estorbando a Dios” porque estaba resistiendo su voluntad. Dios lo quería usar para llevar el evangelio a Cornelio y a toda su casa, pero Pedro al principio decía que no. Temo que nosotros también, a veces sin darnos cuenta y otras veces conscientemente, podemos oponernos a la voluntad de Dios. Pero ¿quiénes somos nosotros para estorbar a Dios? Dios cumplirá su voluntad con o sin nosotros, pero es nuestro privilegio obedecerle y ser usados por Él.<br /><br />¿Existe algún asunto en tu vida hoy en que estás resistiendo la volutnad de Dios? Te animo a preguntar a Dios en oración y dejar que conteste Él. Nuestra mete debe ser siempre obedecer a Dios para jamás nos encontremos estorbando a Dios! (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/42905050</guid><pubDate>Wed, 21 May 2025 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/42905050/melp_476_hechos_11_7.mp3" length="2982133" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Si Dios, pues, les concedió también el mismo don que a nosotros que hemos creído en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo que pudiese estorbar a Dios?» (Hechos 11:17)

Estas son las palabras del apóstol Pedro cuando relató la historia de su visita a...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Si Dios, pues, les concedió también el mismo don que a nosotros que hemos creído en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo que pudiese estorbar a Dios?» (Hechos 11:17)<br /><br />Estas son las palabras del apóstol Pedro cuando relató la historia de su visita a Cornelio para compartir con los gentiles el mensaje del evangelio. La frase que Pedro usa aquí me llama la atención: “quien era yo que pudiese estorbar a Dios”. La verdad es que realmente nadie podría estorbar a Dios. O sea, no existe ninguna acción humana que pueda fastidiar o cambiar la voluntad de Dios. No obstante, en la práctica, muchas veces nos podemos encontrar resistiendo o desobedeciendo a Dios. Incluso en esta historia vemos que Pedro rehusó obedecer el mandamiento de Dios en tres ocasiones, en la visión sobre la comida. Pedro, igual sin darse cuenta, estaba “estorbando a Dios” porque estaba resistiendo su voluntad. Dios lo quería usar para llevar el evangelio a Cornelio y a toda su casa, pero Pedro al principio decía que no. Temo que nosotros también, a veces sin darnos cuenta y otras veces conscientemente, podemos oponernos a la voluntad de Dios. Pero ¿quiénes somos nosotros para estorbar a Dios? Dios cumplirá su voluntad con o sin nosotros, pero es nuestro privilegio obedecerle y ser usados por Él.<br /><br />¿Existe algún asunto en tu vida hoy en que estás resistiendo la volutnad de Dios? Te animo a preguntar a Dios en oración y dejar que conteste Él. Nuestra mete debe ser siempre obedecer a Dios para jamás nos encontremos estorbando a Dios! (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,estorbar,hechos,obediencia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/17171e058b5e54fc689da0441559379f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_670-Salmo_68_35</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-670-salmo-68-35--50846023</link><description><![CDATA[«Temible eres, oh Dios, desde tus santuarios; El Dios de Israel, él da fuerza y vigor a su pueblo. Bendito sea Dios.» (Salmo 68:35)<br /><br />El salmo 68 es un himno de alabanza a Dios reconociendo su gran poder. El contexto histórico del salmo aparentemente es la preparación del traslado del arca del pacto a Jerusalén para la posterior construcción del templo. David empieza el salmo contemplando el gran poder de Dios a través de la historia de su pueblo. Primero recuerda el poder de Dios en el desierto, Dios demostrar su gran poder cuando en Sinaí hizo temblar la tierra mientras hablaba con su pueblo (8). Ahora David anticipa el poder de Dios que morará en medio de su pueblo en el templo (16-17). Pero toda esta alabanza del poder de Dios tiene una aplicación práctica. Este Dios poderoso es el que puede dar fuerza y vigor a su pueblo. Cuando contemplamos de verdad el poder de Dios, debemos vernos como realmente somos: faltos de fuerzas y completamente necesitados de Él. Pero la gran bendición es saber que Dios da fuerzas y vigor a su pueblo cada vez que lo pidamos. Pablo lo expresó así a los colosenses cuando les animó a estar “fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad” (1:11). El glorioso poder de Dios en nosotros producirá la paciencia necesaria para todas las situaciones que nos enfrentaremos hoy.<br /><br />Podemos contar hoy con la fuerza y el vigor que el temible Dios de los cielos quiere darnos. Bendito sea Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/50846023</guid><pubDate>Tue, 20 May 2025 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/50846023/melp_670_salmo_68_35.mp3" length="4189487" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Temible eres, oh Dios, desde tus santuarios; El Dios de Israel, él da fuerza y vigor a su pueblo. Bendito sea Dios.» (Salmo 68:35)

El salmo 68 es un himno de alabanza a Dios reconociendo su gran poder. El contexto histórico del salmo aparentemente...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Temible eres, oh Dios, desde tus santuarios; El Dios de Israel, él da fuerza y vigor a su pueblo. Bendito sea Dios.» (Salmo 68:35)<br /><br />El salmo 68 es un himno de alabanza a Dios reconociendo su gran poder. El contexto histórico del salmo aparentemente es la preparación del traslado del arca del pacto a Jerusalén para la posterior construcción del templo. David empieza el salmo contemplando el gran poder de Dios a través de la historia de su pueblo. Primero recuerda el poder de Dios en el desierto, Dios demostrar su gran poder cuando en Sinaí hizo temblar la tierra mientras hablaba con su pueblo (8). Ahora David anticipa el poder de Dios que morará en medio de su pueblo en el templo (16-17). Pero toda esta alabanza del poder de Dios tiene una aplicación práctica. Este Dios poderoso es el que puede dar fuerza y vigor a su pueblo. Cuando contemplamos de verdad el poder de Dios, debemos vernos como realmente somos: faltos de fuerzas y completamente necesitados de Él. Pero la gran bendición es saber que Dios da fuerzas y vigor a su pueblo cada vez que lo pidamos. Pablo lo expresó así a los colosenses cuando les animó a estar “fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad” (1:11). El glorioso poder de Dios en nosotros producirá la paciencia necesaria para todas las situaciones que nos enfrentaremos hoy.<br /><br />Podemos contar hoy con la fuerza y el vigor que el temible Dios de los cielos quiere darnos. Bendito sea Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,fuerzas,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/55048edff01e6e32e1c1c20d0ae92161.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_064-Hechos_8_20</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-064-hechos-8-20--17496035</link><description><![CDATA["Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero." (Hechos 8:20)<br /><br />Simón creía que podía comprar el poder de Dios con dinero. Imaginaba que como casi todo en este mundo, Dios también tenía un precio. Pero la contestación de Pedro no deja lugar a duda: Tu dinero perezca contigo. Lo que me llama la atención es la contestación de Simón. Lo único que tendría que haber hecho es arrepentirse, reconocer su pecado y huir a Cristo. Pero en vez de arrepentirse, dice, ""Rogad vosotros por mí al Señor, para que nada de esto que habéis dicho venga sobre mí"" (24). Sólo estaba pensando en evitar las consecuencias de su pecado en vez de pedir perdón.<br /><br />Tengamos cuidado de no cometer el mismo error. Cuando tropecemos, debemos ser prontos a arrepentirnos para encontrar perdón. No seamos necios como Simón que simplemente buscaba escaparse de las consecuencias. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17496035</guid><pubDate>Fri, 16 May 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17496035/melp_064_hechos_8_20.mp3" length="2972751" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero." (Hechos 8:20)

Simón creía que podía comprar el poder de Dios con dinero. Imaginaba que como casi todo en este mundo, Dios también tenía...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero." (Hechos 8:20)<br /><br />Simón creía que podía comprar el poder de Dios con dinero. Imaginaba que como casi todo en este mundo, Dios también tenía un precio. Pero la contestación de Pedro no deja lugar a duda: Tu dinero perezca contigo. Lo que me llama la atención es la contestación de Simón. Lo único que tendría que haber hecho es arrepentirse, reconocer su pecado y huir a Cristo. Pero en vez de arrepentirse, dice, ""Rogad vosotros por mí al Señor, para que nada de esto que habéis dicho venga sobre mí"" (24). Sólo estaba pensando en evitar las consecuencias de su pecado en vez de pedir perdón.<br /><br />Tengamos cuidado de no cometer el mismo error. Cuando tropecemos, debemos ser prontos a arrepentirnos para encontrar perdón. No seamos necios como Simón que simplemente buscaba escaparse de las consecuencias. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>arrepentimiento,bell,biblia,david,devocional,hechos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/96f4d8f1aef9f3bfc68ce55b120e6b87.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_060-Hechos_5_41</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-060-hechos-5-41--17425432</link><description><![CDATA["Y ellos salieron de la presencia del concilio, gozosos de haber sido tenidos por dignos de padecer afrenta por causa del Nombre." (Hechos 5:41)<br /><br />Los apóstoles se alegraron al pensar que Dios los habían permitido sufrir por causa del Nombre. Lo que no sabemos claramente es si sabían en ese momento todo lo que había ocurrido para que no les mataran los líderes de los fariseos y de los saduceos. Un tal Gamaliel había sido usado por Dios para persuadir al concilio a no intervenir por el riesgo de terminar peleandose contra Dios. La mera posibilidad de que estos hombres pudieran ser de Dios podría haberle causado problemas al doctor de la ley, pero Dios lo usó de esta manera.<br /><br />Muchas veces nos quejamos cuando pasamos por dificultades, no sabiendo lo que ha hecho Dios para guardarnos de mayores peligros. Sería mejor para nosotros ¡contarlo por sumo gozo y seguir buscando al Señor! (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17425432</guid><pubDate>Tue, 13 May 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17425432/melp_060_hechos_5_41.mp3" length="2972793" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Y ellos salieron de la presencia del concilio, gozosos de haber sido tenidos por dignos de padecer afrenta por causa del Nombre." (Hechos 5:41)

Los apóstoles se alegraron al pensar que Dios los habían permitido sufrir por causa del Nombre. Lo que no...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Y ellos salieron de la presencia del concilio, gozosos de haber sido tenidos por dignos de padecer afrenta por causa del Nombre." (Hechos 5:41)<br /><br />Los apóstoles se alegraron al pensar que Dios los habían permitido sufrir por causa del Nombre. Lo que no sabemos claramente es si sabían en ese momento todo lo que había ocurrido para que no les mataran los líderes de los fariseos y de los saduceos. Un tal Gamaliel había sido usado por Dios para persuadir al concilio a no intervenir por el riesgo de terminar peleandose contra Dios. La mera posibilidad de que estos hombres pudieran ser de Dios podría haberle causado problemas al doctor de la ley, pero Dios lo usó de esta manera.<br /><br />Muchas veces nos quejamos cuando pasamos por dificultades, no sabiendo lo que ha hecho Dios para guardarnos de mayores peligros. Sería mejor para nosotros ¡contarlo por sumo gozo y seguir buscando al Señor! (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,hechos,protección</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/43bb479a3d8dc139111a1579bae43015.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_374-Salmo_66-12</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-374-salmo-66-12--35065559</link><description><![CDATA[«Hiciste cabalgar hombres sobre nuestra cabeza; Pasamos por el fuego y por el agua, Y nos sacaste a abundancia.» (Salmo 66:12)<br /><br />Cuando leemos este salmo, notamos la frustración del salmista. Las cosas no habían ido bien. Nada era fácil para él. Describe sus problemas aquí como un ejército o más específicamente, la caballería sobrepasándolo. Era como encontrarse en medio de un bosque en llamas o que le pille una inundación. Las tres imágenes son de muerte segura. Pero la frase clave del versículo es la última: en medio del inminente peligro, Dios le había rescatado. Pero lo mejor es que no solo le ha sacado Dios sino que ha sido para abundancia. En cada situación que permite en nuestras vidas, Dios quiere seguir enseñándonos y haciéndonos crecer. La escuela de Dios no se encuentra alejada de los problemas de la vida sino en medio de ellos. Es precisamente este hecho que da sentido a las primeras palabras de la epístola de Santiago: «tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia» (1:2-3). Muchas veces buscamos evitar las dificultades, y es natural. Después de todo, ¿quién quiere sufrir? Pero lo que debemos buscar es que Dios use las dificultades para que nos saque a abundancia.<br /><br />Cuando sentimos que están cabalgando sobre nuestra cabeza, confiemos en el Dios de amor para que nos saque a abundancia para su gloria. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/35065559</guid><pubDate>Mon, 12 May 2025 04:02:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/35065559/melp_374_salmo_66_12.mp3" length="2995127" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Hiciste cabalgar hombres sobre nuestra cabeza; Pasamos por el fuego y por el agua, Y nos sacaste a abundancia.» (Salmo 66:12)

Cuando leemos este salmo, notamos la frustración del salmista. Las cosas no habían ido bien. Nada era fácil para él....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Hiciste cabalgar hombres sobre nuestra cabeza; Pasamos por el fuego y por el agua, Y nos sacaste a abundancia.» (Salmo 66:12)<br /><br />Cuando leemos este salmo, notamos la frustración del salmista. Las cosas no habían ido bien. Nada era fácil para él. Describe sus problemas aquí como un ejército o más específicamente, la caballería sobrepasándolo. Era como encontrarse en medio de un bosque en llamas o que le pille una inundación. Las tres imágenes son de muerte segura. Pero la frase clave del versículo es la última: en medio del inminente peligro, Dios le había rescatado. Pero lo mejor es que no solo le ha sacado Dios sino que ha sido para abundancia. En cada situación que permite en nuestras vidas, Dios quiere seguir enseñándonos y haciéndonos crecer. La escuela de Dios no se encuentra alejada de los problemas de la vida sino en medio de ellos. Es precisamente este hecho que da sentido a las primeras palabras de la epístola de Santiago: «tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia» (1:2-3). Muchas veces buscamos evitar las dificultades, y es natural. Después de todo, ¿quién quiere sufrir? Pero lo que debemos buscar es que Dios use las dificultades para que nos saque a abundancia.<br /><br />Cuando sentimos que están cabalgando sobre nuestra cabeza, confiemos en el Dios de amor para que nos saque a abundancia para su gloria. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>abundancia,bell,biblia,david,devocional,pruebas,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/302f52b7961282915e811a8422a018da.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_110-Salmo_62_8</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-110-salmo-62-8--18263571</link><description><![CDATA["Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; Derramad delante de él vuestro corazón; Dios es nuestro refugio." (Salmo 62:8)<br /><br />Cuando pasamos por una situación difícil, todos buscamos un refugio, un sitio seguro de protección y consolación. Necesitamos un refugio para reponer las fuerzas y seguir adelante en la vida. Igual tenemos un sitio físico donde solemos ir cuando vengan las dificultades o quizás tenemos alguien con quien solemos compartir nuestras cargas. No hay nada malo en ninguna de estas dos opciones. Incluso pueden ser un regalo de Dios para ti. Pero aquí el salmista comparte lo que significa tener una relación íntima con Dios. El salmista sabe que en todo momento puede derramar su corazón delante de Dios porque Dios mismo es su refugio. Su esperanza en Dios es mucho más que sencillamente palabras. Su confianza en Dios se ve cada vez que derrama todo su corazón ante Él. Su relación con su Dios era tan real que describe a Dios mismo como su refugio.<br /><br />¿Tenemos nosotros la costumbre de derramar delante de Dios nuestro corazón? Así es como el salmista nos anima a vivir en todo tiempo. Nuestra vida de oración es la prueba de nuestra confianza en Dios. El creyente que ora mucho demuestra que confía mucho, pero el que ora poco pone de manifiesto su falta de confianza. Empieza este día derramando delante de Dios todo lo que hay en tu corazón. Haz que Él sea tu refugio principal en la tempestad. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18263571</guid><pubDate>Thu, 08 May 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18263571/melp_110_salmo_62_8.mp3" length="2973157" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; Derramad delante de él vuestro corazón; Dios es nuestro refugio." (Salmo 62:8)

Cuando pasamos por una situación difícil, todos buscamos un refugio, un sitio seguro de protección y consolación. Necesitamos un...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; Derramad delante de él vuestro corazón; Dios es nuestro refugio." (Salmo 62:8)<br /><br />Cuando pasamos por una situación difícil, todos buscamos un refugio, un sitio seguro de protección y consolación. Necesitamos un refugio para reponer las fuerzas y seguir adelante en la vida. Igual tenemos un sitio físico donde solemos ir cuando vengan las dificultades o quizás tenemos alguien con quien solemos compartir nuestras cargas. No hay nada malo en ninguna de estas dos opciones. Incluso pueden ser un regalo de Dios para ti. Pero aquí el salmista comparte lo que significa tener una relación íntima con Dios. El salmista sabe que en todo momento puede derramar su corazón delante de Dios porque Dios mismo es su refugio. Su esperanza en Dios es mucho más que sencillamente palabras. Su confianza en Dios se ve cada vez que derrama todo su corazón ante Él. Su relación con su Dios era tan real que describe a Dios mismo como su refugio.<br /><br />¿Tenemos nosotros la costumbre de derramar delante de Dios nuestro corazón? Así es como el salmista nos anima a vivir en todo tiempo. Nuestra vida de oración es la prueba de nuestra confianza en Dios. El creyente que ora mucho demuestra que confía mucho, pero el que ora poco pone de manifiesto su falta de confianza. Empieza este día derramando delante de Dios todo lo que hay en tu corazón. Haz que Él sea tu refugio principal en la tempestad. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,oración,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/27f68a42e91925b2a8e8279b4c9eb4b8.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_049-Juan21_15</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-049-juan21-15--17280185</link><description><![CDATA["Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. El le dijo: Apacienta mis corderos." (Juan 21:15)<br /><br />Después de que Pedro había negado a su Señor tres veces, Jesús le vino al encuentro con tres oportunidades para que Pedro reafirmara su amor y devoción. Este intercambio entre Jesús y Pedro revela algo muy interesante para nosotros. Es básicamente una condición: si me amas, muéstralo por medio del servicio. Esta conexión es vital. El amor siempre debe mostrarse en servicio. Si uno dice que ama a Dios pero no tiene ningún deseo de ser usado por Dios, de entregar su vida para la voluntad de Dios, debemos sospechar que realmente no ama. Así que, podemos decir que el amor se confirma o se demuestra por medio del servicio, pero la realidad es que el amor es también la verdadera motivación detrás del servicio.<br /><br />¿Qué quiere hacer Dios hoy con tu vida? Oremos hoy como nos enseñó: "Hágase tu voluntad." (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17280185</guid><pubDate>Tue, 06 May 2025 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17280185/melp_049_juan21_15.mp3" length="2973162" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. El le dijo: Apacienta mis corderos." (Juan 21:15)

Después de que Pedro había negado a su Señor tres veces,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. El le dijo: Apacienta mis corderos." (Juan 21:15)<br /><br />Después de que Pedro había negado a su Señor tres veces, Jesús le vino al encuentro con tres oportunidades para que Pedro reafirmara su amor y devoción. Este intercambio entre Jesús y Pedro revela algo muy interesante para nosotros. Es básicamente una condición: si me amas, muéstralo por medio del servicio. Esta conexión es vital. El amor siempre debe mostrarse en servicio. Si uno dice que ama a Dios pero no tiene ningún deseo de ser usado por Dios, de entregar su vida para la voluntad de Dios, debemos sospechar que realmente no ama. Así que, podemos decir que el amor se confirma o se demuestra por medio del servicio, pero la realidad es que el amor es también la verdadera motivación detrás del servicio.<br /><br />¿Qué quiere hacer Dios hoy con tu vida? Oremos hoy como nos enseñó: "Hágase tu voluntad." (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>amor,bell,biblia,david,devocional,juan,servicio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/9b08c0bc1fc236cbf58717abb336ae59.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_106-Salmo_56_3-4</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-106-salmo-56-3-4--18180733</link><description><![CDATA["En el día que temo, Yo en ti confío. En Dios alabaré su palabra; En Dios he confiado; no temeré; ¿Qué puede hacerme el hombre?" (Salmo 56:3-4)<br /><br />El temor es una parte natural de esta vida. Sinceramente, creo que es imposible no experimentar el temor en un mundo maldecido por el pecado. Por lo tanto, si no podemos evitar el temor, el asunto más importante es lo que debemos hacer cuando sentimos el temor. El salmista nos dice que cuando siente temor, confía en Dios y alaba su palabra o sus promesas. El orden es importante. La verdadera alabanza sólo puede provenir de un corazón de fe: sin fe es imposible agradar a Dios. Y el resultado de su fe y alabanza es una nueva confianza en frente a los que antes le causaban temor. El texto empieza ""en el día que temo"", y termina ""no temeré"". El salmista supera el temor por medio de la confianza y la alabanza a Dios, de tal forma que pregunta con nuevo valor, ¿qué puede hacerme el hombre? <br /><br />En vez de paralizarnos con el miedo del ""qué-dirán"" o el ""qué-me-harán"" o el ""qué-me-pasará"", aprendamos a mirar al Señor y alabar su palabra. La confianza y la alabanza nos aportarán una nueva perspectiva sobre aquello que nos amenaza y harán que desaparezca el temor.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18180733</guid><pubDate>Tue, 06 May 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18180733/melp_106_salmo_56_3_4.mp3" length="2973280" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"En el día que temo, Yo en ti confío. En Dios alabaré su palabra; En Dios he confiado; no temeré; ¿Qué puede hacerme el hombre?" (Salmo 56:3-4)

El temor es una parte natural de esta vida. Sinceramente, creo que es imposible no experimentar el temor...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["En el día que temo, Yo en ti confío. En Dios alabaré su palabra; En Dios he confiado; no temeré; ¿Qué puede hacerme el hombre?" (Salmo 56:3-4)<br /><br />El temor es una parte natural de esta vida. Sinceramente, creo que es imposible no experimentar el temor en un mundo maldecido por el pecado. Por lo tanto, si no podemos evitar el temor, el asunto más importante es lo que debemos hacer cuando sentimos el temor. El salmista nos dice que cuando siente temor, confía en Dios y alaba su palabra o sus promesas. El orden es importante. La verdadera alabanza sólo puede provenir de un corazón de fe: sin fe es imposible agradar a Dios. Y el resultado de su fe y alabanza es una nueva confianza en frente a los que antes le causaban temor. El texto empieza ""en el día que temo"", y termina ""no temeré"". El salmista supera el temor por medio de la confianza y la alabanza a Dios, de tal forma que pregunta con nuevo valor, ¿qué puede hacerme el hombre? <br /><br />En vez de paralizarnos con el miedo del ""qué-dirán"" o el ""qué-me-harán"" o el ""qué-me-pasará"", aprendamos a mirar al Señor y alabar su palabra. La confianza y la alabanza nos aportarán una nueva perspectiva sobre aquello que nos amenaza y harán que desaparezca el temor.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,salmo,temor</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ae67b716be82436b2317c90122275092.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_047-Juan_20_31</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-047-juan-20-31--17280183</link><description><![CDATA["Pero estas se han escrito, para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre." (Juan 20:31)<br /><br />La fe cristiana no es intentar creer algo absurdo contra razón. Juan nos dice que escribió los hechos históricos para servir como una base para la fe en Cristo. En este mismo contexto nos cuenta la historia de Tomás que no quiso creer sin poder ver para que veamos la bendición de creer incluso sin haber visto. Y el resultado de esta fe es vida, una nueva vida espiritual que es eterna. Pero estas palabras no sólo se aplican a la epístola de Juan. Realmente es el propósito de la venida de Cristo. Vino para que creyéramos y que creyendo tengamos vida en Él.<br /><br />Nuestra mayor misión en esta tierra es ser testimonios vivos para nuestro Dios ante un mundo pecador. Que se note hoy esta vida en nosotros por la fe para que otros dejen de ser incrédulos y sean creyentes, confesando a Jesús como Señor y Dios. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17280183</guid><pubDate>Mon, 05 May 2025 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17280183/melp_047_juan_20_31.mp3" length="2973226" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Pero estas se han escrito, para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre." (Juan 20:31)

La fe cristiana no es intentar creer algo absurdo contra razón. Juan nos dice que escribió los hechos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Pero estas se han escrito, para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre." (Juan 20:31)<br /><br />La fe cristiana no es intentar creer algo absurdo contra razón. Juan nos dice que escribió los hechos históricos para servir como una base para la fe en Cristo. En este mismo contexto nos cuenta la historia de Tomás que no quiso creer sin poder ver para que veamos la bendición de creer incluso sin haber visto. Y el resultado de esta fe es vida, una nueva vida espiritual que es eterna. Pero estas palabras no sólo se aplican a la epístola de Juan. Realmente es el propósito de la venida de Cristo. Vino para que creyéramos y que creyendo tengamos vida en Él.<br /><br />Nuestra mayor misión en esta tierra es ser testimonios vivos para nuestro Dios ante un mundo pecador. Que se note hoy esta vida en nosotros por la fe para que otros dejen de ser incrédulos y sean creyentes, confesando a Jesús como Señor y Dios. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,fe,juan,testimonio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/f4d2642f0430218f9c084423b254b274.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_285-Juan_19_15</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-285-juan-19-15--22922680</link><description><![CDATA[«Pero ellos gritaron: ¡Fuera, fuera, crucifícale! Pilato les dijo: ¿A vuestro Rey he de crucificar? Respondieron los principales sacerdotes: No tenemos más rey que César.» (Juan 19:15)<br /><br />Esta escena en el juicio de Jesús ante Pilato revela el corazón malvado de los líderes que habían entregado a Jesús y ahora pedían su crucifixión. Pilato les pregunta si quieren que crucifique a su rey, ya que ellos le acusaban de ser el rey de los judíos. Es sorprendente escuchar la contestación de estos principales sacerdotes. Afirman que no tenían otro rey que César. Recuerda que menos de una semana antes, algunos de estos líderes habían preguntado a Jesús si era necesario pagar los impuestos a Cesar o no. Se notaba en su pregunta que no tenían ninguna afección por el emperador romano y sólo estaban intentando tender una trampa para sorprender a Jesús. No obstante ahora proclaman ante Pilato que no tienen más rey que César. Lo que les interesaba de verdad era tener un rey que les diera lo que realmente deseaban. Querían un rey que pudiera crucificar a Jesús para quitarlo de en medio. Nosotros también podemos caer en esta misma trampa. Es natural querer un rey que hará todo lo que pedimos y deseamos, pero Dios nos ofrece algo mucho mejor: un Rey que está obrando en todo momento para nuestro bien final y para su gloria. No nos da todo lo que queremos sino todo lo que verdaderamente necesitamos.<br /><br />No necesitamos más Rey que nuestro amante Dios. Confiemos en Él y su sabia provisión para el día de hoy. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22922680</guid><pubDate>Fri, 02 May 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22922680/melp_285_juan_19_15.mp3" length="3000049" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Pero ellos gritaron: ¡Fuera, fuera, crucifícale! Pilato les dijo: ¿A vuestro Rey he de crucificar? Respondieron los principales sacerdotes: No tenemos más rey que César.» (Juan 19:15)

Esta escena en el juicio de Jesús ante Pilato revela el corazón...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Pero ellos gritaron: ¡Fuera, fuera, crucifícale! Pilato les dijo: ¿A vuestro Rey he de crucificar? Respondieron los principales sacerdotes: No tenemos más rey que César.» (Juan 19:15)<br /><br />Esta escena en el juicio de Jesús ante Pilato revela el corazón malvado de los líderes que habían entregado a Jesús y ahora pedían su crucifixión. Pilato les pregunta si quieren que crucifique a su rey, ya que ellos le acusaban de ser el rey de los judíos. Es sorprendente escuchar la contestación de estos principales sacerdotes. Afirman que no tenían otro rey que César. Recuerda que menos de una semana antes, algunos de estos líderes habían preguntado a Jesús si era necesario pagar los impuestos a Cesar o no. Se notaba en su pregunta que no tenían ninguna afección por el emperador romano y sólo estaban intentando tender una trampa para sorprender a Jesús. No obstante ahora proclaman ante Pilato que no tienen más rey que César. Lo que les interesaba de verdad era tener un rey que les diera lo que realmente deseaban. Querían un rey que pudiera crucificar a Jesús para quitarlo de en medio. Nosotros también podemos caer en esta misma trampa. Es natural querer un rey que hará todo lo que pedimos y deseamos, pero Dios nos ofrece algo mucho mejor: un Rey que está obrando en todo momento para nuestro bien final y para su gloria. No nos da todo lo que queremos sino todo lo que verdaderamente necesitamos.<br /><br />No necesitamos más Rey que nuestro amante Dios. Confiemos en Él y su sabia provisión para el día de hoy. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,juan,rey,sumisión</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/19a341e425e2d1af2b89984c147d7150.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_037-Juan_18_11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-037-juan-18-11--17135117</link><description><![CDATA["Jesús entonces dijo a Pedro: Mete tu espada en la vaina; la copa que el Padre me ha dado, ¿no la he de beber?" (Juan 18:11)<br /><br />Pedro tenía las mejores intenciones esa noche. Pensaba defender a Jesús, aunque le costara la vida. Su plan era cumplir con su promesa en el aposento alto, que estaba dispuesto incluso a morir por Jesús. Pero lo que ignoraba era que esta ""copa"" era la voluntad de Dios (ver Lucas 22:42). Nos es fácil hacer lo mismo. Podemos intentar evitar lo que al final es la voluntad de Dios para nuestras vidas. Con espada en mano luchamos en contra de la voluntad de Dios. Por eso tenemos que aprender a orar con Cristo, no mi voluntad sino la tuya.<br /><br />Hoy busca la voluntad de Dios para ti. No luches contra una ""copa"" si es parte del plan de Dios. Dejemos que Dios cumpla su propósito en y por medio de nuestras vidas. El mayor privilegio que puede experimentar un seguidor de Cristo es saber que Dios nos ha usado para cumplir su voluntad.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17135117</guid><pubDate>Thu, 01 May 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17135117/melp_037_juan_18_11.mp3" length="2973628" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Jesús entonces dijo a Pedro: Mete tu espada en la vaina; la copa que el Padre me ha dado, ¿no la he de beber?" (Juan 18:11)

Pedro tenía las mejores intenciones esa noche. Pensaba defender a Jesús, aunque le costara la vida. Su plan era cumplir con...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Jesús entonces dijo a Pedro: Mete tu espada en la vaina; la copa que el Padre me ha dado, ¿no la he de beber?" (Juan 18:11)<br /><br />Pedro tenía las mejores intenciones esa noche. Pensaba defender a Jesús, aunque le costara la vida. Su plan era cumplir con su promesa en el aposento alto, que estaba dispuesto incluso a morir por Jesús. Pero lo que ignoraba era que esta ""copa"" era la voluntad de Dios (ver Lucas 22:42). Nos es fácil hacer lo mismo. Podemos intentar evitar lo que al final es la voluntad de Dios para nuestras vidas. Con espada en mano luchamos en contra de la voluntad de Dios. Por eso tenemos que aprender a orar con Cristo, no mi voluntad sino la tuya.<br /><br />Hoy busca la voluntad de Dios para ti. No luches contra una ""copa"" si es parte del plan de Dios. Dejemos que Dios cumpla su propósito en y por medio de nuestras vidas. El mayor privilegio que puede experimentar un seguidor de Cristo es saber que Dios nos ha usado para cumplir su voluntad.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,juan</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/1674bc1a1c40023da47f57133a07ff74.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_281-Juan_17_16-17</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-281-juan-17-16-17--22656525</link><description><![CDATA[«No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.» (Juan‬ ‭17:16-17‬)<br /><br />El pensamiento de Cristo aquí me llama la atención. Obviamente Él no era de este mundo. En el principio o el comienzo de todo, Él ya existía como el Verbo. Como nos dice Juan en el comienzo de su evangelio, Él existía con Dios porque realmente es Dios. Pero es increíble que Cristo nos dice aquí que tampoco somos nosotros de este mundo. Ahora, no quiere decir que no somos del mundo de la misma forma que Él no es del mundo. Obviamente, nuestra existencia está vinculada con este mundo, de manera que la suya no ha sido nunca. Hemos nacido esclavizados al sistema de este mundo, destinados al infierno como el resto de nuestra raza. Pero Cristo dice que, igual que Él, no pertenecemos a este mundo. En el momento que hemos puesto nuestra fe en Cristo, hemos sido transformados en hijos de Dios. Pero según Cristo aquí, esta diferencia debe verse en la vida del creyente. Se debe notar que no somos de este mundo porque estamos siendo santificados en la Verdad de su Palabra. Por eso es tan importante que pasemos tiempo diariamente en la Palabra. Cuando pasamos tiempo llenando nuestras mentes con las verdades de la Palabra, Dios manifiesta su santidad en nosotros y demuestra al mundo que ha habido un cambio en nosotros.<br /><br />Que Dios siga santificándonos por las verdades de la Palabra diariamente para que demostremos que no somos de este mundo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22656525</guid><pubDate>Wed, 30 Apr 2025 04:55:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22656525/melp_281_juan_17_16_17.mp3" length="2997274" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.» (Juan‬ ‭17:16-17‬)

El pensamiento de Cristo aquí me llama la atención. Obviamente Él no era de este mundo. En el principio o el comienzo de todo, Él...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.» (Juan‬ ‭17:16-17‬)<br /><br />El pensamiento de Cristo aquí me llama la atención. Obviamente Él no era de este mundo. En el principio o el comienzo de todo, Él ya existía como el Verbo. Como nos dice Juan en el comienzo de su evangelio, Él existía con Dios porque realmente es Dios. Pero es increíble que Cristo nos dice aquí que tampoco somos nosotros de este mundo. Ahora, no quiere decir que no somos del mundo de la misma forma que Él no es del mundo. Obviamente, nuestra existencia está vinculada con este mundo, de manera que la suya no ha sido nunca. Hemos nacido esclavizados al sistema de este mundo, destinados al infierno como el resto de nuestra raza. Pero Cristo dice que, igual que Él, no pertenecemos a este mundo. En el momento que hemos puesto nuestra fe en Cristo, hemos sido transformados en hijos de Dios. Pero según Cristo aquí, esta diferencia debe verse en la vida del creyente. Se debe notar que no somos de este mundo porque estamos siendo santificados en la Verdad de su Palabra. Por eso es tan importante que pasemos tiempo diariamente en la Palabra. Cuando pasamos tiempo llenando nuestras mentes con las verdades de la Palabra, Dios manifiesta su santidad en nosotros y demuestra al mundo que ha habido un cambio en nosotros.<br /><br />Que Dios siga santificándonos por las verdades de la Palabra diariamente para que demostremos que no somos de este mundo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,escritura,juan,santidad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3a7fe825545f7407cc86dd665ebac0b9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_028 - Juan 15_1</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-028-juan-15-1--16884643</link><description><![CDATA["Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador" (Juan 15:1).<br /><br />El enfoque de este pasaje es la gran necesidad que tenemos de Cristo. Sin Él no hay vida espiritual. Él es la vid y nosotros los pámpanos. Sin la vid, los pámpanos no pueden producir fruto. Pero lo que me llama la atención es la segunda frase del versículo: el Padre es el labrador de la viña. El labrador va regando, podando y abonando la vid, mientras el tronco de la vid provee la sustancia vital para los pámpanos. ¡Dios nos rodea! Recibimos del Espíritu de Cristo la savia espiritual y del Dios omnipotente la protección y dirección. Entonces si no hay fruto en nuestras vidas, ¡obviamente no es por culpa de Dios!<br /><br />El divino Labrador hoy nos quiere limpiar para que fluya Cristo en nosotros y produzcamos más fruto para su gloria.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16884643</guid><pubDate>Mon, 28 Apr 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16884643/melp_028_juan_15_1.mp3" length="2974257" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador" (Juan 15:1).

El enfoque de este pasaje es la gran necesidad que tenemos de Cristo. Sin Él no hay vida espiritual. Él es la vid y nosotros los pámpanos. Sin la vid, los pámpanos no pueden producir...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador" (Juan 15:1).<br /><br />El enfoque de este pasaje es la gran necesidad que tenemos de Cristo. Sin Él no hay vida espiritual. Él es la vid y nosotros los pámpanos. Sin la vid, los pámpanos no pueden producir fruto. Pero lo que me llama la atención es la segunda frase del versículo: el Padre es el labrador de la viña. El labrador va regando, podando y abonando la vid, mientras el tronco de la vid provee la sustancia vital para los pámpanos. ¡Dios nos rodea! Recibimos del Espíritu de Cristo la savia espiritual y del Dios omnipotente la protección y dirección. Entonces si no hay fruto en nuestras vidas, ¡obviamente no es por culpa de Dios!<br /><br />El divino Labrador hoy nos quiere limpiar para que fluya Cristo en nosotros y produzcamos más fruto para su gloria.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devoncional,juan</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/6c4541b6c4ad91ed4378306219e0e54e.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_275-Juan_14_30</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-275-juan-14-30--22419591</link><description><![CDATA[«No hablaré ya mucho con vosotros; porque viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mí.» (Juan 14:30)<br /><br />Jesús pronunció estas palabras en el aposento alto mientras hablaba con sus discípulos la noche en que fue entregado para ser crucificado. Reconoció que su tiempo con ellos estaba limitado, porque Satanás ya había maquinado un plan para tentar a Judas a traicionar a su Maestro. En este contexto, Jesús llama a Satanás el príncipe de este mundo. Cuando escuchamos este título, muchas veces pensamos en un príncipe como el próximo rey, el que un día heredará el trono. Pero el concepto aquí es más bien el de una autoridad inferior, un líder limitado por el control de un superior. Es la imagen de un golpe de estado en rebeldía contra la legítima autoridad. Satanás querría imaginarse libre del control de Dios, pero jamás podrá escapar su condena final en el lago de fuego. Jesús aquí recuerda a sus discípulos no solamente que Satanás es sencillamente un príncipe responsable ante Dios sino también que no tiene ninguna autoridad sobre Jesús. Era Jesús el primero de los nacidos del linaje de Adán sobre el cual Satanás no ejercía ningún dominio. No pudo desviarle de los caminos de su Padre por medio de las tentaciones y las pruebas de este mundo. Pero aquí vienen las buenas noticias del Evangelio: si estamos en Cristo, tampoco tiene dominio Satanás sobre nosotros. En Cristo somos libres de obedecer al Espíritu de Dios que mora en nosotros.<br /><br />Andemos hoy como libres y no obedezcamos los deseos pecaminosos que nos alejarían de nuestro Salvador (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22419591</guid><pubDate>Fri, 25 Apr 2025 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22419591/melp_275_juan_14_30.mp3" length="2994592" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«No hablaré ya mucho con vosotros; porque viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mí.» (Juan 14:30)

Jesús pronunció estas palabras en el aposento alto mientras hablaba con sus discípulos la noche en que fue entregado para ser crucificado....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«No hablaré ya mucho con vosotros; porque viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mí.» (Juan 14:30)<br /><br />Jesús pronunció estas palabras en el aposento alto mientras hablaba con sus discípulos la noche en que fue entregado para ser crucificado. Reconoció que su tiempo con ellos estaba limitado, porque Satanás ya había maquinado un plan para tentar a Judas a traicionar a su Maestro. En este contexto, Jesús llama a Satanás el príncipe de este mundo. Cuando escuchamos este título, muchas veces pensamos en un príncipe como el próximo rey, el que un día heredará el trono. Pero el concepto aquí es más bien el de una autoridad inferior, un líder limitado por el control de un superior. Es la imagen de un golpe de estado en rebeldía contra la legítima autoridad. Satanás querría imaginarse libre del control de Dios, pero jamás podrá escapar su condena final en el lago de fuego. Jesús aquí recuerda a sus discípulos no solamente que Satanás es sencillamente un príncipe responsable ante Dios sino también que no tiene ninguna autoridad sobre Jesús. Era Jesús el primero de los nacidos del linaje de Adán sobre el cual Satanás no ejercía ningún dominio. No pudo desviarle de los caminos de su Padre por medio de las tentaciones y las pruebas de este mundo. Pero aquí vienen las buenas noticias del Evangelio: si estamos en Cristo, tampoco tiene dominio Satanás sobre nosotros. En Cristo somos libres de obedecer al Espíritu de Dios que mora en nosotros.<br /><br />Andemos hoy como libres y no obedezcamos los deseos pecaminosos que nos alejarían de nuestro Salvador (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,juan,victoria</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/dfa00d0cc1863acfb9c1a49fbbebe4ed.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_021 - Juan_13_17</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-021-juan-13-17--16884634</link><description><![CDATA["Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis." (Juan 13:17).<br /><br />Esta doble condición es interesante: no sólamente hablar de saber sino también de practicar. si sabemos + si practicamos =&gt; seremos dichosos, felices. Dios no busca personas solamente con información en la cabeza sino las que pueden poner en práctica su voluntad. Así que, ¿qué son las ""estas cosas"" a las cuales Cristo hace referencia? Lo dijo después de lavar los pies de los discípulos. La vida entera de Jesús iba orientada hacia arriba y hacia alrededor. Obedecía a su Padre e invertía en los que le rodeaban. El egoísmo no nos traerá la bendición que Cristo menciona.<br /><br />Sigamos hoy el ejemplo de nuestro Salvador, viendo nuestra vida como una herramienta en las manos de Dios en vez de enfocar en nosotros mismos. Así seremos bienaventurados, como prometió.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16884634</guid><pubDate>Thu, 24 Apr 2025 04:55:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16884634/melp_021_juan_13_17.mp3" length="2975059" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis." (Juan 13:17).

Esta doble condición es interesante: no sólamente hablar de saber sino también de practicar. si sabemos + si practicamos =&amp;gt; seremos dichosos, felices. Dios no busca...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis." (Juan 13:17).<br /><br />Esta doble condición es interesante: no sólamente hablar de saber sino también de practicar. si sabemos + si practicamos =&gt; seremos dichosos, felices. Dios no busca personas solamente con información en la cabeza sino las que pueden poner en práctica su voluntad. Así que, ¿qué son las ""estas cosas"" a las cuales Cristo hace referencia? Lo dijo después de lavar los pies de los discípulos. La vida entera de Jesús iba orientada hacia arriba y hacia alrededor. Obedecía a su Padre e invertía en los que le rodeaban. El egoísmo no nos traerá la bendición que Cristo menciona.<br /><br />Sigamos hoy el ejemplo de nuestro Salvador, viendo nuestra vida como una herramienta en las manos de Dios en vez de enfocar en nosotros mismos. Así seremos bienaventurados, como prometió.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,juan</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/8bd6eac7604864a4541646ac59b13191.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_017-Juan_12_16</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-017-juan-12-16--16866270</link><description><![CDATA["Estas cosas no las entendieron sus discípulos al principio; pero cuando Jesús fue glorificado, entonces se acordaron de que estas cosas estaban escritas acerca de él, y de que se las habían hecho." (Juan 12:16).<br /><br />El domingo de ramos, como nosotros lo conocemos, Jesús entró en Jerusalén montando un pollino, una imagen exacta de la profecía sobre el Rey Mesías en el libro del profeta Zacarías. Pero es curioso notar que los discípulos que participaron no se dieron cuenta en el momento. No fue hasta después que se dieron cuenta de lo que había ocurrido. Muchas veces es igual con nosotros. En el momento no podemos ver lo que Dios está haciendo. Enfrentamos la tentación de quejarnos y rebelar contra Él. Pero cuando pasa el tiempo empezamos a ver más de lo que Dios está haciendo.<br /><br />Confiemos hoy que aunque no entendamos todo lo que Dios está haciendo en y por medio de nosotros que está cumpliendo su voluntad y al final será para su gloria y para nuestro bien.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16866270</guid><pubDate>Wed, 23 Apr 2025 04:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16866270/melp_017_juan_12_16.mp3" length="2975664" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Estas cosas no las entendieron sus discípulos al principio; pero cuando Jesús fue glorificado, entonces se acordaron de que estas cosas estaban escritas acerca de él, y de que se las habían hecho." (Juan 12:16).

El domingo de ramos, como nosotros lo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Estas cosas no las entendieron sus discípulos al principio; pero cuando Jesús fue glorificado, entonces se acordaron de que estas cosas estaban escritas acerca de él, y de que se las habían hecho." (Juan 12:16).<br /><br />El domingo de ramos, como nosotros lo conocemos, Jesús entró en Jerusalén montando un pollino, una imagen exacta de la profecía sobre el Rey Mesías en el libro del profeta Zacarías. Pero es curioso notar que los discípulos que participaron no se dieron cuenta en el momento. No fue hasta después que se dieron cuenta de lo que había ocurrido. Muchas veces es igual con nosotros. En el momento no podemos ver lo que Dios está haciendo. Enfrentamos la tentación de quejarnos y rebelar contra Él. Pero cuando pasa el tiempo empezamos a ver más de lo que Dios está haciendo.<br /><br />Confiemos hoy que aunque no entendamos todo lo que Dios está haciendo en y por medio de nosotros que está cumpliendo su voluntad y al final será para su gloria y para nuestro bien.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,juan</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/0a40f402b7bd681d98ec817fd414fe80.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_263-Juan_11_27</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-263-juan-11-27--21859836</link><description><![CDATA[«Le dijo: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.» (Juan 11:27)<br /><br />Estas son las palabras de Marta cuando se encontró por primera vez con Jesús después de la muerte de su hermano Lázaro. Lo interesante de este pasaje es notar la confesión de Marta. Su fe era muy desarrollada. Sinceramente la única otra confesión parecida que encontramos en los evangelios es la de Pedro en Mateo 16. Su tristeza (y la de su hermana también) no provenía de una falta de fe en Jesús. Más bien estaban tristes porque suponían que el Hijo de Dios, el Mesías, ya no quería o no podía hacer nada para su hermano difunto. Lo que no imaginaba era que Jesús había acudido precisamente con el propósito de hacer un milagro para la gloria de Dios. Hay veces en que creemos todas las cosas correctas pero suponemos que Dios no quiere obrar. Pero no hay nada más bonito para el cristiano que confiar en Dios, pedir que Dios haga su voluntad y luego regocijarnos con la obra que Él lleva a cabo. No hablo de intentar obligar a Dios a hacer lo que nosotros queremos que haga, ya que ese intento de manipularle es pecado. Pero lo que debemos hacer es aprender a reconocer lo que Él ya está haciendo en cada situación de nuestra vida. <br /><br />Sigamos confiando en Dios para dejarle seguir obrando en nuestras vidas para su gloria, cualquiera que sea nuestra situación. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/21859836</guid><pubDate>Tue, 22 Apr 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/21859836/melp_263_juan_11_27.mp3" length="3003401" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Le dijo: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.» (Juan 11:27)

Estas son las palabras de Marta cuando se encontró por primera vez con Jesús después de la muerte de su hermano Lázaro. Lo interesante de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Le dijo: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.» (Juan 11:27)<br /><br />Estas son las palabras de Marta cuando se encontró por primera vez con Jesús después de la muerte de su hermano Lázaro. Lo interesante de este pasaje es notar la confesión de Marta. Su fe era muy desarrollada. Sinceramente la única otra confesión parecida que encontramos en los evangelios es la de Pedro en Mateo 16. Su tristeza (y la de su hermana también) no provenía de una falta de fe en Jesús. Más bien estaban tristes porque suponían que el Hijo de Dios, el Mesías, ya no quería o no podía hacer nada para su hermano difunto. Lo que no imaginaba era que Jesús había acudido precisamente con el propósito de hacer un milagro para la gloria de Dios. Hay veces en que creemos todas las cosas correctas pero suponemos que Dios no quiere obrar. Pero no hay nada más bonito para el cristiano que confiar en Dios, pedir que Dios haga su voluntad y luego regocijarnos con la obra que Él lleva a cabo. No hablo de intentar obligar a Dios a hacer lo que nosotros queremos que haga, ya que ese intento de manipularle es pecado. Pero lo que debemos hacer es aprender a reconocer lo que Él ya está haciendo en cada situación de nuestra vida. <br /><br />Sigamos confiando en Dios para dejarle seguir obrando en nuestras vidas para su gloria, cualquiera que sea nuestra situación. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,creer,david,devocional,juan,sumisión</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/5ec429a917497303124149d9d98c650f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_11-Juan_10_27-28</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-11-juan-10-27-28--16762918</link><description><![CDATA["Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano" (Juan 10:27-28).<br /><br />El buen Pastor es el que se entrega por las necesidades de las ovejas. Pero ¿cuáles son las necesidad de las ovejas? Todos tenemos necesidades, pero Cristo aquí habla de nuestra mayor necesidad: una salvación eterna. Él vino para restaurar la creación de Dios y ¡lo hará de forma permanente! Nadie podrá arrebatar a los suyos de su mano. Pero ¡que interesante seguir leyendo: ""Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre"" (10:29)! Estamos dentro de la mano de Cristo, la cual está dentro de la mano del Padre. Estamos doblemente seguros.<br /><br />Esta confianza ha de producir en nosotros un amor y obediencia absoluta. Si somos sus ovejas, ¿no oiremos su voz?]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16762918</guid><pubDate>Mon, 21 Apr 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16762918/melp_11_juan_10_27_28.mp3" length="2976774" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano" (Juan 10:27-28).

El buen Pastor es el que se entrega por las necesidades de las ovejas. Pero ¿cuáles son las...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano" (Juan 10:27-28).<br /><br />El buen Pastor es el que se entrega por las necesidades de las ovejas. Pero ¿cuáles son las necesidad de las ovejas? Todos tenemos necesidades, pero Cristo aquí habla de nuestra mayor necesidad: una salvación eterna. Él vino para restaurar la creación de Dios y ¡lo hará de forma permanente! Nadie podrá arrebatar a los suyos de su mano. Pero ¡que interesante seguir leyendo: ""Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre"" (10:29)! Estamos dentro de la mano de Cristo, la cual está dentro de la mano del Padre. Estamos doblemente seguros.<br /><br />Esta confianza ha de producir en nosotros un amor y obediencia absoluta. Si somos sus ovejas, ¿no oiremos su voz?]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,juan,meditación,ovejas,pastor</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/63c13101d8c7e803473c0d4bf38ecee5.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_259-Juan_9_39</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-259-juan-9-39--21652681</link><description><![CDATA[«Dijo Jesús: Para juicio he venido yo a este mundo; para que los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados.» (Juan 9:39)<br /><br />Jesús se encontró con un pobre hombre en el templo, ciego de nacimiento. En su cultura, no existía ninguna ayuda social para personas en su situación. Su única forma de subsistir era depender de las limosnas de los compasivos. Pero aún más triste es la actitud de las personas hacia él. Tanto los fariseos como los discípulos de Jesús asumían que la condición de este hombre era un castigo de Dios o por un pecado de sus padres o por su propio pecado. Pero Jesús tuvo compasión del hombre y lo sanó. Ahora bien, este acto de misericordia abrió un debate terrible entre los fariseos. En respuesta, Jesús dice que vino al mundo para juicio, para que los que veían, no vieran y vice versa. En el contexto Jesús no está hablando de la vista física sino la espiritual. Los fariseos que presumían de justicia y santidad eran los verdaderos ciegos. El ciego sanado ya veía pero al final de la historia leemos que Jesús lo volvió a buscar para abrir sus ojos espirituales, y es justo lo que ocurrió cuando el hombre creyó. Jesús vino a este mundo para abrir ojos espirituales, pero tristemente hay muchos que se ofenden por su orgullo como los fariseos. <br /><br />Vivamos hoy como nuevos videntes y aprovechemos la vista espiritual que hemos recibido para seguir a Jesús. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/21652681</guid><pubDate>Fri, 18 Apr 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/21652681/melp_259_juan_9_39.mp3" length="2998171" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Dijo Jesús: Para juicio he venido yo a este mundo; para que los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados.» (Juan 9:39)

Jesús se encontró con un pobre hombre en el templo, ciego de nacimiento. En su cultura, no existía ninguna ayuda social para...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Dijo Jesús: Para juicio he venido yo a este mundo; para que los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados.» (Juan 9:39)<br /><br />Jesús se encontró con un pobre hombre en el templo, ciego de nacimiento. En su cultura, no existía ninguna ayuda social para personas en su situación. Su única forma de subsistir era depender de las limosnas de los compasivos. Pero aún más triste es la actitud de las personas hacia él. Tanto los fariseos como los discípulos de Jesús asumían que la condición de este hombre era un castigo de Dios o por un pecado de sus padres o por su propio pecado. Pero Jesús tuvo compasión del hombre y lo sanó. Ahora bien, este acto de misericordia abrió un debate terrible entre los fariseos. En respuesta, Jesús dice que vino al mundo para juicio, para que los que veían, no vieran y vice versa. En el contexto Jesús no está hablando de la vista física sino la espiritual. Los fariseos que presumían de justicia y santidad eran los verdaderos ciegos. El ciego sanado ya veía pero al final de la historia leemos que Jesús lo volvió a buscar para abrir sus ojos espirituales, y es justo lo que ocurrió cuando el hombre creyó. Jesús vino a este mundo para abrir ojos espirituales, pero tristemente hay muchos que se ofenden por su orgullo como los fariseos. <br /><br />Vivamos hoy como nuevos videntes y aprovechemos la vista espiritual que hemos recibido para seguir a Jesús. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,fe,juan,visión</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/c98701f13708a4bc5f902fd343e1c880.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_002 - Juan_8_12</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-002-juan-8-12--16661947</link><description><![CDATA[«Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.» Juan 8:12<br />Jesús describe la condición natural del hombre con esta frase: vivimos en un mundo que anda en tinieblas. Esto significa que solemos escoger nuestro propio camino, apartados de Dios. Hay personas que parecen tener más idea que otras, pero como regla general, vamos palpando en la oscuridad, buscando lo que nos parece el mejor camino. Pero Dios envió a su Hijo precisamente para traer luz a este mundo. Aquí tenemos la promesa de Cristo que el que le sigue ya no anda en tinieblas sino que tiene la luz de la vida.<br />Esto significa que debe haber una diferencia notable en nosotros si estamos siguiendo a Jesús. Se debe notar que vivimos con una dirección y un propósito. ¡Anda en la Luz hoy y brille Cristo en ti! (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16661947</guid><pubDate>Thu, 17 Apr 2025 04:59:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16661947/mdlp_002_juan_8_12.mp3" length="2978560" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.» Juan 8:12
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En la última frase de este versículo, leemos de un justo caído. Hace referencia a una situación que derrumba al justo, como si fuera un terremoto....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; No dejará para siempre caído al justo.» (Salmo 55:22)<br /><br />En la última frase de este versículo, leemos de un justo caído. Hace referencia a una situación que derrumba al justo, como si fuera un terremoto. En primer lugar es importante enfatizar que Dios no derrumba a los justos, o como lo expresa Santiago en su carta, Dios no tienta. Pero sí sabemos que Dios permite dificultades y pruebas en la vida de su pueblo, aunque muchas veces no entendamos el por qué. En medio de estas dificultades, Dios jamás nos abandona. Como dice aquí, no nos dejará para siempre caídos. En otras palabras, cualquier prueba o dificultad es temporal, pasajera. Si bien es verdad que el versículo termina con este hecho, debemos notar que comienza con un consejo y una promesa. Cuando estemos en dificultades, debemos echar nuestras cargas sobre el Señor. Como dice el apóstol Pedro, podemos echar «toda [nuestra] ansiedad sobre [Dios], porque él tiene cuidado de [nosotros]» (1 Pedro 5:7). Debemos llevar nuestras cargas a Dios porque Él promete sostenernos. Ahora, si Dios permite que experimentemos dificultades durante un tiempo determinado, también es importante notar que siempre nos dará la fuerza que necesitamos si confiamos en Él. Dios quiere ayudarnos a llevar esta carga.<br /><br />Hoy analiza tus cargas y asegura que estés llevado cada una al Señor. Si vivimos así, estaremos en la situación ideal para ver cómo el Señor obrará. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,oración,pruebas,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_247 - Juan_6_26</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-247-juan-6-26--20804199</link><description><![CDATA[«Respondió Jesús y les dijo: De cierto, de cierto os digo que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis.» (Juan 6:26)<br /><br />Jesús sabía perfectamente porque venía la gente a escucharle. Tristemente para muchos no era por las verdades que les enseñaba sobre el reino de Dios. Fíjate incluso que por lo menos en esta ocasión ni era para ver un milagro, aunque tampoco hubiera sido una motivación muy buena. Era sencillamente para llenar sus barrigas. Habían comido de los panes y peces del niño y ahora acudían para volver a saciar su hambre física. Todos enfrentamos esta misma tentación. Nos es fácil acudir a Dios sencillamente para saciar nuestras necesidades físicas. Pero Jesús aquí nos recuerda que hay cosas incluso más importantes que el pan nuestro de cada día No debemos acercarnos a Dios para obtener ventajas ni tampoco para tener una experiencia excepcional. Más bien debemos buscarle para que nos dé lo que verdaderamente necesitamos: la comida que a vida eterna permanece (27). Debemos vivir nuestra vida para la gloria de Dios, buscando que Dios sea glorificado en todo lo que hacemos. Ahora bien, es imposible que un pecador perdido glorifique a Dios si no es por medio de la transformación de su Corazón por la obra de Cristo en la cruz.<br /><br />Busquemos hoy venir a Cristo, no para lo que nos pueda dar, sino para darle la gloria que Él merece. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20804199</guid><pubDate>Tue, 15 Apr 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20804199/melp_247_juan_6_26.mp3" length="3025113" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Respondió Jesús y les dijo: De cierto, de cierto os digo que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis.» (Juan 6:26)

Jesús sabía perfectamente porque venía la gente a escucharle. Tristemente para...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Respondió Jesús y les dijo: De cierto, de cierto os digo que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis.» (Juan 6:26)<br /><br />Jesús sabía perfectamente porque venía la gente a escucharle. Tristemente para muchos no era por las verdades que les enseñaba sobre el reino de Dios. Fíjate incluso que por lo menos en esta ocasión ni era para ver un milagro, aunque tampoco hubiera sido una motivación muy buena. Era sencillamente para llenar sus barrigas. Habían comido de los panes y peces del niño y ahora acudían para volver a saciar su hambre física. Todos enfrentamos esta misma tentación. Nos es fácil acudir a Dios sencillamente para saciar nuestras necesidades físicas. Pero Jesús aquí nos recuerda que hay cosas incluso más importantes que el pan nuestro de cada día No debemos acercarnos a Dios para obtener ventajas ni tampoco para tener una experiencia excepcional. Más bien debemos buscarle para que nos dé lo que verdaderamente necesitamos: la comida que a vida eterna permanece (27). Debemos vivir nuestra vida para la gloria de Dios, buscando que Dios sea glorificado en todo lo que hacemos. Ahora bien, es imposible que un pecador perdido glorifique a Dios si no es por medio de la transformación de su Corazón por la obra de Cristo en la cruz.<br /><br />Busquemos hoy venir a Cristo, no para lo que nos pueda dar, sino para darle la gloria que Él merece. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,glorificar,juan</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_432-Juan_5_30</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-432-juan-5-30--41461809</link><description><![CDATA[«No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre.» (Juan 5:30)<br /><br />Después de sanar al paralítico en Betesda, Jesús recibió un ataque frontal de parte de los líderes religiosos. Querían saber con qué autoridad había sanado al pobre hombre en el día de reposo, así que les contestó Jesús que simplemente estaba haciendo la voluntad de su Padre: en vez de buscar su propia voluntad, vivía para hacer la voluntad de su Padre. Esta filosofía va en contra de lo que es natural para nosotros. Desde la niñez anhelamos el momento en que nadie nos diga lo que tenemos o no tenemos que hacer. A lo mejor sentimos la tentación de pensar que una vida así parece demasiado simple, ¿verdad? Pero piénsalo. ¿Cuál es la voluntad del Padre? Según Jesús en su sermón del monte, nuestro propósito en esta vida es ser luz. Dios quiere que seamos buenos hijos, padres, trabajadores, vecinos, amigos, etc. para que otros, viendo nuestras vidas, glorifiquen a Dios. Jesús lo dijo así: «Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos» (Mateo 5:16). Así que, vivir para la gloria de Dios es simple pero también es realista y práctico. Resulta que cuando buscamos nuestra propia voluntad, estamos complicando la vida innecesariamente.<br /><br />Sigamos el ejemplo de nuestro Salvador y busquemos vivir hoy simplemente para hacer la voluntad de nuestro Padre. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41461809</guid><pubDate>Mon, 14 Apr 2025 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41461809/melp_432_juan_5_30.mp3" length="2998804" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre.» (Juan 5:30)

Después de sanar al paralítico en Betesda, Jesús recibió un ataque frontal...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre.» (Juan 5:30)<br /><br />Después de sanar al paralítico en Betesda, Jesús recibió un ataque frontal de parte de los líderes religiosos. Querían saber con qué autoridad había sanado al pobre hombre en el día de reposo, así que les contestó Jesús que simplemente estaba haciendo la voluntad de su Padre: en vez de buscar su propia voluntad, vivía para hacer la voluntad de su Padre. Esta filosofía va en contra de lo que es natural para nosotros. Desde la niñez anhelamos el momento en que nadie nos diga lo que tenemos o no tenemos que hacer. A lo mejor sentimos la tentación de pensar que una vida así parece demasiado simple, ¿verdad? Pero piénsalo. ¿Cuál es la voluntad del Padre? Según Jesús en su sermón del monte, nuestro propósito en esta vida es ser luz. Dios quiere que seamos buenos hijos, padres, trabajadores, vecinos, amigos, etc. para que otros, viendo nuestras vidas, glorifiquen a Dios. Jesús lo dijo así: «Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos» (Mateo 5:16). Así que, vivir para la gloria de Dios es simple pero también es realista y práctico. Resulta que cuando buscamos nuestra propia voluntad, estamos complicando la vida innecesariamente.<br /><br />Sigamos el ejemplo de nuestro Salvador y busquemos vivir hoy simplemente para hacer la voluntad de nuestro Padre. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,juan,voluntad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bf30d8cfcee1ff493041b28b93bce418.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_241 - Juan 3_21</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-241-juan-3-21--20743915</link><description><![CDATA[«Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.» (Juan 3:21)<br /><br />Jesús en esta entrevista con Nicodemo habla de la actitud de las personas hacia el mensaje de Dios. Emplea aquí la imagen de la luz para representar este mensaje. La mayoría de los fariseos iban huyendo de la luz, el mensaje que predicaba tanto Juan el Bautista como también el mismo Jesús. Ellos huían porque esa luz les condenaba. La imagen es de un ladrón en la noche que de repente es iluminado por un foco de la policía. Su primera reacción es salir corriendo. La reacción de los fariseos a la luz de la verdad mostraba que sus obras eran malas. En cambio cuando uno se acerca a la luz por la fe, en las palabras del versículo 16, todo aquel que en Él cree, en vez de encontrar condenación, descubre que en Cristo sus obras ahora son el resultado de lo que Dios ha hecho en él. En otras palabras, el creyente verdadero desubre que no tiene ningún mérito en sí y que Dios merece toda la gloria. La vida del Cristiano debe ser un caminar constante hacia la luz para que Dios tenga más y más libertad para cumplir su obra en nosotros. Si en algún momento nos encontramos huyendo de la luz, debemos parar y arrepentirnos para poder volver hacia la luz. <br /><br />Hoy merece la pena parar y reflexión sobre nuestro andar. ¿Estamos huyendo de la luz o estamos andando en la luz? (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20743915</guid><pubDate>Thu, 10 Apr 2025 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20743915/melp_241_juan_3_21.mp3" length="3022804" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.» (Juan 3:21)

Jesús en esta entrevista con Nicodemo habla de la actitud de las personas hacia el mensaje de Dios. Emplea aquí la imagen de la luz...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.» (Juan 3:21)<br /><br />Jesús en esta entrevista con Nicodemo habla de la actitud de las personas hacia el mensaje de Dios. Emplea aquí la imagen de la luz para representar este mensaje. La mayoría de los fariseos iban huyendo de la luz, el mensaje que predicaba tanto Juan el Bautista como también el mismo Jesús. Ellos huían porque esa luz les condenaba. La imagen es de un ladrón en la noche que de repente es iluminado por un foco de la policía. Su primera reacción es salir corriendo. La reacción de los fariseos a la luz de la verdad mostraba que sus obras eran malas. En cambio cuando uno se acerca a la luz por la fe, en las palabras del versículo 16, todo aquel que en Él cree, en vez de encontrar condenación, descubre que en Cristo sus obras ahora son el resultado de lo que Dios ha hecho en él. En otras palabras, el creyente verdadero desubre que no tiene ningún mérito en sí y que Dios merece toda la gloria. La vida del Cristiano debe ser un caminar constante hacia la luz para que Dios tenga más y más libertad para cumplir su obra en nosotros. Si en algún momento nos encontramos huyendo de la luz, debemos parar y arrepentirnos para poder volver hacia la luz. <br /><br />Hoy merece la pena parar y reflexión sobre nuestro andar. ¿Estamos huyendo de la luz o estamos andando en la luz? (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,juan,luz,obediencia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_367-Salmo_49_14-15</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-367-salmo-49-14-15--32342965</link><description><![CDATA[«Como a rebaños que son conducidos al Seol, La muerte los pastoreará, Y los rectos se enseñorearán de ellos por la mañana; Se consumirá su buen parecer, y el Seol será su morada. Pero Dios redimirá mi vida del poder del Seol, Porque él me tomará consigo. Selah» (Salmo 49:14-15)<br /><br />El salmista aquí nos instruye con sabiduría sobre nuestra actitud en esta vida. Es fácil ver la prosperidad de los malvados y sentir que hay injusticia, pero hemos de recordar que tenemos que contemplar la imagen completa. Estas personas que vemos que hacen el mal y parecen prosperar en esa vida realmente son como ovejas pastoreadas bajo el cayado de la misma muerte. En vez de contar con Jehová como su pastor, ellos son como un gran rebaño que va rumbo a la tumba y allí se enfrentarán con un juicio y un castigo justo. Su buen aspecto será consumido y su morada eterna será la muerte segunda, la separación de Dios. Pero la esperanza del salmista es completamente diferente. Sabe que Dios redimirá su vida del poder del Seol (o sea, le rescatará de su antiguo destino) y le sacará de aquel rebaño para llevarle a estar en su presencia. Es importante que recordemos esta visión de la vida. Ya no pertenecemos al rebaño de este mundo que va rumbo a la separación eterna de Dios. Tenemos un nuevo destino y una nueva esperanza que deben transformar nuestra forma de vivir en este mundo.<br /><br />Como dice el salmo 23: si tenemos a Jehová como nuestro Pastor, nada nos faltará (23:1). (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/32342965</guid><pubDate>Wed, 09 Apr 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/32342965/melp_367_salmo_49_14_15.mp3" length="2998830" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Como a rebaños que son conducidos al Seol, La muerte los pastoreará, Y los rectos se enseñorearán de ellos por la mañana; Se consumirá su buen parecer, y el Seol será su morada. 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Su buen aspecto será consumido y su morada eterna será la muerte segunda, la separación de Dios. Pero la esperanza del salmista es completamente diferente. Sabe que Dios redimirá su vida del poder del Seol (o sea, le rescatará de su antiguo destino) y le sacará de aquel rebaño para llevarle a estar en su presencia. Es importante que recordemos esta visión de la vida. Ya no pertenecemos al rebaño de este mundo que va rumbo a la separación eterna de Dios. Tenemos un nuevo destino y una nueva esperanza que deben transformar nuestra forma de vivir en este mundo.<br /><br />Como dice el salmo 23: si tenemos a Jehová como nuestro Pastor, nada nos faltará (23:1). (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>biblia,devocional,justicia,perspectiva</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_237 - Juan_1_13</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-237-juan-1-13--20607839</link><description><![CDATA[«los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.» (Juan 1:13)<br /><br />Juan comienza su Evangelio con las buenas noticias del Evangelio. Muchos de su propia nación rechazaron a Jesús y su mensaje, pero, según el versículo 12, todos los que creen en Cristo tienen el derecho de ser llamados hijos de Dios. Pero como dice aquí en el versículo siguiente, estos hijos no nacen de forma física o por voluntad humana sino por la voluntad divina. En otras palabras, Juan aquí está hablando de un nacimiento espiritual que corresponde a la voluntad de Dios. No es ningún accidente que dos capítulos más tarde, en la primera conversación que Juan narra entre Jesús y uno que estaba buscando espiritualmente, Jesús vuelve a este mismo tema. Jesús le dice a Nicodemo que le era necesario nacer de nuevo. Nicodemo al principio no entendió sus palabras y se preguntaba si Jesús hablaba de un segundo nacimento físico, así que Jesús le aclara que hablaba de nacer del Espíritu según la voluntad de Dios.<br /><br />Si tú y yo hemos nacido espiritualmente, significa entonces que Dios tiene un plan para nuestras vidas. Hemos sido engendrados de la voluntad de Dios. Dios nos ha llamado para ser luz en este mundo de oscuridad. Ya que somos hijos por su voluntad, vivamos conscientes en todo momento de la voluntad del Padre. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20607839</guid><pubDate>Tue, 08 Apr 2025 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20607839/melp_237_juan_1_13.mp3" length="3018174" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.» (Juan 1:13)

Juan comienza su Evangelio con las buenas noticias del Evangelio. Muchos de su propia nación rechazaron a Jesús y su mensaje, pero,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.» (Juan 1:13)<br /><br />Juan comienza su Evangelio con las buenas noticias del Evangelio. Muchos de su propia nación rechazaron a Jesús y su mensaje, pero, según el versículo 12, todos los que creen en Cristo tienen el derecho de ser llamados hijos de Dios. Pero como dice aquí en el versículo siguiente, estos hijos no nacen de forma física o por voluntad humana sino por la voluntad divina. En otras palabras, Juan aquí está hablando de un nacimiento espiritual que corresponde a la voluntad de Dios. No es ningún accidente que dos capítulos más tarde, en la primera conversación que Juan narra entre Jesús y uno que estaba buscando espiritualmente, Jesús vuelve a este mismo tema. Jesús le dice a Nicodemo que le era necesario nacer de nuevo. Nicodemo al principio no entendió sus palabras y se preguntaba si Jesús hablaba de un segundo nacimento físico, así que Jesús le aclara que hablaba de nacer del Espíritu según la voluntad de Dios.<br /><br />Si tú y yo hemos nacido espiritualmente, significa entonces que Dios tiene un plan para nuestras vidas. Hemos sido engendrados de la voluntad de Dios. Dios nos ha llamado para ser luz en este mundo de oscuridad. Ya que somos hijos por su voluntad, vivamos conscientes en todo momento de la voluntad del Padre. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,espiritual,juan,nacimiento,testimonio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_234 - Lucas_24_32</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-234-lucas-24-32--20457944</link><description><![CDATA[«Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?» (Lucas 24:32)<br /><br />Cuando Jesús expuso las Escrituras a los dos discípulos de camino a Emaús la misma tarde de su resurrección, ellos describieron su reacción como un fuego en su corazón, un deseo que les consumía y les llevaba a desear escuchar más. Sólo puedo imaginar como hubiera sido andar con ellos y escuchar a Jesús empezar en Génesis y exponer pasaje tras pasaje sobre el Mesías, demostrando que los eventos que les habían dejado perplejos y confusos eran precisamente los mismos eventos profetizados para el Mesías. No hubo ni equivocación ni siquiera un desvío del plan de Dios. Cada evento que había experimento Jesús encajaba perfectamente en la voluntad de Dios para su vida. Nuestra reacción a la Palabra de Dios debe ser la misma que experimentaron estos dos discípulos esa noche de camino a Emaús. Debemos estudiarla con un deseo insaciable, un fuego en nuestro corazón. Pero no es aprender hechos sino más bien es conocer a nuestro Dios para que podamos empezar a ver sus propósitos cumplirse en cada una de las circunstancias de nuestra vida.<br /><br />Abramos hoy las Escrituras para nosotros mismos para que Dios siga abriendo nuestros ojos para que entendamos más y más de sus propósitos en nuestra vida. Así hará Dios arder nuestros corazones en nosotros. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20457944</guid><pubDate>Mon, 07 Apr 2025 01:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20457944/melp_234_lucas_24_32.mp3" length="3014844" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?» (Lucas 24:32)

Cuando Jesús expuso las Escrituras a los dos discípulos de camino a Emaús la misma tarde de su...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?» (Lucas 24:32)<br /><br />Cuando Jesús expuso las Escrituras a los dos discípulos de camino a Emaús la misma tarde de su resurrección, ellos describieron su reacción como un fuego en su corazón, un deseo que les consumía y les llevaba a desear escuchar más. Sólo puedo imaginar como hubiera sido andar con ellos y escuchar a Jesús empezar en Génesis y exponer pasaje tras pasaje sobre el Mesías, demostrando que los eventos que les habían dejado perplejos y confusos eran precisamente los mismos eventos profetizados para el Mesías. No hubo ni equivocación ni siquiera un desvío del plan de Dios. Cada evento que había experimento Jesús encajaba perfectamente en la voluntad de Dios para su vida. Nuestra reacción a la Palabra de Dios debe ser la misma que experimentaron estos dos discípulos esa noche de camino a Emaús. Debemos estudiarla con un deseo insaciable, un fuego en nuestro corazón. Pero no es aprender hechos sino más bien es conocer a nuestro Dios para que podamos empezar a ver sus propósitos cumplirse en cada una de las circunstancias de nuestra vida.<br /><br />Abramos hoy las Escrituras para nosotros mismos para que Dios siga abriendo nuestros ojos para que entendamos más y más de sus propósitos en nuestra vida. Así hará Dios arder nuestros corazones en nosotros. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,escrituras,lucas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_222 - Lucas_22_26</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-222-lucas-22-26--20102601</link><description><![CDATA[«mas no así vosotros, sino sea el mayor entre vosotros como el más joven, y el que dirige, como el que sirve.» (Lucas 22:26)<br /><br />Cuando observamos la participación de los doce discípulos en el ministerio terrenal de Jesús, lo que más destaca es el trecho entre su visión del ministerio y la de Jesús. Mientras ellos discutían entre sí sobre quién realmente sería el mayor en el reino de Dios, Jesús predicaba justo lo opuesto. Les habló humillarse, mostrar respeto hacia los demás como si fueran el más jóven del grupo, servir a los demás como un esclavo. No sé como escuchaban estas palabras, pero de alguna manera, perdieron de vista completamente lo que Jesús les estaba enseñando. Pero lejos de sencillamente predicar estas palabras, Jesús de verdad las vivía. El Hijo de Dios vino a este mundo para humillarse y servir a 12 hombres sencillos. El Rey de reyes entregó su vida para salvar a pecadores como tú y yo. Esta enseñanza del Salvador continúa en los evangelios. Pablo enseña a los Filipenses sobre la necesidad de emular la mentalidad de Cristo tratando a los demás como más valiosos que nosotros mismos (Fil. 2:3-4). <br /><br />Si estábamos tentados de quejarnos de esta enseñanza de Cristo como algo imposible, el ejemplo de Cristo cierra todo debate. El Espíritu de Dios puede producir esta misma actitud en nosotros que hubo también en Cristo Jesús. Que Dios nos ayude a tener ojos de siervos para que nos pueda usar para su gloria. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20102601</guid><pubDate>Thu, 03 Apr 2025 03:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20102601/melp_222_lucas_22_26.mp3" length="3001990" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«mas no así vosotros, sino sea el mayor entre vosotros como el más joven, y el que dirige, como el que sirve.» (Lucas 22:26)

Cuando observamos la participación de los doce discípulos en el ministerio terrenal de Jesús, lo que más destaca es el trecho...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«mas no así vosotros, sino sea el mayor entre vosotros como el más joven, y el que dirige, como el que sirve.» (Lucas 22:26)<br /><br />Cuando observamos la participación de los doce discípulos en el ministerio terrenal de Jesús, lo que más destaca es el trecho entre su visión del ministerio y la de Jesús. Mientras ellos discutían entre sí sobre quién realmente sería el mayor en el reino de Dios, Jesús predicaba justo lo opuesto. Les habló humillarse, mostrar respeto hacia los demás como si fueran el más jóven del grupo, servir a los demás como un esclavo. No sé como escuchaban estas palabras, pero de alguna manera, perdieron de vista completamente lo que Jesús les estaba enseñando. Pero lejos de sencillamente predicar estas palabras, Jesús de verdad las vivía. El Hijo de Dios vino a este mundo para humillarse y servir a 12 hombres sencillos. El Rey de reyes entregó su vida para salvar a pecadores como tú y yo. Esta enseñanza del Salvador continúa en los evangelios. Pablo enseña a los Filipenses sobre la necesidad de emular la mentalidad de Cristo tratando a los demás como más valiosos que nosotros mismos (Fil. 2:3-4). <br /><br />Si estábamos tentados de quejarnos de esta enseñanza de Cristo como algo imposible, el ejemplo de Cristo cierra todo debate. El Espíritu de Dios puede producir esta misma actitud en nosotros que hubo también en Cristo Jesús. Que Dios nos ayude a tener ojos de siervos para que nos pueda usar para su gloria. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,humildad,lucas,servir</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_366-Salmo_43_3</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-366-salmo-43-3--31791694</link><description><![CDATA[«Envía tu luz y tu verdad; éstas me guiarán; Me conducirán a tu santo monte, Y a tus moradas.» (Salmo 43:3)<br /><br />Me encanta esta petición del salmista. Pide que Dios le envíe su luz y su verdad. En primer lugar, pide luz porque reconoce que en nuestra condición natural, todos andamos en oscuridad. Desafortunadamente, nuestro orgullo nos lleva a creer que tenemos luz suficiente en nosotros mismos para ver el camino delante de nosotros. Pero la verdad es que somos ciegos; sin la luz de la dirección de Dios, estamos perdidos. Pero también pide la verdad de Dios para guiar su camino. Si la luz de Dios nos permite saber dónde hemos de andar, su verdad nos protege contra los engaños y los errores que nos amenazarán por el camino. Pero también es bonito notar hacia donde nos guían su luz y su verdad: nos conducen a las moradas de Dios, a la comunión íntima con Dios. Y lo mejor de todo es saber que Dios siempre contesta esta petición. Cristo lo dijo así: «Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; … porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla» (Mateo 7:7-8). Dios ya nos ha dado la verdad de su Palabra que sirve como una lámpara para nuestros pies (Salmo 119:105) y siempre nos encaminará en su verdad (25:5). <br /><br />Debemos hacer que esta petición sea nuestra diariamente. La luz y la verdad de Dios son lo más importante que podemos pedir en nuestro andar diario. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/31791694</guid><pubDate>Wed, 02 Apr 2025 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/31791694/melp_366_salmo_43_3.mp3" length="2998172" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Envía tu luz y tu verdad; éstas me guiarán; Me conducirán a tu santo monte, Y a tus moradas.» (Salmo 43:3)

Me encanta esta petición del salmista. Pide que Dios le envíe su luz y su verdad. En primer lugar, pide luz porque reconoce que en nuestra...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Envía tu luz y tu verdad; éstas me guiarán; Me conducirán a tu santo monte, Y a tus moradas.» (Salmo 43:3)<br /><br />Me encanta esta petición del salmista. Pide que Dios le envíe su luz y su verdad. En primer lugar, pide luz porque reconoce que en nuestra condición natural, todos andamos en oscuridad. Desafortunadamente, nuestro orgullo nos lleva a creer que tenemos luz suficiente en nosotros mismos para ver el camino delante de nosotros. Pero la verdad es que somos ciegos; sin la luz de la dirección de Dios, estamos perdidos. Pero también pide la verdad de Dios para guiar su camino. Si la luz de Dios nos permite saber dónde hemos de andar, su verdad nos protege contra los engaños y los errores que nos amenazarán por el camino. Pero también es bonito notar hacia donde nos guían su luz y su verdad: nos conducen a las moradas de Dios, a la comunión íntima con Dios. Y lo mejor de todo es saber que Dios siempre contesta esta petición. Cristo lo dijo así: «Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; … porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla» (Mateo 7:7-8). Dios ya nos ha dado la verdad de su Palabra que sirve como una lámpara para nuestros pies (Salmo 119:105) y siempre nos encaminará en su verdad (25:5). <br /><br />Debemos hacer que esta petición sea nuestra diariamente. La luz y la verdad de Dios son lo más importante que podemos pedir en nuestro andar diario. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,dirección,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_493-Salmo_40_17</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-493-salmo-40-17--43217471</link><description><![CDATA[«Aunque afligido yo y necesitado, Jehová pensará en mí. Mi ayuda y mi libertador eres tú; Dios mío, no te tardes.» (Salmo 40:17)<br /><br />En su aflicción particular, el salmista, igual que todos nosotros, se enfrentó con la tentación de sentir que Dios le había abandonado. No obstante aquí vemos su gran fe. Aunque está tentado a sentir abandonado, afirma por fe que su Dios todavía piensa en él. Jehová, el Creador de todo el universo, tenía a David presente en sus pensamientos. Tendemos a pensar, Claro ¡porque era David! Pero no creo que fuera porque se trataba de David. Creo que lo mismo lo puede decir cualquier persona que por la fe ha sido hecho hija o hijo de Dios, porque Dios jamás se olvida de sus hijos. En todas las situaciones de la vida, Dios está pensando en nosotros y quiere obrar a través de las circunstancias de nuestra vida para nuestro bien y para su gloria. Con el salmista, podemos afirmar por fe que Dios es nuestra ayuda y nuestro libertador, aunque todavía no vemos una resolución a nuestros problemas. Igual que el salmista, podemos sentir la urgencia del momento y pedir que Dios intervenga ya, pero jamás debemos perder nuestra confianza de saber que nuestro Padre celestial está pensando en nosotros. Pero quizás nuestro mayor problema en la prueba es que en la aflicción muchas veces se nos olvida de pensar en Él. <br /><br />Tomemos tiempo hoy para pensar en Él y recordar su ayuda y liberación en el pasado. Así estaremos en buena posición para seguir confiando en Él hoy. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43217471</guid><pubDate>Tue, 01 Apr 2025 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43217471/melp_493_salmo_40_17.mp3" length="2982133" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Aunque afligido yo y necesitado, Jehová pensará en mí. Mi ayuda y mi libertador eres tú; Dios mío, no te tardes.» (Salmo 40:17)&#13;
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En su aflicción particular, el salmista, igual que todos nosotros, se enfrentó con la tentación de sentir que Dios le...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Aunque afligido yo y necesitado, Jehová pensará en mí. Mi ayuda y mi libertador eres tú; Dios mío, no te tardes.» (Salmo 40:17)<br /><br />En su aflicción particular, el salmista, igual que todos nosotros, se enfrentó con la tentación de sentir que Dios le había abandonado. No obstante aquí vemos su gran fe. Aunque está tentado a sentir abandonado, afirma por fe que su Dios todavía piensa en él. Jehová, el Creador de todo el universo, tenía a David presente en sus pensamientos. Tendemos a pensar, Claro ¡porque era David! Pero no creo que fuera porque se trataba de David. Creo que lo mismo lo puede decir cualquier persona que por la fe ha sido hecho hija o hijo de Dios, porque Dios jamás se olvida de sus hijos. En todas las situaciones de la vida, Dios está pensando en nosotros y quiere obrar a través de las circunstancias de nuestra vida para nuestro bien y para su gloria. Con el salmista, podemos afirmar por fe que Dios es nuestra ayuda y nuestro libertador, aunque todavía no vemos una resolución a nuestros problemas. Igual que el salmista, podemos sentir la urgencia del momento y pedir que Dios intervenga ya, pero jamás debemos perder nuestra confianza de saber que nuestro Padre celestial está pensando en nosotros. Pero quizás nuestro mayor problema en la prueba es que en la aflicción muchas veces se nos olvida de pensar en Él. <br /><br />Tomemos tiempo hoy para pensar en Él y recordar su ayuda y liberación en el pasado. Así estaremos en buena posición para seguir confiando en Él hoy. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,dificultades,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/17171e058b5e54fc689da0441559379f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_209 - Lucas_19_5</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-209-lucas-19-5--19781645</link><description><![CDATA[«Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa.» (Lucas 19:5)<br /><br />Si cualquier otra persona hubiera estado pasando por Jericó aquel día y pronunciara las palabras que dijo Jesús a Zaqueo, sería culpable de un terrible atrevimiento. ¿Cómo podría un extraño decir a uno que ni conoce que se dé prisa porque es necesario que pose en su casa? Incluso, estas palabras parecen revelar una necesidad de parte del que las dice. No obstante, estas palabras en la boca de Cristo tienen otro signficado. Cuando Jesús llamó a Zaqueo, no hablaba de su propia necesidad. Jesús y sus discípulos estaban acostumbrados a dormir en muchos sitios. Seguramente si no hubieran dormido en casa de Zaqueo esa noche, podrían haber acampado en algún sitio en los alrededores de Jericó. O sea, la necesidad que comentaba Jesús no era la suya propia sino la de Zaqueo. Notemos que no dijo «me es necesario» sino simplemente «es necesario». El verdadero necesitado en aquella situación era aquel publicano bajito. Él necesitaba que Jesús viniera a su casa para que Dios transformara su corazón.<br /><br />¿Somos conscientes de nuestra necesidad? También necesitamos que Cristo pose con nosotros hoy. Jesús, en su misericordia, sigue invitándonos a dejarle obrar en nosotros. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19781645</guid><pubDate>Mon, 31 Mar 2025 03:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19781645/melp_209_lucas_19_5.mp3" length="2990801" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa.» (Lucas 19:5)

Si cualquier otra persona hubiera estado pasando por Jericó aquel día y...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa.» (Lucas 19:5)<br /><br />Si cualquier otra persona hubiera estado pasando por Jericó aquel día y pronunciara las palabras que dijo Jesús a Zaqueo, sería culpable de un terrible atrevimiento. ¿Cómo podría un extraño decir a uno que ni conoce que se dé prisa porque es necesario que pose en su casa? Incluso, estas palabras parecen revelar una necesidad de parte del que las dice. No obstante, estas palabras en la boca de Cristo tienen otro signficado. Cuando Jesús llamó a Zaqueo, no hablaba de su propia necesidad. Jesús y sus discípulos estaban acostumbrados a dormir en muchos sitios. Seguramente si no hubieran dormido en casa de Zaqueo esa noche, podrían haber acampado en algún sitio en los alrededores de Jericó. O sea, la necesidad que comentaba Jesús no era la suya propia sino la de Zaqueo. Notemos que no dijo «me es necesario» sino simplemente «es necesario». El verdadero necesitado en aquella situación era aquel publicano bajito. Él necesitaba que Jesús viniera a su casa para que Dios transformara su corazón.<br /><br />¿Somos conscientes de nuestra necesidad? También necesitamos que Cristo pose con nosotros hoy. Jesús, en su misericordia, sigue invitándonos a dejarle obrar en nosotros. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,lucas,necesidad,zaqueo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/dec41936f43fe1977734a8953c61c8dc.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_576-Lucas_18_14</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-576-lucas-18-14--45461395</link><description><![CDATA[«Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.» (Lucas 18:14)<br /><br />El tema principal de la parábola de las oraciones del fariseo y del publicano es el peligro de confiar en nosotros mismos como justos y menospreciar a otros. El fariseo se puso en pie para orar, pero vemos que su oración no estaba dirigida a Dios sino “oraba consigo mismo”. Aprovechaba su oración para compartir con los que le escuchaban todas sus virtudes, demostrándose superior a otros. Pero en la oración del publicano lo único que vemos es el arrepentimiento genuino de un hombre que verdaderamente hablaba con Dios. Jesús termina la parábola diciendo que el publicano volvió a su casa justificado, habiendo experimentado el perdón de Dios, mientras el fariseo volvió igual como había venido. Pero la última frase es lo que llama la atención. Según lo que nos dice Jesús, tan sólo hay dos opciones en la vida. O podemos intentar enaltecernos a nosotros mismos, como aquel fariseo, o podemos humillarnos como el publicano. Toda la humanidad está en una de estas dos categorías. Nuestra condición natural nos lleva a intentar enaltecernos. Lo solemos justificar pensando que si no lo hacemos, nadie nos reconocerá. Pero Jesús nos dice que el resultado final de enaltecernos será la humillación. Pero si estamos dispuestos a humillarnos, Dios en su tiempo nos enaltecerá. Jesús es el ejemplo perfecto de este principio (Filipenses 2:5-11).<br /><br />Busquemos hoy humillarnos ante Dios para que Él pueda hacer con nuestras vidas todo lo que desea para su gloria y para nuestro bien. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45461395</guid><pubDate>Fri, 28 Mar 2025 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45461395/melp_576_lucas_18_14.mp3" length="2986725" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.» (Lucas 18:14)

El tema principal de la parábola de las oraciones del fariseo y del publicano...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.» (Lucas 18:14)<br /><br />El tema principal de la parábola de las oraciones del fariseo y del publicano es el peligro de confiar en nosotros mismos como justos y menospreciar a otros. El fariseo se puso en pie para orar, pero vemos que su oración no estaba dirigida a Dios sino “oraba consigo mismo”. Aprovechaba su oración para compartir con los que le escuchaban todas sus virtudes, demostrándose superior a otros. Pero en la oración del publicano lo único que vemos es el arrepentimiento genuino de un hombre que verdaderamente hablaba con Dios. Jesús termina la parábola diciendo que el publicano volvió a su casa justificado, habiendo experimentado el perdón de Dios, mientras el fariseo volvió igual como había venido. Pero la última frase es lo que llama la atención. Según lo que nos dice Jesús, tan sólo hay dos opciones en la vida. O podemos intentar enaltecernos a nosotros mismos, como aquel fariseo, o podemos humillarnos como el publicano. Toda la humanidad está en una de estas dos categorías. Nuestra condición natural nos lleva a intentar enaltecernos. Lo solemos justificar pensando que si no lo hacemos, nadie nos reconocerá. Pero Jesús nos dice que el resultado final de enaltecernos será la humillación. Pero si estamos dispuestos a humillarnos, Dios en su tiempo nos enaltecerá. Jesús es el ejemplo perfecto de este principio (Filipenses 2:5-11).<br /><br />Busquemos hoy humillarnos ante Dios para que Él pueda hacer con nuestras vidas todo lo que desea para su gloria y para nuestro bien. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,humillarse,lucas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_492-Salmo_39_4</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-492-salmo-39-4--43217474</link><description><![CDATA[«Hazme saber, Jehová, mi fin, Y cuánta sea la medida de mis días; Sepa yo cuán frágil soy.» (Salmo 39:4)<br /><br />Hay temas que preferimos no tratar, temas que solemos intentar evitar. Entre ellos está el tema de la muerte. Preferimos pensar en cosas más bonitas. Me llama la atención que el salmista aquí incluye el tema de la muerte en su oración. Su petición es que Dios le haga saber su fin, la medida de sus días. Ahora bien, el salmista no estaba pidiendo saber el día de su muerte para poder evitarlo y conseguir vivir más tiempo. Más bien, estaba pidiendo un enfoque realista que le permitiría comprender su vida en el contexto correcto. Nuestra vida aquí en esta tierra es corta, pero solemos vivirla como si tuviésemos todo el tiempo del mundo. Hay oportunidades que vienen y desafortunadamente no aprovechamos, y a lo mejor una oportunidad así jamás se volverá a presentarse. Por eso el salmista pide que Dios le haga entender que su vida es transitoria. Termina el versículo pidiendo que Dios le haga saber lo frágil que es. Nuestra tendencia es pensar que somos fuertes, pero nos conviene darnos cuenta de que somos realmente frágiles. El resultado será una mayor dependencia de Dios. Si sabemos que nuestros días están contados y que realmente necesitamos la ayuda de Dios, estaremos en una buena posición de poder aprovechar las oportunidades que Dios nos da hoy.<br /><br />Nos conviene hoy orar así. Pidamos que Dios nos dé una visión realista de nuestras vidas, no para deprimirnos sino para aprovechar bien cada oportunidad que Dios nos regala hoy confiando en su poder. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43217474</guid><pubDate>Thu, 27 Mar 2025 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43217474/melp_492_salmo_39_4.mp3" length="2982132" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Hazme saber, Jehová, mi fin, Y cuánta sea la medida de mis días; Sepa yo cuán frágil soy.» (Salmo 39:4)&#13;
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Hay temas que preferimos no tratar, temas que solemos intentar evitar. Entre ellos está el tema de la muerte. Preferimos pensar en cosas más...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Hazme saber, Jehová, mi fin, Y cuánta sea la medida de mis días; Sepa yo cuán frágil soy.» (Salmo 39:4)<br /><br />Hay temas que preferimos no tratar, temas que solemos intentar evitar. Entre ellos está el tema de la muerte. Preferimos pensar en cosas más bonitas. Me llama la atención que el salmista aquí incluye el tema de la muerte en su oración. Su petición es que Dios le haga saber su fin, la medida de sus días. Ahora bien, el salmista no estaba pidiendo saber el día de su muerte para poder evitarlo y conseguir vivir más tiempo. Más bien, estaba pidiendo un enfoque realista que le permitiría comprender su vida en el contexto correcto. Nuestra vida aquí en esta tierra es corta, pero solemos vivirla como si tuviésemos todo el tiempo del mundo. Hay oportunidades que vienen y desafortunadamente no aprovechamos, y a lo mejor una oportunidad así jamás se volverá a presentarse. Por eso el salmista pide que Dios le haga entender que su vida es transitoria. Termina el versículo pidiendo que Dios le haga saber lo frágil que es. Nuestra tendencia es pensar que somos fuertes, pero nos conviene darnos cuenta de que somos realmente frágiles. El resultado será una mayor dependencia de Dios. Si sabemos que nuestros días están contados y que realmente necesitamos la ayuda de Dios, estaremos en una buena posición de poder aprovechar las oportunidades que Dios nos da hoy.<br /><br />Nos conviene hoy orar así. Pidamos que Dios nos dé una visión realista de nuestras vidas, no para deprimirnos sino para aprovechar bien cada oportunidad que Dios nos regala hoy confiando en su poder. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,oración,sabiduría,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/17171e058b5e54fc689da0441559379f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_443-Lucas_16_11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-443-lucas-16-11--41705137</link><description><![CDATA[«Pues si en las riquezas injustas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero?» (Lucas 16:11)<br /><br />Jesús contó una historia de un mayordomo que no había sido fiel en su servicio a su amo. Sabiendo que su amo pensaba despedirle, el mayordomo por fin empezó a hacer su trabajo, o por lo menos un aspecto de su trabajo que antes había ignorado. Negoció la paga de varias deudas pendientes. Aunque esta acción tenía un beneficio para su amo, el principal beneficiario era el propio mayordomo, ya que después de perder su trabajo, planeaba aprovechar estos favores que había hecho a los deudores de su amo. El punto principal de la parábola es la importancia de saber usar los recursos que tenemos en este mundo para el beneficio del Reino de Dios. Pero lo que me llama la atención de este texto es que Jesús habla de dos tipos de riquezas, las injustas y las verdaderas. Con estos dos adjetivos podemos aprender volúmenes. No nos equivoquemos; Jesús no resta importancia a las riquezas de este mundo al llamarlas injustas. Todo lo contrario. Nos enseña que debemos ser fieles en usar sabiamente las riquezas. Pero la gran pregunta tiene que ver con las riquezas verdaderas. ¿Estamos haciendo tesoros en el cielo donde todo es justicia y permanente?<br /><br />Que Dios nos ayude a ser fieles con el dinero que nos permite manejar en este mundo pero también a usar los recursos que tenemos para buscar el tesoro verdadero en el cielo, a ser ricos para con Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41705137</guid><pubDate>Wed, 26 Mar 2025 04:40:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41705137/melp_443_lucas_16_11.mp3" length="2998806" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Pues si en las riquezas injustas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero?» (Lucas 16:11)

Jesús contó una historia de un mayordomo que no había sido fiel en su servicio a su amo. Sabiendo que su amo pensaba despedirle, el mayordomo por...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Pues si en las riquezas injustas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero?» (Lucas 16:11)<br /><br />Jesús contó una historia de un mayordomo que no había sido fiel en su servicio a su amo. Sabiendo que su amo pensaba despedirle, el mayordomo por fin empezó a hacer su trabajo, o por lo menos un aspecto de su trabajo que antes había ignorado. Negoció la paga de varias deudas pendientes. Aunque esta acción tenía un beneficio para su amo, el principal beneficiario era el propio mayordomo, ya que después de perder su trabajo, planeaba aprovechar estos favores que había hecho a los deudores de su amo. El punto principal de la parábola es la importancia de saber usar los recursos que tenemos en este mundo para el beneficio del Reino de Dios. Pero lo que me llama la atención de este texto es que Jesús habla de dos tipos de riquezas, las injustas y las verdaderas. Con estos dos adjetivos podemos aprender volúmenes. No nos equivoquemos; Jesús no resta importancia a las riquezas de este mundo al llamarlas injustas. Todo lo contrario. Nos enseña que debemos ser fieles en usar sabiamente las riquezas. Pero la gran pregunta tiene que ver con las riquezas verdaderas. ¿Estamos haciendo tesoros en el cielo donde todo es justicia y permanente?<br /><br />Que Dios nos ayude a ser fieles con el dinero que nos permite manejar en este mundo pero también a usar los recursos que tenemos para buscar el tesoro verdadero en el cielo, a ser ricos para con Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,lucas,riquezas,tesoro</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_380-Salmo_38_4</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-380-salmo-38-4--37884471</link><description><![CDATA[«Porque mis iniquidades se han agravado sobre mi cabeza; Como carga pesada se han agravado sobre mí.» (Salmo 38:4)<br /><br />En este salmo encontramos una imagen vívida del pecado. El salmista compara el pecado con una carga pesada que agrava o sigue pesando sobre sus hombros hasta el punto que no se puede aguantar más. Ahora, esta imagen es contraria al concepto del pecado que muchas veces tenemos nosotros en la cabeza. Nos es fácil pensar en el pecado como algo divertido, algo que da placer. La realidad es que el placer es sencillamente la puerta de entrada, pero una vez dentro, se descubre que el pecado es, como dice el salmista, una pesada carga que se va aumentando sobre nuestra cabeza. Esta carga es demasiado pesada para que la lleve una persona y la culpa acumulada va mermando la salud mental, y por supuesto también la salud espiritual, del pecador. Pero las buenas nuevas del evangelio, según el profeta Isaías, son que el prometido Siervo de Jehová “llevó ... nuestras enfermedades” (Is. 53:4). Como lo expresa el apóstol Pedro en el Nuevo Testamento: Jesús “llevó … nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.” (1 Pedro 2:24). Jesús tomó sobre sus hombros la carga pesada de todas nuestras iniquidades que jamás podríamos haber llevado nosotros por nuestra cuenta.<br /><br />Hoy hemos de alabar a nuestro Salvador porque nos ha salvado de la pesada carga que eran nuestras iniquidades para que andemos en novedad de vida. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/37884471</guid><pubDate>Tue, 25 Mar 2025 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/37884471/melp_380_salmo_38_4.mp3" length="2995654" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque mis iniquidades se han agravado sobre mi cabeza; Como carga pesada se han agravado sobre mí.» (Salmo 38:4)

En este salmo encontramos una imagen vívida del pecado. El salmista compara el pecado con una carga pesada que agrava o sigue pesando...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque mis iniquidades se han agravado sobre mi cabeza; Como carga pesada se han agravado sobre mí.» (Salmo 38:4)<br /><br />En este salmo encontramos una imagen vívida del pecado. El salmista compara el pecado con una carga pesada que agrava o sigue pesando sobre sus hombros hasta el punto que no se puede aguantar más. Ahora, esta imagen es contraria al concepto del pecado que muchas veces tenemos nosotros en la cabeza. Nos es fácil pensar en el pecado como algo divertido, algo que da placer. La realidad es que el placer es sencillamente la puerta de entrada, pero una vez dentro, se descubre que el pecado es, como dice el salmista, una pesada carga que se va aumentando sobre nuestra cabeza. Esta carga es demasiado pesada para que la lleve una persona y la culpa acumulada va mermando la salud mental, y por supuesto también la salud espiritual, del pecador. Pero las buenas nuevas del evangelio, según el profeta Isaías, son que el prometido Siervo de Jehová “llevó ... nuestras enfermedades” (Is. 53:4). Como lo expresa el apóstol Pedro en el Nuevo Testamento: Jesús “llevó … nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.” (1 Pedro 2:24). Jesús tomó sobre sus hombros la carga pesada de todas nuestras iniquidades que jamás podríamos haber llevado nosotros por nuestra cuenta.<br /><br />Hoy hemos de alabar a nuestro Salvador porque nos ha salvado de la pesada carga que eran nuestras iniquidades para que andemos en novedad de vida. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,evangelio,pecado,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ab122f7bf08e6c6a33466fad1637fc70.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_198 - Lucas 14-11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-198-lucas-14-11--19529168</link><description><![CDATA[«Porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla, será enaltecido.» (Lucas 14:11)<br /><br />Una de las cosas que me encanta de la enseñanza de Jesús es la naturaleza sumamente práctica de las verdades espirituales que enseñaba. Hay un equilibrio perfecto en sus palabras. Lucas nos cuenta que mientras observaba Jesús el comportamiento de los invitados a una boda, buscando cada uno los mejores lugares en la mesa, vuelve hacia sus discípulos con este consejo sobre la humildad: sería mejor ocupar un sitio de menos importancia y si mereces más honor, dejar que otro te reconozca, que exaltarte a ti mismo y al final tener que ser humillado publicamente. Como decía antes, el consejo de Cristo es muy práctico, pero enseña a la vez un principio espiritual. Es mejor humillarnos ante Dios y dejar que Él nos exalte a su tiempo. Tanto Pedro como Santiago incluyen esta verdad en sus epístolas: Dios resiste a los soberbios pero da gracia a los humildes. Tal como el anfitrión de la boda tuvo que desalojar a los que se habían colocado en los sitios de honor en el convite, Dios un día humillará a los orgullosos para mostrar su gracia a los que se han humillado ante Él por medio de su fe en Cristo.<br /><br />Pidamos hoy que Dios nos ayude a humillarnos en vez de ofender a Dios con nuestro orgullo. Sólo cuando nos humillamos ante Dios estaremos en posición de experimentar su gracia en nuestras vidas. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19529168</guid><pubDate>Mon, 24 Mar 2025 05:04:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19529168/melp_198_lucas_14_11.mp3" length="2972364" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla, será enaltecido.» (Lucas 14:11)

Una de las cosas que me encanta de la enseñanza de Jesús es la naturaleza sumamente práctica de las verdades espirituales que enseñaba. Hay un...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla, será enaltecido.» (Lucas 14:11)<br /><br />Una de las cosas que me encanta de la enseñanza de Jesús es la naturaleza sumamente práctica de las verdades espirituales que enseñaba. Hay un equilibrio perfecto en sus palabras. Lucas nos cuenta que mientras observaba Jesús el comportamiento de los invitados a una boda, buscando cada uno los mejores lugares en la mesa, vuelve hacia sus discípulos con este consejo sobre la humildad: sería mejor ocupar un sitio de menos importancia y si mereces más honor, dejar que otro te reconozca, que exaltarte a ti mismo y al final tener que ser humillado publicamente. Como decía antes, el consejo de Cristo es muy práctico, pero enseña a la vez un principio espiritual. Es mejor humillarnos ante Dios y dejar que Él nos exalte a su tiempo. Tanto Pedro como Santiago incluyen esta verdad en sus epístolas: Dios resiste a los soberbios pero da gracia a los humildes. Tal como el anfitrión de la boda tuvo que desalojar a los que se habían colocado en los sitios de honor en el convite, Dios un día humillará a los orgullosos para mostrar su gracia a los que se han humillado ante Él por medio de su fe en Cristo.<br /><br />Pidamos hoy que Dios nos ayude a humillarnos en vez de ofender a Dios con nuestro orgullo. Sólo cuando nos humillamos ante Dios estaremos en posición de experimentar su gracia en nuestras vidas. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,humildad,lucas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/1e07b56ac9f6f0bda001ba7a0f6376b6.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_490-Salmo_37_30-31</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-490-salmo-37-30-31--43217473</link><description><![CDATA[«La boca del justo habla sabiduría, Y su lengua habla justicia. La ley de su Dios está en su corazón; Por tanto, sus pies no resbalarán.» (Salmo 37:30-31)<br /><br />El salmista empieza este pensamiento con una descripción de la conversación de una persona justa. Cuando el justo habla, lo que sale de su boca es sabiduría y justicia. Muchas veces, nos ayuda a entender un concepto considerando el inverso. O sea, las palabras del justo no son ni sandeces ni mentiras. Por lo tanto, se puede fiar de todo lo que te dice el justo. Pero no debemos parar de leer allí, porque no es ninguna casualidad que sus palabras sean así. La siguiente frase desvela la razón por la cual las palabras del justo son sabiduría y justicia. Nos dice que el justo tiene la Ley de su Dios en su corazón. En otras palabras, el justo habla como habla porque ha llenado su mente de la Palabra de Dios. Si nosotros pasamos tiempo cada día leyendo y meditando en la sabiduría y la justicia que Dios ha revelado en su Palabra, se cambiarán las palabras que salen de nuestra boca. Cristo enseñaba que “de la abundancia del corazón habla la boca” (Lucas 6:45). ¿Cómo son nuestras palabras? ¿Cuántas de ellas son realmente sabiduría y justicia? Este salmo nos presenta con un reto. Si queremos tener palabras provechosas para los que nos rodean, debemos empaparnos de la Palabra de Dios.<br /><br />Hoy debemos inundar nuestras mentes con la Palabra de Dios para que el Espíritu Santo transforme nuestros pensamientos y nuestras palabras. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43217473</guid><pubDate>Fri, 21 Mar 2025 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43217473/melp_490_salmo_37_30_31.mp3" length="2982136" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«La boca del justo habla sabiduría, Y su lengua habla justicia. La ley de su Dios está en su corazón; Por tanto, sus pies no resbalarán.» (Salmo 37:30-31)

El salmista empieza este pensamiento con una descripción de la conversación de una persona...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«La boca del justo habla sabiduría, Y su lengua habla justicia. La ley de su Dios está en su corazón; Por tanto, sus pies no resbalarán.» (Salmo 37:30-31)<br /><br />El salmista empieza este pensamiento con una descripción de la conversación de una persona justa. Cuando el justo habla, lo que sale de su boca es sabiduría y justicia. Muchas veces, nos ayuda a entender un concepto considerando el inverso. O sea, las palabras del justo no son ni sandeces ni mentiras. Por lo tanto, se puede fiar de todo lo que te dice el justo. Pero no debemos parar de leer allí, porque no es ninguna casualidad que sus palabras sean así. La siguiente frase desvela la razón por la cual las palabras del justo son sabiduría y justicia. Nos dice que el justo tiene la Ley de su Dios en su corazón. En otras palabras, el justo habla como habla porque ha llenado su mente de la Palabra de Dios. Si nosotros pasamos tiempo cada día leyendo y meditando en la sabiduría y la justicia que Dios ha revelado en su Palabra, se cambiarán las palabras que salen de nuestra boca. Cristo enseñaba que “de la abundancia del corazón habla la boca” (Lucas 6:45). ¿Cómo son nuestras palabras? ¿Cuántas de ellas son realmente sabiduría y justicia? Este salmo nos presenta con un reto. Si queremos tener palabras provechosas para los que nos rodean, debemos empaparnos de la Palabra de Dios.<br /><br />Hoy debemos inundar nuestras mentes con la Palabra de Dios para que el Espíritu Santo transforme nuestros pensamientos y nuestras palabras. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devoional,palabra,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/17171e058b5e54fc689da0441559379f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_192-Lucas_12_15</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-192-lucas-12-15--19382385</link><description><![CDATA[«Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.» (Lucas‬ ‭12:15‬)<br /><br />En Lucas 12 leemos de un hombre que vino pidiendo que que Jesús obligara a su hermano a repartir la herencia con él. Jesús veía la avaricia del corazón de este hombre y aprovechó la situación para advertirnos del peligro del materialismo. El materialista ignora todo lo que no puede ver o tocar y por lo tanto, lo material controla su vida. La solución, sin embargo, no se encuentra en el otro extremo. Cristo jamás nos animó a ignorar todo lo material para dedicarnos exclusivamente a lo espiritual. Cristo, en cambio, nos recuerda que la vida consiste en mucho más que lo material. ¿De qué le sirve a la persona que ignora a Dios acumular riquezas en este mundo, si después le toca morir, y nada de lo que habrá acumulado aquí le servirá cuando tiene que dar cuentas ante Dios. El materialista puede intentar ignorar a Dios en esta vida, pero su convicción, por muy segura que sea, no cambia la realidad de que Dios existe. Cristo no ignora la importancia de lo material en esta vida. Más bien ponía lo material en su debido lugar. Sólo cuando tenemos un concepto claro de lo espiritual estaremos en la posición de poder comprender el papel correcto de lo material.<br /><br />Que Dios nos llene de sabiduría y equilibrio hoy para invertir en lo que realmente vale la pena. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19382385</guid><pubDate>Thu, 20 Mar 2025 05:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19382385/melp_192_lucas_12_15.mp3" length="2972298" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.» (Lucas‬ ‭12:15‬)

En Lucas 12 leemos de un hombre que vino pidiendo que que Jesús obligara a su hermano a repartir la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.» (Lucas‬ ‭12:15‬)<br /><br />En Lucas 12 leemos de un hombre que vino pidiendo que que Jesús obligara a su hermano a repartir la herencia con él. Jesús veía la avaricia del corazón de este hombre y aprovechó la situación para advertirnos del peligro del materialismo. El materialista ignora todo lo que no puede ver o tocar y por lo tanto, lo material controla su vida. La solución, sin embargo, no se encuentra en el otro extremo. Cristo jamás nos animó a ignorar todo lo material para dedicarnos exclusivamente a lo espiritual. Cristo, en cambio, nos recuerda que la vida consiste en mucho más que lo material. ¿De qué le sirve a la persona que ignora a Dios acumular riquezas en este mundo, si después le toca morir, y nada de lo que habrá acumulado aquí le servirá cuando tiene que dar cuentas ante Dios. El materialista puede intentar ignorar a Dios en esta vida, pero su convicción, por muy segura que sea, no cambia la realidad de que Dios existe. Cristo no ignora la importancia de lo material en esta vida. Más bien ponía lo material en su debido lugar. Sólo cuando tenemos un concepto claro de lo espiritual estaremos en la posición de poder comprender el papel correcto de lo material.<br /><br />Que Dios nos llene de sabiduría y equilibrio hoy para invertir en lo que realmente vale la pena. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,lucas,materialismo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/e9e5ced31f978a1c70571e2b011becb7.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_434-Lucas_11_10</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-434-lucas-11-10--41478148</link><description><![CDATA[«Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.» (Lucas 11:10)<br /><br />Jesús incluyó este pensamiento dentro de su enseñanza sobre la oración. Esta traducción del versículo está bien pero en el idioma original, se lee más bien así: todo aquel que sigue pidiendo, recibe ; ... que sigue buscando, encuentra; ... que sigue llamando o tocando a la puerta, se le abrirá. Lo que está enfatizando Jesús es la constancia en la oración. Ahora bien, es importante enfatizar que no se trata de simplemente repetir la misma petición hasta cansar a Dios. Eso es lo que Jesús en su sermón del monte llamó “vanas repeticiones”. Nos recordó que Dios ya sabe lo que necesitamos y por lo tanto, no hace falta intentar manipular a Dios por medio de esta vanas repeticiones como hacían los gentiles. Más bien lo que Jesús nos anima a hacer es tomar en serio la oración, a gozar de una comunión constante con Dios en la oración para llegar a conocerlo mejor. Lucas 11:13 lo deja claro cuando nos dice que el mayor regalo que nos puede dar nuestro Padre es el Espíritu Santo. El resultado de estar pidiendo, buscando y llamando en la oración es mayor comunión con el Espíritu de Dios.<br /><br />Tomemos en serio hoy la oración. Apartemos tiempo especial para seguir pidiendo, buscando y llamando, porque cosecharemos la bendición del tiempo y esfuerzo invertido en nuestra relación con Dios por su Espíritu Santo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41478148</guid><pubDate>Wed, 19 Mar 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41478148/melp_434_lucas_11_10.mp3" length="2998806" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.» (Lucas 11:10)

Jesús incluyó este pensamiento dentro de su enseñanza sobre la oración. Esta traducción del versículo está bien pero en el idioma original, se...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.» (Lucas 11:10)<br /><br />Jesús incluyó este pensamiento dentro de su enseñanza sobre la oración. Esta traducción del versículo está bien pero en el idioma original, se lee más bien así: todo aquel que sigue pidiendo, recibe ; ... que sigue buscando, encuentra; ... que sigue llamando o tocando a la puerta, se le abrirá. Lo que está enfatizando Jesús es la constancia en la oración. Ahora bien, es importante enfatizar que no se trata de simplemente repetir la misma petición hasta cansar a Dios. Eso es lo que Jesús en su sermón del monte llamó “vanas repeticiones”. Nos recordó que Dios ya sabe lo que necesitamos y por lo tanto, no hace falta intentar manipular a Dios por medio de esta vanas repeticiones como hacían los gentiles. Más bien lo que Jesús nos anima a hacer es tomar en serio la oración, a gozar de una comunión constante con Dios en la oración para llegar a conocerlo mejor. Lucas 11:13 lo deja claro cuando nos dice que el mayor regalo que nos puede dar nuestro Padre es el Espíritu Santo. El resultado de estar pidiendo, buscando y llamando en la oración es mayor comunión con el Espíritu de Dios.<br /><br />Tomemos en serio hoy la oración. Apartemos tiempo especial para seguir pidiendo, buscando y llamando, porque cosecharemos la bendición del tiempo y esfuerzo invertido en nuestra relación con Dios por su Espíritu Santo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,espíritu,lucas,oración,santo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_567-Lucas_10_42</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-567-lucas-10-42--45206991</link><description><![CDATA[«Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.» (Lucas 10:42).<br /><br />Las dos hermanas, María y Marta, invitaron a Jesús a una comida en su casa. Mientras Marta trabajaba con los siervos para tener todo preparado para la comida, María aprovechó el tiempo para sentarse a los pies de Jesús y escuchar sus enseñanzas. Cuando Marta se quejó de lo que le parecía la negligencia de su hermana en no ayudar con los preparativos, Jesús tiernamente la corrigió. Jesús no estaba animando el escaqueo de las responsabilidades cotidianas de la vida. Más bien, Jesús estaba enseñando una lección muy importante sobre las prioridades. Cuando dijo ""una cosa es necesaria"" no estaba diciendo que las demás cosas no tenía importancia sino que María había hecho bien en dar prioridad a sentarse a los pies de su invitado en vez de estar afanada y turbada supervisando los otros asuntos de la comida. Las palabras de Jesús trascienden la situación en la casa de las dos hermanas aquel día y llegan hasta nosotros. Sigue habiendo una cosa necesaria, una prioridad que debemos escoger: sentarnos y escuchar la Palabra de nuestro Dios. No debemos permitar que los otros asuntos importantes en la vida nos quiten lo más importante.<br /><br />Empecemos este día con lo más importante y luego sigamos meditando en la Palabra a lo largo del día. Así evitaremos vivir afanados y turbados. No permitamos que las muchas cosas nos distraigan de la cosa que es más necesaria. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45206991</guid><pubDate>Tue, 18 Mar 2025 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45206991/melp_567_lucas_10_42.mp3" length="2986725" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.» (Lucas 10:42).

Las dos hermanas, María y Marta, invitaron a Jesús a una comida en su casa. Mientras Marta trabajaba con los siervos para tener todo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.» (Lucas 10:42).<br /><br />Las dos hermanas, María y Marta, invitaron a Jesús a una comida en su casa. Mientras Marta trabajaba con los siervos para tener todo preparado para la comida, María aprovechó el tiempo para sentarse a los pies de Jesús y escuchar sus enseñanzas. Cuando Marta se quejó de lo que le parecía la negligencia de su hermana en no ayudar con los preparativos, Jesús tiernamente la corrigió. Jesús no estaba animando el escaqueo de las responsabilidades cotidianas de la vida. Más bien, Jesús estaba enseñando una lección muy importante sobre las prioridades. Cuando dijo ""una cosa es necesaria"" no estaba diciendo que las demás cosas no tenía importancia sino que María había hecho bien en dar prioridad a sentarse a los pies de su invitado en vez de estar afanada y turbada supervisando los otros asuntos de la comida. Las palabras de Jesús trascienden la situación en la casa de las dos hermanas aquel día y llegan hasta nosotros. Sigue habiendo una cosa necesaria, una prioridad que debemos escoger: sentarnos y escuchar la Palabra de nuestro Dios. No debemos permitar que los otros asuntos importantes en la vida nos quiten lo más importante.<br /><br />Empecemos este día con lo más importante y luego sigamos meditando en la Palabra a lo largo del día. Así evitaremos vivir afanados y turbados. No permitamos que las muchas cosas nos distraigan de la cosa que es más necesaria. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,lucas,prioridades</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_186-Lucas_9_28</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-186-lucas-9-28--19281651</link><description><![CDATA[«Aconteció como ocho días después de estas palabras, que tomó a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al monte a orar.» (Lucas‬ ‭9:28‬)<br /><br />Con estas palabras Lucas introduce la escena del monte de transfiguración. Mientras oraban los discípulos con Jesús, de repente lo vieron envuelto en la gloria que había sido suya desde antes de la fundación del mundo. Vieron claramente al Verbo de Vida hablando con dos de las figuras más grandes del Antiguo Testamento, Moisés y Elias. Era una experiencia inolvidable (2Pedro 1:16-17, Juan 1:14) que no volvió a repetirse. Pero era también una experiencia inesperada. Cuando iban los tres discípulos subiendo con Jesús al monte, jamás podrían haber imaginado lo que estaba a punto de ocurrir. Me pregunto si alguno de los discípulos casi se desapuntara de la reunión de oración porque tenía sueño o porque no se encontraba muy bien. Si no hubiera ido, habría perdido algo grande. Dios nos llama a la constancia. Nunca sabemos cuando Dios abrirá una puerta para testificar o nos hablará de forma especial por la Palabra o se reunirá con nosotros en la oración de manera extraordinaria. <br /><br />Tenemos que estar preparados, porque vienen momentos así y son preciosos. Pero nos es muy fácil perder las bendiciones de Dios porque no estamos donde debemos estar. Andemos en fidelidad con Él gozando de su comunión para no perder nada de lo que tiene para nosotros. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19281651</guid><pubDate>Mon, 17 Mar 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19281651/melp_186_lucas_9_28.mp3" length="2972333" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Aconteció como ocho días después de estas palabras, que tomó a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al monte a orar.» (Lucas‬ ‭9:28‬)

Con estas palabras Lucas introduce la escena del monte de transfiguración. Mientras oraban los discípulos con Jesús,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Aconteció como ocho días después de estas palabras, que tomó a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al monte a orar.» (Lucas‬ ‭9:28‬)<br /><br />Con estas palabras Lucas introduce la escena del monte de transfiguración. Mientras oraban los discípulos con Jesús, de repente lo vieron envuelto en la gloria que había sido suya desde antes de la fundación del mundo. Vieron claramente al Verbo de Vida hablando con dos de las figuras más grandes del Antiguo Testamento, Moisés y Elias. Era una experiencia inolvidable (2Pedro 1:16-17, Juan 1:14) que no volvió a repetirse. Pero era también una experiencia inesperada. Cuando iban los tres discípulos subiendo con Jesús al monte, jamás podrían haber imaginado lo que estaba a punto de ocurrir. Me pregunto si alguno de los discípulos casi se desapuntara de la reunión de oración porque tenía sueño o porque no se encontraba muy bien. Si no hubiera ido, habría perdido algo grande. Dios nos llama a la constancia. Nunca sabemos cuando Dios abrirá una puerta para testificar o nos hablará de forma especial por la Palabra o se reunirá con nosotros en la oración de manera extraordinaria. <br /><br />Tenemos que estar preparados, porque vienen momentos así y son preciosos. Pero nos es muy fácil perder las bendiciones de Dios porque no estamos donde debemos estar. Andemos en fidelidad con Él gozando de su comunión para no perder nada de lo que tiene para nosotros. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,constancia,david,devocional,lucas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/59f15b80203d071a6b9fa7158a779483.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_436-Lucas_8_15</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-436-lucas-8-15--41556021</link><description><![CDATA[«Mas la que cayó en buena tierra, éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia.» (Lucas 8:15)<br /><br />Todos conocemos la parábola del sembrador. Las semillas sembradas cayeron junto al camino, en pedregales y entre espinos y por lo tanto no dieron fruto. Pero también cayó la semilla en la buena tierra y hubo una cosecha abundante. Una cosa que me llama la atención de la parábola es que hay buena tierra que produce más y que produce menos fruto. Jesús hablaba de 100, 60 y 30 por 1. En su interpretación de la parábola, Jesús describe esa buena tierra y habla de las características que favorecen la producción de fruto espiritual en nuestras vidas. Jesús empieza con el corazón “bueno y recto”. Notamos que Jesús había usado estos mismo dos adjetivo para describir la tierra en los versículos 8 y 15. Pero ¿qué es un corazón bueno y recto? En el contexto es la mente que retiene la palabra con perseverancia. Cuanto más nos esforzamos en retener la palabra, mejor será nuestra ""tierra"" y el resultado será más fruto espiritual en nuestras vidas. Si queremos ser seguidores de Cristo en quienes se nota claramente el reflejo de la imagen de nuestro Maestro, debemos hacer un esfuerzo de llenar nuestra mente de la Palabra, para que nuestros pensamientos sean conformados a la sabiduría de Dios. <br /><br />Si cultivamos un corazón bueno y recto que retiene la palabra oída, Dios hará que nuestra vida abunde con fruto espiritual para la gloria de nuestro Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41556021</guid><pubDate>Fri, 14 Mar 2025 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41556021/melp_436_lucas_8_15.mp3" length="2998805" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Mas la que cayó en buena tierra, éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia.» (Lucas 8:15)

Todos conocemos la parábola del sembrador. Las semillas sembradas cayeron junto al camino, en...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Mas la que cayó en buena tierra, éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia.» (Lucas 8:15)<br /><br />Todos conocemos la parábola del sembrador. Las semillas sembradas cayeron junto al camino, en pedregales y entre espinos y por lo tanto no dieron fruto. Pero también cayó la semilla en la buena tierra y hubo una cosecha abundante. Una cosa que me llama la atención de la parábola es que hay buena tierra que produce más y que produce menos fruto. Jesús hablaba de 100, 60 y 30 por 1. En su interpretación de la parábola, Jesús describe esa buena tierra y habla de las características que favorecen la producción de fruto espiritual en nuestras vidas. Jesús empieza con el corazón “bueno y recto”. Notamos que Jesús había usado estos mismo dos adjetivo para describir la tierra en los versículos 8 y 15. Pero ¿qué es un corazón bueno y recto? En el contexto es la mente que retiene la palabra con perseverancia. Cuanto más nos esforzamos en retener la palabra, mejor será nuestra ""tierra"" y el resultado será más fruto espiritual en nuestras vidas. Si queremos ser seguidores de Cristo en quienes se nota claramente el reflejo de la imagen de nuestro Maestro, debemos hacer un esfuerzo de llenar nuestra mente de la Palabra, para que nuestros pensamientos sean conformados a la sabiduría de Dios. <br /><br />Si cultivamos un corazón bueno y recto que retiene la palabra oída, Dios hará que nuestra vida abunde con fruto espiritual para la gloria de nuestro Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,lucas,palabra</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bf30d8cfcee1ff493041b28b93bce418.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_558-Lucas_7_16</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-558-lucas-7-16--45030058</link><description><![CDATA[«Y todos tuvieron miedo, y glorificaban a Dios, diciendo: Un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y: Dios ha visitado a su pueblo.» (Lucas 7:16)<br /><br />A la entrada de la pequeña ciudad de Naín, Jesús y los que lo seguían se encontraron con una procesión funeraria. El único hijo de una viuda había muerto y una gran multitud de la ciudad estaba acompañado a la viuda para ayudarle a enterrar a su hijo. Es una escena trágica de una viuda que tras perder a su esposo ahora ha perdido al único hijo que tenía. Jesús, el único Hijo de Dios, sintió compasión por esta viuda y tras consolarle, ordenó al joven muerto a vivir. Es interesante notar que el relato bíblico no enfoca en el gran gozo que sentía la madre al recibir a su hijo resucitado sino en la reacción de la multitud. Ellos reconocieron que Dios había levantando entre ellos un gran profeta. Su reacción no es mala porque, efectivamente, Dios no se había olvidado de su pueblo, pero es también una reacción equivocada porque Jesús era mucho más que un profeta parecido a Elías y Eliseo que también habían resucitado a muertos. Jesús vino no sólo para devolver un hijo a una viuda, sino para deshacer toda la maldición del pecado que había sujetado toda la creación bajo vanidad desde el principio de la creación. En vez de reconocerlo como un gran profeta, tendrían que haberlo reconocido como el Salvador del mundo.<br /><br />No caigamos en el error de perder de vista lo que realmente vino Jesús para hacer. Jesús merece nuestra mayor adoración y reverencia por lo que hizo por nosotros cuando dio su vida en la cruz. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45030058</guid><pubDate>Thu, 13 Mar 2025 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45030058/melp_558_lucas_7_16.mp3" length="2986724" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y todos tuvieron miedo, y glorificaban a Dios, diciendo: Un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y: Dios ha visitado a su pueblo.» (Lucas 7:16)

A la entrada de la pequeña ciudad de Naín, Jesús y los que lo seguían se encontraron con una...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y todos tuvieron miedo, y glorificaban a Dios, diciendo: Un gran profeta se ha levantado entre nosotros; y: Dios ha visitado a su pueblo.» (Lucas 7:16)<br /><br />A la entrada de la pequeña ciudad de Naín, Jesús y los que lo seguían se encontraron con una procesión funeraria. El único hijo de una viuda había muerto y una gran multitud de la ciudad estaba acompañado a la viuda para ayudarle a enterrar a su hijo. Es una escena trágica de una viuda que tras perder a su esposo ahora ha perdido al único hijo que tenía. Jesús, el único Hijo de Dios, sintió compasión por esta viuda y tras consolarle, ordenó al joven muerto a vivir. Es interesante notar que el relato bíblico no enfoca en el gran gozo que sentía la madre al recibir a su hijo resucitado sino en la reacción de la multitud. Ellos reconocieron que Dios había levantando entre ellos un gran profeta. Su reacción no es mala porque, efectivamente, Dios no se había olvidado de su pueblo, pero es también una reacción equivocada porque Jesús era mucho más que un profeta parecido a Elías y Eliseo que también habían resucitado a muertos. Jesús vino no sólo para devolver un hijo a una viuda, sino para deshacer toda la maldición del pecado que había sujetado toda la creación bajo vanidad desde el principio de la creación. En vez de reconocerlo como un gran profeta, tendrían que haberlo reconocido como el Salvador del mundo.<br /><br />No caigamos en el error de perder de vista lo que realmente vino Jesús para hacer. Jesús merece nuestra mayor adoración y reverencia por lo que hizo por nosotros cuando dio su vida en la cruz. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>adoración,bell,biblia,david,devocional,lucas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_489-Salmo_37_5</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-489-salmo-37-5--43217472</link><description><![CDATA[«Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará.» (Salmo 37:5)<br /><br />Este salmo comienza con una serie de lo que llamaré ""autoconsejos"", consejos que David propone para sí mismo. La realidad es que muchas veces sabemos lo que se debe hacer, pero no siempre lo hacemos. Somos capaces de dar buenos consejos a otros, pero no siempre vemos nuestra propia situación con claridad. Nos convendría hacer más a menudo lo que hace el salmista aquí, aconsejarse a sí mismo. El autoconsejo del versículo 5 empieza con la frase “encomendar a Dios tu camino”. La palabra traducida encomendar se traduce en otros contextos con el verbo rodar. Por ejemplo, en Génesis 29:8 vemos que Jacob quitó o rodó una piedra grande que tapaba el pozo para que Raquel diera agua a sus ovejas. La imagen de este salmo es la de rodar o echar sobre el Señor todos nuestros """"caminos"""", las situaciones en que nos encontramos, las decisiones que tenemos que tomar, nuestros éxitos y fracasos. Tristemente, a veces nos aferramos tanto a nuestras circunstancias que no invitamos a Dios a obrar. Un texto paralelo del Nuevo Testamento es 1a Pedro 5:7: “echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.” Si encomendamos nuestros caminos a Dios, confiando en Él, abrimos la puerta para que Dios obre con libertad en y por medio de nuestras vidas.<br /><br />Lo mejor que podemos hacer con nuestros caminos hoy es encomendarlos a Dios en fe, porque Él jamás se equivocará. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43217472</guid><pubDate>Wed, 12 Mar 2025 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43217472/melp_489_salmo_37_5.mp3" length="2982132" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará.» (Salmo 37:5)

Este salmo comienza con una serie de lo que llamaré ""autoconsejos"", consejos que David propone para sí mismo. La realidad es que muchas veces sabemos lo que se debe hacer,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará.» (Salmo 37:5)<br /><br />Este salmo comienza con una serie de lo que llamaré ""autoconsejos"", consejos que David propone para sí mismo. La realidad es que muchas veces sabemos lo que se debe hacer, pero no siempre lo hacemos. Somos capaces de dar buenos consejos a otros, pero no siempre vemos nuestra propia situación con claridad. Nos convendría hacer más a menudo lo que hace el salmista aquí, aconsejarse a sí mismo. El autoconsejo del versículo 5 empieza con la frase “encomendar a Dios tu camino”. La palabra traducida encomendar se traduce en otros contextos con el verbo rodar. Por ejemplo, en Génesis 29:8 vemos que Jacob quitó o rodó una piedra grande que tapaba el pozo para que Raquel diera agua a sus ovejas. La imagen de este salmo es la de rodar o echar sobre el Señor todos nuestros """"caminos"""", las situaciones en que nos encontramos, las decisiones que tenemos que tomar, nuestros éxitos y fracasos. Tristemente, a veces nos aferramos tanto a nuestras circunstancias que no invitamos a Dios a obrar. Un texto paralelo del Nuevo Testamento es 1a Pedro 5:7: “echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.” Si encomendamos nuestros caminos a Dios, confiando en Él, abrimos la puerta para que Dios obre con libertad en y por medio de nuestras vidas.<br /><br />Lo mejor que podemos hacer con nuestros caminos hoy es encomendarlos a Dios en fe, porque Él jamás se equivocará. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,salmo,sumisión</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/17171e058b5e54fc689da0441559379f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_433-Lucas_5_32</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-433-lucas-5-32--41478131</link><description><![CDATA[«No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.» (Lucas 5:32)<br /><br />Los fariseos estaban “ofendidos” porque Jesús comía con pecadores. Ahora bien es importante aclarar que comía con pecadores arrepentidos. Pero aún así les parecía mal a los fariseos. Jesús declara su misión: llamar a pecadores al arrepentimiento. Pero la forma en que lo expresa me fascina. Dice que no ha venido a llamar a justos … al arrepentimiento. Ahora, no se puede llamar a un justo al arrepentimiento porque si de verdad es justo, no tiene nada de que arrepentirse. Pero el problema es que no hay justo, ni aún uno. Allí estaba el verdadero problema: estos fariseos se creían justos y la mera insinuación de que tenían necesidad de arrepentirse les hubiera ofendido. Pero como vemos en su conversación con Nicodemo, Jesús también había venido para llamar a fariseos al arrepentimiento. Por eso dijo en plural, «Os es necesario nacer de nuevo» (Juan 3:7). El llamamiento al arrepentimiento es un llamamiento universal para cada uno de los descendientes de Adán, ya que todos hemos pecados y por lo tanto, estamos todos destituidos de la gloria de Dios. Nuestro peligro es olvidarnos de nuestra condición verdadera y empezar a imaginar que somos justos, que estamos sanos espiritualmente y que no precisamos del médico divino. Pero Jesús vino para abrir nuestros ojos a la enfermedad del pecado para poder sanarnos. <br /><br />Sigamos tiernos al arrepentimiento diariamente, confesando nuestros pecados y buscando la limpieza divina. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41478131</guid><pubDate>Tue, 11 Mar 2025 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41478131/melp_433_lucas_5_32.mp3" length="2998805" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.» (Lucas 5:32)

Los fariseos estaban “ofendidos” porque Jesús comía con pecadores. Ahora bien es importante aclarar que comía con pecadores arrepentidos. Pero aún así les parecía mal...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.» (Lucas 5:32)<br /><br />Los fariseos estaban “ofendidos” porque Jesús comía con pecadores. Ahora bien es importante aclarar que comía con pecadores arrepentidos. Pero aún así les parecía mal a los fariseos. Jesús declara su misión: llamar a pecadores al arrepentimiento. Pero la forma en que lo expresa me fascina. Dice que no ha venido a llamar a justos … al arrepentimiento. Ahora, no se puede llamar a un justo al arrepentimiento porque si de verdad es justo, no tiene nada de que arrepentirse. Pero el problema es que no hay justo, ni aún uno. Allí estaba el verdadero problema: estos fariseos se creían justos y la mera insinuación de que tenían necesidad de arrepentirse les hubiera ofendido. Pero como vemos en su conversación con Nicodemo, Jesús también había venido para llamar a fariseos al arrepentimiento. Por eso dijo en plural, «Os es necesario nacer de nuevo» (Juan 3:7). El llamamiento al arrepentimiento es un llamamiento universal para cada uno de los descendientes de Adán, ya que todos hemos pecados y por lo tanto, estamos todos destituidos de la gloria de Dios. Nuestro peligro es olvidarnos de nuestra condición verdadera y empezar a imaginar que somos justos, que estamos sanos espiritualmente y que no precisamos del médico divino. Pero Jesús vino para abrir nuestros ojos a la enfermedad del pecado para poder sanarnos. <br /><br />Sigamos tiernos al arrepentimiento diariamente, confesando nuestros pecados y buscando la limpieza divina. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>arrepentimiento,bell,biblia,david,devocional,lucas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_173-Lucas_4-13</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-173-lucas-4-13--19064529</link><description><![CDATA[«Y cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se apartó de él por un tiempo.» (Lucas 4:13)<br /><br />A primera vista parece una buena noticia que, después de las tentaciones de Jesús en el desierto, el diablo se apartara de Él por un tiempo. Mi primera reacción es pensar que sin las asechanzas del tentador, todo iba a ser fácil para Jesús. Yo también desearía vivir lo mismo: no sufrir tentaciones durante un tiempo. Pero si imaginamos que esto significa que durante ese tiempo Jesús no tuviera ningún problema, nos equivocamos. En el mismo capítulo, la siguiente historia que encontramos es cuando Jesús entra en la sinagoga de Nazaret y lee las Escrituras. Aunque al principio la gente estaba contenta, después intentaron matarle. O sea, aunque el diablo dejó de tentar a Jesús durante un tiempo, Jesús tuvo que enfrentar otros problemas. Las tentaciones directas de Satanás no son la única fuente de dificultad en nuestras vidas. Debemos estar conscientes no solamente en cuanto a las tentaciones que experimentaremos sino también las acciones de los que nos rodean que nos pueden provocar a pecar. <br /><br />Puede que hoy experimentemos tentaciones fuertes o puede ser sencillamente que los que nos rodean actúan de una forma inesperada y cruel contra nosotros. Pidamos que Dios nos ayude a no pecar contra Él, no importa la situación en que nos encontremos. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19064529</guid><pubDate>Mon, 10 Mar 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19064529/melp_173_lucas_4_13.mp3" length="2972375" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se apartó de él por un tiempo.» (Lucas 4:13)

A primera vista parece una buena noticia que, después de las tentaciones de Jesús en el desierto, el diablo se apartara de Él por un tiempo. Mi primera...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se apartó de él por un tiempo.» (Lucas 4:13)<br /><br />A primera vista parece una buena noticia que, después de las tentaciones de Jesús en el desierto, el diablo se apartara de Él por un tiempo. Mi primera reacción es pensar que sin las asechanzas del tentador, todo iba a ser fácil para Jesús. Yo también desearía vivir lo mismo: no sufrir tentaciones durante un tiempo. Pero si imaginamos que esto significa que durante ese tiempo Jesús no tuviera ningún problema, nos equivocamos. En el mismo capítulo, la siguiente historia que encontramos es cuando Jesús entra en la sinagoga de Nazaret y lee las Escrituras. Aunque al principio la gente estaba contenta, después intentaron matarle. O sea, aunque el diablo dejó de tentar a Jesús durante un tiempo, Jesús tuvo que enfrentar otros problemas. Las tentaciones directas de Satanás no son la única fuente de dificultad en nuestras vidas. Debemos estar conscientes no solamente en cuanto a las tentaciones que experimentaremos sino también las acciones de los que nos rodean que nos pueden provocar a pecar. <br /><br />Puede que hoy experimentemos tentaciones fuertes o puede ser sencillamente que los que nos rodean actúan de una forma inesperada y cruel contra nosotros. Pidamos que Dios nos ayude a no pecar contra Él, no importa la situación en que nos encontremos. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,dificultades,lucas,tentaciones</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/fb10c50b5e78b9d3ca0463b987cfe43f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_669-Salmo_36_9</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-669-salmo-36-9--50768301</link><description><![CDATA[«Porque contigo está el manantial de la vida; En tu luz veremos la luz.» (Salmo 36:9)<br /><br />Este salmo es principalmente una petición de protección divina contra los malvados que amenazan al salmista (36:11). Pero sorprendentemente, la base de esta petición no se encuentra en la justicia o la inocencia del salmista sino en la gran misericordia de Dios. ¡Así lo repite hasta tres veces! (36:5, 7, 10). También llama la atención las varias imágenes poéticas que el salmista usa para describir esta protección. Es como estar debajo del ala (7), estar saciado de comida (8a) o beber de un río fresco (8b). Pero la última imagen poética que usa es quizás la más preciosa: sólo en la luz de Dios seremos capaces de ver la luz. Conocer a Dios (ver 36:10) es contemplar su luz o su gloria. Ver la luz de Dios abre nuestros ojos para contemplar de manera diferente todo lo demás que existe en este mundo. El evangelista Juan recoge este mismo pensamiento en su prólogo al evangelio: describe a Jesús como “Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre” (1:9). Habrá muchas situaciones en esta vida que no podremos comprender, pero en todas ellas, podemos confiar en la misericordia de Dios hacia los que confían en Él. Su luz nos dará una perspectiva nueva sobre todo lo demás que experimentamos.<br /><br />Sigamos buscando conocer mejor a nuestro Dios. La luz de su gloria vista en su gran misericordia hacia los suyos nos permitirá ver claramente para que seamos saciados completamente en su presencia. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/50768301</guid><pubDate>Fri, 07 Mar 2025 05:47:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/50768301/melp_669_salmo_36_9.mp3" length="4189499" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque contigo está el manantial de la vida; En tu luz veremos la luz.» (Salmo 36:9)

Este salmo es principalmente una petición de protección divina contra los malvados que amenazan al salmista (36:11). Pero sorprendentemente, la base de esta...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque contigo está el manantial de la vida; En tu luz veremos la luz.» (Salmo 36:9)<br /><br />Este salmo es principalmente una petición de protección divina contra los malvados que amenazan al salmista (36:11). Pero sorprendentemente, la base de esta petición no se encuentra en la justicia o la inocencia del salmista sino en la gran misericordia de Dios. ¡Así lo repite hasta tres veces! (36:5, 7, 10). También llama la atención las varias imágenes poéticas que el salmista usa para describir esta protección. Es como estar debajo del ala (7), estar saciado de comida (8a) o beber de un río fresco (8b). Pero la última imagen poética que usa es quizás la más preciosa: sólo en la luz de Dios seremos capaces de ver la luz. Conocer a Dios (ver 36:10) es contemplar su luz o su gloria. Ver la luz de Dios abre nuestros ojos para contemplar de manera diferente todo lo demás que existe en este mundo. El evangelista Juan recoge este mismo pensamiento en su prólogo al evangelio: describe a Jesús como “Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre” (1:9). Habrá muchas situaciones en esta vida que no podremos comprender, pero en todas ellas, podemos confiar en la misericordia de Dios hacia los que confían en Él. Su luz nos dará una perspectiva nueva sobre todo lo demás que experimentamos.<br /><br />Sigamos buscando conocer mejor a nuestro Dios. La luz de su gloria vista en su gran misericordia hacia los suyos nos permitirá ver claramente para que seamos saciados completamente en su presencia. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,protección,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/e9ef0261fe738135c712de19545106ea.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_547-Lucas_2_50-51</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-547-lucas-2-50-51--44741693</link><description><![CDATA[«Mas ellos no entendieron las palabras que les habló. Y descendió con ellos, y volvió a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón.» (Lucas 2:50-51)<br /><br />Jesús con doce años subió con sus padres a Jerusalén. En todo el trajín de la gran ciudad y los días festivos, se marcharon José y María sin Jesús. Pero en vez de contarnos de un niño en crisis sin sus padres en un lugar extraño, la Biblia nos muestra al Hijo de Dios en la casa de su Padre escuchando las Escrituras y haciendo preguntas. Tres días más tarde cuando por fin José y María lo encontraron, Jesús les explicó con serenidad que había estado ocupado en los asuntos de su Padre. Pero según el texto sagrado, no entendieron sus palabras. Solo podemos suponer que José y María todavía no estaban acostumbrados a escuchar a su hijo hablar de su Padre. Pero la siguiente frase en este contexto es impresionante. A pesar de la falta de comprensión de sus padres, Jesús estaba sujeto a ellos. Para nosotros muchas veces nos parece una buena excusa. ¿Cómo vamos a respetar a una autoridad que no nos comprende? Pero el niño Jesús es nuestro ejemplo. Dios es la autoridad que merece nuestra absoluta sumisión. A diferencia de los padres terrenales de Jesús, Dios siempre entiende todo lo que pensamos y decimos. Con aún más razón merece nuestra sumisión.<br /><br />Hoy podemos ser honestos y francos al orar y hablar con nuestro Padre porque nos conoce y nos comprende. Luego andemos en sumisión a Dios, dejando que nos moldee y nos use según su voluntad. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44741693</guid><pubDate>Thu, 06 Mar 2025 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44741693/melp_547_lucas_2_50_51.mp3" length="2986727" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Mas ellos no entendieron las palabras que les habló. Y descendió con ellos, y volvió a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón.» (Lucas 2:50-51)&#13;
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Jesús con doce años subió con sus padres a Jerusalén. En...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Mas ellos no entendieron las palabras que les habló. Y descendió con ellos, y volvió a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón.» (Lucas 2:50-51)<br /><br />Jesús con doce años subió con sus padres a Jerusalén. En todo el trajín de la gran ciudad y los días festivos, se marcharon José y María sin Jesús. Pero en vez de contarnos de un niño en crisis sin sus padres en un lugar extraño, la Biblia nos muestra al Hijo de Dios en la casa de su Padre escuchando las Escrituras y haciendo preguntas. Tres días más tarde cuando por fin José y María lo encontraron, Jesús les explicó con serenidad que había estado ocupado en los asuntos de su Padre. Pero según el texto sagrado, no entendieron sus palabras. Solo podemos suponer que José y María todavía no estaban acostumbrados a escuchar a su hijo hablar de su Padre. Pero la siguiente frase en este contexto es impresionante. A pesar de la falta de comprensión de sus padres, Jesús estaba sujeto a ellos. Para nosotros muchas veces nos parece una buena excusa. ¿Cómo vamos a respetar a una autoridad que no nos comprende? Pero el niño Jesús es nuestro ejemplo. Dios es la autoridad que merece nuestra absoluta sumisión. A diferencia de los padres terrenales de Jesús, Dios siempre entiende todo lo que pensamos y decimos. Con aún más razón merece nuestra sumisión.<br /><br />Hoy podemos ser honestos y francos al orar y hablar con nuestro Padre porque nos conoce y nos comprende. Luego andemos en sumisión a Dios, dejando que nos moldee y nos use según su voluntad. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,lucas,sumisión</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_543-Lucas_1_13</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-543-lucas-1-13--44631686</link><description><![CDATA[«Pero el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan.» (Lucas 1:13)<br /><br />La historia de Zacarías, el padre de Juan el Bautista, es fascinante. Él y su esposa eran ya mayores y Elisabet era estéril (1:7). Pero en este texto encontramos otro hecho importante: Zacarías había estado orando por un hijo. Ahora bien, este hecho en sí no es sorprendente; lo que sí llama la atención en este contexto es la incredulidad de Zacarías cuando el ángel le anuncia la contestación de su oración, de que van a tener un hijo, y no cualquier hijo sino el prometido profeta que preparará el camino delante del Mesías. Sencillamente, a Zacarías le costaba imaginar que podrían llegar a tener un hijo en esta etapa de su vida. Quizás había dejado de orar hacía años y lo tenía ya asumido que no iban a tener hijos. Pero Dios había escuchado sus oraciones y de acuerdo con su voluntad y en su perfecto tiempo, había llegado el momento para la contestación de esta oración. Zacarías nos recuerda del poder de la oración. No hay ninguna oración de un hijo de Dios que no llegue a los oídos de Dios. Pero lo mejor de todo es recnocer que incluso cuando flaqueamos en la fe y no logramos creer que Dios puede contestar nuestra petición, Dios es capaz todavía de obrar para llevar a cabo su volutnad.<br /><br />Sigamos orando y creyendo porque Dios contestará según su voluntad en su tiempo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44631686</guid><pubDate>Wed, 05 Mar 2025 05:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44631686/melp_543_lucas_1_13.mp3" length="2986724" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Pero el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan.» (Lucas 1:13)

La historia de Zacarías, el padre de Juan el Bautista, es fascinante. Él y su esposa eran...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Pero el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan.» (Lucas 1:13)<br /><br />La historia de Zacarías, el padre de Juan el Bautista, es fascinante. Él y su esposa eran ya mayores y Elisabet era estéril (1:7). Pero en este texto encontramos otro hecho importante: Zacarías había estado orando por un hijo. Ahora bien, este hecho en sí no es sorprendente; lo que sí llama la atención en este contexto es la incredulidad de Zacarías cuando el ángel le anuncia la contestación de su oración, de que van a tener un hijo, y no cualquier hijo sino el prometido profeta que preparará el camino delante del Mesías. Sencillamente, a Zacarías le costaba imaginar que podrían llegar a tener un hijo en esta etapa de su vida. Quizás había dejado de orar hacía años y lo tenía ya asumido que no iban a tener hijos. Pero Dios había escuchado sus oraciones y de acuerdo con su voluntad y en su perfecto tiempo, había llegado el momento para la contestación de esta oración. Zacarías nos recuerda del poder de la oración. No hay ninguna oración de un hijo de Dios que no llegue a los oídos de Dios. Pero lo mejor de todo es recnocer que incluso cuando flaqueamos en la fe y no logramos creer que Dios puede contestar nuestra petición, Dios es capaz todavía de obrar para llevar a cabo su volutnad.<br /><br />Sigamos orando y creyendo porque Dios contestará según su voluntad en su tiempo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,fe,lucas,oración</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_376-Salmo_32_8-9</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-376-salmo-32-8-9--35557440</link><description><![CDATA[«Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; Sobre ti fijaré mis ojos. No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento, Que han de ser sujetados con cabestro y con freno, Porque si no, no se acercan a ti.» (Salmo 32:8-9)<br /><br />Estas palabras forman una triple promesa maravillosa para los hijos de Dios. Empieza con una promesa de entendimiento. Muchas veces nos encontramos confundidos por lo que ocurre en este mundo. No hay nada como recibir la sabiduría de lo alto para que podamos vivir con entendimiento. Pero Dios también promete mostrar el camino en que debemos andar e incluso velar sobre nosotros en ese camino. Son tres aspectos fundamentales para el creyente: entendimiento, dirección y protección. Pero en el versículo siguiente, encontramos un contraste. El salmista usa la imagen de dirigir un caballo o una mula con cabestro y freno. El animal requiere un sistema artificial con el cual el jinete puede dirigirle según su deseo, pero Dios no quiere tratarnos como un animal sin entendimiento. Por eso dice que sin el cabestro y el freno, el animal no se acercará al jinete. Dios promete darnos su sabiduría, su dirección y su protección porque quiere que nos acerquemos voluntariamente a Él para poder conocerlo mejor.<br /><br />El camino en que debemos andar es el camino que nos acerca a Dios. Que Dios nos dé entendimiento, dirección y protección hoy para que podamos acercarnos más a Él y seguir conociéndole mejor. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/35557440</guid><pubDate>Tue, 04 Mar 2025 05:15:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/35557440/melp_376_salmo_32_8_9.mp3" length="2996243" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; Sobre ti fijaré mis ojos. No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento, Que han de ser sujetados con cabestro y con freno, Porque si no, no se acercan a ti.» (Salmo 32:8-9)...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; Sobre ti fijaré mis ojos. No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento, Que han de ser sujetados con cabestro y con freno, Porque si no, no se acercan a ti.» (Salmo 32:8-9)<br /><br />Estas palabras forman una triple promesa maravillosa para los hijos de Dios. Empieza con una promesa de entendimiento. Muchas veces nos encontramos confundidos por lo que ocurre en este mundo. No hay nada como recibir la sabiduría de lo alto para que podamos vivir con entendimiento. Pero Dios también promete mostrar el camino en que debemos andar e incluso velar sobre nosotros en ese camino. Son tres aspectos fundamentales para el creyente: entendimiento, dirección y protección. Pero en el versículo siguiente, encontramos un contraste. El salmista usa la imagen de dirigir un caballo o una mula con cabestro y freno. El animal requiere un sistema artificial con el cual el jinete puede dirigirle según su deseo, pero Dios no quiere tratarnos como un animal sin entendimiento. Por eso dice que sin el cabestro y el freno, el animal no se acercará al jinete. Dios promete darnos su sabiduría, su dirección y su protección porque quiere que nos acerquemos voluntariamente a Él para poder conocerlo mejor.<br /><br />El camino en que debemos andar es el camino que nos acerca a Dios. Que Dios nos dé entendimiento, dirección y protección hoy para que podamos acercarnos más a Él y seguir conociéndole mejor. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,dirección,entendimiento,protección,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/4e1756dfd88ca0c3ceaf61b9bd4b28ab.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_160-Marcos_15_39</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-160-marcos-15-39--18892691</link><description><![CDATA[«Y el centurión que estaba frente a él, viendo que después de clamar había expirado así, dijo: Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios.» (Marcos‬ ‭15:39‬)<br /><br />El centurión encargado de la crucifixión de Jesús se quedó marcado por los eventos de aquel día. Lo que había empezado sencillamente como otra crucifixión —y podemos imaginar que había visto centenares en su carrera militar— terminó como algo único. Vio algo diferente en Jesús. Pero cuanto más lo pienso, me llama la atención lo que dice o mejor, lo que no dice. Podría haber dicho: verdaderamente este hombre era inocente. O, en relación al texto escrito en la cruz, verdaderamente este hombre era el rey de los judíos. Y cualquiera de estos comentarios habría sido la verdad. Pero lo que le impacta ese día era darse cuenta de que Jesús era el Hijo de Dios. ¿De dónde vino este pensamiento? Marcos lo conecta con lo que Jesús clamó justo antes de morir pero tenemos que ir a Lucas para encontrar las palabras exactas: «Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu» (23:46). El centurión había visto algo único en Jesús, pero cuando Jesús se dirigió a Dios como su Padre, el centurión sabía que no eran palabras vacías. Verdaderamente Jesús gozaba de una relación personal con Dios.<br /><br />¿Sabe el mundo que nos rodea y nos escucha de que verdaderamente tenemos una relación real con Dios? Si hemos sido redimidos por Cristo, vivamos como hijos de Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18892691</guid><pubDate>Mon, 03 Mar 2025 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18892691/melp_160_marcos_15_39.mp3" length="2972407" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y el centurión que estaba frente a él, viendo que después de clamar había expirado así, dijo: Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios.» (Marcos‬ ‭15:39‬)

El centurión encargado de la crucifixión de Jesús se quedó marcado por los eventos de aquel...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y el centurión que estaba frente a él, viendo que después de clamar había expirado así, dijo: Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios.» (Marcos‬ ‭15:39‬)<br /><br />El centurión encargado de la crucifixión de Jesús se quedó marcado por los eventos de aquel día. Lo que había empezado sencillamente como otra crucifixión —y podemos imaginar que había visto centenares en su carrera militar— terminó como algo único. Vio algo diferente en Jesús. Pero cuanto más lo pienso, me llama la atención lo que dice o mejor, lo que no dice. Podría haber dicho: verdaderamente este hombre era inocente. O, en relación al texto escrito en la cruz, verdaderamente este hombre era el rey de los judíos. Y cualquiera de estos comentarios habría sido la verdad. Pero lo que le impacta ese día era darse cuenta de que Jesús era el Hijo de Dios. ¿De dónde vino este pensamiento? Marcos lo conecta con lo que Jesús clamó justo antes de morir pero tenemos que ir a Lucas para encontrar las palabras exactas: «Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu» (23:46). El centurión había visto algo único en Jesús, pero cuando Jesús se dirigió a Dios como su Padre, el centurión sabía que no eran palabras vacías. Verdaderamente Jesús gozaba de una relación personal con Dios.<br /><br />¿Sabe el mundo que nos rodea y nos escucha de que verdaderamente tenemos una relación real con Dios? Si hemos sido redimidos por Cristo, vivamos como hijos de Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,marcos,testimonio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/7f5819947e445947950af7bd14ebb70f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_153-Marcos_14_11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-153-marcos-14-11--18792737</link><description><![CDATA[«Ellos, al oírlo, se alegraron, y prometieron darle dinero. Y Judas buscaba oportunidad para entregarle.» (Marcos‬ ‭14:11‬)<br /><br />A Judas le pareció mal que María aquella noche ungiera la cabeza de Jesús con aquel perfume caro. Judas comentó que se podría haber vendido por más de 300 denarios, más o menos el salario de un trabajador en un año entero. ""Un derroche"" pensaba él para sí. Pero Jesús le llamó la atención por su error. Judas lo justificaba hablando de una ofrenda para los pobres, pero realmente su deseo era tener acceso a aquel dinero. A partir de aquel momento, todo cambió; Judas decidió entregar a Jesús y cuando los líderes de los Judíos le ofrecieron dinero por ello, activamente empezó a buscar la mejor oportunidad.<br /><br />Judas es lo opuesto del creyente. Nuestra vida ha de ser una continua búsqueda de oportunidades para confesar a Cristo, no por dinero o provecho personal sino por amor y devoción. Busquemos activamente hoy aprovechar cualquier oportunidad que nos brinda para confesar a nuestro Salvador. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18792737</guid><pubDate>Fri, 28 Feb 2025 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18792737/melp_153_marcos_14_11.mp3" length="2972433" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Ellos, al oírlo, se alegraron, y prometieron darle dinero. Y Judas buscaba oportunidad para entregarle.» (Marcos‬ ‭14:11‬)

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En este salmo encontramos el testimonio del salmista en el momento de su liberación de la adversidad. Aunque había un momento en que creía que estaba...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Has cambiado mi lamento en baile; Desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría.» (Salmo 30:11)<br /><br />En este salmo encontramos el testimonio del salmista en el momento de su liberación de la adversidad. Aunque había un momento en que creía que estaba firme (6), luego vino la prueba y describe su situación como estar turbado (7). Lo compara con la oscuridad de la noche. No sabía cuánto tiempo duraría las lágrimas de la noche, pero en su tiempo, Dios lo liberó y era como la alegría que llega con el amanecer (5). Sólo Dios podría cambiar su lamento en baile. Lo compara con un cambio de ropa. Dios le desató su cilicio para vestirle de alegría. Esta imagen es parecida a la que encontramos en la historia del hijo pródigo que contó Jesús. El padre creía haber perdido a su hijo pero un día, volvió su hijo arrepentido y el padre lo revistió para celebrar con gozo y fiesta. Hacemos bien en recordar todas las veces que Dios nos ha vestido de alegría, convirtiendo nuestro lamento en baile. Pero incluso en los momentos más oscuros, debemos alabar a Dios porque se acerca aquel gran amanecer cuando todos los que estamos en Cristo estaremos revestidos en perfecta santidad para gozar de su presencia para siempre. <br /><br />Sigamos alabando a Dios por su amor y misericordia por medio de Cristo que ha cambiado el lamento que trajo el pecado en el gozo de la salvación. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,gozo,liberación,salmo,salvación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3a7fe825545f7407cc86dd665ebac0b9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_149-Marcos_12_34</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-149-marcos-12-34--18716931</link><description><![CDATA[«Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dijo: No estás lejos del reino de Dios. Y ya ninguno osaba preguntarle.» (Marcos‬ ‭12:34‬)<br /><br />En varias ocasiones, vinieron los líderes religiosos a Jesús para hacerle preguntas trampa. Pero en esta ocasión leemos de un escriba que aparentemente era sincero en su pregunta sobre el mandamiento más importante. Vemos que reconoció en seguida que la respuesta de Jesús era la esencia de la revelación divina. Admitir eso es mucho. No es la reacción típica que encontramos de los fariseos. No obstante Jesús reconoce que todavía no estaba dentro del reino, solo se había acercado. Igual que hizo con Nicodemo, Jesús reconoce que está cerca y le invita a entrar por medio del nuevo nacimiento. El nuevo nacimiento está basado en la información pero no es sinónimo con saber hechos. Reconocer la veracidad de lo que Jesús enseñaba no convierte el alma. Es la fe la que da lugar a la obra divina de la conversión.<br /><br />Debemos asegurarnos que no nos quedemos cerca del reino. Debemos asegurarnos que entremos y será evidente por la transformación de los amores de nuestro corazón alma y espíritu. El Señor reinará soberano en nuestras vidas. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18716931</guid><pubDate>Tue, 25 Feb 2025 05:40:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18716931/melp_149_marcos_12_34.mp3" length="2972434" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dijo: No estás lejos del reino de Dios. Y ya ninguno osaba preguntarle.» (Marcos‬ ‭12:34‬)

En varias ocasiones, vinieron los líderes religiosos a Jesús para hacerle preguntas trampa. Pero en...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dijo: No estás lejos del reino de Dios. Y ya ninguno osaba preguntarle.» (Marcos‬ ‭12:34‬)<br /><br />En varias ocasiones, vinieron los líderes religiosos a Jesús para hacerle preguntas trampa. Pero en esta ocasión leemos de un escriba que aparentemente era sincero en su pregunta sobre el mandamiento más importante. Vemos que reconoció en seguida que la respuesta de Jesús era la esencia de la revelación divina. Admitir eso es mucho. No es la reacción típica que encontramos de los fariseos. No obstante Jesús reconoce que todavía no estaba dentro del reino, solo se había acercado. Igual que hizo con Nicodemo, Jesús reconoce que está cerca y le invita a entrar por medio del nuevo nacimiento. El nuevo nacimiento está basado en la información pero no es sinónimo con saber hechos. Reconocer la veracidad de lo que Jesús enseñaba no convierte el alma. Es la fe la que da lugar a la obra divina de la conversión.<br /><br />Debemos asegurarnos que no nos quedemos cerca del reino. Debemos asegurarnos que entremos y será evidente por la transformación de los amores de nuestro corazón alma y espíritu. El Señor reinará soberano en nuestras vidas. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,evangelio,marcos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/de3d860766f5a6a2a93e8305a5804b9d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_674-Marcos_10_9</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-674-marcos-10-9--51469847</link><description><![CDATA[«Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.» (Marcos 10:9)<br /><br />Los fariseos, celosos de la popularidad de Jesús ante las multitudes, buscaban una oportunidad para desprestigiar a Jesús ante el pueblo. Sacaron un tema difícil, un tema que dividía a la gente: el divorcio. Jesús contesta con claridad que el divorcio es un mal necesario en un mundo donde los seres humanos pecan los unos contra los otros (10:5). En un principio, con esa contestación la pregunta estaba contestada, pero Jesús prosigue en su discurso. Citando Génesis 2:24, Jesús les recordó que el matrimonio es una unión establecida por Dios. Luego añade que el ser humano no tiene ningún derecho de deshacer lo que Dios ha hecho. Dios creó el matrimonio para ser de bendición para su creación, y cuando nosotros mal usamos el matrimonio y luego deshacemos esa unión permanente, es una ofensa ante el que la ha diseñado. Pero incluso hay más aquí. Encontramos en Efesios que hay un misterio revelado sobre el matrimonio. Es una imagen de la relación entre Cristo y su iglesia. El amor y respeto necesario en el matrimonio refleja el amor y respeto que existe entre Cristo y todos los que hemos confiado en Él para nuestra salvación. Por fe, Dios nos ha unido a Cristo, y su propósito es que nosotros, dejando atrás a todos lo demás, seamos unidos permanentemente a Dios.<br /><br />Si gozamos de una relación especial y única con nuestro Salvador por medio de la fe, reconozcamos que Dios nos ha juntado a sí mismo con un propósito. Tengamos cuidad de no hacer nada hoy para dañar esa relación con Él. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51469847</guid><pubDate>Mon, 24 Feb 2025 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51469847/melp_674_marcos_10_9.mp3" length="4189484" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.» (Marcos 10:9)

Los fariseos, celosos de la popularidad de Jesús ante las multitudes, buscaban una oportunidad para desprestigiar a Jesús ante el pueblo. Sacaron un tema difícil, un tema que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.» (Marcos 10:9)<br /><br />Los fariseos, celosos de la popularidad de Jesús ante las multitudes, buscaban una oportunidad para desprestigiar a Jesús ante el pueblo. Sacaron un tema difícil, un tema que dividía a la gente: el divorcio. Jesús contesta con claridad que el divorcio es un mal necesario en un mundo donde los seres humanos pecan los unos contra los otros (10:5). En un principio, con esa contestación la pregunta estaba contestada, pero Jesús prosigue en su discurso. Citando Génesis 2:24, Jesús les recordó que el matrimonio es una unión establecida por Dios. Luego añade que el ser humano no tiene ningún derecho de deshacer lo que Dios ha hecho. Dios creó el matrimonio para ser de bendición para su creación, y cuando nosotros mal usamos el matrimonio y luego deshacemos esa unión permanente, es una ofensa ante el que la ha diseñado. Pero incluso hay más aquí. Encontramos en Efesios que hay un misterio revelado sobre el matrimonio. Es una imagen de la relación entre Cristo y su iglesia. El amor y respeto necesario en el matrimonio refleja el amor y respeto que existe entre Cristo y todos los que hemos confiado en Él para nuestra salvación. Por fe, Dios nos ha unido a Cristo, y su propósito es que nosotros, dejando atrás a todos lo demás, seamos unidos permanentemente a Dios.<br /><br />Si gozamos de una relación especial y única con nuestro Salvador por medio de la fe, reconozcamos que Dios nos ha juntado a sí mismo con un propósito. Tengamos cuidad de no hacer nada hoy para dañar esa relación con Él. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,marcos,unión</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/641762491c63a735ceec42206f8d15a1.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_527-Marcos_9_23</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-527-marcos-9-23--44308472</link><description><![CDATA[«Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.» (Marcos 9:23)<br /><br />Mientras Jesús estaba en el monte de transfiguración, vino buscándole un padre que tenía un hijo poseido por un demonio. No obstante no estaba Jesús en ese momento y los discípulos que estaban, aunque habían echado fuera otros demonios, no podían con ese. Cuando volvió Jesús, el padre, habiendo visto la dificultad que habían tenido los discípulos, pide que Jesús sane a su hijo si puede. Sin querer, este pobre padre estaba perdiendo la esperanza de ver a su hijo sanado. La respuesta de Jesús pone todo en perspectiva. El problema aquí no era una falta de poder sino una falta de fe. Para ilustrarlo, imaginemos que estamos en una gran habitación oscura. Queremos salir pero solo vemos una puerta y sabemos esa no es la salida que buscamos. Los ojos de la fe nos permiten ver lo que hay más completamente y entender que hay más puertas que las que veíamos antes. Jesús aquí no nos está diciendo que podemos hacer lo que queramos si tenemos fe. Más bien nos está diciendo que la fe nos permite ver y hacer la voluntad de Dios. La respuesta del padre es ejemplar. Reconoció su incredulidad y pidió ayuda para creer. Y efectivamente recibió la contestación a su oración. Muchas veces andamos medio ciegos, incapaces de ver bien todo lo que Dios quiere hacer en y por medio de nosotros. Necesitamos la fe para que Dios abra nuestros ojos. <br /><br />Que Dios nos ayude hoy a combatir nuestra incredulidad para que podamos ver y hacer su voluntad. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44308472</guid><pubDate>Fri, 21 Feb 2025 05:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44308472/melp_527_marcos_9_23.mp3" length="2986725" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.» (Marcos 9:23)

Mientras Jesús estaba en el monte de transfiguración, vino buscándole un padre que tenía un hijo poseido por un demonio. No obstante no estaba Jesús en ese momento y los...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.» (Marcos 9:23)<br /><br />Mientras Jesús estaba en el monte de transfiguración, vino buscándole un padre que tenía un hijo poseido por un demonio. No obstante no estaba Jesús en ese momento y los discípulos que estaban, aunque habían echado fuera otros demonios, no podían con ese. Cuando volvió Jesús, el padre, habiendo visto la dificultad que habían tenido los discípulos, pide que Jesús sane a su hijo si puede. Sin querer, este pobre padre estaba perdiendo la esperanza de ver a su hijo sanado. La respuesta de Jesús pone todo en perspectiva. El problema aquí no era una falta de poder sino una falta de fe. Para ilustrarlo, imaginemos que estamos en una gran habitación oscura. Queremos salir pero solo vemos una puerta y sabemos esa no es la salida que buscamos. Los ojos de la fe nos permiten ver lo que hay más completamente y entender que hay más puertas que las que veíamos antes. Jesús aquí no nos está diciendo que podemos hacer lo que queramos si tenemos fe. Más bien nos está diciendo que la fe nos permite ver y hacer la voluntad de Dios. La respuesta del padre es ejemplar. Reconoció su incredulidad y pidió ayuda para creer. Y efectivamente recibió la contestación a su oración. Muchas veces andamos medio ciegos, incapaces de ver bien todo lo que Dios quiere hacer en y por medio de nosotros. Necesitamos la fe para que Dios abra nuestros ojos. <br /><br />Que Dios nos ayude hoy a combatir nuestra incredulidad para que podamos ver y hacer su voluntad. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,fe,marcos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_483-Salmo_27_14</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-483-salmo-27-14--43050125</link><description><![CDATA[«Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová.» (Salmo 27:14)<br /><br />Este salmo empieza con una afirmación de la confianza de David en Dios. David confiesa que Dios es su luz y su salvación (1). Pero conforme seguimos leyendo, notamos que el salmista está pasando por momentos difíciles, rodeado de enemigos, y todavía no ha visto la liberación de Dios. Mas cuando llega al final del himno, afirma que lo que sostiene su alma es su confianza de ver la bondad de Dios antes de morir (13). O sea, David no sabe cuándo intervendrá Dios, pero confía que sí le contestará en su tiempo. Por eso cierra el salmo con un “autoconsejo”, palabras dirigidas a su propio corazón. Es interesante notar las tres acciones que David receta para su propia alma. Aguarda (literalmente, espera), esfuérzate (mantente firme) y aliéntese tu corazón (cobra ánimo). La repetición del primero (“aguarda … sí, espera a Jehová”) indica que es realmente la fuente de las otras dos acciones. Si nosotros, como el salmista, esperamos confiadamente en las promesas de Dios, Él nos llenará de fuerza y ánimo para que podamos seguir confiando. Resulta que estas tres palabras forman un ciclo: cuando esperamos en fe, Dios nos da fuerza y ánimo para que podamos confiar aún más.<br /><br />Nosotros también debemos adoptar esta mañana este muy buen “autoconsejo”. Sigamos confiando en Dios para que Él nos llene de fuerza y de ánimo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43050125</guid><pubDate>Thu, 20 Feb 2025 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43050125/melp_483_salmo_27_14.mp3" length="2982133" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová.» (Salmo 27:14)

Este salmo empieza con una afirmación de la confianza de David en Dios. David confiesa que Dios es su luz y su salvación (1). Pero conforme seguimos leyendo,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová.» (Salmo 27:14)<br /><br />Este salmo empieza con una afirmación de la confianza de David en Dios. David confiesa que Dios es su luz y su salvación (1). Pero conforme seguimos leyendo, notamos que el salmista está pasando por momentos difíciles, rodeado de enemigos, y todavía no ha visto la liberación de Dios. Mas cuando llega al final del himno, afirma que lo que sostiene su alma es su confianza de ver la bondad de Dios antes de morir (13). O sea, David no sabe cuándo intervendrá Dios, pero confía que sí le contestará en su tiempo. Por eso cierra el salmo con un “autoconsejo”, palabras dirigidas a su propio corazón. Es interesante notar las tres acciones que David receta para su propia alma. Aguarda (literalmente, espera), esfuérzate (mantente firme) y aliéntese tu corazón (cobra ánimo). La repetición del primero (“aguarda … sí, espera a Jehová”) indica que es realmente la fuente de las otras dos acciones. Si nosotros, como el salmista, esperamos confiadamente en las promesas de Dios, Él nos llenará de fuerza y ánimo para que podamos seguir confiando. Resulta que estas tres palabras forman un ciclo: cuando esperamos en fe, Dios nos da fuerza y ánimo para que podamos confiar aún más.<br /><br />Nosotros también debemos adoptar esta mañana este muy buen “autoconsejo”. Sigamos confiando en Dios para que Él nos llene de fuerza y de ánimo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>ánimo,bell,biblia,confianza,david,devocional,fuerza,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/17171e058b5e54fc689da0441559379f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_077-Salmo_27_8</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-077-salmo-27-8--17782271</link><description><![CDATA["Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová;" (Salmo 27:8)<br /><br />Este versículo invita nuestra meditación esta mañana porque hay una relación compleja de voces en un solo versículo. Empieza con el salmista dando testimonio del pensamiento de su corazón, pero el mandamiento que sigue, ""Buscad mi rostro"" no es la voz del salmista. La única forma que tengo para explicar este versículo es decir que encontramos aquí el eco de la voz de Dios en el corazón del creyente. Es el corazón que habla pero es a la vez la voz de Dios invitando al corazón del salmista a buscarlo. Estamos rodeados de la filosofía del mundo que dice que debemos ""escuchar nuestro corazón."" Si hablamos de nuestro corazón carnal, cuidad; prestar atención a los deseos carnales es una receta para el desastre. Pero si, como encontramos en este salmo, hablamos del eco de la voz de Dios en nuestro corazón —el corazón nuevo que Dios crea dentro del creyente— debemos hacer lo que dice el salmista: proponer con firmeza buscar el rostro de Dios. Y como dice el versículo siguiente, jamás nos dejará ni nos desamparará (13). <br /><br />Busca su rostro hoy, pasando tiempo en su Palabra, meditando y orando. Él nos invita a invertir nuestras vidas en él y sinceramente es la mejor inversión de nuestro tiempo en este mundo. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17782271</guid><pubDate>Wed, 19 Feb 2025 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17782271/melp_077_salmo_27_8.mp3" length="2972536" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová;" (Salmo 27:8)

Este versículo invita nuestra meditación esta mañana porque hay una relación compleja de voces en un solo versículo. Empieza con el salmista dando testimonio...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová;" (Salmo 27:8)<br /><br />Este versículo invita nuestra meditación esta mañana porque hay una relación compleja de voces en un solo versículo. Empieza con el salmista dando testimonio del pensamiento de su corazón, pero el mandamiento que sigue, ""Buscad mi rostro"" no es la voz del salmista. La única forma que tengo para explicar este versículo es decir que encontramos aquí el eco de la voz de Dios en el corazón del creyente. Es el corazón que habla pero es a la vez la voz de Dios invitando al corazón del salmista a buscarlo. Estamos rodeados de la filosofía del mundo que dice que debemos ""escuchar nuestro corazón."" Si hablamos de nuestro corazón carnal, cuidad; prestar atención a los deseos carnales es una receta para el desastre. Pero si, como encontramos en este salmo, hablamos del eco de la voz de Dios en nuestro corazón —el corazón nuevo que Dios crea dentro del creyente— debemos hacer lo que dice el salmista: proponer con firmeza buscar el rostro de Dios. Y como dice el versículo siguiente, jamás nos dejará ni nos desamparará (13). <br /><br />Busca su rostro hoy, pasando tiempo en su Palabra, meditando y orando. Él nos invita a invertir nuestras vidas en él y sinceramente es la mejor inversión de nuestro tiempo en este mundo. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ffc5b8f05e07339d8c48dc850fa8559e.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_133-Marcos_6_52</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-133-marcos-6-52--18565966</link><description><![CDATA[«Porque aún no habían entendido lo de los panes, por cuanto estaban endurecidos sus corazones.» (Marcos‬ ‭6:52‬)<br /><br />Cristo había hecho el milagro de la multiplicación de los panes y peces delante de las multitudes. Ahora Jesús viene a los discípulos andando sobre el mar y calma la tempestad. Estaban asombrados, sorprendidos por el poder de Cristo porque no habían entendido "lo de los panes". Nos lleva a ver un contraste entre estos dos milagros. La multiplicación de los panes era fácil de ignorar. Era un milagro, pero lo que llamaré un milagro "quieto". Jesús no había hecho aparecer de repente la comida de la nada; más bien simplemente partiendo el pan y los peces, Jesús había llenado las cestas para alimentar a las multitudes. Casi era fácil ignorar los eventos milagrosos que había producido la abundancia de comida. Pero en el segundo milagro, Jesús venía andando sobre el mar y calmó la tempestad. Ese gran milagro era imposible de ignorar. La verdad es que los dos milagros, tanto los "quietos" como los "grandes" habían demostrado la deidad de Cristo, pero los discípulos no eran capaces de verlo en el primer milagro y por lo tanto les sorprendió el segundo.<br /><br />La aplicación para nosotros viene en este punto. ¿Somos capaces de ver a Dios en los milagros "quietos" que nos rodean? Claro está que si viéramos un milagro "grande" nos sería más fácil, pero si quitamos el corazón endurecido y aprendemos a reconocer la mano de Dios en lo cotidiano empezaremos a avanzar en nuestra vida espiritual.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18565966</guid><pubDate>Tue, 18 Feb 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18565966/melp_133_marcos_6_52.mp3" length="2972548" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque aún no habían entendido lo de los panes, por cuanto estaban endurecidos sus corazones.» (Marcos‬ ‭6:52‬)

Cristo había hecho el milagro de la multiplicación de los panes y peces delante de las multitudes. Ahora Jesús viene a los discípulos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque aún no habían entendido lo de los panes, por cuanto estaban endurecidos sus corazones.» (Marcos‬ ‭6:52‬)<br /><br />Cristo había hecho el milagro de la multiplicación de los panes y peces delante de las multitudes. Ahora Jesús viene a los discípulos andando sobre el mar y calma la tempestad. Estaban asombrados, sorprendidos por el poder de Cristo porque no habían entendido "lo de los panes". Nos lleva a ver un contraste entre estos dos milagros. La multiplicación de los panes era fácil de ignorar. Era un milagro, pero lo que llamaré un milagro "quieto". Jesús no había hecho aparecer de repente la comida de la nada; más bien simplemente partiendo el pan y los peces, Jesús había llenado las cestas para alimentar a las multitudes. Casi era fácil ignorar los eventos milagrosos que había producido la abundancia de comida. Pero en el segundo milagro, Jesús venía andando sobre el mar y calmó la tempestad. Ese gran milagro era imposible de ignorar. La verdad es que los dos milagros, tanto los "quietos" como los "grandes" habían demostrado la deidad de Cristo, pero los discípulos no eran capaces de verlo en el primer milagro y por lo tanto les sorprendió el segundo.<br /><br />La aplicación para nosotros viene en este punto. ¿Somos capaces de ver a Dios en los milagros "quietos" que nos rodean? Claro está que si viéramos un milagro "grande" nos sería más fácil, pero si quitamos el corazón endurecido y aprendemos a reconocer la mano de Dios en lo cotidiano empezaremos a avanzar en nuestra vida espiritual.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,marcos,milagros</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/dc7be3bf0d29466e38b50476b575f87f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_128-Marcos_4_26</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-128-marcos-4-26--18484122</link><description><![CDATA[«Decía además: Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra; y duerme y se levanta, de noche y de día, y la semilla brota y crece sin que él sepa cómo.» ‭‭(Marcos‬ ‭4:26-27)<br /><br />Todos hemos visto un vídeo de lapso de tiempo en que en segundos ves como una semilla brota, rompiendo la tierra, y empieza a crecer. Visto así de rápido se aprecia el milagro de la semilla. Jesús aprovechó esta realidad para enseñar sobre el reino de Dios. El que planta la semilla no tiene que saber cómo crece. La siembra y crece automáticamente. De la misma forma nosotros no sabemos cómo crece el reino de Dios en el corazón.<br />Pero esta parábola no nos está llamando a la inactividad. Si bien es verdad que el que siembra no entiende todo sobre cómo brota y crece, sí sabe que para que crezca necesita ser sembrada. Necesitará sol y agua. Necesitará protección de animales que podrían comer o pisar la planta tierna. No llegamos a entender el milagro de la vida espiritual que está en nosotros pero debemos saber la forma de fomentarla y cuidarla, y en especial, compartirla.<br /><br />Tu vida espiritual sigue creciendo como esa semilla. Asegúrate que la estás fomentando con un alimento espiritual diario, orando y meditando en la Palabra, que estás protegiendo tu alma de todo aquello que podría estorbar el crecimiento espiritual. Hay cosas que no debemos ver, sitios dónde no debemos entrar porque no nos ayudarán a crecer espiritualmente. Y luego que busques sembrar esta semilla en corazones. Que gocemos del milagro del reino de Dios así.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18484122</guid><pubDate>Fri, 14 Feb 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18484122/melp_128_marcos_4_26.mp3" length="2972757" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Decía además: Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra; y duerme y se levanta, de noche y de día, y la semilla brota y crece sin que él sepa cómo.» ‭‭(Marcos‬ ‭4:26-27)

Todos hemos visto un vídeo de lapso de tiempo en...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Decía además: Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra; y duerme y se levanta, de noche y de día, y la semilla brota y crece sin que él sepa cómo.» ‭‭(Marcos‬ ‭4:26-27)<br /><br />Todos hemos visto un vídeo de lapso de tiempo en que en segundos ves como una semilla brota, rompiendo la tierra, y empieza a crecer. Visto así de rápido se aprecia el milagro de la semilla. Jesús aprovechó esta realidad para enseñar sobre el reino de Dios. El que planta la semilla no tiene que saber cómo crece. La siembra y crece automáticamente. De la misma forma nosotros no sabemos cómo crece el reino de Dios en el corazón.<br />Pero esta parábola no nos está llamando a la inactividad. Si bien es verdad que el que siembra no entiende todo sobre cómo brota y crece, sí sabe que para que crezca necesita ser sembrada. Necesitará sol y agua. Necesitará protección de animales que podrían comer o pisar la planta tierna. No llegamos a entender el milagro de la vida espiritual que está en nosotros pero debemos saber la forma de fomentarla y cuidarla, y en especial, compartirla.<br /><br />Tu vida espiritual sigue creciendo como esa semilla. Asegúrate que la estás fomentando con un alimento espiritual diario, orando y meditando en la Palabra, que estás protegiendo tu alma de todo aquello que podría estorbar el crecimiento espiritual. Hay cosas que no debemos ver, sitios dónde no debemos entrar porque no nos ayudarán a crecer espiritualmente. Y luego que busques sembrar esta semilla en corazones. Que gocemos del milagro del reino de Dios así.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,evangelio,marcos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/07d987cd06f38e30f44e400fe80e9249.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_126-Marcos_3_35</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-126-marcos-3-35--18484126</link><description><![CDATA[«Porque todo aquel que hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.» ‭‭(Marcos‬ ‭3:35‬)<br /><br />Marcos 3:20 nos dice que durante el ministerio de Galilea, la multitud agolpaba a Jesus y sus discípulos tanto que no tenían tiempo ni para sentarse a comer. Podemos imaginar el desgaste emocional y físico que experimentaba Jesús y sus discípulos por la presión constante de las multitudes. Por eso, más adelante, vemos que Jesús lleva a sus discípulos aparte para descansar. Bueno, las noticias llegaron a la familia de Jesús sobre la presión constante que estaban experimentando y vemos que los suyos, sus hermanos y su madre, decidieron venir a apartarle, porque, según el 3:21, pensaban que Jesús estaba fuera de sí. Esto nos ayuda a entender mejor por qué no salió Jesús a recibir a sus hermanos que venían con su madre (3:31). Ellos habían venido supuestamente para hacerle un favor y salvarle del estrés y del agobio del ministerio. Pero precisamente, esta etapa de su ministerio era una parte de la voluntad de Dios. Jesús aprovecha esta ocasión para resaltar la esencia de lo que significa ser un verdadero discípulo. En vez de frenar la voluntad de Dios –incluso si era supuestamente para el bien de Jesús, como en este caso– el verdadero discípulo busca ocuparse en hacer la voluntad de Dios.<br /><br />¿Esta tu vida hoy frenando o fomentando la voluntad de Dios? Si verdaderamente pertenecemos a la familia de Dios (hijo o hija de Dios), lo mostraremos cuando buscamos hacer la voluntad de Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18484126</guid><pubDate>Thu, 13 Feb 2025 05:40:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18484126/melp_126_marcos_3_35.mp3" length="2972751" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque todo aquel que hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.» ‭‭(Marcos‬ ‭3:35‬)

Marcos 3:20 nos dice que durante el ministerio de Galilea, la multitud agolpaba a Jesus y sus discípulos tanto que no tenían tiempo ni...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque todo aquel que hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.» ‭‭(Marcos‬ ‭3:35‬)<br /><br />Marcos 3:20 nos dice que durante el ministerio de Galilea, la multitud agolpaba a Jesus y sus discípulos tanto que no tenían tiempo ni para sentarse a comer. Podemos imaginar el desgaste emocional y físico que experimentaba Jesús y sus discípulos por la presión constante de las multitudes. Por eso, más adelante, vemos que Jesús lleva a sus discípulos aparte para descansar. Bueno, las noticias llegaron a la familia de Jesús sobre la presión constante que estaban experimentando y vemos que los suyos, sus hermanos y su madre, decidieron venir a apartarle, porque, según el 3:21, pensaban que Jesús estaba fuera de sí. Esto nos ayuda a entender mejor por qué no salió Jesús a recibir a sus hermanos que venían con su madre (3:31). Ellos habían venido supuestamente para hacerle un favor y salvarle del estrés y del agobio del ministerio. Pero precisamente, esta etapa de su ministerio era una parte de la voluntad de Dios. Jesús aprovecha esta ocasión para resaltar la esencia de lo que significa ser un verdadero discípulo. En vez de frenar la voluntad de Dios –incluso si era supuestamente para el bien de Jesús, como en este caso– el verdadero discípulo busca ocuparse en hacer la voluntad de Dios.<br /><br />¿Esta tu vida hoy frenando o fomentando la voluntad de Dios? Si verdaderamente pertenecemos a la familia de Dios (hijo o hija de Dios), lo mostraremos cuando buscamos hacer la voluntad de Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,marcos,voluntad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/96f4d8f1aef9f3bfc68ce55b120e6b87.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_523-Marcos_2_10-11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-523-marcos-2-10-11--44227865</link><description><![CDATA[«Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa.» (Marcos 2:10-11)<br /><br />Jesús entró en Capernaum, el pueblo de Andrés y Simón, y estuvo enseñando las multitudes en una casa. Pero cuatro hombres que llevaban a un paralítico no lograron entrar en la casa, así que abrieron una brecha en el tejado y bajaron al hombre justo delante de Jesús. Su deseo estaba claro: querían que Jesús lo sanara. Pero en cambio, Jesús los sorprendió perdonándole los pecados. Esto molestaba a los escribas que estaban presentes. Les parecía blasfemia. Así que, para demostrar que no eran palabras vacías, Jesús también sanó al hombre. Dice el versículo que así demostró Jesús que tenía autoridad para perdonar pecados. Él vino a esta tierra para proveer una solución al problema más grave que tenemos los seres humanos. No es la enfermedad ni el hambre, sino el pecado que nos separa de nuestro Creador. Jesús podía perdonar estos pecados precisamente porque su sacrificio en la cruz estaba establecido desde antes de la fundación de la tierra. Nuestro Cristo sigue teniendo toda autoridad de perdonar pecados en la tierra. Por eso nos enseñó en la oración modelo que debemos pedir perdón diariamente.<br /><br />Hoy debemos tomar tiempo en la oración para venir ante el mismo que sanó al paralítico en la casa aquel día. Confesemos nuestros pecados ante Él porque tiene todavía toda potestad en la tierra para perdonar pecados. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44227865</guid><pubDate>Wed, 12 Feb 2025 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44227865/melp_523_marcos_2_10_11.mp3" length="2988023" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa.» (Marcos 2:10-11)

Jesús entró en Capernaum, el pueblo de Andrés y Simón, y...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa.» (Marcos 2:10-11)<br /><br />Jesús entró en Capernaum, el pueblo de Andrés y Simón, y estuvo enseñando las multitudes en una casa. Pero cuatro hombres que llevaban a un paralítico no lograron entrar en la casa, así que abrieron una brecha en el tejado y bajaron al hombre justo delante de Jesús. Su deseo estaba claro: querían que Jesús lo sanara. Pero en cambio, Jesús los sorprendió perdonándole los pecados. Esto molestaba a los escribas que estaban presentes. Les parecía blasfemia. Así que, para demostrar que no eran palabras vacías, Jesús también sanó al hombre. Dice el versículo que así demostró Jesús que tenía autoridad para perdonar pecados. Él vino a esta tierra para proveer una solución al problema más grave que tenemos los seres humanos. No es la enfermedad ni el hambre, sino el pecado que nos separa de nuestro Creador. Jesús podía perdonar estos pecados precisamente porque su sacrificio en la cruz estaba establecido desde antes de la fundación de la tierra. Nuestro Cristo sigue teniendo toda autoridad de perdonar pecados en la tierra. Por eso nos enseñó en la oración modelo que debemos pedir perdón diariamente.<br /><br />Hoy debemos tomar tiempo en la oración para venir ante el mismo que sanó al paralítico en la casa aquel día. Confesemos nuestros pecados ante Él porque tiene todavía toda potestad en la tierra para perdonar pecados. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,marcos,pecados,perdón</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_122-Marcos_1_37-38</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-122-marcos-1-37-38--18426358</link><description><![CDATA["hallándole, le dijeron: Todos te buscan. El les dijo: Vamos a los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido." (Marcos 1:37-38)<br /><br />En este comienzo del ministerio de Jesús, todos le buscaban. Todavía están por delante los días en que la gente le rechazaría, incluso llagando a intentar matarle en Galilea. Pero lo que llama la atención es que Jesús se retira de ellos. Se levanta temprano para orar y cuando le encuentran por fin los discípulos con noticias de su popularidad ente el pueblo, la respuesta de Jesús es irse a una nueva zona para seguir predicando. Creo que la razón implícita por esta retirada está vinculada con la motivación de la gente en buscarlo. Jesús había hecho milagros y la gente venía para ver y recibir. Pero Jesús sabía que había venido a este mundo para más que la restauración temporal de la salud física. Había venido para salvar eternamente a pecadores. Ese era el mensaje que vino a predicar. Marcos lo resume así: "El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio." (1:15)<br /><br />Es importante que nosotros no vayamos a Jesús por motivaciones equivocadas. No busquemos a Jesús por lo que conseguiremos de Él sino para que nos consagremos a Él.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18426358</guid><pubDate>Tue, 11 Feb 2025 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18426358/melp_122_marcos_1_37_38.mp3" length="2972796" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"hallándole, le dijeron: Todos te buscan. El les dijo: Vamos a los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido." (Marcos 1:37-38)

En este comienzo del ministerio de Jesús, todos le buscaban. Todavía están por delante...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["hallándole, le dijeron: Todos te buscan. El les dijo: Vamos a los lugares vecinos, para que predique también allí; porque para esto he venido." (Marcos 1:37-38)<br /><br />En este comienzo del ministerio de Jesús, todos le buscaban. Todavía están por delante los días en que la gente le rechazaría, incluso llagando a intentar matarle en Galilea. Pero lo que llama la atención es que Jesús se retira de ellos. Se levanta temprano para orar y cuando le encuentran por fin los discípulos con noticias de su popularidad ente el pueblo, la respuesta de Jesús es irse a una nueva zona para seguir predicando. Creo que la razón implícita por esta retirada está vinculada con la motivación de la gente en buscarlo. Jesús había hecho milagros y la gente venía para ver y recibir. Pero Jesús sabía que había venido a este mundo para más que la restauración temporal de la salud física. Había venido para salvar eternamente a pecadores. Ese era el mensaje que vino a predicar. Marcos lo resume así: "El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio." (1:15)<br /><br />Es importante que nosotros no vayamos a Jesús por motivaciones equivocadas. No busquemos a Jesús por lo que conseguiremos de Él sino para que nos consagremos a Él.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,evangelio,marcos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/43bb479a3d8dc139111a1579bae43015.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_359-Salmo_27_5</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-359-salmo-27-5--30057908</link><description><![CDATA[«Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; Me ocultará en lo reservado de su morada; Sobre una roca me pondrá en alto.» (Salmos 27:5)<br /><br />Estas son las palabras de confianza de David durante esta época de su vida en que iba huyendo de Saúl. En vez de confiar en su propia habilidad y fuerza, David expresa su seguridad en la protección de Dios. Lo que me llama la atención es la imagen de esta protección; es como estar escondido dentro de su tienda. Esta frase me hizo recordar otra historia completamente contraria de algo escondido dentro de una tienda. Hablo de la historia de Acán, aquel soldado que tomó del botín de Jericó que iba destinado a Dios y lo enterró en medio de su tienda. Acán había escogido el sitio perfecto para esconder su botín y estaba seguro de que nadie fuera de su familia lo encontraría. Pero por supuesto, Dios lo había visto. Al final, Dios reveló su pecado y Acán y su familia sufrieron las consecuencias de su desobediencia a Dios. Pero piensa en el lugar donde Acán escondió su tesoro: en la intimidad de su propia tienda. David aquí pide que Dios le esconda dentro de su tienda, un sitio íntimo que sólo Dios conocía. Es un lugar perfecto de protección porque así goza también de comunión íntima en la presencia de Dios. Y cuando llegue el momento, sabe que Dios le puede sacar de ese lugar secreto y ponerle sobre una roca en alto. <br /><br />En medio de nuestras dificultades, hacemos bien en buscar la protección que nos da la comunión íntima con nuestro Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/30057908</guid><pubDate>Mon, 10 Feb 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/30057908/melp_359_salmo_27_5.mp3" length="3001931" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; Me ocultará en lo reservado de su morada; Sobre una roca me pondrá en alto.» (Salmos 27:5)

Estas son las palabras de confianza de David durante esta época de su vida en que iba huyendo de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; Me ocultará en lo reservado de su morada; Sobre una roca me pondrá en alto.» (Salmos 27:5)<br /><br />Estas son las palabras de confianza de David durante esta época de su vida en que iba huyendo de Saúl. En vez de confiar en su propia habilidad y fuerza, David expresa su seguridad en la protección de Dios. Lo que me llama la atención es la imagen de esta protección; es como estar escondido dentro de su tienda. Esta frase me hizo recordar otra historia completamente contraria de algo escondido dentro de una tienda. Hablo de la historia de Acán, aquel soldado que tomó del botín de Jericó que iba destinado a Dios y lo enterró en medio de su tienda. Acán había escogido el sitio perfecto para esconder su botín y estaba seguro de que nadie fuera de su familia lo encontraría. Pero por supuesto, Dios lo había visto. Al final, Dios reveló su pecado y Acán y su familia sufrieron las consecuencias de su desobediencia a Dios. Pero piensa en el lugar donde Acán escondió su tesoro: en la intimidad de su propia tienda. David aquí pide que Dios le esconda dentro de su tienda, un sitio íntimo que sólo Dios conocía. Es un lugar perfecto de protección porque así goza también de comunión íntima en la presencia de Dios. Y cuando llegue el momento, sabe que Dios le puede sacar de ese lugar secreto y ponerle sobre una roca en alto. <br /><br />En medio de nuestras dificultades, hacemos bien en buscar la protección que nos da la comunión íntima con nuestro Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,comunión,david,devocional,protección,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_314-Salmo_19_9</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-314-salmo-19-9--24646788</link><description><![CDATA[«El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre» (Salmo 19:9).<br /><br />El salmista describe la Palabra del Señor con una serie de palabras: la ley, el testimonio, los mandamientos, el precepto y los juicios de Jehová. Cada una de estas palabras es un buen sinónimo para la palabra de Dios. Pero en medio de estos términos, el salmista habla del temor de Jehová, aquel principio de la sabiduría que vemos tanto en el Antiguo Testamento. A primera vista, el temor de Jehová no parece encajar en la lista de sinónimos para la palabra de Dios. No obstante, hay una relación muy importante ente la revelación de Dios y el temor, ya que el temor o una consciente reverencia hacia la persona de Dios es la reacción correcta a la revelación que Dios nos ha dado en su palabra. O sea, cuando escuchamos la ley, el testimonio, los mandamientos, el precepto o los juicios de Dios, debemos escuchar con reverencia y obedecer. Según el salmo, el resultado de este temor es primeramente limpio. Esto concuerda con el resto de la Biblia que nos dice que el temor a Dios es apartarse del mal. Pero también dice que permanece para siempre. Esto significa que la limpieza que trae el temor a Dios no es algo pasajero; más bien implica un cambio profundo y duradero. <br /><br />Buscar crecer hoy en este reverente temor a Dios mediante la lectura y el estudio de la Biblia. Necesitamos su limpieza y la relación duradera que le respalda. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/24646788</guid><pubDate>Thu, 06 Feb 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/24646788/melp_314_salmo_19_9.mp3" length="3406550" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre» (Salmo 19:9).

El salmista describe la Palabra del Señor con una serie de palabras: la ley, el testimonio, los mandamientos, el precepto y los juicios de Jehová. Cada una de estas palabras es...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre» (Salmo 19:9).<br /><br />El salmista describe la Palabra del Señor con una serie de palabras: la ley, el testimonio, los mandamientos, el precepto y los juicios de Jehová. Cada una de estas palabras es un buen sinónimo para la palabra de Dios. Pero en medio de estos términos, el salmista habla del temor de Jehová, aquel principio de la sabiduría que vemos tanto en el Antiguo Testamento. A primera vista, el temor de Jehová no parece encajar en la lista de sinónimos para la palabra de Dios. No obstante, hay una relación muy importante ente la revelación de Dios y el temor, ya que el temor o una consciente reverencia hacia la persona de Dios es la reacción correcta a la revelación que Dios nos ha dado en su palabra. O sea, cuando escuchamos la ley, el testimonio, los mandamientos, el precepto o los juicios de Dios, debemos escuchar con reverencia y obedecer. Según el salmo, el resultado de este temor es primeramente limpio. Esto concuerda con el resto de la Biblia que nos dice que el temor a Dios es apartarse del mal. Pero también dice que permanece para siempre. Esto significa que la limpieza que trae el temor a Dios no es algo pasajero; más bien implica un cambio profundo y duradero. <br /><br />Buscar crecer hoy en este reverente temor a Dios mediante la lectura y el estudio de la Biblia. Necesitamos su limpieza y la relación duradera que le respalda. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>176</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,cambio,david,devocional,palabra,temor</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_109-Mateo_25_23</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-109-mateo-25-23--18254718</link><description><![CDATA[«Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.» (Mateo 25:23)<br /><br />Jesús contó una parábola de tres siervos que recibieron un encargo de su señor. Mientras estaba lejos, tenían que negociar con su dinero. Al regresar el señor, llamó a los tres siervos para saber cómo habían cumplido con lo que les mandó. Dos de los siervos escucharon esta misma frase: buen siervo y fiel. Fueron los dos que usaron sabiamente lo que su señor les había dejado. Pero el tercer siervo escuchó una frase opuesta. Según el versículo 26, le llamó ""siervo malo y negligente"". El contraste entre los primeros dos y el tercer siervo nos ayuda a entender mejor lo que expresó. Entendemos que lo opuesto de bueno es malo pero es interesante notar que lo opuesto de fiel es negligente. El siervo negligente es el que no aprovechó las oportunidades que tenía en contraste con los siervos fieles que sí buscaban aprovechar cada oportunidad que tenían para servir a su señor.<br /><br />Dios nos da a todos nosotros oportunidades y lo que espera de nosotros es que no seamos negligentes, desaprovechando estas oportunidades. Debemos buscar usar cada oportunidad que nos da para avanzar el reino de nuestro Dios. Hoy tú y yo tendremos oportunidades. ¿Seremos fieles o negligentes? (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18254718</guid><pubDate>Tue, 04 Feb 2025 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18254718/melp_109_mateo_25_23.mp3" length="2973227" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.» (Mateo 25:23)

Jesús contó una parábola de tres siervos que recibieron un encargo de su señor. Mientras estaba lejos, tenían...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.» (Mateo 25:23)<br /><br />Jesús contó una parábola de tres siervos que recibieron un encargo de su señor. Mientras estaba lejos, tenían que negociar con su dinero. Al regresar el señor, llamó a los tres siervos para saber cómo habían cumplido con lo que les mandó. Dos de los siervos escucharon esta misma frase: buen siervo y fiel. Fueron los dos que usaron sabiamente lo que su señor les había dejado. Pero el tercer siervo escuchó una frase opuesta. Según el versículo 26, le llamó ""siervo malo y negligente"". El contraste entre los primeros dos y el tercer siervo nos ayuda a entender mejor lo que expresó. Entendemos que lo opuesto de bueno es malo pero es interesante notar que lo opuesto de fiel es negligente. El siervo negligente es el que no aprovechó las oportunidades que tenía en contraste con los siervos fieles que sí buscaban aprovechar cada oportunidad que tenían para servir a su señor.<br /><br />Dios nos da a todos nosotros oportunidades y lo que espera de nosotros es que no seamos negligentes, desaprovechando estas oportunidades. Debemos buscar usar cada oportunidad que nos da para avanzar el reino de nuestro Dios. Hoy tú y yo tendremos oportunidades. ¿Seremos fieles o negligentes? (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,fiel,mateo,negligente</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/f4d2642f0430218f9c084423b254b274.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_107-Mateo_24_45</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-107-mateo-24-45--18180735</link><description><![CDATA[«¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo?» (Mateo 24:45)<br /><br />Vivimos en una sociedad que apremia el talento extraordinario. En el mundo del deporte vemos a los mejores atletas. Escuchamos conciertos de músicos ""fuera de serie"". Asistimos charlas de verdaderos genios. A veces parece que en nuestra sociedad, no hay ningún lugar para las personas ""normales"". Pero la econocmía de Dios es diferente. Dios busca otras cualidades en sus sievos. En vez de apremiar el talento, el aspecto físico, la fama o las riquezas, Dios quiere que tengamos algo mucho más importante: Dios busca la fidelidad y la prudencia. Son dos características que no requieren un talento especial; mas bien el Espíritu puede producirlas en cualquier cristiano que se somete a la voluntad de Dios.<br /><br />Andemos día tras día en fiel comunión con el Señor y llenemos nuestras mentes de su sabiduría para poder aplicarla a cada situación en que nos encontremos. Así seremos nosotros los siervos fieles y prudentes que desea Dios y podremos servir a Dios alimentando a tiempo a otros de la casa de nuestro Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18180735</guid><pubDate>Tue, 04 Feb 2025 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18180735/melp_107_mateo_24_45.mp3" length="2973202" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo?» (Mateo 24:45)

Vivimos en una sociedad que apremia el talento extraordinario. En el mundo del deporte vemos a los mejores atletas....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo?» (Mateo 24:45)<br /><br />Vivimos en una sociedad que apremia el talento extraordinario. En el mundo del deporte vemos a los mejores atletas. Escuchamos conciertos de músicos ""fuera de serie"". Asistimos charlas de verdaderos genios. A veces parece que en nuestra sociedad, no hay ningún lugar para las personas ""normales"". Pero la econocmía de Dios es diferente. Dios busca otras cualidades en sus sievos. En vez de apremiar el talento, el aspecto físico, la fama o las riquezas, Dios quiere que tengamos algo mucho más importante: Dios busca la fidelidad y la prudencia. Son dos características que no requieren un talento especial; mas bien el Espíritu puede producirlas en cualquier cristiano que se somete a la voluntad de Dios.<br /><br />Andemos día tras día en fiel comunión con el Señor y llenemos nuestras mentes de su sabiduría para poder aplicarla a cada situación en que nos encontremos. Así seremos nosotros los siervos fieles y prudentes que desea Dios y podremos servir a Dios alimentando a tiempo a otros de la casa de nuestro Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,fidelidad,mateo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/9de63c88b04924e6135468a672e7e302.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_477-Salmo_19_8</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-477-salmo-19-8--42921368</link><description><![CDATA[«Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos.» (Salmo 19:8)<br /><br />El salmo 19 nos enseña que tal como la creación y la palabra de Dios alaban al Creador al cumplir sus prósitos, el ser humano también ha de alabarle. En medio del salmo encontramos una lista de los atributos de la palabra de Dios junto con el propósito: puesto que es perfecta, fiel, recta, pura, limpia y verdadera, puede transformar vidas. Me encanta la última frase del versículo 8: el precepto o mandamiento de Dios es puro y por lo tanto “alumbra los ojos”. Cómo encontramos en el salmo 119, la palabra de Dios es una “lámpara para mis pies” (105). Dios nos ha dado su Palabra para alumbrar nuestros ojos para que no andemos a tientas por este mundo. Nuestro gran problema es que, como los fariseos en los días de Jesús, pensamos que realmente no estamos ciegos (Juan 9:40). En nuestro orgullo opinamos que ya vemos bien y por lo tanto no nos es tan necesaria la Palabra. Pero la verdad dista mucho de nuestra percepción. Tropezamos y caemos porque realmente somos ciegos espiritualmente. Por eso es tan vital que saturemos nuestra mente con los pensamientos de Dios. Sólo por la palabra pura tendremos luz para comprender lo que es puro y agradable a Dios.<br /><br />Demos prioridad hoy a la importancia de pasar tiempo leyendo y meditando en la Palabra hoy y todos los días para que por medio de ella Dios alumbre nuestro ojos. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/42921368</guid><pubDate>Mon, 03 Feb 2025 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/42921368/melp_477_salmo_19_8.mp3" length="2982132" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos.» (Salmo 19:8)

El salmo 19 nos enseña que tal como la creación y la palabra de Dios alaban al Creador al cumplir sus prósitos, el ser...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos.» (Salmo 19:8)<br /><br />El salmo 19 nos enseña que tal como la creación y la palabra de Dios alaban al Creador al cumplir sus prósitos, el ser humano también ha de alabarle. En medio del salmo encontramos una lista de los atributos de la palabra de Dios junto con el propósito: puesto que es perfecta, fiel, recta, pura, limpia y verdadera, puede transformar vidas. Me encanta la última frase del versículo 8: el precepto o mandamiento de Dios es puro y por lo tanto “alumbra los ojos”. Cómo encontramos en el salmo 119, la palabra de Dios es una “lámpara para mis pies” (105). Dios nos ha dado su Palabra para alumbrar nuestros ojos para que no andemos a tientas por este mundo. Nuestro gran problema es que, como los fariseos en los días de Jesús, pensamos que realmente no estamos ciegos (Juan 9:40). En nuestro orgullo opinamos que ya vemos bien y por lo tanto no nos es tan necesaria la Palabra. Pero la verdad dista mucho de nuestra percepción. Tropezamos y caemos porque realmente somos ciegos espiritualmente. Por eso es tan vital que saturemos nuestra mente con los pensamientos de Dios. Sólo por la palabra pura tendremos luz para comprender lo que es puro y agradable a Dios.<br /><br />Demos prioridad hoy a la importancia de pasar tiempo leyendo y meditando en la Palabra hoy y todos los días para que por medio de ella Dios alumbre nuestro ojos. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,lectura,palabra,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/17171e058b5e54fc689da0441559379f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_100-Mateo_22_12</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-100-mateo-22-12--18127456</link><description><![CDATA["Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí, sin estar vestido de boda? Mas él enmudeció" (Mateo 22:12)<br /><br />Jesús cuenta una parábola de un hombre que preparó un gran banquete de boda y luego envió a sus siervos para convidar a los invitados. Pero el enfoque de esta historia es como la gente le rechazó. En la historia, hay dos maneras en que le rechazaron: algunos mataron a sus siervos que fueron enviados a convidarles al banquete. Pero luego leemos de uno que entró en el banquete sin vestirse con la ropa de boda provista para él. Los dos casos parecen muy diferentes, ya que en el primero vemos una rebeldía abierta y descarada. Pero cuando paramos a pensar, el segundo caso también es un caso de rebeldía. Tanto en un caso como en otro, han despreciado la invitación y en la historia, los dos son echados fuera, representando el castigo de rechazar a Dios. Esta parábola ilustra la rebeldía del corazón humano contra su creador. Hay los que en rebeldía abierta luchan contra Dios y otros que en rebeldía pasiva ignoran a Dios. <br /><br />A veces pensamos que por no rebelar abiertamente contra Dios que estamos bien. Pero el que rebela pasivamente también ofende a Dios. Dios no busca a personas para estar; quiere corazones donde puede reinar.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18127456</guid><pubDate>Fri, 31 Jan 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18127456/melp_100_mateo_22_12.mp3" length="2973557" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí, sin estar vestido de boda? Mas él enmudeció" (Mateo 22:12)

Jesús cuenta una parábola de un hombre que preparó un gran banquete de boda y luego envió a sus siervos para convidar a los invitados. Pero el enfoque...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí, sin estar vestido de boda? Mas él enmudeció" (Mateo 22:12)<br /><br />Jesús cuenta una parábola de un hombre que preparó un gran banquete de boda y luego envió a sus siervos para convidar a los invitados. Pero el enfoque de esta historia es como la gente le rechazó. En la historia, hay dos maneras en que le rechazaron: algunos mataron a sus siervos que fueron enviados a convidarles al banquete. Pero luego leemos de uno que entró en el banquete sin vestirse con la ropa de boda provista para él. Los dos casos parecen muy diferentes, ya que en el primero vemos una rebeldía abierta y descarada. Pero cuando paramos a pensar, el segundo caso también es un caso de rebeldía. Tanto en un caso como en otro, han despreciado la invitación y en la historia, los dos son echados fuera, representando el castigo de rechazar a Dios. Esta parábola ilustra la rebeldía del corazón humano contra su creador. Hay los que en rebeldía abierta luchan contra Dios y otros que en rebeldía pasiva ignoran a Dios. <br /><br />A veces pensamos que por no rebelar abiertamente contra Dios que estamos bien. Pero el que rebela pasivamente también ofende a Dios. Dios no busca a personas para estar; quiere corazones donde puede reinar.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,mateo,pasiva,rebelión</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/9b335f73a7631100cf5c172911ed3926.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_096-Mateo_21_14</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-096-mateo-21-14--18084298</link><description><![CDATA[«y les dijo: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.» (Mateo 21:14) <br /><br />Estas palabras son las de Jesús cuando hizo limpieza en el templo, pero con la frase "escrito está", claramente las identifica como una cita del Antiguo Testamento. Las primeras palabras provienen del profeta Jeremías. Ese profeta que había vivido en los últimos días de Jerusalén antes de caer ante los ejércitos de Babilonia había hablado de los que convertía el Templo de Dios en una cueva de ladrones, un sitio en que se escondían los ladrones fuera del alcance de la ley. Jesús señala que la casa de su Padre una vez más había llegado a ser un refugio para los que servían a si mismos. Los que estaban aprovechándose de los demás con la venta de animales y el cambio de moneda estaban robando al público pero eran intocables. En contraste Jesús sigue con una frase de Isaías, que Dios quería que su templo fuera llamada una casa de oración. En vez de ser un sitio de protección para los que robaban, debía ser un refugio para los que en sinceridad buscaban la presencia de Dios. Dios sigue buscando a personas que desean comunión con Él por encima de todo. Tristemente, nuestra naturaleza pecaminosa nos lleva a pensar en nosotros mismos y el ser humano es capaz de aprovecharse de cualquier situación, incluso la religión, para su propio beneficio. Dios ha prometido acercarse a las personas que se acercan a Él porque los que buscan hallarán.<br /><br />Tengamos cuidado de no caer en la trampa de usar a Dios para conseguir nuestros fines, como los que Jesús echó del templo; en cambio sigamos buscándolo de todo corazón. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18084298</guid><pubDate>Thu, 30 Jan 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18084298/melp_096_mateo_21_14.mp3" length="2973881" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«y les dijo: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.» (Mateo 21:14) 

Estas palabras son las de Jesús cuando hizo limpieza en el templo, pero con la frase "escrito está", claramente las...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«y les dijo: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.» (Mateo 21:14) <br /><br />Estas palabras son las de Jesús cuando hizo limpieza en el templo, pero con la frase "escrito está", claramente las identifica como una cita del Antiguo Testamento. Las primeras palabras provienen del profeta Jeremías. Ese profeta que había vivido en los últimos días de Jerusalén antes de caer ante los ejércitos de Babilonia había hablado de los que convertía el Templo de Dios en una cueva de ladrones, un sitio en que se escondían los ladrones fuera del alcance de la ley. Jesús señala que la casa de su Padre una vez más había llegado a ser un refugio para los que servían a si mismos. Los que estaban aprovechándose de los demás con la venta de animales y el cambio de moneda estaban robando al público pero eran intocables. En contraste Jesús sigue con una frase de Isaías, que Dios quería que su templo fuera llamada una casa de oración. En vez de ser un sitio de protección para los que robaban, debía ser un refugio para los que en sinceridad buscaban la presencia de Dios. Dios sigue buscando a personas que desean comunión con Él por encima de todo. Tristemente, nuestra naturaleza pecaminosa nos lleva a pensar en nosotros mismos y el ser humano es capaz de aprovecharse de cualquier situación, incluso la religión, para su propio beneficio. Dios ha prometido acercarse a las personas que se acercan a Él porque los que buscan hallarán.<br /><br />Tengamos cuidado de no caer en la trampa de usar a Dios para conseguir nuestros fines, como los que Jesús echó del templo; en cambio sigamos buscándolo de todo corazón. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devoción,devocional,egoísmo,mateo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/f40a1b2671e46a78b7335b471542d0e2.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_093-Mateo_19_21</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-093-mateo-19-21--18037658</link><description><![CDATA["Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme." (Mateo 19:21)<br /><br />En este relato de los evangelios, conocemos a un joven que vino a Jesús con un problema interesante. La verdad es que se creía buena persona. En toda sinceridad, le cuenta a Jesús que había cumplido toda la segunda tabla de la ley. Pero su problema era que por muy bueno que fuera, notaba todavía que le faltaba algo. Hacía un esfuerzo sincero de obedecer los mandamientos de Dios, pero su corazón le condenaba. Así que le pregunta al Maestro: ¿qué más tengo que hacer? Jesús en compasión le habla de lo que le falta para ser perfecto o completo. Jesús ve el pecado de si corazón y lo revela tiernamente. Este joven había guardado muchos mandamientos, pero sus posesiones habían apoderado de su corazón. Lo que necesitaba no era más obediencia sino único que puede transformar el corazón: el que vino a este mundo a morir en lugar de pecadores para transformarlos en hijos de Dios. Tristemente, este joven no era capaz de seguir a Cristo porque tanto amaba sus posesiones.<br /><br />El que desea acercarse a Cristo hoy debe saber que Cristo todavía quiere su todo. Si intentamos relegarle solo una parte de nuestra vida, tendremos la sensación de que nos falta algo, de que algo no funciona bien. Pero si está en el centro de nuestro todo, gozaremos de una comunión que es solo el comienzo de una eternidad. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18037658</guid><pubDate>Tue, 28 Jan 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18037658/melp_093_mateo_19_21.mp3" length="2974073" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme." (Mateo 19:21)

En este relato de los evangelios, conocemos a un joven que vino a Jesús con un problema...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme." (Mateo 19:21)<br /><br />En este relato de los evangelios, conocemos a un joven que vino a Jesús con un problema interesante. La verdad es que se creía buena persona. En toda sinceridad, le cuenta a Jesús que había cumplido toda la segunda tabla de la ley. Pero su problema era que por muy bueno que fuera, notaba todavía que le faltaba algo. Hacía un esfuerzo sincero de obedecer los mandamientos de Dios, pero su corazón le condenaba. Así que le pregunta al Maestro: ¿qué más tengo que hacer? Jesús en compasión le habla de lo que le falta para ser perfecto o completo. Jesús ve el pecado de si corazón y lo revela tiernamente. Este joven había guardado muchos mandamientos, pero sus posesiones habían apoderado de su corazón. Lo que necesitaba no era más obediencia sino único que puede transformar el corazón: el que vino a este mundo a morir en lugar de pecadores para transformarlos en hijos de Dios. Tristemente, este joven no era capaz de seguir a Cristo porque tanto amaba sus posesiones.<br /><br />El que desea acercarse a Cristo hoy debe saber que Cristo todavía quiere su todo. Si intentamos relegarle solo una parte de nuestra vida, tendremos la sensación de que nos falta algo, de que algo no funciona bien. Pero si está en el centro de nuestro todo, gozaremos de una comunión que es solo el comienzo de una eternidad. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,entrega,mateo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bd9879b06ca036aa5059f680f8bbb472.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_440-Mateo_18_8</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-440-mateo-18-8--41650194</link><description><![CDATA[«Por tanto, si tu mano o tu pie te es ocasión de caer, córtalo y échalo de ti; mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que teniendo dos manos o dos pies ser echado en el fuego eterno.» (Mateo 18:8)<br /><br />Quizás de todas las enseñanzas de Jesús, ésta es una de las más llamativas. Parece evidente que Jesús no está hablando literalmente de cortar una mano o un pie, ya que cortar una mano o un pie no soluciona el problema del pecado. El que pecaba con dos manos, encontraría la manera de pecar igualmente con una. De hecho, los mancos y los cojos todavía tienen tentaciones. El propósito de la enseñanza es mostrar la importancia de hacer batalla contra nuestras tentaciones, reconociendo la gravedad del asunto. El gran enemigo de nuestra santificación es nuestra propia comodidad. Tenemos una tendencia de aceptar nuestros fallos y excusarlos. Pero con esta enseñanza Jesús nos anima a no decir “es que soy así” sino a luchar, incluso radicalmente, para someternos al Espíritu de Dios y vivir en victoria sobre el pecado. Hay amistades que no nos convienen, sitios donde igual no debemos ir, programas que sirven de tropiezo, pensamientos que nos hacen daño, y la lista podría continuar. ¿Estamos dispuestos a cortarlos y echarlos lejos de nosotros para que podamos crecer espiritualmente? <br /><br />Hoy debemos tomar tan en serio nuestra vida espiritual que luchemos contra nuestras tentaciones. Así dejaremos que Dios brille en nuestras vidas. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41650194</guid><pubDate>Mon, 27 Jan 2025 02:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41650194/melp_440_mateo_18_8.mp3" length="2998805" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Por tanto, si tu mano o tu pie te es ocasión de caer, córtalo y échalo de ti; mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que teniendo dos manos o dos pies ser echado en el fuego eterno.» (Mateo 18:8)

Quizás de todas las enseñanzas de Jesús, ésta es...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Por tanto, si tu mano o tu pie te es ocasión de caer, córtalo y échalo de ti; mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que teniendo dos manos o dos pies ser echado en el fuego eterno.» (Mateo 18:8)<br /><br />Quizás de todas las enseñanzas de Jesús, ésta es una de las más llamativas. Parece evidente que Jesús no está hablando literalmente de cortar una mano o un pie, ya que cortar una mano o un pie no soluciona el problema del pecado. El que pecaba con dos manos, encontraría la manera de pecar igualmente con una. De hecho, los mancos y los cojos todavía tienen tentaciones. El propósito de la enseñanza es mostrar la importancia de hacer batalla contra nuestras tentaciones, reconociendo la gravedad del asunto. El gran enemigo de nuestra santificación es nuestra propia comodidad. Tenemos una tendencia de aceptar nuestros fallos y excusarlos. Pero con esta enseñanza Jesús nos anima a no decir “es que soy así” sino a luchar, incluso radicalmente, para someternos al Espíritu de Dios y vivir en victoria sobre el pecado. Hay amistades que no nos convienen, sitios donde igual no debemos ir, programas que sirven de tropiezo, pensamientos que nos hacen daño, y la lista podría continuar. ¿Estamos dispuestos a cortarlos y echarlos lejos de nosotros para que podamos crecer espiritualmente? <br /><br />Hoy debemos tomar tan en serio nuestra vida espiritual que luchemos contra nuestras tentaciones. Así dejaremos que Dios brille en nuestras vidas. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,mateo,santificación,tentaciones,victoria</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bf30d8cfcee1ff493041b28b93bce418.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_087-Mateo_16_23</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-087-mateo-16-23--17919625</link><description><![CDATA["Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres." (Mateo 16:23)<br /><br />Pedro jamás había pensado en sí mismo como uno que intentaba tentar o ser de tropiezo a Jesús. Todo lo contrario, parece que Pedro se creía el más importante del grupo de los doce, el mejor amigo y aliado de Jesús. No obstante, Pedro, igual sin darse cuenta de todo lo que salía de su boca, empezó a animar a Jesús a pensar más en sí mismo que en la voluntad de Dios. Pedro dijo estas palabras: ""Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca"" (22). En ese momento Pedro estaba intentando corregir a Jesús en su pensamiento y Jesús le dice claramente que se había conviritido en tropiezo. Pedro se metió en este grave error porque estaba mirando sólo los asuntos humanos sin tener en cuenta a Dios. Jesús escuchaba las palabras del tentador en la boca de su amigo y por eso le resiste, señalando a Pedro y al resto de los doce el origin de este pensamiento: el mismo Satanás.<br /><br />Es también nuestro mayor peligro. Nos podemos agobiar con los asuntos de esta vida hasta el punto en que se nos olvida pensar en la voluntad de Dios. Por eso nos insta Cristo a huir de Satanás y "buscar primeramente el reino de Dios". En este día que tenemos delante, pongamos la mira en las cosas de Dios. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17919625</guid><pubDate>Thu, 23 Jan 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17919625/melp_087_mateo_16_23.mp3" length="2974828" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres." (Mateo 16:23)

Pedro jamás había pensado en sí mismo como uno que intentaba tentar o...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres." (Mateo 16:23)<br /><br />Pedro jamás había pensado en sí mismo como uno que intentaba tentar o ser de tropiezo a Jesús. Todo lo contrario, parece que Pedro se creía el más importante del grupo de los doce, el mejor amigo y aliado de Jesús. No obstante, Pedro, igual sin darse cuenta de todo lo que salía de su boca, empezó a animar a Jesús a pensar más en sí mismo que en la voluntad de Dios. Pedro dijo estas palabras: ""Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca"" (22). En ese momento Pedro estaba intentando corregir a Jesús en su pensamiento y Jesús le dice claramente que se había conviritido en tropiezo. Pedro se metió en este grave error porque estaba mirando sólo los asuntos humanos sin tener en cuenta a Dios. Jesús escuchaba las palabras del tentador en la boca de su amigo y por eso le resiste, señalando a Pedro y al resto de los doce el origin de este pensamiento: el mismo Satanás.<br /><br />Es también nuestro mayor peligro. Nos podemos agobiar con los asuntos de esta vida hasta el punto en que se nos olvida pensar en la voluntad de Dios. Por eso nos insta Cristo a huir de Satanás y "buscar primeramente el reino de Dios". En este día que tenemos delante, pongamos la mira en las cosas de Dios. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,mateo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/c211f0e70823ddce1b04f03d5ddc0d59.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_055-Salmo_16_8-9</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-055-salmo-16-8-9--17356938</link><description><![CDATA["A Jehová he puesto siempre delante de mí; Porque está a mi diestra, no seré conmovido. Se alegró por tanto mi corazón, y se gozó mi alma; Mi carne también reposará confiadamente;"(Salmo 16:8-9)<br /><br />El salmista aquí habla de su relación con Dios. Por supuesto Dios siempre está presente, pero el salmista dice que lo ha puesto siempre delante de sí. Esto habla del hábito de meditar en Dios y mantenerlo presente en su vida. Aunque pasaba por dificultades, mantenía su confianza en Dios y el resultado es una vida gozosa y confiada. Estas mismas palabras son las que aplica Pedro a Jesús en el día pentecostés en Hechos 2:25-26. En realidad, Jesús es el ejemplo perfecto de esta verdad. Vivió siempre con su Padre puesto delante de sí y el resultado era alegría, gozo y confianza.<br /><br />¿Con que frecuencia en nuestro día a día meditamos en Dios y en su palabra? Hagamos hoy el ejercicio y la disciplina de poner a Dios delante de nosotros y veremos más de su gozo en nuestras vidas. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17356938</guid><pubDate>Fri, 17 Jan 2025 07:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17356938/melp_055_salmo_16_8_9.mp3" length="2972917" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"A Jehová he puesto siempre delante de mí; Porque está a mi diestra, no seré conmovido. Se alegró por tanto mi corazón, y se gozó mi alma; Mi carne también reposará confiadamente;"(Salmo 16:8-9)

El salmista aquí habla de su relación con Dios. Por...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["A Jehová he puesto siempre delante de mí; Porque está a mi diestra, no seré conmovido. Se alegró por tanto mi corazón, y se gozó mi alma; Mi carne también reposará confiadamente;"(Salmo 16:8-9)<br /><br />El salmista aquí habla de su relación con Dios. Por supuesto Dios siempre está presente, pero el salmista dice que lo ha puesto siempre delante de sí. Esto habla del hábito de meditar en Dios y mantenerlo presente en su vida. Aunque pasaba por dificultades, mantenía su confianza en Dios y el resultado es una vida gozosa y confiada. Estas mismas palabras son las que aplica Pedro a Jesús en el día pentecostés en Hechos 2:25-26. En realidad, Jesús es el ejemplo perfecto de esta verdad. Vivió siempre con su Padre puesto delante de sí y el resultado era alegría, gozo y confianza.<br /><br />¿Con que frecuencia en nuestro día a día meditamos en Dios y en su palabra? Hagamos hoy el ejercicio y la disciplina de poner a Dios delante de nosotros y veremos más de su gozo en nuestras vidas. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,gozo,mesias,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/075758790eb27c2b46a3ae1d5b2ab8e6.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_473-Salmo_16_2</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-473-salmo-16-2--42808881</link><description><![CDATA[«Oh alma mía, dijiste a Jehová: Tú eres mi Señor; No hay para mí bien fuera de ti.» (Salmo 16:2)<br /><br />Los salmos con frecuencia hablan de la confianza en Dios en medio de la prueba y es precisamente lo que encontramos en este salmo. David confía en Dios para liberarle de lo que describe como “el seol“. En el Nuevo Testamento, encontramos que estas palabras se aplican proféticamente a Cristo y a su resurrección. Para David, esta liberación de la tumba era metafórica, pero para Cristo, era literal. Pero me encanta el pensamiento que encontramos en el comienzo del salmo: no hay para mí bien fuera de ti. Es precisamente donde Satanás atacó a Eva en Edén. Le tentó a pensar que existía algo mejor que el plan de Dios para ella; que siguiendo su propio camino, podría terminar en mejor sitio que si obedecía a su Creador. Muchas veces nuestras tentaciones van por el mismo camino. Empezamos a dudar de Dios y pensar que fuera de la voluntad de Dios hay algo más apetecible, algo mejor para nosotros. Pero el salmista cierra la puerta a esta tentación afirmando que Dios es el único bien (1). «Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa; Tú sustentas mi suerte. Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos, Y es hermosa la heredad que me ha tocado» (16:5-6).<br /><br />Hacemos bien en afirmar con el salmista hoy que para nosotros no hay bien fuera de Dios para que no caigamos en la tentación de buscar fuera de Dios lo que sólo Dios nos puede dar. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/42808881</guid><pubDate>Thu, 16 Jan 2025 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/42808881/melp_473_salmo_16_2.mp3" length="2982132" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Oh alma mía, dijiste a Jehová: Tú eres mi Señor; No hay para mí bien fuera de ti.» (Salmo 16:2)

Los salmos con frecuencia hablan de la confianza en Dios en medio de la prueba y es precisamente lo que encontramos en este salmo. David confía en Dios...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Oh alma mía, dijiste a Jehová: Tú eres mi Señor; No hay para mí bien fuera de ti.» (Salmo 16:2)<br /><br />Los salmos con frecuencia hablan de la confianza en Dios en medio de la prueba y es precisamente lo que encontramos en este salmo. David confía en Dios para liberarle de lo que describe como “el seol“. En el Nuevo Testamento, encontramos que estas palabras se aplican proféticamente a Cristo y a su resurrección. Para David, esta liberación de la tumba era metafórica, pero para Cristo, era literal. Pero me encanta el pensamiento que encontramos en el comienzo del salmo: no hay para mí bien fuera de ti. Es precisamente donde Satanás atacó a Eva en Edén. Le tentó a pensar que existía algo mejor que el plan de Dios para ella; que siguiendo su propio camino, podría terminar en mejor sitio que si obedecía a su Creador. Muchas veces nuestras tentaciones van por el mismo camino. Empezamos a dudar de Dios y pensar que fuera de la voluntad de Dios hay algo más apetecible, algo mejor para nosotros. Pero el salmista cierra la puerta a esta tentación afirmando que Dios es el único bien (1). «Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa; Tú sustentas mi suerte. Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos, Y es hermosa la heredad que me ha tocado» (16:5-6).<br /><br />Hacemos bien en afirmar con el salmista hoy que para nosotros no hay bien fuera de Dios para que no caigamos en la tentación de buscar fuera de Dios lo que sólo Dios nos puede dar. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,salmo,santificación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/17171e058b5e54fc689da0441559379f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_070-Mateo_8_19</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-070-mateo-8-19--17573476</link><description><![CDATA[«Y vino un escriba y le dijo: Maestro, te seguiré adondequiera que vayas» (Mateo 8:19).<br /><br />Nos es fácil engañarnos a nosotros mismos y pensar que nuestro compromiso con Dios es mayor que lo que es. Este escriba creía que estaba preparado para una entrega total. Promete seguir a Cristo a cualquier sitio y sin embargo cuando Jesús contestó que no tenía nada material para ofrecerle el hombre desaparece de la historia. Nos hace pensar que su motivación no era completamente pura. Estaba dispuesto a seguir pero esperaba también alguna recompensa material. Lo curioso es que en Mateo 19:29, Cristo prometía a sus seguidores recompensas no sólo en el siglo venidero, sino también en este tiempo. Pero la clave es que no debemos seguir a Cristo por los beneficios que podemos sacar, sino por amor. En Efesios encontramos que el matrimonio es una imagen de la relación entre Cristo y su iglesia. La persona que se casa principalmente para los beneficios del matrimonio se equivoca. Claro está que hay beneficios en el matrimonio, pero si una chica se casa con un chico para que pueda arreglar cosas en su casa o si un chico se casa con una chica para que ella cocine para él, va a haber un problema pronto. Nosotros debemos seguir a Cristo no para lo que Él nos pueda dar sino porque él tiene la Palabra de vida.<br /><br />Esto no es para desanimarnos de seguir a Cristo sino más bien animarnos a ser honestos y reconocer lo que significa seguirle. No debemos seguir a Cristo por lo que nos puede dar. Más bien debemos amarle de todo corazón y seguirle será el resultado lógico de ese amor. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17573476</guid><pubDate>Mon, 13 Jan 2025 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17573476/melp_070_mateo_8_19.mp3" length="2972581" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y vino un escriba y le dijo: Maestro, te seguiré adondequiera que vayas» (Mateo 8:19).

Nos es fácil engañarnos a nosotros mismos y pensar que nuestro compromiso con Dios es mayor que lo que es. Este escriba creía que estaba preparado para una...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y vino un escriba y le dijo: Maestro, te seguiré adondequiera que vayas» (Mateo 8:19).<br /><br />Nos es fácil engañarnos a nosotros mismos y pensar que nuestro compromiso con Dios es mayor que lo que es. Este escriba creía que estaba preparado para una entrega total. Promete seguir a Cristo a cualquier sitio y sin embargo cuando Jesús contestó que no tenía nada material para ofrecerle el hombre desaparece de la historia. Nos hace pensar que su motivación no era completamente pura. Estaba dispuesto a seguir pero esperaba también alguna recompensa material. Lo curioso es que en Mateo 19:29, Cristo prometía a sus seguidores recompensas no sólo en el siglo venidero, sino también en este tiempo. Pero la clave es que no debemos seguir a Cristo por los beneficios que podemos sacar, sino por amor. En Efesios encontramos que el matrimonio es una imagen de la relación entre Cristo y su iglesia. La persona que se casa principalmente para los beneficios del matrimonio se equivoca. Claro está que hay beneficios en el matrimonio, pero si una chica se casa con un chico para que pueda arreglar cosas en su casa o si un chico se casa con una chica para que ella cocine para él, va a haber un problema pronto. Nosotros debemos seguir a Cristo no para lo que Él nos pueda dar sino porque él tiene la Palabra de vida.<br /><br />Esto no es para desanimarnos de seguir a Cristo sino más bien animarnos a ser honestos y reconocer lo que significa seguirle. No debemos seguir a Cristo por lo que nos puede dar. Más bien debemos amarle de todo corazón y seguirle será el resultado lógico de ese amor. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,mateo,recompensa</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/f3e940fbb1aa8ffc6d39d23b5bc7ada1.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_475-Mateo_7_21</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-475-mateo-7-21--42889107</link><description><![CDATA[«No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.» (Mateo 7:21)<br /><br />Jesús en el sermón del monte habla de la importancia del fruto espiritual, los resultados espirituales de nuestro andar con Dios. Jesús pone como ejemplo el fruto físico. Un árbol se conoce por el tipo y la calidad de su fruto (7:16-20). Así también se puede reconocer a un discípulo por su fruto. A continuación Jesús habla de las personas que se presentarán delante de Él en el juicio final hablando de su “fruto”: habían profetizado, habían echado fuera demonios e incluso habían hecho milagros. Este fruto parece bastante convincente desde el punto de vista humano. Pero según nos cuenta Jesús, éste no es el fruto que Dios busca. Su comentario para estas personas es simplemente ¡que no los conocía! No es ninguna sorpresa porque Cristo ya nos había dicho el tipo de fruto que realmente importa: hacer la voluntad de su Padre. Para ilustrarlo, concluye su sermón con una historia que contrasta dos constructores. El primero que edificó su casa sin echar un buen fundamento representa a la persona que ignora la voluntad de Dios, pero el segundo, que cimentó su casa sobre la roca, representa la persona que obedece y practica la volutnad de Dios. El fruto espiritual que identifica al discípulo verdadero es una obediencia genuina que proviene de su amor.<br /><br />¿Abunda este fruto en nuestras vidas? Pidamos hoy que Dios siga obrando en nosotros para aumentar el fruto verdadero, nuestra obediencia. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/42889107</guid><pubDate>Fri, 10 Jan 2025 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/42889107/melp_475_mateo_7_21.mp3" length="2980984" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.» (Mateo 7:21)

Jesús en el sermón del monte habla de la importancia del fruto espiritual, los resultados...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.» (Mateo 7:21)<br /><br />Jesús en el sermón del monte habla de la importancia del fruto espiritual, los resultados espirituales de nuestro andar con Dios. Jesús pone como ejemplo el fruto físico. Un árbol se conoce por el tipo y la calidad de su fruto (7:16-20). Así también se puede reconocer a un discípulo por su fruto. A continuación Jesús habla de las personas que se presentarán delante de Él en el juicio final hablando de su “fruto”: habían profetizado, habían echado fuera demonios e incluso habían hecho milagros. Este fruto parece bastante convincente desde el punto de vista humano. Pero según nos cuenta Jesús, éste no es el fruto que Dios busca. Su comentario para estas personas es simplemente ¡que no los conocía! No es ninguna sorpresa porque Cristo ya nos había dicho el tipo de fruto que realmente importa: hacer la voluntad de su Padre. Para ilustrarlo, concluye su sermón con una historia que contrasta dos constructores. El primero que edificó su casa sin echar un buen fundamento representa a la persona que ignora la voluntad de Dios, pero el segundo, que cimentó su casa sobre la roca, representa la persona que obedece y practica la volutnad de Dios. El fruto espiritual que identifica al discípulo verdadero es una obediencia genuina que proviene de su amor.<br /><br />¿Abunda este fruto en nuestras vidas? Pidamos hoy que Dios siga obrando en nosotros para aumentar el fruto verdadero, nuestra obediencia. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,fruto,mateo,obediencia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ad88eee6bbbebfe7db867a24bbef2efa.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_066-Mateo_6_25</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-066-mateo-6-25--17562988</link><description><![CDATA["Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?" (Mateo 6:25)<br /><br />El materialismo según el diccionario es la "Actitud de la persona que da excesivo valor a las cosas materiales, como el dinero o las propiedades." En los tiempos de Jesús, obviamente era una tentación real, y creo que más que nunca es una tentación constante en nuestros días. Estamos bombardeados por lo que vemos y la tentación es llegar a dar demasiado importancia a las cosas materiales que nos rodean. En una cultura en que muchas veces las personas definen su identidad por lo que poseen, estamos bajo una presión enorme de ignorar el aspecto espiritual de la vida. Ahora bien, no dice que lo material no tenga su importancia, sino que si enfocamos en lo material y nos olvidamos de lo espiritual, estamos en peligro de perder todo. Así lo hizo el rico necio que estaba tan ocupado guardando tesoros materiales que se había olvidado también de la importancia de ser rico para con Dios. Jesús termina este pasaje con un mandato que pone todo en persectiva: buscad primeramente el reino de Dios. <br /><br />Para varias veces hoy de tu actividad para pensar en lo espiritual. Invierte tu tiempo en conocer a Dios mejor (leer, meditar, orar, memorizar) y servirle. ¡Un buen reto para cada día!]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17562988</guid><pubDate>Thu, 09 Jan 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17562988/melp_066_mateo_6_25.mp3" length="2972756" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?" (Mateo 6:25)

El materialismo según el...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?" (Mateo 6:25)<br /><br />El materialismo según el diccionario es la "Actitud de la persona que da excesivo valor a las cosas materiales, como el dinero o las propiedades." En los tiempos de Jesús, obviamente era una tentación real, y creo que más que nunca es una tentación constante en nuestros días. Estamos bombardeados por lo que vemos y la tentación es llegar a dar demasiado importancia a las cosas materiales que nos rodean. En una cultura en que muchas veces las personas definen su identidad por lo que poseen, estamos bajo una presión enorme de ignorar el aspecto espiritual de la vida. Ahora bien, no dice que lo material no tenga su importancia, sino que si enfocamos en lo material y nos olvidamos de lo espiritual, estamos en peligro de perder todo. Así lo hizo el rico necio que estaba tan ocupado guardando tesoros materiales que se había olvidado también de la importancia de ser rico para con Dios. Jesús termina este pasaje con un mandato que pone todo en persectiva: buscad primeramente el reino de Dios. <br /><br />Para varias veces hoy de tu actividad para pensar en lo espiritual. Invierte tu tiempo en conocer a Dios mejor (leer, meditar, orar, memorizar) y servirle. ¡Un buen reto para cada día!]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/07d987cd06f38e30f44e400fe80e9249.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_430-Mateo_3_9</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-430-mateo-3-9--41426795</link><description><![CDATA[«y no penséis decir dentro de vosotros mismos: A Abraham tenemos por padre; porque yo os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras.» (Mateo 3:9)<br /><br />La gran confianza espiritual de los fariseos era pertenecer al linaje de Abraham. Creían que estaban bien con Dios porque habían nacido en esta familia bendecida. Pero era una confianza completamente vana ya que, como Jesús les recordaba, si Dios quisiera, podría incluso haber creado hijos a Abraham de las piedras. Cuando Jesús anunció al fariseo Nicodemo que tenía que nacer de nuevo, le sorprendió tanto porque iba en contra de toda esta forma de pensar. No era suficiente ser un buen fariseo; necesitaba un cambio sobrenatural en su vida. Nicodemo, igual que todo ser humano que ha nacido del linaje de Adán, necesitaban un nacimiento espiritual para pertenecer a la familia de Dios. Lo único que nos puede salvar es el milagro del nacimiento espiritual que viene por la fe. No obstante, nos ponemos en un sitio muy peligroso cuando pensamos que de alguna manera merecemos el favor de Dios por algo que hemos hecho o que somos. Si todavía estás confiando en tu propia justicia, te animo hoy a ir a Cristo, aceptando su sacrificio en la cruz en tu lugar para que tú también puedas llegar a nacer de nuevo.<br /><br />Si ya hemos puesto nuestra fe en Cristo, demos gracias a Dios hoy por habernos hecho renacer en su familia y luego busquemos oportunidades para compartir esta esperanza con todo el mundo a nuestro alrededor que está confiando en vanidades. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41426795</guid><pubDate>Mon, 06 Jan 2025 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41426795/melp_430_mateo_3_9.mp3" length="2998804" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«y no penséis decir dentro de vosotros mismos: A Abraham tenemos por padre; porque yo os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras.» (Mateo 3:9)

La gran confianza espiritual de los fariseos era pertenecer al linaje de Abraham....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«y no penséis decir dentro de vosotros mismos: A Abraham tenemos por padre; porque yo os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras.» (Mateo 3:9)<br /><br />La gran confianza espiritual de los fariseos era pertenecer al linaje de Abraham. Creían que estaban bien con Dios porque habían nacido en esta familia bendecida. Pero era una confianza completamente vana ya que, como Jesús les recordaba, si Dios quisiera, podría incluso haber creado hijos a Abraham de las piedras. Cuando Jesús anunció al fariseo Nicodemo que tenía que nacer de nuevo, le sorprendió tanto porque iba en contra de toda esta forma de pensar. No era suficiente ser un buen fariseo; necesitaba un cambio sobrenatural en su vida. Nicodemo, igual que todo ser humano que ha nacido del linaje de Adán, necesitaban un nacimiento espiritual para pertenecer a la familia de Dios. Lo único que nos puede salvar es el milagro del nacimiento espiritual que viene por la fe. No obstante, nos ponemos en un sitio muy peligroso cuando pensamos que de alguna manera merecemos el favor de Dios por algo que hemos hecho o que somos. Si todavía estás confiando en tu propia justicia, te animo hoy a ir a Cristo, aceptando su sacrificio en la cruz en tu lugar para que tú también puedas llegar a nacer de nuevo.<br /><br />Si ya hemos puesto nuestra fe en Cristo, demos gracias a Dios hoy por habernos hecho renacer en su familia y luego busquemos oportunidades para compartir esta esperanza con todo el mundo a nuestro alrededor que está confiando en vanidades. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,evangelio,mateo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_295-Genesis_12_2</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-295-genesis-12-2--23437941</link><description><![CDATA[«Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.» (Génesis‬ ‭12:2‬)<br /><br />Esta es una parte de la gran promesa de Dios a Abram que vemos por primera vez aquí en el capítulo 12. La palabra clave en esta promesa es bendecir/bendición. Dios prometió que Abram iba a ser una bendición para los que vivían alrededor de él. No obstante, en el relato siguiente vemos que Abram, en medio de un tiempo de hambre en la tierra, decide bajar a Egipto. Pero antes de llegar a Egipto, Abram hace un acuerdo con su esposa para mentir sobre su relación. Ya que realmente eran hermanastros, decide decir que son simplemente hermanos. El propósito fue proteger la vida de Abram (12) y favorecerle en su trato con los egipcios (13). Cuando llegaron a Egipto, los príncipes de faraón vieron la hermosura de Sarai y ya que pensaron que no estaba casada, la llevaron a la casa del faraón para formar parte de su harén. Desafortunadamente, el resultado era una plaga sobre toda la casa de faraón (17). En vez de ser una bendición, la mentira de Abram le convirtió en maldición para la casa de Faraón. Nosotros como seguidores de Cristo debemos ser una bendición para los que nos rodean, un testimonio del poder de Cristo para transformar vidas. Pero si tropezamos y vivimos fuera de al voluntad de Dios, podemos convertirnos en la excusa que usan otros para justificar su pecado. <br /><br />Vivamos según el plan de Dios y que Dios nos use para bendecir a los que Él quiere bendecir. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23437941</guid><pubDate>Fri, 03 Jan 2025 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23437941/melp_295_genesis_12_2.mp3" length="2994594" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.» (Génesis‬ ‭12:2‬)

Esta es una parte de la gran promesa de Dios a Abram que vemos por primera vez aquí en el capítulo 12. La palabra clave en esta promesa...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.» (Génesis‬ ‭12:2‬)<br /><br />Esta es una parte de la gran promesa de Dios a Abram que vemos por primera vez aquí en el capítulo 12. La palabra clave en esta promesa es bendecir/bendición. Dios prometió que Abram iba a ser una bendición para los que vivían alrededor de él. No obstante, en el relato siguiente vemos que Abram, en medio de un tiempo de hambre en la tierra, decide bajar a Egipto. Pero antes de llegar a Egipto, Abram hace un acuerdo con su esposa para mentir sobre su relación. Ya que realmente eran hermanastros, decide decir que son simplemente hermanos. El propósito fue proteger la vida de Abram (12) y favorecerle en su trato con los egipcios (13). Cuando llegaron a Egipto, los príncipes de faraón vieron la hermosura de Sarai y ya que pensaron que no estaba casada, la llevaron a la casa del faraón para formar parte de su harén. Desafortunadamente, el resultado era una plaga sobre toda la casa de faraón (17). En vez de ser una bendición, la mentira de Abram le convirtió en maldición para la casa de Faraón. Nosotros como seguidores de Cristo debemos ser una bendición para los que nos rodean, un testimonio del poder de Cristo para transformar vidas. Pero si tropezamos y vivimos fuera de al voluntad de Dios, podemos convertirnos en la excusa que usan otros para justificar su pecado. <br /><br />Vivamos según el plan de Dios y que Dios nos use para bendecir a los que Él quiere bendecir. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,génesis,testimonio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/dfa00d0cc1863acfb9c1a49fbbebe4ed.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_291-Salmo_8_4</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-291-salmo-8-4--23180222</link><description><![CDATA[«Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, Y el hijo del hombre, para que lo visites?» (Salmos 8:4)<br /><br />La primera y la última frase de este salmo nos llevan a contemplar la grandeza de nuestro Dios. ¡Cuán glorioso y grande es su nombre en toda la tierra! Conforme seguimos leyendo, encontramos que su gloria está escrita en los cielos arriba de nuestras cabezas. Solo un Dios Todopoderoso podría crear toda la grandeza y la belleza del universo que nos rodea. Pero el salmista enfatiza algo curioso de esta creación: según el versículo 6, Dios lo ha puesto todo debajo de nuestros pies, bajo nuestra autoridad. Por lo tanto, contemplar la obra de los dedos de Dios lleva al salmista a una pregunta profunda: si Dios es tan grande y glorioso, ¿por qué es que ha encargado al hombre con la responsabilidad de esta creación. ¿Qué hemos hecho para merecer la gloria y la honra con las cuales Dios nos ha coronado? El salmista no contesta su propia pregunta, pero el Nuevo Testamento sí nos ofrece una contestación. Se encuentra en un sólo concepto: el amor de Dios. Dios tanto amó al mundo que envió a su amado Hijo para dar su vida en rescate por nosotros para así redimirnos de nuestra condición pecaminosa, el fruto de nuestra rebeldía contra Él. El gran amor de Dios es la única explicación de por qué Dios tendría memoria de nosotros y mandaría a su Hijo para visitarnos.<br /><br />El amor de Dios es una fuente de consuelo y de motivación para el cristiano redimido por la fe. Andemos hoy como es digno de nuestro amoroso Padre. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23180222</guid><pubDate>Wed, 01 Jan 2025 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23180222/melp_292_salmo_8_4.mp3" length="2992562" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, Y el hijo del hombre, para que lo visites?» (Salmos 8:4)

La primera y la última frase de este salmo nos llevan a contemplar la grandeza de nuestro Dios. ¡Cuán glorioso y grande es su nombre en...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, Y el hijo del hombre, para que lo visites?» (Salmos 8:4)<br /><br />La primera y la última frase de este salmo nos llevan a contemplar la grandeza de nuestro Dios. ¡Cuán glorioso y grande es su nombre en toda la tierra! Conforme seguimos leyendo, encontramos que su gloria está escrita en los cielos arriba de nuestras cabezas. Solo un Dios Todopoderoso podría crear toda la grandeza y la belleza del universo que nos rodea. Pero el salmista enfatiza algo curioso de esta creación: según el versículo 6, Dios lo ha puesto todo debajo de nuestros pies, bajo nuestra autoridad. Por lo tanto, contemplar la obra de los dedos de Dios lleva al salmista a una pregunta profunda: si Dios es tan grande y glorioso, ¿por qué es que ha encargado al hombre con la responsabilidad de esta creación. ¿Qué hemos hecho para merecer la gloria y la honra con las cuales Dios nos ha coronado? El salmista no contesta su propia pregunta, pero el Nuevo Testamento sí nos ofrece una contestación. Se encuentra en un sólo concepto: el amor de Dios. Dios tanto amó al mundo que envió a su amado Hijo para dar su vida en rescate por nosotros para así redimirnos de nuestra condición pecaminosa, el fruto de nuestra rebeldía contra Él. El gran amor de Dios es la única explicación de por qué Dios tendría memoria de nosotros y mandaría a su Hijo para visitarnos.<br /><br />El amor de Dios es una fuente de consuelo y de motivación para el cristiano redimido por la fe. Andemos hoy como es digno de nuestro amoroso Padre. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>amor,bell,biblia,david,devocional,evangelio,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/39fe64edb78a0f2a48cd24e3444f3a93.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_444-Mateo_27_43</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-444-mateo-27-43--41747707</link><description><![CDATA[«Confió en Dios; líbrele ahora si le quiere; porque ha dicho: Soy Hijo de Dios.» (Mateo 27:43)<br /><br />Así le hablaron a Jesús mientras estaba colgado en la cruz sufriendo la paga del pecado de la humanidad. Escucho en estas palabras la voz del tentador: “... si le quiere”. Los burladores alrededor de la cruz de Jesús cuestionaban el amor del Padre celestial para con su Hijo, una contradicción clara de la misma declaración divina en el bautismo de Jesús tres años antes (Mateo 3:17) y otra vez en la transfiguración sólo unos meses atrás (Marcos 9:7). Por supuesto sabemos que el Padre amaba a Jesús, y también lo sabía Jesús. Pero era una acusación fácil en estas circunstancias. Desde la perspectiva humana, parecía que Dios había abandonado a Jesús, pero el punto de vista humano jamás podría haber percibido que era precisamente el amor de Dios por el mundo que había llevado a Jesús a entregar su vida en esa cruz. El tentador sigue usando esa misma táctica con nosotros. ¿No lo hemos pensado en algún momento? Si Dios realmente me amara, ¿por qué no interviene en mi situación? Cuando nos encontramos con este ataque, debemos seguir confiando en lo que sabemos de Dios por su Palabra. Nos ha salvado por el sacrificio de Cristo. Nos ha adoptado como sus hijos. Nos ha dado el don del Espíritu Santo y sus dones son perfectos y buenos. <br /><br />Sigamos confiando en Dios porque si somos sus hijos, podemos estar seguros de que nos quiere. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41747707</guid><pubDate>Sat, 28 Dec 2024 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41747707/melp_444_mateo_27_43.mp3" length="2998806" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Confió en Dios; líbrele ahora si le quiere; porque ha dicho: Soy Hijo de Dios.» (Mateo 27:43)

Así le hablaron a Jesús mientras estaba colgado en la cruz sufriendo la paga del pecado de la humanidad. Escucho en estas palabras la voz del tentador:...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Confió en Dios; líbrele ahora si le quiere; porque ha dicho: Soy Hijo de Dios.» (Mateo 27:43)<br /><br />Así le hablaron a Jesús mientras estaba colgado en la cruz sufriendo la paga del pecado de la humanidad. Escucho en estas palabras la voz del tentador: “... si le quiere”. Los burladores alrededor de la cruz de Jesús cuestionaban el amor del Padre celestial para con su Hijo, una contradicción clara de la misma declaración divina en el bautismo de Jesús tres años antes (Mateo 3:17) y otra vez en la transfiguración sólo unos meses atrás (Marcos 9:7). Por supuesto sabemos que el Padre amaba a Jesús, y también lo sabía Jesús. Pero era una acusación fácil en estas circunstancias. Desde la perspectiva humana, parecía que Dios había abandonado a Jesús, pero el punto de vista humano jamás podría haber percibido que era precisamente el amor de Dios por el mundo que había llevado a Jesús a entregar su vida en esa cruz. El tentador sigue usando esa misma táctica con nosotros. ¿No lo hemos pensado en algún momento? Si Dios realmente me amara, ¿por qué no interviene en mi situación? Cuando nos encontramos con este ataque, debemos seguir confiando en lo que sabemos de Dios por su Palabra. Nos ha salvado por el sacrificio de Cristo. Nos ha adoptado como sus hijos. Nos ha dado el don del Espíritu Santo y sus dones son perfectos y buenos. <br /><br />Sigamos confiando en Dios porque si somos sus hijos, podemos estar seguros de que nos quiere. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>amor,bell,biblia,david,devocional,mateo,tentación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_095-Mateo_20_26</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-095-mateo-20-26--18057952</link><description><![CDATA["Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor" (Mateo 20:26).<br /><br />Este capítulo del evangelio de Mateo empieza con la profecía de Jesús sobre su crucifixión (17), pero de repente, aparecen Jacobo y Juan junto con su madre que hace una petición a favor de sus dos hijos. Quiere que Jesús les dé la posición de honor en su reino. Es increíble notar como Jesús está hablando de sufrimiento y muerte pero sus discípulos están pensando en grandeza. Jesús les preguntó si estaban preparados para beber la copa amarga. De esta forma, Jesús vuelve al tema de la cruz, pero parece ser que por lo menos en este momento, los dos hermanos siguen sin idea de lo que Jesús está diciendo. Un inciso, uno de los hermanos, Jacobo, llegaría a comprender mejor lo que significaba beber la copa cuando unos años más tarde se convirtió en el primer mártir de los once discípulos de Jesús. Bueno, Jesús aprovecha la petición de los hermanos para enseñar a sus seguidores sobre la verdadera grandeza en el reino de Dios, una lección que Jesús ilustraba con su propia vida: la grandeza que viene por medio del humilde servicio a los demás.<br /><br />¿Vamos buscando nosotros grandeza para nosotros mismos o estamos buscando oportunidades de servir a los demás? ¿Usamos nuestros talentos, nuestro tiempo o nuestro dinero para nosotros mismos o también para edificar a otros? Busquemos oportunidades hoy para seguir el ejemplo de servicio de Jesús. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18057952</guid><pubDate>Mon, 23 Dec 2024 12:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18057952/melp_095_mateo_20_26.mp3" length="2973895" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor" (Mateo 20:26).

Este capítulo del evangelio de Mateo empieza con la profecía de Jesús sobre su crucifixión (17), pero de repente, aparecen...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor" (Mateo 20:26).<br /><br />Este capítulo del evangelio de Mateo empieza con la profecía de Jesús sobre su crucifixión (17), pero de repente, aparecen Jacobo y Juan junto con su madre que hace una petición a favor de sus dos hijos. Quiere que Jesús les dé la posición de honor en su reino. Es increíble notar como Jesús está hablando de sufrimiento y muerte pero sus discípulos están pensando en grandeza. Jesús les preguntó si estaban preparados para beber la copa amarga. De esta forma, Jesús vuelve al tema de la cruz, pero parece ser que por lo menos en este momento, los dos hermanos siguen sin idea de lo que Jesús está diciendo. Un inciso, uno de los hermanos, Jacobo, llegaría a comprender mejor lo que significaba beber la copa cuando unos años más tarde se convirtió en el primer mártir de los once discípulos de Jesús. Bueno, Jesús aprovecha la petición de los hermanos para enseñar a sus seguidores sobre la verdadera grandeza en el reino de Dios, una lección que Jesús ilustraba con su propia vida: la grandeza que viene por medio del humilde servicio a los demás.<br /><br />¿Vamos buscando nosotros grandeza para nosotros mismos o estamos buscando oportunidades de servir a los demás? ¿Usamos nuestros talentos, nuestro tiempo o nuestro dinero para nosotros mismos o también para edificar a otros? Busquemos oportunidades hoy para seguir el ejemplo de servicio de Jesús. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,mateo,servicio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/25b52449581847e9ace6e0dc3d74ae8d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_439-Mateo_16_24</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-439-mateo-16-24--41639637</link><description><![CDATA[«Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.» (Mateo 16:24)<br /><br />Jesús dijo estas palabras justo después de anunciar a los discípulos que iba a ir a Jerusalén, sufrir en la cruz, morir y después resucitar. Cuando Jesus hablaba de negarse y tomar la cruz no estaba imponiendo algo en sus seguidores que Él mismo no estaba haciendo en su propia vida. Su disposición a sufrir y a morir para redimir a pecadores demuestra que Jesús hablaba en serio cuando enseñaba a sus discípulos sobre la necesidad de negarse a sí mismos. Jesús es el ejemplo perfecto de lo que significa hacer esto. Nunca lo vemos reclamando sus derechos o viviendo para sí mismo. Pero de alguna manera nos cuesta aplicar esto a nosotros mismos. No obstante, si queremos ser sus discípulos, es precisamente lo que tenemos que hacer. Jesús nos llama a una vida redimida del pecado que está orientada de una manera radicalmente diferente de las pasiones naturales de nuestra carne. Por encima de todo, negarnos a nosotros mismos es amar a Dios con todo nuestro ser y luego a nuestros prójimos como a nosotros mismos. <br /><br />Nos conviene recordar que negarnos a nosotros mismos es algo que debemos hacer diariamente (Lucas 9:23). Así que la pregunta clave es ¿cómo nos vamos a negar a nosotros mismos hoy para enfocar en Dios y en otros? (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41639637</guid><pubDate>Mon, 23 Dec 2024 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41639637/melp_439_mateo_16_24.mp3" length="2998806" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.» (Mateo 16:24)

Jesús dijo estas palabras justo después de anunciar a los discípulos que iba a ir a Jerusalén, sufrir en la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.» (Mateo 16:24)<br /><br />Jesús dijo estas palabras justo después de anunciar a los discípulos que iba a ir a Jerusalén, sufrir en la cruz, morir y después resucitar. Cuando Jesus hablaba de negarse y tomar la cruz no estaba imponiendo algo en sus seguidores que Él mismo no estaba haciendo en su propia vida. Su disposición a sufrir y a morir para redimir a pecadores demuestra que Jesús hablaba en serio cuando enseñaba a sus discípulos sobre la necesidad de negarse a sí mismos. Jesús es el ejemplo perfecto de lo que significa hacer esto. Nunca lo vemos reclamando sus derechos o viviendo para sí mismo. Pero de alguna manera nos cuesta aplicar esto a nosotros mismos. No obstante, si queremos ser sus discípulos, es precisamente lo que tenemos que hacer. Jesús nos llama a una vida redimida del pecado que está orientada de una manera radicalmente diferente de las pasiones naturales de nuestra carne. Por encima de todo, negarnos a nosotros mismos es amar a Dios con todo nuestro ser y luego a nuestros prójimos como a nosotros mismos. <br /><br />Nos conviene recordar que negarnos a nosotros mismos es algo que debemos hacer diariamente (Lucas 9:23). Así que la pregunta clave es ¿cómo nos vamos a negar a nosotros mismos hoy para enfocar en Dios y en otros? (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,mateo,negarse</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bf30d8cfcee1ff493041b28b93bce418.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_080-Mateo_13_30</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-080-mateo-13-30--17818290</link><description><![CDATA[«Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero.» (Mateo 13:30)<br /><br />En su parábola de la cizaña sembrada por un enemigo, Jesús nos hace entender algo sobre el origen del mal y su final juicio. Un hombre planta trigo en un campo, pero de noche viene un enemigo suyo y sólo por fastidiar, siembra cizaña juntamente con el trigo. Los labradores se dan cuenta y preguntan si deben intentar arrancar la cizaña, pero el dueño les dice que en ese momento el trigo y la cizaña tienen un aspecto tan parecido que no sería provechoso. Más bien deben esperar hasta la siega cuando las dos plantas facilmente se pueden distinguir. Jesús nos recuerda que Dios todavía no ha juzgado el mal, pero no queda duda de que lo hará. Pero mientras tanto nos toca vivir rodeados del mal. Ahora bien, no es excusa para conformarnos al mal. Más bien debe notarse la diferencia entre el trigo y la cizaña. Con cada día que pasa, esa diferencia debe verse más y más claramente. Un día seremos recogidos en el granero y ya no tendremos que vivir rodeados de cizaña. <br /><br />Allí donde Dios te ha plantado crece fuerte en testimonio contra la cizaña que te rodea.(David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17818290</guid><pubDate>Sat, 21 Dec 2024 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17818290/melp_080_mateo_13_30.mp3" length="2972427" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero.» (Mateo 13:30)

En su parábola de la cizaña...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero.» (Mateo 13:30)<br /><br />En su parábola de la cizaña sembrada por un enemigo, Jesús nos hace entender algo sobre el origen del mal y su final juicio. Un hombre planta trigo en un campo, pero de noche viene un enemigo suyo y sólo por fastidiar, siembra cizaña juntamente con el trigo. Los labradores se dan cuenta y preguntan si deben intentar arrancar la cizaña, pero el dueño les dice que en ese momento el trigo y la cizaña tienen un aspecto tan parecido que no sería provechoso. Más bien deben esperar hasta la siega cuando las dos plantas facilmente se pueden distinguir. Jesús nos recuerda que Dios todavía no ha juzgado el mal, pero no queda duda de que lo hará. Pero mientras tanto nos toca vivir rodeados del mal. Ahora bien, no es excusa para conformarnos al mal. Más bien debe notarse la diferencia entre el trigo y la cizaña. Con cada día que pasa, esa diferencia debe verse más y más claramente. Un día seremos recogidos en el granero y ya no tendremos que vivir rodeados de cizaña. <br /><br />Allí donde Dios te ha plantado crece fuerte en testimonio contra la cizaña que te rodea.(David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,mateo,testimonio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b65e4149e280e4c16e96192ed68da2dc.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_694-Mateo_9_36</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-694-mateo-9-36--52241303</link><description><![CDATA[«Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor» (Mateo 9:36).<br /><br />En esta etapa de su ministerio, Jesús viajaba mucho predicando el evangelio y sanando a muchos enfermos (9:35). Tendría que haber estado cansado de la constante actividad, pero Mateo nos dice que el Salvador estaba lleno de compasión por las multitudes porque los veía como ovejas sin pastor. La imagen de un rebaño sin pastor es bastante común en la Biblia, pero Mateo añade dos palabras interesantes: Jesús veía a las personas desamparadas y dispersas. La primera palabra, traducida desamparadas, conlleva la idea de estar perturbados. La segunda, traducida dispersas, es la misma palabra que Mateo usa para describir las monedas esparcidas que Judas echó al templo después de traicionar a Jesús. Los que tendrían que haber estado pastoreando las multitudes de Israel los habían abandonado y por eso la gente estaba cansada y esparcida, pero Jesús vino con el mensaje del Evangelio para juntar las ovejas de su rebaño y refrescarlas, restaurándolas a una relación con su Creador. Me es imposible no relacionar estas palabras con las imagenes de los delicados pastos y las aguas de reposo del Salmo 23.<br /><br />Escuchemos hoy la invitación del buen Pastor: "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas" (11:28-29). (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/52241303</guid><pubDate>Fri, 20 Dec 2024 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/52241303/melp_694_mateo_9_36b.mp3" length="4189815" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor» (Mateo 9:36).

En esta etapa de su ministerio, Jesús viajaba mucho predicando el evangelio y sanando a muchos enfermos (9:35)....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor» (Mateo 9:36).<br /><br />En esta etapa de su ministerio, Jesús viajaba mucho predicando el evangelio y sanando a muchos enfermos (9:35). Tendría que haber estado cansado de la constante actividad, pero Mateo nos dice que el Salvador estaba lleno de compasión por las multitudes porque los veía como ovejas sin pastor. La imagen de un rebaño sin pastor es bastante común en la Biblia, pero Mateo añade dos palabras interesantes: Jesús veía a las personas desamparadas y dispersas. La primera palabra, traducida desamparadas, conlleva la idea de estar perturbados. La segunda, traducida dispersas, es la misma palabra que Mateo usa para describir las monedas esparcidas que Judas echó al templo después de traicionar a Jesús. Los que tendrían que haber estado pastoreando las multitudes de Israel los habían abandonado y por eso la gente estaba cansada y esparcida, pero Jesús vino con el mensaje del Evangelio para juntar las ovejas de su rebaño y refrescarlas, restaurándolas a una relación con su Creador. Me es imposible no relacionar estas palabras con las imagenes de los delicados pastos y las aguas de reposo del Salmo 23.<br /><br />Escuchemos hoy la invitación del buen Pastor: "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas" (11:28-29). (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,comunión,david,devocional,mateo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/f4590fc7ff3e9f45fd64aaae7552781e.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_289-Malaquias_3_14</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-289-malaquias-3-14--23111496</link><description><![CDATA[«Habéis dicho: Por demás es servir a Dios. ¿Qué aprovecha que guardemos su ley, y que andemos afligidos en presencia de Jehová de los ejércitos?» (‭‭Malaquías‬ ‭3:14‬)<br /><br />El profeta Malaquías denunció el pecado de los judíos que volvieron del cautiverio. Sus ofrendas a Dios eran corruptas y su comportamiento aún peor. Pero la denuncia del capítulo 3 es especialmente fuerte: Dios veía los pensamientos de sus corazones y resulta que ellos habían estado adorando a Dios porque pensaban que les iba a beneficiar materialmente. Servían a Dios porque creían que iban a sacar provecho de ello, pero cuando descubrieron que no todo había ido tan bien como creían que merecían, decían en sus corazones que habían perdido el tiempo intentando obedecer y adorar a Dios. Concluyeron que no valía la pena servir a Dios. Habían caído en la trampa del egoísmo. No estamos exentos de caer en esta misma trampa. Somos tan egoístas por naturaleza que nos es fácil pensar sólo en nosotros mismos. Podemos llegar a intentar usar a Dios para nuestros fines, y en tales casos, nos hacemos el centro del universo y sin darnos cuenta, nos convertimos en dioses. No debemos obedecer a Dios por lo que nos podría dar. Más bien debemos reconocer que Dios merece toda nuestra vida, ya que nos ha rescatado por la sangre de su Hijo.<br /><br />Pero lo más bonito es que cuando nos entregamos a Dios de corazón, Dios promete, “os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.” (Malaquías‬ ‭3:10‬) (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23111496</guid><pubDate>Tue, 17 Dec 2024 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23111496/melp_289_malaquias_3_14.mp3" length="3005134" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Habéis dicho: Por demás es servir a Dios. ¿Qué aprovecha que guardemos su ley, y que andemos afligidos en presencia de Jehová de los ejércitos?» (‭‭Malaquías‬ ‭3:14‬)

El profeta Malaquías denunció el pecado de los judíos que volvieron del...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Habéis dicho: Por demás es servir a Dios. ¿Qué aprovecha que guardemos su ley, y que andemos afligidos en presencia de Jehová de los ejércitos?» (‭‭Malaquías‬ ‭3:14‬)<br /><br />El profeta Malaquías denunció el pecado de los judíos que volvieron del cautiverio. Sus ofrendas a Dios eran corruptas y su comportamiento aún peor. Pero la denuncia del capítulo 3 es especialmente fuerte: Dios veía los pensamientos de sus corazones y resulta que ellos habían estado adorando a Dios porque pensaban que les iba a beneficiar materialmente. Servían a Dios porque creían que iban a sacar provecho de ello, pero cuando descubrieron que no todo había ido tan bien como creían que merecían, decían en sus corazones que habían perdido el tiempo intentando obedecer y adorar a Dios. Concluyeron que no valía la pena servir a Dios. Habían caído en la trampa del egoísmo. No estamos exentos de caer en esta misma trampa. Somos tan egoístas por naturaleza que nos es fácil pensar sólo en nosotros mismos. Podemos llegar a intentar usar a Dios para nuestros fines, y en tales casos, nos hacemos el centro del universo y sin darnos cuenta, nos convertimos en dioses. No debemos obedecer a Dios por lo que nos podría dar. Más bien debemos reconocer que Dios merece toda nuestra vida, ya que nos ha rescatado por la sangre de su Hijo.<br /><br />Pero lo más bonito es que cuando nos entregamos a Dios de corazón, Dios promete, “os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.” (Malaquías‬ ‭3:10‬) (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,bendición,biblia,david,devocional,malaquías,religión</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_693-Daniel_10_12</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-693-daniel-10-12--52197499</link><description><![CDATA[«Entonces me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido.» (Daniel 10:12)<br /><br />Daniel, siendo ya un hombre mayor, recibió una visón sobre lo que ocurriría con su pueblo en los últimos días (10:14). El capítulo siguiente contiene una detallada profecía sobre los siglos postreros a Daniel, detallando la rotura del imperio griego y el papel del pueblo judío en los años antes de los tiempos del Nuevo Testamento. Pero lo que me llama la atención es la forma en que Dios contestó la petición de Daniel para poder comprender el significado de su visión. Daniel pasó tres semanas enteras, ayunando y buscando entender la visión (10:3), sin recibir una contestación a su oración. Pero ahora viene un mensajero celestial con palabras de sabiduría, ánimo y fuerza para Daniel (10:22-23). Seguramente Daniel no podía comprender por qué Dios no había contestado su petición antes. No obstante el mensajero le asegura que no fue que Dios no lo escuchara. Más bien le dice que desde el primer día que pidió, Dios lo escuchó. En el caso de Daniel, la demora que experimentó se debía a un conflicto espiritual que Daniel jamás podía haber imaginado (10:13). Si oramos según la voluntad de Dios y estamos tentados a pensar que Dios no nos escucha, debemos recordar que a veces hay otros factores en juego que no sabemos. Debemos aprender a confiar en Dios y seguir pidiendo según la voluntad de Dios, porque Dios en su tiempo contestará.<br /><br />Aprendamos hoy a disponer nuestro corazón y humillarnos ante Dios con paciencia, sabiendo que Dios siempre oye la oración y obrará de acuerdo a su voluntad y según su tiempo perfecto. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/52197499</guid><pubDate>Mon, 16 Dec 2024 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/52197499/melp_693_daniel_10_12.mp3" length="4189765" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Entonces me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido.» (Daniel 10:12)

Daniel, siendo ya un...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Entonces me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido.» (Daniel 10:12)<br /><br />Daniel, siendo ya un hombre mayor, recibió una visón sobre lo que ocurriría con su pueblo en los últimos días (10:14). El capítulo siguiente contiene una detallada profecía sobre los siglos postreros a Daniel, detallando la rotura del imperio griego y el papel del pueblo judío en los años antes de los tiempos del Nuevo Testamento. Pero lo que me llama la atención es la forma en que Dios contestó la petición de Daniel para poder comprender el significado de su visión. Daniel pasó tres semanas enteras, ayunando y buscando entender la visión (10:3), sin recibir una contestación a su oración. Pero ahora viene un mensajero celestial con palabras de sabiduría, ánimo y fuerza para Daniel (10:22-23). Seguramente Daniel no podía comprender por qué Dios no había contestado su petición antes. No obstante el mensajero le asegura que no fue que Dios no lo escuchara. Más bien le dice que desde el primer día que pidió, Dios lo escuchó. En el caso de Daniel, la demora que experimentó se debía a un conflicto espiritual que Daniel jamás podía haber imaginado (10:13). Si oramos según la voluntad de Dios y estamos tentados a pensar que Dios no nos escucha, debemos recordar que a veces hay otros factores en juego que no sabemos. Debemos aprender a confiar en Dios y seguir pidiendo según la voluntad de Dios, porque Dios en su tiempo contestará.<br /><br />Aprendamos hoy a disponer nuestro corazón y humillarnos ante Dios con paciencia, sabiendo que Dios siempre oye la oración y obrará de acuerdo a su voluntad y según su tiempo perfecto. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,daniel,david,devocional,oración</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b1f4a07a9e79c545a00f07b89062fe08.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_271-Daniel_9_9</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-271-daniel-9-9--22210443</link><description><![CDATA[«De Jehová nuestro Dios es el tener misericordia y el perdonar, aunque contra él nos hemos rebelado,» (Daniel 9:9)<br /><br />Daniel, ya de avanzada edad, se dio cuenta de que los 70 años del cautiverio en Babilonia profetizados por el profeta Jeremías se iban cumpliendo. En fe, se puso a orar, pidiendo que Dios perdonara al pueblo y los restaurara a su tierra según su promesa. Pero una gran parte de esta oración es la confesión de los pecados de su pueblo. Daniel reconoció que el pueblo de Dios se había rebelado, en algunos casos, ignorando, y en otros, directamente violado sus preceptos. Pero Daniel pide que Dios tenga misericordia de ellos y los perdone. Lo que me interesa es la base de esta petición. Daniel no pide misericordia y perdón porque piensa que lo merecen, sino que se basa en el carácter de Dios. Dice que es de Dios el tener misericordia y el perdonar. En otras palabras, nuestro Dios es un Dios de misericordia y de perdón. Son una parte de su carácter. Es muy importante que nosotros sepamos cómo es nuestro Dios. Significa que podemos siempre ir a Él en arrepentimiento y fe para encontrar misericordia, perdón y limpieza. Como leemos en 1 Juan 1:9, Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo en su perdón. Aunque hemos pecado contra su ley, Dios jamás guarda rencor contra un pecador arrepentido. Como nos enseñó Jesús, Dios se regocija cuando un pecador arrepentido viene a Él.<br /><br />Así que no tenemos excusa. Vayamos al Señor en confesión sincera para que podamos andar en comunión con Él hoy. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22210443</guid><pubDate>Sat, 14 Dec 2024 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22210443/melp_271_daniel_9_9.mp3" length="2990743" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«De Jehová nuestro Dios es el tener misericordia y el perdonar, aunque contra él nos hemos rebelado,» (Daniel 9:9)

Daniel, ya de avanzada edad, se dio cuenta de que los 70 años del cautiverio en Babilonia profetizados por el profeta Jeremías se iban...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«De Jehová nuestro Dios es el tener misericordia y el perdonar, aunque contra él nos hemos rebelado,» (Daniel 9:9)<br /><br />Daniel, ya de avanzada edad, se dio cuenta de que los 70 años del cautiverio en Babilonia profetizados por el profeta Jeremías se iban cumpliendo. En fe, se puso a orar, pidiendo que Dios perdonara al pueblo y los restaurara a su tierra según su promesa. Pero una gran parte de esta oración es la confesión de los pecados de su pueblo. Daniel reconoció que el pueblo de Dios se había rebelado, en algunos casos, ignorando, y en otros, directamente violado sus preceptos. Pero Daniel pide que Dios tenga misericordia de ellos y los perdone. Lo que me interesa es la base de esta petición. Daniel no pide misericordia y perdón porque piensa que lo merecen, sino que se basa en el carácter de Dios. Dice que es de Dios el tener misericordia y el perdonar. En otras palabras, nuestro Dios es un Dios de misericordia y de perdón. Son una parte de su carácter. Es muy importante que nosotros sepamos cómo es nuestro Dios. Significa que podemos siempre ir a Él en arrepentimiento y fe para encontrar misericordia, perdón y limpieza. Como leemos en 1 Juan 1:9, Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo en su perdón. Aunque hemos pecado contra su ley, Dios jamás guarda rencor contra un pecador arrepentido. Como nos enseñó Jesús, Dios se regocija cuando un pecador arrepentido viene a Él.<br /><br />Así que no tenemos excusa. Vayamos al Señor en confesión sincera para que podamos andar en comunión con Él hoy. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,daniel,david,devocional,perdón</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b65ba7989df98de8b026a476bb5d3aaa.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_269-Daniel_6_26</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-269-daniel-6-26--22133659</link><description><![CDATA[«De parte mía es puesta esta ordenanza: Que en todo el dominio de mi reino todos teman y tiemblen ante la presencia del Dios de Daniel; porque él es el Dios viviente y permanece por todos los siglos, y su reino no será jamás destruido, y su dominio perdurará hasta el fin.» (Daniel 6:26)<br /><br />El rey Darío publica estas palabras después de sacar a Daniel vivo del foso de los leones. Los enemigos de Daniel habían intentado usar su piedad para destruirle, pero Dios tenía otro propósito. Cuando dilataron a Daniel por orar a Dios como era su costumbre, el rey no tuvo más remedio de castigarle como demandaba la ley. Pero ahora el rey reconoce al Dios de Daniel como el Dios que no solamente vive eternamente sino que también reina perpetuamente, sin que nadie jamás estorbe su autoridad. Esta confesión del rey es preciosa, pero sencillamente, es el restulado de escuchar el testimonio y ver la fe de un creyente verdadero. El plan que los enemigos de Daniel habían diseñado a destruirle, fue usado por Dios para hacerle al rey ver que había un Dios vivo en los cielos que reinaba sobre los asuntos de los hombres. Me pregunto si nosotros hemos llegado a este punto en nuestra confianza. Sabemos que Dios vive eternamente pero ¿realmente creemos que su dominio es permanente y que nadie podrá jamás estorbar sus planes? <br /><br />Esta fe nos dará una confianza y un gozo en el día a día porque, aunque muchas veces no llegamos a entender por qué Dios permite lo que permite, podemos confiar en que todo sigue bajo su control amoroso. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22133659</guid><pubDate>Fri, 13 Dec 2024 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22133659/melp_269_daniel_6_26.mp3" length="2987446" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«De parte mía es puesta esta ordenanza: Que en todo el dominio de mi reino todos teman y tiemblen ante la presencia del Dios de Daniel; porque él es el Dios viviente y permanece por todos los siglos, y su reino no será jamás destruido, y su dominio...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«De parte mía es puesta esta ordenanza: Que en todo el dominio de mi reino todos teman y tiemblen ante la presencia del Dios de Daniel; porque él es el Dios viviente y permanece por todos los siglos, y su reino no será jamás destruido, y su dominio perdurará hasta el fin.» (Daniel 6:26)<br /><br />El rey Darío publica estas palabras después de sacar a Daniel vivo del foso de los leones. Los enemigos de Daniel habían intentado usar su piedad para destruirle, pero Dios tenía otro propósito. Cuando dilataron a Daniel por orar a Dios como era su costumbre, el rey no tuvo más remedio de castigarle como demandaba la ley. Pero ahora el rey reconoce al Dios de Daniel como el Dios que no solamente vive eternamente sino que también reina perpetuamente, sin que nadie jamás estorbe su autoridad. Esta confesión del rey es preciosa, pero sencillamente, es el restulado de escuchar el testimonio y ver la fe de un creyente verdadero. El plan que los enemigos de Daniel habían diseñado a destruirle, fue usado por Dios para hacerle al rey ver que había un Dios vivo en los cielos que reinaba sobre los asuntos de los hombres. Me pregunto si nosotros hemos llegado a este punto en nuestra confianza. Sabemos que Dios vive eternamente pero ¿realmente creemos que su dominio es permanente y que nadie podrá jamás estorbar sus planes? <br /><br />Esta fe nos dará una confianza y un gozo en el día a día porque, aunque muchas veces no llegamos a entender por qué Dios permite lo que permite, podemos confiar en que todo sigue bajo su control amoroso. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,daniel,david,devocional</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b39a3c478ce26bd27e311c5ecef40254.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_424-Daniel_2_11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-424-daniel-2-11--41294575</link><description><![CDATA[«Porque el asunto que el rey demanda es difícil, y no hay quien lo pueda declarar al rey, salvo los dioses cuya morada no es con la carne.» (Daniel 2:11)<br /><br />Los magos caldeos se quejaron cuando el rey Nabucodonosor pidió que le dijeran no sólo la interpretación de su sueño sino el sueño también. Fíjate en su respuesta y lo que revela de su visión del mundo: sólo los dioses podrían saber esa información, pero el problema es que los dioses no viven entre las personas. Esa cosmovisión establece el trasfondo cultural para el resto del libro. En el desenlace de esta historia, Daniel le cuenta al rey su sueño junto con la interpretación, claramente dando la gloria a Dios y demostrando sin lugar a duda que Dios sí moraba con él. Luego en el capítulo siguiente cuando el rey echa a los tres hebreos en el horno de fuego, de repente ve junto a ellos a uno que tenía la apariencia de “un hijo de los dioses” paseando en medio del horno de fuego con los 3 hebreos. El rey no tenía más remedio en ese momento que volver a reconocer que el Dios verdadero sí mora con carne. Pero lo mejor es notar que Dios no sólo moraba con Daniel y con sus amigos en el cautiverio como había morado con su pueblo en el tabernáculo y el templo sino que también por medio de su Espíritu Santo mora personalmente con cada uno de nosotros que hemos puesto nuestra fe en Cristo Jesús.<br /><br />Busquemos andar en comunión íntima con Dios hoy para que sea manifiesto a todos los que nos rodean que verdaderamente hay un Dios y ese Dios mora con su pueblo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41294575</guid><pubDate>Thu, 12 Dec 2024 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41294575/melp_424_daniel_2_11.mp3" length="2998806" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque el asunto que el rey demanda es difícil, y no hay quien lo pueda declarar al rey, salvo los dioses cuya morada no es con la carne.» (Daniel 2:11)

Los magos caldeos se quejaron cuando el rey Nabucodonosor pidió que le dijeran no sólo la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque el asunto que el rey demanda es difícil, y no hay quien lo pueda declarar al rey, salvo los dioses cuya morada no es con la carne.» (Daniel 2:11)<br /><br />Los magos caldeos se quejaron cuando el rey Nabucodonosor pidió que le dijeran no sólo la interpretación de su sueño sino el sueño también. Fíjate en su respuesta y lo que revela de su visión del mundo: sólo los dioses podrían saber esa información, pero el problema es que los dioses no viven entre las personas. Esa cosmovisión establece el trasfondo cultural para el resto del libro. En el desenlace de esta historia, Daniel le cuenta al rey su sueño junto con la interpretación, claramente dando la gloria a Dios y demostrando sin lugar a duda que Dios sí moraba con él. Luego en el capítulo siguiente cuando el rey echa a los tres hebreos en el horno de fuego, de repente ve junto a ellos a uno que tenía la apariencia de “un hijo de los dioses” paseando en medio del horno de fuego con los 3 hebreos. El rey no tenía más remedio en ese momento que volver a reconocer que el Dios verdadero sí mora con carne. Pero lo mejor es notar que Dios no sólo moraba con Daniel y con sus amigos en el cautiverio como había morado con su pueblo en el tabernáculo y el templo sino que también por medio de su Espíritu Santo mora personalmente con cada uno de nosotros que hemos puesto nuestra fe en Cristo Jesús.<br /><br />Busquemos andar en comunión íntima con Dios hoy para que sea manifiesto a todos los que nos rodean que verdaderamente hay un Dios y ese Dios mora con su pueblo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,daniel,david,devocional,espíritu,santo,testimonio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_426-Zacarias_10_7</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-426-zacarias-10-7--41331381</link><description><![CDATA[«Y será Efraín como valiente, y se alegrará su corazón como a causa del vino; sus hijos también verán, y se alegrarán; su corazón se gozará en Jehová.» (Zacarías 10:7)<br /><br />Dios dio al profeta Zacarías esta preciosa promesa sobre la restauración del pueblo de Eraín. Un día ese pueblo rebelde se convertiría en un pueblo valiente y alegre, restaurados a la comunión con el Dios que en su pecado habían abandonado. La frase que más me llama la atención de este versículo es la última: el corazón de sus hijos se gozará en Jehová. Todos los que somos padres sabemos lo que es gozarnos en nuestros hijos. Verles triunfar en la vida hace desbordar nuestros corazones de gozo. Pero también nos da inmensa alegría verles gozarse en nosotros. No hay nada como el amor y la admiración de un hijo o una hija para conmover el corazón de sus padres. Pero si somos seguidores de Cristo, lo que más deseamos en esta vida es ver que nuestros hijos experimenten el gozo del Señor de forma continua en sus vidas. Conocer a Dios, amarle y servirle con sus vidas es lo mejor que podemos desear para nuestros hijos. Pero esta prometa me hace reflexionar: ¿estoy yo gozando del Señor en mi día a día? Una cosa es quererlo para mis hijos y otra es perseguirlo y vivirlo en mi propia vida.<br /><br />Debemos hacer todo lo posible dentro de nuestras posibilidades para gozarnos en la comunión diaria con nuestro Dios. Luego, que Dios nos use para contagiar a todos los que nos rodean con ese mismo gozo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41331381</guid><pubDate>Wed, 11 Dec 2024 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41331381/melp_426_zacarias_10_7.mp3" length="2998808" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y será Efraín como valiente, y se alegrará su corazón como a causa del vino; sus hijos también verán, y se alegrarán; su corazón se gozará en Jehová.» (Zacarías 10:7)

Dios dio al profeta Zacarías esta preciosa promesa sobre la restauración del...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y será Efraín como valiente, y se alegrará su corazón como a causa del vino; sus hijos también verán, y se alegrarán; su corazón se gozará en Jehová.» (Zacarías 10:7)<br /><br />Dios dio al profeta Zacarías esta preciosa promesa sobre la restauración del pueblo de Eraín. Un día ese pueblo rebelde se convertiría en un pueblo valiente y alegre, restaurados a la comunión con el Dios que en su pecado habían abandonado. La frase que más me llama la atención de este versículo es la última: el corazón de sus hijos se gozará en Jehová. Todos los que somos padres sabemos lo que es gozarnos en nuestros hijos. Verles triunfar en la vida hace desbordar nuestros corazones de gozo. Pero también nos da inmensa alegría verles gozarse en nosotros. No hay nada como el amor y la admiración de un hijo o una hija para conmover el corazón de sus padres. Pero si somos seguidores de Cristo, lo que más deseamos en esta vida es ver que nuestros hijos experimenten el gozo del Señor de forma continua en sus vidas. Conocer a Dios, amarle y servirle con sus vidas es lo mejor que podemos desear para nuestros hijos. Pero esta prometa me hace reflexionar: ¿estoy yo gozando del Señor en mi día a día? Una cosa es quererlo para mis hijos y otra es perseguirlo y vivirlo en mi propia vida.<br /><br />Debemos hacer todo lo posible dentro de nuestras posibilidades para gozarnos en la comunión diaria con nuestro Dios. Luego, que Dios nos use para contagiar a todos los que nos rodean con ese mismo gozo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,gozo,hijos,zacarías</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_046-Zacarias_2_5</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-046-zacarias-2-5--17280184</link><description><![CDATA[«Yo seré para ella, dice Jehová, muro de fuego en derredor, y para gloria estaré en medio de ella.» (Zacarías 2:5).<br /><br />Dios prometió a su pueblo elegido en los momentos difíciles después del cautiverio que su ciudad se volvería a construir. Pero si fijamos en el lenguaje, la promesa va mucho más allá que la simple construcción de una ciudad. La imagen que describe el profeta es interesantísima: la ciudad sin muro porque la gloria de Dios es un muro de fuego que protege por fuera y a la vez alumbra la ciudad por dentro. El verdadero cumplimiento de esta promesa se encuentra en Apocalipsis 21:23: una ciudad sin sol y luna porque ""el Cordero es su lumbrera"".<br /><br />Dios también quiere ser un fuego alrededor de nosotros y la gloria nuestra por dentro. No ha prometido que nada malo nos pueda pasar pero sí ha prometido guardarnos y estar con nosotros en cualquier prueba. Dejemos entonces que su gloria brille en nuestras vidas. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17280184</guid><pubDate>Tue, 10 Dec 2024 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17280184/melp_046_zacarias_2_5.mp3" length="2973203" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Yo seré para ella, dice Jehová, muro de fuego en derredor, y para gloria estaré en medio de ella.» (Zacarías 2:5).

Dios prometió a su pueblo elegido en los momentos difíciles después del cautiverio que su ciudad se volvería a construir. Pero si...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Yo seré para ella, dice Jehová, muro de fuego en derredor, y para gloria estaré en medio de ella.» (Zacarías 2:5).<br /><br />Dios prometió a su pueblo elegido en los momentos difíciles después del cautiverio que su ciudad se volvería a construir. Pero si fijamos en el lenguaje, la promesa va mucho más allá que la simple construcción de una ciudad. La imagen que describe el profeta es interesantísima: la ciudad sin muro porque la gloria de Dios es un muro de fuego que protege por fuera y a la vez alumbra la ciudad por dentro. El verdadero cumplimiento de esta promesa se encuentra en Apocalipsis 21:23: una ciudad sin sol y luna porque ""el Cordero es su lumbrera"".<br /><br />Dios también quiere ser un fuego alrededor de nosotros y la gloria nuestra por dentro. No ha prometido que nada malo nos pueda pasar pero sí ha prometido guardarnos y estar con nosotros en cualquier prueba. Dejemos entonces que su gloria brille en nuestras vidas. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,gloria,presencia,zacarías</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/9de63c88b04924e6135468a672e7e302.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_423-Ezequiel_48_35</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-423-ezequiel-48-35--41248553</link><description><![CDATA[«En derredor tendrá dieciocho mil cañas. Y el nombre de la ciudad desde aquel día será Jehová-sama.» (Ezequiel 48:35)<br /><br />El libro de Ezequiel termina con una larga descripción del pueblo de Dios restaurado, viviendo en comunión con su Redentor. Encontramos una descripción detallada de su templo y el territorio. Pero en medio de ese territorio alrededor del nuevo templo se encuentra una ciudad que corresponde a Jerusalén. Pero desde aquel día en adelante el nombre se habrá cambiado a Jehová-sama, literalmente, Jehová allí. El nombre actual de Jerusalén significa “ciudad de paz”. Si conocemos un poco de su historia a lo largo de los siglos, ese nombre casi parece paradójico ya que Jerusalén tiene una larga historia de conflictos que se extiende hasta el día de hoy. Pero un día Jerusalén será el centro de la paz verdadera, no porque los hombres por fin hayan logrado la paz, sino porque, como vemos en ese nuevo nombre, Jehová estará allí. La presencia de Jehová es lo único que puede traer la verdadera paz. Si hemos puesto nuestra fe en Cristo, todo esto debe sonar familiar porque Cristo tomó nuestro pecado sobre sí para darnos la verdadera paz al salvarnos y al hacer morar su Espíritu en nosotros. Después de todo, su título, Emanuel, Dios con nosotros, hace eco del fin del libro de las visiones proféticas de Ezequiel.<br /><br />Demos gracias hoy por la paz que tenemos en Cristo, el mensaje de la redención es y siempre será que el Señor está con nosotros. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41248553</guid><pubDate>Mon, 09 Dec 2024 05:40:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41248553/melp_423_ezequiel_48_35.mp3" length="2998809" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«En derredor tendrá dieciocho mil cañas. Y el nombre de la ciudad desde aquel día será Jehová-sama.» (Ezequiel 48:35)

El libro de Ezequiel termina con una larga descripción del pueblo de Dios restaurado, viviendo en comunión con su Redentor....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«En derredor tendrá dieciocho mil cañas. Y el nombre de la ciudad desde aquel día será Jehová-sama.» (Ezequiel 48:35)<br /><br />El libro de Ezequiel termina con una larga descripción del pueblo de Dios restaurado, viviendo en comunión con su Redentor. Encontramos una descripción detallada de su templo y el territorio. Pero en medio de ese territorio alrededor del nuevo templo se encuentra una ciudad que corresponde a Jerusalén. Pero desde aquel día en adelante el nombre se habrá cambiado a Jehová-sama, literalmente, Jehová allí. El nombre actual de Jerusalén significa “ciudad de paz”. Si conocemos un poco de su historia a lo largo de los siglos, ese nombre casi parece paradójico ya que Jerusalén tiene una larga historia de conflictos que se extiende hasta el día de hoy. Pero un día Jerusalén será el centro de la paz verdadera, no porque los hombres por fin hayan logrado la paz, sino porque, como vemos en ese nuevo nombre, Jehová estará allí. La presencia de Jehová es lo único que puede traer la verdadera paz. Si hemos puesto nuestra fe en Cristo, todo esto debe sonar familiar porque Cristo tomó nuestro pecado sobre sí para darnos la verdadera paz al salvarnos y al hacer morar su Espíritu en nosotros. Después de todo, su título, Emanuel, Dios con nosotros, hace eco del fin del libro de las visiones proféticas de Ezequiel.<br /><br />Demos gracias hoy por la paz que tenemos en Cristo, el mensaje de la redención es y siempre será que el Señor está con nosotros. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,ezequiel,paz</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_692-Ezequiel_43_7</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-692-ezequiel-43-7--52124137</link><description><![CDATA[«y me dijo: Hijo de hombre, este es el lugar de mi trono, el lugar donde posaré las plantas de mis pies, en el cual habitaré entre los hijos de Israel para siempre» (Ezequiel 43:7a)<br /><br />En los capítulos 40-45, leemos una descripción detallada de un templo que no corresponde con ningún templo que jamás se haya edificado en Israel. Muchos intérpretes entienden que este templo será construido durante el reino milenario de Cristo en la tierra. Pero también es verdad que esta sección del libro nos ayuda a comprondender que incluso en el peor momento de la historia de Judá, cuando los babilonios habían destruido el gran templo de Salomón, Dios permite que Ezequiel vea un templo perfecto que jamás sería profanado por ejércitos enemigos ni tampoco por sacerdotes falsos. Es un templo dónde entra la gloria de Dios (43:3 contrastado con Ezequiel 10:19 cuando la gloria de Dios abandonó el templo de Judá) y permanece para siempre. Es el lugar dónde Dios promete morar con su pueblo para siempre (ver también Ezequiel 37:28). Es fácil perdernos en los detalles de este templo, pero lo que debemos mantener en mente es la realidad que comunican: el plan de Dios es morar en medio de su pueblo para siempre en perfecta comunión. Por eso encontramos que este templo debía causar vergüenza en el pueblo de Dios, llevándolos a darse cuenta de como se habían desviado del plan de Dios (Ezequiel 43:11). En nuestros días, Dios no tiene un templo físico con un trono terrenal. Más bien somos nosotros el templo del Espíritu Santo y Dios debe reinar en nuestra vida.<br /><br />Andemos hoy en santidad, obedeciendo la dirección del Espíritu de Dios, cumpliendo así una profecía de lo que un día será una realidad eterna, el testimonio del santo reino de Dios con su pueblo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/52124137</guid><pubDate>Sat, 07 Dec 2024 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/52124137/melp_692_ezequiel_43_7.mp3" length="4189870" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«y me dijo: Hijo de hombre, este es el lugar de mi trono, el lugar donde posaré las plantas de mis pies, en el cual habitaré entre los hijos de Israel para siempre» (Ezequiel 43:7a)&#13;
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En los capítulos 40-45, leemos una descripción detallada de un...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«y me dijo: Hijo de hombre, este es el lugar de mi trono, el lugar donde posaré las plantas de mis pies, en el cual habitaré entre los hijos de Israel para siempre» (Ezequiel 43:7a)<br /><br />En los capítulos 40-45, leemos una descripción detallada de un templo que no corresponde con ningún templo que jamás se haya edificado en Israel. Muchos intérpretes entienden que este templo será construido durante el reino milenario de Cristo en la tierra. Pero también es verdad que esta sección del libro nos ayuda a comprondender que incluso en el peor momento de la historia de Judá, cuando los babilonios habían destruido el gran templo de Salomón, Dios permite que Ezequiel vea un templo perfecto que jamás sería profanado por ejércitos enemigos ni tampoco por sacerdotes falsos. Es un templo dónde entra la gloria de Dios (43:3 contrastado con Ezequiel 10:19 cuando la gloria de Dios abandonó el templo de Judá) y permanece para siempre. Es el lugar dónde Dios promete morar con su pueblo para siempre (ver también Ezequiel 37:28). Es fácil perdernos en los detalles de este templo, pero lo que debemos mantener en mente es la realidad que comunican: el plan de Dios es morar en medio de su pueblo para siempre en perfecta comunión. Por eso encontramos que este templo debía causar vergüenza en el pueblo de Dios, llevándolos a darse cuenta de como se habían desviado del plan de Dios (Ezequiel 43:11). En nuestros días, Dios no tiene un templo físico con un trono terrenal. Más bien somos nosotros el templo del Espíritu Santo y Dios debe reinar en nuestra vida.<br /><br />Andemos hoy en santidad, obedeciendo la dirección del Espíritu de Dios, cumpliendo así una profecía de lo que un día será una realidad eterna, el testimonio del santo reino de Dios con su pueblo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>biblia,comunión,devocional,ezequiel</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/2f97838dd1a934e08f4738ad0f6c61ba.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_691-Ezequiel_39_7</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-691-ezequiel-39-7--52113860</link><description><![CDATA[«Y haré notorio mi santo nombre en medio de mi pueblo Israel, y nunca más dejaré profanar mi santo nombre; y sabrán las naciones que yo soy Jehová, el Santo en Israel.» (Ezequiel 39:7)<br /><br />En los capítulos 38-39 de Ezequiel encontramos una profecía sobre Gog y Magog, nombres conectados a una nación situada al norte de Israel que un día atacará a Israel y será derrotada por Dios. Hablamos de este ataque en futuro porque volvemos a encontrar una profecía de esta batalla en Apocalipsis 20:8, al final del reino milenario de Cristo en la tierra. Allí encontramos que la batalla termina cuando “de Dios descendió fuego del cielo, y los consumió”. Pero el aspecto más importante de esta profecía es el propósito de la intervención divina en la derrota de este ejército del norte. Dios dice que serán derrotados para hacer notorio el santo nombre de Dios. La derrota del diablo y de las multitudes rebeldes que le siguen será un testimonio eterno a la santidad y al poder de Dios. Tal como ocurrió con el éxodo de los hebreos de Egipto bajo Moisés, toda la tierra tendrá que reconocer quién es y cómo es Dios. Hoy tú y yo tenemos el mismo privilegio. En las victorias sobre las tentaciones y sobre el pecado en nuestras vidas, Dios quiere hacer notorio su santidad y su poder. Quiere que las personas que nos rodeen sepan quién es nuestro Dios.<br /><br />Obedezcamos la dirección del Espíritu Santo, llenos de su poder, para gozar de victoria espiritual. Y así seremos testimonios vivos ante un mundo perdido de la santidad y del poder de nuestro Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/52113860</guid><pubDate>Fri, 06 Dec 2024 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/52113860/melp_691_ezequiel_39_7.mp3" length="4189733" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y haré notorio mi santo nombre en medio de mi pueblo Israel, y nunca más dejaré profanar mi santo nombre; y sabrán las naciones que yo soy Jehová, el Santo en Israel.» (Ezequiel 39:7)&#13;
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En los capítulos 38-39 de Ezequiel encontramos una profecía...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y haré notorio mi santo nombre en medio de mi pueblo Israel, y nunca más dejaré profanar mi santo nombre; y sabrán las naciones que yo soy Jehová, el Santo en Israel.» (Ezequiel 39:7)<br /><br />En los capítulos 38-39 de Ezequiel encontramos una profecía sobre Gog y Magog, nombres conectados a una nación situada al norte de Israel que un día atacará a Israel y será derrotada por Dios. Hablamos de este ataque en futuro porque volvemos a encontrar una profecía de esta batalla en Apocalipsis 20:8, al final del reino milenario de Cristo en la tierra. Allí encontramos que la batalla termina cuando “de Dios descendió fuego del cielo, y los consumió”. Pero el aspecto más importante de esta profecía es el propósito de la intervención divina en la derrota de este ejército del norte. Dios dice que serán derrotados para hacer notorio el santo nombre de Dios. La derrota del diablo y de las multitudes rebeldes que le siguen será un testimonio eterno a la santidad y al poder de Dios. Tal como ocurrió con el éxodo de los hebreos de Egipto bajo Moisés, toda la tierra tendrá que reconocer quién es y cómo es Dios. Hoy tú y yo tenemos el mismo privilegio. En las victorias sobre las tentaciones y sobre el pecado en nuestras vidas, Dios quiere hacer notorio su santidad y su poder. Quiere que las personas que nos rodeen sepan quién es nuestro Dios.<br /><br />Obedezcamos la dirección del Espíritu Santo, llenos de su poder, para gozar de victoria espiritual. Y así seremos testimonios vivos ante un mundo perdido de la santidad y del poder de nuestro Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,ezequiel,testimonio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/f9681f4f60c5f0d8338dfb0f111b8bc9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_690-Ezequiel_37_6</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-690-ezequiel-37-6--52101776</link><description><![CDATA[«Y pondré tendones sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová.» (Ezequiel 37:6)<br /><br />Quizás la visión más famosa del libro de Ezequiel es la del valle de los huesos secos. El profeta vio un valle lleno de huesos esparcidos, donde una gran multitud había muerto hacía tiempo. Conforme al mandamiento de Dios, Ezequiel empezó a profetizar sobre los huesos y no sólo se juntaron los huesos sino que crecieron tendones y carne, restaurando los cuerpos, pero todavía no había vida en ellos. Luego profetizó otra vez y el Espíritu entró en ellos. La escena refleja el relato de la creación de Adán. Dios formó el cuerpo de Adán, pero no llegó a ser un alma viviente hasta que Dios sopló en su nariz aliento de vida. El contexto de esta visión es una profecía sobre la nación de Israel (ver 37:14). Ahora mismo, la nación de Israel ha sido restaurada tras siglos de no tener su tierra, pero todavía están esperando aquel momento en que reconocerán a su Mesías traspasado y el Espíritu producirá en ellos la vida espiritual. Pero esta visión también describe la situación de cada uno de nosotros que hemos puesto nuestra fe en Cristo. Con el pecado de Adán, morimos, pero al arrepentirnos y creer en el Evangelio, el Espíritu de Dios produjo vida en nosotros. Sólo Dios podría producir vida espiritual de huesos secos.<br /><br />A veces vemos a personas alrededor de nosotros que espiritualmente son huesos secos y nos parece que es imposible que reconozcan a Dios. Sigamos fieles a Dios, confiando que Él usará su palabra para transformar huesos en cuerpos y llenarlos con vida espiritual por su Espíritu. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/52101776</guid><pubDate>Thu, 05 Dec 2024 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/52101776/melp_690_ezequiel_37_6.mp3" length="4189815" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y pondré tendones sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová.» (Ezequiel 37:6)&#13;
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Quizás la visión más famosa del libro de Ezequiel es la del valle...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y pondré tendones sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová.» (Ezequiel 37:6)<br /><br />Quizás la visión más famosa del libro de Ezequiel es la del valle de los huesos secos. El profeta vio un valle lleno de huesos esparcidos, donde una gran multitud había muerto hacía tiempo. Conforme al mandamiento de Dios, Ezequiel empezó a profetizar sobre los huesos y no sólo se juntaron los huesos sino que crecieron tendones y carne, restaurando los cuerpos, pero todavía no había vida en ellos. Luego profetizó otra vez y el Espíritu entró en ellos. La escena refleja el relato de la creación de Adán. Dios formó el cuerpo de Adán, pero no llegó a ser un alma viviente hasta que Dios sopló en su nariz aliento de vida. El contexto de esta visión es una profecía sobre la nación de Israel (ver 37:14). Ahora mismo, la nación de Israel ha sido restaurada tras siglos de no tener su tierra, pero todavía están esperando aquel momento en que reconocerán a su Mesías traspasado y el Espíritu producirá en ellos la vida espiritual. Pero esta visión también describe la situación de cada uno de nosotros que hemos puesto nuestra fe en Cristo. Con el pecado de Adán, morimos, pero al arrepentirnos y creer en el Evangelio, el Espíritu de Dios produjo vida en nosotros. Sólo Dios podría producir vida espiritual de huesos secos.<br /><br />A veces vemos a personas alrededor de nosotros que espiritualmente son huesos secos y nos parece que es imposible que reconozcan a Dios. Sigamos fieles a Dios, confiando que Él usará su palabra para transformar huesos en cuerpos y llenarlos con vida espiritual por su Espíritu. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,evangelización,ezequiel,vida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/d5e3285fe414d86387f42dfac221359a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_262-Ezequiel_34_23</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-262-ezequiel-34-23--21760512</link><description><![CDATA[«Y levantaré sobre ellas a un pastor, y él las apacentará; a mi siervo David, él las apacentará, y él les será por pastor.» (Ezequiel 34:23)<br /><br />En este capítulo Dios denuncia por medio del profeta Ezequiel a los líderes religiosos de su pueblo bajo la figura de los pastores de ovejas. En vez de cuidar y guiar al pueblo en lo espiritual, aquellos sacerdotes y profetas se habían aprovechado egoístamente del pueblo. Aquí Dios los compara con pastores que sólo piensan en engordar el rebaño para su propio provecho. La verdad es que cualquier autoridad humana corre el riesgo de abusar del poder. Pero lo bonito aquí es que el mensaje de Dios no se queda en una denuncia de abusos solamente. Dios sigue adelante con una promesa. Sin embargo, noto que la promesa no habla de otros pastores, sino de ¡otro Pastor! Es la promesa de Mesías, el Ungido de Dios que vendría para apacentar el rebaño y cuidarlo. Por lo tanto no es sorprendente que Jesús se presentara como el Buen Pastor, el que vino para dar su vida por la ovejas. Jesús no vino para aprovecharse de las ovejas y usarlas para sus propios propósitos. Vino para entregarse por nosotros para rescatarnos de la condenación que merecíamos por nuestros pecados.<br /><br />Cristo es nuestro Buen Pastor. Nos apacienta en lugares delicados y hasta nos acompaña por el valle de la sombra de muerte. Con un Pastor así no tenemos nada que temer porque nada nos faltará. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/21760512</guid><pubDate>Wed, 04 Dec 2024 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/21760512/melp_262_ezequiel_34_23.mp3" length="3001935" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y levantaré sobre ellas a un pastor, y él las apacentará; a mi siervo David, él las apacentará, y él les será por pastor.» (Ezequiel 34:23)

En este capítulo Dios denuncia por medio del profeta Ezequiel a los líderes religiosos de su pueblo bajo la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y levantaré sobre ellas a un pastor, y él las apacentará; a mi siervo David, él las apacentará, y él les será por pastor.» (Ezequiel 34:23)<br /><br />En este capítulo Dios denuncia por medio del profeta Ezequiel a los líderes religiosos de su pueblo bajo la figura de los pastores de ovejas. En vez de cuidar y guiar al pueblo en lo espiritual, aquellos sacerdotes y profetas se habían aprovechado egoístamente del pueblo. Aquí Dios los compara con pastores que sólo piensan en engordar el rebaño para su propio provecho. La verdad es que cualquier autoridad humana corre el riesgo de abusar del poder. Pero lo bonito aquí es que el mensaje de Dios no se queda en una denuncia de abusos solamente. Dios sigue adelante con una promesa. Sin embargo, noto que la promesa no habla de otros pastores, sino de ¡otro Pastor! Es la promesa de Mesías, el Ungido de Dios que vendría para apacentar el rebaño y cuidarlo. Por lo tanto no es sorprendente que Jesús se presentara como el Buen Pastor, el que vino para dar su vida por la ovejas. Jesús no vino para aprovecharse de las ovejas y usarlas para sus propios propósitos. Vino para entregarse por nosotros para rescatarnos de la condenación que merecíamos por nuestros pecados.<br /><br />Cristo es nuestro Buen Pastor. Nos apacienta en lugares delicados y hasta nos acompaña por el valle de la sombra de muerte. Con un Pastor así no tenemos nada que temer porque nada nos faltará. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,cristo,david,devocional,ezequiel,mesías,pastor</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_689-Ezequiel_29_7</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-689-ezequiel-29-7--52082037</link><description><![CDATA[«Cuando te tomaron con la mano, te quebraste, y les rompiste todo el hombro; y cuando se apoyaron en ti, te quebraste, y les rompiste sus lomos enteramente.» (Ezequiel 29:7)<br /><br />Tras denunciar el pecado de las naciones vecinas de Judá (25), Dios dirigió su profeta con un mensaje de juicio contra dos de las naciones más poderosas de su día: Tiro (26-28) y Egipto (29-32). Compara Egipto a un báculo de caña en el cual Israel se había apoyado. No obstante, este báculo se había roto y los fragmentos puntiagudos habían perforado la mano de los que confiaban en ellos. Es interesante notar que es exactamente como los asirios habían advertido a Ezequías y al pueblo de Jerusalén cuando atacaron la ciudad una generación anterior (ver Isaías 36:6). El pueblo de Dios había insistido en confiar en sus aliados mientras abandonaban a su Dios, y ahora, al juzgar Dios a Egipto por sus pecados, el pueblo de Dios sufre la desilusión y el desánimo al ver la destrucción de la nación en quien confiaban. Pero en este mensaje de juicio contra Egipto, debemos escuchar una invitación a confiar en Dios, el único que jamás nos defraudará. Como predicaba el profeta Jeremías: “Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová. […] Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová.” (Jeremías 17:5, 7). Si confiamos en nosotros mismos o en los que nos rodean, tarde o temprano sufriremos el dolor de la traición o la defraudación. Pero si confiamos en nuestro Dios, jamás nos abandonará. <br /><br />Busquemos confiar más plenamente en Dios hoy en todo lo que hacemos. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/52082037</guid><pubDate>Tue, 03 Dec 2024 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/52082037/melp_689_ezequiel_29_7.mp3" length="4189836" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Cuando te tomaron con la mano, te quebraste, y les rompiste todo el hombro; y cuando se apoyaron en ti, te quebraste, y les rompiste sus lomos enteramente.» (Ezequiel 29:7)&#13;
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Tras denunciar el pecado de las naciones vecinas de Judá (25), Dios...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Cuando te tomaron con la mano, te quebraste, y les rompiste todo el hombro; y cuando se apoyaron en ti, te quebraste, y les rompiste sus lomos enteramente.» (Ezequiel 29:7)<br /><br />Tras denunciar el pecado de las naciones vecinas de Judá (25), Dios dirigió su profeta con un mensaje de juicio contra dos de las naciones más poderosas de su día: Tiro (26-28) y Egipto (29-32). Compara Egipto a un báculo de caña en el cual Israel se había apoyado. No obstante, este báculo se había roto y los fragmentos puntiagudos habían perforado la mano de los que confiaban en ellos. Es interesante notar que es exactamente como los asirios habían advertido a Ezequías y al pueblo de Jerusalén cuando atacaron la ciudad una generación anterior (ver Isaías 36:6). El pueblo de Dios había insistido en confiar en sus aliados mientras abandonaban a su Dios, y ahora, al juzgar Dios a Egipto por sus pecados, el pueblo de Dios sufre la desilusión y el desánimo al ver la destrucción de la nación en quien confiaban. Pero en este mensaje de juicio contra Egipto, debemos escuchar una invitación a confiar en Dios, el único que jamás nos defraudará. Como predicaba el profeta Jeremías: “Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová. […] Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová.” (Jeremías 17:5, 7). Si confiamos en nosotros mismos o en los que nos rodean, tarde o temprano sufriremos el dolor de la traición o la defraudación. Pero si confiamos en nuestro Dios, jamás nos abandonará. <br /><br />Busquemos confiar más plenamente en Dios hoy en todo lo que hacemos. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,ezequiel</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/16b0217eb5b09709dcb8f69050a778d0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_688-Ezequiel_28_6</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-688-ezequiel-28-6--52070622</link><description><![CDATA[«Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: Por cuanto pusiste tu corazón como corazón de Dios, por tanto, he aquí yo traigo sobre ti extranjeros, los fuertes de las naciones, que desenvainarán sus espadas contra la hermosura de tu sabiduría, y mancharán tu esplendor.» (Ezequiel 28:6-7)<br /><br />En la parte central del libro de Ezequiel, encontramos una serie de profecías contra las naciones paganas alrededor de Israel. Pero lo que estaba denunciando el profeta en esas naciones paganas era la misma cosa que había estado denunciando en su propia nación. En esta sección, Ezequiel denuncia a Tiro y específicamente, su príncipe. Tal como hizo Isaías (14:13-14), la denuncia se hace bajo la figura del juicio contra el rebelde Lucifer. El rey de Tiro se veía a sí mismo como un dios (28:2), lleno de sabiduría para conocer misterios (28:3) y grandemente enriquecido (28:4-5). Tal como hizo Lucifer, el rey de Tiro dejó que las bendiciones de Dios le llevaran al orgullo de creer que era como Dios. Pero Ezequiel anuncia la destrucción total de este príncipe y su glorioso reino que se convertiría en una roca en el mar donde los pescadores tenderían sus redes (26:5). Pero este mensaje también era para Israel, como lo es también para nosotros. Cada vez que experimentamos las bendiciones de Dios, corremos el riesgo de creer que estos regalos son el resultado de nuestros esfuerzos y destrezas. El orgullo espiritual es muy sutil y siempre trae destrucción.<br /><br />Aprendamos de Lucifer y el príncipe de Tiro. Vayamos a Dios en humilde gratitud hoy reconociendo “toda buena dádiva y todo don perfecto [que] desciende de lo alto, del Padre de las luces” (Santiago 1:17a). (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/52070622</guid><pubDate>Mon, 02 Dec 2024 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/52070622/melp_688_ezequiel_28_6.mp3" length="4189730" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: Por cuanto pusiste tu corazón como corazón de Dios, por tanto, he aquí yo traigo sobre ti extranjeros, los fuertes de las naciones, que desenvainarán sus espadas contra la hermosura de tu sabiduría, y...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: Por cuanto pusiste tu corazón como corazón de Dios, por tanto, he aquí yo traigo sobre ti extranjeros, los fuertes de las naciones, que desenvainarán sus espadas contra la hermosura de tu sabiduría, y mancharán tu esplendor.» (Ezequiel 28:6-7)<br /><br />En la parte central del libro de Ezequiel, encontramos una serie de profecías contra las naciones paganas alrededor de Israel. Pero lo que estaba denunciando el profeta en esas naciones paganas era la misma cosa que había estado denunciando en su propia nación. En esta sección, Ezequiel denuncia a Tiro y específicamente, su príncipe. Tal como hizo Isaías (14:13-14), la denuncia se hace bajo la figura del juicio contra el rebelde Lucifer. El rey de Tiro se veía a sí mismo como un dios (28:2), lleno de sabiduría para conocer misterios (28:3) y grandemente enriquecido (28:4-5). Tal como hizo Lucifer, el rey de Tiro dejó que las bendiciones de Dios le llevaran al orgullo de creer que era como Dios. Pero Ezequiel anuncia la destrucción total de este príncipe y su glorioso reino que se convertiría en una roca en el mar donde los pescadores tenderían sus redes (26:5). Pero este mensaje también era para Israel, como lo es también para nosotros. Cada vez que experimentamos las bendiciones de Dios, corremos el riesgo de creer que estos regalos son el resultado de nuestros esfuerzos y destrezas. El orgullo espiritual es muy sutil y siempre trae destrucción.<br /><br />Aprendamos de Lucifer y el príncipe de Tiro. Vayamos a Dios en humilde gratitud hoy reconociendo “toda buena dádiva y todo don perfecto [que] desciende de lo alto, del Padre de las luces” (Santiago 1:17a). 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En Ezequiel 13:5 Dios condenó a estos falsos profetas por no cumplir con su función, usando el mismo tipo de lenguaje que emplea aquí. El trabajo del profeta era levantar un muro alrededor del pueblo para protegerles de ir tras sus deseos pecaminosos y llamarles al arrepentimiento y la fe en Dios. Específicamente aquí, Dios le dice a Ezequiel que había buscado a un profeta así pero no lo encontró. Ahora bien, no era porque faltaban personas dispuestas. En Jerusalén en estos momentos estaba el profeta Jeremías con su fiel ayudante, Baruc. El problema era que los moradores de Jerusalén habían rechazado a Jeremías y no escuchaban su mensaje. Ni Jeremías ni Ezequiel pudieron frenar el juicio de Dios que venía contra la rebelde ciudad. Pero jamás dejaron de anunciar el mensaje de Dios. Dios sigue buscando a personas para ser un testimonio de Él ante una generación pecadora que va rumbo a la destrucción. Quiere que cada uno de nosotros seamos un vallado, que nos pongamos en la brecha a favor de nuestros amigos, vecinos y familiares.<br /><br />Busquemos maneras hoy de ponernos en esta brecha para anunciar el evangelio. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41189376</guid><pubDate>Sat, 30 Nov 2024 05:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41189376/melp_420_ezequiel_22_30.mp3" length="2998155" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé.» (Ezequiel 22:30)

Igual que había dicho Dios al profeta Isaías y también a Jeremías, dijo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé.» (Ezequiel 22:30)<br /><br />Igual que había dicho Dios al profeta Isaías y también a Jeremías, dijo a Ezequiel que al buscar a un intercesor, no encontró ninguno. Tristemente, lo que abundaba en Jerusalén en el ocaso del reino de Judá eran falsos profetas. En Ezequiel 13:5 Dios condenó a estos falsos profetas por no cumplir con su función, usando el mismo tipo de lenguaje que emplea aquí. El trabajo del profeta era levantar un muro alrededor del pueblo para protegerles de ir tras sus deseos pecaminosos y llamarles al arrepentimiento y la fe en Dios. Específicamente aquí, Dios le dice a Ezequiel que había buscado a un profeta así pero no lo encontró. Ahora bien, no era porque faltaban personas dispuestas. En Jerusalén en estos momentos estaba el profeta Jeremías con su fiel ayudante, Baruc. El problema era que los moradores de Jerusalén habían rechazado a Jeremías y no escuchaban su mensaje. Ni Jeremías ni Ezequiel pudieron frenar el juicio de Dios que venía contra la rebelde ciudad. Pero jamás dejaron de anunciar el mensaje de Dios. Dios sigue buscando a personas para ser un testimonio de Él ante una generación pecadora que va rumbo a la destrucción. Quiere que cada uno de nosotros seamos un vallado, que nos pongamos en la brecha a favor de nuestros amigos, vecinos y familiares.<br /><br />Busquemos maneras hoy de ponernos en esta brecha para anunciar el evangelio. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,evangelización,ezequías,intercesión</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_687-Ezequiel_19_14</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-687-ezequiel-19-14--52048660</link><description><![CDATA[«Y ha salido fuego de la vara de sus ramas, que ha consumido su fruto, y no ha quedado en ella vara fuerte para cetro de rey. Endecha es esta, y de endecha servirá.» (Ezequiel 19:14)<br /><br />Dios dio al profeta Ezequiel esta canción fúnebre contra los reyes de Judá. La canción primeramente compara los reyes de Judá con leoncillos que desgarraban la presa y devoraban a hombres (19:3, 6). En aquellos tiempos cuando un león amenazaba una ciudad, se levantaban los hombres para capturar el león en una fosa y lo encadenaban. Es precisamente lo que haría el faraón de Egipto con Joacaz (2 Reyes 23:33-34). Lo mismo pasó con su hermano, Joaquín. Ezequiel lo llama otro leoncillo que devoraba a hombres (ver 2 Reyes 24:4) y esta vez vino el rey de Babilonia para llevarle en jaula y cadenas como si fuera un animal. La siguiente estrofa cambia la imagen a una vid que producía cetros reales. Pero los mismos reyes se destruyeron a sí mismos con su rebelión y pecado. Llama la atención que Ezequiel enfoca en el fracaso de los leones y de la vid, porque así de esta manera nos lleva a buscar el verdadero león de Judá (Génesis 49:9, Apocalipsis 5:5) y la vid verdadera (Juan 15:1). El fracaso de los ungidos de Dios nos prepara para el perfecto Unigdo de Dios que un día devorará los enemigos de Dios y juzgará con fuego a los sarmientos que no permanecieron en la vid.<br /><br />Si nuestra fe está en Cristo, el León de Judá, y estamos conectados a esa vid verdadera y si su fruto abunda en nosotros, no hay temor porque nadie apresará ese León y su fruto permanecerá. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/52048660</guid><pubDate>Fri, 29 Nov 2024 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/52048660/melp_687_ezequiel_19_14.mp3" length="4189706" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y ha salido fuego de la vara de sus ramas, que ha consumido su fruto, y no ha quedado en ella vara fuerte para cetro de rey. Endecha es esta, y de endecha servirá.» (Ezequiel 19:14)&#13;
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Dios reveló al profeta Ezequiel la gravedad del pecado de su pueblo con una...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«para que te acuerdes y te avergüences, y nunca más abras la boca, a causa de tu vergüenza, cuando yo perdone todo lo que hiciste, dice Jehová el Señor.» (Ezequiel 16:63)<br /><br />Dios reveló al profeta Ezequiel la gravedad del pecado de su pueblo con una ilustración gráfica de inmoralidad. La idolatría era tan abundante y tan grave que el castigo de Dios ya era ineludible. Pero al final del capítulo, encontramos este versículo que sorprendentemente habla del perdón de Dios. Sinceramente, después de leer todo el capítulo, yo no esperaba leer sobre el perdón. El pueblo de Judá había rechazado a su Dios siguiendo imágenes e ídolos vergonzosos, pero Dios no había terminado con ellos. Su gracia se muestra en esta promesa de perdón que vendría gracias a la obra del Mesías en la cruz. Así es la misericordia de nuestro Dios para con los que arrepentidos vienen a Él por medio de la fe en el sacrificio de Cristo en la cruz. La misericordia y el perdón de Dios dejan al pecador sin palabras, avergonzado de su pasado pero agradecido por su inmerecida posición en Cristo.<br /><br />En Cristo nosotros hemos sido rescatados y debemos siempre sentir esa gratitud. Pero también me encanta pensar que un día, el acusador, satanás, será avergonzado contemplando la gran misericordia y el perdón de Dios para con su pueblo y jamás podrá volver a abrir la boca en acusación del pueblo redimido de Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,ezequiel,perdon</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_001 - Ezequiel_11_19-20</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-001-ezequiel-11-19-20--16661944</link><description><![CDATA[«Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne, para que anden en mis ordenanzas, y guarden mis decretos y los cumplan, y me sean por pueblo, y yo sea a ellos por Dios.» Ezequiel 11:19-20<br /><br />Nuestra condición natural se describe aquí como un corazón de piedra: duro, pesado, lejos de gozar de vida en la presencia de Dios. Pero Dios promete transformar el corazón de piedra en uno de carne: tierno, suave, y sobre todo, vivo. El resultado de esta transformación milagrosa de corazón se ve en la vida. En vez de rebelarnos contra los mandamientos de Dios, empezamos a desear obedecer y cumplir su voluntad. También se ve en una nueva relación. Gozamos de ser el pueblo o los hijos de Dios y Él es nuestro Dios, nuestro Padre.<br /><br />¿Cómo es tu corazón hoy? Se notará en la manera en que andas. Dios busca una relación exclusiva con nosotros. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16661944</guid><pubDate>Wed, 27 Nov 2024 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16661944/mdlp_001_ezequiel_11_19_20.mp3" length="2978562" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne, para que anden en mis ordenanzas, y guarden mis decretos y los cumplan, y me sean por pueblo, y...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne, para que anden en mis ordenanzas, y guarden mis decretos y los cumplan, y me sean por pueblo, y yo sea a ellos por Dios.» Ezequiel 11:19-20<br /><br />Nuestra condición natural se describe aquí como un corazón de piedra: duro, pesado, lejos de gozar de vida en la presencia de Dios. Pero Dios promete transformar el corazón de piedra en uno de carne: tierno, suave, y sobre todo, vivo. El resultado de esta transformación milagrosa de corazón se ve en la vida. En vez de rebelarnos contra los mandamientos de Dios, empezamos a desear obedecer y cumplir su voluntad. También se ve en una nueva relación. Gozamos de ser el pueblo o los hijos de Dios y Él es nuestro Dios, nuestro Padre.<br /><br />¿Cómo es tu corazón hoy? Se notará en la manera en que andas. Dios busca una relación exclusiva con nosotros. 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Entre ellos el profeta ve a otro hombre que parece fuera de lugar, un escribano con su tintero y pluma. La voz divina envía al escribano a pasar por la ciudad para marcar a toda persona arrepentida, los que gemían y clamaban a Dios a causa de la idolatría y la infidelidad a Dios. Tras él salieron los hombres matando a los que no tenían la marca de Dios en su frente. Cuando Ezequiel vio la escena, intercedió por el pueblo, y en contestación volvió el escribano afirmando su obediencia. Sus palabras hablan del perfecto cumplimiento de la voluntad de Dios en marcar a cada uno de los que pertenecían al Israel espiritual, pero también dan contestación al profeta. Dios no se olvidó del remanente de su pueblo. Es interesante que en el libro final de la Biblia volvemos a una escena parecida. Dios marca a cada uno de los suyos y ninguno de ellos perecerá bajo el castigo de Satanás y los suyos. El mensaje está claro: Dios conoce a los suyos y jamás los olvidará. Cristo cumplió perfectamente la voluntad divina en rescatarnos y redimirnos del juicio venidero.<br /><br />Si hemos puesto nuestra fe en lo que Cristo hizo por nosotros en la cruz, hemos sido marcados como el remanente de Dios para que nosotros también podamos obedecer en todo lo que nos ha mandado el Señor. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/52012938</guid><pubDate>Tue, 26 Nov 2024 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/52012938/melp_686_ezequiel_9_11.mp3" length="4189765" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y he aquí que el varón vestido de lino, que tenía el tintero a su cintura, respondió una palabra, diciendo: He hecho conforme a todo lo que me mandaste.» (Ezequiel 9:11)&#13;
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El libro de lamentaciones contiene oraciones de lamento y arrepentimiento...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«El aliento de nuestras vidas, el ungido de Jehová, De quien habíamos dicho: A su sombra tendremos vida entre las naciones, fue apresado en sus lazos.» (Lamentaciones 4:20)<br /><br />El libro de lamentaciones contiene oraciones de lamento y arrepentimiento que ofrece el profeta Jeremías a favor de los habitantes de Jerusalén tras el cautiverio. Al final de la poesía del capítulo 4, el profeta confiesa su confianza equivocada. Ellos habían mirado hacia su rey para protegerles y liberarles de sus enemigos. Sedequías era un ungido, o literalmente un mesías, de Jehová, el que Jeremías describe como el aliento de nuestras vidas. Emplea aquí la misma frase de la creación de Adán, el soplo de vida que recibió Adán que le convirtió en ser viviente, la imagen y semejanza de Dios. Jerusalén se había cobijado en la sombra protectora de sus reyes, creyendo que nada malo les podría ocurrir. No obstante, cuando vieron a Sedequías encadenado, cegado y llevado al cautiverio, se dieron cuenta del error de confiar en el brazo de la carne. Pero en estas palabras logramos un destello del verdadero Mesías, el que es el verdadero aliento de nuestras vidas, el que nos toma bajo su sombra protectora, como una gallina junta sus polluelos (Lucas 13:34), Jesús, el Hijo de Dios. Satanás pensaba apresarlo en sus lazos, pero Jesús resucitó glorioso de la tumba, sellando su victoria y también la de todo aquel que pone su confianza en Él. <br /><br />Hoy busquemos mantener nuestros ojos en nuestro gran Mesías. Los que confían en Él jamás serán avergonzados. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,lamentaciones,mesías</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/08e37435ad6b442a56bd34d556f94029.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_609-Lamentaciones_3_24</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-609-lamentaciones-3-24--46057480</link><description><![CDATA[«Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré.» (Lamentaciones 3:24)<br /><br />La tristeza de Lamentaciones nos recuerda a veces de los discursos de Job en su sufrimiento. Hay momentos en que Jeremías expresa su dolor y su lucha por comprender la situación en que se encuentra en casi el mismo lenguaje poético que encontramos en Job. Por ejemplo, en el 3:12-13 dice «Entesó su arco, y me puso como blanco para la saeta. Hizo entrar en mis entrañas las saetas de su aljaba» (ver Job 7:20). Al profeta le parecía que Dios estaba usando la nación para hacer prácticas de tiro. Pero de repente el tono cambia y escuchamos la confianza de Jeremías. Reconoce que Dios es su porción, su herencia. Frente a la tentación de quejarse de Dios y sentirse abandonado, habla a sí mismo de Dios como su única posesión. Por lo tanto, lo mejor que puede hacer es esperar en Dios. Dos versículo más adelante continúa: «Bueno es esperar en silencio la salvación de Jehová» (2:26). Este consejo nos conviene cuando estamos en momentos de dificultad. Nuestra tentación siempre es quejarnos de lo que no comprendemos. Pero el peligro de la queja es que mientras estamos quejándonos no podemos escuchar a Dios. Lo que más nos conviene en las dificultades de la vida es reconocer que Dios es nuestra porción y esperar en reverente silencio para que Él cumpla su voluntad en nosotros.<br /><br />Si hemos aceptado el sacrificio de Cristo en la cruz en nuestro lugar, Dios es nuestra porción. Por lo tanto, sigamos confiando en Él, sabiendo que jamás nos abandonará ni nos desamparara (Hebreos 13:5). (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/46057480</guid><pubDate>Fri, 22 Nov 2024 05:25:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/46057480/melp_609_lamentaciones_3_24.mp3" length="4251918" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré.» (Lamentaciones 3:24)

La tristeza de Lamentaciones nos recuerda a veces de los discursos de Job en su sufrimiento. Hay momentos en que Jeremías expresa su dolor y su lucha por comprender...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré.» (Lamentaciones 3:24)<br /><br />La tristeza de Lamentaciones nos recuerda a veces de los discursos de Job en su sufrimiento. Hay momentos en que Jeremías expresa su dolor y su lucha por comprender la situación en que se encuentra en casi el mismo lenguaje poético que encontramos en Job. Por ejemplo, en el 3:12-13 dice «Entesó su arco, y me puso como blanco para la saeta. Hizo entrar en mis entrañas las saetas de su aljaba» (ver Job 7:20). Al profeta le parecía que Dios estaba usando la nación para hacer prácticas de tiro. Pero de repente el tono cambia y escuchamos la confianza de Jeremías. Reconoce que Dios es su porción, su herencia. Frente a la tentación de quejarse de Dios y sentirse abandonado, habla a sí mismo de Dios como su única posesión. Por lo tanto, lo mejor que puede hacer es esperar en Dios. Dos versículo más adelante continúa: «Bueno es esperar en silencio la salvación de Jehová» (2:26). Este consejo nos conviene cuando estamos en momentos de dificultad. Nuestra tentación siempre es quejarnos de lo que no comprendemos. Pero el peligro de la queja es que mientras estamos quejándonos no podemos escuchar a Dios. Lo que más nos conviene en las dificultades de la vida es reconocer que Dios es nuestra porción y esperar en reverente silencio para que Él cumpla su voluntad en nosotros.<br /><br />Si hemos aceptado el sacrificio de Cristo en la cruz en nuestro lugar, Dios es nuestra porción. Por lo tanto, sigamos confiando en Él, sabiendo que jamás nos abandonará ni nos desamparara (Hebreos 13:5). (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>230</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,dificultad,lamentaciones</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_607-Lamentaciones_2_14</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-607-lamentaciones-2-14--46029412</link><description><![CDATA[«Tus profetas vieron para ti vanidad y locura; Y no descubrieron tu pecado para impedir tu cautiverio, Sino que te predicaron vanas profecías y extravíos.» (Lamentaciones 2:14)<br /><br />La triste situación del juicio contra Jerusalén en parte tenía que ver con los falsos profetas. Dieron al pueblo una falsa esperanza, haciéndoles pensar que estaban bien con su Dios y que jamás podría ocurrir nada malo. Después de todo, decían, Dios no iba a dejar que su templo cayera en manos de los gentiles. Paz y prosperidad predicaban al pueblo y el pueblo escogió ese mensaje por encima de la verdad que predicaban los verdaderos profetas como Jeremías y Ezequiel. Estas falsas visiones se describen aquí como vanidad y locura. Al final del versículo repite el pensamiento y describe las profecías como vanas e incluso extravíos. Los profetas estaban engañando al pueblo con palabras vacías que agradaban, pero tendrían que haber predicado la verdad para que el pueblo se arrepintiera y encontrara misericordia de Dios. El profeta debería haber actuado como un médico que avisa de enfermedad para que se pueda tratar, en vez de ocultarla y engañar al paciente supuestamente por “compasión” para que el paciente no sufra. La Biblia es nuestro profeta y si la leemos bien, nos habla claramente de la verdad, descubriendo el pecado y señalando el camino correcto. En su misericordia, Dios nos ha hablado toda la verdad que necesitamos escuchar.<br /><br />Escuchemos con atención lo que Dios tiene para nosotros hoy en la Palabra. Su mensaje no es vanidad ni extravíos. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/46029412</guid><pubDate>Thu, 21 Nov 2024 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/46029412/melp_607_lamentaciones_2_14.mp3" length="2988010" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Tus profetas vieron para ti vanidad y locura; Y no descubrieron tu pecado para impedir tu cautiverio, Sino que te predicaron vanas profecías y extravíos.» (Lamentaciones 2:14)

La triste situación del juicio contra Jerusalén en parte tenía que ver...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Tus profetas vieron para ti vanidad y locura; Y no descubrieron tu pecado para impedir tu cautiverio, Sino que te predicaron vanas profecías y extravíos.» (Lamentaciones 2:14)<br /><br />La triste situación del juicio contra Jerusalén en parte tenía que ver con los falsos profetas. Dieron al pueblo una falsa esperanza, haciéndoles pensar que estaban bien con su Dios y que jamás podría ocurrir nada malo. Después de todo, decían, Dios no iba a dejar que su templo cayera en manos de los gentiles. Paz y prosperidad predicaban al pueblo y el pueblo escogió ese mensaje por encima de la verdad que predicaban los verdaderos profetas como Jeremías y Ezequiel. Estas falsas visiones se describen aquí como vanidad y locura. Al final del versículo repite el pensamiento y describe las profecías como vanas e incluso extravíos. Los profetas estaban engañando al pueblo con palabras vacías que agradaban, pero tendrían que haber predicado la verdad para que el pueblo se arrepintiera y encontrara misericordia de Dios. El profeta debería haber actuado como un médico que avisa de enfermedad para que se pueda tratar, en vez de ocultarla y engañar al paciente supuestamente por “compasión” para que el paciente no sufra. La Biblia es nuestro profeta y si la leemos bien, nos habla claramente de la verdad, descubriendo el pecado y señalando el camino correcto. En su misericordia, Dios nos ha hablado toda la verdad que necesitamos escuchar.<br /><br />Escuchemos con atención lo que Dios tiene para nosotros hoy en la Palabra. Su mensaje no es vanidad ni extravíos. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devoconal,lamentaciones,verdad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_683-Jeremias_51_56</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-683-jeremias-51-56--51945750</link><description><![CDATA[«Porque vino destruidor contra ella, contra Babilonia, y sus valientes fueron apresados; el arco de ellos fue quebrado; porque Jehová, Dios de retribuciones, dará la paga.» (Jeremías 51:56)<br /><br />El último mensaje profético del libro de Jeremías es para Babilonia, la espada que Dios usó para juzgar a su pueblo. Jeremías profetizó que Dios también les juzgaría por sus propios pecados, y los destruidores también serían destruidos. La explicación es simple: Dios es un Dios de retribuciones. No puede ignorar u olvidarse de dar la paga que merece cada uno. Dios es perfecta justicia y jamás puede violar esta justicia. No habrá ningún pecado humano que se ignore o que se escape del castigo justo. En un principio, esta visión de un Dios omnisciente e implacable es aterradora para pecadores como nosotros. Si, como leemos en el Nuevo Testamento, que la paga del pecado es muerte (Romanos 6:23), no habrá escapatoria: todos estamos y estaremos destituidos de la gloria de Dios (Romanos 3:23). Pero allí entra el mensaje glorioso del evangelio. El perfecto Hijo de Dios sufrió la retribución de nuestros pecados por nosotros. Dios dio la paga que merecíamos, pero la dio a Cristo en vez de a nosotros. Y así nosotros recibimos el derecho de ser contados por hijos de Dios. Pero para cada uno que rechaza el sacrificio de Cristo en la cruz, no queda otra esperanza que la justa ira de Dios contra todos sus pecados.<br /><br />El evangelio trae gran gozo al corazón del pecador rescatado por la pura gracia de Dios. Pero también debe motivarnos a compartir este mensaje con los que todavía viven bajo la terrible retribución que les espera. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51945750</guid><pubDate>Wed, 20 Nov 2024 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51945750/melp_682_jeremias_51_56.mp3" length="4189714" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque vino destruidor contra ella, contra Babilonia, y sus valientes fueron apresados; el arco de ellos fue quebrado; porque Jehová, Dios de retribuciones, dará la paga.» (Jeremías 51:56)&#13;
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El último mensaje profético del libro de Jeremías es para...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque vino destruidor contra ella, contra Babilonia, y sus valientes fueron apresados; el arco de ellos fue quebrado; porque Jehová, Dios de retribuciones, dará la paga.» (Jeremías 51:56)<br /><br />El último mensaje profético del libro de Jeremías es para Babilonia, la espada que Dios usó para juzgar a su pueblo. Jeremías profetizó que Dios también les juzgaría por sus propios pecados, y los destruidores también serían destruidos. La explicación es simple: Dios es un Dios de retribuciones. No puede ignorar u olvidarse de dar la paga que merece cada uno. Dios es perfecta justicia y jamás puede violar esta justicia. No habrá ningún pecado humano que se ignore o que se escape del castigo justo. En un principio, esta visión de un Dios omnisciente e implacable es aterradora para pecadores como nosotros. Si, como leemos en el Nuevo Testamento, que la paga del pecado es muerte (Romanos 6:23), no habrá escapatoria: todos estamos y estaremos destituidos de la gloria de Dios (Romanos 3:23). Pero allí entra el mensaje glorioso del evangelio. El perfecto Hijo de Dios sufrió la retribución de nuestros pecados por nosotros. Dios dio la paga que merecíamos, pero la dio a Cristo en vez de a nosotros. Y así nosotros recibimos el derecho de ser contados por hijos de Dios. Pero para cada uno que rechaza el sacrificio de Cristo en la cruz, no queda otra esperanza que la justa ira de Dios contra todos sus pecados.<br /><br />El evangelio trae gran gozo al corazón del pecador rescatado por la pura gracia de Dios. Pero también debe motivarnos a compartir este mensaje con los que todavía viven bajo la terrible retribución que les espera. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,evangelio,jeremías</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/f30c7d78e5eca34d1bb575c5caa8a30c.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_682-Jeremias_48_10</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-682-jeremias-48-10--51959977</link><description><![CDATA[«Maldito el que hiciere indolentemente la obra de Jehová, y maldito el que detuviere de la sangre su espada.» (Jeremías 48:10)<br /><br />En esta sección del libro, Dios envía al profeta mensajes de juicio contra las naciones vecinas de Israel. Ellos habían sido testigos de la ira de Dios contra su pueblo, y fácilmente podrían pensar que eran superiores, ya que ellos no estaban experimentando el juicio que había caído sobre Jerusalén. Cuando Dios pronuncia el juicio sobre Moab, añade esta frase curiosa: una maldición sobre la persona que no se aplica de todo corazón en llevar acabo la obra de Dios. Este lenguaje nos recuerda la historia de Saúl y los amalecitas (1 Samuel 15). En vez de ejecutar la justa sentencia de Dios sobre ellos, Saúl decidió salvar los animales y al rey. La maldición que le cayó por su desobediencia era la rotura del reino y el final de su dinastía. Pero este texto también me recuerda del Mesías que vino para hacer perfectamente la voluntad de Dios (Salmo 40:8). Especialmente me recuerda de aquel día en el templo cuando Jesús limpió el templo de todos los que se estaban aprovechando de la religión para hacer negocio. Los discípulos lo reconocieron como el celo de la casa de Dios (Juan 2:17 y Salmo 69:9). Pero realmente Jesús el ejemplo perfecto de hacer diligentemente la voluntad de Dios, lo opuesto de hacer indolentemente la obra de Jehová.<br /><br />Apliquémonos diligentemente en todo lo que es la voluntad de Dios para nosotros hoy, haciendo de todo corazón lo que nos ha llamado a hacer, vivir el mensaje del evangelio ante un mundo perdido. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51959977</guid><pubDate>Tue, 19 Nov 2024 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51959977/melp_682_jeremias_48_10.mp3" length="4189706" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Maldito el que hiciere indolentemente la obra de Jehová, y maldito el que detuviere de la sangre su espada.» (Jeremías 48:10)&#13;
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En esta sección del libro, Dios envía al profeta mensajes de juicio contra las naciones vecinas de Israel. Ellos habían...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Maldito el que hiciere indolentemente la obra de Jehová, y maldito el que detuviere de la sangre su espada.» (Jeremías 48:10)<br /><br />En esta sección del libro, Dios envía al profeta mensajes de juicio contra las naciones vecinas de Israel. Ellos habían sido testigos de la ira de Dios contra su pueblo, y fácilmente podrían pensar que eran superiores, ya que ellos no estaban experimentando el juicio que había caído sobre Jerusalén. Cuando Dios pronuncia el juicio sobre Moab, añade esta frase curiosa: una maldición sobre la persona que no se aplica de todo corazón en llevar acabo la obra de Dios. Este lenguaje nos recuerda la historia de Saúl y los amalecitas (1 Samuel 15). En vez de ejecutar la justa sentencia de Dios sobre ellos, Saúl decidió salvar los animales y al rey. La maldición que le cayó por su desobediencia era la rotura del reino y el final de su dinastía. Pero este texto también me recuerda del Mesías que vino para hacer perfectamente la voluntad de Dios (Salmo 40:8). Especialmente me recuerda de aquel día en el templo cuando Jesús limpió el templo de todos los que se estaban aprovechando de la religión para hacer negocio. Los discípulos lo reconocieron como el celo de la casa de Dios (Juan 2:17 y Salmo 69:9). Pero realmente Jesús el ejemplo perfecto de hacer diligentemente la voluntad de Dios, lo opuesto de hacer indolentemente la obra de Jehová.<br /><br />Apliquémonos diligentemente en todo lo que es la voluntad de Dios para nosotros hoy, haciendo de todo corazón lo que nos ha llamado a hacer, vivir el mensaje del evangelio ante un mundo perdido. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,diligencia,jeremías,obediencia,voluntad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/08e37435ad6b442a56bd34d556f94029.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_606-Jeremias_45_5</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-606-jeremias-45-5--46016595</link><description><![CDATA[«¿Y tú buscas para ti grandezas? No las busques; porque he aquí que yo traigo mal sobre toda carne, ha dicho Jehová; pero a ti te daré tu vida por botín en todos los lugares adonde fueres.» (Jeremías 45:5)<br /><br />Baruc, el secretario del profeta Jeremías, cayó en un error muy sutil. Mientras asistía al profeta de Dios con el ministerio de la Palabra, empezó a imaginar para sí lo que el texto describe como grandezas. No sabemos exactamente a qué se refiere, pero Dios intervino un día con un mensaje para el asistente del profeta, un mensaje corto pero contundente. ¡No las busques! El peligro de las grandezas que buscaba Baruc está en el conflicto con la voluntad de Dios. Somos capaces de hacer planes y tener sueños que no son compatibles con la voluntad de Dios. Nos podemos poner en un lugar de tensión y abrirnos a la frustración y amargura cuando vemos que Dios no está actuando según nuestros planes, según lo que desde nuestro punto de vista sería la mejor manera de obrar en una determinada circunstancia. Es precisamente por eso que Cristo nos enseñó a incluir en la oración una petición por la voluntad de Dios. Así nos obliga a recordar que en vez de buscar para nosotros grandezas, debemos buscar la voluntad de Dios. Y lo mejor de todo es que la voluntad de Dios es realmente mejor que todas las grandezas que podríamos haber buscado.<br /><br />En oración esta mañana, pidamos seriamente por la voluntad de Dios. Dejemos que Dios haga las cosas grandes que le glorificarán y que nos use en estos asuntos según su voluntad. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/46016595</guid><pubDate>Mon, 18 Nov 2024 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/46016595/melp_606_jeremias_45_5.mp3" length="2988005" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«¿Y tú buscas para ti grandezas? No las busques; porque he aquí que yo traigo mal sobre toda carne, ha dicho Jehová; pero a ti te daré tu vida por botín en todos los lugares adonde fueres.» (Jeremías 45:5)

Baruc, el secretario del profeta Jeremías,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«¿Y tú buscas para ti grandezas? No las busques; porque he aquí que yo traigo mal sobre toda carne, ha dicho Jehová; pero a ti te daré tu vida por botín en todos los lugares adonde fueres.» (Jeremías 45:5)<br /><br />Baruc, el secretario del profeta Jeremías, cayó en un error muy sutil. Mientras asistía al profeta de Dios con el ministerio de la Palabra, empezó a imaginar para sí lo que el texto describe como grandezas. No sabemos exactamente a qué se refiere, pero Dios intervino un día con un mensaje para el asistente del profeta, un mensaje corto pero contundente. ¡No las busques! El peligro de las grandezas que buscaba Baruc está en el conflicto con la voluntad de Dios. Somos capaces de hacer planes y tener sueños que no son compatibles con la voluntad de Dios. Nos podemos poner en un lugar de tensión y abrirnos a la frustración y amargura cuando vemos que Dios no está actuando según nuestros planes, según lo que desde nuestro punto de vista sería la mejor manera de obrar en una determinada circunstancia. Es precisamente por eso que Cristo nos enseñó a incluir en la oración una petición por la voluntad de Dios. Así nos obliga a recordar que en vez de buscar para nosotros grandezas, debemos buscar la voluntad de Dios. Y lo mejor de todo es que la voluntad de Dios es realmente mejor que todas las grandezas que podríamos haber buscado.<br /><br />En oración esta mañana, pidamos seriamente por la voluntad de Dios. Dejemos que Dios haga las cosas grandes que le glorificarán y que nos use en estos asuntos según su voluntad. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,jeremías,oración,voluntad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_680-Jeremias_39_18</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-680-jeremias-39-18--51902747</link><description><![CDATA[«Porque ciertamente te libraré, y no caerás a espada, sino que tu vida te será por botín, porque tuviste confianza en mí, dice Jehová.» (Jeremías 39:18)<br /><br />El profeta Jeremías no era muy popular en Jerusalén. Advertía a los moradores de la ciudad que la única forma de preservar sus vidas era entregarse a los ejércitos de Nabucodonosor. Los príncipes en Jerusalén llegaron a echar a Jeremías en una cisterna para callarle. Solo y sin comida en el lodo y la oscuridad, Jeremías creía que estaba a punto de morir. Pero gracias a la intercesión ante el rey de un etíope, siervo del rey (38:7), Jeremías no murió, y cuando la ciudad por fin cayó en manos de los babilonios, tal como Jeremías había profetizado, Dios prometió librar a aquel etíope de la muerte. Ahora, es importante notar que Dios no prometió salvar la vida del etíope para compensarle por el favor hecho al profeta. Más bien, Dios dice sencillamente que le entrega su vida por botín —el premio de los soldados victoriosos después de la batalla— porque había confiado en Dios. Esta promesa profética al etíope, siervo del rey, me recuerda otra promesa a otro etíope, funcionario de la reina. Felipe le predicó el mensaje del evangelio en el desierto y aquel etíope también puso su confianza en Dios. En ese momento, él también recibió la promesa de tener su vida como botín, pero no su vida física que sólo duraría unos años, sino una vida eterna en la presencia de su Señor.<br /><br />Todos nosotros que hemos confiado en Dios para nuestra salvación sabemos que cuando acabe todas las batallas de esta vida, el Señor nos librará y nos dará la vida eterna como nuestro botín, no porque la merezcamos sino porque tuvimos confianza en Él. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51902747</guid><pubDate>Sat, 16 Nov 2024 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51902747/melp_680_jeremias_39_18.mp3" length="4189638" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque ciertamente te libraré, y no caerás a espada, sino que tu vida te será por botín, porque tuviste confianza en mí, dice Jehová.» (Jeremías 39:18)&#13;
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En el cuarto año del rey Joacim, un...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«También mandó el rey a Jerameel hijo de Hamelec, a Seraías hijo de Azriel y a Selemías hijo de Abdeel, para que prendiesen a Baruc el escribiente y al profeta Jeremías; pero Jehová los escondió» (Jeremías 36:26)<br /><br />En el cuarto año del rey Joacim, un año clave en el libro de Jeremías (25:1; 36:1; 45:1), Dios pidió a Jeremías que escribiera una serie de profecías en un rollo de libro. El año siguiente cuando se proclamó un ayuno y todo el pueblo subió a Jerusalén, Jeremías mandó a Baruc, su escriba, a leer estas profecías ante el pueblo, ya que él no era bienvenido en el templo debido a sus sermones anteriores. Un tal Micaías escuchó el mensaje que leyó Baruc y lo comentó con los príncipes del templo, los cuales invitaron a Baruc a leer el rollo otra vez para ellos. Cuando escucharon el mensaje, decidieron que el rey también debería escucharlo. Pero conociendo el carácter del rey, dieron primero un consejo a Baruc: “Ve y escóndete, tú y Jeremías, y nadie sepa dónde estáis” (36:19). Efectivamente, el rey no reaccionó bien ante la Palabra de Dios. Ignorando los ruegos de sus siervos, el rey cortó el rollo en tiras y las echó al fuego. Acto seguido, mandó a sus siervos a prender a Baruc y a Jeremías. Pero no los pudieron encontrar porque Dios los había escondido. Dios sabe proteger a los suyos, tal como había prometido: “No temas delante de ellos, porque contigo estoy para librarte, dice Jehová” (1:8). <br /><br />Podemos confiar en las promesas de Dios tal como lo hizo el apóstol Pablo: “Y el Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial” (2 Timoteo 4:18a).]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,jeremías,promesa,protección</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ca660cb4a1bf7dd3420660ff70eb7d6f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_614-Jeremias_32_17</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-614-jeremias-32-17--46116558</link><description><![CDATA[«¡Oh Señor Jehová! he aquí que tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder, y con tu brazo extendido, ni hay nada que sea difícil para ti;» (Jeremías 32:17)<br /><br />El pobre Jeremías estaba encerrado en la cárcel injustamente por haber predicado la verdad cuando lo visitó su primo. Podría haber sido una visita de compasión, pero era una visita de negocios. El primo del profeta vino para pedir que Jeremías redimiera una heredad. Esta práctica establecida en la ley permitía que un familiar ayudara a otro miembro de la familia al comprar los derechos de labrar un campo durante unos años. Pero en este caso, ¿cuándo iba a poder labrar ese campo Jeremías? Había predicado claramente que la nación no se iba a escapar de la mano de sus enemigos y que el pueblo terminaría cautivo en Babilonia. No obstante, Dios le había dicho que lo redimiera y Jeremías obedeció. Dios tenía su propósito en aquella transacción, pero no se lo dijo claramente a Jeremías y tampoco lo ha revelado a nosotros. Lo que sí vemos es un ejemplo de fe y obediencia en la vida de Jeremías. Lo primero que hace el profeta es orar al Señor, alabando su gran poder. No hay nada que sea difícil para Dios. Hay veces que no entendemos la voluntad de Dios revelada en su Palabra. Nos puede parecer incluso imposible que haya algo de provecho de esa situación. Pero Dios nos ha dado el ejemplo de la fe de Jeremías para que lo sigamos.<br /><br />Armados de fe y alabanza, seamos obedientes a la voluntad de Dios revelada en su Palabra. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/46116558</guid><pubDate>Thu, 14 Nov 2024 05:40:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/46116558/melp_614_jeremias_32_17.mp3" length="2988006" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«¡Oh Señor Jehová! he aquí que tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder, y con tu brazo extendido, ni hay nada que sea difícil para ti;» (Jeremías 32:17)

El pobre Jeremías estaba encerrado en la cárcel injustamente por haber predicado la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«¡Oh Señor Jehová! he aquí que tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder, y con tu brazo extendido, ni hay nada que sea difícil para ti;» (Jeremías 32:17)<br /><br />El pobre Jeremías estaba encerrado en la cárcel injustamente por haber predicado la verdad cuando lo visitó su primo. Podría haber sido una visita de compasión, pero era una visita de negocios. El primo del profeta vino para pedir que Jeremías redimiera una heredad. Esta práctica establecida en la ley permitía que un familiar ayudara a otro miembro de la familia al comprar los derechos de labrar un campo durante unos años. Pero en este caso, ¿cuándo iba a poder labrar ese campo Jeremías? Había predicado claramente que la nación no se iba a escapar de la mano de sus enemigos y que el pueblo terminaría cautivo en Babilonia. No obstante, Dios le había dicho que lo redimiera y Jeremías obedeció. Dios tenía su propósito en aquella transacción, pero no se lo dijo claramente a Jeremías y tampoco lo ha revelado a nosotros. Lo que sí vemos es un ejemplo de fe y obediencia en la vida de Jeremías. Lo primero que hace el profeta es orar al Señor, alabando su gran poder. No hay nada que sea difícil para Dios. Hay veces que no entendemos la voluntad de Dios revelada en su Palabra. Nos puede parecer incluso imposible que haya algo de provecho de esa situación. Pero Dios nos ha dado el ejemplo de la fe de Jeremías para que lo sigamos.<br /><br />Armados de fe y alabanza, seamos obedientes a la voluntad de Dios revelada en su Palabra. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,fe,jeremías,obediencia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_679-Jeremias_26_14</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-679-jeremias-26-14--51879560</link><description><![CDATA[«En lo que a mí toca, he aquí estoy en vuestras manos; haced de mí como mejor y más recto os parezca.» (Jeremías 26:14)<br /><br />Es impresionante ver la paz y la confianza del profeta Jeremías en medio de las dificultades. Fue enviado por Dios para denunciar el pecado de su pueblo. El clima espiritual era sumamente difícil. Los profetas falsos estaban anunciando paz y prosperidad mientras Dios hablaba de juicio y castigo. Tras anunciar el mensaje de Dios, el profeta fue detenido por los sacerdotes y los profetas falsos. Declararon su intención en la siguiente frase: De cierto morirás (8). Jeremías no tenía a nadie en estos momentos que lo protegiera y todo parecía indicar que su vida se había acabado. Pero llama la atención la paz con que Jeremías les contesta. Anima al pueblo a escuchar el mensaje de Dios y arrepentirse (13). En vez de pedir por su propia vida, les vuelve a predicar de su necesidad de volver a Dios de todo corazón. Estoy seguro que Jeremías en este momento imaginaba que estaba predicando su último sermón, pero ocurrió un milagro. “Y dijeron los príncipes y todo el pueblo a los sacerdotes y profetas: No ha incurrido este hombre en pena de muerte, porque en nombre de Jehová nuestro Dios nos ha hablado” (16). Dios usó a algunos de los príncipes y el pueblo para frenar la rebeldía y la violencia de los sacerdotes y de los profetas falso. En especial leemos de Ahicam que protegió al profeta para que no lo mataran (24). <br /><br />En cualquier dificultad que experimentamos, debemos tener la misma paz y confianza que vemos en Jeremías aquí. Aunque no sepamos cómo obrará Dios, si estamos haciendo lo correcto no debemos temer lo que nos pueda hacer el hombre. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51879560</guid><pubDate>Wed, 13 Nov 2024 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51879560/melp_679_jeremias_26_14.mp3" length="4189564" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«En lo que a mí toca, he aquí estoy en vuestras manos; haced de mí como mejor y más recto os parezca.» (Jeremías 26:14)&#13;
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Es impresionante ver la paz y la confianza del profeta Jeremías en medio de las dificultades. Fue enviado por Dios para...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«En lo que a mí toca, he aquí estoy en vuestras manos; haced de mí como mejor y más recto os parezca.» (Jeremías 26:14)<br /><br />Es impresionante ver la paz y la confianza del profeta Jeremías en medio de las dificultades. Fue enviado por Dios para denunciar el pecado de su pueblo. El clima espiritual era sumamente difícil. Los profetas falsos estaban anunciando paz y prosperidad mientras Dios hablaba de juicio y castigo. Tras anunciar el mensaje de Dios, el profeta fue detenido por los sacerdotes y los profetas falsos. Declararon su intención en la siguiente frase: De cierto morirás (8). Jeremías no tenía a nadie en estos momentos que lo protegiera y todo parecía indicar que su vida se había acabado. Pero llama la atención la paz con que Jeremías les contesta. Anima al pueblo a escuchar el mensaje de Dios y arrepentirse (13). En vez de pedir por su propia vida, les vuelve a predicar de su necesidad de volver a Dios de todo corazón. Estoy seguro que Jeremías en este momento imaginaba que estaba predicando su último sermón, pero ocurrió un milagro. “Y dijeron los príncipes y todo el pueblo a los sacerdotes y profetas: No ha incurrido este hombre en pena de muerte, porque en nombre de Jehová nuestro Dios nos ha hablado” (16). Dios usó a algunos de los príncipes y el pueblo para frenar la rebeldía y la violencia de los sacerdotes y de los profetas falso. En especial leemos de Ahicam que protegió al profeta para que no lo mataran (24). <br /><br />En cualquier dificultad que experimentamos, debemos tener la misma paz y confianza que vemos en Jeremías aquí. Aunque no sepamos cómo obrará Dios, si estamos haciendo lo correcto no debemos temer lo que nos pueda hacer el hombre. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,jeremias,paz</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/55425542f266d8c8cd56726237b406de.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_613-Jeremias_23_6</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-613-jeremias-23-6--46116559</link><description><![CDATA[«En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y este será su nombre con el cual le llamarán: Jehová, justicia nuestra.» (Jeremías 23:6).<br /><br />Jeremías nos da una profecía preciosa de Mesías bajo la figura del renuevo justo de David (23:5). El profeta estaba viviendo en los días más negros de la dinastía davídica, bajo reyes impíos como Joaquín o Sedequías, reyes que no tenían nada que ver con su piadoso ancestro David. A pesar del juicio inminente que venía contra los reyes de Judá, Dios todavía mantiene una promesa sobre un Renuevo que brotaría del tronco cortado, el Mesías. Le describe como un renuevo justo, pero luego nos dice que su nombre será Jehová, justicia nuestra. En primer lugar es importante notar que el Mesías es llamado Jehová, señalando su naturaleza divina. Pero en segundo lugar, debemos fijarnos en el hecho de que es justicia nuestra. No sólo es justo el Renuevo de David, sino que es la fuente de justicia para nosotros. Cristo cumple esta profecía a la perfección. Es el justo Renuevo de la familia de David que vino para salvar a un pueblo y darles una justicia que jamás podríamos haber merecido por nuestra cuenta. Como dice Filipenses 3:9: «y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe».<br /><br />Si hemos conocido a Cristo por medio de la fe, Él es nuestra justicia. Andemos hoy en esta justicia para así glorificar a nuestro Salvador. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/46116559</guid><pubDate>Tue, 12 Nov 2024 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/46116559/melp_613_jeremias_23_6.mp3" length="2988005" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y este será su nombre con el cual le llamarán: Jehová, justicia nuestra.» (Jeremías 23:6).

Jeremías nos da una profecía preciosa de Mesías bajo la figura del renuevo justo de David (23:5). El...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y este será su nombre con el cual le llamarán: Jehová, justicia nuestra.» (Jeremías 23:6).<br /><br />Jeremías nos da una profecía preciosa de Mesías bajo la figura del renuevo justo de David (23:5). El profeta estaba viviendo en los días más negros de la dinastía davídica, bajo reyes impíos como Joaquín o Sedequías, reyes que no tenían nada que ver con su piadoso ancestro David. A pesar del juicio inminente que venía contra los reyes de Judá, Dios todavía mantiene una promesa sobre un Renuevo que brotaría del tronco cortado, el Mesías. Le describe como un renuevo justo, pero luego nos dice que su nombre será Jehová, justicia nuestra. En primer lugar es importante notar que el Mesías es llamado Jehová, señalando su naturaleza divina. Pero en segundo lugar, debemos fijarnos en el hecho de que es justicia nuestra. No sólo es justo el Renuevo de David, sino que es la fuente de justicia para nosotros. Cristo cumple esta profecía a la perfección. Es el justo Renuevo de la familia de David que vino para salvar a un pueblo y darles una justicia que jamás podríamos haber merecido por nuestra cuenta. Como dice Filipenses 3:9: «y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe».<br /><br />Si hemos conocido a Cristo por medio de la fe, Él es nuestra justicia. Andemos hoy en esta justicia para así glorificar a nuestro Salvador. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,jeremías,justicia,mesías</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_612-Jeremias_20_11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-612-jeremias-20-11--46116557</link><description><![CDATA[«Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada.» (Jeremías 20:11).<br /><br />El profeta Jeremías no lo tenía fácil. Dios lo llamó a anunciar el mensaje divino a una generación rebelde y antagonista. Conspiraron contra él en más de una ocasión. Sufrió físicamente la ira de la rebeldía de su pueblo contra Dios. No obstante, jamás se rindió. Tenía momentos en que se quejaba a Dios de su situación, pero vemos que su confianza interrumpe su queja y brilla como el sol que disipa las nubes de la tempestad. El fundamento de la confianza del profeta era la presencia de su Dios con él como poderoso gigante. Esa es la misma confianza que le permitía al joven David a enfrentarse al gigante Goliat. Sabía que el Gigante que estaba con él era más grande que el gigante que tenía delante. Y sinceramente tiene que ser nuestra actitud también. En vez de mirar la situación que tenemos delante, debemos mirar al que está a nuestro lado y confiar en Él. Como dice el apóstol Pablo a los romanos: «¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?» (8:31) Los demás tropezarán y no prevalecerán, pero Dios prevalecerá y cumplirá su obra en nosotros para su gloria y para nuestro bien.<br /><br />Pidamos hoy que el Espíritu de Dios abra nuestros ojos para contemplar al poderoso gigante que está con nosotros para que sigamos confiando en Él. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/46116557</guid><pubDate>Mon, 11 Nov 2024 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/46116557/melp_612_jeremias_20_11.mp3" length="2988006" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada.» (Jeremías 20:11).

El profeta...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada.» (Jeremías 20:11).<br /><br />El profeta Jeremías no lo tenía fácil. Dios lo llamó a anunciar el mensaje divino a una generación rebelde y antagonista. Conspiraron contra él en más de una ocasión. Sufrió físicamente la ira de la rebeldía de su pueblo contra Dios. No obstante, jamás se rindió. Tenía momentos en que se quejaba a Dios de su situación, pero vemos que su confianza interrumpe su queja y brilla como el sol que disipa las nubes de la tempestad. El fundamento de la confianza del profeta era la presencia de su Dios con él como poderoso gigante. Esa es la misma confianza que le permitía al joven David a enfrentarse al gigante Goliat. Sabía que el Gigante que estaba con él era más grande que el gigante que tenía delante. Y sinceramente tiene que ser nuestra actitud también. En vez de mirar la situación que tenemos delante, debemos mirar al que está a nuestro lado y confiar en Él. Como dice el apóstol Pablo a los romanos: «¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?» (8:31) Los demás tropezarán y no prevalecerán, pero Dios prevalecerá y cumplirá su obra en nosotros para su gloria y para nuestro bien.<br /><br />Pidamos hoy que el Espíritu de Dios abra nuestros ojos para contemplar al poderoso gigante que está con nosotros para que sigamos confiando en Él. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,jeremías</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_15-Jeremias_15_16</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-15-jeremias-15-16--16762916</link><description><![CDATA[«Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón; porque tu nombre se invocó sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos» (Jeremías 15:16).<br /><br />Con estas palabras el profeta Jeremías describe su ministerio entre su pueblo. Era como encontrar una comida dulce que le llenaba. Pero cuando hablamos del ministerio del profeta vemos que sufrió muchas cosas, empezando con los insultos y llegando incluso a la persecución y odio abierto. Pero vemos que Jeremías jamás se sucumbió a la presión alrededor de él. Más bien lo que le mantenía firme era su relación con su Dios. Sabía que Dios le había llamado y jamás perdió el gozo y la alegría de la Palabra de Dios en su corazón.<br /><br />¿Tienes tú este tipo de encuentro con Dios en que encuentras dulzura en su Palabra? ¡«Busca y hallarás!»]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16762916</guid><pubDate>Sat, 09 Nov 2024 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16762916/melp_15_jeremias_15_16.mp3" length="2976161" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón; porque tu nombre se invocó sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos» (Jeremías 15:16).

Con estas palabras el profeta Jeremías describe su...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Fueron halladas tus palabras, y yo las comí; y tu palabra me fue por gozo y por alegría de mi corazón; porque tu nombre se invocó sobre mí, oh Jehová Dios de los ejércitos» (Jeremías 15:16).<br /><br />Con estas palabras el profeta Jeremías describe su ministerio entre su pueblo. Era como encontrar una comida dulce que le llenaba. Pero cuando hablamos del ministerio del profeta vemos que sufrió muchas cosas, empezando con los insultos y llegando incluso a la persecución y odio abierto. Pero vemos que Jeremías jamás se sucumbió a la presión alrededor de él. Más bien lo que le mantenía firme era su relación con su Dios. Sabía que Dios le había llamado y jamás perdió el gozo y la alegría de la Palabra de Dios en su corazón.<br /><br />¿Tienes tú este tipo de encuentro con Dios en que encuentras dulzura en su Palabra? ¡«Busca y hallarás!»]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,jeremías,meditaciones</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/d55ce540602c78ecc62a7999bc2eee84.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_678-Jeremias_9_24</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-678-jeremias-9-24--51827680</link><description><![CDATA[«Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová.» (Jeremías 9:24)<br /><br />El ser humano suele sentir orgullo por lo que creemos que son nuestros logros en la vida. Encontramos varios ejemplos en el versículo anterior. El que ha invertido en su educación suele sentir orgullo por su sabiduría. El que ha logrado desarrollar su valentía presume que su fuerza es superior a la de los que le rodean. Y la persona que gana mucho dinero igualmente se jacta de su riqueza. Pero nada de lo que muchas veces impresiona a los demás aparece en el radar de Dios. Lo que realmente tiene valor en esta vida no es ni la sabiduría, ni la valentía ni la riqueza. Dios nos anima primeramente a invertir nuestros esfuerzos en conocerlo. Y ¿cómo se ve este conocimiento? La persona que invierte sus esfuerzos en entender y conocer al Dios de misericordia, juicio y justicia empieza a reflejar estas mismas características en su vida. Es lo que Dios quiere que seamos. Quiere que reflejemos su misericordia, juicio y justicia a un mundo que está perdido. La pregunta que debemos hacernos en esta mañana es si estamos usando bien nuestra vida terrenal. <br /><br />¿Estamos haciendo algo con nuestros esfuerzos diarios que realmente vale la pena? Si no estamos primeramente buscando conocer y emular a Dios, temo decir que estamos mal gastando nuestra vida. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51827680</guid><pubDate>Fri, 08 Nov 2024 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51827680/melp_678_jeremias_9_24.mp3" length="4189591" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová.» (Jeremías 9:24)&#13;
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El ser humano suele sentir orgullo por...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová.» (Jeremías 9:24)<br /><br />El ser humano suele sentir orgullo por lo que creemos que son nuestros logros en la vida. Encontramos varios ejemplos en el versículo anterior. El que ha invertido en su educación suele sentir orgullo por su sabiduría. El que ha logrado desarrollar su valentía presume que su fuerza es superior a la de los que le rodean. Y la persona que gana mucho dinero igualmente se jacta de su riqueza. Pero nada de lo que muchas veces impresiona a los demás aparece en el radar de Dios. Lo que realmente tiene valor en esta vida no es ni la sabiduría, ni la valentía ni la riqueza. Dios nos anima primeramente a invertir nuestros esfuerzos en conocerlo. Y ¿cómo se ve este conocimiento? La persona que invierte sus esfuerzos en entender y conocer al Dios de misericordia, juicio y justicia empieza a reflejar estas mismas características en su vida. Es lo que Dios quiere que seamos. Quiere que reflejemos su misericordia, juicio y justicia a un mundo que está perdido. La pregunta que debemos hacernos en esta mañana es si estamos usando bien nuestra vida terrenal. <br /><br />¿Estamos haciendo algo con nuestros esfuerzos diarios que realmente vale la pena? Si no estamos primeramente buscando conocer y emular a Dios, temo decir que estamos mal gastando nuestra vida. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,conocer,david,devocional,jeremías</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/8821bf2f8eb5d355f51f301f774b9a76.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_610-Jeremias_5_31</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-610-jeremias-5-31--46072344</link><description><![CDATA[«los profetas profetizaron mentira, y los sacerdotes dirigían por manos de ellos; y mi pueblo así lo quiso. ¿Qué, pues, haréis cuando llegue el fin?» (Jeremías 5:31).<br /><br />Dios introduce este versículo con el aviso de que es una cosa espantosa y fea hacer lo que su pueblo ha hecho (5:30). Hubo falsos profetas que anunciaban mentira. Presumían de proclamar el mensaje de Dios, pero en realidad, habían inventado su propio mensaje. Luego había líderes religiosos que se aprovechaban de los falsos profetas para aumentar su autoridad y su control sobre el pueblo. Pero realmente no hemos llegado todavía a la cosa espantosa y fea. Lo peor de todo era que el supuesto pueblo de Dios así lo quiso. Los que profesaban pertenecer a Dios preferían el mensaje de los falsos profetas y el control de los sacerdotes en vez de escuchar el mensaje verdadero de Dios y seguir su dirección. Tristemente, esa cosa espantosa y fea sigue ocurriendo hoy en día. Hay falsos maestros que anuncian mensajes de prosperidad y autoestima en el nombre de Dios, y hay muchos que así lo quieren. Prefieren un mensaje que les hace sentir bien en vez de la verdad que Dios ha revelado en su Palabra. Pero cuando venga el fin, esas mentiras ya no servirán.<br /><br />El mensaje del Evangelio primero nos condena como pecadores, y por lo tanto no es popular. Pero tras esta condenación, vemos revelada la salvación en Cristo. Es el único mensaje que realmente nos puede aprovechar cuando venga el fin. El verdadero pueblo de Dios aprecia este mensaje verdadero y precioso. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/46072344</guid><pubDate>Thu, 07 Nov 2024 05:10:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/46072344/melp_610_jeremias_5_31.mp3" length="4251913" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«los profetas profetizaron mentira, y los sacerdotes dirigían por manos de ellos; y mi pueblo así lo quiso. ¿Qué, pues, haréis cuando llegue el fin?» (Jeremías 5:31).

Dios introduce este versículo con el aviso de que es una cosa espantosa y fea hacer...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«los profetas profetizaron mentira, y los sacerdotes dirigían por manos de ellos; y mi pueblo así lo quiso. ¿Qué, pues, haréis cuando llegue el fin?» (Jeremías 5:31).<br /><br />Dios introduce este versículo con el aviso de que es una cosa espantosa y fea hacer lo que su pueblo ha hecho (5:30). Hubo falsos profetas que anunciaban mentira. Presumían de proclamar el mensaje de Dios, pero en realidad, habían inventado su propio mensaje. Luego había líderes religiosos que se aprovechaban de los falsos profetas para aumentar su autoridad y su control sobre el pueblo. Pero realmente no hemos llegado todavía a la cosa espantosa y fea. Lo peor de todo era que el supuesto pueblo de Dios así lo quiso. Los que profesaban pertenecer a Dios preferían el mensaje de los falsos profetas y el control de los sacerdotes en vez de escuchar el mensaje verdadero de Dios y seguir su dirección. Tristemente, esa cosa espantosa y fea sigue ocurriendo hoy en día. Hay falsos maestros que anuncian mensajes de prosperidad y autoestima en el nombre de Dios, y hay muchos que así lo quieren. Prefieren un mensaje que les hace sentir bien en vez de la verdad que Dios ha revelado en su Palabra. Pero cuando venga el fin, esas mentiras ya no servirán.<br /><br />El mensaje del Evangelio primero nos condena como pecadores, y por lo tanto no es popular. Pero tras esta condenación, vemos revelada la salvación en Cristo. Es el único mensaje que realmente nos puede aprovechar cuando venga el fin. El verdadero pueblo de Dios aprecia este mensaje verdadero y precioso. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>230</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,jeremias,palabra,verdad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_634-Jeremias_2_5</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-634-jeremias-2-5--47074361</link><description><![CDATA[«Así dijo Jehová: ¿Qué maldad hallaron en mí vuestros padres, que se alejaron de mí, y se fueron tras la vanidad y se hicieron vanos?» (Jeremías 2:5)<br /><br />Por medio del profeta Jeremías, Dios se dirigió a su pueblo rebelde para llamarles al arrepentimiento. La imagen famosa que encontramos aquí es el pecado de haber abandonado a Dios, la fuente agua viva, para cavar para sí cisternas rotas que ni pueden retener agua (2:13). Pregunta a su pueblo por qué sus antepasados se habían apartado de Él. ¿Acaso se alejaron de Dios porque les había hecho algún mal? Dios sólo hizo bondad para con su pueblo, pero el corazón de ellos se apartó tras los dioses de las naciones que les rodeaban. La frase al final del versículo es poderosa. Israel abandonó a Dios para ir en pos de la vanidad —de lo que realmente no tiene sustancia— y el resultado es que se hicieron vanos. Dios les permitió alcanzar lo que buscaban. Los ídolos que prometían darles sustancia sólo les dejaban más vacíos. Nuestra sociedad está en la misma situación hoy. Hemos abandonado a Dios, no porque nos ha fallado o nos ha hecho algún mal, sino porque hemos creído que otros dioses nos pueden saciar la sed de nuestra alma. Pero jamás podremos saciar nuestra sed en estas cisternas rotas. Nuestra única esperanza es volver al Dios que es la fuente de agua viva.<br /><br />No caigamos en el error de buscar saciar nuestra sed en la vanidad que nos rodea. Sólo nos puede hacer vanos. Busquemos a Dios, el único ser en el universo que no es vanidad y por lo tanto, el único que puede saciar nuestras almas. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/47074361</guid><pubDate>Wed, 06 Nov 2024 04:59:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/47074361/melp_634_jeremias_2_5.mp3" length="4189699" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Así dijo Jehová: ¿Qué maldad hallaron en mí vuestros padres, que se alejaron de mí, y se fueron tras la vanidad y se hicieron vanos?» (Jeremías 2:5)

Por medio del profeta Jeremías, Dios se dirigió a su pueblo rebelde para llamarles al...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Así dijo Jehová: ¿Qué maldad hallaron en mí vuestros padres, que se alejaron de mí, y se fueron tras la vanidad y se hicieron vanos?» (Jeremías 2:5)<br /><br />Por medio del profeta Jeremías, Dios se dirigió a su pueblo rebelde para llamarles al arrepentimiento. La imagen famosa que encontramos aquí es el pecado de haber abandonado a Dios, la fuente agua viva, para cavar para sí cisternas rotas que ni pueden retener agua (2:13). Pregunta a su pueblo por qué sus antepasados se habían apartado de Él. ¿Acaso se alejaron de Dios porque les había hecho algún mal? Dios sólo hizo bondad para con su pueblo, pero el corazón de ellos se apartó tras los dioses de las naciones que les rodeaban. La frase al final del versículo es poderosa. Israel abandonó a Dios para ir en pos de la vanidad —de lo que realmente no tiene sustancia— y el resultado es que se hicieron vanos. Dios les permitió alcanzar lo que buscaban. Los ídolos que prometían darles sustancia sólo les dejaban más vacíos. Nuestra sociedad está en la misma situación hoy. Hemos abandonado a Dios, no porque nos ha fallado o nos ha hecho algún mal, sino porque hemos creído que otros dioses nos pueden saciar la sed de nuestra alma. Pero jamás podremos saciar nuestra sed en estas cisternas rotas. Nuestra única esperanza es volver al Dios que es la fuente de agua viva.<br /><br />No caigamos en el error de buscar saciar nuestra sed en la vanidad que nos rodea. Sólo nos puede hacer vanos. Busquemos a Dios, el único ser en el universo que no es vanidad y por lo tanto, el único que puede saciar nuestras almas. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,jeremías,vanidad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ca660cb4a1bf7dd3420660ff70eb7d6f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_288-Sofonias_2_15</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-288-sofonias-2-15--23111419</link><description><![CDATA[«Ésta es la ciudad alegre que estaba confiada, la que decía en su corazón: Yo, y no más. ¡Cómo fue asolada, hecha guarida de fieras! Cualquiera que pasare junto a ella, se burlará y sacudirá su mano.» (‭‭Sofonías‬ ‭2:15‬)<br /><br />El profeta Sofonías anunció un mensaje de juicio divino contra una ciudad alegre y confiada. Esta descripción suena bien: un sitio donde todos estaban contentos y viviendo confiados. Pero el problema era que habían rechazado a Dios y habían puesto toda su confianza en sí mismos. Cuando dice que decían «Yo, y no más», literalmente, hace un juego de palabras haciendo eco del nombre divino de Dios, Jehová. O sea, esta ciuadad alegre y confiada estaba declarando que no necesitaban a Dios. Creían que eran autosuficientes sin Él. Pero su juicio venía de camino. Una de las grandes tentaciones del ser humano es exactamente eso: pensar que realmente no necesitamos a Dios. Puede que creamos que somos capaces de solucionar nuestros problemas y superar nuestras deficiencias sin una ayuda de arriba. Pero toda la historia humana se levanta en testimonio en contra de nuestra autosuficiencia. La pura verdad es que necesitamos a Dios. Somos pecadores sin esperanza en nosotros mismos. Debemos vencer esta tentación reconociendo que ninguno es suficiente en sí. Todos tenemos necesidad de Dios en nuestro día a día. <br /><br />Por eso hoy hemos de buscarle todos los días en la Palabra y en la oración. Como decía Cristo al tentador: no sólo de pan vivimos sino de cada palabra que salga de la boca de Dios (Mateo 4:4). (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23111419</guid><pubDate>Tue, 05 Nov 2024 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23111419/melp_288_sofonias_2_15.mp3" length="3005133" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Ésta es la ciudad alegre que estaba confiada, la que decía en su corazón: Yo, y no más. ¡Cómo fue asolada, hecha guarida de fieras! Cualquiera que pasare junto a ella, se burlará y sacudirá su mano.» (‭‭Sofonías‬ ‭2:15‬)

El profeta Sofonías anunció...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Ésta es la ciudad alegre que estaba confiada, la que decía en su corazón: Yo, y no más. ¡Cómo fue asolada, hecha guarida de fieras! Cualquiera que pasare junto a ella, se burlará y sacudirá su mano.» (‭‭Sofonías‬ ‭2:15‬)<br /><br />El profeta Sofonías anunció un mensaje de juicio divino contra una ciudad alegre y confiada. Esta descripción suena bien: un sitio donde todos estaban contentos y viviendo confiados. Pero el problema era que habían rechazado a Dios y habían puesto toda su confianza en sí mismos. Cuando dice que decían «Yo, y no más», literalmente, hace un juego de palabras haciendo eco del nombre divino de Dios, Jehová. O sea, esta ciuadad alegre y confiada estaba declarando que no necesitaban a Dios. Creían que eran autosuficientes sin Él. Pero su juicio venía de camino. Una de las grandes tentaciones del ser humano es exactamente eso: pensar que realmente no necesitamos a Dios. Puede que creamos que somos capaces de solucionar nuestros problemas y superar nuestras deficiencias sin una ayuda de arriba. Pero toda la historia humana se levanta en testimonio en contra de nuestra autosuficiencia. La pura verdad es que necesitamos a Dios. Somos pecadores sin esperanza en nosotros mismos. Debemos vencer esta tentación reconociendo que ninguno es suficiente en sí. Todos tenemos necesidad de Dios en nuestro día a día. <br /><br />Por eso hoy hemos de buscarle todos los días en la Palabra y en la oración. Como decía Cristo al tentador: no sólo de pan vivimos sino de cada palabra que salga de la boca de Dios (Mateo 4:4). (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>autosuficiencia,bell,biblia,david,devocional,palabra,sofonías</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_287-Habacuc_2_20</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-287-habacuc-2-20--23006608</link><description><![CDATA[«Mas Jehová está en su santo templo; calle delante de él toda la tierra.» (Habacuc 2:20)<br /><br />Lo más importante de este corto texto es su contexto. El libro del profeta Habacuc es un diálogo entre el profeta y su Dios sobre el plan divino de retribución. Al principio de libro, el profeta trae delante de Dios el pecado de su pueblo, que desde el punto de vista del profeta, Dios parecía ignorar. A continuación Dios revela su plan de usar a los caldeos para castigar a Judá. La sorpresa del profeta frente a los designios de Dios toma la forma de una queja (2:1). Podemos comprender la confusión y el malestar de Habacuc: por muy mal que estuviera Judá, los caldeos eran incluso peores. Pero Dios no se había equivocado. Más bien estaba llevando a cabo su plan y las protestas del profeta no añadieron información nueva que Dios no había considerado. Así que cuando leemos al final del capítulo 2 las palabras del profeta, reconociendo que Dios sigue sobre el trono del universo y que todos deben callarse ante Él, se nota que ha habido un cambio muy grande en el profeta. No es un silencio de amargura sino un silencio de confianza. Habacuc había reconocido que Jehová es Rey soberano y decide confiar en Él, incluso aunque no llegue a comprender todos los designios de Dios. Este testimonio de Habacuc se convierte en consejo para nosotros. <br /><br />Muchas veces haríamos bien en aprender a callarnos ante el Dios soberano y adorarle por fe. La verdad es que muchas veces no tenemos una perspectiva suficiente para entender todo lo que Dios está haciendo y por lo tanto es locura de nuestra parte criticar y quejarnos. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23006608</guid><pubDate>Mon, 04 Nov 2024 05:40:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23006608/melp_287_habacuc_2_20.mp3" length="3003403" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Mas Jehová está en su santo templo; calle delante de él toda la tierra.» (Habacuc 2:20)

Lo más importante de este corto texto es su contexto. El libro del profeta Habacuc es un diálogo entre el profeta y su Dios sobre el plan divino de retribución....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Mas Jehová está en su santo templo; calle delante de él toda la tierra.» (Habacuc 2:20)<br /><br />Lo más importante de este corto texto es su contexto. El libro del profeta Habacuc es un diálogo entre el profeta y su Dios sobre el plan divino de retribución. Al principio de libro, el profeta trae delante de Dios el pecado de su pueblo, que desde el punto de vista del profeta, Dios parecía ignorar. A continuación Dios revela su plan de usar a los caldeos para castigar a Judá. La sorpresa del profeta frente a los designios de Dios toma la forma de una queja (2:1). Podemos comprender la confusión y el malestar de Habacuc: por muy mal que estuviera Judá, los caldeos eran incluso peores. Pero Dios no se había equivocado. Más bien estaba llevando a cabo su plan y las protestas del profeta no añadieron información nueva que Dios no había considerado. Así que cuando leemos al final del capítulo 2 las palabras del profeta, reconociendo que Dios sigue sobre el trono del universo y que todos deben callarse ante Él, se nota que ha habido un cambio muy grande en el profeta. No es un silencio de amargura sino un silencio de confianza. Habacuc había reconocido que Jehová es Rey soberano y decide confiar en Él, incluso aunque no llegue a comprender todos los designios de Dios. Este testimonio de Habacuc se convierte en consejo para nosotros. <br /><br />Muchas veces haríamos bien en aprender a callarnos ante el Dios soberano y adorarle por fe. La verdad es que muchas veces no tenemos una perspectiva suficiente para entender todo lo que Dios está haciendo y por lo tanto es locura de nuestra parte criticar y quejarnos. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,habacuc,queja</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_227 - Lucas 23_8</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-227-lucas-23-8--20264779</link><description><![CDATA[«Herodes, viendo a Jesús, se alegró mucho, porque hacía tiempo que deseaba verle; porque había oído muchas cosas acerca de él, y esperaba verle hacer alguna señal.» (Lucas 23:8)<br /><br />En la noche en que Judas entregó a Jesús, Pilato no sabía qué hacer, pero cuando se enteró de que Jesús era de Galilea, decidió enviarle a Herodes. Por su parte, Herodes se puso contento con la noticia, ya que desde hace tiempo había querido ver a Jesús porque tenía curiosidad. Había escuchado de los milagros que Jesús hacía y quería ver alguno con sus propios ojos. Herodes recibió a Jesús como si fuese un mago de fiesta. Pero Jesús no hizo ningún milagro para este curioso pero malvado rey. Hay muchos Herodes en el mundo hoy, personas que se alegran de ver a Jesús porque querrían sacar algo de Él. Pero terminarán burlándose de Él. La reacción de Herodes es la opuesta del verdadero creyente. Nos alegra ver a Jesús, no por la curiosidad de ver algo nuevo, sino de pura necesidad. Una persona que está ahogando en el agua no se alegra de ver el socorriste porque ha escuchado que es buen nadador. Se aferra al único que lo puede salvar de la muerte.<br /><br />Recordemos que las personas que nos rodean tienen una necesidad espiritual aunque no sean conscientes de ello o lo ignoren. No nos contentemos con su curiosidad por Jesús. Compartamos con ellos su necesidad, orando que Dios les abra los ojos para que sepan que Jesús es su única esperanza. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20264779</guid><pubDate>Sat, 02 Nov 2024 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20264779/melp_227_lucas_23_8.mp3" length="3009129" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Herodes, viendo a Jesús, se alegró mucho, porque hacía tiempo que deseaba verle; porque había oído muchas cosas acerca de él, y esperaba verle hacer alguna señal.» (Lucas 23:8)

En la noche en que Judas entregó a Jesús, Pilato no sabía qué hacer,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Herodes, viendo a Jesús, se alegró mucho, porque hacía tiempo que deseaba verle; porque había oído muchas cosas acerca de él, y esperaba verle hacer alguna señal.» (Lucas 23:8)<br /><br />En la noche en que Judas entregó a Jesús, Pilato no sabía qué hacer, pero cuando se enteró de que Jesús era de Galilea, decidió enviarle a Herodes. Por su parte, Herodes se puso contento con la noticia, ya que desde hace tiempo había querido ver a Jesús porque tenía curiosidad. Había escuchado de los milagros que Jesús hacía y quería ver alguno con sus propios ojos. Herodes recibió a Jesús como si fuese un mago de fiesta. Pero Jesús no hizo ningún milagro para este curioso pero malvado rey. Hay muchos Herodes en el mundo hoy, personas que se alegran de ver a Jesús porque querrían sacar algo de Él. Pero terminarán burlándose de Él. La reacción de Herodes es la opuesta del verdadero creyente. Nos alegra ver a Jesús, no por la curiosidad de ver algo nuevo, sino de pura necesidad. Una persona que está ahogando en el agua no se alegra de ver el socorriste porque ha escuchado que es buen nadador. Se aferra al único que lo puede salvar de la muerte.<br /><br />Recordemos que las personas que nos rodean tienen una necesidad espiritual aunque no sean conscientes de ello o lo ignoren. No nos contentemos con su curiosidad por Jesús. Compartamos con ellos su necesidad, orando que Dios les abra los ojos para que sepan que Jesús es su única esperanza. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,evangelio,lucas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_435-Lucas_7_42</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-435-lucas-7-42--41539026</link><description><![CDATA[«y no teniendo ellos con qué pagar, perdonó a ambos. Di, pues, ¿cuál de ellos le amará más?» (Lucas 7:42)<br /><br />En la casa de Simón el fariseo, una mujer entró mientras Jesús cenaba y empezó a besar sus pies. El fariseo estaba ofendido por lo que le parecía una indiscreción de parte de Jesús al permitir a una mujer actuar así, pero en contestación al pensamiento del corazón del fariseo, Jesús le contó una parábola de dos deudores. El punto principal de la parábola es el siguiente: cuanto más conscientes estamos de la gravedad de nuestro pecado, mayor será nuestra gratitud y apreciación del perdón. Simón no se veía como gran pecador y por lo tanto no daba valor al perdón que Jesús le ofrecía. La mujer, en contraste, sabía que sin el perdón no tenía ninguna esperanza. Jesús defendió a esta mujer revelando la gratitud de su corazón por el perdón de sus pecados, demostrando a Simón y todos los presentes que Jesús era en efecto Dios, conociendo el corazón y los pensamientos de todos los que le rodeaban. La gran pregunta que plantea esta parábola para nosotros es si somos conscientes de nuestro pecado, una deuda que jamás podíamos haber pagado. Esta es la pobreza en espíritu que Jesús pronunció bienaventurada. Sólo cuando nos vemos deudores podremos apreciar la enorme misericordia de Dios al enviar a su propio Hijo para saldar nuestra deuda. <br /><br />Cuando nos damos cuenta de esta realidad, nuestro “culto racional” es, igual que aquella mujer, entregarnos en sacrificio vivo, santo y agradable a Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41539026</guid><pubDate>Fri, 25 Oct 2024 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41539026/melp_435_lucas_7_42.mp3" length="2998805" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«y no teniendo ellos con qué pagar, perdonó a ambos. Di, pues, ¿cuál de ellos le amará más?» (Lucas 7:42)

En la casa de Simón el fariseo, una mujer entró mientras Jesús cenaba y empezó a besar sus pies. El fariseo estaba ofendido por lo que le...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«y no teniendo ellos con qué pagar, perdonó a ambos. Di, pues, ¿cuál de ellos le amará más?» (Lucas 7:42)<br /><br />En la casa de Simón el fariseo, una mujer entró mientras Jesús cenaba y empezó a besar sus pies. El fariseo estaba ofendido por lo que le parecía una indiscreción de parte de Jesús al permitir a una mujer actuar así, pero en contestación al pensamiento del corazón del fariseo, Jesús le contó una parábola de dos deudores. El punto principal de la parábola es el siguiente: cuanto más conscientes estamos de la gravedad de nuestro pecado, mayor será nuestra gratitud y apreciación del perdón. Simón no se veía como gran pecador y por lo tanto no daba valor al perdón que Jesús le ofrecía. La mujer, en contraste, sabía que sin el perdón no tenía ninguna esperanza. Jesús defendió a esta mujer revelando la gratitud de su corazón por el perdón de sus pecados, demostrando a Simón y todos los presentes que Jesús era en efecto Dios, conociendo el corazón y los pensamientos de todos los que le rodeaban. La gran pregunta que plantea esta parábola para nosotros es si somos conscientes de nuestro pecado, una deuda que jamás podíamos haber pagado. Esta es la pobreza en espíritu que Jesús pronunció bienaventurada. Sólo cuando nos vemos deudores podremos apreciar la enorme misericordia de Dios al enviar a su propio Hijo para saldar nuestra deuda. <br /><br />Cuando nos damos cuenta de esta realidad, nuestro “culto racional” es, igual que aquella mujer, entregarnos en sacrificio vivo, santo y agradable a Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,gratitud,lucas,perdón</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_546-Lucas_1_74-75</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-546-lucas-1-74-75--44724362</link><description><![CDATA[«Que, librados de nuestros enemigos, Sin temor le serviríamos En santidad y en justicia delante de él, todos nuestros días.» (Lucas 1:74-75)<br /><br />Zacarías, antes de profetizar sobre el papel espiritual de su hijo, Juan el Bautista, en preparar el camino delante de Mesías, habla del Mesías mismo. El propósito del prometido Ungido de Dios era librar a su pueblo de sus enemigos. Muchos de los que escucharon estas palabras las entendían como una referencia clara a la victoria sobre sus enemigos físicos. Creían que el Mesías había venido para librar a la nación de Israel del dominio del imperio Romano. Pero debemos escuchar las palabras de Zacarías en el contexto general de las Escrituras. Si volvemos al principio de la Biblia, encontramos que el mayor enemigo de la raza de Adán que la Simiente de la mujer vino a conquistar era la serpiente, Satanás (Génesis 3:15). Jesús vino para herir al acusador del pueblo de Dios en la cabeza para traer así a su creación la libertad de la tiranía del pecado y de la muerte. En las palabras de Zacarías vemos este mismo pensamiento: el propósito de la libertad de los enemigos es para que podamos servir a Dios en santidad y justicia para siempre. Sin la victoria de Cristo en la cruz en nuestro lugar, no hay santidad ni justicia, y sin estas, no estamos en condición de servir a Dios.<br /><br />Cristo vino para librarnos de todos nuestros pecados. ¿Estás vestido de la santidad y de la justicia que sólo vienen por medio de la fe en Cristo? Si es que sí, busquemos servirle hoy y cada día. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44724362</guid><pubDate>Wed, 23 Oct 2024 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44724362/melp_546_lucas_1_74_75.mp3" length="2986727" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Que, librados de nuestros enemigos, Sin temor le serviríamos En santidad y en justicia delante de él, todos nuestros días.» (Lucas 1:74-75)&#13;
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Zacarías, antes de profetizar sobre el papel espiritual de su hijo, Juan el Bautista, en preparar el camino...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Que, librados de nuestros enemigos, Sin temor le serviríamos En santidad y en justicia delante de él, todos nuestros días.» (Lucas 1:74-75)<br /><br />Zacarías, antes de profetizar sobre el papel espiritual de su hijo, Juan el Bautista, en preparar el camino delante de Mesías, habla del Mesías mismo. El propósito del prometido Ungido de Dios era librar a su pueblo de sus enemigos. Muchos de los que escucharon estas palabras las entendían como una referencia clara a la victoria sobre sus enemigos físicos. Creían que el Mesías había venido para librar a la nación de Israel del dominio del imperio Romano. Pero debemos escuchar las palabras de Zacarías en el contexto general de las Escrituras. Si volvemos al principio de la Biblia, encontramos que el mayor enemigo de la raza de Adán que la Simiente de la mujer vino a conquistar era la serpiente, Satanás (Génesis 3:15). Jesús vino para herir al acusador del pueblo de Dios en la cabeza para traer así a su creación la libertad de la tiranía del pecado y de la muerte. En las palabras de Zacarías vemos este mismo pensamiento: el propósito de la libertad de los enemigos es para que podamos servir a Dios en santidad y justicia para siempre. Sin la victoria de Cristo en la cruz en nuestro lugar, no hay santidad ni justicia, y sin estas, no estamos en condición de servir a Dios.<br /><br />Cristo vino para librarnos de todos nuestros pecados. ¿Estás vestido de la santidad y de la justicia que sólo vienen por medio de la fe en Cristo? Si es que sí, busquemos servirle hoy y cada día. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,lucas,servicio,victoria</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_235 - Isaias_64_4</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-235-isaias-64-4--20457942</link><description><![CDATA[«Ni nunca oyeron, ni oídos percibieron, ni ojo ha visto a Dios fuera de ti, que hiciese por el que en él espera.» (Isaías 64:4)<br /><br />No hay Dios como el nuestro. Jamás había imaginado el ser humano un dios como el Dios verdadero. El pensamiento que expone el profeta Isaías es que en contraste con los dioses inventados por los hombres, nuestro Dios busca manifestarse en la vida de los que confían en Él. Ahora bien, l os dioses que el ser humano inventa buscan recibir ofrendas de sus seguidores. Una persona puede clamar a sus dioses en sus momentos difíciles pidiendo ayuda en cambio de todas sus buenas obras que en el pasado ya había ofrecido a sus dioses. Pero nuestro Dios es diferente. No necesita nada de nosotros. Tiene todo poder y toda riqueza es suya, de tal forma que jamás ha tenido necesidad de nada de parte de sus siervos. Lo único que busca es que confiemos y esperemos en Él de todo corazón para que Él puede salvarnos y transformarnos para su propia gloria. Como dice 2 Crónicas 16:9, «Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él.»<br /><br />¿Cómo está tu corazón hoy? ¿En quién confías? Ni podemos imaginar todo lo que nuestro Dios desea hacer en nosotros si estamos dispuestos a confiar y esperar en Él. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20457942</guid><pubDate>Tue, 22 Oct 2024 04:40:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20457942/melp_235_isaias_64_4.mp3" length="3014844" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Ni nunca oyeron, ni oídos percibieron, ni ojo ha visto a Dios fuera de ti, que hiciese por el que en él espera.» (Isaías 64:4)

No hay Dios como el nuestro. Jamás había imaginado el ser humano un dios como el Dios verdadero. El pensamiento que expone...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Ni nunca oyeron, ni oídos percibieron, ni ojo ha visto a Dios fuera de ti, que hiciese por el que en él espera.» (Isaías 64:4)<br /><br />No hay Dios como el nuestro. Jamás había imaginado el ser humano un dios como el Dios verdadero. El pensamiento que expone el profeta Isaías es que en contraste con los dioses inventados por los hombres, nuestro Dios busca manifestarse en la vida de los que confían en Él. Ahora bien, l os dioses que el ser humano inventa buscan recibir ofrendas de sus seguidores. Una persona puede clamar a sus dioses en sus momentos difíciles pidiendo ayuda en cambio de todas sus buenas obras que en el pasado ya había ofrecido a sus dioses. Pero nuestro Dios es diferente. No necesita nada de nosotros. Tiene todo poder y toda riqueza es suya, de tal forma que jamás ha tenido necesidad de nada de parte de sus siervos. Lo único que busca es que confiemos y esperemos en Él de todo corazón para que Él puede salvarnos y transformarnos para su propia gloria. Como dice 2 Crónicas 16:9, «Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él.»<br /><br />¿Cómo está tu corazón hoy? ¿En quién confías? Ni podemos imaginar todo lo que nuestro Dios desea hacer en nosotros si estamos dispuestos a confiar y esperar en Él. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,isaías</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_418-Isaias_59_16-17</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-418-isaias-59-16-17--41106193</link><description><![CDATA[«Y vio que no había hombre, y se maravilló que no hubiera quien se interpusiese; y lo salvó su brazo, y le afirmó su misma justicia. Pues de justicia se vistió como de una coraza, con yelmo de salvación en su cabeza; tomó ropas de venganza por vestidura, y se cubrió de celo como de manto,» (Isaías 59:16-17)<br /><br />El comienzo de este texto me recuerda de la escena en la vida de Abraham cuando intercedió por Lot y Sodoma ante Dios. En aquella ocasión, Dios prometió a Abraham que si encontraba a diez justos, perdonaría la ciudad. Pero aquí nos dice el texto que Dios ni encontraba a un intercesor por su pueblo. En ese caso, uno diría que ya no había esperanza, pero de repente aparece el Siervo de Jehová que se vistió de justicia con el yelmo de salvación y proveyó la salvación mediante su propio brazo. Nuestra salvación no viene de un intercesor falible; más bien viene de Jesucristo que vivió una vida perfecta y murió como nuestro sustituto en la cruz. Unos capítulos más tarde Isaías nos hace ver el resultado de nuestra salvación. «En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a novia adornada con sus joyas.» (Isaías 61:10). Jesús el Mesías se vistió de justicia para poder vestir a pecadores con su perfecta justicia. <br /><br />Nuestro Salvador merece toda nuestra alabanza y la mayor alabanza que podemos rendirle es andar dignos de Él hoy en todo lo que hacemos. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41106193</guid><pubDate>Mon, 21 Oct 2024 04:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41106193/melp_418_isaias_59_16_17.mp3" length="2997255" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y vio que no había hombre, y se maravilló que no hubiera quien se interpusiese; y lo salvó su brazo, y le afirmó su misma justicia. 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Nuestra salvación no viene de un intercesor falible; más bien viene de Jesucristo que vivió una vida perfecta y murió como nuestro sustituto en la cruz. Unos capítulos más tarde Isaías nos hace ver el resultado de nuestra salvación. «En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a novia adornada con sus joyas.» (Isaías 61:10). Jesús el Mesías se vistió de justicia para poder vestir a pecadores con su perfecta justicia. <br /><br />Nuestro Salvador merece toda nuestra alabanza y la mayor alabanza que podemos rendirle es andar dignos de Él hoy en todo lo que hacemos. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,isaías,salvación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3a7fe825545f7407cc86dd665ebac0b9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_231 - Isaias_50_7</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-231-isaias-50-7--20411659</link><description><![CDATA[«Porque Jehová el Señor me ayudará, por tanto no me avergoncé; por eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado. (Isaías 50:7)<br /><br />En esta tercera canción del Siervo de Jehová, el profeta Isaías nos permite contemplar la perfecta confianza que tendría el Mesías en su Padre. Empieza afirmando su fe en la ayuda que el Padre le daría. Otros le podían atacar o intentar avergonzarle pero jamás sería avergonzado porque su confianza estaba puesta en su Dios. Su rostro no muestra ninguna señal de preocupación; más bien lo describe como un pedernal, una roca inamovible y firme. Era imposible que el Mesías se avergonzara de su Padre porque sabía perfectamente a quien tenía a su lado para ayudarle. Estaba con Él su Padre celestial, el que había estado a su lado desde antes de la fundación de la tierra. Esta confianza de Mesías no debe ser diferente de la nuestra. Debemos tener esta misma confianza de que el Señor nos ayudará y por lo tanto jamás seremos avergonzados. Si fácilmente tropezamos y nos avergonzamos de nuestro Dios, demostramos que realmente no conocemos al que está con nosotros para ayudarnos en todo momento.<br /><br />Acerquémonos más a Dios hoy y confiemos completamente en todas sus promesas. Jamás se ha avergonzado la persona que ha confiado completamente en el Señor. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20411659</guid><pubDate>Sat, 19 Oct 2024 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20411659/melp_231_isaias_50_7.mp3" length="3011606" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque Jehová el Señor me ayudará, por tanto no me avergoncé; por eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado. (Isaías 50:7)

En esta tercera canción del Siervo de Jehová, el profeta Isaías nos permite contemplar la perfecta...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque Jehová el Señor me ayudará, por tanto no me avergoncé; por eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado. (Isaías 50:7)<br /><br />En esta tercera canción del Siervo de Jehová, el profeta Isaías nos permite contemplar la perfecta confianza que tendría el Mesías en su Padre. Empieza afirmando su fe en la ayuda que el Padre le daría. Otros le podían atacar o intentar avergonzarle pero jamás sería avergonzado porque su confianza estaba puesta en su Dios. Su rostro no muestra ninguna señal de preocupación; más bien lo describe como un pedernal, una roca inamovible y firme. Era imposible que el Mesías se avergonzara de su Padre porque sabía perfectamente a quien tenía a su lado para ayudarle. Estaba con Él su Padre celestial, el que había estado a su lado desde antes de la fundación de la tierra. Esta confianza de Mesías no debe ser diferente de la nuestra. Debemos tener esta misma confianza de que el Señor nos ayudará y por lo tanto jamás seremos avergonzados. Si fácilmente tropezamos y nos avergonzamos de nuestro Dios, demostramos que realmente no conocemos al que está con nosotros para ayudarnos en todo momento.<br /><br />Acerquémonos más a Dios hoy y confiemos completamente en todas sus promesas. Jamás se ha avergonzado la persona que ha confiado completamente en el Señor. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,isaías</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_416-Isaias_44_18</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-416-isaias-44-18--41070188</link><description><![CDATA[«No saben ni entienden; porque cerrados están sus ojos para no ver, y su corazón para no entender.» (Isaías 44:18)<br /><br />El profeta Isaías denunciaba las prácticas idólatras de su generación. Demuestra que la idolatría es absurda. Isaías describe como una persona toma un tronco de un árbol, quema una parte para calentarse y preparar su comida y luego de lo que sobra, talla una imagen de un dios y se arrodilla ante ella para adorarla. Visto así, parece imposible que una persona con una mente inteligente podría hacer eso, pero ocurre. Según el profeta, la única explicación de su falta de entendimiento era que Dios había cerrado sus ojos y su corazón. Cuando el profeta dice que Dios los ha cegado, en ningún momento quiere decir que lo ha hecho en contra de su voluntad. Más bien, como explica el apóstol Pablo en los primeros capítulos de Romanos, esta ceguera espiritual es el resultado de la rebelión pecaminosa contra nuestro Creador. Dios ha entregado a los pecadores al camino de su corazón, dejándoles hacer lo que bien les parezca. Nos es fácil mirar la idolatría de los tiempos bíblicos con desdén, pero hacemos bien en reconocer que la idolatría de nuestros días sigue siendo igual de incomprensible desde el punto de vista de Dios. Nuestra sociedad no siempre talla imágenes sino que muchas veces intentamos levantarnos a nosotros mismos como dioses. <br /><br />Nuestra única esperanza es que Dios despierte corazones y abra ojos para que veamos y busquemos al Dios verdadero. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41070188</guid><pubDate>Fri, 18 Oct 2024 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41070188/melp_416_isaias_44_18.mp3" length="2998807" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«No saben ni entienden; porque cerrados están sus ojos para no ver, y su corazón para no entender.» (Isaías 44:18)

El profeta Isaías denunciaba las prácticas idólatras de su generación. Demuestra que la idolatría es absurda. Isaías describe como una...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«No saben ni entienden; porque cerrados están sus ojos para no ver, y su corazón para no entender.» (Isaías 44:18)<br /><br />El profeta Isaías denunciaba las prácticas idólatras de su generación. Demuestra que la idolatría es absurda. Isaías describe como una persona toma un tronco de un árbol, quema una parte para calentarse y preparar su comida y luego de lo que sobra, talla una imagen de un dios y se arrodilla ante ella para adorarla. Visto así, parece imposible que una persona con una mente inteligente podría hacer eso, pero ocurre. Según el profeta, la única explicación de su falta de entendimiento era que Dios había cerrado sus ojos y su corazón. Cuando el profeta dice que Dios los ha cegado, en ningún momento quiere decir que lo ha hecho en contra de su voluntad. Más bien, como explica el apóstol Pablo en los primeros capítulos de Romanos, esta ceguera espiritual es el resultado de la rebelión pecaminosa contra nuestro Creador. Dios ha entregado a los pecadores al camino de su corazón, dejándoles hacer lo que bien les parezca. Nos es fácil mirar la idolatría de los tiempos bíblicos con desdén, pero hacemos bien en reconocer que la idolatría de nuestros días sigue siendo igual de incomprensible desde el punto de vista de Dios. Nuestra sociedad no siempre talla imágenes sino que muchas veces intentamos levantarnos a nosotros mismos como dioses. <br /><br />Nuestra única esperanza es que Dios despierte corazones y abra ojos para que veamos y busquemos al Dios verdadero. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,evangelización,ídolos,isaías</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_415-Isaias_42_16</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-415-isaias-42-16--41047515</link><description><![CDATA[«Y guiaré a los ciegos por camino que no sabían, les haré andar por sendas que no habían conocido; delante de ellos cambiaré las tinieblas en luz, y lo escabroso en llanura. Estas cosas les haré, y no los desampararé.» (Isaías 42:16)<br /><br />Esta promesa es preciosa: Dios por medio de su profeta Isaías promete guiar a los ciego por un camino que no conocían. Todos hemos visto a un vidente tomar a un ciego por el brazo para ayudarle a navegar un sitio nuevo. Pero sólo hay una cosa mejor que guiar al ciego: es devolverle la vista, y es precisamente lo que Dios promete hacer, cuando habla de cambiar las tinieblas en luz, lo escabroso en llanura. Jesús tipificó esta promesa físicamente durante su ministerio en varias ocasiones cuando sanó a personas ciegas, restaurando la vista física. Pero esta promesa va más allá de la ceguera física. Dios promete no desamparar a los que sufrimos la ceguera espiritual. Después de todo, ésa es la condición natural de todo ser humano. Dios promete mostrarnos el camino de vida que jamás podríamos haber encontrado por nuestra cuenta y cambiar nuestra oscuridad en luz. Esta es la prometida misericordia de Dios que es nuestra en Cristo Jesús. Dios prometió y Dios cumple su palabra.<br /><br />Sigamos andando hoy en este camino llano bañado en la luz de la pura gracia de nuestro Salvador. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41047515</guid><pubDate>Thu, 17 Oct 2024 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41047515/melp_415_isaias_42_16.mp3" length="2997252" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y guiaré a los ciegos por camino que no sabían, les haré andar por sendas que no habían conocido; delante de ellos cambiaré las tinieblas en luz, y lo escabroso en llanura. Estas cosas les haré, y no los desampararé.» (Isaías 42:16)

Esta promesa es...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y guiaré a los ciegos por camino que no sabían, les haré andar por sendas que no habían conocido; delante de ellos cambiaré las tinieblas en luz, y lo escabroso en llanura. Estas cosas les haré, y no los desampararé.» (Isaías 42:16)<br /><br />Esta promesa es preciosa: Dios por medio de su profeta Isaías promete guiar a los ciego por un camino que no conocían. Todos hemos visto a un vidente tomar a un ciego por el brazo para ayudarle a navegar un sitio nuevo. Pero sólo hay una cosa mejor que guiar al ciego: es devolverle la vista, y es precisamente lo que Dios promete hacer, cuando habla de cambiar las tinieblas en luz, lo escabroso en llanura. Jesús tipificó esta promesa físicamente durante su ministerio en varias ocasiones cuando sanó a personas ciegas, restaurando la vista física. Pero esta promesa va más allá de la ceguera física. Dios promete no desamparar a los que sufrimos la ceguera espiritual. Después de todo, ésa es la condición natural de todo ser humano. Dios promete mostrarnos el camino de vida que jamás podríamos haber encontrado por nuestra cuenta y cambiar nuestra oscuridad en luz. Esta es la prometida misericordia de Dios que es nuestra en Cristo Jesús. Dios prometió y Dios cumple su palabra.<br /><br />Sigamos andando hoy en este camino llano bañado en la luz de la pura gracia de nuestro Salvador. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,ciego,david,devocional,isaías,luz,salvación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3a7fe825545f7407cc86dd665ebac0b9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_677-Isaias_35_8</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-677-isaias-35-8--51567075</link><description><![CDATA[«Y habrá allí calzada y camino, y será llamado Camino de Santidad; no pasará inmundo por él, sino que él mismo estará con ellos; el que anduviere en este camino, por torpe que sea, no se extraviará.» (Isaías 35:8)<br /><br />En este himno de alabanza que cierra esta sección del libro de Isaías, encontramos una descripción poética de la restauración del pueblo de Dios. Describe una transformación de la tierra (35:1-2, 7) y también del pueblo de Dios bajo la imagen de una sanidad de todos los males físicos (35:3-6). Pero lo más importante es notar que Dios no solamente restaura la tierra y el pueblo, sino que cambia su andar. Nos habla aquí de una calzada o un camino. Tal como vino Juan el Bautista para preparar el camino para el Mesías, encontramos el camino que nos dejó Jesús, el Camino de Santidad. Es un camino en que sólo transitan los que son santos y por tanto no se encuentra en él ningún inmundo. Pero la razón no se encuentra en los caminantes, ni tampoco en el camino mismo sino en el que acompaña a los caminantes. Jesús, que es el Camino verdadero de vida, es el que transita con los que andan por ese camino y es la razón por la cual nadie, por torpe que sea, se extraviará de ese Camino de Santidad. Este Camino de Santidad es una descripción poética de lo que significa conocer a Cristo por fe. Es caminar en comunión con Él todos los días de tal forma que estamos siendo transformados diariamente a su imagen, y Él a nuestro lado jamás nos dejará extraviarnos del camino.<br /><br />Sigamos andando hoy por el Camino de Santidad sin extraviarnos del que anda con nosotros. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51567075</guid><pubDate>Wed, 16 Oct 2024 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51567075/melp_677_isaias_35_8.mp3" length="4189536" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y habrá allí calzada y camino, y será llamado Camino de Santidad; no pasará inmundo por él, sino que él mismo estará con ellos; el que anduviere en este camino, por torpe que sea, no se extraviará.» (Isaías 35:8)&#13;
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En este himno de alabanza que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y habrá allí calzada y camino, y será llamado Camino de Santidad; no pasará inmundo por él, sino que él mismo estará con ellos; el que anduviere en este camino, por torpe que sea, no se extraviará.» (Isaías 35:8)<br /><br />En este himno de alabanza que cierra esta sección del libro de Isaías, encontramos una descripción poética de la restauración del pueblo de Dios. Describe una transformación de la tierra (35:1-2, 7) y también del pueblo de Dios bajo la imagen de una sanidad de todos los males físicos (35:3-6). Pero lo más importante es notar que Dios no solamente restaura la tierra y el pueblo, sino que cambia su andar. Nos habla aquí de una calzada o un camino. Tal como vino Juan el Bautista para preparar el camino para el Mesías, encontramos el camino que nos dejó Jesús, el Camino de Santidad. Es un camino en que sólo transitan los que son santos y por tanto no se encuentra en él ningún inmundo. Pero la razón no se encuentra en los caminantes, ni tampoco en el camino mismo sino en el que acompaña a los caminantes. Jesús, que es el Camino verdadero de vida, es el que transita con los que andan por ese camino y es la razón por la cual nadie, por torpe que sea, se extraviará de ese Camino de Santidad. Este Camino de Santidad es una descripción poética de lo que significa conocer a Cristo por fe. Es caminar en comunión con Él todos los días de tal forma que estamos siendo transformados diariamente a su imagen, y Él a nuestro lado jamás nos dejará extraviarnos del camino.<br /><br />Sigamos andando hoy por el Camino de Santidad sin extraviarnos del que anda con nosotros. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,isaías,santidad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/0373ea798102ddccf245cb303a07f9e0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_413-Isaias_33_22</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-413-isaias-33-22--40960181</link><description><![CDATA[«Porque Jehová es nuestro juez, Jehová es nuestro legislador, Jehová es nuestro Rey; él mismo nos salvará.» (Isaías 33:22)<br /><br />El sistema de gobierno en la mayoría de los países en occidente funciona por medio la separación de poderes. Emplea controles y contrapesos para garantizar el equilibrio de las ramas gubernamentales. La idea es que el control absoluto no debe estar en manos de un sólo individuo. La separación de poderes es buena, incluso necesaria, pero también muchas veces da lugar a la burocracia. Aquí Isaías describe a Dios como Legislador, Juez y Rey. Jehová es el que hace las leyes y es Él mismo el que castiga a los que las violan sus leyes y también el que gobierna como soberano absoluto. Al cumplir los tres papeles el mismo Jehová, no hay desacuerdo entre el Legislador, el Juez y el Rey. Por lo tanto, cuando dice que la salvación viene de Él, entendemos que esta salvación no ignora las demandas de la Ley. Por eso vino Jesús a este mundo para cumplir perfectamente las demandas de la Ley de Dios en nuestro lugar y luego murió en lugar de pecadores para sufrir el justo castigo que merecíamos nosotros. Por lo tanto, Cristo ahora gobierna en corazones redimidos y rescatados del pecado como nuestro perfecto y eterno Rey. <br /><br />Verdaderamente tenemos motivo de alabanza en nuestro Juez, Legislador y Rey. Su salvación es perfeca en todos los sentidos. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40960181</guid><pubDate>Tue, 15 Oct 2024 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40960181/melp_413_isaias_33_22.mp3" length="2996222" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque Jehová es nuestro juez, Jehová es nuestro legislador, Jehová es nuestro Rey; él mismo nos salvará.» (Isaías 33:22)

El sistema de gobierno en la mayoría de los países en occidente funciona por medio la separación de poderes. Emplea controles y...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque Jehová es nuestro juez, Jehová es nuestro legislador, Jehová es nuestro Rey; él mismo nos salvará.» (Isaías 33:22)<br /><br />El sistema de gobierno en la mayoría de los países en occidente funciona por medio la separación de poderes. Emplea controles y contrapesos para garantizar el equilibrio de las ramas gubernamentales. La idea es que el control absoluto no debe estar en manos de un sólo individuo. La separación de poderes es buena, incluso necesaria, pero también muchas veces da lugar a la burocracia. Aquí Isaías describe a Dios como Legislador, Juez y Rey. Jehová es el que hace las leyes y es Él mismo el que castiga a los que las violan sus leyes y también el que gobierna como soberano absoluto. Al cumplir los tres papeles el mismo Jehová, no hay desacuerdo entre el Legislador, el Juez y el Rey. Por lo tanto, cuando dice que la salvación viene de Él, entendemos que esta salvación no ignora las demandas de la Ley. Por eso vino Jesús a este mundo para cumplir perfectamente las demandas de la Ley de Dios en nuestro lugar y luego murió en lugar de pecadores para sufrir el justo castigo que merecíamos nosotros. Por lo tanto, Cristo ahora gobierna en corazones redimidos y rescatados del pecado como nuestro perfecto y eterno Rey. <br /><br />Verdaderamente tenemos motivo de alabanza en nuestro Juez, Legislador y Rey. Su salvación es perfeca en todos los sentidos. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,isaías,salvación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/4e1756dfd88ca0c3ceaf61b9bd4b28ab.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_676-Isaias_26_3</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-676-isaias-26-3--51567076</link><description><![CDATA[«Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.» (Isaías 26:3)<br /><br />En este versículo encontramos una de las promesas más preciosas de toda la Biblia. Dios promete guardar en perfecta paz a la persona que confía plenamente en Él. Volvemos a encontrar un eco de esta promesa en el Nuevo Testamento cuando Pablo nos anima a orar en vez de afanarnos, y el resultado será que la perfecta paz de Dios “guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús” (Filipenses 4:7). Pero es importante notar aquí cómo Isaías describe a los recipientes de esta perfecta paz: son gente justa, guardadora de verdades (26:2). Describe una nación justa (y de hecho, es una palabra que muchas veces se traduce como una nación gentil) que guarda la verdad o la fidelidad. ¿De dónde viene esta justicia? Esta nación justa está compuesta por personas que confían en Dios, que tienen su mente literalmente apoyada en Dios. De hecho, la palabra que se traduce persevera aquí es el mismo verbo que se usa para describir a Sansón cuando “echó todo su peso sobre” las columnas del templo del dios de los filisteos (Jueces 16:29). Por esto el profeta interrumpe su profecía para animarnos a formar parte de esta nación: “Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos” (26:4).<br /><br />Si queremos experimentar esta perfecta paz, debemos poner toda nuestra confianza en lo que Jesucristo hizo por nosotros en la cruz, para que Dios nos convierta en gente justa, guardadora de verdades. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51567076</guid><pubDate>Mon, 14 Oct 2024 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51567076/melp_676_isaias_26_3.mp3" length="4189631" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.» (Isaías 26:3)&#13;
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Describe una nación justa (y de hecho, es una palabra que muchas veces se traduce como una nación gentil) que guarda la verdad o la fidelidad. ¿De dónde viene esta justicia? Esta nación justa está compuesta por personas que confían en Dios, que tienen su mente literalmente apoyada en Dios. De hecho, la palabra que se traduce persevera aquí es el mismo verbo que se usa para describir a Sansón cuando “echó todo su peso sobre” las columnas del templo del dios de los filisteos (Jueces 16:29). Por esto el profeta interrumpe su profecía para animarnos a formar parte de esta nación: “Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos” (26:4).<br /><br />Si queremos experimentar esta perfecta paz, debemos poner toda nuestra confianza en lo que Jesucristo hizo por nosotros en la cruz, para que Dios nos convierta en gente justa, guardadora de verdades. 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Pero aquí en este pasaje Dios se dirige directamente contra Sebna, el mayordomo de la tesorería, porque se estaba haciendo un sepulcro esculpido, parecido a la tumba de un rey. Por cierto, si visitas el museo británico en Londres puedes ver una inscripción de la tumba de Sebna. Tal era la corrupción en el país en estos momentos que un siervo estaba usando el dinero público para hacer un monumento para sí mismo. Más allá de la corrupción política que revela este texto, me hace pensar en la tentación que nos viene a buscar la grandeza en este mundo. Somos simples siervos de nuestro Dios, mayordomos de todo lo que Él ha puesto en nuestras manos. Pero si no tenemos cuidado, se nos puede olvidar y podemos empezar a esculpir monumentos a nosotros mismos. Esta pregunta nos viene bien recordar: ¿Qué tienes tú aquí, o quién tienes aquí? Nuestro llamamiento no es buscar nuestra propia gloria en esta tierra sino la de nuestro Salvador. <br /><br />Que no se nos olvide quienes somos y por qué estamos aquí. Somos pecadores redimidos por gracia y estamos aquí para glorificar a nuestro Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40918003</guid><pubDate>Sat, 12 Oct 2024 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40918003/melp_411_isaias_22_15_16.mp3" length="2996225" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Jehová de los ejércitos dice así: Ve, entra a este tesorero, a Sebna el mayordomo, y dile: ¿Qué tienes tú aquí, o a quién tienes aquí, que labraste aquí sepulcro para ti, como el que en lugar alto labra su sepultura, o el que esculpe para sí morada...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Jehová de los ejércitos dice así: Ve, entra a este tesorero, a Sebna el mayordomo, y dile: ¿Qué tienes tú aquí, o a quién tienes aquí, que labraste aquí sepulcro para ti, como el que en lugar alto labra su sepultura, o el que esculpe para sí morada en una peña?» (Isaías 22:15-16)<br /><br />Si no recuerdas quién era Sebna, no pasa nada. Realmente era sencillamente uno de los siervos del rey Ezequías. Pero aquí en este pasaje Dios se dirige directamente contra Sebna, el mayordomo de la tesorería, porque se estaba haciendo un sepulcro esculpido, parecido a la tumba de un rey. Por cierto, si visitas el museo británico en Londres puedes ver una inscripción de la tumba de Sebna. Tal era la corrupción en el país en estos momentos que un siervo estaba usando el dinero público para hacer un monumento para sí mismo. Más allá de la corrupción política que revela este texto, me hace pensar en la tentación que nos viene a buscar la grandeza en este mundo. Somos simples siervos de nuestro Dios, mayordomos de todo lo que Él ha puesto en nuestras manos. Pero si no tenemos cuidado, se nos puede olvidar y podemos empezar a esculpir monumentos a nosotros mismos. Esta pregunta nos viene bien recordar: ¿Qué tienes tú aquí, o quién tienes aquí? Nuestro llamamiento no es buscar nuestra propia gloria en esta tierra sino la de nuestro Salvador. <br /><br />Que no se nos olvide quienes somos y por qué estamos aquí. Somos pecadores redimidos por gracia y estamos aquí para glorificar a nuestro Dios. 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Pero todo este pasaje tiene un doble sentido, ya que compara al rey de Babilonia con Lucifer. La caída del rey de Babilonia alude a la derrota final de Satanás profetizada en Apocalipsis. Tal como Dios había prometido en Isaías 9, un día nacería el Mesías, la Luz que vino a alumbrar a los que se sentaban en la oscuridad. Vino precisamente para quebrantar “su pesado yugo, y la vara de su hombro, y el cetro de su opresor” (9:4). El yugo que vino a quebrar no era simplemente la opresión exterior de una fuerza política sino la esclavitud espiritual del pecado que nos ha mantenido destituidos de Dios. Y lo mejor de todo es que esa gran Luz que apareció en la tierra de Zebulon y Neftalí (la zona que más tarde se conocería como Galilea) (9:1) es la “luz verdadera, que alumbra a todo hombre” (Juan 1:9). El prometido Mesías vino para quebrar la autoridad del tentador sobre cada uno de nosotros, para que seamos libres para servir a nuestro Dios.<br /><br />Hoy en Cristo nos gozamos ya de esa libertad y crecerá hasta que estemos en su presencia, completamente transformados en su imagen. Usemos bien nuestra libertad hoy, para gozar de y servir a nuestro Señor. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51540990</guid><pubDate>Fri, 11 Oct 2024 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51540990/melp_675_isaias_14_5.mp3" length="4189529" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Quebrantó Jehová el báculo de los impíos, el cetro de los señores;» (Isaías 14:5)&#13;
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El capítulo 12 de Isaías es cortito pero muy bonito. Es un salmo que describe al pueblo de Dios en un momento futuro cuando alaban a Dios...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Regocíjate y canta, oh moradora de Sion; porque grande es en medio de ti el Santo de Israel.» (Isaías 12:6)<br /><br />El capítulo 12 de Isaías es cortito pero muy bonito. Es un salmo que describe al pueblo de Dios en un momento futuro cuando alaban a Dios porque han visto su amor y su misericordia. Me gusta especialmente este versículo al final de este salmo. Hay gozo y cánticos no sólo por las bendiciones materiales que el pueblo ha recibido sino porque el Santo de Israel habita en toda su grandeza y gloria en medio de su pueblo. El enfoque no es en lo material que Dios da, sino en su presencia. Nos es fácil caer en el error de sólo dar gracias a Dios por las bendiciones materiales que recibimos de Él. Podemos ser como niños pequeños después de la Navidad que sólo aprecian los juguetes que han recibido, llegando incluso a ignorar otros regalos que son mucho más valiosos incluso que los juguetes. Mayor que las bendiciones materiales que hemos recibido de Dios es la bendición espiritual que nos ha dado en Cristo: el Espíritu de Dios que mora dentro de nosotros, tal como Dios prometió en Isaías 12:6. Su obra está dedicada a traer convicción del pecado y producir su fruto espiritual en nosotros. Esto merece gozo y alabanza en cada uno de nosotros. <br /><br />Aprovechemos este día hoy para alabar a Dios por la bendición de su Espíritu que mora en nosotros. 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El pecado que arrastraban era su impaciencia para que Dios actuara según sus deseos. Parecían piadosos diciendo que querían ver el consejo del Santo, pero en realidad lo que querían era que Dios les obedeciera ya. En vez de querer que la voluntad de Dios se hiciera en la tierra, deseaban que la voluntad de la tierra se hiciera en el cielo. Todavía existen personas así; lo que es más, todos estamos en peligro de caer en esta trampa. Cuando Dios no se apresura para hacer lo que pensamos que debe hacer, fácilmente nos enfadamos con Él o nos amargamos. Es fundamental que aprendamos a someternos al plan de Dios, tal como el ejemplo de Jesús en Getsemaní cuando pidió no su propia voluntad sino la de su Padre. Esta actitud de sumisión se notará especialmente cuando el plan de Dios no se encaja perfectamente con nuestras ideas. Si estamos orando como debemos, lo podremos aceptar con gozo, sabiendo que Dios manifestará su poder aún más en nuestra debilidad (2 Corintios 12:10).<br /><br />Tengamos cuidado que no estemos arrastrando el pecado de intentar manipular a Dios en nuestras vidas. En nuestra oración, dejemos que Dios haga toda su voluntad sin ponerle condiciones. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40826323</guid><pubDate>Wed, 09 Oct 2024 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40826323/melp_408_isaias_5_18_19.mp3" length="2996224" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«¡Ay de los que traen la iniquidad con cuerdas de vanidad, y el pecado como con coyundas de carreta, los cuales dicen: Venga ya, apresúrese su obra, y veamos; acérquese, y venga el consejo del Santo de Israel, para que lo sepamos!» (Isaías 5:18-19)...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«¡Ay de los que traen la iniquidad con cuerdas de vanidad, y el pecado como con coyundas de carreta, los cuales dicen: Venga ya, apresúrese su obra, y veamos; acérquese, y venga el consejo del Santo de Israel, para que lo sepamos!» (Isaías 5:18-19)<br /><br />Isaías denuncia uno de los pecados de su pueblo con la imagen de uno que venían arrastrando la iniquidad como si estuviera atado a un carruaje como un animal de carga. El pecado que arrastraban era su impaciencia para que Dios actuara según sus deseos. Parecían piadosos diciendo que querían ver el consejo del Santo, pero en realidad lo que querían era que Dios les obedeciera ya. En vez de querer que la voluntad de Dios se hiciera en la tierra, deseaban que la voluntad de la tierra se hiciera en el cielo. Todavía existen personas así; lo que es más, todos estamos en peligro de caer en esta trampa. Cuando Dios no se apresura para hacer lo que pensamos que debe hacer, fácilmente nos enfadamos con Él o nos amargamos. Es fundamental que aprendamos a someternos al plan de Dios, tal como el ejemplo de Jesús en Getsemaní cuando pidió no su propia voluntad sino la de su Padre. Esta actitud de sumisión se notará especialmente cuando el plan de Dios no se encaja perfectamente con nuestras ideas. Si estamos orando como debemos, lo podremos aceptar con gozo, sabiendo que Dios manifestará su poder aún más en nuestra debilidad (2 Corintios 12:10).<br /><br />Tengamos cuidado que no estemos arrastrando el pecado de intentar manipular a Dios en nuestras vidas. En nuestra oración, dejemos que Dios haga toda su voluntad sin ponerle condiciones. 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Después de todo, el orgullo, o como lo llama aquí, la altivez y la soberbia, es una barrera que nos separa de Dios y le ofende. Como nos recuerda el Nuevo Testamento en Santiago 4:6, Dios resiste a los soberbios. No puede haber gracia y misericordia donde existe el orgullo. La gracia y el orgullo son como el aceite y el agua; no se pueden mezclar aunque se agiten. Sólo cuando se humilla la altivez y la soberbia humana, podrá Jehová recibir la gloria que merece. Un día toda rodilla doblará delante de Dios y toda lengua confesará que Cristo es Señor. Pero las buenas noticias son que también podemos escoger humillarnos a nosotros mismos ante Dios ahora. Si nos vemos como pecadores necesitados, lo que la Biblia llama el arrepentimiento, y confiamos en la obra de Cristo en nuestro lugar en la cruz, la fe, destruimos la altivez del hombre y abrimos la puerta a la obra de Dios en nosotros para que el Señor sea exaltado en nuestras vidas.<br /><br />Debemos buscar seguir humillándonos hoy, para que Cristo sea exaltado en nuestras vidas. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40803584</guid><pubDate>Tue, 08 Oct 2024 04:10:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40803584/melp_407_isaias_2_17.mp3" length="2998152" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«La altivez del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada; y sólo Jehová será exaltado en aquel día.» (Isaías 2:17)

Dos veces en este capítulo encontramos estas mismas palabras repetidas (v. 11 y 17). Parte de la promesa de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«La altivez del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada; y sólo Jehová será exaltado en aquel día.» (Isaías 2:17)<br /><br />Dos veces en este capítulo encontramos estas mismas palabras repetidas (v. 11 y 17). Parte de la promesa de restauración para el pueblo de Jerusalén en este capítulo es la importancia de la humillación. Después de todo, el orgullo, o como lo llama aquí, la altivez y la soberbia, es una barrera que nos separa de Dios y le ofende. Como nos recuerda el Nuevo Testamento en Santiago 4:6, Dios resiste a los soberbios. No puede haber gracia y misericordia donde existe el orgullo. La gracia y el orgullo son como el aceite y el agua; no se pueden mezclar aunque se agiten. Sólo cuando se humilla la altivez y la soberbia humana, podrá Jehová recibir la gloria que merece. Un día toda rodilla doblará delante de Dios y toda lengua confesará que Cristo es Señor. Pero las buenas noticias son que también podemos escoger humillarnos a nosotros mismos ante Dios ahora. Si nos vemos como pecadores necesitados, lo que la Biblia llama el arrepentimiento, y confiamos en la obra de Cristo en nuestro lugar en la cruz, la fe, destruimos la altivez del hombre y abrimos la puerta a la obra de Dios en nosotros para que el Señor sea exaltado en nuestras vidas.<br /><br />Debemos buscar seguir humillándonos hoy, para que Cristo sea exaltado en nuestras vidas. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,gracia,humildad,isaias</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_161-Marcos_15_43</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-161-marcos-15-43--18909274</link><description><![CDATA[«José de Arimatea, miembro noble del concilio, que también esperaba el reino de Dios, vino y entró osadamente a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús.» (Marcos‬ ‭15:43‬)<br /><br />Sabemos muy poco de José de Arimatea. Lo solemos recordar como el hombre rico que donó su sepultura para Jesús de Nazaret, pero este versículo nos da otro detalle importante de él. Entró osadamente delante de Pilato. La palabra "osadamente" es muy interesante; significa atrevidamente, valientemente. Ya lo creo que requería valor ir delante del mismo hombre que acaba de condenar a Jesús a muerte para identificarse con Jesús. Es lo opuesto de la actitud que tenía Nicodemo aquella noche tres años antes cuando había venido para conocer a Jesús en secreto. ¿Cuál es el secreto de su osadía? Nos dice el texto que esperaba el reino de Dios. De alguna forma José de Arimatea no estaba derrotado por la muerte de Jesús. Aunque los discípulos se habían huido, este seguidor de Jesús mostraba más valor que nunca y enterró a su Señor.<br /><br />Me pregunto si se podría usar esta misma palabra para describir nuestra identificación con Jesús. Nuestro valor en identificarnos con Cristo es la medida de nuestra fe en Dios. El que cree mucho, tiene mucha osadía pero el que cree poco, muestra poco valor. Que Dios nos ayude a crecer en nuestra fe y demostrar mucho valor ante el mundo al identificarnos con nuestro Salvador. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18909274</guid><pubDate>Mon, 07 Oct 2024 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18909274/melp_161_marcos_15_43.mp3" length="2972406" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«José de Arimatea, miembro noble del concilio, que también esperaba el reino de Dios, vino y entró osadamente a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús.» (Marcos‬ ‭15:43‬)

Sabemos muy poco de José de Arimatea. Lo solemos recordar como el hombre rico que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«José de Arimatea, miembro noble del concilio, que también esperaba el reino de Dios, vino y entró osadamente a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús.» (Marcos‬ ‭15:43‬)<br /><br />Sabemos muy poco de José de Arimatea. Lo solemos recordar como el hombre rico que donó su sepultura para Jesús de Nazaret, pero este versículo nos da otro detalle importante de él. Entró osadamente delante de Pilato. La palabra "osadamente" es muy interesante; significa atrevidamente, valientemente. Ya lo creo que requería valor ir delante del mismo hombre que acaba de condenar a Jesús a muerte para identificarse con Jesús. Es lo opuesto de la actitud que tenía Nicodemo aquella noche tres años antes cuando había venido para conocer a Jesús en secreto. ¿Cuál es el secreto de su osadía? Nos dice el texto que esperaba el reino de Dios. De alguna forma José de Arimatea no estaba derrotado por la muerte de Jesús. Aunque los discípulos se habían huido, este seguidor de Jesús mostraba más valor que nunca y enterró a su Señor.<br /><br />Me pregunto si se podría usar esta misma palabra para describir nuestra identificación con Jesús. Nuestro valor en identificarnos con Cristo es la medida de nuestra fe en Dios. El que cree mucho, tiene mucha osadía pero el que cree poco, muestra poco valor. Que Dios nos ayude a crecer en nuestra fe y demostrar mucho valor ante el mundo al identificarnos con nuestro Salvador. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,marcos,valor</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bbbc933d6fe9c496f662d4f5dd5d6cdb.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_140-Marcos_9_32</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-140-marcos-9-32--18642501</link><description><![CDATA[«Pero ellos no entendían esta palabra, y tenían miedo de preguntarle.» (Marcos‬ ‭9:32‬)<br /><br />En este capítulo vemos que Jesús, como en otras ocasiones, intentó enseñar a sus discípulos acerca de su muerte y resurrección al tercer día, pero ellos no entendían. Es probable que imaginaban que Jesús les hablaba en una parábola, una figura que tenían un significado distinto del significado literal de las palabras. Esa falta de entendimiento realmente es la causa de su profunda tristeza que les sucumbió durante el fin de semana de la pasión. Ellos fueron dispersados como ovejas sin pastor porque no habían entendido el propósito de Jesús en morir ni tampoco su posterior victoria sobre el pecado y la muerte. Pero lo que me llama la atención de este versículo no es simplemente que no entendieran los discípulos. Lo que es triste es que reconocieron que no entendían pero no querían preguntar. Como profesor lo he visto muchas veces. Que un alumno no entienda un concepto es normal. Que un alumno piense que entiende pero que suspenda un examen también es común. Pero si un alumno sabe que no entiende algo y aun así no pregunta por miedo, eso es imperdonable. Pero muchas veces ocurre exactamente lo mismo en nuestras vidas espirituales. Hay temas que no dominamos y lo sabemos. Pero no tomamos el tiempo de indagar, de orar, de buscar al Señor. Somos muchas veces vagos espiritualmente y el resultado será mucha tristeza en nuestras vidas. <br /><br />Que Dios nos ayude hoy a buscarlo y conocerlo mejor. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18642501</guid><pubDate>Thu, 03 Oct 2024 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18642501/melp_140_marcos_9_32.mp3" length="2972452" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Pero ellos no entendían esta palabra, y tenían miedo de preguntarle.» (Marcos‬ ‭9:32‬)

En este capítulo vemos que Jesús, como en otras ocasiones, intentó enseñar a sus discípulos acerca de su muerte y resurrección al tercer día, pero ellos no...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Pero ellos no entendían esta palabra, y tenían miedo de preguntarle.» (Marcos‬ ‭9:32‬)<br /><br />En este capítulo vemos que Jesús, como en otras ocasiones, intentó enseñar a sus discípulos acerca de su muerte y resurrección al tercer día, pero ellos no entendían. Es probable que imaginaban que Jesús les hablaba en una parábola, una figura que tenían un significado distinto del significado literal de las palabras. Esa falta de entendimiento realmente es la causa de su profunda tristeza que les sucumbió durante el fin de semana de la pasión. Ellos fueron dispersados como ovejas sin pastor porque no habían entendido el propósito de Jesús en morir ni tampoco su posterior victoria sobre el pecado y la muerte. Pero lo que me llama la atención de este versículo no es simplemente que no entendieran los discípulos. Lo que es triste es que reconocieron que no entendían pero no querían preguntar. Como profesor lo he visto muchas veces. Que un alumno no entienda un concepto es normal. Que un alumno piense que entiende pero que suspenda un examen también es común. Pero si un alumno sabe que no entiende algo y aun así no pregunta por miedo, eso es imperdonable. Pero muchas veces ocurre exactamente lo mismo en nuestras vidas espirituales. Hay temas que no dominamos y lo sabemos. Pero no tomamos el tiempo de indagar, de orar, de buscar al Señor. Somos muchas veces vagos espiritualmente y el resultado será mucha tristeza en nuestras vidas. <br /><br />Que Dios nos ayude hoy a buscarlo y conocerlo mejor. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,bible,david,devocional,entender,marcos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/fd57de281a01950184d0dc5f8cd67c5e.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_283-Miqueas_3_11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-283-miqueas-3-11--22846956</link><description><![CDATA[«Sus jefes juzgan por cohecho, y sus sacerdotes enseñan por precio, y sus profetas adivinan por dinero; y se apoyan en Jehová, diciendo: ¿No está Jehová entre nosotros? No vendrá mal sobre nosotros.» (Miqueas‬ ‭3:11‬)<br /><br />Confiar en Dios es bueno, salvo cuando uno está viviendo en pecado y por tanto su confianza es vana. El profeta Miqueas fue enviado por Dios con un mensaje de condenación y juicio contra la falsa confianza de su pueblo. Los lideres estaban viviendo en pecado. El texto nos da tres ejemplos. Primero, nos dice que los jefes o los jueces, en vez de buscar la justicia, aceptaban sobornos. Los sacerdotes que debían servir al pueblo en lo espiritual ejercían su ministerio para enriquecerse, y los profetas aceptaban dinero para anunciar un supuesto mensaje de Dios. Pero lo más triste de todo es que mientras estos líderes vivían en pecado, violando las leyes y los preceptos de Dios, estaban convencidos de que Dios estaba con ellos y que nada malo les podría pasar. Creían que Dios estaba a su lado cuando realmente Dios estaba a punto de traer el juicio contra ellos. Eran como Sansón en la casa de Dalila: no sabían que Dios les había abandonado. Hemos de examinar nuestra vida, porque es muy fácil que caigamos en esa misma trampa. Podemos permitir la presencia del pecado en nuestras vidas y seguir pensando que estamos bien con Dios.<br /><br />Debemos ir al Señor en oración de manera regular y pedir con el salmista que Dios examine nuestro corazón para revelar si hay en nosotros camino de perversidad (Sal. 139:23-24). Sólo Dios nos puede librar de los errores que nos son ocultos (Sal. 19:12). (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22846956</guid><pubDate>Mon, 30 Sep 2024 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22846956/melp_283_miqueas_3_11.mp3" length="2998174" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Sus jefes juzgan por cohecho, y sus sacerdotes enseñan por precio, y sus profetas adivinan por dinero; y se apoyan en Jehová, diciendo: ¿No está Jehová entre nosotros? No vendrá mal sobre nosotros.» (Miqueas‬ ‭3:11‬)

Confiar en Dios es bueno, salvo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Sus jefes juzgan por cohecho, y sus sacerdotes enseñan por precio, y sus profetas adivinan por dinero; y se apoyan en Jehová, diciendo: ¿No está Jehová entre nosotros? No vendrá mal sobre nosotros.» (Miqueas‬ ‭3:11‬)<br /><br />Confiar en Dios es bueno, salvo cuando uno está viviendo en pecado y por tanto su confianza es vana. El profeta Miqueas fue enviado por Dios con un mensaje de condenación y juicio contra la falsa confianza de su pueblo. Los lideres estaban viviendo en pecado. El texto nos da tres ejemplos. Primero, nos dice que los jefes o los jueces, en vez de buscar la justicia, aceptaban sobornos. Los sacerdotes que debían servir al pueblo en lo espiritual ejercían su ministerio para enriquecerse, y los profetas aceptaban dinero para anunciar un supuesto mensaje de Dios. Pero lo más triste de todo es que mientras estos líderes vivían en pecado, violando las leyes y los preceptos de Dios, estaban convencidos de que Dios estaba con ellos y que nada malo les podría pasar. Creían que Dios estaba a su lado cuando realmente Dios estaba a punto de traer el juicio contra ellos. Eran como Sansón en la casa de Dalila: no sabían que Dios les había abandonado. Hemos de examinar nuestra vida, porque es muy fácil que caigamos en esa misma trampa. Podemos permitir la presencia del pecado en nuestras vidas y seguir pensando que estamos bien con Dios.<br /><br />Debemos ir al Señor en oración de manera regular y pedir con el salmista que Dios examine nuestro corazón para revelar si hay en nosotros camino de perversidad (Sal. 139:23-24). Sólo Dios nos puede librar de los errores que nos son ocultos (Sal. 19:12). (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confesión,david,devocional,miqueas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/c98701f13708a4bc5f902fd343e1c880.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_406-Oseas_14_9</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-406-oseas-14-9--40782475</link><description><![CDATA[«¿Quién es sabio para que entienda esto, y prudente para que lo sepa? Porque los caminos de Jehová son rectos, y los justos andarán por ellos; mas los rebeldes caerán en ellos.» (Oseas 14:9)<br /><br />Encontramos una gran verdad en este versículo: los caminos de Jehová son rectos. No es un punto de vista o una opinión sino una declaración categórica, sin excepciones. Sencillamente es así. No hay equivocación en la voluntad de Dios. Por eso, Dios introduce esta declaración con una invitación a los sabios y prudentes. Les invita a reconocer esta verdad y andar en sus caminos, en comunión íntima con Él. Ahora bien, cuando los justos confían y andan por los caminos de Dios, encuentran que efectivamente es lo mejor que hay. No obstante los rebeldes, si intentan andar por estos caminos, tropiezan y caen. Les parece un camino duro y sin sentido. No nos debe sorprender que el mundo no entienda los caminos de Dios. El que no conoce a Dios no puede encontrar paz en sus caminos. Pero lo triste es que a veces nos dejamos llevar por las opiniones del mundo. Empezamos a creer que los caminos de Dios son demasiado difíciles o que hay otros caminos que son mejores. Dios por el profeta Oseas nos está llamando a experimentar la comunión íntima con Él andando en sus caminos perfectos.<br /><br />No dudemos de los caminos de Dios. Seamos sabios, andando en comunión con nuestro Dios hoy y así seremos un testimonio para todos los que nos rodean. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40782475</guid><pubDate>Sat, 28 Sep 2024 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40782475/melp_406_oseas_14_9.mp3" length="2998151" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«¿Quién es sabio para que entienda esto, y prudente para que lo sepa? Porque los caminos de Jehová son rectos, y los justos andarán por ellos; mas los rebeldes caerán en ellos.» (Oseas 14:9)

Encontramos una gran verdad en este versículo: los caminos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«¿Quién es sabio para que entienda esto, y prudente para que lo sepa? Porque los caminos de Jehová son rectos, y los justos andarán por ellos; mas los rebeldes caerán en ellos.» (Oseas 14:9)<br /><br />Encontramos una gran verdad en este versículo: los caminos de Jehová son rectos. No es un punto de vista o una opinión sino una declaración categórica, sin excepciones. Sencillamente es así. No hay equivocación en la voluntad de Dios. Por eso, Dios introduce esta declaración con una invitación a los sabios y prudentes. Les invita a reconocer esta verdad y andar en sus caminos, en comunión íntima con Él. Ahora bien, cuando los justos confían y andan por los caminos de Dios, encuentran que efectivamente es lo mejor que hay. No obstante los rebeldes, si intentan andar por estos caminos, tropiezan y caen. Les parece un camino duro y sin sentido. No nos debe sorprender que el mundo no entienda los caminos de Dios. El que no conoce a Dios no puede encontrar paz en sus caminos. Pero lo triste es que a veces nos dejamos llevar por las opiniones del mundo. Empezamos a creer que los caminos de Dios son demasiado difíciles o que hay otros caminos que son mejores. Dios por el profeta Oseas nos está llamando a experimentar la comunión íntima con Él andando en sus caminos perfectos.<br /><br />No dudemos de los caminos de Dios. Seamos sabios, andando en comunión con nuestro Dios hoy y así seremos un testimonio para todos los que nos rodean. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,oseas,sabiduría,voluntad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/c98701f13708a4bc5f902fd343e1c880.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_274-Oseas_6_7</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-274-oseas-6-7--22380247</link><description><![CDATA[«Mas ellos, cual Adán, traspasaron el pacto; allí prevaricaron contra mí.» (Oseas 6:7)<br /><br />Por medio del profeta Oseas, Dios habla del pecado de su pueblo. En este texto compara el pecado de Israel con el primer pecado en Edén. Lo que llama la atención es que describe el primer pecado en términos de un pacto roto. Muchas veces pensamos en el pecado de Adán como un acto de desobediencia aislado, pero Dios lo ve como una violación de un acuerdo. Dios hizo a Adán y a Eva en un estado perfecto para que pudieran gozar de una relación con Él. La única condición para disfrutar de esta relación eternamente era obedecer a Dios. Pero Génesis nos narra la triste historia de como los primeros seres humanos dieron la espalda al pacto de Dios y escogieron seguir su propio camino. Aquí en Oseas, vemos que el pueblo de Dios había seguido el ejemplo de Adán, traspasando un segundo pacto, el pacto de Sinaí. Ellos también habían violado el pacto que Dios les ofreció. Como dice el texto, habían prevaricado. La idea de la palabra en hebreo conlleva el pensamiento de intentar esconder o cubrir su pecado, como para engañar a Dios. No funcionó para Adán y Eva; tampoco funcionó para Israel; y por supuesto jamás funcionará para nosotros tampoco. Todo esta descripción del pecado viene en el contexto de la invitación al arrepentimiento en el versículo uno de este capítulo.<br /><br />Dios nos sigue invitando a que encontremos en Él perdón de pecados y limpieza. Incluyamos en nuestras oraciones diarias el arrepentimiento y la confesión de nuestros pecados. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22380247</guid><pubDate>Fri, 27 Sep 2024 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22380247/melp_274_oseas_6_7.mp3" length="2993766" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Mas ellos, cual Adán, traspasaron el pacto; allí prevaricaron contra mí.» (Oseas 6:7)

Por medio del profeta Oseas, Dios habla del pecado de su pueblo. En este texto compara el pecado de Israel con el primer pecado en Edén. Lo que llama la atención...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Mas ellos, cual Adán, traspasaron el pacto; allí prevaricaron contra mí.» (Oseas 6:7)<br /><br />Por medio del profeta Oseas, Dios habla del pecado de su pueblo. En este texto compara el pecado de Israel con el primer pecado en Edén. Lo que llama la atención es que describe el primer pecado en términos de un pacto roto. Muchas veces pensamos en el pecado de Adán como un acto de desobediencia aislado, pero Dios lo ve como una violación de un acuerdo. Dios hizo a Adán y a Eva en un estado perfecto para que pudieran gozar de una relación con Él. La única condición para disfrutar de esta relación eternamente era obedecer a Dios. Pero Génesis nos narra la triste historia de como los primeros seres humanos dieron la espalda al pacto de Dios y escogieron seguir su propio camino. Aquí en Oseas, vemos que el pueblo de Dios había seguido el ejemplo de Adán, traspasando un segundo pacto, el pacto de Sinaí. Ellos también habían violado el pacto que Dios les ofreció. Como dice el texto, habían prevaricado. La idea de la palabra en hebreo conlleva el pensamiento de intentar esconder o cubrir su pecado, como para engañar a Dios. No funcionó para Adán y Eva; tampoco funcionó para Israel; y por supuesto jamás funcionará para nosotros tampoco. Todo esta descripción del pecado viene en el contexto de la invitación al arrepentimiento en el versículo uno de este capítulo.<br /><br />Dios nos sigue invitando a que encontremos en Él perdón de pecados y limpieza. Incluyamos en nuestras oraciones diarias el arrepentimiento y la confesión de nuestros pecados. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confesión,david,devocional,oseas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/8343671d51c8d81924a00a4ceb79ce91.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_404-Amos_4_12</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-404-amos-4-12--40736794</link><description><![CDATA[«Por tanto, de esta manera te haré a ti, oh Israel; y porque te he de hacer esto, prepárate para venir al encuentro de tu Dios, oh Israel.» (Amós 4:12)<br /><br />Aquí el profeta Amós avisa al pueblo que se prepare para un encuentro con su Dios. Quizás estamos acostumbrados a escuchar estas palabras y pensar en algo bueno. Después de todo, así hablaba el apóstol Pablo durante su primer encarcelamiento, diciendo que deseaba «partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor» [que seguir viviendo en este mundo]. (1:23). Pablo estaba deseando partir hacia aquel encuentro con Cristo. Pero la situación que anunciaba Amós era completamente diferente. El pecado del pueblo había subido ante Dios y Dios ya no lo podía aguantar más. Dios estaba a punto de juzgar a “su pueblo” y el resultado sería un encuentro temeroso de juicio. Ahora bien, todos vamos camino a un encuentro con Dios después de esta pasajera vida terrenal. La pregunta es ¿qué tipo de encuentro nos espera? ¿Seremos abrazados por un Padre celestial como sus hijos vueltos a casa o seremos juzgados como rebeldes ante un juez? Sin Cristo, lo único que nos espera es «una horrenda expectación de juicio» (Hebreos 10:27), pero Cristo es el único que nos puede transformar y preparar para este encuentro para que cuando diga «Ciertamente vengo en breve.» podamos responder «Amén; sí, ven, Señor Jesús.» (Apocalipsis 22:20b).<br /><br />El tipo de encuentro que nos espera debe cambiar la forma en que vivimos este día. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40736794</guid><pubDate>Thu, 26 Sep 2024 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40736794/melp_404_amos_4_12.mp3" length="3000027" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Por tanto, de esta manera te haré a ti, oh Israel; y porque te he de hacer esto, prepárate para venir al encuentro de tu Dios, oh Israel.» (Amós 4:12)

Aquí el profeta Amós avisa al pueblo que se prepare para un encuentro con su Dios. Quizás estamos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Por tanto, de esta manera te haré a ti, oh Israel; y porque te he de hacer esto, prepárate para venir al encuentro de tu Dios, oh Israel.» (Amós 4:12)<br /><br />Aquí el profeta Amós avisa al pueblo que se prepare para un encuentro con su Dios. Quizás estamos acostumbrados a escuchar estas palabras y pensar en algo bueno. Después de todo, así hablaba el apóstol Pablo durante su primer encarcelamiento, diciendo que deseaba «partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor» [que seguir viviendo en este mundo]. (1:23). Pablo estaba deseando partir hacia aquel encuentro con Cristo. Pero la situación que anunciaba Amós era completamente diferente. El pecado del pueblo había subido ante Dios y Dios ya no lo podía aguantar más. Dios estaba a punto de juzgar a “su pueblo” y el resultado sería un encuentro temeroso de juicio. Ahora bien, todos vamos camino a un encuentro con Dios después de esta pasajera vida terrenal. La pregunta es ¿qué tipo de encuentro nos espera? ¿Seremos abrazados por un Padre celestial como sus hijos vueltos a casa o seremos juzgados como rebeldes ante un juez? Sin Cristo, lo único que nos espera es «una horrenda expectación de juicio» (Hebreos 10:27), pero Cristo es el único que nos puede transformar y preparar para este encuentro para que cuando diga «Ciertamente vengo en breve.» podamos responder «Amén; sí, ven, Señor Jesús.» (Apocalipsis 22:20b).<br /><br />El tipo de encuentro que nos espera debe cambiar la forma en que vivimos este día. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>amos,bell,biblia,david,devocional,esperanza,juicio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/19a341e425e2d1af2b89984c147d7150.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_618-Joel_2_13</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-618-joel-2-13--46223278</link><description><![CDATA[«Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo» (Joel 2:13).<br /><br />El pequeño libro profético de Joel anuncia el juicio venidero del día del Señor sobre los pecados de la nación de Israel. Usando lenguaje que hace eco de la descripción de Dios que encontramos en Éxodo 34:6, el profeta invita al pueblo a volver a Dios. Describe a Dios como misericordioso y clemente. Dios en su misericordia no nos da lo que merecemos y en su gracia (aquí traducido como clemente), nos da lo que jamás podríamos haber merecido. Luego nos recuerda que Dios es tardo para la ira, o sea, no se enfada repentinamente ni actúa precipitadamente. Es a la vez grande en misericordia, la amorosa fidelidad que vemos ilustrada en el libro de Rut. Finalmente nos dice que se duele del castigo. En otras palabras, en vez de regocijarse en el castigo, Dios siente el peso del castigo. Lo curioso es que todos queremos un Dios así cuando se trata de nuestros pecados, pero somos capaces de no querer un Dios así cuando se trata de los pecados de los demás. Podemos regocijarnos en la misericordia y gracia de Dios que hemos experimentado, pero no ver la gran necesidad de otros de experimentar esa misma compasión y amor de Dios.<br /><br />Busquemos tener el mismo corazón de Dios con los que nos rodean hoy. Seamos un reflejo de la gloriosa luz de nuestro Dios para los que tanto lo necesitan. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/46223278</guid><pubDate>Wed, 25 Sep 2024 04:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/46223278/melp_618_joel_2_13.mp3" length="2987984" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo» (Joel 2:13).

El pequeño libro profético de Joel anuncia...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo» (Joel 2:13).<br /><br />El pequeño libro profético de Joel anuncia el juicio venidero del día del Señor sobre los pecados de la nación de Israel. Usando lenguaje que hace eco de la descripción de Dios que encontramos en Éxodo 34:6, el profeta invita al pueblo a volver a Dios. Describe a Dios como misericordioso y clemente. Dios en su misericordia no nos da lo que merecemos y en su gracia (aquí traducido como clemente), nos da lo que jamás podríamos haber merecido. Luego nos recuerda que Dios es tardo para la ira, o sea, no se enfada repentinamente ni actúa precipitadamente. Es a la vez grande en misericordia, la amorosa fidelidad que vemos ilustrada en el libro de Rut. Finalmente nos dice que se duele del castigo. En otras palabras, en vez de regocijarse en el castigo, Dios siente el peso del castigo. Lo curioso es que todos queremos un Dios así cuando se trata de nuestros pecados, pero somos capaces de no querer un Dios así cuando se trata de los pecados de los demás. Podemos regocijarnos en la misericordia y gracia de Dios que hemos experimentado, pero no ver la gran necesidad de otros de experimentar esa misma compasión y amor de Dios.<br /><br />Busquemos tener el mismo corazón de Dios con los que nos rodean hoy. Seamos un reflejo de la gloriosa luz de nuestro Dios para los que tanto lo necesitan. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,carácter,david,devocional,dios,joel</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_619-Abdias_17</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-619-abdias-17--46238083</link><description><![CDATA[«Mas en el monte de Sion habrá un remanente que se salve; y será santo, y la casa de Jacob recuperará sus posesiones.» (Abdías 17)<br /><br />El pequeño libro de Abdías denuncia el pecado de Moab, los descendientes de Esaú, contra sus hermanos judíos. Cuando Dios castigó a su pueblo, los moabitas se regocijaron e incluso se aprovecharon de la situación para enriquecerse y matar a los judíos que huían de la destrucción. Al ver el juicio de Dios contra los judíos, los Moabitas tendrían que haberse arrepentido de sus propios pecados. Pero Dios les advierte que un día restaurará al remanente de su pueblo. Los salvará y serán santos y Dios les volverá a dar su herencia. Esta profecía un día se cumplirá con el pueblo de Dios pero también es una imagen de lo que Dios está haciendo en nosotros ahora. Cuando pusimos nuestra fe en lo que hizo Cristo por nosotros en la cruz, Dios nos salvó y comenzó a transformarnos en la misma imagen de su santidad por medio de su Espíritu que hizo morar en nosotros. Al igual que los descendientes de Jacob, somos ahora un remanente salvo y santo. Y un día recibiremos nuestra posesión, nuestra herencia. Cuando estemos en su presencia, Dios terminará su obra en nosotros y seremos como nos creó para ser desde el principio y tendremos la mayor posesión posible, una relación perfecta con nuestro Creador.<br /><br />Vivamos hoy como un remanente salvo y santo en medio de una generación perdida en el pecado para que Dios siga añadiendo a su remanente. Y un día recibiremos nuestra recompensa en su presencia. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/46238083</guid><pubDate>Tue, 24 Sep 2024 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/46238083/melp_619_abdias_17.mp3" length="2987984" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Mas en el monte de Sion habrá un remanente que se salve; y será santo, y la casa de Jacob recuperará sus posesiones.» (Abdías 17)

El pequeño libro de Abdías denuncia el pecado de Moab, los descendientes de Esaú, contra sus hermanos judíos. Cuando...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Mas en el monte de Sion habrá un remanente que se salve; y será santo, y la casa de Jacob recuperará sus posesiones.» (Abdías 17)<br /><br />El pequeño libro de Abdías denuncia el pecado de Moab, los descendientes de Esaú, contra sus hermanos judíos. Cuando Dios castigó a su pueblo, los moabitas se regocijaron e incluso se aprovecharon de la situación para enriquecerse y matar a los judíos que huían de la destrucción. Al ver el juicio de Dios contra los judíos, los Moabitas tendrían que haberse arrepentido de sus propios pecados. Pero Dios les advierte que un día restaurará al remanente de su pueblo. Los salvará y serán santos y Dios les volverá a dar su herencia. Esta profecía un día se cumplirá con el pueblo de Dios pero también es una imagen de lo que Dios está haciendo en nosotros ahora. Cuando pusimos nuestra fe en lo que hizo Cristo por nosotros en la cruz, Dios nos salvó y comenzó a transformarnos en la misma imagen de su santidad por medio de su Espíritu que hizo morar en nosotros. Al igual que los descendientes de Jacob, somos ahora un remanente salvo y santo. Y un día recibiremos nuestra posesión, nuestra herencia. Cuando estemos en su presencia, Dios terminará su obra en nosotros y seremos como nos creó para ser desde el principio y tendremos la mayor posesión posible, una relación perfecta con nuestro Creador.<br /><br />Vivamos hoy como un remanente salvo y santo en medio de una generación perdida en el pecado para que Dios siga añadiendo a su remanente. Y un día recibiremos nuestra recompensa en su presencia. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>abdías,bell,biblia,david,devocional,glorificación,herencia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_526-Juan_16_33</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-526-juan-16-33--44294849</link><description><![CDATA[«Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.» (Juan‬ ‭16:33‬)<br /><br />Jesús nos advirtió que en este mundo tendremos aflicción. Es inevitable porque todo está bajo la maldición del pecado. A veces esta aflicción proviene de la maldad de otros pecadores que nos odian, pero otras muchas veces esta aflicción es sencillamente una consecuencia del pecado que entró en el mundo por Adán. En cuanto a la maldad que experimentamos a mano de otros pecadores, tenemos que confiar que Dios nos ayudará y que un día los juzgará, pero la maldad o aflicción, como Jesús lo llama aquí, es un poco diferente. En vez de causarnos afán y malestar, esta maldad puede y debe llevarnos a confiar más en nuestro Salvador que vino precisamente para deshacer la maldad en todas sus manifestaciones. Como dijo Cristo, Él vino para vencer al mundo. Cuando aprendemos a confiar en Él, encontramos la paz que nos prometió aquí. En su victoria, nosotros podemos encontrar victoria. Pero esta victoria no nos libra de la aflicción de este mundo; más bien la victoria que Cristo promete aquí es llenarnos de paz en medio de la aflicción. Esta es la luz del seguidor de Cristo que llama la atención a los que viven en tinieblas para dirigir su atención hacia nuestro Padre celestial para que otros le glorifiquen como merece (Mateo 5:21).<br /><br />Que dejemos que la luz de su paz brille en nuestras vidas hoy en medio de la aflicción de este mundo para que Dios sea exaltado por nuestro testimonio. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44294849</guid><pubDate>Fri, 20 Sep 2024 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44294849/melp_526_juan_16_33.mp3" length="2986724" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.» (Juan‬ ‭16:33‬)

Jesús nos advirtió que en este mundo tendremos aflicción. Es inevitable porque todo está bajo la maldición...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.» (Juan‬ ‭16:33‬)<br /><br />Jesús nos advirtió que en este mundo tendremos aflicción. Es inevitable porque todo está bajo la maldición del pecado. A veces esta aflicción proviene de la maldad de otros pecadores que nos odian, pero otras muchas veces esta aflicción es sencillamente una consecuencia del pecado que entró en el mundo por Adán. En cuanto a la maldad que experimentamos a mano de otros pecadores, tenemos que confiar que Dios nos ayudará y que un día los juzgará, pero la maldad o aflicción, como Jesús lo llama aquí, es un poco diferente. En vez de causarnos afán y malestar, esta maldad puede y debe llevarnos a confiar más en nuestro Salvador que vino precisamente para deshacer la maldad en todas sus manifestaciones. Como dijo Cristo, Él vino para vencer al mundo. Cuando aprendemos a confiar en Él, encontramos la paz que nos prometió aquí. En su victoria, nosotros podemos encontrar victoria. Pero esta victoria no nos libra de la aflicción de este mundo; más bien la victoria que Cristo promete aquí es llenarnos de paz en medio de la aflicción. Esta es la luz del seguidor de Cristo que llama la atención a los que viven en tinieblas para dirigir su atención hacia nuestro Padre celestial para que otros le glorifiquen como merece (Mateo 5:21).<br /><br />Que dejemos que la luz de su paz brille en nuestras vidas hoy en medio de la aflicción de este mundo para que Dios sea exaltado por nuestro testimonio. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>aflicción,bell,biblia,david,devocional,juan,paz</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_268-Juan_12_43</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-268-juan-12-43--22104382</link><description><![CDATA[«Porque amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios.» (Juan 12:43)<br /><br />El contexto de este versículo es fascinante. Proviene del relato de la última semana del ministerio de Jesús en Jerusalén. Jesús está en el centro de la atención. Las multitudes estaban fascinadas con su enseñanza y los milagros que hacía, pero casi todos los líderes de los judíos estaba abiertamente buscando una forma de deshacerse de Él. Por lo tanto no es sorprendente cuando leemos en el versículo 42 que muchos creían en Él, «aún de los gobernantes» pero no lo confesaban públicamente por miedo de ser expulsados de la sinagoga. Estaban cerca, muy cerca; no obstante estaban todavía lejos de Dios porque, como dice el texto, amaban más la gloria de los hombres. La palabra gloria, en el lenguaje original del Nuevo Testamento, está relacionada con la opinión. Las multitudes de Jerusalén no estaban dispuestos a identificarse con Jesús porque estaban demasiado preocupados por el «quedirán». Ahora bien, es natural dar importancia a nuestra reputación con los demás. Pero como lo explica el texto, el problema viene cuando damos más importancia a lo que opinan los que nos rodean que damos a lo que opina nuestro Dios.<br /><br />¿Qué buscamos nosotros? ¿Queremos la aprobación del hombre más que la de Dios? En vez de intentar complacer a los demás, busquemos hoy agradar a Dios con nuestras vidas, obedeciendo la voz de su Espíritu que mora en nosotros. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22104382</guid><pubDate>Thu, 19 Sep 2024 04:25:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22104382/melp_268_juan_12_43.mp3" length="2984310" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios.» (Juan 12:43)

El contexto de este versículo es fascinante. Proviene del relato de la última semana del ministerio de Jesús en Jerusalén. Jesús está en el centro de la atención. Las...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios.» (Juan 12:43)<br /><br />El contexto de este versículo es fascinante. Proviene del relato de la última semana del ministerio de Jesús en Jerusalén. Jesús está en el centro de la atención. Las multitudes estaban fascinadas con su enseñanza y los milagros que hacía, pero casi todos los líderes de los judíos estaba abiertamente buscando una forma de deshacerse de Él. Por lo tanto no es sorprendente cuando leemos en el versículo 42 que muchos creían en Él, «aún de los gobernantes» pero no lo confesaban públicamente por miedo de ser expulsados de la sinagoga. Estaban cerca, muy cerca; no obstante estaban todavía lejos de Dios porque, como dice el texto, amaban más la gloria de los hombres. La palabra gloria, en el lenguaje original del Nuevo Testamento, está relacionada con la opinión. Las multitudes de Jerusalén no estaban dispuestos a identificarse con Jesús porque estaban demasiado preocupados por el «quedirán». Ahora bien, es natural dar importancia a nuestra reputación con los demás. Pero como lo explica el texto, el problema viene cuando damos más importancia a lo que opinan los que nos rodean que damos a lo que opina nuestro Dios.<br /><br />¿Qué buscamos nosotros? ¿Queremos la aprobación del hombre más que la de Dios? En vez de intentar complacer a los demás, busquemos hoy agradar a Dios con nuestras vidas, obedeciendo la voz de su Espíritu que mora en nosotros. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,gloria,juan</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/1daf03479fa816625b94dbf670eb4d7c.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_264-Juan_11_40</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-264-juan-11-40--21892484</link><description><![CDATA[«Si le dejamos así, todos creerán en él; y vendrán los romanos, y destruirán nuestro lugar santo y nuestra nación.» (Juan‬ ‭11:48‬)<br /><br />Me intriga este versículo. Encontramos aquí la explicación que dieron los lideres religiosos de los judíos para justificar su complot de matar a un hombre inocente. Según lo que expusieron aquí ante el concilio de los principales sacerdotes y los fariseos, temían que si la gente creyera en Jesús, sería una ofensa al imperio romano y llevaría a la destrucción del templo y de la nación. Digo que es curioso porque es exactamente lo que ocurrió. Aproximadamente 37 años más tarde, los ejércitos Romanos rodearon Jerusalén, tal como Jesús profetizó en su sermón desde el Monte de los Olivos, y todo terminó con el templo en llamas y el fin de la nación judía. Pero los Romanos no destruyeron la ciudad porque la gente había creído en Jesús, como temía el concilio. Todo lo contrario. Los romanos atacaron Jerusalén porque los lideres de los judíos se rebelaron contra Roma; en contra de la enseñanza explícita de Jesús, decidieron no dar a César lo que era de César. La destrucción de los romanos vino porque los líderes rehusaron creer en Jesús y obedecer sus enseñanzas.<br /><br />Muchas veces las excusas que ponemos para pecar sólo engañan a nosotros mismos. Cualquier observador desde el exterior puede ver la mentira. Hacemos bien en siempre intentar huir del pecado y dejar todas las excusas detrás. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/21892484</guid><pubDate>Wed, 18 Sep 2024 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/21892484/melp_264_juan_11_40.mp3" length="3005130" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Si le dejamos así, todos creerán en él; y vendrán los romanos, y destruirán nuestro lugar santo y nuestra nación.» (Juan‬ ‭11:48‬)

Me intriga este versículo. Encontramos aquí la explicación que dieron los lideres religiosos de los judíos para...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Si le dejamos así, todos creerán en él; y vendrán los romanos, y destruirán nuestro lugar santo y nuestra nación.» (Juan‬ ‭11:48‬)<br /><br />Me intriga este versículo. Encontramos aquí la explicación que dieron los lideres religiosos de los judíos para justificar su complot de matar a un hombre inocente. Según lo que expusieron aquí ante el concilio de los principales sacerdotes y los fariseos, temían que si la gente creyera en Jesús, sería una ofensa al imperio romano y llevaría a la destrucción del templo y de la nación. Digo que es curioso porque es exactamente lo que ocurrió. Aproximadamente 37 años más tarde, los ejércitos Romanos rodearon Jerusalén, tal como Jesús profetizó en su sermón desde el Monte de los Olivos, y todo terminó con el templo en llamas y el fin de la nación judía. Pero los Romanos no destruyeron la ciudad porque la gente había creído en Jesús, como temía el concilio. Todo lo contrario. Los romanos atacaron Jerusalén porque los lideres de los judíos se rebelaron contra Roma; en contra de la enseñanza explícita de Jesús, decidieron no dar a César lo que era de César. La destrucción de los romanos vino porque los líderes rehusaron creer en Jesús y obedecer sus enseñanzas.<br /><br />Muchas veces las excusas que ponemos para pecar sólo engañan a nosotros mismos. Cualquier observador desde el exterior puede ver la mentira. Hacemos bien en siempre intentar huir del pecado y dejar todas las excusas detrás. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,excusas,juan</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/5a317cff034fb91a5668273eb1a51b92.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_605-Juan_4_42</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-605-juan-4-42--45925565</link><description><![CDATA[«y decían a la mujer: Ya no creemos solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo.» (Juan 4:42)<br /><br />Jesús tenía necesidad de pasar por Samaria. Estoy seguro que los discípulos no lo comprendieron. Cuando pararon en aquel pozo, Jesús envió a los discípulos delante al pueblo para comprar comida y se quedó allí en el pozo sólo y cuando vino la mujer a sacar agua, Jesús empezó una conversación que le llevaría a poder presentarse a la mujer como el esperado Mesías. Al volver los discípulos, ella dejó su cántaro y volvió al pueblo. Los discípulos no comprendieron nada, pero había ocurrido un milagro en el corazón de aquella mujer. Ella volvió al pueblo una mujer cambiada y compartió su fe con todos los hombres del pueblo y muchos de ellos creyeron también, como le decían después, no solamente por el testimonio de ella, sino porque habían conocido a Cristo. Que bonito es poder compartir con otros el mensaje de la salvación en Cristo. Pero es aún más bonito cuando una persona cree, no solamente por lo que hemos dicho sino porque esa persona misma lo ha experimentado. Ya no cree sólo un mensaje sino conoce a una persona, el Salvador del mundo.<br /><br />Aunque personas rechacen este mensaje, no nos cansemos de compartir esta verdad. Nunca sabes cuando encontrarás a “una samaritana” lista para creer y compartir el mensaje con todos los de su pueblo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45925565</guid><pubDate>Sat, 14 Sep 2024 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45925565/melp_605_juan_4_42.mp3" length="2991277" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«y decían a la mujer: Ya no creemos solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo.» (Juan 4:42)

Jesús tenía necesidad de pasar por Samaria. Estoy seguro que los...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«y decían a la mujer: Ya no creemos solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo.» (Juan 4:42)<br /><br />Jesús tenía necesidad de pasar por Samaria. Estoy seguro que los discípulos no lo comprendieron. Cuando pararon en aquel pozo, Jesús envió a los discípulos delante al pueblo para comprar comida y se quedó allí en el pozo sólo y cuando vino la mujer a sacar agua, Jesús empezó una conversación que le llevaría a poder presentarse a la mujer como el esperado Mesías. Al volver los discípulos, ella dejó su cántaro y volvió al pueblo. Los discípulos no comprendieron nada, pero había ocurrido un milagro en el corazón de aquella mujer. Ella volvió al pueblo una mujer cambiada y compartió su fe con todos los hombres del pueblo y muchos de ellos creyeron también, como le decían después, no solamente por el testimonio de ella, sino porque habían conocido a Cristo. Que bonito es poder compartir con otros el mensaje de la salvación en Cristo. Pero es aún más bonito cuando una persona cree, no solamente por lo que hemos dicho sino porque esa persona misma lo ha experimentado. Ya no cree sólo un mensaje sino conoce a una persona, el Salvador del mundo.<br /><br />Aunque personas rechacen este mensaje, no nos cansemos de compartir esta verdad. Nunca sabes cuando encontrarás a “una samaritana” lista para creer y compartir el mensaje con todos los de su pueblo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,juan,testificar</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/34a8fe129262799938be099e902e6145.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_389-Cantares_5_3</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-389-cantares-5-3--39892231</link><description><![CDATA[«Me he desnudado de mi ropa; ¿cómo me he de vestir? He lavado mis pies; ¿cómo los he de ensuciar?» (Cantares 5:3)<br /><br />El Cantar de los cantares es una canción en la Biblia que aporta muchas imágenes relacionadas con el amor. Aunque el contexto de la canción es el amor romántico, los principios que encontramos en estos capítulos se pueden aplicar a cualquier tipo de amor. En este pasaje, leemos de un desencuentro entre el esposo y la esposa. Ella está en la cama cuando llega su marido y llama a la puerta, pero le da pereza levantarse para abrirle ya que está acomodada en su cama. Cuando finalmente recapacita y se levanta, su esposo se ha marchado. Este tipo de desencuentro es frecuente en cualquier relación humana. Nos acomodamos, ocupados en nuestros asuntos, pensando sólo en nosotros mismos y como resultado muchas veces tenemos malentendidos y problemas en nuestras relaciones con los demás. Nuestro egoísmo no nos permite buscar el bien del otro. Menos mal que el Hijo de Dios no estaba pensando en su propia comodidad cuando vino a este mundo. Si así hubiera sido, jamás habría dado su vida por nosotros en la cruz. Pero en vez de venir para ser servido, vino «para servir, y para dar su vida en rescate por muchos» (Marcos 10:45). La obra de Cristo en nuestros corazones debe prepararnos para seguir su ejemplo y mostrar el amor de Cristo a otros.<br /><br />En vez de acomodarnos hoy en el egoísmo, busquemos oportunidades para invertir en la vida de los que nos rodean, mostrándoles el amor de Cristo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/39892231</guid><pubDate>Thu, 12 Sep 2024 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/39892231/melp_389_cantares_5_3.mp3" length="2996226" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Me he desnudado de mi ropa; ¿cómo me he de vestir? He lavado mis pies; ¿cómo los he de ensuciar?» (Cantares 5:3)

El Cantar de los cantares es una canción en la Biblia que aporta muchas imágenes relacionadas con el amor. Aunque el contexto de la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Me he desnudado de mi ropa; ¿cómo me he de vestir? He lavado mis pies; ¿cómo los he de ensuciar?» (Cantares 5:3)<br /><br />El Cantar de los cantares es una canción en la Biblia que aporta muchas imágenes relacionadas con el amor. Aunque el contexto de la canción es el amor romántico, los principios que encontramos en estos capítulos se pueden aplicar a cualquier tipo de amor. En este pasaje, leemos de un desencuentro entre el esposo y la esposa. Ella está en la cama cuando llega su marido y llama a la puerta, pero le da pereza levantarse para abrirle ya que está acomodada en su cama. Cuando finalmente recapacita y se levanta, su esposo se ha marchado. Este tipo de desencuentro es frecuente en cualquier relación humana. Nos acomodamos, ocupados en nuestros asuntos, pensando sólo en nosotros mismos y como resultado muchas veces tenemos malentendidos y problemas en nuestras relaciones con los demás. Nuestro egoísmo no nos permite buscar el bien del otro. Menos mal que el Hijo de Dios no estaba pensando en su propia comodidad cuando vino a este mundo. Si así hubiera sido, jamás habría dado su vida por nosotros en la cruz. Pero en vez de venir para ser servido, vino «para servir, y para dar su vida en rescate por muchos» (Marcos 10:45). La obra de Cristo en nuestros corazones debe prepararnos para seguir su ejemplo y mostrar el amor de Cristo a otros.<br /><br />En vez de acomodarnos hoy en el egoísmo, busquemos oportunidades para invertir en la vida de los que nos rodean, mostrándoles el amor de Cristo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,cantares,david,devocional,egoismo,servir</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/4e1756dfd88ca0c3ceaf61b9bd4b28ab.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_673-Cantares_2_16</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-673-cantares-2-16--51220665</link><description><![CDATA[«Mi amado es mío, y yo suya; El apacienta entre lirios.» (Cantares 2:16)<br /><br />El Cantar de los cantares es una canción poética que exalta el regalo divino del amor, lo que Salomón describe como “la llama de Jah” o Jehová (8:6 ver la Biblia de las Américas). En primer plano, la canción contempla el amor entre Salomón y la sulamita, pero los principios que expone el libro son aplicables también al amor que debemos vivir con Dios. Tres veces a lo largo del libro, la sulamita expresa una simple verdad que es el resultado del amor: la pertenencia mutua (2:15, 6:3 y 7:10). El amor bíblico siempre produce una atracción que provoca una unión. Es precisamente lo primero que vemos del amor entre Adán y Eva en Edén: “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne” (2:24). Cuando Cristo nos recordó que el mandamiento que mejor resumía toda la Ley era amar a Dios como a nosotros mismos (Mateo 22:37), las implicaciones de ese amor nos llevan en la misma dirección. Si verdaderamente amamos a Dios, debemos llegar también a sentir lo que expresaba la sulamita aquí: Mi amado es mío y yo soy suyo. El amor a Dios debe llevarnos a una entrega total, en que reconocemos que pertenecemos a nuestro Creador y Redentor. Pero lo más precioso es que también debemos sentir que Él es nuestro.<br /><br />Busquemos amar más y mejor a nuestro Dios, con todo nuestro corazón, alma y fuerzas. El resultado inevitable será que conforme nos entreguemos más al Amado, notemos más su presencia y amor con nosotros en cada situación de esta vida. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51220665</guid><pubDate>Wed, 11 Sep 2024 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51220665/melp_673_cantares_2_16.mp3" length="4189579" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Mi amado es mío, y yo suya; El apacienta entre lirios.» (Cantares 2:16)&#13;
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El Cantar de los cantares es una canción poética que exalta el regalo divino del amor, lo que Salomón describe como “la llama de Jah” o Jehová (8:6 ver la Biblia de las...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Mi amado es mío, y yo suya; El apacienta entre lirios.» (Cantares 2:16)<br /><br />El Cantar de los cantares es una canción poética que exalta el regalo divino del amor, lo que Salomón describe como “la llama de Jah” o Jehová (8:6 ver la Biblia de las Américas). En primer plano, la canción contempla el amor entre Salomón y la sulamita, pero los principios que expone el libro son aplicables también al amor que debemos vivir con Dios. Tres veces a lo largo del libro, la sulamita expresa una simple verdad que es el resultado del amor: la pertenencia mutua (2:15, 6:3 y 7:10). El amor bíblico siempre produce una atracción que provoca una unión. Es precisamente lo primero que vemos del amor entre Adán y Eva en Edén: “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne” (2:24). Cuando Cristo nos recordó que el mandamiento que mejor resumía toda la Ley era amar a Dios como a nosotros mismos (Mateo 22:37), las implicaciones de ese amor nos llevan en la misma dirección. Si verdaderamente amamos a Dios, debemos llegar también a sentir lo que expresaba la sulamita aquí: Mi amado es mío y yo soy suyo. El amor a Dios debe llevarnos a una entrega total, en que reconocemos que pertenecemos a nuestro Creador y Redentor. Pero lo más precioso es que también debemos sentir que Él es nuestro.<br /><br />Busquemos amar más y mejor a nuestro Dios, con todo nuestro corazón, alma y fuerzas. El resultado inevitable será que conforme nos entreguemos más al Amado, notemos más su presencia y amor con nosotros en cada situación de esta vida. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>amor,bell,biblia,cantares,david,devocional,entrega</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/73da17cc4e187a79daa1cb3081134eef.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_601-Eclesiastes_9_10</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-601-eclesiastes-9-10--45925563</link><description><![CDATA[«Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría.» (Eclesiastés 9:10).<br /><br />En el libro de Eclesiastés, la muerte desempeña un papel central en el tema de la vanidad en este mundo bajo el sol. Tarde o temprano, a todos nos tocará morir (a no ser que Cristo vuelva antes para arrebatar su iglesia) y en ese momento, tendremos que soltar todo lo material que habremos acumulado. Aquí Salomón da la vuelta al tema de la muerte y nos da un consejo de sabiduría basado en la brevedad de la vida. Sabiendo que la muerte es ineludible, el sabio nos anima a aprovechar cada día que tenemos en esta vida y vivir con pasión y entrega. Cualquier cosa que encontramos para hacer merece toda nuestra fuerza o destreza. En el Nuevo Testamento encontramos una preciosa verdad paralela a estas palabras. Cristo promete darnos fuerzas para hacer todo lo que tengamos que hacer (Filipenses 4:13) y lo podemos hacer para la gloria de Dios (1 Corintios 10:31). Esta vida nos brinda la oportunidad única de vivir para la gloria de nuestro Creador rodeados de tentaciones y pecado. Un día cuando muramos, ya no tendremos la oportunidad de obrar, trabajar, aprender y experimentar de la misma manera. En el cielo todos los que hemos confiado en Cristo para salvación viviremos en su presencia, ya perfeccionados del pecado, pero ahora podemos confiar en su poder para resistir la carne y obedecer su Espíritu.<br /><br />Aprovechemos bien la oportunidades que Dios nos da hoy para hacer todo lo que viniera a nuestra mano en las fuerzas que Él nos da para la gloria de nuestro Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45925563</guid><pubDate>Tue, 10 Sep 2024 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45925563/melp_601_eclesiastes_9_10.mp3" length="2991284" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría.» (Eclesiastés 9:10).

En el libro de Eclesiastés, la muerte desempeña un papel central en el tema...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría.» (Eclesiastés 9:10).<br /><br />En el libro de Eclesiastés, la muerte desempeña un papel central en el tema de la vanidad en este mundo bajo el sol. Tarde o temprano, a todos nos tocará morir (a no ser que Cristo vuelva antes para arrebatar su iglesia) y en ese momento, tendremos que soltar todo lo material que habremos acumulado. Aquí Salomón da la vuelta al tema de la muerte y nos da un consejo de sabiduría basado en la brevedad de la vida. Sabiendo que la muerte es ineludible, el sabio nos anima a aprovechar cada día que tenemos en esta vida y vivir con pasión y entrega. Cualquier cosa que encontramos para hacer merece toda nuestra fuerza o destreza. En el Nuevo Testamento encontramos una preciosa verdad paralela a estas palabras. Cristo promete darnos fuerzas para hacer todo lo que tengamos que hacer (Filipenses 4:13) y lo podemos hacer para la gloria de Dios (1 Corintios 10:31). Esta vida nos brinda la oportunidad única de vivir para la gloria de nuestro Creador rodeados de tentaciones y pecado. Un día cuando muramos, ya no tendremos la oportunidad de obrar, trabajar, aprender y experimentar de la misma manera. En el cielo todos los que hemos confiado en Cristo para salvación viviremos en su presencia, ya perfeccionados del pecado, pero ahora podemos confiar en su poder para resistir la carne y obedecer su Espíritu.<br /><br />Aprovechemos bien la oportunidades que Dios nos da hoy para hacer todo lo que viniera a nuestra mano en las fuerzas que Él nos da para la gloria de nuestro Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,eclesiastes,esfuerzo,gloria</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/34a8fe129262799938be099e902e6145.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_600-Eclesiastes_7_29</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-600-eclesiastes-7-29--45895582</link><description><![CDATA[«He aquí, solamente esto he hallado: que Dios hizo al hombre recto, pero ellos buscaron muchas perversiones.» (Eclesiastés 7:29)<br /><br />El fin del discurso de Eclesiastés, según el mismo Salomón, es la importancia de vivir conscientes de Dios tanto en nuestra actitud, el temor de Dios, como en nuestras acciones, la obediencia. El contexto en que se desarrolla el discurso es la vanidad de la creación. Pero aquí en el capítulo central del libro, encontramos la razón por la cual existe tanta vanidad en este mundo. La vanidad no era parte original de la creación de Dios. Como dice el sabio, Dios hizo al hombre recto, perfecto, pero cada uno de nosotros hemos buscado muchas perversiones. Es una descripción apropiada para el pecado, empezando desde Adán y Eva y continuando con cada uno de nosotros. Los responsables de la frustrante vanidad que llena este mundo somos nosotros. Por lo tanto tiene sentido que nosotros, por nuestra cuenta, poco podemos esperar hacer para remediar la vanidad del mundo. Menos mal que aunque Dios no es el autor de la vanidad, sí tomó sobre sí la responsabilidad de salvarnos de nuestros pecados, cuando envió a su Hijo para morir bajo nuestro castigo y así redimirnos de la vanidad del pecado.<br /><br />Cada vez que experimentamos la vanidad de este mundo, debemos dar gracias a Dios por nuestro Redentor. El sacrificio de Cristo en la cruz ha condenado la vanidad y un día glorioso estaremos en su presencia libres de la vanidad. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45895582</guid><pubDate>Mon, 09 Sep 2024 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45895582/melp_600_eclesiastes_7_29.mp3" length="2989602" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«He aquí, solamente esto he hallado: que Dios hizo al hombre recto, pero ellos buscaron muchas perversiones.» (Eclesiastés 7:29)

El fin del discurso de Eclesiastés, según el mismo Salomón, es la importancia de vivir conscientes de Dios tanto en...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«He aquí, solamente esto he hallado: que Dios hizo al hombre recto, pero ellos buscaron muchas perversiones.» (Eclesiastés 7:29)<br /><br />El fin del discurso de Eclesiastés, según el mismo Salomón, es la importancia de vivir conscientes de Dios tanto en nuestra actitud, el temor de Dios, como en nuestras acciones, la obediencia. El contexto en que se desarrolla el discurso es la vanidad de la creación. Pero aquí en el capítulo central del libro, encontramos la razón por la cual existe tanta vanidad en este mundo. La vanidad no era parte original de la creación de Dios. Como dice el sabio, Dios hizo al hombre recto, perfecto, pero cada uno de nosotros hemos buscado muchas perversiones. Es una descripción apropiada para el pecado, empezando desde Adán y Eva y continuando con cada uno de nosotros. Los responsables de la frustrante vanidad que llena este mundo somos nosotros. Por lo tanto tiene sentido que nosotros, por nuestra cuenta, poco podemos esperar hacer para remediar la vanidad del mundo. Menos mal que aunque Dios no es el autor de la vanidad, sí tomó sobre sí la responsabilidad de salvarnos de nuestros pecados, cuando envió a su Hijo para morir bajo nuestro castigo y así redimirnos de la vanidad del pecado.<br /><br />Cada vez que experimentamos la vanidad de este mundo, debemos dar gracias a Dios por nuestro Redentor. El sacrificio de Cristo en la cruz ha condenado la vanidad y un día glorioso estaremos en su presencia libres de la vanidad. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,eclesiastes,pecado,redención,vanidad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b0eb6b8327ed7607698132497495385e.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_595-Eclesiastes_1_15</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-595-eclesiastes-1-15--45805960</link><description><![CDATA[«Lo torcido no se puede enderezar, y lo incompleto no puede contarse.» (Eclesiastés 1:15)<br /><br />Eclesiastés empieza con la famosa frase: vanidad de vanidades, todo es vanidad. Algunos escuchan en sus palabras un fatalismo deprimente, pero debemos reconocer que son palabras de un realista con los pies firmemente plantados en la tierra. Salomón llama todo lo que hay debajo del sol vanidad por varias razones: primeramente, porque nada es permanente, (1:3); también porque lo que parece sustancia es engañoso ya que jamás termina de saciar (14), y finalmente, porque fundamentalmente todo está roto (15). Si observamos con honestidad este mundo, lo que vemos es algo torcido. Nuestro primer instinto es intentar arreglarlo, pero por mucho que lo intentemos, jamás lo lograremos. Lo que es más, ni llegamos a poder catalogar todo lo que está mal en este mundo: es una lista que no tiene fin. El realismo del sabio rey nos empuja a reconocer que vivimos en un mundo roto por el pecado. Ni la política, ni la filantropía ni la tecnología podrán enderezar lo torcido. Pero Eclesiastés nos prepara para las buenas nuevas. Dios envió a su Hijo para enderezar lo torcido, como nadie más podría. Empezó con la raíz del problema, venciendo el pecado y la muerte espiritual por medio de su sacrificio en la cruz. Y un día terminará de enderezar completamente lo torcido cuando reine sobre los nuevos cielos y la nueva tierra en una paz sempiterna.<br /><br />Hoy nos toca vivir en un mundo torcido. Cada vez que vemos lo torcido en nosotros y en el mundo que nos rodea, dejemos que nos lleve al único que puede enderezar lo torcido: Jesucristo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45805960</guid><pubDate>Sat, 07 Sep 2024 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45805960/melp_595_eclesiastes_1_15.mp3" length="2986730" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Lo torcido no se puede enderezar, y lo incompleto no puede contarse.» (Eclesiastés 1:15)

Eclesiastés empieza con la famosa frase: vanidad de vanidades, todo es vanidad. Algunos escuchan en sus palabras un fatalismo deprimente, pero debemos reconocer...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Lo torcido no se puede enderezar, y lo incompleto no puede contarse.» (Eclesiastés 1:15)<br /><br />Eclesiastés empieza con la famosa frase: vanidad de vanidades, todo es vanidad. Algunos escuchan en sus palabras un fatalismo deprimente, pero debemos reconocer que son palabras de un realista con los pies firmemente plantados en la tierra. Salomón llama todo lo que hay debajo del sol vanidad por varias razones: primeramente, porque nada es permanente, (1:3); también porque lo que parece sustancia es engañoso ya que jamás termina de saciar (14), y finalmente, porque fundamentalmente todo está roto (15). Si observamos con honestidad este mundo, lo que vemos es algo torcido. Nuestro primer instinto es intentar arreglarlo, pero por mucho que lo intentemos, jamás lo lograremos. Lo que es más, ni llegamos a poder catalogar todo lo que está mal en este mundo: es una lista que no tiene fin. El realismo del sabio rey nos empuja a reconocer que vivimos en un mundo roto por el pecado. Ni la política, ni la filantropía ni la tecnología podrán enderezar lo torcido. Pero Eclesiastés nos prepara para las buenas nuevas. Dios envió a su Hijo para enderezar lo torcido, como nadie más podría. Empezó con la raíz del problema, venciendo el pecado y la muerte espiritual por medio de su sacrificio en la cruz. Y un día terminará de enderezar completamente lo torcido cuando reine sobre los nuevos cielos y la nueva tierra en una paz sempiterna.<br /><br />Hoy nos toca vivir en un mundo torcido. Cada vez que vemos lo torcido en nosotros y en el mundo que nos rodea, dejemos que nos lleve al único que puede enderezar lo torcido: Jesucristo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,eclesiastes,evangelio,pecado</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_594-Proverbios_30_9</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-594-proverbios-30-9--45791644</link><description><![CDATA[«No sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová? O que siendo pobre, hurte, Y blasfeme el nombre de mi Dios.» (Proverbios 30:9).<br /><br />En esta corta colección de aforismos, el sabio comparte con nosotros su oración a Dios (7). Pide dos cosas solamente: una vida apartada de la falsedad y una vida equilibrada (8). Me llama la atención que pida que Dios no le dé ni pobreza ni riquezas. Supongo que nadie pediría pobreza pero una petición de riquezas es bastante común. Sabiendo que esta petición sorprenderá, el sabio añade una explicación. No deseaba que Dios le diera riquezas porque el gran peligro de las riquezas se encuentra en la saciedad. Si tenemos todo lo que podamos querer, nos es fácil empezar a sentir que no necesitamos a Dios. Podemos engañarnos a nosotros mismos y creer que somos autosuficientes. Al otro lado del espectro, el gran peligro de no tener nada es que es fácil usarlo como excusa para pecar y violar las leyes de Dios y así profanar el nombre de Dios. Obviamente ser rico o pobre no es el problema en sí. Estos dos extremos son el contexto en que podemos ser tentados a ignorar a Dios o blasfemar su nombre. En vez de la pobreza y las riquezas, el sabio pide que Dios le mantenga con el pan necesario. Jesús refleja esta misma petición en su oración modelo en la cuarta petición: El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy!<br /><br />Tanto si pensamos que tenemos mucho o poco, debemos asegurar que estamos reconociendo nuestra necesidad diaria de Dios y obedeciendo sus mandamientos. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45791644</guid><pubDate>Fri, 06 Sep 2024 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45791644/melp_594_proverbios_30_9.mp3" length="2986729" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«No sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová? O que siendo pobre, hurte, Y blasfeme el nombre de mi Dios.» (Proverbios 30:9).

En esta corta colección de aforismos, el sabio comparte con nosotros su oración a Dios (7). Pide dos cosas...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«No sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová? O que siendo pobre, hurte, Y blasfeme el nombre de mi Dios.» (Proverbios 30:9).<br /><br />En esta corta colección de aforismos, el sabio comparte con nosotros su oración a Dios (7). Pide dos cosas solamente: una vida apartada de la falsedad y una vida equilibrada (8). Me llama la atención que pida que Dios no le dé ni pobreza ni riquezas. Supongo que nadie pediría pobreza pero una petición de riquezas es bastante común. Sabiendo que esta petición sorprenderá, el sabio añade una explicación. No deseaba que Dios le diera riquezas porque el gran peligro de las riquezas se encuentra en la saciedad. Si tenemos todo lo que podamos querer, nos es fácil empezar a sentir que no necesitamos a Dios. Podemos engañarnos a nosotros mismos y creer que somos autosuficientes. Al otro lado del espectro, el gran peligro de no tener nada es que es fácil usarlo como excusa para pecar y violar las leyes de Dios y así profanar el nombre de Dios. Obviamente ser rico o pobre no es el problema en sí. Estos dos extremos son el contexto en que podemos ser tentados a ignorar a Dios o blasfemar su nombre. En vez de la pobreza y las riquezas, el sabio pide que Dios le mantenga con el pan necesario. Jesús refleja esta misma petición en su oración modelo en la cuarta petición: El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy!<br /><br />Tanto si pensamos que tenemos mucho o poco, debemos asegurar que estamos reconociendo nuestra necesidad diaria de Dios y obedeciendo sus mandamientos. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,proverbios,provisión</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_396-Proverbios_28_13</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-396-proverbios-28-13--40431169</link><description><![CDATA[«El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.» (Proverbios 28:13)<br /><br />Por nuestro orgullo, tenemos una tendencia natural de buscar encubrir nuestros pecados. Puede ser sencillamente que nos cuesta reconocer nuestros errores, prefiriendo fingir que no ha ocurrido nada, o quizás es que escogemos ignorar el mal que hemos hecho, sobre todo si nos convencemos de que no era tan importante. Pero el proverbio nos dice que esta tendencia natural nuestra jamás nos llevará a la prosperidad. Nuestro orgullo nos llevará a creer que ignorar nuestras faltas conviene en el momento, pero la verdad es que realmente es imposible prosperar sin la honestidad. La persona que reconoce y confiesa su pecado, alcanzará la misericordia. Este proverbio expresa la verdad del evangelio. La única forma de alcanzar la misericordia de Dios, la comunión con nuestro Dios, es reconocer nuestro pecado, confesándolo y apartándonos de él para poder poner toda nuestra confianza en Cristo. Sin el arrepentimiento y la fe, no hay prosperidad espiritual. Por eso, el apóstol Juan nos recuerda que si confesamos nuestros pecados, encontraremos que Dios es fiel y justo en su misericordia para perdonarnos. Pero este proverbio también expresa una verdad cotidiana que rige en las relaciones personales. Cuando pecamos y ofendemos a otros, debemos humillarnos, confesarlo y apartarnos del pecado para no volver a hacerlo y así alcanzaremos misericordia y nuestras relaciones podrán prosperar. <br /><br />Que Dios nos ayude hoy a vivir con esta humildad ante Dios y ante nuestros prójimos. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40431169</guid><pubDate>Thu, 05 Sep 2024 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40431169/melp_396_proverbios_28_13.mp3" length="2996230" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.» (Proverbios 28:13)

Por nuestro orgullo, tenemos una tendencia natural de buscar encubrir nuestros pecados. Puede ser sencillamente que nos cuesta...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.» (Proverbios 28:13)<br /><br />Por nuestro orgullo, tenemos una tendencia natural de buscar encubrir nuestros pecados. Puede ser sencillamente que nos cuesta reconocer nuestros errores, prefiriendo fingir que no ha ocurrido nada, o quizás es que escogemos ignorar el mal que hemos hecho, sobre todo si nos convencemos de que no era tan importante. Pero el proverbio nos dice que esta tendencia natural nuestra jamás nos llevará a la prosperidad. Nuestro orgullo nos llevará a creer que ignorar nuestras faltas conviene en el momento, pero la verdad es que realmente es imposible prosperar sin la honestidad. La persona que reconoce y confiesa su pecado, alcanzará la misericordia. Este proverbio expresa la verdad del evangelio. La única forma de alcanzar la misericordia de Dios, la comunión con nuestro Dios, es reconocer nuestro pecado, confesándolo y apartándonos de él para poder poner toda nuestra confianza en Cristo. Sin el arrepentimiento y la fe, no hay prosperidad espiritual. Por eso, el apóstol Juan nos recuerda que si confesamos nuestros pecados, encontraremos que Dios es fiel y justo en su misericordia para perdonarnos. Pero este proverbio también expresa una verdad cotidiana que rige en las relaciones personales. Cuando pecamos y ofendemos a otros, debemos humillarnos, confesarlo y apartarnos del pecado para no volver a hacerlo y así alcanzaremos misericordia y nuestras relaciones podrán prosperar. <br /><br />Que Dios nos ayude hoy a vivir con esta humildad ante Dios y ante nuestros prójimos. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>arrepentimiento,bell,biblia,david,devocional,pecado,proverbios</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/4e1756dfd88ca0c3ceaf61b9bd4b28ab.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_587-Proverbios_24_27</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-587-proverbios-24-27--45671598</link><description><![CDATA[«Prepara tus labores fuera, Y disponlas en tus campos, Y después edificarás tu casa.» (Proverbios 24:27)<br /><br />En un clima como el de Israel donde la gente muchas veces habitaba en tiendas, la primera prioridad para una nueva propiedad era preparar el campo que iba a darles de comer. Cuando el campo estaba ya listo, arado y sembrado, luego se podría empezar a ocuparse con la construcción de una casa. Pero la tentación era hacerlo al revés: primero construir la casa para proveer para su propia comodidad, abandonando así las labores del campo. El sabio aconseja aquí que pongamos prioridades en nuestra vida según una escala de necesidades. Es importante empezar con lo más necesario y dejar para después las cosas buenas. Desafortunadamente, hoy en día seguimos luchando con el tema de las prioridades. Haríamos bien en siempre evaluar nuestras vidas con una escala de necesidades para asegurar que no estemos desatendiendo lo necesario para hacer otras cosas, incluso aunque sean buenas. Me hace pensar en la historia de las dos hermanas y su relación con Jesús. Como Marta, podemos estar afanados y turbados con muchas cosas buenas, pero haríamos bien en seguir el ejemplo de María que tomaba el tiempo de sentarse a los pies de Jesús para empaparse de su enseñanza. Jesús con ternura le recordó a Marta que María había escogido lo más necesario: «sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada» (Lucas 10:42).<br /><br />Asegurémonos hoy que nuestras prioridades estén en orden para que estemos edificando sabiamente en nuestras vidas. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45671598</guid><pubDate>Wed, 04 Sep 2024 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45671598/melp_587_proverbios_24_27.mp3" length="2988025" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Prepara tus labores fuera, Y disponlas en tus campos, Y después edificarás tu casa.» (Proverbios 24:27)

En un clima como el de Israel donde la gente muchas veces habitaba en tiendas, la primera prioridad para una nueva propiedad era preparar el...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Prepara tus labores fuera, Y disponlas en tus campos, Y después edificarás tu casa.» (Proverbios 24:27)<br /><br />En un clima como el de Israel donde la gente muchas veces habitaba en tiendas, la primera prioridad para una nueva propiedad era preparar el campo que iba a darles de comer. Cuando el campo estaba ya listo, arado y sembrado, luego se podría empezar a ocuparse con la construcción de una casa. Pero la tentación era hacerlo al revés: primero construir la casa para proveer para su propia comodidad, abandonando así las labores del campo. El sabio aconseja aquí que pongamos prioridades en nuestra vida según una escala de necesidades. Es importante empezar con lo más necesario y dejar para después las cosas buenas. Desafortunadamente, hoy en día seguimos luchando con el tema de las prioridades. Haríamos bien en siempre evaluar nuestras vidas con una escala de necesidades para asegurar que no estemos desatendiendo lo necesario para hacer otras cosas, incluso aunque sean buenas. Me hace pensar en la historia de las dos hermanas y su relación con Jesús. Como Marta, podemos estar afanados y turbados con muchas cosas buenas, pero haríamos bien en seguir el ejemplo de María que tomaba el tiempo de sentarse a los pies de Jesús para empaparse de su enseñanza. Jesús con ternura le recordó a Marta que María había escogido lo más necesario: «sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada» (Lucas 10:42).<br /><br />Asegurémonos hoy que nuestras prioridades estén en orden para que estemos edificando sabiamente en nuestras vidas. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,prioridades,proverbios</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_585-Proverbios_22_2</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-585-proverbios-22-2--45630413</link><description><![CDATA[«El rico y el pobre se encuentran; A ambos los hizo Jehová.» (Proverbios 22:2)<br /><br />Como seres humanos, somos expertos en crear categorías para clasificar a la gente. Todas las culturas lo hacen, da igual que sea por etnia, estatus social, procedencia, trabajo, religión o economía. Aquí el sabio se aprovecha de una de estas categorías, pero sinceramente podría haber usado cualquier otra. ¿Qué es lo que tienen en común el rico y el pobre? Quizás el rico sería tentado a mirar al pobre y decir que no tienen nada en común. Así seguramente habría mirado el rico a Lázaro en la historia que contó Jesús. Aparentemente, en vida aquel hombre rico no daba ninguna importancia a aquel mendigo pobre que estaba tendido junto a la puerta de su casa. Pero la contestación del sabio a esta pregunta es sencilla: a ambos los hizo Jehová. Nos es fácil olvidar que debajo de las etiquetas que a veces manejamos sin darnos cuenta, hay un alma creada por Dios que pasará la eternidad o en la presencia de su Creador por haber puesto su fe en el sacrificio de Cristo en la cruz o separada eternamente de Dios como consecuencia de haber rechazado el don de Dios. No caigamos en el error de perder de vista las almas necesitadas que nos rodean, distraídos por los aspectos físicos, sociales y económicos que las adornan.<br /><br />Pidamos hoy que Dios abra nuestros ojos para ver a las personas tal como Dios las ve, almas creadas por Él por quienes murió Cristo. Luego seamos usados por Dios para compartir con ellos las buenas noticias del evangelio. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45630413</guid><pubDate>Tue, 03 Sep 2024 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45630413/melp_585_proverbios_22_2.mp3" length="2988024" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«El rico y el pobre se encuentran; A ambos los hizo Jehová.» (Proverbios 22:2)

Como seres humanos, somos expertos en crear categorías para clasificar a la gente. Todas las culturas lo hacen, da igual que sea por etnia, estatus social, procedencia,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«El rico y el pobre se encuentran; A ambos los hizo Jehová.» (Proverbios 22:2)<br /><br />Como seres humanos, somos expertos en crear categorías para clasificar a la gente. Todas las culturas lo hacen, da igual que sea por etnia, estatus social, procedencia, trabajo, religión o economía. Aquí el sabio se aprovecha de una de estas categorías, pero sinceramente podría haber usado cualquier otra. ¿Qué es lo que tienen en común el rico y el pobre? Quizás el rico sería tentado a mirar al pobre y decir que no tienen nada en común. Así seguramente habría mirado el rico a Lázaro en la historia que contó Jesús. Aparentemente, en vida aquel hombre rico no daba ninguna importancia a aquel mendigo pobre que estaba tendido junto a la puerta de su casa. Pero la contestación del sabio a esta pregunta es sencilla: a ambos los hizo Jehová. Nos es fácil olvidar que debajo de las etiquetas que a veces manejamos sin darnos cuenta, hay un alma creada por Dios que pasará la eternidad o en la presencia de su Creador por haber puesto su fe en el sacrificio de Cristo en la cruz o separada eternamente de Dios como consecuencia de haber rechazado el don de Dios. No caigamos en el error de perder de vista las almas necesitadas que nos rodean, distraídos por los aspectos físicos, sociales y económicos que las adornan.<br /><br />Pidamos hoy que Dios abra nuestros ojos para ver a las personas tal como Dios las ve, almas creadas por Él por quienes murió Cristo. Luego seamos usados por Dios para compartir con ellos las buenas noticias del evangelio. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,evangelización,proverbios</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_214 - Proverbios_17_3</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-214-proverbios-17-3--19896016</link><description><![CDATA[«El crisol para la plata, y la hornaza para el oro; Pero Jehová prueba los corazones.» (Proverbios 17:3)<br /><br />Temo que si yo viera el oro o la plata en su estado bruto, igual ni los reconocería como valiosos. Son metales preciosos, pero requieren un procesamiento para que alcancen su valor. En las palabras del proverbio, haría falta un crisol o una hornaza. El fuego no destruye los metales preciosos sino que los refina y los purifica. ¿Qué es lo que hace falta para refinar o purificar el corazón humano? La respuesta simple del proverbio es la prueba de Jehová. Nos hace falta que Él examine nuestro corazón para purificarlo, quitando todo aquello que no debe estar. Pero el fuego de la prueba no es cómodo. Creo que ninguno de nosotros elegiríamos al fuego. Nos es demasiado fácil acomodarnos y conformarnos con nuestra situación. No obstante, debemos reconocer que el fuego refinador de Dios es el mayor regalo que podríamos recibir de su mano. Es una bendición saber que Dios tiene una solución para nuestros corazones insensatos y rebeldes. Gracias a la obra de Cristo, Dios puede transformar nuestro estado bruto en algo que sí tiene valor delante de Él. <br /><br />El salmista reconocía esta verdad en el Salmo 139. Allí vemos su oración pidiendo que Dios examinara y probara su corazón precisamente para refinarle y purificarle. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19896016</guid><pubDate>Mon, 02 Sep 2024 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19896016/melp_214_proverbios_17_3.mp3" length="2994655" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«El crisol para la plata, y la hornaza para el oro; Pero Jehová prueba los corazones.» (Proverbios 17:3)

Temo que si yo viera el oro o la plata en su estado bruto, igual ni los reconocería como valiosos. Son metales preciosos, pero requieren un...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«El crisol para la plata, y la hornaza para el oro; Pero Jehová prueba los corazones.» (Proverbios 17:3)<br /><br />Temo que si yo viera el oro o la plata en su estado bruto, igual ni los reconocería como valiosos. Son metales preciosos, pero requieren un procesamiento para que alcancen su valor. En las palabras del proverbio, haría falta un crisol o una hornaza. El fuego no destruye los metales preciosos sino que los refina y los purifica. ¿Qué es lo que hace falta para refinar o purificar el corazón humano? La respuesta simple del proverbio es la prueba de Jehová. Nos hace falta que Él examine nuestro corazón para purificarlo, quitando todo aquello que no debe estar. Pero el fuego de la prueba no es cómodo. Creo que ninguno de nosotros elegiríamos al fuego. Nos es demasiado fácil acomodarnos y conformarnos con nuestra situación. No obstante, debemos reconocer que el fuego refinador de Dios es el mayor regalo que podríamos recibir de su mano. Es una bendición saber que Dios tiene una solución para nuestros corazones insensatos y rebeldes. Gracias a la obra de Cristo, Dios puede transformar nuestro estado bruto en algo que sí tiene valor delante de Él. <br /><br />El salmista reconocía esta verdad en el Salmo 139. Allí vemos su oración pidiendo que Dios examinara y probara su corazón precisamente para refinarle y purificarle. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,proverbios,prueba,purificación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/28fd0f2a4b62642ad5ae9fa5fe91e929.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_211 - Proverbios_15_33</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-211-proverbios-15-33--19837678</link><description><![CDATA[«El temor de Jehová es enseñanza de sabiduría; Y a la honra precede la humildad.» (Proverbios 15:33)<br /><br />Este proverbio une dos temas importantes: la sabiduría y el honor. Vivimos en una sociedad que busca precisamente estas dos cualidades. Todo el mundo quiere ser sabio y que la gente les reconozca. O para decirlo de otra manera, nadie quiere ser tonto y despreciado. Este proverbio nos muestra el camino verdadero hacia la sabiduría y el honor. La verdadera sabiduría se aprende en el temor de Dios, una relación real con Él en que vivimos reverentemente conscientes de Él en cada aspecto de nuestra vida. Tristemente, nuestra sociedad busca otra sabiduría, la sabiduría de la ciencia, mientras ignora a Dios. También se equivoca con el honor. Este proverbio nos dice que la humildad precede la honra. Puede parecer casi contradictorio decir que tienes que ser humilde para que te honren pero realmente es así. Muchos que buscan el honor no lo logran porque no están dispuestos a humillarse. Ahora bien, si buscamos un ejemplo de perfecta sabiduría en el temor de Dios y humildad premiada con la honra verdadera, ¿a quién encontraremos? Es la descripción perfecta de Jesús. Vivió en sabiduría y humildad y como tal es nuestro gran ejemplo.<br /><br />Dejemos que el Espíritu de Dios siga moldeando en nosotros hoy el reverente temor de Dios y la humildad de nuestro Salvador para que seamos llenos de sabiduría y honor para la gloria de nuestro Salvador. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19837678</guid><pubDate>Sat, 31 Aug 2024 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19837678/melp_211_proverbios_15_33.mp3" length="2992627" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«El temor de Jehová es enseñanza de sabiduría; Y a la honra precede la humildad.» (Proverbios 15:33)

Este proverbio une dos temas importantes: la sabiduría y el honor. Vivimos en una sociedad que busca precisamente estas dos cualidades. Todo el mundo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«El temor de Jehová es enseñanza de sabiduría; Y a la honra precede la humildad.» (Proverbios 15:33)<br /><br />Este proverbio une dos temas importantes: la sabiduría y el honor. Vivimos en una sociedad que busca precisamente estas dos cualidades. Todo el mundo quiere ser sabio y que la gente les reconozca. O para decirlo de otra manera, nadie quiere ser tonto y despreciado. Este proverbio nos muestra el camino verdadero hacia la sabiduría y el honor. La verdadera sabiduría se aprende en el temor de Dios, una relación real con Él en que vivimos reverentemente conscientes de Él en cada aspecto de nuestra vida. Tristemente, nuestra sociedad busca otra sabiduría, la sabiduría de la ciencia, mientras ignora a Dios. También se equivoca con el honor. Este proverbio nos dice que la humildad precede la honra. Puede parecer casi contradictorio decir que tienes que ser humilde para que te honren pero realmente es así. Muchos que buscan el honor no lo logran porque no están dispuestos a humillarse. Ahora bien, si buscamos un ejemplo de perfecta sabiduría en el temor de Dios y humildad premiada con la honra verdadera, ¿a quién encontraremos? Es la descripción perfecta de Jesús. Vivió en sabiduría y humildad y como tal es nuestro gran ejemplo.<br /><br />Dejemos que el Espíritu de Dios siga moldeando en nosotros hoy el reverente temor de Dios y la humildad de nuestro Salvador para que seamos llenos de sabiduría y honor para la gloria de nuestro Salvador. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,honor,proverbios,sabiduría</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b63dae1ed60265d7ca3c293bf5568855.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_517-Romanos_15_13</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-517-romanos-15-13--43835463</link><description><![CDATA[«Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.» (Romanos 15:13)<br /><br />En este versículo, encontramos cuatro conceptos que están vinculados: el gozo, la paz, el creer o la fe y la esperanza. Empecemos por la fe. Si hemos estado siguiendo el argumento del libro de Romanos, debemos reconocer que la fe es absolutamente imprescindible para la salvación. Después de todo, si no creemos, el mensaje del evangelio no nos aprovecha. Pero la fe en el evangelio es sólo la puerta de entrada a la vida espiritual en comunión con Dios. Cuando confiamos en Dios diariamente, Dios nos llena de gozo y paz por medio de la esperanza que viene cuando estamos confiando en el poder del Espíritu Santo. Nuestra esperanza no está en nosotros mismos, sino en nuestro Dios que quiere seguir transformándonos por su Espíritu y cumpliendo su voluntad en nosotros. En otras palabras, la manifestación visible de la fe es esperanza, gozo y paz. Piénsalo en el inverso: si empezamos a deprimirnos y agobiarnos, es señal de que no estamos creyendo como debemos en el poder de Dios. ¿Cómo estamos hoy? ¿Estamos llenos de gozo y paz en el creer o estamos hundidos en el estrés y el agobio? ¿Estamos abundando en esperanza o estamos deprimidos y derrotados? <br /><br />Nuestra mayor necesidad hoy es que confiemos en el Dios de esperanza que quiere llenarnos de todo gozo y paz en el creer para que abundemos en la esperanza de lo que su Espíritu Santo puede hacer en nuestras vidas. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43835463</guid><pubDate>Mon, 26 Aug 2024 04:28:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43835463/melp_517_romanos_15_13.mp3" length="2984519" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.» (Romanos 15:13)

En este versículo, encontramos cuatro conceptos que están vinculados: el gozo, la paz, el creer o la fe...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.» (Romanos 15:13)<br /><br />En este versículo, encontramos cuatro conceptos que están vinculados: el gozo, la paz, el creer o la fe y la esperanza. Empecemos por la fe. Si hemos estado siguiendo el argumento del libro de Romanos, debemos reconocer que la fe es absolutamente imprescindible para la salvación. Después de todo, si no creemos, el mensaje del evangelio no nos aprovecha. Pero la fe en el evangelio es sólo la puerta de entrada a la vida espiritual en comunión con Dios. Cuando confiamos en Dios diariamente, Dios nos llena de gozo y paz por medio de la esperanza que viene cuando estamos confiando en el poder del Espíritu Santo. Nuestra esperanza no está en nosotros mismos, sino en nuestro Dios que quiere seguir transformándonos por su Espíritu y cumpliendo su voluntad en nosotros. En otras palabras, la manifestación visible de la fe es esperanza, gozo y paz. Piénsalo en el inverso: si empezamos a deprimirnos y agobiarnos, es señal de que no estamos creyendo como debemos en el poder de Dios. ¿Cómo estamos hoy? ¿Estamos llenos de gozo y paz en el creer o estamos hundidos en el estrés y el agobio? ¿Estamos abundando en esperanza o estamos deprimidos y derrotados? <br /><br />Nuestra mayor necesidad hoy es que confiemos en el Dios de esperanza que quiere llenarnos de todo gozo y paz en el creer para que abundemos en la esperanza de lo que su Espíritu Santo puede hacer en nuestras vidas. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,esperanza,gozo,paz,romanos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/794db05f38f48e1c7a7cf7631b4627d0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_113-Romanos_11_36</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-113-romanos-11-36--18311410</link><description><![CDATA["Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén."(Romanos 11:36)<br /><br />Pablo termina esta sección de la primera parte de su carta a los Romanos con este texto de alabanza a Dios. Es interesante notar el uso de las tres preposiciones: todo es de Él, por Él y para Él. En primer lugar, todo proviene de Dios ya que es el Creador. Todo tiene su origen en Dios. En segundo lugar, todo está bajo su control y guiado por su mano soberana. En otras palabras, Dios es el agente detrás de todo lo que está ocurriendo alrededor de nosotros. Y finalmente todo existe para su gloria. Dios es la meta final de todo. O sea, Pablo alaba a Dios como el principio, el fin y todo entre medio de los dos. En una palabra, Dios es todo. Por eso merece toda nuestra alabanza y gloria. Pero muchas veces nos cuesta ver a Dios de esta forma. Nos es más fácil verle como alguien ajeno que solo involucramos en nuestros asuntos cuando se nos van de las manos. Nos conviene más bien entender que todo es de, por y para Él. <br /><br />Recordar que todo lo que ocurrirá hoy en nuestras vidas está bajo el control de Dios y puede ser para la gloria de nuestro Creador. Por lo tanto, busquemos glorificar a Dios en cada faceta de nuestra vida.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18311410</guid><pubDate>Sat, 24 Aug 2024 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18311410/melp_113_romanos_11_36.mp3" length="2973037" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén."(Romanos 11:36)

Pablo termina esta sección de la primera parte de su carta a los Romanos con este texto de alabanza a Dios. Es interesante notar el uso...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén."(Romanos 11:36)<br /><br />Pablo termina esta sección de la primera parte de su carta a los Romanos con este texto de alabanza a Dios. Es interesante notar el uso de las tres preposiciones: todo es de Él, por Él y para Él. En primer lugar, todo proviene de Dios ya que es el Creador. Todo tiene su origen en Dios. En segundo lugar, todo está bajo su control y guiado por su mano soberana. En otras palabras, Dios es el agente detrás de todo lo que está ocurriendo alrededor de nosotros. Y finalmente todo existe para su gloria. Dios es la meta final de todo. O sea, Pablo alaba a Dios como el principio, el fin y todo entre medio de los dos. En una palabra, Dios es todo. Por eso merece toda nuestra alabanza y gloria. Pero muchas veces nos cuesta ver a Dios de esta forma. Nos es más fácil verle como alguien ajeno que solo involucramos en nuestros asuntos cuando se nos van de las manos. Nos conviene más bien entender que todo es de, por y para Él. <br /><br />Recordar que todo lo que ocurrirá hoy en nuestras vidas está bajo el control de Dios y puede ser para la gloria de nuestro Creador. Por lo tanto, busquemos glorificar a Dios en cada faceta de nuestra vida.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>alabanza,bell,biblia,david,devocional,romanos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/32f4f8a5c4977f56362e4d55762ac28c.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_508-Romanos_8_31</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-508-romanos-8-31--43587451</link><description><![CDATA[«¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?» (Romanos 8:31)<br /><br />En esta pregunta, encontramos la gran historia del evangelio. Habla de alguien que es contra nosotros y de alguien que es por nosotros. Si hemos seguido el argumento de la epístola, recordaremos que al principio de la epístola el que era contra nosotros era Dios. Pablo empezó este discurso hablando de la ira de Dios que se revelaba contra cada pecador que violaba las leyes de Dios. Pero ahora este mismo Dios es el que es a favor de nosotros. ¿Como es posible esta transformación? No es por algo que nosotros podríamos hacer. De hecho, no hay nada que podamos hacer para ganar favor con el santo Dios. Esta transformación viene gracias a lo que otro ha hecho. Cuando Jesús, el perfecto Cordero de Dios, el que Pablo presenta aquí en Romanos como el segundo Adán, murió en la cruz, sufrió la ira que nosotros merecíamos para que podamos ser perdonados y transformados en hijos de Dios, de tal forma que ahora, efectivamente, podemos afirmar con confianza que Dios es por nosotros. Igual que un padre terrenal vela por los intereses de su hijo, ayudándolo y defendiéndolo, tenemos un Padre celestial que, gracias a Cristo, es ahora por nosotros. Y si Dios es por nosotros ¿qué más da a quién tenemos en contra de nosotros? Si estamos en la mano del Omnipotente, no tenemos nada que tener de las fuerzas de los enemigos de Dios.<br /><br />Cuando sentimos la tentación de temer lo que pueda pasar, recordemos que ya no estamos bajo la ira de Dios, sino que Dios es por nosotros. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43587451</guid><pubDate>Fri, 23 Aug 2024 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43587451/melp_508_romanos_8_31.mp3" length="2984518" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?» (Romanos 8:31)&#13;
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En este versículo encontramos el secreto de la fe de Abraham, el padre de la fe. Empieza con un hecho: Abraham no dudó de la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios" (Romanos 4:20).<br /><br />En este versículo encontramos el secreto de la fe de Abraham, el padre de la fe. Empieza con un hecho: Abraham no dudó de la promesa de Dios. La duda es lo opuesto a la fe ya que la duda es incompatible con la fe. Abraham no sólo no dudaba sino que se iba fortaleciendo en su fe. Su confianza en la promesa de Dios crecía más y más. Pero la pregunta importante es ¿cómo conseguía fortalecer su fe? Su secreto era la alabanza, ""dando gloria a Dios"". Abraham glorificaba a Dios por lo que estaba haciendo e incluso por lo que Dios iba a hacer. Recordemos que Abraham tuvo que esperar durante décadas para ver el primer cumplimiento de la promesa y no era fácil y según este versículo durante este tiempo Abraham se mantenía fuerte en su fe dando gloria a Dios.<br /><br />Debemos buscar hacer lo mismo. Tomemos tiempo hoy para alabar a Dios por las cosas que está haciendo en nuestra vida aunque de momento incluso no parezcan buenas. Confíemos en que Dios puede convertirlas en bendiciones. Así iremos fortaleciendonos en la fe.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,fe,romanos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/15c1afa6565de468f10d4515c4f0a277.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_063-Salmo_12_6</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-063-salmo-12-6--17496036</link><description><![CDATA["Las palabras de Jehová son palabras limpias, Como plata refinada en horno de tierra, Purificada siete veces." (Salmo 12:6)<br /><br />El salmista aquí habla de las promesas del Señor. Son como la fina plata, purificada hasta la perfección. En otras palabras, las promesas del Señor son tan perfectas que jamás fallarán. Podemos confiar en todo lo que Dios promete. Si Dios lo ha prometido, podemos tener fe que lo hará. En este salmo la promesa de Dios es que juzgará a los impíos. Muchas veces Dios nos los juzga cuando creemos que debe. Pero podemos confiar en que su juicio es seguro. Esta todo escrito en los libros, como nos dice Apocalipsis. Nada se escapará del Juez de toda la tierra. Pero hay otro aspecto del juicio de Dios que no debemos olvidar. Nuestros pecados ya han sido juzgados en Cristo. Nuestro juicio está satisfecho y no nos espera ninguna condenación. Esta promesa también es de plata purificada y refinada a la perfección.<br /><br />Así que hoy no tenemos que perder el tiempo preocupados por el juicio del mal. Más bien, estando en Cristo podemos invertir nuestra vida y nuestros esfuerzos en hacer la voluntad de Dios, porque ¡tampoco ignorará Dios todo lo que se hace en su nombre! (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17496036</guid><pubDate>Mon, 22 Jul 2024 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17496036/melp_063_salmo_12_6.mp3" length="2972713" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Las palabras de Jehová son palabras limpias, Como plata refinada en horno de tierra, Purificada siete veces." (Salmo 12:6)

El salmista aquí habla de las promesas del Señor. Son como la fina plata, purificada hasta la perfección. En otras palabras,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Las palabras de Jehová son palabras limpias, Como plata refinada en horno de tierra, Purificada siete veces." (Salmo 12:6)<br /><br />El salmista aquí habla de las promesas del Señor. Son como la fina plata, purificada hasta la perfección. En otras palabras, las promesas del Señor son tan perfectas que jamás fallarán. Podemos confiar en todo lo que Dios promete. Si Dios lo ha prometido, podemos tener fe que lo hará. En este salmo la promesa de Dios es que juzgará a los impíos. Muchas veces Dios nos los juzga cuando creemos que debe. Pero podemos confiar en que su juicio es seguro. Esta todo escrito en los libros, como nos dice Apocalipsis. Nada se escapará del Juez de toda la tierra. Pero hay otro aspecto del juicio de Dios que no debemos olvidar. Nuestros pecados ya han sido juzgados en Cristo. Nuestro juicio está satisfecho y no nos espera ninguna condenación. Esta promesa también es de plata purificada y refinada a la perfección.<br /><br />Así que hoy no tenemos que perder el tiempo preocupados por el juicio del mal. Más bien, estando en Cristo podemos invertir nuestra vida y nuestros esfuerzos en hacer la voluntad de Dios, porque ¡tampoco ignorará Dios todo lo que se hace en su nombre! (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,diario,promesas,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/fb2f6c47675582266fbcf7dca7b61f87.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_315-Job_42_2</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-315-job-42-2--24682634</link><description><![CDATA[«Yo conozco que todo lo puedes, Y que no hay pensamiento que se esconda de ti.» (Job‬ ‭42:2‬).<br /><br />Esta confesión de Job ante Dios en el último capítulo del libro es preciosa. En ella encontramos una desarrollada teología práctica. Job empieza con la soberanía del Dios que todo lo puede. Todos debemos saber que Dios tiene todo poder, pero Job lo lleva un paso más. No solamente reconoce la capacidad de Dios de hacer cualquier cosa sino avanza y también reconoce su derecho de llevar a cabo cualquier cosa para cumplir sus propósitos. Pero Job no solamente reconoce la soberanía de Dios sino también la omnisciencia del Dios que conoce todos los planes de todos. Es imposible que alguien esconda de Dios sus pensamientos y por lo tanto nadie puede estropear los planes de Dios. Lo más interesante de esta confesión es que lo hace Job antes de saber que Dios iba a restaurar todas sus posesiones y volver a bendecirle con hijos. O sea, Job aquí se somete a Dios aunque no sabe por qué Dios había permitido todas las dificultades ni lo que Dios tenía planeado para él. Job reconoce que Dios no le debe ninguna explicación y así abre la puerta de par en par para que Dios cumpla su propósito en él. Y la verdad es que es justo lo que Dios hace. Al final de esta historia, Job goza de una comunión con Dios incluso más cercana que al principio.<br /><br />Lo mejor que podemos hacer hoy es someternos a nuestro sabio y soberano Dios para que nos lleve a andar en comunión más estrecha con Él. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/24682634</guid><pubDate>Fri, 19 Jul 2024 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/24682634/melp_315_job_42_2.mp3" length="2995124" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Yo conozco que todo lo puedes, Y que no hay pensamiento que se esconda de ti.» (Job‬ ‭42:2‬).

Esta confesión de Job ante Dios en el último capítulo del libro es preciosa. En ella encontramos una desarrollada teología práctica. Job empieza con la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Yo conozco que todo lo puedes, Y que no hay pensamiento que se esconda de ti.» (Job‬ ‭42:2‬).<br /><br />Esta confesión de Job ante Dios en el último capítulo del libro es preciosa. En ella encontramos una desarrollada teología práctica. Job empieza con la soberanía del Dios que todo lo puede. Todos debemos saber que Dios tiene todo poder, pero Job lo lleva un paso más. No solamente reconoce la capacidad de Dios de hacer cualquier cosa sino avanza y también reconoce su derecho de llevar a cabo cualquier cosa para cumplir sus propósitos. Pero Job no solamente reconoce la soberanía de Dios sino también la omnisciencia del Dios que conoce todos los planes de todos. Es imposible que alguien esconda de Dios sus pensamientos y por lo tanto nadie puede estropear los planes de Dios. Lo más interesante de esta confesión es que lo hace Job antes de saber que Dios iba a restaurar todas sus posesiones y volver a bendecirle con hijos. O sea, Job aquí se somete a Dios aunque no sabe por qué Dios había permitido todas las dificultades ni lo que Dios tenía planeado para él. Job reconoce que Dios no le debe ninguna explicación y así abre la puerta de par en par para que Dios cumpla su propósito en él. Y la verdad es que es justo lo que Dios hace. Al final de esta historia, Job goza de una comunión con Dios incluso más cercana que al principio.<br /><br />Lo mejor que podemos hacer hoy es someternos a nuestro sabio y soberano Dios para que nos lleve a andar en comunión más estrecha con Él. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,job,soberanía,sumisión,teología</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/302f52b7961282915e811a8422a018da.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_668-Job_40_8</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-668-job-40-8--50694696</link><description><![CDATA[«¿Invalidarás tú también mi juicio? ¿Me condenarás a mí, para justificarte tú?» (Job 40:8)<br /><br />Desde que los tres amigos de Job rompieron su silencio para acusar a Job de toda clase de pecado para explicar la calamidad que estaba sufriendo, Job ha estado a la defensiva (Job 13). Por lo que vemos en los primeros dos capítulos, Job tenía razón. Lo que le había ocurrido no era un castigo de Dios sino un ataque de Satanás. Pero el problema es que cada vez que Job defendía su inocencia, tácitamente estaba invalidando la justicia de Dios. Esto sólo empujó a los amigos de Job a condenarle aún más en su esfuerzo de defender el carácter de Dios. Así que realmente no es sorprendente que Dios empiece este segundo discurso con esta condenación de Job. Al defender su justicia, Job estaba acusando a Dios de actuar injustamente. Por medio de estos dos discursos (38-41), Dios manifiesta su justicia, poder y soberanía y todo cambia para Job. Se dio cuenta de que justificarse a sí mismo sólo le llevaba a hablar sin sabiduría (38:2; 42:3) y que lo mejor que podría hacer era someterse a Dios en humildad (40:4-5; 42:2). Cuando pasamos por dificultades, podemos caer en la misma trampa. Podemos quejarnos y enfocar en nosotros mismos de tal forma que perdemos de vista quién es nuestro Dios. Pero si buscamos conocer mejor a nuestro Dios, incluso en medio de la prueba, Dios nos enseñará y se revelará en nuestras vidas.<br /><br />Tengamos cuidado cuando pasamos por momentos difíciles. En vez de enfocar en nosotros mismos, busquemos conocer mejor a nuestro Señor. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/50694696</guid><pubDate>Thu, 18 Jul 2024 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/50694696/melp_668_job_40_8.mp3" length="4189375" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«¿Invalidarás tú también mi juicio? ¿Me condenarás a mí, para justificarte tú?» (Job 40:8)&#13;
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Desde que los tres amigos de Job rompieron su silencio para acusar a Job de toda clase de pecado para explicar la calamidad que estaba sufriendo, Job ha...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«¿Invalidarás tú también mi juicio? ¿Me condenarás a mí, para justificarte tú?» (Job 40:8)<br /><br />Desde que los tres amigos de Job rompieron su silencio para acusar a Job de toda clase de pecado para explicar la calamidad que estaba sufriendo, Job ha estado a la defensiva (Job 13). Por lo que vemos en los primeros dos capítulos, Job tenía razón. Lo que le había ocurrido no era un castigo de Dios sino un ataque de Satanás. Pero el problema es que cada vez que Job defendía su inocencia, tácitamente estaba invalidando la justicia de Dios. Esto sólo empujó a los amigos de Job a condenarle aún más en su esfuerzo de defender el carácter de Dios. Así que realmente no es sorprendente que Dios empiece este segundo discurso con esta condenación de Job. Al defender su justicia, Job estaba acusando a Dios de actuar injustamente. Por medio de estos dos discursos (38-41), Dios manifiesta su justicia, poder y soberanía y todo cambia para Job. Se dio cuenta de que justificarse a sí mismo sólo le llevaba a hablar sin sabiduría (38:2; 42:3) y que lo mejor que podría hacer era someterse a Dios en humildad (40:4-5; 42:2). Cuando pasamos por dificultades, podemos caer en la misma trampa. Podemos quejarnos y enfocar en nosotros mismos de tal forma que perdemos de vista quién es nuestro Dios. Pero si buscamos conocer mejor a nuestro Dios, incluso en medio de la prueba, Dios nos enseñará y se revelará en nuestras vidas.<br /><br />Tengamos cuidado cuando pasamos por momentos difíciles. En vez de enfocar en nosotros mismos, busquemos conocer mejor a nuestro Señor. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,dificultades,job</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/794052f778b8184dc1a32335602485ce.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_313-Job_36_24</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-313-job-36-24--24598033</link><description><![CDATA[«Acuérdate de engrandecer su obra, La cual contemplan los hombres.» (Job 36:24)<br /><br />Eliú era mucho más joven que Job y sus tres amigos, pero cuando Eliú vio que los amigos de Job sólo buscaban condenar a Job y que Job, en su esfuerzo de defender su propia inocencia, termina acusando implícitamente a Dios de ser injusto, intervino con una defensa del carácter de Dios. A lo largo de su discurso en los capítulos 32 al 35, Eliú defiende la soberanía y la justicia de Dios y presenta a Dios como el Todopoderoso. Cuando llega a este capítulo, Eliú presenta un consejo buenísimo. Especialmente en los momentos de dificultad y adversidad, debemos acordarnos de engrandecer o alabar a Dios. Es precisamente lo que había hecho Job al principio del libro. No obstante, poco a poco, conforme se alargaba la prueba, la alabanza había desaparecido de la boca de Job. Eliú anima al anciano a volver a tomar la alabanza. Ahora bien, el consejo de Eliú no es nada fácil. Si no hacemos un esfuerzo, se nos olvidará por completo alabar a Dios. Aquí es donde encontramos la encrucijada entre la alabanza y la fe. Confiamos en Dios y en su bondad y por lo tanto podemos cantar himnos de alabanza, aunque no sepamos completamente cómo Dios obrará en nuestra situación. <br /><br />Empieza tu día alabando a Dios por fe, especialmente pensando en lo que Él está haciendo y lo que hará en ti por medio de las situaciones difíciles. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/24598033</guid><pubDate>Wed, 17 Jul 2024 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/24598033/melp_313_job_36_24.mp3" length="3006752" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Acuérdate de engrandecer su obra, La cual contemplan los hombres.» (Job 36:24)

Eliú era mucho más joven que Job y sus tres amigos, pero cuando Eliú vio que los amigos de Job sólo buscaban condenar a Job y que Job, en su esfuerzo de defender su...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Acuérdate de engrandecer su obra, La cual contemplan los hombres.» (Job 36:24)<br /><br />Eliú era mucho más joven que Job y sus tres amigos, pero cuando Eliú vio que los amigos de Job sólo buscaban condenar a Job y que Job, en su esfuerzo de defender su propia inocencia, termina acusando implícitamente a Dios de ser injusto, intervino con una defensa del carácter de Dios. A lo largo de su discurso en los capítulos 32 al 35, Eliú defiende la soberanía y la justicia de Dios y presenta a Dios como el Todopoderoso. Cuando llega a este capítulo, Eliú presenta un consejo buenísimo. Especialmente en los momentos de dificultad y adversidad, debemos acordarnos de engrandecer o alabar a Dios. Es precisamente lo que había hecho Job al principio del libro. No obstante, poco a poco, conforme se alargaba la prueba, la alabanza había desaparecido de la boca de Job. Eliú anima al anciano a volver a tomar la alabanza. Ahora bien, el consejo de Eliú no es nada fácil. Si no hacemos un esfuerzo, se nos olvidará por completo alabar a Dios. Aquí es donde encontramos la encrucijada entre la alabanza y la fe. Confiamos en Dios y en su bondad y por lo tanto podemos cantar himnos de alabanza, aunque no sepamos completamente cómo Dios obrará en nuestra situación. <br /><br />Empieza tu día alabando a Dios por fe, especialmente pensando en lo que Él está haciendo y lo que hará en ti por medio de las situaciones difíciles. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>alabanza,bell,biblia,david,devocional,fe,job</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_032 - Job_31_7</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-032-job-31-7--17069427</link><description><![CDATA[«Si mis pasos se apartaron del camino,<br />Si mi corazón se fue tras mis ojos,<br />Y si algo se pegó a mis manos, ...» (Job 31:7)<br /><br />En esta parte del discurso Job defiende su integridad ante sus amigos. Admite que si hubiera pecado contra Dios, merecería castigo. Pero lo que me llama la atención es como describe el pecado. Muchas veces nosotros describimos el pecado en términos generales, pero aquí Job dice que el pecado es apartarse del camino, es seguir los ojos, es algo (lit. Impureza) que se pega a su mano. Para Job, el pecado empieza con los deseos del corazón y hace que nos desviemos de los caminos de Dios para ensuciarnos en el pecado. Job no vivía por el deseo del ojo. Entendía la necesidad de guardar sus ojos y proteger su corazón. No jugaba con el pecado porque sabía que la impureza podía pegarse a él y llevarle a desviarse del camino.<br /><br />Es importante que nosotros también tomemos en serio el pecado. Guardemos el corazón cuidando los que miran nuestros ojos. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17069427</guid><pubDate>Tue, 16 Jul 2024 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17069427/melp_032_job_31_7.mp3" length="2973877" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Si mis pasos se apartaron del camino,&#13;
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En esta parte del discurso Job defiende su integridad ante sus amigos. Admite que si hubiera pecado contra Dios, merecería...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Si mis pasos se apartaron del camino,<br />Si mi corazón se fue tras mis ojos,<br />Y si algo se pegó a mis manos, ...» (Job 31:7)<br /><br />En esta parte del discurso Job defiende su integridad ante sus amigos. Admite que si hubiera pecado contra Dios, merecería castigo. Pero lo que me llama la atención es como describe el pecado. Muchas veces nosotros describimos el pecado en términos generales, pero aquí Job dice que el pecado es apartarse del camino, es seguir los ojos, es algo (lit. Impureza) que se pega a su mano. Para Job, el pecado empieza con los deseos del corazón y hace que nos desviemos de los caminos de Dios para ensuciarnos en el pecado. Job no vivía por el deseo del ojo. Entendía la necesidad de guardar sus ojos y proteger su corazón. No jugaba con el pecado porque sabía que la impureza podía pegarse a él y llevarle a desviarse del camino.<br /><br />Es importante que nosotros también tomemos en serio el pecado. Guardemos el corazón cuidando los que miran nuestros ojos. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,diario,job</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/25b52449581847e9ace6e0dc3d74ae8d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_312-Job_28_23</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-312-job-28-23--24256638</link><description><![CDATA[«Dios entiende el camino de ella, Y conoce su lugar.» (Job‬ ‭28:23‬)<br /><br />Este gran himno de la sabiduría que encontramos en el corazón del libro de Job empieza hablando de la destreza del hombre en minar la tierra para descubrir las riquezas minerales escondidas debajo del suelo. Es increíble lo que el hombre ha llegado a descubrir en la tierra: oro, hierro, cobre y piedras preciosas como el zafiro. Pero de repente, el poema cambia el tema y pregunta por el paradero de la sabiduría. ¿En qué mina se puede encontrar la sabiduría o la inteligencia? La determinación y la ingenuidad del ser humano no son suficientes para alcanzar estos tesoros. Lo que es más, ni reconocemos el verdadero valor de estos tesoros. Pero la respuesta a la pregunta es que la sabiduría se encuentra en Dios. Pero no sabe solamente dónde está sino también cómo llegar a ellas. Y lo mejor de todo es que ha revelado claramente al hombre el mapa del tesoro: la sabiduría es temer a Dios y huir del mal. Si recuerdas, así es como había empezado el libro, con la descripción de Job, un hombre temeroso de Dios y apartado del mal (1:1). Conocer a Dios y andar en sus mandamientos es la verdadera sabiduría. Gracias a nuestra fe en el sacrificio de Cristo por nosotros en la cruz, podemos encontrar el perdón de nuestros pecados y ser transformados en hijos de Dios, andando en sabia obediencia al Espíritu Santo que Dios ha hecho morar en nosotros.<br /><br />Busquemos hoy andar sabiamente, viviendo cada momento de nuestra vida conscientes de Dios y de su voluntad para nosotros en cada situación en que nos encontramos. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/24256638</guid><pubDate>Mon, 15 Jul 2024 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/24256638/melp_312_job_28_23.mp3" length="3005129" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Dios entiende el camino de ella, Y conoce su lugar.» (Job‬ ‭28:23‬)

Este gran himno de la sabiduría que encontramos en el corazón del libro de Job empieza hablando de la destreza del hombre en minar la tierra para descubrir las riquezas minerales...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Dios entiende el camino de ella, Y conoce su lugar.» (Job‬ ‭28:23‬)<br /><br />Este gran himno de la sabiduría que encontramos en el corazón del libro de Job empieza hablando de la destreza del hombre en minar la tierra para descubrir las riquezas minerales escondidas debajo del suelo. Es increíble lo que el hombre ha llegado a descubrir en la tierra: oro, hierro, cobre y piedras preciosas como el zafiro. Pero de repente, el poema cambia el tema y pregunta por el paradero de la sabiduría. ¿En qué mina se puede encontrar la sabiduría o la inteligencia? La determinación y la ingenuidad del ser humano no son suficientes para alcanzar estos tesoros. Lo que es más, ni reconocemos el verdadero valor de estos tesoros. Pero la respuesta a la pregunta es que la sabiduría se encuentra en Dios. Pero no sabe solamente dónde está sino también cómo llegar a ellas. Y lo mejor de todo es que ha revelado claramente al hombre el mapa del tesoro: la sabiduría es temer a Dios y huir del mal. Si recuerdas, así es como había empezado el libro, con la descripción de Job, un hombre temeroso de Dios y apartado del mal (1:1). Conocer a Dios y andar en sus mandamientos es la verdadera sabiduría. Gracias a nuestra fe en el sacrificio de Cristo por nosotros en la cruz, podemos encontrar el perdón de nuestros pecados y ser transformados en hijos de Dios, andando en sabia obediencia al Espíritu Santo que Dios ha hecho morar en nosotros.<br /><br />Busquemos hoy andar sabiamente, viviendo cada momento de nuestra vida conscientes de Dios y de su voluntad para nosotros en cada situación en que nos encontramos. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,job,sabiduría</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_094-Hechos_27_23</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-094-hechos-27-23--18048489</link><description><![CDATA["Porque esta noche ha estado conmigo el ángel del Dios de quien soy y a quien sirvo" (Hechos 27:23)<br /><br />Este versículo aparece en medio de la historia del largo y peligrosísimo viaje del apóstol Pablo en barco hacia Roma. Perdidos en medio del mar durante el principio del invierno, tanto tripulación como prisioneros rápidamente estaban perdiendo la esperanza. Pero Pablo se dirigió a ellos con palabras de ánimo: Dios le había revelado que no sufrirían la pérdida de vida. Pero lo que me llama la atención es la expresión que usa: el Dios de quién soy y a quien sirvo. Lo que encontramos aquí es el lenguaje de la esclavitud. Pablo reconocía que pertenecía a Dios, y por lo tanto, lógicamente, Dios merecía su servicio. ¿Somos conscientes de que pertenecemos a Dios? En Cristo pertenecemos doblemente a Dios ya que es nuestro Creador y nuestro Redentor. Y si somos de Dios, procede lógicamente el siguiente pensamiento: debemos servir a este Dios. Pero Dios no es un amo abusivo. Más bien es el Padre amoroso que en vez de abusar de sus siervos, busca nuestro bien verdadero y duradero.<br /><br />No tengamos vergüenza nosotros de reconocer públicamente de que pertenecemos y servimos a nuestro Padre Dios. (db)"]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18048489</guid><pubDate>Wed, 12 Jun 2024 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18048489/melp_094_hechos_27_23.mp3" length="2973980" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Porque esta noche ha estado conmigo el ángel del Dios de quien soy y a quien sirvo" (Hechos 27:23)

Este versículo aparece en medio de la historia del largo y peligrosísimo viaje del apóstol Pablo en barco hacia Roma. Perdidos en medio del mar...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Porque esta noche ha estado conmigo el ángel del Dios de quien soy y a quien sirvo" (Hechos 27:23)<br /><br />Este versículo aparece en medio de la historia del largo y peligrosísimo viaje del apóstol Pablo en barco hacia Roma. Perdidos en medio del mar durante el principio del invierno, tanto tripulación como prisioneros rápidamente estaban perdiendo la esperanza. Pero Pablo se dirigió a ellos con palabras de ánimo: Dios le había revelado que no sufrirían la pérdida de vida. Pero lo que me llama la atención es la expresión que usa: el Dios de quién soy y a quien sirvo. Lo que encontramos aquí es el lenguaje de la esclavitud. Pablo reconocía que pertenecía a Dios, y por lo tanto, lógicamente, Dios merecía su servicio. ¿Somos conscientes de que pertenecemos a Dios? En Cristo pertenecemos doblemente a Dios ya que es nuestro Creador y nuestro Redentor. Y si somos de Dios, procede lógicamente el siguiente pensamiento: debemos servir a este Dios. Pero Dios no es un amo abusivo. Más bien es el Padre amoroso que en vez de abusar de sus siervos, busca nuestro bien verdadero y duradero.<br /><br />No tengamos vergüenza nosotros de reconocer públicamente de que pertenecemos y servimos a nuestro Padre Dios. (db)"]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,hechos,servicio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/57579665ba2fa9957364ade257965afe.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_474-Genesis_37_27</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-474-genesis-37-27--42876679</link><description><![CDATA[«Venid, y vendámosle a los ismaelitas, y no sea nuestra mano sobre él; porque él es nuestro hermano, nuestra propia carne. Y sus hermanos convinieron con él.» (Génesis 37:27)<br /><br />Cuando el joven José obedeció la petición de su padre para ir a dónde estaban apacentando las ovejas sus hermanos y traer un reportaje de sus actividades, se estaba poniendo en una situación muy peligrosa. Al verlo desde lejos, empezaron sus hermanos a tramar un plan para matar al hijo predilecto de su padre, motivados por la envidia y el odio. No obstante Judá propuso un plan alternativo, vender a su hermano. Ahora bien, la motivación detrás del comentario de Judá no parece ser otra que sacar un beneficio económico de la situación. Judá en este momento tenía tanto odio, egoísmo y avaricia como los demás hermanos. Pero lo increíble de esta historia es como Dios usa ese comentario avaro de Judá para preservar la vida de José y enviarle a Egipto, donde al final llegará a ser el gobernador del país y salvará la vida de todos sus familiares años después cuando sufrían una terrible hambre. El consuelo que encontramos en esta historia es saber que el pecado del ser humano jamás puede deshacer la voluntad de Dios. Por supuesto este pensamiento no es una justificación para pecar. Más bien debe motivarnos a seguir confiando en Dios incluso en los momentos difíciles cuando no entendemos lo que Dios ha permitido en nuestra vida.<br /><br />Hoy tenemos este consuelo y confianza que si obedecemos a Dios, no hay nada ni nadie que podrá deshacer los planes de Dios para usar nuestras vidas para su gloria y para nuestro bien. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/42876679</guid><pubDate>Thu, 11 Jan 2024 04:56:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/42876679/melp_474_genesis_37_27.mp3" length="2998808" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Venid, y vendámosle a los ismaelitas, y no sea nuestra mano sobre él; porque él es nuestro hermano, nuestra propia carne. Y sus hermanos convinieron con él.» (Génesis 37:27)

Cuando el joven José obedeció la petición de su padre para ir a dónde...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Venid, y vendámosle a los ismaelitas, y no sea nuestra mano sobre él; porque él es nuestro hermano, nuestra propia carne. Y sus hermanos convinieron con él.» (Génesis 37:27)<br /><br />Cuando el joven José obedeció la petición de su padre para ir a dónde estaban apacentando las ovejas sus hermanos y traer un reportaje de sus actividades, se estaba poniendo en una situación muy peligrosa. Al verlo desde lejos, empezaron sus hermanos a tramar un plan para matar al hijo predilecto de su padre, motivados por la envidia y el odio. No obstante Judá propuso un plan alternativo, vender a su hermano. Ahora bien, la motivación detrás del comentario de Judá no parece ser otra que sacar un beneficio económico de la situación. Judá en este momento tenía tanto odio, egoísmo y avaricia como los demás hermanos. Pero lo increíble de esta historia es como Dios usa ese comentario avaro de Judá para preservar la vida de José y enviarle a Egipto, donde al final llegará a ser el gobernador del país y salvará la vida de todos sus familiares años después cuando sufrían una terrible hambre. El consuelo que encontramos en esta historia es saber que el pecado del ser humano jamás puede deshacer la voluntad de Dios. Por supuesto este pensamiento no es una justificación para pecar. Más bien debe motivarnos a seguir confiando en Dios incluso en los momentos difíciles cuando no entendemos lo que Dios ha permitido en nuestra vida.<br /><br />Hoy tenemos este consuelo y confianza que si obedecemos a Dios, no hay nada ni nadie que podrá deshacer los planes de Dios para usar nuestras vidas para su gloria y para nuestro bien. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,génesis,soberanía</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_293-Genesis_8_1</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-293-genesis-8-1--23262663</link><description><![CDATA[«Y se acordó Dios de Noé, y de todos los animales, y de todas las bestias que estaban con él en el arca; e hizo pasar Dios un viento sobre la tierra, y disminuyeron las aguas.» (Génesis 8:1)<br /><br />A primera vista este versículo parece algo preocupante. Una lectura superficial podría parece indicar que Dios estaba a punto de olvidarse de Noé, su familia y todos los animales dentro del arca. Pero como puedes imaginar, no significa esto. Más bien debemos entender que hace referencia al pacto que Dios había establecido con Noé en el 6:18. Así que había llegado el momento en que Dios cumpliera su promesa a Noé. No obstante, en el texto de Génesis, no tenemos ninguna constancia de una comunicación entre Dios y Noé durante el diluvio. Puede ser que Noé haya sido tentado a sentirse abandonado o olvidado, pero Dios jamás olvida a su pueblo. Así que, cuando llegó el cumplimiento del tiempo según el plan de Dios, Dios disminuyó las aguas que cubrían la faz de la tierra. La descripción de este momento nos recuerda el relato de la creación: Dios hizo pasar su Espíritu o viento sobre las aguas y la tierra seca volvió a aparecer.<br /><br />Muchas veces sentimos la tentación de pensar que Dios se ha olvidado de nosotros. Pero podemos alegrarnos con el pensamiento de que Dios jamás se olvidará de los que hemos entrado en el Nuevo Pacto sellado por la sangre de Jesucristo. En su tiempo actuará y cumplirá toda su voluntad. Así que, recordemos nosotros a Dios y sigamos confiando en Él. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23262663</guid><pubDate>Tue, 02 Jan 2024 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23262663/melp_293_genesis_8_1.mp3" length="2993124" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y se acordó Dios de Noé, y de todos los animales, y de todas las bestias que estaban con él en el arca; e hizo pasar Dios un viento sobre la tierra, y disminuyeron las aguas.» (Génesis 8:1)

A primera vista este versículo parece algo preocupante. Una...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y se acordó Dios de Noé, y de todos los animales, y de todas las bestias que estaban con él en el arca; e hizo pasar Dios un viento sobre la tierra, y disminuyeron las aguas.» (Génesis 8:1)<br /><br />A primera vista este versículo parece algo preocupante. Una lectura superficial podría parece indicar que Dios estaba a punto de olvidarse de Noé, su familia y todos los animales dentro del arca. Pero como puedes imaginar, no significa esto. Más bien debemos entender que hace referencia al pacto que Dios había establecido con Noé en el 6:18. Así que había llegado el momento en que Dios cumpliera su promesa a Noé. No obstante, en el texto de Génesis, no tenemos ninguna constancia de una comunicación entre Dios y Noé durante el diluvio. Puede ser que Noé haya sido tentado a sentirse abandonado o olvidado, pero Dios jamás olvida a su pueblo. Así que, cuando llegó el cumplimiento del tiempo según el plan de Dios, Dios disminuyó las aguas que cubrían la faz de la tierra. La descripción de este momento nos recuerda el relato de la creación: Dios hizo pasar su Espíritu o viento sobre las aguas y la tierra seca volvió a aparecer.<br /><br />Muchas veces sentimos la tentación de pensar que Dios se ha olvidado de nosotros. Pero podemos alegrarnos con el pensamiento de que Dios jamás se olvidará de los que hemos entrado en el Nuevo Pacto sellado por la sangre de Jesucristo. En su tiempo actuará y cumplirá toda su voluntad. Así que, recordemos nosotros a Dios y sigamos confiando en Él. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,génesis,paciencia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/e42900d30b196b8242640c65aeaa7156.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_593-Proverbios_31_30</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-593-proverbios-31-30--45778251</link><description><![CDATA[«Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada.» (Proverbios 31:30)<br /><br />Como sociedad, a veces sobrevaloramos algunos aspectos o características de la persona. Pero no es un error de nuestra sociedad solamente. Vemos aquí en el capítulo 31 de proverbios que la madre del sabio le advierte del peligro de caer en esta misma trampa. La gracia, y aquí debemos entender la belleza de figura, y la hermosura a veces son las primeras virtudes que nota el joven en una chica. No dice que son malas, sino más bien le recuerda que son temporales, pasajeros. Dice que son engañosas porque son vanidad, como un soplo o la neblina que desaparece. Podemos extender esta enseñanza a muchos otros aspectos de la persona que solemos valorar. ¿Qué diremos de la fuerza o del atletismo del joven? Y podríamos seguir con una larga lista. Una vez más, es importante enfatizar que estas cosas no son malas. Dios ha creado la belleza y la hermosura, como también ha hecho la fuerza y la destreza. Son regalos de Dios, pero no duran para siempre. Lo que verdaderamente merece alabanza es el temor de Jehová. El joven o la joven que conoce a Dios y adquiere la sabiduría de vivir consciente de Él en su día a día, tiene algo que le acompañará para siempre.<br /><br />No invirtamos todo nuestro tiempo y esfuerzo en aquello que es pasajero. No nos olvidemos de buscar seguir creciendo en lo que es provechoso para siempre, nuestra relación con Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45778251</guid><pubDate>Fri, 29 Dec 2023 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45778251/melp_593_proverbios_31_30.mp3" length="2986730" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada.» (Proverbios 31:30)

Como sociedad, a veces sobrevaloramos algunos aspectos o características de la persona. Pero no es un error de nuestra sociedad solamente....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada.» (Proverbios 31:30)<br /><br />Como sociedad, a veces sobrevaloramos algunos aspectos o características de la persona. Pero no es un error de nuestra sociedad solamente. Vemos aquí en el capítulo 31 de proverbios que la madre del sabio le advierte del peligro de caer en esta misma trampa. La gracia, y aquí debemos entender la belleza de figura, y la hermosura a veces son las primeras virtudes que nota el joven en una chica. No dice que son malas, sino más bien le recuerda que son temporales, pasajeros. Dice que son engañosas porque son vanidad, como un soplo o la neblina que desaparece. Podemos extender esta enseñanza a muchos otros aspectos de la persona que solemos valorar. ¿Qué diremos de la fuerza o del atletismo del joven? Y podríamos seguir con una larga lista. Una vez más, es importante enfatizar que estas cosas no son malas. Dios ha creado la belleza y la hermosura, como también ha hecho la fuerza y la destreza. Son regalos de Dios, pero no duran para siempre. Lo que verdaderamente merece alabanza es el temor de Jehová. El joven o la joven que conoce a Dios y adquiere la sabiduría de vivir consciente de Él en su día a día, tiene algo que le acompañará para siempre.<br /><br />No invirtamos todo nuestro tiempo y esfuerzo en aquello que es pasajero. No nos olvidemos de buscar seguir creciendo en lo que es provechoso para siempre, nuestra relación con Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,proverbios,temor</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_590-Proverbios_27_18</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-590-proverbios-27-18--45714178</link><description><![CDATA[«Quien cuida la higuera comerá su fruto, Y el que mira por los intereses de su señor, tendrá honra» (Proverbios 27:18).<br /><br />No puedo leer las palabras de este proverbio sin pensar en la primera escena de la Biblia. Dios hizo un huerto perfecto con todo tipo de árboles frutales y luego lo entregó a Adán para que lo cuidara. Dios explícitamente le dio permiso para comer de todos los árboles del huerto menos uno. Puesto que Adán cuidaba el huerto, tenía derecho de comer del mismo. Este proverbio luego continúa con un pensamiento paralelo. El siervo que mira por los intereses de su señor será honrado. Tal como la higuera provee comida para el que la labra, un señor debe proveer honra para el que mira por sus intereses. Este proverbio describe como debe funcionar las relaciones entre empleados y sus jefes, pero tristemente en este mundo gimiendo bajo la maldición del pecado, hay muchas injusticias. No obstante hay un Señor que jamás fallará. El que se niega a sí mismo y mira por los intereses de Dios será exaltado. El mejor ejemplo de esta verdad lo tenemos en la persona de Cristo. Se humilló a sí mismo, sometiéndose completamente a la voluntad del Padre, y Dios lo exaltó. Si nosotros seguimos el ejemplo perfecto de Cristo y miramos los intereses de nuestro Señor, tendremos honra, porque la mayor honra para un hijo de Dios es agradar y glorificar a su Señor.<br /><br />La gran pregunta para nosotros hoy es si estamos mirando sólo por nuestros propios intereses o si de verdad estamos mirando por los intereses de nuestro Señor. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45714178</guid><pubDate>Thu, 28 Dec 2023 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45714178/melp_590_proverbios_27_18.mp3" length="2988025" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Quien cuida la higuera comerá su fruto, Y el que mira por los intereses de su señor, tendrá honra» (Proverbios 27:18).

No puedo leer las palabras de este proverbio sin pensar en la primera escena de la Biblia. Dios hizo un huerto perfecto con todo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Quien cuida la higuera comerá su fruto, Y el que mira por los intereses de su señor, tendrá honra» (Proverbios 27:18).<br /><br />No puedo leer las palabras de este proverbio sin pensar en la primera escena de la Biblia. Dios hizo un huerto perfecto con todo tipo de árboles frutales y luego lo entregó a Adán para que lo cuidara. Dios explícitamente le dio permiso para comer de todos los árboles del huerto menos uno. Puesto que Adán cuidaba el huerto, tenía derecho de comer del mismo. Este proverbio luego continúa con un pensamiento paralelo. El siervo que mira por los intereses de su señor será honrado. Tal como la higuera provee comida para el que la labra, un señor debe proveer honra para el que mira por sus intereses. Este proverbio describe como debe funcionar las relaciones entre empleados y sus jefes, pero tristemente en este mundo gimiendo bajo la maldición del pecado, hay muchas injusticias. No obstante hay un Señor que jamás fallará. El que se niega a sí mismo y mira por los intereses de Dios será exaltado. El mejor ejemplo de esta verdad lo tenemos en la persona de Cristo. Se humilló a sí mismo, sometiéndose completamente a la voluntad del Padre, y Dios lo exaltó. Si nosotros seguimos el ejemplo perfecto de Cristo y miramos los intereses de nuestro Señor, tendremos honra, porque la mayor honra para un hijo de Dios es agradar y glorificar a su Señor.<br /><br />La gran pregunta para nosotros hoy es si estamos mirando sólo por nuestros propios intereses o si de verdad estamos mirando por los intereses de nuestro Señor. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,fidelidad,honra,proverbios</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_588-Proverbios_25_27</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-588-proverbios-25-27--45671599</link><description><![CDATA[«Comer mucha miel no es bueno, Ni el buscar la propia gloria es gloria.» (Proverbios 25:27)<br /><br />Tenemos tendencias peligrosas como seres humanos. Por ejemplo, nos suele gustar lo dulce, pero podemos dar rienda suelta a nuestro apetito y comer demasiado. El sabio ya había hablado de la miel unos versículos antes, aconsejando no comer demasiado hasta hastiarse y vomitar (25:15). Allí el consejo es la moderación, pero aquí el tono es diferente. Compara la situación negativa de comer mucha miel con buscar nuestra propia gloria. Es otra tendencia perjudicial que tenemos como seres humanos. Nos es fácil buscar recibir esta gloria, atención o reconocimiento de otros que creemos que merecemos. Noto dos detalles del texto: primero, no habla de buscar mucha gloria, como para decir que está bien buscar un poco de gloria para nosotros mismos. Más bien, habla sencillamente de cualquier búsqueda de nuestra gloria. En segundo lugar, no dice que buscar nuestra propia gloria es mala, sino, aún más fuerte, nos dice que realmente no es gloria. O sea, si estamos buscando incluso un poco de atención o reconocimiento para nosotros mismos, lo que estamos buscando no es lo que imaginamos. Ahora bien, ¿qué gloria debemos buscar? Cristo contesta la pregunta en su sermón: debemos buscar primeramente el reino de Dios, la gloria de nuestro Creador, y dejar todo lo demás en sus manos. Dios sabe todo lo que hemos hecho y nos exaltará en su tiempo (Santiago 4:10).<br /><br />No perdamos el tiempo hoy buscando lo que no es gloria. Más bien busquemos obedecer y agradar primeramente a Dios y encomendar todo a su voluntad. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45671599</guid><pubDate>Wed, 27 Dec 2023 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45671599/melp_588_proverbios_25_27.mp3" length="2988025" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Comer mucha miel no es bueno, Ni el buscar la propia gloria es gloria.» (Proverbios 25:27)

Tenemos tendencias peligrosas como seres humanos. Por ejemplo, nos suele gustar lo dulce, pero podemos dar rienda suelta a nuestro apetito y comer demasiado....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Comer mucha miel no es bueno, Ni el buscar la propia gloria es gloria.» (Proverbios 25:27)<br /><br />Tenemos tendencias peligrosas como seres humanos. Por ejemplo, nos suele gustar lo dulce, pero podemos dar rienda suelta a nuestro apetito y comer demasiado. El sabio ya había hablado de la miel unos versículos antes, aconsejando no comer demasiado hasta hastiarse y vomitar (25:15). Allí el consejo es la moderación, pero aquí el tono es diferente. Compara la situación negativa de comer mucha miel con buscar nuestra propia gloria. Es otra tendencia perjudicial que tenemos como seres humanos. Nos es fácil buscar recibir esta gloria, atención o reconocimiento de otros que creemos que merecemos. Noto dos detalles del texto: primero, no habla de buscar mucha gloria, como para decir que está bien buscar un poco de gloria para nosotros mismos. Más bien, habla sencillamente de cualquier búsqueda de nuestra gloria. En segundo lugar, no dice que buscar nuestra propia gloria es mala, sino, aún más fuerte, nos dice que realmente no es gloria. O sea, si estamos buscando incluso un poco de atención o reconocimiento para nosotros mismos, lo que estamos buscando no es lo que imaginamos. Ahora bien, ¿qué gloria debemos buscar? Cristo contesta la pregunta en su sermón: debemos buscar primeramente el reino de Dios, la gloria de nuestro Creador, y dejar todo lo demás en sus manos. Dios sabe todo lo que hemos hecho y nos exaltará en su tiempo (Santiago 4:10).<br /><br />No perdamos el tiempo hoy buscando lo que no es gloria. Más bien busquemos obedecer y agradar primeramente a Dios y encomendar todo a su voluntad. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,proverbios,reconocimiento</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_584-Proverbios_21_5</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-584-proverbios-21-5--45618512</link><description><![CDATA[«Los pensamientos del diligente ciertamente tienden a la abundancia; Mas todo el que se apresura alocadamente, de cierto va a la pobreza.» (Proverbios 21:5)<br /><br />Aquí el sabio contrasta dos formas de vivir. Empieza con una descripción de los pensamientos o mejor dicho, los planes de la persona diligente. Este proverbio nos dice que los planes del diligente normalmente tienden a llevarle a la abundancia. En contraste con el diligente, encontramos a uno que se apresura alocadamente. En vez de planear diligentemente, hace lo primero que le viene a la mente. En contraste con la persona diligente, la persona que vive por inercia, actuando sin pensar en las consecuencias futuras de sus acciones va hacia la pérdida de lo que tiene. Obviamente este proverbio tiene una aplicación práctica en los negocios y la situación económica de cada uno, Pero tiene también una aplicación muy importante en lo espiritual. Dios quiere que hagamos nuestros planes en base de los principios sabios establecidos en su Palabra. En este sentido, debemos ser diligentes, dejando que los pensamientos de Dios moldeen nuestra forma de pensar. Si vivimos así, habrá abundancia en nuestra vida espiritual. Pero cuando nos encontramos en una prueba, muchas veces tendemos a correr como locos buscando cualquier salida y eso nos lleva a perder grandes lecciones que Dios nos quiere enseñar.<br /><br />Seamos diligentes, sometiendo nuestros planes a la voluntad de Dios y sobre todo, evitemos hoy apresurarnos alocadamente. Como dice el profeta Isaías, «el que creyere, no se apresure» (Isaías 28:16b).]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45618512</guid><pubDate>Sat, 23 Dec 2023 05:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45618512/melp_584_proverbios_21_5.mp3" length="2988024" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Los pensamientos del diligente ciertamente tienden a la abundancia; Mas todo el que se apresura alocadamente, de cierto va a la pobreza.» (Proverbios 21:5)

Aquí el sabio contrasta dos formas de vivir. Empieza con una descripción de los pensamientos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Los pensamientos del diligente ciertamente tienden a la abundancia; Mas todo el que se apresura alocadamente, de cierto va a la pobreza.» (Proverbios 21:5)<br /><br />Aquí el sabio contrasta dos formas de vivir. Empieza con una descripción de los pensamientos o mejor dicho, los planes de la persona diligente. Este proverbio nos dice que los planes del diligente normalmente tienden a llevarle a la abundancia. En contraste con el diligente, encontramos a uno que se apresura alocadamente. En vez de planear diligentemente, hace lo primero que le viene a la mente. En contraste con la persona diligente, la persona que vive por inercia, actuando sin pensar en las consecuencias futuras de sus acciones va hacia la pérdida de lo que tiene. Obviamente este proverbio tiene una aplicación práctica en los negocios y la situación económica de cada uno, Pero tiene también una aplicación muy importante en lo espiritual. Dios quiere que hagamos nuestros planes en base de los principios sabios establecidos en su Palabra. En este sentido, debemos ser diligentes, dejando que los pensamientos de Dios moldeen nuestra forma de pensar. Si vivimos así, habrá abundancia en nuestra vida espiritual. Pero cuando nos encontramos en una prueba, muchas veces tendemos a correr como locos buscando cualquier salida y eso nos lleva a perder grandes lecciones que Dios nos quiere enseñar.<br /><br />Seamos diligentes, sometiendo nuestros planes a la voluntad de Dios y sobre todo, evitemos hoy apresurarnos alocadamente. Como dice el profeta Isaías, «el que creyere, no se apresure» (Isaías 28:16b).]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,paciencia,proverbios</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_581-Proverbios_19_3</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-581-proverbios-19-3--45572854</link><description><![CDATA[«La insensatez del hombre tuerce su camino, Y luego contra Jehová se irrita su corazón.» (Proverbios 19:3)<br /><br />Este proverbio empieza con la condición natural del ser humano: la insensatez. Puede que nos parezca injusta esta valoración, pero según el proverbio, esta insensatez es lo que nos lleva a buscar nuestro propio camino. Como Adán y Eva, rechazamos la perfecta voluntad de nuestro Creador y ""torcemos nuestro camino"" según nuestro parecer. En vez de andar en los caminos rectos que Dios estableció para nosotros, todos nos hemos descarriado como ovejas, cada uno de nosotros buscando hacer lo que bien nos parezca. Lo más curioso de este proverbio es como describe el resultado de torcer nuestro camino: se irrita su corazón contra Jehová. Cuando buscamos nuestro propio camino trae agitación. Pero meditemos por un momento en lo opuesto de este proverbio. Si una persona busca la sabiduría de Dios, le llevará a andar en los caminos rectos de Dios y como resultado su corazón estará en paz con Dios. Este proverbio abre delante de nosotros la posibilidad de vivir en irritación constante contra Dios o en paz con Dios. Todo depende si estamos dispuestos a someter nuestra voluntad a la de nuestro Creador para buscar su sabiduría o si nos empeñaremos en seguir nuestros instintos insensatos ignorando la sabiduría de Dios. <br /><br />Si encontramos irritación en nuestro corazón hoy, pidamos que Dios nos muestre dónde hemos seguido la insensatez de nuestro corazón. Luego pidamos sabiduría para andar en los caminos de Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45572854</guid><pubDate>Fri, 22 Dec 2023 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45572854/melp_581_proverbios_19_3.mp3" length="2988024" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«La insensatez del hombre tuerce su camino, Y luego contra Jehová se irrita su corazón.» (Proverbios 19:3)

Este proverbio empieza con la condición natural del ser humano: la insensatez. Puede que nos parezca injusta esta valoración, pero según el...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«La insensatez del hombre tuerce su camino, Y luego contra Jehová se irrita su corazón.» (Proverbios 19:3)<br /><br />Este proverbio empieza con la condición natural del ser humano: la insensatez. Puede que nos parezca injusta esta valoración, pero según el proverbio, esta insensatez es lo que nos lleva a buscar nuestro propio camino. Como Adán y Eva, rechazamos la perfecta voluntad de nuestro Creador y ""torcemos nuestro camino"" según nuestro parecer. En vez de andar en los caminos rectos que Dios estableció para nosotros, todos nos hemos descarriado como ovejas, cada uno de nosotros buscando hacer lo que bien nos parezca. Lo más curioso de este proverbio es como describe el resultado de torcer nuestro camino: se irrita su corazón contra Jehová. Cuando buscamos nuestro propio camino trae agitación. Pero meditemos por un momento en lo opuesto de este proverbio. Si una persona busca la sabiduría de Dios, le llevará a andar en los caminos rectos de Dios y como resultado su corazón estará en paz con Dios. Este proverbio abre delante de nosotros la posibilidad de vivir en irritación constante contra Dios o en paz con Dios. Todo depende si estamos dispuestos a someter nuestra voluntad a la de nuestro Creador para buscar su sabiduría o si nos empeñaremos en seguir nuestros instintos insensatos ignorando la sabiduría de Dios. <br /><br />Si encontramos irritación en nuestro corazón hoy, pidamos que Dios nos muestre dónde hemos seguido la insensatez de nuestro corazón. Luego pidamos sabiduría para andar en los caminos de Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,obediencia,paz,proverbios,sumisión</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_034 - Apoc_7_15-17</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-034-apoc-7-15-17--17069487</link><description><![CDATA["El que está sentado en el trono morará entre ellos.... porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará y los guiará a fuentes de aguas viva." (Apocalipsis 7:15b-17).<br /><br />En la escena celestial Juan ve a los redimidos de la tierra junto a Dios. Me llama la atención dos puntos de su descripción: Dios mora con ellos y los pastorea para siempre. El tema de la morada de Dios con su pueblo nos lleva al tabernáculo en el desierto. Allí por primera vez encontramos la promesa de que Dios moraría en medio de su pueblo. En la encarnación de Jesús, vemos que Dios verdaderamente mora entre nosotros en la persona de Jesucristo (Juan 1:14). Pero Dios no sólo viene a morar sino también a pastorear. Por eso Jesús, el que se presentó como el buen Pastor ante sus discípulos, es el enfoque del cielo, la razón por la cual el cielo es celestial. Lo mejor de todo es que no tenemos que esperar hasta el cielo para experimentar esta bendición. El Espíritu de Dios mora EN nosotros y Jehová nos pastorea.<br /><br />¿Estamos aprovechando estos recursos presentes, la presencia de Dios morando en nosotros y su mano pastoral guiando nuestros pasos? Cada día debemos experimentar un poquito más de lo que nos espera un día en el cielo.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17069487</guid><pubDate>Thu, 21 Dec 2023 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17069487/melp_034_apoc_7_15_17.mp3" length="2973875" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"El que está sentado en el trono morará entre ellos.... porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará y los guiará a fuentes de aguas viva." (Apocalipsis 7:15b-17).

En la escena celestial Juan ve a los redimidos de la tierra junto a...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["El que está sentado en el trono morará entre ellos.... porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará y los guiará a fuentes de aguas viva." (Apocalipsis 7:15b-17).<br /><br />En la escena celestial Juan ve a los redimidos de la tierra junto a Dios. Me llama la atención dos puntos de su descripción: Dios mora con ellos y los pastorea para siempre. El tema de la morada de Dios con su pueblo nos lleva al tabernáculo en el desierto. Allí por primera vez encontramos la promesa de que Dios moraría en medio de su pueblo. En la encarnación de Jesús, vemos que Dios verdaderamente mora entre nosotros en la persona de Jesucristo (Juan 1:14). Pero Dios no sólo viene a morar sino también a pastorear. Por eso Jesús, el que se presentó como el buen Pastor ante sus discípulos, es el enfoque del cielo, la razón por la cual el cielo es celestial. Lo mejor de todo es que no tenemos que esperar hasta el cielo para experimentar esta bendición. El Espíritu de Dios mora EN nosotros y Jehová nos pastorea.<br /><br />¿Estamos aprovechando estos recursos presentes, la presencia de Dios morando en nosotros y su mano pastoral guiando nuestros pasos? Cada día debemos experimentar un poquito más de lo que nos espera un día en el cielo.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>apocalipsis,bell,biblia,david,devocional,diario</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/f40a1b2671e46a78b7335b471542d0e2.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_278-Juan_16_1</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-278-juan-16-1--22594241</link><description><![CDATA[«Estas cosas os he hablado, para que no tengáis tropiezo.» (Juan‬ ‭16:1‬)<br /><br />En el aposento alto en esa última noche que estaba con sus discípulos, Jesús les habló claramente de las dificultades que avecinaban. No iba a ser fácil vivir lo que les venía encima. Pero el próposito no era asustarles ni ser pesimista. Más bien Jesús les dice claramente que les ha hablado para que no tropezaran en medio de las dificultades. Jesús reconocía que en la prueba, sus discípulos estaban en peligro de sucumbir a la tentación. Sinceramente, lo mismo es verdad de cada uno de nosotros. Cuando vengan las dificultades es muy fácil que cedemos a la tentación. Pero ¿qué es lo que Jesús les había dicho específicamente que quería recordarles en esta ocasión? En el capítulo anterior leemos lo siguiente en el versículo 26: «Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí.» En las dificultades que tenían delante de ellos, los discípulos podían contar con el ministerio del Espíritu Santo en sus vidas. Nosotros también contamos con el mismo Espíritu en nosotros. Cuando nos encontramos en la prueba, el Consolador, el Espíritu Santo de Dios, es el mejor recurso que tenemos para no caer en la tentación. Nuestro mayor peligro es el de ignorar el ministerio del Espíritu en nuestros corazones. Muchas veces hemos sucumbido en la prueba porque hemos ignorado la convicción del Espíritu o no hemos obedecido su dirección.<br /><br />Dejemos que el Espíritu nos dirija hoy con toda libertad para que no tengamos tropiezo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22594241</guid><pubDate>Mon, 18 Dec 2023 05:40:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22594241/melp_278_juan_16_1.mp3" length="2996240" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Estas cosas os he hablado, para que no tengáis tropiezo.» (Juan‬ ‭16:1‬)

En el aposento alto en esa última noche que estaba con sus discípulos, Jesús les habló claramente de las dificultades que avecinaban. No iba a ser fácil vivir lo que les venía...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Estas cosas os he hablado, para que no tengáis tropiezo.» (Juan‬ ‭16:1‬)<br /><br />En el aposento alto en esa última noche que estaba con sus discípulos, Jesús les habló claramente de las dificultades que avecinaban. No iba a ser fácil vivir lo que les venía encima. Pero el próposito no era asustarles ni ser pesimista. Más bien Jesús les dice claramente que les ha hablado para que no tropezaran en medio de las dificultades. Jesús reconocía que en la prueba, sus discípulos estaban en peligro de sucumbir a la tentación. Sinceramente, lo mismo es verdad de cada uno de nosotros. Cuando vengan las dificultades es muy fácil que cedemos a la tentación. Pero ¿qué es lo que Jesús les había dicho específicamente que quería recordarles en esta ocasión? En el capítulo anterior leemos lo siguiente en el versículo 26: «Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí.» En las dificultades que tenían delante de ellos, los discípulos podían contar con el ministerio del Espíritu Santo en sus vidas. Nosotros también contamos con el mismo Espíritu en nosotros. Cuando nos encontramos en la prueba, el Consolador, el Espíritu Santo de Dios, es el mejor recurso que tenemos para no caer en la tentación. Nuestro mayor peligro es el de ignorar el ministerio del Espíritu en nuestros corazones. Muchas veces hemos sucumbido en la prueba porque hemos ignorado la convicción del Espíritu o no hemos obedecido su dirección.<br /><br />Dejemos que el Espíritu nos dirija hoy con toda libertad para que no tengamos tropiezo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,espíritu,juan,victoria</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/4e1756dfd88ca0c3ceaf61b9bd4b28ab.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_267-1_Juan_5_18</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-267-1-juan-5-18--21998277</link><description><![CDATA[«Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca.» (1 Juan 5:18)<br /><br />Es interesante notar todas las veces que Juan habla de lo que sabemos en esta primera de sus cartas: son diez veces en total. Y ¿qué es lo que se supone que debemos saber? Aquí tiene que ver con la victoria del creyente sobre el pecado. Juan nos habla aquí una persona ha nacido de Dios, realmente la misma imagen que usó Jesús en su conversación con Nicodemo cuando habló de nacer de nuevo o nacer espiritualmente. Debemos saber que si una persona realmente ha nacido de Dios, no practica el pecado. En otras palabras, la vida del creyente no es una vida de pecado sino de victoria. Ahora bien, esto no quiere decir que si una persona ha conocido la salvación en Cristo por medio de la fe que no haya lucha o incluso tropiezo. Más bien dice que nuestra vida en Cristo no es derrota continua. El secreto de esta victoria no se encuentra en la voluntad del creyente sino el poder de Cristo. Juan aquí habla de Aquel que fue engendrado de Dios (y debemos notar el paralelismo con el título que ha usado para el creyente, el nacido de Dios). Juan aquí está haciendo referencia a la encarnación de Cristo. O sea, Cristo guarda e intercede por los suyos y el resultado es victoria espiritual sobre los planes del maligno.<br /><br />Hoy, Cristo nos está guardando; así que andemos hoy en esta libertad, sirviendo al Señor con nuestras vidas. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/21998277</guid><pubDate>Mon, 18 Dec 2023 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/21998277/melp_268_1_juan_5_18.mp3" length="2980782" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca.» (1 Juan 5:18)

Es interesante notar todas las veces que Juan habla de lo que sabemos en esta primera de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca.» (1 Juan 5:18)<br /><br />Es interesante notar todas las veces que Juan habla de lo que sabemos en esta primera de sus cartas: son diez veces en total. Y ¿qué es lo que se supone que debemos saber? Aquí tiene que ver con la victoria del creyente sobre el pecado. Juan nos habla aquí una persona ha nacido de Dios, realmente la misma imagen que usó Jesús en su conversación con Nicodemo cuando habló de nacer de nuevo o nacer espiritualmente. Debemos saber que si una persona realmente ha nacido de Dios, no practica el pecado. En otras palabras, la vida del creyente no es una vida de pecado sino de victoria. Ahora bien, esto no quiere decir que si una persona ha conocido la salvación en Cristo por medio de la fe que no haya lucha o incluso tropiezo. Más bien dice que nuestra vida en Cristo no es derrota continua. El secreto de esta victoria no se encuentra en la voluntad del creyente sino el poder de Cristo. Juan aquí habla de Aquel que fue engendrado de Dios (y debemos notar el paralelismo con el título que ha usado para el creyente, el nacido de Dios). Juan aquí está haciendo referencia a la encarnación de Cristo. O sea, Cristo guarda e intercede por los suyos y el resultado es victoria espiritual sobre los planes del maligno.<br /><br />Hoy, Cristo nos está guardando; así que andemos hoy en esta libertad, sirviendo al Señor con nuestras vidas. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1juan,bell,biblia,david,devocional,victoria</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/5bfec534048f77111c567fc4615a19bd.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_625-Proverbios_16_23</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-625-proverbios-16-23--46350727</link><description><![CDATA[«El corazón del sabio hace prudente su boca, Y añade gracia a sus labios.» (Proverbios 16:23)<br /><br />Todos podemos llegar a decir cosas tontas. Muchas veces sin querer ofendemos con nuestras palabras (Santiago 3:2). En este proverbio, el sabio nos dice que la sabiduría tiene el poder de hacer prudente nuestra boca. Dicho de otra manera, el corazón de sabiduría siempre se manifiesta en la manera de expresarse. No puedes ser sabio de corazón e imprudente de boca. Pero ¿cómo es esa prudencia de manera práctica? El texto nos dice que un sabio siempre busca añadir gracia con sus labios. En vez de insultar o herir con sus palabras, un sabio prudentemente busca edificar y ayudar a los que tiene alrededor. Cuando medito en este proverbio, noto que es una descripción perfecta del hombre más sabio que jamás vivió en esta tierra: el Señor Jesucristo. Según El evangelio de Juan, Jesús estaba lleno de gracia y de verdad (1:14). Siempre decía la verdad pero buscaba decirlo con gracia. Esto no significa que Jesús nunca tuvo que hablar de manera directa y dura. Dijo algunas cosas bastante fuertes acerca de la hipocresía de los fariseos, pero no lo dijo para insultar sino para invitar a los fariseos a arrepentirse de su pecados y para advertir a otros de los peligros del orgullo espiritual.<br /><br />Dejemos que el sabio Espíritu de Dios haga más prudente nuestra boca hoy, mostrándonos cómo podemos añadir más gracia a nuestros labios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/46350727</guid><pubDate>Sat, 16 Dec 2023 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/46350727/melp_625_proverbios_16_23.mp3" length="2987991" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«El corazón del sabio hace prudente su boca, Y añade gracia a sus labios.» (Proverbios 16:23)

Todos podemos llegar a decir cosas tontas. Muchas veces sin querer ofendemos con nuestras palabras (Santiago 3:2). En este proverbio, el sabio nos dice que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«El corazón del sabio hace prudente su boca, Y añade gracia a sus labios.» (Proverbios 16:23)<br /><br />Todos podemos llegar a decir cosas tontas. Muchas veces sin querer ofendemos con nuestras palabras (Santiago 3:2). En este proverbio, el sabio nos dice que la sabiduría tiene el poder de hacer prudente nuestra boca. Dicho de otra manera, el corazón de sabiduría siempre se manifiesta en la manera de expresarse. No puedes ser sabio de corazón e imprudente de boca. Pero ¿cómo es esa prudencia de manera práctica? El texto nos dice que un sabio siempre busca añadir gracia con sus labios. En vez de insultar o herir con sus palabras, un sabio prudentemente busca edificar y ayudar a los que tiene alrededor. Cuando medito en este proverbio, noto que es una descripción perfecta del hombre más sabio que jamás vivió en esta tierra: el Señor Jesucristo. Según El evangelio de Juan, Jesús estaba lleno de gracia y de verdad (1:14). Siempre decía la verdad pero buscaba decirlo con gracia. Esto no significa que Jesús nunca tuvo que hablar de manera directa y dura. Dijo algunas cosas bastante fuertes acerca de la hipocresía de los fariseos, pero no lo dijo para insultar sino para invitar a los fariseos a arrepentirse de su pecados y para advertir a otros de los peligros del orgullo espiritual.<br /><br />Dejemos que el sabio Espíritu de Dios haga más prudente nuestra boca hoy, mostrándonos cómo podemos añadir más gracia a nuestros labios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,palabras,proverbios,prudencia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_628-Proverbios_9_10</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-628-proverbios-9-10--46417724</link><description><![CDATA[«El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia.» (Proverbios 9:10)<br /><br />El temor de Jehová es uno de los temas principales de la Biblia. Desafortunadamente, es fácil confundir este concepto complejo con el pensamiento sencillo del miedo. Uno puede tener miedo de otra persona por muchos motivos, porque le ha amenazado o porque le intimida. Pero el temor de Dios es diferente. Cuando hablamos de Dios, hay ciertos atributos de su carácter que nos podrían infundir el miedo. Si pensamos en un Dios santo y justo, el miedo sería una reacción lógica. Pero si conocemos al Dios bueno, lleno de amor, ese miedo empieza a disipar, y en su lugar queda el temor, ese reverente amor que no quiere defraudar al que ha hecho tanto para nosotros. El aspecto más importante de este temor es lo que encontramos en este texto: el temor de Jehová está vinculado con el conocimiento del Santísimo. Si podemos llegar a conocer a Dios, alcanzaremos lo que el Nuevo Testamento describe como el perfecto amor que echa fuera el temor (1Juan 4:18). Y ¿cómo podemos conocer a Dios? Jesús, el Verbo divino, se hizo hombre precisamente para dar a conocer al Padre. Si estamos en Cristo, no hay condenación, por lo tanto podemos experimentar ese reverente temor que es la verdadera sabiduría e inteligencia. <br /><br />La falta de este temor reverente demuestra que uno todavía no conoce a Dios. Cuanto más conocemos a Dios, más lo temeremos, y cuanto más lo tememos, mejor lo conoceremos. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/46417724</guid><pubDate>Sat, 09 Dec 2023 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/46417724/melp_628_proverbios_9_10.mp3" length="2987990" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia.» (Proverbios 9:10)

El temor de Jehová es uno de los temas principales de la Biblia. Desafortunadamente, es fácil confundir este concepto complejo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia.» (Proverbios 9:10)<br /><br />El temor de Jehová es uno de los temas principales de la Biblia. Desafortunadamente, es fácil confundir este concepto complejo con el pensamiento sencillo del miedo. Uno puede tener miedo de otra persona por muchos motivos, porque le ha amenazado o porque le intimida. Pero el temor de Dios es diferente. Cuando hablamos de Dios, hay ciertos atributos de su carácter que nos podrían infundir el miedo. Si pensamos en un Dios santo y justo, el miedo sería una reacción lógica. Pero si conocemos al Dios bueno, lleno de amor, ese miedo empieza a disipar, y en su lugar queda el temor, ese reverente amor que no quiere defraudar al que ha hecho tanto para nosotros. El aspecto más importante de este temor es lo que encontramos en este texto: el temor de Jehová está vinculado con el conocimiento del Santísimo. Si podemos llegar a conocer a Dios, alcanzaremos lo que el Nuevo Testamento describe como el perfecto amor que echa fuera el temor (1Juan 4:18). Y ¿cómo podemos conocer a Dios? Jesús, el Verbo divino, se hizo hombre precisamente para dar a conocer al Padre. Si estamos en Cristo, no hay condenación, por lo tanto podemos experimentar ese reverente temor que es la verdadera sabiduría e inteligencia. <br /><br />La falta de este temor reverente demuestra que uno todavía no conoce a Dios. Cuanto más conocemos a Dios, más lo temeremos, y cuanto más lo tememos, mejor lo conoceremos. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,conocer,david,devocional,proverbios,temor</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_050-Hebreos_2_18</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-050-hebreos-2-18--17280182</link><description><![CDATA["Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados." (Hebreos 2:18)<br /><br />Todos pasamos por momentos difíciles en la vida; momentos de tentación o pruebas que nos llevan a sentir que no vamos a poder continuar, que estamos solos o que es demasiado para nosotros. En estos momentos, ¿has sentido la tentación de decir que no hay nadie que entienda lo que estás sufriendo? Nos es muy fácil en medio de las dificultades encerrarnos en nosotros mismos, pero eso sólo agrava la situación. Más bien debemos recordar al que ""padeció siendo tentado"" y salió victorioso en todo. Ya que nuestro Salvador experimentó estas tentaciones, es poderoso para ayudarnos en nuestras pruebas. Cuando enfrentamos pruebas y tentaciones, nunca estamos solos. Tenemos a nuestro poderoso Ayudador que jamás nos abandona en la prueba.<br /><br />Cuando pasamos por dificultades, en vez de encerrarnos en nosotros mismos, vayamos a Él para encontrar fuerza para salir. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17280182</guid><pubDate>Wed, 06 Dec 2023 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17280182/melp_050_hebreos_2_18.mp3" length="2973144" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados." (Hebreos 2:18)

Todos pasamos por momentos difíciles en la vida; momentos de tentación o pruebas que nos llevan a sentir que no vamos a poder...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados." (Hebreos 2:18)<br /><br />Todos pasamos por momentos difíciles en la vida; momentos de tentación o pruebas que nos llevan a sentir que no vamos a poder continuar, que estamos solos o que es demasiado para nosotros. En estos momentos, ¿has sentido la tentación de decir que no hay nadie que entienda lo que estás sufriendo? Nos es muy fácil en medio de las dificultades encerrarnos en nosotros mismos, pero eso sólo agrava la situación. Más bien debemos recordar al que ""padeció siendo tentado"" y salió victorioso en todo. Ya que nuestro Salvador experimentó estas tentaciones, es poderoso para ayudarnos en nuestras pruebas. Cuando enfrentamos pruebas y tentaciones, nunca estamos solos. Tenemos a nuestro poderoso Ayudador que jamás nos abandona en la prueba.<br /><br />Cuando pasamos por dificultades, en vez de encerrarnos en nosotros mismos, vayamos a Él para encontrar fuerza para salir. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,hebreos,tentaciones</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/cf8bab22c5ef9d0e2cc22b33e0b8af0e.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_580-Filemon_1_11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-580-filemon-1-11--45534381</link><description><![CDATA[«el cual en otro tiempo te fue inútil, pero ahora a ti y a mí nos es útil,» (Filemón 11)<br /><br />En esta breve carta, el apóstol Pablo desde la cárcel escribe a Filemón —un hombre pudiente que se congregaba en la iglesia de Colosa— acerca de uno de sus esclavos, Onésimo. No sabemos todos los detalles del trasfondo de la situación pero aparentemente, Onésimo había tenido algún conflicto con su amo y huyó; más tarde llegó a encontrarse con Pablo que estaba preso por la causa del evangelio y, arrepentido, puso su fe en Cristo. Por eso Pablo dice que había engendrado a Onésimo mientras estaba en la cárcel (v. 10). El propósito de la carta es pedir que Filemón perdone a Onésimo y lo reciba como hermano en Cristo (v. 16). En medio de la carta encuentro esta frase interesante: Pablo habla de la nueva utilidad de Onésimo. Al haber defraudado a su amo, Onésimo se había vuelto completamente inútil a su amo desde el punto de vista humano. Pero ahora Pablo describe al esclavo transformado por su fe en el Mesías como útil, no sólo a Filemón sino también al mismo apóstol. El evangelio siempre produce una nueva utilidad en la vida del creyente. En nuestros pecados, esclavizados a nuestras pasiones y deseos carnales, éramos completamente inútiles a Dios, pero en Cristo, el Espíritu Santo quiere usar nuestra vida para hacer la voluntad de Dios. Y en cumplir esta voluntad, podemos ser también de utilidad a los que nos rodean en este mundo.<br /><br />Busquemos hoy ser útiles en la voluntad de Dios, para que Cristo sea glorificado en nuestras vidas. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45534381</guid><pubDate>Tue, 05 Dec 2023 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45534381/melp_580_filemon_1_11.mp3" length="2986724" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«el cual en otro tiempo te fue inútil, pero ahora a ti y a mí nos es útil,» (Filemón 11)

En esta breve carta, el apóstol Pablo desde la cárcel escribe a Filemón —un hombre pudiente que se congregaba en la iglesia de Colosa— acerca de uno de sus...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«el cual en otro tiempo te fue inútil, pero ahora a ti y a mí nos es útil,» (Filemón 11)<br /><br />En esta breve carta, el apóstol Pablo desde la cárcel escribe a Filemón —un hombre pudiente que se congregaba en la iglesia de Colosa— acerca de uno de sus esclavos, Onésimo. No sabemos todos los detalles del trasfondo de la situación pero aparentemente, Onésimo había tenido algún conflicto con su amo y huyó; más tarde llegó a encontrarse con Pablo que estaba preso por la causa del evangelio y, arrepentido, puso su fe en Cristo. Por eso Pablo dice que había engendrado a Onésimo mientras estaba en la cárcel (v. 10). El propósito de la carta es pedir que Filemón perdone a Onésimo y lo reciba como hermano en Cristo (v. 16). En medio de la carta encuentro esta frase interesante: Pablo habla de la nueva utilidad de Onésimo. Al haber defraudado a su amo, Onésimo se había vuelto completamente inútil a su amo desde el punto de vista humano. Pero ahora Pablo describe al esclavo transformado por su fe en el Mesías como útil, no sólo a Filemón sino también al mismo apóstol. El evangelio siempre produce una nueva utilidad en la vida del creyente. En nuestros pecados, esclavizados a nuestras pasiones y deseos carnales, éramos completamente inútiles a Dios, pero en Cristo, el Espíritu Santo quiere usar nuestra vida para hacer la voluntad de Dios. Y en cumplir esta voluntad, podemos ser también de utilidad a los que nos rodean en este mundo.<br /><br />Busquemos hoy ser útiles en la voluntad de Dios, para que Cristo sea glorificado en nuestras vidas. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,filemón,servicio,utiles</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_205 - 2Timoteo_2_19</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-205-2timoteo-2-19--19673135</link><description><![CDATA[«Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo.» (2 Timoteo 2:19)<br /><br />En los versículos anteriores, Pablo menciona a dos hombres, Himeneo y Fileto, que habían abandonado la fe. Podemos imaginar la sorpresa y las dudas que el pecado de estos dos señores causaba en la iglesia. Nos dice el texto que habían enseñado que la resurrección ya se había efectuado. O sea, ya no quedaba una esperanza de resurrección para los que habían muerto en Cristo. Verdaderamente era una crisis para los creyentes, algo que el apóstol aquí describe como trastornar la fe de algunos. Pero Pablo asegura a Timoteo que incluso en medio de esa crisis, Dios se mantiene firme. Primero, la apostasía de estos dos señores no le había sorprendido a Dios porque Dios conoce a los suyos y obviamente estos dos jamás habían formado parte del pueblo de Dios. En segundo lugar, esta situación servía de recordatorio para todos que sí profesaban la fe en Cristo. La salvación no es solamente una confesión; debe manifestarse claramente en una vida apartada de la iniquidad. Si el Espíritu Santo mora en nosotros, debe ser evidente en nuestra santidad.<br /><br />Nuestra fe en Cristo no es un adorno que compramos y llevamos puesto en ciertas ocasiones. Más bien Cristo es nuestra vida. Hoy tenemos una nueva oportunidad de andar como es digno del Señor. Apartémonos del mal y dejemos que Dios siga su obra de santificación en nosotros. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19673135</guid><pubDate>Mon, 04 Dec 2023 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19673135/melp_205_2timoteo_2_19.mp3" length="2987506" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo.» (2 Timoteo 2:19)

En los versículos anteriores, Pablo menciona a dos hombres,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo.» (2 Timoteo 2:19)<br /><br />En los versículos anteriores, Pablo menciona a dos hombres, Himeneo y Fileto, que habían abandonado la fe. Podemos imaginar la sorpresa y las dudas que el pecado de estos dos señores causaba en la iglesia. Nos dice el texto que habían enseñado que la resurrección ya se había efectuado. O sea, ya no quedaba una esperanza de resurrección para los que habían muerto en Cristo. Verdaderamente era una crisis para los creyentes, algo que el apóstol aquí describe como trastornar la fe de algunos. Pero Pablo asegura a Timoteo que incluso en medio de esa crisis, Dios se mantiene firme. Primero, la apostasía de estos dos señores no le había sorprendido a Dios porque Dios conoce a los suyos y obviamente estos dos jamás habían formado parte del pueblo de Dios. En segundo lugar, esta situación servía de recordatorio para todos que sí profesaban la fe en Cristo. La salvación no es solamente una confesión; debe manifestarse claramente en una vida apartada de la iniquidad. Si el Espíritu Santo mora en nosotros, debe ser evidente en nuestra santidad.<br /><br />Nuestra fe en Cristo no es un adorno que compramos y llevamos puesto en ciertas ocasiones. Más bien Cristo es nuestra vida. Hoy tenemos una nueva oportunidad de andar como es digno del Señor. Apartémonos del mal y dejemos que Dios siga su obra de santificación en nosotros. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2timoteo,apostasía,bell,biblia,david,devocional,santidad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/d5de7758936b6229d9976346f8044cb1.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_559-Colosenses_1_29</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-559-colosenses-1-29--45053763</link><description><![CDATA[«para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí.» (Colosenses 1:29)<br /><br />Así es como Pablo describe su ministerio: luchando según la potencia de Él. La palabra traducida “luchando” no debe hacernos pensar en una pelea o una guerra. Más bien era la palabra que se solía usar para referirse a una competición atlética. La imagen es la de un atleta que compite para el premio, pero en este caso Pablo reconoce que la fuerza necesaria para competir no provenía de sí mismo sino de Dios. Dios es el que actúa poderosamente en Pablo para que pueda servir y hacer la voluntad de Dios. Me es un consuelo recordar que Dios no me pide hacer nada sin proveer también las fuerzas necesarias. Nuestro mayor peligro es intentar seguir a Dios en nuestras propias fuerzas. Digo peligro porque cuando dependemos de nuestras fuerzas, podemos frustrarnos y deprimirnos. Es como el profeta Elias que después de la victoria sobre los falsos profetas de la reina Jezabel en el monte Carmelo llegó a pedir que Dios le quitara la vida, pero el ángel le hizo comer y dormir para darle fuerza durante 40 días para ir hasta el monte Horeb y tener un encuentro con Dios. Nosotros, igual que Elías y Pablo, podemos contar con la fuerza de Dios que actúa poderosamente en nosotros.<br /><br />Hoy busquemos de Dios las fuerzas que necesitamos para hacer su voluntad. Si confiamos en nuestras propias fuerzas, fracasaremos. Pero si luchamos según la potencia de Dios, Él recibirá toda la gloria que merece. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45053763</guid><pubDate>Mon, 27 Nov 2023 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45053763/melp_559_colosenses_1_29.mp3" length="2986729" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí.» (Colosenses 1:29)

Así es como Pablo describe su ministerio: luchando según la potencia de Él. La palabra traducida “luchando” no debe hacernos pensar...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí.» (Colosenses 1:29)<br /><br />Así es como Pablo describe su ministerio: luchando según la potencia de Él. La palabra traducida “luchando” no debe hacernos pensar en una pelea o una guerra. Más bien era la palabra que se solía usar para referirse a una competición atlética. La imagen es la de un atleta que compite para el premio, pero en este caso Pablo reconoce que la fuerza necesaria para competir no provenía de sí mismo sino de Dios. Dios es el que actúa poderosamente en Pablo para que pueda servir y hacer la voluntad de Dios. Me es un consuelo recordar que Dios no me pide hacer nada sin proveer también las fuerzas necesarias. Nuestro mayor peligro es intentar seguir a Dios en nuestras propias fuerzas. Digo peligro porque cuando dependemos de nuestras fuerzas, podemos frustrarnos y deprimirnos. Es como el profeta Elias que después de la victoria sobre los falsos profetas de la reina Jezabel en el monte Carmelo llegó a pedir que Dios le quitara la vida, pero el ángel le hizo comer y dormir para darle fuerza durante 40 días para ir hasta el monte Horeb y tener un encuentro con Dios. Nosotros, igual que Elías y Pablo, podemos contar con la fuerza de Dios que actúa poderosamente en nosotros.<br /><br />Hoy busquemos de Dios las fuerzas que necesitamos para hacer su voluntad. Si confiamos en nuestras propias fuerzas, fracasaremos. Pero si luchamos según la potencia de Dios, Él recibirá toda la gloria que merece. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,colosenses,david,devocional,fuerzas,ministerio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_548-Efesios_4_24</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-548-efesios-4-24--44758156</link><description><![CDATA[«y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.» (Efesios 4:24)<br /><br />Según la Biblia, antes de reconocer nuestro pecado y poner nuestra fe en Cristo, vivíamos viciados o adictos al pecado ""conforme a los deseos engañosos"" (4:22). Pero en Cristo somos una nueva creación, creados según Dios. O sea, tal como Dios formó a Adán en Edén, nos ha vuelto a hacer a su imagen y semejanza, una nueva creación para deshacer los efectos del pecado de Adán. El resultado de esta creación es una nueva justicia y santidad. Es interesante notar que este texto describe esta justicia y santidad con la frase “de la verdad”. Tal como vemos en los fariseos en los tiempos de Jesús, la religión humana es capaz de producir una justicia y una santidad, pero no son verdaderas. No digo que la religión humana sea siempre hipocresía. Creo que hay muchas personas engañadas por la religión, creyendo sinceramente que por cumplir con una serie de normas y ritos, estarán bien con Dios. Más bien digo sencillamente que la justicia y santidad que produce la religión no tiene nada que ver con la verdadera justicia y santidad que sólo Dios puede producir en la vida de un pecador rescatado y transformado. La única esperanza de experimentar la verdadera justicia y santidad es la obra creadora de Dios.<br /><br />Pidamos hoy que Dios siga esta obra de creación en nosotros para que abunden la verdadera justicia y santidad en nuestras vidas. Así reflejemos el carácter de nuestro Dios ante todos los que nos rodean. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44758156</guid><pubDate>Wed, 22 Nov 2023 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44758156/melp_548_efesios_4_24.mp3" length="2986726" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.» (Efesios 4:24)

Según la Biblia, antes de reconocer nuestro pecado y poner nuestra fe en Cristo, vivíamos viciados o adictos al pecado ""conforme a los deseos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.» (Efesios 4:24)<br /><br />Según la Biblia, antes de reconocer nuestro pecado y poner nuestra fe en Cristo, vivíamos viciados o adictos al pecado ""conforme a los deseos engañosos"" (4:22). Pero en Cristo somos una nueva creación, creados según Dios. O sea, tal como Dios formó a Adán en Edén, nos ha vuelto a hacer a su imagen y semejanza, una nueva creación para deshacer los efectos del pecado de Adán. El resultado de esta creación es una nueva justicia y santidad. Es interesante notar que este texto describe esta justicia y santidad con la frase “de la verdad”. Tal como vemos en los fariseos en los tiempos de Jesús, la religión humana es capaz de producir una justicia y una santidad, pero no son verdaderas. No digo que la religión humana sea siempre hipocresía. Creo que hay muchas personas engañadas por la religión, creyendo sinceramente que por cumplir con una serie de normas y ritos, estarán bien con Dios. Más bien digo sencillamente que la justicia y santidad que produce la religión no tiene nada que ver con la verdadera justicia y santidad que sólo Dios puede producir en la vida de un pecador rescatado y transformado. La única esperanza de experimentar la verdadera justicia y santidad es la obra creadora de Dios.<br /><br />Pidamos hoy que Dios siga esta obra de creación en nosotros para que abunden la verdadera justicia y santidad en nuestras vidas. Así reflejemos el carácter de nuestro Dios ante todos los que nos rodean. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,efesios,religión,santificación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MdlP_003_Efesios_1_17</title><link>https://www.spreaker.com/episode/mdlp-003-efesios-1-17--16661989</link><description><![CDATA[Lectura: Efesios 1-3<br />«para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él,» Efesios 1:17<br />Esta es la oración de Pablo para los efesios: que Dios imparta la verdadera sabiduría y revelación a sus corazones, para que conozcan mejor a Dios. Debe ser el anhelo y la meta de cada creyente, crecer en la sabiduría y la revelación del conocimiento de Dios.Tristemente muchas veces estamos demasiado ocupados con otros asuntos para darnos cuenta de la importancia de invertir en lo único que realmente cuenta en este mundo. Por eso Cristo nos anima en su sermón a "buscar primeramente el reino de Dios". <br />Todos vamos a estar ocupados hoy haciendo muchas cosas importantes. Pero recordemos que por encima de todo, hay algo de suma importancia. ¿Qué haremos hoy que nos llevará hacia la meta de conocer mejor a Dios? (David Bell)<br />https://www.spreaker.com/user/10985581/mdlp-003-efesios-1-17]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16661989</guid><pubDate>Tue, 21 Nov 2023 04:59:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16661989/mdlp_003_efesios_1_17.mp3" length="2978563" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>Lectura: Efesios 1-3
«para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él,» Efesios 1:17
Esta es la oración de Pablo para los efesios: que Dios imparta la verdadera...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Lectura: Efesios 1-3<br />«para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él,» Efesios 1:17<br />Esta es la oración de Pablo para los efesios: que Dios imparta la verdadera sabiduría y revelación a sus corazones, para que conozcan mejor a Dios. Debe ser el anhelo y la meta de cada creyente, crecer en la sabiduría y la revelación del conocimiento de Dios.Tristemente muchas veces estamos demasiado ocupados con otros asuntos para darnos cuenta de la importancia de invertir en lo único que realmente cuenta en este mundo. Por eso Cristo nos anima en su sermón a "buscar primeramente el reino de Dios". <br />Todos vamos a estar ocupados hoy haciendo muchas cosas importantes. Pero recordemos que por encima de todo, hay algo de suma importancia. ¿Qué haremos hoy que nos llevará hacia la meta de conocer mejor a Dios? (David Bell)<br />https://www.spreaker.com/user/10985581/mdlp-003-efesios-1-17]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>biblia,devocional,efesios</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/0a8558634d12c539f7515959ef38e984.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_542-Galatas_6_8</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-542-galatas-6-8--44597417</link><description><![CDATA[«Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.» (Gálatas 6:8)<br /><br />En este texto encontramos la ley de la cosecha: lo que cosechas está directamente vinculado con lo que has sembrado. Si siembras trigo, a la hora de la cosecha esperas recoger trigo. Si siembras mucho, es lógico que segarás mucho. Aquí Pablo enseña que esta ley puede ser tanto positivo como negativo. Primeramente nos dice que el que siembra o hace provisión para la carne puede esperar una cosecha de corrupción. La Biblia está repleta de ejemplos de este principio. En la primera tentación cuando Eva paró a contemplar el fruto prohibido, estaba sembrando para la carne. Su hijo Caín también sembró para su carne cuando, enfadado y amargado con Dios, invitó a su hermano Abel a salir al campo con él. En cada caso encontramos el principio que esta provisión para la carne que produce una cosecha de corrupción. Pero también hay otra cara de esta moneda. Podemos sembrar para el Espíritu y del Espíritu cosechar vida eterna. José en el Antiguo Testamento es un buen ejemplo de uno que sembraba sabiamente y al final, en la voluntad de Dios, cosechó bendiciones espirituales. Pablo usa esta cosecha espiritual para animar a los gálatas en el versículo siguiente: «No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.» (Gálatas 6:9)<br /><br />¿Cómo vamos a sembrar hoy ¿Qué tipo de cosecha queremos? Sembremos hoy para el Espíritu sin cansarnos. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44597417</guid><pubDate>Mon, 20 Nov 2023 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44597417/melp_542_galatas_6_8.mp3" length="2986725" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.» (Gálatas 6:8)

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Pablo termina esta carta con estos consejos para los corintios. Había empezado...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Por lo demás, hermanos, tened gozo, perfeccionaos, consolaos, sed de un mismo sentir, y vivid en paz; y el Dios de paz y de amor estará con vosotros.» (2 Corintios 13:11)<br /><br />Pablo termina esta carta con estos consejos para los corintios. Había empezado la carta con el tema de la tristeza así que la termina animándoles a tener gozo. Es un buen consejo, pero todos nosotros sabemos que no es fácil vivir con gozo en este mundo. Por eso el pensamiento de Pablo continúa con los siguientes mandamientos para la vida en comunidad de los corintios. Pablo manda que los corintios sigan perfeccionándose unidos (ver 1 Cor. 1:10), que se consuelen los unos a los otros (ver paracleto, el título del Espíritu Santo), que tengan un mismo propósito (ver Col. 3:2 y Fil. 2:2), y que busquen vivir en paz (Rom. 12:18). La idea es tener una congregación unida en que cada uno piensa en los demás para consolar a los doloridos y fomentar la paz. O sea, Dios nos ha dado la iglesia para que disfrutemos del apoyo de nuestros hermanos y así sea más fácil vivir con gozo. Pero la clave viene en la última frase: esta paz y este amor no son posibles fuera de Dios. Su presencia entre nosotros es la fuente del amor y de la paz. Por lo tanto, Dios es nuestra fuente de gozo. ¿Vivimos unidos, pensando en nuestros hermanos para consolar y fomentar la paz? En otras palabras ¿somos motivo de gozo en nuestros hermanos en Cristo? Si hemos pasado por un valle difícil en algún momento, sabemos lo importante que es tener hermanos así. <br /><br />Seamos útiles en las manos del Dios de paz y de amor al ser motivo de gozo en los que nos rodean. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2corintios,bell,biblia,consuelo,david,devocional,iglesia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bf30d8cfcee1ff493041b28b93bce418.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_502-Romanos_5_10</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-502-romanos-5-10--43473393</link><description><![CDATA[«Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.» (Romanos 5:10)<br /><br />Aquí Pablo habla de dos aspectos de nuestra salvación: fuimos reconciliados con Dios y seremos salvos. Ese primer aspecto lo pone Pablo en pasado. Cuando éramos enemigos de Dios, Dios nos reconcilió a sí mismo por la muerte de Cristo. Esta reconciliación es la justificación, y es realmente el enfoque central de esta primera parte de la epístola. Se trata de ese momento en que el pecador, arrepentido de sus pecados, confía en Cristo y recibe la perfecta justicia de Cristo que le convierte instantaneamente en hijo de Dios. Pero a continuación Pablo habla de un aspecto futuro de nuestra salvación. Si por la muerte de su Hijo, Dios nos ha reconciliado a sí mismo, nos salvará por su vida. Aquí Pablo habla de la culminación de la salvación, nuestra glorificación. Nuestro Salvador vive para siempre para interceder por nosotros y un día nos recibirá a su presencia para que vivamos para siempre con Él en perfecta comunión. Esta culminación de nuestra reconciliación es segura, garantizada por la resurrección de Cristo. Las Escrituras nos hablan de una confianza, una seguridad de nuestra salvación. No es para que nos relajemos, sino para que crezcamos en nuestra relación con Dios. <br /><br />Sigamos acercándonos hoy al Dios que nos rescató y nos reconcilió a sí mismo por la muerte y por la vida de su Hijo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43473393</guid><pubDate>Tue, 31 Oct 2023 02:54:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43473393/melp_502_romanos_5_10.mp3" length="2988021" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.» (Romanos 5:10)

Aquí Pablo habla de dos aspectos de nuestra salvación: fuimos reconciliados con Dios y...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.» (Romanos 5:10)<br /><br />Aquí Pablo habla de dos aspectos de nuestra salvación: fuimos reconciliados con Dios y seremos salvos. Ese primer aspecto lo pone Pablo en pasado. Cuando éramos enemigos de Dios, Dios nos reconcilió a sí mismo por la muerte de Cristo. Esta reconciliación es la justificación, y es realmente el enfoque central de esta primera parte de la epístola. Se trata de ese momento en que el pecador, arrepentido de sus pecados, confía en Cristo y recibe la perfecta justicia de Cristo que le convierte instantaneamente en hijo de Dios. Pero a continuación Pablo habla de un aspecto futuro de nuestra salvación. Si por la muerte de su Hijo, Dios nos ha reconciliado a sí mismo, nos salvará por su vida. Aquí Pablo habla de la culminación de la salvación, nuestra glorificación. Nuestro Salvador vive para siempre para interceder por nosotros y un día nos recibirá a su presencia para que vivamos para siempre con Él en perfecta comunión. Esta culminación de nuestra reconciliación es segura, garantizada por la resurrección de Cristo. Las Escrituras nos hablan de una confianza, una seguridad de nuestra salvación. No es para que nos relajemos, sino para que crezcamos en nuestra relación con Dios. <br /><br />Sigamos acercándonos hoy al Dios que nos rescató y nos reconcilió a sí mismo por la muerte y por la vida de su Hijo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,glorificación,romanos,seguridad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_265-Juan_11_48</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-265-juan-11-48--21892483</link><description><![CDATA[«Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?» (Juan‬ ‭11:40‬)<br /><br />Marta estaba en medio de una de las crisis más grandes de su vida. Acababa de perder a su hermano, y ahora Jesús llega a la casa en medio de los días de luto y le pregunta si cree. En su corazón está todavía el pensamiento de que si Jesús hubiera podido llegar antes, podría haber sanado a Lázaro. El consuelo que Jesús le ofrece es una oportunidad de ver la gloria de Dios. Seguramente Marta no podía ni imaginar cómo Dios podría ser glorificado en medio de esta situación. Pero Jesús tiernamente le recuerda que si creyera, vería la gloria de Dios. La condición para ver lo que glorifica a Dios es la fe, esta habilidad de confiar en Dios incluso cuando humanamente hablando parece que sería imposible que Dios fuera glorificado en la presente situación. Pero la fe conlleva también otro concepto importante: la paciencia. Si no podemos esperar pacientemente para el tiempo del Señor, realmente no confiamos. Muchas veces pensamos solo en términos del corto plazo, pero Dios obra desde otro punto de vista. Él no está limitado por el tiempo. Así que, lo que nos parece la mejor opción en el instante, Dios muchas veces no escoge porque Él ve lo que realmente es mejor a largo plazo.<br /><br />Si queremos que Dios sea glorificado en y por medio de nuestras vidas, hemos de aprender a confiar y esperar. Entonces sí veremos la gloria de Dios. Marta así lo llegó a entender cuando volvió a abrazar a su hermano cuatro días después de su muerte para la gloria de Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/21892483</guid><pubDate>Tue, 03 Oct 2023 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/21892483/melp_265_juan_11_48.mp3" length="3005130" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?» (Juan‬ ‭11:40‬)

Marta estaba en medio de una de las crisis más grandes de su vida. Acababa de perder a su hermano, y ahora Jesús llega a la casa en medio de los días de luto y le...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?» (Juan‬ ‭11:40‬)<br /><br />Marta estaba en medio de una de las crisis más grandes de su vida. Acababa de perder a su hermano, y ahora Jesús llega a la casa en medio de los días de luto y le pregunta si cree. En su corazón está todavía el pensamiento de que si Jesús hubiera podido llegar antes, podría haber sanado a Lázaro. El consuelo que Jesús le ofrece es una oportunidad de ver la gloria de Dios. Seguramente Marta no podía ni imaginar cómo Dios podría ser glorificado en medio de esta situación. Pero Jesús tiernamente le recuerda que si creyera, vería la gloria de Dios. La condición para ver lo que glorifica a Dios es la fe, esta habilidad de confiar en Dios incluso cuando humanamente hablando parece que sería imposible que Dios fuera glorificado en la presente situación. Pero la fe conlleva también otro concepto importante: la paciencia. Si no podemos esperar pacientemente para el tiempo del Señor, realmente no confiamos. Muchas veces pensamos solo en términos del corto plazo, pero Dios obra desde otro punto de vista. Él no está limitado por el tiempo. Así que, lo que nos parece la mejor opción en el instante, Dios muchas veces no escoge porque Él ve lo que realmente es mejor a largo plazo.<br /><br />Si queremos que Dios sea glorificado en y por medio de nuestras vidas, hemos de aprender a confiar y esperar. Entonces sí veremos la gloria de Dios. Marta así lo llegó a entender cuando volvió a abrazar a su hermano cuatro días después de su muerte para la gloria de Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,fe,juan,paciencia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/5a317cff034fb91a5668273eb1a51b92.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_240 - Juan_1_41</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-240-juan-1-41--20663413</link><description><![CDATA[«Este halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo).» (Juan 1:41)<br /><br />Andrés fue de los primeros discípulos de Jesús. Después de su primer encuentro personal con Jesús, no le quedaba ninguna duda de que había conocido al esperado Mesías de Israel. Lo que me llama la atención es que no pudo contenerse y tuvo que contárselo a otro. Podría haber tenido miedo que otros pensaran que estuviera loco, pero no veo nada de reservas en sus palabras con su hermano Simón, el que más tarde, Jesús llamaría Pedro. Le dijo directamente que había hallado al Mesías. Es interesante comparar sus palabras con las de la samaritana. Cuando ella conoció a Jesús en el pozo, volvió al pueblo y contó a los hombres del pueblo de su encuentro con Jesús, planteando una pregunta: ¿no será éste el Mesías? Pero aquí Andrés lo dice enfáticamente a su hermano que Jesús es el Mesías. Me encanta la convicción y la certeza de Andrés.<br /><br />Si nosotros hemos conocido también al mismo Mesías, espero que lo podamos contar a los que conocemos con la misma convicción de Andrés. No tengamos vergüenza ni temor de decirles que nosotros también hemos hallado al Mesías, al prometido Salvador del mundo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20663413</guid><pubDate>Tue, 26 Sep 2023 04:25:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20663413/melp_240_juan_1_41.mp3" length="3021532" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Este halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo).» (Juan 1:41)

Andrés fue de los primeros discípulos de Jesús. Después de su primer encuentro personal con Jesús, no le quedaba ninguna duda de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Este halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo).» (Juan 1:41)<br /><br />Andrés fue de los primeros discípulos de Jesús. Después de su primer encuentro personal con Jesús, no le quedaba ninguna duda de que había conocido al esperado Mesías de Israel. Lo que me llama la atención es que no pudo contenerse y tuvo que contárselo a otro. Podría haber tenido miedo que otros pensaran que estuviera loco, pero no veo nada de reservas en sus palabras con su hermano Simón, el que más tarde, Jesús llamaría Pedro. Le dijo directamente que había hallado al Mesías. Es interesante comparar sus palabras con las de la samaritana. Cuando ella conoció a Jesús en el pozo, volvió al pueblo y contó a los hombres del pueblo de su encuentro con Jesús, planteando una pregunta: ¿no será éste el Mesías? Pero aquí Andrés lo dice enfáticamente a su hermano que Jesús es el Mesías. Me encanta la convicción y la certeza de Andrés.<br /><br />Si nosotros hemos conocido también al mismo Mesías, espero que lo podamos contar a los que conocemos con la misma convicción de Andrés. No tengamos vergüenza ni temor de decirles que nosotros también hemos hallado al Mesías, al prometido Salvador del mundo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,juan,testimonio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_579-Lucas_19_9</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-579-lucas-19-9--45461394</link><description><![CDATA[«Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham.» (Lucas 19:9).<br /><br />Los de Jericó, posiblemente los fariseos, estaban ofendidos y murmuraban porque Jesús entró en la casa de Zaqueo para comer con él. Ellos veían que Jesús estaba posando con un pecador, pero Jesús veía lo que ellos no podían, el corazón arrepentido de aquel pequeño hombre. El cambio en el corazón de Zaqueo se manifestó rápidamente en su vida. Sin que nadie le dijere nada, se puso en pie y ofreció restaurar lo que había defraudado. Jesús aprovecha esta declaración para aclarar a los murmuradores lo que había ocurrido aquel día, Zaqueo había experimentado la salvación. Ahora, es interesante la frase que continúa: le llama a Zaqueo un hijo de Abraham. No hay ninguna evidencia de que Zaqueo fuera gentil. O sea, había nacido un hijo de Abraham. ¿Qué quería decir Jesús con esta frase? Gálatas 3:7 nos ayuda a contestar esta pregunta: «Sabed, por tanto, que los que son de fe, éstos son hijos de Abraham». Zaqueo llegó a ser doblemente hijo de Abraham porque, reconociéndose pecador, había puesto su fe en el Salvador. Así es como la salvación llegó a su casa, y es así como llega la salvación a cada uno de nosotros.<br /><br />Si somos también nosotros hijos de Abraham por la fe, debe notarse en nuestras vidas. Dejemos hoy que el Salvador siga transformando nuestras vidas para que sea evidente nuestra salvación ante el mundo que nos rodea. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45461394</guid><pubDate>Wed, 20 Sep 2023 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45461394/melp_579_lucas_19_9.mp3" length="2986724" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham.» (Lucas 19:9).

Los de Jericó, posiblemente los fariseos, estaban ofendidos y murmuraban porque Jesús entró en la casa de Zaqueo para comer con él. Ellos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham.» (Lucas 19:9).<br /><br />Los de Jericó, posiblemente los fariseos, estaban ofendidos y murmuraban porque Jesús entró en la casa de Zaqueo para comer con él. Ellos veían que Jesús estaba posando con un pecador, pero Jesús veía lo que ellos no podían, el corazón arrepentido de aquel pequeño hombre. El cambio en el corazón de Zaqueo se manifestó rápidamente en su vida. Sin que nadie le dijere nada, se puso en pie y ofreció restaurar lo que había defraudado. Jesús aprovecha esta declaración para aclarar a los murmuradores lo que había ocurrido aquel día, Zaqueo había experimentado la salvación. Ahora, es interesante la frase que continúa: le llama a Zaqueo un hijo de Abraham. No hay ninguna evidencia de que Zaqueo fuera gentil. O sea, había nacido un hijo de Abraham. ¿Qué quería decir Jesús con esta frase? Gálatas 3:7 nos ayuda a contestar esta pregunta: «Sabed, por tanto, que los que son de fe, éstos son hijos de Abraham». Zaqueo llegó a ser doblemente hijo de Abraham porque, reconociéndose pecador, había puesto su fe en el Salvador. Así es como la salvación llegó a su casa, y es así como llega la salvación a cada uno de nosotros.<br /><br />Si somos también nosotros hijos de Abraham por la fe, debe notarse en nuestras vidas. Dejemos hoy que el Salvador siga transformando nuestras vidas para que sea evidente nuestra salvación ante el mundo que nos rodea. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,lucas,salvación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_545-Lucas_1_66</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-545-lucas-1-66--44668922</link><description><![CDATA[«Y todos los que las oían las guardaban en su corazón, diciendo: ¿Quién, pues, será este niño? Y la mano del Señor estaba con él.» (Lucas 1:66)<br /><br />Los eventos milagrosos del nacimiento de Juan el Bautista impresionaron a todos los presentes. Igual que Lucas dirá de María en el capítulo siguiente, aquí dice que todos guardaban estas cosas en sus corazones, preguntándose sobre la importancia de este niño. Zacarías borra cualquier duda de quién será su hijo con su profecía a continuación. Él sabía sin lugar a duda que se trataba del esperado mensajero que prepararía el camino delante del Mesías. Pero Lucas inserta una pequeña frase (muy suya ya que sólo aparece aquí y en Hechos): nos dice que la mano del Señor estaba con él. Era evidente para los que habían visto todo lo que había ocurrido que Dios tenía un propósito especial para este niño. Pero no debemos pensar que la mano de Dios estaba con él de manera única. En Hechos Lucas usa la misma frase para describir la congregación en Antioquia (11:21) y el recién convertido Saulo (13:11). El nacimiento físico de Juan era un milagro, pero tú y yo también hemos experimentado un nacimiento milagroso por la fe. Y Dios tiene todavía un propósito especial para cada uno de nosotros. Su mano también está con nosotros.<br /><br />Busquemos hoy el propósito de Dios para nosotros y seamos obedientes, por muy pequeño que nos parezca. Dios busca la fidelidad incluso en las cosas pequeñas. Dejemos que Dios guíe nuestras vidas con su mano y las use para su gloria. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44668922</guid><pubDate>Thu, 07 Sep 2023 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44668922/melp_545_lucas_1_66.mp3" length="2986724" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y todos los que las oían las guardaban en su corazón, diciendo: ¿Quién, pues, será este niño? Y la mano del Señor estaba con él.» (Lucas 1:66)

Los eventos milagrosos del nacimiento de Juan el Bautista impresionaron a todos los presentes. Igual que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y todos los que las oían las guardaban en su corazón, diciendo: ¿Quién, pues, será este niño? Y la mano del Señor estaba con él.» (Lucas 1:66)<br /><br />Los eventos milagrosos del nacimiento de Juan el Bautista impresionaron a todos los presentes. Igual que Lucas dirá de María en el capítulo siguiente, aquí dice que todos guardaban estas cosas en sus corazones, preguntándose sobre la importancia de este niño. Zacarías borra cualquier duda de quién será su hijo con su profecía a continuación. Él sabía sin lugar a duda que se trataba del esperado mensajero que prepararía el camino delante del Mesías. Pero Lucas inserta una pequeña frase (muy suya ya que sólo aparece aquí y en Hechos): nos dice que la mano del Señor estaba con él. Era evidente para los que habían visto todo lo que había ocurrido que Dios tenía un propósito especial para este niño. Pero no debemos pensar que la mano de Dios estaba con él de manera única. En Hechos Lucas usa la misma frase para describir la congregación en Antioquia (11:21) y el recién convertido Saulo (13:11). El nacimiento físico de Juan era un milagro, pero tú y yo también hemos experimentado un nacimiento milagroso por la fe. Y Dios tiene todavía un propósito especial para cada uno de nosotros. Su mano también está con nosotros.<br /><br />Busquemos hoy el propósito de Dios para nosotros y seamos obedientes, por muy pequeño que nos parezca. Dios busca la fidelidad incluso en las cosas pequeñas. Dejemos que Dios guíe nuestras vidas con su mano y las use para su gloria. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,dedicación,devocional,lucas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_522-Marcos_1_40</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-522-marcos-1-40--44053205</link><description><![CDATA[«Vino a él un leproso, rogándole; e hincada la rodilla, le dijo: Si quieres, puedes limpiarme.» (Marcos 1:40)<br /><br />Hay mucho de este leproso que no sabemos. No sabemos su nombre, ni de dónde era, ni cuánto tiempo había sufrido la lepra, ni como había escuchado de Jesús. Pero me encantan los detalles que sí sabemos. Primeramente sabemos que tenía un profundo respeto por Jesús. El detalle de venir ante Jesús e hincar la rodilla no debe escaparnos. No es la única persona en los evangelios que se presenta así ante Cristo pero es uno de los pocos. En segundo lugar sabemos que es un hombre con mucha fe. Reconocía que Jesús tenía el poder de sanar. En su mente si no le sanaba sólo significaba que no era su voluntad, jamás una limitación de su poder. La respuesta de Jesús es escueta pero consoladora: «Quiero, sé limpio». Y así fue. Bueno sabemos una tercera cosa de este hombre. No podía callarse. El texto dice que divulgaba por todos sitios lo que Jesús había hecho por él. Me pregunto si nosotros somos como este hombre en estos puntos. ¿Cómo llegamos ante Dios? ¿Incamos la rodilla en sumisión a la voluntad de Dios? ¿Venimos en fe que Dios puede hacer todo lo que quiere? ¿Estamos dispuestos a aceptar su voluntad, aunque no se encaje dentro de nuestros planes? ¿Compartimos con otros las grandes cosas que Dios ha querido hacer en nuestras vidas?<br /><br />Vengamos hoy ante el Dios que puede hacer todo lo que quiere, pero vengamos en fe y sumisión a su perfecta voluntad. ya que hay mucho que Él quiere hacer para limpiar nuestras vidas. Luego seamos testigos ante el mundo de todo lo que está haciendo Dios en y por medio de nuestras vidas. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44053205</guid><pubDate>Tue, 29 Aug 2023 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44053205/melp_522_marcos_1_40.mp3" length="2986725" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Vino a él un leproso, rogándole; e hincada la rodilla, le dijo: Si quieres, puedes limpiarme.» (Marcos 1:40)

Hay mucho de este leproso que no sabemos. No sabemos su nombre, ni de dónde era, ni cuánto tiempo había sufrido la lepra, ni como había...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Vino a él un leproso, rogándole; e hincada la rodilla, le dijo: Si quieres, puedes limpiarme.» (Marcos 1:40)<br /><br />Hay mucho de este leproso que no sabemos. No sabemos su nombre, ni de dónde era, ni cuánto tiempo había sufrido la lepra, ni como había escuchado de Jesús. Pero me encantan los detalles que sí sabemos. Primeramente sabemos que tenía un profundo respeto por Jesús. El detalle de venir ante Jesús e hincar la rodilla no debe escaparnos. No es la única persona en los evangelios que se presenta así ante Cristo pero es uno de los pocos. En segundo lugar sabemos que es un hombre con mucha fe. Reconocía que Jesús tenía el poder de sanar. En su mente si no le sanaba sólo significaba que no era su voluntad, jamás una limitación de su poder. La respuesta de Jesús es escueta pero consoladora: «Quiero, sé limpio». Y así fue. Bueno sabemos una tercera cosa de este hombre. No podía callarse. El texto dice que divulgaba por todos sitios lo que Jesús había hecho por él. Me pregunto si nosotros somos como este hombre en estos puntos. ¿Cómo llegamos ante Dios? ¿Incamos la rodilla en sumisión a la voluntad de Dios? ¿Venimos en fe que Dios puede hacer todo lo que quiere? ¿Estamos dispuestos a aceptar su voluntad, aunque no se encaje dentro de nuestros planes? ¿Compartimos con otros las grandes cosas que Dios ha querido hacer en nuestras vidas?<br /><br />Vengamos hoy ante el Dios que puede hacer todo lo que quiere, pero vengamos en fe y sumisión a su perfecta voluntad. ya que hay mucho que Él quiere hacer para limpiar nuestras vidas. Luego seamos testigos ante el mundo de todo lo que está haciendo Dios en y por medio de nuestras vidas. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,limpieza,marcos,sumisión</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_591-Proverbios_29_11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-591-proverbios-29-11--45748379</link><description><![CDATA[«El necio da rienda suelta a toda su ira, Mas el sabio al fin la sosiega. » (Proverbios 29:11)<br /><br />Este proverbio trata uno de los temas centrales de la literatura de sabiduría en la Biblia: la diferencia entre un necio y un sabio. En resumidas cuentas, el necio no tiene control en su vida. Literalmente, el texto dice que el necio “permite que salga todo su espíritu”. La idea es que vive según sus pasiones en el momento. En vez de intentar dominar sus pasiones y controlarlas, deja que su entorno controle su estado de ánimo y sus acciones. La vida del necio es reactiva en vez de proactiva. ¿Cómo es el sabio? Podríamos haber imaginado que diría que una persona sabia jamás se enfada con nadie o que no deja que las circunstancias le moldeen. Pero no es lo que dice. El sabio experimenta la misma tentación a dar rienda suelta a su ira, pero a diferencia del necio, el sabio termina sosegando o dominando sus pasiones. Ser sabio no significa no sentir tentaciones sino aprender a someter nuestras pasiones al control del Espíritu de Dios. En el lenguaje de Romanos 8, ser necio es andar según la carne, pero ser sabio es andar en el Espíritu, dejando que su fruto domine en nuestras vidas. Podemos ser necios y dejar que nuestro entorno nos dirija o podemos ser sabios y dejar que nuestro Creador nos guíe.<br /><br />Hoy tendremos momentos en que seremos tentados a dar rienda suelta a nuestra ira. ¡No seamos necios! Más bien busquemos dejar que el Espíritu de Dios controle cada aspecto de nuestra vida. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45748379</guid><pubDate>Sat, 26 Aug 2023 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45748379/melp_591_proverbios_29_11.mp3" length="2986730" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«El necio da rienda suelta a toda su ira, Mas el sabio al fin la sosiega. » (Proverbios 29:11)

Este proverbio trata uno de los temas centrales de la literatura de sabiduría en la Biblia: la diferencia entre un necio y un sabio. En resumidas cuentas,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«El necio da rienda suelta a toda su ira, Mas el sabio al fin la sosiega. » (Proverbios 29:11)<br /><br />Este proverbio trata uno de los temas centrales de la literatura de sabiduría en la Biblia: la diferencia entre un necio y un sabio. En resumidas cuentas, el necio no tiene control en su vida. Literalmente, el texto dice que el necio “permite que salga todo su espíritu”. La idea es que vive según sus pasiones en el momento. En vez de intentar dominar sus pasiones y controlarlas, deja que su entorno controle su estado de ánimo y sus acciones. La vida del necio es reactiva en vez de proactiva. ¿Cómo es el sabio? Podríamos haber imaginado que diría que una persona sabia jamás se enfada con nadie o que no deja que las circunstancias le moldeen. Pero no es lo que dice. El sabio experimenta la misma tentación a dar rienda suelta a su ira, pero a diferencia del necio, el sabio termina sosegando o dominando sus pasiones. Ser sabio no significa no sentir tentaciones sino aprender a someter nuestras pasiones al control del Espíritu de Dios. En el lenguaje de Romanos 8, ser necio es andar según la carne, pero ser sabio es andar en el Espíritu, dejando que su fruto domine en nuestras vidas. Podemos ser necios y dejar que nuestro entorno nos dirija o podemos ser sabios y dejar que nuestro Creador nos guíe.<br /><br />Hoy tendremos momentos en que seremos tentados a dar rienda suelta a nuestra ira. ¡No seamos necios! Más bien busquemos dejar que el Espíritu de Dios controle cada aspecto de nuestra vida. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>autocontrol,bell,biblia,david,devocional,proverbios,sabiduría</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_589-Proverbios_26_12</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-589-proverbios-26-12--45671600</link><description><![CDATA[«¿Has visto hombre sabio en su propia opinión? Más esperanza hay del necio que de él» (Proverbios 26:12).<br /><br />Los primeros 12 versículos de este capítulo de proverbios describen la vida del necio. Es una descripción dura que habla de una persona en quien jamás debemos confiar y que no merece ningún reconocimiento. Pero justo cuando piensas que no hay nada peor que un necio, leemos que hay más esperanza del necio que de la persona sabia en su propia opinión. Encontramos algo incluso más peligroso que ser un necio: empezar a creer que somos sabios. El caso es que no podemos confiar en nuestra propia opinión de nosotros mismos. Desde nuestra perspectiva, nos es fácil creer que todo lo hemos hecho bien y si ha habido algún problema, debe ser culpa de otros. Honestamente, solemos ser demasiado permisivos con nosotros mismos. Fácilmente podemos llegar a ser necios, pensando en todo momento que somos realmente sabios. La mejor forma de evitar este peligro es mirar nuestra vida desde afuera, para que no dependamos exclusivamente de nuestro punto de vista. Y la mejor perspectiva que podemos tener es la que Dios nos da por medio de su Palabra. Si nos examinamos en el espejo de la Palabra, como dice Santiago, y actuamos sobre lo que vemos allí, Dios irá transformando la necedad de nuestro corazón en verdadera sabiduría.<br /><br />Tomemos tiempo hoy para dejar que Dios nos haga ver lo que realmente hay en nuestros corazones para que no caigamos en la trampa de nuestra propia opinión. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45671600</guid><pubDate>Fri, 25 Aug 2023 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45671600/melp_589_proverbios_26_12.mp3" length="2988025" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«¿Has visto hombre sabio en su propia opinión? Más esperanza hay del necio que de él» (Proverbios 26:12).

Los primeros 12 versículos de este capítulo de proverbios describen la vida del necio. Es una descripción dura que habla de una persona en quien...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«¿Has visto hombre sabio en su propia opinión? Más esperanza hay del necio que de él» (Proverbios 26:12).<br /><br />Los primeros 12 versículos de este capítulo de proverbios describen la vida del necio. Es una descripción dura que habla de una persona en quien jamás debemos confiar y que no merece ningún reconocimiento. Pero justo cuando piensas que no hay nada peor que un necio, leemos que hay más esperanza del necio que de la persona sabia en su propia opinión. Encontramos algo incluso más peligroso que ser un necio: empezar a creer que somos sabios. El caso es que no podemos confiar en nuestra propia opinión de nosotros mismos. Desde nuestra perspectiva, nos es fácil creer que todo lo hemos hecho bien y si ha habido algún problema, debe ser culpa de otros. Honestamente, solemos ser demasiado permisivos con nosotros mismos. Fácilmente podemos llegar a ser necios, pensando en todo momento que somos realmente sabios. La mejor forma de evitar este peligro es mirar nuestra vida desde afuera, para que no dependamos exclusivamente de nuestro punto de vista. Y la mejor perspectiva que podemos tener es la que Dios nos da por medio de su Palabra. Si nos examinamos en el espejo de la Palabra, como dice Santiago, y actuamos sobre lo que vemos allí, Dios irá transformando la necedad de nuestro corazón en verdadera sabiduría.<br /><br />Tomemos tiempo hoy para dejar que Dios nos haga ver lo que realmente hay en nuestros corazones para que no caigamos en la trampa de nuestra propia opinión. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,palabra,proverbios,sabiduría</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_495-Mateo_20_6</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-495-mateo-20-6--43307985</link><description><![CDATA[«Y saliendo cerca de la hora undécima, halló a otros que estaban desocupados; y les dijo: ¿Por qué estáis aquí todo el día desocupados?» (Mateo 20:6)<br /><br />En esta parábola Jesús cuenta de un hombre que busca obreros para trabajar en su campo. Visitó el mercado donde esperaban los trabajadores a la primera hora de la mañana. Volvió tres veces más (a las 9, 12 y 15) y cada vez encontraba trabajadores para enviar a su campo. Lo sorprendente de la historia llega cuando vuelve a pasar por el mercado a las cinco de la tarde, faltando solo una hora para el atardecer. Vuelve a encontrar a hombres y les pregunta por qué están todavía allí desocupados. La pregunta es buena. ¿Donde habían estado éstos las 4 veces anteriores cuando había pasado? Pero al final les mandó a trabajar y una hora después pagó a todos el mismo salario. Con esta parábola Jesús nos enseña que la entrada al reino de los cielos es por la pura bondad y gracia de Dios. Pero también nos recuerda que nunca es tarde. Incluso aunque sea la undécima hora, los que antes no han escuchado (o no han querido escuchar) la invitación de Dios, tienen todavía la oportunidad de aceptarla. ¿Conocemos a alguien que todavía no ha aceptado la invitación para entrar en el reino de Dios? Aunque sea la undécima hora no perdamos la esperanza. Jamás es tarde para Dios. <br /><br />Sigamos orando y manteniendo la puerta abierta. Creo que en el cielo nos esperarán muchas sorpresas por la misericordia y la bondad de nuestro Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43307985</guid><pubDate>Mon, 21 Aug 2023 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43307985/melp_495_mateo_20_6.mp3" length="2984516" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y saliendo cerca de la hora undécima, halló a otros que estaban desocupados; y les dijo: ¿Por qué estáis aquí todo el día desocupados?» (Mateo 20:6)

En esta parábola Jesús cuenta de un hombre que busca obreros para trabajar en su campo. Visitó el...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y saliendo cerca de la hora undécima, halló a otros que estaban desocupados; y les dijo: ¿Por qué estáis aquí todo el día desocupados?» (Mateo 20:6)<br /><br />En esta parábola Jesús cuenta de un hombre que busca obreros para trabajar en su campo. Visitó el mercado donde esperaban los trabajadores a la primera hora de la mañana. Volvió tres veces más (a las 9, 12 y 15) y cada vez encontraba trabajadores para enviar a su campo. Lo sorprendente de la historia llega cuando vuelve a pasar por el mercado a las cinco de la tarde, faltando solo una hora para el atardecer. Vuelve a encontrar a hombres y les pregunta por qué están todavía allí desocupados. La pregunta es buena. ¿Donde habían estado éstos las 4 veces anteriores cuando había pasado? Pero al final les mandó a trabajar y una hora después pagó a todos el mismo salario. Con esta parábola Jesús nos enseña que la entrada al reino de los cielos es por la pura bondad y gracia de Dios. Pero también nos recuerda que nunca es tarde. Incluso aunque sea la undécima hora, los que antes no han escuchado (o no han querido escuchar) la invitación de Dios, tienen todavía la oportunidad de aceptarla. ¿Conocemos a alguien que todavía no ha aceptado la invitación para entrar en el reino de Dios? Aunque sea la undécima hora no perdamos la esperanza. Jamás es tarde para Dios. <br /><br />Sigamos orando y manteniendo la puerta abierta. Creo que en el cielo nos esperarán muchas sorpresas por la misericordia y la bondad de nuestro Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,gracia,mateo,salvación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/794db05f38f48e1c7a7cf7631b4627d0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_582-Proverbios_20_27</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-582-proverbios-20-27--45586867</link><description><![CDATA[«Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre, La cual escudriña lo más profundo del corazón.» (Proverbios 20:27)<br /><br />Este proverbio nos lleva otra vez a Edén donde Dios formó el cuerpo de Adán del polvo de la tierra y luego sopló en su nariz aliento de vida, la misma palabra aquí traducida como el espíritu del hombre. Dios nos ha dado un regalo. Ha puesto en nosotros una mente capaz de estar consciente de nosotros mismos, de analizarnos y tomar decisiones, una lámpara que puede alumbrar y examinar incluso lo más profundo del corazón, lo más íntimo de nosotros mismos que sólo conocemos nosotros y Dios. ¿Qué es lo que Dios quiere que hagamos con este regalo? Quiere que reconozcamos nuestros pecados y que nos sometamos a nuestro Creador. Pero desafortunadamente, podemos usar este regalo de Dios para mal. Adán y Eva así lo hicieron cuando se dieron cuenta de su pecado e intentaron esconderse de su Creador. Nosotros hacemos lo mismo cuando usamos nuestro intelecto para justificar nuestras faltas o enorgullecernos hasta el punto de resistir o de rechazar a Dios por completo. Lo mejor que podemos hacer es dejar que Dios controle esta lámpara para que nos muestre verdaderamente lo que hay en nuestros corazones y luego obedecer su voluntad para nuestra vida.<br /><br />Pidamos hoy que Dios encienda esta lámpara para revelar cada rincón de nuestro ser. Si encontramos allí cosas que no le agradan a Dios, su Espíritu nos puede limpiar si confesamos nuestros pecados. Y si encontramos allí deseos, ideas o talentos que Dios puede usar, pongámoslos a su servicio. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45586867</guid><pubDate>Fri, 18 Aug 2023 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45586867/melp_582_proverbios_20_27.mp3" length="2988025" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre, La cual escudriña lo más profundo del corazón.» (Proverbios 20:27)

Este proverbio nos lleva otra vez a Edén donde Dios formó el cuerpo de Adán del polvo de la tierra y luego sopló en su nariz aliento de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre, La cual escudriña lo más profundo del corazón.» (Proverbios 20:27)<br /><br />Este proverbio nos lleva otra vez a Edén donde Dios formó el cuerpo de Adán del polvo de la tierra y luego sopló en su nariz aliento de vida, la misma palabra aquí traducida como el espíritu del hombre. Dios nos ha dado un regalo. Ha puesto en nosotros una mente capaz de estar consciente de nosotros mismos, de analizarnos y tomar decisiones, una lámpara que puede alumbrar y examinar incluso lo más profundo del corazón, lo más íntimo de nosotros mismos que sólo conocemos nosotros y Dios. ¿Qué es lo que Dios quiere que hagamos con este regalo? Quiere que reconozcamos nuestros pecados y que nos sometamos a nuestro Creador. Pero desafortunadamente, podemos usar este regalo de Dios para mal. Adán y Eva así lo hicieron cuando se dieron cuenta de su pecado e intentaron esconderse de su Creador. Nosotros hacemos lo mismo cuando usamos nuestro intelecto para justificar nuestras faltas o enorgullecernos hasta el punto de resistir o de rechazar a Dios por completo. Lo mejor que podemos hacer es dejar que Dios controle esta lámpara para que nos muestre verdaderamente lo que hay en nuestros corazones y luego obedecer su voluntad para nuestra vida.<br /><br />Pidamos hoy que Dios encienda esta lámpara para revelar cada rincón de nuestro ser. Si encontramos allí cosas que no le agradan a Dios, su Espíritu nos puede limpiar si confesamos nuestros pecados. Y si encontramos allí deseos, ideas o talentos que Dios puede usar, pongámoslos a su servicio. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,conciencia,david,devocional,proverbios</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_627-Proverbios_18_10-11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-627-proverbios-18-10-11--46402524</link><description><![CDATA[«Torre fuerte es el nombre de Jehová; A él correrá el justo, y será levantado. Las riquezas del rico son su ciudad fortificada, Y como un muro alto en su imaginación.» (Proverbios 18:10-11)<br /><br />Vivo en una zona en que todavía vemos las torres antiguas de siglos pasados, testigos mudos de las civilizaciones que antiguamente habitaban estas tierras. Esas torres para ellos, igual que para las gentes de los tiempos bíblicos, representaban la seguridad. En el evento de un ataque de un ejército enemigo, la población recibía el aviso del atalaya que vigilaba desde lo más alto de la torre y luego todos corrían al refugio de la torre para encontrar protección y seguridad. El sabio usa la imagen de la torre para describir la confianza del justo; en vez de confiar en una estructura fortificada de piedras, el justo confía en el nombre o el carácter de su Dios. Pero para entender la verdadera importancia de este texto, tenemos que seguir leyendo. En contraste con el justo, el rico toma sus propias riquezas como una ciudad fortificada. Cree que frente cualquier adversidad, su dinero será un muro alto alrededor de él, pero el texto añade que ese muro alto es más bien algo de su imaginación. No obstante, la protección de Dios sobre sus hijos no es producto de la imaginación. Es una promesa eterna que jamás se violará.<br /><br />Hoy hacemos bien en empezar este día corriendo a Dios para escondernos en Él. En los brazos de Dios estamos seguros. Todo lo que permite en nuestra vida lo usará para su gloria y para conformarnos más a la imagen de su Hijo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/46402524</guid><pubDate>Sat, 12 Aug 2023 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/46402524/melp_628_proverbios_18_10_11.mp3" length="2987994" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Torre fuerte es el nombre de Jehová; A él correrá el justo, y será levantado. Las riquezas del rico son su ciudad fortificada, Y como un muro alto en su imaginación.» (Proverbios 18:10-11)

Vivo en una zona en que todavía vemos las torres antiguas de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Torre fuerte es el nombre de Jehová; A él correrá el justo, y será levantado. Las riquezas del rico son su ciudad fortificada, Y como un muro alto en su imaginación.» (Proverbios 18:10-11)<br /><br />Vivo en una zona en que todavía vemos las torres antiguas de siglos pasados, testigos mudos de las civilizaciones que antiguamente habitaban estas tierras. Esas torres para ellos, igual que para las gentes de los tiempos bíblicos, representaban la seguridad. En el evento de un ataque de un ejército enemigo, la población recibía el aviso del atalaya que vigilaba desde lo más alto de la torre y luego todos corrían al refugio de la torre para encontrar protección y seguridad. El sabio usa la imagen de la torre para describir la confianza del justo; en vez de confiar en una estructura fortificada de piedras, el justo confía en el nombre o el carácter de su Dios. Pero para entender la verdadera importancia de este texto, tenemos que seguir leyendo. En contraste con el justo, el rico toma sus propias riquezas como una ciudad fortificada. Cree que frente cualquier adversidad, su dinero será un muro alto alrededor de él, pero el texto añade que ese muro alto es más bien algo de su imaginación. No obstante, la protección de Dios sobre sus hijos no es producto de la imaginación. Es una promesa eterna que jamás se violará.<br /><br />Hoy hacemos bien en empezar este día corriendo a Dios para escondernos en Él. En los brazos de Dios estamos seguros. Todo lo que permite en nuestra vida lo usará para su gloria y para conformarnos más a la imagen de su Hijo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,protección,proverbios</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_056-Mateo_2_3</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-056-mateo-2-3--17425428</link><description><![CDATA["Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado." (Mateo 2:3)<br /><br />Así predicaba Juan en el desierto y así predicaba Jesús también. Nuestro camino hacia Dios siempre empieza en el mismo sitio: el arrepentimiento. El arrepentimiento bíblico es mucho más que sentir remordimiento por el pecado. Es reconocer nuestro pecado por lo que es, una ofensa que nos separa de la comunión con Dios y ver nuestra incapacidad de ganar favor con Dios por nuestra propia cuenta. La verdad es que nos es imposible acercarnos a Dios hasta que nos veamos tal como somos. Mientras nos vemos medio dignos de una relación con Dios, estamos lejísimos de Él. Este realismo continúa una vez que estamos en Cristo. Andar en comunión con Dios es todavía vernos como Dios nos ve. Es sentir nuestra necesidad de misericordia y alabar a Dios por su abundante gracia.<br /><br />Que vivamos hoy con esta visión de nosotros mismos y así de esta forma acercarnos más al reino de Dios. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17425428</guid><pubDate>Thu, 10 Aug 2023 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17425428/melp_056_mateo_2_3.mp3" length="2972904" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado." (Mateo 2:3)

Así predicaba Juan en el desierto y así predicaba Jesús también. Nuestro camino hacia Dios siempre empieza en el mismo sitio: el arrepentimiento. El arrepentimiento bíblico es...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado." (Mateo 2:3)<br /><br />Así predicaba Juan en el desierto y así predicaba Jesús también. Nuestro camino hacia Dios siempre empieza en el mismo sitio: el arrepentimiento. El arrepentimiento bíblico es mucho más que sentir remordimiento por el pecado. Es reconocer nuestro pecado por lo que es, una ofensa que nos separa de la comunión con Dios y ver nuestra incapacidad de ganar favor con Dios por nuestra propia cuenta. La verdad es que nos es imposible acercarnos a Dios hasta que nos veamos tal como somos. Mientras nos vemos medio dignos de una relación con Dios, estamos lejísimos de Él. Este realismo continúa una vez que estamos en Cristo. Andar en comunión con Dios es todavía vernos como Dios nos ve. Es sentir nuestra necesidad de misericordia y alabar a Dios por su abundante gracia.<br /><br />Que vivamos hoy con esta visión de nosotros mismos y así de esta forma acercarnos más al reino de Dios. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>arrepentimiento,bell,biblia,david,devocional,mateo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/6121e525c81e02197c653daea61b0b42.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_023 - Judas_21</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-023-judas-21--16884640</link><description><![CDATA["conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna." (Judas 21).<br /><br />Judas termina su epístola con el consejo de "conservarse". Literalmente, esta palabra significa que debemos guardar o vigilar nuestra vida para asegurar que estamos en el amor de Dios. El apóstol usa el lenguaje de un guardia que vigila un preso. Ahora bien, según Romanos 8, entiendo que no hay nada que nos puede separar de este amor y por lo tanto entiendo que yo mismo soy el mayor peligro. Debemos protegernos del peligro de alejarnos de este amor. Somos como ovejas que tienden a alejarse y descarriarse.<br /><br />Dos versículos más tarde Judas habla de ""aquel que es poderoso para guardaros sin caída"" (24). Nos guardamos pero ¡Dios también nos guarda! Os animo a orar y meditar en lo que podéis hacer hoy para guardaros en el amor de Dios.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16884640</guid><pubDate>Thu, 03 Aug 2023 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16884640/melp_023_judas_21.mp3" length="2974795" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna." (Judas 21).

Judas termina su epístola con el consejo de "conservarse". Literalmente, esta palabra significa que debemos guardar o vigilar nuestra...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna." (Judas 21).<br /><br />Judas termina su epístola con el consejo de "conservarse". Literalmente, esta palabra significa que debemos guardar o vigilar nuestra vida para asegurar que estamos en el amor de Dios. El apóstol usa el lenguaje de un guardia que vigila un preso. Ahora bien, según Romanos 8, entiendo que no hay nada que nos puede separar de este amor y por lo tanto entiendo que yo mismo soy el mayor peligro. Debemos protegernos del peligro de alejarnos de este amor. Somos como ovejas que tienden a alejarse y descarriarse.<br /><br />Dos versículos más tarde Judas habla de ""aquel que es poderoso para guardaros sin caída"" (24). Nos guardamos pero ¡Dios también nos guarda! Os animo a orar y meditar en lo que podéis hacer hoy para guardaros en el amor de Dios.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,judas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/c211f0e70823ddce1b04f03d5ddc0d59.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_266-1_Juan_5_10-11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-266-1-juan-5-10-11--21964516</link><description><![CDATA[«El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree a Dios, le ha hecho mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo. Y éste es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo.» (1 Juan 5:10-11)<br /><br />Si creemos en el Hijo de Dios, tenemos vida eterna. ¿Cómo lo sabemos? Sencillamente, Dios lo ha dicho. Pero no se queda allí. Juan nos dice que Dios ha puesto este testimonio dentro del creyente. Como dice Romanos 8:16, «El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios». El testimonio que Dios nos ha dado es sencillamente éste: que Dios ha puesto vida eterna en nosotros mediante su Hijo. No hemos logrado la vida eterna por medio de nuestros esfuerzos sino que la hemos recibido por medio de lo que Cristo hizo por nosotros. Ahora bien, me encanta la sencillez de las Escrituras. O creemos el testimonio de Dios sobre nuestra salvación o tratamos a Dios como mentiroso. No hay un término medio. Es blanco y negro. Las Escrituras cierran la puerta a la duda. ¿Creemos nosotros el testimonio de Dios? Nos es demasiado fácil caer en la tentación de dudar de Dios, sobre todo cuando se nos olvida de que la salvación es la obra de Dios, no la nuestra propia. <br /><br />Dios nos llama a descansar en Él por fe para dejarle completar la buena obra que Él ha comenzado en nosotros. Podemos confiar completamente en Él ya que Dios jamás miente. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/21964516</guid><pubDate>Wed, 02 Aug 2023 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/21964516/melp_266_1_juan_5_10_11.mp3" length="2977327" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree a Dios, le ha hecho mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo. 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Ahora bien, me encanta la sencillez de las Escrituras. O creemos el testimonio de Dios sobre nuestra salvación o tratamos a Dios como mentiroso. No hay un término medio. Es blanco y negro. Las Escrituras cierran la puerta a la duda. ¿Creemos nosotros el testimonio de Dios? Nos es demasiado fácil caer en la tentación de dudar de Dios, sobre todo cuando se nos olvida de que la salvación es la obra de Dios, no la nuestra propia. <br /><br />Dios nos llama a descansar en Él por fe para dejarle completar la buena obra que Él ha comenzado en nosotros. Podemos confiar completamente en Él ya que Dios jamás miente. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1juan,bell,biblia,david,devocional,seguridad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/44236d3c88b746fc8b9a332252192297.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_006 - 1:13:19 1Juan1_5-6</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-006-1-13-19-1juan1-5-6--16701766</link><description><![CDATA[1a Juan 1:5-6]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16701766</guid><pubDate>Tue, 01 Aug 2023 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16701766/melp_006_1_13_19_1juan1_5_6.mp3" length="2977871" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>1a Juan 1:5-6</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[1a Juan 1:5-6]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/e1c7ad7371559740c881ce52dfaaa439.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_008 - 1:13:19 2Ped3_14</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-008-1-13-19-2ped3-14--16701763</link><description><![CDATA[2a Pedro 3:14]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16701763</guid><pubDate>Tue, 01 Aug 2023 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16701763/melp_008_1_13_19_2ped3_14.mp3" length="2977871" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>2a Pedro 3:14</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[2a Pedro 3:14]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/e1c7ad7371559740c881ce52dfaaa439.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_246 - 1Pedro_2_25</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-246-1pedro-2-25--20804197</link><description><![CDATA[«Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas.» (1 Pedro 2:25)<br /><br />Pedro empieza este versículo con una imagen tomada de Isaías 53:6: «Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.». Habla de nuestra salvación en términos de volver al Pastor de nuestra alma, el que habíamos abandonado cuando seguimos nuestro propio camino. Luego añade que el Pastor es también nuestro obispo. La idea detrás de este título es uno que es responsable de otros, que vela por el bien o los intereses de otros. Obviamente está empleando la terminología que en las iglesias primitivas se solía usar para referir al líder de la congregación, el pastor. Pedro no habla de un pastor sino más bien de Cristo, nuestro verdadero Obispo. Cualquier líder humano debe ser un reflejo del Pastor u Obispo verdadero, Cristo. Es nuestro Pastor y Obispo ideal porque siempre nos guía y dirige mientras vela perfectamente por nuestro bien.<br /><br />Si Cristo nos ha salvado cuando éramos ovejas descarriadas, andemos hoy en comunión con Él, nuestro Pastor y Obispo perfecto. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20804197</guid><pubDate>Mon, 31 Jul 2023 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20804197/melp_246_new.mp3" length="3026581" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas.» (1 Pedro 2:25)

Pedro empieza este versículo con una imagen tomada de Isaías 53:6: «Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas.» (1 Pedro 2:25)<br /><br />Pedro empieza este versículo con una imagen tomada de Isaías 53:6: «Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.». Habla de nuestra salvación en términos de volver al Pastor de nuestra alma, el que habíamos abandonado cuando seguimos nuestro propio camino. Luego añade que el Pastor es también nuestro obispo. La idea detrás de este título es uno que es responsable de otros, que vela por el bien o los intereses de otros. Obviamente está empleando la terminología que en las iglesias primitivas se solía usar para referir al líder de la congregación, el pastor. Pedro no habla de un pastor sino más bien de Cristo, nuestro verdadero Obispo. Cualquier líder humano debe ser un reflejo del Pastor u Obispo verdadero, Cristo. Es nuestro Pastor y Obispo ideal porque siempre nos guía y dirige mientras vela perfectamente por nuestro bien.<br /><br />Si Cristo nos ha salvado cuando éramos ovejas descarriadas, andemos hoy en comunión con Él, nuestro Pastor y Obispo perfecto. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1pedro,bell,biblia,cristo,david,devocional</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_225 - Hebreos_7_18-19</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-225-hebreos-7-18-19--20181331</link><description><![CDATA[«Queda, pues, abrogado el mandamiento anterior a causa de su debilidad e ineficacia (pues nada perfeccionó la ley), y de la introducción de una mejor esperanza, por la cual nos acercamos a Dios.» (Hebreos‬ ‭7:18-19‬)<br /><br />La ley era el centro de la religión judía. La aprendían, interpretaban, e intentaban poner en práctica. Pero según el punto de vista del evangelio, la ley era débil e ineficaz (18). La ley no podía salvar a un pecador porque todos los que somos pecadores no somos capaces de guardar perfectamente la ley. Al final de cuentas, la ley solo servía para condenación. Pero aquí dice que la ley introduce una mejor esperanza. La ley revela a Cristo y es mediante Él que recibimos la esperanza de poder acercarnos a Dios. Es triste pensar que hay millones de personas sometidas a las leyes de las religiones humanas, creyendo que se están acercando a Dios, cuando realmente sus religiones son débiles e ineficaces. Pero nosotros confiamos en Cristo y Él es fuerte y eficaz. Cristo es la mejor esperanza del creyente por la cual nos acercamos a Dios.<br /><br />Dejemos que Cristo hoy siga transformando nuestras vidas por su Espíritu para que sigamos acercándonos a Dios. A la vez, busquemos oportunidades de compartir nuestra mejor esperanza con los que siguen confiando en lo débil e ineficaz. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20181331</guid><pubDate>Wed, 26 Jul 2023 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20181331/melp_225_hebreos_7_18_19.mp3" length="3005193" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Queda, pues, abrogado el mandamiento anterior a causa de su debilidad e ineficacia (pues nada perfeccionó la ley), y de la introducción de una mejor esperanza, por la cual nos acercamos a Dios.» (Hebreos‬ ‭7:18-19‬)

La ley era el centro de la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Queda, pues, abrogado el mandamiento anterior a causa de su debilidad e ineficacia (pues nada perfeccionó la ley), y de la introducción de una mejor esperanza, por la cual nos acercamos a Dios.» (Hebreos‬ ‭7:18-19‬)<br /><br />La ley era el centro de la religión judía. La aprendían, interpretaban, e intentaban poner en práctica. Pero según el punto de vista del evangelio, la ley era débil e ineficaz (18). La ley no podía salvar a un pecador porque todos los que somos pecadores no somos capaces de guardar perfectamente la ley. Al final de cuentas, la ley solo servía para condenación. Pero aquí dice que la ley introduce una mejor esperanza. La ley revela a Cristo y es mediante Él que recibimos la esperanza de poder acercarnos a Dios. Es triste pensar que hay millones de personas sometidas a las leyes de las religiones humanas, creyendo que se están acercando a Dios, cuando realmente sus religiones son débiles e ineficaces. Pero nosotros confiamos en Cristo y Él es fuerte y eficaz. Cristo es la mejor esperanza del creyente por la cual nos acercamos a Dios.<br /><br />Dejemos que Cristo hoy siga transformando nuestras vidas por su Espíritu para que sigamos acercándonos a Dios. A la vez, busquemos oportunidades de compartir nuestra mejor esperanza con los que siguen confiando en lo débil e ineficaz. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,hebreos,religión</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/1fc7c135a73407b857a512a7e4dd0e41.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_621-Proverbios_4_18</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-621-proverbios-4-18--46289355</link><description><![CDATA[«Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, Que va en aumento hasta que el día es perfecto.» (Proverbios 4:18)<br /><br />El sabio aquí emplean la metáfora de la senda para darnos instrucción sobre cómo hemos de vivir nuestra vida. En el contexto nos anima a cuidar nuestro andar, especialmente evitando las malas compañías porque hay un peligro real en andar por los caminos del impío. Debemos reconocer que nuestras compañías nos afectan y podemos llegar a hacer lo que jamás imaginamos como posible. Por eso nos anima a evitar estos caminos, ni entrar, incluso esquivarlos (4:14-15). ¿Es realmente tan serio? El sabio revela que sí, porque «el camino de los impíos es como la oscuridad: no saben en qué tropiezan» (19). Pero en contraste, nos dice que el camino de justicia es como la luz del amanecer. Se ve lo que hay en el camino porque el sol ilumina todos los impedimentos y hasta se puede correr sin tropezar (12). Pero lo mejor de todo es que esa primera luz de la aurora va en aumento hasta que se convierta en el sol del medio día. En otras palabras, conforme vamos creciendo espiritualmente vemos con más y más claridad. La luz de la palabra de Dios es una lámpara para nuestros pies que nos permite correr por las sendas de la vida. Pero cuanto más andamos en estos caminos, más vemos. Pero lo mejor de todo es la promesa de que un día, veremos cara a cara. <br /><br />Sigamos andando en la senda que Dios nos señala, y que su luz siga en aumento hasta el día que el día sea perfecto. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/46289355</guid><pubDate>Sat, 22 Jul 2023 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/46289355/melp_621_proverbios_4_18.mp3" length="2987990" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, Que va en aumento hasta que el día es perfecto.» (Proverbios 4:18)

El sabio aquí emplean la metáfora de la senda para darnos instrucción sobre cómo hemos de vivir nuestra vida. En el contexto...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, Que va en aumento hasta que el día es perfecto.» (Proverbios 4:18)<br /><br />El sabio aquí emplean la metáfora de la senda para darnos instrucción sobre cómo hemos de vivir nuestra vida. En el contexto nos anima a cuidar nuestro andar, especialmente evitando las malas compañías porque hay un peligro real en andar por los caminos del impío. Debemos reconocer que nuestras compañías nos afectan y podemos llegar a hacer lo que jamás imaginamos como posible. Por eso nos anima a evitar estos caminos, ni entrar, incluso esquivarlos (4:14-15). ¿Es realmente tan serio? El sabio revela que sí, porque «el camino de los impíos es como la oscuridad: no saben en qué tropiezan» (19). Pero en contraste, nos dice que el camino de justicia es como la luz del amanecer. Se ve lo que hay en el camino porque el sol ilumina todos los impedimentos y hasta se puede correr sin tropezar (12). Pero lo mejor de todo es que esa primera luz de la aurora va en aumento hasta que se convierta en el sol del medio día. En otras palabras, conforme vamos creciendo espiritualmente vemos con más y más claridad. La luz de la palabra de Dios es una lámpara para nuestros pies que nos permite correr por las sendas de la vida. Pero cuanto más andamos en estos caminos, más vemos. Pero lo mejor de todo es la promesa de que un día, veremos cara a cara. <br /><br />Sigamos andando en la senda que Dios nos señala, y que su luz siga en aumento hasta el día que el día sea perfecto. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,crecimiento,david,devocional,proverbios</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_215 - 2Timoteo_1_12</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-215-2timoteo-1-12--19908400</link><description><![CDATA[«Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día.» (2 Timoteo‬ ‭1:12‬)<br /><br />Pablo escribe estas palabras desde la cárcel. Sabe que su tiempo en esta tierra es corto, pero no lo encontramos aquí deprimido. Más bien está lleno de confianza. Esta es la confianza del apóstol: Dios es poderoso, más que suficiente, para guardar y proteger su depósito. Ese depósito es el alma. Pablo sabía que los hombres podrían matar su cuerpo, pero nadie podría quitar lo que guardaba Dios. No hay ladrón suficientemente sutil como para robar a Dios, y no hay situación suficientemente difícil como para apartar a Dios de nuestro lado. Pablo confiaba completamente en Dios y nosotros también podemos tener esa misma confianza, si como Pablo, hemos puesto nuestra fe en la obra de Cristo. Pero esto no significa que no tengamos responsabilidad. En el v. 14 Pablo manda a Timoteo que él mismo guarde el depósito. La clave es la frase «por el Espíritu Santo que mora en nosotros.» Dios nos está guardando por el Espíritu Santo y nosotros también tenemos que confiar y obedecer al mismo Espíritu. Debemos andar cerca de Dios en todo momento, buscando comunión con Él por la Palabra. <br /><br />Así nosotros también estaremos plenamente convencidos del poder de Dios para guardar nuestro depósito. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19908400</guid><pubDate>Fri, 21 Jul 2023 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19908400/melp_215_2timoteo_1_12.mp3" length="2995187" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día.» (2 Timoteo‬ ‭1:12‬)

Pablo escribe estas palabras desde la cárcel. Sabe que su tiempo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día.» (2 Timoteo‬ ‭1:12‬)<br /><br />Pablo escribe estas palabras desde la cárcel. Sabe que su tiempo en esta tierra es corto, pero no lo encontramos aquí deprimido. Más bien está lleno de confianza. Esta es la confianza del apóstol: Dios es poderoso, más que suficiente, para guardar y proteger su depósito. Ese depósito es el alma. Pablo sabía que los hombres podrían matar su cuerpo, pero nadie podría quitar lo que guardaba Dios. No hay ladrón suficientemente sutil como para robar a Dios, y no hay situación suficientemente difícil como para apartar a Dios de nuestro lado. Pablo confiaba completamente en Dios y nosotros también podemos tener esa misma confianza, si como Pablo, hemos puesto nuestra fe en la obra de Cristo. Pero esto no significa que no tengamos responsabilidad. En el v. 14 Pablo manda a Timoteo que él mismo guarde el depósito. La clave es la frase «por el Espíritu Santo que mora en nosotros.» Dios nos está guardando por el Espíritu Santo y nosotros también tenemos que confiar y obedecer al mismo Espíritu. Debemos andar cerca de Dios en todo momento, buscando comunión con Él por la Palabra. <br /><br />Así nosotros también estaremos plenamente convencidos del poder de Dios para guardar nuestro depósito. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2timoteo,bell,biblia,confianza,david,devocional</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b405153359e0d2ea0877b1d60f80e0c7.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_450-2Tesalonicenses_1_12</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-450-2tesalonicenses-1-12--41885637</link><description><![CDATA[«para que el nombre de nuestro Señor Jesucristo sea glorificado en vosotros, y vosotros en él, por la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.» (2 Tesalonicenses 1:12)<br /><br />El propósito del seguidor de Cristo es lo que expresa Pablo en esta oración: que el nombre del Señor sea glorificado en nosotros. Así lo expresaba Cristo también en su sermón del monte: “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” (Mateo 5:16). Pero Pablo continúa el pensamiento. No sólo deben glorificar nuestras vidas al nombre del Señor sino que también el nombre de Cristo glorifica nuestras vidas. Entiendo que el nombre de Cristo glorifica mi vida porque me aporta un propósito más allá de solamente sobrevivir en esta tierra. El ser humano siempre busca un propósito más grande para su vida. Quiere que su vida cuente por algo. Cuando conocemos a Cristo nos damos cuenta de que Cristo es ese propósito. Nuestras vidas pueden servir un propósito más allá de nosotros mismos cuando elevan y exaltan el nombre de nuestro Salvador. Esa es nuestra gloriosa misión en este mundo. Un día estaremos en la presencia de Cristo en el cielo y glorificaremos al Señor para siempre, pero ya no habrá oportunidad para glorificarle ante pecadores porque todos estarán ya juzgados ya. <br /><br />Así que aprovechemos nuestras oportunidades hoy para glorificar el nombre de nuestro Señor por medio de la gracia de nuestro Dios y de nuestro Señor Jesucristo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41885637</guid><pubDate>Wed, 19 Jul 2023 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41885637/melp_450_2tesalonicenses_1_12.mp3" length="2998816" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«para que el nombre de nuestro Señor Jesucristo sea glorificado en vosotros, y vosotros en él, por la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.» (2 Tesalonicenses 1:12)

El propósito del seguidor de Cristo es lo que expresa Pablo en esta oración:...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«para que el nombre de nuestro Señor Jesucristo sea glorificado en vosotros, y vosotros en él, por la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.» (2 Tesalonicenses 1:12)<br /><br />El propósito del seguidor de Cristo es lo que expresa Pablo en esta oración: que el nombre del Señor sea glorificado en nosotros. Así lo expresaba Cristo también en su sermón del monte: “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” (Mateo 5:16). Pero Pablo continúa el pensamiento. No sólo deben glorificar nuestras vidas al nombre del Señor sino que también el nombre de Cristo glorifica nuestras vidas. Entiendo que el nombre de Cristo glorifica mi vida porque me aporta un propósito más allá de solamente sobrevivir en esta tierra. El ser humano siempre busca un propósito más grande para su vida. Quiere que su vida cuente por algo. Cuando conocemos a Cristo nos damos cuenta de que Cristo es ese propósito. Nuestras vidas pueden servir un propósito más allá de nosotros mismos cuando elevan y exaltan el nombre de nuestro Salvador. Esa es nuestra gloriosa misión en este mundo. Un día estaremos en la presencia de Cristo en el cielo y glorificaremos al Señor para siempre, pero ya no habrá oportunidad para glorificarle ante pecadores porque todos estarán ya juzgados ya. <br /><br />Así que aprovechemos nuestras oportunidades hoy para glorificar el nombre de nuestro Señor por medio de la gracia de nuestro Dios y de nuestro Señor Jesucristo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2tesalonicenses,bell,biblia,david,devocional,gloria,propósito</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bf30d8cfcee1ff493041b28b93bce418.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_561-Colosenses_1_10</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-561-colosenses-1-10--45101059</link><description><![CDATA[«para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios;» (Colosenses 1:10)<br /><br />Cuando el apóstol Pablo busca describir la voluntad de Dios para el creyente, la frase que usa es que andemos como es digno de Dios. Es una frase poética que nos recuerda a Enoc, aquel hombre piadoso de Genesis que anduvo con Dios. Pero ¿qué quiere decir exactamente el apostol con esta frase “andar como es digno”? Pablo sigue este pensamiento con tres frases que nos ayudan a identificar las caractersíticas de una vida que es digna de Dios. La primera es “agradándole en todo”. Lo natural para nosotros es ocupar nuestro tiempo en lo que nos agrada, pero el creyente que busca cumplir la voluntad de Dios intenta que su vida agrade a Dios en primer lugar. La segunda frase identifica la vida digna de Dios como la que lleva fruto en toda buena obra. Si estamos andando como es digno de Dios, se notará en el fruto espiritual que abunda hacia los demás en nuestra vida. Y finalmente, la tercera frase señala el crecimiento en el conocimiento de Dios como una característica de la vida digna de Dios. Si nuestro andar es conforme a la voluntad de Dios, debemos estar creciendo en nuestra relación con Él. Cualquier actividad que no agrada a Dios, que no es compatible con el fruto espiritual que el Espíritu Santo quiere producir en nosotros o que no nos ayuda a conocer a Dios mejor, no forma parte de la voluntad de Dios para nuestra vida. <br /><br />Busquemos hoy agradar a Dios, abundar en el fruto espiritual y crecer en nuestra relación con Dios. Así podemos estar seguros que estamos andando como es digno de nuestro Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45101059</guid><pubDate>Mon, 17 Jul 2023 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45101059/melp_561_colosenses_1_10.mp3" length="2986729" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios;» (Colosenses 1:10)

Cuando el apóstol Pablo busca describir la voluntad de Dios para el creyente, la frase que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios;» (Colosenses 1:10)<br /><br />Cuando el apóstol Pablo busca describir la voluntad de Dios para el creyente, la frase que usa es que andemos como es digno de Dios. Es una frase poética que nos recuerda a Enoc, aquel hombre piadoso de Genesis que anduvo con Dios. Pero ¿qué quiere decir exactamente el apostol con esta frase “andar como es digno”? Pablo sigue este pensamiento con tres frases que nos ayudan a identificar las caractersíticas de una vida que es digna de Dios. La primera es “agradándole en todo”. Lo natural para nosotros es ocupar nuestro tiempo en lo que nos agrada, pero el creyente que busca cumplir la voluntad de Dios intenta que su vida agrade a Dios en primer lugar. La segunda frase identifica la vida digna de Dios como la que lleva fruto en toda buena obra. Si estamos andando como es digno de Dios, se notará en el fruto espiritual que abunda hacia los demás en nuestra vida. Y finalmente, la tercera frase señala el crecimiento en el conocimiento de Dios como una característica de la vida digna de Dios. Si nuestro andar es conforme a la voluntad de Dios, debemos estar creciendo en nuestra relación con Él. Cualquier actividad que no agrada a Dios, que no es compatible con el fruto espiritual que el Espíritu Santo quiere producir en nosotros o que no nos ayuda a conocer a Dios mejor, no forma parte de la voluntad de Dios para nuestra vida. <br /><br />Busquemos hoy agradar a Dios, abundar en el fruto espiritual y crecer en nuestra relación con Dios. Así podemos estar seguros que estamos andando como es digno de nuestro Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,colosenses,david,devocional,voluntad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_553-Filipenses_1_20</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-553-filipenses-1-20--44896961</link><description><![CDATA[«conforme a mi anhelo y esperanza de que en nada seré avergonzado; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora también será magnificado Cristo en mi cuerpo, o por vida o por muerte.» (Filipenses 1:20)<br /><br />El apóstol Pablo escribe estas palabras desde la carcel sin ninguna garantía de volver a gozar de la libertad que le prometía su ciudadanía romana. No obstante, habla de su anhelo y esperanza. Sorprendentemente, ese gran anhelo y esperanza no era su libertad ni tampoco volver a ver a los suyos, aunque claro está que eso deseaba hacer. Más bien lo que describe aquí como su gran anhelo y esperanza era que Cristo fuese glorificado en su vida terrenal. La forma en que expresa la idea es muy interesante; quiere que Cristo sea magnificado. En todo lo que hacia, Pablo quería que otros vieran algo de la grandeza de Cristo. Ahora bien, Pablo veía dos maneras en que Cristo podría ser magnificado: o por su vida o por su muerte. Sinceramente en este versículo no vemos una preferencia de parte de Pablo. Su único deseo era lograr la meta de exaltar a Cristo. No es fácil vivir de esta manera. Solemos tener tantas metas y propósitos que nos llevan a aferrarnos a nuestras vidas. Pero si con el apóstol tenemos como nuestra mayor meta magnificar a Cristo, estaremos en la posición de vivir y gozar de cada momento y de cada situación en que nos encontramos. Y lo mejor de todo es que si vivimos así, nada, ni la muerte, puede frustrar el propósito de nuestra vida.<br /><br />Pongamos como meta hoy que Cristo sea magnificado en todo lo que hacemos. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44896961</guid><pubDate>Fri, 14 Jul 2023 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44896961/melp_553_filipenses_1_20_nuevo.mp3" length="2986729" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«conforme a mi anhelo y esperanza de que en nada seré avergonzado; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora también será magnificado Cristo en mi cuerpo, o por vida o por muerte.» (Filipenses 1:20)

El apóstol Pablo escribe estas palabras...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«conforme a mi anhelo y esperanza de que en nada seré avergonzado; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora también será magnificado Cristo en mi cuerpo, o por vida o por muerte.» (Filipenses 1:20)<br /><br />El apóstol Pablo escribe estas palabras desde la carcel sin ninguna garantía de volver a gozar de la libertad que le prometía su ciudadanía romana. No obstante, habla de su anhelo y esperanza. Sorprendentemente, ese gran anhelo y esperanza no era su libertad ni tampoco volver a ver a los suyos, aunque claro está que eso deseaba hacer. Más bien lo que describe aquí como su gran anhelo y esperanza era que Cristo fuese glorificado en su vida terrenal. La forma en que expresa la idea es muy interesante; quiere que Cristo sea magnificado. En todo lo que hacia, Pablo quería que otros vieran algo de la grandeza de Cristo. Ahora bien, Pablo veía dos maneras en que Cristo podría ser magnificado: o por su vida o por su muerte. Sinceramente en este versículo no vemos una preferencia de parte de Pablo. Su único deseo era lograr la meta de exaltar a Cristo. No es fácil vivir de esta manera. Solemos tener tantas metas y propósitos que nos llevan a aferrarnos a nuestras vidas. Pero si con el apóstol tenemos como nuestra mayor meta magnificar a Cristo, estaremos en la posición de vivir y gozar de cada momento y de cada situación en que nos encontramos. Y lo mejor de todo es que si vivimos así, nada, ni la muerte, puede frustrar el propósito de nuestra vida.<br /><br />Pongamos como meta hoy que Cristo sea magnificado en todo lo que hacemos. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,filipenses,glorificar,propósito</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_555-Efesios_4_22</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-555-efesios-4-22--44935410</link><description><![CDATA[«En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,» (Efesios 4:22)<br /><br />Aquí describe Pablo la vida de la cual nos ha rescatado Dios por medio de la redención de Cristo. La describe como “el viejo hombre”. Si la salvación es un nuevo nacimiento, entonces nuestra vida antes de nacer era vieja. Pablo dice que ese viejo hombre estaba viciado, adicto, corrompido según los deseos de la carne. La imagen es la de un toxicómano que está controlado por la droga. Pero Pablo añade una palabra más para describir esos deseos que controlaban al viejo hombre: engañosos. Nuestros deseos carnales son vanidad. Siempre ocurre lo mismo: imaginamos que todo aquello que desea hacer nuestra carne puede llenarnos y satisfacer el deseo más profundo de nuestra alma. Pero la experiencia nos dice que cuando nos entregamos a los deseos pecaminosos, nos encontramos más vacíos y miserables que antes. En este sentido, los deseos de la carne son engañosos porque nos hacen promesas que no pueden cumplir. Pero por la gracia de Dios, podemos despojarnos del viejo hombre. No se hace con esfuerzos o disciplina sino siendo renovados por el Espíritu Santo y revestidos de la verdadera justicia y santidad.<br /><br />Hoy experimentaremos la tentación de volver a vivir como el viejo hombre, siguiendo el vicio de los deseos engañosos, pero por la gracia de Dios podemos resistir la tentación y gozar de la libertad en Cristo para servir a nuestro Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44935410</guid><pubDate>Thu, 13 Jul 2023 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44935410/melp_555_efesios_4_22.mp3" length="2986726" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,» (Efesios 4:22)

Aquí describe Pablo la vida de la cual nos ha rescatado Dios por medio de la redención de Cristo. La describe como...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,» (Efesios 4:22)<br /><br />Aquí describe Pablo la vida de la cual nos ha rescatado Dios por medio de la redención de Cristo. La describe como “el viejo hombre”. Si la salvación es un nuevo nacimiento, entonces nuestra vida antes de nacer era vieja. Pablo dice que ese viejo hombre estaba viciado, adicto, corrompido según los deseos de la carne. La imagen es la de un toxicómano que está controlado por la droga. Pero Pablo añade una palabra más para describir esos deseos que controlaban al viejo hombre: engañosos. Nuestros deseos carnales son vanidad. Siempre ocurre lo mismo: imaginamos que todo aquello que desea hacer nuestra carne puede llenarnos y satisfacer el deseo más profundo de nuestra alma. Pero la experiencia nos dice que cuando nos entregamos a los deseos pecaminosos, nos encontramos más vacíos y miserables que antes. En este sentido, los deseos de la carne son engañosos porque nos hacen promesas que no pueden cumplir. Pero por la gracia de Dios, podemos despojarnos del viejo hombre. No se hace con esfuerzos o disciplina sino siendo renovados por el Espíritu Santo y revestidos de la verdadera justicia y santidad.<br /><br />Hoy experimentaremos la tentación de volver a vivir como el viejo hombre, siguiendo el vicio de los deseos engañosos, pero por la gracia de Dios podemos resistir la tentación y gozar de la libertad en Cristo para servir a nuestro Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,deseos,devocional,efesios,engañosos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_455-2Corintios_1_21</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-455-2corintios-1-21--42005535</link><description><![CDATA[«Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios,» (2 Corintios 1:21)<br /><br />En este versículo el apóstol Pablo comenta dos cosas que hace Dios en la vida del creyente en el momento de la salvación. En primer lugar, Dios confirma o estabiliza al creyente en Cristo. Antes de creer, éramos enemigos de Dios, apartados y perdidos en nuestros pecados, pero Dios nos ha plantado y nos ha fundamentado en Cristo. Ha afirmado nuestros pies para que podamos estar en su presencia por los méritos de Cristo. En segundo lugar, Pablo habla de nuestra unción en Cristo. Lo interesante de esta palabra es que proviene de la misma raíz de donde viene el título Cristo. Está vinculado al concepto de Mesías en el Antiguo Testamento dónde vemos que Dios apartaba para su servicio a profetas, sacerdotes y reyes mediante la unción de aceite. Cristo es el gran Mesías, el prometido Profeta, Sacerdote y Rey. Pero en Él, Dios nos ha escogido, separado o dedicado para un uso sagrado. ¡Somos nosotros sus ungidos! He escuchado a personas usar ese lenguaje para hablar de los pastores (y por cierto, es importante enfatizar que la Biblia jamás habla de un pastor como el ungido de Dios) pero aquí veo que cada creyente en Cristo ha sido escogido para servir a Dios. Dios nos ha confirmado precisamente porque nos ha escogido para usarnos. <br /><br />Usemos los talentos y las oportunidades que Dios nos da hoy para que otros sepan quién es nuestro Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/42005535</guid><pubDate>Thu, 06 Jul 2023 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/42005535/melp_455_2corintios_1_21.mp3" length="2998811" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios,» (2 Corintios 1:21)

En este versículo el apóstol Pablo comenta dos cosas que hace Dios en la vida del creyente en el momento de la salvación. En primer lugar, Dios confirma o...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios,» (2 Corintios 1:21)<br /><br />En este versículo el apóstol Pablo comenta dos cosas que hace Dios en la vida del creyente en el momento de la salvación. En primer lugar, Dios confirma o estabiliza al creyente en Cristo. Antes de creer, éramos enemigos de Dios, apartados y perdidos en nuestros pecados, pero Dios nos ha plantado y nos ha fundamentado en Cristo. Ha afirmado nuestros pies para que podamos estar en su presencia por los méritos de Cristo. En segundo lugar, Pablo habla de nuestra unción en Cristo. Lo interesante de esta palabra es que proviene de la misma raíz de donde viene el título Cristo. Está vinculado al concepto de Mesías en el Antiguo Testamento dónde vemos que Dios apartaba para su servicio a profetas, sacerdotes y reyes mediante la unción de aceite. Cristo es el gran Mesías, el prometido Profeta, Sacerdote y Rey. Pero en Él, Dios nos ha escogido, separado o dedicado para un uso sagrado. ¡Somos nosotros sus ungidos! He escuchado a personas usar ese lenguaje para hablar de los pastores (y por cierto, es importante enfatizar que la Biblia jamás habla de un pastor como el ungido de Dios) pero aquí veo que cada creyente en Cristo ha sido escogido para servir a Dios. Dios nos ha confirmado precisamente porque nos ha escogido para usarnos. <br /><br />Usemos los talentos y las oportunidades que Dios nos da hoy para que otros sepan quién es nuestro Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2corintios,bell,biblia,david,devocional,servicio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bf30d8cfcee1ff493041b28b93bce418.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_108-Romanos_8_14</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-108-romanos-8-14--18180734</link><description><![CDATA["Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios." (Romanos 8:14)<br /><br />Es muy fácil decir que uno es un hijo de Dios, pero ¿cómo se puede saber que realmente es verdad? Según Romanos 8, la prueba de ser un hijo de Dios es tener el Espíritu Santo de Dios. Una persona puede profesar ser religioso, ir a una iglesia, vivir de una manera moral, pero nada de eso le convierte en un hijo de Dios. Más bien, cuando una persona se arrepiente de sus pecados y pone toda su confianza en lo que hizo Jesús por él en la cruz, recibe el regalo del Espíritu de Dios para morar en su corazón. ¿Y cómo se sabe si uno tiene el Espíritu? Pues, se nota en la manera en que toma decisiones en su via. En vez de vivir guiado por sus pasiones o por el sistema del mundo que le rodea, como era natural antes del nuevo nacimiento, un verdadero hijo de Dios es guiado por el Espíritu. En vez de tropezar en cada tentación que encontramos por el camino, el Espíritu nos enseña a resistir y vencer las tentaciones. Lo que debe destacar de la vida de un verdadero hijo de Dios es una creciente semejanza a la manera en que vivía Jesucristo, el Hijo de Dios.<br /><br />Nuestra meta hoy ha de ser que el Espíritu guíe nuestras vidas y nuestras decisiones demostrando de verdad de que somos hijos de Dios.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18180734</guid><pubDate>Tue, 27 Jun 2023 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18180734/melp_108_romanos_8_14.mp3" length="2973203" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios." (Romanos 8:14)

Es muy fácil decir que uno es un hijo de Dios, pero ¿cómo se puede saber que realmente es verdad? Según Romanos 8, la prueba de ser un hijo de Dios es...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios." (Romanos 8:14)<br /><br />Es muy fácil decir que uno es un hijo de Dios, pero ¿cómo se puede saber que realmente es verdad? Según Romanos 8, la prueba de ser un hijo de Dios es tener el Espíritu Santo de Dios. Una persona puede profesar ser religioso, ir a una iglesia, vivir de una manera moral, pero nada de eso le convierte en un hijo de Dios. Más bien, cuando una persona se arrepiente de sus pecados y pone toda su confianza en lo que hizo Jesús por él en la cruz, recibe el regalo del Espíritu de Dios para morar en su corazón. ¿Y cómo se sabe si uno tiene el Espíritu? Pues, se nota en la manera en que toma decisiones en su via. En vez de vivir guiado por sus pasiones o por el sistema del mundo que le rodea, como era natural antes del nuevo nacimiento, un verdadero hijo de Dios es guiado por el Espíritu. En vez de tropezar en cada tentación que encontramos por el camino, el Espíritu nos enseña a resistir y vencer las tentaciones. Lo que debe destacar de la vida de un verdadero hijo de Dios es una creciente semejanza a la manera en que vivía Jesucristo, el Hijo de Dios.<br /><br />Nuestra meta hoy ha de ser que el Espíritu guíe nuestras vidas y nuestras decisiones demostrando de verdad de que somos hijos de Dios.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,espíritu,romanos,santidad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/9de63c88b04924e6135468a672e7e302.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_457-Romanos_4_17</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-457-romanos-4-17--42042766</link><description><![CDATA[«(como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes) delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen.» (Romanos 4:17)<br /><br />Dios prometió que Abraham iba a ser el padre de una gran nación y Abraham creyó esta promesa. Pero lo que me llama la atención de este versículo es la descripción de Dios. Primeramente dice que Dios da vida a los muertos. Abraham se consideraba a sí mismo muerto, en el sentido de que él y su esposa ya eran demasiado mayores para tener hijos. Pero Dios dio vida al patriarca, y tuvieron al hijo de la promesa, el linaje del Mesías. Pero la segunda descripción es aún más interesante. Dios "llama las cosas que no son, como si fuesen". ¿Cómo puedes nombrar una cosa que no existe? Eso no es sencillamente la imaginación o la fantasía. La idea del versículo es que Dios puede nombrar las cosas y lo nombrado cobra existencia. (Nuestra traducción "como si fuesen" realmente no deja claro este aspecto del versículo). Esa es la historia de la creación: Dios dijo, "Sea la luz", así nombrando lo que hasta ese momento no había existido, y de repente, existía. Llamamos esta creación "ex-nihilo", creación de la nada. Pero en este contexto, Dios está hablando del hijo de Abraham, un hijo que todavía no existía, pero fiel al la presciencia y la promesa de Dios, luego existió. ¿Creemos y confiamos en la capacidad de nuestro Dios de hacer más allá de lo que nosotros vemos e imaginamos? <br /><br />Dios todavía puede crear realidad de la nada, incluso en los momentos que imaginamos que todo está perdido si como Abraham estamos dispuestos a creer sus promesas y seguirle de todo corazón. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/42042766</guid><pubDate>Mon, 26 Jun 2023 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/42042766/melp_457_romanos_4_17.mp3" length="2998807" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«(como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes) delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen.» (Romanos 4:17)

Dios prometió que Abraham iba a ser el padre de una gran nación...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«(como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes) delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen.» (Romanos 4:17)<br /><br />Dios prometió que Abraham iba a ser el padre de una gran nación y Abraham creyó esta promesa. Pero lo que me llama la atención de este versículo es la descripción de Dios. Primeramente dice que Dios da vida a los muertos. Abraham se consideraba a sí mismo muerto, en el sentido de que él y su esposa ya eran demasiado mayores para tener hijos. Pero Dios dio vida al patriarca, y tuvieron al hijo de la promesa, el linaje del Mesías. Pero la segunda descripción es aún más interesante. Dios "llama las cosas que no son, como si fuesen". ¿Cómo puedes nombrar una cosa que no existe? Eso no es sencillamente la imaginación o la fantasía. La idea del versículo es que Dios puede nombrar las cosas y lo nombrado cobra existencia. (Nuestra traducción "como si fuesen" realmente no deja claro este aspecto del versículo). Esa es la historia de la creación: Dios dijo, "Sea la luz", así nombrando lo que hasta ese momento no había existido, y de repente, existía. Llamamos esta creación "ex-nihilo", creación de la nada. Pero en este contexto, Dios está hablando del hijo de Abraham, un hijo que todavía no existía, pero fiel al la presciencia y la promesa de Dios, luego existió. ¿Creemos y confiamos en la capacidad de nuestro Dios de hacer más allá de lo que nosotros vemos e imaginamos? <br /><br />Dios todavía puede crear realidad de la nada, incluso en los momentos que imaginamos que todo está perdido si como Abraham estamos dispuestos a creer sus promesas y seguirle de todo corazón. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,creación,david,devocional,fe,romanos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bf30d8cfcee1ff493041b28b93bce418.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_098-Romanos_1-22</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-098-romanos-1-22--18105853</link><description><![CDATA["Profesando ser sabios, se hicieron necios" (Romanos 1:22).<br /><br />No puedo pensar en una descripción más apropiada para la humanidad que ésta que aparece en la Epístola de Pablo a los Romanos. Seguimos amasando conocimientos y tecnología, pero no estamos evolucionando para mejor en lo moral. Pablo aquí señala el problema: el hombre ha rechazado el conocimiento de Dios. No quiere reconocer el poder y la deidad del Creador que la naturaleza le anuncia. Prefiere reemplazar a Dios con algo inferior. En los tiempos de Pablo solía ser un ídolo en forma de ""hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles"" (23). En nuestros días ya no es un ídolo sino directamente la ciencia moderna nos dice que somos nosotros. No hay Dios. Estamos solos en este universo. Y así empieza el ""entenebrecimiento"" de la mente humana y el resultado <br />final es la profesión de sabiduría en la condición de necedad.<br /><br />Como cristianos hemos de tener cuidado que no caigamos en una tentación similar. Profesando conocer a Dios a veces también podemos reemplazarlo o ignorarlo con nuestras propias ideas. Es fundamental que mantengamos una relación real con Dios en que seguimos conociéndolo todos los días, sometiéndonos a Él y buscando su voluntad. El que piensa estar firme (sabio) mire que no caiga (necio).]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18105853</guid><pubDate>Thu, 22 Jun 2023 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18105853/melp_098_romanos_1_22.mp3" length="2973645" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Profesando ser sabios, se hicieron necios" (Romanos 1:22).

No puedo pensar en una descripción más apropiada para la humanidad que ésta que aparece en la Epístola de Pablo a los Romanos. Seguimos amasando conocimientos y tecnología, pero no estamos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Profesando ser sabios, se hicieron necios" (Romanos 1:22).<br /><br />No puedo pensar en una descripción más apropiada para la humanidad que ésta que aparece en la Epístola de Pablo a los Romanos. Seguimos amasando conocimientos y tecnología, pero no estamos evolucionando para mejor en lo moral. Pablo aquí señala el problema: el hombre ha rechazado el conocimiento de Dios. No quiere reconocer el poder y la deidad del Creador que la naturaleza le anuncia. Prefiere reemplazar a Dios con algo inferior. En los tiempos de Pablo solía ser un ídolo en forma de ""hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles"" (23). En nuestros días ya no es un ídolo sino directamente la ciencia moderna nos dice que somos nosotros. No hay Dios. Estamos solos en este universo. Y así empieza el ""entenebrecimiento"" de la mente humana y el resultado <br />final es la profesión de sabiduría en la condición de necedad.<br /><br />Como cristianos hemos de tener cuidado que no caigamos en una tentación similar. Profesando conocer a Dios a veces también podemos reemplazarlo o ignorarlo con nuestras propias ideas. Es fundamental que mantengamos una relación real con Dios en que seguimos conociéndolo todos los días, sometiéndonos a Él y buscando su voluntad. El que piensa estar firme (sabio) mire que no caiga (necio).]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,romanos,sabiduría</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/1674bc1a1c40023da47f57133a07ff74.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_088-Hechos_23_16</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-088-hechos-23-16--17930050</link><description><![CDATA["Mas el hijo de la hermana de Pablo, oyendo hablar de la celada, fue y entró en la fortaleza, y dio aviso a Pablo." (Hechos 23:16)<br /><br />Pablo estaba en la cárcel cuando un grupo de los judíos tramó un plan para matarlo. Habrían tenido éxito en acabar con la vida del apóstol si no hubiera sido por un joven que por ""casualidad"" escuchó sus maquinaciones y vino a informar a Pablo de lo que había escuchado. Aquel joven fue el hijo de la hermana de Pablo, y en la providencia de Dios, estuvo en el sitio correcto y en el momento correcto para salvar la vida de su tío. En otras palabras, Dios usó al sobrino de Pablo para revelar ese complot a las autoridades y así salvar a Pablo. En contraste, cuando Pedro estaba en la cárcel, Dios había usado a un ángel para liberarle. Y justo antes de la liberación de Pedro de la cárcel, Jacobo sufrió excarcelación, pero Dios decidió no liberarlo y Herodes lo mató. Es curioso comparar estos tres casos. <br /><br />Por algún motivo, solemos pensar que Dios va a volver a hacer lo que ha ha hecho en el pasado, pero rara vez obra Dios de la misma manera. Desde nuestro punto de vista, solemos decir que la obra de Dios es impredecible. Pero Dios siempre obra para su gloria y para nuestro bien final. De eso podemos estar seguros. Sigamos confiando en Dios aunque no sepamos CÓMO obrará y démosle gloria en fe por lo que ya está haciendo. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17930050</guid><pubDate>Wed, 21 Jun 2023 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17930050/melp_088_hechos_23_16.mp3" length="2974680" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Mas el hijo de la hermana de Pablo, oyendo hablar de la celada, fue y entró en la fortaleza, y dio aviso a Pablo." (Hechos 23:16)

Pablo estaba en la cárcel cuando un grupo de los judíos tramó un plan para matarlo. Habrían tenido éxito en acabar con...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Mas el hijo de la hermana de Pablo, oyendo hablar de la celada, fue y entró en la fortaleza, y dio aviso a Pablo." (Hechos 23:16)<br /><br />Pablo estaba en la cárcel cuando un grupo de los judíos tramó un plan para matarlo. Habrían tenido éxito en acabar con la vida del apóstol si no hubiera sido por un joven que por ""casualidad"" escuchó sus maquinaciones y vino a informar a Pablo de lo que había escuchado. Aquel joven fue el hijo de la hermana de Pablo, y en la providencia de Dios, estuvo en el sitio correcto y en el momento correcto para salvar la vida de su tío. En otras palabras, Dios usó al sobrino de Pablo para revelar ese complot a las autoridades y así salvar a Pablo. En contraste, cuando Pedro estaba en la cárcel, Dios había usado a un ángel para liberarle. Y justo antes de la liberación de Pedro de la cárcel, Jacobo sufrió excarcelación, pero Dios decidió no liberarlo y Herodes lo mató. Es curioso comparar estos tres casos. <br /><br />Por algún motivo, solemos pensar que Dios va a volver a hacer lo que ha ha hecho en el pasado, pero rara vez obra Dios de la misma manera. Desde nuestro punto de vista, solemos decir que la obra de Dios es impredecible. Pero Dios siempre obra para su gloria y para nuestro bien final. De eso podemos estar seguros. Sigamos confiando en Dios aunque no sepamos CÓMO obrará y démosle gloria en fe por lo que ya está haciendo. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,hechos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/f000d02e215ebb52fecf1c8d38632d69.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_481-Hechos_15_31</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-481-hechos-15-31--43015697</link><description><![CDATA[«habiendo leído la cual, se regocijaron por la consolación.» (Hechos 15:31)<br /><br />Los cristianos en la iglesia de Jerusalén escribieron una carta a los gentiles recién convertidos para aclarar el tema de la relación entre la ley y la fe. El mensaje de la carta es simple: la salvación depende exclusivamente de la fe. Dios es el que nos salva y ninguno de nosotros podemos merecer la salvación por medio de nuestra moralidad o nuestra obediencia a la ley. Cuando llegó la carta y se leyó a la congregación, los cristianos gentiles reaccionaron con gran regocijo y consolación. Saber que la obra de Cristo es suficiente para salvar a cualquier pecador y que la salvacón no depende de nuestros esfuerzos debe siempre producir consuelo y gozo en nosotros. Sinceramente si nuestra salvación dependiera también de nosotros, aunque fuese sólo la más mínima parte, jamás podríamos tener la seguridad que vemos en el Nuevo Testamento. Si la salvación dependiera de nuestra obediencia a la ley, el apóstol Pablo jamás podría haber afirmado que no le quedaba ninguna condenación (Romanos 8:1). Pero esta confianza increíble es nuestra porque la salvación depende exclusivamente de Dios. Cómo afirmó el profeta Jonás: la salvación es de Jehová (Jonás 2:9). Este consuelo debe llenarnos de gozo, otra característica fundamental del creyente. ¿Estamos viviendo en este consuelo y por lo tanto tenemos este gozo? <br /><br />Tomemos tiempo hoy para meditar en la obra perfecta de nuestro Salvador y dejemos que nos vuelva a llenar de consuelo y de gozo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43015697</guid><pubDate>Fri, 16 Jun 2023 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43015697/melp_481_hechos_15_31.mp3" length="2982134" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«habiendo leído la cual, se regocijaron por la consolación.» (Hechos 15:31)

Los cristianos en la iglesia de Jerusalén escribieron una carta a los gentiles recién convertidos para aclarar el tema de la relación entre la ley y la fe. El mensaje de la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«habiendo leído la cual, se regocijaron por la consolación.» (Hechos 15:31)<br /><br />Los cristianos en la iglesia de Jerusalén escribieron una carta a los gentiles recién convertidos para aclarar el tema de la relación entre la ley y la fe. El mensaje de la carta es simple: la salvación depende exclusivamente de la fe. Dios es el que nos salva y ninguno de nosotros podemos merecer la salvación por medio de nuestra moralidad o nuestra obediencia a la ley. Cuando llegó la carta y se leyó a la congregación, los cristianos gentiles reaccionaron con gran regocijo y consolación. Saber que la obra de Cristo es suficiente para salvar a cualquier pecador y que la salvacón no depende de nuestros esfuerzos debe siempre producir consuelo y gozo en nosotros. Sinceramente si nuestra salvación dependiera también de nosotros, aunque fuese sólo la más mínima parte, jamás podríamos tener la seguridad que vemos en el Nuevo Testamento. Si la salvación dependiera de nuestra obediencia a la ley, el apóstol Pablo jamás podría haber afirmado que no le quedaba ninguna condenación (Romanos 8:1). Pero esta confianza increíble es nuestra porque la salvación depende exclusivamente de Dios. Cómo afirmó el profeta Jonás: la salvación es de Jehová (Jonás 2:9). Este consuelo debe llenarnos de gozo, otra característica fundamental del creyente. ¿Estamos viviendo en este consuelo y por lo tanto tenemos este gozo? <br /><br />Tomemos tiempo hoy para meditar en la obra perfecta de nuestro Salvador y dejemos que nos vuelva a llenar de consuelo y de gozo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,consuelo,david,devocional,gozo,hechos,salvación,seguridad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/17171e058b5e54fc689da0441559379f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_069-Hechos_11_18</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-069-hechos-11-18--17573475</link><description><![CDATA["Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron a Dios, diciendo: ¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida!" (Hechos 11:18)<br /><br />En el libro de los Hechos, lemos de cuando llegó el evangelio a los gentiles. Dios derramó su Espíritu sobre ellos igual que había hecho con los judíos en el día de Pentecostés. El resultado fue una grata sorpresa de parte de los cristianos judíos. Hay una inocencia muy bonita detrás de estas palabras. Un gran descubrimiento que jamás habían imaginado: Dios había regalado el arrepentimiento y la fe a los no judíos también. Hasta entonces habían imaginado que la salvación era más pequeña, algo sólo para ellos. Pero van descubriendo con gozo la magnitud del amor de Dios –como dice Juan 3:16, que Dios amó al mundo— y la magnitud del sacrificio de Cristo —es para todo aquel que en Él cree.<br /><br />Nosotros enfrentamos el mismo peligro. Igual no compartimos el evangelio con personas porque no imaginamos que Dios podría también salvarles. Que bonito recordar que es una salvación tan grande que no llegaremos a comprender su magnitud. Que bonito volver a maravillarnos de la grandeza de Dios que puede salvar hasta el más vil pecador. ¡Que Dios nos haga ver su gran misericordia en la salvación! ¡Que seamos fieles en compartir con otros esta gran salvación! (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17573475</guid><pubDate>Thu, 15 Jun 2023 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17573475/melp_069_hebreos_11_18.mp3" length="2972602" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron a Dios, diciendo: ¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida!" (Hechos 11:18)

En el libro de los Hechos, lemos de cuando llegó el evangelio a los gentiles. Dios...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron a Dios, diciendo: ¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida!" (Hechos 11:18)<br /><br />En el libro de los Hechos, lemos de cuando llegó el evangelio a los gentiles. Dios derramó su Espíritu sobre ellos igual que había hecho con los judíos en el día de Pentecostés. El resultado fue una grata sorpresa de parte de los cristianos judíos. Hay una inocencia muy bonita detrás de estas palabras. Un gran descubrimiento que jamás habían imaginado: Dios había regalado el arrepentimiento y la fe a los no judíos también. Hasta entonces habían imaginado que la salvación era más pequeña, algo sólo para ellos. Pero van descubriendo con gozo la magnitud del amor de Dios –como dice Juan 3:16, que Dios amó al mundo— y la magnitud del sacrificio de Cristo —es para todo aquel que en Él cree.<br /><br />Nosotros enfrentamos el mismo peligro. Igual no compartimos el evangelio con personas porque no imaginamos que Dios podría también salvarles. Que bonito recordar que es una salvación tan grande que no llegaremos a comprender su magnitud. Que bonito volver a maravillarnos de la grandeza de Dios que puede salvar hasta el más vil pecador. ¡Que Dios nos haga ver su gran misericordia en la salvación! ¡Que seamos fieles en compartir con otros esta gran salvación! (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,hechos,salvación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/80300c06a371a25a3c527e203cc1aa37.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_065-Hechos_9_17</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-065-hechos-9-17--17496038</link><description><![CDATA["Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo." (Hechos 9:17)<br /><br />Lo que hizo Ananias requería mucho valor. Se presentó ante el que conocía como el peor enemigo de la causa de Cristo, el que tenía el permiso de las autoridades para perseguir a los seguidores de Cristo. Ananías sabía que Saulo había venido a Damasco con la intención a coger presos, pero Dios le cuenta un dato que Ananías ignoraba. Dios había cambiado el corazón de Saulo y tenía otros planes para su nuevo siervo. Ananias tenía que tomarlo por fe sencillamente. Y así lo hace. Se levanta sin demorar y cuando encuentra a Saulo, ¡lo llama hermano! <br /><br />La fe de Ananias es un ejemplo para todos nosotros. Entendió lo que Dios quería para él y lo hizo. Tú y yo debemos hacer lo mismo. En fe obedezcamos todo lo que Dios pide de nosotros sin demorar. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17496038</guid><pubDate>Wed, 14 Jun 2023 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17496038/melp_065_hechos_9_17.mp3" length="2972709" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo." (Hechos 9:17)

Lo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo." (Hechos 9:17)<br /><br />Lo que hizo Ananias requería mucho valor. Se presentó ante el que conocía como el peor enemigo de la causa de Cristo, el que tenía el permiso de las autoridades para perseguir a los seguidores de Cristo. Ananías sabía que Saulo había venido a Damasco con la intención a coger presos, pero Dios le cuenta un dato que Ananías ignoraba. Dios había cambiado el corazón de Saulo y tenía otros planes para su nuevo siervo. Ananias tenía que tomarlo por fe sencillamente. Y así lo hace. Se levanta sin demorar y cuando encuentra a Saulo, ¡lo llama hermano! <br /><br />La fe de Ananias es un ejemplo para todos nosotros. Entendió lo que Dios quería para él y lo hizo. Tú y yo debemos hacer lo mismo. En fe obedezcamos todo lo que Dios pide de nosotros sin demorar. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,diario,hechos,obediencia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/4d9e5beac6b0ead3fe0f5884da56f1c3.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_620-Juan_18_37</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-620-juan-18-37--46252129</link><description><![CDATA[«Le dijo entonces Pilato: ¿Luego, eres tú rey? Respondió Jesús: Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz.» (Juan 18:37)<br /><br />Cuando Pilato examinó a Jesús la noche en que Judas lo entregó, le preguntó sobre su propósito de vida. Pilato había escuchado que Jesús se había proclamado rey, así que le quiso preguntar si así era. Aunque la respuesta de Jesús nos puede parecer un poco enigmática, el significado para Pilato era bastante claro: Jesús admitió que era rey, pero es interesante como Jesús describe el propósito de su vida a continuación. Según Jesús, él vino al mundo para dar testimonio de la verdad. Si analizamos el ministerio de Jesús, encontramos que efectivamente Jesús fue fiel a ese propósito. A veces hablaba de verdades que hubiéramos preferido ignorar. Enseñaba que somos pecadores sin esperanza en nosotros mismos y que merecemos la ira de un Dios santo. Pero también hablaba de la gran verdad que Dios amó tanto al mundo pecador que envió a un Salvador. Pilato no estaba muy seguro acerca de la verdad: respondió a Jesús ""¿Qué es la verdad?"" (18:38). También hoy en día hay personas que prefieren ignorar estas verdades y seguir su propia “verdad” pero los que son de la verdad escuchan y creen. Si somos de la verdad debemos sentir la misma misión de Cristo.<br /><br />Hemos nacido para hablar estas verdades con otros. Es uno de nuestros propósitos en este mundo. ¿Se nota que somos de la verdad? (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/46252129</guid><pubDate>Wed, 07 Jun 2023 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/46252129/melp_620_juan_18_37.mp3" length="2987985" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Le dijo entonces Pilato: ¿Luego, eres tú rey? Respondió Jesús: Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz.» (Juan 18:37)

Cuando Pilato...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Le dijo entonces Pilato: ¿Luego, eres tú rey? Respondió Jesús: Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz.» (Juan 18:37)<br /><br />Cuando Pilato examinó a Jesús la noche en que Judas lo entregó, le preguntó sobre su propósito de vida. Pilato había escuchado que Jesús se había proclamado rey, así que le quiso preguntar si así era. Aunque la respuesta de Jesús nos puede parecer un poco enigmática, el significado para Pilato era bastante claro: Jesús admitió que era rey, pero es interesante como Jesús describe el propósito de su vida a continuación. Según Jesús, él vino al mundo para dar testimonio de la verdad. Si analizamos el ministerio de Jesús, encontramos que efectivamente Jesús fue fiel a ese propósito. A veces hablaba de verdades que hubiéramos preferido ignorar. Enseñaba que somos pecadores sin esperanza en nosotros mismos y que merecemos la ira de un Dios santo. Pero también hablaba de la gran verdad que Dios amó tanto al mundo pecador que envió a un Salvador. Pilato no estaba muy seguro acerca de la verdad: respondió a Jesús ""¿Qué es la verdad?"" (18:38). También hoy en día hay personas que prefieren ignorar estas verdades y seguir su propia “verdad” pero los que son de la verdad escuchan y creen. Si somos de la verdad debemos sentir la misma misión de Cristo.<br /><br />Hemos nacido para hablar estas verdades con otros. Es uno de nuestros propósitos en este mundo. ¿Se nota que somos de la verdad? (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,juan,misión,verdad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_279-Juan_16_22</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-279-juan-16-22--22594242</link><description><![CDATA[«También vosotros ahora tenéis tristeza; pero os volveré a ver, y se gozará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestro gozo.» (Juan‬ ‭16:22‬)<br /><br />Jesús sabía exactamente lo que iba a ocurrir con sus discípulos en las horas y los días que seguían su crucifixión y les advirtió de los peligros en esta enseñanza profética. Les dijo que estarían hundido en la tristeza, pero después el gozo reemplazaría su tristeza. En el versículo anterior, Jesús lo compara con el dolor de una madre cuando da a luz. El dolor es real, pero cuando contemple el milagro de la vida que coge en sus brazos, el gozo empieza a reemplazar el dolor del parto. La noche en que Judás entregó a Jesús, todos los discípulos experimentaron la más profunda tristeza, tal como Jesús había profetizado, pero tres días más tarde cuando volvieron a ver a Jesús en la gloria de su resurrección, un gozo tan grande inhundó sus corazones que en el instante desapareció toda la tristeza que había envuelto sus vidas en los días anteriores. Pero Cristo continúa con una promesa. Ese gozo será permanente. Nadie jamás les podría quitar ese gozo porque Cristo iba a estar con ellos siempre, hasta el fin del siglo.<br /><br />Este texto me hace preguntar si yo vivo con este gozo en mi vida, un gozo que nadie puede quitar. Dios ha hecho un milagro en mí por medio de la muerte y la resurrección del Mesías. Yo, igual que los discípulos, debo vivir con este gozo permanente. Hacemos bien hoy en orar que Dios produzca en nostros el fruto espiritual del gozo por su Espíritu Santo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22594242</guid><pubDate>Tue, 06 Jun 2023 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22594242/melp_279_juan_16_22.mp3" length="2996241" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«También vosotros ahora tenéis tristeza; pero os volveré a ver, y se gozará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestro gozo.» (Juan‬ ‭16:22‬)

Jesús sabía exactamente lo que iba a ocurrir con sus discípulos en las horas y los días que seguían su...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«También vosotros ahora tenéis tristeza; pero os volveré a ver, y se gozará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestro gozo.» (Juan‬ ‭16:22‬)<br /><br />Jesús sabía exactamente lo que iba a ocurrir con sus discípulos en las horas y los días que seguían su crucifixión y les advirtió de los peligros en esta enseñanza profética. Les dijo que estarían hundido en la tristeza, pero después el gozo reemplazaría su tristeza. En el versículo anterior, Jesús lo compara con el dolor de una madre cuando da a luz. El dolor es real, pero cuando contemple el milagro de la vida que coge en sus brazos, el gozo empieza a reemplazar el dolor del parto. La noche en que Judás entregó a Jesús, todos los discípulos experimentaron la más profunda tristeza, tal como Jesús había profetizado, pero tres días más tarde cuando volvieron a ver a Jesús en la gloria de su resurrección, un gozo tan grande inhundó sus corazones que en el instante desapareció toda la tristeza que había envuelto sus vidas en los días anteriores. Pero Cristo continúa con una promesa. Ese gozo será permanente. Nadie jamás les podría quitar ese gozo porque Cristo iba a estar con ellos siempre, hasta el fin del siglo.<br /><br />Este texto me hace preguntar si yo vivo con este gozo en mi vida, un gozo que nadie puede quitar. Dios ha hecho un milagro en mí por medio de la muerte y la resurrección del Mesías. Yo, igual que los discípulos, debo vivir con este gozo permanente. Hacemos bien hoy en orar que Dios produzca en nostros el fruto espiritual del gozo por su Espíritu Santo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,gozo,juan</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/4e1756dfd88ca0c3ceaf61b9bd4b28ab.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_441-Juan_10_28</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-441-juan-10-28--41667353</link><description><![CDATA[«y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.» (Juan 10:28)<br /><br />Esta enseñanza de Jesús es preciosa, pero si lo vemos dentro de su contexto es aún más maravillosa. Estas son las palabras del Buen Pastor (ver Juan 10:9). Nadie puede hacer daño a sus ovejas porque están bajo su protección. A diferencia del asalariado que huye cuando venga el peligro, el Buen Pastor jamás abandonaría sus ovejas ante el peligro. Cuando llegamos al capítulo siguiente, encontramos una historia que ilustra lo que Jesús estaba enseñando bajo la imagen del Buen Pastor. Lázaro, el amigo de Jesús, se puso enfermo y murió. Marta y Maria lloraban porque parecía que la muerte había arrebatado a su hermano en la flor de la vida. Pero vino Jesús recordándolas que Él es la Resurrección y la Vida, y que los que creen en Él no morirán eternamente. Marta reconoció que volvería a ver a su hermano en la resurrección final. Pero Jesús en la voluntad de Dios tenía algo más para esta familia. Para demostrar la gloria de Dios, Jesús resucitó a Lázaro, demostrando la verdad que nadie —ni la muerte— puede arrebatar a sus ovejas de su mano. Hoy tú y yo descansamos por la fe dentro de estas mismas manos. No hay nada ni nadie que pueda abrir la mano de Jesús para separarnos de nuestro Buen Pastor que dio su vida para rescatarnos.   Así que podemos andar incluso por el valle de la sombra de muerte sin temor, seguros en su mano. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41667353</guid><pubDate>Fri, 02 Jun 2023 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41667353/melp_441_juan_10_28.mp3" length="2998805" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.» (Juan 10:28)

Esta enseñanza de Jesús es preciosa, pero si lo vemos dentro de su contexto es aún más maravillosa. Estas son las palabras del Buen Pastor (ver Juan...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano.» (Juan 10:28)<br /><br />Esta enseñanza de Jesús es preciosa, pero si lo vemos dentro de su contexto es aún más maravillosa. Estas son las palabras del Buen Pastor (ver Juan 10:9). Nadie puede hacer daño a sus ovejas porque están bajo su protección. A diferencia del asalariado que huye cuando venga el peligro, el Buen Pastor jamás abandonaría sus ovejas ante el peligro. Cuando llegamos al capítulo siguiente, encontramos una historia que ilustra lo que Jesús estaba enseñando bajo la imagen del Buen Pastor. Lázaro, el amigo de Jesús, se puso enfermo y murió. Marta y Maria lloraban porque parecía que la muerte había arrebatado a su hermano en la flor de la vida. Pero vino Jesús recordándolas que Él es la Resurrección y la Vida, y que los que creen en Él no morirán eternamente. Marta reconoció que volvería a ver a su hermano en la resurrección final. Pero Jesús en la voluntad de Dios tenía algo más para esta familia. Para demostrar la gloria de Dios, Jesús resucitó a Lázaro, demostrando la verdad que nadie —ni la muerte— puede arrebatar a sus ovejas de su mano. Hoy tú y yo descansamos por la fe dentro de estas mismas manos. No hay nada ni nadie que pueda abrir la mano de Jesús para separarnos de nuestro Buen Pastor que dio su vida para rescatarnos.   Así que podemos andar incluso por el valle de la sombra de muerte sin temor, seguros en su mano. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,juan,seguridad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bf30d8cfcee1ff493041b28b93bce418.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MdlP_005 - Juan_8_49-50</title><link>https://www.spreaker.com/episode/mdlp-005-juan-8-49-50--16661999</link><description><![CDATA[Devocional de Juan 8:49-50]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16661999</guid><pubDate>Thu, 01 Jun 2023 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16661999/mdlp_005_juan_8_49_50.mp3" length="2978563" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>Devocional de Juan 8:49-50</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Devocional de Juan 8:49-50]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>biblia,devocional,juan</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/0a8558634d12c539f7515959ef38e984.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_249 - Juan 6_63</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-249-juan-6-63--20804195</link><description><![CDATA[«El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.» (Juan 6:63)<br /><br />La gente que escuchaba a Jesús se escandalizaba porque hablaba de comer su carne y beber su sangre. Para ellos sus palabras sonaban como si hicieran referencia a un sacrificio humano, algo completamente pagano. Pero Jesús dice claramente que sus palabras eran espirituales. Obviamente hablaba en términos del Espíritu, no de la carne. Como espirituales, sus palabras apuntaban a la vida que solo el Espíritu puede dar. Jesús volvió a este mismo concepto de comer su carne (cuerpo) y beber su sangre en el aposento alto la noche en que fue entregado. Y una vez más vemos claramente que el pan y la copa representaban una realidad espiritual más allá de la carne. Sabemos que Pedro captó el mensaje de lo que decía Jesús aquí porque cuando otros empezaron a abandonar y Jesús les preguntó a los 12 si también ellos se marcharían, Pedro respondió: "Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna” (68).<br /><br />Debemos llenar nuestra mente con las enseñanzas de las Escrituras. Nos llevan al único que nos puede llenar con vida verdadera. Leamos diariamente y meditemos consistentemente en la Palabra para que el Espíritu Santo la use para transformaros en la imagen de Cristo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20804195</guid><pubDate>Wed, 31 May 2023 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20804195/melp_249_juan_6_63.mp3" length="3026600" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.» (Juan 6:63)

La gente que escuchaba a Jesús se escandalizaba porque hablaba de comer su carne y beber su sangre. Para ellos sus...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.» (Juan 6:63)<br /><br />La gente que escuchaba a Jesús se escandalizaba porque hablaba de comer su carne y beber su sangre. Para ellos sus palabras sonaban como si hicieran referencia a un sacrificio humano, algo completamente pagano. Pero Jesús dice claramente que sus palabras eran espirituales. Obviamente hablaba en términos del Espíritu, no de la carne. Como espirituales, sus palabras apuntaban a la vida que solo el Espíritu puede dar. Jesús volvió a este mismo concepto de comer su carne (cuerpo) y beber su sangre en el aposento alto la noche en que fue entregado. Y una vez más vemos claramente que el pan y la copa representaban una realidad espiritual más allá de la carne. Sabemos que Pedro captó el mensaje de lo que decía Jesús aquí porque cuando otros empezaron a abandonar y Jesús les preguntó a los 12 si también ellos se marcharían, Pedro respondió: "Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna” (68).<br /><br />Debemos llenar nuestra mente con las enseñanzas de las Escrituras. Nos llevan al único que nos puede llenar con vida verdadera. Leamos diariamente y meditemos consistentemente en la Palabra para que el Espíritu Santo la use para transformaros en la imagen de Cristo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,escrituras,juan</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_577-Lucas_18_27</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-577-lucas-18-27--45461392</link><description><![CDATA[«Él les dijo: Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios.» (Lucas 18:27)<br /><br />Los judíos, como casi todas las culturas, veían las riquezas materiales como señales del favor de Dios. Es por eso que los discípulos estaban tan sorprendidos cuando un joven rico vino a Jesús buscando alguna buena obra para poder heredar al reino y Jesús lo mandó a vender todo lo que tenía. Esta condición para seguir a Jesús le era tan difícil que abandonó, sumergido en tristeza. Para los discípulos, si alguien podría haberse salvado por su propia cuenta, habría sido aquel joven. Pero Jesús le da la vuelta a su mundo, informándoles que incluso los ricos no lo tienen fácil para entrar en el cielo. No hay nadie que tenga enchufe con Dios, para que tenga la entrada al cielo garantizada. La reacción de los discípulos era sorpresa y consternación: ¡si es difícil para los ricos, debe ser imposible para la gente normal! Efectivamente, entrar en el cielo es humanamente hablando imposible. Sería más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja que colar a un pecador en el cielo. Pero todo cambia si la esperanza del pecador no se encuentra en sí mismo sino en Dios, porque lo que es imposible humanamente hablando es perfectamente posible con Dios de tu parte. Si hemos puesto nuestra fe en la obra de Cristo en la cruz en nuestro lugar, Dios ha hecho lo imposible en nuestras vidas: somos herederos del reino. <br /><br />Por tanto, dejemos todo lo que puede estorbar y distraer para siguir fielmente en pos de Cristo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45461392</guid><pubDate>Wed, 24 May 2023 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45461392/melp_577_lucas_18_27.mp3" length="2986725" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Él les dijo: Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios.» (Lucas 18:27)

Los judíos, como casi todas las culturas, veían las riquezas materiales como señales del favor de Dios. Es por eso que los discípulos estaban tan sorprendidos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Él les dijo: Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios.» (Lucas 18:27)<br /><br />Los judíos, como casi todas las culturas, veían las riquezas materiales como señales del favor de Dios. Es por eso que los discípulos estaban tan sorprendidos cuando un joven rico vino a Jesús buscando alguna buena obra para poder heredar al reino y Jesús lo mandó a vender todo lo que tenía. Esta condición para seguir a Jesús le era tan difícil que abandonó, sumergido en tristeza. Para los discípulos, si alguien podría haberse salvado por su propia cuenta, habría sido aquel joven. Pero Jesús le da la vuelta a su mundo, informándoles que incluso los ricos no lo tienen fácil para entrar en el cielo. No hay nadie que tenga enchufe con Dios, para que tenga la entrada al cielo garantizada. La reacción de los discípulos era sorpresa y consternación: ¡si es difícil para los ricos, debe ser imposible para la gente normal! Efectivamente, entrar en el cielo es humanamente hablando imposible. Sería más fácil pasar un camello por el ojo de una aguja que colar a un pecador en el cielo. Pero todo cambia si la esperanza del pecador no se encuentra en sí mismo sino en Dios, porque lo que es imposible humanamente hablando es perfectamente posible con Dios de tu parte. Si hemos puesto nuestra fe en la obra de Cristo en la cruz en nuestro lugar, Dios ha hecho lo imposible en nuestras vidas: somos herederos del reino. <br /><br />Por tanto, dejemos todo lo que puede estorbar y distraer para siguir fielmente en pos de Cristo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,evangelio,lucas,salvación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_442-Lucas_14_18</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-442-lucas-14-18--41687215</link><description><![CDATA[«Y todos a una comenzaron a excusarse. El primero dijo: He comprado una hacienda, y necesito ir a verla; te ruego que me excuses.» (Lucas 14:18)<br /><br />En esta parábola de Jesús, hay un hombre rico que prepara un gran banquete para sus invitados, pero cuando llega el momento de la comida, todos los convidados de repente empiezan a poner excusas. Le hacen un feo terrible, no simplemente porque no pueden ir al banquete, sino ¡porque las excusas que dan son terribles! El primero alega que ya ha comprado una propiedad que ni ha visto, y después de pagar su precio, ahora va a ir para inspeccionarla. Desde luego, ¡no es la mejor forma de hacer negocios! Pero en vez de amargarse el anfitrión, decide invitar a su banquete a los despreciados de la sociedad y así lo hace. La parábola habla del reino de Dios (ver 14:15) y muestra la reacción de Dios cuando los lideres de los judíos rechazaron al Cristo y a su reino. También explica por qué Jesús comía con pecadores arrepentidos (ver 15:1) y pasaba tiempo con personas enfermas. Pero mi pensamiento hoy vuelve a las palabras del versículo: “comenzaron a excusarse”. Que fácil es poner excusas, pero ¡que peligroso! Si nos encontramos poniendo excusas ante Dios, debemos parar inmediatamente y volver a escuchar la voz de nuestro Dios que nos invita a disfrutar de comunión con Él en su mesa. <br /><br />Obedezcamos la buena y perfecta voluntad de Dios hoy en todo lo que nos dice para no perder sus bendiciones por las excusas tontas. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41687215</guid><pubDate>Mon, 22 May 2023 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41687215/melp_442_lucas_14_18.mp3" length="2998806" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y todos a una comenzaron a excusarse. El primero dijo: He comprado una hacienda, y necesito ir a verla; te ruego que me excuses.» (Lucas 14:18)

En esta parábola de Jesús, hay un hombre rico que prepara un gran banquete para sus invitados, pero...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y todos a una comenzaron a excusarse. El primero dijo: He comprado una hacienda, y necesito ir a verla; te ruego que me excuses.» (Lucas 14:18)<br /><br />En esta parábola de Jesús, hay un hombre rico que prepara un gran banquete para sus invitados, pero cuando llega el momento de la comida, todos los convidados de repente empiezan a poner excusas. Le hacen un feo terrible, no simplemente porque no pueden ir al banquete, sino ¡porque las excusas que dan son terribles! El primero alega que ya ha comprado una propiedad que ni ha visto, y después de pagar su precio, ahora va a ir para inspeccionarla. Desde luego, ¡no es la mejor forma de hacer negocios! Pero en vez de amargarse el anfitrión, decide invitar a su banquete a los despreciados de la sociedad y así lo hace. La parábola habla del reino de Dios (ver 14:15) y muestra la reacción de Dios cuando los lideres de los judíos rechazaron al Cristo y a su reino. También explica por qué Jesús comía con pecadores arrepentidos (ver 15:1) y pasaba tiempo con personas enfermas. Pero mi pensamiento hoy vuelve a las palabras del versículo: “comenzaron a excusarse”. Que fácil es poner excusas, pero ¡que peligroso! Si nos encontramos poniendo excusas ante Dios, debemos parar inmediatamente y volver a escuchar la voz de nuestro Dios que nos invita a disfrutar de comunión con Él en su mesa. <br /><br />Obedezcamos la buena y perfecta voluntad de Dios hoy en todo lo que nos dice para no perder sus bendiciones por las excusas tontas. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,excusas,lucas,obediencia,voluntad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_187-Lucas_9_53</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-187-lucas-9-53--19281652</link><description><![CDATA[«Mas no le recibieron, porque su aspecto era como de ir a Jerusalén.» (Lucas 9:53)<br /><br />Mientras Jesús y sus discípulos iba camino a Jerusalén, tuvieron que trasnochar en algún sitio, y Jesús escogió un pueblo de los Samaritanos, posiblemente el pueblo donde había conocido a la mujer en el pozo. Al principio parece que los samaritanos estaban contentos con la estancia de Jesús en su pueblo, pero cuando se dieron cuenta de que venía de paso, con intención de seguir hasta Jerusalén, todo cambió. Los samaritanos ya no quisieron hospedarle y los discípulos estaban indignados.Aunque unos meses antes, seguramente los discípulos habrían quejado si Jesús hubiera propuesto pasar una noche en un pueblo samaritano, ahora el hecho de que los samaritanos los rechazasen les llenó con indignación. ¿Cómo se atreverían los samaritanos a no recibir a Jesús? Los dos hermanos, Jacobo y Juan, ofrecieron bajar fuego del cielo para castigarles, invocando el ejemplo del profeta Elías para justificarse. Pero Jesús los reprende duramente a los dos discípulos. Su ira revelaba que no habían entendido el propósito de la venida de Jesús. Es interesante notar que Jesús no se enojó por la deción de los samaritanos ni se amargó. Simplemente, siguió adelante con la misión que Dios le había dado.<br /><br />Jesús es un ejemplo para nosotros. Podemos sentir la misma indignación de los apóstoles cuando alguien nos rechaza, pero nos conviene recordar el ejemplo de Cristo. Sencillamente buscó otro sitio para pasar la noche. No dejemos que nuestro enojo afecte el mensaje del evangelio. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19281652</guid><pubDate>Wed, 17 May 2023 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19281652/melp_187_lucas_9_53.mp3" length="2972333" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Mas no le recibieron, porque su aspecto era como de ir a Jerusalén.» (Lucas 9:53)

Mientras Jesús y sus discípulos iba camino a Jerusalén, tuvieron que trasnochar en algún sitio, y Jesús escogió un pueblo de los Samaritanos, posiblemente el pueblo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Mas no le recibieron, porque su aspecto era como de ir a Jerusalén.» (Lucas 9:53)<br /><br />Mientras Jesús y sus discípulos iba camino a Jerusalén, tuvieron que trasnochar en algún sitio, y Jesús escogió un pueblo de los Samaritanos, posiblemente el pueblo donde había conocido a la mujer en el pozo. Al principio parece que los samaritanos estaban contentos con la estancia de Jesús en su pueblo, pero cuando se dieron cuenta de que venía de paso, con intención de seguir hasta Jerusalén, todo cambió. Los samaritanos ya no quisieron hospedarle y los discípulos estaban indignados.Aunque unos meses antes, seguramente los discípulos habrían quejado si Jesús hubiera propuesto pasar una noche en un pueblo samaritano, ahora el hecho de que los samaritanos los rechazasen les llenó con indignación. ¿Cómo se atreverían los samaritanos a no recibir a Jesús? Los dos hermanos, Jacobo y Juan, ofrecieron bajar fuego del cielo para castigarles, invocando el ejemplo del profeta Elías para justificarse. Pero Jesús los reprende duramente a los dos discípulos. Su ira revelaba que no habían entendido el propósito de la venida de Jesús. Es interesante notar que Jesús no se enojó por la deción de los samaritanos ni se amargó. Simplemente, siguió adelante con la misión que Dios le había dado.<br /><br />Jesús es un ejemplo para nosotros. Podemos sentir la misma indignación de los apóstoles cuando alguien nos rechaza, pero nos conviene recordar el ejemplo de Cristo. Sencillamente buscó otro sitio para pasar la noche. No dejemos que nuestro enojo afecte el mensaje del evangelio. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,indignación,lucas,testimonio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/59f15b80203d071a6b9fa7158a779483.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_175-Lucas_4_43</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-175-lucas-4-43--19074997</link><description><![CDATA[«Pero él les dijo: Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del reino de Dios; porque para esto he sido enviado.» (Lucas‬ ‭4:43‬)<br /><br />Es importante notar el propósito de la vida de Jesús. Según sus propias palabras, fue enviado para anunciar el mensaje del reino de Dios. Es verdad que más tarde diría que vino para dar su vida en rescate por muchos. No hay ninguna contradicción entre estos dos versículos. Vino para morir, pero también vivió para anunciar estas buenas noticias por todo Israel. En este capítulo vemos a Jesús sanando a enfermos, pero ese no fue su propósito primordial. Más bien, por medio de los milagros de sanidad, se validaba el mensaje del reino de Dios. En otras palabras Jesús no vino para traer una salvación puramente física o social. Vino para rescatar a la humanidad de su verdadero mal, el problema espiritual que nos amenaza con la separación eterna de nuestro Creador.<br /><br />Si, arrepentidos, hemos puesto nuestra fe en Cristo, tenemos el mismo propósito de vida. Fuimos rescatados para anunciar este mismo mensaje de salvación a los que nos rodean. Por supuesto queremos hacer el bien y ayudar a otros como podamos, pero no nos olvidemos de nuestro propósito más importante: demostrar y declarar el mensaje de la salvación en Cristo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19074997</guid><pubDate>Tue, 16 May 2023 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19074997/melp_175_lucas_4_43.mp3" length="2972425" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Pero él les dijo: Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del reino de Dios; porque para esto he sido enviado.» (Lucas‬ ‭4:43‬)

Es importante notar el propósito de la vida de Jesús. Según sus propias palabras, fue enviado para...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Pero él les dijo: Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del reino de Dios; porque para esto he sido enviado.» (Lucas‬ ‭4:43‬)<br /><br />Es importante notar el propósito de la vida de Jesús. Según sus propias palabras, fue enviado para anunciar el mensaje del reino de Dios. Es verdad que más tarde diría que vino para dar su vida en rescate por muchos. No hay ninguna contradicción entre estos dos versículos. Vino para morir, pero también vivió para anunciar estas buenas noticias por todo Israel. En este capítulo vemos a Jesús sanando a enfermos, pero ese no fue su propósito primordial. Más bien, por medio de los milagros de sanidad, se validaba el mensaje del reino de Dios. En otras palabras Jesús no vino para traer una salvación puramente física o social. Vino para rescatar a la humanidad de su verdadero mal, el problema espiritual que nos amenaza con la separación eterna de nuestro Creador.<br /><br />Si, arrepentidos, hemos puesto nuestra fe en Cristo, tenemos el mismo propósito de vida. Fuimos rescatados para anunciar este mismo mensaje de salvación a los que nos rodean. Por supuesto queremos hacer el bien y ayudar a otros como podamos, pero no nos olvidemos de nuestro propósito más importante: demostrar y declarar el mensaje de la salvación en Cristo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,evangelización,lucas,propósito</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/30b96deaaca44cf563b28fa7e0c9acf2.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_431-Lucas_2_40</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-431-lucas-2-40--41444256</link><description><![CDATA[«Y el niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él.» (Lucas 2:40)<br /><br />Este texto hace constancia del crecimiento físico y espiritual de Jesús. Al final del capítulo, leemos una breve recapitulación: «Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres» (2:52). Nos puede sorprender que el niño divino haya crecido no sólo en estatura sino también en gracia para con Dios, pero hemos de recordar que su humanidad era verdadera y por lo tanto Jesús se desarrollaba de manera natural, aunque sin el impedimento del pecado. No obstante, la frase que quiero resaltar de este texto es dónde dice que ""el niño … se llenaba de sabiduría”. Cristo es el ejemplo para nosotros en nuestro paulatino crecimiento espiritual. Debemos también buscar llenarnos de sabiduría si queremos crecer en gracia para con Dios. ¡Oh si lográramos la sabiduría que Cristo había obtenido antes de cumplir los doce años! Jesús demostró esta gran sabiduría en su trato con los maestros de la Ley en el templo. Ahora bien, lo más importante, ¿cómo se consigue tal sabiduría? Para Jesús no era algo místico y tampoco lo será para nosotros. Esta sabiduría viene con el estudio constante de la Palabra, llenando nuestras mentes con la sabiduría divina hasta que nuestra débil mente humana empiece a pensar los pensamientos de Dios. Esta es la meta de por vida del seguidor de Cristo. <br /><br />Sigamos hoy llenándonos de sabiduría, creciendo y fortaleciéndonos en el Señor. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41444256</guid><pubDate>Mon, 15 May 2023 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41444256/melp_431_lucas_2_40.mp3" length="2998805" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y el niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él.» (Lucas 2:40)

Este texto hace constancia del crecimiento físico y espiritual de Jesús. Al final del capítulo, leemos una breve recapitulación: «Y Jesús...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y el niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él.» (Lucas 2:40)<br /><br />Este texto hace constancia del crecimiento físico y espiritual de Jesús. Al final del capítulo, leemos una breve recapitulación: «Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres» (2:52). Nos puede sorprender que el niño divino haya crecido no sólo en estatura sino también en gracia para con Dios, pero hemos de recordar que su humanidad era verdadera y por lo tanto Jesús se desarrollaba de manera natural, aunque sin el impedimento del pecado. No obstante, la frase que quiero resaltar de este texto es dónde dice que ""el niño … se llenaba de sabiduría”. Cristo es el ejemplo para nosotros en nuestro paulatino crecimiento espiritual. Debemos también buscar llenarnos de sabiduría si queremos crecer en gracia para con Dios. ¡Oh si lográramos la sabiduría que Cristo había obtenido antes de cumplir los doce años! Jesús demostró esta gran sabiduría en su trato con los maestros de la Ley en el templo. Ahora bien, lo más importante, ¿cómo se consigue tal sabiduría? Para Jesús no era algo místico y tampoco lo será para nosotros. Esta sabiduría viene con el estudio constante de la Palabra, llenando nuestras mentes con la sabiduría divina hasta que nuestra débil mente humana empiece a pensar los pensamientos de Dios. Esta es la meta de por vida del seguidor de Cristo. <br /><br />Sigamos hoy llenándonos de sabiduría, creciendo y fortaleciéndonos en el Señor. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,crecimiento,david,devocional,lucas,madurez,palabra</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_130-Marcos_5_36</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-130-marcos-5-36--18484124</link><description><![CDATA[«Pero Jesús, luego que oyó lo que se decía, dijo al principal de la sinagoga: No temas, cree solamente.» (Marcos‬ ‭5:36‬)<br /><br />En Marcos 5 leemos dos historias de personas que vienen a Jesús, confiadas en su poder para sanar. Aunque las dos personas se acercaban a Jesús con fe, el contraste entre las dos es enorme. El primer personaje es un líder importante de la sinagoga y la otra persona es una pobre mujer que había sufrido durante años con una enferemedad. El líder hace su petición públicamente por su hija mientras que la mujer no habla de su necesidad con nadie. Justo cuando la mujer se queda sanada, reciben la noticia de que ha fallecido la hija del líder. Es el momento en que se contrasta el gozo de la mujer sanada con la desconsolación del padre. La respuesta de Jesús al padre destrozado es simple: ""No temas; cree solamente"". La historia termina con la resurrección de la niña y el padre al final tiene el mismo gozo que la mujer sanada.<br /><br />¿Cuál es la situación en tu vida hoy que te lleva al borde de la desesperación? Escucha las palabras de Cristo: "no temas, cree solamente". El temor te paralizará pero en la fe encontrarás la fuerza que necesitas para hacer la voluntad de Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18484124</guid><pubDate>Mon, 08 May 2023 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18484124/melp_130_marcos_5_36.mp3" length="2972617" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Pero Jesús, luego que oyó lo que se decía, dijo al principal de la sinagoga: No temas, cree solamente.» (Marcos‬ ‭5:36‬)

En Marcos 5 leemos dos historias de personas que vienen a Jesús, confiadas en su poder para sanar. Aunque las dos personas se...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Pero Jesús, luego que oyó lo que se decía, dijo al principal de la sinagoga: No temas, cree solamente.» (Marcos‬ ‭5:36‬)<br /><br />En Marcos 5 leemos dos historias de personas que vienen a Jesús, confiadas en su poder para sanar. Aunque las dos personas se acercaban a Jesús con fe, el contraste entre las dos es enorme. El primer personaje es un líder importante de la sinagoga y la otra persona es una pobre mujer que había sufrido durante años con una enferemedad. El líder hace su petición públicamente por su hija mientras que la mujer no habla de su necesidad con nadie. Justo cuando la mujer se queda sanada, reciben la noticia de que ha fallecido la hija del líder. Es el momento en que se contrasta el gozo de la mujer sanada con la desconsolación del padre. La respuesta de Jesús al padre destrozado es simple: ""No temas; cree solamente"". La historia termina con la resurrección de la niña y el padre al final tiene el mismo gozo que la mujer sanada.<br /><br />¿Cuál es la situación en tu vida hoy que te lleva al borde de la desesperación? Escucha las palabras de Cristo: "no temas, cree solamente". El temor te paralizará pero en la fe encontrarás la fuerza que necesitas para hacer la voluntad de Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,fe,marcos,temor</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b66509dfef79e9b9cd31e51e7d388679.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_097-Mateo_21_15</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-097-mateo-21-15--18096137</link><description><![CDATA["Pero los principales sacerdotes y los escribas, viendo las maravillas que hacía, y a los muchachos aclamando en el templo y diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! se indignaron" (Mateo 21:15).<br /><br />Jesús, después de limpiar el templo, sanó a algunas personas cojas y ciegas. Que contraste con lo que había estado pasando en el templo hasta ese momento: gente vendiendo y aprovechándose de los demás y ahora uno que se preocupa por los desventurados y despreciados de la sociedad. No obstante, los fariseos se indignan cuando ven los milagros y peor aún cuando escuchan la alabanza de los niños, que llegan a la única conclusión lógica: Jesús es el esperado Hijo de David, el Mesías. Nuestra reacción a lo que está haciendo Dios alrededor de nosotros es una buena medida de nuestro estado espiritual. Si nos molesta ver la obra de Dios y escuchar las alabanzas de los demás, ¡hay un serio problema! Pero imagino que normalmente no es nuestro caso. Pero lo que a veces nos pasa es que somos capaces de ignorar lo que Dios está haciendo. No lo vemos. Nos parece que Dios no está haciendo nada. Esto también revela que algo falla en nuestra vida espiritual. <br /><br />Debemos pedir que Dios nos dé ojos y sabiduría espiritual para darnos cuenta de lo que Dios está haciendo y cómo nos quiere usar a nosotros. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18096137</guid><pubDate>Tue, 02 May 2023 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18096137/melp_097_mateo_21_15.mp3" length="2973779" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Pero los principales sacerdotes y los escribas, viendo las maravillas que hacía, y a los muchachos aclamando en el templo y diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! se indignaron" (Mateo 21:15).

Jesús, después de limpiar el templo, sanó a algunas...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Pero los principales sacerdotes y los escribas, viendo las maravillas que hacía, y a los muchachos aclamando en el templo y diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! se indignaron" (Mateo 21:15).<br /><br />Jesús, después de limpiar el templo, sanó a algunas personas cojas y ciegas. Que contraste con lo que había estado pasando en el templo hasta ese momento: gente vendiendo y aprovechándose de los demás y ahora uno que se preocupa por los desventurados y despreciados de la sociedad. No obstante, los fariseos se indignan cuando ven los milagros y peor aún cuando escuchan la alabanza de los niños, que llegan a la única conclusión lógica: Jesús es el esperado Hijo de David, el Mesías. Nuestra reacción a lo que está haciendo Dios alrededor de nosotros es una buena medida de nuestro estado espiritual. Si nos molesta ver la obra de Dios y escuchar las alabanzas de los demás, ¡hay un serio problema! Pero imagino que normalmente no es nuestro caso. Pero lo que a veces nos pasa es que somos capaces de ignorar lo que Dios está haciendo. No lo vemos. Nos parece que Dios no está haciendo nada. Esto también revela que algo falla en nuestra vida espiritual. <br /><br />Debemos pedir que Dios nos dé ojos y sabiduría espiritual para darnos cuenta de lo que Dios está haciendo y cómo nos quiere usar a nosotros. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,conscientes,david,devocional,mateo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/9b9abea283789e04fa165ff7a38bfb80.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_438-Mateo_15_9</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-438-mateo-15-9--41588805</link><description><![CDATA[«Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.» (Mateo 15:9)<br /><br />Jesús pronuncia estas palabras en condenación a la religiosidad de los fariseos. Aunque aquí el traductor lo ha traducido como honrar a Dios, el versículo dice literalmente que adoraban a Dios en vano. No sé de vosotros pero yo odio hacer algo “en vano”. Si voy a hacer el esfuerzo de hacer algo, quiero que cuente. Gastar esfuerzo y energía sólo para enterarse después que no servía de nada es frustrante. ¿Por qué no servía la adoración de los fariseos? El texto continúa para decir que enseñaban sus propios mandamientos como si fueran los mandamientos de Dios. Su adoración no servía porque en vez de enfocar en la voluntad de Dios, estaban centrados en establecer sus propias tradiciones que al final anulaban los mandamientos de Dios. Y lo peor de todo es que ni se daban cuenta de lo que estaba ocurriendo. Pensaban que gozaban del favor de Dios cuando realmente su adoración era una farsa. Es preocupante pensar que nosotros también podríamos llegar a adorar a Dios en vano. Pero también este versículo contiene una pista de lo que significa verdaderamente adorar a Dios. Es fácil pensar que adorar a Dios es sencillamente cantar canciones cristianas, pero la verdadera adoración tiene mucho más que ver con cómo vivimos y a quién obedecemos porque la verdadera adoración es una vida en sumisión a la voluntad de Dios.<br /><br />Busquemos hoy la ayuda de Dios para adorarle en espíritu y en verdad con nuestras vidas, obedeciendo a su Espíritu que mora en nosotros. Esta adoración jamás será en vano. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41588805</guid><pubDate>Thu, 27 Apr 2023 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41588805/melp_438_mateo_15_9.mp3" length="2998805" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.» (Mateo 15:9)

Jesús pronuncia estas palabras en condenación a la religiosidad de los fariseos. Aunque aquí el traductor lo ha traducido como honrar a Dios, el versículo dice...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.» (Mateo 15:9)<br /><br />Jesús pronuncia estas palabras en condenación a la religiosidad de los fariseos. Aunque aquí el traductor lo ha traducido como honrar a Dios, el versículo dice literalmente que adoraban a Dios en vano. No sé de vosotros pero yo odio hacer algo “en vano”. Si voy a hacer el esfuerzo de hacer algo, quiero que cuente. Gastar esfuerzo y energía sólo para enterarse después que no servía de nada es frustrante. ¿Por qué no servía la adoración de los fariseos? El texto continúa para decir que enseñaban sus propios mandamientos como si fueran los mandamientos de Dios. Su adoración no servía porque en vez de enfocar en la voluntad de Dios, estaban centrados en establecer sus propias tradiciones que al final anulaban los mandamientos de Dios. Y lo peor de todo es que ni se daban cuenta de lo que estaba ocurriendo. Pensaban que gozaban del favor de Dios cuando realmente su adoración era una farsa. Es preocupante pensar que nosotros también podríamos llegar a adorar a Dios en vano. Pero también este versículo contiene una pista de lo que significa verdaderamente adorar a Dios. Es fácil pensar que adorar a Dios es sencillamente cantar canciones cristianas, pero la verdadera adoración tiene mucho más que ver con cómo vivimos y a quién obedecemos porque la verdadera adoración es una vida en sumisión a la voluntad de Dios.<br /><br />Busquemos hoy la ayuda de Dios para adorarle en espíritu y en verdad con nuestras vidas, obedeciendo a su Espíritu que mora en nosotros. Esta adoración jamás será en vano. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>adoración,bell,biblia,david,devocional,mateo,obediencia,sumisión</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_239 - Santiago_1_25</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-239-santiago-1-25--20663412</link><description><![CDATA[«Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.» (Santiago 1:25)<br /><br />Es demasiado fácil abrir la Biblia y leer como hábito, pero realmente no hay beneficio espiritual en este tipo de lectura. La Biblia no es un libro mágico que trae una bendición sólo por pronunciar sus palabras. Por eso Santiago aquí lo compara con una persona que mira en un espejo sin ningún pensamiento de arreglarse. ¿De qué te sirve tener un gran espejo si realmente jamás tomas el tiempo para mirarte de verdad. Puedes tener un espejo perfecto con la mejor iluminación, pero si no tomas el tiempo de usarlo, es como si no lo tuvieras. En cambio, Santiago nos habla de una bienaventuranza para la persona que lee atentamente y persevera en vivir en la voluntad de Dios. Muchos dirían que desean esta bienaventuranza pero debemos preguntar si realmente estamos dispuestos a invertir el esfuerzo que requiere vivir así. Leer atentamente en la Palabra todos los días requiere un esfuerzo consciente y luego está el compromiso de poner en práctica todo lo que Dios nos ha mostrado.<br /><br />Que Dios nos ayude hoy a no ser un oidor olvidadizo sino a leer atentamente y meditar en su Palabra para que andemos como es digno de Él. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20663412</guid><pubDate>Mon, 10 Apr 2023 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20663412/melp_239_santiago_1_25.mp3" length="3021536" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.» (Santiago 1:25)

Es demasiado fácil abrir la Biblia y leer como...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.» (Santiago 1:25)<br /><br />Es demasiado fácil abrir la Biblia y leer como hábito, pero realmente no hay beneficio espiritual en este tipo de lectura. La Biblia no es un libro mágico que trae una bendición sólo por pronunciar sus palabras. Por eso Santiago aquí lo compara con una persona que mira en un espejo sin ningún pensamiento de arreglarse. ¿De qué te sirve tener un gran espejo si realmente jamás tomas el tiempo para mirarte de verdad. Puedes tener un espejo perfecto con la mejor iluminación, pero si no tomas el tiempo de usarlo, es como si no lo tuvieras. En cambio, Santiago nos habla de una bienaventuranza para la persona que lee atentamente y persevera en vivir en la voluntad de Dios. Muchos dirían que desean esta bienaventuranza pero debemos preguntar si realmente estamos dispuestos a invertir el esfuerzo que requiere vivir así. Leer atentamente en la Palabra todos los días requiere un esfuerzo consciente y luego está el compromiso de poner en práctica todo lo que Dios nos ha mostrado.<br /><br />Que Dios nos ayude hoy a no ser un oidor olvidadizo sino a leer atentamente y meditar en su Palabra para que andemos como es digno de Él. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,palabra,santiago</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_540-Galatas_4_19</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-540-galatas-4-19--44559195</link><description><![CDATA[«Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros,» (Gálatas 4:19)<br /><br />Pablo aquí habla de su amor para con los nuevos creyentes de Galacia empleando la imagen del amor maternal. Igual que una madre sufre los dolores de parto para traer a su bebé al mundo, Pablo estaba dispuesto a sufrir todo tipo de dolores y dificultades con el fin de ver el aprovechamiento espiritual de los gálatas. Pero en contraste de los dolores de parto, Pablo aquí habla de volver a sufrir dolores, incluso contemplando dolores futuros, hasta el momento de la glorificación en que el creyente se encontrará cara a cara con Dios y será completamente transformado en la imagen de su Salvador. Tal como un bebé crece y es formado dentro de la matriz de su madre, Pablo habla aquí del desarollo de la imagen de Cristo en el creyente. El mayor deseo del apóstol era ver a estos creyentes crecer espiritualmente y reflejar más y más el carácter de su Salvador. El plan de Dios no ha cambiado en los últimos dos mil años. Dios sigue formando la imagen de Cristo en cada uno de sus hijos por medio del Espíritu Santo y el Espíritu sigue usando su Palabra y otros cristianos para realizar esta obra.<br /><br />¿Cuáles son los aspectos de nuestra vida que Dios quiere cambiar hoy para que Cristo siga siendo formado en nosotros? Dejemos que Él quite todo lo que distrae y desvía y que añada todo lo que falta, para que otros puedan ver a Cristo por medio de nuestras vidas. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44559195</guid><pubDate>Wed, 22 Mar 2023 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44559195/melp_540_galatas_4_19.mp3" length="2986726" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros,» (Gálatas 4:19)

Pablo aquí habla de su amor para con los nuevos creyentes de Galacia empleando la imagen del amor maternal. Igual que una madre...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros,» (Gálatas 4:19)<br /><br />Pablo aquí habla de su amor para con los nuevos creyentes de Galacia empleando la imagen del amor maternal. Igual que una madre sufre los dolores de parto para traer a su bebé al mundo, Pablo estaba dispuesto a sufrir todo tipo de dolores y dificultades con el fin de ver el aprovechamiento espiritual de los gálatas. Pero en contraste de los dolores de parto, Pablo aquí habla de volver a sufrir dolores, incluso contemplando dolores futuros, hasta el momento de la glorificación en que el creyente se encontrará cara a cara con Dios y será completamente transformado en la imagen de su Salvador. Tal como un bebé crece y es formado dentro de la matriz de su madre, Pablo habla aquí del desarollo de la imagen de Cristo en el creyente. El mayor deseo del apóstol era ver a estos creyentes crecer espiritualmente y reflejar más y más el carácter de su Salvador. El plan de Dios no ha cambiado en los últimos dos mil años. Dios sigue formando la imagen de Cristo en cada uno de sus hijos por medio del Espíritu Santo y el Espíritu sigue usando su Palabra y otros cristianos para realizar esta obra.<br /><br />¿Cuáles son los aspectos de nuestra vida que Dios quiere cambiar hoy para que Cristo siga siendo formado en nosotros? Dejemos que Él quite todo lo que distrae y desvía y que añada todo lo que falta, para que otros puedan ver a Cristo por medio de nuestras vidas. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,gálatas,santificación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_538-Galatas_1_24</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-538-galatas-1-24--44520376</link><description><![CDATA[«Y glorificaban a Dios en mí.» (Gálatas 1:24)<br /><br />Cuando Cristo apareció a Saulo de Tarso en el camino a Damasco, Dios tomó el celo que hasta ese momento había llevado al fariseo, Saulo, a dedicar su juventud a la persecución de Cristianos y lo transformó en la pasión de Pablo por predicar el mensaje del evangelio a todo el mundo. Pablo había sido transformado en ese momento en hijo de Dios y quería compartir con todos esas mismas buenas nuevas. Al ver este cambio radical en él, los cristianos como resultado glorificaban a Dios a causa de Pablo. Me encanta este pensamiento. La vida de este recién convertido era un estímulo de alabanza en otros, les provocaba activamente a glorificar a Dios. La meta de nuestra vida espiritual debe ser siempre ejercer una influencia así sobre los demás. Pero tristemente también puede funcionar en la otra dirección. La vida de uno que profesa conocer a Dios pero que no vive en obediencia a Dios puede provocar que otros huyan de Dios y blasfeman su nombre. Nuestro deseo debe ser que en todo momento la obra de Dios sea tan evidente en nuestros corazones que otros estén provocados a glorificar a Dios. Si nuestra meta es que seamos un estímulo de alabanza, lo que tenemos que hacer hoy es sencillo (aunque no necesariamente fácil): debemos escuchar la voz del Espíritu Santo en la Palabra y ser obedientes a su dirección para que la obra de la santificación siga adelante en nosotros. <br /><br />Si vivimos así, otros glorificarán a Dios hoy por causa de la transformación que ven en nuestras vidas. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44520376</guid><pubDate>Tue, 21 Mar 2023 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44520376/melp_538_galatas_1_24.mp3" length="2986726" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y glorificaban a Dios en mí.» (Gálatas 1:24)

Cuando Cristo apareció a Saulo de Tarso en el camino a Damasco, Dios tomó el celo que hasta ese momento había llevado al fariseo, Saulo, a dedicar su juventud a la persecución de Cristianos y lo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y glorificaban a Dios en mí.» (Gálatas 1:24)<br /><br />Cuando Cristo apareció a Saulo de Tarso en el camino a Damasco, Dios tomó el celo que hasta ese momento había llevado al fariseo, Saulo, a dedicar su juventud a la persecución de Cristianos y lo transformó en la pasión de Pablo por predicar el mensaje del evangelio a todo el mundo. Pablo había sido transformado en ese momento en hijo de Dios y quería compartir con todos esas mismas buenas nuevas. Al ver este cambio radical en él, los cristianos como resultado glorificaban a Dios a causa de Pablo. Me encanta este pensamiento. La vida de este recién convertido era un estímulo de alabanza en otros, les provocaba activamente a glorificar a Dios. La meta de nuestra vida espiritual debe ser siempre ejercer una influencia así sobre los demás. Pero tristemente también puede funcionar en la otra dirección. La vida de uno que profesa conocer a Dios pero que no vive en obediencia a Dios puede provocar que otros huyan de Dios y blasfeman su nombre. Nuestro deseo debe ser que en todo momento la obra de Dios sea tan evidente en nuestros corazones que otros estén provocados a glorificar a Dios. Si nuestra meta es que seamos un estímulo de alabanza, lo que tenemos que hacer hoy es sencillo (aunque no necesariamente fácil): debemos escuchar la voz del Espíritu Santo en la Palabra y ser obedientes a su dirección para que la obra de la santificación siga adelante en nosotros. <br /><br />Si vivimos así, otros glorificarán a Dios hoy por causa de la transformación que ven en nuestras vidas. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,gálatas,santificación,testimonio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_454-1Cor_15_58</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-454-1cor-15-58--41990676</link><description><![CDATA[«Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.» (1 Corintios 15:58)<br /><br />El contexto de este versículo es el tema de la resurrección. Alguien había aparecido en la iglesia de Corinto con un mensaje falso, predicando que no iba a haber una resurrección. La contestación de Pablo era que si así fuera, no valdría la pena sufrir por Cristo (ver 15:32). Por lo contrario, el pensamiento de que esta vida no es todo lo que hay debe ser un gran consuelo para el cristiano. Sabemos que aunque no siempre vamos a ver la justicia verdadera aquí en esta tierra, habrá un juicio verdadero al final de los tiempos. En esta vida tendremos que sufrir dificultades, pero un día nos llamará el Señor al reposo de su presencia. Así que Pablo concluye su argumento con este ánimo para estar firmes y constantes, creciendo siempre en la obra del Señor. La promesa de la resurrección garantiza que nuestro servicio al Señor no es en vano y por lo tanto la promesa de la resurrección es el combustible que nos permite continuar a servir sin fluctuar. Si Cristo viniera a recoger a su Iglesia hoy, en un instante los que hemos puesto nuestra fe en Cristo experimentaríamos la primera resurrección. Nuestra etapa de servicio al Señor en esta tierra se cerraría y pasaríamos a su presencia. <br /><br />¿Estás listo para esta cita? No sabemos cuánto tiempo nos queda aquí para servir, así que aprovechemos el tiempo, ¡abundando en la obra del Señor! (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41990676</guid><pubDate>Thu, 16 Mar 2023 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41990676/melp_454_1cor_15_58.mp3" length="2998812" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.» (1 Corintios 15:58)

El contexto de este versículo es el tema de la resurrección. Alguien había...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.» (1 Corintios 15:58)<br /><br />El contexto de este versículo es el tema de la resurrección. Alguien había aparecido en la iglesia de Corinto con un mensaje falso, predicando que no iba a haber una resurrección. La contestación de Pablo era que si así fuera, no valdría la pena sufrir por Cristo (ver 15:32). Por lo contrario, el pensamiento de que esta vida no es todo lo que hay debe ser un gran consuelo para el cristiano. Sabemos que aunque no siempre vamos a ver la justicia verdadera aquí en esta tierra, habrá un juicio verdadero al final de los tiempos. En esta vida tendremos que sufrir dificultades, pero un día nos llamará el Señor al reposo de su presencia. Así que Pablo concluye su argumento con este ánimo para estar firmes y constantes, creciendo siempre en la obra del Señor. La promesa de la resurrección garantiza que nuestro servicio al Señor no es en vano y por lo tanto la promesa de la resurrección es el combustible que nos permite continuar a servir sin fluctuar. Si Cristo viniera a recoger a su Iglesia hoy, en un instante los que hemos puesto nuestra fe en Cristo experimentaríamos la primera resurrección. Nuestra etapa de servicio al Señor en esta tierra se cerraría y pasaríamos a su presencia. <br /><br />¿Estás listo para esta cita? No sabemos cuánto tiempo nos queda aquí para servir, así que aprovechemos el tiempo, ¡abundando en la obra del Señor! (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1corintios,bell,biblia,david,devocional,resurrección,servicio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_512-Romanos_11_35</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-512-romanos-11-35--43728932</link><description><![CDATA[«¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado?» (Romanos 11:35)<br /><br />Este pensaiento aparece en el discurso de Dios con Job: «¿Quién me ha dado a mí primero, para que Yo restituya? Todo lo que hay debajo de los cielos es mío» (41:11). El pensamiento expresado forma la base del evangelio. Pablo aquí lo presenta en el contexto de la elección incondicional tanto de judíos como de gentiles. El pensamiento es sencillo. En nuestro mundo estamos acostumbrados a hacer favores para otros y después que nos “deban” un favor. No digo que hagamos favores para que nos deban sino que el pensamiento es casi ineludible. Podemos decir que no nos deben nada, pero igual la persona puede sentir esta deuda. Ahora bien, cuando lo aplicamos a Dios, encontramos que la “deuda” siempre va en una sola dirección. Nadie jamás podría estar en la posición de poder demandar un favor a Dios. Todos hemos recibido de Él todo lo que somos y habiendo recibido todo, encima rebelamos contra Él, desobedecimos su mandamientos y ofendimos a nuestro Creador. Lejos estamos de estar en posición de pedir favores. Pero el evangelio nos dice que podemos tener esperanza contra cualquier esperanza porque Dios intervino. Envió a Cristo para proveer salvación, no para los que la merecen sino para los que se humillan y la aceptan. “¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios!” (33).<br /><br />Dios no nos debía nada. Pero nosotros ahora sí le debemos nuestro todo. Si doblemente hemos recibido de su mano vida física y espiritual, vivamos esta vida para su gloria. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43728932</guid><pubDate>Thu, 09 Mar 2023 05:29:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43728932/melp_512_romanos_11_35.mp3" length="2984519" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado?» (Romanos 11:35)

Este pensaiento aparece en el discurso de Dios con Job: «¿Quién me ha dado a mí primero, para que Yo restituya? Todo lo que hay debajo de los cielos es mío» (41:11). El...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado?» (Romanos 11:35)<br /><br />Este pensaiento aparece en el discurso de Dios con Job: «¿Quién me ha dado a mí primero, para que Yo restituya? Todo lo que hay debajo de los cielos es mío» (41:11). El pensamiento expresado forma la base del evangelio. Pablo aquí lo presenta en el contexto de la elección incondicional tanto de judíos como de gentiles. El pensamiento es sencillo. En nuestro mundo estamos acostumbrados a hacer favores para otros y después que nos “deban” un favor. No digo que hagamos favores para que nos deban sino que el pensamiento es casi ineludible. Podemos decir que no nos deben nada, pero igual la persona puede sentir esta deuda. Ahora bien, cuando lo aplicamos a Dios, encontramos que la “deuda” siempre va en una sola dirección. Nadie jamás podría estar en la posición de poder demandar un favor a Dios. Todos hemos recibido de Él todo lo que somos y habiendo recibido todo, encima rebelamos contra Él, desobedecimos su mandamientos y ofendimos a nuestro Creador. Lejos estamos de estar en posición de pedir favores. Pero el evangelio nos dice que podemos tener esperanza contra cualquier esperanza porque Dios intervino. Envió a Cristo para proveer salvación, no para los que la merecen sino para los que se humillan y la aceptan. “¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios!” (33).<br /><br />Dios no nos debía nada. Pero nosotros ahora sí le debemos nuestro todo. Si doblemente hemos recibido de su mano vida física y espiritual, vivamos esta vida para su gloria. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,dedicación,deuda,devocional,romanos,servicio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/794db05f38f48e1c7a7cf7631b4627d0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_501-Romanos_4_5</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-501-romanos-4-5--43473390</link><description><![CDATA[«mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia.» (Romanos 4:5)<br /><br />En el capítulo cuatro de Romanos, Pablo avanza su argumento acerca de la justificación con el ejemplo de Abraham. El argumento que avanza el apóstol es que Abraham no fue justificado por algo que había hecho sino por haber creído la promesa de Dios. La frase que forma la base del capítulo (se repite varias veces a lo largo del capítulo) es una cita del Antiguo Testamento: Abraham “creyó a Jehová y le fue contado por justicia” (Génesis 15:6). La clave es que el patriarca no fue contado por justo porque hizo algo. Más bien fue Dios el que hizo algo; lo trató como justo en base de su fe en el prometido Mesías, aquel Hijo que sería de bendición para todas las familias del mundo. Ahora bien si esta justificación es algo que recibimos sin ganarla o merecerla por nuestros propios méritos, debería afectar nuestra actitud. Si nuestra salvación fuese por obras, podríamos decir que Dios está obligado a perdonarnos, ya que hemos cumplido con sus condiciones. Pero ninguno de nosotros ni nos hemos acercado a cumplir la ley de Dios. Pero Dios ofrece la justificación a nosotros igual que la ofreció a Abraham, en base de nuestra fe en Jesús el Mesías. En resumidas cuentas, la única explicación de la salvación es la pura gracia de Dios.<br /><br />Hoy recordemos esta gracia de Dios que recibimos el día que pusimos nuestra fe en Cristo. Dios ya no nos ve como pecadores sino como justos y nos trata como sus hijos. Vivamos hoy en gratitud. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43473390</guid><pubDate>Tue, 07 Mar 2023 11:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43473390/melp_501_romanos_4_5.mp3" length="2988020" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia.» (Romanos 4:5)

En el capítulo cuatro de Romanos, Pablo avanza su argumento acerca de la justificación con el ejemplo de Abraham. El argumento que avanza...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia.» (Romanos 4:5)<br /><br />En el capítulo cuatro de Romanos, Pablo avanza su argumento acerca de la justificación con el ejemplo de Abraham. El argumento que avanza el apóstol es que Abraham no fue justificado por algo que había hecho sino por haber creído la promesa de Dios. La frase que forma la base del capítulo (se repite varias veces a lo largo del capítulo) es una cita del Antiguo Testamento: Abraham “creyó a Jehová y le fue contado por justicia” (Génesis 15:6). La clave es que el patriarca no fue contado por justo porque hizo algo. Más bien fue Dios el que hizo algo; lo trató como justo en base de su fe en el prometido Mesías, aquel Hijo que sería de bendición para todas las familias del mundo. Ahora bien si esta justificación es algo que recibimos sin ganarla o merecerla por nuestros propios méritos, debería afectar nuestra actitud. Si nuestra salvación fuese por obras, podríamos decir que Dios está obligado a perdonarnos, ya que hemos cumplido con sus condiciones. Pero ninguno de nosotros ni nos hemos acercado a cumplir la ley de Dios. Pero Dios ofrece la justificación a nosotros igual que la ofreció a Abraham, en base de nuestra fe en Jesús el Mesías. En resumidas cuentas, la única explicación de la salvación es la pura gracia de Dios.<br /><br />Hoy recordemos esta gracia de Dios que recibimos el día que pusimos nuestra fe en Cristo. Dios ya no nos ve como pecadores sino como justos y nos trata como sus hijos. Vivamos hoy en gratitud. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,gracia,gratitud,romanos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_284-Juan_18_37</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-284-juan-18-37--22887717</link><description><![CDATA[«Le dijo entonces Pilato: ¿Luego, eres tú rey? Respondió Jesús: Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz.» (Juan 18:37)<br /><br />Jesús vino a este mundo hablando de verdades que a veces hubiéramos preferido ignorar. Jesús, igual que el resto de las Escrituras, enseñó que somos pecadores sin ninguna esperanza en nosotros mismos. En nuestra condición natural, no solamente no merecemos tener comunión con nuestro Creador sino que merecemos la ira de un Dios santo. En el juicio de Jesús delante de Pilato, todo apunta a que el gobernador romano ignoró la verdad del testimonio de Jesús. Y de la misma forma, hay personas que prefieren ignorar las verdades del pecado y de nuestra necesidad de un Salvador. Prefieren seguir su propia “verdad”. Pero menos mal que también vino Jesús para dar testimonio de otra verdad, la preciosa verdad de que Dios amó tanto al mundo pecador que nos envió al prometido Salvador. Si bien es verdad que hay los que quieren ignoran la verdad, hay otros que, como Jesús nos dice aquí, son de la verdad y por lo tanto oyen su voz y creen el mensaje de la verdad.<br /><br />Si hemos oído su mensaje, reconociéndonos como pecadores y confiando en lo que hizo Jesús por nosotros en la cruz, somos de la verdad, y por lo tanto hemos sido llamados a la misma misión de Cristo. Hemos nacido de nuevo para dar testimonio de la Verdad. Es nuestro mayor propósito en este mundo. Oye, ¿se nota que somos de la verdad? (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22887717</guid><pubDate>Thu, 16 Feb 2023 05:59:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22887717/melp_284_juan_18_37.mp3" length="2998826" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Le dijo entonces Pilato: ¿Luego, eres tú rey? Respondió Jesús: Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz.» (Juan 18:37)

Jesús vino a...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Le dijo entonces Pilato: ¿Luego, eres tú rey? Respondió Jesús: Tú dices que yo soy rey. Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio a la verdad. Todo aquel que es de la verdad, oye mi voz.» (Juan 18:37)<br /><br />Jesús vino a este mundo hablando de verdades que a veces hubiéramos preferido ignorar. Jesús, igual que el resto de las Escrituras, enseñó que somos pecadores sin ninguna esperanza en nosotros mismos. En nuestra condición natural, no solamente no merecemos tener comunión con nuestro Creador sino que merecemos la ira de un Dios santo. En el juicio de Jesús delante de Pilato, todo apunta a que el gobernador romano ignoró la verdad del testimonio de Jesús. Y de la misma forma, hay personas que prefieren ignorar las verdades del pecado y de nuestra necesidad de un Salvador. Prefieren seguir su propia “verdad”. Pero menos mal que también vino Jesús para dar testimonio de otra verdad, la preciosa verdad de que Dios amó tanto al mundo pecador que nos envió al prometido Salvador. Si bien es verdad que hay los que quieren ignoran la verdad, hay otros que, como Jesús nos dice aquí, son de la verdad y por lo tanto oyen su voz y creen el mensaje de la verdad.<br /><br />Si hemos oído su mensaje, reconociéndonos como pecadores y confiando en lo que hizo Jesús por nosotros en la cruz, somos de la verdad, y por lo tanto hemos sido llamados a la misma misión de Cristo. Hemos nacido de nuevo para dar testimonio de la Verdad. Es nuestro mayor propósito en este mundo. Oye, ¿se nota que somos de la verdad? (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,juan,testimonio,verdad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_276-Juan_15_8</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-276-juan-15-8--22447301</link><description><![CDATA[«En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.» (Juan 15:8)<br /><br />Jesús nos enseña en este pasaje que si queremos glorificar a Dios en nuestra vida, debemos tener una abundancia de fruto espiritual. O sea, la transformación que Dios en su gracia empezó en nosotros cuando nos vimos pecadores y levantamos los ojos a Cristo en fe debe ser evidente en nosotros. Nuestras vidas dan gloria a Dios cuando se manifiesta la obra de Dios en nosotros. Pero Jesús lo lleva un paso más allá y nos dice que este fruto espiritual, una vida que glorifica a Dios, es la marca de un verdadero discípulo de Cristo. Por lo tanto si profesamos ser discípulos, cabe preguntar cuánto fruto hay en nuestras vidas, y si decimos que queremos glorificar a Dios, volvemos a la necesidad de tener fruto espiritual. Y ¿cómo se puede tener una vida llena de ese fruto espiritual? Es sencillamente dejar que el Espíritu que mora en nosotros nos controle de tal forma que dejamos de obedecer los deseos de la carne y el Espíritu produce más y más del carácter que refleja a Cristo. Es en este contexto que leemos lo siguiente: «Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.» (15:7). La petición que será concedida es la petición de fruto espiritual.<br /><br />Permanezcamos en comunión con Él y pidamos fruto espiritual para la gloria de Dios. Así será manifiesto ante todos que somos verdaderamente sus discípulos. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/22447301</guid><pubDate>Wed, 15 Feb 2023 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/22447301/melp_276_juan_15_8.mp3" length="2995125" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.» (Juan 15:8)

Jesús nos enseña en este pasaje que si queremos glorificar a Dios en nuestra vida, debemos tener una abundancia de fruto espiritual. O sea, la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.» (Juan 15:8)<br /><br />Jesús nos enseña en este pasaje que si queremos glorificar a Dios en nuestra vida, debemos tener una abundancia de fruto espiritual. O sea, la transformación que Dios en su gracia empezó en nosotros cuando nos vimos pecadores y levantamos los ojos a Cristo en fe debe ser evidente en nosotros. Nuestras vidas dan gloria a Dios cuando se manifiesta la obra de Dios en nosotros. Pero Jesús lo lleva un paso más allá y nos dice que este fruto espiritual, una vida que glorifica a Dios, es la marca de un verdadero discípulo de Cristo. Por lo tanto si profesamos ser discípulos, cabe preguntar cuánto fruto hay en nuestras vidas, y si decimos que queremos glorificar a Dios, volvemos a la necesidad de tener fruto espiritual. Y ¿cómo se puede tener una vida llena de ese fruto espiritual? Es sencillamente dejar que el Espíritu que mora en nosotros nos controle de tal forma que dejamos de obedecer los deseos de la carne y el Espíritu produce más y más del carácter que refleja a Cristo. Es en este contexto que leemos lo siguiente: «Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.» (15:7). La petición que será concedida es la petición de fruto espiritual.<br /><br />Permanezcamos en comunión con Él y pidamos fruto espiritual para la gloria de Dios. Así será manifiesto ante todos que somos verdaderamente sus discípulos. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,discípulo,fruto,juan</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_261-Juan_10_14-15</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-261-juan-10-14-15--21726135</link><description><![CDATA[«Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.» (Juan 10:14-15)<br /><br />En este versículo encontramos una seria de comparaciones. Algunas entiendo perfectamente, pero otras son sorprendentes. Empecemos con la relación entre el Padre y el Hijo. Entiendo perfectamente que Cristo conoce al Padre y también que el Padre conoce al Hijo. Después de todo, su relación es perfecta y eterna. Desde antes de la creación del universo, el Padre y el Hijo han existido en perfecta unidad y comunión con el Espíritu Santo. Luego pasamos a la relación entre el Buen Pastor y sus ovejas. Tampoco es ninguna sorpresa que el Buen Pastor conozca sus ovejas. Pero aquí viene lo inesperado. Jesús dice que las ovejas conocen al Pastor como él conoce al Padre. ¿Cómo puede decir que conocemos a Cristo como Cristo conoce al Padre? Si recordamos lo que nos dice el apóstol Pablo en 1 Corintios 13, sabemos que ahora conocemos sólo en parte, aunque llegará el día en que conoceremos como fuimos conocidos. Jesús aquí no hace referencia a nuestro conocimiento en parte; más bien habla desde el punto de vista eterno. Cristo prevé aquel momento en que se complete nuestra salvación y cara a cara le vemos. Entonces efectivamente conoceremos al Buen Pastor perfectamente, así como el Padre conoce al Hijo y el Hijo al Padre. <br /><br />Pero mientras tanto debemos hacer todo lo posible para crecer en el conocimiento de nuestro Salvador, el Buen Pastor que puso su vida por nosotros. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/21726135</guid><pubDate>Mon, 13 Feb 2023 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/21726135/melp_261_juan_10_14_15.mp3" length="3000052" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.» (Juan 10:14-15)

En este versículo encontramos una seria de comparaciones. Algunas entiendo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.» (Juan 10:14-15)<br /><br />En este versículo encontramos una seria de comparaciones. Algunas entiendo perfectamente, pero otras son sorprendentes. Empecemos con la relación entre el Padre y el Hijo. Entiendo perfectamente que Cristo conoce al Padre y también que el Padre conoce al Hijo. Después de todo, su relación es perfecta y eterna. Desde antes de la creación del universo, el Padre y el Hijo han existido en perfecta unidad y comunión con el Espíritu Santo. Luego pasamos a la relación entre el Buen Pastor y sus ovejas. Tampoco es ninguna sorpresa que el Buen Pastor conozca sus ovejas. Pero aquí viene lo inesperado. Jesús dice que las ovejas conocen al Pastor como él conoce al Padre. ¿Cómo puede decir que conocemos a Cristo como Cristo conoce al Padre? Si recordamos lo que nos dice el apóstol Pablo en 1 Corintios 13, sabemos que ahora conocemos sólo en parte, aunque llegará el día en que conoceremos como fuimos conocidos. Jesús aquí no hace referencia a nuestro conocimiento en parte; más bien habla desde el punto de vista eterno. Cristo prevé aquel momento en que se complete nuestra salvación y cara a cara le vemos. Entonces efectivamente conoceremos al Buen Pastor perfectamente, así como el Padre conoce al Hijo y el Hijo al Padre. <br /><br />Pero mientras tanto debemos hacer todo lo posible para crecer en el conocimiento de nuestro Salvador, el Buen Pastor que puso su vida por nosotros. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,conocimiento,david,devocional,juan</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_253-Juan_8_15</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-253-juan-8-15--21386049</link><description><![CDATA[«Vosotros juzgáis según la carne; yo no juzgo a nadie.» (Juan 8:15)<br /><br />Los fariseos no estaban contentos con el mensaje que predicaba Jesús, sobre todo cuando se presentó como la Luz del mundo. Desde su punto de vista, Jesús era mentiroso. Pero su juicio sobre el mensaje de Jesús estaba equivocado. Jesús les confrontó directamente con la verdad. Ellos estaban juzgando según la carne porque no poseían toda la información necesaria para desmentir la verdad que Jesús les declaraba. En contraste con los fariseos, Jesús sí estaba en la posición perfecta para juzgar, ya que sabía todas las cosas. De hecho, las Escrituras nos dicen que un día Cristo se sentará para juzgar al mundo entero. Pero aquí nos dice que en su primera venida a esta tierra, no vino para juzgar. La verdad es que Jesús no tenía que juzgar porque la ley ya condenaba el pecado de la humanidad. Más bien el propósito de su venida era para salvar. Lo que necesita desesperadamente el mundo no es alguien más que les juzgue sino el mensaje de la salvación en Cristo. Debemos tener cuidado con nuestras críticas y juicios sobre los que nos rodean. Nos equivocamos muchas veces en nuestro juicio porque, como los fariseos, juzgamos según la carne porque carecemos también de toda la información necesiaria para juzgar correctamente. <br /><br />En vez de ser tan críticos en nuestra condenación de otros, debemos darles lo que realmente necesitan: las buenas noticias de la salvación en Cristo Jesús. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/21386049</guid><pubDate>Fri, 10 Feb 2023 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/21386049/melp_253_juan_8_15.mp3" length="2995125" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Vosotros juzgáis según la carne; yo no juzgo a nadie.» (Juan 8:15)

Los fariseos no estaban contentos con el mensaje que predicaba Jesús, sobre todo cuando se presentó como la Luz del mundo. Desde su punto de vista, Jesús era mentiroso. Pero su...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Vosotros juzgáis según la carne; yo no juzgo a nadie.» (Juan 8:15)<br /><br />Los fariseos no estaban contentos con el mensaje que predicaba Jesús, sobre todo cuando se presentó como la Luz del mundo. Desde su punto de vista, Jesús era mentiroso. Pero su juicio sobre el mensaje de Jesús estaba equivocado. Jesús les confrontó directamente con la verdad. Ellos estaban juzgando según la carne porque no poseían toda la información necesaria para desmentir la verdad que Jesús les declaraba. En contraste con los fariseos, Jesús sí estaba en la posición perfecta para juzgar, ya que sabía todas las cosas. De hecho, las Escrituras nos dicen que un día Cristo se sentará para juzgar al mundo entero. Pero aquí nos dice que en su primera venida a esta tierra, no vino para juzgar. La verdad es que Jesús no tenía que juzgar porque la ley ya condenaba el pecado de la humanidad. Más bien el propósito de su venida era para salvar. Lo que necesita desesperadamente el mundo no es alguien más que les juzgue sino el mensaje de la salvación en Cristo. Debemos tener cuidado con nuestras críticas y juicios sobre los que nos rodean. Nos equivocamos muchas veces en nuestro juicio porque, como los fariseos, juzgamos según la carne porque carecemos también de toda la información necesiaria para juzgar correctamente. <br /><br />En vez de ser tan críticos en nuestra condenación de otros, debemos darles lo que realmente necesitan: las buenas noticias de la salvación en Cristo Jesús. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,evangelización,juan,juicio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/302f52b7961282915e811a8422a018da.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_248 - Juan_6_57</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-248-juan-6-57--20804198</link><description><![CDATA[«Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí.» (Juan 6:57)<br /><br />En Juan 6 encontramos una de las enseñanzas más profundas de Jesús. Los judíos se escandalizaron cuando Jesús dijo que habían de comer su carne y beber su sangre y sospecho que no llegaron a escuchar nada más de lo que les enseñó ese día. Obviamente entendemos que Jesús no hablaba de comer y beber literalmente. Más bien lo dijo en conexión con la imagen del pan, el maná espiritual. Jesús se presentó aquí como el pan de vida y para que el pan nos beneficie, hay que comerlo. Pero este versículo en particular enfatiza un concepto por medio de una triple repetición: la vida. Jesús empieza con el Padre viviente, el Dios vivo que encontramos en el Antiguo Testamento. Dios es vida, ya que toda vida tiene su origen el Él. Jesús continúa diciendo que Él mismo vive por el Padre. Aquí hemos de entender que hace referencia a su vida terrenal, ya que el Verbo eterno siempre ha existido, incluso antes del principio, como leemos en Juan 1:1). Y ahora viene lo bueno. Los que recibimos a Cristo por la fe, aquí representado en la figura de comer y de beber, viviremos por Él. Ahora Jesús está hablando de la vida eterna. <br /><br />El eterno Dios viviente (1) envió a su Hijo a vivir (2) y a morir en este mundo para que nosotros podamos vivir (3) eternamente en su presencia, glorificándole y gozándonos en Él para siempre. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20804198</guid><pubDate>Thu, 09 Feb 2023 05:20:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20804198/melp_248_juan_6_57.mp3" length="3026600" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí.» (Juan 6:57)

En Juan 6 encontramos una de las enseñanzas más profundas de Jesús. Los judíos se escandalizaron cuando Jesús dijo que habían de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí.» (Juan 6:57)<br /><br />En Juan 6 encontramos una de las enseñanzas más profundas de Jesús. Los judíos se escandalizaron cuando Jesús dijo que habían de comer su carne y beber su sangre y sospecho que no llegaron a escuchar nada más de lo que les enseñó ese día. Obviamente entendemos que Jesús no hablaba de comer y beber literalmente. Más bien lo dijo en conexión con la imagen del pan, el maná espiritual. Jesús se presentó aquí como el pan de vida y para que el pan nos beneficie, hay que comerlo. Pero este versículo en particular enfatiza un concepto por medio de una triple repetición: la vida. Jesús empieza con el Padre viviente, el Dios vivo que encontramos en el Antiguo Testamento. Dios es vida, ya que toda vida tiene su origen el Él. Jesús continúa diciendo que Él mismo vive por el Padre. Aquí hemos de entender que hace referencia a su vida terrenal, ya que el Verbo eterno siempre ha existido, incluso antes del principio, como leemos en Juan 1:1). Y ahora viene lo bueno. Los que recibimos a Cristo por la fe, aquí representado en la figura de comer y de beber, viviremos por Él. Ahora Jesús está hablando de la vida eterna. <br /><br />El eterno Dios viviente (1) envió a su Hijo a vivir (2) y a morir en este mundo para que nosotros podamos vivir (3) eternamente en su presencia, glorificándole y gozándonos en Él para siempre. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,juan,vida</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_243 - Juan_4_42</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-243-juan-4-42--20743913</link><description><![CDATA[«y decían a la mujer: Ya no creemos solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo.» (Juan 4:42)<br /><br />Jesús tenía necesidad de pasar por Samaria. Estoy seguro que los discípulos no lo comprendían. Cuando pararon en aquel pueblo, Jesús envió a los discípulos delante al pueblo para comprar algo de comida y se quedó en el pozo sólo y cuando vino la mujer a sacar agua, Jesús empezó una conversación que le llevaría a poder presentarse a la mujer como el esperado Mesías. Al volver los discípulos, ella dejó su cántaro y volvió al pueblo. Los discípulos no comprendieron nada, pero había ocurrido un milagro en el corazón de aquella mujer. Ella volvió al pueblo una mujer cambiada y compartió su fe con todos los hombres del pueblo y muchos de ellos creyeron también, como le decían después, no solamente por el testimonio de ella, sino porque habían conocido a Cristo. Que bonito es poder compartir con otros el mensaje de la salvación en Cristo. Pero es aún más bonito cuando una persona cree, no solamente por lo que hemos dicho sino porque esa persona misma lo ha experimentado. Ya no cree sólo un mensaje sino conoce a una persona, al Salvador del mundo.<br /><br />Aunque personas rechacen este mensaje, no nos cansemos de compartir esta verdad. Nunca sabes cuando encontrarás a “una samaritana” lista para creer y compartir el mensaje con todos los de su pueblo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20743913</guid><pubDate>Wed, 08 Feb 2023 05:35:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20743913/melp_242_juan_4_42.mp3" length="3022804" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«y decían a la mujer: Ya no creemos solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo.» (Juan 4:42)

Jesús tenía necesidad de pasar por Samaria. Estoy seguro que los...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«y decían a la mujer: Ya no creemos solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo.» (Juan 4:42)<br /><br />Jesús tenía necesidad de pasar por Samaria. Estoy seguro que los discípulos no lo comprendían. Cuando pararon en aquel pueblo, Jesús envió a los discípulos delante al pueblo para comprar algo de comida y se quedó en el pozo sólo y cuando vino la mujer a sacar agua, Jesús empezó una conversación que le llevaría a poder presentarse a la mujer como el esperado Mesías. Al volver los discípulos, ella dejó su cántaro y volvió al pueblo. Los discípulos no comprendieron nada, pero había ocurrido un milagro en el corazón de aquella mujer. Ella volvió al pueblo una mujer cambiada y compartió su fe con todos los hombres del pueblo y muchos de ellos creyeron también, como le decían después, no solamente por el testimonio de ella, sino porque habían conocido a Cristo. Que bonito es poder compartir con otros el mensaje de la salvación en Cristo. Pero es aún más bonito cuando una persona cree, no solamente por lo que hemos dicho sino porque esa persona misma lo ha experimentado. Ya no cree sólo un mensaje sino conoce a una persona, al Salvador del mundo.<br /><br />Aunque personas rechacen este mensaje, no nos cansemos de compartir esta verdad. Nunca sabes cuando encontrarás a “una samaritana” lista para creer y compartir el mensaje con todos los de su pueblo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,juan,testimonio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_429-Juan_1_16</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-429-juan-1-16--41413210</link><description><![CDATA[«Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia.» (Juan 1:16)<br /><br />Este corto versículo no es fácil de entender. Juan empieza hablando de la plenitud de Cristo. En este contexto, Juan nos ha hablado del Verbo, el unigénito del Padre, que se hizo carne y habitó entre nosotros (1:14). Está hablando de Jesús. Pablo usa el concepto de la plenitud para hacer referencia a la deidad de Cristo también en su carta a los Colosenses (1:19 y 2:9). Todos los que hemos venido a Cristo por medio del arrepentimiento y la fe hemos tomado o recibido beneficio espiritual del Hijo de Dios. Aquí Juan llama este beneficio gracia, un favor no merecido de Dios. No solamente hemos recibido esta gracia una vez sino que la recibimos diariamente, gracia sobre gracia. La frase debe llevarnos a recordar el ejemplo del maná que los hebreos recibieron en el desierto. Cada día aparecía el maná nuevo en el suelo, nuevas misericordias para aquel día. Así es para nosotros también. Nuestra salvación no debe ser sencillamente una bendición del pasado, otra parte más de nuestra vida, sino una nueva bendición para hoy, ya que el Espíritu Santo sigue moldeando nuestras vidas a la imagen de nuestro Salvador. No caigamos en el error de los israelitas que llegaron a dar por hecho el maná e incluso, a despreciar la comida diaria que Dios les daba.<br /><br />Tomemos tiempo para reconocer y reflexionar sobre la gracia diaria que es nuestra en Cristo hoy. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41413210</guid><pubDate>Tue, 07 Feb 2023 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41413210/melp_429_juan_1_16.mp3" length="2998804" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia.» (Juan 1:16)

Este corto versículo no es fácil de entender. Juan empieza hablando de la plenitud de Cristo. En este contexto, Juan nos ha hablado del Verbo, el unigénito del Padre, que se...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia.» (Juan 1:16)<br /><br />Este corto versículo no es fácil de entender. Juan empieza hablando de la plenitud de Cristo. En este contexto, Juan nos ha hablado del Verbo, el unigénito del Padre, que se hizo carne y habitó entre nosotros (1:14). Está hablando de Jesús. Pablo usa el concepto de la plenitud para hacer referencia a la deidad de Cristo también en su carta a los Colosenses (1:19 y 2:9). Todos los que hemos venido a Cristo por medio del arrepentimiento y la fe hemos tomado o recibido beneficio espiritual del Hijo de Dios. Aquí Juan llama este beneficio gracia, un favor no merecido de Dios. No solamente hemos recibido esta gracia una vez sino que la recibimos diariamente, gracia sobre gracia. La frase debe llevarnos a recordar el ejemplo del maná que los hebreos recibieron en el desierto. Cada día aparecía el maná nuevo en el suelo, nuevas misericordias para aquel día. Así es para nosotros también. Nuestra salvación no debe ser sencillamente una bendición del pasado, otra parte más de nuestra vida, sino una nueva bendición para hoy, ya que el Espíritu Santo sigue moldeando nuestras vidas a la imagen de nuestro Salvador. No caigamos en el error de los israelitas que llegaron a dar por hecho el maná e incluso, a despreciar la comida diaria que Dios les daba.<br /><br />Tomemos tiempo para reconocer y reflexionar sobre la gracia diaria que es nuestra en Cristo hoy. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,bendiciones,biblia,david,devocional,juan,salvación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bf30d8cfcee1ff493041b28b93bce418.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_223 - Lucas_22_31-32</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-223-lucas-22-31-32--20156644</link><description><![CDATA[«Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos.» (Lucas 22:31-32)<br /><br />En su última noche con los discípulos antes de la crucifixión, Jesús dijo estas palabras a Pedro. Me llama la atención el detalle del número gramatical de los pronombres que escoje Cristo. Dice que Satanás OS ha pedido para zarandearOS (en plural, pero luego) ... yo he rogado por TI ... que TU fe no falte (en singular). No me extraña que Satanás hubiera deseado zarandear a los 11 tal como hizo con Judas. Después de todo, es el león rugiente que busca devorar (o aquí, zarandear). Pero es interesante que Jesús oraba de forma específica por Pedro más allá de su oración general por los 11. No quiero decir que no había orado por los otros. Sabemos que sí porque lo vemos en Juan 17. Pero Jesús oraba específicamente por Pedro porque lo quería usar para confirmar a sus hermanos. Esa es la pura gracia de Dios, que podría tomar un hombre débil que cayó en un momento de tentación y usarle para confirmar a otros.<br /><br />Satanás todavía desea zarandear a los seguidores de Cristo. Y ¡Cristo sigue intercediendo específicamente por nosotros! Nos quiere usar para confirmar a nuestros hermanos en la prueba. Seamos fieles al Señor para que nos pueda usar en sus planes para su gloria. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20156644</guid><pubDate>Fri, 03 Feb 2023 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20156644/melp_223_lucas_22_31_32.mp3" length="3003463" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos.» (Lucas 22:31-32)

En su última noche con los discípulos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos.» (Lucas 22:31-32)<br /><br />En su última noche con los discípulos antes de la crucifixión, Jesús dijo estas palabras a Pedro. Me llama la atención el detalle del número gramatical de los pronombres que escoje Cristo. Dice que Satanás OS ha pedido para zarandearOS (en plural, pero luego) ... yo he rogado por TI ... que TU fe no falte (en singular). No me extraña que Satanás hubiera deseado zarandear a los 11 tal como hizo con Judas. Después de todo, es el león rugiente que busca devorar (o aquí, zarandear). Pero es interesante que Jesús oraba de forma específica por Pedro más allá de su oración general por los 11. No quiero decir que no había orado por los otros. Sabemos que sí porque lo vemos en Juan 17. Pero Jesús oraba específicamente por Pedro porque lo quería usar para confirmar a sus hermanos. Esa es la pura gracia de Dios, que podría tomar un hombre débil que cayó en un momento de tentación y usarle para confirmar a otros.<br /><br />Satanás todavía desea zarandear a los seguidores de Cristo. Y ¡Cristo sigue intercediendo específicamente por nosotros! Nos quiere usar para confirmar a nuestros hermanos en la prueba. Seamos fieles al Señor para que nos pueda usar en sus planes para su gloria. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,intercesión,lucas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_365-Salmo_10_13</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-365-salmo-10-13--31263423</link><description><![CDATA[«¿Por qué desprecia el malo a Dios? En su corazón ha dicho: Tú no lo inquirirás.» (Salmo 10:13)<br /><br />Los que desprecian a Dios no son un invento de nuestra sociedad moderna. Incluso en los tiempos bíblicos existían personas así. El salmista dice que específicamente su desprecio tomaba la forma de ignorar su responsabilidad ante Dios, convencidos de que nunca tendrían que rendir cuentas ante Él por sus acciones. Pero más allá de su desprecio, la Biblia nos dice que se equivocan. Vendrá un día en que todos tendremos que presentarnos ante el Juez justo que inquirirá sobre todo lo que hemos hecho en esta vida. El malo no tendrá más remedio que sufrir las consecuencias por su maldad. Esta verdad debe causar miedo y terror no solo para el que vive en la maldad sino también para el que intenta hacer lo bueno pero reconoce honestamente que está lejos de ser perfecto. Sin embargo la Biblia también nos dice que debemos anticipar aquel día final con gozo y confianza. ¿Cómo puede ser eso? Puedo esperar el día del juicio final con gozo porque yo sé que toda mi maldad ya ha sido juzgada en Cristo. Como dice el apóstol Pablo a los Romanos, para los que estamos en Cristo Jesús, ¡ya no nos queda ninguna condenación! (8:1)<br /><br />Eso me libera para acercarme más a Dios, servirle en amor y compartir las buenas nuevas de Cristo con otros que actualmente siguen despreciando a Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/31263423</guid><pubDate>Sat, 14 Jan 2023 05:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/31263423/melp_365_salmo_10_13.mp3" length="2997272" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«¿Por qué desprecia el malo a Dios? En su corazón ha dicho: Tú no lo inquirirás.» (Salmo 10:13)

Los que desprecian a Dios no son un invento de nuestra sociedad moderna. Incluso en los tiempos bíblicos existían personas así. El salmista dice que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«¿Por qué desprecia el malo a Dios? En su corazón ha dicho: Tú no lo inquirirás.» (Salmo 10:13)<br /><br />Los que desprecian a Dios no son un invento de nuestra sociedad moderna. Incluso en los tiempos bíblicos existían personas así. El salmista dice que específicamente su desprecio tomaba la forma de ignorar su responsabilidad ante Dios, convencidos de que nunca tendrían que rendir cuentas ante Él por sus acciones. Pero más allá de su desprecio, la Biblia nos dice que se equivocan. Vendrá un día en que todos tendremos que presentarnos ante el Juez justo que inquirirá sobre todo lo que hemos hecho en esta vida. El malo no tendrá más remedio que sufrir las consecuencias por su maldad. Esta verdad debe causar miedo y terror no solo para el que vive en la maldad sino también para el que intenta hacer lo bueno pero reconoce honestamente que está lejos de ser perfecto. Sin embargo la Biblia también nos dice que debemos anticipar aquel día final con gozo y confianza. ¿Cómo puede ser eso? Puedo esperar el día del juicio final con gozo porque yo sé que toda mi maldad ya ha sido juzgada en Cristo. Como dice el apóstol Pablo a los Romanos, para los que estamos en Cristo Jesús, ¡ya no nos queda ninguna condenación! (8:1)<br /><br />Eso me libera para acercarme más a Dios, servirle en amor y compartir las buenas nuevas de Cristo con otros que actualmente siguen despreciando a Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,juicio,salmo,testificar</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_101-Mateo_22_29</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-101-mateo-22-29--18152927</link><description><![CDATA["Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios." (Mateo 22:29)<br /><br />Los Saduceos no creían en la resurrección del cuerpo, así que intentaron atrapar a Jesús en lo que les parecía una pregunta absurda: una mujer que había estado casada con siete hermanos. ¿Qué ocurriría en la resurrección? ¿Con quién tendría que estar ya que había sido esposa de todos? Pero la respuesta de Jesús es contundente: estaban equivocados. Jesús señala dos razones por las cuales se equivocaban. Primeramente porque ignoraban las Escrituras. Una de las razones por las cuales Dios nos ha dado su Palabra es para guardarnos del error. Debemos empaparnos de la Palabra para que ella llene nuestra mente. Los saduceos se creían muy listos en su rechazo de la resurrección, pero realmente solo demostraban su ignorancia de las Escrituras. En segundo lugar, erraban porque ignoraban el poder de Dios. Hay otros que saben lo que dicen las Escrituras pero sencillamente no creen que Dios es o puede hacer lo que está revelado en las Escrituras. O sea, se puede errar por ignorancia de lo que Dios ha revelado o por falta de fe en lo que ha revelado. <br /><br />Debemos tomar en serio la tarea de estudiar la Palabra para que podamos aprender de Dios y de su poder. Debemos aprender a pensar ""bíblicamente"" para que podamos vivir bíblicamente. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18152927</guid><pubDate>Tue, 10 Jan 2023 01:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18152927/melp_101_mateo_22_29.mp3" length="2973596" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios." (Mateo 22:29)

Los Saduceos no creían en la resurrección del cuerpo, así que intentaron atrapar a Jesús en lo que les parecía una pregunta absurda: una mujer...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios." (Mateo 22:29)<br /><br />Los Saduceos no creían en la resurrección del cuerpo, así que intentaron atrapar a Jesús en lo que les parecía una pregunta absurda: una mujer que había estado casada con siete hermanos. ¿Qué ocurriría en la resurrección? ¿Con quién tendría que estar ya que había sido esposa de todos? Pero la respuesta de Jesús es contundente: estaban equivocados. Jesús señala dos razones por las cuales se equivocaban. Primeramente porque ignoraban las Escrituras. Una de las razones por las cuales Dios nos ha dado su Palabra es para guardarnos del error. Debemos empaparnos de la Palabra para que ella llene nuestra mente. Los saduceos se creían muy listos en su rechazo de la resurrección, pero realmente solo demostraban su ignorancia de las Escrituras. En segundo lugar, erraban porque ignoraban el poder de Dios. Hay otros que saben lo que dicen las Escrituras pero sencillamente no creen que Dios es o puede hacer lo que está revelado en las Escrituras. O sea, se puede errar por ignorancia de lo que Dios ha revelado o por falta de fe en lo que ha revelado. <br /><br />Debemos tomar en serio la tarea de estudiar la Palabra para que podamos aprender de Dios y de su poder. Debemos aprender a pensar ""bíblicamente"" para que podamos vivir bíblicamente. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,ignorar,mateo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/75b8ce45bb71a753e689bd88c624b0ac.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_469-Salmo_9_20</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-469-salmo-9-20--42775053</link><description><![CDATA[«Pon, oh Jehová, temor en ellos; Conozcan las naciones que no son sino hombres. Selah» (Salmo 9:20)<br /><br />El salmo nueve enfoca en el juicio final de Dios sobre los que le han rechazado, pero el salmo termina con esta petición para las naciones. Aunque está dirigida a las naciones, es una petición que debemos pedir para nosotros mismos. Nuestro condición natural nos lleva a imaginar que somos más de lo que somos. El orgullo está arraigado en el corazón humano y nos lleva incluso a elevarnos a nosotros mismos por encima de Dios. Pero aquí el salmista pide que Dios ponga en las naciones un temor de Él. En el contexto del Antiguo Testamento, debemos entender este temor como una reverencia respetuosa para Dios que nos lleva a reconocer la superioridad de Dios sobre su creación. Cuando Dios en su misericordia no lleva a ver cómo somos delante de Él, es lo mejor que nos puede pasar. Hacemos bien en pedir que Dios nos vuelva a recordar lo que somos delante de Él todos los días, porque sólo es cuando sabemos que no somos sino hombres que estamos en una posición de recibir misericordia y ayuda de la mano de Dios. Por eso los poetas del Antiguo Testamento nos dicen que el temor de Dios es el principio de la sabiduría, un pensamiento repetido tanto en Job como también en los salmos y los proverbios (Job 28:28; Sal. 111:10; Prov. 1:7).<br /><br />Que Dios nos llene hoy de su temor para que cada uno “no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno (Romanos 12:3). (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/42775053</guid><pubDate>Sat, 07 Jan 2023 12:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/42775053/melp_469_salmo_9_20.mp3" length="2998805" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Pon, oh Jehová, temor en ellos; Conozcan las naciones que no son sino hombres. Selah» (Salmo 9:20)

El salmo nueve enfoca en el juicio final de Dios sobre los que le han rechazado, pero el salmo termina con esta petición para las naciones. Aunque...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Pon, oh Jehová, temor en ellos; Conozcan las naciones que no son sino hombres. Selah» (Salmo 9:20)<br /><br />El salmo nueve enfoca en el juicio final de Dios sobre los que le han rechazado, pero el salmo termina con esta petición para las naciones. Aunque está dirigida a las naciones, es una petición que debemos pedir para nosotros mismos. Nuestro condición natural nos lleva a imaginar que somos más de lo que somos. El orgullo está arraigado en el corazón humano y nos lleva incluso a elevarnos a nosotros mismos por encima de Dios. Pero aquí el salmista pide que Dios ponga en las naciones un temor de Él. En el contexto del Antiguo Testamento, debemos entender este temor como una reverencia respetuosa para Dios que nos lleva a reconocer la superioridad de Dios sobre su creación. Cuando Dios en su misericordia no lleva a ver cómo somos delante de Él, es lo mejor que nos puede pasar. Hacemos bien en pedir que Dios nos vuelva a recordar lo que somos delante de Él todos los días, porque sólo es cuando sabemos que no somos sino hombres que estamos en una posición de recibir misericordia y ayuda de la mano de Dios. Por eso los poetas del Antiguo Testamento nos dicen que el temor de Dios es el principio de la sabiduría, un pensamiento repetido tanto en Job como también en los salmos y los proverbios (Job 28:28; Sal. 111:10; Prov. 1:7).<br /><br />Que Dios nos llene hoy de su temor para que cada uno “no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno (Romanos 12:3). (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,salmo,temor</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bf30d8cfcee1ff493041b28b93bce418.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_082-Mateo_14_9-10</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-082-mateo-14-9-10--17841617</link><description><![CDATA["Entonces el rey se entristeció; pero a causa del juramento, y de los que estaban con él a la mesa, mandó que se la diesen, y ordenó decapitar a Juan en la cárcel." (Mateo 14:9-10)<br /><br />Normalmente diríamos que es bueno cumplir nuestra palabra. Si has prometido algo debes cumplirlo. Pero en esta historia no es exactamente así. Herodes había puesto a Juan el Bautista en la cárcel porque su predicación había llegado a ser demasiado personal. Juan denunció el pecado de todos, incluso el de Herodes. Pero Herodes temía hacerle daño a Juan. No obstante durante este banquete, el rey había hecho un juramento precipitado y su pareja, la cual obviamente odiaba a Juan porque había denunciado su relación con Herodes como adulterio, encontró la oportunidad perfecta para vengarse del predicador. Cuando su hija bailó delante del rey y sus invitados, el rey le prometió lo que quisiera, y después de consultar con su madre, pidió la cabeza de Juan. El rey cumplió su promesa al final en contra de su voluntad porque no quería quedar mal ante los invitados que le habían escuchado prometer. Al final es su propio orgullo el que le lleva a decapitar al predicador de justicia.<br /><br />Hemos de tener cuidado con lo que prometemos. Debemos guiarnos no por lo que prometemos sino por lo que es correcto. Siempre. Si nos equivocamos, es mejor arrepentirnos y hacer lo correcto que continuar en nuestro error apelando a nuestra reputación o nuestro honor. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17841617</guid><pubDate>Fri, 06 Jan 2023 01:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17841617/melp_082_mateo_14_9_10.mp3" length="2975697" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Entonces el rey se entristeció; pero a causa del juramento, y de los que estaban con él a la mesa, mandó que se la diesen, y ordenó decapitar a Juan en la cárcel." (Mateo 14:9-10)

Normalmente diríamos que es bueno cumplir nuestra palabra. Si has...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Entonces el rey se entristeció; pero a causa del juramento, y de los que estaban con él a la mesa, mandó que se la diesen, y ordenó decapitar a Juan en la cárcel." (Mateo 14:9-10)<br /><br />Normalmente diríamos que es bueno cumplir nuestra palabra. Si has prometido algo debes cumplirlo. Pero en esta historia no es exactamente así. Herodes había puesto a Juan el Bautista en la cárcel porque su predicación había llegado a ser demasiado personal. Juan denunció el pecado de todos, incluso el de Herodes. Pero Herodes temía hacerle daño a Juan. No obstante durante este banquete, el rey había hecho un juramento precipitado y su pareja, la cual obviamente odiaba a Juan porque había denunciado su relación con Herodes como adulterio, encontró la oportunidad perfecta para vengarse del predicador. Cuando su hija bailó delante del rey y sus invitados, el rey le prometió lo que quisiera, y después de consultar con su madre, pidió la cabeza de Juan. El rey cumplió su promesa al final en contra de su voluntad porque no quería quedar mal ante los invitados que le habían escuchado prometer. Al final es su propio orgullo el que le lleva a decapitar al predicador de justicia.<br /><br />Hemos de tener cuidado con lo que prometemos. Debemos guiarnos no por lo que prometemos sino por lo que es correcto. Siempre. Si nos equivocamos, es mejor arrepentirnos y hacer lo correcto que continuar en nuestro error apelando a nuestra reputación o nuestro honor. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,mateo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/0a40f402b7bd681d98ec817fd414fe80.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_437-Mateo_14_27</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-437-mateo-14-27--41573865</link><description><![CDATA[«Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!» (Mateo 14:27)<br /><br />Esa medianoche en una barca a punto de hundirse en el la tempestad que azotaba el mar de Galilea, los discípulos se creían estar en el mismo umbral de la muerte cuando de repente apareció Jesús andando sobre el mar. El texto nos dice se turbaron, pensando que estaban viendo un fantasma. La razón por la cual temían los discípulos era porque estaban en una situación desconocida e inesperada. No sabían qué pensar de la figura que veían andando sobre el mar. Parece ser que jamás hubieran imaginado que Jesús era capaz de desafiar las leyes de la física de esta forma. Pero Jesús enfrentó su miedo de manera sencilla: los animó a dejar el miedo a un lado para poder empezar a confiar en Él. Pedro en especial tomó este consejo, incluso pidiendo salir de la barca y pasear sobre el agua hasta Jesús. Estoy convencido de que su fe agradó a Jesús y por eso Jesús concedió su petición. Hay muchas situaciones desconocidas e inesperadas que se presentan en nuestras vidas y nos pueden causar mucha turbación o preocupación. No importa la situación en que nos encontremos, debemos escuchar la voz de nuestro Señor aconsejándonos a cobrar ánimo y confiar en el Yo Soy. Jesús sigue siendo capaz de hacernos andar encima de todas las tempestades de este vida en comunión con Él. <br /><br />Hoy en cualquier situación en que te encuentres, escucha la voz de tu Salvador susurrando: “Ten ánimo. ¡yo soy!” (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41573865</guid><pubDate>Fri, 06 Jan 2023 01:25:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41573865/melp_437_mateo_14_27.mp3" length="2998806" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!» (Mateo 14:27)

Esa medianoche en una barca a punto de hundirse en el la tempestad que azotaba el mar de Galilea, los discípulos se creían estar en el mismo umbral de la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!» (Mateo 14:27)<br /><br />Esa medianoche en una barca a punto de hundirse en el la tempestad que azotaba el mar de Galilea, los discípulos se creían estar en el mismo umbral de la muerte cuando de repente apareció Jesús andando sobre el mar. El texto nos dice se turbaron, pensando que estaban viendo un fantasma. La razón por la cual temían los discípulos era porque estaban en una situación desconocida e inesperada. No sabían qué pensar de la figura que veían andando sobre el mar. Parece ser que jamás hubieran imaginado que Jesús era capaz de desafiar las leyes de la física de esta forma. Pero Jesús enfrentó su miedo de manera sencilla: los animó a dejar el miedo a un lado para poder empezar a confiar en Él. Pedro en especial tomó este consejo, incluso pidiendo salir de la barca y pasear sobre el agua hasta Jesús. Estoy convencido de que su fe agradó a Jesús y por eso Jesús concedió su petición. Hay muchas situaciones desconocidas e inesperadas que se presentan en nuestras vidas y nos pueden causar mucha turbación o preocupación. No importa la situación en que nos encontremos, debemos escuchar la voz de nuestro Señor aconsejándonos a cobrar ánimo y confiar en el Yo Soy. Jesús sigue siendo capaz de hacernos andar encima de todas las tempestades de este vida en comunión con Él. <br /><br />Hoy en cualquier situación en que te encuentres, escucha la voz de tu Salvador susurrando: “Ten ánimo. ¡yo soy!” (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,fe,mateo,miedo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_247b - Sofonias 3_17-Navidad</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-247b-sofonias-3-17-navidad--20804624</link><description><![CDATA[«Jehová está en medio de ti, poderoso, él salvará; se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cánticos.» (Sofonías 3:17)<br /><br />Sofonias empieza su profecía con la ira de Dios que está a punto de caer sobre su pueblo rebelde. Pero en el capítulo 3 el tono cambia por completo. Dios promete mostrar misericordia a su pueblo y restaurarlos. Este versículo refleja el amor de Dios hacia su pueblo arrepentido, el mismo amor que hemos recibido nosotros. Dios se regocija sobre el pecador arrepentido con cánticos. Hay gozo y alegría porque Jehová está presente. Es exactamente la escena que presentó Jesús en la historia del hijo pródigo. El padre hace un gran banquete para celebrar que su hijo perdido había vuelto. En el contexto Cristo hablaba del gozo en el cielo sobre un pecador arrepentido. Este pensamiento se encaja perfectamente con este día especial, el día de la Navidad. El tema de la Navidad es la redención. Cuando nació El Salvador, coros de ángeles celebraron su venida. Incluso, su nombre es Emanuel, Dios con nosotros. <br /><br />Celebremos este gozo en este día especial, ¡el gozo del poderoso Redentor que vino para salvarnos! (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20804624</guid><pubDate>Sun, 25 Dec 2022 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20804624/melp_247b_sofonias_3_17_navidad.mp3" length="3026604" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Jehová está en medio de ti, poderoso, él salvará; se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cánticos.» (Sofonías 3:17)

Sofonias empieza su profecía con la ira de Dios que está a punto de caer sobre su pueblo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Jehová está en medio de ti, poderoso, él salvará; se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cánticos.» (Sofonías 3:17)<br /><br />Sofonias empieza su profecía con la ira de Dios que está a punto de caer sobre su pueblo rebelde. Pero en el capítulo 3 el tono cambia por completo. Dios promete mostrar misericordia a su pueblo y restaurarlos. Este versículo refleja el amor de Dios hacia su pueblo arrepentido, el mismo amor que hemos recibido nosotros. Dios se regocija sobre el pecador arrepentido con cánticos. Hay gozo y alegría porque Jehová está presente. Es exactamente la escena que presentó Jesús en la historia del hijo pródigo. El padre hace un gran banquete para celebrar que su hijo perdido había vuelto. En el contexto Cristo hablaba del gozo en el cielo sobre un pecador arrepentido. Este pensamiento se encaja perfectamente con este día especial, el día de la Navidad. El tema de la Navidad es la redención. Cuando nació El Salvador, coros de ángeles celebraron su venida. Incluso, su nombre es Emanuel, Dios con nosotros. <br /><br />Celebremos este gozo en este día especial, ¡el gozo del poderoso Redentor que vino para salvarnos! (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,gozo,navidad,sofonías</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_091-Mateo_18_21</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-091-mateo-18-21--18017700</link><description><![CDATA[«Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete?» (Mateo 18:21)<br /><br />Jesús estaba enseñando a sus discípulos sobre la necesidad de perdonar y les dice que si un hermano peca contra ti, has de ir y tratarlo directamente con él y si se arrepiente, te habrás ganado a tu hermano. Pedro estaba algo preocupado con lo que estaba escuchando. Implícito en la enseñanza de Jesús es el pensamiento que el seguidor de Cristo siempre debe estar dispuesto a perdonar a una persona arrepentida. Pedro entendía el punto principal de lo que Jesús había enseñado: el perdón era necesario, pero su pregunta es sencilla, ¿cuántas veces? Pedro entendía que el perdón era necesario, pero entendía que había un límite. Ahora bien, Pedro creía que estaba siendo generoso cuando preguntó si debería perdonar hasta siete veces. En resumidas cuentas, la respuesta de Jesús es básicamente esta: debes perdonar a un hermano arrepentido las veces que tú querrías que Dios te perdonara a ti. Cuando lo ves así, ¡incluso el número 70 veces 7 parece un margen demasiado ajustado!<br /><br />El cristiano que ha experimentado el perdón de Dios debe sentir libre para perdonar a su hermano arrepentido, siempre. Seamos prontos a reconocer nuestras faltas y siempre dispuestos a perdonar. Busquemos aplicar esta enseñanza en la pareja, con padres, hijos y hermanos e incluso en la congregación. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18017700</guid><pubDate>Sat, 24 Dec 2022 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18017700/melp_091_mateo_18_21.mp3" length="2974289" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete?» (Mateo 18:21)

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¿Cuál es nuestra actitud hacia el pecado? Israel en los días de Ezequiel a...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Echad de vosotros todas vuestras transgresiones con que habéis pecado, y haceos un corazón nuevo y un espíritu nuevo. ¿Por qué moriréis, casa de Israel?» (Ezequiel 18:31)<br /><br />¿Cuál es nuestra actitud hacia el pecado? Israel en los días de Ezequiel a veces ignoraba y otras veces excusaba su pecado. Para ellos, el pecado no tenía tanta importancia. Por eso Dios aquí les anuncia la actitud correcta hacia el pecado. El mensaje de Dios es que el pecado es algo mortífero. Para que lo entendamos, lo podríamos comparar con un virus letal. ¿Te expondrías al virus deliberadamente? Estoy seguro que nadie contestaría que sí. Todos tomaríamos precauciones para protegernos de cualquier peligro, pero aún más si se tratara de algo mortal. Debemos recordar que el pecado es la enfermedad más infecciosa y más peligrosa que ha existido jamás. Por eso Dios por medio de Ezequiel nos anima a echar de nosotros nuestras transgresiones. Pero no es suficiente intentar apartarnos del pecado. Necesitamos también ser rehechos a la imagen perfecta de nuestro Dios con un corazón y un espíritu nuevo, algo que es posible solamente por fe en la obra de Cristo en nuestro lugar en la cruz.<br /><br />Tomemos tiempo hoy para orar con el salmista: «Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos;» (Salmo 139:23). Luego echemos de nosotros cualquier cosa que el Espíritu nos muestre para que podamos andar en comunión íntima con nuestro Dios hoy. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,ezequiel,limpieza,muerte,pecado,virus</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_244 - Jeremias_42_6</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-244-jeremias-42-6--20743916</link><description><![CDATA[«Sea bueno, sea malo, a la voz de Jehová nuestro Dios al cual te enviamos, obedeceremos, para que obedeciendo a la voz de Jehová nuestro Dios nos vaya bien.» (Jeremías 42:6)<br /><br />Después de la caída de Jerusalén en manos de Nabucodonosor, los nuevos lideres de la ciudad vinieron al profeta Jeremías prometiendo que iban a obedecer la voluntad de Dios. Decían que querían obedecer a Dios sí o sí. Decían que estaban dispuestos a obedecer tanto si lo que Dios les decía les parecía una cosa mala o una cosa buena. Se comprometieron incondicionalmente a obedecer a Dios. Tristemente cuando vino el mensaje de Dios unos días después, acusaron al profeta de mentir y con este pretexto, incumplieron su promesa. Desobedecieron la voluntad de Dios y bajaron a Egipto. No obstante, la primera actitud que expresaron debe ser la mentalidad del seguidor de Cristo: debemos estar dispuestos a obedecer a Dios, incluso aunque no nos guste o no lo entendamos. Es muy fácil engañarnos a nosotros mismos, diciendo que obedeceremos a Dios cuando realmente sólo obedecemos cuando nos gusta o nos parece lógico. Si sólo obedecemos cuando nos gusta, realmente no es una obediencia genuina. Satanás nos querría hacer nos pensar que es peligroso someternos a Dios incondicionalmente. Pero Dios no abusa de sus hijos como si tuviera que aprovecharse de ellos para conseguir algún beneficio. <br /><br />La voluntad de Dios es al final para su gloria pero también para nuestro bien. Así que podemos someternos bajo la poderosa mano de Dios porque Él nos exaltará en su tiempo (1Pedro 5:6). (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20743916</guid><pubDate>Fri, 18 Nov 2022 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20743916/melp_244_jeremias_42_6.mp3" length="3023685" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Sea bueno, sea malo, a la voz de Jehová nuestro Dios al cual te enviamos, obedeceremos, para que obedeciendo a la voz de Jehová nuestro Dios nos vaya bien.» (Jeremías 42:6)

Después de la caída de Jerusalén en manos de Nabucodonosor, los nuevos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Sea bueno, sea malo, a la voz de Jehová nuestro Dios al cual te enviamos, obedeceremos, para que obedeciendo a la voz de Jehová nuestro Dios nos vaya bien.» (Jeremías 42:6)<br /><br />Después de la caída de Jerusalén en manos de Nabucodonosor, los nuevos lideres de la ciudad vinieron al profeta Jeremías prometiendo que iban a obedecer la voluntad de Dios. Decían que querían obedecer a Dios sí o sí. Decían que estaban dispuestos a obedecer tanto si lo que Dios les decía les parecía una cosa mala o una cosa buena. Se comprometieron incondicionalmente a obedecer a Dios. Tristemente cuando vino el mensaje de Dios unos días después, acusaron al profeta de mentir y con este pretexto, incumplieron su promesa. Desobedecieron la voluntad de Dios y bajaron a Egipto. No obstante, la primera actitud que expresaron debe ser la mentalidad del seguidor de Cristo: debemos estar dispuestos a obedecer a Dios, incluso aunque no nos guste o no lo entendamos. Es muy fácil engañarnos a nosotros mismos, diciendo que obedeceremos a Dios cuando realmente sólo obedecemos cuando nos gusta o nos parece lógico. Si sólo obedecemos cuando nos gusta, realmente no es una obediencia genuina. Satanás nos querría hacer nos pensar que es peligroso someternos a Dios incondicionalmente. Pero Dios no abusa de sus hijos como si tuviera que aprovecharse de ellos para conseguir algún beneficio. <br /><br />La voluntad de Dios es al final para su gloria pero también para nuestro bien. Así que podemos someternos bajo la poderosa mano de Dios porque Él nos exaltará en su tiempo (1Pedro 5:6). (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,jeremias,obediencia,sumisión</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_681-Jeremias_33_3</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-681-jeremias-33-3--51914125</link><description><![CDATA[«Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.» (Jeremías 33:3). <br /><br />El principio general que encontramos en este versículo es una verdad cuya aplicación práctica resalta la importancia de la oración. Sabemos que debemos elevar nuestras voces en oración a Dios, porque nos oye y nos contestará. Incluso creo que todos podemos dar testimonio que a veces la contestación a nuestras peticiones ha sido algo sorprendente, algo que igual jamás habíamos imaginado. No obstante, es importante que notemos el contexto histórico de esta promesa a Israel. El pueblo de Israel había pecado, abandonando a su Dios y por lo tanto Dios los había abandonado en manos de sus enemigos. Pero a pesar de la infidelidad del pueblo, Dios promete responderles con tres cosas grandes y ocultas. La primera gran cosa es el perdón de sus pecados (33:8). La segunda es la transformación de la nación. Los Israelitas rebeldes un día se convertirían en un pueblo que ofrecería verdadera alabanza y gloria a su Dios (33:9). La tercera gran cosa en este contexto es la más importante de todas, ya que es la base de las dos promesas anteriores: es el Mesías. “En aquellos días y en aquel tiempo haré brotar a David un Renuevo de justicia, y hará juicio y justicia en la tierra” (33:15). Dios sigue haciendo cosas grandes y ocultas para los que claman a Él en arrepentimiento y fe. Por medio de su Mesías, nos perdona y limpia y nos da el derecho de ser hechos hijos de Dios. <br /><br />Sigamos clamando hoy a nuestro Dios porque todavía tiene cosas grandes para enseñarnos. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/51914125</guid><pubDate>Thu, 17 Nov 2022 05:30:02 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/51914125/melp_681_jeremias_33_3.mp3" length="4189599" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.» (Jeremías 33:3). &#13;
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El principio general que encontramos en este versículo es una verdad cuya aplicación práctica resalta la importancia de la oración. Sabemos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.» (Jeremías 33:3). <br /><br />El principio general que encontramos en este versículo es una verdad cuya aplicación práctica resalta la importancia de la oración. Sabemos que debemos elevar nuestras voces en oración a Dios, porque nos oye y nos contestará. Incluso creo que todos podemos dar testimonio que a veces la contestación a nuestras peticiones ha sido algo sorprendente, algo que igual jamás habíamos imaginado. No obstante, es importante que notemos el contexto histórico de esta promesa a Israel. El pueblo de Israel había pecado, abandonando a su Dios y por lo tanto Dios los había abandonado en manos de sus enemigos. Pero a pesar de la infidelidad del pueblo, Dios promete responderles con tres cosas grandes y ocultas. La primera gran cosa es el perdón de sus pecados (33:8). La segunda es la transformación de la nación. Los Israelitas rebeldes un día se convertirían en un pueblo que ofrecería verdadera alabanza y gloria a su Dios (33:9). La tercera gran cosa en este contexto es la más importante de todas, ya que es la base de las dos promesas anteriores: es el Mesías. “En aquellos días y en aquel tiempo haré brotar a David un Renuevo de justicia, y hará juicio y justicia en la tierra” (33:15). Dios sigue haciendo cosas grandes y ocultas para los que claman a Él en arrepentimiento y fe. Por medio de su Mesías, nos perdona y limpia y nos da el derecho de ser hechos hijos de Dios. <br /><br />Sigamos clamando hoy a nuestro Dios porque todavía tiene cosas grandes para enseñarnos. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,jeremías,oración</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b085429587de2db9036c6c0f672db5b8.jpg"/><itunes:episode>681</itunes:episode><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_611-Jeremias_17_5</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-611-jeremias-17-5--46106410</link><description><![CDATA[«Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová.» (Jeremías 17:5)<br /><br />Para y piensa por un momento en estas palabras. Son muy fuertes. Dios pronuncia una maldición, pero no sobre la persona que confía en un ídolo –eso lo podríamos haber esperado– sino sobre la persona que confía en otras personas. A primera vista, puede parecer sorprendente porque la confianza es una parte integral de nuestra sociedad. Sería imposible convivir con otras personas sin depositar algún grado de confianza en los demás. No obstante, si seguimos leyendo, vemos más claramente lo que Dios está diciendo. Habla de personas que se apartan de Jehová porque confían que sus prójimos les pueden ayudar mejor que Dios. Tenemos una tendencia de buscar ayuda en la fuerza, aquí representada en la imagen del brazo. El problema es que la fuerza humana es limitada. Pero esta maldición se pronuncia no sólo porque se confía en la fuerza humana sino porque el corazón se aparta de Dios en el proceso. Dios es el único digno de nuestra confianza porque su brazo jamás nos puede fallar. No obstante, somos tan necios que solemos confiar en nuestras propias fuerzas o las de los que nos rodean y así abandonamos a Dios. Por eso, dos versículos más tarde, nos da el contraste: «Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová» (17:7).<br /><br />Vivamos en el día de hoy confiando en el brazo fuerte de nuestro Dios para que podamos acercarnos más a Él. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/46106410</guid><pubDate>Fri, 11 Nov 2022 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/46106410/melp_611_jeremias_17_5.mp3" length="2988005" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová.» (Jeremías 17:5)

Para y piensa por un momento en estas palabras. Son muy fuertes. Dios pronuncia una maldición, pero no sobre...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová.» (Jeremías 17:5)<br /><br />Para y piensa por un momento en estas palabras. Son muy fuertes. Dios pronuncia una maldición, pero no sobre la persona que confía en un ídolo –eso lo podríamos haber esperado– sino sobre la persona que confía en otras personas. A primera vista, puede parecer sorprendente porque la confianza es una parte integral de nuestra sociedad. Sería imposible convivir con otras personas sin depositar algún grado de confianza en los demás. No obstante, si seguimos leyendo, vemos más claramente lo que Dios está diciendo. Habla de personas que se apartan de Jehová porque confían que sus prójimos les pueden ayudar mejor que Dios. Tenemos una tendencia de buscar ayuda en la fuerza, aquí representada en la imagen del brazo. El problema es que la fuerza humana es limitada. Pero esta maldición se pronuncia no sólo porque se confía en la fuerza humana sino porque el corazón se aparta de Dios en el proceso. Dios es el único digno de nuestra confianza porque su brazo jamás nos puede fallar. No obstante, somos tan necios que solemos confiar en nuestras propias fuerzas o las de los que nos rodean y así abandonamos a Dios. Por eso, dos versículos más tarde, nos da el contraste: «Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová» (17:7).<br /><br />Vivamos en el día de hoy confiando en el brazo fuerte de nuestro Dios para que podamos acercarnos más a Él. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,jeremías</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_425-Hageo_2_5</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-425-hageo-2-5--41313408</link><description><![CDATA[«Según el pacto que hice con vosotros cuando salisteis de Egipto, así mi Espíritu estará en medio de vosotros, no temáis.» (Hageo 2:5)<br /><br />Después de 70 años de cautiverio, Dios hizo posible que el pueblo de Judá regresara a Jerusalén. Volvieron con el permiso del rey para reedificar la ciudad, pero a pesar de sus buenas intenciones, el templo seguía en ruinas. El ministerio de los profetas, tanto Hageo como Zacarías, fue llamarles la atención y animarles a poner manos a la obra. Este ánimo aquí viene en forma de una promesa sencilla: Dios está con vosotros. Desde que Israel había salido de Egipto, el Espíritu de Dios había habitado en medio de ellos, primero en la nube y en la columna de fuego y después en el tabernáculo y el templo. El mensaje de consuelo era sencillamente, si tenían al Espíritu de Dios morando entre ellos, no tenían nada que temer. Dios les daría la capacidad de hacer toda su voluntad. Y así fue. Volvieron a edificar el templo de Dios y la ciudad de Jerusalén, a pesar de la oposición de sus enemigos. El Nuevo Testamento nos recuerda que estamos en la misma situación. Dios mora con nosotros ya que somos nosotros templos del Espíritu Santo. Así que tampoco hemos de temer. Dios nos dará la fuerza que necesitamos para hacer todo lo que Él nos está llamando para hacer. <br /><br />¿Hay algo que Dios ha estado poniendo en tu corazón y que has estado evitando porque no estabas seguro si lo podíamos hacer? No temas, porque Él está contigo para ayudarte a hacer toda su voluntad. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41313408</guid><pubDate>Sat, 05 Nov 2022 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41313408/melp_425_hageo_2_5.mp3" length="2998804" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Según el pacto que hice con vosotros cuando salisteis de Egipto, así mi Espíritu estará en medio de vosotros, no temáis.» (Hageo 2:5)

Después de 70 años de cautiverio, Dios hizo posible que el pueblo de Judá regresara a Jerusalén. Volvieron con el...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Según el pacto que hice con vosotros cuando salisteis de Egipto, así mi Espíritu estará en medio de vosotros, no temáis.» (Hageo 2:5)<br /><br />Después de 70 años de cautiverio, Dios hizo posible que el pueblo de Judá regresara a Jerusalén. Volvieron con el permiso del rey para reedificar la ciudad, pero a pesar de sus buenas intenciones, el templo seguía en ruinas. El ministerio de los profetas, tanto Hageo como Zacarías, fue llamarles la atención y animarles a poner manos a la obra. Este ánimo aquí viene en forma de una promesa sencilla: Dios está con vosotros. Desde que Israel había salido de Egipto, el Espíritu de Dios había habitado en medio de ellos, primero en la nube y en la columna de fuego y después en el tabernáculo y el templo. El mensaje de consuelo era sencillamente, si tenían al Espíritu de Dios morando entre ellos, no tenían nada que temer. Dios les daría la capacidad de hacer toda su voluntad. Y así fue. Volvieron a edificar el templo de Dios y la ciudad de Jerusalén, a pesar de la oposición de sus enemigos. El Nuevo Testamento nos recuerda que estamos en la misma situación. Dios mora con nosotros ya que somos nosotros templos del Espíritu Santo. Así que tampoco hemos de temer. Dios nos dará la fuerza que necesitamos para hacer todo lo que Él nos está llamando para hacer. <br /><br />¿Hay algo que Dios ha estado poniendo en tu corazón y que has estado evitando porque no estabas seguro si lo podíamos hacer? No temas, porque Él está contigo para ayudarte a hacer toda su voluntad. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,espíritu,fuerza,hageo,santo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_629-Nahum_1_7</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-629-nahum-1-7--46434634</link><description><![CDATA[«Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían.» (Nahum 1:7)<br /><br />A primera vista, no nos sorprende este versículo. Estamos acostumbrados a pensar en Dios como el Dios bueno. Sabemos que podemos correr a Él y encontrar refugio porque Él conoce a los suyos. Pero en el contexto inmediato de Nahum, este versículo se destaca mucho. El libro empieza con una visión de Jehová, el “Dios celoso y vengador; Jehová es vengador y lleno de indignación; se venga de sus adversarios, y guarda enojo para sus enemigos” (1:2). A veces nos desacomoda pensar en Dios en estos términos, pero debemos entender que un Dios santo y justo no puede ignorar el pecado. Él se ha comprometido con su creación, pero nosotros hemos descarriado en rebeldía, ofendiendo su santidad con nuestras injusticias. Pero en medio de esta descripción de la santa ira de Dios, Nahum nos recuerda que «Jehová es tardo para la ira y grande en poder» (1:3a). Dios es paciente y nos da la oportunidad de reconocer nuestro pecado y aceptar lo que hizo su Hijo en la cruz por nosotros para que podamos ser perdonados y restaurados. Por eso Nahum puede decir que el mismo Dios celoso y vengador es también el Dios bueno. En la persona de Jesucristo, la santidad y la justicia de Dios se encuentran con su misericordia y bondad.<br /><br />Hoy podemos confiar en el Dios bueno si estamos en Cristo Jesús. Corramos a Él en confianza para encontrar refugio y consuelo en nuestra angustia. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/46434634</guid><pubDate>Fri, 04 Nov 2022 05:40:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/46434634/melp_629_nahum_1_7.mp3" length="2987984" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían.» (Nahum 1:7)

A primera vista, no nos sorprende este versículo. Estamos acostumbrados a pensar en Dios como el Dios bueno. Sabemos que podemos correr a Él y...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían.» (Nahum 1:7)<br /><br />A primera vista, no nos sorprende este versículo. Estamos acostumbrados a pensar en Dios como el Dios bueno. Sabemos que podemos correr a Él y encontrar refugio porque Él conoce a los suyos. Pero en el contexto inmediato de Nahum, este versículo se destaca mucho. El libro empieza con una visión de Jehová, el “Dios celoso y vengador; Jehová es vengador y lleno de indignación; se venga de sus adversarios, y guarda enojo para sus enemigos” (1:2). A veces nos desacomoda pensar en Dios en estos términos, pero debemos entender que un Dios santo y justo no puede ignorar el pecado. Él se ha comprometido con su creación, pero nosotros hemos descarriado en rebeldía, ofendiendo su santidad con nuestras injusticias. Pero en medio de esta descripción de la santa ira de Dios, Nahum nos recuerda que «Jehová es tardo para la ira y grande en poder» (1:3a). Dios es paciente y nos da la oportunidad de reconocer nuestro pecado y aceptar lo que hizo su Hijo en la cruz por nosotros para que podamos ser perdonados y restaurados. Por eso Nahum puede decir que el mismo Dios celoso y vengador es también el Dios bueno. En la persona de Jesucristo, la santidad y la justicia de Dios se encuentran con su misericordia y bondad.<br /><br />Hoy podemos confiar en el Dios bueno si estamos en Cristo Jesús. Corramos a Él en confianza para encontrar refugio y consuelo en nuestra angustia. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,nahum</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_042 -Habacuc_3_19</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-042-habacuc-3-19--17212052</link><description><![CDATA["Jehová el Señor es mi fortaleza, El cual hace mis pies como de ciervas, Y en mis alturas me hace andar." (Habacuc 3:19)<br /><br />El corto libro de Habacuc empieza con la dificultad del profeta al no entender los designios de Dios. El profeta no entendía por qué Dios no castigaba a su pueblo rebelde, pero cuando DIos le dijo que estaba a punto de usar a los Caldeos para castigar a Judá, el profeta, perplejo, recuerda a Dios que los caldeos son incluso peores que Israel. Pero el libro termina con esta gran expresión de fe y victoria. Confiado en el Señor, el profeta recibe de Dios la fuerza y firmeza que necesita para continuar adelante en este mundo lleno de maldad. Sus pies son seguros sobre los montes, como los pies de las cabras montañesas. No se resbalarán. No significa que entiende todo lo que Dios permite en este mundo, pero sí que seguirá confiando en la sabiduría y el plan divino.<br /><br />Cuando pasamos por luchas y dificultades, necesitamos acercarnos más a Dios para que encontremos esta fuerza en su presencia. Él puede afirmar nuestros pies para que no resbalemos. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17212052</guid><pubDate>Fri, 04 Nov 2022 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17212052/melp_042_habacuc_3_19.mp3" length="2973473" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Jehová el Señor es mi fortaleza, El cual hace mis pies como de ciervas, Y en mis alturas me hace andar." (Habacuc 3:19)&#13;
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El corto libro de Habacuc empieza con la dificultad del profeta al no entender los designios de Dios. El profeta no entendía...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Jehová el Señor es mi fortaleza, El cual hace mis pies como de ciervas, Y en mis alturas me hace andar." (Habacuc 3:19)<br /><br />El corto libro de Habacuc empieza con la dificultad del profeta al no entender los designios de Dios. El profeta no entendía por qué Dios no castigaba a su pueblo rebelde, pero cuando DIos le dijo que estaba a punto de usar a los Caldeos para castigar a Judá, el profeta, perplejo, recuerda a Dios que los caldeos son incluso peores que Israel. Pero el libro termina con esta gran expresión de fe y victoria. Confiado en el Señor, el profeta recibe de Dios la fuerza y firmeza que necesita para continuar adelante en este mundo lleno de maldad. Sus pies son seguros sobre los montes, como los pies de las cabras montañesas. No se resbalarán. No significa que entiende todo lo que Dios permite en este mundo, pero sí que seguirá confiando en la sabiduría y el plan divino.<br /><br />Cuando pasamos por luchas y dificultades, necesitamos acercarnos más a Dios para que encontremos esta fuerza en su presencia. Él puede afirmar nuestros pies para que no resbalemos. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,diario,habacuc</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/33445993a6b4f1f43a832120c93011e5.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_169-Lucas_2_52</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-169-lucas-2-52--19007149</link><description><![CDATA[«Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.» (Lucas‬ ‭2:52‬)<br /><br />Este versículo plantea algo que vemos como lógico y sin embargo difícil de entender. Entendemos como Cristo en su humanidad crecía en estatura y en favor (gracia) para con los hombres, pero nos preguntamos cómo el omnisciente Cristo podría crecer en sabiduría y más aún cómo podría crecer en favor para con Dios. La clave para entender este versículo es anclarlo en el misterio de la encarnación. Como humano, Jesús crecía en sabiduría, aunque como Dios, sabía todas las cosas. Como niño, hacía preguntas a los ancianos en el templo aunque como Dios, ya sabía toda respuesta y más. Pero lo que me ha llamado la atención esta mañana ha sido la otra frase. ¿Cómo podría Cristo crecer en gracia o favor para con Dios? ¿No gozaba ya de una perfecta relación con su Padre? Por supuesto. Pero una vez más la clave es su humanidad. Conforme crecía y hacía la voluntad de Dios (en este contexto inmediato estaba sumiso a sus padres) crecía en favor para con Dios. La reacción natural de un padre cuando ve que su hijo ha hecho algo correcto o incluso heroico es sentir más orgullo. Esto es lo que el text nos dice. Al hacer la voluntad de Dios, Jesús alegraba el corazón del Padre.<br /><br />Mi pregunta para hoy es si tú y yo estamos creciendo en favor para con Dios. ¿Estamos obedeciendo, andando conforme a su voluntad de tal forma que alegramos el corazón de Dios despertando el gozo del Padre?]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19007149</guid><pubDate>Mon, 24 Oct 2022 05:05:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19007149/melp_169_lucas_2_52.mp3" length="2972354" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.» (Lucas‬ ‭2:52‬)

Este versículo plantea algo que vemos como lógico y sin embargo difícil de entender. Entendemos como Cristo en su humanidad crecía en estatura y en...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.» (Lucas‬ ‭2:52‬)<br /><br />Este versículo plantea algo que vemos como lógico y sin embargo difícil de entender. Entendemos como Cristo en su humanidad crecía en estatura y en favor (gracia) para con los hombres, pero nos preguntamos cómo el omnisciente Cristo podría crecer en sabiduría y más aún cómo podría crecer en favor para con Dios. La clave para entender este versículo es anclarlo en el misterio de la encarnación. Como humano, Jesús crecía en sabiduría, aunque como Dios, sabía todas las cosas. Como niño, hacía preguntas a los ancianos en el templo aunque como Dios, ya sabía toda respuesta y más. Pero lo que me ha llamado la atención esta mañana ha sido la otra frase. ¿Cómo podría Cristo crecer en gracia o favor para con Dios? ¿No gozaba ya de una perfecta relación con su Padre? Por supuesto. Pero una vez más la clave es su humanidad. Conforme crecía y hacía la voluntad de Dios (en este contexto inmediato estaba sumiso a sus padres) crecía en favor para con Dios. La reacción natural de un padre cuando ve que su hijo ha hecho algo correcto o incluso heroico es sentir más orgullo. Esto es lo que el text nos dice. Al hacer la voluntad de Dios, Jesús alegraba el corazón del Padre.<br /><br />Mi pregunta para hoy es si tú y yo estamos creciendo en favor para con Dios. ¿Estamos obedeciendo, andando conforme a su voluntad de tal forma que alegramos el corazón de Dios despertando el gozo del Padre?]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,crecimiento,david,devocional,lucas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/c089ecfeccc7d8e5f2ef19204dddf417.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_229 - Isaias_44_8</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-229-isaias-44-8--20264781</link><description><![CDATA[«No temáis, ni os amedrentéis; ¿no te lo hice oír desde la antigüedad, y te lo dije? Luego vosotros sois mis testigos. No hay Dios sino yo. No hay Fuerte; no conozco ninguno. (Isaías 44:8)<br /><br />Para Dios no hay ninguna sorpresa. Desde el principio, ha sabido todo lo que habría y todo lo que haría. Dios inclusó lo demostró, profetizándo a su pueblo todo lo que iba a hacer. No solo lo vemos en Isaías, sino que aparece en las primeras páginas de la Biblia. Así que, cuando se cumplían las profecías, su pueblo podía reconocer el poder de Dios y confiar en Él. Esta confianza es la razón por la cual el pueblo de Dios no tiene que temer ni amedrentarse. En resumidas cuentas, nada puede sorprender a Dios. Él sabe todas las cosas. Luego Dios llama a su pueblo a testificar de Él: es el único Dios fuerte, digno de toda confianza. Nosotros estamos en aún mejor posición de ser testigos de la fuerza y fidelidad de Dios. Hemos visto como todas las profecías de la primera venida del Mesías se han cumplido a la perfección, y eso debe llevarnos también a confiar más en nuestro Dios. Como dice Pedro en su segunda epístola, contemplando la vida de Jesús, podemos estar aún más seguros de la palabra profética.<br /><br />Cuando luchamos con el temor y el miedo por lo desconocido, recordemos que no hay nada desconocida para nuestro Dios. Podemos confiar en el Dios fuerte que sabe el fin desde el principio. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20264781</guid><pubDate>Wed, 19 Oct 2022 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20264781/melp_229_isaias_44_8.mp3" length="3009130" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«No temáis, ni os amedrentéis; ¿no te lo hice oír desde la antigüedad, y te lo dije? Luego vosotros sois mis testigos. No hay Dios sino yo. No hay Fuerte; no conozco ninguno. (Isaías 44:8)

Para Dios no hay ninguna sorpresa. Desde el principio, ha...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«No temáis, ni os amedrentéis; ¿no te lo hice oír desde la antigüedad, y te lo dije? Luego vosotros sois mis testigos. No hay Dios sino yo. No hay Fuerte; no conozco ninguno. (Isaías 44:8)<br /><br />Para Dios no hay ninguna sorpresa. Desde el principio, ha sabido todo lo que habría y todo lo que haría. Dios inclusó lo demostró, profetizándo a su pueblo todo lo que iba a hacer. No solo lo vemos en Isaías, sino que aparece en las primeras páginas de la Biblia. Así que, cuando se cumplían las profecías, su pueblo podía reconocer el poder de Dios y confiar en Él. Esta confianza es la razón por la cual el pueblo de Dios no tiene que temer ni amedrentarse. En resumidas cuentas, nada puede sorprender a Dios. Él sabe todas las cosas. Luego Dios llama a su pueblo a testificar de Él: es el único Dios fuerte, digno de toda confianza. Nosotros estamos en aún mejor posición de ser testigos de la fuerza y fidelidad de Dios. Hemos visto como todas las profecías de la primera venida del Mesías se han cumplido a la perfección, y eso debe llevarnos también a confiar más en nuestro Dios. Como dice Pedro en su segunda epístola, contemplando la vida de Jesús, podemos estar aún más seguros de la palabra profética.<br /><br />Cuando luchamos con el temor y el miedo por lo desconocido, recordemos que no hay nada desconocida para nuestro Dios. Podemos confiar en el Dios fuerte que sabe el fin desde el principio. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,fuerzas,isaías</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_228 - Isaias_40_28</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-228-isaias-40-28--20264778</link><description><![CDATA[«¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance. (Isaías 40:28)<br /><br />Dios tiene todo poder. O como está expresado aquí, nuestro Dios no conoce ninguna limitación. No se cansa, no se impacienta, jamás llega al momento en que no sabe que hacer. Así es el Dios eterno que creó los confines de la tierra. Nosotros, en cambio, somos lo opuesto. Rápidamente desfallecemos y nos fatigamos con cansancio. No solamente tenemos fuerzas limitadas, sino también estamos limitados en nuestro entendimiento. Pero ahora viene lo bueno en el versículo siguiente: «Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.» Podemos ir a Dios en nuestro cansancio y frustración y debilidad porque Él da fuerzas. La salvación es reconocer nuestro pecado ante Él y en fe pedir la fuerte salvación de Cristo. Y el proceso de la santificación sigue igualmente. Tropezamos en nuestro andar pero pedimos perdón y pedimos que el Espíritu siga obrando su fruto en nosotros. Y un día cara a cara en su presencia, el Dios eterno usará esta misma fuerza sin límites para transformarnos completamente a la imagen de nuestro Salvador. <br /><br />Sigamos buscando la fuerza de Aquel que no desfallece ni se fatiga con cansancio. Jamás seremos defraudados por la fuerza que Él da. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20264778</guid><pubDate>Tue, 18 Oct 2022 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20264778/melp_228_isaias_40_28.mp3" length="3009131" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance. (Isaías 40:28)

Dios tiene todo poder. O como está expresado...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance. (Isaías 40:28)<br /><br />Dios tiene todo poder. O como está expresado aquí, nuestro Dios no conoce ninguna limitación. No se cansa, no se impacienta, jamás llega al momento en que no sabe que hacer. Así es el Dios eterno que creó los confines de la tierra. Nosotros, en cambio, somos lo opuesto. Rápidamente desfallecemos y nos fatigamos con cansancio. No solamente tenemos fuerzas limitadas, sino también estamos limitados en nuestro entendimiento. Pero ahora viene lo bueno en el versículo siguiente: «Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.» Podemos ir a Dios en nuestro cansancio y frustración y debilidad porque Él da fuerzas. La salvación es reconocer nuestro pecado ante Él y en fe pedir la fuerte salvación de Cristo. Y el proceso de la santificación sigue igualmente. Tropezamos en nuestro andar pero pedimos perdón y pedimos que el Espíritu siga obrando su fruto en nosotros. Y un día cara a cara en su presencia, el Dios eterno usará esta misma fuerza sin límites para transformarnos completamente a la imagen de nuestro Salvador. <br /><br />Sigamos buscando la fuerza de Aquel que no desfallece ni se fatiga con cansancio. Jamás seremos defraudados por la fuerza que Él da. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,fuerzas,isaías</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_412-Isaias_30_15</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-412-isaias-30-15--40940763</link><description><![CDATA[«Porque así dijo Jehová el Señor, el Santo de Israel: En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza. Y no quisisteis,» (Isaías 30:15)<br /><br />El camino de la salvación de Dios sorprende. Aquí el profeta Isaías anuncia al pueblo rebelde la misericordia de su Dios. Pero esta salvación no venía por medio de una gran victoria en el campo de batalla o bajo el liderazgo de un guerrero poderoso. A su pueblo Dios promete salvarles «en descanso y en reposo ... en quietud y en confianza». Pero el pueblo de Dios no quiso una salvación así. Ellos hubieran preferido algo más vistoso, algo que les daba un papel un poco más importante en esa salvación. Así era también con Naaman el leproso. Cuando el profeta le mandó a bañarse en el río Jordán, no le hizo ninguna gracia al poderoso general de Siria porque hería su orgullo. Y sigue siendo así hasta el día de hoy. El mundo está repleto de personas que buscan una salvación por medio de sus buenas obras o su éxito personal o su religiosidad sincera. Pero Dios sigue ofreciendo la salvación por medio de la fe: el descanso y el reposo, la quietud y la confianza. Desafortunadamente, hay muchos que rechazan esa salvación. No obstante no nos desanimemos y sigamos compartiendo con el mundo el mensaje del evangelio. <br /><br />La verdadera salvación sólo viene cuando descansamos reposadamente en quietud confiada gracias a lo que Cristo hizo por nosotros en la cruz.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40940763</guid><pubDate>Sat, 15 Oct 2022 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40940763/melp_412_isaias_30_15.mp3" length="2996222" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque así dijo Jehová el Señor, el Santo de Israel: En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza. Y no quisisteis,» (Isaías 30:15)

El camino de la salvación de Dios sorprende. Aquí el profeta Isaías...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque así dijo Jehová el Señor, el Santo de Israel: En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza. Y no quisisteis,» (Isaías 30:15)<br /><br />El camino de la salvación de Dios sorprende. Aquí el profeta Isaías anuncia al pueblo rebelde la misericordia de su Dios. Pero esta salvación no venía por medio de una gran victoria en el campo de batalla o bajo el liderazgo de un guerrero poderoso. A su pueblo Dios promete salvarles «en descanso y en reposo ... en quietud y en confianza». Pero el pueblo de Dios no quiso una salvación así. Ellos hubieran preferido algo más vistoso, algo que les daba un papel un poco más importante en esa salvación. Así era también con Naaman el leproso. Cuando el profeta le mandó a bañarse en el río Jordán, no le hizo ninguna gracia al poderoso general de Siria porque hería su orgullo. Y sigue siendo así hasta el día de hoy. El mundo está repleto de personas que buscan una salvación por medio de sus buenas obras o su éxito personal o su religiosidad sincera. Pero Dios sigue ofreciendo la salvación por medio de la fe: el descanso y el reposo, la quietud y la confianza. Desafortunadamente, hay muchos que rechazan esa salvación. No obstante no nos desanimemos y sigamos compartiendo con el mundo el mensaje del evangelio. <br /><br />La verdadera salvación sólo viene cuando descansamos reposadamente en quietud confiada gracias a lo que Cristo hizo por nosotros en la cruz.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,evangelio,fe,isaías,salvación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_218 - Isaias_7_9</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-218-isaias-7-9--19996506</link><description><![CDATA[«Y la cabeza de Efraín es Samaria, y la cabeza de Samaria el hijo de Remalías. Si vosotros no creyereis, de cierto no permaneceréis.» (Isaías 7:9)<br /><br />Acaz, el rey de Judá, estaba preocupado por la alianza de dos enemigos que le amenazaban: Israel y Siria. Dios por medio del profeta Isaías prometió ayudarle, pero aún así, el rey estaba dudando, así que el profeta le dirige este consejo: tendréis que creer o no vais a permanecer. El secreto de permanecer firme en la prueba es mantener firme nuestra confianza en lo que Dios nos ha prometido. Dios estaba desarrollando un plan por el cual liberaría a Jerusalén de estas dos naciones que amenazaban a Jerusalén, pero el rey tendr ía que confiar en Dios. Era realmente su única esperanza de permanecer. Encuentro que hay muchas situaciones en mi vida en que necesito este mismo consejo. Tengo que obedecer a Dios y confiar en Él, porque si no, no hay forma de aguantar en las dificultades. Si intento arreglar los asuntos a mi manera, fuera de la voluntad de Dios, puedo crear un desastre. Pero si confío y obedezco (y muchas veces cuesta porque estoy tentado a creer que yo sé mejor), abro el camino para que Él cumpla su plan.<br /><br />Busquemos creer y obedecer a Dios en todo lo que nos ha revelado en su Palabra para que Dios pueda cumplir su perfecto plan en nuestras vidas hoy. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19996506</guid><pubDate>Mon, 10 Oct 2022 04:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19996506/melp_218_isaias_7_9.mp3" length="2997329" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y la cabeza de Efraín es Samaria, y la cabeza de Samaria el hijo de Remalías. Si vosotros no creyereis, de cierto no permaneceréis.» (Isaías 7:9)

Acaz, el rey de Judá, estaba preocupado por la alianza de dos enemigos que le amenazaban: Israel y...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y la cabeza de Efraín es Samaria, y la cabeza de Samaria el hijo de Remalías. Si vosotros no creyereis, de cierto no permaneceréis.» (Isaías 7:9)<br /><br />Acaz, el rey de Judá, estaba preocupado por la alianza de dos enemigos que le amenazaban: Israel y Siria. Dios por medio del profeta Isaías prometió ayudarle, pero aún así, el rey estaba dudando, así que el profeta le dirige este consejo: tendréis que creer o no vais a permanecer. El secreto de permanecer firme en la prueba es mantener firme nuestra confianza en lo que Dios nos ha prometido. Dios estaba desarrollando un plan por el cual liberaría a Jerusalén de estas dos naciones que amenazaban a Jerusalén, pero el rey tendr ía que confiar en Dios. Era realmente su única esperanza de permanecer. Encuentro que hay muchas situaciones en mi vida en que necesito este mismo consejo. Tengo que obedecer a Dios y confiar en Él, porque si no, no hay forma de aguantar en las dificultades. Si intento arreglar los asuntos a mi manera, fuera de la voluntad de Dios, puedo crear un desastre. Pero si confío y obedezco (y muchas veces cuesta porque estoy tentado a creer que yo sé mejor), abro el camino para que Él cumpla su plan.<br /><br />Busquemos creer y obedecer a Dios en todo lo que nos ha revelado en su Palabra para que Dios pueda cumplir su perfecto plan en nuestras vidas hoy. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,isaías,obediencia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/376098ab389d2bf390304045e4f5b72f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_216 - Isaias_2_22</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-216-isaias-2-22--19962367</link><description><![CDATA[«Dejaos del hombre, cuyo aliento está en su nariz; porque ¿de qué es él estimado?» (Isaías 2:22)<br /><br />Justo al final de un mensaje de condenación contra los que confiaban en los ídolos, el profeta condena toda confianza en la carne. Nos es muy fácil, incluso natural, confiar en nosotros mismos o en nuestros esfuerzos, pero nos advierte que debemos dejar esta confianza porque no tiene fundamento. Cuando describe al ser humano como el que tiene su aliento en su nariz, lo está haciendo en base de la historia de la creación. Dios formó al primer hombre del polvo de la tierra y luego sopló en su nariz el aliento de vida. Este lenguaje nos lleva a recordar que el ser humano respira y vive por la voluntad de Dios. El Creador es quien ha puesto el aliento en su nariz y este aliento durará el tiempo que decida el Omnipotente. Termina la frase con una pregunta sobre el valor estimado del hombre. Lo interesante es que la frase nos recuerda el lenguaje del Salmo 8:3. Siendo como somos ¿por qué nos considera Dios? La única respuesta posible es su misericordia y bondad que le llevan a prestar atención al ser humano. <br /><br />¿En quién estamos confiando nosotros? Podemos confiar en nosotros mismos o en otros que nos rodean, pero tarde o temprano, esta confianza nos fallará. O podemos confiar en Dios, que en su misericordia nos ha dado tanto la vida física como la espiritual. Nuestro Dios es el único que merece toda nuestra confianza. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19962367</guid><pubDate>Sat, 08 Oct 2022 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19962367/melp_216_isaias_2_22.mp3" length="2995713" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Dejaos del hombre, cuyo aliento está en su nariz; porque ¿de qué es él estimado?» (Isaías 2:22)

Justo al final de un mensaje de condenación contra los que confiaban en los ídolos, el profeta condena toda confianza en la carne. Nos es muy fácil,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Dejaos del hombre, cuyo aliento está en su nariz; porque ¿de qué es él estimado?» (Isaías 2:22)<br /><br />Justo al final de un mensaje de condenación contra los que confiaban en los ídolos, el profeta condena toda confianza en la carne. Nos es muy fácil, incluso natural, confiar en nosotros mismos o en nuestros esfuerzos, pero nos advierte que debemos dejar esta confianza porque no tiene fundamento. Cuando describe al ser humano como el que tiene su aliento en su nariz, lo está haciendo en base de la historia de la creación. Dios formó al primer hombre del polvo de la tierra y luego sopló en su nariz el aliento de vida. Este lenguaje nos lleva a recordar que el ser humano respira y vive por la voluntad de Dios. El Creador es quien ha puesto el aliento en su nariz y este aliento durará el tiempo que decida el Omnipotente. Termina la frase con una pregunta sobre el valor estimado del hombre. Lo interesante es que la frase nos recuerda el lenguaje del Salmo 8:3. Siendo como somos ¿por qué nos considera Dios? La única respuesta posible es su misericordia y bondad que le llevan a prestar atención al ser humano. <br /><br />¿En quién estamos confiando nosotros? Podemos confiar en nosotros mismos o en otros que nos rodean, pero tarde o temprano, esta confianza nos fallará. O podemos confiar en Dios, que en su misericordia nos ha dado tanto la vida física como la espiritual. Nuestro Dios es el único que merece toda nuestra confianza. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,bible,confianza,david,devocional,isaías</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/dc0e165d827e3240b23df9edc11bf395.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_405-Amos_7_12-13</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-405-amos-7-12-13--40755235</link><description><![CDATA[«Y Amasías dijo a Amós: Vidente, vete, huye a tierra de Judá, y come allá tu pan, y profetiza allá; y no profetices más en Bet-el, porque es santuario del rey, y capital del reino.» Amós 7:12-13<br /><br />Amasías, el sacerdote del santuario del becerro de oro en Betel, una ciudad que pertenecía al reino del norte, confrontó al profeta Amos y le mandó volver a su casa, un pueblo del reino de Judá en el sur. Obviamente no le hacía mucha gracia el mensaje que predicaba Amós. Lo curioso es que en el contexto, Amós ha estado intercediendo por Israel (7:1-5) y dos veces dice que Dios “se arrepintió” (3 y 6) del juicio que había planeado. Cualquiera que estuviera escuchando el mensaje de Amós diría que Amós estaba ofreciendo esperanza a Israel si se arrepintiera de su idolatría para buscar al Señor. Aquí Amasías señala al profeta intercesor como el problema. Esta situación me hace pensar en la actitud que a veces podemos tener hacia el Intercesor que mora en nosotros. El Espíritu Santo vive en el creyente para santificarle, pero hay momentos en que no apreciamos su obra porque nos incomoda. En vez de huir de él o echarle la culpa, debemos recordar que su obra es necesaria en nuestras vidas. Debemos fomentar su obra porque si no estuviera presente en nosotros sería para nuestra perdición. <br /><br />Demos gracias a Dios de que su Espíritu tendrá la paciencia para seguir completando la buena obra en nosotros. Sigamos nosotros escuchando su voz y facilitando su labor. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40755235</guid><pubDate>Tue, 27 Sep 2022 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40755235/melp_405_amos_7_12_13.mp3" length="3000030" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y Amasías dijo a Amós: Vidente, vete, huye a tierra de Judá, y come allá tu pan, y profetiza allá; y no profetices más en Bet-el, porque es santuario del rey, y capital del reino.» Amós 7:12-13

Amasías, el sacerdote del santuario del becerro de oro...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y Amasías dijo a Amós: Vidente, vete, huye a tierra de Judá, y come allá tu pan, y profetiza allá; y no profetices más en Bet-el, porque es santuario del rey, y capital del reino.» Amós 7:12-13<br /><br />Amasías, el sacerdote del santuario del becerro de oro en Betel, una ciudad que pertenecía al reino del norte, confrontó al profeta Amos y le mandó volver a su casa, un pueblo del reino de Judá en el sur. Obviamente no le hacía mucha gracia el mensaje que predicaba Amós. Lo curioso es que en el contexto, Amós ha estado intercediendo por Israel (7:1-5) y dos veces dice que Dios “se arrepintió” (3 y 6) del juicio que había planeado. Cualquiera que estuviera escuchando el mensaje de Amós diría que Amós estaba ofreciendo esperanza a Israel si se arrepintiera de su idolatría para buscar al Señor. Aquí Amasías señala al profeta intercesor como el problema. Esta situación me hace pensar en la actitud que a veces podemos tener hacia el Intercesor que mora en nosotros. El Espíritu Santo vive en el creyente para santificarle, pero hay momentos en que no apreciamos su obra porque nos incomoda. En vez de huir de él o echarle la culpa, debemos recordar que su obra es necesaria en nuestras vidas. Debemos fomentar su obra porque si no estuviera presente en nosotros sería para nuestra perdición. <br /><br />Demos gracias a Dios de que su Espíritu tendrá la paciencia para seguir completando la buena obra en nosotros. Sigamos nosotros escuchando su voz y facilitando su labor. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>amos,bell,biblia,david,devocional,espíritu,santo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/19a341e425e2d1af2b89984c147d7150.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_403-Jonas_4_1</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-403-jonas-4-1--40683545</link><description><![CDATA[«Pero Jonás se apesadumbró en extremo, y se enojó.» (Jonás 4:1)<br /><br />El libro de Jonás empieza con la rebeldía del profeta que le lleva a huir del mandamiento de Dios. Después de su encuentro con el pez, Jonás se sometió al mandamiento de Dios y predicó el mensaje del juicio de Dios en Nínive. Pero aún quedaba rebeldía en su corazón. Aquí en el capítulo 4 vemos como esta rebeldía se manifiesta en el enojo del profeta. Estaba tan alterado que se enojó con Dios. Incluso pidió que Dios lo matara en el instante. ¿Qué es lo que le llevó a este punto? A primera vista, diríamos que era la misericordia de Dios. Qué curioso, ¿no? Si no hubiera sido por la misericordia de Dios, Jonás jamás habría salido de la barriga del pez. Pero debemos tener cuidado con cómo lo expresamos. Realmente no era la misericordia de Dios que causó el mal estar en Jonás. Era simplemente un estímulo; la verdadera causa de su enfado con Dios era su propio egoísmo. Él había hecho sus ideas de lo que Dios tenía que hacer y cuando Dios no hizo lo que Jonás quería, le afectó en lo más profundo de su ser, destapando su ira y su orgullo. Ya que Dios había tenido misericordia de los ninivitas, Jonás no quería seguir viviendo.<br /><br />Nuestro orgullo siempre nos conduce al enfado y al malestar espiritual. Necesitamos someternos a Dios de verdad y permitir que Él gobierne nuestros corazones, librándonos del orgullo y del egoísmo que nos perjudica. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40683545</guid><pubDate>Sat, 24 Sep 2022 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40683545/melp_403_jonas_4_1.mp3" length="3000027" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Pero Jonás se apesadumbró en extremo, y se enojó.» (Jonás 4:1)

El libro de Jonás empieza con la rebeldía del profeta que le lleva a huir del mandamiento de Dios. Después de su encuentro con el pez, Jonás se sometió al mandamiento de Dios y predicó...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Pero Jonás se apesadumbró en extremo, y se enojó.» (Jonás 4:1)<br /><br />El libro de Jonás empieza con la rebeldía del profeta que le lleva a huir del mandamiento de Dios. Después de su encuentro con el pez, Jonás se sometió al mandamiento de Dios y predicó el mensaje del juicio de Dios en Nínive. Pero aún quedaba rebeldía en su corazón. Aquí en el capítulo 4 vemos como esta rebeldía se manifiesta en el enojo del profeta. Estaba tan alterado que se enojó con Dios. Incluso pidió que Dios lo matara en el instante. ¿Qué es lo que le llevó a este punto? A primera vista, diríamos que era la misericordia de Dios. Qué curioso, ¿no? Si no hubiera sido por la misericordia de Dios, Jonás jamás habría salido de la barriga del pez. Pero debemos tener cuidado con cómo lo expresamos. Realmente no era la misericordia de Dios que causó el mal estar en Jonás. Era simplemente un estímulo; la verdadera causa de su enfado con Dios era su propio egoísmo. Él había hecho sus ideas de lo que Dios tenía que hacer y cuando Dios no hizo lo que Jonás quería, le afectó en lo más profundo de su ser, destapando su ira y su orgullo. Ya que Dios había tenido misericordia de los ninivitas, Jonás no quería seguir viviendo.<br /><br />Nuestro orgullo siempre nos conduce al enfado y al malestar espiritual. Necesitamos someternos a Dios de verdad y permitir que Él gobierne nuestros corazones, librándonos del orgullo y del egoísmo que nos perjudica. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,egoísmo,jonas,orgullo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_602-Eclesiastes_12_11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-602-eclesiastes-12-11--45925566</link><description><![CDATA[«Las palabras de los sabios son como aguijones; y como clavos hincados son las de los maestros de las congregaciones, dadas por un Pastor.» (Eclesiastés 12:11)<br /><br />En este epílogo del libro, Salomón nos orienta sobre el discurso que escribió. Edificando sobre el versículo anterior en que nos dice que procuró hallar palabras agradables y rectas de verdad, el rey usa dos imágenes para ilustrar sus palabras: son como aguijones y clavos hincados. Cuando leemos la palabra aguijón, no debemos pensar en abejas ni escorpiones sino en el palo afilado que usan los que trabajan con el ganado. Tanto los aguijones como los clavos son objetos punzantes, pero tienen dos fines diferentes. Los aguijones sirven para movernos por medio de la incomodidad, mientras los clavos hincados sirven para fijar y dar estabilidad. El libro de Eclesiastés tiene muchos aguijones. Nos incomoda vivir en un mundo roto por el pecado. Pero a la vez, este libro está repleto de verdades que nos dan estabilidad en el Dios que creó este mundo y que mora en comunión con su pueblo en todas las pruebas y dificultades. Salomón reconoce que todas estas palabras provienen de un Pastor, del mismo Espíritu de Dios que las inspiró. Doy gracias a Dios, tanto por los aguijones que no nos dejan acomodarnos en este mundo, como también por los clavos bien hincados que nos dan estabilidad para que podamos estar firmes en Cristo. <br /><br />En tu tiempo de lectura bíblica hoy, busca los aguijones y los clavos que Dios tiene para ti hoy. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45925566</guid><pubDate>Sat, 10 Sep 2022 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45925566/melp_602_eclesiastes_12_11.mp3" length="2991285" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Las palabras de los sabios son como aguijones; y como clavos hincados son las de los maestros de las congregaciones, dadas por un Pastor.» (Eclesiastés 12:11)

En este epílogo del libro, Salomón nos orienta sobre el discurso que escribió. Edificando...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Las palabras de los sabios son como aguijones; y como clavos hincados son las de los maestros de las congregaciones, dadas por un Pastor.» (Eclesiastés 12:11)<br /><br />En este epílogo del libro, Salomón nos orienta sobre el discurso que escribió. Edificando sobre el versículo anterior en que nos dice que procuró hallar palabras agradables y rectas de verdad, el rey usa dos imágenes para ilustrar sus palabras: son como aguijones y clavos hincados. Cuando leemos la palabra aguijón, no debemos pensar en abejas ni escorpiones sino en el palo afilado que usan los que trabajan con el ganado. Tanto los aguijones como los clavos son objetos punzantes, pero tienen dos fines diferentes. Los aguijones sirven para movernos por medio de la incomodidad, mientras los clavos hincados sirven para fijar y dar estabilidad. El libro de Eclesiastés tiene muchos aguijones. Nos incomoda vivir en un mundo roto por el pecado. Pero a la vez, este libro está repleto de verdades que nos dan estabilidad en el Dios que creó este mundo y que mora en comunión con su pueblo en todas las pruebas y dificultades. Salomón reconoce que todas estas palabras provienen de un Pastor, del mismo Espíritu de Dios que las inspiró. Doy gracias a Dios, tanto por los aguijones que no nos dejan acomodarnos en este mundo, como también por los clavos bien hincados que nos dan estabilidad para que podamos estar firmes en Cristo. <br /><br />En tu tiempo de lectura bíblica hoy, busca los aguijones y los clavos que Dios tiene para ti hoy. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,eclesiastes,lectura,palabra</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/34a8fe129262799938be099e902e6145.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_599-Eclesiastes_5_4</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-599-eclesiastes-5-4--45832239</link><description><![CDATA[«Cuando a Dios haces promesa, no tardes en cumplirla; porque él no se complace en los insensatos. Cumple lo que prometes» (Eclesiastés 5:4).<br /><br />La tesis de Salomón en Eclesiastés, como la resume él al final del libro, es que la mejor manera de vivir esta vida vana debajo del sol es temer a Dios y guardar sus mandamientos. Tener una relación con Dios y obedecer sus leyes nos permite gozar de esta vida como un regalo de sus manos. Pero incluso en nuestra relación con Dios, podemos fallar. Aquí se dirige a la persona que pretende conocer a Dios, pero termina prometiendo mucho a Dios y no cumpliendo su palabra. Salomón dice directamente que el que tal hace es insensato, un necio. Sería mejor no prometer que después de prometer, no llegar a cumplir. El consejo del predicador es simple: no tardes en cumplir lo que has prometido. El consejo del sabio no es que no prometamos sino que cumplamos lo que prometemos. Es un muy buen consejo. Debemos averiguar lo que agrada a Dios, comprometernos a hacerlo y luego vivir en integridad delante de Él. He escuchado a muchas personas quejarse de que Dios no había cumplido una supuesta promesa, pero ¿qué pasaría si Dios se quejara de todas las personas que prometieron obedecerle y luego no hicieron nada? No seamos entre ellos. Cumplamos fielmente lo que Dios ha puesto en nuestro corazón y nuestra vida será un sacrificio agradable a Dios.<br /><br />¿Hay algo que Dios quiere que hagamos hoy? Seamos fieles a Él y cumplamos lo que es su voluntad. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45832239</guid><pubDate>Fri, 09 Sep 2022 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45832239/melp_599_eclesiastes_5_4.mp3" length="2989601" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Cuando a Dios haces promesa, no tardes en cumplirla; porque él no se complace en los insensatos. Cumple lo que prometes» (Eclesiastés 5:4).

La tesis de Salomón en Eclesiastés, como la resume él al final del libro, es que la mejor manera de vivir...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Cuando a Dios haces promesa, no tardes en cumplirla; porque él no se complace en los insensatos. Cumple lo que prometes» (Eclesiastés 5:4).<br /><br />La tesis de Salomón en Eclesiastés, como la resume él al final del libro, es que la mejor manera de vivir esta vida vana debajo del sol es temer a Dios y guardar sus mandamientos. Tener una relación con Dios y obedecer sus leyes nos permite gozar de esta vida como un regalo de sus manos. Pero incluso en nuestra relación con Dios, podemos fallar. Aquí se dirige a la persona que pretende conocer a Dios, pero termina prometiendo mucho a Dios y no cumpliendo su palabra. Salomón dice directamente que el que tal hace es insensato, un necio. Sería mejor no prometer que después de prometer, no llegar a cumplir. El consejo del predicador es simple: no tardes en cumplir lo que has prometido. El consejo del sabio no es que no prometamos sino que cumplamos lo que prometemos. Es un muy buen consejo. Debemos averiguar lo que agrada a Dios, comprometernos a hacerlo y luego vivir en integridad delante de Él. He escuchado a muchas personas quejarse de que Dios no había cumplido una supuesta promesa, pero ¿qué pasaría si Dios se quejara de todas las personas que prometieron obedecerle y luego no hicieron nada? No seamos entre ellos. Cumplamos fielmente lo que Dios ha puesto en nuestro corazón y nuestra vida será un sacrificio agradable a Dios.<br /><br />¿Hay algo que Dios quiere que hagamos hoy? Seamos fieles a Él y cumplamos lo que es su voluntad. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,eclesiastés,integridad,promesa</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b0eb6b8327ed7607698132497495385e.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_596-Eclesiastes_2_24</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-596-eclesiastes-2-24--45832237</link><description><![CDATA[«No hay cosa mejor para el hombre sino que coma y beba, y que su alma se alegre en su trabajo. También he visto que esto es de la mano de Dios» (Eclesiastés 2:24).<br /><br />El rey sabio, en los primeros dos capítulos de Eclesiastés, expone la vanidad de la vida debajo del sol. No logramos controlar nuestro mundo (1a), nada en este mundo realmente sacia nuestro ser (1b-2a) y esta corta vida que tenemos de repente se termina y la muerte borra todo lo que habremos logrado hacer (2b). La vanidad de la vida, tal como lo ha expuesto aquí, podría llevarnos a la depresión (2:17-20), pero Salomón tiene otro propósito en mente. Su perspectiva cambia porque entiende que lo mejor que podemos hacer en esta vida de vanidad es reconocer que todo lo que tenemos viene como un regalo de la mano de Dios (ver 3:13 y 5:19; cf. Santiago 1:17). Nos anima a comer y beber y alegrarnos en nuestro trabajo. El apóstol Pablo usa el mismo lenguaje en su instrucción a los Corintios: «Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios» (1 Corintios 10:31). Debemos aprender a ver que incluso las cosas necesarias en la vida, los pequeños placeres diarios, son regalos que Dios nos da. En Romanos 8, el apóstol nos dice que Dios sujetó este mundo a vanidad no para deprimir sino para producir esperanza. El mayor peligro para pecadores como nosotros es enfocarnos en los regalos tanto que damos la espalda al que nos los dio. La vanidad que nos rodea debe ser un recordatorio constante de Dios, el único fundamento sólido en un mundo de vanidad.<br /><br />En las pequeñas cosas de la vida hoy, paremos para reconocer la mano de Dios y así darle la gloria que Él merece. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45832237</guid><pubDate>Thu, 08 Sep 2022 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45832237/melp_596_eclesiastes_2_24.mp3" length="2988025" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«No hay cosa mejor para el hombre sino que coma y beba, y que su alma se alegre en su trabajo. También he visto que esto es de la mano de Dios» (Eclesiastés 2:24).

El rey sabio, en los primeros dos capítulos de Eclesiastés, expone la vanidad de la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«No hay cosa mejor para el hombre sino que coma y beba, y que su alma se alegre en su trabajo. También he visto que esto es de la mano de Dios» (Eclesiastés 2:24).<br /><br />El rey sabio, en los primeros dos capítulos de Eclesiastés, expone la vanidad de la vida debajo del sol. No logramos controlar nuestro mundo (1a), nada en este mundo realmente sacia nuestro ser (1b-2a) y esta corta vida que tenemos de repente se termina y la muerte borra todo lo que habremos logrado hacer (2b). La vanidad de la vida, tal como lo ha expuesto aquí, podría llevarnos a la depresión (2:17-20), pero Salomón tiene otro propósito en mente. Su perspectiva cambia porque entiende que lo mejor que podemos hacer en esta vida de vanidad es reconocer que todo lo que tenemos viene como un regalo de la mano de Dios (ver 3:13 y 5:19; cf. Santiago 1:17). Nos anima a comer y beber y alegrarnos en nuestro trabajo. El apóstol Pablo usa el mismo lenguaje en su instrucción a los Corintios: «Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios» (1 Corintios 10:31). Debemos aprender a ver que incluso las cosas necesarias en la vida, los pequeños placeres diarios, son regalos que Dios nos da. En Romanos 8, el apóstol nos dice que Dios sujetó este mundo a vanidad no para deprimir sino para producir esperanza. El mayor peligro para pecadores como nosotros es enfocarnos en los regalos tanto que damos la espalda al que nos los dio. La vanidad que nos rodea debe ser un recordatorio constante de Dios, el único fundamento sólido en un mundo de vanidad.<br /><br />En las pequeñas cosas de la vida hoy, paremos para reconocer la mano de Dios y así darle la gloria que Él merece. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,eclesiastés,gozo,regalos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_232 - Proverbios_28_14</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-232-proverbios-28-14--20435831</link><description><![CDATA["«Bienaventurado el hombre que siempre teme a Dios; Mas el que endurece su corazón caerá en el mal.» (Proverbios‬ ‭28:14‬)<br /><br />El paralelismo de este proverbio es muy instructivo. Empieza con una bienaventuranza sobre los que temen a Dios frente a la advertencia para los que caen en el mal. Primeramente es importante notar que lo opuesto del temor a Dios es un corazón endurecido. O sea el temor de Dios está relacionado con un corazón contrito y humilde. Se puede reconocer la falta de un temor a Dios en un corazón endurecido que resiste a Dios. Pero también es importante notar que la bienaventuranza en la primera parte del versículo está contrastada con caer en mal. Esto también nos ayuda a entender lo que significa esta el temor a Dios. Es andar en comunión con Dios y apartarse del mal. En resumidas cuentas, el temer a Dios es tener un corazón humilde con Dios y andar en comunión con Él. Este pensamiento lo podemos encontrar en varias ocasiones en las Escrituras: Job 28:28 dice, He aquí que el temor del Señor es la sabiduría, Y el apartarse del mal, la inteligencia. Y Eclesiastés 12:13 dice Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre.<br /><br />¿Viviremos el día de hoy en ese temor a Dios? Si deseamos evitar un corazón endurecido y no caer en el mal, debemos buscar andar en humildad y en comunión cercana con nuestro Dios. (David Bell)"]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20435831</guid><pubDate>Tue, 06 Sep 2022 11:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20435831/melp_232_proverbios_28_14.mp3" length="3012831" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"«Bienaventurado el hombre que siempre teme a Dios; Mas el que endurece su corazón caerá en el mal.» (Proverbios‬ ‭28:14‬)

El paralelismo de este proverbio es muy instructivo. Empieza con una bienaventuranza sobre los que temen a Dios frente a la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["«Bienaventurado el hombre que siempre teme a Dios; Mas el que endurece su corazón caerá en el mal.» (Proverbios‬ ‭28:14‬)<br /><br />El paralelismo de este proverbio es muy instructivo. Empieza con una bienaventuranza sobre los que temen a Dios frente a la advertencia para los que caen en el mal. Primeramente es importante notar que lo opuesto del temor a Dios es un corazón endurecido. O sea el temor de Dios está relacionado con un corazón contrito y humilde. Se puede reconocer la falta de un temor a Dios en un corazón endurecido que resiste a Dios. Pero también es importante notar que la bienaventuranza en la primera parte del versículo está contrastada con caer en mal. Esto también nos ayuda a entender lo que significa esta el temor a Dios. Es andar en comunión con Dios y apartarse del mal. En resumidas cuentas, el temer a Dios es tener un corazón humilde con Dios y andar en comunión con Él. Este pensamiento lo podemos encontrar en varias ocasiones en las Escrituras: Job 28:28 dice, He aquí que el temor del Señor es la sabiduría, Y el apartarse del mal, la inteligencia. Y Eclesiastés 12:13 dice Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre.<br /><br />¿Viviremos el día de hoy en ese temor a Dios? Si deseamos evitar un corazón endurecido y no caer en el mal, debemos buscar andar en humildad y en comunión cercana con nuestro Dios. (David Bell)"]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,humildad,proverbios,temor</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/7ce3b13f78be690db2bf0530f781ba47.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_583-Proverbios_20_9</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-583-proverbios-20-9--45604180</link><description><![CDATA[«¿Quién podrá decir: Yo he limpiado mi corazón, Limpio estoy de mi pecado?» (Proverbios 20:9)<br /><br />El sabio presenta una visión sumamente realista de la humanidad. Habla del problema fundamental de la humanidad: no somos limpios de corazón. Por si alguien no lo tiene claro, dice claramente a continuación que está hablando del problema del pecado. En toda honestidad, nadie puede decir que está libre de pecado porque ha logrado limpiar su propio corazón. Lo que es más, ¿cómo podría uno limpiar su corazón? Hasta cierto punto quizás podemos evitar ensuciar más nuestros corazones, pero no hay nada que podamos hacer para deshacer o borrar el pasado. Sin embargo los seres humanos siempre nos empeñamos en presentarnos como básicamente buenos. Esta visión interesada de nosotros mismos ignora la verdad y no nos permite ver al Cordero de Dios, el único que sí puede limpiar el corazón del pecado. Dios envió a su Hijo para hacer lo que nadie más podría haber hecho, proveer el sacrificio perfecto para borrar las manchas del pecado en el corazón de cada persona que arrepentida, pone su confianza en la obra de Cristo en la cruz. Pero no termina allí. Cristo ha puesto su Espíritu dentro de nosotros para producir su fruto espiritual en nosotros para que no pequemos. Lo que era imposible para nosotros, Dios ha hecho por nosotros en Cristo.<br /><br />Si hemos experimentado lo humanamente imposible, la limpieza de nuestros pecados, andemos hoy en esta novedad de vida, controlados por el Espíritu de Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45604180</guid><pubDate>Sat, 03 Sep 2022 11:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45604180/melp_583_proverbios_20_9.mp3" length="2988024" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«¿Quién podrá decir: Yo he limpiado mi corazón, Limpio estoy de mi pecado?» (Proverbios 20:9)

El sabio presenta una visión sumamente realista de la humanidad. Habla del problema fundamental de la humanidad: no somos limpios de corazón. Por si alguien...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«¿Quién podrá decir: Yo he limpiado mi corazón, Limpio estoy de mi pecado?» (Proverbios 20:9)<br /><br />El sabio presenta una visión sumamente realista de la humanidad. Habla del problema fundamental de la humanidad: no somos limpios de corazón. Por si alguien no lo tiene claro, dice claramente a continuación que está hablando del problema del pecado. En toda honestidad, nadie puede decir que está libre de pecado porque ha logrado limpiar su propio corazón. Lo que es más, ¿cómo podría uno limpiar su corazón? Hasta cierto punto quizás podemos evitar ensuciar más nuestros corazones, pero no hay nada que podamos hacer para deshacer o borrar el pasado. Sin embargo los seres humanos siempre nos empeñamos en presentarnos como básicamente buenos. Esta visión interesada de nosotros mismos ignora la verdad y no nos permite ver al Cordero de Dios, el único que sí puede limpiar el corazón del pecado. Dios envió a su Hijo para hacer lo que nadie más podría haber hecho, proveer el sacrificio perfecto para borrar las manchas del pecado en el corazón de cada persona que arrepentida, pone su confianza en la obra de Cristo en la cruz. Pero no termina allí. Cristo ha puesto su Espíritu dentro de nosotros para producir su fruto espiritual en nosotros para que no pequemos. Lo que era imposible para nosotros, Dios ha hecho por nosotros en Cristo.<br /><br />Si hemos experimentado lo humanamente imposible, la limpieza de nuestros pecados, andemos hoy en esta novedad de vida, controlados por el Espíritu de Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,perdón,proverbios</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_379-Salmo_13_6</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-379-salmo-13-6--37491145</link><description><![CDATA[«Cantaré a Jehová, Porque me ha hecho bien.» (Salmo 13:6)<br /><br />Nos es fácil leer esta frase y pensar que proviene de uno que goza de una vida perfecta. Claro está cuando todo va bien en la vida, es fácil cantar a Jehová. Y por supuesto, no hay nada malo en eso. Pero cuando miramos el resto de este salmo, es sorprendente notar que la situación es realmente lo opuesto. El salmo empieza diciendo: «¿Hasta cuándo, Jehová? ¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí?» (13:1). El salmista está siendo perseguido y se siente como si Dios le hubiera abandonado. Pero a través del salmo, su queja se convierte en alabanza por fe. El salmo termina con esta declaración victoriosa: Dios me ha hecho bien; literalmente dice, Dios me ha recompensado abundantemente. Podemos suponer que su situación no había cambiado de repente entre los versículos 5 y 6. Lo que sí había cambiado era su perspectiva. En vez de quejarse por lo malo, alaba a Dios por lo bueno que Dios puede hacer incluso por medio de las situaciones difíciles que permite en nuestras vidas. Hay momentos en que nos cuesta alabar a Dios porque no entendemos por qué Dios permite dificultades en nuestra vida. Pero hacemos bien en vestirnos de la coraza de la fe y alabar a Dios por el bien que ha hecho en el pasado y también por la forma que usará nuestra situación presente para nuestro bien y su gloria.<br /><br />Empecemos este día en alabanza a Dios por el bien que nos ha hecho, que está haciendo y que hará. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/37491145</guid><pubDate>Thu, 28 Jul 2022 11:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/37491145/melp_379_salmo_13_6.mp3" length="2998826" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Cantaré a Jehová, Porque me ha hecho bien.» (Salmo 13:6)

Nos es fácil leer esta frase y pensar que proviene de uno que goza de una vida perfecta. Claro está cuando todo va bien en la vida, es fácil cantar a Jehová. Y por supuesto, no hay nada malo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Cantaré a Jehová, Porque me ha hecho bien.» (Salmo 13:6)<br /><br />Nos es fácil leer esta frase y pensar que proviene de uno que goza de una vida perfecta. Claro está cuando todo va bien en la vida, es fácil cantar a Jehová. Y por supuesto, no hay nada malo en eso. Pero cuando miramos el resto de este salmo, es sorprendente notar que la situación es realmente lo opuesto. El salmo empieza diciendo: «¿Hasta cuándo, Jehová? ¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí?» (13:1). El salmista está siendo perseguido y se siente como si Dios le hubiera abandonado. Pero a través del salmo, su queja se convierte en alabanza por fe. El salmo termina con esta declaración victoriosa: Dios me ha hecho bien; literalmente dice, Dios me ha recompensado abundantemente. Podemos suponer que su situación no había cambiado de repente entre los versículos 5 y 6. Lo que sí había cambiado era su perspectiva. En vez de quejarse por lo malo, alaba a Dios por lo bueno que Dios puede hacer incluso por medio de las situaciones difíciles que permite en nuestras vidas. Hay momentos en que nos cuesta alabar a Dios porque no entendemos por qué Dios permite dificultades en nuestra vida. Pero hacemos bien en vestirnos de la coraza de la fe y alabar a Dios por el bien que ha hecho en el pasado y también por la forma que usará nuestra situación presente para nuestro bien y su gloria.<br /><br />Empecemos este día en alabanza a Dios por el bien que nos ha hecho, que está haciendo y que hará. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>alabanza,bell,biblia,david,devocional,fe,salmo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_310-Job_16_12</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-310-job-16-12--24256637</link><description><![CDATA[«Próspero estaba, y me desmenuzó; Me arrebató por la cerviz y me despedazó, Y me puso por blanco suyo.» (Job‬ ‭16:12‬).<br /><br />No nos podemos fiar siempre de nuestra percepción de la realidad. Este texto narra lo que Job estaba experimentando en su vida. Job percibía a Dios como un enemigo, uno que le estaba atacando. Describe su estado anterior como “próspero”. Desde su punto de vista, antes había estado tranquilo y reposado y de repente Dios le declaró la guerra. Pero realmente no era una guerra. Era sencillamente una parte del plan de Dios para sacar a Job de su comodidad y llevarle a un nuevo y más profundo conocimiento de Dios. Job se equivoca al imaginar que Dios estaba haciendo practica de puntería con él. Dios le estaba llevando a un nuevo nivel de intimidad. Pero en ese momento, Job no era capaz de verlo. No obstante, justo en este mismo contexto, Job hace algo muy interesante. De repente deja de hablar desde su percepción de la realidad y habla de lo que entiende por fe. «Mas he aquí que en los cielos está mi testigo, Y mi testimonio en las alturas.» (Job 16:19). Job es un ejemplo para nosotros, pero no porque era siempre perfecto. La verdad es que vemos su humanidad en muchas ocasiones a lo largo de estos capítulos. Más bien es un ejemplo para nosotros porque en vez de dar rienda suelta a su carne, buscaba contradecir su propia queja con la fe. <br /><br />Job nos anima a poner en práctica lo que el apóstol Pablo luego escribió a los Corintios: debemos andar por fe y no por vista (2 Cor. 5:7). (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/24256637</guid><pubDate>Mon, 18 Jul 2022 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/24256637/melp_310_job_16_12.mp3" length="3005129" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Próspero estaba, y me desmenuzó; Me arrebató por la cerviz y me despedazó, Y me puso por blanco suyo.» (Job‬ ‭16:12‬).

No nos podemos fiar siempre de nuestra percepción de la realidad. Este texto narra lo que Job estaba experimentando en su vida....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Próspero estaba, y me desmenuzó; Me arrebató por la cerviz y me despedazó, Y me puso por blanco suyo.» (Job‬ ‭16:12‬).<br /><br />No nos podemos fiar siempre de nuestra percepción de la realidad. Este texto narra lo que Job estaba experimentando en su vida. Job percibía a Dios como un enemigo, uno que le estaba atacando. Describe su estado anterior como “próspero”. Desde su punto de vista, antes había estado tranquilo y reposado y de repente Dios le declaró la guerra. Pero realmente no era una guerra. Era sencillamente una parte del plan de Dios para sacar a Job de su comodidad y llevarle a un nuevo y más profundo conocimiento de Dios. Job se equivoca al imaginar que Dios estaba haciendo practica de puntería con él. Dios le estaba llevando a un nuevo nivel de intimidad. Pero en ese momento, Job no era capaz de verlo. No obstante, justo en este mismo contexto, Job hace algo muy interesante. De repente deja de hablar desde su percepción de la realidad y habla de lo que entiende por fe. «Mas he aquí que en los cielos está mi testigo, Y mi testimonio en las alturas.» (Job 16:19). Job es un ejemplo para nosotros, pero no porque era siempre perfecto. La verdad es que vemos su humanidad en muchas ocasiones a lo largo de estos capítulos. Más bien es un ejemplo para nosotros porque en vez de dar rienda suelta a su carne, buscaba contradecir su propia queja con la fe. <br /><br />Job nos anima a poner en práctica lo que el apóstol Pablo luego escribió a los Corintios: debemos andar por fe y no por vista (2 Cor. 5:7). (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,job</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_504-Romanos_6_22</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-504-romanos-6-22--43574288</link><description><![CDATA[«Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna.» (Romanos‬ ‭6:22‬)<br /><br />Por fe en la obra que hizo Jesús en nuestro lugar sobre la cruz, hemos recibido el perdón de nuestros pecados y estamos contados como justos delante de Dios. La paga de nuestros pecados se pagó y hemos recibido una justicia que no es por la ley sino por la fe. Las palabras no son suficientes para describir este regalo, pero aquí Pablo dice que hay aún más en nuestra salvación. No sólo hemos sido liberados del pecado y hechos siervos de Dios, sino que hemos recibido el fruto de la santificación por el Espíritu Santo que mora en nosotros y, levantando la vista hacia el futuro, tenemos la vida eterna en la presencia de nuestro Dios, lo que solemos llamar la glorificación. Pero noto el lenguaje cuidadoso del apóstol aquí. Habla de estos regalos en términos de fruto. Es un resultado de nuestra salvación, no algo que merecemos por nuestras obras. Este contraste se hace patente en el versículo siguiente: la paga o el salario del pecado es muerte (aquí sí usa el lenguaje de lo que merecemos por nuestras obras) pero el regalo de Dios es vida eterna (6:23). La salvación es la gracia de Dios.<br /><br />Meditemos hoy en todas las implicaciones de este gran regalo de Dios. Si hemos sido liberados del pecado, sirvamos a Dios en santificación hoy con todas nuestras fuerzas. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43574288</guid><pubDate>Sat, 09 Jul 2022 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43574288/melp_504_romanos_6_22.mp3" length="2984518" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna.» (Romanos‬ ‭6:22‬)&#13;
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Por fe en la obra que hizo Jesús en nuestro lugar sobre la cruz, hemos recibido el...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna.» (Romanos‬ ‭6:22‬)<br /><br />Por fe en la obra que hizo Jesús en nuestro lugar sobre la cruz, hemos recibido el perdón de nuestros pecados y estamos contados como justos delante de Dios. La paga de nuestros pecados se pagó y hemos recibido una justicia que no es por la ley sino por la fe. Las palabras no son suficientes para describir este regalo, pero aquí Pablo dice que hay aún más en nuestra salvación. No sólo hemos sido liberados del pecado y hechos siervos de Dios, sino que hemos recibido el fruto de la santificación por el Espíritu Santo que mora en nosotros y, levantando la vista hacia el futuro, tenemos la vida eterna en la presencia de nuestro Dios, lo que solemos llamar la glorificación. Pero noto el lenguaje cuidadoso del apóstol aquí. Habla de estos regalos en términos de fruto. Es un resultado de nuestra salvación, no algo que merecemos por nuestras obras. Este contraste se hace patente en el versículo siguiente: la paga o el salario del pecado es muerte (aquí sí usa el lenguaje de lo que merecemos por nuestras obras) pero el regalo de Dios es vida eterna (6:23). La salvación es la gracia de Dios.<br /><br />Meditemos hoy en todas las implicaciones de este gran regalo de Dios. Si hemos sido liberados del pecado, sirvamos a Dios en santificación hoy con todas nuestras fuerzas. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,romanos,salvación,servicio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/794db05f38f48e1c7a7cf7631b4627d0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_427-Esdras_8_31</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-427-esdras-8-31--41350647</link><description><![CDATA[«Y partimos del río Ahava el doce del mes primero, para ir a Jerusalén; y la mano de nuestro Dios estaba sobre nosotros, y nos libró de mano del enemigo y del acechador en el camino.» (Esdras 8:31)<br /><br />El viaje que Esdras describe era peligroso. Viajaban de sus casas en el cautiverio para volver a Jerusalén con todas sus posesiones y con el dinero que el rey había destinado a la obra de reconstrucción. El peligro del viaje estaba en los “acechadores en el camino”. Estos ladrones podrían haberlos atacado y robado de todo cuanto tenían. No obstante, no ocurrió. ¿Suerte? Esdras no se atrevía a creer eso. Él sabía que era la mano de Jehová que estaba sobre ellos para fortalecerles y protegerles. Bajo esta mano de Dios, Esdras y los exiliados retornados volvieron a habitar Jerusalén y construyeron de nuevo el templo de Dios. Cada vez que nosotros nos disponemos a hacer la voluntad de Dios, estamos en la misma situación que Esdras y el pueblo. Estamos en peligro. El acechador de las almas querría atacarnos y robarnos de lo más valioso que tenemos. Pero debemos recordar con Esdras que la mano de nuestro Dios está con nosotros. No quiero decir que todo será fácil y bonito. Jesús jamás nos prometió una vida fácil. Más bien la promesa de Dios nos dice que en todo lo que nos pasa, siempre podemos contar con la presencia de Dios a nuestro lado junto con su fuerza y protección.<br /><br />Si está sobre nosotros la mano de nuestro Dios hoy, debemos animarnos a hacer toda la voluntad de Dios, no importa cual sea. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41350647</guid><pubDate>Thu, 30 Jun 2022 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41350647/melp_427_esdras_8_31.mp3" length="2998806" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y partimos del río Ahava el doce del mes primero, para ir a Jerusalén; y la mano de nuestro Dios estaba sobre nosotros, y nos libró de mano del enemigo y del acechador en el camino.» (Esdras 8:31)

El viaje que Esdras describe era peligroso. Viajaban...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y partimos del río Ahava el doce del mes primero, para ir a Jerusalén; y la mano de nuestro Dios estaba sobre nosotros, y nos libró de mano del enemigo y del acechador en el camino.» (Esdras 8:31)<br /><br />El viaje que Esdras describe era peligroso. Viajaban de sus casas en el cautiverio para volver a Jerusalén con todas sus posesiones y con el dinero que el rey había destinado a la obra de reconstrucción. El peligro del viaje estaba en los “acechadores en el camino”. Estos ladrones podrían haberlos atacado y robado de todo cuanto tenían. No obstante, no ocurrió. ¿Suerte? Esdras no se atrevía a creer eso. Él sabía que era la mano de Jehová que estaba sobre ellos para fortalecerles y protegerles. Bajo esta mano de Dios, Esdras y los exiliados retornados volvieron a habitar Jerusalén y construyeron de nuevo el templo de Dios. Cada vez que nosotros nos disponemos a hacer la voluntad de Dios, estamos en la misma situación que Esdras y el pueblo. Estamos en peligro. El acechador de las almas querría atacarnos y robarnos de lo más valioso que tenemos. Pero debemos recordar con Esdras que la mano de nuestro Dios está con nosotros. No quiero decir que todo será fácil y bonito. Jesús jamás nos prometió una vida fácil. Más bien la promesa de Dios nos dice que en todo lo que nos pasa, siempre podemos contar con la presencia de Dios a nuestro lado junto con su fuerza y protección.<br /><br />Si está sobre nosotros la mano de nuestro Dios hoy, debemos animarnos a hacer toda la voluntad de Dios, no importa cual sea. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,esdras,protección,voluntad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_194-2Cron_32_7</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-194-2cron-32-7--19432943</link><description><![CDATA[«Esforzaos y animaos; no temáis, ni tengáis miedo del rey de Asiria, ni de toda la multitud que con él viene; porque más hay con nosotros que con él.» (2 Crónicas‬ ‭32:7‬)<br /><br />Cuando Senaquerib, el rey del imperio asirio, vino para asediar y atacar Jerusalén, el rey Ezequías tenía motivo de estar preocupado. Asiria era la nación más poderosa sobre la faz de la tierra y por si quedaba alguna duda, ellos ya habían llevado cautivo a las tribus de Israel. Ezequias reunió al pueblo y les anunció estas palabras. Cuando escucharon al rey decir "no tengáis miedo del rey de Asiria" estoy seguro que la gente se quedó sorprendida. Pero la razón que da Ezequías para no tener miedo es una demostración impresionante de su fe en Dios. Ese ejército poderoso se marchaba hacia Jerusalén con la intención de destruirlos, pero el rey entendía que Dios es aún más potente. Ezequías no pudo ver el ejército de Dios, pero por la fe sabía que Dios estaba con él. Muchas veces nos encontramos en situaciones difíciles y nos cuesta evitar el miedo o la depresión. No sabemos lo que va a pasar y la incertidumbre nos está matando. En esos momentos, debemos seguir el ejemplo de Ezequias: confiemos en Dios y aprovechamos la oración cuando notamos que nuestra fe flaquea.<br /><br />Sigamos firmes en nuestra fe confiando que Dios, en su tiempo y a su manera, obrará para nuestro bien y para su gloria. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19432943</guid><pubDate>Sat, 25 Jun 2022 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19432943/melp_194_2cron_32_7.mp3" length="2972316" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Esforzaos y animaos; no temáis, ni tengáis miedo del rey de Asiria, ni de toda la multitud que con él viene; porque más hay con nosotros que con él.» (2 Crónicas‬ ‭32:7‬)

Cuando Senaquerib, el rey del imperio asirio, vino para asediar y atacar...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Esforzaos y animaos; no temáis, ni tengáis miedo del rey de Asiria, ni de toda la multitud que con él viene; porque más hay con nosotros que con él.» (2 Crónicas‬ ‭32:7‬)<br /><br />Cuando Senaquerib, el rey del imperio asirio, vino para asediar y atacar Jerusalén, el rey Ezequías tenía motivo de estar preocupado. Asiria era la nación más poderosa sobre la faz de la tierra y por si quedaba alguna duda, ellos ya habían llevado cautivo a las tribus de Israel. Ezequias reunió al pueblo y les anunció estas palabras. Cuando escucharon al rey decir "no tengáis miedo del rey de Asiria" estoy seguro que la gente se quedó sorprendida. Pero la razón que da Ezequías para no tener miedo es una demostración impresionante de su fe en Dios. Ese ejército poderoso se marchaba hacia Jerusalén con la intención de destruirlos, pero el rey entendía que Dios es aún más potente. Ezequías no pudo ver el ejército de Dios, pero por la fe sabía que Dios estaba con él. Muchas veces nos encontramos en situaciones difíciles y nos cuesta evitar el miedo o la depresión. No sabemos lo que va a pasar y la incertidumbre nos está matando. En esos momentos, debemos seguir el ejemplo de Ezequias: confiemos en Dios y aprovechamos la oración cuando notamos que nuestra fe flaquea.<br /><br />Sigamos firmes en nuestra fe confiando que Dios, en su tiempo y a su manera, obrará para nuestro bien y para su gloria. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2crónicas,bell,biblia,confianza,david,devocional,fe,oración</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/aaf08b31c85fa7573e6240e1f09e2caa.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_410-2Cron_28_19</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-410-2cron-28-19--40901687</link><description><![CDATA[«Porque Jehová había humillado a Judá por causa de Acaz rey de Israel, por cuanto él había actuado desenfrenadamente en Judá, y había prevaricado gravemente contra Jehová.» (2 Crónicas 28:19)<br /><br />Frente a la amenaza de Damasco, la capital de Siria, el rey Acaz decidió comprar la ayuda de los asirios con los tesoros del templo de Jehová. Para mí, el hecho más sorprendente de esta historia ocurre cuando, después de la derrota de Damasco por los ejércitos asirios, Acaz lo visita y termina haciendo una copia del altar de Damasco en Jerusalén para así adorar a los dioses de la nación derrotada. Las Escrituras condenan sus acciones con la siguiente explicación: Acaz había actuado desenfrenadamente –literalmente, libre, sin ataduras— y había prevaricado gravemente. Nuestra sociedad castiga la rebelión contra las autoridades, especialmente los actos de desobediencia conscientes. Es la base de nuestra justicia. Dios también toma en serio la prevaricación. La gran diferencia es que nuestra sociedad actúa por sus propios intereses mientras que Dios actúa por nuestro bien. Nuestro mayor bien y beneficio vienen cuando obedecemos a Dios; en contraste, corremos el mayor riesgo cuando nos desviamos del camino de Dios, pensando que somos libres de su autoridad. Tal como vemos en la primera tentación en Génesis, el tentador sigue tentándonos a actuar desenfrenadamente y prevaricar contra nuestro Dios.<br /><br />El mejor camino que podemos escoger es humillarnos a nosotros mismos delante de Dios para actuar en obediencia a su voluntad. Sólo así encontraremos la verdadera libertad. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40901687</guid><pubDate>Fri, 24 Jun 2022 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40901687/melp_410_2cron_28_19.mp3" length="2996226" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque Jehová había humillado a Judá por causa de Acaz rey de Israel, por cuanto él había actuado desenfrenadamente en Judá, y había prevaricado gravemente contra Jehová.» (2 Crónicas 28:19)

Frente a la amenaza de Damasco, la capital de Siria, el...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque Jehová había humillado a Judá por causa de Acaz rey de Israel, por cuanto él había actuado desenfrenadamente en Judá, y había prevaricado gravemente contra Jehová.» (2 Crónicas 28:19)<br /><br />Frente a la amenaza de Damasco, la capital de Siria, el rey Acaz decidió comprar la ayuda de los asirios con los tesoros del templo de Jehová. Para mí, el hecho más sorprendente de esta historia ocurre cuando, después de la derrota de Damasco por los ejércitos asirios, Acaz lo visita y termina haciendo una copia del altar de Damasco en Jerusalén para así adorar a los dioses de la nación derrotada. Las Escrituras condenan sus acciones con la siguiente explicación: Acaz había actuado desenfrenadamente –literalmente, libre, sin ataduras— y había prevaricado gravemente. Nuestra sociedad castiga la rebelión contra las autoridades, especialmente los actos de desobediencia conscientes. Es la base de nuestra justicia. Dios también toma en serio la prevaricación. La gran diferencia es que nuestra sociedad actúa por sus propios intereses mientras que Dios actúa por nuestro bien. Nuestro mayor bien y beneficio vienen cuando obedecemos a Dios; en contraste, corremos el mayor riesgo cuando nos desviamos del camino de Dios, pensando que somos libres de su autoridad. Tal como vemos en la primera tentación en Génesis, el tentador sigue tentándonos a actuar desenfrenadamente y prevaricar contra nuestro Dios.<br /><br />El mejor camino que podemos escoger es humillarnos a nosotros mismos delante de Dios para actuar en obediencia a su voluntad. Sólo así encontraremos la verdadera libertad. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2crónicas,acaz,bell,biblia,david,devocional,libertad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/4e1756dfd88ca0c3ceaf61b9bd4b28ab.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_400-2Cronicas_21_20</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-400-2cronicas-21-20--40530907</link><description><![CDATA[«Cuando comenzó a reinar era de treinta y dos años, y reinó en Jerusalén ocho años; y murió sin que lo desearan más. Y lo sepultaron en la ciudad de David, pero no en los sepulcros de los reyes.» (2 Crónicas 21:20)<br /><br />Este versículo pinta un cuadro muy triste de Joram, el hijo del buen rey Josafat. Reinó sobre Judá sólo 8 años, pero en vez de seguir al Señor como lo había hecho su padre, hizo lo malo ante los ojos de Dios, como había hecho la casa de Acab en Israel. Después de todo, el texto nos recuerda que Joram estaba casado con la hija de Jezabel y siguió el ejemplo de su familia política en vez del ejemplo de su propio padre. Cuando llegó el momento de su muerte, nos dice que el pueblo no lo deseaban más. Murió y más bien estaban contentos de deshacerse de su rey. Ojalá que hubiera sido porque el pueblo quería seguir a Jehová y deseaban un rey que verdaderamente buscara a Dios, pero no era el caso. Pero aún más importante es el hecho de que Dios no lo deseara más. La única razón por la cual Dios no destruyó la casa de Joram era sus promesas a Abraham y a David. La triste realidad era que Joram desaprovechó su vida en todos los sentidos y nadie estaba estaba triste cuando murió. Este versículo para mí plantea una pregunta importante sobre cómo estoy invirtiendo mi vida. Dios nos ha dado una sola vida y tenemos oportunidades todos los días para conocer mejor a Dios y reflejarlo en nuestra vida ante el mundo que nos rodea. <br /><br />No desaprovechemos estas oportunidades hoy ni malgastemos nuestra vida. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40530907</guid><pubDate>Thu, 23 Jun 2022 04:55:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40530907/melp_400_2cronicas_21_20.mp3" length="2998157" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Cuando comenzó a reinar era de treinta y dos años, y reinó en Jerusalén ocho años; y murió sin que lo desearan más. Y lo sepultaron en la ciudad de David, pero no en los sepulcros de los reyes.» (2 Crónicas 21:20)

Este versículo pinta un cuadro muy...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Cuando comenzó a reinar era de treinta y dos años, y reinó en Jerusalén ocho años; y murió sin que lo desearan más. Y lo sepultaron en la ciudad de David, pero no en los sepulcros de los reyes.» (2 Crónicas 21:20)<br /><br />Este versículo pinta un cuadro muy triste de Joram, el hijo del buen rey Josafat. Reinó sobre Judá sólo 8 años, pero en vez de seguir al Señor como lo había hecho su padre, hizo lo malo ante los ojos de Dios, como había hecho la casa de Acab en Israel. Después de todo, el texto nos recuerda que Joram estaba casado con la hija de Jezabel y siguió el ejemplo de su familia política en vez del ejemplo de su propio padre. Cuando llegó el momento de su muerte, nos dice que el pueblo no lo deseaban más. Murió y más bien estaban contentos de deshacerse de su rey. Ojalá que hubiera sido porque el pueblo quería seguir a Jehová y deseaban un rey que verdaderamente buscara a Dios, pero no era el caso. Pero aún más importante es el hecho de que Dios no lo deseara más. La única razón por la cual Dios no destruyó la casa de Joram era sus promesas a Abraham y a David. La triste realidad era que Joram desaprovechó su vida en todos los sentidos y nadie estaba estaba triste cuando murió. Este versículo para mí plantea una pregunta importante sobre cómo estoy invirtiendo mi vida. Dios nos ha dado una sola vida y tenemos oportunidades todos los días para conocer mejor a Dios y reflejarlo en nuestra vida ante el mundo que nos rodea. <br /><br />No desaprovechemos estas oportunidades hoy ni malgastemos nuestra vida. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2crónicas,aprovechar,bell,biblia,david,devocional</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_394-2Cron_3_17</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-394-2cron-3-17--40397546</link><description><![CDATA["«Y colocó las columnas delante del templo, una a la mano derecha, y otra a la izquierda; y a la de la mano derecha llamó Jaquín, y a la de la izquierda, Boaz.» (2 Crónicas 3:17)<br /><br />Delante del templo en Jerusalén, Salomón levantó dos columnas que aparentemente no cumplían una función arquitectónica, ya que no están mencionadas como parte del soporte del techo. Más bien parecen ser un testimonio visual, un mensaje perpetuo que el rey quería dejar para el pueblo y por eso les puso nombre. A primera vista, el nombre de la columna izquierda nos hace pensar en uno de los antepasados del rey, Booz, el esposo de Rut, pero el otro nombre no tiene nada que ver con el linaje del rey. En vez de entender estos nombres como una referencia a una persona, es mejor entender que el significado de los nombres es el punto importante. Si lo buscamos, encontramos que el nombre Jaquín significa “él establece” y el nombre Booz significa “en él hay fuerza”. El significado encaja con el simbolismo de una columna como algo erguido, levantado. Era un testimonio perpetuo de que el templo había sido establecido por la fuerza de Dios. Nosotros como creyentes tenemos este mismo testimonio, ya que nosotros también somos templo del Espíritu Santo. Dios nos ha establecido por su fuerza.<br /><br />Es importante que mantengamos este testimonio siempre presente en nuestras vidas: nuestra única esperanza es la fuerza de Dios (Boaz) que nos ha establecido (Jaquín). (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40397546</guid><pubDate>Sat, 18 Jun 2022 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40397546/melp_394_2cron_3_17.mp3" length="2996228" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"«Y colocó las columnas delante del templo, una a la mano derecha, y otra a la izquierda; y a la de la mano derecha llamó Jaquín, y a la de la izquierda, Boaz.» (2 Crónicas 3:17)

Delante del templo en Jerusalén, Salomón levantó dos columnas que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["«Y colocó las columnas delante del templo, una a la mano derecha, y otra a la izquierda; y a la de la mano derecha llamó Jaquín, y a la de la izquierda, Boaz.» (2 Crónicas 3:17)<br /><br />Delante del templo en Jerusalén, Salomón levantó dos columnas que aparentemente no cumplían una función arquitectónica, ya que no están mencionadas como parte del soporte del techo. Más bien parecen ser un testimonio visual, un mensaje perpetuo que el rey quería dejar para el pueblo y por eso les puso nombre. A primera vista, el nombre de la columna izquierda nos hace pensar en uno de los antepasados del rey, Booz, el esposo de Rut, pero el otro nombre no tiene nada que ver con el linaje del rey. En vez de entender estos nombres como una referencia a una persona, es mejor entender que el significado de los nombres es el punto importante. Si lo buscamos, encontramos que el nombre Jaquín significa “él establece” y el nombre Booz significa “en él hay fuerza”. El significado encaja con el simbolismo de una columna como algo erguido, levantado. Era un testimonio perpetuo de que el templo había sido establecido por la fuerza de Dios. Nosotros como creyentes tenemos este mismo testimonio, ya que nosotros también somos templo del Espíritu Santo. Dios nos ha establecido por su fuerza.<br /><br />Es importante que mantengamos este testimonio siempre presente en nuestras vidas: nuestra única esperanza es la fuerza de Dios (Boaz) que nos ha establecido (Jaquín). (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2crónicas,bell,biblia,confianza,david,devocional,fuerza</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_384-1Cron_29_11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-384-1cron-29-11--39769652</link><description><![CDATA[«Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y tú eres excelso sobre todos.» (1 Crónicas 29:11)<br /><br />Estas palabras pertenecen a la oración de David justo antes de su muerte. Sus palabras son verdaderamente bonitas. David empieza con un reconocimiento del carácter de su Dios: su magnificencia, poder, gloria, victoria y honor. Estas palabras siguen una estructura de paralelismo inverso: En su magnificencia, Dios merece todo honor y su poder le asegura la victoria sobre todos los que se levantan contra Él. Por eso le pertenece toda la gloria. Luego continúa con el dominio de Dios: todo lo que hay en el cielo y la tierra le pertenece. Finalmente encontramos la sumisión, la única reacción lógica ante tal Dios: el reino le pertenece. ¡Recordemos que estas son las palabras del rey! David sabía que su reino realmente no era suyo. Reconocía a Dios como el verdadero Rey, excelso y glorioso sobre todos. Nosotros no somos reyes en esta tierra, pero nos conviene adoptar el mismo estilo de pensamiento que tenia David. Necesitamos ver a Dios en toda su gloria como nuestro verdadero Rey. Es el verdadero Soberano sobre cada nación de la tierra pero también es el Rey sobre nuestra vida, nuestras familias y en nuestra iglesia.<br /><br />“Dios, nos entregamos de nuevo hoy a Ti para que cumplas tus propósitos en tu dominio. Abre nuestros ojos para que podamos ver cómo estás obrando para la gloria de tu nombre.” (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/39769652</guid><pubDate>Fri, 17 Jun 2022 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/39769652/melp_384_1cron_29_11.mp3" length="2998811" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y tú eres excelso sobre todos.» (1 Crónicas 29:11)

Estas...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y tú eres excelso sobre todos.» (1 Crónicas 29:11)<br /><br />Estas palabras pertenecen a la oración de David justo antes de su muerte. Sus palabras son verdaderamente bonitas. David empieza con un reconocimiento del carácter de su Dios: su magnificencia, poder, gloria, victoria y honor. Estas palabras siguen una estructura de paralelismo inverso: En su magnificencia, Dios merece todo honor y su poder le asegura la victoria sobre todos los que se levantan contra Él. Por eso le pertenece toda la gloria. Luego continúa con el dominio de Dios: todo lo que hay en el cielo y la tierra le pertenece. Finalmente encontramos la sumisión, la única reacción lógica ante tal Dios: el reino le pertenece. ¡Recordemos que estas son las palabras del rey! David sabía que su reino realmente no era suyo. Reconocía a Dios como el verdadero Rey, excelso y glorioso sobre todos. Nosotros no somos reyes en esta tierra, pero nos conviene adoptar el mismo estilo de pensamiento que tenia David. Necesitamos ver a Dios en toda su gloria como nuestro verdadero Rey. Es el verdadero Soberano sobre cada nación de la tierra pero también es el Rey sobre nuestra vida, nuestras familias y en nuestra iglesia.<br /><br />“Dios, nos entregamos de nuevo hoy a Ti para que cumplas tus propósitos en tu dominio. Abre nuestros ojos para que podamos ver cómo estás obrando para la gloria de tu nombre.” (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1cronicas,adoración,bell,biblia,david,devocional,soberanía</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_185-1Cron_17_13</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-185-1cron-17-13--19238984</link><description><![CDATA[«Yo le seré por padre, y él me será por hijo; y no quitaré de él mi misericordia, como la quité de aquel que fue antes de ti;» (1 Crónicas‬ ‭17:13‬)<br /><br />El rey David decidió que iba a hacer una casa para Dios, reemplazando la tienda que Moisés había hecho en el desierto, pero Dios dijo que no. Al final Dios dejó que el hijo de David hiciera ese templo, pero lo que Dios prometió a David es el verdadero enfoque del texto. David pensaba hacerle una casa para Dios, pero Dios le prometió establecer la casa de David. Dios le habla del hijo de David que contaría con una relación cercana con Dios en que Dios le trata como su mismo Padre. Obviamente una parte de esta promesa se cumple en Salomón, pero solo en parte. El verdadero cumplimiento de la profecía nos llevará hasta un pueblo insignificante en Galilea donde vivía y ministraba Jesús, el hijo de David. Las palabras proféticas tienen su verdadero significado en Jesús, el Hijo de Dios (Hebreos 1:5), anunciado divinamente en su bautismo y transfiguración. Pero por medio de Él, esta promesa también nos alcanza. Los que creen, reciben el derecho de llamarse hijos de Dios (Juan 1:12) y podemos dirigirnos a Dios como ""Padre nuestro que estás en los cielos"". <br /><br />Aprovechemos hoy esta relación con nuestro Padre celestial que tenemos por medio de Cristo. Vivamos como sus hijos por medio del Espíritu y andemos en el amor de nuestro Padre. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19238984</guid><pubDate>Wed, 15 Jun 2022 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19238984/melp_185_1cron_17_13.mp3" length="2972352" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Yo le seré por padre, y él me será por hijo; y no quitaré de él mi misericordia, como la quité de aquel que fue antes de ti;» (1 Crónicas‬ ‭17:13‬)

El rey David decidió que iba a hacer una casa para Dios, reemplazando la tienda que Moisés había...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Yo le seré por padre, y él me será por hijo; y no quitaré de él mi misericordia, como la quité de aquel que fue antes de ti;» (1 Crónicas‬ ‭17:13‬)<br /><br />El rey David decidió que iba a hacer una casa para Dios, reemplazando la tienda que Moisés había hecho en el desierto, pero Dios dijo que no. Al final Dios dejó que el hijo de David hiciera ese templo, pero lo que Dios prometió a David es el verdadero enfoque del texto. David pensaba hacerle una casa para Dios, pero Dios le prometió establecer la casa de David. Dios le habla del hijo de David que contaría con una relación cercana con Dios en que Dios le trata como su mismo Padre. Obviamente una parte de esta promesa se cumple en Salomón, pero solo en parte. El verdadero cumplimiento de la profecía nos llevará hasta un pueblo insignificante en Galilea donde vivía y ministraba Jesús, el hijo de David. Las palabras proféticas tienen su verdadero significado en Jesús, el Hijo de Dios (Hebreos 1:5), anunciado divinamente en su bautismo y transfiguración. Pero por medio de Él, esta promesa también nos alcanza. Los que creen, reciben el derecho de llamarse hijos de Dios (Juan 1:12) y podemos dirigirnos a Dios como ""Padre nuestro que estás en los cielos"". <br /><br />Aprovechemos hoy esta relación con nuestro Padre celestial que tenemos por medio de Cristo. Vivamos como sus hijos por medio del Espíritu y andemos en el amor de nuestro Padre. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,crónicas,david,devocional,hijo,padre,promesa</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/39cf904815feaf238a3c27efbe953b16.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_181-Filipenses_4_11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-181-filipenses-4-11--19192690</link><description><![CDATA[«No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.» (Filipenses 4:11)<br /><br />Había momentos en la vida del apóstol Pablo en que había experimentado gran necesidad. No sabemos todos los detalles pero igual había pasado hambre más de una vez en la cárcel. Quizás había sufrido el frío del invierno sin un abrigo adecuado. Pero también había vivido otros momentos en que tenía todo lo que necesitaba. Su testimonio a los filipenses era que había aprendido a estar contento, cualquiera que fuera su situación: tanto como cuando tenía mucho como si tenía poco. Ahora, es fácil decir eso, pero realmente vivir así es otra historia. Sinceramente, va en contra de nuestra naturaleza. Nos es más fácil quejarnos cuando nos falta y dejar de confiar en Dios cuando tenemos abundancia. Pero el secreto del contentamiento de Pablo está vinculado a Cristo. Como dijo en el primer capítulo, para él, su vida era Cristo. Por muy poco que tuviera materialmente, siempre tenía a Cristo, e incluso cuando experimentaba abundancia, todavía mantenía sus ojos en la meta de conocer mejor a Cristo.<br /><br />Los momentos de escasez o abundancia suelen revelar la posición que Cristo ocupa en nuestras vidas. Si no estamos poniendo los ojos en Cristo, nos es fácil quejarnos cuando pasamos por momentos de escasez; y si experimentamos la abundancia, igualmente podemos dejar de confiar en Cristo. Sigamos adelante conociendo a Cristo hoy, tanto si estamos en un momento de escasez o de abundancia. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19192690</guid><pubDate>Wed, 08 Jun 2022 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19192690/melp_181_filipenses_4_11.mp3" length="2972446" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.» (Filipenses 4:11)

Había momentos en la vida del apóstol Pablo en que había experimentado gran necesidad. No sabemos todos los detalles pero igual...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.» (Filipenses 4:11)<br /><br />Había momentos en la vida del apóstol Pablo en que había experimentado gran necesidad. No sabemos todos los detalles pero igual había pasado hambre más de una vez en la cárcel. Quizás había sufrido el frío del invierno sin un abrigo adecuado. Pero también había vivido otros momentos en que tenía todo lo que necesitaba. Su testimonio a los filipenses era que había aprendido a estar contento, cualquiera que fuera su situación: tanto como cuando tenía mucho como si tenía poco. Ahora, es fácil decir eso, pero realmente vivir así es otra historia. Sinceramente, va en contra de nuestra naturaleza. Nos es más fácil quejarnos cuando nos falta y dejar de confiar en Dios cuando tenemos abundancia. Pero el secreto del contentamiento de Pablo está vinculado a Cristo. Como dijo en el primer capítulo, para él, su vida era Cristo. Por muy poco que tuviera materialmente, siempre tenía a Cristo, e incluso cuando experimentaba abundancia, todavía mantenía sus ojos en la meta de conocer mejor a Cristo.<br /><br />Los momentos de escasez o abundancia suelen revelar la posición que Cristo ocupa en nuestras vidas. Si no estamos poniendo los ojos en Cristo, nos es fácil quejarnos cuando pasamos por momentos de escasez; y si experimentamos la abundancia, igualmente podemos dejar de confiar en Cristo. Sigamos adelante conociendo a Cristo hoy, tanto si estamos en un momento de escasez o de abundancia. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,contentamiento,david,devocional,filipenses</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/6bc4d6474f9d15f99a6d194fe987cf8e.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_254-Efesios_5_4</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-254-efesios-5-4--21416784</link><description><![CDATA[«ni palabras deshonestas, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen, sino antes bien acciones de gracias.» (Efesios‬ ‭5:4‬)<br /><br />El capítulo 5 de Efesios continúa la aplicación práctica de las verdades expuestas en la primera parte del libro. En el contexto de este versículo, Pablo está tratando el comportamiento del creyente. Introduce esta lista con el pensamiento de que estas cosas ni se deben nombrar entre creyentes. No es que no debamos hablar de estos pecados. De hecho, nos conviene poder identificarlos como algo que no agrada a Dios para poder evitarlos. Más bien el pensamiento es que el creyente debe tener un comportamiento tan ejemplar que ni le podrían acusar de estos pecados. Lo interesante de esta lista es que se enfoca específicamente en cómo usamos nuestra lengua. Nos es demasiado fácil emplear la lengua en «obscenidades, conversaciones estúpidas o indecentes», como traduce la versión La Palabra. Después de todo, así habla muchas veces las personas que nos rodean. Pero en contraste debemos usar nuestra lengua para dar gracias a Dios, creando así conversaciones edificantes que puedan incluso servir de testimonio ante el mundo.<br /><br />Tengamos cuidado de no mal usar nuestra lengua hoy. Pensemos bien en lo que debemos o no debemos decir. Cada vez que estás a punto de quejarte por algo o criticar a otra persona, reflexiona para que no digas cosas que no convienen. Más bien busca palabras que te lleven a dar gracias a Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/21416784</guid><pubDate>Mon, 06 Jun 2022 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/21416784/melp_254_efesios_5_4.mp3" length="2995655" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«ni palabras deshonestas, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen, sino antes bien acciones de gracias.» (Efesios‬ ‭5:4‬)

El capítulo 5 de Efesios continúa la aplicación práctica de las verdades expuestas en la primera parte del libro. En el...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«ni palabras deshonestas, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen, sino antes bien acciones de gracias.» (Efesios‬ ‭5:4‬)<br /><br />El capítulo 5 de Efesios continúa la aplicación práctica de las verdades expuestas en la primera parte del libro. En el contexto de este versículo, Pablo está tratando el comportamiento del creyente. Introduce esta lista con el pensamiento de que estas cosas ni se deben nombrar entre creyentes. No es que no debamos hablar de estos pecados. De hecho, nos conviene poder identificarlos como algo que no agrada a Dios para poder evitarlos. Más bien el pensamiento es que el creyente debe tener un comportamiento tan ejemplar que ni le podrían acusar de estos pecados. Lo interesante de esta lista es que se enfoca específicamente en cómo usamos nuestra lengua. Nos es demasiado fácil emplear la lengua en «obscenidades, conversaciones estúpidas o indecentes», como traduce la versión La Palabra. Después de todo, así habla muchas veces las personas que nos rodean. Pero en contraste debemos usar nuestra lengua para dar gracias a Dios, creando así conversaciones edificantes que puedan incluso servir de testimonio ante el mundo.<br /><br />Tengamos cuidado de no mal usar nuestra lengua hoy. Pensemos bien en lo que debemos o no debemos decir. Cada vez que estás a punto de quejarte por algo o criticar a otra persona, reflexiona para que no digas cosas que no convienen. Más bien busca palabras que te lleven a dar gracias a Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,boca,david,devocional,efesios,gratitud</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ab122f7bf08e6c6a33466fad1637fc70.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_174-1Reyes_22_4</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-174-1reyes-22-4--19074996</link><description><![CDATA[«Y dijo a Josafat: ¿Quieres venir conmigo a pelear contra Ramot de Galaad? Y Josafat respondió al rey de Israel: Yo soy como tú, y mi pueblo como tu pueblo, y mis caballos como tus caballos.» (1 Reyes‬ ‭22:4‬)<br /><br />El rey Josafat es un personaje enigmático en las Escrituras. Según el segundo libro de Crónicas, ""anduvo en los primeros caminos de David su padre, y no buscó a los baales"" (17:3). No obstante, es difícil explicar la falta de sabiduría que le llevó a ayudar al malvado rey de Israel, Acab, aquel seguidor de Baal que junto con su reina, Jezabel, sustentaba 450 profetas de Baal y 400 profetas de Asera. No sólo fue a la batalla con él, sino también unió su familia a la idolatría de Israel cuando permitió que su hijo y el heredero del trono se casara con la hija de Jezabel. Así que, cuando Acab le invitó a ir a la batalla con él contra sus enemigos, Josafat estaba tan vinculado con Acab que sus palabras eran la verdad: yo soy como tú. A efectos prácticos, no quedaba ninguna distinción entre el que había intentado andar en los primeros caminos de David y el que se había vendido a hacer lo malo ante los ojos de Jehová. <br /><br />Dios nos ha llamado a vivir en este mundo sin llegar a formar parte de este mundo. Necesitamos la sabiduría de Dios para evitar caer en el error de Josafat que llegó a ser igual a los que odiaban a su Dios. Que Dios nos ayude ser influyentes en las vidas de los que nos rodean sin que ellos nos influyan para mal. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19074996</guid><pubDate>Thu, 26 May 2022 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19074996/melp_174_1reyes_22_4.mp3" length="2972427" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y dijo a Josafat: ¿Quieres venir conmigo a pelear contra Ramot de Galaad? Y Josafat respondió al rey de Israel: Yo soy como tú, y mi pueblo como tu pueblo, y mis caballos como tus caballos.» (1 Reyes‬ ‭22:4‬)

El rey Josafat es un personaje...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y dijo a Josafat: ¿Quieres venir conmigo a pelear contra Ramot de Galaad? Y Josafat respondió al rey de Israel: Yo soy como tú, y mi pueblo como tu pueblo, y mis caballos como tus caballos.» (1 Reyes‬ ‭22:4‬)<br /><br />El rey Josafat es un personaje enigmático en las Escrituras. Según el segundo libro de Crónicas, ""anduvo en los primeros caminos de David su padre, y no buscó a los baales"" (17:3). No obstante, es difícil explicar la falta de sabiduría que le llevó a ayudar al malvado rey de Israel, Acab, aquel seguidor de Baal que junto con su reina, Jezabel, sustentaba 450 profetas de Baal y 400 profetas de Asera. No sólo fue a la batalla con él, sino también unió su familia a la idolatría de Israel cuando permitió que su hijo y el heredero del trono se casara con la hija de Jezabel. Así que, cuando Acab le invitó a ir a la batalla con él contra sus enemigos, Josafat estaba tan vinculado con Acab que sus palabras eran la verdad: yo soy como tú. A efectos prácticos, no quedaba ninguna distinción entre el que había intentado andar en los primeros caminos de David y el que se había vendido a hacer lo malo ante los ojos de Jehová. <br /><br />Dios nos ha llamado a vivir en este mundo sin llegar a formar parte de este mundo. Necesitamos la sabiduría de Dios para evitar caer en el error de Josafat que llegó a ser igual a los que odiaban a su Dios. Que Dios nos ayude ser influyentes en las vidas de los que nos rodean sin que ellos nos influyan para mal. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1reyes,bell,biblia,david,devocional,testimonio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/33084fbf4c475f847458b75b5e558ac4.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_172-1Reyes_17_15-16</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-172-1reyes-17-15-16--19043682</link><description><![CDATA[«Entonces ella fue e hizo como le dijo Elías; y comió él, y ella, y su casa, muchos días. Y la harina de la tinaja no escaseó, ni el aceite de la vasija menguó, conforme a la palabra que Jehová había dicho por Elías.» (‭‭1 Reyes‬ ‭17:15-16‬).<br /><br />Cuando el rey Acab propuso matar al profeta Elías, Dios le escondió junto al arroyo y lo alimentaba por medio de los cuervos. Cuando se secó el arroyo, Dios tenía otro sitio preparado para esconder al profeta. ¡Qué curioso es el plan de Dios! Le manda al profeta a una casa donde ni había comida suficiente para alimentar a las dos personas que allí vivían. ¿Cómo iba a sobrevivir el profeta? Dios le dio a la viuda una promesa simple. Si ella usaba la harina y el aceite que tenía para cocinar para el profeta, después Dios provería para ella y para su hijo. La viuda tuvo que creer esta promesa y obedecer. Tuvo que gastar la harina y aceite que tenía, creyendo que después Dios provería. Y así fue. Cada vez que volvía al aceite y la harina, quedaba suficiente para aquel día. Nos cuesta muchas veces confiar en Dios porque no vemos cómo proveerá para nuestras necesidades. Preferiríamos que Dios nos explicara todo lo que piensa hacer para que pudiéramos aprobar su plan, pero eso no es la vida de fe. Dios muchas veces pide que actuemos sin saber exactamente cómo o cuándo actuará, y nos toca hacer como esta viuda: obedecer y confiar en las promesas de Dios.<br /><br />Tal como dijo Jesús a Tomás, hay mucha bendición en la vida de fe. Busquemos hoy obedecer a Dios y confiar en Él para que en su momento se glorifique por medio de nuestra vida. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19043682</guid><pubDate>Tue, 24 May 2022 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19043682/melp_172_1reyes_17_15_16.mp3" length="2972401" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Entonces ella fue e hizo como le dijo Elías; y comió él, y ella, y su casa, muchos días. Y la harina de la tinaja no escaseó, ni el aceite de la vasija menguó, conforme a la palabra que Jehová había dicho por Elías.» (‭‭1 Reyes‬ ‭17:15-16‬).

Cuando...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Entonces ella fue e hizo como le dijo Elías; y comió él, y ella, y su casa, muchos días. Y la harina de la tinaja no escaseó, ni el aceite de la vasija menguó, conforme a la palabra que Jehová había dicho por Elías.» (‭‭1 Reyes‬ ‭17:15-16‬).<br /><br />Cuando el rey Acab propuso matar al profeta Elías, Dios le escondió junto al arroyo y lo alimentaba por medio de los cuervos. Cuando se secó el arroyo, Dios tenía otro sitio preparado para esconder al profeta. ¡Qué curioso es el plan de Dios! Le manda al profeta a una casa donde ni había comida suficiente para alimentar a las dos personas que allí vivían. ¿Cómo iba a sobrevivir el profeta? Dios le dio a la viuda una promesa simple. Si ella usaba la harina y el aceite que tenía para cocinar para el profeta, después Dios provería para ella y para su hijo. La viuda tuvo que creer esta promesa y obedecer. Tuvo que gastar la harina y aceite que tenía, creyendo que después Dios provería. Y así fue. Cada vez que volvía al aceite y la harina, quedaba suficiente para aquel día. Nos cuesta muchas veces confiar en Dios porque no vemos cómo proveerá para nuestras necesidades. Preferiríamos que Dios nos explicara todo lo que piensa hacer para que pudiéramos aprobar su plan, pero eso no es la vida de fe. Dios muchas veces pide que actuemos sin saber exactamente cómo o cuándo actuará, y nos toca hacer como esta viuda: obedecer y confiar en las promesas de Dios.<br /><br />Tal como dijo Jesús a Tomás, hay mucha bendición en la vida de fe. Busquemos hoy obedecer a Dios y confiar en Él para que en su momento se glorifique por medio de nuestra vida. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1reyes,bell,biblia,david,devocional,fe,provision</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/7abfeda9d2e536b4f41f93089759caa9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_388-1Reyes_3_3</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-388-1reyes-3-3--39875044</link><description><![CDATA[«Mas Salomón amó a Jehová, andando en los estatutos de su padre David; solamente sacrificaba y quemaba incienso en los lugares altos.» (1 Reyes 3:3)<br /><br />Cuando pensamos en el rey Salomón, normalmente pensamos en la sabiduría que Dios le dio. Pero cuando lo vemos al principio del libro de los Reyes, lo que más destaca de él el historiador sagrado es su amor al Señor. Su padre, David, le había transmitido ese amor al Señor y ese amor era evidente en la vida del joven rey porque vivía en obediencia a los estatutos de Dios que su padre le había enseñado. Ahora bien, puede haber un sinfín de diferentes razones detrás de la obediencia, pero desde luego, el amor es la mejor motivación. Jesús ponía ese mismo pensamiento en estas palabras: «El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.» (Juan 14:21). El testimonio de Salomón es un reto para cada uno de nosotros. Debemos amar a Dios y demostrar ese amor andando en obediencia. Si hemos sido salvos por fe en Cristo, debemos tener un amor genuino hacia nuestro Salvador que será evidente en nuestra obediencia a Dios. Pero creo que es también importante el reto de comunicar nuestro amor a Dios a los que nos rodean.<br /><br />Que Dios nos ayude hoy a amarle y a obedecerle y también a transmitirlo a los demás. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/39875044</guid><pubDate>Thu, 19 May 2022 04:55:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/39875044/melp_388_1reyes_3_3.mp3" length="2995637" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Mas Salomón amó a Jehová, andando en los estatutos de su padre David; solamente sacrificaba y quemaba incienso en los lugares altos.» (1 Reyes 3:3)

Cuando pensamos en el rey Salomón, normalmente pensamos en la sabiduría que Dios le dio. Pero cuando...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Mas Salomón amó a Jehová, andando en los estatutos de su padre David; solamente sacrificaba y quemaba incienso en los lugares altos.» (1 Reyes 3:3)<br /><br />Cuando pensamos en el rey Salomón, normalmente pensamos en la sabiduría que Dios le dio. Pero cuando lo vemos al principio del libro de los Reyes, lo que más destaca de él el historiador sagrado es su amor al Señor. Su padre, David, le había transmitido ese amor al Señor y ese amor era evidente en la vida del joven rey porque vivía en obediencia a los estatutos de Dios que su padre le había enseñado. Ahora bien, puede haber un sinfín de diferentes razones detrás de la obediencia, pero desde luego, el amor es la mejor motivación. Jesús ponía ese mismo pensamiento en estas palabras: «El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.» (Juan 14:21). El testimonio de Salomón es un reto para cada uno de nosotros. Debemos amar a Dios y demostrar ese amor andando en obediencia. Si hemos sido salvos por fe en Cristo, debemos tener un amor genuino hacia nuestro Salvador que será evidente en nuestra obediencia a Dios. Pero creo que es también importante el reto de comunicar nuestro amor a Dios a los que nos rodean.<br /><br />Que Dios nos ayude hoy a amarle y a obedecerle y también a transmitirlo a los demás. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1reyes,amor,bell,biblia,david,devocional,obediencia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ab122f7bf08e6c6a33466fad1637fc70.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_026 - Galatas_3_27</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-026-galatas-3-27--16884641</link><description><![CDATA["porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos." (Gálatas 3:27)<br /><br />En la iglesia primitiva el acto del bautismo llegó a asociarse con el momento de la fe. Era la muestra visible de la fe. Pablo aquí no habla del agua sino de la fe. El bautismo es simplemente la identificación con Cristo. ¡Estar en Él por fe es ser revestido de Él! La imagen es de uno que quita su ropa vieja para entrar en el agua y luego después se viste de ropa limpia. Cuando una persona se reconoce pecador ante Dios y confía en lo que Cristo ha hecho en su lugar en la cruz, es transformada. La ropa andrajosa del pecado deja a un lado es lavado en la sangre de Cristo para luego ser vestido de la perfecta justica de Cristo.<br /><br />Hoy si hemos puesto nuestra fe en Cristo, tú y yo estamos revestidos de Cristo. Dios nos ve así. En vez de vernos como pecadores empedernidos nos ve vestidos de la perfecta justicia de su Hijo y nos llama hijos suyos. Andemos entonces conforme a nuestra nueva ropa. Andemos como Cristo anduvo en el poder de su Espíritu.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16884641</guid><pubDate>Thu, 05 May 2022 11:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16884641/melp_026_galatas_3_27.mp3" length="2974442" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos." (Gálatas 3:27)

En la iglesia primitiva el acto del bautismo llegó a asociarse con el momento de la fe. Era la muestra visible de la fe. Pablo aquí no habla del agua...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos." (Gálatas 3:27)<br /><br />En la iglesia primitiva el acto del bautismo llegó a asociarse con el momento de la fe. Era la muestra visible de la fe. Pablo aquí no habla del agua sino de la fe. El bautismo es simplemente la identificación con Cristo. ¡Estar en Él por fe es ser revestido de Él! La imagen es de uno que quita su ropa vieja para entrar en el agua y luego después se viste de ropa limpia. Cuando una persona se reconoce pecador ante Dios y confía en lo que Cristo ha hecho en su lugar en la cruz, es transformada. La ropa andrajosa del pecado deja a un lado es lavado en la sangre de Cristo para luego ser vestido de la perfecta justica de Cristo.<br /><br />Hoy si hemos puesto nuestra fe en Cristo, tú y yo estamos revestidos de Cristo. Dios nos ve así. En vez de vernos como pecadores empedernidos nos ve vestidos de la perfecta justicia de su Hijo y nos llama hijos suyos. Andemos entonces conforme a nuestra nueva ropa. Andemos como Cristo anduvo en el poder de su Espíritu.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,gálatas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/76747d47d8e383a27a1e01689475afff.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_446-Hechos_11_25</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-446-hechos-11-25--41780226</link><description><![CDATA[«Después fue Bernabé a Tarso para buscar a Saulo; y hallándole, le trajo a Antioquía.» (Hechos 11:25)<br /><br />El libro de los Hechos no nos da muchos detalles sobre las personas que predicaron el Evangelio a los griegos en la ciudad de Antioquía, pero cuando la noticia llegó a los oídos de los apóstoles en Jerusalén, enviaron a Bernabé a ayudar a pastorear a estos nuevos creyentes. Bernabé todavía tenía en su mente a aquel nuevo creyente que había despertado dudas entre los que habían sufrido persecuciones a sus manos, aquel Saulo, que conocemos mejor por el nombre de Pablo. Bernabé fue de los primeros en conocerle y luego, era Bernabé el que lo había presentado a los demás hermanos. Saulo estaba en Tarso en esos momentos, así que Bernabé lo buscó y lo trajo a Antioquía para que colaborara con él en el ministerio. Bernabé es una figura interesante en la iglesia primitiva. Era un creyente que ofrendaba generosamente para las necesidades de sus hermanos, el primero en tener comunión con el recién convertido perseguidor y ahora el que vio los dones espirituales de Saulo y vio que Dios lo quería usar en esa nueva congregación. No es sorprendente que su nombre significa un hijo de consolación. Bernebé era una fuente de consolación para el pueblo de Dios dondequiera que estuviera. ¿Somos nosotros como Bernabé? Debe ser nuestra meta vivir conscientes de las necesidades a nuestro alrededor para que Dios nos pueda usar para animar y consolar a otros en su andar espiritual. <br /><br />Hoy, pidamos a Dios que nos haga hijos de consolación para los que nos rodean (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41780226</guid><pubDate>Thu, 28 Apr 2022 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41780226/melp_446_hechos_11_25.mp3" length="2998807" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Después fue Bernabé a Tarso para buscar a Saulo; y hallándole, le trajo a Antioquía.» (Hechos 11:25)

El libro de los Hechos no nos da muchos detalles sobre las personas que predicaron el Evangelio a los griegos en la ciudad de Antioquía, pero cuando...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Después fue Bernabé a Tarso para buscar a Saulo; y hallándole, le trajo a Antioquía.» (Hechos 11:25)<br /><br />El libro de los Hechos no nos da muchos detalles sobre las personas que predicaron el Evangelio a los griegos en la ciudad de Antioquía, pero cuando la noticia llegó a los oídos de los apóstoles en Jerusalén, enviaron a Bernabé a ayudar a pastorear a estos nuevos creyentes. Bernabé todavía tenía en su mente a aquel nuevo creyente que había despertado dudas entre los que habían sufrido persecuciones a sus manos, aquel Saulo, que conocemos mejor por el nombre de Pablo. Bernabé fue de los primeros en conocerle y luego, era Bernabé el que lo había presentado a los demás hermanos. Saulo estaba en Tarso en esos momentos, así que Bernabé lo buscó y lo trajo a Antioquía para que colaborara con él en el ministerio. Bernabé es una figura interesante en la iglesia primitiva. Era un creyente que ofrendaba generosamente para las necesidades de sus hermanos, el primero en tener comunión con el recién convertido perseguidor y ahora el que vio los dones espirituales de Saulo y vio que Dios lo quería usar en esa nueva congregación. No es sorprendente que su nombre significa un hijo de consolación. Bernebé era una fuente de consolación para el pueblo de Dios dondequiera que estuviera. ¿Somos nosotros como Bernabé? Debe ser nuestra meta vivir conscientes de las necesidades a nuestro alrededor para que Dios nos pueda usar para animar y consolar a otros en su andar espiritual. <br /><br />Hoy, pidamos a Dios que nos haga hijos de consolación para los que nos rodean (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,consolación,david,devocional,hechos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bf30d8cfcee1ff493041b28b93bce418.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_647-2Samuel_15_26</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-647-2samuel-15-26--49495218</link><description><![CDATA[«Y si dijere: No me complazco en ti; aquí estoy, haga de mí lo que bien le pareciere.» (2 Samuel 15:26)<br /><br />Estas son las palabras que David dijo a Sadoc cuando éste vino a acompañar al rey con el arca mientras David huía de su capital bajo el golpe de estado que organizó su hijo, Absalón. Desterrado por el asesinato de su hermano, Absalón por fin había conseguido volver a Jerusalén gracias a la intervención de Joab. Pero su rebelde corazón no estaba contento con vivir de nuevo en la casa de su padre. Así que tramó un plan meticuloso y fríamente calculado para tomar el reino e incluso matar a su padre. Mientras David huía, sus pocos amigos y aliados vinieron a él para rendirle servicio, entre ellos el sacerdote Sadoc con el arca del pacto. Pero David le instruyó que volviera y llevara el arca con él. David había aprendido que el arca no era un talismán que traía suerte (ver 2 Samuel 6:7). En la contestación de David a Sadoc vemos su sumisión completa a la voluntad de Dios. David confiaba que si Dios estaba de su lado, volvería a adorar ante Dios en Jerusalén, pero si no, estaba en las manos de Dios para que hiciera con él lo que quisiera. En los momentos más difíciles de la vida, es bueno que aprendamos a tener esta actitud de sumisión. El mismo Jesús también demostró esta sumisión aquella noche en Getsemaní cuando oró sometiendo su voluntad a la del Padre. <br /><br />No sólo cuando pasamos por dificultades sino en todo momento, debemos recordar que estamos en las manos de Dios. Sometémonos a Dios hoy y dejemos que Él haga con nosotros según su voluntad. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/49495218</guid><pubDate>Tue, 19 Apr 2022 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/49495218/melp_647_2samuel_15_26.mp3" length="4189527" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y si dijere: No me complazco en ti; aquí estoy, haga de mí lo que bien le pareciere.» (2 Samuel 15:26)&#13;
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Estas son las palabras que David dijo a Sadoc cuando éste vino a acompañar al rey con el arca mientras David huía de su capital bajo el golpe de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y si dijere: No me complazco en ti; aquí estoy, haga de mí lo que bien le pareciere.» (2 Samuel 15:26)<br /><br />Estas son las palabras que David dijo a Sadoc cuando éste vino a acompañar al rey con el arca mientras David huía de su capital bajo el golpe de estado que organizó su hijo, Absalón. Desterrado por el asesinato de su hermano, Absalón por fin había conseguido volver a Jerusalén gracias a la intervención de Joab. Pero su rebelde corazón no estaba contento con vivir de nuevo en la casa de su padre. Así que tramó un plan meticuloso y fríamente calculado para tomar el reino e incluso matar a su padre. Mientras David huía, sus pocos amigos y aliados vinieron a él para rendirle servicio, entre ellos el sacerdote Sadoc con el arca del pacto. Pero David le instruyó que volviera y llevara el arca con él. David había aprendido que el arca no era un talismán que traía suerte (ver 2 Samuel 6:7). En la contestación de David a Sadoc vemos su sumisión completa a la voluntad de Dios. David confiaba que si Dios estaba de su lado, volvería a adorar ante Dios en Jerusalén, pero si no, estaba en las manos de Dios para que hiciera con él lo que quisiera. En los momentos más difíciles de la vida, es bueno que aprendamos a tener esta actitud de sumisión. El mismo Jesús también demostró esta sumisión aquella noche en Getsemaní cuando oró sometiendo su voluntad a la del Padre. <br /><br />No sólo cuando pasamos por dificultades sino en todo momento, debemos recordar que estamos en las manos de Dios. Sometémonos a Dios hoy y dejemos que Él haga con nosotros según su voluntad. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2samuel,bell,biblia,david,devocional,sumisión</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/0ce01712de1cd278971b6ea1d14f20c5.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_375-2Samuel_11_25</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-375-2samuel-11-25--35310080</link><description><![CDATA[«Y David dijo al mensajero: Así dirás a Joab: No tengas pesar por esto, porque la espada consume, ora a uno, ora a otro; refuerza tu ataque contra la ciudad, hasta que la rindas. Y tú aliéntale.» (2 Samuel 11:25)<br /><br />Estas palabras serían dignas de una gran película con una banda sonora inspiradora detrás y la mejor puesta en escena —si no supiéramos su contexto. Son las palabras de un pecador a otro para superar la convicción de su conciencia. David había pecado cuando vio a la mujer de Urías, pero su pecado no había parado allí. Pecó cuando inquirió sobre quién era, cuando la llamó al palacio, cuando se acostó con ella, cuando tramó el plan para encubrir su pecado, cuando emborrachó a su marido y cuando planeó su muerte. Joab por su parte pecó cuando obedeció al rey y provocó la muerte de Urías. Y ahora el que más ha pecado anima y consuelo a su cómplice en el pecado. Cuando pecamos contra Dios, sea grande o pequeño el pecado en nuestro código de morales, lo último que necesitamos son palabras de ánimo como las de David: no tengas pesar ... aliéntate. Más bien el pesar es un regalo de Dios que nos llama al arrepentimiento. Jamás debemos buscar librarnos de ese pesar. Tenemos que tener cuidado porque cuando pecamos, parece que el enemigo siempre tiene a alguien cerca para decirnos que no tiene tanta importancia. No lo escuchemos. <br /><br />Más bien debemos escuchar la voz de convicción que nos llama al arrepentimiento para encontrar el perdón y acercarnos más a Dios. Así encontraremos el verdadero aliento. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/35310080</guid><pubDate>Mon, 18 Apr 2022 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/35310080/melp_375_2samuel_11_25.mp3" length="2995658" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y David dijo al mensajero: Así dirás a Joab: No tengas pesar por esto, porque la espada consume, ora a uno, ora a otro; refuerza tu ataque contra la ciudad, hasta que la rindas. Y tú aliéntale.» (2 Samuel 11:25)

Estas palabras serían dignas de una...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y David dijo al mensajero: Así dirás a Joab: No tengas pesar por esto, porque la espada consume, ora a uno, ora a otro; refuerza tu ataque contra la ciudad, hasta que la rindas. Y tú aliéntale.» (2 Samuel 11:25)<br /><br />Estas palabras serían dignas de una gran película con una banda sonora inspiradora detrás y la mejor puesta en escena —si no supiéramos su contexto. Son las palabras de un pecador a otro para superar la convicción de su conciencia. David había pecado cuando vio a la mujer de Urías, pero su pecado no había parado allí. Pecó cuando inquirió sobre quién era, cuando la llamó al palacio, cuando se acostó con ella, cuando tramó el plan para encubrir su pecado, cuando emborrachó a su marido y cuando planeó su muerte. Joab por su parte pecó cuando obedeció al rey y provocó la muerte de Urías. Y ahora el que más ha pecado anima y consuelo a su cómplice en el pecado. Cuando pecamos contra Dios, sea grande o pequeño el pecado en nuestro código de morales, lo último que necesitamos son palabras de ánimo como las de David: no tengas pesar ... aliéntate. Más bien el pesar es un regalo de Dios que nos llama al arrepentimiento. Jamás debemos buscar librarnos de ese pesar. Tenemos que tener cuidado porque cuando pecamos, parece que el enemigo siempre tiene a alguien cerca para decirnos que no tiene tanta importancia. No lo escuchemos. <br /><br />Más bien debemos escuchar la voz de convicción que nos llama al arrepentimiento para encontrar el perdón y acercarnos más a Dios. Así encontraremos el verdadero aliento. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2samuel,bell,biblia,convicción,david,devocional</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ab122f7bf08e6c6a33466fad1637fc70.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_373-2Samuel_7_6</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-373-2samuel-7-6--34673468</link><description><![CDATA[«Ciertamente no he habitado en casas desde el día en que saqué a los hijos de Israel de Egipto hasta hoy, sino que he andado en tienda y en tabernáculo.» (2 Samuel 7:6)<br /><br />El rey David creía que había encontrado justo lo que Dios necesitaba, un palacio. Ya que David vivía en un palacio, creía que Dios también merecía uno. Al final Dios permitió que Salomón, el hijo de David, edificara un templo glorioso, pero aquí en su contestación a David, Dios le recuerda que había estado habitando en tiendas desde que Israel había habitado en tiendas. La verdad es que, para el Dios que habita en toda la gloria del Cielo, incluso el templo más maravilloso no sería digno. Pero desde la perspectiva del Nuevo Testamento, puedo decir con certeza que Dios sigue habitando en tiendas. En el día de Pentecostés, en la misma ciudad donde estaba aquel gran templo, restaurado bajo Herodes, Dios bajó en gloria sobre 120 discípulos para habitar en “tiendas” de nuevo. El apóstol Pablo nos recuerda que nuestro cuerpo es el templo del Espíritu Santo en 1Corintios 3:16 y a la vez una tienda en 2Corintios 5:1. Dios así muestra su increíble misericordia y amor para con nosotros. Dios habita en toda la gloria del cielo, pero escoge morar también en intimidad con nosotros por medio de su Espíritu. Este es el gran regalo que gozamos día tras día, comunión íntima con nuestro Dios. <br /><br />Aprovechemos hoy esta comunión y pasemos tiempo en su presencia. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/34673468</guid><pubDate>Sat, 16 Apr 2022 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/34673468/melp_373_2samuel_7_6.mp3" length="3009073" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Ciertamente no he habitado en casas desde el día en que saqué a los hijos de Israel de Egipto hasta hoy, sino que he andado en tienda y en tabernáculo.» (2 Samuel 7:6)

El rey David creía que había encontrado justo lo que Dios necesitaba, un palacio....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Ciertamente no he habitado en casas desde el día en que saqué a los hijos de Israel de Egipto hasta hoy, sino que he andado en tienda y en tabernáculo.» (2 Samuel 7:6)<br /><br />El rey David creía que había encontrado justo lo que Dios necesitaba, un palacio. Ya que David vivía en un palacio, creía que Dios también merecía uno. Al final Dios permitió que Salomón, el hijo de David, edificara un templo glorioso, pero aquí en su contestación a David, Dios le recuerda que había estado habitando en tiendas desde que Israel había habitado en tiendas. La verdad es que, para el Dios que habita en toda la gloria del Cielo, incluso el templo más maravilloso no sería digno. Pero desde la perspectiva del Nuevo Testamento, puedo decir con certeza que Dios sigue habitando en tiendas. En el día de Pentecostés, en la misma ciudad donde estaba aquel gran templo, restaurado bajo Herodes, Dios bajó en gloria sobre 120 discípulos para habitar en “tiendas” de nuevo. El apóstol Pablo nos recuerda que nuestro cuerpo es el templo del Espíritu Santo en 1Corintios 3:16 y a la vez una tienda en 2Corintios 5:1. Dios así muestra su increíble misericordia y amor para con nosotros. Dios habita en toda la gloria del cielo, pero escoge morar también en intimidad con nosotros por medio de su Espíritu. Este es el gran regalo que gozamos día tras día, comunión íntima con nuestro Dios. <br /><br />Aprovechemos hoy esta comunión y pasemos tiempo en su presencia. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2samuel,bell,biblia,david,devocional,espíritu,presencia,santo,templo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_362-1Samuel28_6</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-362-1samuel28-6--30730039</link><description><![CDATA[«Y consultó Saúl a Jehová; pero Jehová no le respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas.» (1 Samuel 28:6)<br /><br />Eran ya los últimos días de la vida de rey Saúl, pero todavía no lo sabía él. Cuando llega la noticia de la amenaza de una invasión de los filisteos, Saúl empieza a temblar de miedo e intenta consultar a Jehová. No sabemos cuánto tiempo había pasado desde la última vez que Saúl había intentado buscar al Señor, pero imagino que igual habían pasado años. Cuando volvió de la derrota de los amalecitas, Samuel le había anunciado que Dios le había rechazado por su desobediencia, pero parece que Saúl a su vez también había rechazado a Dios. No obstante, ahora Saúl se encuentra en un apuro y de repente vuelve a acordarse de Dios. Ahora sí tiene interés en busca a Dios pero tristemente no lo encuentra. Al final, lo primero que se le ocurre es buscar a una médium para que comunique con Samuel más allá de la muerte. Para la gran sorpresa de aquella mujer (y sinceramente, la mía también), Dios envió al profeta Samuel con un último mensaje de juicio para Saúl. El día siguiente en la batalla con los filisteos, Saúl perdería la vida y así ocurrió. La historia de Saúl es un aviso y un recordatorio de la importancia de andar diariamente con el Señor. Tristemente, Saúl estaba contento de ir por su camino sin Dios hasta que vino la crisis.<br /><br />Debemos andar en comunión diaria con el Señor y no sólo buscarle desesperadamente cuando las cosas de repente no van bien. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/30730039</guid><pubDate>Thu, 14 Apr 2022 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/30730039/melp_362_1samuel28_6.mp3" length="2995656" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y consultó Saúl a Jehová; pero Jehová no le respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas.» (1 Samuel 28:6)

Eran ya los últimos días de la vida de rey Saúl, pero todavía no lo sabía él. Cuando llega la noticia de la amenaza de una invasión...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y consultó Saúl a Jehová; pero Jehová no le respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas.» (1 Samuel 28:6)<br /><br />Eran ya los últimos días de la vida de rey Saúl, pero todavía no lo sabía él. Cuando llega la noticia de la amenaza de una invasión de los filisteos, Saúl empieza a temblar de miedo e intenta consultar a Jehová. No sabemos cuánto tiempo había pasado desde la última vez que Saúl había intentado buscar al Señor, pero imagino que igual habían pasado años. Cuando volvió de la derrota de los amalecitas, Samuel le había anunciado que Dios le había rechazado por su desobediencia, pero parece que Saúl a su vez también había rechazado a Dios. No obstante, ahora Saúl se encuentra en un apuro y de repente vuelve a acordarse de Dios. Ahora sí tiene interés en busca a Dios pero tristemente no lo encuentra. Al final, lo primero que se le ocurre es buscar a una médium para que comunique con Samuel más allá de la muerte. Para la gran sorpresa de aquella mujer (y sinceramente, la mía también), Dios envió al profeta Samuel con un último mensaje de juicio para Saúl. El día siguiente en la batalla con los filisteos, Saúl perdería la vida y así ocurrió. La historia de Saúl es un aviso y un recordatorio de la importancia de andar diariamente con el Señor. Tristemente, Saúl estaba contento de ir por su camino sin Dios hasta que vino la crisis.<br /><br />Debemos andar en comunión diaria con el Señor y no sólo buscarle desesperadamente cuando las cosas de repente no van bien. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1samuel,bell,biblia,david,devocional,relación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ab122f7bf08e6c6a33466fad1637fc70.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_358-1Samuel_23_16</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-358-1samuel-23-16--29915600</link><description><![CDATA[«Entonces se levantó Jonatán hijo de Saúl y vino a David a Hores, y fortaleció su mano en Dios.» (1 Samuel 23:16)<br /><br />En medio de la peor crisis de su vida, el joven David vivía bajo un estrés constante, solo y perseguido por el hombre más poderoso de su propia nación, el rey Saúl. Cada día literalmente podría ser su último. Pero en medio de todo, Dios le preparó a un amigo –Jonatán, el hijo del hombre que le estaba haciendo la vida imposible– y le envió a David para fortalecer su mano en Dios. Es importante notar que Jonatán no vino con promesas humanas sobre un cambio de comportamiento de su padre. En estos momentos Jonatán ya se había dado cuenta de que su padre realmente estaba mal y quería matar a David. El único consuelo seguro que pudo ofrecer Jonatán a su amigo se encontraba en Dios. No sabemos el contenido exacto de esta conversación, pero igual era muy parecido a lo que David escribe en el Salmo 91. Los últimos 3 versículos contienen precisamente el tipo de consuelo que David necesitaba en esos momentos, ocho promesas de Dios para su siervo: lo libraré ... le pondré en alto ... le responderé ... con él estaré yo ... lo libraré ... le glorificaré ... lo saciaré ... le mostraré mi salvación (Salmo 91:14-16). <br /><br />Muchas veces nos encontramos en pruebas y nos sentimos débiles. Dejemos que la palabra de Dios fortalezca nuestra mano en Dios. O si tienes a un hermano o a una hermana que está pasando por pruebas, sé tú un amigo que se levanta para fortalecer su mano en Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/29915600</guid><pubDate>Tue, 12 Apr 2022 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/29915600/melp_358_1samuel_23_16.mp3" length="3000052" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Entonces se levantó Jonatán hijo de Saúl y vino a David a Hores, y fortaleció su mano en Dios.» (1 Samuel 23:16)

En medio de la peor crisis de su vida, el joven David vivía bajo un estrés constante, solo y perseguido por el hombre más poderoso de su...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Entonces se levantó Jonatán hijo de Saúl y vino a David a Hores, y fortaleció su mano en Dios.» (1 Samuel 23:16)<br /><br />En medio de la peor crisis de su vida, el joven David vivía bajo un estrés constante, solo y perseguido por el hombre más poderoso de su propia nación, el rey Saúl. Cada día literalmente podría ser su último. Pero en medio de todo, Dios le preparó a un amigo –Jonatán, el hijo del hombre que le estaba haciendo la vida imposible– y le envió a David para fortalecer su mano en Dios. Es importante notar que Jonatán no vino con promesas humanas sobre un cambio de comportamiento de su padre. En estos momentos Jonatán ya se había dado cuenta de que su padre realmente estaba mal y quería matar a David. El único consuelo seguro que pudo ofrecer Jonatán a su amigo se encontraba en Dios. No sabemos el contenido exacto de esta conversación, pero igual era muy parecido a lo que David escribe en el Salmo 91. Los últimos 3 versículos contienen precisamente el tipo de consuelo que David necesitaba en esos momentos, ocho promesas de Dios para su siervo: lo libraré ... le pondré en alto ... le responderé ... con él estaré yo ... lo libraré ... le glorificaré ... lo saciaré ... le mostraré mi salvación (Salmo 91:14-16). <br /><br />Muchas veces nos encontramos en pruebas y nos sentimos débiles. Dejemos que la palabra de Dios fortalezca nuestra mano en Dios. O si tienes a un hermano o a una hermana que está pasando por pruebas, sé tú un amigo que se levanta para fortalecer su mano en Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1samuel,ánimo,ayuda,bell,biblia,consuelo,david,devocional,edificación</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_357-1Samuel_17_28</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-357-1samuel-17-28--28840241</link><description><![CDATA[«Y oyéndole hablar Eliab su hermano mayor con aquellos hombres, se encendió en ira contra David y dijo: ¿Para qué has descendido acá? ¿y a quién has dejado aquellas pocas ovejas en el desierto? Yo conozco tu soberbia y la malicia de tu corazón, que para ver la batalla has venido.» (‭‭1 Samuel‬ ‭17:28‬)<br /><br />Las palabras del hermano mayor de David son crueles e injustas. Le insulta y mal juzga sus intenciones. Supone que David ha abandonado sus responsabilidades en casa sencillamente para ver la acción del campo de batalla. Ignora por completo que su padre había enviado a David con alimentos para sus hermanos. Pero también noto que en ningún momento contempla lo que verdaderamente parece motivar a David: el honor del nombre de Dios. Todos hemos estado en una situación así y lo más natural es explotar con una defensa y un contraataque. Pero David en esta historia no explota; más bien quita la tensión de la situación con la observación de que era solo una pregunta. Pero el verdadero secreto de David aparece en los salmos. David tiene una fe implícita que no está solo. Dios está con él y podía confiar en Dios para defenderle. Obviamente David no era perfecto y tuvo sus tentaciones y no siempre las superaba. Pero también vemos muchas ocasiones cuando mantiene la calma y se pone en las manos de Dios para evitar una reacción carnal. <br /><br />Cuidemos de no juzgar a otros injustamente y cuando nos juzguen a nosotros busquemos confiar en Dios y mantener una calma que manifiesta en quien estamos confiados. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/28840241</guid><pubDate>Mon, 11 Apr 2022 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/28840241/melp_356_1samuel_17_28.mp3" length="2998829" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y oyéndole hablar Eliab su hermano mayor con aquellos hombres, se encendió en ira contra David y dijo: ¿Para qué has descendido acá? ¿y a quién has dejado aquellas pocas ovejas en el desierto? 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Pero David en esta historia no explota; más bien quita la tensión de la situación con la observación de que era solo una pregunta. Pero el verdadero secreto de David aparece en los salmos. David tiene una fe implícita que no está solo. Dios está con él y podía confiar en Dios para defenderle. Obviamente David no era perfecto y tuvo sus tentaciones y no siempre las superaba. Pero también vemos muchas ocasiones cuando mantiene la calma y se pone en las manos de Dios para evitar una reacción carnal. <br /><br />Cuidemos de no juzgar a otros injustamente y cuando nos juzguen a nosotros busquemos confiar en Dios y mantener una calma que manifiesta en quien estamos confiados. 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Dios había escuchado el clamor de su pueblo en aflicción y ha escogido a un hombre para salvarlos de la mano de sus opresores. La misión de Saúl, igual que la de Moisés, era liberar a Israel. Pero conforme avanza la historia, lo que encontramos es algo completamente diferente. Es su hijo Jonatán el que inicia la primera victoria sobre los filisteos pero es Saúl al final el que no termina esta victoria por causa de un voto insensato. Es una historia desastrosa de un error tras otro del líder de Israel. Así que los filisteos vuelven a aparecer en la historia, esta vez con un gigante por campeón. Pero una vez más, no es Saúl el que lucha contra Goliat. Más bien es un joven pastor de ovejas de visita en el campamento el que demuestra una confianza inamovible en Dios y por fe gana la victoria. Saúl tenía la promesa de Dios pero jamás confió lo suficiente como para obedecer. Dios nos ha llamado a la lucha contra el pecado y ha prometido estar con nosotros. ¿Somos como Saúl? Que pena sería desaprovechar la promesa de Dios y acomodarnos bajo el dominio del pecado.<br /><br />Confiemos hoy en las promesas de Dios y dejemos que día tras día Dios siga dándonos la victoria en nuestra vida espiritual. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/28840238</guid><pubDate>Thu, 07 Apr 2022 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/28840238/melp_355_1samuel_9_16.mp3" length="2998828" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Mañana a esta misma hora yo enviaré a ti un varón de la tierra de Benjamín, al cual ungirás por príncipe sobre mi pueblo Israel, y salvará a mi pueblo de mano de los filisteos; porque yo he mirado a mi pueblo, por cuanto su clamor ha llegado hasta...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Mañana a esta misma hora yo enviaré a ti un varón de la tierra de Benjamín, al cual ungirás por príncipe sobre mi pueblo Israel, y salvará a mi pueblo de mano de los filisteos; porque yo he mirado a mi pueblo, por cuanto su clamor ha llegado hasta mí.» (1 Samuel‬ ‭9:16‬)<br /><br />Es interesante notar los paralelismos entre el llamamiento de Saúl y el de Moisés en Éxodo. Dios había escuchado el clamor de su pueblo en aflicción y ha escogido a un hombre para salvarlos de la mano de sus opresores. La misión de Saúl, igual que la de Moisés, era liberar a Israel. Pero conforme avanza la historia, lo que encontramos es algo completamente diferente. Es su hijo Jonatán el que inicia la primera victoria sobre los filisteos pero es Saúl al final el que no termina esta victoria por causa de un voto insensato. Es una historia desastrosa de un error tras otro del líder de Israel. Así que los filisteos vuelven a aparecer en la historia, esta vez con un gigante por campeón. Pero una vez más, no es Saúl el que lucha contra Goliat. Más bien es un joven pastor de ovejas de visita en el campamento el que demuestra una confianza inamovible en Dios y por fe gana la victoria. Saúl tenía la promesa de Dios pero jamás confió lo suficiente como para obedecer. Dios nos ha llamado a la lucha contra el pecado y ha prometido estar con nosotros. ¿Somos como Saúl? Que pena sería desaprovechar la promesa de Dios y acomodarnos bajo el dominio del pecado.<br /><br />Confiemos hoy en las promesas de Dios y dejemos que día tras día Dios siga dándonos la victoria en nuestra vida espiritual. 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Sus hijos no seguían a Jehová, pero Elí jamás les llamó la atención; lo que es más, Elí les permitió seguir sirviendo como sacerdotes en el tabernáculo. Me es imposible imaginar cómo pudo permitir la inmoralidad y el egoísmo en los hombres que supuestamente vivían para representar al pueblo delante de Dios. Un día Dios envió a un profeta para denunciar el pecado que existía en la familia del sumo sacerdote. Me pregunto si Elí se sorprendió cuando el profeta le habló de cómo Dios veía a su familia. Desde el punto de vista de Dios, Elí y sus hijos estaban despreciando los sacrificios del tabernáculo. Además, Dios dijo que Elí había honrado a sus hijos más que a Dios porque se aprovechaban de los sacrificios y las ofrendas del pueblo.<br /><br />Esta denuncia terrible es una advertencia para nosotros. Cada vez que cedemos a una tentación, estamos honrando más a nosotros mismos o a otros que a Dios. Lo podemos intentar justificar, pero es la realidad: estamos despreciando lo sagrado. Demos a Dios el primer lugar en nuestras vidas y amémosle con todo nuestro corazón, alma y fuerzas. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18662260</guid><pubDate>Wed, 06 Apr 2022 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18662260/melp_142_1sam_2_29.mp3" length="2972429" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«¿Por qué habéis hollado mis sacrificios y mis ofrendas, que yo mandé ofrecer en el tabernáculo; y has honrado a tus hijos más que a mí, engordándoos de lo principal de todas las ofrendas de mi pueblo Israel?» (1 Samuel‬ ‭2:29‬ )

El sacerdote Elí es...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«¿Por qué habéis hollado mis sacrificios y mis ofrendas, que yo mandé ofrecer en el tabernáculo; y has honrado a tus hijos más que a mí, engordándoos de lo principal de todas las ofrendas de mi pueblo Israel?» (1 Samuel‬ ‭2:29‬ )<br /><br />El sacerdote Elí es una figura muy triste en el Antiguo Testamento. La verdad es que sabemos muy poco sobre él más allá de su fracaso como padre. Sus hijos no seguían a Jehová, pero Elí jamás les llamó la atención; lo que es más, Elí les permitió seguir sirviendo como sacerdotes en el tabernáculo. Me es imposible imaginar cómo pudo permitir la inmoralidad y el egoísmo en los hombres que supuestamente vivían para representar al pueblo delante de Dios. Un día Dios envió a un profeta para denunciar el pecado que existía en la familia del sumo sacerdote. Me pregunto si Elí se sorprendió cuando el profeta le habló de cómo Dios veía a su familia. Desde el punto de vista de Dios, Elí y sus hijos estaban despreciando los sacrificios del tabernáculo. Además, Dios dijo que Elí había honrado a sus hijos más que a Dios porque se aprovechaban de los sacrificios y las ofrendas del pueblo.<br /><br />Esta denuncia terrible es una advertencia para nosotros. Cada vez que cedemos a una tentación, estamos honrando más a nosotros mismos o a otros que a Dios. Lo podemos intentar justificar, pero es la realidad: estamos despreciando lo sagrado. Demos a Dios el primer lugar en nuestras vidas y amémosle con todo nuestro corazón, alma y fuerzas. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,eli,samuel</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b65e4149e280e4c16e96192ed68da2dc.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_525-Jueces_16_24</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-525-jueces-16-24--44266842</link><description><![CDATA[«Y viéndolo el pueblo, alabaron a su dios, diciendo: Nuestro dios entregó en nuestras manos a nuestro enemigo, y al destruidor de nuestra tierra, el cual había dado muerte a muchos de nosotros.» (Jueces 16:24)<br /><br />Los filisteos estaban de celebración, dando gracias a su dios por entregar en sus mano a Sansón, su gran enemigo. Es curioso notar que creían que su victoria se debía a su dios. Según el texto habían ofrecido una cantidad increíble de dinero a Dalilia para que ella engañara a Sansón. Yendo más allá, era el propio Sansón que se había expuesto al peligro, obedeciendo sus pasiones pecaminosas en vez de seguir los caminos de su Dios. Pero los filisteos estaban contentos de ver lo que suponían que era la mano de su dios en la captura de Sansón. Creo que es una táctica de Satanás. Toma crédito por lo que realmente no ha hecho. Quisiera que todos pensáramos que realmente es capaz de dar lo que necesitamos o lo que queremos. No obstante creo que lo único que puede dar es el placer temporal del pecado, algo que después es reemplazado por la sensación de culpa y los problemas de las consecuencias del pecado. No obstante es completamente distinto de los regalos del verdadero Dios. Primeramente Dios no precisa de nuestros engaños y manipulaciones para darnos regalos. Y en segundo lugar los regalos de Dios son verdaderamente buenos. No vienen con efectos negativos retardados.<br /><br />Reconozcamos hoy los buenos regalos de nuestro Dios. Es digno de toda nuestra alabanza y confianza. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44266842</guid><pubDate>Sat, 02 Apr 2022 04:46:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44266842/melp_525_jueces_16_24.mp3" length="2986726" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y viéndolo el pueblo, alabaron a su dios, diciendo: Nuestro dios entregó en nuestras manos a nuestro enemigo, y al destruidor de nuestra tierra, el cual había dado muerte a muchos de nosotros.» (Jueces 16:24)&#13;
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Los filisteos estaban de celebración,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y viéndolo el pueblo, alabaron a su dios, diciendo: Nuestro dios entregó en nuestras manos a nuestro enemigo, y al destruidor de nuestra tierra, el cual había dado muerte a muchos de nosotros.» (Jueces 16:24)<br /><br />Los filisteos estaban de celebración, dando gracias a su dios por entregar en sus mano a Sansón, su gran enemigo. Es curioso notar que creían que su victoria se debía a su dios. Según el texto habían ofrecido una cantidad increíble de dinero a Dalilia para que ella engañara a Sansón. Yendo más allá, era el propio Sansón que se había expuesto al peligro, obedeciendo sus pasiones pecaminosas en vez de seguir los caminos de su Dios. Pero los filisteos estaban contentos de ver lo que suponían que era la mano de su dios en la captura de Sansón. Creo que es una táctica de Satanás. Toma crédito por lo que realmente no ha hecho. Quisiera que todos pensáramos que realmente es capaz de dar lo que necesitamos o lo que queremos. No obstante creo que lo único que puede dar es el placer temporal del pecado, algo que después es reemplazado por la sensación de culpa y los problemas de las consecuencias del pecado. No obstante es completamente distinto de los regalos del verdadero Dios. Primeramente Dios no precisa de nuestros engaños y manipulaciones para darnos regalos. Y en segundo lugar los regalos de Dios son verdaderamente buenos. No vienen con efectos negativos retardados.<br /><br />Reconozcamos hoy los buenos regalos de nuestro Dios. Es digno de toda nuestra alabanza y confianza. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>alabanza,bell,biblia,david,devocional,jueces</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_131-Jueces_7_10-11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-131-jueces-7-10-11--18529600</link><description><![CDATA[«Y si tienes temor de descender, baja tú con Fura tu criado al campamento, y oirás lo que hablan; y entonces tus manos se esforzarán, y descenderás al campamento.» (Jueces‬ ‭7:10-11‬a)<br /><br />Dios es paciente. Quizás la historia de Gedeón lo ilustra mejor que cualquier otra. Cuando el Ángel de Jehová se encuentra con Gedeón para llamarle a liberar a su pueblo de los madianitas, Gedeón le cuestiona y pide una señal al Ángel. Pide señales otra vez para estar seguro de que Dios realmente lo usará como había prometido. Pero quizás la parte de la historia más sorprende es cuando leemos de la noche antes de la batalla y vemos que esta vez Dios le ofrece a Gedeón otra señal. Dios sabía que Gedeón todavía tenía miedo, así que le ofrece la oportunidad para escuchar una conversación en la tienda de sus enemigos. ¡Parece ser que los madianitas casi tenían más fe en el poder de Dios que el propio Gedeón! Lo que quiero enfatizar de esta historia es la increíble paciencia de Dios. No lo digo para excusar nuestras debilidades o nuestra falta de confianza. Tampoco es para que pidamos señales a Dios. Más bien debe animarnos el hecho de que Dios nos conozca. Dios sabe perfectamente nuestras debilidades y nuestras necesidades. Dios no nos pide más de lo que podemos hacer en su fuerza y encima, Dios sigue ayudándonos en la medida de que seamos obedientes. <br /><br />Sigamos obedeciendo y experimentando esa paciencia y amor. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18529600</guid><pubDate>Wed, 30 Mar 2022 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18529600/melp_131_jueces_7_10_11.mp3" length="2972604" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y si tienes temor de descender, baja tú con Fura tu criado al campamento, y oirás lo que hablan; y entonces tus manos se esforzarán, y descenderás al campamento.» (Jueces‬ ‭7:10-11‬a)

Dios es paciente. Quizás la historia de Gedeón lo ilustra mejor...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y si tienes temor de descender, baja tú con Fura tu criado al campamento, y oirás lo que hablan; y entonces tus manos se esforzarán, y descenderás al campamento.» (Jueces‬ ‭7:10-11‬a)<br /><br />Dios es paciente. Quizás la historia de Gedeón lo ilustra mejor que cualquier otra. Cuando el Ángel de Jehová se encuentra con Gedeón para llamarle a liberar a su pueblo de los madianitas, Gedeón le cuestiona y pide una señal al Ángel. Pide señales otra vez para estar seguro de que Dios realmente lo usará como había prometido. Pero quizás la parte de la historia más sorprende es cuando leemos de la noche antes de la batalla y vemos que esta vez Dios le ofrece a Gedeón otra señal. Dios sabía que Gedeón todavía tenía miedo, así que le ofrece la oportunidad para escuchar una conversación en la tienda de sus enemigos. ¡Parece ser que los madianitas casi tenían más fe en el poder de Dios que el propio Gedeón! Lo que quiero enfatizar de esta historia es la increíble paciencia de Dios. No lo digo para excusar nuestras debilidades o nuestra falta de confianza. Tampoco es para que pidamos señales a Dios. Más bien debe animarnos el hecho de que Dios nos conozca. Dios sabe perfectamente nuestras debilidades y nuestras necesidades. Dios no nos pide más de lo que podemos hacer en su fuerza y encima, Dios sigue ayudándonos en la medida de que seamos obedientes. <br /><br />Sigamos obedeciendo y experimentando esa paciencia y amor. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,gedeon,jueces,paciencia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/80300c06a371a25a3c527e203cc1aa37.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_350-Jueces_4_8</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-350-jueces-4-8--28380733</link><description><![CDATA[«Barac le respondió: Si tú fueres conmigo, yo iré; pero si no fueres conmigo, no iré.» (Jueces 4:8)<br /><br />Dios llamó a Barac a libertar a su pueblo de la mano de sus enemigos, pero Barac parece dudar. Incluso cuando Dios envió a la juez Débora para recordarle, Barac resiste. Al final dijo que no iría si no fuera Débora con él. Esta historia me recuerda de la ocasión en que Moises quería depender de su suegro para guiar al pueblo en el desierto (Números 10:29) cuando la presencia de Dios en la nube les estaba guiando la congregación del pueblo cada día. Tristemente, nos es demasiado fácil depender de otra persona o de nosotros mismos en vez de descansar en nuestro Dios. Lo único que tendría que haber preocupado a Barac era si Dios, no Débora, iba a estar con él en la batalla. Tal como había dicho Moisés en otro momento del éxodo: «Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí.» (Éxodo 33:15) Al final, Débora prometió acompañarle y Barac fue a la guerra contra Sísera. No obstante, según el relato, Débora no hizo nada en esa batalla, pero ¡Dios sí actuó! Dios le dio la victoria sobre sus enemigos con sus poderosos carros de hierro. La presencia de Dios era lo único que necesitaba Barac para tener victoria en la batalla, y es lo único que necesitamos tú y yo para tener victoria en nuestra vida espiritual también.<br /><br />¿Qué es lo que quiere Dios que hagas hoy? Si sabes que Él desea algo de ti, no temas. Su presencia contigo es más que suficiente. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/28380733</guid><pubDate>Tue, 29 Mar 2022 04:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/28380733/melp_350_jueces_4_8.mp3" length="2995654" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Barac le respondió: Si tú fueres conmigo, yo iré; pero si no fueres conmigo, no iré.» (Jueces 4:8)

Dios llamó a Barac a libertar a su pueblo de la mano de sus enemigos, pero Barac parece dudar. Incluso cuando Dios envió a la juez Débora para...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Barac le respondió: Si tú fueres conmigo, yo iré; pero si no fueres conmigo, no iré.» (Jueces 4:8)<br /><br />Dios llamó a Barac a libertar a su pueblo de la mano de sus enemigos, pero Barac parece dudar. Incluso cuando Dios envió a la juez Débora para recordarle, Barac resiste. Al final dijo que no iría si no fuera Débora con él. Esta historia me recuerda de la ocasión en que Moises quería depender de su suegro para guiar al pueblo en el desierto (Números 10:29) cuando la presencia de Dios en la nube les estaba guiando la congregación del pueblo cada día. Tristemente, nos es demasiado fácil depender de otra persona o de nosotros mismos en vez de descansar en nuestro Dios. Lo único que tendría que haber preocupado a Barac era si Dios, no Débora, iba a estar con él en la batalla. Tal como había dicho Moisés en otro momento del éxodo: «Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí.» (Éxodo 33:15) Al final, Débora prometió acompañarle y Barac fue a la guerra contra Sísera. No obstante, según el relato, Débora no hizo nada en esa batalla, pero ¡Dios sí actuó! Dios le dio la victoria sobre sus enemigos con sus poderosos carros de hierro. La presencia de Dios era lo único que necesitaba Barac para tener victoria en la batalla, y es lo único que necesitamos tú y yo para tener victoria en nuestra vida espiritual también.<br /><br />¿Qué es lo que quiere Dios que hagas hoy? Si sabes que Él desea algo de ti, no temas. Su presencia contigo es más que suficiente. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,jueces,victoria</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ab122f7bf08e6c6a33466fad1637fc70.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_347-Josue_7_21</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-347-josue-7-21--28222237</link><description><![CDATA[«Pues vi entre los despojos un manto babilónico muy bueno, y doscientos siclos de plata, y un lingote de oro de peso de cincuenta siclos, lo cual codicié y tomé; y he aquí que está escondido bajo tierra en medio de mi tienda, y el dinero debajo de ello.» (Josué 7:21)<br /><br />Cuando Israel entró en la tierra prometida, toda la ciudad de Jericó estaba destinada a la destrucción. Desafortunadamente, uno de los soldados desobedeció el mandato claro de Dios, trayendo sobre sí y sobre el pueblo una maldición y provocando una subsiguiente derrota en la ciudad de Ai. Según describió el propio Acán su tentación, cuando vio los tesoros de Jericó, los codició. El oro y la plata deberían haber ido al tesoro del tabernáculo de Dios (6:19), pero Acán decidió que no pasaría nada si se quedara con un poco solamente. Después de todo, ¿no merecía él también enriquecerse un poco? Lo que me llama la atención de la historia es que Acán tenía todo enterrado bajo su tienda. ¿De qué le servía lo que había tomado? No podía ponerse la ropa babilónica y habría llamado la atención si de repente hubiera gastado el oro o la plata. Muchas veces la tentación funciona así. Deseamos algo, pero la realidad es que una vez conseguido nos damos cuenta de que realmente no nos llena como imaginábamos. Por eso es fundamental que resistamos toda tentación que amenaza nuestra relación con Él.<br /><br />Que Dios nos dé fuerzas hoy para resistir las tentaciones que enfrentaremos y que nos acerquemos más a nuestro Señor en comunión. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/28222237</guid><pubDate>Wed, 23 Mar 2022 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/28222237/melp_347_josue_7_21.mp3" length="3010452" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Pues vi entre los despojos un manto babilónico muy bueno, y doscientos siclos de plata, y un lingote de oro de peso de cincuenta siclos, lo cual codicié y tomé; y he aquí que está escondido bajo tierra en medio de mi tienda, y el dinero debajo de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Pues vi entre los despojos un manto babilónico muy bueno, y doscientos siclos de plata, y un lingote de oro de peso de cincuenta siclos, lo cual codicié y tomé; y he aquí que está escondido bajo tierra en medio de mi tienda, y el dinero debajo de ello.» (Josué 7:21)<br /><br />Cuando Israel entró en la tierra prometida, toda la ciudad de Jericó estaba destinada a la destrucción. Desafortunadamente, uno de los soldados desobedeció el mandato claro de Dios, trayendo sobre sí y sobre el pueblo una maldición y provocando una subsiguiente derrota en la ciudad de Ai. Según describió el propio Acán su tentación, cuando vio los tesoros de Jericó, los codició. El oro y la plata deberían haber ido al tesoro del tabernáculo de Dios (6:19), pero Acán decidió que no pasaría nada si se quedara con un poco solamente. Después de todo, ¿no merecía él también enriquecerse un poco? Lo que me llama la atención de la historia es que Acán tenía todo enterrado bajo su tienda. ¿De qué le servía lo que había tomado? No podía ponerse la ropa babilónica y habría llamado la atención si de repente hubiera gastado el oro o la plata. Muchas veces la tentación funciona así. Deseamos algo, pero la realidad es que una vez conseguido nos damos cuenta de que realmente no nos llena como imaginábamos. Por eso es fundamental que resistamos toda tentación que amenaza nuestra relación con Él.<br /><br />Que Dios nos dé fuerzas hoy para resistir las tentaciones que enfrentaremos y que nos acerquemos más a nuestro Señor en comunión. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,josué,tentaciones</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_346-Josue_4_24</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-346-josue-4-24--27981082</link><description><![CDATA[«para que todos los pueblos de la tierra conozcan que la mano de Jehová es poderosa; para que temáis a Jehová vuestro Dios todos los días.» (Josué 4:24)<br /><br />Cuando Israel cruzó el río Jordán para entrar por primera vez en la tierra prometida, tomaron doce piedras del río que establecieron como un monumento, un testimonio perpetuo de lo que Dios había hecho para ellos al secar las aguas del Jordán delante de ellos. Las piedras, según el texto, servían un doble propósito. En primer lugar, servían de testimonio del gran poder de Dios delante de todos los pueblos de la tierra. En segundo lugar, eran un recordatorio para Israel para que siempre temieran a su Dios. Pero realmente estos dos propósitos se unen en un mismo fin: para dar gloria a Dios. Dios es glorificado cuando el mundo reconoce su poder en las vidas de su pueblo pero también cuando su pueblo viva y la sirva en reverencia. Nosotros no hemos erguido un monumento con doce piedras del Jordán, pero nuestras vidas también han de cumplir ese mismo propósito. Dios quiere usar nuestras vidas como un testimonio de su gloria. <br /><br />«Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.» (1 Pedro 2:5. Vivamos hoy como piedras vivas, tomadas del fondo del río y expuestas como un monumento ante el mundo para la gloria de Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/27981082</guid><pubDate>Tue, 22 Mar 2022 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/27981082/melp_346_josue_4_24.mp3" length="3009071" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«para que todos los pueblos de la tierra conozcan que la mano de Jehová es poderosa; para que temáis a Jehová vuestro Dios todos los días.» (Josué 4:24)

Cuando Israel cruzó el río Jordán para entrar por primera vez en la tierra prometida, tomaron...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«para que todos los pueblos de la tierra conozcan que la mano de Jehová es poderosa; para que temáis a Jehová vuestro Dios todos los días.» (Josué 4:24)<br /><br />Cuando Israel cruzó el río Jordán para entrar por primera vez en la tierra prometida, tomaron doce piedras del río que establecieron como un monumento, un testimonio perpetuo de lo que Dios había hecho para ellos al secar las aguas del Jordán delante de ellos. Las piedras, según el texto, servían un doble propósito. En primer lugar, servían de testimonio del gran poder de Dios delante de todos los pueblos de la tierra. En segundo lugar, eran un recordatorio para Israel para que siempre temieran a su Dios. Pero realmente estos dos propósitos se unen en un mismo fin: para dar gloria a Dios. Dios es glorificado cuando el mundo reconoce su poder en las vidas de su pueblo pero también cuando su pueblo viva y la sirva en reverencia. Nosotros no hemos erguido un monumento con doce piedras del Jordán, pero nuestras vidas también han de cumplir ese mismo propósito. Dios quiere usar nuestras vidas como un testimonio de su gloria. <br /><br />«Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.» (1 Pedro 2:5. Vivamos hoy como piedras vivas, tomadas del fondo del río y expuestas como un monumento ante el mundo para la gloria de Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,josué,testimonio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_117-Deut_32_11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-117-deut-32-11--18366510</link><description><![CDATA[«Como el águila que excita su nidada, Revolotea sobre sus pollos, Extiende sus alas, los toma, Los lleva sobre sus plumas,» (Deuteronomio 32:11).<br /><br />En este cántico, Moisés compara al Señor con una madre águila que prepara a sus polluelos para volar. Desde el momento que los polluelos salieron del huevo, el nido era el único contexto que han conocido. Su madre los ha cuidado, trayéndoles todo lo que necesitaban para vivir. Pero ahora ha llegado el momento en que tendrán que extender sus alas y volar. La madre águila enseña a sus polluelos a volar volando a su lado. Dios había llevado a Israel por el desierto y durante 40 años les había alimentado todos los días e incluso había preservado su ropa y sus zapatos. Pero ahora tendrían que entrar en la tierra prometida donde tendrían que trabajar para su comida. Dios sabía que una vez que su pueblo entrara en la tierra, la tentación de olvidarse de su Dios sería más fuerte que nunca. Pero Dios estaba preparándolos para salir del nido y volar a su lado. En esta nueva etapa de la vida, tendrían que buscar un equilibrio entre vivir y a la vez seguir confiando en Dios.<br /><br />Nosotros estamos en la misma situación. Trabajamos y nos esforzamos pero a la vez debemos seguir confiando en Dios. Dios nos ha preparado para volar pero no para que lo abandonemos sino para que nos acerquemos más a Él. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18366510</guid><pubDate>Thu, 17 Mar 2022 05:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18366510/melp_117_deut_32_11.mp3" length="2972923" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Como el águila que excita su nidada, Revolotea sobre sus pollos, Extiende sus alas, los toma, Los lleva sobre sus plumas,» (Deuteronomio 32:11).&#13;
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Aquí en su despedida al...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Ahora, pues, Israel, ¿qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma;» (Deuteronomio 10:12)<br /><br />Aquí en su despedida al pueblo, Moisés resume la esencia de la ley de Dios en cuatro verbos: temer, andar, amar y servir. Dios espera de su pueblo (1) reverencia y respeto. En vez de tomar un lugar inferior en nuestra vida, Dios merece ser temido y honrado como el centro de nuestra vida. (2) Dios también merece nuestra obediencia. El verdadero respeto debe llevarnos a andar en sus caminos. Después de todo, el que dice que ama y respeta a Dios pero no obedece, miente. (3) Dios también quiere nuestro amor. Desde el primer día de la creación, Dios ha estado interesado en tener el corazón de su pueblo. Amar es la esencia de la ley, como vemos en el gran mandamiento. (4) Finalmente, Dios nos ha llamado a servirle. Hay una relación muy interesante entre estas cuatro frases. Hay dos actitudes o disposiciones de la mente (temer y amar) que llevan a dos acciones (obedecer y servir). Dios quiere nuestra mente para que tenga también nuestra vida.<br /><br />Si no estamos obedeciendo y sirviendo, entonces hay un fallo en nuestra reverencia y nuestro amor. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>amor,bell,biblia,david,deuteronomio,devocional,ley,obediencia,servicio,temor</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_166-Numeros_31_22-23</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-166-numeros-31-22-23--18974655</link><description><![CDATA[«Ciertamente el oro y la plata, el bronce, hierro, estaño y plomo, todo lo que resiste el fuego, por fuego lo haréis pasar, y será limpio, bien que en las aguas de purificación habrá de purificarse; y haréis pasar por agua todo lo que no resiste el fuego.» (Números‬ ‭31:22-23‬)<br /><br />El botín que Israel tomaba de la batalla tenía que purificarse o con fuego o con agua. Todo lo que podía resistir el calor de la llama había de pasarse por el fuego y si no, por el agua. En el Nuevo Testamento ese mismo lenguaje se emplea para describir nuestra redención. La salvación se representa como las aguas de purificación. Cristo sufrió la llama viva de la ira de Dios, cosa que ninguno de nosotros jamás podríamos haber soportado. Según Tito 3:5, Dios ""nos salvó … por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo"".  Pero en nuestra santificación, Dios sigue limpiando nuestra fe con el fuego de las pruebas. 1 Pedro 1:7 compara la prueba de nuestra fe con el calor que purifica el oro: ""para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo"". Nuestra fe es tan preciosa ante Dios que la limpia de única manera posible: por medio del fuego. <br /><br />Así que, limpiados con el lavamiento de la regeneración, Dios sigue purificándonos para que seamos para alabanza, gloria y honra de nuestro Salvador. Que siga Dios su obra de purificación en nosotros, su botín, para que reflejemos mejor su santidad hoy. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18974655</guid><pubDate>Wed, 02 Mar 2022 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18974655/melp_166_numeros_31_22_23.mp3" length="2972359" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Ciertamente el oro y la plata, el bronce, hierro, estaño y plomo, todo lo que resiste el fuego, por fuego lo haréis pasar, y será limpio, bien que en las aguas de purificación habrá de purificarse; y haréis pasar por agua todo lo que no resiste el...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Ciertamente el oro y la plata, el bronce, hierro, estaño y plomo, todo lo que resiste el fuego, por fuego lo haréis pasar, y será limpio, bien que en las aguas de purificación habrá de purificarse; y haréis pasar por agua todo lo que no resiste el fuego.» (Números‬ ‭31:22-23‬)<br /><br />El botín que Israel tomaba de la batalla tenía que purificarse o con fuego o con agua. Todo lo que podía resistir el calor de la llama había de pasarse por el fuego y si no, por el agua. En el Nuevo Testamento ese mismo lenguaje se emplea para describir nuestra redención. La salvación se representa como las aguas de purificación. Cristo sufrió la llama viva de la ira de Dios, cosa que ninguno de nosotros jamás podríamos haber soportado. Según Tito 3:5, Dios ""nos salvó … por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo"".  Pero en nuestra santificación, Dios sigue limpiando nuestra fe con el fuego de las pruebas. 1 Pedro 1:7 compara la prueba de nuestra fe con el calor que purifica el oro: ""para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo"". Nuestra fe es tan preciosa ante Dios que la limpia de única manera posible: por medio del fuego. <br /><br />Así que, limpiados con el lavamiento de la regeneración, Dios sigue purificándonos para que seamos para alabanza, gloria y honra de nuestro Salvador. Que siga Dios su obra de purificación en nosotros, su botín, para que reflejemos mejor su santidad hoy. 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Aquí Moisés ilustra el propósito de la oración. Dios no iba a abandonar a su pueblo, no porque Moisés lo había pedido sino porque era su eterno plan mesiánico. Pero la oración de Moises demuestra que sus deseos se habían conformado a los deseos de Dios. Y Dios contestó en parte esta petición con la elección de Josué (Deut. 31:14). Pero hay un aspecto del plan de Dios que no se cumplió verdaderamente hasta que vino otro Josué. Después de todo, recordemos que Josué es el nombre hebreo de Jesús. En Mateo 9:26 leemos, «Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.» No debe sorprendernos que Jesús se presentara como el Buen Pastor (Juan 10:11, 14), el verdadero cumplimiento de la oración de Moisés. Este Buen Pastor vivió para nosotros, murió en nuestro lugar y después resucitó para que jamás estuviéramos como ovejas sin pastor. <br /><br />Hoy contamos con el ideal Líder. Jamás nos fallará ni nos defraudará. Andemos hoy en pos de Él sin miedo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/26846373</guid><pubDate>Tue, 01 Mar 2022 05:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/26846373/melp_336_numeros_27_16_17.mp3" length="3005136" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Ponga Jehová, Dios de los espíritus de toda carne, un varón sobre la congregación, que salga delante de ellos y que entre delante de ellos, que los saque y los introduzca, para que la congregación de Jehová no sea como ovejas sin pastor.» ‭‭Números‬...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Ponga Jehová, Dios de los espíritus de toda carne, un varón sobre la congregación, que salga delante de ellos y que entre delante de ellos, que los saque y los introduzca, para que la congregación de Jehová no sea como ovejas sin pastor.» ‭‭Números‬ ‭27:16-17<br /><br />Cuando Dios advirtió a Moisés de que iba a morir sin entrar en la tierra prometida, Moisés pidió que Dios no dejara a su pueblo sin un líder para guiarles, para que no fuesen con ovejas sin pastor. Aquí Moisés ilustra el propósito de la oración. Dios no iba a abandonar a su pueblo, no porque Moisés lo había pedido sino porque era su eterno plan mesiánico. Pero la oración de Moises demuestra que sus deseos se habían conformado a los deseos de Dios. Y Dios contestó en parte esta petición con la elección de Josué (Deut. 31:14). Pero hay un aspecto del plan de Dios que no se cumplió verdaderamente hasta que vino otro Josué. Después de todo, recordemos que Josué es el nombre hebreo de Jesús. En Mateo 9:26 leemos, «Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.» No debe sorprendernos que Jesús se presentara como el Buen Pastor (Juan 10:11, 14), el verdadero cumplimiento de la oración de Moisés. Este Buen Pastor vivió para nosotros, murió en nuestro lugar y después resucitó para que jamás estuviéramos como ovejas sin pastor. <br /><br />Hoy contamos con el ideal Líder. Jamás nos fallará ni nos defraudará. 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Después de todo fue Moisés el que habló al pueblo con ira y frustración y el que finalmente golpeó la roca dos veces. Pero Aaron estaba incluido desde el principio. Cuando el pueblo de quejó, Dios dio instrucción a los dos. Y cuando habló Moisés, habló en nombre de los dos (“os hemos de hacer salir aguas”). En todo el relato, Aaron no dice nada. Sin embargo es responsable de no comunicar la santidad de Dios, al igual que su hermano. Es importante recordar que muchas veces tenemos una responsabilidad delante de Dios y si nos callamos, es peor. Aaron podría haber sido una ayuda a su hermano en su momento de tentación, calmándole y ayudándole a pensar antes de actuar. Aaron podría haber frenado la ira que controlaba el corazón de Moisés, pero perdió la oportunidad y al final pagó las consecuencias. Dios ha puesto a cada uno de nosotros en situaciones donde podemos ayudar y apoyar a otros. No desaprovechemos nuestras oportunidades como lo hizo Aarón. <br /><br />Podemos ser de mucha bendición y ayuda a otros en momentos difíciles. Y si estamos pasando por momentos difíciles, busquemos la ayuda y el apoyo de las personas que Dios ha puesto en nuestra vida. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/26634921</guid><pubDate>Sat, 26 Feb 2022 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/26634921/melp_334_numeros_20_24.mp3" length="3003404" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Aarón será reunido a su pueblo, pues no entrará en la tierra que yo di a los hijos de Israel, por cuanto fuisteis rebeldes a mi mandamiento en las aguas de la rencilla.» (Números 20:24)

Normalmente cuando pienso en el incidente de Moisés y la peña,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Aarón será reunido a su pueblo, pues no entrará en la tierra que yo di a los hijos de Israel, por cuanto fuisteis rebeldes a mi mandamiento en las aguas de la rencilla.» (Números 20:24)<br /><br />Normalmente cuando pienso en el incidente de Moisés y la peña, pienso exclusivamente en el pecado de Moisés. Después de todo fue Moisés el que habló al pueblo con ira y frustración y el que finalmente golpeó la roca dos veces. Pero Aaron estaba incluido desde el principio. Cuando el pueblo de quejó, Dios dio instrucción a los dos. Y cuando habló Moisés, habló en nombre de los dos (“os hemos de hacer salir aguas”). En todo el relato, Aaron no dice nada. Sin embargo es responsable de no comunicar la santidad de Dios, al igual que su hermano. Es importante recordar que muchas veces tenemos una responsabilidad delante de Dios y si nos callamos, es peor. Aaron podría haber sido una ayuda a su hermano en su momento de tentación, calmándole y ayudándole a pensar antes de actuar. Aaron podría haber frenado la ira que controlaba el corazón de Moisés, pero perdió la oportunidad y al final pagó las consecuencias. Dios ha puesto a cada uno de nosotros en situaciones donde podemos ayudar y apoyar a otros. No desaprovechemos nuestras oportunidades como lo hizo Aarón. <br /><br />Podemos ser de mucha bendición y ayuda a otros en momentos difíciles. Y si estamos pasando por momentos difíciles, busquemos la ayuda y el apoyo de las personas que Dios ha puesto en nuestra vida. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>apoyo,ayuda,bell,biblia,david,devocional,números</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_332-Numeros_11_15</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-332-numeros-11-15--26634919</link><description><![CDATA[«Y si así lo haces tú conmigo, yo te ruego que me des muerte, si he hallado gracia en tus ojos; y que yo no vea mi mal.» (Números 11:15)<br /><br />Moisés, viajando por el desierto guiando a una multitud de gente que se estaba quejando de todo, llega a lo que cree que es su límite. El pueblo en estos momentos estaba cansado de comer el maná y vinieron a Moisés a demandar que les diera carne. ¿Cómo iba a proveer carne Moisés para una multitud tan grande? Este es el momento en que Moisés está tan agobiado con el pueblo que recuerda a Dios que él no es ni madre ni padre de ellos (11:12) como para tener que aguantar a un pueblo que describe como «pesado en demasía» (11:14b). Moisés, como los profetas Elias y Jonás siglos después, pidió que Dios le matara porque pensaba que ya no podía vivir más bajo esta presión. Bueno, Dios no le concedió esta petición. Más bien le dice que todavía tiene una misión para él y en vez de matarlo, Dios le da 70 ayudantes de entre el pueblo que tenían el poder del Espíritu de Dios sobre ellos. Cuando nosotros llegamos al momento en que pensamos que no podemos más, es importante recordar que no estamos solos. Dios está con nosotros y nos puede proveer la ayuda y el apoyo que necesitamos para seguir adelante en su voluntad. <br /><br />Cuando nos encontramos en situaciones de límite, debemos dejar que nos empujen a buscar más la presencia de Dios y experimentar su ayuda. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/26634919</guid><pubDate>Wed, 23 Feb 2022 05:40:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/26634919/melp_332_numeros_11_15.mp3" length="3003404" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y si así lo haces tú conmigo, yo te ruego que me des muerte, si he hallado gracia en tus ojos; y que yo no vea mi mal.» (Números 11:15)

Moisés, viajando por el desierto guiando a una multitud de gente que se estaba quejando de todo, llega a lo que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y si así lo haces tú conmigo, yo te ruego que me des muerte, si he hallado gracia en tus ojos; y que yo no vea mi mal.» (Números 11:15)<br /><br />Moisés, viajando por el desierto guiando a una multitud de gente que se estaba quejando de todo, llega a lo que cree que es su límite. El pueblo en estos momentos estaba cansado de comer el maná y vinieron a Moisés a demandar que les diera carne. ¿Cómo iba a proveer carne Moisés para una multitud tan grande? Este es el momento en que Moisés está tan agobiado con el pueblo que recuerda a Dios que él no es ni madre ni padre de ellos (11:12) como para tener que aguantar a un pueblo que describe como «pesado en demasía» (11:14b). Moisés, como los profetas Elias y Jonás siglos después, pidió que Dios le matara porque pensaba que ya no podía vivir más bajo esta presión. Bueno, Dios no le concedió esta petición. Más bien le dice que todavía tiene una misión para él y en vez de matarlo, Dios le da 70 ayudantes de entre el pueblo que tenían el poder del Espíritu de Dios sobre ellos. Cuando nosotros llegamos al momento en que pensamos que no podemos más, es importante recordar que no estamos solos. Dios está con nosotros y nos puede proveer la ayuda y el apoyo que necesitamos para seguir adelante en su voluntad. <br /><br />Cuando nos encontramos en situaciones de límite, debemos dejar que nos empujen a buscar más la presencia de Dios y experimentar su ayuda. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>ayuda,bell,biblia,david,desánimo,devocional,números</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_496-Levitico_23_16</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-496-levitico-23-16--43307984</link><description><![CDATA[«Hasta el día siguiente del séptimo día de reposo contaréis cincuenta días; entonces ofreceréis el nuevo grano a Jehová.» (Levítico 23:16)<br /><br />En Levítico, Dios estableció la fiesta de semanas, mejor conocida como pentecostés. Empezando con el día después del día de reposo de pascua (domingo), se contaba siete semanas (domingo a sábado). Luego se añadía un día más y así se llega a los 50 días (pentecostés), el domingo en que se celebraba la cosecha temprana en acción de gracias a Dios. En ese día traían una ofrenda de dos panes. Lo especial de este día para nosotros es la conexión con Cristo. Pentecostés se cuenta a partir del día de la resurrección de Cristo. Cristo pasó 40 días con los discípulos hasta que ascendió al cielo, dejándoles el mandamiento de esperar en Jerusalén la promesa del Padre. Diez días después en un domingo, con Jerusalén llena de visitas, descendió el Espíritu Santo sobre ellos y los llenó para predicar el evangelio delante de las multitudes y se convirtieron tres mil. En el día que los judíos ofrecían los dos panes, los discípulos celebraban los dos panes espirituales: Cristo, el “Abogado” (paracleta 1Juan 2:1) que nos representa ante el Padre y el Espíritu Santo, el “Consolador” (paracleta Juan 14:16) que nos llena para santificación.<br /><br />Esta fiesta antigua preparaba el camino perfectamente para la iglesia de Cristo. Alabemos a Dios hoy en gratitud por Cristo y el Espíritu Santo, el fundamento de nuestra vida espiritual. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43307984</guid><pubDate>Mon, 14 Feb 2022 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43307984/melp_496_levitico_23_16.mp3" length="2984520" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Hasta el día siguiente del séptimo día de reposo contaréis cincuenta días; entonces ofreceréis el nuevo grano a Jehová.» (Levítico 23:16)&#13;
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En Levítico, Dios estableció la fiesta de semanas, mejor conocida como pentecostés. Empezando con el día...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Hasta el día siguiente del séptimo día de reposo contaréis cincuenta días; entonces ofreceréis el nuevo grano a Jehová.» (Levítico 23:16)<br /><br />En Levítico, Dios estableció la fiesta de semanas, mejor conocida como pentecostés. Empezando con el día después del día de reposo de pascua (domingo), se contaba siete semanas (domingo a sábado). Luego se añadía un día más y así se llega a los 50 días (pentecostés), el domingo en que se celebraba la cosecha temprana en acción de gracias a Dios. En ese día traían una ofrenda de dos panes. Lo especial de este día para nosotros es la conexión con Cristo. Pentecostés se cuenta a partir del día de la resurrección de Cristo. Cristo pasó 40 días con los discípulos hasta que ascendió al cielo, dejándoles el mandamiento de esperar en Jerusalén la promesa del Padre. Diez días después en un domingo, con Jerusalén llena de visitas, descendió el Espíritu Santo sobre ellos y los llenó para predicar el evangelio delante de las multitudes y se convirtieron tres mil. En el día que los judíos ofrecían los dos panes, los discípulos celebraban los dos panes espirituales: Cristo, el “Abogado” (paracleta 1Juan 2:1) que nos representa ante el Padre y el Espíritu Santo, el “Consolador” (paracleta Juan 14:16) que nos llena para santificación.<br /><br />Esta fiesta antigua preparaba el camino perfectamente para la iglesia de Cristo. Alabemos a Dios hoy en gratitud por Cristo y el Espíritu Santo, el fundamento de nuestra vida espiritual. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,cristo,david,devocional,levítico</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/794db05f38f48e1c7a7cf7631b4627d0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_084-Exodo_32_1</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-084-exodo-32-1--17841618</link><description><![CDATA["Levántate, haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, el varón que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido." (Éxodo 32:1)<br /><br />En la historia del pueblo de Dios en Sinaí, nos choca mucho que el pueblo haga un ídolo mientras Moisés sigue en el monte hablando con Dios, pero noto algo curioso de esta historia. El pueblo habla de Moisés como ""el varón que nos sacó de Egipto"". Cuando leemos la historia del Éxodo de los hebreos de Egipto, una cosa nos destaca: no fue meramente un varón el que los sacó de Egipto. Fue Dios mismo. Cada una de las señales ante Faraón y cada una de las diez plagas fueron diseñadas para declarar que Dios estaba liberando a su pueblo de la esclavitud. En todo momento, Moisés había sido sencillamente una herramienta en la mano de Dios. O sea, la decisión del pueblo de hacer un ídolo no ocurrió de repente mientras Moisés estaba en el monte. No, empezó meses atrás cuando perdieron de vista a Dios y pusieron sus ojos en un hombre.<br /><br />Hay un peligro muy grande para el cristiano que pone sus ojos en un hombre. Pierde de vista a Dios y se abre a la decepción y el desánimo, y peor aún, corre el riesgo de caer en la idolatría. Por eso hemos de ¡poner los ojos en Cristo para correr con paciencia la carrera que tenemos por delante! Hoy en todo lo que haces, busca notar la mano de Dios obrando en tu vida para conformarte a la imagen de nuestro Salvador. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17841618</guid><pubDate>Tue, 01 Feb 2022 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17841618/melp_084_exodo_32_1.mp3" length="2975281" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Levántate, haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, el varón que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido." (Éxodo 32:1)

En la historia del pueblo de Dios en Sinaí, nos choca mucho que el pueblo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Levántate, haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, el varón que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido." (Éxodo 32:1)<br /><br />En la historia del pueblo de Dios en Sinaí, nos choca mucho que el pueblo haga un ídolo mientras Moisés sigue en el monte hablando con Dios, pero noto algo curioso de esta historia. El pueblo habla de Moisés como ""el varón que nos sacó de Egipto"". Cuando leemos la historia del Éxodo de los hebreos de Egipto, una cosa nos destaca: no fue meramente un varón el que los sacó de Egipto. Fue Dios mismo. Cada una de las señales ante Faraón y cada una de las diez plagas fueron diseñadas para declarar que Dios estaba liberando a su pueblo de la esclavitud. En todo momento, Moisés había sido sencillamente una herramienta en la mano de Dios. O sea, la decisión del pueblo de hacer un ídolo no ocurrió de repente mientras Moisés estaba en el monte. No, empezó meses atrás cuando perdieron de vista a Dios y pusieron sus ojos en un hombre.<br /><br />Hay un peligro muy grande para el cristiano que pone sus ojos en un hombre. Pierde de vista a Dios y se abre a la decepción y el desánimo, y peor aún, corre el riesgo de caer en la idolatría. Por eso hemos de ¡poner los ojos en Cristo para correr con paciencia la carrera que tenemos por delante! Hoy en todo lo que haces, busca notar la mano de Dios obrando en tu vida para conformarte a la imagen de nuestro Salvador. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,éxodo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/e44d28b761d7ea445a5dc53614543166.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_322-Exodo_29_43</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-322-exodo-29-43--25762168</link><description><![CDATA[«Allí me reuniré con los hijos de Israel; y el lugar será santificado con mi gloria.» (Éxodo 29:43)<br /><br />Dios reveló a Moises los planes para su Tabernáculo. Era el sitio donde la presencia de Dios se manifestaría físicamente delante de su pueblo y su gloria santificaría aquel lugar, pero también era un lugar accesible donde Dios podría reunirse con su pueblo. El Tabernáculo estaba lleno de simbolismo y lecciones espirituales. Dios se reuniría con su pueblo por medio de los sacrificios y las ofrendas. Cada uno de estos sacrificios hablaba proféticamente del perfecto sacrificio de Cristo. Pero también era un sitio de rituales simbólicos como el lavamiento del cuerpo que hablaba de la pureza. Pero tristemente, mientras Dios hablaba con Moisés de su gloriosa morada en medio de su pueblo, el pueblo estaba ideando su propia reunión “con Dios” alrededor de un becerro de oro. Su celebración ante aquel ídolo cortó la conversación entre Dios y Moisés (32:7). El problema con la religión humana es siempre el mismo. El hombre intenta acercarse a Dios con sus propias condiciones. Pero el Santo Dios ya ha establecido el camino. El simbolismo del Tabernáculo se cumplió en Cristo, el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre si no es por Él (Juan 14:6). <br /><br />Busquemos hoy gozarnos en la gran salvación que Dios nos ha dado en Cristo y a la vez busquemos una oportunidad para compartir este mensaje con otra persona. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/25762168</guid><pubDate>Mon, 31 Jan 2022 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/25762168/melp_322_exodo_29_43.mp3" length="3000050" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Allí me reuniré con los hijos de Israel; y el lugar será santificado con mi gloria.» (Éxodo 29:43)

Dios reveló a Moises los planes para su Tabernáculo. Era el sitio donde la presencia de Dios se manifestaría físicamente delante de su pueblo y su...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Allí me reuniré con los hijos de Israel; y el lugar será santificado con mi gloria.» (Éxodo 29:43)<br /><br />Dios reveló a Moises los planes para su Tabernáculo. Era el sitio donde la presencia de Dios se manifestaría físicamente delante de su pueblo y su gloria santificaría aquel lugar, pero también era un lugar accesible donde Dios podría reunirse con su pueblo. El Tabernáculo estaba lleno de simbolismo y lecciones espirituales. Dios se reuniría con su pueblo por medio de los sacrificios y las ofrendas. Cada uno de estos sacrificios hablaba proféticamente del perfecto sacrificio de Cristo. Pero también era un sitio de rituales simbólicos como el lavamiento del cuerpo que hablaba de la pureza. Pero tristemente, mientras Dios hablaba con Moisés de su gloriosa morada en medio de su pueblo, el pueblo estaba ideando su propia reunión “con Dios” alrededor de un becerro de oro. Su celebración ante aquel ídolo cortó la conversación entre Dios y Moisés (32:7). El problema con la religión humana es siempre el mismo. El hombre intenta acercarse a Dios con sus propias condiciones. Pero el Santo Dios ya ha establecido el camino. El simbolismo del Tabernáculo se cumplió en Cristo, el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre si no es por Él (Juan 14:6). <br /><br />Busquemos hoy gozarnos en la gran salvación que Dios nos ha dado en Cristo y a la vez busquemos una oportunidad para compartir este mensaje con otra persona. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,cristo,david,devocional,evangelización,éxodo,presencia,tabernáculo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/19a341e425e2d1af2b89984c147d7150.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_485-Exodo_13_21</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-485-exodo-13-21--43112296</link><description><![CDATA[«Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que anduviesen de día y de noche.» (Éxodo 13:21)<br /><br />¿Cuál fue la mayor bendición del éxodo de Egipto para los hebreos? Quizás nuestra primera contestación sería la liberación de la esclavitud, pero conforme leo el relato del éxodo, creo que mayor incluso que la liberación de la esclavitud es la presencia divina que les acompañaba y guiaba diariamente. Ahora, la manifestación de esta presencia divina no siempre era igual: de día tomaba la forma de una nube que marcaba el camino y por la noche, se convertía en columna de fuego, pero Dios jamás les abandonaba: les daba dirección en la nube y luz en la columna de fuego. Y ¿cuál es nuestra mayor bendición? Como el pueblo redimido de Dios, nuestra mayor bendición no es simplemente nuestra liberación de la esclavitud del pecado, aunque es ciertamente grande esta bendición espiritual. Más bien el perdón de nuestros pecados abre la puerta a que experimentemos la presencia de Dios proveyendo dirección en el día y luz en la noche. En los momentos buenos de la vida, siempre podemos confiar que Dios nos guiará, pero aún cuando vengan los momentos difíciles de la vida y sentimos que invade la oscuridad, podemos confiar que Dios alumbrará el camino delante de nosotros a fin de que anduviésemos en pos de Él tanto de día como de noche.<br /><br />¿Estamos aprovechando la bendición de la presencia de Dios? Andemos donde quiera que nos guíe hoy, sabiendo que jamás nos abandonará. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43112296</guid><pubDate>Wed, 26 Jan 2022 05:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43112296/melp_485_exodo_13_21.mp3" length="2982133" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que anduviesen de día y de noche.» (Éxodo 13:21)

¿Cuál fue la mayor bendición del éxodo de Egipto...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que anduviesen de día y de noche.» (Éxodo 13:21)<br /><br />¿Cuál fue la mayor bendición del éxodo de Egipto para los hebreos? Quizás nuestra primera contestación sería la liberación de la esclavitud, pero conforme leo el relato del éxodo, creo que mayor incluso que la liberación de la esclavitud es la presencia divina que les acompañaba y guiaba diariamente. Ahora, la manifestación de esta presencia divina no siempre era igual: de día tomaba la forma de una nube que marcaba el camino y por la noche, se convertía en columna de fuego, pero Dios jamás les abandonaba: les daba dirección en la nube y luz en la columna de fuego. Y ¿cuál es nuestra mayor bendición? Como el pueblo redimido de Dios, nuestra mayor bendición no es simplemente nuestra liberación de la esclavitud del pecado, aunque es ciertamente grande esta bendición espiritual. Más bien el perdón de nuestros pecados abre la puerta a que experimentemos la presencia de Dios proveyendo dirección en el día y luz en la noche. En los momentos buenos de la vida, siempre podemos confiar que Dios nos guiará, pero aún cuando vengan los momentos difíciles de la vida y sentimos que invade la oscuridad, podemos confiar que Dios alumbrará el camino delante de nosotros a fin de que anduviésemos en pos de Él tanto de día como de noche.<br /><br />¿Estamos aprovechando la bendición de la presencia de Dios? Andemos donde quiera que nos guíe hoy, sabiendo que jamás nos abandonará. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bel,biblia,david,devocional,dirección,éxodo,presencia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/17171e058b5e54fc689da0441559379f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_482-Exodo_5_2</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-482-exodo-5-2--43032960</link><description><![CDATA[«Y Faraón respondió: ¿Quién es Jehová, para que yo oiga su voz y deje ir a Israel? Yo no conozco a Jehová, ni tampoco dejaré ir a Israel.» (Éxodo 5:2)<br /><br />El orgullo de Faraón es impresionante. Desprecia a Jehová delante de Moisés, preguntado sobre quién es y presumiendo de no conocer a este Dios. Pero el orgullo de Faraón es para su propia vergüenza. En vez de jactarse de no conocer a este Dios, tendría que haber buscado llegar a conocer a Dios, de escuchar su voz y de hacer su voluntad. El profeta Jeremías siglos más tarde escribió: “Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová” (Jeremías 9:24). En su orgullo, Faraón se jactó de no conocer a Dios, pero lo único que tiene valor en este mundo es poder llegar a conocer a Dios, porque conocer a Dios es experimentar su misericordia, juicio y justicia en la tierra. Si Faraón se hubiera humillado y se hubiera conocido al Dios que le presentó Moisés, la historia del Éxodo habría sido completamente diferente. Faraón podría haber experimentado la misericordia de Dios en vez de sufrir las terribles plagas. Por encima de todo lo que tenemos que hacer hoy, hay un asunto primordial que no podemos olvidar, la importancia de seguir conociendo a nuestro Dios, aprendiendo a escuchar su voz y obedecer su voluntad. <br /><br />En humildad, sigamos hoy hacia esta meta de conocer mejor a nuestro Dios, oyendo su voz y cumpliendo su voluntad. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43032960</guid><pubDate>Mon, 24 Jan 2022 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43032960/melp_482_exodo_5_2.mp3" length="2982131" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y Faraón respondió: ¿Quién es Jehová, para que yo oiga su voz y deje ir a Israel? Yo no conozco a Jehová, ni tampoco dejaré ir a Israel.» (Éxodo 5:2)&#13;
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El orgullo de Faraón es impresionante. Desprecia a Jehová delante de Moisés, preguntado sobre...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y Faraón respondió: ¿Quién es Jehová, para que yo oiga su voz y deje ir a Israel? Yo no conozco a Jehová, ni tampoco dejaré ir a Israel.» (Éxodo 5:2)<br /><br />El orgullo de Faraón es impresionante. Desprecia a Jehová delante de Moisés, preguntado sobre quién es y presumiendo de no conocer a este Dios. Pero el orgullo de Faraón es para su propia vergüenza. En vez de jactarse de no conocer a este Dios, tendría que haber buscado llegar a conocer a Dios, de escuchar su voz y de hacer su voluntad. El profeta Jeremías siglos más tarde escribió: “Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová” (Jeremías 9:24). En su orgullo, Faraón se jactó de no conocer a Dios, pero lo único que tiene valor en este mundo es poder llegar a conocer a Dios, porque conocer a Dios es experimentar su misericordia, juicio y justicia en la tierra. Si Faraón se hubiera humillado y se hubiera conocido al Dios que le presentó Moisés, la historia del Éxodo habría sido completamente diferente. Faraón podría haber experimentado la misericordia de Dios en vez de sufrir las terribles plagas. Por encima de todo lo que tenemos que hacer hoy, hay un asunto primordial que no podemos olvidar, la importancia de seguir conociendo a nuestro Dios, aprendiendo a escuchar su voz y obedecer su voluntad. <br /><br />En humildad, sigamos hoy hacia esta meta de conocer mejor a nuestro Dios, oyendo su voz y cumpliendo su voluntad. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,conocer,david,devocional,dios,éxodo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/17171e058b5e54fc689da0441559379f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_305-Genesis_44_33</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-305-genesis-44-33--23947753</link><description><![CDATA[«te ruego, por tanto, que quede ahora tu siervo en lugar del joven por siervo de mi señor, y que el joven vaya con sus hermanos.» (Génesis 44:33)<br /><br />Cuando vinieron a Egipto por primera vez los diez hermanos para comprar alimento, José les impuso una condición: no podrían volver a ver su faz si no traían consigo a su hermano menor, Benjamín. Cuando lo comentaron con su padre, el anciano rehusó contemplar la opción. No obstante, cuando empezó a faltar el alimento, insistieron los hermanos en llevar a Benjamín. Rubén, el hermano mayor, ofreció la vida de sus hijos (42:37) si no traía a su hermano sano y salvo de Egipto, pero obviamente Jacob lo rechazó. Cuando faltó comida Judá de nuevo habló con Jacob y se hizo personalmente responsable de su hermano (43:9). Por tanto cuando José encontró la copa de plata en el saco de Benjamín, es Judá el que intercede por la vida su hermano, ofreciéndose a sí mismo como sustituto. Este evento nos invita contemplar al Descendiente de Judá que se entregó como el gran sustituto. Pero en vez de un pecador que ofrece sufrir el castigo de un joven inocente, estamos hablando del perfecto Hijo de Dios que tomó el lugar de culpables pecadores bajo la ira de Dios. Si la historia de José con sus hermanos es emocionante, el Evangelio es aún más.<br /><br />Cristo merece nuestra toda nuestra adoración. Tomemos unos minutos hoy para adorarle, meditando en nuestro gran Sustituto que hace posible nuestra salvación. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23947753</guid><pubDate>Fri, 14 Jan 2022 02:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23947753/melp_305_genesis_44_33.mp3" length="3000052" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«te ruego, por tanto, que quede ahora tu siervo en lugar del joven por siervo de mi señor, y que el joven vaya con sus hermanos.» (Génesis 44:33)

Cuando vinieron a Egipto por primera vez los diez hermanos para comprar alimento, José les impuso una...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«te ruego, por tanto, que quede ahora tu siervo en lugar del joven por siervo de mi señor, y que el joven vaya con sus hermanos.» (Génesis 44:33)<br /><br />Cuando vinieron a Egipto por primera vez los diez hermanos para comprar alimento, José les impuso una condición: no podrían volver a ver su faz si no traían consigo a su hermano menor, Benjamín. Cuando lo comentaron con su padre, el anciano rehusó contemplar la opción. No obstante, cuando empezó a faltar el alimento, insistieron los hermanos en llevar a Benjamín. Rubén, el hermano mayor, ofreció la vida de sus hijos (42:37) si no traía a su hermano sano y salvo de Egipto, pero obviamente Jacob lo rechazó. Cuando faltó comida Judá de nuevo habló con Jacob y se hizo personalmente responsable de su hermano (43:9). Por tanto cuando José encontró la copa de plata en el saco de Benjamín, es Judá el que intercede por la vida su hermano, ofreciéndose a sí mismo como sustituto. Este evento nos invita contemplar al Descendiente de Judá que se entregó como el gran sustituto. Pero en vez de un pecador que ofrece sufrir el castigo de un joven inocente, estamos hablando del perfecto Hijo de Dios que tomó el lugar de culpables pecadores bajo la ira de Dios. Si la historia de José con sus hermanos es emocionante, el Evangelio es aún más.<br /><br />Cristo merece nuestra toda nuestra adoración. Tomemos unos minutos hoy para adorarle, meditando en nuestro gran Sustituto que hace posible nuestra salvación. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,evangelio,genesis,sustituto</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/19a341e425e2d1af2b89984c147d7150.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_303-Genesis_39_21</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-303-genesis-39-21--23909085</link><description><![CDATA[«Pero Jehová estaba con José y le extendió su misericordia, y le dio gracia en los ojos del jefe de la cárcel.» (Génesis 39:21)<br /><br />Cuando Dios nos cuenta la historia de José, lo hace con el mismo tono positivo que José usó cuando repasó los eventos de su vida delante de sus hermanos (45:7). Aquí nos dice que Dios extendió su misericordia a José. La palabra traducida misericordia es un término importante en la Biblia que habla de una lealtad a un pacto. Rut en su trato con su suegra, Noemí, es un gran ejemplo de esta misma lealtad. La idea aquí es simplemente que Dios jamás había abandonado su pacto con José. ¿Recuerdas los sueños que tuvo José de joven? Eran promesas de como Dios tenía planeado usar a José en el futuro. Aunque humanamente hablando era prácticamente imposible ver esa misericordia cuando José fue vendido, esclavizado, traicionado y olvidado, Dios había puesto a José en el sitio perfecto para cumplir su voluntad en él. Parecía que Dios se había olvidado de él, pero Dios estaba cumpliendo fielmente su promesa a pesar del pecado humano detrás de cada paso difícil en su vida.<br /><br />Todos hemos estado en una situación en que hemos empezado a cuestionar a Dios. Lo importante es aprender a no dudar de la fidelidad de Dios aunque no podamos imaginar cómo Dios podría hacer que salga algo bueno de nuestras circunstancias. José nos invita a ver la misericordia de Dios incluso en las dificultades de la injusticia. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23909085</guid><pubDate>Thu, 13 Jan 2022 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23909085/melp_303_genesis_39_21.mp3" length="2998829" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Pero Jehová estaba con José y le extendió su misericordia, y le dio gracia en los ojos del jefe de la cárcel.» (Génesis 39:21)

Cuando Dios nos cuenta la historia de José, lo hace con el mismo tono positivo que José usó cuando repasó los eventos de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Pero Jehová estaba con José y le extendió su misericordia, y le dio gracia en los ojos del jefe de la cárcel.» (Génesis 39:21)<br /><br />Cuando Dios nos cuenta la historia de José, lo hace con el mismo tono positivo que José usó cuando repasó los eventos de su vida delante de sus hermanos (45:7). Aquí nos dice que Dios extendió su misericordia a José. La palabra traducida misericordia es un término importante en la Biblia que habla de una lealtad a un pacto. Rut en su trato con su suegra, Noemí, es un gran ejemplo de esta misma lealtad. La idea aquí es simplemente que Dios jamás había abandonado su pacto con José. ¿Recuerdas los sueños que tuvo José de joven? Eran promesas de como Dios tenía planeado usar a José en el futuro. Aunque humanamente hablando era prácticamente imposible ver esa misericordia cuando José fue vendido, esclavizado, traicionado y olvidado, Dios había puesto a José en el sitio perfecto para cumplir su voluntad en él. Parecía que Dios se había olvidado de él, pero Dios estaba cumpliendo fielmente su promesa a pesar del pecado humano detrás de cada paso difícil en su vida.<br /><br />Todos hemos estado en una situación en que hemos empezado a cuestionar a Dios. Lo importante es aprender a no dudar de la fidelidad de Dios aunque no podamos imaginar cómo Dios podría hacer que salga algo bueno de nuestras circunstancias. José nos invita a ver la misericordia de Dios incluso en las dificultades de la injusticia. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,génesis</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bf30d8cfcee1ff493041b28b93bce418.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_301-Genesis_32_10</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-301-genesis-32-10--23762306</link><description><![CDATA[«menor soy que todas las misericordias y que toda la verdad que has usado para con tu siervo; pues con mi cayado pasé este Jordán, y ahora estoy sobre dos campamentos.» (Génesis 32:10)<br /><br />Después de engañar a su padre para robar la bendición destinada para su hermano, Jacob huyó a la tierra de su madre para vivir con su tío, Labán. A pesar de haber conseguido muchas posesiones y tener una familia muy grande, vuelve lleno de miedo. Lo último que sabía de su hermano era que tenía un plan para vengarse de él. Y ahora para complicar la situación aún más, acaba de saber que se aproximaba su hermano Esaú ¡acompañado de 300 hombres! Así que Jacob se pone a orar. La primera frase de esta oración es oro puro: «menor soy que todas las misericordias». Cuando había hablado con Labán, parecía que Jacob creía que era su duro trabajo que le había conseguido esa gran riqueza. Anterior a eso, yo hubiera dicho que Jacob achacaba su fortuna a su propia astucia al colocar varillas variopintas delante del rebaño. Pero con total honestidad, Jacob el manipulador reconoce ahora que la única explicación de su situación es la misericordia de Dios. Uno de los mayores peligros que enfrentamos en esta vida es llegar a creer que nadie nos ha dado nada o que de alguna forma merecemos todo lo que tenemos. Sólo cuando nos vemos como Jacob se veía aquí, estaremos en posición de recibir nuevas misericordias de Dios.<br /><br />Tomemos un momento esta mañana para meditar en las misericordias que hemos recibido de Dios por gracia y démosle gracias por todo lo que nos ha dado. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23762306</guid><pubDate>Tue, 11 Jan 2022 12:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23762306/melp_301_genesis_32_10.mp3" length="2997274" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«menor soy que todas las misericordias y que toda la verdad que has usado para con tu siervo; pues con mi cayado pasé este Jordán, y ahora estoy sobre dos campamentos.» (Génesis 32:10)

Después de engañar a su padre para robar la bendición destinada...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«menor soy que todas las misericordias y que toda la verdad que has usado para con tu siervo; pues con mi cayado pasé este Jordán, y ahora estoy sobre dos campamentos.» (Génesis 32:10)<br /><br />Después de engañar a su padre para robar la bendición destinada para su hermano, Jacob huyó a la tierra de su madre para vivir con su tío, Labán. A pesar de haber conseguido muchas posesiones y tener una familia muy grande, vuelve lleno de miedo. Lo último que sabía de su hermano era que tenía un plan para vengarse de él. Y ahora para complicar la situación aún más, acaba de saber que se aproximaba su hermano Esaú ¡acompañado de 300 hombres! Así que Jacob se pone a orar. La primera frase de esta oración es oro puro: «menor soy que todas las misericordias». Cuando había hablado con Labán, parecía que Jacob creía que era su duro trabajo que le había conseguido esa gran riqueza. Anterior a eso, yo hubiera dicho que Jacob achacaba su fortuna a su propia astucia al colocar varillas variopintas delante del rebaño. Pero con total honestidad, Jacob el manipulador reconoce ahora que la única explicación de su situación es la misericordia de Dios. Uno de los mayores peligros que enfrentamos en esta vida es llegar a creer que nadie nos ha dado nada o que de alguna forma merecemos todo lo que tenemos. Sólo cuando nos vemos como Jacob se veía aquí, estaremos en posición de recibir nuevas misericordias de Dios.<br /><br />Tomemos un momento esta mañana para meditar en las misericordias que hemos recibido de Dios por gracia y démosle gracias por todo lo que nos ha dado. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,genesis,humildad,misericordia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3a7fe825545f7407cc86dd665ebac0b9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_300-Genesis_29_20</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-300-genesis-29-20--23722939</link><description><![CDATA[«Así sirvió Jacob por Raquel siete años; y le parecieron como pocos días, porque la amaba.» (Génesis 29:20)<br /><br />Una parte importante de cualquier historia de amor es el primer encuentro, la primera chispa entre dos que al final unirán sus vidas. La historia de amor de Jacob no es ninguna acepción. La primera vez que Jacob vio a Raquel, estaba impresionado con la joven. Quizás en parte para impresionarla, quitó la piedra pesada del pozo, cosa que los otros pastores aparentemente no podían hacer sino en grupo. Luego Jacob besó a Raquel en público, cosa que no era habitual en aquellos tiempos, y empezó a llorar (encima dice el texto que alzó la voz). El amor que sentía Jacob por esta joven bella le llevó a prometer siete años de servicio por el derecho de hacerla su esposa. Pero el texto nos dice que los siete años le parecieron días a causa del amor. La motivación del amor es preciosa. Transforma años de trabajo en días. Hace que se ignore el miedo del quedirán. Pone delante una expectativa que llena de esperanza. Es por eso que Jesús durante su ministerio terrenal hablaba de la suprema importancia del amor. El gran mandamiento es amar a Dios con todo nuestro corazón, alma y esfuerzos. <br /><br />Dios no busca esclavos que sirvan de obligación (aunque la verdad es que todos estamos más que obligados a Dios). Más bien busca a hijos que amen a su Padre con todo el ser. Dejemos que ese amor nos inunde por medio de su Espíritu para que años de servicio a nuestro Dios parezcan días. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23722939</guid><pubDate>Mon, 10 Jan 2022 12:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23722939/melp_300_genesis_29_20.mp3" length="2996244" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Así sirvió Jacob por Raquel siete años; y le parecieron como pocos días, porque la amaba.» (Génesis 29:20)

Una parte importante de cualquier historia de amor es el primer encuentro, la primera chispa entre dos que al final unirán sus vidas. La...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Así sirvió Jacob por Raquel siete años; y le parecieron como pocos días, porque la amaba.» (Génesis 29:20)<br /><br />Una parte importante de cualquier historia de amor es el primer encuentro, la primera chispa entre dos que al final unirán sus vidas. La historia de amor de Jacob no es ninguna acepción. La primera vez que Jacob vio a Raquel, estaba impresionado con la joven. Quizás en parte para impresionarla, quitó la piedra pesada del pozo, cosa que los otros pastores aparentemente no podían hacer sino en grupo. Luego Jacob besó a Raquel en público, cosa que no era habitual en aquellos tiempos, y empezó a llorar (encima dice el texto que alzó la voz). El amor que sentía Jacob por esta joven bella le llevó a prometer siete años de servicio por el derecho de hacerla su esposa. Pero el texto nos dice que los siete años le parecieron días a causa del amor. La motivación del amor es preciosa. Transforma años de trabajo en días. Hace que se ignore el miedo del quedirán. Pone delante una expectativa que llena de esperanza. Es por eso que Jesús durante su ministerio terrenal hablaba de la suprema importancia del amor. El gran mandamiento es amar a Dios con todo nuestro corazón, alma y esfuerzos. <br /><br />Dios no busca esclavos que sirvan de obligación (aunque la verdad es que todos estamos más que obligados a Dios). Más bien busca a hijos que amen a su Padre con todo el ser. Dejemos que ese amor nos inunde por medio de su Espíritu para que años de servicio a nuestro Dios parezcan días. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>amor,bell,biblia,david,devocional,génesis,servicio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/4e1756dfd88ca0c3ceaf61b9bd4b28ab.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_299-Genesis_25_8</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-299-genesis-25-8--23689138</link><description><![CDATA[«Y exhaló el espíritu, y murió Abraham en buena vejez, anciano y lleno de años, y fue unido a su pueblo.» (Génesis 25:8)<br /><br />Hay una belleza en el relato de la muerte de Abraham. Ya lo sé, suena un poco mórbido decir eso pero considera lo que dice el texto. Abraham murió ... lleno de años. La palabra que se traduce “lleno de años” significa literalmente completo o contento. Encontramos la misma palabra en Proverbios 27:7: «El hombre saciado desprecia el panal de miel» Es la explicación de la buena vejez: llegar al final de tu vida saciado o contento con los años que Dios te ha dado. Veo un contraste grande con la amargura de Jacob cuando hablaba de su vida ante Faraón: «pocos y malos han sido los días de los años de mi vida» (46:9). ¿Cuál era el secreto de la buena vejez de Abraham? No era sencillamente que tuviera una larga vida ni que hiciera algo bueno al final de su vida. Más bien, empezó en la juventud cuando decidió obedecer y temer a Dios. Su relación con Dios le llevó a poder terminar sus días contento con todo lo que Dios le había dado. El Señor Jesucristo terminó su corta vida de tan solo 33 años con la frase: consumado o completo es. Él también podía estar contento con su uso del tiempo que tuvo aquí en la tierra. <br /><br />¿Estamos nosotros haciendo preparaciones para una buena vejez? Vivamos de tal forma que tengamos una buena vejez, contentos con lo que hemos hecho con los años que Dios nos ha dado. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23689138</guid><pubDate>Fri, 07 Jan 2022 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23689138/melp_299_genesis_25_8.mp3" length="2995656" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y exhaló el espíritu, y murió Abraham en buena vejez, anciano y lleno de años, y fue unido a su pueblo.» (Génesis 25:8)

Hay una belleza en el relato de la muerte de Abraham. Ya lo sé, suena un poco mórbido decir eso pero considera lo que dice el...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y exhaló el espíritu, y murió Abraham en buena vejez, anciano y lleno de años, y fue unido a su pueblo.» (Génesis 25:8)<br /><br />Hay una belleza en el relato de la muerte de Abraham. Ya lo sé, suena un poco mórbido decir eso pero considera lo que dice el texto. Abraham murió ... lleno de años. La palabra que se traduce “lleno de años” significa literalmente completo o contento. Encontramos la misma palabra en Proverbios 27:7: «El hombre saciado desprecia el panal de miel» Es la explicación de la buena vejez: llegar al final de tu vida saciado o contento con los años que Dios te ha dado. Veo un contraste grande con la amargura de Jacob cuando hablaba de su vida ante Faraón: «pocos y malos han sido los días de los años de mi vida» (46:9). ¿Cuál era el secreto de la buena vejez de Abraham? No era sencillamente que tuviera una larga vida ni que hiciera algo bueno al final de su vida. Más bien, empezó en la juventud cuando decidió obedecer y temer a Dios. Su relación con Dios le llevó a poder terminar sus días contento con todo lo que Dios le había dado. El Señor Jesucristo terminó su corta vida de tan solo 33 años con la frase: consumado o completo es. Él también podía estar contento con su uso del tiempo que tuvo aquí en la tierra. <br /><br />¿Estamos nosotros haciendo preparaciones para una buena vejez? Vivamos de tal forma que tengamos una buena vejez, contentos con lo que hemos hecho con los años que Dios nos ha dado. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>aprovechar,bell,biblia,contentamiento,david,devocional,génesis</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ab122f7bf08e6c6a33466fad1637fc70.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_294-Genesis_11_4</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-294-genesis-11-4--23400175</link><description><![CDATA[«Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra.» (Génesis 11:4)<br /><br />La historia de la Torre de Babel ilustra el orgullo del hombre contra su Creador. El texto nos dice que toda la humanidad compartía el mismo idioma y se unieron en su rebeldía contra el Creador. La meta de su rebeldía era hacerse un nombre. Estaban buscaban su propia gloria en vez de vivir para la gloria de su Creador. En juicio y a la vez misericordia, Dios confundió los idiomas para desunificar a la humanidad en su rebeldía. En el Nuevo Testamento, Cristo nos enseña que nuestro propósito en este mundo no es hacer un nombre para nosotros mismos sino vivir como sal y luz en este mundo y sólo podemos ser sal y luz si hemos sido transformados por el sacrificio de Cristo en la cruz por nosotros. En otras palabras, no estamos aquí para hacer un nombre para nosotros mismos sino para elevar el nombre de nuestro Dios, reflejando su luz para los que viven en las tinieblas del pecado. Vivimos en un mundo parecido al mundo de Babel. Rápidamente el mundo está unificándose en rebeldía contra Dios y parece que todos están buscando su propia gloria. <br /><br />Tengamos cuidad de no caer en la trampa de intentar hacernos un nombre para nosotros mismos. Más bien debemos buscar exaltar el nombre que es sobre todo nombre, el nombre de Jesús. Cualquier otro propósito es malgastar el regalo de la vida que Dios nos ha dado. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23400175</guid><pubDate>Tue, 04 Jan 2022 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23400175/melp_294_genesis_11_4.mp3" length="2993769" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra.» (Génesis 11:4)

La historia de la Torre de Babel ilustra el orgullo del hombre...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra.» (Génesis 11:4)<br /><br />La historia de la Torre de Babel ilustra el orgullo del hombre contra su Creador. El texto nos dice que toda la humanidad compartía el mismo idioma y se unieron en su rebeldía contra el Creador. La meta de su rebeldía era hacerse un nombre. Estaban buscaban su propia gloria en vez de vivir para la gloria de su Creador. En juicio y a la vez misericordia, Dios confundió los idiomas para desunificar a la humanidad en su rebeldía. En el Nuevo Testamento, Cristo nos enseña que nuestro propósito en este mundo no es hacer un nombre para nosotros mismos sino vivir como sal y luz en este mundo y sólo podemos ser sal y luz si hemos sido transformados por el sacrificio de Cristo en la cruz por nosotros. En otras palabras, no estamos aquí para hacer un nombre para nosotros mismos sino para elevar el nombre de nuestro Dios, reflejando su luz para los que viven en las tinieblas del pecado. Vivimos en un mundo parecido al mundo de Babel. Rápidamente el mundo está unificándose en rebeldía contra Dios y parece que todos están buscando su propia gloria. <br /><br />Tengamos cuidad de no caer en la trampa de intentar hacernos un nombre para nosotros mismos. Más bien debemos buscar exaltar el nombre que es sobre todo nombre, el nombre de Jesús. Cualquier otro propósito es malgastar el regalo de la vida que Dios nos ha dado. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,génesis,glorificar</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/8343671d51c8d81924a00a4ceb79ce91.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_296-Genesis_15_1</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-296-genesis-15-1--23437942</link><description><![CDATA[«Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande.» (‭‭Génesis‬ ‭15:1‬)<br /><br />El texto empieza hablando de «estas cosas», y así hace referencia a lo que había ocurrido en el capítulo anterior. Antes de que Dios visitara a Abram, leemos de la liberación de Lot y la visita de Melquisedec. En su campaña contra los reyes que habían llevado cautivo a su sobrino Lot, Abram había conseguido grandes riquezas, pero no se quedó con los despojos de la batalla. Dio un diezmo a Dios por medio de Melquisedec y luego devolvió el resto al rey de Sodoma para que nadie pudiera tomar crédito por la riqueza del patriarca. Abram quería que su vida fuese un testimonio claro a la bendición de Dios. Por lo tanto, cuando Dios viene al encuentro con Abram aquí, es precioso notar que Dios confirma que su galardón sería sobremanera grande. Pero en este contexto este galardón no es ni el dinero ni las posesiones materiales sino la presencia y la protección divina. Dios promete ser un escudo para Abram. Encontremos esta promesa repetida y ampliada en el Salmo 18:30. «Escudo es a todos los que en él esperan». El cristiano que confía en Dios cuenta con la mayor riqueza, un Dios amoroso que le cuida y protege. No significa que nada malo nos pueda pasar sino que todo lo que Dios permite nos ayudará a bien (Rom. 8:28). <br /><br />Recordemos hoy que lo que realmente necesitamos no viene del mundo que nos rodea sino de la mano amorosa de nuestro Dios que promete ser nuestro escudo y galardón. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23437942</guid><pubDate>Tue, 04 Jan 2022 05:55:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23437942/melp_296_genesis_15_1.mp3" length="2994594" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande.» (‭‭Génesis‬ ‭15:1‬)

El texto empieza hablando de «estas cosas», y así hace referencia a lo que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande.» (‭‭Génesis‬ ‭15:1‬)<br /><br />El texto empieza hablando de «estas cosas», y así hace referencia a lo que había ocurrido en el capítulo anterior. Antes de que Dios visitara a Abram, leemos de la liberación de Lot y la visita de Melquisedec. En su campaña contra los reyes que habían llevado cautivo a su sobrino Lot, Abram había conseguido grandes riquezas, pero no se quedó con los despojos de la batalla. Dio un diezmo a Dios por medio de Melquisedec y luego devolvió el resto al rey de Sodoma para que nadie pudiera tomar crédito por la riqueza del patriarca. Abram quería que su vida fuese un testimonio claro a la bendición de Dios. Por lo tanto, cuando Dios viene al encuentro con Abram aquí, es precioso notar que Dios confirma que su galardón sería sobremanera grande. Pero en este contexto este galardón no es ni el dinero ni las posesiones materiales sino la presencia y la protección divina. Dios promete ser un escudo para Abram. Encontremos esta promesa repetida y ampliada en el Salmo 18:30. «Escudo es a todos los que en él esperan». El cristiano que confía en Dios cuenta con la mayor riqueza, un Dios amoroso que le cuida y protege. No significa que nada malo nos pueda pasar sino que todo lo que Dios permite nos ayudará a bien (Rom. 8:28). <br /><br />Recordemos hoy que lo que realmente necesitamos no viene del mundo que nos rodea sino de la mano amorosa de nuestro Dios que promete ser nuestro escudo y galardón. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,galardón,génesis,protección</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/dfa00d0cc1863acfb9c1a49fbbebe4ed.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_292-Genesis_3_8</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-292-genesis-3-8--23180223</link><description><![CDATA[«Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto.» (Génesis 3:8)<br /><br />Aparentemente, desde el día en que había creado a Adán y Eva, el Señor bajaba a su huerto por la tarde para pasear con el hombre y su esposa. Encontramos esta misma figura de la comunión divina en el capítulo 5 de Génesis donde leemos de un descendiente de Adán, Enoc, que “anduvo con Dios” durante 300 años hasta que un día, no estuvo porque Dios decidió llevarle a su presencia. La comunión entre Dios y su creación era, ha sido y sigue siendo el deseo de nuestro Creador. Él quiere que tengamos comunión diaria con Él, como si estuviéramos paseando juntos por un huerto, disfrutando de la conversación y la comunión. Pero el pecado interrumpe e imposibilita esta comunión. Cuando Adán y Eva desobedecieron la voluntad de Dios, se rompió en el instante esta comunión dulce que habían experimentado hasta ese momento, y en vez de anhelar aquella comunión, el sonido de la voz de Dios les llenó con miedo y vergüenza e intentaron esconderse de su Dios. Pero Dios, con una serie de preguntas, guía a pecadores al arrepentimiento y el perdón y así restaura esa comunión rota por la rebeldía humana. <br /><br />Si la voluntad de Dios para nosotros es la comunión diaria con Él, hemos de guardar nuestra relación con Él. Cuando tropezamos y caemos, debemos confesar nuestro pecado a Dios para que nos perdone y restaure nuestra comunión con Él. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23180223</guid><pubDate>Sat, 01 Jan 2022 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23180223/melp_293_genesis_3_8.mp3" length="2992564" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto.» (Génesis 3:8)

Aparentemente, desde el día en que había creado a Adán y...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto.» (Génesis 3:8)<br /><br />Aparentemente, desde el día en que había creado a Adán y Eva, el Señor bajaba a su huerto por la tarde para pasear con el hombre y su esposa. Encontramos esta misma figura de la comunión divina en el capítulo 5 de Génesis donde leemos de un descendiente de Adán, Enoc, que “anduvo con Dios” durante 300 años hasta que un día, no estuvo porque Dios decidió llevarle a su presencia. La comunión entre Dios y su creación era, ha sido y sigue siendo el deseo de nuestro Creador. Él quiere que tengamos comunión diaria con Él, como si estuviéramos paseando juntos por un huerto, disfrutando de la conversación y la comunión. Pero el pecado interrumpe e imposibilita esta comunión. Cuando Adán y Eva desobedecieron la voluntad de Dios, se rompió en el instante esta comunión dulce que habían experimentado hasta ese momento, y en vez de anhelar aquella comunión, el sonido de la voz de Dios les llenó con miedo y vergüenza e intentaron esconderse de su Dios. Pero Dios, con una serie de preguntas, guía a pecadores al arrepentimiento y el perdón y así restaura esa comunión rota por la rebeldía humana. <br /><br />Si la voluntad de Dios para nosotros es la comunión diaria con Él, hemos de guardar nuestra relación con Él. Cuando tropezamos y caemos, debemos confesar nuestro pecado a Dios para que nos perdone y restaure nuestra comunión con Él. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,comunión,david,devocional,génesis</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/39fe64edb78a0f2a48cd24e3444f3a93.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_059-Mateo_4_16</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-059-mateo-4-16--17425429</link><description><![CDATA["El pueblo asentado en tinieblas vio gran luz; Y a los asentados en región de sombra de muerte, Luz les resplandeció." (Mateo 4:16).<br /><br />Estas son las palabras proféticas del profeta Isaías sobre el ministerio de Jesus en la region de Capernaúm. Su ministerio entre ellos era como una gran luz que alumbraba el camino a los que habían estado habitando en sombra de muerte. Los judíos ya conocían el pensaiento de que la Palabra es una lámpara a nuestros pies, pero aquí vemos el ministerio de Jesús como un faro que alumbra todo. Cristo nos ha llamado a reflejar esta misma luz a nuestra generación. Tal como los que vivían en Capernaúm en aquel entonces, vivimos en un mundo que está en la sombra de muerte, y como entonces, muchos lo ignoran. <br /><br />Hoy tu y yo podemos reflejar una misma gran luz que puede disipar la sombra en las cuales viven muchas personas. Seamos fieles a la Luz verdadera. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17425429</guid><pubDate>Mon, 20 Dec 2021 06:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17425429/melp_059_mateo_4_16.mp3" length="2972882" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"El pueblo asentado en tinieblas vio gran luz; Y a los asentados en región de sombra de muerte, Luz les resplandeció." (Mateo 4:16).

Estas son las palabras proféticas del profeta Isaías sobre el ministerio de Jesus en la region de Capernaúm. Su...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["El pueblo asentado en tinieblas vio gran luz; Y a los asentados en región de sombra de muerte, Luz les resplandeció." (Mateo 4:16).<br /><br />Estas son las palabras proféticas del profeta Isaías sobre el ministerio de Jesus en la region de Capernaúm. Su ministerio entre ellos era como una gran luz que alumbraba el camino a los que habían estado habitando en sombra de muerte. Los judíos ya conocían el pensaiento de que la Palabra es una lámpara a nuestros pies, pero aquí vemos el ministerio de Jesús como un faro que alumbra todo. Cristo nos ha llamado a reflejar esta misma luz a nuestra generación. Tal como los que vivían en Capernaúm en aquel entonces, vivimos en un mundo que está en la sombra de muerte, y como entonces, muchos lo ignoran. <br /><br />Hoy tu y yo podemos reflejar una misma gran luz que puede disipar la sombra en las cuales viven muchas personas. Seamos fieles a la Luz verdadera. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,mateo,mesías,testimonio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/63abe72763eb3c642d7081858e5c3278.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_022 - Daniel_9_18</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-022-daniel-9-18--16884637</link><description><![CDATA[«porque no elevamos nuestros ruegos ante ti confiados en nuestras justicias, sino en tus muchas misericordias» (Daniel 9:18b)<br /><br />En la Biblia leemos las oraciones de Daniel, como adoraba a Dios e intercedía por su pueblo. Me llama la atención las palabras del versículo: la base de su oración no era su propia justicia sino la misericordia de Dios. ¿Por qué tendría Dios misericordia de nosotros, pecadores? El Nuevo Testamento revela el misterio. Podemos orar a Dios en base de una justicia que viene por la fe, la perfecta justicia de Cristo. ¡La misericordia de Dios existe porque Cristo sufrió en nuestro lugar!<br /><br />La oración en el nombre de nuestro Salvador es un recurso precioso. Haz uso de ella hoy. Aparta tiempo para alabar a Dios y confesar pecados, pedir, interceder y expresar gratitud.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16884637</guid><pubDate>Thu, 02 Dec 2021 05:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16884637/melp_022_daniel_9_18.mp3" length="2974852" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«porque no elevamos nuestros ruegos ante ti confiados en nuestras justicias, sino en tus muchas misericordias» (Daniel 9:18b)

En la Biblia leemos las oraciones de Daniel, como adoraba a Dios e intercedía por su pueblo. Me llama la atención las...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«porque no elevamos nuestros ruegos ante ti confiados en nuestras justicias, sino en tus muchas misericordias» (Daniel 9:18b)<br /><br />En la Biblia leemos las oraciones de Daniel, como adoraba a Dios e intercedía por su pueblo. Me llama la atención las palabras del versículo: la base de su oración no era su propia justicia sino la misericordia de Dios. ¿Por qué tendría Dios misericordia de nosotros, pecadores? El Nuevo Testamento revela el misterio. Podemos orar a Dios en base de una justicia que viene por la fe, la perfecta justicia de Cristo. ¡La misericordia de Dios existe porque Cristo sufrió en nuestro lugar!<br /><br />La oración en el nombre de nuestro Salvador es un recurso precioso. Haz uso de ella hoy. Aparta tiempo para alabar a Dios y confesar pecados, pedir, interceder y expresar gratitud.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,daniel,david,devocional</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/6fd41461efb8d70ff74a498b72602154.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_020-Daniel_5_23</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-020-daniel-5-23--16866271</link><description><![CDATA["al Dios en cuya mano está tu vida, y cuyos son todos tus caminos, nunca honraste" (Daniel 5:23b).<br /><br />El valor de Daniel es realmente impresionante. Así denuncia al rey de la nación más poderosa en la tierra en ese momento. Le dice abiertamente que Dios le dio la vida y está controlando todos sus caminos; no obstante, Nabucodonosor jamás había honrado a Dios. Puede que el rey haya ignorado el poder de Dios pero Daniel sabía que Dios controla todas las cosas. Por lo tanto, sería de necios no honrar a este Dios. Las palabras de Daniel no son palabra vacías. Más bien vemos reflejada la fe de Daniel. Él sí, sabiendo que su vida estaba en la mano de Dios y que todos sus caminos habían sido dirigidos por Dios, honraba a Dios todos los días. En el capítulo siguiente vemos que Daniel está dispuesto incluso a ser echado en un pozo de leones por honrar el Dios que tenía su vida en sus manos. Y efectivamente, DIos demostró que la vida de Daniel estaba en sus manos cuando cerró las bocas de los leones.<br /><br />Confía en este mismo Dios hoy. Usa tu vida para honrarle, andando de una manera digna de Él.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16866271</guid><pubDate>Wed, 01 Dec 2021 05:35:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16866271/melp_020_daniel_5_23.mp3" length="2975252" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"al Dios en cuya mano está tu vida, y cuyos son todos tus caminos, nunca honraste" (Daniel 5:23b).

El valor de Daniel es realmente impresionante. Así denuncia al rey de la nación más poderosa en la tierra en ese momento. Le dice abiertamente que Dios...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["al Dios en cuya mano está tu vida, y cuyos son todos tus caminos, nunca honraste" (Daniel 5:23b).<br /><br />El valor de Daniel es realmente impresionante. Así denuncia al rey de la nación más poderosa en la tierra en ese momento. Le dice abiertamente que Dios le dio la vida y está controlando todos sus caminos; no obstante, Nabucodonosor jamás había honrado a Dios. Puede que el rey haya ignorado el poder de Dios pero Daniel sabía que Dios controla todas las cosas. Por lo tanto, sería de necios no honrar a este Dios. Las palabras de Daniel no son palabra vacías. Más bien vemos reflejada la fe de Daniel. Él sí, sabiendo que su vida estaba en la mano de Dios y que todos sus caminos habían sido dirigidos por Dios, honraba a Dios todos los días. En el capítulo siguiente vemos que Daniel está dispuesto incluso a ser echado en un pozo de leones por honrar el Dios que tenía su vida en sus manos. Y efectivamente, DIos demostró que la vida de Daniel estaba en sus manos cuando cerró las bocas de los leones.<br /><br />Confía en este mismo Dios hoy. Usa tu vida para honrarle, andando de una manera digna de Él.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,daniel,david,devocional</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/e44d28b761d7ea445a5dc53614543166.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_018-Daniel_2_22</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-018-daniel-2-22--16866272</link><description><![CDATA[«Él revela lo profundo y lo escondido; conoce lo que está en tinieblas, y con él mora la luz» (Daniel 2:22).<br /><br />Nabucodonosor llamó a los magos de Babilonia, pidiendo lo imposible: no sólo la interpretación de su sueño sino también el relato del mismo. Nadie podría haber sabido lo que el rey había soñado. Bueno, nadie, solo el Dios que le dio la visión. Las tinieblas no puede esconder nada de los ojos de Dios porque la luz, o sea el perfecto conocimiento, mora con Él. Hay muchos momentos en que sentimos que andamos a oscuras. No vemos lo que queda por delante. Estamos llenos de temores y dudas. Es un buen momento para recordar las palabras del salmista: "Lámpara es a mis pies tu Palabra". Aunque no podamos comprender lo profundo o lo escondido, podemos confiar en el Dios que perfectamente conoce lo que para nosotros es las más densas tinieblas.<br /><br />Vayamos hoy al mismo Dios que Daniel para que Él nos guíe con su luz.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16866272</guid><pubDate>Tue, 30 Nov 2021 05:25:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16866272/melp_018_daniel_2_22.mp3" length="2975508" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Él revela lo profundo y lo escondido; conoce lo que está en tinieblas, y con él mora la luz» (Daniel 2:22).

Nabucodonosor llamó a los magos de Babilonia, pidiendo lo imposible: no sólo la interpretación de su sueño sino también el relato del mismo....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Él revela lo profundo y lo escondido; conoce lo que está en tinieblas, y con él mora la luz» (Daniel 2:22).<br /><br />Nabucodonosor llamó a los magos de Babilonia, pidiendo lo imposible: no sólo la interpretación de su sueño sino también el relato del mismo. Nadie podría haber sabido lo que el rey había soñado. Bueno, nadie, solo el Dios que le dio la visión. Las tinieblas no puede esconder nada de los ojos de Dios porque la luz, o sea el perfecto conocimiento, mora con Él. Hay muchos momentos en que sentimos que andamos a oscuras. No vemos lo que queda por delante. Estamos llenos de temores y dudas. Es un buen momento para recordar las palabras del salmista: "Lámpara es a mis pies tu Palabra". Aunque no podamos comprender lo profundo o lo escondido, podemos confiar en el Dios que perfectamente conoce lo que para nosotros es las más densas tinieblas.<br /><br />Vayamos hoy al mismo Dios que Daniel para que Él nos guíe con su luz.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,daniel,david,devocional,dirección</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/1f54f9703fd1a2b19d1e7869b6ac20fc.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_422-Ezequiel_33_31</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-422-ezequiel-33-31--41230843</link><description><![CDATA[«Y vendrán a ti como viene el pueblo, y estarán delante de ti como pueblo mío, y oirán tus palabras, y no las pondrán por obra; antes hacen halagos con sus bocas, y el corazón de ellos anda en pos de su avaricia.» (Ezequiel 33:31)<br /><br />Dios advirtió al profeta Ezequiel que las personas que se acudían a escucharle profetizar le estaban engañando. Parecían el pueblo de Dios. Parecían interesarse por la Palabra de Dios. Pero aunque con sus bocas hacían halagos, Dios veía en ellos un corazón que iba en busca de su propia avaricia. Eran como los fariseos en los tiempos de Jesús. Dios estaba siempre presente en sus bocas aunque lejos de sus corazones. Todos entendemos lo ofensivo que es que una persona hipócrita te halague cuando sabes que esa persona realmente te odia y te critica ante otros. Pero es precisamente lo que Dios veía en Judá. Visto desde ese punto de vista, era un milagro que no los destruyera en el instante. Lo que debemos recordar es que hasta el día de hoy Dios sigue viendo nuestros corazones. Hemos de tener mucho cuidado para que no caigamos en la trampa de mantener una apariencia exterior mientras descuidamos lo interior. No nos equivoquemos. Lo exterior tiene mucha importancia. No era malo acudir a escuchar al mensajero de Dios, pero lo exterior sólo tiene valor cuando va acompañado de un corazón correcto.<br /><br />En vez de andar en pos de nuestra avaricia, que anden nuestros corazones tras los deseos de nuestro Redentor. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41230843</guid><pubDate>Tue, 23 Nov 2021 05:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41230843/melp_422_ezequiel_33_31.mp3" length="2998155" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y vendrán a ti como viene el pueblo, y estarán delante de ti como pueblo mío, y oirán tus palabras, y no las pondrán por obra; antes hacen halagos con sus bocas, y el corazón de ellos anda en pos de su avaricia.» (Ezequiel 33:31)

Dios advirtió al...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y vendrán a ti como viene el pueblo, y estarán delante de ti como pueblo mío, y oirán tus palabras, y no las pondrán por obra; antes hacen halagos con sus bocas, y el corazón de ellos anda en pos de su avaricia.» (Ezequiel 33:31)<br /><br />Dios advirtió al profeta Ezequiel que las personas que se acudían a escucharle profetizar le estaban engañando. Parecían el pueblo de Dios. Parecían interesarse por la Palabra de Dios. Pero aunque con sus bocas hacían halagos, Dios veía en ellos un corazón que iba en busca de su propia avaricia. Eran como los fariseos en los tiempos de Jesús. Dios estaba siempre presente en sus bocas aunque lejos de sus corazones. Todos entendemos lo ofensivo que es que una persona hipócrita te halague cuando sabes que esa persona realmente te odia y te critica ante otros. Pero es precisamente lo que Dios veía en Judá. Visto desde ese punto de vista, era un milagro que no los destruyera en el instante. Lo que debemos recordar es que hasta el día de hoy Dios sigue viendo nuestros corazones. Hemos de tener mucho cuidado para que no caigamos en la trampa de mantener una apariencia exterior mientras descuidamos lo interior. No nos equivoquemos. Lo exterior tiene mucha importancia. No era malo acudir a escuchar al mensajero de Dios, pero lo exterior sólo tiene valor cuando va acompañado de un corazón correcto.<br /><br />En vez de andar en pos de nuestra avaricia, que anden nuestros corazones tras los deseos de nuestro Redentor. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,ezequiel,hipocresía</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/c98701f13708a4bc5f902fd343e1c880.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_635-Jeremias_29_11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-635-jeremias-29-11--47186751</link><description><![CDATA[«Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.» (Jeremías 29:11)<br /><br />Esta frase proviene de una carta que escribió Jeremías al primer grupo de los cautivos que fueron a Babilonia. De hecho, en el libro de Daniel vemos que Daniel mismo había leído esta carta y la guardaba en su memoria, porque 70 años después, cuando se había cumplido el tiempo que había profetizado Jeremías, Daniel lo llevó ante el Señor en oración (Daniel 9:2). Y por supuesto, Dios cumplió su palabra para visitar a su pueblo y despertar sobre ellos su buena palabra (29:10). Aquí encontramos la razón por la cual Dios promete revocar la cautividad de su pueblo: Dios tiene pensamientos de paz y no de mal para su pueblo. Nos es fácil llegar a pensar que Dios nos tiene manía o que se ha olvidado de nosotros. Pero este versículo nos recuerda que no es así. Dios busca nuestra paz, y quiere darnos el fin que esperamos. Pero muchas veces, para darnos esa paz y ese fin, primero tenemos que pasar por dificultades y dolores. La buena noticia es que nuestro Buen Pastor siempre nos acompaña en el valle de la sombra de muerte. Allí nos protege y guía para darnos paz y llevarnos al destino que esperamos. Tal como Dios devolvió a los cautivos a Jerusalén después de 70 años en Babilonia, nos guiará por las dificultades de esta vida para llevarnos a su presencia, el fin que espera cada creyente.<br /><br />Recordemos hoy que los pensamientos de Dios para su pueblo son de paz. Sigamos esperando en el buen fin que tiene el Señor para nosotros. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/47186751</guid><pubDate>Thu, 28 Oct 2021 04:50:13 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/47186751/melp_635_jeremias_29_11.mp3" length="4189665" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.» (Jeremías 29:11)

Esta frase proviene de una carta que escribió Jeremías al primer grupo de los cautivos que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.» (Jeremías 29:11)<br /><br />Esta frase proviene de una carta que escribió Jeremías al primer grupo de los cautivos que fueron a Babilonia. De hecho, en el libro de Daniel vemos que Daniel mismo había leído esta carta y la guardaba en su memoria, porque 70 años después, cuando se había cumplido el tiempo que había profetizado Jeremías, Daniel lo llevó ante el Señor en oración (Daniel 9:2). Y por supuesto, Dios cumplió su palabra para visitar a su pueblo y despertar sobre ellos su buena palabra (29:10). Aquí encontramos la razón por la cual Dios promete revocar la cautividad de su pueblo: Dios tiene pensamientos de paz y no de mal para su pueblo. Nos es fácil llegar a pensar que Dios nos tiene manía o que se ha olvidado de nosotros. Pero este versículo nos recuerda que no es así. Dios busca nuestra paz, y quiere darnos el fin que esperamos. Pero muchas veces, para darnos esa paz y ese fin, primero tenemos que pasar por dificultades y dolores. La buena noticia es que nuestro Buen Pastor siempre nos acompaña en el valle de la sombra de muerte. Allí nos protege y guía para darnos paz y llevarnos al destino que esperamos. Tal como Dios devolvió a los cautivos a Jerusalén después de 70 años en Babilonia, nos guiará por las dificultades de esta vida para llevarnos a su presencia, el fin que espera cada creyente.<br /><br />Recordemos hoy que los pensamientos de Dios para su pueblo son de paz. Sigamos esperando en el buen fin que tiene el Señor para nosotros. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,jeremias,paz,voluntad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/96a753d604cb846b0467fd8c7504106a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_417-Isaias_48_17</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-417-isaias-48-17--41085045</link><description><![CDATA[«Así ha dicho Jehová, Redentor tuyo, el Santo de Israel: Yo soy Jehová Dios tuyo, que te enseña provechosamente, que te encamina por el camino que debes seguir.» (Isaías 48:17)<br /><br />Este versículo comunica un pensamiento precioso para el creyente. Nuestro Dios, el Santo de Israel, es mucho más que nuestro Redentor. Es también el que nos enseña y nos encamina por la senda correcta en nuestro caminar por este mundo. No estamos solos. No tenemos que tantear todas las opciones para sopesar las ventajas y desventajas de cada una porque tenemos un Guía que sabe todas las cosas. Pero la palabra que más me llama la atención en este versículo es la palabra “provechosamente”. Esta palabra implica ganancia o provecho. No sólo promete Dios a enseñar a su pueblo sino que también nos enseña para nuestro provecho. Lo hace dirigiéndonos por el camino en que más nos conviene que andemos. Nuestro problema es que a primera vista muchas veces no percibimos el provecho en la enseñanza y la dirección de Dios. Somos como niños que no entienden por qué tienen que ir al cole. Tampoco debemos exigir a Dios la explicación de cada paso que ordena para nuestras vidas. Sinceramente, no estamos en una posición de poder entender todos los designios de Dios. Más bien debemos aprender a confiar en el que nos guía y dejarle seguir enseñándonos y encaminándonos, creyendo que tal como ha prometido, siempre obrará para nuestro provecho y por lo tanto para su gloria.<br /><br />Demos gracias por la dirección provechosa de Dios en nuestras vidas en el pasado y así podremos someternos a su provechosa voluntad para hoy también. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41085045</guid><pubDate>Tue, 05 Oct 2021 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41085045/melp_417_isaias_48_17.mp3" length="2997252" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Así ha dicho Jehová, Redentor tuyo, el Santo de Israel: Yo soy Jehová Dios tuyo, que te enseña provechosamente, que te encamina por el camino que debes seguir.» (Isaías 48:17)

Este versículo comunica un pensamiento precioso para el creyente. Nuestro...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Así ha dicho Jehová, Redentor tuyo, el Santo de Israel: Yo soy Jehová Dios tuyo, que te enseña provechosamente, que te encamina por el camino que debes seguir.» (Isaías 48:17)<br /><br />Este versículo comunica un pensamiento precioso para el creyente. Nuestro Dios, el Santo de Israel, es mucho más que nuestro Redentor. Es también el que nos enseña y nos encamina por la senda correcta en nuestro caminar por este mundo. No estamos solos. No tenemos que tantear todas las opciones para sopesar las ventajas y desventajas de cada una porque tenemos un Guía que sabe todas las cosas. Pero la palabra que más me llama la atención en este versículo es la palabra “provechosamente”. Esta palabra implica ganancia o provecho. No sólo promete Dios a enseñar a su pueblo sino que también nos enseña para nuestro provecho. Lo hace dirigiéndonos por el camino en que más nos conviene que andemos. Nuestro problema es que a primera vista muchas veces no percibimos el provecho en la enseñanza y la dirección de Dios. Somos como niños que no entienden por qué tienen que ir al cole. Tampoco debemos exigir a Dios la explicación de cada paso que ordena para nuestras vidas. Sinceramente, no estamos en una posición de poder entender todos los designios de Dios. Más bien debemos aprender a confiar en el que nos guía y dejarle seguir enseñándonos y encaminándonos, creyendo que tal como ha prometido, siempre obrará para nuestro provecho y por lo tanto para su gloria.<br /><br />Demos gracias por la dirección provechosa de Dios en nuestras vidas en el pasado y así podremos someternos a su provechosa voluntad para hoy también. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,dirección,fe,isaías,provecho</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/41345c849762ce7df19a26ef6b24ae1a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_617-3Juan_11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-617-3juan-11--46205264</link><description><![CDATA[«Amado, no imites lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios; pero el que hace lo malo, no ha visto a Dios.» (3 Juan 11).<br /><br />Esta carta está dirigida a Gayo, un líder aparentemente en una de las congregaciones entre las cuales el anciano Juan servía como pastor u obispo. Empieza con la alabanza de Gayo por su servicio a los santos, en contraste con el ejemplo de Diótrefes, el cual estaba lleno de orgullo, hablaba mal de los apóstoles y no recibía a los hermanos. Llama la atención que a continuación el apóstol advierte a Gayo del peligro de llegar a imitar lo malo en vez de lo bueno. Uno diría que Gayo era un buen cristiano y jamás llegaría a imitar lo malo. Pero lo curioso de la condición humana es que aunque solemos ver con claridad cuando otro no está haciendo lo correcto y juzgamos a los demás con más claridad que a nosotros mismos, muchas veces si no tenemos cuidado, somos capaces de terminar imitando lo que condenamos en vez de lo que sabemos que es correcto. Por eso Juan nos recuerda a no imitar lo malo sino lo bueno. Conscientemente debemos evitar el error de emular lo malo y buscar activamente copiar lo bueno. El apóstol Pablo también entendía este tema. Animaba a los Corintios, a los Efesios y a los Tesalonicenses que fueran imitadores de él, tal como él imitaba a Cristo.<br /><br />¿A quién imitaremos hoy? Notemos el ejemplo de los que no han visto a Dios y evitemos seguir su ejemplo. Busquemos a los que hacen lo bueno porque pertenecen a Dios para que podamos imitar su ejemplo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/46205264</guid><pubDate>Tue, 24 Aug 2021 04:50:07 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/46205264/melp_617_3juan_11.mp3" length="2987991" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Amado, no imites lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios; pero el que hace lo malo, no ha visto a Dios.» (3 Juan 11).

Esta carta está dirigida a Gayo, un líder aparentemente en una de las congregaciones entre las cuales el anciano...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Amado, no imites lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios; pero el que hace lo malo, no ha visto a Dios.» (3 Juan 11).<br /><br />Esta carta está dirigida a Gayo, un líder aparentemente en una de las congregaciones entre las cuales el anciano Juan servía como pastor u obispo. Empieza con la alabanza de Gayo por su servicio a los santos, en contraste con el ejemplo de Diótrefes, el cual estaba lleno de orgullo, hablaba mal de los apóstoles y no recibía a los hermanos. Llama la atención que a continuación el apóstol advierte a Gayo del peligro de llegar a imitar lo malo en vez de lo bueno. Uno diría que Gayo era un buen cristiano y jamás llegaría a imitar lo malo. Pero lo curioso de la condición humana es que aunque solemos ver con claridad cuando otro no está haciendo lo correcto y juzgamos a los demás con más claridad que a nosotros mismos, muchas veces si no tenemos cuidado, somos capaces de terminar imitando lo que condenamos en vez de lo que sabemos que es correcto. Por eso Juan nos recuerda a no imitar lo malo sino lo bueno. Conscientemente debemos evitar el error de emular lo malo y buscar activamente copiar lo bueno. El apóstol Pablo también entendía este tema. Animaba a los Corintios, a los Efesios y a los Tesalonicenses que fueran imitadores de él, tal como él imitaba a Cristo.<br /><br />¿A quién imitaremos hoy? Notemos el ejemplo de los que no han visto a Dios y evitemos seguir su ejemplo. Busquemos a los que hacen lo bueno porque pertenecen a Dios para que podamos imitar su ejemplo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>3juan,bell,biblia,david,devocional,ejemplo,imitar</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_598-Eclesiastes_4_6</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-598-eclesiastes-4-6--45832236</link><description><![CDATA[«Más vale un puño lleno con descanso, que ambos puños llenos con trabajo y aflicción de espíritu» (Eclesiastés 4:6).<br /><br />Nos es fácil caer en la trampa de buscar nuestra satisfacción en lo material. Él que tiene un puño lleno, imagina que estará doblemente satisfecho si consigue llenar el otro puño. Pero el rey sabio nos advierte del peligro del materialismo. Lo que pierde de vista el materialista es que hay cosas inmateriales que tienen incluso más valor que lo material. En el versículo siguiente, nos ilustra este proverbio en la vida real al mostrarnos una persona adicta a su trabajo. Nos dice que a pesar de su incesante trabajo, «sus ojos no se sacian de sus riquezas» (8). Si nos esforzamos para llenar nuestros puños y terminamos agobiados e insatisfechos, ¿qué habremos conseguido? Sería mejor tener descanso o paz con sólo un puño lleno que caer en la trampa de la vanidad del materialismo. Es importante añadir que tampoco nos está animando a ser vagos. En el versículo anterior nos habla del necio que no hace nada. O sea, el descanso no viene al tener los dos puños vacíos y depender de otros. La sabiduría de este versículo se encuentra en el equilibrio. Pero quiero volver a la palabra más importante del versículo: descanso. Esta palabra aparece también en Isaías 30:15 para describir la confianza en Dios. El que sabe esperar pacientemente la salvación prometida de Dios tiene verdadero reposo en su alma.<br /><br />Tengamos cuidado de no esforzarnos tanto hoy en llenar los puños que perdemos de vista la importancia de buscar el descanso de andar en comunión con nuestro Salvador confiando en sus promesas. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45832236</guid><pubDate>Wed, 28 Jul 2021 04:50:05 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45832236/melp_598_eclesiastes_4_6.mp3" length="2989602" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Más vale un puño lleno con descanso, que ambos puños llenos con trabajo y aflicción de espíritu» (Eclesiastés 4:6).

Nos es fácil caer en la trampa de buscar nuestra satisfacción en lo material. Él que tiene un puño lleno, imagina que estará...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Más vale un puño lleno con descanso, que ambos puños llenos con trabajo y aflicción de espíritu» (Eclesiastés 4:6).<br /><br />Nos es fácil caer en la trampa de buscar nuestra satisfacción en lo material. Él que tiene un puño lleno, imagina que estará doblemente satisfecho si consigue llenar el otro puño. Pero el rey sabio nos advierte del peligro del materialismo. Lo que pierde de vista el materialista es que hay cosas inmateriales que tienen incluso más valor que lo material. En el versículo siguiente, nos ilustra este proverbio en la vida real al mostrarnos una persona adicta a su trabajo. Nos dice que a pesar de su incesante trabajo, «sus ojos no se sacian de sus riquezas» (8). Si nos esforzamos para llenar nuestros puños y terminamos agobiados e insatisfechos, ¿qué habremos conseguido? Sería mejor tener descanso o paz con sólo un puño lleno que caer en la trampa de la vanidad del materialismo. Es importante añadir que tampoco nos está animando a ser vagos. En el versículo anterior nos habla del necio que no hace nada. O sea, el descanso no viene al tener los dos puños vacíos y depender de otros. La sabiduría de este versículo se encuentra en el equilibrio. Pero quiero volver a la palabra más importante del versículo: descanso. Esta palabra aparece también en Isaías 30:15 para describir la confianza en Dios. El que sabe esperar pacientemente la salvación prometida de Dios tiene verdadero reposo en su alma.<br /><br />Tengamos cuidado de no esforzarnos tanto hoy en llenar los puños que perdemos de vista la importancia de buscar el descanso de andar en comunión con nuestro Salvador confiando en sus promesas. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,eclesiastés,satisfacción</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b0eb6b8327ed7607698132497495385e.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_597-Eclesiastes_3_17</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-597-eclesiastes-3-17--45832238</link><description><![CDATA[«Y dije yo en mi corazón: Al justo y al impío juzgará Dios; porque allí hay un tiempo para todo lo que se quiere y para todo lo que se hace» (Eclesiastés 3:17).<br /><br />El capítulo tres de Eclesiastés es una pieza fundamental en el argumento del libro. Toda la vanidad de la creación bajo el sol que Salomón ha comentado en los primeros dos capítulos ahora se contrasta con la verdad de Dios. No encontramos satisfacción en este mundo de vanidad es que Dios ha puesto eternidad en nuestros corazones (3:11). No logramos controlar este mundo, pero Dios tiene todo bajo perfecto control, ya que lo que Él hace es perpetuo, y nadie puede modificar o deshacer sus obras (3:14). Así llegamos al tercer punto de contraste con la vanidad: la muerte ineludible. Esta vida es corta y un día todos tendremos que morir. La sabiduría nos permite entender que la muerte no es el final de la historia. Después de esta vida viene el juicio. Si no hubiera un juicio final para resolver todas las injusticias de este mundo, sería insoportable ver todo el pecado alrededor de nosotros. Pero Salomón bajo inspiración corre la cortina de la muerte para darnos un vistazo del porvenir. Allí, más allá de la vanidad de esta vida, hay un tiempo establecido para juzgar todos los pensamientos y las acciones (12:14). Cada vez que observemos la vanidad de este mundo, debemos acercarnos más a Dios. Él tiene todo bajo su control y un día cada persona que no ha aceptado el sacrificio de Cristo en su lugar tendrá que dar cuentas ante Él. <br /><br />Esta verdad nos debe librar de frustración e indignación para que podamos gozar de cada día que Dios nos da en este mundo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45832238</guid><pubDate>Tue, 27 Jul 2021 04:50:09 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45832238/melp_597_eclesiastes_3_17.mp3" length="2989602" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y dije yo en mi corazón: Al justo y al impío juzgará Dios; porque allí hay un tiempo para todo lo que se quiere y para todo lo que se hace» (Eclesiastés 3:17).

El capítulo tres de Eclesiastés es una pieza fundamental en el argumento del libro. Toda...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y dije yo en mi corazón: Al justo y al impío juzgará Dios; porque allí hay un tiempo para todo lo que se quiere y para todo lo que se hace» (Eclesiastés 3:17).<br /><br />El capítulo tres de Eclesiastés es una pieza fundamental en el argumento del libro. Toda la vanidad de la creación bajo el sol que Salomón ha comentado en los primeros dos capítulos ahora se contrasta con la verdad de Dios. No encontramos satisfacción en este mundo de vanidad es que Dios ha puesto eternidad en nuestros corazones (3:11). No logramos controlar este mundo, pero Dios tiene todo bajo perfecto control, ya que lo que Él hace es perpetuo, y nadie puede modificar o deshacer sus obras (3:14). Así llegamos al tercer punto de contraste con la vanidad: la muerte ineludible. Esta vida es corta y un día todos tendremos que morir. La sabiduría nos permite entender que la muerte no es el final de la historia. Después de esta vida viene el juicio. Si no hubiera un juicio final para resolver todas las injusticias de este mundo, sería insoportable ver todo el pecado alrededor de nosotros. Pero Salomón bajo inspiración corre la cortina de la muerte para darnos un vistazo del porvenir. Allí, más allá de la vanidad de esta vida, hay un tiempo establecido para juzgar todos los pensamientos y las acciones (12:14). Cada vez que observemos la vanidad de este mundo, debemos acercarnos más a Dios. Él tiene todo bajo su control y un día cada persona que no ha aceptado el sacrificio de Cristo en su lugar tendrá que dar cuentas ante Él. <br /><br />Esta verdad nos debe librar de frustración e indignación para que podamos gozar de cada día que Dios nos da en este mundo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,eclesiastes,juicio,justicia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b0eb6b8327ed7607698132497495385e.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_586-Proverbios_23_17-18</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-586-proverbios-23-17-18--45660065</link><description><![CDATA[«No tenga tu corazón envidia de los pecadores, Antes persevera en el temor de Jehová todo el tiempo; Porque ciertamente hay fin, Y tu esperanza no será cortada.» (Proverbios 23:17-18)<br /><br />Desde nuestra perspectiva en este mundo, los pecadores muchas veces parecen tenerlo todo. Por lo tanto, es fácil mirarles y sentir hasta envidia de ellos. Pero el sabio aquí nos recuerda que en vez de desear los placeres temporales del pecado, debemos desear el temor de Dios. O sea, el pecado puede dar placer temporal, pero una relación personal con Dios trae un gozo eterno. La última parte del proverbio lo expresa así literalmente: porque ciertamente existe el fin [de ellos], pero tu cuerda no será cortada. Si nos encontramos deseando lo que tienen los pecadores, nos conviene recordar, tal como lo hace Asaf en el salmo 73, que viene el día en que los pecadores tendrán que enfrentarse al juicio y toda injusticia será castigada. Pero el proverbio termina con una promesa. La esperanza, o como dije antes, la cuerda del que teme a Dios, no será cortada. La imagen nos lleva hacia atrás a la conquista de Jericó cuando Rahab colgó de su ventana una cuerda como señal y fue rescatada. De allí la palabra adquiere el significado poético de la esperanza. Vivir en el temor de Dios nos llenará con el gozo de la esperanza de que un día viviremos en su presencia para siempre, y esa esperanza no será cortada.<br /><br />Pidamos que Dios hoy nos abra los ojos para que veamos el engaño del pecado y busquemos de nuevo perseverar en el temor de Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/45660065</guid><pubDate>Mon, 12 Jul 2021 04:50:05 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/45660065/melp_586_proverbios_23_17_18.mp3" length="2988028" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«No tenga tu corazón envidia de los pecadores, Antes persevera en el temor de Jehová todo el tiempo; Porque ciertamente hay fin, Y tu esperanza no será cortada.» (Proverbios 23:17-18)

Desde nuestra perspectiva en este mundo, los pecadores muchas...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«No tenga tu corazón envidia de los pecadores, Antes persevera en el temor de Jehová todo el tiempo; Porque ciertamente hay fin, Y tu esperanza no será cortada.» (Proverbios 23:17-18)<br /><br />Desde nuestra perspectiva en este mundo, los pecadores muchas veces parecen tenerlo todo. Por lo tanto, es fácil mirarles y sentir hasta envidia de ellos. Pero el sabio aquí nos recuerda que en vez de desear los placeres temporales del pecado, debemos desear el temor de Dios. O sea, el pecado puede dar placer temporal, pero una relación personal con Dios trae un gozo eterno. La última parte del proverbio lo expresa así literalmente: porque ciertamente existe el fin [de ellos], pero tu cuerda no será cortada. Si nos encontramos deseando lo que tienen los pecadores, nos conviene recordar, tal como lo hace Asaf en el salmo 73, que viene el día en que los pecadores tendrán que enfrentarse al juicio y toda injusticia será castigada. Pero el proverbio termina con una promesa. La esperanza, o como dije antes, la cuerda del que teme a Dios, no será cortada. La imagen nos lleva hacia atrás a la conquista de Jericó cuando Rahab colgó de su ventana una cuerda como señal y fue rescatada. De allí la palabra adquiere el significado poético de la esperanza. Vivir en el temor de Dios nos llenará con el gozo de la esperanza de que un día viviremos en su presencia para siempre, y esa esperanza no será cortada.<br /><br />Pidamos que Dios hoy nos abra los ojos para que veamos el engaño del pecado y busquemos de nuevo perseverar en el temor de Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,esperanza,proverbios</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/870cfbd5ae95f89132336adc714edcda.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_550-Efesios_5_23</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-550-efesios-5-23--44795054</link><description><![CDATA[«porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.» (Efesios 5:23)<br /><br />Pablo presenta a Cristo como cabeza de la Iglesia, el cuerpo espiritual del pueblo de Dios. Gracias en parte al contexto en que vivimos, muchas veces nos equivocamos en nuestro entendimiento de lo que significa ser cabeza. Uno de nuestros problemas es que cuando pensamos en el concepto de cabeza, solemos pensar en autoridad y privilegios. Pero el concepto bíblico nos lleva en otra dirección. Como cabeza de la Iglesia, Cristo es su Salvador. O sea, la posición de cabeza no significa que uno es servido sino más bien que sirve. Así precisamente presentó Jesús su ministerio terrenal: vino, no para ser servido sino para servir a otros y dar su vida en rescate a favor de ellos. Por eso mas adelante Pablo instruye a los maridos en las responsabilidades conectadas con su posición en la familia. El esposo debe entregarse por el bien de su esposa, demostrando en todo momento su amor. Si te has arrepentido de tus pecados y si has confiado en lo que Cristo hizo por ti en la cruz, eres un miembro del cuerpo de Cristo y gozas de una relación con el que es cabeza del cuerpo, su Salvador.<br /><br />Hoy tenemos el privilegio de someternos a Cristo, el que es nuestro cabeza espiritual. Puesto que se entregó Él por nosotros, podemos nosotros entregarnos a Él para que Dios sea glorificado en nuestras vidas. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44795054</guid><pubDate>Fri, 14 May 2021 04:50:08 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44795054/melp_550_efesios_5_23.mp3" length="2986726" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.» (Efesios 5:23)&#13;
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Pablo presenta a Cristo como cabeza de la Iglesia, el cuerpo espiritual del pueblo de Dios. Gracias en...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.» (Efesios 5:23)<br /><br />Pablo presenta a Cristo como cabeza de la Iglesia, el cuerpo espiritual del pueblo de Dios. Gracias en parte al contexto en que vivimos, muchas veces nos equivocamos en nuestro entendimiento de lo que significa ser cabeza. Uno de nuestros problemas es que cuando pensamos en el concepto de cabeza, solemos pensar en autoridad y privilegios. Pero el concepto bíblico nos lleva en otra dirección. Como cabeza de la Iglesia, Cristo es su Salvador. O sea, la posición de cabeza no significa que uno es servido sino más bien que sirve. Así precisamente presentó Jesús su ministerio terrenal: vino, no para ser servido sino para servir a otros y dar su vida en rescate a favor de ellos. Por eso mas adelante Pablo instruye a los maridos en las responsabilidades conectadas con su posición en la familia. El esposo debe entregarse por el bien de su esposa, demostrando en todo momento su amor. Si te has arrepentido de tus pecados y si has confiado en lo que Cristo hizo por ti en la cruz, eres un miembro del cuerpo de Cristo y gozas de una relación con el que es cabeza del cuerpo, su Salvador.<br /><br />Hoy tenemos el privilegio de someternos a Cristo, el que es nuestro cabeza espiritual. Puesto que se entregó Él por nosotros, podemos nosotros entregarnos a Él para que Dios sea glorificado en nuestras vidas. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,cabeza,david,devocional,efesios,entrega</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_532-2Corintios_5_21</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-532-2corintios-5-21--44402077</link><description><![CDATA[«Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.» (2 Corintios 5:21)<br /><br />Encontramos en este texto un resumen perfecto del evangelio. Nosotros, pecadores alejados de nuestro Creador por nuestras rebeliones, no podemos hacer nada para deshacer nuestro pecado contra Dios, pero lo que es más, incluso seguimos pecando contra Él, añadiendo más pecados y alejándonos aún más. En medio de esta escena sin esperanza, entra Cristo. La solución de nuestro dilema no se encuentra en nuestras manos, como enseñan las religiones del mundo. Más bien, Dios envió a su Hijo para ser un sustituto. En la cruz al que no conoció pecado lo hizo pecado. Jesús, que no había pecado nunca, tomó sobre sí todos nuestros pecados, tal como había descrito el profeta Isaías seis siglos antes del nacimiento de Jesús. Cuando Cristo clamó aquella famosa frase, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? estaba sufriendo las consecuencias de nuestros pecados para que nosotros podríamos ser transformados en justos delante de Dios. El primer y único Justo para pisar la faz de esta tierra desde el pecado de Adán fue castigado como un pecador para que pecadores arrepentidos podamos ser hechos justos por fe en Él. ¡Sólo Dios podría obrar una salvación tan grande! Pero el mensaje de esta salvación lo ha puesto Dios en nuestras manos para que lo compartamos con el mundo.<br /><br />Estemos preparados hoy para vivir y compartir este mensaje ante todos los que hoy nos verán. Es nuestro privilegio y obligación. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44402077</guid><pubDate>Tue, 20 Apr 2021 04:46:58 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44402077/melp_532_2corintios_5_21.mp3" length="2986730" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.» (2 Corintios 5:21)&#13;
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Jesús, que no había pecado nunca, tomó sobre sí todos nuestros pecados, tal como había descrito el profeta Isaías seis siglos antes del nacimiento de Jesús. Cuando Cristo clamó aquella famosa frase, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? estaba sufriendo las consecuencias de nuestros pecados para que nosotros podríamos ser transformados en justos delante de Dios. El primer y único Justo para pisar la faz de esta tierra desde el pecado de Adán fue castigado como un pecador para que pecadores arrepentidos podamos ser hechos justos por fe en Él. ¡Sólo Dios podría obrar una salvación tan grande! Pero el mensaje de esta salvación lo ha puesto Dios en nuestras manos para que lo compartamos con el mundo.<br /><br />Estemos preparados hoy para vivir y compartir este mensaje ante todos los que hoy nos verán. Es nuestro privilegio y obligación. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2corintios,bell,biblia,david,devocional,evangelio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP-Semana_Santa09-lunes de pascua</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-semana-santa09-lunes-de-pascua--17671715</link><description><![CDATA[Al caer la tarde después del domingo de resurrección, Lucas nos narra la historia de dos discípulos que iban andando hacia el pequeño pueblo de Emaús. Las noticias de los eventos de ese día les habían llegado y la verdad es que ya no sabían qué creer. La entrada de Jesús en Jerusalén les parecía ya un evento lejísimo en su memoria. Mientras iban andando, no podían evitar conversar sobre Jesús.<br /><br />Lucas 24 <br />Y he aquí, dos de ellos iban el mismo día a una aldea llamada Emaús, que estaba a sesenta estadios de Jerusalén. E iban hablando entre sí de todas aquellas cosas que habían acontecido.<br />Sucedió que mientras hablaban y discutían entre sí, Jesús mismo se acercó, y caminaba con ellos. Mas los ojos de ellos estaban velados, para que no le conociesen.<br /><br />Y les dijo: ¿Qué pláticas son estas que tenéis entre vosotros mientras camináis, y por qué estáis tristes?<br />Respondiendo uno de ellos, que se llamaba Cleofas, le dijo: ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no has sabido las cosas que en ella han acontecido en estos días?<br />Entonces él les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús nazareno, que fue varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo; y cómo le entregaron los principales sacerdotes y nuestros gobernantes a sentencia de muerte, y le crucificaron.<br />Pero nosotros esperábamos que él era el que había de redimir a Israel; y ahora, además de todo esto, hoy es ya el tercer día que esto ha acontecido. Aunque también nos han asombrado unas mujeres de entre nosotros, las que antes del día fueron al sepulcro;<br />y como no hallaron su cuerpo, vinieron diciendo que también habían visto visión de ángeles, quienes dijeron que él vive.<br />Y fueron algunos de los nuestros al sepulcro, y hallaron así como las mujeres habían dicho, pero a él no le vieron.<br /><br />Entonces él les dijo: ¡Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho!<br />¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria?<br /><br />Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían.<br /><br /> Llegaron a la aldea adonde iban, y él hizo como que iba más lejos.<br />Mas ellos le obligaron a quedarse, diciendo: Quédate con nosotros, porque se hace tarde, y el día ya ha declinado. Entró, pues, a quedarse con ellos. Y aconteció que estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan y lo bendijo, lo partió, y les dio.<br />Entonces les fueron abiertos los ojos, y le reconocieron; mas él se desapareció de su vista.<br />Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?<br /><br />Y levantándose en la misma hora, volvieron a Jerusalén, y hallaron a los once reunidos, y a los que estaban con ellos, que decían: Ha resucitado el Señor verdaderamente, y ha aparecido a Simón.<br />Entonces ellos contaban las cosas que les habían acontecido en el camino, y cómo le habían reconocido al partir el pan.<br /><br />Mientras ellos aún hablaban de estas cosas, Jesús se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros. Entonces, espantados y atemorizados, pensaban que veían espíritu. Pero él les dijo: ¿Por qué estáis turbados, y vienen a vuestro corazón estos pensamientos?<br />Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo.<br /><br />Y diciendo esto, les mostró las manos y los pies. Y como todavía ellos, de gozo, no lo creían, y estaban maravillados, les dijo: ¿Tenéis aquí algo de comer?<br />Entonces le dieron parte de un pez asado, y un panal de miel. Y él lo tomó, y comió delante de ellos. Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos.<br />Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras;<br />y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.<br />Y vosotros sois testigos de estas cosas.<br /><br />He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto. Y los sacó fuera hasta Betania, y alzando sus manos, los bendijo.<br />Y aconteció que bendiciéndolos, se separó de ellos, y fue llevado arriba al cielo.<br />Ellos, después de haberle adorado, volvieron a Jerusalén con gran gozo;<br />y estaban siempre en el templo, alabando y bendiciendo a Dios. Amén.<br /><br />La tristeza de los discípulos el viernes se había convertido en gran gozo y alabanza. Si tú has conocido a Cristo, y estás confiando en lo que Él hizo por ti durante esa santa semana, el mismo gozo que experimentaron sus discípulos debería estar presente cada día de tu vida.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17671715</guid><pubDate>Mon, 05 Apr 2021 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17671715/melp_semana_santa09_lunes_de_pascua.mp3" length="6550275" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>Al caer la tarde después del domingo de resurrección, Lucas nos narra la historia de dos discípulos que iban andando hacia el pequeño pueblo de Emaús. Las noticias de los eventos de ese día les habían llegado y la verdad es que ya no sabían qué creer....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Al caer la tarde después del domingo de resurrección, Lucas nos narra la historia de dos discípulos que iban andando hacia el pequeño pueblo de Emaús. Las noticias de los eventos de ese día les habían llegado y la verdad es que ya no sabían qué creer. La entrada de Jesús en Jerusalén les parecía ya un evento lejísimo en su memoria. Mientras iban andando, no podían evitar conversar sobre Jesús.<br /><br />Lucas 24 <br />Y he aquí, dos de ellos iban el mismo día a una aldea llamada Emaús, que estaba a sesenta estadios de Jerusalén. E iban hablando entre sí de todas aquellas cosas que habían acontecido.<br />Sucedió que mientras hablaban y discutían entre sí, Jesús mismo se acercó, y caminaba con ellos. Mas los ojos de ellos estaban velados, para que no le conociesen.<br /><br />Y les dijo: ¿Qué pláticas son estas que tenéis entre vosotros mientras camináis, y por qué estáis tristes?<br />Respondiendo uno de ellos, que se llamaba Cleofas, le dijo: ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no has sabido las cosas que en ella han acontecido en estos días?<br />Entonces él les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: De Jesús nazareno, que fue varón profeta, poderoso en obra y en palabra delante de Dios y de todo el pueblo; y cómo le entregaron los principales sacerdotes y nuestros gobernantes a sentencia de muerte, y le crucificaron.<br />Pero nosotros esperábamos que él era el que había de redimir a Israel; y ahora, además de todo esto, hoy es ya el tercer día que esto ha acontecido. Aunque también nos han asombrado unas mujeres de entre nosotros, las que antes del día fueron al sepulcro;<br />y como no hallaron su cuerpo, vinieron diciendo que también habían visto visión de ángeles, quienes dijeron que él vive.<br />Y fueron algunos de los nuestros al sepulcro, y hallaron así como las mujeres habían dicho, pero a él no le vieron.<br /><br />Entonces él les dijo: ¡Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho!<br />¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria?<br /><br />Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían.<br /><br /> Llegaron a la aldea adonde iban, y él hizo como que iba más lejos.<br />Mas ellos le obligaron a quedarse, diciendo: Quédate con nosotros, porque se hace tarde, y el día ya ha declinado. Entró, pues, a quedarse con ellos. Y aconteció que estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan y lo bendijo, lo partió, y les dio.<br />Entonces les fueron abiertos los ojos, y le reconocieron; mas él se desapareció de su vista.<br />Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?<br /><br />Y levantándose en la misma hora, volvieron a Jerusalén, y hallaron a los once reunidos, y a los que estaban con ellos, que decían: Ha resucitado el Señor verdaderamente, y ha aparecido a Simón.<br />Entonces ellos contaban las cosas que les habían acontecido en el camino, y cómo le habían reconocido al partir el pan.<br /><br />Mientras ellos aún hablaban de estas cosas, Jesús se puso en medio de ellos, y les dijo: Paz a vosotros. Entonces, espantados y atemorizados, pensaban que veían espíritu. Pero él les dijo: ¿Por qué estáis turbados, y vienen a vuestro corazón estos pensamientos?<br />Mirad mis manos y mis pies, que yo mismo soy; palpad, y ved; porque un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que yo tengo.<br /><br />Y diciendo esto, les mostró las manos y los pies. Y como todavía ellos, de gozo, no lo creían, y estaban maravillados, les dijo: ¿Tenéis aquí algo de comer?<br />Entonces le dieron parte de un pez asado, y un panal de miel. Y él lo tomó, y comió delante de ellos. Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos.<br />Entonces les...]]></itunes:summary><itunes:duration>405</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,maribel,ruiz,santa,semana</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/df90d52b69462c3072d4747420990d7f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP-Semana_Santa08-domingo de resurreccion</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-semana-santa08-domingo-de-resurreccion--17671711</link><description><![CDATA[Antes del amanecer el primer día de la semana, encontramos guardias en la tumba y mujeres preparándose para ungir el cuerpo de Jesús. Ninguno de los dos grupos tenía idea de lo que estaba a punto de acontecer. El cuerpo que estaban guardando y que venían a ungir seria resucitado en gloria y saldría victorioso de aquella tumba.<br /><br />Lucas 24<br />El primer día de la semana, muy de mañana, vinieron al sepulcro, trayendo las especias aromáticas que habían preparado, y algunas otras mujeres con ellas. Y hallaron removida la piedra del sepulcro; y entrando, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús.<br /><br />Aconteció que estando ellas perplejas por esto, he aquí se pararon junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes;<br /> y como tuvieron temor, y bajaron el rostro a tierra, les dijeron: <br />¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló, cuando aún estaba en Galilea, diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día.<br /><br />Entonces ellas se acordaron de sus palabras, y volviendo del sepulcro, dieron nuevas de todas estas cosas a los once, y a todos los demás. Eran María Magdalena, y Juana, y María madre de Jacobo, y las demás con ellas, quienes dijeron estas cosas a los apóstoles.<br />Mas a ellos les parecían locura las palabras de ellas, y no las creían. Pero levantándose Pedro, corrió al sepulcro; y cuando miró dentro, vio los lienzos solos, y se fue a casa maravillándose de lo que había sucedido.<br /><br />Vemos que el apóstol Juan cuenta cómo vivió él, con Pedro, el mismo acontecimiento. Juan 20<br /><br />El primer día de la semana, María Magdalena fue de mañana, siendo aún oscuro, al sepulcro; y vio quitada la piedra del sepulcro.<br />Entonces corrió, y fue a Simón Pedro y al otro discípulo, aquel al que amaba Jesús, y les dijo: Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto. Y salieron Pedro y el otro discípulo, y fueron al sepulcro.<br /><br />Corrían los dos juntos; pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro, y llegó primero al sepulcro. Y bajándose a mirar, vio los lienzos puestos allí, pero no entró.<br /><br />Luego llegó Simón Pedro tras él, y entró en el sepulcro, y vio los lienzos puestos allí, y el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús, no puesto con los lienzos, sino enrollado en un lugar aparte.<br />Entonces entró también el otro discípulo, que había venido primero al sepulcro; y vio, y creyó. Porque aún no habían entendido la Escritura, que era necesario que él resucitase de los muertos.<br /><br />Y volvieron los discípulos a los suyos. Pero María estaba fuera llorando junto al sepulcro; y mientras lloraba, se inclinó para mirar dentro del sepulcro; y vio a dos ángeles con vestiduras blancas, que estaban sentados el uno a la cabecera, y el otro a los pies, donde el cuerpo de Jesús había sido puesto.<br />Y le dijeron: Mujer, ¿por qué lloras? Les dijo: Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto.<br /><br />Cuando había dicho esto, se volvió, y vio a Jesús que estaba allí; mas no sabía que era Jesús.<br />esús le dijo: Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas? Ella, pensando que era el hortelano, le dijo: Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo lo llevaré.<br />Jesús le dijo: ¡María! Volviéndose ella, le dijo: ¡Raboni! (que quiere decir, Maestro).<br />Jesús le dijo: No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios.<br />Fue entonces María Magdalena para dar a los discípulos las nuevas de que había visto al Señor, y que él le había dicho estas cosas.<br /><br />El día domingo comenzó inmerso en tristeza, pero esta tristeza se transformaría en gloria cuando Cristo salió victorioso de la tumba, tal como había profetizado de sí mismo. En su conquista de la muerte, vemos su victoria sobre el pecado. Su sacrificio fue aceptado delante de Dios para poder ofrecernos perdón de pecados. Hoy tenemos motivo para celebrar. Nuestro Salvador ha resucitado. No está muerto. Vive para siempre, para interceder por nosotros delante de Dios.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17671711</guid><pubDate>Sun, 04 Apr 2021 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17671711/melp_semana_santa08_domingo_de_resurreccion.mp3" length="5454892" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>Antes del amanecer el primer día de la semana, encontramos guardias en la tumba y mujeres preparándose para ungir el cuerpo de Jesús. Ninguno de los dos grupos tenía idea de lo que estaba a punto de acontecer. El cuerpo que estaban guardando y que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Antes del amanecer el primer día de la semana, encontramos guardias en la tumba y mujeres preparándose para ungir el cuerpo de Jesús. Ninguno de los dos grupos tenía idea de lo que estaba a punto de acontecer. El cuerpo que estaban guardando y que venían a ungir seria resucitado en gloria y saldría victorioso de aquella tumba.<br /><br />Lucas 24<br />El primer día de la semana, muy de mañana, vinieron al sepulcro, trayendo las especias aromáticas que habían preparado, y algunas otras mujeres con ellas. Y hallaron removida la piedra del sepulcro; y entrando, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús.<br /><br />Aconteció que estando ellas perplejas por esto, he aquí se pararon junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes;<br /> y como tuvieron temor, y bajaron el rostro a tierra, les dijeron: <br />¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló, cuando aún estaba en Galilea, diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día.<br /><br />Entonces ellas se acordaron de sus palabras, y volviendo del sepulcro, dieron nuevas de todas estas cosas a los once, y a todos los demás. Eran María Magdalena, y Juana, y María madre de Jacobo, y las demás con ellas, quienes dijeron estas cosas a los apóstoles.<br />Mas a ellos les parecían locura las palabras de ellas, y no las creían. Pero levantándose Pedro, corrió al sepulcro; y cuando miró dentro, vio los lienzos solos, y se fue a casa maravillándose de lo que había sucedido.<br /><br />Vemos que el apóstol Juan cuenta cómo vivió él, con Pedro, el mismo acontecimiento. Juan 20<br /><br />El primer día de la semana, María Magdalena fue de mañana, siendo aún oscuro, al sepulcro; y vio quitada la piedra del sepulcro.<br />Entonces corrió, y fue a Simón Pedro y al otro discípulo, aquel al que amaba Jesús, y les dijo: Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto. Y salieron Pedro y el otro discípulo, y fueron al sepulcro.<br /><br />Corrían los dos juntos; pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro, y llegó primero al sepulcro. Y bajándose a mirar, vio los lienzos puestos allí, pero no entró.<br /><br />Luego llegó Simón Pedro tras él, y entró en el sepulcro, y vio los lienzos puestos allí, y el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús, no puesto con los lienzos, sino enrollado en un lugar aparte.<br />Entonces entró también el otro discípulo, que había venido primero al sepulcro; y vio, y creyó. Porque aún no habían entendido la Escritura, que era necesario que él resucitase de los muertos.<br /><br />Y volvieron los discípulos a los suyos. Pero María estaba fuera llorando junto al sepulcro; y mientras lloraba, se inclinó para mirar dentro del sepulcro; y vio a dos ángeles con vestiduras blancas, que estaban sentados el uno a la cabecera, y el otro a los pies, donde el cuerpo de Jesús había sido puesto.<br />Y le dijeron: Mujer, ¿por qué lloras? Les dijo: Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto.<br /><br />Cuando había dicho esto, se volvió, y vio a Jesús que estaba allí; mas no sabía que era Jesús.<br />esús le dijo: Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas? Ella, pensando que era el hortelano, le dijo: Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo lo llevaré.<br />Jesús le dijo: ¡María! Volviéndose ella, le dijo: ¡Raboni! (que quiere decir, Maestro).<br />Jesús le dijo: No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios.<br />Fue entonces María Magdalena para dar a los discípulos las nuevas de que había visto al Señor, y que él le había dicho estas cosas.<br /><br />El día domingo comenzó inmerso en tristeza, pero esta tristeza se transformaría en gloria cuando Cristo salió victorioso de la tumba, tal como había profetizado de sí mismo. 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Nos cuenta la Biblia lo siguiente en Lucas 23:50-56:<br /><br />Había un varón llamado José, de Arimatea, ciudad de Judea, el cual era miembro del concilio, varón bueno y justo.<br />Este, que también esperaba el reino de Dios, y no había consentido en el acuerdo ni en los hechos de ellos, fue a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús.<br />Y quitándolo, lo envolvió en una sábana, y lo puso en un sepulcro abierto en una peña, en el cual aún no se había puesto a nadie.<br />Era día de la preparación, y estaba para comenzar el día de reposo.<br />Y las mujeres que habían venido con él desde Galilea, siguieron también, y vieron el sepulcro, y cómo fue puesto su cuerpo.<br />Y vueltas, prepararon especias aromáticas y ungüentos; y descansaron el día de reposo, conforme al mandamiento.<br /><br />José de Arimatea no era el único que estuvo presente para acoger el cuerpo de Jesús. También lo acompañó Nicodemo, el líder de los judíos que había venido a Jesús de noche tres años antes. Jesús le había hablado de su necesidad de nacer de nuevo en Juan 19:39-42<br />39 También Nicodemo, el que antes había visitado a Jesús de noche, vino trayendo un compuesto de mirra y de áloes, como cien libras.<br />40 Tomaron, pues, el cuerpo de Jesús, y lo envolvieron en lienzos con especias aromáticas, según es costumbre sepultar entre los judíos.<br />41 Y en el lugar donde había sido crucificado, había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el cual aún no había sido puesto ninguno.<br />42 Allí, pues, por causa de la preparación de la pascua de los judíos, y porque aquel sepulcro estaba cerca, pusieron a Jesús.<br /><br />Pero ¿dónde estaban los otros discípulos? ¿Qué había pasado con Pedro, el que estaba dispuesto a morir por él, y así lo había declarado delante de los demás? La última vez que habíamos leído de Pedro, fue después de que hubiera negado a Cristo tres veces, y cuando cantó el gallo, salió llorando amargamente. Los discípulos de Jesús están esparcidos, tal como había profetizado de ellos Zacarías cuando dijo: “Hiere al pastor, y serán dispersadas las ovejas” (13:7). <br /><br />Muchas veces nosotros nos encontramos en la misma situación cuando estamos en medio de la prueba. Nos es difícil en los momentos de incertidumbre recordar las promesas de Dios y creer que hay esperanza. Los pobres discípulos estaban deprimidos porque todos sus planes parecían haber fracasado. Pero era sólo sábado, y ¡pronto llegaría el domingo!]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17671713</guid><pubDate>Sat, 03 Apr 2021 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17671713/melp_semana_santa07_sa_bado.mp3" length="3372602" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>Antes del anochecer del viernes, cuando comenzaba el día de reposo para los judíos, el cuerpo de Cristo debía estar en la sepultura. Nos cuenta la Biblia lo siguiente en Lucas 23:50-56:

Había un varón llamado José, de Arimatea, ciudad de Judea, el...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Antes del anochecer del viernes, cuando comenzaba el día de reposo para los judíos, el cuerpo de Cristo debía estar en la sepultura. Nos cuenta la Biblia lo siguiente en Lucas 23:50-56:<br /><br />Había un varón llamado José, de Arimatea, ciudad de Judea, el cual era miembro del concilio, varón bueno y justo.<br />Este, que también esperaba el reino de Dios, y no había consentido en el acuerdo ni en los hechos de ellos, fue a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús.<br />Y quitándolo, lo envolvió en una sábana, y lo puso en un sepulcro abierto en una peña, en el cual aún no se había puesto a nadie.<br />Era día de la preparación, y estaba para comenzar el día de reposo.<br />Y las mujeres que habían venido con él desde Galilea, siguieron también, y vieron el sepulcro, y cómo fue puesto su cuerpo.<br />Y vueltas, prepararon especias aromáticas y ungüentos; y descansaron el día de reposo, conforme al mandamiento.<br /><br />José de Arimatea no era el único que estuvo presente para acoger el cuerpo de Jesús. También lo acompañó Nicodemo, el líder de los judíos que había venido a Jesús de noche tres años antes. Jesús le había hablado de su necesidad de nacer de nuevo en Juan 19:39-42<br />39 También Nicodemo, el que antes había visitado a Jesús de noche, vino trayendo un compuesto de mirra y de áloes, como cien libras.<br />40 Tomaron, pues, el cuerpo de Jesús, y lo envolvieron en lienzos con especias aromáticas, según es costumbre sepultar entre los judíos.<br />41 Y en el lugar donde había sido crucificado, había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el cual aún no había sido puesto ninguno.<br />42 Allí, pues, por causa de la preparación de la pascua de los judíos, y porque aquel sepulcro estaba cerca, pusieron a Jesús.<br /><br />Pero ¿dónde estaban los otros discípulos? ¿Qué había pasado con Pedro, el que estaba dispuesto a morir por él, y así lo había declarado delante de los demás? La última vez que habíamos leído de Pedro, fue después de que hubiera negado a Cristo tres veces, y cuando cantó el gallo, salió llorando amargamente. Los discípulos de Jesús están esparcidos, tal como había profetizado de ellos Zacarías cuando dijo: “Hiere al pastor, y serán dispersadas las ovejas” (13:7). <br /><br />Muchas veces nosotros nos encontramos en la misma situación cuando estamos en medio de la prueba. Nos es difícil en los momentos de incertidumbre recordar las promesas de Dios y creer que hay esperanza. Los pobres discípulos estaban deprimidos porque todos sus planes parecían haber fracasado. Pero era sólo sábado, y ¡pronto llegaría el domingo!]]></itunes:summary><itunes:duration>206</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,maribel,ruiz,sábado,santa,semana</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/7138125d753ece656748f555e4f47795.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP-Semana_Santa06-viernes</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-semana-santa06-viernes--17671712</link><description><![CDATA[Esa misma noche del jueves, cuando ya había anochecido, y justo después de que Jesús pasara el tiempo de oración en el huerto, se oyó un alboroto. Nos dice Lucas 22 y 23<br /><br />47 Mientras él aún hablaba, se presentó una turba; y el que se llamaba Judas, uno de los doce, iba al frente de ellos; y se acercó hasta Jesús para besarle. Entonces Jesús le dijo: Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del Hombre?<br />Viendo los que estaban con él lo que había de acontecer, le dijeron: Señor, ¿heriremos a espada?<br />Y uno de ellos hirió a un siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha.<br />Entonces respondiendo Jesús, dijo: Basta ya; dejad. Y tocando su oreja, le sanó.<br />Y Jesús dijo a los principales sacerdotes, a los jefes de la guardia del templo y a los ancianos, que habían venido contra él: ¿Como contra un ladrón habéis salido con espadas y palos?<br />Habiendo estado con vosotros cada día en el templo, no extendisteis las manos contra mí; mas esta es vuestra hora, y la potestad de las tinieblas.<br /><br />54 Y prendiéndole, le llevaron, y le condujeron a casa del sumo sacerdote. Y Pedro le seguía de lejos.<br />55 Y habiendo ellos encendido fuego en medio del patio, se sentaron alrededor; y Pedro se sentó también entre ellos.<br />Pero una criada, al verle sentado al fuego, se fijó en él, y dijo: También éste estaba con él.<br />Pero él lo negó, diciendo: Mujer, no lo conozco.<br />Un poco después, viéndole otro, dijo: Tú también eres de ellos. Y Pedro dijo: Hombre, no lo soy.<br />Como una hora después, otro afirmaba, diciendo: Verdaderamente también éste estaba con él, porque es galileo.<br />Y Pedro dijo: Hombre, no sé lo que dices. Y en seguida, mientras él todavía hablaba, el gallo cantó.<br />Entonces, vuelto el Señor, miró a Pedro; y Pedro se acordó de la palabra del Señor, que le había dicho: Antes que el gallo cante, me negarás tres veces.<br />Y Pedro, saliendo fuera, lloró amargamente. <br />Y los hombres que custodiaban a Jesús se burlaban de él y le golpeaban;<br />y vendándole los ojos, le golpeaban el rostro, y le preguntaban, diciendo: Profetiza, ¿quién es el que te golpeó?<br />Y decían otras muchas cosas injuriándole.<br /><br />Cuando era de día, se juntaron los ancianos del pueblo, los principales sacerdotes y los escribas, y le trajeron al concilio, diciendo:<br />¿Eres tú el Cristo? Dínoslo. Y les dijo: Si os lo dijere, no creeréis; y también si os preguntare, no me responderéis, ni me soltaréis.<br />Pero desde ahora el Hijo del Hombre se sentará a la diestra del poder de Dios.<br /><br />Dijeron todos: ¿Luego eres tú el Hijo de Dios? Y él les dijo: Vosotros decís que lo soy.<br />Entonces ellos dijeron: ¿Qué más testimonio necesitamos? porque nosotros mismos lo hemos oído de su boca.<br /><br />Lucas 23<br />Levantándose entonces toda la muchedumbre de ellos, llevaron a Jesús a Pilato. Y comenzaron a acusarle, diciendo: A éste hemos hallado que pervierte a la nación, y que prohibe dar tributo a César, diciendo que él mismo es el Cristo, un rey.<br />Entonces Pilato le preguntó, diciendo: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Y respondiéndole él, dijo: Tú lo dices.<br />Y Pilato dijo a los principales sacerdotes, y a la gente: Ningún delito hallo en este hombre.<br />Pero ellos porfiaban, diciendo: Alborota al pueblo, enseñando por toda Judea, comenzando desde Galilea hasta aquí.<br /><br />Entonces Pilato, oyendo decir, Galilea, preguntó si el hombre era galileo.<br />Y al saber que era de la jurisdicción de Herodes, le remitió a Herodes, que en aquellos días también estaba en Jerusalén.<br />Herodes, viendo a Jesús, se alegró mucho, porque hacía tiempo que deseaba verle; porque había oído muchas cosas acerca de él, y esperaba verle hacer alguna señal.<br />Y le hacía muchas preguntas, pero él nada le respondió.<br />Y estaban los principales sacerdotes y los escribas acusándole con gran ímpetu.<br />Entonces Herodes con sus soldados le menospreció y escarneció, vistiéndole de una ropa espléndida; y volvió a enviarle a Pilato.<br />Y se hicieron amigos Pilato y Herodes aquel día; porque antes estaban enemistados entre sí.<br /><br />Entonces Pilato, convocando a los principales sacerdotes, a los gobernantes, y al pueblo,<br />les dijo: Me habéis presentado a éste como un hombre que perturba al pueblo; pero habiéndole interrogado yo delante de vosotros, no he hallado en este hombre delito alguno de aquellos de que le acusáis.<br />Y ni aun Herodes, porque os remití a él; y he aquí, nada digno de muerte ha hecho este hombre. Le soltaré, pues, después de castigarle.<br />Y tenía necesidad de soltarles uno en cada fiesta. Mas toda la multitud dio voces a una, diciendo: ¡Fuera con éste, y suéltanos a Barrabás! Este había sido echado en la cárcel por sedición en la ciudad, y por un homicidio.<br /><br />Les habló otra vez Pilato, queriendo soltar a Jesús; pero ellos volvieron a dar voces, diciendo: ¡Crucifícale, crucifícale!<br />Él les dijo por tercera vez: ¿Pues qué mal ha hecho éste? Ningún delito digno de muerte he hallado en él; le castigaré, pues, y le soltaré.<br /><br />Mas ellos instaban a grandes voces, pidiendo que fuese crucificado. Y las voces de ellos y de los principales sacerdotes prevalecieron.<br />Entonces Pilato sentenció que se hiciese lo que ellos pedían; y les soltó a aquel que había sido echado en la cárcel por sedición y homicidio, a quien habían pedido; y entregó a Jesús a la voluntad de ellos.<br /><br />Y llevándole, tomaron a cierto Simón de Cirene, que venía del campo, y le pusieron encima la cruz para que la llevase tras Jesús.<br />Y le seguía gran multitud del pueblo, y de mujeres que lloraban y hacían lamentación por él.<br />Pero Jesús, vuelto hacia ellas, les dijo: Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, sino llorad por vosotras mismas y por vuestros hijos.<br />Porque he aquí vendrán días en que dirán: Bienaventuradas las estériles, y los vientres que no concibieron, y los pechos que no criaron. Entonces comenzarán a decir a los montes: Caed sobre nosotros; y a los collados: Cubridnos. Porque si en el árbol verde hacen estas cosas, ¿en el seco, qué no se hará?<br /><br />Llevaban también con él a otros dos, que eran malhechores, para ser muertos.<br />Y cuando llegaron al lugar llamado de la Calavera, le crucificaron allí, y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda.<br />Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. <br /><br />Y repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes. Y el pueblo estaba mirando; y aun los gobernantes se burlaban de él, diciendo: A otros salvó; sálvese a sí mismo, si éste es el Cristo, el escogido de Dios.<br /><br />Los soldados también le escarnecían, acercándose y presentándole vinagre, y diciendo: Si tú eres el Rey de los judíos, sálvate a ti mismo.<br /><br />Había también sobre él un título escrito con letras griegas, latinas y hebreas: ESTE ES EL REY DE LOS JUDÍOS.<br /><br />Y uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros. <br />Respondiendo el otro, le reprendió, diciendo: ¿Ni aun temes tú a Dios, estando en la misma condenación?<br />Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; mas éste ningún mal hizo.<br />Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.<br />Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.<br /><br />Cuando era como la hora sexta, hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. Y el sol se oscureció, y el velo del templo se rasgó por la mitad.  Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró.<br />Cuando el centurión vio lo que había acontecido, dio gloria a Dios, diciendo: Verdaderamente este hombre era justo.<br />Y toda la multitud de los que estaban presentes en este espectáculo, viendo lo que había acontecido, se volvían golpeándose el pecho.<br />Pero todos sus conocidos, y las mujeres que le habían seguido desde Galilea, estaban lejos mirando estas cosas.<br /><br />Jesús pasó toda la noche del jueves y la mañana del viernes recibiendo los abusos y acusaciones de los que le odiaban. Fue llevado delante del Sanhedrín, luego Pilato y Herodes y cada uno le examinaba según sus criterios. Pero las autoridad romana no encontró en él ninguna causa digna de muerte. No obstante, los gritos del público prevalecieron y antes del medio día, Jesús de Nazaret fue colgado de una cruz. Pero su muerte no fuen sencillamente la de un mártir. No, Jesús sabía que venían a prenderle. Los esperaba y se entregó en sus manos, porque Jesús ofreció su vida en sacrificio. Él sufrió en la cruz como el sustituto de la humanidad. <br /><br />Era exactamente como había profetizado Isaías siglos antes: “Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. 4  Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. 5  Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. 6  Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros” (53:3-5).<br /><br />Jesús murió para perdonar tus pecados y darte una relación con Dios. Él sufrió la ira de Dios que tú y yo merecíamos para que pudiéramos ser perdonados. ¿Has aceptado por fe su sacrificio en tu lugar?]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17671712</guid><pubDate>Fri, 02 Apr 2021 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17671712/melp_semana_santa06_viernes.mp3" length="11850905" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>Esa misma noche del jueves, cuando ya había anochecido, y justo después de que Jesús pasara el tiempo de oración en el huerto, se oyó un alboroto. Nos dice Lucas 22 y 23

47 Mientras él aún hablaba, se presentó una turba; y el que se llamaba Judas,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Esa misma noche del jueves, cuando ya había anochecido, y justo después de que Jesús pasara el tiempo de oración en el huerto, se oyó un alboroto. Nos dice Lucas 22 y 23<br /><br />47 Mientras él aún hablaba, se presentó una turba; y el que se llamaba Judas, uno de los doce, iba al frente de ellos; y se acercó hasta Jesús para besarle. Entonces Jesús le dijo: Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del Hombre?<br />Viendo los que estaban con él lo que había de acontecer, le dijeron: Señor, ¿heriremos a espada?<br />Y uno de ellos hirió a un siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha.<br />Entonces respondiendo Jesús, dijo: Basta ya; dejad. Y tocando su oreja, le sanó.<br />Y Jesús dijo a los principales sacerdotes, a los jefes de la guardia del templo y a los ancianos, que habían venido contra él: ¿Como contra un ladrón habéis salido con espadas y palos?<br />Habiendo estado con vosotros cada día en el templo, no extendisteis las manos contra mí; mas esta es vuestra hora, y la potestad de las tinieblas.<br /><br />54 Y prendiéndole, le llevaron, y le condujeron a casa del sumo sacerdote. Y Pedro le seguía de lejos.<br />55 Y habiendo ellos encendido fuego en medio del patio, se sentaron alrededor; y Pedro se sentó también entre ellos.<br />Pero una criada, al verle sentado al fuego, se fijó en él, y dijo: También éste estaba con él.<br />Pero él lo negó, diciendo: Mujer, no lo conozco.<br />Un poco después, viéndole otro, dijo: Tú también eres de ellos. Y Pedro dijo: Hombre, no lo soy.<br />Como una hora después, otro afirmaba, diciendo: Verdaderamente también éste estaba con él, porque es galileo.<br />Y Pedro dijo: Hombre, no sé lo que dices. Y en seguida, mientras él todavía hablaba, el gallo cantó.<br />Entonces, vuelto el Señor, miró a Pedro; y Pedro se acordó de la palabra del Señor, que le había dicho: Antes que el gallo cante, me negarás tres veces.<br />Y Pedro, saliendo fuera, lloró amargamente. <br />Y los hombres que custodiaban a Jesús se burlaban de él y le golpeaban;<br />y vendándole los ojos, le golpeaban el rostro, y le preguntaban, diciendo: Profetiza, ¿quién es el que te golpeó?<br />Y decían otras muchas cosas injuriándole.<br /><br />Cuando era de día, se juntaron los ancianos del pueblo, los principales sacerdotes y los escribas, y le trajeron al concilio, diciendo:<br />¿Eres tú el Cristo? Dínoslo. Y les dijo: Si os lo dijere, no creeréis; y también si os preguntare, no me responderéis, ni me soltaréis.<br />Pero desde ahora el Hijo del Hombre se sentará a la diestra del poder de Dios.<br /><br />Dijeron todos: ¿Luego eres tú el Hijo de Dios? Y él les dijo: Vosotros decís que lo soy.<br />Entonces ellos dijeron: ¿Qué más testimonio necesitamos? porque nosotros mismos lo hemos oído de su boca.<br /><br />Lucas 23<br />Levantándose entonces toda la muchedumbre de ellos, llevaron a Jesús a Pilato. Y comenzaron a acusarle, diciendo: A éste hemos hallado que pervierte a la nación, y que prohibe dar tributo a César, diciendo que él mismo es el Cristo, un rey.<br />Entonces Pilato le preguntó, diciendo: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Y respondiéndole él, dijo: Tú lo dices.<br />Y Pilato dijo a los principales sacerdotes, y a la gente: Ningún delito hallo en este hombre.<br />Pero ellos porfiaban, diciendo: Alborota al pueblo, enseñando por toda Judea, comenzando desde Galilea hasta aquí.<br /><br />Entonces Pilato, oyendo decir, Galilea, preguntó si el hombre era galileo.<br />Y al saber que era de la jurisdicción de Herodes, le remitió a Herodes, que en aquellos días también estaba en Jerusalén.<br />Herodes, viendo a Jesús, se alegró mucho, porque hacía tiempo que deseaba verle; porque había oído muchas cosas acerca de él, y esperaba verle hacer alguna señal.<br />Y le hacía muchas preguntas, pero él nada le respondió.<br />Y estaban los principales sacerdotes y los escribas acusándole con gran ímpetu.<br />Entonces Herodes con sus soldados le menospreció y escarneció, vistiéndole de una ropa...]]></itunes:summary><itunes:duration>736</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,maribel,ruiz,santa,semana,viernes</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/7138125d753ece656748f555e4f47795.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP-Semana_Santa05-jueves</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-semana-santa05-jueves--17671714</link><description><![CDATA[Hasta este punto en la semana, Jesús había estado enseñando en el templo todos los días. Ya no volvía a Betanía por la noche sino que acampaba con sus discípulos en Getsemaní, un huerto en las laderas del monte de los olivos. Ahora, el jueves por la tarde, se preparaba para celebrar la cena pascual con sus discípulos en un aposento alto en la ciudad.<br /><br />Lucas 22:7-46<br />“Llegó el día de los panes sin levadura, en el cual era necesario sacrificar el cordero de la pascua.<br />Y Jesús envió a Pedro y a Juan, diciendo: Id, preparadnos la pascua para que la comamos.<br />Ellos le dijeron: ¿Dónde quieres que la preparemos?<br />Él les dijo: He aquí, al entrar en la ciudad os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle hasta la casa donde entrare, y decid al padre de familia de esa casa: El Maestro te dice: ¿Dónde está el aposento donde he de comer la pascua con mis discípulos?<br />Entonces él os mostrará un gran aposento alto ya dispuesto; preparad allí.<br />Fueron, pues, y hallaron como les había dicho; y prepararon la pascua. Cuando era la hora, se sentó a la mesa, y con él los apóstoles.<br />Y les dijo: ¡Cuánto he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca!<br /><br />Jesús hizo algo inesperado después de esta cena. Utilizando los elementos de la cena, el pan sin levadura y el fruto de la vid, Jesús estableció una representación de lo que ocurriría el día siguiente. Su cuerpo sería roto y su sangre derramada en una cruz romana.<br /><br />Porque os digo que no la comeré más, hasta que se cumpla en el reino de Dios.<br />Y habiendo tomado la copa, dio gracias, y dijo: Tomad esto, y repartidlo entre vosotros; porque os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta que el reino de Dios venga.<br />Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí.<br /><br />De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama. Mas he aquí, la mano del que me entrega está conmigo en la mesa. A la verdad el Hijo del Hombre va, según lo que está determinado; pero ¡ay de aquel hombre por quien es entregado!<br />Entonces ellos comenzaron a discutir entre sí, quién de ellos sería el que había de hacer esto.<br /><br />Parece difícil que en un momento tan sobrio, los discípulos podrían estar preocupados por el tema de su posición en el futuro reino de Cristo, pero así fuen. Jesús les había lavado los pies porque ninguno de ellos estaba dispuesto a hacer el trabajo de un siervo, pero de alguna forma todavía no habían captado el mensaje de la humildad de su Maestro.<br /><br />Hubo también entre ellos una disputa sobre quién de ellos sería el mayor.<br />Pero él les dijo: Los reyes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que sobre ellas tienen autoridad son llamados bienhechores;<br />mas no así vosotros, sino sea el mayor entre vosotros como el más joven, y el que dirige, como el que sirve.<br />Porque, ¿cuál es mayor, el que se sienta a la mesa, o el que sirve? ¿No es el que se sienta a la mesa? Mas yo estoy entre vosotros como el que sirve. Pero vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis pruebas. Yo, pues, os asigno un reino, como mi Padre me lo asignó a mí, para que comáis y bebáis a mi mesa en mi reino, y os sentéis en tronos juzgando a las doce tribus de Israel.<br /><br />Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos. El le dijo: Señor, dispuesto estoy a ir contigo no sólo a la cárcel, sino también a la muerte. Y él le dijo: Pedro, te digo que el gallo no cantará hoy antes que tú niegues tres veces que me conoces.<br /><br />Y a ellos dijo: Cuando os envié sin bolsa, sin alforja, y sin calzado, ¿os faltó algo? Ellos dijeron: Nada.<br />Y les dijo: Pues ahora, el que tiene bolsa, tómela, y también la alforja; y el que no tiene espada, venda su capa y compre una.<br />Porque os digo que es necesario que se cumpla todavía en mí aquello que está escrito: Y fue contado con los inicuos; porque lo que está escrito de mí, tiene cumplimiento. Entonces ellos dijeron: Señor, aquí hay dos espadas. Y él les dijo: Basta.<br /><br />Y saliendo, se fue, como solía, al monte de los Olivos; y sus discípulos también le siguieron.<br />Cuando llegó a aquel lugar, les dijo: Orad que no entréis en tentación.<br />Y él se apartó de ellos a distancia como de un tiro de piedra; y puesto de rodillas oró, diciendo: Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.<br />Y se le apareció un ángel del cielo para fortalecerle. Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.<br />Cuando se levantó de la oración, y vino a sus discípulos, los halló durmiendo a causa de la tristeza; y les dijo: ¿Por qué dormís? Levantaos, y orad para que no entréis en tentación.”<br /><br />Mucho sucedió aquel día en el que comerían el cordero de la pascua. Los discípulos buscaron el lugar y el cordero, lo prepararon, y pudieron juntarse esa noche a comer con el Señor lo que se denomina hasta hoy la última cena. Jesús sabía lo que seguiría a esta cena. Sabía que su hora llegaba. Mas sus discípulos no lo anticipaban. Para ellos era otra pascua más. Aunque Jesús les estaba avisando de lo que venía, ellos no llegaban a entenderlo. Quizás por eso seguían discutiendo sobre quien era el mayor entre ellos, quien podría ser el que no seguía al Señor con todo su corazón, o cuántas espadas tenían en posesión. El hecho de que no llegaban a entender lo que se acercaba explica que después de cenar, cuando fueron al huerto a orar, los discípulos se quedaran dormidos mientras Jesús agonizaba en oración. Su Padre sí sabía lo que venía, y le envió un ángel que lo fortaleciera. Jesús, fortalecido y dispuesto a llevar a cabo la obra a la que había venido aquí a la tierra, despertó a sus discípulos y los animó a orar, para no entrar en tentación. Simón Pedro, el que pensaba estar firme, el que prometió seguir a Cristo hasta la muerte no sabía que una gran tentación se le iba a echar encima. <br /><br />¿Estás tú atento a las tentaciones que puedan avecinarse? ¿Pasas tiempo en oración para ser fortalecido? Es fácil descuidarnos cuando no entendemos que se aproxima la prueba. Quizás por eso el Señor nos exhorta a velar en oración. No que debemos orar y no dormir, pero recordemos que nuestra fuerza para superar las pruebas viene de Dios. No seamos como los discípulos esa noche en Getsemaní, porque perderemos la oportunidad de fortalecernos en el poder de la fuerza de Dios.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17671714</guid><pubDate>Thu, 01 Apr 2021 04:30:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17671714/melp_semana_santa05_jueves.mp3" length="8522327" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>Hasta este punto en la semana, Jesús había estado enseñando en el templo todos los días. Ya no volvía a Betanía por la noche sino que acampaba con sus discípulos en Getsemaní, un huerto en las laderas del monte de los olivos. Ahora, el jueves por la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Hasta este punto en la semana, Jesús había estado enseñando en el templo todos los días. Ya no volvía a Betanía por la noche sino que acampaba con sus discípulos en Getsemaní, un huerto en las laderas del monte de los olivos. Ahora, el jueves por la tarde, se preparaba para celebrar la cena pascual con sus discípulos en un aposento alto en la ciudad.<br /><br />Lucas 22:7-46<br />“Llegó el día de los panes sin levadura, en el cual era necesario sacrificar el cordero de la pascua.<br />Y Jesús envió a Pedro y a Juan, diciendo: Id, preparadnos la pascua para que la comamos.<br />Ellos le dijeron: ¿Dónde quieres que la preparemos?<br />Él les dijo: He aquí, al entrar en la ciudad os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle hasta la casa donde entrare, y decid al padre de familia de esa casa: El Maestro te dice: ¿Dónde está el aposento donde he de comer la pascua con mis discípulos?<br />Entonces él os mostrará un gran aposento alto ya dispuesto; preparad allí.<br />Fueron, pues, y hallaron como les había dicho; y prepararon la pascua. Cuando era la hora, se sentó a la mesa, y con él los apóstoles.<br />Y les dijo: ¡Cuánto he deseado comer con vosotros esta pascua antes que padezca!<br /><br />Jesús hizo algo inesperado después de esta cena. Utilizando los elementos de la cena, el pan sin levadura y el fruto de la vid, Jesús estableció una representación de lo que ocurriría el día siguiente. Su cuerpo sería roto y su sangre derramada en una cruz romana.<br /><br />Porque os digo que no la comeré más, hasta que se cumpla en el reino de Dios.<br />Y habiendo tomado la copa, dio gracias, y dijo: Tomad esto, y repartidlo entre vosotros; porque os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta que el reino de Dios venga.<br />Y tomó el pan y dio gracias, y lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí.<br /><br />De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama. Mas he aquí, la mano del que me entrega está conmigo en la mesa. A la verdad el Hijo del Hombre va, según lo que está determinado; pero ¡ay de aquel hombre por quien es entregado!<br />Entonces ellos comenzaron a discutir entre sí, quién de ellos sería el que había de hacer esto.<br /><br />Parece difícil que en un momento tan sobrio, los discípulos podrían estar preocupados por el tema de su posición en el futuro reino de Cristo, pero así fuen. Jesús les había lavado los pies porque ninguno de ellos estaba dispuesto a hacer el trabajo de un siervo, pero de alguna forma todavía no habían captado el mensaje de la humildad de su Maestro.<br /><br />Hubo también entre ellos una disputa sobre quién de ellos sería el mayor.<br />Pero él les dijo: Los reyes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que sobre ellas tienen autoridad son llamados bienhechores;<br />mas no así vosotros, sino sea el mayor entre vosotros como el más joven, y el que dirige, como el que sirve.<br />Porque, ¿cuál es mayor, el que se sienta a la mesa, o el que sirve? ¿No es el que se sienta a la mesa? Mas yo estoy entre vosotros como el que sirve. Pero vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis pruebas. Yo, pues, os asigno un reino, como mi Padre me lo asignó a mí, para que comáis y bebáis a mi mesa en mi reino, y os sentéis en tronos juzgando a las doce tribus de Israel.<br /><br />Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos. El le dijo: Señor, dispuesto estoy a ir contigo no sólo a la cárcel, sino también a la muerte. Y él le dijo: Pedro, te digo que el gallo no cantará hoy antes que tú niegues tres veces que me conoces.<br /><br />Y a ellos dijo: Cuando os envié sin bolsa, sin alforja, y sin calzado, ¿os faltó algo? 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Esto molestaba a los fariseos y los escribas, líderes religiosos de la época. <br />La profecía decía que el Cristo, el Mesías debía venir del linaje del rey David. <br /><br />“Entonces él les dijo: ¿Cómo dicen que el Cristo es hijo de David?<br /><br />Pues el mismo David dice en el libro de los Salmos:     Dijo el Señor a mi Señor:     Siéntate a mi diestra,<br />Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies. David, pues, le llama Señor; ¿cómo entonces es su hijo?”<br /><br />Jesús esta diciendo. David llamó al Mesías que había de venir, Señor, poniéndose bajo su autoridad. ¿Así que, quién sería realmente el Mesías? No era hijo de David en el sentido en que David sería superior al Mesías, sino que Mesías el Cristo era mucho superior a David, ya que David mismo lo llamó Señor.”<br /><br /> Esto causaba gran revuelto entre estos líderes. Pero Jesús  continuó acusando a los escribas de no creer las Escrituras que ellos mismos copiaban. Lucas 20: 45-47:<br /><br />“Y oyéndole todo el pueblo, dijo a sus discípulos:<br />Guardaos de los escribas, que gustan de andar con ropas largas, y aman las salutaciones en las plazas, y las primeras sillas en las sinagogas, y los primeros asientos en las cenas;<br />que devoran las casas de las viudas, y por pretexto hacen largas oraciones; éstos recibirán mayor condenación.”<br /><br />Este mismo día miércoles, algo estaba ocurriendo entre los discípulos de Jesús. Judas, el que había establecido con JEsús durante estos últimos tres años, estaba tramando un plan que revelaba su verdadera identidad. <br /><br />Lucas 22:1-6<br />Estaba cerca la fiesta de los panes sin levadura, que se llama la pascua.<br />Y los principales sacerdotes y los escribas buscaban cómo matarle; porque temían al pueblo.<br /><br />Y entró Satanás en Judas, por sobrenombre Iscariote, el cual era uno del número de los doce;<br />y éste fue y habló con los principales sacerdotes, y con los jefes de la guardia, de cómo se lo entregaría.<br />Ellos se alegraron, y convinieron en darle dinero.<br />Y él se comprometió, y buscaba una oportunidad para entregárselo a espaldas del pueblo.<br /><br />¿Cómo era posible que alguien que se había sentado a los pies de Jesús y había escuchado la enseñanza de la boca de Dios mismo pudiera traicionarlo asI? ¿Cuántas personas escuchan la Palabra de Dios y rechazan a Cristo?  En Jeremías 2:13 Dios dice: “Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua.” Y Judas es uno de estos que dejó al Mesías, la fuente de agua viva, y fue intentando saciarse en cisternas que no podían contener el agua.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17641401</guid><pubDate>Wed, 31 Mar 2021 04:45:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17641401/melp_semana_santa04_miercoles.mp3" length="3605635" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>Jesús se estaba identificando claramente como Dios. Esto molestaba a los fariseos y los escribas, líderes religiosos de la época. 
La profecía decía que el Cristo, el Mesías debía venir del linaje del rey David. 

“Entonces él les dijo: ¿Cómo dicen...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Jesús se estaba identificando claramente como Dios. Esto molestaba a los fariseos y los escribas, líderes religiosos de la época. <br />La profecía decía que el Cristo, el Mesías debía venir del linaje del rey David. <br /><br />“Entonces él les dijo: ¿Cómo dicen que el Cristo es hijo de David?<br /><br />Pues el mismo David dice en el libro de los Salmos:     Dijo el Señor a mi Señor:     Siéntate a mi diestra,<br />Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies. David, pues, le llama Señor; ¿cómo entonces es su hijo?”<br /><br />Jesús esta diciendo. David llamó al Mesías que había de venir, Señor, poniéndose bajo su autoridad. ¿Así que, quién sería realmente el Mesías? No era hijo de David en el sentido en que David sería superior al Mesías, sino que Mesías el Cristo era mucho superior a David, ya que David mismo lo llamó Señor.”<br /><br /> Esto causaba gran revuelto entre estos líderes. Pero Jesús  continuó acusando a los escribas de no creer las Escrituras que ellos mismos copiaban. Lucas 20: 45-47:<br /><br />“Y oyéndole todo el pueblo, dijo a sus discípulos:<br />Guardaos de los escribas, que gustan de andar con ropas largas, y aman las salutaciones en las plazas, y las primeras sillas en las sinagogas, y los primeros asientos en las cenas;<br />que devoran las casas de las viudas, y por pretexto hacen largas oraciones; éstos recibirán mayor condenación.”<br /><br />Este mismo día miércoles, algo estaba ocurriendo entre los discípulos de Jesús. Judas, el que había establecido con JEsús durante estos últimos tres años, estaba tramando un plan que revelaba su verdadera identidad. <br /><br />Lucas 22:1-6<br />Estaba cerca la fiesta de los panes sin levadura, que se llama la pascua.<br />Y los principales sacerdotes y los escribas buscaban cómo matarle; porque temían al pueblo.<br /><br />Y entró Satanás en Judas, por sobrenombre Iscariote, el cual era uno del número de los doce;<br />y éste fue y habló con los principales sacerdotes, y con los jefes de la guardia, de cómo se lo entregaría.<br />Ellos se alegraron, y convinieron en darle dinero.<br />Y él se comprometió, y buscaba una oportunidad para entregárselo a espaldas del pueblo.<br /><br />¿Cómo era posible que alguien que se había sentado a los pies de Jesús y había escuchado la enseñanza de la boca de Dios mismo pudiera traicionarlo asI? ¿Cuántas personas escuchan la Palabra de Dios y rechazan a Cristo?  En Jeremías 2:13 Dios dice: “Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua.” Y Judas es uno de estos que dejó al Mesías, la fuente de agua viva, y fue intentando saciarse en cisternas que no podían contener el agua.]]></itunes:summary><itunes:duration>221</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,maribel,miércoles,ruiz,santa,semana</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/c9ac65ff6976f6af292cf784b58319d2.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP-Semana_Santa03-martes</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-semana-santa03-martes--17641400</link><description><![CDATA[Durante los días que Jesús estuvo en Jerusalén, no se quedó en casa meditando sobre lo que le esperaba. Lo vemos que aprovechó el tiempo enseñando. El lunes de camino al templo para limpiarlo, había visto una higuera llena de hojas. Se había acercado en busca de fruto, pero no encontró ninguno. Jesús maldijo la higuera en señal de la nación de Israel. Ellos también parecían tener fruto, pero en realidad su religión era estéril. El martes de camino a la ciudad, Jesús y sus discípulos pasaron la misma higuera que Jesús había maldecido el día anterior.<br /><br />Marcos 11:20-22<br />“Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se había secado desde las raíces.  Entonces Pedro, acordándose, le dijo: Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado.  Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios.”<br /><br />Recordemos, Jesús no maldijo la higuera porque estaba frustrado o enojado. Era una señal del juicio de Dios contra la religión estéril de su pueblo. Por eso Jesús aprovecha la oportunidad para animar a sus discípulos a confiar en Dios. Una vez entrado en la ciudad, Jesús se puso a enseñar al pueblo del juicio de Dios contra la rebeldía de su pueblo.<br /><br />Lucas 20:9-26<br />Comenzó luego a decir al pueblo esta parábola: Un hombre plantó una viña, la arrendó a labradores, y se ausentó por mucho tiempo.<br />Y a su tiempo envió un siervo a los labradores, para que le diesen del fruto de la viña; pero los labradores le golpearon, y le enviaron con las manos vacías. Volvió a enviar otro siervo; mas ellos a éste también, golpeado y afrentado, le enviaron con las manos vacías. Volvió a enviar un tercer siervo; mas ellos también a éste echaron fuera, herido.<br /><br />Entonces el señor de la viña dijo: ¿Qué haré? Enviaré a mi hijo amado; quizá cuando le vean a él, le tendrán respeto.<br />Mas los labradores, al verle, discutían entre sí, diciendo: Este es el heredero; venid, matémosle, para que la heredad sea nuestra.<br />Y le echaron fuera de la viña, y le mataron. ¿Qué, pues, les hará el señor de la viña?<br />Vendrá y destruirá a estos labradores, y dará su viña a otros. Cuando ellos oyeron esto, dijeron: !!Dios nos libre!<br />Pero él, mirándolos, dijo: ¿Qué, pues, es lo que está escrito:     La piedra que desecharon los edificadores     Ha venido a ser cabeza del ángulo? <br />Todo el que cayere sobre aquella piedra, será quebrantado; mas sobre quien ella cayere, le desmenuzará.<br />Procuraban los principales sacerdotes y los escribas echarle mano en aquella hora, porque comprendieron que contra ellos había dicho esta parábola; pero temieron al pueblo.”<br /><br />Y acechándole enviaron espías que se simulasen justos, a fin de sorprenderle en alguna palabra, para entregarle al poder y autoridad del gobernador.<br />Y le preguntaron, diciendo: Maestro, sabemos que dices y enseñas rectamente, y que no haces acepción de persona, sino que enseñas el camino de Dios con verdad.<br />¿Nos es lícito dar tributo a César, o no?<br />Mas él, comprendiendo la astucia de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis?<br />Mostradme la moneda. ¿De quién tiene la imagen y la inscripción? Y respondiendo dijeron: De César.<br />Entonces les dijo: Pues dad a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios.<br />Y no pudieron sorprenderle en palabra alguna delante del pueblo, sino que maravillados de su respuesta, callaron.”<br /><br />Fíjate. Jesús usa esta ocasión para recordar a estos que buscaban ocasión para acusarle de que cada persona es portadora de la imagen de Dios. Dios, en el momento de la creación, nos hizo a su imagen. Las monedas de los romanos llevaban grabadas la imagen del César, por lo que Jesús les dice “dad a César lo que es de César,” es decir: puesto que la moneda lleva ´su imagen dadle el tributo que pide. Pero mucho más importante, si nosotros llevamos grabada la imagen de Dios, ¿no sería lógico que nuestro ser le diera tributo y le honráramos?]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17641400</guid><pubDate>Tue, 30 Mar 2021 04:50:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17641400/melp_semana_santa03_martes.mp3" length="5264930" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>Durante los días que Jesús estuvo en Jerusalén, no se quedó en casa meditando sobre lo que le esperaba. Lo vemos que aprovechó el tiempo enseñando. El lunes de camino al templo para limpiarlo, había visto una higuera llena de hojas. Se había acercado...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Durante los días que Jesús estuvo en Jerusalén, no se quedó en casa meditando sobre lo que le esperaba. Lo vemos que aprovechó el tiempo enseñando. El lunes de camino al templo para limpiarlo, había visto una higuera llena de hojas. Se había acercado en busca de fruto, pero no encontró ninguno. Jesús maldijo la higuera en señal de la nación de Israel. Ellos también parecían tener fruto, pero en realidad su religión era estéril. El martes de camino a la ciudad, Jesús y sus discípulos pasaron la misma higuera que Jesús había maldecido el día anterior.<br /><br />Marcos 11:20-22<br />“Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se había secado desde las raíces.  Entonces Pedro, acordándose, le dijo: Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado.  Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios.”<br /><br />Recordemos, Jesús no maldijo la higuera porque estaba frustrado o enojado. Era una señal del juicio de Dios contra la religión estéril de su pueblo. Por eso Jesús aprovecha la oportunidad para animar a sus discípulos a confiar en Dios. Una vez entrado en la ciudad, Jesús se puso a enseñar al pueblo del juicio de Dios contra la rebeldía de su pueblo.<br /><br />Lucas 20:9-26<br />Comenzó luego a decir al pueblo esta parábola: Un hombre plantó una viña, la arrendó a labradores, y se ausentó por mucho tiempo.<br />Y a su tiempo envió un siervo a los labradores, para que le diesen del fruto de la viña; pero los labradores le golpearon, y le enviaron con las manos vacías. Volvió a enviar otro siervo; mas ellos a éste también, golpeado y afrentado, le enviaron con las manos vacías. Volvió a enviar un tercer siervo; mas ellos también a éste echaron fuera, herido.<br /><br />Entonces el señor de la viña dijo: ¿Qué haré? Enviaré a mi hijo amado; quizá cuando le vean a él, le tendrán respeto.<br />Mas los labradores, al verle, discutían entre sí, diciendo: Este es el heredero; venid, matémosle, para que la heredad sea nuestra.<br />Y le echaron fuera de la viña, y le mataron. ¿Qué, pues, les hará el señor de la viña?<br />Vendrá y destruirá a estos labradores, y dará su viña a otros. Cuando ellos oyeron esto, dijeron: !!Dios nos libre!<br />Pero él, mirándolos, dijo: ¿Qué, pues, es lo que está escrito:     La piedra que desecharon los edificadores     Ha venido a ser cabeza del ángulo? <br />Todo el que cayere sobre aquella piedra, será quebrantado; mas sobre quien ella cayere, le desmenuzará.<br />Procuraban los principales sacerdotes y los escribas echarle mano en aquella hora, porque comprendieron que contra ellos había dicho esta parábola; pero temieron al pueblo.”<br /><br />Y acechándole enviaron espías que se simulasen justos, a fin de sorprenderle en alguna palabra, para entregarle al poder y autoridad del gobernador.<br />Y le preguntaron, diciendo: Maestro, sabemos que dices y enseñas rectamente, y que no haces acepción de persona, sino que enseñas el camino de Dios con verdad.<br />¿Nos es lícito dar tributo a César, o no?<br />Mas él, comprendiendo la astucia de ellos, les dijo: ¿Por qué me tentáis?<br />Mostradme la moneda. ¿De quién tiene la imagen y la inscripción? Y respondiendo dijeron: De César.<br />Entonces les dijo: Pues dad a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios.<br />Y no pudieron sorprenderle en palabra alguna delante del pueblo, sino que maravillados de su respuesta, callaron.”<br /><br />Fíjate. Jesús usa esta ocasión para recordar a estos que buscaban ocasión para acusarle de que cada persona es portadora de la imagen de Dios. Dios, en el momento de la creación, nos hizo a su imagen. Las monedas de los romanos llevaban grabadas la imagen del César, por lo que Jesús les dice “dad a César lo que es de César,” es decir: puesto que la moneda lleva ´su imagen dadle el tributo que pide. Pero mucho más importante, si nosotros llevamos grabada la imagen de Dios, ¿no sería lógico que nuestro ser le diera tributo y le honráramos?]]></itunes:summary><itunes:duration>325</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,maribel,martes,ruiz,santa,semana</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/32c7be572bf6b46b7b2012ea8e70cfc3.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP-Semana_Santa02-lunes</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-semana-santa02-lunes--17641399</link><description><![CDATA[La gran aclamación de la entrada triunfal de Jesús el domingo contrastan con los eventos del día siguiente. Marcos nos cuenta que el domingo “entró Jesús en Jerusalén, y en el templo; y habiendo mirado alrededor todas las cosas, como ya anochecía, se fue a Betania con los doce.” (11:11). <br /><br />El domingo había entrado Jesús en el templo y había observado el negocio que se estaba haciendo en la casa de Dios, pero se dio la vuela y salió porque ya se hacía tarde.  La limpieza del templo sería un asunto que tendría que esperar para el día siguiente. <br />El lunes volvió a entrar Jesús en el templo y esta vez no entró para observar. <br /><br />Mateo 21:12-14<br />Y entró Jesús en el templo de Dios, y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el templo, y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas; 13  y les dijo: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones. 14  Y vinieron a él en el templo ciegos y cojos, y los sanó.<br /><br />Jesús no podía ignorar lo que encontró en el templo. El sitio que debía ser santo se estaba usando para aprovecharse de los que venían para adorar. Se cambiaba monedas y vendían animales para el sacrificio de manera injusta. Sabemos que la práctica era inflar los precios, ya que la gente tendría que comprarlos ahí en el templo si no querían viajar con animales y correr el riesgo que se lastimaran por el camino. Jesús amonesta a los líderes religiosos por su mala gestión de la casa de su Padre y luego demuestra por su ejemplo la compasión de Dios, recibiendo a ciegos y cojos y sanándoles.<br /><br />Así que los fariseos, aquellos religiosos encargados de los asuntos del templo, estaban molestos con él. <br /><br />Mateo 21:15-17<br />15  Pero los principales sacerdotes y los escribas, viendo las maravillas que hacía, y a los muchachos aclamando en el templo y diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! se indignaron, 16  y le dijeron: ¿Oyes lo que éstos dicen? Y Jesús les dijo: Sí; ¿nunca leísteis: <br />De la boca de los niños y de los que maman <br />Perfeccionaste la alabanza? 17  Y dejándolos, salió fuera de la ciudad, a Betania, y posó allí. <br /><br />La gente empezó a saludar a Jesús de la misma manera que lo habían hecho en la entrada triunfal. Hosanna, que quiere decir, “sálvanos, por favor” y estaban llamando a Jesús “el hijo de David”, un título mesiánico. Una vez más los fariseos querían que Jesús les callara, pero él les dijo que la alabanza de los jóvenes era perfecta, citando el Salmo 8:2.<br /><br />Lucas 20:1-8<br />“Sucedió un día, que enseñando Jesús al pueblo en el templo, y anunciando el evangelio, llegaron los principales sacerdotes y los escribas, con los ancianos, y le hablaron diciendo: Dinos: ¿con qué autoridad haces estas cosas? ¿o quién es el que te ha dado esta autoridad? Respondiendo Jesús, les dijo: Os haré yo también una pregunta; respondedme: El bautismo de Juan, ¿era del cielo, o de los hombres?<br /><br />Entonces ellos discutían entre sí, diciendo: Si decimos, del cielo, dirá: ¿Por qué, pues, no le creísteis?<br />Y si decimos, de los hombres, todo el pueblo nos apedreará; porque están persuadidos de que Juan era profeta.<br />Y respondieron que no sabían de dónde fuese.<br />Entonces Jesús les dijo: Yo tampoco os diré con qué autoridad hago estas cosas.”<br /><br />Jesús decidió no contestarles, porque sabía que buscaban ocasión para acusarlo, y su hora no había llegado. Todavía tenía asuntos que atender en los días que seguían.<br /><br />Pensemos un momento hoy. Dios nos dice que nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, si es que hemos creído en Cristo para salvación. Si nuestro cuerpo es templo, ¿qué necesita el Señor limpiar para que Él se sienta honrado de verdad?]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17641399</guid><pubDate>Mon, 29 Mar 2021 04:25:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17641399/semana_santa02_lunes.mp3" length="4932234" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>La gran aclamación de la entrada triunfal de Jesús el domingo contrastan con los eventos del día siguiente. Marcos nos cuenta que el domingo “entró Jesús en Jerusalén, y en el templo; y habiendo mirado alrededor todas las cosas, como ya anochecía, se...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[La gran aclamación de la entrada triunfal de Jesús el domingo contrastan con los eventos del día siguiente. Marcos nos cuenta que el domingo “entró Jesús en Jerusalén, y en el templo; y habiendo mirado alrededor todas las cosas, como ya anochecía, se fue a Betania con los doce.” (11:11). <br /><br />El domingo había entrado Jesús en el templo y había observado el negocio que se estaba haciendo en la casa de Dios, pero se dio la vuela y salió porque ya se hacía tarde.  La limpieza del templo sería un asunto que tendría que esperar para el día siguiente. <br />El lunes volvió a entrar Jesús en el templo y esta vez no entró para observar. <br /><br />Mateo 21:12-14<br />Y entró Jesús en el templo de Dios, y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el templo, y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas; 13  y les dijo: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones. 14  Y vinieron a él en el templo ciegos y cojos, y los sanó.<br /><br />Jesús no podía ignorar lo que encontró en el templo. El sitio que debía ser santo se estaba usando para aprovecharse de los que venían para adorar. Se cambiaba monedas y vendían animales para el sacrificio de manera injusta. Sabemos que la práctica era inflar los precios, ya que la gente tendría que comprarlos ahí en el templo si no querían viajar con animales y correr el riesgo que se lastimaran por el camino. Jesús amonesta a los líderes religiosos por su mala gestión de la casa de su Padre y luego demuestra por su ejemplo la compasión de Dios, recibiendo a ciegos y cojos y sanándoles.<br /><br />Así que los fariseos, aquellos religiosos encargados de los asuntos del templo, estaban molestos con él. <br /><br />Mateo 21:15-17<br />15  Pero los principales sacerdotes y los escribas, viendo las maravillas que hacía, y a los muchachos aclamando en el templo y diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! se indignaron, 16  y le dijeron: ¿Oyes lo que éstos dicen? Y Jesús les dijo: Sí; ¿nunca leísteis: <br />De la boca de los niños y de los que maman <br />Perfeccionaste la alabanza? 17  Y dejándolos, salió fuera de la ciudad, a Betania, y posó allí. <br /><br />La gente empezó a saludar a Jesús de la misma manera que lo habían hecho en la entrada triunfal. Hosanna, que quiere decir, “sálvanos, por favor” y estaban llamando a Jesús “el hijo de David”, un título mesiánico. Una vez más los fariseos querían que Jesús les callara, pero él les dijo que la alabanza de los jóvenes era perfecta, citando el Salmo 8:2.<br /><br />Lucas 20:1-8<br />“Sucedió un día, que enseñando Jesús al pueblo en el templo, y anunciando el evangelio, llegaron los principales sacerdotes y los escribas, con los ancianos, y le hablaron diciendo: Dinos: ¿con qué autoridad haces estas cosas? ¿o quién es el que te ha dado esta autoridad? Respondiendo Jesús, les dijo: Os haré yo también una pregunta; respondedme: El bautismo de Juan, ¿era del cielo, o de los hombres?<br /><br />Entonces ellos discutían entre sí, diciendo: Si decimos, del cielo, dirá: ¿Por qué, pues, no le creísteis?<br />Y si decimos, de los hombres, todo el pueblo nos apedreará; porque están persuadidos de que Juan era profeta.<br />Y respondieron que no sabían de dónde fuese.<br />Entonces Jesús les dijo: Yo tampoco os diré con qué autoridad hago estas cosas.”<br /><br />Jesús decidió no contestarles, porque sabía que buscaban ocasión para acusarlo, y su hora no había llegado. Todavía tenía asuntos que atender en los días que seguían.<br /><br />Pensemos un momento hoy. Dios nos dice que nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, si es que hemos creído en Cristo para salvación. Si nuestro cuerpo es templo, ¿qué necesita el Señor limpiar para que Él se sienta honrado de verdad?]]></itunes:summary><itunes:duration>304</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,lunes,maribel,ruiz,santa,semana</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/fd3bf3326096577c0029bee91fe084ff.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP-Semana_Santa01-domingo_ramos</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-semana-santa01-domingo-ramos--17634738</link><description><![CDATA[Bienvenidos a una semana especial en que vamos a cambiar nuestra programación habitual para enfocar más en los eventos narrados en la Biblia que son la culminación del ministerio terrenal de Jesús de Nazaret. Todos los días esta semana, vamos a hacer lecturas y hablar de los eventos importantes que llevan a la crucifixión y la resurrección, la obra salvador que Jesús. Es nuestra oración que estas lecturas y meditaciones sean de bendición y os ayuden a meditar más en nuestra gran salvación.<br /><br />¿Por qué llamamos a este domingo “domingo de ramos? ¿Qué es lo que celebramos? El domingo de ramos inicia la semana que nosotros denominamos Santa. Es Santa porque durante esta semana Jesucristo culminó su gran misión aquí en la Tierra, el morir por la humanidad y resucitar en victoria sobre el pecado. Jesús había tenido un ministerio de predicación en toda Judea. Había mostrado que era Dios mismo, haciendo milagros que otros no podían hacer. Y ahora, subía a Jerusalem para cumplir con la tarea que lo había traído aquí. <br /><br />El domingo de ramos se llama así porque al enterarse los que le seguían que Jesús llegaba a Jerusalén, fueron a buscar hojas de palmera y lo esperaron a la entrada para recibirle. Esto no fue un acto de toda la ciudad; sería una mezcla de aquellos que habían oído de las grandes cosas que hacía Jesús y todos sus seguidores que habitaban en Jerusalén . Leamos el relato de Lucas sobre este domingo en la historia. Recordemos que el día domingo era para el pueblo judío un día de trabajo; el primer día de la semana después del Sabat, el día de reposo. Mas esta era la semana en que se celebraría la pascua, así que mucha gente iba llegando a la ciudad para estar ahí para la celebración.<br /><br />Lucas 19:28-44<br />Iba delante subiendo a Jerusalén. Y aconteció que llegando cerca de Betfagé y de Betania, al monte que se llama de los Olivos, envió dos de sus discípulos, diciendo: Id a la aldea de enfrente, y al entrar en ella hallaréis un pollino atado, en el cual ningún hombre ha montado jamás; desatadlo, y traedlo.<br />Y si alguien os preguntare: ¿Por qué lo desatáis? le responderéis así: Porque el Señor lo necesita.<br />Fueron los que habían sido enviados, y hallaron como les dijo.<br />Y cuando desataban el pollino, sus dueños les dijeron: ¿Por qué desatáis el pollino?<br />Ellos dijeron: Porque el Señor lo necesita.<br />Y lo trajeron a Jesús; y habiendo echado sus mantos sobre el pollino, subieron a Jesús encima.<br />Y a su paso tendían sus mantos por el camino.<br />Cuando llegaban ya cerca de la bajada del monte de los Olivos, toda la multitud de los discípulos, gozándose, comenzó a alabar a Dios a grandes voces por todas las maravillas que habían visto, diciendo: !!Bendito el rey que viene en el nombre del Señor; paz en el cielo, y gloria en las alturas!<br />Entonces algunos de los fariseos de entre la multitud le dijeron: Maestro, reprende a tus discípulos.<br />Él, respondiendo, les dijo: Os digo que si éstos callaran, las piedras clamarían.<br /><br />Y cuando llegó cerca de la ciudad, al verla, lloró sobre ella,<br />diciendo: !!Oh, si también tú conocieses, a lo menos en este tu día, lo que es para tu paz! Mas ahora está encubierto de tus ojos.<br />Porque vendrán días sobre ti, cuando tus enemigos te rodearán con vallado, y te sitiarán, y por todas partes te estrecharán,<br />y te derribarán a tierra, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación.<br /><br />¿Sabías que el profeta Zacarías había profetizado su entrada en Jerusalén montado sobre un pollino?<br /><br />Zacarías 9:9 “Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna.” Dios ya tenía esta semana en su agenda. Era necesario que Cristo viniera a Jerusalén. Venía a la fiesta de la Pascua el cordero de Dios, el que quitaría el pecado del mundo. <br /><br />¿Habrías estado tú entre las personas que salían a adorar al Señor ese día? Mejor aún, ¿adoras tú al Señor diariamente, en la quietud de tu corazón? Porque el Ser no pide palmas ni mantos, no pide gritos ni sacrificios, Dios puede que los que lo adoran, lo adoren en espíritu y en verdad . Lo dijo Jesús en Juan 4:23: Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.”]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17634738</guid><pubDate>Sun, 28 Mar 2021 05:00:00 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17634738/melp_semana_santa01_domingo_ramos.mp3" length="5859633" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>Bienvenidos a una semana especial en que vamos a cambiar nuestra programación habitual para enfocar más en los eventos narrados en la Biblia que son la culminación del ministerio terrenal de Jesús de Nazaret. 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Había mostrado que era Dios mismo, haciendo milagros que otros no podían hacer. Y ahora, subía a Jerusalem para cumplir con la tarea que lo había traído aquí. <br /><br />El domingo de ramos se llama así porque al enterarse los que le seguían que Jesús llegaba a Jerusalén, fueron a buscar hojas de palmera y lo esperaron a la entrada para recibirle. Esto no fue un acto de toda la ciudad; sería una mezcla de aquellos que habían oído de las grandes cosas que hacía Jesús y todos sus seguidores que habitaban en Jerusalén . Leamos el relato de Lucas sobre este domingo en la historia. Recordemos que el día domingo era para el pueblo judío un día de trabajo; el primer día de la semana después del Sabat, el día de reposo. Mas esta era la semana en que se celebraría la pascua, así que mucha gente iba llegando a la ciudad para estar ahí para la celebración.<br /><br />Lucas 19:28-44<br />Iba delante subiendo a Jerusalén. Y aconteció que llegando cerca de Betfagé y de Betania, al monte que se llama de los Olivos, envió dos de sus discípulos, diciendo: Id a la aldea de enfrente, y al entrar en ella hallaréis un pollino atado, en el cual ningún hombre ha montado jamás; desatadlo, y traedlo.<br />Y si alguien os preguntare: ¿Por qué lo desatáis? le responderéis así: Porque el Señor lo necesita.<br />Fueron los que habían sido enviados, y hallaron como les dijo.<br />Y cuando desataban el pollino, sus dueños les dijeron: ¿Por qué desatáis el pollino?<br />Ellos dijeron: Porque el Señor lo necesita.<br />Y lo trajeron a Jesús; y habiendo echado sus mantos sobre el pollino, subieron a Jesús encima.<br />Y a su paso tendían sus mantos por el camino.<br />Cuando llegaban ya cerca de la bajada del monte de los Olivos, toda la multitud de los discípulos, gozándose, comenzó a alabar a Dios a grandes voces por todas las maravillas que habían visto, diciendo: !!Bendito el rey que viene en el nombre del Señor; paz en el cielo, y gloria en las alturas!<br />Entonces algunos de los fariseos de entre la multitud le dijeron: Maestro, reprende a tus discípulos.<br />Él, respondiendo, les dijo: Os digo que si éstos callaran, las piedras clamarían.<br /><br />Y cuando llegó cerca de la ciudad, al verla, lloró sobre ella,<br />diciendo: !!Oh, si también tú conocieses, a lo menos en este tu día, lo que es para tu paz! Mas ahora está encubierto de tus ojos.<br />Porque vendrán días sobre ti, cuando tus enemigos te rodearán con vallado, y te sitiarán, y por todas partes te estrecharán,<br />y te derribarán a tierra, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación.<br /><br />¿Sabías que el profeta Zacarías había profetizado su entrada en Jerusalén montado sobre un pollino?<br /><br />Zacarías 9:9 “Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna.” Dios ya tenía esta semana en su agenda. Era necesario que Cristo viniera a Jerusalén. 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Cuando Dios entregó la ciudad de Jericó en manos de Israel, les advirtió que todo lo que había en la ciudad era anatema, dedicado a la destrucción. No obstante, Acán vio ropa, oro y plata y los codició. Así desobedeció el mandamiento de Dios y tomó lo que encontró en la ciudad y lo escondió debajo de su tienda. Esta desobediencia encendió la ira de Dios. Cuando fueron contra la ciudad de Hai, perdieron la batalla por esa desobediencia. Cuando al final Dios reveló el pecado de Acán, el pueblo ejecutó una sentencia de muerte y nos dice el texto que Dios se volvió del ardor de su ira. El pecado había sido castigado por la muerte y la ira de Dios fue aplacada. Me hace pensar en una ofensa más grande que encendió la ira de Dios: todos los pecados de la humanidad. Hemos pecado contra Dios y merecemos su ira contra nosotros. Pero el Hijo de Dios dio su vida en nuestro lugar en la cruz, muriendo por nosotros. Cuando el Padre vio nuestra fe en la muerte de nuestro sustituto, se volvió del ardor de su ira contra nosotros y nos salvó.<br /><br />Hoy en Cristo no vivimos bajo la ira de Dios. Gozamos de comunión con nuestro Padre. Pero tristemente, el mundo que nos rodea sigue bajo esa ira aunque la gran mayoría ignora este hecho. Seamos un testimonio ante ellos de lo que significa ser hijos de Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44038486</guid><pubDate>Thu, 25 Mar 2021 05:50:14 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44038486/melp_521_josue_7_26.mp3" length="2986724" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y levantaron sobre él un gran montón de piedras, que permanece hasta hoy. Y Jehová se volvió del ardor de su ira. Y por esto aquel lugar se llama el Valle de Acor, hasta hoy.» (Josué 7:26)&#13;
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La historia de Acán es triste porque nos muestra las...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y levantaron sobre él un gran montón de piedras, que permanece hasta hoy. Y Jehová se volvió del ardor de su ira. Y por esto aquel lugar se llama el Valle de Acor, hasta hoy.» (Josué 7:26)<br /><br />La historia de Acán es triste porque nos muestra las consecuencias del pecado. Cuando Dios entregó la ciudad de Jericó en manos de Israel, les advirtió que todo lo que había en la ciudad era anatema, dedicado a la destrucción. No obstante, Acán vio ropa, oro y plata y los codició. Así desobedeció el mandamiento de Dios y tomó lo que encontró en la ciudad y lo escondió debajo de su tienda. Esta desobediencia encendió la ira de Dios. Cuando fueron contra la ciudad de Hai, perdieron la batalla por esa desobediencia. Cuando al final Dios reveló el pecado de Acán, el pueblo ejecutó una sentencia de muerte y nos dice el texto que Dios se volvió del ardor de su ira. El pecado había sido castigado por la muerte y la ira de Dios fue aplacada. Me hace pensar en una ofensa más grande que encendió la ira de Dios: todos los pecados de la humanidad. Hemos pecado contra Dios y merecemos su ira contra nosotros. Pero el Hijo de Dios dio su vida en nuestro lugar en la cruz, muriendo por nosotros. Cuando el Padre vio nuestra fe en la muerte de nuestro sustituto, se volvió del ardor de su ira contra nosotros y nos salvó.<br /><br />Hoy en Cristo no vivimos bajo la ira de Dios. Gozamos de comunión con nuestro Padre. Pero tristemente, el mundo que nos rodea sigue bajo esa ira aunque la gran mayoría ignora este hecho. Seamos un testimonio ante ellos de lo que significa ser hijos de Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,evangelio,josué</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3aa3ae880f59a920311de327c8b1971b.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_519-Josue_1_7</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-519-josue-1-7--44008212</link><description><![CDATA[«Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas.» (Josué 1:7)<br /><br />Cuando leas el primer capítulo de Josué, es difícil no notar esta frase que se repite cuatro veces: esfuérzate y sé valiente. Pero es mucho más que un lema diseñado para motivar. Son las palabras que Dios dirige al nuevo líder de su pueblo, animándole a entregarse con toda su fuerza y su mente a la tarea que tenia delante. Josué tenía el privilegio de guiar al pueblo en la conquista de la tierra. Dios nunca había prometido que iba a ser fácil y por eso le anima a esforzarse y tener valor. Pero debemos notar también que estas palabras no se quedan en un contexto genérico. Específicamente están aplicadas a la obediencia a Dios. El gran peligro que enfrentaba Josué y el pueblo era ignorar los mandamientos de Dios para acomodarse haciendo al final lo que les convenía. Por eso Dios les advierte de la necesidad de esforzarse y ser valientes. Y lo mejor de todo es que Dios promete una bendición en la obediencia: Dios hará prosperar al que se esfuerza valientemente en vivir conforme a la voluntad de Dios. Nosotros también podemos aplicar este mandamiento a nuestras vidas hoy. Dios quiere que hagamos un esfuerzo consciente en vivir según su voluntad. <br /><br />Si vivimos así, obedientes al Espíritu que vive en nosotros, Dios hará prosperar su voluntad en nosotros, conformándonos más y más a la imagen de nuestro Salvador. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/44008212</guid><pubDate>Tue, 23 Mar 2021 05:50:09 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/44008212/melp_519_josue_1_7.mp3" length="2984515" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas.» (Josué 1:7)&#13;
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Cuando...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas.» (Josué 1:7)<br /><br />Cuando leas el primer capítulo de Josué, es difícil no notar esta frase que se repite cuatro veces: esfuérzate y sé valiente. Pero es mucho más que un lema diseñado para motivar. Son las palabras que Dios dirige al nuevo líder de su pueblo, animándole a entregarse con toda su fuerza y su mente a la tarea que tenia delante. Josué tenía el privilegio de guiar al pueblo en la conquista de la tierra. Dios nunca había prometido que iba a ser fácil y por eso le anima a esforzarse y tener valor. Pero debemos notar también que estas palabras no se quedan en un contexto genérico. Específicamente están aplicadas a la obediencia a Dios. El gran peligro que enfrentaba Josué y el pueblo era ignorar los mandamientos de Dios para acomodarse haciendo al final lo que les convenía. Por eso Dios les advierte de la necesidad de esforzarse y ser valientes. Y lo mejor de todo es que Dios promete una bendición en la obediencia: Dios hará prosperar al que se esfuerza valientemente en vivir conforme a la voluntad de Dios. Nosotros también podemos aplicar este mandamiento a nuestras vidas hoy. Dios quiere que hagamos un esfuerzo consciente en vivir según su voluntad. <br /><br />Si vivimos así, obedientes al Espíritu que vive en nosotros, Dios hará prosperar su voluntad en nosotros, conformándonos más y más a la imagen de nuestro Salvador. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,bendición,biblia,david,devocional,josué,obediencia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/794db05f38f48e1c7a7cf7631b4627d0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_514-Romanos_12_11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-514-romanos-12-11--43783883</link><description><![CDATA[«En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor;» (Romanos 12:11)<br /><br />El capítulo 12 de Romanos empieza con la exhortación de responder a nuestra salvación con nuestro «culto racional»: presentar nuestra vida a Dios como un sacrificio vivo, santo y agradable. Muchas veces cuando hablamos de servir a Dios, lo primero que viene a la mente es dedicarnos al servicio religioso, pero el primero tema que trata el apóstol dentro de este servicio a Dios es sencillamente el amor fraternal. Habla de un amor real, no fingido, así que obviamente este amor no siempre es fácil. A veces, incluso, requiere diligencia, un esfuerzo consciente para demostrar ese amor al prójimo. Nuestra tentación es más bien ser perezosos y amar sólo a los que nos es fácil amar. Pero como Cristo nos recordaba, el gran mandamiento es amar a Dios con todo nuestro ser y a nuestro prójimo, a todas las personas de nuestro entorno, como a nosotros mismos. La buena noticia es que tenemos al Espíritu Santo que mora en nosotros para producir su fruto espiritual. Por eso Pablo nos anima a estar “fervientes” en el Espíritu. La imagen es la del agua hirviendo, mostrando que el Espíritu Santo está detrás de ese amor fraternal. Éste es nuestro culto racional: servir al Señor al amar con diligencia a los que nos rodean.<br /><br />Hoy, no importa donde estemos, podemos servir al Señor. Mostremos con diligencia el amor de Dios a los que nos rodean. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43783883</guid><pubDate>Mon, 08 Mar 2021 04:10:50 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43783883/melp_514_romanos_12_11.mp3" length="2984519" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor;» (Romanos 12:11)&#13;
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El capítulo 12 de Romanos empieza con la exhortación de responder a nuestra salvación con nuestro «culto racional»: presentar nuestra vida a...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor;» (Romanos 12:11)<br /><br />El capítulo 12 de Romanos empieza con la exhortación de responder a nuestra salvación con nuestro «culto racional»: presentar nuestra vida a Dios como un sacrificio vivo, santo y agradable. Muchas veces cuando hablamos de servir a Dios, lo primero que viene a la mente es dedicarnos al servicio religioso, pero el primero tema que trata el apóstol dentro de este servicio a Dios es sencillamente el amor fraternal. Habla de un amor real, no fingido, así que obviamente este amor no siempre es fácil. A veces, incluso, requiere diligencia, un esfuerzo consciente para demostrar ese amor al prójimo. Nuestra tentación es más bien ser perezosos y amar sólo a los que nos es fácil amar. Pero como Cristo nos recordaba, el gran mandamiento es amar a Dios con todo nuestro ser y a nuestro prójimo, a todas las personas de nuestro entorno, como a nosotros mismos. La buena noticia es que tenemos al Espíritu Santo que mora en nosotros para producir su fruto espiritual. Por eso Pablo nos anima a estar “fervientes” en el Espíritu. La imagen es la del agua hirviendo, mostrando que el Espíritu Santo está detrás de ese amor fraternal. Éste es nuestro culto racional: servir al Señor al amar con diligencia a los que nos rodean.<br /><br />Hoy, no importa donde estemos, podemos servir al Señor. Mostremos con diligencia el amor de Dios a los que nos rodean. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>amor,bell,biblia,david,devocional,romanos,servicio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/794db05f38f48e1c7a7cf7631b4627d0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_510-Romanos_9_32</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-510-romanos-9-32--43697448</link><description><![CDATA[«¿Por qué? Porque iban tras ella [la justicia] no por fe, sino como por obras de la ley, pues tropezaron en la piedra de tropiezo» (Romanos 9:32)<br /><br />La ley de Dios estaba diseñada para mostrar al ser humano la perfecta justicia de Dios y nuestra injusticia: «ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado» (3:20). De esta manera la ley nos lleva a Cristo, el único que ha sido capaz de guardar la Ley. Pero tristemente entre los judíos había expertos en interpretar y moldear la ley de tal forma que estaban convencidos de que merecían comunión con Dios gracias a su conformidad a su interpretación de la Ley. Se auto convencieron que habían alcanzado la justicia por su propio esfuerzo. Pero era un engaño. Cuando apareció el Mesías con su mensaje de arrepentimiento y fe, éstos tomaron ofensa. Les causó envidia y odio y no podían imaginar otro plan que deshacerse de Jesús de Nazaret. Pero vemos otra reacción cuando el evangelio se predicó a los gentiles. Entendieron que su única esperanza de ser justificados ante Dios era recibir la perfecta justicia en Cristo por la fe. Los que venían a Dios en fe vieron a Jesús como la piedra angular pero los que insistían en venir por las obras de la Ley encontraron una piedra de tropiezo.<br /><br />Si hemos experimentado la perfecta justicia de Cristo por la fe, sigamos adelante en esta fe, dejando que el Espíritu de Dios siga produciendo esta justicia en nuestras vidas hoy. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43697448</guid><pubDate>Tue, 02 Mar 2021 03:30:40 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43697448/melp_510_romanos_9_32.mp3" length="2984518" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«¿Por qué? Porque iban tras ella [la justicia] no por fe, sino como por obras de la ley, pues tropezaron en la piedra de tropiezo» (Romanos 9:32)&#13;
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Cuando Adán pecó, su transgresión trajo condenación no...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida.» (Romanos 5:18)<br /><br />Cuando Adán pecó, su transgresión trajo condenación no solamente a sí mismo sino sobre toda su descendencia e incluso sobre toda la creación. El pecado entró en el mundo y junto con el pecado, vino la muerte, tal como Dios había advertido a Adán. Pero Dios ya tenía preparado otro Adán, un nuevo representante de la raza humana: Jesús, el prometido simiente de Abraham que sería para bendición de todas las familias de la tierra. A diferencia de Adán, este nuevo representante no pecó. Cumplió la ley de Dios con perfecta justicia; por primera vez en la historia del universo, un ser humano merecía comunión con el Padre. No obstante, este representante sufrió la separación de Dios, el castigo que merecíamos como pecadores para que en este nuevo representante en vez de sufrir la condena y la consecuencia del pecado, podamos experimentar el perdón y una justicia que trae nueva vida, una relación restaurada con nuestro Creador. Así que cada miembro de la raza humana será juzgado bajo uno de estos dos representantes. Por defecto nacemos bajo la condenación de nuestro representante carmal, Adán. Pero por la fe podemos renacer espiritualmente y así relacionarnos a un nuevo representante espiritual, Cristo.<br /><br />Si estamos en Cristo, debemos andar en esta “justificación de vida” para que el mundo vea lo que significa nacer de nuevo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,romanos,testimonio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/794db05f38f48e1c7a7cf7631b4627d0.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_488-Mateo_15_23</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-488-mateo-15-23--43177622</link><description><![CDATA[«Pero Jesús no le respondió palabra. Entonces acercándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despídela, pues da voces tras nosotros.» (Mateo 15:23)<br /><br />Cuando esta mujer extranjera se acercó a Jesús para pedir por su hija poseída por un demonio, Jesús no le contestó. Puesto que parecía que Jesús la estaba ignorando, los discípulos creían que entendían el plan de su maestro. Pensaban que ella le estaba molestando a Jesús. Pero de hecho, los únicos que claramente estaban incomodados por las voces que daba la mujer fueron ellos. Así que pidieron que Jesús la despidiera. Pero los discípulos estaban muy equivocados en cuanto a la actitud de Jesús hacia esta mujar. Lejos de estar molesto por la petición de esta mujer, Jesús realmente estaba probando su fe y, para la gran sorpresa de los doce, Jesús unos minutos más tarde concedió su petición. Nuestro gran error muchas veces es imaginar que sabemos todo lo que Dios está haciendo en nuestras vidas. Vemos un hecho y suponemos lo que vendrá a continuación, y por lo tanto, empezamos a actuar en base de nuestras suposiciones, creyendo que sabemos lo que Dios hará. Pero Dios muchas veces nos sorprende con un plan muchísimo mejor que el que habíamos imaginado. Nuestra meta ha de ser aprender a esperar en Dios y dejar que Él cumpla su propósito en nosotros. Puede que a veces parezca que Dios no va a responder, pero eso no significa que no nos oye. <br /><br />Sigamos confiando y esperando para ver la buena voluntad de Dios en nuestra vida. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/43177622</guid><pubDate>Fri, 29 Jan 2021 05:50:19 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/43177622/melp_488_mateo_15_23.mp3" length="2982133" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Pero Jesús no le respondió palabra. Entonces acercándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despídela, pues da voces tras nosotros.» (Mateo 15:23)&#13;
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Cuando esta mujer extranjera se acercó a Jesús para pedir por su hija poseída por un demonio,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Pero Jesús no le respondió palabra. Entonces acercándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despídela, pues da voces tras nosotros.» (Mateo 15:23)<br /><br />Cuando esta mujer extranjera se acercó a Jesús para pedir por su hija poseída por un demonio, Jesús no le contestó. Puesto que parecía que Jesús la estaba ignorando, los discípulos creían que entendían el plan de su maestro. Pensaban que ella le estaba molestando a Jesús. Pero de hecho, los únicos que claramente estaban incomodados por las voces que daba la mujer fueron ellos. Así que pidieron que Jesús la despidiera. Pero los discípulos estaban muy equivocados en cuanto a la actitud de Jesús hacia esta mujar. Lejos de estar molesto por la petición de esta mujer, Jesús realmente estaba probando su fe y, para la gran sorpresa de los doce, Jesús unos minutos más tarde concedió su petición. Nuestro gran error muchas veces es imaginar que sabemos todo lo que Dios está haciendo en nuestras vidas. Vemos un hecho y suponemos lo que vendrá a continuación, y por lo tanto, empezamos a actuar en base de nuestras suposiciones, creyendo que sabemos lo que Dios hará. Pero Dios muchas veces nos sorprende con un plan muchísimo mejor que el que habíamos imaginado. Nuestra meta ha de ser aprender a esperar en Dios y dejar que Él cumpla su propósito en nosotros. Puede que a veces parezca que Dios no va a responder, pero eso no significa que no nos oye. <br /><br />Sigamos confiando y esperando para ver la buena voluntad de Dios en nuestra vida. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,mateo,paciencia,voluntad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/17171e058b5e54fc689da0441559379f.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_466-2Timoteo_4_17</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-466-2timoteo-4-17--42265423</link><description><![CDATA[«Pero el Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas, para que por mí fuese cumplida la predicación, y que todos los gentiles oyesen. Así fui librado de la boca del león.» (2 Timoteo 4:17)<br /><br />Pablo escribe aquí desde la cárcel y describe su primer juicio. Tristemente estuvo solo. Personas como Timoteo estaban sirviendo al Señor lejos, y los demás no sólo le habían abandonado sino que en algunos casos hasta se habían apartado del Señor. Sólo puedo imaginar cómo esto le afectó al apóstol. Estaba tentado a desanimarse porque estaba solo, igual como leemos de Elías en el monte Horeb después de recibir las amenazas de Jezabel. Pero Pablo vence esta tentación con la fe, recordando que ¡el Señor estuvo a su lado, igual que estuvo con Daniel en el foso de los leones! Dios le dio fuerzas a Pablo para hacer su voluntad y le libró. Incluso, si miramos el versículo siguiente, vemos la gran fe del apóstol: «Y el Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial. A él sea gloria por los siglos de los siglos. Amén» (18). Pablo venció la tentación del desánimo por medio de la fe. Si estamos intentando hacer la voluntad de Dios hoy, enfrentaremos la misma tentación que el apóstol. Pero podemos vencerla con la misma confianza que tuvo el apóstol. Dios está a nuestro lado para darnos fuerzas y librarnos de nuestras dificultades. <br /><br />Tomemos el arma de la fe y no nos dejemos caer en la tentación del desánimo. Aunque no siempre lo notemos, Dios sigue a nuestro lado. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/42265423</guid><pubDate>Wed, 02 Dec 2020 05:50:08 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/42265423/melp_466_2timoteo_4_17.mp3" length="2998809" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Pero el Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas, para que por mí fuese cumplida la predicación, y que todos los gentiles oyesen. Así fui librado de la boca del león.» (2 Timoteo 4:17)

Pablo escribe aquí desde la cárcel y describe su primer juicio....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Pero el Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas, para que por mí fuese cumplida la predicación, y que todos los gentiles oyesen. Así fui librado de la boca del león.» (2 Timoteo 4:17)<br /><br />Pablo escribe aquí desde la cárcel y describe su primer juicio. Tristemente estuvo solo. Personas como Timoteo estaban sirviendo al Señor lejos, y los demás no sólo le habían abandonado sino que en algunos casos hasta se habían apartado del Señor. Sólo puedo imaginar cómo esto le afectó al apóstol. Estaba tentado a desanimarse porque estaba solo, igual como leemos de Elías en el monte Horeb después de recibir las amenazas de Jezabel. Pero Pablo vence esta tentación con la fe, recordando que ¡el Señor estuvo a su lado, igual que estuvo con Daniel en el foso de los leones! Dios le dio fuerzas a Pablo para hacer su voluntad y le libró. Incluso, si miramos el versículo siguiente, vemos la gran fe del apóstol: «Y el Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial. A él sea gloria por los siglos de los siglos. Amén» (18). Pablo venció la tentación del desánimo por medio de la fe. Si estamos intentando hacer la voluntad de Dios hoy, enfrentaremos la misma tentación que el apóstol. Pero podemos vencerla con la misma confianza que tuvo el apóstol. Dios está a nuestro lado para darnos fuerzas y librarnos de nuestras dificultades. <br /><br />Tomemos el arma de la fe y no nos dejemos caer en la tentación del desánimo. Aunque no siempre lo notemos, Dios sigue a nuestro lado. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2timoteo,bell,biblia,david,desánimo,devocional,fe</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bf30d8cfcee1ff493041b28b93bce418.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_460-Filipenses_3_16</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-460-filipenses-3-16--42127033</link><description><![CDATA[«Pero en aquello a que hemos llegado, sigamos una misma regla, sintamos una misma cosa.» (Filipenses 3:16)<br /><br />En esta carta Pablo ha hablado ya varias veces del tema de la madurez espiritual: empezó así: “estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo"" (1:6). Incluso en el versículo anterior al que consideramos arriba, vuelve a hablar de la perfección o madurez. Según Pablo, esa madurez espiritual nos llega en lo que hemos llegado, o sea, todas aquellas cosas que Dios nos ha permitido comprender de Él y de su voluntad para nosotros; las hemos de obedecer o seguir esa misma regla. La imagen aquí es de las tropas de soldados andando todos en líneas perfectas. Es el mapa para la madurez espiritual: conforme crecemos en conocimientos, vamos poniéndolos en práctica y así crecemos espiritualmente. Pero para que funcione este crecimiento, hay un requisito básico: tiene que haber una entrada constante de conocimientos. Si no estamos ""llegando"" a nuevos conocimientos, no los podemos poner en práctica y no habrá crecimiento. Más bien, habrá lo opuesto del crecimiento, la atrofia. <br /><br />Sigamos buscando al Señor por la Palabra diariamente, meditando en ella y orando sin cesar para que nos siga enseñando de sí mismo y cuando vamos obedeciendo su voluntad, creceremos en Él. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/42127033</guid><pubDate>Tue, 24 Nov 2020 05:50:05 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/42127033/melp_460_filipenses_3_16.mp3" length="2998810" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Pero en aquello a que hemos llegado, sigamos una misma regla, sintamos una misma cosa.» (Filipenses 3:16)

En esta carta Pablo ha hablado ya varias veces del tema de la madurez espiritual: empezó así: “estando persuadido de esto, que el que comenzó...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Pero en aquello a que hemos llegado, sigamos una misma regla, sintamos una misma cosa.» (Filipenses 3:16)<br /><br />En esta carta Pablo ha hablado ya varias veces del tema de la madurez espiritual: empezó así: “estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo"" (1:6). Incluso en el versículo anterior al que consideramos arriba, vuelve a hablar de la perfección o madurez. Según Pablo, esa madurez espiritual nos llega en lo que hemos llegado, o sea, todas aquellas cosas que Dios nos ha permitido comprender de Él y de su voluntad para nosotros; las hemos de obedecer o seguir esa misma regla. La imagen aquí es de las tropas de soldados andando todos en líneas perfectas. Es el mapa para la madurez espiritual: conforme crecemos en conocimientos, vamos poniéndolos en práctica y así crecemos espiritualmente. Pero para que funcione este crecimiento, hay un requisito básico: tiene que haber una entrada constante de conocimientos. Si no estamos ""llegando"" a nuevos conocimientos, no los podemos poner en práctica y no habrá crecimiento. Más bien, habrá lo opuesto del crecimiento, la atrofia. <br /><br />Sigamos buscando al Señor por la Palabra diariamente, meditando en ella y orando sin cesar para que nos siga enseñando de sí mismo y cuando vamos obedeciendo su voluntad, creceremos en Él. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,filipenses,madurez</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bf30d8cfcee1ff493041b28b93bce418.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_448-Galatas_6_14</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-448-galatas-6-14--41815937</link><description><![CDATA[«Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo.» (Gálatas 6:14)<br /><br />¿Quién hubiera imaginado que un judío del primer siglo podría decir estas palabras? Su único motivo de gozo y gloria, el tema que ocupaba sus pensamientos y conversaciones, era una cruz romana, un instrumento cruel de tortura. Los romanos habían logrado crear la manera ""perfecta"" de maximizar la agonía de la muerte para los enemigos del Estado. Pero Pablo veía la cruz con otros ojos. Cuando habla de la cruz, hace referencia específicamente a la cruz de Cristo y gracias a esa cruz, Pablo había muerto al mundo y a la esclavitud del pecado, rompiendo así la cadena que le había mantenido alejado de su Creador. Para Pablo esa cruz no era un instrumento de tortura sino de liberación espiritual. Hay muchas cosas en este mundo clamando por nuestro gozo y gloria. Los heroes del deporte, los ricos y famosos, y los poderosos de este mundo todos quieren tomar el pedestal de nuestro corazón. Pero por encima de todos ellos, como Pablo debemos gloriarnos en la cruz de Cristo. <br /><br />Empecemos este día en oración dando gracias a Dios por la cruz de Cristo, el que nos ha hecho morir al mundo para que podamos vivir en Él. Que Cristo sea nuestro tema de conversación, lo que ocupa nuestros pensamientos constantemente.  (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41815937</guid><pubDate>Fri, 06 Nov 2020 05:50:10 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41815937/melp_448_galatas_6_14.mp3" length="2998807" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo.» (Gálatas 6:14)

¿Quién hubiera imaginado que un judío del primer siglo podría decir estas palabras? Su único...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo.» (Gálatas 6:14)<br /><br />¿Quién hubiera imaginado que un judío del primer siglo podría decir estas palabras? Su único motivo de gozo y gloria, el tema que ocupaba sus pensamientos y conversaciones, era una cruz romana, un instrumento cruel de tortura. Los romanos habían logrado crear la manera ""perfecta"" de maximizar la agonía de la muerte para los enemigos del Estado. Pero Pablo veía la cruz con otros ojos. Cuando habla de la cruz, hace referencia específicamente a la cruz de Cristo y gracias a esa cruz, Pablo había muerto al mundo y a la esclavitud del pecado, rompiendo así la cadena que le había mantenido alejado de su Creador. Para Pablo esa cruz no era un instrumento de tortura sino de liberación espiritual. Hay muchas cosas en este mundo clamando por nuestro gozo y gloria. Los heroes del deporte, los ricos y famosos, y los poderosos de este mundo todos quieren tomar el pedestal de nuestro corazón. Pero por encima de todos ellos, como Pablo debemos gloriarnos en la cruz de Cristo. <br /><br />Empecemos este día en oración dando gracias a Dios por la cruz de Cristo, el que nos ha hecho morir al mundo para que podamos vivir en Él. Que Cristo sea nuestro tema de conversación, lo que ocupa nuestros pensamientos constantemente.  (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,cruz,david,devocional,gálatas,gloria</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bf30d8cfcee1ff493041b28b93bce418.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_419-2Cron_33_12</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-419-2cron-33-12--41163464</link><description><![CDATA[«Mas luego que fue puesto en angustias, oró a Jehová su Dios, humillado grandemente en la presencia del Dios de sus padres.» (2 Crónicas 33:12)<br /><br />La historia del largo reinado de Manasés sobre Judá es muy triste. Era el hijo del buen rey Ezequías. No obstante durante la mayoría de sus 55 años de reinado, se dedicó a deshacer todas las reformas espirituales que su padre había hecho. Dónde Ezequías había limpiado el templo quitando los altares de Jerusalén, Manasés volvió a introducir la idolatría, incluso colocando una imagen dentro del mismo templo de Jehová. Si un pecador mereciera la ira de Dios, era Manasés. Pero Dios tuvo misericordia de este rey idólatra, permitiendo que Manasés fuera llevado preso a Asiria. Ya lo sé, no suena muy misericordioso, ¿verdad? Pero mientras estaba allí, Manasés por fin se humilló ante Dios en arrepentimiento por su pecado y su vida fue transformada. Sin embargo, no puedo sino pensar que es una pena que Manasés no se hubiera humillado antes de encontrarse en angustias. Estoy seguro que tuvo que vivir con muchos remordimientos de todos los años que había malgastado en rebeldía contra Dios. Esta humildad que vemos al final de la vida de Manasés debe ser la condición continua de un verdadero hijo de Dios. Debemos saber que nuestro mayor enemigo es el orgullo de nuestro propio corazón y así venir diariamente ante Dios en humildad pidiendo que Él cumpla su voluntad en nosotros. <br /><br />El secreto de no malgastar esta vida que Dios nos ha dado se encuentra en humillarnos diariamente ante la presencia de nuestro Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/41163464</guid><pubDate>Mon, 28 Sep 2020 04:50:09 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/41163464/melp_419_2cron_33_12.mp3" length="2997255" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Mas luego que fue puesto en angustias, oró a Jehová su Dios, humillado grandemente en la presencia del Dios de sus padres.» (2 Crónicas 33:12)

La historia del largo reinado de Manasés sobre Judá es muy triste. Era el hijo del buen rey Ezequías. No...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Mas luego que fue puesto en angustias, oró a Jehová su Dios, humillado grandemente en la presencia del Dios de sus padres.» (2 Crónicas 33:12)<br /><br />La historia del largo reinado de Manasés sobre Judá es muy triste. Era el hijo del buen rey Ezequías. No obstante durante la mayoría de sus 55 años de reinado, se dedicó a deshacer todas las reformas espirituales que su padre había hecho. Dónde Ezequías había limpiado el templo quitando los altares de Jerusalén, Manasés volvió a introducir la idolatría, incluso colocando una imagen dentro del mismo templo de Jehová. Si un pecador mereciera la ira de Dios, era Manasés. Pero Dios tuvo misericordia de este rey idólatra, permitiendo que Manasés fuera llevado preso a Asiria. Ya lo sé, no suena muy misericordioso, ¿verdad? Pero mientras estaba allí, Manasés por fin se humilló ante Dios en arrepentimiento por su pecado y su vida fue transformada. Sin embargo, no puedo sino pensar que es una pena que Manasés no se hubiera humillado antes de encontrarse en angustias. Estoy seguro que tuvo que vivir con muchos remordimientos de todos los años que había malgastado en rebeldía contra Dios. Esta humildad que vemos al final de la vida de Manasés debe ser la condición continua de un verdadero hijo de Dios. Debemos saber que nuestro mayor enemigo es el orgullo de nuestro propio corazón y así venir diariamente ante Dios en humildad pidiendo que Él cumpla su voluntad en nosotros. <br /><br />El secreto de no malgastar esta vida que Dios nos ha dado se encuentra en humillarnos diariamente ante la presencia de nuestro Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2crónicas,arrepentimiento,bell,biblia,david,devocional,humildad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/3a7fe825545f7407cc86dd665ebac0b9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_399-2Reyes_6_33</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-399-2reyes-6-33--40508844</link><description><![CDATA[«Aún estaba él hablando con ellos, y he aquí el mensajero que descendía a él; y dijo: Ciertamente este mal de Jehová viene. ¿Para qué he de esperar más a Jehová?» (2 Reyes 6:33)<br /><br />Había hambre en la ciudad y un ejército enemigo estaba acampado alrededor y el rey de Israel había determinado que la culpa la tenía el profeta de Dios, Eliseo. Por eso el rey decidió que la única solución era decapitar a Eliseo (6:31). El rey mandó a su siervo en busca del profeta para matarle, pero, menos mal, Dios tenía otros planes. Dios mandó un ejército celestial para asustar a los enemigos de Israel para que huyeran, dejando la ciudad libre y con amplio abastecimiento. En un solo día, Dios convirtió la escasez en abundancia. No obstante, en estos momentos el siervo del rey no podía imaginar otra solución sino culpar a Jehová y matar a su profeta. No estaba dispuesto a esperar más a Jehová. Muchas veces experimentamos la misma tentación. Miramos una situación y desde nuestro punto de vista, sentimos la tentación de culpar a Dios por el mal que vemos o de quejarnos de sus siervos. Pero hacemos bien en reconocer que muchas veces esta tentación es el preludio para poder ver lo que Dios quiere hacer en nuestras vidas. <br /><br />Nos conviene resistir la tentación de culpar a Dios y quejarnos por medio de la fe y la paciencia. Así abrimos la puerta para que Dios cumpla su plan para su gloria. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/40508844</guid><pubDate>Thu, 27 Aug 2020 02:39:16 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/40508844/melp_399_2reyes_6_33.mp3" length="2996226" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Aún estaba él hablando con ellos, y he aquí el mensajero que descendía a él; y dijo: Ciertamente este mal de Jehová viene. ¿Para qué he de esperar más a Jehová?» (2 Reyes 6:33)

Había hambre en la ciudad y un ejército enemigo estaba acampado...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Aún estaba él hablando con ellos, y he aquí el mensajero que descendía a él; y dijo: Ciertamente este mal de Jehová viene. ¿Para qué he de esperar más a Jehová?» (2 Reyes 6:33)<br /><br />Había hambre en la ciudad y un ejército enemigo estaba acampado alrededor y el rey de Israel había determinado que la culpa la tenía el profeta de Dios, Eliseo. Por eso el rey decidió que la única solución era decapitar a Eliseo (6:31). El rey mandó a su siervo en busca del profeta para matarle, pero, menos mal, Dios tenía otros planes. Dios mandó un ejército celestial para asustar a los enemigos de Israel para que huyeran, dejando la ciudad libre y con amplio abastecimiento. En un solo día, Dios convirtió la escasez en abundancia. No obstante, en estos momentos el siervo del rey no podía imaginar otra solución sino culpar a Jehová y matar a su profeta. No estaba dispuesto a esperar más a Jehová. Muchas veces experimentamos la misma tentación. Miramos una situación y desde nuestro punto de vista, sentimos la tentación de culpar a Dios por el mal que vemos o de quejarnos de sus siervos. Pero hacemos bien en reconocer que muchas veces esta tentación es el preludio para poder ver lo que Dios quiere hacer en nuestras vidas. <br /><br />Nos conviene resistir la tentación de culpar a Dios y quejarnos por medio de la fe y la paciencia. Así abrimos la puerta para que Dios cumpla su plan para su gloria. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2reyes,bell,biblia,confianza,culpar,david,devocional,duda,fe</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/4e1756dfd88ca0c3ceaf61b9bd4b28ab.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_354-1Samuel_4_3</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-354-1samuel-4-3--28840239</link><description><![CDATA[«Cuando volvió el pueblo al campamento, los ancianos de Israel dijeron: ¿Por qué nos ha herido hoy Jehová delante de los filisteos? Traigamos a nosotros de Silo el arca del pacto de Jehová, para que viniendo entre nosotros nos salve de la mano de nuestros enemigos.» (‭‭1 Samuel‬ ‭4:3‬)<br /><br />Durante los últimos días de los jueces en Israel, los filisteos causaban estragos entre el pueblo de Israel. Lo interesante de este versículo es que nos revela la forma de pensar que tenían los ancianos de Israel. Sus palabras señalan varios problemas importantes con sus suposiciones. En primer lugar se preguntan por qué Jehová los ha herido delante de los filisteos. Es preocupante ver como lo expresan: desde su punto de vista, era Dios el culpable de su derrota. Deberían haber sabido que Dios no anda hiriendo a su pueblo por gusto. Lo correcto hubiera sido mirar su comportamiento para identificar lo que habían hecho ellos para alejar al Señor de ellos. En segundo lugar, deciden traer el arca al campamento para que los salvara. Sí, lee otra vez el versículo y verás que en su mente, no era Jehová el que los iba a salvar sino el arca. Encontramos aquí un ejemplo de superstición parecido al de Sansón con Delila. Ellos, igual que Sansón, no tenían ni idea de que Dios los había abandonado. Nos es muy fácil caer en esta misma trampa. Sin darnos cuenta, podemos llegar a atribuir a Dios la culpa que es nuestra y podemos confiar en lo exterior en vez de buscar a Dios de todo corazón. Por eso es importante buscar a Dios todos los días y andar cerca de Él. <br /><br />Que Dios nos ayude hoy a no caer en estos errores de pensamiento. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/28840239</guid><pubDate>Wed, 03 Jun 2020 04:30:15 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/28840239/melp_354_1samuel_4_3.mp3" length="2998173" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Cuando volvió el pueblo al campamento, los ancianos de Israel dijeron: ¿Por qué nos ha herido hoy Jehová delante de los filisteos? Traigamos a nosotros de Silo el arca del pacto de Jehová, para que viniendo entre nosotros nos salve de la mano de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Cuando volvió el pueblo al campamento, los ancianos de Israel dijeron: ¿Por qué nos ha herido hoy Jehová delante de los filisteos? Traigamos a nosotros de Silo el arca del pacto de Jehová, para que viniendo entre nosotros nos salve de la mano de nuestros enemigos.» (‭‭1 Samuel‬ ‭4:3‬)<br /><br />Durante los últimos días de los jueces en Israel, los filisteos causaban estragos entre el pueblo de Israel. Lo interesante de este versículo es que nos revela la forma de pensar que tenían los ancianos de Israel. Sus palabras señalan varios problemas importantes con sus suposiciones. En primer lugar se preguntan por qué Jehová los ha herido delante de los filisteos. Es preocupante ver como lo expresan: desde su punto de vista, era Dios el culpable de su derrota. Deberían haber sabido que Dios no anda hiriendo a su pueblo por gusto. Lo correcto hubiera sido mirar su comportamiento para identificar lo que habían hecho ellos para alejar al Señor de ellos. En segundo lugar, deciden traer el arca al campamento para que los salvara. Sí, lee otra vez el versículo y verás que en su mente, no era Jehová el que los iba a salvar sino el arca. Encontramos aquí un ejemplo de superstición parecido al de Sansón con Delila. Ellos, igual que Sansón, no tenían ni idea de que Dios los había abandonado. Nos es muy fácil caer en esta misma trampa. Sin darnos cuenta, podemos llegar a atribuir a Dios la culpa que es nuestra y podemos confiar en lo exterior en vez de buscar a Dios de todo corazón. Por eso es importante buscar a Dios todos los días y andar cerca de Él. <br /><br />Que Dios nos ayude hoy a no caer en estos errores de pensamiento. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>1samuel,bell,biblia,david,devocional,errores,superstición</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/c98701f13708a4bc5f902fd343e1c880.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_348-Josue_9_14</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-348-josue-9-14--28291798</link><description><![CDATA[«Y los hombres de Israel tomaron de las provisiones de ellos, y no consultaron a Jehová.» (Josué 9:14)<br /><br />Cuando Israel entró en la tierra, tenían que ejecutar el juicio de Dios contra las naciones que habitaban en la tierra. Un pueblo, los gabaonitas, logró esquivar su destino mediante la decepción y el engaño. Manipularon las circunstancias para dar una apariencia lógica a su mentira de haber venido desde lejos. Luego añadieron un poco de alago y crearon la receta perfecta para engañar a Josué y al pueblo. La única esperanza de no caer en la trampa de los gabaonitas era consultar con Jehová. Pero desafortunadamente, como vemos en el texto, fue precisamente el paso que saltaron. Basaron su decisión en los datos que aportaban sus sentidos sin tomar el tiempo para considerar los datos que les habría dado el Señor, si hubieran tomado el tiempo para consultarlo. En esta vida muchas veces enfrentaos este mismo peligro. Nos encontramos en situaciones en que todos los hechos parecen dictar una acción lógica. Pero es importante que no saltemos el paso de consultar a Dios. Cristo nos recuerda que en la tentación debemos recordar que no vivimos de pan solamente sino de cada palabra que sale de la boca de Dios. Por eso es importante andar diariamente buscando la comunión con Dios en la Palabra y en la oración. <br /><br />Busquemos esta comunión con Dios hoy para que nos ayude a andar cerca de Él para no caer en las trampas del pecado que nos rodean. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/28291798</guid><pubDate>Tue, 26 May 2020 04:30:04 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/28291798/melp_348_josue_9_14.mp3" length="2995126" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y los hombres de Israel tomaron de las provisiones de ellos, y no consultaron a Jehová.» (Josué 9:14)

Cuando Israel entró en la tierra, tenían que ejecutar el juicio de Dios contra las naciones que habitaban en la tierra. Un pueblo, los gabaonitas,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y los hombres de Israel tomaron de las provisiones de ellos, y no consultaron a Jehová.» (Josué 9:14)<br /><br />Cuando Israel entró en la tierra, tenían que ejecutar el juicio de Dios contra las naciones que habitaban en la tierra. Un pueblo, los gabaonitas, logró esquivar su destino mediante la decepción y el engaño. Manipularon las circunstancias para dar una apariencia lógica a su mentira de haber venido desde lejos. Luego añadieron un poco de alago y crearon la receta perfecta para engañar a Josué y al pueblo. La única esperanza de no caer en la trampa de los gabaonitas era consultar con Jehová. Pero desafortunadamente, como vemos en el texto, fue precisamente el paso que saltaron. Basaron su decisión en los datos que aportaban sus sentidos sin tomar el tiempo para considerar los datos que les habría dado el Señor, si hubieran tomado el tiempo para consultarlo. En esta vida muchas veces enfrentaos este mismo peligro. Nos encontramos en situaciones en que todos los hechos parecen dictar una acción lógica. Pero es importante que no saltemos el paso de consultar a Dios. Cristo nos recuerda que en la tentación debemos recordar que no vivimos de pan solamente sino de cada palabra que sale de la boca de Dios. Por eso es importante andar diariamente buscando la comunión con Dios en la Palabra y en la oración. <br /><br />Busquemos esta comunión con Dios hoy para que nos ayude a andar cerca de Él para no caer en las trampas del pecado que nos rodean. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,josué,tentaciones</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/302f52b7961282915e811a8422a018da.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_328-Levitico_25_55</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-328-levitico-25-55--26218904</link><description><![CDATA[«Porque mis siervos son los hijos de Israel; son siervos míos, a los cuales saqué de la tierra de Egipto. Yo Jehová vuestro Dios.» (Levítico‬ ‭25:55‬)<br /><br />En las leyes del libro de Levítico, hay instrucción sobre la esclavitud, pero lo que encontramos es otro tipo de esclavitud del que estamos acostumbrados en el mundo moderno. El esclavo en Israel servía durante un periodo fijo de años y después su amo lo tenía que liberar. Dios explica la razón aquí. Él quería que los hebreos recordasen que todos habían sido esclavos en Egipto y que Dios los había rescatado. La idea no era que ya estaban libres para hacer lo que les daba la gana, sino que tenían un nuevo amo. Eran esclavos o siervos de Dios. En el Nuevo Testamento encontramos este mismo pensamiento. De hecho, todos los apóstoles empezaron sus epístolas llamándose siervos o esclavos de Jesucristo. Pedro nos anima a vivir «como libres, pero no como los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo, sino como siervos de Dios» (1 Pedro 2:16). Pablo nos recuerda, «habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios» (1 Corintios 6:20). Si somos conscientes de que pertenecemos a Dios y que nos ha escogido para servirle, nuestra forma de vivir diariamente debe cambiar.<br /><br />Recordemos hoy que Cristo nos ha redimido o comprado y, por lo tanto, nuestra vida le pertenece. Tenemos el privilegio de ser sus siervos. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/26218904</guid><pubDate>Tue, 28 Apr 2020 05:00:19 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/26218904/melp_328_levitico_25_55.mp3" length="2998830" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Porque mis siervos son los hijos de Israel; son siervos míos, a los cuales saqué de la tierra de Egipto. Yo Jehová vuestro Dios.» (Levítico‬ ‭25:55‬)

En las leyes del libro de Levítico, hay instrucción sobre la esclavitud, pero lo que encontramos es...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Porque mis siervos son los hijos de Israel; son siervos míos, a los cuales saqué de la tierra de Egipto. Yo Jehová vuestro Dios.» (Levítico‬ ‭25:55‬)<br /><br />En las leyes del libro de Levítico, hay instrucción sobre la esclavitud, pero lo que encontramos es otro tipo de esclavitud del que estamos acostumbrados en el mundo moderno. El esclavo en Israel servía durante un periodo fijo de años y después su amo lo tenía que liberar. Dios explica la razón aquí. Él quería que los hebreos recordasen que todos habían sido esclavos en Egipto y que Dios los había rescatado. La idea no era que ya estaban libres para hacer lo que les daba la gana, sino que tenían un nuevo amo. Eran esclavos o siervos de Dios. En el Nuevo Testamento encontramos este mismo pensamiento. De hecho, todos los apóstoles empezaron sus epístolas llamándose siervos o esclavos de Jesucristo. Pedro nos anima a vivir «como libres, pero no como los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo, sino como siervos de Dios» (1 Pedro 2:16). Pablo nos recuerda, «habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios» (1 Corintios 6:20). Si somos conscientes de que pertenecemos a Dios y que nos ha escogido para servirle, nuestra forma de vivir diariamente debe cambiar.<br /><br />Recordemos hoy que Cristo nos ha redimido o comprado y, por lo tanto, nuestra vida le pertenece. Tenemos el privilegio de ser sus siervos. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,levítico,servicio,siervos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bf30d8cfcee1ff493041b28b93bce418.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_323-Exodo_34_6</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-323-exodo-34-6--25813280</link><description><![CDATA[«Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: ¡Jehová! ¡Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad;» ‭‭(Éxodo‬ ‭34:6‬)<br /><br />Cuando Dios primero apareció a Moises en Sinaí, lo hizo en una zarza que ardía sin consumirse. Allí Dios se presentó a Moisés con su nombre personal, Jehová, Yo soy el que soy. Ahora Moisés vuelve a Sinaí pero en vez de pastorear el rebaño de su suegro, está guiando las multitudes del pueblo de Dios. En el mismo monte donde Dios apareció en el arbusto, Dios ahora se presenta en una nube de fuego sentado sobre el monte. La primera vez, Dios se había proclamado el eterno y autosuficiente Yo Soy, pero ahora anuncia a Moisés más de lo que Él es: fuerte, misericordioso y piadoso. Su fuerza era evidente en la nube, pero esta fuerza va acompañada por su compasión y gracia (aquí traducidos misericordioso y piadoso) demostradas en su paciencia (tardo para la ira). ¿Por qué tendría el Dios fuerte misericordia del ser humano? La respuesta se encuentra al final de la declaración. Es un Dios grande en misericordia, esa amorosa fidelidad que es la base de nuestra salvación y esperanza. Casi parece demasiado bueno para ser verdad, pero por eso termina Dios esta autodeclaración de su carácter enfatizando que es también la verdad. ¡Podemos creerlo 100%!<br /><br />Hoy podemos confiar en la amorosa fidelidad de nuestro Dios de verdad en cada circunstancia de nuestro día a día. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/25813280</guid><pubDate>Tue, 21 Apr 2020 05:00:16 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/25813280/melp_323_exodo_34_6.mp3" length="3001931" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: ¡Jehová! ¡Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad;» ‭‭(Éxodo‬ ‭34:6‬)

Cuando Dios primero apareció a Moises en Sinaí, lo hizo en una zarza que ardía...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: ¡Jehová! ¡Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad;» ‭‭(Éxodo‬ ‭34:6‬)<br /><br />Cuando Dios primero apareció a Moises en Sinaí, lo hizo en una zarza que ardía sin consumirse. Allí Dios se presentó a Moisés con su nombre personal, Jehová, Yo soy el que soy. Ahora Moisés vuelve a Sinaí pero en vez de pastorear el rebaño de su suegro, está guiando las multitudes del pueblo de Dios. En el mismo monte donde Dios apareció en el arbusto, Dios ahora se presenta en una nube de fuego sentado sobre el monte. La primera vez, Dios se había proclamado el eterno y autosuficiente Yo Soy, pero ahora anuncia a Moisés más de lo que Él es: fuerte, misericordioso y piadoso. Su fuerza era evidente en la nube, pero esta fuerza va acompañada por su compasión y gracia (aquí traducidos misericordioso y piadoso) demostradas en su paciencia (tardo para la ira). ¿Por qué tendría el Dios fuerte misericordia del ser humano? La respuesta se encuentra al final de la declaración. Es un Dios grande en misericordia, esa amorosa fidelidad que es la base de nuestra salvación y esperanza. Casi parece demasiado bueno para ser verdad, pero por eso termina Dios esta autodeclaración de su carácter enfatizando que es también la verdad. ¡Podemos creerlo 100%!<br /><br />Hoy podemos confiar en la amorosa fidelidad de nuestro Dios de verdad en cada circunstancia de nuestro día a día. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,carácter,confianza,david,devocional,éxodo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/c1211c81da7ac1676a5d3788ac521b7a.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_320-Exodo_17_15</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-320-exodo-17-15--25529736</link><description><![CDATA[«Y Moisés edificó un altar, y llamó su nombre Jehová-nisi;» (Éxodo‬ ‭17:15‬)<br /><br />Cuando Dios les dio la victoria sobre Amalec, Israel reconoció que la mano de Dios les había permitido ganar aquella batalla. Moisés sabía mejor que nadie que el resultado de aquella batalla venía de Dios. Él había visto la batalla sentado en una colina con las manos alzadas y cada vez que había bajado las manos, había visto que Israel empezaba a perder. Por lo tanto pidió que Hur y Aarón su hermano, mantuvieran sus manos en alto durante toda la batalla. Entonces, en gratitud a Dios por la victoria, es Moisés el que guía al pueblo en adoración, edificando un altar. Lo que me llama la atención es el nombre de Jehová que Moisés usa en esta ocasión. Nuestra traducción escoge no traducirlo, pero el significado de Jehová-nisi es el Señor es mi estandarte. Todas las naciones del mundo tienen su estandarte, un símbolo de la unidad e identidad del país. Aquí Moises reconocía que Dios es el verdadero motivo de la unidad y de la existencia de su pueblo. Hay muchos ""estandartes"" en el mundo hoy y muchos luchan por defender y promocionar su causa. Pero para el pueblo de Dios sigue existiendo un único estandarte: Jehová-nisi. Él es nuestro verdadero motivo de unidad y existencia y a Él podemos levantar con orgullo ante el mundo.<br /><br />Sigamos levantando la luz del nombre de nuestro Dios ante un mundo perdido en la oscuridad. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/25529736</guid><pubDate>Thu, 16 Apr 2020 05:00:18 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/25529736/melp_320_exodo_17_15.mp3" length="2998827" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y Moisés edificó un altar, y llamó su nombre Jehová-nisi;» (Éxodo‬ ‭17:15‬)

Cuando Dios les dio la victoria sobre Amalec, Israel reconoció que la mano de Dios les había permitido ganar aquella batalla. Moisés sabía mejor que nadie que el resultado...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y Moisés edificó un altar, y llamó su nombre Jehová-nisi;» (Éxodo‬ ‭17:15‬)<br /><br />Cuando Dios les dio la victoria sobre Amalec, Israel reconoció que la mano de Dios les había permitido ganar aquella batalla. Moisés sabía mejor que nadie que el resultado de aquella batalla venía de Dios. Él había visto la batalla sentado en una colina con las manos alzadas y cada vez que había bajado las manos, había visto que Israel empezaba a perder. Por lo tanto pidió que Hur y Aarón su hermano, mantuvieran sus manos en alto durante toda la batalla. Entonces, en gratitud a Dios por la victoria, es Moisés el que guía al pueblo en adoración, edificando un altar. Lo que me llama la atención es el nombre de Jehová que Moisés usa en esta ocasión. Nuestra traducción escoge no traducirlo, pero el significado de Jehová-nisi es el Señor es mi estandarte. Todas las naciones del mundo tienen su estandarte, un símbolo de la unidad e identidad del país. Aquí Moises reconocía que Dios es el verdadero motivo de la unidad y de la existencia de su pueblo. Hay muchos ""estandartes"" en el mundo hoy y muchos luchan por defender y promocionar su causa. Pero para el pueblo de Dios sigue existiendo un único estandarte: Jehová-nisi. Él es nuestro verdadero motivo de unidad y existencia y a Él podemos levantar con orgullo ante el mundo.<br /><br />Sigamos levantando la luz del nombre de nuestro Dios ante un mundo perdido en la oscuridad. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bandera,bell,biblia,david,devocional,éxodo,unidad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/bf30d8cfcee1ff493041b28b93bce418.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_306-Genesis_47_7</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-306-genesis-47-7--23947752</link><description><![CDATA[«También José introdujo a Jacob su padre, y lo presentó delante de Faraón; y Jacob bendijo a Faraón.» (Génesis‬ ‭47:7‬)<br /><br />La vida de Jacob no es siempre un ejemplo para seguir. Incluso aquí en su conversación con faraón, noto que Jacob podría haber dado mejor testimonio de su peregrinaje. Perdió la oportunidad de ser un testimonio delante de Faraón de todas las misericordias que había recibido de la mano del Altísimo. Casi me parece imposible que no haya dado la gloria a Dios por volver a ver a su hijo que había creído muerto durante tantos años. No obstante, es interesante notar que cuando Jacob entra en la presencia de faraón, lo primero que hace es bendecirle. Como nos recuerda la carta a los Hebreos en el Nuevo Testamento, el mayor siempre bendice al menor. O sea, nadie esperaría que un simple pastor nómada pronunciara palabras de bendición sobre el rey más poderoso de la tierra. Este hecho nos dice algo sobre la forma en que Jacob se veía a sí mismo. Él formaba parte de una familia escogida por Dios, por medio de la cual Dios había prometido traer una bendición para todas las familias de la tierra. En este sentido, Jacob sí estaba en una posición para bendecir a Faraón.<br /><br />Esta historia me habla de lo que es vivir con una relación real con Dios por medio de Cristo. ¡Confiar en el sacrificio de Cristo en nuestro lugar nos convierte en hijos de Dios! Toda la fama y la riqueza de este mundo no puede compararse con la bendición de tener una relación con el Dios del universo. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/23947752</guid><pubDate>Thu, 19 Mar 2020 06:00:03 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/23947752/melp_306_genesis_47_7.mp3" length="3000051" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«También José introdujo a Jacob su padre, y lo presentó delante de Faraón; y Jacob bendijo a Faraón.» (Génesis‬ ‭47:7‬)

La vida de Jacob no es siempre un ejemplo para seguir. Incluso aquí en su conversación con faraón, noto que Jacob podría haber...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«También José introdujo a Jacob su padre, y lo presentó delante de Faraón; y Jacob bendijo a Faraón.» (Génesis‬ ‭47:7‬)<br /><br />La vida de Jacob no es siempre un ejemplo para seguir. Incluso aquí en su conversación con faraón, noto que Jacob podría haber dado mejor testimonio de su peregrinaje. Perdió la oportunidad de ser un testimonio delante de Faraón de todas las misericordias que había recibido de la mano del Altísimo. Casi me parece imposible que no haya dado la gloria a Dios por volver a ver a su hijo que había creído muerto durante tantos años. No obstante, es interesante notar que cuando Jacob entra en la presencia de faraón, lo primero que hace es bendecirle. Como nos recuerda la carta a los Hebreos en el Nuevo Testamento, el mayor siempre bendice al menor. O sea, nadie esperaría que un simple pastor nómada pronunciara palabras de bendición sobre el rey más poderoso de la tierra. Este hecho nos dice algo sobre la forma en que Jacob se veía a sí mismo. Él formaba parte de una familia escogida por Dios, por medio de la cual Dios había prometido traer una bendición para todas las familias de la tierra. En este sentido, Jacob sí estaba en una posición para bendecir a Faraón.<br /><br />Esta historia me habla de lo que es vivir con una relación real con Dios por medio de Cristo. ¡Confiar en el sacrificio de Cristo en nuestro lugar nos convierte en hijos de Dios! Toda la fama y la riqueza de este mundo no puede compararse con la bendición de tener una relación con el Dios del universo. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,bendición,biblia,david,devocional,génesis,relación,testimonio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/19a341e425e2d1af2b89984c147d7150.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_257-Juan_8_50</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-257-juan-8-50--21450400</link><description><![CDATA[«Pero yo no busco mi gloria; hay quien la busca, y juzga.» (Juan‬ ‭8:50‬)<br /><br />Los fariseos que atacaban a Jesús realmente tenían envidia de él porque estaban buscando su propia gloria. Querían que las personas les admiraran, que les alabasen por su justicia y su sabiduría. Como decía Jesús en Mateo 6, ellos usaban la religión para fomentar su reputación pública. Por lo tanto, toda su religiosidad no servía de nada delante de Dios. Su única recompensa era la satisfacción temporal de su carnalidad. Pero Jesús era diferente. Su vida no era egoísta. No estaba intentando proteger su propia reputación, o como dice aquí en el texto, no buscaba su propia gloria. Él entendía una verdad que nos conviene recordar: su Padre le cuidaba y juzgaría a los que le atacaban. Ese punto de vista le liberaba de mucho estrés y amargura y permitía que viviera con paz, incluso en medio de toda la oposición que experimentó durante su ministerio terrenal. Me pregunto si tú y yo realmente sabemos vivir así, como dice en 1 Pedro 5:7, echando toda nuestra ansiedad sobre él. El afán y la amargura son las armas del maligno para atacarnos y derrotarnos. Pero la fe nos permite descansar en nuestro Dios que nos cuida y juzgará al mundo.<br /><br />La búsqueda de nuestra propia gloria traerá el afán y la frustración. Pero Dios nos puede dar la libertad para seguirle y servirle, invirtiendo nuestras vidas en lo que realmente vale la pena. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/21450400</guid><pubDate>Fri, 10 Jan 2020 06:00:06 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/21450400/melp_257_juan_8_50.mp3" length="2996240" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Pero yo no busco mi gloria; hay quien la busca, y juzga.» (Juan‬ ‭8:50‬)

Los fariseos que atacaban a Jesús realmente tenían envidia de él porque estaban buscando su propia gloria. Querían que las personas les admiraran, que les alabasen por su...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Pero yo no busco mi gloria; hay quien la busca, y juzga.» (Juan‬ ‭8:50‬)<br /><br />Los fariseos que atacaban a Jesús realmente tenían envidia de él porque estaban buscando su propia gloria. Querían que las personas les admiraran, que les alabasen por su justicia y su sabiduría. Como decía Jesús en Mateo 6, ellos usaban la religión para fomentar su reputación pública. Por lo tanto, toda su religiosidad no servía de nada delante de Dios. Su única recompensa era la satisfacción temporal de su carnalidad. Pero Jesús era diferente. Su vida no era egoísta. No estaba intentando proteger su propia reputación, o como dice aquí en el texto, no buscaba su propia gloria. Él entendía una verdad que nos conviene recordar: su Padre le cuidaba y juzgaría a los que le atacaban. Ese punto de vista le liberaba de mucho estrés y amargura y permitía que viviera con paz, incluso en medio de toda la oposición que experimentó durante su ministerio terrenal. Me pregunto si tú y yo realmente sabemos vivir así, como dice en 1 Pedro 5:7, echando toda nuestra ansiedad sobre él. El afán y la amargura son las armas del maligno para atacarnos y derrotarnos. Pero la fe nos permite descansar en nuestro Dios que nos cuida y juzgará al mundo.<br /><br />La búsqueda de nuestra propia gloria traerá el afán y la frustración. Pero Dios nos puede dar la libertad para seguirle y servirle, invirtiendo nuestras vidas en lo que realmente vale la pena. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>afán,bell,biblia,confianza,david,devocional,juan</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/4e1756dfd88ca0c3ceaf61b9bd4b28ab.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_233 - Proverbios 28_26</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-233-proverbios-28-26--20457943</link><description><![CDATA[«El que confía en su propio corazón es necio; Mas el que camina en sabiduría será librado.» (Proverbios 28:26)<br /><br />Estamos acostumbrados a confiar en nosotros mismos. La filosofía del mundo que nos rodea nos anima a escuchar a nuestro corazón, a hacer lo que sentimos en el momento, pero la sabiduría divina nos advierte que la confianza en nuestro propio corazón es de necios. Lo sabio --o como dice el proverbio, caminar en sabiduría-- es lo opuesto. En vez de confiar en nosotros mismos, lo sabio es confiar en Dios. Como dice el versículo anterior, «El altivo de ánimo suscita contiendas; Mas el que confía en Jehová prosperará.» Esta confianza en Dios nos llevará a ser libres. Claramente es así en cuanto a la salvación. Confiar en nosotros mismos es la perdición pero la sabiduría nos lleva a confiar en Cristo y gozar de la salvación que Él obró para nosotros. Pero también es así en nuestro andar diario. En vez de tomar las decisiones diarias de la vida basadas exclusivamente en nuestro punto de vista, debemos confiar en Dios y buscar obedecer los mandamientos de su Palabra. Esta confianza práctica en Dios nos puede librar del mal en las tentaciones y pruebas de la vida.<br /><br />Hoy hemos de armarnos con la sabiduría de la Palabra de Dios y luego caminar en esta sabiduría, confiando en nuestro Dios, para que seamos librados de la necedad natural del corazón humana. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/20457943</guid><pubDate>Wed, 04 Dec 2019 06:00:15 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/20457943/melp_233_proverbios_28_26.mp3" length="3014849" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«El que confía en su propio corazón es necio; Mas el que camina en sabiduría será librado.» (Proverbios 28:26)

Estamos acostumbrados a confiar en nosotros mismos. La filosofía del mundo que nos rodea nos anima a escuchar a nuestro corazón, a hacer lo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«El que confía en su propio corazón es necio; Mas el que camina en sabiduría será librado.» (Proverbios 28:26)<br /><br />Estamos acostumbrados a confiar en nosotros mismos. La filosofía del mundo que nos rodea nos anima a escuchar a nuestro corazón, a hacer lo que sentimos en el momento, pero la sabiduría divina nos advierte que la confianza en nuestro propio corazón es de necios. Lo sabio --o como dice el proverbio, caminar en sabiduría-- es lo opuesto. En vez de confiar en nosotros mismos, lo sabio es confiar en Dios. Como dice el versículo anterior, «El altivo de ánimo suscita contiendas; Mas el que confía en Jehová prosperará.» Esta confianza en Dios nos llevará a ser libres. Claramente es así en cuanto a la salvación. Confiar en nosotros mismos es la perdición pero la sabiduría nos lleva a confiar en Cristo y gozar de la salvación que Él obró para nosotros. Pero también es así en nuestro andar diario. En vez de tomar las decisiones diarias de la vida basadas exclusivamente en nuestro punto de vista, debemos confiar en Dios y buscar obedecer los mandamientos de su Palabra. Esta confianza práctica en Dios nos puede librar del mal en las tentaciones y pruebas de la vida.<br /><br />Hoy hemos de armarnos con la sabiduría de la Palabra de Dios y luego caminar en esta sabiduría, confiando en nuestro Dios, para que seamos librados de la necedad natural del corazón humana. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,proverbios,sabiduría</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/dff6008cf9f04826cf040b0a18391904.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_184-Colosenses_3_24</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-184-colosenses-3-24--19238801</link><description><![CDATA[«sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.» (Colosenses 3:24)<br /><br />Pablo dirige estas palabras a los siervos que formaban parte de la iglesia en Colosa. Los anima a hacer su trabajo, no porque alguien les estuviera vigilando ni tampoco para intentar ganar favor con los hombre sino como si estuvieran trabajando directamente para Dios. Piensa en lo que está diciendo. No habla de una persona que tiene un trabajo humanitaria, ayudando a personas desfavorecidas. Más bien habla de un esclavo que pertenece a un amo. Le anima a obedecer los deseos de su amo terrenal de corazón, como si fuera para el Señor. El pensamiento bíblico aquí no asigna a Dios un pequeño compartimiento de nuestra vida. Más bien le da dominio sobre cada aspecto, incluyendo lo más cotidiano. El versículo termina añadiendo que Dios recompensará nuestro servicio con una herencia espiritual. La razón por la cual nuestro trabajo terrenal es tan importante para Dios es porque la manera en que realizamos nuestro trabajo es una parte importante de nuestro testimonio ante el mundo. Cuando nosotros servimos como si estuviéramos sirviendo a Cristo el Señor, damos gloria a nuestro Salvador.<br /><br />Dejemos hoy que Cristo brille en nuestras vidas, incluso en aquello que nos puede parecer cotidiano y sin importancia. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19238801</guid><pubDate>Thu, 26 Sep 2019 05:00:10 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19238801/melp_184_colosenses_3_24.mp3" length="2972301" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.» (Colosenses 3:24)

Pablo dirige estas palabras a los siervos que formaban parte de la iglesia en Colosa. Los anima a hacer su trabajo, no porque alguien...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.» (Colosenses 3:24)<br /><br />Pablo dirige estas palabras a los siervos que formaban parte de la iglesia en Colosa. Los anima a hacer su trabajo, no porque alguien les estuviera vigilando ni tampoco para intentar ganar favor con los hombre sino como si estuvieran trabajando directamente para Dios. Piensa en lo que está diciendo. No habla de una persona que tiene un trabajo humanitaria, ayudando a personas desfavorecidas. Más bien habla de un esclavo que pertenece a un amo. Le anima a obedecer los deseos de su amo terrenal de corazón, como si fuera para el Señor. El pensamiento bíblico aquí no asigna a Dios un pequeño compartimiento de nuestra vida. Más bien le da dominio sobre cada aspecto, incluyendo lo más cotidiano. El versículo termina añadiendo que Dios recompensará nuestro servicio con una herencia espiritual. La razón por la cual nuestro trabajo terrenal es tan importante para Dios es porque la manera en que realizamos nuestro trabajo es una parte importante de nuestro testimonio ante el mundo. Cuando nosotros servimos como si estuviéramos sirviendo a Cristo el Señor, damos gloria a nuestro Salvador.<br /><br />Dejemos hoy que Cristo brille en nuestras vidas, incluso en aquello que nos puede parecer cotidiano y sin importancia. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,bible,colosenses,david,devocional,gloria,trabajo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/34468f453edc579799edd0caeeef92f9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_176-2Reyes_5_11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-176-2reyes-5-11--19074998</link><description><![CDATA[«Y Naamán se fue enojado, diciendo: He aquí yo decía para mí: Saldrá él luego, y estando en pie invocará el nombre de Jehová su Dios, y alzará su mano y tocará el lugar, y sanará la lepra.» (2 Reyes‬ ‭5:11‬)<br /><br />Naaman, el general sirio con lepra, que vino a ser curado por el profeta Eliseo casi perdió una curación milagrosa. Tenía expectativas de cómo el profeta ""debía"" actuar. Lo que jamás había imaginado es que el gran profeta de Dios mandaría a su siervo para decirle que se bañara en las aguas sucias del río Jordán. Afortunadamente Naaman tenía siervos que pudieron razonar con él. Le hicieron ver lo que no era capaz de ver en su enojo: si estaba dispuesto a hacer algo difícil, ¿por qué no probaría algo fácil? Me pregunto cuántas bendiciones perdemos nosotros porque pensamos que sabemos cómo "debe" obrar Dios en nuestras vidas. Igual que Naamán, somos capaces de enojarnos contra Dios porque no ha hecho lo que estábamos seguros que iba a hacer. No nos toca organizar a Dios. Nos toca confiar en Él y obedecerle. <br /><br />Debemos asegurarnos que en nuestro orgullo, no impongamos nuestras expectativas a Dios. Aprendamos a pedir con sumisión y humildad, y dejar que Dios nos sorprenda con su maravillosa voluntad. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19074998</guid><pubDate>Mon, 16 Sep 2019 05:00:18 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19074998/melp_176_2reyes_5_11.mp3" length="2972427" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y Naamán se fue enojado, diciendo: He aquí yo decía para mí: Saldrá él luego, y estando en pie invocará el nombre de Jehová su Dios, y alzará su mano y tocará el lugar, y sanará la lepra.» (2 Reyes‬ ‭5:11‬)

Naaman, el general sirio con lepra, que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y Naamán se fue enojado, diciendo: He aquí yo decía para mí: Saldrá él luego, y estando en pie invocará el nombre de Jehová su Dios, y alzará su mano y tocará el lugar, y sanará la lepra.» (2 Reyes‬ ‭5:11‬)<br /><br />Naaman, el general sirio con lepra, que vino a ser curado por el profeta Eliseo casi perdió una curación milagrosa. Tenía expectativas de cómo el profeta ""debía"" actuar. Lo que jamás había imaginado es que el gran profeta de Dios mandaría a su siervo para decirle que se bañara en las aguas sucias del río Jordán. Afortunadamente Naaman tenía siervos que pudieron razonar con él. Le hicieron ver lo que no era capaz de ver en su enojo: si estaba dispuesto a hacer algo difícil, ¿por qué no probaría algo fácil? Me pregunto cuántas bendiciones perdemos nosotros porque pensamos que sabemos cómo "debe" obrar Dios en nuestras vidas. Igual que Naamán, somos capaces de enojarnos contra Dios porque no ha hecho lo que estábamos seguros que iba a hacer. No nos toca organizar a Dios. Nos toca confiar en Él y obedecerle. <br /><br />Debemos asegurarnos que en nuestro orgullo, no impongamos nuestras expectativas a Dios. Aprendamos a pedir con sumisión y humildad, y dejar que Dios nos sorprenda con su maravillosa voluntad. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2reyes,bell,biblia,david,devocional,sumisión</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/33084fbf4c475f847458b75b5e558ac4.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_171-Efesios_5_10</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-171-efesios-5-10--19043681</link><description><![CDATA[«comprobando lo que es agradable al Señor.» (Efesios 5:10)<br /><br />Muchos tienen un concepto de un dios que no es el Dios de la Biblia. Imaginan a un Dios lejano que, aunque creó al ser humano, no se implica en los asuntos de esta tierra. Pero la Biblia nos dice que el verdadero Dios no es indiferente. Le importa lo que ocurre en su creación, hasta el punto de que hay comportamiento humano que le desagrada y también la hay que le agrada. Aquí en el capítulo cinco de Efesios, Pablo primero habla de lo que desagrada a Dios y lo describe como las tinieblas. Luego nos recuerda que debemos andar en luz, ya que Dios es luz. Pero ¿qué significa eso de andar en luz? La contestación de Pablo es simple: es dejar que el Espíritu Santo produzca en nosotros su fruto, la bondad, la justicia y la verdad. Incluso el resto del capítulo y el siguiente nos dan ejemplos prácticos de lo que significa andar en luz en las relaciones cotidianas en la familia y la sociedad. Es justo en este contexto que Pablo nos dice de modo de resumen que debemos comprobar lo que es agradable al Señor. Debemos examinar, discernir o probar cuales son las actividades que le agradan a Dios y luego buscar vivir así.<br /><br />El Espíritu Santo nos puede ayudar a obedecer los mandamientos de la Palabra y aplicar sus principios a nuestra vida para que podamos discernir si lo que estamos haciendo realmente agrada a Dios o no. Dejemos hoy que Dios produzca su fruto en nosotros para que andemos en luz y le agrademos con nuestras vidas. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19043681</guid><pubDate>Mon, 09 Sep 2019 05:00:06 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19043681/melp_171_efesios_5_10.mp3" length="2972397" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«comprobando lo que es agradable al Señor.» (Efesios 5:10)

Muchos tienen un concepto de un dios que no es el Dios de la Biblia. Imaginan a un Dios lejano que, aunque creó al ser humano, no se implica en los asuntos de esta tierra. Pero la Biblia nos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«comprobando lo que es agradable al Señor.» (Efesios 5:10)<br /><br />Muchos tienen un concepto de un dios que no es el Dios de la Biblia. Imaginan a un Dios lejano que, aunque creó al ser humano, no se implica en los asuntos de esta tierra. Pero la Biblia nos dice que el verdadero Dios no es indiferente. Le importa lo que ocurre en su creación, hasta el punto de que hay comportamiento humano que le desagrada y también la hay que le agrada. Aquí en el capítulo cinco de Efesios, Pablo primero habla de lo que desagrada a Dios y lo describe como las tinieblas. Luego nos recuerda que debemos andar en luz, ya que Dios es luz. Pero ¿qué significa eso de andar en luz? La contestación de Pablo es simple: es dejar que el Espíritu Santo produzca en nosotros su fruto, la bondad, la justicia y la verdad. Incluso el resto del capítulo y el siguiente nos dan ejemplos prácticos de lo que significa andar en luz en las relaciones cotidianas en la familia y la sociedad. Es justo en este contexto que Pablo nos dice de modo de resumen que debemos comprobar lo que es agradable al Señor. Debemos examinar, discernir o probar cuales son las actividades que le agradan a Dios y luego buscar vivir así.<br /><br />El Espíritu Santo nos puede ayudar a obedecer los mandamientos de la Palabra y aplicar sus principios a nuestra vida para que podamos discernir si lo que estamos haciendo realmente agrada a Dios o no. Dejemos hoy que Dios produzca su fruto en nosotros para que andemos en luz y le agrademos con nuestras vidas. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>agradable,bell,biblia,david,devocional,efesios,voluntad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/7abfeda9d2e536b4f41f93089759caa9.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_170 -Efesios_4_29</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-170-efesios-4-29--19016951</link><description><![CDATA[«Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.» (‭‭Efesios‬ ‭4:29‬)<br /><br />Las palabras corrompidas nos rodean. Es imposible escaparnos de ellas; nos asaltan continuamente. Si no tenemos cuidado, estas palabras facilmente pueden llegar a formar parte del vocabulario de un creyente. Pero aquí el apóstol nos dice que esta palabras no tienen lugar en la boca de un hijo de Dios. Jamás debería una palabra corrompida salir de nuestra boca, ¡ni una! Ahora, no es cuestión de sencillamente aprender a sustituir las palabras corrompidas con versiones suavizadas. Mas bien nuestras palabras deben tener un propósito totalmente distinto: en vez de usar palabras que ofenden, insultan o hieren a los que nos oyen, debemos buscar usar palabras que edifican. Es interesante que la Biblia describe la edificación como ""necesaria"". O sea, nos rodean personas que necesitan escuchar palabras que les hagan ver la gracia de nuestro Dios.<br /><br />Dios quiere usar las palabras de nuestra boca hoy. Por tanto, midamos bien nuestras palabras. Antes de hablar, para y considera: ¿son las palabras que voy a decir corrompidas o edificantes? (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/19016951</guid><pubDate>Fri, 06 Sep 2019 05:00:15 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/19016951/melp_170_efesios_4_29.mp3" length="2972404" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.» (‭‭Efesios‬ ‭4:29‬)

Las palabras corrompidas nos rodean. Es imposible escaparnos de ellas; nos asaltan...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.» (‭‭Efesios‬ ‭4:29‬)<br /><br />Las palabras corrompidas nos rodean. Es imposible escaparnos de ellas; nos asaltan continuamente. Si no tenemos cuidado, estas palabras facilmente pueden llegar a formar parte del vocabulario de un creyente. Pero aquí el apóstol nos dice que esta palabras no tienen lugar en la boca de un hijo de Dios. Jamás debería una palabra corrompida salir de nuestra boca, ¡ni una! Ahora, no es cuestión de sencillamente aprender a sustituir las palabras corrompidas con versiones suavizadas. Mas bien nuestras palabras deben tener un propósito totalmente distinto: en vez de usar palabras que ofenden, insultan o hieren a los que nos oyen, debemos buscar usar palabras que edifican. Es interesante que la Biblia describe la edificación como ""necesaria"". O sea, nos rodean personas que necesitan escuchar palabras que les hagan ver la gracia de nuestro Dios.<br /><br />Dios quiere usar las palabras de nuestra boca hoy. Por tanto, midamos bien nuestras palabras. Antes de hablar, para y considera: ¿son las palabras que voy a decir corrompidas o edificantes? (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,edificación,efesios,palabras</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/eb3afe61d122eaa8ca6e62684a013ab8.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_158-Gálatas_3_27</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-158-galatas-3-27--18868940</link><description><![CDATA[«porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.» (Gálatas 3:27)<br /><br />En la iglesia primitiva el acto del bautismo llegó a asociarse con el momento de la fe. Era la muestra visible de la fe. Pablo aquí no habla del agua sino de la fe. El bautismo es simplemente la identificación con Cristo. ¡Estar en Él por fe es ser revestido de Él! La imagen es de uno que quita su ropa vieja para entrar en el agua y luego después se viste de ropa limpia. Cuando alguien se reconoce pecador ante Dios y confía en lo que Cristo ha hecho en su lugar en la cruz, su vida es transformada. La ropa andrajosa del pecado deja a un lado y es lavado en la sangre de Cristo para luego ser vestido de la perfecta justica de Cristo. Si hemos puesto nuestra fe en Cristo, tú y yo estamos revestidos de Cristo. Así es como Dios nos ve. En vez de contemplar nuestros pecados, nos ve vestidos de la perfecta justicia de su Hijo y nos llama hijos suyos. <br /><br />Andemos entonces conforme a nuestra nueva ropa. De la misma forma que nadie se pondría un traje nuevo para salir a trabajar en el lodo, nuestra nueva ropa en Cristo nos insta a la santidad. Andemos hoy como Cristo anduvo, confiados en el poder de su Espíritu. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18868940</guid><pubDate>Wed, 21 Aug 2019 05:00:12 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18868940/melp_158_ga_latas_3_27.mp3" length="2972504" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.» (Gálatas 3:27)

En la iglesia primitiva el acto del bautismo llegó a asociarse con el momento de la fe. Era la muestra visible de la fe. Pablo aquí no habla del agua...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.» (Gálatas 3:27)<br /><br />En la iglesia primitiva el acto del bautismo llegó a asociarse con el momento de la fe. Era la muestra visible de la fe. Pablo aquí no habla del agua sino de la fe. El bautismo es simplemente la identificación con Cristo. ¡Estar en Él por fe es ser revestido de Él! La imagen es de uno que quita su ropa vieja para entrar en el agua y luego después se viste de ropa limpia. Cuando alguien se reconoce pecador ante Dios y confía en lo que Cristo ha hecho en su lugar en la cruz, su vida es transformada. La ropa andrajosa del pecado deja a un lado y es lavado en la sangre de Cristo para luego ser vestido de la perfecta justica de Cristo. Si hemos puesto nuestra fe en Cristo, tú y yo estamos revestidos de Cristo. Así es como Dios nos ve. En vez de contemplar nuestros pecados, nos ve vestidos de la perfecta justicia de su Hijo y nos llama hijos suyos. <br /><br />Andemos entonces conforme a nuestra nueva ropa. De la misma forma que nadie se pondría un traje nuevo para salir a trabajar en el lodo, nuestra nueva ropa en Cristo nos insta a la santidad. Andemos hoy como Cristo anduvo, confiados en el poder de su Espíritu. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,evangelio,gálatas,santidad</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/e0b102814cc20db5879ebbfdc17fba10.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_156-2Samuel_12_10</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-156-2samuel-12-10--18851104</link><description><![CDATA[«Por lo cual ahora no se apartará jamás de tu casa la espada, por cuanto me menospreciaste, y tomaste la mujer de Urías heteo para que fuese tu mujer.» (2 Samuel‬ ‭12:10‬)<br /><br />Cuando Natán confrontó al rey David por su pecado con Betsabé, le dijo que había menospreciado a Dios. Sabemos que David había adulterado y luego mintió y terminó ordenando la muerte de un hombre para intentar encubrir su pecado. Nuestra tentación sería decir que David había pecado contra sus prójimos, tanto contra Betsabé como contra su esposo Urías. Pero el profeta aquí abre una nueva perspectiva sobre el pecado del rey: en el fondo David había menospreciado al Dios que había seguido desde su juventud. Su pecado contra sus prójimos iba en contra de las leyes de Dios y por tanto era en primer lugar una ofensa al Dios santo. Es por eso que en su salmo de arrepentimiento, David dice ""Contra ti, contra ti solo he pecado, Y he hecho lo malo delante de tus ojos"" (Salmo 51:4). Es importante que nosotros recordemos también este aspecto vertical del pecado. No digamos nunca que un determinado pecado no hace daño a nadie. Nuestro pecado es menospreciar a Dios. Es quitar importancia a Dios y a sus propósitos para nuestra vida. <br /><br />Vivamos hoy conscientes de Dios y de lo que desea para nosotros para que no menospreciemos a nuestro Dios. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18851104</guid><pubDate>Mon, 19 Aug 2019 05:00:16 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18851104/melp_156_2samuel_12_10.mp3" length="2972430" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Por lo cual ahora no se apartará jamás de tu casa la espada, por cuanto me menospreciaste, y tomaste la mujer de Urías heteo para que fuese tu mujer.» (2 Samuel‬ ‭12:10‬)

Cuando Natán confrontó al rey David por su pecado con Betsabé, le dijo que...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Por lo cual ahora no se apartará jamás de tu casa la espada, por cuanto me menospreciaste, y tomaste la mujer de Urías heteo para que fuese tu mujer.» (2 Samuel‬ ‭12:10‬)<br /><br />Cuando Natán confrontó al rey David por su pecado con Betsabé, le dijo que había menospreciado a Dios. Sabemos que David había adulterado y luego mintió y terminó ordenando la muerte de un hombre para intentar encubrir su pecado. Nuestra tentación sería decir que David había pecado contra sus prójimos, tanto contra Betsabé como contra su esposo Urías. Pero el profeta aquí abre una nueva perspectiva sobre el pecado del rey: en el fondo David había menospreciado al Dios que había seguido desde su juventud. Su pecado contra sus prójimos iba en contra de las leyes de Dios y por tanto era en primer lugar una ofensa al Dios santo. Es por eso que en su salmo de arrepentimiento, David dice ""Contra ti, contra ti solo he pecado, Y he hecho lo malo delante de tus ojos"" (Salmo 51:4). Es importante que nosotros recordemos también este aspecto vertical del pecado. No digamos nunca que un determinado pecado no hace daño a nadie. Nuestro pecado es menospreciar a Dios. Es quitar importancia a Dios y a sus propósitos para nuestra vida. <br /><br />Vivamos hoy conscientes de Dios y de lo que desea para nosotros para que no menospreciemos a nuestro Dios. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2samuel,bell,biblia,david,devocional,pecado</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/7b1fb0bf55ea276da167f08a2428468e.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_143-1Sam_3_19</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-143-1sam-3-19--18662262</link><description><![CDATA[«Y Samuel creció, y Jehová estaba con él, y no dejó caer a tierra ninguna de sus palabras.» (‭‭1 Samuel‬ ‭3:19‬)<br /><br />El nacimiento de Samuel era un regalo milagroso para su madre que no había podido tener hijos. Ella en fe lo puso en oración y Dios le contestó con el niño Samuel. Por lo tanto, le dedicó al Señor, entregándole al sumo sacerdote para que él criara al niño en el mismo contexto del tabernáculo. Si la madre de Samuel hubiera sabido todo sobre cómo era los hijos de Elí, me pregunto si habría dejado a su niño bajo su tutela. No obstante por encima del conocimiento de la madre de Samuel encontramos la presencia de Dios: Jehová estaba con Samuel. La gracia de Dios era suficiente para que el joven Samuel no cayese en los pecados de los hijos de Elí. Esa misma gracia vemos en José que, abandonado por sus hermanos y difamado por la esposa de su jefe, no terminó amargado y deprimido.<br /><br />Y esa misma gracia está disponible para nosotros hoy. ¿Qué situación hay en tu vida hoy que te preocupa y te molesta? Entrégala a Dios y deja que su gracia ministre paz en tu corazón. Aunque no sepamos todos los detalles de la situación, podemos confiar que Dios estará con nosotros de la misma forma que estuvo con Samuel. (David Bell)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18662262</guid><pubDate>Wed, 31 Jul 2019 05:00:05 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18662262/melp_143_1sam_3_19.mp3" length="2972429" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>«Y Samuel creció, y Jehová estaba con él, y no dejó caer a tierra ninguna de sus palabras.» (‭‭1 Samuel‬ ‭3:19‬)

El nacimiento de Samuel era un regalo milagroso para su madre que no había podido tener hijos. Ella en fe lo puso en oración y Dios le...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[«Y Samuel creció, y Jehová estaba con él, y no dejó caer a tierra ninguna de sus palabras.» (‭‭1 Samuel‬ ‭3:19‬)<br /><br />El nacimiento de Samuel era un regalo milagroso para su madre que no había podido tener hijos. Ella en fe lo puso en oración y Dios le contestó con el niño Samuel. Por lo tanto, le dedicó al Señor, entregándole al sumo sacerdote para que él criara al niño en el mismo contexto del tabernáculo. Si la madre de Samuel hubiera sabido todo sobre cómo era los hijos de Elí, me pregunto si habría dejado a su niño bajo su tutela. No obstante por encima del conocimiento de la madre de Samuel encontramos la presencia de Dios: Jehová estaba con Samuel. La gracia de Dios era suficiente para que el joven Samuel no cayese en los pecados de los hijos de Elí. Esa misma gracia vemos en José que, abandonado por sus hermanos y difamado por la esposa de su jefe, no terminó amargado y deprimido.<br /><br />Y esa misma gracia está disponible para nosotros hoy. ¿Qué situación hay en tu vida hoy que te preocupa y te molesta? Entrégala a Dios y deja que su gracia ministre paz en tu corazón. Aunque no sepamos todos los detalles de la situación, podemos confiar que Dios estará con nosotros de la misma forma que estuvo con Samuel. (David Bell)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,gracia,samuel</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/b65e4149e280e4c16e96192ed68da2dc.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_119-Josue_2_11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-119-josue-2-11--18391199</link><description><![CDATA["Oyendo esto, ha desmayado nuestro corazón; ni ha quedado más aliento en hombre alguno por causa de vosotros, porque Jehová vuestro Dios es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra." (Josue 2:11)<br /><br />Estas son las palabras de Rahab, la que hospedó a los espías en Jericó. Cuando leemos la historia, nada nos prepara para escuchar esto de su boca. Era una ramera. Sabía mentir perfectamente. Que pida misericordia sería comprensible, pero que reconozca a Jehová como Dios, eso no lo esperaba. Pero Hebreos 11 la incluye entre los grandes ejemplos de fe en el Antiguo Testamento. Santiago también exalta su fe demostrada en su trato de los espías. Nunca sabemos lo que Dios está haciendo en las personas que nos rodean. Igual esta semana trataremos con una Rahab en quien Dios ha estado obrando para transformar su vida. Estemos preparados para ser usados por Dios en avanzar su obra en vidas de pecadores.<br /><br />Y ¿qué hizo Dios con Rahab al final? Mateo nos dice que se casó con Salmón, un hombre importante de Judá (y posiblemente uno de los dos espías) y formó una familia. Su hijo era Booz, el que se casó con Rut. Al final Dios convirtió a una prostituta en la madre de la familia más importante de Israel, el linaje del rey David, e incluso del mundo: el linaje del Rey Mesías.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18391199</guid><pubDate>Thu, 27 Jun 2019 05:00:06 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18391199/melp_119_josue_2_11.mp3" length="2972933" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Oyendo esto, ha desmayado nuestro corazón; ni ha quedado más aliento en hombre alguno por causa de vosotros, porque Jehová vuestro Dios es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra." (Josue 2:11)

Estas son las palabras de Rahab, la que hospedó...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Oyendo esto, ha desmayado nuestro corazón; ni ha quedado más aliento en hombre alguno por causa de vosotros, porque Jehová vuestro Dios es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra." (Josue 2:11)<br /><br />Estas son las palabras de Rahab, la que hospedó a los espías en Jericó. Cuando leemos la historia, nada nos prepara para escuchar esto de su boca. Era una ramera. Sabía mentir perfectamente. Que pida misericordia sería comprensible, pero que reconozca a Jehová como Dios, eso no lo esperaba. Pero Hebreos 11 la incluye entre los grandes ejemplos de fe en el Antiguo Testamento. Santiago también exalta su fe demostrada en su trato de los espías. Nunca sabemos lo que Dios está haciendo en las personas que nos rodean. Igual esta semana trataremos con una Rahab en quien Dios ha estado obrando para transformar su vida. Estemos preparados para ser usados por Dios en avanzar su obra en vidas de pecadores.<br /><br />Y ¿qué hizo Dios con Rahab al final? Mateo nos dice que se casó con Salmón, un hombre importante de Judá (y posiblemente uno de los dos espías) y formó una familia. Su hijo era Booz, el que se casó con Rut. Al final Dios convirtió a una prostituta en la madre de la familia más importante de Israel, el linaje del rey David, e incluso del mundo: el linaje del Rey Mesías.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,josué,obra</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/1750479a940b294072d04935d9fb95be.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_114-Deuteronomio_13_4</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-114-deuteronomio-13-4--18321869</link><description><![CDATA["En pos de Jehová vuestro Dios andaréis; a él temeréis, guardaréis sus mandamientos y escucharéis su voz, a él serviréis, y a él seguiréis." (Deuteronomio 13:4)<br /><br />Todos conocemos el breve resumen de la Ley en Deuteronomio 6:5. Jesús lo describió como el gran mandamiento: amar a Dios de todo nuestro corazón, alma y fuerzas. Aquí en realidad lo que tenemos es una versión más larga del resumen de la ley. Ser el pueblo de Dios significa que andemos, tememos, guardemos, escuchemos, sirvamos y sigamos a Dios. La estructura de los mandamientos es lo que llamamos un paralelismo inverso. El primer mandamiento es paralelo con el último y así sucesivamente hacia el centro, el enfoque de la estructura. Empieza y termina con andar en pos y seguir. Luego tenemos temer y servir, y en el centro, guardar los mandamientos y escuchar su voz. Todo empieza con seguir en pos de los caminos de Dios. Así lo enseñó Cristo también: si alguno quiere venir en pos …. Después encontramos la actitud que Dios busca, la reverencia que nos lleva a servir, y finalmente, la evidencia de pertenecer a Dios es cuando escuchamos su voz y guardamos sus mandamientos.<br /><br />Sigamos nosotros en pos de Dios de esta forma, con reverencia y obediencia. Sigamos leyendo y escuchando su voz que nos habla por la Palabra día tras día.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18321869</guid><pubDate>Thu, 20 Jun 2019 05:00:14 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18321869/melp_114_deuteronomio_4_13.mp3" length="2973020" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"En pos de Jehová vuestro Dios andaréis; a él temeréis, guardaréis sus mandamientos y escucharéis su voz, a él serviréis, y a él seguiréis." (Deuteronomio 13:4)

Todos conocemos el breve resumen de la Ley en Deuteronomio 6:5. Jesús lo describió como...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["En pos de Jehová vuestro Dios andaréis; a él temeréis, guardaréis sus mandamientos y escucharéis su voz, a él serviréis, y a él seguiréis." (Deuteronomio 13:4)<br /><br />Todos conocemos el breve resumen de la Ley en Deuteronomio 6:5. Jesús lo describió como el gran mandamiento: amar a Dios de todo nuestro corazón, alma y fuerzas. Aquí en realidad lo que tenemos es una versión más larga del resumen de la ley. Ser el pueblo de Dios significa que andemos, tememos, guardemos, escuchemos, sirvamos y sigamos a Dios. La estructura de los mandamientos es lo que llamamos un paralelismo inverso. El primer mandamiento es paralelo con el último y así sucesivamente hacia el centro, el enfoque de la estructura. Empieza y termina con andar en pos y seguir. Luego tenemos temer y servir, y en el centro, guardar los mandamientos y escuchar su voz. Todo empieza con seguir en pos de los caminos de Dios. Así lo enseñó Cristo también: si alguno quiere venir en pos …. Después encontramos la actitud que Dios busca, la reverencia que nos lleva a servir, y finalmente, la evidencia de pertenecer a Dios es cuando escuchamos su voz y guardamos sus mandamientos.<br /><br />Sigamos nosotros en pos de Dios de esta forma, con reverencia y obediencia. Sigamos leyendo y escuchando su voz que nos habla por la Palabra día tras día.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,deuteronomio,devocional,escuchar,obedecer</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/7a3c4b0b058332e818a4a832255ec1fa.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_092-Hechos_26_16</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-092-hechos-26-16--18027744</link><description><![CDATA["Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti" (Hechos 26:16).<br /><br />Cuando el apóstol Pablo da su testimonio de conversión en el libro de los Hechos, nos relata lo que Dios le dijo. Dios le apareció para hacerle un ministro y un testigo. Sabemos que Dios tenía un propósito especial para Pablo como el apóstol a los gentiles, viajando por todo el mundo para predicar el evangelio. Pero la verdad es que lo que Dios dijo a Pablo, lo podría decir a cada uno de nosotros. Sencillamente quiere que cada creyente dé testimonio de las cosas que hemos visto. A veces complicamos la vida más allá de lo necesario. Imaginamos que el propósito de Dios es algo grande y complicado pero lo que Dios quiere es que seamos una luz, dando esperanza a todos los que andan en tinieblas. Esta misión no está más allá de nosotros. Si hemos sido transformados por el poder de Dios, vivamos la verdad delante del mundo para que también lo vean.<br /><br />Dios te ha puesto a ti y a mí para dar testimonio en nuestra familia, barrio, trabajo, círculo de amigos, etc. Hoy, simplemente sé lo que Dios te ha hecho, una prueba imposible de ignorar del poder transformador de Dios. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/18027744</guid><pubDate>Tue, 21 May 2019 05:00:08 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/18027744/melp_092_hechos_26_16.mp3" length="2974161" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti" (Hechos 26:16).

Cuando el apóstol Pablo da su testimonio de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti" (Hechos 26:16).<br /><br />Cuando el apóstol Pablo da su testimonio de conversión en el libro de los Hechos, nos relata lo que Dios le dijo. Dios le apareció para hacerle un ministro y un testigo. Sabemos que Dios tenía un propósito especial para Pablo como el apóstol a los gentiles, viajando por todo el mundo para predicar el evangelio. Pero la verdad es que lo que Dios dijo a Pablo, lo podría decir a cada uno de nosotros. Sencillamente quiere que cada creyente dé testimonio de las cosas que hemos visto. A veces complicamos la vida más allá de lo necesario. Imaginamos que el propósito de Dios es algo grande y complicado pero lo que Dios quiere es que seamos una luz, dando esperanza a todos los que andan en tinieblas. Esta misión no está más allá de nosotros. Si hemos sido transformados por el poder de Dios, vivamos la verdad delante del mundo para que también lo vean.<br /><br />Dios te ha puesto a ti y a mí para dar testimonio en nuestra familia, barrio, trabajo, círculo de amigos, etc. Hoy, simplemente sé lo que Dios te ha hecho, una prueba imposible de ignorar del poder transformador de Dios. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,hechos,testimonio</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/22f2a45e863b555f3f117c6bc35a7d90.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_090-Lev_10_10-11</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-090-lev-10-10-11--17952078</link><description><![CDATA["para poder discernir entre lo santo y lo profano, y entre lo inmundo y lo limpio, y para enseñar a los hijos de Israel todos los estatutos que Jehová les ha dicho por medio de Moisés." (Levítico 10:10-11)<br /><br />Dios estableció sacerdotes entre su pueblo en el Antiguo Testamento. Según este versículo, una de las funciones del sacerdocio era discernir entre lo santo y lo profano. Dios quería que los sacerdotes fuesen ejemplos delante de todos de poner en práctica las leyes de Dios, evitando lo que no agradaba a Dios y haciendo lo que Dios mandaba. Pero no termina allí. Los sacerdotes también tenían que enseñar al resto de la congregación a hacer lo mismo por medio de la instrucción en la ley de Dios. En resumen, la función del sacerdocio era reflejar el carácter de Dios ante el pueblo y ayudar a otros a andar en comunión con Dios.<br /><br />No es sorprendente entonces que 1 Pedro 2:5 y 9 nos denomine a todos los que hemos puesto nuestra fe en Cristo, sacerdotes. Nuestra función es ser luz en el mundo, mostrar a los que nos rodean la diferencia ente lo santo y lo profano y ayudar a otros a conocer al que nos salvó. Tomemos en serio este llamamiento en este día, discerniendo entre lo inmundo y lo limpio y ayudando a otros a andar en comunión con nuestro Dios. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17952078</guid><pubDate>Fri, 17 May 2019 05:00:03 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17952078/melp_090_lev_10_10_11.mp3" length="2974374" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"para poder discernir entre lo santo y lo profano, y entre lo inmundo y lo limpio, y para enseñar a los hijos de Israel todos los estatutos que Jehová les ha dicho por medio de Moisés." (Levítico 10:10-11)

Dios estableció sacerdotes entre su pueblo...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["para poder discernir entre lo santo y lo profano, y entre lo inmundo y lo limpio, y para enseñar a los hijos de Israel todos los estatutos que Jehová les ha dicho por medio de Moisés." (Levítico 10:10-11)<br /><br />Dios estableció sacerdotes entre su pueblo en el Antiguo Testamento. Según este versículo, una de las funciones del sacerdocio era discernir entre lo santo y lo profano. Dios quería que los sacerdotes fuesen ejemplos delante de todos de poner en práctica las leyes de Dios, evitando lo que no agradaba a Dios y haciendo lo que Dios mandaba. Pero no termina allí. Los sacerdotes también tenían que enseñar al resto de la congregación a hacer lo mismo por medio de la instrucción en la ley de Dios. En resumen, la función del sacerdocio era reflejar el carácter de Dios ante el pueblo y ayudar a otros a andar en comunión con Dios.<br /><br />No es sorprendente entonces que 1 Pedro 2:5 y 9 nos denomine a todos los que hemos puesto nuestra fe en Cristo, sacerdotes. Nuestra función es ser luz en el mundo, mostrar a los que nos rodean la diferencia ente lo santo y lo profano y ayudar a otros a conocer al que nos salvó. Tomemos en serio este llamamiento en este día, discerniendo entre lo inmundo y lo limpio y ayudando a otros a andar en comunión con nuestro Dios. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,levítico,sacerdotes</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/e0c4d3e866ff9a84df5c7184cc018e71.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_086-Mateo_16_8</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-086-mateo-16-8--17908859</link><description><![CDATA["Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué pensáis dentro de vosotros, hombres de poca fe, que no tenéis pan?" (Mateo 16:8)<br /><br />En esta época de su ministerio, vemos a Jesús con sus discípulos lejos de las ciudades y las sinagogas de Galilea donde había comenzado su ministerio. En las semanas anteriores, Jesús había alimentado a las multitudes en dos ocasiones con un milagro. Ahora Jesús les habla de la levadura de los fariseos y los discípulos empiezan a comentar que lo ha dicho porque no habían traido pan. Los discípulos estaban preocupados porque les faltaba pan, pero Jesús estaba incluso más preocupado porque no tenían fe. Los fariseos acababan de pedir una señal de Jesús, ignorando por competo los milagros que Jesús había realizado. Se nota que no crían porque no querían creer. Jesús señala la doctrina de los fariseos y saduceos como levadura, una influencia que crece e impregna todo lo que está en contacto con ella. Esta levadura es peligrosa pero los discípulos, preocupados porque no tenían pan, en efecto ignoraban también los milagros de alimentación que Jesús había hecho.<br /><br />Hagamos ejercicio de memoria hoy recordando todo lo que Dios ha hecho y sigue haciendo en nosotros. Así reforzaremos la fe. El Dios que ha sido fiel en el pasado seguirá siendo fiel en el futuro. Que no seamos nosotros "hombres de poca fe". (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17908859</guid><pubDate>Mon, 13 May 2019 05:00:23 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17908859/melp_086_mateo_16_8.mp3" length="2974881" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué pensáis dentro de vosotros, hombres de poca fe, que no tenéis pan?" (Mateo 16:8)

En esta época de su ministerio, vemos a Jesús con sus discípulos lejos de las ciudades y las sinagogas de Galilea donde había...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué pensáis dentro de vosotros, hombres de poca fe, que no tenéis pan?" (Mateo 16:8)<br /><br />En esta época de su ministerio, vemos a Jesús con sus discípulos lejos de las ciudades y las sinagogas de Galilea donde había comenzado su ministerio. En las semanas anteriores, Jesús había alimentado a las multitudes en dos ocasiones con un milagro. Ahora Jesús les habla de la levadura de los fariseos y los discípulos empiezan a comentar que lo ha dicho porque no habían traido pan. Los discípulos estaban preocupados porque les faltaba pan, pero Jesús estaba incluso más preocupado porque no tenían fe. Los fariseos acababan de pedir una señal de Jesús, ignorando por competo los milagros que Jesús había realizado. Se nota que no crían porque no querían creer. Jesús señala la doctrina de los fariseos y saduceos como levadura, una influencia que crece e impregna todo lo que está en contacto con ella. Esta levadura es peligrosa pero los discípulos, preocupados porque no tenían pan, en efecto ignoraban también los milagros de alimentación que Jesús había hecho.<br /><br />Hagamos ejercicio de memoria hoy recordando todo lo que Dios ha hecho y sigue haciendo en nosotros. Así reforzaremos la fe. El Dios que ha sido fiel en el pasado seguirá siendo fiel en el futuro. Que no seamos nosotros "hombres de poca fe". (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,mateo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/6fd41461efb8d70ff74a498b72602154.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_085-Exodo_34_29</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-085-exodo-34-29--17841619</link><description><![CDATA["Y aconteció que descendiendo Moisés del monte Sinaí con las dos tablas del testimonio en su mano, al descender del monte, no sabía Moisés que la piel de su rostro resplandecía, después que hubo hablado con Dios." (Éxodo 34:29)<br /><br />Moisés había pasado 40 días en el monte de Dios antes del incidente del becerro de oro. Cuando Dios le informó de lo que había hecho Aarón y el pueblo, seguramente le costaba creerlo. Pero tristemente, Dios no miente. Moisés juzgó el pecado y luego volvió a subir el monte para interceder por el pueblo y volver a hacer las tablas de la ley que él había roto en un simbolismo del pacto roto por el pecado del pueblo. Ahora, en esta segunda vez que Moisés baja del monte después de hablar con Dios, hay una diferencia importante de la primera vez: ahora su cara resplandece delante del pueblo. Ellos sabían que Moisés había estado con Dios. La primera vez bajó en ira y rompió las tablas de la ley, pero ahora baja reflejando la gloria de Dios.<br /><br />Nuestro rostro aquí en la tierra no irradiará una luz exactamente como el de Moisés, pero si pasamos tiempo con Dios la gente lo notará. No debemos manifestarlo en ira, perdiendo el control, sino en nuestra vida y nuestra cara, que reflejan la santidad de nuestro Dios. ¿Saben las personas que te rodean que pasas tiempo con tu Dios? (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17841619</guid><pubDate>Fri, 10 May 2019 05:00:09 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17841619/melp_085_exodo_34_29.mp3" length="2975090" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Y aconteció que descendiendo Moisés del monte Sinaí con las dos tablas del testimonio en su mano, al descender del monte, no sabía Moisés que la piel de su rostro resplandecía, después que hubo hablado con Dios." (Éxodo 34:29)

Moisés había pasado 40...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Y aconteció que descendiendo Moisés del monte Sinaí con las dos tablas del testimonio en su mano, al descender del monte, no sabía Moisés que la piel de su rostro resplandecía, después que hubo hablado con Dios." (Éxodo 34:29)<br /><br />Moisés había pasado 40 días en el monte de Dios antes del incidente del becerro de oro. Cuando Dios le informó de lo que había hecho Aarón y el pueblo, seguramente le costaba creerlo. Pero tristemente, Dios no miente. Moisés juzgó el pecado y luego volvió a subir el monte para interceder por el pueblo y volver a hacer las tablas de la ley que él había roto en un simbolismo del pacto roto por el pecado del pueblo. Ahora, en esta segunda vez que Moisés baja del monte después de hablar con Dios, hay una diferencia importante de la primera vez: ahora su cara resplandece delante del pueblo. Ellos sabían que Moisés había estado con Dios. La primera vez bajó en ira y rompió las tablas de la ley, pero ahora baja reflejando la gloria de Dios.<br /><br />Nuestro rostro aquí en la tierra no irradiará una luz exactamente como el de Moisés, pero si pasamos tiempo con Dios la gente lo notará. No debemos manifestarlo en ira, perdiendo el control, sino en nuestra vida y nuestra cara, que reflejan la santidad de nuestro Dios. ¿Saben las personas que te rodean que pasas tiempo con tu Dios? (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,éxodo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/8bd6eac7604864a4541646ac59b13191.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_081-Exodo_24_14</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-081-exodo-24-14--17841616</link><description><![CDATA["Y dijo a los ancianos: Esperadnos aquí hasta que volvamos a vosotros; y he aquí Aarón y Hur están con vosotros; el que tuviere asuntos, acuda a ellos" (Éxodo 24:14).<br /><br />Moisés subió a Sinaí entrando en la nube que era la gloria del Señor. Pasaría días en la presencia divina, días en que no guiaría al pueblo. No obstante deja atrás a Aaron y Hur, los dos que le habían sostenido las manos durante la batalla con Amalec. Son dos de los hombres que habían visto la forma de Dios en el monte (24:10). Pero mientras Moisés hablaba con Dios en el monte, es el mismo Aaron el que forma el becerro de oro, ignorando los mandamientos que Dios había comunicado a oídos de toda la congregación. ¿Cómo podría Aaron escuchar a Dios, ver su gloria y cometer semejante pecado? Pensamos a veces que las victorias espirituales del pasado son suficientes para guardarnos del peligro presente. Nuestro andar diario con Dios no tiene sustituto. Como decía Pablo: debemos olvidar las cosas pasadas, tanto los fracasas como las victorias, y proseguir a la meta (Fil. 3:13-14). <br /><br />No confiemos en el pasado. No hay mejor manera de garantizar nuestro fracaso. Más bien busquemos hoy al Señor y sigamos en comunión con Él. Dejemos así que Él nos guíe en sus caminos. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17841616</guid><pubDate>Mon, 06 May 2019 05:00:17 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17841616/melp_081_exodo_24_14.mp3" length="2975928" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Y dijo a los ancianos: Esperadnos aquí hasta que volvamos a vosotros; y he aquí Aarón y Hur están con vosotros; el que tuviere asuntos, acuda a ellos" (Éxodo 24:14).

Moisés subió a Sinaí entrando en la nube que era la gloria del Señor. Pasaría días...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Y dijo a los ancianos: Esperadnos aquí hasta que volvamos a vosotros; y he aquí Aarón y Hur están con vosotros; el que tuviere asuntos, acuda a ellos" (Éxodo 24:14).<br /><br />Moisés subió a Sinaí entrando en la nube que era la gloria del Señor. Pasaría días en la presencia divina, días en que no guiaría al pueblo. No obstante deja atrás a Aaron y Hur, los dos que le habían sostenido las manos durante la batalla con Amalec. Son dos de los hombres que habían visto la forma de Dios en el monte (24:10). Pero mientras Moisés hablaba con Dios en el monte, es el mismo Aaron el que forma el becerro de oro, ignorando los mandamientos que Dios había comunicado a oídos de toda la congregación. ¿Cómo podría Aaron escuchar a Dios, ver su gloria y cometer semejante pecado? Pensamos a veces que las victorias espirituales del pasado son suficientes para guardarnos del peligro presente. Nuestro andar diario con Dios no tiene sustituto. Como decía Pablo: debemos olvidar las cosas pasadas, tanto los fracasas como las victorias, y proseguir a la meta (Fil. 3:13-14). <br /><br />No confiemos en el pasado. No hay mejor manera de garantizar nuestro fracaso. Más bien busquemos hoy al Señor y sigamos en comunión con Él. Dejemos así que Él nos guíe en sus caminos. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,éxodo,fracaso</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/cdc6327839895a41ff0125d983a40493.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_078-Exodo_16_8</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-078-exodo-16-8--17799131</link><description><![CDATA["Dijo también Moisés: Jehová os dará en la tarde carne para comer, y en la mañana pan hasta saciaros; porque Jehová ha oído vuestras murmuraciones con que habéis murmurado contra él; porque nosotros, ¿qué somos? Vuestras murmuraciones no son contra nosotros, sino contra Jehová." (Éxodo 16:8)<br /><br />El descontentamiento es un peligro muy grande. Cuando nos quejamos de algo, solemos enfocar en unos cuantos aspectos negativos del asunto y somos propensos a ignorar otros aspectos que a lo mejor no son tan negativos. Pero aparte de esta ceguera que el descontamiento provoca, el otro aspecto peligroso es que lo solemos hacer casi inconscientemente. Lo más normal es que ni nos demos cuenta de que estamos quejándonos. Aquí en el desierto, el pueblo de Israel empieza a quejarse que ya no tienen carne como tenían en Egipto y terminan acusando a Moisés de intentar matarles. Pero Moisés les recuerda que Dios los había oído y su queja realmente era contra Él. Moisés les está intentando hacer recapacitar para notar lo que están haciendo. Están ofendiendo a Dios con su descontentamiento.<br /><br />Hemos de tener mucho cuidado con nuestras quejas. Una queja es lo opuesto de la alabanza. Si cada vez que estamos tentados a quejarnos, alabamos a Dios por algo, creo que abriría nuestros ojos y veríamos más la mano de Dios en nuestra vida. Llamémoslo un reto anti-queja o si prefieres, un reto de alabanza. Te invito a tomar este reto conmigo hoy. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17799131</guid><pubDate>Wed, 01 May 2019 05:00:04 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17799131/melp_078_exodo_16_8.mp3" length="2972510" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Dijo también Moisés: Jehová os dará en la tarde carne para comer, y en la mañana pan hasta saciaros; porque Jehová ha oído vuestras murmuraciones con que habéis murmurado contra él; porque nosotros, ¿qué somos? Vuestras murmuraciones no son contra...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Dijo también Moisés: Jehová os dará en la tarde carne para comer, y en la mañana pan hasta saciaros; porque Jehová ha oído vuestras murmuraciones con que habéis murmurado contra él; porque nosotros, ¿qué somos? Vuestras murmuraciones no son contra nosotros, sino contra Jehová." (Éxodo 16:8)<br /><br />El descontentamiento es un peligro muy grande. Cuando nos quejamos de algo, solemos enfocar en unos cuantos aspectos negativos del asunto y somos propensos a ignorar otros aspectos que a lo mejor no son tan negativos. Pero aparte de esta ceguera que el descontamiento provoca, el otro aspecto peligroso es que lo solemos hacer casi inconscientemente. Lo más normal es que ni nos demos cuenta de que estamos quejándonos. Aquí en el desierto, el pueblo de Israel empieza a quejarse que ya no tienen carne como tenían en Egipto y terminan acusando a Moisés de intentar matarles. Pero Moisés les recuerda que Dios los había oído y su queja realmente era contra Él. Moisés les está intentando hacer recapacitar para notar lo que están haciendo. Están ofendiendo a Dios con su descontentamiento.<br /><br />Hemos de tener mucho cuidado con nuestras quejas. Una queja es lo opuesto de la alabanza. Si cada vez que estamos tentados a quejarnos, alabamos a Dios por algo, creo que abriría nuestros ojos y veríamos más la mano de Dios en nuestra vida. Llamémoslo un reto anti-queja o si prefieres, un reto de alabanza. Te invito a tomar este reto conmigo hoy. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>alabanza,bell,biblia,david,devocional,éxodo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/7ea4c0deb94cd359db8e5e537e992f86.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_075-Exodo_5_23</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-075-exodo-5-23--17658953</link><description><![CDATA["Porque desde que yo vine a Faraón para hablarle en tu nombre, ha afligido a este pueblo; y tú no has librado a tu pueblo." (Éxodo 5:23).<br /><br />Cuando Dios llamó a Moisés en el desierto, Moisés había resistido. Puso todas las excusas que podía imaginar, pero no pudo resistir la voluntad de Dios. En este capítulo, encontramos a Moisés que por fin había obedecido a Dios para volver a Egipto y liberar al pueblo de Dios, pero las cosas no fueron como Moisés había imaginado. Aquí lo vemos frustrado, casi listo para arrojar la toalla. Había hecho todo lo que Dios le había mandado a hacer, pero la situación del pueblo sólo parecía complicarse más y más. Desde que había llegado Moisés, parecía que el pueblo iba peor que nunca y desde su punto de vista, casi parecía que Dios les había fallado. Pero si hubiera abandonado en ese momento, habría perdido todo lo que Dios tenía pensado hacer.<br /><br />Muchas veces nosotros nos encontramos en situaciones parecidas. Imaginamos que sabemos cómo obrará Dios, y luego vemos que todo parece un fracaso. Nuestra tentación en ese momento es abandonar. Pero hemos de buscar al Señor y seguir adelante en Él. Al final Dios tendrá éxito y será glorificado. No es fácil, pero así es el camino de la fe. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17658953</guid><pubDate>Sat, 27 Apr 2019 05:00:18 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17658953/melp_075_exodo_5_23.mp3" length="2972522" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Porque desde que yo vine a Faraón para hablarle en tu nombre, ha afligido a este pueblo; y tú no has librado a tu pueblo." (Éxodo 5:23).

Cuando Dios llamó a Moisés en el desierto, Moisés había resistido. Puso todas las excusas que podía imaginar,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Porque desde que yo vine a Faraón para hablarle en tu nombre, ha afligido a este pueblo; y tú no has librado a tu pueblo." (Éxodo 5:23).<br /><br />Cuando Dios llamó a Moisés en el desierto, Moisés había resistido. Puso todas las excusas que podía imaginar, pero no pudo resistir la voluntad de Dios. En este capítulo, encontramos a Moisés que por fin había obedecido a Dios para volver a Egipto y liberar al pueblo de Dios, pero las cosas no fueron como Moisés había imaginado. Aquí lo vemos frustrado, casi listo para arrojar la toalla. Había hecho todo lo que Dios le había mandado a hacer, pero la situación del pueblo sólo parecía complicarse más y más. Desde que había llegado Moisés, parecía que el pueblo iba peor que nunca y desde su punto de vista, casi parecía que Dios les había fallado. Pero si hubiera abandonado en ese momento, habría perdido todo lo que Dios tenía pensado hacer.<br /><br />Muchas veces nosotros nos encontramos en situaciones parecidas. Imaginamos que sabemos cómo obrará Dios, y luego vemos que todo parece un fracaso. Nuestra tentación en ese momento es abandonar. Pero hemos de buscar al Señor y seguir adelante en Él. Al final Dios tendrá éxito y será glorificado. No es fácil, pero así es el camino de la fe. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,éxodo,obedecer,persistir</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/d9150167014e3a1abce3e2451af87676.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_072-Genesis_46_3-4</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-072-genesis-46-3-4--17658956</link><description><![CDATA["Y dijo: Yo soy Dios, el Dios de tu padre; no temas de descender a Egipto, porque allí yo haré de ti una gran nación. Yo descenderé contigo a Egipto, y yo también te haré volver;" (Génesis 46:3-4a)<br /><br />Es interesante que Jacob necesitara una palabra de Dios para bajar a Egipto. Si paramos a pensar en la situación, parecía una decisión fácil. No quedaba comida en la tierra y su hijo predilecto, José, ahora reina sobre Egipto. Jacob tendría que haber estado haciendo las maletas inmediatemente. ¿Por qué demoraría hasta saber la voluntad de Dios y recibir la promesa divina? Si lo ponemos en el contexto de su familia, empezamos a entender la situación un poco mejor. Su abuelo, Abraham, en una situación similar de hambre había abandonado la tierra y su padre, Isaac, también. Ambos en esta situación habían mentido de sus esposas. Tantas veces vemos los fracasos de Jacob, el engañador, pero aquí creo que vemos su determinación de hacer lo correcto. Parece que Jacob estaba determinado a no caer en la misma trampa de abandonar el sitio que Dios le había dado. <br /><br />Las palabras de Dios son bonitas. Dios bajaría y subiría con él. Era lo único que necesitaba Jacob. Es lo único que debemos nosotros buscar. Nos debe dar miedo movernos sin Dios pero si está con nosotros, obedezcamos sin miedo. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17658956</guid><pubDate>Wed, 24 Apr 2019 05:00:05 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17658956/melp_072_genesis_46_3_4.mp3" length="2972574" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Y dijo: Yo soy Dios, el Dios de tu padre; no temas de descender a Egipto, porque allí yo haré de ti una gran nación. Yo descenderé contigo a Egipto, y yo también te haré volver;" (Génesis 46:3-4a)

Es interesante que Jacob necesitara una palabra de...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Y dijo: Yo soy Dios, el Dios de tu padre; no temas de descender a Egipto, porque allí yo haré de ti una gran nación. Yo descenderé contigo a Egipto, y yo también te haré volver;" (Génesis 46:3-4a)<br /><br />Es interesante que Jacob necesitara una palabra de Dios para bajar a Egipto. Si paramos a pensar en la situación, parecía una decisión fácil. No quedaba comida en la tierra y su hijo predilecto, José, ahora reina sobre Egipto. Jacob tendría que haber estado haciendo las maletas inmediatemente. ¿Por qué demoraría hasta saber la voluntad de Dios y recibir la promesa divina? Si lo ponemos en el contexto de su familia, empezamos a entender la situación un poco mejor. Su abuelo, Abraham, en una situación similar de hambre había abandonado la tierra y su padre, Isaac, también. Ambos en esta situación habían mentido de sus esposas. Tantas veces vemos los fracasos de Jacob, el engañador, pero aquí creo que vemos su determinación de hacer lo correcto. Parece que Jacob estaba determinado a no caer en la misma trampa de abandonar el sitio que Dios le había dado. <br /><br />Las palabras de Dios son bonitas. Dios bajaría y subiría con él. Era lo único que necesitaba Jacob. Es lo único que debemos nosotros buscar. Nos debe dar miedo movernos sin Dios pero si está con nosotros, obedezcamos sin miedo. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,esperar,génesis,obedecer,promesas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/7c68e1119d22326e9a115686161c84fd.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_067-Salmo_17_15</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-067-salmo-17-15--17573477</link><description><![CDATA["En cuanto a mí, veré tu rostro en justicia; Estaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza." (Salmo 17:15)<br /><br />Estar satisfecho, son palabras mayores. Es muy fácil decir que estás satisfecho, pero en este mundo que gime bajo la maldición del pecado, nada nos satisface permanentemente. Después de la mejor comida volvemos a sentir hambre. Las carcajadas pasan y el chiste ya no tiene la misma gracia. Aquí el salmista promete que un día estará satisfecho. Bueno, normalmente estas palabras son una promesa que pronto se romperá. Los que somos padres, ¿cuántas veces no habremos escuchado esta promesa. Pero aquí el salmista reconoce lo único que verdaderamente nos podrá satisfacer: ver el rostro de Dios y ser transformados en su imagen. Esta será definitiva y saciará nuestra hambre y sed para siempre. El día que nos encontremos en la presencia del Señor, el reflejo perfecto de nuestro Salvador, ¿qué más podremos desear?<br /><br />Mientras esperemos aquel día, podemos estar satisfechos en la promesa y en el proceso que el Espíritu Santo está llevando a cabo en nuestras vidas. "Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor." (2Cor. 3:18) (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17573477</guid><pubDate>Tue, 09 Apr 2019 05:00:14 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17573477/melp_067_salmo_17_15.mp3" length="2972599" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"En cuanto a mí, veré tu rostro en justicia; Estaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza." (Salmo 17:15)

Estar satisfecho, son palabras mayores. Es muy fácil decir que estás satisfecho, pero en este mundo que gime bajo la maldición del pecado,...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["En cuanto a mí, veré tu rostro en justicia; Estaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza." (Salmo 17:15)<br /><br />Estar satisfecho, son palabras mayores. Es muy fácil decir que estás satisfecho, pero en este mundo que gime bajo la maldición del pecado, nada nos satisface permanentemente. Después de la mejor comida volvemos a sentir hambre. Las carcajadas pasan y el chiste ya no tiene la misma gracia. Aquí el salmista promete que un día estará satisfecho. Bueno, normalmente estas palabras son una promesa que pronto se romperá. Los que somos padres, ¿cuántas veces no habremos escuchado esta promesa. Pero aquí el salmista reconoce lo único que verdaderamente nos podrá satisfacer: ver el rostro de Dios y ser transformados en su imagen. Esta será definitiva y saciará nuestra hambre y sed para siempre. El día que nos encontremos en la presencia del Señor, el reflejo perfecto de nuestro Salvador, ¿qué más podremos desear?<br /><br />Mientras esperemos aquel día, podemos estar satisfechos en la promesa y en el proceso que el Espíritu Santo está llevando a cabo en nuestras vidas. "Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor." (2Cor. 3:18) (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>2corintios,bell,biblia,david,devocional,satisfacción</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/6c71bab78dbf8952003a2cd1311f81cb.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_058-Genesis_19_16</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-058-genesis-19-16--17425430</link><description><![CDATA["Y deteniéndose él, los varones asieron de su mano, y de la mano de su mujer y de las manos de sus dos hijas, según la misericordia de Jehová para con él; y lo sacaron y lo pusieron fuera de la ciudad." (Génesis 19:16)<br /><br />La triste historia de Lot y su familia aparece en este capítulo. Vinieron los ángeles para sacarlos de Sodoma, tal como había pedido Abraham, pero no hubo manera. Los yernos pensaban que era broma. Y al final Lot se detenía tanto que tuvieron que sacarlos a la fuerza. Esta es de verdad la ""misericordia de Dios"". No hay otra explicación. Dios podría haberle dicho a Abraham que había intentado sacar a su sobrino de Sodoma pero al final no quiso salir y hubiera sido la verdad. Pero los ángeles echaron mano sobra Lot y su esposa y sus hijas y les obligó a salir. Es pura misericordia.<br /><br />Me pregunto cuántas veces Dios tiene que tener misericordia de nosotros porque somos necios como Lot. No podemos contar con la misericordia de Dios siempre. Por eso debemos buscar ser guiados por Dios, obedeciendo siempre. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17425430</guid><pubDate>Wed, 27 Mar 2019 06:00:23 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17425430/melp_058_genesis_19_16.mp3" length="2972817" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Y deteniéndose él, los varones asieron de su mano, y de la mano de su mujer y de las manos de sus dos hijas, según la misericordia de Jehová para con él; y lo sacaron y lo pusieron fuera de la ciudad." (Génesis 19:16)

La triste historia de Lot y su...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Y deteniéndose él, los varones asieron de su mano, y de la mano de su mujer y de las manos de sus dos hijas, según la misericordia de Jehová para con él; y lo sacaron y lo pusieron fuera de la ciudad." (Génesis 19:16)<br /><br />La triste historia de Lot y su familia aparece en este capítulo. Vinieron los ángeles para sacarlos de Sodoma, tal como había pedido Abraham, pero no hubo manera. Los yernos pensaban que era broma. Y al final Lot se detenía tanto que tuvieron que sacarlos a la fuerza. Esta es de verdad la ""misericordia de Dios"". No hay otra explicación. Dios podría haberle dicho a Abraham que había intentado sacar a su sobrino de Sodoma pero al final no quiso salir y hubiera sido la verdad. Pero los ángeles echaron mano sobra Lot y su esposa y sus hijas y les obligó a salir. Es pura misericordia.<br /><br />Me pregunto cuántas veces Dios tiene que tener misericordia de nosotros porque somos necios como Lot. No podemos contar con la misericordia de Dios siempre. Por eso debemos buscar ser guiados por Dios, obedeciendo siempre. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,génesis,misericordia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/70891dac978a68d62edcbdfc9996b139.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_057-Genesis_17_18</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-057-genesis-17-18--17425431</link><description><![CDATA["Y dijo Abraham a Dios: Ojalá Ismael viva delante de ti." (Génesis 17:18)<br /><br />No hoy nada raro en el deseo de un padre que su hijo viva consciente de la presencia de Dios. De hecho creo que es lo que nosotros como padres y madres más debemos valorar y desear. Hemos de hacer todo lo que podamos para que sea así y a la vez orar fervientemente que Dios así lo haga. Pero hay algo raro de esta petición en su contexto. Dios le prometido a Abraham un hijo por medio de Sara, pero Abraham está dispuesto a conformarse con el hijo de Agar. Dios quiere bendecir al patriarca pero él está dispuesto a conformarse con lo que tiene. En efecto está rechazando la promesa de Dios. Pero antes de ser demasiado duros con el patriarca, recordemos que en nuestras vidas, nos es fácil hacer lo mismo. Podemos conformarnos con lo que hay en vez de creer a Dios y dejar que cumpla su plan.<br /><br />Dejemos que Dios haga todo lo que quiere hacer en nuestras vidas sin conformarnos con menos. A veces requiere más esfuerzo seguir creyendo en vez de conformarnos con lo que hay, pero la bendición de ver el perfecto plan de Dios merece la pena. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17425431</guid><pubDate>Tue, 26 Mar 2019 06:00:09 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17425431/melp_057_genesis_17_18.mp3" length="2972936" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Y dijo Abraham a Dios: Ojalá Ismael viva delante de ti." (Génesis 17:18)

No hoy nada raro en el deseo de un padre que su hijo viva consciente de la presencia de Dios. De hecho creo que es lo que nosotros como padres y madres más debemos valorar y...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Y dijo Abraham a Dios: Ojalá Ismael viva delante de ti." (Génesis 17:18)<br /><br />No hoy nada raro en el deseo de un padre que su hijo viva consciente de la presencia de Dios. De hecho creo que es lo que nosotros como padres y madres más debemos valorar y desear. Hemos de hacer todo lo que podamos para que sea así y a la vez orar fervientemente que Dios así lo haga. Pero hay algo raro de esta petición en su contexto. Dios le prometido a Abraham un hijo por medio de Sara, pero Abraham está dispuesto a conformarse con el hijo de Agar. Dios quiere bendecir al patriarca pero él está dispuesto a conformarse con lo que tiene. En efecto está rechazando la promesa de Dios. Pero antes de ser demasiado duros con el patriarca, recordemos que en nuestras vidas, nos es fácil hacer lo mismo. Podemos conformarnos con lo que hay en vez de creer a Dios y dejar que cumpla su plan.<br /><br />Dejemos que Dios haga todo lo que quiere hacer en nuestras vidas sin conformarnos con menos. A veces requiere más esfuerzo seguir creyendo en vez de conformarnos con lo que hay, pero la bendición de ver el perfecto plan de Dios merece la pena. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confiar,david,devocional,esperar,genesis</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/1750479a940b294072d04935d9fb95be.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_054-Genesis_6_8</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-054-genesis-6-8--17356940</link><description><![CDATA["Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová." (Génesis 6:8)<br /><br />El mundo merecía la ira de Dios. Por donde mirara Dios, solo veía la maldad. La única excepción fue Noé. No era un hombre perfecto pero Dios en su gracia inició un plan para salvarle con su familia y así salvar a toda la humanidad. El misericordioso plan era un arca, lo cual es un símbolo de la verdadera salvación en Cristo. La humanidad sigue mereciendo la ira de Dios, pero en su gracia Dios ha provisto un nuevo Arca, Jesucristo. Todos los que entran en Él escaparán de la condenación. Cristo es la única solución para el mayor problema de la humanidad. La vida y la muerte de Cristo arreglan nuestro verdadero problema, la relación rota con nuestro Creador. ¡Cualquier pecador arrepentido que cree en la obra de Cristo sigue hallando gracia ante los ojos de Jehová!<br /><br />Sigamos acercándonos a Cristo más y más hoy. Es la mayor fuente de gracia que ha conocido jamás la humanidad. Lo encontrarás más que suficiente para ti hoy en cualquier situación en que te encuentras. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17356940</guid><pubDate>Thu, 21 Mar 2019 06:00:15 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17356940/melp_054_genesis_6_8.mp3" length="2973024" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová." (Génesis 6:8)

El mundo merecía la ira de Dios. Por donde mirara Dios, solo veía la maldad. La única excepción fue Noé. No era un hombre perfecto pero Dios en su gracia inició un plan para salvarle con...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová." (Génesis 6:8)<br /><br />El mundo merecía la ira de Dios. Por donde mirara Dios, solo veía la maldad. La única excepción fue Noé. No era un hombre perfecto pero Dios en su gracia inició un plan para salvarle con su familia y así salvar a toda la humanidad. El misericordioso plan era un arca, lo cual es un símbolo de la verdadera salvación en Cristo. La humanidad sigue mereciendo la ira de Dios, pero en su gracia Dios ha provisto un nuevo Arca, Jesucristo. Todos los que entran en Él escaparán de la condenación. Cristo es la única solución para el mayor problema de la humanidad. La vida y la muerte de Cristo arreglan nuestro verdadero problema, la relación rota con nuestro Creador. ¡Cualquier pecador arrepentido que cree en la obra de Cristo sigue hallando gracia ante los ojos de Jehová!<br /><br />Sigamos acercándonos a Cristo más y más hoy. Es la mayor fuente de gracia que ha conocido jamás la humanidad. Lo encontrarás más que suficiente para ti hoy en cualquier situación en que te encuentras. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,genesis,gracia</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/9ee9c5b99aa547dee39e3810b16cccbc.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_053-Genesis_4_26</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-053-genesis-4-26--17356939</link><description><![CDATA["Y a Set también le nació un hijo, y llamó su nombre Enós. Entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre de Jehová." (Génesis 4:26)<br /><br />Encontramos esta frase después de la historia de Caín y Abel. En una sola generación, la desobediencia de Adán y Eva se había convertido en asesinato. Ahora con el hijo de Set vemos que los hombres comienzan a clamar al Señor. El contraste del texto es entre la familia de Caín y la de Set. Caín no invocaba el nombre de Dios, pero ahora su hermano Set y su hijo Enós están caracterizados por su búsqueda de Dios. Es triste pensar que Caín creía que no le hacía falta invocar el nombre de Dios. Parece ser que creía que era capaz de vivir sin la ayuda de Dios.<br /><br />Esta es un grave peligro para nosotros, una tentación que sigue en vigor. Satanás quisiera que creyéramos que podemos vivir sin la ayuda de Dios. Más nos vale comenzar a invocar el nombre del Señor. Clama al Señor hoy y mantenle en tu mente a lo largo del día. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17356939</guid><pubDate>Wed, 20 Mar 2019 06:00:19 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17356939/melp_053_genesis_4_26.mp3" length="2973062" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Y a Set también le nació un hijo, y llamó su nombre Enós. Entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre de Jehová." (Génesis 4:26)

Encontramos esta frase después de la historia de Caín y Abel. En una sola generación, la desobediencia de Adán y...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Y a Set también le nació un hijo, y llamó su nombre Enós. Entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre de Jehová." (Génesis 4:26)<br /><br />Encontramos esta frase después de la historia de Caín y Abel. En una sola generación, la desobediencia de Adán y Eva se había convertido en asesinato. Ahora con el hijo de Set vemos que los hombres comienzan a clamar al Señor. El contraste del texto es entre la familia de Caín y la de Set. Caín no invocaba el nombre de Dios, pero ahora su hermano Set y su hijo Enós están caracterizados por su búsqueda de Dios. Es triste pensar que Caín creía que no le hacía falta invocar el nombre de Dios. Parece ser que creía que era capaz de vivir sin la ayuda de Dios.<br /><br />Esta es un grave peligro para nosotros, una tentación que sigue en vigor. Satanás quisiera que creyéramos que podemos vivir sin la ayuda de Dios. Más nos vale comenzar a invocar el nombre del Señor. Clama al Señor hoy y mantenle en tu mente a lo largo del día. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,confianza,david,devocional,genesis</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/0fdf254faa174abfb2891aae045e97fc.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_052-Hebreos_10_39</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-052-hebreos-10-39--17356937</link><description><![CDATA["Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma." (Hebreos 10:39)<br /><br />Dos opciones tenemos en nuestra vida espiritual: podemos seguir hacia adelante o podemos retroceder. Todos estamos moviendo en una de las dos direcciones. Aquí el apóstol de la carta a los Hebreos nos anima a no retroceder, acomodarnos, conformarnos. Más bien hemos de correr con paciencia, no cansarnos, no desmayar. Por eso empieza el capítulo 12 con esta comparación de la vida cristiana con una carrera. Corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante.<br /><br />En el nuevo día que tenemos delante ¿cómo afrontaremos los retos que encontraremos? Por fe podemos poner nuestros ojos en Jesús y seguir adelante para preservación o podemos retroceder en duda para perdición. ¡Sigamos hacia delante en fe! (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17356937</guid><pubDate>Tue, 19 Mar 2019 06:00:22 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17356937/melp_052_hebreos_10_39.mp3" length="2973016" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma." (Hebreos 10:39)

Dos opciones tenemos en nuestra vida espiritual: podemos seguir hacia adelante o podemos retroceder. Todos estamos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma." (Hebreos 10:39)<br /><br />Dos opciones tenemos en nuestra vida espiritual: podemos seguir hacia adelante o podemos retroceder. Todos estamos moviendo en una de las dos direcciones. Aquí el apóstol de la carta a los Hebreos nos anima a no retroceder, acomodarnos, conformarnos. Más bien hemos de correr con paciencia, no cansarnos, no desmayar. Por eso empieza el capítulo 12 con esta comparación de la vida cristiana con una carrera. Corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante.<br /><br />En el nuevo día que tenemos delante ¿cómo afrontaremos los retos que encontraremos? Por fe podemos poner nuestros ojos en Jesús y seguir adelante para preservación o podemos retroceder en duda para perdición. ¡Sigamos hacia delante en fe! (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,fe,hebreos</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/7a3c4b0b058332e818a4a832255ec1fa.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_045 -Hageo_1_13</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-045-hageo-1-13--17212049</link><description><![CDATA["Entonces Hageo, enviado de Jehová, habló por mandato de Jehová al pueblo, diciendo: Yo estoy con vosotros, dice Jehová." (Hageo 1:13)<br /><br />El profeta Hageo había denunciado el egoísmo del pueblo: habían tomado los materiales destinados para la construcción de la casa del Señor y construyeron sus propias casas. En el versículo 12 del capítulo uno vemos que el pueblo respondió al llamamiento de Dios y Dios contesta con esta simple frase, ""yo estoy con vosotros"". Esta frase nos recuerda promesa Mesiánica cumplida en Jesús: ""He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros."" (Mat. 1:23). Si estamos dispuestos a hacer la voluntad de Dios, nosotros también contamos con la promesa de Emanuel, Dios con nosotros.<br /><br />La promesa de la presencia de Dios es suficiente para cualquier situación en que nos encontramos. Saber que Él anda a nuestro lado, guiando nuestros pasos nos basta. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17212049</guid><pubDate>Fri, 08 Mar 2019 06:00:11 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17212049/melp_045_hageo_1_13.mp3" length="2973263" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Entonces Hageo, enviado de Jehová, habló por mandato de Jehová al pueblo, diciendo: Yo estoy con vosotros, dice Jehová." (Hageo 1:13)

El profeta Hageo había denunciado el egoísmo del pueblo: habían tomado los materiales destinados para la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Entonces Hageo, enviado de Jehová, habló por mandato de Jehová al pueblo, diciendo: Yo estoy con vosotros, dice Jehová." (Hageo 1:13)<br /><br />El profeta Hageo había denunciado el egoísmo del pueblo: habían tomado los materiales destinados para la construcción de la casa del Señor y construyeron sus propias casas. En el versículo 12 del capítulo uno vemos que el pueblo respondió al llamamiento de Dios y Dios contesta con esta simple frase, ""yo estoy con vosotros"". Esta frase nos recuerda promesa Mesiánica cumplida en Jesús: ""He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros."" (Mat. 1:23). Si estamos dispuestos a hacer la voluntad de Dios, nosotros también contamos con la promesa de Emanuel, Dios con nosotros.<br /><br />La promesa de la presencia de Dios es suficiente para cualquier situación en que nos encontramos. Saber que Él anda a nuestro lado, guiando nuestros pasos nos basta. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,hageo</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/ae67b716be82436b2317c90122275092.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_044 -Sofonias_3_14</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-044-sofonias-3-14--17212050</link><description><![CDATA["Canta, oh hija de Sion; da voces de júbilo, oh Israel; gózate y regocíjate de todo corazón, hija de Jerusalén." (Sofonías 3:14)<br /><br />Encontramos una imagen de gran celebración: cánticos de gozo. ¿Cuál es el motivo de tal festejo? Lo encontramos en el versículo siguiente. ""Jehová ha apartado tus juicios, ha echado fuera tus enemigos; Jehová es Rey de Israel en medio de ti; nunca más verás el mal."" 1. Perdón de pecados, 2. Liberación de problemas y 3. La presencia de Dios. Estas palabras se escribieron proféticamente a Israel, pero se aplican también al cristiano. ¡En Cristo no hay ninguna condenación! Y tenemos comunión con Dios por ej Espíritu Santo. Un día estaremos en la misma presencia de Dios e incluso no habrá ninguna dificultad pero ahora mismo tenemos suficiente motivo de gozo y regocijo.<br /><br />Alabemos a Dios de todo corazón hoy por todo lo que ha hecho, está haciendo y hará en nosotros. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17212050</guid><pubDate>Thu, 07 Mar 2019 06:00:18 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17212050/melp_044_sofonias_3_14.mp3" length="2973294" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Canta, oh hija de Sion; da voces de júbilo, oh Israel; gózate y regocíjate de todo corazón, hija de Jerusalén." (Sofonías 3:14)

Encontramos una imagen de gran celebración: cánticos de gozo. ¿Cuál es el motivo de tal festejo? Lo encontramos en el...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Canta, oh hija de Sion; da voces de júbilo, oh Israel; gózate y regocíjate de todo corazón, hija de Jerusalén." (Sofonías 3:14)<br /><br />Encontramos una imagen de gran celebración: cánticos de gozo. ¿Cuál es el motivo de tal festejo? Lo encontramos en el versículo siguiente. ""Jehová ha apartado tus juicios, ha echado fuera tus enemigos; Jehová es Rey de Israel en medio de ti; nunca más verás el mal."" 1. Perdón de pecados, 2. Liberación de problemas y 3. La presencia de Dios. Estas palabras se escribieron proféticamente a Israel, pero se aplican también al cristiano. ¡En Cristo no hay ninguna condenación! Y tenemos comunión con Dios por ej Espíritu Santo. Un día estaremos en la misma presencia de Dios e incluso no habrá ninguna dificultad pero ahora mismo tenemos suficiente motivo de gozo y regocijo.<br /><br />Alabemos a Dios de todo corazón hoy por todo lo que ha hecho, está haciendo y hará en nosotros. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,diaria,sofonías</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/49663ae864000252a8c7a747c8f80cb6.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_043 -Sofonias_2_3</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-043-sofonias-2-3--17212048</link><description><![CDATA["Buscad a Jehová todos los humildes de la tierra, los que pusisteis por obra su juicio; buscad justicia, buscad mansedumbre; quizá seréis guardados en el día del enojo de Jehová." (Sofonias 2:3)<br /><br />El profeta Sofonía anuncia el juicio de Dios contra los que lo han rechazado y aconseja al pueblo rebelde a humillarse ante Dios y buscarlo. Nuestra reacción humana suele ser huir de Dios, como el niño que sabe que ha hecho lo malo y no quiere tener que enfrentarse con sus padres. Pero si nos humillamos ante Dios, buscando su justicia y misericordia en la persona y obra de Jesucristo, encontraremos refugio seguro. Como decía el apóstol Pablo en Romanos 8, no habrá ninguna condenación para los que estamos en Cristo. <br /><br />Hoy en todas tus actividades no olvides tomar el tiempo de seguir buscar a Dios en humildad. En tu humildad encontrarás fuerza. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17212048</guid><pubDate>Wed, 06 Mar 2019 06:00:21 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17212048/melp_043_sofonias_2_3.mp3" length="2973335" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Buscad a Jehová todos los humildes de la tierra, los que pusisteis por obra su juicio; buscad justicia, buscad mansedumbre; quizá seréis guardados en el día del enojo de Jehová." (Sofonias 2:3)

El profeta Sofonía anuncia el juicio de Dios contra los...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Buscad a Jehová todos los humildes de la tierra, los que pusisteis por obra su juicio; buscad justicia, buscad mansedumbre; quizá seréis guardados en el día del enojo de Jehová." (Sofonias 2:3)<br /><br />El profeta Sofonía anuncia el juicio de Dios contra los que lo han rechazado y aconseja al pueblo rebelde a humillarse ante Dios y buscarlo. Nuestra reacción humana suele ser huir de Dios, como el niño que sabe que ha hecho lo malo y no quiere tener que enfrentarse con sus padres. Pero si nos humillamos ante Dios, buscando su justicia y misericordia en la persona y obra de Jesucristo, encontraremos refugio seguro. Como decía el apóstol Pablo en Romanos 8, no habrá ninguna condenación para los que estamos en Cristo. <br /><br />Hoy en todas tus actividades no olvides tomar el tiempo de seguir buscar a Dios en humildad. En tu humildad encontrarás fuerza. (db)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,diaria,sofonías</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/50f5668a5bb4fa47371637ad5fa769e1.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_041 -Santiago_1_21</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-041-santiago-1-21--17212051</link><description><![CDATA["Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas." (Santiago 1:21)<br /><br />La Palabra según Jacobo aquí es como medicina; su función es ir sanando nuestra alma. Es la herramienta que el Espíritu usa para conformar a la imagen de Cristo los que hemos puesto nuestra fe en Él. Pero toda la inmundicia y la abundancia de malicia que nos rodean son contrarias a esta medicina. Si nuestra vida está llena de inmundicia y malicia, la medicina de la Palabra funciona más lentamente. Por eso nos anima aquí a desechar, la misma palabra que encontramos en Hebreos 12:1 cuando habla del corredor que quita todo peso que estorba para correr. Igualmente la inmundicia y la malicia del mundo estorban nuestra carrera.<br /><br />Limpiémonos hoy para que Dios siga haciendo su obra en nosotros. (db)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17212051</guid><pubDate>Mon, 04 Mar 2019 06:00:12 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17212051/melp_041_santiago_1_21.mp3" length="2973466" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas." (Santiago 1:21)

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¿Qué quiere Dios de mí? Esta es la pregunta que hace el profeta en el versículo 6....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios." (Miqueas 6:8)<br /><br />¿Qué quiere Dios de mí? Esta es la pregunta que hace el profeta en el versículo 6. ¿Necesita Dios cosas materiales? ¿Qué podríamos regalar al Dios que habló y existen los cielos y la tierra y todo lo que en ellos hay. Pues lo que Dios desea de nosotros es justicia y misericordia de corazón, humildad. Bien, pero no soy capaz de realmente darle lo que deseo. Aunque quiera no llego. Aquí entra la bendición del Evangelio. Cristo ha obrado perfecta justicia por nosotros en la cruz. El Espíritu de Dios produce justicia diariamente junto con un corazón nuevo que ama misericordia. Y nuestra confianza en Cristo debe producir humildad.<br /><br />Al final ¿qué le damos a Dios? Devolvemos lo que Él ha dado a nosotros. Vivamos hoy los regalos que Él nos ha dado.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,miqueas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/75b8ce45bb71a753e689bd88c624b0ac.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_039 - Miqueas_5_4</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-039-miqueas-5-4--17135121</link><description><![CDATA["Y él estará, y apacentará con poder de Jehová, con grandeza del nombre de Jehová su Dios; y morarán seguros, porque ahora será engrandecido hasta los fines de la tierra." (Miqueas 5:4).<br /><br />Encontramos aquí una profecía de Mesías. Se levantará el Mesías para apacentar —por eso Jesús se presentó como el Buen Pastor en Juan 10— a su pueblo y demostrará el poder y la grandeza de Jehová. El resultado de su obra será doble: 1. Su pueblo morará seguro y 2. La fama del Mesías se extenderá por toda la tierra. Si tenemos a Cristo como nuestro Pastor, ¡nada nos faltará! Pero lo mejor de todo es que ¡Dios nos está usando a nosotros para extender la fama de Cristo hasta los fines de la tierra!<br /><br />Hoy podemos andar bajo la dirección de nuestro Pastor. Se notará en nuestra vida (seguridad y confianza) y en nuestro testimonio (glorificaremos a Cristo). Cristo es el mayor regalo que podría recibir la humanidad.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17135121</guid><pubDate>Thu, 28 Feb 2019 06:00:13 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17135121/melp_039_miqueas_5_4.mp3" length="2973542" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Y él estará, y apacentará con poder de Jehová, con grandeza del nombre de Jehová su Dios; y morarán seguros, porque ahora será engrandecido hasta los fines de la tierra." (Miqueas 5:4).

Encontramos aquí una profecía de Mesías. Se levantará el Mesías...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Y él estará, y apacentará con poder de Jehová, con grandeza del nombre de Jehová su Dios; y morarán seguros, porque ahora será engrandecido hasta los fines de la tierra." (Miqueas 5:4).<br /><br />Encontramos aquí una profecía de Mesías. Se levantará el Mesías para apacentar —por eso Jesús se presentó como el Buen Pastor en Juan 10— a su pueblo y demostrará el poder y la grandeza de Jehová. El resultado de su obra será doble: 1. Su pueblo morará seguro y 2. La fama del Mesías se extenderá por toda la tierra. Si tenemos a Cristo como nuestro Pastor, ¡nada nos faltará! Pero lo mejor de todo es que ¡Dios nos está usando a nosotros para extender la fama de Cristo hasta los fines de la tierra!<br /><br />Hoy podemos andar bajo la dirección de nuestro Pastor. Se notará en nuestra vida (seguridad y confianza) y en nuestro testimonio (glorificaremos a Cristo). Cristo es el mayor regalo que podría recibir la humanidad.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,miqueas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/9b335f73a7631100cf5c172911ed3926.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_036 -Gal_3_13</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-036-gal-3-13--17135118</link><description><![CDATA["Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero )" (Gálatas 3:13)<br /><br />La ley de Dios nos condena ya que ninguno de nosotros la cumple. Como transgresores de la ley de Dios, merecemos morir, estar eternamente separados de Dios. Es bastante deprimente el pensamiento, pero menos mal que el versículo no termina allí. El Mesías vino a sacarnos de esta esclavitud. Tomó nuestra maldición sobre sí cuando, colgado en el madero, el Padre le dio la espalda a causa de nuestros pecados. Por eso dice el apóstol en el capítulo anterior: ""Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí"" (2:20).<br /><br />La llegada del Mesías a esta tierra es digno de celebrar. Es imposible pensar en su venida sin reconocer nuestro pecado y su gran salvación. Gracias a Dios por su Don inefable.]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17135118</guid><pubDate>Mon, 25 Feb 2019 06:00:20 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17135118/melp_036_gal_3_13.mp3" length="2973765" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero )" (Gálatas 3:13)

La ley de Dios nos condena ya que ninguno de nosotros la cumple. Como transgresores de la...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero )" (Gálatas 3:13)<br /><br />La ley de Dios nos condena ya que ninguno de nosotros la cumple. Como transgresores de la ley de Dios, merecemos morir, estar eternamente separados de Dios. Es bastante deprimente el pensamiento, pero menos mal que el versículo no termina allí. El Mesías vino a sacarnos de esta esclavitud. Tomó nuestra maldición sobre sí cuando, colgado en el madero, el Padre le dio la espalda a causa de nuestros pecados. Por eso dice el apóstol en el capítulo anterior: ""Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí"" (2:20).<br /><br />La llegada del Mesías a esta tierra es digno de celebrar. Es imposible pensar en su venida sin reconocer nuestro pecado y su gran salvación. Gracias a Dios por su Don inefable.]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,gálatas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/9b9abea283789e04fa165ff7a38bfb80.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_035 - Juan_17_19</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-035-juan-17-19--17069426</link><description><![CDATA["Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad." (Juan 17:19).<br /><br />Este versículo se encuentra dentro de la oración de Jesús por sus discípulos en el aposento alto. Pedía por su santificación, pero puso a sí mismo como ejemplo. Ahora, ¿en que sentido podemos decir se santificó Jesús? Si entendemos la verdad bíblica de 2 Coríntios 5:21, Jesús ""no conoció pecado"" y por lo tanto no tenía que santificarse en el sentido de hacerse más santo. Ya es perfecto en santidad. Más bien, aquí debemos entender la santificación en el sentido de su dedicación total a hacer la voluntad de Dios. Su deseo es que nosotros, sus discípulos, también seamos santificados, dedicados totalmente a Dios por medio de la Verdad, su Palabra.<br /><br />Cuanto más tiempo leamos y meditemos en la Palabra, más pensaremos como Dios quiere que pensemos y viviremos como Dios quiere que vivamos. Nuestra oración también debe ser, "Santifícanos en tu verdad" (17).]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17069426</guid><pubDate>Fri, 22 Feb 2019 06:00:15 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17069426/melp_035_juan_17_19.mp3" length="2973865" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad." (Juan 17:19).

Este versículo se encuentra dentro de la oración de Jesús por sus discípulos en el aposento alto. Pedía por su santificación, pero puso a...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad." (Juan 17:19).<br /><br />Este versículo se encuentra dentro de la oración de Jesús por sus discípulos en el aposento alto. Pedía por su santificación, pero puso a sí mismo como ejemplo. Ahora, ¿en que sentido podemos decir se santificó Jesús? Si entendemos la verdad bíblica de 2 Coríntios 5:21, Jesús ""no conoció pecado"" y por lo tanto no tenía que santificarse en el sentido de hacerse más santo. Ya es perfecto en santidad. Más bien, aquí debemos entender la santificación en el sentido de su dedicación total a hacer la voluntad de Dios. Su deseo es que nosotros, sus discípulos, también seamos santificados, dedicados totalmente a Dios por medio de la Verdad, su Palabra.<br /><br />Cuanto más tiempo leamos y meditemos en la Palabra, más pensaremos como Dios quiere que pensemos y viviremos como Dios quiere que vivamos. Nuestra oración también debe ser, "Santifícanos en tu verdad" (17).]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,diario,juan</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/f40a1b2671e46a78b7335b471542d0e2.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_033 - Juan_16_32</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-033-juan-16-32--17069488</link><description><![CDATA["""He aquí la hora viene, y ha venido ya, en que seréis esparcidos cada uno por su lado, y me dejaréis solo; mas no estoy solo, porque el Padre está conmigo"" (Juan 16:32).<br /><br />En el aposento alto Jesús ya sabía lo que iba a ocurrir. Su discípulos huirían, dejándole solo ante sus enemigos. Pero Jesús sabía que no estaba solo ya que el Padre estaba con Él. Este pensamiento también nos consuela. Dios nunca nos abandona. Jamás. Pero hay algo curioso en las palabras de Cristo. Colgado en la cruz, Jesús clama las palabras del salmo 22: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? No era una sorpresa. También lo sabía y por eso oraba así en Getsemaní.<br /><br />Jesús sufrió la separación del Padre para que nosotros jamás lo experimentemos. Nunca estamos solos porque siempre el Padre estará con nosotros, ¡garantizado por la sangre de Cristo!"]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/17069488</guid><pubDate>Wed, 20 Feb 2019 06:00:22 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/17069488/melp_033_juan_16_32.mp3" length="2973879" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"""He aquí la hora viene, y ha venido ya, en que seréis esparcidos cada uno por su lado, y me dejaréis solo; mas no estoy solo, porque el Padre está conmigo"" (Juan 16:32).

En el aposento alto Jesús ya sabía lo que iba a ocurrir. Su discípulos...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["""He aquí la hora viene, y ha venido ya, en que seréis esparcidos cada uno por su lado, y me dejaréis solo; mas no estoy solo, porque el Padre está conmigo"" (Juan 16:32).<br /><br />En el aposento alto Jesús ya sabía lo que iba a ocurrir. Su discípulos huirían, dejándole solo ante sus enemigos. Pero Jesús sabía que no estaba solo ya que el Padre estaba con Él. Este pensamiento también nos consuela. Dios nunca nos abandona. Jamás. Pero hay algo curioso en las palabras de Cristo. Colgado en la cruz, Jesús clama las palabras del salmo 22: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? No era una sorpresa. También lo sabía y por eso oraba así en Getsemaní.<br /><br />Jesús sufrió la separación del Padre para que nosotros jamás lo experimentemos. Nunca estamos solos porque siempre el Padre estará con nosotros, ¡garantizado por la sangre de Cristo!"]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,diario,juan</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/25b52449581847e9ace6e0dc3d74ae8d.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_029 - Juan_15_16</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-029-juan-15-16--16884639</link><description><![CDATA["No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé" (Juan 15:16).<br /><br />Dos veces en este pasaje (v. 7 y 16) Jesús promete que Dios nos dará todo lo que pidiéramos. Pero tenemos que recordar el context. El Padre es el labrador limpiando los pámpanos para que produzcan fruto que permanece. En el contexto Jesús nos dice que podemos pedir fruto. Cristo está en nosotros para producir su fruto, el Padre sigue obrando con nosotros para que produzcamos fruto, y nosotros debemos seguir orando para que haya fruto que permanezca. De esta forma cooperamos sin restar el mérito que es de Dios. Si vemos fruto en nuestras vidas no es gloria nuestra sino es que Dios ha contestado nuestra petición y Cristo se está manifestando en nuestra vida.<br /><br />Oremos hoy que Dios produzca su fruto en nosotros y que permanezca. Pide que el Amor de Dios se manifieste en ti (ver Juan 15), que Dios produzca su sabiduría, que haya gozo en tu vida. "Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho." (Juan 15:7)]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16884639</guid><pubDate>Thu, 14 Feb 2019 06:00:17 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16884639/melp_029_juan_15_16.mp3" length="2974128" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé" (Juan 15:16).

Dos veces en este pasaje...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé" (Juan 15:16).<br /><br />Dos veces en este pasaje (v. 7 y 16) Jesús promete que Dios nos dará todo lo que pidiéramos. Pero tenemos que recordar el context. El Padre es el labrador limpiando los pámpanos para que produzcan fruto que permanece. En el contexto Jesús nos dice que podemos pedir fruto. Cristo está en nosotros para producir su fruto, el Padre sigue obrando con nosotros para que produzcamos fruto, y nosotros debemos seguir orando para que haya fruto que permanezca. De esta forma cooperamos sin restar el mérito que es de Dios. Si vemos fruto en nuestras vidas no es gloria nuestra sino es que Dios ha contestado nuestra petición y Cristo se está manifestando en nuestra vida.<br /><br />Oremos hoy que Dios produzca su fruto en nosotros y que permanezca. Pide que el Amor de Dios se manifieste en ti (ver Juan 15), que Dios produzca su sabiduría, que haya gozo en tu vida. "Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho." (Juan 15:7)]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,juan</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/22f2a45e863b555f3f117c6bc35a7d90.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_025 - Oseas_6_3</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-025-oseas-6-3--16884635</link><description><![CDATA["Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová; como el alba está dispuesta su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra." (Oseas 6:3)<br /><br />El profeta anuncia el juicio de Dios contra el pueblo por su rebeldía pero en el capítulo 6 hay una pausa para invitarles a volver a Dios. Les invita a anhelar y buscar el conocimiento de Dios. Lo compara con la esperanza de la primera luz de un nuevo día, la refrescante lluvia que cae en tierra seca. Un poco más adelante en el capítulo, Dios habla y dice que lo que realmente busca no son sacrificios u ofrendas sino que su pueblo lo conozca. Nosotros somos propensos a buscar cosas menores e inferiores. A veces caemos en el error de pensar que si tuviéramos X cosa nos solucionaría la vida. Pero lo que Dios quiere que tengamos es Él mismo.<br /><br />Hoy prosigamos en conocerlo mejor. Búscalo en las Escrituras porque como nos prometió Cristo ¡el que busca hallará!]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16884635</guid><pubDate>Fri, 08 Feb 2019 06:00:07 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16884635/melp_025_oseas_6_3.mp3" length="2974439" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová; como el alba está dispuesta su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra." (Oseas 6:3)

El profeta anuncia el juicio de Dios contra el pueblo por su...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová; como el alba está dispuesta su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra." (Oseas 6:3)<br /><br />El profeta anuncia el juicio de Dios contra el pueblo por su rebeldía pero en el capítulo 6 hay una pausa para invitarles a volver a Dios. Les invita a anhelar y buscar el conocimiento de Dios. Lo compara con la esperanza de la primera luz de un nuevo día, la refrescante lluvia que cae en tierra seca. Un poco más adelante en el capítulo, Dios habla y dice que lo que realmente busca no son sacrificios u ofrendas sino que su pueblo lo conozca. Nosotros somos propensos a buscar cosas menores e inferiores. A veces caemos en el error de pensar que si tuviéramos X cosa nos solucionaría la vida. Pero lo que Dios quiere que tengamos es Él mismo.<br /><br />Hoy prosigamos en conocerlo mejor. Búscalo en las Escrituras porque como nos prometió Cristo ¡el que busca hallará!]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,oseas</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/76747d47d8e383a27a1e01689475afff.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_024 - Job_23_13</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-024-job-23-13--16884638</link><description><![CDATA["Pero si él determina una cosa, ¿quién lo hará cambiar? Su alma deseó, e hizo. El, pues, acabará lo que ha determinado de mí" (Job 23:13-14a).<br /><br />Job no entendía todo lo que estaba ocurriendo en su vida, pero luchaba por seguir confiando en Dios. En este versículo vemos la punta del iceberg de su gran fe. Sabía que Dios es soberano. Puede hacer todo lo que desea. Nadie puede frustrar sus planes. Ahora, si Dios fuese un hombre como nosotros, este pensamiento sería terrible. Pero si sabemos que no hay maldad en Dios, podemos confiar que tiene un propósito en todo lo que permite en nuestras vidas y su propósito realmente es bueno. Él acabará lo que ha determinado. En las palabras del apóstol Pablo a los filipenses: el que comenzó la buena obra en nosotros la acabará.<br /><br />Andemos hoy en fe bajo la poderosa mano del Dios de Job. Él conoce nuestro camino y nos esta moldeando por su Espíritu para formar su imagen en nosotros. ¡Y nadie podrá frustrar este buen plan!]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16884638</guid><pubDate>Thu, 07 Feb 2019 06:00:22 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16884638/melp_024_job_23_13.mp3" length="2974651" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"Pero si él determina una cosa, ¿quién lo hará cambiar? Su alma deseó, e hizo. El, pues, acabará lo que ha determinado de mí" (Job 23:13-14a).

Job no entendía todo lo que estaba ocurriendo en su vida, pero luchaba por seguir confiando en Dios. En...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["Pero si él determina una cosa, ¿quién lo hará cambiar? Su alma deseó, e hizo. El, pues, acabará lo que ha determinado de mí" (Job 23:13-14a).<br /><br />Job no entendía todo lo que estaba ocurriendo en su vida, pero luchaba por seguir confiando en Dios. En este versículo vemos la punta del iceberg de su gran fe. Sabía que Dios es soberano. Puede hacer todo lo que desea. Nadie puede frustrar sus planes. Ahora, si Dios fuese un hombre como nosotros, este pensamiento sería terrible. Pero si sabemos que no hay maldad en Dios, podemos confiar que tiene un propósito en todo lo que permite en nuestras vidas y su propósito realmente es bueno. Él acabará lo que ha determinado. En las palabras del apóstol Pablo a los filipenses: el que comenzó la buena obra en nosotros la acabará.<br /><br />Andemos hoy en fe bajo la poderosa mano del Dios de Job. Él conoce nuestro camino y nos esta moldeando por su Espíritu para formar su imagen en nosotros. ¡Y nadie podrá frustrar este buen plan!]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,job</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/f000d02e215ebb52fecf1c8d38632d69.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_14-Juan_11_40</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-14-juan-11-40--16762917</link><description><![CDATA["""Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?"" (Juan 11:40).<br /><br />La fe es como unas gafas que nos permiten ver más allá de la situación física que nos rodea y percibir la gloria de Dios. Marta y María y todos los judíos sabían que Jesús no era un hombre ordinario, pero no podían imaginar lo que Jesús estaba a punto de hacer porque no veían con las gafas de la fe. Sabían que Jesús podría haber sanado a Lázaro, pero ahora que había fallecido y estaba enterrado, pensaban que Jesús ya no podía hacer nada. Era demasiado tarde, según ellos veían la situación. Pero la fe abre nuestros ojos a un nuevo mundo emocionante en que Dios sigue obrando poderosamente para dar vida a los muertos espirituales, transformándolos en la imagen de su Hijo.<br /><br />¿Te has puesto las gafas de la fe hoy? No pierdas tiempo hoy viendo todo borroso. Pidamos hoy que Dios nos abra los ojos para que contemplemos todo lo que Él quiere y puede hacer en y por medio de nosotros para su gloria."]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16762917</guid><pubDate>Thu, 24 Jan 2019 06:00:11 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16762917/melp_14_juan_11_40.mp3" length="2976382" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"""Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?"" (Juan 11:40).

La fe es como unas gafas que nos permiten ver más allá de la situación física que nos rodea y percibir la gloria de Dios. Marta y María y todos los judíos sabían...</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["""Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?"" (Juan 11:40).<br /><br />La fe es como unas gafas que nos permiten ver más allá de la situación física que nos rodea y percibir la gloria de Dios. Marta y María y todos los judíos sabían que Jesús no era un hombre ordinario, pero no podían imaginar lo que Jesús estaba a punto de hacer porque no veían con las gafas de la fe. Sabían que Jesús podría haber sanado a Lázaro, pero ahora que había fallecido y estaba enterrado, pensaban que Jesús ya no podía hacer nada. Era demasiado tarde, según ellos veían la situación. Pero la fe abre nuestros ojos a un nuevo mundo emocionante en que Dios sigue obrando poderosamente para dar vida a los muertos espirituales, transformándolos en la imagen de su Hijo.<br /><br />¿Te has puesto las gafas de la fe hoy? No pierdas tiempo hoy viendo todo borroso. Pidamos hoy que Dios nos abra los ojos para que contemplemos todo lo que Él quiere y puede hacer en y por medio de nosotros para su gloria."]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,meditaciones</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/d55ce540602c78ecc62a7999bc2eee84.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_13-Juan_11_28-29</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-13-juan-11-28-29--16762915</link><description><![CDATA["""El Maestro está aquí y te llama. Ella, cuando lo oyó, se levantó de prisa y vino a él"" (Juan 11:28b-29)<br /><br />Cuando Jesús se acercó al pueblo de María y Marta, las dos hermanas de recién fallecido Lázaro, es Marta la primera en salir a buscar a Jesús. Le expresa todo el dolor de su corazón y recibe la dulce promesa de resurrección. Pero María esperó en casa. Personalmente creo que María había decidido que en estas circunstancias no quería ver a Jesús. No fue hasta que Jesús la llamó que se levantó y lo buscó. Hay veces que en nuestro dolor nos sentimos lejos de Dios. Igual ni estamos seguros lo que estamos esperando. Pero Dios no nos ha abandonado. Viene al encuentro y nos llama.  <br /><br />Hoy te está llamando el Maestro. Levántate y búscalo. Dile tus cargas y dolores. Deja que Él obre en tu vida para la gloria de nuestro Dios."]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16762915</guid><pubDate>Wed, 23 Jan 2019 06:00:23 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16762915/melp_13_juan_11_28_29.mp3" length="2976774" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>"""El Maestro está aquí y te llama. Ella, cuando lo oyó, se levantó de prisa y vino a él"" (Juan 11:28b-29)

Cuando Jesús se acercó al pueblo de María y Marta, las dos hermanas de recién fallecido Lázaro, es Marta la primera en salir a buscar a Jesús....</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA["""El Maestro está aquí y te llama. Ella, cuando lo oyó, se levantó de prisa y vino a él"" (Juan 11:28b-29)<br /><br />Cuando Jesús se acercó al pueblo de María y Marta, las dos hermanas de recién fallecido Lázaro, es Marta la primera en salir a buscar a Jesús. Le expresa todo el dolor de su corazón y recibe la dulce promesa de resurrección. Pero María esperó en casa. Personalmente creo que María había decidido que en estas circunstancias no quería ver a Jesús. No fue hasta que Jesús la llamó que se levantó y lo buscó. Hay veces que en nuestro dolor nos sentimos lejos de Dios. Igual ni estamos seguros lo que estamos esperando. Pero Dios no nos ha abandonado. Viene al encuentro y nos llama.  <br /><br />Hoy te está llamando el Maestro. Levántate y búscalo. Dile tus cargas y dolores. Deja que Él obre en tu vida para la gloria de nuestro Dios."]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,meditaciones</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/63c13101d8c7e803473c0d4bf38ecee5.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_010 - 1:13:19 Juan10_9-10</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-010-1-13-19-juan10-9-10--16701767</link><description><![CDATA[Juan 10:9-10]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16701767</guid><pubDate>Fri, 18 Jan 2019 06:00:12 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16701767/melp_010_1_13_19_juan10_9_10.mp3" length="2977285" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>Juan 10:9-10</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Juan 10:9-10]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional,juan</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/31d65a03004e39a38ae7f6bd8ffb0ad1.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_009 - 1:13:19 Juan_10-13</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-009-1-13-19-juan-10-13--16701764</link><description><![CDATA[Juan 10:13]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16701764</guid><pubDate>Wed, 16 Jan 2019 06:00:10 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16701764/melp_009_1_13_19_juan_10_13.mp3" length="2977870" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>Juan 10:13</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Juan 10:13]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/e1c7ad7371559740c881ce52dfaaa439.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MelP_007 - 1:13:19 1Juan2_3</title><link>https://www.spreaker.com/episode/melp-007-1-13-19-1juan2-3--16701765</link><description><![CDATA[1a Juan 2:3]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16701765</guid><pubDate>Tue, 15 Jan 2019 06:00:06 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16701765/melp_007_1_13_19_1juan2_3.mp3" length="2977869" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>1a Juan 2:3</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[1a Juan 2:3]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>bell,biblia,david,devocional</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/e1c7ad7371559740c881ce52dfaaa439.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item><item><title>MdlP_004 - Juan_8_47</title><link>https://www.spreaker.com/episode/mdlp-004-juan-8-47--16661992</link><description><![CDATA[Devocional de Juan 8:47]]></description><guid isPermaLink="false">https://api.spreaker.com/episode/16661992</guid><pubDate>Tue, 08 Jan 2019 18:57:38 +0000</pubDate><enclosure url="https://api.spreaker.com/download/episode/16661992/mdlp_004_juan_8_47.mp3" length="2978560" type="audio/mpeg"/><itunes:author>David Benjamin Bell</itunes:author><itunes:subtitle>Devocional de Juan 8:47</itunes:subtitle><itunes:summary><![CDATA[Devocional de Juan 8:47]]></itunes:summary><itunes:duration>151</itunes:duration><itunes:keywords>biblia,devocional,juan</itunes:keywords><itunes:explicit>false</itunes:explicit><itunes:image href="https://d3wo5wojvuv7l.cloudfront.net/t_rss_itunes_square_1400/images.spreaker.com/original/0a8558634d12c539f7515959ef38e984.jpg"/><itunes:episodeType>full</itunes:episodeType></item></channel></rss>
